Dos retratos de desconocidos de época tiberiana
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151 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA HABIS 42 (2011) 151-162 - © Un i v e r s i d a d d e se v i l l a - I.S.S.N. 0210-7694 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA David Ojeda Universidad de Sevilla [email protected] TWO TIBERIAN PORTRAITS OF UNKNOWN IDENTITY * Agradezco a P. León el llamar mi atención sobre los dos retratos que son aquí objeto de estudio y el facilitarme las fotos necesarias para la publicación de la cabeza procedente de Valeria; a J. M. Abascal su invitación a participar en la VI Reunión de Escultura Romana en Hispania, lo que me permitió realizar la autopsia de la cabeza de Valeria; al Museo de Cuenca en las personas de J. M. Millán y M. Mialdea por las fotos realizadas a la cabeza procedente de Valeria y por su amabilidad al cedérmelas para su estudio. Las fotos del retrato suizo han sido realizadas por J. Zbinden y son cortesía del Seminario de Arqueología de Berna, a quienes hago extensivo mi agradecimiento en la persona de E. Thiermann. El presente trabajo se realiza gracias a la concesión de una beca F.P.U. del Ministerio de Educación y dentro de las actividades de investigación del grupo I+D del PAI ref. HUM402. Por consejos, críticas y revisión del trabajo, gracias a F. Albert, P. León, C. Marcks y J. M. Noguera. RESUMEN: Objetivo del presente estudio es el análisis de dos retratos masculinos de personajes desconocidos. Sus características iconográficas y estilísticas hacen posible su datación en época tiberiana. PALABRAS CLAVE: retrato, desconocido, tiberiano, Valeria, Suiza ABSTRACT: The aim of this work is the analysis of two male portraits of unknown identity. Their iconographic and stylistic features make possible to date them in Tiberian period. KEYWORDS: portrait, unknown identity, Tiberian, Valeria, Switzerland RECIBIDO: 08.11.2010. ACEPTADO: 21.02.2011
152 DAVID OJEDA En 1984 H. Jucker incluía en el tipo I de los retratos del emperador Trajano una cabeza, que decía colosal y hallada en Córdoba1. La coincidencia en las medidas indica que el investigador suizo se refería a un retrato mayor del natural que en la actualidad se conserva en el Museo Arqueológico de la Alcazaba de Málaga2, cuyo estudio fue retomado algunos años más tarde por L. Baena. Mérito de Baena3 es su correcta identificación como uno de los muchos retratos de desconocidos realizados conforme a las pautas marcadas por la iconografía del emperador Trajano y las notas estilístico-iconográficas propias de época trajánea, opinión corroborada posteriormente en sendos trabajos de J. Beltrán y P. León4. Estas dos tendencias advertidas en la pretendida cabeza cordobesa -rostro de época trajánea y asimilación al retrato del emperador Trajanohan sido también constatadas por W. Trillmich y J. Beltrán en una cabeza procedente de Valeria5, conservada en el Museo Arqueológico de Cuenca y considerada en el estado actual de la cuestión como el retrato de un desconocido de época del Optimus Princeps6. En relación con ella considero que pueden hacerse algunas breves observaciones. I El personaje (fig. 1-3) presenta un peinado de mechones finos, abundantes, individualizados, cortos, sueltos, ordenados y relativamente movidos por los 1 Jucker 1984: 35. 2 Nº inv. 607. Más probable parece ser que la cabeza en cuestión proceda de Obulco (Porcuna, Jaén) y que sea de dimensiones mayores del natural. Para la procedencia cf. Beltrán 1998: 172. Para definición de esculturas romanas de tamaño colosal sigo a Kreikenbom 1992: 3-6; Ruck 2007: 17-50; Balty 2008: 38, nt. 7. El trabajo de B. Ruck ha superado la noción de colosal en Fittschen 1994: 612- 615. 3 Baena 1984: cat. nº 36, 146-149, lám. 32. 4 Beltrán 1998: 170-172, lám. 5. León 2001: cat. nº 23, 96-97. 5 Dimensiones: alt. máx. 0, 21 m. La cabeza fue hallada con anterioridad al año 1974 en Valeria, sin que en la actualidad se conozcan las circunstancias exactas de su hallazgo. En un primer momento la cabeza fue identificada con el propio emperador Trajano. Cf. Valeria Romana I 1978: 102, 150-151, lám. 51-54. Se conserva en un estado aceptable, aunque su superficie muestra marcas claras de un proceso de erosión que ha perforado levemente la superficie en distintas zonas. A ligeros saltados en la zona de las cejas y los globos oculares se unen las fracturas en la zona inferior derecha de la nariz y en algunas partes de la barbilla y las orejas. Por lo que respecta a la parte trasera, de ella sólo queda una superficie lisa y abujardada que indica que esta parte del retrato debió ser trabajada en pieza aparte. Cf. Valeria Romana I 1978: lám. 54. Esta manera de trabajar el retrato en su parte trasera encuentra paralelos en otras cabezas hispanas. Cf. a modo de ejemplo Koppel 1985: cat. nº 2, 14-15, lám. 2; cat. nº 122, 91-92, lám. 52; Garriguet 2006: 152-153, lám. 3. Sobre la posibilidad de que estos retratos procedan de un mismo taller situado en la Tarraconense cf. Garriguet 2006: 152-153. 6 Trillmich 1993: 57-58. Beltrán 1998: 170. Sobre Angleichung y Zeitgesicht en época del emperador Trajano, Zanker 1982: 309-310; Traversari 1998: 165; Boschung 1999: 142-143. Sobre Angleichung y Zeitgesicht, con bibliografía más antigua sobre ambos fenómenos, me parece de especial interés el juicio vertido recientemente por C. Marcks con relación a una cabeza del Museum Laténium en Neuchâtel. Cf. Marcks 2009: 27-38.
153 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA Figura 1, 2, 3: Retrato de Valeria.
154 DAVID OJEDA lados y la parte superior de la cabeza. Sobre la frente los cabellos se bifurcan conformando una pinza sobre el ojo derecho, a partir de la cual doblan sus puntas hacia los laterales exteriores, al tiempo que rematan en sendas patillas en forma de gancho. Por los laterales de la parte trasera los mechones caen hasta llegar a la zona de la nuca y doblan sus puntas en dirección a la parte posterior de las orejas, bajo las que se esconden. Los cabellos de la parte superior del cráneo arrancan de la coronilla y se organizan mediante mechones cortos, curvados, superpuestos y dirigidos hacia la parte anterior del retrato. La frente es ancha y despejada, los arcos superciliares de forma arqueada y aristas vivas, la nariz de tabique ancho y puente arqueado. A la carnosidad bulbosa de la zona inferior de las cejas se unen unos párpados muy finos y contorneados por surcos incisos, entre los que destacan la expresividad de los globos oculares, muy grandes y más bien planos. La boca es pequeña y presenta un labio superior más fino que el inferior. Papada abultada, como se observa de perfil, y mejillas largas y llenas otorgan a la cabeza un aspecto redondeado, en la que la tersura de la piel se interrumpe tan sólo por dos pliegues que arrancan de los lacrimales interiores y otros dos que hacen lo propio a partir de las aletas de la nariz. A tenor de las características mencionadas, una datación en época trajánea del retrato me parece difícil de sostener7; tres puntos requieren atención en este sentido. El primero es que el retrato está definido mediante algunas notas típicas de la producción de comienzos de época julio-claudia. Entre éstas destacan por su claridad, a) la configuración del contorno facial, en la que la parte superior se muestra ancha y potente y la inferior apuntada; b) la forma de visera recta que adquieren los cabellos sobre la frente, trabajados como una masa uniforme de mechones delgados, fuerte y estrechamente agrupados de dos en dos, al igual que ocurre en los retratos de Tiberio8; c) la disposición y la forma anteriormente descrita de los mechones de la parte superior del cráneo9. El segundo, que algunos datos iconográficos como son el caballete arqueado de la nariz, el tamaño grande 7 Recientemente P. León ha vuelto a centrar su atención en las características definitorias del retrato trajáneo, subrayando que las dos más determinantes son la inmanencia de las formas y la mímica enérgica del rostro, manifestada sobre todo esta última en mirada aguzada de ojos entornados y en una boca fuertemente cerrada (León 2009: 184); ambas están ausentes en la cabeza de Valeria. La comparación de esta última con algunas cabezas de desconocidos de época trajánea conservadas en la Gliptoteca Ny Carlsberg, con una de los Museos Capitolinos y con dos de ellas procedentes de la Bética confirma la imposibilidad de su datación durante el principado del Optimus Princeps. Para los retratos de desconocidos de la Gliptoteca Ny Carlsberg: Johansen 1995: cat. nº 50, 51 y 52, 132-137. Para el retrato de los Museos Capitolinos: Zanker 1980: 196-202. Para los dos retratos de la Bética: León 2001: cat. nº 24-25, 98-107; León 2009: 184-188, lám. 230-231, 232-233. 8 Valgan como prueba Fittschen-Zanker 1985: 13, Beil. 12; cat. nº 12, 13-15, lám. 13-14; Johansen 1994: cat. nº 47, 118-119. 9 Cf. supra. Por otro lado, cf. como paralelo y a modo de ejemplo León 2001: cat. nº 13, 15, 17. Para la disposición de los mechones de la parte superior del cráneo y del perfil derecho del retrato de Valeria cf. Valeria Romana I 1978: lám. 53.
155 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA de los globos oculares, la finura de los párpados, su curva pronunciada en la parte inferior y la presencia de una boca de labios largos y finos remiten más bien al principado de Tiberio10. El tercero, que el retrato objeto de estudio manifiesta un cierto parecido fisiognómico e incluso una semejanza en el tipo de peinado con Druso el Menor11; clarificadora resulta en este sentido la comparación con los retratos del príncipe de Veleia12 y París13. Por todo ello, una datación en época tiberiana para el retrato del personaje desconocido procedente de Valeria me parece la opción más probable. II Una problemática similar a la planteada por el retrato de Valeria presenta una cabeza conservada en una colección privada suiza (fig. 4-9), que manifiesta una extraordinaria cercanía iconográfica y estilística con el retrato anteriormente analizado. El estudio más completo hasta la fecha del retrato suizo es el realizado en el año 1982 por D. Kaspar14, quien llegó a las siguientes conclusiones: a) la identificación del hijo mayor de Germánico sobre las Glasphalerae del tipo IX, según la propuesta de H. Jucker15, permitía identificar el retrato suizo como una imagen de Nero Iulius Caesar; b) la existencia, en opinión de Kaspar, de una repetición (Wiederholung) del retrato suizo en una cabeza velada del Foro de Zian16 confirmaba la apreciación anterior; c) como consecuencia de la identificación con Nero Iulius Caesar, Kaspar dató el retrato suizo entre los años 23 d. C. y 26 d. C17. 10 Las características están sintetizadas, entre otros, en Boschung 1993a: 73; León 1995: cat. nº 18, 72-73; León 2001: cat. nº 15, 78-79. 11 Sobre los tipos de retrato de Druso el Menor, Boschung 1993b: 62-63. 12 Jucker 1977: 214, lám. 3-4. Boschung 2002: cat. nº 2. 2, 25, lám. 12, 1 y 14, 1. 3. 13 Kersauson 1986: cat. nº 77, 166-167. Balty-Cazes 2005: 115-116, lám. 41. 14 D. Kaspar en: Jucker-Willers 1982: cat. nº 31, 82-83. Dimensiones: alt. máx. 0, 26 m. La procedencia del retrato suizo es desconocida. El retrato ha perdido la totalidad del cuello y de la nariz. Presenta saltados en diversas zonas, siendo los más graves los ubicados en la ceja izquierda, en la parte inferior de la mejilla derecha y en la barbilla. El exterior de los pabellones auriculares se encuentra muy deteriorado. Por otro lado, la propuesta de identificación y datación de Kaspar fue retomada y aceptada por Queyrel 1993: 106-109. Para una posible identificación de la cabeza con Drusus Iulius Caesar, cf. Boschung 1989: 67. 15 Jucker 1975: 50-60. 16 Para el estado actual de la cuestión y bibliografía más antigua del retrato de Zian cf. Queyrel 1993: 80-83, 103-110, lám. 3-5; Boschung 2002: cat. nº 11. 2, 55-56, lám. 37, 2, 4. 17 Los motivos que impulsaron a D. Kaspar a datar el retrato de Berna en dicho intervalo cronológico son desconocidos; cf. la inexistencia de argumentos en este sentido en D. Kaspar en: Jucker-Willers 1982: cat. nº 31, 82-83. A mi manera de entender, la hipótesis de datación de Kaspar debió sustentarse en las noticias transmitidas por Tácito sobre la vida de Nero Iulius Caesar. Así, en el año 23 d. C. el joven príncipe fue presentado al senado, tras la muerte de Druso el Menor (Tac. Ann. 4.8.4-5), y en el año 26 d. C. Sejano comenzó su campaña para eliminar a Nero Iulius Caesar (Tac. Ann. 4.59-60). Para la datación del cuarto libro de los Anales de Tácito cf. Martin-Woodman 1994. Una
156 DAVID OJEDA En mi opinión, tres puntualizaciones hacen difícil aceptar las hipótesis de Kaspar. La primera de ellas es que la afinidad iconográfica entre el retrato suizo y el príncipe de las Glasphalerae tipo IX no es suficiente como para poder afirmar breve sinopsis de los hitos más importantes en la vida de Nero Iulius Caesar, en la que no entran en consideración los acontecimientos del año 26 d. C., en Boschung 1993b: 64-65. Figura 4, 5, 6, 7: Retrato de Berna.
157 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA que en ambos casos el personaje representado sea el mismo18. La segunda consiste en que la cabeza velada hallada en el Foro de Zian no puede ser considerada como una repetición (Wiederholung) del retrato suizo; antes bien el análisis desarrollado por D. Boschung sobre dicha cabeza velada apunta a que se trata del retrato de un personaje desconocido19. La tercera de las objeciones es consecuencia de las dos primeras y consiste en la imposibilidad de aceptar una propuesta de datación del retrato suizo en función de su identificación como imagen de Nero Iulius Caesar; sólo un análisis estilístico permitirá conocer el momento de creación de dicho retrato. A tenor de estas tres observaciones, parece aconsejable retomar brevemente el estudio de la cabeza suiza. El retrato presenta un peinado de mechones abundantes, cortos, finos, movidos y ligeramente ondulados. El flequillo es liso, uniforme, breve y corrido, salvo una pequeña horquilla dispuesta ligeramente descentrada hacia la derecha. A partir de ella los mechones se arquean con las puntas dirigidas hacia la parte exterior de la frente, toman forma de arco sobre las sienes y finalizan en patillas en forma 18 Además debe ser considerado que, como ha vuelto a poner de manifiesto D. Boschung, el príncipe julioclaudio representado en las Glasphalerae del tipo IX no se trata de Nero Iulius Caesar, sino de Germánico. A este respecto cf. Boschung 1987: 218-220, 245-246. Por otro lado, los tipos de retrato conocidos hasta la fecha para representar a Nero Iulius Caesar -tipo La Spezia y Corinto- Stuttgart- no corresponden en ningún caso a las características iconográficas del retrato de Berna. Sobre los tipos de retrato de Nero Iulius Caesar cf. Boschung 1989: 66-67; Boschung 1993b: 64-66. Sobre el tipo Corinto-Stuttgart cf. también Koppel 1993: 83-84. 19 Boschung 2002: 56. Figura 8, 9: Retrato de Berna.
158 DAVID OJEDA de garfio. Por la parte trasera los mechones caen desordenados y se dirigen a los laterales exteriores del cuello, donde rematan con las puntas dirigidas hacia abajo en el lado izquierdo y con motivos en forma de pinzas y horquillas en el derecho. La frente es corta y ancha. Dado el deterioro que presenta la zona de las cejas es difícil apreciar el modo en que el escultor resolvió el tránsito entre los arcos superciliares y la nariz; por lo que el retrato deja atisbar parece que predominan formas duras y aristas marcadas. Al igual que en el retrato de Valeria, la parte inferior de las cejas es carnosa, los párpados son finos, y trabajados por medios de incisiones, y los globos oculares planos. La boca es pequeña y de labios finos. Por último, la carnosidad de las mejillas y la anchura del rostro dan a la cabeza una apariencia redondeada similar a la advertida en el retrato anterior. El esquema descrito permite realizar dos observaciones. La primera es que la manera de disponer los cabellos en el retrato suizo no encuentra refrendo en ninguno de los esquemas utilizados para las representaciones -tanto en bulto redondo, como en monedasde los miembros de la casa imperial julio-claudia; de donde parece posible afirmar que se trata del retrato de un desconocido20. La segunda consiste en que algunos aspectos permiten considerar una datación en época tiberiana para dicho retrato: 1. el ritmo continuo de los mechones, agrupados de dos en dos y recortados sobre la frente con regularidad en una horizontal prolongada que sólo se arquea a la altura de las sienes y que ofrece una frente ancha y despejada, es un rasgo característico de los retratos de Tiberio21; 2. la boca pequeña y de labios finos, la patilla larga y cuidada, el cabello largo por la parte trasera, los globos oculares planos y los párpados finos son elementos iconográficos típicos de época tiberiana22; 3. el retrato de Berna tiene un cierto parecido fisiognómico con Germánico, como demuestran las cabezas del príncipe de Minturno23 o Gabii24, entre 20 El mismo argumento ha llevado a D. Boschung a plantear la posibilidad de que algunos retratos tradicionalmente identificados con miembros de la dinastía julio-claudia deban ser considerados como retratos de personajes privados. De especial relevancia, por su cercanía iconográfica al retrato de Berna, me parecen los casos de los retratos procedentes de Leptis Magna y Zian. Cf. Boschung 2002: 20, 56. A la identificación como un personaje privado de la cabeza de Berna contribuye el hecho de que, hasta el momento, no se conocen réplicas de dicho retrato. Sobre esta metodología en el estudio del retrato romano sigue siendo fundamental la síntesis realizada por Fittschen 1971: 219-224. Sobre los límites de dicha metodología cf. Trillmich 2007: 45-48; este último estudio es el resumen actualizado de la problemática a este respecto ya planteada anteriormente por Trillmich 1971: 179-213; Trillmich 1974: 192-202; Trillmich 1984: 135-158. 21 Cf. nt. 8. 22 Como demuestran algunos retratos de Germánico (Johansen 1994: cat. nº 51, 126-127; cat. nº 53, 130-131; cat. nº 54, 132-133; Boschung 2002: cat. nº 12. 2, 57, lám. 38, 3; cat. nº 13. 5, 59, lám. 43, 1, 3; cat. nº 16. 1, 63, lám. 39, 1, 3) y Druso el Menor (Boschung 2002: cat. nº 1. 6, 8, lám. 5, 2, 4; cat. nº 2. 2, 25, lám. 12, 1 y 14, 1, 3). 23 Boschung 2002: cat. nº 5. 3, 43, lám. 27, 3, 4. 24 Boschung 2002: cat. nº 6. 2, 45, lám. 30, 2, 4.
159 DOS RETRATOS DE DESCONOCIDOS DE ÉPOCA TIBERIANA otras25. Por todo ello, a mi modo de ver, la cabeza de Berna debe ser considerada como el retrato de un desconocido de época tiberiana. *** En conclusión, rostro de época y parecido a los miembros de la casa imperial son las notas predominantes en los retratos de Valeria y Berna. El estudio de estas dos características permite proponer su datación en época tiberiana, al tiempo que la falta de concordancia de ambas cabezas con los retratos identificados con seguridad de miembros de la casa imperial julio-claudia, invita a considerarlas como representaciones de sendos personajes desconocidos. Las semejanzas que los dos retratos manifiestan han motivado su estudio conjunto y hacen posible afirmar que ambos pertenecen al mismo esquema26 o concepto de retrato27: jóvenes desconocidos de época tiberiana, con horquilla en el flequillo y parecido con Druso el Menor o Germánico. En este sentido y para finalizar, no puede ser soslayado que otras cabezas romanas de discutida identificación y cronología se integran, a mi modo de entender, en dicho concepto; valgan como ejemplo los retratos procedentes del teatro de Mérida28, de la parte trasera del templo de Roma y Augusto en Leptis Magna29 y del foro de Zian30. Sólo investigaciones futuras permitirán, en primer lugar, discernir si también estas tres cabezas se integran en el citado esquema; en segundo lugar, dilucidar si, por consiguiente, se trata de personajes desconocidos de época tiberiana; y en tercer lugar, aumentar posiblemente el número de retratos que pueden ser incluidos dentro de este concepto31. 25 Por ejemplo las cabezas de Medina Sidonia (León 2009: 210-214, lám. 284-286), Beziers (Balty-Cazes 1995: cat. nº 6, 80-85, lám. 71, 74-76) y Nomentum (Boschung 2002: cat. nº 16. 1, 63, lám. 39, 1, 3). 26 Como ha puesto de manifiesto R. von den Hoff los términos esquema y concepto de retrato son sinónimos. Cf. von den Hoff 1996: 716. Para la definición de esquema sigo a Bergemann 1997: 97, 105. A pesar de que Bergemann aplica dicho concepto a las cabezas de los personajes representados en estelas funerarias de época clásica, el método por él utilizado es igualmente válido para el estudio de retratos de desconocidos de época romana. Para el uso de determinadas formas preestablecidas en los talleres de época romana a la hora de realizar retratos de privados cf. Zanker 1982: 312. 27 Para este término cf. Boschung 2002: 56. Para un ejemplo similar, pero referido a cabezas femeninas, cf. Hertel 1981: 255-260. Un caso parecido es el concepto de “Vatergottbild” en Landwehr 1990: 101-122. Para el uso del término “concepto” referido a los cuerpos de las estatuas ideales de época romana cf. Landwehr 1998. Por otro lado, cf. también la definición de “figuras conceptuales” en Landwehr 1993: 15-16. 28 Resumen actualizado y bibliografía más antigua en Garriguet 2006: 152-153, lám. 3, 1-4; Nogales 2007: 461-462; Trunk 2008: 130. 29 Resumen actualizado y bibliografía más antigua en Rose 1997: cat. nº 125. 11, 182-183, lám. 228-229. Boschung 2002: cat. nº 1. 21, 10, 20, lám. 11, 3. 30 Cf. nt. 16. 31 Un esquema similar presenta un retrato identificado como representación de Germánico por Hausmann 1996: 144-149. A mi modo de entender, las diferencias que dicho retrato presenta en