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El delincuente español : el lenguaje : (estudio filológico, psicológico y sociológico) : con dos vocabularios jergales

Salillas, Rafael, (1855-1923)

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EL DELINCUENTE ESPANOL EL LENGUA.11-1', (ESTUDIO FILOLÓGICO, PSICOLÓCIICO Y SOCIOLÓHCO) con dos vocabularios jergales POR _RAFAEL SALILLAS MADRID LIBRERÍA DE VICTORIANO SUÁREZ 48-PRECIADOS -48 1896 MADRID: 1896.— Est. tipográfico de G. Juste, Pizarro, 15. Advertencia preliminar Mis modestas investigaciones criminológicas tienen un carácter que las distingue, y es el de ser investigaciones propiamente españolas, no solamente por la nacionalidad del sujeto investigado, sino por proceder en gran parte de una antropología muy anterior á la moderna antropología criminal. Así lo manifesté hace algún tiempo al decir en una memoria ateneista (La. antropología en el derecho penal) que «gracias á la intuición de nuestros literatos, se puede ordenar un libro de antropología criminal española, muy rico en la parte sociológica y en la psicológica, y más que ningún otro en el conocimiento de las sociedades delincuentes.» No me proponía entonces acometer tan difícil empresa, aun sin más propósito que el de iniciarla; pero encaminándose en este sentido la dirección de mis estudios, el acopio de materiales en diferentes escarceos literarios, y la comprobación de las referencias con tes- VI  ADVERTENCIA PRELIMINAR timonios auténticos de la criminalidad viviente, me dan casi hecho el primero de los estudios de la delincuencia española asociada, estudio hecho con documentos verdaderamente humanos, y cuya singularidad se funda en construir el armazón de una psicología y de una sociología criminales con los modos de expresión con que nuestros delincuentes se han espontaneado en las palabras de su propia jerga. Este criterio creo que modifica bastante las apreciaciones de la antropología acerca del lenguaje jergal, dándoles un sentido más exacto, y definiendo más naturalmente los caracteres jergales. Pero mi propósito al hacer esta advertencia no tiende á llamar la atención acerca de lo que el lector verá razonado en el texto del libro; ni á definir la importancia antropológica que tiene la materia de tal estudio; ni á ponderar la utilidad que reporta á jueces y magistrados el conocimiento de este singular lenguaje, sobre todo para distinguir á los delincuentes habituales de los de ocasión, que es el gran distintivo penal en los alcances de la ciencia jurídica contemporánea. Lo que me propongo es justificar el título genérico de ésta y de las publicaciones que he de acometer en el empeño de iniciar estudios de antropología criminal española, á partir de los precedentes literarios y filosóficos, y á seguir en la comprobación de muchas realidades ignoradas. Por eso el título genérico de _Delincuente espaiiol, no es una pertenencia mía, es un banderín para todos los investigadores que en los estudios criminológicos tomen como punto de investigación el sujeto y el objete nacionales: y de la importancia de sus trabajos resultará que el banderín se convierta en bandera que con- ADVERTENCIA PRELIMINAR  VII duma á establecer en el campo de la ciencia una orientación propia de la claridad de nuestras luces. En otros tiempos estas luces permitieron columbrar lo que la ciencia ha visto algunos siglos después. Sirvan de ejemplo el método y la enseñanza propiamente positivos de Juan Huarte, la intuición criminalista de Cristóbal de Chaves, y las profundas insinuaciones de los creadores y cultivadores de la novela picaresca. 1 s o )5 4 EL DELINCUENTE ESPAÑOL EL LENGUAJE (ESTUDIO FILOLÓGICO, PSICOLÓGICO Y SOCIOLÓGICO) TEORÍA Y CARACT (s _E LA LIGA DEFINICIÓN.-ES un fenómeno general la formación en casi todas las sociedades y en casi todas las lenguas, de una sociedad que difiere de la sociedad común, y de un lenguaje bastardo (1) que difiere en sus significaciones de la lengua del país, que la sustituye en una parte mayor ó menor con los términos de otra. lengua. El inglés tiene su cant, el alemán su rothwoclsch ó kokandoschen, el francés su argot y el español su germanía y actualmente su caló. ¿En qué consisten esas sociedades? ¿En qué consiste su lenguaje? Esas sociedades constituyen una segregación de la sociedad común, por no adaptarse ni á sus (1) En castellano ese lenguaje se llama jerga, equiparando su significación á la de la tela gruesa y rústica y á la del paño grosero, que también se 'llaman de ese modo. 1 F;  TEORÍA Y CARACTERES á los arcaísmos. Según Lombroso (1), el contingente más singular de las jergas lo proporcionan las palabras anticuadas ó desaparecidas por completo de los léxicos vivos. Sin ser esto exacto en absoluto, porque aunque sea lo más singular no es lo más característico, conviene distinguir. .En primer término no hay idioma que dentro de la región donde se hable no tenga zonas distintas, desde la caracterizadamente arcáica á la caracterizadamente moderna. Refiriéndonos al castellano, que es el que nos debe servir de ejemplo, se le pueden señalar en la Península diferentes zonas arcáicas, que corresponden á diferentes desenvolvimientos de la lengua romance. Hay regiones, como Portugal, que conservan formas lingüísticas que vivieron en Castilla y ya no viven. Hay regiones en el Alto Aragón más próximas por su falla castellana á los siglos xv y xvi que al mx. Y hay, en fin, provincias en la Península que se caracterizan por el mayor número de incrustaciones arcáicas en su lenguaje. De manera que tratándose de un fenómeno significativo y general de la permanencia del lenguaje dentro de sus zonas de difusión, lo que se considera como singular en la jerga, es mucho menos singular que ese fenómeno, y tanto, que, al compararlo con él, la pretendida singularidad desaparece. Además, conviene medir con relativa aproximación el arcaísmo, no fiándose para calcularlo de lo (1) Loc. cit., pág. 4'75. CARACTERES DE LA JERGA  17 que dicen los diccionarios de la jerga, sino de lo que dice el lenguaje que se habla. Por ejemplo: entre los arcaísmos de la jerga española cita Lombroso milanés (el pistolete) y V joyosa (dice joyos, la espada). Así lo dice el Vocabulario de Juan Hidalgo publicado en 1609. En aquel entonces el pistolete se decía milanés por dos razones: porque se usaba el pistolete y porque se fabricaba en Milán; pero hoy no se dice, porque al pistolete lo han ido sustituyendo otras armas de fuego, y porque ya han dejado de ser milanesas. Cuando se decía no era el término arcáico, ni de formación arcáica; y hoy, cuando se invoca como ejemplo de arcaísmo, se incurre en el error fundamental de creer que circula lo que está, como en vitrina de museo, en un Vocabulario casi del todo fenecido. Joyosa no ha sido jamás una palabra arcáica de la jerga y su sentido es tan traslaticio como milanés. En éste se denomina el arma por la fábrica que la construye y en aquélla por el nombre de una espada célebre. Esta espada no es la del , Cid, como equivocadamente se dice, sino la de Carlomagno (véase más adelante la nota á Joyosa,), aunque de la época de este emperador á la en que se emplea ese nombre hay distancia de siglos, tampoco la denominación es arcáica. Para demos(rarlo basta detenerse á considerar el modo como esa palabra se incorporó á la jerga. Nos lo dice la yoga que alcanzó un género de literatura (los libros de caballería) que penetró en lo más hondo de las capas populares, dejando allí, en los estratos de la 2 18  TEORÍA Y CARACTERES jerga, la incrustración traslaticia de tres espadas famosas, la de Carlomagno, la de Roldán y la de Reinaldos de Montalbán. (Véanse más adelante las notas á Dwrinclana y Fisberta.) Siendo, pues, la adopción de la palabra coetánea de la literatura que la propagó, no hay tal arcaísmo, ni actualmente existe, porque la palabra no se emplea. Además, conviene advertir que dos de esas palabras ,:Durinda,na y „fogosa) han ingresado no solamente por influjo de la literatura que las propagó, sino porque concurren en ellas determinadas simpatías jergales (1). (1) También considera Lombroso como curioso resto arcáico el llamar petun al tabaco, diciendo que procede del antiguo español. No hay tal cosa. Nunca se ha llamado petun al tabaco en España. Donde se le llamó peto fué en el Brasil, y este nombre puede considerarse tan arcáico como tabaco, pues es de la misma época próximamente, con la diferencia de que el uno sobrevivió y el otro desapareció, quedando aquél superviviente en parte, por haberle mantenido jergalmente su expresión metafórica, porque peto quiere decir pecho. En la _Fisiología y chistes del cigarro, dice D. Serafín Estébanez (Escenas andaluzas, pág. 365): «En la Española la llamaron cohuva, en Nueva España pisciel, en el Perú sayre y en el Brasil peto: en Europa, unos la llamaron nicosiana, de cier- to quidam llamado Nicot, que en la embajada que de Francia trajo á Portugal en tiempo del rey D. Sebastián tuvo conocimiento de esta hierba, y tomándola consigo la connaturalizó en Francia: otros la llamaron hierba regina ó de la cruz; aquellos vulneraria; estotros piperina; pero los españoles hablamos y la llamamos tabaco y efetá: con tal nombre quedó bautizada para in eternum, porque los nombres que han de vivir los ha de dar la gente de más autoridad.» CARACTERES DE LA JERGA  19 Más semejanza entre las lenguas primitivas y las jergas se podría encontrar, considerando que unas y otras se caracterizan por su pobreza lexicográfica y su riqueza de sinónimos. Sin embargo, en este particular lo que se advierte es que es más interesante y provechoso el estudio biológico y sociológico de la jerga que el estudio filológico. Los pueblos primitivos se caracterizan por la casi unilateralidad de sus acciones, y es consecuente que repitiendo con insistencia una misma acción busquen la variabilidad en el modo de denominarla. Las sociedades delincuentes se caracterizan de igual modo por su casi unilateralidad profesional, y de aquí que el modo profesional y los actos profesionales resulten superabundantemente calificados. No obstante, la sinonimia requiere también muy particular estudio. La insistencia en una acción no significa monotonía en la acción. La insistencia y la monotonía juntas representarían la acción siempre del mismo modo, y siendo representada monótonamente no la calificarían de un modo distinto. Dos calificaciones de una cosa aluden siempre á dos representaciones de la misma cosa, y siendo esto exacto, como en realidad lo es, la riqueza sinonímica alude riqueza de representaciones, y por lo 'mismo no basta decir, por ejemplo, que en la Verba erótica bay 300 sinónimos para denominar el acto veneno, 400 para las partes sexuales y 300 para la prostituta, sino se clasifican esos sinónimos por la diversidad de representaciones de una misma cosa. En nuestra germania, no en esa 20  TEORÍA Y CARACTERES abundancia, sino mucho más limitadamente, existen algunos sinónimos para denominar á la prostituta, pero cada uno constituye una representación, y todos juntos concurren á definir sus peculiaridades y el papel que desempeña. Con mayor abundancia existen sinónimos para la denominación de los ladrones; pero esos sinónimos, bien estudiados, demuestran que en la práctica profesional del robo se ha llegado á una clasificación profesional muy aquilatada por aptitudes y tendencias, llevando á lo más sutil la división del trabajo ladronesco. Así que lo que esos alegatos en masa demuestran, es que la estadística, por conceptos excesivamente comprensivos, á lo que conduce es á dejar intacta la cuestión que se investiga. Enlazando ahora la riqueza sinonímica con la pobreza lexicográfica, surge el concepto verdaderamente biológico y sociológico de los idiomas y las jergas. 'Un idioma pobre de palabras corresponde á una sociedad pobre de actos. Un idioma pobre de palabras y rico de sinónimos, corresponde .á una sociedad reiterante en determinadas acciones. Su riqueza de sinónimos nos presenta lo culminante de las tendencias de esa sociedad, la pobreza lo embrionario, y la carencia lo desconocido. Lo que no está calificado no está representado, y lo que no está representado no se siente. Donde no hay palabras, por elementales que sean, para expresar determinados sentimientos, es que esos sentimientos no existen. Ahora bien, si esto es exacto en lo que se refiere CARACTERES DE LA JERGA  21 á los idiomas, no lo es en lo que se refiere á las jergas, porque éstas viven al amparo de un idioma, del que se sirven y en el que se enmarañan, como una planta trepadora en un árbol, que para mantenerse en él necesita el sustento de su tronco y de sus ramas. Por eso las jergas, por muy difundidas que se hallen y por muy apretadas de términos y conceptos que se manifiesten, siempre dejan ver con evidencia el tronco nativo de que proceden ó en que se apoyan. Así, pues, los sentimientos que no se hallen calificados en la jerga no puede decirse que no existan en los individuos ó en la colectividad, porque esos sentimientos pueden tener su expresión caracterizada en el idioma nativo, que en este caso hace veces de idioma supletorio. De todas maneras la jerga no se sustrae ni se puede sustraer á esa ley biológico-filológica que impone que lo representado y lo actuado predilectamente, sea por lo mismo predilectamente calificado. El lenguaje jergal en sus palabras contiene una expresión culminante de los caracteres y tendencias de la sociedad que lo habla. De aquí el mérito y la exactitud de la definición de Chaves. Ese lenguaje es un conjunto de palabras acomodadas «á la vida y entendimiento » de quienes las inventaron y las usan. Es un órgano que corresponde y se amolda á la función. Es un lenguaje enteramente representativo y deíinidor de una colectividad. Dicho esto, resultará algún tanto ocioso cuanto se insinúa acerca de la pobreza de la jerga, y no TEORíA Y CARACTERES menos desprovistas (le fundamento las razones á. que esa pobreza se atribuye. Parecen olvidar los que así razonan que en la formación de las lenguas normales influ y e un ambiente normal siempre amplio, y que las jergas no se desarrollan en ese ambiente, sino en otro, sobre anormal, restringido y oculto. Y aun así, si las condiciones del ambiente se lo permiten, las jergas manifiestan, como cualquier otro lenguaje, su tendencia á la difusión, y no por otro camino han conseguido penetrar a4.2.-unas veces en el lenguaje común, en las costumbres Véase LurEtIvrt-ilx in- y i.kx-Esci) y en la literatura. Sirva de ejemplo característico nuestra geroln nia „ á la que han tenido que hacer hueco los académicos en el Diccionario de la lengua, por haberla encontrado aposent ada en las obras de Mateo Alemán, Cervantes, Quevedo y tantos otros. No sirven,*pues, las apelaciones al trabajo de depuración lingüística por obra de las autoridades constituidas y reconocidas, académicos, literatos y profesores 1), porque ese mismo trabajo de depuración existe en determinados períodos históricos de la jerga, siendo en sí un lenguaje que se caracteriza por su propiedad y su utilidad, no aspirando, en manera alguna, ni á la elegancia ni á las pomposidades que constitu y en el vuelo de cada árbol lingüístico al manifestarse literariamente. Tampoco cabe, en mi opinión, referir esa pobreza á la imbecilidadde los inventores yhabladores de jerva, Lombroso. Loe.  pág. 477. CARACTERES DE LA JERGA  23 á quienes se supone más ricos de espíritu que de ingenio, porque la imbecilidad es en este caso un concepto que peca de automorlismo por querer representarnos á esa sociedad como es la nuestra y no como es en sí, y porque dentro de su manera de ser, lejos de manifestarse imbécil para lo suyo es, por el contrario, sutil, ocurrente y avisada. Descartando las afinidades con las lenguas primitivas por el uso de onomatopeyas y automatismos, apego á la tradición que se manifiesta en los términos arcaicos, riqueza de sinónimos y pobreza lexicográfica, quedan otras formas de la jerga que me permitiré calificar de formas de disimulo y formas de representación. El disimulo es, en mi concepto, el verdadero inspirador de la , jerga, y este disimulo obedece al modo y á los fines de la asociación que se sirve de tal lenguaje. Por eso hay nombres genéricos de la jerga que califican ese disimulo y que califican la asociación. La jerga alemana se denomina por los ladrones del país hohamloschen, es decir, lengua astuta (de las palabras hebreas hanam, cuerdo, astuto, y laschon, lengua) y en sardo se la denomina cobertanza. La jerga española se llama germana (del latín germanus, hermano), es decir, hermandad. El primer concepto del disimulo lo tenemos en dos palabras de la jerga española, seguramente las más calificativas y representativas de las cualidades y defectos de los asociados. Representan al delincuente en la ejecución del cielito y al delin- 24  TEORÍA Y CARACTERES cuente ante la justicia. Parten de la idea de dos colores: uno, el blanco, en que todo aparece claro, y otro, el negro, en que todo aparece obscuro. Blanco es el que se deja engañar, el que se acobarda, el que declara, el que confiesa. Negro es el que engaña, el que no se intimida, el que no abre su boca aunque lo mortifiquen las durezas del tormento, el que niega lo que le imputan. Esos dos colores corresponden á cualidades que se manifiestan en una lucha (la del delincuente con la sociedad), y definen que la . jerga, ante todo y sobre todo, empieza por ser un lenguaje estratégico. A partir de la realidad de este concepto, bien puede demostrarse un trabajo de depuración en las formas de disimulo. Hay formas sobrado elementales, primitivas é infantiles, que corresponden á la modalidad de las jergas de entretenimiento (le Biondelli. Tal ocurre, en mayor ó menor grado, con la mayoría de los disimulos fonéticos, inversión de sílabas, cambios de vocales, añadido y mutación de desinencias, metátesis, transposiciones, supresiones y aumento de sílabas. En la jerga española son ejemplos de esta elementalidad las permutaciones chepo por pecho, cletnias por medias, nipos por pinos, greno por negro y tapio por plato; y las elipsis quanta por a-guanta, garro por a-ga- rro, gertas por in-gertas y tisbar por a-tisbar. Estas formas serán ó no las primitivas de la jerga, pero es lo cierto que son las que tienen manifestaciones más limitadas. En la jerga española constituyen casi una excepción; y si nos atenemos á lo CARACTERES DE LA JERGA  25 que se dice en el tercer romance de los anónimos de la colección de Juan Hidalgo, anteriormente á esta jerga hubo otra, pues allí se explican los términos de la nueva germania. De las formas infantiles se pasa á otras que revelan mayor astucia lingüística, concordante con el más redomado disimulo de los que, para éste efecto, se pueden considerar como profesores de la jerga. En las mismas permutaciones se descubre esta segunda tendencia. Una permutación que desfigure la palabra sin dar sentido nuevo á esa palabra, viene á constituir algo semejante á un logogrifo fácil de adivinar. Pero una permutación que transmute la palabra en otra palabra de uso común y de significado diferente, ya complica la interpretación y encaja más bien en los intentos del disimulo. Hacer esto es conseguir cambiar las palabras y las representaciones, y entonces la representación constituye el verdadero muro defensivo para que la palabra no se interprete. Además, dentro de esta forma se descubre otro perfeccionamiento, que consiste en que la permutación, sobre conseguir la transmutación de la palabra en otra de significado diferente, se realiza á partir del sentido de la palabra que se transmuta y de la representación calificadora que esa palabra tiene. Por ejemplo: en germania la posada se llama percha, demostrándose por los romances germanescos que esa posada alude preferentemente á la de la pros- 1'  tituta. Entre percha y posada no se advierte la coincidencia de representación. Además, la per- 32  TEORÍA Y CARACTERES vivir y manifestarse á influjo de lá tolerancia del medio social, constituye un todo, representa una personalidad, con sus partes enlazadas por un vínculo común; expresa una vida y un modo de vivir, ti r sin ingerirse en las intimidades de esa vida, no se podrá explicar otra cosa que ciertos caracteres externos y llamativos que, por esto último, parecerán caracteres esencialmente anómalos. Y precisamente en la definición de lo anómalo—lo mismo en lo que respecta al lenguaje que á otros caracteres antropológicos—hay mucho que regatear á la pretendida pureza del método positivo. Lo anómalo puede ser tal si se aprecia parcialmente, y no lo puede ser, ó no lo será tanto, si se aprecia en el conjunto de las condiciones que lo determinan, en cuyas condiciones ha de reconocerse un proceso natural que fundamentalmente no difiere de los procesos normales. Precisamente la antropología corre peligro de desvirtuarse en sus comienzos, porque el relieve que ha empezado á conceder á lo pretendido anómalo, constituye poco á poco una generalización exagerada y luego una obsesión. Le puede pasar á la antropología lo que á las religiones, que extendiendo inconmensurablemente los dominios de la fe, han hecho regla habitual de las manifestaciones milagrosas, siendo preciso que las mismas autoridades eclesiásticas se preocuparan de refrenar esta tendencia, que constituía un peligro para los fines y la esencia de la misma religión. La idea de lo anómalo, por lo privativa en la antropología contemporánea, corre el CARACTERES DE LA JERGA  33 peligro de difundirse en la idea de lo monstruoso, y á la antropología, como ciencia natural, lo que le interesa es que el hilo sutil de lo natural no se pierda nunca en el laberinto de las investigaciones, único modo de que esas investigaciones resulten convincentes. Como manifestación fundamentalmente anómala ha sido estudiado el lenguaje . jergal, olvidándose del parentesco íntimo que tiene con todas las formas normales en la producción lingüística, y sin detenerse á considerar que en el léxico y en el lenguaje común existen representadas todas ó casi todas las formas de la jerga. La anomalía, para que resulte coincidente con anomalías de otros órdenes y para que concurra á la definición de un tipo, se refiere á dos modalidades, que se pueden denominar en conjunto arcáica y patu16- gica. La primera pretende hacer coincidir el tipo jergal con el tipo primitivo ó salvaje, haciendo resaltar en los habladores de . jerga las tendencias conservadoras del lenguaje (no obstante la mutalidad característica de este lenguaje y sus modos genuinamente primitivos. La segunda atribuye determinadas particularidades del lenguaje á la imbecilidad de sus autores. A este último carácter se atribuye la tendencia á animalizar y bestializar las cosas humanas, y al primero todo lo qrte se define como atavismo. Por eso dice Lumbroso: «Hablan distintamente porque sienten de un modo `distinto; hablan como salvajes porque son salvajes vivientesen medio de la floreciente civilización eu- TEOldA cARAcTEREs rtpea . , adoptan, pl )r lo mismo, como los salvajes, frecuentes onomatopeyas, automatismos y personificLwiones de los objetos abstractos» (1). apreciación resulta bastante subyugada á lin prejuicio (" incurre en el defecto de las generalidades. Ya quedan heclias varias consideraciones que quitan valor á la pretendida singularida,d de determinadas modalidades de la jerga y otras que mlucen considerablemente los conceptos que se dan Como característicos. En lo que se refiere á la jerga espafiola, que es la que liemos estudiado detenidamente, cabe decir que las íormnas atávicas (onomah„)pe,yas y automatismos) son muy pocas -y que, como en. el léxico coinlm, constituyen la excepción, y que tampoco son 1nuy abundantes las personificaciones de, los objetos abstractos, que también existen en el lenguaje familiar. También son pocas las formas caracterizadamente arcz"ticas, tan pocas que, no autorizan á inducir de ellas un carácter . jergal y un atributo representativo. Las formas propiamente jergales son las representativas, y estas l'orinas sólo se explican satisfactorianiente colocándose en la situación en que tales represent¿tciones se manifestaron, lo que implica sustituir el modo I filológico por el nodo psicológico y soGiolOgico pira intentar el estudio de la jerg¿L En conclusión, y como producto de nuestras in- (11  1m b . cit.. plig. e 1' CARACTERES DE LA JERGA  35 vestigaciones de la jerga española, podemos resumir sus caracteres en los siguientes: 1." La jerga empleada por los delincuentes se caracteriza por sus tendencias al disimulo. 2.° El disimulo afecta tres formas principales: 1.`", de alteración fonética; 2. a , de sustitución (palabras extranjeras); 3. a , de representación. 3.° Las alteraciones fonéticas se pueden reducir á formas de permutación, de eliminación y de fusión. 4." Las formas de sustitución, ó son accidentales, ó son predominantes. Las accidentales se advierten en las jergas derivadas inmediatamente de una lengua nativa, en que por contacto con otras lenguas, se han ingerido algunas palabras extrañas. Las predominantes caracterizan las Jergas que han ido abandonando las palabras derivadas de su lengua nativa, para adoptar las de un lenguaje que, por la índole de la sociedad que lo habla, tiene una especie de representación jergal. Tal ocurre con la hoharnloschen, mezcolanza de alto alemán vulgar, alemán judaico y expresiones y giros del hebreo iliterario, y con el caló carcelario, actual jerga española, en que predominan las palabras tornadas, influenciadas ó derivadas del caló dialecto de la lengua zíngara, hablado por los jitanos españoles. 5.° Entre los modos de representación hay uno fonético y otro imaginativo. En el fonético deben comprenderse los onomatopeyas, omofonias y automatismos, y también la fusión de una represen- 36  TEORÍA Y CARACTERES tación imaginativa con una alteración ó disimulación fonética más ó menos caprichosa. 6. 0 Las formas de representación propiamente dichas, son las que dominan en el lenguaje jergal. 7.° La representación casi nunca es caprichosa, sino que, por el contrario, responde á una impresión, á•una sensación muy viva. Es un carácter de la jerga lo acentuado y exagerado de muchas representaciones, correspondiendo á lo acentuado y exagerado de las impresiones. 8.° En la forma representativa se distingue el más ingenioso modo de disimulo, que consiste en transmutar una palabra en una representación absolutamente diferente. 9.° Las formas de representación no constituyen propiamente tendencias al disimulo, y si el disimulo las produce algunas veces, es de un modo secundario. Lo privativo es la sensación que las determina. 10.° Dentro de las formas de representación, son predominantes aquellas que corresponden al léxico profesional de la jerga, determinadas por la función á que obedecen, por el interés que representan y por el modo de realizar ese interés. I.' En el léxico profesional las agrupaciones más numerosas son las que se refieren á los nombres y cualidades profesionales, á la acción ofensiva y defensiva, y á las conexiones derivadas de esa acción. 12.° A esa acción se debe atribuir el conjunto de impresiones determinantes del lenguaje jergal. CARACTERES DE LA JERGA  37 Y para que estas conclusiones tengan un valor positivo, conviene justificarlas con ejemplos de la jerga española. CARACTERES DE LA JERGA ESPAÑOLA. -ALTERACIONES FONÉTICAS. -FORMAS DE PERMUTACIÓN.-0 Permutaciones elementales. — Chepo (pecho), demias (medias), greno (negro), lepar (pelar), lepado (pelado), nipos (pinos), tamba (manta), r.  tapio (plato), toba (bota). En tamba, además de permutación, hay sustitución de la n por la b. Se da también el caso ele sustitución sin permutación •en Gafar — escapar, que es la sustitución de la z de zafar» por la c. Lo propio ocurre en Miar soplar ó descubrir alguna cosa, que es alteración de bufar.—b) Permutaciones complicadas. La primera forma es la de doble permutación, que consiste en permutar la palabra enuna representación diferente. Tal ocurre en la permutación de «trigo» en gri- to, y la de «pechar» en percha, y la de «baile» en leyca. En estas dos últimas lo que se hace es formar una representación . , definirla en una palabra y permutar la palabra en otra representación. Se forma la representación de la posada, y principalmente la de la posada de la prostituta, por lo que se hace en ella económicamente, que es «pechar:::, y se permuta la palabra en percha. Se forma la representación de la «manga de sayo» que como manga desprendida se agita con los movimientos del cuerpo y de los brazos, en «baile) , , y se P ermuta la palabra en un apellido célebre,  hay caso de doble permutacVm, comí) ocurre en coba 38  TEORÍA Y CARACTERES !real), permutada en boca (real). Incuestionablemente el concepto originario es coba, que en la jerga actual, y más bien en el lenguaje picaresco actual, significa engaño, porque el engañar ó entretener con razones encaminadas á este fin, se califica con la locución dar la coba. En este acto hay dos representaciones, una fundada en lo que hace la gallina con los polluelos, reteniéndolos bajo sus alas, y otra en lo que hace quien la imita «cobando), á los que se dejan engañar, que es hablar, lo que se personifica en la «boca», y de aquí la permutación de una y otra palabra en una y otra representación, para calificar lo que se saca del engaño, que es el real, el dinero. A partir de las permutaciones de una representación, se ofrece algún ejemplo enque á primera vista parece que se funde larepresentación con una desinencia jergal, pero lo que ocurre es que esa desinencia está tomada de otra representación. Por ejemplo: lo que la mujer gana con su cuerpo se llama en la jerga española caida, término alterado en cafre, cairo, cairón, ca,iria, y cairelota, para expresar en las cuatro primeras mutaciones la ganancia y en alguna de ellas el sitio en que se gana, y en la quinta la camisa gayada ó de placer, que es con la que se gana. Pues bien, las desinencias de mutación se hallan inspiradas en una concordancia de caída con cierto adorno del traje, con el «cairel», que familiarmente se llama también «caída». En las permutaciones que sólo se caracterizan por el cambio de una letra, hay también ejemplos de permutación de re- • Ij‘ CARACTERES DE LA JERGA  39 presentación, como sucede en buho (soplón) derivado de buhar. Formas de eliminación.—No son más numerosas en la jerga que las formas de permutación. A las citadas anteriormente (gua,nta, garro, gertas y tisbar), muy pocas se pueden añadir. Por eliminación de «extraviado» se ha formado estravo (loco), y de «ferreruelo» herrero. Formas de fusión.—Estas formas son las características de la jerga, tan manifiestas é imperantes, que se descubre en muchos casos fusión de palabras y fusión de representaciones. Si alguna vez parece que la jerga tiene desinencias propias en algunas palabras que por su desinencia llaman la atención, se advierte luego que la fusión es la determinante de la desinencia. La tendencia á abreviar, que se da como carácter de la jerga, no es otra cosa que una de las modalidades de la fusión. IIay fusiones elementales, como acetre y oseta; hay fusiones con transmutación de representación, como calabaza; y hay, en fin, fusiones de palabras y conceptos. Del griego aptos (pan), verdadero arcaismo de la jerga, se ha formado el español hartón, concordancia omofónica con «hartar», y concordancia calificativa, porque el pan «harta . Del nombre jergal marca, uno de los que califican á la prostituta, y del derivado de artos, artife, se ha formado el Tnarquia,rtire, que significa también pan, y que por la fusión de conceptos significa pan de la prostituta, equivalente á tributo rufianesco. De jiba (bulto), que ya TEORÍA Y CARACTERES veremos más adelante que por otras representaciones equivalentes puede aludir á bulto de dinero, se ha formado el verbo enjibar (guardar y re_ cibir), y por la fusión de éste con cafre, el nombre de rufián enjibacaire, que indica que lo que guarda y lo que recibe es lo que la mujer gana con su cuerpo. El mismo cair'e fusionado con el verbo «dar», produce el término fulleresco dancaire (jugar por otro y con dinero de él). Chanza (sutileza ó astucia) se fusiona con zaina (bolsa) para calificar la tendencia en el término chanzaina, pues significando también sutileza ó astucia, indica que con ello se apunta á la bolsa; y es de presumir que aunque chanfaina (rufianesca) coincide en cier- to sentido con la significación de un término castellano, esta coincidencia se haya estimado únicamente para el disimulo jergal, ocurriendo en la formación de este nombre la sustitución de la z por la f. Godo significa rico ó principal; pero para calificar más determinadainente la principalía rufianesca, se ha formado el término godizo, fusión de godo y de iza (prostituta). Murcio significa ladrón, y para calificar al ladrón que hurta á los que duermen ó hurta á primera noche, se ha tornado la representación del «gallo», como personificación de esas horas, formándose los calificativos fusionados de murciglero y rnurcigallero. Formas de sustitución.  Constituyen estas formas, como ya se indica anteriormente, la ingerencia de palabras extranjeras en el lugar que ocupaban las de la len g ua nativa. Estas formas en la ifr CARACTERES DE LA JERGA  41 jerga antigua (germania) son muy raras, y en la actual (caló carcelario) predominantes. Aparecen tornadas del francés las palabras belitre, borne, clupa, muquir y muquición y salte (astuto ó avisado): del italiano, parlar, mancar, bracio, gamba, sacocha (de saccoccia, alforjas), y probablemente Suzarro, suzarrillo y vellerife. del italiano y del francés fromage. FORMAS DE REPRESENTACIÓN.—Son las genuinamente características de la jerga. La jerga no se distingue por tener modos fonéticos peculiares, sino por tener peculiares modos representantivos. No se distingue por la influencia filológica, sino por la influencia psicológica. Por lo tanto, hay que estudiar psicológicamente estas representaciones. Hasta ahora el modo representativo de la jerga se ha caracterizado en la modalidad de nombrar las cosas por sus atributos; pero este modo no se ha sometido á análisis para hacer las convenientes diferenciaciones y referir cada representación á su impresión ó su tendencia determinantes. A esta justificación se encamina nuestro estudio, que procuraremos exponerlo metódicamente. Calificación por atributos.—Sesenta y dos palabras hemos separado del léxico jerga' en que este modo de calificación se manifiesta. Unas acusan sensaciones de dimensión: ancha (ciudad), alta (torre), enano puñal), lí que se puede añadir, como sensación de verticalidad, »Imanan (pared); otras califican por la forma en sí ó comparativamente: ;lot i inDa (saya),  ra j mitorlo (broquel), low • :, (ca- 48  TEORÍA Y CARACTERES ( j osta, (juego de bolos), tiro (engaño, que evidentemente deriva de tira), que se extiende á una impresión de fuga calificada de alolargo, que es huir. Si en vez de una impresión de longitud, la determinante es una impresión de volumen, nos encontramos con que genéricamente todo bulto es j'iba, y corno esta impresión de volumen la produce el interés, la codicia rufianesca ó ladronesca (por lo que, jiba. significa también alforjas), la fusionan con una impresión de movimiento que califica á la prostituta de pelota, porque la bolean de mano en mano, y como este boleo es productivo, pelota se llama la bolsa con dinero, y luego corno el interés se enlaza con la idea de tributación y de recaudación, la jiba viene á calificar el acta ► en el verbo e)dibar (guardar y recibir) y á los que recogen el tributo, eio" iba,dor y entibacaire (rufianes), dándose en el último nombre otra fusión elemental (liba y cafre) que anteriormente se especifica. De la misma índole son otras derivaciones jergales, como, por ejemplo, las siguientes: de brecha, en el sentido de portillo abierto para dar el asalto, brecha y brechador (el que entra por tercio en el juego), brecha (dado), brecha? . (meter dado falso), brechero (el que metedado falso) y brechad:o (el que es ganado con dado falso): y luego la generalización salta á los procedimientos judiciales, y destebrechar es declarar, y destebrechador declarador ó intérprete. A lar (de «ala») es ir, alarse irse, y alado ido, y por extensión los zaragüelles son alares (en la jerga actual los pantalanes). Flor es en- CARACTERES DE LA JERGA  49 gaño, jardín feria ó tienda y florido rico. De pillar (hurtar ó quitar) proceden las ampliaciones de concepto pillar (jugar), pillados (jugador), pillado Jo jugado ó quitado), que con un prefijo se convierten en espillar, espillador y espillo, para calificar últimamente los espillantes (naipes) (1). Meseguero es guarda de :trigos; pero como en los sembrados poco de provecho pueden acaparar los ladrones, la calificación es evidentemente anfibológica, y que lo es lo demuestra el modo de formación, que consiste en adoptar muchas representaciones á partir de la recolección de las mieses. Así g aDillar es juntar, garillador ladrón que junta lo que ha de llevar, ga,villada lo que el ladrón junta, y g avilla chusma de gente  granar, enriquecer, °l'anido, rico y paga de contado, y grano, ducado de once reales, de donde ocurre que meseguero es el que guarda ó recoge esos granos. Y aquí se encuentra un fenómeno de alteración fonética, que consiste en apurar el sentido del concepto y cuando se llega al concepto propiamente literal, permutarlo. Tal sucede con la generalización de grano, que al llegar al verdadero grano, que es el trigo, lo permuta en grito (la cebada la llaman gra97oto1, y como esta palabra toca en otra, el verdadero grito se permuta también en grido (gridar y cuidador). Exageración de representaciones.—E1 carácter (1) Véase más adelante la significación y procedencia de spilare. 50  TEORÍA Y. CARACTERES de simplicidad de las representaciones corresponde, por decirlo así, á una sensibilidad elemental, que se impresiona por lo llamativo, por el porme- nor, por lo externo, y nunca, ó casi nunca, por el conjunto y el contenido de las cosas. Refiriendo este carácter al modo de ser de las naturalezas primitivas, tiene bastante más importancia que las apelaciones á las onomatopeyas y automatismos, que son modos excepcionales de la jerga, y á la calificación de las cosas por sus atributos, que no es un modo genuinamente diferencial. Pero el carácter se completa y se define uniendo la simplicidad de representaciones con la exageración de esas representaciones. En el modo de ver las cosas, la historia, por ejemplo, de las artes gráficas, nos demuestra que el período infantil de estas artes se distingue por la simplicidad del procedimiento y por la exageración de la representación. El niño que se ensaya en el diseño lo hace por perfiles, y en esos perfiles lo característico es la dureza, juntamente con la simplicidad, y con esto la exageración de la figura. Si se estudia el desarrollo de las representaciones en el grafismo de la palabra, se descubrirá el mismo fenómeno, y á él puede atribuirse la primera influencia de la exageración de las representaciones en el lenguaje. De otras influencias concurrentes hablaremos más adelante. Al calificar el cuerpo ó algunas de sus partes, la exageración es evidente. El cuerpo se llama árbol en su verticalidad y »ario en su movimiento, CARACTERES DE LA JERGA  51 á cuya primera exageración hay que añadir los nombres de porra y chapitel, que se clan al rostro y á la cabeza. Se llaman sierra y sierras el rostro y las sienes, asas y escarpias las orejas, lanternes, rayos y quemantes los ojos, lumaderos (¿limaderos?) los clientes, aires los cabellos, bosque la barba, pirámides las piernas, 'rastrillo la mano, y las manos anclas. En algunas prendas del traje la exageración llega á tanto como á llamar carlanca al cuello de la camisa, lima y carona á la camisa (por el roce), noche, nublado y nube á la capa, tejado al sombrero y cortezas á los guantes; y en lo de tejado adviértese, para mayor relieve de la exa g eración, que á la casa la llaman caverna y cuexca (cueva). En la calificación de las armas ofensivas y defensivas, basta fijarse en que armar es artillar, casco horizonte y cota oncemil (¿ , cle las once mil vír g enes?). El andar es martillar, y el camino. por ende, martillo y martillado. Ir equivale á rolar (alar), -vuelo es salto y 'volador, rolata y rolatero, ladrones que ó roban por ventana ó lugar alto ó acometen. La sensación del hambre está definida c o n llamar al cliente clamo, concordante con clamo (enfermedad) derivado de clamar (dar voces). El grito es bufido, y el aviso bra mo, y descubrir soplar, y el descubridor viento. Los estados de inercia se califican con verdadera rigidez: el embargo de ánimo se llama nabo (sensación de verticalidad) y peso; enterrar espiantar, esconder sepultar, y el dormido es difunto: á esta misma rigidez corresponde llamar á la gallina piedra :concepto im- 52  TEORÍA Y CARACTERES perativo coba) y al enconamiento toldo. El ruido es ropel, la muchedumbre de una cosa i r . a9tizo, y la cárcel ejcilo. Se exagera al llamar al día relálnp ► lo y también al golpe: no tanto cuando á los chismes se les llama chispas, y un poco por el término y un mucho por la amplitud, al llamar á la mancebía monte (de «monte de Venus» al pubis), y convertir el monte en montara, y á ésta en montarla de pinos, de una representación figurativa del miembro viril. También en esto se da el fenómeno de permutación de convertir los pinos en nipos para calificar los dineros, que es lo que esa montaña le produce al rufián que la explota. Aunque explicables psicológicamente la simplicidad y la exageración de las representaciones, correspondiendo á modos primitivos en el desenvolvimiento de la mente, existen otras influencias que se deben analizar y que en muchos casos son completamente justificativas. La exageración, que corresponde en muchos casos á condiciones nativas, puede corresponder á estados que la determinen. No hay que probar cuán exageradores son el sobresalto y el miedo, y cómo una vida constantemente sobresaltada puede fomentar las tendencias exageradoras. Los creadores de la jerga vivieron entre el sobresalto del delito, el sobresalto de la persecución y el miedo á la pena; y aunque cierta clase de prejuicios quieran definir la naturaleza del delincuente como insensible é imprevisora, lo cierto es que en la mecánica de su vida demuestran sensibilidad y pre- CARACTERES DE LA JERGA  53 visión relacionadas con el juego de esa misma vida. El vocabulario jergal, que es expresivo muchas veces de esa sensibilidad exaltada y de esa previsión, lo demuestra, como se puede ver en una serie de ejemplos concluyentes. a) Repn'sent aciones que derivan de bl iwrsoención y del casi igo.—Sólo una palabra demostraría esa sensibilidad, la que llama (3.1)ina á la sospecha. Pero hay otras cuyo proceso formativo es el dolor, dolor exagerado, pues arranca de las mortificaciones del tormento, y traducido en una expresión exagerada. El jubón se llama apretado, no porque sea una prenda ceñida, sino por la misma impresión que hace llamar á la justicia asl , término que aunque parece un apócope no lo es, aunque haya influido como determinante la contracción jergal. El jubón, por la tela de que está hecho, se llama colón, si es fuerte con malla, colón dold(), llamándose en su última derivación colón color¿ulo, precisamente cuando el cuerpo está al desnudo, pues ese término corresponde á la locución jerga] «jubón de azotes», que Galli ica esta clase de penas, y de aquí la impresión de apretado. Otra prenda se califica con esa misma impresión de apretamiento, el zapato. Se llama esiino. y (s1 i vale! botín ó borceguí de mujer, parageneralizarse á es1 ira ,'castigo), estiva,. (castigar), esl Dado (castigado), ()sl ivón (una carrera) y e81 iros (criados). La impresión no puede referirse á una mortificación accesoria, en las ocasiones en que el zapato aprieta, sino á una mortificación dolorosísima en el tormento del TEORÍA Y CARACTERES «botín», apretado por las cuñas. Otro tormento, la.. cama de cordeles, que jergalmente se denomina irinqueie (de trincar), explica, por un proceso doloroso, el nombre que se le da al cordel. Por depronto adviértese que la impresión del grito está tomada de una impresión penal: grido (grito), gri- (lar (gritar), gridador (pregonero). Exagerándola. se llama bramo al grito ó al aviso que se (la descubriendo alguna cosa, bramar á gritar ó dar voces, bramador al pregonero, bramó», al descubridor ó soplón y bramante (1) al cordel, porque hace bramar y porque hace gargantear (término equivalente á bramo y á brainón), que es confesar en el tormento. La misma impresión de Comento explica el por qué se llama sufrida, á la cama, porque la representación empieza en la cama de cordeles ttetes), y por tal razón el que sufre el tormento y niega es snfri(lo. El llamar á los zapatos duros; concuerda con llamar d'aros á los azotes, en lo que puede haber una concordancia representativa por exageración entre martillar (caminar) y azotar, y también una concordancia entre la suela del zapa- to y la pretina, penca ó rebenque con que se azota, y también concordancia, de amplificación con estivo (zapato); pero que se asimila á una impresión penal lo dice el derivado durlines (criados de justicia); y aquí encuentro la simpatía jergal que (1) El Diccionario de la Academia pone interrogativamente la etimología de bramante, por si pudiera derivar del árabe baram, copo de cordero. En mi concepto es una palabra do la jerga que ha pasado al lenguaje común. 11 CARACTERES DE LA JERGA  55 ha tomado la representación de a/vi/Mana, para calificar á la justicia. (Véase la nota á darindana.) A impresiones penales hay que referir concretamente el llamar por exageración carlancas al cuello de camisa (del atraillamiento de los galeotes en la conducción desde la cárcel á las galeras), y ( y o rejado al escolión de mujer (enrejado se llama al preso). Los conceptos de aferrar (aferrar, asir; afrrrado, asido; aterrador, criado de justicia), y abrazar (abrazador, criado de justicia; abrazado, al que prenden), no tienen otro origen. La mano, que por sus distintas funciones y representaciones tiene varios nombres, cuando se la denomina con el arcaísmo zerra parece referirse principalmente á la mano de la justicia (azerrar, asir; aze • rado, asido; azerrador, criado de justicia). El llamar ;Is á las orejas, que parece una representación de forma, corresponde al acto de asir por las orejas; y que deriva de una representación y una acción penal, lo dice el término desasado (desorejado). Convenientemente á esta y otras representaciones se llama presa al tormento, fieras y ha rpías á los criados c1( justicia y corchetes. A los que parten del prejuicio de atribuir á los delincuentes determinadas preferencias, se les figuraría que el llamar :0,8in al agua representaba una repugnancia por contraste, es decir, por predilección al vino. El origen está bien especificado en el «tormento de toca», por lo (Pie cantar en el ansia (cantar, descubrir alguna cosa equivale á hacer revelaciones en el tormento. El efecto está perfectamente calificado por el «tor- 5  TEORÍA Y CARACTERES mento de toca», que consistía en atar al reo al potro, é introducirle en la boca una tira ele toca ó gasa, y por este inedia forzarle á tragar cierta cantidad de jarros de agua, cuyo número y cabida se poníapor diligencia enlos autos (I). Así ansia significa originariamente tormento de agua, y derivadamente ansias son las galeras, que constituían el segundo tormento de agua para el galeote; y esta sensación de ~in denomina aTigustia, la cárcel y ang ustins las galeras. A ese mismo imperativo penal me parece referible un atributo tan categórico como el dado á la muerte: la cierta. Este calificativo corresponde con los de la horca, finibusterre y borne, y parece encontrado no por la certidumbre de morir, sino por la de morir ahorcado en un tiempo en que la pena capital era espectáculo de todos los días. Sin referirlos al tormento, hay otros términos que derivan ele la persecución, empezando por los que califican las orientaciones. Rumbo es peligro (peligro, tormento de justicia). En este rumbo el bodegón se llama registro y el mesón sospecha, y el huesped que da posada, secreto; y para que se vea cómo el delincuente es precavido y cómo sus aficiones no lo subyugan al extremo de hacerle des- (1) Hablan de ello D. Sebastián de Covarrubias en el Tesoro de la lenyua castellana, y Pablo García, Secretario del Consejo de la Santa general Inquisición, en el Orden de procesar, que se imprimió por cuarta vez en Madrid el año de 1622. CARACTERES DE LA JERGA  57 conocer su interés, sabe que en el bodegón el vino es tiple, porque hace cantar. Su sobresalto se significa claramente cuando llama señal al criado de justicia, apuntador al alguacil (apuntar, señalar; apuntado, señalado), corredores á los corchetes (correo, el ladrón que va á dar aviso; corredor, el ladrón que concierta algún hurto) y rayo al criado de justicia. Donde más se ve este sobresalto es en uno de los nombres que se dan al camino, calca (de calcar), que acusa la suspicacia de dejar huellas. Así las pisadas son calcas, es decir, huellas, y calcar es andar, por igual razón. Para no dejar huellas buscan lo extraviado y lo intrincado, y por eso peñas es irse, peñas y buen tiempo irse huyendo, y peñas de longares irse muy lejos (derivado piñarse, irse huyendo). b) Términos de influencia TriaMinta,.—Es una influencia derivada inmediatamente de la penal. Muchos de los formadores de la jerga debieron ser indudablemente galeotes, y si la jerga se considera indispensable como lenguaj e disimulador y de soslayo en la práctica del delito, más tenia que serlo en la galera, donde el galeote formaba una agrupación comprimida por una diciplina rigorosa. Me parecen incuestionablemente de esa procedencia los términos jergales aferrar, alar, ancla, armada (flor que el fullero lleva hecha en el naipe), artillar, bateles (junta de ladrones ó rufianes), brecha, ejército (cárcel), engabiar (poner en alto—unría = casco, gavión= sombrero), esquifada (junta de ladrones ó rufianes), estirar, iza (prostituta), 64  TEORÍA Y CARACTERES vorece ese descargo. Que se refiere al delito ladronesco, lo dice también el llamar aliviado al que es robado y aliviador al ladrón que recibe el hurto que se ha hecho para ponerlo en cobro, con lo que el «peso» es calificativo de la propiedad. Otra concordancia que se relaciona también con impresiones procesales me parece encontrarla en la denominación tiple que se da al vino, porque hace hablar, y así los nombres de bufin (bota de vino) y bu fiador (tabernero), me parecen derivados de bufido (grito) y bufar (gritar). Derivaciones cíclicas las encontramos en gura (justicia), Turo (alguacil), gurullada (corchetes y justicia), gurón (alcaide de la cárcel) y gurapas las galeras. Concordancia de comparación es llamar hermana á la camisa (hermandad con el cuerpo) y hermanas á las orejas y tijeras. Para no acumular más ejemplos baste citar dos concordancias bastante singulares y traslaticias. La concordancia de llamar cortezas á los guantes, ¿no está en llamar árbol al cuerpo? La concordancia de llamar á la carnicería contrato, siendo así que la carne se denomina arcáicamente crioja y el carnicero criojero, ¿no está en la concordancia rufianesca de representarse el comercio de la prostitución como comercio de carne? PERSONIFICACIONES.-POr considerar que derivan de representaciones más ó menos definidas ó por completo ignoradas, incluimos aquí este grupo de palabras jergales, cuya modalidad aprovechan algunos antropólogos para la asimilación de los CARACTERES DE LA JERGA  65 caracteres de la jerga á los de las lenguas primitivas. En la jerga española, la personificación de las cosas inanimadas es un fenómeno excepcional y muy poco significativo. Por de pronto concuerda con una tendencia muy generalizada al apelar para estas personificaciones á tres nombres que se usan para personificaciones familiares. Familiarmente un «Juan Lanas» es la personificación de un hombre sin carácter y que se deja dominar; «Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como», como el refrán dice, es la personificación del egoista; y de aquí otra serie de Juanes, en que figura en primer término Juan Soldado, «cuya vida es larga de contar». Equivalente es la generalización patronímica de Pedro, que en «Perico el de los Palotes» personifica á un cualquiera, y en «Perico» y en «Don Pedro» alude al vaso excrementicio. Menos usada es la personificación de «Lucas», aunque su representación despectiva está bien caracterizada en el «Lucas Gómez que la sátira ha sacado á relucir tantas veces. Pues bien, esos tres nombres son los únicos usados en las personificaciones jergales de la ,jerga española. En dos de ellos, Juan y Pedro, resalta la misma aplicación de las significaciones familiares, caracterizándose, por ende, lo sufrido y lo manoseado. Juan es el cepo de iglesia, y el que está encadenado, derivando seguramente esta segunda a c e p ción de la idea de «cepo». Por su significado económico vienen las derivaciones calificadas de 5 66  TEORÍA Y CARACTERES Juali Dorado 1 , moneda de oro) y Juan Platero (moneda (le plata), y el fullero que va en busca de esas monedas calificó de Juan Tm . * el dado de jugar, llamándose Juanero el ladrón de cepos de iglesia. Por su significación penal se apellidó al encadenado Juan Díaz (tal vez por ser «diez» los eslabones de la cadena), y el mismo concepto de pasividad se descubre en la denominación de machete, llamado Juan Machiz, cuyo apellido es una corrupción jergal de machete. Pedro es el cerrojo de la puerta, y el capote ó tudesquillo, y el vestido que tentándolo tiene pelo y lo «usan los ladrones de noche». Ltqcas y Masseluens son los naipes. ORIGEN DE LX JERGA.—Otro punto que se ofrece á la investigación es éste, tratado muy en general y con afirmaciones poco demostradas. La duda de Borrow de si todos los lenguajes picarescos tienen un mismo origen, se puede convertir en afirmativa, con una sola variante, la de que habiendo unidad en los caracteres humanos de toda índole, existen dentro de esa unidad variedades que los diferencian. Así la picardía, en su significación humana, es igual en todas las naturalezas y es diferente en las distintas nacionalidades. Además, la organización de esa picardía no difiere en lo fundamental de un país á otro, como tampoco difieren los medios represivos empleados contra su desarrollo, y de aquí también que por organización y por represión se junte á la paridad de naturaleza, la paridad de condiciones evolutivas. Por lo mismo, así como la personalidad del de- ORIGEN DE LA JERGA  67 lincuente no se puede sustraer al tipo de la raza, la jerga, ni filológica ni ideológicamente, se puede sustraer al tronco de la lengua madre. Sus formas filológicas, que ya hemos demostrado que son excepcionales, se encuentran en la lengua originaria, ya en el léxico académico, ya en el léxico vivo en las distintas zonas que caracterizan el desarrollo de esa lengua. Sus formas representativas, obedecen á un modo de vivir y á un modo de sentir determinantes. En lo que coinciden esos modos de -vivir y de sentir, hay analogía de expresión entre una y otra jerga, y como la coincidencia no llega á ser absoluta, obsérvase en cada jerga el predominio de un carácter nacional. La demostración exigiría un estudio comparativo de todas las jergas conocidas, y como ni este es nuestro propósito, ni tenernos materiales para intentarlo, ampliaremos con este pormenor el estudio de la jerga española. Lo que interesa, principalmente, es plantear una cuestión histórica, toda vez que se introduce una lamentable confusión al manejar los términos de la jerga, no tales como son, sino como fueron. La jerga tiene sus períodos de iniciación, incremento y decadencia. Por no definir esos períodos se incurre en el error de atribuir á la jerga, como carácter definido, la tendencia á la mutalidad constante. Entre nosotros el Sr. Capmany sostiene que la jerga se ha mudado casi cada diez años. Ni existe esa periodicidad, ni ha sido compro- 68  TEORÍA Y CARACTERES bada con datos positivos, ni la mutalidad jergal se ha apreciado en sus causas verdaderas. Si la sociedad picaresca reuniera las condiciones de una sociedad permanente, la mutalidad sería un carácter significativo. Por el contrario, esa sociedad es siempre inestable, y en pocos años ha aparecido disuelta y transformada. Actualmente, en los momentos en que se afirma esa mutalidad, la inestabilidad es mayor que nunca. Por eso Laurent afirma, con su autoridad de investigador directo, que el argot está menos extendido y se habla menos de lo que se cree, existiendo muy pocos individuos que lo sepan hablar corrientemente, ocurriendo que los criminales de las prisiones de París esmalten sus conversaciones con palabras tomadas del argot de toda clase de oficios y del argot propiamente dicho, y no de un argot exclusivamente suyo. Y en cambio, en una época no muy lejana, el argot tuvo aspecto de lenguaje asidua y propiamente manejado, porque entonces las asociaciones delincuentes tuvieron más inmunidades de asociación que ahora. El progreso social, la mejor organización jurídica y penitenciaria, son los disolventes de esas sociedades, y, por lo tanto, los disolventes de la jerga. Algunas de las observaciones apuntadas nos permitirían decir que las cárceles son los grandes centros académicos de la jerga y que su desorden, por fomentar la asociación delincuente, fomentó su lenguaje. Pero, sin negar este influjo, que es ORIGEN DE LA JERGA  69 notorio y demostrado, debe advertirse que la disolución de la jerga española es muy anterior al relativo ordenamiento de nuestras cárceles y establecimientos penales, donde aún subsiste mucho de su modo de ser tradicional. La disolución consiste en otra cosa, y casi casi se podría decir que la decadencia de la jerga sigue los pasos de nuestra decadencia histórica. El centro jergal puede establecerse en Sevilla, y su período de mayor incremento en la época en que esa ciudad era centro de contratación 'y emporio de comercio con las Indias. La jerga no se forma, como se ha creído (1), á influjo de la tiranía, sino á influjo de la utilidad. Las sociedades delincuentes tienen carácter marcadamente utilitario y se forman, para valernos del lenguaje de Rinconete y Cortadillo, donde hay gentes de «buena entrada», que llevan en su acecho las gentes de «mala entrada» á que se refiere la típica novela de Cervantes. Únase á ese núcleo utilitario una contaminación social del espíritu de picardía que distingue á esas asociaciones, y el ambiente está hecho. Quítese la atracción utilitaria, y la asociación desaparecerá y con ella la jerga. Modifíquese el ambiente de tolerancia haciendo perder estabilidad á la asocia- (1) Acaso este lenguaje oculto debió su origen á causas menos reprensibles de lo que después ha sido su uso. G ermania al parecer significa hermandad, y no fué extraño que la formasen las generaciones oprimidas, que siempre ha habido en el mundo, para guardarse de sus opresores. (Quijote, t. IV, pág. 3:)3. Nota de Clemencín.) 70  . TEORÍA Y CARACTERES ción, y esa falta de estabilidad se conocerá inmediatamente en la jerga. Así ocurre que las dos, condiciones acusan en nuestro país el mayor esplendor de la jerga, manifestándose la contaminación social del espíritu de picardía en una literatura llamada picaresca, donde se conoce el influjo jergal . A la vez, y como hecho de esa misma, condensación, puede citarse la publicación del Voenbula rio de Juan Hidalgo, que acusa, más que una. inteligencia rebuscadora en el recolector, una exteriorización de la picardía y su lenguaje, que ya. flotaba en el lenguaje nacional. El hecho de la disolución de la jerga española se manifiesta claramente en estar hoy influida por el elemento gitano. En la jerga de los siglos xvi y xvii ese elemento es casi enteramente desconocido, y en la jerga actual es el predominante. Casi ninguno de los términos de aquella jerga se puede interpretar por términos gitanos, mientras que en el Diccionario del caló se recogen muchos términos jergales. Esto, más que un hecho de contacto, acusa el predominio y la estabilidad de una asociación sobre otra más subordinada é inestable. Lo inverso, es decir, el predominio de esa segunda sociedad y ese lenguaje sobre la anterior, acusa un aumento de inestabilidad en la primera. Y en efecto, para que la germana se agitanara fué preciso someterse en mucho á la vida errante de los gitanos; y para que á ese segundo influjo siguiese otro, con la marcha de lostiempos y el modo de ser de lavida contemporánea, los gitanos han adquirido ORIGEN DE LA JERGA  7 1 mayor estabilidad social, y puestos en contacto con las costumbres y la lengua del país, van perdiendo poco á poco sus costumbres y su lengua, tan acentuadamente, que ya hay muchos gitanos que desconocen por completo el caló de sus más inmediatos antecesores. De igual modo no hay un solo delincuente que se pueda considerar como hablador de jerga, por la sencillísima razón de que esa jerga ha desaparecido y ya no puede renacer. La jerga actual se reduce á una traducción de determinadas prácticas profesionales, y por lo mismo es sumamente reducida. Quedan remansos en que viven algunos términos de la antigua ge,rimin in, algunos neologismos jergales y bastantes palabras del caló, y lo que subsiste y lo que se ha salvado de la disgregación es precisamente lo más indispensable á la sociedad jergal, lb que se relaciona con lo utilitario ó tiene concomitancia directa ó indirecta con ello. Más adelante se encontrarán las pruebas de estas aseveraciones. LA JERGA EN LA LITERATURA.— Corrobora el. , juicio que se acaba de exponer el estudio de la evolución literaria de la jerga. Lajerga empieza por tener una literatura propia en un modo genuino de la poesía nacional: el romance. Este romance tradujo dese rn bozadamei de la vida picaresca, y no puede decirse que la exteriorizó, porque el hecho de condensarse en una literatura demuestra que la exteriorización en las costumbres ya era un hecho sancionado. En otra parte TEORÍA Y CARACTERES (Véase POESÍA_ RIJF I IANESC4) hemos estudiado la evolución social de esta literatura y la evolución literaria, bastando decir que empezó por una literatura anónima, y acabó por bautizarse con un nombre jergal, el de Jácara, y por codearse con las musas de autores conocidos é ilustres. En sus comienzos la jerga es, por decirlo así, tan espesa en las jácaras, que se comprende la necesidad de la publicación del Vocabulario jergal de Juan Hidalgo, aunque no fuese más que para la interpretación de sus romances propios y anónimos. Después, en las jácaras y bailes de Quevedo, subsis t e mucho de la . jerga, pero predomina el espíritu picaresco y un modo de crítica con el conexionado; y más tarde la jerga se elimina poco á poco y el sentido picaresco decae hasta extinguirse. Lo propio ocurre en la literatura picaresca nacida, en mi opinión, del proceso evolutivo de las j ácaras. Puede discutirse cuál fué la primer obra picaresca, pero PO cuál fué la primer obra picaresca y jergal. En el Laz,nrillo de Tormes se hace una alusión á la gerigonza de los ciegos sin citar ni un sólo término de esa geringoza. Además, el Lazarillo, por su asunto, no trata más que un modo de picardía, y no la picardía propiamente dicha, que se tradujo por primera vez en la obra de Mateo Alemán, bautizada por el público con el título antepuesto de pícaro «Guzmán de Alfarache En esta obra se usan términos jergales y semi- JERGA EN LA LITERATURA  73 jergales de diferentes picardías, ya que no de diferentes jergas picarescas. Se dice: «aprendí á jugar de dedillo, balanza y golpete» (1), para dar á entender que aprendió á ciar las mercadurías faltas de peso. Se habla de los «percances» de las gentes de cocina (2), calificando de ese modo las sisas. Se habla de «trocar á trascantón» (3), «mudar y trastejar» (4) y «hacer trascantones» (5), para expresar diferentes modos de engaño. Se habla de un procedimiento briviático la «venturilla» (6), y con la locución «comenzamos á plaguearle» (7) se designa el modo de pedir de los mendigos. La jerga, propiamente dicha, está representada en los términos mariscar (8), entre c ar (9), landre (10), descornar (11), bramar (12), perchas (13), (1) Pág. 225-2.a (2) Pág. 226-2." (3) Pág. 241-2.a (4) Pág. 242-2." (3) Pág. 256-1.a (6) Pág. 244-1.2 (2 ► Pág. 244-1.' (8) Págs. 221-1. a , 248-1. a -300-1. a ; «porque habiendo de buscar marisco», pág. 298-1.a (9) «entrenaba la flor», pág. 226-1.'; «entrevándome la flor», 231-2. a ; y el que nunca or entreverare», 242-1. 8 ; «y como les entrenaba la flor, burlábame de ellos», 288-2»' (10) «que no hagan landre en capa, capote, ni sayo», 242- 1. a ; «busqué hilo, dedal y aguja, hice una landre», 3:)6-1.a (11) «que ninguno descorre levas, ni las divulgue», 242-1.a (12) «ni brame al que no fuere del arte», 242-1. a «Cuando esto me sucedió, luego hice dar aviso á mi capitán, que apenas alcanzó el bramo», 300-2.' (13) «que los que tuvieren hijos, los hagan venteros, per- LA GEIZMANIA actuahnenie tiene esa palabra en las costumbres pueblo conoce y (iljurídicas de lira rón. Allí el agermanarse» lea los t(: , rminos ,agermanado » y con reWrencia á ciertos matrimonios„ que establecen por contralo comunidad de bienes. A esto se relieve 1111 autor (I) cuando dice: «y aun pierde el dote, A mas la parle de los bienes que por sociedad, 1 ► como aca decinli 15, germanía, tuviere comunes con el marido-. De manera que «germanía , tiene un primer signiticado de sociedad, que se extiende á la, caliiicación de determinado modo económico de la sociedad conyugal y z't determinados modos de la asociación política. Del primer modo ha quedado en el lenguaje usual el nombre de ,germania , para Calificar el ainancebamient(, nombre que no me atrevería á decir si es extensivo ó primitivo ó coetáneo del que califica la germania legal, pero que en la germania delincuente acusa, el verdadero entronque de esta asociación. Si la sociedad delincuente se llama gerittania, el entronque de esta denominación aparece cal:al' terizado con los nombres del rufián y de la prostituta, 9'(').mi2() y !b,/,»¿ada. POr lo tanto, gúr- 10;1;0 3 funde el concepto de amancebamiento con el de comunidad de bienes, pues va se sabe que el enlace de la prostituta  del rutián constituye una comunidad para, el comercio que hace la primera y ampara y beneticia el segundo. Cerdan de Tallada. UsiCi  de' (os presos. pág. -1(1l, 2." edición. Valencia, 11;04. JERGA Y SOCIOLOGÍA  81 Después se agregan, á esta explotación otra serie de explotaciones abusivas, ladronescas y fullerescas, y subsiste para todo el nombre de rieronnia, con su significado genérico de sociedad, nombre tomado por los delincuentes de un concepto común muy amplio, aplicándolo y extendiéndolo á su modo de sentir y á sus fines particulares. En el primer concepto, es decir, en el de la sociedad masculina y femenina, resulta desdoblado el nombre del siguiente modo: Germania.—Sociedad conyugal. Germania.—Amancebamiento. Germania.—Prostitución ;sociedad rufianesca . En el segundo concepto, es decir, en el de asociación política para determinados fines, resulta también derivado á una agrupación ilegal. Germania. — Asociaciones municipales y gremiales. Germania.—Asociación de rufianes, ladrones y fulleros. L. JERGA Y LA SOCIOLOGÍA.—Ese entronque debe hacer suponer que la ger-Honia no es un lenguaje caprichoso que se determine por remotos parentescos del delincuente con seres más ó menos primitivos, sino lenguaje de una sociedad que traduce su constitución y sus tendencias, troqueladas en su modo de vivir. Por eso la jerga española tiene que estudiar poco fonéticamente y tiene que estudiar mucho representativamente. Su estudio, dentro de la an- 8 9  LA GERMANIA tropología criminal, es más que nada un estudio sociológico y en parte psicológico. Demostrada como queda la índole propiamente representativa de esta lengua, falta ahora por investigar lo verdaderamente constitu y o de la asociación en las representaciones en que se traduce. Empieza, en su significado rufianesco, por calificar la mancebía, las prostitutas, los rufianes, los dueños ó encargados del burdel, las alcahuetas, los contribuyentes, los estados de la mujer en relación con su oficio y las relaciones económicas entre la prostituta y el rufián. Continúa, en su significado ladronesco, la clasificación minuciosa de los ladrones por cualidades genéricas y por especialidades, agrupándolos principalmente por procederes que impliquen violencia ó que supongan habilidad y astucia; agregándose la clasificación de los auxiliares de los ladrones y de otros elementos afines á la sociedad agerma nada. Definidos los órganos, el lenguaje jergal inter- ► reta la función, y en el orden de esta función expoliativa surge una serie de conceptos reveladores de la naturaleza de la sociedad, con sus modos peculiares de ver y de sentir y sus relaciones, en cuyas relaciones estriba la gran influencia en los modos representativos, como anteriormente queda demostrado . Agrupadas las palabras jergales por personificaciones y por conceptos, se evidencia la concordancia entre el modo de ser de esta sociedad y sus JERGA Y SOCIOLOGÍA  83 modos expresivos, con lo que se precisa la índole de su lenguaje; resultando que el estudio de la jerga tiene un interés primordialmente sociológico y es más que nada incorporable á la sociología como verdadero documento natural. De este supuesto se origina nuestro estudio en que la jerga aparece como lo que es, como un organismo perfectamente diferenciado en relación inmediata con la sociedad que la produce. Por el estudio de la jerga la sociedad delincuente aparece diferenciada en dos grupos, el rufianesco y el ladronesco, que vamos á exponer. GRUPO RUFIANESCO.—E1 entronque de los calificativos germano y germana en inmediata relación con el calificativo genérico de germaDia, demuestra que éste es el grupo primordial. Lo demuestra también el que en el entronque de la personalidad rufianesca con la ladronesca, la primera aparece como calificativa. El rufián asume todos los atributos del ladrón y del fullero, y las preeminencias se le aplican á él, correspondiéndole todo aquello que supone jefatura y dominio. Dentro de este grupo resultan las siguientes diferenciaciones. 84  LA GFRMANIA NOMMSES DE LA MANGEBíA. — S e la conoce con los siguientes nombres alegóricos: Montaña, Montarín de pinos, Monte, Campo de pinos (1), Manfla, Manflota (2), Gua'n tu (3), Pisa (4), Vulgo (5), Cerro (6), Cambio (7), Adunna, (8), Cortijo (9), Guisadlo (10) , Casa llalla (11) y Pifla (12). El lugar y sitio donde se sientan las mujeres se llama estrada; (13). NOMBRES DE LAS PROSTITUTAS. — Las prostitutas (1) ¿Llamarían pino al miembro viril? ¿Quiere decir que durante el cóito se planta un pino, representado el tronco por el miembro y la copa por el vello del pubis? Montaña, monte y por extensión campo, debe ser un derivado directo de la denominación monte de Venus, que se da á la región pubiana. (2) Del sanscrito maizapá, bella, seductora. En castellano es la mujer con quien se tiene trato ilícito. En la Pícara "latina se dice: «y busque una aguzadera de puntas de trompos en la manfiota» (pág. 158, col. 1.a) (3) Ejemplo de eliminación: a-guanta  aguanta. (4) Concepto de dominio público. La pisa todo el mundo, como á la calle. (51 Concepto equivalente al de pisa. (6) Representa disimulo y recato; cerco es vuelta ó rodeo. (i) Concepto económico. (8) Concepto de tributación. (9) Concepto de propiedad. Puede significar también reunión de gente, por derivar cortijo de corte. (10) En castellano antiguo quiere decir «dispuesto, preparado, prevenido de lo necesario para una cosa». (11) Igual concepto que pisa. (12) ¿Pifia? (13) ESTRADA (del lat. strata, del italiano strada) f. Camino. Igual concepto que pisa. GRUPO RUFIANESCO  85 (mujeres públicas, del mundo, rameras, damas de mancebía) reciben los siguientes nombres: germana, tronga (1), grofa (2), marca, ~liquida, marguisa (3), pencuria (4), pelota (5), gaya (6), ma- (1) Tronya, s. f. Barragana, manceba (DICCIONARIO CALÓCASTELLANO de D. Francisco Quindalé). (2) Del latín scrofa, puerca. Stroca se dice en la jerga italiana. Lombroso incluye esta palabra entre los arcaísmos. (3) Que está marcada. Alude á la marca legal y á las lacras venéreas. En el argot existen las dos palabras. Marque = mujer de ladrón: ~quise = mujer pública. En la Pícara Justina se hacen frecuentes alusiones á este calificativo: «,de qué le sirve á la pícara pobre hacerse marquesa del Gasto, si luego han de ver que soy marquesa de Trapisonda y de la Piojera y condesa de Gitanos?» (pág. 66, columna L a ) «Hoy se casa el monarca con su marca» (página 91, col. 1. a ) «Este es el día mayor de marca, en que vuestro monarca se casa con su marca» (col. 2. a ) Y porque me nombres, te digo que Marcos te llama Marca de más de marca» (pág. 112, col. 2. a ) «Lo de la marca se borre, que el rey no comete el marcar á gente de tan ruin marca; cuanto y más que un pigmeo como él no puede marcar á una giganta como yo» (pág. 114, col. 2. a ) En Día y 9zoche de Madrid se lee: «Pero conociéndole el capricho una de las marcadas de este país, le ha puesto en el estado que ves, pues lo mísero del vestido dice la posibilidad de su dueño» (pág. 418-col. 2.a) (4) De penca (del latín purtgere punzar). Alude al acto del coito. (5) ¿Indica que unos hombres la dejan y otros la toman, tirándola, como á la pelota en el juego? Se llama pelota á la bolsa con dinero. (6) Deriva del latín gaudiuzz, alegría, gozo. 8G  LA GERMANIA ra fía (1), hurgarnandera, ("2), coima (3), cisne (4), tributo (5), iza (0) y consejil (7). Los nombres aluden á la condición de la mujer, á la función y á los beneficios que las prostitutas realizan. No hay ninguno indicador de las categorías de estas mismas prostitutas. A la ramera muy despreciable se la llama rabiza (8), y esto indica que no reconocen en la prostitución más que dos categorías: las prostitutas que están ó no están en condiciones de tener clientela. NOMBRES DE Los HumxNEs.—E1 rufián (9) se clasifica en las siguientes categorías: cherinol (10), el que es principal en la rufianesca ó ladronesca; (1) En el sentido material . de marair.ar (enmarañar) y en. el sentido figurado de enredar al que con ella se relaciona. (2) De hurgar (menear ó remover una cosa) y de mandar.. (3) coima, significa en castellano el derecho que se paga al garitero por el cuidado de prevenir lo necesario para las mesas de juego. (4) No conozco la formación jergal de ese nombre. Su aparente sinonimia con la ave palmípeda no debe tener relación alguna con el sentido oculto de este nombre. Sin embargo, si se la compara al cisne por la blancura, se la llama indirectamente blanca, es decir, tonta. (5) En el mismo sentido que se llama aduana al lupanar. (6) De izar. ¿Expresa figuradamente que la prostituta, iza en el sentid() de poner en erección? (.?) ¿De consejo, por reunir en la mancebía á los señores? (8) De rabo é iza. Que no tiene rabo... disponible. (9) Del germano ruffer, alcahuete. (10) Del árabe clierif, jefe. GRUPO RUFIANESCO  87 jayán (1), el que es respetado por todos los demás; jaque (2), león, pendencia, rufo (3), los valientes ó camorristas, lo mismo que ruido; consejo, el astuto; aviso, el confidente de prostitutas y ladrones; germano y germán, amancebado, agermanado (4); engibador y engibaca ire, (5), recaudadores de la ganancia de las prostitutas, y gayón (6), guardador de rameras. NOMBRES DE LOS DUEÑOS ó ENCARGADOS DEL BURDEL. —En el burdel famoso de Valencia (7), llamábanse hostalers: en la jerga les comprende el nombre genérico de padres de mancebía, con las variantes de padre, cambiador (8), alcancía (9) y tapador (1 O) . NOAIBRES DE LOS SIRVIENTES DE LAS PROSTITUTAS, RUFIANES Y ENCARGADOS ó DUEÑOS DEL BURDEL. Sólo hay un nombre que corresponde en exclusivo al criado de la mujer de mancebía: el de re- (1) De gigante. 12) Del persa xali, rey. (3) Apócope de rufián. En la jerga italiana ruffo es fuego, y en la española rufón es eslabón con que sacan. fuego. (4) Agermanado, amancebado = izado. (5) De engibar, guardar y recibir, y caire, lo que la mujer gana con su cuerpo. (6) De gaya, ramera. (7) MANUEL CARBONERES. Picaronas y alcaicueles ó la mancebía en Valencia. Valencia, 18'76. (8) Concepto económico. (9) Del árabe alcanz, tesoro. Concepto económico. (10) Encubridor. 88  LA GERIV1ANIA clamo 1). Los demás nombres de este grupo son comunes á los criados de rufián ó de mujer pública. Se llaman farnute (2), traknel (3), urgamen- (1) Anuncio, propaganda. (2) Del alemán Izaren, el que lleva y trae mensajes. (3:: De traer. No sé si la denominación trainel la emplean como jergal los escritores anteriores al siglo XV. El Arcipresto de Hita llama trainel á la alcahueta. 898.—A la tal mensajera nunca le digas mara, Bien ó mal, como gorgee, nunca le digas pícara, Sennuelo, cobertera, almadana, coraza, Aldaba, trainel, cabestro, nin almohara. (Col. 1. a , pág. 255'. Ciertamente la mayor parte de estos calificativos tienen índole é intención jergal. El de mara puede ser el origen de imara'ija (enredadera), que se da en germania á la mujer pública. Llama también trainel á su criado, que sustituye á la alcahueta en sus oficios. 159:).—Pues que ya non tenía mensajera fiel, Tomé por mandadero un rapás trainel. Hurón había por nombre, apostado doncel, si non por quatorce cosas nunca ví mejor que él. Era mintroso, hebdo, ladrón é mesturero, Tafur, peleador, goloso, refestero, Rennidor, et adevino, sucio, et agorero, Nescio, perezoso, tal es mi escudero. (Col. 2. a , pág. 277). Por último, hay otra cita que seguramente hizo equivocar la interpretación al autor del glosario de las palabras antiguas que constan en los versos del Arcipreste. Habla éste de una zorra que, encontrando cerrada la salida del pueblo, se hizo la muerta y se dejó quitar algunas partes de su cuerpo, y sólo huye cuando pretenden quitarle el corazón. Un za- GRUPO RUFIANESCO  89 dales (1), mandilandín,  mancil y Marii blas (2). Los criados de rufián se llaman: g uardapostigo, piltro (3), novelero (4), jorgolin (se da también este nombre al compañero del rufián), jorgolino (5) y revuelta. Criado de rufián equivale á aprendiz de rufián, y de aquí el grupo de los rufianillos, que se llaman rufezno (6) espadachín y pagote (7). patero le quita la cola y aquí se alude nuevamente á trainel. 1389. —Pasaba de mannana por y un zapatero: O, dis, que buena cola! más vale que un dinero; Faré, trainel della para calzar ligero, Cortóla, é estudo más queda que un cordero. (Col. 1. a , pág. 2-71). El autor del glosario dice que trainel es «el calzador del zapatero», y no se comprende fácilmente que de una cola se pueda hacer un calzador. Mejor se podría hacer un tirapié, instrumento indispensable para calzar (hacer calzado). Otra cita que conviene á explicar la etimología de trainel es ésta, del mismo Arcipreste: 140.—Luego seré contigo desque ponga un fraile Con una freila suya, que me dise: trayle, trayle. (Col. 2. a , pág. 2-72. (1) De uryamandera. (2) De mandar. ¿Será también de tarar, por el uso del mandil? (3) De piltra = cama. De piltro = aposento. (4) Que lleva y trae nuevas ó noticias. La nueva se llama fresca. (5) Probablemente este nombre es un automatismo. (6) Cachorro de rufián. Payote. Los que de mandiles están para ser rufianes y 96  LA GERMANIA unida (lo que la mujer gana con su cuerpo), d  -. e don de viene la derivación jergal del tributo, y aun de cairo, cairón, cairia), y la mancebía (cnira, caire, luego la generalización á algo que se relaciona con esa caída, porque contribuye al estímulo erótico, como ocurre con la «camisa gayada ó galana» (caírelota). De igual modo se representa el erotismo en el nombre de los botines de mujer (dichosos); y aunque estival (botines de mujer) parece derivación de estivo y éste de estivar, según un proceso representativo de que se ha hablado anteriormente, la influencia erótica puede haberlo tomado del italiano stivále («calzado de cuero para defender la pierna del agua y del fango, que se usa generalmente rara montar») en una representación traslaticia. Si esto es exacto, en estivo y en estival aparece una fusión de representaciones, fusión que también existe en el nombre de la cama (sufrida), que de un lado alude á la cama de cordeles en que se sufre el tormento y de otro á, la cama de mancebía, que aguanta (guanta) lo que no es decible. Y esta fusión resulta por completo evidenciada si se tiene en cuenta que para el rufián, en sus relaciones con la cárcel y la mancebía, esas son dos representaciones casi permanentes, y poieso se traducen en términos significativos. Otro nombre de la cama aparece enlazado con el concepto que el rufián tiene de la mujer, calificada por su servidumbre. No la llama «pécora» (oveja), pero la tiene por tal, toda vez que á la GRUPO RUFIANESCO  97 cama la llama ovil (del latín ovile; de ovis, oveja) en su significado de redil ó aprisco; y es probable que el calificativo «mala pécora» se enlace con esta representación jergal. Otro nombre, un poco confuso, puede interpretarse buscando su representación y la forma fonética que lo haya transmutado. Me refiero á piltra (cama), que por generalización denomina al aposento (piltro) y al criado de rufián (piltro). Por tales relaciones se descubre que esta cama, más que las anteriores, es la propia cama burcielesca, y las el  representaciones del burdel montaaa, -monte y otras equivalentes, nos permiten suponer que deriva de P1LX (montón), y que se ha formado por elipsis de «pilastra» (pis (as) tra) ó del italiano «pilastro» (pis (as) tro) de la misma significación, que deriva del latín pila (pilar). Si todos los calificativos denotan en la mujer conceptos de pasividad y servidumbre, en el rufián, por el contrario, denotan conceptos de explotación y de dominio. Y es que la mujer, que parece el núcleo de la germania por el entronque del (je).- Diárt y la germana, no tiene en esta sociedad representación propia. A la prostituta la representa el rufián, que es su hombre, su rey, su jefe, su protector, su defensa, su garantía, su confidente y su consejo (1). La respetan, no por sí misma, sino por el (1) El Licenciado Chaves nos ofrece el siguiente expresivo testimonio: «Prendióse un Fulano de _Vaina por rufián, que en el arte (por no llamarle oficio á cosa tan mala) se aventajó á todos los de su tiempo; pues se le averiguó haber sacado de !IN  (:EUMANIA respeb) que iiniwne su rufttu (1). L i s sil esclava, tes' intonio exagerado de una esclavitud hist6rica, casa do su padre una doncella, la cual, creyendo á. SUS malas palabras de que se había de casar con ella, la. engañó hasta que la puso en el lu,e;ar mas pO blico de Sevilla, que erauna calle que In llaman del ,\ 1.2,11  donde había otras muelas mujeres que iv ian como las del partido. 11 cual la, azotaba y ca.stigaba, el d i quemo le daba muchos dineros para jugar,porquetambién tenla sil parte de fullero. li,nsef ► ábale, 1i la miserable mujer, la orden q 11C había (IC tener en llamar V engañar hombres, (kindolo sus lecciones, (los talla dia. enseñándola deshonestidades, palabras. V lingimientos y monerias para sztearles el dinero, como tan diestro en saber (le la manera que esto Se ha deprender, enseñar v tomar (le memoria. Imprimió en ella. como en cera, Huta deS(Ml y olturn, que y a la celaba 111111111, ^(llll` asi se llamaba) de los que y isitahan Sn easa, que es venir a la mayor miseria :í que suelen N'enir. según dicen los (leste miserable oticio: (le manera que para. saber si eran del alma los que le hablaban, (.) contr . ntos, que SH 110111hVú prOpiO lb' los (Int` no llevan las inujeres inlores. le hizo precio y postura de cada uno que entrase. Y vonio iban entrando, se estaba en la calleja. V (1 cada hombre que entraba echaba una china en la capilla de la capa: y des pues en presencia de la mujer echaba la cuenta por las ehinas y aquello cobraba: v Si faltaba alo•o la castigaba. Vilb)se la mujer a descubrir a otra de sn trato. que le pree'untá por que la trataba mal ‘Nlolimr. contóle la historia al tin della concluyo la mujer diciendo: .A . O quieras saber mas. hermana. de que trato con hombre que aunque quiera liar mi mercadería V hacienda, no me da lu ,, ar ni puedo ,, , Fue echado en ;rateras por diez años, Y por las chillas fue llamado por mal nombre rcha--chinas., ; I` ;.1 le sabido le escribe ;11olina- que mientras cumplo el tiempo de .:_alerns le has acomodado con el Paisano. 11om- 11 ., , destlorado, a quien los demás no s(ilo no respetan. pero aun le quitan lo que tú le das).,.  GRUPO RUFIANESCO  99 y no es, en las manifestaciones expresivas de su lenguaje, ni su pensamiento ni su sentimiento, sino su maleta (1). El rufián tiene de la mujer un concepto exclusivamente económico y él se designa con nombres propios del que domina y á la vez explota, aunque el carácter de dominio es el más saliente. De los nombres calificativos del rufi á n, dos aluden al a,germanamiento, dos al tributo, uno á la custodia, uno á la enseñanza, uno á la confidencia, y los demás, hasta siete, al predominio. (Véase POESÍA RUFIANESCA.) En la organización del burdel aparece el triple concepto de familia (como lo de-  muestran los nombres de padre  alcahuete, y madre — alcahueta), de propiedad (guar.dadarnas, guarda,coimas, guardaizas) y de negocio (reclamo, faraute, trainel). Las funciones están expresadas en tres conceptos: el de encubrir (tapador), el de comerciar (cambiador) y el de recaudar (alcancía). Esas funciones están representadas por el padrp de la mancebía y por sus sirvientes, no por el rufián, cuyo papel constituye el ejercicio de un protectorado, y lo demuestran, además (le sus procederes, su educación y encumbramiento. Los nombres de mandil, espadachín ó rafezmo y mantli- (1) En la jerga actual llámase maleta (diminutivo jergal de malo) al mal torero. En yermania significa iinujer á quien trae uno consigo, ganando con  En la Pícara Justina se llama á la casa de prostitución ' casa de las mujeres maletas» (pág. 102, col. 1./1 100  LA UERMANIA landi», indican categorías para llegar á ser rufián. (Véase (PoEsíA. RUFIANESCA.) Con estos datos puede plantearse históricamente una cuestión que divide á los antropólogos, haciéndoles incurrir á unos en extremos de galantería y á otros en apasionadas negaciones de cualidades. Me refiero á la representación de la mujer en la delincuencia. Según Lombroso, el equivalente de la criminalidad en la mujer (que, como se sabe, es cuatro veces menos criminal que el hombre), es la prostitución, y según los mismos delincuentes, manifestados en la sinceridad de su lenguaje, la mujer, con todo su carácter pasivo, tiene su representación en la delincuencia habitual. La mujer, según la psicología germanesca, no solamente no delinque, sino que no tiene personalidad para delinquir, y por lo mismo, no forma parte de la sociedad delincuente. Es la personalidad más pasiva de cuantas personalidades se denominan en la * jerga, y esta pasividad la incapacita para los fines explotadores de la delincuencia, porque empieza por ser el primer objeto de esa explotación. Constituyen sociedad los criados de los rufianes con el nombre genérico de mandilada y constituyen sociedad los rufianes y los ladrones, calificándose estas juntas con los nombres de bateles (1), birlesca (2), cofradía (3), ehanfai- (1) Véase el concepto de esquilada. (2) De birlar = estafar; birlador = estafador. (3) Concepto de hermandad. 1." GRUPO RUFIANESCO  101 na (1), cherinola (2), esquilada (3), germanio (4), jacarandana (5) y rodeo (6). Y, sin embargo, en el entronque social (germano-gerniana-germania) representa uno de los factores; pero, como factor femenino, se caracteriza por un entronque semejante al que tiene en la sociedad común y por la misma carencia de representación social. Y es que el delincuente, en esto corno en otras cosas de que se ha de hacer mención, no se separa de la naturaleza ni del medio de la sociedad donde (1) Gente liviana. CHANFAINA  guisado hecho de bofes livianos picados. En la Pícara Justina se dice: «no hay cosa criada sin chanfaina de malo y bueno» (pág. 163, columna 1.a) (2) De cherinol. Probablemente este nombre califica las juntas de los rufianes principales. En el Coloquio de los perros, se dice: «y que saque á plaza toda la chirinola de esta historia» (pág. 211, col. 2.a) ‘ , 3) Puede indicar la carga que lleva un esquife, ó derivando de ESQUIFAR (prevenir de remeros á las embarcaciones), significará picarescamente que todos pueden ser galeotes, si es que ya no lo han sido. (4) Concepto de hermandad. (3) Indica comunidad de lenguaje y comunidad detradicíones y costumbres. Jacarandana (de jácara) --_-_= lenguaje de los rufianes. JÁCARA (del árabe nácar, narración de un hecho memorable). Romance alegre en que por lo regular se cuentan hechos ó cosas de los jaques ó de la gente rufianesca. Jacarandina  jacarandana  jácara, música para cantar bailar. _ Modo particular de cantarla los jaques. (6) Concepto de hallarse fuera de la ley. Para reunirse tienen siempre que dar un rodeo, esquivando á los agentes de la justicia. 102  LA GERMANIA nace y vive, porque de esa naturaleza y de ese medio participa y se nutre, distinguiéndose por ser una representación exagerada de las inclinaciones de esa naturaleza y de las condiciones de ese medio, en donde existen, diluidos ó atenuados, los vicios que él personifica. La mujer es núcleo, punto de atracción, amparo y hasta fomento de la delincuencia habitual, con solo constituir el primer y más seguro elemento económico de esa delincuencia. Es un ser débil colocado en una función ilegal, que por imperiosa es tolerada, y que se mantiene bajo el protectorado de una fuerza abusiva. Este es su papel y este su entronque. El rufián representa el autoritarismo masculino y todos los defectos de pudor y probidad de las sociedades de su tiempo. Empleado en la explotación, no se contenta con la relativamente fácil que L asegura el tributo de la mujer que de él depende, y por tendencias individuales y de relación con otros seres de su índole, de la personalidad rufianesca, que parece la primitiva, según la manifestación jergal, surge la personalidad ladronesca y fulleresca, definiendo el tipo de rufián, que no es solo alcahuete, sino que es alcahuete y ladrón y cuantas cosas puedan desdoblarse de su natural, acomodado á todo género de explotaciones y abusos. Por lo mismo, aunque el rufián se caracteriza en el tipo del bravo y baratero, y aunque por sus condiciones primordiales se identifica más con el GRUPO RUFIANESCO  103 delincuente de fuerza que con el de habilidad, y aunque haya rufianes que sean propiamente rufianes, y ladrones que no sean rufianes, la rufianería y la ladronería aparecen en contacto directo y constituyendo sociedad, en lo que se distingue el segundo y más característico entronque de la germania. GRUPO LADRONESCO.—Se puede juzgar de la importancia de este grupo, comparado con el anterior, fijándose en lo limitado de las conceptuaciones jergales que á la prostitución se refieren, y en lo diferenciado de todo cuanto respecta á ladrones y fulleros. Ciento ocho nombres distinguen por cualidades y especialidades á estos últimos, y la misma abundancia se .aprecia en cuanto se refiere á su técnica profesional y á su vida de relación. La gran fuente de las representaciones jergales dimana de este grupo, que constituye la verdadera germania en su concepto de sociedad. Y como en sus distintas clasificaciones aparece bien diferenciado, es inútil entrar en ningún preámbulo generalizador, siendo más propio y conducente abordar esta parte de la sociología criminal estudiada en el vocabulario de la jerga. Los L ADRONES.—En Rinconete y Cortad illo, que sobre ser la más escogida de las novelas ejemplares, merece la predilección del antropólogo criminalista por ser un interesante estudio de las asociaciones delincuentes, Monipodio, el cherinol de la germania sevillana, continúa el examen de los 101  LA G•HMANIA dos aventaj:«10s ca,14 9 . 111lierlos, interrogándolos del siguiente modo: 1 )114 , , s, á nuestro propósito, querría, saber, hijos, lo que sa,bé,is para (1;trot-; el oficio y l ' jt ' I i  conforme  vuestra inclinaei&11 y ha - bilidad., 1 A:1 preginita, que podra, parecer reveladora de la perspicacia del asila() interrogaÁlor, 114) es otra cosa que lin t("Tinitto obligado, elemerlfal é inipr(scindible, correspondiente fk, I() (11i  lengu:Ije procesal se llanta generales de la ley. 1 no c ► nsist,i(") en Otra, cosa, que en las generales de la, ley (1( ' los hampones, el inierrogatori ► que 1:1lic ► n y C4)rtado fueron sometidos. Primeramente, les pregunta por »el 0,.jercicio, la, patria y los padres., luego por su sabidut ía,, y, mente, por el »ánimo., no solamente para acometer empresas, si que también 11:1,ra sufrir, si litese menester, media docena d(, ansias ( 1) sin desple- 1 2»,1* 1()S labios y sin decir esta, boca es mía». 1)e manera que el examen de, ingreso consistió en inquirir accidental y secundariamente 1:1, filiaci ► n \' ( ' II persuadirse t1 lzts aptitudes ► rofesionales n  1:t. consistencia individual como garantía de una K4 R se funda, en dar ;í cada tino (dieio n ejercicio coliforme á, su Melilla•i ► n y 'labilidad, y en mantener el secreto de sus procederes y 5115 act( ► s. 144) primero se tic‘imitestra muy cumplidamente 1) insw  Tormont o. GRUPO RUFIANESCO  105 con la variada y minuciosa clasificación de los ladrones. Desde lo genérico á lo condicional y á lo especial, los ladrones aparecen clasificados por sí mismos, tal vez con más escrúpulo y competencia que un investigador pudiera hacerlo, porque nadie, en asuntos de interés, es capaz de clasificar á los suyos mejor que el propio interesado, y en gerrna- -nia, como en cualquiera otra asociación, el interesado es la sociedad para los fines colectivos, sean los que fueren. Genéricamente aparecen clasificados los ladrones que no se distinguían por determinada especialidad ó condición, en: baile, bailador (1), ciquiribaile, hacho (2), lnurcio (3), turlerin y bir- (1) Bailar, en germania, significa hurtar. (2) HACHA = baile antiguo: hacho = bailador. (3) Lombroso da una etimología inadmisible. Según él (L'nomo delincuente, t. I, pág. 4'70), murcio deriva de Murcia, derivado que tiene un carácter histórico, por tratarse de una región en que abundaban los ladrones. No sabemos si antes de decidirse á formular esa etimología, precisó históricamente la reputación ladronesca de la región murciana, que á nosotros nos es desconocida. Es verdad que en nuestro refranero se dice: Mata al rey y vete ét Murcia, ó vete á Málaga, á otras muchas partes, lo que revela un concepto de impunidad. Pero no hay un refrán como el de En Malabón en cada casa hay un ladrón, y en la del alcalde, hijo y padre, que confirme la reputación ladronesca que Lombroso atribuye á los murcianos. Es más, ninguno de los lugares truhanescos, que constituyen una verdadera geografía delincuente, corresponde á Murcia. Tampoco consta en los lugares geográficos de la poesía rufianesca y sólo en un romance ( Vida y muerte 112  LA GERMANIA las paredes; caleta (1), al que hurta por agujero, y caletero, al que va con el caleta; ca/abecero, pica_ dor y percador (2), al que emplea ganzúa, y garabero, al que usa garabato (3); filatero (4), al que hurta cortando alguna cosa, y si lo que corta es la ropa donde hay bulto de dinero, landrero (5); al que extremadamente resuelto entra en cualquier casa, comadreja (6); si toma con frecuencia, facilidad y descaro, tomajón (7); si corriendo acomete á hurtar, Dolatero (8); si arrebata lo que roba y huye, (1) Cala  agujero. (2) La ganzúa (de gancho) se llama en germania calabaza (de cala, agujero, y baza (del . i g rabe baza, dominar); clauca (del latín clavícula, llavecita); sierpe (porque se enrosca en la cerradura) y pescada (de pescar, porque pescado es el robado con ganzúa). Picador y percador, equivalen ápescadores en el sentido de equiparar la ganzúa con el anzuelo, por estar doblada. (3) Garabato, es un palo á cuya extremidad superior se encaja un hierro dispuesto para descolgar prendas. En germania se llama 9c/rabo y mazo. (4) Pilar, en germania, es cortar sútilmente. La uña sobre la que se corta, se llama percha. (5) Landre = bulto de dinero. LANDRE , en castellano, «bolsa escondida que se hace en la capa ó vestido para llevar oculto el dinero». (6) Por semejanza con los procedimientos del animal de este nombre. Derivado de «comadre». ("7) En la jerga actual ha quedado la denominación genérica de tomadores para designar á cierta clase de ladrones. (Véase LA DELINCUENCIA HABITUAL.) (8) De volar. Se llama también levador (de levar, que en germania es moverse ó irse). GRUPO LADRONESCO  11:3 'l'astillero (1); si quita por fuerza, despalmanle (2), y si desnuda al que roba, desmotador (3). Segundo grupo: lo subdividiremos para no confundir dos géneros de especialidades. Hay ladrones que apelan á cualquier forma de disimulo ó que se procuran cierto género de ventajas, distinguiéndose ó por los agentes de que se valen, ó por la profesión que adoptan, ó por el momento en que practican el hurto, ó por los disfraces que renuevan, ó por su movilidad ó por los lugares de su elección definida. Hay ladrones caracterizados en exclusivo por recurrir siempre á procedimientos de habilidad. La primera subdivisión comprende: al fuli- (1) De RASTRILLAR = limpiar con el rastrillo lino, cáñamo, hierbas; recoger la parva de las eras. Como deriva de RASTRO, tal vez quieradecir que el rastillevo, por su ligereza, no deja rastro. La mano, en germania, se llama rastrillo. La denominación obedece á comparar los dedos con los dientes del RASTRILLO y la mano, en conjunto, con ese instrumento dedicado á limpiar y á recoger. En la jerga moderna, limpiar equivale á hurtar. (2) En germania se llaman las manos zerras. Lombroso incluye entre los arcaismos zera = mano. Despalmar (abrir las palmas) es quitar por fuerza, y palmar, dar•por fuerza una cosa. La mano se llama también en germania labradora (porque trabaja), ancla (porque sujeta) y b . arra (elipsis de aí jarro; de GARRA, expresando igual sentido de sujeción). Quitar arrancar es talar. Sacar ó llevar des.balljar. (3) Alotar  hurtar. Desmotar = desnudar por fuerza ;í. una persona para robarla. 114  LA GERMANIA dor (1), que tiene muchachos á su servicio para que de noche le abran las puertas de las casas; al golandrero (2), que se hace soldado para hurtar sin riesgo; al gollero (3 ) , que roba en los grandes concursos de gente; al murcigallero (4), que hurta á primera noche; al inureiglero (5), que hurta á los que están durmiendo; al lechuza (6, que hurta de noche; al lagarto (7), que muda de vestido para que no le conozcan; al mareante (8), que cambia (1) ¿Del latín idius, hijo?—Véase la jácara Vida y milagros de Alontilla (Quevedo). (2) Golondrino = soldado. De GOLONDRINA, tal vez porque van en compañías ó bandadas. Golondrera = compañía de soldados. En el argot llaman al gendarme ltirondelle de gréve. Esta tendencia de los delincuentes profesionales está confirmada en el siguiente pasaje del Coloquio de los perros: «Quiso mi buena suerte, que hallé allí una compañía de soldados, que según oí decir se iban á embarcar á Cartagena: estaban en ella cuatro rufianes de los amigos de mi amo,»—«iba la compañía llena de rufianes churrulleros, los cuales hacían algunas insolencias por los lugares do pasábamos, que redundaban en maldecir á quien no lo merecía» (pág. 213, col. La) (3) De GOLLERÍA, que deriva de gula. (4) De murrio (ladrón) y gallero, que indica que es un ladrón que roba cuando canta el gallo. (5) Variante de murcigallero. (6) Referencia á la opinión de que la lechuza roba el aceite de las lámparas de la iglesia. (7) Alude, tal vez, al camaleón, por lo que muda de colores. (8) De marear = navegar. Navegar, en el lenguaje común, tiene un sentido traslaticio. No navega sólo el que va en nave, sino el que con un carro se dedica á hacer transportes á localidades generalmente lejanas. GRUPO LADRONESCO  115 de localidad y no tiene sitio de permanencia; al 'mercader, que anda siempre donde hay trato; al boleador y á los comendadores de bola (1), que andan en ferias. La segunda subdivisión comprende con seguridad dos categorías: la de los ladrones de habilidad y la de los tahures ó fulleros. Para deslindarlas conviene inquirir la diferencia que pueda haber entre treta y flor. Seguramente que la hubo entre los puristas del lenguaje villanesco, pero fuera de ellos se confunden, de tal manera, que aun por Cervantes resultan barajadas. Rincón, especialista en flores, dice que aprendió «de un cocinero de un embajador ciertas tretas de quínolas y del parar, á quien también llaman el andabola», mientras que Cortado llama tretas á lo «que dicen mete dos y saca cinco» y á «dar tiento á una faltriquera con mucha puntualidad y destreza», lo que descubre sin género de duda que Rincón con sus naipes, que «usan de una maravillosa virtud con quien los entiende», era un tahur, y Cortado, preciándose de que «no pende relicario de toca, ni hay faltriquera tan escondida, que mis dedos no visiten ni mis tijeras no corten, aunque la estén guardando con los ojos de Argos», era (1) De bola, que en germania significa feria. La llaman bola en sentido de movimiento, porque las ferias se celebran sucesivamente en distintas localidades. Por el mismo sentido de traslación se llama familiarmente BOLA á la mentira, porque la mentira rueda de boca en boca. Bolear  caer. 116  LA GERMANIA tomador del dos («mete dos y saca cinco » ), tan tomador como los de ahora. Puede admitirse, sin embargo, que la flor (1'y se refiriera en exclusivo á todo engaño hecho con los naipes, indicándolo así la significación de la palabra denominadora de un determinado juego, y que la treta (nombre que no es propiamente de germanio, aunque lo distingue la construcción jerg al) (2), señalara los demás juegos (los de dados sobre todo) y los demás procedimientos de habilidad en los delincuentes profesionales. Justo es reconocer que lo (fue se refiere al juego y lo que alude al robo, constituye en el Vocabulario (le germania dos agrupaciones casi independientes; y digo casi, porque la independencia no significa otra cosa que especialidad, sin que se distinga en ningún caso la.índole característica del fullero de la del ladrón. 1)e todos modos es bastante la indicación diferencial de ambas significaciones, sin que quepa en este estudio otro detalle, conviniendo que la atención se lije en la modalidad característica de ciertas tretas y de ciertas flores, que es lo que (1) Aunque deriva de un determinado juego, como se trata de un engaño, existe aquí la relación natural entre flor y fruto. Cervantes la precisa en el siguiente pasaje del Casafiriewo en th r7/ 080 : «Finalmente, nuestra plática se pasó en flores cuatro días que continué en visitalla, sin que llegase á. coger el fruto que deseaba» (pñg. 202, col. La) (2) TRETA, contracción de estratoyewa. GRUPO LADRONESCO  117 constituye, por decirlo así, , la esencia del procedimiento. Flores ó tretas, ladrones ó fulleros, se distinguen ó por el predominio de la habilidad manual, ó por el predominio de la habilidad que llamaremos psicológica. (Véase LA DELINCUENCIA HABITUAL. Tomadores, timadores.) Habilidad manual es la del bajamano (1), que entra en una tienda señalando con una mano alguna cosa, y hurta con la otra lo que tienejunto á sí; habilidad manual es la del landrero (2), que cambia dinero, recibe el dinero y no da el cambio, dando á entender que lo ha ciado. Habilidad psicológica es la del bribiór,, (3), que para engañar halaga con buenas palabras, y la del chancero (4), que usa de chanzas ó sutilezas para hurtar. Lo que tiene es que esas habilidades no se pueden ejercer independientemente, necesitando el (1) Monipodio manda inscribir á sus nuevos cofrades del siguiente modo: «Rinconete y Cortadillo, cofrades; noviciado, ninguno; Rinconete, floreo; Cortadillo, bajón». Coger debajo del brazo se llama ba janzano,y el hurto que se lleva debajo del brazo, sobaquillo. (2) Trocar ó cambiar una alhaja por otra gardar; trueque ó cambio de lo mismo sarda. Esta palabra no consta en el Vocabulario de Hidalgo, y sí en el Diccionario de la Academia. Sales Mayo la incluye como gitana, y como tal se menciona en la Pícara Justina. (3) Bribia = arte y modo de engañar halagando con buenas palabras. En la jerga italiana, birba = limosna. (4) Chanza = sutileza ó astucia. Tocar = engañar; deshacer engaños = entubajar. 118  LA GERMANIA prestidigitador delincuente influir más ó menos en el ánimo de su víctima para realizar el escamoteo, y necesitando el psicólogo un momento de acción para apoderarse de lo que persigue. Trátase, pues, de dos habilidades combinadas, y no siendo posible colocar á un lado la habilidad manual y al otro la psicológica, la verdadera distinción consiste en definir los grupos, caracterizándolos por el predominio de la habilidad que los, distingue, sin que puedan prescindir, para realizar el hecho, de la otra habilidad que se convierte en secundaria. Las referencias del VOCXBULABIO de Juan Hidalgo no son en modo alguno suficientes para conocer todas las variedades de habilidad usuales. en la Germana, aunque ya veremos en otra parte de este estudio que lo fundamental puede reducirse á términos bien caracterizados. Cervantes, en Rinconete y Cortadillo , habla de flores y de tretas, cuya definición no conocemos. Tales son el humillo, la sola, de las cuatro y de las ocho (jugar de), el raspadillo, el colmillo y la boca de lobo (1). Las definidas en el Vocabulario de Juan Hidalgo son las siguientes: (1) En las jácaras (Véase POESÍA RUFIANESCA) se mencionan varios procedimientos. Estebanillo González cuenta los siguientes: «señalando las cartas por las puntas para quinolas y primera, dándoles el raspadillo por la cartera, y echándoles el garrote y la ballesta para las pintas, sin otra infinidad de flores» (pág. 289, col. 2. a )—«media docena de ba- ¡I:111 411 gil GRUPO LADRONESCO  119 TRETAS (llamaremos tretas á todo aquello que se refiere principalmente á las prácticas de los ladrones, sin relación inmediata con las de los fulleros). Las definen las siguientes categorías de ladrones: Águila de flores llanas (ladrón que de ordinario usa flores ladronescas), bribión (que halaga con buenas palabras para engañar), levador (muy sutil, que usa de muchas tretas para hurtar), mareador (que trueca dineros), chancero (que usa de chanzas ó sutilezas para hurtar), landrero (que juega de bocadillo) (1). No están definidos los procedimientos de que unos y otros se valen, porque no hay modo de escribir una técnica que se funda, más que en reglas, en la aptitud de cada individuo; pero se comprende que todos los procedimientos consisten en tener golpe de vista muy sutil y penetrante (véase lo que se dice del Timo), en saber halagar ciertos sentimientos generalmente. egoistas (véase también el Timo), en saber enganchar á la gente (lo de levador debe interpretarse en el sentido literal de leva. enganche de incautos), en saber marear, ilusionar y engatusar con la palabra, después de haber adivinado con la intuici()n. El enrájas, á las cuales yo y el italiano le dábamos con la de Juan trocado, y al garitero y á los tahures con la de Juan grajo» (pág. 290, col. La) ( 1 ) Bocadillo, de boca. Juego de bocadillo juego de palabras. De esta clase de juegos mareadores era la bernardina, de que habla Cervantes en Rinconete y Cortadillo. En la jerga teatral se llama bocadillo á un inciso del diálogo. 120  LA GERMANIA tretener con razones engañosas se llama encantar. La treta. que en la jerga actual, con un sentido más exacto de lo que significa, se llama timo, es el modo de delinquir que se funda en la acción puramente personal sin empleo de coacciones materiales; es la coacción psíquica aplicada como proceder para apoderarse de lo ajeno. Algunas tretas de otra índole se mencionan en el vocabulario de Juan Hidal g o. Tales son la pala (1), la feila (9,, la compuesta (3), la penchicarda ( 1) y el pechardino de manga (5). (1) Pala. Ponerse un ladrón delante de uno á, quien le quieren robar para ocuparle la vista. (2) La "Met (probablemente es una corrupción jergal de lo que en términos ordinarios se llamaría la hecha. Feita, por hecha, dice el pueblo en el Alto Aragón.) Flor que usan los ladrones cuando los cogen en algún hurto, que se fingen desmayados ó con mal de corazón. (3) Compuesta. Cuando han robado á alguno, y los mismos ladrones parecen delante del que han robado, con diferentes vestidos. (4) Penehiearda (probablemente es una contracción de tres voces. La primera puede ser PENDENCIA, y la última, literalmente, carda, en atención á que esta clase de gente es llamada gente de la carda, y en esta treta quien sale cardado es el bodegonero.) Ardid que ejecutan algunos ladrones ó rufianes en el bodegón, donde, después de comer ó cenar, revuelven una pendencia, y así se salen sin pagar. (5) Pechardino de manga (de pechar. Tal vez se llame i)nanga á la confabulación.) Cuando entre dos ladrones quieren hacer que pague alguno por ambos una comida ó cena, concierta el un ladrón con el que ha de engañar, que reserven del gasto al compañero, y avisan al bodegonero que si lo que les diere á comer ó á cenar monta diez, que pida veinte, GRUPO LADRONESCO  121 FLORES (llamaremos flores á todo engaño que se relacione principalmente con los juegos de naipes y de dados). Hasta ahora, en la organización de la germania, hemos contado, aparte las mujeres, á los rufianes y ladrones, cuyo tipo aparece muchas veces refundido en esta sociedad. ¿,Comprende esta refundición á los fulleros? Sin duda alguna. La fullería es una modalidad de los procederes germanescos, que no varían de propósito ya se especule con la mujer, ya se robe con ó sin violencia ó con falsía, ó ya se engañe con los naipes y los dados ó con cualquier otro modo de prestidigitación. No existen tantas clases de fulleros como de ladrones; pero, sin embargo, en la clasificación germanesca aparecen algunas variedades. Genéricamente, al jugador se le llama pillarlor (1), Picante (2) y espillador (3), y al fullero eier- y así da el uno de los ladrones y el que ha de ser Pechardino, cada uno su parte, y el tabanquero le vuelve los diez al uno de los ladrones, quedando pagado con los otros diez que le dió el Pechardino. (1) De PILLAR (del lat. pilare, despojar, robar.) PILLO, adj. fam. (pícaro), PILLUELO. (2) De 11~ = jugar. Del italiano ficcare = meter una cosa en otra con poca violencia. Ficante equivale al participio presente (ficcante) del verbo italiano. La equivalencia más aproximada de ficante, es entremetido. (3) De espillar = jugar ó quitar algo. Espillantes = los naipes. Espillo lo que se juega ó se quita. En la jerga italiana spilare es jugar. Lombroso la incluye entre las palabras extranjeras, como procedente del alemán. 128  LA GERMANIA calegoría era la, (le bravos o matones. El L icen -  1 ciad() (11 -11 (I( c(3.‹..eldv,‘<erittil, evidencia el papel principal y dominador que re_ presenLthan los \ulientos. l'evo en (Iw . » It . toia . , para los lines positivzImente 111,ilitarios de la hermanda(l, 01 matón, 1)(ir su exch i s, va cualidad de bravo, valía 'Joco y re,presenta ► a poco. El vocabulario nos indica, que la industria tiene, mas importancia, que la, fuerza. A cuatro nombres queda reducida toda la, ea- . jergal de estos individuos, que en el corral de 11 . 1o11 ipodio están representados por Chi- 111;tu1lerro, «los bravos y bizarros nlo- 1,4)s, ► i.,(2,.otes largos„ s ► ndweros de grande falda, cuellos la . valona, medias de color, ligas de gran llalumba, espadas de de marca, sendos pisto- 'eles cada uno„ en lugar (10 dagas, y sus ► r ► queles pendientes de la pretina». flr¿rnote (1) se llama ¿1,1 l'anfarr ► n  malón; ► i'w*71.1cro, al cille ilaCe tiCl'OS; ni(()rnir) c2), al guapo (".) valentón de 1 ► s que andan en cuadrilla, y los (II! ci(im . ), i3, á los guapos que, andan en clia.dvilla para hacerse, .temer (a). (I) 1411 terminación es despectiva. (_!) ¿,  vni(nz. _ vigor-fío?  la. Pícara Ju • tina desempeña nn i c importante la - 1 - 7. t iovvirt. (Véase 'LA HAMPA.) 1,a Academia escribe bia ornio y acepta 111 etimología genérica, re tiriélldose a. bily or»la (los (le la), de bis, dos y cornil, cuerno. (2) .Aunque la, representación de los ► nt ► nes aparece tan limitada en el léxico jergal, véase en la. POISíA IZITUrANESCA cómo el carácter del rufián se define por lo -valentón, y cómo IL este carácter obedecen los nombres que se dan á, las armas orensKas y ddellS11'11171. PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA J RGA Claro aparece que la germania reune todos los aspectos de -una hermandad profesional. Se diferencia de las otras hermandades y sociedades nada más que en los fines, y en ella se cumplen todas las leyes y todas las determinaciones de una sociedad natural y humana. De primera intención parece que entre lo honrado y lo delictuoso existe un abismo infranqueable; y si esto es exacto en el orden moral, no lo es en el social, porque socialmente hay actividades y manifestaciones que no se reputan delincuentes y, sin embargo, tampoco se pueden reputar morales, en la moral estricta. Los fines de la germanio, aislándolos por el momento de su calificación ilegal, son francamente utilitarios, y la utilidad se logra por un modo de industria y un modo de comercio. De aquí que, comercial é industrialmente, tengan parentesco con algunas modalidades del comercio y de la industria, que en las sociedades modernas 9 130  LA GERMANIA revisten formas que se llegan á confundir con las del delito. No han llegado, ni se han aproximado siquiera, las sociedades superiores á una altura de probidad que las destaque considerablemente de las sociedades organizadas para delinquir, y subsistiendo, como subsisten, tal vez hoy más exageradamente que nunca, en el comercio muchos m0- (105 de engaño, en la contratación muchas formas de fullería, y en la industria muchas maneras de falsificar y contrahacer, fuera injusto envolverse en el convencionalismo social que pone al Código como límite de una y otra clase de engañadores, falsificadores y fulleros, para establecer diferencias somáticas, psíquicas y sociológicas entre unos y otros. Lo que la germanio explota y lo que la gema- 91 in maneja, se explota y se maneja en los altos y en los medios sociales, lo mismo que en los bajos, aunque á mayor altura se manifieste más discreción ó más tolerancia, por un modo de convencionalismo que solo rige cuando la presión del medio social aparece sumamente disminuida, favoreciendo á ciertas clases elevadas. Tal vez, si pretendiéramos convertir estas indicaciones de sociología criminal en apuntes de filosofía social, resultasen conclusiones en exceso demagógicas. Pero de cualquier modo, es lícita la afirmación de que el estudio del delito contra la propiedad representa una especie de reactivo para proceder al análisis de la propiedad, descubrién- 1:4 PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  131 Tose á los primeros ensayos que en la propiedad hay residuos, mezclas y combinaciones de delito, porque en muchos de los modos de adquirir, la humanidad se ha mostrado y se muestra naturalmente delincuente. No es de este momento el análisis de tal afirmación. Tiene su estudio apropiado, en que, por la índole del asunto, no hay otro medio que abordarla. Por ahora baste decir que sería erróneo estudiar la 3ermania como una sociedad sumamente retardada en la evolución, medianera con las sociedades primitivas y representativa de un tipo social arcáico, cuando lo que aparece en ella es la representación más culminante y especificada de todos los vicios y defectos de probidad de que se hallan imbuidas las sociedades superiores. Representa la germania dos formas; una activa y otra parasitaria. La forma parasitaria se define en el tipo y en las propensiones del rufián, tipo que modernamente se ha ponderado al extremo de motivar el famoso rescripto del emperador Guillermo II de Alemania y el proyecto de ley presentado á las Cámaras francesas por el ministro de Justicia de la República, M. Fallieres (I). (1) En 6 de Marzo de 1337, el rev D. Pedro IV de Aragón dictó la siguiente orden real sobre revocación del oficio de rey Arlot. («Aureum opus regalium». De Terocatione qt y egis Artoli.) «Nos, Pedro, por la gracia de Dios, rey de Aragón, de Valencia, etc. Como sea conveniente á la dignidad real, que aumente las virtudes en los súbditos y aleje los vicios, pa- 132  LA GERNIANIA El rufián, considerado naturalmente, no es otra cosa que la representación descarada de la tutela masculina. Genéricamente es el sostenedor 'sottte- e-tir. según el feliz calificativo que le aplican los franceses' de la mujer en el lucro carnal, variando su carácter por gradaciones, declives y modalidades, desde hombre de placer que satisface una necesidad afectiva del abna y contento. se dice en vri[u_1; , -?ia , á protector, guardián, y, por último, á. empresario, que educa á las jóvenes para ejercer con ellas el comercio del amor y realizar pingües 1 .. anancias 1'. rece cosa impropia que el que está dedicado á cosas altas y eximias. tenga que entender en cosas de poca importancia y mayormente en ne g ocios viles en los cuales hay peligro de :as almas y naufraan las conveniencias del honor y el decoro de la -11.stieia :.:1z ; • (z vo r'iit't•z 7 i; debemos dedicar algún tiempo encargarlo á otros. Sabemos. en efecto. que por alcune de nuestros antecesores. estuvo ordenado en otro tiempo que se pusiera al frente de las mujeres viles que sacan lucro de sus cuer p os. cierto:frscint?je llamado el rey Ariot y aun otros. los cuales. exigiendo de ellas lucro torpísimo de su deshonesto comercio. las entregaban á quienes querían y disponían de sus casas y las poseían á ellas y á sus bienes como si fueran señores: y lo que aún era en mayor desprecio y ofensa de Dios y de los hombres. difamando ,alas inujeres buenas y medianas. las agregaban á estar en compañía de las malas por la fuerza o por la calumnia: por lo cual. perdida la vergüenza contra su propia voluntad. algunas veces más de lo que debían' ejercían las pasiones infames de sus cuerpos. siguiéndose de los /.1',5'7% - i11t'SlOS principios de dichas ordenanzas. que sirven de fomen de torpeza para los venideros.,., 1 La nomenclatura y sinonimia del rufián e• mu y va- . PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  133 Chichiznaque y Maniferro con la Gananciosa y la Escalanta, y el Repolido con la Cariharta, representan en Rinconete y Cortadillo el agermanamiento de la prostituta y el rufián, é indican á la vez el modo particular de unión de las prostitutas con la delincuencia asociada, en cuya unión las prostitutas ni dejan su carácter ni toman, si no es por rareza, un carácter delincuente propiamente dicho (1). Su papel lo define Monipodio con estas palabras: «Son también bienhechoras nuestras las riada en Francia. Además del nombre genérico de souteneur, le aplican los de homme de quantité, Greluchon, Mangeur de blanc, Poisson, Narlou, Miche, Máqueráu, Dos-vent Alphonse y otros. Entre los souteneurs los hay de diferentes categorías, personificando la alta el souteneur du grand monde ó souteneur chic, y la baja el souteneur de barriere. El segundo, según el doctor Reuss (La prostitutión en France et a l' etranger) ha modificado esencialmente su fisonomía. Antes era un Hércules, siempre dispuesto á batirse y capaz de derribar un buey de un puñetazo. Hoy es un joven afeminado, frecuentemente imberbe, y en quien la astucia y la ferocidad sustituyen al vigor y á la fuerza. Según las más recientes informaciones, el souteneur du Brand monde, comerciante, periodista, literato, abogado ó médico, y necesariamente joven, de gallarda presencia y distinción en los modales, no es otra cosa que un hombre de placer. Pero el hábito, la experiencia y la necesidad lo transforman en souteneur chic, el más peligroso de los industriales del amor, porque se dedica á la rebusca de jóvenes hermosas, á fin de corromperlas y amaestrarlas en las habilidades del oficio, constituyéndose de ese modo, con_ un serrallo á disposición de todo el mundo, una buena renta. (1) Véase la representación que tiene el rufián en la POESÍA RUFIANESCA. 134  LA GERMANIA socorridas que de su sudor nos socorren, así en la trena (cárcel) como en las g aras (galeras) .» La forma activa de la germania se conoce en toda su organización profesional. No hay para qué repetir las minuciosas clasificaciones que quedan apuntadas, en las que se ve, aún más que el cumplimiento de la ley de división del trabajo, la, consagración de las aptitudes y especialidades, llevadas á pormenores y detalles más que menudos. Se especifica en la clasificación, tanto lo que constituye ordinariez como lo que constituye excelencia dentro del oficio, y se equipara á condiciones representativas en los seres ó en los objetos, Tara denominar con exactitud y disimulo, á usoj ergal. En los nombres de germanía casi todo es representativo ó derivado de una representación, y como este proceder es el propio de nuestra mecánica mental, que no diferencia por ello ni á los delincuentes ni á los honrados, lo que importa, para establecer el distingo, es inquirir la índole de las representaciones. Por esa índole es muy posible que con las palabras del vocabulario de gerinania nos sea permitido esbozar en este estudio una anatomía, una fisiología, una psicología y una sociología germanescas; pero ateniéndonos á las palabras denominadoras de las diversas clases de ladrones y fulleros, cabe decir que en tales palabras rigen menos las que se pueden conceptuar como anomalías filológicas, que las que son manifestaciones de cualidades y fik PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  135 aptitudes para la práctica del robo y del engaño. En tales nombres lo que rige no es, por decirlo así, la raíz de la palabra, sino la raíz de la función, y así resultan generalmente las palabras, muy orientadas en su significado. Se alegará, no obstante, por los que se empe - ñan en descubrir en el delincuente formas viw-ineri- te fosilizadas, tanto en lo material como en lo intelectual y en lo afectivo, que en las representaciones predomina lo animalizado, cuando no lo grosero; y sin regar exactitud á la afirmación, prudente es advertir que este modo es el más generalizado en el lenguaje familiar y aun en el ponderativo, y si no lo fuera, el llamar á cierta clase de ladrones aguileao, aguilucho, gerifalte, lince. azor y azo • ero, constituye, con la propiedad del calificativo, un modo de heráldica. En germa,nia el verdadero definidor es el sentido utilitario, y utilitariamente es hornzig uero ladrón de cosas menudas y de poca importancia, es cachuchern el que roba oro, y es conlendador (le bola el ladrón de alcurnia, que rueda y gana de feria en feria. Por lo mismo no es posible distinguir en esta sociedad clases, sino oficios más bajos o más altos, más ordinarios Ú más hábiles, más (") menos lucrativos. La organización no es general, sino por pequeñas a g rupaciones, más que permanentes eventuales, para un lin determinado. La comunidad tampoco es constante, señalándose de todos modos cierta convivencia especificada en los que antiguamente se llamaron lugares truanescos, 136  LA GERMANIA de los que aún quedan algunos, de antigua ó de nueva formación; cierta semejanza de costumbres; cierta igualdad de procedimientos debida, á no dudarlo, á la unidad de enseñanzas, y una indiscutible comunidad del lenguaje, en la que hemos de acabar por distinguir los caracteres esenciales de la g ermania. De igual modo que el análisis del lenguaje jergal nos ha proporcionado la clasificación y la significación de las prostitutas, rufianes, ladrones y fulleros, estudiándolo en lo mucho que aún queda, habrá de proporcionarnos también la serie de relaciones que constituyen la peculiaridad de esta asociación en su modalidad sociológica. Tales relaciones, investigadas en el lenguaje, se pueden reducir á conceptos representativos. La representación aparece ó acomodada á la vida y entendimiento de esta gente, al decir de Chaves, ó á sus costumbres y tendencias, que se pueden clasificar en generales y ordinarias y en delincuentes. No siendo fácil la diferenciación en esos grupos de las palabras del vocabulario jergal, procuraremos reunirlas en los conceptos más especificados. CONCEPTO ANÁTÓMICO. La cabeza se llama mehusa, (1) y chapitel, los cabellos aires (2), la cara (1) Evidentemente se llama así por los cabellos. Parece un derivado de MECHA. La terminación recuerda esos barbarismos mitológicos que Cervantes pone en boca de Monipodio y sus cofrades, y hace pensar si mechusa es corruptela de Medusa. (2) Puede suponerse, ó que quiere decir airosos, ó que re- PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  137 fila (1), el rostro porra (2) y chuche (3), las sienes sierra (4) (y también el rostro), el ojo y los ojos, rayo, vistoso, visante (5), quernantes, avizores (6), fanal, luceros, lanternes y columbres (7), la nariz nares, la barba bosque, la oreja y las orejas jertas (8), gente, asas, mirla, escarpias y hermanas (9), el cliente clamo (10) y lumaclero (11), la lenpresenta su movilidad, cuando los agita el aire, ó su encrespamiento, cuando los peinan. (1) En la jerga actual se conserva ese nombre. En mi concepto, no tiene relación alguna con el nombre germanesco lar  cortar sutilmente. Me parece que no es otra cosa que un apócope de FILIACIÓN. (2) Enlazando este concepto con el de árbol, parece que es representativo de la cabeza ó porra de un tronco ó garrote. (3) Probablemente es un derivado de CHUCHEAR (de acu ciar)  cazar con industria, valiéndose de señuelos, lazos, redes ú otros arbitrios semejantes. (4) Tal vez alude á lo cortante del borde de las sienes. (5) De DIVISAR. (6) De avizorar = mirar con recato. De avizor (del árabe abcer, plural de basar, ejo, vista, perspicacia.) ('71 De columbrar  mirar. (8) Tal vez alude á la inserción, y sea este un caso de elipsis  in-j ertas en la cabeza. (9) De los calificativos de las orejas, todos se comprenden menos los de gente y mirla. Asas de la cabeza, escarpias de los pendientes y hermanas por la duplicidad y la igualdad. Al que le faltan las orejas le llaman desasado. (10) Clamo se llama también la enfermedad. Este sentido de queja y sufrimiento, aplicado al diente, parece referirse á la necesidad imperiosa del hambre. (11) ¿Será limadero? 144  LA GERMANIA Al comer no se le señala otro fenómeno digestivo que el regüeldo (taco) y la defecación (ciscar —pro_ veerse ó ciar del cuerpo (1), y al beber, el orinar (i¿/r) (2). Caben aquí, corno apéndice del vocabulario alimenticio, las voces jergales denominadoras de los alimentos. El pan se llama pesos de artifara, liartdr, (3), art iptra (4), artife (5) y rnarquiartife (6), el trigo grito (7), la cebada granoto, la carne crio- ja (8), el tocino murceo (9), el huevo albaire (10), el (1) De cisco. (2) Tal vez es una voz onomatopéyica. El fa ó jar se dice á los niños para que aprendan á manifestar el momento de sus necesidades excretoras. (3) En la jerga italiana el pan se llama también artón. Lombroso incluye este nombre entre los arcaísmos. (4) Del griego artos = pan. (5) De artUara. ((3) Esta forma de denominar se observa en las palabras germanescas marquida y marquisa (rameras). ¿El marquiartife será el pan que proporcione la ramera á su rufián? ('7 . ) Permutación de letras. (8) 1 , ',1 carnicero criojero. En la jerga italiana la carne se llama crea y ciolfa. Lombroso incluye estos nombres en los arcaísmos. (9) La raíz mur, con la terminación despectiva cio, denomina al ladrón. La raíz mur con la terminación ceo, denomina al tocino. ¿Puede admitirse que se haya formado esta palabra, --sobre todo si se considera que la terminación ceo es aumentativa—por encontrar cierta semejanza de forma entre el cerdo y el ratón, y parecerles este último un ratón grande? El cerdo se llama también gruñente. (lo) Debe ser por lo blanco. PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  145 queso forniage (1), las aceitunas murta (2), las uvas parrillas, el higo verdoso, la nuez sonante, la sal s e ardioque, la pimienta picante, la mostaza salsablanca, el agua clariosa y ansia (3), el vino tiple, turco, cáranto y pio, y la comida murptición y rozo. Dormir es sornar (4); dormido, difunto, albanado (5) y corneado (6). (1) Del francés,fromage. (2) Del latín murta y murta. (3) Expresa repugnancia, y por contraste devoción al vino. Ansia se llama de igual modo el tormento. (Véase lo que se dice del «tormento de toca».) (4) De sorna= noche. (Del celta sorren, estar de mal humor). La noche, además de sorna, se llama capa, por antítesis al día, que es relámpago y clarea. El medio entre el día y la noche, es decir, la madrugada, la definen llamándola niebla y madrugón. En Andalucía el verbo sornar casi constituye un provincialismo. Es una de las voces de germania que aún viven. El cielo se llama claro. (5) De alba = sábana. Albanado = el que duerme entre sábanas. Teniendo en cuenta que hay ladrones cuya denominación obedece á robar de noche (murcigallero y lechuza), 6 á los que están dormidos (rnurciglero) y que la terminación en ado es pasiva, en lo que se refiere al robo (murciado, rastillad o, aliviado, desbalijado, despalmado, tocado, pescado, sangrado, desmotado y birlado, se llama á los que les hurtan ó roban, les desnudan por fuerza ó les estafan) se podría suponer que a/- bolado es el dormido que es robado. (6) Lo mismo que en la nota anterior, por la terminación en ado. Cuando uno duerme y lo roban ó matan, se dice de San Martín el dormido. 10 146  LA GERMANIA Alumbrar es clarear (1). Mirar es enturar (2), columbrar, tisvar (3), desmicar (4). Mirar con reca- to es avispeclar (5) y avizorar (6). Lo demás referente á la mirada, se reduce á precisar su alcance, llamando columbrón á lo que alcanza la vista, y á denominar el guiño (quiñón y guiñar). La voz es consuelo, el silencio soniche (7), hablar es garlar (8), parlar (9) y chirlar (10) (habla ó plática garlo, garla). Gritar es griclar, ciar voces (1) De claro = cielo. (2) ¿Del francés entere, operación de ingerir ó ingertar? Cualquiera que sea la etimología es indudable que enturar equivale á mirar sugestionando, porque enturar es mirar y es dar. (3) Ejemplo de elipsis. A-tisvar. (4) Desmotar es desnudar por fuerza á una persona para robarla. Desmicar debe equivaler á lo propio, pero por un procedimiento sugestivo. Tal vez se refiera esta manera de mirar á la prostituta. En la jerga moderna dar mico es gozar á la mujer y no pagarla. (5) Avispedar, , debe ser mirar con un fin determinado que tiene algo de policía ladronesca. Lo demuestra el papel de los viejos avispones en Rinconete y Cortadillo. Lo demuestra también el que avispado quiere decir sospechoso ó recatado. (6) También debe ser mirar con un fin determinado, que es el de la vigilancia. Avizor = el que acecha para dar aviso de lo que pasa. (7) Se conserva en la jerga actual y se dice soniche y sonso- 91 iche. (8) Del latín garrulare; de yarrire, charlar. (9) Del francés parler; del b. latín parabolare; del b. lat. parabola. (10) De charlar. PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  147 clamar, ciar gritos bufar, dar voces y gritar bramar. El grito es grillo y bufido, el grito ó voz llamando á alguno 'reclamo, el bramido ó grito con que se avisa el descubrimiento de una cosa bramo. Lo demás, en lo que se refiere á la palabra, constituye una serie de voces que les sirven de señales en sus diferentes empresas. Se dice sí, diciendo xión y rijón; se dice no, nones y nexo; se impone silencio, pronunciando son; se ordena estar quedo, con esbate; se avisa, diciendo punto; se da á entender cuando uno sale huyendo, con decir tiña daurante, y decir orí (1), equivale á decir hola. La enfermedad es clamo (2), la muerte cierta, morir rasir (3), muerto rasido, torrado (4); muerto á puñaladas, baraustado (5) y atacado (6), y enterrado, planteado (7). De pretender sistematizar lo más saliente de esta parte del vocabulario germanesco, no se desbarraría si se señalasen tres caracteres bastante (1) En los juegos de escondite de los niños se usa el orí, como voz de aviso para indicar que puede empezarse á hacer la busca. Sales Mayo lo incluye como interjección gitana, que quiere decir: ¡hola! (2) El significado literal de clamo está definido en el verbo germanesco clamar = dar voces. (3) Etimología desconocida. (4) La tumba se llama comba. (5) El puñal se llama baraustador. (6) El puñal se llama atacador. 17) Enterrar lo equiparan á plantar. Enterrado plantado = planteado. 148  LA GERMANIA definidos: lo extremosa, lo grosero y lo acomodado de la mayoría de las representaciones. Para expresar el hambre la llaman lima, gaza; la definen con todo el imperio de la sensación y la necesidad. Para representarse el sueño, se representan la muerte, y llaman al dormido difunto. No obstante la delicadeza con que califican la voz (consuelo), todo lo que se refiere á la palabra hablada resulta equiparado á las mayores exageraciónes de la voz, en el hombre y en los animales (garlar, chirlar, clamar, bufar, bramar), y hasta el aviso, que como confidencia es manifestación recatada y sigilosa, se llama bramo. En la enfermedad sólo se estiman los extremos de dolor (clamo), y en la muerte, reducida á la significación del enterramiento, todo para en qüe el difunto sea plantado (planteado) en la tierra del coto (cementerio). Comer aparece equiparado á pastar (rozar), y aunque se advirtiese que este verbo pudieran no aplicarlo más que á los animales, las otras denominaciones (embuciar, meter. mullir y muquir), no le aventajan gran cosa en delicadeza de representación. A la ordinariez y grosería del acto, corresponde la ordinariez de la lista alimenticia, y nunca con más motivo, después de enterarse de la muquición y el rozo, se podría repetir lo de «dime lo que comes y te diré quién eres». Para definir más concretamente la personalidad, bastaría el contraste entre las ansias que se le hacen al agua y los pio que se entonan al alcohol. En cuanto al carácter profesional, sigue afir- PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE La JERGA  149 1-nado en todos los términos que se refieren al uso profesional de la mirada y la palabra, términos que constituyen, además de modos de vigilar y seducir, un conjunto de advertencias y señales, á modo de voces tácticas para la maniobra del cieli- to (1). Se pueden incorporar á este concepto, como apéndice, todas las voces que aluden á diferencias sexuales. La mujer se llama genéricamente luda (2), el mozo garlo (3), el muchacho chulo (4) y chulano, el muchachuelo gardillo, la moza garcla, (1) En la cárcel de Málaga recogí de unos jóvenes delincuentes profesionales, ya muy hábiles en su oficio, las siguientes frases tácticas, usadas en la jerga actual: Giribón, giribón de ne = que no viene nadie. Anyo, ango, ya abucherameló = date prisa; dame lo que cojas. Né que viene la pasma = que viene la policía secreta. Anguri = que viene la pasma. Te chino = para que corten el cordel cuando la policía los lleva presos. Torna ne' = al dar la prenda robada. Pinchara al bureo que ta placerao ar gao de mime el parlo de sorna que abilla en el , foso del chopo = Mira el hombre que se ha colocado á mi lado, el reloj de oro que lleva en el bolsillo del chaleco. SEÑALES. Extremecimiento de piés = que viene el ficho (el hombre). Castañeteo de lengua = que viene la mujer. Tos = aviso para que no entre el que va á robar, porque hay peligro. (2) Véase la pág. 92. 3) Del francés yars. (4) Del italiano fanciulo. La denominación ha quedado 150  LA GERMANIA la muchacha chula y ch,ulana, el negro rireno (1 ) y Iterando y la negra negrota. CONCEPTO PSICOLOGIGO.—Ya aquí aparece mucho más definida la personalidad germanesca, al evidenciarse con sus propias palabras la caracterización de los sentimientos y cualidades que indican preferencias, desdenes ó burlas. Llama, en primer término, la atención, el que en esta jerga en que no se hallan, por decirlo así, tonos medios, sino conceptuaciones salientes exageradas, aparezca denominado lo que el clefinidor califica de «gusto ordinario» (senso), sin que pueda saberse si ese gusto es cosa indeterminada, ó es cosa afirmativa, para manifestar, diciendo serio, algo equivalente á «me gusta». También se correría el riesgo de equivocarse muy radicalmente, si se tomaran en su sentido literal ciertas conceptuaciones. En germania no solamente se disimulan las palabras, si que también se disimulan los sentimientos. Llama por lo mismo la atención que exista una palabra para calificar la. afrenta, y que la afrenta se califique de caida. Por de pronto no cabe duda de que la representación está tomada de lo que constituye afrenta en la mujer, y no por otro motivo se ha llamado para calificar á las gentes de los barrios bajos de Madrid (chulos y chulas). Se llama también chulo al souteneur (chulo j'andanguero). En el Alto-Aragón se llama chulo al criado pequeño. (1) Permutación de letras. PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  151 caída, caira, caire, cairo y cai • ón (1) á lo que la mujer gana con su cuerpo. Es decir, que la afrenta aparece justipreciada y valorada, resultando en la conceptuación predominante el sentido económico, contra todo modo de sentir en donde la afrenta produce los efectos que ordinariamente se le señalan en el orden social. Entonces, ¿la afrenta tiene en germanio, otro carácter? Creo que sí. Sin parar la atención en que la desvergüenza es llamada serenidad (2), el testimonio del licenciado Chaves nos dice, para aclarar el proceder de estas gentes, que sobre ser «afrenta entre ellos nombrar las cosas por su propio nombre», al que «es principiante y yerra, lo llaman blanco, que es lo mesmo que decirle nescio; y al que dice bien, le llaman negro, que es lo mismo que hábil». Y nos dice también que «llaman hombre honrado al salteador y matador, y es su propio nombre». Dedúcese de esto, que la gernialcia hay que apreciarla en su carácter antitético de la sociedad común y afirmativamente delincuente. La sociedad propiamente dicha responde á un orden de principios morales que hasta la obligan á practicar el disimulo de sus tendencias delictuosas, mientras que en la sociedad agermanada el orden moral se sustituye con la preferencia de las condiciones (1) Véanse las págs. 38, 91 y 96. (2) Desvergonzado, liso y sereno. 152  LA GERMANIA más apropiadas para delinquir con provecho. Por lo mismo la definición del carácter de esta sociedad no está en su antinomia, ni en sus pretericiones; está también en lo que proclama corno objeto de sus preferencias. Examinando todo el vocabulario que se refiere á los sentimientos y á las cualidades, no se encontrará nada que manifieste admiración por la valentía y por la fuerza. Al revoltoso se le llama 'novelero y triscador (1), al fanfarrón también triscador, y al pendenciero fuñador (2) y arriscado. Lo que aparece variada y expresivamente definido es lo que se refiere á la astucia. El nombre con que se la designa es de lo más preciso que se pueda pedir. Se la llama cifra. A esta denominación corresponden los nombres con que se conoce al astuto. Es 'negro (3), porque lo negro representa lo indescifrable; es arredomado (4), porque lo arredomado representa lo oculto, lo tapado; es pulido A, porque lo pulido denota alisamiento, perfección, educación en determinadas prácticas, y es, en su modalidad menos importante, avispado (6), por lo advertido y despierto `"/). (I) De TRISCAR (del gót. trItishan, patear), hacer ruido. (2) De /uñar, revolver pendencias. (3) Astuto y taimado. (4) De REDOMA. (¿Del árabe mom, sello con quese tapa una botella?) Arredomado en yermania es astuto ó sabio. (5) Sutil, astuto. (6) Suspicaz, recatado. (7) Pueden añadirse los términos maleante (burlador) y moscante (amoscador). PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  153 Las condiciones negativas de esas cualidades, .se definen como simpleza, tontería, necedad, bobería, inexperiencia é ignorancia, y para mejor especificarlas no se usan en germania términos que caractericen las entidades, sino los que califican á los sujetos. El simple ó necio es palomo (1), el bobo ó necio blanco (2), el simple ó tonto mandria (3), el bobo ó necio harpiedo, el bobo é-igno- rante ó al que engañan, lupa (4), el nuevo, sin experiencia, 'novato, novatón y bisoño (5), y el bellaco maco (6) y indio. Corresponden también al grupo de los necios, el hablador, garlón, y el charlatán, chirlón, A partir del significado de la astucia, contrastado con las denominaciones afirmativas y negativas, puede definirse que esta es la cualidad que constituye el carácter psicológico de preferencia en la hermandad de que se trata. Su proceder es el engaño; el engaño clasifica á las gentes en dos (1) Por lo blanco y por lo candoroso. (2) Negro equivale á indescifrable, y blanco á claro, que descubre en su fisonomía todo lo que es. (3) Del sánscrito mándara, gordo, pesado, perezoso. (4) Del francés dupe. ¿No podría ser también una elipsis de DRUPA (del latín drupa, maduro en el árbol?) (5) Este modo jergal se formó en Italia, donde iban nuestros reclutas á organizarse antes de pasar á Flandes, é iban tan mal equipados y pertrechados, que los llamaban bisoyno. Desde entonces al recluta se le llama biso 7 )7o (en el vocabulario de Juan Hidalgo se escribe impropiamente con y). (6) Contracción de macaco, con que familiarmente se denomina al tonto. - , 1 Complemento del anterior estudio es la publicación ordenada de los dos Vocabularios jergales que nos han servido de base documental. Uno de ellos, el Vocabulario de g ermania, se ha publicado varias veces y en distintas épocas, desde que en 1609 lo dió á conocer su autor Juan Hidalgo, y consta casi íntegro en el «Diccionario de la lengua castellana», publicado en distintas ediciones por la Academia. Nuestro Vocabulario está formado previa consulta de la edición publicada en Madrid por D. Antonio de Sancha en 1779, y de las voces jergales contenidas en la duodécima edición del Diccionario de la Real Academia Española. En este Diccionario hay voces que no constan en el Vocabulario de germanio, y á la vez se eliminan otras por suponer que no pertenecen inmediatamente al léxico jergal, sino al lenguaje común. Generalmente elimina las palabras que constituyen modos de conjugación, siempre que consta la voz radical del modo indeterminado del verbo. Hidalgo hace constar casi siempre, á la vez que esa voz radical, el participio pasivo, y en tal caso, 17 258  VOCABULARIOS JERGALES si se analiza la palabra en su verdadera significación y en su empleo adecuado, resultará que tiene un valor inmediatamente calificativo, que aconseja mantenerla. Elimina también una serie de palabras por no considerarlas particularismos jergales, como «agarrar», « agostar », « agraviado», « agraviar», «agravio», « alado», «alcándora», «alerta », « al- to», «apuestas», incurriendo, en mi opinión, en la falta de no reconocer que esas mismas palabras, no obstante su significado genérico, tienen en la jerga una representación peculiar, que debe reconocerse y mantenerse dentro de la integridad de los modos representativos de ese lenguaje. A la vez importa definir si al significado común de algunas de esas palabras lo precede un significado jergal ó lo fomenta una predilección jergal, que de ese modo han pasado al lenguaje común algunas palabras nacidas ó alimentadas en la jerga. Como ejemplo típico de esa clase de eliminaciones en que el Diccionario incurre, citaremos la palabra bramante, que, de un lado, los académicos pretenden hacerla derivar del árabe, aunque dubitativamente, y de otro, la jerga hace alegatos bastante positivos para proclamarla como suya. Dejando las eliminaciones, indicaremos algo respecto á las correcciones. Hidalgo dice :erra, zucarro (illo), caxcarada, durindana y sierra, y la Academia las rectifica escribiendo cerra, sucarro. cajtarada, durindaina y siena. Como ya se han hecho indicaciones acerca de la improcedencia de al- VOCABULARIOS JERGALES  259 gunas de esas correcciones léxicas, basta mencionar el hecho. Por último, la Academia añade palabras que no  r  constan en el Vocabulario jergal. Tales son: apartador de ganado, apartamiento de (lanado, avisar, bajamanero, birlar, calandria, canoa, cierto, corva, dancaire, desinirlado, encartujado, enrejar, ¡al iqa galea, ganzúa, gairiz, garanda • . garbear, qa;•da, gardar, uarsina, garsinar, gaza, rteltre, jaxand jorgolín, Juan de ri v arona, palanquín, pencar, pisa, verrugueta, verrupwtear. (0. Esas palabras, que constituyen una ampliación del léxico, llenan su papel dentro de los fines que el Diccionario se propone, toda vez que en su ma-  i  yoría están tomadas de las obras literarias, y el Diccionario á. lo que principalmente tiende es á ofrecer la interpretación de los términos que el lector pudiera encontrar dudosos ú oscuros en la lectura de esas obras, aunque, generalmente, los au-  ulit  tores explican, al citar la palabra, el significado que se le atribuye. Lo único que pudiera objetarse es que algunas  [1)11  de esas palabras, aun teniendo su entronque en la verdadera jerga, pertenecen á la inventiva del autor que las usa, para desenvolver su intención irónica. Otras, como garbear, no pertenecen á la jerga delincuente, sino á otra particularísima, y tanto, que ese verbo no se ha empleado más que refiriéndose al modo de vivir de los soldados que se procuraban por medio del pillaje aquello de que carecían para mantenerse fisiológicamente, en la de' 260  VOCABULARIOS JERGALES época en que las pagas eran menos corrientes que el hambre. Por último, hay otro grupo de palabras que no pudieron ser recogidas por Juan Hidalgo, porque acusan la influencia transformadora de la «germania» y la ingerencia del «caló». Caló es güeltre y gañiz, y gitanismos garandar y gardar. De todos modos, hemos adoptado el proceder de hacer constar en el léxico de germanía todas las palabras que constan en el de Juan Hidalgo y todas las palabras que a p iade la Academia. En el caso de constar en aquel léxico y no en éste, lo indicamos con una H, y en el caso contrario con una A. El Vocabulario de caló jergal se publica por primera vez. Podíamos haberlo hecho grandemente nutrido de palabras con sólo transportar, según uso de algunos compiladores fáciles, una buena parte del Diccionario de caló de Sales Mayo, y con recoger indistintamente todas las palabras de índole jergal que flotan en el lenguaje común. Con referirnos á la parte de este libro en que se trata de este asunto, es bastante para que se comprenda el criterio á que nuestro proceder se sujeta. En primer término, el cala jergal lo apreciamos como lengua de los delincuentes habituales, y nos atenemos á su modo de usarla según la documentación positiva y las investigaciones directas que nos permiten conocer el empleo de su lenguaje. No obstante, creemos haber incurrido en algu- VOCABULARIOS JERGALES  261 na preterición, y para remediarla daremos un consejo á los que se propongan estar al tanto de las mutaciones del lenguaje jergal contemporáneo. Guía segura es conocer los caracteres de la gel . - . mania, que, aunque haya en gran parte desaparecido, no han desaparecido los modos mentales que la determinan en cualquier momento. Complemento de esa guía es el estudio del «Diccionario de caló»; y quien conozca la estructura de la germania y la estructura del «caló», tiene bastante para interpretar con cierta rapidez cualquier neologismo jergal que obedezca á uno de tantos modos como quedan especificados en el estudio de la jerga española. ABREVIATURAS EMPLEADAS EN LOS DOS VOCABULARIOS A.  Academia. a  verbo activo. adj .  adjetivo. adv  adverbio. al  alemán. ant  anticuado. ár.  árabe. berb  berberisco. castell  castellano. cat .  catalán. d  diminutivo. despect.  despectivo.  femenino. fam  familiar. fr  francés. gerin   germania. gr  griego git   gitanismo.  Hidalgo. interj  interjección. ital  italiano. lat  latín. lit  literal.  masculino.  verbo neutro. pl   plural. r.   verbo reflexivo. sánscr  sánscrito. tur  turco. U. t. c. r  úsase también como reflexivo. V  Véase. val  valenciano. VOCABL LARIO GERVD IA Abrazado. (De abrazo) adj.- H. Al que prenden. A. Preso. II Es representativo del acto de prender, no del de estar en prisión. Abrazador. m. H. Criado de justicia. A. Corchete. Aterrado. adj. H. Asido. Aterrador'. (De cerras, manos. La A. modifica la ortografía. H. dice azerrador)V. Cerras. m. Criado de justicia. Acerrar. (De ay cerra. Ortografía modificada) V. Cerras. a. H. Asir. La A. añade, agarrar. Acogido. m. H. Huido. II Es muy propio de la jerga. Tiene el mismo valor que el concepto de retraido, es decir, refugiado en una Iglesia. Alude al derecho de asilo. Acomodar. a. Juntar. II La. representación no es genérica. Se enlaza, probablemente, nada más que con el concepto rufianesco de la cópula. Acorralado. adj. H. Arrinconado. Acorralar. a. H. Arrinconar á uno. j Á. Refngia,rse, huyendo de la justicia. Acorralarse. r. H. Retraerse huyendo. I Alude también al derecho de asilo. Adorno. in. Vestido. II pl. Chapines. Aduana. 1 . . H. Donde los ladrones recogen los hurtos. II A. Lugardonde los ladrones juntan las cosas hurtadas. 11 Mancebía. 11 En ambos casos se inspira en el concepto de tributo: tributo ladrones- 272  VOCABULARIO DE GERMANIA B Babilon'a. f. H. Sevilla. Babosa. f. Seda. Badelico. m. Badil. Baila. f. ant. Baile H. Suceso. Bailador. m. Ladrón. Bailar. a. Hurtar. Baile. m. Ladrón. Bailico. m. H. Ladroncillo. Bailón. m. Ladrón viejo. Baiamanero. m. A. ladrón. Bajamano. m. Ladrón que entra en una tienda y señalando con la unamano alguna cosa, hurta con la otra lo que tiene junto á si. 11 adv. m. Debajo del sobaco. Bala. f. H. Pelota de hierro plomo. Balada. f. Concierto. A. Convenio. Balante. m. Carnero. Balanza. f. H. Horca. Baldeo.  Espada. Balhurria. f. Gente baja. Balsa. f. Embarazo.  Impedimento. 11 Se puede referir al embarazo propiamente dicho, y por extensión al embarazo del ánimo. En tal sentido es voz de representación rufianesca. Ballestas. f. Alforjas. Ballestón. m. Cierta flor que usan los fulleros. Banastero. m. Alcaide de la cárcel. Banasto. m. Cárcel. II Representación jergal muy exacta de la estrechez y hacinamiento de las prisiones. Banco. m. Cárcel. Probablemente deriva de una representación económica, toda vez que antiguamente banco equivalía á, «cambiante». Alude sin duda al sistema (le tributación derivado de los abusos de la tarifa carcelaria. Banquero. m. Alcaide de la cárcel ó carcelero. Baraustado. m. Muerto á puñaladas. Baraustador. m. Puñal. Baraustar. a. Acometer. II El significado común antiguo era el de confundir, trastornar. Barbado. m. Cabrón. VOCABULARIO DE GERMANIA  273 Barbudo. m. Barbado. Barcelonés faldudo. m. H. Broquel. II Lo llamaron así porque los fabricaban en Barcelona, y porque se llevaba pendiente de la cintura y caído. Corresponde también á que en la armadura se llamaba falda la parte que caía de cintura abajo. Barroso. m. Jarro. Badea. f. Horca. V. Balanza. Bateles. m. pl. Junta de ladrones ó de rufianes. 11 Este término debe ser incluido entre los de influencia marítima. Está formado probablemente por la relación de consecuencia que existía entre galeotes, rufianes y ladrones. Bayosa. f. Espada. Bederre. in. Verdugo. Belere. f. Cosa de casa. Belitre. (Del fr. belitre) adj. H. Pícaro. II La A. n. 1. i. como particularismo jergal. Belitrero. m. Rufián que estafa á los pícaros. Bellerife. (¿Del ital. véllere, svéllere, svegliere, desarraigar, estirpar?) m. Criado de justicia. Bellorife. m. H. Bellerife. Birlado. adj. H. Estafado. Birlador. m. Estafador. Birlar. a. A. Estafar. Birlesca. f. Junta de ladrones ó de rufianes. Birlesco. m. Ladrón y rufián. Birlo. m. Ladrón. Birloche. m. Birlesco. Bisoño adj. H. nuevo. Blanco. adj. Bobo ó necio. Blanda. f. Cama. Blando. adj. H. Cobarde. Bobo. m. Hurto parecido. Boca. f. H Real. Ejemplo de doble permutación. Y. Coba. Bocado. m. H. Ladrón que juega de bocadillo. II Los términos ladrón y juego no casan. El ladrón no pertenece á la fullería, aunque el fullero no sea otra cosa. ((Jugar de bocadillo equivale á encantar». Trátase, pues, de un ladrón que se vale del ilusionismo de su palabra para el engaño. Bochado. (De boche) ajusticiado. Boche. (Del cat. botxi. ¿Del ital. boja?) m Verdugo. Bochero. m. Criado del verdugo Bola. f. H. Feria. Boleado. adj. H. Caído. Boleador. m. H. Ladrón de feria. 11 El que hace caer á otro. Bolear. n. Caer. Boliche. m. Casa de juego. Bolichero. m. H. Coimero. Bolsilla. (d. de bolsa) f. Bol- 18 274  VOCABULARIO DE G ERM A NIA sa que llevan los fulleros para esconder los naipes. ti H. la llama falsopeto Bonito. m. d. Ferreruelo. Sayagüés. Sayo de Castilla ó de Sayago. Borne. (Del fr. borne, extremo, limite. Y. además las acepciones que tiene en la Picara Justin'l y que desvirtúan la etimología académica, dándole otra jergal propiamente representativa, pág. l'79) m. Horca. Bornido. m. Ahorcado. Bosque m. Barba. Botica. f. Tienda de mercero. Boticario. m. Tendero de mercería. Boyuda. f. Baraja de naipes. Braco. (Del ital. braccio) m. Brazo. 11 Godo. Brazo derecho Ledro. Brazo izquierdo. Bramador. m. Pregonero. Bramante. (La A. no incluye esta voz jergal muy expresiva y perfectamente derivada. Da dubitadamente la etimología ár. de baram, copo de cordero. Podrá ser, pero en la jerga es una representación derivada del tormento que hace bramar, y el tormento está representado en el potro ó «cama de cordoles», y de aquí que al cordel se le haya llamado BRAMANTE) m. H. Cordel. Bramar. n. Dar voces, gritar. 1 Tiene un significado procesal. Se enlaza con los gritos que se dan en el tormento. De las impresiones del tormen- to deriva. Bramo. m. A. Bramido ó grito. H. y A. Grito con que se avisa el descubrimiento de alguna cosa. Bramón. m. El que descubre algo; lo mismo que soplón. Brasa. f. Ladrón 11 pl. H. fuego. Brasero. m. Hurto. Bravata. (Del ital. bravata) f. H. Fiero. Bravatero. m. El que hace fieros. Bravo. m. Juez. Bravote. m. Fanfarrón. 11 La A. añade matón. Brecha. f. Dado II El que tercia en el juego. Brechado. adj. H. Al que ganan mal el dinero con dados falsos ó cargados. Brechador. m. El que entra á terciar en el juego. Brechar. n. Meter dado falso en el juego. Brechero. m.. El que mete dado falso. Breviario. m. Ser breve en ejecutar alguna cosa. Bribia. (Del ant. briba, derivado del b. lat. briba, pedazo gri Bu gu Bu VOCABULARIO DE GERMANIA  275 de pan pedido de limosna) f. Arte y modo de engañar halagando con bu - enas razones. Bribión. m. El que halaga con buenas palabras paiea  engañar. Bueyes. m. pl. Naipes. Bufar. (Del val bufar, soplar) n. H. Dar gritos Tiene un significado procesal. Alude á los gritos que se dan en el tormento, declarando. Bufia. f. Bota de vino. if Es representación de que la bota sopla el vino cuando la oprimen, y es á la vez representación de que el vino hace soplar ó descubrirse á quien se embriaga. Bufiador. m. Tabernero. Bufido. m. Grito. Buhado. adj. H. Al que soplan ó descubren. Buhar. (alteración de bufar) a. Descubrir una cosa dar soplo de ella. Buho. m. Descubridor ó soplón. Buzo. m. Ladrón muy diestro ó el que ve mucho. II H. añade: Lo mismo que Columbrón. 276 VOCABULARIO DE GERMANIA Cachuchero. m. Ladrón que hurta oro. Cachucho. (Del lat capszcla, cajetilla) m. Oro. ji ant. CARTUCHO. Por el continente se representa el contenido. Cafar (¿Permutación alterada de zafar?) n. H. Escapar. Caída. f. Afrenta. II Lo que gana la mujer con su cuerpo. El concepto de afrenta no está ligado, á mi parecer, con la caída femenina. Los delincuentes se afrentan entre ellos y no suponen que es afrenta lo que practican. Caira. (Derivado de caída) f. Calda. Caire.(Derivado de caída; concordancia con cairel, que también se llama caída) m.  Calda. Cairelota. (Derivado de la representación de caída) f. H. Camisa gayada ó galana. Alude evidentemente á la camisa que viste la prostituta. Cairo. m.  Calda. Cairón. m. H. Caida. Cajtarada. f. A. Alboroto, pendencia. H. dice Caxcarada. Cala. f. Agujero. Calabacero. (Del términojergal calabaza) m. Ladrón que hurta con ganzúa. Calabaza. (De calar y el ár. baza, dominar) f. Ganzúa. Calado. m. Hurto que ha parecido. Calandria. f. A. Pregonero. Calar. a. Meter la mano en alguna faltriquera para hurtar. Calarse. r. Entrarse en una casa para hurtar. Calca. f. Camino. Corresponde á una impresión persecutoria, y en tal caso calca equivale á huella. II pl. Pisadas. Calcar. a. H. Pisar ó apretar. Calcatrife. (Despect. del lat. calcator, pisador) m. Ganapán. H. además, palanquín. Calcetero m. El que echa los grillos. II 'V. Calzas. Calcorrear. n. Correr. Calcorros. m. pl. Zapatos. tal Ca 1 VOCABULARIO DE GERMANIA  277 Calcoteado. adj. H. Corrido. Calcotear. n. H. Calcorrear. Caleta. (De cala, agujero) m. Ladrón que hurta por agujero. Caletero. m. Ladrón que va con el caleta. Calzado . ni. El que lleva grillos. Calzar. a H. Echar grillos. Calzas. f. pl. Grillos de prisión. Calle. f. Libertad. Calleja. f. d. Fuga de la justicia. H. dice: Huir de la justicia. Camaleón. adj. H. Entonado. Debe ser un calificativo dado al rufián bien socorrido En tal caso se compone el término jergal de león, que significa rufián y cama. Cambiador. m. Padre de mancebía. Concepto económico rufianesco. Cambiar. a. H. Trocar. Cambio. m. Mancebía. Concepto económico rufianesco. Camodar. a. Trastrocar. Campana. f. Saya. I! Representación de forma. Campanudo. ni. Broquel. Representación de forma. Campo de pinos. Mancebía. Gandujo. m. Candado. Cantar. n. H. Descubrir alguna cosa. Término de expresión procesal entre los delincuentes. Cantor. m. El que declara en el tormento. Cañón. m. A. El pícaro perdido que no tiene oficio ni beneficio. Capa. f. Noche. Capiscol. ni. Gallo. Caporal. m. Gallo. Cáramo. (Del ár. Kamr) Vino. Carcoma. f. Camino. Carduzador. (De carduza, carda) El que negocia con la ropa que hurtan los ladrones. Cargar. a. H. Cargar un dado de mayor á menor. Caricia. (De caro, costoso) f. Cosa que vale cara. Es una representación rufianesca de lo caro de la caricia femenina. Carlanca. f. Cuello de camisa. Carona. (Del lat caro, carne. También hay que apreciar el concepto jergal que conceptúa cara la camisa de mujer, de igual modo que, por derivación de la ganancia, la llamó cairelota) f. Camisa. Carrera. (De carro) f.. Calle. Carretero. ni. Fullero. Carro. (Adviértese en este término una precisa ligación representativa. Cargar es «cargar un dado de mayor á menor». Ese verbo deriva del baj. lat carricare, del lat carros, carro La jerga 1 15 11 278  VOCABULARIO ha calificado fu ller escamente el juego de ese modo: como función de cargar, es decir, de falsear) m. Juego. Cáscaras. f. pl. Medias. Caverna. f. Casa. Centella. f. Espada. Cerco. m. Vuelta ó rodeo. Mancebía. Cerda. f. Cuchillo. Cereceda. (Del ár  cadena) f. H. Cadena. A. Cadena en que van aprisionados los presidiarios ó galeotes. Cernícalo. m. Manto de mujer. Cerrallas. f. pl. H. Cerraduras de puertas. Cerras. f. pl. A. Las manos. H. dice ZEBRAS. 11 En la jerga italiana es zara, y figura entre los arcaísmos. Cerrón. (De cerrar) m. Lla- ve ó cerrojo. H. Pestillo de golpe. Certa. f. Camisa. Certus. adj. H. Cierto. Cica. f. Bolsa. Cicarazate. m. Cicatero. Cicatero. m. Ladrón que hurta bolsas. Cierta. f. La muerte. Cierto. m. Fullero. Cifra. f. Astucia. Cigarra. f. Bolsa. Cigarrón. m. aum. Bolsón. H. añade: ó gato de dinero. DE GERMANIA Ciquiribaile m. L adrón. 11 V. Baile. Ciscar. (De cisco) a. H. Proveerse ó dar del cuerpo. Cisne. m. Mujer pública. ji Equivale á tonta y ne• cia. Y. Blanco y Palomo. Clamado. adj. H. Voceado.. II Debe ser término procesal de los delincuentes. Clamar. a. H. Dar voces. Clamo. m. Diente. II Enfermedad. II Alude á la sensación imperiosa del hambre y á la sensación. dolorífica del padecimiento. Clarea. f. Día. Clarear. a. Alumbrar. Clariosa. f. Agua. Claro. m. H. Cielo. A. Clarea. Clauca. (Dellat. clavícula,11a- vecita) f. Ganzúa. Coba. f. Moneda de real. Ejemplo de doble permutación.V. Boca. II A. Gallina. Cobarba f. Ballesta. Cofrade de pala. Ayudante de ladrones , que hace pala ó cubre.. Cofradía. f. Muchedumbre de gente. II Malla ó cota. II A. Junta de ladrones ó rufianes. Coima. f. H. Mujer del mundo. Coima m. Señor de casa. IL 1 VOCABULARIO DE GERMANIA  279 H. Del alto, Dios. I H. De las clareas. Dios. Colaina. (De colar) f H. Vez de vino. Colmar. (De colmo) H. Henchir. Columbrado. m. H. Al que miran. Columbrador. m. H. El que mira. Columbrar. a. H. Mirar. Columbres. m. pl. Los ojos. Columbrón. m. Lo que alcanza una mirada. Comadreja. De co;;Iadre\ f. Ladrón que entra en cualquier casa. Comba. f. H. Tumba de iglesia A. Tumba. Combada. f. Teja. Comendador de bola. Ladrón que anda en ferias. V. Bola. Cometa. m. Saeta. Comodar. a. H. Trocar. Comporte. ni. Mesonero. Compuesta. f. H. Es cuando han robado á alguno y los mismos ladrones parecen delante del que han robado con diferentes vestidos. A. Cautela de los ladrones cuando pa - recen con diferentes vestidos delante de la persona á quien han robado. I Probablemente no tendría una significación tan circunstancial y equivaldría al término forense COARTADA. Conca.  Escudilla. Concha. f. Rodela. Confusión f. H. Calabozo de cárcel. J A Calabozo ó cárcel. Consejil. f. Mujer pública,. Consejo. Consejo. ni. Rufián astuto. Contentos. ni. pl. Reales. Contraste. ni. Perseruidor. Contrato. m. Carnicería. Representación rufianesca. Contray. m. Paño fino. Contribuidor. m. El que da algo. Contribuir. a. H. Acudir dando algo. Corchetada. f. Cuadrilla de corchetes. Corchetesea. f. Corchetada. Cordobán rEri. H. Lo dicen cuando han robado á uno y lo dejan en cueros. Corral. m. Cercado. ;1 H. Encorral. Acorralado, arrinconado. Corredor. ni. Ladrón que concierta un hurto. pl. Corchetes. Correo. ni. Ladrón que va á dar aviso de alguna cosa. Corriente. ni. Río. Corrincho. m. Corral. Cortadilio. m. Cierta flor ó trampa de que usan en el juego de naipes los fulleros. Cortezas. f. pl. Los guantes. 280  VOCABULARIO DE GERMANIA Cortijo. (De corte) m. Mancebía. Corva. f. A. Ballesta. Corvado. adj. Muerto. Catarrera. f. Mujer baja y común. Cotarrero. m. Hospitalero. Y. Coto. Coto. m. Hospital ó cementerio de la iglesia. Cotón m. Jubón. II Colorado. Lo que dicen jubón de azotes. 11 Doble. Jubó fuerte con malla. Criar. (De crear) a. Tener. Crioja (En la jerga italiana la carne se denomina, con los arcaismos crea y criolla) f. Carne. Criojero. m. Carnicero. Cruz. (Elipsis de cruzado) f. Camino. Cruzado. (De cruzar) m. Camino. Cuadrado, da. m. Puñal ji Bolsa. Cuadro. m. Puñal II pl. Da dos. Cuatrero. m. Ladrón que hurta bestias. Cuatro. m. Caballo  De menor. Asno. Cuatropeo. m. Cuartago. Cubierta. f. Saya. Cuexca. f. Casa. Cuescos. m. pl. Azotes. Culebra. f. H. Una tira en que suelen coser dineros y se la revuelven al cuerpo. A. Taleguillo largo y angosto en que suelen llevar el dinero los caminantes, atándoselo á la cintura para tenerle más guardado. H. y A. Lima de hierro. II H. La que dan en la cárcel á algún preso. Cumbre. f. H. Alto . VOCABULARIO DE GERMANIA  281 Chancero. m. Ladrón que usa de chanzas ó sutilezas para hurtar. Chancos. m. pl. H. Chapines. Chanfaina. f. Rufianesca. Chanza. ( Del ital. ciancia) f. Sutileza ó astucia. Chanzaina. f. Chanza. Chapitel. (De capitel) m. Cabeza. Charnel. m. Dos maravedises. pl. Dinero menudo. Charniegos. m. pl. Grillos de prisión. Chatonado. (Permutación de tachonado) m. Cinto. Chepo. (Permutación depecko) m. Pecho. Cherinol. (Del ár. cherif, jefe) m. El que es principal en la rufianesca ó ladronesca. Cherinola. f. Junta de ladrones ó rufianes. Chiflada. f. Golpe de palo. Chirlar. (Voz imitativa) n. Hablar. Chirlerín. m. Ladronzuelo. Chirlo. m. Golpe. Cruzado. H. Cuchillada por la, cara. Chirlón. m. Charlatán. Chispar. a. Chismear. Chispas. f. pl. Chismes. Chucero. m. Ladrón de bocadillo. Chuche. (Caló chiche, faz, rostro; chichi , cara, aspec- to, figura) m. Rostro. Chueca. f. Hombro. Chula. f. H. Muchacha. Chulamo, ma. m. y f. Muchacho, muchacha. Chulo. (Del ital. fanciulo) m. Muchacho. Chusma (Del ital. duma: del al. swarm, enjambre) f. Muchedumbre. 288  vOCABUL;RIO DE GERMANIA G Galar. a. H. Ganar. Galea. f. A. Carreta. Gatear. (Lo mismo que gallear) n. H. Bravatear. Galera. f. H. Carreta. Gamba. (Del lat. gamba) f. H. Pierna. Gandido. (De gandir, comer, que deriva de yantar) adj. H. Necesitado. Ganzúa. f. A. Ejecutor de la justicia. Gañiz. (Del sánscr. ganita, cálculo , cuenta ; de pan, calcular, contar) m. A. Los dados. lj Esta voz no la incluye H. Debe corresponder á la época en que el caló influye en la german/ . . En el Diccionario de caló figura GAÑÍA, juec r o de dados. Gao. (Del sánscr. ganta, andante ; caló chi-gao) m. Piojo. Garabero. m. Ladrón que hurta con garabato. Garabo. (Elipsis de garabato) m. Garabato. Garandar (¿Del al. verandern, mudar , cambiar?) n. A. Andar turrando de una parte á otra. Garbear. (De garba, equivalente al germanesco gavillar) n. A. Robar ó andar al pillaje. II Este término se usa siempre como correspondiente á una jerga militar. Garda. (Del ár. árida, viga trasvesera?) f. A. Viga. Gardar. a. A. Trocar ó cambiar una alhaja por otra. [j Esta palabra aparece en el Diccionario de caló, sin más significado que el de trocar, cambiar. Cardillo. (De pardo) m. Muchacho. Gardo, da. (La A. deriva esta palabra del fr. gars, y no incluye el femenino. A mí me parece elipsis de gallardo)m. y f. Mozo, moza. Garfiña. f. Hurto. Garfiñar. (De garfa, cada una de las uñas de los animales que las tienen corvas) a. Hurtar. Gargamillón. m. Cuerpo. Gargantear. a. Confesar en VOCABULARIO DE GERMANIA  289 1 el tormento. H. añade: ó dar voces. Garitero. m. Encubridor de ladrones. H. añade: ó los que dan camas á, ladrones. Garito. (De garita) m. Casa. II Según la segunda acepción de garitero, debe referirse á la casa en que se recogen los ladrones. Garitón. m. Aposento. Garlar. (Del lat. gurrulare; de garrire, charlar) a. H. Hablar. Garfear. n. Triunfar. Garlo. m. Habla ó platica. Garlón, na. m. y f. Hablador, habladora. La A. no influye el femenino. Garo. (Y. Gao en el Vocabulario de caló-jergal) m. Pueblo. Garullas. f. Las uvas. Garsina. (Del fr. larcin) f. A. Hurto .  Esta palabra puede ser una alteración de garfiña. Gars:nar. a. A. Hurtar. j1 Puede ser una alteración de garfiñar. Garro. (De garra) m. Mano. Gavia. f. Casco. Gav!Ila. (Del ár. abila, haz de mieses) f. II. Chusma de (Yente. Gavillada. (De gavilla) f. Lo que el ladrón junta con sus robos. Gavillador. (De gavillar) m. H. Ladrón que junta lo que ha de llevar. A. Ladrón que junta los que ha de llevar para el hurto. Gavillar. (De gavilla) a. Juntar. Gavión. (Des avía) m. H. Sombrero. Gaya. (Del lat. gaudium, alegría, gozo) f. Mujer pública. Gayón (De gaya, ramera) m. Rufián. Gaza. (Elipsis de gazuza) f. A. Gazuza. Gelfe. (Del ár. chelf, cruel, innoble) m. H. Esclavo. Gentes. f. pl. Las orejas. Gerifalte. (Del al. geierfalk; de geier, buitre, y falle, halcón) m. Ladrón. Germana. f. Mujer pública. Germania. f. Rufianesca. Germano. (Del lat. germanus, hermano) m. Rufián. Gertas (¿Elipsis de ingerías?) f. H. Las orejas. Giba. f. Bulto.  pl. Alforjas. Gigantes. m. pl. Los dedos mayores de la mano. Gobierno. m. H. Freno de caballo. A. Freno. Godeña. (De godo) adj. Principal. Goderia. f. H. Comer de gorra, ó de borrachera. A. Convite (5 comida de gorra. Godizo. (De godo, é iza) adj. H. yA. Hico principal. 11 19 290  VOCABULARIO DE GERMANIA La A. incluye impropiamente el femenino de este adjetivo. Su composición indica que sólo se puede referir al hombre. Godo, da. j ad. H. Rico, principal. A. Noble, poderoso. colondrera. (De golondrina, por ir en bandadas) f. Compañía de soldados. Golondrero. m. H. Ladrón que se hace soldado para hurtar sin riesgo. Golondrino. m. Soldado. Goloria. f. Estafa. Golpeado. m. Postigo. Golpear. a. Menudear en una misma cosa. Gollero. (De gollería, que deriva de gula) m. El que hurta. en los grandes concursos y aprietos de gente. Gomarra. (¿Del sánscr. joven? ¿Alteración de gomorra? Y. Soma) f. Gallina. Gomarrero. (De gomarra) m. Ladrón de gallinas y pollos. Gomarrón. (De . 9omarra) m. H. Pollo ó capón. A. Pollo de la gallina. Gorja. f. H. Garganta. Gorullón. m. Alcaide de la cárcel. Gorra. f. H. Goloria m. El que echa la gorra. Gorrón. adj. H. Gorra. Significa la costumbre de algunos de comer, vivir, regalarse ó divertirse á costa ajena. Granar. n. Enriquecer. Granido. adj. Rico. I J m. Paga de contado. Granizo. m. Muchedumbre de una cosa. Grano. m. Ducado de 11 reales. Granoto. m. Cebada. Greno (Metátesis denegro) m. i Nep;ro. II Esclavo. Greñas. (Del lat. crisis) f. pl. H. Cabellos remesados. Gridador.  Gritador pregonero. Gridar. a. II. Gritar. Grido. m. H. Grito. Grito. (Metátesis de trigo) m. Trigo. Grofa. (Del lat. scrofa, puerca) f. Mujer pública. H. añade: ó baja. Grullas. f. pl. Calzas de polaina. H de los segovianos. H. Lo propio. Grullo. (De grulla) m. Gruñente. m. Cerdo. Gruñidor. m. Ladrón que hurta cerdos. Guanta. (¿Elipsis de aguanta?) f. Mancebía. Guardacoimas. (De guardar y coima) m. Criado de padre de mancebía. Guardadamas. m. Guardacoimas. VOCABULARIO Guardaizas. (De guardaré iza) Guardacoimas. Guardapostigu. m. H. Criado de rufián. Güeltre. m. A. Dinero. !! Esta voz no la incluye H. Es voz gitana y corresponde á la época en que empieza á ingerirse el caló en la germania. Se cita en el Soldado Pindaro. Guido. adj. Bueno. Guinchado. (De guincho, instrumento con punta para herir ó picar) adj. Perseguido. Guindar. (Del fr. guindo . ) a. H. Aquejar ó maltratar. Guindrado. adj. H. Perseguido ó maltratado. Guiñar. (De guiño) a. H. Se- DE GERMANIA  291 ñalar ó hacer del ojo 11 r. Irse ó huirse. Guiñarol. (De guiñar) m. Aquel 11 quien hace señas con los ojos. Guiñón. m . Seña que se hace con un ojo. Guisado m. Mancebía. Gura (¿Del lat. curia?) f. La justicia. Gurapas. (De gura) f. pl. Galeras (pena de). Guro. (gura) m. Alguacil. Gurón. (De guro) m. Alcaide de la cárcel. Guruilada. f. Tropa de corchetes y alguaciles. Guzpatarero. m. Ladrón que agujerea y horada las paredes. Guzpataro. m. Agujero. 292  VOCABULARIO DE GERMANIA H 1 Habas. f. pl. Uñas. Hacho. m. Ladrón. í¡ Tenía este nombre un baile antiguo. V. Baile. Harpiedo. adj. H. Baboso, necio. Hartón. (Del gr. artos) m. Pan. Hermana. f. Camisa. jJ pl. Las tijeras. II Las orejas. Herrero. m. Ferreruelo. Hincar. a. H. Hincar un dado. Hopo. m. Cabezón ó cuello de sayo. Horizonte. m. H. Casco de acero. Hormigas. f. pl. Dados de jugar. Hormiguear. n. Hurtar cosas de poco precio. Hormiguero. m. Ladrón que hurta cosas de poco predo. Fullero que juega con dados falsos. Horno. m. Calabozo. Hostalería. f. H. Bodega. Hostalero. m. H. Bodegonero. Hostería. f. H. Tabanco bodegón. Huebra. (De obra) f. Baraja de naipes. Hueca. f. H. Caña. Huerca. (De huerto, andas para llevar á los muertos; triste, retirado en la oscuridad; infierno, muerte, demonio) f. La justicia. Hurgamandera. (De hurgar y mandar, en sentido rufianesco) f. Mujer pública. Hurgamendales. m. pl. II. Criados de mujeres de la mancebía ó de los rufianes. VOCABULARIO DE GERMANIA  293 ilustres. f. pl. Las botas. lza.(De izar, en el sentido rufianesco de poner en erección) f. Ramera. Izado. m. El que está amancebado. J Jacarandana. (De jácara, que deriva del ár. zacar, narración de un hecho memorable) f. Rufianesca ó junta derufianes ó ladrones. 11 Lenguaje de los rufianes. Jacarandina. f. Jacarandana. A. Jácara.  A. Modo particular de cantarla los jaques. Jaez. (Del ár. chachez, aparato) m. H. Vestido ó aderezo de vestirse. A. Ropa ó vestidos. Jaque. (Del persa xah, rey) m. H. Rufián. Jar. n. Orinar. Jarandina. f. A. Jacarandina. Jardín. m. Tienda de mercader ó feria. Jayán. (De gigante) m. Rufián respetado por todos los demás. Jorgolín. m. A. Compañero o criado de rufián. Jorgolino. m. Jorgolín. Joyosa. (Nombre de la espada de Carlomagno. V. página 198. V. Durindana. Fisberta) f. Espada. Juan. m. H. Cepo de iglesia ó cadenado. A. Cepo de iglesia II A.. De garona. Piojo. II Díaz. A. Candado ó cerradura. H. cadenado. fi H. y A. Dorado. Moneda de oro. ¡I H. Machiz. A. Machir. Machete. H. y A. Platero. Moneda de plata. IJ Tarafe. Dado de jugar. Juanero. m. Ladrón que abre cepos de iglesia. Justa. (Apócope de justicia) f. La justicia. Justo. m Jubón fJ Término de influencia procesal. V. Apretado. 294  VOCABULARIO DE GERMANIA L lt 1.01 Labradas. f. pl. H. Hebillas. Labradora. f. La mano. Labrados. m. pl. Botines ó borceguíes. If H. dice que sólo se refiere este término al calzado de los hombres. Ladrillo. m. Ladrón. Lagarto. m. Ladrón del campo. H Ladrón que muda de vestido para que no le conozcan. Landre. f. H. Bulto de dinero. Landrero. m. El que hurta abriendo la ropa donde ve que hay bulto de dinero. I] Ladrón que al trocar algún dinero, recibe el ajeno y no da el suyo, sosteniendo que ya lo ha dado. I! H. añade: También dicen que es ladrón que juega de bocadillo. Lanternas. f. pl. H. Los ojos. Lechuza. f. Ladrón que hurta de noche. Ledro, dra. (Del fr. laid)adj. 1-1. Bajo ó que vale poco. A. Bajo, ruin, despreciable. León. m. Rufián. Leonas. f. pl. Las calzas. Lepado. (Metátesis de pelado) adj. H. Pelado. Lepar. (Metátesis de pelar) a. Pelar. Lerdo. adj. Cobarde. Leva. f. H. Ardid ó astucia. Levador. m 1-1. El ladrón que en cogiendo algo pone los pies huyendo. Otros dicen que es el ladrón que carga el hur- to. Otros que es el ladrón muy sutil y que usa de muchas levas para hurtar. II A. Ladrón que huye con prontitud después de ejecutado el hurto. II Ladrón astuto y sutil que usa de muchas tretas para hurtar. Levarse. r. Moverse, irse. Leyva. (¿Metátesis de baile?) f. H. Manga de sayo. Liga. f. Amistad. Ligero. m. Manto de mujer. Lima. f. Camisa. VOCABULARIO Lince. m. H. Ladrón de gran vista. II El que atalaya cuando están hurtando. Lobatón. (Aumentativo de lobato) m. Ladrón que hurta ovejas ó carneros. Lobo. m. Ladrón. Lomar. a. Dar. Longares. (Significación y representación de huir. V. Alolargo) m. Hombre cobarde. Longuiso. m. Longares. DE GERMANIA  295 Lucas. m. pl. Los naipes. Lucerna. f. Cadela. Lucerno. m. Candelero. Luceros. m. pl.H. Los ojos. Luda. f. Mujer. Ludio, dia. adj. Bellaco m. pl. Ochavo, cuarto, moneda de cobre. Luenga. adj. Principal. Lumaderos. Vimaderos?) m. pl. Los dientes. Luminaria. f. Ventana. Luna. f. Camisa. 1¡ Rodela. 2%  VOCABULARIO DE GERMANIA 1\4 Maco, ca. adj. Bellaco. Madrastra. f. Cárcel. Cadena. Madrugón. m. H. Madrugada. Maleante. m. H. Burlador. Maleta. f. Mujer pública á quien trae uno consigo ganando con ella. Malla. f. II. Cota. Mancar. a. Faltar. Mancil. m. Mandil. Mandamientos. m. pl. H. Los dedos de la mano. II La mano. Mandil. m. Criado de rufián ó de mujer pública. Mandilada. f. Junta de criados de rufianes. Mandilandines. m. pl. Mandil. Mando. m. Destierro. Mandria. (Del sánscr. mándara, gordo, pesado, perezoso) m. Hombre simple tonto. Manfla. (Del sánscr. manapet, bella, seductora) f. Burdel. Maniota. f. Manfla. Manflotescos. adj. pl. H. Los que siguen la mancebía. A. Que frecuenta los burdeles. Maniblaj. m. Mandil. Manida. f. H. Casada. !! A. Casa. Maraña. f. Mujer pública. Marca. f. Mujer pública. Marcar. a. H. Señalar en el rostro. Mareador. m. Ladrón que trueca dinero. A. Ladrón que trueca la mala moneda por la buena. Mareante. m. H. Ladrón que anda de una parte á otra. Maria. f. H. Arca. Mariscar. a. Hurtar. Marisco. m. Lo que se hurta Marquiartife. (De marca y artife. Alude al pan que se gana rufianescamente) m. Pan. Marquida. f. Marca. Marquisa. f. Marca. Martillado. m. Camino. A. Coger las del martillado. Coger las de Villadiego. VOCABULARIO DE GERMANIA  297 Martillar. n. Caminar. Martillo. m. Martillado. Maselucas. m. pl. Los naipes. fi V. Lucas. Mastín. m. Criado de justicia. Mayoral. (De mayor) m. Alguacil. (1 Corregidor. Mazada. f. H. Cuando el fullero da con algún encuentro que junta. Mechusa. f. Cabeza. Menguar. n.  Faltar. Mercader. m. Ladrón que anda siempre donde hay trato Mercadería. f. Lo que hurtan los ladrones. Meseguero. (Del lat. messis, mies) m. H. Guarda de trigos. Meter. a. H. Comer. Milanés. (Por estar hecho en la fábrica de Milán) in. Pistolete. Mina. (Del lat: mina, cierta moneda)f. Ludia. 11 Cobre. Mayor. Oro. 11 Menor. Plata. Miñarse. r. Irse, marcharse. Mirlas. f. pl. Las orejas. Misacantano. (De misa y can- , lar ) m. Gallo. Mizo. adj. Manco ó izquierdo. Moa. (,Apócope de moneda?) f. Moneda. Mocante. (De moco) m. Lienzo con que se limpian las narices. Mochín. (V. Bocliín) m. Verdugo. Mogollón. (Del ár. ogol, la acción de presentarse á comer sin estar convidado) m. H. Comer sin pagar. Molino. (Alusión á la rueda del potro del tormento) m. Tormento judicial. Mollerón. (De mollera) m. Casco de acero. Montaña. (De monte. ¿Alusión al monte de Venus? Probablemente influyen más otras representaciones. Todavía el pueblo expresa las uniones ilícitas diciendo de los que viven de ese modo que están amontonados. El término jergal y todos sus equivalentes, me parecen derivados de «montón» De ese modo se justifica la etimología de piltro. Y. pág. 9'7) f. Mancebía. H De pinos. Mancebía. Monte. m. Mancebía. Mordientes. f. pl. Las tijeras. Moscante. m. H. Mosqueador. Motar. a. Hurtar. Mozo. m. Garabato. Muffir. a. Comer. Mundo. m. Rostro. Muquición. f. Comida. Muquir. a. Comer. Murceo. m. Tocino. Murciado. adj. H. Al que hurtan. 304  VOCABULARIO DE GERMANIA Relámpago. m. Día. II Golpe Remedio. m. Procurador. Remolar. a. Cargar un dado para que no corra sino á la parte en que está cargado. Remolcar. a. H. Llevar. Remollar. a. Aforrar ó guarnecer. Remollerón. m. Casco de acero. Repullo. m. Acetre. Rescatar. a. H. Librar. Rescate. m. H. Lo que las mujeres envían para librar ó desempeñar á sus rufianes. Respeto. m. Espada. Resuello. m. Dinero H dice Resullo. Retén. m. H. Es tener el naipe cuando el fullero juega. Retirarse. r.  Recogerse ó apartarse. Revesa. f. A. Arte ó astucia del que vende á otro que se fía de él. H. Es cuando uno vende á otro que se fía de él. Revolar. a. Escapar el ladrón que huye arrojándose de tejado ó ventana. Revuelta. f. H. Criado de rufián. Rey. m. Gallo. Rigor. m. Fiscal. Rixon. adv. de afirmación. H. Si. Rodancho. m. Broquel. Rodeo. m. Junta de ladrones ó rufianes. Rozar. a. 'H. Comer. Rozavillón. m. El que come de mogollón Rozo. m. Comida. Rueda. f. Broquel. Rufezno. m. Rufianillo. Rufo. m. Rufián. Rufón. m. Eslabón con que se saca fuego. Ruido. m. Rufián. Rumbo. m. Peligro. VOCABULARIO DE GERNIANIA  305 Saco. m. H. Costal ó talega. Sacocha. (Del ital. ,saccoccia) alforjas) f. Faltriquera,. Sacoime. (De saco ó de sacar y colme) m. _Mayordomo. Safarse.(Alteraciún de zafar, derivado del inglés to sare, salvar) r. H. Escaparse, librarse. Sage. (Del fr. sag e) m. Astuto, avisado. Sagitario. m. El que llevan azotando por las calles. Salón. m. H. Palo. Salsablanca. f. H. Mostaza. Saltadores. m. pl. H. Pies. Salterio. m. Salteador. Salud. (Y. Farfaro) f. Iglesia. Salvar. a. Retén. Salvatierra. m. Retén. Sangrado. m. H. Al que sacan el dinero. Sangre. f. H. Dinero. Sangría. f. Abertura que hace el ladrón para sacar el dinero. Sanguina. f. Achaque mensual (le las mujeres. Sano de Castilla. m. H. Ladrón disimulado. Sardioqui. ni. Sal. 11 Sillero. :La A. Sardioque. Sarmentera. f. Toca (le red ó gorguera. Sarzo.  Saya. II de papal. Sayo de faldamentos largos. ¡¡ A. Sarco. ¡I de popal. Sayagués. . .11. Simple de Sa vago. Sano de Castilla. Secreto. in. llnesped (irle da posada,. Puna'. Senso.  El gusto ordinario. Señal. f. Criado (le justicia. Sepultar. a. U. Esconder. Serenidad. Serenidad. 1'. Desvergiienza. Sereno. a,dj. .Desvergoi zado. Seda. f. Camisa. Siena. f. A . Cara,. Sierpe. f. Ganziria,. Sierra. (A. Siena) f. II. Rostro. II pl, Las sienes. Sillene. f. TU Silla, de sentarse. Similirate. m. Ladroneillo temeroso. Soba. f. 11. Aporreamiento. Sobado. ni. adj. Aporreado. 306  VOCABULARIO DE GERMANIA Sobaquido. m. Hurto que se lleva debajo del brazo. Sobar. a. H. Dar á alguno de golpes. Socorro. (A.. Socono) m. Hurto. II Lo que la mujer envía al rufián. Soma. (¿Apócope de sodoma? Y. Comarra) f. Gallina. Sombra. f. Justicia. Son. Voz para imponer silencio. Sonantes. f. pl. Nueces. Soniche. In. Silencio. Soplar. n. H. Descubrir. Soplo m. El que descubre á otro. Sonia. (¿Del celt sorren, estar de mal humor?) f. Noche. Sornar. n. Dormir. Sorneado. adj. H. Dormido. Sufrida. f. Cama. Sufrido. adj. H. Al que dan tormento y niega. Suzarrillo. A. Sucarrillo. (Diminutivo de suzarro) m. Paje. Suzarro. A. Sucarro. (¿Del ital. suzzare, enjugar, secar poco á poco?) m . Mozo que sirve. VOCABULARIO DE GERMANIA  307 T Tablado. m. Cara. Tablantes. m. pl. Los manteles. Tablón. m. Mesa. Taco. m. 'Regüeldo. Tachonado. m. Cinto. Tajamar. m. Cuchillo de campo. Talón. (¿De taja, tributo?) m. Mesón. Talar. a. Quitar ó arrancar. Talón. (¿De talar?) m. Mesón. 11 Sentido literal. H. Andar á pie. Talonero. m. Ventero ó mesonero. Tallado. m. Sayo. Talión. m. Bodegón. Tamba. (Metátesis de manta, permutando la n en b) f. Manta de la cama. Tapador. ni. Sayo. 11 Padre de mancebía. Tapia. f. H. Pared. Tapio. (Metátesis de plato) m. Plato. Taquín. m. Fullero. Tarafada. (Todas las palabras cuya raíz es tara deben considerarse como representativas de tributo) f. Floró trampa en los dados. Tarafana. f. Aduana. Tarafes. in. pl. Los dados. Taragoza. f. Pueblo. Taragozagida. f. Ciudad. Tarquia. f. Tarja. Tarrascar. a. Abrir ó tirar. Tasquera. Taberna. Techado. m.  Tejado. Techo. m. Sombrero. Tejado. m. II. Sombrero. A. Capa, manto ó sombrero. Temor. m. Cárcel. Tercero. ni. II. Galeote (le tercer banco. Terciado. m. H. Media espada. Tercio. in. H. El que tercia, abona ó fía. Terniza. f. H. Terna de dados. Terroso. m.  Turrón de tierra.  Montón de tierra. Tijeras. f. pl. Dedos mayores de la mano. Tiple. (Porque hace cantar, declarar) m . Vino. Tira. f. Camino. !I Flor de 308  VOCABULARIO DE GERMANIA fulleros. jj Angosta. Juego de bolos. Tiradera. f. Cadena. Tirana. f. H. Ventana. Tirantes. m. pl. Calzas. Tiro. m. H. Engaño. Tisvar. a. H. Mirar. Toba. (Metátesis de bota) f. Bota de calzarse. Tocado. (¿Estará tomado este término de la esgrima?) adj. H. Al que engañan ó roban. Tocador. m. H. Fullero que toca ó señala los naipes. Tocar. a. H. Engañar. Tocino. m. Azote. Toldar. a. Cubrir ó aderezar. Toldo. m. H. Gravedad ó entonamiento. Tomajón. m. H. Criado de justicia. A. Oficial ó ministro de justicia. Torneo. m. Tormento de justicia. Torno. m. H. Torneo. A. Potro de tormento. Torzuelo. m. Anillo. Trabada. f. H. Cota. A. Trabado. Trabajar. a. Hurtar 6 robar. Trabajo. m. Prisión 6 galeras. Trainel. In. Criado de la mujer pública 6 del rufián, que lleva y trae recados ó nuevas. Trápala. f. Cárcel. Trapana. f. Trápala. Trasmontado. adj. H. Traspuesto, huido ó escondido. Trasmontar. a. H. Trasponer, huir ó esconder. Trasponer. a. H. Trasmontar. Travo. m. Esgrimidor 6 maestro de esgrima. Trena. (Del fr. tra,ine) f. Cárcel. Treno. m. Preso. Tres de menor. m. Asno 6 macho Treza. f. Bestia. Tributo. m. Mujer de mancebía. Trinquete. m. Cama de cordeles. Triscador. adj. Sedicioso, fanfarrón, alborotador 6 revoltoso. Tristeza. f. Sentencia de muerte. Tristura. f. Calabozo. Tropel. m. Cárcel. 11 Ruido. Tropelero. m. Salteador. Turco. m. Vino. Turlerín. m. H. Ladrón. Turquía. f. Dobla de oro. Turrón. m. Piedra. Turronada. m. Golpe dado con piedra. 309 VOCABULARIO DE GERMANIA Vasido. m. H. Muerto. Vasir. n. H. Morir. "Vayunca. f. H. Taberna. Vedilla. f. Frazada. Vellida. f. Frazada. Vellido. m. Terciopelo. Vellosa. f. Bernia de marinero. II Frazada. Velloso. f. Carnero. j¡ Bernia. Vencejo. (Del lat. vinculum; de vincire, atar) f. Pretina. Vengainjurias. m. Fiscal. Ventosa. f. Ventana. Ventoso. m. El que hurta por la ventana. Verdón. m. Campo. Verdoso. m. Higo. Vergüenza. f. Toca de la mujer. Verrugueta. f. A. Fullería, trampa en el juego de naipes. Verruguetear. a. A. Usar de verruguetas en el juego. Viento. m. Descubridor de algo, malsín, soplón. Vigilia. f. H. La trompeta del verdugo. Vigolero. m. Ayudante del verdugo en el tormento. Vilagomez. m. El que saca barato de los naipes en la casa de juego. Vilhorro. m. El que se libra de un peligro huyendo. Viñas. f. pl. H. Irse huyendo. 1¡ H. y A. y Juan Danzante. Irse huyendo. Visantes. m. pl. Los ojos. Vistoso. m. Ojo. l[ Sayo. Volador. m.  Ladrón que hurta por ventana ó lugar alto. Volante. m. H. Tocado de mujer. Volara. m.  Verdugado de mujer. Volata. m. Volador. Volatero. m.  Volata. H. y A. Ladrón que, corrie « ndo, acomete á hurtar alguna cosa. Volteado. m. H. Garabato. Volteador. m. H. Ladrón que sube con garabato. Voz. f. Consuelo. Vuelo. m. H. Salto. Vulgo. m. Mancebía. 310  VOCABULARIO DE GERMANIA Xión. adv. Si. Zaina. f. H. Bolsa. JJ A. Zaino. Zaino. m. H. Traidor. Zasco. m. H. Sayo largo. Zinguizangue. m. H. Terciado ó machete. Zurro. m. H. Paño de manos. VOCABULARIO DE CALO JERGAL t 2 Abanico. m. Cárcel celular de Madrid. Abillelar. (Del sánscr. av.) Caló. n. Venir. Achares. (Del caló acliangar, avasallar, sujetar) m. pl. Celos. 1! Loc. Dar achares. Afanar. (Germ. lar-afana, aduana) a. Hurtar. Afano. m. Hurto. Afargar. (Germ. farda, lío de ropa; caló (ardí, ropa) a. Arropar, cubrir con ropa. Alares. (Germ.) m.Pantalones. Alcantarillero. In. Escalador. Alfiler. m. Puñal, cuchillo. Aliviar. (Germ. Aliviado, aliviador) a. Robar. 1! r. En los convites equivale á algo semejante á la locución germanesca pechardino de manga. II Genéricamente, alude á esquivar el pago de una cuota ó de una cuenta, aparentando pagarla. Ama. f. Alcahueta Amainar. n. Esperar, tener paciencia. Amarre. m. Procedimiento de fullería que consiste en disponer los naipes de manera que salga la carta que el tahur considere favorable. Alternar. (De la jerga taurómaca) a. tomar categoría. Ser admitido en el gremio ladronesco. Andana. ,Germ. allana) f. Iglesia. Andarios. m. Vendedor. Quinquillero. Andivelar. (Término agitanado) a. Andar. Anglé. m. Testículo. 320  VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL ca esta palabra siempre en sentido ponderativo. Chirlata. (Germ. chirlar, hablar) f. Casa de juego de menor cuantía. Chirroé. (Del caló chinorré, pequeño) m. Agujero. Chiscón. m. Casa. Chistu. m. Cuchillo, puñal. Chivarse. r. Delatarse. Chivato. Chivo. Chivo. (Representativamente del caló chota, delator) m. Soplón. Choro. Caló chocar, robar; choraró, choruy ,ladrón, choro, robo; choró, mal, daño) m. Ladrón. Chota. (Caló) m. Delator, soplón. Chulapo. Despee. de Chulo. Chulo. 1Germ. chulo, mucha• cho) m. Mozo apicarado que se distingue por su porte y costumbres ,flameneas. Se aplica álospícaros de los barrios bajos de Madrid. fandanguero. Rufián. Chunguitas. (Del caló chungachungaló, tentación, maldad de pensamiento) f. pl. Cosas malas. Chupa. (Caló cat.) f. Ameri • cana. Chuparla. (De chopo) f. Choza. Chupendo. (Del caló chupendar, besar) m. Beso. Chupo. (De chupa, m. Chaleco. 'hurí (Sánscr. chchuri; Indostán churi; caló chur í) f. Cuchillo, puñal. Churre f. Guardia civil. Churriazo. (Del caló clatri)m. Puñalada. Chusco. (Caló cat.) m. Moneda de un duro. par 511 Dei Qe De VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL  321 D Dar. ¡I La fá. Dar aviso. j¡ Garrote á la anguí. Dislocar la anilla (le la cadena del reloj. Datil. m. Dedo. Debel (Caló) m. Dios. Descuidero. (De descuido) m. Ladrón que roba lo que no está cuidado. Descuido. m. Hurto que se hace aprovechando la inadvertencia ó el abandono de quien debe vigilar las prendas. Diablo. m. Calabozo. Dicañí. (Del caló  , mirada) f. Ventana,. Dicar. (Sánscr. drisli; indostán  loza; caló dicar) a. Ver. Diñar. (Caló) a. Dar, entregar. Diquelar. (Caló) a. Atender, mirar. Drón. (Sánscr. drama griego ¿pó t loT; caló drun, drené) m. Camino. II baró. Camino real. Dronista. m. Ladrón de camino y encrucijada. ¡1 greñudo. Salteador, bandolero. Dunorré-barí. (Caló bari¿ustré , baribustripén, abundancia) In. Mayor. Administrador del presidio. 21 322  VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL Empalmar. a. Llevar el cuchillo, la navaja ó el puñal, ocultos en la manga, de manera que en el momento oportuno se deslicen y venga la empufiaduia á la palma de la mano. Engañisar. (Tér. agitan.; a. Engañar. Entierro. m. Procedimiento epistolar que consiste en dirigirse á una persona contándole un episodio histórico de la vida de un presidiario ó preso para tentar su codicia con la adquisición de 11P tesoro, escondido en el fondo de una maleta que se encuentra ó en poder de la curia ó enterrada en un campo, ó depositada en un establecimiento de crédito. Entretenida. (De entretener) f. Coba. Locución. Dar la entrenida. Eray. (Sánscr. rad ; caló eray) m. Caballero. Escama. f. Recelo, suspicacia. Escamado. adj. Receloso, escarmentado. Escamarse. r. Recelarse. Escamón. adj. Suspicaz. Esgarrabel. (Del caló estari bel, cárcel) m. Poner preso. Espada. (Del caló espandar, abrir) f. Llave, ganzúa. Espaldar. (Caló espandar) a. Violentar. Esparramar. a. Expender moneda y billetes falsos. Esparruar. Tér. agitan.) a. Vender. Espirrabao. (Tér. agitan. de espirar) m. Muerto. Estache. (Caló) m. Sombrero. Estaña. (Del caló estcdia, tienda, covacha ó puesto de vender) f. Cuadra de presidio. Estardó. (Caló) m. Preso. Estaribel. (Caló) m. Cárcel. Estaribó. (De estaribel) m. Cárcel. Estarú. (De estaribel) m. caló cat. m. Cárcel. Estranjero. m. El que refiere el cuento en el timo. Estreta. (Germ. jubón, apretado) f. Camiseta interior. VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL  323 F Falla. f. Baraja. Farda. (Germ. farda, bulto ó lío de ropa; caló jardí, ropa, ropaje) f. Ropa. Fardao. adj. Vestido. 11 Locución. Bien fardao. Bien trajeado. Farga. (Caló cal.) Farda. Filar (De fi 'la, cara, apócope de j/liación) a. Observar con cuidado á una persona. Filicho. (Caló filielin m. Chaleco. Flima.(Del caló flime, poco) f. Calderilla, moneda de cobre. Floja. f. Seda. Forata. m. Bolsillo interior. ¡I Forastero. Fuerza. f. Palanqueta. Ful. m. Falso. 324  VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL G Gabi. Gañipen. Gachó, chi. (Caló) m. y f. Varón, hembra. Ganar. a. Hurtar. Gancho. (De enganchar' m. El que atrae al primo en el timo. H El que atrae á los puntos en las casas de juego. El que lleva clientela á la casa de prostitución. El que engancha en cualquier otro género de negocio. Ganguil. (Caló cat.) f. Sortij a. Gañipea. (Caló cat.) f. Acto de comer. Gañipén. (Del caló gancibé, ganciben, avaricia) m. Rancho. Gañips. (De gaWpén) f. Comida. Gañoteo. (De gafiote, garganta) m. Horca. Gao. (Sánscr. grama; caló gau; germ. g aro) m. Pueblo. 11 Casa. Gatí. (Sánscr. Otra, cuerpo; caló, yate, túnica, camisa) f. Camisa. Gras. (Sánscr. kharu; Indostán ghora; caló grastí) m. Caballo. Gremio. (Germ. germani& m. Asociación delincuente. Guata. (Caló guaja, tambor, el que lo toca) m. Pícaro. Guasa. (¿De guaja, tambor, guajanó, pito, representativos por los instrumentos ypor quienes los tocan, del bullicio y de la picardía?) f. Broma picaresca. J1 Locución, guasa viva. Viveza en la broma. Guinda. f. Alforja. Guindala. (De guindar, ahorcar) f. Cuerda. Guillabarse. (Del caló guiyabar, guiyabelar, cantar) r. Cantarse. Guillalaor. (De guiyabar) m. Cantador. Guiñaera. f. Baticola. Guiri. m. Guardia civil. Gurapandó. ( Germ. gura, justicia. Caló: pandar, atar, liar, arrollar, estrechar. Es representativo de que el sol es un descubridor de delincuentes) m. El sol. Guronda. (Del germ. guro y ronda) caló cat. m. El sereno. Guita. (Del caló gua:, trigo) f. Dinero. Guitarra. (De guita, dinero) f. Supuesta máquina de hacer monedas de cinco duros, que se emplea en el timo de la guitarra. VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL  325 infundio. m. Embuste.  Infundioso. adj. Embustero. J Jacarandoso. adj. Bien vestido. Jallares. (Del caló jayere, hacienda, fortuna) m. pl. Dineros. Jamar. (Sánscr. Khdd; caló jamar) a. Comer. Jamba. f. Ama de casa. Jambizaro. (Del caló hambé, muchedumbre) m. Amo de casa. «lambo. Jambizaro. Jambo-baró. (Del caló hambé, muchedumbre, y baró, grande) m. Comandante de presidio. Jambrú. (Caló cat.) m. Cortej o. Jara. (Del caló jara, onza de peso) Moneda de oro de diez y seis duros. Jerre. (Del caló jeró, cabeza, cumbre, almena) m. Guardia civil.' Jilí. (Del caló jily, inocente, cándido) m.Tonto, memo. Jindama. (Caló) f. Miedo, cobardía. Jundo-gaché. (Del caló fundo, soldado, y gacIte, varón) m. Empleado del cuerpo de penales. Jundo - pasma. (Del caló fundo, soldado, y el término jergal pasma) m. Empleado de la policía. Jundunarer. (Del caló fundo) f. Tropa. Junca. (iDelcalójunea/?) m. Cajón. Juncal. (Caló) adj. Generoso, liberal, espléndido. Junar. (Caló , junar, oir, escuchar) a. Atender. II Locuciones. Junar al primero. Atender al jefe cuando practican el atraco. Junando al chiva. Advertencia de que hay persona extraña. Jurba. (Caló cat.) f. Agua. 326  VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL L Lacha. (Caló) f. Vergüenza. Lagarto. (Por el color verde y forma alargada de algunas bolsas de dinero) ni. Bolsa de dinero. Lama. (Caló) f. Plata. Largul. (Caló cat.) m. Dedo. Lata. (Dar la lata en las tabernas de Andalucía, consistió en expender en pequeñas vasijas de hoja de lata la mezcla de todos los vinos y licores que se juntaban en un lebrillo, corno sobrante de lo que dejaban los bebedores en vasos y copas. El efecto trastornador que producía esta pócima, explica, por la intemperancia de palabra del borracho, la locución jergal) f. Conversación pesada, impertinente y molesta. 11 Dar la lata. Hablar sin consideración á la molestia que se causa á la persona y al público, por la pesadez del hablador ó del asunto. Latero. adj. Hablador pesado. Latoso. Latero. H Se aplica también al asunto de la conversación y de la oratoria. Latigazo. (¿De lata?) m. Trago de aguardiente. Levosa. f. Levita. Libanar. (Caló) a. Escribir. Libanó. (Caló) ) m. Escribano. II Todo el que escribe. Libertarucho. f. Libertad. Licha. (Del caló lidié, vacío) f. Calle. Liga. f. Seda. Lila. (Del caló liló, loco, extravagante. Puede ser una derivación del cast. lelo. En Aragón se dice «lilo» por «lelo». Dícese también «lilaila») m. Simple. Lima. (Germ.) f. Camisa. Lío. m. Enredijo amoroso. Estar liado. Estar amancebado. 11 Confusión, desarreglo. Estar hecho un lío. Esta locución se aplica genéricamente á todo el que se manifiesta incierto á aturdido en lo que hace ó en lo que dice. Loba. f. Boca. Luar. (¿De liar?) a. Atar. Lumbaga. (Del caló lua, pe- - seta) f. Peseta Lumia. (Del caló lurniaca, lumiasca) f. Prostituta. Luz. f. Dinero. VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL  327 LI L !amara. (Del caló lama) ca- 16 cat. f. Plata. Ij Boba. Moneda falsa. Lleona. (Caló cat.) f. Caja de guardar caudales. Llima. (Germ. lima) caló cat. f. Camisa. Lluqueras. (Caló cat.) f. pl. Alpargatas. Madrugar. a Adelantarse á herir. Maestra. f. Ganzúa. Magra. f. Casa. Magué. (Caló) 111. Miembro viril. Maleta. (De malo. Jerga taurómaca) m. Ladrón torpe. Mangarelehite. (Del caló manllar, pedir y chitar, colocar) m. Dar el alto. Mangue. (Caló) pron. pers. Me, mi. Manró. (Indostánmar'nee, caló manró) m. Pan. Manso. (Germ. sufrida, cama) m. Colchón. Manú. (Sánscr. mrit i; caló manú) m. Hombre. Mara. f. Gente. Maraña. f. Gente. Marca. (Germ.) Caló cat. f. Mujer. II tuna. Mujer lista. Marcha. f. Asociación ladronesca. Locución. Los de la marcha. Ir á la marcha. Robar. Marmallas. m. pl. Cartuchos de arma de fuego. Marmellas. f. pl. Tetas. Marrajo. m. Candado. Mediomundo. m. Paraguas. Mecha. (De mechar) f. Procedimiento para robar en las tiendas, que consiste en escamotear las piezas de tela llevándoselas ocultas entre las piernas y bajo las basquiñas. Mechera. f. Ladrona que roba por el procedimien- to de la mecha. 328  VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL Merar. (Caló) n. Morir. Merchero. m. Comerciante. Mestipen. (Caló mestipe, mes- Upen, reducción, rescate, liberación) f. Libertad. Meter. jJ el tarugo. Cambiazo que se hace en el timo. Miche. (Sánscr. mikh, naturaleza) m. Organos genitales de la mujer. Minador. m. Ladrón que hace escalos por alcantarillas. Misa. f. Peseta. Mitisarar. (Tér. agitan.) a. Meter. Moco. m. Cadena que queda desprendida después de haber quitado el reloj del bolsillo. Mojada. f. Puñalada, navajada. Morabio. (De mora) m. Vino tinto. Mordaga. f. Borrachera. Moreno. m. Monte. Mostagán. (De mosto) m. Vino tinto. Mují. f. La muerte. Mui. (Sánscr. mulla; caló mui) Boca. ti Lengua. Mulabar. a. Matar, ajusticiar. Muté. (De midan f. Muerte. Locución. Dar mulé. Matar. Muleta. f. Cualquier prenda que lleva el tomador para disimular el escamoteo. II Gabán que se lleva al brazo. tal VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL N 329 Nube. (Germ.) f. Capa. Nubol. (Caló cat.) f. Sábana. Najar. (Indostán naslict; caló p ajar) n. Huir. f i Locución. Salir de naja. Huir. Nililo. adj. Loco. Novato. adj. Primerizo, inesperiente. Oscura. f. Noche. Ostilar. (Del caló estilar, coger, tomar, percibir) a . Robar. Paleta. f. Cuchara. Pandipen. Del caló pandelar, oprimir, apretar, sujetar) m. Calabozo. Panoli. adj . Tonto, cándido. Pañaló. (Del caló  sánscrito paniyct, agua) m. Aguardiente. Pañosa. f. Capa. Papil. (Del caló papirí, vale, bono) Caló cat. m. Billete de banco. Papiro. (Gr. 17.27C42; lat. papirus; caló pa irí) m, Billete de banco. II chinorrí. (Caló cltinorré , pequeño) Billete de banco de 25 pesetas. Pardillo. m. Hombre rústico. Parlo. (Caló) m. Reloj de bolsillo. Parné. (Caló) m. Dinero. Parpusa. f. Gorra. Pasanta. (Caló cat.) f. Balanza. Pasma. f. La policía. ji Ladrón que vigila mientras los demás roban. Pavias. f. pl. Narices. Payo. m. Guardia civil. Pego. m. Procedimiento de fullería, en el juego de monte, consistente en que salga adherida con otra la carta que no le es favorable al tahur. Peleón. m. Vino. Peles. (Del caló pele', huevo) m. pl. Testículos. Pelma. adj. Torpe, pesado. Lo aplican los tomadores del dos á la persona que por su descuido y ADVERTENCIA FINAL Este léxico debe considerarse como el primer ensayo de un VOCABULARIO 1)E CAL() JERGAL. En tal sentido debe considerarse incompleto. Contiene menos voces de las que se mencionan en el texto del libro referente á este asunto, bastando citar, para demostrarlo, los neologismos gitanos que se mencionan en las páginas 216 y 217. No constan en él algunas voces de uso muy frecuente y que en un léxico más completo habrá que incluirlas. Tal ocurre, por ejemplo, con Carpanta (hambre). Corno hemos procurado atenernos á la documentación de los mismos delincuentes, hemos reducido las palabras á las que ellos mencionan en la colección de documentos que nos han sérvido de guía. Más adelante, y si este libro tuviera la fortuna de una nueva edición, procuraremos hacer un VOCABULARIO DE CALÓ JERGAL en que consten todas las palabras jergales que usa el pueblo y. q ue usan distintas asociaciones y colectividades relacionadas de este modo por cierta simpatía que influye en la comunidad de un lenguaje que se manifiesta en lo más hondo y en lo más elevado de la sociedad española. AUTORES CITADOS E\ ESTE LIBRO Págin as Alcalá (Jerónimo de)  78 y 208 Alemán (Mateo)  22, 72, 78, 171, 172, 182 y 252 Arcipreste de Hita  88 y 107 Ariosto  168 Ascoli  209 Bataillard  209 Biondelli.  24 Borrow  66 Boyardo..  168 Capmany  67 Carboneres (Manuel)  87 Cardán de Tallada  80 Cervantes. 22, 69, 75, 78, 106, 115, 116, 118, 122, 136, 141 y 160 Clemencín  69, 169 y 199 Colocci  138, 143, 159 y 210 Costa (Joaquín)  10 Covarrubias (Sebastián)  56 y 215 Chaves (Cristóbal dei. 12, 21, 41, 60, 97, 128, 136, 151, 157, 161 y 173 Durán (Agustín)  91 Espinel  78 y 208 Estébanez (Serafín)  18 Fernández Guerra.  215 García (Francisco) .  235 22 338  AUTORES CITADOS Kgínas García (Pablo)  Gil Maestre (Manuel).  226, 228 y 250 Hidalgo (Juan). 17, 25, 26, 70, 72, 106, 1)7, 118, 120, 125, 153, 157, 165, 172, 200, 207, 22 t, 225, 257, 258 y 260 Laurent  13 y 68 Leland   212 Lombroso. 11, 12, 13, 1.6, 17, 1.8, 33, 44, 85, 100, 105, 121, 139, 111, 144, 158, 167, 198 y 201 Lugilde (Manuel)  226, 230, 239, 241 y 246 Luna (H. de)  208 Mayor  167 Meneses  208 Miklosich .  209 Nicolás de Piamonte  168 Prado (Andrés de)  195 Quevedo  22,12, 75, 106, 114, 138, 165, 173 y 177 Reuss  133 Royer  11 y 12 Sales Mayo (Quindalé)  85, 117, 147, 195, 213, 215 y 225 Sancho de Moncada.  208 Tarde  11 y 15 Turpín.   168, 1.69 y 199 OBRAS CITADAS E\ ESTE LIBRO Páginas Ardid de la pobreza y astucias de Vireno  195 Catón del agente de policía judicial  235 Coloquio de los perros  101, 106, 114 y 208 Día y noche de Madrid  77, 85 y 172 Diccionario caló castellano  85 y 225 Don Gregorio Guadaña  77, 141 y 172 Don Quijote de la Mancha  69, 75, 106 y 107 El casamiento engañoso  116 El castigo sin venganza.  77 El celoso extremeño  122 _El diablo cojuelo  77 y 168 El donado hablador  78 El escudero Marco de Obregón  76 y 208 El Lazarillo de Tormes  72 y 252 El Soldado Píndaro  77 y 141 Escenas andaluzas.  18 Estebanillo González  76, 118 y 168 Genio e follia  44 Guzmán de Allarache.. 72, 155, 157, 161, 171, 172, 182 y 184 La criminalidad comparada  14 La Gitanilla  208 La gran conquista de Ultramar   168, 169 y 198 La pícara Justina.. .. 26, 75, 84, 85, 99, 101, 117, 128, 168, 179, 190, 201 y 200 340  OBRAS CITADAS Páginas La prostitutió2z en France et á l'etranger  133 Les habitués des prisons de Paris  I' Uomo delin quente  14, 16, 22, 34, 105 y 198 Orden de procesar  56 Pedro de Urdemalas  208. Picaronas y alcahuetes  Relación de la cárcel de Sevilla  128 Revista general de Legislación  229 Rinconete y Cortadillo.. 69, 75, 103, 118, 126, 133, 146, 160 y 162 Romancero general  91 Tesoro de la lengua castellana  Virtud al USO y mística á la moda  162 y 200 Visita de la cárcel y de los presos  80 INDICE higinas .Advertencia preliminar  TEORÍA Y CARACTERES DE LA JERGA Definición  9 Caracteres que se atribuyen á las jergas  13 CARACTERES DE LA JERGA ESPAÑOLA. Alteraciones fonéticas. Formas de permutación  3'7 Formas de eliminación  39 Formas de fusión...  39 Formas de representación  41 Calificación por atributos  41 Simplicidad de las representaciones  44 Exageración de representaciones  49 -a) Representaciones que derivan de la persecución del castigo  53 b) Términos de influencia marítima.  v) Acción  58 Eufemismos  59 62 Concordancias y derivaciones  Personificaciones  64 Origen de la jerga  66 La jerga en la literatura  :34 2 ÍNDICE Páginas LA GERMANÍA (ASOCIACIÓN DELINCUENTE) La jerga y la sociología  81 GRUPO RUFIANESCO  sa Nombres de la mancebía  84 Nombres de las prostitutas  84 Nombres de los rufianes  86 Nombres de los dueños ó encargados del burdel  87 Nombres de los sirvientes de las prostitutas, rufianes y encargados ó dueños del burdel.  87 Nombres de las alcahuetas  90 Nombres de los contribuyentes  90 Términos referentes á los beneficios que la prostituta proporciona al rufián  91 La prostituta y el rufián  91 GRUPO LADRONESCO  103 Los ladrones  103, Auxiliares de los ladrones  126 Los matones  127 PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DE LA JERGA  129 Concepto anatómico  136 Concepto fisiológico  143 Concepto psicológico  150 Concepto sociológico  158 Concepto jurídico  167 CONCEPTO DELINCUENTE  180 Concepto económico  180 Actividad.  190 Persecución  192 Riñas y armas  196 Resumen   201 ÍNDICE EL CALÓ JERGAL 343 Páginas Transformación de la germanio.  2O7 Palabras de germania incorporadas al caló  224 Palabras de germania que aún se usan  225 El caló  231 Caló criminal   232 Cómo se usa el caló  239 Jergas regionales  250 Otras jergas  251 VOCABULARIOS JERGALES Vocabulario de Germania  263 Vocabulario de caló jergal  :311 OBRAS EN PREPARACION Poesía delincuente. (Rufianesca, matonesca y carcelaria.) La Hampa. (Antropología picaresca.) La delincuencia asociada. (Arte de robar.) Los regicidas españoles. LIBRERÍA DE VICTORIANO SUÁREZ PRECIADOS, 48, MADRID EXTRACTO DEL CATÁLOGO Abella.—Manual de desamortización civil y eclesiástica. Repertorio de las leyes, instrucciones, reales decretos, órdenes, etc., desde 1.° de Mayo de 1855 hasta 1895. Precedidas de una introducción de la ley de Desvinculación de 1820, de la de Mostrencos de 1835 y del Concordato de 16 de Marzo de 1851. Madrid, 1895; un tomo en 4.°, 12 pesetas. Alcorán (El), traducido fielmente al español, anotado y refutado según el dogma, la doctrina santa y la moral perfecta de la santa religión católica, apostólica, romana, única verdadera, precedido de una introducción de sucinta explicación, por orden alfabético, de varias voces y nombres que se leen en la vida y hechos del falso profeta Mahoma, y en el falso, inculto y contradictorio Código que el malicioso caudillo dictó, por Benigno de Murguiondo y Ugartondo, doctor en Jurisprudencia y Auditor de Guerra honorario.— Madrid, 18'75; un tomo en 4.°, 10 pesetas. Alvaro Miranzo.—Diccionario legislativo y estadístico de primera enseñanza. Contiene todas las disposiciones vigentes y cuantos datos estadísticos conciernen al profesorado primario de España, con variada colección de formularios y modelos para los distintos servicios que han de llenar ó cumplir. Madrid, 1885; un tomo en 4.°, o pesetas. — Vademecum del Maestro.—Contiene el reglamento é instrucciones vigentes para la provisión de escuelas; programas para los ejercicios de oposición; ley de derechos pasivos del magisterio de la Península; Real decreto para los de Cuba y Puerto Rico, etc., etc. Formularios para los diferentes servicios del magisterio. Madrid, 1895; un tomo en 4.°, 2 pesetas. Alverá Delgrás.—Compendio de Paleografía española, ó escuela de leer todas las letras que se han usado en España desde los tiempos más remotos hasta fines del siglo XVIII. Ilustrada con 32 láminas en folio, ordenadas en cuatro cuadros murales, escritas y autografiadas por el mismo autor. Madrid, 1857; 8 pesetas. Amunátegui Reyes (M. 1,21—Imperfecciones y erratas manifiestas de la edición auténtica del Código civil chileno. Los precios mareados son para Madrid, y en rústica. europeos, desde fines del siglo xv hasta principios del. ac tual. En ella ha procurado el autor reunir en extracto las modificaciones que los Estados de Europa han sufrido en los tres siglos que comprende la obra, facilitando de este modo el estudio de la Historia Política exterior, á los que se dedican á esta clase de trabajos. El principal objeto de estos _y untes, es dar una pauta á los aspirantes á las carreras diplomática y consular, para el estudio de los programas de ingreso en las mismas; y con tal propósito se indican al final de cada capítulo las principales obras de consulta. Finalmente, esta obra, que viene á llenar un vacío en España, pues es la primera en su género que se publica, se recomienda por el número de cuestiones, datos y referencias bibliográficas que contiene, y es de gran utilidad para las carreras mencionadas, para los alumnos del Doctorado de la Facultad de Derecho, y para todos los que dirigen sus estudios á la Historia y á la Política.—Madrid, 1895; un tomo en 8.° mayor, 5 pesetas. La continuación de los Tratados en prensa. Tirado y Rojas.—La Masonería en España. Su origen y desarrollo hasta los comienzos del presente siglo. Intervención de la secta masónica en todos los trastornos políticos ocurridos de 1808 hasta nuestros días (con licencia de la autoridad eclesiástica).—Madrid, 1893; dos tomos en 8.°, 4 pesetas. — Las tras-logias. Continuación de la Masonería en España.--Madrid; un tomo en S.°, 2 pesetas. Esta casa servirá cuantos pedidos se le hagan de libros, aunque no consten en sus CATALOGOS, siempre que vengan acompañados de su importe en letra sobre Espafia,_Fran- cia ó Inglaterra, libranza ó sellos de correo de ESPANA (en este último caso certificando la carta; de lo contrario, no se responde). Los pedidos diríjanse á VICTORIANO SUAREZ, calle de Preciados 48, librería, Madrid. Póngase muy claro el nombre á quien se han de dirigir, dirección y residencia, que no dé lugar á dudas, etc. Las remesas serán de cuenta y riesgo del que las pida, una vez acreditado su envío. No se mandan libros sin certificar. SE REMITIRÁN CATÁLOGOS AL QUE LOS PIDA Los precios marcados son para Madrid y en rústica. En América los fijarán los Sres. Corresponsales con arreglo á los cambios y demás gastos.