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Campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Buenavista (Teguise, Lanzarote): resultados preliminares

Atoche Peña, Pablo,Ramírez Rodríguez, María Ángeles,Pérez González, Sergio,Torres Plaza, José Domingo

Abstract

Enmarcado en nuestra línea de investigación orientada al estudio de los procesos culturales y medioambientales relacionados con la primera colonización humana del archipiélago canario, en 2007 continuamos el programa de intervenciones arqueológicas que habíamos iniciado durante el año anterior en el yacimiento de Buenavista.

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CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 PP. 1-36 ISSN 1888 - 4059 CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES1 PABLO ATOCHE PEÑA (*), Mª. ÁNGELES RAMÍREZ RODRÍGUEZ, SERGIO PÉREZ GONZÁLEZ Y JOSÉ DOMINGO TORRES PLAZA (*) Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. CEFYP. [email protected].es Abstract. Following our research line focused in the cultural and environmental processes related to the first human colonization of the Canarian Archipelago, we continued with the program of archaeological works in 2007 (that began the previous year) in Buenavista. During this second campaign we extracted the western part of the construction observed in 2006, showing a deep stratus containing abundant organic sediments related to three combustion structures, radiocarbon dated VI-IV BC. Potterwheel modelated artifacts, metallic fragments and a glass ornament were found, everything contextualized in a wide conjuct of artifacts showing an important number of hand-made recipients and varied faunal remains. Recibido: 24-06-2010 Aceptado: 10-08-2010 Keywords. Canary Islands. Lanzarote. Archaeology. Protohistory. Islands Colonization. Punics. 1 Este trabajo se inscribe dentro de los estudios que realizamos en el marco del proyecto “Efectos de la colonización insular. Transformaciones culturales y medioambientales en la Protohistoria de Lanzarote”, financiado por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes. Dirección General de Universidades e Investigación. Gobierno de Canarias. Referencia: PI042004/130. IP: Pablo Atoche Peña. 2 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 1. INTRODUCCIÓN Hace algo más de dos décadas que pusimos en marcha un plan de trabajo, en claro compromiso con el ámbito geográfico en el que se inserta nuestra investigación, con el que pretendíamos acrecentar los conocimientos que se tenían acerca de la etapa protohistórica en la isla de Lanzarote y sobre los procesos culturales que habían dado lugar a la colonización humana del archipiélago canario. La proximidad de esa isla al continente africano nos hacía albergar ciertas esperanzas en cuanto a la posibilidad de que contuviera yacimientos portadores de indicios que ayudaran a resolver la cuestión del primer poblamiento de Canarias. Con el paso del tiempo nuestra investigación Resumen. Enmarcado en nuestra línea de investigación orientada al estudio de los procesos culturales y medioambientales relacionados con la primera colonización humana del archipiélago canario, en 2007 continuamos el programa de intervenciones arqueológicas que habíamos iniciado durante el año anterior en el yacimiento de Buenavista. En esa segunda campaña se extrajo el extremo occidental de la construcción localizada durante 2006, manifestándose la presencia de un estrato profundo que contenía abundantes sedimentos orgánicos asociados a tres estructuras de combustión, el cual fue datado por C14 entre los siglos VI y IV a.n.e. De nuevo se han recuperado cerámicas modeladas a torno, además de fragmentos de objetos metálicos y un abalorio vítreo de procedencia púnica, todo ello contextualizado en un amplio conjunto de artefactos en el que destacan por su número los recipientes modelados a mano y los variados restos faunísticos. Palabras clave. Islas Canarias. Lanzarote. Arqueología. Protohistoria. Colonización de Islas. Púnicos. 3 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES se fue organizando sobre la base de sucesivos proyectos sustentados en los datos que íbamos obteniendo de una decena de campañas arqueológicas de campo, otras tantas actuaciones centradas en el estudio de diferentes fondos materiales y en la realización de prospecciones arqueológicas e inventarios de yacimientos tanto en Lanzarote como en La Graciosa. En esa dinámica de trabajo se encuadran las intervenciones llevadas a cabo en el Complejo Arqueológico de Tiagua, área en la que se sitúan yacimientos como El Bebedero, la Cueva del Majo o Buenavista, sitio este último en el que iniciamos excavaciones sistemáticas durante el verano de 2006, las cuales se prolongaron en 2007, año en el que pusimos en marcha la segunda campaña, actividad para la que contamos con las preceptivas autorizaciones. Las labores arqueológicas de campo y laboratorio estuvieron bajo la responsabilidad de Pablo Atoche Peña y Mª. Ángeles Ramírez Rodríguez, contando con la valiosa colaboración de Francisco Atoche Bethencourt, Sergio Pérez González, Mª Dolores Rodríguez Armas, José Domingo Torres Plaza, Fariz Turekmani Rodríguez y Enrique Vivancos Sola. Los artefactos arqueológicos y las muestras de sedimentos, de pólenes y para análisis radiocarbonométricos recuperados durante la intervención arqueológica han sido tratados y analizados en diferentes centros científicos. En la Facultad de Geografía e Historia de la ULPGC se ha procedido al tratamiento de los elementos arqueológicos y paleobotánicos, tanto en un primer escalón referido a la determinación de sus atributos formales y tecnológicos y a su clasificación tipológica y taxonómica como posteriormente a su análisis histórico. En un segundo nivel hemos contado con los equipamientos y la ayuda de tres instituciones que colaboran en nuestro proyecto realizando el análisis de determinados elementos, como es el caso de los restos faunísticos, palinológicos y de suelos, que han estado a cargo respectivamente del Instituto Canario de Bioantropología (Tenerife), el Departament de Biologia Animal, Biología Vegetal i Ecologia de la Universitat Autònoma de Barcelona y el Departamento de Edafología y Geología de la Universidad de La Laguna. Finalmente, Beta Analytic Radiocarbon Dating Laboratory (Florida. USA) ha efectuado los análisis radiocarbónicos. 4 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 2. EL SITIO ARQUEOLÓGICO DE BUENAVISTA Buenavista se localiza en la región central de la isla de Lanzarote, a unos 8 kms. en línea recta de la costa norte, con un excelente control visual sobre El Río, los Riscos de Famara y el Archipiélago Chinijo, elementos geográficos que conforman uno de los puertos naturales más aptos de Canarias. Esa buena visibilidad del mar es la característica que, además de marcar el aspecto fisiográfico más destacable del lugar, parece darle sentido al topónimo con el que se le conoce, constituyendo una de las razones más convincentes para explicar el establecimiento de un grupo humano en ese espacio desde fechas muy tempranas y su permanencia en él a lo largo de un amplio periodo de tiempo. Una segunda razón debió tener que ver con la fertilidad de los suelos sobre los que se asentó el yacimiento y con la cercana presencia de depósitos de agua temporales, dos recursos escasos en Lanzarote y por ello de extremada importancia para poblaciones que basaron su subsistencia en el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas. El yacimiento se sitúa en el extremo oriental de una hondonada que se extiende en sentido este-oeste, entre las cotas de los 239 m.s.n.m. en el borde oriental y los 230 m.s.n.m. en el extremo occidental, área esta última baja y cóncava donde suele constituirse un depósito de agua estacional (Lám. I). Por su borde oriental la hondonada entraba en contacto con las llanuras de El Jable, a una cota de 226 m.s.n.m., a través de una suave pendiente hoy en gran medida desaparecida al haber sido afectada por extracciones de rofe. Por sus extremos norte y sur la hoya se encuentra delimitada por peñas bajas que no superan los 250 m.s.n.m. en la vertiente septentrional, y los 270 m.s.n.m. en la meridional. Dada la situación que ocupa, el sitio arqueológico se ubica en el límite de contacto entre los fértiles suelos marrones del centro de la isla y las arenas de El Jable que la atraviesan de norte a sur, en un espacio cuyo aspecto y morfología son semejantes a los que muestra la cercana cuenca en la que se localiza el yacimiento de El Bebedero (Atoche et al. 1989) o la caldera volcánica donde se asienta el yacimiento de la Caldereta de Tinache (Atoche et al. 2007). En los tres sitios se repite un mismo patrón 5 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Lám. I.- Buenavista (Teguise). Vista general. de localización: fisonomía cerrada de cuenca u hoya protegida de los vientos dominantes, presencia de potentes suelos aluviales ricos en materia orgánica que le otorgan a esos parajes una alta fertilidad desde la perspectiva agrícola, un notable potencial de cara a su uso ganadero y una amplia visibilidad del entorno que les rodea. Como yacimiento arqueológico, Buenavista se manifestó en la década de los años 70’ del pasado siglo cuando los propietarios del lugar procedieron a extraer el rofe contenido en el edificio volcánico que, por su extremo oriental, conformaba la suave ladera que ponía fin a la hondonada en la que se asienta el sitio arqueológico. La extracción generó una profunda brecha que reveló la estructura interna del volcán y las diferentes capas de sedimentos que lo cubrían, de modo que en la parte superior de la brecha apareció un irregular perfil estratigráfico con aproximadamente 0.50 m. de potencia arqueológica fértil, el cual se hallaba asentado sobre una base volcánica encalichada y cubierto por dos capas de rofe colocadas en el lugar cuando se implantó el enarenado. Apenas unos pocos años más tarde descubrimos la existencia 6 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 del yacimiento cuando efectuábamos las tareas de prospección superficial y documentación previas a la puesta en marcha de los trabajos arqueológicos que, a partir de mediados de la década de los años 80’ del pasado siglo, efectuamos en el cercano yacimiento de El Bebedero. Con posterioridad, en 1994, tras valorar su potencial arqueológico incorporamos Buenavista al inventario de yacimientos de la Carta Arqueológica de Lanzarote que elaborábamos en esos momentos (Atoche, 1996), integrándolo por su ubicación y contexto cultural en un área más extensa, el Complejo Arqueológico de Tiagua, constituido por diversos asentamientos que captaron recursos de un territorio de explotación asentado sobre una misma unidad de acogida definida a grandes rasgos por la presencia de potentes suelos marrones, una vegetación desarrollada y suficientes recursos hídricos. Por lo que a la delimitación espacial del yacimiento se refiere cabe señalar que, en el estado actual en que se encuentran los trabajos de excavación, aún resulta complejo determinar con exactitud la superficie total que ocupa, si bien es innegable que debió utilizar como territorio de explotación más cercano la totalidad de la cuenca sobre la que se asienta, en concreto el espacio comprendido entre las cotas de los 232 y los 238 m.s.n.m. (Fig. 1). Su territorio de explotación anual se extendía hasta la costa, como prueban los frecuentes restos de peces, moluscos y otras especies marinas atestiguadas en Buenavista. 3. LA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS DEL AÑO 2007 Los trabajos de campo integrados en la segunda campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en Buenavista se llevaron a cabo en los meses de julio, agosto y septiembre de 2007. La actividad se concentró en el extremo occidental de la estructura descubierta durante la campaña de 2006, a media pendiente entre las cotas de los 247 y los 238.70 m.s.n.m. Siguiendo el sistema de cuadriculación establecido durante la primera campaña, la excavación se inició en la línea de cuadros marcados con la letra 7 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES E, abriendo a partir de la cuadrícula E2 hasta la E7; a continuación se abrieron las cuadrículas F, desde la F2 a la F7; las G desde la G4 a la G7, y finalmente las H5 y H6 (Fig. 2). Durante la intervención se siguió una estrategia de excavación en área abierta, activándose sucesivamente hasta un total de 18 cortes estratigráficos de 1x1 m. de lado, los cuales permitieron sacar a la luz el extremo occidental de la edificación descubierta durante la primera campaña. El procedimiento puesto en práctica para la extracción del relleno sedimentario se ajustó a la naturaleza del suelo y a las particularidades del yacimiento. De forma general, la apertura de cada corte requirió la previa retirada de la gruesa capa superficial de rofe que cubre la hoya; se trata de un estrato artificial estéril de aproximadamente unos 20 cm. de potencia depositado en el lugar hace dos décadas con la finalidad de rejuvenecer otra capa de rofe preexistente colocada sobre el suelo natural en la década de los años 40’ del pasado siglo XX. Por tanto, una vez retirada la primera capa de rofe aparecía una segunda de “polvillo” o “rofe antiguo”, unidad estratigráfica artificial a la que en nuestro análisis le hemos adjudicado la denominación de “estrato superficial” y cuya colocación en el lugar posibilitó la fosilización Fig. 1.- Buenavista (Teguise). Localización del sitio arqueológico. 8 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 de las capas arqueológicas subyacentes. Los restantes estratos se extrajeron respetando sus contornos y dimensiones naturales dividiéndolos en niveles artificiales o subestratos de aproximadamente 10 cm. de potencia cada uno, si bien éstos se ajustaron en todo momento a la morfología de las distintas unidades sedimentarias presentes en el yacimiento con el fin de evitar la mezcla del contenido de los diferentes estratos y poder efectuar una correcta reconstrucción del orden secuencial de deposición. Tras la extracción de cada subestrato se procedió a la nivelación del suelo arqueológico, a la perfilación de las paredes y a su documentación. En suma, el estrato superficial se extrajo siempre de una sola vez, mientras que en el estrato I se delimitaron dos subestratos, denominados subestratos I-1 y I-2, y en el estrato II se delimitaron tres subestratos, denominados subestratos II-1, II-2 y II-3. Con esa estrategia conseguíamos mantener agrupados por estratos los registros materiales que se iban extrayendo, pero de tal manera que su distribución en subestratos nos permitía observar cualquier variación que se hubiera producido a nivel de los contenidos o de las características de esos registros a lo largo del desarrollo de cada unidad estratigráfica natural. Los sucesivos cortes que se fueron excavando nos mostraron, además de la secuencia estratigráfica diferencial existente entre el interior y el exterior de la edificación, la continuidad con dirección oeste del lienzo de muro que delimitaba por su extremo norte la parte oriental de la estructura. El nuevo muro se levantó utilizando rocas de gran tamaño, arrancando a partir del muro descubierto el año anterior con dirección noroeste a lo largo de casi 2.5 m., para a continuación describir un ángulo casi recto con dirección suroeste, alargándose por espacio de otros 2 m. Adosado a la cara interior de este último fragmento del muro se evidenció un banco bajo de piedra seca de aproximadamente 0.5 m. de ancho y 0.25 m. de alto (Fig. 2). En consecuencia, el nuevo muro se constituyó, como había ocurrido durante la intervención de 2006, en el elemento determinante de cara al desarrollo de la excavación, al ir marcando el camino que podíamos seguir. El resultado final fue que se exhumó una segunda mitad de la amplia estructura habitacional rectangular, conformada por una pared en ángulo recto que 9 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Fig. 2.- Buenavista (Teguise). Planta occidental de la estructura constructiva excavada en 2007. 16 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Estrato II. De coloración marrón muy pálido (10YR-7/3) (Munsell, 1975), presenta una textura muy homogénea, arcillosa, con una granulometría que denota su constitución en un ambiente caracterizado por una notable fitoestabilidad. Este estrato se encontraba en plena constitución cuando se produjo la llegada de los primeros pobladores humanos al sitio de Buenavista. El estrato II presenta un desarrollo muy homogéneo en el exterior de la estructura, por el contrario en el interior se caracteriza por incorporar bolsas con sedimentos orgánicos (cenizas) en conexión con tres estructuras de combustión. Sus características, en cuanto a composición, coloración y textura, son similares a las que posee el estrato V de El Bebedero o la Caldereta de Tinache. Dentro de las clases agrológicas definidas en la isla de Lanzarote (Marcos, 1986: 57 y ss.; Hernández et al. 1991), este suelo se corresponde con la clase III, más concretamente con la subclase IIIc, probablemente la mejor representada a nivel insular, la cual suele localizarse en zonas con topografía muy suave, con pendientes inferiores al 10%, sin problemas de tipo edáfico al ser suelos potentes, textura equilibrada, con contenido en materia orgánica y un importante porcentaje de arcilla, lo que les permite una buena retención del agua. Son, en definitiva, los denominados suelos marrones o fersialíticos conocidos en la isla bajo la denominación popular de “tierra bermeja” debido a su notable coloración rojiza; poseen como principal limitación las condiciones climáticas de gran aridez que se dan en Lanzarote, lo que unido a la inexistencia de regadíos ha propiciado que para mejorar su rendimiento agrícola se haya tendido a recubrirlos con capas de cenizas basálticas de aproximadamente 20 cm. de potencia3. 3 La utilización de cenizas basálticas (denominadas “arenas”, de ahí el nombre de “enarenados” que adoptan los campos de cultivo que las reciben) se ha generalizado en toda la isla con el fin de posibilitar la práctica de un cierto tipo de agricultura, ya que al situarse sobre la superficie del suelo permite que éste mantenga la humedad de manera casi constante, evitando la evaporación. Al mismo tiempo también actúan regulando la temperatura del suelo y como protectoras frente a la acción del viento, evitando la pérdida de la fracción fina. Se aprovechan 17 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Las dataciones radiocarbónicas disponibles, obtenidas de muestras constituidas por sedimentos orgánicos procedentes de las estructuras de combustión localizadas en este estrato II, sitúan el inicio del uso de ese espacio en el último tercio del siglo VI a.n.e. (Beta-237.341), mientras que su abandono lo colocan en el último tercio del siglo IV a.n.e. (Beta-237.340), datación esta última que armoniza con la fecha que obtuvimos en la campaña de 2006 y que situaba el momento de abandono del edificio también en el siglo IV a.n.e. (Beta-230.885). Por otro lado, se han evidenciado claras diferencias estratigráficas entre el área oriental de la estructura, zona de almacenamiento y dormitorio, y la occidental, zona de cocina. Frente a la continuada deposición de sedimentos en la segunda, en la primera se produjo un claro proceso mecánico de eliminación de residuos, los cuales debieron desecharse arrojándolos a partir del muro oriental de la estructura por la ladera que conectaba el sitio con las llanuras del jable a tenor de las evidencias arqueológicas detectadas en esa zona. Se revela así un nivel de ocupación y abandono en el estrato II apoyado sobre la roca base, de escasa potencia en el área oriental de la estructura como resultado de las acciones periódicas de limpieza a las que serían sometidas las distintas estancias de ese espacio. Esos procesos no obstante dejaron elementos residuales en el suelo del hábitat, entre los cuales se contabilizan pequeños fragmentos cerámicos modelados a mano o las esquirlas procedentes de vasos rotos modelados a torno registrados en el espacio excavado. Frente a esto, y desde la perspectiva arqueológica, el estrato II del área occidental de la estructura ha sido el que ha proporcionado un mayor número de artefactos, situación que refleja por un lado el prolongado uso que se hizo de esa área y por otro la ausencia de limpiezas profundas a lo largo de varios siglos. En el conjunto de esos elementos son especialmente frecuentes y característicos los fragmentos cerámicos correspondientes a así los altos valores de la humedad relativa existente en la isla, la cual es fácilmente absorbida por las cenizas, pasando al suelo subyacente de forma que aquél se mantiene húmedo casi todo el año, permitiendo un tipo de agricultura original y propia de Lanzarote. 18 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 vasijas modeladas a mano, de las que se han recuperado partes procedentes de distintas zonas del cuerpo, la base o el cuello/boca. La reconstrucción gráfica ha permitido identificar la presencia de vasos de cocina con una variada tipología formal, correspondiendo en algunos casos a recipientes de tamaño pequeño y morfología de tendencia semiesférica (algunos con el labio exvasado, el arranque de un asa o con cuellos cortos cilíndricos) (Fig. 4), de tendencia esférica con cuello corto cilíndrico (en algún caso decorado con impresiones digitales a la altura del borde) (Fig. 5), de tendencia esférica con cuello medio cilíndrico o cuello corto troncocónico invertido y de tendencia ovoide con el diámetro menor en la base (Fig. 6). También hay vasos de tamaño medio y formas de tendencia semiesférica (en un caso con el labio decorado con incisiones transversales) y de tendencia cilíndrica tanto con base curva como plana. Igualmente de tamaño pequeño se han registrado vasos de tendencia cilíndrica y base curva con perforación de suspensión o de tendencia cilíndrica y labio decorado con una ancha incisión longitudinal. Junto a los anteriores son especialmente frecuentes los cuencos pequeños y medianos con formas de tendencia al casquete esférico, sin decorar o con el labio decorado con trazos transversales cortos y profundos. Los recipientes de mayor capacidad responden a varias morfologías tales como de tendencia al casquete esférico y amplio diámetro; de tendencia esférica con cuello corto cilíndrico, en un caso decorado con impresiones digitales a la altura del labio; grandes recipientes de tendencia cilíndrica y de tendencia troncocónica, en ocasiones con base plana, por lo general sin decorar. Dos recipientes de amplios diámetros poseen cuellos cortos de tendencia cilíndrica y de tendencia troncocónica respectivamente. A nivel de los cuellos destaca la alta frecuencia con la que aparecen los cortos de tendencia cilíndrica, en algún caso decorados con impresiones digitales en el labio o con trazos incisos transversales al labio. También hay cuellos medios de tendencia troncocónica invertida, decorados en el labio con impresiones digitales o sin decorar. En cuanto a las bases, son frecuentes las planas, alguna muy gruesa o con un fino reborde marcando la línea exterior de apoyo. 19 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Fig. 4.- Buenavista (Teguise). Elementos cerámicos y lítico del estrato II. 20 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Medios de prehensión sólo hay dos ejemplares, en un caso se trata de un asa de mamelón y en el otro de un asa de lengüeta con perforación circular. También en cerámica se ha fabricado una tapa circular decorada con impresiones de puntos a lo largo del borde exterior. Constituye éste un elemento novedoso en los contextos arqueológicos protohistóricos de Lanzarote, del que no teníamos noticia hasta el momento. Funcionalmente viene a sumarse a otros elementos con un destino semejante, procedentes de este mismo estrato, si bien elaborados sobre jable consolidado o micropiroclastos compactados. Las técnicas y motivos decorativos que acompañan a esas cerámicas modeladas a mano son poco frecuentes, aunque en general están bien representadas. En la mayor parte de los casos se han decorado los labios utilizando como técnicas las impresiones cortas transversales, las incisiones lineales a lo largo del desarrollo del labio, las incisiones e impresiones en trazos cortos o las impresiones digitales. Son menos habituales los casos en los que la decoración se ha situado en la superficie exterior, contabilizándose sólo tres fragmentos, en concreto un motivo conseguido con trazos curvos incisos, un segundo motivo ramiforme realizado mediante una línea recta incisa atravesada con trazos cortos también incisos y un tercer motivo efectuado con trazos lineales incisos asociados a una serie de impresiones cortas. La industria lítica pulimentada está bien representada en este estrato, destacando los artefactos fabricados sobre basalto bacuolar, como ocurre con una pequeña estela con forma de tendencia triangular y superficies pulimentadas, un pulidor con forma en cuña o dos alisadores con superficies pulidas (Fig. 7). Junto a las piezas anteriores también hay un fragmento de molino circular rotatorio perteneciente a una muela superior móvil de aproximadamente 40 cm. de diámetro, 7’8 cm. de espesor máximo y sección trapezoidal (Fig. 8), gran parte de la muela superior de un micromolino rotatorio de unos 6’5 cm. de diámetro, 3 cm. de grosor y sección de tendencia cuadrada (Fig. 7, nº 3), cantos rodados con huellas de pulimento y pulidores de arenisca, alguno con forma circular. 21 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Fig. 5.- Buenavista (Teguise). Vaso cerámico decorado con impresiones del estrato II. Fig. 6.- Buenavista (Teguise). Cerámicas del estrato II. 22 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 En este estrato la industria lítica tallada resulta extremadamente escasa, aunque llama la atención el hallazgo de una pequeña lasca (aprox. 2 cm. de largo) de sílex negro con evidentes huellas de extracciones (Lám. IV). El artefacto en cuestión, dada la ausencia de sílex en Lanzarote, constituye uno más de los elementos de procedencia externa a la isla registrados en el yacimiento y cuya presencia se debe a las mismas razones que explican el hallazgo en el lugar de cerámicas modeladas a torno y objetos metálicos. Precisamente la presencia de estos últimos en unión de otras evidencias, que analizamos más adelante, nos hacen plantearnos la posibilidad de que esa mínima representación de los útiles líticos de corte responda a la disponibilidad por parte de las gentes que ocuparon Buenavista de otros elementos cortantes, fabricados en metal, probablemente bronce y/o hierro. Además de la pieza de sílex descrita, la industria lítica tallada está representada por tres núcleos de basalto con superficies talladas, un pequeño canto rodado tallado, un canto rodado de mayor tamaño y talla en el extremo distal y varias lascas extraídas de bloques basálticos, talladas y con retoques de uso. En los últimos casos se trata de lascas simples, desprovistas de cualquier retoque intencionado. Como puede observarse, los artefactos líticos tallados están representados principalmente por percutores líticos y algunos elementos de corte sin una excesiva preparación. Estrato I. De aspecto muy compacto, color marrón (7.5YR-5/4) y textura franco-limosa en la que se insertan rocas de diferentes tamaños repartidas irregularmente por el estrato, en especial a lo largo de su mitad superior. Esta unidad sedimentológica se corresponde con un episodio de destrucción medioambiental que en El Bebedero y la Caldereta de Tinache se identificó a partir del estrato IV. En esos sitios, al igual que en Buenavista, este estrato posee un neto carácter antrópico constituyendo su morfogénesis un indicativo de la pasada existencia de un aceleramiento de la erosión de los suelos que cubrían las laderas circundantes de la hondonada, reflejando su presencia una situación que aconteció en general en toda la isla a partir del siglo I a.n.e., cuando el paisaje de Lanzarote fue sometido a un considerable incremento de la energía cinética como resultado de la destrucción de la cobertura 23 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Fig. 7.- Buenavista (Teguise). Elementos líticos pulimentados del estrato II. Fig. 8.- Buenavista (Teguise). Fragmento de molino de mano rotatorio del estrato II. 24 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 vegetal. Las pendientes sufrieron una pérdida rápida de vegetación debido al sobrepastoreo de cabras y ovejas, lo que causaría la exposición de los suelos a la acción erosiva de la lluvia, facilitando el arrastre de elementos cada vez más gruesos, como muestran las rocas que tapizan este estrato I (Atoche, 2003; Criado & Atoche, 2003). A nivel del registro arqueológico, el conjunto de elementos materiales contenidos en este estrato no supone una ruptura drástica con la tradición tecnológica y cultural representada por el estrato II, aunque hay cambios significativos. Entre los registros cerámicos se mantiene el predominio de los recipientes modelados a mano, en muchos casos con una mayor calidad técnica que la que poseen los del estrato II, la cual se refleja tanto en la finura de sus paredes como en la mayor variedad y complejidad de las formas, a lo que se une la presencia en las superficies exteriores de un mayor número de motivos decorativos elaborados con incisiones, impresiones o relieves. Aunque en menor medida que el anterior, el estrato I ofrece una buena representación de elementos arqueológicos, entre los que vuelven a destacar los artefactos cerámicos modelados a mano. En algunos casos se trata de recipientes de pequeño tamaño con formas de tendencia al casquete esférico (a veces decorado con trazos impresos cortos que describen zigzag) o de tendencia esférica (Fig. 9). Hay vasos con capacidad media y formas de tendencia esférica y cuello corto cilíndrico y vasos de mayor tamaño con formas de tendencia al casquete esférico, tendencia semiesférica o semiesférica con cuello corto cilíndrico y labio engrosado al exterior, tendencia esférica con cuello troncocónico, formas en S suave con cuerpo de tendencia esférica, cuello cilíndrico y borde troncocónico con el labio decorado con trazos cortos transversales (Figs. 10 y 11). También hay vasos de tendencia cilíndrica o de tendencia troncocónica, en algún caso con amplios diámetros. Son frecuentes los cuellos cortos de tendencia cilíndrica, ocasionalmente con el labio engrosado al exterior; también son comunes los cuellos de tendencia troncocónica y los de tendencia troncocónica invertida. Los labios generalmente son planos, en ocasiones con trazos incisos transversales. 25 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Lám. IV.- Buenavista (Teguise). Lasca de sílex del estrato II. Fig. 9.- Buenavista (Teguise). Cerámicas del estrato I. 32 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 cerámicos modelados a torno procedentes tanto del estrato II, como del I y del superficial, en la mayor parte de los casos recogidos en cortes abiertos en el interior de la construcción y por tanto asociados al espacio en el que se ubicaban las tres estructuras de combustión (Fig. 14). Desde la perspectiva estratigráfica, los hallazgos de cerámicas a torno se reparten de la siguiente manera: - Subestrato II-3: dos fragmentos amorfos, en ambos casos con las superficies exteriores cubiertas por un engobe de color amarillo rojizo; la pasta es de color rojo suave. Uno de ellos procede del corte E7, el segundo del corte E4. - Subestrato II-2: dos fragmentos amorfos, uno pequeño y de superficie amarillo rojiza (corte F5) y el segundo de pared muy gruesa y pasta naranja (corte E7). - Subestrato II-1: dos fragmentos de pequeño tamaño, en un caso con la superficie exterior cubierta por un engobe blanquecino y de pasta rojiza (corte F3) y el segundo correspondiente a un recipiente modelado a torno lento con la superficie de coloración oscura irregular resultado de una cocción reductora (corte F4). También hay una pequeña esquirla procedente del corte H5. - Subestrato I-2: res fragmentos, en un caso amorfo con la superficie amarillo rojiza cubierta con estrías marcadas, cocción irregular, superficies de escasa calidad, exfoliable, y corazón oscuro, reducido, posiblemente perteneciente a un ánfora púnica de procedencia lixita (corte G5)4; un segundo fragmento, también amorfo, tiene la superficie de color amarillo-rojiza cubierta con estrías anchas (corte F4). Un último fragmento corresponde a un borde perteneciente a un 4 (F. López & A. Mederos, 2008: 287) al comparar las formas y composición de las pastas cerámicas de Essaouira/Mogador y Lixus aseguran que existen notables diferencias de textura, composición y cocción, llamando la atención sobre el hecho de que la cerámica de Lixus suele tener una cochura irregular y el interior ennegrecido, características que identificamos en el fragmento de Buenavista. 33 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Fig. 14.- Buenavista (Teguise). Cerámicas modeladas a torno de los estratos II, I y Sup. 34 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 pequeño cuenco semiesférico modelado a torno lento (corte G6). - Estrato superficial: dos fragmentos, uno de pasta rojiza y superficie interior vidriada de color melado (corte G7) y el segundo de pasta rojiza (corte F4). La extremada fragmentación y el, por lo general, reducido tamaño de los fragmentos cerámicos modelados a torno recuperados, ha impedido que podamos llevar a cabo una más precisa identificación tipológica. Esa es la razón por la que decidimos seleccionar varios fragmentos para efectuar estudios litológicos mediante la elaboración de láminas delgadas analizadas con microscopio petrográfico (petrografía óptica de luz transmitida), las cuales se enviaron al Departamento de Ciencias de la Tierra (Área de Petrología y Geoquímica) de la Universidad de Zaragoza; esperamos que los resultados de esas analíticas nos permitan conocer algo más sobre la procedencia geográfica de las pastas cerámicas utilizadas para elaborar los recipientes modelados a torno y quizás acerca de su morfología. 4.2. ELEMENTOS METÁLICOS En 2007 se recuperó un buen número de fragmentos pertenecientes a artefactos metálicos elaborados en cobre, bronce y hierro (Lám. V), los cuales vienen a unirse al elemento de cobre registrado durante la campaña de 2006. Son un total de cinco objetos, en su mayor parte procedentes del estrato II, como es el caso de un fragmento de plaquita de cobre con forma cuadrangular irregular procedente de la base del subestrato II-3, localizada en el contexto de una de las estructuras de combustión (corte F4). Del subestrato II-1 procede el mayor número de este tipo de elementos, en concreto un fragmento de objeto punzante de hierro (corte H6), un fragmento de objeto de cobre con forma irregular apuntada (corte H5) y un objeto cilíndrico conformado al enrollar sobre sí misma una pequeña lámina de metal de cobre (corte E7). Finalmente, el único objeto que se ha 35 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES podido identificar con cierta seguridad es el fragmento de la punta de un clavo de bronce, de sección cuadrada, procedente de la base del estrato I (corte F3). La presencia de artefactos metálicos en el sitio de Buenavista está atestiguada, además de por el hallazgo de piezas metálicas, por la existencia, en el subestrato II-2 (corte G4), de un fragmento de maxilar inferior de ovicáprido con un amplio y limpio corte efectuado con un útil muy cortante, con toda probabilidad metálico si nos atenemos a la extrema regularidad que presenta la superficie de corte. Este elemento óseo, en unión de las piezas descritas en el párrafo anterior, demuestran el uso por parte de los primeros ocupantes de la estructura levantada en Buenavista de diferentes artefactos metálicos, entre los que debían estar presentes cuchillos u otros elementos cortantes. Frente a lo anterior, en el estrato I, donde se hallan presentes diferentes artefactos líticos tallados fabricados sobre basaltos, se pudo registrar la presencia de un radio de ovicáprido (corte H5) con huellas de corte irregulares, tanto en su extremo proximal como en el Lám. V.- Buenavista (Teguise). Elementos metálicos de cobre, bronce y hierro del estrato II. 36 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 distal, realizados sin duda con un artefacto lítico tallado debido a la notable irregularidad de la línea de corte. Con esto parece comprobarse de nuevo el proceso de adaptación tecnológica que afectó a las poblaciones asentadas en la isla, causante del progresivo abandono de la tecnología metálica a favor de la tecnología lítica (Martín et al. 2000) el cual culminaría con el aislamiento que sufrió la población insular a partir del siglo III d.n.e. En Lanzarote el uso de elementos metálicos de cobre y bronce se mantiene, tras la fase púnica, durante la fase romana, como nos han mostrado los hallazgos registrados en la estratigrafía de El Bebedero (Atoche et al. 1995) para fechas que oscilan entre la segunda mitad del siglo I a.n.e. y la primera mitad del siglo IV d.n.e. (Atoche, 2009). 4.3. ELEMENTOS DE ADORNO PERSONAL La totalidad de los elementos de adorno personal localizados durante la segunda campaña de excavaciones en Buenavista proceden del estrato II, distribuidos por los diferentes subestratos que se definieron durante la intervención arqueológica. Así, en el subestrato II-2 se recogieron dos colgantes fabricados sobre moluscos marinos perforados; en un caso se trata de una lapa (Patella piperata) con una perforación cuadrangular amplia (corte G6) y en el otro de una “porcelana” (Luria lurida) (corte H5), con una pequeña perforación en el extremo más estrecho. Del subestrato II-1 proceden otros tres elementos de adorno personal, más elaborados que los anteriores; en concreto hay una pequeña cuenta cilíndrica fabricada sobre concha de molusco marino (Astraea rugosa?) con 6 mm. de diámetro y 5 mm. de alto, un metapodio fragmentado en el extremo proximal el cual presenta una perforación circular en el extremo distal, en donde a su vez se ha seccionado la extremidad dejando a la vista el interior del hueso (corte E6) (Lám. VI). El tercer elemento probablemente es, entre todos los objetos de adorno personal, el más destacado por el tipo de materia sobre la que está elaborado ya que se trata de una pequeña cuenta vítrea 37 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES cilíndrica, fragmentada, con perforación central, de unos 5 mm. de diámetro, apenas 2 mm. de grosor y coloración marrón irisado (corte F5). Esta pieza se incluye, junto con las cerámicas a torno, los elementos metálicos y la lasca de sílex, en el conjunto de artefactos con una clara procedencia externa a las islas, elementos importados que denotan las prolongadas conexiones extrainsulares que mantuvieron las gentes establecidas en Buenavista. Los hallazgos de pequeñas cuentas vítreas del tipo de Buenavista se inauguraron en Lanzarote con la localizada en El Bebedero (Atoche et al. 1995: 88-99), si bien esta última, por cronología y tipología, es de época romana (Op. cit., 98-99). 4.4. OTROS ARTEFACTOS CERÁMICOS Entre los elementos cerámicos modelados a mano registrados durante la intervención arqueológica de 2007 llama la atención la presencia de dos tipos Lám. VI.- Buenavista (Teguise).Colgante óseo del estrato II. 38 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 de artefactos bien diferenciados por su morfología. Por un lado un recipiente cerámico de dimensiones muy reducidas, un micro-recipiente con forma compuesta procedente del estrato I (corte E6) (Lám. VII). Es un pequeño vaso de apenas 1’4 cm. de alto, con un diámetro de 2’2 cm. y una morfología irregular resultado de un poco cuidado modelado a mano consecuencia con toda probabilidad de su extremada pequeñez. Presenta una forma compuesta integrada por un cuerpo inferior de tendencia al casquete esférico, al que se une a través de una línea de carena bien marcada un segundo cuerpo de tendencia troncocónica rematado por un cuello corto también de tendencia troncocónica. Constituye sin duda el recipiente de dimensiones más reducidas localizado hasta el presente en los contextos materiales protohistóricos canarios, trayendo a primer término la cuestión relativa a su posible función, en este caso difícilmente asimilable a una actividad cotidiana relacionada con la cocina o el almacenaje, debido a su extremadamente reducido tamaño y a que si bien se recuperó en el entorno de la zona de cocina lo hizo en un estrato que se formó cuando los hogares llevaban varios siglos amortizados. Los estudios en marcha, centrados en la distribución espacial de los hallazgos de ese tipo producidos en Buenavista, quizás nos ofrezcan nueva luz al problema. En Buenavista la presencia de micro-recipientes ya estaba atestiguada desde la campaña de 2006, cuando aparecieron dos formas simples de tendencia cilíndrica y base plana y de tendencia al casquete esférico. Los micro-recipientes tampoco son raros en Lanzarote, hallándose en los estratos más profundos de El Bebedero y en los más tardíos de Zonzamas (Atoche, 1992: 66, fig. 21). El segundo tipo de artefactos cerámicos modelados a mano destacable, procedentes en dos casos del estrato II (cortes G5 y F6) y en uno del estrato I (corte G5), son tres objetos que debido a su fragmentación ha resultado casi imposible reconocer su morfología completa. Esos elementos tienen 2, 2’3 y 3’45 cm. de largo y 1, 1’5 y 1’35 cm. de diámetro respectivamente, forma cilíndrica alargada que en el caso de la pieza de mayores dimensiones tiende a estrecharse hacia uno de los extremos, adquiriendo por ello un aspecto apuntado (Lám. VIII). De compleja identificación en el estado actual de la 39 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Lám. VII.- Buenavista (Teguise). Micro-recipiente del estrato I. Lám. VIII.- Buenavista (Teguise). Cilindros apuntados de arcilla modelados a mano. 40 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 investigación, no hemos encontrado entre las piezas cerámicas registradas en el yacimiento ninguna que presentara ese tipo de elemento a modo de apéndice o como añadido a la base de algún recipiente a modo de patas conformando un hipotético trípode. En definitiva, constituyen un tipo de artefacto desconocido hasta ahora para la arqueología de Lanzarote y, en general, de Canarias. Esperamos que futuros trabajos y nuevos hallazgos nos permitan acercarnos a su significado. 4.5. ELEMENTOS LÍTICOS PULIMENTADOS Además de los ya descritos con anterioridad y procedentes del estrato II-1, se han recuperado dos artefactos líticos pulimentados elaborados en un caso (corte G4) en arenisca de jable consolidado, con forma de tendencia circular, plana, con toda probabilidad un pequeño tapón para recipiente cerámico, el cual tiene unos 3 cm. de diámetro y casi 0’5 cm. de grosor (Fig. 4, nº 11). Su reducido diámetro indica que debió estar destinado a algún recipiente con cuello y boca estrecha, tipo cerámico que está presente en el yacimiento. El segundo artefacto lítico también presenta una forma de tendencia circular habiendo sido realizado sobre micropiroclastos compactados (cinerita), con casi 5 cm. de largo y unos 2 cm. de grosor (corte G5, estrato II-1). De nuevo se trata de una pieza de reducidas dimensiones destinada a tapar algún recipiente de escasa capacidad o, más probablemente en este caso, a un recipiente con cuello estrecho como ocurre con algunos de los vasos que se han evidenciado en el estrato II-2 (cortes E4 y E5) y II-1 (corte E5). Estos elementos circulares han aparecido, tanto en Lanzarote como en Fuerteventura, ocasionalmente asociados a recipientes cerámicos, ejerciendo la función de tapaderas. La escasa consistencia de la materia sobre la que se han fabricado, su poco peso y las facilidades que ofrece para ser trabajada y darle la forma deseada, han permitido su empleo como cierres de vasijas. En general, ambas piezas líticas presentan un buen acabado, con las superficies perfectamente pulimentadas y la forma circular bastante regular. 41 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES Junto a los anteriores se hallan también varios artefactos elaborados en basalto poroso (vacuolar y alveolar). De ellos probablemente el más llamativo se recuperó en la base del subestrato II-3 (corte E4) cuando se procedía a desmontar una de las estructuras de combustión; en ese espacio se localizó la muela superior de un micromolino rotativo fabricado en basalto vacuolar, de apenas 6’5 cm. de diámetro y 3 cm. de grosor, del que se conserva casi el 50 % de la pieza, presentando una amplia perforación central y la cara inferior con huellas de pulido resultado de su empleo como molturador (Fig. 8, nº 3). En la cara superior la muela conserva un rehundimiento circular destinado con toda probabilidad para encajar un dedo o un objeto puntiagudo con el que darle impulso y conseguir un movimiento circular o de vaivén. Junto a esta pieza apareció otro fragmento de molino rotatorio correspondiente a una muela superior, con un diámetro de 40 cm. Una última pieza lítica destacable procede del estrato II-2 (corte E7) y se trata de una pequeña estela con grabados elaborada sobre basalto rojo poroso, con forma cuadrangular a modo de cuña y uno de sus cuatro vértices redondeado. Presenta una de las caras pulimentada, superficie que recibió varias líneas gruesas conformando un motivo geométrico de tendencia triangular. La cara inferior también ha sido regularizada, aunque el mayor diámetro que presentan en ese lugar los alveolos del basalto impidió que se pudiera obtener una superficie regular. La presencia de molinos de mano rotatorios5 no es nueva en Buenavista ya que las dos piezas localizadas en la campaña de 2007 se vienen a sumar 5 La introducción de este útil se ha relacionado con el incremento de la producción de trigo, destinada al consumo interno (Rodríguez Neila et al. 1999: 124). En el mundo indígena mediterráneo que recibe la colonización fenicia se utilizaba tradicionalmente el denominado molino de vaivén, compuesto por una piedra pasiva, frecuentemente barquiforme, y una más pequeña destinada a la trituración. Por su parte, el molino rotatorio consta de dos piedras cilíndricas, de las cuales la superior es móvil y la inferior fija; el grano se introduce entre ambas a través de una perforación central, obteniéndose la harina mediante el giro de la superior y su fricción con la inferior, encajadas mediante un eje central. La rotación implica menos gasto energético que el vaivén, aumenta la eficacia y permite una sencilla aplicación de fuerzas. 48 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 ahora esa etapa en medio milenio más, circunstancia que permite conectarla con los contextos culturales que para entonces se desarrollaban en las áreas geográficas más cercanas al archipiélago canario, un mundo caracterizado por el dominio colonial púnico que desde el Círculo del Estrecho se extendía hacia el norte por las costas portuguesas y hacia el sur por la costa noroeste africana. 6. CONSIDERACIONES FINALES Durante el año 2007 continuamos, dentro de nuestra programación de intervenciones arqueológicas sistemáticas, las labores que habíamos iniciado el año precedente en el asentamiento de Buenavista. Los resultados obtenidos, si bien en muchos casos provisionales hasta que no finalicemos el estudio general del yacimiento, vienen a confirmar gran parte de las apreciaciones que efectuábamos cuando dimos a conocer el sitio y los resultados de la primera campaña de excavaciones (Atoche et al. 2009). Como en aquella ocasión, Buenavista nos vuelve a ofrecer una información contrastada, la cual se suma a la que durante las últimas décadas hemos ido recuperando de yacimientos como El Bebedero o la Caldereta de Tinache. Los registros materiales han seguido apareciendo en parecidas cantidades y calidades que durante la campaña de 2006, con diferencias determinadas en general por el menor tamaño de los recientes cerámicos, algunas nuevas morfologías, un mayor número de determinado tipo de hallazgos, tales como los metálicos, o la novedad de la aparición de un elemento vítreo, todo lo cual sin duda está relacionado con el hecho de haber excavado en una zona funcionalmente diferente a la que intervenimos el año anterior. En ese sentido ha resultado evidente que seguimos trabajando en el espacio interior de una estructura habitacional, por lo que el tipo de artefactos recuperados se han depositado de manera diferencial a como lo han hecho en otras zonas del exterior (por ejemplo en la delimitada por los cortes A1 a A4), en las cuales aparecen unas secuencias estratigráficas extremadamente regulares, 49 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES 780 a 400 BC cal. 530 BC cal. Nº DE ORDEN YACIMIENTO Y DATOS ESTRATIGRÁFICOS REFERENCIA DE LA MUESTRA Y PROCEDIMIENTO DE ANÁLISIS EMPLEADO EDAD RADIOCARBÓNICA CONVENCIONAL ± AÑOS MATERIAL ANALIZADO TIPO DE YAC. CALIBRACIÓN (2 SIGMA) BC-AD INTERCEPTACIÓN DE LA EDAD RADIOCARBÓNICA CON LA CURVA DE CALIBRACIÓN 1 2 3 Buenavista 06 B6/II-1 Buenavista 07 E4/II-1 Buenavista 07 F4/II-3 Base Beta-230.885 AMS Beta-237.340 AMS Beta-237.341 AMS 2280 BP 2180 BP 2450 BP 40 40 50 400 a 350 BC cal300 a 210 BC cal. 380 BC cal. 370 a 150 BC cal.- 140 a 110 BC cal. 330 BC cal. sedimento orgánico sedimento orgánico sedimento orgánico A.S. A.S. A.S. Tabla 1.- Serie de dataciones obtenidas en el yacimiento de Buenavista (Teguise, Lanzarote). Campañas de 2006 y 2007. 50 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 sin grandes altibajos en la forma de deposición o la composición física del sedimento. El extremo de la estructura excavado durante la segunda campaña, a tenor de las dataciones obtenidas, no parece haber sido objeto de remociones a lo largo de tres siglos, desde el VI al IV a.n.e., lo que posibilitó entre otros aspectos la acumulación de sedimentos orgánicos (cenizas) procedentes de varias estructuras de combustión de forma continuada a lo largo de todo ese tiempo. Lo anterior marca diferencias con respecto a la zona excavada durante la campaña de 2006, donde se localizó un suelo de abandono fechado en el siglo IV a.n.e. pero no restos anteriores, lo que sería indicativo de la realización de limpiezas sucesivas en esos espacios, en algún caso destinados al almacenamiento. Estamos pues ante un uso diferencial del espacio entre el área oriental y la occidental de la estructura; la occidental vinculada a una zona de cocina que dejó como restos más evidentes, además de tres estructuras de combustión, abundantes sedimentos orgánicos (cenizas), los cuales no fueron eliminados durante varios siglos, y la oriental, donde la existencia de dos habitáculos alargados y estrechos difícilmente interpretables como un área dormitorio, en los que se registraron unos contextos artefactuales muy concretos (grandes contenedores cerámicos, molino rotatorio, estela con grabados,…) que parecen indicar que esos espacios estuvieron destinados al almacenamiento. Los futuros trabajos programados se dirigirán a delimitar el contorno de la estructura y a su completa exhumación, objetivos que con toda probabilidad contribuirán a una mejor delimitación funcional del sitio, permitiendo conocer más en profundidad las diferentes áreas en que se organizó el trabajo en la estructura habitacional. A nivel geoarqueológico, y a semejanza de lo observado en El Bebedero o la Caldereta de Tinache, la estructura y el contenido de la secuencia cronoestratigráfica descubierta en Buenavista ponen de manifiesto la existencia de notables semejanzas con fenómenos atestiguados en los yacimientos citados, como es la constatación de un incremento de los procesos erosivos en el estrato I de Buenavista, comparable al iniciado en el estrato IV y desarrollado en el III de El Bebedero y Tinache, yacimientos donde los acontecimientos 51 CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES descritos se ralentizan a partir del siglo IV d.n.e., como nos muestra el notable descenso en el número y la manera en que aparecen los hallazgos faunísticos a lo largo de esos estratos. A partir del siglo III d.n.e. los suelos de los dos yacimientos citados al igual que el de Buenavista (subestrato I-1) muestran un carácter pedregoso, con un aspecto decapitado a causa del ramoneo del ganado, lo que constituye una evidencia más de las profundas transformaciones que ha sufrido el paisaje de Lanzarote (Atoche, 2003). Desde la perspectiva de la primera colonización humana de la isla, los datos proporcionados por Buenavista retrasan ese proceso hasta varios siglos antes del inicio de la Era. Lanzarote se hallaría colonizada al menos desde el siglo VI a.n.e., aunque parece que por entonces se encontraba sometida a una explotación de muy baja intensidad, circunscrita a actividades localizadas en algunos asentamientos costeros6 y, como vemos por Buenavista, también en otros sitios del interior de la isla. Los elementos importados (cerámicas a torno, metales,…) localizados en el yacimiento señalan con claridad a navegantes púnicos del Círculo del Estrecho como principales responsables de ese proceso colonizador. Esa situación parece modificarse a partir del cambio de Era, momento en el que gentes romanizadas procedentes también del Círculo del Estrecho organizan la explotación económica de la isla de Lanzarote sobre la base de una intensa actividad ganadera, la cual será responsable de la destrucción de la cobertura vegetal y de la definitiva degradación del medio insular, todo ello formando parte de un proceso generalizado de intensificación económica que afectó al occidente africano, orientada a satisfacer la demanda exterior de carnes en salazón, cueros curtidos,... La situación descrita evidencia el desarrollo con anterioridad al siglo I a.n.e. de unos procesos productivos en Lanzarote cuyas características quedan aún por definir, pero que sin duda están en relación con la presencia de navegantes púnicos del ámbito cultural del Círculo del Estrecho en la isla desde al menos el siglo VI a.n.e. a tenor de la datación y los registros materiales recuperados en 6 El modelo para ese tipo de asentamiento sería el yacimiento de El Rubicón, ubicado en el extremo sureste de Lanzarote (Atoche et al. 1999). 52 Pablo Atoche Peña et al SEGUNDA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL YACIMIENTO DE BUENAVISTA (TEGUISE, LANZAROTE): RESULTADOS PRELIMINARES CANARIAS ARQUEOLÓGICA 2010 VOL. 18 1-55 ISSN: 1888-4059 Buenavista durante esta segunda campaña de excavaciones. La continuación futura de las intervenciones arqueológicas probablemente nos permitirá responder a las muchas preguntas que plantean los datos aportados por este yacimiento y con seguridad traerán consigo otras nuevas cuestiones con las que avanzar en el conocimiento de uno de los temas de investigación más interesantes de nuestra Protohistoria, el referido a los protagonistas, el momento y la forma en que se produjo la primera colonización del archipiélago canario. BIBLIOGRAFÍA ATOCHE PEÑA, P.: 1989a. La secuencia cultural de “El Bebedero” (Teguise): aportación al conocimiento de la Prehistoria de Lanzarote. III Jornadas de Estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote, II, 269-282. Puerto del Rosario. 1989b. Primera campaña de excavaciones en “El Bebedero” (Teguise, Lanzarote). Tabona VI, 465-466. Universidad de La Laguna. 1992. Análisis morfométrico y funcional de los recipientes cerámicos de los primitivos habitantes de Lanzarote. Investigaciones Arqueológicas, 3: 39-81. 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