Tercera parte de los romances de Sta. Rosalía de Palermo
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| 20 TERCERA PARTE DE LOS ROMANCES S. ROSALIA DE PALERMO. lendoel comun enemigo, guien di credito 4 ¡luliones, que lus caredos no baítan y finta ias [oñadas, ; | áaparrará Rolalia Y, perdiíte el ler Princela, de fu vistuola counltancia, y de tu Padre la gracia, corrido, y avergonzado : fi quieres librarte de él, : diípulo tomar venga0z2 yerz dE paña, Ov:te á Francia, en lu delicado cuerpo, que all: vivirás (egura, ya que no pudo en el alma, y (erás muy eftimada, y con horribles viliones Vete que li no te vás, procuro atemorizarla: pond:é fuego 4 efta Montaña, pira echarla de la Cueva, y bae, que una horrible fizra y viendo que no (e e(paota, tdelpedace en fus garras. tomando vilible forma, Mas viendo que no reíponde, le dice con voz ayrada: niteme Íus amenazas, Loca, hypoerita, embultera, le daba crueles golpes, atrevida y temeraria, y loberbias bofetadas, qué hkes en clta Cueva, arraltrandola en la Cueva donde vivesengañada ? con crucldad tan tyrana, Pienfasengañar al mundo, que dexó á la Santa Niña porque tetengan por fanta? mal herida, y delavgradaz Ya de todos tus eng ños. maslos Angeles piadofos muy prelto tendrás la paga, acudieron á curarla, perque ya-vigne ta Padre á regajarla, y lervirla, á llevarte maniatada, | y muchas veces rezaban y á encerrarre como loca, por ella us devociones que efte es el premio, q aguarda el tiempo que eftuvo se: qui
Aqui efuvo Rofalía cruelmente atormentada de elte cruel enemigo por todas partes cercadas pero fiempre viétoriofa de infernales oflechanzas, hafta que el milmo Demonio determino de dexarla, . fiendo impofsible la emprella, y quanto mas trabajaba, | mas refplandecía en ella la Corona que labraba. Avergonzado, y corrido, lleno de colera, y rabia, defefperado a el Isfisrno o baxo á llorar lu defgracia. Murio fu Padre efte tiempo, y de un Angel fue avilada, como el alma de fu Padre en el Purgatorio eftaba, que le pida á Dios por ella, puestantoconélalcarza. Hizo Oracion por fu Padre, pidiendole á Dios, que (alga de las penas que padece, que ella fe obiiga a la paga. Salio el Padre de las penas, y vino d darle las gracias, y á decirle, que proliga en la vida comenzada. Tres ficftas, que Rofalia por devocion celebraba, Reíurseccion, Alcenfion, y la venturofa Pafqua del Nacimiento de Chrilto, lu Efpofo por feltejarla las celebraba en la Cueva» con grandeza foberana, formandole una Capilla ricamente aderézada, con un Altar eminente con riquiísimas alhajas, y el Supremo Sacerdote decia Mifla cantada, le daba la Comunion, y San Pedro predicaba, y la Capilla del Cielo con fu Moulica baxaba, infinitos convidados, Angeles, Santos, y Santas; y la Emperatriz Suprema con íu prefencia la honraba, y en atabando la Fiefta Je daban todos las gracias, infinitos parabienes de las dichas que gozaba, dexandole a Rolalia anegada en gloria el alma, porque ya la humilde Cueva era bienaventuranza. En la Oracion cierto día con humildad Contemplaba le mucho que a Dios debia, y lo mal que ella le paga, . que él la obliga con finezas, y ella no le (irve en nada. La entriftecio efe difcurío, y Chrifto por contolarla le le aparecio en la Cruz, y le dice ellas pal«bras: A Muy amada efpofa mia, por lo mucho que me agrada el valor corn que padeces, y lo mucho que me 21m3s, he de darte una Corona de Rofas de tal fragrancia, - que han de prefervar.a muchos de íu corrupcion humana, de la contagioía pelte que mijallicia amenaza, que 4
- » que quántos por ti me pidan, fe librarán de mu (zDa, para que conozca el mundo del modo que mi amor pagas pues premiandoá quien me litve perdono A los que me agravian. Y ahora es mi voluntad, . que de aqueíta Cueva vayas á vivir en otra Cueva, que te tengo preparada en el Monte Peregrino, - que hay dos millas de diltancia de Palermo, porqueal!i fe perpetue tu Cala. Los miímos que te traxeron, quiero, que contigo vayan, que ella mudanza ha de [er el crisol de to conftancia. Obedecio la Doncella, y para hacer fu jornada le deípidio de la Cueva, y recogio fas alhajas, y por mandado de un Angel eb una piedra gravadas dexó unas letras, que dicen: R ofalía Sinibalda, hija del Conde de Roías, y privceía Sicilizoa, por folo el amor de Cbritto, con quign eltoy defpolada, de mi oluntad renuncio quantas riquezas humanas me tocan, y tocarpueden, y he de cumplir mi palabra. Haifa hoy en la miíma Cueva aquellas letras le hallan €a lengua latina efcritas, Como las dexo la Santa. Paíso a! Monte Peregrino, y cl Palacio que le aguarda esuna Cueva horroroía muy fila, y defabrigada epuopeñon'eminente, ¿que eltá ¿la orilla del agua guarnecida de malezas, y de cumbres coronada. Y en el hueco de una peña de lo ancho de dos varas - hizo vido efta Paloma, yallitovo lu hebitanza - por ticmpo de (ito añas continaamente ccupada en los miímos ex<reicios, queen la otra exc cutaba. qui fue favorecida E e Dios, y lu Madre Santa, de Angeles, y Serafines, que cada día baxzban 3 vifitarla d la Cueva, alentando [u efperanza" Y al cabo de aquelte tiempo quando ya [e le acercaba la hora de [u partida, de (u amor tan deleada, enfermo de calepzúras, y viendofe ya poltrada, pidio 4 Dios, que le conceda, -. que antes que del mundo vaya, reciba los Sacramentos, : para morir confolada. Se lo concedio, y piadolo á dos Angeles le manda, que partan a la Ciudad, y que vayan a la Caía de Cyrilo, Sacerdote, hombre de vida muy lanta, y de (p parte le digan, que los Sacramentos trayga a una Santa Penitente, que eltá á la muerte cercana. ) Fue-
Fueron los Embaxadores; y dandole la embaxada, obedeció, y le previno de las coías necelariás. —Saiizron de la Ciudad, y los dos que ¡e acompañan fueron por todo el camiao alumbrando con dos hachas al Divino Sacramento, ara darnos eaíeñanza. Llego Cyrilo. a la Cueva, donde Rofalia eftaba en un obÍcuro rincon honeftamente acoltada. Recibió los Sacramentos, y luego [u E(pofo manda, cuente á Cyrilo lu vida, para que €l la publicara. Se la contó por entero, y acabando de contarla, fe llenó toda la Cueva de claridad, y fragraocia, y vido Cyrilo entrar 3 la Virgen Soberana fiendo Trono de lu Hijo, y llegandofe á la cama de la enferma Rofalia, eftrechamente la, abraza, yy con amables requicbros la recrea, y la regala, y en los brazos de la Virgen Roíalia entrego elaloa : en las manos de fu Elpolo, . quele pulo una guirna Ida, y coronada de rolas, | de íu Elpoío acompañada, y lu Soberana Madre, Angeles, Santos, y Santas, Íubió triunfante á la Gloria la Roía Palermitana, dexando acá lus Reliquias en la Cueva [epultadas dentrode la mima piedra, que al cuerpo (irvio de cama, y ahora en el miímo Monte tiene lu Templo la Sinta, y es de todas las Niciones conocida, y venerada, porque enelMar de Palermo quantos navegantes pallan á la vita de la Cueva les precifa hacer la la'va, porque aquel que no la hace, de tormenta no [e elcap,, Y aquí diícreto Lettor, dá mipluma en efta plana fin 4la dichoía vida de la Prrocefa Heimitaña, que es Patrona de Pa'ermo, y de la pefte Avogada. A quien hamilde fuplico m> alcance de Dios la gracia, y que perdone piadola los gerrosde mi ignerandia, intercadiendo'coa Chrilto, que libre de pslte a Elpaña, Conlicencia: En Cordoba, en la Imprenta de Don Juan de Medina, y San Tiago, Plazuela delas Cañas, donde fe hallará de todo genero de furtimiento,