Full text
ESP ACIO
POSIDONIA
MÉTODO DE EV ALUACIÓN P ARA LA REGENERACIÓN
INTEGRADA DEL ESP ACIO TURÍSTICO LITORAL
LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL
CRISTINA GALLARDO RAMÍREZ
© P ra d er a d e p o si do ni a o ce án ic a . G uil l en N ie to , J . E . Ven t aja s A m b ie nt a l e s de l u s o d e A r r ib a zo ne s de P o si do ni a o ce án ic a . In s t it ut o de E co lo g ía L i tor a l . 20 14
ESP ACIO
POSIDONIA
doctoranda
CRISTINA GALLARDO RAMÍREZ
directores
MARÍA TERESA PÉREZ CANO | DOMINGO SÁNCHEZ FUENTES
MÉTODO DE EV ALUACIÓN P ARA LA REGENERACIÓN
INTEGRADA DEL ESP ACIO TURÍSTICO LITORAL
LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL
TESIS DOCTORAL
Escuela T écnica Superior de Arquitectura de Sevilla
Línea de investigación: Ciudad, T erritorio y Paisaje
4
4
AG R A DE CIMIEN T O S
A mis di rec tores María T eres a Pérez C ano y Domingo Sánche z
Fuent es , p or su dedicación en es te trayec to, por su di sponibi lidad
y franque za … Por es as “r e cetas” infalibles para llevar a buen
puer to es ta T esis …
A g rade cimien to que se hace ex tensivo :
A mi tut or Vic tori ano S ainz Gutiérrez .
Al Institut o Universitario de Arquit e c tura y Ciencias de l a
Cons tr ucción .
Al Depar tamento de Urbaní stic a y Ordenación del T erritori o
de l a E scuel a T é cnica S uperior de Arqui tec tura . Universidad de
Sevilla .
A l a Consejería d e Me dio Ambient e y Ordenación del T erritorio
de l a Junta de An dalucía, por facilitarme el acce so a l a
documentación sobre l a ordenació n del territo rio de l a Cost a del
Sol O ccidental .
A l a Consejería d e T urismo y Comerci o, A rchivo Central , a Isab elo
Naranj o Naranjo, por facilitarme el acces o a l a documentación
sobre l a pl anificación turí stic a de l a Cost a del S ol O ccidental .
A Jos é Luis C añavat e T oribio, por facilitarme l a documentación
correspondient e al E studio de Movilidad en la Cos ta del S ol
Occidental de 201 3 .
5
C ami nante no hay cami no, sino E S T EL A S en l a M AR . /0 01 /
C ami nante a for tunada, he sumado en mi vida pers onas cu yo
ras tro es y a indeleble, Jos é, mi compañero, mi sopor te, mi
contrapunto, mi amado .
Cuy a amistad reconfo r ta , llena el al ma . .. V ic tori a- Manuel a /
Manuela - Vic toria, siempr e en deuda , eterna gratitud.
E st a tesis es fr uto de la INTER AC CIÓN, de l a contaminaci ón
mutua, del TR AB A JO CO L A BOR A TIVO, de grande s dosis de
AMIS T A D, de ma g níficas p ers onas , profesiona le s que me han
acompañado en este trayec to:
Manuela Góme z Ro dríguez , arquit ec ta , e xp er t a en patrimoni o
y género, por su co rdura , serenidad, por su visión global de l a
arquite c t ur a .
María Victori a S eg ura R aya , arqui tec t a , e xper ta en SIG , por su
capacidad para crear y transmiti r belle z a .
Enriqu e L arive Lópe z , arqui tec to, ex per to en pai s aje, por
empuj arme a s alir y e xplorar los L ÍMITE S . Gracias si empre. . .
María Soler , arquit e c ta , e x per ta en accesibi l idad, por su disciplina
y capacidad de trabajo.
/0 01 / A nto nio M ac h ad o, 19 17 . P ro ve rb io y C a nt a r X X I X ; S e cc ió n P rov er b io s y
C an t are s de C a mp o s d e C a s til l a .
Juan J. Gómez , arquit ec to, e xp er to en diseño gr áfico, por su
admi rable c apacidad de trabajo, de ser vicio.
B eatriz Medina, geógr afa, e x per ta en SIG , por su c apacidad de
superación y su entrega.
A shlei gh C ar son , amiga , pro fes ora , por compar tir su visi ón de l a
vida, por su ay uda en la tr aducción de esos engorros os tex tos . ..
Pilar Malpar tida, amiga, coach , por su ayuda de sint eres ada para
sac ar lo mejor de m í, p or es as ris a s . . .
E sther S antacr uz Durana , amiga entrañable, por su cariño, por su
fu erza...
E st a tesis va dedicada a mi P ADRE , cuy a cult ura , cuyo afán de
superación me empuj an a es tar hoy aquí.
En este recorrido, en l as aleg rías , en los mom ent os de duda , en
los instantes de zo zobra, una e strell a m e acompaña, siempre
me ilumi na , siempre me fo r talece, siempre me da esperanz a . . .
Siempre m i M ADRE .
5
6
6
TÍT ULO T ESI S DOC TOR A L : MÉ TODO DE E V A L UA CIÓN PAR A L A RE GENE R A CIÓN IN T EGR A DA DEL
ES P AC IO T UR ÍS T IC O . L A C OS T A DEL SOL O C CIDEN T A L
RE SUMEN
El A NT ROP OCE NO - una n ueva e ra g eol ógi c a de manu fac tu r a
hu mana c ar ac ter iz ada por e l Ca mbi o Glo bal , con el c ambi o
cl i mático como s u e x pr es ió n más cer ca na -, ha s u mid o a l a
hu mani dad en u na s ituac i ón de pr ofu nda c r i s is e cológ ic a , s o cial ,
econó mic a , cul tur al , e in st itu ci onal , aboc an do al s er hu mano a
una situación de profunda incer tidumbr e .
Es t as ci r cu ns tan c ias de c amb io , de in cer ti du mbr e , s e hacen
esp ec ial me nte evi den tes en el l i tor al , e spac io e n el qu e se
concent ra n e inten s if i c an l a s ac ti v id ades h umana s , l a pob l ac ió n ,
y se man i f ies t an de for ma palp able l os efec tos del c amb io
cl im áti co .
Con l a Cos t a del S ol O cc ide ntal com o objeto de e st a
investigación , en este escenario de incer tidumbr e, entendemos
que todo proceso de regeneración integrada debe considerar
al se r hu mano como pa r te integ ra nte de l a natu r alez a .
Pl anteamos , por el l o, l a ad opc ión d el s oc ioe cos is tema como
nuevo mo del o a alc anz ar en e ste l i tor al . Con es t as pr emi s as , el
Es pac io Pos i don ia e s el entor no de es te l i toral , el eg ido com o
l aboratorio para el anális is ex per imental de este nuevo modelo .
A BS T R AC T
The A NTHROP OCENE -a new geological era which is
charac teri zed by human-induced Global Change, with clima te
change as its clos e st e x pres sion-, has plunged humanit y int o a
situ ation o f pro found ecological , so cial , e conomic, cultu ral and
instituti onal crisis, leading the huma n being t o a situa tion of
profoun d un cer t aint y .
The se circumstan ces of chang e , of unc er taint y , a re e specially
evident on the coast area, a space in which hu man ac tivities and
popul ati on are co ncentrated and int ensified, and the ef fe c t s of
climat e change a re manif e sted in a palpable way .
With the Cost a del S ol Occidental as the objec t of thi s
investigati on , in thi s s cenario o f uncer taint y , we u nder st and that
any pr oce s s of i ntegrated regeneration must consider t he human
being as an in tegral par t of na ture. We t herefor e propose the
adopt ion of t he s ocio - e cos ys tem as a new mo del to be achi eved
on thi s coas t . W ith these premise s , “ Posidoni a Space” is the
enviro nment of thi s lit toral which i s chos en as a l ab orat or y for
the ex perimental anal y sis o f this new model .
7
INDICE GENERAL
008 PRESENTACIÓN
018 LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, LA CUESTIÓN DE UN ESPACIO
CONTEMPORÁNEO
0 20 I. INTRODUCCIÓN
0 26 II. HIPÓTESIS DE PARTIDA Y OBJETIVOS
0 38 III. ESTRUCTURA Y METODOLOGÍA
0 40 IV. ESTADO DE LA CUESTIÓN
048 LA SOSTENIBILIDAD Y LA REGENERACIÓN URBANO-TERRITORIAL EN LA ERA
DEL ANTROPOCENO
0 54 I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS
0 64 II. LAS INTERACCIONES ENTRE SISTEMAS VIVOS EN EL CAMINO HACIA LA SOSTENIBILIDAD: LOS
SISTEMAS SOCIOECOLÓGICOS COMO SISTEMAS COMPLEJOS CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
116 III. EL LITORAL COMO SISTEMA SOCIOECOLÓGICO
136 IV. LA REGENERACIÓN INTEGRADA, ENTRETEJIENDO LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS EN LA TRAMA
ECOLÓGICA DEL TERRITORIO
182 TRANSFORMANDO LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, EL SOCIOECOSISTEMA
COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL
184 I. EL LITORAL COMO LABORATORIO
248 II. EL TURISMO COMO CATALIZADOR DEL CAMBIO
286 III. EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL
COSTASOLEÑO
356 IV. PRIMERAS CONCLUSIONES
386 EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO
388 I. ESPACIO POSIDONIA: PRINCIPIOS, MÉTODO Y METODOLOGÍA
390 II. LA CSO UN SOCIOECOSISTEMA EMERGENTE DE ESCALA TERRITORIAL: DE LA DIMENSIÓN GLOBAL A
LAS PIEZAS MÍNIMAS
402 III. ESPACIO POSIDONIA: LAS MUESTRAS DE ENSAYO
442 IV. EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO
462 ANEXO A. TRABAJO DE CAMPO
494 CONCLUSIONES
496 CONCLUSIONES
502 BIBLIOGRAFÍA
8
PRESENT ACIÓN
Imag en P . 1 . L a c aí da de Í c aro . Go w y , Ja cob P e ete r . Fue nte : Mu s e o Na ci ona l de l
Prado
9
L A L EY ENDA DE Í CA RO , “EL Q UE VOLÓ
DEMA SIA DO CERCA DEL SOL ”
Se gún l a mitologí a gr iega , Ícaro fue hij o del arqui tec to Dédalo,
creador del L aberint o de Creta , por des e o del rey Minos, . . . É s te
result ó s er tan per fe c to que, salvo su i nvent or , nadie podí a
encontrar la s alida .
Más , c aídos en desg racia, amb os quedan pres os del rey en el
l aberint o. A fin de e sc apar , es ta ve z el arquit ec to diseñaría u nas
ala s para él y su hijo, enseñándole a volar , …
Y Dé dalo adver tirí a a su hij o:
“Qu e cor r as por m ed io c ami no, Ícar o -h abl a- aco nse jo ;
por que no, si vas m ás ab ajo, L a ond a agra ve la s plum as ;
la s abr as e, si má s alto, el fuego. Ent r e ambo s vuela .
( Ovidi o, V II I Met amorfosi s : 20 0 - 20 6 ) .
Debía ser jui cioso y n o elevar demasiado el vuelo, porque el sol
derretirí a l a cera que ligaba l as pl umas de sus al as , más tampo co
volar mu y bajo, …; O el mar l as mojarí a y no podría sustentars e
en el air e, …
Má s, cua ndo e l niño e mp ezó en el vuelo aud az a go zar s e,
aba ndon ó al guí a y ar r astr ad o del a nsi a de l ci elo, Conduj o
más a lto el c amin o. L a ve ci nd ad d el so l r áp ido Abl an dó,
perfumad as, vín cul os de l as p luma s, la s ceras ; L a s c er as
se h abí an fundid o ; é l sa cud e de snudo s los bra zos,
Y , c ar ente de r emo, no r eco ge auras algun as, Y su s
boc a s que c la man e l nombr e pa ter no, tomada s Son
del a gua c er úle a, q ue de a qué l atr ajo su no mbr e.
Ma s el p adr e infe liz , y ya no padr e : “Ícar o - di jo- Íc ar o
-di jo- ¿ d ónd e está s ? ¿ T e busc ar é en q ué r eg ión ?
Ícar o ” , d ec ía . P er ci bió e n la s ond as l a s pluma s
Y mal dijo su s artes
( Ovidi o, V II I Met amorfosi s : 22 3- 23 4 ) / 0 0 1/ .
A sí , Íc ar o c ayó al mar Egeo, m ur i end o de é x ito .
/0 01 / T e x to to ma d o de H er n án d e z R ic o, C . , 20 14 . L a s m et a mo r f o sis d e lo s m ito s
de Íc aro y D é d al o: un a cor r e l a ci ón d e l a s e s té ti c a s de P u bl io O vi di o Na s ó n y
Jame s Joyce. ht tp: / /r u. f f yl .unam . m x / han dle / 10 391 / 6 433
P
16
182 TRANSFORMANDO LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, EL
SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL
ESPACIO TURÍSTICO LITORAL
184 I. EL LITORAL COMO LABORATORIO
185 LA TRAMA BIOFÍSICA
203 EL ESPACIO LITORAL COMO CONSTRUCCIÓN SOCIAL
231 LA PROTECCIÓN DEL LITORAL
248 II. EL TURISMO COMO CATALIZADOR DEL CAMBIO
248 EL TURISMO: LA EVOLUCIÓN DE UN FENÓMENO ELITISTA CONVERTIDO EN DERECHO SOCIAL Y ACTIVIDAD
DE MASAS
263 EL LITORAL COSTASOLEÑO Y LA TRANSFORMACIÓN DEL TERRITORIO, ¿CON FINES TURÍSTICOS?
272 LA PLANIFICACIÓN PARA ORDENACIÓN DEL TURISMO EN EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS: DEL
CRECIMIENTO ILIMITADO A LA SOSTENIBILIDAD COMO OBJETIVO
280 TURISMO Y POLÍTICAS EUROPEAS: DEL PLANTEAMIENTO HORIZONTAL A LA INCORPORACIÓN DEL
OBJETIVO DE LA SOSTENIBILIDAD
286 III. EL SOCIOECOSISTEMA COMO NUEVO PARADIGMA PARA EL ESPACIO
TURÍSTICO LITORAL COSTASOLEÑO
287 ¿QUÉ ES HOY LA COSTA DEL SOL?
319 EL SISTEMA SOCIAL CSO
356 IV. PRIMERAS CONCLUSIONES
357 ELABORANDO UN DIAGNÓSTICO PARA EL LITORAL COSTASOLEÑO
362 CONCEPTUALIZANDO LA CSO COMO SOCIOECOSISTEMA
364 APRENDIENDO DE LA NATURALEZA
372 ESTUDIANDO LA INTEGRIDAD DE LO PÚBLICO EN LA CSO, UN TERRITORIO ALTAMENTE PRIVATIZADO
17
386 EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO
HERIDO
388 I. ESPACIO POSIDONIA: PRINCIPIOS, MÉTODO Y METODOLOGÍA
390 II. LA CSO UN SOCIOECOSISTEMA EMERGENTE DE ESCALA TERRITORIAL: DE
LA DIMENSIÓN GLOBAL A LAS PIEZAS MÍNIMAS
390 DE LA DIMENSIÓN GLOBAL A LAS PIEZAS MÍNIMAS
392 METODOLOGÍA PARA LA IDENTIFICACIÓN DEL ÁMBITO DE ESTUDIO
396 LA BÚSQUEDA DE LA SINGULARIDAD COMO ESTRATEGIA: EL ESPACIO POSIDONIA
402 III. ESPACIO POSIDONIA: LAS MUESTRAS DE ENSAYO
404 EL ESPACIO ENSAYADO: LAS PIEZAS MÍNIMAS DE CALAHONDA Y ENTORNO MARBESA
432 MUESTRA DE ENSAYO CALAHONDA
436 MUESTRA DE ENSAYO MARBESA
439 PRIMERAS IMPRESIONES
442 IV. EL ESPACIO POSIDONIA: TERAPIAS PARA UN ESPACIO HERIDO
443 EL PAISAJE DE LA SEGUNDA COSTA COMO INFRAESTRUCTURA. UNA LECTURA TRANSVERSAL DEL
TERRITORIO. LAS INFRAESTRUCTURAS SOCIOECOLÓGICAS DE LOS VEINTE MINUTOS PARA LA
GENERACIÓN DE UN ESPACIO COTIDIANO, PRÓXIMO, SALUDABLE
450 TERAPIAS PARA UN TERRITORIO HERIDO
462 ANEXO A. TRABAJO DE CAMPO
494 CONCLUSIONES
496 CONCLUSIONES
502 BIBLIOGRAFÍA
18
LA COST A DEL SOL OCCIDENT AL,
LA CUESTIÓN DE UN ESP ACIO
CONTEMPORÁNEO
L a Costa de l Sol O cc id ental e s L I T O RA L.
El L I T O RA L no e s RE DUC T IBL E a una L ÍNE A DE COS T A .
Es más que u n CODIC IA DO extr ac to de tier r a
E M E RGI DA , fr ontera con el MAR.
Es L I T OSFE R A y e s HIDR OSFE RA sala d a y conti nent al,
env ue ltas por una A T MÓSFE R A COMÚN.
Es un E CO T O NO, la fr ontera ecoló gic a e ntr e e l si stem a
ter restr e y el s iste ma m ar ino M E DI T E RR ÁNEO .
Es un E SP ACIO COMPL E JO e n el qu e
T IER RA y MA R IN T E RA CCIONAN. Su L EC T URA
IN T EGRAD A h a d e s er T RANSV ERSAL .
Es ME S T I ZA JE, es HIBR IDA CIÓN, es CUL T UR A GL OBAL .
L a Costa de l Sol O cc id ental e s un e spa c io DE SEA DO,
some tido a mi l ba tall a s por inter es es e spur ios .
Hoy no es un e sp ac io VU L N E RABL E, es un e spa ci o HER IDO .
L a Costa de l Sol O cc id ental, L I T ORA L, E CO T ON O, SOCIE DAD
GL O BAL , SO CIOE COSIS T EMA, d ema nd a una L EC T UR A
T RANS VE RS AL para la comprensión de su C OMPL E JID AD ,
para aumentar su RE SIL IENCI A , para pr oc ur ar su SAN ACIÓN.
( G all ar do Ram ír ez , C. , 20 1 8 ) .
19
I
020 I. INTRODUCCIÓN
0 20 LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL EN LA ERA DEL ANTROPOCENO
026 II. HIPÓTESIS DE PARTIDA Y OBJETIVOS
038 III. ESTRUCTURA Y METODOLOGÍA
040 IV. ESTADO DE LA CUESTIÓN
20
I. INTRODUCCIÓN
L A CO S T A DEL SOL OCCID ENT A L EN
L A ER A DEL A NT ROPOCENO
Se gún el Centro de Cambio Global UC de la Univer sidad Cat ólic a
de Chi le, pionera en l a materi a , el A NTROP O CENO puede ser
defini do como una nueva era ge ológica de manufac tura humana
carac teri zada por el C ambio Global /0 01 / del funcionamien to del
/0 01 / “ Conj u nto d e to d a s a q u ella s tra n sfor ma ci o ne s d e n at u ra le za a ntro p o g én cia
y gr a n es ca la q u e tie n en r e per cu si o ne s si g n if i cat iva s s o br e el
fu nci o na m ie nto d el si ste m a pla ne ta r io y a se a a fec ta nd o los co m p o ne nte s
bio f í si cos (ag u a , a ir e, su elo s, b io d i ver si d a d ), a ltera n d o el co m p or ta m i en to
d e la s co mu ni d a d e s y e cos i s tem a s y/ o g en er a n d o efe c tos e n lo s si s te m a s
so ci oe co nó m i cos . D ich a s tr a n s for m a cio n e s se c a ra c teri za n p or s er d e
na tu r a leza m u ltiva r i a d a y n o - li n e al e n s u s or íg e ne s y e n s u s i m p ac tos , ten er
me ca n i sm o s d e re tro a li m e nta ció n y e x pr e s a r co m p or ta mi en tos si n ér g ico s
qu e d if ic ulta n su pr ed icci ón m e d i a nte a ná li si s no si sté m ico s ” . Fuente: Centro
UC Cambio Global . http: / / cambiog lobal .uc . cl /cambio- glo bal . html
Sistema Tierra , con el cambio climát ico como su ex presión más
cercana .
E ste periodo de GR AN ACELER ACIÓN de la ac tividad humana y
de su rel ación c on el sistema natu ral , inici ado a me diad os del
pas ado siglo X X , gener adora de pro fundo s cambios en el e st ado
y funcionamien to del Sistema Tierra , han sumido a la humanidad
en una sit uación de pr ofunda crisis ecológica, s ocial , e conómica ,
cult ural , e institucio nal , aboc ando al ser humano a una situ ación
de profun da incer tid umbre .
Los agentes acelerant es má s significativos de este proces o,
el crecimient o e xponen cial de la pobl ación humana, el
cambio de uso y l a antropizació n del territo rio, l a degr adación
de los ecosistemas por sobre consumo de ecoser vicios , l a
generalización del turismo de masa s , etc . , tienen su e xpresión
más int ens a y precoz en el LITOR AL , en car nado en es ta
21
investigación en la Cos ta del S ol O ccidental , lo que l a convier te
en un ES P ACIO CE N TINE L A donde e s posible registrar y vigilar de
forma temp rana el c ambio climá tico, a través de sus efec tos e
impac tos más conocido s .
Ent endemos que l a confusión i nherente a este nuevo escenario
de crisis global supera l a capacidad de análisis car tesiano de la
ciencia tradic ional . Por ello, de sde el P EN S A M IEN TO SIS T ÉMICO,
C OMPL E JO, pl ant eamos que e s posible evaluar la realidad que
nos env uel ve de forma int egr ada, en s u abstracción como un
sistema cuya capacidad de autoorganizació n crece , aumentando
su comple jid ad , al incrementars e l as interacci one s entre sus
component es , con el ambi ente que l o rodea , t ambién a u na e s cal a
global . De e st a int erac tuaciones y de l a complej idad emerge su
capacidad de aprendi zaje y adap tación , ligada a su c apacidad
de RE SILIENCIA como s istema frente a las p er turbacione s , de l a
que depende su per vi vencia a largo pl azo.
Dentro del pens amien to sist émico y comp lejo, la s es truc tura s
que reúnen es tas c arac terística s son etiquetadas como SIST EMA S
C OMPLE JOS ADAP T A TIV OS .
En este marco c onceptu al consideramos que los ecosistemas
se han demos trado sistemas comple jos y adap tativos , con
capacidad de funcionamien to aut ónomo, s ostenido, a lo largo
de todo su recorrido vital . A su ve z , entendemos que el sist ema
urbano puede conceptu alizar s e como un ecosistema c on un
alt o gr ado de ar tificia lidad ( como plantea la Ecologí a Urbana ),
a fin de asimi l ar su funcionamien to al de los sist emas naturales ,
a l a bús queda de un modelo urbano autoso stenido y e ficiente.
A es te planteam ient o e cosistémi co nues tra investigación
suma l a premi s a de que el ser humano e s par te i ntegrante de
l a naturaleza , consideración esencial para todo proceso que
pret enda ser integrado.
22
A sí, entendemos que el análisi s de l a s int eracciones entre
los sistemas ecológicos y sociales que coevolucionan en el
espacio litoral permite su c onceptu alización como un sist ema
socioe cológico, en el que los ecosistemas humanos se imbrican
con los si stemas e cológicos en una ma triz territ orial c omún que
no se rige por divisio ne s administrativas . En es te ecot ono, en el
que es tas divisiones han que dado amplia mente superadas por l a
realidad de los si stemas urbano s , entendemos que los impactos
de l as ac tividade s humanas no s e limitan al t erritori o emerg ido,
muy al contrario, ti enen una enorm e incidencia sobre el medio
marino y más allá , en l a ecosfera terres tre.
A par tir de est as hipót e sis, y con L A COST A DEL SOL OCCI DENT AL
como L AB OR A TORIO, p roponemos e l análisis de este ecosistema
litoral c omo un SO CIOEC OSISTEMA de OR IGE N T URÍS TIC O,
des de el convencim iento d e que su concep tualización como tal
nos per miti rá ab orda r su regeneración int eg rada , incrementar
su resiliencia y , con ell a , su capacidad de adap t ación a
l as per turbaciones y al C A MBIO acelerado inherent e al
Antropoceno. Adaptación en tendible d e s de el respeto a la
int egridad e cológica de los ecosistemas de l a que depende l a
super vivencia y el bienes tar humano. En la que l a S o steni bilidad
es p or tant o concebida c omo los “ procesos de ca m bio ,
ad a ptaci ón , a uto- org a ni zación y equilibrios perma nent es pa ra
aju star la s re laciones de los sistema s eco lógic os, económicos y
sociales dentro de un si stema global y ú nico” / 0 02 / .
/ 0 02 / J im én e z H er r er o L . M . , 2 0 02
En est a investigación la C S O es imaginada c omo
SO CIOEC OSIS T EMA , como L ABOR A TORIO, como E SP ACIO
CENTINE L A , como un EC OSIS TEM A CUL TUR AL configurado como
una uni dad territ orial homogénea, identi f icable por “ su s r a s gos
naturales, por los us os qu e sopor tan e, i nd irecta ment e, por su
a c tu a l ca r a c ter i za ció n s o cio eco n ó mi ca ” / 0 03/ . E n el que el c ambio
de uso del suelo amparado por el turismo residencial permite su
funcionamien to como una v erdadera máquina d e cre cimi ento
urbano; en el que la s obree xplotación de los ser vicios de los
ecosistemas acuáti cos , e spe cialmente en f orma de l a c aptación
de agua dulce, la contaminaci ón difusa de l a s aguas del l it oral ,
l as e spe cies invas oras , o el cambio climátic o, son los principales
impul s ores conducent es al c aos y al col apso de e ste sistema y ,
más all á , del Sistema Tierr a .
Resultado de e ste modelo depredador , mantenido d e s de
me diad os del p as ado siglo X X y ac tualmente globalizado, h oy el
SOCIOEC OSIS TEMA C SO e s tá imbricado en un territ orio a merced
de los int eres es e spe cul ativos in ternacionales , en el que el 4 8% de
su entramado urbano, ocupado por una socie dad multi nacional ,
es tá confo rm ado por urbanizaciones e x tensiva s y campo s de
go l f. /00 4 / Co n l a N - 3 4 0 (transfo r mada hoy en A- 7 y suplementada
con la A P- 7 , autop ist a de peaje ) como ej e generador y todavía
cordó n umbilical , sumi nistrador de alimentos y sopor te de su
movilidad in terio r y e x teri or que, junt o con la proliferación de
otras in fr aes truc tura s , han atro fiado cuando no destr uido los
/0 03 / Bo rja , F . , R om án , J . M . , M o nte s , C . , M o rei r as , J . , y R o dr íg ue z , J . , 2 0 0 4 . E s t a
delimit ación considera “ l a vo ca ció n o ca p a cid a d d e u s o d e e s te eco si ste m a
a s í co mo s u a p titu d e sp e cíf i ca p a ra d eter m i n a d o s ti p os y n iv eles d e
i nten si d a d d e la a c t iv id a d h u m a na ”
/0 0 4 / V il l ar L am a , A . , 2 01 3
23
corredores naturales , de cone xión trans vers al entre la sierr a
prelit oral y el mar Me dit erráne o, f ragm entando el territo rio,
mer man do s u bio diver sidad .
E s el pe so cre ciente d e e st a trama turístico-re sidencial, de e s ta
no - ciudad, hábitat del turista y el inmi g rante cli mático, en el que
el residente a rr aigado al lugar es prác ticamente inexistente,
junt o con su o rigen recient e en el tiempo, y l a e sc a se z de
e xperiencias previas de regeneración, lo que nos ha conducido a
su elección como ámbi to de estudio.
En est a tesis pro ponem os su asimilación a un ecosistema urbano,
turístic o -re sidencial , a fin de identi fic ar posibles pro tot ipos ,
terap ias y e strategias que permitan su regeneración int egr ada,
su pas o de e spacios isla , de de sier to social , a un sistema
comple jo, progresivamente aut os ostenido, en el que i njer tar l a
biodiversidad y , aplicando l a p erspe c tiv a de género, también
l a pro ximidad y la cohesión , adecuándolo así para l a vida
co tidia na . Ge st ando de es te modo un sist ema s ocial y funcional
comple jo, entret ej ido e in terrel acionado co n l a trama e cológica
de es te t erritori o, re cuperando l a le c tura trans ver s al , integrada,
de es te ecosistema lit oral como ecot ono, e spacio front era donde
int erac túan el sist ema terres tre y el sistema ma rino. A e st as
int eracciones s e unen l as del sistema social humano, dando a
luz a un so cioecosistema resilient e ant e l a s per turbaciones , con
capacidad de adap tación al cambio climáti co.
En est a l abor asumimos que “t odo ecosis t ema e s u n si stema
comple jo o rg a ni zado e struc tural y f u ncionalment e seg ú n u na
configura ción je rá rquica f or ma d a por u na serie de com ponentes
int erdependien t es” /0 05/ , por lo que l a identi fic ación de t erapias
de regeneración requerirá cambia r de zoom, aplic ar es trategias
y e x traer conclusiones a distintas e s cal a s . Pa s ar del nivel y la s
me didas generales a l a s tareas de acupuntu ra en lo s esp acios de
opor tunidad identific a dos .
Para l a ele cción de nuestra s mue stra s de ens ayo hemos
bus cado p autas en el proce so de ge st ación de la C SO como
socioe cosistema turí stico, analizando su correspon dencia con la
matriz t errito rial y sus singularidades e cológicas , l a mor fología
y uso s presentes en su s as entamient os humanos /urbanos , su
ac tividad turística y sus habitant e s . A sí, entendemos que el
Ecosi stema Cultu ral Cos ta del S ol O ccidental ( en adel ant e
Ec osistema Cul tural C SO ) /0 0 6/ emerge de la s int eracciones
entre subsi stemas s ocioe cológicos a un n ivel e sc al ar in ferior ,
en un t err it orio delimitado por la s sierras prelitorales y el mar
Mediterráneo , con la línea de cost a como generatriz y línea
front era entre ambos me dios , conec t ados trans ver s almente
por una urd imbre de rí os y arroyos que se hacen más tupidos
con forme no s apro ximamos al ex tremo occidental de es te
ecosistema, constituidos en una red de co rre dores e cológicos,
hoy muy dev aluada, pero que toda vía pueden re sc atar se p ara
su regeneración y la de l a s antrop izadas l l anuras costeras , como
espacios de opor tunid ad .
/0 05/ T a l y co mo p l a nte a l a T e o rí a Je r ár qui c a d e Si s tem a s . M o nte s , C . , B orj a
B ar r er a , F . , B ra vo - U tr er a M . Á . , Mo re ir a J . M . , 19 98
/0 0 6/ T r at a mi en to pa r a e s te ter r ito ri o re c og id o en l a pro p ue s t a d e B or ja et a l .
(20 0 4) de regionalización ecológ ica de An dalucía
24
El análisi s efec tuado nos ha per mitido ba jar de esc al a e
identi fic ar subsistemas y pi e za s míni mas / 0 0 7/ , como unid ade s
( célul as ) so cioecológica s de cuya interacci ón emerge el sistema
C S O en su g lobalidad.
De los tres subsistemas del imitados , elegimos el configurado
por l as Sierr as B er meja, Bl anc a y Al puja ta como telón de
fondo, delimitando transver s alm ente por las e stribaciones de
l a Sierra de Mij as que alcanz an l a Punta de C al aburra s y , en su
e x tremo o ccidental , por el río Guada l mina, principal c one c tor
de es ta s sierras con el mar Mediterráneo. En e st a trama
territ orial se inser t a una red de arroyos y ríos , de traz ado cor to y
marcadament e per pendicular a l a l ínea de costa , cu yos apor tes
aluviales han favorecido su formación c omo pl anicie lit oral así
como la de su s pl ayas y , más all á , en sus fondos marinos , han
permitido la pre sen cia, hoy l amentablemente t e stimonial, de l a
Posido nia Oce ánic a . /0 08/
El valor ecológic o, con mayús cul as , de e s te o rg anismo ancestral
y el ejempl o de su l abor de regeneración del me dio ma rino y
atmosférico nos lleva a denominar este ámbi to como el ESP ACIO
POSIDONIA .
/ 0 0 7/ En al u sió n a P ié , R , 2 01 3 . L a s arq ui te c t ur a s d el t ur is mo : l a s pi e z a s mí nim a s .
/0 08/ “ P re s e nte en el pl a n eta T i er ra d e s d e el Cre tác ico, h a ce e ntre 145 y 65
mi llon e s d e a ñ o s . Centi nela d e la ca li d a d d e l a s a gu a s , g e ne ra d o ra d e
bio d iver si d a d y ca pta d or a d el d i óxi d o d e ca r bo n o a n tro p o g én i co (CO 2 )”
Fuente: L as pra dera s de posidonia . ht tp: / / w w w.juntade andaluc ia. e s/
me dioa mbiente /
A sí, l a bús queda de l a singul aridad c omo e str at egia ha sido
nues tra premisa a l a hora de eleg ir est a mue stra de ens ayo,
que ent endemo s constituye un espacio de opor tunidad
para l a rever sión de su c ondición de i sl a monofuncional ,
sobrede s arroll ada en infraes truc tura s y equipamien tos
privados , s obree x plotada en sus ecoser v icios , devaluada en su
biodiversidad y guetizada en su co ndición de desier to social .
A fin de es table cer la s pauta s de su regeneración, consideramos
que l a apl ic ación de l enfoque e co sistémico per mite identific ar
es trategias y medidas que pot encian la c apacidad de adap tación
de l a natu r aleza y s u funcionamien to como I nfrae str uc turas
verdes , g arantizando el flujo de ser vicios de los ecosistemas
marinos y coster os , en beneficio del ser humano. E s te en foque
es tá re conocido como una de las her ramientas má s aplicable s ,
viables económicamente y ef e c tiva s para combati r los efec tos
del c ambio cl imático. / 0 0 9/
/ 0 0 9/ C om un ic a ci ón I nf ra e s t r uc tur a v er de : m ej or a de l c a pit a l na tur a l de E uro p a .
COM (2 01 3) 249 fin al . B r u s el a s , 6 . 5 . 2 01 3
25
A su vez , el enfoque socioe cosistémi co nos per mite sostener que,
si la N - 34 0 f ue el eje generador del ecosist ema urbano C S O , una
in fr aes truc tura g ris que mantiene t odavía su co ndición de co rdón
umbi l ical para a seg urar l a movilidad mot orizada int erior y
e x terior , así como l a distribuci ón de los recur s os ne ces arios para
el mant enimien to artificial de la vida en e ste entramado urbano,
l a creación de u n sistema de in frae s truc turas s ocioe cológicas ,
regenerador del Ecosi stema Cultu ral C SO, con formado por
in fr aes truc tura s verdes organizadas en una red ade cuada para l a
movilidad no mot orizada, n os per miti rá su cone xión trans ver sal
ecológica , f uncional y humana, incrementando su capacidad de
adap tación a l as per turbacione s e x ternas , como los efec tos del
cambio climáti co. S e genera a sí una red de in frae s truc tura s que
recorrerá l a dimensión fís ica de e s te socioecosistema ancl ando
l as pree xis tencias, comunicando los e spacios int er sticiales y
gene ran do proximidad .
En est a red s e han de imbricar los nuevos espacios verdes
y espacios l ibres de es tancia; e spacios productivos p ara l a
generación de aliment os y de energía; e qui pamient os y s er vicios
para l a vida dia ria, etc .
Se tr ata l a regeneración, como pl antean Pié y Ros a (201 4),
des de l a e strategia de “la re in v en ci ón de l paisaj e” , c on l a que
of re cer “nuevos u sos p ara a ntiguos te rr it orios” , re ubic ándol os
“ d es de el pa i sa je de la segu nd a costa” , pero también des de
las in fraest ructuras ver des. Lo s cauce s y ser v idumbres de ríos
y arroyos así co mo “ la s tra sera s d e la ma ncha ur ba ni zad a ” ,
pas an de ser lug ares olvid ados a constitui r s e en espacios de
opor tunidad , en l a seg unda línea de cost a , en “ la s seg u nd a s
cos ta s i nter i or e s ” , que per miten d otar de “ u n nuevo cont e nido
espa cial y pai sají stic o a los destinos qu e ha n perdid o su s
refere nci a s p a i s a jí s tica s y terr itor i a les ” .
L a aproxi mación metódica a es te s istema, a p ar tir de est as
pautas y cr it erios de trabajo, nos ha per mitido i dentificar y
es tudia r dos de sus prot oti pos gener adores , a ambo s l ados de
una front era municipal , como fórmula e legida para concebi r el
territ orio co mo un todo, superando l a s divisio ne s administrativas .
Concretamente nos ref erimos al Sitio de Calahonda en Mij as y
al sist ema urbanizado conf ormado por Marbe s a , C arib Playa a sí
como Res er va de Marbel l a , en Marbell a .
Concep tualizaremos e stos so cioecosistemas como organismos
vivos que, de s de su origen a mediad os del p as ado siglo X X , s e
han transformado y han seg uido transfo r mando el territ orio
a través del tiempo, de sde l a primera línea costera hacia el
int erior , lleg ando incluso a super ar l a aut opista de peaje AP- 7 ,
hast a no hace mucho el límite entre lo urbano y lo nat ural de es te
territ orio. Se produce de es ta forma un e st ado de sobrede s arrollo
humano ( urbano e infrae struc tural) y , al mismo tiempo, de
progresiva jibarizació n del sistema natu ral cost as oleño.
E st as s on nues tras pie zas mínimas , sobre l as que trab aj amos
para identi fic ar y e x tr aer medidas y e strategias de regeneración
int egr ada. Con l a pretensi ón de que, de sde su e spe cificidad, é st as
sean sistemat izable s y e x tr apol ables a otros territ orios turístic os
de nues tro ámbi to mediterráneo.
26
II. HIPÓTESIS DE P AR TIDA Y OBJETIVOS
Avalado por sus atribut os naturales , el espacio turístico del lit oral
costa soleño f ue, en orig en , di señado y pue sto en march a como un
pro to ti po de turismo regl ado . Sin embargo, tras l a primera crisis
del petróleo de 1 9 73, e ste modelo sus ten tado en una demanda
turística regl ada supues tamente i limitada, y alimentado por
una energía y mano de obra barata y abundant e, se tra stoca .
Su e struc tura económico-turística se re orientarí a ent onces ,
a l a búsque da de mayo res rentabilidades , hacia la ac tividad
inmobi liaria li gada a l a producci ón de viviendas s ecundarias ,
justificada bajo el concep t o de “turi s mo re sid encia l ” , que dand o
así es te espacio co ntem poráne o al albur de “ la pr omoción
in mobiliaria y los ser vicios de menor int en sida d a u suar ios de
viviend a s no pri nc ip al es y reside n tes c l im áti cos” / 010/ .
/0 10/ Dia gn ó st ico ter r itor ial pr opo si tiv o. B or r ad or P OT - C S O (2 018) , pág . 8 , 18 , 19 .
Y “ d e aqu e l los po lv os se hicier on estos lodos” /01 1/ …
A sí, ac tualmente la C SO f unciona c omo una máqui na de
crecimient o urbano c asi per fec t a , que ha generado un t erritori o
sobrede s arrollado en su tr ansformación y c l asificación
urbanística , en sus in frae str uctura s, preo cupant em ent e
devaluado en su component e ecológica , y cuasit erminado c omo
territ orio tu rístico. Por ello en tendemos que demanda, de sde el
reconocimient o de l a dependen ci a humana / urbana de su me di o
natu ral , ac tuaciones para su regener ació n int e grada .
/01 1 / C or re as 1627 = COR RE A S , G . ( 1627 =2 0 0 0) : Voc ab ul ari o de re fr an e s y fr as e s
pro ver bia le s (1627 ) , e dic ión d e L . Co mb et , r ev is ad a por R . Jam e s y M . Mir -
An dreu, Madr id, C ast alia , 20 0 0. http s: / / c vc .cer v antes .e s/ leng ua /refranero/
bib lio gr af ia .h tm # cor rea s _ 1627
27
Imagen I .1 . Alcia ti E mblematum liber http:/ /w w w.mun.c a / alciato / 104 .html
Consideramos que t odo tratamient o en es a dir ección debe
comenzar por l a superación de las divisiones administrativas
munici pales , pue sto que las de cisio ne s adop tadas en ba se a
es te t ipo de delimitació n ar tifici al , se m uestr an parci ale s e
incluso contradictori as re spec to a lo qu e sucede en su ento rno
inm e diato /012 / . Por ello, en e st a inv es ti gación l a delimitación d el
ámbit o de e studio evita e ste tratami ent o ar tifici al del te rritori o y
se e stable ce en base a l a s carac terísticas de su trama e coló gic a.
Se tiene en cuenta , para e ste fin, l a propuest a de Borja et al.
(200 4) de r egionalización ecológica de An dalucí a, a sumid a
también por el in form e Evaluaci ón de los Ec osistemas del
Milen io de Andalucía 2012 ( en adel ant e EMA (2012 ) ) , seg ún
l a cual la Cost a del Sol O ccidental c onstituye en sí misma u n
Ec osistema Cu ltu ral , /01 3/ dada su cond ición de u nidad t er rit oria l
homogénea , ident ificable “ por su s ra s gos natura l es, por los u sos
que s opor tan e, i ndirec t a ment e, por s u ac tual cara cte ri zación
so cio eco nó mi ca ” . E sta del im itación consi dera l a vocación o
capacidad de uso de e ste ecosistema así co mo su “ a ptitu d
específica para determi nad os tipos y nive l es d e int en sida d de la
acti vidad humana” . E n ell a, l a trama biofís ica queda configurada
por los sistemas ecológicos pr es entes en es t e litoral a “ escala de
ecorreg ión” / 014 / .
/012 / Da do qu e el f un cio nam ien to y l a conf ig ur ac ión e sp ac ial de l os s is tema s
ur ban o s han s up er ado l os l ími te s mun ici pal e s . Fe ria T or ibio , J. y S a ntia go
Ramos, J., 201 7 .
/01 3/ En EM A (2 01 2) los e co sis te ma s de l a re gi ón s e cl a sif ic an e n 9 gr up o s ( e nt re
el lo s lo s li tor ale s), re s eñ ado s p or of re cer e co s er vi cio s cl a ros e i de ntif ic ab le s
y qu e, a g r an de s ra sg os , r ec oge n l a va ria bil ida d de un ida de s e sp acia le s
con s ig nif ic ad o ec oló gic o y ec oc ultu ra l del te rr itor io an da lu z . De ntr o del
li tor al an dal uz , s e h an dife ren ci ado 5 t ipo s op er ati vo s de e co sis tem as , po r
su co nd ici ón de un ida de s ter r itori ale s h om ogé ne as , c oin cid ente s co n lo s
de nom ina do s e cos is tema s c ultur al e s (L itor al Atl á nti co, L ito ra l de l E st re ch o,
L itor al Co s ta d el S o l Oc cid ent al , L itor al M e dite rr án e o Cen tr al y L itor al
Me diterráne o Oriental) .
/ 014 / Ám bito s ter r itor iale s d el imit a do s con un s ig nif ic ad o ec oló gic o y cult ur al ,
c ar ac ter iz ad os p or un os r a sgo s biof ísi co s , us o s del s ue lo y co nte x to s oc io -
económico se mejant e.
28
Par timos de l a convic ción de que, co mo par te de la Naturalez a,
tanto el ser humano c omo su sistema socioe co nómico
manti enen con És ta una rel ación d e pro funda dependencia . A sí,
compar ti mos el pl antea mient o de B in der et al (2013) , /015/ seg ún
el cual podemos entender que el Ec osistema Cul tural Cos ta
del Sol O ccidental co nstituye un “ sistema biofí sico que tiene
in mers o , dep endiente y en est recha re lación, u n si stema social ” ,
por lo que “la s va ria bl es biofí sica s que lo carac t eri zan s on socio-
ecos i st émica s ya que tienen incorporad a la señal h um a na que
resul ta de l u so o rel ación con e l sistema social ” .
A sumimos el pl ant eamient o de B ar ragá n y De A ndr és (2016 ) / 016/
en cuan to a que, en el lito ral , l a int eracción en tre procesos
ecológicos y socioe conómi cos permite su in terpre tación como
un “sistema s ocioeco lógico” , lo que s ignifica que en su e studio se
cont empl arán “ crit erios geo gráficos y eco lógicos” , pero también,
como par te de l a esfera s ocial , pol íticos , administr ativos ,
cult urales , tecnológicos , etc. , a fin de lograr una ges tión más
inte g r ada .
Además , como S olé y A r iza (2017) , / 0 1 7/ de st acamos l a
vul nerabilidad, di namicid ad y alta pr oduc tividad de los sistemas
socioe cológic os costeros , resultado de su gran complej idad,
pue st a de m anifie sto me diante los num eros os pro ce so s
terrestre s y mari nos que conviven en es t e espacio .
/01 5/ Bi nd er , C . R . , J. H inkel , P . W. G . B ot s , a nd C . P ahl- Wos tl (cita da p or Fr anc o -
Vi dal , L . , Rui z-A g ude lo , C . A . , D el g ad o, J . , An dr ad e, G . y Gu zm án , A . (2 01 5).
/016 / B ar r ag án , J. M . , D e A nd ré s , M . , 20 16
/ 0 1 7/ S ol é Fig uer a s , L . , A r iz a So lé , E . , 20 17
Imag en I . 2 . Eco sis tema s Cult ura le s Con tine nta le s de A nd alu cía . B ar rer a et al .
(2 0 0 8).
A su vez , de entre los pr oces os de origen huma no en e ste
litoral , consi deramos que el más repres entativo, el turis mo, ha
de cumplir una función so ciocultu ral , de biendo constitui rs e
en un element o que facilite la int egr ació n so cia l en el sistema
natu ral , lo que supone el e studio de la forma en que “ e l turi smo
pued e ar moni zar se con la naturalez a , má s all á del di scur so d el
de sar ro ll o su stent a bl e y d el t uri smo v is t o ún ic a ment e des de el
a nálisi s por sis t ema s económicos o de i nfraestruc tura s” /018 / .
/018/ P al ma s C a st rejo n , D. , S er ra no - B ar quin , R . De l C , Cr u z Jime ne z , y ot ro s , 201 1
29
Ent en demos que, como sistema co mplej o, en l a C SO confluyen
múlti ple s elementos (individuos , comun idades , instituciones ,
agent e s so cia les , e conómi cos , et c . ) a tener en c onsideración d ado
que, fr ut o de l as int er accio ne s entre su bsistema, emergen nuev as
condici ones y s e generan flujos metaból icos, s ociocultu rales ,
económicos, p olíticos, etc ., singul ares , en y entre l os divers os
hábitats humanos , a sí c omo entre éstos y el e cosi stema C SO.
Int er accio ne s que se producen den tro de los límit e s e spacia les
y funcionales de e ste si stema ecológico y , má s all á, alc anzando
ac tua lm ent e una di mensión i nte rnacional .
Con encaje en el proceso de scrito, ident ificamos en l a C S O ( de
forma no e xcluyent e ) dos hábitat s / 0 1 9/ human os sig nific ativos . El
constitu ido por los núcleos urbano s tradici onales , compac t os
y comple jos , o cupados por una población plurinacio nal que
trabaja y r eside de forma per manent e ; así como el co nfo rmado
por los as entamien tos tu rístico-re sidencia les , de trama e x tensiva
y monofuncional , donde turi st as residenciales e inmi grantes
climáti cos , también de múl tiples naciona lidades , s e instal an de
forma es tacional o cu asipermanente, con fines eminent emente
recreativos y de ocio.
/ 0 1 9/ m . Eco l . L ug ar de c ond ici one s a prop iad as p ar a que v iv a un o rg ani sm o,
e sp ec ie o co mun ida d anim al o ve ge ta l . S eg ú n def ini ción d e l a R A E
E stos hábi tat s demandan actuaciones de regeneración
int eg rada , a fin de paliar su c ontri bución a la dev aluaci ón
del sistema ecológic o costa soleño, a sí c omo para reducir su
vul nerabilidad ( difer ente ) f rent e a la am enaza del c ambio
climáti co. A su vez , en su dimensió n urbana y social , s e subrayan
nece sidades di ferenci adas : en el pri mer modelo, l a ne cesidad de
ataj ar la deg radación y el ai sl ami ento fí sico y social de tec tado
en dete rminados e spacios urbanos , ya c atalo gado s co mo
áreas o barrios v ulnerables en l a s in ves ti gacione s di r i gidas por
Hernánde z Aja . /020/ En el c aso de los as entamientos tur íst ico -
res idenciales , por su condición de no - ci udad / 021 / , a fi n de
dotarlos de aquellos atri butos de habi tabilidad y eficienci a que
permitan su configuración c omo un espacio adecuado para l a
vida co tid iana. En es t e ca so subrayamo s, ademá s , la n ecesidad
de constreñi r su capacidad ac tual , casi ilimitada, de e xpansión,
de ar tifici alización des af orada del t erritori o que los sustenta .
/0 20/ Re ali za do s con e l Ce ns o de l os a ño s 199 1, 2 0 0 1 y l a ade nd a de 20 0 6 , po r
l a S e cció n de Ur b anis mo d el In s tit uto J uan de H er re ra d e l a UP M; (D Uy OT
de l a E T S AM ), m e diante c onv eni os f ir ma do s con lo s min is ter ios d e Fo me nto
y Vi v ien da y re co gi do s en el O b se r v ator io d e Vuln er ab ili dad U rb an a de
E spaña .
/ 021 / “ A s enta m ie ntos e x pa n d id os q ue s e a ntoj a ba n d e e sp al da a c ua lq ui er cos a
qu e s e pa re cie se a u n e sp a cio re al me nte so cia li za d o y so cia li za d or . Era
el u ni ver s o de ca s a s u n ifa m ilia re s a i sla d a s o a do sa d a s d on de te ní a lug a r
u na v id a pr iv ad a q u e de sp reci a b a la calle co mo lu g a r de e ncu en tro, q ue
a bu s a ba d el a uto móv il y p a ra la q ue lo s ú ni cos e sp aci os p ú blicos e ra n p oco
má s q ue lo s sho pp i ng s y la s á re a s d e se r v ici o de la s a uto pi s ta s […]” . De l g ado ,
M . , 199 4
30
Aun siendo dos realidades que requieren de u na int er vención
perent oria, en el ca so de los núcle os urbanos tradicionales e xiste
una consi derable tradición d e int er vencione s de regeneración,
no siendo és ta l a posición de los asentamient os turístico-
residenciales e x tensivos, que no s enfren ta a una situaci ón
reciente en el ti empo y , como tal , con es ca sa s ex periencias
previas de regeneración i nt egr ada.
E s por ello que en est a tesis se ha optado por la investigación de
posibles prot otipos , tác ticas o e strategias para l a regeneración
int eg rada de e stos asentamient os turístico-re sidenci ales , mo delo
de hábitat hu mano que ac tua lmente constituye una p roporció n
muy elev ada del entramado u rbano -turístic o costa soleño, con
una previsi ón de crecimi ent o desb orda nt e, re co gida en los
pl aneamie ntos urbanís ticos m unicipale s .
A sí, de sde e sta p erspe c tiva , cons ideraremos al Ecosi stema
Cultu ral C SO como un e cosi stema lito ral , m oldeado por la
int er acci ón cont inuad a con un s istema socioe conóm ico de
dimensi ón int er naciona l y voc ació n turística , que i nicia su
des arrollo en es te á mbit o territ ori al a mediados del pas ado siglo
X X . S e asume en e sta inves ti gación que su sos t enibi l idad co mo
socioe cosistema depende del logro de “ u na re laci ón a rmó nica,
equilibrad a y equ it ativa ent re u na fu ncionalida d ma nt e nida d e
los s i st ema s na turales y una e xplo tación racional d e los múl tiples
ben eficios q ue é stos ge nera n” /02 2 / .
/ 022 / B o rja B ar re ra , F . , Mo nte s de l Ol m o, C . , 20 0 8
Se a sume también que su per vi vencia a largo pla zo d ependerá ,
en gr an medida, de l as prioridad es y l a s políticas de l as
admin istraciones , loc al y auto nómica , respe c t o a l a pro tección
de es t e territ orio frent e a l a s amenaza s del Cambio Global y
su e xpresión más clar a en este litoral , los efec t os del c ambi o
cl imáti co. / 023 / A sí como respe c t o al mant enimient o del m odelo
urbanístic o e xpansivo, justificado en un turismo residencial hoy
en dí a de dimensi ón global .
Imag en I . 3 . L a ur ba niz aci ón del l itor al . In cide nc ia en l a s rel a cion e s de
e cosi ste ma s cos tero s y se r v ici os . Info rm e S os tenib ili dad A mbi ent al . P l an
de P rote cció n del C orr ed or L itora l de A nd alu cía . 201 5 (en ade l ante P PC L A ,
apro ba do en 2 01 5 , anul a do en 2 017 ).
/ 023 / C ar ac ter iz ad o por l a e s c a se z d e pre cip it aci one s y co n el l a s de ag ua
pot ab le ; el a um ento d e lo s epi so dio s de l lu v ias to rr en cial e s y con e ll a s
de l a s inu nd aci on es p or r iada s y av eni da s; l a s ubi da de l ni vel d el m ar , lo s
in cre me nto s de l a tem pe ra tur a , etc .
31
EL SOCI OECOSI ST EM A CSO Y LOS ASEN T A MIEN TOS
T URÍS T ICO -R ESIDE NCI A L E S: HIPÓ T ES IS DE P A R T IDA
Nues tra primera HIPÓTESIS para e ste t errito rio, sos tiene que
conce ptualiz ar l a Cos ta del S ol Occidental co mo un sistema
socioe cológic o de orig en turístico, en el que do mina la
dimensi ón urbana a nivel t erritori al , facilitará el tr atami ent o de
sus urbanizaciones turístico-re sidencia les , una de l as formas de
as entamien to más ex tendida en este lito ral , como un modelo
de hábit at human o que, en buena me did a, e s ocupado de forma
es tacional por seudorresidentes , con u na fuer te component e
forá nea .
T uristas re sidenciales , re sident e s temporale s, inmigrantes
climáti cos , etc. , que busc an en es te espacio el buen clima y la
prác tica de ac tividades recreativas , de o cio, en muchos ca sos
li gad as a l os nu merosos campo s de golf i mplantado s en este
terr itorio.
L as rel aciones complej as que se e st ablecen entr e es tos
elementos permiten su carac t erización como un ecosist ema
turístic o -residencial que i nt ercambia energía, agua, materia les e
in formación c on el medio en el que se inser ta . Entran por ello en
di rec ta competencia por u n espacio limitado, como es e st a franja
litoral , además de con o tros usos y ac tividade s humanas , co n sus
ecosistemas costero, fluv ia l , marino, etc. , hoy al a r man tem en te
devaluados , de cuyos s er vicios depende el biene star y l a
subsistenci a de comuni dades y hábitat s humanos .
Imag en I . 4 . Ejemp lo de in tera cció n sis tema s o cial-s iste ma e col ógi co en l a s
cuenc as hidrográfic as . Mar tín- Lópe z, B . (2012)
32
Ent en demos , así, el entramado de urbanizaciones turístico-
residenciales de es te lit or al , como una red de ecosistemas
de orig en humano a es cal a territ oria l , del que l a N - 3 4 0
constituye su ej e generador y toda vía cor dón umbi lic al
por el que se sumini stran “ alimentos” para satisfacer a su
desme surado metab olismo so ci al / 024 / , y se ge stiona su movilidad
int erior y e x teri or , as eg urando así la subsistencia de este
organismo emi nentement e dependient e . A su vez , su sistema
socioe conómic o, de di mensión in ternacional y v oc ación t urística ,
int er actúa con la matriz ecológica cos tas oleña, conf ormando
el S ocioecosistema C SO. Su tratamiento c omo tal , per mit e
comp render , seg ún plantea J iménez Her rer o (201 6 ) / 025 / , “l as
inte ra cc iones ent re el c a pital natural y el c a pi tal social a
través del fl ujo de ser vicios de los ec osi stema s y la s decisiones
i n s tituci on ale s s ob re el ter r itorio ” .
/ 024 / E n 20 0 5 l a hu el l a ec oló gi ca d e lo s mun ici pio s cos t as o leñ o s mo st ra ba n un
cl ar o déf ic it qu e, e x pre s a do en h e c tá rea s g lo bal e s , dab a co mo re s ult ad o
qu e B ena lm ád en a ex ce día su s up er f ic ie ad mini st ra tiv a en 2 28 , 51 ,
Fue ng irol a e n 97 1 ,43 , M arb el l a en 324 , 2 1 y T o rr em ol ino s en 431 , 7 4 . Dato s de
C an o Ore ll a na re co gi do s en A cos t a , R . , C a no , A . , Re q uejo , J. , R od rig ue z , R . ,
A r tol a chi pi, A . , 2 01 2
/ 025 / Ji mé ne z He rr ero , L . , 2 016
En este sentido y como avalan los dat os , /026 / su funciona mient o
merece ser -y ha sido - etiqu etado, como el de una máqui na
c asi p er fe c t a de crecimien to o grow th machi n e, apoyada por
l as admin istraciones competent es , al ser vicio del turismo
re sidencial .
El resultado de este modu s operandi ha sido la transformación
de su matriz t er rit oria l , antes ocupada por ecosistemas agrícola s
y litorales , en entramados residenciales acompañados de
campo s de golf / 0 2 7/ y de un gr an volumen de i nfraes truc turas con
l as que satisfacer los ser vicios demandados por una pobl ación
que llega a triplic arse en p eriodos esti vales , con unos hábit o s de
vida bas ados en el sobre consumo de recurs os limitados .
C ar ecen los a sentamient o s turístic o -residenciales en es te lit or al
de otr os us os y ac tividades ligadas al trab a jo, l a educ ació n , la
sanidad, los cuidados , la ge stión admi nistrativa , a la producción
de aliment os , a l a generación de energía, l a ges tió n de residuos ,
etc. , o de ser vicios es enciales como un transpor te público
eficient e . Se han configurado así, a nivel mor fológic o y so cia l ,
guetos monofuncionales para l a concent ración de iguales ,
carentes de espacios de rel ación y para la v ida c oti dia na, en
los que ex iste u na dependencia c asi absolut a de la movilidad
mot orizada y del aut omóvil p rivado, y , a nivel de su configuración
/ 026/ “ Ha s ta el e sta llid o d e la bu r bu ja i n mo bili ar ia e n A nd a lucí a se u r b a ni za b a n
u na s 3 h a /dí a . Es ta ur b a n i za ció n ma s iva s e co ncen tra e sp ecia lm ente e n la
Cos ta del S ol , el 45 % d e lo con s tr ui do, d e la m a no p ri nc ip al me nte d e los
cerca d e u n m illó n de s eg u nd a s re si de nci a s .” D atos O SE (2 0 0 6a ; 20 0 6b) en
Ac os ta , R . , C an o, A . , R e quej o, J . , Ro dr ígu e z , R . , Ar to l ach ipi , A . , 20 1 2
/ 0 2 7/ Q ue en ten dem o s se c onf ig ura n com o e cos is tem as a dulte ra do s , ge ne ra do s y
mantenidos ar tificial mente.
33
natu ral , l a deg radación de sus ecosistemas lito rales y marinos ,
pérdida de c onec tividad y de los ser vicios que és tos pr es tan .
Los n uevos ecosistemas urbanos , turístico-re sid enciales ,
son singulare s por su al to grado de ar tificia lidad, por haber
des arroll ado un metabolismo m uy consuntiv o, ba sado “e n
la explo tación de los ser vicios que otros e cosistema s le
proporc iona n ( mate riales, alimentos, energía, a gua , etc. ) ” . Y,
al mant en er abi er tos sus ciclos de agua y mat eriales , también
por deri var “ la a similación de lo que su metabolis mo exc reta
a los e cosistema s ce rcanos ( contami na nt e s, residu os, ag ua s
f ecal es, etc. ) y a otros l eja nos (ga s es de efect o inve r nad ero ) ” /02 8/ .
E ste co mpor tamient o los convier t e en altament e dependient e
del funcionamien to de los hoy muy degr adados ecosistemas
natu rale s, t ant o lo cale s como también y fruto de la glob alización,
de otr os mu y le janos .
Ent en demos que l a recuperación de los ecosistemas
costa soleños s e vería i mp ul sada por l a propi a regener ación
de los ser vicios e cosi stémic os urbanos , e specialm ent e de lo s
rel acio nados con “ la regulaci ón d e l aire, la s agu a s y el sue l o,
tan i mp ac t ad a s por la s ac tivida des u rba n a s; la c a pacida d pa ra
vol ver a producir alimentos, ene rgía o ad ecuar la de ma nda d e
ag ua a la s carac te r í stic a s pa r ticul ares d el c icl o del ag ua a escala
de cuenca ; la s fu nci ones biol ógica s propia s d e l os ec osis t ema s
que s e des arrol lan e n su int erior ( zona s ve rde s, jard ines , et c.)” .
/ 02 9/
/ 028 / A co st a et a l . , 20 1 2
/ 0 2 9/ Ídem anterior
Por tant o, pl ant ear e strategi as de regeneración para l a
progresiva re ducci ón de su dependencia energética , alimentaria,
híd rica , e co nómica , etc. , prop icia rá el inicio del cami no hacia la
aut osuficiencia y facilitará el pa so del ac tual metabolismo lineal
a un modelo circular sustentado, como indi ca Jiméne z Herrero
(20 16 ), en l a “ mejo ra de la ecoefici encia, la produ ctivida d de los
recur sos y el desa c oplamiento ” entre des arrollo económic o y
transformación del t erritori o. Ac tuacio ne s que además inciden
positivamente en la mitigación d el c ambi o climáti co.
Imag en I . 5 . Me ta bo lis mo ur ba no cir cul ar. Jimén e z Her rero (2 016)
34
En la dirección de l o e xpues to, tal y co mo s e plantea desde l a UE
(2 0 1 3) /03 0/ , “ los enf oque s ec osistémicos son estrategia s y medid a s
que p o tenc ia n la c a p acida d de ad a pt ación de la naturaleza” ,
conside rados , como ya re cogi mos , una de l as herr ami entas
más aplic ables , viables e conóm icamente y ef ec tiva s para
combati r los efec tos del cambio climáti co. En línea con nuestro
pl ant eamient o, es tos en foques per mit en el empleo de sol ucio ne s
de in frae struc tura verde en l as que “se utili za n la bio d iver sid a d
y los se r v ic ios ec osis t é micos como e lemen tos de un a estrat eg ia
global de a da ptaci ón pa ra ay ud ar a la s per sona s a aju star o
miti g a r los efec tos a d ver s os d el ca m b io cli m ático ” .
A su vez , el enfoque e cosistémico /03 1 / promueve l a ge stión
int eg rada del suelo, el agua , la en ergía, los recur sos org ánic os ,
etc. , reconociendo a los s eres humanos , sus me dios de vida y su
diversidad cul tural co mo par te in tegral de muchos e cosistemas,
pero también co mo l a cau sa de los problemas ambientales ,
ac tua lm ent e de di mensiones pl anetarias , que los dete rioran.
/03 0/ Com uni c aci ón Inf r ae st r uc tu ra ve rd e: m ejor a de l c api ta l natu ra l de Eur opa .
COM (2 01 3) 2 49 f in al . B r us el as , 6 . 5 . 2 01 3
/03 1 / S ur gid o de l a C umb re de l a T ie rr a de R ío d e Jan eiro 19 92, e ntr a en v igor e l 29
de di cie mb re de 19 93. R at ifi ca do p or E sp añ a , BO E nº 27 , d e 1 de fe bre ro de
199 4 . Y l as d ire c tr ice s de l Co nve nio s ob re Di ve r sida d Bi oló gi ca (CB D, 2 0 0 4).
htt p: / / w w w.un .org / e s / eve nt s/ biodiver sit yday / convention .shtm l ; http s: / /
w w w.cbd .int /doc /public ations/ ea-te x t - e s .pdf
A sí, aplic ada a nuestro ámbit o litoral , la p erspe c tiva ecosistémica
debe facilitar l a identi ficación de me did as y e strategias para
l a regeneración de sus si stemas naturales a fin de recuperar
su función como in f rae struc turas verdes y g aranti zar los
múlti ple s ser vicios que prest an tant o los ecosistemas marinos
como coster os ( en buen e stado de s alud), “ que pueden generar
im por ta nt es be nefici os en lo que atañe a la prod ucc ión d e
aliment os, la s ac tividad es d e turi smo y ocio , la mit ig ación y
ad a pt a ción al cam bio c li mátic o, el c o nt rol de la d iná mica li t oral
y la p revenci ón d e cat á strof es” . /032 /
En est a di rección, el análisis del es tado y de l as int er accio ne s
entre los sub tipos de ecosistemas ident ificados en el info rme
EMA (2012 ) para l a C S O ( cuenc as y pl anici es l it orales; b ahías
y ensenada s; pl ayas y sistemas dunares; ac ant ilados y cos tas
rocosa s ), pero también de otr os con un papel relevant e en es te
litoral ( e cosist emas forest ales , principalmente c on figurando
por formaciones arbóreas y arbus tivas , as ociadas a l as sierras
litorales , y por pi nares costeros; los “ agro( eco )si st ema s” ,
constitu idos por los cultiv os litorales tradicionales; los ríos ,
arroyo s y ribe ras) /033/ , a los que sumamos l a re d de ecosistemas
turístico -re siden ciales , n os per mitirá diagn ostic ar su situación
de par tida, así como es tablecer l as pauta s de in ter vención más
adecuadas para su regeneración .
/032 / P ro pue s t a de Dir e c tiv a d el P arl a me nto Eur op eo y d el Co ns ejo p or l a
qu e se e s ta bl ec e un ma rco p ar a l a ord ena ció n de l es pa cio m ar ítim o y
l a ge s tió n integ r ad a de l a s cos t as . COM / 2 01 3/ 01 33 f inal - 2 01 3/ 0 07 4
( COD ). Pág.11 . h ttp: / / eur -le x.europa.eu /legal-con ten t /E S/ T X T /
PDF / ?uri = CELE X :5201 3PC01 33&from = ES
/033 / Co nfor m e al cr iter io re co gi do en e l info rm e de s o ste nib ili dad a mbi ent al d el
Pl a n de P rote cc ión d el Co rr ed or L itor al d e A nda lu cía
41
Dentro del ámbi to de l a inv es tigación multid isciplinar , ges tio nada
des de l a arqu itec tura , podemos s eñalar :
+ El P royec to Ciu dad , Patr imon io y A rq uite c tur a contempor ánea
en A ndal ucía . Cost a del S ol . T er r itor io , Ciud ad y Ar qu itec tur a ,
dirig id o p or García V ázquez y Loren Méndez (200 6 - 20 08) , en
el que se analiza su configuración est ableciéndos e los límit e s
alcanz ados por la Co sta del S ol , ac tualmente c on una es cal a
terr itorial que “t ra sciende n l a provincia de Málag a, e stima nd o
que el f enómeno se a dentra en la p rovincia de Cádi z en su
borde Oe st e, c onstituyendo una ciuda d lineal en vía s de
con s olid a ció n“ .
En est a inv es tigación la Cost a del Sol e s concebid a como
“ C iud ad - T errit orio en e stado i nc ipient e pues ni la aglomeración
metropol itan a junt o a la c osta ll eg a a ser c iud ad , ni la s
posibilidad es d e re lación entr e la c iud ad y el t err it orio está n
ex pl orad a s ( ent e nda mos a hora t errit orio , como t errit orio
virgen , del que forma n pa r te l os peque ños núc leos de l
i n t e r i o r ) “.
+ T ambién con la Cost a del S ol como ob jet o de inves ti gación ,
dentro del P rogr ama Atr ibutos Ur banos , de sarroll ado de sde
el año 20 0 6 por el Centr o An daluz de Ar te Cont emp oráneo,
Reinoso y Romero definen es t e esp acio c omo una “ reg ión
metropol itan a [ …], donde el turi smo h a c on stru ido u n te r rit orio
ur ba no ra dicalment e con temporá neo , estruc tura do por
infrae struc tura s que s opor ta n un e spacio sobredes arroll a do
en el que la pobl ación bu sca f órmula s d e arr aigo en lo gloc al “ .
+ A su vez , en el marco de las jornadas s obre capital y te rritori o
II I, dentro del programa de l a UNIA , A r te y Pensamient o,
Romero, et al . (20 12), ex plican l a denominaci ón in tencio nada
de l a Costa de l Sol como ZoMeCS (Zo na Metr op olita n a d e
Cos ta d el S ol), dado que ést a resp onde a s u condición de “ lu g a r
que crea f orma s de v ida esp ec ífica s de su te rrito rio“ . Des de l a
considera ción de que “s u naturaleza y sus v ínculo s te r rit oriales
inte r nos y ex ternos - conexiones q ue va n má s allá de l o
pura mente espacial-, l o convier t en en u n espa ci o y ecos i st ema
ur ba no muy mo derno q ue u ne e l turi smo y su s con secuencia s
con l a vid a con t em porá nea“ . A sí, e s tos autores subray an “e l
pot encial de Z oMe CS c o mo laboratorio de ex perimentaci ón e
investigación sobre el en t orno y la poblaci ón cont e mporá neos“ .
+ Como últ ima apor tación desde l a investigación multi disciplina r ,
subray amo s el proye c to dirigido por Loren Méndez (20 13 -
201 5) El Co r redo r de l a C ar reter a N - 3 4 0 como Eje H is tóri co
del L itor al A ndal uz . M etodol ogías de C arac ter iz ació n y
Es tr ategias par a su P atri moni ali zaci ón y Regen erac ión
Sostenible , dentro del qu e se aborda l a regeneración de la
Cost a del Sol O cciden tal a par tir del “ es tudio d e l co rredor
li t oral ar ticul a do p or l a carret era N- 3 4 0 como ej e ver tebrador
hi stó rico del medit errá neo a ndalu z, su pera ndo su mero
carác te r i nfraestru ctural o d e sop or t e de a ctivida des lucrativ a s,
a sí como la marcada fra gme nt a ci ón mu nicipa l de la gestión
del t errit orio y de la propia N- 3 4 0 “ .
A simismo, con este pro yec to se pl an tea “ i mpul sar la cohesión y
recualific ación del ent or no de la N- 34 0, su regeneración sobre
la ba se d e su patrimo nialización y d e su ent end im ien to c o mo
it inerar io mul ti fu nci onal, for t alec iendo la s d imen siones d e u so
pú bl ico y de a cc e so al patri monio y al pa i saje“ .
42
De sde l a disciplina de la arqui tec tura, subrayamo s por su in ter és :
+ El tratamien to de la Cost a del Sol de sde el g r upo de
investigación AL > tour , research group on A rchi tec tur e,
L ands cape and T ourism, inici almente codi rigido por Pié y
Ros a , abordad a como espacio turístico, median te “ el estudio
del agreg ad o urb a no que se prod uce en el t errito rio turí stico “
Como resultado se el aboraría el Atl as del t ur is mo de l a Cos ta
del Sol (20 06 - 201 0) /036/ , cuyo int erés se s ustenta en el hecho
de que “ la ciuda d turí stic a , exc ept ua nd o algu na s operaciones
muy sing ulares, nu nca ha sido a nali zad a exc lu siva ment e d esd e
el t uri smo, sino qu e se ha con siderado el resul tado d e u na
luc ha d esigua l ent re la ind u stria d e l turi smo y la especulaci ón
in mobiliar ia“ .
Entr e l as motivaciones de e sta inves ti gación subrayamos “e l
rec onocimiento de l espa cio de la Cost a d el Sol, como uno
de los laboratorios del t ur is mo mad uro d e sol y p laya má s
im por ta nt es d el mund o“ . T ambién resulta reseñable el objetivo
de abri r una línea de es tudi o que permita “ conoc er , ent end er , y
tran s mit ir la espec ificidad y com pl ejidad d el t errito rio turí stico
de la C osta del Sol “ .
/03 6/ El pr oye c to f ue co dir igi do po r Pié i N inot , R . y R os a Jim én e z , C .
Po ste ri or me nte , l a dire cc ión d el mi sm o se t ra sl a dar ía a Mo ren o Pé re z , J. M . ,
con P ié co mo a s es or p er m ane nte de l e quip o . E ste pr oye c to s urg e tr as l a
inv es ti ga ció n , por e l mis mo g r up o, d e l as pi e za s pr imig enia s de l tur is mo ,
de nom ina do L a s P ie za s Mín ima s de l T uri sm o. P roy ec to f in anc iad o po r una
su bve nc ión E x cep cio na l con ce dida p or l a J unt a de A n dal uc ía en e l añ o 20 0 8
y ha st a 2 010
+ Como ejemp lo de inv es tigación poco frecuent e des de l a
disciplina de la arqui tec tura, l a tesis doc t oral de Loma s
Cas anova ( 201 6 ) , Natu rale za ur bana y pr oces os de anál is is en
un en tor no tur ís tico . Una p ropue st a de inf raes tr uc tu ra verd e
para l a ci udad de Mál aga , ev alúa la matriz ecológica de un
ámbit o del territori o malag ueño fij ándose como objetivo
prin cip al “ el de sar rol lo de u na metodol ogía q ue fac il it e el
di se ño de rede s ec ol ó gica s que d en cont i nuid ad a la matri z
natural d el t errito rio, espec ialmente , e n e l ca so de e spacios
ur ba nos o ur ba ni zad os muy fra gmentados“ . Eligiendo como
ca so de e studio el c orredor de los montes de Málag a al mar ,
a través del arroyo T oquero y a su pa so por monte Victoria y
Gibralfaro .
L a metodología de la tesis se sus t enta en l a ecología del pai s a je
y su finalidad es “ de sar rol lar mod el os q ue integr en crit erios
de conectivid ad eco lógica, en la pl a nificación t err it orial, y
pro yectos de inte r vención en la escala urba na resul tado d e la
mis ma“ .
Subrayamos el inter és de l a s co nclusiones de e st a aut ora
en cuan to a la po si bilidad d e “ m at erializar e strat eg ia s de
racionali zaci ón d e l consu mo d e recur sos, red ucc ión d e la
huel la ec ológica de la c iud ad , ex perime nt a nd o con práctica s
de i nt egr ación de lo urb a no en lo nat ural, d e reci cl a do d el
espa ci o, o rient a ndo el cr ecimient o y la me jora del ent or no,
hacia prác tic a s d e reu til i zación y d e míni mo im pac to
con str u c tivo“ .
43
+ Fina lm ent e, también dentro de la disciplina de la arquit e c tura,
l a inv es ti gación de Joyanes Díaz ( 2015 ) , Géne si s y Evoluc ión
del Go lf : de f rag mento de pa is aje a pie za de or denac ión de l
ter r itor io . Inc ide ncia d e los c ampos de go lf en l a con for mació n
del es paci o tur ís tico Cos ta del S ol , pl ant ea que l a “e l a b o r a c i ó n
de u na metodología específic a en la que los c a mp os de golf
son id ent ificados como el e ment o tur ís ti co c oloni zador d e l
terr itor io, co n ca p a cid a d d e atr aer d es a rr ollos re si de nci ale s,
permite un nue vo punt o de v ista pa ra el análi sis d e la di ná mica
del des arroll o d el t errito rio turí stico de la C osta del Sol. De
f orm a que, a par tir de este a nálisi s pod remos comprender la s
incidencia s d e l gol f en nue stra r ealida d conc reta , y establec er
a sí posibles pauta s de f uturo para el gol f en nuestro te r rit orio“ .
De sde l a disciplina del tu rismo des tacamo s:
+ L a tesis de Navarro ( 20 0 0) Apl ic ac iones M etodol ógic as s obre
l a Evalu ación d e l a Capac idad de C ar ga en l a Cos ta de l
S ol Occ ident al : Inf r aestr uc tu ra B ás ic a y Per cepció n de l a
demanda , en la que se inves ti ga s obre d iseñar una herramienta
para determina r la c apacidad de carga del territo rio “ de la
comarca de la C osta del Sol Oc cident al, pionera c o mo des tino
turí stic o y mod e lo de im pl a nt ación t errit orial “ .
Entr e los objet ivos propuestos por el auto r se s eñalan el
es tima r el número de turistas que sopor t a un destino así como
dete rminar el ritmo de crecimien to en ese momento y en el
futuro, inv es ti gándo se también el nivel de condi cionam ient o
que para es te cr ecimient o supondrá alcanz ar el lími te de
capacidad de l as infraes truc turas básic as de saneamiento,
ag ua, o c arr etera s .
+ L a investigación de Thiel El lul (20 14) , Metod ología s para
l a cons tr ucci ón de i ndic ador es s intéti cos de so steni bil i dad
apl ic ados al tur i smo : rev is ión d e estu dios y n uevas pr opues tas ,
pl ant ea “ que el des ar ro ll o d e la activida d turí stica no es gara ntía
de la sostenibilidad d e los destinos sino q ue es la sost eni bi lidad
del des t ino (y d e l te r rit orio ) su f ac t or de d esa rrol lo“ . Señal ando
cómo la f al ta de conocimient o ac tual sobre “ el estado d e
espa ci o turí stic o con respecto a su sostenibil ida d “ , gen era l a
urg en cia “ de i nd ag ar con mayor pro fu nd ida d en cómo medir
el niv el o grad o de s ost eni bi lidad a l ca n zado por los mis mos“ .
+ En su cas o, Romer o Padi ll a (2015) en su tesis Metamo r fos is de
una I nvenc ión T u ri sm o y Cl ase C reati va . El C aso d e l a Cost a
del S ol en el M edi ter rán eo Es pañol , recoge como obj etivos
de inv es tigación “ cont r ibu ir al des arroll o d el marco t eórico y
conc ept ual en torno a la evol ución de los destinos tur ísticos
a pa r tir de la aplic ación de la teo ría d e l a cl a se creati va
(F lorid a, 20 0 4 ) des de u n enfoque cent ra do e n l a s i mplic aciones
t errit oriales y las conexione s gl obales y local e s ( ur ba na s,
eco nó mi ca s , s o cia les y tu rí sti ca s ) “ . Par a su des arrollo uti liza
l as entrevista s co mo herr amien ta , di rigida especialm ent e a
emprend edore s ( creati vos ).
44
Entr e sus conclusiones , l a aut ora recoge, en ba se a l as
percepciones de los dif erent es entrevist ados , “ q ue el c o nc ept o
de la economía cr eativa va c a land o en la z ona pero no se
pued e ha bl ar a ú n de u n te jido i nd u strial creat ivo c o n ma s a
crít ica , ni de la exi stenc ia de u na a pues t a de i nv ersión fu e r te.
Adem á s la s empres a s ex tra nje ra s q ue se está n a sentand o
ma nt ienen su s cent ros d e decisión en otra s pa r tes del mun do,
[ … ] “. Recoge la e xistencia del “ i ncon venient e d el c a m bio en la
sen sibilidad d e la pobl ación loc al ha ci a la cul tura , au nq ue la
influencia ex tranjera hace que vaya cala ndo po c o a poco [ …] “ .
L a auto ra concluye reafirmándos e “ en cua nto al ro l de e st e
tipo de d estinos como eco t ono qu e une la s posi bil id ad es d e la
ciuda d gl oba l c on u n estil o y cali d ad de v ida d if erent es de su
ent or no loc al y d e orient a ci ón ha cia e l ocio. De ah í su at rac tiv o
como l ug ar pa ra los migra nt es p or esti l os de v ida (Ben s on y
O ’Reilly , 20 0 9 ) “ .
+ Fina lm ent e, subrayamos el inter és del tr atamiento de l a
par t ici pació n comun itar ia e n l a Cost a del S ol , pl antead a
por Damián (201 6 ) en su t esis E stud io de l a s os tenib il idad en
des tin os tur ís ticos a t ravés de l a par ti cipac ión com uni tar ia :
el c aso de l a Co sta d el So l , con el ob jetivo fundamental de
“ d et ermi nar u na med ida d e sostenibilidad p ara el destino
turí stic o de la Cost a d el Sol a t r avés de la pa r tic ipa ción
co mu n ita r ia “ .
Se define en e sta te sis u n con jun to de i ndicadores ne ces arios
para llev ar a cabo l a medición de est a sos ten ibi l idad. En sus
conclusiones l a aut ora afirma que fue posible det erminar “u n a
medid a d e l a sostenibilidad p ara la C osta del Sol a t ra vés de la
p ar ti ci pa ció n co m u nita r ia [ …] “ . Subraya a su vez l a ne cesidad de
defini r una metodología que permita “ i nco rp orar la s opinio nes
de d ive r sos gr up os de i n te ré s [ …], a sí c o mo la c o n sideración
de crit erios de d is t inta índole para med ir la sost eni bi lidad , y
da r a sí u na vi sión comple ja y con sen sua da , respo ndiend o a
la int er pret a ci ón d e la sost e nibilidad d e ‘ ba s e c omu nitaria ’ “ ,
con la int ención de conocer la realidad de un destino turístico
des de es ta mirada participativa , “ par a c on seg uir u na vi sión
d iferente d el d es ti no t ur í s tico“ .
Señal a cómo se produce una coi n cidencia en tre los gr upos
par ticipan tes en es tos ensayos re spec to a que, “ de sde la
persp ectiva débil, aquel los municipios con una trayec t oria
má s larg a en el t ur is mo son má s sostenibl es socialmente y
económicamente. E n la d imen sión fi na ncie r a, los exp er t os
consid eran má s sostenible l a C osta del Sol Oc cident a l y en la
di men sión a m bien tal l a dife rencia l a m arca, s egú n los exper tos,
aq ue ll os mu nicipios con me jor ind ic ad or “ línea de costa
ocup ad a” y , segú n los actores, en calidad y cont a mi nación “ .
45
A bordamos a continuación las investigaciones para la
rege ner ación d e l a Cost a del S ol , re spec to a las que subrayamo s
l a ex istenci a de diversidad de perspe ctiv as , como mues tran los
numeroso s ar tícu los y comuni cacione s para congres os:
+ A sí, el ar tículo de Pié y Rosa (201 4) La c ues tión d el pais aje en
l a re invenc ión d e los des ti nos tur ís ti cos madur os . Mál aga y
l a Cost a del S ol , f undamenta l a concepció n del paisaje co mo
es trat egia para dar nuevos usos a antiguos territ orios . Los
aut ores s eñalan que l a “ reivi ndicación del pa is aje c omo te ra pia
pa ra recuperar los destinos tur í sti cos mad uros y el desa rrol lo
turí stic o en ge ne ral, pa sa por reconoce r e n e l mi smo u na
cap acidad o mn ic om prensiva del lugar q ue no está en la ba se
d el e m belle ci m ie nto“ .
+ L a comunicación de Rosa y Royo ( 2014) Dest ino Cos ta
del S ol : L a i nvenci ón de u n model o tur ís tico cu est ionado
Mi to, his tor ia y real idad d e un proye cto par a el S . X X I , en l a
que se manifiest a la n ecesidad de “ u na revi sión en d et all e
sobre aqu e l la s ot ra s ac ti tude s e im pulsos u rb a nís ti cos y
arqu it ec tónic os que d e f orma p aralel a m arcaron u n a nt es y u n
de spués en materia turí stic a par a Málaga a nivel int er nacional,
pues result a evide n te que la re cualificaci ón d e dicho des tino
deb e a sentar se sobre u n c onocimiento real de los val ores
patri moniales que la cost a m alagueñ a posee“ y no s ólo a
par tir de la imagen tradi cionalmente d ifundid a de su fuer te
tr ansfo rm ación ur ba no -tur ísti ca .
+ El trabajo fin d e más t er de Mar tí (2013 ) denominado L a
reco nver si ón del es paci o tur ís tico Cos ta del S ol O cci dental a
par t ir de l a e str ategia de l a s egu nda l í nea de cost a , c entrado
en l a defin ición de la seg unda línea de l a Cost a del Sol ,
ent endida co mo “ algo a sí como el “ p atio t ra sero” o “ pa is aje
de fronte r a” entre e l frent e ur ba ni zad o y la s Sie rra s L it orales.
Un espa cio de tran sición o lvida do, expec tante , q ue ha perd ido
su s valo res intrín secos pero que es, e n c lave patri monial, el
cand id at o exce lent e p ara la ref or mulación y t ra n sf orma ción
del ent or no turí stic o. Se trata de d escu brir l os valo res
pa is ají stic os ( cul tur ales y naturales ) d el espacio post erior al
frent e ur ba n i zado, y poner en val or e l pa is aje del lugar como
ej e princip al par a generar u na estrategia de inte r vención
ba s ad a en la dif erenc iación y en la ident ida d propia ( ma rca)
frent e a la monot onía e i ndif erenc iación de mu c hos esp acios
t u r í s t i c o s “.
+ Señal amos t ambién el i nt erés de l a comuni cación de Ros a,
Nog ueir a y Neb ot ( 2012) titul ada El pa is aje cult ural ag r ícol a
en l a re cual if ic ac ión y di se ño del nu evo dest ino tu r íst ico:
ex per ie ncia s en l a Cost a del S ol , en l a que se defiende para
es te espacio, muy transformado, l a idea de su “ r eg en era ció n
turí stica en t end ida como u n pro yecto t errito rial reg ional con
dos a rgu ment os fu nda me nt a l es: u n nue vo debate sobre e l
pro yecto pai sa jís ti co -y su c a pacida d de rege nerac ión- y la
identidad p atrimon ial como ba se cult ural d e la mism a“ .
46
Sub rayamos la estra t egi a “RE-DES como principio. C oncebida
de sde el rec onocimiento de l hecho de qu e a sis timos a un
renacimiento digital del t errito rio, no só lo por l a s nueva s redes
sociales, info r mación y conocimient o, sino como proc eso d e
a cción : R Ed ucció n , R E- cicla je, R E-h a b ilitaci ón , RE- p en s a r , RE-
sta u ra r [ …] fre nte a la DES _ ma teri ali za ció n , D ES _ lo cali za ció n ,
D ES _ ter r itori ali za ció n, D ES _ tr u cció n , sie m pre en clave d e re d “ .
Anterio rm ent e , también Rosa , N ogue ira y N ebot (201 0) , en
l a comun icación titu l ada Bas es es tratég ic as de ord enaci ón
de tr es ter r itor ios cu ltur ales en t ran si ció n: ter r ito ri o, pais aje
y tur is mo en c l ave pa tr imo nial , c arac teri zaban el pais aj e
cult ural de la Co sta del S ol como “ u na su perposición de piezas
turí sticas h ot el era s e in mobiliaria s i nt ercalada so bre una ba se
agra ria en regresión . Inicialment e des tinad o al turi smo m a sivo
de “so l y pl aya ” del turi smo noreuropeo, l a Costa de l Sol es u n
compend io de ca si la t ot a li d ad de pieza s d e l turi smo ( d es de
los ho t el e s ha sta lo s resor t s ) y de su s ma nifest aciones: s ol y
pl aya , golf , congresos , náutic o [ …] “ .
En el que el t erritori o pone de mani fie sto la e struc tura
agrícola que le sir vió de bas e y que constituye una “m a t r i z
compue st a por ej es naturales (Nor te-Sur ) q ue u nen - a través
de a rroyos- l a sie rra con la c osta y que el pl a n te r rit orial los
tran sforma en p arque s fluvial es; u n ej e cul tur al-a m bient a l que
cons ti tuye el c orred or l it oral d ond e e l princip al patrimo nio es
el s i st ema d e t orreones y balua r tes def en sivos, a sí c omo la s
arqu it ec tura s tur ís ti ca s del agu a como balnea rios, ma rin a s,
puer tos depor tivos [ …], y e l eje cul tural d el s igl o X X : e l “ s t ri p
de la C osta del Sol ” (N- 3 4 0) , a nt igua v ía roma na que u nía los
puebl os de p escadores y q ue ar ticul a el pa is aje del turi smo
cont e mp orá neo del siglo X X “ .
+ A su vez , des de el ámbit o de la e conomí a , l a Cosa del S ol
Occidental fue identi fic ada en el I In form e Dia g nós tico d e l a
Cost a del Sol O cciden tal / 0 3 7/ como l a comarca más dinámi ca
de l a pr ovincia ma l agueña, “ con u na im por tancia significativa
en su ac tividad económica del sector ser vicios, destaca ndo
el c o merc io, e l turi smo, la c o ns t ru c ción y l a s a ctivida des
in mobiliaria s , l o que la configura como el mo to r de d esa rrol lo
económico d e la pro vi ncia“ , con i mp or tant es repercusione s
inclus o a nivel autonómico . Situ ación que se ha mant enido
invariable hasta l a fe cha.
/ 0 3 7/ I Info rm e Dia gn ó st ico de l a Co st a de l S ol O cc ide nt al . M A DEC A ,
Ma nco mun ida d Co st a de l S ol O cc ide nt al , y D ip ut aci ón de M ál ag a . 20 05 .
htt p :/ /ww w .fu nd ac i on ma deca. es/i ma ges/p d f /Pub li cac i on es/Ma deca/
E studio s _ real izad os /infor me _ diag nos tico _ co sta so loccid ental .p df
47
+ Fina lm ent e, des de una pers pect iva ecosis témica , L a Cost a
del Sol O ccidental co nstituye por sí misma u n Ecosi stema
Cultu ral Conti nental -EC C- . A sí s e recoge en la propuest a
de Reg ional i zaci ón ecol ógic a de A ndal ucía y U nid ades
Ecológ ic as de Ges tió n en el marco d e l a RE NP A , de B orj a et
al . (20 0 4 ), que delimita en el territ orio a ndaluz una serie de
Eco rregione s co ntinentales y marinas en la s que se aglutinan
un con junto d e ecosistemas naturales c aracterísticos . Pero
también de un c onj unt o de sist emas de us os tradiciona les ,
“ que ha n coevol ucionad o al u ní sono, modula nd o ec osistema s
semi naturales o pa is ajes cul turales, má s o menos va riad os
y carac te r í stic os d e cada ecorregión“ , a los que denomina
Ecosis temas Cultural es Continent ale s .
48
LA SOSTENIBILIDAD Y LA
REGENERACIÓN URBANO-TERRITORIAL
EN LA ERA DEL ANTROPOCENO
L a c r is is ambi ental de nu estr o ti empo es e l sign o de una
nueva era histór ic a. Esta en cr uc ija da civil i zator i a es ante todo
una c r is is de l a r a cio nal ida d de la mo der n ida d y r emite a un
pr obl ema de l cono cimi ento. L a de gr a dac ión amb iental -l a
muerte e ntr ó pic a del pl ane ta- es r esu ltado d e las for m as de
cono cim iento a tr avés d e las c uale s la hum anid ad ha c onstr ui do
el mund o y lo ha de str uido por su pr eten sión de u nida d, de
univer sa lida d, de ge ner ali dad y d e totalid ad ; por su o bjetiva ción
y cos ificac ión de l mundo. L a c r is is ambi ental no e s pues u na
ca tástr ofe eco lógi ca qu e ir r ump e en el d es ar r ol lo de una h istor i a
natur al. Má s all á de la evolu ción d e la ma ter ia d esd e el mundo
cósm ico h aci a la or gan i zaci ón viviente, de la em er g enc ia
del l engua je y de l or de n simbó lico, el se r de los ente s se h a
“com plej izado ” por l a r efl exión del c onoc imie nto sobr e lo r ea l.
( L eff, E. , 20 0 6)
49
0 50 LA ERA DEL ANTROPOCENO
054 I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS
SISTEMAS
0 55 LA TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS Y LA COMPLEJIDAD: EL ORIGEN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO
060 LA RESILIENCIA EN LOS SISTEMAS SOSTENIBLES: LOS SISTEMAS COMPLEJOS Y ADAPTATIVOS
064 II. LAS INTERACCIONES ENTRE SISTEMAS VIVOS EN EL CAMINO HACIA
LA SOSTENIBILIDAD: LOS SISTEMAS SOCIOECOLÓGICOS COMO SISTEMAS
COMPLEJOS CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
0 65 LA TEORÍA DE LOS SISTEMAS VIVOS: DEL ECOSISTEMA COMO UNIDAD BÁSICA DE LA NATURALEZA A LOS
SOCIOECOSISTEMAS EN LA INTEGRACIÓN DEL SER HUMANO EN LA NATURALEZA
0 72 EL SOCIOECOSISTEMA COMO SISTEMA SOSTENIBLE DESEADO
0 80 LA TRANSICIÓN URBANA HACIA LA SOSTENIBILIDAD: DE LA CIUDAD COMO ECOSISTEMA AL
SOCIOECOSISTEMA URBANO-TERRITORIAL, COMO SISTEMA COMPLEJO CON CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
0 85 SOCIOECOSISTEMA URBANO
0 89 METABOLISMO URBANO
0 92 LA PERSPECTIVA ECOSISTÉMICA: SERVICIOS DE LOS ECOSISTEMAS, BIENESTAR HUMANO, IMPULSORES
DEL CAMBIO, CUESTIONES CLAVE PARA LA SOSTENIBILIDAD DEL NUEVO MODELO
98 INTEGRIDAD Y RESILIENCIA ECOLÓGICA: LA CONCEPTUALIZACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS COMO CAPITAL
NATURAL
102 BIENESTAR HUMANO EN LA ERA DEL ANTROPOCENO
107 IMPULSORES DEL CAMBIO
110 ENFOQUE ECOSISTÉMICO
116 III. EL LITORAL COMO SISTEMA SOCIOECOLÓGICO
122 BIENESTAR HUMANO Y ECOSERVICIOS LITORALES
126 IMPULSORES DEL CAMBIO
132 LA GESTIÓN INTEGRADA DE LAS ÁREAS LITORALES BASADA EN LOS ECOSISTEMAS EBM
136 IV. LA REGENERACIÓN INTEGRADA, ENTRETEJIENDO LOS ASENTAMIENTOS
HUMANOS EN LA TRAMA ECOLÓGICA DEL TERRITORIO
137 LA REGENERACIÓN INTEGRADA COMO ESTRATEGIA PARA LA SOSTENIBILIDAD. EVOLUCIÓN E HITOS EN
LAS INICIATIVAS GUBERNAMENTALES
148 MEDIO AMBIENTE URBANO, VIVIR BIEN DENTRO DE LOS LÍMITES DE NUESTRO PLANETA
167 LAS ESTRATEGIAS DE REGENERACIÓN INTEGRADA DEL LITORAL: ENTRAMANDO LOS ASENTAMIENTOS
HUMANOS EN LA MATRIZ TERRITORIAL
168 LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA REGENERACIÓN DEL ESPACIO TURÍSTICO LITORAL
II
50
L A ER A DEL A NT ROPOCE NO
/ 0 0 1/
L a impor tancia de l a in f luencia humana en los cambios del
funcionamien to de la biosfera ha llegado a s er tan crucial en
nues tros dí as , que l a etapa geológica ac tual del Pl aneta Tierr a
fue bautizada en los alb ores del nuevo si glo por Crut zen y
St o emer (200 0) c omo Antropoceno. Con e sta denominación se
quier e poner de mani fie sto que la presión e jercid a por l a acció n
del ser humano sobre l a biosfera del planet a puede lleg ar a
alt er ar de f orma irreversible l a mayo r par te de los pr oces os que,
de una fo rma g lobal , determina n el funcionamient o de l a Tierr a.
Sobre el origen t emporal del Antropoceno, e xisten divers as
teorías. D es de la que lo loc aliza en el Ne olítico, c on los primeros
as entamien tos huma nos que dan lugar al cambio de usos del
suelo y la s concen traciones de CO 2 en l a atmósfera , a l as que
se inclinan por periodos más re cien tes , empl azándolo en el
ini cio de la Revolución Industrial y , más próxi mos a l a etapa
ac tua l , haciéndolo coi ncidir c on la s rápidas transformaciones
tecnológica s , demográfic as , sociales , etc ., ac aecidas tra s la
seg unda gran g uerra a me diados del pas ado si glo X X , en un
fenómeno denominado por Crut zen ( 20 07) l a Gran Aceleración.
A sí, ac tualmente vivimos en el A ntro poceno, periodo que ,
con forme a l a úl tima t eoría recogida en tendemos que se inici a
hacia 1 945 pr olongándose ha sta l a fecha , constituyéndos e en la
etapa más anómal a en l a hist oria de la rel ación de la humanidad
con la biosfera . Como dat os que su stentan este planteami ent o
se s eñala que, de sde el f inal de la 2 ª Guerra Mundial , se han
/0 01 / Gr upo d e T r ab ajo s o bre A nt rop oc en o de l a Co mis ión In ter na cion al
de Estrat igra fí a. h ttp:/ / qua terna r y . stra ti graph y .org /wo rki ng grou ps/
anthropoce ne /
acumulado en l a atmósfera terres tre tr es cuar t as par tes del
CO 2 generados por l a ac tividad humana en su hi stori a, al mismo
tiempo la p oblación humana ca si se ha triplicado. “ De esta
f orm a, i ncons ci ent e ment e, los se res hu ma nos hemos a l terado
dr á stic a ment e l os sis t ema s biogeo quí micos del p la neta, en u n
proceso que se d a a conoce r c omo la G ra n Ace leración” / 0 02 / .
Imag en II . 1 . Hue ll a e col ógi ca p or tip o de co ns umo . ht tp s: / / w w w.
footprint net work .or g /re so urces /data /
En su análisi s del fenómeno, el Grupo de T r abajo sobre el
Antropoceno de l a Comis ión I nte rnacional de Es trati gr a fía,
también se dec anta por l a local ización de esta er a a par tir
de mediados del pas ado siglo X X , dado que en e ste periodo
se producen la s mayor es alteraciones en l a Tierra , fr ut o de
/ 0 02 / Entr e otro s Stef fe n et a l . (20 07) o M c Nei ll y En gel ke (2016), c it ad os p or A g ua do
C as o , M . , 201 7 . Ll a man do a l a s p uer t as d el A nt rop oc en o. Ib er oam ér ic a S o cial :
re vis t a -re d de e s tu dio s so ci ale s V II , pp. 4 1 -5 9 . h t tp: / / ibe ro am eri c as o cial .
com /l laman do -l as -puer t as -de l-antropocen o/
51
l a creciente actividad humana, sumiendo “ al planeta en u na
nueva época de ca m bios rá pidos, i nt en sos y globali za nt es que
represent aría el inicio de la G ra n Ace l eración y , con e l lo , el
comi en zo de l A nt ropoc eno” /0 03/ .
E ste gr upo recoge un c onj unt o de e videncias de transformaciones
de ori gen antr opogénic o, apoyadas sobre el enorm e crecimient o
demogr áfico, económi co y t ecn ológico, su rgido a me di ados del
pas ado siglo que, junt o con el fenómeno de l a glob alización
capitalist a . Entr e l as evidencias de e ste fenómeno enumeran:
“ la di sp ersión mu nd ial d e i sótopos rad iac tivo s procedent e s de
la s prueb a s n ucl ea res i niciada s en la décad a d e los c uarenta
del pa s ad o siglo ; la al t eración gl obal d el c ic l o del nit rógeno
ocurr ida a p ar tir de la int en sificaci ón a gríco la f aci li tada p or e l
u so m a sivo de fe r til i za nt e s ar tificial es de orig en petroquí mico ;
di sp ersión planetar ia de nue vos mat eriales f a bricados por el ser
hu ma no , como l os pl á sticos y l a s fi bra s si nt ética s; difu sión gl obal
de cont a mi na nt es vi nculados a la s ac tivida d es i ndu striales,
incl uid os los c o nt a mi na nt es orgá nicos persi stent e s ( C OP s ) y los
metal es pes ad os; pérdid a de biod iversid ad g eneralizad a , a sí
como e l ava nce de la s especies inva s ora s; mod ificación hu ma na
del sistema cl imático mund ial d ebido a l au me nt o a ce lerado d e
los niv e les atmosf éricos de C O 2; alt erac ión de los dep ósi t os y
flujos de mate r iales pétreos gran ulados correspond ient e t a nt o
al tra n spor te del ibera do d e mate riales ( minería , con strucci ón,
ur ba n i zación ) como al ef ecto ind irecto p rod ucido por la s
gra nd es presa s fluviales ( cuya presencia r ed uce drá stic a ment e
la s escorrent ía s y el apor te de sed imentos en l a s zona s co ste ra s
/0 03/ Stef fen e t al . (20 1 1b , 20 1 5b ; 20 16) cit ad o po r A g ua do C as o , M . , 2 01 7
de todo el mu nd o pro vocand o con el lo u n ret roceso significativ o
d e los d elta s ) ” .
S e g ú n Wate r s (2 016) /0 0 4/ y fruto de los i ndicios an teri ores , “ la
noción del antropoceno c on sigue e ngl oba r toda s la s idea s
relati va s al ca m bi o cli m áti co” .
En nuestr a inv es tigación c onsideramos que l a eclosión del
turismo de masa s a nivel mundia l , a me diados del pas ado
siglo X X , t ambién fo rma par te de l os proces os cont emplado s
en l a Gran Aceleración, con i nfluencia en el Antropoceno.
A sim ismo ent endemos que el turismo es , ac tualmente, uno de
los catal izadores más relev ant e para los fenómenos l igados al
C ambi o Global , c arac terístic o de es ta nuev a era . A sí lo evidencia
su signi fic ativa cont ribución a la generación de C O 2 a nivel global
y , en el ámbit o local , vinculado con el fenómeno inmobilia rio,
a l a ar tificia lización del territ orio, la homogeneización de la
trama urbana, l a p érdid a de identi dad local , el sobre consumo de
re cur s o s hídr icos , etc . /0 05/
/0 0 4/ cit a do e n El diar io .e s . Da mia n C ar ri ng ton . 02 . 0 9 . 2 016 . A n tro p oc en o: v iv im o s
en u na n ue v a er a ge o ló gi c a ma rc a da p or l a s b om ba s n uc le are s y lo s po l lo s .
/0 05/ Ag uad o C a s o, 2 017 , r e cog e en tre l o s cr ite rio s d e me d ici ón d el A n tro p oc en o:
el n úm er o de l le g ad a s inte r na cio na le s p or a ño d e s de 195 0 ( en m ill on e s);
Con s um o m un dial d e ag ua e n mi le s d e K m 3 de s d e 190 0 (rieg o, u s o d om é s tic o,
us o in d us t ria l y pro d uc ció n el é c t ri c a); es t ima ci ón d el f l ujo d e nit ró ge no
in du cid o p or el s e r hu ma no e n lo s m árg en e s co s ter o s (fl ujo f l u via l , de ag u as
re si du ale s y por d e po si ció n at mo s fér ic a); u s o m un dial d e en e rg ía pr im ari a
( en e x aj ul io s); pé rdi da d e bio di ve r si dad t er re s t re
52
Imag en II . 2 . Ind ic ad ore s d e l a Gr an A cel er ac ión de l A nt rop oc en o /0 06/
/0 0 6/ 9 indicadore s relac ionados con el desar rollo so cioecon ómico mundial :
po bl ac ión , p o bl aci ón ur b an a , PI B Glo b al , con s um o de ag ua , co ns um o de
en er g ía , con s um o de f er til i za nte s , pro du cc ión d e p ap el , tr a ns po r te y t ur is mo
inte r na cio na l . A s í com o lo s 9 in di c ad ore s re l ac ion a do s con l a e st r uc tur a
y el f un c ion am ie nto de l S is tem a T ie rr a : dióx i do d e c ar bo no , óx id o nit ro s o,
me t an o, c a ptu ra s p e s qu er a s , ag r ic ult ur a de c a ma rón , nit róg en o e n zon as
costera s , acidificación oceánic a , pérdida de bos que s tropicales y pérdida
de bi o div er s id ad . S e o b s er v a el d r ás t ico c re c imi en to de e s to s ind ic a do re s
bá s ic am e nte de sd e m e dia do s de l p as a do s ig lo . A g u ad o C a s o, M . , 20 17
Ent endemos que, su stentado en la pretensi ón de un crecimi ent o
ilim it ad o / 0 0 7/ , el m odelo consumo de “ las soci edad es desarrol lada s”
y su forma de producci ón en ciclos abi er tos tiene una elevada
respons abilidad en el fenómeno del Cambio Global , con en el
cambio climáti co co mo uno de sus impul s ores má s relevantes ,
así como en la cre cient e desigualdad social y la p obreza . T odos
ellos s on component e s e sen ciales de la ac tual crisis ecológica
que azo ta a un pl aneta glob alizado, c ada vez más urbanita .
L a materi alización de este modelo en el ámbito de las ciudades
y en los ac tuales des arrollos urb anos e x tensivos , fr agmentado s e
inconexos , cuyo crecimient o va muy por del ante del de la propi a
pobl ación, s e traduce en el consumo ine ficient e, e xp onencial ,
de energía, suelo, agua y otros recurs os naturales e sc as os , a sí
como en la cre cient e generación de residuos y de emis iones
contami nant e s . Mientras que, en el ámbito social , se p one de
mani fies to en la pérdida o inexistencia de la identidad y co he sión,
l a seg regación de l a pobl ación por razones e conómicas , de
género, raz a, etnia, rel igión, etc. , así como en el crecimient o del
individua lismo frente al c oncept o de ciudadaní a . L a condici ón
global del mundo ac tual da lugar a la tr ascenden cia de est as
acciones loc ales , de forma que é sta s adquieren la capacidad de
incidi r p ero también de v ers e influenciadas por o tros ámbi tos
muy alejados del pl anet a .
/ 0 0 7/ Fre nte a e s t a pe rc ep ci ón , M or in y Ke r n (19 93) iden tif i c an e l de s ar r ol lo
e con óm ico c om o un m ito g lo b al de l a ind u s tr ia de l bi en e s ta r y de l
crecimiento económico. Es el m otor n ece s a ri o y su f ici ente d e to d os lo s
d es a r rollo s s oci a les , p síq u ico s y mo ra le s, p er o ig n or a los pr o blem a s
hu ma no s d e id e nti d a d , co m u ni d a d , s oli d a r id a d , cu ltur a , s ie nd o p or lo ta nto,
subdesarrol lado
53
Imag en II . 3 . T he date of E ar th O ve r sh oot D ay is c a lcu l ate d by co mp arin g
hum ani t y ’s t ota l yea rly co ns umpt ion (Eco log ic a l Fo otpr int) wi th E ar th ’s
c ap aci t y to re ge ne ra te ren ew ab le na tur al re s o urc e s in that y ear ( b ioc a pa cit y).
Ove rsh ootday .or g
De e sta forman , en un ento rno g lobalizado en el que s e impone
l a dimensi ón metropolitana, l a s aglomeracione s y los cont inuos
urbanos fr agment ados , homogéne os , ocupan nue stro ent orno
litor al . A sí l a tr ama ur bana r es ult ante ha per di do l a c apac idad d e
sat is facer l as n eces id ades bás ic as h umana s , p r inc ipal f un ció n de
l a c iu dad tr adi ci onal . De s aparecida en est a es truc tura l a e sc al a
en l a que es po sible el e jerc icio de la ciudadan ía, l a generación
de comun idad, l as f unciones de e st a trama urbanizada se
limitan básicamente a constitu irse en s opor te del consumo y de
producci ón de bienes mate riales , dando lugar a sit uaciones de
seg regación so cial, territori al , e conómi ca , etc . E spacios en los
que la habitabilidad y la c alidad de vida de la s per sonas que
residen de manera per manent e han de jado de ser una pri oridad
para l as administraciones , diluyéndos e el derecho a s er v icios
urbanos bá sicos, a l a par ticipaci ón ciud adana, l a cohesión social ,
el sentido de per tenencia, etc .
En estos ámbit os urbanizados fr agmentado s , disperso s ,
generadores de inequidad, entendemos , que como recogen
Di mu ro y de M anue l , (2010 ) , “ l os procesos cond ucidos por los
seres hu ma nos s erán m á s s ost eni bl e s cua nt o má s su s acci ones
se a proximen al cará c t er c íc li co y aut o regulador d e los
proc esos naturales” . A s eg urar la l legada a buen puer to de es te
obj etivo requiere d e l a implicación ciudad ana, del fomento
de l a par ticipación d e l a comuni dad en la toma de decisiones
que a fec t an a su bienest ar . En e sta dirección, el urbanismo
ecológico, ligado a l a ecología urbana y social , se pl antea desde
l a sensibilidad a mbiental en la prác tica urb ana que c ont emple
l as condicione s s ociale s , cultural es , ge ogr áfic as , e conómic as ,
etc. , de los mo delos urbanos pree xis ten tes . A sí, a fin de as egurar
el logro de un sist ema urbano asimilable en su funcionamien to a
un ecosistema, sin renunci ar a la s atisfacción de las ne cesidades
básic as humanas , de forma no le siva para el entorno natural ,
ent endemos que re sulta fundamental l a adopción de una
per spec tiv a so cioecológica en l a que el ser humano e s concebido
como par te i nt egr ant e de l a natu ralez a .
Con este pl ant eamien to, se analizan a con tinu ación la s teorí as
y concep t os que nos han llev ado a l a adopción del si stema
socioe cológico c omo modelo para l a interpretació n de l a
realidad urbana/ humana en el e spacio tu rístico lit oral , de sde l a
hipó tesis de qu e, concebido co mo so cioecosistema, e s posible
el análisis de las interacci ones entre el sistema social humano
y un sist ema ecológico lit oral pro fundament e antro pizado. E ste
es tudio nos debe conduci r a l a identi ficación de l as pauta s de
int er vención más ade cuadas para su regeneración int eg rada .
54
“Esta visió n dividid a de l a r e al id ad se a ce ntúa aún má s en
las sociedades con temp or áneas, mismas que se encuen tr an
atomizada s en difer entes n ac ion es, r azas, gr upo s r e lig ioso s y
gr upo s polí ticos . L a c r e en ci a de que tod os estos fr agme ntos
está n r e al mente s ep ar ados pu ed e cons iderar s e como un a
de l as r azones que g en er a esta s ser ie de crisis qu e hoy
vivimos ( c r i si s soc ia le s, eco lóg ic as, pol ític as y c ultur a le s ) ” .
“. . .Cuando a sumimos c omo epi stemo logí a el p ens ami ento
comp lej o y ca ótico l as po sibi li dad es d e la expl ic ac ión
de l a r e al ida d cobra otr o s senti dos r enovados . . ”
“. . .es nue str a pr opi a cr eac ión s imbó lic a-vi venc ia l la
que l e otor ga s entid o a eso qu e ll amamo s r e al ida d. Cad a
cosmovis ión, c ad a sis tema de i de as y c r e en ci as, c ad a
paradigm a ha n ac ido de l a interacc ión i ntele ctual, se nsor ial
y afectiva de l os seres humanos c on el mun do y en el
mundo ; e s de cir , es un a pr odu cc ión d e la cu ltur a” .
( García Jim énez, R. , 20 1 4 )
“El conc e pto de sis tema e s una a bstr ac ción q ue si mplific a
la r ea lid ad y qu e r e mite a un co njunto de el eme ntos o parte s
que inte r a c cio nan d in ámic am ente entr e sí ( y con e l entor no
que lo r ode a ) , que ti ene un a ci erta p er m ane nci a de ntr o del
esp ac io-tiempo y qu e inte nta alc anzar un obje tivo concreto .
P ar a des cr i bir a dec uad am ente su com portami ento, es
ne ce sar io con oc er su or g anizac ión : l a di sposi ció n de sus
element os comp onentes ( la parte más espacial-estát ica-
estr u ctur a l ) y las i nter ac cio nes o relac ione s que s e est able ce n
entr e e llos ( l a parte m ás temp or al-din ámi ca-f unc ion al ) ” .
(M o ri e l l o , S ., 2 0 0 5 )
I. LA ECLOSIÓN DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO
Y LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS
55
“ T ípic ame nte, en la Ci en ci a y des de h ac e muc ho tiem po, se
podí an an al izar los sistem as por p artes, l os átomos por e je mplo.
Una vez que s e supi er a cómo se c omporta n los átomos, s e asum e
sab er có mo se com porta un gr u po de átomo s. En segui da s e
apr e ndi ó que e sto er a e r r ó neo e n cua nto se emp ezar on a estud iar
molé cul as bi oquími ca s com ple ja s como l as pr oteín as, da do qu e
sólo s abi endo c omo se c omport an los átomo s de un a pr oteí na no
tenemo s ide a de c omo se c omport ar í a la pr oteín a en su total ida d” .
( Ho ll and, J. , 1 9 9 6 )
L A TEORÍ A GENER A L DE SIST EMA S
Y L A COMPLE JI DAD: EL ORIGEN DEL
PEN SA MIEN T O S IS T ÉMICO
“T rad ici onal ment e lo que h ace la c iencia con má s facil id a d es
a nali zar d esme nu za nd o,esto es, i nv estiga nd o en la s propieda d es
pa r ticulares de los c om ponentes del se r o sis t ema en es tudio,
lo hace en mayor proporc ió n que el estud io de la s rel aciones
ent re c om ponentes que de be poseer u na orga ni zación de
“ algo” par a exi stir c omo entidad i nd epend ient ement e d e cuáles
sea n la s propied ad es d e tal es compo nent es. Lo q ue ha cen l a s
propiedad es d e los c om ponent es es s ól o especi ficar el espacio
pa r ticular en que tal sis t ema exi stirá , pero las propied ad es d e los
compo nent e s no dete r mi na n por sí sol a s la orga ni zación de u n
sistema ni ta mp oco l a s propieda d es d e l sis t ema como conjunt o” .
(Matura na y V a rel a , 19 8 4 ) .
56
L a T e oría General de Sist emas ( en adel ante T GS), concebida en
l a déc ada de los cuar enta del pa sado siglo X X por el biólogo
Ludwig von Ber tal anff y , constituye una propuesta m etodológica
holístic a e int egradora p ara l as ciencias naturales y so cial es .
E sta teoría permite i nt erpretar los princip ios de organizació n
de los fenómenos naturales a par ti r del concep to d e sistema o
con jun to funciona l , definido co mo un gr upo de elementos que
con forman una u nidad ( sistema ) que funciona a par tir de la s
int er acciones que se producen entre ellos. S e analiza a sí, l a
rel ación en tre el todo ( sistema ) y l as par tes ( elementos ).
Conf orme a e ste pens amien to, las propiedades del sistema
no son atribui bles a l a simple suma de las propiedades de
sus component es , dado que é stos es tán organizados para el
adecuado funcionamien to del c onj unt o.
Con l a TGS se analizan los disti nt os enfoques e xistent es de
es te c oncept o ( org anicista, m at emáti co, t ecn ológico, et c.) y
los elementos comunes a todos ellos , procurando “ d efi nir u n
conjunt o de proposiciones y l eyes a pli cables a t odo tip o de
sistemas” /00 8/ .
Se gún pl antea Morí n (1 9 94), el campo de e sta teoría es c asi
univer s al , “ porque en u n s ent ido toda rea lidad conocida , d es de
el át o mo ha sta l a gala xia , p a s a nd o por la mo l écul a , la c é lul a,
el o rga ni s mo y la sociedad , pu ede s er c oncebi da como si stema” .
Como vir tudes del sistemismo se reconoce el haber pue sto en
el centr o de l a teoría a u n todo que no se reduce a l a suma de
/0 08/ Mar tí ne z C ol l , JC . , 2 0 07
sus par tes cons titut iva s; l a concepción ambi g ua de l a noción de
sistema; así c omo situa rs e en un nivel transdisciplinario.
En su análisi s de la dinámica de sistemas, A r nold y Os orio (1 9 98 )
reconocen su c apacidad para co nfigurars e en una metodologí a
para l a construcción de modelos de sistemas so ciales (incluyendo
sistemas socioe conómic os , so ciológic os y psicológic os ) inclus o de
aplicación a los sistemas ecológicos . Entr e l as fa se s identi fic ables
en los proceso de análisis sistém ico, estos auto res re conocen
l a obser v ación del co mpor t amien to de u n sistema r eal ; l a
identi ficación de component es y proces os f undamentales del
mismo; la identi fic ación de las e str uc turas de retroalimentación
que permiten expl icar su compor tamient o; o la construcción de
un modelo sus ten tado s obre la ba se de l a cuanti fic ación de l os
atri butos y sus relacione s .
Dentro del en foque sist émico y fruto de la influencia de o tras
apor tacione s cientí fica s surgidas en es te c ont e x to /0 0 9/ , Ludwig von
B er tal anf f y formul arí a l a teoría de l os sistemas abiertos , dando
for ma “ a l a idea d e que al d efi nir u n si stema nec esa ria me nt e
esta mos defi niend o su ent orno, por c ua nto t o do a quel lo que no
/ 0 0 9/ Pr e via me nte a l en un c iad o de l a TG S , Wa lter C ann on ( 1926 ) ll eg a ba a l
con ce pto de h om e o s t as is , q ue e nu n cia ba c om o un m e c an ism o a utor r eg u l ad or
qu e pe r mite a l o s org a nis m os m an ten er se e n un e s t a do de e q uil ib ri o
din ámi co , con s u s va ria bl e s f l uc t uan d o de ntr o de l ím ite s d e tol er an ci a . En s u
vin c ul a ci ón co n l a te or ía de l o s sis te ma s , l a ho me o s t a sis s e d ef inir ía co m o el
ma nten imi en to de un e st a do di nám ico e st a bl e en u n sis te ma p or m e dio d e
pro ce s o s re g ul ad ore s i nter n o s qu e con tr ar re s t an p e r t ur b ac ion e s e x ter n as
de l e qui li br io. F ue nte : E x p er ie n cia D o ce t : D e l a Ho m eo s t a sis . Cu ad er n os d e
Cu ltur a C ie ntíf i c a . B lo g de l a C áte dr a d e Cul tur a C ien tíf i c a de l a U P V / EHU .
htt ps : / / culturacientif ica .com / 2 014/0 6/03/ de- l a-h ome os ta sis/ C apra (1997),
de te c t a qu e l a f ilo s of ía pro c e s al d e Wh ite he ad , e l co nc epto d e ho m eo s t a sis
de C a nn on , a sí c om o el t r ab ajo e x p er im en t al s ob re m et a bo l is mo , eje rc ie ron
un a fu er te inf l ue n cia s o bre e l p en s a mie nto d e L ud win v on B e r ta l an f f y
57
está en el s is t ema q ued a constituyendo su medio a mbient e con
el c ual el sistema inte rcam bia mate ria ” / 0 10/ .
Los sistemas abier tos manti enen una estre cha rel ación c on el
me dio qu e los sustenta , con el que c ompar ten energía, mate ria,
e in formación, centrándose l a mirada en los proceso s que se
generan en los límites entre el si stema y su ambi ente. A sí, el
pens amient o sistémico es un pens amient o contex tual y , “ puest o
que la ex pl icaci ón en té r mi nos de cont e x to significa l a ex pl icaci ón
en té rm inos d e ent orno, pode mos tam bién afir m ar q ue el
pen sa mient o sistémi co es un pen s a mien t o medioam bien t al. E l
cam bio de la s p ar tes al todo pued e tam bién ser cont em plado
como e l cam bio de o bj et os a re laci ones” /011 / .
En este marco d e pens amient o se añade el pl ant eami ent o
de que el pens amient o sistémico es siemp re un pensamiento
proces al , no l ineal , de forma que cada e struc tura e s percibida
como la manifest ación de p roces os subyacent es , de forma que su
compor tamient o no es igual al de sus component es .
Al fenómeno procesual y de int erc ambio, dentr o de un ent or no,
que engloba l a teoría de los si stemas abier tos, en 196 5 Il y a
Prigogine i ncorporaría la no ción de la s es truc turas disipa tivas
con la que identi fic a a aquellos sistemas que, lejos del equili brio,
pot encialmente pueden transformars e en e struc tura s de
/0 10/ T ar r id e, M . , 1995
/01 1 / Pe s ci , R ., 2 01 3
gr an comp lej idad y evoluci onar de f orma autoorganizada /01 2 / ,
carac terizadas también por l a irreversibi lidad e imp redecibilidad
de sus proces os y l a dependencia de sus condicio ne s de par tida.
Con est a teoría Prig ogine pre tende demostrar “ que el no equilibrio
pued e con ve r tir se en u n a fuent e de orde n y que los proc esos
irreversibles pueden cond ucir a u n nuevo tipo d e estados
di ná m icos de la mat eria llama dos e struc tura s di si pativa s” /013/ .
Por ello, en su funcionamien to, las e s truc turas disipa tivas s e
manti enen g racias a l a cont inua d isi pación o co nsumo de energía
y , como sistemas abi er tos , se c arac terizan por su permanente
int erc ambio de energía c on el ent orno que los rodea , así como
por su permanente fluj icidad / 014 / .
Den tro d e este mo delo d e s is temas s e enc uadr an los o rg ani s mos
vi vo s que presentan entre sus singularidades su condición de
sistemas abi er tos , con capacidad para mant ener un in tercambi o
de flujos permanente co n su me dio, en base al que se su stenta su
viabi lidad en el tiempo. A sí, re ciben energía y mat eria, excretando
es tos mismos com ponentes , transformados y dev aluados .
A su vez , los sistemas vivos t ambién son estr uc turas disi pativas
que se mantienen de fo rma const ant e en un est ado alej ado del
equilibri o, tendi endo hacia el desorden o g anancia d e entrop ía,
dado que un o rganismo en equilibri o es un organismo muer to.
/012 / En ba s e a l a s le ye s d e l a te r mo di nám ic a . De fo r ma q ue c uan d o s e aum e nt an
lo s f luj os d e e ne rg ía y m ater ia e n lo s sis te ma s d isip at iv os , s e pu e de g en er ar
en e ll o s una c on di ció n de in e s t ab il ida d pr ev ia a s u tr an s for m ac ión h ac ia
nu ev os e s t a do s de g r an c om pl ejida d . L ac a s t a , M . , 2 01 3
/01 3/ P rig og in e, I . , 1977
/ 014 / Co m o e s el c a s o de l a re s pir ac ión e n lo s s e re s v iv os . In sp ira n ox íge no s y
e x p ir a n CO 2
58
Imag en II . 4 . Ejemp lo s de s is tema s : S is tema u rb an o l itor al an dal u z . L a
con urb a ción C os t a de l S ol- pr ovin c ia de C á diz , re pre s e nt aci ón en f un c ión de l a
con tami naci ón lum íni ca. Light Pollut ion Map . h ttps: / /w w w.ligh tpollut ion map.
info
A sí, como ex ponen Garcí a V el arde y F air en (1 980), “ u n ser vivo es,
t ermo di ná m icamente , un si stema a bier to (inte rca m bia mate ria y
energía con e l ex te rior ) y , al mi smo tiem po, fuer t ement e di si pativo ,
es d ecir , degr ad a la energía y mat eria que a bs orbe con pr oducc ión
de calor a t r avés de procesos fuer temen t e irreversibles y , por lo
tanto , mu y ale jados d el equilibrio t ermod i ná mico” . A ñaden los
aut ores l a autoorganización en l os sistemas como la propiedad
que pone de mani fies to la difer encia entr e cal idad y cantid ad y
que mues tra cómo, en bas e a su e struc tura confo rmada por l as
int er rel aciones entre sus component es , e stos organismos s on
algo má s que l a suma de sus component es .
Señal an además e stos autor es “ que la a ut oorga ni zaci ón conl l eva
u na jerarquía d e estruc tura s o nive les de fu nciona mient o que va
de sd e la c é lul a ha s ta l a s so ci ed ad es y los ec osistema s , pa sa nd o
por l os orga ni s mos, y que s e ma ntienen gracia s a mecani s mos
in t rín se c os de c ont ro l ” . A sí, el incremento de la c apacidad de
aut oorganización conduc e a una mayo r comple j idad del si stema.
De e sta forma , junt o con la teoría de los sist emas , el paradigma
de l a comple jidad es otro pri ncipi o teóric o fundamental
des arroll ado por el pen samient o cientí fico y filosófico, cuyos
ant ecedentes s e remontan al si glo XIX e incluyen , s egún B ar r et
(20 17 ) “ l a mecá nica estad í stica, la c iber nétic a , la t eoría d e
la inf orma ción, la t eoría c om putaci onal, la t eoría general d e
sistema s, la t eoría del c aos, y la d iná mica no l ineal, por no ha bl ar
de a lgun a s ra ma s d e la ec onomía , la sociol o gía y la bio l ogía ” .
Sin embargo, la no ción de c omple ji dad como cen tro de i nt erés
cientí fico, t oma forma en 1 98 4 de l a mano de l a comunidad
cientí fica tr ansdisciplinar del I nstituto de Santa Fe en Nuevo
Méj ico, Es tados Unidos , al obj eto de hac er frent e a nuevas
real idade s que se e sc ap an del análisis determinis ta , c ar te siano,
es table cido por la ciencia en su format o tradici onal , con el que
l a comple j idad de los fenómenos se re ducía para, a par tir de su
simpli fic ación, lleg ar a la sistemati zación de su tratamient o.
59
A sim ismo, con fundament o en el pens amient o f ilosófico, la
comple jid ad seg ún Morín (1 9 94) “ se presenta c o n los ra sg os
inq uietantes de lo enredad o, de lo inex trica bl e, del desorden , la
a m bigüed a d , la ince r tidu mbre. [ …] Es l a u nión de la sim pli cidad y
de la comple jid ad ; es la un ión de los proc esos d e sim pli ficación
q ue i m pli ca n s elecció n , jer a rq u i za ció n , se p a r aci ó n , r ed u cció n ,
con l os ot ros c ont ra- procesos que i m pl ican la comu nicación, la
ar ticul ación de aq uel l o que e stá di sociad o y d i stingu ido; y es e l
esca pa r de la alt er nativa en tr e el pens a miento r edu ctor que no
ve má s qu e los e lement os y e l pen sa mient o gl obali sta que no ve
má s q ue el t odo” .
A su vez , de sde l a s ciencias sociales Garcí a Jiménez (201 4)
pl ant ea cómo a “ par tir la visión d e la c omple jidad , e l sujet o no
es pura ment e un i nd ivid uo, es decir , u n átomo social, ni u na
su mato ria d e el eme nt os q ue fo r ma n u na es truc tura bioquí mica .
A simi s mo el s ujet o no es u na acu mulación de ca pa cidad es ,
propiedad es o con stituy ent es el e ment ales, sino que e s u na
orga ni zaci ón emergente que se comple ji za en la int eracc ión
de la s p ar tes y del a mbient e que lo rodea . E l sujet o s ól o acaece
como t al, en u na tra ma rel acional de su propia realida d ” .
T ambién los fenómenos humanos/urbanos pue den ser analizados
des de l a comple ji dad, entendi endo que el e studio del si stema
urbano en bas e a e ste nuevo paradi gma per mite su c oncepción
como un ser vivo dotado de una estr uc tura jerárqu ica y c apacidad
de aut oorganización, en el que e s posible el empleo de nuevos
pl ant eami ent os para su ev aluación y d iseño, que se tr aduzca en
un mejo r comport amient o s ocioe cológic o.
Por tant o, con este nuevo paradi gma cualquier rea lidad puede
ser objet o de estudio, posibi litando su análisis des de disti ntas
dimensi ones (físi ca s , biológicas , culturales , so ciales , etc.) lo
que implica , seg ún L aguna S ánche z et al . (2016 ) , reconocer “ la
inte rdepend encia ent re l os dif eren t es el ement os , el c o nt ex to
del probl em a , su naturaleza c o mple ja y l a incer tidu m bre que
pl a nt ea e l cons tant e ca mbio” . El enf oque trans disciplina r , con el
que la org anización de l os conocimien tos trasciende y atravies a
l as disciplinas , facilita el diálog o de los s aberes y l a complej idad .
L a vincul ación de los dos pri ncipios t eóricos ex pues tos , l a T e oría
de los Sistemas y el paradigma de l a Comple jid ad, ha devenido
en l a identi ficación de los sistemas comple jos como aquellos
formados por un gran conj unt o de co mponentes individua les que
int er ac túan ent re sí. A resulta de és ta s es po sible la mo di fic ación
de su es tado int erno. Fruto de est a con figuración , los sistemas
comple jos pueden situa rs e en regímene s críticos carac terizados
por l a presen cia de “ fl uc tuaciones espa ciales y t e mporales en
tod a s la s e s ca la s p o si ble s ” . El proceso de int eracciones “ pu ede
generar cond uc ta s no defi nid a s en los e lement os ind ivid uales,
pero que emergen como u n proceso co l ectivo , que no pued en ser
redu cida s ni e xplic ad a s t oma ndo a i sl ad a mente l os elemen t os
consti tuy en t es” / 015/ .
/01 5/ Mir am on te s , O . , 199 9 . Lo s s is tem a s com pl ejo s co mo i ns t ru m ento s d e
con o cim ie nto y tr a ns fo r ma ció n de l m un do
66
Conf orme a Maturana (1 997) , “ el proceso de d esa rrol lo de l os
seres vivos es y c on stituye una hi storia de ca m bios estruc turales
im plic ados y relaci ona dos por el c ont enido d e su s rel aciones
con e l medio q ue la s cont iene” . De e st a forma los sistemas vivos
“ so n sist ema s estructuralment e dete rmi nados” , por lo que ni ngún
agent e e x terno tiene la c apacidad de “ e specific ar o d ete rm ina r
qué ca m bios estruc turales ex perime nt a n en u na i nt eracción” .
A sí, sobre los sistemas vivos , los agent es e x ternos sólo pue den
provoc ar “ ca m bios estruc turales dete r min ad os en su estruc tura ” .
Y es ta forma singul ar de funcionam ient o se sus ten ta en el he cho
de que “ los sistema s vivos son sis t ema s cognitiv os y el p roceso de
vivir es u n proceso d e cognición” . /022 /
En est a dir ección, l a s investigaciones de Maturana y V arel a
(1 9 73 ) permiten a plicar l a teoría de los sist emas a los s eres
vivos en ba se a su introducció n, de s de l a biolo gía, del concept o
de aut opoiesis con el que i denti ficar a aquellos sistemas que,
“ como la poesía ” , s e crean o aut oproduc en . En ellos l as par tes
del sistema i nt erac túan, son interd ependient es , y “ el produc to
de su a ctivid ad , e s el s i stema mis mo” . Por t anto l a autopoie sis
es l a propiedad que de fine a los sistemas vivos . D e es te modo,
“ la carac te rí stica de lo s sis t ema s autopoiét icos es que preser va n
el pat rón de org a ni zación a pes ar d e su s ca m bios estruc turales
perma nent es. T o do org a ni smo v ivo se renueva a sí mi smo
co n s ta n te me n te [ …] ” . /02 3/
/ 02 2 / Ma tur a na , H . , 1970
/ 02 3/ “ Célula s q ue s e fr a g m enta n y co n s tr uy en e s tr uc t u ra s , tejid o s y órg a no s q ue
ree m pla z a n su s célu la s en ci clos co nti n uo s ” . V ill amil Puentes , 20 0 4
En si nt oní a con este planteam ient o, l a teorí a de Gai a, propues ta
por James Lovelock en 196 9 , con templa al pl aneta Tierr a como
un t odo, como un sistema au toorganizador vivo, abord ando l a
vida de un modo sistém ico, un iendo geología, microbiolo gía,
quím ica atmosférica y otras disciplinas , en e so s momentos
tratadas de forma individual , se c tori al . Lovelock reconoce l a
atmósfera terrestre como un sistema a bier to le jos del est ado
de equilibri o, carac terizado por un flujo co nst ant e de mat eria
y energía. S eg ún l a teoría G ai a , es l a vida l a que crea l as
condici ones aptas para su propia existencia. A hondando en es te
pl ant eami ent o, C apra recoge la visión de Margul is (1 98 9 ) en
cuan to que la hipó tesis de Ga ia estable ce que “ la super f icie de
la Tie rra , siempre con siderad a como e l ent or no d e la vida , es e n
realida d par te de ésta . S egú n e sta aut ora, el ma nt o de a ire -la
troposf era- d ebe s er c on siderad a como u n sistema circul at orio ,
produ cido y ma nt enido p or l a vid a [ …] En r ealida d , la vida h ace,
conf or ma y ca m bia e l ent orno al q ue se a da pt a . Este en t orno a su
vez, ret ro alimenta a l a vida q ue ca m bia, a c túa y cre ce en é l. Hay
i ntera ccio ne s cíclica s con sta ntes ” .
A sí, como pr opone C apra (1 9 97) des de el punt o de vista sistémico,
l a comp rensión de la vida comi enza con el entendi mien to de
aquellos sistemas con capacidad para repr oducir los elementos
que lo com ponen y que con forman una red viviente c on una
org anizac ión autopoiétic a , “ q ue incluy e la c rea ción de u n
perímetro que e speci fica e l t errit orio de la s operaciones d e la
red y defi ne el s i stema c omo u na u nid a d ” .
67
E ste aut or plantea qu e es ta teoría puede constitui rs e en un marc o
concep tua l para el e st ablecimien to del víncul o entre c omunid ades
ecológica s y humanas , “ d ad o que a mb a s s on si stema s vivos que
exh iben los mi smos pri ncipios bá sicos de orga n i zación. A lo que
a ña de q ue la l l a ma d a tram a de la vid a son la s red es d ent ro de
redes , o sea , si stema s vivos inte rac tua nd o en fo rm a de red es con
otr o s si s te m a s, to d a s i nter co n e c t a d a s ” . D i Mu ro (20 0 8) añade a
es te plantea mient o que amba s comuni dades , e cológica y so cial ,
se configuran como “ red es ce rra da s d esd e el punto de vi sta de
su orga ni zaci ón pero a bier tas a los flujos de energía y rec ur sos ,
su s estru ctura s so n determi nad a s por e l hi storial de su s propios
cam bios estruc tura les y son sis t ema s inte ligentes debido a la s
di men siones cog niti va s i nherent e s a los p rocesos de la vid a” .
En est a investigación y co nfo rme l a s premisas has ta ahora
re cogidas , entendem os que e l anál is i s de lo s ecos is temas como
s is temas vi vos , cu yo fu nci onam iento ar móni co con el pl aneta
tier ra per mite concebirlos como sostenibles , constituyen un
refer ente ade cuado e n el c ami no haci a l a conceptual izac ión
de los s i stemas e cológ icos y s i stemas s oc iale s hu manos , que
interactúan en un entorno ter ri torial delimi tado por el a lcance
de sus inf luenc ias mutuas , como un socioecosis tema sostenible.
Imag en II . 8 . L ámin a con dib ujo s de c nida rio s y sifo nófo ros / 024 /
/ 024 / E x t r aíd a de “ Fo r ma s ar tí s tic a s e n l a n atur a le z a” , obr a d el b iól og o y
nat ur al is t a al e mán E nr s t Ha e ckel , re c opi l ad a s en “ A r te y c ie nc ia de E r ns t
Hae c kel ” ( T as c he n). Ern s t Ha e ckel , e l ar te al s er v ic io d e l a ci en ci a ht t ps : / /
w w w.efe.com / efe /america / cultura/ernst-haeck el-el-ar te- al-ser vicio - de -l a-
c i en c ia /2 0000009- 34 7 4 5 6 9
68
L A C OMUNIDA D EC OLÓGIC A C OMO
MODELO DE S IST EM A SO ST ENIBL E
Como aut or del t érmino, T ansley (1 9 35 ) / 025 / define a los
ecosistemas como un “ comple jo de orga ni s mos ju nt o con los
facto res f í sicos de su medio a mbient e en u n luga r determi nad o,
y propuesto ade má s como u na d e la s u nid ad es b á sica de la
naturalez a ” .
A sí, de est a definici ón se subraya que el “ c oncep t o má s
im por tant e es el de sis t ema , q ue incluy e no sol o a los o rga ni s mos,
sino ta mbién a los f ac to res a m bien tal es. Estos ec osistema s , que
pued en ser de var ios tipos y tam a ños, so n u na cat egoría d e los
muchos sistema s f í sicos, que va n d esd e el univers o ha sta e l
á to m o” / 026 / . De lo que se de duce que, como t odo sistema, también
los ecosistemas cuentan con su pr opi a organización, res ul tado de
l as int eracciones y ajustes entre las entidades que los componen
y que les confiere esta condición de s istema .
/ 02 5/ T a ns le y, A . , 1935. T h e us e a nd a bu s e of ve ge t ati on co nc ept s an d ter m s .
Eco log y . 16 : 28 4 -307 . C it a do p or A r m ent er a s , D. , G on z ál e z , T . M . , Verg a ra , L . K . ,
y otr os , 20 16
/ 026/ Fer n án de z A le s , R . , 2 016
Con este nuevo pl ant eamien to, la Ecolo gía, término acuñado a
me di ados del siglo XIX por el biólog o y filósofo E rnt s Hae ck el
quien la defini ría c omo “ la cienc ia de la s rel aciones del
orga ni s mo con e l medio, que comprend e en sentido a m pl io
t od a s la s circ u n stancia s d e la vida ” / 0 2 7/ , tras cendería sus orí genes ,
ampliando su si gnificado y enl a zando con la s ciencias sociales ,
l as humanidades , l a geog rafí a , l a hist oria, etc. , alc anzando un
carác ter multi disciplina r , integrado, centrando su int erés en los
asp ec tos analíticos y predic ti vos .
En este proceso evolutivo y ligada a l a teoría de los si stemas ,
emergería la Ecologí a de Sistemas o Ec osistemas , también
denominad a Ecol ogía Proceso -Funcional , en la que el m edio
natu ral se concibe de forma int egrada , y donde organismos
vivos y entorno abió tico forman un si stema dentr o del que flu yen
energía y mat eria. Aquí, l a naturaleza e s entend ida co mo un
todo, que pr es enta propi edade s emergentes no e xistent es en l a s
par tes , f ruto de la s int eraccio ne s en el con jun to, “ como pued en
ser e l metabolis mo, l a bioma sa , la p rod ucc ión, prod uc tivida d ,
bala nce de nutrient e s, la estabilidad , et c.” , con los que se
carac terizan los proceso s ecológicos clave. En e st a rama de l a
Ecol ogía, el marco t eórico- concep tual queda conf ormado por l as
leyes de l a termo di námica / 028 / . A sí, el e cosist ema es considerado
un sist ema abier to, estable en el tiempo, que e xp or ta entropí a.
/ 0 2 7/ En L óp e z Fe r ná nd e z , A ., 2 0 0 8
/ 028 / E n ba s e a M on te s , C . , B orja B ar re ra , F . , B r av o - U tr er a M . Á ., M or eir a J . M . , 19 98 .
69
De e sta forma , en los m odelos f uncionales de gestión se analizan
l as transferencias de energía y mat eria en el medio na tural ,
concib iéndose los sistemas naturales como entidades int eg rale s
“ con propied a de s emergentes propia s” . El foco de at ención se
centra en los flujos mat eria les y energéticos dej ando al ser vivo,
como componen te del si stema, en un se gundo pl ano / 0 2 9/ .
A par tir de este pl ant eamien to es posible co nsiderar que los
sistemas ecológicos, constituyen l a primera unidad básica c apaz
de ser autónoma. “ Un ecos i stema es u n compl ej o di ná m ico de
comu nida d es de pla nt a s, a nim ales, y microorga ni smos y el
medio i ner te , int eractu a ndo como u na u nid a d fu ncional ” . / 03 0/
Como ejem plos tempranos y relevant es dentro de es te nuevo
marco c ientí fico, Odum (1 9 7 1 ) /03 1 / identi fica al e cosistema c omo
“ cu alquier unid a d que i ncl u ya t od os los o rga ni s mos en u n á rea
da d a inte rac tua nd o con e l a m bient e f í sic o , de forma q ue el
flujo de energía l l eva a defi nir estru ctura s trófic a s , diversid ad
/ 0 2 9/ El en foq u e fu ncio n al a d o pta a l eco si s te ma co m o u ni d a d f u nci o na l
qu e pr o ces a m ater i a y en er gí a . Res ulta d i f í cil d e d eli m ita r y g es tio n a r
el eco si s tem a d a d o q u e es te se co n ci be co m o u n a ent id a d i nta ng i ble.
Con ten id os e x t ra ído s d e Mo nte s , et al . , 19 98
/03 0 / S eg ú n s e aco rd ó en e l Co nv eni o s obr e Di ve r si da d Bi ol óg ic a d e 1992 (en
ad el a nte C DB) (ar t . 2) T r ata d o i nter na cio n a l ju r íd i ca m en te vi n cula nte
con tr e s obj eti vos p r i nci p a les : la co n s er v ac ió n d e la d ive r si d a d bi ológ i ca ,
la util i za ci ón s o ste ni ble d e s u s co m p o ne nte s y la pa r ti ci p aci ó n ju sta y
eq u itat iva e n lo s be ne fi cio s q ue s e d er iv en d e la u tili za ció n d e los r ecu r so s
ge n éti cos . S u obj eti vo g en er al e s pr o mov er me d id a s q u e con d u zca n a u n
futuro sost enible . Sur gi do d e l a C umb re d e l a T ie rr a d e R ío de J an eir o 1992 ,
en tr a en v igo r el 2 9 de d ici em br e de 1993 . R a tif ic a do p or E sp añ a , B OE nº
27 , de 1 de febrero de 1 994 . ht tp: / / w w w.un .org /es / e vent s / biodiver sit yday/
convention. shtml
/03 1 / O du m , E . 197 1 . Fu nd am en t al s of e co lo g y. Incl ui do e n A r me nte ra s , D. ,
Go nz ál e z , T . M . , Verg a ra , L . K . , L u qu e, F . J . , R od ríg u e z , N . , B on ill a , M . A . 2 01 6
bióti ca y ciclos d e m ater ia le s” . En su cas o, Margalef (1 968 ) / 032 / los
con cib e com o “ l a ent ida d f orm ad a por mucha s pl a nt a s y mu chos
a ni males de la s m i sma s o de d if eren t es especies que a ctú a n y
reacc iona n u nos cont ra ot ros en el seno de u n a m bient e f í sic o,
que proporciona u n escenar io de cara cterística s d efini bl es, por
ej emplo en t érmi nos de temperatura , s alinid ad , conc ent ración de
oxígeno, di sponi bili d ad d e ag ua etc.” Según e ste auto r , “ la ene rgía
que entra en e l sis t ema con stit uye l a prod ucc ión prim ar ia , a nive l
de los vegetal e s, y esta energía progresivame nt e a minora da
- a proxima d a ment e a u na décim a par te en cada nivel - pa s a del
nive l t rófic o de los produ ctores prima rios a otr os nive l es tró ficos
cons ti tuidos por fitó f ag os, zoóf a gos d e pri mer grado, zoó fagos d e
segu nd o gra d o , etc ., y d escom poned ores o reduc tor es. L a energía
f orma u n cic lo a bie r to , pues, f i nalment e, se di sip a -respira ción-
de forma no recupera ble [ …] ” . /033/
Considerando al ser humano como un ser vivo más del sistema
natu ral , entendemos , como pl antea n Montes et al . (1 998 ), que un
ecosistema “ no es má s que u na u nid a d fu ncional del pl a neta de
cualquier mag nitud , incluida la t ot a lidad d e la biosf era , que s e
autoorga ni za en e l ti emp o y que es tá est ru ctura d a por el e ment os
no vivos y vivos, incl u idos los seres hu ma nos , ligad os por u na
tram a de rel aciones biofí sica s d e inte rdepend encia” .
/032 / Marg a lef, R . 1 96 8 . P er s p e c ti ve s in E col og ic a l Th e or y. Inc l uid o en A r m en ter a s
et al . , 2 016
/033 / M arg a lef, R ., 1967 . El e co si ste m a” , e n Eco lo gí a Mar in a , vo l . 1 2 , Fu n dac ió n
L a S al le , C ar a c a s , 37 7 - 453 . C it ad o en Var g as A r b a zúa , E . , Zúñ ig a Mo l in er, L . ,
20 10
70
A sí, se trataría de un si stema abie r to dado que, para as egurar
su subsistencia, se encuentra en const ant e in teractuación con
su ent orno a f in de captar energía solar , mat eriales , o agua,
e xcretando eso s elementos devaluados , a par tir de los que se
generarán nuevos nutrient es . E sta s int errel aciones y su propi a
es truc tura le per mit en mant en ers e en funcionamient o de
forma indefin ida. A e st a condici ón Ber mejo ( 2 0 05 ) añade que,
“ a medid a qu e los ec osi stema s evoluc iona n , se va n vol viendo
má s autos ufic ien t es” , reducien do su dependencia de fuerza s
fuera de su cont rol, existiendo una ordenació n jerárqu ica entre
sus component es en cuant o a l a apor tación de cada uno a l a
super vivencia den con junto . De e st a forma , como plantea López
Fernánde z (20 08), cada nivel de es ta jerarquí a es tá conf ormado
por elementos del si stema inmedia to i nferior , siendo posible
identi ficar en él un con junt o de propiedades emergentes . A su
vez , l a comple jid ad crece con forme se a sciende de nivel en es ta
org aniz ación . Re sult a “ un a a pro xim ación holística, d ond e el
sistema complet o s e compor ta de modo d ife rent e a la su ma de
la s pa r tes que lo integran” .
A su vez , B erm ejo ( 20 05 ) identi f ica tre s funcione s es enciales en
los ecosistemas, / 03 4 / de la s que depende l a conti nuid ad de l a vida
en el pl aneta . Concretamente: “ cierre de los fl ujos de mate riales;
ac tuación sobre el medio a biót ic o o iner te para m a nt ener sus
propiedad es f í sic o - qu ím ica s dentro de u n i nt er valo adecua do
pa ra la pr eser vación de la vida ; uti lización de la energía solar
pa ra pod er realizar la s d os fu nciones a nt eriores” .
/03 4 / P rim e ra u ni dad b á si c a au tón om a , co mp ue s t a p or m últi pl e s e sp e ci e s c ad a
un a con di ve r s a s f un c ion e s y qu e inte r ac túa n ent re e l l a s de fo r ma n o li ne a l
lo q ue sig n if ic a q ue p e qu eñ o s c am bio s e n va ria bl e s cr ít ic a s p ue d en pr o du cir
tr an s for m ac ion e s im po r ta nte s e n tod o e l e co sis te ma
Imag en II .9 . C a de na t róf ic a en l os e co sis te ma s /035 / http s: / /globalch ange. umich .
edu /globalchange1 /cu rrent / lec tures / kling /ecosy stem /food chain2.gif
Como entid ades complej as , los sistemas e cológic os es tán
dotados de capacidad de aut oorganización, y su de s arrollo
depende, como e xp one B ermejo ( 20 05), de su capacidad de
adap tación al medio, si n seg uir u n procedim ient o prees tablecido.
Como resultado de es ta s carac terística s , los sistemas ecológicos
son identi fic ables como Sistemas Complej os Adaptat ivos . En
bas e a e ste planteam ient o, se pue de decir que la naturalez a se
es truc tura en múlti ples S C A , org anizados de forma jerárqu ica .
Reconocida l a tendencia a la autosuficiencia a largo pla zo de
los sistemas ecológicos, en b as e a l as rel aciones singul ares de
int erdepen dencia entr e sere s vivos y me dio ab ió tico qu e los
sustenta , ent endemos que los e cosistemas pue den consider ar s e
entidad es s os ten ibles que, como pl ant ea Capra (199 7), p odrían
ser vir de modelo para l a constitución de c omunidades humanas
también sos ten ibles , para lo que resulta ne ces ario co mprender
/035 / Th e Eco s y s te m an d h ow it r el a te s to Su s t ain ab il it y . 20 17 . h t t ps : / /glo b al ch ang e .
umich .ed u/global change1 / current / lec ture s /kling /ecos ys tem /food chain2.
gif
71
los prin cipios de or g aniz ació n y l a s funcione s es enciales ejercid as
por l as com un id ade s ecol óg ic as .
De es ta fo r ma , en l a bús q ueda d e un mod elo de s oc io ecos is tema
sos ten ibl e, co n el re conoc im ien to del se r hu mano como par te
integ r ante de l a natu ral eza , en es ta i nvest igac ión s eñal amos
el inte rés d e util izar l a es tr uc tu r a y fun ci onam iento de l as
comu nid ades ecol ógi c as como mod elo par a l a s oc ie dad y el
hábi tat hu mano, e n su i nter acci ón en el ter ri tor io .
Imag en II . 10 . Ge o gr af ía de lo s e co sis tem a s . Di st rib uc ión d e lo s biom a s . Ib añ e z ,
J. J ., 20 07 T omado de blueplanetbiomes .ht tp: / /w w w.madri masd .org / blogs /
univer s o/ 20 07 /03/ 1 3/ 611 2 5
72
EL SO CIOECOSI S TEM A COMO SI S TEM A
SOST E N IB LE D ESEAD O
Ma tur an a y V ar el a subr ayan la util ida d de c ompr ender l a
importa nc ia d e la s inter ac cio ne s con ductual es d e los se r e s vivos
en su ambi ente p ar a l a sup ervivenci a de l ind ividuo , que ap ar ece n
como si é ste vini er a al mundo ya co n cono ci mientos “ pr evios” que
el pr o ce so de s el ec ció n evolutiva de la e sp ec ie h a “al ma cen ad o ”
( m ed iante s el ec ció n difer enc ial ) en su s obr eviven ci a. Esto es,
que el c ono cim iento e s un pr oc e so de “ alm ac ena miento” de
“infor m ac ión” sobr e e l mundo amb iente, y que e l pr o ce so de
vivir es por tanto un cono ce r cómo “ ad aptarse ” a este mun do
adquiriendo m ás y má s “infor mac ión” sobr e l a natur aleza de l mismo
( M atur ana y Var ela , 1 9 84 )
El análisi s del sistema ecológic o y social , concebido co mo un
sistema ecológic o -so cial, y f ruto de una evolució n con jun ta a
través del tiempo, comienza a ser abordado en la dé c ada de los
noventa del pas ado siglo X X por B erk e s y Folke (1 994).
En su in ves tigación estos aut ores ya subrayan cómo los
vínculos entre a mbos sistemas , junt o con los resultados de sus
int er acciones , debían ser estudiados des de el punto d e vista de
los sistemas . Entr e los vínculos que ligan a los sistemas sociales
y ecológicos que deben ser cont emplado s en cada análisis, s e
subrayan los atri butos ap ropi ados del ecosistema, los u suarios de
los recur sos y s u tecnología, el conocimient o lo cal , los derechos
de prop iedad, a sí como las ins tituci ones implic adas .
Además de l a coevolución ind icada , B erk e s y Folke, (1 9 94)
subrayan que la adaptación para la re siliencia es otr o es cenario
en el que se produce la m odificación de la s int eracciones entre
los sistemas sociales y e cológicos.
L a re siliencia, ant erio rm ent e defini da como la c apacidad para
abs orber p er turb acione s , “ a ntes de qu e u n sistema ca mbie su
estruc tura al ca m biar la s va ria bles y proc esos qu e cont rola n e l
co m p or ta m ie nto ” . /036 /
Imag en II . 1 1 . Mar co pa ra e l an ál isis d el v ín cul o ent re lo s si ste ma s s o cial y
e col ógi co pa ra l a re sil ie nc ia y l a s o ste nibil id ad . B e rkes , F . y F ol ke, C . , 199 4
/03 6 / Ho ll in g , C . S . , S ch in dle r , D.W., Wa lker, B .W. and R oug hg a rd en , J . 199 4 .
73
En est a investigación, los autores recogen que la s ostenib ilidad
“ im plic a no d es afia r los um brales ec ol ógicos a escalas
t em porales y espaciales que afectará n neg ativame nt e los
ser vicios ecol ó gicos y el bienestar h u ma no” . L a sos teni bi lidad es
concebida como un “ proceso que i ncl uye di men siones eco lógica s,
social es y econ ómicas” .
Sin embargo, estos auto res pl antea n que, “ m ient ra s q ue los
crit erios pa ra la sost eni bil ida d eco l ógica son rel ativamente b ien
conocidos, no exi sten c rit erios aco rda d os par a la sost enibilidad
económica y social / cul tural ” . Frent e a es tas c arencias , se
proponen catalogar como sostenibles a aquellos sistemas
sociales / e cológicos que ha n sobrevivido durante largos períodos
de tiempo, puesto que en ellos el “s i stema social l ocal se ha
ad a ptado y d esa rrol lado u n si stema de conocimiento para
ges ti ona r la di ná mica de los ec osistema s e n lo s que s e u bic a” .
E sta s uposición faci lita l a bú sque da de mec anismos para l a
resiliencia del sist ema social / e cológico i nt egr ado.
Siguiendo este pl ant eamien to, el fruto de la int errel ación de
un sist ema ecológico y un s istema social humano en un ámb it o
dete rminado puede s er defin ido como un s istema socioe cológic o,
concep t o por el que se po sici ona al ser humano en o como par te
de l a natu ralez a , con lo qu e se pretende poner de relieve la
imposib ilidad de a nalizar cada sistema de fo rma difer enciada si n
caer en l a simplicidad.
S eg ún B in der et al . , (2013) , el car ác ter social y ecológic o del
sistema qu edará definido en base a l a s distin tas configuraciones
de sus unidades ecológica s y su rel ación c on la s comunid ades
humanas que en él se asientan , dependiendo l a viabi lidad de és tas
del mant enim ient o de los ser vicios ecosistémic os de e se entorno,
“ q ue so n piedra a ngular d e estos sistema s so cioec ológicos, y
de la s config uraciones d e u sos , u sua rios y d in á mica ec ol ógica
resu l tant es” .
Como pl ant ean Mar t ín - Lópe z et al . ( 2012) , la s unidad es
biog eofísicas e st án con formada s por ecosistemas , concebidos
com o “ comu n ida de s autorregulada s d e orga ni s mos que
inte ractú a n entr e el los y su a mbient e, c on stit uyendo u n ida de s
fu ncionales que inte rcam bia n materia y energía y se des ar rol la n
en el t iempo” . A su ve z , los sistemas sociales que dan in tegrados
por instituci ones , formales y no formale s , que regul an la s
rel aciones dentro del si stema social y del sistema social c on
el sistema na tural , con los usuarios de ecoser vicios como
bene fici arios úl timos.
En est a línea , S ala s-Zapa ta et al . (2011), definen los si stemas
s oc ioe co lóg ico s com o “ aquell os si stema s en los que s e present a n
inte racc iones entr e sistema s sociales y ec ol ó gicos” . D e es ta
forma, f rent e a l a tradiciona l separación de los objet o s de
es tudio según sean s ociales o de c arác ter na tural , es tos aut ores
manti enen que “ la investigación en sostenibilidad no a su me los
objet os d e estud io como e lemen to s ai slados si no como sistema s
que s e acopl a n a sis t ema s sociales y ec ol ó gicos, deno mina d os
sistemas socioec ol ógico s” .
74
L a vincul ación de la s ciencias bio geofísicas y l as ciencias s ociales
permite, como recoge Mont e s (20 0 7), un análisis des de una
per spe c tiva interd isciplinar de l as interrel aciones complejas
sistema natural-sistema so cial .
En este marco c oncep tual , l as int eracciones son entendidas
como la s rel aciones que se gener an entre l os subsistemas por
distin tas v ías . Los autores detall an cómo ést as s e producen
“ a través del c onjunto de ac tivida des y procesos h u ma nos qu e
genera n i mp ac tos en l os sistema s ecol ó gicos, como l a ex tracción
de recur sos n aturales, la pesca, la prod ucc ión de a liment os, [ …] ” ;
y respe c to al s istema nat ural , é st as s e producen a t ravés de
“ la s d i ná mica s d e los ec osistema s , como l a s i nu nd aciones,
la s var iaciones c limática s, los c a m bios de estación, y la s
tran sf orma ciones de la s cara cterística s d e lo s suel os , que
producen e f ec t os sob re l os sistema s social es” .
L a pres encia del component e humano apor ta a e ste tipo de
sistemas capacidad prospec tiva y de anticipaci ón, ademá s de
l a int en cionalidad de l as ac tuaciones humanas , oto rgándole un
component e de si ngul aridad así c omo l a posibi lidad de reducir
conside rablemente el impacto de los cambios en el sistema.
T o das e s t as c ircuns tan cias just ific an , s eg ún re cogen S al a s - Zapat a
et al ( 2011), la consideración de los sist emas s ocioecológicos
com o “ sistema s com pl e jos ad a pt ati vos, pues so n sis t ema s
que a nt e e sta s inte racc iones se reaju stan y a uto- orga ni za n
con tinua ment e sin necesi da d d e u n cont rol cen tralizad o” .
Imag en II . 1 2 . E s tr u c tu ra s o cio e co sis te ma . S a l a s -Zapat a e t al . , 20 1 1
Acorde c on estos pl antea mient o s , también Jans s en y Os tr om
(2 0 0 6) re conocen los sistemas socioe cológic os como sistemas
es truc turados por componentes bio físi cos y sociales ( int egr ados
en una red de rel aciones entre component e s má s pequeño s y más
grandes ), “ do nde los ind ivid uos i nvie r ten tiempo y esfu erzo en e l
de sa rrol l o de forma s de i nfraestru ctur a s f í sic a s e i n stituc ionales”
que incida n en l a forma en que el sist ema funciona en el tiempo a
fin de afron tar l as “ dive r sa s per tur ba ciones ex terna s y probl e ma s
inte r nos” . De e st a forma , el diseño evoluciona en la mayoría de
los ca so s en bas e a l a transformación de l a retroalimentació n
en in formación valiosa s obre el funcionando real del s istema
s oc ioe co lóg ico .
A sí, en bas e a es tos aut ores es p osible carac terizar a los si stemas
s oc ioe co lóg ico s com o “ si stema s com pl ej os y ad a pt ativ os en
los que lo s ag ent es sociales y bio f í sic os inte rac túa n a múlt ipl es
escal a s t emporal es y espacial es” y en los que se deb e consid erar
de form a e x pl ícit a “ la het erogeneida d , la s escala s múltipl e s, los
do min ios múl tipl e s de atracci ón , la sorpresa y la ince r tid u mbre”
como fundament os del fun cionam ient o del socioe cosistema.
75
Imag en II . 1 3 . Pr oce s o p ar a l a id ent if ic ac ión y d el imi ta ció n de lo s si ste ma s
so c ioe c oló gi cos e n f un ción d e l a e s c al a es pa cio -tem por a l . L o s com po ne nte s
de lo s e co sis tem a s inter ac túan c on lo s com po ne nte s de l sis te ma s o cial
a difer ente s e s c al as e s pa cio -tem por al e s . L o s pro ce s o s rel aci ona do s con
e s c al a s su pe rior e s inf lu ye n con t a s a s le nt as d e c amb io s obr e lo s com po ne nte s
so c io - e co ló gic os d e e s c al a s re gio na le s , l os c uale s a s u ve z inf l u yen (con
ta s a s de c a mbi o má s ace le ra da s) en los co mp on ente s l oc a le s de l sis te ma
so c io - e co ló gic o. El s e r hum an o re sp on de a l os c a mbi os d el si ste ma a t ra vé s
de m e c anis mo s in s titu cio nal e s en di st into s niv el e s org a niz ati vo s , lo s cu ale s
dete r mina n el e s t ad o de lo s e co sis tem a s y , por e nd e, l a c ap aci dad d e lo s
mis mo s de s umin is tr ar s er v ici os a l a so ci e dad . M ar tín - L óp e z et al . , 2 01 2
Ruiz Balle steros ( 2013), ci tando a Gl as er et alt. (20 08), / 0 3 7/
incorpora l a delimitación espacial y funcional d el ecosistema
analizado y del sistema socioeconómico ligado, al defin ir los
sistemas socioe cológic os “ como una u n ida d bio- geo -f ísica y su s
in s ti tuci ones y ac tores a sociad os, qu e tiene un cará cter c o mple jo
y ad a ptat ivo , y es tá del i mitada p or l a s fronte ra s esp aciales o
/ 0 3 7/ G l a s er , M . , K ra u se , G . , R at te r , B . , We l p, M . , (20 0 8). Hu ma n - Nat ur e inte ra c t ion
in the Anthropocene : potenti al of soc ial - ecologic al sy s tems analysis
fu ncionales que rod ea n a los ec osistema s p ar ticul ares y su s
prob lema s especí f ic os” .
Centrando el análisis en las s ociedade s humanas , B erm ejo ( 20 01 )
reconoce en ell as e s ta misma organización estruc turada de
forma sistém ica y jerarquizada. Sin embargo no es tá cl aro que
en es te cas o dicha estruc tura re sponda al obj etivo de fo r t alecer
l a es tabilidad, cohesión y en defin itiva a l a super vivencia de l a
socie dad, dado que l a diná mica de l a e conomí a de m ercado
imperant e en los “ paí ses desa rro l lados” provoc a , entre otros
male s , “ la u nif ormid a d cul tu ral, de struyen la s rede s de
soli d ar ida d , d estruyen la naturaleza, etc .”
Se gún el autor , “ a semejan za del model o de la naturaleza, la
sostenibilidad obliga a crear u na estruc tura s ocioec onómica
ba sa da e n u nida d es qu e evol uci onen y se a d a pt en a su medio
pa ra cr ear los bienes bá sicos fu nda ment alment e a pa r tir
de los recurs os de su territ orio y en a r monía con el ent or no
natural, util i zan do tecno logía s local es, a propiad a s pa ra el
a prov echa miento de los rec ur s os autóctonos [ …] ” .
E sta s unidades socioe conómicas re quie ren también de un o rden
es table cido dentr o de una organi zación ecosistémica a es c ala
global que, s eg ún este auto r , “ debe e star estruc tura da , al igu al
que la natural, d e fo rm a je rarq ui zad a , en ord en a preser va r su
integrida d y esta bil ida d [ …] ” .
76
El est ado del sistema a n ivel humano nos llev a al anális is de
l a gobernanza , entre cuya s respons abilid ades s e subraya l a de
as egurar l a adecuada gestión de los sistemas socioe cológic os , a
fin de lograr su funcionamient o sostenible.
É sta ha tenido tradi cionalmente u na es truc tura de arriba hacia
abajo, demostrándos e básic ament e ineficaz re spec to al c ontrol
del uso s ostenible d e los recur sos y s er vicios del sistema.
A sí, const atándose e st a realidad y en base a l as e videncias
que apor tan los e studios emp íric os , Jans s en y Os tro m (200 6)
proponen c omo mejor modelo el de los “ sistema s de g ober na n za
comple j os y a nid ad os que opera n en múlt iples niv el es” , con
capacidad de ges tión más eficien te “ qu e las u nid ad es gra nd es
y ú nica s que carecen de conocimient o de mu cha s estruc tura s y
procesos específicos” .
Imag en II . 14 . E st ru c tur a so cio e cos iste ma . O st rom E . , 20 0 9
De e sta forma , “ el p ri nc ip al des af ío pa ra el estudio d e l a
gob erna n za de los sistema s s ocioec o lógicos es me jo rar nu estra
compren sión de la s condiciones ba jo l a s cuales se su stent a n la s
solu cio ne s co op er ativ a s ” , ent ender cómo “ los actores social es
pued en t oma r decisione s sól ida s fren te a l a ince r tidu m bre” y
des de el es tudi o de la lógic a de la s int eraccio ne s entr e ac to res
sociales y biofísi cos y sus efec tos sobre la gober nanza .
En la configuración si stémica de es te modelo, l a resiliencia
se mue stra como “ una propied ad emergente esencial de los
socioeco sis t ema s , e ind icaría en u n cont ex to de cam bio e
incer tidu mbre la direcc ión y la s c ond iciones que d ebería t oma r
el p roceso de la sostenibili d ad , ha cia e l bi enestar hu ma no , para
no degra d ar la s fu nciones de los ec osistema s qu e genera n los
ser vicios que d et ermi na n el bi enestar hu m a no” . E ste nuevo
enf oque sitúa a l ser humano y al uso re spons able de los ser vicios
de los ecosistemas en el origen de la toma de decisio ne s para
cualqu ier ti po de int er vención reconociendo, a su vez , a los s eres
humanos y a su diversidad cul tural como c omponente i nt egral de
los ecosistemas /038/ .
En estos modelo s socioe cológic os , los ser vicios ecosistémic os
constituyen una man ifestación de l a in terdependencia en tre
el sistema social y el sist ema natu ral , siendo general ment e
defini dos como los beneficios que l a natu ralez a facilita a los
sere s humanos , aunque alg unos auto res consideran que muchos
“ de los ser vicios son en realid ad coproducidos p or una mezc la
de ca pit al natural y d ive r sa s forma s de ca pit al social, hu ma no,
/038/ T al y co mo s e e x po ne e n l as D ire c tr ic es d el C onv eni o so bre l a D iv er si dad
Bi oló gi c a CDB , Enfo qu e por E cos is tem as , 2 0 0 4 . ht tp s : / / w w w. cb d .in t /do c /
public ations/ea-tex t-e s. pdf
77
fi na nciero y t ecnol óg ic o” . En e sta s cir cunst ancias, el biene star
humano depende bá sicament e de l a buena gestión de los
ecosistemas y del mant enimi ent o de sus ser vicios , lo que aseg ura
su per vivencia y buen funcionami ent o. A sí, frent e a los des afíos
socioambientales como el c ambio c limátic o, l a perspe c tiva
ecosistémica procura l a co ns er vación y utilización sostenible d e
dichos ser vicios y el increment o del bienest ar humano.
A su vez , l a per spec tiva e cosist émica incide respe c t o a que
“ los ec osistema s natur ales y t ra n sf orma dos so n sistema s
comple j os, cuyo fu nci ona miento y c ap acida d de respue sta ante
per tur baciones d epende n de la s rel aciones di ná mica s entr e
especies, y ent re esta s y el medio a mbient e, l a socieda d y su
cultura ” . Al tener como punt o de par tida el “ rec onoc imient o q ue
el se r hu ma no y su cul tura son p ar te int egral d e los e cos i st ema s y ,
por tant o, l os ob jet ivos de la gestión a mbiental son de natur alez a
eminent ement e soc ial ” . / 03 9/
Compar timos la refle xión de Mar tín - López et al . (20 09) , re spec to
a que, “ p ara p oder d isfr ut ar d e u n fluj o d iv ers o de ecoser vicios
que s ea capa z d e ma nt ene r el b ienestar hu ma no, se necesi t a
cons er var o restau rar la s fu nciones esenciales que tienen
cap acidad d e su min is t rarlos. Es d ec ir , necesi t a mos ma nt ener l a
integrida d y resil ienc ia de los ec osistema s” .
Se gún e stos aut ores , dentro d e un marc o concep tual y
metodológic o para l a ges tión sosteni ble de los socioe cosistemas,
l a pri mera acción frent e al Cambio Global sería la de “c o n s t r u i r
resil ienci a , de los estados d esea dos d e l os ecos is t ema s” , p or su
/ 0 3 9/ Pa re de s , D. , 2 016
valor social , de sde el punto de vista de l a diversidad y calidad de
flujos de ser vicios . Acción qu e se vería precedida de u n proceso
de evaluación de las ac tividade s humanas a fin de det erminar
sus ventajas y des ventaj as ( “t ra d e- of f ” ) s obre los ser vicios de
los ecosistemas , con el obj etivo de det ermina r “ los ef ectos de l
cam bio gl oba l sobre e l fluj o de ecoser vicios” y su repercusión
sobre el bienes tar humano. Lo que a su vez re quie re del co te jo
del impacto de l as distin tas alternativas de ges tión sobre los
ser vicios ecosistémic os y el bienes tar humano, a fin de es tablecer
ventaj as y des ventajas que existen entre ecoser vicios y es tas
for ma s de ge s tión .
A sí, p ara aseg urar una gestión sos ten ible de los si stemas
socioe cológic os a l argo pla z o, “t eniendo e n cuent a l os im pulsores
d irectos e ind irectos de ca m bio” , a fin de reducir sus efectos y
as egurar un flujo co ntinuo d e ser vicios , el capital natural y los
ecos er vicios que proveen bienest ar humano deben co nstituirse
en elementos clave a l a hora de tratar la ordenación de la matriz
terr itorial . De e st a forma se han de mant ener l as funcione s de los
ecosistemas resilientes y que conser v an su in tegridad ecológica
( el c apital na tural) en f orma de los e coser vicios; se debe e valuar
el es tado de los s er vicios de los e cosist emas a fin de as egurar
el bienes tar humano; y se debe analizar la s actuaciones
institucio nales y su influencia en el increment o o el con trol de
los impul sore s del cambio de los ecosistemas; finalm ent e el
ordenami ent o del territ ori o debe tener un carác ter holístico e
inclui r el concep t o de capital natural j unt o con o tros c oncept os
terr itoriales .
78
Como pl ant ean Mar tí n - Lóp ez et al . , (20 09) , definidas la s
es trat egias más ade cuadas para el mant enim ient o del sist ema
de forma indefin ida, res ul ta ne ces ario el a nálisis de la e struc tura
institucio nal , a fin de que es ta alcanz ara, s egún proponen los
aut ores de e ste mar co conc eptu al , una es truc tura policéntrica
en el sentido de Ostrom (1 995) , pues de ell a depende l a ge stión
sos ten ible de los socioe cosi stemas , el mant enimi ent o de su
comple j idad así co mo as egurar que el f luj o de ecoser vicios y el
cont rol del impacto de los impul sores del c ambio permitan el
biene s tar hum ano /040 / .
Se gún los autor es , ante el actual marc o se c t orial i nstituciona l , el
últ imo pas o para l a gestión sos ten ible de los socioe cosi stemas
pas aría por el tratami ent o holístico y coord inado de la
conser vación de los ecosistemas en el ordenam ient o te rritori al ,
a fin de ase gurar el fl u jo de ecoser vicios , que pro picie el modelo
de conser vación para el bienest ar humano.
En nuestr a in ves ti gación, e l análisi s del sistema huma no ( urbano )
se concibe en su int egración en l a natu ralez a en un proceso
de evolución c onj unta, en l a bús queda de l a so steni bi lidad,
constituyéndose en un sistema socioe cológic o en el que el
obj etivo es no super ar los límit es bio físic os del pl aneta .
/ 040 / Sin e mb ar go, c om o pl an tea B er r aq uer o Día z (20 10), “ ha sta l a fecha la s
ac t ua cio ne s e n el med i o hu m a n o se h ace n e n la ma yor ía d e lo s ca s os , s in
con tar co n la v i sió n d e la s p er s on a s q ue v a n a a pr op ia r se , a vi vir el e sp a cio
en el q u e se lle va rá n a ca bo d ic ha i nter ve nció n . El he cho d e no te ner e n
cu enta e n la ejec uci ón d e e stos p ro ces os a to d os lo s ac tore s q ue p a r ti ci pa n
d e es e ento r no, q ue s e a pro pi a n d e él, q ue lo h a cen s uy o, da l ug a r a la
ge ne ra ció n d e es pa cio s conte sta d os , u s a n d o la de no m in a ció n de G ar cía
Jer ez, o e sp a cio s in go b er na b les , se gú n Ma r tí n ez L óp ez, c ua nd o se r ef iere
a á rea s me tro poli ta na s, p ro du cié nd o se e mer ge nci a s p or p a r te d e la acc ió n
so cial d eli bera d a ”
A sí, como pl ant ea Jiménez Herrero (2001), “ cu alq uier si s tema
de cará cter l ocal / regional, cuya estruc tura económica y
poblaci onal s obrepa se su ca pacida d de carg a , está subsi stiendo
en condiciones d e in sostenibilidad , p er o pued e ma nt enerse
t em poralment e im por ta ndo sostenibilidad d e ot ra s regio nes y
de ot ros s istemas” .
Imag en II . 1 5 . Mar co con ceptu al y me todo lóg ico p ara l a g e sti ón s os tenib le
de lo s sis tem as s o cio eco lóg ico s fr ente al C a mbio G lob al . M ar t ín- L óp ez e t al . ,
20 09
79
Dentro de est a concepció n ecosistémica adoptada en nuestra
investigación, el s ocioecológico c onstituye un sistema c omple jo
adap tativo, con capacidad de au to y re- organización en base
a l as cont inuas in teracci ones entre los agent es s ociales y los
ecológicos que lo c omponen , exis tiendo una estruc tura jerárquica
mani fest ada en la s disti ntas e sc al as espacio -temporales en l as
que in teractúan ambos sistemas , social y el ecológico.
Imag en II . 16 . Ín dice de d e sa rro ll o hum ano . Infor me P l an et a Vi vo W W F
(2010): P l ante a si e s ne ce s ari o un alto ni vel d e con sum o par a con s eg uir
un alto ni ve l de de s ar rol lo hu man o. Em ple a el Ín dice d e de s ar rol lo
hum an o como i ndic a dor qu e com bina ing re s o s , es pe ran za d e vi da y log ro s
e duc ati vo s , comp ar a a lo s país e s ba s án do se t anto e n su s eco nom ías co mo
en e l niv el de d es ar ro llo s o cial .
L a O NU def in e el um br al par a un alto n ive l de de s ar rol lo co n un va lor de l
IDH de 0 , 8 . L os p aís e s que l le gan a e s te umb ral o l o so bre pa s an mu es tr an un a
en or me v arie da d en l a Hu el l a Ecoló gic a p or pe r so na , de s de Pe rú co n una
Hue ll a d e tan s ó lo 1 , 5 he c t áre as g lob al es ( hag ) a L u xem bur go , con una H uel l a
de má s de 9 h ag po r per s on a . Dis tinto s paí se s co n un alto ni vel d e de s arr oll o
tie nen u na Hu el l a por p er s ona si mil ar a otr os con u n niv el mu ch o má s bajo
de de s ar ro llo . El infor m e con clu ye q ue no e s n ec es ar io un e lev ad o niv el de
con sum o pa ra al c anz ar un a lto nive l de de s ar ro llo o b ien es t ar .
C ada socioecosistema es tá dotado de un det erminado n ivel de
resiliencia, lo que le ot orga capacidad de asumir la s per turbaciones
e x ternas y reorganizar se int ernamente si empre que l os impac t os
recibidos no lo avoquen a la superación del umbral de es tabilidad
ecológica , a par tir del cual no ti ene capacidad de recuperación ,
pudiendo llegar al colaps o repenti no. Además , como se re coge
en el Inf orme Pl aneta V ivo W WF (201 0 ), “ en la medid a en que
los s i st ema s e stán i nt e rconectados, el tra spa s o de los um brales
loc ales se puede conve r tir en u n probl ema de tra spa so de los
u m bra le s glo b a le s” .
Con el obj etivo de evitar alcanzar e sta situació n e x trema,
compar ti mos el pl antea mient o de Mar t ín - Lóp ez et al . (20 0 9)
re spec to a que “ la f orma má s práctica y ef ec tiva de enfren tar se
al de saf ío d el c a mbio global y a su s compo nent es es cons t ru ir
resil ienci a socioeco l ógica , es decir , f omentar aqu e l los c uad ros
eco l ógicos que tienen mayor valo r social en té rmi nos de la
cali d ad del flujo de ec oser v ic ios, a sí como aqu e l la s si tuaciones
sociales en la s que exi ste diversid ad y red u nda ncia in stituc ional
pa ra respond er ante c ualquier per tur bación prov ocad a por dicho
proceso de ca mbio global ” .
80
L A TR A NSICI ÓN URBA N A H ACIA L A
SO S T ENIBILIDAD: DE L A CIUDA D COM O
E C OS IST E MA AL S O C I OE COS IST E MA U RB AN O -
TER RIT ORIA L, COMO SIST EMA COMPLE JO
CON CAP ACI DAD DE A DAP T ACIÓN
El conc epto de so stenibi lid ad si rve par a caracter i zar cualqui er
pr oceso o condición que p ueda mantene r se inde finidamen te
sin i nter r upci ón, debi litami ento o pér did a de sus val or e s
( Montes et a l. , 1 9 98, c itan do a Daily & Ehr lich, 1 9 9 6 ) .
L a batal la de l a sosten ibil ida d se ga nará o se per der á en la s ciud ade s.
( Str o ng, M. , 1 9 92 ) .
L A CIUDA D C OMO ECO SIST EM A
“La s ciud ad es so n ec osistema s : son si stema s a bie r tos y di ná micos
que con su men, tra n sf orm a n y liberan m at eriales y energía; s e
de sar rol la n y se a da ptan e i nt e rac túa n con ot ros ec osistema s .
Son a l t a ment e ar ti ficial es y está n do mina dos p or una esp ec ie -los
seres hu ma nos-, pero sól o pued en sobrevivir y ofrec er c alidad
de vid a med ia nt e e l u so de los ser vicios bá sicos p roporcionados
por la natural eza y l a biodiversid ad propia de otros ec osistema s .
T ales ser vici os, ge ne rad os tanto dent ro c omo fuera del área
ur ba na , i nc luy en la regulaci ón d e l cic lo del ag ua y el c l ima , la
pur ific ación de a ire, agua y su e lo , a sí c omo la produ c ción de
aliment os y ot ros bienes” /0 41 / .
/0 41 / 10 me s s age s f or 20 10. M e s sa ge 6: U rb an e co s y ste ms . ht tp s : / / w w w.e e a .
eu r op a.eu/ p ub li ca ti o ns/10-messa g es- fo r - 2 01 0 -ur ba n-eco syst em s
Se gún dat os recientes , en to rno al 7 4 % de l a pobl ación d e l a UE
vive en ciudades / 0 42 / . E s t e porcenta je se incrementa en el c as o
de E spaña dado qu e, s egún dat os del B anco Mundi al , en 2016
l a pobl ación u rbana en es te pa ís ascendía al 80% ( en t orno al
60% s e concent raba en ciudades l it orales ). A su ve z, s eg ún el
B anco Mundi al para 2050 ca si 7 0 de cada 10 0 pers onas vivirán
en ciudades . Paradój icamente, como apun ta F ari ña T ojo ( 2013 ),
l as ciudades ocupan menos de l 3 % de la s uperf icie del planeta ,
sin embarg o, en ell as s e consumen más del 65 % de l a energía
mundial y se emit e el 80% de CO 2 .
A par tir de esta s cifras , s e puede vislumbrar que la constitución
de l a ciud ad como pri ncipal hábi tat humano y su des conexión
de l a nat uralez a est án detrás de l a amenaza del C ambio Global ,
concluyéndos e que los esf uerzos para alcanz ar la s ostenib ilidad
global s e han de c oncentrar en el ámb it o urbano.
Con este punt o de par tida, s egún pl ant ean Dim uro y D e Man uel
(2 010 ) , “ pen sa r en la c iud ad , su s probl ema s y s ol uciones c omo
u n sistema vivo, un ecos i st ema y d e acuerdo con la s t eoría s
sistémica s y de u n pe ns a mient o proc esual pu ede ser u na
s ali d a ” para l a creación de co munidades sos ten ibles . Añaden
que aut ores de refe rencia co mo C apra o Rueda , in terpretan
l as ciudades y l as aglomeracione s urbanas “ como ec osistema s
comple j os cuyo met a bol i smo de be ser t ratado como i n te rc a m bio
de materia , energía e inf orma ci ón entre e l a sent a mient o ur ba no
y su con t ex to medioa m bient al ” .
/0 42 / Se g ún dato s de 2 01 5 , el 4 0 , 2% de l a p ob l ac ión d e l a Uni ón Eur op ea vi ve e n
ciu da de s de ns am en te po bl a da s , po rce nt aje qu e se a mpl ía h as t a 32% en
zon as d en omin ad as “ inter m e dia s” com o s ubu rbi os o p e que ña s ci uda de s ,
el 2 7 , 8% en zo nas rurales .ht tp:/ /w w w .europaciudad ana.org / el- 4 02 - de- la -
pobl acion-de -l a-union- europea-vive -en -ciudades -y-el- 28 -en - z onas-r urales/
81
El ori gen de este proceso , la v inculación de la Ecologí a /0 43/ con
el fenómeno urbano en l a bús queda de l a sos ten ibi lidad en la s
ciudades , se remonta al primer cua r to del pas ado si glo X X . En
una pri mera etapa , s erí a l a E scuel a de Chicago, a través de su
depar tamento de Sociología, enc abe zado por Park y B urgess ,
l a pri mera en llev ar a cabo en los años veint e de es e si glo un
acercamient o a la e cologí a humana, a través de l a aplic ación del
enf oque ecológico para el análisis u rbano. Con él s e in icia n l as
investigaciones s obre sociologí a urbana, o entendimi ent o de la s
diná micas s ociales me di ant e una ap roxi mación a las accione s
humanas en el ento rno urbano , que finalmente qu edaría
formalizado en l a disciplina de la Ecolo gía Urbana.
En est a di rección, s egún T er radas (20 01 ), la Ecología U rbana
aborda el fenómeno urbano “ consid erand o a la c iud ad como
u n ec osistema y prescind iendo d e la antinomia trad icional
ent re ciuda d y cam po, para cent rar se en el a náli sis d e proc eso” .
E sta ciencia analiza los proces os y flujos ecosistémic os que
manti enen el met abolismo de l a ciudad, reconociendo en ellos l a
sin gul aridad de que el apor te de energía pa ra su f unciona mient o
proviene casi e xclusivament e de l as energías fósiles .
/0 43/ Er ns t Ha ec kel , e l ar te a l s er vic io de l a cie nc ia . ht t ps : / /w w w.e fe.
com/e fe/espana / cultura / erns t -haeckel -e l -ar te-al-ser vicio- de -l a-
ciencia / 100 05 - 347 4571
De e sta forma , también l a A gencia E uro pea de Me di o Ambiente
señal a que los ecosistemas urbanos , altamente a r tificiales ,
sólo pue den sobrevivir gr acias a los ser vicios que recibe de
otr os e cosi stemas , que les g aranti za “ l a regulación del ci c lo del
ag ua y el c l ima , la purificación de a ire, agua y su e lo , a sí c omo
la p rod ucc ión de a liment os y o tros b ienes” , as eg urándole s
el correc to funcionam ient o de su metabol ismo social ,
pro fundamente d ependient e de los sistemas natu rales , a los que
l a comun idad humana u rbana sobree xplota , poniendo en serio
riesgo su int egridad ecológica .
A sí, como re co ge B arrios ( 201 1 ), citando a Gri mm et al . (20 0 8) ,
los ec osi st emas u rba nos “ se van a ver af ectad os por e l grad o
de i neficienc ia en la t ra n sf ormación d e l os recur sos de los
que s e nut re, generand o u na serie de problema s a m bien tal es
( cont a min ación del aire, ruid o , residuos u rb a nos, etc .) , social es
( a cc idental ida d , f alt a de espa cios públi cos, incomu nicaci ón , et c. )
y económicos ( di stri bución de la riqueza , pérdid a de em pl eos,
et c. ) . Pero t am bién se va n a ver af ectados por la inca pacida d
de a ut oa ba ste ce r se, en la medida d e lo posibl e , de ma t eria y
energía y de regular la propia influencia que ej erc en en el c li ma ,
los c ic los bi ogeo quí micos, los sistema s hid rol ógicos o la p ropia
biod iver sid ad ” .
82
En este es cenario, hasta recientement e el es tudi o de l as ciudades
se ha centrado en el análisis de sus flujos metabólicos , en los
que se demanda l a entrada de recurs os y se e xcretan residuos y
contami nant es . A fin de rever tir la devaluación del sistema na tural
en el que és tas s e int egran , los análisis u rbanos han pa sado
también, como pl ant ea Lef f (1 998 ), “ a es ta blecer ca p a cid a d es
de s opor te , en fu nción de la c a pacid ad de ca rga i mpor tad a y d e
la degrad ación eco lógica expor tad a ; y d e al lí a medir la huel la
eco l ógica de la ciuda d , es decir , el t e rrito rio circund a nt e que d a
sopor t e a la vida ur ba na ” . P uesto que, como pl ant ea este aut or ,
“ hoy en día , los im pac t os en el t e rrito rio por la imp or taci ón d e
in su mos y d isp osic ión de d esechos a ecos is t ema s lej a nos se
hacen vi sibles en e l cal ent a mient o gl obal, en la s d eseconomía s
de la aglomeración de la s ciuda de s y en la pobrez a rura l y ur ba na
a nive l mu ndial ” . L o que requiere de la adopción de una esc al a
eco sistémic a g lobal , de an álisis a ni vel pl an etar io .
Coincid imos con Barrios (2011) en el hecho de que, en su
evolución, l a Ecolo gía ha pas ado del anális is de los ecosistemas
en l as ciudades hast a el tratamient o de ést as como ecosistemas .
De considerar a la ac tividad humana como un element o
dist orsionador a c ont empl ar a l ser humano y sus ac tividades
como par te de la propi a di námica de es t os e cosist emas .
Con est a últ ima co ncepción, Figueroa et al . (20 06 ) recogen
cómo la Ecología c onsidera al ser humano “ no s ól o dent ro
de los ec osistema s , c omo u na pa r te má s d e l ec osis t ema , sino
como una pieza ac ti va fu nda me nt al ” , t ant o por su capacidad
de transformación e impacto en el sist ema natural , a disti ntas
es cal as e spaciales y temporales , como porque el co rrec to
funcionamien to de los ecosistemas dentr o de la s regl as
home os tátic as - d e autorreg ul ación-, res ulta “ fu nda mental para
el desa rrol l o equitat ivo de los se res hu ma nos” .
De sde e sta per spe ctiv a también Di mur o y de Man uel , (201 0)
pl ant ean la viabilidad d e concebi r los sistemas humanos como
ecosistemas urbanos , de forma que el concep to de sosteni bilidad
vaya má s allá del objetivo de p res er v ación del medio amb ient e
para imbui rs e de l a relación comple ja en tre los di stint os princi pios
y teorías básicas de l a e cologí a. A sí, considerando a la ciudad
como un ecosistema, se pretende busc ar “ la c onexión entre l a
comu nida d hu ma na , los f enómenos sociales, y los f enó menos
eco l ógicos, a fi n de encont rar s ol uci ones a los probl ema s
exi sten t es ha ci end o via bl e una g estión respon s a bl e t a nt o de los
recur sos hu ma nos como de los naturales, con u n c om promi so
emocional y moral con t od os l os seres vivos [ …] ” .
De e sta forma , es tos aut ores des tac an una serie de cu alidades
( criterios ), que regul an l a estr uc tura y el funcionami ent o de los
ecosistemas entendi éndos e que es posible su aplicación a l as
comunidade s h umanas :
+ T otalidad, de forma que l a comunid ad se concibe y se analiza
como un t odo en el que sus elementos son int erdependient es .
+ No linealidad, en referencia a las c arac terí stica s de l as rede s
de in formación o a la disposició n de recurs os y s er vicios en
el territ orio, i ncidiendo en que los flujos de i nf ormación y
l a planificación coordi nada permiti rían “ u na mej ora en e l
a pro vec ha mient o de los recurs os mate riales y energéti cos” .
+ E stabilidad y aut orregul ación, per mit en la adaptación de
los ecosistemas a su me dio, en un p roces o permanente de
retroalimentación q ue facilita su subsistencia a partir del
aprendi zaje y la evolución correspondient e. S egún los autores
l a cognici ón y el pens amien to abstrac to permit en al ser humano
bus car el e qui libri o ciudad-natu ralez a, m edio ambi ent e -
socie dad, as eg urando la verdadera c alidad de vida hu mana.
83
+ Comple ji dad, de forma que en los ento rno s urbanos se
promueva la m ezcl a y la diver sid ad de uso s y activ idades . En la
esfera de lo público, s e puede conseg ui r mediant e los espacios
de par ticipación .
+ Diversidad, p one de mani fies t o el nivel de compl ej idad y la
fle xibilidad de u n sistema. Cuant o más divers o, más resiliente
será un e cosist ema y cuant o más fle xible mayo res s erán l as
posibi lidades de detec tar enfoques divers os para res ol ver
conflic tos /0 4 4/ .
+ Fluj os cíclicos , en el ca so de l a naturaleza , en l a que no exis te
el concep to d e des echo, s e so stiene sobre l a capacidad de
recicl aj e. S on nece sarias ciudades más eficientes con el
consumo de energía y ma teri ales , aspirándose al cierre de ciclos
de energía y mat eri ales . Sin embargo l a fo rma de producción
humana si gue siendo lineal -se abs orben recur sos y é stos se
transforman en productos y de sperdi cios-. A sí, el obj etivo de la
sos ten ibi lidad en el sist ema humano pas a por el logro de una
e con om ía cir cul ar /0 45/ .
/0 4 4 / S eg ún apuntan , en un sistema diver sific ado sus compone ntes tienen su
pro pia id ent ida d y al mi sm o tie mp o l a de l tod o, q ue e st á re pre s en ta da p or
el co no ci mie nto de l a p re s en cia d e otro s el em ento s , ot ra s cu ltur a s , otr a s
for m as d e se r , es t ar y vi v ir , entr el a z ado s p or l a co mpl ejida d y pe r mit ien do l a
par ticipación
/0 45/ El objet iv o de l a e con om ía cir cul a r fu e ado pt ado p or l a C E en di cie mbr e de
20 1 5 y se s us te nta e n el d e s ar rol lo d e inic iati v as l eg isl a ti va s pa ra r ed uc ir
l a ge ne ra ció n de re si du os , in ce nti v and o l a re uti li za ció n y el re c icl a je,
l a re du cci ón de l con s umo d e en er gía t ra dic ion al y e l emp le o de e ne rg ía s
re nov ab le s , r ed uc ien do c on to do el lo l a s em isi one s d e CO 2 , vin cu l ad o a
su v ez c on lo s obj eti vo s pa ra e l cl ima y l a e ne rg ía de l a U E . Fuen te: h t tp: / /
ec .e uropa.e u/environment /ci rcular -e conomy/implement ation _ repor t .p df
Imag en II . 17 . Con cepto M ulti -R . F und ació n eco no mía circ ul ar . ht tp: / /
economiacircul ar .org /
+ Creativid ad, como signo de identidad i nheren te a cu alqui er
sistema vivo, clave en su proceso de evolución , apr endizaje y
adap tación al medio.
+ Biorregiones , de forma que l as comunidades se autoorganizan
para s ati sfacer sus ne cesidades inmediatas pero si n perder
el vínculo “ con la s biorregiones co lind a nt e s en el ec osistema
urba no” .
En base a e ste crite rio se define l a es cal a de aplicación de
los ant eriores , dado que t ratar los problemas a una es cal a
adecuada “ per m ite id e ntif ica r s ola p a mie ntos , co ne xio ne s o
línea s d e ru ptura en los p rocesos gl oba l es y loc ales, faci li t a ndo
la ident ificaci ón d e priorida des y jerarqu ía s” .
A sí, re conociendo la impor t ancia de la e sc ala , coi ncidimos con lo
propuesto por Cardona et al . ( 2011) en cua nt o a que en l a ciud ad
como sist ema comple jo se puede identi fic ar “ la c é lul a bá sica
conf o r mad ora de la sociedad , cont enid a en el grano u rb a no
ha bit acional, que a su vez conf orma la ciuda d , a sí como en el
“ ser ” d e l ciuda da no q ue la des arrol la y c on el l o , en los s i st ema s
que di rige” . E n di rec ta rel ación co n nues tra investigación,
como subrayan estos auto res , “ la d is yu nción de los e lement os ,
la separa ción de los espacios en á mbit os monofu nci onales,
el “ zonn ing ur ba no” h a sta su s má s ex trema s e xpresiones,
represent a n u na victoria de la sim pl ic ida d ur ba na so bre l a
comple j ida d ur ba na , procl a ma u n orden de lo sec t orial frent e al
orden d e l o integral ” .
84
Imag en II . 18 . S er v icio s en l a C SO . Image n de l a au tora
91
Respe c to a estos pl ant eami ent os , nues tra investigación
incorpora l a perspe c tiva s ocioecológica a f in de i r más all á del
análisis del funciona mient o metabólico lineal de l a ciud ad, y
cont emplar l as int errel aciones de los sistemas socioe conómic os
y sus proces os con los t erritori ales y ecológicos , añadi endo así
“ cri te rios a sociad os a la din á mica de los a se nt am ien tos y su
h a bita bilid a d ” . Se avanza de e sta forma hacia el concep to de
metabol ismo socioe cológic o cuya interpre tación, má s global ,
per mite, conforme propon e Jiméne z Her rero (2016 ), considerar
“ a spec tos soci ales como l a salud , el empleo , l a edu cac ión y la s
re laciones ex te rna s a dife rent e s escala s espa cial es” , en es te
análisis. Con e ste plantea mient o se pret ende independizar el
concep t o de des arrollo económico del co nsumo de recur sos ,
disociando el concep t o de bienest ar huma no del consumo
me di ant e la concienciación ci udada na, m ej orando l a eficiencia
en el uso de e stos recur sos , y el emple o de nuevas tecnologías .
L a comple ji zación de los te j idos urbanos , tanto en usos como
en component es humanos , y l a bús queda de l a pro ximid ad,
reduciendo con ell as l as ne cesidades de movilidad ex te rior , s on
o tras estra t egi as en esta d i r ecc ió n.
A sí entendemos , como recoge Ji méne z Herrero ( 201 6 ) , que “ la
mej ora de la ec oeficienc ia, la prod uctivid ad d e l os recur sos y el
de sacopl a mient o son la s etapa s previa s en la s qu e se a sient a
la idea d e la autosuficiencia ” , es encial pa ra l a definici ón de
“e s t a d i o s ” superiores de s osteni bilidad u rbana , así como para
prop icia r a nivel global l a transición hac ia modelos de producción
y consumo más so steni bles .
Imag en II . 2 1 . Ci udad e s ene rgé tic am ente ef ic iente s y b ajas e n c arb on o. C am bio
Glo bal E spa ña 2020/ 5 0. P rog r ama c iuda de s
92
Imag en II . 2 2. I máge ne s n oc t urn a de l a T ier ra e l 27 de n ovi emb re de 20 0 0 , C .
May he w y R . Sim mon (N A S A /GS FC ) e Imag en de l a c ont amina ció n lum ínic a .
Th e Ne w World A tl as of A r t ifi cial S k y Br ight ne s s . Im age Cr edi t & Li cen se : F .
Falchi et a l . , L igh t Pol lu tion Atl a s , IS T IL ht t ps : / /apo d . na s a .go v /rjn /apo d /
ap1 60 630.html
L A PERSPECTI V A ECO SIS TÉM ICA: SERVICI O S
D E LOS E C OS I STE MAS , B I EN EST AR H UMAN O ,
IM PUL S ORE S DEL CAMBIO , CUES TIONES CL A V E
P A R A L A SO S TENIB ILIDAD DEL NUEVO MODELO
El nuevo or de n de la c iuda d como r etícu la com ple ja, d ifícil mente
defini da por co nfines ter r i tor i ale s y caracter izad a por todo tipo de
flujos, entr e los que d esta can p or su impr o nta físic a los s istem as
de tr ansporte vin cula dos a l a ener gía y movil ida d de persona s y
mer can cí as, no pu ede de sar r ol larse sin e l r e spe to e integr ac ión
del m edio r ur al cir cund ante y la s f uerzas y l a din ámic a del m edio
físic o sin c aer e n el de spilfar r o de lo s r e cur sos y si n inc r e par a l as
ca tástr ofes l lam ada s natur ale s. Ante s bien, de be invertirse la visi ón y
enten der que lo s bar bec hos so ci ale s y los esp ac ios r ur al es y n atur a les
no son puntos do nde l a tr am a ur b an a continu a se de scomprime.
Bie n al contr ar io , ha de p ens ar se un a ciud ad don de los e spa cios
abier tos ( ur ban os, r urales y n atur a les ) s ean su nu eva tr a ma, un a
tr ama a la e sc ala de m etr óp oli s y sus alta s r e lac ione s din ámic as .
( Pecs i, R. 1 99 5 ) .
Con el in icio del nuevo si glo, inmers os en l a nueva era bautizada
como del Antropoceno, l a evolución c onj unta nat uralez a-
socie dad ha adqu irido d imensiones pl anetarias y los cambios ,
ahora globale s, s e producen de f orma mucho má s rápida e
impr ede cible qu e en toda la histori a de la h uman idad. /052 /
/0 52 / C ambio glob al , en tend i d o com o el con ju nto d e ca m bi os a m b ienta le s
afe cta d os p or la a c tiv id a d h u ma n a , co n es pe cia l refere nci a a ca m bi os e n los
proc esos que det ermina n e l funcionamient o del sistema Tie rra. Du ar te , C . M .
(Coor d .) et al . (20 0 6). C am bio g lo ba l . Im pa c to de l a a c ti vi dad h um ana s ob re
el sistema Tier ra
93
A pe sar del ver tiginoso avance de l as tecnologías y de l a con fianza
humana en su capacidad para compensar l a insos teni bi lidad de
su compor tamient o, el ser humano sigue dependiendo de los
ecosistemas y del fl u jo de sus ser vicios para as egurar su bienes tar
e incluso su p er vivencia , pues t o que son nue stros prov ee dores de
aliment os , agua, biomas a , regul adores del clima, sumideros para
l a degradar residuos , etc.
En este marco, los i mpac tos de ori gen an tropogéni co pr ovocan
cambios en e stos sist emas a nivel loc al y global , dev aluando el
flujo de sus ser vicios . Resulta por ello f undamental pr es er v ar
su int egridad ecológica y potencia r su resiliencia ent endida
por Duar te et a l . (20 06 ) como, l a “ ca p a cid a d d e rec u per a ció n
frent e a p er turb aciones como l a s a sociad a s al ca mbio global ” ,
as egurando de e sta forma l a “ con ser vación o rege ne ración de
la s fu nci ones o procesos eco l ógicos esenciales, que los sopor ta n” .
Ante el panorama des crit o y , a fin de prop icia r l a in tegridad y
l a resiliencia de los ecosistemas, pl antea mos l a ne cesidad de
ahondar en la comprensi ón de su estr uc tura y funcionami ent o,
al obj et o de encontrar las p autas y directrice s adecuadas
para potenci ar este atri buto, la re si liencia, indispens able para
procurar su super vivencia (y con ell a la de los s eres humanos )
a l argo plazo, bajo el marc o actual de C ambi o Global de ori gen
antropogé nico.
En est a di rección, de Groot et a l . (20 0 2 ) definen l as f unciones
de los ecosistemas como “ la capa cidad d e los procesos y
compo nent e s naturales pa ra proporc ionar bienes y ser vicios que
sati sf ag a n la s nec esida des h u ma na s , directa o ind irecta ment e” .
A sí, en b ase a e ste planteami ent o, “ cad a fu nc ión es el resul t ad o
de los proc esos natura l es d e l su bsistema eco l ógico del que
f o r m a p a r t e ”, entendiéndose que e stos pr oces os naturales “ son el
resul tado d e la s int eracc iones compl ej a s entre l os c om ponent es
bió tic os ( orga ni smos v ivos ) y a biót icos ( quí micos y f ísicos ) de los
ecos i st ema s , a través de la s fuerza s motrices univers ales de la
mate ria y la energía” .
Complementando es te plant eamien to, Mar t ín - Lóp ez et al . (20 0 9)
en bas e a de Gr oot et al . ( 20 02 ) e struc turan en cua tro catego rías
l as funcione s de los ecosistemas: f unciones de reg ulación ( de l as
que dependen l as demás ) o “ la cap acida d de los ec osistema s pa ra
regular los proc esos eco lógic os esenciales ( regulación c limática,
con tro l cic lo nutrient e s, cont ro l cic lo hid rol ógico , et c. )” ; fun cion e s
de hábitat o “ la pro vi sión de condiciones esp acial es pa ra el
ma nt eni mien t o de l a bi odive r sidad ” ; funcione s de producción o
“ la capa cidad d e los ec osistema s pa ra crear bioma sa q ue pued a
u sa r se como aliment os, te ji dos , et c.” ; y f unciones de inf ormación
ent endida co mo la “ cap acida d de los ec osistema s d e cont ribu ir
al bienestar hu ma no a través d e l conocimient o , la experiencia, y
la s re laci ones cul turales con l a naturaleza” .
94
A su vez , los ser vicios e cosi stémic os vienen a s er defin idos por es t os
autores como el “ beneficio ob t enido p or e l ser hum a no de esta s
fu nciones a t ravés d e su s dife rent e s u sos o a prov echam ient os ” .
Centrando nues tro a nálisis en el ori gen y tratamien to de la
noción de ser vicio ligado al funcionami ent o de los ecosistemas
en beneficio del ser humano, podríamos de ci r que la s primeras
ref erencias a es te c oncep to se produc en durant e l a déc ada de
los se senta del p as ado si glo X X /053 / cu ando, fr ut o de la crisis
ambien tal paten te en el moment o ( crisis demográfica , nuclear ,
energética , etc. ), a nivel cientí fico com ienzan el cues tiona mient o
respe c t o a l a posibi lidad de mant ener el ritmo crecient e de
consumo de bienes y recur sos naturales en un pl aneta de recur sos
finit os . E ste planteam ient o t oma forma en el In forme Meadow ,
“Lo s Límit es del Cre cimi ent o” , public ado en 1 972.
Siguiendo est a es tela , un año después s e darí a a conocer el
término de ecodes arrollo /054 / como e x pre sión “ d e compromi so,
que bu scab a e l equilibrio entr e el au ment o de la producción
-recl a mad o por l os pa ís es del T erc er Mund o - y e l respeto a
los e cos i stema s nec esa rio pa ra ma nt ener l a s cond ic iones d e
/053/ De l a m an o de p ubl ic a cio ne s co mo “ S ile n Spr ing ” de R ac he l C ar s on e n
1962 , “S c ie nce a nd S ur vi v al ” d e B ar r y Com mo ne r en 196 6 , “ T he p op ul ati on
bo mb ” de P au l Ehr li ch en 196 8 , o “ Th e Cl osi ng Cir cle ” de B a rr y Co mm on er
en 197 1 en e l qu e se r ef le x ion a so bre l os e fe c tos d e l a ind us t rial iz a ción y l a
te cn olo gía s o bre l a c ri sis am bie nt al y e n l a c al ida d de v ida d e l as p er s on as
/05 4/ U til iz ad o po r pri me ra v ez p or M aur ice F . St ron g , D ire c tor Eje c uti vo d el
Pr og r ama d e Na cio ne s Un ida s pa ra e l Me di o Am bi ente ( PN UM A) , du ra nte l a
re unió n en Gi ne br a de su C on se jo de A dmi nis tr ac ión . 1973
h a bita bilid a d d e la ti err a ” /0 55/ . Sin embargo este concep t o no
prosperaría, siendo anulado ca si en su ori gen por no responder
a los int erese s de los “ pa íses desa rro l lados” , más cómodo s
dentro del ma rco d ifuso del D es arrollo S osteni ble, acuñado años
des pués.
Respe c to a estos acont ecimien tos i nici ales , l a formalización
del concep t o de ecos er vicio se haría esperar en el tiempo,
correspondiendo a Dai ly (1997 ) l a aut oría de u na primera
defini ción, se gún l a cual los ecoser vicios “ son la s condiciones
y procesos a t ravés d e l os que los ec osis t ema s natur ales y l a s
especies que los c onfo rm a n, sostienen y nutren a l a vid a hu ma na ” ,
se gún recogen Balvan era y Cotl er (20 07) .
En la investigación de es tos ser v icios, Cos tanza el al . (1 997)
int roducirí an como novedad el conc ept o de bienest ar huma no, al
subrayar el papel es encial de los ecosistemas para as egurar “e l
ma nt enim ien to de l os sistema s d e sopor t e de la vida e n e l pl a net a
y su re laci ón d irecta o ind irecta c on el bi enestar hu m a no” .
Centrado en el bienest ar humano, Dí az et al (20 06 ) plantean
que los ser vicio s eco sistémicos cons tituyen “ los be neficios
que su mi ni stran los ecos i st ema s q ue ha c en qu e l a vid a de los
hu ma nos sea p osibl e y mer ezc a l a pena ” . Para M ont es (20 0 7)
es ta definici ón es l a más ade cuada d ado que con templa
l as múlti ples dimensiones de los e coser vicios y “ s epara los
mate riales necesar ios para el ma nt enimient o de la vid a hu ma na
/055 / S ain t -S upe r y , M . , 2014 . D e s ar rol lo s o ste nib le , coh e sión s o cia l y fi s ca li dad .
T e sis d oc to ra l . Ci ta nd o a Li nné r , B .O. (2 0 03), T he C oc oyo c De c l ar atio n . How
It A ll B e ga n: Gl ob al Ef fo r t s o n Su st ai nab le D ev elo pm ent f ro m Stoc kh ol m to
Ri o; Na re do , J. M . ( 199 9), S ob re el o rig en , e l us o y el c onte nid o de l tér min o
sostenible
95
de los ser vicios re laci ona dos con la s liber tades y la s op ci ones
pa ra progresa r ind ividu al y socialmente” .
Con ot ro enf oque, Fisher et al . ( 20 0 9 ) consideran que los
ecos er vicios s on el resultado de la s int eraccio ne s com plej as
entre especie s y su ambient e ab iót ico, cuyo valor de a plic ación
varía en función de las diver sa s percepciones de los beneficiarios .
Por su par te, Balvan era y Cotl er (20 07) in troducen la distinción
entre ser vicios e cosist émicos, f ruto de la s in terrelacione s de
organismos y condici ones abiót ica s de un ecosistema, y ser vicios
ambien tale s, en el que s e subraya l a impo r t ancia d el me di o
ambien te huma no sin expl icitar la s in teracci ones que justific an
los ser vicios , conside rando que ambos pue den ser utilizados de
for ma indi stin ta .
Fina lm ent e, subrayamos el tr atami ent o que Mar t ín - L ópez et al .
(2 0 0 9) hacen de los ecos er v icios al señalar que, frente al c oncept o
cl ásico de b ienes , re curso s natu rales y s er vicios , el trab aj ar c on el
concep t o de ecosistema permite t omar c onciencia de sus valores
instrumentale s como pro veedore s de ser vicios, siendo po si ble
así su concepción c omo “ u n ca pit al natural ca pa z de su mi nis t rar
u n fluj o varia do d e ser v ici os” . A su ve z, tratan do estos ser vicios
de for ma conjunta s e vi sibil iz a “ el po tenc ial de los ec osistema s
pa ra generar bienestar hu m a no , má s allá de esta c oncepci ón
tradicional como recur so a sí, no s e considera ya al bos que como
u n recurs o f orest al, ni al océa no como u n rec ur so pe squero, sino
como un ca pit al natural ca pa z de su mi ni strar u n fluj o varia do d e
ser vicios má s allá del r ecur so ma dere ro o del recurs o pesq uero” .
Dentro de la s disti ntas visiones apor t adas des de la inves tigación
sobre los ser vicios de los ecosistemas y los ben eficios que estos
ofrecen al ser humano, para el enfoque de est a tesis la más
relevante es l a est ablecida en l a Evaluaci ón de los Ec osistemas
del Milen io ( en adel ant e E EM ), en l a que el bienest ar humano /056/
es el objetivo cen tral , en l a bús queda de l a to ma de conciencia
sobre l a impor tancia de los ecosistemas para su subsistencia
como espe cie. L a Evaluación de los E cosist emas del Milenio
EE M ( 20 05 ) supone l a mayor a udit ori a ecológica s obre el est ado
de conser v ación de los ecosistemas del planet a y el uso de los
ser vicios que generan a la s ociedad realizada has ta l a fecha . / 0 5 7/
/056/ E st a do en e l qu e se c ubr en l a s ne ce s ida de s mat eri ale s b ás ic a s par a un a vi da
dig na , l ib er ta d y ca pa ci dad d e el ec ció n , sa lu d , se g uri dad , b ue na s re l aci on es
s oc iale s y p a z de m ente y e sp íri tu . Y en tre s us c omp on ente s i de ntif ic a :
mate ria le s b ás ico s par a un a vi da b uen a; s a lud ; bu en as r el a cio ne s s oc ial e s;
s eg ur ida d; l ib er t ad d e el e cció n y ac ción . F uen te: E ME , 20 1 1
/ 0 5 7/ De s ar rol l ad a ent re e l 20 01 y el 2 0 05 , co nt an do co n un con s orc io de m á s
de 1 . 3 6 0 cie nt ífi cos d e tod o el m un do , con e l ap oyo d e 5 A ge nc ias d e l a s
Na cio ne s Un ida s , 4 Co nve nio s Inte r nac ion al es , el s e c tor pr iv ad o y l a
so ciedad civ il . Fuente: https : / / w w w.millenniuma ss es sment .or g /document s /
document . 356. aspx .pdf
96
Imag en II . 2 3 . L os s er vi cio s de lo s ec osi stem as (v alo r ins tr um ent al) v inc ul an l a
con se r v ac ión de l a b iod ive rs idad (v alo r intrí ns e co ) con el b ien es t ar hu man o.
Eva lua ción d e lo s Ecosi ste ma s del M ilen io de E sp aña , 2 01 1 ( en a del a nte
EME (20 1 1). Ecos iste ma s y bio div er sida d par a el b ien e st ar hu man o. M ateria l
e duc ati vo: Q ué e s EME y C once ptos c l ave . ht tp: / / w w w.e co mile nio. e s
En este marco de evaluaci ón, el foco de at ención se situa ría en el
bienest ar humano, si mplificándos e voluntaria mente la definici ón
de los ecos er vicios con el obje tivo de hacerse comprensi ble,
atractiv a, y aumentar l as po si bilidades de su adopción por
los organismos guber namentales con capacidad de decisión,
defini éndos e así como “ los bene ficios que la s poblaci ones
hu ma na s ob ti enen de l os ec osi st ema s” y cont empl ando los
ser vicios percep tibles y no percept ibles por el ser humano /058 / .
/058 / C os t an za , R . , 2 0 0 8 . Eco s y s tem s er vi ce s : Mu ltip le cl a s sif ic at ion s y s tem s are
ne e de d . B iol og ic al C ons e r v ati on , 141 : 350 - 352. E n Ma r tí n - Ló p ez et a l . (20 0 9)
De e sta forma , l a inclusión de la so ciedad humana en el anális is
del funcionamien to y la prot ección del si stema natu ral , posibilita
cont emplar distin tos escenarios y alt ernativas , de forma previa a
l a defin ición de estrategias de i nte r vención en el medio na tural ,
des de el pl ant eami ent o, recogido por Duar te et a l . (20 06 ), de
que “ para po der di sfr ut ar d e l os ser vicios de los ec osistema s ,
lo impor t a nt e no es gestiona r c orrecta ment e l os ser vicios de
a pro vi siona mient o o de regulación sino con ser va r o restaura r la s
fu nciones o proc esos eco lógic os esenciales que los sopor ta n” .
De sde l a EE M se pl ant ea que, independient emente de la
es cal a de ac tuació n , los cambios en l as polític as o l a gestión
a fin de afron tar l a situ ación de ecosist emas y s er vicios deben
ser “ ad a pt a bl es y fl exi b les para q ue se beneficien de la s
ex perienc ia s d e l pa s ad o, se p rot e ja n c ontra l os riesgos y tenga n
en con sid er aci ón la i ncer ti d u m bre ” , lo que supone l a adopción
de una gestión adap tativa , si guiendo como premi sa s clave el
“ reconoc er l os límit es de la compren sión hu ma na , tene r especial
consid eraci ón con respec t o a l os cam bios irreversibles, y evaluar
los imp actos de la s d ecisiones en la medid a en qu e ésta s se
ma teri ali za n ” / 0 59/ .
/ 0 5 9/ Ecos is tem as y b ien e s tar h um an o: Mar co de E val ua ció n . Re su me n . Info rm e
de l Gr upo d e tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e
los Ecosistema s del Milenio. http s: / / w w w.millennium as se ssm ent. org /
document s/document. 3 .aspx .p df
97
L a EEM r ecoge además una cl asificación de estos ser vicios ,
di ferencia ndo entre:
+ Ser vicios de abas tecimi ent o, ent endidos como los “ prod uc tos
obt enidos d irecta ment e de los ec osistema s” , provenie ntes de
su es truc tura bió tica y geótica , básicos para l a alimentación, l a
obt ención de ma teri ales , de energías renovable s, etc .
+ Ser vicios de regul ación, gener ados en bas e al pr opio
funcionamien to de l os sistemas ecológicos ( clima benigno,
se cues tro de C O 2 , purificación del agua, etc . ), como
cont ribuciones indi rec ta s a la s alud y el bienes tar humano.
+ Ser vicios cultu rales , b eneficios no mat eria les , intangibles ,
obt enidos de la e xperiencia dir ec t a del ser humano con los
ecosistemas . E stán rel acionados con el c onocimient o, el
disfrute en fo rma de e xperiencias e stéticas , de turismo, etc. , l as
rel aciones so cia les , el enriquecimient o espirit ual , etc.
Como recogen Acosta et al . (2012 ), e sta cl asificación de los
ecos er vicios per mit e estr uc turar y s istemat izar “ u na forma d e
conoce r c on detall e e l estado a ctua l de los ser vicios que los
ecos is t ema s proporciona n a los se res hu ma nos, id enti fican do
situ a cio ne s pr oble má tica s, per mite h a cer u n rec ue nto com ple to
y valo rativ o de todos los ser vicios con ind icac ión de e stado,
t end encia y r espues t a y hace posible t e ner una ide a de la cadena
de d ecisiones qu e re laci ona n ca pacida d de g enerar ecose r vici os
co n b ie ne s ta r ” .
De e sta forma , l a trama concep tual d e l a EE M se ar ticula en torno
a tres ideas cl ave: el sumin istro de ser vicios por los ecosistemas;
su condici ón de clave para el bienes tar humano y la lucha contra
l a pobreza; e l hecho de que los impul s ores indi rec tos del cambio
de los ecosistemas condici onan a los impul sores direc tos, que
son los que impac tan sobre los sistemas ecológicos .
Imag en II . 24 . Mar co con ceptu al de l a EEM . M onte s y S al a s , 20 07
98
INTEGRIDA D Y RE SILIENC IA ECOL ÓGI CA:
L A CONCE PT UA LIZ ACIÓN DE LOS
ECO SIS TEM A S COMO CA PIT A L N A T UR A L
De sde una per spec tiva sistémica , la integridad y resiliencia
ecológica en los sistemas naturales , son l as cualidades que
permiten man tener la s osteni bilidad de sus f unciones a l argo
pl azo, lo que según Montes (2007) supone con ser var “su ca p aci d a d
pa ra generar u n flujo de ser v ic ios a la soci eda d [ …].Como una
“ fá brica de ser v ic ios” que a f ectan d irecta o ind irecta ment e al
bienestar de múltipl es actores social es” .
Podemos entender , en línea con Borja y Mont es (20 08), que
“ ga ra ntizar la sostenibili d ad d e l medio natura l pa s a por
cons eguir u na rel ación ar món ic a , equilibrad a y equitat iva
ent re un a fu nc ionalida d ma nt enida d e los s i st ema s n aturales
y u na explot aci ón ra ci onal d e los múl t ipl es beneficios que
é s t o s g e n e r a n ”. A sí, e cosistemas sos t enibles son aquellos que,
como pr oponen Duar te et al. (20 0 6 ) , “ con s er ven su s fu nciones
biogeof í sic a s ( produ c ción prima ria , cic l o de nutrient es,
ciclo d el a g u a) ” . Por ello, s egún e stos auto res el problema
fundamental para l a civilización humana del nuevo si glo radica
en aprender “ cómo ges ti ona r la r esil iencia” , ent endida co mo l a
“ cap acidad d e recuperación frent e a per turb aciones como l a s
a so ci ad a s a l cam bio gl obal, d e los e cos i st ema s , par a a seg urar
u n des arroll o social y ec onómico en el c ont ex t o de u n mu nd o
r áp id am en t e c amb i an t e” . Resiliencia qu e, además implic a l a
capacidad de los sistemas natu rales de mantener sus funcione s
mientras ex perimentan es tas per turbaciones . A sí, se reconoce
en los ecosistemas re si lientes la c apacidad de amor tiguar
acont ecimien tos i mprevistos, “ a b sor b er p er tu r b aci on es ex ter na s
[ …], renovar se y reorga ni zar se d espué s de u n ca mbio” .
Respe c to al c oncep to de la int egridad ecológica de los
ecosistemas , para O’ Neil (1 9 96 ) e sta e quivaldría a su “ ca p aci d a d
regenerativ a y reprodu ctiva, o verda dera sostenibili d ad ” , siendo
más e xplícita l a definici ón de Mack e y ( 20 05 ), que l a asimi la “a l
fu ncionam ient o p erma nent e salud a bl e o a propiado d e estos
ecos is t ema s a e scala g lobal y loc al, a sí como a su provisión
con tinua da d e recur sos renovables y ser vicios a mbient ales” .
A su vez , Montes et al . (1 998 ), vienen a defini r la integridad
ecológica “ como la c ap acida d de los ec osistema s d e ma nt ener
su estruc tura y fu nciona mient o a pesa r de los cam bios -natu rales
o a nt rópic os- en la s condiciones a m bient al es de su e n to rno” .
Añaden el concept o de sal ud , ini cialmente empl eado para los
ecosistemas muy antropizados , actualm ent e relacionado “c o n
los v alor es sociales de los ec osistema s p or l o que con sti tuye
u n atributo l iga do a los a spectos de d esa rrol l o, t ecnología,
produ cc ión y c on ser vación de los s i st ema s n aturales-h um a nos” .
En base a e stos atribut os , un ecosistema sano podría ent ender se
com o “ u n si stema que es resilien t e y sostenibl e es d ec ir , que
ma nti ene su estruc tura , fu nciona mient o y d es arrol lo en e l ti emp o
a la v ez que su mi ni stra ser vicios a l a sociedad ” . /0 60/
Cont emplando ambo s atri butos, re silienci a e int egridad ecológica ,
Mar tín - L ópez et al . (20 09) definen los ecosistemas resilient es
como aquellos que, como par te de su i nt egridad ecológica ,
pos een l a adecuada “ a pt it ud pa ra lidiar con la s per tur ba ci ones
y por tant o, c on capa cidad d e generar u n flujo de ser vicios al
ser hu ma no, media nt e e l ma nt enim ien to de su s fu nci ones” .
/0 60/ M onte s et a l . , 199 8 , cit an do a M ey er , 1997 . S re am he alt h: in cor po ra ting t he
hu man d ime ns ion to a dv an ce s tre am e co log y. J. N . B e nth ol . S o c . , 16 (2):439 -
4 47
99
Además , los e cosist emas re si lientes y con i nt egridad e coló gica ,
condici ones inherent es a su s osteni bilidad c omo sistema, pueden
ser concept uados como capital natu ral , entendido c omo “ el va lo r
que, en té r minos económicos, puede a signa r se a la naturalez a,
tanto s i se trat a de bienes renova bl es c omo no renovables” /0 61 / .
En base a e st a úl tima c onsideración, “ el valor ec onóm ico” Monte s
et al . (1 998 ) plantean que, par tiendo del hecho del valor de todas
l as funcione s de los ecosistemas para as egurar su funcionalidad,
alg unas s e disti nguen por su valor de uso, e conómic o, para
el ser humano y , otras , p or su c ondició n de ser vicios natu rales
sin gul ares para a seg urar la super vivencia y el bienes tar del ser
humano , sin cuanti fic ación e conómic a .
A sí, si bien los ecosistemas re sul tan es enciales en su fun ción
como regul adores del clima, de l a c alidad del ai re y el agua, como
abas t ece dores de aliment os , de espacios para e l ocio, el recreo,
l as rel aciones so cia les , etc ., sin embargo y como señal an Mar tín -
Lópe z et al . (20 0 9 ) , t an sólo son reconocidos como s er vicios que
benefician al ser humano aquellos en los que resulta ne ces ari o el
empleo de mano de obra o l a tecnología humana, bá sicament e
los ser vicios de abas t ecimient o, lo que les apor ta l a po si bilidad
de su cuan tificación monetaria. Como contrapunt o, la mayoría de
los ser vicios cult urales y de reg ulación no son percibidos como
un beneficio para el ser humano pue sto que para su di sfr ut e
és te no necesita inte r venir ( con t ecn ologí a, m ano de obra, etc . )
quedando por ello minusv aloradas cuando no i nvisib ilizadas
/0 61 / S ol a na , J . , 201 7 , c it an do a He l m , D. (20 1 5), N atur al C a pit al : Valuin g the
Pl anet . New Haven . Y ale Univer sit y Pres s . http s: / / w w w.l avanguardia .com /
que -e st udiar / 2017 1016/ 432120 67 6 4 60/ capit al-natural-valor - pl aneta -tierr a.
html
sus apor tacione s al bienest ar y la s alud de la s ociedad humana .
Entr e ellos Montes et al . (1 998 ), incluyen s er vicios bá sic os para
l a vida co mo “ el aire, e l agu a, el cont ro l de i nu nda ciones, el
ma nt enim ien to de la c alidad d e la s ag ua s , l a de scomposición
de la mate ria orgá nica , el almacena mient o y regeneraci ón d e
el ement os e sencial es- el pa pel de los humed ales o determi nad os
ecos is t ema s terrestr es en el ci c lo gl obal d e l car bono, re carga d e
acuíf eros-, l a a sim il ación de resid uos, la reducción de sed imento
y fijación de la s línea s de costa, la f e r til ida d del suel o , e l
proporc ionar place r estét ico , e mocional, et c” .
Imag en II . 2 5 . B ucl e de s os teni bili dad . M ar tín - L ópe z et a l . , 20 0 9
10 0
Añaden e stos auto res que “ los recurs os naturales se origi na n
siempre a par tir de los p rocesos o, bá sic a ment e, de la estructur a
de los ec osis t ema s pero su valo r económico depende d e la
acept aci ón so ci al y el des arrol lo c ien tífic o-tecnol ógico que a su
vez van liga dos a su es cas ez y a la n ecesidad d e tran sformación
a nt es de su con su mo” .
En est a di rección, S ol ana ( 201 7) en ba se a Hel m ( 2015) subraya
que “si no se o t orga valor e conómico a l os rec ur sos natur ales
d if ícil mente pu ed e n e sta blecer s e p olítica s ca pa ce s d e ca m bi ar
t endenci a s [ …] ” . Re sulta por ello fundamental intr oducir “ la idea de
restaura ci ón a m bient al y la ne cesidad d e ges ti ona r l os recur sos
con c rit erios ec onómicos y de sostenibilida d , re lac iona nd o e l
ac t o de con su mir con e l de restau rar ” . A ñade e ste aut or qu e l a
sos ten ibi lidad requiere c onsiderar el riesgo de la de strucción de
los ecosistemas como resultado del abus o del consumo humano,
espe cialmente cu ando se trata de consumo de c api tal natural
no renovable. En e stos cas os l a contabi lización de los mismos
constituye una estrategia de i nt erés porque “ cua nd o algo se
mi d e, a d q ui ere i m p or ta n cia ” .
Ante el evident e riesgo de deteri oro e i nclus o la am enaza de
su per vivencia, por e sta condición de ser vicio seg uro y gratuit o,
ac tualment e a nivel académico ex iste u n elevado consen so
respe c t o a l a urgencia de “ p oner en val or ” todos e stos ser vicios .
Pue sto que, como exp onen Ferrer et al . ( 2012), “ en u na economía
cada vez má s gl obal, en la qu e l os merc ad os dic tan la direcci ón
y ve l ocida d de u so d e los rec ur sos no sólo fí sicos, sino tam bién
ecos is t émicos, la c on sideración del val or de u so frent e al valo r
de con ser va ci ón d e estos úl timos pu ede result ar fu nd a ment al ”
para su visibi lización y pro t ección ef ec tiv a .
Imag en II . 26 . T ur ning co nc rete are as i nto gr ee n sp ace s is on e way to im prov e
nat ural c ap it al in a sma ll w ay . Photo gr aph : K athy d eWi t t /Al amy. Hel m , D. , 20 15 .
Nat ure gi ve s us e ver y thing f re e - let ’ s put it at t he he ar t of e ver yd ay e cono mic
lifeht t ps : / /w w w.theg uardian .com /su st ainable - bu sine ss / 201 5/ jun /0 9 / nature -
fre e- put -hear t-e conomic - compens ate #img- 1
Por ello, dada la falta de percepción tant o por par te de la
pobl ación c omo de l as instituciones de su impor tancia para l a vida
humana ya, a f inales del pas ado siglo X X , autor es como Cos tanza
et al . (1 997) abordar on l a cua nti fic ación del valo r económico de
algunos ecoser vic ios /0 62/ . Respe cto a es ta propuest a, D e Gr oot et
al . (20 0 2 ) pl ant ean la n ecesidad de defini r un ma rco c omún de
trabajo que permita llevar a cab o un aná lisis económic o - ecológico
comparat ivo e int egral de l a evaluación de la s funciones , biene s y
/0 62 / Co nc ret am en te el v al or de 17 s er v ici os f ac il it ado s po r 16 bio ma s al c anz an do
un m onto tot al a nua l de 33 bi ll one s d e dó l are s , lo c ual e s e l do ble d el
pro du c to br uto g lo ba l de l pl an et a a fe ch a de l e st udio , 1997 . C on e s tos
c álc ulo s m one t ario s lo s au tore s pr ete nd en v isib ili za r ante l a s o cie da d lo s
be ne fi cio s qu e és t a obt ien e de l os e co si ste ma s . A c tua lm en te el P IB g lob al
ronda los 63,6 billone s de euros (http s: / /elpais .com / e conomia /2 017 / 01 /05/
actualidad / 14836 42391 _ 06365 4. html)
10 1
ser vicios de los ecosistemas . Se gún los autor es , e st a herramienta
permitirí a un análisi s int egral de costo -beneficio, opti mizando
el acier to en la toma de decisio ne s respe cto al uso s ostenibl e
de ser vicios y bienes . A su vez , compar tiendo ob jetivos pero
volcándos e en l a component e social , B alvaner a y Cotler (20 07)
señal an la p osibi lidad de evaluar los beneficios también en este
sentido, es tima ndo para ello l a pobl ación que se beneficia o
se ve afec tada, p or su ausencia, de los s er v icios ecosistém icos,
tanto a n ivel de salud como de bienes tar , pero también en cua nt o
a l a vulner abi lidad y l a seg urid ad ant e fenómenos e x tremos
como la inundaciones , temporales , tempes tade s, etc . Se gún l as
aut oras , que da por det ermina r qué se ctores de l a so ciedad y en
qué pro porción se benefician de qué ser vicios . “Estos b enef icios
pued en ser monet ar ios, pa ra un d ete rm ina do seg ment o de la
poblaci ón , c omo la ex tracc ión de recur sos natu rales, ot ros son
esenciales para la su per vivencia de toda la poblac ión de u n
á m bi t o conc ret o , como e l a ba stecimient o de la pesca , o para
t od a la hu ma nida d como la r egulación del c lima ” .
En el cas o del marco de la EE M , la e valuación se uti liza como
una herramienta “ que e stimula la c ap acida d de los respon sa bles
de la toma de d ec i siones par a evaluar la s cont ra prest aciones
ent re regímene s opcionales de ma nejo de ec osis t ema s y cur s os
de a cc ión social que alt eran el u so d e l os ecos i st ema s y su s
mú ltiple s s er vi cios ” /063/ . Es te p roces o suele imp lic ar la ev aluaci ón
del cambio de valor del co nju nt o de los ser vicios pro porcionados
por un ecosistema que, a su vez , “ surge d e un d ete rm ina do
/0 63/ Eco sis tem as y b ien e s tar h um an o: Mar co de E val ua ció n . Infor m e de l Gr upo d e
tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el
Milenio
cam bio en la gestión de e se eco sis t ema ” , utilizándos e para ello
in formación ci entí fic a pero también el saber tradicional d e l as
socie dades loc ales , a par tir de la ge stión prác tica del territ orio.
Dentro del marc o de los socioe cosistemas en el que se encuadra
es ta tesis , la p uest a en valor de los ecoser vicios requiere en
primer lu gar de l a identi ficación de los sistemas ecológicos co n
capacidad para pres tar ser vicios así co mo de los agent es s ociales
que se van a ben efici ar de los mismos . Es te p roces o previo
permite iden tificar los tipos de ecoser vicios demandados por l a
socie dad en cuestión y su valoración económica, identificando
los compr omisos de l a socie dad local para el manten imien to d el
fl u jo de ecos er v icios .
Imag en II . 27 . Enfoqu e me todo lóg ico p ara e va luar l os e co se r v ici os y s u
valoración e conómica en los soc ioecosistema s . Martín -L ópez , B . , 2012
10 2
BI ENES T AR HUM ANO EN L A ER A DEL A N TROPOCENO
T rabaj ar por un mundo m ás justo y sos tenibl e en los a lbor es de l
Antr op oce no sig nificará inelud ible mente tr abaj ar por un a nueva
con ce pció n de bie nest ar alej ad a de los a spe ctos ec onomi cist as
y mone tar i os pr e pon der antes h asta ahora en el im agin ar io soci al
gen er alizado, r e pens ar nue str a for ma de vid a ha cia nu evos esque mas
existen ci ale s que esté n mej or acop lad os con e l f unc ion amiento de
la e cosfer a ; dej ar atr á s la a ctual deri va mer ca ntili sta y consumi sta
del b iene star para r ep ens ar col ectivam ente su noc ión de sde e l
paradigm a de la so stenib ili dad y l a justic ia ; esto es, avanzar ha ci a
una vid a dign a y justa p ar a todos los s er es humano s que tr anscur r a
y flor ezca s in exc eder lo s límite s biofísi cos de nu estr o p lan eta.
( Agua do Ca so, M. , 20 1 7 ) .
El a fán por mant ener un est ado de sobrede sarrollo e conómic o y
mat erial, má s all á de la s atisfacció n de l as ne cesidades básic as
humanas , instaurado en l a so ciedad de consumo actual de los
“ pa íses desa rro l lados” , convier t e a su pobl ación e i nstituciones
en princi pales re spons ables de l a devaluación de los si stemas
natu rale s del planet a, de l a pérdida de i nt egridad e coló gica ,
así como de bi odiversidad, ac aecida fundamental mente desde
me di ados del pas ado siglo X X . E st a situ ación ha puesto en riesgo
el funcionamien to equi librado de l a tierra como ecosistema
global y , con él , t ambién la per vivencia del bienest ar y la s alud
humana .
A es ta resp onsabilidad occidental se suma l a de los
apro ximada mente dos t ercios de la pobl ación mundia l que
ac tualment e se encuentra en una situaci ón de rápida t ransición
del sistema a gr ari o al industrial . Proces o del que de fo rma
indi rec ta t ambi én se deriv an, como pl ant ean Ha berl et al . (20 09),
muchos de los problemas de so steni bi lidad global ac tual .
Conscientes de es te pano rama de crisis ecológica glob al , no cab e
duda de que el c oncept o de bi enes tar humano predomi nant e en
l as “ soci edades desa rro l l ada s” , en l as que s e mi ran l a mayorí a de
l as so ciedades de los paíse s en vía de des arrollo, debe s er sometido
a e xamen en bas e a criteri os de sos ten ibi lidad socioe cológica , a
fin de reducir la presión que nues tra forma de vida y co nsumo
genera s obre l os l a biosfera terrestre, re conduciéndola hacia
límit es e cológicamente ac eptables .
En est a di rección, Fi sc her- Kowal s k i y Haber l (20 0 0) pone n en
cue stión “ q ue el incr ement o del consu mo d e energía y mat eriales
se trad u zca en un crec imiento de l bienestar hu ma no” , u na vez
satisfechas l as n ecesidades b ásicas , tratán dose l a vinculación
del bienest ar con la acumulación de bienes materi ales de una
cues tió n cult ural . De sv inculando crecimient o económic o de un
nece sario crecimient o físi co.
De forma previa a est as refle xiones , l a toma de c onciencia del
progresivo dete rioro del planeta y los int entos por palia rlo
se afianzarían a pa r tir de la dé cada de los s es enta del pas ado
siglo X X , mat erializándose en e se m oment o en la b úsque da de
un nexo de unió n entre la per spe ctiv a ecológica y l as ciencias
económicas , re cogida en estudios pi oneros como los de Boulding
(1 966 ), Dal y (1 96 8 ), Georges cu- Roegen (1 9 7 1 ) o Pas set (1 97 9 ).
T rabajos que, como recoge L a Roca (201 0), au nque aparecían
“ agr u pad os in ic ialmente bajo di stint a s etiqueta s, como
bioec onomía o crecimient o c ero , forma n p ar t e del ace r vo comú n
de la econo mía ecol ógica ” .
10 3
A sí, a p ar ti r de es tas investigacione s sobre el vínculo de ambas
ciencias , Constanz a ( 20 03 ) e stable ce la dé cada de los ochenta
como el periodo en el que se materi alizan la s propuesta s de
l a economí a ecológica /0 64 / que, con un en foque holístico e
int erd isciplinar , p retende i nt egr ar la ciencia de la e cología c on
l a economía, es tudi ando para ello los f lu jos entre la s ociedad
y l a natu ralez a, re conociendo al ser humano como par t e del
sistema na tural . En base a e ste pl ant eami ent o, se identifican
l as int errel aciones entre los sist emas s ocioeconómico y
me di oambiental , al ob jet o de procurar un equi librio qu e no ba se
el bienes tar humano en el crecimien to económi co y que aseg ure
l a sos t enibi lidad y la super vivencia del ser humano. S egún L a Roca
(20 10) , “ e n e l cen tro de l deb ate s igue es t a ndo la cont rad ic ción
ent re un a pobl ación hu ma na crec ient e , que s e apropia d e
u na pa r te c ad a vez mayor de su ent orno, y l a cons er vación
de la s ca pacida de s del mis mo para s eguir ma n t eniend o esos
cr ecimient os; en ot ra s pala bra s, la con trad ic ción ent re ec onomía
y ec ol ogía” . Como con trapar tida, l a denominada economí a
ambien tal reconoce los efec tos ( de degr adación ) de la ac tividad
humana sobre el medio natu ral y , p ara solv entarlo, propone su
trat amient o e conómico.
/06 4/ Con c ret am en te el sim po si o org an iz ado p or l a f un da ció n Wall en be rg
s obr e Inte gr ac ión d e l a e col ogí a y l a ec ono mía d e 1982, e n S alt sj öb ad en
(Su ec ia), s emb ra ría e l ger m en d el q ue añ os d e spu é s sur gi ría l a p ubl ic a ció n
the Ecological Economic s journal así como la formac ión del International
S oc iet y for Ec olo gi ca l Econ om ic s - IS EE , en c ab ez a da po r Ro be r t Co s ta nz a ,
He rm an Da ly , Cha rl e s Hal l , B r uce Ha nn on , A nn - Ma ri Ja ns s on , H . T . O du m ,
Dav id P ime nte l , o J oa n Mar tin ez- A lie r
A su vez , l as investigaciones de Haberl et al . (20 0 9 ) p onen
sobre l a mes a que el de safío de la s osteni bilidad pasa p or la
reorientación i nt egr al de la s ociedad y l a economía, más all á de
l a si mple implementació n de al gunas s oluciones técnica s o de la
ecoeficiencia por si sol a.
En trabaj os previos , Fis ch er- Kowal s ki y H aber l (20 07) pl antean
que, a l argo plazo, ser án neces arios cambios pro fundos en
l as int eracciones humanas con los sist emas naturales , a fin de
as egurar l a super v ivencia del s istema humano. Es tos cambios
incluyen l a reducción d rá stica del consumo de energía y
mat erial es en e l metabolismo s ocial , para lo que resulta
impr es cindi ble des vincular el met abolismo humano/u rbano
de l a pr osperidad y de l a calidad de vida ent endidas , des de la
visión occi dental , como crecimient o económic o sos ten ido, en un
proceso que e stos aut ores han venido a denom inar la T ercera
Gran T ra nsfor m ación .
Se gún Haberl et al . (20 09 ) “ esta t ra n sici ón no pued e limit ar se
a la s co rrec ciones t écnica s del model o económico y social
ac tual. S erá simil ar a revoluc iones previa s, con stituy endo la
ind u strial la má s recient e e n e l ti em po. Los auto res su sten tan
su s investigaciones en el pl a nt ea mient o d e que la evol ución
de los sistema s s oci oeco lógico s se pued e carac te ri zar por u na
secuencia de configura ciones re lat ivame n te est a bl es a la s
que denomi nan “ regímenes socio- met a bóli co s” ( ca zadores-
rec ol ector es, so ci eda de s agra ria s y s ociedad i nd u strial, dentro
de los que los cam bios y varia c iones so n grad uales ), y u na s
tran siciones compa rativamente rápid a s entre dichos regímenes
( en la s q ue cam bia n fu nd a ment alment e la s int eracc iones
so cio ecoló gi ca s ) ” .
10 4
L a composición de la so ciedad, f ruto de est a T ercera G ran
T ransformación, s erá probablemente muy di feren te a la ac tual .
Posiblement e tendrá mucho que ver c on el nuevo paradi gma
del decre cim ient o sos ten ible o decrecimient o económic o
socialm ent e sos t enible de Latouche ( 20 0 7) /065/ pue sto que, seg ún
es tos aut or es , el h echo de que el crecimient o económico g enere
crecimient o fís ico depende del tipo de estruc tura de producción
y de l a t ecn ologí a disponi ble en la bú sque da de la eficiencia. A sí,
“ cua nt o má s ser v ici os proporc ione u na economía en luga r de
bienes, menos d irecto se rá el impul so d e c recimient o” .
Ap oyándonos en es tos planteam ient os previos , consideram os
que, en consonancia con l os objetivos de est a t esis , l a
con figuración de un modelo so cioecológico permiti ría r espet ar
l a in tegridad ecológica del sistema nat ural , favoreciendo l a
satisfacción de la s necesidades b ásica s de la s ociedad que en
él se ins er ta , des vinculan do el conc ept o de nece sid ad del nivel
de consumo de recurs os que en l as so ciedades occidentale s,
como sugier e A guado (201 6 ) , ha alimentado “ u n mod el o
socioeconómico vic iado y ecol ógica ment e in sostenible que si
no cr ece no funciona” . Obviándose en e ste planteami ent o que
nues tra ecosfera tiene límites finit os .
Se e vitaría así, la contradicci ón de la s “ socie dad es desarrol lada s”
en l as que crece de forma imparable la demanda de ecos er v ici os
a l a vez que l a activ idad huma na degr ada y reduce la
biodiversidad y c on ell a, l a c apacidad de los ecosistemas
/0 65/ Com o re cog en Ha be rl e t al . (2 0 0 9) el té rm ino d é cro is s anc e fu e int rod uc ido
po r Jac que s Gr ine v ald e I vo R en s en 1979 com o e l tít ulo d e una co le cc ión d e
e sc ri tos d e Ge org e sc u -R oe ge n ( Ge or ge s cu - Ro ege n , 1979) con l a apr ob ac ión
de l auto r de T he En tro py L aw a nd t he Ec ono mic P ro ce s s ( 1971)
para sumini strarlos . Por tanto, des de la b ase de un mo delo de
socioe cosistema sosteni ble, entendemos que el bienes tar debe
con figurar se a par tir de la toma de concienci a del vínculo entr e
és te y la int egridad ecológica del sistema natural .
En est a di rección la EEM c onst ata que “ exi ste un a int eracc ión
di ná mica ent re las p erso na s y los ec osistema s, q ue se trad uce ,
por u na par t e, en que la s ca mbia nt es condiciones hu ma n a s
ac túa n im puls a ndo ca m bios directa e ind irecta ment e en lo s
ecos i st ema s y , por la o tra, en q ue los c a mbios en los ec osistema s
prov ocan ca m bios en e l bienestar hu ma no” /0 66/ .
Imag en II . 28 . I nterd epe nd en cia en tre lo s s er vic ios d e los e co sis tem as y e l
bie ne s tar h uma no . Duar te et al . (20 0 6)
/06 6/ Eco si ste ma s y bie ne s t ar hu man o: M arco d e Ev alu aci ón . Inf or me d el Gr up o de
tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el
Milenio
10 5
A sí, de sde su v incu l ación c on los ser vicios de los ecosistemas ,
l a E EM ( 20 03 ) / 0 6 7/ , de fine el bienes tar humano como “ la li b er tad
de los ind ivid uos par a pod er vivir e l t ipo d e vid a que valoran
en fu nción de cinco c om ponent es: la segu rid ad ; la salud f í sica y
ment al; la s rel aciones sociales; l os bienes mat eriales bá sicos para
vivir - ali ment o / ag ua , viviend a y vestimenta- ; y la posibilidad d e
el egir las v ía s de o bt e nci ón d e l a s cuatro varia bles pre cedent es
en fu nción de los deseos y necesida des i nd ividu ales” .
E sta configuración hace neces aria la e xistencia de “ i n stitu cio ne s
ef ectiva s y efici ent es, qu e pued a n of rece r mec a ni smos en los
cuales lo s conc ept os de liber tad , ju stic ia , equid ad , ca pacid ad es
bá sica s e igu aldad r ijan el acceso y e l u so d e l os ser v ic ios de los
ec osist ema s” /068/ .
A su vez , l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Milen io de España
(2 0 1 1) /0 69/ define el bienes tar humano como “ vid a buena d ent ro
de los límit es biofí sicos de los ec osistema s” , quedando cl ara l a
nece sidad de asumi r que los seres humano s omos biodiversidad
“ y depe ndemos d e la b iod ive r sidad no h u ma na” para nu estra
subsistenci a . Premisa que se ve apoyada por l a definici ón de
A guado (201 6 ) s obre el bi ene star so cioecológico, que “ co ntem pla
la esf e ra social como u n subsi stema de la eco sf era y c oncep tuali za
/ 0 6 7/ Eco s y ste ms a nd h um an we ll- be ing : A f r am ewo rk for a s s e ss me nt , I sl an d
Pre ss , Washing ton, DC
/06 8/ Eco sis te ma s y Bi en es t ar Hu man o: M arco p ar a l a Ev al uac ión . In for me d el
Gr up o de T ra baj o s obr e el Ma rco C on cept ual d e l a Eva lu aci ón de Ec os is tema s
del Milenio
/ 0 69/ S ig uie nd o el m arco c onc ept ual y l a m eto do log ía pro pu es t a po r Na cion e s
Uni da s par a l a EEM (2 0 05) , s e de s ar rol l ar ían l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis te ma s
de l Mile nio d e E sp añ a (EME , 20 1 1)
a los e cosistema s como la v erdad era ba se d e la subsi stenc ia y
del bie nesta r hu m a no” .
Imag en II . 2 9 . Se r v icio s de l os e co sis tema s y bie ne s tar h uma no . Lo ma s , P . , 20 10
En este pl ant eami ent o l a resiliencia socioecológica entendida
“ como la capa cidad q ue tiene un si stema socio- ecol ógico de
lidiar con la s per tur baciones sin llegar a col aps ar ” juega un
papel cl ave puesto que frent e a l a cond ición tradi cionalmente
es tática , permite c oncebi r l a gestión del bienes tar humano con
un planteami ent o adap tativo, di námic o, que le permita superar
l as per turbacione s in herent es al e st ado de Cambio Global que se
ha instaurado en nue stro planet a.
10 6
Concluimos mani fest ando que el bi ene star so cial en la Era
del Antropoceno y en el cont ex t o de Cambio Global , pas a
ineludi blemente por la reducción del impacto de la ac tividad
humana sobre la biosfera terres tre ( s u huell a ecológica ),
mant eniendo una buena calidad de vida cuyo con ten ido
se de sv incula del consumo de bienes materi ales , ligado al
crecimient o económic o, imperant e en la s ociedad o cciden tal
ac tual. Compar timos por ello l a definici ón de A guado (201 6 )
sobre l a sos ten ibi lidad socioe cológica en cuan to a su asi milación
a “ u na vid a buena y ju sta que tra n scurra y flor ezc a dentro de l os
límit es biof ísicos de los ec osistema s” . T eniendo en cuenta que,
como plantea este aut or , “ la s necesida de s hu m a na s e senciales
son lim i tada s, identificabl es y comu nes a toda s l a s cul tura s y
period os hi stóricos” , siendo el cont ex to so ciocul tural en el que se
evalúe el que condici ona l a percepció n de bienest ar . Por tanto,
es el sistema so ciocul tural de cada momento el que estable ce
los me di os para s atisfacer esta s nece sidades ( satisfac to res ). Este
concep t o intr oducido por Max-Ne ef (1 9 9 3 ) re coge, seg ún plantea
A guacil Gómez (20 08), categorí as a xiológicas o ne cesidades
humanas fundamentale s, como s on la subsistencia, prot ección,
af ec to, ent endimi ent o, par ticipació n , ocio, creaci ón, identidad y
liber tad , etc.
A sí, los s atisfac t ores “ sí cam bia n en fu nción del s i st ema
eco n óm i co, pol ítico” y s ocial , “ esta ndo cul turalmente
det e rminado s” .
Imag en II . 3 0 . Marco c onc eptua l con lo s el eme ntos e i nter acci one s cl a ve
que in ter vie nen e n l a gen er aci ón de bi ene s t ar hum ano e n un conte x to
so ci oe col ógi co. A g ua do C a so , M . , 2016
10 7
IM PUL S ORE S DEL CAMBIO
L o ún ico co nstante e s el ca mbio / 070 /
Como se ha e xpue sto ant erio rmente, fr ut o de l a Evaluaci ón de
los Ecosi stemas del Mileni o EE M ( 20 05 ) ha sido posi ble es tablecer
que “ e xi st e u na int eracc ión di ná mica ent re las p erso na s y
los e cos i stema s, que s e tradu c e, por una pa r te, en que la s
cam bia nt es condiciones hu ma na s ac túa n im puls a ndo ca m bios
direc ta e indirec tamente en l os ec osistema s y , por la o tra, en q ue
los c a mbios en los ec osistema s provoc a n ca mbios en el bi enestar
hu ma no” /07 1 / .
Conocer aquellos fac tor es que inciden y cambian la e struc tura
de los ecosistemas , así como l a repercusi ón que dic hos c ambios
tienen sobre el flujo de ecoser vicios resulta fundamental para l a
defini ción de cu alqui er ac tuaci ón que t enga por objet o al s istema
natu ral , a f in de aseg urar que su i mpac to negativo sea mín imo o
no se produzca .
En este sentido, l a E EM ( 20 05 ) define los impu l s ores del c ambi o
com o “ cualquier f ac t or que alt e re algú n a spec t o del ec osis t ema ” .
En este marco c oncep tual , se identi fic an im pul s ores dir ec tos e
indi rec tos, que habitualment e operan de forma sinérgica . Como
impul sor dir ec to se reconoce a todo fac tor q ue incida d ir ec t ament e
sobre los proces os de los ecosistemas , lo que posibi lita su
me di ción más o menos e xac t a. En su c aso, e l impu l s or indi rec to
/ 070/ R ef le x ión at rib uid a a Her á cl ito -Si gl o V a .C .
/ 07 1 / Eco si ste ma s y bi en es t ar hu ma no: M arc o de Ev al uac ión . Inf or me d el Gr up o de
tr ab ajo s ob re el M arc o Con ce ptua l de l a Ev al uac ión d e lo s Eco sis tem as d el
Milenio
es el c aus ant e de un i mpac to de carác te r indefini do, pudiendo
ac tua r sobre uno o varios impul sores direc tos, e st ableciéndos e
su gr ado de in fluencia en l a transformación del ecosistema en
bas e al ef ec to que pr ovoca s obre los fac t ores de car ácter di rec to.
A su vez , en l a evaluación de ámb it o nacional E ME ( 2011), los
impul sores direc tos del cambio se definen como “ fa c to re s
naturales o ind ucidos por los seres hu ma nos que a ctúa n
de ma ne ra ineq uívoca sobre l os pr ocesos biofí sicos de los
ecos i st ema s y p or t a n to af ectan a l fl ujo de ser vici os” . Dentro de
es te grupo, l a EME ( 2011) iden tifica los c ambi os de us o del suelo; el
cambio climáti co; la contami nación de a guas , suelos y atmosfera ;
l as esp ecies invas oras ; los cambios en los ciclos biogeoquím icos;
así como la s obree xplotación de los c omponentes geótic os y
bióticos de los e cosis temas .
Por su par te la Evaluación de l os Ecosist emas del Milenio d e
An dalucí a, EMA (2012 ), define los impul sore s indi rec tos del
cam bio como “ f ac t ores y proc esos sociopolí tic os que ac túa n
de u n mod o má s d ifu so a l t erand o los ec osistema s a través de
su acc ión sobre u no o má s i mpul sores direc t os de ca m bio” . S e
identi fican dentro de este gr upo los fac tores demográficos;
económicos; so ciopolític os; científic os y tecnológicos; a sí c omo
cultu rale s /072/ .
/ 072 / EM A (2 01 2), id en tif ic a en c a da g ru po u na s er ie de f ac to re s : De mo gr áf ico s :
ta ma ño de l a pob l ac ión , e s tr uc t ur a dem og r áf ic a , pat ron e s de di st rib uc ión ,
f lujo s mig r ator io s , ten de nc ias p ob l ac ion ale s , e tc . ; Eco nóm ico s : ing re s os ,
metab olismo e conómico, polític a macroeconómic a , mercado s financieros ,
f lujo s de c a pit al , e tc . ; S o cio po lít ico s : de mo cr ati za ció n , gl ob al iz ac ión ,
go be rn an za , g én ero , mo vim ien tos s o cial e s , conf l ic to s inte r nac ion ale s ,
re gu l ac ion e s , etc . ; C ien cia y T e c no log ía: i nve r sion e s en c ien ci a y tec no lo gía ,
nu ev as t ec no log ía s , inn ov ac ion e s y c amb ios t ec no lóg ic os , e tc . ; Cul tur al es :
creen cias , identidad, ética ecológ ica , patrones de consumo, autocontención ,
e st ilo d e vid a , etc .
10 8
Subrayamos como apor t ación s ingular de l a evaluación de
ámbit o nacio nal , l a inclusión, el reconocimient o del género
como fac to r indi rec to del cambio de l os e cosist emas , de sde el
pl ant eami ent o de que los trabajos en los hogares y del cuidado
de l as per sonas , e specialmente de la s que se encuentran en
una sit uación de d ependencia , realizados mayoritari ament e por
muje res , tienen impor tantes repercusiones en l a conser vación de
los ecosistemas y su biodiversidad, re sultando esen cia les p ara
el so steni mien to de la so ciedad ac tua l así como para el sistema
socioe conómic o del mundo occidental , que se b eneficia d e ellos
sin c ontabi lizarlos como trabajo, ni remunerarlos como tal .
Dentro de este marc o de ac tuaci ón defin ido por la Evaluación de
los Ecosi stemas del Mileni o, se subraya cómo e stos impu l s ores
indi rec tos y di rec tos generan cambios en el funcionami ento de
los ecosistemas , pudiendo incid ir en su capacidad para generar
se r v icios , af e c tan do al bien es tar humano .
En este marco de a nálisis, l as interacci ones sistema humano -
sistema na tural se producen a d ife rent es e sc al as e spacia les
y temporales , que suelen est ar vinculadas , por lo que resulta
nece sario determi nar y carac terizar los niveles y l as e sc ala s de
es tudi o si se pret ende que és te sea ef ec tivo.
Paradój icamente, l as e sc ala s de los procesos e cológic os y l a de
l a t oma de decisiones so ciopolíticas por par te de l as institucio ne s
con capacidad de decisió n no suelen coi ncidi r , siendo ést a l a
caus a de l a mayorí a de los problemas ambi entales . A sí, como
ejemp lo, los resultados de una evaluación de carác ter global
carecen de val idez para l a toma de d ecisiones a l a e sc ala loc al
a l a que se requiere actuar . Sin olvid ar que, además , l a situ ación
a nivel local pue de verse afec tada “ por l a s i nt eracciones ent re
facto res eco lógic os, socioeconómicos y po lít ic os que ema na n de
l as o t r as e sc a l as ” .
L a c aracterización de los pri ncipales impul sore s del cambio en
l a E EM, ( cambio del uso del suelo, s obreconsumo de recurs os ,
cambio climáti co, crecimien to demográfico, et c . ) nos ha permitido
reconocerlos t ambi én como pro tagon ista s de la tr ansformación
de los sistemas lito rales , objet o de es t e trabajo.
A sí, co nfor me al mod elo s oci oecológ ico adopt ado en es ta tes is ,
recog emos una s er ie de e str ategias bás ic as q ue per m iti rían
reconduci r el estado actual del litoral como soci oecosistema ,
hacia u na rel ación e qui l ibr ada entr e el s istema h umano y l os
eco s is tema s natu r ale s . De es ta forma , en bas e a Pr at s , He r rer o
et al . (2016 ) , propone mos :
+ Contr ol de lo s proces os de u rban izac ión y d e ocupac ión
del s uelo e n el l itor al . Para lo que resulta imprescindible
l a colaboración institucio nal a nivel local y autonómi co,
como respons ables de l a ordenación u rbanística y del
territ orio. Co nsiderándos e una necesidad es tablecer límites
al crecimien to, median te la inclusión en estos instrumentos
de medidas como l as “ d e scla sif ica ció n /protecció n d e su elo
no ur ba ni zad o, mo rat oria s al crecimient o o model os ur ba nos
compa ctos, et c., y d e ad a pt ación int egrad a a la s carac te rí stic a s
del medio natura l y rur al en cad a á mbit o regional ” .
+ Mi tigac ió n y adaptac ión al c am bio c l imáti co, dada la e special
af ección de los ecosistemas del litoral a los ef ec tos negativos
de es ta e xpresión del Cambio Global . Con sideram os que
es ta propuest a se verá favorecida por la re ducción d el
metabol ismo social ; el consumo y l a generación de energía
procedent e de fuentes renovables ; l a búsque da del cierre de
ciclos de mat eria les y re siduos; l a adopción de la pro ximidad
como crit erio para la relo calización esp acia l de “ los ciclo s
de prod ucci ón , t ra n spor te , consu mo y recu peraci ón ; y la s
es tra teg ia s d e a d a ptació n ( r esi lien cia) a la evolu ció n cli má tica ” .
10 9
+ Recon ducc ión en el l i toral de l a s obr ee xpl otac ión de l os
ecos is temas y su s ser v ic ios hac ia l ími tes sos teni bles , me d iante
“ la limit ación de la ex pa n sión ur ba ní stic a , infrae structu ral y
tu rí stica ” ; a través de l a adap tación de l a demanda de a gua “a
la bi ocap acida d de los sistema s híd ricos; la expa n sión d e la
ecoagricult ura ; limita ndo los exc esos de a lgunos tipos d e pes ca
y los imp actos ind ucidos en zona s con fuer te trán sit o/ve r tidos
ma r íti mo s; etc ” .
+ Frena r l a ex pans ión d e l as esp eci es inv aso ras , “ el segu nd o
facto r má s i mp or tante de pérdid a de biod ive r sidad en el
co nte x to me d i ter r á n e o” .
+ Es tabl ecer u n pl an de med ida q ue per m ita con trol a r y redu ci r
los inc endios , cuyo riesgo se va a ver potenciado po r el
progresivo increment o de los efec t os del c ambi o climátic o .
Imag en II . 31 . E s qu ema c onc eptua l de sd e el an ál isis e co sis témi co de l a
org an iza ción j er árqui ca d el si ste ma nat ura l y l a ge st ión in sti tuc iona l
mult idim en sion al y jer árq uic a de s us s er vic ios . Monte s et a l . , 1998
116
De sde el e spacio, la T ierra e s percib ida co mo un pl aneta azul .
E sta apreciación ti ene su fundamento en el hecho de que el
agua de océanos y mares constituye el 70. 8% (36 2 mi llones de
km²) del pl aneta (UNEP , 20 0 6 ). A sí, el hábitat t erres tre, super ficie
emergida sobre es te medio acu átic o, supone tan sólo el 29 , 2%
resta n t e.
A su vez , seg ún recoge el in forme UNEP ( 20 0 6 ), e l lit oral / 0 7 7/ com o
espacio singular , con una longi tud global to tal de línea costera
de más de 1 ,6 millones de kilómetros ( Incluyendo pe queñas
isla s ), constituye en torno al 4 % de la e x tensión del planeta
aunque, paradój icamente, concent ra más de 1 / 3 de l a pobl ación
humana /078 / .
/ 0 7 7/ C uy a de l imit ac ión n o e s tá co ns e ns uad a per o qu e, d es d e al g un as f ue nte s
re con o cid as s e e s ta ble c e com o ” el e sp aci o ha sta d o nd e la m ayo r i nflu en cia
con tin enta l s e ha g a nota r , con u n m á xi mo d e 10 0 k m d es d e la lí ne a de co sta
o, en s u de fec to, la i so hi ps a (cur va d e n ivel) 5 0 metr os ( lo q ue e s té má s
próx im o al m ar). Por el f la nco m a ri n o, la i só b ata d e los 5 0 me tros s ir ve d e
or ie ntaci ón p a ra el e sta bleci mi ento d e la fr onter a co n el á m bito oc eá n ico” .
EM A , 20 12 .
/ 078 / De A n dr és , M . “ el e sp a cio. . . con el á mb ito oce á ni co” ; B ar rag á n, J . M . , 2 016 ,
am pl ían l a h orq uill a d e su pe r f ici e cos ter a de l 4% al 1 5% en ba s e a Co hen
an d Sm all , 1998 .
III. EL LITORAL COMO SISTEMA
SOCIOECOLÓGICO
117
Imag en II . 3 4 . Ap ol lo 1 2 lo ok s ba ck at th e Ear th at th e st ar t of i t s 4 day jo ur ne y
to the m oo n . Fe ch a de l a Imag en: 14 / 1 1 / 1969 . ht t ps : / / w w w.fl ic kr .com /p hotos /
nasac o mmo ns/30 68668 5 221 /in/ album- 7215 7 650 236003 64 8/
118
A pe sar de su con figuración física y de ser el hábitat de mi llone s
de espe cies , l a c apacidad d e transformación antr opogénica hace
que hoy la T ierra sea definida como un p l aneta urbano, aunque l as
ciudades y áreas urbanas ocupan menos del 3% de la super f icie
del pl aneta . Aún co n su e sc as a pr oporción su per ficial , seg ún
recoge F ariñas T ojo ( 2013 ) en los sistemas urbanos se consumen
del orden de 2 / 3 de la en ergía mundi al y se emit e 4/5 p ar tes del
CO 2 . El ori gen de est a situ ación se encuentra en el he cho de que
a par tir de la dé cada de los 50 del p as ado si glo X X , coincidi endo
con el i nicio del Antropoceno, el ser humano comi enza a
urbanizar de f orma acelerada el pl aneta , así como a co ncentrars e
masivamente en los espacios urbano s , en un p roces o que seg ún
dat os del B anco Mundi al de 201 8 previsi blemente d ará lugar a
que casi 70 de cada 100 p ers onas vivan en ciudades en 2050 .
En base a distintas investigaciones , D e A ndr és y B ar ragán (2016 )
es tablecen l a distancia de 1 0 0 km des de el borde costero c omo
l a línea divisoria entr e el concep to de c iudad c ostera y ciudad de
int erio r . En este primer ámb ito actualmente viven más de 2. 80 0
millones de per sonas ( ce rca de 70 0 millones lo hacen a menos
de 1 0 m sobre el nivel del mar ). A su ve z, s egún el info rme de
201 1 “ A Blueprint f or Ocean a nd Coa stal Su stai na bil ity ” , 1 3 de la s
20 meg aciud ades del m undo se loc alizan a lo largo del e spacio
co s tero .
De e sta forma e stos aut ores afirman “ con cer t eza que ca si e l 50%
de tod a s la s ciuda des y a glome raciones d e l mu ndo ma yores de
1 0 0. 0 0 0 ha bit a nt es, y má s de la mit ad de la población urb a na del
mu ndo, se encuentran en u n porcent aje de tie rra muy red ucido
( l as á r e as c o s t e r as )” .
De l a condici ón natu ral de es t os e spacios Rathe ( 20 1 7) subray a , al
igual que en el cas o de la s ciudad es , su h et erogeneid ad territ ori al
modificada conti nuament e por la s int eraccio ne s mar -tie rr a a
l a que se suman la s ac tuaci ones tr ansfo rmadora s humanas
y l a compl ej idad de sus hábi tat s . Añade que los proces os de
erosión, de se di mentación, l a dinámi ca cos te ra , los vient os ,
etc. , rigen est as int eracciones y marcan l a vuln erabilidad d el
territ orio lit oral , dentro del qu e se pue den identi ficar patrones
mor fogenéti cos concret os en función del predomin io de la pl aya ,
los acantilado s, hum edales , etc.
Subrayamos ademá s el impacto degenerativo que sobre el lit oral
ha ten ido la tr ansformación de o rigen an tróp ico, de la que Gar cía
(20 14) señal a que su mat eria lización en un “ mo del o de crec im ien to
que p odr ía mos deno mina r sin crit erio ha origin ad o ade má s d e
u na ur ba ni zación intens a y unos si stema s ur ba nos i nefici ent es,
u na serie de i mp actos y per tur baciones qu e af ecta n no sól o a la
perc epción que tenemos del pai sa je l it oral si no al sistema lit oral
en su conjunt o (h idrol ogía , há bitats y biodiversid ad , pérdid a
de suelo , c ont a mina ción, etc .) , poniend o en pel igro e l propio
fu ncionam ient o d el s i stema c ost ero . A sí, la imp ermea bilización
de los suel os, la f rag mentac ión de los há bit ats, la pérdid a de
biodiversid ad , la presión sobre l a cali d ad y ca nt ida d de los
recur sos híd ricos, la c ont a mina ci ón y prod ucc ión de resid uos,
la di spersión u rb a na , son sólo al gu na s de la s cons ecuenc ia s d e
estos procesos” .
119
Imag en II . 35 . Co nce ntr ac ión de l a p ob l ació n hum ana a : ≤5 0 0 m ; > 50 0 m y
≤ 1 . 5 0 0 m; y >15 0 0 m . En 199 4 el 33 . 5% de l a po bl ac ión m und ial vi vía e n
ter ritor ios h as t a con 10 0 m de a ltitu d so bre e l niv el de l mar, aunq ue ta n
só lo e l 15 . 6% de l a sup er f ici e habi ta da de l a ti er ra ti en e es a s c ara c terí st ic as
( def inibl e s com o sup er f ici es c on inf lue nc ia cos ter a ). Co hen a nd S mal l (199 8)
De e sta forma , l a sin gul aridad de estos espacios cos t eros ,
lugares de transición tie rr a-mar y puer ta marítima de en trada de
recur sos y per sona s pr ocedentes de lugares m uy lej anos , junt o
con su capacidad para acumular ac tividades humanas l i gadas a
los ser vicios que sus ecosistemas ofrecen (indus tria, transpor te,
pe sc a, turismo, generación de energía, etc . ), justifican, de sde
el punt o de vista del biene star del s er humano, la cre cient e
concen tración de pobl ació n en un te rritori o tan limitado. A sí,
seg ún recoge el i nfo rme s obre el lit oral de EME ( 2 011), “l as
den sid ad es de mográf ic a s ma rcan el con tra ste de u na Espa ña
li t oral respec t o a ot ra int erior: 3 73- 41 0 h b/k m² frent e a 60 h b /
km ² resp ectiva me nt e” .
Paradój icamente, es ta concentración d e pobl ación, us os y
ac tividades económica s en el lito ral , aprovechando su riqueza
de recurs os , e stá provocando un al armant e dete rioro de su frágil
patrimon io natu ral , situaci ón que se hace ex t ensiva al patrimoni o
sociocultural local , e sen cia l para conser var l a ident idad y los
sab eres prop ios , en detriment o del bi ene star de l a pobl ación.
Sir va lo e xpue sto hasta e l moment o para tomar c onciencia
de l a impo r t ancia del espacio lit oral como hábi tat humano,
mat erializado frecuentement e en forma de trama urbana
dispers a sobre el territ orio que, para su e xpansión , habi tualmente
se apoya en los sistemas viarios paralelos a l a línea de costa ,
generando una progresiva conurbación que supera los límit es
administr ativo s , alc anz ando un a dimensión territorial .
12 0
De e sta forma , seg ún De A nd rés y B ar r agán (201 6 ) , el sistema
urbano en su e xpansión “ col oni za c on algu nos d e su s atributos
( car ret e ra s, pu er t os, ind u stria s ), e l espacio natural cost ero
ma ri no” dando así cabida en su gestión a un número crecient e
de instituci ones p úblicas , al sumars e a l as que tradiciona lm ent e
regul an la s nece sidades urbanas /humanas l as que abordan
l a gestión del me di o natural , como es el c aso de los e spacios
pro tegidos, l a conser vación de los ecosistemas y su conec tividad;
o l as que son resp onsable s de activ idades económicas como el
turismo, la ac tividad por tuaria, o l a pes ca en e l lit oral .
Sin embargo, hasta mu y recientement e en el sist ema litoral ,
sistemas natu ral y humano se han abordado de f orma
independient e, como si no ex istiera relación entre ambos . A sí,
com o re coge Garc ía (201 7) , “ lo natural se d efinía por oposición
a lo ocupa do con a senta mient os , infrae structur a s o ser v ic ios” . S e
hace por tant o imp res cind ible la coordinaci ón de t odas ell as p ara
procurar un t ratamient o y un funcionami ent o int egral , de sde una
per spe c tiv a eco sistémica .
A par tir de est a nueva realidad se hace nece saria una gestión
int egrada de l as áreas costeras , que cont emple a la s ciudad es y
aglomeraciones l it orales como lugares centrales de un e spacio
mucho más amplio, como manifiestan D e An dr és y Ba r ragán
(2016) , no s ólo t erre stre si no también int ermareal y mari no,
re sultando idón eo s u trat amiento “ como un s ocio- ecosistema
cost e ro de ma yores di men siones espaciales, y cualit ativ a ment e
di stinto . [ …] . Por que la ciuda d ya no es u na realidad q ue se
pl a nifica y gestiona pa ra sí mis ma . Será mucho má s influyen t e
en ese territ orio mi x to ( na tural-rur al-ur ba no -te rrestre-ma ri no )
que le rode a” . A sí, para Me ri no et al . (2015) la ge stión int egrada
de l as zonas coste ra s e jemplifica el de safío que supone aseg urar
l a sos t enibi lidad de estos sistemas comple jos, c arac teri zados
por “ la s i nc er tidu mbres a sociada s a la s int eracc iones ent re las
socieda des , su ec onomía , los rec ur sos natu rales y l os f enómenos
globales c omo el c a m bio c lim átic o , ad emá s d e por l os confl ictos
que s e deriva n de la sup erposici ón d e int ereses sobre recur sos
en su mayoría pú bli cos pe ro tam bién privados ” . En este sentido,
B arrios (20 12) a ñade l a previsi ble relevant e magnitud de las
per turbacione s a la s que los ecosistemas urbanos litorales
del Mediterráneo en E spaña van a tener que hacer frent e, por
los efec tos del cambio climá tic o, y cómo és tas “ no pued en ser
sol vent ados a b a se d e inve r siones en tecno l ogía s y obra s de
contención” .
12 1
De sde e sta concepción del lito ral como un sistema c omplejo
compuesto por disti nt os subsistemas , B arragán (201 4) sub raya
también la singul aridad de l os fenómenos que ac aecen en l as
áreas lito rales de sde el p unt o de vista “ f í sic o y natural, social
y económico , y t a mbién , juríd ic o y ad m ini strativ o” . Y es que
l a compl ej idad de los si stemas so cioecológicos coste ros se
ve incrementada, como recogen So lé y A r iza (2017), “ por la
exi stenc ia de múlt iples actores e int er eses a r ticulados med ia nt e
u na gober na n za frag ment ad a ver ti cal y hori zont alment e por
rígid a s rel aciones d e pod er ” . A ñaden estos autor es que , en estos
sistemas, s e producen i ncontables proces os multi es cal ares
derivados del he cho de l a organización j erárquica de los
socioe cosi stemas “ (i n d iv id u o - p o blació n - e sp ecie - há bitat-
ecosistema) ” , que cuen tan , además , con p ropiedades emergentes
surgidas de l a in teracci ón entre d istin tos subsist emas , en distint os
nivel es e sp aciale s .
A sí, l a ade cuada g es tión de esta s áreas lito rales y los s ubsist emas
que la s con figuran requiere de la consideración de un ma rco
concep tual, que bien pudiera ser el e stable cido en la Evaluación
de los Ecosi stemas del Mileni o ( 20 05), según el cual “ el ser hu ma no,
y su bienestar , o cupa n el cen tro de at ención de los ec osistema s
cost ero mari nos” . Por t ant o, co mo pl ant ea B arragán (201 4), se
trata de alcanz ar la “sost enibilidad d el b ienestar hu ma no” . Pa ra
el lo, “ u na de la s pri mera s tarea s a reali zar co rrespo nde al a ná lisi s
de los probl ema s rel acionad os c on el bienest ar h um a no en este
á m bit o geog ráf ic o” .
Imag en II . 3 6 . Pa s are l a so bre l a s Du na s de A r tol a . M arb el l a . Imag en de l a
autora
12 2
BI ENES T A R HUMA NO Y ECO SERVIC IOS L ITOR A LE S
Considerando el marc o concep tua l de l a EE M ( 20 05 ), e stimamos
que la “sost eni bi lidad req uiere de la ac ept ación de los límit es
biofí sicos de los ecos i stema s” . E s ta premisa se ha de tener en
cuenta al aborda r el análisis de las incidencias de cualqu ier
ac tuaci ón humana en el lit oral .
En línea con este planteam ient o, el concep to d e bienes tar
humano propu es to por la EME ( 2011) plantea u na “ vid a buena
dentro de los l ím i tes bi of ísicos de los ec osistema s” . A ñadiendo
que e sta vida buena “ d epende d el estado d e c on ser vaci ón d e
la c a pacida d de su mi ni strar ser v ic ios de los ec osistema s y su
biod iver sid ad ” . Compar tiendo e ste planteam ient o, es ti mamos
es encial asumi r que los sere s humano somos biodiversidad
“ y depe ndemos d e la b iod ive r sidad no h u ma na” para nu estra
sub sisten cia .
A sí, conocer el e cosist ema litoral , su es truc tura y funcionami ent o,
identi ficar l as presiones que gener an usos , infraes truc turas y
ac tividades de origen hu mano sobre e ste frágil t errito rio, su
patrimon io natu ral , así como sobre l a cul tura y l a identi dad
loc al , resulta fundamental para cumplir con la s prem isa s de
sos ten ibi lidad del bienest ar humano.
Para hacer efectivo e ste planteami ent o es n eces ario co nocer los
vínculos sist ema natural -si stema humano del espacio litoral , de
cuya s int eraccio ne s surge el tratami ent o de su matriz ecológica
y del sistema social que ésta su stenta como un socioecosistema
comple jo y ada ptativ o. Su tr atami ent o como tal permite, como
e xpon e Garc ía (201 7) , comp render que los ecosistemas costeros
e xperimentan per turbacione s, p eriodos de inest abi lidad y
es tabilidad, orden y caos , etc ., lo que posibilita su transformación
y aut oorganización, ha sta alc anzar una c onfiguración de
resiliencia frent e a es tos p roces os .
De e sta manera , los e cosist emas l it orales evolucionan no sólo
en su forma, sino también en su mat eria lidad, org ani zación,
comple j idad, etc. A su ve z , seg ún la autora, el entendim ient o del
litoral c omo un sist ema construido a par tir de u n entramado de
rel aciones cult urales per mit e “ reconoc er l a constr ucc ión social
del pai s aje c omo med io di ná mico de ad a pt ación” .
De sde l a per spec tiva s ocioecológica , conocer el es tado de s alud
del sistema bi ofí sico lit oral resulta una tarea esen cia l , pue sto que
los ser vicios que generan sus ecosistemas proveen de bienest ar
a los sere s humanos . A es ta ne cesidad se suma el hech o de la
relevancia de la s alud física y mental de sus habitantes , dado que
l as zonas costeras son l as más p oblada s del planet a.
Se gún l a EMA (2012 ), la s zo nas costeras cumplen una función
social beneficios a y de enorme tra scendencia para el bienes tar
humano, en el eje rcicio de su papel “ como área s de recr eo y
de scan so, de bell eza estéti ca (pi n tura , f ot ograf ía), como lugar
pa ra la c alma espir it ual y psico lógica, pa ra el oc io en tiempo
vacacional de la poblaci ón , et c” .
A su vez y re spec to a los beneficios que genera en l a salud humana
l a pro ximi dad a es t os e spacios lito rales , l as inves ti gacione s de
White et a l . (2013 ) ponen de relieve que vivir a menos de 5 km
del mar genera una percepción de me jor salud en general y un
menor e strés mental y , derivado de ello, de mejor salud física y
mental que los mani fest ados por l as per sonas que viven a má s de
5 km del borde l it oral .
12 3
Se gún los autor es , e st as percepciones s on si mi l ares a l as
que pro voca l a e xistencia de espacios verdes de proxim idad,
conside rando que los efec tos beneficiosos de los do s tipos de
ent orno pue den ser , además , acumul ativos. Conclu yen que
l a ex posición a amb ient es costeros puede ay udar a r educir el
es trés , promover l a ac tividad fís ica (facilitada por el có modo
acceso a un e spacio abi er to ) y fomentar i nte racciones s ociales
positivas . T o dos es tos fac t ores se han as ociado con resul tados
positivos para l a salud y con compor tamient os saludables m ás
probables entre la s pers onas que viven cerca de l a costa , dada
l as opor tunidades que est a les brinda .
Por tant o, curiosamente, la proximid ad a la cos ta genera en sí
misma bi ene star entre sus habitant es . De e sta forma y referidos
a los ámbit os litorales del Me di terráneo, Goul a (200 9 ) , subr aya
que “no só lo vivir c erc a del mar está consid erado como u n valo r
im por ta nt e , sino que la playa mis ma se ha conve r tido en u no de
los espacios públic os má s a prec iad os don de emergen nu evos
códig os social es, y d if er ent es cul tura s son ca paces d e di sfrutar
librement e d e este lugar si ngular ” . Para terminar planteá ndos e
“ ¿Cómo pod emos poner en cont e x to est a s realida de s c om pl e ja s
y diver sa s, q ue se ha n conve r tido en nu estros pai sa jes de ocio
co tidia no , cua nd o t od avía está n estru ctura dos d esd e u n pu nt o
d e v i sta eco n óm i co ? ” .
Con es a inqui etud, re co gemos los datos aport ados por distin tos
investigadores que pret enden visib ilizar los beneficios que los
sistemas coster os ofrecen al ser humano. Re cogemos también
l a cua nti fic ación económi ca de e so s ser vicios que, al no t ener
“ precio ” , no s on consi derados como tale s en nuestr a socie dad
c apital ist a occid ental .
En est a di rección, S olé y A r iz a (201 7) justif ican “ l a s múltipl es
ac tividad es hu ma na s loc ali zada s en el l i to ral como la pesca,
acuicul tura , agr icul tur a, silvicul tura , prod ucc ión de e nergía,
turi smo, et c.” c omo el re sul tado de los variados ecos er vicios
generados en e ste espacio, fr uto d e l a in teracció n / cop roducción
entre si stema natu ral y sistema huma no. Sin embargo, también
ponen evidencian cómo la s relacione s de poder que se e stable cen
entre grupo e individuos en los e spacios coster os afec tan a
es tos p roces os de copr oducción, limitando l as posibilidades de
acceso a los s er v icios ecosistém icos , e in fluyen do i nclus o en l a
forma en que defin imos y apreciamos el valor de estos ser vicios ,
pot enciando los que o frecen mayores réditos económic os . A sí, los
territ orios tu rístico lit orales constituyen una evidencia clara , dado
que en es t os e spacios los ser vicios recreaciona les que ofrecen
los ecosistemas arenoso s (pl ayas y dunas ) son más v alorados que
los ser vicios de regul ación. Como una prueba de ello, l a habitua l
limpie za me cáni ca d e l as p l aya s “ dest ruyen l os arriba z ones,
au nqu e éstos funciona n como e lemen tos de pro t ecc ión cost era ” ,
ofreciendo como con trapar tida un espacio libre de v egetación y
otr os elementos que ent orpe zcan su uso como esp acio de ocio .
12 4
Entr e l as funcione s poco conocidas de playa s y dunas , B arbi er
et al . (20 1 1 ) señal an que “ favor ecen l a esta bi lización d e l os
sed imentos y l a ret enc ión de su e los para la estruc tura rad icular de
la v egetación, cont rol a ndo la ero sión cost e ra” y prot egiendo l as
ac tividades recreativas , l as ins tal aciones turísticas y propiedades
privadas en l as pl ayas , a sí c omo pres er vando l a acuicul tura y
agricult ura y los hábitat s de vida s il vestre. A su ve z , la s dunas
permiten la acumul ación de a gua dulce para alimentar los
acuí feros en beneficio de la pobl ación costera, s er vir de hábitat
de det erminadas espe cies marinas , cru stáceo s y aves , así como
sopor te de vegetación que, a su vez , capturan C O 2 .
Imag en II . 37 . Valor ac ión e con ómi ca d e los b ien e s y se r v icio s de l os e co sis tema s .
B ar bier e t al . (20 1 1). Fig ura a dapt ada d e NRC (2 0 05: F ig. 4 - 1)
A es tas consideraciones B arbier et al . ( 2011) añaden que, a
fin de visib ilizar la amplia gama de s er vicios ofrecidos por los
ecosistemas costeros y mari nos , al guno s es enciales para l a salud
el bienes tar humano y la per vivencia de su hábitat, como “m a te r i a s
prim a s, prot ec ci ón cost era, cont rol de la e rosión, captaci ón y
pur ific ación de a gu a, m a nt e nimiento de la vida sil vestr e, c a pt ura
de car bono y tur i smo / 07 9/ , ed u ca ció n e i nve s tig a ció n” , s u anál isis
individual izado permitiría determina r su cont ribución en f orma
de bienes de consumo dir ec to “ ( mate ria s pri ma s y a liment os,
e t c . ) ”, de v alor es de consumo direc t o “ no c on su mible ( turi s mo ,
recr ea ció n , ed uca ció n e i nves tig a ció n , e ntre otro s ) ” y aquello de
u s o in dir e c to “(p rotecció n cos tera , contr ol d e la ero sió n , ca pta ció n
y pur ific ación de a gu a, m a nt e nimiento de especies benefici osa s
y captura de car bo no , et c. )” .
Con est a per spec tiva , también el in forme “ A Bluepri nt f o r
Ocea n a nd C oa s t al Su stai na bil ity (2011 )” re salta el papel cl ave
des empeñado por los océanos en l a regul ación atmosférica y
climáti ca , mientras que l as áreas costeras brindan p rot ección
cont ra l as inundaciones , así como para el control d e l a erosió n en
los ámbit os de menor co ta re spec to al n ivel del mar , f uncionando
además como sumider os para l a el im inaci ón de des echos y
nutrient es , re sul tado de l a ac tividad humana.
/ 0 7 9/ De nt ro de l os s er vi cio s re c reat iv os s ubr ay an “ pa se ar e n bo te, pe sca r , na d ar ,
bu cea r , ca mi n ar , ca mi n a r por la p lay a y tom a r el sol s on a lg u na s d e la s
nu m ero sa s op or tu ni d ad e s recr ea tiva s y es cén ica s qu e ofr ece el a cces o a la s
pla ya s y l a s d u na s .”
12 5
Como ejem plo de l a impo r t ancia d e es ta l abor , seg ún da tos
del mencionado in forme ac tualment e “ el 5 7% d el c ar bono
atmosf érico sec uestrad o por orga ni smos vivos es ca p turad o
por orga ni smos ma ri nos, y ent re e l 50 y el 71 % co rrespo nde a
los denomi nad os bosqu es a z ul es, prad era s ma ri na s, q ue cubren
menos del 0. 5 % del f ondo d e l ma r ” . P aradój icamente, estos
beneficios se ven mer mados por los impac tos que l os e cosist emas
e xperimentan as ociados al cambio climá tic o.
A sí, t ant o en el ca so de los sistemas de play as y dunas como de
l as praderas marinas , l a amenaz a que actualmente supone el
cambio climáti co ju nt o con la tra sformación de estos hábitats
con fines antropogén icos, de valúan y ponen en riesgo los
ecos er vicios pres tados . En es te senti do, S olé y A r iza , (2017)
subrayan que t eniendo en cuenta los ef ec tos futuros del cambio
climáti co en la s zo nas costeras , “ l a ad a pt a bil ida d y c ooperación
son tam bi én esenc ial es” .
Dentro del ent orno singular que con figura el mar Me dit erráne o,
el cual rep res enta tan sólo el 0 , 3 % del volumen y el 0, 8% de
l a super ficie t otal de los océanos del mundo, dando orilla a
tres conti nentes (E uro pa , África y A sia ), el B lue Pl an /0 80/ emitió
en 201 0 /081 / un pri mer inf orme en el que se analiz a la rel ación
/080 / Un o de l os C ent ro s de A c ti vid ad R eg ion al de l Pl an de A cci ón de l Me di ter rá ne o
li ga do s al pr oce s o de a pl ic ac ión d el C onv eni o de B ar cel ona , p ar a l a ad op ció n
de un e nfo qu e ec osi st émi co en l a r eg ión m e dite rr án ea . S e gú n dato s de l Pl a n
/081 / En e s te es tu dio , el v al or e con ómi co de l os b en ef ic ios r en did os p or lo s
e cos is tem as s e e val uó c omo u na p ar te m ás o m en o s imp or t an te de l
va lor a ña dido g en er ad o por d iv er s as a c ti vi dad e s ec on ómi ca s , o co mo u n
e qui va le nte a g as to s ev it ado s , o in cl us o co mo v al or de r efer en cia f re nte a lo s
be ne fi cio s col e c ti vos . Fue nte: B l ue P l an P ap er s 8 . O NU: A n aï Ma ngo s , J ean -
Pa s c al B a s sin o, D idie r S au za de . T he e con om ic v al ue of su s ta inab le b en ef it s
re nd ere d by t he m e dite rr an ean m ar ine e co s y st em s .
me di o natu ral-e conom ía, aplic ando un valo r monetario a
los ecos er v ici os costeros de es t e ent orno me dit erráne o. Con
es tos crit erios de partida y como resultado de una evaluación
conser vadora, el v alor económic o de es os ser vicios, en b ase a
dat os de 20 05, arroja ría u n monto t o tal de 26.1 28 mi llones de
euros anuales . E sta c anti dad se de sglos a en: 5 27 m illones de € en
cont rol de la erosión, f unción desempeñada por l as prader as de
Posidoni a; alrede dor de 2. 219 millones de € en se cues tro de C O 2
por el mar ; 2.70 3 mi llones de € por asimilación de residuos; 17 . 8 0 8
millones de € en hábitats marinos de dicados a fine s recreativos
vinculados al turismo.
Imag en II . 3 8 . B en efi cio s ren did os p or lo s eco sis tem as m e diter rá ne os a l os
paí se s r iber eñ os . B l ue Pl a n (2010)
12 6
IM PUL SORE S DEL CAMBIO
Analiz ado el funcionamien to de los si stemas l it orales y
marinos y reconocida la impor t ancia de sus ser v icios para el
bienest ar y la super vivencia de la s comun idades humanas que
progresivamente han ocupado este territ orio, transformándolo
drás ticamente pa ra conver tirlos en su hábitat, resulta per t inente
considerar q ue “ la s ac tivida des h u ma na s, a sí c omo los ef ectos
del cam bio c limático , l os d esa st res naturales y los f enómenos
de d i ná mica l it oral, tal es como la e rosión y la ac reción, pued en
t ener u n enorme i mp ac t o en el des arrol lo y e l crec im ien to
económico de la s c osta s, a sí como en los ec osi st ema s c oste ros
y ma ri nos, pud iendo d esem bo car en el det erioro de la si tuación
medio a mbiental, l a pérdid a de biod ive r sida d y la degrad ación
de los ser vicios de los ec osi st ema s” , tal y como se e xpone en l a
Propues ta de Direc tiva Eur opea para e st ablecer un marc o para
l a ordenaci ón del e spacio ma rítimo y la ge stión int egr ada de las
costa s , C OM (2013 ) 133 final .
De forma que, para e vitar que este es cenari o de deg radación
se haga realidad y sea irrever si ble, re sul t a pri oritario a la hora
de defini r es trat egias para l a ge stión i ntegrada de l as cost as y
l a ordenaci ón marina c entrar l a at ención sobre la s di ferent e s
presiones de scrita s, conocer los f actores que inciden y cambian
l a estr uc tura de los ecosistemas , pues t o que l a conser v ación
de unos sistemas lito rale s y marinos sanos que pres er ven su
int egridad e coló gic a y con ella l a c apacidad para o fre cer
múlti ples s er v ici os , contem pl ados en l a previsió n de ac tuacio ne s
en es tos espacios , “ pueden g enerar im por ta nt es beneficios en
lo que atañe a la produ c ción de ali ment os, la s ac ti vid ad es d e
turi smo y ocio, l a miti g ación y ad a pt ación al ca mbio cl imático ,
el c ont rol de la di ná mica li to ral y la prevenc ión de catá stro fes” .
En est a di rección, como y a se indic ó anteri ormente, l a Evaluació n
de los Ecosi stemas del Milenio E EM ( 20 05 ) ha identi fic ado lo
que denomi na impul s ores del cambio, defini éndolos como
aquellos fac tores que al teran “ algú n a spec t o d e l ecosistema” .
Dif erenciando entre aqu ellos que gener an un i mpac to d irec to
o indi rec to sobre los proceso s y el normal funcionamient o de
los ecosistemas . S eñalando que , habi tualmente, impul sores
indi rec tos y di rec tos suelen operar de forma sinérgica .
A sí, siguiendo es tas p autas , se gún recoge el in forme EMA
(20 1 2 ) la g ran transformación territ orial a ndaluz “ ha venido
determi nad a princip alment e por dos procesos qu e ha n ac tuad o
de forma sinérgica : la ar tificialización del suel o , ta nt o por se ll ad o
como por int en sificaci ón a gropecua ria , y el aba n dono r ural, q ue
im pl ica ad emá s u na pérd ida i mpor ta nt e de los u sos trad ici ona l es
de g estión que h a n da do se nt ido d e per tenenc ia e identida d a la
poblaci ón a nd alu za de sd e hace sigl os” .
En el cas o del esp acio lit oral , son su s múlt iples singularidades
como t erritorio, así c omo l a riquez a y diversidad de sus
ecosistemas y ser vicios, los que han atraído a numer os as
ac tividades humanas , también sin g ulares , gener ando una i ntensa
compet encia entre ella s . Resulta por tanto una c onse cuencia
lógica de e ste es cena rio l a concen tración de pobl ación en el
espacio costero, generándose a sí una sociedad litoralizada que,
paradój icamente, e stá ac abando con la matriz ecológica que le
da sopor te y la mantiene con vida.
12 7
En este sentido, los in forme a nivel nacional y andaluz sobre el
litoral llevados a cab o dentr o del programa de l a Evaluaci ón
de los Ecosi stemas del Milenio, sacan a l a luz los efec tos de l as
ac tuaci one s de ori gen humano sobre es te frágil y p resionado
ámbit o. A s í, como primer da to, est a inv e stigación ha permitido
con firmar que, a nivel nacional , el 62% (13 de 21) de los ser v icios
de los ecosistemas litorales analizados s e es tán degr adando o
es tán siendo usado s de manera insos t enible, dat os que empeoran
en el ca so del l it oral andaluz donde es t e porcentaje se eleva
hast a el 77% ( 17 d e 22) .
Por tant o, como recogen Chica et al . (20 1 1 ), l as e valuaciones
ponen de mani fie sto que la conti nuidad del flujo de estos
ser vicios ( como es el c as o del “ a ba st ecimient o por ex tracc ión y
rec ol ecc ión , cul turales c omo el pa is aje, a sí c omo la mayor par t e
de los de regulación” ) dep ende del buen es tado de conser vación
y de l a in tegridad del ecosistema que los pro porciona. E st a
circu ns tancia es e specialmente mani fie sta en el c as o de los
ser vicios de regulación “ hídr ic a , mor fosedi ment ar ia, d e la s
pe r turbaci ones na tural es y c ont ro l b io l ógic o” , ju nto c on los de
aba stecimiento “ como la pesca ex tractiva, o el mar i squeo” , los
más afec tados por l a presión (impul sore s ) de origen humano.
A su vez , l a evaluación re f le ja l a mej ora de los s er vicios culturales ,
entre los que se encuent ran l as ac tividade s recreativas y de ocio,
vinculadas al turismo, así como los ser vicios de abastecimien to
tecnificados , entre los que se encuentran l a acui cultura, o los
cult ivos en agricultura i ntensiva . Es ta mejorí a se alc anza a ba se
de forzar al ecosistema, a f in de i ncrementar el f luj o de ser vicios.
Frut o de e ste aná lisis , coi ncidimos con Ch ica et al . (2012) en
cuan to a que, en general , t ant o a nivel nacio nal como andaluz
“ los ser vicios de los ec osistema s lit orales que d ependen d el buen
estad o de con ser vación d e su ec osis t ema s alen ba sta nt e peor
pa rad os que aq uel lo s qu e fuerza n el ec osistema pa ra la ob tenc ión
de de t e rminado s s e r vic i os ” , por lo que es posible co ncluir que
el é xit o de los últi mo s se sus t enta s obre la devaluación de los
prim ero s .
Analiz ado el es tado de los ser vicios de los ecosistemas lit orale s,
conocer aquellos fac to res que los pre sio nan , devaluándolos ,
constituye el punt o de par tida para poder e stable cer estrategias
para su regeneración . En este sentido, la s inv e stigaciones dentro
del programa de l a Evaluaci ón de los Ecosi stemas del Milenio
han facilitado l a ident ificación de los principales impul sores del
cambio del lito ral . A sí, e xiste un c onsen so nacional y anda luz
respe c to a la identid ad de e stos impu l sores .
Imag en II . 39. Impac to y te nd enc ia de lo s imp ul sore s dir ec to s de l ca mbio , s eg ún
tip o ope rat ivo d e ec osi stem a li tora l en A nd alu cía . Chi ca e t al . (2 01 1)
12 8
Se gún e sta s evaluaciones , recogemos los principales impul sore s
di rec tos del C ambio G lobal en el litoral , des critos y or denados
como si g ue, en función de su impor tancia, por B arragán y B orja
(2 0 1 1) :
+ L a tr ans for mació n de los u sos de l sue lo , ma teri alizada en
el litoral medit err áneo fun damentalmente en f orma de
urbanizaciones e x tensivas , en el incremento de las super f icies
de cul tivos , así como de l as in fr aes truc turas y equipamient os
ligados a l as urb ani zacione s . E stos fac t ores s on los
respons ables de l a progresiv a e int ens a ar ti ficialización del
borde costero, haciendo de sapare cer humedale s , cordones
dunares , super ficies agrícol as tradicionales , et c .
+ L a deg radac ión de l os se r vic ios de abas teci mie nto por l a
so bree x plotac ión y e l us o de técn ic as inade cuadas . S e subray a
l a ex plotació n de los s er vicios de los e cosist emas acuáticos,
espe cialmente la c ap tación de gr andes volúmene s de agua
dulce generadora de un i mpac to que au menta de forma mu y
rápida e i ntensa .
+ L a conta minac ión d ifu sa q ue deg r ada l as aguas d el l itor al , fr u to
de l a activ idad a gr íc ol a y de los ver tidos de residuos urbanos
e industriales sin depurar , a lo s que se suma l a con taminación
prov enient e del int ens o tráfico ma rítimo en el cas o del litoral
medit erráneo.
+ L a introducción de especi es invasoras , f ruto fundamentalmente
del transpor te maríti mo, dado que és tas habitualment e s e
suelen despl az ar den tro del agua de l astre de los barcos .
+ El c ambio c l imático , constitu ido en una amenaza real para los
ecosistemas del litoral , alentado por la e x trema transformación /
ar tifici alización del territ orio, el increment o previsi ble de l a
aridez del clima así como y , muy e spe cia l ment e, p or el i mpac to
de l a subid a del nivel del mar , a resultas de l a influencia del
calentamient o atmosférico.
Fina l mente, el modelo de des arrollo económico adop tado en el
litoral medit err áneo, ba sado en el consumo indiscriminado d e
suelo como fó r mula de cre cim ient o, a sí c omo l a concentració n
demogr á f ica que l a di námica ac tividad del litoral p ropici a , han
sido de finidos por es tos aut ores como los impul sores indirec tos
del cambio más relevantes de es tos ecosistemas, con influencia
di rec t a sobre l a transformación de los usos del suelo, principal
impul sor directo del cambio. L a concentración de i nfrae struc turas
y equipamien tos constituye o tro de los impul sores indirec tos
más relevantes . T odos s on, a su ve z , respons ables del fenómeno
cono cido com o l itoral izac ión .
Sin embargo, el anális is de es tos i mpul sores nos per mit e afirmar
que no todos han i nfluido de la misma manera y con l a misma
int ensidad en la ac tual devaluación d e los e cosist ema s lit orale s .
A simismo, también exis t e l a cer teza re spec to a la tendencia
generalizada del incremento, de f orma r ápid a o muy r ápid a , de
sus impac t os .
Ent endemos que el diagnós tic o de los principales problemas
presentes en el sistema lito ral , r e sultado de la acción
transformadora de e stos impu l sores , posibi lit ará la definición
de los obje tivos de int er v ención más ade cuados para paliarlos .
E sta t area tambi én ha sido abordad a dentro del pro g rama EE M ,
e xistiendo un co ns enso en cuanto a l os problemas y ac tuaciones
posibles a nivel nacional y anda luz . Concretamente se subraya /0 82/ :
/0 82 / Pr in cip al es p rob le ma s a lo s qu e se e nf ren ta n lo s ec osi ste ma s l itor al e s y
co ste ro s e xpr e s ado s a l a l uz d e l a Eva lu aci ón de Ec os is tem as d el Mi len io
pa ra A n dal uc ía . Con ten ido s e x t raí do s de EM A 2 01 2. L i tor al y EME 2 01 1 .
L itor al
12 9
+ Homogeneización del paisaje , debido al desarrollo e xcesivo
de det er mi nados us os y ac tividades ( como la s urbanizacio ne s
turístic o -residenciales , l a agricultu ra intensiva, etc . ). “Fr e n a r
los pr ocesos d e ur ba nización” gener alizada y limitar las
ac tividades e co nómica s int ensivas en e l lito ral , cons tituye el
obj etivo operativo más adecuado para hacer frente a d icha
homogen eización .
+ Alteración de los procesos nat ur ales , debido al i ncremento de la
ar tifici alización por el des arrollo de infraes truc turas , públic as
como puer tos, e spig one s , pas eos marítimos , etc. “Reflex ion a r
sobre el empl a z a mient o y d is eño” de estas in fraest ructuras de
forma previa a su desar rollo, constituye el ob jetivo operativo
defini do para hacer frente a la transformación de dichos
proce s o s natur ale s .
+ Contaminación de l as a guas l itorales , debido al vert ido de
residuos i nsuficientement e depurados de distinta índole y
de procedencia urbana, agr ari a , industrial , tráfico ma rítimo,
etc . “Me jorar la c alida d de la s a gua s” , constituye el obj etivo
operativo adecuado para frenar dicha c ontaminac ión.
+ Pér did a de cal i dad y ca ntidad d e los ecos er vi cios r el ac ionados
con los e cosi stemas d e río s y ri bera s , por el inces ant e aument o
de l a demanda de ori gen agrícola y urbano -turístic o. “L a
racionali zación de los c on su mos de a gua s c ontinent ales y la
redu c ción del c recimient o de la de ma nd a” , son identif icada s
como los obj etivos operativos para paliar l a devaluación de
esto s ecos ist em as .
+ A gota miento de l os se r vic ios de abas teci mie nto de los
ecos is temas mar i nos por s obreex plotació n de sus s er v ici os , el
uso de técnic as inap ropiad as , etc . Se propone como obj etivo el
“ a prov echa mient o sostenibl e d e l os ser vic ios de a b a stec im ien to
m a r i n o ”.
+ Deg rad ación d e hábit at s natural es y pér di da de bi odi ver si dad ,
debido a la urbanización in tens a, l a agricultu ra intensiva,
especi es i nvasoras, r esid uos, em pleo d e i n fraestructu ras
inadecuadas , et c . “La con ser va ci ón d e há bit ats y la recuperación
de la biodiversid ad ta nt o t errestre c omo ma ri na” , constitu yen
los objet ivos operativos idóneo s frent e a e sta situación d e
pérdida i rreparable de hábitats y biodiver sid ad as ociada .
+ Pérdida de posib il idad futura de desar rollo económico, por
el funcionamient o de un modelo de des arrollo económico
insos t enible que da p ie a l a des aparici ón de ecosistemas
y sus ser vicios. S e pl ant ea el objetivo d e l a “ protecci ón y
con ser va ció n d e e cosi stema s y ser v icio s” par a a se g urar e l
des arrollo económico futuro del lit oral .
+ Pér did a de patr imon io pú bl ico natur al y cul tur al , debido al
modelo de de sarrollo s ocial i ns ostenibl e, con l a degr adació n
de un patri monio público i mpres cindi ble para el bienes tar
human o. “La ad mini stración sostenibl e de e st e patri monio
pú blico litora l ” , constituye el ob jetivo operativo más razonable
para rever tir est a situ ación.
+ T ran sfer enc ia de cos tes entr e ac tiv idad es y us uar ios , debido
al funcionami ento de modelos de des arrollos inj us tos, que
privatizan los beneficios y ex t ernalizan los problemas y
consecuen cias de la deg radación del si stema natural del
litoral sobre la Administraciones Públic as . S e pl ant ea como
obj etivo “ la promoci ón eq uit ativa de cost es y beneficios ent re
la s ac ti vid ad es económica s de sa rrol lada s en e l li to ral y los
u sua r ios de su s ser vicios” .
13 0
L a problemáti c a ident ificada junt o a los fac tores que l a han
prov oc ado ponen de manifiesto, seg ún recogen Barr agán et
al . (201 0 ), que l as “ ac ti vi d a d es eco nó mi ca s q ue ha n facilita d o
nuestro cre cimient o en el pa s ad o , so n las m is ma s q ue genera n, en
el p resente , u na crisi s d e l os ecosistema s li toral es y su s ser vic ios:
de sar rol l o turí stico , pesca ex trac tiv a , agr icul tura intensiva ,
ind u stria por tu aria , tra n spor te marítimo, et c.” .
Como des tac an Barr agán y Chica ( 201 3 ), el proceso de
litoralización experimentado por nue stro país desde m ediados
del pas ado siglo, mat erializado en fo r ma de asentamientos
urbanos e x tensivos , equipami entos e in frae struc tura s, áreas
industriales , agricultu ra intensiva, etc ., ha producido una
pro funda ar tificialización, degr adació n , así como una alarmante
situ ación de vulner abi lidad entre los ecosistemas costeros más
valios os ( de semb ocadura de ríos , e stuarios, b ahí as , hume dales ,
etc.), cuyos ser vici os s on básicos para el bienes tar humano pero
también para su es truc tura económica y produc tiva .
Sin embargo, c omo manifiest a l a EMA (20 1 2 ), en es ta profunda
transformación del lit oral se han de scuidado aspec tos es enciales
para el bienes tar humano como aseg urar una vivienda para l a
pobl ación resident e, dado que los precios des orbitados de la s
mismas lo imposi bilita , a pes ar de la impor t ant e dimensi ón del
parque de viviendas libres e xistent e s .
A su vez , el sumini stro de e coser v icios de abastecimien to básico,
como la disponib ilidad de agua o energía, corre el riesgo de ser
insuficient e durant e los me se s es tivales , dada l a import ant e
concen tración de pobl ación est aciona l en e se periodo.
El mismo camino llevan el patrimon io natu ral e históric o del
litoral , dado que t radicionalmente el pr oce so de transformación
de es te á mbit o s e ha llevado c abo sin u na per spec tiva integral
del impacto que genera sobre e ste t erritori o y sus atribut os
sin g ulares . L o que supone una pérdi da del patrimoni o común que
no e s reparable. En la misma línea , l a ident idad local s e resient e
ant e l a concen tración de un a pobl ación f oránea en un espacio en
el que residen de forma tempo ral , s in inv olucrar se afec tivamente
con él , ni crear lazos con la pobl ación autóctona.
En nuestr a in ve stigación c oincidi mos con l a apreciaci ón de
es tos aut ores en cuant o a que en el lito ral s e ha instaurado
una espe cia de ci clo auto fágico, seg ún el cua l “ el propio éxi to
de la s a ctivida de s hu ma na s , que d epend en de los ser vicios que
proporc iona n u nos ecosistema s qu e goz a n d e buena sa lud,
t er mina n p or c ond ucir a ést os a u n estad o de d egrad ación qu e
pone en peligro buena pa r te del b ienestar alcan z ad o” /0 83/ .
/0 83/ “ De s d e med i a do s d el pa sa do s iglo X X , el nu ev o si ste ma d e d e sa r rollo
ba sa d o en la a c tiv id a d tu r í sti ca , (del q ue re su lta la i n sta u ra ció n d e u n
pro ce so d e litor al i za ció n es pe cia lm ente e n el litora l me d iter rá n eo), se v io
be nef i cia d o de lo s mú ltip les s er vici os ofr eci do s po r su s e cosi s tem a s co ster os
y ma r i nos , i ncr em enta n d o el bie ne sta r d e su p o blaci ón h u m a na . For za d os
los e cosi s tem a s p a ra a u m enta r la pr od u cció n d e ser vi cio s, s e lleg a a u na
pro fu n d a tra sfor ma ció n , ex p olio y d eg ra d a ció n d e d ich os eco ser vi cio s, e n
tod o s los ca sos g ra tu itos , lleva ndo a la d e gr ad a ció n d el ca p ital n atu r al , qu e
pie rd e su i nteg r id a d ecoló g ica y su r es ilie nci a , red u cié nd o se d r á s tica m ente
su ca pa cid a d de g en era r ser vicios . EM A (201 2)”
13 1
“En l os 3 se ha prod ucido u n signif ic ativo au ment o en la s úl tima s
décad a s : e l con sumo d e energía el éctrica se ha mult iplic ad o por
3, e l con sumo d e cement o por 3, 6 y la p rod ucci ón d e residu os
ur ba nos por 2,7 , con secuencia evident e d e l mod el o ec onó mico
do min a nt e en estos a ños” .
Ante est as circunstancias , defini r los límites admisi bles re spec to
a l a in tensidad de c onsumo de los e coser vici os , a par tir de es t e
momento, c ons tituye u na me dida esencial en el proces o para
alcanz ar u n mo delo socioe conómi co más s osteni ble.
A sí, l a s estr at egias de ges tión del capital na tural del litoral
para su regeneración deben centrars e, seg ún pl ant ea l a EMA
(2 01 2) , “ en el ma nt enimiento de los se r vic ios de reg ulaci ón
mor f osed ime nt ar ia, liga dos al contro l de los int en sos procesos
de erosión que tienen luga r en muchos sectores de la s cost a s
a nd alu za s, a sí como de los ser vicios de regulación vi ncul ad os
a la f er ti li zac ión d e los e cosistema s ma ri nos, a través de los
hu med ales l it orales a sociad os a los estuarios” . Por otra par te
debe a cometer “ e l ma nt eni mient o de los ser vicios a ba stecimient o
(p esca) y de con ser vación de la biod ive r sida d ” , cr ucial pa ra
sustentar l a capacidad de funcionamien to de los ecosistemas
y , en conse cuencia, para s ostener el sumini stro de e coser v icios,
es enciales para el biene star de l a pobl ación.
Ent endemos que l as conclusione s de este análisis resultan
per tinent e s para cualqu ier so cioecosistema del lit oral
me di terráne o y además de to tal ment e concord ante c on l a idea
e xpues ta en l a intr oducción de est a tesis respe cto al riesgo de
l a C SO de morir de éx it o. Re qui riéndose , para evitar e ste fin, de
es trat egias para l a re cuperación/regeneración del capital na tural
de es te litoral , para as egur ar la pres er vación del bienes tar y l a
s alud h umana .
Fina l mente, co mpar timos y subrayamos l a afirmaciones
recogidas en el in forme para el l it oral , dentro del pro g rama
EMA (2012 ), en cuant o a que no ha sido el i ncremento del
bienest ar humano lo que ha estado deg radando los ser vicios
de los ecosistemas en A ndalucí a , sino el modelo de crecimien to
económico que se impuso en es ta región a par tir de década de
los ochenta del p as ado si glo X X , que nos ha l levado a superar
los límit e s natu rale s de la reg ión, su biocapacidad, ab ocándono s
a demandar ecoser vici os provenien tes de otros ámbi tos
territ orial e s lej anos , tanto naci onales como int ernacionales .
Imag en II . 4 0 . Cic lo au tofág ico de l mo de lo de d es ar ro ll o del l itor al e sp año l .
EME . C apí tulo 1 3
Por ello y tratándose l a tierr a de un planeta con una biocapacidad
finita, el m odelo de crecimient o económico ado ptado constituye el
fac tor esencial que imposi bilita l a sos ten ibilidad socioeconómica
de An dalucí a . Seg ún recoge el in forme de l a EMA (2012 ), “ se ha n
a nali zado los há bit os de con su mo de su po bl ación uti li zand o tres
pa rá metro s bá si cos: consu mo d e energía e léctrica; d e cement o y
prod ucc ión d e resid uos ur ba nos ” .
13 2
Imag en II . 41 . Urb aniz ac ion e s y ca mpo s de G olf d es d e l a N - 3 4 0 . Mar be ll a .
Imagen de l a aut ora
L A G E ST IÓN I NT EGR A DA DE L AS Á RE A S L ITOR A LE S
B ASAD A EN LOS E COS ISTE MAS E B M
En nuestr a in ve stigación, el análisis del si stema litoral co mo
sistema na tural así como sostén del sistema socioe co nómico
des arroll ado por l as comuni dades h umanas, n os ha permitido
apro ximarnos al funcionamient o y al ent endimien to del co njun to
de int errel aciones ( e coser vicios ) que vinculan al sistema na tural
y al sist ema humano, de sde una concepción holística , como
un socioe cosist ema en el que el s er humano fo rma p ar te de
l a trama natu ral del e spacio lit oral . A su ve z, como pl antea n
Mar tín - Lóp ez et al . (20 0 9 ) , para que un sistema socioe coló gico
sea s osteni ble y sus sistemas naturales sigan generando un flujo
de ecos er vici os , “ la s i n s titu cio ne s d eb e n m a nten er e ste ca pital
natural ( ecos i stema s resil ient es ) a t ravés d e los p la nes de g estión
y el o rde na mient o t errito rial ” .
En est a di rección y dentr o del ámbit o litoral , como recoge el Blue
Pl an, uno de los Centros de Ac tividad Regional del Pl an de Acci ón
del Mediterráneo , la adopción de un enf oque e cosist émico
permitirí a l a mejor c omprensi ón de l as rel aciones dentro y entr e
ecosistemas , prest ando espe cial a tención a l conti nuo tierra -
mar (int eracciones e cológicas ) y al co ncept o de umbral en l as
transformaciones de los sistemas naturales (irrever sib ilidad).
Sin embargo, c omo s eñala R athe (20 1 7) , aunque c ada di s cipli na
cientí fic a ( geogr afí a, e cología, hidr ología, etc . ) cuenta con
defini ciones má s o menos similares del concept o de lito ral
como espacio de transición ti err a mar , su delimitació n a nivel
admin istrativo di fiere se gún los criteri os jurisdiccio nales de c ada
país, en f unción de la mayor o menor prio ridad de los crit erios
económicos, s ociales o e coló gicos , etc. , lo que puede dificul tar l a
aplicación de es ta per spec tiv a a nivel i ns tituci onal .
13 3
A su vez , e xisten di feren tes enfoques s obre la posible gestión
de los espacios l it orales . D entro de l os analizado s en est a tesis,
se subrayan dos por su alc ance i ntegral : l a Ge stión in tegrada
de áreas lito rale s ( G IA L ) y la Ge stión Int egr ada Ba sada en los
Eco si ste ma s (EB M).
Se gún recogen Ba r ragán y D e An dr és (201 6) , citando a T rigal L .
Lópe z (Di r . ) (2015), la Ge stión In tegrada de Á reas Litorales ( GIZ C-
GIA L ) p odría ser defin ida como “ u n proceso legit im ado a través
d e u n a p olítica pú blica , co n f u n d a m enta ció n téc nico - científ ica
pero que tiene en cuen ta l os sa b er es trad icionales, dir igido a
la ad mi ni straci ón d e bienes comu nes e inte reses pú blic os; que
se orient a a la t oma d e deci siones para o bt ener e l mej or y má s
equitat ivo beneficio social y ec onómico de los ser vicios de los
ecos i stema s cost ero mari nos, poniend o especial esmero en
cons er var el capit al natu ral, el pat ri monio cul tural, el pai s aje; al
tiempo qu e afront a los riesgos y a me na za s q ue se cie r nen sobre
pers ona s , bienes o rec ur s os” . Mient ra s que la Ge stión Int egr ada
B as ada en los Ec osistemas (E B M) es ent endida como un “ pr oceso
que u s a la c iencia de los ec osistema s - nue stro c onocimiento de
la s conexiones ent re orga ni smos v ivos, f enómenos naturales y
ac tividad es hu m a na s- a s í como la s ci encia s sociales y ec onó mica s
pa ra orient ar nue stros us os de cost a s y m ares . E l obj etivo ,
derivar e st e conocimient o d e f orm a par t icipativa y u sarlo pa ra
determi nar priorid ad es e im puls ar la integraci ón d e la gestión en
t od os los secto res . Al hace rlo , pod emos g ara ntizar q ue esos u sos
sea n sostenibles para la socieda d y el medio a mbient e a larg o
pla zo” /084/ .
Una de la s princi pale s di ferencias que se es tablecen entre ambos
modelos de ge stión in tegrada e s su delimitación espacial . A sí,
Ba r ragán y D e An dr és (201 6) i ndican que en el c aso l a GIZ C-
GIAL é sta viene determinada por las demarc aciones político
admin istrativa s, mientras que en EBM que da est ablecida por la
distribuci ón geog ráfica de los e cosist emas y s us ser vici os .
En est a tesis ent endemos que toda in ter vención para l a
ges tió n y l a regeneración int egr ada del espacio lito ral debe
par tir del reconocimi ento de la dependen cia d el s er humano
respe c to d el me dio na tural que lo sustenta. P ara llevar a c abo
es te plant eamient o consideramos nece sario l a superación
de l as divisio ne s admin istrativa s , puesto que l as decisiones
adoptadas en bas e a este criteri o se m uestr an parci ales e inclus o
cont radic to rias resp ec to a la situaci ón real de la matriz territ orial
y de los des arrollos urbano s/ humanos . Y es que , como recogen
Feria y Santia go (201 7), e l funcionami ento y la configuración
espacial de los sistemas urbanos hace tiempo que superar on los
límit e s munici pales . Por ello, y acorde con lo expue sto, en es ta
investigación co nsideramos que nue stro análisis del e spacio
litoral debe sustentars e sobre una perspe c tiva int egr ada de la
regeneración y de la ge stión bas ada en los ecosistemas , siendo
el so cioecosistema el modelo de int erpretación de la s relacione s
sistema na tural -sistema humano que me jor se ajusta a e ste
/08 4/ En l íne a con l o re cog id o po r l as D ire c tr ice s d el CD B . En foq ue p or
Eco sis te ma s . S e cre ta ría d el C onv enio s o bre l a D iv er si dad B io lóg ic a (2 0 0 4)
y l a UN EP (20 1 1)- T aki ng Step s tow ard M ar ine a nd Co a st al E cos y s te m- B a s e d
Ma nag em ent , A n In tro du c tor y Guid e .
13 4
pl ant eamien to puesto que, como se e xpone en l a UNEP (20 06 ),
“ en la gestión ba sad a en los ec osistema s, la población hu ma na
a so ci a da y los sistema s económicos y sociales se c on sidera n
pa r te int egral d e l ecosistema . Lo q ue es má s i mp or tante , la
ges t ión b a sa da e n l os ecos i stema s se ocu pa d e lo s procesos de
cam bio dentro de los s i stema s vivos y de ma ntene r los ser vicios
que prod ucen los ec osistema s s aluda bles. La g estión ba s ad a en
el e cosistema se concibe y ej ecut a como u n proc es o ad a pt ativ o
ba s ad o en el aprend i zaje , que a plic a los principios del mét od o
cien tífic o a los p rocesos d e gestión” .
A su vez y como pl ant ean Ba r ragán y D e An dré s (201 6) , ent endem os
que una pr emisa f undamental para que el modelo de ge stión
del litoral sea más int eg rado, ser á que el razonam iento pa ra l a
misma par ta y tenga “ muy present e los p ri ncipales im pul sores
direc t os d e cam bio en los e cosistema s presentes en e l lit oral ” .
E ste modelo aplicado al litoral constituye un i nstr ument o de
ges tió n int eg rada de todos los procesos p olíticos que a fec tan a
l a z ona costera , que permit e abordar de fo rma coordinada las
int eracciones tierra -mar de la s activ idades costeras , facilitando
l a coher encia en l a to ma de de cisi one s entr e todos los s ec tor e s
implicados , t al y c omo pl ant ea l a Propue sta de Direc tiva del
Parl amento E uropeo y del Consejo por la que s e est ablecía un
marco pa ra l a ordenación del espacio marít imo y l a ges tió n
int egr ada de las cos tas , COM(2013 ) 1 3 3 final .
En est a di rección, el P l an de Acci ón para el Me dit erráne o
aprobado en 1 97 5 , con el ob jetivo de abord ar l a degradación
ambien tal como problema común, que agrupa a los paíse s con
costa s a es t e mar , así como el Conveni o de B arcelo na , apr obado
en 1 97 6 para l a prot ección del Mar Medit err áneo contra la
contami nación, constituyen los instrumentos princi pale s del
marco j urídi co y normativo para l a pro tección d e l a Región o
Mediterránea . Además , el Convenio d e B arcelona d ispone en l a
ac tualidad d e siet e prot ocolos que abarcan l a pro tecció n de l a
biodiversidad, l a lucha con tra l a contaminac ión, o l a ordenación
int egr ada de las zonas costeras .
Imag en II . 42. P aís e s de l a cu enc a m e diter rá ne a que for m an par te del P l an
de Ac ción para el Medi terráneo. U NEP . http:/ /web.unep.o rg / unep map/
contrac ting-par ties /
El en foque ecosistémico, “ c omo es trat egia pa ra la o rd enación
integrada d e la t ierra , e l a gua y los recurs os vivos, que promue ve
la c on ser v ación y el u so sostenibl e d e modo eq uitat ivo” ,
constituye el pri ncipio rec t or de cualqu ier política dentro de
es te ma rco regul ador . Su obje tivo final , logr ar un buen estado
me di oambiental del mar y la s costas m edite rr áneas .
14 1
A su vez , el Parl amento E uropeo, en su re solución de apr obación
bajo el tí tulo El seg ui mient o de l a A genda T er rit orial de la UE
y de l a Car t a de Leipz ig : Haci a un programa de acción eu ropea
para el de sarrollo e spacial y la cohesión te rr it oria l de 20 0 8 ,
pide a la Comisió n que se inter e se en mayor medida por el
tema de la urbanización des co ntrolada ( urban sprawl) y a l os
E stados miembros ( en adel ante E. M . ) que “ a pl iquen med id a s y
estrat egia s e ficaces pa ra limitar la urba n i zaci ón d el sue lo , a la
lu z del probl ema de la frag mentaci ón d el pai saje y d e l cont i nuo
u so d e l suel o pa ra el c recimient o de la s ciud ade s” . Indica que
los objet ivos de l a C ar ta de Leipzi g sólo s erán viables “ a través
de u na es trat egia de d esa rrol lo c oncebida d e f orm a gl oba l,
inte r sectorial y holística, q ue tradu z ca en la p rá ctica e l enf oqu e
in t eg rado ” .
Fina l mente, fruto de la De cl aración de T oledo de 2010 /094/
se materi aliza el concept o ac tual de Regeneració n Urbana
Int egr ada, en el que sería de seable hacer c onfluir las do s grande s
líneas de re comendaci one s recogidas en l a Car t a de Leip zig y co n
el que se pretende lo g rar un des arrollo urbano más int eligent e,
sos ten ible y socialmente inclusivo para los Es tados miembros de
l a Unión .
/094 / sur g ida d e l a Re unió n Info rm al d e Mini st ros s o bre D e s ar rol lo U rb an o,
ce leb ra da e n T ol ed o el 2 2 de ju nio d e 2010
L a Regeneración Urbana Int eg rada, como pol ítica par ticular de
cada E . M. de l a Unión, f ue analizada en el Cuestionario sobre
Políticas de Re generación Urbanas Int egr adas , enviado a los
distin tos E. M . , por encargo de l a Direcció n General de Suelo
y Políticas Urb anas del Min isterio de Vivienda de E spaña. Su s
resultados f uero n sint etizados en el Documento Regeneración
Urbana Int egr ada, Do cument o de Sínt esis , diri gido por
Álvar e z y Roch (201 0 ), sir viendo de ba se para re dacci ón de l a
De claración de T oledo. En e ste Document o pone de manifiesto
l a nece sid ad de que es te ti po de int er v encione s se fundamenten
l a coord inación i nte r se c t orial . A sí, s egún re co ge, “ la pla nif ica ci ón
ur ba na y , en pa r ticul a r , la pl a nificación del espacio f í sic o ur ba no
es u n in str ume nt o c a pa z fren te a l a reali zaci ón d e la c ond ición
de la integraci ón d e polí ticas y a cc iones sec to riales en la medid a
en que p uede propo ne r mod os y fo r ma s d e u so d e l te rr it orio ,
ent re ot ros los que im pida n o dificul t en el despilf arro d e los
recur sos no renovabl es ( en pa r ticul a r de la ocup ación de nuevos
suel os ) y la segrega ción socio- esp acial ur ba na ” . Sin embargo,
también se recoge l a evidencia de que estos pl anes urbanísticos
habitu almente se limitan a aco tar de forma precis a la s áreas
concretas que requieren de este tipo de i nter vención, deleg ando
su des arrollo en proyectos urbanos concretos , no defini dos en
estos i nstrume nt os .
Los autores de es te document o alcanzan , a par tir del con tenid o
rec abado por el Cues tio nario, una serie de conclusio ne s:
l a regeneración urbana en su carác ter i ntegrado aborda el
tratamient o de: me di o ambient e, accesibilidad, seg uridad,
dotaciones urbanísticas , cultura y educ ació n , ac tividades
económicas , p ar tici pación ciudad ana, tr anspor te públic o e
in fr aestr uc turas , formación, me did as de integración social , s alud,
etc .
14 2
Los efec tos de es tos plane s y ac tividades para l a regeneración
urbana se miden fundamental ment e en tres ámbitos:
+ Sobre los tej idos urbanos : “ la me jora n la c alida d de los
espa ci os pú bli cos; l a mejo ra d e l equ ipa m ien to l ocal; y sólo
oca sionalmente , la me jora en e l tra nsp or t e col ectivo y l a
redu c ción del tran spor te mot ori zado pr ivado” .
+ E fec tos s ociales; “ redes s ocial es d e pa r tic i pación ; e l a ume nt o
o rec oncent ración d e l a po b lación de nivel es de renta bajos; l a
g entr if ica ció n” .
+ E fec tos económicos: el más significativo es el “ alza d e l os
prec ios in mobiliarios del área regenerad a o d e su c onto r no” ,
fenómeno que acompaña s iempre o frecuentement e a los
proceso s de regeneración u rb ana. S e des tac an la s mej ora s de
l as “ d iná mica s económica s d e l á rea regenerad a” , en la mayoría
de los ca sos con l a ter ciarización d e los s ec tores regenerados .
Se gún e ste Document o de Sínt e sis se pueden considerar buenas
prác ticas l a regeneración de:
+ Brownfields de áreas de minerí a , industriales o in fr aes truc turales
(Ale mania, Polonia , B él g ica , Ir l anda , etc .)
+ C ascos viejos , áreas cen trale s , barrios anti guo s degradados
(Ale mania, Finl andia, Lu xemb urgo, L ituania , etc .)
+ Centros hi stóricos y lugares arqueológicos ( Italia, E spaña ,
Gre cia , etc . )
+ “P uer tas urb anas” y ent ornos de e st acio ne s ferrovia rias (Italia,
e tc .)
+ B arrios y áreas residenciales periféri c as (Alemania, Aus tria, etc.)
+ Conj unt os o bar rios de vivienda social construidos entre 1 9 4 5 -
1 97 5 ( Francia, E spaña, etc . )
+ Progr amas globale s de regeneración de ci udades (Lituani a ,
E spaña, Irl anda, Au stria, etc . )
A sí l a Regeneración Urbana Int egr ada, s egún l a De claración
de T ole do, se concibe como un “ proceso planificad o que h a
de tra scend er l os á mbit os y enfoques pa rcial es h a sta ahora
ha bituales para a bord ar la ciuda d como t ot alida d fu nci ona l
y su s pa r tes c omo com ponent es d el o rg a ni smo ur ba no,
con e l objet ivo de d esa rrol lar pl ena mente y de equilibrar
la c om pl ej id ad y d ive r sida d de la s estru ctura s social es,
produ ctiva s y ur ba na s, imp ulsa nd o al mi smo tiemp o una m ayor
ecoeficie ncia a m biental ” . Es te p roces o ha de es tar bas ado, como
se re cog e en e sta D ecl aración, en l a reivindicación del co ncept o
tradiciona l de ciudad eur opea , reconocible por su bús queda
de l a comp lej idad, l a compacidad, l a diversidad funcional , l a
pluralidad y l a in tegración so cia l , con el objetiv o final de lograr
un mayo r e qui librio e i ntegración entre t odas l as dimensiones de
l a sos t enibi lidad .
Fina l mente, el co ncept o de Regeneración Urbana Int eg rada
también se ha visto in fl uenciado por l os principi os de l a E strategia
Eu ropea 2020 en la que, como pl ant ean Mar tín- Consuegr a et al .
(20 1 5 ), l as p olíticas de re cuperación del pat rimonio edificado y
l a ciud ad e xistent e son prioritarias. A sí, seg ún estos auto re s “ la
inte r v ención debe com prender un enfoque tra n svers al ba sado
en té r minos d e integraci ón med ioa m bient al, social y económica,
con una i nt egración d esd e la po lít ica urb a na de renovación del
pa rque de v ivienda s unid o a u na ec ono mía competit iva” .
14 3
Imag en II . 43. Fas e s de d es ar ro llo d e una e s tr ateg ia lo ca l de re gen er aci ón
urb an a . Ap ari cio M our elo y D i Nan ni (201 1)
P OLÍ T IC A S Y ES T R A T EGI A S N AC ION A L ES Y
AU T ONÓMIC A S P A R A L A REGENE R ACIÓN URB A N A
A nivel naciona l , l a ac tividad legisl ativa para l a rehabi litación
comi enz a con l os siguient e s document os : el Real De cret o -ley
12 / 1 980, de 26 de septi embre, para impul s ar la s ac tuaci one s
del E stado en materi a de vivienda s y suelo, cen trado
fundamentalm ent e en l a rehabi litación física del patrimoni o
constr uido, que reúne e s ca s as condicione s de habitabilidad , a
nivel de barrios; el Real De creto 25 55/ 1 982, de 2 4 de s epti embre,
por el que se arbitran medidas para l a rehabi lit ación i nt eg rada
del patrimon io arqu itec tó nico en cen tros urbanos , núcle os
rurale s y con jun tos histó rico- ar tístic os , me dia nte la de claración
de Áreas de Rehabilitación In tegrada . Con in ter venciones
centradas en la m ej ora de l as condicio ne s de habitabi lidad de l as
edificacione s ex isten tes en l as áreas delimitadas , completando
el equipamien to comu nitario básico ( esp acios libr e s , do t acio ne s
e in fr aestr uc turas de ga s, ag ua, energía eléc tric a y alcantarillado,
etc.); el Real Decreto 23 29 / 1 983, de 28 de julio, sobre p rot e cci ón a
l a rehab ilitación del patrimon io residencial y urbano, in tegrando
en una úni c a norma tanto la rehabilitación de viviendas como la
rehabi litación de ámbit os urbanísticos, a travé s de la definición
de Áreas de Rehabilitación In tegrada . A s í, l a Regeneración
Urbana Int egr ada encuentran los element os cl ave que hasta
l a fecha han det erminado l as política s de pro tección pú blic a
a l a rehab ilitación, t ant o des de una perspe c tiva e statal como
autonómica .
14 4
Se gún e ste i ns trumento, el Área debí a e star ordenada por un
pl aneami ento u rb aní stico aprobado y vi gente y la int er v ención
de rehabi litación se de sar rollaría habi tualmente con u n Pl an
E special de Ref orma Interi or PERI, que centrarí a su int er ven ció n
en aspe c t os físicos del patri monio construido del barrio, con
beneficios económicos pero si n cont empl ar actuaciones s ociales .
Se e st ablece, además , que toda l a actuación sería super vis ada
por una Comi sión Gestora en l a que est arí an representado s la s
admin istracione s locale s , aut onómica s, nacionales , a sí c omo
otr os agentes int er vinient e s .
Posteriormente, co n l a entrada de Esp aña en la Comunidad
Eu ropea , nues tro paí s comenzaría a recibi r fondos e struc turales
de lo que se beneficiarí an los proces os de recuperación de l as
áreas degradadas de nue stra s ciudades . Pocos años de spués se
pondrían en funciona mient o los Pl ane s URB AN en nue stro país .
El Real Decreto 72 6/ 199 3, de 14 d e mayo, por el que se reg ula
l a financiaci ón de ac tuaci one s pro tegibl e s en mat eria de
rehabi litación de inmuebles pl ant ea como obj etivo fundamental
es tablecer una evidente p rioridad a favo r de l as ac tuacio ne s
de rehabi litación en áreas o pro g ramas definidos por la s
Comunid ade s Aut ónomas ( en adel ant e C C . A A .) y co nveniados
con los respec tivos Ayuntamient os . Define como Área de
Rehabi lit ación las constituidas por las Á reas de Rehabilitación
Int egr ada [ … ]. De Gregori o (2012 ) recoge có mo los criterios
de prio ridad para l a elección de la s propuesta s incen tivab an
aquell as que abordaban la rehabilitación de barrios degradados
frente a i nte r vencio ne s puntua le s en la e dificación, siendo el
primer crit erio de selección la re cuperación de z onas o barr ios
en proceso de deg radación median te actuaciones de c arác ter
int egr al . L as inter venciones s e cent rarían en la rehabilitación
física del patrimoni o construido, sin c ont empl ar aspe ctos so cial e s
ni la p ar tici pación ciudad ana .
El Real Decreto 21 90/ 1 9 9 5 , de 2 8 de diciemb re, s obre medidas de
financiaci ón de ac tuacio ne s pro tegibles en mat eria de vivienda
y suelo para el período 1 996 - 1 999 , inclu ye la po sib ilidad,
inédita hast a ahora, de que el E st ado co financie l as viviendas
de pro tección o ficial de p romoción públic a de la s C C . A A . [… ] y
l a posibi lidad de que se acoj an a l a financiaci ón cualificada una
serie de viviendas de nuev as tipologías, a sí c omo e xperiencias
pil oto / 095/ de c arácter me di oambiental y crit erios de cal idad. S e
incluye entre las ac tuaciones prot egibles l a rehabilitación d e
viviendas , e di f ici os y áreas urbana s en pr oce so de deg radación,
así como la ade cuació n del e qui pamient o comuni tario primari o.
Fina l mente, el Real Decreto 1186/ 1 9 98, de 1 2 de juni o, sobre
me did as de f ina nciación de actuaciones prot egidas en mate ria de
vivienda y suelo del Pl an 1 998 - 20 0 1 , incluye una nueva definici ón
de Área de Rehabilitación c omo l as Á reas de Rehabi litación
Int egr ada así co mo cualquier o tra que por tratars e de zo nas o
barrios en proces o de degradación, o p or est ar ub icada s en
ciudades decl aradas por l a UNE SCO c omo Patrimonio de la
Humani dad, s ean así decl aradas por l as CC . A A . previo acue rdo
con el A yuntamient o afec tado.
/0 95/ E n ord en a l a r ac ion al iz aci ón de l a c on st ru cci ón , m ed iante l a a pl ic ac ión
de n ue va s té cn ic as d e con s tr uc t iv as , así co mo un m e nor u s o de m ater iale s
con ta min ante s , un m ayo r aho rr o en er gét ico y d e con su mo d e ag ua ,
in clu ye n do el d is eñ o de v iv ien da s ad e cua da s a l as c on dic ion e s bio cl imá tic a s
de l a zo na en l a q ue s e ub iqu e. A r tícul o 1 . Á mbi to de l a s ac t uac ion e s
prote gib le s .
14 5
De forma paralel a a los instrumentos ant eriores , el Pl an URB AN
comenzaría su andadu ra en nue stro país en 1 99 0, dando lugar
a int er vencione s en 45 ci udades repar tidas entre su fas e Pilo to
(1 99 0 - 1994 ), URB A N I (1 994 - 1 999) y URBA N II ( 20 0 0 - 20 0 6 ).
Supone el inicio d e ac tuaciones con un en foque in tegr ado para
l a rehab ilitación de z onas v ulnerable s en E spaña (para lo que
se el aboraría un In ventario de la s áreas urbanas vuln erables
en E spaña, enc argado en 1 996 p or el Mi nisteri o de Fomento )
que incluye l a ver tien te social y una i ncipient e par ticipació n
ciudad ana , hasta e l moment o no consideradas , así como de un
sistema de seguimien to bas ado en indi c adores .
De forma más re cient e en el tiempo, el Real Decreto 233/201 3,
de 5 de abri l , p or el que se regul a el Pl an E statal de foment o
del alqui ler de viviendas , l a rehabilitación edi fic at oria y la
regeneración y renovación u rbana s, (2013 - 201 6 ), conocido como
Ley de l as 3R y , en apoyo de esta ley , el Pl an E statal de Fomento
del Alquile r de Vi viendas , l a Rehabi litación , Regeneración y
Renovación Urbanas 201 3- 201 6 , incluyen programas e specíficos
para l a rehabi litación de l a edificación ( en par ticul ar para
mejo rar l a eficiencia energética, l a accesibilid ad y l a adecuada
recogida de residuos ), el fomento de la regeneración y l a
renovación urbana así co mo el fomento de ci udades s ostenibles
y competitiv as .
Por úl timo, dentro del á mbito a utonómic o subrayamos por su
cal idad las inicia tivas de l a s comu nidades c atalana y balear
para l a creación de su ma rco legislativo prop io en pos de l a
regeneración urbana:
+ En Cataluña e s de reseñar l a Ley 2 /20 0 4, de 4 de juni o, de
mejo ra de b arrios , áreas urbanas y vill as que requieren u na
at ención espe cial , en la que s e incluye l a perspe c tiva de
género, es tableciéndos e que todo p royec to suscepti ble de ser
financiados tiene que p rever int er vencione s en alg unos de los
campo s si guientes: l a mejora del espacio público y l a do t ació n
de espacios verdes , l a rehabilitación y el equi pamient o de
los elementos colec tivos de los edificios, l a provisi ón de
equipamien to para el uso colec tivo, l a incorporación de la s
tecnologías de l a in formación en los edifici os , el fomento de
l a sos t enibi lidad del de sarrollo urbano, e spe cia l ment e con
respe c to a l a eficiencia energéti c a, el ahorro en el consumo
de agua y el recicl aj e de residuos , l a equidad de género en el
uso del e spacio urbano y de los equipamien tos , el des arrollo
de programas que compor ten u na mejora social , urbanística
y económica del bar rio, la accesibilidad y la supresión de las
bar reras arquit e c tónicas .
+ En la Comunidad Balear se de stac a por su visión i ntegral l a Ley
2 / 20 09 , de 19 de ma r zo, de reh abilitación y mej ora de barrios de
los municip ios de l as Illes B alears , el aborada a f in de a bordar
“ la reha bil it ación y la me jora de los puebl os y de los barr ios
de la s ciud ad es de la s Il les Balear s , media nt e la promoción
y la e jecuc ión d e medid a s q ue sup onga n u na reg eneraci ón
social, económica, ur ba n ística, a rquitect ónica , de v ivienda y d e
sost eni bi lidad ” .
14 6
Imag en II . 4 4. M arco d e ge st ión en l a R ege ne ra ción ur b ana inte g ra da .
Fernán dez Perea ( 201 3 )
+ En el ámbi to andaluz, l as p olíticas de rehabilitación qu e dan
recogidas en los pl anes de vi vienda. A sí, el Pl an Conce r t ado de
Vivienda y S uelo 20 08 - 2012, aprobado por el De cret o 39 5/ 20 08 ,
de 2 4 de j unio, incluí a un capítul o cuy a finalidad era l a
realización de actuaciones int eg radas en los ámbit os urbano s
delimitados como Áreas de Rehabilitación de Barrios y Centros
Hist óricos , así como en los delimi tado s para el des arrollo
de ac tuaci one s de Rehabi litación Concer tada de Inici ativa
Munici pal , que f ueran decl arados Área s de Rehab ilitación
Int egr al y Renovación Urbana. E ste Pl an andaluz est ablecía
que, en el de sarrollo de l as ac tuaciones en l as Á reas de
Rehabi lit ación, se ar ticularía l a par tici pación de los colec tivos
vecinales afec tados y s e pot enciarí a l a coordi nación ent re
l as distin ta s Admin istracione s Públic as ac tuan tes y entre l as
distin ta s Consejerí as de l a Junta de A ndalucí a ( art . 93. 3 ).
14 7
Imag en II . 45 . Urb aniz ac ión El C hap ar ral . Mijas Co st a . Mija s (Mál ag a). Foto de
la autora
14 8
MED IO AMBIENTE URBA NO , VI VIR BI EN DENTRO
DE LO S LÍMITES DE NUE ST RO PL ANET A
El medi o ambiente ur ba no pued e ser de finido co mo un eco siste ma
esp ec ial, cr e ado fundam ental mente por y p ar a el ser hum ano,
en el qu e se de sar r oll an pr o ce sos físi cos, bio lógi cos y cul tur a les
debi dos al di nami smo es pontane o de l as fuerzas de la n atur aleza
y , espe ci alm ente, a la impo rtante interven ción a ntr ópi ca.
L a interfas e med io natur al y e str u ctur a ur b ana , sujeto de c r isi s,
conflic tos e inter es es, es un o de los s ector es má s r icos e n cuanto
a infor mac ión sobr e la vita lid ad ec onómi ca y e coló gic a de l a
ciud ad. Es fiel expone nte de la c al ida d ambie ntal, de la efic ac ia
de l a gestió n, de la cul tur a y c ivismo de sus h abita ntes, de l a
intens ida d de los pr oc eso s esp ecul ativos, etc. As í con cebi da, l a
ciud ad s e convierte en l a r epr ese ntac ión ambi ental de un s istem a
de r elaciones, pr incipio f undamental de toda co mpr ensión
glob al. Solo de sde l a teor ía l as r el ac ione s pued en com pr e nderse
los si stema s comp lej os y dis continuo s de la s ciud ade s.
( Pelli cer Cor el lano, 20 0 0 ) .
T R A NSICIONE S H A CI A L A SOS T E NIBILIDA D EN E L Á MBI T O
EUROP EO
“La globali zaci ón y el carác te r sistémico de los p roblema s
medio a mbiental es conl levan q ue el l ogro por pa r te de la UE
de los obj etivos de sostenibil id ad a larg o pl a zo prec i sa rá de
la int rod ucc ión d e cam bios fu nda men tal es en los pil are s de
nuestros sistema s s ocial es, concret a ment e en los re laci ona dos
con l a alime nt ación, la energía, la movil id ad y el urb a ni smo.
E l logro de tal es tra n sic iones req uerirá mucho má s q ue mej ora s
que logren u n increment o grad u al de la eficienc ia . E xigirá , en
luga r de el lo , u nos c a m bios pro fu ndos y a larg o pl a z o en la s
prác ti ca s, polít ica s y f or ma s d e pen sa r predomi na nt es, lo que a
su vez p recis ará d e nuevos conocimient os. Sig nificará sup erar
el «c or top lacis mo» que ac tualmente domi na el pens a mient o
polí tic o y económico y sustituirl o por u na s per spec ti va s
mu nd iales, int egra da s y a l arg o pl a z o” (Agencia E uropea d e
Med io A m biente, 2015 ) .
Aunque el Me di o A mbien te no tuvo cabida en el T r atado
Constitutivo de la Comunidad E conómica Eur opea de 1 95 7 ,
en l a déc ada de los seten t a del pas ado si glo X X l a crecient e
preocupación por este tema mar c arí a el cont enido de la Cumbre
de París de 1 9 72 en l a que se e stable cen los pri ncipios sobre los
que debería fundamentars e la Pol ítica Ambiental Comunitari a ,
surgiendo con ellos el Programa Comunitario de Acci ón
Ambiental en 1 973.
En su cas o, l a preocupación por el medio ambien te urbano
comi enz a a t omar forma a nivel europeo en los albore s de la
déc ada de los noventa del pas ado S . X X ( en 1 99 1 la Comisión
Eu ropea creara el gr upo de e xper tos en me dio a mbient e urbano ),
con an tecedente en el marc o del IV Progr ama Comuni tario de
14 9
Acción A mbie ntal /096/ 1 98 7 - 1 992, en el que se incorporan objet ivos
ambien tale s para l a sos teni bilidad de las ciudades europeas -n o
sólo preocupación por su degr adació n ambiental si no teniendo
pres ente también considerac iones so ciales y e conómic as -.
Frut o de l as previsiones de es te p rograma , en 1 99 0 el L ib ro V erde
sobre Me di o A mbien te Urbano ( C OM ( 90) 218 Final ), conf ormará
a nivel europeo l as nueva s bas es para el tr atami ento de las
ciudades , des de la pretensió n de una rehabi litación urbana
int egr al . Dentro de su t e x to se incluye una modificación del
T r atado Constitutivo de la Comunidad E conómica Eu ropea ,
con la que se inclu ye el art . 1 30 R , que p revé l a actuación de
l a Comuni dad diri gida a la s zo nas urb anas a fin de pro teger el
me di o ambient e en es tos ámb itos .
L a c alidad del medio ambi ente, espacios públicos y zonas
verdes , alcanz a la consideración de t ema priori t ari o en e ste
documento y c omo tal s ería ob jet o de una de l as seis con ferencias
int ernacionales convocadas . Concretamente la Conferenci a
int ernacional en Roma, diciembr e de 1 989 , en la que s e concluye
que “ los espacios “ vacío” -l a s zona s que da n car ácter a nuestra s
ciuda des , como l a s pla za s, los pa rques y zona s si mil are s- sufren
el as alt o de los automó viles y l os car t e les public itarios, mientras
que en la perif eria d ic ha s z ona s p ueden ll eg ar a ser inex is t ent es .
Para crear u n ent orno d e calidad , no ba st a con co loc ar u nos
pocos ba ncos, macet eros y papele ra s en la s zona s p eat ona l es . Se
requiere un e nf oque i nt egral ” .
/09 6/ Re s ol uci ón de l Co ns ejo d e l as C om uni dad e s Euro pe as p ubl i ca do e l 19 de
oc tubre e n 1987 DO C 328/ 1
Como obj etivos para ac tuaciones futura s , tant o en los centros
urbanos como en l as periferi as y en otros ámbit os urbanos , dentro
de l a estr uc tura fís ic a de la ciudad se defini rían: planificación
urbana; transpor te urbano; pr otecció n y revalorización del
patrimon io histó rico; p rot ección y revalorización de las zonas
natu rale s dentro de las ciudades .
A sí, acordado el des arrollo de una política me dioambi ental
común ent re los miembros de la Unión, el V P rograma en mat eria
de Política A mbiental 1 9 9 2 - 20 0 0 “Haci a el De sarrollo S os t enible” ,
publicado el 7 de mayo de 1 993, supuso el inicio de la andadura
hacia el des arrollo sostenible c omo objetivo d el P rograma , un
nuevo enf oque int eg rador y colaborativo para l as pol íticas
europeas con las que hacer frente a los pr oblemas ambientales .
El Programa analiza , en rel ación c on l as ciudades , sus principales
problemas ambien tale s: el r uido, la congestión, l a c alidad de
l a atmósfera, l a contaminaci ón del suelo, l as aguas re sidu ales ,
l a gestión de los residuos domé sticos y la deg radación de
l a natu rale za , para cuyo tratamient o la s admin istracione s
loc ales y regionales deben de sempeñar un papel determina nte,
haciéndola s depositarias del princi pio de subsid iariedad frent e
a l a calidad del me dio a mbient e urbano, s egún de sarroll a
V el ás que z Muñoz (201 3 ).
Paralel ament e a e stos Programa s , en 1 997 c on l a publicación
de l a Comuni c ación “Hac ia una política urbana para l a Unión
Eu ropea” , ( COM( 97)1 9 7 ), se había i niciado el p roce so para l a
defini ción de una Es trat egia Eur opea sobre Me dio Ambient e
Urbano que pl ant eara los ret os s ociales , económicos y
me di oambientales para l a s futuras ciudades europeas .
15 0
Un año despué s , en 1 998, l a Comunicación “Marco de actuación
para el de sarrollo urbano s ostenible en la Unión E uropea ” ,
aprobada por la Comisi ón el 28 de octubre de 1 999 , define los
obj etivos para e ste des arrollo centrados en ref or zar la prosperidad
económica y el emple o en la s ciudades; promover la igualdad
de opor tunid ade s , la reinserción social y l a rehab ilitación de
los barrios con di ficultades ; mejo rar el entorno urbano: gestión
de los transpor tes , de los re siduos, de l a energía , et c . ; así como
cont ribui r a una buena ge stión de las ciudades y a una mayor
par ticipació n de los agent e s locale s y de los ciudad anos . E stos
obj etivos s e co ns titu iría n en l a bas e para l a E strategia sobre
me di o ambient e urbano, de sarroll ada pos t eriormente.
El VI Programa Comunitario de Acci ón Ambiental 20 01 - 2012
“El futuro est á en nues tras manos” (Decisión 160 0/20 0 2 / CE),
constituye el pri mer P rograma juríd icamente vinculante. En las
ciudades de la Unión se concentraba ya alre dedor del 70% de la
pobl ación eur opea , por lo que el medio ambien te urbano sería
identi fic ado como un á mbito p rioritario de actuación, a fin de
mejo rar l a c alidad de vida de sus hab itantes así como su medio
ambiente.
El document o fija u n conj unt o de me didas co ncreta s , entre las
que se subraya l a int ención de defin ir una estrategia t emática
para el me dio a mbient e urbano con l a que fo mentar “u n
enf oq ue integrado hori z ont al d e la s pol ític a s comu nit a ria s” . S e
pret ende propi ciar el des arrollo del Programa 21 lo cal ; otorgar
un mayo r pe so a los mo dos de despl az amien to a pi e o en
bicicle t a; el uso p ara el transpor te público de v ehículos c on bajos
niveles de emisiones contami nant e s; o el us o de indi c adores
me dio ambien tale s urb ano s .
Posteriormente, en 20 0 4 , l a Comunicación “Haci a una E strategi a
temá tica s obre el medio ambi ente urbano” ( COM ( 20 0 4) 60 final),
darí a a conocer los ret os para l a s z onas urbana s, cons tituyéndose
en el documento base para l a re dacci ón de l a es trat egia final ,
publicada por l a Comisi ón de l as Comunidades Eu ropeas en 20 0 6
bajo el tí tulo de “E strategi a T emática sobre el Me dio Ambient e
Urbano” ( C OM (2005) 718 final) E TEMAU, document o a par tir del
cual se des arroll aría n l a versión pro pia español a y andaluza .
E sta E str at egia realiza un di agnó stico de los pr oblemas comune s
de l as ciudades europeas , defini éndos e como trans vers al y
procurando generar si nergias con otras política s como la s
di rigidas a l a lucha con tra el c ambio climá tico. Proporci ona un
enf oque integrado de l a gestión del me dio a mbient e urbano. El
documento se organiza en t orn o a cua tro temas transver sale s:
ges tió n urbana , transpor te, construcción y urbanis mo s ostenibles .
15 1
En relación a l a natu ralez a y l a biodiversidad, en e st a E strategia
se inst aría a la s ensibi lización ciud adana y al d es arrollo de una
pl ani ficación urbana en l a que se utilice adecuadament e el suelo,
reduciendo su se ll ado y contri buyendo a acotar la e x pansión
urbanística incont rolada , a fin de evitar l a pérdida de háb itat s
natu rales y de biodiver sidad.
Para l a mejora del medio ambient e y la c alidad de vida se prevé
el des arrollo de pl ane s so steni bles de tran spor te urbano, que
favorezcan l a reducción de la contaminaci ón a tmosférica y
acústic a e impul sen e l uso de l a bicicleta y los de spl azamientos a
pie, que mej orarán l a salud y combatirán la obe sidad.
Se propone, a su ve z , el de s arrollo de métodos sos teni bles de
construcción que i ncrementen la comodidad, l a s eguridad y l a
accesibi lidad en el medio urbano.
Fina lmente, resp ec to al uso s ostenible de los recurso s naturales ,
se subraya que l a mejora de l a ges tión u rbana puede l imitar el
uso diario de r ecur sos como l a energ ía y el agua. A simis mo, l as
dete rminaciones para propici ar asentamient os de alta densid ad
y uso s mix tos favorecerán el mejor uso del suelo así como la
reducción de las n ece sidades de transpor te o de calefacción.
Fina lmente, el VII Progr ama Comuni tario de Acció n Ambiental
hacia el 20 20, “ Vi vir bien d entro de los lími tes de nues tro
pl aneta” (Decisión n º 1 386/ 201 3/EU, del PE y del Consejo ), últi mo
des arroll ado, f ij a nueve ob jetivos pri oritarios, uno de los cuales
pl ant ea mejo rar la s os teni bi lidad de la s ciudades de l a Unión,
ant e la previsión de que el 80% de l a pobl ación europea viva
en espacios urbano s para 2020. Subraya que el me dio u rbano
habitu almente padece de mala c alidad del air e, de alt os niveles
de ruido, con ges tión del trá fico, pérdida y d egr adación de la
biodiversidad, emisio nes de g as e s de efec to i nvernadero G EI, de
es c as ez de ag ua, inundaciones y tormentas , de l a disminuci ón
de zo nas verdes , de sitios con taminados , brown fields y ge stión
inadecuada de los residuos y de la energ ía.
A fin de mejo rar l a sos teni bilid ad de l as ciudades de l a Unión de
cara al año 2020 se proponen ent re ot ras accione s:
+ Acorda r una serie de crit erios para evaluar el rendi mient o
ambien tal de l as ciudades , teniendo en cuenta los impactos
econ ómicos , s o ciale s y territoriale s .
+ Promover un ent endi mien to c omún en cua nt o a cómo
cont ribui r a la mejora de los ent ornos urbano s , centrándose
en l a int egración de l a pl ani fic ación urbana, con ob jetivos
de uso eficiente de los recur so s; el us o so steni ble del suelo;
l a movilidad urbana sos ten ible; la ge stión y conser vación de
l a biodiversidad; la re siliencia de l os ecosistemas; l a gestión
del agua; l a s alud humana; la p ar ticipación c iudad ana en la
toma de d ecisiones así como l a e ducación y sensibilización
ambient al .
[Document text truncated for crawler view.]