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RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 443 La comunicación de la huella de carbono como herramienta ante el cambio climático. The communication of the carbon footprint as a tool to climate change . Rogelio Fernández-Reyes (España).1 [email protected] Universidad de Sevilla Resumen El presente artículo analiza el tratamiento mediático sobre la huella de carbono en prensa española de referencia. Esta herramienta, que supone más de la mitad de la huella ecológica, se presenta como un indicador interesante para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero, como base para la toma de medidas ante el reto del cambio climático. Se procede a analizar las informaciones que contienen las palabras “huella de carbono” en los cuatro diarios generalistas de mayor tirada (El País, El Mundo, ABC y La Vanguardia) a través del buscador My News desde 2007, cuando aparece la primera mención de la huella de carbono, hasta el 31 de mayo de 2014, que es cuando se inicia la investigación. El objetivo es analizar cómo es la representación social de este término y si ésta favorece una implicación global. La metodología aplicada es el análisis de contenido. Como resultado, se observa cómo es su evolución cuantitativa. La huella de carbono aparece ligada al reto del cambio climático y vinculada a la reducción. La empresa es, con diferencia, la que adquiere un mayor protagonismo. Los relatos donde aparecen los términos estudiados reflejan el predominio de la controversia, de “lo que se dice”. Los cambios se enfocan a las innovaciones en la economía-mercado. Y la responsabilidad va ligada, en primera persona, al yo-nosotros. Palabras Clave:Comunicación, Huella de carbono, Huella ecológica, Cambio climático Abstract This article examines the media treatment of the carbon footprint in Spanish reference press. This tool, which is more than half the footprint, is presented as an interesting indicator to quantify emissions of greenhouse gases as a basis for taking action against climate change. We proceed to analyze information containing the words carbon footprint in the four generalist largest circulation newspapers (El Pais, El Mundo, ABC and La
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 444 Vanguardia) through the search engine My News since 2007, when the first mention of it appears carbon footprint, until May 31, 2014, when the investigation began. The target is to examine how the social representation of this term and whether it favors a global involvement. The methodology used is content analysis. As a result, we observe how its quantitative evolution. The carbon footprint appears linked to the challenge of climate change and linked to the reduction. The company is by far, which acquires a greater role. The stories where the terms appear studied reflect the predominance of the dispute, "what is said". The changes focus on innovations in the economy-market. And the responsibility is linked, in first person, the self-us. Keywords:Communication, Carbon Footpring, Ecological Footpring, Climate Change. Introducción La especie humana está provocando un cambio global2, en un periodo denominado antropoceno3. La ONU ha alertado de cambios “sin precedentes” en la Tierra (elpais.com, 06/06/2012) dentro de los cuales el cambio climático4 se está erigiendo en uno de los mayores retos de la especie humana. El secretario general de la Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lo calificó como “el desafío que define nuestra época” en la presentación del IV Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático en Valencia (17/11/2007). “Es un desafío existencial para toda la raza humana”, apostillaría de nuevo Ban Ki-moon cinco años después en la cumbre de Doha (04/12/2012). La comunicación del cambio climático, por tanto, está llamada a catalizar un gran número de investigaciones. El V Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU, presentado entre 2013 y 2014, confirma una serie de conclusiones previas referidas a la realidad del fenómeno, sus causas, sus consecuencias y sus soluciones: • "El calentamiento del sistema climático es inequívoco" (IPCC, 2013: 4). • "La influencia humana en el sistema climático es clara" (IPCC, 2013: 15) • "En las últimas décadas, los cambios en el clima han causado impactos en los sistemas naturales y humanos en todos los continentes y océanos" (IPCC, 2014a: 4)
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 445 • "Las sociedad mundial tendrá que mitigar y adaptarse al cambio climático si quiere evitar con eficacia los impactos climáticos dañinos (evidencia robusta, acuerdo alto)" (IPCC, 2014b: 50) Los tres primeros mensajes -los cuales no implican una reacciónson aceptados en el ámbito internacional, aunque en determinados países todavía prevalecen interesados debates mediáticos (Painter, 2011; Boykoff, 2013), a pesar del consenso en la literatura científica (Oreskes 2004; Cook et al, 2013). El último mensaje -que sí remite a una reaccióntambién es aceptado, pero no adecuadamente aplicado; de hecho, el propio informe indica que en la primera década del presente siglo se ha producido un record histórico en las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que son el agente causal del cambio. Ante la extralimitación en la emisión de gases de efecto invernadero, se impone una reacción de la especie humana íntimamente relacionada con los límites. Tras la presentación de los resultados del Grupo de Trabajo II del V Informe del IPCC, Cristiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pedía a la industria del petróleo y del gas hacer “un cambio drástico” hacia un futuro bajo en carbono: “tres cuartas partes de las reservas de combustibles fósiles tienen que permanecer en el suelo” (Reuters, 03/04/2014). “La ciencia nos trasmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático, no podemos seguir con el statu quo”, exponía Ottmar Edenhofer, en un comunicado de prensa del IPCC (13/04/2014) en la presentación de los resultados del Grupo de Trabajo III, donde se concluía que “la contención del cambio climático pasa por un giro copernicano a nivel tecnológico, institucional y humano de inicio inmediato, implicación global y sustanciosas inversiones”. El Informe de Síntesis del V Informe del IPCC, presentado en noviembre de 2014, alertaba en su comunicado de prensa, que no queda mucho tiempo antes de que la ventana de permanecer en el margen de los 2 ºC de calentamiento se cierre: “Para tener buenas posibilidades de permanecer por debajo de los 2 ºC a costos razonables, deberíamos reducir las emisiones entre un 40 y un 70% a nivel mundial entre 2010 y 2050, y disminuirlas hasta un nivel nulo o negativo en 2100”, afirmaba el presidente del IPCC R. K. Pachauri. La dificultad para asumir límites en un modelo socioeconómico hegemónico basado en el crecimiento continuo y en la creencia de recursos naturales ilimitados, lleva a una contradicción irresuelta. Reducir sustancial y sostenidamente las emisiones de gases de efecto invernadero supone, entonces, un reto de dimensiones inusitadas.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 446 Además del cambio climático existe otro importante tema relacionado con los límites en el planeta Tierra por el potencial impacto que supone. Se trata de los efectos del pico del petróleo y de otros recursos naturales energéticos. Entre las referencias bibliográficas sobre los límites destacamos la obra de Meadows et al (1972, 1992, 2002), basada en un enfoque sistémico. Meadows y sus colaboradores sostienen que, ante las señales de haber superado los límites sostenibles, existen tres maneras de reaccionar: una primera negando o relativizando las señales; otra, aliviando las presiones de los límites mediante artificios tecnológicos o económicos sin modificar las causas subyacentes; y la tercera reconociendo que el sistema socioeconómico humano actual no es gestionable, ha superado sus límites y se dirige hacia el colapso, y, por ello, es preciso cambiar la estructura del sistema. Una vez que se han sobrepasado límites físicos de la Tierra, los autores apuntan a dos formas de restablecer un equilibrio: el colapso o una reducción controlada de los insumos globales por elección social deliberada (1992). En el camino de una reducción controlada y deliberada de emisiones de gases de efecto invernadero son precisas herramientas que faciliten referencias de medidas, y cuantifiquen avances y retrocesos. La huella ecológica (HE) y la huella de carbono (HdC) son dos instrumentos que se pueden considerar efectivos en esta labor. La huella de carbono se centra directamente en la medición de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), además de suponer, como veremos más adelante, la subhuella5 con mayor proporción de la huella de ecológica. Una proporción que sigue aumentando (WWF, 2014b). Las alusiones al uso cada vez más notorio de los términos huella de carbono por los medios de comunicación son numerosas en la literatura científica (Wiedmann y Minx, 2007; Hammond, 2007; Peters, 2010; Muthu et al, 2011), convirtiéndose en sinónimo sobre el impacto en el cambio climático (Wiedmann, 2009) y señalándose como elemento de la agenda temática de un periodismo en transición (Fernández, 2013). Sin embargo, no hemos encontrado ningún artículo que analice cómo se trata esta herramienta en los medios de comunicación6. Huella ecológica Por huella ecológica se entiende una herramienta que sirve para determinar el área de tierra y mar ecológicamente productiva que se requiere para proveer todos los recursos materiales y toda la energía consumidos, y también para poder absorber todos los residuos producidos por una población determinada y con el actual nivel tecnológico, sea donde sea que se encuentre esta área (Rees y Wackernagel, 1996).
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 447 Wackernagel, M. et al (2002) consideran que el umbral del nivel sostenible se cruzó sobre 1978, aunque si el 12% del área bioproductiva se reservase para proteger las otras especies, la línea de la demanda cruzó la línea de capacidad de carga7 de la Tierra a principios de los años 70. Otra referencia, la de la Huella Ecológica Humana del modelo Wold3 (Meadows et al, 2006: p. 452), concluye que se sobrepasó el nivel sostenible alrededor de 1980. La WWF publica cada dos años un informe de referencia sobre la huella ecológica. A continuación mostramos una gráfica que muestra la evolución de dicha huella ecológica según Living Planet Report 2014. En la actualidad, la especie humana necesita un planeta y medio para mantener la demanda existente. Gráfico 1.- Huella ecológica de la humanidad entre 1961 y 2010. Fuente: Living Planet Report 2014, WWF, p. 10 (Global Footprint Network, 2014) El desarrollo de numerosos países cuenta con un déficit ecológico que lo resuelven con el superávit de otros países, aunque en globalidad ya se excede la capacidad de regeneración de la biosfera (Rees, 1996; WWF, 2014a). Gráfico 2.- Huellas nacionales en proporción con la huella global.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 448 Fuente: Living Planet Report 2006, WWF8 La humanidad se encuentra ya en territorio insostenible, aunque la conciencia general de esta difícil situación es “desesperadamente limitada” (Meadows et al, 2006: p. 25). Será preciso una reacción considerable o circunstancias especiales para invertir de manera voluntaria la tendencia imperante y volver a tener una huella ecológica por debajo de la capacidad de carga del planeta. Y más, cuando a priori, la superpoblación y el sistema económico preponderante tienden a intensificar la extralimitación. Huella de carbono Conceptualización y proporción dentro de la huella ecológica Una revisión de la literatura y de publicaciones científicas, así como de los medios de comunicación en general, sugiere que el término “huella de carbono” se estableció ampliamente en el dominio público aún sin estar claramente definido por la comunidad científica (Wiedmann y Minx, 2007). La huella de carbono se considera, comúnmente, como la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera derivados de las actividades de producción o consumo de bienes y servicios de los seres humanos, variando su alcance, desde una mirada simplista que contempla sólo las emisiones directas de CO2, a otras más complejas, asociadas al ciclo de vida completo de las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo la elaboración de materias primas y el destino final del producto y sus respectivos embalajes. La medición se efectúa kilogramos o toneladas (Schneider y Samaniego, 2009: p. 5). La huella de carbono puede medir la emisión de GEI de diferentes conceptos: la de un ciudadano, una familia, una organización, un evento, un producto, un servicio, un territorio, un país, una empresa, determinada actividad económica, un proceso productivo, etc.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 449 Para algunos autores u organizaciones, la huella de carbono se ciñe al CO2 (Wiedmann y Minx, 2008), mientras que para otros incluye varios gases expresados en CO2 equivalentes (Dómenech, 2004; CT, 2007; POST, 2008; BSI, 2008; cit. por Espíndola y Valderrama, 2012a)9. Este mismo debate ha estado presente en las definiciones: mientras la que propone la Global Footprint Network (2006) se refiere al CO2, la de Carbon Trust incorpora los equivalentes (2007).10 Gráfico 3.- Componentes de la Huella ecológica (Global Footprint Network). Fuente: Resumen Informe Planeta Vivo (WWF, 2014b: p.9) El último Informe del WWF reconoce al carbono como el componente dominante de la humanidad de la huella ecológica desde hace más de medio siglo, pasando del 36% en 1961 al 53% en 2010, con una proporción que va aumentando (WWF, 2014b: p. 11). La mayoría de los años, ha habido una tendencia al alza. La causa principal ha sido la quema de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural (WWF, 2014a: p. 33). Hay retroalimentaciones entre todos los componentes de la huella ecológica, siendo considerable la influencia del carbono. Metodologías de la huella de carbono Existen antecedentes de marcos metodológicos utilizados para el cálculo de la huella de carbono desde los años 70 del siglo pasado (Daly, 1968; Leontief, 1970; Leontief y Ford, 1971; Víctor, 1972; cit. por Espíndola y Valderrama, 2012a: p. 165). Posteriormente, a partir de la siguiente década se encuentran aplicaciones con diferentes términos (Minx et al., 2010). Schneider y Samaniego (2009: p. 5) señalan dos etapas de la huella de carbono: una primera, referida a la necesidad de definición de su alcance, método de contabilización y modelo de reporte; y una segunda, orientada a la
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 450 armonización de criterios, conceptos y metodologías, incluidas la verificación y certificación. A la par que el indicador dispone de una considerable notoriedad, las diferencias metodológicas (Pandey et al, 2010; Plassmann et al, 2010) implican desde variaciones en los parámetros de estimación, hasta diferencias en la consideración de procesos productivos relevantes (Bórquez, 2010). Pero a pesar de las incertidumbres que rodean su cálculo, la huella de carbono se perfila como un indicador capaz de sintetizar los impactos provocados por las actividades del hombre, como una poderosa herramienta de gestión y como un estímulo para adoptar una estrategia proactiva en el logro de la sustentabilidad de las organizaciones (Espíndola y Valderrama, 2012a: p. 174) Las metodologías han ido naciendo a partir del interés de administraciones u organizaciones con el fin de identificar planes de acción para atender compromisos, como los derivados, principalmente, del Protocolo de Kioto (Mecanismo de Desarrollo Limpio, Implementación Conjunta y Mercado minorista de compensación de emisiones) (Schneider y Samaniego, 2010). Alemania, Francia, EEUU, Reino Unido y Japón cuentan con una trayectoria en la definición y aplicación de metodologías orientadas al cálculo de la huella de carbono, la cual ha influido en las metodologías que hoy son más aceptadas. Según Schneider y Samaniego, el interés por la competitividad, las emisiones y la huella de carbono ha originado que diferentes organizaciones propongan modelos para contabilizar los impactos de los GEI en productos y servicios. “Los más importantes son patrocinados por los gobiernos y buscan facilitar la definición de estándares nacionales. Otras tienen por objetivo reducir las emisiones en los procesos productivos o se enfocan sólo en la entrega de información ambiental de mayor calidad a clientes y gobiernos” (2010: p. 29). Estos autores diferencian las metodologías en tres tipos: a) Guías generales: normas ISO, que representan estándares de referencia para el cálculo de CO2 (norma ISO 14.040 sobre Gestión Ambiental-Análisis de Ciclo de Vida; BS ISO 14.064-1:2006 sobre gases de efecto invernadero); b) Guías específicas: PAS 2050; Bilan Carbone o el GHG Protocol para la contabilidad, cálculo y monitoreo de los GEI; y c) Herramientas de cálculo para actividades específicas como el transporte o el comportamiento del consumidor.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 451 Otra clasificación de metodologías distingue las que tienen un carácter obligatorio (como la Directiva 2003/87/CE en relación al Régimen Europeo de Derechos de Emisión de GEI para empresas) a las que tienen un carácter voluntario (IPCC, GHG Protocol, o PAS 2050) (Mondéjar-Navarro et al, 2011: pp. 3 y 4). Por su parte, Valderrama et al (2011) señalan como principales métodos actuales: Protocolo de Gases de Efecto Invernadero; Balance de Carbono; Especificaciones Públicamente Disponibles, PAS 2050; y Método Compuesto de las Cuentas Contables. Hoy se diferencia, principalmente, entre: • Huella de carbono de una organización. Se analizan las emisiones de GEI de una organización a lo largo de un año o periodo determinado, generando un inventario de las mismas: GHG Protocol e ISO 14064-1 y 2, Protocolo GHG, Compensación de Emisiones, Carbon Neutrality. Se diferencian Emisiones de Alcance 1, también denominadas Emisiones Directas; de Alcance 2 o Emisiones Indirectas por Energía; y de Alcance 3 o también denominadas Otras Emisiones Indirectas. • Huella de carbono de productos o servicios. Se analizan todas las emisiones de GEI realizadas durante el Ciclo de Vida del producto o servicio analizado. Los estándares más utilizados son: PAS 2050:2011, PAS 2060 ISO/TS 14067:2013, con el apoyo de ISO 14040 e ISO 14044 para la elaboración del Análisis de Ciclo de Vida. • Huella de carbono de un evento Objetivo y metodología Como objetivo nos planteamos conocer la presencia mediática de la herramienta de la huella de carbono en prensa española de referencia y acercarnos a cómo es la representación social de este concepto a través del análisis de variables. Nos interesa, especialmente, conocer si su construcción favorece una implicación global ante el reto del cambio climático. Nuestra hipótesis parte de que la construcción social de la huella de carbono en periódicos de referencia hegemónica está siendo catalizada mayormente desde el ámbito empresarial. Y favorece una implicación global ante el reto del cambio climático. Como marco teórico nos interesa la escuela de los marcos interpretativos, nacida a partir del interaccionismo simbólico estadounidense y de la escuela europea de sociología, así como la teoría de las representaciones sociales de Sergi Moscovici
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 458 Nº de unidades-A propósito de lo que se trata 108 80 54 44,6 33,1 22,3 020 40 60 80 100 120 Dice Hace Ocurre Porcentaje A propósito de lo que se trata Elaboración propia. La prevalencia en nuestro análisis del discurso sobre “lo que se dice” (108 unidades) refleja el predominio de la controversia frente al consenso por encima de la observación de lo que se hace (80) ante lo que ocurre (54). Número de unidades de análisis-Protagonismo Para definir las categorías de la variable Protagonismo, estudiamos las que se usan en distintas metodologías de la huella de carbono. Gráfico 9.- Nº de unidades y protagonismo. Nº de unidades-Protagonismo 101 29 6 34 5 31 1 12 20 3 41,7 12 2,5 14 2,1 12,8 0,4 5 8,3 1,2 050 100 150 Empresa Adm. pública ONG o inst. no públi... Bien: prod. o cons. Servicio: prod o cons. Ciudadano Hogar y/o Familia Evento y/o Suceso Territorio Actividad Porcentaje Protagonismo Elaboración propia.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 459 La empresa es, con diferencia, la que adquiere un mayor protagonismo en los relatos en los que aparece la huella de carbono: un total de 101, lo que supone un 41,7%. Triplica en unidades a la siguiente categoría, la cual tiene como protagonismo la producción o consumo de un bien, con 34 unidades. Le sigue el protagonismo de la “ciudadanía, con 31 unidades, y el protagonismo de la administración pública, con 29 unidades. Número de unidades de análisis-Sector empresarial En este apartado se trata de analizar en qué sector se ubica la categoría anterior de empresa. Gráfico 10.- Nº de unidades y sector empresarial Nº de Unidades-Sector 13 37 32 19 0 5 10 15 20 25 30 35 40 Agrícola Industrial Servicios Sin clasificar Elaboración propia. Cuando el protagonismo de los relatos que abordan la huella de carbono es de la empresa, el sector industrial es el más abordado (37 unidades), seguido del “sector servicios (32) y más alejado, el sector agrícola (13). Número de unidades de análisis-Tipo de bien En este apartado se trata de analizar qué tipo de bien se menciona cuando el protagonismo es la producción o consumo de un bien. Gráfico 11.- Unidades y tipo de bien. Unidades-Tipo de bien 10 7 17 0 5 10 15 20 Vi n o Otros Sin clasificar
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 460 Elaboración propia. La mitad de los relatos que tienen protagonismo la producción o el consumo de un bien no especifican de cuál se trata. Cuando lo hacen, el vino es el protagonista. Número de unidades de análisis-Implementadores Se trata de señalar, cuando se explicita o subyace una dinámica de cambio, cuál es la práctica comprometida en ese cambio, bien se trate de un cambio producido o un cambio esperado. Gráfico 12.- Nº de unidades e implementadores. Nº de unidades-Implementadores 14 56 23 26 110 13 5,8 23,1 9,5 10,7 45,5 5,4 050 100 150 Sin clasificar Hábitos ciudadanos Política local-regional Política nac.-intern. Inno. economía-m... Inno. tecnología Porcentaje Implementadores Elaboración propia. Las innovaciones en la economía-mercado (110 unidades) son las prácticas comprometidas más señaladas cuando se explicita o subyace un cambio en los relatos donde se aborda la huella de carbono. Le sigue los “hábitos ciudadanos” (56 unidades) y las normativas y reglamentos de la política (49 unidades al sumar la política local y regional con la nacional y supranacional, 23 y 26 respectivamente). Número de unidades-Actitud comprometida En el siguiente gráfico se estudia la actitud comprometida en torno a la responsabilidad. Se trata de señalar si se alude a compromisos asumidos o por asumir por Yo-nosotros, Otro-otros, Todos, Nadie o no es clasificable. Gráfico 13.- Nº de unidades y actitud comprometida.
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 461 Nº de unidades-Actitud comprometida 11 145 38 48 4,5 59,9 15,7 19,8 050 100 150 200 Sin clasificar Yo-nosotros Otro-otros Todos Porcentaje Actitud comprometida Elaboración propia. La responsabilidad en los relatos en los que se aborda la huella de carbono va principalmente ligada en primera persona. Yo-nosotros” serían los sujetos ligados al compromiso asumido o por asumir en 145 unidades, un 59,9%; después sería todos con 48 unidades, y luego otro-otros con 38 unidades. No aparece la categoría nadie. Retos Estudiamos si se contempla, en el marco de la extralimitación en la que nos encontramos, alusiones a los términos cambio climático o calentamiento global, colapso, escasez de recursos, agotamiento de recursos y pico del petróleo en los relatos estudiados. Gráfica 14.- Nº de unidades y alusiones a retos. Nº de unidades-Retos 010 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Cambio climático o Calentamiento global Colapso Escasez de recursos y Cambio climático Colapso y Cambio climático Pico del petróleo Elaboración propia. El cambio climático o el calentamiento global cuentan con 95 menciones. Los retos escasez de recursos y colapso apenas aparecen. El pico del petróleo no es mencionado en los relatos estudiados. Conclusiones
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 462 Los seres humanos están condicionando la futura disponibilidad de los recursos de la Tierra a las acciones correctivas que la humanidad sea capaz de poner en marcha (Bórquez, 2010: p. 1). Hay un nivel de coincidencia alto de que el establecimiento de una respuesta mundial al cambio climático es la base fundamental para afrontar los esfuerzos de mitigación y corregir la tendencia actual de emisiones (Mondéjar-Navarro et al, 2011: p. 1951), por lo que la huella de carbono se presenta como un indicador interesante para cuantificar las emisiones, como base para la toma de medidas. Se está erigiendo como un instrumento medidor de los gases de efecto invernadero, con mayor o menor precisión, producidos por la actividad humana en el sistema Tierra. Muestra cómo el reto del cambio climático va más allá de una cuestión ambiental y se convierte en un desafío sistémico. Su uso es aplicable tanto a la ciudadanía como a los ámbitos sociales, políticos, económicos y éticos. Las dimensiones del cambio climático acentúan la importancia de tratar el control y la mitigación de las emisiones por todos los ámbitos de la sociedad. Por una parte es oportuno incluir la herramienta de la huella de carbono en la educación formal, desde niveles inferiores al ámbito universitario (Valderrama et al, 2011; Mondéjar- Navarro et al, 2011). Por otro lado, también es pertinente su abordaje por los medios de comunicación, los cuales suponen un soporte ilustrativo donde se refleja cómo se está construyendo la representación social de este concepto. El resultado del análisis de 242 alusiones a la huella de carbono en 176 unidades de registros en los cuatro diarios generalistas de mayor tirada (El País, El Mundo, ABC y La Vanguardia) a través del buscador My News desde el 1 enero de 2007 hasta el 31 de mayo de 2014 muestra que, por diarios impresos, El País es el que más unidades de análisis tiene con 85 referencias (un 35,1% del total), seguido de El Mundo con 68 (un 28,1%), Abc con 45 (un 18,6%) y La Vanguardia (un 18,2%). Se produce un crecimiento desde 2007 hasta 2011 y luego una bajada en 2012 y 2013. En 2014 se aprecia un cambio de tendencia, de nuevo hacia el crecimiento. Por diarios observamos que El País, El Mundo y La Vanguardia tienen un parecido patrón de ascenso y descenso, mientras que Abc tiene una trayectoria inversa, de descenso y ascenso, en el periodo analizado. Entre las referencias a la reducción o a la compensación, prevalecen las de reducción, de una manera notoria: 143 referencias en solitario frente a las 14 de compensación. A pesar de que el debate sobre las metodologías de la huella de carbono ha sido considerable en la literatura sobre el tema, ha pasado inadvertido en la prensa analizada. La prevalencia en nuestro análisis del discurso sobre “lo que se dice” (108 unidades) refleja el predominio de la controversia frente al consenso por encima de la observación de lo que se hace (80) ante lo que ocurre (54).
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 463 La empresa es, con diferencia, la que adquiere un mayor protagonismo en los relatos en los que aparece la huella de carbono: un total de 101, lo que supone un 41,7%. Triplica en unidades a la siguiente categoría, la cual tiene como protagonismo la producción o consumo de un bien, con 34 unidades. Le sigue el protagonismo de la ciudadanía, con 31 unidades, y el protagonismo de la “administración pública”, con 29 unidades. Cuando el protagonismo de los relatos que abordan la huella de carbono es de la empresa, el sector industrial es el más abordado (37 unidades), seguido del “sector servicios” (32). El “sector agrícola” (13) tiene menor presencia. La mitad de los relatos en los que tienen protagonismo la producción o el consumo de un bien no especifican de cuál se trata. Cuando lo hacen, el “vino” es el protagonista. Las innovaciones en la economía-mercado (110 unidades) son las prácticas comprometidas más señaladas cuando se explicita o subyace un cambio en los relatos donde se aborda la huella de carbono. Le sigue los “hábitos ciudadanos” (56 unidades) y las “normativas y reglamentos de la política” (49 unidades al sumar la política local y regional con la nacional y supranacional). La responsabilidad en los relatos en los que se aborda la huella de carbono va principalmente ligada en primera persona. Yo-nosotros son los sujetos ligados al compromiso asumido o por asumir en 145 unidades; después se encuentra la variable todos con 48 unidades, y luego otro-otros con 38 unidades. No aparece la categoría nadie. El cambio climático o el calentamiento global cuentan con 95 menciones. Los retos escasez de recursos y colapso apenas aparecen. El pico del petróleo no es mencionado en los relatos estudiados. Con los resultados se confirma la hipótesis de que la construcción social de la huella de carbono en periódicos de referencia hegemónica está siendo catalizada mayormente desde el ámbito empresarial. Discusión Al hacer un resumen reduccionista de las categorías predominantes, el perfil de la huella de carbono en los medios escritos analizados es el de un término reciente que ha tenido un periodo de crecimiento desde 2007 a 2011, otro de descenso en 2012 y 2013, y un cambio de tendencia, hacia el crecimiento, en 2014. Aparece ligado con el reto del cambio climático y vinculado a una reducción. La empresa es, con diferencia, la que adquiere un mayor protagonismo. Los sectores más citados son el industrial y el de servicios. Cuando se cita un producto, el vino es el bien más nombrado. Los relatos donde aparece reflejan el predominio de la controversia, de lo que se dice. Los cambios
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 464 se enfocan a las innovaciones en la economía-mercado. Y la responsabilidad va ligada, en primera persona, al yo-nosotros. No hemos encontrado otras investigaciones sobre este tema para poder confrontar resultados y poder discutir sobre ello. Centramos, entonces, la mirada en indagar si la representación social de la huella de carbono en los medios analizados favorecen o no una implicación global.13 Smith y Joffe revelan que el calentamiento global se estructura en torno a tres temas: yo/otro, natural/artificial y certeza/incertidumbre. Según estos autores, “culpar a otros de causar el calentamiento global refuerza la identidad compartida de las personas como una solución al problema” (2012: p. 14). Esta tendencia de culpabilización del otro refleja la naturaleza compleja del problema. De esta manera, en las negociaciones internacionales, los países que más han emitido históricamente señalan la responsabilidad de los países que más emiten en la actualidad y al contrario. O desde la economía se puede considerar responsable a la ciudadanía y ésta remitirla a la política. Si bien hay responsabilidades diferenciadas, tirar la pelota en el tejado contrario o en el de al lado es una tendencia que resulta ineficaz desde la perspectiva de implicación global que demandaba la mencionada nota de prensa del Grupo de Trabajo III del IPCC, grupo que, recordemos, es el que aborda la mitigación del cambio climático. Sin embargo, contrariamente a lo que ocurre con el cambio climático, la responsabilidad en los relatos periodísticos en los que aparece la huella de carbono va ligada al yo-nosotros”14 que, junto a la variable todos, suponen un 79,7 %. Se trata de un resultado en línea la implicación global referida. De igual manera, el análisis de la implementación ligada a los relatos de la huella de carbono muestra unos resultados que no claudican en un solo ámbito, repartiéndose en la triada economía, política y ciudadanía (si bien la economía tiene mayor protagonismo). Estas dos variables, la atribución de responsabilidad y la implementación, nos llevan a considerar el segundo aspecto de la hipótesis planteada: la representación social que está construyendo diarios de referencia hegemónica en España sobre la huella de carbono favorece una dinámica de implicación global.15 Ahora bien, la huella de carbono es una herramienta de medida. No entra a evaluar si se está produciendo o no un giro copernicano, un cambio drástico, un cambio en el status quo16, ni si la aplicación de la herramienta es suficiente o no para evitar las interferencias peligrosas en el clima. Trataremos de abordar los aspectos en torno a los cambios demandados por la comunidad científica mediante otras categorías de análisis en un estudio posterior. Referencias
RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org/ Comunicología ecuatoriana | Número 89 | marzo-mayo 2015 | Issn: 1605-4806 | pp. 443-468 465 BARDIN, Laurence (1986). El análisis de contenido. Madrid: Akal. BENVENISTE et al (2010). Herramientas simplificadas para el cálculo de la huella de carbono. Comunicación técnica de CONAMA 10, Congreso Nacional de Medio Ambiente. Madrid BORQUEZ, Rodrigo (2010). Huella de carbono ADCMA nº 26. Publicaciones Fundación Terram BOYKOFF, Maxwell T. (2013). Public Enemy Nº 1? Understanding Media Representations of Outlier Views on Climate Change. American Behavioral Scientist 57 (6) 796-817. CARBON TRUST (2007). Carbon footprints measuring methodology. The Carbon Trust. Londres, UK COOK, John et al (2013). Quantifying the consensus on anthropogenic global warming in the scientific literature. Environmental Research Letters. CRUTZEN, P. J. & STOERMER, E. F. (2000). The Antropocene. Global Change Newsletter, 41 DUARTE (coord.) (2006). Cambio global. Impacto de la actividad humana sobre el sistema Tierra. Madrid: CSIC ESPINDOLA, C. y VALDERRAMA, J.O. (2012a). Huella del Carbono. Parte 1: conceptos, métodos de estimación y complejidades metodológicas. Información Tecnológica Vol. 23 (1), 163-176. - (2012b), Huella del Carbono. Parte 2: la visión de las empresas, los cuestionamientos y el futuro. Información Tecnológica Vol. 23 (1), 177-192. FERNANDEZ Reyes, Rogelio (2013). Agenda temática en un periodismo en transición. Comunicación XIII Congreso de Ibercom. Santiago de Compostela - (2014) Infoxicación en la comunicación del cambio climático. Mitigación y adaptación, Ambitos nº 26, Universidad de Sevilla GAITAN, J. A. y PIÑUEL J. L. (1998). Técnicas de investigación en comunicación social. Elaboración y registro de datos. Madrid: Síntesis. GLOBAL FOORPRINT NETWORK (2006), Ecological footprints and biocapacity. Technical notes: 2006 edition, Oakland, CA, USA HAMMOND, G. (2007). Time to give due weight to the'carbon footprint'issue. Nature, 445(7125), 256-256. IPCC (2013). AR5 Working Group I. Climate Change 2013: The Physical Science Basis. IPCC (2014a). AR5 Working Group II. Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability
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