"Qué fi(s)no(lis)". Valoración de variantes y lealtad lingüística en Andalucía
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Antonio Narbona Jiménez (edición y coordinación) Elena Méndez-G.ª de Paredes nuevo retrato lingüístico de Andalucía Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
“QUÉ FI(S)NO(LIS)”. VALORACIÓN DE VARIANTES Y LEALTAD LINGÜÍSTICA EN ANDALUCÍA Santiago Del Rey Quesada Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
97 1. Introducción* Como ocurre con cualquier lengua histórica (cf. §2), el español es una lengua sujeta a variación. Las lenguas cambian en función de diversos parámetros, lo que explica la diversidad de variedades geográficas, sociales y situacionales que pueden discriminarse en el mundo hispánico. Los hablantes andaluces no representan una comunidad lingüística monolítica, ni siquiera homogénea, sino que exhiben una enorme multiplicidad de usos y hábitos (sobre todo de pronunciación) que los distinguen de los hablantes de otras zonas de la península ibérica, de Canarias y de América, pero también de otros conjuntos de hablas dentro de la propia comunidad autónoma andaluza. Más allá de esta variación externa, existe una variación interna que explica los diversos usos que hace un mismo individuo cuando habla su lengua materna, en virtud de los condicionantes de comunicación que surgen en una situación dada. En algunas de estas situaciones puede ocurrir que la selección de variantes, sobre todo fonéticas, de un hablante andaluz redunde en una valoración negativa de su comportamiento lingüístico por parte de otros hablantes andaluces. Ello, sin duda, se debe a que, a pesar de que no hay un andaluz homogéneo, los hablantes aprehenden * Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto autonómico Construcción histórica y proyección social de la imagen del habla andaluza (P18-RT-2431 y US-1257660), financiado por la Junta de Andalucía/FEDER).Y en lo que respecta a las nociones teóricas de corrección y ejemplaridad, dentro del proyecto “Tradicionalidad discursiva e idiomática, sintaxis del discurso, traducción y cambio lingüístico en la historia del español moderno: prosa (pre-)periodística/ ensayística y literaria (PGC2018-097823-B-I00), financiado por: FEDER/Ministerio de Ciencia e Innovación – Agencia Estatal de Investigación 2021. Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
98 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía una serie de rasgos que toman por característicos de los miembros de su comunidad lingüística en las situaciones de habla más habituales, de tal manera que la ausencia o la modificación de dichos rasgos en situaciones puntuales se consideran lingüísticamente desleales. En este capítulo hablaremos de cuáles son las críticas más usuales atribuidas a los hablantes andaluces “desleales” con su variedad y de cómo nuestro conocimiento sobre el espacio variacional de las lenguas históricas puede ayudarnos a comprender el escaso fundamento de apreciaciones valorativas como esta. 2. El espacio variacional de las lenguas como marco para la caracterización de las hablas andaluzas Partiendo de Flydal (1952), que metafóricamente entiende la lengua como un edificio construido a partir de variedades, Coseriu (1957 [1988]) pretende sistematizar la variación lingüística y organizarla en conjuntos homogéneos de lenguas funcionales (Coseriu 1981a: 287- 315), es decir, variedades como objeto de estudio que el lingüista puede describir y analizar atendiendo a diferentes parámetros. Toda lengua histórica (cf. López Serena 2013b: 88, 100) se caracteriza, en este sentido, por la variación, pues las lenguas que no varían, que no cambian, no son históricas, no están vivas, sino que, o bien han desaparecido, o bien han sido creadas artificialmente con diversos propósitos. Una lengua sometida a variación es considerada un diasistema en la propuesta de Coseriu1, es decir, un conjunto de variedades diatópicas –determinadas por el origen geográfico de los hablantes–, diastráticas –determinadas por el nivel educativo y perfil sociocultural y socioeconómico de los hablantes, así como por la edad, el sexo, etc.– y diafásicas –determinadas por la situación comunicativa en que se desenvuelve la comunicación–. En este sentido, todo discurso (toda manifestación concreta de habla) surge en la intersección de unas coordenadas específicas de una misma variedad sintópica, sinestrática y sinfásica, es decir, cada vez que hablamos (o escribimos) lo hacemos en función de los parámetros geográficos, socioculturales y situacionales que determinan, o bien 1 El concepto parte, sin embargo, de Weinreich (1954: 390). Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
99 Santiago Del Rey Quesada nuestro origen y perfil sociolingüístico, o bien la situación comunicativa en que se produce el discurso2. Dos discípulos de Coseriu, los romanistas alemanes Peter Koch y Wulf Oesterreicher, asumen la concepción del maestro sobre el diasistema lingüístico para desarrollar un modelo que se ha convertido en una de las aportaciones más sobresalientes de la lingüística de variedades alemana. Para entender su propuesta, es necesario aclarar que los autores añaden a la tripartición diasistemática una cuarta dimensión de variación que, de hecho, consideran la central en tan- to que “comprende todos los hechos lingüísticos histórico-idiomá- ticos que resultan de las condiciones comunicativas y estrategias de verbalización no específicamente idiomáticas” (Koch y Oesterreicher 1990 [2007]: 38). Lo que quieren decir es que las condiciones comunicativas que determinan las estrategias de verbalización en el continuum entre inmediatez y distancia comunicativas poseen un estatuto universal, como intentan reflejar en el escalón 1a de la figura 1, que representa el espacio variacional de las lenguas entre inmediatez y distancia comunicativas. 2 Sobre la diferente naturaleza de las variedades diasistemáticas, en función de su determinación externa o interna al hablante, cf. Del Rey (2021b: 204). Figura 1. Espacio variacional histórico-idiomático entre inmediatez y distancia comunicativas (apud Koch y Oesterreicher 1990 [2007]: 39) Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
100 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía La dimensión oral-escrito, en el sentido concepcional que proponen Koch y Oesterreicher, tiene reflejo idiomático en cada lengua (a ello se refiere el escalón 1b en el esquema), donde además hay que contar con las tres variedades diasistemáticas ya apuntadas por Coseriu, en virtud de las cuales podemos diferenciar entre unidades de lengua diatópicamente fuertes o débiles, diastráticamente altas o bajas y, a su vez, diafásicamente altas o bajas. Otra idea de raigambre coseriana (cf. Coseriu 1981b: 16) es fundamental en la interpretación de este modelo: la de que los elementos marcados en una dimensión de variación dada pueden funcionar como marcados en una dimensión de variación superior (en la representación de la figura 1), pero no a la inversa. Es precisamente por eso por lo que el modelo es también conocido con el nombre de cadena de variedades: lo diatópicamente marcado como fuerte puede funcionar, así, como diastráticamente marcado como bajo; a su vez, lo diastráticamente marcado como bajo puede funcionar como diafásicamente marcado como bajo, y, en fin, lo diafásicamente marcado como bajo puede funcionar como característico de la inmediatez comunicativa en una lengua histórica determinada. En una revisión de la propuesta de Koch y Oesterreicher, he planteado una modificación del esquema que representa la figura 1 para intentar solventar una serie de problemas que explico detenidamente en Del Rey (2021b). Los principales cambios (cf. figura 2) atañen a la consideración de la dimensión de variación concepcional hablado/escrito como una supravariedad de las variedades propiamente diasistemáticas que configuran dos ámbitos de marcación diferenciados en toda lengua histórica: el ámbito de la inmediatez comunicativa, a la izquierda del esquema, y el ámbito de la distancia, a la derecha. En el centro del espacio variacional encontramos la variedad estándar, que se entiende como una dimensión que acoge las variantes no marcadas de una lengua y que, como tales, pueden funcionar en cualquier punto del espacio variacional. Así, si ejemplificamos estas diferencias tomando como base una distinción de variantes de tipo léxico, podríamos decir que dormir es la variante estándar frente a las variantes pernoctar y sobar, marcadas, respectivamente, en el ámbito de la distancia y en el ámbito de la inmediatez comunicativa. Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
101 Santiago Del Rey Quesada Es importante subrayar, asimismo, que el modelo de Koch y Oesterreicher se concibe como un modelo de expectativas, en el sentido de que las características de comportamiento lingüístico asociadas al ámbito de la inmediatez y al de la distancia comunicativas se entienden como convenciones cuya contravención resultaría inadecuada, inapropiada o marcada en una determinada comunidad lingüística. A propósito de la comunidad lingüística, es necesario también advertir de que el espacio variacional de una lengua pluricéntrica como el español no es único y compartido por todos los hispanohablantes, sino que existen tantos espacios variacionales del español como comunidades lingüísticas diferenciadas en el mundo hispanohablante quepa delimitar en función de los límites político-geográficos y los mecanismos de cohesión intercomunitaria que puedan reconocerse en el mundo hispanohablante. En este punto surge inevitablemente la pregunta de cuál es el espacio variacional de Andalucía: ¿existe un espacio variacional propio en Figura 2. Remodelación del espacio variacional histórico-idiomático entre inmediatez y distancia comunicativas (apud Del Rey 2021b: 220) Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
102 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía esta comunidad o el español hablado en Andalucía se configura dentro del espacio variacional más general a la península ibérica? Parece claro que el horizonte de referencia lingüística para la mayoría de los andaluces sigue siendo el español peninsular, con muchas de cuyas variedades locales encuentra divergencias y convergencias. Es decir, las diferentes hablas andaluzas constituyen subvariedades dentro del español peninsular o europeo, si bien existen rasgos cuyo estatuto variacional3 resulta problemático en determinados casos. Esto solo ocurre con una serie muy limitada de rasgos, muy particularmente de naturaleza fonética, y en especial con la pronunciación o aspiración de la /-s/. Un problema de esta índole puede ocurrir en los procesos de cambio lingüístico cuando aparece un hueco en la variedad estándar para una determinada variante: mientras que en el español peninsular norteño no cabe duda de que la pronunciación de la /-s/ es un rasgo no marcado y, por lo tanto, estándar de dichas subvariedades, mientras que la aspiración de /-s/ representa un elemento marcado como propio de la inmediatez comunicativa, en la mayoría de las subvariedades andaluzas la aspiración de la /-s/ adquiere la misma marca que tiene en el español septentrional, pero la pronunciación de la /-s/ no supone un rasgo estándar, como en el español septentrional, sino marcado en el ámbito de la distancia comunicativa. Esta descompensación de marcado concerniente a un fenómeno muy puntual en el espacio variacional del español peninsular es la responsable de la creación de un falso antagonismo entre las diferentes subvariedades dentro de dicho espacio. Antagonismo, en tanto que tal diferencia de marca se ha erigido en estandarte de la rivalidad entre el español del norte y del sur que se reinterpreta como la oposición entre un buen y un mal hablar. Falso, por dos motivos principales: a) porque, en tanto que variante estándar en el español peninsular, la pronunciación de la /-s/ no es mejor ni peor que su aspiración, es simplemente un rasgo más extendido debido a su capacidad de encontrarse en todo tipo de discursos, y b) porque tanto la aspiración como la pronunciación de la /-s/ son posibilidades normativas comunes a todos los hispanohablantes del mismo espacio variacional aquí 3 Con estatuto variacional me refiero al lugar que ocupa una determinada unidad o estructura lingüística en el continuum entre inmediatez y distancia comunicativas en el espacio variacional de la lengua (cf. Del Rey 2021a: 74, n. 106). Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
109 Santiago Del Rey Quesada Por supuesto, aunque sea posible constatar la deriva de una interpretación diastrática a otra diatópica, no debe pasar desapercibido que ciertas diferencias geográficas no pueden aislarse completamente de las socioculturales. En este sentido, diferencias lingüísticas cuyos términos de comparación vienen constituidos por el centro-norte peninsular y por el sur son frecuentemente interpretadas como diferencias socioculturales y socioeconómicas. De esta manera, la oposición entre la pronunciación y la aspiración/pérdida de la /-s/ se convierte en instrumento de enfrentamiento en el argumentario de muchos andaluces. En el tuit del ejemplo (8), un usuario de esta red social llega a malinterpretar los cauces de esta oposición, pues se atribuye a los madrileños una creencia que es ajena a los hablantes del centro-norte peninsular, la de que “hablan fino”, una idea que solo cunde entre los hablantes meridionales como una forma de descalificación de un modo de pronunciación, que se considera ajeno. El hablante madrileño no considera que la pronunciación de la /-s/ sea un rasgo esmerado porque en su variedad se trata de una variante no marcada (cf. §2) y, por lo tanto, neutra desde el punto de vista concepcional. Sin embargo, la presupuesta altivez castellana se materializa, en la ideología de este usuario, en la atribución de una creencia, relativa a la pronunciación, que se hace pasar como propia de los madrileños; además, se añade la crítica a aspectos gramaticales que suponen marcas de adscripción geográfica no aceptadas por la norma culta y a la que el usuario de Twitter se aferra para justificar la legitimidad de su acento. Las descalificaciones opositivas, que muy habitualmente enfrentan a Andalucía con Madrid, se multiplican en Twitter, como se lee en este ejemplo (9). El andaluz que “habla fisno” hace el ridículo porque se considera que se trata de una actitud de imitación del habla de Madrid (o Ejemplo 8 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
110 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía de Castilla, o del norte de la Península), es decir, que se asumen rasgos supuestamente ajenos a las hablas andaluzas. La identificación del “fi(s)no” con el hablante que procede de regiones donde los hábitos articulatorios son diferentes (y antagónicos, de acuerdo con la opinión de este tipo de usuarios) llega incluso a generar la categoría nominal de el fisno/un fisno que se refiere a todo hablante de fuera de Andalucía que no comparte las características fonéticas (entendidas como monolíticas) de los andaluces, sean estas las que sean (nada homogéneas, por lo demás, en todo el territorio). Así se desprende del tuit del ejemplo (10): Los propios usuarios de Twitter son conscientes de la incongruencia que supone la utilización de fi(s)no como término opositivo, tal y como se observa en el ejemplo (11), desde el momento en que el adjetivo solo funciona por oposición a lo que se considera propio, sin que exista una Ejemplo 9 Ejemplo 10 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
111 Santiago Del Rey Quesada reflexión sobre lo autóctono de la pronunciación de la /-s/ en ciertas regiones de Andalucía y en ciertos tipos de circunstancias en las que están implicadas hablantes andaluces. De hecho, otros usuarios andaluces expresan su desacuerdo con los andaluces que utilizan el término fino para identificar un tipo de pronunciación que les es ajeno, como si Ejemplo 11 Ejemplo 12 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
112 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía la pronunciación andaluza fuera unitaria o representativa de solo unas zonas o unas ciudades de Andalucía. Lo podemos comprobar en el tuit del ejemplo (12), generado a propósito de la polémica del spot del día de Andalucía de 2021. En efecto, la opinión de este usuario evidencia que hay andaluces que sí se identifican con hábitos articulatorios generales a la mayoría de los integrantes de un mismo espacio variacional, el del español peninsular, seguramente más que los que se identificarían con un solo tipo de andaluz. En algún caso, más aislado, la calificación del “hablar fi(s)no” parece no sustentarse en argumentos de pronunciación, aunque se presenten como tales. Así lo vemos en el tuit del ejemplo (13). En él, se alude a los hábitos articulatorios de la portavoz del Gobierno durante la pandemia ocasionada por el covid-19, María Jesús Montero. Cualquier rueda de prensa de la ministra en esta época permite al espectador/oyente darse cuenta de que, como hablante, la ministra no intenta, por lo general, atenuar los rasgos de pronunciación que le son habituales en otras circunstancias comunicativas más informales, por más que en algún caso pronuncie alguna /-s/ o vacile entre el seseo y la distinción. Por ello, el comentario de este usuario quizás tenga como objetivo una descalificación ad personam, seguramente sustentada en motivos ideológicos y/o políticos. Ejemplo 13 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
113 Santiago Del Rey Quesada En fin, también es posible localizar usos de finolis con un afán meramente publicitario. A propósito de la publicación de la polémica traducción andaluza de El principito (sobre la cual remitimos al análisis del fenómeno realizado en Del Rey y Méndez García de Paredes 2022), el diario El Español lanzaba el tuit que se recoge en el ejemplo 14. Sin duda, el único propósito de este calificativo es el de generar la simpatía hacia el experimento literario de los andaluces convencidos de que el hablar “fino” supone una deslealtad hacia los propios hábitos de pronunciación, pues en este caso los “finolis” serían todos los escritores y lectores andaluces, que no esperan, ni reclaman, encontrar literatura escrita en andaluz (y menos en un andaluz que selecciona conscientemente los rasgos más marcados y desprestigiados de una zona muy restringida dentro de Andalucía). 4. La pronunciación como traición De acuerdo con los ejemplos expuestos en el apartado §3, se puede colegir que el “hablar fino/fisno” se asocia por antonomasia a la Ejemplo 14 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
114 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía pronunciación de las /-s/ a final de sílaba o palabra, rasgo este, como expusimos en §2, no marcado entre los hablantes del centro-norte de la Península, por lo que puede hallarse, en los discursos de tales usuarios, en cualquier tipo de situación comunicativa. La pronunciación de estas /-s/ en un hablante andaluz se interpreta en numerosas ocasiones como una manifestación de deslealtad lingüística o de traición a los usos articulatorios comunes a la mayoría de los andaluces en situaciones no formales. La acusación de “hablar fino” por parte de un hablante andaluz aplicada a un individuo que ha nacido, crecido y vivido la mayor parte de su vida en Andalucía se convierte, así, en un acto de traición reprobable, aparentemente en cualquier tipo de situación comunicativa. Notables defensores de lo andaluz expresan ideas de esta índole desde los inicios de la democracia española. Resulta muy representativo de esta línea ideológico-argumentativa el siguiente fragmento de un artículo de opinión de Antonio Burgos escrito en 1979 (ejemplo 15): (15) No sé si escuchará usted mucha radio o no. Pero le habrá sorprendido que en las cuñas publicitarias de la campaña electoral, dos partidos hayan desenterrado el hacha de guerra cultural y estén hablando en andaluz, sin eses y esas cosas de los chicos de Madrisss. Da gloria enchufar la radio y ver que sale Manolo Fombuena hablando como habla en la botica. –Soy Manué Fombuena, y estoy aquí pa ve si nos echan una manita a los de Ucedé, que la cosa está fatá− viene a decir chispa más o menos. Pero en Andaluz. O sea, sin imitar a los locutores del Telesur, que esos sí saben una jartá de pronunciar castellano fino de Valladolisss […]. Y los otros, los del Partido Andaluz, o sea, el Peseá, lo mismo. Sale un tío diciendo andalú, y lo jombre y la mujere y esas cosas que suenan como nuestras […] da gloria escuchar que te lavan el coco dentro de un orden y de una cosa, pero en andaluz. Vamos a lo de siempre. Me imagino que en Cataluña estarán teniendo toda la campaña en catalán. ¿Por qué entonces aquí no la vamos a tener en andaluz? Así que me parece que los de Ucedé y Peseá han hecho pero que muy bien y les deseo que así les luzca el pelo, gracias a este detalle que han tenido de reconocer nuestra cultura o nuestra culturiya por lo menos” (Antonio Burgos, Abc, 15/02/1979, apud Méndez García de Paredes 2009: 236). En el ejemplo se han subrayado los segmentos que resultan especialmente desacertados en la argumentación de Burgos. En efecto, la mayoría de los oyentes de radio no espera encontrar en una entrevista o tertulia política un participante que hable como lo haría en una Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
115 Santiago Del Rey Quesada situación informal (“como habla en la botica”), algo que va más allá de la pronunciación, y por supuesto mucho más allá de la pronunciación de la /-s/. Un hablante culto andaluz puede producir un discurso perfectamente formal aspirando la /-s/, incluso a sabiendas de que se trata de una variante marcada en ese tipo de discurso (cf. §2), seguramente con la intención de contribuir, con el paso del tiempo, a la ausencia de marca para tal variante. Sin embargo, resultaría completamente inapropiado un uso constante de elementos lingüísticos propios de la inmediatez comunicativa en situaciones que reclaman estrategias típicas de la distancia. En el artículo de opinión del que se extrae un fragmento en el ejemplo (16), firmado por un autor perteneciente al mundo académico, se insiste en la idea de que la pronunciación de las “eses” es ajena al andaluz, lo que habilita al autor para hablar de sumisión del andaluz al castellano y de la auto-imposición y traición que supone dicha pronunciación: (16) Escucho a veces en la radio las palabras del portavoz del gobierno de Andalucía, Enrique Cervera. O lo veo y lo escucho en la televisión. Fuerza el lenguaje para supeditar el andaluz al castellano. Coloca multitud de eses donde el andaluz las aspira. El resultado es una imagen patética porque, como Enrique es andaluz, esta auto-imposición le traiciona y a veces le sale su habla aprendida y absorbe las eses. Además, conozco a Enrique desde que era un buen periodista en El Correo de Andalucía y sé cómo habla. Y este de ahora no es mi Enrique, que me lo han cambiado. Le han puesto chaqueta, corbata e idioma, todo nuevo. Y él se ha dejado (Ramón Reig, “Qué fisnos se han vuelto”, Diario Bahía de Cádiz, s.f.). Como se desprende del final de esta cita, la simbología de la chaqueta y de la corbata funciona como refuerzo del tópico de que hablar con “eses” es hablar fino, y que este hablar fino es propio de personas de cierta posición social, posición social minoritaria en Andalucía. El argumento lingüístico incide, pues, en el argumento sociopolítico que subyace al texto. Se trata, como puede colegirse de la lectura de este artículo, de una historia de deslealtad: la de un hablante que era fiel a sus raíces y que deja de serlo tras haber conseguido una posición social más elevada. El autor, en fin, parte de la premisa de que el hablante andaluz no tiene derecho a modificar su forma de hablar en función de la situación comunicativa si no quiere traicionar su propia identidad. Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
116 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía El argumento de la deslealtad y de la traición ha sido aplicado incluso retroactivamente. Por ejemplo, José María de Mena reprocha a los grandes poetas andaluces del siglo xx que no escribieran sus obras en andaluz (cabe preguntarse cómo podrían haber hecho tal cosa) (ejemplo 17). Por supuesto, es perceptible aquí el sesgo nacionalista que explica tal indignación: (17) Andalucía tuvo entre los años 1900 y 1936 una ocasión maravillosa, quizá única, de elevar el lenguaje andaluz a un rango idiomático escrito de proyección universal. En esos días contábamos con un grupo numeroso de escritores de grandísima valía, que han llegado a tener resonancia internacional, como Federico García Lorca, en Granada; Antonio Machado, en Sevilla; Rafael Alberti, en Cádiz; Juan Ramón Jiménez, en Huelva. Desgraciadamente, hay que reconocerlo, se avergonzaron de su lengua [sic] andaluza y se dedicaron a escribir en castellano (José María de Mena, El polémico dialecto andaluz, 1986, apud Narbona 2009: 43-44). Más recientemente, en algunas muestras de Twitter se encuentran insultos gratuitos a propósito de personajes públicos que muestran hábitos de pronunciación diferenciados en función de la audiencia de los programas en los que participan. Es lo que ocurre con Eva González en el tuit del ejemplo (18). Para el usuario de esta red social sería traición cualquier desvío de los hábitos articulatorios más habituales entre los andaluces, pues sin duda con “andaluz las 24h” se refiere a la pronunciación, no a otros planos de la variación lingüística. Se aboga, pues, una vez más, por el monolitismo lingüístico, al menos por lo que a la pronunciación respecta, sin que se contemple la posibilidad de que la pronunciación de la /-s/ –que seguramente sea la responsable del juicio expresado en Twitter en este ejemplo– funcione como variante también disponible para los hablantes andaluces en determinados tipos de circunstancias. En algún caso, la adopción de palabras propias de otras variedades por parte de los andaluces también puede ser calificada como un acto de traición, como se constata en el tuit correspondiente al ejemplo (19), si bien este tipo de juicios valorativos se refiere en una abrumadora mayoría de casos a la pronunciación y al acento. De hecho, no son pocos los personajes públicos que aprovechan las redes sociales para recalcar su apego a los hábitos articulatorios dialectales como prueba, explícita o implícita, de lealtad lingüística (ejemplo 20). Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
117 Ejemplo 18 Ejemplo 19 Ejemplo 20 Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586
118 “Qué fi(s)no(lis)”. Percepción de variantes y lealtad lingüística en Andalucía 5. Un falso antagonismo Las acusaciones de traición y deslealtad hacia los andaluces que pronuncian la /-s/ a final de sílaba o palabra o que evitan el uso de variantes lingüísticas diatópicamente marcadas por considerarlas inapropiadas a los contextos de formalidad comunicativa son la manifestación del falso antagonismo que quedó definido en §2: el que enfrenta el español hablado en –la mayor parte de– Andalucía y el español hablado en las Castillas y en otras comunidades septentrionales. El español que pronuncia la /-s/ es el individuo “fino” o “fisno”, mientras que el que no las pronuncia es el hablante andaluz, legítimo y leal para con sus formas de habla aprendidas en el ámbito familiar. Por supuesto, este falso antagonismo bebe de las ideas reivindicativas especialmente acuciantes en la época de la Transición y de los primeros años de la democracia, en el marco de las aspiraciones autonómicas de las diferentes comunidades. Así, lo castellano se dibuja en ocasiones como una fuerza represora de la “lengua original” andaluza, en una desfiguración histórica que cala en el imaginario nacionalista de los lectores, como se puede colegir a partir de este fragmento (ejemplo 21) de un texto de opinión al lector aparecido en el diario Ideal: (21) La civilización Andaluza tiene su patria propia y natural: Andalucía. Y toda patria cultural tiene una lengua, un idioma propio. Andalucía lo tuvo y aún lo tiene. Su idioma básico y primitivo fue modificado por mil invasiones que acogió: fenicia, griega, romana, visigoda, árabe. La última la castellana. La arquitectura de la lengua original andaluza debió ser paulatinamente desfigurada por los fenómenos invasores, afectando principalmente los aspectos sintácticos, prosódicos, fonéticos […] El idioma andaluz existe. La forma, el lenguaje oral que utilice es lo de menos: ahora lo hace en castellano porque es lo único que le ha quedado para hacerlo” (“Opinión del Lector”, Ideal, 20/07/1977, apud Méndez García de Paredes 2009: 234). Este falso antagonismo propicia, además, una confrontación indeseable dentro de la propia comunidad lingüística andaluza: la que separa a los hablantes leales a la modalidad y a los hablantes desleales, calificados como tales, como he apuntado en diversas ocasiones en este capítulo, fundamentalmente por la pronunciación de la /-s/, sin que, en la mayoría de las ocasiones, se tengan en cuenta los motivos Nuevo retrato lingüístico de Andalucía. Antonio Narbona Jiménez, Elena Méndez-G.ª de Paredes (edición y coordinación). Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía, 2022. ISBN 978-84-7993-382-1 (PDF). Enlace: http://hdl.handle.net/10334/6586