Democracia y concentración mediática
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Democruciu y concentraciin medidtica Ana I. SEGOVIA Universidad Compiutense de Madrid nE1 argumenro habilual de que el camercio y la bdsqueda del beneficio ccondmico van dc lamano del bcneiicio social cstipendicntcde dcmosliaciiin, despues de cicntos de aims de experienciilcontraila~ HERBERTI. SCHILLER (I,!formnfion hiequaiiry,p. 71) I. Una industria en la elite del poder El sistema econdmico y politico imperante ha impuesto sus fonnas de actuacidn a todos los niveies. Los medios de camunicacidn tnmbi6n se han visto condicionados por el lihcralisma sinfrena y lafe absoluta en las lcyes dcl mercado. El sector de loa medios de cornunicaci6n. una ver interiorirada la liigica econdmica, ha suirido en sus propias carncs la concentraci6n y oligopoiizaci6n dcrivadas de su pertenencia a1 sistema. La liberalizacidn,privatiracidn y concenuaci6ndelsectorhanproducido gigastescos oambios elevados asu mbimo exponente en la iiltima dCcada. La biisqueda de la rentahilidad econdmica se ha convertido en la meta primordial, y unas empresas ahsorben aotras o sc fusionanentre siparaevitar desaparecer enunmarplagado de tiburones financieros ansiosos de expandir su cuota de mercado y su margen de beneficios. La presidn de los demfis grupos obliga a concentrar aLin mL la propiedad, o apermitlr la entrada de bancus o accio~stas particulares que se hacen con el control del media, dando lugar al entrecruramiento de grandes compa~as y grandes hancos en los consejos de administracion. Par ello es necesario ohservar el proceso fuera dc toda teoria conspirativa. Btas estin fuera dc lugar: la cuncentraci6n y transnacionaliracidn suponen una evolucidn Idgica dcl sistema capitalists internacional. Este proceso se observd bien pronto en 10s medios de comunicacidn dc Estados Unidos, para viajar mb tardiamente hasta la Uni6n Europea. Segiin el siglo iha avanrzindo, los sinamas de oligopoliracidn se harian mfis visibles en todo el sector dc los medios de comunicaciiin de masas. Cincuenta empresas contralaban los medios de comunicaci6n a principios de 10s 80. Ese niimero se hareducido a nueve coma resultado de lafiebre de comoras v fusiones desatada a finales de 10s 80 v durante toda la d6cada de 10s 90. La red de conexiones oue . , unen a seis compaiiias (Microsoft, DisncyiABC, AOL-Time Warner, GEiNBC, AT&T y News Carp.) dibujan ias linens maestras de todos 10s sectores, incluyendo 10s periddicos, las revistas, 10s libros, la televisi6n; la radio, la television por cable, la producci6n audiovisual, los contenidos y tecnologia de Internet, las cinfas de video 1' Ins vidcojucgos, el telhfono, las salas de exhibicidn, 10s satelites, la mOsica y los parques temfiticas. Pero esas posibilidadcs dc conexi6n no son solamente entre empresas de medios, sino con industrkas de otros sectorcs.
33Ana I. SEGOVIA, i>~8ila<mony inllr#n8~ncrciii midliikn 529 Por ejemplo AOL-Time Warner tiene entre sus aliadas de medios de comunicacibn a Viacom, AT&T, Sony, News Corp., Cox, Comcast,Tribune Co., Bertelsmann, Kirch, Emi y Hachette. Respecto a sus afinidades con otras compaiiias de telecomunicaciones, nos encontramos con Ameritech, Bcll South, U.S. West y Oracle. Y en cuantoaotras industnas,TimeWamcrtienerelaciones con AmericanSecurity Systcms,AON,Chase Manhattan. Colgate-Palmolive, Firestone Tire & Rubber, Fuji Xerox, Rank Xerox; G. D. Scarlc, Inland Steel, Morgan Guaranty Trust, New York StockExch;mge,Ryder Systems y Toys "R Us. Por su parte AOL, mantiene alianzas estratggicas can Hughes Electronics Corp., Volvo, DairnlerChysler. Scars Roebuck, NASCAR, 3Com, eBay, Eastman Kodak, General Motors, VarsityBooks.com, VeriSign Inc., Citigroup, Tickelmaster Inc., Movietickets.com, Homestore, Infospace y American Greetings. En cuanto a Disney, cabe mencionar sus conexiones a travCs de participaciones conjuntas o alianzas estrategicas con AOL-Time Warner, Benelsmann, NBC, AT&T; Cox, Corncast, Kirch, Hemst, Canal Plus, CLT y Dreamworks. Es propietaria de entre un 20 y un 33% de cinco compaiiias europeas de televisidn (Eurosport, Tesauro,RTL2,TM3 y Scandinavian Broadcasting System), adcmds de ~11150% dc Super Rn (con Bertelsmann). Adernds mantiene alinnras con compatiias de telecomunicaciones como Ameritech, SBC, GTE; Bell South y U.S. West. Y en cuantu a otras industrias, existen relaciones con grupos tan variados cam" Avon, Coca-Cola, Consolidated Rail, Gillette, IBM, ITT, Johnson &Johnson, Sheraton, Texaco. Hartford o Union Pacific' Junto a la conversidn de Ins medios de comunicacibn de masas de empresas familiares en conglomerados multimedia de tamaiio antes inimaginado ha surgido una nuevaglite que se haincorporado ala clase dirigente. El orden politico, econdmico y miiitar se ha cenvalizado, reforzado e interconectado. A ellos se ha unido el poder medidtico. El complejo militar indusvial se ha transformado en complejo militar-acadgmico-industrial de alta tecnologia2. Todos formanpartc de esaelite de la elite que rige 10s carninos de la llamada globalizaci6nn, y dot.m de sentido la vieja expresi6n ~cadena interminable., acuiiadaporel juez Louis Brandeis a principios de sip10 El hecho de que Ins medios de comunicaci6n se hayan integrado plenamente podcmos obsemario con un simpleejemplol: uno los dltimospresidentes de laFCC -6igana regulador dc los mediosenEE.W.- William Kennard, sigue el patr6n de la *elite de la &liten: estudi6 Derecho en Stanford y se doctor6 en Yale. Pertenecia a una fraternidad selecta: Phi Beta Kappa. Antes de ocupar su puesto en la agencia formaba parte dc und importante firma de abogados de Washington, especializada en cl sector de las comunicaoiones, y tambien se habia relacionado con la National Association of Broadcasters ocupando cargos de consejero legal. En definitiva, la concentraci6n del poder econ6mico se ha reforzado con la concentraci6n del poder infor mativa; y han accedido al sector fuerras ccon6micas para las que la pluralidad,la infmmacion o lacultura son valorcs secundaios. 4 hOIASALP#L"EA""#N"* ' Dalos procedrnlei de Naxlreckrr y Ji~ckson (1996): TI?? FAiR Reodei: Herman y McCliesne) (1997): Tile Gichni rMciiiii: TI?? rVeir lMirr;r,il,l";rc oiron,o,atr Oioiiahis,.
Este panorama nos deja adivinaruna serie de graves repercusiones sohre el sistema de medios actual. Las consccucncias dc la concentraci6n no son nada benienas. Se limita la autonomia del media v la caoacidad de " , . deoisi6n conlacentraliracih de la toma de decisiones (habida cuenta de su peltenencia a unaempresa multimcdia gigantc o a un gran conglomcrado industrial con intereses no informativos en jucgo, o de su interrelaci6n con una entidad financiers transnational). Tal y como seRala MastriniU , eLos grandes giupos multimcdia pasan a set a la vezjuez, parle e informadores de la situacibna. Por tanto es imposiblc que scan ohjctivos e imparciales en sus consideraciones. Sobre todo teniendo en cuenta que casi todas las grandes industrias cuyas aotividades predominan en las noticias (defensa, petrdieu, finanzaa) tienen iepresmtaci6n en 10s grandes medios -corn" ya hcmos visto cn 10s ejemplos de AOL-Time Warner y Disney-. De mommto, se encargan de elegir B 10s directives y al pcrsonal para que actuen conforme a sus intereses, de tal forma que sepan perfectamente qu6 puede~i o no puedcn tratar. La censura directa es peligrosa, pero tambien lo es aquella mb sutil en la que el subordinado aprende a conformarse y pensar segun las ideas del propietario. Esto quiere decir que no suelen darse intcrvenciones directas de la empresa matriz, pero pncde ocurrir quc asi sea. En dcfinitiva no hay ni amigos ni enemigos eternos, s61o intereses comunes. Time Warner, propietanu del sistema de cable de Manhattan, se neg6 en un primer momento a rransmitir el canal de noticias de Ncws Corp. (Fox News Channel) en el Area de New York. La cucsti6n llegd a los tribunales. Pero sus relaciones estin tan extendidas por tantos sectores que nil pueden permitirse una guerra total. A cambin del acceso Murdoch le ofrecio una alianza estrategica a AOL-Time Warner para poder utilizar su sistema de sat6lites de BSkyB. El futuro puede pasar por climinar historias que molestan a ias compa~as matrices porque son contrarias a sus intereses o porque llegan en "ma1 momento". Los ejemplos a1 respecto pueden ser innumerables, aunque quiz$ las intervenciones m6s conocidas sean las de Jack Welch, ex-director y ex-presidente ejecutivo de General Electric. Welch llamo en mas de una ocasibn la atcncibn a su cadena de televisibn, la NBC, para que sus infonnaciones sobre la casa matrir no fueran "tan" objetivas. Tambitn todas las pistas indican que la negativa de la CBS a emitir un reportaje sobre la industna del tabaco m su programa "60 Minutes" se debia tanto a que ~ ~ ~ ~ Capital Cities es tamhien dueiia de Loriliard, empresa tJbaquera importante dentro del sector, como a que se estaba negociando la compra por pate de Westinghouse (verano de 1995). z. La dependencia de la publicidad y la rnaximizacion del beneficio Estas corporaeiones multimedia sacrifican la calidad y la Ctica periodistica en Erras de los sagrados beneficios, si es necesario interviniendo en el proccso de creaci6n e infomacibn. En un cstudio de FAIR de 1997 sobre estaciones locales de televisi6n en EE.UU. los datos fucron rcvcladores: La cncucsta enviada alos directotes de esfds ernisoras descubn6 que tres cuaaas partes declararon haber sentido en algun momento la intluencia direota de los anunciantes, un 60% que se intent6 eliminai alguna infurmaci6n o aspecto en concrete, y un
En un esfuerzo par evitar conflictos patenciales, la Corporacibn Chrysler requierc que se le advierta con anticipacibn de cualquier contenido editotial que incluya temas senuales, politicos o sociales, o cuiilquier editorial a1 que se le d4 unaformapiovacativa u ofensiva. Debenenviarse resimenes escritos de todos y cadauno de los temaslarticulos de 10s oriiximos nlimeros en 10s vava a amrecer publicidadde Chrysler 1.-1 con el fin de . . dar a Chrysler el tiempo necesario para revisar 1, cambiar su situaci6n si asi lo deseara*. Nos encontramas par tanto en la actualidad antc un sistema de mcdios privado y comercial, alga que no es en absoluto sindnimo de objctividad y pluralismo democritico en 10s mcdios. Mayor comercializaci6n supone menor inter& par los asuntos pliblicos "polCmicos" y mis par el tamatio y dcmografiade la audiencia. Cuando este sistema convive con cl modelo pdblico, termina pervirti4ndolo (como de hecho ha ocurrido en Europa). La preocupaci6n par 10s indices de audiencia y cl desoenso en la calidnd de la programaci6n son innegables. La competitividad del modelo comercial no favorece ni por asomo la diversidad y la variedad de perspectivas, tanto si hablamos de infoimacion como si nos atenemos a la programacion de ficci6n y cntretenimientu. Ademis 10s annnciantes no quieten cualquier tip" de audiencia, sino pliblico con un alto poder adquisitivo. dispuesto a gastar dinero sin rcparos. Para satisfacer sus demandas 10s depa~tamentos de publicidad de 10s mcdios de comunicacidn suelen dssarrollar un perf11 dc su audiencia de tai forma que sus clicntes sepan con la mayor exactitud posible a quiCnes van a llegar sus mensajes. Asi cuando se contrata publicidad no se presenta sdlo la cifra de pdblico. sino el segment" de poblacidn (ingresos, edad, scxo, estado civil, antecedcntes Ctnicos, hjbitos sociales. residencia, estructura familiar, ocupaci6n y prictica dc compra ... ). Los mcdios de cumu~caci6n se jactan ante sus anunciantes de la demografia de sus lectoresloycntesltelespectadores: no buscan audiencias mis grandes, sino de "calidad" superior, y cuanto m& se presiona para que suban 10s beneficios, mb buscan 10s medias a ese pliblico tan selective. Aparecc coma consecuencia una homogencizaci6n de 10s contenidos: lo que ha funcionado en un media vale para 10s dcmis, de tal forma que sc copian formatos de prngramas y contenidos, reiterandose hasta la saciedad. La programaci6n llega par oleadas: si 10s culebroncs tienen 4xit0, aparecerin en todos 10s canales de televisibn; si son 10s i.rality. rho)i.~, 10s temas tratados pueden irse degradando hastn limites insoapechados en busca de un mayor impacto; si son Pas tertulias. las cmisoras de radio las programarin en 10s mismos horarios y competirin por 10s "mqores" contendicntes ... Se puede decir lo mismo de 10s periodicos, 10s concursos, las peliculas de cine, 10s programas de radio de madrugada, las series de televisibn. Esta homogeneiracion es si cahe a!in mh grave ya que en la actualidad no s61o sc produce en el imbito nacional, sino international. Las grandes productoras de Hollywood copan las pantallas de todas las saias de cine del mundo; sus series y comedias aparecen en todas las cadenas, indepcndientemente del pais; sus formatos son imitados y reproducidos en producciones nacionales (filmes a series) ... .( ..,AS A> .,I DL. ...,NA 'A pumr del nno 20011 FA113 publicv us informc ;muai tilulrdo 'Fear and Favor: How Fowcr Shapes the News" en el que rccogc todc lip" de elernplas especificna y dinuncias n esie ieipccto (rww.lair.org). "aka (1997): *The Squeeicx. Columbw Toulnrlisrn Revicw. scplicmbre-octubre 1997. p. 30.
Los conocimientos socialmente compa~tidos locales no tiencn la fuerza de definicibn de una cultura autbnoma, sino dependiente de la difundida por 10s grandes conglomerados de la comunicaciSn, en su mayoria de EE.W. La cuestibn del "imperialismo cultural" se ha visto sustituida cn gran medida por la de la "identidad cultural" Estamos de acuerdo con Gitlin' en que la cultura estadounidcnsc sc ha convertido en la segunda cultura de todos, como una especic de "bilinaiiismo cultural" del que es imposible escnpar. Una influencia poderosa sabre lo que el mundo piensa, lee, ve e inclusa imagina. La nacibn-cstado desapareoe en cuanto a shnbolos y retdrica coiectivos, las fronteras permanecen dlo fiscalmente, y predominan las melaforas y emblemas transnacionales y corporativos Sin embargo, algunos entusiastas de la glohalizaci6n siguen asegurando que el mundo actual es unmundo globalizado,descentr;~lizado,enel que los conocimientos compartidos se dcsenraizan de sus lugares y se enrnkan en un context0 mundializado. Quc la mundializacibn se realiza de forma particular en 10s diferentes contextos sociales. Que existen fuerzas de definicibn transnacionales (la nacibn, la familia) que establecen legitimidades mundializadorns dentro de otras particularidades locales. En definitiva, qne nos encontramos en un mundo diversificado en el que hay hcgemonia pero no homogeneidad porque 10s conocimientos companidos locales redefine" el hcgembnico. Se exagera la impcmcabilidad de 10s piiblicos a las influencias de 10s medios. Y desde luego se olvida que no todos 10s contextos compartidos tienen la misma fuerza de redefinicidn de la realidad social y sus tradiciones y contradicciones. Junto a la homogcnizacibn aparece la tendencia a la espectacularizacibn de todo lo que nos rodea. De la mbnima "educx. infomar. entretener" 10s nledios se uuedan sblo con el iiltimo obietivo. Tanto Enzensbereer u (1991) como Barkin y GurevitchH dibujan metdforas parecidas al hahlar de la televisi6n como "medio dc cornnnicacibn ceru" el primer0 y como "recipiente vacfo" 10s scgundos. TambiCn Neil Posman9 considera peligrosa a la televisidn no por sn trivialidad o banalidad cultural no se mide una cultura por su produccidn de trivialidadcs, seiiala-, sino porque intenta introducirse en el telreno <<series. Algo imposible para ella ya que su linica naturaleza es el puro entretenimiento. Este autor va aiin mbs Iejos cuando afha que estamos siendo destruidas pot lo que m6s amm, la divecsi6n, deca~tf~ndose por el vaticinio de Huxley (una imagen de la humanidad arruinada la pasividad y el egoism0 alimentados ;or la h6squeda absoluta del placer). No estamos de acuerdo en que este sea cl iinico fin posible de la televisibn y por entensi6n de 10s medios de comnnicacibn de masas. Noohstante, estamos de acuerdo con estos pensadores cuando hablan del peligro que conlleva la trivializacidn de la cultura, y defendemos la idea dc qne la tecnologia no es neutra. Transforma la manera de pensar y por supuesto 10s contenidos culturalcs. Si bien es cierto que se puede educare infomar a trav6s del entretenimien- to, nopucde convenirse en la miximaineludible.No sz deben presentar todos 10s asuntos como entretenimien- to, porque se desviniia la realidad, que se transforma en simplista, insustancial, ahistbrica y sin context". ~. Ociirre lo mismo cuando 10s medias se centran en 10s problemas para mostrar su elado humanox. haciendo que sus implicaciones y raices mbs profundas nunca se investiguen ni se expliquen debidamente. La fragmentacibn 4 .OTAbALP,k"k .mi#.. ' Oitiln (2001). ~Laleiis~~lopivdr Dnancy~Lerlas Liibr,nbril 2001 %nzensberger (I 991 ): iMediocridody deliiii,. Anagrams, Bnrcclon;~; Barkin y Gurevitch (1997): O~it ofwork md On the Air: Television News ofUnemployment".Criticnl Studies inMass Communimtion. vol. 4,"" 1,mario 19R7. 'Postman (1991): Divertine hoiio niorir. Edic~oaen La Temperlnd, B;rcelona.
33 Ana I SEGOVIA. Drn,vnociny ioi#r~nrroc;Y~~ airdfionia 533 y la personalizacidn de las noticias evita la fomacidn de una posicidn cohercnte sobre las premisas de la realidad existcnte. Incluso fomcnta el hecho dc que el aislamicnto sea mayor. Los campos de expenencia comunes son cada vez mas escasos. 3, iD6nde quedan el pluralismo y el concepto de servicio publico? La industrialiraciirn de la cultura, la informacidn y la diversion estk llegando a limites insospechados. Par eso este sector recibe tantas denominaciones diferentes: industria de la conciencia. de la informacidn v el cntretenimiento, de la cultura, del conocimiento ... Todos estos tlnninos lo que pretenden es unir 10s conceptos de industria y cultura dentro de los medios de comunicacidn de masas. Son base econbmica y superestructura ~. ideoldgica, una dualidad dificil de conceptualirar, ya que al mismo tiempo producen creatividad -para el publico y mercancias para el mercado de 10s anunciantes. La importancia de la infomacidn y el entretenimiento uara el comercio mundial ha crccido hasta convertirse en aleo imurescindible. Se calcula aue esta -. industna muevetrillones de ddlares. El sector cultural ha desplazado en importancia a ias industrias exportadoras clisicas, y el flujo sigue siendo irrcmediablemente unidireccional. En estas ultiltimas dkcadas el proceso de industridlizaci6n se ha acelerado a tal ritmo que el mismo concepto de scrvicio publico estd en peligro. La dependencia de la publicidad como foma de financiaci6n acentlia csta amenara. Los medios de comunicacidn olvidan sus buenas intenciones en cuanto servir a la comunidad en la que trabajan. Su interis primordial son 10s anunciantes y las gigantescas corporaciones sus pnncipales clientes, DO el pitblico. En palabras de Schiller, sEl coste m6s grave de esta cultura transnational corporativa, sin embargo, es qne erosiona la vdliosa idea de bien pitblico, el principio fundamental de la responsabilidad social y la larga tiempo suBada comunidad intemacionaln I". En Estados Unidos se ha llegadu inciuso a vender una parte dei espectro radiofdnicv (propicdad piiblicai por 833 millones de ddlares a las grandes compaiiias de comunicaciones (AT&T, Sprint, TCl. las *Baby Bell*), lo que pone de manifiesto cdmo el gobierno de EE.UU. apoya sin ambages la construccidn bajo iniciativa privada de la infraeshvctura de informacidn nacional. El panoramaenel yue hay quecontextualizarestos datosincluye el hechode quelapublicidadpemeabiliza todos 10s ambitos, y que anmenta mas que disminuye. Segdn diversos estudios, la cobertura electoral disminnye de atio en aio; de manera casi proportional a1 aumento de 10s anuncios de candidatos y partidos politicos (lo que quiere decir mL dinero para 10s medios, y necesidad de un mayor presupuesto para 10s candidatos). De acuerdo conel Center for Media and Public Affairs en el atio 2000 la cobertura de las elecciones presidenciales estadounidenses disminuyd un 30% en comparaci6n con las de 1996 (que a su ver habis reducido su cobertura un 50% con respecto a 1992). TambiCn un analisis de la Annenberg School of Communication (University of Southern California) ouso de manifiesto en i 998 aue las tclevisinnes locales detticaban mcnos de un 0'5% de , . su tiempo de noticias a la rlecci6n de gobemador en este estado, lo que produjo un rCcord de recaudacidn en anuncios televisivos ds 75 millones de ddlares. Es mis, 16 de las 19 estaciones de televisidn de 10s once 4 NoTA%ALms%m-.G,YA SchiUer (1996): Irforsafion Ilaqulit),. Roulledge, NuevaYork. pp. 125-126.
mercddos mis importantes dehcamn unamediade 39 segundos cadanoche (de 5 p.m. a 11:30 p.m.) a noticias sobre campafias politicas" . Quiz& el ejemplomh chocante eneste aspecto sea la introduccidn en las auks estadounidenses de un canal Channel One, que emite 10 minutos de noticias nacionales e intemacionales intercaladas con dos minutos dc p~blicidad'~ .A camhio la6 escuelas reciben infraestructura tecnol6gica que supuestamente necesitan y que el Estado no subvenciona. Esta pirdida del concepto de senicio pliblico supone una arnenaza para la necesaria labor de rncdiaci6n social cdtica y verazporparte de los media\ de comunicacidn. Un sistemade medios cada vezmL verticalirado y menos democr8tico. La concentraci6n c interconexiones entre distintos sectores industrides y su integracion en el sistema econdmico capitalista ha dado lugar a la pdctica eliminacidn del pluralismo. Coma ya mencionamos, 10s medios de comunicaciirn de masas se han integrado en la elite, convirtitndose en centros de poder. Pero no detentan un podercualquiera, sino uno muy especial,capaz de ejercerpresiones sohre el mismo gobierno nacional --incluso para pedir favores particulares-. Como ereadores de mitos politicos y econ6micos son capaces de dar forma a la sociedad, sus necesidades y deseos. Este es un diafano ejempio de la simbiasis existente cntre el pader~olitico v el de los medios: el primero es esencial paralas ambiciones delas corporacio- . . nes de medios de comunicaci6n de masas, el segundo es irnprescindihle para que el gobiemo Cree el consenso entre la opini6n piiblica. De esta forma ambos cornparten el poder de suprimir o modelar infonnacidn e ideas con la intencidn de sostener el status quo actual La legitimaci6n ideoiogica que nos ofrecen continuamente los medios promueve la itica de la empresa privada. De hecho, rara vez se aplica a las compaiiias los mismos criterios de validacinn y juicio cntico de que son objeto 10s demis sujetos. Se haconvertido enproblemano al sistema capitalista, sino a quienes lo critican, ya que democracia y capitalismo son inseparables. El gasto excesivo, el paro, la inteci6n y la producci6n anhquica consecuencia de los fallos de un sistema de lihre mercado no se achacan aeste, ni tampoco el flagrante fracaso a la hora de cubrir las necesidades sociales. El adoctrinamiento por parte de los medios es continuo, y Is causaa de la empresa privada casi siempre se convierten en causas de 10s medios de difusidn. Su integraci6n en la sociedad no poMa ser tan grande sin su ayuda. Por tanto la hahilidad del capitalismo para legitimar su ideologia no parte de un fair acco,npli, sino de una reconstruccidn continua de la interpretaci6n del mundo para que pueda situarse por enrima de otras interpretaciones alterndtivas u oposicionales. Se sedimenia esta idea como pane del sentido comdn y se produce la reificacidn de la interpretacidn como conceptos fjos e inmutables. Sefiala Pmti" que *La desinfonnacidn esti a veces tan extendida que la lfnea entre la distorsihn intencionada y la no premeditada no sie~npre es fkil de discemir.. Y las distoniones de hoy terminan convirtiendose en los ralores y creencias de mailana. "P;ireot~ (1991): Invrntin~ Reoiici: The Politics nf.NewiMedio. St. Mmin's Pnis Inc..Ne.i Yark. p. 227.
31 Ana I SEGOVIA. Drrrurrorliry cui#cr,#iiacidn oied,di!ar 535 Tan importante o mas que la cuesti6n de c6mo se cubren las noticias es el problema de cuiles se cubren y cuBles no. Basta con que nos digan sobre qu& pensar y dar legitimidad a unas perspectivas y no a otras para ayudar a crear una poblaci6n pasiva y confomista en lugar de alerta y critica. Las canflictos no se derivan de la defonnaci6n interesada de bas noticias, sin" de 10s condicionamientos econdmicos e ideol6gicos mjs all6 de 10s puramente tecnicos o profesionales- en 10s que los medios de comunicaci6n de masas se ven obligados a trabajar. Corno resultado se dejan de lado otros temas de intcrts. Por ejemplo durante la Guerra del Golfo 10s reportajes cspeciales dedicados a1 conflicto tenian una audiencia muy elevada, pero muy pocas interrupciones publicitarias o patrocinadores: Nadie queria que se relacionara sus productos con la guerra, ni vefan estos anuncios apropiados paia szr emitidos durante esta programacidn tan seria. Los criticos con esta visidn de la realidad medilica, defensores del -segun ellosevidente plurahsmo existente en 10s medios. se afenan a la~resencia de multitud de canales. Una excusa reiteradadesde el orincioio . . de 10s tiempos, primer0 con el aumento de emisoras de radio (FM) y dc televisidn (UHF), luego con la aparicidn dei cable, ahora con la televisi6n digital. Asimismo 10s magnates de 10s medios de comunicaci6n y sus achlitos insisten en la conveniencia de la desaparicilin de la radiotelevisidn piiblica, tomando como base este mismo argumento: ya que las nuevas hcnologias han terminado conla escasez de frecucncias ya no bay motivo para la pelpetuacidn del monopolio Pero la abundancia dc medios dc comunicacidn no ha significado nunca la diversidad de contenidos. Olvidan que la mayoria de ellos procede de las mismas compaiiias. Decir que la competitividad presupone un libre mercado de ideas es una asercidn dogmitica. 6saes laldgica econdmica, no lapolitica, y por lo tanto no sine cuando tratalnos cuestiones relacionadas con 1as ideas y el conocimiento. Si no se ofrecen otros puntos de vista, o si cuando aparecen lo hacen como elecciones incorrectas, o fdrmulas utlipicas, no es necesario defender el sistemaa pies juntillas.Semantiene sinmas ayuda,mientras se menoscabalanocidndelibre enpresidn. Porque sin lugar a dudas el tamaiio y el nlimero de voces disponibles importa. Decia Schiller (op. cit.,p.45)que eldiacursa colporativose haconvertidoenel discursodominante, que ha cambiado diamaticamente el contento en el que 10s conceptos de libertad de expresilin, libre prensa y expresidn democritica son considerados. Porque mas alla del derecho a la libre expresidn exisie tambitn el derecho a comunicar libremente. Este derecho no se satisface simplemcnte a travts de la elecci6n entre 10s diferentes contenidos al alcance del consumidor. En muchas ocasiones la eente oota oor cosas a las me no urestm'a . . atencidn si hubiera alga que realmente le interesara. Es una pseudoelecci6n ya que no se escoge realmente, sMo se selecciona entre lo que es previamente ofrecido. Mas a6n: se procura dar forma a estas demandas porque el publico no es la primera audiencia ala que hay que satisfacer (primcro estdn 10s productores, 10s patrocinadores, 10s anunciantes, 10s estudios). Y -siguiendo con nuestro argumentose oferta aquello que es "politicamente correcto" (entendiendo con ello no contrario al sistema). Par eso cn muchas ocasiones la discusidn acerca dela calidadde 10s programas y la homogeneizaci6n se desvia hacia la gran cuota de pantalla que algunos obtienen, cuando esa no es la cuesti6n. Coma accrtadamcnte seiiala Smith'? :<El hecho de oue usiramos alememnente " pulverizadores perjudiciales para la capa de orono no quiere decir que estuvihamos decidiendo llbremente que quedamos unn atmdsfcra contaminada. Los productos disponibles no nos permitian articular una eleccidn m6s .I NOiAiA, Pin5~AF*r,Na '* Smiih(l991) The Age ,>J'Bdroinrhs: The GlohaiizoiinnoJMojr MediaFirms. Priority PreisPublications.New York,p. 7,