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Mujeres en los estudios de Bachillerato en Andalucía

Flecha García, Consuelo

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MUJERES EN LOS ESTUDIOS DE BACHILLERATO EN ANDALUCÍA Consuelo Flecha García Universidad de Sevilla La Revista de España publicó en dos de sus números del ano 1885, y en un amplio trabajo del pedagogo cordobés Pedro de Alcántara García Nava^ -I'- las mujeres! La orientac.ón y los contenidos que habían de aplicarse a esta, - nidos establecidos dentro del sistema de instrucción publica vigente, enan os ^ "OS transmite este profesor de la Escuela Noimial Central de Maestras f Enseñanza de la Mujer. Una dedicación profesional que contribuía a no u «a fruto de una reflexión detenida sobre el tema y que la comunica a e. "ampo, vivida en dos Centros que. en ese momento, se presentaban en España instituciones más modernas para la fonnación de las mujeres. De ahí que resulten más significativos sus argumentos a re ^ 1" segunda enseñanza dirigida a las jóvenes, los cuales, dicha,'una ampliación formación "no debe ser para la mujer otra cosa que educación p p ^ mismos fi nes y un complemento de la educación primaria, es logico y o tga o 1" aptitudes peculiares que hemos visto deben constituir el objetivo de ésta., favorecer ^ ^"^s exigencias del sexo, mirando en todo ello al destino especial de la mujer... sin perder de la naturaleza femenina"^. _ n,'.mprn creciente de chicas que se Manifestaba su opinión en unos anos en os qu exámenes de las '^^triculaban en los Institutos de Segunda Enseñanza, sup ujiigj.. y cuando precisamente «scipjiuas que cursaban, y un gnrpo disponía ya el sentido de esa ^Stos hechos, estaban suscitando preguntas en i ere ivencia familiar y en las dinámicas presencia, y sobre las consecuencias que podía tener en la de la misma: organización social. Los cntenos con los que e au or ^ apoyar el destino especial ampliación y complemento de la educación pnm^ia, en y de los objetivos de la femenino en virtud de su naturaleza biológica, la aleja a e Segunda Enseñanza fonnación que el bachillerato ofrecía, y que el paso por los Institutos buscaba asegurar. , , . qiitorizadas a una manera de Afirmación que no hacía sino poner palabras pedagogic al daise cuenta de ^^tender la condición femenina, de nuevo alentada desde ci movimientos como podía resquebrajarse el modo de concebirla y e vivir a gmifera el Título de Por ejemplo, en la Real Orden de 12 de julio de 1 , q g^^Ha que lo había ^^chiller a Encamación del Águila Sánchez, una resolución positiva basándose ^"licitado, una vez aprobada.s todas las asignaturas, seju instrucción a "la conveniencia y hasta la necesidad de ^ qercer un poderoso influjo en la 'Itiien por su doble influencia de esposa y ma establecimientos de enseñanza, y estos en corto numero, que las Escuelas Normales de Maestras-^ sexo fe mel'Í' '1™'? 'i- <=' ™-ente, y tratándose del eirenreTaurd , ° generaf. U muje^En "telntÍ f fundamental de la semejase a lo Institutos, smo a las Escuelas Normales de Maestras"^" varones de Ls cte iT" '''°"° "" "ijos marco de una propuesta polftica"» ''n oportunidades de trabajo cualificado ene) Urgía disponer de cindnH a™ ^ necesitada, por tanto, de ese tipo de contribuciones, funciones de una oreaniTación Pn™ desempeñar las múltiples demandaba y en las tareas oue re ' P™S'"'^®'^nmente más exigente en las prestaciones qae normativa del bachideratn P"®'i'emron difícil y compleja la regulación definición yÍa pS de esa™ de estudios^. Sucesivas reforma e introducía cambios en su estmctura y pía" preparación de los chicos van concretaron pensando exclusivamente en 1» y -onóndcamerne t"e;rnrb"T f ^ ^ P°'®" de las Facultades universitarias. ' ™ '*'= " """ reflexionaban sobre'la°instmtdón pTblT'' masculina, tanto por parte de quienes legisladores, no impidió que también I ' ^ voluntad y en la planificación de los atraídas hacia un conjunto de connr- " T mismos grupos sociales, se sintieran justificado su selección v la nu académicos en los que descubrían la utilidad que había algunas ya pan aba n^ s ^ P- - P-P- vida esa qu^ tener que' defender ^ ^ ^ '-^ai- o, incluso, sin Enseñanza, encontramos qi^eTn AndaT establecimiento de los Institutos de Segunda eligieron matricularse en los estudios de^Blchd?'"" regiones de España, hay chicas qne asignaturas del Plan de Estudios i ^ que se examinaban de una, varias o todas las Y. además Endose ' P"^ Universidad, andaluz, en el Provincial de^uXa" V situación en un Instituto el curso 1870-71. P™^™ "°''citud de matrícula femenina durante El Instituto de Segunda Enseñanza de Huelva en el origen la pionera en cumplimentar dTmpresí°re"i^tofcuI^^ T''''' (Badajoz para cuyo examen, según manifestaba en su escrito sr^ h cid bachillerato Situación para quienes gestionaban el Centm ' - i- - ^ preparado. Lo inesperado de eS la solicitud como hacía con las del resto de losTi' tramitara directameiH de a. se podría acoger positivamente, por tratarse rZ'' a mujer, se sintió obligado a consulti .1 ca.o con c, Rectcv de la Uni^rsidad ^ Director General de Instrucción Publica, para petición cursada. , „,„ondad responsables de gestionar los asuntos La comunicación entre las tres mstancias de auto .entiendo que porque de enseñanza, ante la ausencia de una nonnativa al ejercicio de un nadie antes se había podido imaginar que llegara a todos los españoles, aunque derecho reconocido por la ley, y que mterpretan^ difícilmente negable en un contexto fueran mujeres. Era un deseo femenino no previs p „¡,nera político alimentado por ideales de revolución y de piogieso especial, en el de la instrucción pública determina e informa desde el Ministerio al Consecuentes con esa voluntad de cam , ^^^de acceder a los entonces Rector de la Universidad de Sevilla, e raue dada la libertad de enseñanza y «leseos de la interesada sin contrariar la legislación vig ^ del derecho que la 'u de asistir o no a las clases no hay obstáculo que pu ' ^bia ele»ido entre las posibilidades de «cúrrente solicita-. La modalidad de anaciente de la dificultad para matricula previstas en la normativa, es una prueba de asistir a las aulas, tratándose de un Centro en el expediente de Antonia Sólo la asignatura de primer ano. Latín y ■ g^ialmente sorprendidas por la Was. Quizás ella misma, y su familia, bachillerato, y desistieron de conünuar ^ascendencia que había tenido su decisión e es u embai'go, no fue obstáculo para Manteniéndola a la vista de los trámites requerí os p iniciaron entre 1871 y 1881 los «thts, ya que después de esta joven, cuarenta y Enseñanza de Andalucía. Un grupo wismos estudios, en diez de los Instituto, . setenta alumnas»-, si bien umcament 'Mportante -en el conjunto de España el tota era estudios y del grado de alumnas llegaron a examinarse de todas las P interrumpieron cuando habían Bachiller en los años siguientes. En la mayor parte aatsado varias asignaturas a lo largo dv, uno. o. Museo Pedagógico, para cuya redacción En el documento que se conserva en la B^Lote a del Museo P contó con los datos aportados poi los Rectoies encontramos los nombres concretos y Sancionaban en España, entre ellas las de Sevilla y asignaturas que estudiaron y los cursos Improcedencia geográfica de cada una de las alumnas, las asignan ^ mnadémicos en que Los cursaron, así como nnUficaco^ „,bo del En el caso de Andalucía, da not.cia de diects.ete chmas d ^ ^ ^ de Huelva, de siete del de Cádiz, de seis del de Baez, ^ ^ d, .loninas ^nádelos de Cabra, de Jaén, de Granada y de . Instituto en que lo hicieron. Figuran Matriculadas, teniendo en cuenta el curso Mcluso las ocho que sólo realizaron el examen ^ ^ 1^, diferentes cursos académicos. Teniendo en cuenta que el total de , ,„,ten.a y seis chicas, se ve 'egún reñeja esta Tabla I, es de noventa y un , y q ^ cursos. De hecho, de mlaramenle la poca permanencia de cada una en ■ p^i^nitía obtener el Título de ^mtas alumnas'las que se presentaron a iLi/sánchez, en 1877, Trinidad Jchiller, fueron siete: cuatro Pared!, en 1886, M'Emáqueta Muñoz Pena, en ^starubia Gómez, en 1883, Mana Do 1 ggstv Villegas, en 1883); una en Ataería (Albertina Cebriáa Alonso, en 18859), y u„a en Cabra (Dolores Arellano Campos, en 1883). Tabla I 77 r— 1— -, _ de 1870 A 1881 Almería Baeza Cahri rZt- \Z I T 1 t 1 r J870-7I —ranada Hueiva Jaén Jerez Miilaga Sevilla 7^ Curso J 870-71 1871-72 1872-73 1873-74 1874-75 1875-76 1876-77 1877-78 1878-79 1879-80 1880-81 1881-82 Total g_.i 51 33 uu Ministerio para que se le expidime! TO n']''n la destinataria de la autorización del a consulta enviada desde Sevilla ñero si i n- Orden en la que se respondía e efectos que se derivaban de esa ütulación d " ™ """ salvedad que ponía límites a los efectos que tenia para los chicos F1 n' ^ normativa que la regulaba y con los siguiente; "considerando que el Título Instrucción Pública argumentaba lo profesión, de ninguna clase de función núbli'"'"' =1'=^'=''=^° ^e ninguna de los estudios que constituyen el período ri i' "c ™ certificado Se negaba a esta estudiante Enseñanza..."io. to as que eiügieran traspasar el espLTo te n"' " profesiones y el desempe.-io de : P-P-ación exmida"r""' Certificación de su razón de ser. seberos en la sociedad. Lo que se le reconocrn"""^"'''' ' determinadas responsabilidades y _„f ^ aprobado todas las ° definido por la ley, sino la mera profesores no lo hubieran Ido certificanreVcadnT~' calificaciones de lo» En medio de un debate recurrente . n preparación para el acceso a la Universidad bienc'" enseñanza, bien como testunomos con los que contamos en relación con la"" enseñanza primaria, todos los los mujeres, se inclinan por la segunda onentacióu. too Yb mismo parecen demosmor los dalos sobre las primeras primer grupo, frie lambién ese objelivo el que debió moverlas a cur ar pequen: ¿.po, si utilizamos para contms.aido el que s6 o una de "^Lopez Sam megas Ibgó a matricularse en la Universidad, en la Facultad de Fai-macia de Granada. Nuevas alumnas en el bachillerato Conocer que un número creciente de chicas, aunque fuera y continuaba en la Universidad, temiinó provocando la P'®°™P^™ ^ esos Cenüos. y, en consecuencia, una toma de postura más efectiva respecto e Señoras a la La decisión en marzo de 1882 fue suspender "en Enseñanza Superior'"", y unos meses después, en ^ J , ■ e oubemamental no bien para asignaturas de Segunda Enseñanza a las Señoras ^ en la posibilidad aceptada en lodos los casos, lo que provoca que, pasado un an , j Instituto Provincial. de que a dos chicas de Jaén se les reconozca el derecho a vigente, manteniendo Una instancia que provoca el dar marcha airas en una par e .ordaiaue se admita a la otra, pues se Lponde que: "esta Dirección general se ha se>..do a ordar que ttiatrícüla de dicho estudio, sin derecho a cursar después los e a' resnecto de la presencia De nuevo es Andalucía el lugar desde el que se promueve de mujeres en el bachillerato. Ahora, con dos solicitudes a las q ^ ^ ^ Gamazo, respondía positivamente, y que habían SI o cursa solicitando el primero, a don Jerónimo Ortega Andrés, vecinos de Linares, en la provincia , nombre de su sobrina, dona Trinidad Solís y el segundo en el de su hqa dona Isabel U . , q dichas interesadas sean admitidas a matrícula en aquel „mnnos Institutos de Segunda Contamos con la investigación realizada en los ^ (1996), Correa Enseñanza a través de los trabajos publicados por Qcn ,■9009') Ellos han dado a conocer (1996), Expósito (1996), vanes (1996), Rodnguez (199 ) y 1 Huelva, de la presencia y la trayectoria de alumnas en los nsti u os . ^ menos amplios. Algeciras, de Jerez y de Baeza, respecüvamente, ™ matrículas femeninas en desvelando nuevos nombres a la relación de "-"I ™ Asignaturas del bachillerato. Incluyo ahora datos n p . ¿e Málaga y algunos muy >A invesrigactón en los archivos de los Institutos de Cabra^Orestá aún parciales, de Almería, Córdoba y Jaén, centros, junto al de Osuna, De todos los que conocemos, el que abarc^ qrrTcoireUtoerario de ocho profesora de la Universidad de Jaén NT Alcázar Cruz Rod g , q <l-adas marcado por las mujeres en el Instituto "Santistma ¿ 3, ,,„nye •^aica historia publicada hasta ahora sobre un Instituto e e^u por ese Centro, entre "na descripción detallada de las estudiantes y de las profesoras que P rigurosa, diferenL aspectos de funcionamiento a los que la -esUgac.on se ^ amdita y muy bien documentada que, por las distintas etapas de la 2 -no sólo el sus capítirs, acerca a una visión más real del alumnado que curso el bachillera, ™ in.ficie„.e.en. atendido, enio en la q^^ataMaToSllTere'" ' «30; una fecha para los exámenes de enseñanza seeündTrir" ™ P"''™''' CURSO 1880-81/I884-8.-5 1885-86/1889-90 1890-91/1894-95 1895-96/1899-00 1900-01/1904-05 Tabla II enemi^ituto de baeza Número de AS I pTlRQn i Z~' 100453^ CLiKSO Numero de AS 1905-06/1909-10 ^ 1889-90 1 r ^ ^ _ '^lo-i 1/1914-15 i 894-95 n ~ _ 1915-16/1919-20 \i 1899-00 t ^ — 1920-21/1924-^5 o 1904-05 5? —1 f 1925-26/1929-30 64 De las matriculadas antes del fí nni es la única que cubre todo el plan de estudi'^'^^"' Capilla Ortiz Casanova, de dieciséis años, de 1893-94, mientras que de las ocho siaui ^ examen de Grado en un solo curso, el que terminan: Luisa ElboMorenoCignf n "í ' de 1910, ya son cuatro I^s y Francisca Díaz González (1915), Morales (1913), y las hermanas Serafina circunscribe es el s.glo^taMaeUñoVgm""'^''™™''''' 9"'= se.s nuevas alumnas; cuatro que incluye el !,; ° habían pasado en una cita que no ha encontrado el nLbre c "1 de la que él dice menconada. De todas las qne se Irricl ' "-va no bachillerato Isabel Hernández de la Ca P- «"^'izara el paréntesis que se produjo entre el grupo antef hace notar el pu seo que tuvo que transeumir más de ^alrd ' ' ' investigación, 1 Instituto de Huelva. Fue la misma iLb" Ír' ^ n estudiar en hL r y ^nnstancia c^mo el curso 1893- lo r "h 'i ' no Incluía Em r^'"n ^raimarlo en 1897. Junto a ella lo localizado el nombre completo, que la maiaa ^'^hién sabemos, una vez un ano antes, en 1892-93. ™'^Soona Micaela Pintado Parra, ya se había matriculado La etapa de lo publicado sobre el T„ la que ya habían pasado por ese Centro on 1910, fecha en estudios y se presentaron al examen de Grad^ ^m-nnas". De ellas finalizaron el plan de nmversitana: Antonia Monreal Andrés, que enr rM d otnrera cursó Medicina en la Universidad de Sevilla, en unos «en los que esa Facultad funcionaba en Cád.z, y la utaestra isleña eligió FUosofla y Letras en la Un.versidad de Madrid. Aunque - ^ seguir el itinerario académico de cada una de las a umnas ™™P matricularon en la Escuela menos trece de estas chicas, antes o después de pasar por el Ins Normal, obteniendo el Título de Maestra. , . . . , miipllas ióvenes que deseaban. Una carrera, la de Mag.steno, cada vez más hab.tual fo rrctón recbida en la t"en prepararse para el ejercicio de una profesión, o len p , ,o tanto, que primera enseñanza; y que para cursarla existían Centros^ aceptación del contexto social podían acudir a las aulas con mayor Ubertad. y en alza. entendía esa carrera como una salida adecuada a a gunas e ^ primera etapa que En el Instituto "San Isidoro" de SeviUa, a las .ec.siete al^-^^^^^^erdo con los datos Itomos cerrado en 1882 y de las que ya dimos noticia en , instituto de la hemos podido comprobar, al menos otras j , s tliez primeros años del oiPdad entre 1882 y 1899; y veintitrés chicas mas que ~ ^„e formaban »Pevo siglo'P, Detenerse en sus caraclei.st|cas P y ^tos grupos eran muy diversas entre si, tan maestras-, como en tP3.a descuenta años en un caso-, en estudios previos ~ examinan •"gares de procedencia. Y seguimos constatando en sus épicamente de varias asignaturas, pasandodespuésa^ Del total de cincuenta y seis chicas de In ., . todavía un lugar que a Estudiaron una carrera universitaria; quizas porque a ^ formación a la que ^"Chas familias les parecía poco adecuado para las , Esther Esa institución contribuía no se consideraba necesaria e Universidad de Alonso López y M'' Carmen Oña Espert, que estudiaron ^ Luisa Huertas 'épririd, y a las que lo hicieron en la de Sevilla; M* Luisa i as j^ivo Esther é^rieca e Isabel Ovin Camps -ésta, la primera peóto Mercantil antes del '^'lonso, todas ellas Maestras. En ellnstituto sevil ano o ^ ^.^( yénMaolsterio y que ejerció éc Bachiller, Mana Enriqueta Muñoz Peña, una joven que estudto también Ma„.st P°mo Profesora de la Escuela los archivos del Para una etapa posterior, la de 1934 a 19 , ^miprnn el Título de Bachiller, tanto 'nstitutoMurilloPa, en donde ha localizado a las joveiies que creación de los procedentes del Instituto San Isidoro, como del Munllo, abierto a raiz Ipstitutos Femeninos en EspañaPi. ^ la Frontera he podido contrastar los datos Para la época decimonónica del Instituto e er con los publicados en elinteresante y obtenidos en el Archivo de la Umversidad de Sevi ^ PU, 1 rjoblasP^ fruto de una investigación Pocumenlado artículo de la Profesora Mana Dolores o ngu jc Julia Ramírez ri ctenida en el Archivo del Instituto, que llega hasta e a , on,', o, „ partir de 1882 quince alumnas ^Ivarez, que inicia en este Centro la matrícula de mu,^ PPsan por sus aulas en las dos liltimas deca as e „ comoletan con dos más citados por otee nombres a partir de la búsqueda en ambos Arc^vos, que '"profesora Rodríguez, y otros dos que aparecen en c™""™ ° matricula en el curso Las alumnas fueron; Amelia Bascuñana Segm, f ^"adrid y en el de '885-86, pero continua después el bachillerato en el Instituto C.sneros fÍrTIucaatr"" ™ 0'-°' -- prin«a dirigido ñor su ri 'J P'''=Paraba los exámenes en el Colegio de Segunda Enseñanza, On"a ten e ex Carmen Sner T m' ™" n ™ de Sev.lla y al Cardend C ncep ™ Margarita Blanco Berodia, de Madnd, Ma r deZSl r- Álvarez, nacida en Filipinas, y Idde curso n"' ^ «"dades. A partir H igad y Perar' í"""!" f C-men Coris Aguado, Magdalena Lgo mEUa en el ctsoTss^ 87 f ' '"r 7^- 1898-99, y Josefa Vázquez Pérei en"s99-'l900 obtienen rGradm'^fr" p" examinándose del Gnd T"'" nqu" ol bachillerato comenzado en Cabra, y JuirLeal Mai^^^^^^^ 1906; Antonia Hortas Román, en 1913; Trinidad Bemal Ledo Isabel Romero González " Idana Neupaver Moreno, Dolores Gil Romero e Magisterio, las hermanas Sofía asignaturas, deciden seguir la carrera de Dos de estas alumnas -Bermi y HoiT^-^d' ^ Lobato Lago, entre las localizadas^- que respondían con unas caimc'acione^screrexlÍnr ^ ' doce las estudíLte^d'rb'lch'in'^ Dolores Rodnguez Doblas, aporta que entre 1910 y 1920, fueron el Bachillerato en Artes v dien^^^ ^ ^^20 a 1930 señala que treinta terminaron segunda enseñanza creado en ¡rr^fom Elemental, un primer ciclo de los estudios de En el Institutol Cabra del curso 1878-79, se suman otrnc ^ Córdoba, a Ja única alumna matriculada a partir del siguiente2e. Un buen gruño de ^ Ja primera década de ingreso, el cual debTa^ ^ P- -Ji- el examen Escuelas Normales o presentarse al esearan comenzar la carrera de Magisterio en las Expedientes de las que cursaron uno o ^ Matronas en las Facultades de Medicina. Los de chicas inteligentes y estudiosas De bachillerato, permiten añnnar que se trataba venfícar que en un sese^y s^nn ^ >- calificaciones obtenidas, se puede de sobresaliente, en un diecisiete con !i ^''dmenes realizados obtuvieron la calificación por ciento, de aprobado. ^ en un tres con cinco, de bueno, y en un trece GuvUán,AnaLuque''LlamtriirM^'TNT'^''"^' Montílla), Juba Cruz Pérez (Grado en lonfifln ™ R°1"'g"ez (las cuatro últimas nacidas en Motilla, Remedios Ruiz García Pihr r - °'=®™P'^^dos Gómez Catolí, Luz Ruiz del Portal Serrano Talero, María Derqui Godov Ga"'" xxL"' Castro, Rosario y Josefa '®''^'^^Carmen Camllero Vaca (Grado en^gw) " Patenta Montes Diez (Grado en matricularse en el bIch¡lLrato"LXil™'™''f"-' decidieron a aquellas que iniciaron esos estudios demostr Segunda Enseñanza; sin embargo, máa cursos en ese Centro que o qL ™ P^nnanecer durante que hab,a sucedido en los de otras provincias. En 1881 una niña de apenas diez años, María Diez Jiménez, había aprobado el examen de ingreso en un ^ no había terminado de adaptarse a la autonomía respecto del Coleg.o Internado co -V-^ bahía venido funcionando^^. Pero, después de esta presencia fugaz, no se ma cu = chica hasta el curso 1987-88, fecha que coincide con el fi nal de la orden que habta marzo de 1882, que las mujeres siguieran estudios en la Universidad. Se llamaba Candida G^enez Cazorla, una joven que era natural de Motril. En 1992 se incorpora otra ^ del Instituto de Badajoz, Amelia Fernanda Arenas Ramos, cuyo padre era ^ de geografía, y que al terminar continuaría durante dos curso.s en la Facultad de Farmacia Universidad de Madrid. ^ ^ ^..p Dos años más tarde inicia el bachillerato M» Encamación Megias ^nn^^no, y antes de q fi nalizara el siglo, en 1899-1900, lo hace Lu.sa Cmces Matesanz, una alumna J ™ Manila (Filipinas) y que estudió la carrera de Farmacia en las Universidades de ^ ■"«iluto termina el bachillerato- y de Barcelona. Es también menor que en obos Ins trnto "«daluces el número de las que se matriculan en la primera década "7° ^ f "■umnas, que cursan las materias por enseñanza libre o colegia a, ^ "uando se convocaban los exámenes de las diferentes asignaturas; salvo Pma ^ Navasfrías (Salamanca) que formaliza matrícula oficial para poder acu ''¿^cuel de Madrid profesores. El nombre del resto de las chicas son: M" Gracia Alcaide Magdalena Cazorla Insua, de Motnl (Granada), Adriana Revelles Góme-. Isabel Algarra Álvarez. Emilia López de Vinuesa Navarro y A"™" ^ „ Todas las jóvenes que se matriculan en el Instituto Provinaal de Malaga parece q ^ loa estudios de bachillerato con la única fi nalidad de ampliar la formación Primaria, si lo interpretamos desde la circunstancia de que ninguna de as trece de ^ ~ nombres, contlTuó en la Universidad. Fueron Ana Orellana y María Navas, de Galbien, de Valencia. Laura Orozco, de Badajoz, Eudopia Sanüago, B-etaa Mtm Granada, Felisa Cuervo, de Mayorgas (Valladolid). Concepción Tn la de^Comares (Málaga), Trinidad Egea, Maülde Gavarrón, Ángela Alvarez y Antonia Miret, de matrícula Un ¿po pequeño asiste a las clases, únicamente las pocas que - Oficial asumiendo las cautelas que debían aceptar durante su estanci prepara privadamente, o en régm.en de enseñanza colegiada, como ™ ^ fi poca, L acuerdo con ella, cuando se encargó al Consejo de la «Mamen sobre la expedición de Títulos a mujeres, uno de los acuerdos ja "Pirada de las alumnas en las aulas ocupadas por los chmos. En este sen t estuvieron "mación de establecimientos especiales de segunda enseñanza para a muje , ^ trató de "«nformes todos los tndivlduos del Consejo, surgiendo la divts.cn e , "Wtorizar su asistencia a los establecimientos públicos que existen en inconvenientes que "abo la organización de especiales. Ocurrióse naturalmente la de lo"^ J,, msultarían de asistir a unas mismas clases individuos de uno y ° ° ^ ¡nfonnaciónque ampliamente sin llegar a un acuerdo definiüvo"30. El penod.co anadia a final de esta a la sesión habían asistido "casi todos los consejeros"; seguramente quenendo subrayar q rrfia opinión mayoritaria, que no respondía sólo a una parte del o J Algeciras a mediados Después de una muy breve etapa de func.onamtento del f ,c produce fi el siglo Lx, en la que obviamente, después de lo dicho hasta aqut. no hay alum