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Claramunt, Femado: Tauromaquia Mediterránea. Mundo interior de Luis Francisco Esplá, ils. de Raquel Sabio, Altea (Alacant), Eds. Aitana, 1992, [Reseña]

Romero de Solís, Pedro

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Revista de Estudios Taurinos N.º 7, Sevilla, 1998, págs. 205-210 Claramunt, Femado: Tauromaquia Mediterránea. Mundo interior de Luis Francisco Esplá, ils. de Raquel Sabio, Altea (Alacant), Eds. Aitana, 1992, 62 págs. + ils., capitulares, colofón, en 4.0 mayor, hojas de cartulina Guarro. FERNANDO CLARAMUNT LÓPEZ TAUROMAQUIA MEDITERRANEA. MUNDO INTERIOR DE LUIS FRANCISCO ESPLA EDICl~NES·AITANA Fig. n.º 39.- Portada del libro Tauromaquia Mediterráne a. Mundo interior de luis Francisco Esplá (Claramunt). 206 Pedro Romero de Salís « ... veo al mar y al toro como una suma de elementos majestuosos, un ruido creador. .. » (L. F. Es.plá). El libro que hoy comentamos lo preparó el Sr. Barranqui, director de la alicantina casa editorial Aitana, con ocasión de conmemorar la corrida de la Beneficencia de Madrid del 7 de junio de 1992 que lidió, en la plaza de las Ventas del Santo Espíritu, el matador de toros Luis Francisco Esplá, como único espada, ante un encierro de seis toros de Guardiola. La edición del libro cuidadísima no sólo por la publicación en sí que se viste con colores taurinos -.albero y almagrasino por la inspirada reflexión que el maestro Esplá expone sobre los colores de los vestidos de torear, recorre la paleta completa de los azules -«del azul de las aguas»- con que se adorna y transforma su mar, el Mediterráneo es dificil de olvidar. Para la ocasión elegida, digna por supuesto de toda alabanza, también se convoca a Femado Claramunt, profesor de Psicología . de Ja Universidad de Madrid, así como a la ilustradora de orígenes valencianos Raquel Sabio, una artista plástica con un profundo aliento de «aficionada» que utiliza, entre sus fuentes de inspiración, materiales psíquicos muy arcaicos, aquellos que sólo se sitúan en las capas mas profundas de la psiquis, allí donde se hallan dormidos, entre los pliegues del tiempo, los antiguos. ,mitos mediterráneos.· Fernando Claramunt hace mucho tiempo que tengo el gusto de conocerlo, he coincidido en numerosos simposios y suelo leer con placer y sumo interés sus escritos que no son sólo la Historia Ilustrada de la Tauromaquiri (Madrid, Espasa-Calpe, 1989), con la que consiguió el.Premio Díaz-Cañabate y el renombre entre los que compartimos la taurofilia ibérica. Recensiones de libros 207 Este libro, Tauromaquia Mediterránea. Mundo interior de Luis Francisco Esplá, recoge el resultado de unas conversaciones sostenidas entre el matador y el escritor camino de una faena campera, la lidia hasta la muerte de un toro a puerta cerrada. El camino. de la dehesa, en busca de la placita de tienta donde habría de consumarse el tremendo y solitario combate, se hizo «con el macizo de la Sierra de Gredos al · fondo». Después de lidiar, el matador retoma el hilo de su reflexiones sobre el color y se abre a nuevas consideraciones sobre las combinaciones entre el oro, las sedas tabaco y las tierras sepias de muchos ruedos de los pueblos de España: sabíamos que el artista-matador era, además, artista-pintor, pero aquí riza el rizo y se nos propone, también, como un pensador de la Estética. ¡Qué bellas palabras sobre los colores, sobre las denominaciones, sobre los matices que toma una misma tintura del lado de los pintores y del lado de los toreros! Esplá aborda, también, las relaciones del matador con los toros en particular y con los animales en general. Su reflexión parte del negro, el color de los insectos, y se va elevando, distinguiéndose, tocando unos temas que, en ciertos aspectos parecen próximos a su propio oficio de «matador», como la caza, que ejercitándola le permite medirse con las potencialidades de otros animales y, por tanto, adentrarse en los misterios de su conocimiento en virtud de la particular comunicación que el ejercicio de la propia captura desencadena; otros, tan provocadores para un torero que estamos seguros que no se formulan sin lanzar un reto, sin vencer un tabú muy arraigado en la profesión: por ejemplo, nos habla de la fascinación que le producen los animales más primitivós, los reptiles, los lagartos, los cocodrilos, las serpientes. 208 . Pedro Romero de Solís Ahora bien, Esplá subraya con fuerza que ni la caza ni la lidia contienen un fondo de horror como el que se agazapa en la muerte infernal del matadero. «En la tauromaquia -nos confirma Espláaspiramos a nitidez, claridad, precisión y digni- . dad con ritos y ceremoniales que estimamos honrosos. No siempre sucede con la pureza que piden las normas del toreo y entonces es sumamante deplorable y triste» (pág. 24). Esplá aborda el sentido de las capeas, de las fiestas de toros populares, de los «toros de fuego» esos que iluminan la <moche de · los tiempos» valenciana, la vida del matador en la soledad de las dehesas a la espera del comienzo de la temporada y en la . esperanza de lograr el triunfo. Luis Francisco Esplá, nacido en 1958, desde muy niño se familiarizó con el toro, era el ambiente natural de la casa· de su padre y que. compartía con sus hermanos también taurinos. Con sólo diez años daba el salto de la garrocha sobre los becerros con tanta donosura como aquella de la que hacía gala el famoso Apiñani que inmortalizara Goya en una de las soberbias estampas de su Tauromaquia. Tomó la alternativa en Zaragoza, el 23 de mayo de 1976, de manos del Paco Camino, oficiando de testigo el Niño de la Capea con un toro de Manuel Benítez Pérez. Esplá es un auténtico maestro de la lidia, conoce y practica· un amplio repertorio de suertes y se interesa por el estudio de la Tauromaquia y la recuperación de elementos perdidos y en desuso. Es maestro, cierto, y es una afirmación válida aunque sólo fuera por ser de los pocos matadores actuales capaces de instrumentar la muerte del toro mediante la suerte de recibir. Un torero valeroso, poderoso, que ya conocíamos por haberlo admirado en las plazas de toros, pero que después de la Re censiones de libros . 209 lectura del libro de Claramunt lo sabemos, también, reflexivo y culto, estudioso y doblemente artista. El libro concluye con unos apuntes sobre el proce. so histórico del toreo alicantino y, a partir de él, el intento de su caracterización: un toreo luminoso y alegre que apuesta por tener la sonrisa del mar. Pedro Romero de Solís Fundación de Estudios Taurinos