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Sincretización canónica animal con morfologia anatómica humana

Pinteño Visuara, Ismael

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Quizás de después de varios planteamientos sobre la concepción del canon y estudiar la diversidad de éstos en la historia, comencé a realizar dibujos de todo tipo. Alguno exagerando la concepción aspectiva, que no es más que cambiar el punto de vista, así como forzar la perspectiva otorgar un carácter más espacial de la figura en el plano. Alterar, por supuesto, la idea conformativa y observativa, que se trata de interpretar la anatomía objetiva y su comportamiento, y dibujar como resultado una totalmente idealizada de manera que transgrediera el canon clásico. El canon clásico quizás sea la regla franquiciada por nuestra escuela y a la vez así monopolio didáctico en nuestro periplo artístico que nos ha tocado vivir. Una vezrealizados los distintos cánones de las difentes culturas mediterraneas, he de creer que el que hoy en día prepondera, y desde los tiempos de Pericles, es el canon clásico. Porque es el único de ello que todavía se utiliza para evaluar un dibujo analítico de la realidad antropomorfa. Todavía la sociedad se aferra a ella, o recurre a tal como única justificación que ponga en tela de juicio un dibujo académico. Porque al fin y al cabo, tanto el egipcio como el medieval fueron en su momento muy fuerte y poderoso para encauzar a la representación de la figura humana. Un código, una “constitución” a seguir de manera férrea y plasmar la figura como si una receta de cocina se tratase. ¿Qué ocurre? Cada “artista” o artesano es partícipe de su tiempo, y por tanto pez que nada en su agua. Y así ocurrió en las dinastías egipcias. La manera de representación de la figura humana iba condicionada principalmente para exponer el sentido de percepción de la figura como una representación transcendental, en sus aspectos más básicos de lectura. Y digo transcendental, porque hoy en día, en los albores de nuestra educación, las primeras imágenes que aprendemos a concebir son ni más ni menos que del canon egipcio. Si abrimos algún libro didáctico destinado al aprendizaje de niños de entre 1 a 3 años, podemos apreciar como se representan las distintas partes del cuerpo, para que éste aprenda a “leer” a través de la imagen, y así asimilar conceptos. Pues bien, si vimos por primera vez un pié ( en representación en el plano) seguro que es de perfil, un ojo de frente, una oreja de perfil, las manos abiertas etc.. Manera de lectura más fácil y directa, ya que da más información. Por tanto este tipo de canon siempre a sido de un carácter mas didáctico e informativo, al igual que simbolista. En Egipto y en el Medievo el interés apuntaba más a narrar temas sociales y religiosos, y a su vez jerárquico* . Aunque ambos no dejaran de buscar lo bello plásticamente. El canon clásico emergió desde la antigua Grecia. Cuya sinopsis principal es la búsqueda de la armoníaperfecta y la belleza ideal. Siendo la representación de la figura humana más objetiva a la realidad física. Aunque sin evadir totalmente la manera de ilustrar ápices religiosos, políticos y sociales. Esa continua rebúsqueda por la belleza universal; ese anhelo de hacer simbiosis entre la hermosura física y la divina a través del arte, va a resurgir en el Renacimiento después de una época medieval en la que los “artistas” se escondían bajo el yugo inquisitorial del canon infranqueable establecido por la iglesia. La denominación de artista se libró de comillas en esta etapa de la historia, en la que hombre fue libre de indagar, en carne propia, y matizar de nuevo la perfección del canon clásico a través de los estilos. Despojándose poco a poco del canon medieval a un estudio más científico de la representación del cuerpo. Multitud de tratados de anatomía, fisionomía, osteología, medicina, de fórmulas matemáticas, etc. Siempre tan arraigada al hombre, éste se encontrará paralelamente avalado y sustentado con la naturaleza como base y fuente de belleza. Como estudiante de arte de esta época puedo amamantar de cualquier canon ya existido, aunque siga muy arraigado al canon clásico que se me inculcó como regla y método utilizado en mi institución académica como base del dibujo analítico (Facultad de Bellas Artes “Santa Isabel de Hungría” de la Universidad de Sevilla plan del 80) Por tanto voy a seguir ahondando en el tema y enfocar mi investigación a un dibujo anatómico-científico, aferrándome a un estudio pormenorizado de fisionomía humana. Vivimos en una era que la que los avances científicos muestran a nuestros ojos inquietos, y mentes saturadas por tanta información, los frutos de una sociedad aligerada por descubrir muevas imágenes (ya sean virtuales). Una era científica que juega a ser dios como lo hicieron Da Vinci, Van Eyck, Durero, Boticceli…pero esta vez con células físicas y no artísticas. El tema de la clonación es un asunto que esta puesta en boga en estos últimos años, evidenciando un contenido que crea discrepancias y distintas posturas en la “dinastía” en la que vivimos. La postura inquieta del hombre, desde sus orígenes, se ha aferrado por adquirir el poder supremo dentro de su contexto cultural, para adquirir poderes dentro de la tribu y a su vez diferenciar, a través del arte indumentario, las posiciones jerárquicas dentro de tal cultura. Y no era más que usar como atavíos las pieles de animales y osamentas para así crear un aspecto más sobrehumano entre los demás. E incluso pintándose la piel para simular tales animales considerados por ellos sagrados. Están asociados tradicionalmente con la magia, protección y el deseo de la persona de identificarse con el espíritu del animal. En las múltiples culturas que alberga este mundo podemos pararnos y observar que en cada creencia mito o leyenda consta de un extenso florilegio de criaturas mitad hombre mitad animal. Que a parte de dar un carácter sobrenatural a la historia, se otorga a estos personaje de un misticismo y un poder inalcanzable yutópico para el hombre. Estas creencias ha cautivado la mente del ser humano, más del pasado que la de ahora. En aquellos tiempos en los que la lógica científica no existía para poder depravar la fe que sustentaba al sujeto en tales convencimientos. La razón de ser y existencia pendía del hilo de mitos y leyendas que albergaba una determinada religión. Que tal si el “arte” del mito se esté disolviendo en mentes progresistas que sólo se convencen de la “verdad” científica Dioses, semidioses, criaturas, monstruos…la mayoría de tan extenso compendio se nos muestra representado desde los más remotos indicios del arte visual. Y todos ellos, para diferenciarlos de los seres terrenales, se le otorgaba a la representación de la figura alguna característica animal o viceversa. Siempre se ha jugado con la hibridación, en la que tomaba protagonismo siempre la cabeza como identidad. Símbolo de la razon. Una criatura entre hombre y animal nos la podemos topar en la mitología griega, que por ejemplo puede ser el centauro, que cumple más la función de hombre que de caballo, ya que el rostro es humano, y esta parte del cuerpo es la más poderosa para connotar la razón privilegiada de un humano. Así como el escuchar, razonar y hablar. En cambio, sin saltarnos de estratosfera cultural, nos podemos encontrar con la antípoda anatómica de ser ya citado: El minotauro. Mitad torohumano. Muchos artistas lo han representado, dentro de su parcialidad humana, con las cuatro extremidades humanas ( algunos, la piernas las sustituían por las correspondientes a la fisonomía taurina). Pero eso sí, la característica mas leal e intocable es la cabeza del astado. Además, como si un revuelto anatómico se tratara, hay diferentes seres que poseen más de una dualidad mórfica. E incluso puede haber diferentes mezclas. O dentro de una misma morfología repetición de miembros para alzar el carácter sobrenatural y divino Monstruos representados o proyectados por la imaginación del hombre a semejanza a ellos, lo inimaginable no existe en las creencias. Esta fe tan ciega poseía una dicotomía recíproca, y se ilustraban a los dioses en nexo con los mortales en sus semejanzas y viceversa. La teoría de que el hombre es la medida de todas las cosas sirvió como puente de representación. Incluso compartían cánones exceptuando algunos matices que caracterizaban a cada cual. Creamos un dios a nuestra semejanza, y en muchos casos con alguna característica zoomorfa, en su parcialidad* ( algunas creencias solo tienen al animal integro como tótem) La necesidad de darle forma a la imaginación a sido a través del arte, tanto descripción narrativa tanto gráfica. Pormenorizando, en la mayoría de los casos, en las formas antropomorfas para calificar visualmente un ser fantástico. Fuera del mito, en la realidad empírica; el hombre ha alcanzado dentro del reino animalel numero uno en el ranking de uso de la razón. Quizás seamos los superiores mentalmente aunque físicamente quedamos algo lejos de las capacidades físicas que posee los animales. La imitación a sido inevitable y claro ejemplo lo demuestra la búsqueda del hombre de elite y deportista en alcanzar cualidades físicas parecidas a la de animales, gracias a su uso del desarrollo mental y el afán por explotar sus capacidades como animal que también somos. Incluso desde hace menos que un siglo el hombre sigue creyendo inconscientemente en los héroes, por tanto su difundida representación a partir del arte visual y narrativo. Quizá por necesidad de encubrir sus temores más internos. Un clarísimo ejemplo lo anteponen los superhéroes del mundo del cómic, en la que la inmensa mayoría están representados de forma natural y antropomorfa, pero con un disfraz que alude la imagen de un animal concreto(volvemos al hombre prehistórico que emulaba a ser el animal para aprehender su fuerza y su poder). Pero no es más que una armadura, una mascara ilusoria que alberga al hombre que lleva dentro. El cual posee una cualidad física no visible morfológicamente del animal. Ante todo siempre va a preponderar, en la representación, la morfología human que animal. E incluso cuando los protagonistas son animales humanizados, solo la cabeza describe su carácter, siendo el cuerpo totalmente antropomorfo. En el caso del monstruo es si el porcentaje de forma animal es mayor a la humana. Cuanto más se separe de la antropomorfología y se acerque más a su origen de animal más se alejará de la imagen del hombre, por tanto se disparará la conducta como humano, despojándolo así de una mente racional que nos hace diferentes del resto de los animales. Este tema hizo que apuntara mis pesquisas a retar a esta ciencia artística de la manera más exacta posible, ya que no es más que una verdadera “quimera” para la ciencia, que persigue ansiadamente el poder físico de crear sueños. Ese poder de privilegio, quizás los sigue teniendo el artista, aunque de manera ilusoria. Pero pueden ofrecer a la ciencia la hipotética imagen prematura de lo que podrá ser cierto en su día. Por ello pondremos lápiz en mano a modo de guantes de cirujano, dilataremos la pupila al máximo para retar (siempre de modo científico) a esos híbridos que han constituido un elenco de representaciones en las diferentes culturas de los cinco continentes. A esos mitad hombre mitad animal…pero realmente juegan al 50%, creemos que no. Así que vamos a ello. En este pequeño trabajo del curso de doctorado no me adentraré de lleno en el argumento anteriormente citado. Pero si haremos a modo de preludio una “ínfima” investigación de proporciones, basándonos en el canon clásico que representa artísticamente al hombre siempre en virtud a tamaño de la cabeza. Puesto así, los animales tendrán su proporción de x cabezas. Así que mediremos las partes que constituye el cuerpo en relación al cráneo. Teniendo como resultado un patrón a seguir, para poder representar a través de una anatomía 100% humana que se adapta a ese canon 100% animal. Por lo que al fin y al cabo jugamos a mitad y mitad con dos cosas diferentes: la anatomía confirmativa y observativa del hombre con la concepción proporcional del animal que a continuación citaremos. Es importante que el animal sea cuadrúpedo (similitud anatómica) ya que así se podrá efectuar el ensamblaje entre ellos proporcionalmente. La rana, artrópodo, familia de los anfibios y desvinculación total del camino evolutivo del hombre. Va a ser el elegido para exponerse al experimento científico-artístico. Después de varios bocetos, ha sido el que mas me ha cautivado para sincretizar su imagen con la de uno de los nuestros. Pudiendo dar como resultado un verdadero hombre rana. Aunque la magna investigación vaya a encauzarse al propósito de crear un im“posible” “haonmibmrael.” El trabajo comienza con la descripción externa de la morfología de la rana para analizar sus caracteristicas físicas: I) MORFOLOGÍA EXTERNA A) Las partes del cuerpo: Presenta una simetría bilateral,el cual el cuerpo comprende dos grandes partes: La cabeza, en la que se encuentra la boca y los órganos sensoriales pares (olfativos, visuales y auditivos) Igual que el hombre. El tronco, al que se le unen dos pares de extremidades. Al ser un tetrápodo ambos pares sirven para andar.Al pertenecer al genero de los anuros (animales sin cola), la forma adulta carece de cola, aunque como renacuajo posee una que pierde al sufrir la metamorfosis. La cabeza: Posee una cabeza triangular separada por un falso cuello. En ella se puede distinguir: Dos narinas externas delante del morro que sustituyen a la nariz. Dos ojos saltones. Detrás de los ojos se encuentran dos tímpanos circulares, de un color más oscuro que la piel. El cual introduciremos en su área la oreja humana. La boca, hendida hasta detrás de los ojos. La comisura labial parece perseguirse por debajo y por detrás del tímpano hasta la base del miembro anterior. Figura 1.1: Cabeza. A.V.: Abertura Vocal; Gl.S.L.: Glándula Supralabial; M.N.: Membrana Nictitante; N.E.: Narina Externa; Ti: Tímpano. A partir de la imagen de esta rana vitruviana, pude estudiar el canon de entre 4 y 5 cabezas. Así tanto la altura como lo hacho está representado en algunos de los bocetos. Algunos muestra estado de obesidad porque empecé con el sapo y para darle un carácter más simbolista. Este podría considerarse (después de esta breve investigación sobre el canon) El hombre-sapo o rana, ya que de ambos he cogido referencia. Pero todavía se puede ahondar en un tema tan apasionate con es la anatomía, los animales y el arte que abre camino a ciencia. Sincretización canónica animal con morfología anatómica humana Ismael Pinteño Visuara. Curso de doctorado 2005/2006