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Desinformación y fact-checking en las elecciones generales de 2019 en España

Agea Carrillo, Olga

Abstract

Los conceptos de desinformación y noticias falsas se han extendido globalmente desde que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales norteamericanas en noviembre de 2016. Durante la campaña, se contabilizaron 217 desinformaciones. No obstante, otros acontecimientos como el Brexit o la campaña electoral de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, han contribuido a la rápida distribución de estas noticias falsas, que han encontrado en Internet, especialmente en las redes sociales, el medio idóneo para su circulación. La falta de credibilidad en los medios de comunicación ha propiciado que una gran parte de la población recurra a las redes sociales para informarse. Este hecho implica un riesgo, ya que las redes sociales facilitan una rápida distribución de las desinformaciones, sin la existencia de un filtro que impida su auge. El riesgo es mayor durante las campañas electorales, donde tradicionalmente los políticos han recurrido a estrategias propagandísticas para obtener los votos del electorado. Por ello, el objetivo de esta investigación es conocer las características de las desinformaciones difundidas durante las elecciones generales del 28 de abril y del 10 de noviembre de 2019 en España. Con una metodología centrada en el análisis de contenido, se describirán los temas tratados, los protagonistas de dichas desinformaciones y, entre otros aspectos, los recursos propagandísticos utilizados.

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FACULTAD DE COMUNICACIÓN MÁSTER UNIVERSITARIO EN COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL Y POLÍTICA DESINFORMACIÓN Y FACT-CHECKING EN LAS ELECCIONES GENERALES DE 2019 EN ESPAÑA TRABAJO FIN DE MÁSTER Autora: Olga Agea Carrillo Tutora: Dra. María José García Orta Septiembre, 2020 FACULTAD DE COMUNICACIÓN MÁSTER UNIVERSITARIO EN COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL Y POLÍTICA DESINFORMACIÓN Y FACT-CHECKING EN LAS ELECCIONES GENERALES DE 2019 EN ESPAÑA TRABAJO FIN DE MÁSTER CURSO ACADÉMICO 2019/20 Autora: Olga Agea Carrillo Tutora: Dra. María José García Orta Septiembre, 2020 ÍNDICE 1. Introducción …………………………………………………………………………………….1 2. Objetivos e hipótesis .................................................................................................................... 6 2.1. Objetivos ...................................................................................................................….…….6 2.2. Hipótesis ..........................................................................................................................…... 7 3. Metodología ………………………………………………………………………………….... .7 3.1. Delimitación del objeto de estudio …………………………………………………………...7 3.2. Análisis de contenido ………………………………………………………........................11 3.3. Fichas de análisis …………………………………………………………………………...14 3.3.1. Ficha para redes sociales ……………………………………………...........................14 3.3.2. Ficha para medios de comunicación ………………………………….........................17 3.3.3. Ficha para debates …………………………………………………………………...19 3.3.4. Ficha para imágenes y/o recursos visuales y vídeos …………………… ……………21 4. Marco Teórico …………………………………………………………………………………22 4.1. Posverdad versus propaganda ……………………………………………………………...22 4.1.1. Propaganda y manipulación …………………………………………………………..24 4.1.2. Recursos propagandísticos ………………………………………….……………...26 4.2. Nuevas formas de comunicación …………………………………………………………...27 4.2.1. Comunicación política ……………………………………………………………………...27 4.2.2. Marketing político …………………………………………………………………..30 4.3. Redes sociales, noticias falsas y desinformación …………………………………………...31 4.3.1. Influencia de las redes sociales en la comunicación política ………………………..31 4.3.2. Noticias falsas y desinformación: Definición y característcas ……...........................35 4.3.3. Portales de noticias falsas ………………………………………………………..…40 4.4. Verificación y fact-checking ……………………………………………….……………....40 4.5. Elecciones generales ………………………………………………………….....................45 4.5.1. Campaña y comicios del 28 de abril ……………………………………………...…45 4.5.2. Campaña y comicios del 10 de noviembre ………………………………………......48 5. Resultados y discusiones …………………………………………………………....................50 5.1. Desinformaciones en Twitter …………………………………………………....…………50 5.2. Desinformaciones en medios digitales ………………………………………………….….59 5.3. Desinformaciones en los debates electorales y entrevistas televisados …………………..…66 6. Conclusiones …………………………………………………………………….......................72 7. Referencias……………………………………………………………………………………..75 8. Anexos ……………………………………………………………………………………………………………………………….90 8.1. Anexo 1: Ficha de análisis redes sociales ……………………………………………….....90 8.2. Anexo 2: Ficha para medios de comunicación …………………………………………….. 91 8.3. Anexo 3: Ficha para debates electorales y entrevistas ………………………………………93 8.4. Anexo 4: Bloque adicional para imágenes y/o recursos visuales …………………………...95 8.5. Anexo 5: Bloque adicional para vídeos …………………………………………………..…95 Resumen Los conceptos de desinformación y noticias falsas se han extendido globalmente desde que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales norteamericanas en noviembre de 2016. Durante la campaña, se contabilizaron 217 desinformaciones. No obstante, otros acontecimientos como el Brexit o la campaña electoral de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, han contribuido a la rápida distribución de estas noticias falsas, que han encontrado en Internet, especialmente en las redes sociales, el medio idóneo para su circulación. La falta de credibilidad en los medios de comunicación ha propiciado que una gran parte de la población recurra a las redes sociales para informarse. Este hecho implica un riesgo, ya que las redes sociales facilitan una rápida distribución de las desinformaciones, sin la existencia de un filtro que impida su auge. El riesgo es mayor durante las campañas electorales, donde tradicionalmente los politicos han recurrido a estrategias propagandísticas para obtener los votos del electorado. Por ello, el objetivo de esta investigación es conocer las características de las desinformaciones difundidas durante las elecciones generales del 28 de abril y del 10 de noviembre de 2019 en España. Con una metodología centrada en el análisis de contenido, se describirán los temas tratados, los protagonistas de dichas desinformaciones y, entre otros aspectos, los recursos propagandísticos utilizados. Palabras clave: Desinformación, noticias falsas, fake news, redes sociales, elecciones generales, fact-checking. Abstract The concepts of disinformation and fake news have extended globally since Donald Trump won American presidential elections on November 2016. During the campaign, were registered 217 disinformations. However, other events such as Brexit or the electoral campaign of Jair Bolsonaro to get the presidency of Brasil, have contributed to the fast distribution of these fake news, who have found on Internet, especially on social networks, the ideal means for their circulation. The lack of credibility of mass media has facilitated that a large proportion of the population resort to the social networks to inform themselves. This fact entails a risk, because social networks provide a rapid distribution of the disinformations, without the existence of a filter that prevent their boom. The risk is higher during the electoral campaigns, where traditionally the politicians have resorted to the propagandists strategies to get the votes from the electorate. For that, the objective of this research is to know the characteristics of the disinformations disseminated during the general elections of April 28 and November 10, 2019 in Spain. With a methodology based on the content analysis, will be described the topics covered, the protagonists of these disinformations and, among other aspects, the propaganda resources used. Key words: Disinformation, post-truth, false news, fake news, social networks, general elections, fact-checking. 1 1. Introducción A lo largo de la historia, los periodistas y los medios de comunicación han utilizado diversas estratagemas para decidir sobre qué temas o acontecimientos debe hablar la población y es cierto que, en ocasiones, se han publicado noticias con fines ideológicos, políticos y económicos que han incluído sesgos (Casero-Ripollés, 2012). El problema, según Herrscher (2012), es que en los últimos años esta práctica se ha extendido. Los medios de comunicación han ido perdiendo credibilidad (Amorós, 2018) y a partir de la aparición de las redes sociales, comenzaron a publicar noticias menos cuidadas (Alonso González, 2019). Lo que prima en la actualidad es la rapidez, por lo que los medios no dedican el tiempo suficiente a verificar y contrastar las informaciones y se hacen eco de bulos (Ramonet, 2011). Un informe de Digital News Report España (Vara Miguel, 2020) revela que en la actualidad, únicamente un 36% de los españoles se fía de las noticias de manera habitual, siendo el nivel más bajo registrado desde el año 2015 con un 34%. Las redes sociales, especialmente Facebook y Twitter, facilitan que las noticias falsas circulen con mayor rapidez y sin ningún tipo de filtro. Las informaciones que distribuyen estas plataformas llegan a una considerable audiencia y los políticos han decidido sumarse a esta tendencia (Barrios, 2012). Por tanto, a día de hoy, no solo los medios de comunicación crean noticias falsas, sino que también son los propios partidos políticos quienes las difunden. De esta manera, la relación entre periodismo, política y desinformación se ha intensificado a un ritmo vertiginoso y muy peligroso (Mayoral, Parratt y Morata, 2019). De hecho, en los años 2016 y 2017 se produjeron dos acontecimientos que supusieron un punto de inflexión. El primero, la victoria electoral de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos (EE.UU.). Trump comenzó la campaña en 2016 con todos los medios de comunicación más influyentes en su contra, incluyendo The New York Times. Sin embargo, se ganó a parte del electorado haciendo uso de la desinformación a través de Facebook y Twitter. Un análisis de BuzzFeed News (Silverman, 2016) mostró que las principales noticias falsas que circularon durante la campaña, generaron mayor participación en Facebook que en los medios de comunicación tradicionales. El partido republicano investigó qué asuntos preocupaban a la sociedad y su candidato hizo circular innumerables bulos que hacían referencia a noticias que apelaban a las emociones de los ciudadanos (Caramelo Pérez, 2019). Según Pauner (2018), Trump creó la necesidad de un sentimiento de unidad, buscó culpables y enemigos de su patria y utilizó un nuevo medio de desinformación: las redes sociales, a través de las que se puede publicar sin filtros y sin 2 ambigüedades. Justo antes de que arrancasen los debates presidenciales de la campaña estadounidense (desde agosto de 2016) y hasta la víspera de la jornada electoral, las plataformas de verificación de información contabilizaron un total de 217 falsedades en los discursos y en las declaraciones de los candidatos, atribuyendo el 79% de las mismas a Donald Trump, mientras que el 21% restante correspondería a Hillary Clinton (Zarzalejos, 2017). El segundo acontecimiento que marcó la conexión entre política y desinformación ocurrió en 2017, cuando comenzaron las negociaciones de la celebración de un referéndum que posibilitase la salida de Reino Unido de la Unión Europea (Álvarez Rufs, 2018). Durante todo el proceso circularon por redes sociales imágenes, noticias y vídeos totalmente falsos con el objetivo de calar en el sentimiento nacionalista de todos los ingleses para que consideraran como enemigos al resto de Europa y conseguir así que los ciudadanos votaran a favor del Brexit (Blanco Alfonso, 2018). Tras estos dos sucesos, el número de desinformaciones comenzó a crecer de manera masiva, los bulos se intensificaron y poco a poco fueron cobrando más relevancia. Cada vez es más difícil distinguir y bloquear las noticias falsas. Esto pone en evidencia que los bulos y las desinformaciones están asociadas con ideologías extremas y se aprovechan de la desconfianza hacia todos los sistemas (Cervera, 2018). Aunque el término desinformación se ha popularizado, las noticias falsas, así como la manipulación y la intención de engañar han existido siempre. Ya en 1898, durante el conflicto entre Cuba y España, el magnate estadounidense William Randolph Hearst mandó a sus periodistas a La Habana para que escribieran sobre la insurrección cubana e ilustrasen las pésimas condiciones en que se encontraba el país en ese momento. Al llegar allí, descubrieron que no existía ningún movimiento violento por la independencia, así que optaron por inventárselo (Amorós, 2018). Randolph Hearst culpó a España (pese a no tener certeza de lo que había ocurrido) de la explosión del acorazado norteamericano Maine en el puerto de La Habana (Frías Sánchez, 2019), en la que murieron más de 250 personas, lo que conllevó a que Estados Unidos declarase la guerra a España (Amorós, 2018). En el siglo XX, concretamente en 1990, meses después de que el entonces presidente de Irak Saddam Hussein invadiera Kuwait, y tras la insistencia de George Bush para que el ejército se retirara de la zona, Nayirah, una supuesta niña kuwaití de 15 años, contó un emotivo relato en el Congreso de los Estados Unidos, donde denunció las atrocidades que se estaban cometiendo en su país. La joven aseguraba haber visto a soldados iraquíes entrar en el hospital en el que ayudaba, 3 con la intención de robar incubadoras, sacando a 300 bebés de ellas y tirándolos al suelo para dejarlos morir (García Matilla, 2004). Los medios de comunicación se hicieron rápidamente eco de la noticia, provocando un odio infundado hacia la figura de Saddam Hussein. Aquel relato era totalmente falso (García Matilla, 2004): Nayirah era hija del embajador de Kuwait en EE.UU. y una empresa de relaciones públicas le había preparado su discurso. Estos dos ejemplos evidencian, como afirma Richard Nelson (citado en Sahui Maldonado, Quijano García y Argüelles Ma, 2013), que la manipulación y la propaganda siempre han estado vinculadas a la obtención de intereses a través de la persuasión con fines ideológicos, políticos o comerciales, que buscan influir en las actitudes, opiniones y emociones. El objetivo primordial de ambas estrategias es atraer la atención de los ciudadanos con contenidos novedosos para condicionar su comportamiento (Núñez, 2018). La desinformación está vinculada también con el concepto de posverdad (post-truth), que fue utilizado por primera vez en un artículo de 1992 por el escritor serbio-americano Steve Tesich, para criticar, entre otros, el caso Watergate y la ya mencionada Guerra del Golfo (García Ballesteros, 2018). Habrá que esperar hasta 2016, cuando el Diccionario Oxford la considere la Palabra del año, para que el término se popularice, haciendo alusión a las falacias que creaban las altas esferas para controlar a la sociedad a través del poder discursivo (Paspuel Carrera, 2018). Años más tarde, tras convertirse las mentiras en un verdadero problema a la hora de distinguirlas de las noticias reales (Alonso González, 2019), este término pasó a acuñarse como fake news, debido a su viralización a través de las redes sociales (Ortiz de Guinea Ayala y Martín Sáez, 2019). Según Burgos (2018), son informaciones llamativas, inusuales, que dan valor a una determinada posición ideológica. Finalmente, a día de hoy, se prefiere hablar de desinformación, un término mucho más amplio. Para Casero-Ripollés (2016), el auge de las desinformaciones, ha provocado un cambio en el escenario político y ha puesto en evidencia la estrecha relación que mantienen periodismo y política. Actualmente, las noticias falsas han captado la atención de la mayoría de los lectores, desprestigiando las buenas prácticas periodísticas. Según los datos del último Eurobarómetro (Comisión Europea, 2020), el 83% de los españoles afirma encontrarse de manera asidua con noticias falsas o engañosas. Además, según la última encuesta de Ipsos Global Advisor (2018), realizada en 27 países del mundo, un 57% de los habitantes de nuestro país, confirma haber dado por verídica alguna información falsa; mientras que el 62% dice que únicamente consume información de medios de comunicación afines a sus 10 se mencionarán más adelante) para comprobar cuáles son las características que componen las desinformaciones que circulan por la red. Para ello, se estudiaron las cuentas de los principales candidatos y de sus partidos políticos (@PabloIglesias, @pablocasado_, @Albert_Rivera, @sanchezcastejon, @Santi_ABASCAL, @PODEMOS, @populares, @CiudadanosCs, @PSOE y @vox_es). El período acotado fue desde el 1 de marzo hasta el 30 de abril de 2019 y desde el 1 de octubre hasta el 17 de noviembre, para indagar en la existencia o no de desinformaciones a lo largo de la campaña política y tras la celebración de las elecciones generales. De la misma forma, y durante el tiempo acotado ya mencionado, se realizó una búsqueda a través de los hashtags #LaHistoriaLaEscribesTú, #UnGobiernoContigo, #ValorSeguro, #ElVotoQueNosUne, #PorTodoLoQueNosUne, #VotaPP, #EstáPasando #VamosCiudadanos, #YoVotoCs, #EspañaEnMarcha, #EstamosMuyCerca, #VOTAPSOE, #HazQuePase, #AhoraSí, #PorEspaña, #EspañaViva, #EspañaSiempre (ya que fueron los lemas de campaña utilizados), además de #FakeNews, #DesinformaciónPolítica, #MentirasPolíticasEnEspaña, #28A, #10N y #NoticiasPolíticasFalsas. Además, también tuvimos en cuenta que, como se explicará más adelante, las plataformas de fact-checking, también analizaron los argumentos de los políticos en línea vía Twitter. En total, se estudiaron 32 desinformaciones difundidas en Twitter. Esta fue la red social elegida para el análisis debido a que es donde más activos se encuentran los líderes políticos y sus respectivos partidos La tercera vía a través de la cual se realizó la búsqueda de desinformaciones fue en medios de comunicación digitales. En una primera toma de contacto, se produjo una búsqueda inicial en medios más conocidos como ABC, El País o el diario El Mundo en sus hemerotecas con palabras clave como fake news, desinformación, Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias, Santiago Abascal, elecciones, noticias falsas, PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox. Sin embargo, no se encontraron evidencias. Por eso, la siguiente búsqueda tuvo lugar en medios digitales menos conocidos y dedicados a originar desinformaciones y a hacerlas circular de manera rápida. De esta forma, se encontraron 32 desinformaciones en los siguientes: Mundo Today, Hay Noticia, Caso Aislado, Mediterráneo Digital, Alerta Digital, El Matinal, librediariodigital.net, Noticias de Catalunya, San Borondón Info, Voz Populi, Ok Diario, eleccionestransparentes.wordpress.com, enraizados.org, esdiario.com, armas.es, rokambol.com, viscalacant.com, La Voz del Becario y larealidad23.wordpress.com. No se han tenido en cuenta los medios impresos debido a su dificultad para acceder a cada una 11 de las publicaciones durante el estado de alarma, además de que al no caracterizarse por la rapidez que exige la digitalización, sus noticias suelen ser más cuidadas y no tienden a otorgarle veracidad a las desinformaciones. Al contrario, los medios digitales necesitan rapidez para ser los primeros en publicar la información, y no suelen contrastar de manera tan minuciosa las noticias que publican. 3.2. El análisis de contenido La metodología utilizada en este TFM se ha centrado en el análisis de contenido, una técnica que permite interpretar diferentes textos y que, según Bardin (1996), es: (…) el conjunto de técnicas de análisis de las comunicaciones tendentes a obtener indicadores (cuantitativos o no) por procedimientos sistemáticos y objetivos de descripción del contenido de los mensajes permitiendo la interferencia de conocimientos relativos a las condiciones de producción/recepción (contexto social) de estos mensajes (p. 32). Por su parte, Krippendorff (1990) define el análisis de contenido como “una técnica de investigación destinada a formular, a partir de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a su contexto” (p. 28). Para Bardin (1996), este análisis tiene una función heurística y también de “administración de la prueba”, sirve “para ver” y “para probar” (p. 22). Se trata de un método empírico para el que no existen plantillas diseñadas previamente, sino que cada análisis se tiene que tratar de una manera diferente, aunque siempre hay que tener en cuenta quién es el emisor o productor del mensaje, receptor y estudiar el mensaje teniendo en cuenta los temas y códigos de los que está formado. Una definición más reciente es la que ofrece Bernete (2013), para quien el análisis de contenido es: (…) una metodología sistemática y objetivada porque utiliza procedimientos, variables y categorías que responden a diseños de estudio y criterios de análisis, definidos y explícitos. Por esta razón, permite realizar estudios comparativos entre diversos documentos, o distintos objetos de referencia: entre diversas fuentes o épocas (p. 222). El procedimiento del análisis de contenido según Cañadas, Gómez y Pinzón (2018), se realiza partiendo de una estructura conceptual, para después pasar a una investigación de los sistemas de representación y acabar con el análisis fenomenológico. En el presente estudio se empleará tanto la técnica cuantitativa como cualitativa para ofrecer unos datos y unas conclusiones más completas y con mayor nivel de información. 12 Arzate Salgado (2007) explica la necesidad de que se complementen ambas técnicas, ya que el análisis de contenido no puede basarse únicamente en una descripción cuantitativa (Nogales Bocio, 2013) sino que necesita también una interpretación cualitativa. Para Andréu (2002) el análisis de contenido cualitativo “consiste en un conjunto de técnicas sistemáticas interpretativas del sentido oculto de los textos” (p. 22), mientras que Bardin (1996) sostiene que el análisis cuantitativo es un procedimiento más intuitivo, flexible y adaptable a la evolución de las hipótesis. Bardin (1996) considera que la diferencia entre el análisis cuantitativo y el análisis cualitativo se basa en que mientras que la aproximación cuantitativa se fundamenta en la frecuencia con la que aparecen ciertos elementos en el mensaje y se obtienen datos descriptivos “por un método estadístico” (p. 87); la cualitativa recurre a indicadores no frecuenciales susceptibles de permitir interferencias y tiene un procedimiento más intuitivo “válido para hacer deducciones específicas a propósito de un acontecimiento, de una variable de inferencia preciosa y no para inferencias generales (Bardin, 1996, pp. 87-88). Para realizar el análisis cuantitativo y cualitativo, se consideró necesario recurrir a una categorización que será recogida en las fichas de análisis. Para Bardin (1996) la categorización “es una operación de clasificación de elementos constitutivos de un conjunto por diferenciación, tras la agrupación por género (analogía), a partir de criterios previamente definidos” (p. 90). En este caso, se entiende que las categorías corresponden a secciones en las que se reúnen unidades de registro. Una vez localizadas las unidades de registro, se pueden, según Delgado y Gutiérrez (1998, citado en Díaz Herrera, 2018), contabilizar y relacionar. Por eso, es fundamental la codificación, que como explica Bardin (1996) es “el proceso por el que los datos brutos son transformados sistemáticamente y agregados en unidades que permiten una descripción precisa de las características pertinentes del contenido” (p. 78). De esta manera, tras la codificación, se obtendrían los datos necesarios para el análisis. Para realizar la codificación se realizan tres fases: 1. La descomposición, en la que se establecen las unidades de registro. En esta investigación, hay en total 137 unidades de registro que están repartidas en tres fichas de análisis (ficha para los debates y entrevistas, ficha para los medios de comunicación digitales y ficha para Twitter). 2. La enumeración. Tras la elección de las unidades de registro, se procede al recuento de las mismas por lo que es necesario elegir las reglas de numeración. En este caso, se han enumerado las fichas de análisis desde el 0 para sumar el número de desinformaciones obtenidas. A su vez, se ha hecho una distinción entre las desinformaciones para detectar a qué partido político pertenece cada una de ellas y de qué manera han sido difundidas, clasificando entre debates y 13 entrevistas, medios de comunicación digitales y redes sociales (Twitter); y entre PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox, con el objetivo de contabilizar y clasificar las desinformaciones dependiendo de su procedencia. 3. La clasificación y la agregación, corresponden a la fase en la que se eligen las categorías. En este estudio, se han clasificado de la siguiente manera:  Redes sociales, se han dividido en: aspectos generales (bloque al que corresponden cuatro unidades de registro), interacción con los usuarios (ocho unidades de registro) y características específicas (con 11 unidades de registro). En total, la ficha de análisis de redes sociales estaría formada por 23 unidades de registro.  Medios de comunicación digitales, divididos en: aspectos generales (que incluyen tres unidades de registro) y características específicas (con 18 unidades de registro). En total, la ficha para analizar las desinformaciones realizadas a través de medios digitales cuenta con 21 unidades de registro.  Debates y entrevistas, se han distribuido en: aspectos generales (formados por cuatro unidades de registro), características específicas (con 12 unidades de registro) y comunicación no verbal (10 unidades de registro). Todas las unidades de registro mencionadas suman un total de 26.  Además, para todas las desinformaciones que cuentan con imágenes, recursos visuales o vídeos, se añaden otros dos bloques: características de los recursos visuales y características de los vídeos, para analizar si gracias a su uso, las distintas desinformaciones y los argumentos falsos se ven reforzados. De esta manera, el bloque que estudia las características de las imágenes y/o recursos visuales está formado por seis unidades de registro; mientras que el bloque que analiza las características de los vídeos consta de diez unidades de registro. Para explicar lo que hay detrás del texto, según Bardin (1996) es necesario desarrollar la descripción (enumeración de las características propias del texto), la interferencia (fase en la que se realizan deduciones lógicas) y la interpretación (lo que correspondería al análisis cualitativo). La interferencia permite pasar del proceso descriptivo al interpretativo, por lo que es el paso intermedio entre ambas fases y tiene gran relevancia e importancia. La interferencia consta de tres frases cronológicas: 1. El preanálisis, etapa en la que se seleccionan los documentos que se van a someter al análisis, se formulan las hipótesis y los objetivos, se especifican los contenidos y se delimitan las 14 unidades de registro. De esta manera, en nuestro preanálisis se ha seleccionado el corpus de estudio y se han diseñado las diferentes fichas con las unidades de registro (previamente explicadas). 2. La explotación del material. Se lleva a cabo la codificiación, la descomposición o enumeración de datos, previamente realizados. 3. El tratamiento de los resultados, la interferencia y la interpretación. Una vez que ya se ha realizado el análisis, en esta fase se seleccionan los resultados y se les da valor a través de diferentes operaciones estadísticas, utilizando gráficos, infografías y otros recursos visuales. De esta manera, para interpretar los datos, se cuantificarán las veces que aparecen todas las unidades de registro, para posteriormente, extraer la información a través de números y porcentajes, y crear gráficos en los que se presente de manera detallada. 3.3. Fichas de análisis Para realizar el análisis de contenido se han elaborado, como se ha indicado anteriormente, tres fichas de análisis: una para conocer las características de las desinformaciones difundidas a través de redes sociales, en concreto, de Twitter; la segunda ficha para las noticias falsas publicadas en medios de comunicación digitales y la última ficha, para analizar las declaraciones difundidas por los propios líderes políticos en los debates televisivos y en entrevistas. Todas contienen una parte común (adicional) en la que se estudian los aspectos característicos de las imágenes y/o recursos visuales, así como de los vídeos con los que se pretenden reforzar las desinformaciones obtenidas en el corpus de estudio. A continuación, describimos cada una de esas fichas. 3.2.1. Ficha de análisis redes sociales BLOQUE 1: ASPECTOS GENERALES 1. Fecha. Se identifica la fecha en la que se publicó la desinformación. 2. URL. Se anotan los caracteres que permiten localizar la desinformación de manera rápida y sencilla. 3. Cuenta. Se identifica el usuario desde el cual se ha publicado la desinformación. 15 4. Oficial y verificada. Se anota si la cuenta desde la que se ha publicado la desinformación es oficial y pertenece a algún político o a su partido o si, por el contrario, se trata de una cuenta anónima o falsa. BLOQUE 2: INTERACCIÓN CON LOS USUARIOS 5. Número de seguidores. Se identifica el número de seguidores para conocer si el mensaje publicado tuvo trascendencia. 6. Número de publicaciones. Se especifica el número de publicaciones para conocer si se trata de un usuario activo en redes sociales o no. 7. Número de ‘me gustas’. Se contabilizan para averiguar si la desinformación se dio por verídica, dependiendo de la reacción de los usuarios. 8. Número de retweets. Al igual que sucede con el número de ‘me gustas’, es esencial contabilizar el número de retweets para averiguar si la desinformación fue tomada por parte de los usuarios como real y contrastada. 9. Número de comentarios. Se anota el número de comentarios por la misma razón que las dos anteriores. 10. Tuit/mensaje. Se registra para conocer cuál es el contenido exacto de la desinformación. 11. Extensión del mensaje. Es importante incluir la extensión del mensaje, ya que Twitter tiene un límite de caracteres. 12. Utilización de hashtag. Se anotan los hashtags para conocer las palabras clave del mensaje. BLOQUE 3: CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 13. Origen de la noticia falsa. Se identifica quién ha sido el impulsor de la desinformación. Para ello, las variables que pueden aparecer son: partido político, líder político u otros. 14. En el caso de tener su origen en un partido o líder político, pertenece a. Se anota para conocer qué formación política hizo circular la noticia falsa. Las variables son: PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PP, Vox, otros. 15. Partido o líder afectado por la desinformación. Es importante conocer a quién o a qué partido pretende afectar la desinformación. Las variables son: PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PP, Vox, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pablo Casado, Santiago Abascal, otros. 16. Tema. Se registra para conocer sobre qué suelen tratar las desinformaciones. Las variables elegidas son: inmigración, pensiones, autonomías, sanidad, independencia de Cataluña, 16 feminismo, educación, creación de empleo, paro, violencia de género, economía, corrupción, impuestos, aborto, vivienda, Constitución y otros. 17. Fuentes. Queremos demostrar que las desinformaciones se caracterizan por la ausencia de fuentes o por el uso de fuentes no muy confiables, por lo que es fundamental anotar de qué tipo son las que aparecen en la noticia falsa. Las variables, teniendo en cuenta la clasificación que realiza Villaseñor Rodríguez (1999, citado en Gallego Lorenzo y Juncà Campdepadrós, 2009) son: dependiendo de la procedencia y del origen de la información (personales, institucionales o documentales); teniendo en cuenta el canal que se usa para transmitir la información (de transmisión oral o de transmisión documental); dependiendo de la cobertura geográfica (de carácter internacional, nacional o autonómico); por el grado de adecuación de la información que ofrecen (total, media o insuficiente); y finalmente, por el tipo de información que presentan (general o especializada). Para completar la clasificación, teniendo en cuenta la realizada por Cristina Catalá (2000, citado en Gallego Lorenzo y Juncà Campdepadrós, 2009) se añaden dependiendo del formato o soporte (en papel, audiovisuales o electrónica y digitales). Además, es necesario distinguir entre fuentes de internet (buscadores de información o bases de datos) y confidenciales o anónimas. 18. Uso de imágenes y/o recursos visuales. Se identifican para conocer en qué se apoyan las desinformaciones para conseguir mayor credibilidad. Las variables identificadas son: fotografía, gráfico, ilustración, infografía, recorte de periódico, recorte de revista, cifras numéricas/económicas, meme, enlace a través de URL a otra página web, vídeo y otros. 19. Táctica para imponer una determinada ideología. Para conocer cuál es la táctica más utilizada en las desinformaciones para lograr la supremacía de una corriente ideológica sobre otra es necesario anotarlas. Las variables, tomando como referencia a Thompson (1993, citado en Gutiérrez Vidrio, 2005) son: uso de la legitimación a través de fundamentos tradicionales, uso de la disimulación o del encubrimiento, uso de la unificación para crear una identidad colectiva, uso de la fragmentación, otros. 20. Lenguaje y argumentación. Se anota para conocer qué tipo de lenguaje es utilizado en cada una de las desinformaciones. Las variables son: lenguaje preciso, lenguaje impreciso, lenguaje sencillo, lenguaje emotivo, lenguaje agresivo, uso de exageraciones y/o de superlativos, uso de metáforas y comparaciones, uso de contrastes y analogías, uso de expresiones humorísticas, uso de expresiones negativas hacia un determinado partido/político, uso de la ironía, desorden sintáctico, faltas de ortografía, otros. 17 21. Técnica propagandística. Se registra para estudiar qué técnica de propaganda y de manipulación es la más usada en las desinformaciones. Las variables a investigar, según Jean-Marie Domenach (1986, citado en Huici, 2017) son: simplificación, enemigo único, exageración, orquestación, transfusión, unanimidad y maniqueísmo. Estas variables se explicarán más adelante, en el marco teórico, dentro de las técnicas propagandísticas. 22. Objetivo del ataque. Se identifica para analizar cuál es el objetivo de dicha desinformación y qué se pretende obtener gracias a su circulación. Las variables son: reforzar una ideología común, debilitar la ideología contraria, provocación, manipulación social, conseguir dinero e influencia, discursos de odio, otros. 23. Observaciones. Se incluye este apartado para poder anotar los aspectos destacados de la desinformación. 3.2.2. Ficha análisis para medios de comunicación Todas las fichas de análisis incluyen unidades de registro comunes, como la fecha, URL o los temas, entre otros, por lo que las variables serán las mismas que se han identificado, de manera previa, en la ficha de redes sociales. A continuación, solo se describirán aquellas categorías que no se hayan descrito en el epígrafe anterior. BLOQUE 1: ASPECTOS GENERALES 1. Fecha. 2. URL. 3. Medio de comunicación: Se apunta el nombre del medio de comunicación digital en el que se ha publicado la desinformación. Las distintas variables que pueden aparecer son: Mundo Today, Hay Noticia, Caso Aislado, Mediterráneo Digital, Alerta Digital, El Matinal, librediariodigital.net, Noticias de Catalunya, San Borondón Info, Voz Populi, Ok Diario, eleccionestransparentes.wordpress.com, enraizados.org, esdiario.com, armas.es, rokambol.com, viscalacant.com, La Voz del Becario y larealidad23.wordpress.com. BLOQUE 2: CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 4. Sección. 18 5. Autoría. Se anota quién es el autor de la desinformación para investigar si es conocido o, por el contrario, es anónimo. Las variables son: redacción, autor, agencias, otros. 6. Género periodístico. Se estudia para conocer qué tipo de género es el más utilizado para hacer circular las distintas desinformaciones. Además, esta unidad de registro permite investigar si se incluyen opiniones disfrazadas de noticia. Las variables son: noticia, reportaje, entrevista, editorial, artículo de opinión, columna, crítica, crónica, foto-noticia y otros. 7. Portada. Se identifica si la desinformación ha aparecido en portada o no para conocer la relevancia que le ha dado dicho medio de comunicación digital. 8. Partido o candidato al que afecta la desinformación. Se anota para conocer a quién se pretende desprestigiar con la noticia falsa. Las variables son: PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, PP, Vox, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pablo Casado, Santiago Abascal y otros. 9. Titular. Se identifica qué tipo de titular se utiliza para conocer cuáles son sus características principales y si se opta por titulares sensacionalistas o, por el contrario, informativos. Las variables son: informativo, expresivo, apelativo, temático, creativo, cita textual y otros. 10. Elementos de titulación. Se anotan cuáles son los elementos que acompañan al titular para analizar en profundidad las características de las que constan las desinformaciones. Las variables son: antetítulo, subtítulo, cintillo, ladillo, destacado, otros. 11. Uso de imágenes y/o recursos visuales. 12. Tema. 13. Fuentes de información. 14. Intención del periodista. Para estudiar cual es la intención de quien construye la desinformación, se ha tenido en cuenta el paradigma EMI, según el cual las noticias falsas pueden ser creadas con tres fines, que corresponden a las variables elegidas: engañar, manipular e informar (García Galera, Del Hoyo Hurtado y Blanco Alfonso, 2020). De esta manera, se obtienen las diferentes desinformaciones, que podrían clasificarse en: noticias inventadas o fabricadas, noticias sesgadas o manipuladas o noticias erróneas o inexactas (García-Galera, Del-Hoyo-Hurtado y Blanco-Alfonso, 2020). 15. Táctica para imponer una determinada ideología. 16. Lenguaje y argumentación. 19 17. Uso de la presunción de inocencia. Se incluye este apartado para conocer si en algún momento se hace uso de la presunción de inocencia o, por el contrario, se evade y se desprestigia a uno de los líderes o partidos políticos sin opción a defensa. 18. Técnica propagandística. 19. Objetivo del ataque. 20. Observaciones. Se incluye este apartado para poder incluir los aspectos destacados de la desinformación. 3.2.3. Ficha de análisis para debates A continuación, solo se describirán aquellas categorías que no se hayan descrito en apartados anteriores. BLOQUE 1. ASPECTOS GENERALES 1. Fecha. 2. URL. 3. Cadena de emisión. Se anota en qué canal fue retransmitido el debate o la entrevista analizada. Teniendo en cuenta el preanálisis realizado, las variables que pueden aparecer son las siguientes: La 1, Antena 3, Telecinco, La Sexta, Cuatro y otros. 4. Género periodístico. Se hace una distinción para conocer qué vía utilizó el político para expresar su argumento erróneo. Las variables son: debate y entrevista. BLOQUE 2. CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 5. Impulsor de la desinformación. Se anota para conocer qué político fue el promotor de la declaración falsa Las variables que pueden aparecer son: Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pablo Casado y Santiago Abascal. 6. Partido o candidato al que afecta la desinformación. 7. Temas. 8. Uso de imágenes y/o recursos visuales. 9. Fuentes. 10. Lenguaje y argumentación. 11. Táctica de ataque para imponer una determinada ideología. Hall Jamieson (1992, citando en Dávalos, 2017) distingue entre cuatro tácticas de ataque utilizadas en campañas electorales: 26 características (Van Dijk, 2006), técnicas muy utilizadas en el ámbito político. 4.1.2. Recursos propagandísticos Quienes hacen uso de la propaganda, necesitan una serie de estrategias y de técnicas de persuasión para lograr obtener sus objetivos, a los que se denominan recursos propagandísticos, los cuales tienen que adaptarse al contexto histórico para que cumplan su función (García Ballesteros, 2018). Juan Rey (1999) señala que se entiende como recurso propagandístico el conjunto de procesos que utiliza el propagandista para moldear el mensaje a su antojo, con el objetivo de que quede adherido en la mente del receptor en forma de pensamientos y/o conductas. A mediados del siglo XX, Jean-Marie Domenach (1986, citado en García Ballesteros, 2018) establecía seis recursos o reglas básicas de la propaganda: a) La simplificación y enemigo único, basados en la utilización de mensajes breves, claros y concisos, acompañados de elementos gráficos o sonoros (para que sean más fáciles de recordar). Ambos recursos destacan por el uso de metáforas o rimas, cuyo objetivo es logar una mejor memorización del mensaje. El fin que persigue el recurso del enemigo único es localizar al adversario político para expandir argumentos que lo relacionen con aspectos negativos. b) La exageración, consiste en resaltar ragos positivos del candidato y del propio partido. Para ello, se puede recurrir “incluso a la mentira, ya sea a través de la omisión y silencio de hechos noticiables o mediante la creación de sucesos o hechos que no existen (García Orta, 2002 p. 143). Por el contrario, se intentan debilitar las virtudes de los contrincantes. c) Orquestación. Basada en la repetición de la idea propagandística y de los rasgos positivos del propio candidato político, utilizando expresiones diferentes para que el electorado considere que se trata de aspectos novedosos, es decir, se reiteran las mismas ideas, pero utilizando diferentes formas de expresarlo. d) Transfusión, recurso que “utiliza los prejuicios, valores y creencias predefinidas de los receptores de la propaganda para crear el mensaje propagandístico” (García Ballesteros, 2018, p. 24). Así, la audiencia considerará que el propagandista comparte sus mismas opiniones. e) Unanimidad. El candidato se hace eco de opiniones que son compartidas por gran parte del electorado, ya que “una de las cualidades que debe tener el emisor de la propaganda es la de reforzar el sentimiento de pertenencia de un determinado grupo” (Domenach, 1986, citado en García Ballesteros, 2018, p. 24). 27 f) Maniqueísmo, con el que se establece una clasificación del bien y del mal. El objetivo es “crear división de ideas entre la población, provocando tanto filias como miedos injustificados” (García Ballesteros, 2018, p. 25). No hay que olvidar que la apelación a la emoción es otro de los recursos propagandísticos más utilizados. Para ello, “se busca el asentimiento o rechazo hacia un tema concreto” (García Orta, 2002, p. 145). Otra de las reglas básicas para conseguir que la propaganda funcione, es el tratamiento desequilibrado de las fuentes, por lo que se silencian aquellas que podrían afectar de manera negativa a la obtención de los objetivos (García Orta, 2002, p. 146). Dávalos (2017) recoge la clasificación realizada por Hall Jamieson (1992), que distingue entre tácticas de ataque y tácticas de defensa, afirmando que se trata de los recursos propagandísticos más utilizandos durante las campañas electorales. Entre las tácticas de ataque distingue: apelación a lo emocional (cuyo objetivo es generar una imagen negativa del contrincante, de manera que la audiencia lo vea como un auténtico villano, mientras que, por el contrario, el fin es generar una imagen positiva para el propio propagandista); identificación del aversario con símbolos, políticas o personas que los lectores califiquen como negativos; comparación (con el fin de presentarse a sí mismo como sinónimo de todo lo bueno y mostrar a los contrincantes como sinónimo de maldad); y asociación o conexión a gran velocidad entre imágenes inconexas que provocan que la audiencia realice una inferencia a pesar de la falta de evidencia. En cuanto a las técnicas de defensa, Hall Jamieson (1992) distingue entre: neutralización de una acusación (que consiste en desviar la atención de un tema que le podría perjudicar al candidato a través de la contra-acusación); inoculación o posibilidad de adelantarse al ataque (para minimizar la posibilidad de que influya de manera negativa en el propio candidato); ofensa o indignación de manera pública (a través de la cual un candidato realiza acusaciones con toques sensacionalistas); so del humor (para quitar valor a una acusación recibida); utilizar a un tercero prestigioso o respestado por la comunidad (como fuente creíble para ganar la confianza del electorado); y capitalizar la credibilidad de la prensa, para recordar informaciones negativas sobre los demás políticos. 4.2. Nuevas formas de comunicación 4.2.1. Comunicación política El término propaganda, con el paso del tiempo, pasó a relacionarse con aspectos negativos 28 como “perversión y mentira”, tal y como explica Domenach (1985, citado en García Orta, 2002, p. 138). Por ello, en la actualidad, este término ha sido sustituido por “eufemismos” como, “comunicación política” (García Orta, 2002, p. 14) o como marketing político. Según Valles (2003, citado en Reyes Montes, O’Quinn Parrales, Morales y Gómez y Rodríguez Manzanares, 2011), la comunicación política es el intercambio de mensajes de todo tipo que acompaña necesariamente a la toma de decisiones sobre conflictos de interés colectivo y está presente en las fases del proceso político, como son “la expresión de demandas, definición de la cuestión que es objeto de conflicto, la elaboración y negociación de propuestas de intervención, la movilización de apoyos para cada una de dichas propuestas, y la adopción y aplicación de una de ellas” (Valles, 2003, p. 94). En otra circunstancia, cuando se habla de comunicación política se hace referencia al papel de la comunicación en el proceso político, así, es “el conjunto de técnicas y procedimientos de que disponen los actores políticos, en especial los gobernantes, para atraer, controlar y persuadir a la opinión pública” (Guerrero, 2003, citado en Reyes Montes, et al. 2007, p. 94). Para Wolton (1995, citado en Mendé y Smith, 1999, p. 202) la comunicación política es el “espacio en que se intercambian los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad para expresarse públicamente sobre política: los políticos, los periodistas y la opinión pública a través de los sondeos”. Mientras que María José Canel (2001) considera que la comunicación política es el conjunto de “una serie de fenómenos comunicativos como la propaganda, el marketing electoral, el marketing político, las relaciones públicas o la comunicación institucional política” (p. 15). Herreros Arconada (1989) distingue entre dos niveles de propaganda política: por una parte, los mensajes que se transmiten en periodos de campaña electoral y, por otra, la comunicación política del día a día que se produce entre los períodos electorales. Según Salomé Berrocal (2003, citado en Paniagua Rojano, 2003) las campañas electorales son un fenómeno perteneciente al ámbito de la comunicación política, “es el momento en el que los partidos políticos compiten por el poder para así poner en práctica sus ideas y ejercer su influencia” (p.188). Maria José Canel (2001) afirma que las técnicas de comunicación electoral son, fundamentalmente, “de carácter persuasivo, con recursos tanto psicológicos como informativos con el fin de lograr votos para llegar al poder” (p. 191). Por tanto, la comunicación política electoral se caracteriza por la competitividad entre los diferentes partidos, en período de elecciones, para conseguir mayor número de votos; mientras que la propaganda política se realiza en cualquier época del año. No es necesario que sea período de campaña, sino que engloba todo tipo de comunicación por parte de los partidos políticos, ya sea para difundir los logros obtenidos por sus gobiernos o para “promover la participación del 29 pueblo de la vida democrática” (Corona Nakamura, 2010, p. 4). En la actualidad, la evolución de Internet y la aparición de las redes sociales han supuesto una modernización no solo de la propaganda y de la manipulación, sino también de la comunicación política. Los medios se valen de las plataformas digitales para conseguir sus objetivos y lo hacen en ocasiones, como explicaremos en el siguiente apartado, a través de noticias e informaciones falsas que se transmiten con rapidez y que los lectores toman como válidas. Estas nuevas formas de comunicación han provocado que los partidos políticos hayan tenido que adaptarse a los nuevos tiempos (Gerl, 2017) y combinar la política tradicional con la política 2.0, caracterizada por la participación ciudadana y la bidireccionalidad en la comunicación (Rodríguez Andrés, 2016). A día de hoy, existe gran facilidad para intercambiar opiniones y dialogar a través de Internet (Gelpi Texeira, 2018). Por ello, la política 2.0 tiene que adaptarse y tener presente, según Rodríguez Andrés (2016), que ya no son únicamente los políticos los que hablan a la audiencia, sino que es la propia audiencia quien también puede responder y preguntar. Asimismo, debido a la segmentación del público, se está hablando de una nueva forma de hacer comunicación política, denominada 3.0, en la que los distintos partidos tienen que utilizar todos los medios a su alcance para dar a conocer sus programas electorales. El hándicap se encuentra en la necesidad de adaptar los mensajes a cada una de las plataformas o vías de comunicación utilizadas, no se puede repetir el mismo mensaje de igual manera, sino que el mensaje tiene que tener el estilo de cada una de las plataformas existentes. De esta manera, se integran los canales de comunicación tradicionales con los digitales. La política 3.0 se basa en la unión de lo tradicional con lo digital, para llegar a todos y cada uno de los públicos existentes, ya que se retroalimentan entre ellos. De hecho, como apuntan Kwak, Lee, Park y Moon (2010, citado en Gelpi Texeira, 2018, p. 96) “la mayoría de los trending topics (…) tienden a terminar en las portadas y los titulares de los soportes convencionales”. Debido a la enorme influencia que tienen los medios de comunicación, se ha convertido en aspecto fundamental cuidar “la imagen sobre el discurso racional” (Sánchez Murillo, 2005, p. 13). Así, el marketing político cada vez tiene mayor importancia, especialmente durante períodos de campaña electoral, cuando los partidos y sus líderes políticos dan mayor relevancia a las “características carismáticas” de los candidatos, en lugar de sustentar las campañas en “sus propuestas y planteamientos ideológicos” (Sánchez Murillo, 2005, p.13). 30 4.2.2. Marketing político Se usa el término marketing político para hacer referencia a la disciplina que, según Guijjaro, Babiloni y Cardós (2015, citado en Hoyos, 2020) “tiene como objetivo satisfacer las necesidades de su mercado, que, en este caso, es la ciudadanía, la cual tiene sus propios deseos” (p. 45). Se entiende, de esta manera, marketing político como “una técnica que se emplea en los programas políticos que tiene como objetivo influenciar en el voto de los ciudadanos, sobre todo en periodo de precampaña o campaña electoral” (p.45). Por eso, el marketing político es una de las estrategias más utilizadas a día de hoy en el ámbito de la comunicación política como método de persuasión. Su objetivo es “alcanzar con sus mensajes al mayor número de votantes posibles, y predisponerles a favor de un programa o un candidato, utilizando para ello los medios de comunicación más idóneos para llegar al electorado propuesto, con los mensajes más sugerentes y persuasivos” (Herreros Arconada, 1989, p. 144). Para ello, es necesario que los mensajes sean originales y llamen la atención de la sociedad, utilizando, según Herreros Arconada (1989): (…) términos capaces de asociar o sugerir al receptor connotaciones propias de la ideología partidista correspondiente y mostrar imágenes positivas y, en cierto modo, deseadas por el elector, sin olvidar la parte de gratificación estética que un manifiesto electoral de este género debe proporcionar al receptor, cualquiera que sea el medio en el que el mensaje se difunda (p. 144). Para Juan Rey (1999) el marketing político es un proceso comunicativo que trata de “influir en los electores para que adopten una posición favorable a cada partido y tengan una conducta que esté de acuerdo con sus deseos, que no es otro que el de obtener sus votos y ganar las elecciones” (p. 22). Para conseguirlo, es esencial “tener una buena imagen y transmitir una determinada apariencia” (Caramelo Pérez, 2015, p.31). En España, los políticos comenzaron utilizando diferentes estrategias en los debates televisivos, adaptando sus mensajes a este medio para lograr un mayor nivel de persuasión (Escanciano y Hernández Herrarte, 2010) dando gran importancia al marketing político (Sánchez Murillo, 2005) y contando con asesores para controlar la comunicación no verbal en sus intervenciones (Escanciano y Hernández Herrarte, 2010). En sus apariciones mediáticas, los políticos intentan “transmitir determinadas emociones y sentimientos a través de su lenguaje no verbal, con el fin de, no solo que recibamos el mensaje, sino que lo creamos” (Caramelo Pérez, 2015, p.3). Por eso, Cabana (2008, citado en Marín Dueñas, 2014) define la comunicación no verbal como: 31 (…) una forma de interacción silenciosa, espontánea, sincera y sin rodeos. Ilustra la verdad de las palabras pronunciadas al ser todos nuestros gestos un reflejo instintivo de nuestras reacciones que componen nuestra actitud mediante el envío de mensajes corporales continuos. De esta manera, nuestra envoltura carnal desvela con transparencia nuestras verdaderas pulsiones, emociones y sentimientos. Resulta que varios de nuestros gestos constituyen una forma de declaración silenciosa que tiene por objeto dar a conocer nuestras verdaderas intenciones a través de nuestras actitudes” (p. 96). Albert Merhabian (citado en Caramelo Pérez, 2015) considera que “los gestos pueden restar credibilidad a un discurso, aunque este posea gran cantidad de argumentos” (p. 9) ya que a través de ellos, el candidato puede transmitir aceptación o rechazo a la audiencia. De esta manera, Knapp (1995, citado en Marín Dueñas, 2014) distingue entre cinco caterogías a las que es necesario prestar atención para controlar la comunicación no verbal: la kinésia; la proxémica; el paralenguaje; el aspecto físico y la apariencia. El comportamiento kinésico es el que “analiza aquellos aspectos de la comunicación no verbal relacionados con las posturas, los gestos y las expresiones faciales corporales” (Rodríguez, 2010 citado en Caramelo Pérez, 2015, p. 10), ya que pueden rearfimar las declaraciones o, por el contrario, retractarlas. Por su parte, la paralingüísta, estudia el poder de la voz; mientras que la proxémica analiza la “manera de organizar el espacio por parte del individuo (Marín Dueñas, 2014, p .97). Por último, el aspecto físico y la apariencia tienen gran relevancia, ya que “la ropa puede ser la mayor fuente de información sobre una persona”, como afirma Knapp (2001, citado en Marín Dueñas, 2004, p. 97). Para dominar las técnicas propagandísticas del ámbito de la comunicación no vebal y hacer circular las desinformaciones, “los candidatos políticos deben someterse a entrenamientos” (Caramelo Pérez, 2015, p.29). Asimismo, los políticos también han usado las redes sociales como estrategia política, utilizando diferentes mecanismos. El más destacado, según afirman Pérez Curiel y García Gordillo (2018), es la personalización de los mensajes. 4.3. Redes sociales, noticias falsas y desinformación 4.3.1. Influencia de las redes sociales en la comunicación política Tal y como declara David Alandete (2019), “el entorno digital, mediatizado por algoritmos protegidos por leyes institucionales, es el hábitat natural de la desinformación” (p. 38). En la misma línea se sitúan Alonso González y García-Orta (2015, citado en Alonso González, 2019), quienes señalan que, gracias a Internet y a las redes sociales, el rumor ha ido evolucionando hasta que ha entrado en una nueva dimensión donde la “velocidad, amplitud y universalidad” son “vectores que 32 potencian el auge de su difusión amparados en la participación, el anonimato, la fuente oculta y la dificultad para borrar su rastro” (p. 31). Por tanto, la irrupción de las redes sociales ha provocado que se puedan propagar noticias falsas en muy poco tiempo, con un alcance incontrolable (Amorós, 2018). La polarización de la opinión pública es otra de las principales consecuencias que ha provocado el aumento de la circulación de noticias falsas. En las redes sociales, especialmente en Facebook o Twitter, los usuarios tienden a unirse e interactuar con aquellos con los que comparten una misma ideología (Amorós, 2018), por lo que es muy fácil segmentar las noticias. De esta manera, se consolidan y se reafirman las opiniones que comparten los distintos usuarios que pertenecen al mismo grupo, mientras que se rechazan las opiniones y, por tanto, las publicaciones que expresan ideas contrarias de manera muy sencilla (De Backer, 2019, p. 19). En definitiva, el principal problema es que las plataformas digitales proporcionan a los usuarios informaciones que responden a sus necesidades y a sus intereses, afianzando una serie de convicciones, y pasando a convivir en una especie de burbuja a la que solo entra la información que se considera “correcta” ante sus ideas. De hecho, “una mentira repetida cien veces en las redes sociales se vuelve realidad en su círculo de confianza” (Núñez, 2018, p. 214). A ello ha contribuido Facebook, que ha usado una serie de algoritmos diseñados para ofrecer a cada usuario la información de su interés y conseguir que pase más tiempo en esta red social. La plataforma tiene conocimiento de las búsquedas que se realizan, lo que le permite saber cuáles son las preferencias, segmentar perfiles y ofrecer servicios que sean del interés del internauta. Según Redondo (2018), si una noticia falsa o sensacionalista entretiene más a un determinado usuario, los algoritmos provocarán que se muestren más del mismo tipo. Además, los bots (perfiles falsos) aprovechan los algoritmos y hacen circular de manera rápida noticias falseadas. Dichos bots están programados y manipulados por empresas, partidos, lobbies, determinados grupos ideológicos o por personas que buscan manipular a la opinión pública o lucrarse a través de las fake news (Amorós, 2018). Como señala Núñez (2018), cuando uno se comunica siempre con las mismas personas y habla de los mismos temas, corre el riesgo de acabar viendo la realidad de manera deformada o contraria a como es. Así, Redondo (2018) apunta que los partidos políticos no son ajenos a este funcionamiento, del cual se han beneficiado en algunas ocasiones. Los partidos son conscientes de que en las redes sociales se generan comentarios que pueden ser positivos para reforzar posiciones e ideas o, por el contrario, negativos para desviar la atención sobre un asunto y que la población 33 hable de otros contenidos menos relevantes y desvinculados de temas que pueden afectarlos. Según Campos-Domínguez (2017), Twitter es la red social que ha ido adquiriendo cada vez más importancia en las campañas electorales, al mismo tiempo que por dicha red circulan mayor número de noticias falsas días tras día. Los políticos utilizan Twitter para difundir información y exponer sus declaraciones. Además, es el canal idóneo para reforzar el liderazgo político individualizando. Como afirma Farrel (1994, citado en Pérez Curiel y García Gordillo, 2018) es una estrategia que utilizan los partidos, considerando más atractiva la personalidad del líder que la propia ideología. Otra plataforma en la que se ha producido un repunte de fake news es WhatsApp. Según un estudio del movimiento global ciudadano Avaaz y una encuesta de Metroscopia (La Vanguardia, 2019a), casi diez millones de españoles recibieron bulos y mensajes de odio en WhatsApp durante la campaña electoral del 28 de abril de 2019. Para Gutiérrez-Rubi (2015), WhatsApp es una aplicación muy difícil de controlar, ya que las conversaciones están encriptadas y son totalmente privadas. Además, hay que tener en cuenta que los ciudadanos le otorgan gran veracidad a cualquier información que reciben a través de los grupos y contactos de dicha mensajería instanténea. De hecho, las noticias que han sufrido una previa manipulación consiguen propagarse de manera rápida y sencilla, ya que su contenido es satisfactorio para determinados pensamientos e ideologías, por lo que llegan a un número muy elevado de personas. Según Amorós (2018), cuando una de estas noticias nos indigna, nos conmueve o reafirma nuestra opinión, la compartimos al instante. Como ya indicábamos en la introducción de este trabajo, la falta de credibilidad en los medios de comunicación ha propiciado que una gran parte de la población use las redes sociales para informarse. En este sentido, un estudio del Digital News Report, señala que el 53% de los españoles utiliza las redes sociales como fuente principal de información (Amoedo, 2019). Los medios de comunicación siempre han sido los encargados de decidir qué informaciones son válidas y cuáles no, configurando la denominada agenda setting. Para Lorenzo Gomis (1991), los periodistas reciben multitud de noticias a lo largo del día y tienen que distinguir cuál es de mayor importancia, actuando de gatekeepers con el objetivo de que la gente hable de esos hechos y piense sobre ellos. Con la llegada de la mercantilización de las informaciones, para los medios de comunicación, según Reig (2007), se volvió más importante la cantidad que la calidad, ya que para sobrevivir como empresas necesitan beneficios. La información se ha convertido en un producto meramente 34 comercial (Ortells Badenes, 2009). Debido a la excesiva dependencia que los medios de comunciación tienen de la publicidad, y tras las fusiones y concentraciones producidas entre los principales grupos mediáticos, tienen la necesidad de conseguir un mayor número de lectores a cualquier precio (Ramonet, 2011). El problema al que se enfrentan los periodistas es a que, en ocasiones, como explica Lorenzo Gomis (1991), reciben noticias que proceden de fuentes anónimas que cuentan una información totalmente errónea y a veces caen en la trampa y permiten que esos rumores circulen, así aparecen los bulos y las noticias falsas, aunque la manipulación no es una actividad reciente. A todo lo anterior hay que unir el auge del denominado “periodismo ciudadano”, que nació con el objetivo de cubrir noticias de manera rápida y eficaz, desde cualquier parte del mundo. Para Rihawi Pérez (2018), supuso un punto de apoyo al periodismo tradicional y tuvo una importancia crucial durante las primaveras árabes o en el 11 de septiembre de 2011, con los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York, al permitir que cualquier ciudadano pudiera enviar imágenes y vídeos en tiempo real. Que la información se expanda a partir de aficionados “favorece la aparición de errores, cuando no la manipulación del ciudadano” (Martínez Solana, 2007, p. 154). En esta línea, Redondo (2019) asegura que, aunque se enriquezca de alguna manera el circuito informativo y se convierta en una forma de comunicar más espontánea y democrática, el hecho de que haya no profesionales de la comunicación que usurpen las funciones de los periodistas, conlleva a una pérdida de calidad en los contenidos informativos. Por ello, la mayoría de los autores coinciden en que es necesario que la información quede a manos de profesionales que sigan unas normas éticas y deontológicas, capaces de luchar contra la manipulación de las informaciones. Los medios de comunicación tienen la obligación de recuperar su prestigio a partir de la creación de noticias que no sean meras agrupaciones de un conjunto de declaraciones de distintos personajes públicos, sino que se trate de informaciones cuidadas, verificadas y contrastadas. Para Rodrigo Alsina (1989), los actos comunicativos tienen como principal fin incidir en los destinatarios. Por ello, los políticos siempre han usado los medios de comunicación para llegar a la sociedad y conseguir electores. Orwell (1949, citado en Henao Vélez, 2017, p. 6) ya consideraba que no había manera de escapar de la política. Para el autor, todos los asuntos eran políticos y la política estaba basada en mentiras, evasiones, locura, odio y esquizofrenia. Por su parte, Zarzalejos (2017), considera que en la política, “la mentira o la media verdad siempre han sido recursos manejados con desenvoltura” (p. 12). El problema es que la verdad no tiene éxito. Adolfo Muñoz García (2017) afirma que “el bulo político triunfa porque tiene las cualidades necesarias para 35 triunfar, convirtiéndose en lo que Richard Dawkins llamó meme” (s.p.). Aunque los Estados siempre han intentado controlar la información y, según Núñez (2018), han ofrecido una realidad paralela cada vez que era posible recurriendo a la censura y al cierre de algunos medios de comunicación, la aparición de las redes sociales ha supuesto que se produzca un cambio. La política ha comenzado a convertirse en un mero espectáculo y esto ha provocado la decadencia de credibilidad de los políticos. En esta línea, Blanco Alfonso (2018) asegura que las noticias falsas y la espectacularización amenazan seriamente a la estabilidad de los sistemas democráticos, ya que alteran los pensamientos de la ciudadanía y suponen un batacazo a la calidad de las democracias, debido a la influencia de las fake news en los procesos electorales y el agude de la desinformación en la opinion pública con respecto a los asuntos públicos (Núñez, 2018). 4.3.2. Noticias falsas y desinformación: Definición y características Hasta el momento, hemos utilizado el término noticias falsas o fake news sin definir exactamente a qué nos estamos refiriendo. Para conocer sus características, vamos a partir de la definición de Marc Amorós (2018), que habla de “una noticia que se difunde con una voluntad deliberada de engañar y que tiene dos características fundamentales: tener un objetivo claro y adquirir una apariencia de noticia real, precisamente para conseguir engañarnos” (p.23). Pauner (2018) señala que las fake news son un conjunto de informaciones que se publican sin verificar, no tienen fuentes identificadas y tienen como objetivo principal incidir e influir en la opinión pública para desacreditar o infundir sospechas y recelo frente a algún tema en concreto. Para la Comisión Europea (2018), una fake news es una “información falsa, inexacta o engañosa diseñada, presentada y promovida para causar daño público” (s.p). Lo que convierte a una noticia en fake news es, por tanto, algo que es falso en origen, que se hace con la intención de ganar dinero o influir en política y que se difunde rápidamente a través de medios de masas, ya sean tradicionales o digitales. Según Tandoc, Wei Lim y Ling (2017), las noticias falsas son informaciones que no corresponden a la realidad y que no hacen referencia a la verdad, sino que, por el contrario, copian y falsifican informaciones con el fin de introducir el engaño como recurso válido. Por su parte, Wardle y Derakhshan (2018, citado en Rodríguez Fernández, 2019), definen las noticias falsas como informaciones erróneas que han sido creadas de manera deliberada con el objetivo de herir a una persona, a un grupo social, a una determinada organización o un país. 42 a la conclusión de que se trata de una información manipulada. Después, “el equipo al completo vota el desmentido” (Ufarte-Ruiz, Anzera y Murcia-Verdú, 2020, p. 27) Si todos consideran que es una fake news se publica la noticia, de lo contrario tiene que comenzar a realizarse el proceso de verificación desde el inicio. Las informaciones que han sido denominadas como falsas, “se presentan con elementos como la palabra “BULO”, en rojo y en gran tampaño”, para advertir a los lectores (Ufarte-Ruiz, Anzera y Murcia-Verdú, 2020, p. 27) Además de monitorizar las informaciones que circulan por la red, incluyendo las declaraciones de los políticos, el portal maldita.es pone a disposición de los usuarios un número de teléfono (en el cual pueden enviar el contenido del que sospechan de su veracidad) y la llamada ‘caja de herramientas de verificación’, una serie de buscadores en los que se pueden investigar las URL de imágenes, vídeos, fuentes, etc. para averiguar si las noticias son veraces o no (Ufarte-Ruiz, Anzera y Murcia-Verdú, 2020). En enero de 2018 la periodista Ana Pastor puso en marcha Newtral, una startup de contenido visual que está orientada a la verificación de noticias a través del fact-checking de hechos, informaciones y declaraciones. El programa ‘El Objetivo’ de La Sexta lleva desde 2013 realizando verificación de contenidos, convirtiéndose en el primer medio español que pasó a formar parte de la International Fact-Checking Network, la red internacional de verificaciones independientes (La Sexta, 2019). Newtral accedió a dicho programa en marzo de 2019, tranformándose en una de las páginas que abocan por la lucha contra los bulos maá conocidas en España. El procedimiento que utiliza Newtral es verificar de manera diaria las declaraciones de los políticos de los diferentes partidos, sus entrevistas en radio, televisión, apariciones públicas o en redes sociales, para contrastarlas con los datos oficiales y con diferentes fuentes y expertos, para averiguar si los datos aparentemente dudosos son ciertos o no. De esta manera, este proyecto clasifica las informaciones de tres formas: verdaderas (cuando los datos son reales y la información es totalmente rigurosa); verdad a medias (cuando se trata de una afirmación correcta, pero es necesario contextualizar y añadir más datos); y engañosa (los datos son totalmente imprecisos o erróneos). Todas las verificaciones se publican acompañadas de una explicación, imágenes, vídeos u elementos visuales con el fin de presentarse de la manera más sencilla y entendible ante los lectores (Ufarte-Ruiz, Anzera y Murcia-Verdú, 2020). Newtral pone al alcance de los usuarios un número de WhatsApp para que envíen las informaciones de las que duden de su veracidad, así como un buscador de transparencia que permite a los usuarios conocer el salario que cobran los políticos. 43 Otras iniciativas con relevancia en el ámbito del fact-checking han sido: B de Bulo; Miniver, Ministerio de la Verdad; Polétika y AFP Factual: Información verificada por agencias de noticias. B de Bulo nació en el año 2017 con el objetivo de implementar una sección de verificación de datos para todos los usuarios. Forma parte de Diario Sur. Tiene un número de teléfono que pone al alcance de todos los usuarios para que les envíen contenidos y mensajes de los que sospechen de su veracidad. Por su parte, Miniver fue fundado en 2006 por Alfredo Expósito. En sus inicios comenzó siendo una revista mensual de crítica política y en 2017 recibió el respaldo de Google por ser la primera web española en mostrar la etiqueta de verificación de datos en los resultados de búsqueda. Polétika es una plataforma de vigilancia ciudadana que tiene como objetivo verificar las declaraciones y las promesas que realizan los políticos haciendo referencia a temas como la educación, sanidad o fiscalidad. Analiza los discursos en medios de comunicación y redes sociales para descubrir si realmente se cumplen o no. AFP Factual: Información verificada por agencias de noticias es un portal gestionado por periodistas pertenecientes a la agencia AFP en Latinoamérica, dedicado a contrastar las noticias que circulan por los países de habla hispana. Nació en 2018 con el mismo objetivo que los portales mencionados anteriormente, aunque se diferencia en que al contrario que las demás webs verificadoras de información (que sí se centran mucho en las declaraciones y publicaciones de los políticos), la especialidad de AFP Factual es verificar bulos que se difunden por redes sociales y por la aplicación WhatsApp. También existen blogs pertenecientes a diferentes medios de comunicación que se dedican a la verificación de información como es el caso de: La Chistera, El Tragabulos, Hechos, El Cazabulos y Verificat. La Chistera es un blog de fact-checking, perteneciente al diario El Confidencial, que nació en 2015 durante el periodo de campaña electoral de las elecciones del 20 de diciembre. Los integrantes de La Chistera analizaron en directo las declaraciones de los políticos durante los debates preelectorales, desde el cara a cara entre Albert Rivera y Pablo Iglesias que fue organizado por #DemosEspaña, pasando por el debate a cuatro de Atresmedia, hasta el enfrentamiento final entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en la AcademiaTV. Para verificar las informaciones acuden a fuentes públicas y tras su análisis, califican las noticias como: verdaderas (información contrastada): imprecisas (oculta una parte de la verdad); falsas (los datos prueban que esa información es errónea); o insostenible (no tiene el apoyo de fuentes contrastables). No sólo 44 realizan verificaciones de información política, también lo hacen de otros temas y ponen al alcance de los usuarios un correo electrónico para que se presenten propuestas de verificación. El Tragabulos es una página que pertenece al periódico El País, en concreto a la sección del suplemento Verne, que nació en 2017 con el objetivo de desmentir informaciones erróneas, así como cadenas falsas que circulan por WhatsApp. Hechos es otro de estos blogs dedicados a verificar información. Pertenece también al diario El País y se fundó en 2017 con el objetivo de identificar los bulos de una manera analítica y muy bien cuidada. Por su parte, El Cazabulos, perteneciente a eldiario.es, fue originado en 2017 para encargarse de desenmascar bulos, principalmente en Twitter. Por último, Verificat es un proyecto periodístico independiente y sin ánimo de lucro que ofrece información verificada en catalán. Nació con el objetivo de verificar toda la información que circulara durante las elecciones municipales de Barcelona de 2019, para analizar las declaraciones de los candidatos y los datos que dieran en cada una de sus informaciones y para evitar la propagación de noticas falsas. También es de mención obligatoria el blog Malaprensa, que nació de la mano de José Menzo en 2004. En sus inicios, su fin era corregir los errores que aparecían en los medios de comunicación tradicionales, aunque a día de hoy también trata la manipulación de titulares, estadísticas y gráficos. Menzo publicó un artículo titulado “Mal periodismo por una buena causa” (Malaprensa, 2016), que destapó el caso Nadia, una noticia plagada de mentiras que se convirtió en viral en 2017 a partir de un articulo publicado en El Mundo, titulado “El cuento chino de Nadia Nerea, una niña enferma estafada en busca de una cura” (Bernardo, 2016). Asimismo, hay que añadir la aparición del proyecto Comprobado, surgido el 11 de abril de 2019 a través de la unión de 16 medios españoles para “verificar conjuntamente los mensajes y las declaraciones vertidas en campaña electoral, antes de los comicios generales del 28-A” (García Orta y Ruiz Acosta, 2020). El proyecto, estuvo coordinado por Maldita.es y First Draft (p. 63). A lo largo de las campañas electorales de los comicios celebrados los días 28 de abril y 10 de noviembre, las plataformas de fact-checking, anteriormente mencionadas, fueron muy activas. De hecho, como se explicó de manera previa en la metodología, supusieron una herramienta esencial para la elaboración de este TFM. En @newtral un equipo de periodistas verificó las declaraciones de los candidatos y clasificó sus argumentos en cuatro rangos: falso, engañoso, verdad a medias y verdadero, para determinar 45 la exactitud de sus declaraciones a través de hashtags. Para el debate celebrado el 22 de abril de 2019, se usaron: #factcheckingENDIRECTO y #ELDEBATEenRTVE; mientras que para el cara a cara del día posterior (23 de abril) se sumó el hashtag #ElDebateDecisivo. Para la retransmisión del 4 de noviembre, se usó #ElDebate4N. Por otra parte, desde Maldito Bulo se verificó el debate del 22A a través de dos vías: se impulsó un verificador junto con eldiario.es en Twitter utilizando el hashtag #ELDEBATEenRTVE, y se puso al alcance de los usuarios la aplicación para móviles Maldita.es – Periodismo para que no te la cuelen. El 23 de abril usaron el hashtag #ElDebateDecisivo y #DebateAtresmedia a través de @MalditoDato; mientras que para verificar los argumentos de los candidatos del debate celebrado el 4 de noviembre, se podía acudir no solo a @MalditoDato, sino que también a parte de descargar la app para móviles, los usuarios podían seguir las verificaciones a través de @eldiarioes utilizando los hashtags #ElDebate4N, #Debate5RTVE y #DebateARV. Por su parte, @el_país también se mantuvo activo en Twitter verificando los diferentes debates. Para erradicar los bulos, la plataforma Facebook publicó en 2017 un decálogo en el que informaba a todos los usuarios de una serie de medidas ante las que actuar. Entre ellas, distinguía que era de vital importancia desconfiar de títulos llamativos, sensacionalistas, escritos junto a signos de exclamación o en mayúscula. 4.5. Las elecciones generales de 2019 4.5.1. Campaña y comicios del 28 de abril Para entender el contexto político previo a las elecciones generales del 28 de abril de 2019, nos tenemos que remontar al 25 de mayo de 2018, cuando el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, presentó una moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno, el popular Mariano Rajoy. El 1 de junio se votó la moción de censura, que salió adelante por 180 votos a favor (Unidos Podemos, ERC, PNV, Compromís, PDeCAT, Bildu y Nueva Canarias), frente a 169 votos en contra (PP, Ciudadanos, Foro y UPN) y la abstención de Coalición Canaria (EFE, 2018). Pedro Sánchez se convertía así en presidente del Gobierno. Pronto empezaron las dificultades, ya que en febrero de 2019 el Congreso de los Diputados rechazó los presupuestos generales que el PSOE presentó para el año en curso. Debido a que gobernaba con un número de escaños muy limitado, Sánchez tuvo que convocar unas elecciones anticipadas (Mayo, 2019), previstas para el 28 de abril. Dichos comicios suponían un reto al 46 tradicional sistema bipartidista, en el que únicamente lograban representación política PSOE y PP. En concreto, concurrían hasta cinco partidos con bastante relevancia: PSOE, PP, Ciudadanos (2006), Vox (2013) y Unidas Podemos (2015). En el último año, se sumó Más País (2019), una escisión de Unidas Podemos que se separó por discrepancias políticas entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Debido a la crisis catalana, los partidos nacionalistas y los no nacionalistas sufrieron un distanciamiento bastante considerable. Pasamos a describir las tres fuerzas políticas que podían poner en peligro el bipartidismo, restando votos tanto al PSOE como el PP. Ciudadanos (C’s), la formación naranja, se fundó en 2006 en Barcelona. En sus inicios y tras presentarse por primera vez a las elecciones autonómicas catalanas del 1 de noviembre de 2006, este grupo político consiguió hacerse hueco logrando tres escaños. El partido mejoró el resultado en 2012, cuando consiguió 9 diputados en el parlamento de Cataluña. Tras esta evolución positiva, comenzó a expandirse a otras comunidades autónomas. En 2014, C’s de la mano de Albert Rivera, logró el apoyo de 500.000 españoles y obtuvo dos eurodiputados en las elecciones europeas. A principios de 2019, algunas encuestas y sondeos como la investigación sociológico realizada por SocioMétrica (Basteiro, 2019), ponían de manifiesto que la formación naranja podría sobrepasar al PP y convertirse en segunda fuerza política. Vox se fundó el 17 de diciembre de 2013, a través de políticos reacios y muy críticos con la gestión que estaba realizando el PP representado por Mariano Rajoy. El fin que perseguía Vox era conseguir los votos del electorado de derechas, desencantado con la gestión del Partido Popular. En sus inicios, la formación de color verde no obtuvo representación alguna, como fue el caso de las elecciones al Parlamento de Andalucía en marzo de 2015, donde Vox quedó relegado como novena fuerza política. Sin embargo, contra todo pronóstico, en los comicios del 2 de diciembre de 2018, el partido de Santiago Abascal conseguía 12 escaños en el parlamento andaluz. Como veremos, el 28 de abril de 2019, tras la celebración de las elecciones generales, Vox logró irrumpir por primera vez en el Congreso con 24 diputados, tras dos intentos fallidos en los años 2015 y 2016 (Salobral, 2019). Con respecto a Podemos, el partido liderado por Pablo Iglesias surgió a partir de las reivindicaciones del 15M, movimiento civil que perseguía un cambio político. En enero de 2014, personalidades de la cultura, el periodismo, el activismo social y político, firmaron un manifiesto en el que se expresaba la necesidad de crear una candidatura para las elecciones europeas de mayo de ese año, con el fin de oponerse a las políticas de la Unión Europea para la crisis económica. 47 Podemos, que representa a la España más progresista, presentó su candidatura a las elecciones al parlamento europeo, elaborada a través de elecciones primarias abiertas, y fue la cuarta fuerza política más votada, logrando cinco escaños. Tras el declive de Izquierda Unida, Pablo Iglesias y Alberto Garzón llegaron a un acuerdo de cara a las elecciones generales de abril de 2019 y crearon la coalición Unidas Podemos en el mes de marzo, además de surgir las denominadas ‘mareas’ repartidas por el entorno nacional. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón eran los líderes de Podemos, pero sus numerosos enfrentamientos y sus insalvables diferencias (Infobae, 2019) provocaron que Errejón abandonase Unidas Podemos para crear su propio partido. Así nació Más País, que, según Errejón (Marcos, 2019), nació para evitar la abstención y aboga por la importancia de representar al país y no a las siglas. Así, el 12 de abril de 2019 comenzó la campaña electoral, en la que las encuestas colocaban al PSOE de Pedro Sánchez como ganador, seguido del PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox (La Nueva España, 2019). Como en toda campaña política, los partidos necesitaban un lema para llamar la atención del electorado. El PSOE se decantó por ‘Haz que pase’ (cuyo fin era aumentar la participación y evitar que la extrema derecha obtuviera representación); el PP eligió ‘Valor Seguro’ (presentándose como la opción idónea para dirigir al país); Ciudadanos utilizó ‘¡Vamos!’, (transmitiendo optimismo); Unidas Podemos usó ‘La historia la escribes tú’, (con el que la formación dejaba en manos de los ciudadanos el futuro del país) ; mientras Vox eligió ‘Por España’ (expresando su deseo de unidad). En dicha campaña, Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, se enfrentaron en dos ocasiones, una en el debate celebrado en RTVE (el 22 de abril) y otra al día siguiente, en Atresmedia. Aunque todos los líderes expresaron sus buenas sensaciones al término de ambas citas, rápidamente las plataformas de fact-checking se hicieron eco de las desinformaciones que habían compartido los distintos candidatos. Además, los medios de comunicación comenzaron a publicar quién había sido el ganador y quién el perdedor de los debates. En este caso, hubo unanimidad y Pablo Iglesias se impuso como el triunfador de ambas citas. Por su parte, Pedro Sánchez se mostró demasiado reservado, evitando tratar temas controvertidos; Pablo Casado dio la sensación de estar nervioso y Albert Rivera destacó por su tono acelerado (Escolar, 2019). El domingo, 28 de abril, se celebraron las terceras elecciones en cuatro años (desde diciembre de 2015). Votaron un total de 26.361.256 electores, el 75,75%) de la población (Pomed Sánchez, 2020) y ningún partido obtuvo mayoría absoluta. Como hemos señalado anteriormente, el espectro 48 ideológico se había visto ampliado con la irrupción de Ciudadanos, Podemos y Vox, lo que supuso que el voto estuviese más fragmentado. PSOE obtuvo 123 escaños, seguido de PP con 66, Ciudadanos con 57, Unidas Podemos logró 42 y Vox irrumpió con 24 escaños. La abstención fue del 24,24% (Vila, 2019). El PSOE había logrado ganar las elecciones generales 11 años después, pero estaba obligado a pactar con otros partidos. Por su parte, el PP perdió más de 70 escaños (debido a las división del voto en la derecha); Unidas Podemos perdió 29 escaños (pese a ello, la formación era clave para la investidura); Ciudadanos obtuvo un buen resultado; mientras que Vox fue el auténtico ganador de la noche al pasar de 40.000 votantes a dos millones y medio (Carvajal, 2019). Las escisiones producidas tanto en el ala de la izquierda como de la derecha, hacían difícil llegar al consenso. No podemos olvidar que en España cualquier partido que quiera gobernar con mayoría absoluta deberá obtener 176 escaños. PSOE y Ciudadanos tenían la oportunidad de formar una alianza, ya que juntos sumaban un total de 180 diputados (Carles, 2019), pero no consiguieron ponerse de acuerdo, ya que Albert Rivera, el líder de Ciudadanos vetó a Pedro Sánchez, provocando que muchos de sus altos cargos abandonaran el partido (Gorriarán, 2019). A última hora, Rivera sí que le hizo una propuesta a Sánchez para que, a cambio de su abstención, el PSOE se comprometiera a no indultar a los presos catalanes y a no subir los impuestos, pero el PSOE rechazó este trato (Becedas, 2019). Otra manera de conseguir un Gobierno era que PSOE pactara con Unidas Podemos y lograra sus 42 diputados, además del apoyo de los nacionalistas catalanes y vascos; o bien, la abstención o la gran coalición con el Partido Popular. El 24 de julio, Pedro Sánchez realizó su primer intento de investidura y propuso un gobierno de coalición a Podemos, que incluía una vicepresidencia de políticas sociales y tres ministerios: Sanidad, Vivienda e Igualdad (Castro, 2019). La formación de Pablo Iglesias rechazó esta oferta, alegando que no se trataba de competencias reales. Sánchez no consiguió que ninguna formación de la oposición le otorgara los apoyos necesarios para continuar siendo presidente del Gobierno. El rey Felipe VI confirmó el 17 de septiembre lo que todos los españoles temíamos, que tras cinco meses de negociaciones no había ningún candidato que contara con los apoyos necesarios para que el Congreso de los Diputados le otorgase su confianza (Europa Press, 2019a). 4.5.2. Campaña y comicios del 10 de noviembre 49 El 24 de septiembre de 2019 se publicaba en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto por el que se disolvían las Cortes y se convocaban elecciones generales para el día 10 de noviembre (en adelante 10N), que se convertían en las cuartas celebradas en cuatro años. Para poner de manifiesto el cansancio y la frustración de los españoles, se aprobó que pudieran decantarse por no recibir propaganda electoral para ahorrar gastos (López, 2019). La situación que estaba viviendo el país era insólita. El conflicto del nacionalismo catalán, los problemas entre las formaciones políticas pertenecientes al mismo espectro ideológico y las innumerables llamadas de atención de la “España vaciada”, no hacían fácil el desbloqueo político español. El problema principal de estas elecciones es que se sabía que, aunque alguno de los partidos consiguiera salir victorioso de la sesión de investidura, no significaba que luego existiera una estabilidad total en el país, ya que era necesario tener los suficientes apoyos para aprobar presupuestos y poder legislar. La campaña electoral comenzó el 1 de noviembre, con una duración de ocho días frente a los 15 habituales. En este caso, los partidos políticos se decantaron por los siguientes lemas: el PSOE debido a la urgencia que había en el país para formar gobierno utilizó ‘Ahora Sí’; el PP, buscando unificar el voto de derechas optó por el lema ‘Por todo lo que nos une’; Ciudadanos eligió ‘España en marcha’ (para evitar el desbloqueo); Unidas Podemos usó ‘Un gobierno contigo’ (indicando que lo más importante para la formación es mirar por el bien de todos los ciudadanos); y Vox se decantó por ‘España Siempre’, (haciendo alusión a la unidad del país). De nuevo, los líderes se enfrentaron en un debate televisado (al que asistió también Santiago Abascal). En este caso, el líder de Vox se dedicó a hablar del tema de la inmigración ilegal en la mayoría de sus declaraciones y en el mal que suponen las autonomías para el Estado. Por su parte, mientras que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, según los politólogos, habrían salido reforzados; tanto Casado (por no saber presentarse como una auténtica alternativa) como Rivera (por su sobreactuación), fueron considerados los perdedores de la noche (El País, 2019a). Este hecho, podrían cambiar el rumbo de las elecciones, pero los expertos sostenían que únicamente 1 de cada 10 votantes se verían influenciados por el debate, mientras que los demás ya tenían su voto decidido (La Vanguardia, 2019b). De esta manera, el 10 de noviembre se celebraron las elecciones. Los resultados fueron los siguientes: PSOE alcanzó 120 escaños; PP (88); Vox consiguió 52; Unidas Podemos logró 35; mientras que Ciudadanos sufrió una caída vertiginosa quedándose únicamente con 13 escaños. En esta ocasión, la abstención de los españoles alcanzó el 30,13% (El País, 2019b). 50 El PSOE se mantuvo siendo la formación más votada (aunque perdió tres escaños y 800.000 votos), por lo que Pablo Sánchez pidió la necesidad de desbloquear el país y aseguró hacer todo lo posible para obtener los apoyos. Por su parte, el PP se recuperó del batacazo recibido en las elecciones de abril. Vox se convirtió, contra todo pronóstico, en la tercera fuerza política; mientras que Ciudadanos se hundió y su líder, Albert Rivera, reconociendo el error acabó dimitiendo. Asimismo, el ex líder de Ciudadanos recordó que “no hay que permitir que este país vuelva al odio y al sectarismo. No podemos dividir a los españoles entre rojos y azules” (ABC, 2019). Unidas Podemos perdió escaños, pero aún seguía siendo clave para integrar un gobierno de coalición con el PSOE. Lo que no había sido posible en medio año tras la celebración de las elecciones del 28 de abril, fue resuelto en apenas 48 horas tras el 10N. Pedro Sánchez, quien había sido muy reacio y se había opuesto rotundamente a pactar con el partido que lidera Pablo Iglesias (Europa Press, 2019b), finalmente decidió ceder. PSOE y Unidas Podemos llegaron a un acuerdo para formar un Gobierno de coalición (El Pais, 2019c), con el apoyo de grupos independentistas y de los nacionalistas vascos De esta manera, Sánchez se convirtió en el presidente del Gobierno y Pablo Iglesias en vicepresidente. 5. Resultados En este trabajo hemos analizado un total de 137 desinformaciones, repartidas 32 en redes sociales, 30 en periódicos digitales y 75 entre los debates y las entrevistas analizadas. 5.1. Desinformaciones en Twitter En el caso de las redes sociales, encontramos que la gran mayoría de las desinformaciones (un 60%) fueron originadas vía Twitter a través de las cuentas oficiales de los líderes (y sus respectivos partidos políticos). Gran parte, un 41,18%, se encontraron en las cuentas de @vox_es y @Santi_ABASCAL. Por su parte, Pablo Casado, fue el segundo político que más desinformaciones compartió en su Twitter oficial, (29,41%). El resto de desinformaciones recogidas a través de cuentas oficiales y verificadas correspondieron a la cuenta de Ciudadanos (@CiudadanosCs,), la cuenta oficial del PSOE (@PSOE), Unidas Podemos (@PODEMOS) y a Pablo Iglesias (@PabloIglesias). 51 Figura 1. Número de desinformaciones cuentas oficiales partidos políticos. Fuente: Elaboración propia. El resto de las desinformaciones (un 40%) fueron originadas a través de cuentas no oficiales. Figura 2. Número de desinformaciones cuentas oficiales y no oficiales. Fuente: Elaboración propia. Con respecto al número de publicaciones de dichas cuentas, hay que destacar que todas tienen más de mil publicaciones. Asimismo, el número de retweets es menor de 100, únicamente en cinco casos, y los ‘me gustas’ no superan los 100, solamente en tres ocasiones, por tanto, la audiencia le da veracidad a dichas desinformaciones. 010 20 30 40 50 PSOE Unidas Podemos Ciudadanos PP Vox Desinformaciones originadas en cuentas oficiales Candidato / miembros del partido Partido político Desinformaciones difundidas en Twitter Cuentas oficiales Cuentas no oficiales 58 fragmentación, que se identifica 14 veces (38%). Por su parte, la unificación para crear una identidad colectiva se encuentra en seis desinformaciones y el uso de la disimulación o encubrimiento, una única vez. Asimismo, hay que destacar que en todas las desinformaciones analizadas se utiliza la apelación a la emoción. Figura 8. Tácticas propagandísticas utilizadas en las desinformaciones. Fuente: Elaboración propia. Un ejemplo del uso de la legitimación y de la fragmentación, se puede leer en @PODEMOS (22 de octubre de 2019) a través de un tuit en el que la formación morada explica que Sánchez pretende aplicar una nueva reforma laboral para que el despido sea gratis. Según @PODEMOS, el Partido Socialista prefiere que sean los empresarios quienes duerman tranquilos, sin problemas económicos. El partido político consigue así afianzar la creencia de que existen grandes diferencias entre la sociedad, dependiendo del poder adquisitivo. De la misma manera, a través de esta desinformación se fomenta la fragmentación. Entre los objetivos de ataque destacan: la provocación y la manipulación social, presentes en todas las desinformaciones, seguidas de la provocación (identificada 25 veces). El discurso del odio y la intención de debilitar la ideología contraria se encuentran en 13 desinformaciones, mientras que reforzar la ideología común, se identifica en 10 tuits. Asimismo, en ninguna de las desinformaciones se utilizó la presunción de inocencia, ya que se lanzan acusaciones hacia los líderes y los propios partidos políticos, sin darles oportunidad de defenderse. Un ejemplo de manipulación social, puede identificarse en la publicación de @PSOE (3 de 16; 43% 14; 38% 6; 16% 1; 3% Tácticas propagandísticas Legitimización Fragmentación Unificación Disimulación 59 noviembre de 2019), que afirma que las mujeres trabajarían gratis debido a la brecha salarial (Véase Ilustración 5). Ilustración 5. Tuit de PSOE sobre la brecha salarial. Fuente: @PSOE (3 de noviembre de 2019) 5.2.Desinformaciones en medios digitales Con respecto a las desinformaciones analizadas a partir de sus publicaciones en medios de comunicación digitales, hay que destacar que aunque la mayoría sí que presentan la fecha de publicación, hay cinco que no establecen cuándo se escribió la supuesta noticia. Que no aparezca la fecha es motivo de desconfianza, ya que todas las noticias tienen que contar con este indicador para identificar su exactitud y no dudar de su veracidad. Si comparamos la campaña política de abril con la de noviembre, en la primera se encuentran un mayor número de desinformaciones (68%); frente al 32% correspondiente a la campaña electoral de noviembre. La mayoría de las desinformaciones se incluyen en la sección ‘Política’, en concreto un total 60 de nueve, mientras que seis pertencen a la sección ‘España’. El resto están divididas entre ‘Economía’, ‘Cataluña’, ‘Mujer e igualdad’, ‘Finanzas’, ‘Andalucía’, ‘Boletín informativo’ y ‘Feminismo’, entre otras. Figura 9. Secciones en las que aparecen desinformaciones. Fuente: Elaboración propia. Las desinformaciones no visibilizan la autoría en cuatro ocasiones, es decir, no se conoce quién es el autor. De igual manera, en 19 de las desinformaciones analizadas, la autoría corresponde a ‘redacción’, mientras que solamente en siete de los casos sí que se da el nombre y el apellido del autor o autora. Es el caso de Edgar Sánchez Agulló, que publica una desinformación en Mediterráneo Digital (12 de marzo de 2019) o Toni García en rokambol.com (12 de abril de 2019). Esto refleja poca confianza en dichas noticias, ya que es fundamental conocer quién escribe lo que la audiencia está leyendo, de lo contrario, la información no se puede sustentar. Teniendo en cuenta el género periodístico al que pertenecen, un total de 27 desinformaciones corresponden a ‘noticia’, el problema es que no hay separación entre la información y la opinión. Ejemplo de ello, es una desinformación de La Voz del Becario (16 de enero de 2019) en la que aunque supuestamente se recogen las palabras de Santiago Abascal sobre las feministas, el autor incluye su opinión desde el principio (Véase Ilustración 6). Esto refleja un sesgo, ya que puede incluir elementos negativos hacia un determinado partido político o candidato, basándose en sus propias creencias sin que el lector tenga constancia de ello. En cuanto a su aparición en portada, únicamente dos de las noticias falsas analizadas han gozado de dicha relevancia. La primera de 0246810 12 Política España Cataluña Mujer e igualdad Finanzas Andalucía Otros Desinformaciones por secciones Sin fecha Con fecha 61 ellas, fue publicada por El Matinal (fecha sin identificar) y hacía alusión a los 500.000 euros que se habría gastado la mujer de Pedro Sánchez en mobiliario. Por otra parte, Caso Aislado (21 de marzo de 2018) informó sobre los supuestos pisos que desde Podemos Aragón y PSOE estaban dando a inmigrantes (Véase Figura 7). Ilustración 6. Publicación de La Voz del Becario incluyendo opinión. Fuente: La Voz del Becario (16 de enero de 2019) Ilustración 7. Artículo publicado en en CasoAislado (21 de marzo de 2018) Fuente: Caso Aislado. 62 Por su parte, los candidatos o partidos políticos más afectados por las desinformaciones son Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. De hecho, un 60% pretende perjudicar a ambos líderes políticos, siendo Caso Aislado, el medio de comunicación que más informaciones publica en contra de ambos. Además, las desinformaciones difundidas durante las elecciones generales de 2019 estuvieron formadas por titulares apelativos (14), temáticos (2), citas textuales (4) y, por último, se encontraron 10 titulares informativos. Algunos de los titulares más llamativos son: “El padre de Inés Arrimadas era conocido, presuntamente, como el «correo» en su época de policía secreta del franquismo por las hostias que repartía a los detenidos”, publicado en Noticias de Catalunya (17 de julio de 2018) o “PSOE-PODEMOS quieren cerrar las escuelas católicas ¡Ayúdanos a evitarlo!” en Enraizados.org (15 de noviembre de 2019). Hay que destacar que sólo en una ocasión se identificó un destacado y en cinco desinformaciones se incluyeron subtítulos, por lo que la gran mayoría carecen de elementos de titulación. Figura 10. Tipo de titulares publicados en las desinformaciones. Fuente: Elaboración propia. En cuanto al uso de imágenes y/o recursos visuales, todas contienen al menos una imagen. El problema es que no se conoce cuándo se tomó, dónde, ni quién es su autor. Suelen utilizarse imágenes en las que aparecen los líderes de los partidos políticos sobre los que trata la desinformación en primer plano o plano medio. Por ejemplo, librediariodigital.net publicó un artículo que incluía una fotografía de Pablo Casado, sin firmar y en la que no se tenía constancia de cuándo se había tomado (Véase Ilustración 8). 14; 47% 2; 7% 4; 13% 10; 33% Tipología de titulares Apelativo Temático Cita textual Informativo 63 Ilustración 8. Fotografía publicada en librediariodigital.net (11 de octubre de 2018) Fuente: librediariodigitalnet. Por su parte, los vídeos fueron identificados, únicamente, en una ocasión. Desde eleccionestransparentes.wordpress.com (8 de noviembre de 2019) se difundió un vídeo en el que dos vecinos de Huelva denunciaban al PSOE por haber hecho trampas en el censo, dando de alta a extranjeros no empadronados. La calidad del vídeo es mala (en ocasiones se pierde el enfoque y no se ve con nitidez). La duración es de 2 minutos y 51 segundos. Los temas destacados fueron inmigración y economía (con un total de 8, respectivamente). Fundamentalmente, se realizan acusaciones a los inmigrantes ilegales por recibir ayudas, mientras que el tema económico se trata desde el sensacionalismo y apelando a los sentimientos. Por su parte, las fuentes de información no son muy confiables en las desinformaciones analizadas, ya que únicamente se utilizan supuestas declaraciones de los diferentes políticos españoles, así como supuestos documentos pertenecientes al Estado, pero no se dan más datos (Véase figura 11). No se especifica cuándo se produjo la declaración utilizada ni cuándo se publicó dicho documento en el que se fundamenta la noticia, por tanto son fuentes insuficientes y no confiables. 64 Figura 11. Tipo fuentes utilizadas en las desinformaciones. Fuente: Elaboración propia. La intención del periodista en la mayoría de las desinformaciones (25) es engañar, mientras que en cinco casos trata de manipular una información, sacándola de contexto o tergiversando las declaraciones de los candidatos políticos. Ejemplo de ello, es la noticia compartida por Voz Populi (2 de noviembre de 2019) asegurando que el Gobierno pondría en marcha el Instituto Nacional de Datos con el que se compartirían los datos financieros y de salud de los españoles con empresas. Se trataba de una desinformación expuesta con la intención de manipular a la sociedad. Esto se consigue a través de un lenguaje preciso, sencillo y por supuesto, emotivo, que incluye, en algunos casos, toques humorísticos. Por ejemplo, Alerta Digital (24 de julio de 2018) expresaba a los lectores en una publicación: “¿Tendrá el joven Casado la valentía y la determinación necesarias para librar esas batallas?”. En la mayoría de las noticias falsas, hay desorden sintáctico y faltas de ortografías. Además, los signos de puntuación no se utilizan de manera adecuada, incluso, hay desinformaciones que carecen de los mismos, como ocurre en un artículo de Mediterráneo Digital (19 de marzo de 2019) (Véase ilustración 9). Fuentes utilizadas en medios de comunicación Personales Documentales No identificadas 65 Ilustración 9. Parte del texto de un artículo de Mediterráneo Digital (19 de marzo de 2019) Fuente: Mediterráneo Digital. La técnicas propagandísticas más utilizadas fueron enemigo único y simplificación (presentes en 14 y 12 de las desinformaciones analizadas, respectivamente), ya que en gran parte de las mismas, se ataca a un determinado político (utilizando expresiones negativas y achacándole una mala gestión y unas nefastas promesas de campaña). También se usa la exageración en 11 ocasiones, seguida del maniqueísmo (9), la unanimidad (3) y la orquestación, (identificada una vez). Por su parte, la táctica más usada para imponer una determinada ideología fue la fragmentación, empleada en el 98% de los casos. Ésta se suele utilizar a través del contenido del texto que conforma la desinformación. Por ejemplo, viscalacant.com (fecha no identificada) escribió una noticia falsa en la que aseguraba que Pablo Iglesias e Irene Montero se habían comprado un apartamento en Benidorm. La desinformación se basa en una serie de supuestas declaraciones de Pablo Iglesias, que afirma que prefiere comprarse una casa porque alquilar supone tirar el dinero. Con estos elementos, se persigue fragmentar al público, para que mientras que algunos se posicionen a favor del líder de Podemos, una mayoría exprese su rechazo ante sus palabras. Figura 12. Técnicas propagandísticas utilizadas en medios digitales. Fuente: Elaboración propia. 28% 24% 22% 18% 6% 2% Técnicas propagandísticas más usadas en medios de comunicación Enemigo único Simplificación Exageración Maniqueísmo Unanimidad Orquestación 66 Con respecto al objetivo del ataque, se utiliza la manipulación social en un alto porcentaje (46,8%), seguida de la reputación personal, con un 23,4%; mientras que, el fin de debilitar la ideología contraria alcanza un 12,77%, seguido de la provocación, utilizada en un 8,51% de las desinformaciones investigadas. Tanto el discurso del odio como el reforzamiento de la ideología común, se aplican un 4,26% de las ocasiones. Por ejemplo, San Borondón Info (23 de abril de 2019) publicó una desinformación en la que afirmaba que Albert Rivera se había autoproclamado como admirador de Francisco Franco y de Primo de Rivera. Para ello, se hizo uso de un supuesto tuit, escrito por el líder de C’s donde habría plasmado dichas palabras (Véase ilustración 10). De esta manera, no solo se pretende manipular a la sociedad y afectar a la reputación personal del candidato, sino que se utiliza el discurso del odio. Ilustración 10. Parte de un artículo de Mediterráneo Digital (19 de marzo de 2019) Fuente: Mediterráneo Digital. 5.3. Desinformaciones en los debates electorales y entrevistas televisadas En relación con las desinformaciones procedentes de las declaraciones de los líderes políticos en los debates electorales y en las entrevistas, tanto en el primer como en el segundo debate, los politicos hicieron uso de desinformaciones en 26 ocasiones, perteneciendo, la mayoría a Pablo Casado; mientras que, en el debate del 4 de noviembre, fueron 18 las desinformaciones difundidas por los candidatos, correspondiendo, en mayor número, a Santiago Abascal (véase Figura 13 y 14). 67 Figura 13. Número de desinformaciones en los detables electorales. Fuente: Elaboración propia. Figura 14. Número de desinformaciones por partido político en los detables electorales. Fuente: Elaboración propia. Tras analizar las desinformaciones expuestas por los líderes politicos, se puede afirmar que los líderes de izquierdas suelen exponer hechos falseados sobre los candidatos de derechas (y viceversa) con el fin de que el electorado considere que las propuestas y las acciones de sus contrincantes son totalmente inadecuadas. Pablo Casado en el debate del 22 de abril, acusó al PSOE de haber planteado subir el impuesto del diésel un 31% por carburante a 17 millones de conductores. Se trata de una afirmación falsa, ya que lo que realmente proponía el Partido 26; 37% 26; 37% 18; 26% Nº Desinformaciones Debate 22 de abril RTVE Debate 23 de abril AtresMedia Debate 4 de noviembre RTVE 0 2 4 6 8 10 12 14 16 Debate 22 de abril Debate 23 de abril Debate 4 de noviembre Nº Desinformaciones por partido PP PSOE Unidas Podemos Ciudadanos Vox 74 realmente de qué sucede y huir de las mentiras. Si continuamos conviviendo con las desinformaciones de manera pasiva, seguiremos permitiendo que entren en todos los aspectos de nuestra vida. Basta con encender la tele, los políticos hacen uso de ellas ante nuestros ojos, sin consecuencias. Por eso, es fundamental reaccionar ante esta situación, que la audiencia utilice su análisis crítico, y que la duda sobresalga por encima todo. Nada es verdadero hasta que se demuestre. 75 7. Referencias ABC (11 de noviembre de 2019). Las frases del adiós de Albert Rivera. ABC. Recuperado de https://www.abc.es/elecciones/elecciones-generales/abci-frases-adios-albert-rivera- 201911111308_noticia.html Alandete, D. (2019). Fake news: la nueva arma de destrucción masiva. Barcelona: Deusto. Alonso González, M. (2019). Fake news: Desinformación en la era de la sociedad de la información. Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación, 45, 29-52. https://doi.org/10.12795/Ambitos.2019.i45.03 Álvarez Rufs, M. (2018). 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DOI: 10.32466/eufvcyh.2019.15.530.55-66 90 8. Anexos 8.1. Anexo 1: Ficha de análisis redes sociales FICHA DE ANÁLISIS DE REDES SOCIALES Nº BLOQUE 1: ASPECTOS GENERALES 1. Fecha: 2. URL: 3. Cuenta: 4. ¿Oficial y verificada? Sí No BLOQUE 2: INTERACCIÓN CON LOS USUARIOS 5. Número de seguidores: 6. Número de publicaciones: 7. Número de me gustas: 8. Número de retweets: 9. Número de comentarios: 10. Tuit / mensaje: 11. Extensión del mensaje: 12. Utilización de hashtag: BLOQUE 3: CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 13. Origen de la noticia falsa: Partido político / líder político / otros 14. En el caso de tener su origen en un partido / líder político, pertenece a: PSOE / Unidas Podemos / Ciudadanos / PP / Vox 15. Partido o líder afectado por la desinformación: PSOE / Unidas Podemos / Ciudadanos / PP / Vox / Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal 16. Tema: Inmigración / Pensiones / Autonomías / Sanidad / Independencia de Cataluña / Feminismo / Educación / Creación de empleo / Paro / Violencia de género / Economía / Corrupción / Impuestos / Aborto / Vivienda / Constitución / Otros 91 17. Fuentes de información: Fuentes personales / Institucionales / Documentales / De transmisión oral / Transmisión Documental / De carácter internacional / Carácter nacional / Carácter autonómico / Fuente total / Fuente media / Fuente insuficiente / Fuente general / Fuente especializada / En papel / Audiovisual / Digital / Fuentes de Internet: buscadores de información / bases de datos / Confidenciales / anónimas 18. Uso de imágenes y/o recursos visuales: Fotografía / Gráfico / Ilustración/ Infografía / Recorte de periódico/ Recorte de revista / Cifras numéricas o económicas / Meme / Enlace de URL a otra página web / Vídeo / Otros 19. Tácticas para imponer una determinada ideología: Uso de la legitimación a través de fundamentos tradicionales / Uso de la disimulación o del encubrimiento / Uso de la unificación para crear una identidad colectiva, / Uso de la fragmentación / Otros 20. Lenguaje y argumentación: Lenguaje preciso / Lenguaje impreciso / Lenguaje sencillo / Lenguaje emotivo / Lenguaje agresivo / Uso de exageraciones y/o superlativo / Metáfora y comparaciones / Contrastes y analogías / Expresiones humorísticas / Expresiones negativas / Ironía / Desorden sintáctico / Faltas de ortografía / Otros 21. Técnica propagandística: Simplificación / Enemigo único / Exageración / Orquestación / Transfusión / Unanimidad / Maniqueísmo 22. Objetivo del ataque: Reforzar una ideología común / Debilitar la ideología contraria / Provocación / Manipulación social / Obtención de dinero e influencia / Discurso de odio / Otros 23. Observaciones: 8.2. Anexo 2: Ficha de análisis medios de comunicación FICHA DE ANÁLISIS DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN Nº BLOQUE 1: ASPECTOS GENERALES 1. Fecha: 2. URL: 3. Medio de comunicación: Mundo Today / Hay Noticia / Caso Aislado /Mediterráneo Digital / Alerta Digital /El Matinal / librediariodigital.net / Noticias de Catalunya / San Borondón Info / Voz Populi / Ok Diario / eleccionestransparentes.wordpress.com / enraizados.org /esdiario.com / armas.es / rokambol.com / viscalacant.com / La Voz del Becario / larealidad23.wordpress.com BLOQUE 2: CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 92 4. Sección: Boletín informativo / Mundo / España / Nacional / Andalucía / Cataluña / Sanidad / Política / Economía / Finanzas / Empleo / Mujer e igualdad / Otros 5. Autoría: Redacción / Autor / Agencias / Otros 6. Género periodístico: Noticia / Reportaje / Entrevista / Editorial / Artículo de opinión / Columna / Crítica / Crónica / Fotonoticia / Otros 7. Portada: Sí / No 8. Partido / candidato al que afecta la desinformación: PSOE / Unidas Podemos / Ciudadanos / PP / Vox / Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal / Otros 9. Titular: Informativo / Expresivo / Apelativo / Temático / Creativo / Cita textual / Otros 10. Elementos de titulación: Antetítulo / Subtítulo / Cintillo / Ladillo / Destacado / Otros 11. Uso de imágenes y/o recursos visuales: Fotografía / Gráfico / Ilustración/ Infografía / Recorte de periódico/ Recorte de revista / Cifras numéricas o económicas / Meme / Enlace de URL a otra página web / Vídeo / Otros 12. Tema: Inmigración / Pensiones / Autonomías / Sanidad / Independencia de Cataluña / Feminismo / Educación / Creación de empleo / Paro / Violencia de género / Economía / Corrupción / Impuestos / Aborto / Vivienda / Constitución / Otros 13. Fuentes de información: Fuentes personales / Institucionales / Documentales / De transmisión oral / Transmisión Documental / De carácter internacional / Carácter nacional / Carácter autonómico / Fuente total / Fuente media / Fuente insuficiente / Fuente general / Fuente especializada / En papel / Audiovisual / Digital / Fuentes de Internet: buscadores de información / bases de datos / Confidenciales / anónimas 14. Intención del periodista: Engañar / Manipular / Informar 15. Tácticas para imponer una determinada ideología: Uso de la legitimación a través de fundamentos tradicionales / Uso de la disimulación o del encubrimiento / Uso de la unificación para crear una identidad colectiva, / Uso de la fragmentación / Otros 16. Lenguaje y argumentación: Lenguaje preciso / Lenguaje impreciso / Lenguaje sencillo / Lenguaje emotivo / Lenguaje agresivo / Uso de exageraciones y/o superlativo / Metáfora y comparaciones / Contrastes y analogías / Expresiones humorísticas / Expresiones negativas / Ironía / Desorden sintáctico / Faltas de ortografía / Otros 17. Uso de la presunción de inocencia: Sí / No 18. Técnica propagandística: Simplificación / Enemigo único / Exageración / Orquestación / Transfusión / Unanimidad / Maniqueísmo / Otros 93 19. Objetivo del ataque: Reforzar una ideología común / Debilitar la ideología contraria / Provocación / Manipulación social / Obtención de dinero e influencia / Discurso de odio / Otros 20. Observaciones: 8.3. Anexo 3: Ficha de análisis debates electorales y entrevistas FICHA DE ANÁLISIS DE DEBATES Y ENTREVISTAS Nº BLOQUE 1: ASPECTOS GENERALES 1. Fecha: 2. URL: 3. Cadena de emisión: La 1 / Antena 3 / Telecinco / La Sexta / Cuatro / Otros 4. Género periodístico: Debate / Entrevista BLOQUE 2: CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS 5. Impulsor de la desinformación: Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal 6. Partido / candidato al que afecta la desinformación: PSOE / Unidas Podemos / Ciudadanos / PP / Vox / Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal / Otros 7. Tema: Inmigración / Pensiones / Autonomías / Sanidad / Independencia de Cataluña / Feminismo / Educación / Creación de empleo / Paro / Violencia de género / Economía / Corrupción / Impuestos / Aborto / Vivienda / Constitución / Otros 8. Uso de imágenes y/o recursos visuales: Fotografía / Gráfico / Ilustración/ Infografía / Recorte de periódico/ Recorte de revista / Cifras numéricas o económicas / Meme / Vídeo / Otros 9. Fuentes de información: Fuentes personales / Institucionales / Documentales / De transmisión oral / Transmisión Documental / De carácter internacional / Carácter nacional / Carácter autonómico / Fuente total / Fuente media / Fuente insuficiente / Fuente general / Fuente especializada / En papel / Audiovisual / Digital / Fuentes de Internet: buscadores de información / bases de datos / Confidenciales / anónimas 10. Lenguaje y argumentación: Lenguaje preciso / Lenguaje impreciso / Lenguaje sencillo / Lenguaje emotivo / Lenguaje agresivo / Uso de exageraciones y/o superlativo / Metáfora y comparaciones / Contrastes y analogías / Expresiones 94 humorísticas / Expresiones negativas / Ironía / Desorden sintáctico / Faltas de ortografía / Otros 11. Táctica de ataque para imponer una determinada ideología: Apelación a lo emocional / Identificación del adversario con aspectos negativos / Comparación / Asociación 12. Táctica de defensa para imponer una determinada ideología: Neutralización de una acusación / Inoculación / Ofensa o indignación de manera pública / Uso del humor / Utilización de un tercero con prestigio / Capitalización de la credibilidad de la prensa 13. Técnica propagandística: Simplificación / Enemigo único / Exageración / Orquestación / Transfusión / Unanimidad / Maniqueísmo / Otros 14. Objetivo del ataque: Gestión de gobierno en funciones y contexto / Imagen del partido y desempeño público previo / Injerencia en el proceso electoral / Posiciones de política pública / Promesas de campaña / Asociación con otros grupos de poder / Idoneidad / Reputación personal / Otros 15. Uso de la presunción de inocencia: Sí / No 16. Observaciones: BLOQUE 3: COMUNICACIÓN NO VERBAL 17. Cabeza: Asentimiento / Negación / Rigidez / Encogimiento de hombros / Inclinación hacia los lados / Pasividad 18. Cejas: Subir cejas / Bajar cejas / Subir una única ceja / Fruncir el ceño / Otros 19. Mirada: Hacia abajo / Hacia arriba / Hacia un contrincante / Hacia el presentador / Hacia la cámara 20. Boca: Seriedad / Sonrisa real / Sonrisa sarcástica / Sonrisa triste / Leve sonrisa / Resoplido / Mueca 21. Emociones: Alegría / Sorpresa / Neutral / Tristeza / Incomodidad / Disconformidad / Otros 22. Posición: Sentado / De pie 23. Brazos y manos: Subir una mano / Subir ambas manos / Señalar con un dedo / Señalar con los dedos índice de ambas manos / Palmas de las manos hacia arriba / Palmas de las manos hacia abajo / Cruzar los dedos / Un puño cerrado / Ambos puños cerrados / Otros 24. Vestimenta: Traje / Camisa con corbata / Camisa sin corbata / Otros 95 25. Color de la camisa: Blanca / Azul marino / Negra / A rayas / Lisa / Otros 26. Corbata: Lisa / De cuadros / De rayas / Estampado / Otros 27. Observaciones: 8.4. Anexo: Bloque adicional para imágenes y/o recursos visuales BLOQUE X: CARACTERÍSTICAS DE LAS IMÁGENES Y/O RECURSOS VISUALES 1. Autoría: Autor / Redacción / Agencias / Otros 2. Tipo de plano: General / Americano / Medio / Medio corto / Primer plano / Primerísimo primer plano / Detalle 3. Angulación: A nivel / En picado / En contrapicado / En cenital / En nadir 4. Contenido visual: Candidato político / Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal / Otros políticos / Símbolos / Paisaje / Otros 5. Características generales: Fotografía espontánea / Fotografía planificada / Transmisión de sentimiento negativo / Transmisión de sentimiento positivo / Símbolos nacionales / Contra-símbolos / Otros 6. Observaciones: 8.5. Anexo: Bloque adicional para imágenes y/o recursos visuales BLOQUE Y: CARACTERÍSTICAS DE LOS VÍDEOS 1. Autoría: Autor / Redacción / Agencias / Otros 2. Duración: 3. Tipo de plano: General / Americano / Medio / Medio corto / Primer plano / Primerísimo primer plano / Detalle 96 4. Angulación: A nivel / En picado / En contrapicado / En cenital / En nadir 5. Características de sonido: Voz in / Voz out / Voz throuht / Voz off / Ruido in / Ruido off / Ruido over / Otros 6. Silencios: Diegético / No diegético / Estructural 7. Características expresivas: Narración directa / Narración indirecta / Narración de contrapunto / Diálogo / Otros 8. Contenido visual: Candidato político / Pedro Sánchez / Pablo Iglesias / Albert Rivera / Pablo Casado / Santiago Abascal / Otros políticos / Símbolos / Paisaje / Otros 9. Características generales: Fotografía espontánea / Fotografía planificada / Transmisión de sentimiento negativo / Transmisión de sentimiento positivo / Símbolos nacionales / Contra-símbolos / Otros 10. Observaciones: