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Rasgos de modernidad en la estrategia comercial de los Uztáriz, 1766-1773

Ruiz Rivera, Julián Bautista

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RASGOS DE MODERNIDAD EN LA ESTRATEGIA COMERCIAL DE LOS Profesor Adjunto de “Historia de América Moderna y Contemporánea” La rivalidad comercial se hallaba presente incluso en el sistema m el que el Estado dejaba pocas cosas a la libre voluntad de los particulares in el comercio. En este contexto habí com petencia entre navieros se traducía en decisiones y p se van a analizar. En estas breves páginas se va a estudiar el enfrenta del tonelaje y los fletes, entre el gremio de navieros de Cádiz y la familia Uztáriz, la más poderosa en el ramo de la navegación dura Aunque el meollo de este asunto sea la pugna por acaparar un comercio escaso por medio de la rebaja de fletes, en íntima relación con él se halla el tonelaje de los navíos. Efectivamente, el poder rebajar los fletes guardaba capacidad de los bu ques. Igualmente, no se puede deslindar de esta polí fletes la totalidad de las actividades de la familia Uztáriz, que comprendía negocios manufac tureros y comerciales. En el intento de esclarece tropieza con la dificultad de contar aún con un imperfecto conocimiento sobre el estable cimiento legal de las empresas de esta familia y sobre la naturaleza de sus actividades. Empresas de la familia Uztáriz El apellido Uztár iz recuerda únicamente al tratadista del mercantilismo, Gerónimo, quien lo llevó a la fama a través de su obra 1 El reducido espacio impide reflejar la documentación de do familia, alguna ya recogida en dos Compañía”, en La Burguesía mercantil gaditana, 1650 Compañía de Uztáriz, la s Reales Fábricas de Talavera y el comercio con Indias”. Americanos, XXXVI (1979). págs. RASGOS DE MODERNIDAD EN LA ESTRATEGIA COMERCIAL DE LOS UZTÁRIZ, 1766-1773 Julián B. Ruiz Rivera Profesor Adjunto de “Historia de América Moderna y Contemporánea” Universidad de Sevilla La rivalidad comercial se hallaba presente incluso en el sistema m el que el Estado dejaba pocas cosas a la libre voluntad de los particulares in el comercio. En este contexto habí a lugar para una estrategia en q ue la planificación y la petencia entre navieros se traducía en decisiones y p ugnas concretas, como las que se van a analizar. En estas breves páginas se va a estudiar el enfrenta miento, a propósito del tonelaje y los fletes, entre el gremio de navieros de Cádiz y la familia Uztáriz, la más poderosa en el ramo de la navegación dura nte las décadas 1760 y 1770. Aunque el meollo de este asunto sea la pugna por acaparar un comercio escaso por medio de la rebaja de fletes, en íntima relación con él se halla el tonelaje de los navíos. Efectivamente, el poder rebajar los fletes guardaba relación directa con la ques. Igualmente, no se puede deslindar de esta polí fletes la totalidad de las actividades de la familia Uztáriz, que comprendía negocios tureros y comerciales. En el intento de esclarece r este enfrentamiento se tropieza con la dificultad de contar aún con un imperfecto conocimiento sobre el cimiento legal de las empresas de esta familia y sobre la naturaleza de sus Empresas de la familia Uztáriz 1 iz recuerda únicamente al tratadista del mercantilismo, Gerónimo, quien lo llevó a la fama a través de su obra Theórica y práctica de comercio El reducido espacio impide reflejar la documentación de do nde se ha extraído la información sobre esta familia, alguna ya recogida en dos trabajos anteriores del autor: “La Casa Uztáriz, San Ginés y La Burguesía mercantil gaditana, 1650 - 1868 . Cádiz. 1976, págs. 183 s Reales Fábricas de Talavera y el comercio con Indias”. Anuario de Estudios XXXVI (1979). págs. 209-250. 32 RASGOS DE MODERNIDAD EN LA ESTRATEGIA COMERCIAL DE LOS Julián B. Ruiz Rivera Profesor Adjunto de “Historia de América Moderna y Contemporánea” Universidad de Sevilla La rivalidad comercial se hallaba presente incluso en el sistema m ercantilista en el que el Estado dejaba pocas cosas a la libre voluntad de los particulares in teresados en ue la planificación y la ugnas concretas, como las que miento, a propósito del tonelaje y los fletes, entre el gremio de navieros de Cádiz y la familia Uztáriz, la nte las décadas 1760 y 1770. Aunque el meollo de este asunto sea la pugna por acaparar un comercio escaso por medio de la rebaja de fletes, en íntima relación con él se halla el tonelaje de los relación directa con la ques. Igualmente, no se puede deslindar de esta polí tica de baja de fletes la totalidad de las actividades de la familia Uztáriz, que comprendía negocios r este enfrentamiento se tropieza con la dificultad de contar aún con un imperfecto conocimiento sobre el cimiento legal de las empresas de esta familia y sobre la naturaleza de sus iz recuerda únicamente al tratadista del mercantilismo, Theórica y práctica de comercio extraído la información sobre esta trabajos anteriores del autor: “La Casa Uztáriz, San Ginés y . Cádiz. 1976, págs. 183 -199; “La Anuario de Estudios y de marina. Hoy por hoy se ignora la re comerciantes y empresarios del mism mismo lugar. Efectivamente, provenían del valle navarro de Bertizarana, situado en el curso del río Bidasoa. Gerónimo de Uztáriz fue el teórico, mientras que los Uztáriz de la segunda mitad del siglo XVIII comer ciales. Aquí se hablará brevemente de los cuatro que tuvieron un papel directivo en sus diversas empresas. Dos de ellos, primos hermanos, alcanzaron social obtener títulos de nobleza: Juan Bautista de Uztáriz, conde de Reparaz y Juan Agustín de Uztáriz, marqués de Echandía. Juan Felipe y Juan Miguel eran hermanos de Juan Bautista. Juan Agustín actuó de forma permanente en Cádiz a lo largo de tres décadas pues ya estaba matr iculado en el Consulado de Cádiz antes de 1750 y allí falleció en 1781. Aunque Juan Bautista y Juan Felipe se matri 1755, no resi dieron permanentemente en Cá 2 Actividades comerciales vinculadas a este apellido aparecen en 1703 con Juan Andrés de Uztáriz, diputado del Comercio de Cádiz. AGI, Cons gobernador a Chile, junto con tres hijos y dos sobrinos, que actuarían en aquellas regiones australes, tanto en Valparaíso como en Potosí. Para mayor información ver Carlos D. Malamud Rikles: económicas del comercio directo francés en el espacio peruano 1982. En 1710 Pedro de Uztáriz, seguramente uno de los hijos del anterior, pasaba a la Mar del Sur como Comisario de Marina y Guerra de la Escuadr En la administración ocuparon altos cargos tanto Gerónimo de Uztáriz como su hijo Casimiro. Gerónimo trabajó como Secretario de Decretos del Despacho de Guerra y Marina, como Secretario de la Junta de Comercio y Moneda y como Secretario del Consejo y Cámara de Indias para la Nueva España. Casimiro, marqués de Uztáriz desde 1739, era en esa fecha miembro de la Junta de Comercio y Moneda. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, 835. Pero su carrera la desarrolló sobre tod del Despacho de la Guerra, donde llegó a ser secretario, lo mismo que del Consejo de Estado, cuando ambos se fundieron en uno. Gildas Bernard, 1808). Genève, 1972, págs. 41 y y Llana: Hacendistas navarros fabriles, navieras y mercantiles de los cuatro citados varios más. Juan Francisco de Uztáriz, oriundo de Narvarte, matriculado en el Consulado de Cádiz en 1760 y agente de la Casa en Veracruz en 1768. Del mismo lugar de Navarra, aunque matriculado tres años más tarde, figur de la Compañía en Lima en 1770. En esta ciudad había desempeñado con anterioridad la misma misión Juan Francisco de Micheo y Uztáriz. Eligio de Uztáriz hizo otro tanto en la ciudad de México, viajó en 1768. García Carraffa recoge un Francisco natural de Logroño, a quien la Audiencia de Pamplona ampara como descendiente de la mencionada casa. Se ignora si se trata del mismo Eligio Que pa Casimiro de Uztáriz, ya que el título en litigio es el de marqués de Uztáriz. Augusto García Carraffa: Solar Vasco Navarro. Madrid, 1947, tomo 6, págs. 243 Tovar, sobrino de Casimiro. Hoy por hoy se ignora la re lación del fa moso tratadista co comerciantes y empresarios del mism o apellido, aunque consta que todos procedían del mismo lugar. Efectivamente, provenían del valle navarro de Bertizarana, situado en el curso del río Bidasoa. Gerónimo de Uztáriz fue el teórico, mientras que los Uztáriz de la segunda mitad del siglo XVIII intentarían desarrollar e n la práctica sus teorías ciales. Aquí se hablará brevemente de los cuatro que tuvieron un papel directivo Dos de ellos, primos hermanos, alcanzaron social mente un rango superior al de nobleza: Juan Bautista de Uztáriz, conde de Reparaz y Juan Agustín de Uztáriz, marqués de Echandía. Juan Felipe y Juan Miguel eran hermanos de Juan Bautista. Juan Agustín actuó de forma permanente en Cádiz a lo largo de tres décadas iculado en el Consulado de Cádiz antes de 1750 y allí falleció en 1781. Aunque Juan Bautista y Juan Felipe se matri cularon como cargadores a Indias en dieron permanentemente en Cá diz ni acabaron allí su vida 2 . Actividades comerciales vinculadas a este apellido aparecen en 1703 con Juan Andrés de Uztáriz, diputado del Comercio de Cádiz. AGI, Cons u lados. 159. Ya en la segunda década del siglo pasarla de gobernador a Chile, junto con tres hijos y dos sobrinos, que actuarían en aquellas regiones australes, tanto en Valparaíso como en Potosí. Para mayor información ver Carlos D. Malamud Rikles: económicas del comercio directo francés en el espacio peruano (16981725) . Tesis doctoral. Madrid. En 1710 Pedro de Uztáriz, seguramente uno de los hijos del anterior, pasaba a la Mar del Sur como Comisario de Marina y Guerra de la Escuadr a. AGI. Escribanía, 1.058 B. En la administración ocuparon altos cargos tanto Gerónimo de Uztáriz como su hijo Casimiro. Gerónimo trabajó como Secretario de Decretos del Despacho de Guerra y Marina, como Secretario de la Junta de Secretario del Consejo y Cámara de Indias para la Nueva España. Casimiro, marqués de Uztáriz desde 1739, era en esa fecha miembro de la Junta de Comercio y Moneda. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, 835. Pero su carrera la desarrolló sobre tod del Despacho de la Guerra, donde llegó a ser secretario, lo mismo que del Consejo de Estado, cuando ambos se fundieron en uno. Gildas Bernard, Le Secretariat d'Etat et le Conseil Espagnol des Indes Genève, 1972, págs. 41 y 287. Para más amplia información de esta familia ver Alfonso de Otazu Hacendistas navarros en Indias. Bilbao, 1970, págs. 219-236. En relación con las actividades fabriles, navieras y mercantiles de los Uztáriz de la segunda mitad del siglo XVIII, aparecen junto a los cuatro citados varios más. Juan Francisco de Uztáriz, oriundo de Narvarte, matriculado en el Consulado de Cádiz en 1760 y agente de la Casa en Veracruz en 1768. Del mismo lugar de Navarra, aunque matriculado tres años más tarde, figur a José Joaquín de Uztáriz, quien actuará como apoderado y agente de la Compañía en Lima en 1770. En esta ciudad había desempeñado con anterioridad la misma misión Juan Francisco de Micheo y Uztáriz. Eligio de Uztáriz hizo otro tanto en la ciudad de México, viajó en 1768. García Carraffa recoge un Francisco Javier Eligio de Uztáriz como vecino de Veracruz y a quien la Audiencia de Pamplona ampara como descendiente de la mencionada casa. Se ignora si se trata del mismo Eligio Que pa só a México en 1768 y Qué grado de parentesco guarda con Casimiro de Uztáriz, ya que el título en litigio es el de marqués de Uztáriz. Augusto García Carraffa: Madrid, 1947, tomo 6, págs. 243 - 244. El título lo heredó Jerónimo de Uzt 33 moso tratadista co n los o apellido, aunque consta que todos procedían del mismo lugar. Efectivamente, provenían del valle navarro de Bertizarana, situado en el curso del río Bidasoa. Gerónimo de Uztáriz fue el teórico, mientras que los Uztáriz de la n la práctica sus teorías ciales. Aquí se hablará brevemente de los cuatro que tuvieron un papel directivo mente un rango superior al de nobleza: Juan Bautista de Uztáriz, conde de Reparaz y Juan Agustín de Uztáriz, marqués de Echandía. Juan Felipe y Juan Miguel eran hermanos de Juan Bautista. Juan Agustín actuó de forma permanente en Cádiz a lo largo de tres décadas iculado en el Consulado de Cádiz antes de 1750 y allí falleció en cularon como cargadores a Indias en . Actividades comerciales vinculadas a este apellido aparecen en 1703 con Juan Andrés de Uztáriz, lados. 159. Ya en la segunda década del siglo pasarla de gobernador a Chile, junto con tres hijos y dos sobrinos, que actuarían en aquellas regiones australes, tanto en Valparaíso como en Potosí. Para mayor información ver Carlos D. Malamud Rikles: Consecuencias . Tesis doctoral. Madrid. En 1710 Pedro de Uztáriz, seguramente uno de los hijos del anterior, pasaba a la Mar del Sur como En la administración ocuparon altos cargos tanto Gerónimo de Uztáriz como su hijo Casimiro. Gerónimo trabajó como Secretario de Decretos del Despacho de Guerra y Marina, como Secretario de la Junta de Secretario del Consejo y Cámara de Indias para la Nueva España. Casimiro, marqués de Uztáriz desde 1739, era en esa fecha miembro de la Junta de Comercio y Moneda. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, 835. Pero su carrera la desarrolló sobre tod o en la Secretaria del Despacho de la Guerra, donde llegó a ser secretario, lo mismo que del Consejo de Estado, cuando Secretariat d'Etat et le Conseil Espagnol des Indes (1700287. Para más amplia información de esta familia ver Alfonso de Otazu En relación con las actividades aparecen junto a los cuatro citados varios más. Juan Francisco de Uztáriz, oriundo de Narvarte, matriculado en el Consulado de Cádiz en 1760 y agente de la Casa en Veracruz en 1768. Del mismo lugar de Navarra, aunque a José Joaquín de Uztáriz, quien actuará como apoderado y agente de la Compañía en Lima en 1770. En esta ciudad había desempeñado con anterioridad la misma misión Juan Francisco de Micheo y Uztáriz. Eligio de Uztáriz hizo otro tanto en la ciudad de México, adonde Javier Eligio de Uztáriz como vecino de Veracruz y a quien la Audiencia de Pamplona ampara como descendiente de la mencionada casa. só a México en 1768 y Qué grado de parentesco guarda con Casimiro de Uztáriz, ya que el título en litigio es el de marqués de Uztáriz. Augusto García Carraffa: El 244. El título lo heredó Jerónimo de Uzt áriz y Juan Agustín de Uztáriz actuab Gremios Mayores de Madrid en Comercio” el 4 de diciembre de 1752, e inmediatamente, el 18 de diciembre, surgía “Uztáriz y Compañía” me para promover el comercio con América du directores de esta última figuraban Juan Agustín y Juan Bautista, y como su apoderado en Madrid, Juan Miguel. Los Cinco Gremios aportaron 1 inicial y 5 millones los Uztáriz. A partir de 1759 el más independiente. No se ha podido verificar si a partir de esta fecha la compañía familiar cambió de nombre y de organización en su actividad comercial. Mas parece que habían aprendido algo de los Cinco Gremios, porque sin dejar de ser comerciantes, o mejor dicho, para promocionar sus negocios mercan adquirían en 1762 las Reales Fábricas de Talavera de la Reina, dedicadas a la fabricación de tela s y vestidos con adornos de oro y plata. Para entonc el nombre de “ Uztáriz Hermanos y Compañía ha bían convertido en empresarios industriales. Al frente de esta nueva actividad fabril se colocó a Juan Felipe como apoderado y subdelegado de la superintendencia de las Reales Fábricas. No se contentarán con esto tan ambiciosos empre empezaron a operar como na alias “El Aquiles” y del “ Nuestra Señora de los Dolores a nterior fue la adquisición del “ el “Jesús, María y José ”, alias “La Concordia” de compras con el “ Nuestra Señora del Buen Consejo y San Leopoldo “Oriflame” . Entre los cinco sumaban casi 3.400 toneladas, dando una media por unidad de 679,87 toneladas. A través de los registros de los buques se com simultáneamente “Uztáriz y Com Compañía” , propiedad de los tres hermanos, así como tran Agustín y de Juan Bautista. “ Juan Tomás de Micheo y Uztáriz fue alcalde de la Real Corte de Navarra. Miguel José de Uztáriz, hijo de Juan Agustín, heredó el título de marqués de Echandía, aunque no parece que se dedicara a la acti mercantil pu es no consta en la matrícula del Consulado de Cá Juan Agustín de Uztáriz actuab a ya en 1750 como apoderado de los Cinco Gremios Mayores de Madrid en Cádiz. Estos constituyeron una “Compañía de el 4 de diciembre de 1752, e inmediatamente, el 18 de diciembre, surgía me diante la asociación de los Cinco Gr emios con los Uztáriz para promover el comercio con América du rante un período de seis años. Como directores de esta última figuraban Juan Agustín y Juan Bautista, y como su apoderado en Madrid, Juan Miguel. Los Cinco Gremios aportaron 1 0 millones de real los Uztáriz. A partir de 1759 el segundo contrato se hizo de forma más independiente. No se ha podido verificar si a partir de esta fecha la compañía familiar cambió de nombre y de organización en su actividad comercial. Mas parece que habían aprendido algo de los Cinco Gremios, porque sin dejar de ser comerciantes, o mejor dicho, para promocionar sus negocios mercan adquirían en 1762 las Reales Fábricas de Talavera de la Reina, dedicadas a la s y vestidos con adornos de oro y plata. Para entonc es figuraban bajo Uztáriz Hermanos y Compañía ”, que tras el asiento con la Corona se bían convertido en empresarios industriales. Al frente de esta nueva actividad fabril Felipe como apoderado y subdelegado de la superintendencia de las No se contentarán con esto tan ambiciosos empre sarios, ya que en 1763 empezaron a operar como na vieras mediante la com pra del “San José y las Ani Nuestra Señora de los Dolores ”, alias “ La Ventura nterior fue la adquisición del “ San Francisco Javier”, alias “El Torero ” y del siguiente, ”, alias “La Concordia” . En 1765 completaban esta p Nuestra Señora del Buen Consejo y San Leopoldo . Entre los cinco sumaban casi 3.400 toneladas, dando una media por unidad A través de los registros de los buques se com prueb “Uztáriz y Com pañía” de Juan Agustín y “ Uztáriz Hermanos y , propiedad de los tres hermanos, así como tran sacciones particulares de Ju Agustín y de Juan Bautista. “ Uztáriz Hermanos y Compañía” , por tanto, controlaba las Juan Tomás de Micheo y Uztáriz fue alcalde de la Real Corte de Navarra. Miguel José de Uztáriz, hijo de Juan Agustín, heredó el título de marqués de Echandía, aunque no parece que se dedicara a la acti es no consta en la matrícula del Consulado de Cá diz. 34 a ya en 1750 como apoderado de los Cinco Cádiz. Estos constituyeron una “Compañía de el 4 de diciembre de 1752, e inmediatamente, el 18 de diciembre, surgía emios con los Uztáriz rante un período de seis años. Como directores de esta última figuraban Juan Agustín y Juan Bautista, y como su apoderado 0 millones de real es de capital segundo contrato se hizo de forma más independiente. No se ha podido verificar si a partir de esta fecha la compañía familiar cambió de nombre y de organización en su actividad comercial. Mas parece que habían aprendido algo de los Cinco Gremios, porque sin dejar de ser comerciantes, o mejor dicho, para promocionar sus negocios mercan tiles, adquirían en 1762 las Reales Fábricas de Talavera de la Reina, dedicadas a la es figuraban bajo el asiento con la Corona se bían convertido en empresarios industriales. Al frente de esta nueva actividad fabril Felipe como apoderado y subdelegado de la superintendencia de las sarios, ya que en 1763 pra del “San José y las Ani mas”, La Ventura ”. Del año ” y del siguiente, . En 1765 completaban esta p rimera tanda Nuestra Señora del Buen Consejo y San Leopoldo ”, alias . Entre los cinco sumaban casi 3.400 toneladas, dando una media por unidad prueb a que existían Uztáriz Hermanos y sacciones particulares de Ju an , por tanto, controlaba las Juan Tomás de Micheo y Uztáriz fue alcalde de la Real Corte de Navarra. Miguel José de Uztáriz, hijo de Juan Agustín, heredó el título de marqués de Echandía, aunque no parece que se dedicara a la acti vidad Reales Fábricas y la a ctividad naviera, al tiempo que participaba en negocios comerciales. Por otra parte, en 1763 se creó la Compañía General y de Comercio de los Cinco Gremios Mayores de Madrid sin vinculación con los Uztáriz. Surgieron muy temprano dificultades en la gesti resto de sus obligaciones en las actividades navieras y comerciales provocaron en 1772 la declaración de insolvencia de “ intentado salvar estas dificult con la “ Compañía de San Juan Evangelista for ma que en 1772 la Casa de “ res ultado aparente de la unión de “ las obligacio nes de “Uztáriz Hermanos y Cía.” quiebra. A partir de esa fecha “ Talavera y aquel comercio que les sea posible abordar, sobr saldar las deudas contraídas. Mientras se resol dos décadasla actividad naviera pasó a “Uztáriz, San Ginés y Cía.” continuación. Los navieros Uztáriz En función de l o que se pretende analizar aquí interesa fijarse en esta vertiente, dejando de lado las otras que se han apuntado. Es de destacar, sin em fueron enlazando diversas actividades para poner a producir con el mayor rendimiento sus operaciones comer ciales. Esto lo realizaron en un plazo brevísimo de tiempo, lo que quizá les asfixió, porque no tuvieron respiro financie empeños, dada la naturaleza del comercio, que retenía capitales cuantiosos durante largos períodos de tiempo . su planteamiento empresarial, al pro como comerciantes, sino también la producción de uno de los capítulos más valiosos del comercio -las telas de seda nivel de producción de telas y su volumen de intercambios no daban para cargar los grandes buques, sino que por el contrario tuvieron que llenarlos con mercancí comerciantes. Esto sí se puede afirmar: no había en el comercio de Cádiz navieros más poderosos, tanto por el número como por el tone ctividad naviera, al tiempo que participaba en negocios comerciales. Por otra parte, en 1763 se creó la Compañía General y de Comercio de los Cinco Gremios Mayores de Madrid sin vinculación con los Uztáriz. Surgieron muy temprano dificultades en la gesti ón de las fábricas, que unidas al resto de sus obligaciones en las actividades navieras y comerciales provocaron en 1772 declaración de insolvencia de “ Uztáriz Hermanos y Compañía”. En 1766 se había intentado salvar estas dificult ades mediante la asociación de “ Uztáriz Hermanos y Compañía de San Juan Evangelista ” , remedio que no resultó suficiente. De ma que en 1772 la Casa de “ Juan Agustín de Uztá riz, San Ginés y Compañía ultado aparente de la unión de “ Uztáriz y Cía.” con el soc io San Ginés nes de “Uztáriz Hermanos y Cía.” y al siguien te se hacía cargo de su partir de esa fecha “ Uztáriz Hermanos y Cía.” sólo manejará las fábricas de Talavera y aquel comercio que les sea posible abordar, sobr e todo en función de poder saldar las deudas contraídas. Mientras se resol vía la quiebra - proceso que duró al menos la actividad naviera pasó a “Uztáriz, San Ginés y Cía.” o que se pretende analizar aquí interesa fijarse en esta vertiente, dejando de lado las otras que se han apuntado. Es de destacar, sin em fueron enlazando diversas actividades para poner a producir con el mayor rendimiento ciales. Esto lo realizaron en un plazo brevísimo de tiempo, lo que quizá les asfixió, porque no tuvieron respiro financie ro para poder salir de tan empeños, dada la naturaleza del comercio, que retenía capitales cuantiosos durante . De todas maneras, sorprende la proyección tan moderna de su planteamiento empresarial, al pro ponerse no sólo los intercambios de mercancías como comerciantes, sino también la producción de uno de los capítulos más valiosos del seda - y la utiliza ción de sus propios transportes. nivel de producción de telas y su volumen de intercambios no daban para cargar los por el contrario tuvieron que llenarlos con mercancí sí se puede afirmar: no había en el comercio de Cádiz navieros más poderosos, tanto por el número como por el tone laje de sus barcos. 35 ctividad naviera, al tiempo que participaba en negocios comerciales. Por otra parte, en 1763 se creó la Compañía General y de Comercio de los ón de las fábricas, que unidas al resto de sus obligaciones en las actividades navieras y comerciales provocaron en 1772 En 1766 se había Uztáriz Hermanos y Cía.” , remedio que no resultó suficiente. De riz, San Ginés y Compañía ” - io San Ginés - asumía todas te se hacía cargo de su sólo manejará las fábricas de e todo en función de poder proceso que duró al menos como se verá a o que se pretende analizar aquí interesa fijarse en esta vertiente, dejando de lado las otras que se han apuntado. Es de destacar, sin em bargo, cómo fueron enlazando diversas actividades para poner a producir con el mayor rendimiento ciales. Esto lo realizaron en un plazo brevísimo de tiempo, lo que para poder salir de tan tos empeños, dada la naturaleza del comercio, que retenía capitales cuantiosos durante De todas maneras, sorprende la proyección tan moderna de ponerse no sólo los intercambios de mercancías como comerciantes, sino también la producción de uno de los capítulos más valiosos del ción de sus propios transportes. Claro que su nivel de producción de telas y su volumen de intercambios no daban para cargar los por el contrario tuvieron que llenarlos con mercancí as de otros sí se puede afirmar: no había en el comercio de Cádiz navieros más L lama la atención cómo en tan pocos años se con naviera tan potente. A los cinco barcos antes Señora de la Concepción y San Nicolá Consejo”, en 1770 el “ Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio de Padua “El Toscano” y el “ Nuestra Señora de la Vict adquirieron el “ San Francisco de 1776 para la expedición de Cevallos al Río de la Plata y después protagonizó una larga aventura entre Manila, Acapu quedan reseñados en el cuadro, con especificación de la fecha de adquisición, tonelaje, viajes (ida y vuelta) y movimiento de toneladas. En los tres lustras desde el comienzo de su activi Reglamento de Libre Comercio obtuvieron una media de casi tres viajes anuales, siendo los destinos, en orden de importancia y número de viajes, El Callao, Veracruz y Buenos Aires. A causa de nau fragios perdieron tres buques: “Oriflame” en 1771, y “Bue Consejo” y “La Victoria” en 1781, todos ellos de retorno. Es sorprendente el tonelaje de los buques, que de acuerdo a la media ponderada del cuadro adjunto, resulta 700,76 toneladas por buque y viaje, que sitúa a esta Casa en lo más alto de la escala d e potencial naval. Efectivamente, según García período 17501778 se dieron 75 viajes de navíos entre 700 y 8 5,22%. Otros 77 perte necían a buques de más de 800 toneladas con una participación lama la atención cómo en tan pocos años se con virtieron en una empresa naviera tan potente. A los cinco barcos antes reseñados agregaron en 1768 el “ Señora de la Concepción y San Nicolá s de Bari”, alias “La Felicidad”, en 1769 el “Buen Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio de Padua Nuestra Señora de la Vict oria”, alias “El Prusian o” San Francisco de Paula”, alias “El Hércules” , que fue incautado el 1776 para la expedición de Cevallos al Río de la Plata y después protagonizó una larga aventura entre Manila, Acapu lco y El C allao. Los barcos de “Uztáriz Hermanos y Cía.” quedan reseñados en el cuadro, con especificación de la fecha de adquisición, tonelaje, viajes (ida y vuelta) y movimiento de toneladas. En los tres lustras desde el comienzo de su activi dad naviera hast Reglamento de Libre Comercio obtuvieron una media de casi tres viajes anuales, siendo los destinos, en orden de importancia y número de viajes, El Callao, Veracruz y Buenos fragios perdieron tres buques: “Oriflame” en 1771, y “Bue en 1781, todos ellos de retorno. Es sorprendente el tonelaje de los buques, que de acuerdo a la media ponderada del cuadro adjunto, resulta 700,76 toneladas por buque y viaje, que sitúa a esta Casa en e potencial naval. Efectivamente, según García 1778 se dieron 75 viajes de navíos entre 700 y 8 00 toneladas, es decir, el necían a buques de más de 800 toneladas con una participación 36 virtieron en una empresa reseñados agregaron en 1768 el “ Nuestra s de Bari”, alias “La Felicidad”, en 1769 el “Buen Nuestra Señora de la Concepción y San Antonio de Padua ”, alias o” . Posteriormente , que fue incautado el año 1776 para la expedición de Cevallos al Río de la Plata y después protagonizó una larga allao. Los barcos de “Uztáriz Hermanos y Cía.” quedan reseñados en el cuadro, con especificación de la fecha de adquisición, tonelaje, dad naviera hast a el Reglamento de Libre Comercio obtuvieron una media de casi tres viajes anuales, siendo los destinos, en orden de importancia y número de viajes, El Callao, Veracruz y Buenos fragios perdieron tres buques: “Oriflame” en 1771, y “Bue n Es sorprendente el tonelaje de los buques, que de acuerdo a la media ponderada del cuadro adjunto, resulta 700,76 toneladas por buque y viaje, que sitúa a esta Casa en e potencial naval. Efectivamente, según García -Baquero, en el 00 toneladas, es decir, el necían a buques de más de 800 toneladas con una participación relativa del 5,35% 3 , Si consideramos que éstos son viajes de ida y regreso y que los Uztáriz contabilizan 79 - descontando lo tenemos que buena parte de los 152 viajes (10,57 acapararon estos navieros. solo quince años, lo que hace aún más patente su dominio del gran tone Ante este hecho no puede evitarse la pregunta de por qué se lanzaron a la adquisición de buques de gran porte. Desde Gerónimo de Uztáriz, quien se muestra contrario a los navíos grandes, tanto por la pauta sentada por los comerciantes extranjeros, que raramente llegaban a 500 toneladas y por lo general se situaban entre 200 y 30 menores riesgos de los navíos de porte medio lo ordenado, ni al artículo 9º el que una anotación de A máximo de buque para el comercio eran 550 tone no fueron muy estrictas en el cumplimiento de esta norma, pues sólo dos buques de los Uztáriz se ajustaron a ella. Esta política premeditada de adquirir navíos de gran porte no es posible conocerla sino a través de los hechos, es decir, el juego a la baja de los fletes. En asunto tan delicado como la adquisición de buques de tonelaje fuera de las normas establecid no se puede esperar que revelen los Uztáriz en papeles oficiales su concepción de la política que habían seguido o pensa por alto, aunque los navieros gaditanos sí denunciarí No cabe duda, por con siguiente, que aun en contra de las dispos “Uztáriz Hermanos y Cía. ” las autori dades. Que pensaran o no esgrimir ese arma desde el principio, o q hicieran forzados por una situación coyuntural, por la necesidad de supervivencia, es asunto distinto. El negocio de los fletes brindaba oportunidades de realizar sustanciosas ganancias, si el comercio mar volumen de intercambios descendía. Tenían que contar con los gastos de 3 GarcíaBaquero González, Antonio: 256. 4 Uztáriz, Gerónimo de: Theórica y Práctica de Comercio y de Marina, Si consideramos que éstos son viajes de ida y regreso y que los descontando lo s tres retornos que acabaron en parte de los 152 viajes (10,57 %) con barcos de máximo tonelaje lo Además, este despliegue de poderío lo desarrollaron en tan solo quince años, lo que hace aún más patente su dominio del gran tone laje. Ante este hecho no puede evitarse la pregunta de por qué se lanzaron a la adquisición de buques de gran porte. Desde luego no pudieron aprenderlo de la obra de Gerónimo de Uztáriz, quien se muestra contrario a los navíos grandes, tanto por la pauta sentada por los comerciantes extranjeros, que raramente llegaban a 500 toneladas y por lo general se situaban entre 200 y 30 0, como por la mayor rapidez y maniobrabilidad y menores riesgos de los navíos de porte medio 4 . Tampoco se ajustaba este gran tonelaje a lo ordenado, ni al artículo 9º del asiento para la adquisición de la fábrica de Talavera, en el que una anotación de A rriaga, escrita al margen, recordaba a Esquilache que el máximo de buque para el comercio eran 550 tone ladas. Por alguna razón las autoridades no fueron muy estrictas en el cumplimiento de esta norma, pues sólo dos buques de los Esta política premeditada de adquirir navíos de gran porte no es posible conocerla sino a través de los hechos, es decir, el juego a la baja de los fletes. En asunto tan delicado como la adquisición de buques de tonelaje fuera de las normas establecid no se puede esperar que revelen los Uztáriz en papeles oficiales su concepción de la política que habían seguido o pensa ban seguir. Muy por el contrario, tratarían de pasarla por alto, aunque los navieros gaditanos sí denunciarí an esta conducta como ir siguiente, que aun en contra de las dispos iciones de la Corona, ” actuó de forma independiente, aunque con la tolerancia de dades. Que pensaran o no esgrimir ese arma desde el principio, o q hicieran forzados por una situación coyuntural, por la necesidad de supervivencia, es El negocio de los fletes brindaba oportunidades de realizar sustanciosas ganancias, si el comercio mar chaba bien, pero encerraba graves riesgos volumen de intercambios descendía. Tenían que contar con los gastos de Baquero González, Antonio: Cádiz y el Atlántico (1717-1778). 2 vols. Sevilla, 1976, vol. I, pág. Theórica y Práctica de Comercio y de Marina, Madrid, 1968, pág. 230 37 Si consideramos que éstos son viajes de ida y regreso y que los s tres retornos que acabaron en naufragio- %) con barcos de máximo tonelaje lo Además, este despliegue de poderío lo desarrollaron en tan laje. Ante este hecho no puede evitarse la pregunta de por qué se lanzaron a la luego no pudieron aprenderlo de la obra de Gerónimo de Uztáriz, quien se muestra contrario a los navíos grandes, tanto por la pauta sentada por los comerciantes extranjeros, que raramente llegaban a 500 toneladas y por 0, como por la mayor rapidez y maniobrabilidad y . Tampoco se ajustaba este gran tonelaje a del asiento para la adquisición de la fábrica de Talavera, en rriaga, escrita al margen, recordaba a Esquilache que el ladas. Por alguna razón las autoridades no fueron muy estrictas en el cumplimiento de esta norma, pues sólo dos buques de los Esta política premeditada de adquirir navíos de gran porte no es posible conocerla sino a través de los hechos, es decir, el juego a la baja de los fletes. En asunto tan delicado como la adquisición de buques de tonelaje fuera de las normas establecid as no se puede esperar que revelen los Uztáriz en papeles oficiales su concepción de la ban seguir. Muy por el contrario, tratarían de pasarla an esta conducta como ir regular. iciones de la Corona, actuó de forma independiente, aunque con la tolerancia de dades. Que pensaran o no esgrimir ese arma desde el principio, o q ue lo hicieran forzados por una situación coyuntural, por la necesidad de supervivencia, es El negocio de los fletes brindaba oportunidades de realizar sustanciosas chaba bien, pero encerraba graves riesgos cuando el volumen de intercambios descendía. Tenían que contar con los gastos de 2 vols. Sevilla, 1976, vol. I, pág. Madrid, 1968, pág. 230 . mantenimiento, de carenas, de po amortización de los buques. En 1764, por ejemplo, al no haber recib para su navío “Aquiles” , solicitaban permiso para enviarlo a Veracruz úni carga propia, con tal de no perder los 40.000 pesos que ocasionaría el retraso hasta el año siguiente y el .costo de adquisición, carena, etc., que se elevaba a 150.000 pesos. Estas situaciones pueden explicar la decisión extrema e insolidaria de rebajar los fletes. En el caso de “ Uztáriz Hermanos y Cía. exclusivamente de los fle tes, sino que se entremezclaba íntimamente con sus otras activi dades. Por ejemplo, los envíos de navíos a puertos americanos se contenían en las cláusulas de cesión de las fábricas de Talavera. Pero más que eso, la situación financiera las volvía interdependientes de manera que la capacidad de resistencia del naviero reducía, si del negocio de las fábricas o del comercio no obtenía benefi sabemos, dado el escaso tiempo con que contaron, realizaron cuantiosas inversiones que no lograron materializar en beneficios. La diversificación en distintos negoc ven tajas, aunque no sabemos si jugó a favor o en contra de estos hombres de empresa navarros. Lo cierto es que la política de fletes se veía mediatizada por la marcha de sus otros negocios. Los fletes enfrentan a los Uztáriz con los navier El asiento de cesión de las fábricas de Talavera a los Uztáriz estipulaba la licencia anual de tres buques de esa Casa, uno para Veracruz, otro para El Callao y el tercero para La Habana, que posteriormente se cambiaría por Buenos Aires. Aunque en esa fecha no te nían barcos, habían conseguido la concesión de en más importantes. “Uztáriz Hermanos y Cía.” ocasiones con las autoridades. En 1766 el virre Concordia” cargase en El Callao 800.000 pesos de la Real Hacienda, y pese a que estaba ordenado por R.O. de 3 de junio de 1753 que no se cobrasen fletes por registro de plata a cuenta de la Real Hacienda, en esta ocasión el virrey lo permitió, quizá pa conseguir la anticipación en la salida. Es posible que no se añadiera con esta carga ningún nuevo gasto, si de todos modos el navío iba a regresar vacío o casi vacío. mantenimiento, de carenas, de po sibles pérdidas por naufragios o apresamientos y de amortización de los buques. En 1764, por ejemplo, al no haber recib ido carga alguna , solicitaban permiso para enviarlo a Veracruz úni carga propia, con tal de no perder los 40.000 pesos que ocasionaría el retraso hasta el año siguiente y el .costo de adquisición, carena, etc., que se elevaba a 150.000 pesos. Estas situaciones pueden explicar la decisión extrema e insolidaria de rebajar los fletes. Uztáriz Hermanos y Cía. ”, el ne gocio naviero no dependía tes, sino que se entremezclaba íntimamente con sus otras dades. Por ejemplo, los envíos de navíos a puertos americanos se contenían en las cláusulas de cesión de las fábricas de Talavera. Pero más que eso, la situación financiera las volvía interdependientes de manera que la capacidad de resistencia del naviero reducía, si del negocio de las fábricas o del comercio no obtenía benefi sabemos, dado el escaso tiempo con que contaron, realizaron cuantiosas inversiones que no lograron materializar en beneficios. La diversificación en distintos negoc tajas, aunque no sabemos si jugó a favor o en contra de estos hombres de empresa navarros. Lo cierto es que la política de fletes se veía mediatizada por la marcha de sus Los fletes enfrentan a los Uztáriz con los navier os El asiento de cesión de las fábricas de Talavera a los Uztáriz estipulaba la licencia anual de tres buques de esa Casa, uno para Veracruz, otro para El Callao y el tercero para La Habana, que posteriormente se cambiaría por Buenos Aires. Aunque en nían barcos, habían conseguido la concesión de en viarlos a los puertos “Uztáriz Hermanos y Cía.” tuvo diferencias acerca de los fletes en varias ocasiones con las autoridades. En 1766 el virre y del Perú ordenó que el navío cargase en El Callao 800.000 pesos de la Real Hacienda, y pese a que estaba ordenado por R.O. de 3 de junio de 1753 que no se cobrasen fletes por registro de plata a cuenta de la Real Hacienda, en esta ocasión el virrey lo permitió, quizá pa conseguir la anticipación en la salida. Es posible que no se añadiera con esta carga ningún nuevo gasto, si de todos modos el navío iba a regresar vacío o casi vacío. 38 sibles pérdidas por naufragios o apresamientos y de ido carga alguna , solicitaban permiso para enviarlo a Veracruz úni camente con carga propia, con tal de no perder los 40.000 pesos que ocasionaría el retraso hasta el año siguiente y el .costo de adquisición, carena, etc., que se elevaba a 150.000 pesos. Estas situaciones pueden explicar la decisión extrema e insolidaria de rebajar los fletes. gocio naviero no dependía tes, sino que se entremezclaba íntimamente con sus otras dades. Por ejemplo, los envíos de navíos a puertos americanos se contenían en las cláusulas de cesión de las fábricas de Talavera. Pero más que eso, la situación financiera las volvía interdependientes de manera que la capacidad de resistencia del naviero se reducía, si del negocio de las fábricas o del comercio no obtenía benefi cios. Por lo que sabemos, dado el escaso tiempo con que contaron, realizaron cuantiosas inversiones que no lograron materializar en beneficios. La diversificación en distintos negoc ios tenía sus tajas, aunque no sabemos si jugó a favor o en contra de estos hombres de empresa navarros. Lo cierto es que la política de fletes se veía mediatizada por la marcha de sus El asiento de cesión de las fábricas de Talavera a los Uztáriz estipulaba la licencia anual de tres buques de esa Casa, uno para Veracruz, otro para El Callao y el tercero para La Habana, que posteriormente se cambiaría por Buenos Aires. Aunque en viarlos a los puertos tuvo diferencias acerca de los fletes en varias y del Perú ordenó que el navío “La cargase en El Callao 800.000 pesos de la Real Hacienda, y pese a que estaba ordenado por R.O. de 3 de junio de 1753 que no se cobrasen fletes por registro de plata a cuenta de la Real Hacienda, en esta ocasión el virrey lo permitió, quizá pa ra conseguir la anticipación en la salida. Es posible que no se añadiera con esta carga ningún nuevo gasto, si de todos modos el navío iba a regresar vacío o casi vacío. Mientras la empresa naviera pedía el 4% del valor de los transpor Arriaga respondió, finalmente, que no ha Otro caso distinto ocurrió en 1767, almiranta de la fl ota, se condujo su carga en el “Oriflame” y Cía.” pedía el pago de la mitad del flete, se le concedió el tercio trans porte de Veracruz a La Habana Hacienda como por lo que habían dejado de cargar de su pertenencia no cobrar flet es por transportar efectos de la Corona se compensaba con franquicias en otros terre nos, como en 1770 para transportar a Buenos Aires libre de fletes al Batall Cataluña a camb io de poder cargar a la vuel Sin embargo, las diferencias con la Corona se re tanto por la desigualdad de fuerzas como por la protección y el favor que la compañía necesitaba de la Corona. Las riv tratantes de fle tes, a los que los Uztáriz llegaron a dominar en poderío mercante. Que la rebaja de fletes fuera una política premeditada no puede afirmarse, pero lo cierto es que empezaron los Uztáriz a practicarla bien pronto, con el fin de hundir a la competencia. En 1766, ante las difi cultades para mantener las fábricas y ante el excesivo número de licencias concedidas para navegar al Mar del Sur porque navegand o o sin navegar El Callao 8 . Al mismo tiempo solicitaron a la Corona ciertos remedios para no verse perjudicados en su principal empresa, el mante política ad quiriría tintes mucho más duros. El 20 de octubre de 1772 el presidente de la Casa de la Contratación comunicaba a Arriaga la protesta de los representantes de los navieros en contra de la baja que ofrecía la Casa de “ Juan Agustín de U El presidente secundaba la protesta de los navieros por considerar perjudicial la rebaja y por incurrir en ile galidad, ya que existía una R.O. José Patiño, por la que se prohibía dicha re 5 R. O. de Arriaga, 14 octubre 1766. AGI, Indiferente, 2.485. 6 Marqués del Real Tesoro a Arriaga. Cádiz, 9 junio 1767. AGI, Indiferente, 2.485. 7 R. O. al marqués de Arcohermoso. San Lorenzo, 19 octubre 1770, AGI, Indiferente, 2.485. 8 Informe sobre l as Reales Fábricas de Talavera sl/sf. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, 786. Mientras la empresa naviera pedía el 4% del valor de los transpor tado Arriaga respondió, finalmente, que no ha bía lugar para tal solicitud 5 . Otro caso distinto ocurrió en 1767, cuando, tras la pérdida de “El Dragón” ota, se condujo su carga en el “Oriflame” y, aunque “Uztáriz Hermanos el pago de la mitad del flete, se le concedió el tercio - habían realizado el porte de Veracruz a La Habana - tanto por lo que habían cargado de la Real Hacienda como por lo que habían dejado de cargar de su pertenencia 6 . En ocasiones, el es por transportar efectos de la Corona se compensaba con franquicias en nos, como en 1770 en que “Uztáriz Hermanos y Cía,” consiguió el permiso para transportar a Buenos Aires libre de fletes al Batall ón de Infantería Ligera de io de poder cargar a la vuel ta cueros libres de derechos 7 Sin embargo, las diferencias con la Corona se re solvían de manera amistosa, tanto por la desigualdad de fuerzas como por la protección y el favor que la compañía necesitaba de la Corona. Las riv alidades sur gieron con los propietarios de navíos, tes, a los que los Uztáriz llegaron a dominar en poderío mercante. Que la rebaja de fletes fuera una política premeditada no puede afirmarse, pero lo cierto es que practicarla bien pronto, con el fin de hundir a la competencia. cultades para mantener las fábricas y ante el excesivo número de licencias concedidas para navegar al Mar del Sur - lo que arruinaba al que la conseguía, o o sin navegar perdía dinero - rebajaron un 25 % los fletes de Cádiz a . Al mismo tiempo solicitaron a la Corona ciertos remedios para no verse perjudicados en su principal empresa, el mante nimiento de las fábricas de Talavera. Esta quiriría tintes mucho más duros. El 20 de octubre de 1772 el presidente de la Casa de la Contratación comunicaba a Arriaga la protesta de los representantes de los navieros en contra de la baja que Juan Agustín de U ztáriz, San Ginés y Cía.” de un 25% en los fletes. El presidente secundaba la protesta de los navieros por considerar perjudicial la rebaja y galidad, ya que existía una R.O. de 28 de febrero de 1730, dirigida a José Patiño, por la que se prohibía dicha re baja y se amenazaba al infractor con la 1766. AGI, Indiferente, 2.485. Marqués del Real Tesoro a Arriaga. Cádiz, 9 junio 1767. AGI, Indiferente, 2.485. R. O. al marqués de Arcohermoso. San Lorenzo, 19 octubre 1770, AGI, Indiferente, 2.485. as Reales Fábricas de Talavera sl/sf. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, 39 tado -32.000 pesoscuando, tras la pérdida de “El Dragón” , nave aunque “Uztáriz Hermanos habían realizado el tanto por lo que habían cargado de la Real . En ocasiones, el es por transportar efectos de la Corona se compensaba con franquicias en consiguió el permiso ón de Infantería Ligera de 7 . solvían de manera amistosa, tanto por la desigualdad de fuerzas como por la protección y el favor que la compañía gieron con los propietarios de navíos, tes, a los que los Uztáriz llegaron a dominar en poderío mercante. Que la rebaja de fletes fuera una política premeditada no puede afirmarse, pero lo cierto es que practicarla bien pronto, con el fin de hundir a la competencia. cultades para mantener las fábricas y ante el excesivo número de lo que arruinaba al que la conseguía, % los fletes de Cádiz a . Al mismo tiempo solicitaron a la Corona ciertos remedios para no verse nimiento de las fábricas de Talavera. Esta El 20 de octubre de 1772 el presidente de la Casa de la Contratación comunicaba a Arriaga la protesta de los representantes de los navieros en contra de la baja que de un 25% en los fletes. El presidente secundaba la protesta de los navieros por considerar perjudicial la rebaja y de 28 de febrero de 1730, dirigida a baja y se amenazaba al infractor con la R. O. al marqués de Arcohermoso. San Lorenzo, 19 octubre 1770, AGI, Indiferente, 2.485. as Reales Fábricas de Talavera sl/sf. AGS, Secretaría y Superintendencia de Hacienda, exclusión del comercio 9 . Previamente los representantes de los navieros, Francisco de la Vega, Antonio Trianes y Manuel Ribero e Hijos, habían expuesto al presidente cómo h abían recibido una circular de “ cargadores con navíos para el Mar del Sur, en la que ofrecían la rebaja de los fletes. Dicha oferta, según ellos, rompía los acuerdos a los que todos estaban sujetos y no podían aceptarla por que los llevaría a la ruina presupuesto del costo y utilidades de un navío de 500 toneladas con destino a los puertos del Pacífico que ascendía a 20.700 pesos. Si se producía alguna arribada imprevista, esa cantidad se duplicaba. Francisco G además, que la propia Casa de “ se había declarado in solvente y deudora de 3.648.000 pesos Juan Agustín de Uztáriz por su parte se defendía diciendo que, aun con per de su Casa, que con taba con un navío de 680 toneladas frente a los de 200 de los demás navieros, había propuesto una distribu del Mar del Sur. Al oponerse los demás y al no poder permitir su Casa l expedición de e se año, ofertó la rebaja del 25 el tope máximo, no el mínimo. Ya en 1770 se había experimentado el beneficio de rebaja con los navíos “Jasón” y “El Toscano” opinión del presi dente de la Casa de la Contratac San Ginés y Cía.” en atención a los atrasos de sus pagos a la Corona. Al año siguiente, 1773, se repetía la misma situa Francisco Martínez de Va ll su sobrino Lorenzo Gil de Partearroyo, había conseguido lice nombrada “Jesús, María y José” buque era pequeño podía llenarse sólo con las ropas destinadas al Reino de Chile y así nave gar directamente a Valpa ofreció conducir las ropas des rebaja del 33 %, que les era imposible soportar sin grandes pérdidas. De ese modo Uztáriz consiguió los fletes de los comerciantes chilenos. 9 Marqués del Real Tesoro a Arriaga. Cádiz, 20 octubre 1772. AGI, Indiferente, 10 Guerra de la Vega al marqués del Real Tesoro, a la que acompaña la de los tr octubre 1772. AGI, Indiferente, 2.485. 11 Uztáriz, San Ginés y Cía. a Arriaga. Cádiz, 20 octubre 1772. AGI, Indiferente, . Previamente los representantes de los navieros, Francisco de la Vega, Antonio Trianes y Manuel Ribero e Hijos, habían expuesto al presidente cómo abían recibido una circular de “ Uztáriz, San Ginés y Cía.” , dirigida a todos los cargadores con navíos para el Mar del Sur, en la que ofrecían la rebaja de los fletes. Dicha oferta, según ellos, rompía los acuerdos a los que todos estaban sujetos y no que los llevaría a la ruina . Para reforzar su argumento elaboraron un presupuesto del costo y utilidades de un navío de 500 toneladas con destino a los puertos del Pacífico que ascendía a 20.700 pesos. Si se producía alguna arribada imprevista, esa cantidad se duplicaba. Francisco G uerra de la Vega argumentaba, además, que la propia Casa de “ Uztáriz Hermanos y Cía. ”, “confraternal de la anterior” solvente y deudora de 3.648.000 pesos 10 . Juan Agustín de Uztáriz por su parte se defendía diciendo que, aun con per taba con un navío de 680 toneladas frente a los de 200 de los demás navieros, había propuesto una distribu ción a partes iguales de la carga para los puertos del Mar del Sur. Al oponerse los demás y al no poder permitir su Casa l se año, ofertó la rebaja del 25 %, dado que el precio establecido señalaba el tope máximo, no el mínimo. Ya en 1770 se había experimentado el beneficio de rebaja con los navíos “Jasón” y “El Toscano” en el regreso de Veracr dente de la Casa de la Contratac ión, el rey apoyó la oferta de “Uztáriz, en atención a los atrasos de sus pagos a la Corona. Al año siguiente, 1773, se repetía la misma situa ción en tonos más agudo ll ejo exponía al rey por el mes de noviembre que él, junto con su sobrino Lorenzo Gil de Partearroyo, había conseguido lice ncia para su fragata, nombrada “Jesús, María y José” , con destino a los puertos del Mar del Sur. Como el era pequeño podía llenarse sólo con las ropas destinadas al Reino de Chile y así gar directamente a Valpa raíso. En ese punto la Casa de “ Uztáriz, San Ginés y Cía. ofreció conducir las ropas des tinadas a Chile en su navío el “Buen Consejo” %, que les era imposible soportar sin grandes pérdidas. De ese modo Uztáriz consiguió los fletes de los comerciantes chilenos. Marqués del Real Tesoro a Arriaga. Cádiz, 20 octubre 1772. AGI, Indiferente, 2.485. Guerra de la Vega al marqués del Real Tesoro, a la que acompaña la de los tr es navieros. Cádiz, 20 octubre 1772. AGI, Indiferente, 2.485. Uztáriz, San Ginés y Cía. a Arriaga. Cádiz, 20 octubre 1772. AGI, Indiferente, 2.485. 40 . Previamente los representantes de los navieros, Francisco de la Vega, Antonio Trianes y Manuel Ribero e Hijos, habían expuesto al presidente cómo , dirigida a todos los cargadores con navíos para el Mar del Sur, en la que ofrecían la rebaja de los fletes. Dicha oferta, según ellos, rompía los acuerdos a los que todos estaban sujetos y no . Para reforzar su argumento elaboraron un presupuesto del costo y utilidades de un navío de 500 toneladas con destino a los puertos del Pacífico que ascendía a 20.700 pesos. Si se producía alguna arribada uerra de la Vega argumentaba, ”, “confraternal de la anterior” , Juan Agustín de Uztáriz por su parte se defendía diciendo que, aun con per juicio taba con un navío de 680 toneladas frente a los de 200 de los demás ción a partes iguales de la carga para los puertos del Mar del Sur. Al oponerse los demás y al no poder permitir su Casa l a pérdida de la %, dado que el precio establecido señalaba el tope máximo, no el mínimo. Ya en 1770 se había experimentado el beneficio de la en el regreso de Veracr uz 11 . Pese a la ión, el rey apoyó la oferta de “Uztáriz, ción en tonos más agudo s. ejo exponía al rey por el mes de noviembre que él, junto con ncia para su fragata, , con destino a los puertos del Mar del Sur. Como el era pequeño podía llenarse sólo con las ropas destinadas al Reino de Chile y así Uztáriz, San Ginés y Cía. ” tinadas a Chile en su navío el “Buen Consejo” con una %, que les era imposible soportar sin grandes pérdidas. De ese modo 2.485. es navieros. Cádiz, 20 2.485.