scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Test de potencial emprendedor: adaptación al español (ATE-S)

Bernal Guerrero, Antonio; Cárdenas Gutiérrez, Antonio Ramón; Athayde, Rosemary

Full text

Volumen 73 Número, 1 2021 SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PEDAGOGÍA © Sociedad Española de Pedagogía Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 19 TEST DE POTENCIAL EMPRENDEDOR: ADAPTACIÓN AL ESPAÑOL (ATE-S)* Attitude Toward Enterprise Test: adaptation to Spanish (ATE-S) ANTONIO BERNAL-GUERRERO(1), ANTONIO R. CÁRDENAS-GUTIÉRREZ(1) Y ROSEMARY ATHAYDE(2) (1) Universidad de Sevilla (España) (2) Universidad de Kingston (Reino Unido) DOI: 10.13042/Bordon.2021.71417 Fecha de recepción: 20/05/2019 • Fecha de aceptación: 19/02/2021 Autor de contacto / Corresponding author: Antonio Bernal-Guerrero. E-mail: [email protected] INTRODUCCIÓN. El potencial emprendedor (enterprise potential) constituye una compleja realidad, dinámica e inherente a los sujetos, vinculada a la acción de emprender en determinados contextos y situaciones. El desarrollo de la educación emprendedora ha generado interés por la creación de instrumentos que midan el impacto de los programas formativos sobre el potencial emprendedor, aunque la población comprendida en edad escolar obligatoria aún no ha sido objeto de estudio. El Attitude Toward Enterprise Test (ATE) es una conocida prueba, ideada por Rosemary Athayde, que evalúa el potencial emprendedor. El propósito del estudio ha sido adaptar el ATE al español en una muestra de Educación Secundaria Obligatoria, puesto que no existen pruebas de evaluación análogas en esta etapa de la enseñanza. MÉTODO. La adaptación del ATE-S se hizo con una muestra de 1.440 sujetos, donde un 52.8% fueron alumnos y un 47.2% alumnas, con una M=14.6 años. En primer orden, se realizó un estudio de la dimensionalidad de los 30 ítems mediante un análisis factorial exploratorio (AFE), encontrando una estructura factorial de cinco dimensiones con 22 ítems, a diferencia de la versión original del ATE. En segundo lugar, se efectuó un análisis factorial confirmatorio (AFC) mediante estimación de máxima verosimilitud robusta. Por último, se estudiaron su fiabilidad y su validez. RESULTADOS. Se confirmó una estructura pentafactorial con un factor de segundo orden (potencial emprendedor). El modelo presenta un buen ajuste (GFI=.998; CFI=.994; TLI=.987; RMSEA=.069; SMRA=.08). La fiabilidad de las puntuaciones es mayor que la de la versión original y se ha demostrado su validez. DISCUSIÓN. Esta investigación ha aclarado la estructura factorial del ATE en su versión española con buenas propiedades psicométricas y una estructura factorial consolidada. Palabras clave: Potencial emprendedor, Actitudes, Emprendimiento, Educación secundaria, Emprendedores. Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 20 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 Introducción El potencial emprendedor (enterprise potential) presupone la observación de la persona emprendedora no como un mero sistema de conductas sino como potencial de conducta, como conjunto de capacidades y disposiciones para la acción de emprender (Barba-Sánchez y Atienza-Sahuquillo, 2016; Bernal-Guerrero y Cárdenas, 2017; Lewin, 2015; Liñán et al., 2015; Mc- Grath y Thomas, 2016; Meintjes et al., 2015; Reginatto et al., 2015; Shuijing y Harms, 2017; Smith et al., 2016). Se postula, de este modo, cierta estructura de la personalidad emprendedora, determinados atributos y cualidades que puedan proporcionarnos alguna explicación de su relativa estabilidad (Muñiz et al., 2014; Portuguez et al., 2018). El potencial emprendedor alude a una realidad conductual que no es el acto, sino su probabilidad activa. Así como el aprendizaje siempre implica un cambio en el individuo, como efecto de la práctica o de la experiencia, en su comportamiento potencial y no necesariamente en su conducta, la personalidad emprendedora no se reduce a su dimensión factual, sino que hace referencia al potencial de comportamientos emprendedores probables, constitutivo de cierta permanencia aunque sometido también al cambio, en el marco de la considerable plasticidad que caracteriza todo potencial personal de comportamiento (González-Tejerina y Vieira, 2021; Floris y Pillitu, 2019; Jónsdóttir y Macdonald, 2019; Zupan et al., 2018). La relevancia de la propia naturaleza en la generación del potencial emprendedor forma parte, asimismo, de la actual discusión científica (Shane, 2010; Zhao, 2012). No es extraño, pues, que se haya considerado que la investigación científica en entrepreneurship esté centrada en la persona y su personalidad (Baum et al., 2007). La decisión de emprender es predecible a través de las intenciones del individuo, las cuales a su vez dependen de su potencial emprendedor (Krueger y Brazeal, 1994; Shahin et al., 2021), es decir, del proceso de interacción entre las normas sociales, las actitudes y el control conductual percibido, orientado hacia la conducta emprendedora. Aunque estén estrechamente vinculados, no se identifica la intención con el potencial emprendedor; un individuo puede presentar un alto potencial y no iniciar actividad alguna y, contrariamente, puede generar actividad y contar con un escaso potencial para emprender. Algunos autores (Raab et al., 2005) han definido el potencial emprendedor como la tendencia o conjunto de características que posee un individuo para ser un empresario. Desde un enfoque más amplio (Jones e Iredale, 2010; Lackéus, 2015), se centra en la libertad individual para cambiar, crecer, desarrollarse y adaptarse a las contingencias y oportunidades que puedan suscitarse. El potencial emprendedor constituye una compleja realidad donde confluyen aptitudes y disposiciones de los individuos en determinados contextos y situaciones. No carecen de importancia en sí mismos los rasgos emprendedores que la investigación científica pueda determinar, pero su principal interés radica en la influencia que ellos puedan ejercer sobre la efectiva configuración de la intención emprendedora del individuo. La conducta emprendedora y sus inmediatos antecedentes psicosociales constituyen un foco de interés investigador en la actualidad (Anderson et al., 2015), adquiriendo notoriedad el estudio de las actitudes, particularmente a partir de la formulación de la teoría de las actitudes emprendedoras de Robinson et al. (1991), inspirada en el concepto dinámico de actitud de Ajzen. La Theory of Planned Behavior (TPB) (Ajzen, 1991, 2011), que propugna que la intención de conducta es predictora directa de la misma, constituye una fundamentación teórica recurrente en la investigación sobre el potencial emprendedor. Inspirado en la TPB, el modelo del proceso de intención de Krueger y Carsrud (1993) muestra que las intenciones hacia una conducta derivan de las actitudes que se tengan hacia dicha conducta, las cuales se originan a partir de factores personales y socioculturales. Este modelo ha sido Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 21 ampliamente utilizado para analizar comportamientos potencialmente emprendedores (Liñán, 2008). Aunque hay estudios críticos sobre la eficacia del proceso investigador realizado en estos últimos veinte años (Crook et al., 2010; McNally et al., 2016), persiste globalmente la confianza en la eficacia predictiva de las intenciones emprendedoras. El fomento del emprendimiento, particularmente en la población escolar juvenil, ha suscitado un alto interés por la creación de instrumentos que midan el impacto de los programas formativos (Athayde, 2012, 2009; Bernal-Gue- rrero et al., 2020; Chang y Rieple, 2013; Draycott et al., 2011; Hodzic, 2016; Lackéus y Sävetun, 2018; Liguori et al., 2019; Man, 2006; Pepin y St-Jean, 2019). Es evidente el interés por la operatividad métrica de la personalidad y el potencial emprendedor: Santos et al. (2014) idearon el Entrepreneurial Potential Assessment Inventory (EPAI), conformado por cuatro dimensiones fundamentales, divididas en once subdimensiones; Muñiz et al. (2014) propusieron, asimismo, la Battery for the Assessment of the Enterprising Personality (BEPE), que evalúa los ocho rasgos de personalidad específicos identificados en la literatura como más idóneos para la descripción de la personalidad emprendedora; Boada-Grau et al. (2016) adaptaron al español la Entrepreneurial Attitude Orientation Scale (EAO) de Robinson et al. (1991). Athayde (2009) consideró el enterprise potential (“potencial emprendedor”) como la expresión de cuatro actitudes principales hacia cualidades individuales vinculadas al emprendimiento y Tabla 1. Características de las tres versiones del ATE por países Reino Unido Sudáfrica Italia Autores Athayde Steenekamp, Van der Merwe y Athayde Spagnoli, Santos y Caetano Años 2009 2011 2017 N.o de ítems 18 23 18 Edad de aplicación de la muestra 16-19 16-20 17-29 Dimensiones 1. CRE 2. LID 3. MDL 4. CPE CRE LID IRP MDL CPE CRE LID MDL CPE Fiabilidad CRE: α=.752 LID: α=.809 MDL: α=.750 CPE: α=.725 CRE: α=.589 LID: α=.721 IRP: α=.318 MDL: α=.627 CPE: α=.591 CRE: ρ=.80 LID: ρ=.80 MDL: ρ=.53 CPE: ρ=.60 Análisis factorial exploratorio (AFE) Sí se desarrolla AFE Sí se desarrolla AFE No se desarrolla AFE Análisis factorial confirmatorio (AFC) No se desarrolla AFC No se desarrolla AFC Extracción con máxima verosimilitud 4 factores Nota: CRE=creatividad; LID=liderazgo; IRP=intuición para la resolución de problemas; MDL=motivación de logro; CPE=control personal. Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 22 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 susceptibles de aprendizaje y desarrollo mediante la experiencia: liderazgo, creatividad, logro y control personal. De este modo, propuso el Attitude Toward Enterprise Test (en adelante, ATE), una prueba de evaluación del potencial emprendedor. El ATE, dirigido a jóvenes, está inspirado en la teoría de la actitud y, concretamente, en la Entrepreneurial Attitude Orientation Scale (EAO) de Robinson et al. (1991) y en la propuesta de McCline et al. (2000) de una nueva medida exploratoria según el enfoque de Robinson et al. para distinguir correctamente la orientación propiamente empresarial (entrepreneurial opportunity recognition, EOR). La escala EAO se realizó para medir las actitudes hacia cuatro dimensiones asociadas con el emprendimiento: logro, autoestima, control personal e innovación. El ATE se ha validado en varios países, entre ellos, Reino Unido, Italia y Sudáfrica (tabla 1) (Athayde, 2009; Spagnoli et al., 2017; Steenekamp et al., 2011), pero no se ha validado en España. La versión española del ATE abre la posibilidad aplicativa de este instrumento de medición del potencial emprendedor al ámbito hispanoamericano. En España, la validación de instrumentos evaluadores del emprendimiento se ha desarrollado principalmente con muestras de jóvenes y adultos, y la población comprendida en edad escolar obligatoria apenas ha sido objeto de estudio, a pesar de estar desarrollándose programas de educación emprendedora en dichos niveles educativos. Hay una necesidad, pues, de instrumentos con garantías psicométricas para evaluar el potencial emprendedor del alumnado en edad escolar (Diego y Vega, 2015). Dada la relevancia de conocer el potencial emprendedor y conocida la proximidad aplicativa a la edad escolar del test ATE (a partir de los 16 años), el propósito del estudio ha sido adaptar el ATE al español en una muestra de Educación Secundaria Obligatoria, analizando su fiabilidad y validez interna mediante un análisis factorial confirmatorio. Método Reclutamiento y participantes La muestra fue obtenida mediante un procedimiento de muestreo polietápico estratificado por conglomerados. El muestreo se basó en tres criterios, considerando como unidad muestral los centros donde se implementan programas de educación emprendedora con una duración mínima de dos cursos académicos. Las estrategias de educación para el emprendimiento aplicadas en las comunidades autónomas de España constituyeron el primer criterio. Según la Agenda de Oslo sobre Educación para el Emprendimiento en Europa (Comisión Europea, 2006), las estrategias son tres: específica, general e iniciativas aisladas. Utilizando este criterio se seleccionaron dos comunidades autónomas por cada estrategia: Andalucía y Galicia, con estrategia específica; Asturias y Región de Murcia, con estrategia general; y Madrid y Cataluña, con iniciativas aisladas (Diego y Vega, 2015). El segundo criterio consistió en delimitar los centros educativos sostenidos con fondos públicos que estaban impartiendo programas de educación emprendedora EJE (Empresa Joven Europea) en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), etapa educativa que comprende cuatro cursos académicos con un rango de edad de entre los 11 y los 16 años (en caso de que el estudiante repita curso puede estar hasta los 18 años). Para ello se recopiló información de las bases de datos de UECOE (Unión Española de Cooperativas de Enseñanza) y de Valnalón (empresa pública dependiente de la Consejería de Empleo, Industria y Turismo del Gobierno de Asturias), ya que son las bases de datos con más información sobre centros escolares que implementan educación emprendedora en España. Además, se seleccionaron 16 centros educativos de las seis comunidades autónomas mencionadas. En tercer lugar, se estableció como criterio de inclusión en la investigación que los centros Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 23 Tabla 2. Características sociodemográficas de la muestra por comunidades autónomas (n.º y %) Andalucía Asturias Cataluña Madrid Región de Murcia Galicia Edad (media) 14.02 16.03 16.57 14.86 12.2 13.92 Participantes 962 (66.80%) 213 (14.80%) 60 (4.16%) 104 (7.22%) 53 (3.69%) 48 (3.33%) Sexo F519 (53.96%) 86 (40.37%) 22 (36.67%) 83 (79.81%) 31 (58.50%) 30 (62.5%) M443 (46.04%) 127 (59.63%) 38 (63.33%) 21 (20.19%) 22 (41.50%) 18 (37.5%) Nivel de educación en ESO 1.o ESO 38 (71.69%) 2.o ESO 392 (40.75%) 13 (27.08%) 3.o ESO 435 (45.22%) 78 (36.61%) 93 (89.42%) 35 (72.92%) 4.o ESO 135 (14.03%) 135 (63.39%) 60 (100%) 11 (10.58%) 15 (28.31%) Sexo por nivel de educación en ESO 1.o ESO F18 (33.97%) M20 (37.73%) 2.o ESO F240 (24.95%) 9 (18.75%) M152 (15.80%) 4 (8.33%) 3.o ESO F213 (22.14%) 26 (12.20%) 38 (36.53%) 20 (41.67%) M222 (23.07%) 52 (24.42%) 55 (52.89%) 15 (31.25%) 4.o ESO F66 (6.87%) 60 (28.17%) 48 (80%) 13 (24.52%) M69 (7.17%) 75 (35.21%) 12 (20%) 11 (10.58%) 2 (3.78%) Centros con EJE 6 2 2 1 2 2 Centros estudiados con EJE 4 (66.66%) 1 (50%) 2 (100%) 1 (100%) 1 (50%) 2 (100%) Tipo de centro educativo Público NA NA NA NA NA NA Privado NA NA NA NA NA NA Sostenidos con fondos públicos 4 (100%) 1 (100%) 2 (100%) 1 (100%) 1 (100%) 1 (100%) Estrategias educativas para el emprendimiento Específica General Iniciativas aisladas Iniciativas aisladas General Específica Nota: NA=No aplicado. Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 24 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 educativos seleccionados tuvieran como mínimo dos años académicos de durabilidad en la aplicación del programa EJE antes de la realización de nuestro estudio. Bajo este criterio de inclusión, se seleccionaron 11 centros educativos de las seis comunidades autónomas. Ningún centro rehusó participar en el estudio, conformando los 11 centros elegidos el conjunto total de centros escolares que impartían el programa EJE. El reclutamiento de la muestra se realizó desde el 15 de enero de 2015 hasta el 5 de julio de 2015. La muestra inicial estaba configurada por 1.473 participantes, los cuales se encontraban en las clases los días de la recogida de los datos. Sin embargo, 33 estudiantes fueron eliminados porque no cumplimentaron ítems del test ATE, configurando la muestra final 1.440 estudiantes. La población objeto de estudio se compone de 1.889.000 estudiantes, que corresponde al número total de alumnos matriculados en la ESO en el curso 2015-2016 en España (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, escindido en junio de 2018 en dos: Ministerio de Educación y Formación Profesional, y Ministerio de Cultura y Deporte). Esta muestra (n=1.440) es estadísticamente representativa de la población, asumiendo un error del 3.4% y un nivel de confianza del 99%. Las características sociodemográficas de la muestra se describen en la tabla 2. La muestra final del estudio estaba compuesta por 679 chicas (47.2%) y 761 chicos (52.8%), con un rango de edad de entre 10 y 17 años (M=14.6; SD=1.597). Instrumentos El Attitude Toward Enterprise Test mide el potencial o actitud emprendedora. Una vez desechada la subescala relativa a la intuición para la resolución de problemas (actitud para afrontar circunstancias de incertidumbre e intensidad), por no hallarse solución para la misma en el AFE (Athayde, 2009), junto con la puntuación total del constructo, el Attitude Toward Enterprise Test se estructura en cuatro subescalas referentes a las dimensiones del enterprise potential: 1) creatividad: actitud para generar ideas facilitadoras del proceso innovador; 2) control personal: actitud para manejar y autorregular los comportamientos propios; 3) motivación de logro: actitud hacia la perseverancia, la proactividad y hacia la consecución de metas, y 4) liderazgo: actitud para construir equipos de trabajo, tomar decisiones, negociar y planificar. Está configurado por 30 ítems, según la escala de Likert, con un rango de respuesta desde 0=totalmente en desacuerdo hasta 7=totalmente de acuerdo. La validez y fiabilidad del ATE ha sido demostrada en su versión original, siendo el alfa de Cronbach para cada dimensión el siguiente: liderazgo: 0.809; creatividad: 0.752; motivación de logro: 0.750, y control personal: 0.725. Prueba general: 0.829 (Athayde, 2009). En la versión española del ATE se ha incluido la dimensión intuición para la resolución de problemas, pues hemos querido comprobar si esta dimensión posee una solución satisfactoria en España, al igual que ha ocurrido con la aplicación del ATE en Sudáfrica (Steenekamp et al., 2011). Después de los diferentes análisis estadísticos que se han realizado en esta investigación, el ATE se redujo a 22 ítems con opciones de respuesta tipo Likert desde 0=completamente en desacuerdo hasta 5=completamente de acuerdo. Por otra parte, la Escala de Intención Emprendedora (EIE) evalúa la intención emprendedora pura mediante una escala de 6 ítems, según la modalidad de Likert, con un rango de respuesta desde 0=totalmente en desacuerdo hasta 6=totalmente de acuerdo. Esta escala posee un alfa de Cronbach de .893 (Liñán et al., 2016; Liñán y Chen, 2009). Procedimiento El proceso de adaptación de la escala ATE siguió las siguientes fases (Barbero et al., 2008; Muñiz et al., 2013): a) la escala ATE fue traducida al español por dos traductores bilingües expertos y con amplia experiencia; b) los investigadores realizaron una revisión conceptual de la traducción al Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 25 español; c) dos expertos nativos en habla inglesa realizaron una traducción a la inversa revisando la congruencia de ambas versiones y eliminando las discrepancias encontradas en los ítems; d) la escala ATE fue administrada a un grupo de 25 alumnos con el objetivo de que evaluaran e identificaran los ítems que no se comprendían suficientemente bien (Suárez-Álva- rez et al., 2014). De nuevo, se revisaron los ítems que presentaban mayor dificultad de comprensión por parte del alumnado y se redujo el sistema de respuesta de 7 a 5 categorías, ya que de 4 a 6 categorías produce mejores estimaciones (Lozano et al., 2008). Esta investigación ha seguido estrictamente la normativa vigente en España y en Europa en relación con la protección, tratamiento y libre circulación de datos personales, y la relativa al acceso a la información científica y su preservación. Los centros educativos elegibles fueron informados sobre el estudio. Posteriormente, los directores y responsables de EJE en los centros interesados en participar firmaron un consentimiento formal. Desde la dirección de los centros educativos se informó a los padres o tutores legales sobre el estudio y estos autorizaron por escrito la participación de los estudiantes menores de edad, respetándose su anonimato, así como el tratamiento confidencial de la información proporcionada. A los centros se desplazaron los investigadores para explicar las instrucciones de cumplimentación y asistir a los participantes en caso necesario con la presencia del tutor correspondiente. Se informó a los estudiantes de la finalidad del estudio y de las condiciones de su participación. El cuestionario se cumplimentó de forma online en las aulas de informática de los respectivos centros durante una sesión de 50 minutos. Análisis de datos Con la intención de probar la validez factorial se dividió la muestra en dos submuestras aleatorias (N1+N2=1.440). A la primera mitad de la muestra (N1=720) se le aplicó un análisis factorial exploratorio (AFE) (Izquierdo et al., 2014). La adecuación de la matriz para realizar el AFE fue testada mediante la prueba Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y la de esfericidad de Bartlett. El AFE fue desarrollado con el método de análisis paralelo (PA), mediante métodos de estimación MCO (mínimos cuadrados ordinarios), a través de la técnica ULS (Unweighted Least Squares) con rotación Oblimin directa (adecuada cuando se asume correlación entre las dimensiones a analizar) (Worthington y Whittaker, 2006). Posteriormente, se realizó un análisis factorial confirmatorio (AFC) a la segunda mitad de la muestra (N2=720), para validar la estructura de la escala obtenida del AFE (Brown, 2006), utilizando el método de máxima verosimilitud robusta, ya que el análisis del coeficiente de Mardia indicó una distribución no normal multivariada. Siguiendo las recomendaciones de Hair et al. (2014) y Hoyle (1995), y debido a que el valor de χ2 es muy sensible a pequeñas desviaciones del modelo hipotetizado cuando se trabaja con muestras de gran tamaño (Hu y Bentler, 1999), utilizamos una estrategia combinada de diferentes índices de bondad de ajuste: a) buenos valores de ajuste si el índice de bondad de ajuste (Goodness of Fit Index, GFI) ≥.96, el índice de ajuste comparado (Comparative Fit Index, CFI)≥.96, el índice de Tucker-Lewis (Tucker- Lewis Index, TLI)≥.95 y el error cuadrático medio de aproximación (Root Mean Squared Error of Aproximation RMSEA) ≤.05; b) valores de ajuste moderado si CFI, GFI y TLI≥90 y RMSEA<.08; c) valores pobres si CFI, GFI y TLI≥.90 y RMSEA≤.10); d) la raíz cuadrática de los errores (Standardized Root Mean Square Residual, SRMR) con valores de .08 o más bajos indica buen ajuste (Hair et al., 2014; Hu y Bentler, 1999). El análisis de la fiabilidad y consistencia interna se realizó para cada dimensión y la escala (correlación ítem-test corregida) mediante el alfa de Cronbach. La validez convergente fue calculada a través de la correlación de Pearson entre las dimensiones del ATE-S y la escala EIE. La validez discriminante entre constructos se Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 26 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 estableció mediante la raíz cuadrada del AVE que debe ser mayor que la correlación entre constructos (Fornell y Larcker, 1981). Los análisis estadísticos se realizaron con los paquetes estadísticos: FACTOR 10.4 (Lorenzo-Seva y Ferrando, 2006); EQS 6.2 (Bentler, 2006); Smart PLS 2.0 M3 (Chin, 2004) y SPSS 23.0. Resultados Análisis factorial exploratorio El test Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) (0.821) y la prueba de esfericidad de Bartlett (χ2=455.643; p<0.0001) confirman la adecuación para el análisis. La solución factorial se extrajo mediante métodos de estimación MCO (mínimos cuadrados ordinarios), a través de la técnica ULS (Unweighted Least Squares). La escala definitiva estuvo formada por 22 ítems que saturaban en cinco factores que explican el 64.78% de la varianza total. El factor 1 explica el 29.56% de la varianza; el factor 2 explica el 13.12%; el factor 3 explica el 10.27%; el factor 4 explica el 7.26%; y el factor 5 explica el 74.55% (tabla 3). Aplicando el método de análisis paralelo (PA) y una rotación Oblimin directa (Timmerman y Lorenzo-Seva, 2011), se hallaron las cargas factoriales atribuidas de cada uno de los 22 ítems seleccionados a los factores definidos (tabla 4). El factor 1, denominado “creatividad” (CRE), agrupa a los ítems 12, 5, 1, 29; el factor 2, “liderazgo” (LID), agrupa a los ítems 10, 7, 15, 19; el factor 3, “iniciativa para la resolución de problemas” (IRP), agrupa a los ítems 16, 21, 30, 11; el factor 4, “motivación de logro” (MDL), agrupa a los ítems 2, 22, 27, 17, 9; y el factor 5, “control personal” (CPE), agrupa a los ítems 3, 20, 28, 13, 8. Se suprimieron 8 ítems (4, 6, 14, 18, 23, 24, 25, 26) de la versión original teniendo como criterio de eliminación cargas factoriales <0.60 (Hair et al., 2014), simplificando la escala. Análisis factorial confirmatorio Para validar la estructura factorial se realizó un AFC mediante el método de estimación de máxima verosimilitud robusta, ya que no se pudo asumir la normalidad multivariada por tener un coeficiente de Mardia (38.977) >5.00 (Bentler, 2006). Se realizó un análisis de segundo orden donde se describió una estructura jerárquica de cinco factores de primer orden que se organizaban en un factor latente común de segundo orden denominado enterprise potential, representado en la figura 1. Los índices de ajuste GFI=.998, CFI=.994 y TLI=.987 fueron más altos que los criterios de ajuste .95 y .96; el RMSEA=.069 estaba por debajo del Tabla 3. Varianza total explicada Autovalores iniciales Factores Total % de la varianza % acumulado 1 3.239 29.562 29.562 2 0.656 13.129 42.691 3 0.514 10.270 52.961 4 0.363 7.267 60.228 5 0.228 4.553 64.781 Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 33 Hair, J. F., Black, W. C., Babin, B. J. y Anderson, R. E. (2014). Multivariate data analysis (7th ed.). Pearson Prentice Hall. Hodzic, S. (2016). Increasing PhD students’ employability by focusing on the academic entrepreneurship. The analysis of the entrepreneurial competences. Tuning Journal for Higher Education, 3(2), 347-387. https://doi.org/ dx.doi.org/10.18543/tjhe-3(2)-2016pp347-387 Hoyle, R. (1995). Structural equation modeling. Concepts, issues, and applications. Sage. Hu, L. T. y Bentler, P. M. (1999). Cutoff criteria for fit indexes in covariance structure analysis: conventional criteria versus new alternatives. Structural Equation Modeling: A Multidisciplinary Journal, 6(1), 1-55. https://doi.org/10.1080/10705519909540118 Huh, J., Delorme, D. E. y Reid, L. N. (2006). Perceived third-person effects and consumer attitudes on preventing and banning DTC advertising. Journal of Consumer Affairs, 40(1), 90-116. https:// doi.org/10.1111/j.1745-6606.2006.00047.x Izquierdo, I., Olea, J. y Abad, F. C. (2014) Exploratory factor analysis in validation studies: uses and recommendations. Psicothema, 23(1), 395-400. https://doi.org/10.7334/psicothema2013.349 Jones, B. e Iredale, N. (2010). Enterprise education as pedagogy. Education + Training, 52(1), 7-19. https://doi.org/ 10.1108/00400911011017654 Jónsdóttir, S. R. y Macdonald, M. A. (2019). The feasibility of innovation and entrepreneurial education in middle schools. Journal of Small Business and Enterprise Development, 26(2), 255-272. https://doi.org/10.1108/JSBED-08-2018-0251 Krueger, N. F. y Brazeal, D. (1994). Entrepreneurial potential and potential entrepreneurs. Entrepreneurship Theory and Practice, 18(3), 5-21. https://doi.org/1042-2587-94-183$1.50 Krueger, N. F. y Carsrud, A. L. (1993). Entrepreneurial intentions: applying the theory of planned behaviour. Entrepreneurship & Regional Development, 5(4), 315-330. https://doi.org /10.1080/08985629300000020 Lackéus, M. (2015). Entrepreneurship in education. What, why, when, how. Entrepreneurship 360. Background paper. https://www.oecd.org/cfe/leed/BGP_Entrepreneurship-in-Education.pdf Lackéus, M. y Sävetun, C. (2018). Assessing the impact of enterprise education in three leading Swedish compulsory schools. Journal of Small Business Management, 57(21), 33-59. https://doi. org/10.1111/jsbm.12497 Lewin, P. (2015). Entrepreneurial opportunity as the potential to create value. Review of Austrian Economics, 28(1), 1-15. https://doi.org/10.1007/s11138-013-0245-5 Liguori, E., Corbin, R., Lackéus, M. y Solomon, S. J. (2019). Under-researched domains in entrepreneurship and enterprise education: primary school, community colleges and vocational education and training programs. Journal of Small Business and Enterprise Development, 26(2), 182-189. https://doi.org/10.1108/JSBED-04-2019-402 Liñán, F. (2008). Skill and value perceptions: how do they affect entrepreneurial intentions? International Entrepreneurship and Management Journal, 4(3), 257-272. https://doi.org/10.1007/s11365- 008-0093-0 Liñán, F. y Chen, Y. W. (2009). Development and cross-cultural application of a specific instrument to measure entrepreneurial intentions. Entrepreneurship Theory and Practice, 33(3), 593-617. https://doi.org/10.1111/j.1540-6520.2009.00318.x Liñán, F., Fernández, J. y Martínez-Román, J. A. (2015). Entrepreneurship education in Andalusia. An embedded approach. Journal of Educators Teachers and Trainers, 6(2), 114-132. Liñán, F., Moriano, J. A. y Jaén, I. (2016). Individualism and entrepreneurship: does the pattern depend on the social context? International Small Business Journal, 34(6), 760-776. https://doi. org/10.1177/0266242615584646 Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 34 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 Lorenzo-Seva, U. y Ferrando, P. J. (2006). FACTOR: a computer program to fit the exploratory factor analysis model. Behavioral Research Methods, Instruments and Computers, 38(1), 88-91. https:// doi.org/10.3758/BF03192753 Lozano, L. M., García-Cueto, E. y Muñiz, J. (2008). Effect of the number of response categories on the reliability and validity of rating scales. Methodology, 4(2), 73-79. https://doi.org/ 0.1027/1614- 2241.4.2.73 Man, T. W. Y. (2006). Exploring the behavioural patterns of entrepreneurial learning: a competency approach. Education + Training, 5(48), 309-321. https://doi.org/10.1108/00400910610677027 McCline, R. L., Bhat, S. y Baj, P. (2000). Opportunity recognition: an exploratory investigation of a component of the entrepreneurial process in the context of the health care industry. Entrepreneurship Theory and Practice, 25(2), 81-94. https://doi.org/10.1177/104225870002500205 McGrath, H. y Thomas, O. (2016). Using action research and action learning for entrepreneurial network capability development. Action Learning: Research and Practice, 13(2), 118-138. https:// doi.org/10.1080/14767333.2016.1162136 McNally, J. J., Martin, B. C., Honig, B., Bergmann, H. y Piperopoulos, P. (2016). Toward rigor and parsimony: a primary validation of Kolvereid’s (1996) entrepreneurial attitudes scales. Entrepreneurship & Regional Development, 28(5-6), 358-379. https://doi.org/10.1080/08985626.2016.11 54985 Meintjes, A., Henrico, A. y Kroon, J. (2015). Teaching problem-solving competency in Business Studies at secondary school level. South African Journal of Education, 35(3). https://doi.org/10.15700/ SAJE.V35N3A1102 Muñiz, J., Elosua, P. y Hambleton, R. K. (2013). Directrices para la traducción y adaptación de los tests: segunda edición. Psicothema, 25(2), 151-157. https://doi.org/10.7334/psicothema2013.24 Muñiz, J., Suárez-Álvarez, J., Pedrosa, I., Fonseca-Pedrero, E. y García-Cueto, E. (2014). Enterprising personality profile in youth: components and assessment. Psicothema, 26(4), 545-553. https://doi.org/10.7334/psicothema2014.182 Nardo, M., Saisana, M., Saltelli, A., Tarantola, S., Hoffman, A. y Giovanni, E. (2005). Handbook on constructing composite indicators: methodology and user guide. OECD Publishing. Pepin, M. y St-Jean, E. (2019). Assessing the impacts of school entrepreneurial initiatives: a quasiexperiment at the elementary school level. Journal of Small Business and Enterprise Development, 26(2), 273-288. https://doi.org/10.1108/JSBED-07-2018-0224 Portuguez, M., Valenzuela, J. R. y Navarro, C. (2018). Diseño y validación de un test de evaluación del potencial en emprendimiento social. Revista de Estudios Cooperativos, 128, 192-211. https:// doi.org/10.5209/REVE.60207 Raab, G., Stedham, Y. y Neuner, M. (2005). Entrepreneurial potential: an exploratory study of business students in the U.S. and Germany. Journal of Business and Management, 11(2), 71-88. Reginatto, T., Clesnei, D., Newmann, S. y Diesel, A. (2015). Educação empreendedora e gestão escolar: um desafio da escola contemporânea. Dialogia, 22, 69-86. https://doi.org/10.5585/Dialogia. n22.6051 Robinson, P. B., Stimpson, D. V., Huefner, J. C. y Hunt, H. K. (1991). An attitude approach to the prediction of entrepreneurship. Entrepreneurship Theory and Practice, 15(4), 13-31. Santos, S., Caetano, A. y Curral, L. (2014). Psychosocial aspects of entrepreneurial potential. Journal of Small Business and Entrepreneurship, 26(6), 661-685. https://doi.org/10.1080/08276331.2014 .892313 Schreiber, J. B., Nora, A., Stage, F. K., Barlow, E. A. y King, J. (2006). Reporting structural equation modeling and confirmatory factor analysis results: a review. The Journal of Educational Research, 99(6), 323-338. https://doi.org/10.3200/JOER.99.6.323-338 Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 35 Shahin, M., Ilic, O., Gonsalvez, C. y Whittle, J. (2021). The impact of a STEM-based entrepreneurship program on the entrepreneurial intention of secondary school female students. International Entrepreneurship and Management Journal. https://doi.org/10.1007/s11365-020-00713-7 Shane, S. A. (2010). Born entrepreneurs, born leaders: how your genes affect your work life. Oxford University Press. Shuijing. J. y Harms, R. (2017). Cross-cultural competences and international entrepreneurial intention: a study on entrepreneurship education. Education Research International, 2017. https://doi. org/10.1155/2017/9042132 Smith, R. M., Sardeshmukh, S. R. y Combs, G. M. (2016). Understanding gender, creativity, and entrepreneurial intentions. Education + Training, 58(3), 263-282. https://doi.org/10.1108/ET-06- 2015-0044 Spagnoli, P., Santos, S. C. y Caetano, A. (2017). Adaptation of the Attitude Toward Enterprise Test in the Italian high school and university contexts. Journal of Developmental Entrepreneurship, 22(1). https://doi.org/10.1142/S1084946717500054 Spagnoli, P., Santos, S. C. y Lo Presti, A. (2016). A contribution toward the validation of the Italian version of the entrepreneurial potential assessment inventory. Applied Psychology Bullettin, 64(275), 37-49. https://doi.org/10.1142/S1084946717500054 Steenekamp, A. G., Van der Merwe, S. P. y Athayde, R. (2011). An investigation into youth entrepreneurship in selected South African secondary schools: an exploratory study. Southern African Business Review, 15(3), 46-75. Suárez-Álvarez, J., Pedrosa, I., García-Cueto, E. y Muñiz, J. (2014). Screening enterprising personality in youth: an empirical model. The Spanish Journal of Psychology, 17(E60). https://doi. org/10.1017/sip.2014.61 Suárez-Álvarez, J., Pedrosa, I., Lozano, L. M., García-Cueto, E., Cuesta, M. y Muñiz, J. (2018). Using reversed items in Likert scales: a questionable practice. Psicothema, 30(2), 149-158. https://doi. org/10.7334/psicothema2018.33 Timmerman, M. E. y Lorenzo-Seva, U. (2011). Dimensionality assessment of ordered polytomous items with parallel analysis. Psychological Methods, 16(2), 209-220. https://doi.org/10.1037/ a0023353 Worthington, R. L. y Whittaker, T. A. (2006). Scale development research: a content analysis and recommendations for best practices. The Counseling Psychologist, 6(34), 806-838. https://doi. org/10.1177/0011000006288127 Zhao, Y. (2012). World class learners: educating creative and entrepreneurial students. Corwin Press. Zupan, B., Cankar, F. y Cankar, S. S. (2018). The development of an entrepreneurial mindset in primary education. European Journal of Education, 53(3), 427-439. https://doi.org/10.1111/ ejed.12293 Abstract Attitude Toward Enterprise Test: Adaptation to Spanish (ATE-S) INTRODUCTION. Enterprise potential is a complex reality, dynamic and inherent to people, linked to the action of entrepreneurship in specific contexts and situations. The development of entrepreneurial education has generated interest by the creation of instruments which measure the impact of training programmes on enterprise potential, although the population included in the mandatory school age has not yet been the subject of study. The Attitude Toward Enterprise Antonio Bernal-Guerrero, Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez y Rosemary Athayde 36 • Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 Test (ATE), created by Rosemary Athayde, is a well-known test which evaluates enterprise potential. The purpose of the study has been to adapt the ATE to Spanish in a Compulsory Secondary Education sample, as analogous evaluation tests do not exist in this teaching period. METHOD. The adaptation of the ATE-S was carried out with a sample of 1,440 students, 52.8% male and 47. 2% female, having an M=14.6 years old. Firstly, a study of the dimensionality of the 30 items was carried out via an Exploratory Factor Analysis (EFA), finding a five-dimension factor structure with 22 items, unlike the original version of the ATE. Secondly, a Confirmatory Factor Analysis (CFA) was done via a Maximum-Likelihood-Robust estimation. Lastly, its reliability and validity were studied. RESULTS. A penta-factor structure was confirmed with a second-order factor (Enterprise Potential). The model presents a good fit (GFI=.998; CFI=.994; TLI=.987; RMSEA=.069; SMRA=.08). The reliability of the scores is greater than that of the original version and its validity has been demonstrated. DISCUSSION. This research has clarified the ATE’s factor structure in its Spanish version with good psychometric properties and a consolidated factor structure. Keywords: Enterprise Potential, Attitudes, Entrepreneurship, Secondary Education, Entrepreneurs. Résumé Test de potentiel entrepreneurial : Adaptation à l’espagnol (ATE-S) INTRODUCTION. Le potentiel entrepreneurial constitue une réalité complexe, dynamique et inhérente aux sujets, lié à l’action d’entreprendre dans certains contextes et situations. Le développement de l’éducation entrepreneurial a suscité un intérêt pour la création d’instruments pour mesurer l’impact des programmes de formation sur le potentiel entrepreneurial, bien que la population d’âge scolaire obligatoire n’ait pas encore été étudiée. Attitude Toward Enterprise Test (ATE) est un test bien connu, conçu par Rosemary Athayde, qui évalue le potentiel entrepreneurial. Puisqu’il n’existe pas de tests d’évaluation analogues à ce stade de l’enseignement, l’objectif de l’étude a été d’adapter le test ATE à l’espagnol dans un échantillon d’enseignement secondaire obligatoire. MÉTHODE. L’adaptation du ATE-S a été menée avec un échantillon de 1.440 sujets, où 52.8% étaient des étudiants de sexe masculin et 47.2% des étudiants de sexe féminin, avec une M= 14.6 ans. Tout d’abord, une étude de la dimensionnalité des 30 articles a été réalisée au moyen d’une Analyse Factorielle Exploratoire (AFE), en trouvant une structure factorielle de cinq dimensions avec 22 éléments par rapport à la version originale du ATE. Ensuite, une Analyse Factorielle de Confirmation (AFC) a été effectuée au moyen d’une estimation du maximum de vraisemblance robuste. Enfin, sa fiabilité et sa validité ont été étudiées. RÉSULTATS. Une structure pentafactorielle avec un facteur de second ordre a été confirmée (Potentiel Entrepreneurial). Le modèle a un bon ajustement (GFI= .998; CFI = .994; TLI = .987; RMSEA = .069; SMRA= .08). La fiabilité des scores est supérieure à celle de la version originale et sa validité a été prouvée. DISCUSSION. Cette recherche a permis de clarifier la structure factorielle du ATE dans sa version espagnole avec de bonnes propriétés psychométriques et une structure factorielle consolidée. Mots-clés: Potentiel entrepreneurial, Attitudes, Esprit d’entreprise, Entrepreneuriat, Enseignement secondaire, Entrepreneurs. Test de Potencial Emprendedor: adaptación al español (ATE-S) Bordón 73 (1), 2021, 19-37, ISSN: 0210-5934, e-ISSN: 2340-6577 • 37 Perfil profesional de los autores Antonio Bernal-Guerrero (autor de contacto) Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, con Premio Extraordinario, y catedrático de universidad de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad de Sevilla. Dirige el Grupo de Investigación Pedagógica de la Persona. Desde un enfoque predominantemente humanístico, sus intereses investigadores se centran en cuestiones relativas a la teoría y la filosofía de la educación, la personalización educativa, la formación de la identidad y la educación emprendedora. Correo electrónico de contacto: [email protected] Dirección para la correspondencia: Universidad de Sevilla, Facultad de Ciencias de la Educación, Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social, C/ Pirotecnia, 19. 41013 Sevilla (España). Antonio R. Cárdenas-Gutiérrez Doctor en Pedagogía. Profesor ayudante doctor del Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social, en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Forma parte del Grupo de Investigación Pedagógica de la Persona (HUM-403) y ha estado ejerciendo su labor profesional como orientador. Sus investigaciones se centran en la construcción de la identidad personal y en la educación de la competencia en el sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor en las etapas educativas obligatorias. Correo electrónico de contacto: acar[email protected] Rosemary Athayde Investigadora sénior (actualmente, jubilada) en el Small Business Research Centre (SBRC), Departament Strategy, Marketing and Innovation de la Kingston University, de Londres, Reino Unido. Su línea de investigación se ha centrado en el estudio de las actitudes emprendedoras en programas formativos para adolescentes y jóvenes. Es autora de la versión original de la prueba ATE y ha realizado numerosas publicaciones en medios internacionales de prestigio. Correo electrónico de contacto: Rosemary[email protected]