2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -410- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) Evaluación y prescripción del salto vertical y horizontal en futbolistas. Revisión narrativa Assessment and prescription of vertical and horizontal jumping in soccer players. Narrative review *Luis Miguel Fernández-Galván, **Arturo Casado, ***Raúl Domínguez * Universidad Jaume I (España), ** Universidad Rey Juan Carlos (España), ***Universidad de Sevilla (España) Resumen. Las acciones balísticas, tales como el salto, son determinantes en el resultado de un partido de fútbol. Por lo tanto, su evaluación, cuantificación y optimización podrían ser concluyentes para el deportista. El objetivo del presente trabajo de revisión narrativa ha sido detallar los tipos de saltos verticales y horizontales más usados y confiables para la evaluación de las acciones balísticas, exponiendo la definición de los protocolos y sugiriendo metodologías de entrenamiento basadas en la evidencia científica. La metodología siguió las recomendaciones PRISMA, para ello se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos de Pubmed y Web of Science. Los resultados mostraron que el salto vertical y el salto con contra movimiento, son los saltos más utilizados para la evaluación y optimización del rendimiento, así como el salto horizontal con contra movimiento con las manos fijadas a la cintura y con las manos libres. Se ha observado correlaciones significativas con efectos moderados entre los valores de sprint de 5 m y 15 m con el salto vertical (r = -0,47 a - 0,54; p < 0,01) y con el salto horizontal (r = -0,60 a -0,68; p < 0,01). Siendo el salto horizontal, mejor predictor en el sprint de 20 m que el salto vertical (r = -0,73 a -0,86 vs -0,52 a -0,73 p < 0,01). Por tanto, se concluye que la evaluación de la altura del salto vertical u horizontal puede ayudar a los profesionales del deporte a planificar los estímulos más apropiados para la optimización del rendimiento. Palabras clave: Acciones balísticas, salto en cuclillas, salto con contra movimiento y fútbol. Abstract. Ballistic actions, such as jumping, are decisive in the outcome of a soccer match. Therefore, their evaluation, quantification and optimisation could be determinant for the athlete. Thus, the aim of the present narrative review work has been to detail the most used and reliable types of vertical and horizontal jumps for the evaluation of ballistic actions, exposing the definition of the protocols and suggesting training methodologies based on scientific evidence. The methodology followed the PRISMA recommendations for which a bibliographic search was carried out in Pubmed and Web of Science databases. Results showed that vertical jump (SJ) and the countermovement jump (CMJ) are the most commonly used jumps for the evaluation and optimisation of performance, as well as the horizontal jump with countermovement with the hands fixed at the waist and with the hands free. Significant correlations with moderate effects were observed between 5 m and 15 m sprint values and vertical jump (r = -0.47 to -0.54, p < 0.01) and horizontal jump (r = -0.60 to -0.68, p < 0.01). Horizontal jump being a better predictor of the 20 m sprint than vertical jump (r = -0.73 to -0.86 vs -0.52 to -0.73 p < 0.01). Therefore, it is concluded that the evaluation of the height of the vertical or horizontal jump can help sports professionals to plan the appropriate stimuli for the optimization of performance. Keywords: Ballistic actions, squat jump, countermovement jump, soccer and football. Fecha recepción: 15-09-23. Fecha de aceptación: 16-12-23 Luis Miguel Fernández-Galván
[email protected] Introducción El fútbol, es el deporte más popular en todo el mundo, con más de 265 millones de practicantes de todas las edades, géneros y niveles de habilidad (Blatter & Dvorak, 2014). En cuanto al fútbol femenino, según el informe elaborado en 2023 por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), en la actualidad un total de 16,6 millones de mujeres y niñas participan en el fútbol federado, lo que representa un aumento del 24% con respecto a los datos registrados en 2019 (FIFA, 2023, p. 11). Desde el punto de vista de la cinemática, el fútbol es un deporte colectivo de cooperación-oposición, y de naturaleza intermitente, en el que los jugadores no solo requieren habilidades técnicas y tácticas, sino que también deben desarrollar un alto nivel atlético para tener éxito (Figueiredo, Dourado, Stanganelli, & Gonçalves, 2020; Turner & Stewart, 2014). En este sentido, la cuantificación de la carga interna y externa son esenciales para determinar los perfiles de rendimiento de los jugadores, así como los patrones de actividad más solicitados de cara a planificar los estímulos óptimos que optimicen el rendimiento (Datson, et al., 2014). En esta línea, conocemos que las jugadoras y jugadores de élite recorren una distancia total por partido de entre ~ 8,2 a 11 km y 10 a 13 km, respectivamente, de los cuales las jugadoras realizan ~ 1,7 km y los jugadores ~ 2,5 km a alta velocidad (Stølen, Chamari, Castagna, & Wisløff, 2005; Winther, et al., 2022). Además, durante los 90 minutos, las jugadoras y jugadores realizan entre ~1.350 a ~1.650 acciones técnicas/tácticas como pases, entradas o regates y ~1.000 a ~1.400 acciones balísticas (cada 3-5 segundos) como saltos, cambios de dirección o sprint (Datson, et al., 2014; Stølen, et al., 2005). Faude, Koch & Meyer, (2012) analizaron los 360 goles de la Liga Alemana en las temporadas 2007/2008, los resultados mostraron que el 83% de los goles fueron precedidos por al menos una acción de fuerza del jugador que marcaba o asistía, siendo el sprint directo (46%) y el salto (16%)
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -411- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) las acciones más comunes. En esta línea, los resultados del estudio de Wisløff, Castagna, Helgerud, Jones, & Hoff (2004), encontraron una fuerte correlación entre la fuerza máxima en media sentadilla y el rendimiento en sprint y la altura de salto vertical y en el estudio de Yanci, García Huerta, Castillo Alvira, Rivero Benito, & Los Arcos Larumbe (2014) encontraron una correlación significativa entre el sprint de 20 m con el salto horizontal. El salto vertical u horizontal, es una acción balística que comporta la activación muscular a nivel excéntricoisométrico-concéntrico, siendo la transición entre fases muy corto, lo que da lugar a una acción múltiple denominada ciclo estiramiento-acortamiento (CEA) (Markovic & Mikulic, 2010). Estas acciones son dependientes de la producción de fuerza en un intervalo de tiempo (Rate of Force Development [RFD]) puesto que estas acciones implican tiempos de contracción < 250 milisegundos (ms) y vienen representadas por la curva fuerza-tiempo, pudiendo existir infinidad de valores caracterizados por el gesto deportivo (Maffiuletti, et al., 2016). En la actualidad, existe cierta controversia sobre cuál es la carga óptima que optimiza el RFD con dos ideas contradictorias: (a) la percepción de que es necesario utilizar cargas pesadas (80-100% de una repetición máxima [1RM]), para inducir el reclutamiento de unidades motoras de contracción rápida (Jiménez-Reyes, Samozino, Brughelli, & Morin, 2017), y (b) utilizar cargas ligeras (30-40% 1RM) que permite al sujeto entrenar a una velocidad más cercana a la velocidad real del juego (Alcaraz, Carlos-Vivas, Oponjuru, & Martínez-Rodríguez, 2018). Dado que el salto, ha sido asociado con el rendimiento en el sprint (Falces-Prieto, et al., 2021) su evaluación, control de las intervenciones y seguimiento de las mismas, podrían resultar fundamentales para ayudar al profesional a mejorar la eficacia de la prescripción del entrenamiento más adecuado contribuyendo en la mejora del rendimiento de las acciones balísticas (Jiménez-Reyes, et al., 2017). Por todo ello, el objetivo de la presente revisión es detallar los tipos de saltos verticales y horizontales más usados y confiables para la evaluación de las acciones balísticas, exponiendo la definición de los protocolos y sugiriendo metodologías de entrenamiento basadas en la evidencia científica. Material y Métodos Estrategia de búsqueda La presente revisión narrativa fue realizada de acuerdo con las recomendaciones de la declaración PRISMA (Page, et al., 2021). Dos autores (LMF-AC) realizaron esta búsqueda. Se utilizaron las bases de datos Web of Science y PubMed, empleando la terminología incluida en el Medical Subjects Headings (Mesh) desarrollado por la U.S National Library of Medicine. La búsqueda se llevó a cabo desde el 10 de abril hasta al 17 de junio de 2023. Se utilizó la siguiente terminología ((“soccer” [Tittle]) OR “football” [Tittle])) AND (jump [Tittle]). Además, se realizó una búsqueda manual en las listas de referencias incluidas en los estudios seleccionados. Criterios de elegibilidad En total, se encontraron 629 estudios, tras aplicar los criterios de selección, se incluyeron 18 estudios en esta revisión (Figura 1). Figura 1. Organigrama de los artículos seleccionados. Evaluación de la calidad Se utilizó la puntuación PEDro para evaluar la calidad de los estudios (Maher, Sherrington, Herbert, Moseley, & Elkins, 2003) (ver tabla 1). Se consideró un estudio de alta calidad cuando la puntuación PEDro fue ≥ de 5 sobre 10 puntos. Todos los estudios incluidos en la revisión obtuvieron puntuaciones entre 5 y 6 puntos, lo que indica una "alta calidad" metodológica según los criterios propuestos por Maher, et al., (2003). Tabla 1. Métricas de calidad de los estudios incluidos. Referencia P1 P2 P3 P4 P5 P6 P7 P8 P9 P10 P11 PT (Centeno-Prada, et al., 2015) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Cometti, et al., 2001) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Chamari, et al., 2004) 1 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 5/10 (Mujika, et., 2009) 1 0 0 5 0 0 0 1 1 1 1 5/10 (Yanci, et al., 2014) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Yanci, et al., 2014) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Yanci, et al., 2015) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Ascenzi, et al., 2020) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Loturco, et al., 2017) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Deprez, et al., 2015) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Ramos-Campo, et al., 2016) 1 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 5/10 (Haugen, et al., 2012) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Vescovi, et al., 2008) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Mccurdy, et al., 2010) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Lockie, et al., 2018) 1 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 5/10 (Ozbar, 2015) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Ozbar, et al., 20 14) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 (Roso-Moliner et al., 2023) 1 0 0 1 0 0 0 1 1 1 1 6/10 P1., Criterios de elegibilidad. P2., Distribución aleatorizada. P3., Asignación oculta. P4., Grupos similares al inicio. P5., Sujetos cegados. P6., Terapeutas cegados. P7 ., Evaluadores cegados. P8., Seguimiento adecuado. P9., Análisis por "intención de tratar". P10., Comparaciones entre grupos. P11., Medidas puntuales y de variabilidad. PT., Puntuación total Escala PEDro.
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -412- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) Descripción de los estudios incluidos La tabla 2 muestra los datos referentes a las características de los participantes en cada uno de los estudios seleccionados. Se observan un total de 699 sujetos analizados de los cuales el 47,07% eran mujeres y el 52.93% hombres. Tabla 2. Características descriptivas de los estudios incluidos Referencia n Sexo Edad (años) Población Valoración del salto (Centeno - Prada, et al., 2015) 90 Hombre 20,38 ± 4,65 1ª división española SJ/CMJ (Cometti, et al., 2001) (Cometti, et al., 2001) 29 34 Hombre Hombre 26,1 ± 4,3 23,2 ± 5,6 1ª división francesa 2ª división francesa SJ/CMJ SJ/CMJ (Chamari, et al., 2004) 34 Hombre 17,5 ± 1,1 Selección nacional Túnez U19 SJ (Mujika, et al., 2009) 34 Hombre 23,8 ± 3, 4 1ª división española CMJ (Yanci, et al., 2014) 18 Hombre 25,6 ± 4,8 2ª división - B española HCMJ/HCMJAS (Yanci, et al., 2014) 39 Hombre 22,9 ± 2,8 3ª división Liga Española HCMJ/HCMJAS (Yanci, et al., 2015) 28 Hombre 25,4 ± 4,6 3ª división Liga Española HCMJ/HCMJAS (Ascenzi, et al., 2020) 27 Hombre 18,5 ± 0,6 Selección nacional U17 y U18 Qatar HCMJ (Loturco, et al., 2017) 11 Hombre 22,2 ± 2,4 1ª división brasileña SJ/HCMJ/HCMJAS (Deprez, et al., 2015) 26 Hombre 16,9 ± 0,3 1ª división U17 Bélgica HCMJAS (Ramos - Campo, et al., 2016) (Ramos-Campo, et al., 2016) 15 14 Mujer Mujer 21,1 ± 2,3 21,8 ± 2,5 1ª división española 2ª división española SJ/CMJ SJ/CMJ (Haugen, et al., 2012) (Haugen, et al., 2012) 85 47 Mujer Mujer 23 ,5 ± 3,6 21,2 ± 3,6 Selección nacional danés 1ª división danesa CMJ CMJ (Vescovi, et al., 2008) 51 Mujer 19,9 ± 0,9 Fútbol universitario estadounidense CMJ (Mccurdy, et al., 2010) 15 Mujer 20,19 ± 0,91 1ª división Americana HCMJ (Lockie, et al., 2018) 26 Mujer 20,19 ± 1,20 1ª división universitario HCMJAS (Ozba r, 2015) 20 Mujer 19,3 ± 1,6 1ª división universitario HCMJAS (Ozbar, et al., 2014) 18 Mujer 18,4 ± 2,7 2ª división universitario HCMJAS (Roso - Moliner, et al., 2023) 38 Mujer 22,1 ± 1,9 2ª división española HCMJAS SJ, s alto en cuclillas; CMJ, s alto con contra movimiento, HCMJ, salto horizontal con contra movimiento, HCMJAS, salto horizontal con contra movimiento con manos libres. Salto Según Maulder y Cronin (2005), el salto es un movimiento humano complejo, que requiere un alto grado de coordinación motora entre los segmentos de la parte superior e inferior del cuerpo. Además, es dependiente del tipo de fibra muscular y la rigidez, así como de la fuerza máxima generada por el sujeto. Siendo la altura o la longitud máxima alcanzada, un indicador de la potencia muscular de las piernas. Los resultados de diferentes estudios han mostrado correlaciones significativas con efectos moderados entre el salto vertical y el sprint de 5 m (r = -0,54; p < 0,01) sprint de 15 m (r = -0,47 a -0,65; p < 0,01) (Yanci & Los Arcos, 2015). Así como, con el salto horizontal el sprint de 5 m (r = -0,60 a -0,66; p < 0,01) sprint de 15 (r = -0,62 a -0,68; p < 0,01) (Yanci, García Huerta, et al., 2014). En esta línea, Maulder & Cronin (2005) mostraron que los saltos horizontales son mejores predictores del rendimiento en el sprint de 20 m que los saltos verticales (r = -0,73 a -0,86 vs r = -0,52 a -0,73; p < 0,01). Además, la evaluación de la altura del salto podría ser un indicador muy sensible para evaluar la fatiga neuromuscular (Moreno, 2020) o discriminar jugadores de diferente niveles. Así, se ha detectado una altura del salto +13,9% mayor en futbolistas masculinos de la primera, comparada con la segunda división de la Liga Francesa (Cometti, Maffiuletti, Pousson, Chatard, & Maffulli, 2001) y +7,9% en futbolistas femeninas de la primera vs segunda división de la Liga Española (Ramos-Campo, Rubio-Arias, Carrasco-Poyatos, & Alcaraz, 2016). Dado que existe una amplia variedad de saltos, la cuestión es cuál de ellos puede tener un mejor valor diagnóstico de las acciones determinantes en el fútbol (es decir, el sprint), siendo necesario abordar las cuestiones de fiabilidad y validez que deben guiar la selección de la evaluación de los saltos (Maulder & Cronin, 2005). Salto vertical El salto vertical se ha utilizado como indicador de la potencia muscular de los miembros inferiores a nivel concéntrico (Markovic, Dizdar, Jukic, & Cardinale, 2004). Su rendimiento está determinado por la capacidad del sistema neuromuscular y osteoarticular para generar altos niveles de fuerza, asegurar la aplicación efectiva de esta fuerza sobre el entorno y producir fuerza efectiva a altas velocidades de contracción muscular (Morin & Samozino, 2016). Samozino, et al. (2010) propone que la altura máxima de salto varía en función de tres características mecánicas del tren inferior: (i) fuerza máxima teórica de las extremidades inferiores a velocidad nula (F 0 ), (ii) la velocidad de extensión máxima teórica de los miembros inferiores ante una carga nula (V 0 ), y (iii) la distancia de producción de fuerza determinada por su rango de extensión habitual (h po ). Estas variables representan las capacidades mecánicas de los miembros inferiores para generar fuerza externa, potencia y velocidad de extensión, la cual es representada mediante la pendiente de la relación fuerza-velocidad (Sfv) es decir, el índice del equilibrio individual del atleta entre las capacidades de fuerza y velocidad. Evaluación del salto vertical Durante el salto que incluye exclusivamente una dirección vertical, la única fuerza externa es la aceleración gravitacional (9,81 m/s 2 ), actuando como una fuerza con aplicación en el centro de gravedad y una dirección al suelo (Moir, 2008). Evaluando la velocidad de despegue
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -413- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) del salto, se podría determinar la altura máxima alcanzada (momento temporal en el que la velocidad vertical es nula). En esta línea, la plataforma de fuerza registra muestras de hasta 1.000 Hz, permitiendo evaluar la velocidad del centro de masa del atleta con mucha precisión. Por ello, la evaluación del salto de altura vertical en una plataforma de fuerza se considera el “Gold estándar” aplicando la siguiente ecuación (Moir, 2008): = 2 · v = velocidad de despegue; g = aceleración gravitacional (9,81m/s 2 ) Sin embargo, desde el punto de vista biomecánico, a través de la relación de la velocidad con el desplazamiento y el tiempo, se podría estimar indirectamente la altura del salto utilizando el tiempo total de vuelo (el tiempo entendido entre el despegue y el contacto con tierra) utilizando la siguiente ecuación: = · 8 t = tiempo comprendido entre el despegue y el contacto con la tierra; g = aceleración gravitacional (9,81m/s 2 ) Los métodos más utilizados para medir el tiempo de vuelo son: (a) las plataformas de contacto (Dias, et al., 2011), (b) plataformas de infrarrojo (Glatthorn, et al., 2011), (c) métodos basados en vídeo (Dias, et al., 2011) mostrando una alta correlación con el “Gold estándar” (Glatthorn, et al., 2011). Sin embargo, debemos tener en consideración que la altura de salto lograda contra una sola carga, sólo proporciona una representación parcial de las verdaderas capacidades mecánicas máximas del atleta (Cronin, & Sleivert, 2005) en comparación con todo el espectro de fuerza-ve- locidad-potencia (Morin & Samozino, 2016). Por ello, se sugiere el control y monitorización de la fuerza en torno a las relaciones fuerza-tiempo y fuerza-velocidad-potencia, de cara a programar los estímulos adecuados para modificar las zonas que son susceptibles de mejora (Jiménez- Reyes, et al., 2017). Como decíamos anteriormente, el “Gold estándar” para la evaluación del salto vertical es la plataforma de fuerzas, sin embargo, presentan una serie de inconvenientes. En primer lugar, son costosos y su uso se limita a laboratorios o clubs deportivos de élite. En segundo lugar, son voluminosos, lo que dificulta su transporte, además, suelen utilizar programas informáticos específicos para analizar los datos y por último, necesitan de tomas de corriente eléctrica cercanas para funcionar, lo que también limita su uso a determinados contextos (Balsalobre- Fernández, Tejero-González, Campo-Vecino, & Bavaresco, 2014). Todo ello apunta a la necesidad de métodos alternativos, de bajo coste y fáciles de usar para medir los tiempos de vuelo en salto vertical. En esta línea, el avance tecnológico de los teléfonos inteligentes y, en concreto, de las aplicaciones móviles han pasado a ser una parte consolidada de la medicina deportiva y del ejercicio, y han ayudado al desarrollo de nuevos métodos de cuantificación (Ahmed, Lee, Marchant, Jones, & Hall, 2018). MyJump2 ha sido desarrollada para monitorizar, a través del análisis del vídeo, la capacidad de la altura del salto vertical del deportista de forma valida, fiable y económica (Balsalobre-Fernández, Glaister, & Lockey, 2015; Jiménez-Reyes et al., 2017) a través del método de Morin & Samozino (2015). Este método está basado en las leyes fundamentes de la mecánica, siendo preciso y reproducible para evaluar la potencia de salida de los miembros inferiores, con una precisión similar a la obtenida con técnicas específicas de laboratorio, donde se ha comprobado una alta correlación (r = 0,995) en los saltos con contra movimiento en comparación con las plataformas de fuerza (Balsalobre-Fernández, et al., 2015). Si bien, no está exenta de ciertas desventajas. Una de las más importantes es que la aplicación requiere que el investigador seleccione visualmente los fotogramas de los momentos de despegue y aterrizaje, lo que puede dar lugar a un desacuerdo entre los evaluadores y, por tanto, a resultados potencialmente inexactos. Sin embargo, un estudio reciente mostró una buena concordancia entre calificadores entrenados y no entrenados para la evaluación de la altura del salto, lo que indica que la aplicación de vídeo tiene una buena fiabilidad entre calificadores (Pueo, Jimenez-Olmedo, Penichet-Tomas, & Bernal-Soriano, 2018). Otra desventaja, es el riesgo de que el sujeto prolongue de forma artificial el tiempo de vuelo debido a la flexión (dorsiflexión) de rodilla y tobillo justo antes del aterrizaje, lo que le daría un mayor tiempo de vuelo y por consiguiente una mayor altura del salto alcanzada (Gençoğlu, et al., 2023). Tipos de salto vertical Existen diferentes tipos de salto vertical utilizados como medidas indirectas de la fuerza y la potencia anaeróbica de los músculos extensores de los miembros inferiores (Cronin & Sleivert, 2005), como pueden ser el Squat Jump (SJ) y el Countermovement Jump (CMJ), siendo este último el más utilizado (Canavan & Vescovi, 2004). SJ El SJ es un salto vertical en el que se procura obtener la máxima altura del centro de gravedad desde una flexión de rodillas sin contra movimiento y por lo tanto, en ausencia del componente elástico, por lo que su evaluación es puramente concéntrica, siendo la duración del CMJ (medida desde el inicio de la fase ascendente hasta el despegue) entre 300 y 400 ms (González-Badillo, Jiménez- Reyes, & Ramírez-Lechuga, 2017). Calentamiento: los atletas deben incluir un calentamiento general de una duración de 10-15 minutos que incluya ejercicios cardiovasculares, sentadillas y estiramientos dinámicos. A continuación, el calentamiento específico debe incluir tres SJ a una intensidad creciente intercalados de 45 segundos (s) entre cada salto. Si existe algún mínimo contra movimiento durante el salto deben incluirse 45 s de recuperación (Markovic, et al., 2004). Por último,
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -414- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) debido a que el salto depende principalmente del metabolismo energético anaeróbico y más concretamente, del sistema del fosfágeno (ATP y fosfocreatina), se debe incluir un periodo de 2-3 minutos antes de comenzar la prueba ya que es considerado el tiempo necesario para una recuperación completa de las reservas de fosfocreatina (Nicol, Avela, & Komi, 2006). Preparación: antes de cada SJ se debe instruir a los participantes para que se mantengan quietos en el centro de la zona de salto. Además, se debe colocar un goniómetro manual o una cuerda elástica para asegurar la ausencia de movimiento durante los 2 a 4 s previos al inicio del salto (Nicol, et al., 2006). Ejecución: los participantes se agachan hasta un ángulo de ~90º (rango: 80-100º) y mantiene esta posición unos segundos antes del despegue. Desde esta posición, los atletas realizan una extensión explosiva del miembro inferior mientras mantienen las manos en las caderas. En cuanto a esta técnica, se pide a los atletas que salten lo más alto posible, manteniendo las manos en las caderas y evitando cualquier tipo de movimiento del antebrazo al inicio del salto. Si no se cumplen estos requisitos, debe repetirse el salto. La prueba finaliza después de tres intentos correctos y debe seleccionarse la mayor altura del salto (Van Hooren & Zolotarjova, 2017). Fiabilidad: las características de la ejecución del SJ lo han convertido en un test de salto de gran fiabilidad ~1,3% (Venier, Grgic, & Mikulic, 2019). Valores normativos: en un estudio realizado con 34 futbolistas masculinos de la primera división de la liga tunecina se reportaron valores normativos de ~51 cm (Chamari, et al., 2004). En 90 y 95 futbolistas de la primera división de la liga española y francesa, se han reportado valores normativos de ~37-38 cm, respectivamente (Centeno-Prada, López, & Naranjo-Orellana, 2015; Cometti, et al., 2001) mientras que en futbolistas femeninas de la liga española de primera y segunda división se reportaron alturas de ~26-24 cm, respectivamente (Ramos-Campo, et al., 2016) (ver Tabla 3). CMJ El CMJ es un salto vertical en el que a través de una contracción muscular concéntrica se pretende alcanzar la máxima elevación del centro de gravedad ejecutando una flexión-extensión rápida de piernas con la mínima parada entre ambas fases, siendo la duración del SJ (medida desde el inicio de la fase ascendente hasta el despegue) entre 500 y 1000 ms (González-Badillo, et al., 2017). Cabe destacar que la diferencia entre la altura alcanzada en el CMJ – SJ se debe al efecto del almacenamiento y utilización de la energía elástica durante el contra movimiento, por lo que una mayor diferencia entre el CMJ - SJ sugiere una mejor capacidad para almacenar y utilizar la energía elástica (Maulder & Cronin, 2005; Morin & Samozino, 2016). Calentamiento: antes de una prueba de CMJ se deben incluir unos 10-15 minutos de ejercicio cardiovascular, sentadillas y estiramientos dinámicos previos a una serie de 3-5 CMJ con una intensidad creciente y con 45 s de descanso entre serie (Van Hooren & Zolotarjova, 2017). A continuación, tras un periodo de tres minutos de descanso para asegurar una recuperación completa, se puede iniciar la prueba (Nicol, et al., 2006). Preparación: antes de cada CMJ se debe instruir a los participantes para que se mantengan quietos en el centro de la zona de salto. Además, los participantes inician el salto con los brazos en la cadera y las piernas extendidas. Ejecución: los participantes se agachan hasta un ángulo de ~90º (rango: 80-100º) para iniciar rápidamente una extensión sincronizada de rodillas (acción concéntrica) en una acción explosiva para alcanzar la máxima altura posible. Durante la fase de vuelo, las rodillas continúan extendiéndose con las manos en la cadera, evitando cualquier movimiento lateral o hacia atrás/adelante mientras que el contacto con el suelo se realiza primero con los dedos de los pies. Fiabilidad: los CMJ han reportado una fiabilidad muy alta (ICC>0,989) (Rodríguez-Rosell, Mora-Custodio, Franco-Márquez, Yáñez-García, & González-Badillo, 2017) y un coeficiente de variaciones en futbolistas superior al 3% (Haugen, Tønnessen, & Seiler, 2012). Valores normativos: se ha estimado que la altura del CMJ es superior en un 25% al SJ en atletas (Armada- Cortés, Peláez Barrajón, Benítez-Muñoz, Navarro, & San Juan, 2020). En futbolistas profesionales masculinos de la Liga Española se ha reportado que la altura del salto CMJ es ~25% mayor que en SJ (Centeno-Prada, et al., 2015) mientras que en jugadores de la Liga Francesa oscila entre ~8% en primera división y ~17% en segunda división (Cometti, et al., 2001). Saltos horizontales El salto horizontal es utilizado para medir la fuerza explosiva de las extremidades inferiores en la aplicación de fuerza horizontal (Maulder & Cronin, 2005). Se divide en tres fases: (1) despegue; momento en el que los pies dejan de tocar el suelo: (2) fase de vuelo; desde el instante en que los pies dejan el suelo hasta que los pies aterrizan en el suelo: (3) aterrizaje; el instante en que los pies aterrizan en el suelo (Chen & Wu, 2022) La mayor optimización del rendimiento se obtiene cuando los participantes coordinan la fuerza de los músculos de las extremidades inferiores y de la cadera junto con un movimiento de balanceo de las extremidades superiores (Chen & Wu, 2022). Existiendo una interrelación entre el ángulo de la articulación, el centro de gravedad y la velocidad del centro de gravedad en el despegue y durante la fase de vuelo (Mackala, Stodoka, Siemienski, & Coh, 2013). Evaluación del salto horizontal La evaluación del salto horizontal puede realizarse con una cinta métrica orientada perpendicularmente a la línea de salida y fijada al suelo (Loturco, et al., 2015). Tipos de salto horizontales Existen diferentes tipos de salto horizontal utilizados
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -415- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) para evaluar la Potencia máxima de las extremidades inferiores, entre los que destacan el salto horizontal con contra movimiento a dos piernas (HCMJ) y con contra movimiento a dos piernas con manos libres (HCMJAS) (Maulder & Cronin, 2005). Tabla 3. Valor normativo de la altura de salto en cuclillas (SJ) y salto con contra movimiento (CMJ) alcanzada en jugadores/as de fútbol. Sexo Referencia Población SJ CMJ Hombre (Centeno - Prada, et al., 2015) 1ª división española 37,16 46,50 (Cometti, et al., 2001) 1ª división francesa 38,5 ± 3,8 41,6 ± 4,2 (Cometti, et al., 2001) 2ª división francesa 33,8 ± 7,5 39,7 ± 5,2 (Loturco, et al., 2017) 1ª división brasileña 40,6 ± 2,8 - (Chamari, et al., 2004) Selección nacional Túnez U19 51,3 ± 6,7 - (Mujika, et al., 2009) 1ª división española - 43,7 ± 2,2 Mujer (Ramos - Campo, et al., 2016) 1ª división española 26,1 ± 0,4 26,7 ± 0,3 (Ramos - Campo, et al., 2016) 2ª división española 24,2 ± 0,3 24,3 ± 0,3 (Haugen, et al., 2012) Selección nacional danés - 30,7 ± 4,1 (Haugen, et al., 2012) 1ª división danesa - 28,1 ± 4,1 (Vescovi, et al., 2008) Fútbol universitario EEUU - 40,9 ± 5,5 (Mujika, et al., 2009) 1ª división española - 32,6 ± 3,7 SJ, Salto en cuclillas; CMJ, Salto con contra movimiento. HCMJ Siguiendo el protocolo descrito por Maulder y Cronin (2005): Calentamiento: los participantes realizarán un calentamiento de 5 minutos de carrera continua a una intensidad aproximada del 60% de la frecuencia cardiaca máxima, seguido de 3 minutos de estiramientos de la musculatura del tren inferior. Cada estiramiento se mantendrá durante 20 s. Preparación: antes de cada HCMJ se debe instruir a los participantes para que se mantengan quietos en el inicio de la cinta. Antes de la evaluación, cada participante realizará 3 ensayos de práctica con un descanso de 30 s entre salto. Ejecución: los participantes se colocarán con los pies separados a la altura de los hombros detrás de la línea de salida. Comenzarán el salto en posición de pie, con los brazos en la cadera y doblando las rodillas hasta un ángulo de ~120º. Se pedirá al participante que realice un salto horizontal con una caída controlada sobre las dos piernas y permaneciendo en esa postura 2-3 s. Se considerará la distancia más larga midiéndose la distancia alcanzada desde el punto de inicio hasta el apoyo del talón de la pierna más retrasada. Se utilizará una cinta métrica orientada perpendicularmente a la línea de salida y fijada al suelo, para medir la distancia saltada. El tiempo de recuperación entre salto será de 2-3 minutos para favorecer la recuperación completa de las reservas de fosfocreatina (Nicol, et al., 2006). Fiabilidad: han reportado una fiabilidad muy alta en hombres (ICC=0,97) y en mujeres (ICC=0,95) y un coeficiente de variación inferior al 2,4% (Markovic, et al., 2004; Meylan, et al., 2009). Valores normativos: se ha estimado que la longitud del salto horizontal es superior en un 16% a favor de los futbolistas de una categoría superior (Yanci, García Huerta, et al., 2014; Yanci, Los Arcos, Mendiguchia, & Brughelli, 2014). Hasta donde conocemos, solo un estudio ha analizado el salto horizontal en futbolistas femeninas (Mccurdy, et al., 2010), los resultados del estudio muestran un decrecimiento en el rendimiento del salto horizontal de un ~26% en comparación con los resultados de otros estudios en jugadores masculinos (Yanci, García Huerta, et al., 2014; Yanci & Los Arcos, 2015; Yanci, Los Arcos, et al., 2014) (ver tabla 4). HCMJAS Siguiendo el protocolo descrito por Maulder y Cronin (2005): Calentamiento: los participantes realizarán un calentamiento de 5 minutos de carrera continua a una intensidad aproximada del 60% de la frecuencia cardiaca máxima, seguido de 3 minutos de estiramientos de la musculatura del tren inferior. Cada estiramiento se mantendrá durante 20 s. Preparación: antes de cada HCMJAS se debe instruir a los participantes para que se mantengan quietos en el inicio de la cinta. Antes de la evaluación, cada participante realizará 3 ensayos de práctica con un descanso de 30 s entre salto. Ejecución: los participantes se colocarán con los pies separados a la altura de los hombros detrás de la línea de salida. Comenzarán el salto en posición de pie, balanceando los brazos y doblando las rodillas hasta un ángulo de ~120º. Se pedirá al participante que realice un salto horizontal con una caída controlada sobre las dos piernas y permaneciendo en esa postura 2-3 s. Se considerará la distancia más larga midiéndose la distancia alcanzada desde el punto de inicio hasta el apoyo del talón de la pierna más retrasada. Se utilizará una cinta métrica orientada perpendicularmente a la línea de salida y fijada al suelo, para medir la distancia saltada. El tiempo de recuperación entre saltos será de 2-3 min para favorecer la recuperación completa de las reservas de fosfocreatina (Nicol, et al., 2006). Fiabilidad: Han reportado una fiabilidad muy alta en hombres (ICC=0,97) y en mujeres (ICC=0,95) y un coeficiente de variación inferior al 3,1% (Meylan, et al., 2009). Valores normativos: Se ha estimado que la longitud del salto horizontal con manos libres es superior en un 19% a favor de los futbolistas de una categoría superior (Loturco, et al., 2017) y de un 21% respecto a las mujeres futbolistas (Lockie, et al., 2018). Entre futbolistas femeninas existe hasta un 13% de diferencia entre categorías de nivel (Roso- Moliner, et al., 2023) (ver tabla 4).
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -416- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) Tabla 4. Valor normativo de la longitud de salto horizontal alcanzada con manos fijas (HCMJ) y manos libres (HCMJAS) en jugadores/as de fútbol. Sexo Referencia Población HCMJ HCMJAS Hombre (Yanci, et al., 2014) 2ª división - B española 1,97 ± 0, 15 2,37 ± 0,16 (Yanci, et al., 2014) 3ª división Liga Española 1,99 ± 0,15 2,39 ± 0,14 (Yanci, et al., 2015) 3ª división Liga Española 1,68 ± 0,15 1,99 ± 0,17 (Ascenzi, et al., 2020) Selección nacional U17 y U18 Qatar 2,35 ± 0,13 - (Loturco, et al., 2017) 1ª división brasileña - 2,46 ± 0,22 (Deprez, et al., 2015) 1ª división U17 belga - 2,25 ± 0,15 Mujer (Mccurdy, et al., 2010) 1ª división Americana 1,47 ± 0,11 - (Lockie, et al., 2018) 1ª división universitario - 1,94 ± 0,22 (Ozbar, 2015) 1ª división universitario - 1,83 ± 0,12 (Ozbar, et al., 2014) 2ª división universitar io - 1,73 ± 0,05 (Roso - Moliner, et al., 2023) 2ª división española - 1,68 ± 0,10 HCMJ, salto horizontal con contra movimiento; HCMJAS, salto horizontal con contra movimiento con manos libres. Planificación del entrenamiento para la optimización del salto Antes de entrar en los diferentes programas de entrenamiento para la optimización del salto, debemos tener en consideración una serie de cuestiones. Por un lado, la especificidad del entrenamiento viene a representar la similitud de la lógica interna del deporte con respecto a la tarea o actividades con las que se compare, partiendo de la base que el entrenamiento específico conlleva mejores adaptaciones en el rendimiento (Jiménez-Reyes, et al., 2017). Además, hay que considerar otras variables: como el grado de experiencia, nivel deportivo, sexo y estado madurativo de los jugadores, ya que es un factor determinante en las adaptaciones al entrenamiento (Jiménez-Reyes, et al., 2017). Otra cuestión importante es la teoría del vector de fuerza que muestra que la clasificación de los ejercicios basándose en la dirección de la expresión de la fuerza con respecto al marco de coordenadas global, es errónea y que la dirección de la fuerza con respecto al atleta es más importante (Fitzpatrick, Cimadoro, & Cleather, 2019). Así, los ejercicios en el vector de fuerza anteroposterior (por ejemplo, el hip-thrust) podría mejorar el sprint y sus variantes. Y los ejercicios en el vector de fuerza axial (por ejemplo, SJ o CMJ) tendrían una mayor transferencia a mejorar la altura o longitud del salto (Fitzpatrick, et al., 2019). Es por ello, que la elección de uno u otro método de entrenamiento se ha mostrado como fundamental para la optimización del rendimiento neuromuscular durante las habilidades complejas como el salto (Jiménez-Reyes, et al., 2017). Por lo que, la selección de ejercicios juega un papel fundamental en la determinación de la magnitud y dirección de las adaptaciones esperadas. En base a lo anterior, alguna de las metodologías de entrenamiento basadas en la evidencia científica para la mejora del salto podría ser las siguientes. Individualización del entrenamiento basado en el perfil fuerza-velocidad-potencia Si hemos evaluado el perfil del sujeto, tendremos una información más detallada del espectro completo de la relación fuerza-velocidad-potencia, lo que nos aportará una información más integral de las capacidades de fuerza (Jiménez-Reyes, Samozino, & Morin, 2019). El perfil nos muestra el desequilibrio del deportista, sin embargo, es importante aclarar que al hablar de desequilibrio, en ningún momento se menciona un déficit de fuerza o velocidad, sino que hay que considerar la aplicación de fuerza a determinadas velocidades, por lo que se podrían encontrar sujetos que no aplican una correcta tasa de fuerza a baja velocidad o por el contrario sujetos que necesitan aumentar sus niveles de fuerza a alta velocidad (Jiménez-Reyes, et al., 2019). En este sentido, Jiménez-Reyes, et al., (2017) sentó las bases de estudios posteriores en cuanto a la individualización del entrenamiento para la mejora del desequilibrio. Los resultados de la investigación mostraron que después de la intervención de 9 semanas, los participantes que entrenaron en base a su desequilibrio mejoraron el rendimiento de salto con un efecto moderado (ES = 0,93). Entrenamiento de pliometría para la optimización del salto La pliometría es un entrenamiento de resistencia por lo que debe seguir los principios de sobrecarga progresiva, incrementando de forma sistemática la frecuencia, volumen e intensidad del entrenamiento en función de la temporada (Haff & Triplett, 2017, p. 1029). Este entrenamiento es un método muy popular de acondicionamiento físico en adultos (Markovic & Mikulic, 2010) y jóvenes (Fonseca, et al., 2020). Básicamente, consiste en realizar ejercicios de salto con el peso del cuerpo utilizando la acción muscular que mejora la capacidad de los sistemas neural y musculo-tendinoso para producir la máxima fuerza en el menor tiempo posible (Markovic & Mikulic, 2010). Los ejercicios de pliometría se componen de tres fases: (1) preactivación (excéntrica), (2) amortiguación (isométrica) (3) acortamiento (concéntrica) (Markovic, 2007; Stojanović, Ristić, McMaster, & Milanović, 2017). Los cambios adaptativos que produce el entrenamiento de pliometría en la función neuromuscular podrían deberse al resultado de un aumento del impulso neuronal hacia los músculos agonistas, cambios en las estrategias de activación muscular, debido a una mejora en la coordinación intermuscular, así como cambios en la mecánica del músculo-tendinoso de los flexores plantares y cambios en la arquitectura del músculo, además de poseer un efecto protector contra las lesiones en las extremidades inferiores del deportista (Markovic & Mikulic, 2010).
2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -417- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) En una reciente revisión con metaanálisis en 431 deportistas femeninas, se analizó los efectos del entrenamiento de pliometría en 16 estudios. Los resultados muestran que el entrenamiento de pliometría tenía un efecto estadísticamente significativo moderado en el SJ (ES = 0,44, 95% IC = -0,09 a 0,97, p < 0,05) y grande en el CMJ (ES =1,09, 95% IC = 0,57 a 1,61, p < 0,05) (Stojanović, et al., 2017). Por su parte, Markovic (2007) realizó una revisión con metaanálisis en 1024 sujetos (849 hombres y 175 mujeres) donde se incluían 26 estudios. Los resultados muestran que el entrenamiento de pliometría tenía un efecto estadísticamente significativo moderado en el SJ (ES = 0,44, 95% IC = 0,15 a 0,72, p < 0,05) y en el CMJ (ES =0,88, 95% IC = 0,64 a 1,10, p < 0,05). Con relación al salto horizontal, la revisión de Moran (2021) analizó los efectos del entrenamiento de pliometría horizontal y vertical en un total de 9 estudios con 90 deportistas varones. Los resultados muestran que el entrenamiento de pliometría horizontal se mostró superior en la longitud del salto que el entrenamiento de pliometría vertical (ES = 1,05, 95% IC = 0,38 a 1,72 vs ES = 0,84, 95% IC = 0,37 a 1,31) y en la altura del CMJ (ES = 0,74, 95% IC = 0,08 a 1,40 vs ES = 0,72, 95% IC = 0,02 a 1,43). Concluyendo que el entrenamiento de pliometría horizontal es al menos tan eficaz como el vertical para mejorar el rendimiento vertical, mostrándose superior para mejorar el rendimiento horizontal. En base a las revisiones anteriores y teniendo en cuenta la práctica basada en la evidencia científica, se recomienda (tanto en mujeres como en hombres): intervenciones > de 10 semanas y de 2 a 3 sesiones por semana. Con 3 a 4 series de 8 a 12 repeticiones y > de 50 saltos por sesión, con un total de 960 a 1200 saltos. Donde se minimice el tiempo de contacto con el suelo y se maximice la altura o longitud del salto (salto del cajón, SJ o CMJ) (Markovic, 2007; Moran, et al., 2021; Stojanović, et al., 2017). Un ejemplo de programa de entrenamiento con dos sesiones semanales podría ser el siguiente: Tabla 5. Programa de entrenamiento de pliometría. Ejercicio Series/rep. Ejercicio Series x rep. Semana 1 Foot fire Tuck Jump Pogo Tuck Jump 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 6 One - foot lateral hops Hurdle hop Lateral Hurdle hop 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 10-12 Semana 2 Two - foot lateral hops Heidens Reactive broad jump 3 x 30 s 3 x 12-15 3 x 10-12 Semana 7 Pogo jump Leg pogo jump (right) Leg pogo jump (left) 3 x 30 s 3 x 12-15 3 x 12-15 Semana 3 One - foot lateral hops Kneeling jump Kneeling jump + SJ 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 8 Lateral hurdle hop in place Seated broad jump Hurdle hop to box jump 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 4 Foot Fire Kneeling Kneeling to broad jump 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 9 Plyo split up Box jump Depth jump + SJ 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 5 Two - foot lateral hops Lunge jump Alternating jumping lunge 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Semana 10 Plyo split up Box jump Depth jump + broad jump 3 x 30 s 3 x 10-12 3 x 8-10 Conclusiones La evaluación y monitorización de la altura de salto vertical u horizontal son importantes tanto en el rendimiento deportivo, como en la identificación de talentos. En base a los resultados de esta revisión narrativa, es posible que los programas de entrenamiento pliométricos optimicen la capacidad de salto, pudiendo ser los basados en el perfil horizontal más efectivos en las pruebas de rendimiento de sprint. Además, el análisis del perfil fuerza-velocidad-potencia podría ofrecer una información más individualizada del atleta. Estas conclusiones de resultados podrían ayudar a entrenadores y preparadores físicos a programar el estímulo más adecuado en base a las necesidades del deportista. Finalmente, se concluye mostrando la necesidad de realizar intervenciones sobre los efectos del entrenamiento en el salto horizontal tanto en hombres como en mujeres. Referencias Ahmed, O. H., Lee, H., Marchant, H., Jones, R., & Hall, E. E. (2018). Navigating the new landscape of apps: Overcoming the challenge of poor quality apps in sport and exercise medicine. 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2024, Retos, 52, 410-420 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/index) -418- Retos, número 52, 2024 (1º trimestre) Balsalobre-Fernández, C., Glaister, M., & Lockey, R. A. (2015). The validity and reliability of an iPhone app for measuring vertical jump performance. Journal of Sports Sciences, 33(15), 1574–1579. https://doi.org/10.1080/02640414.2014.996184 Balsalobre-Fernández, Carlos, Tejero-González, C. M., Campo-Vecino, J. Del, & Bavaresco, N. (2014). The concurrent validity and reliability of a low-cost, highspeed camera-based method for measuring the flight time of vertical jumps. Journal of Strength and Conditioning Research, 28(2), 528–533. https://doi.org/10.1519/JSC.0b013e318299a52e Blatter, J. S., & Dvorak, J. (2014). 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