La mas heroyca espartana : comedia nueva : en tres actos
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^4-commjdi^ mrBT’ji. LA MAS HEROYCA ESPartana. EN TRES ACTOS. SU AUTOR j)ON GASPAR ZAFALA TZAMORA^ pERs Píslstrato ,Rey de Atenas 5esposo de Casandane ,joven espartana. Mf¡lacles ,Presidente de ios Archoontes, herinano de Sorene , amante de üdides ,afecto áPisistrato. ^ Pr?Jí<2Kíí,confid.de Megacles. (Señad. Lrnrgo ,enemigo de Aíegacies. y Árages ,gran Sacerdote de Minerva, ONAS. Maestro de Pisistrato. Astiages j capitán de la gnardia. Arasge ,caudillo de los Megarienses. Licas ,arp-igo de Araspe. Sacerdotisas de Minerva, Soldados Argivos. Soldados Ateniknses. Soldados Megarisnsss, Ea Scena se re-gresenta en Atenas. IACTO PRIMERO. Vjcne oific ~a.El teatro representa con los bastidores de la derecha un trozo deselva :con ¡os de la izquierda los muros de Atenas ,yel Alcázar de Miner- ^na con puerta transitable. El rio lliso itorre de derecha aizquierda :surgidero en la parte que parezca mas oportii- ’w, vuna lancha anclada d,e la otrapardel rio. Al levantar el telón ,aparecen ^la lancha Pisistrato ,Pristanes ,p alguna tripulación. Por un portillo del ^r-o'ro jfigurar un bastidor ^ ^ale Megacles ,como observando la see-> ,ppoco después UcUdes con uhíí hL antorcha en la mano. Oh qüánto ia obscuddpde la noche mi designio favorece !Ya álas puertas dei Templo ,que Codro mismo consagró áMinerva ,estamos,^ üciides. Este es el sitio, yla hora destinada áaclarar todo el abismo da dudas que te ocasiona, el oir que al trono digno de Atenas vuelve de nuevo ., Pisistrato. Uclid.Mo^ ave^^^V ^ cómo ha de ser. con cuidado -gst€; récfp|^" Pífi.l'M . S30 casualmente^'-; se aventure ^ m
La mas Heroyca Espartunu, scy noble yagradecido, G-ue es decir qne en favor süyo perderé ei aliento mío. 2 Vd examinando ccn atencmi toda la Scena. Meg. Ya ,Pisistraío ,según me dio Pristanes aviso, estará de ia otra parte del íliso prevenido, esperando que le dé 1-a seña. Corazón mió, ardua es la empresa ;mas nada te acobarde ,pues has visto que mi poder ymi ardid, mas arduas las ban vencido en todos tiempos. Vclld. Anadie ^volviendo. en este contorno he visto.' Meg. Espera ,pues ,un instante yecharás de ver mi Uno ingenio. cantina ácia el Tetnglo. Vclid. Al Templo camina, observándole. Qué intentará !Confundido me tiene quanto oigo yveo. La puerta ,sino deliro, abrió con llave maestra. Si :ya entró en el Templo mismo# yvolvió áentornarla. Quai será su idea? Su indi^^ carácter::; no ,yo no acabo de creer lo que me qíxo. Pisistrato ,de quien foe siempre mortal enetrugo, volver por su influxo ahora áreynar ?Mui conocido ínteres le ha de mover ^ áhacerle tan gran servicio, pues sino::: pero ya sale, si no me engaño ,seguido de algún Sacerdote. Tor la guertaJel Templo Megacles^y Arages. Meg. Uclides, llégate ,que el qQS conmigo Ves ,es Arages ,supremo Sacerdote ,yfidedigno oráculo de Minerva. Ambos ,estoy persuadido, que en favor del desgraciado Pisistrato, vuestro auxilio mé prestareis, t/íW Soy Arag. yyo ,ytodo. Meg. Pues en esa suposición ,corre amigo, ¿f fixa esa encendida antorcha '** en el surgidero mismo, yvuelve áeste sitio. Uclid. Quando saldré de este laberinto? Vase al surgidero ,dexa en él Uantor. cha ,yvuelve. Meg. Ya es hora de que las crudas disensiones que han traido su ruina ét. Atenas ,acaben, yrenazca ds improviso entre nosotros la paz, qne en algún tiempo nos hizo dichosos yformidables. Atí ,Arages ,conseguirlo te toca ,yámí el mostrarte los medios. A.rag. Quáles son? Dilos: que átrueque de libertar áAtenas de su exterminio, áque'tú yLicurgo, opuestos en su daño de continuo, la conducís ,estoy pronto áperder con heroismo ei ulti.mo aliento. Meg. Acaso estarás tú persuadido, como otros alucinados, áque fomenté jó mismo la. sedición ,que ha tres años que privó del trono digno de Atenas ,al valeroso Pisistrato. Arag. Artos motivos tengo para creerlo :en fin, ' no es del caso el repetirlos. Meg. Porque veas que son falsos, sabe, Arages ,que en el mismo instante en que huyó ,dexando malogrados ios designios de los viles que incendiaron su Palacio ,tuve aviso de que pasó áSalamina, yque vivia escondido con la idea de valerse de algún instante propicio
Por Don Gaspar para recobrar su trono. Suscitáronse ai principio jjjil disíurvios ,por querer X,icargo ,en claro perjuicio de mi autoridad ,dictar nuevas leyes ásu arbitrio, yno estarme bien ámí ni iAtenas el consentirlo. Viendo pues ya la Ciudad en bandos ,quasi perdido nuestro esplendor ,yno lejos nuestra ruiaa ,determino valerme de mi poder yel de mis muchos amigos, para volver hoy al trono áPisistrato. Le aviso con efecto mi intención. pisistrato yPristanes vienen en la lan^ cha ,acia el surgidero. Le hallo pronto (no me admiro que áquien no ciegan ,deslumbran de un trono los atractivos.) Gano en secreto ios votos de mis parciales :les miro inclinados áaclamarle segunda vez ,yme animo áhacer presente ai Senado lo conveniente ópreciso, que era el elegir un Rey, que baxo de nuestro antiguo sistema nos gobernase. Oponese en ios principios ^Licurgo ;mas viéndose sin suficiente partido para destruir el voto común del pueblo ,convino en que hoy se eligiese Rey, mas consultando el divino oráculo de Minerva para ello. Al instante aviso áPisistrato;:: Pisistrato yPristanes saltan ot tieffat Detente que acia la margen del rio se oye rumor. Meg Sosegaos, yesperad. Camina acia ellos. is- Gente distingo. 'w. Pues que la seña pusieron. 3 Zavala ^Zamora. no hay duda que en este sitio está Megacles. Meg. Quién va? Pris. El -es. Megacles. Meg. Amigo, yel Key}Pris. xAqui esú.Meg.Ssíiot, Conduciendo de la mano áPisistrato. llegad ádonde rendidos yleales os tribiAen hoy SU obediencia conmigo, Arages yUciides. Uclid, Oh momento único prooicio de mi vida! Puedo creer, Señor ,que átus pies me miro? Arag. Ah gran Pisistrato !Ya ninguna ventara envidio, pues os veo vivo. Pis. Si, vivo estoy ;el Cielo mismo me conservó, para dar {dotes. el premio que ha merecido abrazanvuestra lealtad. Meg. No perdamos estos instantes propicios, Señor. El dia se acerca éim.porta estar prevenidos, para que no se malogre el golpe, Arag. Qué esperas? Dinos pues, lo queá los dos nos toca hacer para conseguirlo. M^g. Apenas la aurora anuncie con su luz ysu rocio ia venida del So! ,toda el Areopago, asistido de el Pueblo de Atenas ,deba juntarse en aqueste mismo Templo ,áofrecer ála sabia Minerva algún sacrificio, para que su voz nos diga quien debe ser elegido Rey de Atenas. Ací, entonce», áArag. proteger nuestro designio te toca ,diciendo ,como voz de su oráculo digno, que el primer hombre que hallemos ai salir del Templo mismo debe reynar. Vos ,Señor, aPis. estaréis ya prevenido álas puertas ,como que áellas os ha conducido la curiosidad de ver con que singular motivo
4LamasHeroy^ en ese sagrado alcazar se celebra un sacrificio con asistencia del pueblo, cosa que basta aquí no ha sido concuiida mas que áel Rey una vez en el festivo dia de su exaltación. Que aunque vuestros enemigo? sorprehendidos reconozcan en vos 5el monarca mismo que destronaron ,creerán que disposición ha sido de Minerva, de quien hoy disfrutáis el patrocinio. Pues si alguno se opusiere por fuerza ha de decidirlo el poder ,yese le tengo yo cifrado en mis amigos.^ No es una ingeniosa traza? P¿j. Como tuya. Es el arbitrio único para que entréis ávengaros de ios mismos que contra vos conspiraron. P/á', Mucho te debo, lúeg .No aspiro ámas que ádesengañaros de oue parte no he tenido en /uesíras degracias. Fis. Como podía yo presumirlo de tu lealtad? Ah traidor que penetro tus designios* Vdid. Yo no sé que discurrir de todo :mas desconfío mucho de este aleve. Fis. Arages qué te tiene suspendido?, Arag. Nada, Señor. Quémisterio encerrará este servicio? Mes,. Si mi artificiosa traza - á^Arages no ha complacido, Ono se atreve áexponer por VOS".: Arag. Megacles, yo estimo esta vida que me resta, quando como donativo de los Dioses la contemplo! pero luego que kmiro como flor que nace ymuere en un periodo mismo, me es muy despreciable para 00 darla con regocijo aJblspartana. es obsequio de mí Rev ymi patria. Ya .me has^Isto antes de ahora exponerla ,con religioso heroismo enmedio de vuestros bandos odiosos ,sin mas designio que el de evitar la ruina de Atenas: cómo has podido pues ,creer que me acobarde en el dia algún peligro, quando, se trata de ei bien del Estado yde un amigo? Me es repugnante ,es verdad, darle áco?ta de un delito el Reyno que le quitaron: mas pues no hay otro camino de restablecer la paz y' el buen orden que ha perdido por falta de Rey Atenas, pronto estoy :arto te digo. Frút. Oh ,cómo penetra Arages apsus ambiciosos designios! Meg. Arages., sé tu nobleza, sé tu lealtad ytu brío, mas pudiera:;: Arag. No pudiera, pues yo áPisistrato estimo por hombre ,ypor hombre justo, no por Rey. Pis. En fin, yo estimo átodos el interes que mostráis en mi destino, ydesde ahora prometo compensarlo ,si benignos los Dioses me restituyen al trono con vuestro auxilio. Atí Megacles ,pues eres el móvil ,según he visto, de mil gloria, te renuevola oferta que por escrito íe hice de dar la mano áSorene ,yaun contigo partir el Reyno. Ara^. ASorene, (do? Señor.PA.Sí, Arages.íY/A/.Quéheoi- Ya está patente el arcan© que encerraba este servicio: yya (ay Sorene!) la causa de tus mudanzas he visto. F'íS. Qué te admira ?Si perdj en ei iocendio ei hechizo
;Por Don Gaspar ^5 Casandane ,discurres /hablanre sin artificios) '„ cae pueda hallar otra acaso ¿as digna de mi cariño qne Serene? Arag. No Señor, pero como no se ha dicho basta ahora, que haya muerto Casandane:;: Pis. Ay dulce amigo, que aquella hermosura íué victima infeliz del vivo rencor de un pueblo insolente. *Murió en el palacio mismo abrasada ,antes que yo jne salvase del peligro. ¿rag. La visteis vosr Pis. No, porque *ea aquel instante mismo que la voz de los leales I llegó áadvertirme el peligro, corrí ásu quarto ásalvarla, yya le hallé consumido por las llamas. Pero al ver Iene después no se ha sabido 1de ella ,y^o creo ,yconvienen 'todos en que ha perecido. }íc¿. Amas ,que hay quien asegura que entonces vio entre infinitos cadáveres que en las ruinas se hallaron el suyo. Arag. Digo qne puede ser. Ya yo tengo sus intentos conocidos. fw.En fin, lo he resuelto ya, yha de subir hoy conmigoi'’ al trono. Arag. No hará, 'qne aan hay quien pueda impedirlo, ap. Alma ,y-a es el olvidar tn Solo ,ypoMrer alivio. ap. ^^0 sssi lo acierta oído aArag, i^pues el designio Ide este Arag. Le penetro; conseguirlo. ap. Ah si yo verle casado **oy con mi hermana consigo, todos mis contrarios '^^^dmas del rencor niio, <íp‘ }üclides ,ved es hora de prevenirnos. Pormí pronto está ym todo. Pues mientras los tres partimos Zavcw-ia ¥Zamora. < 3- scordar su promesa 3- Questros deudos yamigos, hasta la hora precisa J^^tíraos donde visto podáis ser. Pis. Está bien» L-c>s Dioses vuestro designio onezcan ,si conviene patria. Meg. Cuenta amigo dArag. qti edel disimulo tuy’-o pende todo el triunfo mió. descuidado ,que yo ap. fru straré tus anlñclosentra en elTemplo. ddeg.Idos, Señor, no se arriesgue toci asi sois conocido. Pis. Si haré. Fortuna ,tú eleva al rtnismo que has abatido. 'V.ise. ddeg. iPristanes ,Uclides ,vamos yciemos un peregrino testrimonio de lealtad álos venideros siglos, yá. -Atenas un Rey prudente, sabi o,animoso ybenigno. TJcliad^ Ah malvado ,que penetro tu ix3 terior como tú mismo. vanse. Atrio ^orto delTemplo-, Casandane en traje ede Sacerdotisapor la izquierda^ ypocrodespués Arag. por la derecha. Cas. o,Casand.e ,no muestres ^cck tan elebil ,tan abatido tu espíritu ;tú no debes preferir átu peligro una -vida vergonzosa. No rhuyamos ya de este sitio para siempre. Arag. Deteneos: Casa ru dañe ,yo^Cí\to.,reconociendQla% ddncie vais? Cas. Arages, donde me iI^ve mi cruel destino. Arag. <2ué os mueve áquerer dexat este alcazar que de asilo sirvió ávuestros infortunios? Pues 130 habéis en él vivido jguoj-ada yconfundida "fTAí aclarandopoco apoco. entre numero excesivo de nobles Sacerdotisas, tres at bo® ’*3^^ motivo os ob ijga hoy^ ádexarle? Cas, Arages ,og has conocido
6La mas Hsroyca io generoso ,lo grande de este corazón ;es mío, yes Espartano. Jamás consiguieron abatirlo las desgracias ,bien lo sabes. Yo con ánimo tranquilo vi incendiado por cobardes manos ,mi Palacio altivo: salí por entre las llamas boraces ,sin otro auxilio que el de mi espíritu. Hálleme sola ;muerto ,ófugitivo mi esposo ,cambié ,por esta túnica humilde de lino, la purpura ;Arages ,nada alteró el ánimo mió, ni puede alterarle nunca la adversidad. He vivido hasta aquí desconocida, con el glorioso designio de cobrar ,con el favor de mi Padre ,áquien he escrito mi situación ,este Reyno. No 5Arages ,pienses que el bailo me ciega ,que si coorarle quería ,como ahora he dicho, era oara despreciarlo después. Pero has presumido áCasadane tan débil, que 5ómuerto como imagino, mi esposo ,óbien en remotos climas ,como dicen ,, vivo, _ pueda sufrir que hojr dei ruebiO el inconstante capacho,, eleve al trono de Atenas, ^ áotro ?No es tan poco altivo mi corazón ,no. Me vieras con el mayor heroismo correr antes ála’muerte misma ;ai iribunai iniquo de los Archoontes bolára; repreheadéria su impío proceder ,defendería constante ,mi conocido derecho ai trono. Mas veo que no es, el mejor camino de asegurar mi, venganza, que es Atodo lo que aspiro. Espartana* Para lograrlo ,no alcanzo medio mas seguro ,ydigno de mi valor ,que pasar atropellando peligros áLacedemonia. Armar contra Atenas^ el invicto brazo de Aristón mi Padre, yála frente de su dignos yferoces Espartanos, traer el llanto ,el conflicto, el terror ,la asolación, la afrenta ,yel exterminio áesta ciudad ,porque quede con tan exemphr castigo de una ofendida Espartana memoria eterna álos siglos, en acto de Arag. Tened ,Señora, que os es {partir. el cielo ya mas propicio que pensáis. Cas.Cómo'i Qué dices? Arag. Que sin pedir ese auxilio ávuestro Padre ,os vereis hoy colocada en el digno trono de Atenas ,al lado de vuestro esposo. Cas. Qué he oido! pues qué ,Pisistraío vive ? A.í*ag. Si. ^acabade aciaraTi Cas. No engañes mi martirio. Arag. Acaba de separarse de raí. Cas. Pues dónde ha vivido? Cómo se arriesga ávenir áAte,aas ,ócon qué arbitrio piensa récssbtar el trono ? Arag. Pues que ya ei feliz arrib® de la aurora ,nos anuncian las aves con regocijo, yes la hora ,en que asistir deben ai gran sacrificio . nobleza ypueblo de Atenas, venid ,Señora ,conmigo, queai paso que satisfaga vuestras dudas ,es preciso que os instruya de lo que ^ debeis hacer. Cas. No replico. Arag. ypues por !a escrupulosa clausura de este retiro, del qual ni es lícito áalguna salir por ningún motivo, ni menos entrar en sí
r ,Por Don Gaspar £otro qne eí Rey ,en el digno ¿•j de sn elevación, gonoceros no han podido jas Sacerdotisas ,cuenta fio fflalogreis mi designio coa daros áconocer. C-is- Aquese cuidado es mío. j[rag. Pues .vamos ,que si los Dioses 5on ámi ruego propicios, Me^acles. Cas. Qué? .Vá áver hoy {je su ambición en castigo, que ha labrado por su mano li ruina de sí mismo. -vatísí. puntuoso Templo de IMinerva ,con su 'istíituaf adornada de los distintivos de Ui’ierva yPalas sobre un pedestal. j Delante de él ,una ara con el fuego sa- 'pedo. Algunas Sacerdotisas con tuni- !(as blancas talares ,coronadas de lau— reí joliva ,el cabello suelto ,yel ros- \tro cubierto ,al rededor del ara. A Ydslado una especie de tribuna Ba- M,ocorredor ,con algunos asientos. ;&descubrirse la mutación ,entonan hs Sacerdotisas el hynino siguiente ,coit ti (¡nal va saliendo por la derecha el fiólo Ateniense ,algunos Seitadores, Mdes ,Pristanes ,Megacles ,Licurp,J Sorene •, ypor lo interior del Tem— fio ,Arages con el cuchillo dorado en iimano,y Qasandane también de Sayrlcíísta, el rostro cubierto ,yuna yandeja en la mano con las victhnas fz? dexará svbre la ara ,fquedará ‘tín lado de ella ,dexandéa-A' otro á '^^ges. El pueblo ,Sorene iyPristadespués de hacer un profundo acaal Simulacro quedan en pie *‘Zí puntas del teatro :ylos demas ^¡in asiento en las dos tribunas ,ocu- Iíendo los primos lugares de ellas ^ W^^gacles ^yLicurgo. tenienses, gran sacrificio, »<ÍDe falta la ofrenda, ySobra el cuchillo. ;os habk ,Atenienses, Zavalay Zamora. Y o:d. Nada me ha debido se levanta. mas atención ,mas desvelo, mas cuidado ,yaun afirmo que mas disgustos ,que el vec como conservar tranquilo yventuroso este Estado. Coa esta idea ,yo misma 03 dicté leyes ,impuse áJas virtudes y, vicios penas ,ypremios ;cuide de fo.mentar con ahinco la agricultura, el comercio, las artes ,yquanto he visto que pedia hacer áAtenas felice. He vuelto ásu antiguo esplendor el Areopágo, años hace instituido por Cecrope. Reformé el despótico dominio de los Archoontes, en quienes dexó Solon refundido todo el poder que tuvieron nuestros Reyes. En fia ,hijos, nada omití por haceros felices. Pero yo he visto que es infructuoso todo, mientras no diereis sumisos la obediencia áua dueño. Donde machos mandan, esto es fijo, nadie obedece ;pues como varian entre sí mismos ai mandar, yel pueblo vé que son opuestos sus juicios, por no saber áquien de ellos debe obedecer ,he visto que ánadie obedece. Ved demostrado este principio en la sabia ,en la admirable formación dei hombre mismo. ¿Tiene mas que una cabeza, ála que los infinitos miembros del cuerpo obedecen? Pues si hubiera discurrido el Criador ,que podia tener mejor equilibrio, esta hechura de sn mano, gobernada como he dicho por mas cabezas ,-ia hubiera
8Las mas Heroica dado ana sola ?Es delirio el pensarlo. Pues imagen dei hombre ,es un pueblo ,amigos. Cuerpo es compuesto de muchos miembros ,que han de ser regidos por un impulso ,una voz, una ley sola, un caudiiio; en fin ,por una cabeza, S! en un perfecto equilibrio, orden ,ybuena armonia se ha de conservar. Opino así 5yáeste solo efecto, congregaros hoy quisimos en este alcazar ,porque siendo el santuario mismo de iagran sabiduria, por ella sola influidos resolvierais con acierto. Hablé, ya cumplí conmigo, se sienta. Mef^. Yo ,gran Licurgo, no solo se le-J. me adhiero áquanto habéis dicho, sino que aclarando mas 'ese axioma ,ese principio incontestable del buen orden ,Atenienses ,digo ysostengo ,que no basta verse un estado regido por una sola cabeza, sino se hallan refundidos en ella ,todo el poder yfuerzas para regirlo. Un Legislador ,un Juez,^ un Presidente ,un Caudillo, mandará como absoluto ysolo ;pero imagino*, que sus decretos jamas serán tan obedecidos, como lo fueran tal yez expedidos por él mismo, si como Rey ios dictase. Auna cabeza óCauaiüo le constituye la voz inconstante de un partido: manda ,mas es como qrnen manda áun número de amigos, óquando mas de parciaies, que en aquel instante mismo en que Les parece dur* Espartana, la ley ,ni la dan oído ni obediencia. Pero ai Rey le hace Rey ,un decisivo derecho, 6consentimiento. Le afianza aquel preciso juramento de obediencia, que le prestaron sumisos. Manda ásus vasallos, no ásus parciales damigos: manda como Rey, yes como Rey obedecido, porque su ley ódecreto, lleva un no sé qué consigo de respetable ysagrado, que aun contra nosotros mismo hace que le obedezcamos por temor ,óper cariño, un Rey mantiene las leyes en su vigor primitivo, porque no necesitando de favor ,no es corrompido, como puede serlo un Juez, Legislador dCaudillo. Ün R.ey da esplendor áun pueblo ycomo que está su mismo interes éii ello ,cuida de dilatar sus dominios; yen fin ,le hace respetable áotros Reyes. Los Egypdos, los Meaos ,Persas ,Sidonios, Chipriotas ,Licios ,Asirios, yen fin ,hasta nuestra Grecia desengañada ,ha seguido el ventajoso sistema que hoy defiendo. Rey ,amigos. Rey necesitamos ;si es que le queréis ,elegidlo, ysea vuesnto el acierto, ya que el consejo sea mío. se Síet'--^ JJclid. Eso no ,Megacles :yo sekvaMc no apruebo que el Pueblo misaio le elija ,ydaré para ello dos poderosos motivos; El primero ,que es difícil Que todos opinen digno del trono áun mismo sugetv;^ ysi en vanaos üiv idida votase C2C1Í iaCwioQ
Por Don Qaspar Zavalay Zamora. 9 ---- >fpreciso lo decicia bfuerza ^11 rnanifiesto perjuicio^ J;'l3patria ;yaun así ni-íis quedara elegido. £! segundo )que aunque todo! juaa'^voz jpor un juicio i acUnien áuno ,maáana ¿esconteatos de ese mismo, creerán que los que bastaron ádarle este reyao ,unidos, pueden quitársele ,yes{e_ Megacles ,no era el camino de hacernos felices. Aesto debo añadir ,que elegido seria probablemente, no aquel ,que fuere mas digno de mandarnos ,sino el que tuviere mejor partido. lie. Quién pues deberá elegirle? Los Dioses :yasí áellos mismos tocará solo juzgarle ydefenderle. Meg. Me ciño ámdictamen. Sen. Yyo. lie. Qué decís vosotros ,hijos? prist.. Que al oráculo apelemos de Minerva, es lo que digo, en nombre de todos. Z,ic. Pues Arages ,el sacrificio comience jyui ,como que eres inicrprete del divino oráculo ,le consulta, que ya ásu voz nos ceñimos. Arag. Pues el liyunno empiece, ytodos callad. Meg. Logré mi designio, af. Todos se ponen en pie en ademan de suptzcair ala Pdetdad» Más. ;,0 tu casta Truonia, „baxa del sacro olimpo, >,y del devoto Pueblo »oye el voto ,yadmite el sacrificio. T>-irante el kymno ,Arages abre las •’írimas ,hace íjue las arranca las entrañas ,yqueda examinándolas enagertado ,mientras se dicen estos versosy ysx repite el hymno. Sor. Pues se va verificando ^sta aquí, lo qus me dixo mi hermano ,olea pronío aguara» vengarme de los desvíos <ie un ingrato ,aunque des pues ap. me pese. Lie. Oh si eiCgioo .t>\ fuera yo! lAeg, Temor ,st Arages cumplirá lo que ha ofrecido, ósi Minerva ofendida, dará ami ardid el castigo malogrando mis ideas? ^p, Cas.Sfolv ed áentonar ei \\yttií¡o.jdlasSaC . Mus. ,,Sabb Minerva, atiende ,,el ruego de tu Pueblo, ,,y pues un Rey te pide, ,,dásele ,yh^z feliz con él al reyo». Arag. Basta ,que ya la Deidad el ruego oyó , yle ha aícvdido. Tod. Cómo? descendiendo día Lsc. Arag. Dándoos Rey. Tod. Quién es, Arages ,el escogido? Arag. No sé ,pues Li místenos» voz del oráculo ,dixo, que el primer hombre que hilleis ai salir del Templo ,ci uvisiao^ es que ha de rcynar. Lie. Estáis contentos con e! arbitrio? Pod. Sí ,pues nos ie da Ivi;n:rs'’a. Lie. Mi esperanza ha fenecido. ap. Ucl. Que aguardamos pues ?seguidme Atenienses ,yáeste sitio sea conducido el Rey que del Cielo recibimos. Vase seguido del pueblo Pristanes f algunos Senadores. Meg- Si Pisistrato se habrá descuidado ?Si ha temido que le vean ,yse habrá alexado de este sitio ? Cas. Ay Arages ,que se agita demasiado el pecho mío. al oids dAr. Arag. No temáis. Meg.Pa vano, en vano átranquilizarme aspiro. ap. Dent. Uclid. Viva el Rey de Atenas. DeJit. iod. Viva. Sor. Ah con equé inquietud respiro ! Vuelven dsalir todos ,conduciendo "dPisistrato. TJclid. pisistrato es nuestro E.ey. , Cas. Veoíuras ,qué es lo que ufirof B
JLiú/ J^^CiS íi^TOJ^CCV S't^mTÍ' úflcí % ef pie de la alta colina de Marte ,ios Magarienses, Señor. Ysegua heridas del Sol las bruñidas astas, las aceradas cuchillas, yescamados petos ,dicen, venciendo con mucha prisa la caudalosa corriente del líiso ,sus orillas vienen tomando. Pis. Bien presto lloraran su nunca vista temeridad. Ven,Uclides, haga seña ámis altivas haces el clarín ,que pues en tan venturoso día ha habido quien áirritar se atreva mi no vencida diestra ,yo haré ver áAtenas, quando sean abatidas basta mis pies las estrellas de Megara ,que áregirla envia Minerva hoy su voz , su impulso, ysus iras. Uílid. Si ,gran Pisastro, salga tu pavorosa cuchilla áderramar el estrago, la asolación yruma sobxe el enemigo. Riegue nuestras fértiles campiñas su altiva sangre. No quede entre ellos quTen la noticia -de su derrota llevar pueda áMegara este día. Para que la ingrata patria, cuya inconstancia yperfidia hizo menosprecio ayer de tu heroyca valcntia, conozca que eres tu solo el escudo de sus vidas. Pis. Si haré ;vamos ávencer, Uclides 1ytú divina Espartana, queda en que pues rae llevo esculpida, en el alma tu hechicera imagen ,si ella me anima, poco tardaré en volver con la victoria átu vista, vasf COH hí 2» C^s. Mal coaocss mi valor ymi amor, quando iir.aoinss que puedo quedar yo eirpaz si tá ála guerra caminas. Oh ,Sorene. Por Li izq. Sor. Seáora Cas. La lanza ymorrión. Mi vida irá áser constante escudo de la suya en este día. Por la derecha Megacles ,yPristanes que traerá en una bandeja una * corona. Meg. Aqui está. Prist. Yqué es lo que intentas? Meg. Di, no es la corona misma, cuyo cerco envenenar hice ,con la idea fina de dar muerte en la pasada sublevación;;: Prist. Qué perfidia! ap, Meg.^ APisistrato? Prist. Alo menos, es la que ála amistad mia fiaste entonces. Meg. Pues llega, - que asi enmiendo mis desdichas. sMty^ Señora ,la lealtad de Atenas, en prueba digna del gusto coa que os recibe por su Reyna, hoy os envía esta corona. Por la izquierda Serene ,con la lanzSf morrión yescudo. > Sor. Aqui están. Cas. Dame. Di áAtenas que estima Casandane su fineza, yque en tanto que ella viva, sus justas solicitudes hallarán en mí acogida. Meg. Señora ,para que yo diga al pueblo que admitida quedó de vos ,es preciso, por ceremonial antigua, ^ que os la vea vcíqsxz. Prist. Quanto sus ideas me horrorizan! Venga, pues. Pris.t. Yhe de encubrir yo maldad tan inaudita! V'' Lle^a Pristanes álos fies de Casandane^ yal ofrecerla la corona ,ia dice con disimulo. Ved Que está en ella la muerte. Cas. Dioses ,será fantasía lo que oigo? dfíeg. Ají de una vez
Por Dan Gaspar J.^0 áaseíarar mi dicha. .^v'faé haré"? Ni ádisimuhr '..--rto suspendida 'Cas. Mas cobrarme importa, af. poarela, Sorene mia, ^ fsi te sienta bien. bor. beaora:-- Ivsr ,r,- Qué oigo desdichas? se lev-. Prist. /y¿y a .,pontela, que -sienda ¡j que hoy áreynar ibas en Atsnas ,para tí, sia duda alguna se baria. \'r. No, gran Señora ,pues es aii la corona misma tomando la coron. £on que sus augustas sienes cáeron las siete dignas Rej-'Bas que ha tenido Atenas. Mo importa ,pues ella había je ceñírsela ,áno haber guardado el Cielo mi vida; por si muero ,yme succ.ede, quiero versela ceñidaí Pontela.i’of.Ya te obedezco, vddtom.^ i|. Ay de mi infelice! Mira {la corona. qaeencierra un veneno activo aloido. ametal. Yor. I^iosesci .,.suspendida. (iQué mirás? Qué tiemblas ?Cómplice es ella ap, t¿¡eo. Sor. Qué har^ r'ap. uQué vacilas?Pr¿r.Confiisos están, ap. r.Senora, 50 insistáis en que lo diga. si.fcc J.Porqué? Bofqueha de ofenderos. ^ íL No hará tal. .'.J i-J Prist. Qué irá ádecirla! sobresal^’ •'Señora, en quanías historias {tados, fhido, tanto antiguas ^®o modernas ,encuentro ?>eno hay condición benigna medio estado ,que degenere en altiva, fortuna le elevar C^en sí misma dsecreto admirable I" -aspirar soberanía, quees tal su atractivo, que una vez^á ceñirla p/ as gusto dá, .f r_la vida. 'i eeñera ,soy soberbia. Zetv-ala j? Zamora, ^7 por naturaleza mia, pero cobré tanto orgullo niientras viví persuadida aque había de revnar, que áno ser tan excesiva mi lealtad ,tan extremado el tierno amor que os tenia, el renunciar mi esperanza, me costara ámi la vida, yeso ,sin haber ceñido la Diadema todavía. Hoy, pues, que debo álos Dioses el miraros sin envidia ysin rencor ,que no es poco en nna muger altiva, ni puede ser honor vuestro, ni menos cordura mia el ceñirme esa corona, para que una vez ceñida, pensando que es mia toda, quitármela no permita. Yasi humildemente os ruego? no expongáis mi conocida lealtad ádisgustaros, quando áagradaros aspira. Fuera de ;que si Ja ¡dea qae lleváis: en que kciña, es ver si me sienta bien, podéis estar persuadida, áque ,si es cierto que solo sientan las reales insignias álos que para reynar nacieron, cosa eS precisa, me siente muy mal ámi, pues fui áobedecer nacida. Mep . Corazón ,respira ,que dio una oportuna salida. ap. Cas. Si naciste áobedecer, mal ,Sorene ,lo acreditas, pues acriminas tu culpa mas, con tu disculpa misma. Al que es modesto por sí, si ási mismo no se olvida, ni la elevación le engrie, ni SH condición varía. Pero el que nació soberbio, aunque en su clase abatida afecte humildad ,apenas la fortuna le sublima.
r8' mas fíefoyca Espartana, se maestra intratable :mas es hoy cómplice Sorene) no es porque entonces varía su carácter ,sino que muestra el c[ue, antes encubría: luego, es SU; temperamento quien el orgullo le inspira. Que ha habido quien por ceñir una Diadema quo envidia, arrostrase mil peligros, yquien ,si llegó áceñirla, primero que la Diadema, perdiese su, propia vida, no puedo negarlo.; pero ni lo uno ni lo. otro harian. si de ambición, carecieran, luego bien claro sumirá,, que mas que*aquel atractivo,, les movió su ambición, misma.. No; tengas, ambición tú, queaunque, ahora te, la ciñas, no hay riesgo de que, repugnes volverla á.mis-siene.s dignas: que si por ser tú soberbia de que no es tuya te olvidas esta corona.;, Sorene,. ;-ó'-' yo te acordaré; que es miá.. Pontela. ¿’urcDifíse^ ,qué haré? Ya una idea, peregrina', ‘- me ocurrió para, este.apuro. Como mL hermana, este dia creyéndoos, muerta^,, acepto el trono con que ía¿ brinda vuestro, espQSOj'^temera, con razón ,que,altuaeria,. .: yno obediencia.parezca, que esta, corona, se ciña. puera de que es mi lealtad tanta. ,que me. ofenderia.. dé que llegara-,, aun, eh chanza, .' ; viviendo voS5.,á.admltirla.. dent. caxas Yasi::.; Qas- Basta ,.que. aunque no es razón ,que, convencida Hace seña, dVrht. de irse ,ylo. nace.. me dexe,, pues nunca yerra, la que obedece sumiM,. ” llama aho^a,mi atención^ según las caxas. avisan, mayor cuidado :yasi ^veré si en la alevosía. •3 s.-a por cumplir con esa antsaua ceremonia que dixiste, ya que por mi está ad.mitida, damela me la pondré. Meg. Se logró la astucia mía. Sor. Qoé veo ?Tened ,Señora. (y;?' Meg. Qué intentas? al oido. Cor. Librar*^^ Cas. Por qué? Sor. Yo no sé: mas no os la, pongáis. Cas. Qué te obliga áimnedirmelo ?Sor. No sé. ay á.impedirmelp ?Yor. No sé Jiíeg. Cómo, tú tan atrevida:;;. Ciaí. Calla 5, Megacles. Yo quiero apurar mas su. hidalguia. Hay riesgo en que me la ponga: Sor. Si le hay. Cas. Qual?, Sor. No sé. C^j..Este enigma, has de declarar.. Meg. A,h necia, que rae has perdido.. Yor., Mi vida es vuestra Señora, ,pero, no espereiS; que ©s. diga. Pues qué;te mueve ácallarlo? Yí>r. No %i. Cas. Necia estás ya, ymira;: .pero es, maS;;ñecia.rla que hace., . .:aprecio; dé tus, enigma^., Dame esa. corona..Yor.OU., ,^ ..pues, este arc:MO.! Sed. St haré,.. Ella lo. dice ,de^lchas., Sor. Pero habéis, vos. de. otorganñe para después qué. Itwdiga. .íBfli'gfecia.. CaSií.Ésti Otorgada; En fin, venció su bidalguia. YénvtPüés «sabed., quétaleve mano ocultó la .muerte misma, entre ese metal precioso. Cas. Como Sor. Envenenando impía el cerco ,de. esa diadema.. Megacles mismo, me, avisa, el peligro ,quandosvio que yo á, ponérmela. iba.. Esta es la.razou porque, complaceros resistía, yla gracia, que otorgasteis, fue el perdón, de su perfidia. Cas. Qué horror !Me es la lealtad de tu hermano conocida tanto ,Sorene ,que ni aua afirmándolo tú misma
t: Por Den Gaspar ZavalayZashora, *-as. Vete ya ,que pues las cajas con Toncos ecos avisan que marchan ya las Legiones, ycon idea distinta de ia beüciosa Palas, trage la lanza yegida, ha de decir hoy Alegara, quando la hd eticendida llegue áverme entre sus aces, ya esgrimiendo la cuchilla, óya bibrando la lanza con ferocidad no vista, que el mismo rayo de Jobe creer tal traición. j-“.,0rque tu en este dia ^Wng^hesde que es '^áido todo ,{la ira ^n^edexa hablar), veras que heroica bizarria 5. ciúc él esa corona-, fPese ála desgracia mía. '"Satisfácela ,Megacies. Yo ,Señora ?Cas. Sí ,que estima ?adto mi afecto tu fama, quiero que quede limpia. Dioses ,qué haré! Aías, pues, no docró la idea mia >IVQ ^ 19 despecho v:: iifonerse la corona ,yamias le deítienen. l. Qué haces? Cízj. Tente iXfbaro ,que me horroriza ' 'i ver que una culpa atroz Bctibrir hoy-solicitas aaotra mayor. Acaso poras tú que las mismas jádades ,son tutelares aisiUes de la vida íios Reyes? Pues sí; envano^ Nbre malvado:, conspiras í^jNo de tu amhicioíi pncor contra ia mia, verás tus detestables quinas desvanecidas jarre ,yno siempre tendrás, '®o hoy ,la palabra mia, 'ís la que detiene ahora ' íolpe de mi justicia. •b vete ,yno te atrevas Ifísentar ámi vista, lie tus obras desmientan esta alevosía. ^«peras ?Meg. Corrido voy; 1bien que voy con vida. vasí-,. ''i S orene, arroja el áspid, metal se abriga, htierra sepulte .^•Torosa perfidia. qoe tendré impresa ^'entras viva, ®iccion. Sor. Yo ,Señora, cay es ,el que mi diestra bibra. ^lo que debía. vase. ACTO TERCERO. ^J)osento corto y salen por la iz^uisT^ da Uclides ,ySorene. ^^ Ucl. Que en fin, querida Sorene, creer de tu fineza puedo, que el aamitir hoy la mano ^ de Pisistraí» ,fue efecto .-- de tu obodi^jpa ylealtad, yno de tu amor ?Sor. El tiempo te responderá por mí si hoy lo dudas. Yo confies^ » que el atractivo dií trono yel creerte ingrato ámi af^tO, me hubieran hecho admithlé, sino con gusfto ,áIjj menosv sin violencia ,por esposo; pero también te protesto N' que me pesara después. Ucl. Ah ]Qué injustos son tos zeío»! Sor. Con que^üedo creer tu amor? Ucl. Asíyo::: Sor. Calla que creo que llega mí hermano. Aprisa ocúltate, pues contemplo que imperta que no te vea. Ucl. Por qué? Sor^ Ya lo sabrás luego. Ucl. Dioses ,qual será el motivo aft de tan estraño misterio. Ocultase por la izquierda ^ypor la de^- recha sale Megacies. Sor. Oh quánto que esté ahora Uclides en mi defensa agradezco] j Disimularé mi enojo - con elia ,hasta que mi intento se logre. Sor. Su impetuoso carácter estoy temiendo»
ao La mas Heroica Espartana. (qüe Meg- Sorene ,áunqne yo debiera castigar en tí el exceso de indiscreción ,con que hoy malograste aquel proyecto admirable que áfavor tuyo concibió mi ingenio^ ycon que mi misma vida pusiste 'en notable riesgo^ atendiendo solo áque de tu flaqueza fue efecto^ me olvido de todo. Alpaño XJcl- Auri lo oigo todo ,nada entiendo. Sor. Qué querrá mi hermano ,Dioses, que tan afable le veo?' }dsg. Pero es menester que tá reflexiones un momento el estado en que ios dos. por culpa tuya nos vemos; yo tenido por traidor para siempre ,en el concepto de la Reyna ,ytu ,el juguete éirrisión de todo el pueblo desdo el pasado desayre. ^(vengo Ala derecha Ast. Buscando áSoreué de orden de la Reyna raas^ con su hermano esta allí :qnier© esperar, que quede sola, ' por ver si es que hablarla puedo en mi amor. Qué intentará? ap.. Vcl. Quáles serán sus deseos K Meg. Yo ypues ,que siempre he vivido átus ventajas atento, . ‘ acostaremi peligro^ - he p^b^oEcioaado ati medid , seguro fcon que los dos nuestra afrenta reparemos. Sor. Adónde vendrá áparar. . yes ?Meg.-Yá sabes que Bacotiempo^ queAírasp'es de qüieií he sWdsiempre amigo muy' estrecoo,, me pidió tu mano ;yqoe tú por un. capricho necio se la negaste ,alegando que era on enemigo fiero- ^ le Atenas. Hoy-, puf ,al frente de un exército sObeibio de Megariensés' ,amaga con un porfiado cerco ^ Buestra Patria. En este Sorene ,de hablarle vengo; volvió ápedirme tu mano, con el noble pensamientode coronarte en Atenas, si le ayudo como puedo átomar esta Ciudad. Complacióme su proyecto, de modo que no dudé en quedar con él de acuerdo para que esta misma noche (pues ,el Rey ,reconociendo nuestro peligro ,volvió áretirarse al momento) con un trozo de los suyos, se acerque con gran silencia ála puerta de Occidente, euya entrada desde luego le sería franqueada por mí. Enaqueste supuesto. Serene ,tan: solo resta que tá ,pues ves que va en ello la ventura de los dos, des ,quanto hice yo ,por hecho Sor. Calla ya ,que por los Dioses Soberanos, me avergüenzo de que- en sangre mia quepantan bastardos pensamientos.. Tú volver contra tu pitria infamemente el acero, yen vez de ofrecer heroyea ynoblemente, tu pecho álas enemigas lanzas -J *por tu Rey ,ypor el Reyno, tratas de sacrificarlos ^ hoy ásü enemigo mesmo . Qué te hizo la Patria aleve. Tu Rey,traydor, quetehah , que así por víctimas quieres ^ átu ambision ofrecerlóst 3Yya que átí no te deban | elmas mínimo respeto tu Rey ,tu Patria ,tu Sangr-, ytu Religión ,perverso, qué viste en mí para creet que con tal abatimiento pensara ?Yo dar mi mano áun enemigo sangriemo <fcK,<los!He,sicorformc me ofiece el pequen»
Tor Don Gaspar ¿e Atenas ,darme ofreciera el de todo el Universo^ por nohacer suya mi manoy n;e la cortara primero. j¡¡¿. Oh noble Ateniense !Ucl. OIx; alma digna de todo mi. aprecio.. Ist. Poos sttpe ya su designio^, porque frustrarle con tiempo pueda el Rey yádarle aviso quiero ir ,yvolver luego. f/iíg- Mira ,Sorene yque ya di mi palabra yyno puedo faltar áella. Ac/r- Comáras= coa mi voluntad primero. Mira que lo pido yo, yque te conviene hacerlo. SoT. Ventajas que han de cubrirme:- de oprobio yo no las quiero.. Yen fin yMegades ,no solo noble jconstante repruebo tus ideas ,sino que desde ahora te prevengo que sino vuelves en tí detestando en el momento tu aleve designio ,yo, yo miasma ,sí ,anteponiendo mi patria^ ámi propria sangre.^ seré quien ai justiciero Pisistrato-te delate: pida tu castigo mesmo, yaun si para executarle falíára verdugo heroy Ke sobraría lealtad yconstancia para serlo. Pt/. Hay fSorene ,tu nobleza mas que tu hermosura aprecia. ^-g- Pues una vez ,muger fatua y, ni amsenazas ni ruegos tastan hoy áque conozcas hventura que te ofrezco, ^tiedate ,que si logrado ve nuestro pensamiento, oque .ahora el ruego no alcanza,- fuerza luego, hace quep^Tt»- lira que he de descubrirte, {jtac^on.. dices ?volviéndose con Vi’ ^SuDremos 7°ses juro Me^. Ingrata ,atí ^“«aré tu ju/amento. ZahaUyZamora. _21 Tira de un puñal ,yal ir ahertrla sale Uclicks yle detiene. Ucl. Qué haces bárbaro ?Detente. Meg. Cómo íTú aleve encubierto, así en m* casa, ultrajando mi honor. ?Ucl. Deten el acentOy Megacles ,que hombres que debes la cuna que yo álos cielos,, ádonde quiera que van, van ádar honor. Aquestoque sienta mi lengua aquí sostiene fuera mi acero. Bien que mas que por tu honoí hallarme ahora encubierto habrás sentido ,porque salí. á. contener tu excesoy después que ottus heroycosyleales pensamientos.. Recelarás ,con razon,- que yo ámi venganza atento, mas que ám.i nobleza ,hoy me valdré del torpe medlQ^ de publicar tus delitos para quedar satisfecho. Pero no es mi corazón* tan débil yque ai baxo precio de una infamia ,comprar quiera la ruina yabatimientode sus émulos ;iré, por cumplir coa lo que debes» ámi patria ámalograr tu intención :pero supuesto que sin descubrir tu culpa, lograr mi designio puedo, yo te juro sepultarla' eternamente en mi pecho, bío obstante, de esta nobleza que no abuses te aconsejo, pues quien hoy” calla yencubre tus detestables proy^ectos, mañana ,si de quien eres no te acuerdas ,cuerpo ácuerpo sabrá arrancarte ápedazos tan vil corazón del pecho. vase.. ^QT la derec.Ast. S. M. me Ha mandado decirte que en su aposento aSarene^ te espera. Así podré darla con el debido secreto el recado que la- Reyrna
&^ íne ^La mas Heroyca Espartana, aexo con gran rhisterio para eila al partir. Sor, Responáa ini humildad obsdec'endo. ^St. Aqué habrá venido Uclides? aü, ^or. Nobleza una priieba demos de que entre el Rey yla Sangre, debe ser -el Rey primero, vase, Ast. Pees ya sabe el Rey su culpa, no está su -castigo lejos. ^asa. Eclid. Lealtad contra -los designios de aqueste traydor ,velemos, 'vasa, Meg. Aunque he viste-, que contraria hoy á, la fortuna tengo, pues Uclides ha ofrecido no descubrir mis iríteritos, hasta 'vengarnos de todos, - rencores no desmayemos. vase. íi’ias largo t-dssciAhrass Eists'^ trato stntado auna tncsa ^sn ^ue habrtd ’escribania ypapeles^n acto de escribir , yAragesen "fie ásu lado ,observando Su profunda contemplación. Arag/í>eííoí,f si acaso los años de mi corto entendimiento pueden en -algo serviros. Pis.Y bien-, ese oFrecimierifO áque proposito ahora? Arag. Gonío hace rato que os veo con esa pluma en la mano contemplativo ysuspenso, yque nada habéis escrito::: Eis. Es que ,pensarlo antes débof^ que si io que escribe nn Rey ni aun llega áborrarlo el tiempo, si yerro yo lo que escribo, quién ha de borrar mi yerro? Arag.Cienoes. P/í. Gracias ibaá hacei% yestaba pesando atento en la oálan^a del juicio Jos méritos con los premios, para saber áquien doy, ycomo doy ,pues contemplo que es ,aun mas que generoso, ofatuo ,<5 muyyoco cuerdo, quien prodiga sus 'mercedes ^ sin este conocimiento. gestan Arag. No hay duda.. Sale ZdclidiScáoty conforme ávuestro precepto, Jas valerosas Legiones; sobre las armas. Pis. Intento dentro de una hora atacar al enemigo. Arag. Los Cielos os den su favor. Pis. Asi lo espero. Sale Lie. Ya obedeciendo vuestro mandato real, queda en el alcazar preso Aíegacles. Uclid. Megacles? Dioses. Arag. No habiendo otro fundaminto que el que os dixo Asnages-, juzgo que andais sobrado severo, pues quizá una reprensión bastaria ácontenerlo. Pis. Arages ,si áun edificio se prende un voraz incendio por el chapitel ,el mas sabio yoportuno medio para cortarle ,yque no venga ápadecer el resto del aditicio ,es echar todo el chapitel al suelo. Arag. Es verdad. Pis. Qualquiera*daSo tiene muy fácil remedio quando con tiempo se acude, pero no ,fuera de tiempo. Lie. Soy de ese dictamen mismo. Señor ,yla acción apruebo; que una vez que concibió contra vos tan vil ^proyecto, le llevará áexecucion sin duda, ádexarle hacerlo. Uclid. Pues cómo óquándo ha 'sabido Astiages :;:no lo comprendo. Arag. Qs anao mucho ,ysintiera que aqnellés que le creyeroa origen de las pasadas lurbulencias de este reyno, ávenganza yno ájusticia atribuyeran este hecho. Pis. El Rey que aspira állenar su deber ,atiende áaquello que le dice la justicia, no álo que dirán sus Pueblos, En fin ,Licurgo ,átu cargo desde hoy su cestodia dexo: pues si del crimen qué dicea hoy áconvencerle liego, he de dar con su castigo el mas horroroso excmplo
Por uon Gaspar davala y“3 ¿e mi justicia ,álos que unidos en un sugeto. {le-j.mL^fnzose. piadoso no me quisieron. Pues> puf que ,Scaorr Xa vi ¿/t'. Corazón ,cesó el motivo aj}., descender un arroyuejo,, ele tu envidia. v^7se._Pis..Así desmiento poco ha desáe la colina lo que pienso hacer después. ay. de Marte ,muy placentera Xú Üclides ,ve ylos guerreros yhumilde ,y*2*prado snlmos de mis soldados con rrormulin ysin estruendo^ inflama ,que pues tenemos aviso que el enemigo, hoy ha quedado de acuerdo, con Megacles yen venir amparado del silencio de la noche acia el portillo, ge Occidente,, satisfecho en que ásu seña tendrán franco el paso sorprenderlos pienso con algunas tropas, niieotras. que tú, con el resto, les atacas, por la parte del rio.. Z/cZ/íX. X^a os obedezco,, aunque se que. les inflama, átodos su amor yzelo.. vase.^ Vis. ípues ha de ser mal, visto que en un día ,en que de nuevOí subo, ah trono,,, los, servicios de los. unos no, compenso, ya que los deiitoS; de otros: castigo para escarmiento: la plaza de Presidente de los Archooníes ,que creo* tenia Megacles ,que recaiga en. Picurgo quiero, yen Astiages ,la, que ci dexe., político gobierno del astillero que unía ia Presidencia ,ordeno que pase, áUciides desde hoy;, yel digno yhonroso empleo, que, este gozaba ,áPristanes, ^^ya, lealtad yzelo ®erecomendó la Reyna. poco ha. Arag.'YQd que ese gobiernOj, quasi siempre estuvo unido *ia Presidencia ,ytemo que lleven ámal los Jueces ®sta mudanza. Pis. Lo creo;, pero conviene no estén ^stos dos grandes empleos *^0010 estuvieron hasta hoy dexaudo la yervecdla. Íoz3n2 jYcon \Ípor nuevo*, Yí después que asa corriente; mansa ,por rumbos diversos,, se unió !á de. otros arroyos, humildes como el primero:, yhaciéndose de improviso un raudal, de todos eilos, le vi ápoco dilatarse embrabecido ysoberbio,, llevando tras su. corriente los álamos corpulentos.. Esto vi. ,yno, quiero ,. Arages,. que por dexar IndiscrejOs que se unan muchas corrientes, el que es hoy manso arroyuelo, hasta el tronco del. laurel. lleve mañana soberbió. vase. Quién déxará, de admirar tan sublime entendimiento!; vase. Cárcel corta.. Por la izquierda Megachs con: cadenas. jyPeg. Ah vil fortuna..Qué pronto de mis altos pensamientos te declaraste enemiga! Qué presto (ay^de. mí!) qué presto, disipaste la alhagueña esperanza con que un tiempo jul. ambición lisongeabasl, 0hmalhaya, amen, el necio que.sabe que eres, muger, yfia en tu ofrecimiento.. To que del laurel de Atenas^ esperaba por momentos coronar mis sienes :yo «que vengarme: demis fieros enemigósí ámi ^aívó creí: yo en fim,qquesoberbio. .y orgullosd a'yérpénsaba j>onef todo el. universo ámis plantas ,con tu ayudgi yla de mi fino‘ ingenio;.-
-'4 Heroycít. Espartana» hoy me veo ya auna dura triste cadena sujeto, esperando por instantes que ei mismo (esto es ío que siento) el mismo ,áquien mis ardides hoy en ei Templo pusieron. dé ai ©lunde con mi castiga el mas horroroso exempio. Mal'haya, vuelvo ádecir, quien -á tu voluble genio fio su dicha ,ymal haya también el ale ve pecho que con su noble promesa aseguró nd recelo para venderme. Si yo romper pudiera ios yerros que meoprimen !Si escalar pudiera esta cárcel, presto quedarian mis rencores, de aq;»€Í4raydor satisfechas. Eor la derecha UclideS fcon una escalera de mano debaxo del ropon. Uclid. Valiéndome -de un ínstame en que hasta Palacio ha vuelto llamado del Rey ,Ocurgo, mis generosos deseos logré, pues -á mis promesas yreputación ,atentos los que guardan áMegacles, 130 solo entrada me dieron . en su prisión ,sino que- •. no revelar el secreto me juraron, Ea amor, ea nobleza ,no el tiempo perdamos ya que los dos me pusisteis en ei riesgo. Alii está. Megacies. Meg, Qui-éa me llama? Pero qué veo? Traydor, villano ,engañoso::: Uclid. Suspende injustos dicterios, yno con perjuicio tuyo desperdiciemos el tiempo. El Rey supo tu doiito, yaunque no por nú-, yo atentó ' áque tai vez formarías de mi nobleza unyoncepto poco ventajoso, quise desmentirle con ios hechos, porque ai con las palabra?/ , 'r el mas traydor sabe hacerlo- Esta lima yesta escala son los auxilios que puedo prestarte para que evites hoy tu peligro. Hazlo presto, porque sino ,creo que no te han de ser de provecho. Recibe pues ,de mi mano este generoso obsequio, yno creas que le hago por piedad ni por afecto (pues si he de hablar con franqueza de ios traydores ,los menos) Le hago por dexar mi fama siempre en el lugar que debo, yacreditar que no sé obrar con abatimteato. Huye pues: mas tén sabido que si áunirte ,como creo, vas ,con el fiero enemigo de Atenas ,yen el encuentro te hallo, estás poco seguro del odio que te profeso. que se va-, ilfqi'.Tente, que oigo ruido. í7c//í^.Dios«s, quién será? Meg. Ocúltate presto en esta lóbrega estancia hasta ver quienes .Uclid. En riesgo está mi fama •, si llegan .ádescubrirme. Agradezco el arbitrb ,yporque no se malogre nuestro intento, dame la escala yla lima. Meg. Toma, yocúltate luego. Uclides entra for la izquierda ,llevándose la lima yla escala. Por la derecha PisistratoyLicurgo, qai vuelve dpartir después deestos versos. Pis. Vete, ycuenta con que alguno ose llegar áeste puesto mientras yo esté en él. Meg. Quien es? Pis. Yo. (t^o Alpaño Uclid. Ei Rey aquí?Con que m* habrá venido! Meg. Señor;:: vuestra magestad:*.: No acierto i)i aun ámirarie. Pis. Repara lo que dices.Aicy .Yo:;; EA.Tanpres me desconoces? No es quien viene áverte ei justiciero •Jley de Atenas ;ese.sabe
.j Jellfo :esjusz, yrecto; fsiéndolo ,mal pudiera ríHÍr con el pensamiento ;iieyo. Pisisrrato soy ¡!0 íti3S ,Megacles ,que viendo el riesgo en que está tu vida, ¿jarte una idea vengo ¿eque no olvidan sus deudas ¿jas los hidalgos pechos, pna fineza me hiciste, vaiiaqueyo se el fin que en ello Ovaste, yqne te movió jas que^ el mió, tn provecho, va recibí la fineza, Vahora ápagártela vengo con otra mayor, pues tú JO hiciste, álo que yo entiendo, snas que volv’erme lo que contra uno yotro derecho le qaitaste :yyo he venido jarte ahora lo que ellos :e mandan quitar. El Rey, jfflinistrador severo idajasticla, que en él iepositaron los Cielos, aatra tu vida fulmina issntencía :debe hacerlo smoRey :mas yo como hombre, íhomfare agradecido, debo abiea decirte el peligro, ¿arte oportanos medios que le evites. Nada asombre ;con el silencio «la noche ,un confidente pti vendrá átodo riesgo, pondrá en libertad! ‘-«*«pues,huyee{runest« :^“V^^®®'’3za,ygaard» fineza el secreto, •¿®?nejede mí el Rey ^Sí llega ásaberlo. Woar; tiempos .“‘Paun esta acción Don Gaspar Zavala yZamora. 2S k l')Í0 flecho. vafg, corrido^ ysuspensa roe dexa esta acción ,qne apenas volver de mi asombro puedo. TJclídcs.Ucliii, Partió ya? Si. JJclid, Aprende pues, de tu dueño ápensar con hidalguia, yobrar con grandeza ,viendo que para poder cumplir con la ley de caballero pagándote una fineza, olvida en este momento, no solo que es Rey ,sino que te atreviste áofenderlo. En fin ,él te ofrece dar libertad ryo te doy medios I)e?eandole la escala yla Unta. conque lograrla :uno yotro, nuestro deber hemos hecho, ahora tú admite de . quien mas te convenga el obsequio; pero vive persuadido áque en qualesquiera tiempo, si tus ideas horribles no enmiendas con nobles hedros, has de hallar en mí ,iin constante enemigo verdadero. vase. Yo amansaría tu orgullo sino oprimiera mi esfuerzo esta prisión ;pero pues me dexa él mismo ,instrumento* para salir de ella ,voy sLi detenerme áusar de ellos, no sea que se arrepienta eI-‘R.e:y ,yse quede en riesgo mi vida :pero si yo esta noche áverme llego • fuera de aquí ,de tí ,de él, ytodos vengarme espero. ixa’se. ación lar^a de seha. Ala.izquier-\. del foro se descubre una parte déla ^^udad,cercada de muralla ,con por-^~ :dentro de ella se eleva una torre ventanaprdcticdbie en lo masalto de ^Noche obscura yysale parla dere- . ^Araspe^ LíeosySóld. I^garienses. ^Amigos , et feliz logro '>„ esta empresa en el secreto pende no mas: ála vista^ sino me engaña, teacmeis . ^portiUo de Ocoidáotc^ ,