Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba)
Abstract
Se presentan los primeros tituli picti sobre ánfora olearia Dressel 20 hallados en un contexto de producción anfórica de la Bética. En primer lugar se detalla el contexto del descubrimiento en el centro alfarero del conventus Cordubensis donde ha sido hallado, El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba). A continuación, se discute y reflexiona sobre el aporte de este nuevo documento al conocimiento de la economía bética, con respecto al estado de la cuestión del proceso de envasado, etiquetado y expedición del aceite. El documento en cuestión demuestra que el rellenado del ánfora y la inscripción β del comerciante se realizan en la alfarería.
Full text
241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) https://editorial.us.es/es/revistas/spal • https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 © Editorial Universidad de Sevilla 2021 • CC BY-NC-ND 4.0. FECHA RECEPCIÓN 28/2/20 FECHA ACEPTACIÓN 8/12/20 Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) NEW INFORMATIONS ABOUT LABELLING AND SHIPPING OF BAETICAN OIL: THE TITULI PICTI FROM THE ROMAN KILN SITE OF EL SOTILLO Iván González Tobar Doctorando contractual LabEx-Archimède – Université Paul-Valéry Montpellier 3 5 rue des deux Ponts, 34000, Montpellier, Francia [email protected] 0000-0002-0120-5548 ABD-7653-2020 (Responsable de correspondencia) Sergio Estévez de la Mata Investigador independiente C/Bécquer 27 – 1º C, 14720, Almodóvar del Río, Córdoba. sergest[email protected]om 0000-0002-9296-8785 ABE-1075-2020 Resumen Se presentan los primeros tituli picti sobre ánfora olearia Dressel 20 hallados en un contexto de producción anfórica de la Bética. En primer lugar se detalla el contexto del descubrimiento en el centro alfarero del conventus Cordubensis donde ha sido hallado, El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba). A continuación, se discute y reflexiona sobre el aporte de este nuevo documento al conocimiento de la economía bética, con respecto al estado de la cuestión del proceso de envasado, etiquetado y expedición del aceite. El documento en cuestión demuestra que el rellenado del ánfora y la inscripción β del comerciante se realizan en la alfarería. Palabras clave Ánfora Dressel 20, Bética, Guadalquivir, figlinae, alfarería, diffusio olearia. Abstract We will present in the following work the first tituli picti on Dressel 20 (Baetican olive oil amphora) found in a production environment. The context of discovery on the workshop of El Sotillo located in the pottery center of the conventus Cordubensis will be detailed first. We will then further discuss and reflect on the contribution this new document offers for the understanding and the knowledge of the Baetican economy during roman times, most notably on conditioning processes, the labelling and the shipping of oil amphoras. This unprecedented document confirms that the filling of the amphoras and the merchants labels β were done on site within the workshops. Keywords Dressel 20 amphora, Baetican Province, Guadalquivir, figlinae, pottery workshop, diffusio olearia. González Tobar, I. y Estévez de la Mata, S. (2021): “Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba)”, Spal, 30.1, pp. 241 - 257. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09
242 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 Para el conocimiento de la economía del aceite bético la arqueología dispone, como principal herramienta, del estudio de las ánforas que transportaron el preciado líquido. Tres son los tipos de contextos arqueológicos en los que suelen hallarse estos contenedores: los productivos, es decir las alfarerías; los logísticos o de tránsito comercial, que son principalmente los pecios y los puertos; y los de consumo, que corresponden a los lugares de recepción del aceite. Cada uno de estos espacios posee a su vez casuísticas propias y particulares debidas al reciclaje de los materiales, a condiciones anecdóticas y anómalas o a situaciones concretas de su entorno económico. El Monte Testaccio, por ejemplo, constituye un contexto particular por su condición de descarga de carácter estatal. El caso del fragmento de ánfora pintado hallado en El Sotillo constituye un caso anómalo de descontextualización de material comercial, que termina siendo mezclado con material no comercializable. He aquí su interés. La nutrida epigrafía de las ánforas olearias Dressel 20 constituye una fuente importante de información económica. Ofrece datos precisos sobre varias etapas del proceso: la producción del aceite (tituli picti), la fabricación del ánfora (sellos y grafitos ante-cocturam), la comercialización del aceite (tituli picti y signacula) y el consumo del mismo (grafitos post-cocturam) (fig.1). Los rótulos que aparecen pintados en la panza de las ánforas constituyen un auténtico etiquetado sobre el producto envasado. El epigrafista H. Dressel sistematizó su estudio a través de una numeración en letras griegas. Se trata, por lo general, de cuatro inscripciones que aparecen de manera sistemática en posiciones fijas de la superficie del ánfora (α, β, γ y δ) y existen otras dos inscripciones con carácter anómalo (ε y θ) (Rodríguez, 1984, pp.181-183). Las cuatro primeras están escritas en tinta negra, atramentum (Aguilera y Berni, 1998, pp.265-266), con diversos tamaños y fruto del uso de tres utensilios diversos (Rodríguez, 1984: p.177). Estas inscripciones registran el peso vacío del ánfora (α), el comerciante (β), el peso neto del aceite (γ) y una serie de informaciones comprimidas y localizadas en posición oblicua bajo el asa (δ), que mencionan con Figura 1. Localización y etapas económicas de la epigrafía de las ánforas Dressel 20 (Berni en prensa, figs. 1 y 2).
243 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 frecuencia el nombre de ciudades, el nombre de los centros productores, el peso neto y la datación consular (CIL XV: 560) (fig.1). 1. CONTEXTUALIZACIÓN DEL HALLAZGO: NUEVAS PROSPECCIONES EN EL ALFAR CORDUBENSE DE EL SOTILLO Debemos a G. Bonsor las primeras incursiones sistemáticas en el valle del Guadalquivir en busca de los alfares productores de ánforas de aceite (Bonsor, 1931, Clark-Maxwell, 1899). Desde entonces, el descubrimiento de alfarerías se ha multiplicado progresivamente (Ponsich, 1979; Chic, 1985; Remesal, 1989). Recientemente, los programas franco-españoles PAEBBR (Production artisanale, économie et environnement en Bétique Romaine) y OLEASTRO (Oléiculture et Amphores en Turdétanie Romaine) han retomado la cuestión, dedicando tres tesis doctorales al estudio pormenorizado de la producción anfórica en los conventus Astigitanus (por Oriane Bourgeon), Hispalensis (por Quentin Desbonnets) y Cordubensis (por Iván González Tobar). Las prospecciones y excavaciones desarrolladas han tenido como objetivo el estudio de la industria alfarera en el valle del Guadalquivir, así como la obtención de información de tipo paleo-ambiental, relativa al uso de materias primas o elaboradas utilizadas como combustible durante la cocción cerámica en los alfares (Bourgeon et al. 2018). Los tituli picti han sido hallados en el alfar de ánforas de El Sotillo (37°48’27.00’’N - 4°57’55.81’’O). El yacimiento se sitúa en la orilla izquierda del río Guadalquivir, río arriba de la ciudad romana de Carbula (Almodóvar del Río, Córdoba) y en término municipal de la misma población. Es uno de los talleres más cercanos a la capital bética y es vecino del alfar de época flavia de El Temple (Ponsich, 1979, p.182, nº 72) que se localiza a tan solo 700 metros. El lugar de El Sotillo fue descubierto por G. Bonsor y E. W. Clark-Maxwell y tanto M. Ponsich como G. Chic García han recogido marcas en el lugar (Clark-Maxwell, 1899, p.250; Bonsor, 1931, p.16; Ponsich, 1979, p.92; Chic, 1985, pp.6-8). P. Berni ha puesto recientemente de manifiesto dos ideas relativas tanto al conocimiento histórico del yacimiento como al estado actual del mismo: primeramente, que la datación de los sellos solo permitía confirmar la producción anfórica durante el sigloIII d.C.; en segundo lugar, que las crecidas torrenciales del curso de agua estaban causando importantes desplomes de material anfórico en el yacimiento (Berni, 2008, pp.505-508). Desde el programa OLEASTRO y a través de los trabajos de campo dedicados a la zona de producción anfórica del conventus Cordubensis, se plantearon dos formas de intervención en dicho yacimiento entre 2016 y 2017: la prospección superficial y la documentación de los desplomes. La metodología y los resultados de esta última se presentan en profundidad en otro trabajo (González Tobar, en prensa). En cuanto a las prospecciones superficiales, se ha procedido a la identificación de fragmentos anfóricos, con especial atención a los bordes, capaces de ofrecer cronologías precisas de la actividad alfarera, y a los sellos, que permiten conocer la evolución de la gestión y el personal trabajador del centro de producción. La concentración de material cerámico ocupa una superficie de 1.2 ha. Este material se propaga menos densamente en una superficie poco mayor de 1.5 ha. Los fragmentos de ánforas de aceite cubren la totalidad del yacimiento. Tan solo en un pequeño sector situado al norte se dejan ver vestigios de hábitat, con TSH y otros algo más nobles, como fragmentos de estucos pintados y trozos de placas de mármol blanco. No es lugar aquí para desarrollar la vida productiva al completo de este centro alfarero. Sí dejaremos constancia de los datos cuantitativos de la prospección referentes a
244 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 ánforas olearias y de las novedades de tipo cronológico. El conocimiento de la actividad productiva del alfar se ha visto ampliado gracias a los datos recogidos durante las prospecciones realizadas entre 2016 y 2017. Ahora las primeras producciones se datan en torno a los años 30-50 d.C. La actividad alfarera no parece tener hiatos y los materiales anfóricos ofrecen cronologías que cubren desde el sigloI al IV d.C. (tab. 1). Tabla 1. Síntesis cuantitativa del material anfórico y epigráfico conocido actualmente en el alfar de El Sotillo. Datación (d.C.) 30-50 40-60 50-70 70-110 110-160 160-210 210-280 280-400 Frag. bordes de Dr. 20* 6 9 4 8 8 20 3 Nº de sellos (lecturas) 1? 6 17 3 5 4 50 1? Nº de variantes (matrices) 1? 6 25 3 5 5 62 1? Nº de asas selladas 1? 12 60 11 10 8 152 1? Tria nomina 1? 1 2 2 2 1 10 1 Cognomina 0 4 7 0 2 3 19 aprox. — La zona sur del yacimiento está siendo actualmente agredida por las crecidas del arroyo del Temple. Este curso torrencial discurría hasta los años cincuenta más al Oeste, hacia la propiedad del cortijo del Temple, como su nombre aún indica. La construcción de la carretera CP-234 y la consiguiente realización de un puente han canalizado las aguas en dirección al yacimiento, provocando un pronunciado encajonamiento de ocho metros de profundidad respecto a la superficie. En los años ochenta, uno de los meandros del arroyo alcanzó el yacimiento, y desde entonces provoca desplomes continuados de los vertederos anfóricos. Estos rellenos de material cerámico están desprovistos de tierra, lo que acelera el proceso de desmoronamiento. Cuando nosotros visitamos el yacimiento, los vertederos seccionados (fig.2) se dejaban ver a lo largo de 96 metros de longitud (fig.3, nº 3). En este contexto de desplome de material anfórico ha sido hallado el fragmento anfórico con tituli picti que presentamos en este trabajo. Figura 2. Vista del corte natural de vertidos anfóricos en El Sotillo causados por la acción erosiva del arroyo (12-01-2015).
245 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 2. EL HALLAZGO DEL FRAGMENTO ANFÓRICO El fragmento rotulado fue hallado en la orilla derecha del arroyo que atraviesa el yacimiento de El Sotillo (Almodóvar del Río), junto a otros fragmentos anfóricos y días después de una de las catastróficas crecidas primaverales, en mayo de 1998. Se situaba aproximadamente en el centro del tramo que acoge los desplomes del yacimiento (fig.3, nº 6). Es por lo tanto imposible saber de qué estrato preciso se desplomó el ánfora. La totalidad de los fragmentos anfóricos en el lecho del arroyo se esparcen, con mayor densidad, en el tramo que se halla justo debajo del corte estratigráfico (fig.3, nº 4), y en menores cantidades, en el que va del fin del yacimiento hasta la desembocadura del Guadalquivir (fig.3, nº 5). Río arriba del tramo de desplomes no ha sido hallado ningún otro vestigio arqueológico, es decir, no se produce arrastre de material de otros yacimientos. Como decimos, el fragmento de ánfora con tituli estaba aún bajo el cortado estratigráfico. No hay por lo tanto ninguna duda de que proviene de uno de los estratos desplomados del yacimiento. Figura 3. Delimitación del yacimiento de El Sotillo y zonas de mayor (1) y menor (2) concentración cerámica. Corte vertical ocasionado por el arroyo (3). Material cerámico desplomado concentrado (4) y disperso (5). Zona del hallazgo del fragmento anfórico con tituli picti (6). En la sección del yacimiento que se observa en el corte se identifican numerosos vertederos anfóricos. Nos hallamos sin duda en el núcleo de la zona productiva de El Sotillo. La presencia de estas acumulaciones de material cerámico en los alfares del Guadalquivir es sistemática. Se componen únicamente de cerámica, casi sin sedimento, lo que origina huecos vacíos que retienen la humedad. Las condiciones del interior
246 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 de un vertedero han podido contribuir decisivamente a la conservación de los rótulos. Aunque no podamos confirmarlo, es por tanto probable que el fragmento rotulado se haya desplomado desde uno de estos vertederos. 3. DESCRIPCIÓN, LECTURA Y DATACIÓN DE LOS TITULI PICTI Las inscripciones pintadas se hallan sobre un fragmento de panza de ánfora Dressel 20 de unos 35 cm de altura por 35 cm de anchura. La pasta cerámica tiene las características típicas de las ánforas de aceite del Guadalquivir, arenosa, dura y grisácea. Un engobe beige cubre la superficie. En el exterior de la panza se aprecian dos rótulos en tinta negra, uno en el centro, que se conserva al completo y corresponde al titulus γ y otro encima, del que solo se conserva un fragmento y que corresponde al titulus β (fig.4). El rótulo en posición γ está escrito, como es habitual, en cifras hispánicas. Se lee la cifra CCVVVI, que indica 216 libras romanas, el peso neto del aceite contenido. Se aprecia la sombra del pitaccium o cerco de la sustancia aplicada para preparar la superficie de escritura, que E. Rodríguez Almeida identificó como una banda de tela engomada (Rodríguez, 1972, p.9). En la parte superior, a pincel y en letra actuaria, se encuentra la inscripción en posición β, para el que se propone la lectura […R o N]I PATERNI (fig.8). El trazo largo y delgado que atraviesa las letras PA podría ser la última cifra caudada del titulus α. Figura 4. Detalle del fragmento de panza de ánfora con tituli picti hallado en El Sotillo. Tres Paterni son conocidos como comerciantes de aceite bético en los tituli β hasta el momento, T. Pompeius Paternus (Rodríguez, 1979, p.952, nº 78), C. Valerius Paternus y L. Pomponius Pater[nus. Solo los dos últimos podrían corresponder a las letras del
247 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 gentilicio del fragmento de El Sotillo. C. Valerius Paternus aparece en dos rótulos (CIL XV 4023 y 4024) en los que se menciona en posición δ el consulado de Orfitus et Priscus, del año 149 d.C. El segundo es conocido en un único titulus en el que se lee L. Pomponi Pate[…] y que H. Dressel propuso desarrollar L. Pomponi Pate[rni?] (CIL XV 3990). Como el titulus fue hallado en la littera B, este personaje puede datarse igualmente a mediados del sigloII d.C. (Berni, 1999, fig.18). Por otro lado, tampoco habría que descartar la posibilidad de que se trate de un nuevo comerciante de aceite de cognomen Paternus. Cabría preguntarse si la cifra del titulus γ puede proporcionar una datación aproximativa del ánfora. La cifra 216 corresponde al “peso estándar” identificado por E. Rodríguez Almeida en las ánforas del Monte Testaccio y se introduce a partir de la dinastía antonina (Rodríguez, 1979, p.900; Rodríguez, 1984, p.187). Esta es sin duda la cifra que más se repite en las ánforas del Testaccio y según las tablas de este autor (Rodríguez 1979, pp.188-204), el 94% de las ánforas con la cifra estándar (92 de 98) se datan entre 147 y 161 d.C. El problema es que el 86% de las ánforas con datación conocida del Monte Testaccio (435 de las 476 inventariadas) también se datan entre 147 y 161 d.C. Es decir, que más allá del terminus post quem antoniniano, la cifra de 216 libras no puede ser tomada en absoluto como criterio estadístico para su datación. Aunque consideramos bastante probable una datación de mediados del s. II d.C., debemos concluir que no disponemos de una fecha precisa para el fragmento anfórico en cuestión. 4. EL ENVASADO Y EXPEDICIÓN DEL ACEITE BÉTICO A LA LUZ DEL HALLAZGO 4.1 La interpretación del hallazgo y del origen del ánfora E. Rodríguez Almeida escribía en el año 2000 (Rodríguez, 2000, p.1286) que «la Bética no está en condiciones de ofrecer tituli picti, porque este instrumentum scriptum, [está] exclusivamente destinado a la exportación ultramarina, no al mercado territorial». En efecto, el mercado local de aceite envasado en ánforas no se ha planteado nunca como una posibilidad. El ánfora es un contenedor cerámico destinado a la exportación y el caso de las ánforas Dressel 20, con capacidad para unos setenta litros de aceite, es el contenedor que mejor evidencia este hecho. No descartamos necesariamente que un comercio local, quizás de carácter urbano, pudiera haberse llevado a cabo en ánforas. En la ciudad de Córdoba, por ejemplo, aparecen ánforas con relativa frecuencia (León, 2010, pp.59-60), incluso completas (Vaquerizo et al., 2017, pp.93-94), que quizás no podamos interpretar indefinidamente como desechos de cocción acarreados del campo a la ciudad. Sin embargo, en lo que respecta a la zona de producción aceitera, y sobre todo a la de producción anfórica, resulta del todo impensable que las ánforas que se comercializaban volviesen como producto de consumo a los lugares desde donde se expidieron. La abundantísima presencia de fragmentos de ánforas en los alfares de ánforas Dressel 20 corresponde exclusivamente a los descartes que se generaban durante las hornadas. No hablamos únicamente de los pasados de cocción, que se cuentan en cantidades ínfimas en estos alfares, sino de las ánforas aparentemente bien cocidas, pero igualmente descartadas por la presencia de fisuras u otros defectos. El control de calidad al que eran sometidas debía ser bastante restrictivo y el riesgo de pérdida de tal cantidad de aceite no era en absoluto comparable al coste del ánfora. El resto, las ánforas que salían del horno en perfectas condiciones, eran almacenadas en las figlinae
248 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 a la espera de ser comercializadas. Dentro del sistema habitual, no hay razón alguna para pensar que un ánfora comercializable, es decir rellena y etiquetada, haya vuelto a ser desechada. El titulus γ de El Sotillo muestra que el ánfora fue rellenada con 216 libras de aceite. Su presencia en una zona de desechos de producción anfórica indica por lo tanto que se rompió accidentalmente en un momento más avanzado del proceso, pero ¿cuál exactamente? Como ya hemos explicado anteriormente, aunque no conozcamos el estrato preciso, no cabe demasiada duda de que el ánfora proviene de los estratos del corte de la zona de producción del yacimiento del Sotillo. No obstante, cabría preguntarse en primer lugar si el ánfora fue fabricada en el alfar o no. Es decir, teóricamente, esta podría haber formado parte previamente de la carga de una embarcación que hubiese atracado en El Sotillo. Esta posibilidad nos parece sin embargo fácilmente descartable. El factor determinante en este caso es la propia localización del yacimiento. Las barcas de río que remontaban más arriba de Ilipa eran los lynter (Chic, 1990, p.65). Que uno de estos lynter llegue ya cargado a un alfar es una posibilidad a tener en cuenta, pero esta tan solo se acrecienta cuanto más río abajo se sitúe dicho alfar, es decir, cuantos más alfares haya podido visitar precedentemente. Sin embargo, el Sotillo es prácticamente el alfar más lejano río arriba de la desembocadura del Guadalquivir. Tan solo el alfar de Cortijo de Don Fernando, de corta duración (una generación probablemente) y en un lugar de difícil acceso a la orilla del Guadalquivir, está algo más río arriba (Estévez et al. 2003). Es decir que, en principio, los barcos no debían llegar a El Sotillo ya cargados, sino, en todo caso, comenzar a cargarse. Además, no conocemos el tamaño de los lotes de ánforas expedidos desde un único centro de producción, pero a juzgar por el reducido tamaño de los barcos que podían remontar hasta esta zona (Str. 3, 2, 3), parece aún menos probable que se combinasen ánforas de varios talleres distintos en una misma embarcación. Es más, un solo encargo podía perfectamente necesitar varias embarcaciones. Por todo ello creemos que, a no ser que transportase otras mercancías, el barco debía estar vacío. El ánfora, fabricada por lo tanto en El Sotillo, debió romperse entre el rotulado y la carga para su expedición fluvial. Parece lógico pensar que el mayor riesgo de rotura sea el momento mismo de embarcar los pesados contenedores de c 100 kg, pero esto no podemos concretarlo. Lo importante es que el ánfora estaba preparada para ser expedida. No habría por lo tanto en las cercanías un lugar más idóneo donde arrojarla una vez rota que en la zona de desechos de cocción del establecimiento al que se anexaba el embarcadero. 4.2. El lugar de embarque H. Dressel consideraba que las ánforas eran rellenadas en Astigi, Corduba e Hispalis porque el nombre de estas ciudades aparecía en los tituli δ (Dressel, 1878, p.170). En la publicación del pecio de Port-Vendres II se aceptó que el acondicionamiento del ánfora (rellenado y etiquetado) se hacía en las figlinae, pero aún se consideraba que el ánfora viajaba primero hasta una de estas ciudades (Colls et al. 1977: 50, 99). La propuesta fue censurada por J. Remesal (1979, p.387) y actualmente se ha aceptado que estas ciudades están haciendo mención del distrito, es decir del conventus donde se halla el centro productor desde el cual se está expidiendo la mercancía (p. ej. Rodríguez, 1993, p.100; Tchernia y Liou, 1994, p.151; Étienne y Mayet, 2004, p.11; Broekaert, 2013, p.288).
249 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 Por otro lado, se ha propuesto que no todas las figlinae dispusieran de embarcadero. Para E. Rodríguez Almeida, los nombres de figlinae escritos en los tituli δ correspondían a aquellas que disponían de portus o statio (Rodríguez, 1993, p.100). Si todas disponían o no de portus es algo que no podemos saber, en primer lugar, porque ninguna infraestructura portuaria romana ha sido hallada aún a orillas del Guadalquivir en el tramo de producción anfórica. Las construcciones señaladas (Bonsor, 1931; Thouvenot, 1940, p.523) tienen dudosas funciones y aún más dudosas cronologías (Remesal, 1991, p.289; Sillières, 2001, pp.437). Teniendo en cuenta la localización de las alfarerías a orillas de los ríos, salvo los raros ejemplos de alfares localizados en orillas especialmente escarpadas, todas las alfarerías son susceptibles de haber dispuesto de dársenas de embarque. La función de la statio olearia iría más allá del simple embarcadero, pero como indicamos, poco o nada sabemos aún sobre infraestructura portuaria fluvial del Guadalquivir. El fragmento anfórico que aquí presentamos y nuestra interpretación del mismo sugieren que El Sotillo sí dispuso de una zona de embarque y statio. Rechazar la posibilidad de que las ánforas remonten desde aquí hasta Córdoba nos parece por tanto lo más razonable. La confirmación de la existencia de embarcaderos que aglutinen los envíos de ánforas de varios talleres podrá venir dada por el material de los centros de consumo. El descubrimiento de tituli picti que mencionen el nombre de figlinae bien localizadas en la Bética y que se asocien a sellos que provengan con seguridad de otros centros productores probaría la existencia de tales lugares. 4.3. La expedición del aceite bético Los tituli del fragmento de El Sotillo vendrían a demostrar por lo tanto que la diffusio olearia se realizaba desde las mismas alfarerías ribereñas. Aunque no había ninguna prueba de ello, esto es algo que ha sido tradicionalmente aceptado desde que M. Ponsich demostrase que los alfares no se encontraban diseminados en los fundi, sino concentrados en las orillas navegables del Guadalquivir y del Genil (Ponsich, 1983). Según el modelo de M. Ponsich, el aceite sería transportado en odres desde las almazaras hasta los lugares de embarque, emplazados en las propias alfarerías. Acarrear el ánfora de aceite hasta las almazaras para devolverla cargada de aceite al punto de embarque sería costoso, arriesgado y poco rentable. Actualmente podemos precisar además que este modelo se hace patente a partir de época claudia. Anteriormente, los pocos datos sobre la localización de alfares de los que disponemos indican que estos pueden hallarse lejos del curso fluvial, ya sea diseminados en los fundi, como es el caso del alfar augusteo de Fuente de Los Peces (González y Mauné, 2018) o concentrados en zonas suburbanas, como es el caso de los alfares de Carmona (García, 2010, p.585). En cualquier caso, entre el sigloI y el III d.C. al menos, las alfarerías se implantan a orillas de los dos ríos navegables, el Guadalquivir y el Genil, y ya no son solo simples lugares de producción cerámica, sino que cumplen otras dos funciones esenciales en el aprovisionamiento oleario: el de lugar de salida del aceite y el de punto de control fiscal. 4.4. Pesaje y rellenado del ánfora La primera fase que interviene en el envasado del aceite es la del pesado del ánfora vacía. La cifra resultante se escribía en posición α con números que H. Dressel llamó “cifras
256 241-257 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 30.1 (2021) Novedades sobre etiquetado y expedición del aceite bético: los tituli picti del alfar romano de El Sotillo (Almodóvar del Río, Córdoba) Iván González Tobar / Sergio Estévez de la Mata https://dx.doi.org/10.12795/spal.2021.i30.09 El Sotillo”, en Congreso Ex Baetica Amphorae II: 20 años después (Sevilla 2018). [fecha de aceptación 01/02/2019] González Tobar, I. y Mauné, S. (2018) “Un atelier rural inédit d’amphores à huile augusto-tibériennes à Fuente de los Peces (Fuente Palmera, province de Cordoue)”, Mélanges de la Casa de Velázquez, 48 (2), pp.203-234. https://doi.org/10.4000/mcv.9378 González Tobar, I. Mauné, S., Tiago-Seoane, O., García Vargas, E. y Levêque, F. (2018) “L’atelier de’amphores Dressel 20 et Haltern 70 d’El Mohíno à Palma del Río (prov. Cordoue, Espagne)”, en SFECAG. Actes du Congrès de Reims, Reims 2018. Marsella: SFECAG, pp.319-344. Grenier, A. (1934) Manuel d’archéologie gallo-romaine 2. L’archéologie du sol. Navigation-occupation du sol. París: Picard. Hesnard, A. y Gianfrotta, P. A. (1989) “Les bouchons d’amphore en pouzzolane”, en Zevi, F. (ed.) Anfore romane e storia economica: un decennio di ricerche, Collections de l’École Française de Rome,114. Roma: De Boccard, pp.393-441 León Pastor, E. (2010) “Portus Cordubensis”, Anejos de Anales de Arqueología Cordobesa, 2 (20092010), pp.45-72. Liou B., Gassend, J. M. y Roman, R. (1990) “L’épave Saint Gervais 3 à Fos-sur-Mer (milieu du IIe siècle après J.–C.) Inscriptions peintes sur amphores de Bétique, vestiges de la coque”, Archaeonautica, 10, pp.157-264. Liou, B. y Tchernia, A., (1994) “L’interprétation des inscriptions sur amphores Dressel 20”, en Epigrafia della produzione e della distribuzione. Actes de la VIIe Rencontre franco–italienne sur l’épigraphie du monde romain. Collection de l’École Française de Rome, 193, Roma (1994). Roma: École Française de Rome, pp.133-156. Manacorda, D., Pallecchi, S. (2012) Le fornaci romane di Giancola (Brindisi). Bari: Edipuglia. Martin-Kilcher, S. (1987) Die römischen Amphoren aus Augst und Kaiseraugst. Forschungen in Augst Band 7. Switzerland: Römermuseum Augst. Mauné, S., García Vargas, E., Bourgeon, O., Corbeel, S., Carrato, C., García-Dils, S., Bigot, F. y Vázquez Paz, J. (2014) “L’atelier d’amphores à huile Dressel 20 de Las Delicias à Écija (Prov. de Séville, Espagne)”, en SFECAG, Actes du Congrès de Chartres, Chartres (2014). Marsella: SFECAG, pp.419-444. Mayet, F. y Tavares Da Silva, C. (1998) L’atelier d’amphores de Pinheiro (Portugal). Mission archéologique française au Portugal. Burdeos: De Boccard. Ponsich, M. (1979) Implantation rurale antique sur le Bas-Guadalquivir, II, Publications de la Casa de Velazquez, sér, Archéologie III. París: De Boccard. Ponsich, M. (1983) “Le facteur géographique dans les moyens de transport de L’huile de Bétique”, en Blázquez Martínez, J. M. y Remesal Rodríguez, J. (coords.) Producción y comercio del aceite en la Antigüedad. Segundo Congreso Internacional, Sevilla 1982. Madrid: Universidad Complutense de Madrid, pp.101-113. Remesal Rodríguez, J. (1979) “Recensión a Archaeonautica I (1977)”, Archeologia Classica, 31, pp.379-389. Remesal Rodríguez, J. (1986) La annona militaris y la exportacion de aceite bético a germania, con un corpus de sellos en anforas Dressel 20 hallados en: Nimega, Colonia, Mainz, Saalburg, Zugmantel y Nida. Madrid: Universidad Complutense. Remesal Rodríguez, J. (1989) “Tres nuevos centros productores de ánforas Dr. 20 y 23. Los sellos de Lucius Fabius Cilo”, Ariadna, 6, pp.121-153. Remesal Rodríguez, J. (1991) “Sextus Iulius Possesor en la Bética”, Gerión Anejos, 3, pp.281-295. Rico, C. (2003) “Mercatores, negotiatores et diffusores olearii et le commerce de l’huile de bétique à destination de Rome aux Ier et IIe siècles de notre ère”, Revue des Études Anciennes 105, 2, pp.413-433. Rodríguez Almeida, E. (1972) “Novedades de epigrafía anforaria del Monte Testaccio”, en Recherches sur les amphores romaines, Collection de l’École Française de Rome, 10, Roma (1971), Roma: École Française de Rome, pp.107-241. Rodríguez Almeida, E. (1979) “Monte Testaccio: i mercatores dell’olio della Betica”, Mélanges de l’École Française de Rome, Antiquité, 91, pp.873-975.
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