La leyenda de las amazonas en la historia de Mitrídates Eupátor
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Xaipe. Homruje al ProJ. F. Gascó, SevilJa, 1991 LA LEYENDA DE LAS AMAZONAS EN LA HISTORIA DE MITRÍDATES EUPÁTON Luis B¡.I-r-EsrERos PASToR Universidad de Sevilla Entre los muchos episodios con carácter más o menos novelesco que de la historia del rey Mitrídates Eupátor del Ponto llamaron la atención de los historiadores antiguos, estaría la dramática huida del rey, quien, tras ser derrotado por Pompeyo en el 66 a.C., cabalgó desesperadamente hacia las montañas de Armenia Menor, solo y viejo, abandonado de sus hombres y seguido únicamente por unpequeño grupo de fieles, en el que se encontraba Hipsicratea, urur esposa o concubina de Mitrídates, que cabalgó sin fatigarse, cuidando al mismo tiempo del rey y su cabalgadura. Son dos las descripciones que poseemos de este personaje: una de Valerio Máximo, que la presetrta como modelo de amor conyugal entre los extranjeros, y otra de Plutarco, dentro de la rnrración de la vida de Pompeyo. Pero lo que realrnente da un carácter excepcional a la descripción de Hipsicratea en las fuentes antiguas es su semejanza con lo que podría corsiderarse una mujer guerrera, una amazonal: una joven con el pelo corto y aspecto viril, que vestía pantalón a la manera persa, hábil en la práctica de la equitación y el manejo de las armas, y además con un espíritu libre, indómito, que nuestros relatos opondrían a la resigrnción de las demás mujeres de la corte póntica, que fueron capturadas en sus palacios o fortalezas por los conquistadores romanos2. 1 Sobre las bases etnográficas del mito de las a¡nazonas y sus posibles reflejos históricos, véase R. Henning, "Ube¡ die Voraussichtlich vólkerkundlichen Grundlagen der Amazonen-Sageo und deren Verbreitung ". ZE 70 (1940) 362-372; W.B. Tyrrell..4 mazons. A Study inAthenian Mythmaking, (Baltimore 1984); E. Hoffmann, "Amazonen: Mythos oder Wirklichkeit?", en H. Fritz; K. Horst (eds.), Bestattungwesen und Totenkult ín ur- und friihgeschichtlicher Zeü @erlín 1991) 317-343:. H. Kronengberger, "Die Amazonen: Aspekte eines Mythos", en E. von Specht (ed.) , Nachichten aus d¿r Z¿it: ein Srreifr.ug durch die Frauengeschichte dzs Altertums (Viena 1992) 115-144. 2Val.Max 4.6.ext.2:HypsicrateaquoquereginaMitridatemconiungemsuumefvsiscarin¡ishabenis amnuit, propter quem praecipuum formae suae d¿corem in habitum uirilem conuerlere uoluptatis loco habuit tonsis enimcapillis equo se et armis adsuefecit, quofacilius laboribus et periculis eíils iileressel. quh etiam uictum a Cn. Pompeio per efferatas gentes fugientem aninn pariter et corpore infatigabili secuta est. cuius tanta .fidzs asperarum atque üficílium rerum Mitridati modmum solaciu.m et iucunüss¡nwm Lenimentum fuit: cum damo enim et peratibus ungari se creüüI uxore sinwl exultate. Cf. Eutr. 6 12.3: Mithridates cunt uxore fugit et dl¿obus comitib¿¡s. Fest. Breu. 16.1: Mithridntes cum r¿rore et dtobu.l comjtibtu út Bosplnronfugit. Plu. Pomp. 12.7-8: Aürbg ói Mt0pÁór49 tv ap7fi ¡iv óx-raxooíotq trreiot \tixotJ,e xai dre{fXooe roiq 'Papaíouq, rolrü ói róz átr\¿¡v oxe6ao0évrur dtre\tíó|n pcrdrpñv iv oiq i¡r, 'Yr/,txpártw ¡n\traríe, aei piv at6pti61g r4 oioa xai raprtro\¡tog 'Yr/'txpárr¡v loiv aítrr¡v ó BcroL\tüc ixa\rt rórt ót avópóS Eyouoaflépoou oro)ti¡v xaiírtov oúre rQ oót¡trt t¡póq ¡d pí¡xr¡ rút \pópouy inrr¡1óptt,otv oire 1epatreiovoa ¡oú AaoÁéug ró ois¡ut rco,i róv írrov il&apeu, &rpt firov elg yapíou Dívupa El hecho de que Orosio. quien tarnbién sigue la tradición de Livio. no sólo no cite a esl¿
242 L. Be,LLeSTEnos Nada se dice de Hipsicratea tras la llegada del rey alafortaleza de Sinoria, en Armenia Menor, con su pequeño séquito formado por esta joven, dos de sus "emigos" y algunas tropas leales. A pesar de las indicaciones de Valerio Máximo, ningún autor especifica si llegó con el rey a la Cólquide ni si lo acompaió en su viaje alrededor del Mar Negro hacia el Bósforo Cimerio, ni si se contaba entre las esposas que Orosio3 nos refiere que hrvo allí Eupátor en sus últimos meses de vida. Tampoco Pompeyo la llevó en su triunfo. En caso de haber estado en el Bósforo, es posible que nuestras fuentes, que incluso citan el nombre del mercenario que atravesó al rey con la espadaa, nos hubieran vuelto a hablar de ella. Esto supondría un primer indicio acerca del catácter un tanto novelesco de este personaje: ni sería necesariamente la geferida de Mitrídates, ui tendría un inquebrant¿ble amor hacia éstes, aunque desconocemos cuáles habrían sido los motivos reales por los que no lo habría acompañado hasta el norte del Euxino. Hasta aquí, aparentemellte ningún elemento de los relatos consewados sobre Hipsicratea nos tiene por qué inducir a dudar de su historicidad. Nada tiene de particular que una mujer joven y ágil prefiriese huir del enemigo a tomar veneno para evitar caer en sus manos, como ocurrió con otras mujeres de la corte6. l¿ vestimetta habría sido una necesidad impuesta por la urgencia de la huida, aunque el pelo corto, la destreza con las annÍIs, y esa alusión de Valerio Máximo a su "participación en las tareas (se supone que bélicas) de su esposo", ya nos reflejan una imagen excepcioual respecto a lo que debla ser una cortesarn. Pero es sobre todo el trat¿miento que de Hipsicratea hicieron los historiadores antiguos, lo que nos revelaría su utilización como topos literario que se ajustaría perfectarnente con la imagen de Mitrídates Eupátor, y con la frnalidad de cada autor. Son diversos los indicios a corxiderar. Por un lado. Ia alusión a las amazonas encajaba magníficarnente con un rey del Ponto, puesto que se creía que éstas habían tenido su solar ancestral en el mismo territorio póntico, eu la ribera del río Termodonte?, y habrían sido las rníticas fundadoras de Sinope, capital del reino póntico8.Junto a ello, habríanos de considerar la vinculación de Mitrídates Eupátor con Alejandro, y por ello misno cou Heracles, dos héroes que lubían tenido seudos rnujer. sino que asegure abiel¿mente que el rey huyó solo a Sinoria, reflejaría las muchas dificultades que supone el enjuiciamiento de la obra liviana sólo a través de estos resúmenes en los que cada autor elegía sólo los elementos que más le interesaran. Véase I/¡ir. 6.4.6: (Mitrídates) relicnu ab omnibus (...) solus per deuia equum manu úahens atque ad ommnes nocturnos strepitus trepidants, in quoddam castellum dzuertit... Sobre esfa problemática, cf. P A Brunt, "On Historical Fragments and Epitomes", CQ 30 (.t980) 471-494. 3 Hist-6.5.5. I¿ referencia de Festo es demasiado vaga para confirmar que Hipsicrale¿ alcatuara realmente el Bósforo con el rey. 4 App. Mith. 111; Liv. Per. 1021' Auct Vir.lll 76.8. 5 Como opinó Th. Reinach, Mithridnte Euparor, roi dz Pont (París 1890) 297. 6 Plu. fuic. 18.3: App. Mith. 82:. Aelian. fr.l4 Hercher- 7 Ct W. Ruge, RE 5A.2 (1934) cc.2395-2397 (s.y 'lhermodon 2). 8 Cf. W Ruge, RE 3 A.l (1921) cc 252255 (,r.v Sino¡e l) 252
Les Rvnzo¡¡AS EN LA HISIURIA nu MrrnÍunrrs EupÁ'ron 243 encuentros con reinas de las Amazorus. En el caso de Alejandro, este mítico episodio habría terúdo asimismo vinculación cou su pretendida ascendeDcia de Aquiles, otro héroe relacionado con estas extrañas mujerese. También Dioniso (que como sabemos era el segundo sobrenombre de Eupátor, y a quien Alejandro se sentía especialmente vinculado) había vencido, según una leyenda, a las amazonasro. Debemos resalt¿r asimismo el hecho de que sea precisamente urta Arnazona la que acompañe al rey póntico en un viaje alrededor del Euxino, en dirección a Crimea, para sublevar a los pueblos bárbaros contra Roma, puesto que concordaría con el mítico viaje de las a¡nazonrs rodeando este mar, en tiempos de Perseo, para atacar a Atenas tras aliarse con los pueblos escitasrr. Un recuerdo de esta vinculación de las amazoüts con la región de Crimea habrla pennanecido posteriormente como parte del culto a h Ártemis Táurica'2. Por último, las Amazonas siempre aparecieron en la mitología griega como seres turbadores, cuyo atractivo nublaba las voluntades de los hombres, y por tanto la relación amorosa con ellas hábría tenido une consideración de hybrist3. Qué mejor, para lacaracterización de un "guerrero impío" como Mitídates, que el anror por una joven de t¿les características, que resalta el espíritu lujurioso que algunos historiadores antiguos le achacaron, y que vendría a reforzar la consideración de beLLu¡n iustum para todo el conflicto que mantuvieron con él los romanos'o. Ciertanente no se trata de urn alusión directa, siuo que la caracteización de Hipsicratea como ¿unazona se halla implícita en el retrato que de ella conservamos. Pero en este sentido, debemos tener presente que la relación de las amazonas con el territorio póntico no escapó a la mayoría de las narraciones que se hicieron sobre las sampañas ronulruls en esta región, en las que además pudo haber un deseo implícito de involucrar a los generales que intervinieron dentro de un modelo de imitatio Alexandri. Así, se relata el asedio y conquista por Lúculo de Temiscira, lugar en el que, según la leyenda, tení¿ su sede la reina de las funazonas, a orillas del 9 Relación con Heracles: D.S. 5.79; Apollod. 2.5.9: Plu. Mor.3OIf:' Apoll. Rhod. 2.'777-7'79,951 , 966-9. Refación con Aquiles: Apollod. 2.2.9: Epit.5.l-2; Hom. i'1.2.212: Eust. 653 Muller GGM Il p 337) aunque la participación de las amazonas en la guerra de Troya ha sido puesta en entredicho: véase G.L. Huxley, "Homer's Amazones', PPTl (1960) 122-124. Relación con Alejandro: D.S. 17.77.1-3; ArrAn7.l3.2-4.Cuft.6.5.24-32;lustl2.3;PlÚ.AIex,46|,Str. 11.5.4;PsCallisth.3.25-26(pp 124-126 Kloll): véase M Daumas, "Alexandre et la reine des Amazones", REA 94 (1992) fasc.3-4, 347-354. Sobre la irniración de Alejandro y Heracles por parte de Mitrídates Eupátor, véase L. Ballesteros Pastor. llfitríd¡ttes Eupótor, rey dzl Ponto (Granada I 996) c¿pítulo VIll, en especial 402 y ss. l0 Paus. '7.2.4-5; Plu. Mor. 303 d-e; Tac. Arut. 3.61.2. ll lust. 2.4; Plu. I¿s. 26-71 D.S.4.28; Apollod. Epit. l.161' Aesch- E¿m. 680 y ss. l2 R. Graves, [.os mitos griegos Qt/ladrid 1985) t.l, 444. Sobre el culto de la Ártemis Táuric¿, véase V. Strazzula, "Mitridate VI, gli sciti ed il regno bosporano fino al 63 a.C.", AAPII l7 (1902-1903) 106- 210. 159 y ss ; C.M. Danov, RE supl. 9 (1962) cc. 86ó-1176 (s.v. Pontus Euxeinos) ll11 l3 M. Daurnas, art. cit.,350. l4 App. Mith. 112. Cf. F. Blaive, "Le mythe indo-européen du guerrier irnpie et le peché conLre le v¡rtudesfbnrmes". Latonas 46(I987)I69-l79. pttssin.El ternadelaimpiedadhabríasidornuydel gusto clc l¿ narración de Livio: cf. P.G. Walsh, Lr1 Itis HistoricaL Aitns and Methods (Cambrigde 191O) 46 y
Lns nu¡.zoNAS EN LA HrsroRIA o¡ MrunÍn¡res EupÁron 245 Sin embargo, hasta aquí todo se mantiene dentro de una línea más o menos lógica, en la que la realidad histórica no se contrapoue a la fabulación literaria, que sólo podría haber aprovechado una serie de coincidencias. Pero Io que nos revela de manera decisiva la intencionatidad épica en la descripción de Hipsicratea serlan las divergencias que existeu entre las narraciones de Plutarco y las de aquéllos que siguen la tradición de Livio: Valerio Máximo, Eutropio y Festo. Mientras que Plutarco llama a Hipsicratea concubirn (zro\\ariq), los otros (en particular Valerio Máximo, que debió copiar directffnente a Livio22) la llaman esposa y reina. Pero es dificil admitir que fuera o no esposa realmente, no sólo por la contradicción con el relato de Plutarco, sino también por las serias dificultades que presenta la descripción del gineceo de la corte póntica, en el que sólo tenemos constancia de que una mujer, Mónina, hubiera contraÍdo matrimonio ohcial con el rey después de la muefte de su hermana y primera esposa. De las demás, nuestras fuentes sólo nos dan urus vagas indicaciones que muestran más que nada la falta de criterios para diferenciar a las esposas de pleno derecho de las coucubinas. Respecto a su categoía de reirn, uuestras dudas son aún mayores: sólo tenemos coustancia (si bien indirecta) de que hubiera una reina en el Ponto bajo Mitrídates VI. Se tra¡aria también de Mónima, de la que sabemos que llevó la diadema hasta su captura por Pompeyo23. Livio fantasea, aunque no se trata del único elemento novelesco er su relato de las guerras mitridáticas. Podemos proponer como ejemplo en esta misma campaña el combate nocturno entre las tropas ronanas y las pónticas (que nosotros consideramos más bien una refriega) en el que Livio describe de manera muy gráfica, pero poco veraz, el desconcierto de los soldados del rey ante las enonnes sombras que las figuras de los soldados romanos proyectan bajo la luz de la luna. El patavino, que gustaba de describir este tipo de encuentros, debió haber dado una gran relevancia a este episodio, puesto que se recoge en un buen núnero de los epítomes corservados2a. Pero t¿l vez la escena más drarnática, sea la de la muerte del propio rey póntico, de la que Livio no sólo da numerosos detalles, sino que se preocupa de recoger incluso el uombre del mercenario gálata que ayuda al rey en su suicidio, así como las últimas palabras de éste25. 22 Para discusión, véase L. Bessone, "I¡ tradizione epitomatoria liviana" , ANRW II 3O.2 (1982) 1230- 1263, 1255-6. Sobre las fuentes de éste, cf. G. Maslakov, "Valerius-Maximus and Roman Historiography. A Study ofthe Exempla Tradition", ANRW II 32.1 (1984) 437-496,457 y ss. 23 Sobre la boda con Móni¡na, véase App. Müh. 21. Plu. [ttc. 18.3. Sobre el episodio del suicidio, Plu. loc. ci ¡. I App. Mith. 821, Aelian. fr. 14 Hercher. Para fuentes y discusión acerc¿ de la cornposición del gineceo de la corte póntica, véase L. Ballesteros Pastor, op. cil., 310 y ss 24 Oros. Hist. 6.4.3-6:Liv. Per. 101; Flor. Ep¡t. 1.40.23-24; Auct. Vir.lll.76.7; Fest. Bre¿. I6.l: Eutr- 6.12.2: Front. S¡r- 2.1.12. El relato más detallado es el de Dión 36.48.9. Sobre el carácter novelesco de la narración de este episodio, véase D. Magie,"The Final Defeat of Mithridates by Pompey". Classical Weekly3T (1943-44)231-238 Ió,.,RomanRule inAsiaMinor(Pnnceton 1950)v.II, 1223n.8. Sobreel gusto de Livio por la descripción de combates nocturnos, cf E Burck, Etzcihlungkurtst des T. Liv'ius (Berlir-Zurich l 964) 209. 25 Oro!. Iísr 6.5.-5: cf. F.. Burck, op. cit.,227 y ss. El relato de la muerte de Mitrídates pudo haber provenido del rnisnro l-ivio: cf. S. Mazzarino, II pewiero storico classico (Bari 1966) 1.11.2.326
246 L. BAI-I-ES'|EROS Independientemente del gusto de Livio por este tipo de descripciones, debemos recordar cómo el poeta Arquias, a quien defendiera Cicerón, escribió un relato de las campañas de Lúculo, al que se han atribuido no pocas de las escenas verdadera¡nente novelescas y coll un excesivo color dramático que nos rnrran esla parte de la guerra. Ello habría contribuido, aún más, a dar un tono épico al combate entre Roma y el rey del Ponto, personaje épico ya de por sí, que ofrecía a un literato innúmeras ocasiones de introducir pasajes que animaran al lector y embellecieran la narración, dentro de las tendencias de la historiografía helenística26. El relato de Plutarco también describe a Hipsicratea con los rasgos de una amazona, pero, como vimos, se abstiene de calificarla como esposa de Mitrídates y reina del Ponto. Plutarco incide especialmente en su imit¿ción de los hábitos persas eu la equitación y en la vestimenta, y por tanto introduce a este personaje dentro de los cánones de comportamiento extravagante con los que asocia al mundo bárbaro21 . Posiblemente, aquí obre la influencia sobre Plutarco de Teófanes de Mitilene, quien, corno es sabido, relató estas campañas de su amigo Pompeyo, al que acompañó en este glorioso episodio de su vida28 Para Teófanes, no cabía por tanto comparar a Mitrídates Eupátor ni con Heracles ni con Alejaudro, puesto que sólo había en aquel rrromento un Alejandro en Oriente, que sería el propio Pompeyo, y por tarto al rey póntico le habría tocado sólo el papel de representante del mundo persa, a quien el nuevo Alejandro somete2e. Por este motivo, el de Mitilene habría pretendido pouer 26 Cic. Arch. 9.21. Sobre Arquias como inspirador de pasajes consewados sobre episodios de esta guerra, cf. Th Reinach, op cít.,335 con n.2y 427 T.W. I{illard, The Claudii Pulchri,7648 B.C.: Studies in their Political Cohesion (Tesis, Macquaire University 1976) 174 y ss I T.P. Wiseman, "Pare nobiles amicos: Poets and patrons in [.ate Republican Rome", en B.K. Gold, [iteran and Artistic Patronage in Ancient Rone, (Austin 1982) 28-49, 33; T.P. Hillman, "Plutarch late Republican Lives: Between the lines", Antichton 2l (1981) 19-48,3'7 y ss- Para diversas opiniones sobre su consideración corno historiador. vé¿se F.P. Rizzo, kfonti per kt storia della cortquista pompeiana de lla Siria. Kokalos. supl 2 @alermo 1963) 31 y ss : O. Weippert, op. cil.,78 n 4. Sobrelas implicaciones políticas dela obra de Arquias, véase S.P. Haley. "Archias, Theophanes and Cicero. The Politics ofthe Pro Archia", CB 59 (1983) 1-4 2'7 Cf. A,.G. Nikolaidis, "'E\\4zrróg - Aap]aptxóc. Plutarcb on Greek and Barbarian Characteristics", WS 20 (1986) 229-244. 28 Cic Arch. 10.24; Str. 11.5.1. Sobre la relación entre Pompeyo y Teófanes, cf. L. Robert, "Theophane de Mithyl¿ne i Constantinople", CMI (1969) 42-64;46 y ss.: B.K. Gold, "Pompeius and Theophanes of Mithylene", AJPh 106 (1995) 312-327. Teófanes escribió acerca de este episodio (apzd Str l2 3.28). aunque se duda si la noticia de Plutarco sobre el encuentro de Pompeyo con las amazonas lrabría provenido o no de este autor: para discusión, véase O Weippert. op cit 79 y ss 29 Cf. en este sentido: W.S Anderson, "Pompey, his friends. and the Literature of the First Century B C." . CPCP| 19 I (l 963) 33-41I O. Weippert, op. cit ,78 y ss ; D. Braund. "Tl.re Caucasian Frontier: Myth. Exploration and the Dynamics of Inperialism". en PIl, Freeman: D- Kennedy (eds.). Ifte Defence of theRontant Easr(Oxford 1986)31-49,44-5.Engeneral. sobrelaimitatioAlexandri enPompeyoysus repercusiones historiográñcas, véase L. Alfonsi. "Pompeo in Manilio", Latonws 6 (194'7) 345-351: V. Tandoi, "Intorno ad Anth.Lat. 437-438 R e al mito di Alessandro fra i 'Pompeiani", SIFC 35 (1963) 69 106: J.-C. Richard. "Alexandre et Ponrpée: á propos de Tite-Live D(, 16, t9-19, 11". hlélanges qf.ferts d P. Boyancé Q{onta 1974) 653-669: H. Bellen, "Das Weltleich Alexanders des Grossen als Tropaion irn 'l'riunrpzug des Cn Pompcius Ma-qnus (61 v. Chr )". cn W Will: G. Heinrichs (eds.). Zu Alezander d
Lns RvnzoNAS EN LA ¡{rsroRtA ue MrrRínnlus EupÁroR 247 un especial énfasis en los atuendos y hábitos persas de Hipsicratea, cuantlo, ésta, por su propio nombre, bien podría haber sido una mujer de origen griego. Las divergencias que obsewenros eutre las descripciones de este personaje demostrarían que Teófanes no debió haber sido necesariamente la única fuente empleada por Livio en su relato de est¿ campaña, lo que no excluye que hubiera podido ser utilizado para otros episedioss. En definitiva, nos hallamos ante ulut manipulación interesada de la realidad histórica, a caballo entre la preocupación épica narrativa y lajustificación ideológica, y que supone uno de tantísimos episodios novelescos de la vida de Mitrídates Eupátor, paradigma de espíritu aventurero y heroico, que ofreció no pocas oporturúdades de lucimiento a los escritores que se aplicaron en la narración de sus hazarias. gr. Festschrift G Wirth (Amsterdanr 1987) 595-603. Sobre los aspectos iconográficos, cf. D. Michel, Alexand¿r als Vorbildfi)r Pompeius, Cae.¡ar und Marcus Antonitr.t. Arcfu)ologische Untersucltungen Col. l-atomus, 94 (Bruselas 1967) esp 33 y ss 30 Mientras que J. G C. Anderson, " Pompey's Campaign against Mithridates ". -/RS 12 (1922) 99-105. 100, asigna toda la información que poseemos sobre esta campaña a la obra de'feófanes. porcontra, F.P. Rizzo.op crt.,capítuloV.reconocequedebióhaberotrasfuentes,peroasignaalanarraciónplutarquea de este pasaje una posible influe¡rcia filopóntica que derivaria de Estrabón (lo que. como advertimos, no coucuerda con el espíritu dcl relato). urientras que Livio habría tonrado corno fuente a Teófanes Qp 48 y ss ) Con más acieno. I) Pódech. "Deux grecs f'ace i Rome au I- sidclc av. J.-C.: Métrodore de Scepsis ctTlréophanedeMitvldrie". REA93(1991)65-'78.75-6. insiste enlainflucnciadeTeófanescnPlutarco.