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Del conocimiento a la protección del patrimonio
en pequeños municipios: el Aljarafe sevillano
Tesis Doctoral. Doctorado en Arquitectura Doctorando: Sergio Cornejo Ortiz
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla Di rectora: María Teresa López Cano
Tesis Doctoral. Doctorado en Arqui tectura R.D.1393/2007 Doctorando: Sergio Cornejo Ortiz
Escuela Técnica Supe rior de Arquitectura de Sevilla Directora: M aría Teresa Pérez Cano
Del conocimiento a la protección del patrimonio
en pequeños municipios: el Aljarafe sevillano
“Llegué, te di mis sueños de muchacho que traza el mundo entero por camino;
tú me diste unas piedras de molino y la patria redonda del capacho…”
ANTONIO GARCÍA BARBEITO
Portada:
Vista aérea de los municipios de Espartinas, Gin es y Bormujos, divisándose Salteras,
Valencina de la Concepción y Sevilla bajo la línea del horizonte. Fuente: archivo PASTER,
S.L.
Portada de la hacienda de Tablante (Espartinas). Fuente: archivo Ayuntamiento de Espartinas.
Camino de Tabladilla, límite entre los términos m unicipales de Valencina de la Concepción y
Gines, distinguiéndose viviendas de Castilleja de la Cuesta al fondo. Fuente: el autor.
Contraportada:
Ventana de la hacienda El Santo Ángel (Gines). Fuente: archivo Ayuntamiento de Gines.
Camino de la hacienda de Tablante (Espartinas). Fuente: archivo Ayuntamiento de Espartinas.
Iglesia de Nuestra Señora de Consolación, arco y antiguo palacio arzobispal de Umbrete.
Fuente: archivo Ayuntamiento de Umbrete.
Molino de la hacienda El Santo Ángel (Gines)
Fuente: el autor.
DEL CONOCIMIENTO A LA PR OTECCIÓN DEL PA TRIMONIO
EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Tesis Doctoral. Doctorado en Arquitectura R.D. 1393/2007
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla
Doctorando: Sergio Cornejo Ortiz
Directora: María Teresa Pérez Cano
A mis padres
Abstract
In the last four decades, Seville's Aljarafe, and specifically the one located i n the urban
agglomeration of Seville, has undergone an unprecedente d development. This has been assisted by
the creation and evolution of urban planning in small municipalities. They have experimented a
growth of their surface of urban land by ten times , concernin g the above mentioned per iod of time.
What has happened during this process with the cultu ral heritage of a territory of contrasted wealth
of heritage?
These small urban settlements are being strongly st ressed by the metropolitan area to which they
belong. However, the approach to the protecti on of their heritage is committed through the
acknowledgement of the municipalities themselves -territorial identity-. Rele asing the cultural value
of their territory, as well as mana ging it strategically and effectivel y, are tasks that they must develop.
Their heritage would be linked to the creation of quality environments, considering the important
structural role that territorial planning plays in this respect.
This research has traced the general and peculiar fe atures of the geography and the administrative
and instrumental framework of the patrimonial systems of urban regions and metropolitan areas,
taking international, national and regional references. It will be focused on a sample of small
municipalities of the Sevillian Aljarafe, in which th e role of heritage is reflected in the types of
settlements. Cultural territory, increasi ngly used in strumentally and operati vely, would be presented
as a way to achieve economic and political objectives, in addition to advance some future forecasts.
Keywords
Aljarafe, cultural identity, territoria l heritage, small municipalities, protection.
Resumen
En las últimas cuatro décadas, el Aljarafe sevillano, y concretamente el situado en la aglomeración
urbana de Sevilla, ha sufrido un desarrollo sin prec edentes, asistido por la creación y evolución del
planeamiento urbanístico en municipios de re d ucido tamaño, que en ese periodo de tiempo han
visto multiplicarse por diez la superficie de su suelo urba no. ¿Qué ha pasado durante todo este
proceso con el patrimonio cultural de un terr itorio de contrastada riqueza p atrimonial?
La manera de abordar la protección del patrim onio en estos asentamientos urbanos de pequeño
tamaño, fuertemente tensionados por el área metropolitana a la que pertenecen, sigue estando
supeditada al reconocimiento del mismo por el propio muni cipio –identidad territorial-, a quien
corresponde la misión de dar a c onocer el valor cu ltural de su territorio, así como a su capacidad
para gestionarlo de manera estratégica y eficaz, posicionándolo en relación con la creación de
entornos de calidad; sin olvidarno s del importante papel estructural que juega al respecto la
ordenación territorial.
Este trabajo, después de recorrer los rasgos gen erales y peculiares de la geografía y del marco
administrativo e instrumental de los sistemas patrimoniales de re giones urbanas y área s
metropolitanas, tomando referencias internacionales, nacionales y autonómicas, se centrará en una
muestra de pequeños municipios del Aljara fe sev illano, en la que poder reflexionar acerca del papel
del patrimonio en este tipo de asentamientos, de cómo el territorio cultural ha venido siendo
utilizado cada vez con más frecuencia de un modo instrumental y operativo para alcanzar objetivos
económicos y políticos y adelantar algunas previsiones futuras.
Palabras claves
Aljarafe, identidad cultural, patr imonio terr itorial, pequeños municipios, protección.
Índice general
6 Abstract. Keywords / Resumen. Palabras claves
9 Índices
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
19 Introducción
23 1 Territorio, patrimonio e identidad cultural
57 2 Objetivos de la investigación
59 3 Estado de la cuestión
97 4 Metodología de trabajo. Del conocimiento a la aplicación instrumental
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU ENTORNO NATURAL Y
TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
113 5 El modelo territorial de Andalucí a y su incidencia en el ámbito de estudio
147 6 El Aljarafe sevillano. Ámbito de estudio y localización geográfica
185 7 De la unidad municipal al ámbito territorial. Caracterización de una muestra de
región urbana para su estudio
PARTE 3: LA MEMORIA DEL LUGAR. IDENTIFICACIÓN DE LOS RECURSOS
PATRIMONIALES Y LA INCIDENCIA DE SU PROTECCIÓN
543 8 Principales recursos patrimoniales del fragmento territorial analizado
575 9 Evaluación y consecue ncias de la protección del patrimonio cultural
597 10 La construcción colectiva del lugar. Estrategias de actuación
615 Conclusiones
635 Bibliografía y fuentes
651 Índice de figuras, tablas y gráficos
“…Veía al despertar las torres y los minaretes
impresos contra el cielo agotado y polvoriento,
y sobre ellos, las huellas gigantescas de la mem oria
que yace detrás de los recuerdos de la
personalidad individual, y es su mentor, su guía;
más aún, su inventor,
puesto que el hombre es tan sólo una extensión del
espíritu del lugar.”
JUSTINE LAWRENCE DURRELL
Hacienda “La Fortuna” a la izquierda, convento y
hacienda “El Loreto” a la derecha (Espartinas)
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PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
1
Conceptos claves para el encuadre de la investigación
Introducción
1 Territorio, patrimonio e identidad cultural
2 Objetivos de la investigación
3 Estado de la cuestión
4 Metodología de trabajo. Del conocimiento a la aplicación
instrumental
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DEL CONOCIMIEN TO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMO N IO EN PEQUEÑO S MUNICIPIOS : EL ALJARAFE SEVILL ANO
19
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
INTRODUCCIÓN
El territorio es un elemento vivo, con una historia que no está fijada en el tiempo o el espacio y que
evoluciona de manera natural o bien a partir de las acciones que se desarrollan en él; así lo explica
Annete Viel en su artículo “Quand souffle l’esprit des lieux” (cuando se respira el espíritu del sitio) 1 .
Por tanto el territorio no es tan sólo un lugar geog ráfico, también es u na construcción histórica y una
práctica cultural; convirtiéndose en el reflejo de la identidad cultural d e la comunidad que lo
conforma.
Si conocemos la identidad cultural de un territorio podrem os poner en valor su dimensión social,
cultural y económica. Podremos por tanto proyec tar acciones de desarrollo y mej ora para las
comunidades que se s ustentan en ese territorio y sus recursos. Estamos pensa ndo pues en un
territorio cultural, aglutinador del patrimonio, el pa isaje, la cu ltura,… en su concepto más amplio,
que aporta a su vez la cualidad de “tangible” -que se puede re presentar-, algo fundamental desde la
perspectiva del arquitecto y el ur banista, pues se trata de espacios comunicativos que atesoran y
transmiten información.
Y pensamos en la conser vación de ese territorio cultural, en la necesidad de una protec ción acorde
con su calidad y su fragilidad frente a las actuaci ones humanas. Para lo cual entendemos necesario
que esa valoración calidad-fragilidad se realice desde la sociedad 2 ; aunque pue da originarse en las
instituciones dominantes, sólo será eficaz si los actores sociales la interiorizan y sobre ella
construyen su sentido. La sociedad debe valorar el territorio cultural, para lo que es necesaria una
labor de conocimiento y de co ncienciación social que s epa indicar a los ciudadanos la importancia
del vínculo con el mismo, de la conservación de su identidad; factores que a la postre serán
influyentes en su propi a calidad de vida. La valoración social es estímulo de protección y
1 http://diagnosiscultural.wordpress.com. 13/10/2011
2 MARTÍN PORTUGUÉS, Inmaculada. “ Paisajes de miradas. La protección visual en el paisaje cultural ”. Año 2011.
0.1. Camino de Tabla dilla, límite entre los térmi nos municipales
de Valencina de la Concepció n y Gines y v iviendas de Cast illeja
de la Cuesta a l fondo.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
conservación para los agentes implicados en la gestión del patrimonio, por ello es fundam ental la
educación de la sociedad.
En mi corta experiencia profesional he podido ad vertir cómo, si bien en las grandes y medianas
ciudades hay más m ecanismos de control para la pr otección del patrimonio, en aq uellos municipios
de menor tamaño, que c arecen de conjuntos históricos o bienes de interés cultural, la protección del
patrimonio se encuentra supeditada a una planificación urbanística y a decisiones, en su mayor
medida políticas, que cuanto meno s, no cuentan con una metodología clara para posicionar el
patrimonio en este tipo de ámbitos frente a otros intereses; y habitualmente se limitan a redactar un
catálogo-inventario de elementos a proteger, dirigi dos a la protección de las piezas con un mayor
carácter histórico-artístico, dejando de lado el propio patrimonio etnológico, paisajístico o ambient al
y, en definitiva, el territorio cultural que lo soporta.
En la comarca del Aljarafe distinguimos un peculia r sistema de asentamientos, caracterizado por la
existencia de pequeños puebl os de carácter rura l tradicional que forman una red densa y bien
distribuida por todo el territorio, fruto de un larg o proceso de ocupación humana a lo largo de la
historia, que le confiere al área una elevada riqueza patrimonial. En las últimas décadas, muchos de
estos núcleos, por la influencia y proximidad de la ciudad de Sevilla, han visto crecer
destacadamente su densidad demográfica y espaci o urbano. De la misma forma que otros muchos
escenarios rurales próximos a ciudades de marcado carácter y personalidad, el Aljarafe sevillano se
encuentra inserto en un proceso territorial que es tá cambiando sus valores singulares y específicos
por otros de carácter genérico, ba nales y a la vez contrarios a los conceptos de sostenibilidad. La
rápida y descontrolada expansión de la ciudad me tropolitana de Sevilla y la ocupación del espaci o
rural, constituyen el principal impacto del ámbito de estudio, potenciado por la escasez del mismo.
Por ello es preciso una ordenación y estructuración de todos los recursos del territorio cultural del
Aljarafe.
Desde siglos, el paisaje aljarafeño ha inspirado mi radas individuales, sol itarias y anónimas; pero
también hay una mirada colectiva de gran interé s. Esta mirada está relacionada con aspectos
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PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
patrimoniales tangibles del propio Aljarafe (el pa isaje, los pueblos, los monumentos,…) y también
con patrimonios intangibles ligados a la fiesta, las romerías, que son manifestaciones vivas de la
expresión popular y que convierten al territorio cu ltural en un gran archivo histórico donde queda
reflejada toda la actividad del hombre. El Aljara fe aún guarda numerosos recursos patrimoniales y
paisajísticos, algunos de ellos muy amenazados , que merecen la pena proteger y conservar.
En este camino que nos disponemos a recorrer ha sido imprescindible la colaboración de los
Ayuntamientos de Bormujos, Espa rtinas, Gines y Umbrete, a los que quiero agradecer s u
cooperación. Muy especialmente a los técnicos m unicipales, profesionales que cuentan con un
papel estratégico en el conocimiento de la problem ática latente en sus municipios; gracias por su
disponibilidad en la aportación de documentación, facilitando el acceso a los archivos y a s us
medios técnicos y person ales: José Cruz Fernández (Ayuntamiento de Bormujos), María José Chacón
Martín (Ayuntamiento de Espartinas), Esperanza Ve lázquez Martín (Ayuntamiento de Gines) y Luis
Alfonso Mir Álvarez (Ayuntamiento de Umbrete). Acompañantes de viaje han sido Damian Macías,
al que le debo su ap ortación en la cartografía que incluye este trabajo, y demás compañeros de l
Grupo de Investigación HUM700 “Patrimonio y Desarrollo Urbano Territorial en Andalucía” con los
que he tenido la op ortunidad de compartir experiencia y poder estimular el esfuerzo. Gracias a mis
profesores y a todos los que han co ntribuido a mi formación, especialmente a la doctora María
Teresa Pérez Cano, directora de esta tesis, po r instruirme en el apasionante mundo de l a
investigación, por sus inestimables consejos, adver tencias y ánimo; gracias por haberlo hecho
posible.
No puedo terminar esta introducción sin agrade cer a mis amigos el aliento recibido para realizar
este trabajo: Juan, Francisco, Antonio, Rocío y Ma nolo -porque aunq ue no estás, sigues existiendo- y
a mi familia, por conllevar mi ausencia.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Nota: La numeración de las figuras se realizará medi ante dos cifras, la primera hace referencia al
número del capítulo de la tesis a la que pertenec e, la segunda corresponde a su orden dentro
del capítulo. El mismo criterio se utilizará en la numeración de las tablas y los gráficos; en
estos casos, el número irá precedido de la palabra “Tabla” y “Gráfico” respectivamente.
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PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
1. TERRITORIO, PATRIMONIO E IDENTIDAD CULTURAL
1.1. Reflexión sobre el nuevo marco conc ep tual del patrimonio en clave territorial
Hasta no hace más de m edio siglo, sólo se consider aban dignos de estudio y de investigación el arte
y la arquitectura cultos, compuestos por obras realiz adas por profesionales por encargo de la Iglesia,
la nobleza o las instituciones. Los escasos catálogos existentes a mediados del siglo pasado sobre el
patrimonio artístico en las áreas objeto del pres ente trabajo recogían contados edificios que
comprendían normalmente la iglesia parroquial, al gunas ermitas o convento s que salpicaban la
geografía rural y, en el mejor de los c asos, alg una hacienda o señorío relevante del municipio. Con
el fin de la dictadura y la aprobación de la nueva Constitución Española de 1978, se produjo una
profunda transformación del marco jurídico e institucional, con la descentralización administrativa y
la renovación de la legislación 3 , a lo que se sumó el inicio de una nue va forma de entender el
patrimonio, que comenzó a adquirir nuevos signi ficados y matices.
El contenido que integra la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español rebasa definitivamente los
viejos límites de lo histórico-artístico, al dispon er que el mismo estará formado por bienes de
"interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico (...)
patrimonio documental y bibliográfico, los yacimient os y zonas arqueológicas, así como los sitios
naturales, jardines y p arques, que tengan valor artístico, histórico o antropológico " 4 . En definitiva,
un patrimonio que se abr e también a los etnográfico/ antropológico, y a los paisajes "naturales", para
constituir la imagen de patrimonio cultural, global, que hoy se defiende 5 .
3 Entre 1982 y 1984 se efectuó el traspaso de competencias a las Comunidades Autónomas y en 1985 se aprobó la Ley de
Patrimonio Histórico Español, en cuyo Título VI dice: “ Forman parte del Patr imonio Histórico Español los bienes muebles e
inmuebles y los conocimiento s y actividades que son o han sido expresión releva nte de la cultura tradicional del pueblo español
en sus aspectos materiales, sociales o espirituales” (artículo 46).
4 Apartado 2 del artículo primero de las Disposiciones Generales de la Ley 16/ 1985 del Patrimonio Histórico Españ ol.
5 AGUDO TORRICO, Juan. “Cultura, patrimonio etnológico e identidad” . Publicado en el Boletín del Instituto Andaluz de
Patrimonio Histórico, nº 29, año 1999. Pág. 40.
1.1. Obras de
derribo
de la antigua hac ienda de
Torregines y c onstrucción d el Círculo
Recreativo Cu ltural, principi os de la déc ada de
los 70 del s . XX (centro urbano de Gines).
24
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
La cuestión acerca de cómo debe adjetivarse el término patrimonio, si "artístico", "histórico",
"cultural", etc. puede parecer en principio una problemática de carácter nominalista. Sin embargo,
como apunta Agudo Torrico, la elección consciente que hagamos de una u otra adjetivación rebasa
lo que sería un mero término descriptivo, para defin ir u orientar el sentido prioritario de lo qu e
debemos entender por patrimonio; la abundante prod ucción literaria de los últimos tiempos refleja
bastante bien esta cuestión 6 . Los intentos de zanjar la polémica han busc ado un consenso que fuera
lo más globalizador posible, hasta llegar a proponer que se deje simplemen te el término
"patrimonio" sin más, evitando las limitaciones y contradi cciones que conllevaría una u otr a
calificación añadida. Incluso para otros autores, es la propia idea de patrimonio la que deber ser
revisada: ya sea porque es una mera constr ucción ideológica generada para justificar unos
determinados modelos de identidades, o porque ab arcaría a la totalidad de la cultura en sí 7 . Y es
dentro de esta amplia problemática que, creemo s , tiene muy poco de mero nominalismo, desde la
que vamos a intentar acercarnos más que a una de finición, a las cuestiones planteadas sobre la
dificultad que conlleva aplicar el concepto de cu ltural al patrimonio y su acotación específica a un
territorio, sobre el que un colectivo ha ido conf ormando, en el transcurso del tiempo, un complej o
sistema cultural diferenciado y diferenc iador respecto a otros colectivos.
Patrimonio cultural:
Un concepto estricto de patrimonio cultural podría definirlo como “el conjunto de obras humanas
muebles, inmuebles e inmateriales que hem os heredado del pasado y que hemos d ecidido proteger
como nuestras señas de identidad 8 ”. Sin embarg o, no todo el mundo está de acuerdo con esta forma
6 AGUDO TORRICO, Juan. “ Patrimonio Etnológico. Problemática en torno a su definición y objetivos ”. Publicado e n el Boletín del
Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, nº 18, año 1999. Págs. 97-98.
7 PRATS CANALS, Llorenç. “Antropología y patrimonio” . Barcelona, año 1996. Págs. 294-299.
8 FARIÑA TOJO, José. “Sitios históricos: enredar con el Patrimonio ”, año 2014. El blog de José Fariña. Consultado el 24 de
febrero de 2016.
25
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
acotada de entenderlo. Le pasa como al concepto de pai saje, que se puede extender desde la
estética de una habitación hasta el desarrollo e conómico de un país. La ventaja de una visión
restringida es que no e ngaña pero, lamentablemente, puede d ejar fuera ámbitos o elementos
importantes. Probablemente uno de los primeros tema s que suscitaron interés fue el de la inclusión
o no del patrimonio natu ral cuando hablamos de “p atrimonio cultural”. Como tantas otras cosas, el
planteamiento parece depender tanto de las partic ulares filias o fobias personales, como de la
capacidad de abordar el tema o, incluso, de las diferentes ópticas disciplinares.
En definitiva, la idea de lo que debería incluir aquello que hoy denominamos patrimonio cultural ha
quedado desvinculada d e la imagen de monument o, o documentos de exce pcional valor histórico,
como elementos considerados relevantes sólo por una singularidad definida según cambiantes
criterios de valor histórico, interés artístico, o antigüedad 9 . Sin embargo, esta concepción del
patrimonio no alcanza a contener ni dar respuest a a la evolución de la problemática y desafíos
planteados en el contexto de las actuales config uraciones territoriales. Entendemos pues que ésta va
cambiando tanto por la i ntroducción de nuevos ámb itos (patrimonio intangible, paisajes culturales,
elementos efímeros…) como por las nuevas propuest as sobre los polos tradicionales del patrimonio
(conjuntos monumentales , museos,…).
Paisaje cultural:
El paisaje es un componente fundamental del patr imonio natural y cultural europeo, que contribuye
al bienestar de los seres humanos y a la consolidación de su identidad 10 . El patrimonio es también
paisaje y éste es también cultural . La complejidad del paisaje exige su lect ura en clave de procesos
históricos que conectan pasado y pr esente y, por lo tanto, no se justifica ni una visión puramente
estética del mismo, ni su caracterización simplis ta como marca de identidad excluyente. La
9 AGUDO TORRICO, Juan. “Cultura, patrimonio etnológico e identidad” . Publicado en el Boletín del Instituto Andaluz de
Patrimonio Histórico, nº 29, año 1999. Pág. 37.
10 Consejo de Europa, “Convenio europeo del paisaje ”, año 2000. Pág. 1
32
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
que, a su vez, ambas áreas están englobadas por un tercer anillo patrim onial constituido por un
amplio cinturón periurbano de marcado atrac tivo patrimonial, natural, agrícola y rural,
configurán dose de este modo una diversid ad de escalas, tipologías y problemas que el marco
administrativo regional ha tratado de reconocer e integrar como elementos de “identidad regional”
de la región de París.
Una visión internacional. El caso de la Regió n de París Île-de-France:
Laurent Coudroy de Lille (Institut d’urbanisme de París-UPEC/Lab’urba), en su artículo “ Patrimonio y
territorio metropolitano: el caso d e la región de París/Île-de-France” 24 , analiza los documentos de
planificación local y regional que incluyen el “Esquema Director Regional” ( Schéma directeur
regional, SDRIF) aprobado en 2013, “Ile-de-France 2030, 2013” 25 y los proyectos del Gran París,
abordando dentro de este contexto un tema ba stante par ticular, como son las denominadas
“políticas de patrimonio” 26 .
24 Publicado en “Ciudad y Territorio. Estudios territoriales” vol. XLVII. Nº 184, verano 2015. Editado por el Ministerio de Fomento.
Págs. 237-254.
25 Los documentos vigentes se encuentran disponibles en el siti o w eb del Instituto de Ordenación y Urbanismo de la región de Île-
de-France (IAU-IdF, Institut d’Aménagement et d’Urbanisme , http://www.iau-idf.fr). Para la ciudad de París, se pueden consultar
los documentos preparados por el Taller Parisino de Urbanismo ( Atelier Parisien d’Urbanisme , http://www.apur.org). El IAU-IdF y
la APUR (para París) son agencias de urbanismo que desarro llan los documentos de planificación y realización de estudios,
seguimiento y evaluación de los proyectos que se desarrollan en estos territorios. También puede ser consulta do el sitio “Paris
Metropole” (www.parismetropole.fr) y la información aportada por la sociedad creada par a desarrollar una parte de los proyectos
del Grand Paris (http://societedugrandparis.fr). Consultados en octubre de 2016.
26 En Francia se están realizando importantes reformas adminis trativas que han sido acometidas después de que un diagnóstico
muy preciso detectara una exce siva dispersión burocrática y un as divisiones administrativas inadecuadas. Si bien los límite s
administrativos de la región de Î le-de-France no van a ca mbiar, la creación de la metrópoli del Gran París ( Métropole du Grand
Paris ), que cubre al menos la ciudad (municipio) de París y tres vecinos (Hauts-de-Seine, Val-de- Marne, Seine.Saint-Denis)
conllevará a un profundo cambio en la organización y gestión del territorio.
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PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
El contexto en el que surge y se desarrolla la noción de patrimonio cultural en Francia está
íntimamente vinculado a una compleja historia de conceptos e instrumentos legislativos de largo
alcance 27 , ya que buena parte del marco legislativo en materia de patrimonio precede a la normativa
urbanística.
27 Los antecedentes son numerosos en cuanto a medidas legislativas de tutela y p rotección, emitidas por el Estado central para la
conservación del patrimonio, que se han ido escalonando durante todo el siglo XX.
1.3.
Île-de
-
France: Protection au titre des sites et d es
monuments h istoriques. I nstitut dáména gement et
dúrbanisme d e l´Île-de-Franc e. (Lugares proteg idos y
monumentos históricos de la región de Par ís).
ZPPAUP 2010
34
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Sin embargo, las competencias cada vez más amplia s asumidas por las administraciones locales y
regionales (municipios, mancomunidades de municipios – intercomunalité- , departamentos y
regiones) y el aumento de su capacidad de gesti ón han introducido en este marco administrativo
tradicionalmente estructurado desde el Estado central una “revolución silenciosa” que ha
terminando cambiando las reglas de l juego. Desde finales del pasado si glo, los municipios han
podido elaborar de modo paulatino nuevos instru mentos nor mativos sobre patrimonio local y han
acumulado una experiencia que les ha permitido desa rrollar prácticas autónomas en estas materias .
Esta elaboración es bastante independiente del Es tado y les ha llevado a asumir algunas tareas d e
identificación y control de bienes patrimoniales que tradicionalmente habían sido competencia de la
administración central.
A esta transformación institucional y a las nueva s orientaciones políticas llevadas a cabo por las
corporaciones municipales debemos sumar el cad a vez más activo papel asumido por asociaciones
de vecinos, sociedades científicas y otros organismos presentes en el territorio, ya apuntados en la
introducción del presente apartado, que en ocas iones han tenido suficiente capacidad de presión
como para llegar a influir sobre los responsable s políticos y obligarlos a emprender y desarrollar
políticas patrimoniales en este ámbito local.
La inclusión gradual de las obligaciones patrimonial es en las orientacion es generales del urbanismo
ha propiciado una mejor coordinación de los proc edimientos de planificación. De acuerdo con ello,
los municipios se encuentran en posesión de inst rumentos adecuados para dotar a su docume nto de
planificación más importante de una dimensión patrimonial más o menos intensa según la
orientación decidida. De este modo, la política pa trimonial deja de ejercerse como una acción
puramente preventiva y dedicada únicamente a evitar su destrucción, para pasar a ser parte de la
política urbana. No podemos dejar de apuntar cómo toda la renovación que acabamos de referir
coincide con la introducci ón en el planeamiento de los objetivos y criterios generales del desarrollo
sostenible. Lo que permitirá ir consiguiendo la a nhelada oportunidad de integrar las cuestiones
patrimoniales en un nivel programático de carácter más elevado.
35
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
1.4. Paysage et patrim oine porteurs
d’identité régionale. (Paisaje y patrimonio
portadores de la identida d regional). Regió n
de París.
Fuente: ÎLE-DE-F RANCE 2030 (año 2013)
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Será en esta línea de actuación donde encontramos uno de los textos más clarificadores de nuestra
investigación, relativo a las disposiciones referida s a los “espacios verdes, patrimonio construido y
paisaje” y que transcribimos a continuación:
“La preservación del patrimonio con struido y natura l constituye un desa fío para el desarrollo del
territorio. Una vez que s e integra en los proy ectos, puede desempe ñar un papel de liderazgo e n la
protección y mejora de la identidad territorial. No se trata de congelarlo sino de mantenerlo vivo y
de aceptar sus transformaciones razo nadas” 28 .
Esta afirmación, que puede parecer una obviedad , consideramos que es, por el contrario, el
resultado de una evolución bastante larga y trabaj osa que ha llegado finalmente a asentar las bases
de una nueva política patrimonial posiblemente planteada a escala regional. En estas política s
urbanas, el patrimonio ha pasado a ser uno de l os elementos fundamentales en torn o a la cuestión
de la sostenibilidad; lo que im plica que el patrimonio no puede ser considerado como monopolio
de un grupo de especialistas.
Una primera comparativa con el territori o cultural del Aljarafe sevillano:
En este subapartado queremos destacar alguna s circunstancias que nos resultan claramente
identificables y objeto de comparación entre el área metropolitana parisina que acabamos de ver
con la de Sevilla y más aún, con el Aljarafe, ámbito de nuestro estudio. En primer lugar no podemos
obviar el innegable atractivo urbano de la capital, lo que tiene mucho qu e ver con la potenciación
de su identidad cultural y patrimoni al, tanto de su patrimonio material como del inmaterial. En este
sentido, hay que señalar que a través del turismo cultural y urbano, el patrimonio en asumido como
un recurso de crucial i mportancia del dinamismo ec onómico. Si bien l a protección se nos anto ja
irregular en estas áreas metropolitanas, fragmentando el potencial turístico/patrimonial. Esta
distorsión se debe a la mayor o me nor presencia de bienes declarados, monument os históricos,
28 Íle-de-France 2030. Vol. 4: Evaluation, 2013.
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PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
zonas de protección… pero también obed ece a las decisiones que han sido adoptadas por cada
municipio. Lo que nos lleva a la siguiente preg un ta: ¿qué debemos considerar como el emento del
patrimonio territorial-regional? Los municipios ha n intentado solucionarlo dentro de s us límites y
recursos, proponiendo núcleos históricos o elementos de singularidad local, si bien q ueda patente la
necesidad de plantearnos con responsabilidad la tarea de gestionar el conjunto patrimonial
metropolitano de manera más integral y coherente. Como ejemplo de esto último, L’Île-de-France
intenta ahora fomentar un reconocimiento de las ciudades-jardín, las cuales se pueden consid erar
como un claro ejem plo de patrimonio de carácter regional 29 . Situadas en la primera corona del área
metropolitana, estas ciudades-jardín podrían cons tituir un conjunto construido muy representativo y
de evidente calidad en cuanto son ejemplos dest acados del urbanismo histórico y de la vivienda
popular y cuya protección podría ser considerad a dentro de una política general de valoración
simbólica. El ámbito de actuación de las ciudades -jardín, como también ocurre con la definición de
los caminos y ejes históricos, tales como las vías romanas, suponen un esf uerzo notable en ofrecer
un plano donde reconoc er estos elementos “de identidad regional”.
Otra circunstancia que nos sirve para comparar la región de París con nuestro ámbito de estudio está
dirigida al patrimonio natural, agrícola y rural, un régimen patrimonial que se ubica en las periferias
más lejanas, aquellas situadas a veinte kilómetros o más del centro. La mayoría de los municipios d e
esta extensa área son rurales, dotados de una ri queza agrícola excepcional desde la Edad Media
debida en parte a la proximidad de París 30 . La preservación de estas áreas desde el punto de vista
patrimonial se ajusta muy bien a las exigencias me dioambientales de hoy, pero también encu entran
29 En el Aljarafe sevillano empezaron a construirse en el sigl o XIX casas de veraneo de la burguesía sevillana, caracterizadas po r
una tipología de vivienda unifa miliar en parcelas de amplia superfici e con jardín. De esta forma se levantaron edificaciones
residenciales interesantes, de estilo regionalist a, origen de las posteriores casas-chalets del Aljarafe, donde se conserva
azulejería y notables miradores que actualmente son objet o de protección por los planeamientos generales locales.
30 Recordamos que, por su parte, el Aljarafe sevillano constitu ye un área geográfica de enorme per sonalidad histórica y cultural;
un territorio colonizado desde antiguo que ha surtido de recursos naturales a la cercana ciudad de Sevilla y cuya explotación
milenaria le ha configurado una entidad patri monial con memoria e identidad propia.
1.5. Vista del moderno barri o de negocios paris ino “La
Défense” desde la Región de P arís.
1.6.
Vista de la “Isla de la Cartuja” de Sevill a desde el
Aljarafe.
38
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
justificación dentro de las orientaci ones contenidas en el esquema di rector de mantenimiento de la
actividad agrícola en la región 31 ; se trata tanto de preservar una de las bases productivas del territorio
como de luchar contra el “despilfarro espacial” del “ étalement Urbain ” 32 . Este cinturón constituye un
escenario privilegiado para el mantenimiento d e la asociación naturaleza -patrimonio o patrimonio
histórico-patrimonio ecológico. La idea es utiliz ar esta barrera verde y patrimonial contra la
extensión del tejido urbano; estos paisajes rústicos de la regi ón de Île-de-France resistirán mejor a la
presión urbana que las primeras coronas.
Frente al ejemplo de la región de París, encont ramos otras áreas donde el peso de lo natural y
paisajístico juega un papel más de terminante, ayudado por la falta del impacto y presión que supone
la existencia de una gran capital cercana a las mi smas. Así podemos hablar del cas o del Valle de
Orcia, que comprende cinco munic ipios al sur de la provincia de Siena 33 , caracterizado por una
particular morfología natural (cimas de colinas volcánicas, sustratos arcillosos, “b arrancos” y
“biancane” 34 ) y estratificaciones de elementos históricos, urbanos, culturales y rurales que se
remontan al periodo de l Renacimiento. A finales de los años ochenta del siglo XX, los cinco
municipios decidieron poner en marcha un proceso conju nto de conservación del valor de su
patrimonio natural, cultural y paisajístico. El obj etivo era pr oponer un turismo respetuoso con l a
integridad del ambiente, del paisaje y la auten ticidad de la cultura y las tradiciones locales;
recualificar y revalorizar la agricultura y sus product os a través de una política de reconocimiento de
las marcas , sosteniendo y promoviendo una calidad certificada a través de reglas específicas, de
31 La región Île-de-France es tamb ién un gr an territorio agrícola, con una productividad muy alta en cereales o remolachas, lo qu e
implica asimismo la presencia de un importante sector de tr ansformación a través de la i ndustria a zucarera y harinera.
32 La expresión “ étalement Urbain ” alude de maner a peyorativa a la noción de la “m ancha de aceite”, igualmente estudiada en el
ámbito del Aljarafe, con la expansión de la tipo logía de vivienda unifamiliar de baja densidad, consumidora de suelo.
33 Ocupa una superficie de 61.000 hectáreas, en gran parte de terr enos cultivados y de bosque, integrado por los municipios de
Castiglione d’Orcia, Montalcino, Pienza, Radicofani y San Quirico d’Orcia.
34 En italiano, relieves con forma de cúpula de mediana altura (u n máximo de 10 metros) y color blanco debido a la presencia de
sales, especialmente de sulfato d e sodio.
39
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
tutela y desarrollo de pe queñas empresas, del c omercio y la artesanía, con particular atención a los
productos artísticos y tradicionales, y reforzar los equipamientos de acogida y alojamiento. La
inscripción del Valle de Orcia en la Lista de l Patrimonio Mundial en 2004 ha confirmado esta
voluntad política de tutela activa. Demostración d e esta estrategia, compartida por toda la población
local, es el Plan de Gestión elaborado en 20 04 y act ualizado en 2011. Hoy, a través de la lectura de
los datos estadísticos, se puede evidenciar los resultados positivos de la política emprendida en
términos de desarrollo económico, en particular en los sectores de la producción agrícola y del
turismo, que se ha llevado a ca bo de forma absolutamente com patible con una rigurosa
conservación de la calidad del paisaj e y de los valores culturales del área 35 .
A nivel nacional, podemos mencionar los trabajos realizados en los últimos años sobre los valles del
Nansa (Cantabria), con la finalidad de sentar las bases conceptuales y m etodológicas, y establecer
los objetivos, de un instrumento de planificación –un Plan Especial- destinado a la salvaguarda y
activación del patrimonio territorial y el paisaje de esta área de la montaña atlántica del norte de
España. Se trata de una iniciativa planificador a innova dora que se enmarca en el progra ma
“Desarrollo y Patrimonio” de la Fund ación Botín, en el que los planteamientos y propuestas del plan
adquieren todo su sentid o. La singularidad de es te plan radica en la interpretación, valoración y
conservación de un territorio históricamente constr uido en la escala geológica del valle, en torno a
una constelación de aldeas que or ganizan sus esp acios privativos tradicionales integrando un
mosaico equilibrado de coberturas vegetales, us os y funciones de larga historia que la s
transformaciones recientes pueden poner en riesgo. El análisis paisajístico permite reconocer la
herencia viva de formas seculares de poblar y ap rovechar el espacio, cuyo interés radica en la
armonía del conjunto, en la racionalidad de un sistema agrosilvopastoril 36 vivo aún y en la gestión
sostenible de los recursos que ese sistema garan tiza. El plan, si bien aborda la protección de
35 GUIDO, Manuel Roberto. “ El Valle de Orcia, Toscana (Italia ): conservación y valoración del paisa je y desarrollo socio-
económico regional” . Ciudad y territorio, vol. XLVII. Nº 184, verano 2015. Págs. 343-356.
36 Relativo a las plantaciones que combinan (entremezclados) a nive l de parcelas productivas, cultivos agrícolas y f orestales, co n
la actividad de pastoreo.
1.7.
Delimit ación del Valle de Orcia.
Fuente: (Plan de Gestión del Valle de Orcia, añ o 2011).
40
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
elementos, conjuntos y á reas de alto valor, tanto natural como cultural, tiene sobre to do el reto de
ordenar y controlar los procesos de cambio territorial más significativos (crecimientos de los núcleos
tradicionales; acciones de renov ación y reutilización de edificacione s ganaderas dispersas; nuevos
usos e infraestructuras), de modo que el paisaje, como patrimonio, mantenga su carácter, identidad
y calores sustantivos, contribuyendo al desarrollo equ ilibrado de las comunidades que lo habitan.
La ordenación territoria l nacional:
En nuestro país, la implantación de la ordenación del territorio en las Comunidades Autónomas ha
resultado un proceso bien largo que prácticamente acaba de culminarse 37 , pudiéndose decir que
actualmente se encuentra en un periodo de revisión y actualización. Esta or denación del territorio se
materializa mediante el Plan y la mayoría de las comunidades han puesto en marcha estos
instrumentos, por lo que probablemente no sea posi ble seguir diciendo que ésta es una experiencia
aún por conformar. En todo caso, y a se está en condición de establece r conclusiones generales,
aunque éstas puedan estar llenas de matices y no sean aún definitivas 38 . Por otra parte, la
planificación desarrollada ha hecho que se hayan sucedido continuamente modificaciones de la
legislación de la ordenación territorial, para adaptarla a dicha experiencia. En este proc eso, lo que se
aprecia con carácter general es, por un lado, una reducción de la rigidez del sistema de
planificación, que al principio se establecía en la s legislaciones con un fuerte carácter jerarquizado y
37 Desde que en 1983 se aprobó la primera Ley de Ordenación del Te rritorio por la Comunidad Autónoma de Cataluña hasta el
año 2001 en que se aprobó la legislación extre meña, han transcurrido casi veinte años. Éste, p odemos decir, ha sido el período
de tiempo que se ha requerido para construir el edificio jurídi co-administrativo de la Ordenación del Territorio en España.
En el caso de Andalucía, han transcurrido también dos décadas desde el inicio de la actividad legislativa en materia de
ordenación del territorio (Ley 1/1994 de Ordenación del Territori o de Andalucía), una década desde la aprobación del Plan de
Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA, año 2006), cont ando actualmente con 17 planes de ordenación del territorio de
ámbito subregional.
38 BENABENT FERNÁNDEZ, Manuel. “ La ordenación del territorio en España. Evolución del conce pto y de su práctica en el siglo
XX” . Universidad de Sevilla y Junta de Andalucí a, Consejería de Obras Públicas y Transportes. Año 2006. Pág. 465.
1.
8
.
”
Patrimonio y Territorio. Guía de l
valle del Nans a y Peñarrubi a”
(Fundación Botí n).
41
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
que en la actualidad presenta modulaciones diferentes entre las comunidades autóno mas 39 ; lo que
se ha caracterizado en un incremento de la capaci dad instrumental de los planes, o dicho de otra
manera, la adopción de nuevos instrumentos de desarrollo para reforzar el cumplimiento de s us
determinaciones. Por otra parte, nos encontramos con la situación indetermin ada en l a que quedan
muchas de las prop uestas de los planes de or denación del territorio aprobados; esto es, se ha n
redactado muchos planes territoriales, se ha enfa tizado en los procedimientos, pero ha faltado una
voluntad adicional de gestión, hay una carencia de propuestas de mo delos. Buena parte de los
planes que se culminaron en los años 90 del pasa do siglo tiene un carácter estratégico, indicativo y
flexible. La experiencia desarrollada en alguna s comunidades autónom as ha ido, sin embargo,
poniendo en cuestión este planteamiento inicial hacia posiciones más reg uladoras 40 . Actualmente, al
plan de ordenación territorial se le solicita que sea un instrumento q ue sirva para dinamizar el
territorio y, por tanto, debe incorporar propuestas de transformación territorial, pero a la vez se le
reclama que sea un instrumento regulador, que or dene usos y condicione las actuaciones.
En todo caso sería conveniente hacer una distinción entre los planes de escala regional y los planes
subregionales. En general, los planes de ámbito regional son estratégicos más que reguladores 41 ,
mientras que los planes de ám bito subregional tiene n una finalidad diferente, tratando de resolver
39 El sistema de vinculaciones entre instrumentos ha dado lugar a tres tipos diferenciados, que Benabent denomina sistema de
estructura jerárquica piramidal cerrada (el plan sectorial se so mete al plan territorial subr egional y éste al plan regional), si stema
de estructura jerárquica piramidal abierta (el plan sectorial puede modificar al plan territorial subregional y ambos se someten al
plan regional) y el sistema de estructura reticular (cualqui era de los planes citados puede modificar a los anteriores).
40 No hay más que observar las modificaciones habidas, tendentes a integrar las legislaciones de Ordenación del Territorio y
Urbanismo en un único texto normativo (Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra), la creació n
ex novo de una única legislación para ambas materias (Extremadura ), o las modificaciones en las legislaciones urbanísticas para
conferir una mayor vinculación entre los instrumentos de planeamiento urbanístico y los instrumentos de ordenación del territor io
en Andalucía.
41 Son documentos que en su mayoría definen el programa de gobierno del territorio, careciendo alguno incluso de
representación gráfica. De hecho buena parte de los planes de ámbito de Comun idad Autónoma se aprueban por los respectivos
parlamentos o asambleas, bien como leyes o bi en se adoptan mediante resoluciones parlamentarias.
48
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
constituyéndose así las actuales poblaciones 54 . Pero en las últimas décadas, aquel tradicional paisa je
del Aljarafe sevillano ha sufrido una intensa y rá pida transformación debido, principalmente, al
predominio creciente de la urbanización, desarrolla da al abrigo de la urbe y en un contexto de
ausencia de normas de ordenación territorial o de incumplimiento de las existentes. En toda el área
metropolitana de Sevilla se pone en evidencia la intensidad de las transformaciones recientes y
rápidas de los paisajes tradicionales. Las viejas imágenes y las identidades inherentes a las mismas
han sufrido un proceso de metropolización qu e han ido imponie ndo una creciente uniformidad
funcional y formal del paisaje dominado por los rasg os propi os de una periferia residencial de baja
densidad 55 . En este mar co de metropolización acelerada hay que entender la importante
metamorfosis de aquellos paisajes aljarafeños. El inestimable legado histórico de milenios de
agricultura en Andalucía (inmuebles, paisajes, cost umbres, oficios,…) no está siendo suficientemente
valorado; muy pocos elementos catalogados tienen al guna relación con las prácticas agropecuarias.
Los defensores de las mismas denu ncian un se sgo monum entalista y urbano a las declaraciones
patrimoniales de la administración cultural 56 que deja poca cabida a los espacios de la agricultura 57 .
El patrimonio cultural es especialmente rico en el ámbito, lo que está estrechamente relacionado
con su privilegiada posición al lado del Guadalquiv ir que lo hizo atractivo para la localización de
54 RONQUILLO PÉREZ, Ricardo. “Las haciendas de olivar del Aljarafe Alto” . Sevilla, Colegio Oficial de Arquitectos. Año 1981.
Pág. 17.
55 Modelo de vida basados en la urbanización residencial de baja densidad y jardín privado conectada con una vía de rápid o
acceso a la capital de Sevilla, con la consigu iente carencia de un sistema de transporte público y falta de concienciación
ambiental ciudadana.
56 Es el caso de la hacienda y convento Nuestra Señora de Loreto (Espartinas) declarada como Bien de Interés Cultural en el año
2007.
57 Tal es el caso de la “plataforma Aljarafe Habitable” que pretende unir recurso s y voces para reivindicar que los modelos de
crecimiento urbanístico han de ser sostenibles y cuidar de lo s recursos y los bienes del territorio. Además demandan a los
ayuntamientos en sus propuestas de planificació n el estricto cumplimiento del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía,
aprobado en el año 2007.
49
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
asentamientos humanos desde époc as prehistóricas. Si bien, casos como el yacimiento romano de
Itálica, en Santiponce o e l complejo de dólmenes de Valencina de la Con cepción, evidencian una
manifiesta incapacidad de la política local durante el último siglo para aprovechar económica y
socialmente la singularidad del recurso.
En el territorio cultural del Aljarafe existe una rica realidad patrimonial don de la distribución de
conjuntos y elementos patrimoniales guarda es trecha relación con el proceso histórico de
configuración del sistema de asentamientos. Un a red bastante densa que evidencia cómo el
territorio donde se localizan ha tenido protagon ismo histórico o ha estado muy vinculado a u n
personaje o institución relevante (Olivares, Umbrete, Santiponce,…), si bien los valores y atractivos
turísticos o recreativos son dispares.
1.3 Consideraciones para la determinación de los val ores expresivos de la identidad territorial
Comenzando con un análisis sociológico del concep to de identidad, podemos determinar que éste
se refiere a la idea que tenemos de nosotros mism os en relación a los d emás; que se trata de “un
proceso subjetivo por el que los sujetos d efinen su diferencia de otros sujetos mediante la
autoasignación de un repertorio de atributos cultu rales frecuentemente valorizados y relativamente
estables en el tiempo. Esa autoident ificación requiere ser reconocida por los demás sujetos con
quienes interactúa” 58 .
La teoría de Tajfel 59 sostiene q ue los sujetos posee n una identidad personal o conjunto de
características específicas: rasgos psicológicos, capacidades, cualidades corporales, intereses
58 GIMÉNEZ. Gilberto. “ Cultura, identidad y memoria. Materiales para una sociología en la s franjas fronterizas ”. Frontera Norte,
Vol. 21. Madrid, año 2009. Págs. 7-32.
59 Henri Tajfel (Polonia, 1919 – Reino Unido, 1982), psicólogo soci al desarrollador de la Teoría de la Identidad Social. Recogido
por PINXTEN, Rik. en: “Identidad y conflicto: personali dad, socialidad y culturalidad ”. Cidob d’afers internacionals, Nº 36 .
Fundación Cibod, Barcelona. Año 1997. Págs. 39-57.
1.1
2
. Plano “Val ores paisajís ticos del Aljarafe y el Campo”.
Fuente: Catálog o de Paisajes de la provincia de Sev illa:
Aljarafe y el Campo.
50
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
intelectuales, gustos y referencias, pero además posee n una identidad social donde s e refleja su
pertenencia a determinados grupos con los cuales se identifican. Por último, el sujeto pertenece a un
contexto cultural concreto, con una serie de conv icciones, valores, reglas y costumbres que
caracterizan a la identidad. Es decir, la cultura que compartimos con los demás nos puede llegar a
definir como sujetos y es precisament e ese compon ente cultural de la identidad el que enlaza con
nuestra idea de territorio cultural, ya que actúa como mecanismo de valoración e interpretación del
mismo.
Vincular las teorías de la identidad con el territo rio y su paisaje requiere hablar no sólo del víncul o
de los grupos sociales con su entorno, sino también del lazo em ocional que se genera entre los
individuos y su espacio 60 , aunque ambos aspectos se encuentra n en estrecha relación. Partimos de
que la identidad social se define a partir del se ntimiento de pertenencia a u no o varios grupos,
además de por compartir una serie de características con los miembros de ese grupo 61 .
Paralelamente, entendemos que una identidad vincul ada a un territorio deberá manifestarse también
en términos de pertenencia, pero implicará s obre todo compartir un conjunto de interpretaciones y
valoraciones, tanto de es e territorio como del gru po en sí, dif erenciándose de las personas ajenas a
éste. El territorio cultural se comporta así como un element o simbólico del grupo, superando el
simple papel de “contenedor”, pero además de termina un modo de actuar y de interpretar la
realidad 62 .
60 LINDÓN VILLORIA, Alicia. “ La territorialidad y el significado de la casa: una vi sión in-disciplinada de la periferia metropolitana ”
La interdisciplinar de las ciencia s sociales. Cuadernos A. Temas de innova ción social, Nº 21. Coord. Ortega, Gutiérrez y Torres .
México, año 2006. Págs. 89-102.
61 RIZO GARCÍA, Marta. “ Prácticas culturales y redefinición de las identidades en El Rava l (Barcelona): aportaciones desde la
comunicación ”. Tesis doctoral, año 2004. Universidad Autónoma de Barcelona.
62 ZAPIAIN AIZPURU, María Teresa. “Reflexiones identitarias en el territorio c ontemporáneo. La construcción colectiva de lugar.
Caso de estudio de la Vega de Granada” . (Adaptación resumida del trabajo de investigación del Máster “ Procesos identitarios en
el Paisaje Contemporáneo. Caso de estudio d e la Vega de Granada” , dirigido por el profesor Ál varo Sevilla Buitrago (UPM)
presentado en la Universidad Politécnica de Madrid en septiembre de 2010.
51
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
De esta reflexión nos interesan para nuestra inves tigación dos ideas fundamentalmente: Por un lado,
se manifiesta que el territorio o paisaje identitari o contiene una serie de signos (“componentes
emblemáticos”) a través de los cuales “comunica su identidad”; tales signos no son estables, sino
que “en cada época, cada sociedad y cada grupo, se acerca al paisaje de forma diferente y con
distintas intenciones”. Por otra parte, subyace que el grup o que se reconoce en un territorio,
manifiesta su apego a través de la voluntad de protección del mismo ante un caso de amenaza real,
potencial o imaginaria; o dicho de otra manera, el patrimonio sólo será protegido si es apreciado p or
la sociedad, sobre todo por las nuevas generaciones.
Como hemos estudiado en los apartados anterior es, en la actualidad entendemos patrimonio como
algo más vinculado al valor histórico y cultural en su sentido testimonial, capaz de reflejar la
naturaleza del hombre y de la comu nidad que lo ha conc ebido, más que al epíteto artístico, que
sólo adjetiva su significado en de terminados casos. Hace po r tanto referencia, no sólo a un legado
de épocas pretéritas, sino a la identidad, naturaleza de un lugar, y de una comuni dad. Por ello no
hay iguales respuestas construidas en los dife rentes lugares del pla neta. Cada una de las
arquitecturas que hallamos en ellos constituyen un testimonio único de la identidad de la
comunidad humana que la ha prod ucido y a su ve z, todas ellas reflejan la enorme variedad y
riqueza cultural de nuestro planeta, resultando decisivo la gran diversidad de parámetros qu e
comprende el territorio: geología, orografía, clima, vegetación, actividades económica s, demografía,
evolución histórica, así como el modo c omo cad a uno d e estos factores actúa. El patrimonio
inmaterial también juega un papel muy importante en este concepto de patrimonio cultural, en el
que los espacios se a decuan a las funciones relacionadas con las actividades domésticas ,
económicas, las celebraciones sociales, las creencias y las prácticas de la comunida d asociadas a la
percepción y en definitiva a la vinculación con el lugar; el concepto de identidad cultural.
1.13. Romería de l Rocío de la H ermandad de
Bormujos; su rec orrido utiliza v ías pecuarias y
caminos his tóricos, integra ndo las creenc ias con
la celebraci ón, la naturalez a y el pais aje.
52
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Patrimonio tradicional e identidad territorial:
La “Carta del patrimonio vernáculo construido” (a ño 1999), definió el Patrimonio tradicional como
“ la expresión fundame ntal de la identidad de una co munidad, de sus relaci ones con el territorio y al
mismo tiempo, la expresión de la diversidad cultural del mund o ” 63 .
Hay que considerar que la mayor parte del patrim onio de nuestras áreas de estudio se encuentra
disperso o en núcleos no declarados como conj untos históricos. Alfonso Muñoz Cosme, en su
artículo “Un siglo de investigación sobre la arqu itectura tradicional en España”, publicado en
Patrimonio Cultural de España (año 2014), refirién dose a la arquitectura tradicional como identidad,
afirma que un tipo de protección má s genérico, ha bría permitido una más eficaz protección; y qu e
ello es posible, porque de hec ho ya existe para al gunos elementos de la arquitectura tradicional,
como los hórreos o cabazos, que fueron declarados genérica mente por Decreto 449/1 973 de 22 de
febrero, y cuya protección ge nérica fue incorporada a la nueva ley 64 . Por otro lado, la nueva realidad
administrativa surgida en la década de los ochenta concedía gran importancia al patrimonio de la
arquitectura tradicional, por cuanto suponía un e lem ento de i dentidad social de la nueva realidad
autonómica. En consonancia con ello, los nuevos estudios e investigacio nes no se formularon ya
con una visión de ámbito estatal, ni tampoco basa dos en regiones naturales, sino des de esa nueva
óptica administrativa de las Comunidades Autónomas. En este sentido y de concreta incidencia en
nuestro ámbito de estudio, la Junta de Andalu cía promovió un cuidado inventario de cortijos,
haciendas y lagares 65 .
63 ICOMOS. Introducción de la “Carta del patrimonio vernáculo construido” , año 1999.
64 Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español , Disposición adicional primera.
65 “ Cortijos, haciendas y lagares: arquitectura de las grandes expl ot aciones agrarias de Andalucía: avance del estudio inventario ”.
Dirección General de Arquitectura y Vivienda, Sevilla. Realiz ado en el periodo de 1991 a 2002, abarca las ocho provincia s
andaluzas, con un total de 2.225 edificios in ventariados.
1.14.
Ejemplo de arqui tectura tradiciona l
(
viviend a
popular) en la calle Escultor I llanes, nº 21 de
Umbrete.
53
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
La búsqueda de la identidad territori al a través del patrimonio cultural:
La búsqueda de identidad local a través del patrimonio se ha materializado en numerosos ejemplos
a través de la protección de testimonios únicos y singulares que no sólo están referidos a la
protección del núcleo poblacional original. Es más, los ejemplos m ás característicos de esta
búsqueda la podem os encontrar en elementos que no habían despertado más inter és que el ahora
mostrado por sus corpor aciones locales. En algunos casos, di cha protección va más dirigida a un
determinado “ambiente” del lugar, que a su patr imonio arquitectónico propiamente di cho, lo que
podemos enmarcar en la evolución hacia la prot ección de la dimensión inmaterial del patrimoni o
que viene siendo asumi da por gran parte de las corporaciones locales. La identificación de
elementos patrimoniales portadores de cohesión, orgu llo y representatividad social a nivel local se
convierte en una tarea del mayor interés de los municipios.
Para el profesor de la universidad de Sevilla Juan Agudo Torrico, desde su perspectiva de la
antropología social, el actual concepto de patrim onio surge de la intencio nalidad política de reflejar
una imagen de i dentidad unívoca, acorde con los estados-naciones que irán surgiendo en el
transcurso de los siglos XIX y XX. Sin embargo, hoy en día el patrimonio ha de dar respuesta a
nuevas imágenes identitarias, originadas tanto po r la fragmentación de identidades que caracteriza
nuestra sociedad, como a su valor de consumo como recurso e conómico 66 .
El patrimonio no existe si no es como justifi cante (“demostración”) de la existencia de una
determinada identidad cultural, co lectiva. Sólo esta afirmación justifica que pese a no ser unos
bienes necesarios o funci onales desde una pers pe ctiva socioeconómica, la sociedad demanda que
se limite la disponibilidad de uso de quienes dete ntan estos bienes patrimonializados (un edificio
palaciego, una cuadro, unas ruinas arqueológicas) y, sobre todo, que consienta que se dediquen
66 AGUDO TORRICO, Juan. “ Patrimonio etnológico y juego de identidades ”, publicado en la Revista Andaluza de Antropología,
número 2, marzo de 2012. Pág. 3.
1.1
5
.
Finca de o livar en Bormujos , a
p
rincipios d el siglo
XX. Primeras tierras andaluzas trab ajadas a motor.
54
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
recursos económicos a s u adquisición, mantenimie nto, o puesta en valor, detrayén dolos de otras
necesidades sociales (educación, sanidad, etc.)
Sin negar que el territorio y la sociedad estén experiment ando importantes cambios, éstos no
implican la desvinculación del hombre con el lu gar. Los territorios, y sus paisajes, continúan
funcionando como soportes privilegiados de la actividad simbólica, en torno a los que generar
identidades y lugares de expresión de culturas propias. El problema reside, según María Teresa
Zapiain Aizpuru 67 , en que la interpretación del lugar como un único espacio, estático y cerrado,
asociado a una única identidad que genera un repertorio de representacion es y sentidos
homogéneos y únicos, ya no es válida. Debemo s repensar el concepto de paisaje como lugar de
encuentro de una multiplicidad de miradas y discursos, e incluso de intereses enfrentados, como un
lugar construido socialmente, donde los distintos grupos sociales generan significados diferentes
para un mismo espacio, un paisaje conceptualizado como progresivo, dinámico y fluido, como un
conglomerado de relaciones donde se origina el surgimiento de una multitud de identidades
individuales y colectivas.
Los lugares y sus paisajes están cargados de seña les y signos, también de símb olos, una escritura
colectiva, la vida, el trab ajo y la experiencia de una comunidad acumulados en el tiempo sobre el
espacio, la propiedad de la tierra, la organizaci ón de lo co munal, lo público y lo privado, que se
decantan a modo de imagen hoy progresivament e debilitada y que interacciona con el soporte
ecológico descifrable a partir de su tejido.
La desaparición de las últimas generaciones ligadas al trabajo de la tierra y a géneros de vida
calificados ahora de ecológicos o sostenibles, li quidará definitivamente muchos de estos signos o
67 ZAPIAIN AIZPURU, María Teresa. “ Reflexiones identitarias en el territorio contemporáneo. La construcción colectiva de lugar.
Caso de estudio de la Vega de Granada” . (Adaptación resumida del trabajo de investigación del Máster “ Procesos identitarios en
el Paisaje Contemporáneo. Caso de estudio d e la Vega de Granada ”, dirigido por el profesor Álvaro Sevilla Buitrago (UPM)
presentado en la Universidad Politécnica de Madrid en septiembre de 2010.
1.16.
Grupo
de vec inas y famili a llenando sac os de
paja, alim ento principal de los anim ales de carga.
Primera mitad del s. XX, Bormujos.
55
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
señales de nuestros paisajes identitarios. Es la trama de la memoria y la identidad, la tradición, cuya
presencia todavía podemos leer en la red de cam inos, en los sistemas de cultivo, las unidades
básicas de aprovechamiento agrícola y la casa, ce ntro de vida y trabajo, célula elemental o primaria,
que genera según un proceso de ag regación de dichas células un "sistema" de ocu pación del
territorio. En cada uno de estos órdenes de com plejidad o grupos de escalas, el paisaje participa
tanto de la ecología, como de la geografía, la urbaní stica, la historia, la lingüística, la antropología o
la arquitectura. El espacio se ha construido de forma entrelazada, una urdimbre de redes que
configura el sistema territorial social, componiéndos e la realidad del paisaje de hechos particulares
atomizados en infinidad de datos y aspectos que expresan una determinada estructura social, un
sistema socioeconómico concreto.
1.18. Hacienda la Peregrina (Bormujos), años 20 del
s. XX, en pl eno rendimiento de su actividad.
1.17. Hacienda la
Peregrina (Borm ujos), en la
actualidad (a ño 2016), en r uina, pese a su protección
por el planea miento urbanístic o.
56
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Por otra parte, los elementos patrimoniales se de f inen en relación con un territorio dado, paisaje y
territorio que a su vez se identifica por el conjunto de elem entos que lo componen, las "marcas" a
través de las que las per sonas se reconocen. El ar quitecto puede y debe recuperar m ediante esta
herramienta, los trazos naturales y culturales del pa isaje en todas y cada una de las escalas, de la
llanura o la ribera a la casa, los puentes, muros, nú cleos urbanos, montes y las viejas palabras que lo
definían. Es preciso enseñar a ver el paisaje también desde la arquitectura y el urbanismo y
difundirlo. Asimismo, dado que detectar los pr oc esos de identificación de los habitantes con los
lugares es difícil de conseguir en las ciudades, es importante cambiar de escala y en los paisajes
agrarios encontramos las claves para que el "saber mirar" arquitectónico , que requiere conceptos,
perspectiva y método, se recicle a una necesari a visión transversal, superando la dicotomía local-
global, ya que todos los paisajes son la expre sión local de fenómenos con alcance global. L a
recuperación de esos té rminos trae consigo los si gnificados de un medio y u n lugar, una identidad
para muchos perdida per o necesaria para la supervivencia del habitante, ya que somos, en tanto que
nos podemos explicar a través de nu estra relación con el resto de la sociedad 68 .
68 PRADA LLORENTE, Esther Isabel. “ Paisaje, lugar e identidad ”. El blog de José Fariña, consultado el 9 de febrero de 2016.
57
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
2. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
Una vez mostradas las inquietudes q ue han motivado el desarrollo del pr esente trabajo y expuesto
el marco conceptual en que nos posicionados, pa sa mos a enunciar los objetivos de la investigación.
Siendo estos:
Objetivos generales
- Valorar el papel del patrimonio entre la globalización y la identidad cultural local.
- Profundizar en el conocimiento del marco legislativo y herramientas de protección sobre
patrimonio histórico, a nivel estatal y andalu z, concretamente en su incide ncia en la
ordenación urbanística y viceversa; así como elaborar mecanismos o instrumentos que de n
respuesta a las necesidades de protección del territorio cultural.
- Aportar argumentos para estudiar y entend er el patrimonio cultural, natural y paisajístico de
un territorio de forma unitaria, resaltando su pa pel para avanzar hacia la construcción de
otro modelo de desarrollo, al ser el fundamento de la vida natural y social.
- Cuestionar la vocación integradora del patrimonio como elemento de cohesión entre
funciones plurales tales como la económica –f actor de desarrollo-, social, medioambiental,
paisajística y cultural.
- Defender el tratamiento del patrimonio cultura l en la planificación territorial de las reg iones
urbanas -áreas metropolitanas o aglomeraciones urbanas- como un tema relacionado con el
resto de cuestiones estratégicas: sociales, ec onómicas o culturales en sentido amplio.
- Fortalecer la integración del patrimonio en los medios urbanos , peri-urbanos y rurales como
factor de desarrollo y recurso para mejora r la situación económica y social actual.
2
.1. Veleta que corona el torre ón de la
vivienda de l capataz de l a hacienda El
Santo Án gel (Gines).
Como una vele ta de viento, los objetiv os
de la inves tigación nos m arcarán la
dirección a s eguir en nuestro trabajo.
64
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
En 1972 se inicia la reforma de la Ley del Su elo, que se aprueba por fin como Reforma de la Le y
sobre Régimen del S uelo y Ordenación Urbana , del 2 de mayo de 1975, habiéndose produci do
precisamente en este intervalo el inicio de una fuerte crisis económica (localizada a partir de 1974),
por lo que gran parte de los objetivo s y técnicas de la Refor ma, basadas en ordenar y gestionar los
nuevos crecimientos previstos quedarán des vir tuados, mientras que en sentido contrario
comenzarán a encontrarse vacíos sustanciales en el tratamiento y gestión del suelo urbano
consolidado, y en especial los centros históricos y tradicionales de la ciudad 84 .
En cumplimiento de la di sposición final 2ª de la Ley de la Reforma se apr ueba el Texto Refundido
de 9 de abril de 1976 que contiene todos los pr eceptos que se mantienen vigentes de la Ley de
1956 así como otras normas posterior es, más todos aquéllos introducidos por la Ley de Reforma con
carácter armonizador que dan al Texto Refu ndido la coherencia de un texto ú nico 85 , y que establec e
mecanismos nuevos que van solve ntando la problem ática observada en los anteriores textos
legislativos.
Posteriormente se aprueban sucesi vamente los tr es reglamentos básicos en desarrollo del Texto
Refundido de la Ley del Suelo, y que son los Reglamentos de Planeamiento y Disciplina Urbanística,
ambos del 23 de junio de 1978 y de gestión Urbanís tica del 2 5 de agosto del mismo año, en el que
se producirá una gran incidencia legislativa, la pr omulgación de la Constituci ón el 31 de octubre de
1978.
3.1.2. La legislación vigen te sobre patrimonio histórico a nivel estatal
El inicio a finales de 1975 del nuevo sistema polític o democrático, tras la finalización del régimen
franquista, propiciará una profunda renovació n que afectará también al patrimonio histórico. Ya
desde el primer gobierno democrático se va a pl antear la necesidad de revisar y modificar la
84 CANDELA, Celestino. “ La Práctica del Planeamiento Urbanístico” . 1994.
85 Ibídem.
65
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
legislación vigente en materia de pr otección del patr imonio, lo cual no se materializará hasta la
aprobación, el 25 de junio de 19 85, de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español 86 .
Junto a la necesidad de superar la dispersión y frag mentación de la legislación vigente en materia de
patrimonio histórico, el nuevo orden j urídico inst aurado a partir de 1985 obedece, sobre todo, a dos
causas:
a) La renovación de los principios, objetivos e instru mentos de la tutela que se experimenta a partir
de la Segunda Guerra Mundial. Re novación defini da, difundida e institucionalizada, principalmente,
por los Organismos Internacionales (Carta del Restauro 87 , UNESCO 88 , Consejo de Europa,
ICOMOS 89 , etc.)
b) La promulgación de la constitución Española de 1978, que instaura el concepto de Patrimonio
Histórico, Cultural y Artístico, y la distribuci ón compete ncial del poder que se manifiesta en la
transferencia de competencias a las Comunidade s Autónomas en materia de patrimonio histórico 90 .
El artículo 46 del texto constitucional estipula que:
“Los poderes públicos garantizarán la conser vación y promoverán el enriquecimiento del
Patrimonio histórico, cultural y artístico de los pu eblos de España y de los bienes que lo integran,
cualquiera que sea su régimen jurídi co y su titulari dad. La ley sancionará los atent ados contra este
patrimonio”.
86 Publicada en el BOE de 29 de junio.
87 Editada en el año 1972, recoge desarrollados bajo la dirección de Cesare Brandi, director del In stituto Centrales del Restauro ,
los principios de la “ Carta de Venecia ”.
88 En 1982, España ratifica la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972, París (UNESCO).
89 Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, fundado en 1965 en Varsovia, como resultado de la Carta de Venecia de 1964
y que ofrece asesoramiento a la UNESCO en el Patrimonio de la Humanidad.
90 BECERRA GARCÍA, Juan Manuel. Ibídem
3
.4.
Facsímil de la Constitución
Española de 1978 , versión original.
66
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
El concepto utilizado para aglutinar los bienes mu ebles e inmuebles susceptibles de ser protegidos,
“ Patrimonio histórico, cultural y artístico”, aunque novedoso en la utilización del término
“cultural” 91 , viene a recoger los principios ya presentes en la legislación anterior.
La vigente Ley 16/85 del Patrim onio Histórico Español posee una clara vocación de articularse con
la legislación urbanística. Su artículo 1.2 establece que “ Integran el Patrim onio Histórico Español los
inmuebles y objetos mueb les de interés artístico, histórico pale ontológico, arqueológico,
etnográfico, científico o técnico .” Para a continua ción añadir: “ También forman parte del mismo el
patrimonio documental y bibliográfico, los yacimient os y zonas arqueológicas, así como los sitios
naturales, jardines y parques, que tengan valor artístico, histórico o antropológico ”. Lo q ue supone
un concepto muy amplio de patrimonio que llega incluso en algunos momentos a s uperponerse con
lo que estamos llamando el patrimonio natural y el territorio cultural.
Por otra parte, la Ley establec e tres niveles de protección:
a) Bien de Interés Cultural , tanto para inmuebles como para muebles, que supone el máximo
reconocimiento del valor patrimonial y que lleva aparej ada la tutela más directa de la administración
así como las medidas de fomento más importantes. Es tos bienes se incluyen en el Registro General
de BIC.
b) Inventario , sólo para bienes muebles, que persigu e, a parte de su reconocimiento com o
patrimonio histórico de los bienes incluidos en el Inventario General, su seguimiento por la
administración.
c) Patrimonios especiales : Patrimonio Arqueológico, P. Etnográfico, P. Documental y P.
Bibliográfico.
91 En opinión de Becerra García, el término “ Patrimonio Cultural” supone, en lo que respecta a los bienes inmuebles, superar el
concepto de monumento como objeto singular valorado artística mente para ser integrado dentro de la amplia concepción
moderna de la cultura.
67
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
Los BIC a su vez, para el caso de l os inmuebles, se clasifican tipológicamente en: Monumentos,
Jardines Históricos, Sitios Históricos y Zonas arqueológicas.
Cada una de estas figuras tienen su ré gimen propi o de protección y medidas cautelares, aunq ue en
relación efectos tutelares podríamos clasificarlos como: figuras zonales y figuras no zonal es:
- Figuras zonales : se caracterizan porque abarcan grandes áreas, normalmente afectan a un gran
número de propietarios, se confía n al planeamiento urbanístico el régimen definitivo en el que se
sustente su protección, y en algún caso (Conjuntos Históricos) el régimen de autorización previa por
la administración cultural es transitorio hasta la redacción de un pla neamiento urbanístico de
protección. Estas figuras son las de Conjunto Hi stórico, Sitio Histórico y Zona Arqueológica.
- Figuras no zonales : afectan normalmente a un solo inmu eble, las actuaciones que se realicen
requieren siempre aut orización expresa de la admi nistración cultural, y el planeamiento urbanístico
de protección debe as umir su régimen singular. Estas figuras son las de mo numento y Jardín
Histórico.
3.1.3. La legislación vigente s obre patri monio histórico y su relación con el ordenamiento
urbanístico a nivel autonómico en A ndalucía
Derivado del surgimiento del Estado de las Autonomía s, y como resultad o de la nueva distribución
competencial, se comienzan a redactar por las distintas comunidades autonómicas nor mas propias
para la regulación de su patrimonio histórico. Las primeras leyes autonómicas que se redactan son:
la Ley 7/1990, de 3 de julio, de Patrimonio Cultu ral Vasco, la Ley 4/1990, de 25 de mayo, del
Patrimonio Histórico de Castilla la Mancha y la Ley 1/1991, de 3 de juli o, de Patrimonio Histórico
68
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
de Andalucía, reemplazada ahora por la vigente Ley 14/2007 92 , de 26 de noviembre, del Patrimonio
Histórico de Andalucía 93 .
Esta Ley se lleva a cabo con la presente Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística
de Andalucía (LOUA, en adelante), que entró en vi gor el 20 de en ero de 2003, sin perjuicio de las
modificaciones posteriores de las que ha sido objeto.
La LOUA establece mecanismos legislativos más perfeccionados y que afectan directamente a la
protección del patrimonio. Así, entre los objetivos de la ordenación urbanística establecida en los
instrumentos de planeam iento, en el marco de la ordenación del territorio, recogidos en el artículo
3.2, designa “l a protección del patri monio histórico y de l urbanístico, arquitectó nico y cultural ” 94 .
Nos llama la atención la incorporación que hace la Ley del término “ patrimonio urbanístico ”,
diferente ya al concepto de patrimoni o históric o o artístico tradicional. ¿Qué llamamos patrimonio
urbanístico?, entendemos que el término abre un campo más amplio del que teníamos en la
legislación sobre patrimonio, enla zá ndolo directamente con el papel que el mismo juega en la
instrumentación urbanística.
Otra novedad que advert imos en el articula do de la LOUA es la terminología de “ centro histórico”,
en vez de la referencia clásica de “ conjunto histórico”, que realiza en el artículo 9. A). c) 95 , al
92 Publicada en el BOJA núm. 769, de 28 de novie mbre de 2007; en el BOJA núm. 248, de 19 de diciembre de 2007 y en el BOE
núm. 38, de 13 de febrero de 2008.
93 BECERRA GARCÍA, Juan Manuel. “ La legislación española sobre Patrimonio Histórico” . www.bibliotecasbublicas.es (vista el 21
de diciembre de 2012).
94 Artículo 3.2:” La ordenación urbanística establecida en lo s instrumentos de planeamiento, en el marco de la or denación del
territorio, tiene por objeto, en todo caso:(…) f) La protección del patrimonio histórico y del urbaníst ico, arquitectónico y cu ltural.”
95 Artículo 9. “En el marco de los fines y objetivos enumerados en el artículo 3 y, en su caso, de las determinaciones de los
Planes de Ordenación del Territorio, los Planes Generales de Ordenación Urbanística deben: A) Optar por el modelo y solucione s
3
.
5
.
Ley
y
Reglamento de l
Patrimonio de
la Comunidad A utónoma de A ndalucía
(Edición revis ada y actualiz ada a febrero
de 2011 ).
69
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
enumerar el objeto de l os Planes Generales de Or denación Urbanística en el marco de los fines y
objetivos de la actividad urbanística y, en su caso, de las determinaciones de los Planes de
Ordenación del Territorio. Igualmente, en el artíc ulo 10 de la LOUA vue lve a aparecer el término
“centro histórico” al relacionar las determin aciones que l os Planes Generales de Ordenación
Urbanística deben establecer en la ordenación estr uctural de todos los municipios, entre las que se
encuentra la “ definición de los ám bitos que deban ser objeto de especial protección en los centr os
históricos de interés, así como de los elementos o esp acios urbanos que requieran es pecial
protección por s u singular valor arquitectón ico, histórico o cultural, establ eciendo las
determinaciones de pro tección adecuadas al efecto ” 96 . En el texto transcrito del articulado de la
LOUA, también se aporta el término de “espacio urbano ” como una categoría de espacio a proteger,
donde queremos ver otro concepto amplio de los espacios susceptibles de protección por su valor
arquitectónico, histórico o cultural.
En este mismo artículo 10 de la LOUA, se reco ge como otra determinación de la ordenación
estructural que debe establecer los Planes Generales la “ normativa de las categorías del suelo no
urbanizable de especial protección, con identificación de los elementos y espacios de valor
histórico, natural o paisajístico más relevant es ” 97 . Lo que le otorga la condición de estructural a la
normativa que regula el suelo no urbanizable prot egido, a di ferencia del suelo no urbanizable de
carácter natural o rural; lo que implica, entre otra s cosas, que la aprobaci ón definitiva de cualquier
innovación que le afecte será de la Consejería competente en materia de urbanismo 98 .
de ordenación que mejor aseguren: (…) c) La adecuada conservación, pr otección y mejora del centro histórico, así como su
adecuada inserción en la estructura urbana del municipio. (…) ”.
96 Artículo 10. A). g) de la LOUA.
97 Artículo 10. A). h) de la LOUA.
98 Conforme a lo establecido en el artículo 31. 2. B). a) de la LOUA.
70
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Nos interesa también de esta Ley la regulación que hace de los instrumentos de planeamiento:
“Planes Especiales” (planeamiento de desarrollo) y lo s “Catálogos”. El artículo 14 de la LOUA, sobr e
los Planes Especiales, establece entre sus finalidades las de “ conservar, proteger y mejorar el me dio
urbano y, con carácter especial, el patrimoni o porta dor o expresivo de valores urbanístico s,
arquitectónicos, históricos o c ulturales ” 99 . Debemos conce bir el “patrimonio portador” asociado a lo
que éste representa o significa, esto es, entend er el concepto de “portador” como sinónimo de
“contenedor”. Por lo que respecta a los Catálogos, que “ tienen por objeto com plementar las
determinaciones de los instrumentos de planeamiento relativas a la conservación, protección o
mejora del patrimonio urbanístico, arquitectónic o, histórico, cultural, natural o paisajístico ” 100 , su
objeto, elaboración y registro se regula en el artículo 16 de la LOUA, donde volvemos a
encontrarnos con el co ncepto de “urbanístico” como cualidad del patrimonio susceptible de
protección.
Respecto de legislación andaluza de patrimonio, la vigente Ley 14/2007 d e Patrimonio Histórico de
Andalucía (Ley 14/2007 de PHA, en adelante), ha ot orgado al planeamient o urbanístico una función
esencial en la tarea de protección integral de los bienes que lo conforman, con particular incidencia
en las tutela de los Conjuntos Históricos, Sitios Históricos y Zonas Arqueológicas, así como en los
entornos de Monumentos, a los que la nueva Ley añade los Lugares de Interés Etnológico, Lugares
de Interés Industrial y las Zonas Patrimoniales. Esta Ley ta mbién ha modificado la estructura del
Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, el cual queda integrado p or los Bienes de
Interés Cultural, los bienes de cat alogación general y los incluidos en el Inventario General de
Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español. Son los bienes de catalogación general los que
plantean una relación más directa c on la catalogación urbanística.
99 Artículo 14. 1. b) de la LOUA.
100 Artículo 16.1. de la LOUA.
71
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
Desde el preámbulo y la exposición de motivos , la Ley 14/2007 de P HA expresa el deseo d e
vincular la tutela del patrimonio con las capacidade s de los instrumentos de ordenación urbanística
y territorial.
Es tal la importancia que ahora cobra este aspecto en el articulado de la Le y, que la misma le dedica
todo un capítulo 101 de su Título III al “ Planeamiento de protección y preven ción ambiental ”, en el
que se establecen las obligaciones de los instrume ntos urbanísticos, así como de los planes o
programas sectoriales; las más específicas del planeamiento urbaníst ico de protección; los
contenidos de dichos planes; y finalmente lo re lativo al procedimiento de prevención y control
ambiental.
También nos resulta significativo cómo el Inve ntario de Bienes Rec onocidos del Patrimonio
Histórico Andaluz, definido en el artíc ulo 13 de la Ley 14/2007 de PHA, incluye “aqu ellos espacios
vinculados a actividades de interés etnológico c onte nidos en los catálogos urba nísticos, una vez
que hayan s ido incluidos en el regist ro admini strativo previst o en la normativa urbanística” . Pero
además obliga a que en los catálogos urba nísticos municipa les se incluyan, en el momento de su
elaboración o modificación, todos los bienes inmuebles o espacios que figuren en el Inventario de
Bienes Reconocidos del Patrimonio Histórico Andaluz (art. 1 3.3).
Por otra parte, los artículos 64 y 68 establecen la necesidad de la adecuación del planeamiento
urbanístico cuando se inscriban e n el Catálogo General del Patrimonio Histórico, un Lugar de
Interés Etnológico y un Lugar de Interés Industrial respectivamente.
Así mismo, la Ley 14/2007 de PHA ha establecido la obligación de catalogar exha ustivamente una
serie de elementos al redactar el planeamiento de protección de Conj untos Hist óricos, Sitios
101 Capítulo II, artículos del 29 al 32.
72
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Históricos, Lugares de Interés Etnológico, Lugares de I nterés Industrial y Zonas Patrimoniales 102 .
Faltaría la adaptación de la catalogación urbanísti ca al actual sistema de la Ley 14/2007 de PHA,
que, según el cuadro elaborado por el profesor Án gel Isac Martínez de Carvajal 103 , podría articularse
sobre el siguiente esquema:
ADAPTACIÓN DE LA CATALOGACIÓN URBANÍSTICA A L A LEY 14/2007 DE PHA
BIC Bienes de Interés Cultural, declarados en aplicación de la Ley 14/2007 de PHA.
IBRPHA Bienes incluidos en el Inventario de Bi enes Reconocidos del Patrimonio Histórico
Andaluz, en aplicación de la Ley 14/2007 de PHA.
BIL
Bienes de Interés Local. Los específicamente incluidos en los catálogos urbanísticos,
pudiendo establecerse do s niveles de protección:
I.- Mayor valor o localización en el entorno de un BIC
II.- Elementos de menor valor, pero que contribuyan a identificar el paisaje u rbano.
Elaboración propia (2017).
Fuente: “La Ley del Patrimonio Histórico A ndaluz” de ÁNGEL ISAC MARTÍNEZ DE CARVAJAL
3.2. Nuevos enfoques en los campos de la planif icación y la gestión del pa trimonio, el territorio y
el paisaje. La coordinación administr ativa.
Antecedentes: estudios académicos y otras fuente s de interés:
Además de los planes de ordenación del te rritorio (de ámbito regional y subregional) y
planeamientos generales de ordenación urbaní s tica mencionados y que, de una manera más
102 Artículo 31.1.c) “La catalogación exhaustiva de sus elementos unitarios , tanto inmuebles edificados como espacios libres
interiores o exteriores u otras estructuras significativas, as í como de sus componentes naturales. Para cada elemento se fijará un
nivel adecuado de protección ”.
103 MARTÍNEZ DE CARVAJAL, ÁNGEL ISAC. “ La Ley del Patrimonio Histórico Andaluz” . Revista e-rph. Diciembre 2008.
Tabla: 3.1. Adaptación de l a catalogación urba nística a
la Ley 14/ 2007 de Patrimoni o Históric o de Andalucía.
73
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
específica, serán analizados en la segunda par t e de este estudio, así como de las fuentes
bibliográficas referenciadas, en el mundo académ ico se han desarrollado algunas tesis doctorales y
trabajos que han sido fundamentales para el desarro llo del presente trabajo, entre las que queremos
mencionar 104 :
- “Transformaciones metropolitanas en el Territorio Cultural del Aljarafe” , tesis doctoral de Carlos
Jesús Rosa Jiménez, año 2003 105 .
- “ La construcción del pa isaje cultural en la orden ación del espacio turístico. El Valle del Tafí ”, de
Gabriela Claudia Pastor, año 2008 106 .
- “ Sostenibilidad en centros histór icos andaluces. Las Ciudades Me dias del centro de Andalucía” de
Blanca del Espino Hidalgo, año 2015 107 .
104 Otras tesis consultadas han sido: “ Patrimonio en la periferia: enclaves patr imoniales y marcas de identidad local en el
ordenamiento territorial del Gran Santiago” (Gámez Bastén, Vicente. 2010), “ Documentación espacial del Patrimonio:
preservación de la información. Necesidad, posibilidades, estrategias y estándar es” (Rodríguez Miranda, Álvaro. 2014), “Gestión
del conocimiento tradicional co mo recurso patrimonial acti vo, en la fun ción cultural y ambiental del territorio” , (Rosas Bustos,
Catherine Sylvia. 2014), “El conocimiento del patr imonio en cuanto a factor de es tructuración de la sostenibilidad de los territorios.
El caso de la Freguesia de Cernache do Bonja rdim, Portugal ” (Marta Marçal Correia dos Santos Gonçalves. 2015), “ Granada:
estructura de un espacio Metropolitano” (Ángel Fernández Avidad. 1997), “ La Vega de Guadalfeo como paisaje agrario
periurbano: transformación, ecoe structura y multifuncionalidad ” (Rocío Pérez Campaña. 2013).
105 Tesis fundamental para un mejor conocim iento del Aljarafe (ámbito de actuación) y un futuro desarrollo de p ropuestas y
proyectos que pongan en va lor el patrimonio territorial de esta co marca de gran identidad en la Baja Andalucía, con la perspect iva
de que su metodología permita abrir una nueva sensibilidad hacia territorios con similares cualid ades históricas.
106 Esta tesis trata de deconstruir el paisaje del valle del Ta fí, en el Tucumán argentino, en el que podemos encontrar similitude s
con el ámbito del Aljarafe, aunque con una componente más rural, con patrimonio arqueológico, población indígena, etc. hasta
llegar a sus características esenciales; par a poder determinar lo que son esas marcas territoriales que el patrimonio va dejand o al
modo de huellas que le confieren una personalidad propia. Habiendo analizado el proceso de construcción del paisaje cultural de l
valle y con el fin de avanzar en la generación de herramientas para proceder a la ordenación del paisaje cultural, se presenta un
conjunto de fichas síntesis que permiten acercar respuestas a la s preguntas inicialmente plante adas en la investigación, acerca
de cómo es el paisaje actual, cómo han sido otros paisajes del valle, qué va lores se le atribuyen o cómo evoluciona nuestro
paisaje en función de las actuales dinámic as económicas, sociales y ambientale s.
3
.6. Tesis docto ral de Carl os Jesús Rosa Jiménez,
“Transformacion es metropolita nas en el Territorio Cult ural
del Aljarafe” . Año 2003.
3
.7. Tesis doc toral de Blanc a del Espino Hid algo,
“Sostenibil idad en centros históricos and aluces. Las
Ciudades Medi as del centro de Andalucía”. Año 2015.
80
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
diversidad de los grupos sociales, la gran cantidad de agentes sociales y económicos, modifican
sustancialmente las condiciones bajo las cuales la s políticas públicas en general pueden ser puestas
en práctica con posibilidades de éxito. En las gr andes áreas metropolitanas de los países más
desarrollados, que comprenden numerosas enti dades municipales, y raramente dispone n de
gobierno metropolitano, la descentralización reciente ha sido una de las causas de la inadecuación
de la provisión de deter minados bienes y servicios públicos, que no se pueden suministrar de modo
eficiente y equitativo sin cierto grado de cont rol central, perjudicando así al área territorial 120 .
Hoy en día podemos c oncluir afirmando que ser á necesario mejorar nue stro conocimiento de los
fenómenos y de las técnicas, mejorar las estructuras administrativas y de gestión, y reconsiderar
muchos aspectos del reparto de papeles entre lo público y lo privado; pero creem os que no se
puede prescindir de la acción pública si queremos que nuestras ciudades sean más eficaces y justas.
Pero ¿cómo fomentar la coordinación entre adm i nistraciones públicas y entre éstas y los agentes
económicos y sociales, incluyendo entre éstos a la ciudadanía? En lo que respecta a esta cuestión,
Inés Sánchez de Maradiaga, en su artículo “ Nuevos enfoques del planeamiento ” 121 apunta tres
razones básicas:
1. La creciente descentralización política y administra tiva, general en toda Europa, que ha generado
la multiplicidad de actores públicos con competen cias solapadas en el territorio y relaciones,
generalmente no jerarquizadas entre sí.
2. La necesidad de incl uir agentes económicos y so ciales como actores activos que participan de
manera positiva en el desarrollo urbano.
3. Las nuevas demandas de participación ciudada na y democr atización de los procesos de toma de
decisiones que exigen unos mayore s niveles de responsabilidad de la administración frente a los
ciudadanos, lo qu e implica unos niveles de trans par encia, pub licidad y producción de información
inteligible para el profano muy superior a lo que ha sido habitual hasta ahora.
120 SÁNCHEZ DE MARADIAGA, Inés. “ La práctica del urbanismo: conocimiento y legitimidad ”. Año 1997.
121 SÁNCHEZ DE MARADIAGA, Inés. “ Nuevos enfoques del planeamiento ”. Urban, nº 4: Planeamiento urbano territorial en e l
siglo XXI (1ª parte). Año 2000. Pág. 36.
81
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
Con la intención de abordar esta problemática, seguimos la opinión qu e Roca Caldera aporta al
afirmar que para ordenar y gobernar el territorio metropolitano es previo el esfuerzo de delimitarlo,
aunque el resultado sea siempre provisional, dado el carácter dinámico de los procesos que lo
animan 122 . Aún así no es una cuestión baladí el esfuerzo de definir regiones urbanas funcionales en
su calidad de nodos, cada uno de los cuales y a su escala son piezas insustituibles tanto para la
articulación y dinamización económica del territorio como para la solución de demandas específicas
de sus habitantes en aspectos de ope ratividad bási ca como el transporte, las infraestructuras básicas
o los servicios esenciales. Desde la perspectiva de su ordenación y gestión, lo sustan cial es que su
adscripción política-administrativa desborda cas i siempre los límites asignados a los entes
territoriales encargados oficialmente de asumirlo s: municipios, comarcas, provincias, regiones,
estados 123 . Frente a nuevos modelos de acción públ ica basa dos en los valores de la negociación, la
asociación, la participación voluntaria y la flexibilid ad en la construcción de las nuevas estructuras,
en Andalucía, que contamos con pla nes territoriales aprobados entre el que se e ncuentra el de la
aglomeración urbana de Sevilla, la metodologí a seguida en su redacción y aplicación no ha
superado el tradicional proceso de tradición te cnocrática, con el consiguiente recelo de los
municipio afectados, que lo c onsideran una intolerable intromisión e n su autonomía. Subsisten
demasiadas desconfianzas entre administracione s, por distintas razones en el caso de las
comunidades autónomas y de los ayuntamientos, respecto de la creación de nuevas formas de
gobierno y planificación territorial de los espacios metropolitanos.
Por lo tanto, en nuestro territorio de estudio co nfluyen las tres administraciones co n capacidad de
acción territorial y urbana, aunque con un distinto rango competencial pa ra su ordenación legal: el
122 ROCA CLADERA. Josep. “ La delimitación de la ciudad ¿una cuestión imposible? ”. Ciudad y Territorio: Es tudios Territoriales.
Año 2003.
123 VALENZUELA RUBIO, Manuel. “ La Planificación territorial de la región metropolitana de Madrid: una asignatura pendiente ”.
Cuadernos geográficos de la Universidad de Granada. Nº 47: El estado de la Ordenación del Territorio en España”, año 2010.
Pág. 97.
82
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Estado, el Gobierno Regional y los Municipios que comparten su territorio. El encaje entre las
competencias urbanísticas y territoriales que c orresponden a las tres administraciones es u na
cuestión aún no resuelta, de ahí que las acciones ej ercidas por los tres poderes sobre el territorio
adolezcan a menudo de una carencia sustancial: la descoordinación cuando no la discrepancia.
Éstas han sido máximas cuando gobiernan las instituc iones partidos de diferente color político, pero
también las ha habido cuando han pertenecido a l mismo espectro ideológico. En todo caso, lo que
subyace tras esta problemática es la vieja crisis de l planeamiento urbanístico frente al sectorial, que
enfrenta a los entes locales con las administraci ones estatal y autonómica que, en su calidad de
entidades con mayor capacidad para vertebrar el territorio mediante sus políticas sectoriales,
suponen un límite a las compete ncias urbanísticas de los Ayuntamientos. A este enfrentamiento se
superpone el de la planificación territorial c on el urbanismo, de los que son titulares las
comunidades autónomas y los municipios respectivam ente; ahora bien, en este juego de jerarquías,
los ayuntamientos han de asumir en sus planes las directrices marcadas por las instituciones
regionales competentes y someterse a la capaci dad de compatibilización intermunicipal de los
planes municipales de urbanismo.
Dando por sentado que los problemas y conflictos territoriales se concretan espacialmente en la
escala local, no es menos cierto que suelen sobrepas ar los límites administrativos, lo que conduce a
buscar el ámbito escalar donde a bordar la solución más eficiente. Lo c ual no significa que, para
hacerlo, haya que revisar el marco normativo act ual, crear nuevos escalones de gobierno o habilitar
más normativas sectoriales específicas para los ámbitos metropolitanos; lo verdaderamente relevante
es que asuman e implemente n la perspectiva globa l propi a de la planificación territorial quienes
tienen el poder de elaborar y aplicar las políticas y acciones con incidencia sobre el territorio. Es
por lo que habría qu e pensar en ot ra forma de gestionar el planeamiento físico basada en l a
búsqueda de una solució n compartida de los problemas territoriales y en una gestión basada en la s
interdependencias que operan en él; el reconocimiento de esa complejidad tanto a nivel de
procesos como de actor es involucrados y colocar la cooper ación entre ellos en el centro de las
nuevas estructuras de relación y el reparto de roles en el gobierno.
83
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
Yendo a más, dada la complejidad y el dinami smo alcanzados por las regiones metropolitanas, no
basta ya con invocar la coordinación entre ad m inistraciones sino amplia rla a otras modalidades
igualmente necesarias para superar l os desafíos que la or denación territorial tiene ante sí ahora y en
el futuro: coordinación horizontal entre políticas sectoriales, vertical entre administraciones,
colaboración entre agent es públicos y privados y participación de toda la base social afectada 124 .
Todos estos planteamientos suponen un cam bio profundo en l a forma de entender y pr oceder en la
ordenación del territorio, en el marco de lo que Brenner 125 denomina “nue vas geografías
reguladoras”, concebidas como un nuevo mode l o de acción pública basado en la negociación,
asociación, participación voluntaria y flexibilid ad en constitución de nuevas estructuras.
La planificación territorial y la promoción eco nómica son precisamente los campos donde más se
hace notar el déficit de cooperación territorial en Andalucía. Las iniciativas propias de los
municipios para emprender la cooperación i n termunicipal en forma de Manc omunidades o
Consorcios hoy por hoy en su ma yoría suelen re stringirse al ámbito de los equipamientos e
infraestructuras (sobre todo la gestión conjunta del agua o de los resid uos sólidos urbanos). Pero
cuando se trata de ámbitos claves y neurálgi cos como la promoción económica y el desarrollo
urbanístico-territorial, la voluntad de cooperación en forma de Mancomunidades termina y, en su
lugar, suele dominar la rivalidad mutua, compitiendo cada municipio con los demás.
Con motivo del XX aniver sario del Estatuto de Autonom ía andaluz, se organizaron u nas Jornadas de
Estudio por el Parlamento de Andalucía (Jerez de la Frontera, 6, 7 y 8 de marzo de 2002), en las que
Andreas Hildenbrand impartió una p onencia en la que se hacía balance de la política territorial de la
Junta de Andalucía. En la misma, Hildenbrand destacó que en nuestra Co munidad Autónoma no s e
aprovechaba la vía de un instru mento voluntar io e informal de cooperación, las redes de
124 FERNÁNDEZ GÚELL, José Miguel. “Condiciones para abordar la ordenación te rritorial de una región urbana dinámica” . I
Congreso de Urbanismo y Ordenación del Territorio, Bilbao. Año 2008.
125 BRENNER, Neil . “La política de localización, el redimensionamient o del Estado y el nuevo gobierno metropolitano en Europa
Occidental“ . Diputación de Barcelona, año 2006.
3
.11.
Área de opor tunidad terci aria, que ocupa s uelos de los
términos munic ipales de Esp artinas, Gines y Borm ujos, en el
entorno de l enlace Gines-Borm ujos de la autov ía A-49.
Vista aérea de Bormujos y Espartinas, des de el términ o
municipal d e Gines, con la c iudad de Sevil la en el horiz onte.
84
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
cooperación entre ciudades. Este ins trumento se está aplicando co n notable éxito en otros países
comunitarios (Alemania, Francia, Italia, Holanda , Dinamarca, Suecia y Suiza), centrándose la
cooperación en cinco campos temáticos:
1. La elaboración conjunta de docume ntos estratégi cos para el desarrollo económico y territorial.
2. La gestión intermunicipal de suelos.
3. La elaboración y puesta en práctica de una estrategia conjunta de marketing regional.
4. Proyectos comunes en el sector de transp or te (gestión telemática del transporte, plataformas
logísticas).
5. La planificación y gestión conjuntas de parques empresariales.
Sin embargo, parece que Andalucía y, en gene ral en Españ a, las ciudades aún no se han dado
cuenta de manera suficiente que, en determinados casos, conviene seguir la filosofía o estrategia de
que “cooperar para competir todos mejor”. Sólo a través de la cooperación en forma de red entre
municipios geográficamente próximos se consigu e la formación de un espacio económico-territorial
mínimo que permite aprovechar c omplementariedades funcionales entr e las ciudades con sus
respectivas especializaciones, crear y utilizar ec onomías de escala y de aglomeración y generar un
valor añadido sinérgico. Ventajas todas que aument an la competitividad o el atractivo de lo que
podemos llamar el ámbi to espacial de cooperación (la región urbana fo rmada por las ciudades
cooperantes) y que aportan cualidade s necesarias para garantizar la viabilidad de medidas conjuntas
en el campo de la promoción económica y el de sarrollo territorial, que pue den resultar beneficiosas
para dicho ámbito, y que e n ausencia de esa cooperación no podría haber realizado por si s ola
ninguna de las ciudades 126 .
La crisis del modelo territorial vigente, con sí ntomas evidentes de caos y despilfarro territorial,
convierte en una necesi dad urgente, en el marc o de una nueva cultura del territorio, tal y como
126 HILDENBRAND SCHEID, Andreas. “La política territorial de la Junta de Andalucía (1982-2002). Análisis de su
implementación, balance y propuestas para el f uturo ”. Ponencia impartida en el “XX Aniversario del Estatuto de Autonomía de
Andalucía”, Jornadas de Estudio organizadas por el Parlamento de Andalucía. Jer ez de la Frontera, 6,7 y 8 de marzo de 2002.
85
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
reclama el Manifiesto por Una Nuev a Cultura del Territorio (2006) “ entender el territorio como un
recurso frágil de dimensiones múltiples y reforzar la dimensión pública de l a ordenación y la acción
territorial ”. Para ello se contempla la necesidad, por un lado, de liderazgo institucional y visibilidad
pública de la Ordenación del Territorio y, por otro lado, lograr que tenga pa rticipación y proyección
social 127 . Lo que reclama una voluntad y compromiso político que requieren, más allá del reparto de
competencias, cooperación y concertación admi nistrativa. Hay necesidad de mecanismos e
instrumentos de concertación y coo peración territori al a diversas escalas y niveles administrativos,
reforzando las relaciones interadministrativas de forma que sea posible avanzar desde el reparto
competencial a la cooperación y la concertación, ya que los procesos territoriales no saben o no se
ajustan a los límites administrativos. Sin olvidarnos de la demanda de territorializar las políticas de
desarrollo rural, integrando las nue vas dimensiones y funciones del medio rural, buscando la
conexión coherente y la complejidad con las polí ticas medioambientales, así como la cooperación
entre los territorios rurales y urba nos, integrando coherentemente el patrim onio cultural y el paisaje
en los proyectos territoriales, en cuanto q ue son recursos que atribuyen valor y ofrecen oportunida d
de cualificación.
Los problemas son complejos y las soluciones difíciles, pero no parece factible avanzar si no se logra
dar visibilidad y dimensión social a la Ordenación del Territorio. Ello requiere, también, de una
mayor participación de la sociedad civil en la defensa y gestión responsable e inteligente d el
territorio.
Planificación y gestión del patrimonio en el sistema territorial:
Una vez expuesto el marco general de la planific ación, gestión y coordinación administrativa en el
ámbito territorial, queremos centrarnos en lo que al patrimonio se r efiere, objetivo de nuestro
estudio. Aunque las refer encias autonómicas se h ayan centrado en Andal ucía, en el campo de la
127 TROITIÑO VINUESA, Miguel Ángel. “ Agua, territorio y paisaje: de los instrumentos programados a la planificación aplicada” . V
Congreso Internacional de Ordenac ión del Territorio. Año 2009
86
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
protección del Patrimonio Histórico las diferentes leyes autonómicas españolas presentan un alto
nivel de concordancia, que se manifiestas en la s cuestiones f undamentales: la clasificación de los
bienes inmuebles de interés cultural, el carácter vi nculante de los informes sobre los planes d e
protección emitidos por el órgano autonómico con re sponsabilidades culturales, el contenido de los
catálogos, la incorporación de los estudios arqueo lógicos al planeamiento y la regulación de la
declaración de ruina.
En un intento loable de evitar contradicciones entr e los criterios aplicables por los ayuntamientos,
derivados del planeamiento vig ente, y los de lo s órganos competentes de la administración que
tienen encomendadas la protección de bienes cu lturales (Comisiones del Patrimonio Histórico-
Artístico, etc.), las leyes eliminan la intervención generalizada de estos últimos una vez aprobado el
planeamiento específico de protección. Tras la aprobación con informe favorable de la
administración autonómica de bienes culturales, se reserva sólo el control autonómico para
intervenciones en biene s culturales individuale s (monume ntos, jardines históricos,…) y en sus
entornos declarados. Se prevé además un mecanismo para delegar este control residual en los
municipios. Pero en muchos municipios, carentes de me dios de control, el frecuente
incumplimiento del planeamiento común se extiende al planeamiento de protección, situación qu e
se argumenta desde los órganos aut onómicos para evitar transferir a los ayuntamientos el control
total de edificios y áreas de interés cultural.
Si bien corresponde a la comunidad autónoma la competencia exclusiva sobre el patrimonio
histórico artístico, sin perjuicio de las compete nci as estatales o las atribuidas a las administraciones
locales, así como la ejecución de la legislaci ón sectorial, pu ede delega rse a las corporaciones
locales el ejercicio de competencias en la materi a. Por su parte, corresponde a los ayuntamientos la
misión de realizar y dar a conocer el valor cultural de los bienes integrante s del patrimonio histórico
artístico que radiquen e n su término municipal; así como adoptar, en caso de urgencia, las medida s
cautelares necesarias para la salvaguardia de di cho patrimonio amenazado, sin perjuicio de las
funciones atribuidas mediante la leg islación autonómi ca o la estatal. Si bien será este precepto, el
del municipio como resp onsable de detectar y dar a conocer los bienes que integran su patrimonio
3
.1
2
.
Antiguo palacio arzobis pal, arco e igl esia de
Nuestra Señora d e Consolación (Umbret e), declarados
B.I.C. en 1995.
87
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
histórico artístico, en el más amplio sentido de su concepto, el que da pie a nuestra investigación , y
más aún, en el modo de hacerlo, en la forma de cómo c umplirlo, que es realmente la cuestión que
queda suspendida en el aire y la que no cuenta al día de hoy con una metodología clara.
Coincidimos con Miguel Ángel y Libertad Troitiño 128 en que la consolidación de las políticas y las
administraciones medioambiental y cultural han determinado que, dur ante las últimas décadas, se
haya producido en España un proceso d e “pat rimonialización” que ha conducido a un fuert e
incremento de los “territorios protegidos”, algo que exige no disociar conservación, puesta en valor
y utilización social. Sin embargo, los territorios protegidos, por una visi ón “aislacionista”, no
terminan de consolidarse como pieza s estables de la ordenación y gestión sostenible del territorio y
de aquí deriva la urgencia en dotarse de in strumentos eficaces de concertación y cooperación
territorial a diversas escalas y niveles administrativos. En suma, los factores y los motores de
desarrollo están variando y, al igual que ha ocurri do con el turismo, estamos en el r eto de usar
responsable y activamente el patrimonio para impuls ar estrategias cualitativas, consensuadas con los
agentes sociales, de recuperación y desarrollo. Ha y qu e avanzar, por tanto, en la formulación de
proyectos territoriales en clave patrimonial, fundamentados en razones medioambientales y
culturales. En este resbaladizo te rreno de relaciones e interdependenc ias entre territorio, patrimonio,
cultura, economía y turismo, hay que situarse para caminar hacia la configuración de otra
planificación y gestión, donde sea po sible configurar regiones urbanas polinucleares integradas por
territorios complementarios.
3.3. Una aproximación al patrimonio cultural de sde la perspectiva territorial: interpretaciones,
dinámicas y problemáticas. La puesta en valor del territorio cultural
Conforme a las consider aciones desarrolladas en los apartados precedentes, estamos en disposición
de afirmar que el patrimonio del territorio cultural se constituye como una nueva forma de
128 TROITIÑO VINUESA, Miguel Ángel y TROITIÑO TORRALBA, Libertad. “ Territorio y Sistemas Patrimoniales: la Región Urbana
de Madrid” . Ciudad y territorio, vol. XLVII. Nº 184, verano 2015. Pág. 271.
3
.13. Actuaci ón en la zona pr otegida de l a vaguada
del arroyo Repu dio (Espartinas).
88
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
patrimonio, cuyo entend imiento sólo es pos ible desde la escala de lo territorial . “El territorio es
patrimonio, caracterizado por la un ión indisoluble de sus valores culturales y nat urales en la matriz
genética del territorio cul tural” 129 ; e sto es, nos reafirmamos en que el territorio es depositario de un
rico y diversificado patrimonio que, para planifi carlo y gestionarlo, hay que hacer lo de forma
unitaria en clave de “sistema patrimonial territorial”, integrando el patrimonio natural, el cultural y el
paisajístico. Los patrimonios son el alma del terri torio y hay que ser capaces, para que tengan vida ,
de canalizar nuevas func iones –culturales, medioamb ientales, paisajísticas, turísticas o de ocio-, así
como asignarles un papel activo en las estructuras territoriales y urbanas.
129 ROSA JIMÉNEZ, Carlos Jesús. Tesis Doctoral. “ Transformaciones Metropolitanas en el territorio cultural del Aljarafe
sevillano” . 2003. Pág. 387.
3.14. Hacienda de San Ignacio de Torrequemada (Gel ves)
rodeada de ol ivos, con Bollu llos de la Mi tación al fondo y
Benacazón bajo la línea del horizonte.
89
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
El concepto de patrimonio q ue hoy manejamos es enormem ente más amplio del que estaba vigente
cuando surgieron los primeros instrumentos de protección de los bienes culturales y h oy no
podemos permanecer impasibles ante procesos de deterioro, sustitución y desaparición de nuestro
patrimonio cultural 130 .
Aunque los estudios, los catálogos y las inves tigaciones sobre nuestro patrimonio han sido mu y
cuantiosos en las últimas décadas y podemos decir que éste se encuentra hoy documentado y bien
conocido, sin embargo, tanto la arquitectura tradici onal urbana, como la situada en los pueblos o la
aislada en el medio rural has sufrido un intens o proceso de aban dono, de transformación, de
desaparición, sin que la sociedad haya acometido el necesario esfuerzo colectivo por promov er la
salvaguardia y fomentar su reutilización en estos te stimonios de la vida de un pueblo. Por ello es
necesario desarrollar instrumentos de protección, conservación, intervenci ón y apoyo a la iniciativa
privada, con el fin de que los elementos releva ntes de este patrimonio cultural puedan continuar
usándose o ser reutilizados y permanecer en su entorno, configurando el paisaje y enseñando una
gran lección de integración en el medi o y en la sostenibilidad.
El patrimonio como elemento rehabilitador:
“El patrimonio construye identidad en el presente . Refuerza los valores que nos repre sentan como
grupo. Refuerza la ide a de que existimos en tanto que parte de un grupo. (…) Analizar la
importancia que se conc ede al patrimonio en distin tos ámbitos sociales daría información sobre el
desarrollo de la individualid ad en la sociedad actual” 131 .
130 MUÑOZ COSME, Alfonso. “ Arquitectura tradicional ”, Patrimonio Cultural de España nº 8. Minist erio de Educación, Cultura y
Deporte. Año 2014. Pág. 12.
131 “ La Investigación sobre Patrimonio Cultural ”. Editado por Cesáreo Sáiz-Jiménez y Miguel Ángel Rogelio-Candelera. Sevilla
2008. Recoge las consecuencias de un Seminario sobre Patrimonio celebrado en diciembre de 2004, en el Seminario de
Guadalupe, bajo el título común “Las Humanidades y el Patrimonio Cultural: entre los Monu mentos y la Memoria ”, en el que
participaron especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científica s, del Instituto de Ciencias de l Patrimonio y otra s
96
DEL CONOCIMIEN TO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMO N IO EN PEQUEÑO S MUNICIPIOS : EL ALJARAFE SEVILL ANO
97
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
4. METODOLOGÍA DE TRABAJO. DEL CONOCIMIENTO A LA APLICACIÓN INSTRUMENTAL
En este apartado expone mos la metodología establec ida en el presente estudio, mostrando las fas es
del proceso que he mos seguido y los razon amientos aplicados, que nos determinarán las
conclusiones presentadas al final del mismo. Es te método ha sido derivado del actual Grupo d e
Investigación HUM 700: Patrimonio y Desarrollo Urbano Territorial en Andalucía, así como de los
trabajos de investigación ya analizados.
Aunque consideramos q ue debemos enfrentarnos a este procedimiento desde un posicionamiento
personal, en la que no d ebemos renunciar a la pr opia ex periencia profesional, hemos intentado qu e
éste cuente siempre con una perspect iva crítica y objetiva; y en todo cas o motivada y expuesta con
la mayor aportación de documentación p osible. La propia metodolo gía la entendemos como un
ejercicio de conocimiento de la materia de estudi o, lo que a su vez conforma uno de los objetivos
que nos hemos marcado desde el inicio, y que explica por sí misma la estructura de este trabajo, la
cual presentamos a continuación.
Punto de partida: la elección del tema
Como hemos expuesto anteriormente, la comar ca del Aljarafe sevillano constituye una entidad
patrimonial con memoria e ide ntidad propia, depos itaria de num erosos recursos patrimoniales y
paisajísticos, donde juega un pap el fundamental el sistema de asentamientos q ue la conforma,
caracterizado por una gran concentración de po blaci ones en un territorio relativamente pequeño, lo
que ocasiona la existencia de términos municipales de pequeño tamaño.
Su proximidad a la ciudad de Sevilla y el desa rrollo exponencial que su área metr opolitana ha
experimentado en las últi mas décadas, ha provocado en el territorio del Aljarafe, y concretamente
en el incluido dentro de la aglomeración urbana de Sevilla, una expansión y desarrollo sin
precedentes.
“…Veía al despertar las torres y los minaretes
impresos contra el cielo agotado y polvoriento, y
sobre ellos, las huellas gigante scas de la memoria
que yace detrás de los recuerdos de la personalidad
individual, y es su mentor, su guía; más aún, su
inventor, puesto que el hombre es tan sólo una
extensión del espíritu del lugar.”
JUSTINE LAWRENCE DURRELL
“No se puede conservar si no se conocen hasta el
fondo por lo que son y por lo que valen, las obras
que hay que conservar.
No se puede trabajar con esas obras confiando sólo
en nuestro gusto estético, por muy refinado que éste
sea, o en nuestra habilidad técnica”.
UMBERTO BALDINI
4.1. Almaz ara de la antigua hacienda El Sant o Ángel
(Gines)
98
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Las inquietudes de cómo estas circunstancias han af ectado al territorio cultural del Aljarafe sevillano
y a la protección de su patrimonio, dentro de un proceso en el que aún estamos inmersos y en el
que todavía pod emos y debemos int ervenir, marcan el punto de partida e incentivan el presente
método de estudio.
Posicionamiento sobre e l marco conceptual y teórico
El primer paso para esta metodolo gía de trabajo ha consistido en el establecimiento de una serie de
conceptos básicos en los que se apoya la tesis, así como la búsqueda de la actualización de los
mismos en el marco vigente, lo q ue lleva implíc ito el rec onocimiento de que nos enco ntramos ante
un tema de trabajo que está en proceso de formula ción en sí mismo.
Estos conceptos han sido:
- Identidad cultural
- Patrimonio territorial
- Paisaje cultural
- Territorio cultural
- Sistemas patrimoniales territoriales
- Regiones urbanas y áreas metropolitanas
- Ordenación territorial
Estudio del marco legislativo, las bases teóric as conceptuales de pensamiento, líneas de
investigación actuales y referentes
Con el criterio de partir del conocimiento de lo general pa ra irnos acercando a lo particular y
ayudarnos de la experiencia de realidades paralela s, incluso de distintas escalas a la nuestra y en
espacios físicos diferenciados –aunq ue comparables -, con el objeto de abordar la temática concreta
de la investigación con el adecuado grado de mad u rez, nos aproximamos a regiones ur banas y a su
99
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
problemática patrimonial en el panorama internaciona l, nacional y andaluz. Esta fase del trabajo ha
implicado trabajos de búsqueda bibliográfica, c onsulta de trabajos y documentos profesionales,
lectura de documentos legislativos, la consulta a exp ertos en la temática, la asistencia a seminarios,
jornadas o conferencias relacionados con la mism a, así como la lectura y seguimiento de noticias de
actualidad, artículos de revistas, documentales, etc.
Previo al cuerpo centra l de la investigación, se procedió a estudiar el marco legislativo e
instrumental de la protección sobre Patrimonio Hist órico, a nivel estatal y andaluz, concretament e
en su incidencia en la ordenación urbanísti ca, en la búsqueda de encontrar s oluciones o
circunstancias que nos determinaran la protecci ón del territorio cultural. De esta fo rma, hemos
querido partir de la base jurídica más elemental s obre la que se sustenta dicho marco legislativo ,
siendo inevitables para nuestro estudio las referencias a:
A nivel estatal
- La Constitución española de 1978.
- Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.
- Ley 8/2007, de 28 de mayo, de Suel o.
A nivel autonómico
- Estatuto de autonomía para Andalucía (ley orgánica 2/2007)
- Ley 14/2007, de 26 de noviembre del Patrimonio Histórico de Andalucía.
- Ley 7/2002 de Ordenaci ón Urbanística de Andalucía.
Igualmente analizamos la ordenación urba nística aplicada a la materia de estudio, tanto a nivel
nacional, con el análisis de los Plane s Nacionales y Planes de Ordenación de ámbito Territorial de
diferentes comunidades autónomas, como la qu e afecta específicamente a nuestro ámbito de
investigación y concretamente:
4.2. Bibliot eca municipa l ubicada en la
histórica hacienda de S anta Rosalía
(Gines), adquirid a y rehabilitad a por el
Ayuntamiento para Casa de l a Cultura en
el año 20 11.
100
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
A nivel autonómico
- Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía.
- Planeamiento Subregional en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
A nivel local
- Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla 144 .
- Planes Generales de Ordenación Urbanís tica de los municipios objeto de estudio.
Selección de una muestra de estudio
Tras una presentación de l ámbito de estudio y su localización geográfica, nos acercamos al territorio
cultural del Aljarafe, como región urbana sobre la que desarrollamos nuestra investigación, en la
segunda parte de la tesis.
Esta fase del trabajo ha sido fu ndamental, pues del establecimiento de los criterios de selección de la
muestra de territorio dependerá la optimización de ésta p ara la consecución de los objetivos
propuestos, así como para la repercusión de los re sultados a obtener. Por lo que en ningún caso ésta
ha sido arbitraria, exponiendo a continuación los criterios considerados:
La primera reflexión ha sido la selección geográfi ca. Para ello hemos analizado la localización y
delimitación de la comarca del Aljarafe desde las dis tintas perspectivas y considerando los siguientes
condicionantes:
- Topográficos
- Histórico – culturales
- Estructura y ordenación territorial
- Organización administrativa
144 Planeamiento Subregional de incidencia en los municipios objeto de la investigación.
101
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
Posteriormente, profundizando en la materia, hemo s considerado filtros más específicos tales como:
- Cercanía a la capital e inclusión en la aglomeración urbana de Sevilla
- Model os de crecimiento
- Superficie del término municipal
- Superficie del tejido urbano del municipio.
- Relación superficie Suelo Urbano / superficie término municipal
- Población del municipio.
- Relación población / superficie término municipal
Si bien partíamos de un ámbito geográfico, la comarca del Aljarafe, caracterizado por una
configuración de asentamientos o núcleos de población de pequeño tamaño, los parámetros
anteriormente relacionados -especialmente los de superficie del término municipal, superficie del
tejido urbano y población-, nos han servido para pe rfeccionar y delimitar la escala del municipio en
la que centramos nuestro estudio.
Detección y análisis de los contextos y parámetr os de estudio
Tras la selección del ámbito de la investigación, y previo el conocimiento de la materia a analizar,
hemos establecido los diferentes cont extos o campos de estudio para el área ya delimitada.
De esta forma pretendemos que la información territorial sea filtrada en base a distintas lentes
temáticas del objeto de estudio, que nos re vel arán una serie de datos, valores o hechos
especialmente significativos; pudiendo producirse datos cruzados entre los distintos contextos y los
diferentes municipios de la muestra seleccionada, los cuales servirán, a su vez, para la identificación
de los indicadores o recursos correspondientes en el apartado de evaluación de la mues tra.
102
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Los contextos establecidos son los siguientes:
1. El contexto geográfico
2. El marco normativo municipal
3. El contexto poblacional
4. Proceso de conformación histórica
5. Dinámica de asentamiento
6. El contexto infraestructural
7. El contexto productivo
8. El contexto paisajístico y medio ambiental
9. El contexto patrimonial
Desarrollo del estudio
Nos ha interesado tanto el estado act ual como la evolución llevada a cabo, especialmente en las
últimas cuatro décadas, coincidiendo con el marc o temporal en que los municipios seleccionados
han experimentado los mayores cambios y transf ormaciones demográficas y desarrollistas.
Documentación bibliográ fica:
Comenzamos por un estudio de la normativa que le es de aplicación, as í como aquella que les ha
afectado a lo largo de este periodo de tiempo, es pecialmente la relacionada con el pa trimonio y el
urbanismo.
Se ha localizado bibliografía específica de los m unicipios de estudio. Generalme nte, en estos
pueblos, la administración local (el Ayuntamient o) ha editado algún libro relacionado con la
historia, arte y patrimonio de la localidad. A su vez, el área de cultura municipal conoce o cuent a
con investigadores local es que han recopilado información, en muc hos casos por transmisión oral,
que han reflejado en tra bajos o estudios de muy escasa difusi ón. Igualmente, el estudio del mapa
103
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
toponímico y nomenclátor del callejero municipal nos ap orta datos para el análisis, así como el
conocimiento de personalidades relevantes de la localidad. Información que utilizamos
convenientemente contrastada y filtrada para nuestra investigación.
Cartografía:
Se procede al análisis de la planimetría y cartografía históricas, sí como a la toma de datos mediante
fotografía digital, GPS y documentación propia. En este campo, son fundamentales las herramientas
de vista aérea, ortografía, información geográfica, etc.
Las bases de datos consu ltadas para la cartografía , además de los distintos documentos técnicos de
los planeamientos urbanísticos correspondien tes, se han obtenido fundamentalmente de:
- Instituto Geográfico Nacional (IGN) 145 , Centro Nacional de In formación Geográfica del
Ministerio de Fomento.
- Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM) 146 , de la Consejería de Medio
Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.
- Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) 147 , de la Consejería de Economía y
Conocimiento de la Junta de Andalucía.
- Sede electrónica del Catastro 148 , Dirección General del Catastro , del Ministerio de Hacienda
y Función Pública.
145 http://www.ign.es/ign/main/index.do
146 http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/rediam
147 http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia
148 https://www.sedecatastro.gob.es
4.3.
Ejempl os de
la
cartografí a utilizada en la
investigac ión: levantam iento del núc leo poblacional de
Bormujos de fe brero de 1906 ( Instituto de Es tadística y
Cartografía), ort ofoto del año 2 014 del ámbito de
Bormujos (Instit uto Geográfico Naci onal) y parcelario de
la Sede Elec trónica del Catastro (a ño 2016).
104
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Trabajo de campo:
Paralelamente se lleva a cabo un trabajo de campo, el cual resulta esencial para el análisis de la
problemática objeto de nuestro trabaj o. Ayudados por la facilidad de acceso y la cercanía del ámbito
de estudio, conocer bien el lugar n os ayuda a determinar las acertadas o negativas medidas de
protección de los distintos edificios, elementos y uni dades ambientales, la adecuación o no de los
nuevos crecimientos y de las previsiones de los pl aneamient os vigentes, especialmente de aquéllas
que son susceptibles de corrección o modificación.
Con estos criterios, el desarrollo de los contextos de estu dio anteriormente relacionados se ha
centrado fundamentalmente en las siguientes cuestiones:
1. El contexto geográfico
Se procede a estudiar la evolución del perfil urbano y paisajístico, mediante cartografía histórica ,
catastral, de planeamientos urbanísticos, etc. As í como la significación de elementos geográficos
que, en su caso, pudieran ser relev antes para nue stro estudio o pu edan condicionarlo de alguna
manera.
2. El marco normativo municipal
Analizamos la evolución del planeamiento urbanís tico de cada municipio obj eto de estudio, dado
que el mismo se encuentra estrechamente rel acionado con la dinámica del asentamiento y su
desarrollo poblacional, siendo testigo y a la ve z responsable de cómo est e crecimiento ha influido
en la conservación o no del patrimonio cultural local.
Su imbricación con las demás materias a analizar (evolución histórica, documentación gráfica,
análisis visual, etc…) la consideramos fundamental para determinar cuáles son las trazas del
territorio cultural y el papel que la prote cción del patrimonio ha jugado en las mismas.
105
PARTE 1: CONCEPTOS CLAVES PARA EL ENCUADRE DE LA INVESTIGACIÓN
3. El contexto poblacional
Su estudió portará igualmente conocimiento relaci onado con el desarrollo territorial, el cambio de la
trama y del perfil urbano, además de síntomas que lo relacionan con otros temas de estudio como la
dinámica del asentamiento y el proceso de conform ación histórica. Partiremos de un análisis de la
evolución de la población en el último siglo, para centrarnos posteriormente en las últimas cuatro
décadas, donde se experi mentan los cambios más significativos.
4. Proceso de conformación histórica
El conocimiento de la conformación histórica de lo s municipios objeto de estudio, advirtiendo c ómo
éstos participan de las peculiaridades del ámbito comarcal y provincial en el que se localizan, nos
lleva a una identificación más precisa de las pecul iar idades que distinguen al propio municipio y a
su entorno.
5. Dinámica de asentamiento
Se pretende encontrar las claves y factores que intervinieron en la situ ación actual del territorio
cultural del ámbito de estudio, así como determ inar los puntos clave de inflexión, o puntos de
deterioro o mejora del mismo.
6. El contexto infraestructural
Las infraestructuras suponen por lo general el esfu erzo público más importante en la construcción
del territorio. Su estudio, por tanto, estará relacionado con el decisivo papel que las mismas
representan y han supuesto históricamente en el sistema patrimonial territorial.
7. El contexto productivo
Las circunstancias productivas de los núcleos de p oblación analizados, espe cialmente al tratarse de
poblaciones tradicionalmente agrícolas, resultan igua lmente elocuentes en cuanto a la influencia de
los procesos territoriales en este sector; sin olvidarnos de los parámetros de sostenibilidad y
consideración del patrimonio como recurso económico.
4.4. Vista aérea del municipio de Espartinas (sobre el
año 2003).
111
PARTE 2: LA COMP RENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E N TORNO NATURA L Y TERRITORIAL. A N ÁLISIS DE UN FR AGMENTO GEOGRÁFICO
en su entorno natural y territorial. Análisis de un fragmento
geográfico
5 El modelo territorial de Andalucía y su incidencia en el ámbito de
estudio
6 El Aljarafe sevillano. Ámbito de estudio y localización geográfica
7 De la unidad municipal al ámbito territorial. Caracterización de una
muestra de región urbana para su estudio
113
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
5. EL MODELO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA Y SU INCIDENCIA EN EL ÁMBITO DE ESTUDIO
La interpretación y el tratamiento del patrimonio terr itorial en los planes de ordenación del territorio
han sido dispares y, si bien se ha avanzado en su consideración c omo un recurso valioso,
entendemos que aún se está bastante lejos de pl anteamientos unitarios integradores en clave de
“sistema patrimonial territorial”, primando las ló gicas sectoriales. De ahí que exista un fuerte
contraste entre unos planteamientos teóricos razonablemente avanzados y una casi nula
incorporación como activo a los programas de ordenación y desarrollo territorial y urbano.
El Estatuto de Autonomía de Andal ucía (Ley Orgánica 16/81) dispone en su artículo 13.8 que
nuestra Comunidad Autónoma tiene com petencia exclusiva sobre la materia “ Política territorial:
ordenación del territorio y del litoral, urbanismo y vivienda ”. Esta definición de los contenid os
materiales configuradotes de la política territorial también se establece en los Estatutos de todas las
demás Comunidades Autónomas y ya estaba pres ente en la Constitución española de 1978, que
agrupaba los anteriores contenidos m ateriales en el mismo apartado del artículo 148 (c oncretamente
en el 148.1.3, aunque sin etiquetarlos como “ política territorial ”).
Por otra parte, ha de destacarse que la ordenación del territorio es, junto con el desarrollo regional,
uno de los clásicos ámbitos compe tenciales de los Entes r egionales. Una mirada a los países
europeos donde existen instanci as regionales dotadas con autonomía política y/o administrativ a
confirma que las Regiones, conforme a sus Estatu tos o Constituciones y a la vista de sus políticas
practicadas, son las protagonistas de la política de ordenación del territorio 145 . ¿Pero en qué consiste
esencialmente la planificación física supramunicipal u ordenación del territorio? A esta pregunta, el
profesor Andreas Hildenbrand 146 responde de manera básica que se trata de una política pública con
145 HILDENBRAND SCHEID, Andreas. “ La política territorial de la Junta d e Andalucía (1982-2002). Análisis de su
implementación, balance y propuestas para el f uturo”. Ponencia im partida en el “XX Aniversario del Estatuto de Autonomía de
Andalucía ”, Jornadas de Estudio organizadas por el Parlamento de A ndalucía. Jerez de la Frontera, 6,7 y 8 de marzo de 2002.
146 Ibídem.
5.1. Visión de Gines desde el c ampanario de l a torre de la
iglesia de Nues tra Señora d e Belén, con Es partinas al fond o.
5.2. Hacienda de Los Mirador es (Carmona).
114
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
la finalidad de coordinar y compa tibilizar los diferentes usos y f unciones que se desarrollan en un
determinado territorio (región o subre gión), en consona ncia con unos principios rectores (cohesión y
equilibrio territorial, desarrollo so stenible, competitividad de los te rritorios). A tal efecto, formula a
través de sus principales instrumentos (plane s de ordenación del territorio) un conjunto de
determinaciones de diferente grado de vinculación (normas, directrices, recomen daciones), dirigidas
al planeamiento urbanístico y las políticas públicas sectoriales de incidencia territo rial, y que se
refieren a zonificaciones, por una parte, con los tr es gran des sistemas territoriales (sistema de
ciudades, sistema de comunicaciones, sistema de espacios naturales) y por otra con determinadas
áreas del territorio que por sus características y problemas requieren un tratamiento específico,
como en nuestro caso son las áreas metropolitanas (otr as serían ámbitos rurales, áreas de montaña,
zonas del litoral, etc.)
En este ámbito competencial, podem os enumerar cu atro instrumentos de rango regional aprobados
por la Comunidad Autónoma de Andalucía:
- las Directrices Regionales del Litoral de Andalucía 147
- las Bases y Estrategias del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía 148
- el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía 149
- el Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía 150 .
147 Aprobadas por el Decreto 118/1990, de 17 de abril, del Consejo de Gobierno. Publicado en BOJA nº 40, de 18 de mayo de
1990.
148 Aprobadas por el Decreto 103/1999, de 4 de ma yo de 1999, de la Consejería de Obras Públicas y Transportes. Publicado en
el BOJA nº 96, de 19 de agosto de 1999.
149 Aprobado por el Decreto 206/ 2006, de 28 de noviembre de 2006, de la Consejería de Ob ras Públicas y Transportes.
Publicado en BOJA nº 250, de 29 de diciembre de 2006.
150 Aprobado por el Decreto 141/2015, de 26 de mayo, de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.
Publicado en BOJA nº 139, de 20 de julio de 2015.
115
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
El Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (en adelante, POTA) es el instrumento mediante
el cual, la Comunidad Autónoma andaluza esta blece los elementos bás icos de organización y
estructura de su territorio, siendo el marco de refe rencia territorial para los demás planes y la acción
pública en general 151 . Como componente fundamental de esta estructura territorial, se erigen los
distintos bienes y espacios perte necientes al patr imonio, tanto natural como cultural y el paisaje;
esta consideración conjunta debería permitir una ges tión más integrada para su protección, mejora y
puesta en valor.
El Modelo Territorial de Andalucía constituye la imagen más genérica a través del cual, el POTA
quiere expresar los objetivos de mayor alcance de la política territorial andaluza. En dicho Modelo,
el Sistema de Ciudades, y sus relaciones de ar ticulación a todas las escalas, constituye el elemento
básico de referencia para el diseño de sus Estr ategias de Desarrollo. La organización urbana si n
embargo, no puede ser entendida como un artificio desligado del continuo territorial en el que se
localiza. El funcionamiento y la sostenibilidad global del Sistema de Ciudades están condicionados
por una envolvente de r ecursos naturales con el que dicho Sistema mantiene vínculos económicos y
ecológicos. En este sent ido, el Modelo Territorial de Andalucía propue sto es, básicamente, la
expresión de un orde n que deviene de fom entar y consolidar las relaciones cooperativas entre
ciudades y asentamientos, y entre éstos y el territorio y los recursos naturales.
Los anteriores argumentos abundan e n la necesida d de diseña r un Modelo abierto e integrador, cuya
imagen no comporte un orden cerrado y jerárquico si no, antes bien, se constituya en una referencia
flexible.
151 Su elaboración y aprobación se realizó conforme a lo es tablecido en la Ley 1/1994, de 11 de enero, de Ordenación del
Territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía, el Decreto 83/1995, de 28 de marzo, por el que se acuerda su formulación y
el decreto 103/1999, de 4 de mayo, por el que se aprueban las Base s y Estrategias del POTA. Tal y como se establece en el
artículo 2.3 del Decreto 83/1995, éste tiene como referencia obligada las políticas de la Unión Europea (principalmente la
Estrategia Territorial Europea) y del Estado, así como el conjunto de políticas, planes y program as con incidencia territorial de la
Comunidad Autónoma de Andalucía.
5.3-4. “Integr ación con Europa y el Mediterráne o” y
“Cooperación e integración ex terior” del Plan d e
Ordenación del Territorio de Andal ucía (POTA).
116
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
5.5. “El Siste ma de Patrimonio Terri torial” según e l Plan de Ordenac ión del Territorio de Andalucía (POTA).
117
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
5.1. Esquema básico de la articulación territorial de Andalucía. Referent es territoriales del modelo
El Modelo desarrollado por el POTA identifica cu atro sistemas básicos determinantes para la
ordenación del territorio regional, en la perspec tiva de conseguir que sus elementos y estructuras
terminen por conformar sistemas, esto es, conjuntos coherentes de relaciones a partir de los cuales
pueda mejorarse la integración y la articulación de Andalucía: 1.- El Sistema de Ciudades y
Estructuras Urbanas Intermedias; 2.- El Esquema Bá sico de Articulación Territorial; 3.- Los Dominios
Territoriales; 4.- Las Unidades Territoriales. A c ontinuación estudiaremos c ómo inciden cada uno de
estos sistemas en nuestro ámbito de estudio.
5.6. “Model o Territorial de And alucía” del Pla n de Ordenación
del Territorio de Andalucía (POTA).
118
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
1. El Sistema Polinuclear de Centros Regionales:
Respecto del Sistema de Ciudades y las Estructuras Urbanas Intermedias, el Modelo se centra en
aquellas estructuras que deduce n de la red de asentamientos urbanos y rurales de Andalucía,
mostrando los vínculos determinant es entre los componentes de dicha red que tienen capacidad
para generar ámbitos de cooperació n de carácter s upramu nicipal y de interés regional. El resultado
de todo ello es la organización del Sistema de Ciudades entendido com o estructuras urbanas de
relación con capacidad de conformar redes o sis tem as territoriales: Centros Regionales, Redes de
Ciudades Medias y Redes de Asentamientos Rura les.
En este sistema, formado por nueve Centros Regiona les (Huelva, Sevilla, Bahía de Cádiz-Jerez de la
Frontera, Bahía de Algeciras, Córdoba, Jaén, Málaga, Granada y Almería) 152 , nuestro ámbito del
Aljarafe forma parte del Centro Regional de Sevilla; en este sentido, se entiende por Centro Regional
al conjunto del ámbito urbano, afectado en mayo r o menor medida por proces os de naturaleza
metropolitana, en el que se integran cada una de las ciudades principales de Andalucía (capitales de
provincia más Jerez y Algeciras), y su ámbito metr opolitano. La delimitación de dicho ámbito ha de
considerarse de forma flexible, aportándose una s egunda corona de influencia metropolitana como
referencia de tendencias.
Atendiendo a la dimensión, estructura y madurez de cada ámbito urbano se distinguen situaciones
diversas que tienen, a su vez, un reflejo particul arizado a la hora de establecer determinaciones y
prioridades sobre la ordenación interna de esos espacios metropolitanos; lo que nos sirve para poder
establecer las distintas comparaciones y diverge ncias de nuestro ámbito de estudi o con otras
realidades paralelas que podemos encontrar en la propia regió n. Éstas son:
152 El POTA identifica un conjunto de estructuras urbanas interm edias configuradas a partir de un cierto número de categorías
básicas de las ciudades y asentamientos de la región: ciudades y asentamientos de las áreas metropolitanas y urbanas que
conforman los Centros Regionales; las Ciudades Medias, con dos niveles internos en consideración de su diferente tamaño
demográfico, diversidad y dinámica de su base e conómica y pes o funcional: Centros Rurales y Pequeñas Ciudades, igualmente
subdivididas en dos nivele s jerárquicos; y final mente el resto de asentamientos de población.
5.7. “Sistem a Polinuclear de Centros Regional es
”
Plan de Ordenac ión del Territorio de Andalucía (POTA) .
119
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
- El área metropolitana de Sevilla al que pertenece nuestro ám bito de estudio responde a un modelo
clásico de ciudad central dominante que ha alcanzado un importante grado de complejidad y que s e
encuentra en un ciclo del proceso metropolitano en el que la ciudad central empieza a perder peso
poblacional y económic o relativo a favor de los municipios y n úcleos de su primera o segund a
corona metropolitana. Este mismo modelo lo podem os encontrar en los Centros Regionales de
Málaga y Granada. A diferencia de los casos de las áreas metropolitanas de carácter netamente
polinuclear representadas por la Bahía de Cádiz-Je rez y Bahía de Algeciras, o de los casos de áreas
metropolitanas más o menos incipientes como Huelva, Almería, Jaén y Córdoba.
- Derivados de los distintos pesos ec onómicos, terr itoriales y funcionales de cada un os de ellos,
podemos distinguir deter minados rangos dentro de este prime r nivel de Sistemas de Ciudades. Así,
los Centros Regionales de Sevilla y Málaga constitu yen el primer nivel del Sistema, por su peso
demográfico, la concentración de actividad económ ica, su dinámica urbana, lo que les implica la
responsabilidad de jugar un papel decisivo en la integración exterior de Andalucía 153 . En un segundo
nivel situaríamos los Centros Regionales de Bahía de Cádiz-Jerez, Granada y Córdob a 154 ,
constituyendo los que restan en un nivel jerár quico con menor peso demográfico y económico 155 .
Los Centros Territoriales son también ámbitos de concentración de problemas territoriales. El
proceso de crecimiento urbano y los fenómenos de conurba ción han dado lugar a modelos de
153 Cualquier esquema de integración regional debe partir de la consideración particular de estos dos hechos urbanos de
Andalucía y de la necesidad de potenciar su articulación fí sica y las relaciones económicas entre ellos.
154 Córdoba y Granada son grandes centros urbanos históricos con poblaciones superiores a los 300.000 habita ntes y que
desempeñan papeles decisivos como referentes urbanos de amplias zonas de Andalucía centr al y oriental, si bien muestran
todavía una importante debilidad en su base económica. El Cent ro Regional de Bahía de Cádiz-Jerez muestra importantes
potencialidades de desarrollo, aún cuando requiere una mayor consolidación de su compleja e structura urbana como espacio
económico y funcional integrado.
155 En este tercer nivel, Huelva y Almería son factores básicos para la integración de los dos ámbitos geográficos extremos de
Andalucía; Jaén se conforma como un área urbana con funciones cl aves para la organización territorial del interior de la región y
la Bahía de Algeciras es un nodo territorial estr atégico para las relaciones exteriores andaluzas.
120
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
ciudad que no son el resultado de un proceso c ons ciente y ordenado de desarrollo. Ello comporta
importantes carencias y déficit en cuanto a su organización y funcionamiento, a la vez que ha
puesto de manifiesto la inadecuación del actual á mb ito administrativo de gestión municipal frente a
los procesos metropolitanos.
De todo ellos se deriva que en estos ámbitos se produzca la concentración a nivel regional de una
serie de conflictos específicos que afectan a la orga nización territorial y a la calidad de vida, entre
los que podemos e numerar los problemas de marg inalidad social, los dé ficit de equipamientos
públicos, los problemas ambientales, los problemas de tráfico y transporte, etc… lo que llevará al
POTA a programar una serie de objetivos, estrategias y normativas encaminadas a defini r el modelo
territorial de cada Centro Regional, entre las que destacamos la conservación del patrimonio cultural
y urbanístico, el medio ambiente y el paisaje, favoreciendo un desarrollo urbano equilibrado, que
atienda a la mejora de la calidad de vida 156 .
2. El Sistema de Articulación Regional:
La identificación y potenciación de los vínculos de relación entre los diferentes elementos o
componentes del territorio está dirigida hacia el objeto global de su vertebración regional. Lo s
componentes del Modelo resultan de la identificación en el espacio de esas relaciones con
capacidad potencial para contribuir a la integraci ón territorial en la escala regional. Como una
consecuencia directa de lo anterior, el Modelo contiene una segunda referencia constituida por el
156 Para este objetivo, las determinaciones marcadas por el POTA se resumen en:
a) Garantizar la conservación de los recursos patrimoniales de la ciudad histórica de manera compatible con su revitaliza ción
funcional.
b) Desarrollar actuaciones de carácter integral para la pr otección, conservación y mejora de la ciudad histórica.
c) Establecer criterios para la protección, mejora y puesta en valor del paisaje urbano y metropolitano como recurso territoria l al
servicio de la calidad de vida.
121
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Esquema Básico de Articulación Territorial de Anda lucía, en el que se ex presan las vinculaciones
que se establecen entre los diferentes componentes del Siste ma de Ciudades, en una imagen glob al
de integración regional.
En lo que respecta a nuestro ámbito de estudio, destacamos en primer lugar la consolidación de un
gran eje de relación intermodal entre los Centro s Regionales de Sevilla y Málaga, como Directriz
territorial marcada por el POTA. Un eje que inclu ye la complementariedad d e las infraestructuras y
los servicios de transpor te que interconectan y relacionan ambos ám bitos (fundamentalmente el
transporte viario, ferroviario 157 , aeroportuario y las telecomunicaciones).
La efectiva intermodalidad del Sistema de Tran sportes requiere una pla nificación coordinada del
conjunto de infraestructuras y servicios en los luga res en que se concent ran la mayor parte de los
flujos de la movilidad en el contexto regional, lo que también afecta al ámbito de los Centros
Regionales y el litoral. Se propone igualmente la cr eación de una serie de ejes de transporte qu e
articulen y mejoren la accesibilidad de las áreas rurales, conectándolas con las Ciudades Medias y
los Centros Regionales y con las redes de transporte de nivel superior.
3. Los Dominios Territoriales:
Los grandes Dominios Territoriales definidos en el Modelo T erritorial de Andalucía y sobre los que
el POTA desarrolla sus determinaciones en r elaci ón con los usos del territorio y los recurso s
cuentan, a su vez, con referentes espaciales en los que llev ar a cabo modelos de gestión del
patrimonio territorial y los recursos naturales que garanti cen la sostenibilidad ecológica y e l
desarrollo socioeconómico y d onde desarrollar estrat egias territoriales dirigidas a corregir aquellas
tendencias de transformación territorial y económica que amenacen su equi librio.
157 Se establece igualmente una serie de ejes intermodales de pr imer nivel a través de la Red de Ca rreteras y de la Red
Ferroviaria de Alta Velocidad de Andalucía que sirven, por un lado, a la conexión de Andalucía con las rede s nacionales y
europeas y, por otro, a la interconexión de los nueve Centros Regionales.
5.8. “Model o Territorial. Esquema Básico de Articu lación
Regional” de l Plan de Ordenación del Territorio de An dalucía
(POTA).
128
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
FORMULACIÓN APROBACIÓN PLAN DE ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
(ÁMBITO SUBREGIONAL) ACUERDO CONSEJERÍA ACUERDO Y
PUBLICACIÓN
CONSEJERÍA
DE LA COSTA DEL SOL
ORIENTAL-AX ARQUÍA,
PROVINCIA DE MÁLAGA
9/2004, de 20 de
enero.
CONSEJO DE
GOBIERNO
147/2006, de 18 de
julio. (BOJA nº 192,
03/10/2006)
OBRAS PÚBLICAS
Y TRANSPORTES
DE LEVANTE DE ALMERÍA 89/2007, de 27 de
marzo.
CONSEJO DE
GOBIERNO
26/2009, de 3 de
febrero. (BOJA nº
57, 24/03/2009)
VIVIENDA Y
ORDENACIÓN DEL
TERRITORIO
DE LA AGLOMERACIÓN
URBANA DE SEVILLA
195/2006, de 7 de
noviembre.
CONSEJO DE
GOBIERNO
267/2009, de 9 de
junio. (BOJA nº
132, 09/07/2009)
VIVIENDA Y
ORDENACIÓN DEL
TERRITORIO
DE LA AGLOMERACIÓN
URBANA DE MÁLAGA
213/2006, de 5 de
diciembre.
CONSEJO DE
GOBIERNO
308/2009, de 21 de
julio. (BOJA nº 142,
23/07/2009) 166
VIVIENDA Y
ORDENACIÓN DEL
TERRITORIO
DE LA COSTA NOROESTE
DE LA PROVINCIA DE
CÁDIZ
92/2007, de 27 de
marzo.
CONSEJO DE
GOBIERNO
95/2011, de 19 de
abril. (BOJA nº 97,
19/05/2011)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
DE LA JANDA (C ÁDIZ) 90/2007, de 27 de
marzo.
CONSEJO DE
GOBIERNO
358/2011, de 8 de
noviembre. (BOJA
nº 248, 21/12/2011)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
DE LA AGLOMERACION
URBANA DE ALMERÍA
251/2008, de 9 de
diciembre .
VIVIENDA Y
ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
351/2011, de 29 de
noviembre. (BOJA
nº 2, 04/01/2012)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
Elaboración propia (2017)
Fuentes: Consejería de Medio Ambien te y Or denación del Territorio y BOJA
166 El BOJA nº 153, de 7 de agosto de 2014, publicó la ORDEN de 30 de junio de 2014 de la Consejería de Medio Ambiente y
Ordenación del Territorio por la que se rectifica el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglo meración Urbana de Málaga en
cumplimiento de la Sentencia nº 1389/2013 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Málaga del Tribunal Superior de
Justicia de Andalucía, “en el particular re lativo a la clasificación d e las zonas situadas el norte, o este y sureste de la Urba nizació n
Pinares de San Antón en Málaga”. Según los fundamentos jurídicos de dicha Sentencia, los terrenos citados tuvieron que
declararse como Zona de Protección Territorial Montes de Málaga , en atención a los valores de flor a, fauna y paisajísticos.
129
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
FORMULACIÓN APROBACIÓN PLAN DE ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
(ÁMBITO SUBREGIONAL) ACUERDO CONSEJERÍA ACUERDO Y
PUBLICACIÓN
CONSEJERÍA
DE LA COSTA TROPICAL
DE GRANADA
59/2006, de 14 de
marzo 167 .
OBRAS PÚBLICAS
Y TRANSPORTES
369/2011, de 20 de
diciembre. (BOJA nº
21, 01/02/2012)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
DEL ÁREA DEL CAMPO DE
GIBRALTAR
88/2007, de 27 de
marzo.
OBRAS PÚBLICAS
Y TRANSPORTES
370/2011, de 20 de
diciembre. (BOJA nº
54, 19/03/2012)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
DEL SUR DE CÓRDOBA 34/2009, de 17de
febrero.
CONSEJO DE
GOBIERNO
3/2012, de 10 de
enero (BOJA nº 57,
22/03/2012)
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
DE LA AGLOMERACIÓN
URBANA DE JAÉN
243/2011, de 12 de
julio.
OBRAS PÚBLICAS
Y TRANSPORTES
142/2014, de 14 de
octubre. (BOJA nº
214, 03/11/2014)
MEDIO AMBIENTE
Y ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
DE LA AGLOMERACIÓN
URBANA DE HUELVA
522/2008, de 9 de
diciembre.
VIVIENDA Y
ORDENACIÓN
DEL TERRITORIO
En tramitación 168 .
DEL ALMANZORA
(ALMERÍA)
240/2011, de 12de
julio.
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
En redacción.
BAHÍA DE CÁDIZ-JEREZ DE
LA FRONTERA
241/2011, de 12 de
julio 169 .
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
En redacción.
DE LA AGLOMERACIÓN
URBANA DE CÓRDOBA
242/2011, de 12 de
julio.
OBRAS PÚBLICAS
Y VIVIENDA
En redacción.
Elaboración propia (2017)
Fuentes: Consejería de Medio Ambien te y Or denación del Territorio y BOJA
167 El Acuerdo de Formulación, publicado en el BOJA nº 61 de 30 de marzo de 2006, lo denomina Plan de Ordenación de l
Territorio del Litoral de Granada.
168 El BOJA nº 24, de 5 de febrero de 2010, publica la Resolución de 12 de enero de 2010 de la Consejería de Vivienda y
Ordenación del Territorio, sobre información pública del Plan de Ordenación del Territorio de la aglomeración urbana de Huelva.
169 Supone una revisión del Plan de Ordenación del Territorio de la Bahía de Cádiz aprobado en 2004.
5.12. Ámbit os y estado de tra mitación -a marz o de 2017- de los
Planes de Orden ación del Territ orio Subregionales. Fu ente:
Consejería de M edio Ambiente y Ordenación de l Territorio.
Tabla 5.1. Re lación de los Plan es de Ordenación del
Territorio de A ndalucía (ámbit o subregio nal).
ÁMBITOS DE ANDALUCÍA CON
PLANES
DE
ORDENACIÓN DEL TERRITORIO
Planes aprobados
Planes Formul ados en
Tramitaci ón
Planes Formul ados en
Redacción
130
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Una vez transcurridas más de dos décadas desde el in icio de la actividad legislativa en materia de
ordenación del territorio en Andalucí a, habiéndos e aproba do 17 planes de ordenación del territorio
de ámbito subregional y, recientement e, el Plan de Protección del Corredor del Litoral de Andalucía,
la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía organizó en
noviembre de 201 6 unas jornadas denominadas “Territorios comparad os” 170 con el objetivo de
realizar una oportuna y necesaria reflexión sobre la actividad de planificación territorial. En las
mismas se puso de manifiesto que nos encontramos ante un momento y proceso de revisión de los
planes territoriales, algunos de los cuales tienen más d e diez años de vigencia. En dicha
circunstancia se advierte una de las carencias exp erimentada s en los mismos y que se refiere a los
plazos de revisión de los Planes, la idea del “a gotamiento del modelo” se considera muy difusa.
Hay un gran interés por el conocimi ento del territorio, lo que se comprueba en la incorporación
creciente de los profesionales prov enientes de las ciencias sociales a la plan ificación del territorio,
pero se repr ocha una cierta pobreza en las propuestas de modelos. Los resultados prácticos de la
ordenación territorial en Andalucía son escasos , la apreciación es que dicha Ordenación del
Territorio aún no se consolida en la región andaluza co mo una práctica técnica ni política. Hay poca
decisión política sobre la ordenación territorial; la aprobación de una Plan Territorial no es
suficiente para que sea efectivo, se requiere una voluntad adicional de gestión de mismo, d e
aplicarlo de manera eficaz, lo que hace necesaria su implantación en el sistema formativo y en la
práctica administrativa. Por su parte, la colaboración interadministrativa se evalúa con resultados
deficientes; ante una realidad actual física y soci al compleja, la Ordenación del Territorio no ha
conseguido su objetivo de coordinación, no ha biendo logrado imponerse como una política
transversal necesaria.
No obstante, la experiencia nos demuestra que es tamos mejor con Ordenación del Territorio que si n
ella. Estamos en disposición de actualizar los pl anes com o instrumento de trabajo, diseñar un
170 Jornadas desarrolladas durante los días 9 y 10 de noviembre de 2016 en el antiguo convento de Santa María de los Reyes
(Sevilla). www.juntadeandalucia.es/medioambiente/territorioscomparados.
131
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
planeamiento eficaz que aporte una l ógica, en la que resulta clave la determinación del alcance de
los mismos. Ceder frente a intereses particulares. Profundizar en la participación públi ca, entendida
como información y como c ontrol de los resultados, con lo que se ganaría en consideración y
credibilidad. Buscar el carácter in terdisciplinar, frente al multidisciplinar; planificar un territorio es
un proceso en el que resulta fundamental la habi lidad negociadora y conciliadora del planificador.
En el contexto actual, la sociedad pide a la admini stración buena gestión, eficacia, agilidad y buenos
resultados; esto puede s uponer un c ambio de mentalidad de una administración más preocupada
por los procedimientos que, quizás, de los resulta dos. Las exigencias pueden concentrarse en dos
ideas principales: la necesidad de agilizar la tramitación de los instrumentos y la de restar
complejidad a la gestión del urbanismo. Fren te a estas demandas se impone la simplificación
urbanística; la disección de la ordenación es tructural de la pormenorizada, conforme a l as
competencias de cada administración, lo que conlleva la agilidad en los correspondientes
procedimientos aprobatorios; la unificación en la presentación de los planes (utilización de una
misma cartografía y una misma representación de capas, tramas,…) lo que también favorece la
información pública y el entendimiento de los planes; facilitar la información que posee cada
administración sectorial, poniéndola a disposición me diante ágiles herramientas de consulta, etc…
En este sentido q ueremos terminar refiriéndonos a la figura de las Comisiones Provinciales d e
Coordinación Urbanística 171 , a las cuales corresponden la recepc ión de las solicitudes de informe s,
dictámenes u otro tipo de pronunciamientos que con carácter preceptivo deben emitir los órganos y
entidades competentes de la Admi nistración de la Junta de Andalucía 172 a los instrumentos de
planeamiento general y sus innova ciones que afec ten a la ordenación estructural, así como la
171 Reguladas por el Decreto 36/2014, de 11 de febrero (publicado en el BOJA nº 35, de 20 de febrero de 2014), por el que se
regula el ejercicio de las competencias de la Ad ministración de la Junta de Andalucía en materi a de Ordenación del Territorio y
Urbanismo.
172 Funciones de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 32.1.2ª de la Ley 7/2002, 17 de diciembre, de ordenación Urbanística de
Andalucía. Dicho apartado se corresponde con el 12.1 del artículo único de la Ley 2/2012, 30 enero, de modificación de la Le y
7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
remisión de los mismos a la Administración competente para la tramitación de dicho
planeamiento 173 .
El Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla:
En el caso del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (POTAUS,
en adelante, decreto 267/ 2009, de 9 de junio), se reconoce un ámbito territorial de 4.900 Km2, que
incluye a 46 municipios 174 , que se ha formado como consecuenc ia de la expansión de las funciones
urbanas de la capital a los núcleos d el entrono. Esta dispersión de la actividad se produce, en una
primera fase, por la incapacidad de la ciudad para dar respuesta al crecimiento de po blación de las
primeras décadas de la segunda mitad del sigl o XX y afecta a los núcleos urbanos más cercanos 175 .
En una segunda etapa, la expansión de las func iones urbanas se extiende a otros municipios del
entorno, especialmente por el Aljarafe, y es consecuen cia del incremento del índice de
173 En particular, en relación a los referidos instrument os de planeamiento urbanístico, corresponde a estas Comisiones:
- La coordinación de los informes sectoriales y del informe pr evio de valoración ambiental que con carácter preceptivo deben
emitirse tras la aprobación inicial.
- La coordinación de la verificación o adaptación del conteni do de los informes sectoriale s cuando éstos tengan carácter
vinculante y del informe de valoración am biental, tras la aprobación provisional.
- Cualesquiera otras funciones de coordinación sobre el c ontenido y alcance de los informes, dictámenes u otro tipo de
pronunciamientos que debe emitir la Administración de la Junta de Andalucía a los instrumentos de planeamiento urbanístico
general y sus innovaciones que afecten a la ordenación estructu ral, dentro de los límites establecidos por las distintas
legislaciones para la emisión de los mismos.
174 El POTAUS incluye los siguientes 46 municipios, entre los que se encuentra nuestro ámbito de estudio (remarcados en
“negrita”): Albaida del Aljarafe, Alcalá de Guadaira, Alcalá del Río, La Algaba, Almensilla, Azn alcazar, Aznalcollar, Benacazón ,
Bollullos de la Mitación, Bormujos , Brenes, Camas, Carmona, Carrión de los Céspedes, Castilleja de Guzmán, Castilleja de la
Cuesta, Castilleja del Campo, Coria del Río, Dos Hermanas, Espartinas , Gelves, Gerena, Gines , Guillena, Huevar, Mairena del
Alcor, Mairena del Aljarafe, Olivares, Los Palacios y Villafranca, Palomares del Río, Pilas, La Puebla Del Río, La Rinconada,
Salteras, San Juan de Aznalfarache, Sanlúcar la Mayor, Santiponce, Sevilla, Tomares, Umbrete , Utrera, Valencina de la,
Concepción, Villamanrique de la Condesa, Villanueva del Arisca l, El Viso del Alco r, Isla Mayor.
175 Esta primera expansión afecta fundamentalmente a Camas, San Juan de Aznalfarache, Alcalá de Guadaira y Dos Hermanas.
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PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
motorización, de las mejores condiciones de po sici ón relativa de algunos municipios para ciertas
actividades económicas, de la diversidad de la ofer ta inmobiliaria, de una menor presencia de los
grandes operadores y de la favorable acogida, to do hay que decirlo, de l os municipios pequeños
que estimaban el crecimiento residencial como una oportunidad para mejorar el empleo y la
situación financiera de los ayuntamientos.
5.13. Ámbito d el Plan de Ordenac ión del Territorio d e la
Aglomeración Urb ana de Sevill a.
Fuente: Cons ejería de Medi o Ambiente y Ordenac ión del
Territorio.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Esta evolución y desarrollo de los asentamiento s de la periferia de la ciudad de Sevilla, que
multiplicó por diez la extensión de lo s suelos urbanos, alteró sustanci almente la organización de los
usos, sin llevar aparejado una adecuación de los elemen tos de la estructura territorial sobre la que el
modelo se sustentaba. El desequilibrio entre el cent ro y la corona respecto al nivel de dotaciones
repercutió en la funcionalidad global del ámbito metropolitano, aunque la situación varía entre una
zona y otra de la aglomeración. Por ello se dis tinguiero n tres grandes subámbitos o sectores en la
corona metropolitana, con específicas características internas y con diferencias respecto a sus
relaciones con la ciudad central, estos son: el sect or Sur – Guadaira, el sector Norte – Vega y el
sector Oeste – Aljarafe.
En éste último subámbito, en el que centramos nuestra investigación, el POTA US analizará procesos
de conurbación y ur banización dispersa extendidos por todo el sector, provocand o problemas
urbanísticos y la pérdida de identidad de gran part e de los núcleos tradicionales y del espacio rural;
la extensión del espacio residencial en tipologías ag otadoras de suelo; la localización de actividades
terciarias en los nodos de acceso desde la capital y la transformación y degradación del medio rural.
Lo que justifica dependencia del sector respecto al espa cio central de la aglomeración y la
desarticulación territorial, menos acusada en el Aljara fe sur, en el que los núcleos de C oria del Río y
Puebla del Río mantienen una cierta autonomía.
La ausencia de un orden territorial, la incerti dumbre sobre los procesos de construcción de las
infraestructuras y la dispersión de actividades, in tereses y centros de decisión, merman la capacidad
de desarrollo que aún tiene el Aljarafe; aunque e n la zona central 176 , el nivel de infraestructuras, la
densidad de población y la loca lización de usos de nivel metropo litano, implican una incipiente
jerarquización del sistema, auspiciado por el Plan. Fr ente a esto, el POTAUS, para la estructuración
del territorio, se propondrá como objetivos el mejorar la funcionalidad del sistema de
176 Entre los municipios de Mairena del Aljarafe, Bormujos, San Juan de Aznalfarache y Tomares.
5.14. Actuaci ones en el sis tema verde metrop olitano del Pla n
de Ordenación del Territorio de la Aglomeració n Urbana de
Sevilla (POTAUS).
En el que identificamos , dentro de nuestro ámbito de a nálisis,
el “Parque Centr al del Aljarafe” (2) y el “Área e itinerar io
arqueológico del Aljarafe” (7) .
135
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
asentamientos, crear una red de espa cios libres 177 , mejorar la red viaria de la corona metropolitana y
apoyar en transporte público.
Respecto del espacio agrícola, tan decisivo en nu estro ámbito de estudio, el POTAUS marcará su
protección, mejora e integración. Se trata de áreas ag rícolas cuyo valor deriva de su posición, como
espacios de borde y límite de los núcleos urbanos, y como espacios de val or para el mantenimiento
de la forma física del territorio. El Plan prop ondrá medidas cautelares para evitar las
transformaciones de estos usos rurales a urban o, regulando actividades compatibles con los valores
paisajísticos generales y con sus respectivos papeles en la aglomeración y determinando las medidas
precisas para la corrección de los impactos ya existentes 178 .
Por otra parte, el POTAUS se acompaña de un in ventario de elementos de interés cultural en el
ámbito metropolitano, que se nos antoja bastante escaso y en el que se integran restos
arqueológicos 179 , edificaciones e instalaciones que puedan c onstituir patrimonio común del ámbito
y elementos de identidad del área metropolitana. En este sentido, las actuaciones en relación al
sistema de espacios libres metropolitanos incluirá n los elementos de mayor valor del patrimonio
177 Los principales recursos que el POTAUS utiliza para la cons titución del sistema de espacios libres aparecen vinculados a las
riberas (entre las que se encuentra la del arroyo Repudio) y cauc es fluviales, a las escasas zonas forestales e xistentes y a la s
áreas libres susceptibles de forestación, ya sea por su ubicaci ón en zonas altas de escaso valor agrológico, por la necesidad d e
paliar problemas de erosión o por su carácter estratégico para la protección y mejora del paisaje. Asimismo, el Pla n propondrá la
forestación de las vías pecuarias y camino s de mayor interés terri torial, así como su adecuación al uso público e integración d e
los mismos en itinerarios paisajísticos y de co nexión entre lo s parques, áreas recreativas y áreas forestales; entre los que
destacamos la propuesta del área e itinerario arqueológico del Aljarafe.
178 Entre estos espacios agrícolas o áreas de paisajes agrarios a cautelar, el POTAUS señalará las áreas rurales del Aljarafe.
179 El POTAUS delimitará áreas vinculadas a los siguientes el ementos del catálogo de yacimientos arqueológicos que considera
de interés metropolitano: Itálica y su entorno (Santiponce), Caram bolo (Camas), dólmenes de Valencina de la Concepción, Orippo
y su entorno (Dos Hermanas) y el Gandul (Alcalá de Guadaira); de lo s que los tr es primeros se localizan en el Aljarafe. Para su
integración en el sistema de espacios libres, el Plan propondrá la formulación de itinerarios paisajísticos que enlac en entre s í las
áreas de mayor valor patrimonial, proponiendo la adecuación forestal de los mismos para dicha inclu sión en el sistema de
espacios libres.
5.15. El espac io agrícola
–
áreas de protección, á mbitos
faltos
de ordenació n y mejora y c atálogo- según el POTAUS.
1.- VEGA DEL
GUADALQUIVI R
2.- ALJARAFE
3.- ALCORES Y T ERRAZAS
4.- VEGA S Y ZONAS
REGABLES DEL NORTE
5.- EL CAMPO
6.- LAS CAM PIÑAS DEL
SUREST E
7.- ZONAS FOR ESTALES DE
PUEBLA Y AZ NALCAZAR
136
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
cultural identificados en las zonas no urbanas, co mo Itálica, los dólmenes de V alencina de la
Concepción y el Carambolo. El resto de elemen tos identificativos, ligados a los inmuebles ya
catalogados o a incluir en el inventario del Plan de Ordenación del Territorio, aparecerán vinculados
a las áreas de valor paisajísticos; así, las hacienda s de olivar del Aljarafe que aún no se encuentran
dentro de las zonas urbanas tendrán la consideraci ón de elementos significativos del paisaje, no sólo
a los efectos de su conservación, sino también a los de ordenación de las zonas colindantes y su
inclusión en los estudios del paisaje a realizar po r el planeamiento ur banístico municipal. De igual
manera, cortijos y otras edificaciones en el medio rural, cuyo valor patrimonial sea significativo o
cuyas características formales o de situación en re lación al paisaje sean característico s, aparecen
incluidos en el inventario del Plan 180 .
La misma problemática analizada en nuestra investigaci ón, en lo que se refiere a la situación de la
protección del patrimonio de una comarca hist órica afectada por las tensiones del área
metropolitana de una ciudad principal, la encontramos en otras aglomeraciones urbanas,
permitiéndonos comparar a esta escala de plan eamient o subregional cómo se tratan las
circunstancias expuestas. Principalmente dentro del modelo territorial de Andalucía, al q ue
pertenece nuestro ámbito y donde nos encontramos , por ejemplo, realidades paralelas como la Vega
de Granada 181 , otro escena rio rural próximo a una ciuda d con i mportante carga patrimonial que ha
sufrido un proceso de formación del territorio de comarca agrícola a aglomeración urban a.
180 Algunas de estas edificacione s se encuentran ligadas a los cortijos del entorno del río Guadaira, cerros de Quintos y Va lero,
cauce central del Guadalquivir y vega norte.
181 La Vega de Granada se configura como una comarca constitui da por 41 municipios, (siend o la mitad de los mismos,
concretamente 21 municipios, de una extensión inferior a los 15 Km 2 de superficie) que, como el A ljarafe sevillano, es y ha sido
tradicionalmente un espacio agrícola excepcional (gracias en este ca so a la influencia del Genil y sus afluentes y a la existen cia
del acuífero que tiene bajo su s pies), cuya explotación ha dado lugar a la creación de un variad o, complejo y valioso patrimon i o
arquitectónico e ingenieril, que ha conformado de manera impor tante la imagen y el paisaje del conjunto de la propia
aglomeración urbana de Granada. Por otra part e, en el ámbito de la Vega de Granada existe también una am plia muestra de
restos arqueológicos, fruto de la compleja historia de su ocupa ción territorial y su poblamiento, aglutinando sig los de histori a y
sabiduría, cultura y costumbres que aún perviven.
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PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
5.16. Plano de l “Sistema de Pr otección” y fragm ento del “Aljarafe Ce ntral”, del
Plan de Ordenac ión del Territor io de la Aglomerac ión Urbana d e Sevilla
(POTAUS).
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Resulta por ello paradójico que el futuro Plan Es pecial de Ordenación de la Vega de Granada se
postule como desarrollo de una plani ficación territo rial, la del POTAU de Granada de 1999, que se
reconoce fracasada en buena parte de sus previsiones estratégicas. Este aspecto puede estar en el
origen de la falta de credibilidad de la propu esta ante los agentes sociales. Así, aunque los
planteamientos y objetivos generales trazados para el futuro Plan Especial de Ordenación sean en
general loables, parece ineludible una revisión pr ofunda del m odelo de planificación territorial, que
debiera incardinar sus estrategias considera ndo prioritario un plan de activación agrario, ya
apuntado con la propuest a de un Plan de Desarrollo Ru ral. Se trataría de subvertir los criterios hasta
5.23. Unidades de Paisaje y Ele mentos Patrimon iales.
Plan Especial de Ordenaci ón de la Vega de Granada.
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PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
ahora empleados en la planificación territorial en este ámbito, y subordinar a los intereses de la
recuperación y fomento de la actividad agraria la toma de decisiones. Este plan de activación agraria
deberá superar una visi ón sólo productivista de la misma y pr ocurar una comprensión de las
potencialidades multifuncionales que le procuran hoy valores añadidos, como la defensa medi o
ambiental, la respuesta a demandas de cualificaci ón e identidad alimentaria, la sostenibilidad
ecológica, la formación de nuevo s sectores profesionale s agroalimentarios con fijación de
poblaciones, y la incardinación de prop uestas de agriculturas urbanas y periur banas en la
recuperación de continuidades espaci ales, entre otros 195 .
Para ello parece necesaria la creación de un órga no eficaz y participativo para la propia proyección
y redacción del instrumento derivado de este nuevo modelo de planificación territorial, y sobre todo
para la posterior gestión de la ejecuci ón de sus pr opuestas, donde tengan presencia, además de las
correspondientes administraciones, los agentes más di rectamente vinculad os al territorio, desde las
entidades agrarias hasta los repres entantes de mo vimientos sociales en de fensa de los valores del
paisaje cultural agrario de la Vega de Granada.
195 SILVA PÉREZ, Rocío. “ Hacia una valoración patrimonial de la Agricultura” . Revista electrónica Scripta Nova, nº 275. Año
2008.
146
DEL CONOCIMIEN TO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMO N IO EN PEQUEÑO S MUNICIPIOS : EL ALJARAFE SEVILL ANO
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PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
6. EL ALJARAFE SEVILLANO. ÁMBITO DE ESTUDIO Y LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA
Aunque existe una idea global de la localización de la comarca del Aljarafe, no hay criterios de
unanimidad a la hora de establecer unos límites cl aros y concisos. Como la mayor parte de las
comarcas naturales, el Aljarafe n o ha poseído unos límites totalmente definidos, e incluso
actualmente cuenta con nuevas delimitaciones en f unción de las vigentes visiones y necesidades.
Nos resulta significativo el testimonio del poeta y viaj ero El Edrisi, que en el siglo XII nos ofrece una
completa visión de la comarca, afirmando que esta colina de color rojo , extendía sus límites
occidentales desde Sevilla hasta Niebla:
“El principal artículo de comercio de esta ciuda d (Sevilla) es el aceite que se enví a a oriente y
occidente por tierra y mar; este aceite procede del territorio del Aljarafe, cuya longitud es de 4 0
millas y que está todo cubierto de olivos e higuer as; se prolonga desde Sevilla hasta Niebla, en una
anchura de más de 12 millas. Existen en él oc ho villas florecientes con gran número de baños y
hermosos edificios. Desde Sevilla hasta el punt o en que comienza el territorio hay tres millas. Se
llama Aljarafe porque, en efecto, se va subiendo desd e que se sale de Sevil la; se prolonga al norte y
sur, formando colin a de color rojo”. 196
Tal y como recoge Carlos Jesús Rosa en su tesis doctoral 197 , el análisi s más completo de la
delimitación de la comarca del Aljarafe es la ll evada a cabo por Rodrígue z Becerra (1973) para su
trabajo del Aljarafe: “El Aljarafe es u na pequeña comarca de unos mil kilómetros cuadrados, co n 31
pueblos, con distancias medias e ntre ellos de 4,5 kilómetros, y con nu merosas haciendas
intercaladas entre los núcleos de po blación” 198 .
196 GONZÁLEZ, Julio. “Repartimiento de Sevilla” . 1951. Citando a El Idrisi, pág. 381.
197 ROSA JIMÉNEZ, Carlos Jesús. Tesis Doctoral. “ Transformaciones Metropolitanas en el territorio cultural del Aljarafe
sevillano” . 2003. Pág. 9.
198 RODRÍGUEZ BECERRA, S. “Etnografía de la vivienda. El Aljarafe de Sevilla ”. 1973. Pág. 28.
“Sevilla es una novia cuyo esposo es Abba;
al-Saraf (el Aljarafe) es su corona;
su collar, es el río…”
MUHAMMAND AL-SAQUNDI
6.1. Hacien da Benazuza, Sanlúc ar la Mayor.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
La localización cartográfica del Aljarafe ubica a esta co marca en la zona s uroeste de la provincia de
Sevilla, lindando al norte con las primeras estribacione s de Sierra Morena, al oeste con la divisoria
de las cuencas del Guadalquivir y del Tinto, al su r con los terrenos marismeños y al este con la
margen derecha del río Guadalquivir.
Por otra parte, el autor estructura la comarca en tres subunidades 199 o subcomarcas, formada por el
Aljarafe Alto o Aljarafe sevillano, el Aljarafe Ba jo o de Pilas y el Campo, siendo el relieve y los
condicionantes histórico-culturales los pr incipales definitorios de los mismos.
El Aljarafe sevillano, ámbito de nuestro trabajo, co rresponde a la altiplanicie oriental de la comarca.
El río Guadiamar es el límite natural que la divi de de las otras dos. A proximándonos a Sevilla por el
meandro de San Jerónimo, el Aljarafe destaca en el horizonte como una elevación suave que, a
199 Ibídem, pág. 38.
LÍMITE PROVINCIAL
LÍMITE DE SUBCOMARCAS
S. ALJARAFE ALTO O SEVILLANO
S. ALJARAFE BAJO O DE PILAS
S. EL CAMPO
6.2. Estructura c omarcal según
Rodríguez Becerr a, año 1972.
Fuente: Tesis Docto ral Carlo s Jesús Rosa Jiméne z.
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PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
modo de cornisa ondulada, contempla la ciudad desde lo alto. Dicha comarca forma u n
promontorio inclinado en dirección norte-sur cuya cota más elevada no pasa de los doscientos
metros.
El Aljarafe sevillano es la subcomarca que se encuen tra más claramente definida por la existencia de
las tres cornisas que la conforman de manera nat u ral al Norte, Este y Oest e. Cuenta con el mayor
número de núcleos (22 de los 31 totales), y por su cercanía a Sevilla ha poseído un mayor peso
histórico y relación socioeconómica con ésta, razón por la que es considerada para muchos autore s
como el Aljarafe propiamente dicho.
Dado que nuestro trabajo está co ncebido para el estudio de ciudades de pe queño tamaño, no
queremos dejar de resaltar otra singularidad de la es tructura territoria l del Aljarafe co mo es la de
contar con la cuarta parte de los municipios de la provincia de Sevilla, no ocupando más del 3 % de
la superficie de la misma. Lo cual es debido a que el tamaño de sus municipios es mu y reducido,
de hecho los diez términos más pequeños de Sevilla – siendo Castilleja de Gu zmán, Castilleja de la
Cuesta y Gines, los tres de m enor tamaño- producto de las características espaciales de s u
conformación histórica.
Conforme a la zonificación establecida por el Pl an de Ordenación del Territorio de Andalucía
(POTA, en adelante) 200 , de los cuatro dominios territoriales 201 delimitados por el mismo, al Aljarafe
forma parte de la unidad territorial “el Valle del Guadalquivir”, que queda conform ada por: las
unidades de Bajo Guadalquivir, Aljarafe-Condado, Vegas del Guadalquivir, Campiña de Sevilla
Campiñas y Subbético de Córdoba y Jaén y N ort e de Jaén . Para la unidad Aljarafe-Condado, el
POTA recoge que prese nta un esquema de uso divers ificado, pero basad o en su mayor parte en la
200 Decreto 206/2006, de 28 de noviembre de 2006, Consejería de Ob ras Públicas y Transportes. Publicado en BOJA nº 250, de
29 de diciembre de 2006.
201 Los cuatro dominios territoriales identificados por el POTA s on: Sierra Norte-Los Pedroches, El Valle del Guadalquivir, Las
Sierras y Valles Béticos y El Litoral.
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DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
alternancia de tierras de secano y olivares con el añadido de vi ñedo y zonas regables 202 . Siguiendo
con la estructura de sistema polinuclear de ciuda des definido por el POTA, el Aljarafe sevillano se
ve a su vez identificado como parte del Centro Regional de Sevilla, destacado por la concentración
de población y actividad económic a, por su dinámica urbana y fu ncional y por su papel decisivo
para la integración exterior de Andalucía.
Así mismo, el propio POTA reconoce los problemas derivados de la falta de integración econ ómica
y de los desequilibrios territoriales que se producen en las áreas me tropolitanas y que ha conllevado
la degradación de paisajes rurales centenarios de gran valor cultural, entre los que nombra el cas o
del Aljarafe, con formas muy expansivas de urb anización, dando lugar a la aparición de grandes
desequilibrios ecológicos 203 .
Por su parte, el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevi lla (POTAUS,
en adelante) 204 mantiene el sistema de asentamientos polinuclear, con una ciudad centra l y varias
coronas (tres) de núcleos compactos y diferenciados di spuestos de forma radial en coherencia con el
POTA.
Además, dentro de estas tres coronas, el POTAUS diferencia sectores a efectos de prop oner modelos
de crecimiento diferenciados dentro de la aglo me ración. Entre ellos define el Sector C: Aljarfe,
conformado por los municipios de Santiponce, Ca mas, Castilleja de Guzm án, Valencina de la
Concepción, Salteras, Espartinas, Castilleja de la Cuesta, Gines, Bormuj os, Tomares, San Juan de
Aznalfarache, Mairena del Aljarafe, Gelves, Paloma res del Río, Almensilla, Coria del Río, Puebla del
Río, Isla Mayor, Albaida del Aljarafe, Olivares, Vi llanueva del Ariscal, Sanlúcar La Mayor, Umbrete,
Benacazón, Bollullos de la Mitación y Aznalcázar.
202 POTA, Título IV: Zonificación, Capítulo2: Unidades Territo riales, [156] Identificación de las Unidades Territoriales.
203 POTA, Título II: Modelo Territorial de Andalucía.
204 Decreto 267/2009, de 9 de junio, por el que se aprueba el POTA US y se crea su Comisión de Seguimiento. Consejería de
Vivienda y Ordenación del Territorio. Publicado en BOJA nº 132, de 9 de julio de 2009.
A
LJARAFE ALTO
O SEVILLANO
6.3. Aljarafe Alto o sevillan o en el ámbito de la
Mancomunid ad de Desarrollo y Fomento del Al jarafe.
Elaboración pr opia sobre car tografía del P.G.O.U. de
Es
p
artinas de 20 06.
SEVILLA
151
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
6.4 .Sistem a de asentamient os del POTAUS. Cartogr afía de orden ación y fragmen to correspondie nte al Aljarafe Alt o o sevillano.
ALJARAFE ALTO
O SEVILLANO
152
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
El POTAUS, en sus líneas estratégicas, expone la probl emática urbanística actual del sector Aljarafe,
al que marca los siguientes objetivos, a la vez qu e reconoce la necesidad de conservación de su
paisaje como patrimonio común: “Las estrategia s del Plan en el sector del Aljarafe se centran en
dotar de una visión t erritorial, de sistema común, a iniciativas urbanísticas que, hasta el momento
actual, han estado ide adas para un desarr ollo a escalas espaciotem porales demasiado reducidas.
Para ello se trata, por un lado, de recualificar y reequipar zonas con excesiva especialización
funcional, sobre todo residencial, de manera q ue se logre una ordenación razon able de un continuo
urbano sin aparente estructura interna, más allá de la promoción inmob iliaria singular. Por otro
lado se persigue la a dopción de visiones comu nes y coordinadas en base a la recomposición y
reconceptualización del territorio aljarafeño. (…) En t odo caso, y dada la extensión del sector, se
trata de que la estrategia territorial en su part e oriental (primera coro na), el que más ocupación
urbana sufre en la actualidad, se centre en la conservaci ón del espacio libre por razones de
funcionalidad del espacio metropolitano y p or razones de conservación del paisaje como
patrimonio común, para lo cual se establ ecen una serie de cautelas urbanísticas.” 205
Y es que la comarca natural del Aljarafe se ha caracterizado por ser una comarca agrícola por
excelencia, de tierra fértil y productiva, donde se es tablece el olivar como monocultivo y le siguen
la vid, los cultivos herbáceos y los cítricos. Exist en también áreas arenosas cubiertas de pinos así
como algunas plantaciones de eucaliptos. La tónica general que preside la creciente transformación
de este espacio se centr a en el establecimient o de nuevas plantaciones de frutales y citrus que
siguen a los alumbramientos de aguas. Aunque los suelos no son potencialmente fértiles, el cuidado
del hombre, las reservas de aguas del subsuelo , la proximidad a la capital y las excelentes
condiciones climáticas, hacen de esta zona una de las más interesantes de la provincia. Por lo que
respecta al olivar, junto a algunas plantaciones de magnífico aspecto existen otras, muy numerosas,
cuyo abandono tradicional en lo que a fertilizaci ón y cuidados se refieren, se traduce en baj os
rendimientos y una acusada alternancia en la producción.
205 POTAUS. Memoria de ordenación. Objetivos y criterios. 6: Líneas estratégicas.
153
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
De la relación entre territorio y población, obt enemos densidades que, para los casos que
analizamos, en algunos término municipales alcanz an unas cifras muy elevadas, dada la escasa
superficie de su término municipal y la colmatación urbana del mismo. D ebemos recordar que la
mayor parte de estos municipios de elevadas densidades pertenecen a la primera corona
metropolitana, localizada al oeste de la capital, fo rmando parte de lo que denominamos Aljarafe
sevillano, los cuales se configuran como municipi os de amplitud reducida, dispuestos en forma de
arco en la zona occidental de la capital.
Si consideramos la agrupación por sectores realiz ada por el POTAUS en cuanto a las propuestas,
resaltamos que el sector Aljarafe representa el 22,2 % d e la población de la aglomeración urbana de
Sevilla, superado únicamente en cuanto a número de ha bitantes, por la capital. De esta manera, el
sector Aljarafe y la capital ag lutinan el 67,9 % de la población de la aglomeración urbana de
Sevilla 206 .
Breve descripción del medio físico de la comarca del Aljarafe:
Si bien en el análisis de las muestras de estudio desarrollaremos con más profundidad las
características físicas del ámbito, queremos aporta r, a modo de introducción del refer ido análisis,
una primer conocimient o del medio físico en el que nos encontramos, referido a la comarca del
Aljarafe.
En cuanto a su geomorfología, el ámbito de estudio presenta un relieve de suaves pendientes, sobre
un escarpe en la margen derech a del Guadalquivir, con altitudes comprendidas entre los 100 m y
los 185 m que se extiende al oeste del Guadalquivir entre éste y el río Guadiamar, desde La Puebla
del Río a Aznalcázar por el sur y hasta la línea Ca stilleja de l a Cuesta-Salteras-Albaida del Aljarafe-
Sanlúcar la Mayor por el norte.
206 Fuentes: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (www.juntadeandalucia.es) e Instit uto Nacional de Estadística
(www.ine.es), referidos al año 2015.
A
LJARAFE
SEVILLANO
SEVILLA
Gráfico 6.1.
Crecimiento
comparad o de la población del
Aljarafe con res pecto a la Aglomerac ión Urbana de Sev illa a
lo largo del s iglo XX y primer a década del s iglo XXI.
Elaboración pr opia (2016).
Fuentes: ”Insti tuto de Estadís tica y Cartografía d e Andalucía”
y García Martín, M.
6.5. Geomorfo logía del Aljara fe. Fuente: “Ela boración propia
sobre base d e “datos espac iales de Anda lucía para es calas
intermedias. S evilla. Junta d e Andalucía (s ervicio WMS)”.
256
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
MARCHALOMAR A LOS CÁBAROS
CÓDIGO BIEN 1641 CÓDIGO BIEN
LOCALIZACI ÓN Hacienda de Marchalomar LOCALIZACI ÓN Cima del cerro norte.
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio. Terreno agrícola ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio. Terreno agrícola
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
1 Asentamiento Islámico
1 Villae menor Romano
FINCA EL MOTOR VILLA DE LA PEREGRINA
CÓDIGO BIEN CÓDIGO BIEN
LOCALIZACI ÓN Al noreste de la carretera Bormujos-
Bollullos de la Mitación
LOCALIZACI ÓN Parcela catastral 75 del polígono 7.
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Bajo. Terreno agrícola ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio. Terreno agrícola
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA
1 Villae Romano Bajo Imperial
1 Villae Romano (I d .C.-VI d.C.)
YACIMIENTO 246 YACIMIENTO 184-185
CÓDIGO BIEN CÓDIGO BIEN
LOCALIZACI ÓN Al sur del arroyo Almargen LOCALIZACI ÓN Al sur del cerro de los Villares
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Deficiente ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio. Terreno agrícola
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
1 Villae Romano
1 Asentamiento Romano
Elaboración propia (2017)
FUENTES: Estudio Arqueológico y Catálogo del P.G.O.U. de Borm ujos apro bado definitivamente el 5 de marzo de 2015
257
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
ERMITA SANTO DOMINGO SANTO DOMINGO DEL REPUDIO
CÓDIGO BIEN 410170003 CÓDIGO BIEN 410170013
LOCALIZACI ÓN Al sur de la Vereda Real LOCALIZACI ÓN Camino al sur del “ Almargen”
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio-bajo. Semiconstruido ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Bajo. Parcialmente construido
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
1 Villae Romano
1 Asentamiento C astellano
HACIENDA VALENCINILLA DEL HOYO CERRO DE LOS VILLARES
CÓDIGO BIEN 410170004 CÓDIGO BIEN 410170005
LOCALIZACI ÓN Límite occidental del término de
Bormujos
LOCALIZACI ÓN Cerro de los Villares
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Medio. Semiconstruido
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
1 Villae Romano
2 Hacienda Moderno
1 Asentamiento Romano alto imperio
EL TEJAR MARCHALOMAR
CÓDIGO BIEN 410170007 CÓDIGO BIEN 410170010
LOCALIZACI ÓN Campus universitario LOCALIZACI ÓN Hacienda Marchalomar
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Bormujos MUNICIPIO Bormujos
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Inalterado ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Alto. Construid o
NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS .-ETNIA NUM. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
1 Asentamiento Romano
1 Asentamiento Islámico
Elaboración propia (2017)
FUENTES: Estudio Arqueológico y Catálogo del P.G.O.U. de Borm ujos apro bado definitivamente el 5 de marzo de 2015
Tabla 7.7.
Y
acimie ntos
arqueo lógicos
catalogados de Bormujos.
258
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACIÓN
Presenta una planta de salón, de tres naves, propia de los templos sevillanos edificados en la Baja
Edad Media 386 y cubierta d e alfarje. Separando las tres naves posee arcadas de medio punto, algunas
de las cuales muestran en sus arranques directrices de ojivas, delatando el originario tipo de arcos,
sobre columnas toscanas con pedestal. El presbiterio se cubre mediante una bóveda vaída y otras de
medio cañón lo hacen en las cabeceras de las naves laterales. La fachada se remata con espadaña,
decorada con motivos barrocos del siglo XVIII.
Consta que sufrió importantes reformas entre lo s años 1678 y 1681. Así, el 18 de junio d e 1678,
Fernando García, mayordomo de su fábrica, expresaba doc umentalmente que la mayor parte de la
iglesia se había hundido “ y es necesa rio con toda brevedad repararla ” 387 . Reconocido el edificio po r
el maestro mayor de fábricas del Arzo bispado, Fr ancisco Rome ro, indica que había de reconstruirse,
entre otras cosas, “ el testero del Santo Christo y el del altar mayor ” 388 . El maestro Antonio Rodríguez
dio por terminadas las obras en el mes de junio de 1681 389 . El conocimiento de es tas noticias
documentales, así como de la labor del referido m a estro Antonio Rodríguez, nos revela una etapa de
sabor muy clásico del último tercio del siglo XV II que contribuirá a la identificación de otros
templos de la provincia, que guardan con éste analogías evidentes en la utilización de elementos
constructivos 390 .
386 Los libros de bautismo de esta iglesia comien zan el 24 de febrero de 1566. PINEDA NOVO, Daniel. “ Historia de la villa d e
Bormujos” . Edición Ayuntamiento de Bormujos (Sevilla), año 1978. Pág. 93
387 Archivo Palacio Arzobispal. Sec. Justicia. Ordinarios. 215 A; y Archivo Parroquial: Libro de cuentas de fábrica , de 1674 a
1726.
388 Archivo de Protocolos notariales. Sevilla. Escrib anía núm. 1 de bernardo García . Leg. 1º de 1679. Fol. 465.
389 Arch. Pal. Arzobispal. Bormujos. Año 1679. Autos sobre la reedificación de la igle sia de dicha villa . Legajo 215 A.
390 HERNÁNDEZ DÍAZ, J. “ Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla” . Tomo II. Sevilla, 1943.
7.52.
Planta
d
e la
iglesia t omada
del Catálog o
arqueológico y
artístico de la
provincia de
Sevilla de 19 43.
7.51. Fachad a de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarn ación.
259
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
No obstante lo anterior, el edificio que nos ocupa, siendo uno de los más emblemáticos de la villa y
considerado como testigo de todas las transf ormaciones acaecidas en el núcleo urba no de
Bormujos 391 , no estará protegido por la normativa ha sta el vigente P.G.O.U. de Bormujos 392 ,
recogiéndose en su Catálogo como edificio de interés arquitectónico, protección parcial 393 . En la
ficha de la normativa municipal hace referencia de manera muy somera al patrimonio mueble que
alberga el edificio, limitándose a decir que “ destacan sus r etablos, lienzos e imágenes de los sigl os
XVII, XVIII y XIX ”. Al no constar un inventario oficial de los mismos, el control ante posibles
modificaciones, cambios de ubicación, pérdida o sa lida del municipio de estas obr as de arte es
inexistente, con la consiguiente pérdida del valor patrimonial del edificio que las contiene y al que
complementan 394 .
HACIENDA DE BELÉN
Se trata de la única haci enda urbana de Bormujo s, situada en la calle Monte Sierra, en un solar que
puede tratarse del ocupado por la Alquería que según Morgado 395 dio origen al actual pueblo. Posee
portada con arco de medio punto, apilastrada y co n doble corn isa, de aspecto neoclásico, rematada
con tres almenas, en una de las cuales aparece un reloj de sol; en el centro cons erva un pequeño
azulejo de tonos amarillos, marrones y bl ancos que representa a San Antonio.
391 GONZÁLEZ MUÑOZ, Isabel María. “El Bormuj os que se nos fue ”, año 2010. Pág. 25
392 Publicado en el B.O.J.A. del 2 de septiembre de 2015, en que entraría oficialmente en vigor.
393 El alcance del nivel de protección que le concede el planea mi ento urbanístico municipal abarca la fachada y elementos
característicos de la misma, estr uctura y espacio interior, cubiertas y otros elementos singulares.
394 Entre los objetos de arte que contiene la iglesia, el Catál ogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla dirigido po r el
profesor José Hernández Díaz, en el año 1943, recogía los siguient es a destacar: Interesantísimo grupo de San José con Jesús
en la mano, tallado en el segundo tercio del s. XVIII, atribuido al escultor José Montes de Oca, imagen de la Inmaculada del
mismo siglo, pila de jaspe rojo hecha en 1691 por Silvestre Jor dán, grupo escultórico de la Virgen con Jesús y San Juan, de est ilo
italiano y formas dieciochescas, distintas piezas de orfebrer ía del siglo XVII, así como dos campanas fechadas en 1751 y 1755.
395 MORGADO, Alonso. “Historia de Sevilla” (Sevilla, año 1587; edición de Archivo Hispalense)
7.54. Portad a de de la haci enda de Belén a la calle Monte
Sierra, donde s e aprecia el relo j de sol existente en la
almena latera l.
7.53. Interior d e la iglesia, hacia el retabl o mayor (año 193 8).
260
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Su caserío, muy transformado, conserva parte del molino aceitero, lagar y bodega que junto con el
señorío, se desarrollaban en torno al patio prin cipal, quedando el resto de las dependencia s
agrícolas en un segundo patio de labor más irregular. El señorío, ampliado a finales d el XIX, cuenta
con una torre mirador mixta, acabada en terraza, a la cual se ac cede por una escalera de caracol con
cúpula esférica recubierta de azulejos amarillos y azules. En la fachada del señorío aparece un
azulejo de ocho piezas en tonos amarillos y azules , probablemente del siglo XVIII, que representa a
la Santísima Trinidad.
Su estado de conservación es bueno, convertido en edificio mu nicipal que aco ge dependencias
públicas como el Juzgado de Paz. Se enc uentra in cluido en el catálogo de bienes protegidos del
vigente P.G.O.U. de Bormujos, en la tipología de cortijos y haciendas, alcanzando la protección las
fachadas y elementos característicos de las mismas, la estructura y espacio interior, las cubiertas y
otros elementos singulares.
HACIENDA LA PEREGRINA
Situada en un montículo cercano al arroyo de Al margen, que desem boca en el Repudio cercano al
casco urbano, la hacienda de la Peregrina se en cuentra actualmente formando parte de un sector d e
suelo urbanizable, al que le da nom bre, si bien el planeamiento gen eral de Bormujos la trata como
edificio a proteger. Aunque el catálogo urbanístico vigente 396 especifica que su estado de
conservación es bueno, la hacienda se encuentra actualmente en ruina.
A pesar del avanzado estado de abandono y deterioro que l amentablemente posee el edificio, aú n
conserva la grandeza de pasados esplendores y re sulta completamente legible.
396 Catálogo que, aunque aprobado definitivamente el 28 de julio de 2015, incluye unos datos de la hacienda de la Peregrina que
no se ajusta a la realidad del edificio, en cuanto a su estado de conservación se refiere.
7.
5
5
. Recinto inter ior de la hacien da de Belén, ada ptado para
el uso público com o equipamiento munic ipal de áreas libres.
7.56. Fotogr afía de una de l as torres contrapes o rematada
con mirador de la hac ienda la Peregrina, en la qu e se pone
de manifies to su mal estad o de conserv ación actual.
261
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
También conocida com o hacienda de Nuestra Señora del Rosario, su construcción data del año
1759, siendo levantada por “Don Fr ancisco Javier de Tovar, Ministro General de Comercio, Moneda
y Minas y Diputado de San Telmo” 397 . Efectivamente, el caserío responde, aunque con alguna
reforma, a los parámetros de las clásicas hacie ndas del siglo XVIII; quizás lo más interesante sea l a
referencia a su primer propietario, la cual nos pone en evidencia la pertenencia de la finca, como en
otros casos, a personajes relacionados con el com erc io y la alta administración del Estado y no sólo
con la nobleza y la Iglesia 398 .
El enorme caserío de la hacienda se articula en torno a un gran patio rectangular de configuración
muy regular como el resto del edificio. Al fondo del patio destaca el volumen del señorío, de dos
plantas de altura, al que se accede a través de una zona porticada con arco s y columnas. La fachada
principal del señorío se e ncuentra centrada por la portada y flanqueada p or dos torres de contrapeso
rectangulares gemelas, rematadas por miradores q ue en su frente más ancho prese ntan dos vanos de
medio punto con columna al centro flanquea do por p ilastras, mientras que en el frente menor posee
un solo vano con dos pilastras a cada lado. Ambos miradores se encuentran cubiertos por un tejado
a cuatro aguas. Las naves laterales están ocupadas por el lagar y la almazara. El patio se cierra en su
parte frontal con dos muretes en cuyo centro se dispone una verja de hierro soporta da por dos
gruesos pilares. En el centro de la segunda plan ta del señorío se abre un ba lcón con vano adintelado
y antepecho de forja de hierro, sobre el cual se conserva un escudo nobiliario de piedra.
Interiormente disponía de una suntuosa escalera, actualmente arruinada al igual que los salones,
397 Pineda Novo, en “ Historia de la villa de Bormujos ” (1978), relata la inscripción qu e se encontraba en una lápida sobre el brocal
del pozo del patio central, ya perdida, que decía: “Esta hacienda, nombrada de Nuestra Señora del Rosario o La Peregrina la
empezó Don Francisco Javier de Tovar, Ministro General de Comercio, Moneda y Minas y Diputado de San Telmo. Marzo de
1759”.
398 RECIO MIR, Álvaro y SÁNCHEZ ROMERO, José Carlos. “ Cortijos, haciendas y lagares. Arquitectura de las grande s
explotaciones agrarias en Andalucía. Provinc ia de Sevilla” . Vol. 2. Dirección General de arquitectura y vivienda de la Junta de
Andalucía. Año 2009. Pág. 767.
7.
5
7. Fotogr afía frontal
del la hacienda la Per egrina, en la
que se observ an las dos torr es contrapes o y el volum en
central del s eñorío de dos plantas de alt ura.
7.
5
8
.
Planta del conju nto de la hacienda la Peregrina.
Fuente: “Cortij os, haciendas y lagares”, J unta de Andalucía.
262
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
algunos de los cuales c ontaban con interesantes artesonados. Las fachadas del patio conservan restos
de pinturas murales en estuco.
Según Ronquillo Pérez 399 , la importancia de este edificio es puest a en evidencia en la valoración que
en 1767 se hizo del mismo en 17.000 reales. Por entonces la finca tenía 70 hectáreas de tierra
dedicada tanto al olivar como al cereal. También informa, según indicación de su propietario, que
en 1928 se instaló en la Peregrina un a pionera prensa hidráulica, la cual se mostró al año siguiente
en el pabellón del aceite de la Exposición Iberoamericana de Sevilla.
La amplia documentación fotográfica con la que cu enta esta hacienda, recoge la visita que le hizo el
rey Alfonso XII en el año 1920, así como el uso en la misma de las primeras maquinarias de motor
para trabajar la tierra, o e l primer camión que pisó el Aljarafe 400 .
El 12 de diciembre de 1996 fue inscrita con carácter genérico en el Catálogo General del Patrimonio
Histórico Andaluz 401 . Por su parte, el Catálogo del P.G.O.U. de Bormujos de 201 5 la recoge dentro
de la tipología de cortijos y haciendas, otorgándol e una protec ción total, lo que viene a reconocer la
importancia patrimonial de la misma para el municipi o, a pesar de su triste estado de conservación.
HACIENDA DE MARCHALOMAR
Las edificaciones que componen la hacienda de Marc halomar tienen la particularidad de ocupar tres
término municipales: Bormujos, Gines y Es partinas, circunstancia debida a que la finca agrícola a la
que daba se rvicio como vivienda y depend encias vinculadas a la expl otación incluía terrenos de
399 RONQUILLO P ÉREZ, Ricardo. “Haciendas de olivar del Aljarafe alto sevillano ”. Año1980
400 GONZÁLEZ MUÑOZ, Isabel María. “El Bormuj os que se nos fue” , año 2010. Pág. 225
401 La base de datos del Patrimonio Inmueble del Catálogo Gener al del Patrimonio Histórico Andaluz, perteneciente a la
Consejería de Cultura, sólo tiene inscritos del municipio de Bo rmujos las Haciendas La Peregrina, Valencin illa del Hoyo, Santo
Cristo de la Mata y Marchalomar.
7.
5
9. Visita d el rey Alfonso XIII a la hacienda l a Peregrina en
el verano de 1920, recibido por su propi etaria, Dª. Clemencia
Escobar, con motivo de l a inauguración de la Exposic ión
Agrícola Meca nizada de Bormu jos.
7.60. En la primavera de 1920, l legó a Bormujos (a la
hacienda la Pereg rina), el primer camión para uso agríc ola,
de la marca a lemana Rohtlá. Junt o a él vinieron v arios
tractores con todos sus acceso rios com o arados,
recolectores de trigo, tan quetas de agua, etc… Lo que dio
lugar a la cel ebración de una Exposic ión Agrícola
Mecanizada en Bormujos , de carácte r nacional.
263
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
labor en los tres municipios colindantes. Se ubica pr ecisamente junto al enlace Gines – Bormujos de
la autovía A-49; debido a los movimientos de tierr a ejecutados recientemente en el referido nu do de
comunicaciones, así como por el de sarrollo de obras de urbanización en los suelos del entorno, la
hacienda se ha hec ho más visible, identificándose desde la lejanía por la multitud de c himeneas que
aparecen repartidas por las habitaciones y por un palomar de forma cuadr angular rematado por una
cubierta de tejas.
En lo relativo al término municipal de Bormujos, el vigente P.G.O.U. de 2014 la incluye en su
catálogo 402 , protegiendo las fachadas y elementos caracterís ticos de la misma, estructura y espaci o
interior, cubiertas y otros elementos singulares, reco giendo los siguientes datos de la hacienda de
Marchalomar: “Se desarrolla alreded or de un patio cuadrang ular al que dan el señorío, con jardín y
huerto delantero, c on portada apilastrada lateralmente y con c ornisa sobre la que aparece un
azulejo polícromo representando a la Virgen de los Reyes y dos escudos nobiliarios laterales
labrados en piedra. S obre el arco reb ajado cuelga una cadena representando el privile gio de haber
sido atravesada por el rey. Destaca n la abundanci a de chimeneas que aparecen repartidas por la
totalidad de las habitaciones. Al lateral del pati o y fondo se encuentran las cuadras y restos del
molino. A un segundo patio de form a irregular con entrada independiente desde el exterior, frente a
la que quedan una noria y alberca, dan las vivi endas de los emplea dos, tinahones, pajar y c orral
para aves con curioso pa lomar formado por torre cuadrada co n cubierta estilizada de tejas a cuatro
aguas 403 ” .
Será en el término de Bormujos donde se sitúa la zona más antigua y noble de la hacienda ,
compuesta por dos plantas, destinadas la inferior a dependencias de la vivi enda de día y la superior
para los dormitorios y baños. Presenta un bue n estado de co nservación, realizándose hasta la fecha
402 Gines es el único de los tres municipios que, a pesar del va lor patrimonial de esta hacienda, no la incluye dentro del Catálog o
de bienes protegidos de su planeamiento municipal, aprobado definitivamente el 6 de noviembre de 2013.
403 “Datos de interés” recogidos en la ficha CORT/03 “Hacienda de Marchalomar”, del Catálogo de Elementos Arquitectónicos del
P.G.O.U. de Bormujos aprobado definitivamente el 5 de marzo de 2015.
7.61.
Plantas baja y primera del estado actual de la ha cienda
Marchalomar.
Fuente: Joaq uín Arce Garrido (P.F.C . 2009, E.T.S.A. d e
Sevilla)
264
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
constantes labores de mantenimiento, dado que la misma se encuentra actualmente habitada por su s
propietarios.
HACIENDA DEL SANTO CRISTO DE LA MATA
Se encuentra al sur del término munic ipal de Bormuj os, próxima al de Mairena del Aljarafe, sobre el
cerro de la Mata. La finca se extiende, además de por el término de Borm ujos, por los de Mairena y
Tomares, habiendo for mado parte de la misma los terrenos que actualmente se encuentr an
ocupados por una parque industrial y el campo de golf del club Zaudín.
Se trata de una de las ha ciendas con origen documentado más remoto, desde el s. XI, cuando era
una alquería 404 . El caserío actual se levantó a lo largo del siglo XVII, siendo las escrituras de
propiedad más antiguas conservadas de 161 2. Al fi nal de esa centuria, dice la tradición, fue
encontrada en un pozo de la finca la imagen del Cristo al que se consagra la hacienda, hasta
entonces conocida como Mata del Almijar. En el siglo XVIII el edificio debió ser reformado,
quedando al respecto u n azulejo de San Nicolás en la torre qu e señala la fecha de 1746. A la
entrada del molino se conserva otro azulejo, pos iblemente también del siglo XVIII, que representa a
la Virgen del Carmen. Por último hay que señalar que a principios del presente siglo ha sufrido
obras de renovación, siend o profundamente tran sformada y presentan do un buen estado de
conservación.
A pesar de las referidas reformas, el caserío de la hacienda mantiene su est ructura original y puede
servir como ejemplo de hacienda d e pe queño tamaño, algo muy propio del Aljarafe 405 . El edificio se
dispone en torno a un patio en el que hay dos zo nas bien diferenciadas: la de labor y la del señorío.
404 RECIO MIR, Álvaro y SÁNCHEZ ROMERO, José Carlos. Ibídem, pág. 765.
405 Ibídem.
7.62. Vista de la haciend a del Santo Cris to de la Mata desde
el mirador de la t orre contrapeso.
7.63. Plant a del conjunto de la hacienda del Santo Cristo d e
la Mata.
Fuente: “Cortij os, haciendas y lagares”, J unta de Andalucía.
265
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
En la primera de las zonas se encuentra la vivienda del casero y la almazara, de la que se co nserva
la nave del molino, que a la vez era bodega, con torre de contrapeso perforada por una interesante
escalera que da acceso a una terraza mirador, con cubierta de tejas a cuatro aguas que descansa en
arcos sobre pilastras y columnas; junto a la nav e del molino se encuentran los trojes. Al fondo de
esta primera mitad del patio está el tinao, junt o al que se ubica la habitación del velador. Por su
parte, el señorío se presenta prof undamente re novado; este ámbito, claramente separado del de
labor, está ajardinado. La vivienda, que ocupa toda la fachada, es de doble altura y cuenta con u na
sencilla portada. En su interior el elemento más llamativo es la capilla, restaurada en el año 1974 406 ,
en la que ha recibido tradicionalmente culto el Cristo de Ugena que da nombre a la hacienda. E l
fondo de este ámbito está el pajar y cerrándolo el corral.
Se encuentra incluida en el catálogo del vigente P. G.O.U. de Bormujos, co n protección parcial que
alcanza las fachadas, estructuras y espacio in terior, cubiertas y elementos singulares.
HACIENDA DE VALENCINILLA DEL HOYO
Esta hacienda se encuentra en un em plazamiento privilegiado, sobre una s uave loma muy próxima a
la Cañada Real y a la autovía Sevilla – Huelva, Portugal.
En los alrededores de la hacienda se han enc o ntrado enter ramientos y restos arqueológicos que
demuestran la remota ocupación del lugar por el cas erío. En cuanto a referencias seguras, se sabe
que el alcalde mayor de Sevilla, Diego Pardo de Deza, compró la heredad en el año 1510 al
veinticuatro Pedro Miño, por más de dos millones de maravedís, lo que evidencia el destacado
papel que tuvieron en l a propiedad de este tipo de explotaciones las oligarquías urbanas. Por
entonces estaba compuesta por vivienda, molinos de aceite y de pan, viñas, huertas y 250 aran zadas
406 GONZÁLEZ MUÑOZ, Isabel María. Ibídem, pá g. 24
7.64. Fachad a y portada de ac ceso a la hac ienda del Santo
Cristo de la Mata, con la torre contrapeso del mol ino
rematada con mirador.
7.6
5
. Patio de labor de la haciend a de Valencinilla del
Hoyo.
272
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
7.2.9.2. Patrimonio inmaterial e identidad cultural
Las celebraciones de la sociedad del pueblo de Bormujos, debid o a sus raíces culturales
fundamentalmente católicas, han girado siem pre en tor no a las fiestas que marcaba el calendario
litúrgico. Este binomio indisoluble de festividad y creencia, determinará los “sagrados” días de
descanso en los que el jornalero se permitía levantar los ojos del arado y el surco, siendo varias las
fiestas que han marcado a generaciones d e bormujeros 427 . En el imaginario colectivo del pueblo
permanecen: el 20 de diciembre (festividad de Sto . Domingo de Silos); la Navidad; la Semana Santa;
la romería del Rocío (sobre el mes de mayo); el Corpus (alrededor de junio); el 5 de agosto (día de la
Virgen de las Nieves) y el 7 de octubre (día de la Virgen del Rosario).
SANTO DOMINGO DE SILOS, PATRÓN DE BORMUJOS:
La antigua devoción al p atrón Santo Domingo de Silos era patente al decir de Pineda Novo 428 “ en la
multitud de exvotos que decoraban su sencillo altar, en las misas y cultos que se le dedicaban e
incluso, en los testamentos, no se olvidaba ”, registrándo se que en 1806, María Rodríguez
consignaba en una de las cláusulas de su testame nto que “ a S anto Domingo de Silos, Patrón de es ta
villa, se le den de mis bienes, cien reales 429 ”.
En la actualidad, se mantiene la procesión del Pa t rón por las calles céntricas de Bormujos el día de
su festividad, 20 de diciembre, con la célebr e participación del popular “Coro de Campanilleros
Santo Domingo de Silos 430 ”, fundado en el año 1924, representante de la mejor tradición
“campanillera” de Bormujos.
427 PINEDA NOVO, Daniel. Ibídem, pág. 115
428 Ibídem
429 Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla . Oficio de Bormujos. Legajo de los añ os 1801-1859.
430 Los vecinos de Bormujos reconocen la difusión que este coro de campanilleros ha realizado de su pueblo, habiendo grabado
varios discos, actuado en multitud de ciudades y ante personalidades y representantes polít icos como Jacinto Benavente o Evita
Perón, según recoge Isabel María González Muñoz en “ El Bormujos que se nos fue ”.
7.77. Los c arteles que an uncian las f iestas y celebr aciones
religiosas s e superponen en las calles de Bormujos.
7.78. Coro de Ca mpanilleros Sant o Domingo de
Silos
ataviado y formad o delante de la puerta del Ayuntami ento,
hoy calle Cam as, en la foto oficial repartida a la prensa
barcelonesa para presentar la actuac ión que hicieron en el
Pueblo Españo l de Motjuic en junio de 1 930, con motiv o de
la Exposició n de Barcelona.
273
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
HERMANDAD DEL STMO. CRISTO DE LA VERA CRUZ Y NTRA. SEÑORA DE LOS DOLORES:
Está documentada la existencia en Bormujos, el año 16 34, de la Hermandad Sacramental o del
“Santísimo”, que entonces ostentaba el título de Cofr adía de la Santa Vera Cruz y Sangre de Nuestro
Señor Jesucristo 431 . Debido a multitud de vicisitudes económ ica s y administrativas, la hermandad
desaparece en el año 19 68, volviéndose a reorgani zar en el año 1991. Actualmente realiza estación
de penitencia en la tarde noche del miércoles sa nto por las calles del casco histórico, pasándose a
denominar Antigua, Fervorosa y muy Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de
Nazarenos del Santo Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de los Dolores , con sede canónica en
la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación.
Además de la estación de penitencia que realiza en Semana Santa, organiza a lo largo del año la
Procesión de Impedidos y la del C orpus, por su condición de herma ndad Sacramental de la
parroquia. De la procesión del Corpus en Bormujos se tiene constancia ya en el siglo XVI, con un
claro carácter festivo, comportando una de las tra dic iones más señeras de la localidad, en la que se
levantaban altares efímeros en las calles, llamado s “descensos”; participando tanto las instituciones
religiosas del pueblo como las civiles y milita res 432 .
LA VIRGEN DE LAS NIEVES
Atendiendo al importante movimiento religioso que resurge en Bormujos a finales del siglo XIX, en
el año 1871 se organizó canónicame nte la Hermanda d de nu estra Señora de las Nieves, de la que,
por el inventario realizado en 1781, ya constaba la existencia en la ermita de Sa nto Domingo de
Silos de una imagen de Ntra. Sra. de las Nieves “que goza ba de gran devoción en la villa” 433 .
431 GONZÁLEZ MUÑOZ, Isabel María. Ibídem, pá g. 116
432 Ibídem. Pág. 117
433 PINEDA NOVO, Daniel. Ibídem, pág. 106
7.79. Salida pr ocesional de l Cristo de la Vera Cruz desde la
iglesia parroq uial de Nuestra Se ñora de la Encarn ación.
7.80. Procesió n Sacramental de Bormujos en el año 1953.
En la fotogr afía aparece la pri ncipal insigni a de la
Hermandad del S antísimo, el Esta ndarte Sacram ental, de
impo rtante raigamb re en el pueblo .
274
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Tras un nuevo periodo d e decadencia y cerca de cinc uenta años sin procesionar, en el a ño 2013, en
torno al día de su festividad, el 5 de agosto, la actual Asociación Parroquial de Nuestra Señora de las
Nieves de Bormujos v olvió a sacar en procesión a la Imagen, la cual conserva un interesante
patrimonio artístico en bordados y orfebrería. La misma supuso todo un éxito de aceptación por
parte de los vecinos del pueblo, siendo tradicional la celebración de verbenas al aire libre, dada la
época estival del año en la que tiene lugar.
LA VIRGEN DEL ROSARIO
En la segunda mitad del siglo XIX, con un protag oni smo importante de las mu jeres, se recuperó en
Bormujos la tradición “rosariana” y se reorganizó la antigua Hermandad del Santísimo Corazón de
Jesús y María Santísima del Rosario 434 , fundada en el año 1673. Fruto de esta reorganización, consta
en el archivo parroquial unas Reglas de la hermandad del año 189 1 435 .
Las procesiones de “Rosarios de la Aurora” conti núan hasta la primera mitad del siglo XX, contando
con un riquísimo patrimonio musical de coplas que eran cantadas por cu adrillas acompañadas de
instrumentos de campanilleros, de donde surge la tradición de Bormujos en este tipo de coros.
Actualmente, la hermandad celebra los cultos a nuales que prescriben sus reglas, así como la
procesión de la Virgen del Rosario de octubre.
HERMANDAD DEL ROCIO DE BORMUJOS
La ubicación del municipio de Bormujos, como tierra de tránsito de las hermandades rocieras de
Sevilla capital y los pueblos cercanos, como Gines, en más de dos siglos de peregrinaje en dirección
al coto de Doñana, ha marcado la devoción de e ste pueblo por la patrona de Almonte.
434 GONZÁLEZ MUÑOZ, Isabel María. Ibídem, pá g. 117
435 PINEDA NOVO, Daniel. Ibídem, pág. 84
7.81. Estampa r ecordatorio de l culto del
besamanos de la
Virgen de las Ni eves del año 1 958
7.82. Procesió n actual de la Virgen del Rosari o de
Bormujo s (año 2013).
275
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Si bien este sentir se acogía al paso por el muni cipio de la hermandad del Rocío de Gines, será en
1974 cuando u n grupo de bormujer os decidieran qu e al año siguiente, el pueblo de Bormujos
contaría con hermandad propia. Cu mpliendo dicha promesa, el día 9 de febrero de 1 975 se
bendeciría el primitivo Simpecado 436 , en trando ese año por primera vez la H ermandad de Bormujos
en el Rocío, apadrinada por Gines 437 . Desde entonces realiza su peregrinación anual, iniciándose el
miércoles anterior a Pentecostés, partiendo desde la parroquia de Nuestra Señora de la E ncarnación.
La Hermandad del Rocío de Bormujos posee capilla propia junto al número 5 de la plaza de la
Iglesia.
OTRAS CELEBRACIONES Y FIESTAS:
Bormujos celebra feria la última semana de juli o, comenzá ndose el martes con la prueba del
alumbrado y finalizando el domingo con el popular toro de fuegos artificiales.
La última semana de julio se festeja la Velá de Sa ntiago y Santa Ana, que dura tres días, en los que
los vecinos engalanan las calles y se ameniza la velada con orquestas.
En la última quincena del mes, Bormujos festeja la Cruz de mayo, concretamente en torno a la que
preside la plaza de la Cruz 438 . En ella participan distintos cole ctivos locales, como asociaciones de
vecinos y las hermandades del Rocío y la Sacramental de la parroquia.
436 A finales del año 1999, con motivo del 25 aniversario de la hermandad del Rocío de Bormujos, se bendijo el nuevo
Simpecado; cuyo primer camino lo realizó en el año 2000.
437 PINEDA NOVO, Daniel. Ibídem, págs. 118-119
438 Tanto la plaza como el elemento de la Cruz carecen de protección alguna.
7.83. Casa Her mandad de Nuestra Señora del Rocío de
Bormujos, en l a plaza de la Iglesia.
7.84. La Cruz, otr o de los
lugares de referencia para
las
celebraciones en Bormujos. El monumento no se encuentra
protegido. La Cruz data del s. XVIII, auspiciada por las misiones
populares que dieron l os hermanos j esuitas en Sevi lla.
277
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
7.3. Espartinas. Entre el abandono y el desarrollo
7.3.1. El contexto geográfico
7.3.1.A. Topografía e hipsometría
El término municipal de Espartinas, con una extensión de 2.295,9 hectáreas 439 , tiene una altitud
media sobre el nivel del mar de 130 metros, oscilando entre los 160 metros en su cota más alta y los
85 metros en la zona sur del arroyo Repudio.
La topografía del municipio está prot agonizada por el cauce del arroyo Repudio 440 , que discurre en
dirección norte – sur en el sector oriental del término, p udiéndose definir hasta tres unidades
geomorfológicas en la estructura actual del relieve:
Plataforma alta: dividida a su vez en dos subunidades. La primera, situada al oeste del arroyo del
Repudio, se caracteriza por su fisiografía fundame ntalmente llana, ligeramente inclinada hacia el
sureste, salvo en el sector más occi dental, que forma parte de la cuenca del Majalb erraque 441 . Las
zonas más altas (150 m) se sitúan en el cuadrant e delimitado por la carretera Sevilla - Huelva y el
ramal de Villanueva, y las más bajas (sobre 130 m) están al sur del núcle o urbano principal. La
segunda subunidad, que ocupa el área contigua al término municipal de Gines, e stá también
inclinada hacia el este.
439 Dato tomado de la Memoria Informativa del P. G.O.U. de Espartinas en trámite, aprobado inicialmente el 18 de diciembre de
2006. Pág. 27.
440 Este cauce nace en Salteras y cruza entre otros los térmi nos de Espartinas, Bormujos, Bollullos de la Mitación hasta su
desembocadura en el Guadalquivir, en el término municipa l de Cori a del Río, constituyendo el curso de agua de m ayor entidad de
la plataforma del Aljarafe. Su cuenca vertiente tiene una extensió n de 80 Km 2 y en época de lluvias se convierte en un importante
colector alcanzando los 200 m 3 /s en su tramo final, en avenidas or dinarias.
441 Junto con el Repudio, el arroyo Majalberraque completa la red hidrográfica del término municipal de Espartinas. Discurre
también en dirección norte – sur, al oeste del término, en el límite con los municipios de Sanlúcar la Mayor y Umbrete.
7.8
5
.
Delimitació n del término municipal de
Espartinas
dentro del fragmento territoria l seleccionad o.
Base cartográfic a: ortofoto de l año 2014 de l Instituto
Geográfico Nacio nal (IGN)
7.86.
Hipsometría del térm ino municipal de Espartinas .
278
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Plataforma baja: se trata de una unidad de transición entr e la plataforma alta y la vaguada. La
ruptura de pendiente que marca el inicio de esta plataforma baja se encuentra próxima al núcleo de
Espartinas por el oeste y a la urbanización Roal cao por el este. Las pen dientes son normalmente
muy suaves, con valores moderados q ue no superan el 7 %.
Vaguada del arroyo del Repudio: corresponde a los terrenos más bajos del término municipal (85
m). Las pendientes son prácticamente inexistentes. Quedan incluidas dentro de esta unidad las
urbanizaciones Los Maldona dos y El Retiro.
7.3.1.B. Geología
Al estar situado el término de Espartinas en el ce ntro de la plataforma del Aljarafe, zona emergida
sobre la margen derec ha del río Gualdalquivir, dent ro de una gran unidad estructural que conforma
la depresión del mencionado cauce, geológicamente se encuentra constituid a casi en su totalidad
por sedimentos neóge nos transgresivos sobre el pale ozoico del borde de la meseta. Esta plataforma
presenta un suave relieve ondulado derivado de la naturaleza margo-limosa de los sedimentos,
hecho que unido a factores naturales (intensa me teorización) y antrópicos (intenso cultivo de las
tierras) ha dado lugar a una extraordinaria escas ez de afloramientos rocosos. La unidad litológica
más representativa en Espartinas 442 es la formada por alternancia de margas arenosas y arenas, la
cual ocupa la totalidad del término a excepción de las formaciones aluviales asociadas al arroyo del
Repudio y a los limos arenosos.
Sobre dicha alternancia de margas pardas y arenas, sin una discordancia visible, se encuentran lo s
limos amarillentos, que marcan la última fase, regresiva, del Andaluciense. Son unas arenas
extremadamente finas, limos arenosos de color amar illo claro, que en ocas iones pasa al amarillo
azafranado o incluso al rojo. En Espartinas, los afloramientos de est os limos arenosos están
asociados al cauce del citado arroyo del Repu d io, disponiéndose e n pa ralelo a los depósitos
442 Observado el mapa de litología elaborado en el Estudio de Impacto Ambiental del P.G.O. U. de Espartinas, aprobado
inicialmente el 18 de diciembre de 2006, a partir del Mapa Geológico de Sevilla.
7.87.
Esquema de la litología pres ente en el tér mino
municipal d e Espartinas, elabora do por ANALITER, S.L. a
partir del mapa Geológico de Sevi lla 1:50.000)
279
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
aluviales, formando una banda e n dirección norte – sur, con una anchura variable (entre 0,1 y 1
kilómetro). También en el extremo norte del térmi no mu nicipal se observan estos mismos materiales
dispuestos en dirección noroeste – sureste.
7.3.2. El marco normativo municipal
7.3.2.1. Antecedentes de planeamiento
Normas de Ordenación Complement arias y Subsidiarias del año 1978
El primer instrumento de ordenació n urbanística del municipio de Espartinas lo configura este
documento den ominado “Normas Complementarias y Subsidiarias del Planeamiento y Delimitación
del Perímetro Urbano del Término Municipal de Espartinas”, promovido por el Ayuntamiento y
aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo (C.P.U.) de Sevilla el 7 de julio de 1978, de
acuerdo con la Ley sobre Régimen del Suelo y Orde nación Ur bana entonces vigente (Ley del Suelo
de 1975 443 ). El mismo nace con carácter subsidiario ha sta tanto se redacte un Plan G eneral de
Ordenación “ que v endrá a ser la respuesta a las necesidades reales del pue blo 444 ” , teniendo por
objeto “contrarrestar los efectos neg ativos que pudier an derivarse del proceso de urb anización y
potenciar los aspectos positivos del mismo 445 ” .
Estas Normas ya establecerán la delimitación, dent ro del suelo urbano de Espartinas, de un área que
se denominará “Casco Antiguo”, a la que define como el “núcleo matriz del pueblo, el que recog e
443 Reforma de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urb ana, del 2 de mayo de 1975 (publicada en el BOE nº 107, de 5
de mayo de 1975).
444 “Normas de Ordenación Complementarias y Subsidiarias del Planeam iento para el municipio de Espartinas, de la provincia de
Sevilla”. Documentación escrita, pág. 12.
445 Ibídem.
7.88.
Plano de “Zo nificación General ” de las
“Normas
Complement arias y Subsidiarias del Planeamie nto y
Delimitación d el Perímetro Urbano d el Término
Municipal d e Espartinas” del año 1978.
280
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
en su trazado y en sus edificaciones la historia y cultura del mismo ” 446 . Aunque dad o lo elemental
del documento que nos ocupa, éste no recoge ning una protección específica sobre el patrimonio
histórico artístico de Espartinas, al menos sí establ ece la conservación de las alineaciones y rasantes
en todos los terrenos zonificados como “Casco Antiguo”, así como unas determinaciones de altura
de la edificación, composición de fachada y cond iciones de composición tendentes a conservar el
conjunto armónico que constitu ye este área, coincidente c on el núcleo urbano histórico 447 .
446 Ibídem. Pág. 19.
447 Ibídem. Págs. 19 y 29-33.
7.
8
9.
Plano de
“Delimitación del Suelo Urbano, cas co
antiguo” de las “N ormas Compleme ntarias y
Subsidiarias del Planeami ento y Delimitac ión del
Perímetro Urbano del Término Munic ipal de Esparti nas”
de
l
a
ñ
o
1
9
7
8
.
281
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
En esta fecha, el municipio de Es partinas se en c ontraba dentro del ámbito del Plan Comarcal de
Sevilla, el cual estaba en fase de desarrollo, y que en sus directrices generales preveía para su
término municipal una utilización como zona residenc ial de “Ciudad Jardín” apoyada en la carretera
nacional Sevilla - Huelva (actual A-8 076) y en el ramal de Villanueva del Ariscal (actual SE-512),
quedando el resto del territorio de Espartinas cal ificado como “Zona rústica especial del Aljarafe”.
Las Normas del 78 se enmarcarán dentro de un criterio desarrollista cohere nte con las previsiones
del Avance del Plan Co marcal de Sevilla, contemplando previsiones de crecimiento desmesuradas
sobre la citada carretera nacional. Como dato orientativo de estas pretenciosas previsione s,
aportamos las siguientes superficies de suelo cl asificadas: mientras que el suelo urbano delimitado
en el año 1 978 tenía una superficie de 59,72 he ctáreas, el suelo urba nizable previsto por este
documento tenía una s uperficie de 706,33 hectárea s, esto es, más de once veces la superficie del
suelo urbano. Como aspecto positivo podemos consider ar la clasificación que se realiza de hasta
1.530 hectáreas de suelo no urba niza ble de protección especi al, lo que supone su preservación ante
posibles desarrollos de urbanizaciones en terrenos tan atractivos como la vaguada de los arroyos
Repudio y Majalberraque, de alto valor paisajístico y medio ambiental.
Normas Subsidiarias Municipales del año 1986
Como muestra del interés que el Ayuntamiento de Espartinas tenía por controlar e l desarrollo
urbanístico de su municipio y finalizar la vigencia del anterior instrumento, de carácter subsidiario,
entre enero y marzo de 1981, esto es, sólo tres a ños después de aquél, se redactó el Avance del que
sería el primer Planeamiento General propiamente dicho de Espartinas, las Normas Subsidiarias que
fueron aprobadas definitivamente el 26 de junio de 1986 448 . En el acto aprobatorio de las mismas, la
C.P.U. introduciría una muy significativa redu cción del suelo apto para urbanizar.
448 Estas Normas Subsidiarias de Espartinas fu eron redactadas por el Dr. arquitecto Luis Recuenco Aguado, aprobándose
inicialmente por el Ayuntamiento Pleno el 28 de diciembre de 1982.
288
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
protección de cauces 472 , además de la reserva de viarios y las protecciones correspo ndientes a los
trazados de viarios y ferrocarril.
472 Para los arroyos Repudio y Majalberraque, asignando una zona de servidumbre de 5 m de anchura y una zona de policía de
aguas de 100 m de anchura medidos horizonta lmente a partir del cauc e, de acuerdo con lo e stablecido por el Reglamento del
Dominio Público Hidráulico y el informe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
7.93. Plano de “Estructura Gener al Orgánica” de la Revisión de
las Normas S ubsidiarias de Es partinas del añ o 2000.
289
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Para la Revisión de las Normas Subsidiarias de Espartinas, el patrimonio arqueológic o se convierte
en un condicionante cultural de la ordenación. Quedarán protegidos todos los yacimientos
localizados en el municipio, actualizando la inco mpleta relación de yacimientos que recogía las
Normas Subsidiarias del 86. De esta forma, la Revisión ya contemplará los yacimientos
arqueológicos protegidos por el planeamiento general vigente 473 , si bien el término municipal no ha
sido prospectado aún con metodolog ía arqueológica, con el fin de mejorar la identificación de los
bienes muebles e inmuebles de carácter hi stórico definibles como arqueológicos.
Respecto del patrimonio arquitectónico e histórico, la Revisión expondrá en su memoria que éste
asume una importante función en la Ordenación, de stacando la gran centralidad que supone para el
municipio el monasterio de Lor eto, así como las haciendas “ que se co nstituyen en focalidades ,
límites de crecimiento, hitos, etc. ” 474 Esta atención por el patrimoni o edificado, al qu e considera
protegido “en su totalidad”, se traducirá tambié n en una am pliación del catálogo, así como una
ordenación de los niveles de pr otección más acordes con los valores de cada edificio o elemento
contemplado. De esta forma, el catálogo de la R evisión de las Normas Subsidiarias de Espartinas
aumentará al grado primero de protección la totalidad de la hacienda y conve nto de Loreto 475 e
incluirá en este nivel la torre defensiva medie val de origen cristiano denominada “Torre de
Loreto” 476 , conocida como torre Moch a, la cual n o ap arecía anteriorment e recogida de manera
473 Los yacimientos arqueológicos identificados en Espartinas, ya recogidos en la Revisión del año 2000, son: El Palancar,
Cazalla Almanzor, Villalba, Espartinas, Chamorro, La Sesenta, Finca del Villar, Hacienda de Mejina, Cortijo de l Loreto, Haciend a
de Tablante, Finca de Carrasco, Paternilla de los Judíos, Vill amayor, Mejina y Mesnada. El P.G.O.U. en trámite, aprobado
inicialmente en el 18 de diciemb re de 2006, incluirá a esta lista el yacimiento den ominado “Villanueva del Ariscal”.
474 Memoria de Ordenación de la Revisión de las Normas Subsid iarias de Espartinas aprobada definitivamente en el año 2000.
Apartado 6.4. “Condicionantes Culturales”. Pág. 59.
475 El convento de Nuestra Señora de Loreto y la hacienda de Loreto serán declara dos Bien de Interés Cultural, con la categoría
de monumento, por la Consejería de Cultura, según Decreto 278/2007, de 6 de n oviembre (publicado en el B.O.J.A. núm. 235, de
29 de noviembre de 2007).
476 Esta torre defensiva se considerará declarada BIC por enc ontrarse afectada por el Decreto de 22 de abril d e 1949, sobre
protección de los castillos e spañoles y por el que “todos los castillos de España, cualquiera que sea su estado de ruina, queda n
7.94. Plano , carátula y leyen da de yacimie ntos
arqueológicos de “Protecc ión patrimoni o arquitectónic o y
yacimi entos de interé s científico” de la Revisión de la s
Normas Subsidi arias de Espartinas del año 2000.
290
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
explícita. Asimismo incluirá ejemplos de arquite ctura vernácula no prot egidos anteriormente, las
antiguas bodegas Real y Rociera, un modelo de arqu itectura regionalista (la vivienda de la Plaza de
la Cruz, nº 20) y un esp acio concreto de interés paisajístico y valor ambiental como e s el caso del
jardín privado “Villa Saudade”, situado en la urbanización Roalcao.
La Revisión desarrollará una calificación de suelo urbano a la que denominará “casco histórico”,
que se corresponderá co n el área del núcleo central de Espartinas “ conformada históricamente hasta
principios del siglo XX y caracterizada p or su singularidad morfológica, cierta calidad urbana y
arquitectónica y el hech o de haber sido durante mucho tiem po ciudad completa y terminada ” 477 . La
intervención en la misma quedará controlada po r la ordenanza de edificación desar rollada en el
capítulo segundo del título décimo de las Normas Urbanísticas del doc umento de la Revisión, en las
que destacamos su c ontrol sobre la parcela urbanístic a, referida a la catastral, exigiéndose proyectos
unitarios sobre unidades catastrales completas (artíc ulo 10.2.3.); la limitación de la altura máxima a
dos plantas (artículo 10.2.8.1.); la regulación de los patios, como elemento estructurante
fundamental en la morfología de la trama urbana (artículo 10.2.8.3.) y la s condiciones particulares
de estética (artículo 10.2.9.).
La Revisión de las Normas Subsidiarias de Espartin as supuso un importante aumento de la superficie
de los suelos urbanos y urbanizables respecto de las Normas Subsi diarias del 86, de esta manera
cuantificó una superficie de suelo urbano de 326,60 hectáreas y clasificó co mo urbanizable un total
de 242,37 hectáreas.
bajo la protección del Estado, que impedirá toda intervención que altere su carácter y pueda provocar su derrumbamiento”.
(B.O.E. núm. 125, de 5 de mayo de 1949).
477 Memoria de Ordenación de la Revisión de las Normas Subsid iarias de Espartinas aprobada definitivamente en el año 2000.
Pág. 82.
291
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
7.3.2.2. El planeamiento vigente y la declaración de B.I.C. del Convento y Hacienda de Loreto
El municipio de Espartinas cuenta con un P.G.O.U. Adaptación Parcial a la L.O.U.A. de la Revisión
de las Normas Subsidiarias (documento estudi ado en el apartado anterior), redactado por los
Servicios Técnicos Municipales de su Ayuntamiento 478 y aproba do el 30 de julio de 2009. El mismo
actualiza y adapta a la legislación autonómica vi gente tanto la Revisión del año 20 00 como las
modificaciones y/o innovaciones que se fueron pr oduciendo en el transcurso de su vigencia 479 .
En el periodo de tiempo comprendido entre la Revi sión de las Normas Subsidiarias de Espartinas y
su Adaptación a la L.O.U.A. se produjo también un hecho trascendental en la protección de s u
patrimonio histórico, como fue la declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de
monumento, del Con vento de Nuestra Señora de Loreto y la Hacienda de Loreto, por Decreto
278/2007, de 6 de noviembre (public ado en el B. O.J.A. núm. 235, de 29 de no viembre de 2007,
págs. 79-85) 480 . El decreto reconocerá que el espacio protegido, habiend o sido objeto de una
ocupación continuada desde la época romana hasta nuestros días, ha dado lugar al de sarrollo de un
conjunto de edificaciones de diversa funcionalidad, tipología y vari edad cronológica, relacionadas
con “el control del territorio, la expl otación de los recursos naturales autóctonos y la religiosidad ”.
La relación establecida entre el origen y la natura leza de estos inmuebles y la escasa alteración que
en el medio natural circundante se ha provo cado hasta la fecha, contribuye a l a valoración
patrimonial de este enclave que ostenta adem ás un interés paisajístico muy destacado.
478 El P.G.O.U. Adaptación Parcial de Espartinas lo firma la entonces arquitecto municipal, Almudena Arias Sierra.
479 Se relacionan hasta un total de 16 modificaciones puntuales a la Revisión de las Normas Subsidiarias de Espartinas en el
periodo comprendido entre el año 2000 y el 2008, afectando pr incipal mente a cambios de uso, edificabilidad, así como referente
al Parque Empresarial y Te cnológico “El Loreto”.
480 Procedimiento incoado por la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía
mediante Resolución de 26 de junio de 2006 (publicada en el B.O.J.A. número 132, de 11 de julio de 2006).
292
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
La declaración de B.I.C. del convento y hacienda de Loreto conllevará la correspondiente
delimitación del entorno de pr otección, el cual in cluirá el espacio destinado a la tradicional
explotación agrícola allí desarrollada, pudiéndose apre ciar la unidad funcional de esta explotación,
que muestra los valores arquitectónicos más destacables estrechamente relacionados, física y
visualmente, con las zonas de cultivo 481 . Por lo que la declaración justificará valores históricos,
arquitectónicos, etnográficos, artísticos y paisajístic os para considerar este enclave geográfico y los
diversos inmuebles ubicados en él merecedor de ser B.I.C.
481 De igual forma, el modo en que se presentan la fachada y la entrada al santuario, exenta de edificaciones, mantiene el espírit u
del pensamiento franciscano en la inspiración del fundador de la orden a la que pertenece el convento, en lo referente a la
consideración de la naturaleza como fuente de espiritualidad.
7.9
5
.
Fragment o y leyenda del
Plano de
“Ámbitos de Prote cción” de la A daptación
Parcial a la .L.O.U .A. de la Revisión de las
Normas Subsidi arias de Planea miento
Municipal d e Espartinas, en el que se observ a
la delimitación del B.I.C. del convento y
hacienda de Lor eto.
293
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
El P.G.O.U. de Espartinas en vigor recogerá la citada declaración de B.I.C. y el entorno de
protección delimitado, en su criterio de adaptación a la legislación vigente 482 , manteniendo el resto
de edificios y espacios protegidos incluidos en el catálogo de la Revisión de las Normas
Subsidiarias, recogidos en el plano de orde nación OR-4A “Ámbitos de protección”.
El planeamiento general vigente clasifica el término municipal de Espartinas de la siguiente manera:
DISTRIBUCIÓN DEL TÉRMINO MUNICIPAL DE ESPARTI NAS SEGÚN CLASIFICACIÓN URBANÍSTICA DEL SUELO
CLASIFICACIÓ N CATEGORÍA SUPERFICIE (hectáreas)
SUELO URBANO CONSOLIDADO 524,32
SUELO URBANO NO CONSOLIDADO 14,10
SUELO URBANO
TOTAL 538,42
SUELO URBANIZABLE ORDENADO 108,91
SUELO URBANIZABLE SECTORIZADO 56,37
SUELO URBANIZABLE
TOTAL 165,28
SUELO NO URBANIZABLE
1.570,30
TOTAL SUPERFICIE TÉRMINO MUNICIPAL 2.274
Elaboración propia (2017)
Fuente: P.G.O.U. Adaptación Parcial de Espartinas de 2009
7.3.2.3. El fallido P.G.O.U. aprobado inicialmente en 2006
El 13 de ma yo de 2003, sólo tres años después de la aprobación de la Revisión de las Normas
Subsidiarias y en pleno crecimiento del área metropolitana de Sevilla, el Ayuntamiento de
Espartinas, conocedor del potenci al urbanístic o que suponía la situación y extensión de su
municipio, adjudicó al experto ar quitecto – urba nista Luis Recuenco Aguado la redacción de un
nuevo P.G.O.U. que se aprobaría inicialmente el 18 de dic iembre de 2006, siendo ésta la única
482 Conforme a lo establecido en el artículo 10.1.A.g ) de la L.O.U.A, el documento de adaptación parcial deberá contemplar como
ordenación estructural la regulación aplicab le a los elementos que merezcan una espe cial protección por su singular valor
arquitectónico, histórico o cultural.
7.96.
Declarac ión de Bien de Interés Cultural
del convent o de Ntra. Sra. d e Loreto y
hacienda de Lor eto; ámbito del Bien y ámbito
del entorno. Public ación en el BOJA nº 235, de
29 de novie mbre de 2007.
Tabla 7.8. Dis tribución del t érmino municipal de
Espartinas s egún la clasific ación del s uelo en
su planeami ento urbanístico vigente (P.G.O.U.
Adaptación Parc ial a la L.O.U.A.2009).
294
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
aprobación que ha obtenido. El resultado se mate rializó en un extenso y completo documento qu e,
comparándolo con el planeamiento general vig ente de Espar tinas, amplia en más de un 50 % la
superficie de suelo urbano y urbanizable de t odo el término municipal, a pesar de que el mismo
intenta justificar su “ excesiva cont ención en el dimensionamiento d el suelo urbanizable ” 483 ;
cuestión que ha sido crucial en su des dichada tramitación, todo ello sin perjuicio de otras
determinaciones que pondrem os en valor a lo largo de este apartado. Actualmente, la tramitación de
este P.G.O.U. se encuentra paralizada, no existiendo en el Consistorio de Espartinas interés para su
reactivación, habida cuenta que el docume nto, tras el planeamiento general vigente y las nuevas
circunstancias urbanísticas del momento, ha quedado obsoleto, sin perjuicio de lo cual
reconocemos que contiene determin aciones de bastante interés.
A pesar del cuestionable crecimiento qu e suponía este P.G.O.U. 484 para Espartinas, el mismo
suponía un importante salto cualitativo en cuanto a la protección del patrimonio se refi ere y también
cuantitativo en el número de elementos con los que ampliaba el catálogo de bienes protegidos del
municipio. Así, en su memoria de información enco ntraremos un esquema de la metodología
seguida para la elaboración del catálogo, que i n cluye reflexi ones innovadoras para s u momento,
tales como las referidas al “nuevo m arco conceptual del patrimonio” 485 , acogiendo la denominación
483 Memoria de ordenación del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006, apartado 7.4.4. “Cuantificación y
conclusiones”, pág. 125.
484 En el “Marco Participativo” incluido en el documento, cons tan sugerencias en las que se manifiesta que el crecimiento de
población previsto en el P.G.O.U. aprobado inicialmente en 2006 “ es preocupante y que supondrá un impacto negativo sobre el
patrimonio, medio ambiente y paisaje del municipio” . (Plataforma “Ciudadanos/as de Esparti nas”, representados por Dª. Blanca
de Rueda Santiago).
485 Este “nuevo concepto de patrimonio” tendrá su reflejo en “El marco conceptual” desarrollado en el punto 13.2 . de la memoria
de ordenación del documento, en el que se destaca como cuali dad añad ida del patrimonio cultural su capacidad y vocación
integradoras, el considerarlo como “un factor de estimulante superación democráti ca, de conse nso: tanto por su constitución (lo
natural, lo social y lo construido –tangible e intan gible-) como por su pertenencia (factor de desarrollo )”.
7.97.
Portada del P.G.O.U. de Espartinas a probado
inicialmente el 18 de d iciembre de 2 006.
295
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
de “patrimonio cultural”, la incorporación de un análisis territorial 486 , así co mo la consideración del
“patrimonio como recurso” y como “nuevo factor de desarrollo” 487 , llegando a afirmar que
“ pertenece ya al pas ado el criterio de considerar el patrim onio cultural desde el p unto de vista
económico como una carga a soportar. Actualment e ya está socialmente asumido el concept o de
considerarlo como un factor gener ador de riqueza” 488 .
Con similar predisposición nos encontramos una memoria de ordenación en la que, si bien
reconoce que “Espartinas no dispone de exce pcionales valores monument ales ”, sí posee un
“ patrimonio significativo que es preciso proteger y poner en valor” 489 . En esta memoria de
ordenación se desarrollará el esque ma metodológic o para l a protección del patrimonio anunciado
en la memoria de información. S erá en este documento donde encontraremos una de las
aportaciones que nos p arece más interesante sobr e la protección integral del patrimonio y que
transcribimos a continuación:
“El concepto de protecci ón del patrimonio es d esde luego mucho más q ue el mero inventario de los
elementos cualificados por su valor y la cautela co rrespondiente sobre la actuación en los mismos.
El Plan establece como una de las bases fundamentales para la orde nación la protección y
486 “ El espacio urbano ya no es suficiente para garantizar una corre cta interpretación del patrimonio. En este espacio no se
confronta ni siquiera se atisba la necesidad de establecer un re conocimiento integrado entre el Patrimonio Cultural y el Natura l.”
(Reflexión respecto del “territorio” incluida en la memoria de ordenación del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en
2006, pág. 195).
487 Este P.G.O.U. sostendrá que “hacer posible la sincronía entre los ámbito s de la economía y del patrimonio cultural es
impostergable. Es adecuado reconocer que d icho patrimonio se encuentra conformando la red constitutiva del desarrollo por lo
cual no se lo puede tratar aislado de la producci ón y bajo responsabilidad exclusiva de lo públi co.” (Pág. 194 de la memoria de
ordenación).
488 Memoria de información del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006. Pág. 10.
489 Ibídem. Pág. 197.
7.9
8
. Ejemplo de ficha del “Cat álogo de Bienes y Espacios
protegidos” de l P.G.O.U. de Espartinas aprobado
inicialmente en el año 2006, corresp ondiente a u na vivienda
de tipolog ía tradicional p opular que, al n o aprobarse
definitiv amente, carece actu almente de protección alg una.
296
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
valoración del Patrimonio Cultural y, en este sent ido, todo el Plan y todas sus dete rminaciones
participarán integral y consecuentem ente de este presupuesto de partida. 490 ”
Este criterio se verá reflejado en el cuerpo normativo del P.G.O.U. de Espartinas aprobado
inicialmente en 2006, instrumentalizándose tant o en las específicas “Normas de protección del
patrimonio” (título XX de las normas urbanísticas del P.G.O.U.), como en las “Ordenanzas de la
zona de casco urbano” 491 (artículos 16.40. al 16.64, ambos inclusive), en la regulación
pormenorizada de alturas (estableciendo una altura máxima de dos pla ntas en todo el “casco
urbano”), en las “condiciones de estética” 492 (artículos 12.104. al 12.123, ambos inclusive) y en el
propio catálogo arqueológico y de edificaciones. De manera puntual, estas normas también
regularían la “conservación específica del patr imonio catalogado” (art. 10.25.), los “sujetos
responsables de la prot ección del patrimonio” (art. 20.3.) o los “medios econó micos para la
protección del patrimonio” (art. 20.4.), determin ación esta última que no hemos encontrado en
ninguna de las normas urbanísticas de los otros planeamientos generales analizados.
490 Memoria de ordenación del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006. Pág. 197.
491 Con esta calificación de “casco urbano”, el P.G.O.U. que nos ocupa delimitará lo que define como “núcleo urbano originario de
Espartinas”. En el que, al consid erarlo como un tejido urbano de “cierto significado”, la ordenación pretende la preservación d e los
valores y de las tramas, controlando el proceso de sustitución del caserío, de for ma que se mantenga la relación espacio público-
espacio privado, conservando el lenguaje arq uitectónico que le es propio como imagen urbana con claros condicionante s
históricos-artísticos; sin renunciar a la mejora del medio ambi ente y el paisaje urbano, así como a la dotación d e equipamiento s
públicos y privados como base fu ndamental para la revitalización de todo el área.
492 En las “condiciones de estét ica” reguladas por las normas urbaní sticas de este P. G.O.U, destacamos por su novedad respecto
a los otros planes generales estudiados, la incidencia en la “armonización de las construcciones con su entorno” (art. 12.106.) , la
“protección de los ambientes urbanos” (art. 12.107.), la prote cción del arbolado (art. 12.122.) y la “consideración d el entorno ” (art.
12.123).
297
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Desde el punto de vista paisajístico y medioambie ntal, ademá s de mantener las protecciones de la
vaguada del Repudio (art. 18.17), del olivar 493 (art. 18.18), de los cultivos de secano (art. 18.19) y de
las “huertas tradicionales” 494 , destaca la valoración y protección que hace de las vías pecuarias y
caminos rurales (art. 19.27), desarrollando dos acer tadas propuestas concretas de intervención sobr e
el territorio: el corredor verde del arroyo del Repudio 495 y el itinerario verde de la cañada real de la s
Islas 496 (art. 6.8. “Actuaciones Estratégicas”). Para e l P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente
en el 2006, las vías pecuarias constituyen tes timonios físicos de un modo de aprovechamiento,
utilización del territorio y desarrollo económico basa do en la utilización primaria de los recursos
naturales.
En lo que respecta a las incorporaciones que este P.G.O.U. hace al catálogo de bienes protegidos,
hay que destacar la consideración de los edificios que poseen invariantes compositivas propias de la
arquitectura popular local de Espartinas, elemen tos arquitectónicos de valor relevante para la
imagen urbana o valores tipológicos merecedores de su mantenimiento. Para tales valoraciones, el
catálogo aporta un análisis de las tipologías tradicionales de núcleo de Espartinas. Todo ello
supondrá la estimable inscripción en el catálogo de veintidós edificaciones residenciales, más cuatro
de arquitectura contemporánea que no se encuen tran protegidas e n el planeamiento vigente,
además de dos bodegas (la denominada “Rafael Cast año” y la sita en la Avda. de María Regla
Jiménez, nº 182) y el yacimiento arqueológico “Villa nueva del Ariscal”. Dicho catálo go, en sintonía
con las normas urbaníst icas de protección, establ ece tres niveles de protección: integral, global y
493 La memoria de ordenación del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006 destacará el valor estético e histórico
del olivar, “ otorgándole al paisaje una singularidad especial, característica del Aljarafe sevillano ”. (Pág. 187).
494 Este P.G.O.U. destacará los valores paisajísticos y cu lturales de las denominadas “huertas tradicionales”, que proporcionan
una imagen polícroma a la que se superponen los elementos ar quitectónicos ligados a la tierra, las a cequias y la vegetación,
componiendo un “ paisaje cultural cuyos orígenes han de situarse en la época romana .” (Memoria de ordenación, pág. 185).
495 Supone una actuación en el cauce del arroyo del Repudio con los siguientes ob jetivos: la recuperación del camino histórico de
la cañada real de las Islas, la restauración ecológ ica, la articulación peatonal del te rritorio y la reforestación.
496 Procura el deslinde y adecuación natural de la vía pecuaria, acentuando su carácter de itinerario peatonal o ecuestre.
7.99.
Conjunto de viviendas, sit uadas en la Av enida
Alcaldesa Mar ía Regla Jimé nez, nº 73-75, protegidas p or
el fallido P.G.O.U. de Espartinas de 2006 pero carentes
actualme nte de protección.
304
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
calderas de aguardiente y una ataho na 511 . La población se cifraba en 14 0 vecinos, más 10 en las
casas de campo, que vivían en 100 casas. La mayo r parte de la población se dedicaba a las faenas
agrícolas.
La larga etapa, en bastantes aspectos tranquila, re stauradora y progresiva, que supuso el siglo XVIII
se cierra, ya comenzada la siguiente centuria, c on la Guerra de la Independencia frente a los
franceses. Aunque los campos de bat alla se hallaba n lejos de Espartinas, esta guerra conllevó, entre
otras consecuencias, la abolición del régimen señori al en todo el Reino decretado por las Cortes de
Cádiz, lo que supuso el fin del señorío de los Caballeros de Cabrera sobre Espartinas 512 . Comienza
así una etapa distinta, pasándose a la autonomía y gobiernos municipales . En 1834, después de la
constitución de las Junta Local, se procedió en Espartinas a la formación de la Milicia Urbana 513 .
Entre los años 1839 al 1841, se llevó a cabo en Es partinas la desamortización de Mendizábal, si bien
no fue de gran importancia debido a la poca riqueza existente 514 .
En el siglo XIX el núcleo de Espartinas ya se ha llaba suficientemente consolidado en las irregulares
vías que configuran su trama original, compuesta por seis calles: Real, de la Iglesia, Almojón, del
Pozo, Candón y Carnicería. Este núcleo se mantendr ía prácticamente inalterable hasta entrado el
siglo XX.
511 La atahona y una de las calderas de aguardiente pertenecían al c onvento de Nuestra Señora de los Remedios, de la orden de
los carmelitas descalzo s de Sevilla.
512 El último señor de la villa documentado fue don Diego Miguel Mohedano Caballero, veinticuatro de Córdoba, regidor perpetuo
de Écija y vecino de Osuna.
513 El objetivo fundamental de las Milicias Urbanas era mant ener el orden público en un momento especialmente agitado,
poniendo coto a unos movimientos populares qu e debían limitarse a expresar el rechazo a la invasión francesa.
514 En la villa só lo hubo un convento suprimido. Realment e se trataba de la hacienda de Nuestra Señora de los Remedios,
perteneciente al convento carmelita descalzo del mismo nombre existente en Triana (Sevilla), cuya advocación daría nombre al
sevillano barrio de los Remedios. Según el real decreto de 2 de septiembre de 1841, pasa a ser propiedad del Estado español,
siendo posteriormente enajenada y comprada por don Pedro García de Leaníz.
7.10
3
.
Levantamie nto topográfico d el término munic ipal de
Espartinas real izados por el Instituto Geográfic o y
Estadístico e n el año 1873.
305
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
7.104.
Levantamie nto topográfico d el término munic ipal de
Espartinas real izados por el Instituto Geográfic o Nacional,
fechado en e l año 1870.
306
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
7.3.5. Dinámica de asentamiento
Hasta la primera mitad del siglo XX, el núcleo poblaci onal de Espartinas se reducía a la zona central
comprendida en torno a la calle Real y travesía de la carretera Sevilla-Huelva (actual avenida María
Regla Jiménez). En dicha calle se encontraban los vecinos más destacados del municipio, así como
la iglesia parroquial con el reloj público municipal 515 , el local alquilado como sede de las Casa s
Capitulares y el juzgado y casa escuelas de niños 516 . En 1926 se llevó a cabo en es ta calle la
construcción de la fuente pública que aún hoy día se conserva y la Plaza de la Cruz (inaugurada a
principios de los años veinte del pasado siglo). En ella se situaría también la primera sede en
propiedad destinada a Casa Consistorial (año 1964), la farmacia, el esta nco, el casino, la primera
entidad bancaria (Caja Rural) y es tablecimientos comerciales. Otras calles que conformaban este
núcleo original de Espartinas era la denominada de l Pozo, debido a que en la misma se encontraba
el pozo que abastecía de agua a la población y la ca lle de la Iglesia, denominada así por encontrarse
en ella tal edificio, que partía de la ca lle Real haci a el sur, para concluir en la finca El Prado.
En esta finca de El Prado, a mediados del siglo XX y a nte un problema acuciante de escasez de
viviendas, tanto para la población de Espartinas como para los funcionarios municipales, que
frenaba el desarrollo del pueblo, se decidió la c onstrucción de viviendas de tipo social y edificios
destinados a funcionarios, maestros y casa cuartel de la Guardia Civil; aún hoy en día, se conservan
algunas de las viviendas construidas a tal efecto, de u na sola planta de altura 517 . Junto a ellas y en
515 El reloj se hallaba situado en la torre de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, teniéndose not icias, desde principios del sigl o
XX, de las continuas reparaciones efectuadas en él.
516 FUENTES RUIZ, Alberto y otros. “Espartinas. Historia, arte y religiosidad popular” . Ed. Ayuntamiento de Espartinas (Sevilla),
2006. Pág 187.
517 En el archivo municipal de Espartinas se conser va la documentación del expediente abierto sobre la utilización d e la finca El
Prado, desde 1955 hasta 1975. De los 121 solares en los que se dividi ó la parcela para la construcción de viviendas e industria s
de 148 m 2 cada una (ocho metros de fachada por dieciocho y medi o de la rgo), se reservaron once solares para futuras
construcciones de viviendas con destinos a funcionarios municipal es, sesenta solares para la Cooperativa Local y los cincuenta
7.10
5
-
106.
Levantami ento (en dos planos) del núc leo
poblacional de Espartinas re alizado por el Ins tituto
Geográfico y Es tadístico en e l año 1906.
307
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
esta misma época se llevaría a cabo la constru cción del Grupo Esc olar Joaquín Benjumea. Con la
creación de este centro escolar, se produjo un cr ecimiento urbanístico alreded or del mismo con el
trazado de dos calles: la actual Maestro Nacional Curro Iñigo y la prolongación de la calle General
Mola, antiguo camino de Bollullos.
Será en la segunda mitad d el siglo XX cuando comience la expa nsión del núcleo poblacional de
Espartinas de manera longitudinal a lo largo de su eje fundamental, la ca rretera Sevilla-Huelva. De
este periodo, que compr ende hasta la década de los setenta del pasado siglo, podem os advertir un
crecimiento moderado significado en la trama ur bana mediante gru pos de viviendas adosadas
ordenadas regularmente sobre la continuación del antiguo viario, con preferencia al borde sur del
citado eje (calle Alcalde Manuel Mora, plaza Ant onio Leal Castaño, Avda. Federico Leal Castaño,
calle María Auxiliadora, calle Santa Ana,…). La haci enda de los Remedios, que supuso un límite en
el borde este del núcleo, conllevó que el crecimie nto longitudinal se desarrollara en dirección oeste.
Paralelamente hay que citar la proliferación de ur banizaciones a lo largo del término municipal que
se desarrollaron en esta segunda mitad del siglo XX; las primeras de ellas serán: el Jardín (1968),
situada en la carretera de Villanueva del Ariscal, dando inicio al proceso de urbanización de este
sector, Monte Alto (1969), el Retiro (1970), situada en la vaguada del Repudio, cerca na a las ruinas
de Villalvilla. La década de los setenta es una continuación de este pr oceso con urbanizaciones
como el Pulido y Montar az (1971), Nuestra Señor a del Rocío (1974) y Nuestra Señora del Loreto
(1975), que potencian el eje de crecimie nto hacia Villanueva del Ariscal.
Aprobada la Delimitación del Perímetro Urbano del T érmino Municipal de Espartinas en 19 78, el
municipio continuó con el proces o de expansión de urba nizaciones con los planes parciales de
Montemar (1980), Paternilla (1981), El Capricho ( 1981) y El Monasterio ( 1981). Con la aprobación
restantes se destinaron a la vent a, formando grupos, que se realizar ía mediante subasta pública, al alza, con la condición de q ue
se construyeran viviendas en un periodo de do s años y su destino se mantuviese durante los treinta años siguientes, en caso
contrario revertirían de nuevo al patrimonio municipal.
7.107.
Vivien das con fachada a la travesía de la carretera
Sevilla – Huelv a (actual Aveni da Alcaldesa María Re gla
Jiménez) , correspondien tes al núcle o poblacional original de
Espartinas.
7.108. Desarr ollos de urbaniz aciones al nor este del núc leo
originario, en la últ ima década del siglo XX.
308
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
de las Normas Subsidiarias de 1986 Espartinas experimenta un nuevo crecimiento, materializado
por el desarrollo del núcleo hacia el sur y por una mejora en las dotaciones y equ ipamientos
urbanos. En el territorio se cons ol idan urbanizaciones como Villa Montesinos, en la carretera
nacional antes de cruzar el Repudio, ocupando la vaguada cerca del arroyo; y algunas haciendas
inician la urbanización de parte de sus propiedades, como oc urre con la hacienda de Mejina y l a
urbanización de los Barreros.
En los años noventa del pasado siglo se producirán desarrollos urbanísticos co ncretos que irán, por
una parte, colmatando los vacíos urbanos existente s al sur del núcleo histórico y, por otro lado,
ampliando las urbanizaciones externas del mismo, prin cipalmente las de El Retiro y El Loreto. Pero
será en los últimos años de la déca da de los nov enta y sobre todo a partir de la aprobación de las
Normas Subsidiarias de Planeamiento Mu nicipal de Espartinas del año 2000, cuando asistamos a la
mayor expansión urbanística del suelo urbano del municipio, cuya superficie prácticamente se
duplicará en a penas di ez años. Este desarrollo se ubicará al sur del núcleo central, por donde
proseguirá la expansión ya iniciada en las dé cadas anteriores, apoyándose en la carretera de
Umbrete, al suroeste, así como en el ramal de Villanueva del Ariscal, al noroeste del núcleo
originario. También en esta época se ampliará la urbanización el Retiro, incorporando nuevos
terrenos al este de la urbanización. La conurbaci ón con Villanueva del Ariscal será ya un hecho,
merced a urbanizaciones como paraíso del Jardín, sirviendo el propio término mun icipal para la
expansión de Villanueva con urbani zaciones como el Martillo y Majuelo o el Señorío, apoyadas en
el cordel del Patrocinio. Este mismo fenómeno se repite en la carretera de Umbrete, con un
importante crecimiento formado por la urbanización Vi rgen del Loreto y el Monasterio. La tipología
mayoritaria desarrollada en esta expansión del su elo urbano de Espartinas será la de viviend a
unifamiliar en baja densidad (tipologías aislada y pareada).
El fallido P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicia lmente en el año 2006 y la crisis inmobiliaria
desencadenada a finales de la primera década del presente siglo frenó este crecimiento del núcleo
poblacional de Espartinas, cuyos últimos desarrollos procuran ocupar los vacíos existentes entre las
distintas urbanizaciones, preferentemente al norte del eje central que sigue suponien do la antigua 7.11 0.
Vivien das de promoción municipal en Espartinas,
primera décad a del siglo XXI
7.109.
Crecimient o en baja de nsidad en el en trono de la
carretera a Umbre te, a principios de l siglo XXI
309
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
carretera nacional Sevilla-Huelva, en la zona del ramal de Villanueva del Ariscal y al este del
término municipal, en su límite con el de Gines.
Recientemente se está desarrollando el sector de suelo urbanizable ordenado con uso terciario
denominado “Pétalo” que, situado al sureste de Es partinas, ocupa un área de oportuni dad del Plan
de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla 518 , el cual engloba también
terrenos de los municipios colindant es: Gines y Bo rmujos. Se da la paradoja qu e dicha área de
oportunidad, siendo promovida inicialmente por el mu nicipio de Espartinas, se ha visto
materializada con anterioridad en los otros dos muni cipios partícipes de la misma, con desarroll os
urbanísticos de uso terciario en torno a la haci enda de Marchalomar, don de coinciden los tres
términos municipales, a los pies de la autovía A-49 de Sevilla a Huelva - Portugal.
518 E12. “El Pétalo”, de carácter empresarial y que abarca terrenos de los términos municipales de Gines, Bormujos y Espartinas.
7.111.
Vista d el área de oport unidad “Pétalo
”
correspondien te al término mu nicipal de Esp artinas:
terrenos que c omprenden desde Gi nes (naves de us o
terciario e ind ustrial en pr imer plano de l a imagen) y el
núcleo resid encial de Espar tinas, al f ondo.
310
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
ANÁLISIS GRÁFICO DE LA EVOLUCIÓN DEL SUELO
URBANO DE ESPARTINAS:
La secuencia que se presenta en es tas páginas se ha
realizado utilizando las ortofotos de los años 1956,
1977, 1984, 1997, 2000 y 2007 de la Red de
Información Ambiental de Andalucía (REDIAM) así
como la del año 2014 del Instituto Geográfico
Nacional (IGN), sobre las que se han dibujad o los
parcelarios de inmuebles de naturaleza urbana
correspondientes a cada imagen, descargados de la
Sede electrónica del Catastro.
(Elaboración propia).
1956
1977
1984
311
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
1997
2000
2007
2014
312
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
7.3.6. El contexto infraestructural
La red viaria con la que se estructura Espartinas es la siguiente: la autovía A-49 (Sevilla – Huelva,
Portugal), que cruza su término municipal por el sur; la carretera A-8076 (Sevilla – Huelva), eje
estructurante de las áreas urbanas de Espartinas, que discurre de este a oeste; la carretera A-8075
(Ramal de Villanueva), que va desde Espartinas hasta Olivares, pasando por Villanueva del Ariscal;
la carretera A-8059 (Ramal de Umbrete), que enlaza al sur con la A-474 en Bollullos de la Mitación,
más la red viaria municipal.
El término municipal de Espartinas es atravesado por dos vías pecuarias, sin q ue ninguna de ellas se
dirija hacia el núcleo principal. El trazado de las mismas es perpendicular, produ ciéndose su
intersección entre las urbanizaciones de El Retiro y Villa Europa:
- Cañada Real de las Islas : de una anchura legal de 75,22 m . Su dirección es de norte a sur y su
recorrido dentro del término es de unos 4.200 m. Pr ocede del norte de la provincia y línea divisoria
de los términos municipales de Salteras y Vale ncina d e la Concepción, penetrando en el de
Espartinas por tierras de Villalvilla, recorre unos ci en metros unida al arroyo Repudio, siguiendo
dirección sur hasta el término de Bormujos por donde contin úa.
– Cordel del patrocinio o Camino de Sevilla : de una anchura legal de 37,61 m. Su dirección es de
oeste a este y su recorrido aproximado dentro de l término municipal es de unos 4.600 m. Procede
de Villanueva del Ariscal y sale con dirección este para llegar a Gines por donde continúa hacia
Sevilla.
Respecto del abastecimiento de agua, Espartinas es abastecida por la Cuenca Hidrográfica del
Guadalquivir 519 . El tratamiento del ag ua potable se realiz a en la E.T.A.P. situada en el término
municipal de Salteras, desde donde es impulsada para llegar a los depósitos de regulación ubicados
519 El sistema de explotación al que pertenece Espartinas es el SER nº 13, compuesto por los embalses de Aracena, Zufre,
Minilla Gergal, Cala y Melonares, junto al embalse del Pintado que, aunque no pertenece al sistema, se encuentra interconectado
con él.
7.11
2
.
Red viar ia en la que se integra la infr aestructura de
comuni cacione s del térm ino munici pal de Espa rtinas y su
relación con la capital de Sevilla .
7.11
3
.
Esquema v iario principal del término municipal de
Espartinas.
313
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
en instalaciones de cabecera. El depósito de Espar tinas se abastece medi ante una de las tres líneas
de transporte comarcal que trabajan por gravedad . Se trata de un dep ósito de regulación de 6.000
m 3 situado en la cota 153,80. Existen otros dos de pósitos de regulación más en el municipio sin
servicio en la actualidad. Dichas competencias las ejerce la Mancomunidad (ALJARAFESA), que
afronta los problemas coordinados en el ámbito comarcal.
La red de saneamiento y los sistemas de de puración no presentan grandes deficiencias 520 . En general
podemos decir que n o hay vertidos incontrolados en ninguna de las áreas urbanas de Espartinas.
Éstos se realizan al emisario principal que discurre por el valle del Repudio hasta llegar a la planta
de depuración situada en el término municipal d e Palomares del Río, que resuelve el vertido de la
cuenca del río Guadalquivir.
El suministro de energía eléctrica lo realiza la em presa Endesa de Electricidad. El servicio cubre la
totalidad del término municipal, con distribución en media y baja tensión en los núcleo s urbanos.
7.3.7. El contexto productivo
En Espartinas, los procesos territoriales qu e amenazan al sector agrario no se han ge neralizado y,
aunque existen muchas zonas de ur banización reci ente, domina el paisaje agrario de olivar, que
ocupa más del 50 % de su superficie y la población em pleada en el sector sigue siendo significativa
(7,5 %), así como las rentas ganaderas 521 . No obstante, la desigual puja entre agricultura y
urbanización por el uso del suel o hace apreciar un descenso progresivo de las superficies dedicadas
a la agricultura. Asimis mo se percibe una redu cción del tamaño de las unidades cultivables, así
como de la mecanización; la reducción consi derable del número de cosechadoras y de otr as
maquinarias en el munici pio de Espartinas responde al cambi o en el tipo de cultivo experimentad o
en la provincia como respuesta a las políticas de subvenciones y de ayudas de los organismos
520 Memoria de Información del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006. Pág. 30.
521 Anuario Estadístico de Andalucía de la provincia de Sevilla. Diputación de Sevilla, año 2013.
7.114.
Planta de trans ferencia, para el tratamie nto de
residuos, ubica da en el término municipal de Esp artinas,
en el paraje d e El Quemado, a la que se ac cede por la
Cañada Real de l as Islas.
320
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
No obstante, al considerar una s erie de componente s paisajísticos determinantes en la distinción de
unidades de paisaje en el término municipal de Espartinas, puede estable cerse una caracterización
de los paisajes más detallada y donde las diferenc ias internas destacan dentro de esa relativa
homogeneidad a la que se ha aludido. De esta forma, en Espartinas se han definido un total de cinco
unidades físico-ambientales según sus componentes paisajísticos, siendo éstas: plataforma del
Aljarafe, vaguada del arroyo Repudi o, cauces y ri beras, zonas urbanas compactas y z onas urbanas
abiertas.
Unidades físico-ambientales. Recursos naturales:
Estas unidades, al cont ener componentes paisa jísticos semejantes (componentes físicos, bióticos,
antrópicos, visuales, singularidad, fragilidad y visibilidad), engloban áreas que ofrecen una
percepción similar, lo que permite diferenc iarlas de otras situadas en el entorno.
1. Plataforma del Aljarafes:
Es la gran unidad geomorfológica de orden c omarcal en la q ue se integra el municipio, por lo qu e
resulta sin duda dominante en el paisaje. El tipo de paisaje puede considerarse panor ámico, ya que
predominan los elementos horizontale s, las pendientes suaves, inferiores al 7 %, siendo la fisiografía
prácticamente llana. No existen formaciones vegetal es naturales y son los componentes antrópicos
7.119.
Visión del municipi o de Espartinas, c on el núcleo
poblacional al fondo de l a imagen.
321
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
los que la caracterizan. Ocupa todos los terrenos de olivar excepto los que correspo ndientes a las
laderas de la vaguada de l Repudio, extendiéndos e a ambos márgenes de dicha vaguada, así como
una zona situada en el sector más occidental d e l término, delimitada al este por el camino de
Villanueva, la carretera Sevilla-Huelva y el ramal de Umbrete, donde predomin an pequeñas parcelas
destinadas a cultivos leñosos y herbáceos en secano y regadío, con zonas de huertas y
urbanizaciones y edificaciones dispersas.
En esta última zona cabe destacar la zona de huerta s que se sitúa al noroeste del municipio y que se
caracteriza por ofrecer un mosaico polícromo y un c onjunto de elementos constructivos ligados a la
actividad agrícola de gran valor cultural. Respecto de la zona de olivar de la plataforma, su
componente paisajístico más relevante su la gr an extensión, que se valora como singular.
2. Vaguada arroyo Repudio:
Esta unidad, que aglutina las unid ades geomorfoló gicas de la plataforma baja y la vaguada
propiamente dicha, divide la plataforma del Aljara fe en dos partes y rompe la monotonía del relieve
llano característico de la comarca, introduciendo los desniveles más pronunciados del término
(pasando de 130 a 85 m de altitud), aunque las pendien tes no superan el 7 %. La red de drenaje que
confluye en el arroyo Repudio está formada por surcos y regueros sin mayor significación
paisajística. El uso dominante es el olivar, apar eciendo de m anera secundaria herbáceos en secano
junto a la A-472 (carretera Sevilla-Huelva).
Esta unidad es la que rev iste mayor interés desde el punto exclusivamente paisajístico, al suponer un
auténtico referente del territorio municipal, por su singularidad (dentro de la gran unidad
geomorfológica de la plataforma del Aljarafe) y por su extensión, dominando to do el sector este del
término. Actúa además como un amplio corredor vi sual, fomentado por la existencia de focos de
concentración de observadores (A-49, A-472 y el propio núcleo urbano).
3. Cauces y riberas:
La red de drenaje con funcionamiento continuo del término municipal de Espartinas está constituida
por los arroyos Repudi o y Majalberraque y los incipi entes niveles de terraza asociados al primero.
7.120.
Parcela de cultivo leños o en el tér mino municipa l de
Espartinas, per teneciente a la unidad de pl ataforma del
Aljarafe, en la que se identi fican pequeñas parcelas con
edificacion es dispersas .
7.121. Arroy o Majalberraque, qu e discurre al oes te del
término municip al de Espartinas. Se trata de un cauce de
escorrentía na tural, ligado al c ual se encue ntran algunas
edificacion es de uso may oritariamente res idencial.
322
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Las riberas, cuando existen, pues normalmente los cultivos se aproximan al borde del cauce, son
muy estrechas. Las formaciones vegetales asocia das a estas áreas puntuales paisajísticas más
interesantes están ubicadas en las márgenes del c a uce del arroyo Repudio que se encuentra entre l a
carretera A-472 y la vía pecuaria cordel del Patrocinio.
Esta unidad obtiene el v alor más elevado de calidad paisajística al tratars e de la única zona del
término que conserva valores naturales destacabl e s, con presencia de fauna y vegetación original
(que puede aumentar en calidad, diversidad y gra do de desarrollo con la re ciente eliminación de los
vertidos al cauce) y cuya capacidad de absorción de impactos es baja, al constituir un ecosistema de
cuyo equilibrio dependen otros ecosistemas agrarios vecinos.
4. Zona urbana compacta :
Esta unidad hace referencia al núcleo urbano his t órico y a los ensanch es que se han construido en
las últimas décadas. Aglutina, por tanto, el tejido tradicional y los nuevos desarrollos que forman un
continuo más o menos compacto. Se asienta sobre la plataforma y su crecimiento, restringido hasta
hace muy poco, ha mantenido, co n buen criterio, ciertas cautelas tipológicas en relación, por
ejemplo, a las alturas y materiales adoptados.
El núcleo urbano de Espartinas presenta una alta calidad paisajística, estructurándos e en base a una
planta clásica con las edificaciones despuntando en el manto de olivar que lo circunda y cuya
estética sigue la línea de un pueblo tradicional de la comarca.
5. Zonas urbanas abiertas :
Bajo esta denominación se quiere incluir las urbanizacio nes que no forman un tejido urbano
continuo, estando rodea das mayoritariamente de su elos agrícolas y formando núcleos relativamente
independientes. Están ubicadas mayoritariamente s obre la plataforma, aunque también las hay en la
vaguada del repudio (los Maldonados y El Retiro).
7.122. Ima gen de zona ur bana compac ta de Espartinas , en
el entorno de la Avenida Alcaldesa María Reg la Jiménez,
crecimien to inicial del núcleo urba no.
7.1
2
3
.
Ejempl o de zona urba na abierta (urb anización El
Retiro) en Espartinas.
323
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Estas urbanizaciones carecen en general de singul aridades res eñables, obteniendo un menor interés
paisajístico.
Análisis visual del territorio. Vist as y alzados urbanos de interés:
Si el paisaje debe considerarse como el territori o observado, la visibilid ad viene a establecer las
condiciones en las que se establece esa obs erv ación, esto es, el nivel de apreciación de un
determinado espacio. En este sentido, resulta de interés fundamental la identificación de los puntos
de observaci ón, que pueden ser dinámicos o estáticos. Entre los elementos dinámicos de
observación más importantes del territorio de Espar tinas, está la carretera Sevilla-Huelva, auténtica
columna vertebral del municipio y única vía de acce so al núcleo principal. Desde este eje es posible
tener una panorámica bastante completa de las distintas unidades de paisaje presentes en el
municipio: desde las fincas de olivar que dominan la plataforma a la propia vaguada del arroyo
Repudio, pasando por las distintas urbanizaciones que salpican el territorio y el mismo núcleo
tradicional, en el que la carretera tiene carácter de travesía. A lo largo de su recorrido es posible
distinguir ciertos puntos que, por s u propia altura, ofrecen panorámicas más amplias; este es el caso
del entorno del colegio Europa y de la urbanización Cerro Alto.
Respecto de los elementos de observación estáticos , Espartinas no cuenta con ningún observatorio
ni mirador natural establecido. No obstante, existen ciertos lugares de concentración de
observadores en varios puntos del borde urbano e in cluso zonas distantes del mismo, como es el
caso del área de la hacienda y convento de El Loreto y del área terciaria de El Espartal.
Por su parte, los espacios urban os, donde la visión es m ucho más cerrada y el paisaje más
totalizador, con más elementos diferenciadores, se pr esentan aspectos diferentes. En este sentido,
una de las primeras impresiones que los visitantes tienen de la localidad se forma a su llegada, de
ahí la importancia de incorporar a esa red de elementos el concepto histórico de “puertas de la
ciudad”, como fondos escénicos donde priman lo s perfiles del puebl o. Para ello, volvemos a
referirnos a la carretera Sevilla-Huelva (A-472), a la que asociamos las principales puertas de la
7.1
2
4.
Carretera A
–
472 Sev illa
–
Huelva, a la que
asociamos l as principales “puertas de ac ceso” al munic ipio
de Espartin as.
324
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
ciudad de Espartinas. La llegada a Espartinas por e l este de la A-472, des de Gines, está marcada por
el relieve ondulado de este sector que, junto con el trazado por la propia carretera, determina dos
puntos básicos en la aproximación al núcleo:
- La rotonda de acceso a la urbanización Cerro A lto: se trata de un punt o elevado desde el que es
posible divisar el flanco oriental de Espartinas , una de las caras que más transformaciones h a
experimentado; las nuevas urbanizaciones (consolidad as o en construcción) dominan el paisaje.
- Más adelante, la A-472 describe una curva su ave hacia la izquierda, pasada la cual surge una
nueva imagen del pueblo, siendo posi ble ya distinguir el pueblo tradicional.
La llegada a Espartinas por el oeste se caracteriza por la suavidad del terreno en este margen y el
trazado rectilíneo de la carretera, lo que permite distinguir al pueblo desde una mayor distancia que
en su aproximación por el este. Las intervenciones en materia de jardinería y acondicionamiento de
áreas libres que se han realizado en esta zona tienen como resultado una transición suave entre las
zonas rurales, las urbanizaciones y el propio pue blo . Lo anterior resulta importante si se tiene en
cuenta que en esta área se localiza el centro terciario El Espartal, que concentra a un número
creciente de observadores potenciales.
Impacto visual. Lugares de necesari a restauración o revitalización:
Como se ha visto en el apartado anterior, la vaguada del arroyo Repudi o constituye la zona de
mayor interés paisajístico de Espartinas, por su si ngularidad, s uponiendo un auténtico referente del
territorio municipal y por su extensi ón; siendo a su vez la unidad más frágil, en lo que se refiere a su
adaptación a los posibles cambios que puedan pr oducirse por acciones transformadora s que sobre
su paisaje se efectúen, a lo cual contribuye la presencia de infraestructuras que permiten su
accesibilidad, su escaso relieve, así como la presencia de agua y de vegetación de ribera. Se trata
por tanto de un área de interés donde se puede llevar a cabo investigaciones o proyectos técnicos de
tipo ecológico, faunístico, botánico, etc. Se pued e establecer también como elemento didáctico,
para llevar a cabo actividades de educación ambiental, pues posee gran valor para atraer al visitante,
convirtiéndose en motor del desarrollo de ac tividades de ocio de la naturaleza.
7.1
2
5
.
Área de Re creo Repudio, don de se encuentra la
escuela mun icipal de equ itación de E spartinas.
325
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
Para ello sería precisa la restauración y posterio r conservación del cauce del arr oyo Repudio, así
como el mantenimiento de su vegetación, lo que disminuiría la erosión de las márgenes. La
ejecución de un corred or verde ligado al Repudio y a la cañada real de las Islas, fomentando las
actividades de educación ambiental que tengan como escenario el arroyo, crearía conciencia
ambiental para fomentar la conservación de estos espacios naturales.
Respecto de la unidad de olivar, que se extiende a lo largo de las franjas central y oriental del
término municipal de Espartinas ocupando la mayo r parte de s u suelo no urbani zable, su valor
estético en indudable, ya que la pres encia de este olivar histórico otorga al paisaje una singularidad
especial, característica del Aljarafe sevillano, siendo su componente pai sajístico más relevante la
gran extensión de olivar, que se valora como singul ar. Dentro de esta valoración, las haciendas de
olivar que aún no se encuentran dentro de las zonas urbanas se posi cionan como elementos
significativos del paisaje.
Las huertas tradicionales también constituyen un pa isaje a valorar por los siguientes aspectos: l a
existencia de un mosaico de cultivos proporciona una imagen polícroma que se ve favorecida por el
predominio del estrato arbóreo. Naranjos, limone ros, almendros, ciruelos, membrillos, etc.
configuran una imagen de gran calidad especialme nte durante la floración, a la que se suman los
valores culturales que le aportan los elementos et nológicos ligados a la tierra. Al efecto de los
propios cultivos han de superponerse la peculiar estructura de la pr opiedad del suelo, con parcelas
muy pequeñas gestionadas a escala familiar, como fo rma de autoabastecimiento y, cada vez más, de
ocio. A su vez, estas huertas constituyen puntos de concentración de diversidad de cultivos; en el
marco municipal de Espartinas, en e l que predominan las grandes áreas de olivar, la existencia de
otros cultivos arbóreos y herbáceos supone un valor importante, al proporcionar diferentes zonas de
refugio y hábitat. Paralelamente, la forma de explotación de estas huertas dista mucho d e los
sistemas intensivos, presentando muchos rasgos de la agricultura ecológica.
Por lo que respecta al núcleo urbano, entre lo s elementos que hoy por hoy más distorsionan el
paisaje se encuentra la abunda nte cartelería y elemen tos publicitarios en la zona de a proximación al
7.126-127. Arr oyo Repudio y tr abajos en el corred or verde que
la ordenac ión urbanístic a establece li gado al mismo, asociado
también a la cañada real de las Islas, que discurre par alelo en
un tramo de su cauce en el término mun icipal de Espartinas .
326
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
pueblo. La presencia p untual de fachadas de colo res discordantes con el entorno y ajenos a los
empleados tradicionalmente en la edificación local es apreciable tanto en el núcleo principal
(urbanizaciones anejas) como fuera del mism o. Existe una importante red de caminos qu e
comunican el núcleo d e Espartinas con las distinta s fincas, arroyos, vías pecuarias, urbanizaciones y
otros municipios. Se podrían establ ecer rutas pa ra paseos a caballo, senderismo o recorridos e n
bicicleta, por poner algunos ejem plos, aprovechando la re d de caminos y vías pecuarias existentes ,
acondicionándolos para hacerlos accesibl es para su uso por la población.
7.3.9. El contexto patrimonial
7.3.9.1 Referentes históricos y patrimonio material
La peculiar conformación histórica de Es partinas , en cuyo término mu nicipal se congregó un
elevado número de villas o aldeas, dará lugar a un patrimonio material constituido por numerosos
yacimientos arqueológicos, diseminados por el territo rio, al que se unen las haciendas o restos de
las mismas que se cons ervan, igualmente repartid as por el término, junto a aquellas otras que se
integran en la trama urbana del núcleo poblaciona l. Espartinas cuenta además con la declaración de
Bien de Interés Cultural del convento y hacienda de Nuest ra Señora de Loreto, que incluye la
denominada torre Moch a, edificació n de la segunda mitad del siglo XIII, pero con restos en el
7.1
2
8
.
Paisaj e de tierra calma, c on
olivares al f ondo,
perteneciente al municipio de Espartinas, fu era de su
núcleo pobl acional, al que se conec ta por la red de
caminos ex istente en el t erritorio.
327
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
basamento romanos y ár abes, que por su importanci a histórica, artística y cultural, proyectará la
trascendencia del patrimonio histórico del municipio.
BIENES ARQUEOLÓGIC OS
El vigente planeamiento urbanístico de Es partinas 529 relaciona un total de quince yacimientos
arqueológicos en el término municipal a los qu e establece su correspon diente protección; a éstos
hay que añadir un yacimiento más, denominado “V illanueva del Ariscal”, recogido en el catálogo
del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.
EL PALANCAR CAZALLA ALMANZOR
CÓDIGO BIEN 410400001 CÓDIGO BIEN 410400002
LOCALIZACI ÓN Próximo a la autovía A-49 Sevilla-
Huelva, Portugal.
LOCALIZACI ÓN Cerro de La Cam pana
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
Romana Asentamiento Edad Antigua
Romana y Medieval Asentamiento
Edad Antigua y Media
VILLALBA ESPARTINAS
CÓDIGO BIEN 410400003 CÓDIGO BIEN 410400004
LOCALIZACI ÓN Camino de Villanueva del Ariscal
(Cordel del Patrocinio).
LOCALIZACI ÓN Calle Capitán C ortés.
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
Romana y Medieval Asentamiento Edad Antigua y Media
Prerromana y Romana
Asentamiento
Edad Antigua
Elaboración propia (2017)
FUENTES: Catálogo del I.A.P.H, de la Consejería de Cultura y Catálo go del P.G.O.U. de Espartinas
529 El planeamiento general vigente en Espartinas está conformado por el P.G.O.U. Adaptación Parcial a la L.O.U.A. de la
Revisión de las Normas Subsidiarias aprobado el 30 de julio de 2009.
328
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
CHAMORRO LAS SESENTA
CÓDIGO BIEN 410400005 CÓDIGO BIEN 410400006
LOCALIZACI ÓN Avda. de Huelva LOCALIZACI ÓN Al sur de Espartinas
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
Romana Villa Edad Antigua
Romana Necrópolis Edad Antigua
FINCA DEL VILLAR HACIENDA DE MEJINA
CÓDIGO BIEN 410400007 CÓDIGO BIEN 410400008
LOCALIZACI ÓN Próximo a la autovía A-49 Sevilla-
Huelva, Portugal.
LOCALIZACI ÓN Camino de Coria del Río (hacie nda de
Mejina).
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
Romana Villa Edad Antigua
Romana y Medieval Asentamiento
Edad Antigua y Media
CORTIJO DE EL LORETO HACIENDA DE TABLANTE
CÓDIGO BIEN 410400009 CÓDIGO BIEN 410400010
LOCALIZACI ÓN A-472, a 2,5 Km. de Espartinas. LOCALIZACI ÓN Camino de Umbrete (hacienda de
Tablante)
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA
Romana y Medieval Asentamiento Edad Antigua y Media
Romana Villa Edad Antigua
Elaboración propia (2017)
FUENTES: Catálogo del I.A.P.H, de la Consejería de Cultura y Catálo go del P.G.O.U. de Espartinas
329
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
FINCA CARRASCO PATERNILLA DE LOS JUDIOS
CÓDIGO BIEN 410400011 CÓDIGO BIEN 410400012
LOCALIZACI ÓN Próximo a la A-472 LOCALIZACI ÓN Camino de Salteras (Cerro aisla do)
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Malo
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOG ÍA PERIODO HIS .-ETNIA
Romana Villa Edad Antigua
Romana Asentamiento
Edad Antigua
VILLANUEVA DEL ARISCAL VILLAMAYOR
CÓDIGO BIEN 410400013 CÓDIGO BIEN 410400014
LOCALIZACI ÓN Camino de Villanueva del Ariscal
(Cordel del Patrocinio)
LOCALIZACI ÓN Camino de Villanueva del Ariscal (Cordel
del Patrocinio)
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOG ÍA PERIODO HIS .-ETNIA
Romana Asentamiento Edad Antigua
Romana y Medieval Asentamiento
Edad Antigua y Media
MEJINA MESNADA
CÓDIGO BIEN 410400015 CÓDIGO BIEN 410400016
LOCALIZACI ÓN Camino de Coria del Río (hacie nda de
Mejina).
LOCALIZACI ÓN Camino de Um brete (hacienda de
Tablante).
PROVINCIA Sevilla PROVINCIA Sevilla
MUNICIPIO Espartinas MUNICIPIO Espartinas
ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido en parte ESTADO DE
CONSERVACIÓ N
Destruido
CULTURA. TIPOLOGÍA PERIODO HIS.-ETNIA CULTURA TIPOLOG ÍA PERIODO HIS .-ETNIA
Romana y Medieval Asentamiento Edad Antigua y Media
Romana, Medieval y
Moderna
Asentamiento
y Villae
Edad Antigua, Media y
Moderna
Elaboración propia (2017)
FUENTES: Catálogo del I.A.P.H, de la Consejería de Cultura y Catálo go del P.G.O.U. de Espartinas
Tabla 7.11 . Yacimientos arqueológicos
catalogados de Espartinas.
336
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
edificio fue restaurado en 1995, presentando en nuestros días un es pléndido estado de
conservación.
El acceso se realiza desde su fach ada principal, centrada por una sencilla portada de ladrillo con tres
interesantes paneles cerámicos representando el central a San Francisco y los laterales sendos
escudos, que comunica con el zaguán, desde el cual se accede a las bodegas situadas a su derecha y
al primer patio al frente. Las bodegas, compuestas por tres naves de planta rectangular separadas por
pandas de a rcos que apean sobre columnas de mármol, cerradas con cancelas de hierro, están
cubiertas con cerchas y tirantes de madera. En la intersección de las dos primeras bodegas, se
levanta la bella y elegante torre mirador, de plan ta rectangular y alzado compuesto por vanos d e
medio punto , dos en los lados mayor es, que apoyan en el cen tro sobre una columna de mármol, y
uno en los costados menores, desca nsando sobre pilastras adosadas al muro. Las dos bodegas
situadas al norte comunican con un patio o corral donde se encuentra la torre Mocha de el Loreto.
En el año 2002, el conjunto arquitectónico formado por el convento y la hacienda de Loreto fue
inscrito con carácter específico en el Catálogo Ge neral del patrimonio Histórico de Andalucía, con
la categoría de monumento (publicación: B.O.J.A. del 8 de agosto de 2002). Declarándos e Bien de
Interés Cultural con la categoría de monumento por D ecreto 278/2007, de 6 de noviembre
(publicado en el B.O.J.A. núm. 235, de 29 de n oviembre de 2007, págs. 79-85) 546 . La declaració n
de B.I.C. del convento y hacienda de Loreto conllevó la corres pondiente delimitación del entorno
de protección, el cual incluye el espacio destin ado a la tradicional explotación agrícola allí
desarrollada; así mismo designa la imagen de la Vir gen de Loreto como bien mueble esencial a l a
historia del edificio. Por su parte, el vigente P.G.O.U. 547 de Espartinas recogerá la citada declaración
de B.I.C. y el entorno de protección delimitado.
546 Procedimiento incoado por la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía
mediante Resolución de 26 de junio de 2006 (publicada en el B.O.J.A. número 132, de 11 de julio de 2006).
547 P.G.O.U. Adaptación Parcial a la L.O.U.A. de la Revisión de las Normas Subsidiarias aprobado el 30 de julio de 2009.
7.137.
Portada de la hacienda E l Loreto y la e legante torre
mirador que s e sitúa entre dos de sus bode gas.
337
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
LA TORRE MOCHA EL LORETO
Se trata de una torre defensiva de muy alto valor hi stórico que supone un hito urbano-territorial de
gran significación. Incluida dentro del conjunto edifi catorio de la hacienda el Loreto, data de la
época próxima a la reconquista de Sevilla por el rey San Fernando (siglo XIII), constituyendo un
testimonio de que los repoblad ores cristianos siguie ron con la organización que e ncontraron en el
territorio anexionado 548 , siendo una de las primeras estructuras destinadas a la transfor mación y el
almacenamiento de los productos derivados de los cultivos de la vid y el olivo 549 y por tanto prueba
de la existencia en este lugar de ex plotaciones ag rarias desde la a ntigüedad, dotadas de aparato
defensivo. En cualquier caso, este tipo de torre, del que hay varios casos en la campiña, es poco
común en el Aljarafe 550 .
Será esta torre, según Ortiz de Zúñiga, la que dé nombre a la hacienda y convento del lugar, al
poseer una inscripción antigua que la llamaba “Torris Lauretana” 551 (andando el tiempo el nombre
fue asimilándose al de Lorete y más tarde al de Loreto) 552 .
La torre es de planta cuadrada, de ocho metros de lado, orientados a los cuatro puntos cardinales y
de quince m etros y medio de altura, que posiblemente debió ser s uperior 553 . La construcción es de
ladrillo y cantería.
548 Ficha del catálogo del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006.
549 Decreto 278/2007, de 6 de noviembre (publicado en el B.O.J.A. núm. 235, de 29 de noviembre de 2007, págs. 79-85), de
Declaración de B.I.C. del convento y hacienda d e el Loreto.
550 RECIO MIR, Álvaro y SÁNCHEZ ROMERO, José Carlos. Ibídem, pág. 551.
551 ORTIZ DE ZÚÑ IGA, D. “ Anales eclesiásti cos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Se villa. ” Sevilla, 1795-96.
552 FUENTES RUIZ, Alberto y otros. Ibídem, pág. 351.
553 Ficha del catálogo del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006.
7.13
8
.
Conjunt o El Loreto, remarcad a en color
la torre Mocha.
7.139. Foto grafía la torre Moc ha en torno a los
años 40 del s iglo XX.
338
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
Esta torre defensiva medieval se encuentra recogi da en la declaración de B.I.C. del convento y
hacienda de el Loreto, la cual la consideraba ya protegida p or encontrarse afectada por el Decreto
de 22 de abril de 1949 554 , sobre protección de los castillos españoles y por el que “todos los castillos
de España, cualquiera que sea su e stado de ruina, que dan bajo la protección del Estado, que
impedirá toda intervención q ue altere su carácter y pueda provocar su derrumbamiento”. En
cualquier caso, se incluye en el catálogo urba nístico vigente con la máxima protección.
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN
Se trata de una edificación singular situada en el ce ntro de Espartinas, en la actual Avda. María Regla
Jiménez, eje principal de crecimie nto y origen del núcleo urbano.
La iglesia parroquial de Espartinas es un templo de tres naves, separadas por arcos de medio punto
que descansan sobre pilares de orden toscano, mi entras que en la cabecera se dispone la capilla
mayor, flanqueada a la derecha por la capilla de la Virgen de Consolación y a la izquierda por la
sacristía. Adosada a la nave de la epístola se halla la capilla sacramental, a la que se accede por un
arco de medio punto, y a los pies de la misma nave se sitúa la capilla bautismal; por último, a los
pies del templo aparece el nártex, con espacio supe rior para el coro. La nave central se cubre con
artesa de madera a dos aguas, a un agua en las la terales, mientras que e n el crucero aparece una
bóveda vaída, que es de medio cañón en el ábside ; las capillas sacramental y bautism al se cubren
con techumbre plana.
El aspecto actual que presenta la iglesia responde a un largo y complejo proceso construc tivo que se
extiende desde al menos el siglo XVI hasta prácti camente nuestros días. El núcleo más antiguo del
edificio es el espacio constituido por la s tres naves con sus cubiertas de teja exterior, edificación de
554 Publicado en el B.O.E. núm. 125, de 5 de mayo de 1949.
7.140. Plan ta y secciones de la torre Mocha .
7.141. Plan ta de la Igles ia de Santa María de la Asunc ión.
339
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
tipo mudéjar, que tuvo q ue ser reedificada entre 1655 y 1667 555 , construyéndose posteri ormente la
capilla sacramental hacia 1695 556 . Era éste un tipo d e iglesia parroquial común en la mayor parte de
los pueblos de la comarca, pues la misma dispos ición sabemos que tenía la primitiva parroquia de
Umbrete, así como la de Villanueva del Ariscal, ante s de ser reedificada. A lo largo de todo el siglo
XVIII se llevó a cabo una importante reforma y ampliación de la iglesia, motivada por el deterioro
que con el tiempo había ido sufriendo la primitiva fábrica mudéjar, pero sobr e todo por la necesidad
de espacio dado el crecimiento, si no muy re pe ntino sí paulatino, que había ido sufriendo la
población de la villa. Así, consta la ampliación ll evada a cabo por el arquitecto diocesano Diego
Antonio Díaz en el año 1726, y cuarenta años más tarde por Francisco Romero, autor de la
espadaña - campanario 557 . Puede afirmarse que el airoso campa nario es el elemento arquitectónico
más característico de la iglesia, porque su consider able altura permite que se divise desde lejos y
reconocer así el emplazamiento del templo en un entorno urbano muy abi garrado. Inspirada en las
espadañas conventuales y colocada a eje con la por tada a los pies del edificio, presenta un diseño
muy clásico en el que predomina una acusada ve rticalidad. También en la segunda m itad del siglo
XVIII se abrió la que hoy es portada principal de la iglesia 558 , hacia la avenida, configurada en estilo
neoclásico a base de un vano central de medio pu nt o entre dos pilastras dóricas sobre pedestales, un
friso superior con cuadrados ornamentales en las me topas y finalmente un gran frontón triangular de
remate. En los últimos años del siglo XIX se edi ficó una capilla colateral al presbiterio, de estilo
neogótico, donde en la actualidad recibe culto la Virgen de Consolación. Entre los años 1974 y
1975 se llevó a cabo u na importante obra de restauración del templo; fue ento nces cuando se
555 HERNÁNDEZ DÍAZ, J; SANCHO CORBA CH O, A. Y COLLANTES DE TERÁN, F. “Catálogo Arqueológico y Artístico de la
Provincia de Sevilla ”. Sevilla, añ o 1955, Tomo IV, pág. 7.
556 FUENTES RUIZ, Alberto y otros. Ibídem, pág. 316.
557 Ficha del catálogo del P.G.O.U. de Espartinas aprobado inicialmente en 2006.
558 FUENTES RUIZ, Alberto y otros. Ibídem, pág. 321.
7.142. Igl esia de Santa Mar ía de la A sunción y
portada lat eral a la Avenid a Alcaldesa Mar ía
Regla Jiménez .
340
DEL CONOCIMIENTO A LA PROTECCIÓN DEL PATRIMON IO EN PEQUEÑOS MUNICIPIOS: EL ALJARAFE SEVILLANO
procedió a derribar el viejo coro, que databa del siglo XVIII; en el año 1992 se construyó otro de
pequeñas proporciones, posteriorme nte ampliado, colocándose también un nuevo órgano 559 .
El actual retablo mayor de la iglesia fue contratado el 29 de julio de 1732 560 con el maestro escultor
y arquitecto Luis de Vilches 561 , en ma dera de pino de Flandes dorada y estofada. Consta d e banco en
el que se insertan los postigos y el sagrario en el centro, sobre el mismo un solo cuerpo de tres calles
separadas por columnas salomónicas y ático; la ca lle central está ocupada por el camarín de la
Virgen de la Asunción, talla anónim a del primer tercio del siglo XVIII, mientras que en las calles
laterales aparecen las de San Antonio de Padua y San José.
La iglesia cuenta además con otras obras de patr imonio mueble de nota ble mérito artístico, tales
como las imágenes de N uestra Señora de Consolación y la d e Nuestra Señora del Rosario; enseres
como la custodia del Corpus Christi, en madera dorada y pintada de mediados del s. XVII, obras
pictóricas de los siglos XVII y XVIII y un conjunto muy interesante de pie zas de orfebrería fechadas
desde el siglo XVI, que aún conserva el tesoro de la parroquia 562 .
La iglesia de la Asunción de Espartinas se encuen tra actualmente protegida gracias a su inclusión en
el catálogo del vigente P.G.O.U. municipal, con grado primero, si bien dicha protección afecta
únicamente al inmueble, estando propuesta su insc ripción en el Catálogo General del Patrimonio
Histórico de Andalucía.
559 Ibídem. Pág. 323.
560 SANCHO CORBACHO, H. “ Documentos para la historia del arte en Andalucía ”. Sevilla, 1934. Vol. II, págs. 47-48.
561 Luis de Vilches (1682-1743) fue un artista que trabajó en Sevilla en la primera mitad del siglo XVIII, formando con Jerónimo
Balbás y luego con Pedro Duque Cornejo, conservándose pocas de las obras que realizó, entre las que destacan por su calidad
el ensamblaje y talla de las cajas y tribunas p ara los órganos de la Catedral de Sevilla y el retablo mayor de la iglesia del
convento de San Francisco de Écija. (HERRERA GARCÍA, F. J. “El retablo sevillano en la primera mitad del siglo XVIII” . Sevilla,
2001. Págs. 471-492).
562 FUENTES RUIZ, Alberto y otros. Ibídem, págs. 323-346.
7.14
3
.
Retablo ma yor de la iglesi a de Santa María d e la
Asunción, de Luis de Vilches (año 1732).
7.144.
Custodi a del Corpus de la ig lesia de Santa María de
la Asunción, ( madera dorada, si glo XVII).
341
PARTE 2: LA COMPRENSIÓN DEL PATRIMONIO EN SU E NTORNO NATURA L Y TERRITORIAL. ANÁLISIS DE UN FRAGMENTO GEOGRÁFICO
HACIENDA DE TABLANTE
También citada como Tablantes, esta histórica hacienda se encuentra muy próxima a la antigua
carretera Sevilla-Huelva, en el camino de Umbret e, constituyendo un excelente referente tipológico
de hacienda del Aljarafe. Llegó a cont ar con cinco prensas de viga, quizás algunas de ellas de lagar,
algo propio del Aljarafe, cifra que resulta excepcional en el entorno sevillano 563 .
563 RECIO MIR, Álvaro y SÁNCHEZ ROMERO, José Carlos. Ibídem, pág. 552.
7.145-146. P lanta y vis ta aérea del conj unto edificatori o de
la hacienda de Tablante, con el señorío a la derecha de l a
imagen y la z ona de labor a la izquierda.
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