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Obesidad canina: repercusiones clínicas del entorno obesogénico

Suárez Ramírez, Lourdes

Abstract

Programa de Doctorado en Clínica e Investigación Terapéutica

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ª AD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Departamento de Patología Animal , Producción Animal Bromatología , Ciencia y Tecnología de los Alimentos Anexo I D.ª NOEMÍ CASTRO NAVARRO, SECRETARIA DEL DEPARTAMENTO DE PATOLOGÍA ANIMAL, PRODUCCIÓN ANIMAL, BROMATOLOGÍA Y TECNOLOGÍA DE LOS ALIMENTOS DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CERTIFICA, Que la Comisión de Doctores del Departamento en su sesión extraordinaria de fecha 26 de Octubre de 2015, tomó el acuerdo de dar el consentimiento para su tramitación a la tesis doctoral titulada "OBESIDAD CANINA: REPERCUSIONES DEL ENTORNO OBESOGÉNICO" presentada por la doctoranda D.ª Lourdes Suárez Ramírez y dirigida por los doctores D. J. Alberto Montoya Alonso, D.ª Inmaculada Bautista Castaño y D.ª Mª Candelaria Juste de Santa Ana. Y para que así conste, y a efectos de lo previsto en el Artº 6 del Reglamento para la elaboración, defensa, tribunal y evaluación de tesis doctorales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, firmo la presente en Arucas, a 26 de Octubre de dos mil quince. - - 1 t +34 928 451 099 +34 928 451 137 f +34 928 4 51 142 ... _ ... , e-mail secretaria@dpat ulpgc es I Ed1f1c10 de Veterinaria www ulpgc es Campus U De Montaña Cardones 35413 Arucas -Las Palmas ª '° DE U>S e>UAAS DE GRA' CA',R°' Departamento de Patología Animal, Producción Animal Bromatología , Ciencia y Tecnología de los Alimentos Facultad e Veterinaria UM~ do l.45 P4!tn.1s do Gran C3nari.l '-....__/ PROGRAMA DE DOCTORADO EN CLÍNICA E INVESTIGACIÓN TERAPEÚTICA Departamento de Patolog ía Animal , Producción Anima l, Bromatolog ía, Ciencia y Tecnología de los Alimentos TESIS DOCTORAL Obesidad canina: repercusiones del entorno obesogénico < { Doctoranda Directores Inmaculada Baut i sta Castaño Mª C. Juste de S anta Ana Arucas a 01 de octubre de 2015 ª '° DE LAS PALMAS DE GRA" CA'.S'A Departamento de Patología Animal, Producción Animal Facultad e Veterinaria Bromatología, Ciencia y Tecnología de los Alimentos Uf'WO<S.ld.ad do Las P4.ma.S 00 Gran G.anati.1 José Alberto Montoya Alonso, Docror en Veterinaria y Catedrático de Medicina y Cirugía Animal del Departamento de Patología Animal, Producción Animal, Bromatología y Tecnología de los Alimenro de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y Director del programa de docrorado "CLÍ ICA E I - VESTICACIÓ TERAPÉUTICA" . Inmaculada Bautista Castaño, Máster en utrición y Docrora en Medicina por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. María Candelaria Juste de Santa Ana, Doctora en Veterinaria por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. INFORMAN Que O" Lourdes Su:irez Rarnírez, Licenciada en VeLerinaria, ha realizado, bajo mi dirección y a esorarniento, el presente trabajo de tesis doctoral titulado: "Obesidad canina: repercusiones del en corno obesogén ico", que considero reúne las condiciones y calidad científka necesarias, para su presentación y defensa, para optar al título de Doctora por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Lo que firmarnos, a los efecto oporrunos, en Arucas (Las Palmas de Gran Canaria), a I de octubre de dos mil quince. Cirugía Animal ~P-~--c.. 4 Iilmaculada Bautista Castaño Docrora en Medicina ~~b~7f:L M" Candelaria J ustc d~ Santa Ana Docrora en Veterinaria A mi familia, a Octavio y en especial a Carla Las palabras “Tú puedes”,” Ya no te queda nada”, “Venga mi hija ánimo ya la tienes casi terminada”, “el último empujón”, “Venga que ya te la quitas de encima”... se me han pasado por la mente cuando me he sentado a escribir estos agradecimientos. Claro que ha sido un gran sacrificio, por supuesto que me ha quitado el sueño alguna que otra noche, y que me he perdido momentos de estar con mis amigos, mi familia,... pero después de todo, ha merecido la pena y me siento orgullosa de poder decir por fin he terminado la tesis. No quiero extenderme mucho en este capítulo, porque el agradecimiento a cada una de las personas que me han apoyado y ayudado en este proyecto espero poder seguir haciéndolo durante el largo camino de la vida, y creo que no sería capaz de transmitir en estos folios lo profundamente agradecida que estoy, con mis directores, familia, pareja y amigos. Son muchos los años que han pasado desde que comenzamos Cristina y yo esta aventura, recién licenciadas, con mucha ilusión, esfuerzo y voluntad tomamos este reto que hoy en día se ha hecho realidad. Aún recuerdo esas frases: “¡que no se nos olviden las autorizaciones!, ¿cogistes las encuestas?, tenemos suficientes tubos, y agujas... mira que vimos perros, mira que sacamos sangre y luego a casa,.. nooooo al laboratorio de la facultad a centrifugar la sangre y pasar datos al ordenador; “tú pasas los primeros 20 expedientes y yo los otros 20”, así estuvimos durante mucho tiempo, compartiendo esta maravillosa experiencia y no sólo ha sido esta tesis lo que nos ha unido, una amistad, muchas fiestas, risas y alguna que otra lagrimilla tal y como ella apuntaba no hace mucho en sus agradecimientos, Cristina gracias por todo. Gracias a mis directores, especialmente Alberto, por tu dedicación y confianza, por ese apoyo y consejos que me dabas cuando recién salida de la facultad, e iba algún congreso de Comunicaciónes libres me decías: “ya verás que va a salir todo muy bien, además con ese acento canario que tienes da mucha gracia...”. Ha sido una de las i AGRADECIMIENTOS experiencias más gratificantes que he tenido en mi vida y espero seguir contando siempre con tus consejos y apoyo. Agradezco enormemente a Inmaculada la disposición y el apoyo incondicional, que siempre ha tenido con nosotras en este trabajo, gracias por hacer de algo tan difícil, algo tan fácil, haciendo virguerías con el programa estadístico acompañado siempre por supuesto de una coca-cola light que nos ofrecía en su casa para afrontar largas tardes de trabajo. Cande, muchas gracias porque sin tu ayuda, el trabajo clínico hubiera sido imposible, gracias por dedicarnos tu tiempo en el laboratorio ayudándonos y enseñándonos siempre con una sonrisa y palabras de cariño y apoyo que nos han acompañado en este proyecto. No puedo terminar estos agradecimientos sin mencionar a Irene, que gran apoyo hemos tenido de ella, cuanto nos ayudaste en el trabajo de campo como en el laboratorio Irene, horas y tardes dedicadas por completo a este trabajo. Muchísimas gracias. Icamen, punto de referencia en nuestra tesis, gracias al centro, por abrirnos sus puertas y permitirnos usar sus instalaciones para el desarrollo de este trabajo, gracias a todo el personal de Icamen por su colaboración y gracias sobre todo a sus pacientes por participar con sus mascotas y colaborar que este trabajo se hiciera realidad. Gracias a todos los que, de manera desinterasada, nos han ayudado aportando su granito de arena a lo largo de estos años para que este trabajo nos resultara un poco más fácil, empezando por todas aquellas personas y mascotas que de manera voluntaria, participaron en este trabajo. A Bea y Ventura compañeros veterinarios, que nos ayudaron con su maravillosa convocatoria. A Elena por tus consejos y ayuda. A Víctor por cederme sus maravillosas fotos que han contribuido a que esta tesis resulte más entrañable. Y especialmente a la Clínica Veterinaria Cruce de Melenara, Clínica Veterinaria Tafira, Clínica Veterinaria Escaleritas, Clínica Veterinaria Salamanca por colaborar ofreciéndonos su centro y permitiendo estudiar a sus pacientes. He querido dejar por último el agradecimiento a mi familia, porque si hubiese empezado por ellos quizás estos agradecimientos hubiesen ocupado gran parte de este capítulo y no quería extenderme mucho. Qué haría yo sin mi gran familia, mi pilar, a ellos se lo debo todo, son lo más importante de mi vida junto con mi pareja. Ellos me han dado fuerza y apoyo a lo largo de mi vida, ofreciéndome siempre una palabra de aliento, dándome ese empujón cuando lo he necesitado sin yo decirlo, recibiendo el cariño, los cuidados y el gran apoyo incondicional de Octavio cuando ha visto que lo he necesitado. Recibiendo un abrazo de mi padre sin yo pedirlo, un beso de mi madre sin yo decírselo. Dedicándome mi hermano palabras de aliento y sacándome alguna carcajada cuando me ii ha recordado viejas anécdotas, ofreciéndome una sonrisita mi sobrina sin yo esperarlo y dándome Estefi sabios consejos cuando los he necesitado. Muchas horas he pasado delante de este viejo ordenador para poder realizar con el mayor cariño y esfuerzo esta tesis, que no ha resultado fácil, pero sin lugar a duda uno de los retos personales y profesionales de mi vida más importantes. Espero con gran ilusión, que quien la lea le resulte al menos entretenida. “La única razón para que el tiempo exista es para que no ocurra todo a la vez”. (Albert Einstein) Arucas, 01 de Octubre de 2015. iii Los animales de compañía juegan un papel importante en nuestras vidas e incluso en muchos hogares, son considerados y tratados en la actualidad como miembros de la familia (Ipsos-Reid, 2001; Walsh, 2009). Esta nueva relación familiar trasciende a lo puramente biológico. Los perros domésticos han llegado a integrarse en la vida familiar moderna, en el Reino Unido llega a estimarse una población de perros de 8-10 millones existiendo al menos una mascota en el 24-31% de los hogares (Murray et al., 2010, Asher et al., 2011; PFMA 2012). El 83% de los propietarios canadienses, considera a su mascota como miembro de la familia (Ipsos-Reid, 2001). Dado al alto número de mascotas que existen en la actualidad, hay un incremento fuerte del vínculo existente entre el propietario y su mascota (Deng et al., 2015). Sin embargo, no debemos salir de nuestras fronteras para darnos cuenta que en los propietarios, no existe una clara conciencia de una de las alteraciones nutricionales que con más frecuencia se presenta en la práctica clínica de pequeños animales, que es la obesidad canina en países desarrollados. La obesidad canina, se considera un estado clínico de alteración de la salud general, en el que el aumento excesivo en la masa de tejido adiposo puede estar asociado con trastornos metabólicos, resultante de un desequilibro prolongado entre un incremento relativo de la energía ingerida sobre una disminución de la energía expedida y que con frecuencia se asocia con baja actividad física, lo cual conduce a un balance positivo prolongado de energía que conduce a la acumulación anormal de grandes cantidades de grasa (Osto et al.,2015). Diversos estudios llevados a cabo en varios países europeos, coinciden en afirmar que entre el 20 y el 40% de los perros están obesos o presentan sobrepeso (Robertson, 2003; Lund et al., 2005; 2006, Mao et al., 2013). Dicha sobrecarga ponderal se considera como el desorden nutricional más común en animales de compañía (German, 2006). 3 La prevalencia de obesidad en los animales de compañía ha incrementado alarmantemente y esta situación se extiende a la población humana. Tal es el caso de la población de Reino Unido, que como en muchos otros países, se está volviendo cada vez más sedentaria y obesa (White et al., 2011). Existe un notable paralelismo entre la obesidad humana y canina y esto no es una sorpresa, ya que ambas poblaciones comparten el mismo entorno (German, 2015). En la década pasada, en los países occidentales, los hábitos han ido cambiando haciéndose con un estilo de vida más sedentario y con la ingesta de dietas más ricas en grasas y de alta densidad energética. Estos factores peristáticos, son generalmente aceptados como determinantes en contribuir a un balance energético positivo y a la ganancia de peso. Uno de los objetivos del presente estudio, es determinar la relación entre la condición corporal del perro en adelante CC y los factores peristáticos que la rodean. Actualmente, se admite que la obesidad es la enfermedad nutricional humana de mayor prevalencia en los países industrializados. Si bien puede considerarse que en España, la prevalencia en la población adulta observada se halla a un nivel intermedio dentro de los países occidentales, hay que tener en cuenta que el propio desarrollo y la ya alarmante situación del problema en la población infantil y juvenil española, favorece el incremento de éstas tasas, tal como ha quedado demostrado en los datos obtenidos en países como los Estados Unidos o Inglaterra. Las causas de la obesidad en animales de compañía como en humanos son multifactoriales; German en 2010, identificó una serie de factores de riesgo que están asociados con la obesidad en perros y gatos, estos son factores iatrogénicos, enfermedades endocrinas, factores etiológicos como la raza, edad, sexo, estilos de vida, factores dietéticos, factores relacionados con el propietario, como la edad y el género. Otro de los objetivos del presente estudio, es determinar la relación entre la CC y las características del propietario. En muchos casos, los perros y gatos son considerados como buenos modelos comparativos para el estudio de la obesidad humana ya que los signos clínicos y los antecedentes genéticos son similares en las tres especies (Lindbland-Toh et al., 2005). Debido al vínculo afectivo establecido entre el propietario y su mascota, otro de las causas de la obesidad canina son los factores de comportamientos del propietario hacia su perro, lo que se describe como la “sobrehumanización”. Este comportamiento se ha descrito en un estudio reciente en donde los propietarios se referían con frecuencia a sus perros como “bebe, mi niño, mi nieto” gestando sobrehumanización y asumiendo cada miembro de la familia responsabilidades en relación con la mascota (Maharaj et al., 2015). 1Introducción y justificación 4 Introducción y justificación Hay estudios previos, que sugieren que los propietarios de perros obesos tienden a sobrehumanizarlos y a normalizar la CC de sus animales. Con frecuencia, perciben erróneamente el sobrepeso de sus perros considerándolo como una condición normal o incluso infravalorando la CC de sus perros (Such et al., 2015). En muchos casos, se establece una resistencia psicológica por parte de los propietarios a reconocer la obesidad de sus mascotas, lo que conduce a que los propietarios de perros con sobrepeso suelan presentar también sobrepeso (Nijland et al., 2010). Este fenómeno se debe, por un lado a que la obesidad es un problema paralelo entre los perros y sus propietarios (Stephens et al., 2012) y por otro lado al limitado conocimiento que tienen los propietarios a cerca de la obesidad y de la nutrición adecuada y equilibrada de los perros. La mayoría de los perros que viven con la familia, no se ven obligados a competir por la comida (Rand et al., 2004) y en muchos casos la fuente de alimentación que tienen los perros es a base de aperitivos y restos de comida casera, lo cual contribuye a la aparición de este problema. Por ello, ha sido objetivo de nuestro estudio, el determinar la relación ente la CC del perro y los factores nutricionales y dietéticos así como los conocimientos de los propietarios acerca de los hábitos saludables y dietéticos del perro. Si bien los fenómenos fisiológicos y fisiopatológicos relacionados con la obesidad en perros y gatos están ampliamente descritos en la literatura, los beneficios e implicaciones que tiene poseer un perro sobre la salud de sus propietarios a menudo no son conocidos. Ha sido objeto del presente estudio evaluar la interacción psicológica entre el propietario y su perro. Hechas estas consideraciones, creemos de interés analizar la relación entre la CC del perro y los factores que contribuyen al desarrollo de la obesidad canina. Con el fin de poder realizar una actividad preventiva de diagnóstico precoz y/o tratamiento adecuado, el estado ponderal del propietario y la educación del mismo son componentes importantes a tener en cuenta dentro del programa de tratamiento dietético de la obesidad canina. De este modo, se contribuye a evitar fracasos terapéuticos y repercusiones negativas sobre la salud de los animales. 5 1 Atendiendo a las consideraciones expuestas en el apartado anterior, se establecieron los siguientes objetivos: 1. Determinar la relación entre la condición corporal canina y las características del propietario. 2. Estudiar la relación entre la condición corporal canina y los factores peristáticos. 3. Evaluar la relación entre la condición corporal canina y los factores nutricionales y dietéticos del animal. 4. Estudiar la relación entre la condición corporal canina y los conocimientos de los propietarios sobre los hábitos saludables y dietéticos del perro. 5. Evaluar la interacción psicológica entre el propietario y su perro en función de su condición corporal canina. 6. Determinar las preferencias del propietario de perro con sobrecarga ponderal en la elección del tipo de comida comercial para su mascota. 9 Revisión bibliográfica Tabla 4. Sistema de 7 letras para evaluar CC en perros (adaptada de German et al., 2006a) 19 3 Rasgos Descripción Puntuación Extrema delgadez Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos sin utilizar la presión se notan la caja torácica, columna y huesos de la cadera prominentes A Muy delgado Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos sin utilizar la presión se notan la caja torácica y columna, pero los huesos de la cadera no son evidentes. B Delgado Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos sin utilizar la presión se notan solamente las costillas, pero ni la columna, ni los huesos de la cadera no se notan. C Ideal Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos utilizando leve presión se puede notar las costillas. No existe capa de grasa encima de las costillas. D Ligeramente obeso Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos utilizando leve presión se puede notar las costillas. Existe pequeña capa de grasa encima de las costillas. Acariciando animal por debajo de cavidad torácica y los lados se nota concavidad delante de las extremidades posteriores y concavidad en la cintura E Moderadamente obeso Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos utilizando leve presión se puede notar las costillas. Existe importante capa de grasa encima de las costillas. Acariciando animal por debajo de cavidad torácica no se nota concavidad delante de las extremidades posteriores, pero se nota la concavidad en la cintura. F Severamente obeso Pasando los dedos en la dirección contraria del crecimiento de los pelos utilizando leve presión no se puede notar las costillas. Existe gran cantidad de grasa encima de las costillas. Acariciando animal por debajo de cavidad torácica no se nota concavidad delante de las extremidades posteriores, ni la concavidad en la cintura. G 2.1.4. Absorciometría de rayos X de doble energía (DXA) Se basa en el uso de dos niveles diferentes de energía de rayos X (70 y 140 kVp) para diferenciar el tipo y cantidad de cada tejido en la parte de cuerpo escaneado. Así permite diferenciar tejidos corporales: masa de grasa corporal, masa de tejidos no grasos sin hueso, contenido mineral de hueso, y densidad ósea. El uso de DXA en perros ha sido validado por (Lauten et al., 2001) apreciando una buena correlación entre los datos obtenidos por esta técnica y los niveles de grasa corporal obtenidos durante necropsia. En el cuadro 1 aparece breve descripción de la técnica de DXA. Cuadro 1. Breve descripción de realización de técnica DXA 3Revisión bibliográfica 20 Para efectuar el procedimiento, los perros tienen que ser anestesiados o sedados profundamente para evitar movimientos ya que el proceso dura unos 20 minutos. Se utiliza el programa para personas adultas, ya que se ha visto que es adecuado para los perros de más de 10 kg (Speakman et al., 2001). El porcentaje de masa grasa se calcula según la formula siguiente (g son gramos): [Masa de la grasa (g) / (masa de la grasa (g) + masa de los tejidos no grasos sin hueso (g) + contenido mineral de hueso (g)) X 100] Revisión bibliográfica 2.1.5. Técnica de dilución de isótopos de óxido de deuterio (D2O) Está basada en el hecho de que el agua corporal está asociada predominantemente con los tejidos no-grasos del cuerpo; por esto la medición de agua total corporal mediante D2O proporciona una estimación indirecta de la masa de los tejidos no-grasos. Esta técnica ha sido aplicada en el perro y se describe en Cuadro 2 (Burkholder y Thatcher, 1998). Cuadro 2. Breve descripción de realización de técnica D2O 21 3 2.2. Métodos bioquímicos para determinar la CC 2.2.1. Leptina Metabolismo y función La leptina (Figura 1) es una proteína, sintetizada y secretada por el tejido adiposo como respuesta al balance energético positivo. Estudios en humanos y animales de laboEl óxido de deuterio se administra intravenoso (IV) a dosis de 0.275 g/ PC kg (PC es el peso corporal). Este compuesto es estable, no tóxico y se intercambia con agua fácilmente. Después de dos horas post-inyección se saca sangre para análisis con espectroscopía de resonancia magnética nuclear (RMN) (Son 1998). El agua total corporal se calcula según la siguiente formula: Agua total corporal (g) = (g D2O inyectado) – (m0– m1) X ((D1– D0)/100) X 0.985 X 18/20 ÷ (D1– D0)/100 Donde m0= peso del perro justo antes de inyectar D2O; m1= peso del perro justo antes sacar muestra de sangre; D1= % de los átomos de D2O en el plasma obtenido después de administración de D2O y equilibrio de D2O; D0= % de los átomos de D2O en el plasma antes de administrar la dosis de D2O; 0.985 = corrección de la incorporación de deuterio a los constituyentes orgánicos no cambiables; 18/20 = factor de corrección de la diferencia de peso molecular de H2O y D2O. Asumiendo que tejidos no-grasos tienen 73.2% de humedad, el porcentaje de grasa corporal (%GC) se calcula con la siguiente formula: %GC = 100 - % agua corporal total/0.732 Donde 0.732 es factor de corrección. ratorio confirman que la leptina, aparte de en tejido adiposo, también se sintetiza en otros órganos como placenta, ovarios, músculo esquelético, estómago, hígado y glándula pituitaria (Muoio y Lynis, 2002; Ishioka et al., 2006). Figura 1. Diseño de la estructura molecular de la Leptina 3Revisión bibliográfica 22 La leptina actúa como estímulo aferente inhibitorio del centro de la saciedad y afecta a los circuitos centrales del hipotálamo, bajando la ingesta de alimento y aumentando el gasto de energía. Así la leptina controla los depósitos de grasa corporal y el balance energético (Friedman y Halaas, 1998). Aparte de los efectos neuroendocrinos mencionados anteriormente, en población humana se ha visto que la leptina se une a receptores en pulmones, intestino, riñones, hígado, piel, estómago, corazón, bazo y otros órganos (Dal Farra et al., 2000; Masuzaki et al., 1997; Smith-Kirwin et al., 1998; Bado et al., 1998;2005), actuando en la regulación de la pubertad y reproducción, aumentando la resistencia a la insulina en las células musculares y hepáticas, previniendo la deposición ectópica de los lípido y vinculando el sistema endocrino e inmune para la reparación de la piel (Bjorbaek y Kahn, 2004; Margetic et al., 2002). Se ha observado un aumento de la expresión de la leptina en casos de incremento de grasa corporal en distintas especies como humanos, roedores y perros (Frederich et al., Revisión bibliográfica 1995; Considine et al., 1996; Ishioka et al., 2002). Los niveles de leptina en sangre en perros con sobrepeso, son aproximadamente el doble de los valores de animales con peso normal y en los obesos, puede llegar a aumentar hasta 3,5 veces (Ishioka et al., 2006; Jeusette et al., 2006). Los niveles de leptina sérica también pueden aumentar secundariamente a la acción de hormonas (como insulina, estrógenos, glucocorticoides) o mediadores inflamatorios (como αTNF, Il-1) (Margetic et al., 2002). En contraste, se ha apreciado una disminución de los niveles de leptina como respuesta a los agonistas de beta-adrenoreceptores, andrógenos, frío, thiazolidinediones, y al humo del tabaco (Margetic et al., 2002). Niveles normales Los niveles normales de leptina obtenidos por diferentes autores aparecen en la Tabla 5. En el estudio realizado con 20 beagle hembras con CC 3/5, los niveles de leptina en sangre fueron de 0,59 ±0,9ng/ml (Sagawa et al., 2002). Sin embargo en un estudio con 166 animales la concentración de leptina en perros con CC 3/5, fue más alta, de 3,0 ±0,4ng/ml; aunque en algunos de los animales incluidos la concentración de leptina era más baja que el límite de detección (Ishioka et al., 2007). Las diferencias entre los niveles de leptina en sangre obtenidos por diferentes autores se pueden atribuir al diferente tiempo trascurrido después de la última comida antes de la extracción de la sangre para el análisis. Ya que durante la inanición, las concentraciones de leptina en suero bajan, pero suben en unas horas, después de la ingesta de comida (Ishioka et al., 2005; 2006). Se ha descrito que los niveles de leptina empiezan a subir a las dos horas y alcanzan el máximo seis horas después de la última comida (Nishii et al., 2006). 23 3 Tabla 5. Niveles de Leptina y Adiponectina en animales sanos y obesos 3Revisión bibliográfica 24 Influencias fisiológicas relacionadas con los niveles de leptina •Sexo. Está descrito que en humanos (Ostlund et al., 1996) y ratones (Frederich et al., 1995a) las concentraciones de leptina son más altas en las hembras. La causa no está muy clara, pero se sospecha que la diferencia puede ser causada por la síntesis de leptina en tejidos no-adiposos. Así, existen publicaciones que indican que la Estado (CC) Número de animales Peso, Kg Leptina ng/mL. Adiponectina μg/mL Referencia Perros con obesidad inducida experimentalmente Sanos 5 12,5± 0,3 2,4 ± 1,2 Ishioka et al. 2002 Obesos 5 14,3 ± 0,2 4,9 ± 0,9 Sanos 22 10,1 ± 4 2,0 ± 0,4 37,7 ± 0,2 Ishioka et al. 2006 Obesos 22 13,8 ± 0,6 5,8 ± 0,7 28,1 ± 2,3 Sanos 4 13,6 ± 0,8 4,8 ± 2,1 Jeusette et al. 2006 Obesos 4 17,8 ± 0,6 10,9 ± 3,7 Sanos 10 9,3 ± 29,5 0,85-1,5 ( media 1,22 ) Brunson et al. 2007 Perros que se presentaron en clínica Sanos ( 3/5 ) 34 33,4 ± 2,9 Ishioka et al. 2006 Con sobrepeso ( 4/5 ) 20 24,0 ± 2,8 Obesos ( 5/5 ) 17 16,8 ± 3,5 Sanos ( 3/5 ) 45 3,0 ± 0,4 Ishioka et al. 2007 Con sobrepeso ( 4/5 ) 46 8,6 ± 0,7 Obesos ( 5/5 ) 75 12,8 ± 0,8 Sanos ( 3/5 ) 36 2,7 ± 0,3 Ishioka et al. 2002 Con sobrepeso ( 4/5 ) 8 9,7 ± 0,7 Obesos ( 5/5 ) 11 12,3 ± 1,5 Revisión bibliográfica leptina se sintetiza en la placenta (Masuzaki et al., 1997) y glándula mamaria de las mujeres (Smith-Kirwin et al., 1998) y en el estómago de las ratas (Bado et al., 1998). En perros no se han detectado otras fuentes de síntesis de leptina distintas al tejido adiposo, pero los órganos analizados no incluyeron ni placenta, ni el estómago (Iwase et al., 2000). De todas formas, en perros tampoco se observó diferencia significativa de los niveles de leptina entre hembras y machos (Ishioka et al., 2002; Ishioka et al., 2007). •Edad. En un estudio restrospectivo utilizando 166 perros, no se encontró una correlación significativa entre la edad y los niveles de leptina en sangre en perros con diferentes condiciones corporales (Ishioka et al., 2007). •Raza. En una investigación llevada a cabo en el 2007, se seleccionaron seis razas (teckel miniatura, shih tzu, pastor de shetland, Golden retriever, labrador retriever, y mestizos), para comprobar si existían diferencias de niveles de leptina entre razas y no se vieron diferencias significativas entre animales con una CC 3/5 (Ishioka et al., 2007). Relación con parámetros de obesidad Está descrito en perros que se presentan a consulta veterinaria o en condiciones experimentales, que la concentración de leptina se correlaciona con la CC y que la concentración de leptina sérica refleja la grasa corporal mejor que el peso del animal, ya que el tamaño y peso corporal varía mucho según la raza del perro (Ishioka et al., 2002; Ishioka et al., 2007; Sagawa et al., 2002). 2.2.2. Adiponectina Metabolismo y función La adiponectina (Figura 2) es una adipocitoquina que esta sintetizada exclusivamente en el tejido adiposo blanco, sus cantidades en sangre superan tres veces las cantidades de las demás adipocitoquinas y representa el 0.01% de las proteínas totales circulantes en los mamíferos (Phillips et al., 2003). La secuencia de genes de la adiponectina es altamente homóloga entre las distintas especies: ratón: perro 84-85%; rata:perro 83%, humano:perro 87%, rata:ratón 92% (Ishioka et al., 2006; Brunson et al., 2007). 25 3 Figura 2. Diseño de la estructura molecular de la Adiponectina 3Revisión bibliográfica 26 En estudios realizados en humanos y en animales de laboratorio, se ha observado que los niveles sanguíneos de adiponectina disminuyen en la obesidad (Arita et al., 1999; Chandran et al., 2003; Ishioka et al., 2006). En perros con sobrepeso, la disminución de adiponectina es de un 25 por ciento y de un 50 por ciento en obesos (Ishioka et al., 2006). Los niveles sanguíneos de adiponectina también bajan en animales que presentan resistencia a la insulina (Weyer et al., 2001; Kondo et al., 2002), diabetes tipo II (Hotta et al., 2000; 2001) y dislipidemia (Matsubara et al., 2002), y están especialmente bajos en pacientes con patologías en arterias coronarias (Ouchi et al., 2001; Zoccali et al., 2002). En cambio, la pérdida de peso (Yang et al., 2001) y el tratamiento con thiazolidinediones para aumentar la sensibilidad a la insulina están asociados con aumentos de los niveles de adiponectina en humanos (Maeda et al., 2001; Combs et al., 2002; Yang et al., 2002). Se ha indicado que la adiponectina puede tener una función estimuladora de la acción de la insulina, ya que se ha observado que el fragmento C-terminal de la adiponectina, es capaz de disminuir la concentración plasmática de la glucosa en todo el cuerpo, aumentar la oxidación de ácidos grasos en el músculo y favorecer la inhibición de la secreción de la glucosa por los hepatocitos inducida por la insulina (Lu et al., 2006; Fasshauer y Paschke, 2003). Revisión bibliográfica Niveles normales Los niveles normales de adiponectina obtenidos por diferentes autores aparecen en la Tabla 5. Se ha descrito que los niveles normales de adiponectina en humanos son de 5 a 30 µg/ml (Gil-Campos et al., 2004) y en ratas de 9 a 17,4µg/ml (Qi et al., 2004). Los niveles medios de adiponectina en perros con un peso ideal según son de 33,4 µg/ml (Ishioka et al., 2006). Sin embargo se han encontraron valores más bajos, de 0,85 a 1,5 µg/ml (Brunson et al., 2007). Influencias fisiológicas relacionadas con los niveles de adiponectinas •Sexo. Se ha visto que la testosterona inhibe la secreción de adiponectina de adipocitos in vitro (Nishizawa et al., 2002), y también se ha apreciado un efecto similar “in vivo” en humanos (Böttner et al., 2004; Cnop et al., 2003) y ratones (Combs et al., 2003). Así, en adultos, los niveles de adiponectina son significativamente más bajos en machos que en hembras. Sin embargo, en perros no se han observado diferencias significativas de los niveles de adiponectina entre hembras (32.9 ± 3.5 µg/ml) y machos (33.8 ± 4.6 µg/ml) (Ishioka et al., 2006). •Edad. En estudios realizados en humanos (Böttner et al., 2004; Cnop et al., 2003) y ratones (Combs et al., 2003) se observó que los niveles de adiponectina bajan en los machos después de la madurez sexual, debido a que la testosterona inhibe la secreción de adiponectina en los adipocitos (Nishizawa et al., 2002). No existen estudios que valoren diferencias de niveles de adiponectina en perros según su edad. •Raza. No existen estudios que valoren diferencias de niveles de adiponectina en perros según su raza. Relación con otros parámetros de obesidad Existe una correlación negativa entre los niveles sanguíneos de adiponectina y leptina (Ishioka et al., 2006). Ya que, como se ha mencionado anteriormente, las concentraciones de leptina en suero bajan en ayunas, pero suben en unas horas después de ingesta de la comida (Ishioka et al., 2005; Ishioka et al., 2006). 27 3 3. FACTORES ASOCIADOS A LA OBESIDAD CANINA Probablemente, el problema sanitario más importante del hombre y las mascotas en los países occidentales es la epidemia compartida de la obesidad, por lo que es importante conocer más sobre la patogénesis del sobrepeso y obesidad y más específicamente sobre la interacción de los factores peristáticos y estilos de vida (Day et al., 2010). Las características de los perros y gatos son considerados buenos modelos comparativos para la obesidad humana, ya que hay muchos factores clínicos y genéticos que son similares en las tres especies (Osto et al., 2015). Porque los perros y gatos suelen compartir el mismo entorno peristático, incluyendo la abundancia en la comida, esto hace quizás predisponer a la exposición de factores fisiológicos similares siempre que el entorno favorezca la expresión de ciertos rasgos genéticos (Lindblad-Tohetal, 2005). Los mayores factores de riegos para la obesidad canina son la predisposición de determinadas razas, edad, sexo, el estado sexual, la influencia hormonal (Osto et al., 2015). 3.1. Factores biológicos 3.1.1. Sexo y Edad La obesidad tiende a ser más prevalente en hembras jóvenes (McGreevy et al., 2005), datos que coinciden con los resultados del estudio llevado a cabo en una población de perros los cuales tenían edades comprendidas entre 1-3 años y donde las hembras tenían 2,17 veces más de posibilidades de ser obesas que los machos (Sallander., et al 2010). Sin embargo, esta afirmación no se respalda con la conclusión encontrada en una investigación donde no encuentran asociación entre el sobrepeso del perro y el sexo del animal (Such et al., 2015). Algunos autores obtienen que tanto en machos como en hembra, la obesidad tiene una prevalencia similar, aproximadamente del 40% cuando los perros tienen más de 12 años de edad ya que las mascotas reducen su proceso metabólico con la edad, por lo que son más propenso a desarrollar la obesidad independientemente del sexo (McGreevy et al., 2005; Zoran, 2010). Otros autores estiman que la prevalencia de obesidad y sobrepeso es mayor en perros de mediana edad, entre 6 y 10 años (Lund et al., 2006; Mao et al., 2013) y que el incremento de la edad en perros es un factor de riesgo para el desarrollo de la obesidad (Co3Revisión bibliográfica 28 Revisión bibliográfica Las comidas caseras, no está preparadas para ser usadas para alimentar a las mascotas ya que no se ajusta en composición nutricional y además no se ajustan a las necesidades energéticas de los perros. En un estudio llevado cabo en una población de perros suizos, obtuvieron como resultados que los perros alimentados con comida casera o sobras, tenían 2,06 veces más de posibilidades de ser obesos que aquellos que no comían estos alimentos, así como que los perros que parecían tener un apetito bueno o muy bueno, tuvieron 3,42 veces más de posibilidades de padecer obesidad que aquellos con mal o muy mal apetito (Sallander et al., 2010). Aquellos propietarios que alimentaban a sus perros con restos de comida casera mensualmente, era más probable que se clasificaran a sus perros como obesos. Y aquellos perros que recibían aperitivos o snacks presentaban sobrepeso (Courcier et al., 2010). En un estudio llevado a cabo en USA recientemente, describían la tendencia cada vez más frecuente de alimentar a sus mascotas con comida preparada en los hogares a base de carne cruda. La intención en todo momento de los propietarios, era mejorar y optimizar la salud y el bienestar de sus mascotas a través de este tipo de alimentación, dándoles una dieta más natural, además de mejorar la palatabilidad, limpieza de dientes al masticar huesos como parte de esa dieta. Para los propietarios, alimentar a sus perros resultaba muy importante, incluso más importante que alimentarse ellos mismos (Freeman et al., 2013). Los propietarios alimentan a sus perros en función del tamaño del mismo. En un estudio publicado en el 2010, los perros descritos por sus propietarios como pequeños fueron alimentados principalmente 0,5 a 1 taza por día; aquellos descritos como medio, de 1,5 a 2 tazas al día; y los descritos como grandes, 3,5 a 4 tazas al día. Cuanto mayor era el perro, más cantidad de comida le daban (Rohlf et al., 2010). Que el perro sea alimentado con comida no comercial, es un factor de riesgo para la obesidad en perro, respecto a la comercial (OR=1,377, p<0,05) (Mao et al., 2013). Algunos estudios, determinan que existen comidas terapéuticas específicamente diseñadas para el manejo del peso, que son seguras y efectivas en perros obesos. Existen en el comercio, varias comidas comerciales presentadas en formas secas y húmedas que han sido usadas hace más de 50 años para el manejo nutricional de los perros con sobrepeso y obesidad (Roudebush et al., 2008). 35 3 3.4. Factores sociodemográficos 3.4.1. Zona en la que vive Los perros que viven en zonas rurales y semi-rurales tienen mayor riesgo de padecer obesidad que los perros que viven en áreas urbanas y suburbanos (McGreevy et al., 2005). 3.4.2. Convivencia con otras mascotas Algunos estudios de afirman que las casas donde habían 1 solo perro tendían a ser obesos que en casas donde habían más perros y que cuando los perros eran alimentados en hogares con varias personas eran más obesos y jugaban más con los perros, lo que era una buena forma de gastar energía (Robertson, 2003). 3.4.3. Propietario A lo largo de la bibliografía escrita en los últimos años, hay suficientes evidencias como para afirmar, que no se puede entender la obesidad canina sin el conocimiento de la obesidad humana, los factores peristáticos y sociales que rodean tanto a los propietarios como a sus mascotas, parece ser que incrementan el riesgo de obesidad en animales de compañía (Sandoe et al., 2014). Los perros y gatos son considerados como buenos modelos comparativos buenos para la obesidad humana desde el punto de vista clínico así como los factores etiológicos que contribuyen al desarrollo de la obesidad en las tres especies, es por este motivo que a lo largo de los años de investigación veterinaria, se ha demostrado como el propietario tiene una gran influencia en la aparición de este trastorno nutricional en los perros. Hay un notable paralelismo entre la obesidad humana y la obesidad de los animales de compañía y esto se debe al hecho que ambas especies comparten el mismo entorno peristático (German, 2015). Edad El riesgo de obesidad de los perros incrementa con el aumento de la edad de los propietarios (Courcier et al., 2010). Asimismo se describe como a medida que los propietarios envejecen, tanto los propietarios como sus perros tienden a aumentar la prevalencia de sobrepeso (Heuberger et al., 2011). 3Revisión bibliográfica 36 Revisión bibliográfica Hábitos alimenticios Son numerosos los estudios publicados en donde afirman que los propietarios suministran un mayor un número de comidas y aperitivos a los perros obesos frente a perros con peso normal (Roudebush et al., 2008; Courcier et al., 2010). Además, los propietarios de perros no obesos alimentaban a los perros dos veces/día, mientras que los propietarios de perros obesos los alimentaban 3 veces/día y daban más aperitivos que los propietarios de perros no obesos (Bland et al., 2009). Los perros que son alimentados por sus propietarios con restos o sobras de comida casera, son obesos con más frecuencia, sin embargo no se encontró relación entre la CC y el número de comidas al día (Courcier et al., 2010). Los propietarios necesitan métodos simples para alimentar a sus perros con cantidades adecuadas de alimento (Murphy et al., 2011). En humanos, el tamaño de los cuencos, platos y utensilios que se usan para los alimentos pueden afectar significativamente la cantidad de porciones de comida que se consume (Wansink y Cheney, 2005; Wansink et al., 2005; Wansink et al., 2006). Parte de este efecto se puede atribuir a la ilusión óptica Delboeuf en que se observan dos círculos, uno de ellos rodeado por un anillo, y aunque no lo parezca ambos círculos son del mismo tamaño (Figura 3) (Gentaz y Hatwell, 2004; Van Ittersum y Wansink, 2007). Figura 3. The Delboeuf optical illusion 37 3 A circle enclosed by a larger concentric circle appears bigger than the circle alone. Originally described in 1892. Referenced from Gentaz E, Hatwell Y. Geometrical haptic illusions: the role of exploration in the Müller-Lyer, vertical-horizontal, and Delboeuf illusions. Psychon Bull Rev. 2004; 11:31-40. En relación al bol de comida, el diámetro interno del círculo es equivalente a la proporción de comida y el circulo de fuera es el borde del bol. Mover la porción de comida alejándola de la orilla del recipiente, es la base que define el contraste visual de la ilusión (Van ittersum et al., 2007). Un concepto similar es ilustrado con la ilusión de tamaño-contraste de EbbinghausTitchener (Figura 4). Aquí, el círculo central parece más grande cuando está rodeado por círculos más pequeños, pero parece más pequeño si está rodeado de círculos grandes. La porción de comida representado por el círculo central haría por lo tanto, parecer más pequeña la porción de comida si se coloca dentro de un recipiente grande que si se coloca en un tazón pequeño (Wansink et al., 2006). Figura 4. Ebbinghaus –Titchener illusion 3Revisión bibliográfica 38 A dark circle enclosed by multiple smaller circles appears bigger than the same dark circle surrounded by larger circles. Referenced from Wansink B, van Ittersum K, Painter JE. Ice cream illusions bowls, spoons, and selfserved portion sizes. Am J Prev Med 2006;31:240-243. La hipótesis que barajaba este estudio es que un propietario sin saberlo colocaría una mayor cantidad de comida seca para perros en un cuenco grande, cuando se le preguntara que estimara visualmente la cantidad de comida que normalmente come su mascota en comparación con el uso de pequeños tazones y cucharas. Los resultados del estudio muestran que la media de comida proporcionada por los propietarios de los perros en los tratamientos fue significativamente menor cuando usaban cuencos pequeños comparado con los cuencos grandes (Murphy et al., 2011). Revisión bibliográfica Los propietarios alimentan a sus perros motivados por las recomendaciones de otros propietarios y que aproximadamente la mitad de los encuestados (55,5%) suministraban a sus perros 1 ó 2 golosinas al día (Rohlf et al., 2010). Sobrehumanización Según la literatura existente, las relaciones humanas-mascotas domésticas representan una unión única y duradera en el tiempo con una calificación completamente distinta que las relaciones interpersonales (Cavanaugh Leonard y Sacammon, 2008). La relación animal-humano de propietarios de perros y gatos con peso normal o sobrepeso se ha ido estudiando en estos últimos años (Kienzle et al., 2005). Los propietarios de perros obesos, creen que sus perros son sustitutos de las relaciones humanas y los consideran como miembros de la familia, consintiéndoles caprichos e incluso cada miembro de la familia adopta un rol y unas responsabilidades con su mascota tratándoles como si se tratara de sus hijos (Maharaj et al., 2015). Además gastan más tiempo en determinadas actividades como es estar durante las comidas, prepararles las comidas, hablar con ellos a cerca de varios temas (Kienzle et al., 1998). Ellos además perciben que el ejercicio, el trabajo o la protección proporcionada por sus perros son menos importantes. Nivel socieconómico El riesgo de obesidad y sobrepeso en los perros tiene una asociación significativa con los ingresos de los propietarios (Courcier et al., 2010).Los propietarios que tienen ingresos altos, no alimentan a sus perros con restos o sobras de comidas y además tienen mayores conocimientos de los riesgos de la obesidad canina y del peso ideal de sus perros y en comparación con los propietarios que muestran ingresos más bajos (Courcier et al., 2010). En un estudio llevado a cabo en Reino Unido en el año 2014, el 90% (99/110) de los propietarios, eran conscientes de las implicaciones para la salud de la obesidad (Rebekah et al., 2014). Los propietarios con ingresos altos, sobrestimaron la CC de los perros en menos del 75% cuando se comparó con propietarios de menos ingresos (Courcier et al., 2011). Concepción de los propietarios acerca de la CC de sus perros Un estudio realizado en Reino unido cuyo principal objetivo era determinar la habilidad de los propietarios para estimar la CC de sus perros, la mayoría de los propietarios 39 3 estimaron incorrectamente la CC de sus perros haciendo uso o no de apoyo gráfico de la CC del perro, puntuaban con una baja valoración en la escala de 1al 5 en la mayoría de los casos y en el caso en concreto de los propietarios de perros obesos la mayoría malinterpretaron la CC de su perro, tendiendo a “normalizarla”. Lo que sugiere que los propietarios no están dispuestos a aceptar que su perro es obeso, similar a los padres en las actitudes hacia la obesidad infantil (Rebekah et al., 2014). En un estudio publicado en el 2011 en Glasgow, el objetivo fue investigar si los propietarios eran capaces de asignar de forma correcta la CC a su perro. Los propietarios con perros obesos infravaloraron la CC del perro, mientras que los propietarios con perros con bajo peso sobrestimaron la CC del perro y los propietarios con perros con peso ideal, acertaron en un 80% de los casos. Los propietarios varones infravaloraron la CC de sus perros más que las propietarias mujeres y los propietarios con perros entre 4-9 años con bajo peso, sobrestimaban más la CC del perro comparándolo con los propietarios que tenía perros con peso normal entre 4-9 años (Courcier et al., 2011). Los propietarios de perros con sobrepeso aparentan “normalidad” a la hora de tener una percepción del estado corporal de los perros. Esto ha sido encontrado en estudios humanos. En este mismo estudio sugieren que la prevalencia de obesidad humana se incrementa con el paso del tiempo, luego la prevalencia de mala percepción también es alta. En resumen el 44% de los propietarios de perros malinterpreta la CC de sus perros al igual que se ha visto en otros estudios (Colliard et al., 2006). Un estudio publicado en 2011 cuyo principal objetivo era estudiar la percepción de los propietarios acerca del peso del perro mostró que la mayoría de los propietarios (79%), informaron de que habían discutido la cuestión de peso de su perro en algún momento con un veterinario. Así mismo la valoración que el veterinario hace acerca de la CC del perro, en comparación con la que hace su propietario varía dependiendo de la categoría de CC: para los perros con bajo peso, no existió tal diferencia, sin embargo, cuando se trataba de valorar a perros con sobrepeso u obesos, el desacuerdo fue mayor que cuando ellos lo valoraban como peso normal (p = 0,005) (White et al., 2011). Los datos muestran claramente que algunos propietarios expresan un punto de vista diferente al veterinario con respecto a lo que constituye un peso saludable, o lo que es apropiado para el animal. Los propietarios utilizan narrativas personales para explicar la condición actual de su perro: “El perro había ganado 5 kg más con respecto a la última consulta, a lo que el propietario expresó no está gordo, es todo musculo, el perro está fuerte”. Los propietarios son reacios a aceptar este juicio y verlo como una preocupación (White et al., 2011). 3Revisión bibliográfica 40 Revisión bibliográfica 4. DEFINICIÓN DE OBESIDAD EN HUMANOS La obesidad es una enfermedad crónica, de origen multifactorial, en cuyo desarrollo están implicados determinantes tanto genéticos como peristáticos. Se manifiesta por una alteración en la composición corporal, con aumento del compartimento graso. Este aumento en los depósitos de tejido adiposo, en la mayor parte de los casos, se acompaña de incremento del peso corporal y supone un considerable aumento del riesgo de aparición de comorbilidades que afectan la calidad y la esperanza de vida (Flegal et al., 2013). La OMS reconoce el impacto de la obesidad en el desarrollo de la mayor parte de las patologías crónicas más prevalentes en nuestra sociedad: diabetes mellitus tipo 2 (DM2), enfermedades cardiovasculares, patología músculo-esquelética y cada vez más tipos de cáncer (WHO, 2012). Se consideran indicativos de la presencia de obesidad porcentajes de grasa corporal por encima del 33% en las mujeres y del 25% en los hombres en el análisis de la composición corporal (Gallagher et al., 2000) y cada vez se le da más importancia a la distribución abdominal de la grasa por el aumento de riesgo cardiovascular que conlleva (Savva et al., 2013). En España, el Consenso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) (SEEDO, 2000) establecía el límite inferior del peso normal en valores del IMC = 18.5 kg/m2, de acuerdo con las recientes recomendaciones internacionales. El sobrepeso, que contempla valores del IMC en el rango 25 – 29.9 kg/m2, en el que está incluida una gran parte de la población adulta, se divide en dos categorías y se define la obesidad como IMC > 30 kg/m2. También introducía un nuevo grado de obesidad (grado IV, obesidad extrema) para aquellos pacientes con un IMC > a 50 kg/m2. Según el estudio ENRICA, realizado sobre datos medidos (no auto-referidos) en la población española en 2008-2010, la prevalencia de obesidad fue del 22,9% (24,4% en hombres y 21,4% en mujeres) y la de sobrepeso de 39,4% (46,4 en hombres y 32,5 en mujeres). Por tanto podemos decir que en España el 62% de los adultos presenta exceso de peso (EP) (Figura 5) (Gutierrez-Fisac et al., 2012). Si nos centramos en Gran Canaria, la prevalencia de sobrepeso o de obesidad afecta a uno de cada 4 jóvenes en los primeros años de la adolescencia, prevalencia muy similar al promedio español de acuerdo con el estudio en-Kid (26,3%) (Serra-Majen et al., 2003). 41 3 La Comunidad Canaria tiene uno de los valores más altos de nuestro país(ArancentaBartrina et al., 2005). En concreto, de acuerdo con el estudio en-Kid ( Aranceta-Barieta et al., 2005), en la población española de 2 a 24 años de edad la prevalencia de sobrepeso, definido como un índice de masa corporal (IMC) entre los percentiles 85 y 97, se sitúa en el 12,4%, en tanto la de obesidad, esto es, IMC superior al percentil 97, se cifra en el 13,9%.Respecto a la obesidad en población adulta, desde el 2006 la tendencia al incremento de la obesidad en España ha persistido en hombres superando desde estas fechas a la prevalencia de las mujeres y sin embargo en mujeres ha habido un descenso a la prevalencia del 2006 en adelante (Salcedo et al., 2010). En países como USA, se estima que el 69% de los adultos presentan obesidad o sobrepeso y que aproximadamente el 35% de la población es obesa (Flegal et al., 2012). En el Reino Unido más del 20% de sus ciudadanos son obesos. En este panorama internacional España se sitúa en una posición intermedia al menos en prevalencia de obesidad en población adulta. Países como China, Japón y algunos países africanos presentan tasas de prevalencia inferiores al 5%, pero incluso en estos países en algunas ciudades o zonas “occidentalizadas” el problema puede alcanzar hasta el 20% (IOTF, 2004). Figura 5. Prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población adulta de España, por sexo y edad 2008-2010. Estudio ENRICA 3Revisión bibliográfica 42 Revisión bibliográfica 5. MÉTODOS DE DIAGNÓSTICOS DE LA OBESIDAD HUMANA La exploración antropométrica es fundamental en la valoración del paciente obeso. Debe incluir, al menos, la determinación de las siguientes mediciones corporales: 5.1. Estimación de la grasa corporal 5.1.1. El índice de Masa Corporal (IMC) También conocido como índice de Quetelet, o BMI (Body Mass Index), se define como el cociente obtenido al dividir el peso en kilogramos (kg) por la talla al cuadrado (m2). Es actualmente el método de referencia como parámetro de obesidad utilizado en casi todos los estudios clínicos. En adultos, de 25-64 años, se establecen distintos grados de obesidad en función del IMC (tabla 2). El intervalo de valores del IMC comprendido en 25-26,9 kg/m2podría coincidir con una prolongación de la tipificación como normopeso en aquellas personas en las que no coexistan otros factores de riesgo (Aranceta et al., 2003) •El peso. La báscula ha de tener como mínimo intervalos de 100 gramos. El paciente debe ser pesado sin zapatos y en ropa interior. Hay que procurar pesarlo siempre a la misma hora (Lohman et al., 1998; Fidanza et al., 1991). •La talla. En las mismas condiciones que la pesada, con las piernas extendidas, las nalgas apoyadas y la cabeza con el plano de Frankfurt horizontal. 5.1.2. Circunferencias corporales La circunferencia de la cintura, preferentemente, la circunferencia de la cadera y la circunferencia del muslo son las determinaciones más habituales. Distintos estudios han puesto de manifiesto que el cociente cintura/cadera es un indicador pronóstico de riesgo cardiovascular. Es importante realizar las medidas adecuadamente en los pacientes obesos, tarea difícil si no se toman referencias óseas (Aranceta et al., 2003). 43 3 6. FACTORES ASOCIADOS A LA OBESIDAD HUMANA En relación a los factores relacionados con la prevalencia de obesidad (Serra-Majem y Bautista-Castaño, 2013), se sabe que la epidemia actual de obesidad ha coincidido con un profundo cambio de hábitos de la población, tanto a nivel de actividad física (AF) como de patrones alimentarios y que los cambios demográficos y culturales han afectado el comportamiento de los seres humanos en múltiples vías. Son conocidos los resultados de obesidad en estudios en poblaciones inmigrantes y en diferentes etnias (Wardle et al., 2006; Brussaard et al., 2001; Will et al., 2005) así como el efecto del nivel socioeconómico (Wardle et al., 2006). La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, que suele iniciarse en la infancia y la adolescencia y que tiene su origen en una interacción genética y peristática, siendo más importante la parte peristática o conductual, que se establece por un desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético. Existe evidencia de que un gran porcentaje de los casos de obesidad tienen en su desa - rrollo un claro componente peristático, vinculado a un estilo de vida sedentaria, baja actividad física y a unos hábitos dietéticos que favorecen el balance positivo de energía y como consecuencia, el depósito paulatino de masa grasa (Varela-Moreiras et al., 2013; Hill, 2012).Respecto a los conocimientos actuales sobre los factores genéticos implicados en la obesidad, hay abiertas diversas vías de investigación en cuanto a los factores causantes de la misma, mereciendo especial atención dentro de los mismos la nutrigenómica y la microbiótica. El principal problema, es que se trata de una enfermedad poligénica en la mayoría de los casos y la comprensión de su fisiopatología aún no está completamente lograda, lo que hace muy complejo el desentrañar el papel de los distintos polimorfismos y su interacción con el ambiente para su estudio (Varela-Moreiras et al., 2013). 6.1. Factores sociodemográficos 6.1.1. Edad y Sexo En casi todos los estudios realizados en adultos en España, la prevalencia de obesidad es más elevada en el subgrupo masculino y aumenta a medida que avanza la edad. Además es más frecuente en individuos con menor nivel de educación. Estas diferencias en 3Revisión bibliográfica 44 1. DISEÑO DEL ESTUDIO Estudio observacional descriptivo llevado a cabo sobre un grupo de perros y sus propietarios. Esta tesis ha sido parcialmente financiado por el WALTHAM Centre for Pet Nutrition, Freeby Lane, Waltham on the Wolds, Melton Mowbray, Leicestershire, LE14 4RT, UK para el proyecto canine and human obesity: epidemiology and correlation. Investigador principal: J. Alberto Montoya Alonso. 2. DESCRIPCIÓN DE LA POBLACIÓN DE ESTUDIO Para la realización del estudio se tomó una muestra que estaba compuesta por 198 perros, que acudieron con sus propietarios de forma voluntaria al servicio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y a las clínicas veterinarias que participaron para realizar un estudio rutinario al perro. Los sujetos del estudio estaban incluidos si cumplían las siguientes condiciones: • Que todos los perros fueran animales de compañía, viviendo directamente con sus propietarios. • Que todos los propietarios del estudio hubiesen dado por escrito su consentimiento informado (Anexo I). 3. MÉTODO DE ESTUDIO La evaluación clínica y epidemiológica de los perros fue realizada por el servicio Medicina Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 53 La evaluación clínica y epidemiológica de los propietarios de los perros fue realizada por un médico especialista en Nutrición del Instituto Canario de Medicina y Nutrición (ICAMEN). 4. MÉTODOS DE RECOGIDA DE DATOS La recogida de datos se realizó conjuntamente al perro y propietario cuando acudían a la consulta. • Inicialmente, se les facilitaba el consentimiento informado donde los propietarios confirman su participación voluntaria y autorizaban la utilización de la información recogida en este estudio (Anexo I). • Los propietarios y sus perros eran sometidos a una anamnesis, cuyos datos quedaban agrupados en la ficha de datos del perro y propietario (Anexo II). • Se realizó el Cuestionario de Bergler modificado y adaptado para este estudio (Anexo-III). En él se recogían datos relacionados con los conocimientos de los propietarios a cerca de los hábitos nutricionales y saludables del perro, así como la evaluación psicológica de los efectos que producía la propiedad de un perro y las preferencias que tenían los propietarios acerca de la comida comercial. • Los evaluadores que intervinieron tanto en el ámbito canino como humano, fueron los mismos durante todo el estudio. • El propietario estuvo en todo momento presente mientras se tomaban las medidas y peso al perro. Antes de comenzar el estudio con cada paciente, dejábamos un tiempo entre 5-10 minutos para que el perro se familiarizara con el entorno y se relajara. 5. VARIABLES ESTUDIADAS Las variables de interés recogidas en el estudio se clasifican en los siguientes apartados: • Descripción de la población canina y humana. Estudio de las Características de los propietarios en función de la CC del perro (Anexo II). • Factores peristáticos que puedan estar relacionados con la CC (Anexo II). • Aspectos psicológicos del propietario por tener perro: Cuestionario de Bergler modificado y adaptado (Anexo III). 4Materiales y métodos 54 Materiales y métodos • Factores nutricionales y dietéticos que puedan influir en la CC del perro: Cuestionario de Bergler modificado y adaptado (Anexo III). • Conocimientos del propietario sobre los hábitos saludables y dietéticos del perro y la relación con la CC del perro: Cuestionario de Bergler modificado y adaptado (Anexo III). A continuación se desarrollan las variables de cada apartado: 5.1. Descripción de la población canina y humana. Estudio de las características de los propietarios en función de la CC del perro 5.1.1. Variables que recogen la anamnesis-historia clínica del Perro: (Anexo II) •Datos del perro Nombre, raza, sexo, fecha de nacimiento, castración. •Exploración del animal Tamaño, peso, altura de la cruz, y CC según la clasificación de Laflamme. No fueron incluidos en el estudio todos los pacientes con obesidad secundaria a otras enfermedades tales como hipotiroidismo, Hiperestrogenismos, Síndrome de Cushing, entre otras. •Género La variable se clasificó en dos grupos: – Macho=0 – Hembra=1 •Edad La edad fue utilizada como variable continua y categorizada en los dos grupos siguientes: – Menor de 6 años=0 – Mayor de 6 años=1 55 4 •Castración Se estudió esta variable mediante la pregunta si estaba o no castrado su perro contestada por el propietario. – Si=0 – No=1 •Raza Las razas fueron tomadas de los datos indicados en las cartillas específicas de cada animal. Se clasificaron según la Federación Cinológica Internacional (FCI). El mayor porcentaje de raza de los perros del estudio, correspondía a perros mestizos el 33,3 % (n=66), seguidos de cocker el 8,65 % (n=17) y pastor alemán el 8,1 % (n=16) tal y como se muestra en la siguiente tabla. 4Materiales y métodos 56 Materiales y métodos Tabla 6. Distribución de la muestra canina por raza según la clasificación de FCI 57 4 RAZA FRECUENCIA n (%) Pastor Alemán 16 (8,15) Caniche 12 (6,10%) Cocker 17 (8,65%) Perro de Agua español 2 (1,00%) Bulldog 10 (5,1%) Mestizo 66 (33,30%) Presa 11 (5,6%) Pekines 1 (0,50%) Beagle 2 (1,00%) Pomerania 2 (1,00%) Shar pei 1 (0,50%) Pointer inglés 4 (2,00%) Braco Alemán 1 (0,50%) Carlino 1 (0,50%) Tekel 1 (0,50%) Bichón maltés 1 (0,50%) Chihuahua 2 (1,00%) Husky Siberiano 3(1,50%) Setter irlandés Rojo 1 (0,50%) Dalmata 2 (1,00%) Labrador 3(1,50%) Schanauzer 5 (2,50%) Golden Retriever 4 (2,00%) Bhi-tzu 3(1,50%) Fox terrier de pelo liso 1 (0,50%) Samoyedo 4 (2,00%) Bobtail 1 (0,50%) Galgo español 1 (0,50%) Boxer 1 (0,50%) Bull Terrier 3(1,50%) Dogo de burdeos 1 (0,50%) Chow Chow 1 (0,50%) Yorkshire Terrier 13 (6,60%) Collie 1 (0,50%) TOTAL 198 (100%) •Tamaño. Se clasificó el tamaño del perro en función del peso del animal. – Gigante = > 50 kg – Grande = > 25 kg – Mediano = 15 - 25 kg – Pequeño = 5 - 10 kg – Toy = < 5 Kg Tabla 7. Distribución de la muestra canina por tamaños 4Materiales y métodos 58 5.1.2. Variables antropométricas del perro •Peso canino Para la determinación del peso canino se utilizó una Báscula digitalizada SECA 606 (900X75X600). •CC Se evaluó la CC de los animales mediante la escala de Laflamme (Laflamme,1997), que es un sistema internacionalmente validado para determinar la CC del perro. La puntuación que emplea va en escala del 1 al 9, basados en la observación y palpación del tejido que recubre el tórax (palpación de las costillas), la observación de la cintura y el depósito de grasa abdominal e inguinal, de forma que la distribución de la CC de los perros se comporta de la siguiente forma: – Tipo 1: Costillas, columna vertebral y huesos pélvicos fácilmente visibles y prominentes, pérdida de masa corporal, no se palpa grasa en la caja torácica, no se percibe grasa corporal. – Tipo 2: Costillas, columna vertebral y huesos pélvicos fácilmente visibles, no se palpa grasa corporal. Hay alguna evidencia de estructuras esqueléticas. TAMAÑO DEL PERRO FRECUENCIA n (%) GIGANTE 1 (0,05%) GRANDE 43 (21,70%) MEDIANO 77 (38,90%) PEQUEÑO 59 (29,80%) TOY 18 (9.10%) TOTAL n (%) 198 (100%) Materiales y métodos – Tipo 3: Costillas fácilmente palpables y falta de grasa corporal a la palpación, se observan algo de prominencia en los huesos pélvicos, cintura y pliegues abdominales obvios. – Tipo 4: Costillas fácilmente palpables con mínima grasa de cobertura, cintura notable vista desde arriba, pliegues abdominales evidentes. – Tipo 5: Costillas y columnas no visibles pero se pueden palpar fácilmente, se pueden palpar pequeñas cantidades de grasa corporal, cintura que se observa tras las costillas al ser visto desde arriba y pliegues abdominales obvios vistos desde el costado. – Tipo 6: Costillas palpables con exceso de grasa de cobertura, cintura perceptibles vista desde arriba pero no es prominente, pliegues abdominales aparentes. – Tipo 7: Costillas palpables con dificultad, aumentos de la grasa de cobertura, notable depósito en la zona lumbar y en la base de la cola, cintura ausente o poco visible, pliegues abdominales poco presentes. – Tipo 8: Costillas no palpables y exceso de grasa de cobertura es posible palparlas si se ejerce cierta presión, exceso de grasa depositada en la zona lumbar y en la base de la cola, cintura ausente, no hay pliegues abdominales, pequeña distensión abdominal. – Tipo 9: Depósito masivo de grasa en la cavidad torácica, columna y base de la cola, cintura y pliegues abdominales ausentes, depósito graso en cuello y miembros y notable distensión abdominal. Se considera que a un perro que se le asigne una CC 4 y CC 5 durante la exploración clínica presenta un peso ideal. Aquellos perros que se les clasificaba con una CC ≥ 6, se consideraba obeso. De los 198 perros presentes en el estudio, el 69,2% (n=137) de los perros presentaban sobrepeso frente a un 30,8% (n=30) de los perros tenía normopeso. 59 4 Tabla 8. CC del perro según la clasificación de Laflamme 4Materiales y métodos 60 Materiales y métodos 5.4.1 Variables recogidas en el Cuestionario de Bergler modificado y adaptado para este estudio 67 4 CONOCIMIENTOS DEL PROPIETARIO SOBRE LOS HÁBITOS SALUDABLES Y DIETÉTICOS DEL PERRO Y LA RELACIÓN CON LA CONDICIÓN CORPORAL DEL PERRO VALORACIONES DE LAS PREGUNTAS ¿Sueles hacer consultas de salud general al Veterinario? Nunca =1 A veces = 2 Siempre = 3 ¿Consultas sobre la higiene al Veterinario? ¿Realiza consultas relativas a la nutrición al Veterinario? ¿Está el perro presente mientras usted cocina? ¿Está el perro presente mientras usted come? ¿La nutrición adecuada puede mejorar la salud de su perro? Totalmente en desacuerdo = 1 Poco de acuerdo = 2 De acuerdo = 3 Muy de acuerdo = 4 Totalmente de acuerdo = 5 ¿La salud y la nutrición tienen relación? ¿Usted considera a su perro obeso? ¿Su perro está obeso por el exceso de comida? ¿Su perro está obeso porque la comida es impropia? ¿Su perro está obeso porque la actividad física es baja? ¿Su perro está obeso por otras causas? ¿Su perro cambiaría su comida por dar un paseo? ¿Considera que su perro está sano? ¿Es para usted importante la nutrición de su perro? No importante =1 Poco importante = 2 Importante = 3 Bastante importante = 4 Muy importante =5 Importancia de la Comida Importancia de los Aperitivos Importancia en Preparar la comida La importancia que el propietario le da al paseo La importancia que el propietario le da al juego La importancia que el propietario le da a Jugar con otros juegos La importancia que el propietario le da a Entrenar La importancia que el propietario le da a la Limpieza La importancia que el propietario le da a Acariciar La importancia que el propietario le da a Cuidar al perro ¿Acompañas al perro durante las comidas? No =0 Si=1 Muy alto = 0 Alto= 1 Normal= 2 Bajo = 3 Muy bajo = 4 ¿Consideras importante guardarle compañía mientras come? ¿El interés suyo en aprender de la nutrición de su perro es? ¿Cuánto sabe de nutrición canina? 5.5. Aspectos psicológicos del propietario por tener perro 5.5.1 Variables recogidas en el Cuestionario de Bergler modificado y adaptado para este estudio: Ventajas de poseer un perro 4Materiales y métodos 68 ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL PROPIETARIO POR TENER PERRO: VENTAJAS VALORACIONES DE LAS PREGUNTAS ¿Entiende a su perro? Totalmente en desacuerdo=1 Poco de acuerdo = 2 De acuerdo = 3 Muy de acuerdo = 4 Totalmente de acuerdo = 5 ¿Le gusta mirar a su perro? ¿Le aporta bienestar mirar a su perro? ¿Conoce a otras personas a través de su perro? ¿Su perro le compromete hacer más ejercicio? ¿Duerme con el perro? ¿Su perro le hace sentir protegido? ¿Su perro le hace compañía? ¿Se siente querido por su perro? ¿Lo acaricia? ¿Es importante para usted la compañía de su perro? No importante =1 Poco importante = 2 Importante = 3 Bastante importante = 4 Muy importante =5 ¿Es importante hablar con su perro? ¿Es importante para usted entender a su perro? ¿Es importante relacionarse con otras personas por su perro? ¿Es importante hacer ejercicio? ¿Es importante que el perro viva con la familia? ¿Es importante dormir con su perro? ¿Es importante que su perro le proteja? ¿Considera importante que su perro le acompañe? ¿Es importante que su perro le quiera? ¿Es importante acariciar a su perro? ¿Duerme con el perro? Nunca = 1 Pocas veces = 2 Algunas veces = 3 Muchas veces = 4 Siempre = 5 ¿Su perro le hace sentir protegido? ¿Su perro le hace compañía? ¿Se siente querido por su perro? Materiales y métodos 5.5.2. Variables recogidas en el Cuestionario de Bergler modificado y adaptado para este estudio: Inconvenientes de poseer un perro 69 4 ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL PROPIETARIO POR TENER PERRO: INCONVENIENTES VALORACIONES DE LAS PREGUNTAS ¿Se ve condicionado por tener perro? Totalmente en desacuerdo = 1 Poco de acuerdo = 2 De acuerdo = 3 Muy de acuerdo = 4 Totalmente de acuerdo = 5 ¿Tiene problemas en vacaciones? ¿Le ensucia el cuarto o la cama? ¿Rompe cosas en casa? ¿Le rompe plantas o flores? ¿Es costoso el mantenimiento de su perro? ¿Es necesario castigar a su perro? ¿Tiene Infecciones o enfermedades? ¿Le da problemas los ladridos del perro? ¿Tiene problemas con otros perros? ¿Tiene problemas con otros animales? ¿Es un problema que pueda dañar a otras personas? ¿Le va a disgustar perder a su perro? ¿Es un inconveniente para usted verse condicionado por tener perro? No es un inconveniente =1 Un poco inconveniente = 2 Inconveniente = 3 Bastante inconveniente = 4 Gran inconveniente =5 ¿Es un inconveniente para usted las vacaciones por tener perro? ¿Es un inconveniente para usted que su perro le ensucie el cuarto o cama? ¿Es un inconveniente para usted que su perro le rompa cosas en casa? ¿Es un inconveniente para usted que rompa plantas o flores? ¿Es un inconveniente para usted el mantenimiento de su perro? ¿Es un inconveniente para usted castigar a su perro? ¿Es un inconveniente para usted que su perro tenga infecciones o enfermedades? ¿Es un inconveniente para usted los ladridos de su perro? ¿Es un inconveniente para usted que su perro tenga problemas con otros perros? ¿Es un inconveniente para usted que su perro tenga problemas con otros animales? ¿Es un problema que pueda dañar a otras personas? ¿Es un inconveniente para usted que pueda perder a su perro? 5.5.3. Variables recogidas en el Cuestionario de Bergler modificado y adaptado que recogen la importancia de la calidad de la comida comercial 4Materiales y métodos 70 6. ANÁLISIS ESTADÍSTICOS Los análisis se realizaron utilizando el programa SPSS 17.0 (SPSS Inc., Chicago, Illionois, USA). En todos los casos el nivel de significación se consideró para p<0,05. 6.1. Análisis descriptivo El análisis descriptivo de las variables fue realizado mediante el estudio de las proporciones en el caso de las variables cualitativas y el uso de medidas de tendencia central (media o mediana) y medidas de dispersión (desviación estándar; SD) para variables cuantitativas. 6.3. Análisis bivariado En primer lugar se les aplicó a las variables continuas a estudiar la prueba de kolmogorov-Smirnov para comprobar si las variables se distribuyen normalmente aceptándose la normalidad para aquellos valores de p mayor a 0,05. CALIDAD DE LA COMIDA COMERCIAL VALORACIONES DE LAS PREGUNTAS El precio bajo No importante =1 Poco importante = 2 Importante = 3 Bastante importante = 4 Muy importante =5 Las ofertas especiales Las preferencias del perro La presentación El color y olor La calidad de ingredientes La composición nutritiva La calidad de marca de fábrica Disponible en el supermercado más cercano Anuncios publicitarios El almacenamiento fácil Materiales y métodos Para variables continuas de distribución normal, la comparación de medias absolutas entre dos grupos se realizó mediante la prueba de la t de Student y para la comparación de medias absolutas entre tres o más grupos se utilizó el análisis de la Varianza. Para las variables continuas de distribución asimétrica, se utilizaron pruebas no paramétricas: la prueba de suma de rangos de Wilcoxon para la comparación de medias absolutas entre dos grupos y la prueba de Kruskall-Wallis para la comparación de medias absolutas entre tres o más grupos. La proporcionalidad de la distribución de las variables categóricas se estimó mediante la prueba de la χ2 (ji al cuadrado) y cuando fue requerido, mediante la prueba de exacta de Fisher. La tendencia lineal se estimó mediante la prueba de tendencia lineal de Mantel-Haenszel. 6.3. Análisis multivariante Para el estudio de la asociación entre la obesidad canina y diversos factores se realizó análisis de regresión logística múltiple. Se utilizó como variable dependiente la obesidad canina y como variables independientes la obesidad humana, el uso de restos en la alimentación del perro, la edad canina, el sexo canino, nivel de estudios del propietario, la actividad física del propietario y la actividad física del perro. Los estadísticos que se tuvieron en cuenta fueron el odds ratio (OR) y el Intervalo de confianza (IC) al 95% de seguridad del valor del OR. La valoración de la bondad de ajuste se hizo mediante la Prueba de Hosmer-Lemeshow. 71 4 1. DESCRIPCIÓN DE LA POBLACIÓN CANINA La población canina que participó en el estudio estaba compuesta por 198 casos de los cuales el 41,9% (n=83) eran machos frente a un 58,1% (n=115) eran hembras. La edad media de los perros era de 6,51 ± 3,69 años de edad. En el momento del estudio, los datos se categoriza en dos grupos: perros con más de 6 años, el 51% (n=101) y perros con menos de 6 años, el 49% (n=97) perro. Las hembras pertenecían con más frecuencia que los machos al grupo de mayor edad (p=0,046) (Tabla 9). Tabla 9. Distribución de la muestra canina por grupo de edad y sexo 75 p=0,046 La media de la CC de la muestra canina era de 6,48 ± 1,47. En la Tabla 10, se muestra la distribución de la CC de los 198 perros que participaron en el estudio, tal y como podemos observar, el mayor porcentaje de la muestra estudiada correspondía a perros obesos CC≥6 en un 69,2% (n=137) frente al 30,8% (n=61) que presentaban normopeso. GRUPO EDAD SEXO TOTAL n (%) MACHO HEMBRA < 6 AÑOS 47 (56,6%) 50 (43,5%) 97 (49%) > 6 AÑOS 36 (43,4%) 65 (56,5%) 101 (51%) TOTAL n (%) 83 (100%) 115 (100%) 198 (100%) Tabla 10. Distribución de la muestra canina según su CC 5Resultados 76 Tras los resultados obtenidos del estudio se muestra la relación directa entre la obesidad canina y el sexo del animal, predominando más la obesidad en las hembras con un 75,7% (n=87) frente a los machos con un 60,2% (n=50) (p=0,016) como podemos observar en la (Tabla 11). Tabla 11. Distribución de la muestra canina por estado ponderal y sexo p= 0,016 En cuanto a la relación entre la edad canina y la obesidad, se comprueba como los perros con más de 6 años, presentaban obesidad en un 81,2% (n=82) de los casos frente a un 56,7% (n=55) que no presenta obesidad, p<0,001 (Tabla 12). CONDICIÓN CORPORAL FRECUENCIA n (%) PERROS 4 15 (7,6 %) NO OBESOS n= 61 (30,8%) 5 46 (23,2%) 6 28 (14,1%) OBESOS n= 137 (69,2%) 7 45 (22,7%) 8 46 (23,2%) 9 18 (9,1%) TOTAL 198 (100%) 198 (100%) CONDICIÓN CORPORAL SEXO TOTAL n (%) MACHO HEMBRA NO OBESIDAD 33 (39,8%) 38 (24,3%) 61 (30,8%) SI OBESIDAD 50 (60,2%) 87 (75,7%) 137 (69,2%) TOTAL n (%) 83 (100%) 115 (100%) 198 (100%) Resultados 2.1.2. Análisis multivariante sobre las características de los propietarios que influyen en el estado ponderal del perro En la Tabla 23 se muestra el análisis de regresión logística considerando la obesidad canina como variable resultado, se observa que a igualdad de resto de variables, aquellas que predicen la obesidad canina, es el estado ponderal del propietario, observando las posibilidades de que el perro sea obeso es 3,05 veces más en caso que el propietario tenga sobrecarga ponderal. Tabla 23. Regresión logística sobre las características de los propietarios que influyen en la CC del perro 83 5 Variable dependiente: obesidad canina; Variables independientes: estado ponderal (0= no sobrecarga ponderal ; 1= si sobrecarga ponderal), grupo de edad humana (0 = menos de 40 años ; 1= más de 40 años), sexo (0= Mujer ; 1= Hombre), situación laboral (1= ocupado ; 2=desempleado), educación del propietario (0= nivel bajo; 1=nivel intermedio; 3= nivel alto), hábito tabáquico (0= no fuma; 1=si fuma) Nivel de Frecuencia de actividad física (0=ninguna ; 1= Diaria; 2=semanal ;3=esporádicamente). Características de los propietarios que influyen en la CC del perro B Wald Sig. p<0,05 OR (IC 95%) Estado ponderal del propietario 1,117 10,922 0,001 3,054 (1,575 - 5,922) Grupo de edad humana 0,434 1,361 0,243 1,544 (0,744 - 3,203) Sexo humano -,343 0,876 0,349 0,710 (0,346 - 1,455) Situación laboral 0,266 0,403 0,525 1,305 (0,574 - 2,967) Educación del propietario 0,122 0,163 0,687 1,130 (0,624 - 2,048) Hábito tabáquico 0,234 0,433 0,510 1,264 (0,629 - 2,540) Frecuencia Actividad física 20-30 min 3,273 0,513 Frecuencia Actividad física 20-30 min (1) 0,725 2,227 0,136 2,065 (0,797 - 5,350) Frecuencia Actividad física 20-30 min (2) 0,852 1,813 0,178 2,344 (0,678 - 8,099) Frecuencia Actividad física 20-30 min (3) 0,364 0,207 0,649 1,438 (0,301 - 6,884) Frecuencia Actividad física 20-30 min (4) 0,326 0,508 0,476 1,386 (0,565 - 3,398) 2.2. Relación entre factores peristáticos y la CC del perro 2.2.1. Relación de los factores peristáticos relacionados con la CC del perro En la Tabla 24 se describe los factores peristáticos que están directamente relacionados con la CC del perro. Encontramos resultados estadísticamente significativos en los siguientes factores peristáticos: Zona en la que vive el perro, quien cuida al perro, así como el número de miembros de la familia que tienen contacto con el perro. Los perros que viven en su mayoría en zonas rurales presentan mayor prevalencia de obesidad frente a los urbanos (p=0,015). Cuando el perro es cuidado sólo por el entrevistador el porcentaje de obesidad en los perros es más alto frente a si lo cuida otro miembro de la familia o ambos (p=0,010). Los perros que tienen contacto con menos de 3 miembros de la familia son obesos en mayor porcentaje frente a los cuidados con más de 3 miembros (p=0,012). No se encontró relación alguna entre la CC de la muestra canina y si el perro vivía dentro o fuera de la casa. Tabla 24. Descripción de los factores peristáticos que influyen en la CC del perro 5Resultados 84 FACTORES PERISTÁTICOS PERROS p <0,05 Perros no obeso n=61 Perros obeso n=137 Zona en la que viven: Urbano 51 (35,4%) 93 (64,6%) 0,015 Zona en la que viven: Rural 10 (18,5%) 44 (81,5%) Viven dentro de casa 18 (34,6%) 103 (70,5%) NS Viven fuera de casa 43 (29,5%) 34 (65,4%) El entrevistado cuida al perro 37 (25%) 111 (75%) 0,01 Otro miembro de la familia cuida perro 7 (50%) 7 (50%) Ambos cuidan al perro 17 (47,2%) 19 (52,8%) 3 miembros de la familia tienen contacto con el perro 28 (24,1%) 88 (75,9%) 0,012 >3 miembros de la familia tiene contacto con el perro 33 (40,2%) 49 (58,8%) Resultados 2.2.2. Análisis multivariante sobre los factores peristáticos asociados a la obesidad canina En la Tabla 25 se muestran los resultados del estudio de regresión logística donde se obtuvieron como variables relacionadas con la obesidad canina, donde vive el perro, y quien cuida al perro. De esta forma, a igualdad del resto de variables, las posibilidades de que el perro fuera obeso es de 2,5 veces más en caso que el perro viva en zona rural, el perro tiene 2,3 veces más probabilidades de ser obeso si quien lo cuida es el entrevistado frente a otro familiar. Tabla 25. Regresión logística sobre los factores peristáticos asociados a la obesidad canina 85 5 Variable dependiente: obesidad canina; Variables independientes: sexo canino (0= Macho ; 1= hembra), edad canina (0 = menos de 6 años ; 1= más de 6 años), castración (0= si ; 1= no), lugar en el que viven (0= urabno ; 1= rural), lugar de la casa en el que viven (0= Fuera de casa; 1= dentro de casa), quien cuida al perro (0= entrevistado; 1=otro familiar ; 2= ambos), miembros de la familia contacto con el perro (0=< 3 miembros; 1= > 3 miembros). Factores peristáticos que influyen en la CC del perro B Wald Sig. p<0,05 OR ( IC 95%) Sexo canino 0,771 4,668 0,031 2,163 (1,074 - 4,355) Edad Canina 0,175 11,293 0,001 1,192 (1,076 - 1,32) Castración canina 0,591 1,094 0,296 1,806 (0,597 - 5,467) Lugar vive el perro 0,935 4,499 0,034 2,547 (1,0746,043) Vive dentro o fuera de casa -0,111 0,077 0,781 0,895 (0,4091,958) Cuida perro 4,475 0,107 Cuida perro (1) 0,858 3,931 0,047 2,358 (1,015,507) Cuida perro (2) 0,16 0,055 0,814 1,174 (0,3094,454) Miembro de la familia contacto con perro -0,673 3,666 0,056 0,51 (0,256 - 1,016) 2.3. Relación entre los hábitos alimenticios y la CC de los perros 2.3.1. Estudio sobre la relación entre los hábitos dietéticos y la CC del perro En el momento de estudiar los patrones alimenticios que habían llevado los propietarios para sus perros, pudimos determinar tal y como se puede ver en la Tabla 26 y en la Figura 11, que los perros obesos, toman con mayor frecuencia comida mixta frente a los perros no obesos los cuales toman preferentemente comida comercial y en ningún caso comida casera (p<0,001). En relación con los restos de comida casera, se observa que un mayor porcentaje de perros obeso comen restos de comida casera que los no obesos (p <0,001). Así mismo también se determinó una clara relación entre la obesidad del perro y los aperitivos que el propietario le daba, los perros obesos toman 2 o más aperitivos en mayor porcentaje frente a los perros no obesos (p<0,001). No se encontraron diferencias significativas en el número de comidas. Tabla 26. Distribución de la muestra canina por su CC y los hábitos alimenticios 5Resultados 86 FACTORES NUTRICIONALES CONDICIÓN CORPORAL p<0,05 Perros no obeso n= 61 Perro obeso n=137 Tipo de comida Casera n (%) 0 (0%) 17 (12,4%) < 0,001 Comercial n (%) 42 (68,9%) 50 (36,5%) Mixta n (%) 19 (31,1%) 70 (51,1%) Nº de comidas por día 1-3 Comidas 61 (100%) 131 (95,6%) NS > 3 Comidas 0 (0%) 6 (4,4%) Alimenta con resto de comida casera No 31 (50,8%) 28 (20,4%) < 0,001 Si 30 (49,2%) 109 (79,6%) Aperitivos No 26 (42,6%) 18 (13,1%) < 0,001 Si 35 (57,4%) 119 (86,9%) Nº de aperitivos 44 (72,1%) 48 (35%) < 0,001  2 17 (27,9%) 89 (65%) Resultados Figura 11. Descripción de los hábitos alimenticios según la CC del perro 87 5 Para estudiar las variables alimentarias relacionadas con la obesidad canina ajustando por variables de confusión (edad canina, sexo canino, castración), se comprueba en la Tabla 27 los resultados del estudio de regresión logística y las variables asociadas con la obesidad canina son el uso de restos de comida humana en su alimentación y el uso de aperitivos. De esta forma el uso de restos de comida humana total o parcialmente en la alimentación del perro aumenta en 4,1 veces las posibilidades de ser obesos, al igual que el propietario le dé ≥ 2 aperitivos aumenta 1,9 veces las posibilidades de ser obeso el perro.          !"" # $    !"  "             #      $   Tabla 27. Regresión logística sobre los factores nutricionales asociados a la obesidad canina 5Resultados 88 Variable dependiente: obesidad canina; Variables independientes: edad canina (0 = menos de 6 años ; 1= más de 6 años), sexo canino (0= macho ; 1= hembra), castración (0= no ; 1= si), tamaño (0= grande ; 1=mediano ; 2=pequeño ; 3=toy ; 4= gigante), lugar donde vive (0= urbano, 1= rural) Restos=uso de restos en la alimentación del perro (0= no; 1=si total o parcialmente), aperitivos (0= No ; 1= Si), nº de aperitivos (0=< 2 aperitivos; 1=≥2 aperitivos). 2.4. Relación entre los conocimientos e importancia que dan los propietarios a los hábitos saludables y dietéticos caninos y la CC del perro En la Tabla 28 podemos analizar los conocimientos que tienen los 198 propietarios que participaron en el estudio cuando se les preguntó a cerca de los hábitos saludables y dietéticos de los perros. Se ha dividido en propietarios de perros no obesos (n=61) y propietarios de perros obesos (n=137). Como se puede observar los propietarios de los perros no obesos obtuvieron puntuaciones significativamente mayores (p<0,001) en preguntas como: suelen realizar consultas al veterinario sobre la salud general e higiene de sus perros. Cuando se les preguntó si consideraban a su perro sano, los propietarios de perros no obesos tenían una percepción más positiva, sobre la salud de su perro (p<0,001), además este mismo grupo consideraban que la nutrición del perro era muy importante y estaban de acuerdo en afirmar que la salud y la nutrición tenían relación y que podía mejorar la salud del perro (p<0,001) frente a los propietarios de perros obesos. A las preguntas ¿el interés suyo en aprender de nutrición canina? y ¿cuánto sabía de nutrición canina?, los propietarios de perros no obesos tenían más interés y conocimientos Factores nutricionales que influyen en la CC del perro B Wald Sig. p<0,05 OR (IC 95%) Grupoedadcan 0,762 4,029 0,045 2,143 (1,018-4,512) sexocan 0,888 5,354 0,021 2,431 (1,145-5,158) castrcan 1,286 4,282 0,039 3,620 (1,070-12,241) tipocomidperro -,481 2,167 0,141 0,618 (0,326-1,173) aperitivos 1,806 13,072 0,000 6,085 (2,286-16,195) alimentarestos 1,408 10,546 0,001 4,088 (1,748-9,563) cuantopremio -,594 0,867 0,352 0,552 (1,158-1,928) Constante -1,290 3,168 0,075 0,275 Resultados acerca de la nutrición canina frente a los propietarios de perros no obesos (p<0,001). Al analizar las preguntas si los propietarios consideraban que su perro estaba obeso y si era por el exceso de comida, los propietarios de perros obesos estuvieron de acuerdo en afirmar ambas preguntas frente a los propietarios de perros no obesos (p<0,001, y p=0,006 respectivamente). No se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en las tres últimas cuestiones reflejadas en la Tabla 28: si consideraban al perro obeso porque la comida era impropia o baja actividad física u otras causas. Tabla 28. Diferencias encontradas en los conocimientos de los propietarios acerca de los hábitos saludables y dietéticos en relación al estado ponderal de sus perros 89 5 CONOCIMIENTOS DE LOS PROPIETARIOS DE LOS HÁBITOS SALUDABLES Y DIETÉTICOS DEL PERRO PROPIETARIOS DE LA POBLACIÓN DE PERROS n=198 Perros obesos n=137 Perros no obesos n=61 p Media (SD) Media (SD) <0,05 ¿Suele hacer consultas de salud general al Veterinario? 0,89 0,693 1,28 0,581 <0,001 ¿Suele hacer consultas de higiene al Veterinario? 0,781 0,744 0,98 0,645 0,048 ¿Considera que su perro está sano? 3,99 1,095 4,61 0,585 <0,001 ¿Es importante la nutrición del perro? 4,12 1,132 4,82 0,466 < 0,001 Interés de saber de nutrición 1,69 0,937 2,03 1,15 0,042 ¿Cuánto sabe de nutrición? 1,96 0,898 2,54 0,905 <0,001 ¿Realiza consultas relativas a la nutrición al Veterinario? 0,642 0,683 1,08 0,666 <0,001 ¿La nutrición adecuada mejora la salud canina? 4,39 1,146 4,79 0,686 0,01 ¿La salud y la nutrición tienen relación? 4,26 1,045 4,66 0,814 0,005 ¿Considera a su perro obeso? 3,15 1,532 1,36 1,001 <0,001 ¿Está obeso por el exceso de comida? 3,09 1,569 2,41 1,453 0,006 ¿Está obeso porque la comida es impropia? 2,74 1,521 2,59 1,487 NS ¿Por qué la actividad física es baja? 3,15 1,566 3,02 1,47 NS ¿Está obeso por otras causas? 2,50 1,668 2,77 1,553 NS Figura 12. Consideración de los propietarios de perros obesos a cerca de la CC del perro según su índice de masa corporal 5Resultados 90 En la tabla 29 se muestra los datos obtenidos tras preguntarles a los propietarios acerca de las formas de comunicación que tenían con sus perros, y como podemos observar, los propietarios de perros obesos obtienen puntuaciones mayores frente a los perros no obesos en las siguientes formas de comunicarse con su perro: la comida, los aperitivos y en la presencia del perro mientras el propietario cocina (p<0,005) y en la presencia del perro mientras el propietario come, en acompañar al perro mientras come y considerarlo importante, y considerar que el alimento es un canal de comunicación (p<0,05). No se encontraron resultados estadísticamente significativos a la pregunta preparar la comida como canal de comunicación.              $ % Población de perros obesos ( n=137) &'()*+,-. &'()*+,-. Como podemos observar en la Figura 12, de los 137 propietarios con perros obesos, el 75% de los propietarios que consideran a su perro obesos, presentan sobrecarga ponderal frente a un 51% que no lo consideran. Resultados Tabla 29. Estudio de la relación existente entre la CC del perro y la alimentación como fuente de interacción con su propietario 91 5 Respecto a las fuentes de información que utilizan los propietarios sobre la nutrición de los perros, en la tabla 30 se observan puntuaciones significativamente más alta (p<0,005) en los propietarios de perro no obesos respecto a la obtención de información a través de libros, otros expertos y (p<0,05) a través de internet, club de razas, y otros propietarios. No encontrándose resultados estadísticamente significativos en la información ofrecida por los veterinarios y por las compañías de productos. FORMAS DE INTERACCIONAR EL PROPIETARIO CON EL PERRO PROPIETARIOS DE LA POBLACIÓN DE PERROS n = 198 Perros obesos n=137 Perros no obesos n=61 p Media (SD) Media (SD) <0,05 Comida 4,66 0,902 4,33 1,012 0,001 Aperitivos 3,44 1,465 2,69 1,555 0,002 Preparar comida 4,1 1,4 4,03 1,46 NS ¿Está presente mientras cocina? 1,18 0,874 0,74 0,893 0,002 ¿Está presente mientras come? 1,16 0,876 0,77 0,902 0,005 ¿El alimento forma de comunicación/interacción? 3,61 1,442 3,15 1,547 0,049 ¿Acompaña al perro durante comidas? 2,94 1,74 2,3 1,43 0,021 ¿Considera importante acompañarlo? 2,9 1,788 2,18 1,478 0,011 Tabla 30. Diferencias acerca de las fuentes de información que usan los propietarios de los perros con normopeso y sobrepeso respectivamente en relación al estado de salud del perro 5Resultados 92 En la tabla 31 observamos los resultados extraídos tras preguntarle al propietario acera de la importancia que le dan a determinadas actividades realizadas con el perro o para el cuidado del perro. El análisis indica que para los propietarios de perros no obesos el paseo (p=0,029) y que el perro interactúe jugando con otros perros (p=0,015) los consideran más importante que los propietarios de perro obeso. Por otro lado, en los aspectos del cuidado del animal, es decir limpieza, entrenamiento, cuidar al perro no se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos de estudio. Por último cuando se les preguntó por si su perro cambiaría la comida por dar un paseo, los propietarios de perros obesos estaban poco de acuerdo en esa afirmación frente a los propietarios de perros no obesos (p<0,001). CONOCIMIENTOS DE LOS PROPIETARIOS DE LOS HÁBITOS SALUDABLES Y DIETÉTICOS DEL PERRO PROPIETARIOS DE LA POBLACIÓN DE PERROS n=198 Perros obesos n=137 Perros no obesos n=61 p Media (SD) Media (SD) <0,05 Información de veterinarios 4,01 1,375 4,36 1,13 NS Información de libros 2,48 1,425 3,11 1,29 0,003 Información de compañía de productos 2,20 1,357 2,44 1,39 NS Información de otros expertos 2,25 1,360 3,02 1,38 <0,001 Información de internet 1,70 1,178 2,16 1,32 0,01 Información de club de razas 1,69 1,160 2,23 1,38 0,005 Información de otros dueños 2,06 1,247 2,50 1,28 0,016 ORIGINAL ARTICLE Preferences of owners of overweight dogs when buying commercial pet food L. Suarez 1 , C. Pen ˜a 1 , E. Carreto ´n 1 , M. C. Juste 1 , I. Bautista-Castan ˜o 2 and J. A. Montoya-Alonso 1 1 Veterinary Medicine Service, Faculty of Veterinary Medicine, University of Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, Spain, and 2 Department of Clinical Sciences, Faculty of Medicine, University of Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, Spain Introduction Obesity is an escalating global problem in humans and in the dog population (World Health Organization (WHO), 2000; Remillard, 2006; Bland et al., 2009). Studies from various parts of the world have estimated the prevalence of canine overweight and obesity as between 10% and 44% (McGreevy et al., 2005; Colliard et al., 2006; Becker et al., 2009b; Bland et al., 2009; Handl et al., 2009; Courcier et al., 2010). The main reason for the development of dog obesity is a positive mismatch between energy intake and energy expenditure. Therefore, either excessive dietary intake or decreased energy expenditure can lead to a state of positive energy balance; numerous factors may be involved including genetics, the amount of physical activity and the energy content of the diet (German, 2006). Diet is a component of lifestyle that plays an important role in the development of overweight and obesity in humans (Beunza et al., 2010). Pet owners play an active role in determining the diet of their pets, and the vast majority of pet dogs in developed countries are fed with commercial diets (Laflamme et al., 2008; Michel et al., 2008; Becker et al., 2009a; Courcier et al., 2010; Sallander et al., 2010). The widespread use of nutritionally complete and balanced commercial diets has been cited as a contributing factor for longer, healthier life spans in pets (Kraft, 1998). Social and cultural factors along Keywords overweight dogs, commercial pet food Correspondence J. Alberto Montoya-Alonso, Veterinary Medicine Service, Faculty of Veterinary Medicine, University of Las Palmas de Gran Canaria, 35413-Arucas, Las Palmas, Spain. Tel & Fax: +34 928 451114; E-mail: [email protected] Received: 18 January 2011; accepted: 31 May 2011 Summary Most pet dogs in developed countries are fed commercial diets. The aim of this study was to evaluate the preferences of owners of overweight dogs when buying commercial pet food. The study was a descriptive observational multi-centre study on a group of 198 owners of urban household dogs. Personal interviews were conducted to examine the owners’ opinions with questions rating the importance of certain qualities of prepared dog food. Bivariate analyses for comparisons of absolute means between groups of owners of dogs with excess weight (n= 137) and owners of normal weight dogs (n= 61) were made using the Mann–Whitney U-test. A low price (p < 0.001) and special offers (p = 0.008) of commercial dog food were more important for owners of dogs with excess weight than for owners of normal weight dogs. The quality of ingredients (p = 0.007) and the nutritional composition (p < 0.001) were more important for owners of normal weight dogs than for owners of dogs with excess weight. The veterinarian was the most important source of information on dog nutrition for both groups (83.6% for owners of normal weight dogs and 83.2% for owners of dogs with excess weight) (p = 0.88). The owners of dogs with excess weight had less interest in corrected dog nutrition than owners of normal weight dogs (p < 0.001). DOI: 10.1111/j.1439-0396.2011.01193.x Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition 96 (2012) 663–667 ª2011 Blackwell Verlag GmbH 663 with individual beliefs govern people’s eating behaviour, and it is likely that these same factors influence their choice of diet and feeding practices for their pets (Michel, 2006). It is also known that overweight people are more likely to have overweight dogs (Kienzle et al., 1998; Holmes et al., 2007). The nutritional choices made when owners select food for their dogs are determined by numerous factors, including the owners’ perception of their pet’s nutritional needs, their knowledge of healthy diets, and their perception of the pet food industry. Moreover, currently, the owner has numerous sources of information (veterinarians, dog trainers, pet shop employees, books of canine nutrition, pet nutrition company’s information, dog clubs, other pet owners, and internet) regarding the correct nutrition for dogs, these sources not always being rigorous and correct. Effective communication by a veterinarian with a dog’s owner regarding their pets’ nutrition and diet management can be complicated. Understanding how people choose to feed their pets could help to find an adequate psychological approach for practitioners in nutrition consultation. The aim of this study was to compare the preferences of owners of overweight and normal weight dogs, in relation to the importance of certain qualities when buying commercial pet food. Materials and methods Procedure The study design was a multi-centred cross-sectional study on a group of 198 owners of urban household dogs on the island of Gran Canaria (Canary IslandsSpain). These owners and their dogs came from several veterinary centres visited for routine consultations, the owners giving their consent to participate in this study. The research meets ethical guidelines, including adherence to the legal requirements of European legislation. The weight status of the dogs was determined by Body Condition Score (BCS) and was assessed using a 9-point scale (Laflamme, 1997). The dogs were considered obese when the BCS score was over 6. The BCS was determined by one of the veterinarian authors and was always carried out by the same person. The clinical evaluation of the dogs was performed by the Veterinary Internal Medicine Service of the University of Las Palmas de Gran Canaria (Spain). Owners were asked to fill out a questionnaire containing questions about certain qualities of prepared dog food (Table 1); the confidentiality of the collected data was maintained. Only one dog per household was included. Participation in the survey was limited to owners who feed their pets with commercial pet food. All the owners were asked to fill out the questionnaire by one veterinarian research fellow. Personal interviews were conducted to examine the owner opinions regarding their dog’s nutrition, on the basis of part of a questionnaire designed by Bergler (1988) which served as a psychological evaluation of dog ownership. The questionnaire contained questions rating the importance of certain qualities of commercially prepared dog food. The answers ranged from 1 = not important to 5 = very important (1 = not important; 2 = little importance; 3 = important; 4 = quite important; 5 = very important). Statistical analysis The SPSS statistical package (version 17.0. for Windows) was used throughout this study. Descriptive analysis of the variables was carried out using measurements of central tendency (mean) and measures of dispersion (standard deviation; SD). For continuous Table 1 Importance of certain qualities of prepared dog food in owners of normal and obese dogs Variable scaling from 1 = not important to 5 = very important Owner of dogs p-Value (Mann– Whitney U-test) Overweight dogs N= 137 Mean (SD) Normal dogs N=61 Mean (SD) Low price 3.01 (1.42) 2.28 (1.45) <0.001 Special offers of commercial dog food 2.88 (1.47) 2.28 (1.42) 0.008 Dog preferences 3.80 (1.53) 3.79 (1.39) 0.482 (NS) Presentation 2.15 (1.52) 2.61 (1.59) 0.028 Colour and odour 2.75 (1.63) 3.08 (1.57) 0.213 (NS) Quality of ingredients 3.94 (1.41) 4.48 (1.01) 0.007 Nutritional composition 3.50 (1.53) 4.51 (0.96) <0.001 Quality of Trademark 3.50 (1.54) 3.85 (1.31) 0.183 (NS) Available at the nearest supermarket 3.43 (1.61) 3.10 (1.66) 0.193 (NS) Advertises 1.75 (1.16) 1.80 (1.27) 0.903 (NS) Easy storage 2.34 (1.50) 2.59 (1.59) 0.359 (NS) Package friendly to the environment 1.31 (0.77) 1.48 (0.95) 0.171 (NS) Out of date time 3.64 (1.57) 3.61 (1.70) 0.869 (NS) Recommended by veterinarians 3.88 (1.45) 3.85 (1.45) 0.855 (NS) Recommended by other owners 2.17 (1.40) 2.26 (1.32) 0.496 (NS) NS, no significant. Preferences of owners of overweight dogs when buying commercial pet food L. Suarez et al. 664 Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition. ª2011 Blackwell Verlag GmbH variables, we used the Kolmogorov–Smirnov test to check that the variables were normally distributed. Normality was accepted at p > 0.05. Bivariate analyses for comparisons of absolute means between groups of owners of dogs with excess weight and owners of normal weight dogs were made using the Mann–Whitney U-test. A p-value <0.05 was determined as indicating significance. Results A total of 198 questionnaires were completed by owners of dogs fed with commercial pet food. Of the 198 subjects, 61 owners had dogs with normal weight (30.8%) and 137 owners had dogs with excess weight (69.2%). Table 1 shows the comparison of the importance of certain qualities of prepared dog food between owners of normal and obese dogs. For owners of dogs with excess weight, a low price (p < 0.001) and special offers (p = 0.008) of commercial dog food was more important than for owners of normal weight dogs. On the other hand, for owners of normal weight dogs, the presentation (p = 0.028), quality of ingredients (p = 0.007), and the nutritional composition (p < 0.001) were more important than for owners of dogs with excess weight. The age of the owners of dogs with excess weight was significantly higher (42.8 ± 14.5 years old) than the age of the owners of normal weight dogs (36 ± 12.6 years old) (p = 0.002). Ease of availability of commercial pet food was more important for the owners of dogs with excess weight than for the owners of normal weight dogs (p = 0.193), whereas environmentally friendly packaging was less important for this group (p = 0.171), although there were not statistically significant differences between both groups. The vets was the most important source of information on dog nutrition and commercial pet food recommendation for both groups (83.6% for owners of normal weight dogs and 83.2% for owners of dogs with excess weight) (p = 0.88). Meanwhile, the commercial pet food recommendations by other owners were a less important source of information on dog feeding for both groups (44.3% for owners of normal weight dogs and 41.3% for owners of dogs with excess weight) (p = 0.38). Also pet food advertisers were a less important source of information on dog feeding for both groups (24.6% for owners of normal weight dogs and 22.7% for owners of dogs with excess weight, respectively) (p = 0.41). Discussion The results of this study suggest that the owners of overweight dogs had less interest in corrected dog nutrition than owners of normal weight dogs, since they had less interest in the quality of the ingredients (p = 0.007) and in the nutritional composition (p < 0.001) of the prepared dog food. Also the owners of dogs with excess weight had more interest in the low price of the commercial food (p < 0.001) and in special offers of commercial dog food (p = 0.008) than owners of normal weight dogs. This results agree with the study of Kienzle et al. (1998), who investigated the human–animal relationship, the feeding and care of dogs and certain personal characteristics (such as eating and health behaviour) of 60 owners of obese dogs in comparison with 60 owners of normal dogs, based on the same questionnaire designed by Bergler (1988). In contrast to the aforementioned study, we did not found a statistically difference between the opinions of the owners of obese and normal dogs as regards the importance of the availability of commercial products in the nearest supermarket, and the fact that packaging was environmentally friendly. The lower interest of the owners of overweight dogs in the adequate nutrition of their dogs could be influenced by the fact that owners of overweight dogs were often overweight themselves and they took only a rather limited interest in both their own preventive health behaviour and that of their dogs. These results agree with several studies already carried out that have demonstrated that dogs with owners with excess weight are more likely to be obese (Kienzle et al., 1998; Holmes et al., 2007; Pen ˜a et al., 2009). In our study, obese dogs are more likely to have been fed inexpensive rather than more expensive foods; these results agree with other studies which determined that the lower price of the dog food was more important for owners of obese dogs than for owners of normal dogs (Kienzle et al., 1998; German, 2006). In another study by Courcier et al. (2010), the importance attributed to lower prices and offers were related to the lower income of the owners of obese dogs, coming to the conclusion that those in a lower income bracket are much more likely to have obese dogs; however, in our study, we have not studied this variable. Concerning the age of the owners of both groups, Becker et al. (2009a) found that in younger people (26–36 years old) the food price had a greater relevance than for elder people (46–55 years old). We have not studied this L. Suarez et al. Preferences of owners of overweight dogs when buying commercial pet food Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition. ª2011 Blackwell Verlag GmbH 665 variable in our study; however, we have found that the age of the owners of dogs with excess weight was statistically significant higher (42.8 ± 14.5 years old) than the age of the owners of normal weight dogs (36 ± 12.6 years old) (p = 0.002). In this study, the veterinarian was the most important source of information on dog nutrition for both groups of owners, although there were not statistically significant differences between both groups. These results agree with results from similar studies (Laflamme et al., 2008; Rohlf et al., 2010). Recognition of how perceptions of proper diet and feeding management of companion animals can differ among pet owners is an important consideration for veterinary health-care professionals with regard to being able to communicate effectively on these topics. Although owners generally have good intentions, some of them may lack the scientific knowledge or other resources needed to recognise key nutritional needs of their pets (Streiff et al., 2002). In the present study, the information provided by other owners regarding dog nutrition was less important than the information provided by their veterinarian. Therefore, the veterinarian is perceived by the owner as the main authority regarding the nutritional guidelines for their dog. However, to succeed in persuading a pet owner to adhere to these recommendations, information should be obtained regarding how the pet is currently fed and an understanding of the rationale for those practices should be developed. The importance of other sources of information should also be considered. In other studies, a considerable number of dog owners cited the internet and other media as their primary source of information on pet nutrition (Laflamme et al., 2008; Michel et al., 2008). The dogs represented in the present study appear to be a representative sample of the population of dogs from the island of Gran Canaria, which suggests that extrapolation of this data to the general dog population, would be appropriate. However, there may have been factors related to the likelihood of an owner agreeing to participate in the survey that could have introduced bias with regard to their preferences for pet food. This is also considered in another study (Michel et al., 2008), where the issue was raised of whether making it known who was to carry out the survey influenced the responses of the owner. In our case, the questionnaire was carried out by one of the veterinarian investigators in the waiting areas of the pet veterinary clinics; therefore, we can consider this fact as a limitation of the study. Also, the studied group of owners may not be representative to the total group of dog owners, since some of them never visit any veterinary centre. In conclusion, we demonstrated that the owners of dogs with excess weight had less interest in corrected dog nutrition than owners of normal weight dogs. Because of that the collective of overweight dog owners should be informed during routine veterinarian visits, about adequate or non-adequate food and physical activity habits for their dogs, and the health problems to which obese companion animals may be predisposed. Obesity negatively influences an animal’s quality of life and contributes to a high number of diseases. Numerous studies demonstrated that obesity can have detrimental effects on the health and longevity of dogs; the problems to which obese dogs may be predisposed include orthopaedic disease, diabetes mellitus, abnormalities in circulating lipid profiles, cardio respiratory disease, urinary disorders, reproductive disorders, neoplasia (mammary tumours, transitional cell carcinoma), dermatological diseases, and anaesthetic complications (German, 2006). 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Los datos aportados en esta tesis muestran que los propietarios de perros obesos respecto a los perros no obesos presentaban diferencias estadísticamente significativas en los siguientes aspectos: Pertenecían en mayor porcentaje al grupo de más de 40 años, con sobrecarga ponderal, sedentarios y sin estudios, no encontrándose diferencias significativas respecto al sexo, hábito tabáquico o situación laboral. En cuanto a los factores peristáticos estudiados, que pueden influir en la CC del perro, nuestros resultados, sugieren una mayor prevalencia de obesidad en perros que viven en zonas rurales frente a los que viven en zonas urbanas, cuando son cuidados sólo por el entrevistado y tienen contacto con menos de 3 miembros de la familia frente a si lo cuidan otros miembros de la familia o ambos y tienen contacto con más de 3 miembros de la familia. No se encontró relación alguna entre la CC canina y si el perro vivía dentro o fuera de casa. Los hábitos dietéticos descritos en esta tesis que tienen una asociación significativa con prevalencia de la obesidad animal son, la ingesta con mayor frecuencia de comida mixta en perros obesos frente a los perros no obesos, los cuales toman preferentemente comida comercial y en ningún caso comida casera. Los perros obesos son alimentados con restos de comida casera y premiados con 2 o más aperitivos al día en un mayor porcentaje frente a los no obesos. En relación a los conocimientos y fuentes de información que tiene el propietario para informarse acerca de aspectos higiénicos o de salud general de su perro, los resulta107 dos que determina esta tesis son, que los propietarios de perros no obesos mostraron mayor interés en informase a cerca de la salud y la nutrición de sus perros, afirmando que la nutrición y la salud están relacionadas, pudiendo mejorar la salud del perro y haciendo consultas veterinarias sobre la salud general e higiene frente a los propietarios de perros obesos . Con respecto a las fuentes usadas para obtener información nutricional del perro, los propietarios de perros no obesos prefieren recurrir a internet, libros, otros propietarios, otros expertos o club de raza frente a los propietarios de perros obesos. No se encontraron resultados estadísticamente significativos en la información ofrecida por los veterinarios y por las compañías de productos. Así mismo se pudo observar, que los propietarios de perros no obesos tienen una percepción positiva sobre la salud de su perro, considerando que estaban sanos frente a los propietarios de perros obesos. Por otro lado, cuando se les preguntaban si consideraban a su perro obeso y si era por el exceso de comida, los propietarios de perros obesos afirmaban las dos cuestiones frente a los propietarios de perros no obesos. Los propietarios de perros obesos obtienen puntuaciones mayores frente a los propietarios de perros no obesos en las siguientes formas de comunicarse con su perro: la comida y los aperitivos, en la presencia del perro mientras el propietario cocina o come, en acompañar al perro mientras come. Al estudiar las actividades rutinarias que realizaba el propietario con su perro, para los propietarios de perros no obesos el paseo y que el perro interactúe jugando con otros perros los consideran más importante que los propietarios de perro obesos. Los propietarios de perros obesos afirmaron que sus perros no cambiarían la comida por un paseo frente a los propietarios de perros no obesos. No se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos de estudio en los aspectos del cuidado del animal, es decir limpieza, entrenamiento, cuidar al perro. En el presente trabajo, quisimos valorar las ventajas e inconveniente que supone para los propietarios tener un perro, considerando la CC del mismo. Obtuvimos resultados significativamente mayores en propietarios de perros obesos en los siguientes aspectos: hablar con el perro sobre cosas cotidianas, mirar al perro, dormir con el perro, sentirse protegido, acariciarlo y significativamente menores en hacer de ejercicio con el perro y la importancia de hacerlo. Con respecto a los inconvenientes que se describieron en nuestro estudio, se hallaron resultados estadísticamente significativos en propietarios de perros no obesos en los siguientes aspectos; que ensucien el cuarto, o rompa cosas en casa, el que tenga infeccio7Discusión 108 Discusión daban aperitivos y golosinas a sus perros mensualmente descubrieron que tenían mayor riesgo de presentar sobrepeso en comparación con aquellos perros que pertenecían a propietarios que nunca les daban aperitivos ni golosinas (Courcier et al., 2010). Esta afirmación es compartida en otros estudios (Robertson et al., 2003, Lund et al., 2006), afirmando que es más probable que los perros obesos y con sobrepeso hayan sido alimentados con carne u otros alimentos, snacks, tentempiés, restos de comida casera como principal componente de su alimentación. La obesidad tiene una influencia negativa en la salud del perro de tal forma que se ha convertido en un tema principal a debatir en lo referente al cuidado del animal, es por lo que en el presente estudio nos pareció importante estudiar los conocimientos y fuentes de información que tiene el propietario para informarse acerca de aspectos higiénicos o de salud general de su perro. Los propietarios de perros no obesos, mostraron mayor interés en informase a cerca de la salud y la nutrición de sus perros, afirmando que la nutrición y la salud están relacionadas pudiendo mejorar la salud del perro y haciendo consultas veterinarias sobre la salud general e higiene frente a los propietarios de perros obesos. Usan como fuentes para obtener información nutricional del perro, internet, libros, otros propietarios, otros expertos o club de raza frente a los propietarios de perros obesos. No se encontraron resultados estadísticamente significativos en la información nutricional ofrecida por los veterinarios y por las compañías de productos. Estos resultados se apoyan en los encontrados por varios autores, donde los propietarios de perros obesos tienen menos interés en el balance nutricional equilibrado del perro que los propietarios con perro normopeso (Kienzle et al.,1998) y por un trabajo publicado recientemente donde los propietarios de perros obesos prefieren tratar de reducir el peso de sus mascotas a través de la manipulación de la dieta, aumentar el ejercicio físico y eliminar los obsequios antes de consultar al veterinario (Bland et al., 2010). Sin embargo, estas conclusiones difieren de los datos encontrados por otra investigación, donde describen que la información profesional que proporciona el veterinario es la única que tienen los propietarios para saber de las cuestiones de salud o peso de su perro (White et al., 2011). Si bien es cierto que hasta donde alcanza nuestro conocimiento, existe un limitado número de artículos donde diferencien estos aspectos en función de la CC del perro, en un estudio realizado en 2011, en un 79% de los casos estudiados afirmaban que los propietarios habían preguntado y comentado aspectos sobre la salud de su perro con sus veterinarios en algún momento, aunque la proporción de propietarios que no estuvieron 115 7 de acuerdo con los datos veterinarios fue mayor cuando el veterinario calificaba al perro con sobrepeso que cuando los clasificaba como perros de peso normal (p= 0,005) (White et al., 2011). Además, en un estudio publicado anteriormente, se demostró que los propietarios de perros obesos con frecuencia también lo son ellos, tomando poco interés en su propia salud y la de su perro, comparada con los propietarios con peso normal que aplican sus actitudes y comportamientos saludables a sus mascotas (Kienzle et al., 1998). Similares resultados se obtuvieron en una investigación donde el acuerdo por parte de los propietarios y veterinarios en relación a la estimación visual de la CC del perro fue baja (p< 0,001), la mayoría de los propietarios subestimaron la CC del perro (Colliard et al., 2006). Curiosamente, estos hallazgos, se oponen a los resultados obtenidos en otro estudio donde los conocimientos del propietario a cerca de los factores de riesgo de la obesidad no fueron asociados significativamente con el estado de obesidad o sobrepeso de los perros (Courcier et al., 2010). En nuestro estudio, los resultados muestran que los propietarios de perros no obesos tenían una percepción positiva sobre la salud de su perro, considerando que estaba sano (p< 0,001). Los resultados obtenidos en el presente estudio contrastan con la información descrita en la literatura de la medicina humana y veterinaria sobre la percepción que tienen ellos mismos a cerca de su IMC o de su peso y la interpretación que tienen los propietarios acerca de la CC de su perro ya que los propietarios de perros obesos consideraban que su perro estaba obeso y que era por el exceso de comida. En estudios humanos, muchas personas obesas no creen tener sobrepeso (Kuchler et al., 2002; Courcier et al., 2011) e incluso en algunos estudios se muestra como los hombres subestiman su peso más que las mujeres (Johnson-Taylos et al., 2008). Similar a la mala percepción que tienen los padres con niños con sobrepeso, queriendo normalizar esa situación (Doolen et al., 2009; Myers et al., 2000), los propietarios de perros obesos no están dispuestos aceptar que sus perros están obesos e incluso llegan a subestimar la CC de su mascota (Rebekah et al., 2014). Esta misma mala percepción (sobreestimación o subestimación) se traslada a los propietarios y parece estar asociado al tipo de CC del perro, el 52,8% de los propietarios con perros con sobrepeso hicieron una infravaloración de la CC del perro. La infravaloración de la CC de los perros era 1,8 veces más en los hombres que en las mujeres (RR= 1,63 (1.06-2.49), los propietarios con perros con peso no ideal “normalizaban” la percepción de la CC de sus perros (Courcier et al., 2011; Rohlf et al., 2010; Such et al., 2014), e in7Discusión 116 Discusión cluso, el propietario no creía que la salud de su perro tuviera que ver con los kilos que pesaba (White et al., 2011). En estudios recientes, se ha comprobado como el vínculo afectivo establecido entre el propietario y su mascota trasciende más allá de una relación humana-animal, convirtiendo al animal como miembro de la familia, es por lo que nos pareció interesante estudiar las interacciones y relaciones que tienen los propietarios con sus perros en las rutinas diarias. Los propietarios de perros obesos, obtuvieron puntuaciones mayores frente a los perros no obesos en las siguientes formas de comunicarse con su perro: la comida y los aperitivos, en la presencia del perro mientras el propietario cocina o come, en acompañar al perro mientras come. Estos datos se apoyan con los resultados de un estudio publicado en 2008, donde los propietarios de perros obesos consideraban más importante emplear tiempo en acompañar a sus perros durante las comidas que los propietarios con perros con peso normal (Roudebush et al., 2008). Similares conclusiones se obtuvieron de un estudio recientemente publicado, donde los propietarios de perros obesos o con sobrepeso usaban la comida como un canal de comunicación e interacción con sus mascotas (Shearer, 2010). Muchos propietarios consideran alimentar a sus mascotas como un ritual en donde creen que es una manera de mejorar y reforzar los lazos entre el propietario y el animal (Freeman et al., 2013). Al igual que los propietarios de gatos obesos observaban detenidamente a sus mascotas mientras comían (Kienzle et al., 2006) Al estudiar actividades rutinarias que realizaba el propietario con su perro, para los propietarios de perros no obesos el paseo y que el perro interactúe jugando con otros perros los consideran más importante que los propietarios de perro obeso. Dada la naturaleza social del perro, se ve como una motivación para el propietario aventurarse a dar un paseo con su perro, a que el perro interactúe con otros perros, datos que son coincidente en un estudio publicado recientemente que a pesar de no tener en cuenta el estado corporal del perro, llegaron a las mismas conclusiones, destacando que poseer un perro ha ayudado a que exista un diálogo entre los propios propietarios y con otras personas (Maharaj et al., 2015). Por otro lado, si bien en el presente trabajo en los aspectos del cuidado del animal, es decir limpieza, entrenamiento, y cuidar al perro, no se encontraron diferencias significativas entre ambos grupos de estudio, en una investigación reciente, detallan como los propietarios consideran de vital importancia invertir tiempo y energía en el entrenamiento, cuidado y obediencia de sus perros (Maharaj et al., 2015). 117 7 A pesar del gran interés que conlleva los beneficios psicológicos que supone tener una mascota, pocos estudios han comparado el grado de asociación entre el beneficio para la salud mental del propietario y la presencia de un perro. En el presente estudio quisimos valorar las ventajas e inconvenientes que supone para los propietarios tener un perro, considerando la CC del perro. Obtuvimos resultados significativamente mayores en propietarios de perros obesos en los siguientes aspectos: hablar con el perro sobre cosas cotidianas, mirar a su perro, en sentirse protegido, y acariciarlo. Estos datos son un fiel reflejo a los obtenidos por un trabajo donde afirman que los propietarios de perros obesos hablaban con más frecuencia con sus mascotas acerca de una gran variedad de temas (Kienzle et al., 1998). En un estudio reciente, sin tener en cuenta la CC del perro, llegaron a la conclusión que los propietarios entendían el lenguaje corporal de sus perros frente a situaciones sociales complejas en las que normalmente no tendría con otro ser humano, llegando a crear con sus interacciones perro-propietario un lenguaje interno, siendo una forma de apoyo protección y reconocimiento positivo. Además en este mismo estudio, los propietarios reconocen dar prioridad a ciertos hábitos, manías y preferencias de los perros ya que teniendo un conocimiento sobre el comportamiento de su perro pueden llegar a formar una relación de paraje recíproca. El propietario, enfatiza particularmente el cariño que percibe del perro y que no percibe en el humano, siendo agradecido y manifestando sus sentimientos reales. Los propietarios dicen no poderse inmaginar la vida sin su perro y sentirse una persona por el perro con el que vive (Maharaj, 2015) y es que en muchos casos, los propietarios cuidan a sus perro como si se trataran de miembros de la familia (Ipsos-reid et al., 2009; Freeman et al., 2013). Los propietarios de perros con sobrepeso parecen ser más cariñosos con sus perros, en este contexto, los perros probablemente sirven como una red de apoyo como sustitutos del poco apoyo social para sus propietarios. Además los propietarios con un incremento de su IMC, son más cariñosos con sus mascotas (Mark et al., 2012). Recientes estudios han demostrado los beneficios psicológicos que supone tener una mascota para los seres humanos (Maharaj et al., 2015). No sólo han contribuido en muchos casos a mejorar la salud física como es el caso de una investigación llevada a cabo en 12 niños con edades comprendidas entre 8 y 12 años obesos donde se demostró que, los niños en presencia de los perros se mostraban con un comportamiento más activo e incrementaban la actividad física (Wohlfarth et al., 2013), sino que las mascotas se consideran como miembros de la familia, estableciendo fuertes lazos de unión tal y como se 7Discusión 118 Discusión muestra en un estudio realizado en 2002 donde el 25% de los propietarios bajo ninguna circunstancia cambiarían por nada la compañía de su mascota, sin importarles los problemas de salud que podían ocasionarles (Cohen et al., 2002). Los descubrimientos de Cohen han indicado la necesidad de una exploración mayor de las implicaciones de los fuerteslazos de unión entre humano-animal que servirán de guía para futuras investigaciones. Otros autores apoyan que este componente no ha recibido la consideración adecuada en los estudios (Chur-Hansens et al., 2010). Las interacciones entre humanos proporcionan un apoyo social considerable, pero también, se ha demostrado que la tenencia de las mascotas puede satisfacer esas necesidades. Esta teoría es apoyada por un estudio publicado en 2011 donde encontraron evidencias que los propietarios con mascotas, tenían una mayor autoestima, realizaban más ejercicio, eran más escrupulosos, tenían menos miedo, en definitiva disfrutaban de un mayor bienestar físico y psicológico (McConell et al., 2011). Se están realizando estudios en los que parece ser que un perro, puede influir en el comportamiento social de su propietario, incluso llegando a ser el perro el que entrene al propietario. Los perros ayudaban a decidir a sus propietarios sobre ciertos aspectos de la vida familiar (Ej acceso al cuarto, o determinados muebles o que la casa les pertenecía...) (Maharaj et al., 2015). En lo que respecta a que las mascotas duerman con sus propietarios, obtuvimos resultados significativos en los propietarios de perros obesos frente a los no obesos. Estos mismos resultados se obtuvieron en el estudio en 1998 donde los perros obesos dormían con más frecuencia en la cama de sus propietarios en comparación con los perros no obesos (Kienzle et al., 1998). Con respecto a los inconvenientes de poseer un perro que se describieron en nuestro estudio, se hallaron resultados estadísticamente significativos en propietarios de perros no obesos en los siguientes aspectos; es un inconveniente para ellos que ensucien el cuarto, o rompa cosas en casa, el que tenga infecciones, es un inconveniente el mantenimiento del perro, en castigar al perro y significativamente menores a la pregunta si es costoso el mantenimiento del perro. En este caso, suponemos que para los propietarios de perros obesos les supone un inconveniente el coste del mantenimiento debido al bajo nivel educacional que tienen y por otro lado que pudiera estar asociado con bajos ingresos. Probablemente se unen ambos factores. Si bien en una publicación reciente (Maharaj et al., 2015), no se ha relacionado los inconvenientes de poseer un perro y la CC del perro, si destacan ciertos obstáculos que los propietarios manifiestan como son los inconvenientes económicos para el mantenimiento del perro e incluso inconvenientes sociales 119 7 ya que en vacaciones no se les permiten tener a sus perros, lo cual supone un problema para el propietario. Además de sienten incomprendidos por las amistades por no entender el vínculo tan estrecho entre ellos y sus mascotas. Como consideraciones finales, hay una clara necesidad de aprendizaje por parte del propietario en relación con la percepción de la condición CC de su perro así como cuestiones relacionadas con la salud. Los veterinarios tienen un papel importante en la educación de los propietarios para ayudar a mejorar el estado de salud de sus mascotas (Rebekah et al., 2014). Es clave comprender los procesos y la dinámica de las relaciones entre humanos y animales ya que puede ser una herramienta útil para los profesionales en el desarrollo de planes de tratamiento de pérdida de peso con éxito para sus clientes (Linder et al., 2014). 7Discusión 120 1. Entre los factores de riesgo que contribuyen a la obesidad canina se encuentra una asociación significativa entre los factores socio-demográficos y culturales del propietario como es la edad, el estado ponderal, el nivel de educación, el ejercicio físico y la condición corporal del perro. 2. Se evidencia una clara relación entre la condición corporal del perro y los factores peristáticos comprobándose que las zonas de residencia, el número de miembros que forman parte de la familia y quien cuida al perro están directamente asociado en el desa rrollo de la obesidad canina. 3. En cuanto a los factores nutricionales y dietéticos que están asociados a la sobrecarga ponderal canina, encontramos una mayor obesidad en aquellos perros que son alimentados con comida casera y premiados con aperitivos. 4. Se observa que la carencia de los conocimientos nutricionales y saludables del propietario afecta en mayor medida a perros con sobrecarga ponderal respecto a los normoponderales. 5. La interacción psicológica entre el perro y propietario influye significativamente en la condición corporal de animal. 6. Los propietarios de perros con sobrecarga ponderal prefieren comprar comida comercial a bajo precio o en oferta considerando menos importantes la calidad y composición nutricional de estos alimentos. 123 Abate, S.V., Zucconi, M., Boxer, B.A., 2011. Impact of canine-assisted ambulation on hospitalized chronic heart failure patients’s ambulation outcomes and satisfaction: a pilot study. J. Cardiovasc. Nurs. 26, 224-230. Appleton, D.J., Rand, J.S., Sunvold, G.D., 2000. 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