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Restauración de la Capilla de la Asunción de la S. A.I. Catedral de Cádiz, España

González Pérez, Venancio; Pérez Cano, María Teresa; Escabia Partera, María de la Cruz

Abstract

El presente documento analiza los trabajos de restauración desarrollados en la Capilla de la Asunción de la Catedral de Cádiz durante el año 2023 por un equipo técnico multidisciplinar a solicitud del Cabildo Catedralicio. La Capilla de la Asunción es la primera capilla puesta al culto en 1755 cuando las obras de la nueva catedral de la ciudad llevaban treinta y tres años en marcha. Es una capilla que responde al proyecto original de Vicente Acero con mucha fidelidad, bajo un estilo barroco tardío y que incorpora como elemento singular un retablo muy trabajado de mármoles italianos dedicado a Nuestra Señora de la Asunción. Las patologías que requirieron el proyecto de restauración se localizaban tanto en los paramentos horizontales y verticales de la Capilla como en los elementos decorativos y retablo central de mármol. Los paramentos verticales presentaban depósitos superficiales y criptoeflorescencias de sales por humedades de capilaridad en los zócalos de mármol. Se observaban igualmente pérdidas de material en molduras de mármoles y calizas superiores así como en las nervaduras de la bóveda que cubre el conjunto de la capilla. Las mayores patologías se concentraban en el retablo de mármol. Se observaba una fuerte dislocación de las piezas del ático de mármol debido a la oxidación y aumento de volumen de los anclajes metálicos originales originando desplazamientos en las trabas y apoyos. También se detectaban pérdidas de material pétreo en aplacados decorativos y fisuraciones en parte de los fustes de las columnas salomónicas. La presente investigación tratará de explicar los trabajos de restauración de la capilla centrados en el desmontaje y recolocación de todas las piezas de mármol del retablo del ático hasta los capiteles de las columnas colocando nuevos anclajes de acero inoxidable, la recuperación de volúmenes principales perdidos y la limpieza superficial de todos los paramentos.

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735 Restauración de la Capilla de la Asunción de la S. A.I. Catedral de Cádiz, España Venancio González Pérez Universidad de Sevilla (España) [email protected] María Teresa Pérez Cano Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad de Sevilla (España). [email protected] Mari Cruz Escabia Partera Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad de Sevilla (España). [email protected] Resumen1: El presente documento analiza los trabajos de restauración desarrollados en la Capilla de la Asunción de la Catedral de Cádiz durante el año 2023 por un equipo técnico multidisciplinar a solicitud del Cabildo Catedralicio. La Capilla de la Asunción es la primera capilla puesta al culto en 1755 cuando las obras de la nueva catedral de la ciudad llevaban treinta y tres años en marcha. Es una capilla que responde al proyecto original de Vicente Acero con mucha fidelidad, bajo un estilo barroco tardío y que incorpora como elemento singular un retablo muy trabajado de mármoles italianos dedicado a Nuestra Señora de la Asunción. Las patologías que requirieron el proyecto de restauración se localizaban tanto en los paramentos horizontales y verticales de la Capilla como en los elementos decorativos y retablo central de mármol. Los paramentos verticales presentaban depósitos superficiales y criptoeflorescencias de sales por humedades de capilaridad en los zócalos de mármol. Se observaban igualmente pérdidas de material en molduras de mármoles y calizas superiores así como en las nervaduras de la bóveda que cubre el conjunto de la capilla. Las mayores patologías se concentraban en el retablo de mármol. Se observaba una fuerte dislocación de las piezas del ático de mármol debido a la oxidación y aumento de volumen de los anclajes metálicos originales originando desplazamientos en las trabas y apoyos. También se detectaban pérdidas de material pétreo en aplacados decorativos y fisuraciones en parte de los fustes de las columnas salomónicas. La presente investigación tratará de explicar los trabajos de restauración de la capilla centrados en el desmontaje y recolocación de todas las piezas de mármol del retablo del ático hasta los capiteles de las columnas colocando nuevos anclajes de acero inoxidable, la recuperación de volúmenes principales perdidos y la limpieza superficial de todos los paramentos. Palabras clave: Vicente Acero, Catedral de Cádiz, Capilla de la Asunción, restauración, retablo 1 El texto completo del presenta artículo de investigación ha sido revisado por las Dras. arquitectas María Teresa Pérez Cano y Mari Cruz Escabia Partera. 736 1. Introducción 1.1. Presentación del tema. La ciudad de Cádiz es la capital de la provincia más septentrional de la península ibérica. Situada en un istmo conectado a tierra históricamente por un único camino que separa las aguas de la bahía interior del mar abierto. Desde su fundación hace más de tres mil años ha sido un lugar estratégico desde el punto de vista comercial y militar al ser puerto principal de las rutas marítimas que abastecían el territorio y puerta de entrada durante los siglos XVII y XVIII del comercio de las indias al resto de Europa. Figura 1- Ortofoto de la ubicación de la ciudad de Cádiz en la península ibérica. Aplicación web de Google Earth con cámara dispuesta a 1.250km de altitud. Es en este periodo de esplendor económico cuando se plantea la necesidad de una nueva catedral que represente a la ciudad en la que se había convertido Cádiz. La Santa y Apostólica Catedral de Cádiz se sitúa en el borde urbano de la ciudad de Cádiz, junto a la muralla medieval que rodeaba el barrio del Pópulo. Se ubica en el borde sur del conjunto histórico presentando su acceso principal protegido al norte en la Plaza de la Catedral. 737 Figura 2 Planta del conjunto histórico de Cádiz. biocalcarenítica sedimentaria utilizada en la zona desde época romana en las fábricas portantes. Esta fábrica se reviste al interior de mármoles y calizas mientras que al exterior aparece sin revestir en gran parte de su fachada a excepción de las portadas y el ábside que produce la capilla de las Reliquias al sur2. Dos torres campanario emergen en ambos extremos de la portada principal con sus característicos cuerpos altos de piedra caliza. Es en 1722 cuando se inician los trabajos de la nueva catedral de Cádiz bajo el proyecto de Vicente Acero, el cual abandona las obras en 1729 cuando sólo ha concluido la cripta y levantado la práctica totalidad del perímetro de cimentación y arranque de los muros. En 1735 Gaspar Cayón se encarga de continuar las obras, las cuales desarrolla prácticamente según el proyecto de Acero, con leves modificaciones. Cuando en 1759, Gaspar Cayón deja la dirección de las obras, a favor de su sobrino Torcuato Cayón, ya ha logrado construir hasta la línea de cornisa en toda la catedral y cerradas prácticamente las bóvedas de la girola y la capilla de las Reliquias, también cierra la capilla mayor y la capilla de la Virgen de la Asunción, la primera en ser puesta al culto en 17553. 2 Boletín de Bellas Artes 2ª Época. Sevilla: Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Volumen nº II (1974). Pág 139 3 De URRUTIA, Javier. -. Cádiz: Revista Médica, 1843. 738 Figura 3- Plano de sección longitudinal por la nave del evangelio del proyecto de Torcuato Cayón (1775). Archivo catedralicio de Cádiz. Lámina nº4 del catálogo. ANTÓN SOLÉ, PABLO. Catálogo de Planos, Mapas y Dibujos del Archivo Catedralicio de Cádiz. Ayuntamiento de Cádiz, cátedra municipal de Cultura. Publicación nº3 1976. El tramo intermedio se corresponde con la capilla de la Asunción. La Capilla de la Asunción se encontraba a principios de esta década sufriendo en los materiales que forman su estructura muraría y en sus revestimientos una serie de patologías que demandaban una actuación global que recuperara su imagen original. Por otro lado, y de mucha mayor gravedad, eran las patologías que presentaba el retablo barroco de mármoles que preside el altar y que acoge la figura de la Virgen de la Asunción. El presente trabajo pretende exponer los objetivos, la metodología y los resultados obtenidos tras la ejecución de las obras definidas en el proyecto de restauración integral de la Capilla de la Asunción redactado en 20234. 4 Proyecto promovido por el Cabildo Catedralicio de Cádiz y redactado por los arquitectos Venancio González Pérez, Gonzalo González Pérez, José Ramón Pérez Dorao y Francisco Ladrón de Guevara Vergara, junto con el restaurador e historiador de arte Fabián Pérez Pacheco. 739 1.2. Descripción. La Capilla de la Asunción es la primera capilla lateral a los pies de la nave del evangelio, su arquitectura reproduce el modelo barroco del proyecto inicial de la Catedral de Vicente Acero, de planta mixtilínea con pares de columnas en esviaje mostrando su cara principal en diagonal al observador. Los juegos contrarios de los paramentos alternan tramos curvos convexos y cóncavos con otros rectos favoreciendo un juego de luces y contraluces de gran riqueza arquitectónica. De este modo se compone el espacio de la capilla desde su zócalo cúbico en arista, en el que ningún tramo muestra su cara frontal, hasta el cuerpo de columnas, con paramentos en entrantes rectangulares y salientes curvos, que determina el desarrollo de un entablamento mixtilíneo que sirve de apoyo, finalmente, al arranque de una bóveda de medio cañón muy fasciculada, determinada por la misma composición convexarectangular de la planta de la capilla. Figura 4 Planta original de la Catedral Nueva de Cádiz de 1771. Plano del proyecto del maestro Torcuato Cayón en el archivo catedralicio de Cádiz. Lámina nº4 del catálogo. ANTÓN SOLÉ, Pablo. cátedra municipal de Cultura. Publicación nº3 1976. Cada uno de estos elementos constructivos que configuran la capilla, presentan una característica técnica o material concreto que determina su comportamiento frente a los agentes que atacan históricamente al edificio. 740 Así, el zócalo o pedestal de las columnas, está construido en jaspes negros del Gelí de Chiclana incrustado con mármoles rojos de Mijas. En el cuerpo de columnas debemos diferenciar la basa del resto de la columna, es decir, de su fuste y capitel. La basa fue construida en mármol rojo de Mijas, por lo que se integra visual y cromáticamente más con el zócalo, mientras que los fustes y capiteles lo fueron en mármol blanco también de Mijas5. Figura 5 Vista de la capilla de la Asunción desde el balcón del coro. Fotografía del autor antes de la restauración. El entablamento está compuesto de arquitrabe triescalonado, friso con cuarterones de golpe de rocalla, y amplia cornisa con dentículos, cuarto de bocel de ovas y punta de 5 Boletín de Bellas Artes 2ª Época. Sevilla: Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Volumen nº II (1974). Pág 139 741 flechas, modillones corridos de acantos sobre los que vuela la amplia gota de la cornisa con gola y filete recto o listel6. Toda ella está construida en sillares de piedra caliza. Figura 6 Vista de la capilla de la Asunción desde la nave lateral. Fotografía del autor antes de la restauración. Cuerpo de columnas de mármol coronadas por la amplia cornisa que recorre todo el perímetro interior del edificio. La bóveda de la capilla reproduce la compleja composición de su planta y alzado, alternando tramos curvos, baquetones y elementos decorativos. En sus paramentos destacan, como elementos decorativos, las hornacinas con dosel y otras hornacinas, como de cuarto de esfera, rematadas con frontón rectilíneo. Figura 7 Vista de la bóveda de la capilla desde el interior de la misma. Fotografía del autor antes de la restauración. La arquitectura de la bóveda reproduce los movimientos de la cornisa y paramentos inferiores. 6 Descripción incluida en el proyecto de restauración de la Capilla de la Asunción redactado por el autor junto a otros arquitectos e historiador. 742 De los descritos mármoles blanco y rojo del zócalo, así como del jaspe negro, debió realizarse la solería de la capilla que reproduce un taqueado en perspectiva compuesto por piezas romboidales tricolores. La losa de acceso a la cripta presenta una minuciosa labor de incrustación de mármoles de colores recercado por un enmarque igualmente laborioso. Figura 8 Vista del pavimento de mármol de la capilla. Fotografía del autor antes de la restauración. El elemento singular del conjunto de la capilla es el retablo barroco protagonista de la escena. Se trata de un retablo dedicado a Nuestra Señora de la Asunción de gran presencia barroca y atribuido a Gaspar Cayón7, relevo de Vicente Acero al frente de la construcción de la Catedral en 1732. Este retablo data de 1750 y quedó como un modelo piloto de cómo debían haber sido el resto de las capillas laterales de la catedral, mucho más neoclásicas en su decoración tras los trabajos posteriores del resto de arquitectos que participaron en la prolongada construcción del edificio durante 126 años. El retablo es obra italiana, probablemente relacionado con la producción de Alessandro Aprile8, y da cobijo a una escultura en mármol de Nuestra Señora de la Asunción, la cual se atribuye a Francesco María Schiaffino9, de 1755. Es un retablo de único piso y hueco central (retablo edicular) donde podemos identificar un pedestal con altar central que muestra un perfil curvilíneo complejo, de forma troncopiramidal en curva invertido. Sobre este cuerpo de arranque se levanta el único piso del retablo donde el hueco central de hornacina, de cuarto de esfera, es flanqueado por sendos pares de columnas de orden salomónico (con capiteles de orden compuesto, como le corresponde) y traspilastras de orden jónico. Las columnas se disponen en dos planos y evitan la frontalidad, de manera que en planta el retablo pierde su estricta 7 ANTÓN SOLÉ, Pablo. . Barcelona: Editorial Escudo de Oro, 2001. Pág. 32. 8 ALONSO DE LA SIERRA, Lorenzo y Juan. . Sevilla: Diputación de Cádiz y Fundación Lara, 2005. Pág. 35. 9 Idem 743 linealidad para conformar un dibujo mixtilíneo, acorde con el resto de la arquitectura de la capilla. Figura 9 Vista frontal del retablo de mármol dedicado a Nuestra Señora de la Asunción. Fotografía del autor antes de la restauración. Las columnas soportan un entablamento interrumpido en el tramo central, de manera que se convierte en un elemento más decorativo que tectónico, incluso el dibujo de su arquitrabe y friso juega con la composición curvilínea, lo que acentúa el efecto líquido de su estructura. La hornacina central se remata con un falso frontón curvo transformado en un amago de arco con volutas extremas que ya no recuerda a ningún elemento arquitectónicamente ortodoxo. Sin embargo, el remate del retablo, su ático, es el elemento más fantástico de su composición. Se trata de un frontispicio curvilíneo ascendente que se termina en tramos de volutas aveneradas que parecen querer recordar a un frontón curvo partido de volutas, pero realmente ya sin lógica arquitectónica alguna que no sea el mero efecto decorativo. Este remate muestra un dibujo mixtilíneo de curvas compuesto sobre una línea de cornisa que se transforma en su centro en un conopio puntiagudo sobre el que se alzan sendas volutas, a modo de un frontón curvo partido de volutas, con una especie de tímpano interior decorado con gallones, y que se cierra con una concha o venera en su cúspide. Este frontispicio arranca desde los remates de las columnas del piso inferior, reforzando esta línea compositiva vertical la presencia de sendos angelotes con palmas que se disponen de manera simétrica para reforzar la composición general del conjunto. 750 presentaba zonas con mayor debilidad frente a los agentes agresivos del ambiente en que se sitúa la catedral. Figura 20 Vista de diversas patologías en el mármol del fuste de una de las columnas. Fotografía del autor antes de la restauración. A veces, la exfoliación del material marmóreo se asocia a una arenización o sacarización del mármol. Así se observaba un tipo de deterioro volumétrico por desgaste o desprendimiento parcial del material, con aspecto de erosión, que no deja el volumen perdido, sino desgastado, desdibujado. Esta alteración se detectaba de modo destacado en las traspilastras jónicas de los laterales del retablo, donde se podían apreciar tanto desperfectos estructurales como mecánicos del material. 1.3.3.3. Depósitos superficiales y tinciones. Las patologías que originaban alteraciones en el aspecto superficial eran básicamente de dos tipos: depósitos de suciedad similares a los existentes en el resto de la capilla, y tinciones del material por la oxidación de elementos metálicos en contacto. Los depósitos de suciedad superficial que se disponían sobre el monumento podían diferenciarse en una suciedad de naturaleza magra, poco compactada, respecto de otra suciedad de naturaleza más grasa, más compactada. Los depósitos de polvo aéreo se identificaban por los planos agrisados y blanquecinos que de manera prioritaria aparecen en los planos superiores de los volúmenes. Este tipo de suciedad es altamente higroscópica, con capacidad de absorber la humedad ambiente llegándose a compactar levemente por estos procesos de hidratación. Junto a esta alteración se identificaba una suciedad generalizada de leve ennegrecimiento provocado por el hollín de la luminaria tradicional y otras sustancias carbonatadas y sulfatadas del ambiente (muy leve en el interior de la catedral). Esta suciedad se distribuye por toda la superficie del retablo, es de naturaleza grasa, y se identifica por un leve opacamiento de los materiales, si bien son los planos inferiores de los volúmenes donde se podía identificar de manera más acentuada (lugares donde se acumulaban los restos de la combustión de la luminaria tradicional de velas y lámparas de aceite). 751 Figura 21 Vista de la imagen tallada de Nuestra Señora de la Asunción. Se observa el amarilleamiento y ennegrecimiento del mármol por depósitos de suciedad sobre su superficie. Fotografía del autor antes de la restauración. Esta suciedad grasa mostraba mayor compactación que la suciedad magra descrita anteriormente. Sin embargo, ninguna de las dos se daban de manera independiente, sino interactuando: el hollín compacta el polvo aéreo, junto con la humedad ambiente, y la capa levemente grasa del hollín favorece la adhesión de las partículas de polvo, por su carácter mordiente, que se van depositando de manera sucesiva sobre ella. De este modo se generaba una capa de suciedad de diferentes grosores y con diferentes metodologías de eliminación que serán descritas posteriormente. La alteración por tinciones es debida a la migración de partículas de óxido férrico debida a los descritos procesos de oxidación de las grapas de anclaje de los bloques de mármol del retablo. La humedad ha transportado dichas partículas por el entorno de la ubicación de dichas pletinas metálicas mostrando una alteración cromática del mármol localizada en dicho punto de anclaje. Otras piezas de mármol mostraban tinciones más extensas o deslocalizadas que parecen más bien debidas a la solubilidad de componentes férricos de la naturaleza compositiva del propio mármol que han determinado la extensión de dicha alteración. Estas tinciones son irreversibles, pues están embebidas dentro del poro del material y no son debidas a procesos de tinción externas, sino desarrolladas desde el interior hacia la superficie del elemento. Figura 22 Vista de desprendimiento de fragmento de mármol de pilastra por oxidación de anclaje metálico interno. Se observa la tinción perimetral de la zona. Fotografía del autor antes de la restauración. 752 2. Metodología de la Intervención de restauración. Los trabajos de restauración de la capilla de la Asunción, han contemplado su arquitectura (paramentos verticales y bóveda) así como el retablo. El andamiaje diseñado evitó las cargas directas sobre la estructura de techo de la cripta existente bajo rasante, e incorporaba un puente grúa capaz de desplazar piezas de alto peso durante los trabajos de desmontaje y remontaje de parte del retablo de mármol. El andamio permitió acceder a todo punto del perímetro construido para las labores de limpieza y reconstrucción tanto de los paramentos verticales como de la totalidad de la bóveda. 2.1. Desmontaje y recolocación de piezas del retablo. Se ha realizado un desmontaje pieza a pieza desde el conopio de coronación del retablo hasta la cota de los capiteles de las columnas salomónicas. Trasladando al andamio dispuesto para tal fin cada pieza de mármol mediante el embragado previo y desconexión de los anclajes afectados por oxidación. Posteriormente y gracias al puente grúa ha sido posible desplazar cada pieza hasta un espacio protegido en plataformas andamiadas para su restauración. Figura 23 Vista de la zona superior del retablo durante el proceso de desmontaje. Fotografía del autor durante la restauración. Las piezas de mármol que componen el retablo estaban fijadas entre ellas y a la fábrica de piedra trasera mediante pletinas de hierro alojadas en cajeados en cada pieza. Se ha procedido a la numeración de las piezas independientes que forman el conjunto escultórico y a desmontarlas en forma inversa a la construcción hasta el nivel de los capiteles corintios del cuerpo de columnas. 753 Figura 24 Vista de la zona superior del apoyo sobre los capiteles durante el proceso de desmontaje. Se observa la numeración de las piezas independientes de mármol que forman el conjunto. Fotografía del autor durante la restauración. Durante el proceso ha sido necesario cortar las pletinas metálicas que anclaban, de forma precaria en muchos casos, los bloques de mármol a la fábrica de piedra trasera, retirar los elementos de hierro empotrados en fábrica y mármol, y sustituir dichos anclajes por otros elementos de acero inoxidable que garantizaran su estabilidad. En la mayoría de las piezas, los anclajes originales habían sufrido grandes procesos de exfoliación por oxidación, aumentando su volumen hasta cuatro o cinco veces, provocando fisuraciones del mármol y descoyuntando la traba de las piezas anexas. Figura 25 Vista de anclaje original alterado. Fotografía del autor durante la restauración. Estos anclajes originales de hierro estaban fijados al mármol con plomo líquido mientras que a la fábrica se tomaban con mortero de cal. Antes de la colocación de las nuevas piezas de anclaje, se resanó cada rebaje en los mármoles para eliminar todo resto de plomo para que el encaje del acero con resina epoxídica inalterable fuera perfecto. Una vez colocado el elemento metálico se ha retacado la unión con morteros de cal con una dosificación controlada. 754 Figura 26 Vista de nuevo anclaje sustituido. Fotografía del autor durante la restauración. Una vez restaurada cada pieza retirada y sustituido cada anclaje, el reasiento de los bloques de mármol se realiza con un reducido tendel de mortero de cal10 y finos trozos de pletinas de plomo para el nivelado. Finalmente se retira todo el nivel superior del ático hasta una altura en que se comprueba que las piezas no han sufrido movimientos. Con la necesaria ayuda del puente grúa instalado en el sistema de andamiaje, se fueron retirando las diferentes piezas hasta dejar limpia la zona de asiento de nuevo. Figura 27 Vista de la fábrica trasera tras la finalización del desmontaje de las piezas de mármol dislocadas. Fotografía del autor durante la restauración. 10 Los morteros de cal utilizados fueron mezcla de cales, cal aérea con arena y cal hidráulica con una dosificación 3:9:1. Para los tendeles de asiento se aditivó polvo de marmolina. 755 Para el proceso de recolocación se replicó el orden lógico constructivo que se siguió durante su construcción. Planteando nuevos anclajes en la misma ubicación que los originales salvo en el caso de los dos ángeles extremos en los que se planteó un sistema que permitiera ajustar su elevación a la posición original. Figura 28 Vista del nuevo anclaje trasero del ángel suspendido izquierdo en el ático del retablo. Fotografía del autor durante la restauración. A continuación se puede contemplar una comparativa entre los estados antes y después de la restauración de la zona superior del retablo de mármol. Figuras 29 y 30 Comparativa del ático del retablo antes y después de la actuación. Fotografías del autor. 2.2. Limpieza de paramentos y zócalos. Como ya se ha comentado, la totalidad de los paramentos aparecían con capas de depósitos superficiales más o menos compactas en las que interacciona una capa de suciedad magra junto a otra de naturaleza grasa. 756 Estas capas de suciedad se retiraron en una doble fase de trabajo: retirada en seco mediante suave arrastre y aspiración de las partículas, y limpieza en húmedo mediante cepillado con agua incluso con disolución amoniacada (disolución de carbonato de amonio al 10% en agua con tensoactivo, New Dess). Circunstancialmente fue necesario la eliminación de restos mediante el picado estático con bisturí o escalpelo. Capítulo aparte necesita la actuación sobre el zócalo de mármol polícromo que posee la capilla. La superficie del zócalo presentaba como alteración más destacada intensos alteración por subeflorescencias de sales, activadas por humedades de capilaridad, aparecían bajo una capa semipermeable de un pulimento superficial graso muy ennegrecido. Seguramente estos intentos anteriores de lustrar el paramento con soluciones grasas son parcialmente culpables de la pérdida de la coloración original por procesos de depósitos de suciedad. La eliminación de las distintas sustancias existentes sobre el zócalo necesitó de su reactivación química y disolución para posteriormente ser retiradas de manera mecánica. Se aplicó sobre la superficie del zócalo una disolución desengrasante de carbonato de amonio al 10% en agua con jabón neutro New Dess, y la aplicación de suave abrasivo con piedra pómez mediante frotación superficial. Tras este proceso, la eliminación de restos se realizó mediante pulverización de agua y acabado con paños y solución hidroalcohólica de agua y etanol 1:2. El acabado final consistió en la aplicación de un barniz específico para mármol aplicado a brocha retirando el exceso con paño de algodón. El acabado conseguido es satinado, de comportamiento estable y reversible, conservando su solubilidad a lo largo del tiempo. Figura 31 Vista del zócalo durante el proceso de limpieza. Puede comprobarse el tramo que ya ha recuperado la intensidad cromática original. Fotografía del autor durante la restauración. 757 Figura 32 Vista del zócalo tras finalizar la actuación. Fotografía del autor. 2.3. Consolidación mecánica y estructural de piezas. Las alteraciones mecánicas hacen referencia a la pulverización/arenización del material pétreo, mientras que las alteraciones estructurales se manifiestan en patologías derivadas de exfoliación lenticular, fisuras e incluso fracturas completas de piezas. Así pues ambas consolidaciones requieren de soluciones diferenciadas. Las alteraciones mecánicas se concretan en la arenización parcial de las incrustaciones de piedra de diferentes colores originando hasta desprendimientos localizados y pérdidas volumétricas. Su restauración se ha realizado mediante la aplicación por impregnación de un consolidante organosilícico de silicato de Etilo. Figura 33 Vista de pérdida volumétrica en incrustación de piedra por desprendimiento. Fotografía del autor antes de la restauración. 758 Figura 34 Vista de parte del retablo con incrustaciones tras la restauración. Fotografía del autor. Las alteraciones estructurales se diferencian en la capilla en exfoliaciones, fisuras lenticulares o en fisuras y fracturas de piezas. Las exfoliaciones necesitaron de la aplicación de un consolidante estructural capaz de penetrar en las fisuras rellenando lo espacios y readhiriendo los fragmentos del material. Se aplicó una fina lechada de cal por impregnación, asegurando su colado, y un lavado superficial para crear un buen cuerpo de aplicación. La lechada de cal se reforzó con adición de cal hidráulica en proporción 3:2. El sistema anterior se utilizó también en los episodios de fisuraciones en zonas del retablo de mármol. Para las alteraciones más acusadas, con fragmentos desprendidos o fracturas completas de piezas, se requirió la readhesión de los fragmentos afectados no tanto con un consolidante estructural como por un adhesivo estructural. Por ello, en las zonas que se observaron fracturadas con riesgo de desprendimiento, se procuró forzar su completo desprendimiento para asegurar su correcta unión. En otros casos de fisuración, como los observados fundamentalmente en el fuste de las columnas salomónicas, bastó inyectar el adhesivo estructural capaz de rellenar los huecos entre las paredes y acometer su consolidación. Una vez asegurado el rellenado y readhesión de los elementos fue necesario un punto central de adhesivo epoxi. 2.4. Reconstrucción volumétrica. Las alteraciones que implicaban pérdida acusada de material por fractura y generaban un hueco limpio que desfiguraban las líneas principales de la arquitectura de la capilla se reconstruyeron volumétricamente. No así las pérdidas de material por desgaste o erosión del material pétreo que únicamente desdibujaban las líneas pero no alteraban el reconocimiento del conjunto. 759 Figura 35 Vista de parte de nervadura de piedra caliza de la fábrica de la bóveda con falta acusada de material por desprendimiento. Fotografía del autor. También se consideró la necesidad de reconstruir volumétricamente las pérdidas de piedras cromáticas de las incrustaciones, entendiendo que el relleno de dichos huecos reduciría el efecto visual de dichos desperfectos. Figura 36 Vista de reconstrucción volumétrica de pérdida de incrustaciones de piedra. Fotografía del autor. La reconstrucción volumétrica en los casos de pérdida de material fue realizada con morteros de cal y en una doble fase. En primer lugar, sobre un alma de finas varillas enroscables de acero inoxidable, un mortero de relleno con carga necesaria que asegurara su eficacia estructural en la reconstrucción volumétrica (mortero mezcla de cales, cal aérea e hidráulica con marmolina, en una proporción de 3:1,5:9). Dicho mortero no se manifiesta eficaz para dar un acabado integrable con el resto del retablo o paramento, por lo que se aplicó en una segunda fase un mortero fino de acabado bien fratasado con espátulas metálicas y menos carga y más fina (una fina lechada cremosa de cal aérea e hidráulica en proporción 3:2, con carga de polvo fino de mármol).