Art to Improve
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«Una de las tantas cosas que caracterizan el momento contemporáneo del arte es que no hay más un linde de la historia. Nada está cerrado […]. El nuestro es un momento de profundo pluralismo y total tolerancia, al menos en arte. No hay reglas.» Arthur C. Danto
Art to Improve Fundación Valentín de Madariaga 24 de septiembre-30 de octubre, 2015 Sevilla (España)
EXPOSICIÓN Fundación Valentín de Madariaga Avda. de María Luisa s/n. 41013 Sevilla (España) Tel. 0034 954 366 072 [email protected] http://www.fundacionvmo.com Presidente: Valentín de Madariaga Parias Director: Luis García de Tejada Ricart Responsable del Área de Cultura: Ana Isabel Medina Curquejo Nota de los editores Art to Improve es un proyecto del grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad (HUM-447). Grupo adscrito al Departamento de Pintura, Facultad de Bellas Artes, Universidad de Sevilla. Coordinadores Paco Lara-Barranco, Carlos Rojas Redondo y Beatriz Sánchez Morillas CATÁLOGO Edita Deculturas Ediciones (http://www.deculturas.com) Pñaza del Pelícano, 8 (Quilombo LIbros), 41003 Sevilla Editores Paco Lara-Barranco, Carlos Rojas Redondo y Beatriz Sánchez Morillas Cuidado de la edición Lola García Suárez, Paco Lara-Barranco, Beatriz Sánchez Morillas y Carlos Rojas Redondo Texto crítico Pepe Yñiguez Textos Rocío Aguilar-Nuevo, Alberto Estudillo-Ruiz, José Juan Fernández Bocanegra, Lola García Suárez, Luca Pantina, Carlos Rojas Redondo, Beatriz Sánchez Morillas, Ana Rosa Sánchez Velasco y Ángeles de la Torre © Deculturas Ediciones, 2015 © de los textos: sus autores, 2015 © de las imágenes: sus autores, 2015 (Las imágenes de menores reproducidas en algunos artículos de esta publicación cuentan con el permiso de la dirección del IES El Majuelo de Gines, Sevilla) IBIC: AGC, AF (AFC, AFK) ISBN: 978-84-943426-4-6 (edición digital) ISBN: 978-84-943426-5-3 (edición impresa) Agradecimientos Fundación Valentín de Madariaga; Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes, Universidad de Sevilla; Galería Birimbao (Sevilla) y Galleria d’Arte Moderna, Turín (Italia); al IES El Majuelo, Gines (Sevilla); a Pepe Yñiguez; y especialmente a Luis García de Tejada Ricart y a Ana Isabel Medina Curquejo. La edición de este libro-catálogo ha sido posible gracias a dos Ayudas de Consolidación (en 2010 y 2011, respectivamente) concedidas a grupos de investigación (PAI) de la Junta de Andalucía. Colección
ContenIdos Presentación 7 Paco Lara-Barranco, Carlos Rojas Redondo y Beatriz Sánchez Morillas Puerta al horizonte 13 Pepe Yñiguez Parte I. Visiones de futuro 21 Horizon Art, Art ‘Noziroh’ 23 Rocío Aguilar-Nuevo La práctica artística como contribución a la transformación de la condición humana 31 Alberto Estudillo-Ruiz Más allá del arte y los artistas 39 Luca Pantina Naturaleza. Texto y pretexto 49 Carlos Rojas Redondo
Arte y resiliencia 59 Beatriz Sánchez Morillas Umbrales 67 Ana Rosa Sánchez Velasco Parte II. Prácticas en arte sostenible 77 Talleres de arte sostenible y solidario 79 Ángeles de la Torre (coordinadora) El arte de acción: apertura en el desarrollo sostenible 89 José Juan Fernández Bocanegra Una nueva vida para el material de desecho. Experiencia de un taller de arte sostenible en ESO 97 Lola García-Suárez Catálogo 109 Currículos 153
[7] 1. Responsable del grupo de investigación Arte Técnica y Sostenibilidad (HUM-447), adscrito al Departamento de Pintura, Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla. 2. En la actualidad realiza su tesis doctoral. Miembro del grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad. 3. Doctora en Bellas Artes. Miembro del grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad. presentACIón Paco Lara-Barranco,1 Carlos Rojas Redondo2 y Beatriz Sánchez Morillas3 La palabra «Improve» Para el foráneo, una de las mayores trabas para aprender español es, amén de las tildes, la amplitud del vocabulario, la cantidad de palabras que se refieren a una misma entidad. A la inversa, el español encuentra una dificultad en la competencia traductora al enfrentarse a la polisemia inglesa. Con un vocabulario más reducido y simplificador, palabras como ever según su contex- to pueden ser acepciones contrarias («nunca» y «siempre»). Esta amplitud contenida en un solo vocablo fue lo que nos llevó a escoger improve como verbo unificador en un proyecto extenso, plural y multidisciplinar. Este verbo, por su significado, permitió configurar el germen y a la vez el objetivo de nuestro proyec- to. Improve entraña «avanzar hacia un estado mejor, más valioso y más deseable», no solo desde el concepto de mejora como beneficio personal, sino también desde un posicionamiento psicológico, social o medioambiental, alcanzando estándares más altos y merecedores de la condición humana. También, el verbo se utiliza cuando una circunstancia, hecho u objeto requiere un cambio para adecuarse a un nuevo escenario, tiempo y entorno. Por lo anterior, entendemos por improve: mejora, perfecciona-
[14] situar en el horizonte el punto de fuga es una operación sentimental. Juan Sebastián Bach tituló su última composición, en la que no dejó escrita qué instrumento o instrumentos estaban destinados a interpretarla, El arte de la fuga: una pieza bisagra entre dos épocas, entre la polifonía renacentista y el clasicismo, una fuga abierta a los nuevos tiempos, fuga al horizonte. El atractivo del horizonte puede que esté en la geometría y su relación con el suelo. Los orígenes de la geometría tienen relación con la medición de tierra, con las superficies y las distancias, pero el horizonte habla también de la angustia de lo que no se puede medir, de infinitud y trascendencia. Y de melancolía, el humor de los artistas recreado en la famosa imagen de Durero: la figura coronada y alada, rodeada de instrumentos para la creación, pero ensimismada tristemente, paralizada por la sensación de no llegar a nada, mientras, a lo lejos, en el horizonte rutila la luz del astro nocturno y el murciélago titula la estampa. Y aun así, por ese escapar al cálculo y al orden que representa, el horizonte es incitación al partir, al abandono de la vida acomodaticia. Algo de esa angustia de la distancia sabe decirlo, por ejemplo, a través del heterónimo de Álvaro de Campos, Pessoa, en su Oda Marítima, enfrentado a la vista del mar, al ansia de infinito que dicha visión continuada produce y seduce: ¡Ah, todo el muelle es una saudade de piedra! Cuando el barco zarpa y se aleja y se advierte de repente que se abrió un espacio entre el muelle y el barco, me invade, no sé por qué, una súbita angustia, una niebla de sentimientos tristes que brilla al sol de mis penas empañadas, como la primera ventana a la que llama el alba, y me envuelve como un recuerdo de otro personaje que fuese misteriosamente mío.
[15] 1. Entrevista a «Eduardo Galeano: ¿Para qué sirve la Utopía?». [Consulta: 11-07- 2015]. Disponible en: <URL: https://www.youtube.com/ watch?v=GaRpIBj5xho>. Y siempre el horizonte igual de esquivo, tan presente y tan lejano a la vez, ensoñación de la utopía. ¿Pero es posible siquiera la idea de utopía en este mundo nuestro más cercano a la distopía, a la utopía negativa? ¿Es posible cuando ya casi solo nos conformamos con hacerlo sostenible y que, virgencita, nos quedemos como estamos? Aquí me acuerdo de Eduardo Galeano. Eduardo Galeano cuenta una hermosa historia sobre la utopía a partir de la idea de horizonte. En una charla frente a universitarios en Cartagena de Indias, Galeano y el cineasta argentino Fernando Birri se enfrentaron a una batería de preguntas por parte del alumnado y la última de todas fue la más difícil. «¿Para qué sirve la utopía?»1 Y cuenta Galeano que Birri contestó: La utopía está en el horizonte, y sé muy bien que nunca la alcanzaré. Si yo camino diez pasos, ella se alejará diez pasos. Cuan- to más la busque menos la encontraré, porque ella se va alejando a medida que yo me acerco. Buena pregunta. ¿Para qué sirve? La utopía sirve para eso, para caminar (Galeano, 2015). En la naturaleza no existe la línea recta y William Hogarth en su Análisis de la Belleza renegaba de ella. Como buen satírico, Hogarth criticaba las habladurías de filósofos, eruditos y académicos que discurrían sobre el arte y la belleza. La suya es una aproximación empírica, basada en la experiencia, los sentidos y la naturaleza, alejada de las consideraciones morales que equiparaban belleza y verdad. La verdadera belleza, lejos de ideales mundos platónicos, solo podría hallarse investigando en la naturaleza y, ya lo dijimos, en ella no existe la línea recta. Tampoco le sirven a Hogarth las curvas sencillas por su previsibilidad y es en la curvatura natural del cuerpo humano donde encuentra la línea que se contornea, la línea ondulada o serpentina donde el espectador puede hallar una gran variedad de sentidos diferentes. A esta línea serpentina la llamará la línea de la belleza y la gracia, y la hará
[16] explícita en el centro de su paleta de pintor en el autorretrato de 1745 que conserva la Tate Gallery de Londres. La exposición Art to Improve mezcla en cierto sentido estas dos líneas, la recta del horizonte como meta y referencia formal, y la serpentina de cada uno de los artistas embarcados en el proyecto. No es inusual encontrarse artistas y exposiciones que hacen del mejorar en todos los sentidos y de la sostenibilidad su razón de ser, pero esta no es solo eso, o por lo menos, no está tan dirigida, por más que sea una exposición que hace del encargo su punto de partida. Obras en papel, soporte natural, con la obligatoriedad de mostrar una línea de horizonte. Cuestiones sencillas de cumplir, y que de alguna manera amarran el compromiso, pero que, al final, no comprometen la libertad de cada artista para interpretar la cuestión. Así, con el fin de realizar una suerte de secuencia políptica unida o cosida por esa línea de horizonte, la misma para todos, cada artista tiene una forma propia de aproximarse y caminar hacia ella. El horizonte como horizonte colectivo y la línea serpentina de Hogarth como camino personal, como apuesta de la variedad e imaginación visual de los diferentes artistas. Al final, un reto al espectador, porque no solo se trata de mejorar, sino de hacerlo por y mediante la búsqueda de la belleza, o ¿no es mejora la contemplación de algo bello? Un horizonte y veintiuna aproximaciones, bien que alguna sea conjunta. Cada artista es cada cual, pero en este caso ceden parte de su identidad para proyectar un horizonte común. Para seguir esos caminos puede ser apropiado pasearse por ellos como el flâneur de Baudelaire, pasando de unos a otros dejándonos llevar por la fantasía a la hora de interpretarlos. Veamos paso a paso, de ver, de eso se trata, esos caminos serpenteantes que nos enfrentan al horizonte. Rocío Aguilar-Nuevo._ La incierta vertical o la invención humana de eludir la horizontal. El horizonte permanece lejano, mientras el disco solar, empequeñecido, rasga las vesti-
[17] duras del espacio para suturar las distancias y emparejar lo discorde, horizonte y sostenibilidad: el horizonte como línea de sustentación y la sostenibilidad gracias a la imagen metafórica originada en el cuento popular de los músicos de Bremen. Rocío Arregui-Pradas._ La idea y la naturaleza separadas por el horizonte, aquí línea divisoria de lo real y lo ideal. Se enfatiza el abandono de la materia, el desconsuelo de la naturaleza; árboles raquíticos en escenario desierto. En la parte superior, el movimiento geométrico de las ideas-astros señalan el camino de la esperanza. La idea cobra protagonismo aunque con deje melancólico. Roto el equilibrio entre concepto y objeto, el horizonte se rebaja. Ana Barriga._ Sabido es que persona viene etimológicamente del nombre de la máscara teatral de la antigua Grecia. El disfraz, la imagen y la identidad se citan para verse las caras en una representación tan teatral como inquietante: ni la imagen es imagen, ni el disfraz persona. Dividida entre el espectáculo y lo cotidiano, la representación de la identidad se acerca a la pantomima, género que tiene su ser en imitar todo. Gustavo Domínguez Moreno._ La cabeza cortada en bandeja de plata es una referencia a la del Bautista, el anunciador de la buena nueva. No hay signo de la agonía del estertor último como en las cercenadas cabezas barrocas, incluso parece una cabeza viva, una personificación ideal que prefigura la extensión. Aún hay tiempo, no dejéis de mirar el horizonte que os muestro, parece decir. El blanco y negro añade intención al aviso. Alberto Estudillo Ruiz._ No uno sino infinitos horizontes. Rehace la idea de la fijeza diluyéndola en el perpetuo devenir. No hay instantes privilegiados; todo el tiempo, la mirada y la acción son continuas como idealmente es la línea del horizonte. Localizados en el tiempo y el espacio por los modernos sistemas de localización espacial, no hay un horizonte único ni el determinismo que la unidad sugiere. El uno es lo múltiple.
[18] José Juan F. Bocanegra._ No por mirar lejos se ve más. Quizás mejor mirar desde el cuerpo a lo cercano: la relación con el entorno pone literalmente el horizonte abatido a los pies. El horizonte no es la meta ilusoria, es el camino que se abre mediante la acción que se construye día a día. La medida del cuerpo y el disponerse a la acción abren el camino de la marcha cercana pero necesaria. Cristina Fernández._ La construcción del dibujo, excavado en el terreno de su tradicional campo, señala un horizonte quebrado donde el sentido del paisaje primordial amanece. La ausencia de color no hace sino señalar la albura del enfrentamiento del ser humano con el infinito lejano. Tiempo siempre nuevo en un mundo viejo. Fernando García-García._ El horizonte puede ser una trampa para perdernos en ensoñaciones demasiado abstractas. Si Buñuel utilizaba los borregos para caracterizar a los burgueses encerrados en sí mismos, aquí la gallina hipnotizada también está condenada a la inmovilidad. También del horizonte venían los cantos de las sirenas con la intención de encallar las naves y devorar a los marineros. La gallina con su capacidad de quedar paralizada por la línea recta nos avisa de los peligros. Lola García Suárez._ El camino para alcanzar el centro del laberinto mítico era la vía del conocimiento perfecto, aun con el riesgo de perder el sentido. El hilo de la tejedora permitía la salida del mismo y no perderse en las revueltas del camino. En un mundo sin centro, el horizonte es el deseo del conocimiento y el laberinto de hilo el camino. En este laberinto no hay pérdida, todos los caminos llevan al horizonte. Rubén Guerrero._ La construcción del horizonte es un juego espacial de obstáculos y trampas. La línea de fuga en la cual se pliegan las imágenes para explicar que la imagen no puede ser imagen como no sea imagen de su imposibilidad. Los obstáculos para llegar a la imagen son la imagen misma, el ca-
[19] mino del horizonte es el horizonte, la horizontal sobre la que se levanta el altar de la imagen. Virginia Herrera & Jorge Thuillier._ El horizonte como signo puede parecer simple, la aparente separación de cielo y tierra, muy evidente; cuando se trata de lo contrario, de la unión de lo diverso para superar la materia. La huella luminosa resplandece en el crisol de los signos como el agente capaz de transformar los diferentes estados hasta fundir los límites y hacer desaparecer el horizonte. Paco Lara-Barranco._ El héroe romántico, el que se enfrentaba como individuo a las fuerzas de la naturaleza y perdido en su contemplación presentía desvanecerse su identidad, con el correr del tiempo no hizo sino degradarla. Bien ganada tiene las orejas de burro. La presencia de Platero señala un mundo que ya fue, pero, aunque marginal, su figura es la que sigue proponiendo el camino de reencuentro. José Carlos Naranjo._ Resuelto a indagar el misterio del viaje al fin de la noche, apenas, en lontananza, unas luces marcan la deriva hacia el descubrimiento. No es fácil el camino: el cielo se desploma amenazador y la tierra araña. Aun así, con la ganancia incierta, es necesario arriesgar la apuesta. Felipe Ortega-Regalado._ La gravidez del horizonte, la cinta de seda que amarra o engarza deseos contradictorios. Ansias de decirse y decirte, usando los restos y rastros animales, vegetales o minerales. Una joya, el colgante dibujo del deseo de acercarse al horizonte cercano. El horizonte como trofeo de casa. Luca Pantina._ Cruz y círculo. Horizonte hendido por la luz es luz. La rueda recorre el espacio siempre igual, siempre cambiante. La mano es la misma mano de la acción, del ponerse en marcha; la mano que mece la rueda del cambio. Para Kandinsky el amarillo es el más espiritual de los colores. Jimmy Rivoltella._ Toda confrontación de imágenes dispares es sueño donde se reúnen los gestos, huellas e imágenes de
[20] la pasión. La línea recta es el lugar de la cita con el deseo, quizás no para cambiar nada sino para poder soportar las distancias, esas que en el sueño se acortan o no existen. Carlos Rojas Redondo._ Tierra cuarteada, naturalezaverdad amarrada y sometida al dueño que no la merece. El bosque, como empalizada, impide ver el horizonte. Hemos contribuido a alejarlo más y más. Queda el misterioso clamor, donde quizás se esconde amor tras la clave. Ana R. Sánchez._ Cercano doblez, el umbral, frontera del habitar, se resuelve en la horizontal del dibujo. El umbral como lugar. Tierra entre tierras. La horizontalidad del dibujo al mostrarse en vertical convierte el umbral en pórtico del horizonte. Así, este pierde su infinitud, pero no su condición de señalar el lugar del cambio. Bea Sánchez._ Horizonte y puerta, destino e inicio del camino. Pero hay dudas al interpretar la visión: vanidad de los fastos espectaculares o resplandor del fuego sagrado del conocimiento. Abrir la puerta muestra buena disposición ante el nuevo día. Ella está bien despierta. Ángeles de la Torre._ La vuelta a la naturaleza no tiene horizonte, empieza en el propio cuerpo. La imagen de la madre tierra es activa y en su actividad generativa y reproductora diluye la línea recta, se vuelve ella misma horizonte florecido y anidado. En el extremo, la cultura dirige la marcha sin descuidar lo pequeño, el retoño de la mano porque sabe de amenazas y peligros. No hay metamorfosis, sino expresión de crecimiento interior que aspira a reflejarse en lo externo. Antonio Zambrana._ No hay más horizonte que el ideal, y el ideal pudo ser en un tiempo el desnudo nacido de mujer. Resumen, principio y fin de la teoría de la belleza, el interrogante es, ahora, cómo insertar esa visión heredada en la cotidianeidad; cómo, si nunca alcanzaremos el horizonte, ni nos podemos bañar dos veces en el mismo río, podremos alguna vez volver a lo que fue nuestra casa.
pArte I vIsIones de futuro
[23] horIzon Art, Art ‘nozIroh’ Rocío Aguilar-Nuevo Keywords: Contemporary horizon, balance, society, linguistics. Palabras clave: Horizonte contemporáneo, equilibrio, sociedad, lingüística. Abstract. In art, the skyline has been historically an element of support, division and spatial reference. This paper analyzes the evolution of the concept of horizon linked to technology and how contemporary artists have adapted to a new temporary-spatial conception in a world dominated by a “flat perspective”, created from a world seen from above. This is a travel from the linear and conical perspectives where the horizon is limited to creating the vanishing point and positioning the viewer to a perspective from above that defines the horizon in linguistic terms, as an abstract and social goal. Resumen. La línea de horizonte ha sido históricamente en el arte un elemento de sustentación, división y referencia espacial. Este tex- to analiza la evolución del concepto de horizonte ligado a la tecnología y cómo los artistas contemporáneos se han adaptado a una nueva concepción temporal-espacial de un mundo dominado por una «perspectiva plana», creada por un mundo visto desde arriba. Un viaje desde la perspectiva lineal y la perspectiva cónica donde la línea de horizonte se limita a crear el punto de fuga y posicionar al espectador, a una perspectiva desde arriba que define el horizonte en términos lingüísticos, como una meta abstracta y social.
[30] perteneciente a la naturaleza, ya sea con el horizonte lingüístico, se encuentra con el vacío abstracto de la incertidumbre. Es decir, mientras que en el pasado el horizonte funcionaba como una referencia sine qua non, donde se posicionaba el símbolo geométrico de lo finito (punto de fuga), el horizonte contemporáneo se presenta como el más allá, como un espacio del futuro, incierto. Este es el nacimiento de un concepto de horizonte como punto de partida, entendido como punto de partida porque todas las posibilidades son posibles en un espacio abstracto. ¿Y si el horizonte fuese el punto de partida, ese espacio donde el árbol cae y nosotros decidimos si escucharlo o no? Porque si el horizonte tradicional era aquel aprendido y aprehendido, el horizonte contemporáneo es una herramienta de conciliación para emprender un viaje «hasta el infinito y más allá».
[31] Abstract. In this article we analyse what human condition consists of, the way in which the practice of art is part of it, and how the practice of art can transform it. We explain how the evolving nature of the artistic activity allows individuals to be aware of the historical and social reality. The main conclusion that we draw is that the artistic practice allows individuals to develop a critical awareness that fits the human conditions to its real needs. Resumen. En este trabajo analizamos en qué consiste la condición humana, el modo en el que la práctica del arte forma parte de ella y cómo este puede transformarla. Exponemos cómo el carácter procesual de la actividad artística permite a los sujetos tomar conciencia de la realidad histórica y social. La principal conclusión que extraemos es que la práctica artística permite desarrollar una conciencia crítica en los sujetos que ajustaría las condiciones humanas a sus necesidades reales. Palabras clave: Condición humana, práctica artística, proceso, transformación. Keywords: Human condition, artistic practice, process, transformation. lA práCtICA ArtístICA Como ContrIbuCIón A lA trAnsformACIón de lA CondICIón humAnA Alberto Estudillo-Ruiz
[32] Introducción En el momento actual somos testigos de una reestructuración de nuestras condiciones de existencia. Esta situación plantea un deterioro de los modos de vida tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Plantearnos un arte que tenga como propósi- to avanzar hacia un estado más valioso de la condición humana significa que debemos preguntarnos en qué consiste la condición humana y de qué modo podemos lograrlo a través de la práctica artística. Esto es, cómo la práctica artística puede contribuir a la transformación de la conciencia. Hemos situado en el primer apartado el análisis del problema de la condición humana y cómo el arte forma parte de esta. Seguidamente, planteamos la práctica artística como proceso subjetivo. En el apartado final, abordamos las posibilidades del arte para contribuir a la transformación de la conciencia tanto a nivel individual como colectivo. La presentación de este breve marco teórico, a modo de síntesis, nos permite analizar cómo la práctica artística puede transformar la conciencia, tanto a nivel subjetivo como colectivo, para mejorar las condiciones de existencia humana. La condición humana La filósofa Hannah Arendt define la condición humana como las condiciones de vida básicas que se encuentra el ser humano en la tierra. A estas habría que sumarles las condiciones que el propio ser humano crea. Por lo tanto, la condición humana está determinada por el conjunto de condiciones materiales que rodean a los sujetos. «Los hombres son seres condicionados, ya que todas las cosas con las que entran en contacto se convierten de inmediato en una condición de su existencia» (Arendt, 2009: 23). Arendt clasifica la obra de arte en relación a la condición
[33] humana como un objeto producto del trabajo. La caracteriza por su carencia de utilidad y su estabilidad frente al paso del tiempo. Su carácter estable y duradero le confiere al arte la capacidad de permanencia frente a lo efímero de la vida. La obra de arte se constituye como un modo de inmortalizar las capacidades del ser humano. Esta condición trascendente de la obra de arte hace que el pensamiento que las produce entre a formar parte del mundo de las cosas. En esta transfiguración, la práctica artística «[…] que por su propia naturaleza es comunicativa y abierta al mundo, trasciende y libera en el mundo una apasionada intensidad que estaba prisionera en el yo» (Arendt, 2009: 186). Su durabilidad nos permite conectar y avanzar en la materialización de pensamientos frente a lo efímero de los demás objetos que el ser humano crea. La estructuración de estas actividades nos lleva a la cuestión sobre qué papel juega el arte en la determinación de la condición humana. El antropólogo Marvin Harris considera la práctica artística como una actividad determinada por los modos de producción y de reproducción (infraestructura). Aun así, el arte es un trabajo que forma parte de las actividades relacionadas con la conciencia de los seres humanos (superestructura). Su esquema «[…] enfatiza la infraestructura como una causa de la estructura y la superestructura, y a esto se le llama materialismo cultural» (Harris, 2001: 32). En la definición que ofrece del arte considera su carácter comunicativo en relación al signo lingüístico. «[…] la representación, para ser arte, debe transformarse en algún tipo de expresión lingüística, movimiento, imagen u objeto metafóricos o simbólicos que están en lugar de lo que está siendo representado» (Harris, 2001: 392). Esto es significativo ya que, así como el materialismo cultural considera a la infraestructura como el nivel determinante en el proceso de constitución de la condición humana, la primacía del lenguaje está relacionada con las teorías estructuralistas. Es decir:
[34] Los códigos fundamentales de una cultura —los que rigen su lenguaje, sus esquemas perceptivos, sus cambios, sus técnicas, sus valores, la jerarquía de sus prácticas— fijan de antemano para cada hombre los órdenes empíricos con los cuales tendrá algo que ver y dentro de los que se reconocerá (Foucault, 1968: 5). El filósofo francés Michel Foucault atribuye al signo lingüístico la capacidad de modificar las estructuras mediante las que se organiza el conocimiento. En este sentido, tanto el arte como el lenguaje reflejan la realidad social y tienen la capacidad de transformarla. El arte como proceso subjetivo La capacidad del arte para modificar la condición humana parte de los procesos subjetivos que tienen lugar en la superestructura y que además están determinados por la infraestructura. En este sentido, el filósofo Félix Guattari presta especial atención a la recuperación de las prácticas subjetivas singulares tanto individuales como colectivas. El filósofo atribuye los desórdenes en las condiciones de existencia del ser humano a un desequilibrio ecológico. Aborda la cuestión de la ecología mediante la crítica del modelo socio-cultural-económico contemporáneo desplegándolo en tres aspectos fundamentales: el medioambiental, el social y el subjetivo. La interacción de estos tres aspectos la define como ecosofía. Para Guattari, la finalidad de la ecosofía es la «[…] recomposición de las praxis humanas en los dominios más variados» (Guattari, 1996: 18). Su visión ecológica tiene como finalidad la recuperación del control de la existencia humana por sí misma. En relación a la práctica artística, esta debe «[…] interesarse por lo que podrían ser dispositivos de producción de subjetivi-
[35] dad que van en el sentido de una resingularización individual y/o colectiva […]» (Guattari, 1996: 18). La resingularización del arte que propone Guattari está fundamentada en una evolución constante tanto de la práctica artística como de su teoría. Un work in progress que escapa a los procesos de homogeneización de la sociedad actual. Su finalidad es desplazar el actual sistema de valor basado en la rentabilidad y en el beneficio. Frente a este, Guattari propone un sistema de valor alternativo sustentado en la rentabilidad social y estética, así como en los valores del deseo. Esto es, la adecuación de los valores a la realidad histórica y social de cada momento: El proceso, que yo opongo aquí al sistema o a la estructura, tiene por objeto la existencia, a la vez constituyéndose, definiéndose y desterritorializándose. Estos procesos de mise à l’être solo conciernen a ciertos subconjuntos expresivos que han roto con su imbricación totalizante y se han puesto a trabajar por su propia cuenta y a subyugar sus conjuntos referenciales para manifestarse a título de índices existenciales, de línea de fuga procesual […] (Guattari, 1996: 36-37). La estética procesual desplaza el espacio categorial del arte en favor de una concepción constructiva y dinámica. Lo que significa que los productos estéticos «[…] no son ser, sino un devenir […]» (Adorno, 2004: 295). El arte como proceso, en tanto que es creado por un sujeto individual y social en un momento espacial y temporal concreto, se constituye como deconstrucción de la realidad para ser interpretado. Su carácter contingente opera de acuerdo a la situación histórica en la que tiene lugar, lo que permite el desarrollo de una conciencia crítica por parte de los sujetos frente a ella.
[36] Un arte para transformar la conciencia El arte, al igual que toda práctica humana, según lo estudiado debería interesarse por la creación de procesos abiertos que lo hagan evolucionar y que estén liberados de los marcos de referencia impuestos por el sistema. Esta naturaleza procesual convierte a la obra de arte en un espacio continuo, en devenir. Cada obra de arte inicia un proceso de transformación que abre la posibilidad al arte de modificar la conciencia del ser humano. El filósofo y semiólogo Umberto Eco aborda cómo la naturaleza abierta de la obra de arte puede modificar la relación entre obra de arte y espectador. Eco desplaza la atención del objeto artístico hacia la interpretación del receptor. Este cambio supone el rechazo del orden establecido por el sistema del arte. Por el contrario, presta especial atención a la pluralidad de significados que parten de la obra artística, así como a la importancia del contexto para su significación. La forma de abordar la obra de arte de Eco implica la necesaria creación de juicios de valor por parte del espectador. Es el receptor de la obra quien debe generar, a partir de su experiencia individual, respuestas a los interrogantes que plantea la obra de arte. Como expresa Eco, «[…] la obra abierta de nuevo cuño puede incluso suponer, en circunstancias sociológicamente favorables, una contribución a la educación estética del público común» (Eco, 1970: 164). Este modelo de práctica artística tiene la capacidad de dotar de conciencia crítica al espectador. El arte como proceso se presenta como una propuesta inagotable en sus posibilidades creativas. Este desarrolla la capacidad crítica del espectador mediante un arte en continuo movimiento que discurre junto al momento histórico en el que se desarrolla. De este modo, la práctica artística se convierte en un instrumento para transformar la realidad. El arte como proceso se convierte así en un motor de cambio de las condiciones
[37] de existencia humana. Como expresa el filósofo Herbert Marcuse, es «[…] precisamente en virtud de la forma por lo que el arte trasciende la realidad dada, trabaja en la realidad establecida contra la realidad establecida y este elemento trascendente es inherente al arte, a la dimensión artística» (Marcuse, 1969: 46). Marcuse atribuye al arte una función social y una capacidad de cambio. Esta es, la de modificar los modos de existencia de acuerdo al valor de solidaridad, entendido este como «[…] necesidad biológica para mantenerse unidos contra la brutalidad y la explotación inhumanas» (Marcuse, 2005: 13). De este modo, la práctica artística puede contribuir a la transformación de la conciencia de los sujetos para la búsqueda de unas condiciones más humanas. Conclusiones El arte, como producto material del trabajo del ser humano, se convierte en condicionante de la existencia humana y tiene capacidad para transformarla. Esta capacidad le viene dada por su doble naturaleza al ser resultado del trabajo así como de la conciencia. Respecto a esta última, su carácter subjetivo y trascendente debe integrarse en un proceso histórico y social más amplio (como resultado del trabajo humano estaría directamente determinado por las condiciones de producción y su avance va de la mano de las mismas). Esto puede conseguirse mediante un modelo de producción artística que desplace la atención del objeto hacia el proceso. La amplitud de significados a los que puede abrirse la obra de arte procesual permite desarrollar a los sujetos una actitud crítica frente al arte. Esta actitud proporcionará a la práctica artística la capacidad de transformar y determinar las condiciones de existencia humana de acuerdo a las necesidades reales e históricas de los sujetos.
[38] Referencias Adorno, Th. W. (2004) Teoría estética. Madrid: Ediciones Akal. Arendt, H. (2009) La condición humana. Buenos Aires: Paidós. Eco, U. (1970) La definición del arte. Barcelona: Ediciones Martínez Roca. Foucault, M. (1968) Las palabras y las cosas. Argentina: Siglo XXI Editores. Guattari, F. (1996) Las tres ecologías. Valencia: Pre-textos. Harris, M. (2005) Antropología cultural. Madrid: Alianza Editorial. Marcuse, H. (1969) Un ensayo sobre la liberación. México: Editorial Joaquín Mortiz. ———. (2005) El hombre unidimensional. Barcelona: Editorial Ariel.
[39] Más allá del arte y los artistas Luca Pantina Keywords: Contemporary art, artwork, artist, meditation, silence. Palabras clave: Arte contemporáneo, obra de arte, artista, meditación, silencio. Abstract. This article proposes a reflection around contemporary art and rituals of production and fruition. From the work of art as object and merchandise, its purpose is to highlight its intangible nature. A careful analysis from the art of second half of the xx century, the existence of a transcendental sensitivity can be revealed, inviting the viewer to live an experience of spiritual elevation. Resumen. Este artículo propone una reflexión en torno al arte contemporáneo y sus rituales de producción y fruición. A partir de la obra de arte como objeto y mercancía, se pretende subrayar su carácter inmaterial. Un atento análisis del arte a partir de la segunda mitad del siglo xx, puede revelar la existencia de una sensibilidad transcendental, una invitación al espectador para que viva una experiencia de elevación espiritual. Introducción El objetivo fundamental de este texto no es analizar, de manera pormenorizada, la compleja escena del arte contemporáneo. De típica inspiración hegeliana, son muchas las publicaciones
[46] realiza en 2007 es Grande Cubo specchiante – Luogo di riflessione e meditazione (Gran Cubo reflejante – Lugar de reflexión y meditación) (Figura 3). El espejo es un elemento importante en muchas obras del artista italiano, que representa la extensión física e intelectual de la mente, facilitando a la vista lo que normalmente se queda imperceptible. Conclusiones No ha sido fácil escribir sobre arte contemporáneo en una época que parece haber olvidado el arte, devenido no solo en algo cada vez más incomprensible, sino también como mercancía que se vende al precio más elevado posible. Los cambios son cada día más rápidos e inevitables y el arte refleja todas estas continuas transformaciones y, lógicamente, el público es libre de rechazar aquello que no le convence. En cuanto a la espiritualidad, no es tampoco un argumen- to fácil de tratar, aunque estudios antropológicos demuestran Figura 3. Michelangelo Pistoletto, Grande Cubo specchiante - Luogo di riflessione e meditazione, 2007. Fuentes: Izquierda: Enrico Amici; Courtesy Galleria Continua, San Gimignano / Beijing / Le Moulin. Derecha: Photo Oak Taylor-Smith; Courtesy Galleria Continua, San Gimignano / Beijing / Le Moulin.
[47] la tendencia hacia una elevación espiritual como una cualidad propia de nuestra especie. Con este texto hemos intentado dirigir la atención hacia aquellos objetos artísticos fruto de conceptos transcendentales, obras merecedoras de atención y dignas de nuestra disponibilidad para comprender el mensaje que nos quieren transmitir. Se ha podido constatar la presencia de obras reflejo de una interesante búsqueda, fruto de una fascinante relectura espiritual. Se pueden encontrar similares antecedentes respecto al trabajo aquí realizado, por ello se ha intentado tratar el argumen- to dándole un enfoque abierto y también respetuoso hacia las distintas manifestaciones espirituales. El arte, reflejo de su época, puede ser un instrumento precioso, una herramienta divina para la elevación espiritual, un medio para llegar a una posible representación del «silencio». Referencias Vettese, A. (2012) Si fa con tutto. Il linguaggio dell’arte contemporanea. Bari: Editori Laterza. Sciolla, G. C. (2010) Studiare l’arte: metodo, analisi e interpretazione delle opere e degli artisti. Novara: De Agostini. Picazo, G. (2001) El instante eterno. Arte y espiritualidad en el cambio del milenio. Valencia: Espai d’Art Contemporani de Castello. Armendáriz, D. M. (2006) «Lo sagrado en el arte». [Consulta: el 05-01-2015]. Disponible en: <URL: http:// dspace.unav.es/dspace/bitstream/10171/2834/1/ Armend%C3%A1riz,%20D.pdf>. Caruso, C. (2014) «Gillo Dorfles: Ho 104 anni, ma non parlatemi del tempo. Oggi ha vinto il kitsch», Panorama (ju-
[48] lio). [Consulta: 03-12-2014]. Disponible en: <URL: http:// www.panorama.it/cultura/arte-idee/arte-dorfles-kitsch/>. Dillenberger, J. (1987) «Lo espiritual en el arte: la pintura abstracta 1890-1985 por Maurice Tuchman et al. (Los Angeles County Museum of Art y Abbeville)». [Consulta: 07- 01-2015]. Disponible en: <URL: http://articles.latimes. com/1987-02-22/books/bk 5047_1_abstractart>. Matute, I. (2008) «Influencia del zen en el arte occidental Contemporaneo», Revista de arte, n. 8 [Consulta: 07-12- 2015]. Disponible en: <URL: http://www.revistadeartes. com.ar/revistadeartes_8/influencia-del-zen-en-el-arte.html>.
[49] nAturAlezA. texto y pretexto Carlos Rojas Redondo1 Keywords: Nature, art, society, education, sustainability. Palabras clave: Naturaleza, arte, sociedad, educación, sostenibilidad. 1. Departamento de Pintura, Facultad de Bellas Artes, Universidad de Sevilla. Actualmente realiza su tesis doctoral. Correspondencia: [email protected] Abstract. This article analyzes the nature from its human and artistic conception. The society is presented as an intermediary towards an uncertain future where art should be consolidated as an educational way of understanding the nature and formation of the individual. As conclusion of the study, we note that the human being must be aware of the emerging issue and possible ways of confrontation. Resumen Este artículo analiza la naturaleza desde su concepción humana y artística. La sociedad se presenta como intermediaria hacia un futuro incierto donde el arte debe consolidarse como vía educativa de comprensión de la naturaleza y formación del individuo. Como conclusión del estudio, señalamos que el ser humano debe concienciarse de la problemática incipiente y sus posibles vías de confrontación. Introducción Este artículo centra su estudio en el ámbito de la sostenibilidad medioambiental. Se pretende resaltar la importancia de la naturaleza en una sociedad en la que la sobreexplotación del terreno
[50] parece no tener consecuencias o de las cuales no se quiere tener constancia. Por tanto, la concienciación y el preguntarnos qué estamos haciendo son las bases de nuestro artículo. En el primer apartado, «La naturaleza. Espacio Humano», indagamos sobre qué somos y a qué sociedad pertenecemos buscando la raíz del problema y su consecuente indiferencia. El segundo apartado, «La naturaleza. Espacio Artístico», destaca a través de diversos artistas el compromiso y el rango jerárquico que debe poseer la enseñanza del arte. La metodología utilizada ha sido de carácter analítico-comparativo (aplicada a los textos consultados). La naturaleza. Espacio Humano «¿Quién soy yo?», así comienza el libro de André Bretón Nadja (1928) y podría ser un buen inicio para saber de dónde venimos, a qué pertenecemos o hacia dónde vamos. El título de su libro ya evoca reminiscencias hacia tener esperanza (Nadja proveniente del ruso, principio de la palabra «esperanza») y ver a lo lejos el renacer de los albores de una nueva sociedad. Pero una sociedad que no se sabe hacia dónde evoluciona y si pertenece a nuestra propia naturaleza humana. Por tanto, para intentar definir el camino que debemos tomar conviene que nos relacionemos con el entorno que nos rodea y llegar a sentirnos parte de él, algo que en ocasiones olvidamos ante la superficialidad y grandilocuencia de las ciudades. Es una realidad que nuestra naturaleza humana pertenece más a la sociedad que a la naturaleza en sí, ya Fernando Savater lo describía: «Nuestra naturaleza es la sociedad. En el bosque o entre las olas podemos llegar a sentirnos a veces (por un tiempo) a gusto; pero en la sociedad nos sentimos, a fin de cuentas, nosotros mismos» (Savater, 2004: 23). Una sociedad que no varía demasiado de las que ya des-
[51] cribía Aristófanes, en sus escritos (Las Ranas, 405 a. C.), o William Shakespeare (Titus Andronicus, 1593), en sus alusiones a la época romana, aunque hayan pasado cientos de guerras y siglos ante nuestros ojos y hayan materializado la tecnología y la ciencia sueños que anteriormente eran inconcebibles. Pero nuestra condición humana ha evolucionado de una manera un tanto rigurosa, a veces acertada, y otras intoxicada, no llevándola al extremo que nos refiere Nietzsche: En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la ‘Historia Universal’: pero, a fin de cuentas, tan solo un minuto (Nietzsche, 1990: 17). Distanciarse de la Historia o vivir ajena a ella es posible, aunque el dar la posibilidad, a ambas actitudes, hace que surja la infinitud. Alejarse de la naturaleza ya es más complicado, aunque en ocasiones hagamos oídos sordos de los problemas o catástrofes que se producen. Mientras el agua no moje nuestros pies no es para nosotros símbolo de alerta. Deberíamos llevar a cabo lo que en El principio de responsabilidad de Hans Jonas aparece como un gran mandamiento para la sociedad: «Obra de tal manera que no pongas en peligro las condiciones de la continuidad indefinida de la humanidad en la Tierra» (Jonas, 1995: 9). Este distanciamiento de la naturaleza por parte del ser humano que se produce en la actualidad, no es sino un síntoma más de la manera tan atropellada en la que vivimos y de la cual nos desprendemos de nuestro propio ser, llegando a no saber exactamente hacia dónde vamos. Estas son las características de un modelo de sociedad «líquida» acuñado por Zygmunt Bauman (2002), donde la sociedad se despreocupa de lo que sucede a su alrededor, tiene miedo al cambio, como en la Odisea
[52] (1950) de Lion Feuchtwanger, se une a la tendencia de la sociedad capitalista-consumista generando un conformismo general en función del poder adquisitivo, y sin miras a un futuro inseguro que se transforma constantemente. Como el líquido, la modernidad fluye, es flexible, voluble, y donde todo, absolutamente todo, tiene fecha de caducidad. Por tanto, nuestra vida está ligada al consumo y, como expresaba el profesor de la Universidad de Barcelona, Miguel Morey, «Si nuestro origen y la evolución de la naturaleza son un continuo gastar, debemos atenernos a esta realidad, cómo nos gastamos, cómo nos gusta dejarnos perder, en cada gesto, en cada acto, en cada acontecer» (Morey, 1982: 544). Tratamos de independizarnos de lo que nos rodea y de lo que no nos interesa, pero ¿no será simplemente falso que podamos independizarnos de la naturaleza? (Peña, 1982: 540). Empleamos aquí el concepto de «naturaleza» en un sentido amplio: no solo referido a lo que constituye el entorno (tierra, agua, flora, fauna). Razón por la cual, la naturaleza somos nosotros, la naturaleza es nuestra vida, la naturaleza es nuestra historia, sin ella no podríamos contar el devenir de nuestros días. Sería como habitar en la nada, esa nada a la que Gustave Flaubert pretendía hacer protagonista de «un libro» como pronunciaba: Un libro sobre la nada, un libro sin apoyos exteriores, que se sostuviera solamente por la fuerza intrínseca del estilo, como la tierra se mantiene en el aire sin necesidad de sostén; un libro casi sin sujeto o, al menos, cuyo sujeto fuera, si fuese posible, casi invisible (Magris, 1982). Sería como vivir sin la tierra, sin el aire, sin el sujeto, sin «nada». La naturaleza humana desaparecería y con ello todo indicio de esperanza con la que Bretón nos iniciaba, y la verdad que, en palabras de Paolo Sorrentino:
[53] Siempre se termina así, con la muerte. Pero primero ha habido una vida escondida bajo el bla bla bla bla… Todo está resguardado bajo la frivolidad y el ruido, el silencio y el sentimiento, la emoción y el miedo. Los demacrados en constantes destellos de belleza. La decadencia, la desgracia y el hombre miserable; todo sepultado bajo la cubierta de la vergüenza de estar en el mundo bla bla bla bla… (Sorrentino, 2013).2 La naturaleza. Espacio Artístico La naturaleza artística del ser humano se ha ramificado en multitud de direcciones dándole una visión extremadamente amplia a un ser que ha manejado a su antojo todo aquello que se le ha presentado ante sí, y no es más que una parte de nosotros mismos. Las artes han ido siempre de la mano de la naturaleza, ya sea de una manera directa o indirecta, pero parece que en los últimos tiempos el arte ha intentado dar un paso más allá, en ideas y procedimientos, para concienciar a una sociedad un tanto dormida y relajada. John Dewey nos lo deja claro: «La función del arte siempre ha sido la de romper a través de la corteza de la conciencia convencionalizada y rutinaria» (Dewey, 1934: 183). De igual manera, se nos ofrecen nuevos campos listos para ser indagados, aptos para ser experimentados; Maxine Greene nos afirma que: «Las artes ofrecen oportunidades para percibir formas alternativas de superación y estar en el mundo, y para subvertir nuestra irreflexión y complacencias, nuestras certezas» (Greene, 1991: 30). En general, el arte siempre ha intentado ofrecer una vía de escape a los problemas que atañen a la sociedad de su momento y generando una visión distinta, intentando dar sentido a cuestiones difíciles o irrevocables (segunda guerra mundial), insustanciales (el anticapitalismo), indefinidas (el futuro), temporales
[54] (el progreso), pero que han mostrado en ocasiones un mundo racionalmente incomprendido y hasta confuso con sus propios ideales. Por tanto, es una necesidad imperante que la enseñanza de las artes sea primordial en un mundo donde la educación pierde sentido hasta en su propia concepción de la palabra. Una educación donde la «fabricación seriada» se toma como el mejor de los métodos, y donde la capacidad de imaginar y crear queda relegada para aquellos que parece que no pertenecen a la sociedad de moda. Por ello, poder enseñar la propia naturaleza artística que cada uno posee remarcaría la evidencia de una sistematización abierta a nuevos horizontes y posibilidades. Dar una visión del arte con un pensamiento enfocado hacia la sostenibilidad medioambiental, abarcaría dos terrenos (arte y naturaleza) que, como decíamos anteriormente, han ido de la mano. Son muchos los artistas que se han sentido identificados con el medioambiente y han querido dejar reflejado en sus obras esa capacidad de fusionarse con la naturaleza. Una fusión que en ocasiones crea la posibilidad de volver hacia nuestros ancestros, hacia el origen del hombre, hacia esa relación íntima hombre-naturaleza. La tendencia «landartiana» (del Land Art) pretende acogerla como material de creación plástica y hacerla fuente de expresión estética. Este aspecto sostenible del arte y el retorno a un pasado natural muy lejano, busca encontrar la pureza humana y ecológica, como ante la venida de un nuevo diluvio genesíaco, para comenzar de nuevo y limpiar nuestras huellas que tan marcadas han quedado en el terreno. Artistas de reconocida trayectoria internacional han intentado sentar las bases de un arte que bailaba con cuestiones ecológicas y sociales. Uno de ellos, Joseph Beuys, pretendió luchar contra la deforestación en 7000 Oaks (1982) (Figura 1), plantando robles e intentando concienciar a una comunidad de las grandes atrocidades urbanísticas que se llevan a cabo. Y es que esa visión romántica que se tenía de la naturaleza a finales del siglo Figura 1. Izquierda: Joseph Beuys, 7000 Oaks, 1982. Fuente: <http://www. lightsgoingon.com/2011/09/art- and-ecology-joseph-beuys/>.
[55] xix, donde se creaban escuelas como la «Escuela del río Hudson» (Hudson River School, 1825-1875) y donde se veneraba a la naturaleza como un ser superior, se ha perdido por completo. Pero es solo un ejemplo de cómo se amaba y se respetaba la naturaleza. La sensibilidad que refleja Richard Long en cada una de sus obras y el concep- to que arrastra tras ellas lo remarcan ante su espíritu vivo, haciendo del círculo un gran protagonista entre obras de Arte Póvera y Land Art (Figura 2). El cuerpo se hace presente como parte de la obra de arte e intenta adentrarse en las relaciones con la naturaleza. Ana Mendieta arrastra todo su ser aferrándose a la esencia originaria de creación de cuerpo-naturaleza (Figuras 3 y 4). Los dos son uno mismo, los dos se complementan, los dos se fundamentan mutuamente, los dos se necesitan. La propia artista nos los dice: Mi arte es la forma en que restablezco los lazos que me unen al universo. Es un regreso a la fuente materna. Me convierto en una extensión de la naturaleza y la naturaleza en una extensión de mi propio cuerpo. Este acto obsesivo de reafirmar mis lazos con la tierra es en realidad una reactivación de creencias primigenias, una fuerza femenina omnipresente, la imagen posterior de estar encerrada en el útero, es una manifestación de mi sed de ser (Malvar, 2010). Pero esta sed de pertenecer a la naturaleza nos puede llevar hacia su lado más oscuro y descubrir posibles consecuencias o estampas inauditas que quizás no quisiéramos vivir. Alexis Figura 2. Derecha: Richard Long, A Walking and Running Circle, 2003. Fuente: <http:// www.richardlong.org/ Sculptures/2011sculpupgrades/ walkrun.html>.
[62] en la pintura: «No he muerto y, además, tengo algo por qué vivir; ese algo es la pintura» (Souter, 2010: 25). Frida tuvo una conexión muy especial con su padre, Guillermo Kahlo. Esto no es baladí, ya que un elemento necesario de la resiliencia humana es la conexión afectiva al menos con una persona. La cara opuesta de la moneda en la lista de artistas resilientes es Louise Bourgeois (1911-2010), cuyo padre fue centro de tragedia para la escultora. Durante diez años convivió con Sadie Gordon Richmond, profesora de inglés que resultó ser amante de su padre. Este adulterio era descubierto en 1932, el mismo año que su madre Joséphine muere y por lo que la escultora realizó una tentativa de suicidio echándose a un río que pasaba junto a su casa (Armengol, 2011: 23). Uno de los episodios más vinculados a la referencia de personas resilientes es la vivencia de la guerra. Con ello no podemos dejar de citar a Joseph Beuys (1921-1986), que siendo piloto de combate en la segunda guerra mundial, se estrelló y estuvo a punto de morir congelado. Fue salvado por los tártaros, que lo cubrieron de fieltro y grasa (VV. AA., 2005: 692). Estos materiales serán una constante en su producción, de manera que aquel punto de inflexión que marcó su vida, estará presente en su manera de edificar el mundo a través del arte a modo de un ejercicio de memoria del propio trauma. Para Andy Warhol (1928-1987), aquejado por el conocido como «baile de San Vito» (la corea de Sydenham), el humor a través de la dimensión artística fue una vía para distanciarse de su hipocondría, sus desórdenes de pigmentación en la piel o su adolescencia proscrita. Ciertamente, se sabe que aquellas personas capaces de explicar las circunstancias desfavorables en un contexto humorístico o jocoso, afrontan mejor su problemática (Rojas, 2011: 134). Otro de los recursos de sanación de la resiliencia, pasa por el respaldo del «grupo solidario», por la confrontación con los pa-
[63] res para superar sus adversidades comunes, y en esta visión contamos en España con el trabajo de Pepe Espaliú (1955-1993), cuyo final de vida estuvo marcado por el sida. Sus acciones consiguieron identificar a enfermos de sida así como hicieron comprometer a quienes concebían su sufrimiento a través de sus expresiones artísticas. En el caso de la enfermedad física abordada por el arte, contamos con el ejemplo de Rebecca Horn (1944), que comenzó a realizar obras escultóricas de tela tras pasar un año en un sanatorio para recuperarse de una afección pulmonar provocada por el uso de poliéster y fibra de vidrio en la escuela de arte. Quedó aislada del mundo exterior y estuvo confinada en la cama durante mucho tiempo (Warr y Jones, 2006: 183). Horn escogió el arte como forma de comunicación liberadora, pero ya conocía esta vía en su formación. La conveniencia de formar al niño en el arte expresada por Cyrulnik viene aquí a colación, pues Rebecca Horn conocía este canal de resiliencia y sanación y a través de él pudo traducir todo su dolor. Algo semejante nos mostró Hannah Wilke (1940-1993) con su obra Intra-Venus, una serie de fotografías a color en tamaño real que mostraron su cuerpo dañado y amoratado por los efectos devastadores del tratamiento oncológico tras detectársele un linfoma mortal. Las fotografías se acompañaban además de acuarelas, objetos médicos y collages con el cabello que perdía con la quimioterapia (Warr y Jones, 2006: 149). Idéntico espíritu mantuvieron otras mujeres artistas como Ana Mendieta (1948-1985), en cuya obra abordó su dramática biografía como exiliada en Estados Unidos, la desestructuración y pérdida familiar hasta su pronta desaparición (Ruido, 2002: 9). En otras ocasiones, la resiliencia nace de las huellas del contexto político, económico, social… Es el caso de la fotógrafa Laura Aguilar (1959), latina lesbiana con sobrepeso cuyos autorretratos relataron el peso emocional que le suponía escapar a
[64] la aceptación de la sociedad norteamericana y a la de su propia cultura. Con sus obras decía haber logrado consuelo y paz a través de su propio cuerpo (Ruido, 2002: 157). En el ámbito español más emergente contamos con el joven performer Abel Azcona (1988), relacionado no solo con la acción sino también con el videoarte, la fotografía, la instalación y la escultura en el concepto de artista interdisciplinar. Azcona reconstruye su biografía a través de la exploración de sus cicatrices: abandonado por una madre que ejercía la prostitución, pasará por diversos centros de acogida e instituciones mentales y su adolescencia estará marcada por las drogas, la prostitución y el intento de suicidio. En la misma línea nace la obra de Cristina Núñez (1962). Nacida en una familia acomodada, en su adolescencia fue adicta a la heroína y practicó la prostitución. Logró salir de los estados depresivos y el consumo a través de la fotografía. Desde 1988 trabaja en el autorretrato fotográfico a modo de autoterapia y ha llevado este método a distintos países a través de conferencias y talleres en prisiones, universidades, galerías, museos o centros de salud mental. La intención de Núñez es infundir fuerza a aquellas personas sumergidas en situaciones de extrema dureza, potenciando su faceta resiliente a través del arte. Conclusiones Aunque aún no conozcamos con certeza cómo debe ocurrir idealmente la instrucción en el ámbito personal, la educación en las emociones o el desarrollo de la inteligencia personal, es evidente que el arte puede posibilitar nuevos caminos de comunicación y liberación, tal como han demostrado los artistas tratados, entre otros muchos.
[65] Al escoger la expresión artística, se modela un nuevo conducto comunicativo. Se cree que la mejor forma de disminuir la intensidad de estas vivencias es transformarlas en recuerdos manejables. Para dicho ejercicio, la forma de verbalizar en el caso del artista, consiste en generar la obra, un objeto manejable y cuantificable y tanto más sanador al ser vendible y, con ello, desechable. El artista convierte la emoción inexpresable y paralizadora en piezas de museo. En verbo plástico a través de un alfabeto personal que, además, se transmuta en universal y genera la identificación en el espectador que adolece de semejante trauma. Freud ya antevino en sus estudios sobre la histeria que aquellas situaciones en las que no reaccionamos correctamente, o bien somos incapaces de reaccionar, hacen mella en nuestra memoria como heridas sin cicatrizar. De ahí que supongan un recuerdo imborrable aquellas situaciones vergonzosas o humillantes en las que no actuamos ajustadamente o no fuimos capaces de hacerlo. El artista, por el contrario, tiene en su mano el medio para atajar ese recuerdo y revivirlo vívidamente, interviniendo una vez más y sobreponiéndose a la indefensión pasada. Es por ello que resulta clave la formación del infante en el arte, para que estas capacidades resilientes emerjan en una vía que le es ya conocida y mediante la cual pueda manejar los duros golpes que la vida le ha propinado. El arte puede verbalizar ese carácter latente de supervivencia del individuo resiliente y está en nuestras manos el entregar las herramientas para continuar una vida sin pesadumbre. La educación debe prestar atención a la parte emocional. Precisamos de un enfoque educativo pragmático que permita afrontar a todo niño su realidad, por dura que sea. Para ello, el arte ofrece una herramienta insustituible que puede ayudar a caminar al niño (o adulto) que sufrió una tragedia y potenciar su capacidad resiliente para alcanzar una vida plena.
[66] Referencias Armengol, L. (2011) Vida de Louise Bourgeois. Madrid: Eila. D’Argyll, P. y Fernández, D. (2014) «Traslación de la teoría del Francisco Varela al arte: Análisis de la creación artística a través de la introspección». Revista Digital Real Academia Hispano-Americana de Ciencias, Artes y Letras, n. 4, 1-16. Gardner, H. (2001) Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples. México: FCE. Manciaux, M. (Comp.) (2010) La resiliencia: resistir y rehacerse. Barcelona: Gedisa. Rojas, L. (2011) Superar la adversidad. El poder de la resiliencia. Madrid: Espasa. Ruido, M. (2002) Ana Mendieta. Guipúzcoa: Nerea. Souter, G. (2010) Frida Hahlo. Detrás del espejo. Madrid: Edimat. VV. AA. (2005) Arte del siglo xx. Vol. II. Colonia: Taschen. Warr, T. y Jones, A. (2006) El cuerpo del artista. Barcelona: Phaidon.
[67] umbrAles Ana Rosa Sánchez Velasco Keywords: Threshold, contemporary art, art therapy, creative process. Palabras clave: Umbral, arte contemporáneo, arteterapia, proceso de creación. Abstract. Taking the concept of threshold as a place of change and experience, an overview is made by the creations of artists who have worked around it. A concept that serve us to investigate the contributions of the creative processes to human development. Resumen. Tomando el concepto de umbral como lugar de cambio y experiencia, se hace un recorrido por las creaciones de artistas que han trabajado en torno a ello. Un concepto del que nos servimos para indagar en las aportaciones de los procesos de creación del desarrollo humano. Introducción El umbral como instante de cambio de espacio físico y mental, da camino a la reflexión sobre la experiencia artística y la práctica en arteterapia. Nuestra investigación comienza con un recorrido por artistas que han usado el concepto de umbral y sus diversas metáforas, siguiendo con una presentación del proyecto artístico Umbrales, para continuar con vivencias en arteterapia que también tienen el umbral como protagonista, finalizando
[68] con las conclusiones sobre lo que aporta este concepto a la práctica artística por el desarrollo humano. El umbral en el arte Georges Perec (1936-1982), escritor francés, escribió Especies de espacios entre los años 1973-1974, y abordó, mediante textos breves, el concepto físico del espacio, el privado y el público: La puerta rompe el espacio, lo escinde, impide la ósmosis, impone los tabiques: por un lado estoy yo y mi casa, lo privado, lo doméstico (el espacio recargado con mis propiedades: mi cama, mi moqueta, mi mesa, mi máquina de escribir, mis libros, mis números descabalados de La Nouvelle Revue Française…), por otro lado están los demás, el mundo, lo público, lo político. No se puede ir de uno a otro dejándose llevar, no se pasa de uno a otro ni en un sentido ni en otro: es necesaria una contraseña, hay que franquear el umbral, hay que demostrar que uno tiene carta blanca, hay que efectuar una comunicación, como el prisionero que se comunica con el exterior (Perec, 1974: 64). Cuando Marina Abramovic presenta, junto a Ulay, Imponderabilia (Figura 1), propone el umbral como lugar. El umbral es en este caso el paso hacia el espacio del arte. A Marina Abramovic, como afirma en su entrevista con Tobi Maier, le parece que «el espectador llega, observa el lugar, contempla el arte, no se le permite tocarlo, lo entiende o no lo entiende y se va» (Abramovic, 2009: 10). Sus dos cuerpos desnudos colocados justo en el umbral de la puerta llaman a una ruptura en la relación espectador-obra, parecen decirle al que pasa por la puerta tú eres parte de esto.
[69] Figura 1. Marina Abramovic con Ullay, Imponderabilia, 1977. Performance, Galleria Communale d’Arte (Bolonia, Italia). Fuente: Sean Nelly Gallery, Nueva York. Figura 2. Raquel Whiteread, House, 1993. Altura aproximada 7,5 m. Fuente: Phaidon Press Limited, 2005. Y a su vez rompe la división que separa el «adentro» y el «afuera» de la galería, parece convocar a que el arte está allí donde esté una intención de hacerlo. El discurso que se provoca entre umbral-obra y cuerpos-espectadores discurre entre ellos, dando pie a un cuestionamiento de los espacios y relaciones del arte. Rachel Whiteread en su obra House (Figura 2) propone también una visión sobre los límites del «hogar-casa». Con esta propuesta hace un llamamiento al espacio contenedor de experiencias. La casa sin casa, una obra cargada de poesía que nos invita a imaginar la vida que hubo ahí dentro, tras esas ventanas y puertas. El umbral deja aquí paso a la vivencia, a lo íntimo, recuerda esa sensación tan humana de querer llegar a casa y sentir un bienestar que te recorre cuando cruzas la puerta de entrada; de nuevo una línea divisoria que separa espacios tan cargados de vivencias. En esta obra es nuestra mirada la que atraviesa los umbrales, quizá precisamente porque la artista los bloquea con el
[70] Figura 3. Bruce Nauman, Body Pressure. Leihgeber: Friedrich Christian Flick Collection im Hamburger Bahnhof. Foto: Jacob Birken ©VG Bild-Kunst, Bonn, 2010. cemento y esa imposibilidad de entrar en la vivienda dispara la imaginación. Bruce Nauman en Body Pressure (Figura 3) hace una propuesta aparentemente sencilla: apretar el cuerpo contra una pared. Una puerta no trazada, un umbral que no llega a existir pero que, de nuevo como en la obra anterior, nos lleva al umbral por ausencia del mismo. El límite del traspase de esa pared en su propia materia constituye una retórica que nos sirve para mirar al umbral en su versión más literal: la línea divisoria. Aquello que separa el «aquí» del «allí», como divisiones en un plano arquitectónico. La construcción de un espacio determinado supone la delimitación de un lugar con sus características propias (olores, formas, colores…), la entrada y salida, de ahí que siempre implique un cambio. Txomin Badiola en algunas de sus obras juega con los espacios dentro de los espacios (Figura 4), construye instalaciones evocadoras de sensaciones, recuerdos, pensamientos, invitando a la reflexión y participación del público. Son lo que Manel Clot llama «escenarizaciones», en palabras del autor «apreciamos una idea ciertamente inaugural según la cual todo puede ser normal, hasta que deja de serlo, o hasta que se comprueba que no lo es tanto. O no tanto como parecía» (Clot, 2003: 144). En la cultura oriental la puerta tiene una importancia simbólica, ya que no solo divide espacios físicos, sino también espacios mentales. Y este concepto es importante en la práctica artística y arteterapéutica: un cuerpo que cambia de lugar es un ser cambiando en su totalidad. En la Figura 5 vemos una secuencia de la película Primavera, verano, otoño, invierno… y otra vez primavera (2003) del director Kim Ki- Duk, en ella las personas que duermen en esa habitación siem-
[71] pre atraviesan la puerta, aunque esta no tiene paredes alrededor y podría pasarse por los laterales. Aquí estamos ante el sentido simbólico de la puerta, el umbral representa y es a la vez el paso a otro lugar. Proyecto Umbrales Este proyecto artístico nace tras uno previo, denominado Ventanas, llevado a cabo en pintura sobre lienzo, y basado en el concepto de espacio conector/habitable, espacio que se atraviesa y une. Conectando con el vacío de Oteiza y los textos de Lao Tse de su libro Tao Te Ching: Treinta rayos convergen hacia el centro de una rueda, pero el vacío en el medio hace marchar el carro. Con arcilla se moldea un recipiente, pero se lo utiliza por su vacío. […] Se hacen puertas y ventanas en la casa y es el vacío el que permite habitarla. […] Por eso, del ser provienen las cosas y del no-ser su utilidad (Lao Tse, 2004: 26). Los niños y niñas de la escuela Tximeleta (Pamplona, 2001- 2002) se adentran en una experiencia educativa colectiva promovida por las familias, comienzan las clases en septiembre y tienen un periodo largo de adaptación. Son casi 2 meses en los que van entrando al espacio del aula intermitentemente, haciendo caminos entre la sala contigua donde están las familias y el aula. En su llegada parecen asustados: son pequeños agarrados a la mano de sus mayores, estos quieren dejarles ahí para su crecimiento, sin Figura 4. Txomin Badiola, El amor es más frío que la muerte, 1996-1997. Fuente: Catálogo de la exposición Malas Formas. Txomin Badiola 1990-20.
[79] Abstract. The workshops of art celebrated in the IES El Majuelo (Gines, Seville) were realized by members of the research group Art, Technique and Sustainability (HUM-477). The idea of the sustainability necessary for the human development develops resting on published studies. They express the need in the public Spanish education of a major consideration of the artistic educations for the benefit that it brings in a company that claims a balance and a sustainability of the society. Resumen. Los talleres de arte celebrados en el IES El Majuelo (Gines, Sevilla) fueron realizados por miembros del grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad (HUM-477). La idea de la sostenibilidad necesaria para el desarrollo humano se desarrolla apoyándose en estudios publicados. Los talleres expresan, en la educación pública española, la necesidad de una mayor consideración de las enseñanzas artísticas por el beneficio que reporta —la sostenibilidad— en la sociedad. tAlleres de Arte sostenIble y solIdArIo Ángeles de la Torre (coordinadora) Keywords: Artistic education, sustainability, silhouettes, Spain, creative thought. Palabras clave: Educación artística, sostenibilidad, siluetas, España, pensamiento creativo.
[80] Introducción Este conjunto de talleres de arte sostenible y solidario fue coordinado por Ángeles de la Torre y llevado a cabo en el bienio 2013-2014. Constituyen una sección de un proyecto promovido desde el grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad (HUM-447). El objetivo principal de estos talleres ha sido desarrollar, dentro del aula, el concepto de sostenibilidad a través del arte y la creación con el fin de promover el conocimiento y la sensibilización en los alumnos del instituto. Los talleres, de creación colectiva, promueven la implicación, la participación y el interés personal de los alumnos. Suponen, además, un trabajo de campo, cuyo resultado se materializa en varios artículos de carácter científico que ponen de manifiesto la importancia de trabajar con el alumnado el concepto de dimensión psicosocial y la sostenibilidad expresada a través del lenguaje de la creación. Para la realización de los talleres, se propuso trabajar con dos grupos de 1.º de ESO dos líneas que vertebran este proyecto: una, la sostenibilidad medioambiental y dos, la sostenibilidad del desarrollo personal, todo mediante la creación y la participación colectiva de alumnos de Educación Secundaria Obligatoria de entre 11 y 12 años de edad. Fundamentos El arte es una herramienta para el desarrollo del pensamiento creativo, la expresión de ideas y sentimientos, y el desarrollo de una sociedad que pueda afrontar los problemas de la existencia. La comprensión de los ciclos de la vida, las catástrofes y otros hechos difíciles de explicar por la mente humana, han encon-
[81] trado en el arte una vía de asimilación en sus diversas manifestaciones. Partimos de la idea de la necesidad del arte para el pleno desarrollo del individuo. Ya que pensamos que, por un lado, ayuda a crear una conciencia del entorno y, por otro, ofrece vías de expresión que ayudan a afrontar problemas de carácter psicológico tales como la baja autoestima, la timidez, u otras barreras de carácter físico, como la sordera o la ceguera, constituyendo un lenguaje capaz de romper barreras idiomáticas. En España, el desarrollo de las artes en Educación Secundaria es precario y creemos que debemos apoyar el diseño de currículos que demuestren su utilidad y la importancia de la permanencia de leyes educativas que busquen un progreso no solo económico, sino también social y cultural.1 Por ello, la sociedad debe encaminarse a un equilibrio social, democrático, solidario y participativo. Ante la pregunta: ¿Qué es la sostenibilidad?, la Carta de la Tierra, aprobada por todas las naciones, nos puede acercar a su significado actual. Promovida en el entorno de las Naciones Unidas y de sus organizaciones, ha sido traducida a más de 30 lenguas desde su lanzamiento en el año 2000. Desde entonces, la Carta ha ido ganando difusión y reconocimiento en todos los países. La declaración contiene un planteamiento global de los retos del planeta, así como propuestas de cambios y de objetivos compartidos que pueden ayudar a resolverlos. La Carta recupera y activa de nuevo el concepto de sostenibilidad uniéndolo al de solidaridad. Es la vida quien tiene prioridad, no la técnica, mera herramienta a su servicio. La Carta asume como necesario el desarrollo sostenible, y a la vez dirige su enfoque hacia la comunidad de la vida, formada por todos los seres vivos, hasta los más pequeños. Esta comunidad, en toda su diversidad, constituye la realidad más amenazada. Este modo de vida sostenible, solidario, retoma lo ambiental y lo 1. LOMCE, última Ley educativa española.
[82] biológico como ejes, pero dentro de un conjunto más amplio, unido a los conceptos social, político, económico, cultural, ético y personal: Como señala Fernando Savater [...], el ser humano es un ser inconcluso que necesita permanentemente de la educación para desarrollarse en plenitud, por lo que la finalidad de la educación es cultivar la humanidad. Este carácter humanizador implica que la educación tiene un valor en sí misma y que no es únicamente una herramienta para el crecimiento económico o social, aunque también lo sea, como suele percibirse desde visiones más utilitaristas (UNESCO, 2007). El fomento del arte y la expresión plástica Las asignaturas artísticas fomentan la creatividad, el desarrollo personal y la expresión individual. Constituyen una herramienta básica para desarrollar en los alumnos una educación transversal basada en los valores humanísticos, y son capaces de suplir las deficiencias de otros lenguajes para expresar distintos sentimientos y emociones. El arte ha sido la vía por la que el ser humano ha encontrado la expresión de ideas y sentimientos, y, según la UNESCO, es uno de los derechos de todo ser humano, sin importar la situación jurídica, social o personal en la que se encuentre. La construcción del propio yo, el empoderamiento, la necesidad del adolescente de crear y observar su propia imagen, de ser aceptado por el grupo y de desarrollar distintas formas de comunicación y expresión, son fundamentales en estas edades. Por otro lado, la construcción del grupo, la necesidad de ser solidarios, son metas de una construcción sólida que ayude al alumno a ser
[83] capaz de resolver problemas y desarrollar aspectos positivos para el grupo que revertirán, a la vez, sobre sí mismos. El conjunto de Talleres de Arte Sostenible y Solidario, cuyo desarrollo específico figura más abajo, al estar fundamentado en las ideas generales planteadas arriba, ha sido concebido con el fin de conectar al alumno con el arte y su mundo. De igual manera, se persigue contribuir al empoderamiento personal y social, ayudando a crear una imagen ajustada de sí mismos y de su responsabilidad como individuos que viven en sociedad y que participan del disfrute de los materiales del planeta. Plan de actuación El desarrollo de los talleres contemplados en este proyecto se ha dirigido al curso 1.º de la ESO, grupo E y grupo B del IES El Majuelo ubicado en la localidad de Gines (Sevilla). Aunque los alumnos de estos grupos son los principales destinatarios de los talleres, se contempla la participación del resto del alumnado del Instituto IES El Majuelo, en dos de los talleres propuestos. El colectivo El trabajo con un grupo de niños que inician su formación dentro de la Educación Secundaria Obligatoria facilitará su sensibilización a través de la interacción artística con el lugar que van a ocupar durante un periodo importante de sus vidas: harán suyo el espacio interviniendo en él a través de la expresión plástica. Los alumnos provienen de distintos ámbitos socio-económi- cos, pero especialmente en el grupo de 1.º B existen bastantes diferencias entre los niveles económicos y culturales de los padres. Muchos de ellos cuentan con un largo historial de fracaso escolar,
[84] por lo que la educación reglada ha sido incapaz de captar e influir positivamente en sus experiencias académicas. Diferencias que van desde la posibilidad de estudiar en una habitación propia, el uso de los espacios, el ambiente familiar, modelos a seguir... hasta la diversidad de culturas y etnias (china, gitana, árabe) o la existencia de problemas de aprendizaje como la dislexia y la disfasia, factores a tener en cuenta para dirigir cualquier actuación. En este sentido, consideramos fundamentales las siguientes actuaciones: – Vincular la práctica educativa a la realidad, al momento histórico en que se vive, y a la situación de cada alumno. – Tratar géneros del arte contemporáneo como la performance, el vídeo, la instalación o la escultura a partir del reciclaje de objetos, unidos al interés por el medioambiente. – Trabajar no solo los aspectos cognitivos, sino también emocionales del alumno. – Utilizar métodos divergentes que ayuden a replantear y encontrar nuevas soluciones. – No evaluar siempre los mismos aspectos, sino buscar actividades que cubran las distintas necesidades y posibilidades del alumno. Metodología La metodología aplicada en los talleres parte de recursos que provienen de la educación plástica como medios expresivos, al tiempo que se promueve la participación activa de todos los alumnos brindando un espacio en el que aprender a través de la creatividad y el juego. Se crea un lugar para que los niños y niñas se expresen, investiguen y descubran sus capacidades y habilidades motoras, cognitivas y comunicativas, tanto individuales como grupales.
[85] A partir del desarrollo del potencial creativo, se persigue activar y promover las capacidades de autonomía y autogestión de cada niño y niña, fomentándolas a partir de sus propios recursos y de su conciencia como partícipes de una actividad colectiva. Los talleres Como ya se ha dicho, los talleres se plantean como propuestas de creación y participación colectiva que abordan el concep- to de sostenibilidad desde dos líneas de actuación principales: desarrollo personal y medioambiental. Para ello, se propusieron dos tipos de talleres: – Uno. Sobre la sostenibilidad en el desarrollo social, dirigidos por José Juan Fernández Bocanegra y Ángeles de la Torre (coordinadora de los talleres). El desarrollo de los talleres se estructura en base a la expresión plástica visual y el arte de acción como herramienta de creación, usando como soporte principal el propio cuerpo. A través de distintas propuestas performativas y dinámicas de acciones colectivas, se desarrolló el concepto de sostenibilidad desde un enfoque del desarrollo sostenible psicosocial. El concepto se presentó previamente al taller con un discurso ameno y participativo que ellos mismos crearon a partir de sus ideas sobre el tema. – Dos. Sobre la sostenibilidad medioambiental, dirigidos por Lola García Suárez y Carlos Rojas Redondo. El desarrollo de los talleres se estructuró en base a la expresión plástica visual y al concepto del reciclaje de materiales como herramienta de concienciación y creación artística. El concepto se les expuso a los alumnos de manera visual, procurando la participación entre ellos y se hizo referencia a destacados artistas.
[86] Desarrollo del taller El taller realizado por la coordinadora está dentro de la primera línea de actuación y fue titulado Siluetas y huellas de mi cuerpo. Los objetivos que desarrolla el taller fueron los siguientes: – Identificar nuestro propio cuerpo como parte de nuestra existencia. – Comprender los conceptos de contorno, silueta, presencia y ausencia. – Reflexionar sobre nuestra presencia en el mundo, la huella que dejamos y nuestra entidad como personas que convivimos y nos necesitamos. – Ayudar al empoderamiento social y personal del alumno. – Comprender la importancia del arte para expresar ideas abstractas y complejas. – Conocer otros artistas contemporáneos. – Vincular al alumno con el entorno cultural y social y, por último, conocer otras técnicas pictóricas en Secundaria. En cuanto al proceso de realización, se proyectó en un primer lugar un documento sobre artistas y experiencias sobre las siluetas en el arte. Posteriormente, se trabajó el tema del cuerpo humano y el descubrimiento del propio yo mediante siluetas y su plasmación en la pared a modo de huellas presenciales e identitarias. Los alumnos realizaron su silueta en papel continuo, la recortaron y la plasmaron en el muro del patio interior del instituto utilizando acrílicos, pinceles y papel. Por grupos, trabajaron en la mezcla de colores y añadieron texturas con la propia pintura acrílica y los pinceles o con objetos como hojas, ruedas de maquinaria y siluetas de manos. El tema del cuerpo humano ha sido fundamental en la historia del arte. En la prehistoria las primeras huellas de las ma-
[87] nos en las paredes de una cueva revelan la necesidad del hombre por dejar su marca, su presencia física, que corresponde a su presencia espiritual (Figura 1). Distintos movimientos contemporáneos desarrollan directamente esta inclusión de la plasmación de siluetas como presencia del hombre. Uno de los artistas que tomaremos de ejemplo por utilizar figuras planas es Miquel Barceló (Figura 2). También la artista cubana Ana Mendieta (1945-1985) (Figura 3) exploró las relaciones del cuerpo y la naturaleza de un modo entre religioso y místico. En la serie de trabajos agrupados bajo el titulo de Siluetas, la artista dejó la huella de su propio cuerpo en el paisaje, bien a través de surcos, volúmenes de hojas o huecos en el suelo, bien enterrándose directamente en la tierra. Figura 1. Impresiones en la Cueva de las Manos sobre el Río. Santa Cruz, Argentina. Fuente: <http://en.wikipedia.org/wiki/ File:SantaCruz-CuevaManos- P2210651b.jpg>.
[94] El propósito del taller, a través de dinámicas grupales sencillas articuladas desde el arte de acción, busca en el alumnado generar un proceso de creación tomando el aula como lugar de encuentro y de relación con los otros donde activar nuevos discursos en torno al arte y la educación, y reflexionar sobre el cambio personal que se está experimentando. Mediante propuestas del tipo La distribución de mi tiempo (Figura 1) y Transitar el espacio con mi cuerpo como lo hace el compañero (Figura 2), los alumnos acometen diversas experiencias personales que permiten activar el desarrollo de ideas, pensamientos y maneras de expresión en el aula y promover sus propias competencias como individuos dentro de un grupo social. Trabajar el concepto del desarrollo sostenible, con herramientas del arte de acción dentro de contextos educativos, genera un flujo de contenidos donde es posible ampliar las competencias individuales y habilidades sociales a través de la creatividad. La creatividad ha constituido el principio didáctico básico sobre el que ha girado toda la acción formativa del taller. De este modo, la enseñanza a través del arte de acción puede ser una magnífica manera de desarrollar esta capacidad (la creativa), dado que permite potenciar el pensamiento y la expresión divergentes. Para ello, se han de crear situaciones a partir de propuestas que faciliten el flujo libre de sentimientos e ideas, de forma que el alumno pueda hallar progresivamente su propio lenguaje de expresión y comunicación (Gómez Arcos, 2007). Figura 1. Desarrollo de la propuesta de acción 1: La distribución de mi tiempo. Alumnos de 1.º de ESO, IES El Majuelo de Gines (Sevilla). Fuente: José Juan Fernández Bocanegra.
[95] Tomando como recurso metodológico distintas propuestas performativas y dinámicas de acciones colectivas, usando como soporte principal el propio cuerpo y los elementos constituyentes del aula (con independencia de que esté dotada de grandes o mínimos equipos), creemos que se puede facilitar la activación de experiencias que enriquezcan el desarrollo del concepto de sostenibilidad social a partir de los contenidos propios del arte de acción. Conclusiones El arte de acción genera prácticas artísticas y comunicativas, dando lugar a elaborar experiencias tanto individuales como colectivas, donde podemos desarrollar el concepto de sostenibilidad en diferentes ámbitos. Tomar como herramientas recursos propios de la creación a partir de elementos esenciales como los del arte de acción, permite generar un flujo de conocimiento interpersonal donde es Figura 2. Desarrollo de la propuesta de acción 2: Transitar el espacio con mi cuerpo como lo hace el compañero. Alumnos de 1.º de ESO, IES El Majuelo de Gines (Sevilla). Fuente: José Juan Fernández Bocanegra.
[96] posible la incorporación de cambios personales y nuevas formas de proceder en el crecimiento propio. De este modo, al proporcionar una educación accesible al marco de la creación, podemos completar determinados aspectos del desarrollo individual, así como implementar las capacidades del alumno dentro de un tejido grupal, que le permita adquirir las competencias necesarias para expresarse de manera sostenible en el ámbito social. Referencias De Gracia, S. (2010): «Entre el margen y el museo: la performance disciplinada», Efímera Revista, n. 1, vol. 1, 12-16. Gómez Arcos, J. R. (2007) Nuevos lenguajes en educación artística: la performance. Sevilla: Junta de Andalucía, Consejería de Educación. Jahn, R. y Dunne, B. (2004) «Sensors, Filters and the Source of Reality», Journal of Scientific Exploration, n. 4, vol. 18, 547-570. Navarro, L. (1999) Internacional Situacionista. La realización del arte. Madrid: Literatura Gris. Vilar, N. (2010) «Arte de acción autogestionado: ni objeto artístico ni espectáculo escénico», Efímera Revista, n. 1, vol. 1, 6-11.
[97] unA nuevA vIdA pArA el mAterIAl de deseCho. experIenCIA de un tAller de Arte sostenIble en eso Lola García Suárez1 Abstract. This article presents a workshop on sustainable art promoted by the research group Art, Technique and Sustainability affiliated to the Department of Painting School of Art, University of Sevilla, which was taught in Secundary School at IES El Majuelo in June, 2014. This workshop aims at emphasizing the importance of sustainable education through art and creation. The practice shows the awareness of students about the necessity to recycle wastes from the freedom of artistic creation. Resumen. Este artículo presenta uno de los talleres sobre arte sostenible impulsados por el grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad adscrito al Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes, Universidad de Sevilla, que fue impartido en 1.º ESO del IES El Majuelo en junio de 2014. Este taller, pretende subrayar la importancia de una educación sostenible por medio del arte y la creación. La práctica revela la toma de conciencia de los alumnos ante la necesidad de reutilizar los desechos desde la libertad que ofrece la creación artística. Keywords: Workshop, sustainability, art, secondary school, awareness. Palabras clave: Taller, sostenibilidad, arte, ESO, concienciación. 1. Lola García Suárez es licenciada en Bellas Artes y en Ciencias de la Información (Periodismo). Actualmente realiza su tesis doctoral en el Programa de Doctorado «Arte y Patrimonio», Facultad de Bellas Artes (Universidad de Sevilla).
[98] Introducción El taller «Una nueva vida para el material de desecho. Experiencia de un taller de arte sostenible en ESO» forma parte del proyecto Talleres de arte sostenible y solidario. Desarrollo humano a través de la educación artística, impulsado por el grupo de investigación Arte, Técnica y Sostenibilidad (HUM-447)2 durante el curso 2013-2014. Este proyecto está compuesto por un total de cuatro talleres que nacen con la finalidad de tratar el concepto de sostenibilidad a través del arte dentro de una línea educativa, teórica y práctica, dirigida a alumnos de ESO. En este artículo, presentamos la experiencia desarrollada en dicho taller, el día 12 de junio de 2014 con un grupo de 1.º de ESO del Instituto de Educación Secundaria El Majuelo, ubicado en Gines (Sevilla). Sostenibilidad, arte y educación El término sostenibilidad cobra cada vez mayor significado en el siglo xxi. Los grandes avances propiciados por el ser humano desde el siglo xviii, desarrollados a gran velocidad en el siglo xx, han desembocado en el actual sistema económico y de consumo. Alimentado este por la elevada capacidad del hombre para transformar el medio y utilizar productos de corta duración, fabricados con materiales de difícil descomposición y reciclado. El uso indiscriminado de recursos tiene un enorme coste económico, pero lo más preocupante es el coste ambiental, ya que obliga a extraer nuevas materias primas de la naturaleza. Esta situación ha provocado que la correcta gestión de los residuos suponga un reto ambiental para lograr un desarrollo sostenible verdadero. En este sentido, abordar el problema se convierte en una tarea de toda la sociedad. Así, desde poderes públicos 2. Grupo de investigación adscrito al Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes «Santa Isabel de Hungría», Universidad de Sevilla.
[99] y privados se han lanzado campañas de sensibilización y gestión ambiental para que el «tratamiento» de residuos se haga desde cada casa. Esta educación encuentra su punto de partida vital entre los niños, en la escuela (Ramírez, 2013: 36-46). La Ley 17/2007 de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía (LEA), señala que «las actividades de enseñanza y el currículo del centro educativo deben tener en cuenta una educación en valores, que incluya aspectos de educación para el consumo y de respeto al medioambiente, entre otros». Asimismo, entre sus planes educativos se considera la formación para el conocimien- to y conservación del medioambiente y la sostenibilidad. En este sentido, en ESO, la competencia relacionada con el medioambiente incide en valorar críticamente los hábitos sociales relacionados con la salud, el consumo, el cuidado de los seres vivos y el medioambiente, contribuyendo a su conservación y mejora. En respuesta a esta necesidad educativa en el nivel de Secundaria surge el proyecto Talleres de arte sostenible y solidario, coordinado por la profesora Ángeles de la Torre Bravo.3 Desde la asignatura de Educación Plástica y Visual nos planteamos un doble objetivo: por un lado, promover la conciencia sostenible y, por otro, subrayar la importancia de las asignaturas artísticas en la ESO. Estas constituyen una herramienta básica para desarrollar en los alumnos una educación transversal capaz de suplir deficiencias o carencias de otros lenguajes como el verbal o el matemático a la hora de expresar emociones. El arte nos sirve de punto de partida. Los nuevos intereses y nuevos materiales que encontramos en el arte contemporáneo abren una vía de acción que se refleja en artistas nacionales e internacionales concienciados con el medioambiente y el reciclaje, referentes para nuestra actividad (Castro, 2013: 8-10). Así ocurre con el colectivo Basurama, que estudia fenómenos inherentes a la producción masiva de basura real y virtual en la sociedad de consumo aportando nuevas visiones que actúen 3. Doctora en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y profesora de Educación Plástica y Visual del IES El Majuelo.
[100] como generadores de pensamiento y actitud (Figura 1). En esta línea, otros artistas que utilizan los productos de desecho como una forma de expresión de la sociedad en que vivimos son, entre otros, el inglés Stuart Haygarth, que crea piezas de mobiliario a partir de la recolección y clasificación exhaustiva de objetos desechados que ensambla en conexión con la electricidad; Christian Boltanski, que emplea cajas de galletas, velas, bombillas y ropa usada para evocar la presencia y ausencia en su obsesión con la vida y la muerte; el escultor americano John Chamberlain, con sus esculturas creadas a partir de partes desechadas de automóviles. Más cercano en el tiempo y en el espacio es Arsenio Rodríguez, gaditano, auténtico creador de un universo personal a partir de envases de plásticos (Figura 2). Talleres de arte sostenible y solidario El conjunto de Talleres de arte sostenible y solidario ha sido concebido con el fin de conectar al alumno con el arte y el mundo, así como fomentar su responsabilidad en sociedad. Este proyec- Figuras 1 y 2. A la izquierda: Uno de los talleres que imparte el colectivo Basurama. Fuente: Lola García Suárez. A la derecha: Reciclaje de plástico en la obra de Arsenio Rodríguez. Fuente: Arsenio Rodríguez.
[101] to, en el que se inserta la experiencia aquí referenciada, tiene como objetivo principal desarrollar, dentro del aula, el concepto de sostenibilidad a través del arte y la creación. Son talleres de creación colectiva dirigidos a niños de entre 12 y 13 años, que se fundamentan en los siguientes elementos: – La vinculación de la educación con la realidad del momento histórico en que se vive y la situación de cada alumno. – El tratamiento de aspectos del arte contemporáneo como la performance, el vídeo, la instalación o la escultura a partir del reciclaje de objetos, unido al interés por el medioambiente. Son dos las líneas principales que vertebran este proyecto: una, la sostenibilidad medioambiental y, dos, la sostenibilidad del desarrollo personal, mediante la creación y la participación colectiva. En la línea 1 se integran los talleres Las acciones sostenibles de mi cuerpo, impartido por José Juan Fernández Bocanegra,4 y Siluetas y huellas de mi cuerpo, impartido por Ángeles de la Torre, coordinadora del proyecto. En la línea 2 se inserta el taller Reciclaje y sombras. Un arte para la naturaleza, impartido por Carlos Rojas Redondo5 y el taller que nos ocupa Una nueva vida para el material de desecho desde el arte y la imaginación, impartido por Lola García Suárez. Objetivos generales de los talleres de arte sostenible y solidario Los objetivos generales que demarcan los Talleres de arte sostenible y solidario (Figura 3) son cuatro: – Informar y sensibilizar a los alumnos de la importancia de lo sostenible. 4. Licenciado en Bellas Artes y arteterapeuta. Actualmente realiza su tesis doctoral en el Programa de Doctorado «Investigación Artística», Facultad de Bellas Artes (Universidad de Sevilla). 5. Licenciado en Bellas Artes. Actualmente realiza su tesis doctoral en el Programa de Doctorado «Investigación Artística», Facultad de Bellas Artes (Universidad de Sevilla).
[102] – Desarrollar una actitud participativa en las dos líneas sobre sostenibilidad desarrolladas en este proyecto. – Promover la expresión de los alumnos por medio de la creación para fomentar una educación que subraye la importancia de la sostenibilidad relacionada con el individuo y su entorno social y cultural. – Dar a conocer recursos accesibles para la creación y participación colectiva dentro de los espacios públicos. Una nueva vida para el material de desecho Características del taller El taller Una nueva vida para el material de desecho desde el arte y la imaginación, impartido por Lola García Suárez, tiene una duración de dos horas y consta de dos partes: – 1.ª parte: dinámica de grupo para reflexionar sobre el material de desecho. – 2.ª parte: creación artística a partir del material. Figura 3. Presentación de los talleres en IES El Majuelo. Fuente: Lola García Suárez.
[103] Materiales – Material de desecho no orgánico (plásticos, latas, papel, cartón…). Objetivos específicos – Sensibilizar al alumnado sobre el consumismo desmesurado. – Adoptar una actitud crítica ante el exceso de material de un solo uso que se desecha habitualmente. – Propiciar en el alumnado la creación de nuevos usos del material antes de desecharlo. – Potenciar la imaginación y la creación artística en los alumnos con recursos sencillos. Metodología La metodología aplicada en los talleres parte de recursos que provienen de la educación plástica como medio de expresión al tiempo que se promueve la participación activa de todos los alumnos. Se crea un lugar para que los niños y niñas se expresen, investiguen y descubran sus capacidades y habilidades. Desarrollo En primer lugar, para introducir los conceptos (recursos naturales, residuos, separación, reciclaje, consumo responsable) implicados en la relación de la sostenibilidad y el arte, proyectamos en el aula una presentación con ejemplos de obras (Figura 4) que pueden elaborarse a partir de material de desecho o de reciclaje.
[110] roCío AguIlAr-nuevo Los músicos de Bremen, 2014 (De la serie «Para mayores de 18 años») Lápiz, hilo y sello dorado con incisión sobre papel 60 × 42 cm E n un tiempo de catástrofes, enfermedades y crisis, el arte se ha convertido en una de las herramientas de lucha más poderosas contra las atrocidades del mundo. A través de la interpretación del imaginario de las historias de los hermanos Grimm, esta serie pretende cicatrizar las heridas de la vida cotidiana. Los tiernos animales domésticos de Los Músicos de Bremen se han convertido en un caballo pura sangre, un tigre, un pitbull y un gallo de pelea. La vista en perfecto perfil diédrico, la situación imposible sobre la línea de horizonte y el apoyo en escala de un animal sobre otro utilizada para ilustrar la fábula, unida a la incisión «Rocío Aguilar Nuevo Faciebat Magna Humanitate» del sello dorado aplicado en la posición del sol, crean en el espectador una disonancia cognitiva que Freud definió en 1919 como Das Unheimliche: lo opuesto a lo que es familiar. Artistas como Robert Gober, Alice Anderson o Ron Mueck utilizan esta reacción paralela de atracción y repulsión hacia un objeto debido, por una parte, al reconocimiento a través de la memoria del imaginario presentado y, por otra, al rechazo a causa de las incongruencias del conjunto. Frecuentemente, adoptamos decisiones que transforman al individuo irremediablemente. Así, del mismo modo que tras una operación los puntos de sutura sellan indeleblemente una piel inmaculada, la inocencia de la niñez muta incuestionablemente con el paso de los años. Quién sabe si será también el arte útil para curar las disonancias cognitivas de todos los días.
[112] roCío ArreguI-prAdAs M arcar el horizonte es un reto, pero también es una visión de desolación. La limpieza del paisaje implica una uniformidad promovida por la luces del progreso. Extraños cubos encierran estas luces, iluminando el misterio de la regeneración, la sequedad y el desierto como latencia de la vida en espera de un cambio. Las formas geométricas surgen de un deseo de atrapar las medidas del espacio y del tiempo, pero estos se expanden más allá de nuestro torpe intento de captura, ajenos a nuestras ansias de consumo y bienestar, de calidad de vida y despilfarro, de aprovechamiento y eficiencia… todo ello queda mudo ante el azul inmenso. Aunque pueda parecer algo apocalíptico, este paisaje también contiene su hálito de esperanza, la sombra de una rama seca que rompe la geometría y un tono terroso que llena de nutrientes el suelo, la magia de la incongruencia y la necesidad de transformación en algo más sostenible. Luces cúbicas, 2014 Óleo sobre papel 100 × 81 cm
[114] AnA bArrIgA Y se puso a buscar, 2014 Óleo sobre papel 90 × 72 cm […]
[116] gustAvo domínguez moreno S iéntate a mirar el horizonte y establece una tangencia, recrea un límite visible que te traslade al infinito, disfruta de tu paseo. Mira la lejanía, imagina lo que aún está por venir… pero hay algo tan incierto. En esta bandeja te sirvo una cabeza, mártir contemporáneo de una religión inventada, nueva y politeísta. Es solo una cabeza incompleta y dependiente. Despegada de su cuerpo, esta naturaleza muerta aún está viva, aún late su corazón tan alejado de su testa. Esta naturaleza viva cada vez siente más la agonía de estar tan lejos de su propia figura. Replantéate los límites, cuestiona lo invisible, Ítaca es solo un punto más en el horizonte aún por determinar, aún por descubrir. Cabeza, 2015 Grafito sobre papel 45 × 55 cm
[118] Alberto estudIllo-ruIz E l ser humano se ha desligado de la realidad objetiva, de la naturaleza y de su condición humana. Tal como definiera Marx el concepto de enajenación, el ser humano se ha perdido a sí mismo y se ha transformado en cosa, en mercancía. El desarrollo del sistema económico capitalista en su etapa más avanzada lo ha llevado a esta situación de total enajenación; se ha convertido en un ser alienado. El individuo posmoderno no se refleja en el objeto producto de su trabajo. Como consecuencia, su deshumanización obstaculiza el desarrollo de sus capacidades plenamente humanas. Frente a esta situación, el arte como práctica liberadora tiene el potencial de emancipar la producción de objetos del determinismo económico al que se somete toda producción. Establecer nuevos horizontes en los que los individuos puedan ser plenamente humanos debe ser su función. Esto es, el desarrollo de sus potencialidades como seres humanos, el encuentro del ser humano con sus semejantes y con la naturaleza. El arte, en este sentido, permite objetivar la realidad. Punto de vista (36° 27' 28,33" N 5° 55' 29,94" W) hace referencia a los trabajos de los primeros fotógrafos y a sus aspiraciones en la representación de la naturaleza. Nuestro trabajo pretende superar el ideal moderno en el que el mundo se nos presenta como constante, homogéneo y unificado. Frente a este modelo, la realidad es entendida en su movimiento y devenir. Lo múltiple abre nuevos horizontes, nuevos puntos de vista, que permiten trascender la realidad dada y, en consecuencia, superarla. Punto de vista (36° 27' 28,33" N 5° 55' 29,94" W), 2014 Impresión fotográfica sobre papel 30,5 × 45,5 cm
[126] lolA gArCíA suárez E s objetivo principal de esta exposición es aunar, sumar, añadir… Es un proceso sumatorio de energías representadas artísticamente sobre papel. Laberinto es mi aportación a este proyecto concebido para mejorar. Este improve (título elegido en inglés) se aplica a todo y a todos. Buscamos contribuir a la mejora del ser con especial énfasis en los aspectos psicológicos, sociales y medioambientales. Estos últimos, sinónimos de la estabilidad y la sostenibilidad que tanto ansiamos y que, al mismos tiempo, amenazamos. Ante un horizonte de tal excelencia, concluí que lo importante sería el camino. Un camino difícil, pero no imposible. Y fue al observar el hilo, material habitual en mi obra artística, cuando vislumbré cómo sería ese camino hacia el horizonte: el hilo se sumerge en la madeja donde se retuerce, se lía sobre sí mismo y crea caminos paralelos, laberintos que, felizmente, siempre nos conducen a la luz, al horizonte. En Laberinto, el hilo se muestra aparentemente ordenado, estable, firme, cosido al papel, que es su referencia, pero, al mismo tiempo, su disposición es compleja, difícil. Cada puntada nos recuerda constantemente que es necesario experimentar el camino para que la llegada al horizonte sea plena. Laberinto, 2015 Hilo negro de algodón sobre papel 76 × 56 cm
[128] rubén guerrero […] S/T, 2014 Collage sobre papel 28 × 18,5 cm
[130] vIrgInIA herrerA & Jorge thuIllIer Y quisimos averiguar de dónde procedía aquella estrella, la misma que sigue contenida dentro de nosotros, la materia estelar, la ceniza de la alquimia estelar, había cobrado vida. Alquimia, 2014 Collage sobre papel 76 × 56 cm
[132] pACo lArA-bArrAnCo E l dibujo Lo que ha de acontecer… siendo así (2014), fusiona la imagen de la pintura El caminante sobre el mar de nubes, realizada por Caspar David Friedrich en 1817-1818, con la figura de Platero (la representación literaria de un burro, inmortalizada por el escritor Juan Ramón Jiménez en su obra Platero y Yo). Para su realización se ha empleado un medio cotidiano: bolígrafo Bic rojo. La imagen que proyecta la obra persigue, con una dosis de ironía, que el espectador se cuestione «quién soy y hacia dónde voy». El devenir humano está claramente determinado por la repetición incesante de acciones, estas no siempre son «razonables» y cuando están determinadas por «una ciega obstinación» provocan que el individuo no atienda a razones. Desde una atalaya el hombre-burro contempla un vasto horizonte: metáfora de su futuro. Un futuro que puede quedar dibujado como una sucesión de desastres o, por el contrario, de conquistas… en todos los casos será una consecuencia de la terquedad o flexibilidad que se muestre frente a los dilemas de cada presente. Lo que ha de acontecer… siendo así, 2014 Bolígrafo Bic rojo sobre papel 70 × 55,6 cm
[134] José CArlos nArAnJo […] Póker, 2015 Carbón sobre papel 38 × 28 cm
[142] CArlos roJAs redondo S iempre se termina así, con la muerte. Pero primero ha habido una vida escondida bajo el bla bla bla bla… Todo está resguardado bajo la frivolidad y el ruido, el silencio y el sentimiento, la emoción y el miedo. Los demacrados en constantes destellos de belleza. La decadencia, la desgracia y el hombre miserable; todo sepultado bajo la cubierta de la vergüenza de estar en el mundo bla bla bla bla…» (Paolo Sorrentino, La gran belleza, 2013). Visión de la realidad, 2014 Bolígrafo Bic azul sobre papel 140 × 70 cm
[144] AnA r. sánChez E s una obra que aparece como registro de una acción. Huella del límite que divide las puertas, pone de manifiesto los espacios de cambio y tránsito invitando al público a habitarlos. El umbral como horizonte, como espacio de cambio y transformación. El umbral como concepto para los espacios de mejora en las personas, de paso a otro lugar, reivindicando el cuerpo como materia artística y vital. Esta obra es parte de un proyecto que va recogiendo los umbrales de distintas puertas, como si de un registro de realidad se tratara, llevándonos a evocar los pasos que todos los humanos damos, hacia otros lugares, hacia otras vivencias, hacia nuestro continuo cambio. Umbral 1, 2014 Frotagge. Grafito sobre papel 50 × 65 cm
[146] beA sánChez L a chica nueva forma parte de la serie «El artista capaz», un proyecto que aborda la situación del artista emergente desde un enfoque proactivo y motivador. Esta serie habla de la importancia del apoyo del equipo y de la automotivación entre pares. Con un lenguaje plástico enquistado en el cine y el efecto lumínico, esta obra representa la aparición del artista emergente en el panorama contemporáneo, detonada en muchas ocasiones por razones tan desconocidas como abrir la puerta correcta en el momento correcto. La chica nueva, 2014 Óleo sobre papel 63 × 51 cm
[148] ángeles de lA torre E l dibujo de una mujer de la que crecen ramas, como el proceso por el que nos vamos transformando. Las normas, los horarios, las fronteras, los espacios privados, se convierten en barreras para crecer, estas protuberancias representan la naturaleza que invade cualquier construcción y norma humana. La línea del horizonte es el propio cuerpo, como límite que se altera y se expande hacia el exterior. El dibujo representa el momento en el que la autora se da cuenta de esto. Amanecí un día con hierba en la nariz, estornudé y salieron hojas y tallos y la cama se inundó de madreselva, una fuerza que invadía todo lo construido surgía por todos lados, árboles, vegetales y flores, todo estaba inundado, pero muchos hacían como si no viesen o, en verdad, quizás no lo veían. Otro mundo que invadía un mundo seguro, cuidado y perfecto. Comprendí que mi vida había sido un pequeño sueño de orden y construcciones, un juego de niños y que yo también era como una especie distinta de árbol y mi ley la naturaleza. Que esta ciudad pasajera debía inventarla cada día y que todo estaba transitado por esta fuerza violenta y amorosa que nos ayuda a despojarnos de las ropas y nos hace sentir que somos libres si nos descuidamos, si somos conscientes de lo que nos bloquea y nos oprime. El arte ha servido para poder visualizar un estado anímico, el proceso por el que la trasformación de lo aparentemente inamovible, es posible. Naturaleza, 2015 Tinta, lápiz grafito y de color sobre papel 70 × 100 cm
[150] AntonIo zAmbrAnA N o me olvido de mis orígenes humildes y sencillos, ni de mi padre que descubrió en mí cierta capacidad para poder dibujar y pintar, que modelado por aquellos maestros de aquel vetusto caserón donde encerrados, no olvidados, están mis recuerdos. No me olvido de las tres esquinas, la calle Regina, San Juan de la Palma y la calle Viriato, del humo blanco y el calor de la olla de castañas, de su mirada serena, su espíritu hondo y su palabra llana y sencilla. Bella juventud, 2014-2015 Grabado a tinta sepia, iluminado con lápiz de acuarela 45 × 32 cm