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Prácticas farmacéuticas seguras en la Farmacia Comunitaria: Uso seguro de hipnóticos y ansiolíticos

Martil Domínguez, Jorge

Abstract

Introducción: El uso de los ansiolíticos e hipnóticos es cada vez más prevalente en los países desarrollados como España, siendo las benzodiacepinas los fármacos más prescritos y dispensados. Podríamos decir que dichos fármacos se encuentran entre los peores utilizados por su desconocimiento, su falta de adherencia, sus efectos adversos y su uso durante largos periodos de tiempo, pudiendo dar lugar a sufrir de farmacodependencia, tolerancia y adicción. Objetivo: El presente estudio tiene por objetivo conocer el perfil del consumo de benzodiacepinas en los pacientes de una oficina de farmacia de Sevilla, describiendo el grado de cumplimiento terapéutico con respecto a las mismas y el nivel de conocimiento del uso de benzodiacepinas. Metodología: Se presenta un estudio cuantitativo descriptivo transversal, en el que haciendo uso del Test de Morisky-Green-Levine (validado para población española) y el Cuestionario de Conocimiento de la Enfermedad de elaboración propia, se entrevistaron a las personas que se encontraban en tratamiento farmacológico con benzodiacepinas que acudieron a la Farmacia del barrio de Sevilla Este situado en Sevilla capital. Resultados: Los encuestados presentaron conocimientos adecuados sobre la enfermedad y los factores que pueden mejorarla o agravarla. En cuanto al cumplimiento terapéutico, más de la mitad de los encuestados cumplen con su tratamiento. En cuanto a los no cumplidores, cabe destacar que refieren síntomas de retirada brusca tales como insomnio, nerviosismo y/o taquicardia. Esta falta de adherencia se relaciona con el olvido de alguna toma o la supresión voluntaria de la medicación cuando se encuentran mejor o cuando sufren molestias derivadas de su medicación. Se han valorado también cuáles son las benzodiacepinas más utilizadas y su uso a lo largo del tiempo.

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE FARMACIA Prácticas farmacéuticas seguras en la Farmacia Comunitaria: Uso seguro de hipnóticos y ansiolíticos. Trabajo Fin de Grado Jorge Martil Domínguez Sevilla, 2018 UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE FARMACIA Departamento de Farmacología TRABAJO DE FIN DE GRADO GRADO EN FARMACIA Prácticas farmacéuticas seguras en la Farmacia Comunitaria: Uso seguro de hipnóticos y ansiolíticos. Alumno: Jorge Martil Domínguez. Tutora: Dra. M.ª Concepción Pérez Guerrero. Tipo de proyecto: Experimental. Presentación: Facultad de Farmacia de Sevilla. Fecha: 18-21 de Septiembre de 2018. ÍNDICE DE CONTENIDOS Página RESUMEN ..................................................................................................................... 1 1. INTRODUCCIÓN......................................................................................................... 2 1.1. GENERALIDADES DE LAS BENZODIACEPINAS ……………………………………………………………… 2 1.2. SEGURIDAD DE LAS BENZODIACEPINAS………………………………………………………………………. 3 1.3. DESHABITUACIÓN ………………………………......................................................................... 6 2. JUSTIFICACIÓN………………………………………………………………………………………………………… 8 3. OBJETIVOS ................................................................................................................ 9 3.1. OBJETIVO GENERAL .................................................................................. 9 3.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS ............................................................................. 9 4. METODOLOGÍA .......................................................................................................... 10 4.1. DISEÑO..................................................................................................... 10 4.2. ÁMBITO DE ESTUDIO ................................................................................... 10 4.3. POBLACIÓN Y SUJETOS DE ESTUDIO................................................................. 10 4.4. CRITERIOS DE INCLUSIÓN ............................................................................... 10 4.5. CRITERIOS DE EXCLUSIÓN............................................................................... 11 4.6. VARIABLES DE ESTUDIO.................................................................................. 11 4.7. INSTRUMENTOS UTILIZADOS PARA LA RECOGIDA DE INFORMACIÓN ........................ 12 4.8. PROCEDIMIENTO DE RECOGIDA DE INFORMACIÓN............................................... 12 4.9. ASPECTOS ÉTICOS………………………………….............................................................. 13 4.10. ANÁLISIS DE DATOS...................................................................................... 14 5. RESULTADOS ................................................................................................................. 15 5.1. PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LA POBLACIÓN ENCUESTADA ............................... 15 5.2. GENERALIDADES SOBRE LA PATOLOGÍA Y EL TRATAMIENTO.................................... 16 5.3. PERCEPCIÓN DEL PACIENTE SOBRE SU ENFERMEDAD Y TRATAMIENTO…………............ 19 5.4. ADHERENCIA O CUMPLIMIENTO TERAPÉUTICO..................................................... 20 6. DISCUSIÓN ....................................................................................................................... 26 7. CONCLUSIONES ................................................................................................................ 31 8. BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................. 32 9. ANEXO I: CUESTIONARIO................................................................................................... 38 10. ANEXO II: INSTRUCCIONES PARA LA RECOGIDA DE INFORMACÓN………………………………… 42 1  Resumen Introducción: El uso de los ansiolíticos e hipnóticos es cada vez más prevalente en los países desarrollados como España, siendo las benzodiacepinas los fármacos más prescritos y dispensados. Podríamos decir que dichos fármacos se encuentran entre los peores utilizados por su desconocimiento, su falta de adherencia, sus efectos adversos y su uso durante largos periodos de tiempo, pudiendo dar lugar a sufrir de farmacodependencia, tolerancia y adicción. Objetivo: El presente estudio tiene por objetivo conocer el perfil del consumo de benzodiacepinas en los pacientes de una oficina de farmacia de Sevilla, describiendo el grado de cumplimiento terapéutico con respecto a las mismas y el nivel de conocimiento del uso de benzodiacepinas. Metodología: Se presenta un estudio cuantitativo descriptivo transversal, en el que haciendo uso del Test de Morisky-Green-Levine (validado para población española) y el Cuestionario de Conocimiento de la Enfermedad de elaboración propia, se entrevistaron a las personas que se encontraban en tratamiento farmacológico con benzodiacepinas que acudieron a la Farmacia del barrio de Sevilla Este situado en Sevilla capital. Resultados: Los encuestados presentaron conocimientos adecuados sobre la enfermedad y los factores que pueden mejorarla o agravarla. En cuanto al cumplimiento terapéutico, más de la mitad de los encuestados cumplen con su tratamiento. En cuanto a los no cumplidores, cabe destacar que refieren síntomas de retirada brusca tales como insomnio, nerviosismo y/o taquicardia. Esta falta de adherencia se relaciona con el olvido de alguna toma o la supresión voluntaria de la medicación cuando se encuentran mejor o cuando sufren molestias derivadas de su medicación. Se han valorado también cuáles son las benzodiacepinas más utilizadas y su uso a lo largo del tiempo. Palabras clave: Benzodiacepinas, adherencia terapéutica, Uso seguro y eficaz, dependencia, retirada brusca, cuestionario. 2  1. INTRODUCCIÓN 1.1 GENERALIDADES DE LAS BENZODIACEPINAS. Los fármacos hipnóticos y ansiolíticos son de uso frecuente en la mayoría de los países desarrollados (Hollingworth et al., 2010; Linnet et al., 2016; Parsaik et al., 2016). El consumo de estos fármacos se ha ido incrementando durante la última década en España (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2017), crecimiento de tal forma que ha sido incluso superior al de otros países de la Unión Europea (Vicente et al., 2013). Según las Encuestas sobre Alcohol y Drogas en España, en 2017 el 18.7% de la población con edades entre 15 y 64 años reconocía haber consumido alguna vez en su vida sustancias de este tipo. De ese porcentaje, el 12% las había consumido en el último año (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2017). Asimismo, se ha encontrado que el consumo de medicamentos hipnóticos y ansiolíticos es mayor en las mujeres que en los hombres (Hollingworth et al., 2010; Huerta et al., 2016; Linnet et al., 2016), fenómeno que es el opuesto al resto de drogas, cuyo consumo es mayor en los hombres que en las mujeres (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2017; Fuentealba et al., 2000). Las indicaciones principales de la prescripción de ansiolíticos e hipnóticos son el tratamiento de la ansiedad y el insomnio (Lader, 2011; Tamburin et al., 2017), aunque también se usan con mucha reiteración para otras indicaciones (Harris et al., 2011). Los fármacos a la cabeza de este grupo son las benzodiacepinas (BZD) descubiertas hace 50 años, las cuales no se utilizan solo en psiquiatría, sino en medicina general (Dell’osso et al., 2013) (Huerta et al., 2016). Según su mecanismo de acción, las BZD actúan aumentando la acción del ácido gamma aminobutírico (GABA), el cual es el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. Debido a la rápida aparición de su efecto, eficacia y tolerabilidad, son muy prescritas por profesionales de la salud y consumidas por pacientes (Louvet et al., 2015). 3 Las BZD se pueden clasificar según su acción, en función de su farmacocinética (Roca et al., 2011): Tabla 1. Benzodiacepinas. Tiempo de acción y principal aplicación. FÁRMACO DURACIÓN GLOBAL DE LA ACCIÓN APLICACIONES MÁS IMPORTANTES Triazolam, midazolam Ultracorta (< 6h) Hipnótico. Midazolam se utiliza como anestésico intravenoso Lorazepam, oxacepam, temacepam, lormetacepam Corta (12-18h) Ansiolítico, hipnótico Alprazolam Media (24h) Ansiolítico, antidepresivo Nitracepam Media Hipnótico, ansiolítico Diazepam Larga (24-48h) Ansiolítico, relajante clordiacepóxido muscular. Diazepam se utiliza como anticonvulsionante por vía intravenosa Fluracepam Larga Ansiolítico Clonazepam Larga Anticonvulsionante, ansiolítico (sobre todo en la manía) Fuente: Tomada de Rang HP, Dale MM, Ritter JM, Flower RJ. Farmacología. 7ª ed. Madrid: Elsevier, 2012. 1.2 SEGURIDAD DE LAS BENZODIACEPINAS. Las benzodiacepinas son fármacos que, al no estar exentos de riesgo, resulta necesario tener en consideración determinados aspectos con relación a su prescripción y control (Vedia et al., 2005): − Determinar la ocasión en la que realmente están indicados. − Escoger la BZD más adecuada a cada problema de salud. − Tener en cuenta los efectos adversos y las interacciones farmacológicas. − La duración del tratamiento. − La insuficiente vigilancia de los tratamientos instaurados. − La correcta desprescripción. 4 Su uso ha sido muy polémico ya que tienen un riesgo alto de producir tolerancia y dependencia, así como otros efectos adversos. (Tamburin et al., 2017). Entre estos se encuentran alteraciones a nivel cognitivo, psicomotor, reacciones paradójicas y efecto rebote, los cuales son más comunes en su uso a largo plazo. (Louvet et al., 2015; Pariente et al., 2016; Tannenbaum et al., 2012). Otros efectos asociados a un uso crónico son problemas de concentración, fobia social y depresión así como caídas y accidentes de tráfico y, en las mujeres, alteración de la memoria a largo plazo (Boeuf-Cazou et al., 2011) (Lugoboni et al., 2014). Su consumo también se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer (Billioti de Gage et al., 2014), y de muerte (Palmaro et al., 2015; Parsaik et al., 2016). Además, en las personas de avanzada edad se asocia con mayor riesgo de fractura de cadera, patología que, a su vez, se asocia con elevada morbilidad y mortalidad. (Bakken et al., 2014; Donnelly et al., 2017). El consumo de BZD a largo plazo se ha asociado de igual forma con un incremento del gasto sanitario y carga social (Fang et al., 2009). Ciertamente, los problemas con las BZD han existido durante 50 años pero han sido ignorados y, aunque la proporción coste/beneficios sea positiva para la mayoría de pacientes en los tratamientos cortos (entre 2 y 4 semanas), no está del todo clara para periodos mayores (Lader, 2011). Tal como expusieron en la Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos de Ansiedad en Atención Primaria publicada por el Ministerio de Sanidad y Consumo, 2008, “Se recomienda la utilización a corto plazo de las BZD, no más allá de 4 semanas, y cuando sea crucial el control rápido de los síntomas o mientras se espera a la respuesta del tratamiento con antidepresivos”. Con todo, se demuestra con certeza que es común su uso a largo plazo en todo el mundo (Jacob et al., 2017; Donoghue et al., 2010). Aunque estos fármacos deben ser utilizados bajo prescripción médica, es una realidad la existencia del autoconsumo e incluso la comercialización en los mercados de drogas ilegales (Romo et al., 2003). 11 4.5 CRITERIOS DE EXCLUSIÓN. No podrían participar aquellos sujetos que cumplieran alguno de los siguientes requisitos: − Personas que no quisieran participar en el estudio. − Personas que retirasen la medicación para otra persona. − Personas que no entendiesen el español. − Personas con deterioro cognitivo. − Personas que tomen BZD como relajantes musculares u otras indicaciones. 4.6 VARIABLES DE ESTUDIO. Las variables del presente estudio se pueden agrupar en tres bloques: variables sociodemográficas, variables relacionadas con el conocimiento de su enfermedad y variables relacionadas con la adherencia terapéutica (tabla 4). Tabla 4. Variables de estudio. VARIABLES SOCIODEMOGRÁFICAS VARIABLES RELACIONADAS CON EL CONOCIMIENTO DE LA ENFERMEDAD VARIABLES RELACIONADAS CON LA ADHERENCIA TERAPÉUTICA Variables cualitativas − Sexo − Nivel de estudios − Situación laboral − Estado civil Variables cuantitativas − Edad (años) − Tiempo medio de la enfermedad (años) Variables cualitativas − Grado de conocimiento de la enfermedad − Riesgos de la enfermedad − Medicación − Modificación de los estilos de vida − Percepción de la enfermedad Variables cualitativas − Adherencia terapéutica 12 4.7 INSTRUMENTOS UTILIZADOS PARA LA RECOGIDA DE INFORMACIÓN. Para recoger la información señalada en la sección anterior, se escogieron las siguientes herramientas: Se elaboró un cuestionario específico sobre el “Uso de benzodiacepinas en farmacia comunitaria": para medir el grado de conocimiento que tienen los pacientes que consumen estos fármacos sobre los mismos y la enfermedad que padecen. Se estima que su tiempo de cumplimentación es de aproximadamente 5 minutos. Fue elaborada para que los propios pacientes pudieran cumplimentarla sin ayuda de profesionales, por ejemplo, mientras esperan en la Oficina de Farmacia. El cuestionario se incluye en el Anexo I del documento. Se utilizó, al finalizar el cuestionario, el Test de Morisky‐Green‐Levine validado para la población española. Se trata de un instrumento que permite analizar cuál es la adherencia al tratamiento que tiene el paciente. Valora cuales son las actitudes del enfermo respecto al tratamiento, calificando a los pacientes como cumplidores en aquellos casos en los que responden correctamente a las preguntas que lo forman. Una respuesta inadecuada califica al paciente como incumplidor (Rodríguez 2008). 4.8 PROCEDIMIENTO DE RECOGIDA DE INFORMACIÓN. La recogida de datos se llevó a cabo durante seis semanas consecutivas que fueron comprendidas entre el 16 de Abril y el 25 de Mayo de 2018. Para ser capaces de abarcar todas las franjas horarias, el reclutamiento se realizó por el grupo profesional al completo que trabajaba en la Oficina de Farmacia participante en el estudio. Por este motivo, se redactó un "manual de instrucciones" para la recogida de la información. De este modo, todos los colaboradores podrían seguir el mismo procedimiento de recogida de datos (Anexo II). Los participantes fueron escogidos al ser atendidos por el personal de la Farmacia. Tras verificar que las personas cumplían los criterios de inclusión en el estudio, se solicitaba su colaboración en el mismo. Si el participante daba su consentimiento, se le ofrecía la posibilidad de completar el cuestionario él mismo en la 13 Oficina de Farmacia. En los casos en los que el sujeto no fuera capaz de completarlo por sí mismo, se completó con el apoyo del personal de la Farmacia. Cabe destacar que se les informó a todas las personas que su participación en el estudio era totalmente voluntaria que se realizaría de forma que se mantuviera en todo momento la confidencialidad y anonimato de sus respuestas. 4.9 ASPECTOS ÉTICOS. Con el prestigio que acompaña desde hace años a la Universidad de Sevilla, se le aseguró a los pacientes que los datos y la información que nos aportasen serán tratados con la más estricta confidencialidad y jamás serán utilizados fuera del marco de esta investigación y de los objetivos específicos para los que son recogidos, siendo eliminados tras la realización del estudio en proceso. Se adjuntaba al cuestionario el conocimiento informado del paciente para la recogida de datos. Se comunicó a los pacientes que las benzodiacepinas son uno de los fármacos más prescritos en la actualidad para tratar la ansiedad y los trastornos del sueño, si bien son de gran ayuda al controlar sus síntomas, en ciertos casos no se utilizan de la forma más segura y eficaz, generando un aumento en el gasto sanitario público, y lo que es más importante, un perjuicio para la salud del paciente. Lamentablemente, en muchas ocasiones no conseguimos expresar estos inconvenientes de la manera más clara, eficiente y adecuada al paciente, ya que en circunstancias especiales, ciertas personas que padecen estas patologías desconocen algunos aspectos importantes relacionados con ellas o no se siente en confianza para consultar las dudas que le puedan surgir. En el marco de esta situación de salud pública se elaboró el siguiente cuestionario para evaluar el conocimiento que tienen los pacientes sobre el uso de benzodiacepinas y concluir con los puntos en los que nosotros, como profesionales sanitarios, debemos mejorar para llegar de manera más clara, concisa y precisa al paciente que demande nuestros servicios, siempre con la mente puesta en mejorar la calidad de vida de los pacientes tratados en nuestra oficina de farmacia. 14 Para la realización de este estudio se le van a formular una serie de cuestiones relacionadas con su medicación frente a la ansiedad y trastornos del sueño. Mencionar de manera importante que cualquier información aportada en esta encuesta será de carácter privado y que en ningún momento será compartida con su médico ni le será suprimida su medicación. 4.10 ANÁLISIS DE DATOS. El análisis estadístico se realizó utilizando la Hoja de Cálculo de Microsoft Office Excel sobre el total de preguntas del cuestionario. El análisis de datos se realizó utilizando la extensión correspondiente en Microsoft Office Excel. 15  5. RESULTADOS 5.1 PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LA POBLACIÓN ENCUESTADA. Analizando los datos podemos observar que la mayoría de las personas que se prestaron a realizar este estudio son mujeres (57%) en contraposición al 43% del género masculino. Los encuestados oscilan entre un intervalo de edades comprendidas entre los 23 años de edad, del encuestado más joven y los 79 años del encuestado más longevo. La edad media de esta población estaba en los 50 años. En su mayoría fueron personas con un nivel cultural de medio a alto y una posición socioeconómica acomodada, dado que prácticamente la mitad de la población estaban en activo (48%). Debido probablemente a la zona geográfica donde se realizó el test, un barrio de nueva construcción con una alta tasa de crecimiento poblacional, la mayoría de encuestados estaban casados (66%) o especificaron que estaban solteros pero viviendo en pareja (16%). Tabla 5. Descripción sociodemográfica y económica de la población de estudio. VARIABLES Nº % Sexo Hombre. 34 43% Mujer. 45 57% Total 79 100% Edad 20-29 años. 4 5% 30-39 años. 25 32% 40-49 años. 22 28% 50-59 años. 11 14% 60-69 años. 9 11% 70-79 años. 8 10% Total 79 100% 16 Nivel de estudios No ha cursado ningún tipo de estudios. 8 10% Estudios obligatorios completados. 23 29% Estudios de bachillerato. 1 1% Estudios en ciclo superiores. 26 33% Estudios superiores universitarios. 17 22% Estudio master o doctorado. 0 0% Total 79 100% Estado civil Soltero/a. 13 16% Casado/a. 52 66% Divorciado/a. 8 10% Viudo/a. 6 8% Total 79 100% Situación laboral Empleado/a. 38 48% Parado/a. 11 14% Jubilado/a. 12 15% Otros. 18 23% Total 79 100% 5.2. GENERALIDADES SOBRE LA PATOLOGÍA Y EL TRATAMIENTO. El estudio se llevó a cabo teniendo un criterio básico de inclusión o exclusión, como era saber si a lo largo de su vida habían consumido BZD para tratar la ansiedad o los trastornos del sueño y no otros tipos de indicación. A 97 pacientes que acuden a la farmacia se les ofrece participar, de ellos 79 son los que toman BZD como ansiolítico e hipnótico, de modo que establecimos nuestra población encuestada en 79 individuos que corresponde con el 82% de las personas que habían consumido BZD en este periodo. Destacar que el 18% de los encuestados, 17 personas, respondieron de manera negativa a esta cuestión, cuando se conoce que sí tomaban BZD; en algún caso se cuestionó el motivo de este uso y se nos comunicó que se debía al uso en casos de relajante muscular, mientras que otros declinaron hacer ningún tipo de observación y se decidió no incluirlos en el ensayo. 17 Un dato, a tener en cuenta relevante, es que el personal encuestado acababa de comenzar el tratamiento o llevaba poco tiempo con la medicación (35%), destacando que el 68% de los encuestados llevaban usando BZP durante un periodo máximo de 3 años. El 32% de los individuos relataron que usaban estos fármacos de manera continuada durante un periodo superior a los 3 años. El dato más curioso fue que 4 de las 79 personas reconocían que llevaban una década prácticamente usando diferentes combinaciones de ansiolíticos e hipnóticos. Era de esperar desde el principio que, por la configuración de la población encuestada, serían conocedores de estos fármacos, sin embargo, más de la mitad, concretamente el 53%, no conocían o no recordaban conocer sus tratamientos. Ahora bien, la gran mayoría reconocía (91%) que sí se les habían explicado. Muchos pacientes, el 57%, reconocieron no acudir de manera periódica a realizarse el seguimiento correspondiente a su tratamiento. De los que sí acudían (43%), la mayoría (62%) afirmaron sentirse más a gusto y comprendidos por el personal de farmacia que por su médico. Resaltando que un 12% reconocía que preferían o tenían mejores experiencias informándose por internet, blogs, vecinos, etc. Se procedió a establecer qué tipo de pacientes y cuantos consumían BZD para tratar la falta de sueño y cuantos cómo ansiolíticos. No fue ninguna sorpresa que en general (76%) consumieran BZD por su potencial ansiolítico, siendo el más prescrito el bromazepam (35%) seguido de cerca por el Lorazepam (28%). Con relación a su potencial hipnótico, el 24% de las personas encuestadas reconocieron utilizar benzodiacepinas para tratar los problemas relacionados con la falta de sueño, entre los que destacan el uso de bromazepam en un 37% de los casos y lormetacepam un 32% de los individuos. 18 Tabla 6. Generalidades sobre la patología y el tratamiento en la población de estudio. GENERALIDADES SOBRE LA PATOLOGÍA Y EL TRATAMIENTO Nº % 1. ¿Ha consumido alguna vez fármacos para tratar ansiedad o trastornos del sueño? Sí. 79 82% No. 17 18% Total 96 100% 2. ¿Cuánto tiempo hace que Ud. sufre ansiedad o trastornos del sueño? De 0 a 5 meses. 28 35% De 6 a 11 meses. 8 10% De 12 a 23 meses. 18 23% De 24 a 35 meses. 9 11% De 36 a 47 meses. 6 8% De 48 a 59 meses. 1 1% De 60 a 71 meses. 5 6% Más de 72 meses. 4 5% Total 79 100% 3. ¿Cree que la ansiedad o trastorno del sueño es una enfermedad pasajera? Sí. 37 47% No. 11 14% No lo sé. 31 39% Total 79 100% 4. ¿Acude habitualmente a realizarse las revisiones periódicas para saber cómo va su patología? Sí. 34 43% No. 45 57% Total 79 100% 4.1. En caso afirmativo, ¿en quién confía para darle los mejores consejos en relación con su medicación? El personal médico. 9 26% El personal de farmacia. 21 62% Otros (internet, vecinos, otros especialistas). 4 12% Total 34 100% 5. ¿Le han explicado qué es la ansiedad o el trastorno del sueño? Sí. 72 91% No. 3 4% No lo recuerdo. 4 5% Total 79 100% 6. ¿Se le han prescrito o dispensado medicamentos para la ansiedad? Sí. 60 76% No. 19 24% Total 79 100% 19 6.1. En caso afirmativo, especificar nombre o nombres de medicamentos. Bromazepam. 26 35% Clorazepato potásico. 1 1% Lormetacepam. 0 0% Lorazepam. 21 28% Alprazolam. 13 17% Diazepam. 13 17% Clonazepam. 1 1% Total 75 100% 7. ¿Se le han prescrito o dispensado benzodiacepinas para los trastornos del sueño? Sí. 19 24% No. 60 76% Total 79 100% 7.1 En caso afirmativo, especificar nombre o nombres de medicamentos. Lormetacepam. 6 32% Zolpidem. 1 5% Lorazepam. 5 26% Bromazepam. 7 37% Total 19 100% 5.3 PERCEPCIÓN DEL PACIENTE SOBRE SU ENFERMEDAD Y TRATAMIENTO. Las cuestiones en torno a la percepción de la enfermad tenían como objetivo obtener una visión global de lo que los propios pacientes sienten durante su relación con estos tratamientos. En principio, se quería conocer si los propios pacientes sabían si podían modificar las dosis de su medicación si mejoraban o empeoraban (aumentando o disminuyendo la posología). Fue sorprendente que sólo el 46% sabía que no debían modificarla, si bien es cierto que el 48% desconocía este hecho. No obstante, una vez que se les comunicó reconocieron que era lo más lógico. Prácticamente el total (86%) reconocían que hacer cambios en su estilo de vida y no sufrir tanto estrés podría ayudar en su patología, pero observaban que no era una tarea sencilla. Al igual que reconocían que el apoyo familiar era indispensable (72%) y siempre ayudados por el personal sanitario (68%). 20 Llamó la atención que las personas que manifestaban estar en desacuerdo con la ayuda externa se correspondieron sobre todo con individuos del sexo masculino y de edad superior a los 50 años. Tabla 7. Percepción del paciente sobre su enfermedad y el tratamiento en la población de estudio. PERCEPCIÓN DEL PACIENTE Nº % 1. ¿Cree que Ud. puede modificar la dosis de la medicación si sufre variaciones en los síntomas? Sí. 5 6% No. 36 46% No lo sé. 38 48% Total 79 100% 2. ¿Cree que si se toma la vida con tranquilidad puede favorecer su enfermedad? Sí. 68 86% No. 11 14% No lo sé. 0 0% Total 79 100% 3. ¿Piensa que el apoyo de la familia/amigos puede ayudarle? Sí. 57 72% No. 22 28% No lo sé. 0 0% Total 79 100% 4. ¿Piensa que el médico/a, enfermera/o y farmacéutico/a pueden ayudarle? Sí. 54 68% No. 25 32% No lo sé. 0 0% Total 79 100% 5.4 ADHERENCIA O CUMPLIMIENTO TERAPÉUTICO. A la hora de valorar la adherencia al tratamiento se aplicó el Test de Morisky‐ Green‐Levine. (Rodríguez et al., 2008). El cuestionario califica a los pacientes como cumplidores en aquellos casos en los que responden correctamente a las preguntas que lo forman. Una respuesta inadecuada califica al paciente como incumplidor. Se considera que una persona es cumplidora terapéutica cuando sus respuestas a las preguntas 1 a 5, de la tabla 8, son: No, Sí, No, No, No, respectivamente. 27 Podemos observar que un 34% de personas decía haber abandonado su tratamiento. Este abandono podía durar unos días (59%), semanas (33%) o en el menor de los casos durante meses (7%). Durante este periodo de tiempo estas personas hicieron referencia a los síntomas que sintieron al abandonar la medicación, recogiéndose unos datos que se apoyan en otros estudios que nos exponen la misma situación. (Azparren et al., 2014). Al retirar de manera brusca la medicación, refirieron sentir insomnio (29%), nerviosismo (17%), sudoración (14%), ansiedad (12%), palpitaciones (12%) y, en un menor número, también sintieron intranquilidad e irritabilidad (8%), datos similares al estudio de Danza et al., 2009. En el análisis de estos resultados se encontraron que el 27% de las personas encuestadas reconocieron dejar la medicación al sentir molestias, y otro 27% dijo haberse olvidado de tomarla por diversos motivos entre los que se encuentran: sentirse mejor y creer ya no necesitarla, por tomar mucha medicación y no recordar que pauta tenía, y un motivo que llamó la atención, donde una paciente reflejaba que dejó su medicación porque llevaba muchos años tomándola y si aún no había notado mejoría creía que ya no mejoraría y que quizás sería peor continuar tomando una medicación que a largo plazo fuera perjudicial para su salud. Resultados similares se recogen en el artículo de Martínez García et al., 2012. Estudiando la adherencia terapéutica por sexos no es sorprendente el resultado que se encontró en el análisis que demuestra que, efectivamente, las mujeres cumplen mejor con su tratamiento en un 77% frente al 23% de los hombres que dicen cumplir bien su tratamiento. Lo cierto es que estudiando la bibliografía no es un dato que sorprenda, ya que de manera general las mujeres suelen tener más conciencia de la importancia de su medicación. Demostrándose también, en este estudio, donde de las 48 personas que declaran que su medicación es importante, el 78% son mujeres. 28 Los resultados, en función de la edad, demuestran datos que ya conocíamos, y era el hecho de que las personas mayores de 60 años tienen una adherencia menor al resto de grupos de edad, en este caso el 52% de los encuestados, muy similares a los resultados obtenidos por Vicente-Sánchez et al., 2013. En cuanto a la situación laboral, son las personas en activo las que reconocen tener más fallos en cuanto a medicación debido al estrés laboral y familiar y a la difícil conciliación. Estos hechos son los que les hacen no recordar el momento de la toma de la medicación y por ello saltarse al menos una dosis de manera puntual. En las publicaciones bibliográficas se puede encontrar alguna información contraria que expone que la situación laboral en un estado desarrollado como el nuestro no influye a la hora de cumplir con las posologías. Otro de los datos sociodemográficos que se creyó importante interpolar fue el nivel educativo de la sociedad donde no se hallaron sorpresas al afirmar que las personas con un nivel educativo alto tenían mayor capacidad de adherencia al tratamiento. A la hora de establecer esta encuesta se quiso conocer el tiempo que llevaban los encuestados siendo tratados de su patología. Se recibieron respuestas diversas, donde la mayoría declaraba llevar consumiendo BZD durante menos de 3 años (68%), enfrentados al 32% que llevaba más de 3 años. Datos que, aunque sean extraños, están respaldados por otros estudios incluso a nivel internacional, donde se recogen el uso prolongado de las BZD principalmente para insomnio, pero también para la ansiedad (Coello Paz et al., 2016). Son datos que llaman poderosamente la atención conociendo cuál es el tiempo máximo de administración según la patología. En caso de insomnio, la duración de tratamiento debe ser corta, no superior a 2 semanas o 4 si se incluye el periodo de retirada del medicamento por los posibles riesgos de accidentes, abuso, dependencia y tolerancia con pérdida de eficacia terapéutica. Así mismo, en el caso de ansiedad, los tiempos son similares, pero con una salvedad importante: sólo se utilizarán BZD cuando se requiera de tratamiento inmediato a corto plazo (2-4 semanas), por existir una agitación o ansiedad aguda grave. Su utilización a más largo plazo debe ser 29 supervisada y se debe utilizar la dosis más baja posible (Boletín Canario de Uso Racional del Medicamento del SCS). Todos estos datos de duración del tratamiento reflejan que el uso de BZD en la sociedad no se hace de una manera correcta y mucho menos respetando los periodos de tiempo establecidos por las guías clínicas. Las guías terapéuticas sobre la prescripción de las BZD recomiendan su uso restringido al alivio rápido de la ansiedad severa o el insomnio. A este respecto, la Agencia Española del Medicamento estipula que «las BZD sólo están indicadas para el tratamiento de un trastorno intenso, que limita la actividad del paciente o le somete a una situación de estrés importante. De forma general la duración total del tratamiento no debe superar las 8-12 semanas, incluyendo la retirada gradual del mismo.» (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Circular Nº 3/2000. Disponible en http\\www.agemed.es.). Debido a que la gran mayoría de los pacientes que acudían a la farmacia eran personas de una edad inferior a 50 años, se anticipó que tendrían un conocimiento amplio de su enfermedad. Sin embargo, se encontraron que, en más de la mitad de los casos, no tenían conocimiento de qué progreso podía seguir a lo largo del tiempo su enfermedad, pero que, en añadidura, el personal sanitario, principalmente su profesional farmacéutico, les comunicó en todo momento en que consistía y cuál era la importancia de la medicación. Aun así, se observaron discrepancias en el nivel de conocimientos alcanzados, y se llegó a pensar que quizás hubieron respondido lo que consideraban la respuesta correcta. Se hizo hincapié en el papel del farmacéutico como profesional sanitario más valorado y con mayor contacto y confianza por parte del paciente, recogiéndose testimonios como: “me fio más de la palabra de mi farmacéutico de confianza que de la del médico”. Aunque es cierto que el 12% reconoció obtener información gracias a internet o blogs especializados (“Estudio de Satisfacción del Usuario de la Oficina de Farmacia en Zaragoza” Cámara de comercio). 30 Los pacientes reconocieron no tener un seguimiento exhaustivo con respecto a su patología. Un análisis más en profundidad reveló que la mayoría, el 76%, usa las BZD por su poder ansiolítico, siendo los más utilizados el bromazepam (35%) seguido de cerca por el Lorazepam con un 28% del total. El 24% de los encuestados utilizaban BZD por su potencial hipnótico, de este porcentaje de encuetados el 37% utilizaba bromazepam y un 32% lormetacepam. Son datos que se pueden extrapolar a otros estudios con resultados similares. (Antich et al., 2006) (Gámez Lechuga et al., 1996) (González Gómez et al., 2017). En general se ha observado que los pacientes demandan más información por parte del sanitario sobre su patología aun afirmando haber sido informados. Todo esto pone de manifiesto la necesidad de trabajar más en este asunto y más con un lenguaje menos profesional y más acorde a las personas que no tienen los mismos conocimientos que un iniciado en el tema. 31  7. CONCLUSIONES ➢ Se observa que, en la población referida a una farmacia comunitaria, el conocimiento y cumplimiento terapéutico de las benzodiacepinas utilizadas como ansiolíticos o hipnóticos es adecuado, aunque no el óptimo. Se deben abordar otras estrategias y desarrollarlas de manera eficiente con el fin de mejorar la adherencia y seguridad en el uso de estos fármacos ya que se desconocen los riesgos del consumo excesivo y prolongado de la medicación y de la suspensión brusca del tratamiento con BZD por parte de los pacientes. ➢ En la población de estudio, se detecta un uso indebido de las BZD a nivel clínico, siendo superado con creces el tiempo de tratamiento. Observándose signos de abuso de BZD y dependencia a las mismas. ➢ Se aprecian signos de abstinencia en el abandono brusco de la medicación de manera voluntaria o involuntaria por parte del paciente. ➢ Los pacientes se sienten más comprendidos y respetados por su farmacéutico que por cualquier otro personal sanitario. Se demanda más información por parte de los pacientes. ➢ Se observa que modificando estilos de vida y con ayuda familiar se puede mejorar el control de la enfermedad, siendo mucho más llevadera. ➢ Solo la mitad de la población manifiesta satisfacción con su tratamiento, lo que demuestra que el consumo de BZD está siendo un problema farmacológico de importancia que lleva años afectando de una manera u otra a la sociedad, siendo esta insatisfacción unos de los motivos de abandono del tratamiento. Se ha tornado en un caso que va más allá del ámbito médico-farmacéutico, convirtiéndose en un hándicap social, y por supuesto económico, en el que el farmacéutico como experto del medicamento tiene un papel fundamental en su resolución. 32  8. BIBLIOGRAFÍA 1. Antich S, Rodilla V, Camañas L, Villagrasa V, Sanahuja MªA, Moreno L. Estudio descriptivo del consumo de psicofármacos en jóvenes: necesidad de la Atención Farmacéutica en esta población. Pharmaceutical Care. España. 2006; 8(2): 57-61. 2. Azparren Andia A, García Romero I. Estrategias para la desprescripción de benzodiazepinas. Boletín de información farmacoterapéutica de Navarra ABRJUN 2014 VOLUMEN 22, Nº 2. 3. Bakken MS, Engeland A, Engesæter LB, Ranhoff AH, Hunskaar S, Ruths S. Risk of hip fracture among older people using anxiolytic and hypnotic drugs: a nationwide prospective cohort study. European Journal of Clinical Pharmacology. 2014; 70(7): 873-880. 4. 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