REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 93 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) ARTÍCULO PRODUCTO DE INVESTIGACIÓN Competencia digital del profesorado. Estrategias de evaluación en tiempos líquidos Teachers’ digital competence. Assessment strategies in liquid times Antonio Palacios-Rodríguez 1 Sandra Martínez-Pérez 2 Universidad de Sevilla Bárbara Fernández-Robles 3 Universidad Isabel I Recibido: 10.08.2021 Aceptado: 20.10.2021 Resumen La evaluación es una pieza fundamental en los procesos formativos de enseñanza-aprendizaje. Profesorado y estudiantado están llamados a reflexionar y valorar en torno al despliegue de estrategias de evaluación en entornos líquidos. El objetivo de este trabajo es identificar herramientas digitales en los procesos de enseñanza-aprendizaje como recursos para la adquisición de competencias y para evaluación educativa. Para ello, en primer lugar, se aborda el concepto de evaluación, seguido de las técnicas y estrategias que se utilizan en los procesos formativos. Para continuar con la identificación de herramientas digitales y su puesta en 1 [email protected] https://orcid.org/0000-0002-0689-6317 2
[email protected] https://orcid.org/0000-0002-7458-1077 3 [email protected] https://orcid.org/0000-0002-1760-392X
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 94 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) marcha los procesos de enseñanza – aprendizaje, identificando aquellas que, como dicentes, desplegamos en nuestras prácticas educativas. Finalmente señalamos, a modo de resultados y conclusiones, cómo el profesorado pone en acción dichas estrategias como elementos clave para los aprendizajes y la retroalimentación, y de este modo asegurarse que las estrategias de evaluación están alineadas con su práctica en los diferentes contextos. Palabras clave: competencias digitales, profesorado, evaluación, herramientas digitales, alumnado. Abstract Assessment is a fundamental part of the formative processes of teaching and learning. Teachers and students are called upon to reflect on and assess the deployment of assessment strategies in liquid environments. The aim of this work is to identify digital tools in teachinglearning processes as resources for the acquisition of competences and for educational assessment. To do so, firstly, the concept of assessment is addressed, followed by the techniques and strategies used in educational processes. This is followed by the identification of digital tools and their implementation in the teaching-learning processes, identifying those that, as teachers, we deploy in our educational practices. Finally, we point out, by way of results and conclusions, how teachers put these strategies into action as key elements for learning and feedback, and thus ensure that assessment strategies are aligned with their practice in different contexts. Keywords: digital competences, teachers, assessment, digital tools, students.
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 95 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Introducción El papel docente en los procesos de enseñanza-aprendizaje es un elemento fundamental para transformar y mejorar las prácticas educativas, y conseguir el éxito en el estudiantado. Para ello, la evaluación es una pieza clave y es vista como una acción procesual, un conjunto de actividades programadas y, se considera, un proceso sistemático de recogida de datos, incorporado al sistema general de actuación educativa, que permite obtener información válida y fiable para formar juicios de valor acerca de una situación (Cabero-Almenara et al., 2018). Tanto profesorado como alumnado reflexionan y toman decisiones para mejorar sus estrategias de enseñanza y aprendizaje e introducir las mejoras necesarias para que dicho proceso sea verdaderamente formativo (Santos Guerra, 2014). De este modo, la evaluación necesita obtener todos los datos necesarios sobre el proceso investigador por el que se obtienen explicaciones sobre el funcionamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje, con el fin de introducir los cambios oportunos para mejorarlo, regular los ritmos y determinar lo positivo del proceso y corregir aquellos puntos mejorables (Mateos, 2000; Vázquez et al., 2011). Así pues, se trata de una característica de toda actividad humana intencional y requiere objetividad y sistematización, es por ello que exige algunas escalas o criterios que sirvan de referencia. En numerosas ocasiones, la evaluación comienza con la medida, lo que ha supuesto, casualmente, confundir evaluación con medida. Se puede decir que la evaluación educativa se configura como una acción que debe ser continuada a lo largo de una acción, y requiere de aspectos técnicos, reflexivos y organizativos (Cabero-Almenara et al., 2018). Si esta acción la identificamos, por ejemplo, con un curso escolar, tendríamos: a) evaluación inicial-diagnóstica (comienzo del curso); b) evaluación formativa-procesual (durante el curso); y c) evaluación final-sumativa (final del curso, síntesis integradora).
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 96 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Igualmente, tenemos que resaltar que el proceso de evaluación debe abarcar todos los espacios del sistema educativo: los procesos de enseñanza y los de aprendizaje, la práctica docente, los documentos de programación (memorias de verificación de los títulos, programaciones, proyectos docentes…), los diversos elementos del sistema educativo, y los materiales educativos utilizados en la enseñanza. Una síntesis de los diferentes elementos que componen la evaluación educativa se presenta en la Figura 1. Figura 1. Dimensiones de la evaluación educativa Fuente: Tejada, 1999.
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 97 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) En cuanto a las estrategias a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo el proceso de evaluación, es interesante contemplar los siguientes aspectos: ¿Para qué evaluar? Se debe tener en cuenta que la información que suministra la evaluación debe servir como punto de referencia para tomar medidas de intervención pedagógica. Se evalúa para: mejorar el proceso de aprendizaje e impedir la acumulación de dificultades, modificar el plan de actuación diseñado por el profesor, adoptar medidas de refuerzo educativo o de adaptación curricular, poder intervenir en la resolución de conflictos actitudinales, orientar la actuación tutorial, entre otras. Desde este punto de vista, la evaluación es un proceso que debe llevarse a cabo de forma continua y personalizada. Es decir, integrada en el quehacer diario del proceso de enseñanza-aprendizaje. No puede reducirse a una situación aislada en la que se realizan unas pruebas, sino que es preciso parase a menudo a revisar lo que se está haciendo, dialogar con el alumnado y a reflexionar sobre los ajustes que continuamente se producen. Es personalizada, ya que se tiene en cuenta el desarrollo particular del alumnado, aportándole información sobre lo que realmente ha progresado respecto a sus posibilidades o, en el caso de que se trate de evaluación de materiales o de centros, teniendo en cuenta sus peculiaridades y potencialidades, la facilidad con la que se han comprendido los materiales de enseñanza o la utilidad de las estrategias de enseñanza alcanzada. ¿Qué evaluar? Los criterios de evaluación responden a las capacidades básicas de cada una de las áreas en la etapa y referida a aquellos contenidos específicos que se consideran importantes. Se trata, por lo tanto, de indicadores sobre los que el alumno debe alcanzar un aspecto básico del área que le permita seguir progresando. Estos criterios deben cumplir funciones orientadoras (que nos puede ayudar para la elaboración de proyectos y programaciones al orientar sobre aspectos básicos que el alumno debe alcanzar) y de evaluación, tanto formativa (que ayude a orientar el trabajo futuro) como sumativa (que ayude a la comprobación de los resultados alcanzados y la valoración de su grado de consecución). ¿Cuándo evaluar? En un proceso de evaluación continua del proceso de enseñanzaaprendizaje. Cabe distinguir tres momentos o aspectos distintos y complementarios: 1)
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 98 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) evaluación inicial (podemos adecuar las intenciones a los conocimientos previos y necesidades de los alumnos, identificando de esta manera el tipo de ayuda más adecuado y adaptado a cada alumno); 2) formativa (podemos ir ajustando la ayuda pedagógica según la información se vaya produciendo; este ajuste sistemático del proceso de enseñanza aprendizaje-aprendizaje requiere que este sea observado sistemáticamente, de tal forma que nos permita detectar los posibles obstáculos que vayan surgiendo, las causas que lo provocan y las correcciones necesarias que debemos introducir) y; 3) sumativa (nos permitirá conocer si el grado de aprendizaje de cada alumno se ha producido o no y, en cualquier caso, cual es el nivel de aprendizaje adquirido). ¿Cómo evaluar? Debemos tener en cuenta que obtener y seleccionar la información para la evaluación exige una reflexión previa sobre la pertinencia de los procedimientos e instrumentos de evaluación, aquellos que mejor se adaptan a las distintas capacidades y a los distintos tipos de contenidos a evaluar. Estos procedimientos deben cumplir algunos criterios como: ser variados, para que nos permitan la contrastar datos; dar información concreta sobre lo que se pretende; en la medida de lo posible, utilizar distintos códigos (verbales, icónicos, gráficos, audiovisuales…); ser aplicables en situaciones habituales de la actividad educativa; evaluar la transferencia de los aprendizajes a contenidos distintos de aquellos en los que se han adquirido, comprobando así su funcionalidad; y ser aplicados, en algunos momentos, tanto por el profesor como por los alumnos (autoevaluación, evaluación entre iguales) de manera individual o grupal. Las estrategias utilizadas nos deben servir para lograr conocer el desempeño del alumno en un equilibrio entre lo que conoce y lo que es capaz de usar o hacer (Tabla1).
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 99 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Tabla 1. Desempeño del alumnado Conoce Usa Recordar Clasificar Identificar Comparar Listar Analizar Definir Evaluar Las estrategias y técnicas de evaluación que encontramos son diversas, en la Tabla 2 puede observarse una diversidad de ellas y las posibilidades que ofrecen para la evaluación de diferentes aspectos. Tabla 2. Técnicas, instrumentos y aprendizajes que pueden evaluarse Técnicas Instrumentos Aprendizajes que pueden evaluarse Conocimientos Habilidades Actitudes/ valores Observación Guía de observación ✓ ✓ ✓ Registro anecdótico ✓ ✓ ✓ Diario de clase ✓ ✓ ✓ Diario de trabajo ✓ ✓ ✓ Escala de actitudes ✓ Trabajo del alumnado Preguntas sobre el procedimiento ✓ ✓ Cuadernos de los alumnos ✓ ✓ ✓ Organizadores gráficos ✓ ✓ Desempeño Portafolio ✓ ✓ Rúbrica ✓ ✓ ✓ Lista de cotejo ✓ ✓ ✓ Proyectos ✓ ✓ ✓ Mapas mentales ✓ ✓
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 100 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Pruebas específicas Tipos textuales: Debate y Ensayo ✓ ✓ ✓ Tipos orales y escritos: Pruebas escritas ✓ ✓ 1. La evaluación de competencias Las competencias digitales docentes (CDD) es multidimensional (Flores & Roig, 2019), así pues, tal y como señala Durán (2019, p. 27) se trata de “conjunto de conocimientos, capacidades y actitudes necesarios para que un docente haga un uso efectivo de las TIC desde sus distintas vertientes (tecnológica, informacional, multimedia, comunicativa, colaborativa y ética), asumiendo criterios pedagógico-didácticos para una integración efectiva de éstas en su experiencia docente.” En cuanto a la evaluación de competencias Castro (2010) la define como “un procedimiento en el que se requiere que el estudiante complete tareas o procesos en los que se demuestre su habilidad para aplicar conocimiento y destrezas o aplicar conocimientos en situaciones simuladas similares a la vida real” (p. 118). En este sentido, abogamos por la evaluación de competencias no centradas en el aprendizaje; sino más bien, para el aprendizaje. 2. Herramientas digitales para evaluar Teniendo en cuenta el análisis de las estrategias de evaluación, el objetivo de este trabajo es identificar herramientas digitales en los procesos de enseñanza-aprendizaje como recursos para la adquisición de competencias y para evaluación educativa. La evaluación de los aprendizajes puede apoyarse en la posibilidad que le ofrecen diferentes herramientas digitales. Por ejemplo, para la realización de encuestas y exámenes en línea. Si el docente recurre a los dispositivos digitales que suelen poseer sus estudiantes, puede hacer actividades gamificación para analizar lo aprendido en la clase o el análisis de los conceptos por aprender.
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 101 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Otra forma de utilizar las herramientas digitales es crear un entorno digital, como un blog, para que los estudiantes puedan publicar sus ideas y muestren ejemplos de su trabajo. De esta forma, se puede combinar la evaluación y autorreflexión por parte del estudiante. Esta forma de utilizar las tecnologías digitales para evaluación permitirá también aplicar otras estrategias, como la evaluación entre iguales (Panadero et al., 2016). Sin embargo, al igual que ocurrió con la enseñanza asistida por ordenador, la evaluación informatizada ha producido una serie de términos y siglas para referirse a ella. Podemos encontrar estudios (Stephens & Mascia, 1995; Brown et al., 1997; McKenna & Bull, 1999) en los que se distingue entre: . Computer-Assisted Assessment (CAA) se refiere al empleo de los ordenadores en algún momento del proceso de evaluación en: la distribución, análisis y puntuación de los trabajos y exámenes; el análisis de los datos a través de software que nos permite procesar de manera rápida los datos; el almacenamiento, análisis e informe en la ejecución y; el análisis y transferencia de la información de la evaluación a través de la red. . Computer-Based Assesssment (CBA) se refiere a la completa automatización del proceso evaluativo. Las preguntas o las tareas se presentan al estudiante a través de un ordenador, este responde por medio del teclado, y las calificaciones se le entregan electrónicamente. Igualmente, con el uso cada vez más frecuente de las redes, se está produciendo una variación en la nomenclatura anteriormente comentada, empezándose a extender el empleo de los términos Web-Assisted Assessment y Web-Based Assissment. El uso de tecnologías en el proceso de evaluación permite incrementar la eficacia de la misma, aminorar el tiempo para corregir y aumentar la fiabilidad. Además de aplicar nuevas estrategias evaluativas. En la Tabla 3 se encuentran herramientas fáciles de usar por parte del docente, clasificadas por Educación 3.0 (2017). Éstas permiten calificar al estudiantado a través del ordenador,
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 108 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) De esta manera y, de acuerdo con Lipsman (2009), el uso de herramientas tecnológicas puede ayudar a extender y ampliar los procesos cognitivos de los estudiantes que contribuyen a la resolución de problemas complejos y les brindan oportunidades para colaborar e investigar. Finalmente, señalar de acuerdo con Biggs (2006), que podemos poner en acción dos dimensiones de evaluaciones: . Evaluaciones descontextualizadas, como un examen escrito o un trabajo de trimestre, que son aptas para evaluar el conocimiento declarativo. . Evaluaciones contextualizadas, como unas prácticas, la resolución de problemas o el diagnóstico de un estudio de casos, que son adecuadas para evaluar el conocimiento funcional. Referencias Biggs, M. J. G. (2006). Comparison of student perceptions of classroom instruction: Traditional, hybrid, and distance education. Turkish Online Journal of Distance Education, 7(2), 46-51. Blazquez, F, Alonso, L. & Yuste, R. (2017). Evaluación en la era digital. Síntesis. Brown, G., Bull, J. & Pendlebury, M. (1997). Assessing Student Learning in Higher Education. Routledge. Cabero Almenara, J., Llorente Cejudo, C. & Morales Lozano, J. A. (2018). Evaluación del desempeño docente en la formación virtual: ideas para la configuración de un modelo. RIED. Revista Iberoamericana De Educación a Distancia, 21(1), 261–279. https://doi.org/10.5944/ried.21.1.17206 Castro, M. (2010). ¿Qué sabemos de la medida de lascompetencias? Características y problemas psicométricos en la evaluación de competencias. Bordón, 63(1), 109-123.
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 109 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Durán, M. (2019). Competencia Digital del Profesorado Universitario: diseño y validación de un instrumento para la certificación. Universidad de Murcia. [Tesis doctoral inédita]. Educación 3.0 (2017). 15 herramientas para evaluar a los estudiantes. https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/herramientas-evaluar-estudiantes Flores, C. & Roig, R. (2016). Diseño y validación de una escala de autoevaluación de competencias digitales para estudiantes de pedagogía. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, 12(48), 209-224. https://doi.org/10.12795/pixelbit.2016.i48.14 Lipsman, N. (2009). Personal identity, enhancement and neurosurgery: a qualitative study in applied neuroethics. Bioethics, 23(6), 375-383. Mateos, J. (2000). La evaluación educativa. Su práctica y otras metáforas. ICE-UB-Octaedro. McKenna, C. & Bull, J. (1999). Frecuently asked question about CAA. http://www.caacentre.ac.uk Padilla, M.T., y Gil, J. (2008). La evaluación orientada al aprendizaje en la Educación Superior: condiciones y estrategias para su aplicación en la docencia universitaria. Revista Española de Pedagogía, 66(241), 467-486. Panadero, E., Jonsson, A. & Strijbos, J. W. (2016). Scaffolding self-regulated learning through self-assessment and peer assessment: Guidelines for classroom implementation. In D. Laveault & L. Allal (Eds.). Assessment for Learning: Meeting the challenge of implementation (pp. 311-326). Springer International Publishing. Santos Guerra, M. A. (2014). La Evaluación como Aprendizaje. Cuando la flecha impacta en la diana. Narcea.
REVISTA INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA E INNOVACIÓN EDUCATIVA | 110 Volumen 2. Número 2. Julio - Diciembre 2022 ISSN: 2745-0341 (En línea) Stephens, D. & Mascia, J. (1995). Results of a survey into the use of computer assisted assessment in institutions of Higher Education in the UK. Loughborough: Flexible Learning Initiative. Tejada, J. (1999). La evaluación: su conceptualización. Síntesis. Vázquez, P., Ortega, J. L., Sánchez, F. & Ibáñez, G. (2011). Competencias básicas: desarrollo y evaluación en educación secundaria. Octaedro.