El predicador : tratado dividido en tres partes, al qual preceden unas reflexiones sobre los abusos del púlpito y medios de su reforma
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EL PREDICADOR.
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EL PREDICADOR. tratado dividido en tres partes. At QTTAI. preceden UNAS REFLEXIONES SOBRE LOS ABUSOS DEL PULPITO TMEDIOS DE SU REEORMAÍ Por Don Antonio Sánchez Valverde, Racionero de la Santa Iglesia Catedral de Santo Domingo ,Primada de las Indias, ynatural de aquella Isla. MADRID MDCCEXXTII. POR DON JOACHIN IBARRA, IMPRESOR DE CAMARA DE S. M. CON LAS LICENCIAS NECESARIAS.
V ©mne ©pns eórpm (SACER¿bTTJ^^) -ín-pra^ dicatione diyina &doctrina consistat :itaque aedificent' cunctóa tíani fidei %cieiitia quam operum disciplina. Concil. Tolet. IV. can. 24. --r .. .. .^ -t - ;a OI.?<iA2í zz:>íz '¿j. \
TABLA De lo qué íse contiene en. este Litro. Reflexiones sobre Jos. nbusos del 'JPúlpito ,ymedios de su re~ forma:' -;.Pág-j* TRATADO DEL PREDICADOR. PARTE PRIMERAi i De la ciencia ,^ue se requiere éa el que ha de profesar el ministerio ^postóljcv yanúnñar la palabra de Dios. ' §. I. Para>'cohocer qual yquemtd ha .'de ser la ciencia del Predicador es menester saber flte cosa ¿ es predicar, i. §. II. El oficio del Predkrackr es de- . clarar las Santas Escrituras., para instruir ál pueblo en la Rei-. -.Ci ligiori. '8. §. III. Por esto debe saber el Predicador uno yotro Testamento. 11 . §. IV. Testimonios de la Escritura., 'Concilio yPadres^ que prueban
ÍF REÍFMXIOKES yextendida, según lian sido también mas, ómenos Jos escritores ,que, ópor zelo de la Religión ,ótal vez por biylarse de ella eñ sus Ministros, ópor la gloria de su nación ,ópor la propia ,han observado, exáminado, yperseguido los vicios ,en que incurrían sus Oradores ,yde esta suerte .han ido’ porgándose ,no solo de las groserías ,en que desde los siglos de la ignorancia ,hasta mas délos medios del pasado, abundaban sus Sermones, ycon especialidad, los que se llaman Panegíricos ;sino que fueron poco ápoco puliéndolos ,y perfeccionándolos ,hasta dar composiciones evangélicas ,dignas dé tan soberano nombre por su doctrina, disposición ,claridad ,pureza ybuen gusto. Ningunos han sobresalido mas en esta linea ,que los Franceses ,tanto por el número de los buenos ,como px)r el mérito de algunas piezas ,que con justicia merecen el elogio de perfectas.No juzgo ,como otros ,que son tantos los autores, que tienen de es-
SOBRE EB PUBPITO V ta clase, ni que todas las composiciones ,aun de los mas famosos ,son de un mismo género. Porque ,ni las materias son siempre igualmente fecundas ,ni todos los ingenios capaces de tratar con la misma destreza quantas se presentan. Pero es menester confesar ,que sus Sermones son generalmente sólidos ,claros ,éinstructivos ,y por consiguiente útiles, y buenos ,que es lo que se desea ,aunque no lleguen al grado de perfectos, ni ála elevación de sublimes ,en que algunos pretenden colocarlos ,como manifestaremos adelante ,yaunque casi todos padecen el defecto de afee- - tar la eloqüencia. Ysi se exáminan las causas de esta reforma ,hallaremos, que (fuera de la de los estudios de Humanidades yTeología )una de ellas ,ymuy principal ,ha consistido en el número ymérito de sugetos ,así Eclesiásticos ,como Seglares, que tomaron por su cuenta dar tras los abusos del Púlpito, cuya tema,haciéndose moda (según el genio de la nación )produxo innumerables escrito- A3
REFLEXIONES vj res, que trataron la materia ,ya de propósito ,ya por incidencia ,poniendo por este medio al público en estado de discernir ,con lo qual llegó el caso ,de que los hombres mas hábiles temiesen subir ála Tribuna, porque no se perdonaba persona ,ni defecto ,cuy acensura mordaz ,ógraciosa ,no saliese inmediatamente en gacetillas ,diarios ,fojas volantes ,ú otro género de escritos *.Los Obispos mas grandes siguieron el genio nacional ,yusaron de este género de crítica. Uno de los mas famosos la empleó en un Sermón burlesco ,en que se propuso por tema el texto: Sicut unguentum qiiod descendit in barbam ,^c. De este continuo exercicio nació (como es regular en los asuntos sobre que discurren muchos) que se fuesen apurando ,no solo los defectos capitales ,en que se incurría ,sino aquellos mas menudos ,ycasi imperceptibles,que obscurecen la lim- *El Ilustrísimo Flechíer.
SOBRE EL PULPITO. VÍj pieza ,hermosura ybrillo ,que debe tener una oración ;yque se substituyesen las perfecciones ,con que se esmalta ,sobresale ,corre con mas fiui- ,dez ,ypenetra unas veces con mas viveza ,otras con mas dulzura ,para hacerse dueña del alma por la atención ,que le presta con gusto ,ypor fin dominarla con la persuasión ,ó convencerla ,áque abrace el partido de la virtud ,óáque se desprenda de la tiranía de los vicios. Los Predicadores ,quando no de Religiosos, procuraban áfuer de honrados ajustar sus composiciones áestas leyes, por no aventurar su opinión ,ópor no hacer ridículo el ministerio mas alto. No disimulo ,que esta licencia en Francia llegó átérminos escandalosos ydeplorables ,yexcediendo los términos de la moderación ,con que se restituía ásu antigua dignidad la magestad del Pulpito ,se convirtió en detrimento de la Religión ,que atenazeaba el libertinage ,satirizando ásus, Ministros. Esta ventaja ,que yo concedo á A4
viij Reflexiones los Franceses por fuerza de la ver^ dad ,la publican ápesar mío ,yde qualquiera Español que se gloríe de serio ,nuestras prensas ,tan ocupadas en las traducciones de sus Sermones, que recibimos con un genero de ad- ’ miración pueril yvergonzosa ,como que fuésemos incapaces de igualarlos ;ynuestros Pulpitos ,en los quales con una satisfacción ,no menos indecorosa ,se aspira ála gloria de Orador (yse consigue muchas vezes el aplauso )solo con desfigurar sus composiciones. Dígolo en la misma conformidad ,que hablaban Vives yCano de los escritores de las vidas de los Santos ,ycon la misnía expresión de dolor ,yprotesta de respeto, que usó el último, dolenter boc dico potius quam contumeliose no porque falte talqual Orador, que pueda justamente Uamarse original ,ymuy digno de elogio ;sino porque son innumerables ios copistas ,los zurcidores ,los destripantes ,ylo peor de *Loco cit. n. 18.
SOBRE EL PULPITO. ÍX iodo ^porque es infinito el niimero de los que no conocen los malos sermonarios ,ni echan mano siquiera de este arbitrio ,con el qual se lograría por lo ménos instruir de algún modo al pueblo. gAquién no le dolerá ver ,que con esta conducta padece el honor de la nación Española un ultrage indigno de su heroyco carácter ,yde sus mas apreciables intereses ?Ninguno que aliente todavía el espíritu patriótico mirará sin impaciencia,que trabajemos con tanta fatiga en todo género de literatura ,desenterremos manuscritos ,reimprimamos obras, que casi habia sepultado el olvido, yformemos Sociedades yAcadémias ,procurando ,no sin acierto y felicidad, renovar ,óperfeccionar las artes ylas ciencias ;yque en la mas soberana de todas ,mas útil ymas necesaria ,haya tanta desidia. Nada me parece, que es mas propio del zelo con que miramos la Religión, ysu culto ,yde la delicadeza con que hemos atendido siempre ánúes*
XREFLEXIONES tra gloría ,que dedicarnos ála reforma de este arte ,con que se halla tan obscurecida ,yen que se iU' teresa la Religión yel Estado. Porque si lo consideramos bien, no hay medio mas eficaz ,ni mas suave ,que el de la predicación ,á que concurren nuestros pueblos con un gusto, devoción yrespeto que edifica ,para mejorarlos en su espirita, ycultivarlos en la piedad yla virtud ,formándolos al mismo tiempo para el Estado ,yelevándolos insensiblemente ála civilidad mas sólida ,ypolicía mas brillante. Si los Griegos ylos Romanos se servían para estos fines del teatro ,porque allí concurrían voluntariamente sus compatriotas, yasí lograban infundirles las ideas de una perfección y heroísmo pagano ,mezclando la utilidad con la dulzura ;con mucha mas razón debemos esperar la cultura espiritual ypolítica de los nuestros por el conducto de los Predicadores, que les hablan con mas freqüencia, son atendidos con mejor disposición.
SOBRE EL PULPITO. Xj yacompañados del auxilio sobrenatural, siempre que ellos procuren deS' empeñar su ministerio, como corresponde. Al mismo tiempo que intimen las verdades de la Religión ypersuadan al cumplimiento de sus preceptos, los moverán áser buenos vasallos ,á que. amen ásu Soberano, obedezcan ásus Ministros ,executen con docilidad sus leyes :áque sean perfectos ciudadanos, que se unan con estimación recíproca ,se auxilien en sus necesidades ,se disimulen sus flaquezas, yse miren en cada ciudad ,ócada pueblo como una familia ,óuna casa, en que todos aspiren ála felicidad común, sujetándose ála conducta de un superior ;áque sean felices en sus consorcios, fomentando aquel amor casto ,que los ligó ,yestrechando cada dia mas el vínculo con la fidelidad yel cariño ,para que ni en el uno sea sensible la dependencia ,ni dificil la condescendencia lícita en el otro para la paz doméstica yespiritual, de que resulta mucha parte de
Xij REFLEXIONES la tranquilidad del públicorá que sean padres vigilantes ysolícitos ,que ni descuiden en la educación de sus hijos, los quales serán buenos vasallos y patriotas siempre que se les enseñe á ser buenos christianos ;ni afloxen en el trabajo yaplicación de su familia, para evitar el ocio, que corrompe las almas como sentina de los vicios, que acarrea la miseria en las casas y en la república * . En el dia ,mas que en otro tiempo alguno, debemos animarnos áesta *Mr. rAbbé Tniblet en sus R^extones sobre la eloqüencia engeneralysobre la del Ptilpito ,impresas ántes de sus Panegíricos, )dice en la refl.3 5.„Un excelente Predicador ,, es en la Iglesia el hombre mas útil ála Re- „ligion ,ypor esto mismo ála sociedad ci- ,, vil yal Estado. Este sacarla una utilidad „infinita de que se practicase la moral chris- „tiana. Los buenos Sermones pueden con- ,, tribuir mucho áello ,ypor consiguiente á „formar hombres de bien ybuenos dudada- ,, nos.” Cita en confirmación de su dicho las siguientes palabras de Mr. 1’Abbé des Pierre. ,, Si la predicación no estuviese establecida ,, entre nosotros convendría ála buena polí- ,, tica yal buen gobierno establecerla.”
SOBRE EL PULPITO. XÜj empresa ;porque ,aunque no hubiese el superior motivo de la Religión, que siempre nos estimula ,yjamas dexará de hacer gravísimamente delinqüentes álos que abusan del Pulpito, yalos que no lo estorban; nunca mas que hoy se ve el empeño, que tienen todos los extrangeros en obscurecer nuestra literatura ynuestro nombre ,álos quales damos aliento con el descuido ,ycon el demasiado aprecio de sus obras :yporque jamas ha logrado España ,como en el tiempo presente ,un Soberano ,que mire con mas piedad yestudio la Religión ,como apoyo de su augusta grandeza ,ni que zele mas la gloria de sus vasallos ,como lustre ,que resalta en su diadema. Bien conozco ,que no es obra de un dia esta reforma ;pero tampoco los Atenienses lleváron en un año la Oratoria al grado de la perfección, ni los Romanos pasáron de repente desde la rusticidad ,en que los tenia el exercicio de las armas ,ála admirable eloqüencia-, que brillaba en sus
XX .;TREFi.EXIOKrES' : al.i Prínci^;.Ips Te^ogos según nos dicen, loa autores del citado Diccionario,^ yi-cuya muerte sintió vivísimainent.e"fsegnn'el:C%rdenai Paiai vicino )fuella junt^t ^rcomo una de sus prtdcip.alesjunilireras ,,que se apagó en,.363en,la oca^^oa ,que mas le necesitaba. Nada puede dar mas alta idea d_e; la literatura ,éinstrucr cion en t<^,o género, con que nuestcá nación *brillaba en el siglo XVI. y sobresalía entre todas las de Europa,' que el testimóPio .dCL Mr.du Tertfe en su historia <te las conjuraciones y revolucionesvde los Imperios ®,don^ de hablando-de la de Venecia ,atribuida ánuestpo Embaxadbr D. Alonso de la .Gueba, dice así IZor xadores estulmn. ántes en ppsesionde gobernarlas Cortes de la Europa. Tanta: era. la superioridad que nos dabada; 'literatura ,yel ingenio,^ ''PsXa^'. Ebsr: ÓqncfTrid-. lih-^io.-cáp. tfi n.i. Soti mofs- ,‘e0n}éncta cum perfecta réligiosnepiétatis-^xemplo smnmopere displit cuit Concilio ,-cui- sisum est refingui oelat in infausta caligine. .¿r 7.^-r Lik-’¡- '"'-,, ,
SOBRE Et PBI.Pií'O. XXj Mas para ceñirnos ai asuíito que tratamos, ninguna de las naciones cultas de la Europa :puede presentarnos en aquellos tiempos Oradores iguales ánuestros LeonesjGranadas^ Puentes yotros muchos', que seria largo referir. Sobre estos modelos cornenzáron áformarse sin disputa los Franceses ;yla Retórica del Padre Granada, que traduxéron, éimprimieron varias veces^ ha sido el directorio ,yguia con qué recóhociéron, yenmendároñ sus abusos. Esta verdad se autoriza, con el parecer dél sabio yfamoso Natal Alexandro. Doctor de la Sorbona ', uno de los mayores hombres de la Francia, y \de los primeros ,que trabajáron en ella por la reforma delPülpito, dando para este efecto álos fines del siglo pasado su obra intitulada: Concionatorum ;en la qual aconseja, que áiosNovicios de so-Orden se haga aprender ,1a Retórica de nuestro Granada ^.Si se registran con cui^ B3 ' ^InstitiC&ncion. f.x. c.i. n.'^.
.r .KEFBEXIONES dado sus célebres Bourdalues ,Masilliónes ,.Bospuetes, Fiechieres ,&c. se hallará también ,que en las obras de aquellos Españoles ,las de los Avilas, Alvarez^-^^pdriguez, Crupes, Teresas yotras de aquella feliz edad ,en que todas ,las mantillas de la Europa esperaban áporfia las producciones de España, para apropiárselas ,ynaturalizarlas con sus traducciones, tomaron infinita, materia ,con que enriquecer sus discursos: de suerte ,que podemos concluir sin vanidad ,que nuestra península les ha dado las piedras preciosas ,de que han enrique-r cido sus discursos, yel método" dé engastarlas. ¿Pues por qué nos contentaremos ahora con traducirlos, admirarlos ciegamente ,yno nos alentaremos áigualarlos ,óexcederlos ?Si ellos con el auxilio de, nuestros Maestros abrieron los ojos ,conocieron el error yenmendáfon sa predicación tan corrorripida, ¿por que los hemos de tomar ahora por preceptores, en vez de mostrarnos émulos, ypicarnos gloriosamente déRiva-
SO^tE_ SI, PULPITO. Xxiij les'? Nuestra :lengua no es ménos cuita., ni capaz;, jde lQs primox.es de la Oratoria ,que la saya. Antes ellos han tenido necesidad de ir perfeccionando vsu idioma, ,ál mismo paso ^ue se mejoraban en-la Oratoria. Nuestros ingenios no son diferentes de los del stglósi Xyi. La misma fecundidad, temple ,, clima, y. disposición :tiene hoy. nuestro súelo ,para criar estos ricos yprecióse» minerales ,que tuvo ¿en las edades anteriores :ysiempreque conozcamos la preocupación, que. nos .ciega ^que sacudamos la desidia, ycultivemos nuestro terreno, causarán nuestras riquezas nueva envidia, ynos harán mas memorables. En los mismos tiempos, :de la corrupción del Pulpito hallamos la prueba convincente de la ventaja que hacemos álas demas' naciones en el ingenio. Porque en aquel género de;S^mones ,que entonces, se aplaudían por la ..extravagancia de las ideas, yasuntos que se tomabanupor la finura^que detían;de pensamientos, por la delicadeza de aplicar los»agra- B4
XXIV REFLgsaoíTES dos textos ,ninguno los extfangerós nos igualó. Nuestro Vieyra fue asombro de la Italia por la falsa delicadeza de sus Sermones, que divierten- todavía por la^ agudeza ,yla facundia ,aún álos que miramos este negocio con el rigor que se debe, yse trasluce muy bien ,que aquel genio en otro siglo y,pais hubiera sido ,si no superior ,igual álos de Bourdalú yMasillon. Son innumerables, los que tenemos de la misma clase ,que manifiestan unos genios admirables entre las mismas nieblas del mal gusto de sus tiempos. Lo mismo se conoce en los pocos yque han procurado en nuestros dias elevarse sóbrela esfera común ,y. despreciar las preocupaciones dominantes. -,: Pero estas; no acabarán de :desterrarse ^mientras ios hombres ilustrados ,que las conocen ,no se animen áperseguirlas, como lo han he-^ cho las. demas naciones." Uno de nuestros genios mas grandes ,mas fecundos ymas cultivados ,no digo en
SOBRE Et PUEEITO. X%V -Espáña ,sino en toda fe, Europa, y por tanto mas ápropósito que otro, para dar contra les abusos ,éilus^ trar la ciencia del Pulpito ,tuvimos la desgracia ,de que tomase un medio ,que si en otras epidemias del entendimiento humano fué útil ,y dio inmortal gloria ásu autor ,-y á nuestra nación ,en esta se condenó justamente ;porque no todos: los males se curan de un mismo modo ,y hay tales remedios ,que con razón se proscriben por* sus fatales conseqüencias ;ysi la mordednra de la tarántula secura con música (como dixo en su obra) en la de otros insectos venenosos ymortíferos ,seria inhumano este remedio ,ymas quando con la misma solfa se dan otras picadas mas lastimosas. Dos obritas han llegado ámis manos ,mientras hacía estas reflexiones ,que no carecen de mérito ,y pueden ser de alguna utilidad. La una es ia traducción de la Oración fúnebre del Christianísimo Rey Luis XV. con un discurso sobre ,ia Oratoria
xxvj REFLEXIONE? Francesa ;pero ni el elogio qáe hace de esta me parece, ajustado ,por las razones que después tocaré ,- ni el medio propio para excitar álos nuestros. La otra tien.e por título: Discurso sobre la eloq^eñcia sagrada en España ,cuyo autor supone, que en el dia la tenemos corregida yexpurgada. Si lo creyó así ,se ha engañado ;ysi lo hizo por condescendencia política ,no es perdonable; así por no ser conforme ála verdad ,que nunca debe sacrificarse., á la lisonja ,como porque puede servir de confirmacioná muchos, para continuar mas autorizados en su mal gusto. Por lo que mira al primero, convengo desde luego ,en que, hay muchos Oradores. Franceses (como decía antes), buenos, que pueden ser-r yir ánuestros principiantes ,para irse formando', ycuyas traducciones son útiles para todos ,ydignas de que se lean ;pero ni deben proponérsenos como. .modelos perfecrtos ,acabados yOriginales ,porqué no lo son jymucho menos la pieza^
SOBÍtE EB PtSbBÍTO. XXVij sobrfe -que^ recayó esEe elogio ,lánguida en la mayor parte, defectuosa en el hilo de los hechos ,de los quales tampojco hi^o elOrador buena eleccloo ;porque:nnos son de pó* ca dign^ad yotrosj impropios de la materia.;, ni me parece acertada, para animar á:los .Españoles ,la indiscreta alabanza de otra nación ,quando hay muchos ,:que se encaprichan cada vez; mas. tercos en, su, antiguo, y siniestro modo de orar;, por-parecerles franc,esd'dít así dieeñ-)'jel verdade-‘ ro ,sólido íajustado áreglas ,mirán^ dolo ,;peor que contrabando ;porque se les figura ,que es fábrica original inventada en sus telaré^ Por lo que mira al, segundo ,es cierto que en el dia no nos faltan algunos sugete« ,que se esmeran en sus composidones ,conoCdn los yerros que deben evitar ,aspiran ála perfección, ydan algunos discursos dignos de alabanza ;pero también he- ^os de confesar ,jque estos son rarísimos ,yque ,ópqr el demasiado trabajo ,que les cuesta cada Ora-
•XXViij DEFLEXIONES ' cion ,Ópor Otras razones ,soto sé ven yse oyen en tal quál solemnidad muy señala^la.Tambieries verdadj queno se incurre ya con tanta fre- ’qüencia, en aquellos vicios torpísimos^ que reynabaHrgeneralmente; pero estas mismas groserías se ^esncuentran todavía en una parte demasiadamente considerable-, y-apenas lastenemos desterradas de ciertas capitales ilustradas. Eb día ochó de Diciembre del año próximo de~ setenta yocho ,en una de las Iglesias mas freqüentadas de esta Corte -, no tuve paciencia para acabar de ^oir un Orador-, que después de una salutación ,hi buena ,ni mala' (si puede haber tal medio)propuso -’por segunda parte de su discurso-,'probar ,que aunque María Santísima no hubiera sido MaT dre de Jesu-^hristo ,debía creerse concebida en -gracia ,solo por haberle dado sus Virginales; Pechos. Temeridad ,ignorancia ,ó. *;, que se yo que. Yo betenido proporciona roas que otro ,de obseryaria por las necesidades en que me he visto de
SOERS El- PPLMTO. XXÍX correr Ga.si todo el Reyno ,yalgur iras Islas yProvincias de las IndiaSí En fin ila mayor obstinación ynecedad ,seria negar la. generalidad de esta .corimpcion porotal qual particular ,quandQ entre les mismos Fratb ceses ,éItalianos', que miramos con razón ,como coas cultos en esta par-? te ,se encuentra .todavía mucho que corregir en lo común ,• como lo:m^ pifiestan las..CartaS:jM Santísimo y Sapientísimo Papa [Cíemeníei.XOíi el qual _trataba de nñ'plan deores formaen el Púlpito :,',qu&; hubiera' sb do.obra jdigoa de su sabiduría^ ,y su prudencia-!. :i::: or.*: " .En, efecto h^s§ 4er confesar la generalidad, yla.: ^.ayedad del malj ai no. ¡^eremos Imceenos mas dgtiib qüentes, ,:é .incurabli^.El zelodeis Religión la utilidad del estad^,. y^^ honor nacional,d^qn animar áqadá uno VsegWíSns íueraasiy amorJie^ 4procurar el rem^iO-'Fórquecde ^ pende ,elque loss jiele§“lo^eaen tco das .las, Ciudadeslyot^eehlos IStRus? .Ración» que .íKessIianen los miste-
XXXVj .;REFLEXIONES Iglesia- &é-menester para la divina economía denuestra salud ,que Dios -se formase en un instante los primeros -Oradores ^ya porque ántes de la venida de Jesu-Christo ,ni en las Escuelas de Atenas yde Roma ,ni en la misma Sinagoga habia Maestros de la Teología ,que ellos habían de enseñar ;ya porque con esta conducta •manifestaba desde luego la soberanía de la obra ;yla milagrosa erudición de los Apóstoles, era por una parte argumento para confundir álos Gentiles yJudíos ;ypor otra un medio eficacísimo de atraer ámuchos. Pero luego que cesó esta necesidad ,tuvieron los Predicadores la de estudiar la Religión ,para .ilustrarse ,yasegurarse en ella ,ántes de enseñarla ,ysaber los preceptos ymétodo ,que deben observar en su declaración ,para hacerla mas útil yeficaz. En la gracia del Señor ha de tener la confianza ,de que sus trabajos yvigilias dirigidas áeste fin ,sacarán el fruto de la educación christiana ,ylograrán el efec-
SOBRE EL PXILPltro. jCXXvij to de la compunción. Ni há. de desconfiar necia ytemerariamente de sí ,yde sus fuerzas por la alteza-del objeto ,absteniéndose de esta.funcioti eclesiástica (como hacen algunos reprehensiblemente escrupulososf) sabiendo, que el mismo espíritu-, que iluminó álos Apostóles ,les está prometido álos que trabajan con empeño en esta obra ^,ni han -de pensar tontamente ,que metiéndose en ella sin la preparación necesaria lograrán aquel auxilio. Si nos obstinamos en negar (como decíamos ántes )los muchos y gravísimos defectos ,en que actualmente se incurre ,ycon demasiada generalidad ,-jamas se arrancaran los perniciosos abusos ,con que se predica ,éimpiden la pureza del verdadero culto ,yla reforma de las costumbres con perjuicio de las almas ydel estado ,ycon injuria de la gloria nacional. ¿De qué nos sir- C3 d'ixhit vsThtíjji eVíZTi^cllzííntibus "virtute mulía^ Ps.LXVIl- 12.
XXXVÜj .REFLEXIONES ve este alucinamiento ,óesta venda, que voluntariamente nos echamos sobre los ojos ,quando los sabios de dentro conocen el mal ,ylos de fuera. nos burlan por su causa? Si nos dexamos llevar del amor propio ,es una c^üedad deplorable. Si se tiene por política callarlo ,es muy bastarda. Despreciemos una delicadeza tan .insensata ,éimitemos álas otras naciones ,que reformaron su Pulpito, no menos corrompido, abriendo los ojos sobre el mal gusto, que las dominaba ,yclamando contra los abusos, de él: que ,aunque sean muchos los partidarios ,ygriten ,por fin callarán ,óse enmendarán. No hay duda ,que lo radicado y envejecido del mal ,que cuenta mase de siglo ymedio, ha viciado las lenguas de unos, yentorpecido los oidos de otros. Ésto hace su curación mas difícil ,éimposibilita la prontitud de los remedios. Sucede lo que en aquellos defectos ,que provienen del temperamento de los climas ,ó aquellas deformidades ,que la bárba--
SOBRE EL PULPITO. XXXÍX ra invención de algunos ^pueblos introduxo en sus naturales,, que llegan áparecer perfecciones álos ojos de los suyos ,ios quales estiman por deformes álos que no padecen semejantes defectos: porque la fuerza de, la costumbre goza por tiranía privilegios de naturaleza yde ley. Lejos de conocer su error ios Predicadores, que ultrajan la mageatad de la sagrada Cátedra con sus pensamientos, extravagancias ,fóbulas ,chistes, sutilezas, aplicaciones de textos, combinación de circunstancias ,lenguage ,estilo, gesto yacción, tienen por novadores álos que procuran sujetarse álas leyes de la eloqüencia christiana ,de la ,gravedad del Pulpito, de la importancia dé las materias ,del carácter de sus funciones, yde la soberanía dél fin ;discurriendo con solidez sobre el dogma yla ley ,. ciñendo sus acciones ála modestia evangélica ,yhablando el claro ypenetrante idioma de los doctos, para no fastidiarlos ,yde los ignorantes ,para instruirlos, moviendo y C4
RJEFMxiOííES : edificando álos unos ylos otros igualmente: porque ignoran los viciados, que este fué el método que observaron los Padres Griegos yLatinos, que edificáron la Iglesia con su predicación ,.y como observa el Ilustrísimo Climent ,sin subir muy arriba, ni salir de España jel que llevaron en el siglo XVI. muchos y doctos Españoles ,entre quienes refiere aSanto Thomas de Vilíanuevaj yálos Venerables'Avila yGranada. Estos ignorantes ,yotros-tan insensatos como ellos:jllaman por desprecio Sermonea de Misión álos que se predican llenos de doctrina ;porque imaginan ,que las oraciones, que se hacen en honra de los Santos, festividades de la Virgen ,celebración de los Misterios, óacción de gracias por algún beneficio señalado ;han de ser Un texido de conceptillos ,éinsulseces, sin ilustración ,ni aun tintura de las verdades reveladas ,yde la moral del Evangelio, sin exclamar contra los vicios, para arrancarlos, ni encender ála virtud con la
SOBRE EB PtrtiPKrO. persuasión mas viva. Juzgan erradí-^ simamente, que se les permite subir ála Cátedra del Espíritu Santo ,tomar las venerables insignias del ministerio ,-interrumpir la sacrosanta liturgia del mas augusto Sacrificio, hablar en la Casa de Dios delante de su Tabernáculo ,ymuchas veces en la adorable presencia de Jesu-Chris- to ,no para instruir ,yedificar su pueblo :no para tratar de sus maravillas ygrandezas ,como conviene: no para intimar ,yexplicar sus preceptos ysu ley :no para encender, óavivar la antorcha de la Fe ,de modo, que su oración sirva de declaración del Evangelio ,óuna continuación equivalente ;sino para divertir álos aturdidos ,éignorantes, yenfadar álos prudentes yzelosos, introduciendo en la Misa, yen la Iglesia un acto ,que no tiene mas de Eclesiástico ,que la persona ,el vestido ,yél lugar :ni otra cosa de divino, que algunos textos sacrilegamente estropeados. Aestas locuras, yprofanaciones dan el nombre de
xlij REBLEXIONES^ Sermones yde Panegíricos ,yálas oraciones verdaderamente christianas llaman Misiones por desprecio. Bien que sucede ,en su modo ,lo que con la Profecía de Cayfás. Ellos lo dicen por insultar con este epíteto á los Predicadores buenos;y aciertan en realidad con el título :porque Misión. deben llamarse las Oraciones evangé-' licas ;pues, la anunciación ypublicación del Evangelio ,sus verdades y preceptos fue el objeto de la soberana Misión de los Apóstoles ,yes, yserá para siempre el carácter mas distin-» tivo entre los varones Apostólicos^ ylos Pseudo-apóstoles-, ómalos Predicadores. ¡Tal es la ceguedad que ha causado el abuso! No seria fácil explicar los principios, yel progreso de esta corrupción ymal gusto ,si quisiésemos examinarlo todo ,ytomar las cosas en su origen. Lo cierto es, que ni fue una sola la fuente ,ni una sola la causa ,que ha tenido este mal ysu incremento. La desgracia de las artes ylas ciencias no fue ruina ,que
SOBRE El. PULPITO. xliíj sucedió en un instante, sino decadencia ,que poco ápoco las debilitó, y reduxo áun estado lamentable. La Oratoria, una de las mas delicadas entre todas, corrió la misma fortuna, yperdió succesivamente su gracia y su virtud, tanto en lo profano, como en Id sagrado. La fatal revolución ,que acabó de trastornar el imperio de las letras desde la triste época de las irrupciones bárbaras ,la envolvió en sus tinieblas ,confundiendo ,ósepultando las obras de los Maestro s,ymodelos de una yotra. Bien que la mano invisible del Todo-poderoso conservó siempre en su Iglesia legítimos Pastores ,que la gobernaran ,yhombres Apostólicos, que la instruyeran ;aunque mas raros ,ymenos cultivados ,que sus primeros Padres ,cuyas obras casi eran desconocidas durante aquella borrasca, en que naufragó lo mas precioso, yse abandonó también mucho el estudio de las sagradas Letras. Pero habiendo logrado las ciencias su restauración, ytenido la Oratoria sa-
xliv’ REFLEXIONES grada entre los Españoles los primeros ,ymejores cultivadores (como decíamos ántes ),especialmente en el siglo XVI. parece increible la depravación áqué llegó en el pasado, y siguen tantos en nuestros dias con sobrada terquedad. ¿Mas quien duda, que todo este daño puede atajarse con un solo golpe ,yreducir al camino esos obstinados? No es menester pensar mucho, para encontrar el remedio ,ypor lo mismo que es tan obvio, me detenia en publicarla ;porque quando hay una epidemia ,que causa notable estrago, si el modo de curarla parece claro ,ycon todo eso no se aplica, debe qualqulera prudente rezelar ,que se engaña, óque se sigue mas daño de la aplicación del remedio ,que del mal. Yo confieso ,que esta reflexión me detenia ;pero apurado el juicio, y profundamente meditada la materia, hallo ,que el remedio, que ámí me parece conocido ,no lo es en realidad de los que deben recetarlo ;porque la costumbre de ver el mal, ni dexa.
SOBRE EL PULPITO. xlV que se sienta su gravedad ,ni que «e busquen los medios de cortarlo. Nacen jyse crian oyendo este lenguage, ylos aplausos ,yaun los premios, que logran semejantes Predicadores (si pueden llamarse así), ycomo son tan raros los genios superiores ásu siglo ,ásus coetáneos, yásus maestros ,para romper las cadenas de-la educación ;siguen insensiblemente la marea ,que los cogió en la infancia, sin advertir el perjuicio ;ósi acaso conocen el remedio ,no saben estimar la gravedad del mal ,óles falta el ánimo ,para usar una medicina dolorosa álos pacientes, ytemen desazonarlos ,óel embarazo ,que les causará la multitud de los enfermos. Sea lo que fuere :como quiera que el daño es del primer orden ,y recae sobre la instrucción del pueblo en quanto álos Misterios ,sin cuya fe ,éinteligencia ,conforme ásu capacidad ,es imposible salvarse :ysobre la moral ,sin cuya exacta observancia no puede justificarse ;se sigue, que tampoco puede haber motivo.
lij REFLEXIOKES ' evitar el desdoro ,yno basten para formar Oradores :porque para eso es menester otros estudios ,yotra ciencia ,me ha parecido ,que podrá servir para honra de Dios ,utilidad de la Iglesia ,ybien del estado (tres obligaciones que tengo por Christíano ,por Sacerdote ,ypor vasallo ) dar álos jóvenes ,que quieran dedicarse al ministerio de la predicación, una instrucción ,con que por una parte se persuadan álo que deben saber ,para poder predicar ,yse desen-»- gañen de que la lectura de los mejores Sermones ,no es capaz de conducirlos ásu fin ;ypor otra sepan los escollos, que han de evitar, vean los abusos ,con que se desacreditan, yhacen infructuoso su trabajo ,y hallen un plan seguro ,claro ,yfácil (quanto permite la materia) de hacer un Sermón bien ordenado ,sólido, instructivo yedificante. Son muchos los que han escrito sobre la Oratoria sagrada ;pero ninguno se ha propuesto dar un método limpio ysuficiente áun princi-
SOBRE El, PXJUPITO. lÜj piante ,para formar el cuerpo ,digámoslo así ,de una Oración christiana ,que es la que debemos llamar Serinon itoáos quieren ostentar su erudición ,delicadeza ,buen gusto ;y después de decir mucho sobre genio, espíritu ,carácter, retórica ,orador, eloqüente ,discreto ,poeta ,filósofo, todo lo confunden ,yellos mismos no se entienden en esta nueva metafísica ,-desando álos jóvenes en un caos de tinieblas ,en vez de ponerlos en medio de un templo hermoso, yclaro ,que ápoca costa distingan sus partes ,vean las aras ,en que han de ofrecer sus cultos ,yla puerta ,por donde han de salir al cabo de sus sacrificios. El V. P. Fr.Luis de Granada ,que consagró su piedad ,ysu literatura, áeste objeto ,nos dio una bella Retórica ,en que contraxo las reglas de la profana ,para ilustrar la sagrada ;pero extendiéndose demasiado en lo que mira álas figuras ,yá el adorno, tocó superficialísimamente las fuentes de la invención ,que
liv REFLEXIONES son propias para el ministerio sagrado ,yfiié muy poco lo que dixo sobre la proposición ,yasuntos ,como también sobre el método ,que debe observarse ,para probarlos. Todo esto procuraremos dar en nuestra instrucción ,sin repetir lo que otros han dicho, ni fastidiar con la difusión. La dividiremos en tres partes :en la primera ,se tratará de lo que debe saber el que ha de predicar :en la segunda ,de lo que ha de observar en la composición de un Sermón; yen la tercera, diremos brevemente lo que ha de guardar en la pronunciación de su discurso. La continua aplicación de diez yocho años áesta tarea, yla observación dé trece en una Catedral, en que se predican mas de setenta Sermones alano ,me han hecho abrir los ojos sobre muchos particulares, que no se encuentran con el estudio, ylectura de los libros. Los jóvenes mas aprovechados en las ciencias, quando quiéren emprender esta carrera ,se quejan de no encontrar unos
SOBRE El, PULPITO. Iv rudimentos ,óprimeros principios, de lo que es el cuerpo de un Sermón, aunque hayan estudiado la Retórica; por lo qual me he tomado este trabajo, para contribuir como Eclesiástico ,en lo que pueda ,áobra tan santa ,sin cuidarme de la aprobación, óreprobación de los críticos escrupulosos ,ni de los preocupados.
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z ^3>’<s ^ TRATADO DEL PREDICADOR. PARTE PRIMERA jDe la ciencia que se requiere en el que ha de profesar el ministerio Apostólico^ yanunciar la paleara de Dios, §. 1. Para conocer qual, yquetnta ba de ser la ciencia del Predicador es menester saber ^que cosa es predicar, Lamor propio ,aquella ñiente secreta ,é inagotable ,que nació, yvivirá con nosotros, monstruo ,ála verdad incomprehensible ,que nos lleva ála perfección y.á la fe-
2TRATADO licidad ,ynos pretípita en el vicio yla miseria ,es una causa perpetua, si lo reflexionamos bien ,del continuo trabajo ,que trabemos en todas las cosas ,sin exceptuar las mas simples. Las artes, las ciencias, losexercicios útiles ,, 0deleytosos, yquanto nos ocupa en esta vida, si no debe su origen áeste principio ,digámoslo así, universal, al menos recibe de él su aprobación ,su establecimiento y su progreso. Pero sea por un efecto de su inconstancia ,óde su ceguedad rsea por'üna necesidad de la ligereza del juicio ,ópor la multitud de las otras pasiones ;experimentamos, que lo que ayer recibimos y aprobamos como bueno baxo de reglas determinadas, yceñido áciertos modos ;comienza hoy ádesagradarnos ,ynos parece ,ómenos propio ,ómenos útil ,ómenos honesto ,si no añadimos, óquitamos: yáfuerza de perficionar las mismas cosas ,unas veces las empeoramos, otras las mejoramos con efecto ;pero no fijando por esto su inconstancia.
DEI, PREDICADOR. 3 queriendo pulirlas mas ymas ,venimos ádesfigurarlas. Conténtanos por algún tiempo el propio desorden ;pero como ni la fealdad puede avasallar la voluntad ,ni lo desconcertado sujetar el juicio con permanencia ,volvemos ácomenzar de nuevo, yes menester reducir las cosas ásu primer principio ,para acertar con su ser ,averiguar su destino, yarreglarnos en su idea. La predicación del Evangelio, llámese arte ,óciencia ,óténgase por un puro exercicio ,no se ha exirñido de esta suerte común de las cosas humanas, por el estrecho enlace ,que con ellas tiene ,ápesar de su soberanía. Hemos manifestado, aunque de paso ,sus alteraciones, que otros han escrito de propósito. Es evidente la corrupción ,que hoy padece por lo general en nuestros Pulpitos, yel camino mas seguro de restaurarla ásu divina institución, será ,sin contradicion ,volver atras, hasta dar con ella. Por felicidad ,no es esta de áquellas artes ,ciencias ,ó
TRATADO 4 inveadones ,cuyo origen se ignora, cuyos primeros autores se desconocen, ycuyas reglas elementales se han perdido. Todo consta ,yde un modo el mas auténtico ,para que po* damos con seguridad purgarla de vicios, limpiarla de abusos, hacerla útil yfructífera ,yen fin ,restituirla ásu casta hermosura ,ydignidad ce> lestial. Perdóneseme,como indispensable, decir lo que todos saben ,para acordar ,lo que muchos ignoran ,óparece ,que tienen olvidado ;esto es, que ,sin contar las Misiones particulares de los Profetas en sus respectivos tiempos ,comenzó el exercicio de la predicación con la misma Religión ,siendo Jesu-Christo el modelo ^:ylos Apóstoles los primeros Predicadores en virtud de la expresa comisión yencargo ,que el mismo Señor les hizo después de su Resurrección ,para que se derramasen por el mundo ápredicar d *Coepit Jesús praedicare. Matt. xj.
ML PREDICADOR. g Evangelio *.Pero el exercicio de este encargo no era otro ,que el de publicar como testigos, lo que habian visto yoido ,yasí les dice ;Recibiréis la virtud del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, yme seréis testigos en Jerusalen ,en toda la Judéa ,en Samaría, yen lo mas remoto de la tierra *.El Príncipe de los Apóstoles en su primer Sermón, pone la fuerza de la verdad, con que se confirmaban todas las Profecías ,en el testimonio de los Apóstoles sobre la Resurrección de Jesu-Christo ,de la qual^ dice ,todos somos testigos ^ . En el que hizo al Centurión ysu comitiva da por confirmación, que él jy los demas son testigos de todas las cosas, que hizo en la región de los judíos y en “jerusalen ^,yque les había man- *Et dixit eis ;euntes in mnnduni universnm praedicate Evangelinm omni creaturae. ^arc. i6. 15. *Eritismihi/íjí^jin Jerusalem &:c. ^í.i.8. *Hunc Jesum resiiscitavit Deas »eujus ompcs nos testes sumas. Ib. 2. 32. 'Et praecepit nobis praedicare populo- »&
tz ,f: .TRATADO pureza ,* con verdad ,en su séntidó í^iguroso. De esta suerte nuestros Sermones serán ,como deben ser ,un testimonio, de/ Evangelio^ que declaremos, áfin de que el Pueblo se instruya en la Religión ,tanto por lo que mira á la Fe ,como por lo que hace álas costumbres. Pero no bastará para esta instrucción, que el Predicador sepa el Nuevo Testamento :es menester que haya estudiado el Antiguo. Este es el libro fundamental de la Religión, yde la conducta virtuosa del hombre. .A aquel Pueblo comunicó Dios los principios de la Religión ydel culto.. jLo que entonces habló ,ahora ysiempre será verdadero :los preceptos morales, que impuso chíPuces ,jamas dexarán de ser justos. Por medio de sus Profetas reveló con mucha anticipación su venida ,sus obras ,su Pasión, su Re^ surrección ,nuestra Redención ,yla fundación de su Iglesia. Aquellos libros eran la piedra de toque ,ácuya prueba habia de conocerse el verdadero Mesías, yla soberanía ,ae-t
DEL PREDÍCAt>OR. césidad ,yvirtud de su ábctrtóa *. Por esto el mismo Jesu-Ghristo en el curso yexercicio dé suníinis"- terio iba comprobando quañtd hacia con las mismas Escrituras: sobre qué seria largo referir los -pasages ,qué constan del Evangelio. Baste por to^ dos ,el que refiere Si Lucas al fin del suyo^ en que nos cuenta ,qüe en la despedida ,que hiz;o el Salvador de los Apóstoles ,quando subía al Cielo, les dixo :t^&is aquí todo la que os había declarado antes demí Pasión ,porque era preciso ,que ié cumpliese qudri- to estaba escrito de mi eri los libros de la Ley de Moysés ,en lás Profecías ^yen los- Salmos '“y-añade, que entónéés los ilustró ,para qué entendiesen las mismas Escrituras ,y saliesen ápredicar en su nonábre, 'Deut.\%. dVid. éap.^.'Act. Apost^ per totum.. .: , -*Haec sünt verba ,qüae locntns sum aa vos ,cum adhuc essem vobiscom :quomain íiecesse est impleri omriiá ,quae sáipta sunt fe lege Moysi, &Propbctís ,&Psalnus (te me. ¿«c.24^44.'
J4 TRATADO cqmoetestigps ,que eran ,de todo * , Para el mismo fin les ofreció ,que baxaria el Espíritu Santo ,que les lle^ nase de virtud ,éinteligencia ,amonestándoles, que hasta que le hubiesen recibido., permaneciesen en la -Ciudad sio.:exer;Cer el ministerio de la pred^acion ,ni dar el testimonio de su Doctrina yde su Resurrección; gue eso les quiso decir con la voz^ de que usa el Evangelista sedete * , Por, eso el Ápostol, aunque su- ' pone ,que ya Ximoteo habla bebido au doctrina, su institución, su ministerio y^suÉe, en que^le amonesta, gue permane?;a,, acordándose de quien Jo había aprendido ;le dice ,que ademas de eso estaba ya instruido 4esde su infencia en las Sagradas Entras (estoes,en los libros del Tes- ’Tune aperuit Ulis -sensurn ,ut ínteljigereat Scripturas,,. Sr praedicari in nomine ejus.„ Vos sxit&m. testes estis horujn. Ib. v.ak. 4* :4j. 6-48._ ^ *Et ego ,nntto protnissuitj Patris mei in vos, vos autem sedete in civitate ,quoadusque induamini virtúte ex alto, Ji-. V.49.
DEI. PRÉSlCÁéOR. taménto Viejo ),las qüales podiári instruirle para la salvación por inedio de la Fe de Jesa-Christo ,yque toda la Escritura ,que Dios se había servido de inspirar yrevelar ,era útil para enseñar ,para convencer, para corregir ,para formar álos hombres en la justicia ysanidad-,-per- ficionándOlOs en toda obra buena ‘ §;-iV. ^ Testimonios de la Escritura ,Con6il^i_ yPadres ,qtie prueban la necesidad^ que tiene 'el Predicador de saber -Ms Divinas Letras. '^ IVIandábase en la ley-de Moys^ por el ceremonial /que Dios había dictado,' que el Surtió Sacerdote tra-^ xese escritas la doctrina yla verdad ..... e-4 *Tu autem asseqautus es .meaoi doctrinami institutíonem ,propositam ,fidem ,pe^sy^p in his ,quae didicisti ,&credita simt-übÉ ficiens aquo didiceris ,&qnia; ab infkntiá Sacras littetas ností &c. 2. ad Dm. 3. ást-xb. iisque infinem cap. --‘
en el Racional ,qne.era una parte do las vestiduras sagradas, que caía sobre su pecho en que entienden generalmente Ios-Padres la ciencia del dogma yde la moral ,que debe atesorar ytener el Sacerdote en -el co-i razón ;yasí conminaba severamente el Señor al Ministro, que despreciase esta ciencia de la ley, nada .ménos que con la repulsa yprivación del Sacerdocio ®.Porque, como decia el mismo Señor ,los labios del Sacerdote^ban de ser el deposita de la sabiduría ,adonde recorran los Pueblos abojear la ley f.Ysi en la boca de este ,que es su enviado ,^np encuentran lo que necesitan, perecerán al pgor de una-ignorancia ,de que será responsable el Sacerdote. Por esto le deda S, Pablo áTimoteo ,. que el 'Pcrtiíes autetn ¡h rátidnale jtidicn doctrinam ,&virtutem ,quae erunt in pectore Aatam Mxad.x^. 2°-' ' ~*Qnia tu scieníiam repulisti ,repellam te'f tie;SacerdotiQ.fungáris.mih!. Os.^.6, -.4 JLabia enim Sacerdotis custodiunt scien- Jegem. xejjuirent ex ore g'us, qui* Angelus Domini exercituuip est. Míilack.\.
DEL FREDICSBQR. 17 Obiápo había de ser DoSor ,lo gue no entiendo ,ni debe entenderse de otro doctorado ,que la profunda ciencia de la doctrina yel dogma: éomb se comprehende mejor de lo que dice áTito *,que el Obispo debe tener aquella conversación ,éinteligencia de la Fe, que es conforme á la doctrina ,para que pueda instruir, y exhortar álos suyos en la que es sanaj yconvencer álos que la contradicen^ Ypara que ninguno piense dar á estos lugares, yálos antecedentes, inteligencias torcidas áfavor ríe la ignorancia ,pondremos delante dos testinaonios (omitiendo innumerables ), el uno de la Sínodo general^ Quiñisexta ,celebrada por los años de 781i yel otro del quarto Concilio nacional de Toledo ,tenido ,según el Ilustrísimp Señor Carrañón *,en la Era .*I. adUt.^. 1, *Ámplectentem enm ,qui secandum doctrinam est ,ádeleip sermonem :ut potens sit ^exhortan in doctrina sana, &eos., qui coatraáicunt, arguere. AdUt.x.v.^. -Sum. Cgncil, edit. Salm- -í.í^..í5
l8 TRATADO de 68r. En el Canon segundo de lai primera ,se manda :"Que qualquiera^ «que haya de ser promovido ála «dignidad Episcopal, sepa el Saltea «rio, para que amoneste también á «todo su Clero, que se ha de ilustrar «del mismo modo ,yque se examine «bien por el Metropolitano ,si está «inclinado ypronto áleer los Sagra* «dos Cánones ,no de paso ,sino con «diligencia yestudio, como también «el Sagrado Evangelio ,el libro del «Divino Aposto! ,toda la Divina Es^ «criturá, yexercitarse en los divi- «nos preceptos yenseñar al Pueblo^ ?» porque el fondo de nuestra Gerar-^ «quia son las palabras divinamente «encargadas ásaber la verdadera «ciencia de las Divinas Escrituras ' *Synod. sept. gen. canon. 2, relatus aGr^ iiano in cap. Omnes psalléntes ,disi. 38*. Decernimns quemlibet quidem ,qui ad Episcopalem gradum est provebendns psalteritim omnino nosse ,ut ex eo omnem quoque suiim clericum ita initiañ moneat. AMetropolitañd autem bene examinari ,an ad sacros cánones diligenter ac cum perscrutatione ,non auterit cursim obiterque legendos ,prompto parato-
jDEI, PREDICADOR. jg La se^nda en el Canon ^IV. dice asi :Deben los Sacerdotes ,que han «tomado en el Pueblo de Dios el oü- «cío de enseñar, huir con el mayor «estudió la ignorancia ^madre de to- «dos los vicios; pues S. Pablo amor «nesta freqüentemente ,que los Sa* «cerdotes deben leer las Santas Est wcrituras, diciendo áTimoteo, date «á la lección yála exórtacion ,&g, «Sepan ,pues ,los Sacerdotes las «Escrituras Santas „ymediten los «Cánones ,consista todo su exerr- «cicio en la predicación divina ,- y «la doctrina ,yedifiquen átodos, «tanto en la ciencia -de la Fe ,coiño que sít animo ,&sacrum .etiam Bvangeliuní, <x libnim Divini Apostoli ,pmnemque diyínam Scripturam ,&in divinis praeceptis versan ,&populum docere. Nostrae enim Hieir -rarquiae substantia ,sunt eloquia divinitus tradita ,diyinarum scilicet scrjptjirarum 'vetst scientia ísicuí, &magnus Dionysius os:- tendit. Si quis autem dubius fuerit animi ,Se non lubenter ,haec lacere ,Se docere -yoluér xit non ordínefur. Prophetice enim dixit Deus. tu repnlisti scientiam ,Se ego te repellam ne' sis mihi sacerdos,
'Sb 'TRATADO wen la disciplina de las obras * Estos dos testimonios me excusarán de amontonar otros, tanto de Concilios ,como de Padres. Solo referiré ,por ser de casa ,el de S. Isidoro ,que en los libros de oficios *a su hermano S. Fulgencio ,dice ,que waquel que es destinado para enseñar >>y formar en la virtud aotros ,es «necesario, que ámas de ser irrepre- «hensibie ,tenga la ciencia de las Sangradas Escrituras ,porque la santií>dad de su vida solo es útil para el «mismo. Pero si fuere ilustrado de ‘»Concil.Tolet.¿,^camn.^ó,.\%^otzxxúa^^^ tercunctorum errorum máxime msacerdotibus Dei evitanda est ,qui docendi omcmm ín populo Del susceperunt. Sacerdotes enim -legere sanctas Scripturas frequenter admonet -Paulus, dicens Attende leciioni ,&exkortationi ,Í3'C. Sciant ergo sacerdotes ,scripturas sanctas ,&cánones meditentur ,omne opus eorum in praedicatione divinase doctrina consistat :ita^ue aedificent cuneros, tam fidei scientia ,quam operum d^seguna-n ^instítuendis ad «irirtutem populif praeerit.^ etiam scientia scrlpturañim necessaria est.
21 CEL PREMCAIJOR. «doctrina^ puede también instruir y »> enseñar álos demas ,yrechazar á »sus contrarios ,los quaies, si no son «impugnados yconvencidos, podrán, «sin dificultad ,pervertir los corazo- «nes de los sencillos.” Yaunque los mas de estos testimonios antiguos hablan señaladamente de los Obis^ pos, no por eso debe creerse, que á ellos solo obligaba la necesidad de saber las Escrituras ;Lo primero^ porque si de todos los fieles ,dice S. Gerónimo ,que ignorar aquellos libros ,es ignorar áJesu-Christo ,y no conocer la virtud ,yla sabiduría de Dios ^¿con quanta mas razón deberá entenderse de los Sacerdotes, yentre estos ,de los que ocupan la cátedra del Evangelio ,ygobiernan el Pueblo con su voz? Así lo manifiesta el Papa S. León ,escribiendo, no álos Obispos ,sino átodo el Cle- *Si juxta Apostolum Paulum Chrlstus Dei yirtus est ,Deique Sapientia :&qui nescit Scripturas ,nescit Dei virtutem ,Deique Sapientiam :ignoratio Scripturarum ,ignoratió Christi est. Hier. Prooem. cqmm. in Isa.
28 ’tratado »con todo dixo él mismo *:El Señor »dixo ámi Señor ,toma asiento ámi wdiestra, mientras pongo átus enewmigos por alfombra de tus pies. Se- »pa, pues, todo Israel con la mayor «certidumbre ,que aeste Jesús, que «habéis crucificado ,lo hizo Dios, «no solo Señor ,sino también un- «gido.” Compungidos con esto de corazón los oyentes ,dice el texto ,que preguntáron áS. Pedro ydemas Apóstoles ,¿que haremos hermanos? Sigue su Sermón exhortándoles. "Haced penitencia ,ycada uno «de vosotros sea bautizado en nom- «bre de Jesu Christo ,para el perdón «de sus pecados ,yrecibiréis la gra- «cia del Espíritu Santo ,porque la «promesa se dirigió ávosotros yá «vuestros hijos, yátodos los que «están retirados-, áquantos llamare «nuestro Dios-y Señor ® Aquí nos advierte el texto ,que continuó el Príncipe de los Apósto- 'Psalm.xog, V. I. “Gen. 12. 2-
DEL PREDieADOR. fes sü Sermón con muchos mas testimonios ,yque los exhortó ,diciéndoles * : "Huid de esta generación per- «versa.” El mismo método ,orden, disposición yestilo observó en el que hizo ,quando se vió cercado junto con S. Juan en el pórtico de Salomón de. todo el Pueblo ,que corria áellos admirado de la prodigiosa curación del baldado *."Varones.de Israel, wgde que os admiráis ^ópor que fijáis Men nosotros vuestros ojos ,como si »>ppr nuestra virtud ,ónuestro poder «hubiésemos hecho caminar áese «hombre? El Dios de Abrahan ,yel «Dios de.Isaac,,yel Dios de Jacob, «Dios,de nuestros Padres ,ensalzó á «su hijo. Jesús ,áquien vosotros en- «triasteis, ynegasteis, en presencia «dePilato, siendo él de parecer, que «se le diese libertad. Pero vosotros desconocisteis al SantO; yal Justo, F3 'Aliís .etiám verbis plurimis testificatrns ést. Act. supr. ^o. '
.3Ó TRATADO »y pedisteis el perdón para uñ hotn- »bre homicida ,ydisteis la muerte «al Autor de la vida, aquien Dios «resucitó de entre los muertos: de «todo lo qual somos testigos. En fe «de su norábre sanó yconfirmo ese «mismo nombre ,áese tullido que «visteis yconocisteis: yla fe ,que «viene por Jesús ^fue la que Obro «ésta entera sanidad ávista de todos «vosotros. Yo conozco ,hermanos «mios ,que vosotros yvuestros Prin- Mcipes habéis procedido con igtio- «rancia. Pero así cumplió Dios ,lo «que vaticinó por boca de sus Pro- «fetas, que padecería su ungido¿ Ar- »> repentios ,pues ,yconvertios ,áfin «de que vuestros pecados sean per- «donados :”pafa que quahdo lleguen «los tiempos del refrigerio ávista vdel Señófí, yos enviare áí ^quel «mismo Jesü-Christo ,qué se os pre- «dicá, él qual debe ocupar el Cielo «hasta el dik de la renovación y^ cumjjplimiento de todo lo que habló Dios «por la boca de sus Santos desde el «siglo de sus Profetas: pues Moysés
DEL PREDICADOR. 3^ íídixo: Que el Señor vuestro Dios os «enviaría un Profeta de vuestros «hermanos, como él, yque lo aten- «dieseis en quanto os dixera, yque «qualquiera, que nó lo oyese, seria «sevéramente castigado. Todos los «Profetas, que ha habido desde Sa- «muel ,ydespués han hablado ,anun- «ciáron estos dias. Vosotros sois los «hijos de los Profetas ydel Testa- «mentó, que ordenó Dios ánuestros «Padres, quando diso áAbrahan, «que en su descendencia recibirían la «bendición todas las familias de la tierra. Dios resucitando ásu hijo «lo envió primeramente ávosotros, «á que os bendixese ,para que cada «uno se convierta yvuelva de su maldad.” ' Aquí interrumpieron el Sermón ios Sacerdotes, Magistrados ySaduceos :pero de los que lo habian oido creyeron muchos en número de cin^ co mil *. Desde el principio hasta To conozco son testimonios de lo que F4 •Aa. 4.
32 tratado había visto ,yconsta del Evangelio. De allí sigue con las Profecías, y toda la Oración es un texido de los dos Testamentos. Aestas dos piezas del Príncipe de los Apóstoles ,añadiremos por su Orden cronológico la del insigne Diácono yProtomartir Esteban ,yla del Maestro de las Gentes Paulo ,con la confianza ,de que estos exemplares serán mucho mejor recibidos de nuestros Lectores, no digo que los de Bosuet,Bourdalue, yMasillion, con que otros llenan muchas páginas ,sino aun con mas veneración, que los de S. Basilio ,S. Gregorio Nazianzeno ,S. Juan Chrisóstomo ,yS. Cirilo Alexandrino ;cuyos pasages copia tan á la larga (y con mucha razón) di V. P. M. Fr. Luis de Granada ,por ser estos los verdaderos ylegítimos modelos. Comencemos por el de S. Esteban ,que habló en estos términos * . *'Oid hermanos yPadres. El Dios de •Act.7.2.
CBI, PRCTlCin50R. 33 »>la Gloria se apareció ánuestro Pa- «dre Abrahan, estando en Mesopota- »[nia ,antes que morase en Charam, wy le dixo;_sal de tu tierra yde tu «parentela, yven ala tierra ,que yo «te mostraré. Entonces salió de la «tierra de los Caldeos, yhabitó en «Charam. Yde allí ,muerto su Pa- «dre, le trasladó áesta tierra ,en que «ahora vivís vosotros. Yno le dió «herencia en ella ,ni el espacio de un «píe ;sino volvió áprometerle ,que «la poseerían él, ysus descendientes «después de él, quandó no tenia aún «hijo. Pero le dixo Dios ,que su des- «cendencia seria peregrina en tierra «agena, en la qual padecería servi- «dumbre ,yseria maltratada por es- «pació de quatrocientos años; mas «yo juzgaré áesta gente, aquién «hubieren servido ,ydespués de eso «saldrán ,yme servirán en este mis-: «mo lugar. Dióle por señal del pacto «la circuncisión ,yasí engendró á «Isaac, ylo circuncidó álos ocho «dias: yIsaac áJacob, yJacob á «los doce Patriarcas. Ylos Patriar-
34 TRATADO wcas zelosos vendieron áJoseph pá- »>ra Egipto, yDios estaba con él; »>Y lo sacó de todas las angustias, y »>le dió gracia ysabiduría para con »»Faraon ,Rey de Egipto ,que lo hi- »zo Gobernador de' Egipto yde ?>toda su casa. Pero cayó la hambre «en todo Egipto yCanaan ,ycon «ella una gran tribulación ;porque «no encontraban nuestros Padres, que «comer. Mas como oyese,Jacob ,que «en Egipto habia trigo ,envió pri- «meramente ánuestros Padres ,yen «el segundo viage fue conocido Jo- «seph de sus hermanos,, yse descu- «brió su prosapia áFaraón. Joseph «hizo conducir ásu Padre Jacob ,y «toda su parentela ,que se componía «de seiscientas ycinco almas. Baxó «Jacob áEgipto, yallí murió él y «nuestros Padres^ Yfueron traslada* «dos áSichem ,ypuestos en el se- Hpulcro ,que compró con dinero «Abrafaan áHemon hijo de Sichem. «Mas acercándose el tiempo de la «promesa ,que Dios habia hecho á «Abrahan, creció el Pueblo ,yse
DEI* PREDICADOR. 3S «multiplicó en Egipto hasta que se «levautó en Egipto «tro Rey ,que «no tenia noticia de Joseph. Este es- «trechando nuestra prosapia ,afligió »á nuestros Padres ,áque expusiesen «á sus hijos, yw> pudiesen-vivir. En N»»el mismo tiempo nació: Moysés, «agradable áDios, el qual fue cria- .rdo en casa de su padre tres meses; «pero habiéndolo expuesto ,le recowgió la hija de Faraón ,yse le apto- «pió por hijo. Yfué enseñado Moy- «sés en todas las ciencias de los «Egipcios ,yera poderoso en sus pa- «labras yen suS obras. Cumpliendo ¿laedad deqüarenta años, deseó vi- «sitar ásus hermanos los hijos de «Israel ,ycomo viese áuno ,que era «maltratado, según lo que le contó, «tomó venganza por el injuriado, «matando al Egipcio. Aunque él juz- «gaba ,que los hermanos -exitendian, «que Dios quería salvarlos por su «mano ,ellos no lo penetraron. A «otro dia se les apareció entre sus «riñas, ylos puso en paz, diciendo: «Hombres ,hermanos sois, ¿por que
36 tratado ' ’íos hacéis daño unos áotros? mas el «que injuriaba ásu próximo ,lo des- «pidió diciendo: ¿Quién te ha hecho «Principe yJuez entre nosotros? «¿quieres por ventura matarme, co- «mo mataste ayer al Egipcio? Oidas «estas palabras, huyó Moysés, yan- «duvó advenedizo en la tierra de «Madian ,donde tuvo dos hijos/ Y «pasados quarenta años ,se le apare- «cio un Ángel en el desierto del «monte Sina en el fiiego dé una Zarza «encendida. Mas como lo viese Moy> «sés, se admiró de la viáon, yacer- «cándose áreconocer-, oyó la voz «del Señor, que le decia: Yo soy el «Dios de tus Padres ,Dios de Abra- «han ,Dios de Isaac ,yDios de Ja- «cob. Atemorizado Moysés ,no ,se «atrevia ámirar con atención. Yel «Señor le dlxó :Descálzate: porque «el lugar, en que estás, es tierra santa. «Yo he visto la aflicción de mi Pue- «blo ,que está en Egipto ,yhe oido «sus gemidos, ybaxado alibertar- «los. Ven ahora ,yte enviaré á «EgiptOi. Aeste IV^ysés ,áquien
DEI, FKEDICABOR. 37 «negáron diciéndole, ¿quién te hizo »Príncipe yJuez? áeste envió Dios »por Príncipe yRedentor con el pender del Angel ,que se le apareció »íen la Zarza. Este lo sacó haciendo «prodigios ymaravillas en Egipto «y en el Mar Roxo ,yen el desierto «durante quarenta años. Este esMoy- «sés, el qual dixo á los hijos de Is- «raél: Dios os levantará un Profeta «como yo de vuestros mismos her- «manos :áeste oiréis. Este es el que «estuvo en la Iglesia solo con el An- «gel ,que le hablaba en el monte wSiná ,ycon nuestros Padres ,el «qual recibió palabras de vida ,para «darnos. Aquien no quisieron obe- «decer nuestros Padres ,sino que lo «despreciáron volviendo con sus co- «razones áEgipto ,diciendo áAa- «ron :Haznos Dioses ,que nos guien, «porque este Moysés ,que nos sacó «de Egipto, no sabemos ,que es de «él. Yfebricáron un Becerro en «aquellos dias ,yofreciéron hostia al «simulacro, yse regocijaban en lo «mismo ,que habian fabricado.. Pero
TRATADO 44 Parecióme útil ynecesaria la inserción de estas quatro piezas originales, no solo porque con ellas se convence nuestro intento, de que la composición de un Sermón no es otra cosa ,que un enlace ,óencadenamiento de las Sagradas Escrituras, para probar lo que se pretenda ,é , instruir al Pueblo en la Religión ;si^ no también ,porque en estos modelos sencillos, yen este modo testimo^ nial ,digámoslo así ,se encuentra lo sublime ylo práctico sin el auxilio de las figuras ,ni el adorno de las palabras. Con la simple narración ,que hizo S. Pedro en su primer Sermón vemos ,que logró tal mocion ycompunción en sus oyentes ,que hubieron de cortarle el hilo ,para preguntarle ,lo que harían. En el segundo, se excitáron por el mismo medio el zelo de los Sacerdotes, que sentían oir hablar de la Resurrección de Jesu-Christo ,yel ascenso ycreencia de un crecido número ,que se convirriéron aquel dia. El de S. Esteban irritó el Concejo, que le juzgaba, por-
DEL PREDICADOR. 45 que interesados en sostener su ley, no podían llevar sin ira los testimonios evidentes ,con que les descubría el fin de ella, yla venida del Mesías. El de S. Pablo ,en unos suspendió el ánimo, en otros sembró la Fe. Y.si el fin áque se dirigen tantos preceptos ,tantas reglas yobservaciones como han hecho los Retóricos sobre les medios de conciliar lá atención, mover los afectos según Su diferenda ,éinclinar el ánimo áaquel objeto, que se propone el Orador, vemos, que los consigue el Predicador Con los testimonios ,yexposición de las Sagradas Escrituras- ^debemos concluir por fuerza ,que este es el único yseguro medio ,que debe tomar ,especialmente quando sabemos ,que este filé ,el que usó el espíritu de Dios predicando por boca de sus Apóstoles :tan uniformes todos quatro ,que mas diferencia encontramos hoy en las piezas de un solo Predicador ,el mas farnoso ,y aun me atreveré ádecir ,en las partes de upa misma pieza ,que en ^G3
46 tartado aquellas quatro oraciones de diferentes sugetos ,porque era uno solo el autor tan infalible ,como inmutable, Siempre que se observe este método ,se encontrará el secreto inexplicable hasta ahora de aquella debutada unción ,que se busca en los Oradores mas célebres de nuestros tiempos ,yque la mayor parte de los q.ue hablan sobre ella, ni saben en que consiste ,ni han atinado ádarnos una difinicion clara. Tpmanla unos, por lo que llamamos insinuación q saber hacerse lugar en el ánimo de los oyentes ;otros ,por la convicción^ olo que es rendir «el entendimien- to :otros ,por la mocion ,ópor lo que es grangearse los afectos: otros en fiq ,por ia compunción ,que es la especial mocion de la verdadera penitencia ;yde esta variedad nace ,que áyq mismo Orador conceden unos, yniegan otros esta unción. Lo cierto es (si yo no me engañó mucho },que la unción en materia de
DEL PREDICADOR. 47 Sermones ,es aquella ,que el Espíritu Santo derrama en los corazones del auditorio por medio de las palabras del Predicador Evangélico ,yque ni es dote ,que da la naturaleza ,ni excelencia )que se adquiere con el arte^ ylo que mas es, tampoco es don, que se liga ála mayor santidad ,é ilustración del que predica ,como se vió en el Sermón de S. Esteban ,el qual ,lejos de ablandar ydulcificar los ánimos ,que es el efecto propio dé la unción ,ántes los hacia rechinar los dientes, ydesesperar ".(Sigue.) Los nuevos Metafisicos de la Ofa^ toria ,que han introducido estavoz, no atinan, como hemos visto, con su esencia ^pero si hemos de conciliarios ,ybuscar otro género de unción en la naturaleza ,óel arte ,que nd conocieron los antiguos Maestros de la Retórica ,podrémós decir ,que tiene unción aquel Predicador ,que G4 *Audientes autem haec ,dissecátíaritur cordlbus suis .&stridebant dentibus meum. 54-
4^ tratado se hace oir atentamente ,yque domina el entendimiento, yei corazón de sus oyentes ,lo qual conseguirá el que trate sus asuntos del modo ,que hemos dicho, ylo tratáron los varones Apostólicos. Porque qualquiera que hable de parte de Dios ,se ha de conciliar, no solo la atención ,sino el respeto: ydiciendo las mismas palabras de Dios, es preciso, que domine, yrinda entendimiento yvoluntad. Ellas son la verdad, la luz, yllevas consigo la fuerza yla energía. Quando el herege no las abraza ,ni el pecador las sigue ,no es porque el entendimiento ha dexado de ser combatido, la voluntad trastornada ,ylas mas veces uno yotro dominado -siqo porque el hombre ,después de conocer por el entendimiento la verdad yde aprobar con la voluntad lo bueno, tiene una imaginación, yunaS: pasiones ,que lo gobiérnan ,yaun lo arrastran ,ápesar de lo que aprueba yconoce; de lo qual (fuera de nuestra experiencia quotidiana ),nps de-
DEL PREDICADOR. 49 xáron la prueba ,en la aütoricfad divina ,el Aposto! S. Pablo en todo el capítulo séptimo de su Carta álos Romanos, en que se queja de esta contradicción ,yentre otras cosas,, dice ;Non enim quod volo bonum ,hoc fado :sed quod nolo malum hoc ago% yen la humana ,el célebre Poeta ,en aquella confesión: Nideo meliora ,proboque ,deteriora sequor. Un Predicador ,que comience desde luego ámanifestarme, que ántes va ádecirme sus pensamientos, sus ideas ,yáexponerlas ásu modo, que los juicios ,las sentencias ,los misterios ,las verdades de Dios ,y con el modo, que Dios las ha anunciado ,puede trabajar con *todo el arte, para que yo le atienda; pero quando lo consiga, apenas logrará,, que le oiga como áun discreto ,óá un eloqüente ,atento siempre á ver, si desdice de aquel concepto ,que yo formé :yentretanto la función del entendimiento ,que se exercita en descubrir yconocer las verdades:
TRATADO 50 aquel exercicio del alma ,que consiste en ir adoptándolas como buenas, ócomo útiles, dormirán con mucha tranquilidad. Si las proposiciones de su asunto tráben una especie de invención ,óun ayre de novedad, que suspenda ;por lo mismo ocupará nai espíritu ,pero no mi voluntad ,ni mi entendimiento. Por el contrario, si conozco ,que este hombre no viene áhablar por sí ,sino por Dios ;la idea ,que tenemos todos de este ser supremo, arrebata yfija toda el alma ,yaunque diga aquello mismo, que yo sé ,el hecho de ponérmelo patente ,quando yo no lo tenia ,causa todo el efecto, que podia desear: porque siendo estas cosas en sí grandes ysublimes ,jamas pueden mirarse sin algún interes ,ni oirse con una entera indiferencia. Si se añade áesto el proponérmelas, casi con aquellos mismos términos, de que se sirvió Dios, ¿como podrán dexar de combatir, de hacer fuerza ydominar? Por qualquier conducto ,que vengan las palabras de Dios ,son suyas ,y
DEL PREDICADOR. 51 traben consigo su carácter ,que unas veces abrasan ,como fuego :otras cortan ,como espada ;yotras se introducen, éinsinúan en el alma, co-^ mo el blando rocío en la tierra. §. VI. Que este método no es inútil, sitio muy necesario en nuestros tiempos yauditorios. ,yno pocos, desaprueban enteramente este método divino (que así debe llatnarse el que observó el mismo Píos por boca de los Apóstoles), diciendo, que entre losChristianos ,yprincipalmente entre nosotros ,se supone la Fe, yes ocioso el trabajo ytiempo, que se gasta en establecerla. Contra este engaño hablaremos ahora, como punto importantísimo ;ácuyos partidarios preguntaría yo ,¿en que fundan el supuesto ,sobre que proceden ,de que SUS auditorios se componen puramente de Católicos? yaun quando así
¿2 TRATADO fílese, ¿como saben que todos están bien instruidos en la Fe? yquando todos lo estén, ¿de donde les consta, que ninguno vacila, tiene dudas, óes tentado sobre este ,óel otro artículo ?Qualquiera, que se haga cargo de estas tres dificultades ,ypor otra parte reflexione ,que la Fe es el fundamento de la salvación ,yque el primer objeto nuestro es sembrar esta semilla ,regarla ,enderezar el arbolito, ylimpiarlo de la cizaña, dexando áDios el incremento yel fruto, habrá de convenir conmigo, én que el Predicador debe proceder en sus Sermones, fundando el dogma, éilustrándolo ,quanto sea posible, con las Sagradas Escrituras ;principalmente ,quando se habla de los misterios, yotros puntos ,que tienen la revelación por principio. Lo primero :porque ignora el corazón ,ymodo de pensar de cada uno de sus oyentes ,entre los quales puede haber de todo género de peces,; como en la red del Evangelio. Lo segundo ;porque aunque todos sean
DEL PREDICADOR. '53 Católicos ,es imposible ,que todos esten bien instruidos en la Religión. Los niños ,las mugeres ,los Labradores ,los oficiales ,ytodos aquellos, que no han podido lograr instrucción ,necesitan de que continuamente Ée les hable yse les dé luz sobre estos puntos ,¿que cosa tocamos con mas freqüencia ymas dolor, que la ignorancia, aun en los artículos mas esenciales ,yesto en aquellos mismos ,que con mas ardor profesan el Christianismo? Si en tantos Sermones ,como oyen esos mismos ,se procurase ,como es de obligación ,darles este pasto ,yesta ilustración, se regocijaría la Iglesia en la sabiduría de tales hijos, cuya necedad les sirve de pesadumbre ycuya perdición se imputará aaquellos, que predicándoles, no les instruyeron en la verdadera sabiduría, para que ,aunque párvulos ,éignorantes, aprendiesen, lo que les con- •Filius sapiens laetificat Patrem, Filias vero stultus moestitia est matris suae. Prov.io. i.
6o TRATAEKÍ ' Oradores ,yse han. olvidado ,de que son Predicadores. Echaron del Pulpito las ridiculeces ,las puerilidades, las extravagancias^ ,y, en una palabra ,ios disparates ,Con que se había," no digo envilecido, sino casi extinguido el ministerio de la palabra de Dios ,que solo seconservaba por su adorable providencia en tal qual va-r ron zeloso. Pero han degenerado todos (con la distinción de poco mas, óménos )en una eloqüencia bomana,, esto es ,tomada de la consideración de las cosas es su imaginación ,y no en el respecto, que tienen con Dios yla Religión. Han procurado exámlnar las virtudes ylos,vrciospor sus propias ideas ;ypor los^ modos de pensar de los Filósofos Paganos, mas que por las nociones ,-que Dios ha dado de ellas, yquedos Filósofos divinos (si puede dárseles este nombre )nos dexáron en las Sagradas Letras. En esto consiste principalísimamente la diferencia ,que; yo hago entre Predicador yOrador. Todos deben guardar orden ^método.
DEL PREDICADOR. 6l disposición ,yusar de la rázon yia eloqüencia ;.pero el Predicador debe sujetar estas álos testimonios de Dios :ysu gran razón para convencer, ha de ser, que Dios lo dice ,que Dios lo manda ,que Dios lo prohíbe. Uñar Oración sobre la avaricia, por exemplo ,en que se dé todo su vuelo al discurso humano, se dexe correr la imaginación ábuscar pin- . turas ^imágenes ,frases, para hacer aborrecible este vicio :ya por lo que sufre ypadece en sí el que es dominado de esta ansia de tener: ya por las extorsiones, que causa ásus vecinos ,ásus amigos ,yaun ásus mismos hermanos ypadres :ya por el s desorden, que introduce en la sociedad :ya por la miseria ,en que se^ sumerge ,buscando la abundancia; ya en fin ,por los enemigos ,que arma contra sí :una oración digo semejante, podrá convencer áuna razón indiferente yclara, persuadir áun corazón libre ydesapasitmado, tocar ycómóver al mismo avato, mientras dura el torrente de aquella
«a TRATADO eloqüencia, la vista de aquellas pinturas ,ymientras está, digámoslo 351 ,en la sceoa mirando el espectáculo; pero apenas saldrán uno y otro, esto es, el desinteresado yel avaro, de la oración ;comenzará á debilitarse la impresión ,enfriarse el ánimo, árebullir la pasión, que mientras la combatían con armas tan flacas ,se escondió ,óse dexó dormir, segura ,de que luego que pasase el ruido ,quedaría otra vez. en la tranquila posesión de sus dominios ^y aquel hombre ,en quien permito, que hubiese mocion contra su vicio ,permanecerá tan avaro como de ántes; porque no hubo mas que un movi-^ miento momentáneo, yuna raima instantánea de su pasión, ^persuado, que sucedería asi ,si en vez de todas aquellas imágenes ypinturas humanas se le hubieran puesto delante las divinas, que hicieron Isaías ,de la ira de X)ios contra su Pueblo ;yhablando como el Profeta ,en persona del mismo Dios, manifestase ,que la perversidad de su
DEL PREDICADOR. 63 avaricia era la que había movido la indignación divina :la que le había obligado ásacar la espada ,yherirlos apartando de ellos sus ojos ,para dar mas lugar ásu furor *.Jeremías: de las terribles amenazas ,con que aterró el Señor al mismo Pueblo; porque desde el mas chico hasta el mas grande ,sin exclusión del Profeta ,ni del Sacerdote, todos estaban entregados ála avaricia ,yno pensaban en otra cosa ,que en los bienes temporales *.Amos: del Tribunal, que tomó el Señor ,para fulminar contra la avaricia ,poniéndose de pies sobre el altar ,yclamando desde allí ,que levantase los quicios ,ymoviese todo el edificio; porque la avaricia se habia hecho el pecado capital de todos * . H4 *Propter iniquitatem avaritiae ejas iratus sntn &percussi eutti :abscondi áte faciem meam, &indignatus sum. Isai.^j. 17. ®Aminore quippe usque ad majorem omnes avaritiae student :&aprofectu ,usque ad sacerdotem cuncti faciunt dolum; Jer. 6.13. ^Vidi Dominum stantem super altare ,& dlxit; Percute cardinem, &commoveantur superliminaria :avaritia enim incapite om-
64 TRATADO Si hubiera dicho ,que el mismo Jesu- Christp habia prevenido ásus Discípulos contra este vicio ,amonestándoles ,que tuviesen cuidado de guardarse de toda especie de avaricia: porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de lo que posee ,sobre lo qual siguió con una parábola muy expresiva, ycon otras semejanzas ydocumentos ^.Si hubiera manifestado con S. Pablo ,que esta pasión es raiz de todos los males ,yaun de la misma heregía * . En fin, sí con el citado Isaías hubiera dicho, que los avaros son como canes deshambridos ,quejamas se hartan ^^yle hubiera inculcado nium ,&novissimum eorum in gladio interüciam non erit fuga eis. Amos 9. i. ’Dixitque ad illos ,videte ,&cávete ab Omni avaritia :guia non in abundantia cujusquam vita ejus est ,&c. Lite. 12.75. *Radix omnium malorum est cupiditas: quam quidam appetentes erraverunt áfide, &inseruerunt se doloribus multis. Tu autem, óhomo Dei ,haec fuge :sectare vero justitiam. 1. adTim.6.10. *£t canes impudentissimi nescierant saturitatem :ipsi pastores ignoraverunt intelligen-
CEI, PREDICADOR. 6g siempre, como los Profetas esto dice el Señor ,el Dios^que ha obrado tantas maravillas lo dice ,yotras expresiones semejantes ,con que estos hombres inspirados ,tenian cuidado de manifestar ,que no eran pensamientos ,ni palabras suyas las que decían ,sino de Dios ,áios quales debe imitar el Predicador ,declarando ácada paso los autores sagrados, de cuyos testimonios se sirve, para que la fuerza de la autoridad divina haga en los corazones la impresión, que le es propia :yque qualquiera de sus oyentes ,con tal que crea que hay un Dios ,yque este Dios habió por la boca de aquellos hombres, quede convencido ,sin réplica ,de la verdad ycertidumbre ,de lo que se le anuncia. Dixe, que permitía al Orador mas Filósofo yeloqüente el triunfo de mover al avaro, álo menos por un momento, con todas sus razones tiam :omnes in viam suam declinavenint, unusquisque ad avaritiam suám ,ásummo visque ad novissimum. Isai. 56. ii.
66 .TRATADO sacadas de la Filosofía ,ypropuestas con el mejor arte :porque ,si Ío examino bien, difículto, que aun esto pueda alcanzar. Todos los hombres son Filósofos: porque todos, con mas, ómenos extensión de luces ,de método Yde acierto, discurren sobre sus operaciones ysus afectos. Aninguno ,si no es conocidamente falto de juicio ,puede hacérsele la injuria de creerle como una máquina. Por consiguiente todos tienen sus razones aparentes de utilidad ,óde bien en aquello, que hacen ,óen la conducta ,que observan. Mientras ménos entendimiento se le conceda al hombre en su modo de obrar ,tanto mas se ha de desconfían ,de que los razonamientos le convenzan ,ólas imágenes mas vivas le hagan una impresión fuerte. De que se sigue ,que las armas de la Filosofía contra otro Filósofo ,casi siempre van de igual á igual :ypor tanto las que están en posesión del corazón han de lograr de ordinario la ventaja. La experiencia es una prueba incontestable de
BEL PREBICABOR. 67 esta verdad, ysupuesta ella hemos de dificultar, quando menos, que el Orador mas l^ilósofo yeloqüente, logre por estos medios humanos ,no digo destronar ,pero ni aun estremecer en el corazón del avaro ,el ídolo de la pasión, que se ha fortalecido en él con iguales, ómayores razones (á su parecer) de deleyte yutilidad. La Filosofía de las Damas ,que debiera ser ,según la preocupación común ,la mas flaca, ha sido inconquistable álos mejores Oradores, para hacerlas desprenderse de sus modas, yoyéndolos continuamente, nos convencen de la debilidad de sus discursos filosóficos con la perseverancia en sus vanidades. Fuera de que tampoco creo ,que habría logrado su fin un Orador, que disgustase al lascivo ,v. gr. por las inquietudes ,que trahe consigo su pasión :los peligros ,áque le expone á cada paso: la ruina de su caudal y de su honor ,que trahe consigo :el embarazo, que le pone ásus adelantamientos ;yen fin ,el quebranto de
68 TRATADO ‘ SU salud ;las molestas ypeligrosas enfermedades, que le acarrea. Porque este^ tal saldrá tal vez. mejor en quanto ála razón ,pero muy poco, ónada adelantado en orden ála Religión. Será ,como el que respondió á su hermano, que freqüentemente le escribia sobre la enmienda de su mala vkJa rParticipóte ^que ya soy otro ,no porque sea bueno ,sino porque me he cansado de ser malo. El objeto del Predicador ,no ha de ser formar Filósofos; sino convertir pecadores, ómantener justos. Bien sé ,que uno yotro es obra principal de la gracia; pero aun por eso mismo todos los medios, de que debemos valernos ,han de tener ,quanto puedan, de sobrenaturales ydivinos ;para que se proporcionen con su fin. Yo no condeno el raciocinio ,la buena Filosofía ,la eloqüencia viril ,que de todo puede hacer uso el Predicador ^,de lo qual hablaremos después ,ycon esto ylo que allí dixéremos, se con- “Véase lo que hemos dicho en las Reflexiones ,ylo que se dird después.
DEL PREDICADOR. 69 vencerá ,que el método de. predicar, que llamamos divino yapostólico, es acomodado ,no solo para instruir, fundar la Religión ,yexhortar álas máximas ypreceptos del Evangelio; sino también para elogiar álos Santos ,cuyos Panegíricos no deben ser otra cosa ,que un texido de estas verdades ,preceptos ydocumentos ingeniosamente entrelajiados con la historia de su vida, yconfirmados con su exemplo. VIH. Para exponer los testimonios ¿te las Sagradas Escrituras ,ysuplir lo que falta ála Doctrina escrita ,ha de servirse de los Concilios ySantos Padres. Díximos en el §. II. que los Apóstoles comunicaban de viva voz ásus Discípulos, yáaquellos, que colocaban en la prelacia de las Iglesias, muchas instrucciones ,verdades y documentos-, -que no se contienen en
^6 ÍRATADO que se celebraban los Misterios ,esto es ,la Misa. Que habiendo desmayado el fervor ,se observaban tres Comuniones al año :que estas se reduxéron luego ádos ;yque últimamente nuestra relaxacion ha hecho, que la Santa Iglesia se contente con una ;pero deseando siempre entrañablemente ,que renazca en sus hijos el fervor ,para darles con mas freqüencia el Divino pasto del Cordero inmaculado ,como lo manifestó en la Congregación general de Trento ‘ . Si de la asistencia ála Misa ,es preciso, que, el que predica, rastree por los Cánones la devoción, el fin, el espíritu ,yel lugar de cumplir este precepto ,para que llegue adesterrarse la erradísima ycomunísima *Optaret qpidem sacrosancta Synodus (¿/íce llde Trento) VA in singulis Mwsis fideles adstantes ,non sPlum spirituali aftectu ,_sed sacramentali etiam Eucharistiae perceptione communicarent quo ad eos sanctissimi hujuS sacrificii fructus uberior proveniret. Sess.^^. de Celeb. Miss.
del predicador. 77 idea de uña. asistencia material ,ó quasi ,conla^qual están frersnadidos los mas, áque lo cumplen 'y.que se reduzcan áoirla ,álo inénostlos Dor mingos en su Parroquia ,Q-®/Iatrii -*Este fui el uso antiguo de Ja Iglesia^ yen la sexta Sínodo general congregada en Constantinomia gor Tos años de^ G'jA > 7710 se notase alguna decadencia 'en este ramo de la disciplina ,ad los Clérigos, como en los seglares ,se conmino ^los unos con la fena de ser depuestos ,yJ, los otros, con la de excomunioit en el caú.'&ó. Si quis Episcopus vel e'orum qui ia Clero censentur, vel laicus nullani gravioreai habeat aecessi-r- tatem ,vel negotium difficile ,ut asua Ecclesia absit frequentius sed in civitate agens, tribus diebus Dpiainicis uaa non conveniat ,si Clericus est ,deponatur ;si laicus ,acoxn— muñe separetur. No cito otros Cánones ,g^ue hablan del asunto ,por^ue basta la, disposición del Santo Concilio de Tre7ito ,que en lasess.22. en el Decreto de.Obs. tn Celeb. Missae ,dice así-. Moneant etiam eundem popíilum ut frequenter ad suas Parochias saltem diebus Dominicis &majoribus festis accedant. Yen la sess. 24. cap. 4. de Refortn. Moneatque Episcopus populum diligenter teneri unumquemque Paroquiae suae interesse, ubi commode id fieri potest ad audiendum verbum Dei. La misma Sinod. Lrid. insinúa
7? TRATADO donde ,alr mismo tiempo logren con la comunicación de sus legítimos Pastores reí fruto, éinstrucción de su doctrina, yoigan la publicación ,que en ella iehace ,yno en otra parte, de las fiestas ,- de los áyunos, de las rogativas ,que ocurren en cada semana ,ycuyas procesiones de tanta antigüedad en la Iglesia ,ydirigidas áfines tan altos ,se ven abandonadas del pueblo, que lo ignora, y ocurre muchas veces áotras menos 'en la séss. 22.caf. 6.de Celeb. Miss. la CotnuTuóñ e^ritual de los fieles siempre que asistan aMisa ,tan ignorada yolvidada del común de los Christianos por el poco estudio de los Predicadores ,dquienes manda en el cap. 8.que ya que no se diga la Misa en lengua vulgar ,por no juzgarlo conveniente el Qoncilio ;como quiera que sus sagrados ritos contienen mucha enseñanza para elpueblo ,al minos hayan depredicar precisamente durante la- Misa algo de lo que en ella se lee ,ysobre todo declaren todos los Domingos yfiestas alguno de sus misterios ,para que las ovejas de Christo 'no vayan hambrientas. Si esto se observase, conocería el pueblo la devoción con que debía, asistir al sacrosanto ysaludable sacrificio de la Misa ,sacaría frutos precio-
DEL TREDIGADOR. 79 Útiles ynecesarias. Allí se'publican también los Matrimonios ,que se han de cóntraher ,ylas Ordenes ,que se han de celebrar, para que todos lo sepan yestorben con sus denuncias ohristianas ,que estas se den ásugetós indignos ,yque aquellos se contraygan con fraude ,óimpedimento. He tocado de paso, estas especies de lasmaterias mas triviales ,, yen que con mucha freqüeñcia &itan los I4 Asimos yabundüntes ,ysabría lo que sigfttfica cada urtd de sus acciones y''ceremonias ,sobre que ,aun los fieles que desean instruirse por la lectura ,tropiezan con muchos libretillos ,qué corren de ésta materia ,llenos de puerilidades ,yde errores harto-groseros. Pondré uno. Nada se halla eon mas freqüeñcia entre estas Escritores, que convenir ,en que la partícula de la Santa Hostia ,que se infunde en el Cáliz, significa la Sepultura del Cuerpo de Jesu- Ckristo ,- aunque otros dicen, que 'muestra -su bdxOda dlos Infiernos :quanda. el Papa Sergio ,citado en el C. triforme 22. de Cons. D. II. dice ,que manifiesta el Cuerpo, que resucitó :Pars oblatae iti calicem Missa Corpus Christi quod jam resurrexit monstrat. De estospodria llenar un libro.
8o tratado Predicadores, no sinpeijuicio délas almas :porque se convenzan de la necesidad ,que tienen .de estudiar la disciplina en los Cánones ,que no se suple fácilmente con otros libros de Sermones ,ótratados morales ,entre los quales tampoco pueden dis-; cernir ,si son escritos por Doctores verdaderamente,tales ,osi son producciones de otros tan ciegos como ellos ,es la cosecha mas abundante yperniciosa. iCa ignorancia de esta ciencia ha sido el origen de la cor^ rupcion en la Moral. Abandonada ella jse echó cada uno ádiscurrir en los preceptos sin otra guia ,que su capricho: yno seria obra de mucho trabajo hallar el principio de todas las opiniones relaxadas en eltiem- po, que se olvidó el estudio de los Concilios, Así se nota ,que los autores ósectarios de. ellas ,se citan de unos áotros hasta llenar festidiosamente las páginas de números y nombres de autores particulares ,sin recurrir álas fuentes de la Escritura yde los Cánones. Pero esto es fuera
toEL ¡PREDICADOR. 8l dé mi intento ^ylo dicho Imsta aquí me basta ,para convencer la necesidad de esta ciencia ;pues si en materias tan comunes se nota ,por defecto de ella ,tanta ignorancia ydepravación, ¿que será en las usuras, en los contratos ,el uso del Matrimonio ,yotros asuntos mas delicados yespinosos? -.La lectura dé los Santos^Padres, qnepuede mirarse como una continuación de los Cánones ,óuna interpretación de ellos yde la Escritura. Aquí hallará la verdadera inteligencia de uno yotro el antídoto contra el veneno^.del error; la razón para convencer los ánimos :las sentencias para extender el discurso ;la autoridad para darle peso :los exemplos para incitar ála virtud ,óretraher del vicio ;las exhortaciones para acalorar y. mover. No pretendo por esto, que el nuevo Predicador haya de buscar todos los Intérpretes de la; Biblia ,en que hay inmenso fárrago ;ni las costosas y abultadas colecciones de Concilios,
82 TRATADO . en que se encuentra tanto de inútil;- ni todas las obras de los Padres ,que necesitarían una larga vida. Pero les será indispensable ,en sus principios, una Biblia correcta con las notas de Vitré, yJuan Bautista Du-Hamel, agregando el Diccionario Bíblico de Calmet ,una suma de Concilios ,y un compendio de los Santos Padrea, como el de Tricalet, óel de Cellier, yprocurar después ir exá-? minando las fuentes ylos femosos autores ,que han tratado de la Dis-? ciplina eclesiástica. §. IX. Sobre él estudio de la Teología, !^N^o he hablado ante todas cosas del estudio de la Teología ;ya porque supongo ,que los que emprenden el ministerio del Pulpito ,habrán segui-* do necesariamente esta carrera, como principio elemental ;ya porque en este punto se ofrece muchísimo, que decir en orden al estado verda-^
DEL PREDICADOR. 8^ derámente deplorable ,en que le tenemos muchos años há, cuyo errado método es, ámi ver ,una de las causas mas principales de la decadencia y-corrupción de la predica-^ cion. El doctísimo Padre Juan de Ma^ riana ,hablando de los defectos ,que en su tiempo yen su casa se introducian en este género de estudios ,y los perjuicios ,que dé ello se seguian, usó de una tan valiente, como graciosa expresión. Los estudios escolásticos ,dice ,son secos ^yno para toda la vida ,ycomo no entienden los Santos ,ni tienen lenguas para entrar en la Escritura ,deságuanse por los Sertnones *. Por estos desaguaderos -de la ignorancia ,ymala inteligencia de la verdadera Teología ,comenzó y se propagó el abuso ,ymiéntras no se estudie ,como se debe ,esta ciencia ,es imposible ,que hagamos Sermones buenos yoriginales. Ael que ha de predicar, le es indispensable instruirse en el dogma por uno de *Mariana ,suprá.
84 TRATADO aquellos cursos completos del ín^ comparable Padre Dionisio Petau, del Cardenal Roberto Belarmíni ,ó del célebre Thomasin. Mas si por necesidad no ha podido beber en estos grandes ríos ,podrá servirse del Manual del Padre Martin Becano ,con cuya suma ,la de los Concilios yPadres ,aprenderá la Religión por sus principios ,sabrá como debe los misterios ,podrá hablar con solidez -de ellos ,yexplicarlos con la distinción yclaridad ,que necesiten sus oyentes, que es lá obligación del Predicador ,yel objeto de su ministerio. Por lo que mira ála moral ,aunque en la Sagrada Escritura ,Concilios yPadres ,yprincipalmente en el Evangelio, se hallan sus reglas fundamentales jconviene mucho ,ya para evitar fatigas ,ya para fijar, el juicio en tanta diferencia de pecados, variedad de contratos ,ydemas materias propias de este ramo ,tener autor, que las dé digeridas, para quando hayan de tratarse en el Pulpito. En esta elección no hay poca diíi-
DEL PREDICADOR. 85 cuitad ,así porque son innumerables, éinmensos los volúmenes de autores descabezados ;como porque entre los mismos buenos es menester distinguir los extremos de la licencia peligrosa ,ylos de un rigorismo im-, practicable. Algunos de estos autores siguen de suerte la sentencia del Profeta ,en que se encarga la nimia exáctitud ,con que ha mandado Dios guardar sus preceptos *,que la llevan áun extremo ,no solamente duro ,sino .tan vicioso ,que ha sido, menester, que entre la espada de la Iglesia ácortar en unos :yen muchos debe mediar el buen Criterio, para moderar. Otros por el camina opuesto ,llevados del. texto ,en que Jesu-Christo recomienda la suavidad de su yugo ,yla ligereza de su carga *,se olvidan ,de que en otra parte previene, que no vino áestablecer la paz ,sino áintroducir la 'Tu niandasti ,mandara tua custodiri nimis. Psalm.Ji%. v.áf. *Jugum enim meum suave est ,&onus meum leve. Matth.ii. 30.