Atila azote de Dios : comedia famosa
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OS'lfc f^Oñrw'C- — títrj> ’«»>^ «í SI S*>‘'‘‘"8 + *f«íS2ít¿;vSíís¿^N^3*lá?^£3ítá?á^^ 53; •?2Í ATILA AZOTE DE DIOS. COMEDIA FAMOSA. LVIS P’ SLEZ ‘DB QVeV^RA, I en ella. 'Atth. 1.1 oneto, iíd rnTttt. ^Ia te», elAudio. Ttodero, P-§< Perfonas que hablan 4í- ._ £/ f^y de E¡f>a»tt. f/ \tj <¿e Francia, ti En^trádor, de ingUttrrA. Camil», VtilAno, .^..^.0. An]elmoi Sdcerdott, 4x 4 ,.fy Marcelo^ fyornano. 'Duirut de hrrárá, Federico, Ejifitto. 4’-í" ^Ntñ3Jesvs. JORNADA PRIMERA. Suenan cáX.tSy yfalen Atildi yLeoncio. 'Atií. Saene la baltaidi crompa, rcbifntc el bélico parche» el mudo fiiencio rooepa, ei elqosdrou G)do marche con orden, grandeza, ypompa hsfta los muros paganos, donde hab’tán los Chrífíianosj pues Atíla fuerza tomr, que he de síTolar roda Romat yd.fshicctla en mis manos. Lton. Yo les foi tan enemigo, ytan contrario afu F¿, que el Dios Apolo esteftigo* que yo Tolo biftaré adarles mortal caftigo. \,AííJ. Ya, gapitan, cc ti veo í< ? .a € a € ta valor, tu fe, tu lanza. León. Segur contra el Galilco efte pecho (e abalanza. ^/// Hicette favor defeo: " leras entre mis f« Idados, al fin, de les levantados, ytc,ioro por Dios Marte de darte dah Reina parte, que ganare aeftos malvados. León. Teman los Reyes Chriftianoe de Leoncio, yds ins manos, ypues qne me premia Adía, ~ ya mi cuchilla íe afila contra enemigos cyíanos. Sale siaorntret y0» ^iejo. Sid, Leoncio, mucho valor en aqucílc cuerno encierras. Arie¡.
tjStila é^-ofe de riq, Es ñií híjoj ytj£í5hoaor. 'tf.Concra eff« Dlos'htríá gaerras» Goe poís miéis ta favor, yo te rrah’re ata mano las efi^usdras d-! Chríñíjao, ypnftrsdas atus pies Jas tres L'fes dcl FfattceS, yla filia de) Romano: las rofss díl Inglés fuerte, yles Leones de Efpam, para que le dés la muerte, yen ellos domes tu íana. Sí///. Digo, 6me alegra el vérte con elle valor, por nos. LCfi. Eres Azote de Dios, mss y;lo fei deÍ4 maertei ÍÍ//A Eres, Lecnci^ean fucste^ , que competífo ':S los du5j ytan fobiibio te he vMp contra aquefte nuevo Chriüoj que entiendo que tu bravera tierre tanta fortaleza r que ya mi furia refiflo. Que llevando ta! Soldado como Leoncio, ami lado, en aqufftafaetteguerra, conquffiaré Cielo, ytierra; yeftafS mas levantado. tu amor le ha obiigado, yel virque premio le dis tan íubido, yfüblimado. Lautaro ,amigo, ver^s aLeoncio en ta! «fiado, que te Jaro por los Diofes, yporla Diofi mayor;: iáleMnSoldAd9, iold. Eñi aquí el Emperador ?' De mandar el mundo acocc^ probando íu gran valor, fc/^. Señor, como me mandafte; fui aRoma en trage Chriftíanbi Por Ap ’lo loberano, que en aqutílo me agradafie. Qué hai de nuevo en Roma, eípla ? ¡iald. Has de faber, gran leñorf que efta alíi Junto el valor de toda la Monarquía, £ÍU la furia ^ípañoL^ con cí glurt* Franc??; tsmbí^o rila dRey inglés, íes. Pa/smi fuerza harta loía. Vuelve, leñor, aío Impelió, que Jato por Marte (anto, que de mi miímo me efpanto, Seld. Vel Emperador Valerio. iw.Que import*,que cfiésllí el nsuDíA fi aqueftos brazos feroces. ^ íHijo, firvan cy tus voces de poner miedo ai pr» fundos yhacer hazañas tan fufitiS, que dés efpartoa la tierra. Xe<j No es ccnifaChriftc la guerraj pues yo le daré mü muertes, Ss/e ico, t.yf/4r. Alaric*: ,gran íeñer; oy te prefenta tu vida, pUf* te btiene (frecida, ai// l'ois el Soldado mt jor que tiene mi quadra noble; fois afí mbre de ía muertes foisj Aíaricn. tan fnei te, que DO havri furia que debíe: »qufíTe irve-Bc-b1ebrs zo, que te-do mi Reino abarca; ibis cachiÜo de li parca, ydel mundo fuerte lazo. Sitéis azote tan fuerte, queen lafuria.áfl profundog, os llame azote dcl mondo la íbbecbia de la muerte; AUr, Soi un Soldado, feffor; quefolo en fervirte fundo todo lo que el ampleo mundb tiene de gloría de honor. P'iejéStñox, es mi íobrino tan amigo de íervir:; t>í//. Mo tenéis que me decir, que aquererlo mas me ioclinoi Atan fanaoío Soldado como tu, Alarico fuerte; no es mucho que el Crélo,ea vértej tiemble aAtila levantado. Hagamos entre los tres un tabernáculo Junto, ten Leoncio en efte punto;
3 Yo sif fütjac? fíj Iss p'"ir.*anz^§ de aqaeft« brazo feroz, fereisUs biianzisdos, yyo el fi^‘1 deltas balanzas. Leoncio, fobcrbio, yfuerte» pues en Íervírmeíi eoaples» feri íl ázoes, ycorrea de Í3 tycanica mueíte. AUtíoo, en quien yo fondo, > la pitanza de fu brazo feta izote, yfuerte lazo de Ufaría del profundo, Yyo, pues entre los dos jS',e v^o con tal valor, fere el azote mayor» pues -O! azets de Dios. Mi Sidumira UbelU, piicscsrara tnaravíiia, ter.dri en el Cíelo ia filia, pues es reluciente Eftrclia, Será UDi <'>ía querida del G^do ydel Alemán. ÍÍUr. Múi poco en clíole dát>« 4//A D¿raolc Uproptia vida. Daranie ia 3ioracion todos ios [leyes Chtídiano?» íino, mis taríj^ríentas manos íetán ¡as de Faraou. Yios Díofés, que la efphera h.bitjn, ¡eran también los proprios. que aÜá le día la v'íneracíon pr uñera,, Adonde no, por el Ciclo eterno íagrsdo juro, que no cítá d; mi fígaro Apolo qa? caiga a! íuelo: Qre entre ellos ha de reinar, todos !e han de dar tributo, yft peísr del tiempo bruto los he de echar en el mar. ír'id. Ya conozca. Atila» yveo las mercedes que me haces. Son tributo de Jas paces de aquefte honrado tropheoí yte jaro por Dios Marte, que me dis mayar valor, Üd’ Tj io merece?, íeñor, etro vilifrtf, -á7 queeftaoyi áfncfGií Regia -todos los Reyes Chriftísnos. tyííí/.Pues rrctíran amis manori que mi futía atodos doma. Qk No quede luga ren pie 4^ de quantos el mundo hablfaí fte* que no quede en él eferíta vy-j la pujai^za de mi fe. t)Tiemble el mundo de los ttft^ .. que (en los brazos feroces qae Íujítan aIes Dio-es, ylos ponen 3mis pies. Marche el campo con valer* abraiíd teda ía tiefi-a, pues he publicado guerra co'-tra jihrido, yfu henofí. León. Ofirá tti favor fuerce contra ios Reyes ChrifíiaaoS* yfon ízc» tus manos ?eoncraChriR:a>mando,y maertej VAvle^y ríleTt LZl/iudio jjTeodoro* Cliud. Llegó ia paz ala tierra, yímmenío favor, que los pefares deft ierra,' dando acada qual ib honor, fe ha dado fia ala guerra.. ^La furia Francefa, ylola ylas Liles deíenatbofa, ^y^el Agnüa mira al Sol, viendo si foberbio Efpanal cefenlizarfe la gola. .E! corigf del Inglés, viendo al Efpañol qoTito, É» ydefarnisdo a! Francés, T.o vifte el Lroñido pero, ni embraza el duro pav^s 9Imperio foberano, KLl viendo en quietud ai HiTpaño| .fus Aguilas nos condííce, ,yanuevo fer las reduce ^.de todo el Pueblo Chriftiano. T^od. Roana hace fieüas? por qulíní I» C/rfjac^.Hafido tal el contento, comoniieftrt4 ?'jos vén, ^que con nuettro fer, yaiiecto ^caufa que alegres efién. ft CBsapkn los cien años ^AAdcl
díl nacimiento glongío d-1 reparador d;fíos, ya hueftro Pueblo dschofo^ coDCurien proptíos, yefiraños. O/ sbxe el teforo ei Cielo, dando íUS gracias al iuelo: oy íobre la facta Roma la PacacUta Paloma tiene fngracíoío buelo» Oy de la íangre vertida, al gran Cordero Paíqaa!, ^ que atodo el mundo dio Vida» fercuusTa el material» fiendo al 0>bé repartida* yaísí, Alfonfael Efpanol, aunque nlñu> le han traída alGeleftialarríhol, yquieten que defde el nida clave la viHa en el Sol. Eíka el Anciano Edoítdo» Rey Británico, teooMo, yCarlos Bergia, ,, , Rey de Francia, aunque tullido^ gotofo, pefado» ytardo. El Emperador V*Itrio» aunque muchacho, eft» »^dL ^¡laazote ie Dkf, l € l % l ^,.. ^Ttod- Fftc fitial lelo encubre ¡¿ñ lo roífot dtl ^deflt Bondo lo, .ftr«mofc TitAH- dt unoí certmAy dejcumrtfe el C0HcUvt¡ el P*fa gjí io Alío^t yítfus phs el k¿y de FrsacéA ye¿ ímpendor de AlemAniiy ei Fjj de E/pañáy et de Inglaterra^ des Cardíñales^ ik uhifpos un peco mas haxosy todes enpiei^ jp4f. Nuevo mendadíchofo, nuevo Cicla íobtequun carga el pefo venturofo, del que por rcdiflDrrDos haxo al fuelo* lEoncUve (anto. Ayuntamiento hooroíb^ divina Junta enqureD>laI|^rcfía-eftc?vaf del figlo que alcanzáis »«que dichafaá Pichólo mineral de la F¿ vfvav Columnas de la Cafa de San Pcdrof que levantáis fus muidos mas arriban Jdas levantados que el cfpris, yelcedea íobre ios Reyes que oy el munéo encícrfiy poE quien en nucTa edad renazco, yffltilrof Dad ya de mano ala prolfxa guctcai yC'^'gad ya las amas enfadólas, X«I o4lq antea quf U yvei^- aíkl, no es fin cania de myfterio; Ttod. Al gran Duque df Fírtati •vi yo que llego ante ayer. CUudy. Si entltulcsfe repita» ylos cuente, et de creer, que en un día no acab* ra» De todos los Potentados ciegan las galas el Sol» las grandezas» los broeadosi que ha traído el arrebol cada quatde fus criados* Las joy**» ypiedras bellas que buelan en nucñtos c)cs¿ mirardi le el Sol en ellas» yfe lleva por deípojos la luz del día tris ellas. Yel Sol que fnirsba de antes; los petos de los Infantes, Cacando vivos tefitxos» ha tomado por efpcjos losz.3£ros» ydiamantes. Aquiattiaiarnos podemos» dondeel Conclave verémoirg, que pienfo que fe defcubie*
Di Luis Velexi de Gueyara. Tenemos qa«acadir aauch¿s cusas, tocaoces ala Fe, yaia coi cieiscia, yai bisn de niufttas almas prcvíchc fas¿ Pfi»«to át la paz fe haga ixpcricrcia, defeanrad» hrloSi poi agunes años, yai cabo drellos preúaitis pscicucíal La Fe íe ha de prcitac «o It seítíí ívs, coftarnostieoefangceei prop^g ih, dándole al gtan Fírti^ ctb.ñ_s. In&níta es la tierra qoe fe bsüa fujrta ael Gentil, yal A; riano, por tanto nir dereis pudtii 1» malla. De faerte, tjae aunque sh- 'rs d?isde mano al trabajo Marcial» yafus CM js» volver tenéis aci,ei cafo lf.no. Gozad, hijos» ahora losdeipvjos del Ano Santo, pues os tiene ei Cielo sbierto fitteforoa vifta de oj Cada quat IlevaT^ afu pattio íueío por mi las gracias concernidas con paternaK y&ntozel?. Emf. Conceda Dios aquel fo qu; le pidas» Beatifsísio Padre, yvivss t.nto» que cola tu yafe cifren muchas vidasí- Y^a nos ha dado tu zelofanto clara ieñal, afsi cedo el Imperio fe cobre de la fatgte de tu mano. Wfalt tipie ytodos per fu «tdtnft ¡r ktján'. Tráftc. Ya que «I Chimiaoo Emperador Valcil#' íri befad -tu pie conzelopfo, yetUm -s todos juetosporroyílerio, MihicirfjQa, mi tarad» yReino mío, oíterey ^\ rrí no de fu &inta Sede con humil Je f¡rvcr, yzeropíoi que arni edad eJ Cielo leconcede, quehaya venid jar te cus fantas plantas» que es en la cierra ei b'en que darme puede* Xuyo es rl Reine Hi<pano ene levantas» Con el don de la ’ant;’ Indulgí ocia j deid* fa tierra alas Eí'reliasfantas. 'íi^Uf Sí »micanGda edad, yamiexperiencia? fí ala prímeta- Ch- tdiandad de! mundo» cpicme dfer= ni^s Cielos por b* reacia* Friascro confívor, yamor peonde» merced debe*» hacer, ry fatisfacrs lo que debes con amor prr fundo. To llevaré deípnes d« nueFraspaces f}wdalrq ajo yirgea dé la EÍPÍoa»
iutnx rtmsT de veces aíia dentro, jfx/e Qa.}níiOy yiUauo tojeo co» dihntCíU Qam. Di v¡no, alto M^natchaj icberano Vící-Díos» íegUüda períoca íuys, Padre nueftro, yP£otí<3:or, yicario de naertras simas, aquien Jeiu Cheifto dio d; Icñcrno, yCicló las liave^ ydtl cafíigo, ypcrcion* Emperador d^i Oriente, RíyEraoc^Sj R«y Eí^psñotj Eobic Rey de ingiatetra. Conclave, éiluftr* uoion, Obiípos, yCardeoties que eftaís oyendo vai voz, tratando de paz tranquila, íegarosde fü)?cion,' , |ircllad oido ami lengua,’ haced cuenta» que fois oy aquel Senador Romano, aunque es de mayW valor, "a quien el tofeo vUUno 4ei Danubio deípertá ¿el ftiíño, donde vivía defeuídado de fu honor. No digo yo que dormís, eíTono lo quiera Dios, mas quiera que no durmáis en tiempo de tal rigor. El bítbaro Rey Atila» fiero defde fu nación, ••- cuyas armas, yvaodetas ' cubren ia cata del Soij .^, ’ZAül't azeíede "Oks,:. Religión del Carmela ,y fus í'eqasccs. tard. I. Ya que la quietud finta, ydíyÍDa el mundo goza. Conclave lupremo, como el Señor dej Cielo ie encamina^ Ya que vi navegando avela, yremo ia Nave de San Pedro Soberana, yla paz ha llegado al punco eftremoi. Vueivsfs a,proifguír defde mañana cí CoDciiio de Oitén ,ya comenzado^ calos tocantes a la Fi Chriftjana. i CdTd.x. Pues ha venido atan feliz eftado toda la Chtiitiaudad, yfaota Liga, bien es que te proíiga lo tratada. i Qus atan grá cumorai pueblo obliga? por la Calabria dífctiríe cen un Exercko, 6dos, talando, qua! míes maduraí la Chríft'ana Religión. Si el pueblo feie d.fiíndej yno íe rinde aíu voz, hafta en la poftrera piedra dexa eícrito furigor. Yfi scáío feie rinde, no coaspreheríde ei oerdoa fino aaníños,y mugsres, yalos que cafados fon. Peto a' la gtnte rcfbuña, no kat huínaña compaísioa-; que alas manos del verdugo mueren invocando ^Dios. No haí animal en el campo, ni paxaro en fa región, ni pczdebaxo del agua, que no pruebe íu rigor. Llego hafta níi pobre .Aldea, yfue ami pobre rincón, donde eftabjn nueve hijos, ycinco nueras, ydos nietos dexb alas mugeres, yalos niños, ydexb ami canfada vejez, porqu< vieSe tal dolor; Por arenas, ypor empre^fa irahe en an negro Pendón: ££0fttm fíxgtllum Dtii yo ibí azote de Dios. Áxaftigar viene si mundoj lYapa£L£tl$fnru]edoD^
adat íffoEEbro »ía liccra, yaí'qs csbraas tfiBor. Ala Nave dtSan Pedro trabe aíTiftado el cañón áe crusia, con que pienfa hacerle de un golpe des. %’oconé?fio, aunque viiianoj quedelta N^ve el valor, no podrá el rePo del mundo ofender afu Criador. Mas Dios quiere que padezcaryfe vea en confuíion, Que los tay-os pírfeguidos huyan la caca de! Sol. Q^ue mueran Martyres fantoSt »- que en la Ceieítial Región hinchan las íiilas vacias que el gran Cherubin perdib. También conozco, ysé cíerco^ que bafta folafu voz áigualar Coda la tierra con Sodoma, yAbiron. Sé, que íi tiende ia efpada,. no verá el ardiente cofa que fegura quede de! golpe de fu furor. que aunque el Baibaro trabe de Soldados un miiiou, fegun !o cuentan los fuyos^ todo es nada costra Dios* Brama, León coronadoj da voces Papa León, dcfpierta tus muertos ojosg, tornen fer, vida, yhonor. Salga tu gente de guerra, que entre acero fe crih, ymueftte el Cielo fu furia» yelios maeftren fu valor, mas que debe afu malicia el humilde Labrador, que cultivando fus míeíTcs P* ffa del tiempo el rigor. Salid, Padres píadofos, ojga el Birbaro eíTa vozj tiemble de ia Cruz de Cfatiftoj yel Catholico Pendón, Eí» Monarchasiluftres, mogead el pateras que yo vuelvo afoRrntar I, sniie.es coc Dios me d:6. Vaelve, yiHino, ccnrd.e. QátrJ- I. El llt Vi füiia croe]. Fáf/.Coíts mi gtí Ce ttás él, aunque le pele, volvedle. C/á. Fuefíc cl villano. P^f. Sefae ? C/áv. Salió 3ia plaza de un huelo, yfrbre una yegua en pelo, fin tocar en c:ia cl pie, pattió ccojo el peníamientc; yaunque yo mas voces daba, en el curfo que llevaba drxaba burlado a! vienta* Ai fi Ir de Roma lalió, yhacia fu tierra camina. Pap. Hi CíniírofaTuina! Eístíp. Bien lo imaginaba yo. Deshice por tu coníe)o el Exercito marcial, fin temor de tanto mal, aunque yi en vano me quexoi Tremole el Aguila parda con mi imperial poder, yllegue el Barbara avir» que ya fu caftigo carda. Jamás Yolvctca mi Corte; dei palabra ante vos, mientras la Iglefia de Dios tenga enemigo que ímportr| Frtac. Partan aFrancia Correos^- mi Exercito fe reforme, yun poder igual fe forme amis Chriítiaaos defeos. Ofoberana grandeza, tuyo efte myfterio es, pues aun no pueden mis pief ayudar acu cabeza! Vn Carro me fabricad para que yo pueda ir apelear, yamorir por bien de la Chriífíandad^ /í>^ Siento mis dichoíos años, ym! defdtcha recelo, puesme quifo dár el Qelo mucho esfuerzo, ypocos »ño9¿ Partan aEspaña pergeate, que yo en &^%.qQeder quierei L&íJ Velezde Guevara, € l € € € a a
o osemas» y € 3 ^.díoecc» yUdifciifa Íeinísotc. Janeéis mi poder todoi ypues UIgleíli defiendo, auoc^uc de Godos dcciendo» íero cuchillo del Godo. rfrgl. Bien al contcaiio me qutxo» AÍfonío, de lo que vos, pues oS halbn niño avos, yami d.'crepito, yvifio. Mas taiga la furia vana de efta que los montes doma> que efta mi barba oy en Roma ha de íer Ubarba cana. Mi Exiteito quedo |unto> luego fe eferiba una carta, porque mi fobfinoparta* yaKoma caminé al ponto. P4p, Chtíttiano, ydichoío alar4^ de ía FcoUros eípe jos, bien dc<ás,|)eto efti UxoS, yvendrá el focotro tarde. El gran Qaqaic de Ferrara en orden ponga mi gente» ycoa mi poder intente hacer al £ontrario cara. El Cardenal Federico tome fl Abito de guerra» ydé acntcndsT etr mi tierra la jorpada que publico. Yer^retanto fe dé avifo, Mjnarchss, íi puede fer* qre venga vueftro poder en un urmino precuí^',. Vamos al Templo fagrado de Sao Pedro, porque quiero que hablemos aDios primeto, que pienfo que tílá enoiado. Yfí es que acafo el Seuot aRoma Ais tiros tita, vuelva Cobre mi fuira» que foi grande pecador. Ckr^afe-eldScUm, yptle 4tHáiy Udomr4- iid, So&ie»ite, adonde vás2 reporta, Atila. tu fra.^ \jítUí^ Tente» aguarda Sjdomiraí ndra no me enciendas mas. §aeños cotmnigo» yviíioQ*s . ds p/ox, ^hteti-ble ccnfuhoD I *reníuíñostcma un León f~K ^b»tTJUci to mi lLsonCi ? ^Yo cemoi? J//. Oyeme luego. ^r.Guarda mi ardor no te pruebe, que aqueíTas manos de núve J € 1 \ % € a % f volverá en carbón mi luego. Yo aun Leoni quando creyera ler cierto, que no lo creo, que era el íigno ardiente Leo* fías él al Ocio íubiera.^ yefte braxo que aniquila lo que le alcacxa acnciar* affentára en ftl lugar, porque fuera el ügnoAina^ li^.Qaé luer /ís.Qaecéme en tus braio$ dorujido (6 gran confufion \) donde foñe,que un León llegaba ahacerme pedsxoS. Fue la caufa, porque vi tres gaV ardos Litios de ctoj ycinco roías, tefoTO que aplicaba pata tu Lívantémede tu falda -} para quíretías coger» ydeftas flotes texer ilufrente una guirnalda» Llego el Leon coronado de tres enronas cruel, yun cachorrillo con éU guardándole por un lado» Entré «n b. talla fangrúnta con el mavorj yen el fueno ,me psrecib, que ti pequeño 'fus uñas en mi calienta. Luego un Aguila venia, ypor darme mas eneros, patafacarme los ojos ^la \j^a me erebeftia. Al León viejo herí, yvienáotne airado, ycie^O| baxb una vara de fuego, ytendibfe fobre mi. X»ío pude tenerme en piri car cortado de muerte, yal León airado yfuerte pies, ymanos le besé. Quedé) valido, ytembUoa^ l
De \jús qaal vos fne viftcii, fen yaun aqoi oas fienCo ahora con iaceogcTi bregando, quífro qaí a! pune >ra* acIaTsn los SiCftdates el iueño, _ qac foe de mí enojo do ;ño> ti acaíoen ello aeeitaren. Que Sel dueño no íe aplica 3querérmelo decir, hilta el Gteio he de Tubir aver io cruí fign íca. ravo eüas para ir si Cieloí ii ai Cíelo quieres bnlar, adonde roe has de dtx .t ? hr de qued -^«íieen •'l .uelo? 1^ 0híC-‘ ítscaSode roí? CBuchc p’t qufrert; giOO» pues es el caoiioo llano para carnirar tvis ti. DtSJ ei (uíño, ylos enojos, toma concento, yplacer, ouc quando quífieres vic veris dentro de miscjoS. Yo te declarará el fueñ * cita atento. Tu quiíirte coger las fl 'res que viftei fierdo de oai alma dueño, Lrio d: oto es mi cabrlla, ybs tolas tnís mxiilas. que tu entre ras maravillas ftlsi íucies cotnponcllo. Tu lo quííilie gozzr, yyo íoi L;on Abaño, que amas de tocar la mano no te h< díx-ido llegar. E'le fus el León mayor, mira (i labre decillo, yera el b'^avo cachoTtillo; que me ayudaba mi honor. El Águila, tu palabra Icnpetial, no t« dé enojos, que aguaTdandotnisdefpc jos tu tersdída viita labra. Heríft-eme, con intento de procurar mi deshonraj roas el fuego de mi honra cayo fí bre mi tormento. Hailalte, cc&io tev^Ss e'e € a qt!s mioio} yaprirsíunado (dcfpues de h^vetme enojado ) ECí brías manes, ypies. Quien acu discreción liega* quien, querida Sidomira, pone atu norte la roiri, ít con di crecion navega ? Que íabfr, Dcélor, oi Sabio aísi defatira el fueño, que fue de mi enojo dueño; yptiocipío de roí agravio ? Viven los Dio'ies; que Apolo en Deiph^s na tefpondícc* con tan eíiTíñi manera, enier el único, yfolo. Yo te pr ro to, pues es tan .lea tu difctecion, en la cierra del León,’ '_ quepongastus bíllos pies; donde eUaris levantada ínbre el Líbano, yel Cedroj yen la Silla de San Pedro ttengo de ver fentada. No tiene el Mund >Cocona; Jjk que en una jornada tal, ya por bien, dya por mal; -no ha de adornar tu períona* CSii¿. Yo cftimo tarti grandeza, roas tu qué tendrás dcfpues? Yo hf de tener en los pies lo que ellos en la cabeza. jm De Cíelo haré una corenai que para honra it me humilla, ybe de rublimar mi filia íbre la tórrida Z"na. No he de andar dentro del Cíela; aunque de eíTo íoi C3pí.z,-- IB que aunqueci! tranquila paz# fi voi vn íevolverélo. /'y.. Echaré las clsrss lurohfeS dcl Cielo, ytierra en clfuelbi por lo quai huyo del Ciclo, quemo quiero pefadurobres, 5i¿¿. Bravo defgéirro! perdona» que afe que en tu gacia laídrOy yo en ía filia de S>ri PedtO» ytu en la tórrida Zona ? como, di, uos hablitéffi&s ? Bbme
oazote ¿e Dios, ycon mucha bCfVíiad 2c'Xi mncíñi cercad, uo ir. huya, ni fe auTente. yos Líoocio, prevenid vcíncc riíü hombres, yVnego poned ala fierra fuego, ypor Us peñíS íubid. IT iio macéis aninguoo» oiíS procatadios prender, í^ue he de vér fi puedo havet cite rapáz importunoi ¿íí/ Dexace curar, íeñor» ypues cercado le ticDCS, yla veogaúzi previenes» curarte lera mrjor. '/fti.Q¿ié ms he de curar? Síy.La^henda. Qué es cierto que efioi herido ? Síd. Pues no' v€ií. No io havia creído, porta vida" yper la miia. Síd. Pues todo lo de la mano, que te digo. Ati. Que es ím! que ami valor invencible fe ha strevido b'azo humano. Los Cíelos todosfe gtrardea de tni colera, yligor, que ver ancón tni •furor como fus Efttslias arden. Que fi en tni maño «o ponto cite rapaz que me hliío» pondré por el tocio yo Us luces qiíe lo coñEipoocn. No ha de quedar cofa en pie de quafítis avér acierte, hida que la cruda raueice aIRey AíF.>nro le dé. Niño, bíuria infcrtiah guarte» mira bisn ip que bici*te, que cc^o amí me hccifte, pudiacss heTÍc aMarte. íYa íé, Alfonfo, queme impoTti» pues niño tienes valor, hacer mi fattte meiot hiclendo tu vida corta. Por el Cielo, yfu poder» por cita vida ep que vivoi que hafta tenerte cautivo; no he de comeft oÍ beber. Sí^'Qué dices! 4^/>Lo que bisoidPi ydelio si Cielo voto; gruido kintro ,faca. Lforrcie ai tdor, yafrtjfjs. Sid. En el campo haí aÍbor.>co. Quien caula aqueíte ruido ? león. Apenas cerqué la tierra, 4m quando con furia infernal, tris un Glion Imperial quatro mii hombres de gaetra pelearon con valor, tal, qne tus pobres Soldados, ^ que cogieron dcioaidados} han mo'trado ía rigor. ARoma van viiSr^-riofeS, yaunque algunos les tnatatnosi entre ellos les caiítl vamos dos dos mancebos her raofos. Matáronles ios C-abaUoS, y?S ral lo furia crecida, que co' 6mas de una vida eí h^g T8cautivallos- ^ ^yí-f No h-i íin'® cil'af, ftnoT, ydex nieh.;b ar »asi. Síd. Aquel es Affon :-1vifi. Di, erestü el Ríy? Mi vaioE note ba dicho qae yo f«i ? yo foid qne te tiré media lanza,. Yo d^ré fi:i atus hizañís cy. yv?ris, fiero Eí'pañol» >, aquien te cffafte atrevít; que g^hora atn amanecer {etc hade poner el Sol. Quien es ctrotro?i^//iVu criado mío, que por mas privanza era píií-ds la lanza con qne te dexé clavado, fAt*- Yoflas tomar en la boca qme htí^ñti ^rf.Yo mecortO' de que mis hazañas borro, pars tuve fuerce tan poca. Yfiento en efta ocañors que por hallar embarazo; vinif fle adar en el brazo quien te tiraal corazón. Por los Diofes, furia brava €mi Magehad defeompone Atila¿ el brazo perdone»«a4
'Luis V'ele qie yo xl coraran tiraba. ^tú Pues prevente, ÁlLolo, luegoi cae cita carde has de tnoTir. Cieios, elto ilcgo aoír ? oaíra. Adía, que tlUs ciego. La jaritdicíon no esfuerra ialeydeaia Rey codera aoRey ? l/ítí/Qaé íe rae di ami ót ley a4Qi>de íf terviene faerzai Di ios Cetros de los Reyes vengo cen mi MooF-rquía aíer Tyrano efte oía, fiotno guardaré íus leyes ? Diles, que me muevan guerri,' quando ía muerte les dé, porque la ley t:o guardé, yporque m: entré enfutíeTra? Oy para nayor grandeza, ypor mofitrat mi podír, ál Papa le he de ofrecer,' A?fün>^o, tu Real cab-Za. Si por partido no toisa para lífarrtjite ali, ; venir poltrado ante mi, yet Cregairnc luege aRoma.' N'hai ahora aquí otro medio, yo he de moítrar mi poder. íí/jF. Atibjbiei) podrá íct> que íc ciíga «ííe remedio, viendoíe el Papa cercado, yen tanta neccísídad podri fzr dar la Ciudad, por no vérme en tal eftado. D?rpacheíc aRoma luego, porque oy fe puede tratar. J;V E:tete quiere enganar, yjAtil. Calla, mi bien, eftoi cifgo ? qué engaño mepuede hacer ? Sid. Eftrstagfma es la ginerr?; ^jAtíl, Puede el Ciclo, ni la tiectft librarle de mi poder ? Quien irá aRoma adecir ai Papa lo que te digo? Elle que viene eonimígo¿ íi tu guftas podri ir. ' yid. Nafea cite algún fenor, cuyo rel'cate podría fernos de provecho, Fia¿ de Gueyard. i ieñora, de mí valer; que no €s Gran de de mi £ílado| ni tiene que vér con élj - mas ts un diado Sel, que foraraigo fe ha criado; Pienío, yei Cielo es tcíligo, que qusndo le dex? ir, fi (abe que he de morir, volverá amorir commígoa Pues patCafe, denle luego el aiej»r Caballo inio. Fmp. Que he de negociar confi<^ /t/f. Alsi al Cielo íe ío ruego, Diic al Papa io que vés, que no permita que mueran, vaelva yo avérrne fi quiéra ante las íagrados pies, Yal Emperador dirás, que ya le vetás allí, que rtiegue al Papa por mi, iffíp. Bifta, no me digas mas. Yo haré, Rey mío, de fuerte; que en efta dcídichs fiera, antes toda Rema muera, que ati fe te dé la muerte. t^í^/f.Vé con Dios, Queda coéli^ que ya apartir tne reíuclvo, mas entre tanto q«c vuelvo* n© less, Atíia, crueh El m;) >r Rey de !a tierra queda ahora en ta poder, guárdale, fi puede (er, las Icyfs de buena guerra. Que afé ;dc pobre eicüdero, que por el podcC que alcanza, por volv- Ca fu piivarza, vctle libre, yÍsívoeiperó. Qae fi fuera de otra fucrt* «n eftigaerra cruel, -, antís dé apartnme délaquí me diera la muertei C^edate aDios. J^/f. El te guie; yAt\l. Tu, Alfonfo, pon guarda téa aSídrroira# no es bren quede otro Alcaide te fie. lyf-f.Of eftimo mi defdicha, fi he de efíár en fu poder. Puede Júpiter tener Ctu 1 € € i 3í
tuptiísion por gloria» ydicha. SíV. Amí me haces gaarda d^l, eue íe Cjsiiáro de manera, íeM azote de TjloSt que íi eo mi mano cfia -^ 1« diera maerte cruel > Sidc naira.í/V. Ertoi farioía * con tu ofenfa, qué íe admira * lytJf. Paflo, bella Sidomira, paiTOí bell ilsi®* Dioía. Éu mi tendrás OB «relava tan humilde» ytan fiel, i quaBto Vos brava, ycroe!, 4 que ys mi prí^^ an a’abo. Si foTS Goda Godo foi», (de los-qoepoí íaeiata, yjoanás pulieron alié'go aEípirta» yla han regido baila oy. _ W.En la baxaña que enoprendlfte; fe ha htehado, Aifoolo» dCiVefa, que n« pudieras cencc. la oSadiá quetovifte' en medió de tanta gente», que ata-ecdád mal fe acomodéf, qne fino es ©oa/angte Goda*, nadie puede íet valiente. líPí^.Yá le dial Páje el Gabaüq yen dandofeJe’» al momento, partió como el penfamiento», que et» iropcfsible alcanzalio J*ot el real camino tema» y, con tai furia camina, que pieof© que fe avecina, alásmarallasde R®rna.. ^. Yá nofepodrá fígair l- En .vano lé feguitán, hahora atraherle vja¿ ^/f. Tenia qae le decir» Dilo a«tro menfagerog fi es negocio de impottaociás Pues ya vi buena diftaBcíá» . oye, AciU» hablarte quieto^. Yá que alcanxb mi vaioCí lo que tanto defei^ Atila, aquel que fe fa« es Valeiio Empers^or» que por fccofretme vinoj ycon fa .gente llegd» deodsi »l fai» focosEí^e ^ Ya!a vuelta en eí ¿smm#, con un grande furia foitno*= de los tuyos afiiilttdo?, que en medio de ellos earzcladoj^ de los Dueüros ros perdimos. Sujítaconnos ailt, que fcD golp*^ fertuna» que fio herida ninguna DOS traxften ante íÍí Yal Empersdprlibr^í^ que era lo qa* pr<t*^diá,, Yalcance ío que quería, y. 'c bien que alo que forjde que íe te diífíe aRoaiaj, es pedir UD impéísible. Yaísi, con fuiiá tei tibie de mi la verganaa teína, que pues lo q»ií re mi íserte^. yami amigo he libertad®, ne podrá-ofeBderme el hado, ni tetidre-miedn ala. muerte#^ AlffeniW.eres wj E! Rey de E‘>ana? 4^;Eñc miiaq ^/.Diofes del Gklo, yab)^/mo, eftoi'cn mi, bdoede eftoi?- Deidades» que el alto Goto. con pleno poder regís» como mi afrenta fáftis» íi vncftradfidad adoro?: Gomo, fi vueftro »aci, Diofes, afsi me olvidaisj ^ yaun rapiX’Ghtihiáno dai^ tanto podet contra mi^ ? Que erad que de aquí fe fam el Emperador? 3;V. De quote queacas? efpttaj primero no te avisé?_ Tu voluntad le engañbi no hai que colparal_hada^ ni penfar fairte engañado, fi primero avifo yo. ^; Dexame eftát ,que teptento,- que del punto en que eítoi baxof fino arraíico, ydefeneaxo los dosPolos de fu afsiento* Por la deidad fbb.etasa». - aquien el Orbe venera:,: gu, «ale tó» b»2*B*
aIss fieras de Liguria ’Dí Luis Vele z Te®of anattita hareaRs. ^íV.Toroa YSrgjnza, fiñorí ^3? pues c»í tus roanos !a tienes, Ltf//. AgiUatáo ticíDpo vienes^ Av cjae afs4 cobrafte mi honor. X.* Librafteal Eroperader, porque en efe^o esta aroigOy poes üenda yo tu eneflaigo» frri la piedad miyor. Vuelve líS efpaldas, vete, iaU fau ye el fuego de mi enojo# que íi alas manes te cojo# yme dura, matarete. Por vida de todoTcl Cíelo» que fí alas manos te alcanioj que al momento me abalanzo, yhiñe Cu íangre el fuf lo. Vete lucg^a la Ciudad, go pares Otas ante roí, porq js no esecuts en ti el rigor de mí piedad. Vive Diosque fi efta injarf» áeocca mano me viniera» plenfo que amis pies püíier* Pero (oikuinano Godo, tu Godí», yEfpañol etesi yen ingenio me prefieres, c-ui Oíos, falte <Gn todoj Pretto, ipretla tu partida, quí en eí?o no foí humaao» ni podré dirte la manoi ni pndr^ filie con vida. Vete, ydirás con verdad, que hiibrafte atu amigo» yo ami mayor erreroígo le di vida, ylibertíd. Ypues tan cerca fe vé mi futía, qae al Orbe-doma, no me entregue el Papa aRota! que yo m; latomaré. i/V. Si atusenemigos dás la libertad de efta fuerte, en lugar de darles iRíieite, caridad de ellas tendrás. Lí//. Mas'qae en mis propríos am'g'JS, * en eüo mi gloria fundo» «júien fuera Atll^ ea el mundo» a a ? a a c k % a Qüt'Uara. fino tuviera enemigos ? Voimea corar, ypenen en orden la gente mia, ^ que man;na en aquel día. Tenor de Rc-roa he de fer; Si el que «ib el patrio fuelo acargo fu amparo tema, cenquiftaré Cíele» yRooaaí yTere ít-ñot del Cielo. rk/: Sid. Qué condición tan notablcl qué batbaco proceder I. Cielo, r»o fe lia í-er Atila tít^ i defde aquel día confufo, que con íaciüfgas Runos ai Chtíl^o de ios CbtüHanoS entre nneílros Diafes'pufo: no ha -hecho cois que acierte* pues íe ha vífto por verdad» qi:c ni defeubre Ciudad» p? 3Chfíílo dará la muertCe H'íe smanfado los bríos el Naearcnn. yafsi ha dado ocafion aquí de que fe a-uroenten ios míoSi» Viven'los Dioí'es del Cieloí qae he de llegar ai Altar, yel Chtltlo drípedazar, yatrcijarlo potel kJelo. Tíxa una cort'tniyj ¿avri un dedada un Lhrijlo.y Atgnnos tde.oí^ Véo, qoe.no <st« lugar eiic» Gali’eo encantador, ni mereces tu el ho-nor de aqueíla tro^u cclelte. Hecho pedazos aquí entre mis manosíerás, fin que noefiro campo mas nos engañe; ay de mi ! ^yíl Píemfo f«e a^rut.t el CBn/fti file (Avgrt. Qué fangre es efta! que fuegol qué íe ene abrafan las manasl Tente Dios de los ChrHtiaOüS re ibíafís mi pecbo cifgó. Ay, que mabrafo-y tbs quemol Hincaje Üerudiiiéis^ Cbiillü, jesYs. Tolo ati
1f! 20 ZAtila tcf^go por Dios Cay de mi ! } hBíeo Divino» ytaprcmo i CooficíTo deíde cííe día» Scñ^f, ta naucha poder» confiíflo mi poco fer, yel error eo qae vívi?. Mucha es. Señor, ta clemencia}, pues trueco con brevedad sai foberbía en humíidad» ymí colera en paciencia. Acabe mi antiguo daño, yempiecen mis nuevos biener», ypues marcada nje tienes, cy fetede tu rebaño. Oy para efte nuevo abyfmog que mi pecho vuelve eu fragua?, no podrá bailar otra agua», * fino la drmrtBáutifoBo. Bufcai¿;quien me la di, stunque dudo el merecelia, yquien me enfcne con ella, los myfteriosde.la Fe, Señor, en ella ocafiot?; mita m*s pebres defpojos^ con aquellos mifmos ojas que mfrafteabboen Ladron^^ Oy ella atus pies.poílrada», de arrepentimiento llena, otra Mariá Magdalena,: convertida, yhumillada, yenid commigo. Dios mía, quepues para.el mundo n:ía<ro¿. oy foisí Sfñ; r» heredero, ySeñor de mi al vedcío. li'bre me le difteij, Dios, , pero en ,efte;alegrcdia, yo no tengo cofa miá, todo lo confagro aVós. Ai atonte voi, dónde habict^ el Santo,qae os,dexb aquh, ybttfcaré por allí una cueva, bunaMérmfc4; «.dondemilvidaacabe, catligaudo el mudo exceSo^ de mis ca1pastea el peío d^ vaellro yugo iuaTeé. Hátla que pueda, mi Dtofg, diexaadQ ^e,aoxUÍ velo,.. &z>ote Üks. verme dich'^fa en el Cielo,' jante, yunida con Vos. Sn/e e¿ Fdfa.j Re éí Fap. No dix.es entta.r£Bc ahablar.^ í«/. Aninguno, grar* fenotí. Dcide el grande^hafta el menor*. di, que no pueden entrar, qeltcí abota ocupado.. Faf, Hífta quando ha de durar, fino es que me has de ací bar, prolixc, y. ttiñe cuidado ?; Hafta quando,. larga vida, Jjm tienes per termino jufio, f"IT que eres, viviendo ün güilo,, enfadefa ydefabrida ? Heme faiido a) jardín huyendo el ciamoi pefado de cfts legar dcldichsdo, ytan cercano aíu fin. Aquí las Matrenas claman», que con pelares ptolixps entre lus.faogrientcs h'josi fangriento padre me lUmaa®. Mi p.oca.vidadefttuYeB>., enefta neceísidadi la hambre de la Ciudad meacumulan, yatribuyeni. Afer Pelicano yo, mi propríá fangre les diera?, porque mi cíemeneiá viera quien de crtteí me imputo*. Más fí cerca^dos eftári,. yentre fus ttílles cuidados mata,el Infiel fus gaiwdos, yles ha abrafado el par,, qué ha de hacer un pecador,’ fi ami con fus quexas vienen t: Mas,fon ovejas, yiCieueD déquexatíe aíu Páftor.. Sd/cJ(^uf.Stñoti alá puerta eíláa muchas mugeres Romanas, que furiofas, éinhumanas, fieros aiaridosdán, diciendo, que han de romper», fino las dexan entrar, las guardas, yhan de llegar adonde te puedan ver. - P4/». es lo que quieren de wi? > ^í»£e
Dcct I. Donde fita dLeón? qae es dd: ^Cereda deD«n la cierra, \Tyha llegado íunger | ir 1.DtSinnosli vér aqaf. MireoQí íioo le vimos, ynuefiras qufxas le da®csí todas juntas, comoeitansos^ fufg -al Pálido pordremos.- 2 . Ab id, canalla cnernigaj donde e;tá nueftro Paltor > Jü^uf.Qü^ havemos de h: cer,feñot?. £af. Rc6no, no si que díga, ábreles, matennae aquí, que yo no hallo otro medíoj quiVk lera íu remedio el daimc ia muerce ami, iA¿in Iaí mugeres,. Adonde te has fíc< ndido ? donde teelccndíSjLcon, que Irs acentos no efcuchas de nueftro trille clamor ? Si por Paftor, ypor Padre te nos ha embiado Dios, como Padre, no nos guardas,, ni nos fuftentas, Paftor ? Muriendo de hambre eftaiBO^, ¿anos remedió, íeñor, que nuefteos hijos perecen. Taf. Ytengo la culpa yo ? X. Tu la tienes, Papa injufto,' que quando el cerco Hegix, pudieras tener en Roma trigo para un año, odos. Mas por guardar lós teforol, qtie la avaricia te di6, znaetc de hambre tu tierra^ fin remedio, y, fin favor, Yha havidó «uger tan fiera,, íquién la hambre crg6, que dio íepa'cro a fu hijo dentro donde íe formo. Si los hijos nos comemosj Híira quales e! rigor de la culpa que nos mata. Ytengo la cu’pa yo ?’ i*Los Barcos que por el Tibef' nos/ubián provífioo, yeran el remedió noeftro, y» el coatrarió los qaemo,'- acaBtt fque en cutftrcs muros no dexan entrar el Sol. Aquí vemos mil d»lorcs* que es un caos de confufioBi a.vér el marido muerto, el hermano, ypadre cy: Que es 1» hambre cruel fifcali que apura en cftaocafion el lufrimieEto, ypaciencia, Pap. Ytengo la culpa yo ? Oídme, Matronas noblesi. no quiera vacftro valor, hacer, que podáis iníanas perder el reipeélo aDios. Ya sé, que füi vueftio Padrea yqueíoí vueftro Paftor, yque he de perder la vida por amparar al menor. Mas confideradi amigas» que efte bárbaro Ilcgb quando de un Polo aotro Polei< era todo paz^ yamor.. Eftabamos delcuidados^ no creáis, que la. ambición pudo caufar roidefeaidoj ni vueftro daño causó,, Cauíóle mi mala vida» yeftará cTendido Dios; de mis culpas, y, pccadosj ymi poca Religión yafsi, porque DO creáis que bufeo riquezas yo,, ni que Ja ambición me anlmi^. ni me acobarda el temor. Ej'tcrad en mi pobre caíe»- robadla avueftro fabor, fin Cargar vueftras conciencia^ que franca licencia os del. Sacadla, que avueftro güito, P^^qne no enteridais que yo> quiero ateforar riquezas, ni negares mi favor* Abtidlrs todas las ptrertae; I- Ha gran Padre! 2.Gran Psftrf » tntTAnft dittdo z/oftt^y dicen dtntrol -Pí*/. Suco, Ya corrió uvi z.
yci efquidcon áe mageres, qac cttabi «n Ucalle, enti^ yacas tiqaciiís acadea como avej^s ala fior. F4p. Mích Rufino, íí paedes a®par«c de íu fttroT di pequeñuelo Otatoria* donde me eocaaiiendo aDios< no toqotaa las Reiiqoias. '^íef,%s imporsible* feñor, que ya dentro le metieroo, Fdp. Dexalas, vayaQ conOiasi ií Dios Ole lo ha dado tfcdo* ¿l mífmo me lo quit^ fea ÍB nombre bendito» putsaísi 1® «iixo Job. Cierta del Jardín 1* pueftaj dexi»e íolo. Yo voi-: »y mugcees, Dios mí Hbíe de Vaeit rarefoluci®ni<^Ph Sále $idomíra, yAnfelme* ^d. Señoreen ¡nciemencia eott que larfuerte me trata, Impocta yaeftta arsi^eacía» iporque Íotícana ing^-ata §oo me qsite Upaciencia. Dadme paciencia, mi Dios» ejae en eft* afticcion metida Importa aSr ae de Yos* yUeíkol de Vos aíida fegutos amos los dos. = Peto fi acafo me falta ^ueftto Diemo fay )r, yo be de perecer fi« falta» áadme^acíenefa. Señor, cjueenlos crabijos elmalti. Diome voces i* razón, paerw Umefasíia, plegó la voz de la gloria ^aquel caos deoónlufiqti» Dexi mi dueño, but dél, iveago abufear mi remedio» ^onde no efté de por medio aquel A.tí!acru€L Dame el BautíCm© Sagrado^ íacta paetta déla Ffe, ^ fcizme Cbriftianavy ^oy de BUtvo ae has fotmado* Citila a^ots ¿icÜí3f¡ Dame aDios,! Dios te pTd(% Canto Aníelmojdame aDios* ^»f. Aguarda, iremos Us d^'s, ytíodris lo Gue has pfdido, Dichofa^tieíTí esja tuya, dicho lo conocimiento. 5/V. Mucho la tardanza fíente^ Anfe!»o*foc vídataya, que me llcvesdotrde lea ^ CbiiUdana, ynote dejdtnes de focorrerme, yenítñís loque íetiblen quecrea. \Por tutor adoro aquí ¡S del bien que me ki dado Dioi^ parte havti para'los dos ^ dcl nuevo bien que adquirí, ^mtixtmc, Anfelmo, amigoj Por cierto, anjíg», &hat¿|i ymorada buicaré» Vno por etUc contigo. ^jeti mi Hrrniita babítar*^ como lugiC mas deceotc, p©f el decir de la gíntZi pero fola quedaras. Yo bufeari mi remidió» que bien í< halla^rése^orífio» de efl 'tra parte drl río» do eíic el fío de >pot medro. ^^ Xí^Tu en tuHrtroica has de vlvkl que no he de quedar en ella, ye eneíta ribeTabell* que vi antes dé íubit un tronco de án árbol haec*» en el. amigo, ellacé. you nuevo bien ie ha re al alma de un tronco feco. Que pues lo he fido de un ««I*» como Atíia, ahora ya menos doceza fiera vivir por alma dé un arfeoU’ vén, hija, domde te dé el bien que tu alma defea, yadonde kiftruir te vea en las c-ofas de UFé. sld. Mi DioSj Chrifto mio<ít«ríídl mi Dios, duélete dé mi, que folo te büíco ati» «©bufeo gi«lo, ni JafiernOi^í -
D<r Luis Veh z JORN.ADA tercera lütnÁ Jtntrx) istA¡lA.y[Áh el Psfi bi7i¿9 «O con un iZhrtfiam manos» Adcnde pits me üevaís huyendu ia gcnu Goaa,. qoíndo la Chrlítiaedad tcdamaertajy rendida de sais? Hftido j»- go,y auD creo, que ferá aquctta herida purrca ami camada vida: mi Chtifto, que es lo que v^o í herido Vfi;is tambicn > Como vueitro pecho coma, que os áren flechis en Rom», roaetto ya en Jesníalen ? Herido Tcois, Señor ? ya sni v:di noie íleote, que es poco herir al Tenientelquien hirió al Corregidor, Ex'mpio vivo de amor, íBCCc CíTos Infieles bravos); no biítaton quatro cUvos«, fi no ahora yn paííadnr i Bien os pÍBCan atrevido, vueftro gra» brío motiraís, que en qualquier parte qeatrtís haveisde falir herido. Mas fiento ei haveros pueflo^. donde os hiríenee aVos, que fer yo muerto, mí Diosj quanto alas quedar vencido, Yporque vean que es cierto quaeto fe debe fentir, he de volverá metir> pues aVos os hieren muerto; ^ItClaud. Retírefe luego al puQt9> Tueftta Santidad, Señor# que de R-oma lo m«}or< fe retira todo junco. Reta ta gente fe balFa, yamas andar fe re tira, poniendo folo la mira en llegarAlaiauralh». Vamos, antes que te vea el bárbaro, yte cautive^r yde Canto bien nos pxivej . SOBipli^ndq la qut dcíeü. . ' ' de Gtieyara. 25 Hsiico etcapsf.e? 2á^. Si, que C5 ji'ftí fíga ci ctí nes, que víí ;ta urgre :oi. DIcs, pues e; Í£ v.rtio pt-r rrC Reí;, en or cs. ¿ñur. herids>endiiCoipa, que vos 10 eívw's pe rculpa, yo per vueíUa Fé, yrr.oí. ClAud Mucho ci b? ;b..fo tcscercas Paf. Eo gran ccr íu^- ^u: ?hallo- ClüUíi. Auui te tfrgó un CíDaüf j rece gf-te bacía -a cores. T-ap Trrer el c-cr.fi ñ>. caufa del grande cílru» ridu; yrumor; CliM. Vames ÍAf. Lrv^afitaos-, Sene rj país ñ’Zgar vcíítttív caofa. f^anfl Tocan jfaU Stdímifad¿i hueca dtlcithéL Sid. Zafiros ceicltísles tachoosdos-de Ertreilas, que quando Ies qoicaisiadelos&ioi^ veutatofos umbrales, por do !ás almas bellas entran adéícanfar libres deCfiojoSii claros, yaltos defpojos, por donde el Sol camina con íu dorado coche, ypor donde la oocher tieoede rafo azul, oto, ycoitiáa^ de la mano divina, yei Cielo foberanof’ deícaoío del humano,^ que por el hgio apadecer Tenguas, que haveis nombrado en nombre del Señor,qosha crtadóf'v teftigos verdaderos, que raffrcaislas fombras del poder que os di vida>'y-Tep<rf0|, inocentes Gorderos, que en hersoofas alfondsrss retozáis con el Gamo temeroít^. yel Conejo aaedrofo encerráis cn fs cueva, . incierto de las paces; yél, yfus iequaers entre ramas efperan la Iu2 ngcvii| bella, ybaftante prueba del pUfinador del Gielo, con piadpfpiKlQ fiftr
^t¡Uazotf de Dios» aiíí >2? alíHis, ffíntído !Uua: qatea fino Dios podría íce dacñ 1derta Joz,dffta hsfmonij ? SiU Lucifer en ^¿ito^e Hermitiño. L»\. Eftaus aefta parte quídos, Angeles defveDturados, inviübles> ycercados de tinieblas» yde miedos: mientras liego ahacer prueba delta, que por nucittos maíts les Palacios laperiaits dio por una humilde cueva; E.teis en buen hora, amiga. Sid. Válgame el Cielo! quien eres! Soisiegite, yno te alteres. Sí^. El vir gente aquí me obliga adelaiToisiego, ypsn?;? Quien eres? adonde vis ? lu^- Oye, que figura eítast penitente Magdalena. Tu confeíTor, yM?eftr0, Aufeimo, me teveib ny, quecommigo codaib en el monte que te oanefteo, tu penitencia, yt« vida» tu virtud, yfantidad, yqae en Ia :ftc»T de tuedad e*l¿saqairecogida,* Si yafabémos por Eé» <ja« al ganar la eterna palatii le faafta, yle Cobra el al nía decir aun tiempo: Pequé, Qué íirven las disciplinas,: yel comer poco, ypor tilia tener por toldada cafa ios huecos de las eocínis ? •El lee Chriltiano» no b«fta:í baila, yvete ala Ciudad, qui íi vá adecir verdad, pierdes la oploioa.de cafta. Mitaque hai ya quien murtnate ti: Anfelmo ,yquien de ti diga, que te tiene pot amiga, antes que mas fe aventure, vence la murmuración, ua por mi,-que eftoi mui cierto» que tres fiot de efté deíietto» y^DÍeitUO Sí'2t&"VaCoa,_^ El no fe atreve adecirte», que ta partida conviene por el amíJtque te tiene,' ypor quedeíea íecvirtc, Yafsi tuvo por mejor, para que efto tenga efettoj deícubrirme ami el íecreto, que al fin íoi fu ccnfelTor. Qaantote feri mejor el cafarte con Atila» que contradi Cbciltiano afila la efpada de futígor ? Haciendo vida con él fe irá tu«lpoloala mano, favoreciendo ai ChriftianO contra lu furia cruel. Míralo bien, yreíponde ami díxurfb, bija miai Sid. Claro Sol, Padre dei día. Diosmio, donde íe e'c mde la verd«d,y ei defengHÍf, por Vjeflta muerte de Crostj que deisa mi alma con que Isíga de elle engaño. Bieníabtis Sfñor del Cielo,' que hempre a-siíiis en mi, fi ha fi do eivivir aqai con limpia, yhoneílo zélo. No permitáis, que yo di de nuevo murmuradoii anadie en cita cea ñon, bafte lo que ya pequéí Vto» que snotificaraie cita fentencia cruel vienes de parte de aquel que íoiiaconfolármé.' l>ile, que luego me iré fuera de todo efee mont?, yen otro nuevo Orízontfi' habitación bufes té* Yaprestaré mi partida^ evitando ellas qoimeras,* '' que aun píenlo ya que las fiícas me han denegar acogida. Peto dile,qae me vea antes que parta de aquí» yfe defprda de mb Lu^-^o es fofsible, que aísi f*** 'f'i-
í^e Luis , £l fe aof<ntí7»cr HC5 vért?, porqae íieutí ca partida. ad. Yyo, padre de djI vida,j la íeotirá apar de fcusrte. Ea iendo la luz del Cielo me partiré> padre míoi por ver el paíl^ dei rio. De etíd DO tengas re-celo, yo ap&fíar te ayudaré. ad. Padre, yo íoí delicada, cu, que por ta edad canfada oo pufdesteaert» en pie, como el Tiber paílatémos ? Hijí, yo sá «avado tal, j qae fin teassr nTñgun mal feguros pallar pedrémos. Yo te ahogará, eRetniga^ 4f • Cí vas commígo de aquí. Siguem;, ypafla tras mi. gtd. Padre, na sé que te díga,' que quando hayamos pafladoj es faes'Zi que haya d? ir abalear do he de vivir* yno lo tengo baícado. Dexi araanécer, yluega yo me iré, padre, fin ti, que nohasde faher de mi. Njes melar paíTsr ahoraí que no havri gente en el rio que te véa? Sid. Padre aiio-| yo íoí grande pecadora, yno he de falir de aquí. -fi el'S )I primero no vémos,- yaDios nos encoir«odeiDosí Apirtele, padre, alli, ycalle mientras eñamos cnla mental oración. Lu^. Santa es la converfaciod que tenemos, profigamos* SU. Bien te puedes apartar un rato, porque recelo, .que llega el tiempo, queíüelo en la cnracion ocupar. Queyorezaré por ti. Sid. Ya, padre, eflas oportuno, apartare, ycada uno tece, ’jrruegne aDios por S!. 'lu‘^ Q^ii le he de rogar yo aDios, que Qo hará en teda £o yidai l € a € C de Gtsey>d.ra. CCS 3sur i* Euegu?, opida; Ki hí de rezar yo, si vos: éf, hibiernos 3hera un poco. úd. Yoimagino, por tu daño, que eres el R-yde! engañe, yQ. eres hombre, eftás^Ioco. Com.0 ia oración me quicas^ que es la gloría Angular del Cielo. La^, No has d« rezaf^ que en vano lo felicitas. Sid. Vé, padre de la mentira, arredro, ydexame en p^zj elquadra pertinaz, aimpedir aiSidoaiíra. SaU .^nfíitno can Unttrnd^i Qué voces, yqué inítruiaentat fueoaB por el verde prado, que ooedáel monte sníeñado afemejautes acentos ? ‘Quien inquieta aqtreftas ptñzfjt las hondas, yopacas cuevas, qoe aquellas canciones Ruevaé BG hemos viíto, ni por ieña^i Sin duda él pa<ke de engañoj 'Bueftro comuB enemigo, traza, yfabrica contigo hacer algún auev odaño. Qué íombras, ©qusilafionesí Santa Dios, fon las qué véo ? Lu^ No has de cumplir tu de feo, -4 y, ^^nf. Huid, isaidic^.s viúonts, dtXid la celeftc luz, 'quje os aflige, yda dolor. Saca un Chrifío, en el nombre drl Siñer, ydefu SagradaCruz. Sid. Jesvs Eterno me valga. Lu\ Reniego de mi poder; Af, queoy úna ficQpic mrger de entre mis manos fe (alga í Yo te quitaré la vida. j>f/i/.Vé, padre déla maldadr Hija. í/áf. Divina piedadi mi Anfélaao. .í/z/lHermana qoetMa»^ Sid. O, Padre, aque tieoapo vieoesl íA J.jytas aae trabeatiempos tales alibrarte de eílos males, yaaviíarte de mis bienes, Qq.u buen ehtretéaúsicpto &de
3*^ paca qae iqai le am^iteiros. Sau ^íiiAmtdio dcfnudi, juriofo y fan£riento. ti. Padre,* quien ie llafni Santa la gente que íigue aChrifto, Lcon valiente, yfobetbio, oy vjenccdor,y oy vencidoj Ooes Atila el que Ce habla, fino el fuego del abyímo} qfe ha encerrado en mi pecho, yeítá en mi alma metido. Aquitien-^s atas pies al qae de antes no quifb quedos íuyos le beiaíTesi roitan}e,yo (oicl miinto. Fuerza deenemiga cftrella a<doade «ftoi me ha tcaída para moílcar el po-der de vueftro jesvs ungido. Atas pies rendido vengo; toas ne vengo convertido» que no cabe en midefdicha etta coBveríi on que digo. Bies conozco, qae tu Í>ios es mfior que no Jos mios, que JcvancsndQfeal Cielo ie handeícuidado coniM^lgo. Ante tus pies vengo avér. Tántalo de tu Baiiciímo, qauaqtie sá que es mi remedio* n® tengo de tecibirio. íVenguefe el Cielo de ®i, iHucílreta Dios vengativo en mi todo ía poder, abeaíenme mi! ab^reBOS, Yla íangre que bebí de aquel Sacerdote millo, i»e lea también perdida, pues yo peoprío lo he perdídoi Que aunque sé que meíalvaba, fi le llamaba coattito, »o ie he de pedir clemencia» porque diria, que hs pedido, Oy, Sídumira, te vengas, yte he vengado yo mifmcjí ¿Aú7a azot? ¿ie l % 31 € € € 31 a 1 tu dcican^sSiyo meabrafoj lu te ríes, yyo me privo deerp^^rar aiii'eticordia, que ni ia cipero, ni pido. Rrciba el cuerpo la rierra di quien ofendida ha íido; yel alma, fi es imaaortal, vaya apagar fu delito. Muere dentro. Paf. Aguarda, bárbaro, ciego; eipera, aguarda, ati digo, ypues conoces, Iiificl, que es Dios verdadero Chrifts^ cerca tienes cu remedio en el Sagrada Biutiímo. Ya dio el alma acuya er?. Smf, Deldicha notable ha fído ! lagl. Muerte teifte, ydefdichada l íratte. Murió, al 6n, como ha vivido; b-rbaro fin Dios, ni Ley. jílf. Maris rabiando, yvencido de ía fuerza del veneno. Pap. Siñor, tu jofto juicio, quien baflari ainveftigar ? S&Io lo alvcaiozas tu miijno» que tienes enti erreerrado todo íabec úífinito; Tembbbaie ayer tuiglefia, yoy «'tá en cierr* tsBdido e! que quiis» dí-rriósrla, derribad j, yíb¿tido. Tardo el focorto de Efpaña,’ el fecorrol gles no vitao, no Wtgb elFrancés Ex-$reito» falto al de Alemania el brioa Tembló eJ Romano valor, todo nos falcó, Dios mío, ymoftrafteis Vos, Señor, de vueftro poder el fila, yen un infante vencifteis: mui granífcs fon vaeftros juicios! Yaquí. Senado dichofo, ac^-ba el hn afligido de Acíla, azjte de Dios; ydel PiOa perfegaido. Con [kenckt En ScviIIa> tn ía Imprenta Caftellana, yLatina de Frandfeo Loren^^o d^ Mermo[illaj, en calle de Vizcaínos.