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Arquitectura y Urbanismo ISSN: 0258-591X [email protected] Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría Cuba Cabrales Muñoz, Norka; Gómez Díaz, Francisco Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, núm. 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18 Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría Ciudad de La Habana, Cuba Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=376839254002 Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
con criterio Darning, Folds, Discontinuities: The Configuration of Santiago de Cuba’s Ring Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba Resumen: El sistema defensivo de Santiago de Cuba se conformó en torno a la ciudad colonial, mediante una alambrada que unía los fortines perimetrales. Este sistema se convirtió en el ring de circunvalación, que unía cuatro sectores diferentes entre sí: Alameda, Martí, Libertadores y Trocha, los cuales respondieron a proyectos o a procesos de consolidación dilatados en el tiempo. Este anillo, articulador con el resto de la ciudad, fue el lugar de inserción de los principales espacios públicos y equipamientos, reconociéndose como una estructura patrimonial de alta significación, tanto tangible como intangible, y ha sido también el lugar de expresión de las principales actividades de la cultura popular. Esta investigación tuvo como objetivo determinar el proceso histórico-evolutivo y las características urbanas del anillo para definir su significación en el contexto urbano. Los resultados de la misma permitieron definir sus valores patrimoniales, como estrategia de zurcido para eliminar las discontinuidades surgidas en el proceso de consolidación de la ciudad. PalabRas Clave: anillo, articulación, patrimonio, ciudad, espacio público, equipamientos, cultura popular, Santiago de Cuba Norka Cabrales Muñoz y Francisco Gómez Díaz abstRaCt: The defence system of Santiago de Cuba was configured around the colonial city with a wirefence joining the fortresses along its perimeter. This system evolved into the Ring of the old city, joining four different sectors – Alameda, Martí, Libertadores and Trocha – in response to projects or processes of consolidation across the time.This Ring, the city’s point of articulation, was the place where Santiago’s principal public spaces and facilities were inserted; it was recognized as a structure of high significance for its heritage values, tangible as well as intangible, while it also provided the place where the main activities of popular culture found expression. This study endeavours to analyse the historical process of the Ring’s evolution and its urban characteristics, with a view to evaluating its significance in the urban context. It permits a definition of the Ring’s heritage values, to serve as a strategy of darning with the aim of eliminating the discontinuities which have arisen through the city’s consolidation process. KeyWoRds: ring, articulation, heritage, city, public space, facilities, popular culture, Santiago de Cuba Arquitectura y Urbanismo vol. XXXVI, no 2, 2015, ISSN 1815-5898Recibido: 24/02/2015 Aprobado: 24/03/2015 Con Criterio/ Urbanismo 05 Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba. Norka Cabrales Muñoz y Francisco Gómez Díaz 19 El Palacio Municipal de Santiago de Cuba en la recuperación de la memoria colectiva. María Elena Orozco Melgar 41 El Puerto de Boniato. Alternativas para un desarrollo sustentable. Noerlandis Isaac Borrero, Graciela Gómez Ortega y Flora Morcate Labrada 63 Dos visiones de eventos naturales que impactaron el patrimonio construido de Santiago de Cuba. Erly Arner Reyes, Coralina Vaz Suárez y Estrella Roca Fernández 77 93 Adaptación e invención sostenibles en el diseño del templo evangélico chileno. Diagnóstico del arbolado viario de El Vedado: composición, distribución y conflictos con el espacio construido. Rodrigo Vidal Rojas Larisa Castillo Rodríguez y José Carlos Pastrana Falcón
6 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 Con Criterio/ Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba. Introducción Toda ciudad tiene una lógica fundacional, unida a un soporte económico, a una estrategia territorial, a un objetivo militar, a unos recursos naturales que la hacen viable [1]. Y sólo cuando esa lógica es certera, la ciudad permanece, reciclándose sobre sí misma [2]. Santiago de Cuba se fundó en 1515 sobre un sistema de terrazas al fondo de una bahía profunda rodeada de montañas que garantizaban su defensa, entre dos cauces fluviales –el Yarto y el Yarayó- [3], un enclave fértil habitado previamente por aborígenes [3 p.68] que se convirtió en la primera capital de la mayor de las islas de las Antillas. Los modelos urbanos implantados durante la colonización, formulados en las Leyes de Indias1, partían de una retícula hipodámica cuyo trazado debía adaptarse a los condicionantes geográficos del lugar –orografría, cauces-, y a un clima tropical en el caso de Santiago de Cuba, que pivotaba entre el sistema de plazas públicas en su morfología, y el de casas en torno a un patio en su tipología esencial. La ciudad así fundada en el lado oriental de su bahía [3 p.87], creció a partir de su espacio público primigenio, la Plaza de Armas, convertida después en el Parque Céspedes, donde se daban cita los tres poderes: el civil, el religioso y el económico, trenzados entre sí. Esta plaza, situada en la primera terraza, marcaba el punto a partir del cual la ciudad empezaba a extenderse en el territorio. Sus calles perimetrales, ortogonales entre sí, eran los ejes estructurantes: Aguilera y Enramadas en sentido este-oeste, partiendo de la bahía y conectando las diversas terrazas; Santo Tomás y San Félix en sentido nortesur, aproximándose a las curvas de nivel. El traslado de la capital a La Habana, hizo que no se conformara un sistema de murallas en torno a la ciudad. En su lugar, disfrutó de un sistema defensivo territorial, con El Morro y la Batería de la Socapa custodiando el canal de acceso a la bahía, la Estrella como fortaleza de segunda línea, y un conjunto de fortines dispuesto en las elevaciones más próximas que, estratégicamente, rodeaban la ciudad. Este sistema defensivo se completaba con una alambrada que discurría por aquellos límites que los condicionantes geográficos le permitían. Así fue creciendo la ciudad, a impulsos de su economía, y de los intereses estratégicos que defendía en la costa suroriental de la isla. Y en este lento proceso de crecimiento, quedaron fosilizados los caminos que la conectaban con su hinterland: El Cobre, Boniato, Caney, Siboney, el Morro, eran los dedos por los que fluían las comunicaciones a partir de la palma urbana, bien anclada a su razón de ser: la bahía. El antiguo régimen, basado en unas relaciones políticas, económicas y sociales de dominio por parte de las monarquías absolutistas en occidente, entró en proceso de extinción con el fin del siglo XVIII [4]. La industrialización paulatina a lo largo del siglo XIX, va a revolucionar los sistemas de producción, provocando un crecimiento acelerado de las ciudades por efecto de la migración desde el campo por una población que buscaba mejores oportunidades que las que disfrutaba. La necesidad de buscar alojamiento a esta población, va a provocar que la ciudad crezca fuera de los límites que permanecían cercados hasta ese momento, dando lugar a un nuevo concepto urbano: la periferia [5]. Estos nuevos repartos no van a responder a lógica alguna, que no sea la del enriquecimiento de cada uno de los propietarios de las fincas próximas 1. GONZÁLEZ FUSTEGUERAS, Manuel A: “Intervención y gestión de los centros históricos”. Sevilla, España, 2002. inédito. 2. GEDDES Patrick: Ciudades en evolución . La Habana: Cooperativa del Libro. Federación Estudiantil Universitaria, 1961, p.218. 3. MARTÍNEZ ARANGO, Felipe: Los aborígenes de la cuenca de Santiago de Cuba . Miami: Florida Ediciones Universal, 1997. p.35. 4. BENÉVOLO, Leonardo: Historia de la arquitectura moderna . Barcelona: Editorial Gustavo Gili, 1974, p. 15. 5. AYMONINO, Carlo: Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna . Barcelona: Gustavo Gili, 1972, p. 110. 1 Recogiendo las Leyes de Burgos (1512), las Leyes Nuevas (1542) y las Ordenanzas de Alfaro (1612), Felipe II hace una recopilación de todas las Leyes de Indias, que luego publicaría Carlos II en 1680, http://www.historiadelnuevomundo.com/ index.php/2011/01/las-leyes-de-burgos- de-1512/
Norka Cabrales Muñoz y Francisco Gómez Díaz 7 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 a la ciudad. Anclándose a las infraestructuras y caminos existentes, irán disponiendo una constelación de repartos en torno a la ciudad cercada, sin proyecto unitario alguno, desarticulados entre sí, y ocupando aquellos sectores donde la topografía era menos abrupta. (Figura 1) Figura 1: Disposición delos repartos en torno a la ciudad cercada, sin proyecto unitario alguno, desarticulados entre sí, y ocupando aquellos sectores donde la topografía era menos abrupta. Pese a la demanda de los profesionales más formados de que se realizara un plan urbano que pusiera en orden el caos derivado de iniciativas meramente especulativas e inconexas [6], no será hasta bien entrado el siglo XX cuando se redacte el primer plan con carácter integral de Santiago [7]. Es verdad que de todos los repartos, hubo dos que, sobre la base del nuevo modo de vida impulsado por la ciudad jardín [8] –Sueño y Vista Alegre [9] -, implantaron ordenaciones mejor estructuradas y más cultas, aún cuando optaban por un nuevo tipo habitacional: el palacete rodeado de jardines, haciendo caso omiso de esa cultura del habitar que se había decantado durante siglos, la casa en torno al patio. Pero también esos dos repartos se planificaron como autónomos, aferrados a las infraestructuras existentes, que se habían ejecutado desde el poder público, como todas las demás. Pero la ciudad seguía sin cohesión, sin la necesaria continuidad. 6. MARTÍNEZ INCLÁN, Pedro: La Habana Actual. La Habana: Imprenta P. Fernández y Cía, 1925, p. 148. 7. RAVELO, Francisco: “Proyecto preliminar para una red de avenidas y sistemas de parques para Santiago de Cuba”. Arquitectura y Urbanismo . enero de 1937, nº 42, pp. 6-9. 8. SEGRE, Roberto: América Latina fin de milenio, raíces y perspectivas de su arquitectura . La Habana: Editorial Arte y Literatura, 1999, p.254. 9. MUÑOZ CASTILLO, Maria Teresa. “Los valores urbanísticos del reparto Vista Alegre en Santiago de Cuba”. Tesis en opción a grado científico de doctora en ciencias técnicas. Directora: Maria Victoria Zardoya. Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, 2008, p.19
8 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 Con Criterio/ Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba. La expansión de la ciudad convirtió en anacrónica su frágil alambrada defensiva, eliminándose paulatinamente a medida que esa periferia discontinua iba conformándose [5 p.111]2. Pero como suele ocurrir, salvo contadas excepciones, no se realizó un proyecto unitario que hilvanara los tejidos inconexos y que se convirtiera en un anillo articulador3, sino que fue acometiéndose de manera fragmentaria y discontinua en el tiempo, dando lugar a un modelo autónomo y complejo, en el que los pliegues de sus tejidos fueron zurciéndose de manera diversa, discontinua. (Figura 2) 2 Donde referencia dos maneras de utilización de la preexistencia muraria: la conservación y la destrucción, que generalmente están determinadas por el tipo de muralla a conservar o a destruir. 3 Ver “Paseo de circunvalación de Santiago de Cuba” en Memoria de las obras realizadas por la Comisión de Fomento Nacional durante el Gobierno del Dr. Ramón Grau San Martín, La Habana, 1948; en Acción Ciudadana, septiembre de 1944 a septiembre de 1958, Editorial Arroyo Hermanos, Santiago de Cuba, en todos los casos se potencia este paseo como una vía de descongestión vial de la ciudad. Figura 2: Ortofoto con estructura urbana. Las razones antes expuestas definieron el problema de esta investigación como la ausencia de un estudio integral del anillo entre el centro histórico y el resto de la ciudad de Santiago de Cuba, lo cual incidió en el desconocimiento de sus características histórico-evolutivas y urbanas, y en su visión como espacio articulador de gran significación en la ciudad. Según lo anterior, este trabajo se propuso como objetivo determinar el proceso históricoevolutivo y las características urbanas del anillo articulador entre el centro histórico y el resto de la ciudad de Santiago de Cuba como vía para definir su significación en el contexto urbano. Materiales y método Para el desarrollo de esta investigación se diseñó un procedimiento de análisis a partir de la desarticulación de las dos variables de estudio: caracterización histórica-evolutiva y caracterización urbana precisando los aspectos que inciden en cada uno de los niveles que se desarrollan, lo que permite un estudio integral del anillo, tal como se muestra en el esquema. (Gráfico 1) Los niveles en que se desarrolla el procedimiento de análisis se declaran de la siguiente manera: Nivel 1. Determinación de las condicionantes históricas que argumentan
Norka Cabrales Muñoz y Francisco Gómez Díaz 9 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 la existencia del anillo. En este primer paso se seleccionan ciudades del contexto europeo, latinoamericano y cubano para analizar los rasgos generales de su evolución histórica y evidenciar los puntos en común del proceso de expansión de todas ellas, obteniendo una base referencial de los distintos contextos geográficos, culturales y sociales que puedan haber influido en el caso de estudio. Nivel 2. Delimitación del objeto de estudio. En este nivel se procede a delimitar el anillo. El mismo tiene un recorrido marcado por cuatro ejes viales con función de arterias principales, los cuales se conectan entre si conformando una estructura cerrada. En el sentido transversal, el anillo abarca las primeras líneas de manzanas a ambos lados de los ejes viales. Es importante declarar que solo se incluye la primera línea de manzanas al exterior de los ejes viales porque: • Estas manzanas son parte del Sector Tipológico 3.4 • Las mismas se configuraron según las ya existentes del otro lado del eje vial. • A partir de esas manzanas -según su posiciónse define la estructura posterior de la ciudad. • Están en la cima del recorrido del anillo en ese punto geográfico. Gráfico 1: Procedimiento de análisis para la caracterización del anillo. 4 Ver “Paseo de circunvalación de Santiago de Cuba” en Memoria de las obras realizadas por la Comisión de Fomento Nacional durante el Gobierno del Dr. Ramón Grau San Martín, La Habana, 1948; en Acción Ciudadana, septiembre de 1944 a septiembre de 1958, Editorial Arroyo Hermanos, Santiago de Cuba, en todos los casos se potencia este paseo como una vía de descongestión vial de la ciudad.
10 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 Con Criterio/ Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba. Las manzanas al interior del anillo son parte del centro histórico. El anillo se segmenta en sectores para realizar la caracterización urbana, en función del período de consolidación, el recorrido y su expresión formal como resultado de la topografía. Estos sectores se nombran: Paseo Martí, Área Monumental 26 de Julio, Trocha y La Alameda, respondiendo en cada caso a la presencia de espacios que los identifican, la historia y la tradición. (Gráfico 2) La caracterización de los sectores se realiza en sentido horario, comenzando por el Paseo Martí al norte, Área Monumental 26 de Julio al este, Trocha al sur y, por último, La Alameda al oeste. (Figura 3) Gráfico 2 Sectores identificados en el anillo. Figura 3. Morfología del anillo.
Norka Cabrales Muñoz y Francisco Gómez Díaz 11 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 Nivel 3. Desarticulación del sistema de estudio en sus componentes básicos. Se establecen como variables de la investigación caracterización histórica - evolutiva y caracterización urbana, las cuales permiten determinar los rasgos que identifican al anillo articulador, tomándose en consideración los criterios de los especialistas, los resultados de las investigaciones precedentes y del inventario5, así como la revisión de fuentes documentales. En este nivel se procede a la caracterización histórico-evolutiva del anillo articulador, desarrollada a partir de la definición de la génesis, evolución y consolidación del mismo, como parámetros para la evaluación de la misma. Nivel 4. Determinación de la significación del anillo articulador. En este nivel se lleva a cabo la caracterización urbana, la determinación de las invariantes y los contrastes que sintetizan el análisis y la definición de la significación. La caracterización urbana se realiza a partir de los parámetros que posibilitan el entendimiento de su expresión física y sociocultural: morfología, estructura urbana y legado intangible, llegando a definir invariantes y contrastes. Una vez llegado a este punto de la investigación se determina la significación del anillo como elemento articulador entre el centro histórico y el resto de la ciudad de Santiago de Cuba en virtud de: las características históricasevolutivas que se desprenden de su génesis, evolución y consolidación; las características que identifican su forma, estructura física y legado intangible, por último, tomando en consideración los resultados de la consulta a especialistas en su doble condición de especialistas y usuarios. Resultados La caracterización histórico-evolutiva del anillo que permite definir su significado en el contexto urbano, se desarrolla a partir de la definición de la génesis, evolución y consolidación del mismo. El análisis se lleva a cabo desde la lectura de los planos de la ciudad representando por períodos la conformación del anillo, desde 1712 hasta 1960. Los planos seleccionados identifican los saltos evolutivos del tejido urbano, mostrando la consolidación del mismo. La interpretación de los planos se representa gráficamente a partir de identificar los caminos que surcaban el territorio y constituyeron la base para la conformación de la ciudad de Santiago de Cuba. Para relacionar los caminos históricos que se irán descifrando, con las principales calles o avenidas en la actual configuración de la ciudad, se representarán al unísono en ambos planos, como muestra la imagen que aparece a continuación. (Gráfico 3) Este modo de representar la lectura de los planos parte del método de G. Caniggia6 el cual versa sobre el modo en que se forma un asentamiento, y define una serie de recorridos que surcan el territorio, denominándolos: recorridos preexistentes, de implantación y de conexión.[10] En función de las propias características de la ciudad de Santiago de Cuba, estos recorridos se definen en la investigación como se expone: Recorridos preexistentes los conformados por caminos que relacionaban el asentamiento con el territorio, caminos que tenían el sentido de relación con otras ciudades y también de acceder a las áreas donde se desarrollaban los sistemas productivos. Es muy claro, como se analizará en su momento, ver cómo las principales vías urbanas se relacionan precisamente con el trazado de estos caminos, con lo que se ha venido a denominar hinterland, o territorio dependiente. 5 Referido al nivel 2 en el inventario previo realizado en el nivel 2. 6 Dedicó su trabajo al análisis de los procesos de formación, cambio y permanencia del tejido edilicio. Su libro Lectura di una cittá: Como, es el inicio de todo su repertorio investigativo a través de las nuevas técnicas en el análisis urbano, nueva opción al método clásico de la arqueología en el estudio de ciudades antiguas aún en uso donde la excavación representa daños irreversibles a la estructura. 10. CANIGGIA Gianfranco: Lectura di una cittá : Como. Roma, 1963.
12 Arquitectura y Urbanismo, vol. XXXVI, no 2, mayo-agosto, 2015, pp. 5-18, ISSN 1815-5898 Con Criterio/ Zurcidos, Pliegues, Discontinuidades. La Configuración del anillo de Santiago de Cuba. Gráfico 3 Representación de la lectura de los planos de la ciudad. Recorridos de implantación son los ejes principales de la ciudad, esos a partir de los cuales la ciudad se forma, comienza a colonizar el territorio y apoya a los recorridos preexistentes con unas edificaciones que, primero de forma dispersa, y luego de forma continua, van a conformar precisamente la estructura urbana principal, que hoy se entiende como fundacional. Recorridos de conexión, por su parte, son los que van a generar la morfología urbana de la ciudad, al ir enlazando los recorridos de implantación y dando lugar a la retícula que hoy se reconoce como unitaria pero que, en el proceso de conformación de la ciudad, se produjo a lo largo de décadas, e incluso siglos, lo que justifica todas las alteraciones a la trama, producto del enfrentamiento a las singularidades del territorio, principalmente de carácter topográfico. Esta parte de la investigación culmina con el plano de 1960, donde se muestra la ciudad consolidada con el anillo entre las dos formas de hacer ciudad: por un lado el centro histórico y por el otro los barrios periféricos. Todo el entramado de calles y avenidas resultan de la fosilización de los recorridos antes expuestos. Discusión de resultados La lectura de los planos de la ciudad permitió entender la conformación del anillo, sus elementos componentes y funcionamiento, tal como se expone a continuación. En la bahía, en su lado occidental, se conformó un amplio espacio público tras la construcción de un malecón artificial ganándoles terreno al mar, donde realizar las actividades portuarias, una estructura lineal del borde de la bahía que quedará definido por primera vez en el plano de José Francisco Soler [11] fechado en el año 1835. Este espacio público contó con un primer proyecto emblemático, la Alameda Michelsen, un paseo de salón elevado respecto a la rasante, en el sector oeste del borde urbano, deudor tal vez de las labores de embellecimiento que Forestier llevó a cabo en La Habana y, más concretamente, en el Paseo del Prado. Es la expresión pública de una nueva clase social, la burguesía, 11. RAVELO, Juan María: La ciudad de la historia y la guerra del 95 . La Habana: Impresores Ucar García, S.A., 1951.