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Breve síntesis de la historia de Arucas

Díaz Hernández, Ramón

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1. WS CONDICIONANTES GEOGRÁFICOS Eltérmino municipal de Arucas está constituído por un limitado espacio geográfico en el sector más céntrico del Norte de Gran Canaria ysuma en total unos 35,13 kilómetros cuadrados. Se trata de una jurisdicción de manifiesta pequeñez territorial (tan sólo un 2,29 por ciento de la superficie total grancanaria), de relieve moderadamente quebrado, con algunas cimas montañosas que sobresalen entre Las Vegas ylas llanuras litorales. Es el caso de la Montaña de Arucas (412 m.) oEl Picacho (con 633 m.). Aunque la humedad es alta alo largo de todo el año, la pluviometría es siempre débil, especialmente por debajo de los 250 metros sobre el nivel del Océano. Es por lo que el desarrollo de la cobertura vegetal tropieza con un condicionamiento drástico, acentuado por la actuación humana en materia agrícola yganadera. Pese a todo lo cual se conservan aun algunas formaciones de matorral, eucaliptales de gran porte arbóreo ypalmerales, aprovechando la humedad persistente en alEl cultivo del plátano constituyó la última etapa agrícola brillante de Arucas. constituyen en la parte marginal de sus respectivos cauces las líneas divisorias con Las Palmas, Moya yFirgas. Por la parte meridional yoccidental, Arucas enlaza con los municipios colindantes de Teror yFirgas através de las vertientes de Osorio ylas vegas de El Palmar. 2. LA CAÑA DE AZÚCAR (SIGWS XV yXVI) Del período prehispánico de Arucas se tienen muy pocas noticias. Los escasos yacimientos arqueológicos existentes arrojan poca luz. Ese vacío impulsa asituar el punto de partida de nuestra historia allá por 1478, fecha en que el conquistador Juan Rejón destruye el poblado aborigen de Arehuc, iniciándose acontinuación un rápido proceso de colonización que, en general, se inspirará en el modelo seguido por la Castilla medieval durante la reconquista. En esta zona los isleños llegaron a practicar algún tipo de agricultura, aparte de la caza, la ganadería yla depredación del litoral ylos montes, ycon el fin de garantizar las cosechas con este c1iBreve síntesis de la historia de Arucas RAMÓN F. DÍAZ HERNÁNDEZ Profesor de la Escuela Universitaria del Profesorado de E.G.B. de Las Palmas de Gran Canaria gunas vertientes y, sobre todo, en los fondos de los barrancos. Casi todo el municipio cuenta con suelos aptos para los .:ultivos y, en particular, existen algunas zonas dotadas de terrenos de extraordinaria-fertilidad. Pero estos factores no han acompañado siempre al campesinado local. Al contrario, de no ser por el tesonero esfuerzo de generaciones de labriegos que han transportado tierras ycaudales hídricos desde la medianías ycumbres de la Isla hasta esta parte, jamás este espacio -primitivamente constituído por malpaises, con sectores de suelos delgados yhasta ensalitrados en las zonas más bajase hubieran transformado en las tierras feraces que hoy día se puede contemplar. En quinientos años, estos esforzados campesinos han logrado domesticar un medio físico ciertamente agreste, habilitado para agricultura intensiva yde exportación una extensa vega sedimentaria que se desliza hacia todos los rincones de la geografía local hasta bordear el litoral. Así mismo, no se arredraron ante las pendientes através de las que ascendieron creando cultivos en abancalamientos de piedra seca ode mampostería, parade esta ingeniosa forma aprovechar mejor hasta la más recóndita pulgada de espacio para alimentar las fuertes densidades humanas que desde un principio se fueron asentando en esta municipalidad. El resultado de esta paciente yfaraónica empresa saltaba ala vista en todo 16 su apogeo hasta hace poco más de 15 años. En efecto, todavía en 1973 se podía contemplar con agrado desde los miradores de la Montaña de Arucas el hermoso eininterrumpido tapiz verde que abarcaba todo el paisaje ycuyo recuerdo dificilmente podrá borrarse. En esas fechas se había ya tocado el techo en las posibilidades de expansión agrícola. Ciertamente, si hacemos caso del catastro de fincas rústicas de 1970, nuestro municipio destinaba ala agricultura más de la mitad de su superficie -exactamente el 58,32 por ciento-, lo que no deja de ser bastante significativo, sobre todo si se tiene en cuenta que la media regional se cifraba en un 17 por ciento. Con lo cual, se aprecia como esta tierra fue siempre la máquina dinamizadora de la economía local en todos los sentidos. Hecho este que ha dejado una huella profunda en la historia de nuestro término. En el mapa de Gran Canaria figura el perímetro de nuestro municipio describiendo una especie de figura trapezoidal, donde el lindero más septentrional sirve de ribera al Océano Atlántico. Perpendicularmente, el serpeante litoral se va interrumpiendo por varios barrancos que desembocan en él. El primero y el último -cursos de Tenoya y Azuajema tan mezquino en lluvias, iniciaron muy rundimentariamente el regadío mediante un primitivo sistema de acequias, que luego sería ampliado yperfeccionado por los nuevos pobladores. La propiedad de la tierra fue acaparada de un modo fundamental por las personalidades que tomaron parte destacada en la conquista de la Isla, bien como soldados, bien como financieros. De las entregas odatas de lotes de terrenos con sus correspondientes caudales de agua, una vez usurpada su titularidad alos aborígenes, salió entre otros extraordinariamente favorecido Tomás Rodríguez de Palenzuela, al que con razón osin ella algunos autores responsabilizan de la paternidad de haber fundando la Arucas española, en 1503. Como en el origen de la mayoría de los pueblos isleños, nuestra ciudad se empezó agestar apartirdel caserío que se fue apiñando en torno ala ermita de San Juan Bautista. La actividad generadora por los ingenios azucareros, los cañaverales, las obras de regadío, el transporte yla artesanía procuraron suficiente demanda de empleo para ocupar anumerosos jornaleros, esclavos, criados, comerciantes yartesanos, los cuales figurarían registrados como los © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca Universitaria, 2010 primeros habitantes con que contó la incipiente urbe. En efecto, inicialmente el impulso poblacional se correspondió con los cuantiosos beneficios provenientes del negocio azucarero, su industria yexportación alos mercados locales, peninsulares y, en particular, alas florecientes ciudades de la Europa central yoccidental. Durante los siglos XVI yXVII, la actividad económica principal centrada en las "cañamieles" debió ser verdaderamente febril, pues, por aquellos años se tienen noticias de la existencia de importantes canales de aguas para la distribución de caudales hasta los cultivos más distanciados del municipio; así mismo se hizo preciso adecuar, bonificar yhasta roturar nuevos suelos para extender la superficie destinada alos cañaverales. Todas estas labores estaban patrocinadas lógicamente por los propios terratenientes locales yforáneas. Ahora bien, en justicia debemos resaltar el papel de los prestamistas -genoveses en su mayoríacuyo papel fue verdaderamente imprescindible para el levantamiento y sostenimiento de los numerosos ingenios azucareros (tan solamente en nuestra jurisdicción funcio~ naron unos ocho trapiches) esparcidos por toda la geografía local. Estas inJustrias requerían altísimos desembolsos iniciales que luego se amortizaban fácil yrápidamente merced alos cuantiosos beneficios que aquella remuneradora labor permitía acumular con cierta prodigalidad. 3. EL CICLO VITIVINÍCOLA COMO COMO COMPÁS DE ESPERA Desde finales del siglo XVII hasta mediados del siglo XIX se puede englobar la historia de Arucas dentro del epígrafe de compás de espera yhasta de decadente en relación con el brillante período precedente. Al hundirse el comercio de los azúcares insulares se procede en casi todas partes asu sustitución por los cultivos de viñedos. En los labradíos locales el viñedo se extiende rápidamente si bien no conseguirá auspiciar un período tan esplendoroso como el engendrado por su predecesor por numerosas adversidades que serían muy largo relatar. Ello determina la apertura de una etapa más bien opaca en que para mayor inri sobrevendrán en cadena una serie de sucesos luctuosos para la población: epidemias, crisis de subsistencia, emigración masiva hacia América, motines como el célebre levantamiento de la población jornalera de La Goleta yEl Cerrillo en 1800 encabezado por Greogorío del Manzano aconsecuencia del hambre que padecía la ciudadanía mientras que los granos almacenados en la alhóndiga situada en la actual calle de León yCastillo eran vendidos fraudulentamente, así como de otros desastres climatológicos. Estos males culminarán ya en plena mitad del siglo XIX precisamente con la epidemia de cólera morbo de efectos espantosos que originó casi cuatrocientas víctimas durante el verano de 1851. En estos años, el trigo, el millo, las papas y el vino centraban la atención del agro ajuzgar por las estadísticas que el Comisionado Regio Francisco de Escolar Serrano elaborara para el año 1802. En dicho informe se puede leer las cifras de los productos acopiados por término medio: 5.714 fanegas de trigo; 11.898 de millo; 6.320 de papas; 749 de judías; 100 quintales de lino; 891 fanegas de cebada; otras 36 de centeno; 246 .de legumbres y492 pipas de vino. Todo esto sin contar con la producción ganadera, apícola ypesquera que para los 4.162 habitantes con que contaba la villa suponen magnitudes significativas. En el plano urbano, Arucas contaba con un núcleo respetable compuesto por unas 1.230 casas distribuidas en varias calles yuna serie de barrios ycaseríos populosos. Así mismo, esta municipalidad contaba con una amplia alhóndiga, considerada en su tiempo como la más antigua que existía en Gran Canaria .. 4. DESAMORTIZACIÓN Y "BOOM" DE LA COCHINILLA Con la segunda mitad del siglo XIX se abre una etapa resplandenciente en la vida de nuestra jurisdicción, en donde ya había cristalizado el correspondiente Ayuntamiento constitucional, después de algunas intentonas, que de alguna forma tradujeron aescala local el histórico contencioso librado entre absolutistas yliberales. El triunfo de los partidiarios de la Constitución hizo posible la puesta en marcha de leyes desvinculadoras ydesamortizadoras de bienes rústicos no enajenables ni vendibles, que supuestamente no estaban en óptima explotación y de ahí la necesidad de ofertarlos aquienes pudiesen rentabilizar mejor dichos predios. El resultado más llamativo de todo ello ha quedado de alguna forma impreso en el paisaje, constituyendo en su conjunto las bases de un inestimable patrimonio productivo que, con posterioridad, se iría incrementando. Pero también el incremento de la población se manifiesta como un buen índice para calibrar la prosperidad económica alcanzada por aquellos vetusto antepasados. Esos explica el que el obispo de entonces, Don Fernando Vázquez de Arce, en consideración ala existencia de suficientes feligreses, transforme la categoría de la sencilla ermita, fundada quince años antes, elevándola al grado al grado de Parroquia, con pila bautismal ycura propio. Aeste notable evento viene aañadirse la fundación de la Heredad de Aguas de Arucas yFirgas, allá por los años 1545-1546 yla constitución del Mayorazgo de Arucas por Pedro Cerón, en 1572. Tres acontecimientos, pues, que de alguna manera repercutirán desde entonces favorablemente en el desarrollo económico ysocial de nuestra jurisdicción. El cultivo yexportación de la "cochinilla" significó una fase singular en la historia económica de la comarca de Arucas. 17 © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca Universitaria, 2010 Con la promulgación de los expresados preceptos quedaron libres extensos dominios pertenecientes aunos vínculos de este término ysobre todo el latifundio perteneciente al Mayorazgo de Arucas fundado por Pedro Cerón, Comandante General de Canarias, ysu consorte doña Sofía de Santa Gadea que ahora van aser transferidos a una burguesía agraria de talante moderno yemprendedor que tuvieron sus represen- 'tantes más eximios en las personas de Bruno González Castellano yAlfonso Gourié. Con la democratización del Ayuntamiento yla desaparición de caducas instituciones propias del antiguo régimen, el control de los medios de producción de esta localidad se moderniza, aun cuando las formas de dominación caciquil se perpetúan através de los diVf:·· sos cauces sociales, económicos .' políticos. Por su parte la cochinilla S~ enseñorea rápidamente de los suelos cul· tivables aruquenses. Los cuantiosos be· neficios acumulados gracIas alas ventas del insecto tintóreo abrió en nuestra localidad un breve período de casi tres décadas de duración de incalculable prosperidad en todos los órdenes. Sin embargo, la inesperada caída de los precios en 1883 aconsecuencia de las anilinas ycolorantes sintéticos de menos coste de producción eigual eficacia en la industria textil supusieron un grave quebranto para una sociedad que confió desmedidamente en este remunerador negocio como si de un "eldorado" se tratase. Por consiguiente, la crisis desactiva bruscamente el otrora intenso comercio, y el abandono total de los cultivos de nopales en los cuales cabalga el insecto, no se hizo esperar mucho tiempo. Este súbito sobresalto hace emerger un auténtico ejército de Jornaleros que al no encontrar en nuestra tierra medios de supervivencia no tienen más opción que la de emigrar en las más detestables de las condiciones hacia Cuba u ptros puntos de acogida en el Nuevo Mundo. En cambio, las clases poseedoras -la burguesía agrariapor la parte que les traía acuenta sacan fuerzas de flaqueza para remontar tamaño descalabro einiciar los reajustes lógicos en la economía de esta localidad acudiendo acultivos ya conocidos en las Islas como la caña de azúcar, cuya producción empezaba aser demandada en Europa debido ala generalización de las infusiones exóticas yestimulantes (café yté). Asimismo se ensayan adaptaciones de nuevos cultivos tales como el tabaco, café yalgodón, cuyos desiguales resultados obligaron asus mentores adesistir de dichas intentonas. Por eso el capítulo más relevante lo constituye indudablemente la reimplata18 ciónde varios ingenios azucareros, entre los que sobresale el conocido por la "Fábrica de la era de San Pedro", instalada en mayo de 1885 eimportada desde Londres por Alfonso Gourié Alvarez. Se trataba de una instalación moderna compuesta por máquinas movidas a vapor ycuya capacidad de molienda era de auténtico vértigo. La proliferación de pedidos induce enseguida anuevas ampliaciones con el objeto de satisfacer el rápido incremento de la demanda. Tan solo en 1885 se molieron miles de quintales canarios (de 46 kilogramos) y toda la actividad auspiciada por los ingenios mereció para el cronista oficial Don Teodoro Rosales el afrancesado calificativo de "la grande saison" de Arucas. Sin duda había provocado la cochinilla y, con posterioridad, el paréntesis azucarero -que no llegaría más allá de 1920abundante acumulación de beneficios como para hacer de Arucas una verdadera urbe moderna, transformando el pobre villorio de antaño, de humildes casistas terreras construidas en piedra ybarro, de calles estrechas ytortuosas. En estos años se erigieron, sobre las ruinas de las anteriores, casas más holgadas yde vistoso porte. Algunas tenían hasta dos plantas. Lujosas mansioners de elegantes fachadas de cantería local se ubicaban en los puntos estratégicos del casco, de algunos barrios oen las propias fincas. La aglomeración se ensancha aconsecuencia de la numerosa población inmigrada desde las cumbres ymedianías de la isla. Asu vez, la funcionalidad de la villa adquiere cada vez más una mayor diversificación, notándose ya una intensificación del comercio, ampliación de las actividades administrativas tanto públicas como privadas. Por si fuese poco, por estos años se construyen las Casas Consistoriales, El Mercado, El Pilar, nuevas plazas yparques, así como la edificación del puente sobre el barranco de Arucas por donde cruza la carretera que viene desde Las Palmas. Las vías de comunicación por su parte son sustancialmente mejoradas y a veces hasta ampliadas, con lo que se favorece la salida de la producción agrícula local hacia los puertos de Las Palmas yde La Luz. En definitiva, el progreso que se advierte en nuestro municipio hacia mediados de la centuria pasada (lapidariamente resumido por Teodoro Rosales en su acertada expresión de "muchos Cho se convirtieron en Don") no pasa inadvertido por la Villa yCorte de Madrid ya que debido atodo lo que estaba sucediendo en Arucas se le concede el título de ciudad por la Reina Regente, Doña María Cristina, un nueve de agosto de 1894. 5. AUGE YCAÍDA DEL CICLO PLATANERO Toda una serie de adversidades hacen colapsar en 1920 la vida industrial de la fábrica azucarera de San Pedro, después de que en 1911 se ampliasen sus instalaciones con la famosa destilería de aguardientes que todavía hoy día sigue en activo. Las restantes instalaciones azucareras, particularmente la conocida por la "Máquina de Nuestra Señora del Rosario", en Cruz de Pineda, sozobraron con anterioridad. Con ello se interrumpen los cultivos de caña y de cierra de nuevo el ciclo azucareroy se abren las perspectivas para implantar el cultivo sustituto. Ya, desde la última década del pasado siglo, el cultivo del plátano venía pisando fuerte al amparo de la creciente demanda de los países consumidores europeos, en los que descuella Reino Unido. Sin embargo, los dos grandes conflictos mundiales ynuestra guerra civil, redujeron el ámbito comercial de los frutos canarios ala Península. Alo largo de este período todas las iniciativas ypreocupaciones giraron en torno al plátano ylas actividades derivadas (empaquetados, transporte, etc.). La propia Heredad de Arucas yFirgas supera una de sus crisis cíclicas y se dispone a jugar un papel de vanguardia en la expansión de los regadíos, construc- ,ción de embalses yen la ampliación de la red de acequias. Los restantes heredamientos ycomunidades de regantes tampoco se quedan rezagados en lo relativo aimpulsar el agro arunquese. El máximo exponente de todas estas empresas fue, sin duda, la construcción de la presa del barranquilla de Pinto, comenzada en 1899 yterminada en 1904. Aesta faraónica edificación se añaden luego otras tan importantes como la perteneciente al marquesado de Arucas, así como los numerosos estanques ybalsas de mampostería, de barro yhasta de modernas estructuras en forjados de cemento. -La captación de manantiales yescorrentías obligan alas organizaciones de regantes aperforar profundamente nuevos pozos, aconstruir acequias, túneles ytuberías por los senderos más impensables, con el propósito de atraer nuevos caudales procedentes del Andén y Caidero Navarro (Valsendero), así como la ampliación del gran canal que viene desde Las Madres (Firgas) realizando un largo ydifícil recorrido hasta La Costa. - - Con este conjunto de ejecuciones, la agricultura del término soportó una vez más constituirse en el basamente exclusivo de la economía aruquense hasta aproximadamente el declive de 1974, absorbiendo directa oindirectamente acasi toda la población laboral del término. En la actualidad, los cultivos de plataneras están en franco retroceso ysu permanencia tiene más de agónico voluntarismo que de estricta racionali· dad económica. © Del documento, los autores. Digitalización realizada por ULPGC. Biblioteca Universitaria, 2010