Historia Universal. Tomo IX
Abstract
T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España
Full text
SODIO OA DEL ido de degur, TOMO e LES TAE qa PS pS
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ITA HISTORIA MODERNA Ea ef ¿Donde De ESgur, DE LA Ácapemia Francesa, Par DE FRANCIA: haducida al español Por O). Aofberto Listo, Picima de D Y Palacios, calle del Factor.
e se eo ros SA ae PE Ñ ez a se dd da co Ha sa Si deban a a y IN e To sora Es E , > Joao do dic : as a EL eb cts E e sb aaa Sa Se Lo 4 Crit CN - - A A E oc td E : aa > Me a Qin E > E cia RA Hs o o NES ES ae A sE E os SS Von is d RES ISA er o a y * 1 4]
INTRODUCCION Del Sraductor A LA HISTORIA MODERNA. AS LO Da Le ere concluido la historia de los pueblos de la antiguedad. En la caida el imperio romano acabó enteramente la vida del foro, la religion de los sentidos y el sistema de la libertad política ilimitada; no porque algunos siglos antes no se hubiesen casi estinguido de hecho estos tres caracteres de la organizacion social de los pueblos antiguos, sino porque solo bajo el domi. 110 de los bárbaros dejaron de ser instituciones , y dieron lugar á nuevas costumbres ¿'“ideas. n el gran intervalo que hemos recorrido desde la ley escrita hasta la Conquista de Italia por Odoacre,. se notan las siguientes revoluciones prin= eipales : 4.% la conquista del Asia y €* Egipto por los persas ; último es-
(12) vastadoras por la interposicion de un varon respetado por su santidad. Toda la influencia-del principio religioso. durante la edad media se esplica por la fuerza politica que los reyes , grandes y naciones le dieron, no teniendo otras máximas ni otro motivo de union que las doctrinas del Evangelio. El principio religioso fue el que sostuvo en España la larga lid de ocho siglos contra los mahomectanos: él fue quien armó toda la Francia bajo Carlos Martel para la batalla de Tours: él quien libertó la Sicilia y la Italia del poder'de los sarracenos: él quien civilizó las provincias del norte de Europa y el nuevo mundo: él quien dió la primer idea de los parlamentos, modelados al principio por los sinodos, en que los obispos representaban sus iglesias, y que en varios paises tomaron, como en España, el mismo nombre de concilios : él quien difundió el estudio y aplicacion del dere> cho romano: él quien creó la supremacia de los sumos pontifices sobre los reyes: él, en fin, quien impelió toda la Europa contra el Asia en las me-
A a ts (13) morablesespediciones de las cruzadas, y quien descubrió 4 los pueblos de occidente los -elementos de la antigua civilizacion en los mismos paises don- e la piedad los llevaba á morir en deensa de su religion. Es imposible, pues, desconocer esta verdad; á sáber, que en el occiente europeo , invadido por los báraros, la religion fue una potencia po- “Ica, cuando faltaban todos los. dez mas principios protectores de la sociead. Pues alhiora bien ,-es imposible concebir una fuerza politica sin: poder cocrcitivo. Fue preciso promulgar le- Yes contra los transgresores de la re= ¿SIOn:, y :estas leyes fueron severas; Porque el delito de heregía fue entonces un delito de alta traicion contra * Primera autoridad del estado. Fue Un deber hacer guerra á lus mahometanos, á los hereges y á los idólatras, Por la misma razon que una potencia hace la guerra 4 sus enemigas. Estas hostilidades no las hacia por sí mis= mo el cristianismo, que no reconoce Mas armas que la persuasion; sino las haciones y los poderes civiles que te-
A | | ' | (14) nian que defender en él el primero y el único vinculo de la sociedad. Meditando sobre estas reflexiones, se podrá valuar el aprecio que merecen las diatribas y sarcasmos de los filósofos del siglo xym contra la supuesta intolerancia y fanatismo á que atribuyen las guerras religiosas, y los suplicios , destrozos y matanzas por delito de heregía. Si hubieran ascendido á la verdadera causa de esos tristes efectos , hubieran visto que fueron una consecuencia natural de haber elegido por principio politico el único que existia en la época que se fundaron las sociedades modernas de Europa. El despotismo en el oriente, la libertad en la antigua Grecia, la ambicion de los magnates en Roma, la autoridad militar de los sucesores de Augusto; y en fin, las querellas de los reyes han hecho derramar mucha mas sangre, Cuando al renacer las luces, la misma religion cristiana indicó las verdaderas basas del órden social en la justicia de los gobernantes, en el bienestar de los súbditos , en la fuerza
(18) protectora de los principes, y en los progresos de las ciencias y de la industria, fue poco á poco abdicando la autoridad temporal que habia ejercido <omo una dictadura necesaria, y reuciéndose á la mision divina que recibió de su legislador, es decir, á ser el edo agente moral de las socieades civiles. 'Nos hemos estendido tanto en estas observaciones , Porque ellas esplican el uso que las naciones modernas de Europa han hecho en sus principios del cristianismo , y porque ellas solas bastan para destruir las calumhlas Con que una filosofía, 6 superficial ó mal intencionada, ha denigrado a religion y el sacerdocio. Mandaron el mundo cuando nadie sino ellos po- ¡nh mandarlo; y se sostuvieron en el mando con el mismo medio que se Sostiene toda autoridad política , esto es, con las leyes y con la fuerza. Esta observacion es dominante en toda a historia de los siglos medios. n la antigua hemos podido seguir 98 sucesos sin gran dificultad por-la Correlacion que a unos con otros.
(16) Las antiguas monarquías de Egipto y Asia; luego Grecia, y últimamente Roma, fueron los grandes centros de poder, y cada uno atrajo á sí todo el mundo civilizado de su tiempo. Asi que, no hemos tenido que hacer adiciones:en esta gran division de la historia. No podremos seguir un orden análogo en la moderna; 1.” porque.en esta no ha habido ningun pueblo dominador : 2.” porque la historia de cada nacion merece una atencion parti- - cular: 3.” porque si bien el imperio griego y la Francia han sido dos centros de accion muy considerables; sin embargo, casi todas las naciones en algunas épocas, y con independencia de dichos centros, han tenido una influencia, ya mas , ya menos directa, en los negocios del mundo; y escindispensable que en una historia uniyersal se fije la atencion sobre ellas en sus periodos gloriosos. | Ha sido necesario, pues, en las historias del imperio de oriente y de Francia, escritas por el conde de Segur, interpolar , digámoslo asi , las de las otras naciones; y el método de inter- A A
” (17) | polacion que mas natural y útil nos ha parecido , en la narracion de los sucesos de estas naciones en capitulos adicionales. De este modo se logra la ventaja de conservar la unidad de los. hechos históricos , Pues los capitulos adicionales se colocarán en la parte de la historia que mas conveniente parezca para manifestar el orígen y progresos de la nacion de que se trata en ellos, y al mismo tiempo se Proporciona á los lectores que puean leer seguida la historia de cada nacion en los capítulos adicionales que la correspondan, en cuyos títulos se pondrá al frente el nombre de di- Cha nacion. Ultimamente , debemos advertir á Ruestros lectores que en esta /Zistoria untversal no se omitirá ningun hecho ¡MPortante, señaladamente de aque-= llos que han sido causas ó efectos de as grandes revoluciones; ó que por su Interes literario ó moral A es- Citar la curiosidad. Prometemos tambien la debida imparcialidad en los JUICIOS, sin dejarnos nunca guiar por odios $ afecciones nacionales. Nues- TOMO 1X, 2
(18) tro horte será siempre la justicia, única fuente de la verdadera politica. Fin de la introduccion á la Historia - moderna. ]
A HISTORIA DE ORIENTE. GAPETUDO VIT ; Dom. III O JR Dt Zenon, emperador. Invasion de Gense- Fico en el imperio de oriente. Conspi» racion de Basilisco. Henotico de Zez non. Muerte de Ilo y Leoncio. Espe-- dicion de Teodorico en Italia. Batalla del ddda: los ostrogodos dueños de Ttalia. Anastasio , emperador. Guerra con los sarracenos y búlgaros. Invasion de Cavades, rey de Persia, en ' Armenia. Sitio de Amida por Cayades. Alianza de Anastasio y Clodoveo, Y consulado de éste. Conjuracion de Fitaliano y sítio de Constantinopla.
(20) há , emperador. (474.) El imperio de occidente, despues de una resistencia, mas prolongada por su fama que por. sus recursos, iba a caer en manos de los bárbaros. Estos repartian sus despojos, fundaban sobre sus ruinas los reinos de la eS y despues de derribar a los emperadotfes romanos, se desdeñaron de tomar este titulo, harto envilecido por los últimos principes que lo habian lleya= do. La caida de Roma es la grande época que separa la historia antigua de la moderna, la cual comienza con el reina-= _ do de Odoacre en Italia, el 2.2 año del de Zenon en oriente (476). Un nuevo drden de cosas, nuevas potencias, nuevas costumbres van a ofrecerse á nuestra vis. ta. Las antiguas instituciones han perecido: otra religion domina en los ánimos: ha desaparecido el amor y hasta la memoria de la libertad politica: la historia olvida las virtudes del foro: el poder se concentra en el principe, limitado y á veces destruido por la oposicion de los grandes y por el ascendiente del sacerdocio*: las naciones caen en la servidum=- bre; y durante muchos siglos estos pue-= blos bárbaros, sumergidos en la ignoran= cia , sometidos al despotismo 'd entregas
| dos á la (2) y , . , A anarquía, solo brillarán por el esplendor de las armas, Perecieron las uces y la elocuencia: las ciencias se con- Servaron solamente «en los asilos que la religion les abrió en los monasterios: no 450 mas principio político que la fuerza ciega, solo tal vez sometida á la accion siempre vigente del cristianismo. Para contar con al rables de gun órden los sucesos memoesta nueva época, habiendo escrito hasta ahora la historia de los sucesores d e Constantino el grande, nola inter FuMpirémos; seguirémos la narracion de 0s sucesos de oriente, Sa principes con pocos medios y gran titulo de es pretensiones o mucho tiempo el emperadores romanos , siendo muy pocos los que fueron dignos de él por sus v irtudes y acciones. Continuardmos la historia de su decadencia hasta la epoca en no ter que Mahomet 11 derribó su tro= > Se apoderó de Constantinopla, des- . . ' . ró la cruz en oriente , ensalzo la media ., . ,r "Ina y sometió todos aquellos paises a los errores y ran. Volv al despotismo bárbaro del Alcoerémos luego a la Europa occidental, donde la Francia, despejada alsun tanto la barbárie , se elevó gloriosamente sobre las ruinas de Roma, y fundo por el ge nio de Carlomagno el nuevo im-
(28) silisco, enfurecidos por su elevacion, gas , . naron a muchos oficiales y soldados de su ejército, que prometieron asesinarlo. Zenon , informado de esta conspiracion, no pudo substraerse á ella sino con la fuga: se escapó, primero á 'Sárdica y desde esta ciudad á. Antioquía. (469.) ANi se dejó seducir por un monge llamado Pedro el batanero , echado del monasterio por sus liviandades. El Asia estaba entonces entregada ¿4 las disputas reli- ¡osas : los arrianos negaban la divinidad del Verbo: los nestorianos, la unidad de ersona en Jesucristo : los eutiquianos, la uplicidad de naturaleza; y el furor de las sofisterias peleaba contra la sumision a las declaraciones de los concilios. Zenon, subyugado por el monge, que era -eutiquiano , arrojó de Antioquía 4 Martirio, obispo ortodoxo. Leon favoreció al prelado, desterró:al monge, y prohibió severamente en toda la estension del imperio el trabajo, el comercio y los espeetáculos en los dias festivos. De aqui nació el odio implacable de Zenon contra los católicos, y la crueldad con que los persiguió en todo su reinado. Mientras el imperio romano , sometido en Italia al , Ñ yugo de los bárbaros, era destrozado. en oriente por las discordias religiosas, per-
(295 dia en Galia los débiles restos de su poder. Childerico, rey de los franceses, €stendia continuamente sus conquistas : los orgoñones no tardaron en llevar sus armas desde Dijon hasta las orillas del Iser. Gundebaldo, principe de esta nacion, arrojado por sus hermanos, pasó a lta= la , caso con la hija de Ricimero, volvió. con grande ejército á Galia, reconquisto su trono, dió muerte á los principes que e habian destronado, y solo perdono a os hijas de Childerico, uno de ellos; de las cuales una fue religiosa , y otra, lamada Clotilde , educada en el palacio e su tio, fue despues la esposa de Clooveo y la convertidora de su marido. de los fianceses. El débil Leon recibia Con indiferencia las noticias de estos su= ¿£50s, cuyo curso ni podia romper ni retardar. Rodeado de partidos é intrigas, “penas se sostenia sobre un trono vaciante. Importunado sin cesar por Aspar, se rindió 4 sus solicitaciones y amenazas, Y nOMbró césar á Patricio, uno de sus hi- Jos. Su eleccion no pudo recaer sobre rtaburo, el mayor de ellos, porque era arriano. Como se creia herética' toda la familia, el pueblo se rebela , toma las ar= mas, Y quiere matar al nuevo césar. Leon e dió un asilo en su palacio. Aspar, por
(30) librarse. del fyror de la muchedumbre, - se refugió á una iglesia. El emperador no udo sosegar este tumulto sino declaran- o solemnemente al. pueblo, por medio del patriarca , que Patricio habia abrazado la fe católica. Aspar y sus hijos, en quienes la ambicion ahogo la gratitud, ansiosos de reinar, conspiraron contra el emperador:Leon penetra el designio, disimula su enojo, los convida á venira palacio, y los manda degollar. Solo Patricio pudo libertarse. El emperador confisco los bienes de esta familia poderosa, cuya ruina fue el cimiento de la grandeza de Zenon. Aspar, como gefe de la milicia, tenia gran partido en el ejército: Ostria, comandante de los godos auxiliares , quiso vengarle, y acometió al palaeio; pero fue rechazado por los guardias. La multitud, que detesta a los grandes favorecidos, y se interesa por ellos cuan= do son desgraciados, aplaudió la accion de Ostria y compadecio a Áspar, porque teniendo tantos amigos en su prosperi dad, no conservó mas que uno despues de su muerte. Teodorico el vizco, rey. de los ostrogodos, habia casado con una sobrina q : defendida Ostria, deelaró la guerra , taló durante dos años la Tracia, y llevo sus armas hasta el piede —A AAA A
(31) las murallas de Constantinopla. Leon, tex miendo entonces que Teodomiro, rey de los godos de Pannonia, que acababa de vencer á los suevos , se reuniese con los ostrogodos, solicitó su amistad , le ofreció magnificos regalos , y le envió a su hijo el jóven Teodorico, que á la sazon tenia diez y ocho años, habiendo es= tado diez como rehen en Constantinopla. Teodorico, generoso porque tenia una alma grande, para probar su gratitud 4 “con, levanta, sin que su padre lo supiese, un cuerpo de seis mil voluntarios; ataca a Babay, rey de los sármatas, que se habia apoderado de la alta Mesia, o. derrota y mata, y quiere devolver esta provincia al imperio. Teodomiro alabó su hazaña , conservó la conquislas, y el emperador se la cedió para lograr la alianza de un vecino tan for= midable. En esta época se verificó una . $HUpcion tan violenta del Vesubio, que as cenizas lanzadas por este volcan llegaron hasta Constantinopla (471). La Italia pugnaba entonces por libertarse de la influencia de Leon. Ricimero dió muerte a Ántemio, que tuvo por sucesor á Oli- 10, y este a Glicerio, competidor de ulio Neépote, nombrado emperador de 9tma por la corte de Bizancio. Teodomi-
(32) ro, haciendo poco caso de Leon, que solo era su aliado por el temor, invadió la Diría, se apoderó de Neisa, eorrid la Tracia y saqued a Heraclea y á Larisa. Leon, no teniendo fuerzas que oponerle, implora el socorro de Teodorico el visojo, y de Ostria , sus antiguos enemigos, sufre sus desdenes y burlas insultantes por el titulo de hijó que habia dado á Aedáorico el joven; y para lograr su proteccion les paga tributo y los condecora con la dignidad de comandantes de la milicia: esto era someterse al mismo yugo que.los bárbaros imponian entonces a los emperadores de occidente. La posicion era la misma, y solo'la casualidad y la escelente situacion de Constantinopla pudo salvarla de la caida i¡gnominiosa de der Leon, cuya política incierta nunca tuvo por base la fuerza ni la: justicia, en desprecio - del tratado concluido con el rey de Persia, hizo alianza con un gefe de los sarracenos que desolaba entonces las provincias meridionales de aquel reiio, igualmente débil en el interior que en las fronteras. Dominado por sus cortesanos igualmente ete sus enemigos , cedió a los deseos de su hija Ariadna, y pensó en cor ronaráaZenon, su yerno.Pero la resistencia de la plebe que le aborrecia por su
(33) origen isawro , por su fealdad y por la maldad de su carácter ¿le obligaron a renunciar á este designio, dió el titulo de augustoá Leon, hijo de Ariadna y Zenon, de edad de 14 años, y le nombro cónsul. (474.) Este fue el último acto de su autoridad : poco despues murio de disenteria a los 73 años de edad y 17 de reinado. Se han conservado de él estas escelentes palabras: «La autoridad soberana consiste en la justicia. No son permitidas á los principes muchas cosas que lo son a los particulares.» Estos nobles pensamien-= tos bastarian para su elogio si hubiesen sido la norma de su conducta; pero en Aquellos siglus corrompidos el vicio estaba en accion y la virtud en máximas. No bastaba á Zenon gobervar el esta- 0 como regente en nombre de su bijo, aspiraba al trono con tanto mas ardor cuanto menos digno era de ocuparlo. Su muger Ariadna y su suegra Veriva le aconsejaron apoderarse de él por medio de un crimen horrible, y lo cometio. Las 0S ¿Mperatrices ganan con sus intrigas los votos de muchos senadores y oficiales: Convocan al pueblo: este se reúne en la plaza del Hipodromo al pie del trono del Joven emperador Leon. Los perti dos con- Sejos de su madre y abuela le habian dic= TOMO IX. de
(34) tado anticipadamente las palabras que lo arruinaron. Zenon se acerca á el respe= tuosamente é hinca la rodilla: el jóven se quita la diadema, la pone en la frente de su padre, lo proclama augusto y lo deelara colega suyo. La muchedumbre, siempre facil de conmover, aplaudió este ac- to generoso de amor filial. Poco tiempo despues un veneno dió fin al reinado y á la vida de aquel jóven. Zenon reunia en un cuerpo disforme y en una alma vil todos los leféos y vicios de los principes mas perversos. Presuntuoso , cobarde, desconfiado , versatil, ingrato y cruel, pagaba los servicios mas grandes con el destierro , y las ofensas mas leves con la muerte: procuraba ocultar su deformidad con el adorno, su impiedad con el falso celo, y su cobardía con la jactancia. Siempre amenazó a los bárbaros, y nunca se atrevió a pelear contra ellos. La fortuna, elevándole al poder supremo, no hizo mas que aumentar y desenvolver todos los vicios que habia recibido de la naturaleza. La historia de un hombre tan infame y de un tirano tan debil y menospreciable se hubiera quizá olvidado por el fastidio que:inspira, á4 no haber sido su reinado época de grandes sucesos. Su orgullo que pretendia mandar las con-
(35 : e. 6 O , q ciencias , dió otigen 4 una guerra civil: hasta él las heregías solo habian producido sediciones. Su debilidad fue útil á la fortuna y 4 la gloria de Teodorico, el héroe de aquel siglo, é hizo perderla Italia. Parecia que el cielo reunia entonces Contra el imperio de oriente todos los azotes de su culera. Zenon tenia un hijo que procuraba imitar y aun superar sus vicios. Los escesos de su intemperancia libertaron la tierra de este nuevo Neron. enon y Longino, hermanos del emperador, eran tan odiosos como él: el primero solo se complacia en derramar sangres el otro, siempre tomado del vino, Ultrajabaá las matronas mas distinguidas, y robaba a los mas nobles magistrados Sus mugeres. Dijose que en una ocasion violó todas las virgenes de un monasterio. : a Invasion de Genserico en el impev0 de oriente. (476.) El acto mas verg0uzoso de este emperador fue el abandono de Italia 4 las armas de Odoacre. espues de una leye resistencia le nomrO patricio, y le impuso un homenage idusorio que nada probaba sino el orgullo impotente del emperador. En vano algunos hombres valerosos quisieron defender en Galia los restos del po-
(36) der romano : un yerno de Avito, y Sidonio Apolinar, obispo de Clermont, arrojaron á los visigodos de Auvernia; pero Julio Nepote les cedió despues esta provincia, y Zenon hizo irreparable esta »erdida cediendo la Italia. E El desprecio que inspiraba aumentó la osadia de los bárbaros: algunas tribus de sarracenos talaron la Mesopotamia: los hunnos invadieron la Tracia, y las escuadras de Genserico esparcieron el terror en todas las costas del imperio. Zenon que solo oponia a sus enemigos dinero € intrigas, envió al rey de los ván= dalos un embajador, cuya prudencia fue mas útil al imperio que un ejército. En aquel siglo de corrupcion Severo habia grangeado por sus virtudes tanta fama, que se creia ver en él un antiguo roma-= no: la opinion pública le comparaba 4 Jos Fabricios y mor Cuando llegó 4 Cartago, habian ya desembarcado en Epiro las tropas de Genserico y hacian temblar a Zenon en su capital. La virtud, elocuencia y firmeza del embajador inspiraron tanto respeto a Genserico, qe concluyó la paz, y le dijo: «Te devuelvo gratuitamente todos los cautivos griegos y romanos de que podemos disponer yo y los de mi familia: los otros pertenecen Us.
(37) a mis oficiales y soldados, y no soy duec= ño de ellos; pero te permito rescatarlos.» Severo prodigó todo su caudal, y vendió lasta su vajilla para libertar á sus conciudadanos. Firmó un tratado'que aseguraba la evacuación del imperio y la tran= quilidad del comercio, y prometia el res= tablecimiento de las iglesias y la toleran= cla del culto católico. Asi: la virtud de un solo hombre logró:de un rey bárbaro" 6 que las legiones griegas y romanas no 1aAbian podido recabar. Conspiración de Basilisco. (477.) La corte de Constantinopla era a un mismo tiempo teatro de vicios y discordias. El Interés y el erimen rompian todos los la=- 205. Verina:,4:quien Zenon contrariaba en sus amorios; y que no tenia el ascen= lente que deseaba, formó una conspi= ración para poner en el trono á su hermano Basiliseo: Harmacio, guerrero mas célebre por su hermosura que por su vas OY, y amante de Defoktdas muger de Basilisco, sedujo algunas tropas y logró algunas ventajas en Tracia. rareddo Por estos leves triunfos, Hevaba armas semejantes á las de Aquiles: el pueblo que le amaba, le dió eb uombre de Pirros As la primer noticia de la subleva- “ion, el tímido Zenon, asustado por los
(44) tua ecuestre en el Hipodromo, le recibió en Constantinopla, mas bien como dueño que como aliado, y le cedió la Dacia y una parte de la baja Mesia. Teodorico pudo en esta ocasion ceñirse la corona im= perial de oriente áno haberla desdeñado. Bizancio envilecida no escitaba su ambi-' cion: Sus deseos le inclinaban al occiden= te, donde le Hamaba la fortuna: Apasio= nado de la gloria, no creyó que la encon-= traria sino en Roma, su antiguo templo. Henótico de Zenon.(483.) El empe= rador, libre del temor de los godos, aten= dida las turbaciones religiosas que duraban desde la rebelion: de Basilisco. Creyendo comprimir todas las heregias con uu golpe de autoridad, publicó un edicto de union, que se llamó el henótico, y que se hizo famoso por:sus conse= cuencias. En él prohibió quese reconociese otro simbolo que el de Nicea, y anal tematizo a Nestorio ya Enutiques. El formulario: que habia formado , en lugar de calmar los ánimos , aumento las. divisio= nes y produjo nuevas heregias. Los arrianos lo acusaron de impio : los católicos de jrreverente al concilio de Calcedonia y atentatorio a la dignidad de la Iglesia. El papa Felix hizo vanos esfuerzos para restablecer la concordia : legiones de mon= IA A AAA A ARES AAA AI AA AAA A A PS: a o a
(45) ges se armáron y usieron' en marcha par ra pelear contra A emperador, fayoreci> dos por una parte del pueblo. Ácusábase á llo de solicitar el restablecimiento de la idolatria y de aspirar al imperio. Verina, envidiosa de su ascendiénte, pagó asesi- DOS para matarlo ; pero esta conjuración fue descubierta, y sión entregó-su sue- -gra a la venganza de lo, que la desterroa Cilicia. La emperatriz Ariadna abrazo. el partido de su madre: Ho. Ja acusó, no sin Íundamento, de trato criminal con Anastasio, silenciario de palacio. Zenon man- «da. matar 4 su muger; y. cuando creia eje £utada la orden, Ariadna se presenta á SU vista, le hace temblar con sus amena- 24S, y logra la permision de vengarse. h asesino pagado por:ella ataca á Ho; Pero yerra el golpe y solo le da una he- YTida pequeña. Zenon, asustado, jura que m0 ha tenido parte en aquel erimen. llo. indignado. de la erfidia de un principe a quien ha vado dos veces, disimula su -£n0jo, plas permiso para salir de la corteyrecibe elmando de las tropas de orien= Te, pasad Antioquia , y proclama emperador á Leoncio, general sirio, apreciado Por su valor y talento. ñ . Muerte de llo y Leoncio. (485.) Ve- "Ma sale de su prision, convoca el ejér-
(46) cito, corona a Leoncio y publica el siguiente edicto, que ha merecido un lugar en la historia por su insolencia. «Verina augusta, á nuestros prefectos y pueblos, salud. Sabeis que el imperio es nuestro patrimonio. Despues de la muerte de Leon, nuestro esposo, elevamos al trono al'isauro Tarasiscodiceo, llamado ho y Zenon. Creiamos que os haria dichosos; pero su ayaricia € impiedad nos han demostrado que es menester daros un dba mas justo y cristiano. Hemos coronado, - ee al piadosisimo Leoncio: reconoced- e por emperador de los romanos. 'Fodo el que se oponga a ello será tratado como rebelde.» Leoncio € llo reunidos dieron batalla junto á Antioquía á Longino, hermano de Zenon, y derrotaron su ejército. Pero Teodorico abrazó el partido del emperador, venció á los dobeldes; los persiguió y se apoderó de sus gefes. Las cabezas de llo y Leoncio, puestas en escarpias, sirvieron de espectáculo al pueblo de Constantinopla. Teodorico , despues de haber Hestablecido al infante Zenon en su trono, conocia sobradamente - su perfidia para cometer: la imprudencia de permanecer asu lado. Insaciable de gloria y de combates, acometió á los hunnos que habitaban en las orillas del Vol- TI Ei ALI RA ADE VEDA O E tl en O A MAA
(47) 8%, y que despues fueron conocidos “con el nombre de búlgaros. En este pueblo reinaba la igualdad mas completa: ls dis- Uinciones, que solo concedian a los mas valientes, se graduaban por el número £ enemigos que habian muerto. Teodorico los derrotó junto al Boristenes, y dera ribd á su gefe de una lanzada. A la sazon perdia el nombre romano su último apoyo en las Galias. Siagrio, vencido por lodoveo, bused en vano un asilo en la corte de Alárico, rey de OS visigodos , que estaba entonces en olosa. Alárico le entregó al rey de los "anCeses, el cual le mando cortar la cas eza. Zenon se hacia mas odioso y despreciable:; apasionado por los juegos del C1reo', protegió los escesos dé la faccion verde, cuyos partidarios cometian en el «Tperio los mayores desórdenes. En Anhioquía asesinaron un gran número de ju- 105 La impunidad de los homicidas can $0 Una sublevacion' en Palestina. Los ju= los eligieron un rey, llamado Jutuza, que se apoderó de Siquen y de Cejoréa: muchos cristianos fueron degolados por los rebeldes. Pero AsclepiaeS, gobernador de Palestina , peleó * contra ellos; los derrotó completamen- %, cogió al nuevo rey , y envid á Ze-
(48) non su'cabeza, adornada con la diadema. Espedicion de Teodorico en Italia. (488.) El emperador, siempre ingrato, eludia las promesas hechas a Teodorico. Por otra parte, los godos. se indignaban con razon de verá su rey postrarse.á los pies de un principe tan cobarde, y llevar el nombre de prefecto, general y cónsul. El espiritu de independencia, que no existia ya en Roma. ni en Bizanciu, daba entonces fuerza a los pueblos - barbaros y la autoridad de.sus gefes era muy limitada. Teodorico , cediendo al voto de su nacion, rompe su alianza con el imperio, y lega hasta las puertas de Constantinopla, llevando toda la Tracia á sangre y fuego. Zenon , incapaz de detener el torrente, se resuelve á dirigirlo por otro lado con su sumisión, y propo= ne a Peodorico una conferencia. El rey la acepta; y seguro de que el terror de su nombre le preservaba de todo peligro, entra sin tropas en teo agita bald se presenta a la yista del emperador. Vende de haber escuchado desdeñosa= mente las reclamaciones de Zenon, le dijo : «¿Quiéres evitar la ruina que te amenaza? Con solo una palabra puedes hacerlo. Cediste á los heérulos la Italia, antigua cuna de tu imperio: permileme
(49) emprender su con quista. Si la logro, re a la gloria. Roma, en lugar de e de tus enemigos, será gober= nada por tu hijo adoptivo. Si perezco en 2 €Mpresa , ganarás tambien , porque te libertarás de los grandes subsidios que me pagas.» Zenon acepta la proposicion, esperando que los godos, de los cuales iba ú verse libre por aquella he; Pies allarian su sepulero en Italia. Se la cedió, pues, por un edicto solemne; y se= gun la antigua costumbre dió a Teodovico la investidura de su nueva sobera= nia, poniéndole en la cabeza un velo sa-. paa. Despues de la conquista los go- 05 aseguraron que el emperador habia echoásu rey el abandono total de aquelos paises, y los griegos sostuvieron que '“eodorico no habia recibido la investiura sino para gobernar ú Italia como lugerteniente del emperador. Los pueblos lel norte, que solo conocian el derecho de la fuerza, no buscaban , como los po= ilicos modernos, motivos plausibles para dar á sus invasiones la apariencia de la justicia. Sin embargo , si el rey de los godos hubiera querido buscar uno para marchar. á Italia , la suerte se lo ofrecia: vacre, favorecido hasta entonces por a fortuna, acababa de llevar sus armas TOMO 1X. 4
(50) hasta las riberas del Danubio; y despues de haber derrotado completamente a los rugios, volvió en triunfo a Ravena, tra= yendo encadenado a su carro a Feleteo , rey de aquella gente. Abusando con crueldad de la victoria, mandó cortar la cabeza al rey vencido. Los rugios tenian el mismo orígen que los godos : Federico, hijo de Feleteo , implord el socorro de Teodorico , y este prometió vengarle. - Armanse los godos a la voz de su principe: toda la nacion se conmueve: viejos , mugeres y niños siguen el ejército : abandonan la Dacia y la Mesia, y como si estuviesen ciertos de la victoria, de= jan sin pesar sus villas, campos y hogares. El ardor de vencer estingue en ellos todos los demas afectos, y ya no conocen mas patria sino el rico pais que van a conquistar. Esta multitud innumerable toma el camino de Sirmio, marcha sin almacenes, viven solo de la caza y del saqueo, y antes de pelear se ve espuesta a morir de hambre y de peste. Oprimida del cansancio, llega a las riberas de Ulca: los gépidos le disputan el paso: al verlos retroceden los godos: Teodorico impaciente esclama: «Que se detengan los cobardes, y solo me sigan los mas ya-
(51) | lientes. Pocos guerreros me bastarán pS ra vencer; pero todos se aprovecharan de la victoria: levantad todos los estan= dartes:al rededor de mi para que me vean los enemigos. Quiero ser blanco de sus tiros: no tardará mi brazo en darles a entender que solo 4 mis pies deben rendir sus armas.» Dichas estas palabras, se arroja casi solo al rio, y lo atraviesa derribando 4 los que se oponen a sus golpes: siguele el ejército enteró , entusiasmado por su valor: Trasila, rey de los gépidos,, y Busa, rey de los búlga- TOS, perecen en el campo de batalla: sus tropas son desbaratadas : una parte que- "9 Muerta y otra huyó : sus campos, te- SOTos y viveres fueron presa de los go= dos, y Teodorico vencedor penetro sin obstáculo en la Venecia. Odoacre estaba acampado entre Aquileya y los Alpes Ju- 10s, sobre las riberas del Isonzo, en el sitio donde hoy está Goritz, Teodorico, despues de haber dado algun descanso á sus tropas, presenta la batalla 4 Odoaz cre, triunfa de su resistencia con la impetuosidad del ataque, le persigue hasta Su campamento , se apodera de él, y le obliga a encerrarse en Verona, Desde esta batalla comienza el remado de Teo- Orico en Italia. SO ES
(52) : Mientras sitiaba a Verona , Odoacre, no abatido por la desgracia, recibe nuevos refuerzos , sale de la ciudad en me-= dio de una noche oscura, sorprende y egiúella los puestos avanzados y penetra en el campamento enemigo. Teodorico dormia descuidado en sutienda: despierta a los gritos de su madre y esposa, que con el acero en la mano le llaman al combate : se levanta y arma: ve huir a los godos , se arroja en medio de ellos, los detiene y reune , se. precipita sobre los soldados de Odoacre , que juzgándose vencedores se entregaban al pillage : hace en ellos gran carnicería, los derrota y los ersigue tan de cerca que entra va ¿ con los fugitivos en la plaza. Odoacre se % escapa y vaa Roma. Esta ciudad, despojada ya de su gloria, estaba abierta siempre a los vencedores y cerrada á los vencidos. Los romanos defienden la entrada de la plaza contra el mismo Odoacre, á quien poco antes tributaban las mas serviles adulaciones , y le declaran que no reconoceu otro señor sino Teodorico, enviado por el emperador de oriente para gobernarlos. Milan , mas leal, quiso defenderse; pero la politica del obispo y la traicion -P Tufa, general de Odoacre, abrieron las puertas al | ' | ¡ |
(53) feliz Teodorico. Este entregó el mando e una division suya a Tufa, y aprendió su costa que los traidores solo mere- Cen por sus servicios dinero y desprecio. Tufa entregó las tropas que se le habian confiado 4 Odoacre , y todas fueron degolladas. Epifanio, Ai de avia, persuadió á los habitantes de es= ta ciudad que evitasen las desgracias de Un sitio con una pronta sumisión. Batalla del Adda : los ostrogodos dueños de Iralia. (490.) Odoacre , per= seguido de la fortuna, mereció conservar su gloria por el valor en los reveses. 0S veces vencido, muchas engañado, 2Un tenia reunido un numeroso ejérci- to, ¿que su genio fecundo en recursos abla formado, y despues de su derrota Se presentaba mas fuerte y temible que DUnca. Alárico, rey de los visigodos, reunió sus tropas a las de Teodorico. Guandebaldo, rey de los borgoñones, con el pretesto dé socorrer á Odoacre, , z entro en TFtalia por el camino de Génova con solo el designio de saquear las ciudades y talar los campos. La desgraciada Italia sufria entonces todos los mar “5 que la ambicion romana causo en Otro tiempo al universo. Enmedio de es» las disensiones crueles, los obispos y no- , a
y (60> tenia su fuerza y ardor con los ejercicios militares. Gobernando bajo otros princiios á los pueblos de Italia, les dejó sus Bat hos costumbres , fiestas y asambleas : los entretenia con placeres y alejaba de las armas : permitia á las ciudades que eligiesen sus magistrados, y ar= . reglasen sus intereses: consagró, en fin, el libre ejercicio de los cultos. Su corte semejaba á la de los emperadores: velan= sesen ella prefectos , patricios, cuesto= res y anio apariencias que ocultaban el bárbaro á los ojos de los romanos. En la frontera y en los campamentos , vol=. viendo a ponerse sus armas , Se presentaba a los hijos del norte bajo otras formas. Los obispos, y aun algunos santos, como Fulgencio y Epifanio, celebraban sus virtudes morales : el senado y pueblo romano alababan su justicia, y le amaban como a libertador. Los godos , blandien= do sus lanzas, cantaban sus hazañas y le honraban como á un Dios. Este princi- Pp, igual en talento á los griegos , despreciaba su flaqueza, y lisonjeaba su yanidad. Su correspondencia con Zenon y Anastasio estaba redactada en términos tan equivocos como los edictos de estos principes. Cuando le escribian como á un vasallo , respondia como un aliado; ha-
(61) blaba mucho de union, náda de deperi= dencia ; les dejaba confirmar los cónsues nombrados por él; no se ofendia de a suprema autoridad que afectaban , y los consolaba desu intléridndocifa con 'emostraciones vagas de un respeto in- Significante. : “Marcelino y otros muchos escritores atinos aseguran que el rey de los godos debió toda su habilidad á su genio, y no a su educacion; pues ni aun sabia, dicen, mar su nombre. Es dificil creer que este principe, educado en Constantino- Pla, haya podido conservar una igno- - Yancia tan grosera: lo que es cierto es, qUe si no cultivó las letras, las distinguió Y lavoreció siempre. Tomó por ministro. rs a sabio Casiodoro Liberio , cuyo talento hizo olvidar que habia sido ministro € Odoacre; y elevó ú las dignidades mas altas a Boecio, el último de los oradores "omanos, que mereció ocupar la tribuna e Giceron. Boecio fue celebre , tanto Por la estension de sus conocimientos, MO por sus virtudes y desgracias. Los Emperadores de Bizancio no eran tan temibles al nuevo soberano de Italia como E pueblos del norte y los monarcas de cidente. Estos antiguos enemigos del Mperio romano , francos , borgoñones,
(62) alemanes, las tribus belicosas que corrian las riberas de Escandinavia, los campos de Galia, los bosques de Germania y las - orillas del Danubio, no miraban sin envidia al rey de los godos en el trono de Augusto , Trajano y Constantino. Teo- -—dorico se unió -estrechaniente con el rey . de los visigodos, que ocupaba el medio- “dia de Galia; caso con Audefleda, hermana de Clodoveo , rey de los francos; y 200.000 guerreros, siempre dispuestosá la pelea, contuvieron 0 reprimieron la ambicion de los otros rivales. Cuando Clodoveo, reunidas bajo su mando todas las tribus de los francos, hubo vencido a Siagrio, derrotado álos alemanes, y quebrantado el poder de los borgoñones, declaró la guerra al rey de los visigodos- Teodorico «tomó la defénsá de Alarico, su aliado y pariente; y si no pudo salvar á este principe, ni evitar la pérdida: de la Aquitania, á lo menos hizo inútiles los esfuerzos de los franceses contra la plaza de Arlés; y asi el conquistador de Italid fue el solo dique que pudo contener las armas del diohoró vencedor de las Galias. La admiracion debida á un hombre de genio tan superior á su siglo, no debe escusar los errores y aun crimenes que mancillaron la vejez de este gran rey
(63) Pero seria injusticia no atribuir gran parte de ellos 4 su situacion politica, a las costumbres del tiempo, a la corrupcion e los patricios de Roma, y a la ferocidad de los oficiales bárbaros que componian su corte. Bastará para justificar nuestro elogio compararle á los otros conquistadores, quesegun dice él mismo en una de sus cartas, «roban 0 destruyen las ciudades d provincias ganadas; » y aña- e: «Yo quiero que los vencidos sientan 10 haberlo sido antes.» Durante treinta años esta máxima dirigió sus acciones: re- “omendaba á sus guerreros que juntasen con la humanidad romana el valor godo; y en desprecio de la costumbre bárbara £ no reconocer mas juez que la espada, Prohibió los desafios. En su reinado dis- Utaron Simmaco y Laurencio la silla de Oma por medio de las armas. Teodori- 20 hizo que un concilio juzgase esta con= testacion, y no empleó su autoridad sino para que se ejecutase la sentencia dada en favor de Simmaco. Mientras que la Italia, sucesivamente envilecida y “asolada por los visigodos, vandalos y hérulos, salia de sus ruinas, y parecia renacer mas venturosa y floreciente, el im erio de Constantinopla con= inuaba gimiendo bajo el yugo vergonzo-
(64) so de Zenon. Este emperador, que todo lo temia, creia a todos. Temblando siemre por su aa su vida , consultaba a ds astrólogos, y daba fé á sus predicciones. A pesar de su celo religioso, el deseo de conocerlo porvenir le hacia que conversase muchas veces con Proclo, Marino , Damasio y otros filósofos paganus. Estos fueron acusados de haber formado una conspiracion ES obligar á Zenoma restablecer la idolatria. Severiano, uno de sus cómplices, los delató y huyó, y los conspiradores fueron enviados al'suplicio. El conde Mauriano, tambien astrólogo , predijo al Fe cio que uno de los silenciarios de palacio usurparia la corona. No era necesaria gran PE para hacer este pronóstico; porque nadie ignoraba en la corte el amorio de la ema peratriz Ariadna con el silenciario Anastasio, y solo Zenon lo ignoraba. Sus sos: echas recayeron en Pelagio, colega de Y butbtasio, y asi lo desterró 4 Servia, don de fue degollado. Ariadna, advertida por este asesinato de la suerte que la aménazaba, se anticipó con un crimen atroz. El emperador cayó enfermo: su muger, apro+ vechándose de un momento en que esta= ba desmayado, le mandó enterrar vivo: sus gritos se oyeron fuera de la bóveday
(65) mas la guardia 0 no quiso ú no se atrevió á socorrerle. Poco despues se abrid su se=' ¡pulcro, y se observó que se habia destrozado los brazos. Esta horrible maldad inspiró poco espanto., ya porque se afec= tase dudar de Alla y ya porque se creyese que aquel tirano merecia tal muger y tal Muerte. Zenon murió en 491, 4-los 65 años de edad y 16 de reinado. E Anastasio, emperador. (491.) AriadmA, y su ministro el eunuco Urbicio, al. dar muerte 4 Zenon, tomaron todas las Precauciones necesarias para reemplazarle. El senado, sometido Y entregado a ellos, eligió a Anastasio que ejercia el empleo de silenciario. Pero como se le acusaba de ser favorable á las heregías de los maniqueos y eutiquianos, el patriarca “ofemio, antes de coronarle , le hizo ju- Yar por escrito su adhesion á la doctrina el concilio de Calcedonia: firmó este juramento, y los pueblos del imperio, acos. tumbrados a mudar servilmente el yugo, Súpieron sin admirarse que Zenon habia caido del trono, y que su dueño actual era antes un sirviente de palacio. Anas-' tasio, que tenia 60 años de edad cuando ascendió al trono, no fue célebre ni por grandes vicios, ni por grandes sore Nacido de una fami lia oscura, su belleza, TOMO IX,
(66) ue es un mérito en la corte, fue causa de su elevacion: uno de sus ojos era azul y el otro negro.Su carácter presentaba la misma irregularidad: se le vid sucesiva-= mente ser osado C indeciso, avaro y libe= ral , tolerante y perseguidor. Decia muchas veces que la razon de estado lo disculpa todo : máxima de rincipes perversos para cubrir sus maldades con el velo | del interes público : felizmente sus acciones fueron mas generosas que sus doctrinas.«Desterró a los delatores, respetó la justicia, abolió el uso barbaro de los combates del circo entre hombres y animales; en fin , libertó al pueblo del tributo oneroso impuesto sobre todas las produeciones de la industria, y-aun sobre la mendicidad , y que se llamaba crisagiro. Longino., hermano de Zenon, aspiraba al imperio, que sus vicios hubieran deshonrado : los isauros sostuvieron su pretension , y esta guerra civil duró seis años. Los generales de Anastasio vencieron muchas veces al enemigo causandole ran matanza. En fin, siendo cónsules uan el escita, y Juan el corcoyado,fueron los isauros completamente vencidos, y Longino preso y degollado. En. esta guerra empezo a elevarse Justino, paisano oscuro de Tracia, que poco tiempo
AS (67) / despues ascendió al trono. A la edad de 20 años dejó el arado por huir de la miseria; y seguido de dos compañeros llegó a la capital solo con una alforja y un bordon. Todos tres se alistaron: Leon, agradado de su alta estatura, los hizo entrar en su guardia. Justino era ya capilan en la guerra contra los isauros. Cometio Una falta de indisciplina, y el consul Juan el corcovado le condeno a: muerte: ya la segur estaba levantada sobre su cabeza, cuando Juan, moyido por un sueño según unos, 0 por una aparicion como quieren otros, le concedió su perdon. Su yator le grangeo el afecto de los gefes y la benevolencia del emperador , y fue sucesivamente elevado á las dignidades de senador, gefe de los oficios y patricio. “Guerra con los sarracenos y bulgaros. (499.) Los sarracenos, que turbaban entonces la tranquilidad del imperio con Sus correrias y latrocinios, y que despues e fueron tan funestos cuando una nueva religion añadió el ardor del fanatismo a Su pasión por la guerra, acometieron con poderoso ejército la provincia de Siria. omano , gobernador de Palestina, los venció y oblisó á retirarse. Anastasio fue menos feliz contra los ulgaros que habian” pasado el Danubio,
¿(089 Aristo y £l conde Nicostrato, al frente del ejército de Iliria, les dieron batalla y la perdieron : espantosas devastaciones fueron el resultado de esta derrota, Invasion de Cavades, rey de Persia, en Armenia. (501.) La peste y el hambre despoblaron una parte del Asia. La Persia , atacada incesantemente por las tribus del norte, estaba destrozada por las discordias civiles. Peroso fue muerto en una batalla contra los hunnos : Vologeso, su hermano, le sucedió; y Cavades, su hijo, quedo en rehenes entre los hunnos victoriosos. El nuevo rey despreciaba el culto de los magos: estos sublevaron el pueblo contra él, le sacaron los ojos y le privaron de la corona. Cavádes le heredo y reinó como un tirano, Sus embajadores vinieron á pedir al emperador Anastasio los. ibi que Zenon habia prometido. El avariento emperador prefirió el dinero a la paz; y dijo que solo se habia prometido un préstamo, no un don. Rompidse , pues, el lazo que unia los dos imperios; y Cavádes difiriósu venganza impedido por otrós sucesos. Quiso vbligar á los armenios a abrazar su culto: estos tomaron las armas, degollaron los magos, y vencieron el ejército persa. Las crueldades de Cavades le
(69) hacian odioso: su ingratitud 4 ún general que le habia salvado la vida en una Bitallo, y á quién hizo morir, escitó el furor de los grandes del reino : depusiéronle, encerráronle en una prision y eligieron por rey a Zamaspecio.. Sitio de Amida por Cavades. (503.) avádes, libertado bien pronto por el valor de su muger, se refugió al pais e los hunnos, que le dieron tropas y le. "establecieron en el trono. Despues de aberse vengado con crueldad de sus vasallos rebeldes , declaró la guerra á los tomanos, entró en Armenia, la devastó Y Puso cerco á Amida. Despues de dos asaltos inútiles fingió retirarse , volvió €n la noche y penetró en la ciudad por A negligencia de los defensores de un “erte, que se habian embriagado. Ochenta mil habitantes fueron pasados á cuchi- 9, y todos hubieran perecido á no ser Por el valor y el ingenio de un sacerdo= te anciano. «Señor, dijo á Cavades, un gran "ey Mancilla su gloria degollando á 08: vencidos.» «¿Y por qué, a respon=- 10 elroja Mie cansado mí paciencia con una defensa tan obstinada?» El viejo replicó: «Porque Dios ha querido conce= er esta victoria á tu valor y no á nuestra cobardia.» Esta respuesta altiva, tan-
(76) CAPITULO VIII. ; Mirto. TA cano, Justino I, emperador. Sedicion de: las facciones del circo. Muerte de Boecio y Simmaco. Justiniano , emperador. Guerra contra Cavades , rey de Persia , y batalla de Dara. Nueva guerracon los persas, y batalla de Calínica. Paz con la Persia. Conquista de África por Belisario. Muerte de Amalasunta, reina de los ostrogodos. Conquista de Sicilia por Belisario. Conquista de la Italia meridional por Belisario. Sitio y batalla de Roma. Sitio y toma de Ravena. Victorias de Belisario contra lospersas. Guerra de Belisario contra Totila. Belisario recobra a Roma. Conquista de Roma por mE A A e 5 o a
(77) : Totila. Espedicion de Narses a Ftalía : batallas de Urbino y de Vesubio. Capitulacion de Cumas. Batalla de Capua. El papa Figilio persegutdo. Su muerte. Victoria de Belisario contra los hunnos. Paz con los persas. Prision de Belisario. A AA 1, emperador. (518.) Anastas:0 no dejaba mas parientes que tres so- MOS sin talento ni influjo, que no ins- Plraban confianza ni temor á ningun par ¿0 , y que fueron olvidados apenas de- Jo de vivir su tio. El eunuco Amancio, Ministro de Anastasio, gobernaba el es- “do en losúltimosaños bajo el nombre de SUseñor. Noatreviéndose áaspirar al im- Perio, ¿a comprarlo para otro, y eligió Para ello al patricio Tedcrito, de cuya ¡istad y carácter apocado esperaba que Conservaria en el poder.Encargó áJus- "mo e le ganase los votos de los senado- "es, de las tropas y del pueblo. Justino rondaba entonces la guardia ; y como en S gobiernos despóticos la fuerza destina- Ya defender el trono es comunmente la Jue lo Usurpa , elambicioso comandante
(78) ava apoderarse de la corona, no tuvo que Lacdr mas que estender la mano a ella. Justino , educado en los campamentos, se habia adquirido el afecto de las tropas, siendo participe de sus riesgos y fatigas: le amaban por su valor, su fuer- . za, su mirar magestuoso , su tez encendida, su vida de aventurero, y hasta por su grosera ignorancia. Serviase del oro que le prodigaba Amancio, para hacer grandes regalos á los oficiales, á los principales senadores, al pueblo; perono solicitó sus votos sino para si mismo; y con un asentimiento casi unanime le eligieron emperador. El conde Juan fue uno de los aspirantes a la corona; pero su partido, A ajabeih flaco , no pudo impedir ni aun retardar la eleccion. En un momento en que el imperio estaba aco= metido de los bárbaros por todas partes, parecia necesario el nombramiento de un emperador belicoso. Jnstino debia su fortuna á sus hazañas ; pero cuando subió al trono tenia sesenta y ocho años, y la vejez habia resfriado su valor. Si el nuevo emperador: carecia de Juces, poseía a lo menos la primera cualidad de un principe; que es el arte de conocer y emplear los hombres. Como la ciencia militar era la única que ha- e o
(79) bia estudiado, se encargó “solamente dela direccion del ejército, y encomendó el gobierno del imperio al cuestor Proelo, hombre integro, de esperiencia , sá- 10 y generalmente estimado. Lupicina, muger de Justino, habia sido esclava, despues su concubina, luego su esposa, y en ln emperatriz: para hacer olvidar su ori- £8n mudando su nombre , su mari- o le dió el de Alia Marcia Eufemia. ada debió 4 la educacion 5 pero la Naturaleza la habia dotado de virtud, Prudencia y bondad. No tuyo hijos, Y asi el emperador fijó su afecto en Su sobrino Justiniano, que á la sazon enia treinta y cinco años. Este princi- P£, cuyo reinado fue despues tan glorio- S0 para el imperio, nació en el pais llama- 0 antiguamente Mesia, y hoy Bulgaria. padre Istok fue un aldeano, su mate se llamaba Biglenisa, y él tenia el hombre de Upeida Estos vocablos bár- *Tos:eran incómodos á la vanidad grie- 8%, y se mudaron en los de Sabacio, Vipllancia y Justiniano; y hasta la aldea de aAUTisino, cercana d Sáardica, donde tu- YO su nacimiento, se ennobleció con el nombre de Tetrafrigia. Justino, aseguvado ya en el trono, se declaro protector de los católicos; el pueblo le aplau-
(80) dió como:á un muevo Constantino, dió ¿4 su esposa el sobrenombre de Heléna El clero exigió que se escluyesen a los hereges de los empleos, y hasta del servicio militar. El emperador escribió al papa para ser admitido en su comunion; lo que no logró sino a condicion de que el patriarca Juan anatematizaria a: Ácacio , Eufemio y Macedonio, sus predecesores. : el Un legado vino á Constantinopla : el emperador lo recibió con grande honor en el senado, y las iglesias griega y latina se reconciliaron momentaneamente: Severo, patriarca de Antioquía , soste= nia aun a los hereges: Vitaliano tuvo ór= den de deponerlo y de hacer que le cortasen la lengua: el proscrito se refugió al palacio de Timoteo, patriarca de Me: jandría, que con el favor de un partido numeroso se burlaba de las ordenes de: la corte. Amancio y Teócrito, cuyos proyec= tos ambiciosos echo por tierra la eleva=: cion de Justino, formaron una conspiracion: fue descubierta, Teócrito preso y muerto, y Amancio desterrado á Sárdica. Un rival mas temible era Vitaliano, principe hereditario de la Escitia me- nor, nieto de Aspar, gefe de los godos
(81) auxiliares y habil general. Entonces mans aba un ejército; y no era posible olvi- ar que A antes habia sitiado a CGonstantinopla y hecho temblar al Sr A or en su palacio. Su celo por la fe católica le habia grangeado el titulo de ortodoxo que le Aiergh los sinodos de Tiro y Apamea. No era seguro emplear la fuerza contra un hombre tan poderoso: Cogañaronle, pues, para arruinarle; y a venganza le llamó á la corte con la máscara fementida de la confianza y de a amistad. Justino le colmó de honores Y dignidades: Justiniano le juró una Amistad fraternal, consagró este jura- Mento comulgando con él, le convidó 4 Un banquete; le hizo matar, y manchó “on esta atroz alevosía el primer escalon Por el cual ascendió al trono. Sedicion de las facciones del circo. (521 :) El furor de las facciones del cir- “o ensangrentaba diariamenté á Constantinopla, y causaba en todo el impe- "lo horribles desórdenes. No eran ya las Solemnidades omposas de la Grecia, en que todos lor héroes, principes y Pueblos rivales deponian sus odios y SUS armas para disputar pacificamente Una palma gloriosa. Cuando Roma adop- to el uso de las carreras de carros, la se- TOMO 1X, 6
(82) veridad de,sus costumbres: no pudo permitir que la gloria de los cónsules. senadores y patricios se espusiese en la arena á las murmuraciones y aplausos de la multitud inconstante. Oscuros cocheros, destinados a los placeres del pueblo, disputaron“ solo el premio de los certámenes; y se les distinguia con los colores encarnado, blanco, verde y azul. En tiempo de los emperadores, cuando los ciudadanos dejaron de entender en los negocios públicos , fueron las diversiones su sola ocupacion. Los romanos, á quienes sus dueños daban fiestas muy costosas para que olvidasen los pesares de la servidumbre, aplicaron a los juegos públicos el mismo ardor y espiritu de partido que ya no les era licito ma= nifestar en el foro. Cada uno sostuvo con pasion las pretensiones delos cocheros 4 que era adicto: los colores fue» ron estandartes y enseñas de tumulto; la superstición unia; ideas misteriosas á su numero cuaternario, que se suponia representar los cuatro elementos : se creyd ver en sus triunfos d reveses pre» sagios infaustos 6 favorables, que interpretaban, segun las opiniones, temores d deseos. Los principes, d arrastrados por el ejemplo, ú ganosos de complacer al
(83) pueblo imitándole, cometieron muchas Veces el yerro de tomar parte en estas Pueriles querellas: el influjo de la autoridad lad hizo tan importantes, violen= tas y encarnizadas, como las discordias religiosas; y los que quisieron reprimir el abuso, le iba harto enraizado Para destruirlo. Despues de la trasla= cion de la silla del imperio a Bizancio, esta locúra estravagante y funesta creció con la corrupcion de Las costumbres. %0s griegos, sumisos a tiranos, gober= nados por eunucos y oprimidos por bár- ATOS, nO parecian recobrar su antiguo Valor y denuedo, sino para sostener 4 Mesgo de sus vidas las querellas religiosas 9 las de los conductores de los carros 5 y Cuando en los campamentos, en el palacio Y en el senado solo se hallaba tiranía y Servidumbre ,. por un contraste singular VYolvia á encontrarse en el circo la demo= Cracia con toda su licencia y sus furores, - Justiniano apoyd con su autoridad 4 los partidarios de la faccion azul, la cual A pullosa con su proteccion, se entregó A los mayores escesos contra la faccion Verde. Bodas las ciudades fueron testipos de combates sangrientos y de todos 0s crimenes que acompañan á las guerras Civiles. Los azules tomaron el trage de
(84) los hunnos, y se mostraron codiciosos y crueles como este pueblo: robaban las casas de sus enemigos, herian á los que encontraban , vendian su brazo á los que pagaban asesinatos, quitaban los esclavos a sus dueños, las hijas á sus padres , ultrajaban a las mugeres mas A ptineicdes sobre los cadáveres de sus esposos: nin= gun magistrado se atrevia á castigar á es tos bandidos, temiendo desagradar á Justiniano; y este temor llegó á tal punto, que el emperador ignoró tres años semejantes escesos. Cuando los supo, nombró refecto de la ciudad á Teodoto, hombre firme y justo, y que en otro tiem= o habia sido conde de oriente. Este magistrado , sin temer la ira del principe, opuso á los facciosos una inflexible seve= ridad , disipd sus corrillos , puso en prision á los mas sediciosos, y mando degollar 4 muchos. Uno de los que envió al suplicio era de sangre ilustre, y se llama-= ba Teodoto como el. Los nobles, deseando ser superiores á la ley, se reunieron contra el prefecto: Justino, cediendo á sus clamores, envio a 'Teodoto al orien= te; pero obligó á su sucesor 4 observar la misma conducta, y á desplegar contra las facciones la misma firmeza. La parte que Justiniano habia tenido en estos desdr- O a = o ad IA ii
(85) denes, no le privó de la benevolencia-:de Su tio: nombrado cónsul, gastó grandes Sumas en dar fiestas magnificas para ga= Bar popularidad, é hizo pelear en la arena 20 leones contra 30 leopardos. El vul= 80, sin hacer caso de la decadencia del 'Mperio, creia que el lujo era poder, y la Prodigalidad grandeza. Mientras que se C entretenia con la pompa de los juegos; Se dejaba á Teodorico gobernar la Italia como señor, y nombrar un cónsul sin dig- Marse de pedir el consentimiento de Jus: tino. En esta época el rey de Persia, que Se creia soberano de la Cólquide, llama= a entonces Lazica, le dió por rey 4 Dam- Nazes, y despues de su muerte á Zateo, el Cual habiendo abrazado el cristianismo, Guiso hacer dependiente su corona del €Mperador de Constantinopla. Cavádes indignado resolvió desde entonces hacer Suerra á Justino; y para esto compró la alianza de un rey de la hunnos , que rel Sidia cerca de Derbont; pero habiendo y escubierto que este principe recibia tam- “Men subsidios del imperio, le invitó a “a conferencia; y se vengo de su doblez “dandole la muerte. Pocos tiranos vencievon a Cavádes en alevosía y crueldad. La conformidad de las doctrinas de Zoroastes y Manes habia hecho que muchos
(92) El patricio Simmaco , su suegro, did viwisimas é indiscrelas demostraciones de su justo dolor. Se creyó que pretendia vengar al que lloraba con tanta osadia, y fue enca enado, conducido a Ravena y sacrificado a las sospechas del rey. Teodorico no sobrevivió mucho tiempo á sus victimas, y debe decirse en gloria suya, que despues del espléndor ad qui- Edo en 30 años de pi conquistas, talentos y virtudes, descendid al sepulcro agitado de temores y Ipriaido de remordimientos. El espanto y la vergiienza debilitaron su espiritu mas que la edad. Un dia, sirviéndose en su mesa un enorme pescado , esclamó: «Quitad de ahi ese fantasma: ¿no veis a Simmaco enfurecido, con ojos centelleantes, dispuesto 4 devorarme?» Despues de tres dias de agonia, falleció: sus últimas palabras manifestaron su arrepentimiento por las muertes de Simmaco y de Boecio..Asi cayó este hombre célebre, que saliendo de los bosques de Pannonia, se hizo dueño de Roma y de Italia, y estendió su poder desde ta hasta Belgrado, y desde el Danubio hasta el mar de Libia. La fortuna que le prodigó sus favores, le concedió un bien sumamente raro en el trono, cual es un verdadero A A e A e TIA
(93) amigo. El griego Artemidoro se mostró siempre mas afecto al hombre que al Principe; y cuando murió, el'rey hizo de él el mas noble elogio en estas pocas ESábras : «Artemidoro siryid á los hom= res de mérito, consoló 4 los infelices, y jamas abusd del poder.» Amalasunta, ija de Teodorico, heredó sus estados, Sus talentos y su fama: por su valor y Virtud hizo amable ¿ los romanos y res- Petable á los bárbaros el yugo de úna Muger; y durante la larga infancia de su hijo Atalárico ocupo gloriosamente el trono donde no habian podido sostener- $e tantos guerreros ilustres. La muerte e Teodorico did 4 Justino esperanzas te derribar el poder de los godos en Ita= 12, y aun creyó inútil desplegar contra Una muger las fuerzas del oriente. Hizo Que la acometiesen en Pannonia los lom- Bardos , codiciosos de dinero y gloria; Pero fueron rechazados por las tropas podas, y Justino hubo de reconocer áAta. ático por rey de Italia. Amalasunta; dotada de un ingenio vivo y penetrante y € Un carácter firme y moderado, ins-= truida en las lenguas griega y latina, haaba poco y bien, era 4 un mismo tiema PO económica y liberal, amaba la paz sin “Mer la guerra, negociaba con pruden,
(94) cia; pero con altivez, y adquiría la estimacion general por su fidelidad inviola= ble en cumplir lo que prometia. El primer acto de su reinado lo fue de espia= cion y justicia, restituyendo a los hijos de Boecio y Simmaco la herencia de sus padres. Fue su primer ministro Casiodoro, cuyos talentos y virtudes respetó la envidia en tres reinados consecutivos: Deseando educar a su hijo, no como principe, sino como hombre, le envió 4 seguir sus estudios en las escuelas romanas. Alejó con su prudencia los peligros con que la amenazaba la ambicion de Amalarico, rey de España y nieto de Teodorico: evitó la guerra, cediendo a este principe las idas que poseia en Galia. El conde Ricimero se presentó de orden suya en el senado de Roma, y entregó el juramento que habia prestado la reina de conservar á los romanos, dálmatas y godos. sus privilegios. Mientras Amalasunta empleaba la destreza, el war lor y la suavidad para afirmar la monarquia de los estrogodos, el principe que habia de . po a RR largos par sos á su elevación. iS Justino descendia rápidamente al sepulcro. Justiniano, su sobrino, patricio y general, aun no tenia mas título que.
(95) el de nobilisimo : deseoso de llegar al imperio, habia yanado con sus regalos los votos del EA: y este suplico al em- Perador que le declarase augusto. Como el amor de la autoridad es la última pa= sion de los yiejos:, el monarca octogena= rio no quiso dividir la suya espirante. ero advertido al año siguiente, por la isminucion de sus fuerzas , de la proxi- Midad de la muerte, convocó en su pa- “Acio el senado asoció a Justiniano al Umperio, proclamó augustos a él y á su es- Posa RO , hizo que los coronase el Patriarca Epifanio, y murió. 4 los pocos meses: despues de un reinado de 9 años. el ego viejo al imperio, y sostuyo sin glo- Ma el cetro, del cual habia parecido do 20 por las hazañas de su juventud. ustiniano, emperador. (527 .) El nue- YO señor del oriente, nacido en una cho- 24, educado en los campamentos, y ele- Vado ¿la dignad de césar por el asesina= 2 de Vitaliano, pródigo en si1s placeres, Minucioso en sus ocupaciones, compa-= "able á Domiciano ¡porsus entretenimien. 0S pueriles, subyugado por una cortesa= Ma que habia recibido por esposa, debia” “Spirar al pueblo mas temor que espe- Sia embargo,:su vida fue gloriosa, Rombre célebre; y en su reivado el
(96) imperio se levantó y parecio adquirir nuevo vigor y buevas fuerzas. Justiniano ambicionaba todos los géneros de gloria. Las lecciones de un griego, llamado “Peofilo , ilustraron su espiritu: estaba en la fuerza de la edad-cuando subió al trono: se celebraban sus conocimientos en jurisprudencia, y su elocuencia en el se=- nado : tenia mucha pasion á la arquitectura y á la música; y los griegos actuales cantan todavia en el oficio divino algunos desus himnos. El estudio de la teolo- , , gla, al cual se entregó con todo el ardor que era general en susiglo , le hizo co-' meter graves errores. La mezcla de defectos y buenas cualidades que se observa en el carácter de este principe, hace muy dificil juzgarlo. Los jurisconsultos le han prodigado elogios ; los autores eclesiásticos injurias. Procopio, abogado, secretario de Belisario, € historiador, le ha adulado y destrozado sucesivamente, mudando de opinion segun mudaba su interes. En una de sus obras pinta al emperador como un ángel: en otra como un demonio; pero la vida de Justiniano prueba, que ni mereció alabanzas tan exageradas, ni censuras tan amargas. Este principe tenia, con una ambicion desenfrenada, poco entendimiento y UN |
(97) caracter debil +: naturalmente suave, fue cruel muchas veces por obedecer á los caprichos de Teodora que le dominaba. Tuvo generales hábiles, porque el deseo de la victoria le ilustraba para la elec= cion ; pero la envidia le hizo ser ingrato Cón ellos. Ningun principe ha levantado mas monumentos: pocos emperadores hi- Cieron tantas conquistas: sus leyes que go= iernan todavia el mundo; han hecho cé ebre su nombre; pero su gloria fue pres tada: la de legislador solo pertenece al sábio jurisconsulto Treboniano : la de Conquitador fue debidaal talento de Gers Mano, y al genio de Belisario y de Nár- Ses : si su voluntad les dió impulso, mu Chas yeces su debilidad les puso trabas: Su prodigalidad disipo elinmenso tesoro que habia juntado su predecesor: sus us Ristros , codiciosos y corrompidos, cpriz Mmieron los pueblos con tributos. Llevó muy lejos sus armas, pero agoto sus fuer 248, y perdió por culpa suya el occiden< e, dodo por sus generales. Sus Mumerosos monumentos oprímieron mas ue embellecieron el imperio. En fin, ebió su grandeza a la fortuna , su ele- Vacioná un erimen, sus victorias á algahos grandes capitanes, sus desgracias € IMfortunios á si solo; y su nombre no bri- TOMO 1X. 7
(98) Jlaria hoy con tanto esplendor, si Treboniarno nole hubiese puesto al frente de, un código inmortal. : Teodorá gobernaba al emperador y al imperio. En su juventud hizo fortuna or su hermosura y sus vicios, superan= do en uno y otro 4 todas las demas cor= tesanas : fue comedianta y pantomima, célebre por su habilidad. El pueblo que le prodigaba entonces sus aplausos en el teatro, no preveía que sentada sobre el trono.babia de exigirle otros homenages. Tenia mucha gracia y amenidaden su Lra- to : un gobernador de Africa la llevo a su provincia, y tuvo de ella un hijo. Un: nuevo capricho , 0 un secreto presentimiento, la escitaron a volver a la capi tal, donde cambiando de papel, afectó deyocion, vivió en el rétiro, se entregó al estudio, no trató sino.con sábjos, magistrados y estadistas, y atrajo áJustiniano, que cautivo de su amor, resolvió to= nrarla por esposa. Justino no queria con= sentir en ello; porque las leyes de Cons= tantino y de Marciano prohibian a los ciudadanos, y mucho mas a los senadores, casar con comediantas. Justiniano, arrastrado por su pasion, venció todos los ostáculos , arrancó el consentimiento del emperador, obtuvo la revocacion de
EA cc A HO (99) las leyes que prohibian aquel enlace , y celebro su casamiento. Vigilancia, su madre, fallecióde vergilenza y pesar por este suceso. Cuando Teodora legóal poder Supremo, descubrid, 4 pesar de la máscara de piedad, el orgullo y la altaneria, tan comun y tan odioso cuando recae so. re una baja estraccion. Sin embargo, Siempre comedianta, aun en el trono hi- 20 el papel de princesa benéfica y geherosa : prodigaba beneficios á los cortesanos, y limosnas á los pobres : edifico Iglesias, y fundó conventos; pero al mis- Mo tiempo implacable en sus venganzas, Persiguid a los sacerdotes que se 0po-= Blan a su voluntad, y ¿los grandes que ¡desdeñaban su proteccion. Rodeada de Crisomala, Indora y Macedonia, antiguas “Ortesanas , parecia el palacio de los eó- Sares una casa de prostitucion. Sus her- Manas , que habian profesado el mismo Oficio que ellas , hicieron muy buenos Matrimonios. Hombres poderosos se vieron obligados á tomarlas por esposas, y á Comprar la conservacion de sus dignida- “les con la ruina de su honor. Todo el que Pesistia á la emperatriz, era perdido. ln Viaba á las prisiones , al destierro y 4 la Muerte senadores, generales, goberdadores de provincia y obispos: d:las dos
(100) cárceles principales, donde amontonaba sus victimas, dio el pueblo los nombres de Laberinto y Tártaro. Su hijo, sabiendo en Africa su elevacion imprevista, acude precipitadamente á Constantinopla sin orden suya : su madre le ve por un momento, y el jóven desaparece: el parricidio la libró de un testigo importuno, que hubiera recordado perpétuamente al emperador la condicion primera y los'antiguos amores de su madre , á pesar de que la pasion de Justiniano le tenia tan ciego , que hacia gala de ser su cautivo , y trataba con gran veneracion a su idolo, objeto del desprecio universal, y llego hasta obligar a los grandes y al pueblo á que jurasen obedecer a la emperatriz como á él. Esta princesa no habia llegado á tanta fortuna, esplendor y sos: sin estar dotada de grandes cualidades. Tenia un ingenio vasto, sublime y delicado, asombrosa instruccion y valor á toda prueba. Asi esque el emperador, en el preambulo de una de sus novelas, declara que ha consultado á la muy respetable esposa que Dios le ha concedido; y como si la sombra altanera de esta princesa continuase dominando los ánimos, ha habido en nuestros tiempos jurisconsultos que
(101) Por respeto al Código y al Digesto han querido honrar la memoria de Teodora. “s cierto que esta muger, colocada en el trono, amo la gloria como habia ama- “do el placer: sostuvo con su firmeza la debilidad de su esposo, le escitó 4 Srandes empresas, le aconsejó muchas Veces hacer buenas elecciones > y fue ombre por ella. El principio del reinas do de Justiniano no fue señalado con sus Victorias. Sitas, uno de sus generales, derrotó y sometió á los zanes, habitantes del monte Tauro. Los vencidos, tratados con dulzura, abrazaron el cristia- Mismo, y fueron vasallos sumisos y fieles. llas recibió órden del emperador para Me se casase con Conceta , hermana de eodora, y que en otro tiempo fue cor- ¿sana como ella: este matrimonio Je va '9 el ducado de Armenia. Otro general, amado Pedro, venció el ejército del "ey de Persia. La tiranía de Cavádes es- “aba turbulencias en su remo, y mu- 05 grandes imploraron contra su moatea la proteccion de Justiniano. Boa-= 5% > reina de los hunnos sabiros , aliada del Imperio, venció otra tribu de hun- NOS, mandada por dos reyes, amigos de ádes + la nueva amazona mató a uno de ellos, cogid prisionero al otro, y lo en-
(108) fe, y se apodera del estandarte. Los per= sas huyen por todas partes, y se hace en ellos gran matanza. Al mismo tiempo Cavades sufrió otra derrota en Armenia: Ofreciósele de nuevo la paz, y respondió que obligado 4 mantener, con gran perjuicio de sus pueblos, dos ejércitos, uno contra los barbaros del norte y otro contra los romanos, no queria. tratar de az , si el imperio no se unia á él contra las primeros para defender las puertas Caspias. Justiniano consintid en ello, y aun se 0bligó a demoler las fortificacio= nes de Dara. Asise restableció la paz por algun tiempo en el oriente. Pero al imperjo tenia siempre otros enemigos: los barbaros, como las cabezas de la hidra, renacian de su misma sangre. Los búlga- ' ros invadieron la Tracia y los esclavones la Hliria: fueron rechazados por Mondon, uno de sus compatriotas, hábil capitan que habia Mtro al servicio de los romanos. Despues de él, Quilbudio, encargado de Sa defensa del Danubio, contuvo dos años los bárbaros ; pero al tercero, pasó el rio con ardor imprudente, se empeñó en un pais montuoso, enga= ñado por la finsida fuga de los esclavo» nes, fra rodeado por ellos, y perevió
(109) con todo su ejército. Los historiadores 3 estan de acuerdo acerca del origen de Os esclavones, pueblo famoso, que es tendió sus armas é idioma desde el Elba tasta el mar Caspio, y desde el mar Gla- Ctal hasta el Danubio: lo que parece mas Probable es que salieron dé los bosques te Escandinavia, y habitaron primero OS paises situados entre la Finlandia y el y- Los vénetos, godos y. esclavones «fran un mismo pueblo con nombres dis entes: en su idioma slaya significa Ñ Oria, y esta nacion belicosa debid pro= iblemente el nombre de slavos á sus ha. zañas. Muchas veces se les equivoca con * 0s búlgaros y ábaros. Reconocian un dios, dueño del universo, y veneraban tambien deidades de las montañas , rios Y bosques. Eran en general bien dispuestos, de elevada estatura y fuerza prodi- AS su cabello era rojo: valientes y só- 5Mos, despreciaban la a ricultura y las artes, peleaban medio dietas y se Servian de flechas envenenadas. Sus cos. UMmbres eran hospitalarias: su gobierno eMocrático; y no reconocian mas dere- “20 para el mando que la edad, la espe- "tencia y el valor. y Mueva guerra con los persas, y balla de Calinica, (531.) El emperador
(110) no pudo reunir todas sus fuerzas contra ellos, porque el rey de Persia, eterno enemigo de los romanos, habia cambiado de consejo y de general, y vuelto 4 comenzar la guerra. Fueron sucesores de Peroso destituido, Azaretes , hombre de genio atrevido, y Alamondar, principe de los sarracenos: este devastó muchas provincias romanas , y se retiró á losrdesiértos cargado de botin, desde que vió marchar contra él las tropas regulares del imperio. Habia aconsejado á Cayaádes que hiciese una guerra de invasion y acometiese en derechura a Antioquía. Cavádes adoptó este proyecto, y Azaretes atrayesy con su ejército el Lufrates. Belisario marchó contra él y le encontró cerca de Calcis. Sunica, que mandaba los auxiliares, ataco al enemigó sin órden, pero logró alguna ventaja. Belisario, que fundaba sus esperauzas degloria en el restablecimiento de Ja disciplina, quiso deslituirlez mas no obtuvo la aprobacion de Ja corte. Los persas, aterrados por este reves, se retiraban perseguidos del general romano que solicitaba echarlos dela pro vincia sin comprometerse. La limpacien, cia de los soldados indisciplinados prorumpió en murmuraciones: llamaban timidez á su prudencia, y pedian gritos el
II QA (111) 'ombate. «Amigos, les dijo, permitidme Ser avaro de vuestra sangre. Los enemi= S0s huyen, ¿qué mas quereis? Una bata-= % podria hacer: dudoso el triunfo que “hora es cierto. Estais fatigados por una arga marcha y crueles privaciones. Temed. que los persas se detengan en su retirada Y no les deisel valor de la desesperacion.» tas.ibad decir; pero le interrumpieron “04 injarias: Viendo, pues, que ya no esban en situacion de vir la yoz de la pru= Encia, y queriendo divigir por lo me-= Ros las pasiones que no podia contener, Manda dar la señal deseada: «Mi intenz “ion, dijo, no ha sido otra que probar Vuestro ánimo: estoy satisfecho de él: yo. Sútros lo estareis del mio, con tal que yo Vea tanto fuego en vuestras acciones Cos RO he visto en vuestras palabras.» La baz talla se dió cerca de Calinica. Se peleó 7 Una y otra parte con encarnizamiento, Y la lid fue larga y terrible. La noche des 19 indecisa la victoria; pero al dia siguien= 8 Cargaron impetuosamente los inmortas %S sobre el ala derecha de los romanos, a tey de:los-¿rabes homeritas , aliado de. Justiniano, huyd desamparando las lí "4s. Los Isauros y licaonios siguen su ¿oe mplo > Y hallaron la muerte que quelan Evitar, abogándose en el Eufrates,
(112) La caballeria romana, envuelta por los persas, huye d perece. Solamente Belisario y su lugarteniente Pedro manifestaron en este desastre un valor invencible. El general romano, al frente de un cuerpo de, infantería , débil por el número, pero fuerte por la intrepidez, se retira en buen órden, haciendo cara y peleando por todas sus frentes hasta la orilla del Eufrates: apoyado en ella como una fortaleza, resiste a todo el ejército enemigo, que veinte veces le acomete y veinte es rechazado. El campo de batalla estaba cubierto de cadáveres: el general de la” caballería persiana habia sido hecho prisionero por Sunica : el cansancio y la no” che separaron a los combatientes. Al rayar el dia, los persas ya sin esperauvza de vencer a los romanos, se vuelven á se campamento: Belisario los persigue y ma* ta un gran número de ellos. Todos con” vinieron en que el ejército imperíal que” dó vencido; pero que Belisario habia sa” lido vencedor. Azaretes, exagerando sil triunfo , esperaba ser premiado; pero el disfavor de su rey fue su recompensa. Segun el uso antiguo de Persia, a a abertura de la campaña desbilaba el ejer” cito á la vista del monarca; cada soldado lleyaba dos dardos y dejala uno á los pic?
(113) del trono , y estos: se guardaban y contaz “ban cuidadosamente. Despues de la guerra volvian a desfilar los soldados en presencia del rey, y arrojaban ante él el dardo queles habia quedado. Asi era como -calculaban el número de hombres muertos Y prisioneros en la guerra. Cavádes pregunto desdeñosamente al general vic. torioso, ¿qué ciudades 0 provincias habia conquistado? Azaretes respondió: «Mas he hecho que conquistar, pues he ven= cido á Belisario.» El rey, mostrándole los dardos, le dijo : «Has comprado una vje= toria dudosa á costa de'la mitad de «mi ejército.» | ey Paz con la Persia. (533.) En vano Cavádes, haciendo nuevos esfuerzos, pro- Ibid 4 sus generales volver á Persia sin aberse apoderado de la plaza de Marti- Fópolis: no pudo lograr esta empresa, y los generales de Belisario le quitaron mu- Chos castillos. Aquel rey, cuya soberbia abia legado 4 lo sumo; murió del esar ue le causaban los malós sucesos de sus Cjércitos. Los grandes reunidos eligieron por rey 4 Cevises, su hijo mayor; pero ibiendo presentado Mebódes , favorito el difunto rey , una memoria de éste en Que designaba á Cosdroas por su sucesor, el hábito del' miedo hizo respetar aun la TOMO IX.
(114) autoridad de la sombra real , y Cosdroas fueproclamadounanimemente.Este principe célebre fue amado el Alejandro de “oriente: los persas le dieron por sobrenombre Anusquirvan, que quiere decir alma generosa; y en sirios por él, le ensalzaban como muy superior á Ciro. Pero al mismo tiempo que admiraban su enio,le aborrecian, y le acusaron de to- a los vicios que suelen atribuirse á los tiranos mas odiosos. Deciase que el nuevo rey protegia las letras , é hizo traducir al persa las obras de Platon y Aristóteles. Con esta noticia, los filósofos gentiles perseguidos por Justiniano buscaron asilo en su corte; pero desengañados muy pronto por el despotismo oriental, y echando menos las formas menos duras de la administracion romana, volvieron á Grecia y fueron protegidos en ella por la influencia de iaa porque este principe recomendaba á los demas las virtudes que no tenia. Justiniano le envid embajadores para tratar la paz: el rey de Persia exigió al principio condiciones muy duras, 11.000 libras de oro y la cesion de muchas ciudades. En fin, el tratado se concluyo, y de uma y otra parte se devolvieron las plazas y los prisioneros. DT TO EN -
(115) | Las querellas sangrientas del circo «continuaban turbando la tranquilidad de Constantinopla; y la corte, tomando parte en ellas, echaba leña en el incendi0. Teodora favorecia la faccion verde, y el emperador la azul. El pueblo, oprimido por el esceso de los tributos, aborrecia violentamente 4 todos los ministros del stan, y sobre todos á Juan de Capadocia, su valido, que vendia la justi- Cia, y era igualmente despreciable por. su sed de oro y por su liviandad. Des- Contento el pueblo, solo esperaba un pretesto para la rebelion. Se habia tratado con severidad á algunos partidarios de la faccion verde: pde la plebe se subleya y toma las armas en su favor: des. troza la guardia imperial que se opone a Sus escesos; y durante tres dias A ca= sas son entregadas á las llamas y al sada las calles se inundan de sangre, y a Capilal semeja á una plaza O pGaR por asalto. Los sediciosos piden la cabeza del avorito: algunos proclaman augusto á Un soldado lHlamado Probo: ponen cerco al palacio. Belisario, al frente de una tro- Pa de valerosos, defiende las puertas, erriba á los mas atrevidos, y haciendo Drodigios de valor, espanta y aleja á los ladores. Pero su número aumentaba: el
(116) débil Justiniano queria huir, é iba á per- : der su honor y sutrono: la firmeza de una amuser le conservo el cetro y la vida. Teodora le dijo : «Comunmente se cen- 'sura con injusticia la osadía de las muge- «es que intervienen en los negocios públicos. Ahora lo conozco mejor que nun- - ea por tu perplejidad. En vano se objeta, «que nada debe decidirse con ligereza en las cireunstancias criticas. Cuando el peligro es estremo, la temeridad .es prudencia. El temor aconseja la fuga, y esta dará no salvacion, sino ignominia. La muerte es solo un accidente a: que nace espuesto todo hombre; pero el destierro es una afrenta insoportable al que ha ocupado un trono. Jamas me resolveré a dejar la púrpura, ni á vivir un solo dia sin los titulos de augusta y emperatriz con que me has honrado. Si de nada haces caso sino de la vida, puedes salvarla: el mar baña las paredes de tu palacio , tus pavios te esperan, puedes salvar en ellos tus tesoros, y la Propóntide te ofrece un asilo. Pero teme que la vida iufamemente conservada, en vez de descanso y placeres, solo te ofrezca una muerte tan eruel como vergonzosa, Para mila única regla es esta máxima de los antiguos: Es honroso morir, con tal que la posterida Ma ERA AD E SS Ecce o A ai
(117) a lea con tespeto el título de emperador, grabado en el sepulcro.» Justiniano, ce= diendo á la autoridad de su muger,re=' solvió quedarse en el palacio, mas por debilidad que por pi | Hipacio y Pompeyo, jóvenes principes, sobrinos de Justino como él, le ins= piraban recelo. Apartólos , pues, dejun= - to á si. El pueblo los rodea, los lleva al - Cireo y proclama emperador á Hipacio. abiase esparcido la noticia de: la fuga de Justiniano. El senado' une temeroso sus votos a los de la multitud. El emperador, sabiendo este suceso, sale al fren= te de sus guardias, y.se presenta mas bien como suplicante que como principe. eniendo en sus manos el Evangeho, di ce á laplebe sorprendido: «Ciudadanos, Volved a la debida sumision. Juro sobre este santo" libro perdonaros : la justicia me lo manda, porque yo soy el único y verdadero delincuente: mis pecados cor- Tompieron mialma, y me estorbaron dar Oido 4 vuestras quejas.» Á estas palabras respondieron violentas murmuraciones, Originadas de la indignacion y menosprecio con que fue recibida aquella mezcla «Ue miedo y de religion. Hipacio, no me- Nos tímido , procuraba persuadir al em- Perador, que coronado á pesar suyo, solo
(124) trá sus tropas, arma bajeles , junta municiones , y encarga a Belisario la direc» cion y el honor de tan grande empresa: Gilimer era habil y valiente; pero suviolencia fue útil á susenemigos. Pudencio, natural de Africa, -subleva los católicos - perseguidos , y con el socorro de algu= nas tropas que le llegaron de Italia,» se apodera de Tripoli, y se defiende con felicidad contra los vandalos. Al mismo tiempo:Godas escitauna rebelion en Gerdeña , rehusa el tributo á Gilimer, implora el auxilio del emperador, y recibe de él un socorro de 1.500 hombres. Esta diversion debilitó a Gilimer, obligáandole á enviar á aquella isla 5.000 vandalos mandados por su hermano. Cuando la escuadra imperial estuvo para dar la vela, Epifanio bendijo solemnemente el ejérci- to; y para santificar la capitana, hizo entrar en ella un soldado que acababa de recibir el bautismo. Belisario, cuyo nombre era presagio de la victoria, salió con un viento favorable entre las aclamaciones de todo el pueblo de la capital. Este general hábil, antes de triunfar de los enemigos, pro” curo vencer el carácter indisciplinado de ; la tropa. Habiendo arribado al puerto de Abido, hizo ahorcar á dos masagetas que
(125) - habian cometido un homicidio: sus sola ados, acostumbrados desde mucho tiem- Poá la licencia, se indignan de este ri- $0r, murmuran , se amotinan. Belisario se lanza enmedio de los sediciosos, y los amedrenta con el ardor de su:/ademan y e sus miradas. A su vista el silencio anuncia ya el temor. «Si yo hablara, les ijo, á soldados bisoños que no conocie- Sen la guerra, quizá me seria preciso. ci-. tarlesuna multitud de ejemplos para con- Vencerlos de que la suerte sy los combates depende mas del valor que de la 0sa- dia, y del órden mas que del valor. Pe ¿9 vosotros, que habeis vencido 4 hom= res valientes, y que á pesar de vuestro esfuerzo habeis sido algunas yeces der= Potados, debeis saber que el destino de Os ejércitos está en la mano de Dios. Si € ofendeiscon vuestros escesos, si le ul- Pajais con homicidios, perdereis todo trecho á su proteccion. Absteneos, Wes, de todo vicio, de todo desorden: Or mas valiente que sea un soldado, yo despreciaré si va al combate con la Conciencia manchada. No estimo el valor So cuando se acompaña con la honra= €z.» Su firmeza consolidó la disciplina: SU vigilancia proveyó la armada de ali- Mentos saludables, y puso fin á las en-
(126) : fermedades originadas de los viveres averiados que Juan de Capadocia, administirador codicioso, habia dado a los baje=. les. A Belisario se atribuye la invencion de las señales en el mar; y: asi en una tan larga espedicion no mat cedia frecuentemente, ninguno de los buques que las tempestades nocturnas separaban de la escuadra. Llega a Sicilia. El historiador Procopio, enviado a | Siracusa por Belisario, vuelve con felices noticias. Amalasunta habia preparado viveres para su escuadra, la flor del ejército vándalo estaba ocupada en someter la Cerdeña, y las tropas de Gilimer, aun no reunidas, se hallaban a cuatro jornadas de la costa. Belisario da la señal de zarpar. Casi todos los generales ge nireion en derechura á Cartago» elisario, que no queria fiar el suceso de su empresa al arbitrio de los elementos, ni á la suerte dudosa de un combate nayal, desembarca en la costa mas cercana y menos defendida, convierte su campauento en una fortaleza atrincherándose muy bien, y se separa intrépidamen” te de su armada. En estos reales, formar dos á la casualidad , podia temer la falla de agua; pero encontro una fuente en” medio de arenas abrasadas, lo que se. - 10, como su»
(127 >) creyó cierta señal de la proteccion divina el mismo Procopio lo penso asi, segun dice en su historia. No menos prodigiosa era, en un siglo de corrupcion, a conducta de Belisario : el Africa volvió 4 yer en él la vigilancia, el denuedo Y la severidad de los Escipiones. Algunos soldados robaron un campo; hizo “astigarlos públicamente , temiendo con tazon que estos desórdenes moviesen a los habitantes a olvidar sus antiguas in= rias y amistarse con los vándalos. Apoderóse de Silecta, ciudad vecina: la dis- “iplina que mantuvo en su ejército, ase- Suró á los ciudadanos: los pueblos no te- Mieron su llegada, y todos creyeron que Venia , no contra el Africa, sino contra el tirano. Entró sin resistencia en Lep-- 15, Adrumeto y Grasa: 'chó rápida- y Grasa: marchó rápida Mente contra Cartago. El conducia en Persona la retaguardia, persuadido á que 'imer no tardaria en seguirle para dar- € batalla y salvar la capital. Ss Eb de los lo , que llegaba EN pe mare A dobles con la espe- Msi ens e, escribió a su herolaa dos Sin yá Re egol $0 a Hilde- RUT eo feApies das guarnicion a detener a los
(128 ) romanos en el desfiladero de Décimo, situado 4 70 estadios de Cartago. Al mismo tiempo dió órden á su sobrino Gibamundo que avanzase en la direccion de la costa: de este modo Belisario iba a ser atacado por su frente , espalda y flanco. La precipitacion de Ammatas inutilizó este plan sabiamente concebido. Sin eserar el resto de sus tropas, pasó el des-. filadero con su vanguardia: el general romano Juan , comandante de un cuerpo escogido, le venció y mató; suceso que desordend los varios destacamentos que llegaban sucesivamente de Cartago. Juan no les dió tiempo para reunirse: hizo en ellos gran matanza, y los persiguió hasta las puertas de la ciudad. Al mismo tiempo los masagetas , que eran parte de la caballeria auxiliar de los romanos, enconñ= traron la tropa de Gibamundo en un:sitio llamado Campo de la sal, y despues de un combate obstinado, la derrotaron completamente. Belisario llego al destfiladero de Décimo, se atrincheró en él y obligó á los soldados, acostumbrados bajo su mando á las fatigas, a que fortifica” sen su campamento segun el uso antiguo: «Compañeros, les dijo, llegó el momen” - to de la pelea: los vándalos llegan : ningun partido os protege en Africa: la es.
(129) | cuadra se ha alejado; no hay plazas fuer= tes que nos sirvan de asilo. Toda nuestra esperanza está en nuestros aceros: si somos valientes, vencerémos: si cobar= des, no solo:seremos vencidos, sino tambien pereceremos ignominiosamente. La justicia de nuestra causa nos promete la victoria. No emprendemos una conquis= ta injusta , pues el Africa nos pertenecia. Recobraremos nuestra herencia, y el principe contra quien peleamos es un. tirano, mas aborrecido aun de sus vasallos, que de sus enemigos. Muchas ve- Ces acometisteis con valor á los persas y alos escitas, los mas intrépidos de los ombres. Vais á pelear con los vandalos, que hasta ahora solo han vencido a los moros, miserables bárbaros y medio desnudos, sin arte ni disciplina. Los yvandalos han perdido muchos años há el uso de a guerra. Ruego al Todo-poderoso, aritro de nuestra suerte, que enardezca. Vuestro valor, os inspire el justo despre- Clo que merecen los enemigos, y 0S ha= 82 dignos por vuestras hazañas del in- Mortal honor que os espera en nuestra Patrias» Dicho esto, deja en los reales Ainfanteria y a su esposa Antonina, su Compañera constante en los peligros iy Marcha al frente de la caballeria á reci- TOMO IX. 9
(130) bir al enemigo. Los masagetas , que habian vencido al sobrino de Gilimer , volvian sin desconfianza : el ejército vándalo los encuentra , los ahuyenta y los arroja sobre la vanguardia de Belisario, en la cual esparcen-el terror. Á aprovechar- .se el rey de este primer triunfo, podria haber mudado la suerte de los combates: pero marchd con lentitud , celebró los funerales de su hermano , y dió tiempo al general romano para reunir los fugitivos y disipar el espanto que habian difundido hasta en sus reales. Belisario, sacando partido de este yerro , acomete á' su vez de improviso el ejército vándalo, aun no formado en batalla, y le desordena : las legiones acuden y completan la victoria. El ejército de Gilimer, despues de una matanza horrible, huye á los desiertos. Belisario sin perder un momen- to marcha contra Cartago, precedido de la fama de su victoria. La guarnicion que queria defenderse es desarmada por los ciudadanos. La capital del Africa abre sus puertas al vencedor : fuegos de regocijo alumbran á los romanos en su marcha, toda la ciudad se ilumina y Belisario entra en ella triunfante. Por una feliz casualidad la escuadra se acercaba al mismo tiempo á la rada, y vid sorpren”
(131) dida á Cartago en poder de los romanos. Belisario es conducido entre las aclamaciones del pueblo al palacio de los reyes, Y se sienta en el trono de Gilimer. Pro- Copio, comparando este triunfo al de Es- A , cree a Belisario mas grande y feliz porque conquistó la rival de Roma Sin destruirla, y no manchó sus laureles con la sangre de los vencidos: reflexion Que prueba solamente el entusiasmo del istoriador por su héroe; pues ni los tiempos, ni los pueblos, ni + circunstancias eran las mismas. Escipion destruyd Jaimplacable enemiga de Roma. Belisario Jibertaba del yugo delos barbaros Wa ciudad romana. Una antigua prediccion , tanto mas acreditada cuanto era Mas necia y pueril, habia anunciado al Pueblo de Cartago su libertad y la vic- Loria de Belisario. El oráculo éra este: AG arrojará 4 B, y luego la Baá la G, “12 efecto, Genserico venció a Bonifacio, y Belisario á Gilimer. Asi la fortuva pareció confirmar este juego supersticioso de letras. Dueños los romanos de artago, los católicos volvieron á ocu- Par la iglesia de san Cipriano, y los ar- Planos se sustrajerón por la fuga á la Venganza de los que habian perseguido Por tantos años. Belisario, como todos los '
(132) grandes capitanes verdaderamente dignos de su gloria, desconfiaba de la fortuna, y no se dejaba adormecer por sus favores. Mientras el enemigo vencido y aterrado huia, preveyendo su vuelta, reparó con prontitud las fortificaciones de Cartago. Este grande hombre debió todos sus triunfos no a la suerte , sino a la prudencia y al genio: conocia sobradamente su siglo para entregar sin desconfianza su gloria á la inconstancia de los hunnos y masagetas que servian de auxiliares en su ejército, y al valor incier- to de las legiones asiaticas, avidas de botin, poco seguras en el peligro, y sediciosas al menor reves; y asi habia escoido en todas las provincias del imperio los hombres mas valientes y probados, y formado de ellos una Pe. tan numerosa como leal. Este cuerpo escogido, esta tropa de héroes, digna de su gefe, le seguia á todas partes, incitaba a los débiles con su ejemplo, contenia a los rebeldes, desconcertaba á los traidores, reprimia la licencia, y con sus hazañas maravillosas resucitaba la antigna Roma enmedio del imperio arruinado. Diógenes, uno de estos valientes, escudero de Belisario, fue enviado un dia con veinte y dos ginetes para ocupar una aldea.
(133) Apoderanse de ella, y enmedio de la noche es cercada la casa de su alojamien- to por todo el ejército de los vándalos. Diogenes y sus veinte y dos valerosos ensillan en silencio sus caballos, montan, y abren intrépidamente las puertas: cubiertos con sus escudos y Es lanzas en ristre, se arrojan sobre los vándalos, penetran por medio de ellos, atraviesan sus numerosos batallones, y cubiertos de heridas, pero sin haber perdido mas E diez hombres, entran victoriosos en artago. La fama de Belisario infundia respeto a todos los bárbaros de Africa: 0s principes de Mauritania se le sometieton, y pidieron la investidura del empáratles: cuyos simbolos eran entonces Un cetro, una diadema de que pendian muchos velillos de plata, un manto blan- 20, una túnica corta bordada de diver- Sos colores, y borceguies dorados. Entre tanto el general romano interceptó cartas dirigidas á Gilimer por su hermano "razon, en que le decia que la Gerdeña estaba sometida, que habia vencido 4 ódas y esterminado sus tropas. Estas Roticias anunciaban nuevos combates : razon no tardo en desembarcar en Afri- “a: Gilimer reunió su ejército, y junta- "On sus fuerzas , su dolor y su sed de
(140) los honores que desde la abolicion del gobierno republicano no habian pertenecido sino á los emperadores. Sin embargo, no subió en carro, sino marchó a pie desde el Hipodromo hasta el palacio imperial, precedido de una multitud de prisioneros y acarreos de guerra, muchos tronos de oro, gran eiidad de muebles preciosos , y todos los tesoros de los reyes de Africa. El mas ilustre ornamento de su triunfo era Gilimer: iba cubierto de un manto de púrpura y rodeado de los principes de su familia y grandes de su corte. Cuando llegó al pie del trono del emperador, que estaba rodeado de un pueblo inmenso, ni prorrumpió en quejas ni vertió lágrimas, ni dijo mas palabras que estas ds la santa Escritura: «Vanidad de vanidades y todo vanidad.» Quitóosele el manto real, y el vencedor y el vencido se postraron a los pies de Justiniano: El rey de Jos vándalos recibió del emperador para él y su familia vastas posesiones en Galacia: mas no le hicieron senador mi patricio, porque no quiso renunciar al arrianismo. Segun la antigua costumbre, al dia siguiente Belisario , como cónsul, paseo en triunfo la ciudad : su silla curul era llevada por 105 cautivos vándalos, y distribuyó al pue- ”" BEE II A O
(141) blo una parte de los despojos conquista= dos en África. a Despues de tan brillante espedicion, Justiniano, ambicioso de todos los géneros de gloria, formó dos designios vastisimos: dar al imperio una legislacion es» table , y recobrar á Italia y las demas provincias conquistadas por los bárbaros. Treboniano reunió por su órden en Un código y en compendio el inmenso número de leyes publicadas durante trece siglos por los diferentes gobiernos de Roma. La ley de las doce tablas no satisfizo por mucho tiempo las necesidades del pueblo rey. A medida que sus tiquezas aumentaron y sus posesiones se estendieron, se complicó su legislacion: cada cónsul, cada pretor hizo reglamentos de circunstancias: losintereses opuestos de las facciones, la politica del sena- 0, la ambicion de los tribunos, el des- Potismo de Jos emperadores, los caprichos de sus favoritos, dictaron una multitad de edictos, plebiscitos, leyes, de- “retos y órdenes interpretativas que for- Mmaban un laberinto, en el cual se perdia A justicia siguiendo los pasos de una ju- 'isprudencia incierta. Nada era mas ne- Cesario nimas dificil que introducir luz Y orden en este caos. Treboniano tuvo
(142) la gloria de conseguirlo; y su trabajo, justamente célebre , hubiera sido mas perfecto á haberse unido en su autor la virtud á la ciencia; pero patricio vicioso, cortesano lisongero , ministro avaro, este hábil jurisconsulto sacrificó muchas veces su conciencia al poder, y la justicia á la fortuna: truncó muchas leyes, alteró otras, y corrompid en algunos puntos el espiritu y casi siempre el estilo de ellas. En 528 habia reducido ya a un volúmen los códigos de Gregorio, Hermógenes y Teodosio, suprimiendo los reambulos , repeticiones y antilogias: tra obra mas importante y estensa, emprendida por su actividad infatigable y publicada poco despues, fue la coleccion completa de los monumentos de la antigua legislacion: llamóla Digesto, potque estaba distribuida por órden de materias y Pandectas, porque encerraba toda la jurisprudencia. Dos mil volúmenes, de que se componia esta masa informe de órdenes, decisiones y decre”- tos de todas épocas, fueron reducidos or Treboniano á su vigésima parte: nstmianó envió el Digesto (en 533) al senado y á todas las autoridades del im” erio , al fin de su tercer consulado, ilustre ya por la paz de Persia y la espe”
(143) dicion de Africa. Treboniano y dos co- Misarios que le eran adjuntos, encargados de otro trabajo , habian estraido antes de todas las antiguas leyes los primeros elementos de la jurisprudencia, con los cuales formaron cuatro libros, llamados las Institutas de Justiniano. Sirvieron despues de introduccion á los estudios, y esta parte del inmenso trabajo de Treboniano se considero siempre como la imas perfecta de todo el cuerpo del derecho. Sin embargo , como los gobernantes gustan siempre de hacer leyes y de multiplicar los remeios en lugar de disminuir los males , el emperador, despues de publicado el Código y el Digesto, se reservó el derecho e interpretar las leyes. Muchos decretos que dió este principe , se comprendieron en una segunda edicion del Códipo hecha en 534, y que tuvo el nomre de Vovelas. eta se acusó a reboniano de haber estendido , limitado.d destruido arbitrariamente muchas disposiciones del Código por complacen= cia servil á los caprichos de Teodora. luso de la lengua de los romanos se Perdia poco á poco como su gloria: se olvidaba en oriente el idioma de Ciceton. Cuarenta años despues de la muer-
(144) te de Justiniano se tradujo al griego su Código: lasleyes de este principe reinaron en Italia tan corto tiempo como. sus armas, y las de los lombardos las. reemplazaron tan completamente, que Carlomagno en ebsiglo 1x no pudo encontrár un solo ejemplar del Codigo de Justiniano , y solo se descubrió uno en Amalfi en el siglo x11. Por mas defectos que se hayan censurado en el trabajo de Preboniano, el monumento que erigió es mas durable y glorioso que los trofeos de los conquistadores mas ilustres. Sus codigos son mirados todavia como el cuerpo de derecho mas completo que ha producido la ciencia y la razon humana; y en ellos es donde hasta ahora han buscado los legisladores y los pueblos los principios y luces que podian guiarlos en sus tareas, y disipar las tinieblas de la barbarie. P ' Muerte de Amalasunta, reina de los ostrogodos. (535.) Los sucesos que ocurrian entonces en Italia eran favorables á la ambicion de Justiniano, y debian, inflamando sus deseos de conquista, engrandecer sus esperanzas. Amalasunta, reina de los godos, reinando en nombre de su hijo Atalarico, contuvo por muchos años el carácter indócil de los bár- a
(145) baros, reformó sus costumbtes, castigó los crimenes, hizo florecer la justicia, protegid las letras, y mostró por sus gran= des cualidades que era digna de levar el cetro de su padre el grande 'Peodori- Co. Aunque arriana, como él, fue tole= tante, trató bien á los católicos , y resz sd a los sumos pontifices, obligandoles al mismo tiempo a contenerse en los limites de su autoridad espiritual. Hon-= tando la gloria pasada de Roma, dió algun lustre á las familias antiguas que aun Se conservaban, y nombró elenbiiDi ino, descendiente de la ilustre casa de los Decios. Sin embargo, tina pena cruel la devoraba y le iepidia gozar de la fe= hicidad que daba á:sus pueblos. Su hijo Atalárico que era ya jóven, despreciaba Sus consejos, y se abandonaba á los esce- Sos de la deshonestidad : los gefes de los godos que le rodearon y corrompieron, Mmutilizaron todos los esfuerzos de la reiha para detener al principe en el camiho resbaladizo de la perversidad. Aquelos feroces guerreros, enemigos del so= Siego, de las leyes, del órden y de la ci- Vilizacion , sufriendo impacientemente el yugo que Teodorico les habia impues- to, echaban menos sus bosques, sus costumbres groseras, sus orgias desenfrena- - TOMO 1X» 10
(146) das, su vida errante y belicosa. Oponian á los sabios consejos de la reina insolentes murmuraciones: Las letras y la filo” sofía , gritaban, no sirven sino para afeminar al principe de los godos: en lugar de rodearle de pedantes que entorpezcan sus animos , deben ponérsele escuderos que le enseñen a domar caballos, maestros de lucha, pugilato y esgrima.» Estos facciosos, animados con el fa vor de Atalárico , formaron una conspiracion contra la reina. Amalasunta, incierta del éxito de las providencias que debia tomar, aseguró un asilo en la corte de Jus" tiniano, y cou tanto vigo como prudencia desplegó su autoridad contra los rebeldes , descubrió sus proyectos, prendió á los gefes y los envió al suplicio»: Otro peligro la amenazaba. Teodato, su sobrino , principe cobarde, avaro, ambicioso y pérfido, la habia enguñado al gun tiempo, afectando grande amor 4. las letras y á la filosofia de Platon. La reina le dió el gobierno de Toscana, don” de se enriqueció con infames vejaciones, y negoció secretamente con el emperar dor para venderle y entregarle aquella provincia. Amalasunta lo lA ec le depuso y le encerró en una cárcel. Poco tiempo despues Ataiárico murió de sus
(147) escesos, habiendo ocupado el trono ocho meses bajo la regencia de su madre. Amalasunta era generosa, y creyó en el agradecimiento : pensó que conservaria Su autoridad er dAdacda á Teodato, y disponiendo Lo la corona en su favor: le adquirid , pues, los votos de los grandes, y le elevó al trono. Este principe perver- 50 disimulo sus atroces dnsigáita : juróle gobernarse por sus consejos, y se mostró Al principio como un hijo tierno y. obediente; pero al mismo tiempo llamaba junto á sí 4 todas las almas bajas , dispuestas siempre á favorecer las maldades de os gobernantes. Seguro de sus cómplices, dió de puñaladas entre las sombras, e la noche 4 los mas fieles sirvientes e la reina, y á ella mandó encerrarla en Un castillo. Poco tiempo antes hubo alguna desavenencia entre Amalasunta y Audefleda, su madre, hermana de Clooveo y viuda del grande Teodorico. Audefleda habia muerto despues de re- -Cibir en la ¡elesia una hostia envenena= a, Y Bebdato acusó á la desgraciada Amalasunta del crimen que él mismo habia cometido. Dicen algunos bistoriadoes que la emperatriz eodora, envidio. sa de la gloria de Amalasunta, habia es- Gitado contra ella el furor de Teodato.
(148) El vulgo, dispuesto siempre á dar oidos á la calumnia y a derribar susidolos, creyó culpable á la reina, y oprimió con im=. precaciones á aquella ilustre princesa, cuyo valor y virtud habia tanto tiempo admirado y bendecido. Justiniano, aprovechandose de este momento favorable para debilitar á los godos dividiéndolos, defendió la causa de Amalasunta, y envió un embajador para reclamar su liber= tad; pero ya no era tiempo: los viles fa=. voritos de Teodato la habian ahogado mientras se bañaba. Casiodoro, gele de su consejo y antiguo ministro de su padre, debió defender su memoria: hasta entonces este magistrado filósofo se habia mostrado en su larga carrera tan vir. tuoso como habil; pero al fin se deshonrd , como Séneca, publicando la apolo-. gia del asesino de su bienhechora. Justiniano declaró la guerra á Teodato, é invitó los reyes francos a unir sus armas á las suyas contra los godos. Estos principesle prometieron vengar á Amalasunta, obligados á ello por la justicia y los vinculos de la sangre; pero Teodato los desarmó, cediéndoles las tierras que aun poseia en Galia, y pagándoles un tribu- to de 2.000 libras de uro. Conquista de Sicilia por Belisario -
(149) Justiniano envió 4 Mondon 4 Dalmacia. Son un ejército, y Belisario tuvo ¿orden e conducir otro a Sicilia: sus tropas eran pocas, pero valientes. Ningun general ha hecho mayores cosas con menos Tecursos : no queria combatir sino al fren= te de hombres esperimentados , y fundo Siempre la esperanza del triunfo, no en el número, sino en el escogimiento de los SUldados.Este guerrero, lan temible para 0s reyes , se mostraba humano con los pueblos vencidos : perdonaba las ciuda= es, y protegia las aldeas: las naciones Cretan, no que las conquistaba, sino que as hacia libres, y su ejemplo obligaba á Sus oficiales a hacerse respetables por su Justicia y moderación , tanto como por SU intrepidez. Se admiraban igualmente el órden , la templanza , la actividad in- Aligable, la regularidad severa que rei- Maban en su ejército 3 y bajo sus tiendas Parecia hallarse el campamento de la glo- HA y el templo de la virtud : solo le mancil aba la presencia de la voluptuosa An- Onina y de su amante Teodoro; lamen- Ando todos la ceguedad del esposo ofen= hi 0 , única flaqueza de aquel grande Umbre. > Los godos hicieron inútiles esfuer= 05 para impedir ó retardar por lo me-
(220) CAPITULO 1X. A agudo. Erborta segundo, - — Justino TT, emperador. Invasion de los lombardos en Italia. Fundacion del reino de Lombardía. Conquista de Milan y Pavía por los lombardos. Alianza de Justino con los turcos. Muerte de Alboino y republica feudal de los lombardos. Victorias del papa Benedicto I contra los lombardos. Tiberio, cesar: batalla de Melitene. Tiberio IT, emperador. Muerte de Cosdroas. Baz talla de Constantina. Mauricio, ctsar. Mauricio , emperador. Cléfis 1, rey de los lombardos. Autáris, rey de los lombardos. Paz entre lombardos y Franceses. Focas, emperador. Muerte del papa san Gregorio el grande.
(221) pea u, emperador. (565.) Justinia- No tenia cinco sobrinos: los tres primeros Baduario, Marcelo y Justino Ay curopisto (4 gran maestre de palacio) eran ijos de Vigilancia, hermana del empetador: los otros dos se llamaban Justino Y Justiniano, y eran bijos de Germano, Aeusral estimado; y la educacion que habian tenido daba esperanzas de que setian semejantes a su padre. Baduario y larcelo tenian la mediocridad de espiritu y la nulidad de carácter, comun en los Principes mecidos por el orgullo, y educados por la lisonja. El emperador Justi- Mano prefirió a los hijos de Gérmano su Sobrino Justino el curopalato , inferior -€uh mérito, pero superior en artificio, iendo aun joven, supo ganar el afecto e Teodora, y casó con su sobrina Sofia, Princesa respetada por su virtud; pero Mal vista por su carácter imperioso. Guan- 0 murió el emperador, Calinico, comantante de la guardia , en ejecucion de las Ordenes secretas que habia recibido de Ustiniano, convoco el senado enmedio € la noche, € introdujo en el á Justino. 0s senadores se postraron á.sus pies y le proclamaron augusto, segun mandaba fl testamento de Justiniano que se leyó.
((222.) El nuevo emperador, despues de celebrar con pompa las exequias de su ti0, fue coronado, como tambien su esposa; por el patriarca Juan Escolástico: Pas0 despues al Hipodromo, arengo al pue” blo, le hizo, segun la costumbre, mag” nificas promesas, libertó un gran núme” ro de cautivos, pagó las deudas de su predecesor, llamó 'a los desterrados Y restableció por un edicto la paz de la Iglesia. La mudanza de emperador calmó el sentimiento de los males pasados, y produjo buenas esperanzas para lo ve” nideros como sucede comunmente : Justino, con el placer de la ambicion satis ' fecha; hizo gozar 4 sus súbditos la felict dad que él disfrutaba, y fue al principi0 clemente, liberal y ortodoxo; pero esti primer vislumbre de. in reinado feliz duro -pocó: el velo de la ilusion cayó, Y Justino se móstro cual era, débil, irascible; avaro', deshónesto, orgulloso y co? barde. Envió embajadores á Persia; y n0 supo ganar ni la amistad de Cosdroas con la prudencia, ni su estimacion con las ar? mas: usd contra las tribus de los sarraces nos altanería y flaqueza. Los principes de los ávaros le ofrecieron sus servicios, y pidierón una recompensa: Justino despidió sus embajadores con esta respúues-
(223) : la insolente: «Yo haré en vuestro favor Mas que mi padre, porque os daré una leccion que os enseñe a conocerme bien» Os avaros toman las armas, y el cobar- € principe les cede por temor lo que habia negado á sus súplicas. Dió un edic- to para restablecer el consulado, y tomó él titulo de cónsul ; pero un emperador Semejante pudo renovar esta dignidad, Mas no devolverle su antiguo esplen-= Or. A los yerros de Justino, á la avaricia Y Orgullo de su esposa, á la impericia de *U politica, y á la debilidad de sus ar- TE debieron su fortuna y su poder los Ombardos, pueblo que aparecia enton- “es en la escena del mundo. El heroismo € Nárses era la única barrera de Italia, Una intriga palaciega, que deseaba ar- Unarle, abrió los Alpes á los bárbaros. ma perdió segunda vez el cetro de oc- y dente, y los lombardos fundaron en talia un trono que solo pudo derribar :0s siglos despues el genio de Garlo-mag- P.. Los lombardos habian salido de la Scandinavia, oficina fecunda de tribus puorreras y de principes conquistadores. Strabon y Tácito les atribuyen el mis- Mo origen que á los suevos. Sus tiendas “rieron por muchos años las llanuras
(224) de la Germania septentrional. Despues de haber llevado sus armas desde las or!” Jlas del Elba y del Weser hasta las de Rhin , inundaron la Moravia con $US huestes. La politica de los romanos, 114% astuta entonces qué belicosa, sabia div!” dir. a los bárbaros mas bien que vence!” los. Justiniano cedió á los lombardos 1 Hungria y una parte de Austria y Bavit” ra , para oponerlos á los cebra los mas Ostinados de sus enemigos. Dices? ue el nombre de lombardos 6 longoba'” os provino del uso que tenian esto? pueblos de llevar una larga barba y Y” venablo tambien largo, que en su idi0” ma se llamaba bardo. Aalanote fue su pane rey. Vacon, su octavo sucesols izo célebre su nombre con grandes hazañas. Voltaris heredó su cetro bajo 1? tutela de Alduino que le destronó» E usurpador afirmó su poder con numer0” sos triunfos, persuadido á que para lo$ pueblos guerreros no hay mas derech0 que la gloria. Devastó 4 lirja, se apodero de Dalmacia, y vencio á los gépidos; El famoso Alboino , su hijo, le sucedió en 561 : al principio se fingió amigo e los romanos , cuyo poder habia de que” brantar, y socorrió 4 Nárses contra Pot la; pero la riqueza y fertilidad de Ita”
(225) ka, inspiraron á él y á los suyos un de- $to vehemente de dominarla. Habia he-= Cho alianza con los franceses, tomando Por esposa a Clotuinda, hija del rey Clotavio. Esta princesa, siguiendo los con- Sejos de san Niceto, obispo de Tours, se Valió de swascendiente sobre el ánimo ¿e su esposo para que abjurase el avria= Mismo. El rey lombardo, antes de ejecu- Mr sus grandes designios en Italia, debia iSegurar su dominacion en sus propios ¿Stados. Compro la alianza de los ávaros, Prometiéndoles repartir con elloslas Liers tas de sus enemigos: fortalecido con este Mxilio, marchó contra los gépidos, pe= Netró hasta el centro de su pais, los ven- “ió :en-una batalla. decisiva, dio muerte a odossus:soldados;«y redujo lo que que- Ode este pueblo ¿4 la esclavitud. En “quel combate sangriento, Alboino: mató £n desafio singulará Cunimundo , rey de MN ia y segun el uso bárbaro de Os feroces guerreros del norte, mandó acer del cráneo de su victima una:copa, tela cual se servia en sus largos y solem= nes banquetes, en que los escandinavos Parecian embriagarse:á un mismo tiem- Po con la sangre: y el vino. Alboino, Wiunfante de los gépidos , encontró en Os su castigo. Rosamunda , hija de Gu- TOMO Ik. 15
(226) nimundo, le inspiró una pasion violenta? repudió a la hija de Clotario , y obligo a la del rey de los gépidos a recibir su mano, humeante todavía con la sangre del padre. En aquellos tiempos bárbaros ningun crimen imprimia mancilla en una frente cubierta de laureles. Alboino fut el héroe delos pueblos del norte. Ger” mania entera celebró sus hazañas, y todoS los bardos cantaron su gloria. z Nárses , que conservaba á los 95 años de edad todo el vigor de cuerpo y ánimo ,- era entonces la única barrera que podia impedir á Alboino llegar hasta Koma. La emperatriz Sofía allanó esta dificultad. Dando oidos á las calumnias de los enemigos de Nárses , y sedlucida con la esperanza de apropiarse los bienes de vencedor de los godos, francos y alemanes, persuadió > emperador que destituyese a este general, y le mandase traer a Bizancio eltesoro de Roma. Nárses res dad que «sacar aquel dinero de Itaia: seria privarla detudo medio de delensa, y que estaba pronto 4 dar una cuenta exacta del empleo que habia les cho de él.» Los cortesanos», enemigos siempre del mérito que los ofende, y de la superioridad que los humilla , escitar. ron el enojo de la emperatriz, y le per”
- A (227 ) AA Suadieron que Nárses queria hacerse inependiente en ltalia. Sofía, mas muer que reina , vela en “aquel raude ombre solo un eunuco; y iniada contra él por el aborrecimiento y el despre- Co , le envió una rueca y un huso con Una carta que decia asi: «Vente sin de=' tencion : te doy la superintendencia de as labores de mis ara Para gobernar ejércitos y provincias es menester ser ombre» Narses enfurecido dijo al cor= reo que le traia esta carta insolente: «Di ituseñora, que le estoy bilando un huso Que jamas podrá devanar.» En sus mitadas de fuego se podia: conocer que el Salvador del imperio se habia convertiz 0 en enemigo. Olvidado de sus obliga- Clones, arrastrado por el enojo, sale súllamente de Roma, se retira a Napoles, Escribe al rey de los lombardos, conviindole a:wvenir á Halia, y asegurándole que no hallará ostáculo su marcha. El triunfo desu cólera contra su gloria no uró mucho. El honor volvid, aunque tarde, á aquella grande alma , que su- Írió un combate cruel entre el deber y A pasion, entre la venganza y los remotdimientos. En fin, el deseo de miraricase Gigados el orgullo de Sofía y la ingratitud del emperador, cedió al pesar de
(228 ) ver su patria entregada al estrangero, Y á la vergiienza de terminar uva vida heróica'con una traicion. Resuelve embarcarse para Constantinopla, presentarse al senado , confundir á sus delátores PY justificarse antes de morir. El' pap? Juau HI le disuadió de este designio» «Quédate, le dijo, en el pais que has libertado, y. que nadie'sino tú puede defender. Yo iré por ti, y defender tu causa; El pueblo romano te quiere, y detesta 4 tus enemigos: permanece enmedio de el: Roma, que fue tu trofeo , sea ahora tu asilo.» Nárses sigue este consejo , Y vuelve á Roma: el pueblo sale 4 recibir” lo, se arroja 4'sus pies, y le suplica que conjure la tempestad que amenaza. Narses escribe al rey lombardo,, abjura sus criminalesjuramentos, retracta sus funestas promesas, ¿ instaá Alboiño para que renuncie a una agresión injusta ; contra la cual se opondrá con todo su poder- Pero todo estaba preparado para el ataque, y nada para la defensa. Alboin0 mandaba un numeroso ejército ; orgullo” SO por sus triunfos, ávido de carniceria y de botia; y asi no escuchó: los ruegos tardíos de un enemigo debilitado por la edad y el infortunio. Las noticias que recibio del desaliento de Italia, aumen”
(229) taron sus esperanzas, y doblaron su ardor. Marcha, pues, precedido del terror; Y Nárses , oprimido de remordimientos, Muere lamentando tantos años de gloria, Máncillados por el estravio de un instante. M. Lebeau, historiador moderno, refiriendo su deplorable fin, dice con tanta fuerza como razon, que el mayor Crimen de la envidia no es perseguir la Virtud, sino estinguirla algunas veces, y Obligarla 4 desmentirse y 4 degradarse, €sponiéndola á trances tan arriesgados» Invasion-de los lombardos en Italia. (567..) Justino envió a Ttalia a Longino, Para mandar con el titulo de £xarca, ¡ignidad que duró en Ravena cerca de Os siglos. Los exarcas ejercieron un po> cr casi soberano, y tan ilimitado: como el de los sátrapas en Persia. Los empera- Ores de oriente no cuidaron de 0 es- Os visires no abusasen de su poder: y Asi los pueblos fueron cada dia mas cne- Migos de la dominacion imperial. Longi- RO estableció su residencia en Ravena, y Suarneció esta plaza y la de Venecia con aleunos cuerpos de veleranos y muchos e nuevo alistamiento. Mudo las deno- Minaciones de la antigua Roma, y llanxo Uques 4 los comandantes de Jas grandes “iudades de Italia, en lugar de confiar-
(236) que beba en aquel vaso horrible: esto. era mandarle un parricidio. Ella, cediens do al terror, bara mas juró en su co razon vengar á su padre inmolando 4 SU esposo. Elmigio, su escudero, gozaba Cl su favor y confianza; consultale sobre € medio de cumplir su bárbaro design10* Elmigiole aconseja que se valga para der el golpe, de Peridéo, el mas fuerte yA liente de los guerreros lombardos. Est£ se negó a cometer el crimen; pero el ar” tificioecabó de ¿l lo que no alcanzarol las súplicas. Amaba 4 una criada del reina, Rosamunda persuadió a esta a qué diese-una cita nocturna á su amante, y 4 favor de las tinieblas ocupó su Ingar; Y cuando Peridéo, engañado por la oscu” ridad, hubo ultrajado involuntariamenté el honor de su rey, la atrevida reina 5 declaró por quién era, y le dijo : «Elige ahora entre el cetro y el dogal: ya es fuerza que mueras 0 mates 4 Alboimo» Peridéo prometió satisfacerla; Al dia 512 guiente cuando el rey fatigado del calor se echó sobre su lecho , Rosamunda $e. acerca á él, ata la espada á la vaina, ales ja los criados que hubieran podido der fenderle, é introduce en el aposento 4 Peridéo, el cual hunde su acero en el pecho de Alboino. Este toma su espada,
(237) hace vanos esfuerzos para sacarla, coge MW banquillo, se defiende intrépidamen- € contra su asesino, y al fin cae bañado € su sangre á los pies de su implacable posa. Habia reinado en Jtalia cerca de años. Los vencedores ensalzaron su glo- “la con sus cantos, y los vencidos con sus “Aotimas. MOTERA y Elmigio y Peridéo creian que el po-= der supremo sería la recompensa de su telito; pero todos los lombardos pidie- "On su castigo con gritos de indignacion. y seguidos por el odio público, se li- 'aron de la muerte con una pronta bui- Ma, y se escaparon 4 Ravena con Rosa= nda y su hija Alsuinda, llevando con. y 30 Los tesoros del rey. Peridéo no ha- “sacado otro fruto de su maldad que Sl oprobio y los ruines placeres de una 0che de error. Rosimunda casó con El. y sio, el cual'á su vez fue tambien vic= ¿Ma de esta muger atroz; pero á lo me- a Supo castigarla y precipitarla en el -'Smo abierto por ella. El exarca Lon- $Mo, seducido por la hermosura de la ¿Má, y aun mas quizá por sus inmensas peas, le había prometido casarse; con Ei 4% ist rompia los lazos de su segundo Li timonio. La infame Rosamunda, hauada al crimen, preseuta á Elmigio Y el
(238 ) una copa emponzoñada: apenas bebió UN poco, el vivlento dolor que destroza su$ entrañas, no le deja duda del crimen »! de su autor: enfurecido saca la espada Y. obliga á la reina á agotar la copa funesta; y poco despues mueren entrambos €5”. piando la muerte de Alboino. Los tes07 ros de Rosamunda consolaron 4 Longin0 de. su pérdida. El exarca: hizo que pasa”. sen á Constantinopla Alsuinda y Peride0r, Este, creyendo ganar el aprecio de corte de Constantinopla mostrando sU%. grandes fuerzas , peleó en presencia de; emperador con un leon, enorme; sall0. victorioso de esta lid, y malo a la fiert; Justino admiró su fuerza, pero castigó 2 reiies, mandandole sacar los ojos. Pe” rideo juró vengarse. Apenas estuvo sant la Lerida, va á palacio con el prelesto de revelar al principe secretos importantes lleyando ocultos bajo.su ropa dos puña” les, Justino , sospechando su perfidi% mando que le introdujesen dos patricio? encargados de examinar sus acciones: CS. ta precaucion quitó 4 Perideo todos 10% medios de lógrar su venganza. Entrega” do á su furia, da de puñaladas á los. 00%. patricios, y cae con cllos muerto por: guardia que los seguia. yo Despues de la muerte de Alboino, 10*
(239) lombardos elevaron al trono un guerrez, ro valiente, amado Clefis. Era pagano, AVaro y Sanguinario. Conquisto á Rimini y edified á Imola. Despues de 18 meses e reinado, le asesinó uno de sus sirvien= tes. Clefis hizo odioso á sus súbditos no Sólo. el rey, sino el trono. Los lombar= 0s escogieron para gobernarlos 36 du- Ques, soberano cada uno en su estado. Ústos confiaron á condes el gobierno de is grandes ciudades, y á alcaides el de is villas. Se puede juzgar por el ejem= Plo de esta singular república , de la Merte. que hubieran tenido los demas Pueblos, si no hubiesen hallado en el tro- Ro un asilo contra esta tirania de muchas “abezas, contra esta oligarquía feudal tan “uel como anarquica. Alboino habia retimido» 4:los veneedores y protegido á 98 vencidos: la oligarquía se entregó ebro dá mente ala mas destructora ? Ragidad: despojó:a los ricos, esclavizo los pobres: ciudades», fortalezas, M0- qeterios, villas, aldeas, todo fue victima “esta hidra; todo fue arruinado y des- Poblado. «La Halia, dice san Gregorio; Varecia entonces una guarida de fieras.» N Victorias del papa Benedicto [ con= é Y los lombardos « (575.) Este gobierno Mirquico durg 10 años. Los duques des-
(240) pues de haberse destrozado unos'4 otro5 reunjeron sús armas para engrandecers á costa de los estados vecinos. Invadit” ron la Saboya, el Delfinado y la Borgoña» y derrotaron un ejército frances manda” do por Ámeo, a quien: el emperador de oriente habia dado el titulo de patricio: Mas no pudieron fijar la fortuna de qu* abusaron. Entregándose á la crápula y ? da licencia, se retiraban cargados: de ul inmenso botin ; cuando Mummol, gent” ral del rey Gontran, los sorprendio Y destrozó cerca de Embrun. En esta b* talla Salon y Sagitario, obispos, el un0 de Embrun y el. otro de Gap, mas dig” nos de llevar la:espada que la cruz, pe” learon en las primeras filas de Los fran” ecses, y se hicierón célebres com hazaña? mas honoríficas para su valor que para SU viedad. Despues de esta derrota, 105 ealiriles! debilitados por la partida de. los sajones sus aliados, volvieron 4 pasal. los Alpes. Cramne, principe frances, 105 persiguió y devastó la Lombardía. En €5 te tiempo los duques de Espoleto y. Benevento estendian su domivacion a 0057 ta del territorio romano. El papa ¿Bene” dicto, no limitándose, como sus preder” cesoros, á proteger 4 Roma con preces Y negociaciones, vbróy como principe cuan”
(241) do los emperadores habian renunciadoá serlo. Peleó contra los lombardos, los Venció; pero sobrevivid poco a sus vic= torias. 'Puvo por sucesor 4 Pelagio HT. Los vicios y la debilidad del carácter de Justino conducianalimperio a su pericion: felizmente el esceso del mal produjo el remedio. Ya Gosdroas, habiendo Disado «el Tigris, corria la Siria como Vencedor. Acacio y Magno, generales Sin talento, nombrados por validos , se abian presentado en los campos de ba= alla seo para huir. Abandonando las “iudades de Dara y Apamea á las armas e los persas, se habian refugiado á Anloquia. Por otra parte, los avaros inva= lan la Grecia. Tiberio, Única esperanza tonces de los ejércitos romanos, se vio ligado a retirarse por la cobardia de Us tropas, y 4 pedir la paz á los bárbaos. El emperador compro de los persas n 45.000 monedas de oro una tregua Corta y vergonzosa. Tal era la situacion *limperio, cuando se salvó por el ac= “dente mas imprevisto. Justino, ator= he tado or la gota, se vuelve loco; €na las carceles de inocentes, jura que WO perdonará 4d ningun acusado, manda po tar dá su hermano Baduario, y no sa= del estado de demencia sino para TOMO IX. )
(242) caer en el de temor y abatimiento. Tiberio, cesar: batalla de Melitene. (576.) La emperatriz Sofía, aprovechándose de un intervalo de razon,: persuas dió 4 su esposo á dar el titulo de césar 2 Tiberio. Este general, tracio de origeM era universalmente respetado, 4 un mis" mo tiempo valeroso y prudente , suavé firme, justo, y liberal, religioso y tolerante. Mandaba la guardia , y.su mérito bastaba para grangearlelos votos del pue” blo y del ejército; pero prendas mas frivoólas le ganaron la eleccion de Sofía. Heehizada de subelleza, esperaba, muerto el emperador, dividir el trono con 11 berio. Justino obedeció á su esposa, co0” vocó el senado y el clero, revistió en $! presencia.a Tiberio de la púrpura, aña” dió 4 su nombre el de Constantino., y ** dijo asi: «No me debes la corona 4 mb sino 4 Dios : honra á la emperatriz : * hasta aquí fue tu soberana, ya es tu m0” dre. Ahorra la sangre de tus.súbditoS* me aborrecen, no me imites; pues he sido débil, y sufro mi pena. Jesucristo dará mayor castigo d-los consejeros que me han engañado «Cuida de los soldados* cierra: tu oido 4: los delatores :.desconB de los cortesanos : deja ú los:ricos que gocen de sus bienes, y socorre con lo
(243) tuyos aslos pobres.» Estas palabras de un mal principe moribundo daban escelentes lecciones a su heredero : el arrepentimiento tardio mostraba y dictaba la verdad. Desde este momento reinó Tiberio Con el nombre de. Justino, y el imperio, Que, caia, se levanto, a moy k en su fuerle.mano. La:economía Meno el tesoro : el €jército recobró, su fuerza por medio de la disciplina. Tiberio logro con sus ne- SOciaciones una paz momentanea con los Persas, y se aprovecho. de ella para en- Viar socorros a Roma contra los lomardos...5. Ls ' Cosdroas no tardo en volver a las ar- Mas; pero el nuevo césar se habia prepavado ya para la guerra. Justiniano , ge- Ueral esperimentado , marcho al frente e, 150.000 hombres contra el rey de €rsia , y le dió batalla cerca de Melite- Me. Cosdevas rompió al principio el ala erecha delos romanos; pero Justiniano, habiendo penetrado al mismo tiempo el entro de los persas, y vencido su caba- Mería, legó hasta los reales enemigos, y Se apoderó de la tienda del rey. Gosdroas , que se habia creido victorioso, Viendo este desastre, se desanima: y hu- €; una parte de su ejército pereció al lerro.de los romanos : otra se ahogó en
(244) el Eufrates. El rey, desesperado , in”. mortalizó su oprobio y la victoria de Justiniano por medio de un edicto que pro? hibia 4 los reyes de Persia marchar 2 frente de sus ejércitos cuando hiciesen guerra 4'los romanos. La capital, condenada antes a pagar tributo á los persas, turcos y ávaros, se convirtio repentina” mente en un teatro de triunfo. Iiberio, renovando las antiguas solemnidades, mostró á los ojos del pueblo 24 elefantes cogidos en Melitene , y los numeroso$ trofeos del campamento de los persas» El muevo césar unia la moderación al vigor: apenas Justiniano victorioso paso el Eufrates y el Tigris, satisfecho con haber vuelto a presentar con felicidad 1aS. águilas romanas en el territorio de Persia, concedió la paz á Cosdroas. Se devolvieron reciprocamente los paises con” guistados y los prisioneros; pero la ma? la fe de Cosdroas rompió con prontitud el tratado. Uno de sus generales, valiéndose de un descuido de Justiniano, Sot »rendió un cuerpo imperial en Armenla' esta corta ventaja dió esperanza al rey de Persia de reparar su última derrota: Justiniano fue destituido, y Mauricio Y sucedió: Este general , natural de Cap?” docia, era de familia romana: distingul*”
(245) pos la presencia de ánimo , la exactitud de su juicio, la firmeza de su carácter, y la austeridad de sus costumbres. brtidario celoso de la antigua discipliia, la restableció en el ejército , le de- 10 grandes triunfos, venció en muchos “ombates a los persas, y poblo con 10.000 Prisioneros que les hizo , la isla de Chi- Pre, casi desierta. Enmedio de las tem- Pestades de la guerra, el imperio de Vriente pps EE á gozar de sosiego y Prosperidad , desde mucho tiempo no “onocidas. No se temian ya, ni la inva- Sión de los estrangeros, ni las rapiñas de 0s gobernadores , ni la voracidad del Usco. Tiberio gobernaba el pueblo como a padre de familia, derramando en to- AS partes beneficios, consuelos y socor- *9S. Sofía censuraba su liberalidad; pero “Lórden y economia lHenaban tan pronto “l vacio aparente, formado en el erario O largenerosidad del principe, que se q ribuyó generalmente haberse halla- 9 un tesoro. Justino acababa entonces SU triste carrera. Sintiéndose cercano a Mn, proclamó á Tiberio emperador en Presencia del senado y del clero , € hizo "e le coronase el patriarca Eutiquio. 13.9 despues murió , habiendo reinado años. Ni hizo ninguna accion loa-
(252) escudo del imperio. Reina , Mauricio, Y. no engañes mi esperanza: abranse tuS oidos a la verdad , niéguense á la lison- ja» Goloca á la justicia en el trono cerca de ti. Piensa que, la púrpura pierde su esplendor, cuando no cubre mas que vir cios : tiene en su color mismo cierta vis" lumbre de tristeza y austeridad, sin:duda para advertir que los placeres huyen del trono; y que un principe asaltado de pesares no puede gozar del sosieg0 que da á sus vasallos. La fuerza del ces tro solo es dada para servir de apoyo + los pueblos: conságrate 4 su felicidad: para un buen principe el palo sobera” no no es mas que una brillante esclayltud. Sé 4 un mismo tiempo rigido Y manso, confiado y circunspecto: no ten” gas mas medida en los castigos que la utilidad pública, y en los premios que el mérito. Te hablo como un padre á su hijo. No serás responsable á mi de tu gobierno, sino á un juez incorruptible, ante el cual se disipa el brillo de todas las graudezas. Sube al trono, Mauricio: sean tus trofeos ornamento de mi sepulcro, y tus virtudes mi elogio fúnebre.» Estas palabras enternecieron a todos los cir” cunstantes: apenas el emperador pudo reunir bastantes fuerzas para concluir €
(253 ) último acto de su poder, y poner la corona en las sienes de su heredero. Al dia Siguiente murió : este reinado cortisimo dejó un largo pesar. Desde Teodosio el srande ningun principe fue honrado con Tantas lágrimas, ni acompañado a la tem- a con un duelo mas general ni mas sin= NEO: o | AE Su Mauricio , emperador. Mauricio , al Subir al trono , añadió por agradeci- Miento el nombre de Tiberio al suyo. Ste principe parecia nacido para mandar: era valiente con prudencia, sabio Sth vanidad, grave síu alianería, justo y clemente, sobrio y Jaburioso. Escribió "Un tratado sobre int RA egado hasta nuestro tiempo. Su econo= Mía mantuvo el órden' en la hacienda; ero esta virtud, como todas, cenando se eva al esceso, se convierte en vicio. El Emperador pasó de económico á avaro, Y. este defecto mancilló su gloria, y fue Causa de su rúina. La justicia, la sabidu- Ya y la clemencia le acompañaron en el trono en los primeros actos de su admi- Mstracion, y libertó a los pueblos de all Unos tributos. Paulo, su padre, era un 'Ombre virtuoso, pero sin capacidad : le 120 venir ú palacio, le trató con respe- %, mas no le dió parte en el gobierno.
(254) Alamundar , general ambicioso, habia hecho traicion ¿Mauricio en la, batalla de Calinico, con la esperanza de arrul” narle y sucederle: esperaba temblando su sentencia, y recibió su perdon. Pes dro, hermano del emperador, tenja: las lento, y. se hallaba elevado á la dignida: de curopalato. Mauricio le nombro macs tre A milicia y duque de, Tracia concediendo estas edidades mas bien a su mérito. queá su,nacimientos 0100 El imperio estaba.en guerra; perma? nente contra la Persia. Mistacon , gene? ral del ejército: romano, dió, batalla 2 enemigo y lo desbarató al primer cho” que; pero una traicion le robo la viclo” ria. Curso, oficial griego, que mandab? el ala, derecha, no ejecutó las drdent? del gefe: los persas, favorecidos por $ inaccion, vencieron. Filipico,, enviado por Mauricio para restaurar esta derro” ta, reanimo el valor de los romanos. Y% vorecidos por. Heraclio, general hibt» y padre del que subió despues al: cron0 de oriente, encontro 4 los persas ceros de Solacon, los derrotó completament estermino la mitad, del ejército,.enemP go. Este héroe reuvia las virtudes crió” tianas á las militares. Dicese que llevab? la imágen del Salvador como bandera:
(255) Su lanza; y que antes de vencer en Sola- “on , lloró contemplando cuinta' sangre Se iba á derramar. En esta batalla deci- 10 la victoria la: infanteria, poco apre= “lada en aquellos siglos, y la caballeria Mtvió solamente para completar la ruina del enemigo. El mismo Pilínica; cuyo Intrépido valor acababa de aniquilar á los Persas, poco tiempo despues, aterrado Wa vista de un cuerpo numeroso de pai- “Sinos armados,» huye y deja sus reales “ertos al saqueo: del enemigo; peró no Wedó en reparar esta vergienza, toman= “do la ofensiva, y da en Persia á en y fuego. Sin embargo, Mauricio e restituyó:su confianza, y envió por Mcesoriá Priscoz el cual justificó sunom»- bramiénto con algunos triunfos, «y pasó despues á4 pelear contra los ávaros. Su “Acesor Commenciolo venció á los per- Sis:cerca de Nisibis ,: y debid en parte po victoria al o E Germano y 4 la bilidad de su lugarteniente Heraclio. Los romanos y. turcos atacaban á un Ismotiempo la Persia ;*y el rey: Hor- Misdas era abúriouido de.sus vasallos, y preciado de sus enemigos. Perdió el lao, Por el mismo -yerro que costó la o Maá Justino; por una injurta, mas sen- “siempre que la opresion. Sofia; in-
: (256) sultando a Nárses, habia fundado el po” der de los lombardos. Hormisdas , envidioso de Varánes, el mejor de sus gent” rales, que acababa de conseguir grandes victorias de los turcos, se valid de un peo para destituirle, le escrr ió una carta injuriosa , y le envió UD vestido de muger. Varanes exhala .su'ird en amenazas : el rey encarga á un 0% cial que le prenda; pero Varanes manúl encadenar al oficial y echarlo á Jos ele” fantes para que lo pisoteen. Su ejército se subleva en su favor : el que peleab contra los romanos abraza. su partido :% sedicion se estiende: El rey, odiuso y? por sus crueldades, reconoce la flaqueZ* e un poder, fundado solo en el temo?» y no halla defensores: los rebeldes $ acercan a la capital. Bindoes, princip? de la sangre real, gemia en un ealabozo* el pueblo rompe sus cadenas, y entra €P hy al frente de la guardia. HormiS” das, sinamigos, vasallos hi soldados, ere reinartodavía, porque estaba sentado €P el trono, rodeado de-algúnos cortesano mándales prender al rebelde; pero 10? dos se Reina sin vergienza á Bindoess insultado por ellos el dia antes; se rojan sobre el monarca, le derriban de trono, y lo encierran en una oscura pr E
(257 ) sion: Cosdroas, hijo delrey, quierehuir. indoes lo detiene y:lo amima ; yy le da *€l cetro. Entretanto Hormisdas; honran- to su infortunio cow Jatosadia, + convoca “su calabozo a los grandes del imperio: Sorprendidos desestaz órden, le: obede= “en: el rey les habla:don elocuencia , ño Pata recobrar su poder, sino para transe - Mitirlo:al:menor de:sus hijos , cuyas:virtudes.' ensalza. «Mi: suerte está yá déciay les dijo: solo:meinteresa la vues- “Me engendrado-un- mónstruo;; «que Sel que los sediciosos eoronaron. Sireb Na én Persia, todos sereis sus victimas.» y te discurso conmueve á una parte-de 05 concurrentes ; ya iba ganando Jos Votos ¿opero Bindoes le»replica con fue- $0 despierta los resentimientos, resu” que elvodio, é inflama el furor, y Lue *gollado 4 los pies del padre el jóven a designaba por sucesor. Este a e espectáculo fue el último. que 1 %'aquel desgraciado monarca; porque ¿stébeldes le sataron los ojos: Cosdroas, Sificando la prediccion de Hormisdas, Ae su reinado con un parricidio. Ñ adiendo la hipocresia áú:la crueldad, nd primero tratar á-$u padre como a Y y servirle en vagilla de oro, y desle entregó 4 los verdugos.,.queile TOMO 1x, 17
(258) asesinaron. Varánes no. uiso someterst' al nuevo rey, y ¡recibió con despreció sus cartas : en vez ide usarlos títulos de” bidos á la magestad real, se servia de es* tas palabras insolentes : tu necedad ¡tU desvergúenza. Cosdroas marcha contr? él : es vencido y huye “abandonado :0€ todos sus soldados, se:escapo al territo? riv:romano, € imploró'el socorro de Maurició. La justicia y la humanidad»hubie* yan desechado sus nuegos , y entregado este mónstruo á sus. enemigos; pero la lítica, -separada casi-siempre de la mora, : saurified: los intereses permanentes «de virtud á un:calculo de circunstancias: ”. 'emperador dió tropas a Cosdroas; el cua) pasó «con: ellas el: Eufrates , y volvio? resentarse en: Persia : Bindoes y la ma” yor parte de los grandes vinieron'á re% Hirseles No tardo,en dar vista al ejército «enemigo: sus tropas eran 60.000 how” bres, y las de Varánes 40.000. La batalla se did cerca de Balarath : el impetuos Varánes derrotó al principio: las tropY del rey de Persia; pero Nárses » Y F amandabaá los romanos auxiliares, ve 4 bleció el cómbate”, derrotó pr se apoderó desa campamento: art, desapareció , y nose volvió ás hablar ¿l despues de su derrota. Nárses 200”, *
o blo (259) bleció 4 Cosdroas en el trono, y leacon. sejó al dejarle , que no olvidase que debia á los romanos la: vida y el imperio. Cosdroas. prometid: abrazar la religion Cristianaz:mas noquiso. 9 no oso abando-= nar la de los magos: sin embargo , 4, des- Pecho de sus leyes , casó con una romar ma, llamada Sira, Esta. revolucion del Oriente proporcionó al imperio un largo "eposo; y los romanos , vencidos tantas Yeces por los persas , volviendo á.ganar £utonces todas las provincias que: habian Perdido, recobraron laantigua frontera, Y fueron arbitros ,, protectores y casi los dueños de esta potencia enemiga, obje- to continuo de su pai y de su temor. Cléfis IL, rey de los lombardos. (583.) asi en-el mismo tiempo estalló otra re- Volucion en Italia, Los lombardos.,, fati- Sados de la anarquía republicana , eli- Sierom: por rey a léfis 11: revestido del Poder supremo , dejó 4: sus duques sus Sóbiernos y una grande autoridad sobre Sus vasallos. En sus leyes debe buscarse el origen de la jurisdiccion feudal, tan Amable á Jos poderosos, tan temible á principes, y opresiva para los pue- S este sistema prolongó la tirania “Onstituyéndola , y regularizó el caos. odo occidente densa esta legislacion
(260 ) bárbara, cuyos vestigios se conservan todavia despues de 15 siglos. 00. *Autaris, rey de los lombardos. (585) Autaris, sucesor de Cléfis, mantuvo con bastante firmeza durante su reinado, que fue de seis años , el imperio de' la'justicia, restableció la seguridad pública, Y suavizo la ferocidad de los lombardos; mas no impidió los progresos de la jgnorancia, que continuaba esparciendo en Europa'sus densas tinieblas. 92. El imperio de oriente era mas'0] u-. lento que belicoso. Mauricio, no tenien” do ejércitos conque defender las:posesiones que le uidabáa en Italia, com” pró la alianza elos franceses en 50: monedas de oro que incitaron 4 Ghildes berto á4 pasar los Alpes. Autaris le di0 despues 30.000 para que se volviese Y venció las tropas del exarca de Raven? Paz entre los lombardos y france? ses. (590.) Habiendo muerto elpapaFe Jagio, Roma, destinada 4 ser-la: captll del orbe cristiano, despues du «haberlo sido del pueblo rey, colocó en la silla ontifical 4 un grande hombre: Grego” rio, que habia de ilustrarla tanto, luchar” do al principio contra 'su elevacion, Y. 'sistió al clero, se: opuso a los votos: de «pueblo, suplicó 4 Manridio que no cob”
(261>) firmase su'eleccion, y buscó en el centro de las cayernas un asilo contra las gran= ezas.que le perseguian. Cuanto mas te- Mia el. poder, tanto mas digno pareció e obtenerlo: el emperador, los granes, el clero y el pueblo persistieron thosu-eleccion: se le trajo a Roma á su Pesar, se.venció su resistencia, y fue instalado en la:silla del jrincipe de losapósóles. La/actividad, la prevision y la fir- Meza hicieron insigne su pontificado. A autuvo la fe,exalto:el celo , socorrio a los pobres , preservo al pueblo del imbre, y fue muy respetado de los bár- Aros':Impugnóo alos cismáticos con tan Stande ardor, que Mauricio creyó con- Veniente exhortarle á la moderacion : el Papa por su parte reprendia a Mauricio Porque no reprimia:con la debida seve= “idad las rapiñas de los:exarcas de Italia frica. Deciase entonces que Mauricio Mostraba, lá suavidad de:un pontífice, y 1, egorio la entereza de un emperador. 0s franceses, reunidos de nuevo a los Manos, atacaron con buen suceso a los bardos. Regio, Parma, Plasencia y el "que de Friul se sometieron momentá= “mente al emperador.Pero la politica tal 0s sucesores de Clodoveo no era eslecer.el órden en Italia, sino prolon-
(270) de la herida, da una batalla á los persa$ y es derrotado. Al mismo tiempo,eorrio a voz en Siria de que Teodosio» hijo 42 Mauricio, vivia aun, y que habian, gn” gañado al tirano, entregándole otra vie” timas Fácilmente se.creyó lo que sede? seaba:; el descontento acreditó la menti” ra: Nárses finge estar. persuadido de 1 existencia de Teodosio; subleva sus $0 a dados y 'se apodera de Edesa. El obisp? de esta tiudad ; que se .oponia a, la se? dicion, «fue apedreado por el pueblo: En todas partes se fomentaban sublev?” ciones ¿ontra elo usurpador; y en toda sus. vigilantes satelites cesticale] la re” belion: con umerosos'suplicios». 40%, virtud ¿todo mérito: eran sospechosos? Fócas, Desechando alos hombres de ta” lento , dió el mando del ejército a Leon” cio, gefe de sús. eunucos. Cosdroas + verició en una sangrienta batalla, y' e golló todos los prisioneros que hizo» +. El Asia semejaba un mar de sangr0 Gh que se bañaban á porfia Cosdroas Y Eo: cas. Domenciolo, hermano del emper dor, no pudiendo vencer a Nárses» engaño convidandole á una entrevist” el general, sobradamente confiado, por yó en la fe de su juramento q fue pe y quemado vivo. Á pesar de españ,
A Que inspitaba'la tiranía, la indiguacion Pública multiplico. las conjuraciones: El Urano habia perdonado: 4. Constantina, Viuda de Mauricio, y. á.sus hijas, conten= indose con recluirlas.en una prision per- Pétua, Germano,.que aspiraba en secre- to.al.trono , quiso valerse del nombre de Estas, princesas «y: del, respeto que se les tenia: dió órdensal eunuco Escolástico Para'sacarlas de, la prision y llevarlas 4 Santa Sofia : el pueblo se subleya en su apor y prende fuego al pretorio. Se cre- Yó. que: la; faccion «verde: auxiliaria este Movimiento; y ¿haber sido asi, la: revocion: se habria logrado» Juan de la Gruz, $efle de dicha faccion, no quiso seguir los conjurados, y fue muerto por ellos: Molencia que irrito/á sus numerosos parlidarjos; sarrójanse «sobre los rebeldes y S:matan. Fócas queria esterminar a los Me selibertaronz pero hallaron asilo en Maglesia, y el patriarca de Constantinotalas dejó salirhasta que el empe- e Aro: sobre Jos Evangelios perdoavles la vida. Solo Escolastico pereció: ÁS princesas fuerón encerradas en un bo hasterio: ¿4 Germanosse le obligó á re- a iv las ¡órdenes sacras, y a Filipico a Mtrar, monge. “Muerte del papa san Gregorio el
(ua) grande: (604:) Ttalia continuaba siendo teatro de una guerra cruel entre el exa!” ca y los lombardos:« En 604 la muerte ar rebató á los romanos su amado pontitice: Su'sucesor Sabiniano no le heredó end virtudés. Avaro y duro. para el pueblo decia en una ocasion en que la Dambré afligia la capital, «que no captariay: como su predecesor; con pan y socorros mi! costosos los elogios de la inconstaM! muchedumbre.» mua de 41108 6 Fúcas habia casado su hija von Grisp? su confidente y cómplice; pero envidi”” so del poder que él mismo le. habia Y do; vio con disgusto la imágen de sy no colocada por el pueblo junto dla 54” ya. El favor del tirano fue puesun $ peligro. Grispo; desfavorecido y mul 41 veces amenazado con la: muerte ¿vano los grandes á conspirar contra .Fúcas* patricio Teodosio , prefecto «de. oriente? se unió a el. Constantina los. fayoreo desdeel retiro de sumionasterio ¿sume sagera Petronia, a la cual habia dado ye carta para Germano, descubrió else to. El patricio, vencido por los tor tos, nombró la mayor patte de:sus e plices, y fueron mutilados antos dede, cibir la muerte. Germano, la:emper* Constantina y sus tres hijas sulrierod e qien
(273) último suplicio. Entretanto los persas es” €ndian sus devastaciones hasta: la Feni-! Cta y Palestina: los '4vatós hasta la Hiria la Prateta. Focas 3 insensible á las Cala Midades del imperio', soto pensaba em Derseguir y esterminavd los partidarivs e Mauricio. Crispo¿ que en la última “onjuracioón tuvo la habilidad de sustraer- € a las sospechas del itiráno; buscaba y Teunia en África las armas que debian: li4 Bray el múindo de un mónstruo+. | 1 El valiente Heraclio, exarca de aquela Provincia, teniendo por lugartenien= Cal patricio Gregorio, st hermano, jas com él la ruina de Focasi Su printer Daso fue no enviar trigo a las provintias C orientez y por medio de la catestia A Cpararon 4 la rebelion los pueblos de tecia y de Asia. Qrispo les instaba ú AO apresurasen la ejecucion de sn desig- Po Pero mas prudentes que el, asegu- “ón el éxito con lá lentitud. Cada dia Un; entaba la demencia de Fócas el odio tro rsal.: Para escitar el valor de las barros contra los persas ; que amenaza- “entonces el Ásia menor, mando por edicto insensato poner en clnúmero la mártires á Li los que perecios di los combates: El patriarea de cs tantinopla se opuso:* semejante es TOMO 1x, |
(274) travagancia. Los persas vencieron a Doz menciolo, y llegaron hasta Calcedonia- El pueblo de la ca ital, fatigado de un yugó tan despreciable, insultó a Fócas en € circo : el tirano enfurecido hizo matar 4 muchos, encerrarsus cabezas en sacos, y echiarlas al mar. La rabia de la plebe se aumentó con esta: crueldad. El senado pareció valiente: por desesperacion , $ inmiploró en secreto el auxilio de Heracli0 y de Gregorio. Sus preparativos estabal! concluidos; pero demasiado viejos part combatir por si mismos , encargaron a hijo del primero la venganza pública. | jóven Heraclio se embarcd en el puerl? de Cartago con muchas legiones , y di0 la vela para Grecia. Nicetas, hijo de Gre gorio, que debia reemplazar a Heracli0 si estesueumbia, tomó el camino de aer 4o con un gran número de ginetes- ? impaciencia de Crispo le espuso ¿Los me yores riesgos - habia formado con Elp* dio, director del arsenal, y Anastasi% ministro de hacienda, el proyecto: asesinar a Focas y y proclamar empert dor 4 Teodosio. Anastasio: vendió 45% cómplices ; pero su infamia no le salvo! su cabéza y la de los conjurados fuero» derribadas 4 los pies del tirand. Gris solo halló medios para justificarse: os
(275) Vientos favorables no tardaron ev con-= ducir 4 Heraclio a la vista de Constantihopla.: Este ilustre conjurado tenia por tómplice a todo el imperio; pero el'em- Perador tenia en su poder rehenes sagra- Os, como eran su madre Epifania, y Fala, su prometida esposa. El patriotismo triunfó del amor y de la naturaleza. Coninua animosamente su marcha gran nú- Mero de senadores se le reunen en Abido: el obispo de Cicico le da una coro= a de oro : acéptala, atraviesa la Pro- Pontide, llega a Heraclea de Tracia, y SM escuadra echa el ancla en la punta de Constantinopla al pie del castillo, que enia «ya el nombre de las Siete Torres. omenciolo, que mandaba los bajelés de Veas ; seacerca;j y el mar agitado es el tatro sangriento, envel cual la fortuna Va á decidir la suerte de la tierra. Unos Otros pelearon “con. encarnizamiento: “Menciolo por no caer en manos del veblo que le aborrecia : Heraclio por trtar'á su madre, 4 su esposa y al ¡in- Verio.La victoria del ejército de Africa '* completa. Domenciolo murió: Cris- Po, prefecto de lá ciudad, levantó el esdarte de la rebelion, y al frente de un ero de ciudadanos vino á po- Se bajo las banderas del vencedor. Al
(276) mismo tiempo un senador, llamado Fo”. cio , cuya muger habia ultrajado el tira” no, se pone con el patricio Probo 4 frente de la faccion verde : marchan con: tra la guardia im erial, ahuyéntanla; Y Fócas, trado al pie de su sangrien” to trono, empieza á sentir el terror que tantas veces habia inspirado. Focio cog* al mónstruo , le ¡arranea la púrpura q! mancillaba, le manda poner una casaca nt” gr , y le conduce a la laya , a vista ' B a armada, á los pies de Heraclio. Este le dijo: «Malvado, ¿es asi como debist0 gobernar el imperio?» «Gobiérnalo Y mejor,» res e Fócas. A estas pala” bras olvida Heraclio su dignidad, cedo al furor, derriba al tirano, le pisotea, 4 hace cortar las manos y los pies, y mull” lar vergonzosamente; y en fin, cortar la cabeza sobre el puente de uno de los ba" jeles. Su cadáver, hecho pedazos» ue puesto en las puntas de las lanzas, y en? tregado a los ultragos del puehlo> coP una atrocidad, que todos los crimenes! estemónstruo no justifican. HabiarasoladO el imperio ocho años. Heraclio entra 2” Constantinopla, aplaudiendo su tuu? fo las aclamaciones mas yivas y sincerd Ofrece el cetro á Crispo,, y este Lo reb sa diciendo: «He peleado contra mi sue”
(277) g£ro , no por reinar, sino por vengar á auricio y á su familia.» Heraclio , ceiendo á los votos del pueblo y del senado, fue coronado al dia siguiente por el patriarca Sergio. Nada faltaba á su felicidad : los objetos de su cariño se habian libertado del furor del tirano. Heraclio vid 4 su madre en sus brazos , y al subir al trono lo dividió con Fabiá, y e did el nombre de Eudoxia.
(278) | CAPITULO X. REA ( —— A A . Heraclio , emperador. Victoria de Heraclio en Armenia. Batalla de Ganza. Batalla de Zab. Batalla de Ainadin: Omar, califa. Batalla de Parmuza. Toma de Jerusalen y Antioquia por los arabes. HS emperador. (610.) El imrio , libre de la mas odiosa tirania , par recio salir de un letargo y recobrar su antiguo amor a la gloria, y á la independencia. Heraclio, semejante á los héroes de Roma, debia ilustrar el trono que acababa de conquistar: sin embargo , y? porque SEO afirmar su poder antes de estenderlo , ya porque era necesario para desplegar sus fuerzas , tomar disp 0- siciones, y curar abusos, se mantuvo mucho tiempo en un sosiego que la historia
(279) le reprende, y dejó: el “oriente bajo el yugo de Cosdroas- Al fin reunió las tro= fe de Africa, Grecia y Asia, con el esignio de vengarse de los persas, -cu= yos ejércitos habian llegado poco antes - hasta. Calcedonia, y que durante 700 años fueron Jos enemigos mas formida= bles de los romanos: 'El emperador, por deferencia á Crispo, yerno de Fócas , le confió el mando del ejército; y “este general, ó traidor d cobarde, dejó al ene Migo saquear á Cesaréa, y talar la Capaocia'; pero si huia ante los persas ted nia la vanidad de insultar a Heraclio, diciendo que le debia la corona. El prin= Cipe, Acilda esperanza de reducirle, pasó 4 Cesarda: El altivo general ni aun Se leyantó para recibirle, le hablo como Un superior , y se burló de sus proyec= tos de conquista. Heraclio disimula su Yesentiniiento , vuelve ¿ Constantinopla, Y convida a Grispo do venir á la capital Para ser padrino de un niño que la em- Peratriz habia dado á Juz. Apenas Mega, Convoca el emperador el senado , y le Pregunta si una ofensa hecha a la magesad imperial merecia mayor castigo que A de un particular. No era dificil pre- Ver la respuesta. «¿Y cual es tu opinion; tispo?» lo dijo Heraclio. Grispo, harto
mary hasta que al fin, viendo los 4 a y (286) ; dianos: Todavía existen con este último nombre ceréa del mar Caspio. Heracli0 hizo'aliauza con ellos, y prometió en C% samiento su hija á Ziba, principe: 4£ aquellamacion. Sus tribus guerreras mal charon en favor delos romanos, y €” traron en Persia por los desfiladeros de Derbent. Pero al mismo tiempo los aya” ros, inconstantes como todos Los pueb 05 selváticos, cediendo al'oro de Cosdroas» * " U .. + - sesunieron a los persas, y vinieron con ejórcilomumeroso contra Constantinop a El kan; que'los mandaba, se ereja tan $e guro de entrar triunfando en la: capita» e respondió con desprecio a los sent” ores encargados de tratar la paz con € «Rendios a disererión] Y vuestra ruin es cierta; porque no 0s escapareis; si po os'cohvertis en pájaros Y en peces.» E valor de Heraclio parecia haberse comi* nicado á todos sus súbditos : el senado respondió ¿las amenazas del bárbaro C0% loantigua altivez romána: todos los: ha” bitantes tomaron' las armas! cada dia” $ daban combates sangrientos por tierra que todos sus ataques eran infruetn0s0% y que sus mas valientes guerreros per cian por las máquinas de guerra 0 eb Ja salidas continuas de los sitiados, desis”
A (287) Leron,de su,empresa. Los romanos -nia- / . iron.a muchos en la retirada, y sus bu- -ues ligeros fueron dispersados :0 des- Wuidos.por la armada imperial. +50 subBatalla de Zab.-(628.) Mientras la “apital de oriente se libraba de tan eran- € peligro, Heraclio penetraba en Asiria Y'se apoderaba de. muchas ciudades; pe- *o: cuando mas seguro 'estaba de conti- Mar sinostáculos sus conquistas, los co- Ñares, que formaban una parte conside= “able de su ejército, le abandonaromre= fAtinamente. Los demas soldados, vien- 2 las fuerzas tan disminuidas enmedio Un pais enemigo, desmayaron algo. No temais, les. dijo; Heraclio: Dios: ha Weridó alejar 4 nuestros pérfidos alia- 98) para que debamos la victoria solaae á el y á nuestro valor.» Continúa "evidamente su marcha, y llega ú la la- Wa de.Zab, cercana ¿las ruinas de Ní- We, donde encontró al ejército de los Persasí La batalla fue larga, la resistenapo stimada , la mortandad terrible: de ta "Spartes se empeñaron todas las fuer- Sue una jornada: que iba á decidir Ja “te de los dos.imperios. Las fléchas “Urecian el aire, y densos torbellinos e Polvo ocultaban entre su sombra los Agos de la muerte: Los odios acumu-
(288) : lados en siete siglos parecian exhalar en aquella fatal llanura sus últimos farores”. Hetaclio, cansado de:ver incierta la fot=. tuna durante tantas horas; resuelve. fijar” la. Animando sús tropas con el ademal la yo0z;, se precipita como un leon cé las filas persianas: derriba con la lan?2 dos satrapas yalerosos: ve á Razaátes; ge? fe del egéreito , Je acomete; y halla ul adversario digno de: st valor: El persa hiére «con su formidable cimitarra el yelmo del emperador, la sangre eorre, Y de otro tajo le hace enla piernatuna he” rida profunda. Heraclio termina esta Jucha con un golpe. mas decisivo, y sepu!” ta sw:espada:en el pecho de Razátes: ¡ ¿La caida de este guerrero Ys la señal de la «lerrota delos persas: la mitad 46. su. ¿jército pereceyy los demas huyen, abándynando los reales: Toda Asiria $ somete al vencedor: Heraclio marcha ? Ctesifonte, reducesáscenizas eb palatdO del: rey; y llegará! Dáscata, Mamida: 107 Dijala; residencia entonces dextos reye? de Persia, Cusdroas sorprendido:solo:de” bid. su salvacion á da rapidez de:su caba? llo..El palacio de Dáseata contenia tan” tas Tiquezas, frutos de las conquistas 4 múchos: siglos , que segun dicen los:h5” toriadores del tiempo, indudablement*
(289 ) con exageracion, el botin que hizo Heraclio ascendió a 5.000 millones. El rey de Persia', errante, llega á una cabañas habia perdido el trono, mas 1» la crueldad: enfurecido por su derrota, sin fuer- Zas para restaurar,lo. perdido, se entrega ala desesperacion, y'no pudiendo ven= garse de sus enemigos, descarga el eno- Jo sobre sus vasallos. J)espacha muchos Correos con ordenes; para dar muerte á Sárbar y 4 otros oficiales: estos, indignados de semejante injusticia, se rebelan y Pasan a las banderas del emperador. He= racliv, tan moderado enla prosperidad, Como el rey de Persia era cruel:en el in» fortunio, Je escribió: «Aunque te he, yven= cido. y te persigo, no.es.para destruirte; Sino para obligarte ¿hacer la pazo En Otro; tiempo la, pedi: ahora la ofrezco.» usdroas la¡rehusóo con'orgullo: vencido, etestado; despreciado, conociendo que €l pesar le. aproximaba á las puertas del Sepulcro. ,; declaró. que queria ceder. las Minas de su trono a.su;hijo segundo Medárses. Pero Siroes, el mayor de todos, ue estaba preso en Seleucia de órden € su padre , rompe sus cadenas, arma Sús partidarios, reune los restos del ejer “ito, degiiella ¿4 24 de.sus hermanos, y Prende y encadena á su padre. En lugar TOMO 1X» 19
(290) | de alimento, solo se le servian en la me” sa barras de oro, y le condena a morlP de hambre, diciéndole estas palabras dig" nas de un parricida: «Alimentate de est oro, por el cual has asolado tanto tiem” o la Persia y el mundo.» Este monstruo, elevado al trono porun crimen: tan atro%; hizo la paz con los romanos. Diéronse 2 ambos imperios sus antiguos límites, y $ restituyó 4 Heraclio la cruz en que mu rió el Salvador”, robada por Sárbar del - templo de Jerusalen. Siroes murid de all á poco, arrebatado por la peste, azote quizá menos terrible que un rey tan pe!” verso. El reinado de Cosdroas y el suy0 habian destruido-el prestigio del respe”- to que se tributaba en orienteáá los: sobe” ranos. La Persia 'fue victima de la anar” quía: en 4 años hubo ocho reyes efime” ros. Uno de ellos fue Sárbar. IMisgerdes, uno de sus hijos , subió al trono y terminó las divisiones intestinas; pero en sÚ reinado cayó la Persia bajo el poder de los musulmanes. Heraclio volvid a su C2 ital á gozar del triunfo mas glorioso qué Labio visto en muchos siglad Roma Y Constantinopla. Entró en un carro tira”. do por cuatro elefantes: los tesoros de Persia, espuestos á la vista del pueblo, escitaban su entusiasmo, y la cruz su ve
(291) neracion: Despues gas ¿4 Jerusalen ::arrojó desella 4 los. judios, y. llevó sobre sus €spaldas el instrumento de nuestra redencion hasta el monte Calvario. En esta ciudad:tuvo la noticia del nacimiento de su hijo: tercero, y dió audiencia a los.embajadores de Dagoberto, rey de Francia, que le felicitaron por sus: victorias. Esta €poca brillante Jebidhohkker terminado a vida de Heraclid. Por desgracia:sobrevivió'4:su gloria, y siguiéndole en la segunda mitad de su:carrera, solo tendre= Mos que pintar flaqueza, molicie, y un reinado vergonzoso y funesto. Antes as= cendimos con <¿l hasta los tiempos gloriosos.de Roma: ahora volveremos á descender ¡ú:las miserias de Bizancio. Fatigado: de!combates y harto de gloria; de- Jó los campamentos y se retiro a-palacio: olvidó los. soldados y. se entregó 4 los tortesanos,, eunucos y monges; y:.apartando: su vista de los peligros que ame= Mazabáan al imperio, se dedicó esclusiva-= Mente ¿resolver cuestiones teológicas, y de hérde se convirtió en. sectario» Los Antiguos señores del mundo, amenazados de los bárbaros por todas partes, ju= ban como niños estupidos en la pen= lente rápida que con ucia al abismo. ordos al estruendo de:las armas; solo . .
(292) vian los gritos del circo y las:disputas de los heresiarcas, y miraban con tran quilidad:que los visigodos los arrojasen de España y los lombardos, de: Htalia. Los francos, tributarios en otro tiempo, es7 tendian en el occidente sus conquistas Y afirmaban su poder: los avaros, esclavo, nes y tauroescitas insultaban y amenaza” ban á la capital del oriente. Los persas» aunque vencidos, volvian á tomar su acs titud formidable: una gran tempestad se formaba en los desiertos de Arabia; Y enmedio de todos estos peligros, el emz perador solo trataba de conciliar las op! niones de Apolinar, que confundia Jas dos naturalezas en Jesucristo: de Nesto rio, que admitia dos personas: de: Eutiques, que solo reconocia una naturaleza; y de los monotelitas, que creyendo dos naturalezas, les daban úna sola voluntad: El emperador aumento la animosidad de estas sectas, queriendo terminar: sus dis; putas con el famoso edicto que publico en 639 4 favor de los monotelitas, y qu€ fue llamado la £ctesis. Roma y Africa 19 le recibieron: la Iglesia se quejó. de la usurpación del trono; las disputas contis muaron , y el vencedor de los persas hubo de abrogar su:edicto. El furor anal” quico de los bárbaros del norte-destrul
(293) Y dispersaba las últimas ruinas del imperlo romano: el oriente, degradado por la Servidumbre y enervado por la molicie, aceleraba su decadencia, sometiémdose a t codicia de los cortesanos, á los capri= Chos de los eunucos, á las locuras del cir- “o, a la demencia de las heregtas. En esta época de desórden y debilidad, nacieton y crecieron con rapidez en las are= ñas del mediodia bajo un cielo abrasa= dor, y enmedio de tribus feroces, selvá= licas y belicosas, una nueva religion y Un nuevo poder, que mudaron la faz de Wa gran parte del mundo; y que ame- Mazaron subyugarlo todo entero: | Los tronos de la tierra ó cayeron 0 se “Onmovieron peligrosamente a la apari= “ión de.un árabe, 4 la voz de un falso Profeta, á la espada de Mahoma y al gris 0 de sus fanáticos sucesores: La Arabia habia sido independiente desde tiempo ¡memorial y d:sus desiertos se habia resiado la libertad , huyendo de las mo- Marquias despóticas de oriente. Muchas Yeces invadida y nunca subyugada, re- Sistió ¿todos los conquistadores y devas- Adores del mundo. Contra sus rocas se Abian embotado las espadas de persas, legos y romanos: en sus arenas se ha- 140 sepultado los ejércitos invasores; y
(294) | ¿pesar de los esfuerzos de Sesostris, Ci” ro, Alejandro , Pompeyo y Trajano, los árabes, monumento único de los tiem”. pos primitivos, conservaban como un deósito sagrado su libertad y sus costumres, su valor indomable y sus habitudes pastorales. Mientras al rededor de ellos las repúblicas , los reyes, las nacio” nes y losimperios se levantaban, dedo ban, se corrompian, mudaban de cos” tumbres, de leyes y aun de territorio, Y caian sucesivamente con célebres ruinas, se veian en las llanuras de Arabia la sen” cillez patriarcal, Los rebaños de Jacob, los cameHos de su hermano Esaú y la tienda de Abrahan. La historia habla muchas veces de los árabes en los largos p*? riodos que hemos recorrido ; pero cas) nunca los describe todas las revolucio” nes que refiere parecen detenerse al lle- ar á esta linde antigua; pero su tiemp/ de felicidad y de ignorancia, ha conelul” do: su inmovilidad cesa: abreseles el ca” mino de las tempestades, de la gloria Y de la dominacion : el fanatismo: derriba la antigua muralla que defendia su liber” tad. Los árabes van á ser sometidos ) conquistadores: Dios en su ira les ha 42 do un señor; enmedio de ellos ha ap" recido Mahoma. Volvamos, pues, nues”
(295), tra vista 4 la Arabia; pues que la historia de este pais ya a ligarse inseparablemente, durante muchos. siglos con la de los otros ypueblos , ¡de los, cuales estuvo antes separada. La. Arabia, colocada entre Persia ¡ Siria, Egipto y Etiopia , es un triangulo de 1500 millas de altura y 700 de base. Este pais, diez veces mas grande que la Francia, alimenta siempre menor número de habitantes que la Bor» goña d la Bretaña. El suelo es arido en la ' Mayor parte, abrasado por un sol ardien+ te talado por vientos impetuosos que Aterran al viagero le: secan el pecho Siempre acongojado por la sed, po se- Pultan entre torbellinos de arena« Las Costas del mar son mas felices: gozan de ambiente mas fresco, y presentan aspec= to mas risueño. En ellas se ven numerosos rebaños, viñas fértiles y las benéficas Palmeras que al arabe. fatigado ofrecen Sombra, reposo y alimento. Este contraste de aridez y abundancia ha dado origen ala division de la Arabia en Desierta, etróa y Feliz; y al mismo tiempo. pro= uce la estraña union de, costumbres hos- Pitalarias. y feroces , del espiritu mercanúl y guerrero que se observa en sus habitantes. Los usos se han conservado en A misma inmovilidad que las estaciones;
(304) naturaleza una organizacion a propósito para el papel que iba a representar! Len peramento vigoroso, estatura me ¡and cabeza fuerte y hermosa, frente anen ojos Hegros, nariz aguileña, tez encend' da, ademan magesluoso, sonrisa agratr ble, mirar suave pero varonil, sono despejada y bien parecida. Su graved 4 imponia respeto, y: sus palabras afegtuÉ sas inspiraban amistad « Mablaba asus e periores, sin temor, d sus inferiores. orgullo: tenia gran talento, fantasia, 9 osa, valor intrépido, espiritu astuto E de artificios, y voluntad inflexible Fijo siempre en el objeto de su politie» jamas se le vió separarse de él nen Pe bras, ni en acciones, ni en los negos e en los placeres. Sus meditaciones» 7% y des, discursos, instituciones y comba se dirigieron siempre 4 formar detoS las tribus árabes un solo pueblo»? niéndolas bajo un solo gele y uns. to: juntar en sus manos'el cetro)! censario y la espadas mandar sobre teligencia de los hombres como sub cuerpos; y en fin, domivar á los. 9% por el dogma de la unidad de DA | supersticiosos por revelaciones mias sas, y al vulgo por la esperanza de por leites corporales enla obra vida: 242
: (305) bala verdad 4 los filósofos; prometia la gloria 4 los grandes y á los valientes, el Saqueo ¿los pobres, y delicias sin fin á os sensuales: en fin, hacia arrostrar á sus Aumerosos discipulos las austeridades, Peligros y privaciones en este mundo, Por la perspectiva de los tesoros y la= “eres de un serrallo celeste. En nombre el cielo condujo sus soldados á la con- Quista de la tierra. En sus largos viages Meditaba tan vastos designios, y se reti-. taba muchas veces a lo profundo de una Srta, donde decia que Dios le comuniaba sus órdenes por medio del angel abriel. AD iS As E He En el año de 614, á los 40 de su edad, de conquistador hábil, atrevido y enla asta declaró haber recibido el don de Y profecia. «Dios me ha enviado, dijo, ira restablecer el culto antiguo en toda del ureza. Abrahan é Ismael, de quienes e endemos, no eran judíos ni eristiadeb sino verdaderos creyentes: solo adoan al verdadero Dios, y no cometie- Otras a ¡edad sacrilega de asociarle del ivinidades .» La profesion de fe mentido profeta era sencilla, como ds las ideas cuyos resultados son gran- «Ne y se reducia a estas pocas od tay mas' Dios que Dios, y Mahoma TOMO 1x, 20
(304) , naturaleza una organizacion 4 propósito. para el papel que iba a representar: tem: peramento vigoroso, estatura mediana, cabeza fuerte y hermosa, frente ancha» ojos negros, nariz aguileña, tez encendí da, ademan magestuoso, sonrisa agradar ble, mirar suave pero varonil, fisonom! despejada y bien parecida. Su gravedad imponia respeto, y: sus palabras afectu0” sas iuspiraban amistad: Hablaba asus $07 periores sin temor,.a sus inferiores.” orgullo: tenia gran talento, fantasia, £07 gosa, valor intrépido, espiritu astuto Y lleno de artificio; y voluntad inflexible: Fijo siempre en el objeto de su politic jamas se le vió separarse de €l ni en palas bras, ui en acciones, ni enlos negociosy”* en los placeres. Susmeditaciones, ardi” des, discursos, instituciones y «combate? se dirigieron siempre 4 formar de:toda* las tribus árabes, un solo pueblo, rev? niéndolas bajo un solo gefe y un.solo cul” to: juntar en sus manos:el cetro y el iy censario y la espadas mandar sobre la teligencia de los hombres como sobre su cuerpos; y en fin, dominar á los, sabi” por el dogma de la vnidad de Dios; ¿LoS supersticiosos por reyelaciones milag!” sas, y al vulgo por la esperanza de los: e leites corporales en la otra yida. Most*
(305) ba la verdad á los filósofos; prometia la gloria á los grandes y á los valientes, el saqueo a los pobres, y delicias sin finá 0s sensuales: en fin, hacia arrostrar a sus numerosos discipulos las austeridades, Peligros y privaciones en este mundo, Por la perspectiva de los tesoros y pla- Ceres de un serrallo celeste. En nombre del cielo condujo sus soldados 4 la con- Quista de la tierra. En sus largos viages Meditaba tan vastos designios, y se reti-. taba muchas veces a lo profundo de una. gruta, donde decia que Dios le comuni- Caba sus órdenes por medio del ángel abriel. - CACA En el año de 614, alos 40 de su edad, ste conquistador hábil, atrevido y en- Wosiasta declaro haber recibido el don de a profecia. «Dios me ha enviado, dijo, Para restablecer el culto antiguo en toda SU pureza. Abrahan € Ismael, de quienes 'escendemos, no eran judios ni cristia- 1Os, sino verdaderos creyentes: solo ado- Yabán al verdadero Dios, y no cometie- "on la impiedad sacrilega de asociarle Otras divinidades.» La profesion de fe el mentido profeta era sencilla, como Odas las ideas cuyos resultados son gran- €s, y se reducia á estas pocas palabras: «No hi mas Dios que Dios, y Mahoma TOMO IX. 20
| (306 ) es su enviado.» Las prácticas, d que despues sometio los musulmanes, eran minuciosas € inventadas para el vulgo. Pero el dogma de la Soidad de Dios hacia respetable su doctrina a los hombres de juicio. En fin, su paraiso sensual , y la idea del fatalismo, que grabo : rofunda= mente en los animos de sus discipulos, los convirtieron en entusiastas invenci” bles. Mientras que Asia y Africa solo. presentaban á las miradas del mundo principes afeminados, magnates corrolmnpidos, soldados sin vigor, pueblos car” ados de tributos y entregados. casi sin E Sa á las tribus bárbaras y anárquicas del morte, Mahoma entabla y armaba contra ellos un pueblo fuerte, en” ardecido y belicoso, cuyo valor se fortis ficaba con toda la aspereza de un clima abrasador, con todo el vigor que inspira el menosprecio del reposo, de las riquezas y de ha muertez y en fin, con toda lA violencia del fanatismo. Jamas hubo circunstancias que favoreciesen tanto Una grande revolucion. La idolatría era des” preciada en todas partes, y la multiplic dad de los dioses de la Caaba habia he” cho ridículo su culto. La confusion de 14% heregias latigaban el Asia y el Africa: los persas y los romanos solo entendian e2
(307), destruirse mutuamente. yen rechazará los Bárbacos del norte: El entendiuien— to penetrante de Mahoma midió,su siglo, y vió que era llegado el tiempo de los arabes, y que 4 su vez podian brillar entre los grandes imperios que, sucesivamente se habian elevado y destruido, E islamismo, 0 ley de Mahoma, se ¿0m- prende toda entera en el libro amado Alcoran. Dicese que Sergid, monge Nes toriano, le ayudó á componerle; y Asi se esplica la mezcla que se, | alla en el de loctrinas judias y cristianas» Segun este libro, «solo hay seis grandes profetas, y, son: Adan, Noé, Abrahan, Moisés, Jesus y Mahoma.» El último se llama á sí mis mo el mayor de todos. El legislador de Os musu manes , por miramiento 4 los Cristianos, á quienes es eraba seducir, Mostró mucho respeto a Jesucristo; y iúunque no le reconoció como Dios, de= Sar ó que ninguno estaba mas cercano éláa. divinidad. En su libro dice, Que los judios, creyendo darle la muerte, Solo hirieron un fantasma, y que su cuctk- Po subió á los cielos» El arma de Jesu- Cristo para someter los ánimos fue la dul ZUra; idos se valió de la fuerza. Sin Embargo , este impostor era demasiado Astuto para emplear al principio este mé-
? | (308) po dio violento: mostróse tolerante mien= tras fue débil, asi como un breve arroy0. halaga los muros , y los derriba despues cuando crece, El falso profeta, en sus primeros sermones, decia que solo era, Ao a persuadir: cuando sus discipulos formaron un ejército, habló como dueño de las conciencias. Su ley era severa, pero politica: segun rod fiel, todo ¡dólatra, participa de los hono= res, dignidades y privilegios de los ára= bes, si abraza el culto mahometano: de” b» morir si quiere defender 4 un mismo. tiempo su religión y su independenció, y si quiere conservar su fe, sometiéndose al poder temporal de Mahoma, conserva su vida y sus bienes, ejerce libres mente su religion, y solo está obli rado pagar un ligero tributo. A las habilidad de este sistema debió el islamismo 5us rúpidas y fáciles conquistas: el deseo de porcinos del poder y fortuna de los dras es victoriosos, produjo innumerable conversiones. Los pueblos , oprimido con impuestos por sus soberanos, $e $07 metieron sin pesar á un corto tributo que les aseguraba la paz, la libertad de con” ciencia y un protector poderoso. . dá cuanto á la servidumbre,, no hacian 15 que mudar de dueño: ási, donde quier
que reinaba el despotismo oriental, hu> -Bo pocos hombres valientes y :ostinados que se opusiesen al cetro y a la espada Me Mahoma. «Los tributos escesivos, di- Se con este motivo el célebre Montesquicu, dieron Ingar á la estraña facilida Que hallaron los ¡mahométanos;en sus Sonquistas. Los pueblos, en lugar dele | Serie continua de vejaciones que habia WMaginado la avaricia sutil de los princi- Pes, se vieron sometidos á un tributo sencillo, agado y percibido fácilmente , y Mas Pelea en obedecer á una nacion bar- Bara que 4 un gobicuho corrompido, ba J9 el cual sufrian todos los inconvenien? «es de, la libertad, que solo era un nomte, con todos los horrores de la servi? , nbre verdadera,» Mahoma fingió que Tecibia sucesivamente en su caverna las soJas del Alcoran,, y que ¡estas descen= Man del cielo. Encerrólas en una rica “artera de seda. Despues de su, muerte Publico Abubecre esta coleccion , de la A IASdS un milagro,para los mahometanos ea versiculo, Enmedio «de las estravaeihcias del Alcoran que ofenden la razon : Clos europeos , y hala gan tanco la fan- Sta ardiente de dos dra res, se hallan los "eceptos de moral, caridad y justicia que USurpó Mahoma de-las doctrinas del cris
(310) aedishabo do que das debe adinirarse en. esté Hombre estraordinario ¿es la profun? de habilidad con que grabó sus leyes » solo en los entendimientos, sino tambien en los corazones: este es el sello del ge” bio: Cónfucio, Lientgo, Zoroastres Nuná PMahbina Bab ido lós 'iniicos de gié ladóres humanos, cuyas instituciones $ Wadah donvertidó 'én costumbres». pueblós á quien es diéron1 eyes ¿pereció? antes que renunciar 4 ellas, como los JU dios y los cristianos. Por desgracia <aNg de Malióma que inspiraba tanto Íe matisino y al dr A reservadas tan? tas ¿bhquistas, tenia un carácter, Sanésto 168 pros vésos de lá civilizacion» El ono tidnidudo ilustra. y, fecunda, ¿lo mahone abrasa y séca: incita al valor Pr tie Tisino abr mordcir el Cielo, mo atiénde dla e, sino para asolarla y desprecia 1% let y y, lás artes y porque adoptado | Ldogr del fatalismo, ¿de qué sirve aprénd ry S ni? TD A . : A ca as oa! pues nada se ha de evitart oo, diia decia, qué «el Alcotran era PE do”, eterno, « ¡etado por el mismo Dio desafiába 4 Tos ángeles d ae imitases JOE le a los auge es a Y pa ciuva sola de sus ¡espresiones.» AT Al sio desu carrera profética, cuan jo ys tl., NJ 91 A ; “He anunció como, apostol de Dios, $e zip: qué 'probase su 'misión con prodi
(3114) «Una religion sin misterios, respondió, No tiene necesidad de milagros : la verdad es su fuerza; pero yo os probare que a espada de Mahoma tiene tanto poderio Como la vara de Moisés» El nuevo profeta no tardó en conó- Cer cuan engañado estaba, y cuan en vaho pretendia seducir á los arabes sin em- Plear el prestigio. Aparentó, pues, ha= Cer muchos milagros : sus discipulos cre- Ytron, y aun creen, que sand enfermos Y resucitó muertos: vieron salir agua de €ntre sus dedos : los camellos le habla- Yon : una espalda de carnero le rebeló Jue estaba envenenada por mano de un Udio; pero esta revelacion llegó: tarde, Eorque ya habia comido de aquella vian- Y, y desde entonces sintió siempre los “lectos del veneno, que probablemente tevió su vida. Lo que inspiro á los ára= Cs mas respeto y admiracion hácia él, A el sueño que tuvo en el monte Zara. "ángel Gobriel le abrió el corazon, sa- *9 de él una gota negra, principio del £cado, y lo llenó de fe y de ciencia. “Spues le trajo a 4lborak, animal mis- “Moso y cabalgadura de los profetas : era pa mezcla de asno y mulo, con rostro nano , quijada de caballo y alas de Silla. Esta fiera celeste le habla, se ba=
(318) oriente, invitandoles a reconocer susmision, su culto y su ley. Gosdroas despiz dió con desprecio a su embajador. L profeta le escribió una carta amenazador ra, en la cual le anunció la próxima ruina del imperio , y las victorias de; Heraclio arecieron el cumplimiento de esta pre diccion+. Mahoma, A recibido ay so secreto de la muerte del rey de Per sia, la anunció á su pueblo, diciendo qu4 un angel se la habia revelado; y cuando el suceso confirmó la predicción, ningu” incrédulo se atrevid ya 4 dudar: de su revelaciones. El emperador de orient! recibió con honor al embajador de MY homa; y los árabes añaden que Heracl0 creyó en la mision del profeta é. hiz0 alianza con él. Pero esta buena armon!? duró poco: el obernador de Bostra.,, ur varteniente del emperador , hizo asesina! 3 un enviado de Mahoma : este declar0 la guerra á los romanos, y fueron yener dos en una batalla cerca de Muta. Se pue de juzgar por el principio de estalid, q" duró ocho siglos , del fanatismo hero ue Mahoma sabia inspirar. Enmedio € la batalla Janfar pierde la mano derect en que llevaba el estandarte sagrado: c% elo con la izquierda: la pierde tambien» y entonces lo estrecha entre sus razo
(319) hasta que perdió toda su sangre por 50 eridas. El ardiente Kaleb levanta del Suelo el estandarte , derriba á los que se Oponen á sus golpes, desbarata á los ro- Manos, los persigue, hace en ellos gran Matanza, de árabes vencedores le proclaman unánimemente por su general. Muerte de Mahoma. (632.) Mahoma, Soberano absoluto de todos los paises que Se estienden desde el Eufrates al mar Rolo, conservó hasta la edad de 63 años , pesar de los frecuentes ataques de epi- Cpsia y los efectos del veneno que le Abian dado, la fuerza de su cuerpo y el igor de su genio. Una fiebre que duró las , terminó su vida el 7 de junio de 2. Pocas horas antes de morir se pre- Sentó en la tribuna, que era 4 un mismo ¿*inpo su cátedra y su trono. «Si he casligado injustamente á alguno , esclamód, ¿* Ofrezco á ser azotado por represalias: e manchado el honor de un musul- Ad, declare mi pecado: si le he roba- 9%, cobre de lo mio capital é intereses.» 10 libertad á sus esclayos, dispuso sus ¿equias y señaló por sucesor, segun unos 41, y segun otros á Abubecre. Reco- £adó tres cosas principales á sus discis Palos: «Orar, echar de Arabia a todos los Wlatras, y conceder los privilegios de
- (390) verdaderos creyentes ¿todos loshombres de cualquier pais que fuesen, que abraza” sen el ¿Abnisiño $ En fin, Mucleró que € ¿nsel Gabriel habia venido á despedirs€ de él, y dió el último suspiro en el sen0 de Aischa, la mas querida de sus muge” res. Sus últimas palabras fueron estas; «¡Oh Dios! perdona mis pecados: voy * reunirme con mis conciudadanos que e* tan en el cielo.» Asi terminó su carrera este hombre estraordinario, que con sable en mano 2 frente de un corto número de árabes, oblr ando álos hombres á obedecer á un sol0 dueño y ¿un solo profeta, recomendand0 Ja limosna,” profesando la-pobreza, 12” tando como dear á los que adoraba” sus dogmas, y como tributariostá los qu* se negaban a creerlos, fundó en pocos años, al resplandor sombrio de las anto!” chas del fanatismo, el mas grande y formr dable imperio del mundo. El poder Ye sus sucesores hizo progresos, cada: ye? mayores, mientras reunieron en sus m9? noslos poderes espiritual y temporal: cor servaron esta doble mágia hasta media” dos del siglo X; pero en esta:época sum biendo usurpado el cetro algunos guer” reros audaces, Jos califas, vicarios de Mahoma, no poseyeron mas que la auto”
E (321) tidad pontifical, reducida 4 decidir las Cuestiones relativas al dogma, y al estétil honor de ser nombrados los rimeros en las preces públicas. En fin , a mediados bi siglo. XUL, cuando los tártaros tomaron +4 Basdad , abolieron el sobera= no califado. El mufti,' que se puso en su Ugar,.no fue mas que un ministro del culto 3 y se puede considerar esta época “omo la decadencia del islamisnfo > pues Sutonces,se separo del principio que le labia dado fuerza y poder. El profeta no dejaba hijos varones. Al, su pariente y yerno, .el mas entu- Slasta de sus discipulos , elmas fogoso de Sus guerreros, parecia digno de suceder. €; pero Abubecre, suegro de Mahoma, Y su primer discipulo, logró por su an= ciamidad los. votos de Omar y de Osman; los mas«poderosos de los. árabes, y que “Sberaban reinar despues de él, y fue clesido califa. Esta primer disputa acer» “a del trono fue despues la causa de un Stan cisma y de guerras sangrientas en= y S persas y turcos. Aquellos sostienen tdavia que Ali, marido de Fátima, hi- e 7 era el soberano legítimo, Me los tres primeros califas y los prin- 'Pés. de la dinastía de los Oimniades WMoreinado contra la ley divina y los de- TOMO 1x. : 21
(322) rechos de los fatimitas. Abubecre justifcó la eleccion que en el se hizo , por su actividad, su celo fanático y'la rapidez de sus victorias. Reuniéronse bajosu bandera 124.000 musulmanes. Despues de haber hecho que se reconociese su autoridad en toda) la: Arabia, «queriendo aprovecharse de las:turbulenciasque agitaban la Persia despues de la muerte de Siroes, penetró en el Irak, que es la antigua Caldéa. Algunos principes arabes habian fundado alli un pequeño reino, feudatario de Persia. Arzunidoc hija de Cosdroas, reinaba entonces, y envió UD poderoso ejército contra los mahometa” nos , mandado por: Maran. Este genera! dió:la batalla, y fue. vencido y mmuerto* lospersas, atribuyendo su desgracia:á la reina, la depusieron. Udigerdes, eleva” do:al trono de Persia, peleó con valo!» ero siempre desgraciadamente; conti? Kaled los mahometanos. El califa envi0 4Siri4otro ejércitoá las órdenesde Obel” da«Heraclio encargó á Sergio, uno: de sus lagartenientes;cla defensa del pais; per? sus esfuerzós fueron: vanos) yla táctica de sus tropas no resistió al fas invener” ble de los árabes: Aischa, viuda de Mas homa, tenia mucho ascendiente sobre % ánimo de su padre:, € hizo que se: diest
(323) el mando de Siria al famoso Amrú, el Cual se ¡hizo dueño de Gaza. Kaled tomó a Bostra y marcho contra Damasco. El genio. de Heraclio, se eclipsd ante el de Mahoma. Este principe, tan belicoso en Otro tiempo, en Jugar de defender sus estados , dio el ejemplo de la cobardía, y Se retiró de Damasco á Antioquía. Suher- Mano! Teodoro, reuniendo todas sus tro- Pas, dió batallad Kaled cerca de; Gabata, y el estandarte del profeta ahuyentó las aguilas romanas... 2.1, ias Batalla de Ainadin: Omar, califa. (634.). Heraclio envio otro ejército, para Oponerseá la marcha de los vencedores. «a guarnicion de Damasco, alentada con tste: socorro, hizo una salida, destrozó Un, cuerpo enemigo, robd. en sus reales Un gran número, de mugeres sarracenas, Y=volvió a la ciudad;¡con estos trofeos. El Seneral romano Pedro.,: que mandaba és- “tropa, quiso violar a, Cenar a Mera y muger de un gefe árabe; pero no do. en conocer que las musulmanas eran An fieras y valientes como sus maridos. A intrépida heroina se defiende, coge a cimitarra, las demas mugeres. siguen U ejemplo, toman lanzas, se estrechan “Spalda con espalda, resisten valerosa- €nte 4 las espadas de los romanos que
(324) | las cercan. Esta resistencia ostinada hiz0 tan duradero el combate, que Kaled llepa a tiempo de socorrerlas, desbarata 4 os romanos, y da la muerte á su genes ral. Poco tiempo despues Teodoro dió a los sarracenos, juntoa Ainadin, una batalla que duro dos dias: al fin del primero, estando indecisa la victoria, propus0 Teodoro una tregua, durante la cual ten” dió asechanzas á Kaled para asesinarle- Descubrióse la perfidia, y los sarracenos enfurecidos penetran en el ejército roma” no, lo obligan á la retirada, lo persiguen y hacen en él grande destrozo. Teodor0 reuniendo sus reliquias, quiére probar otra vez la suerte del bolsa cerca de Emesa; pero los soldados romanos desps sus órdenes, se niegan a serv! ajo su mando , se sublevan y roclamal emperador á un oficial llamado Baánes; algunas tropas fieles, que acompañaron 2 Teodoro en su retirada, hicieron falta en el ejército romano. Los sarracenos 5% aprovechan de la victoria, atacan: n petuosamenteá Baánes y lo derrotan- Es te emperador efímero huyó a veultar pr oprobio al desierto de Sinai, doude E mó el hábito de monge. El sitio de Da masco continuaba: Tomás, yerno de BY raclio , defendia la ciudad eon valor; Pp”
(325) ro la traicion de un sacerdote, llamado únas, abrió de noche las puertas á Kaed. El general árabe echó de la ciudad a todos los que se negaron á abrazar el ma- Ometismo y á pagar tributo. Implacable en su triunfo, persiguió y dió muerte á todos los fugitivos, incluso el goberna- or Tomás. Cuando el débil Heraclio su- Po la pérdida de esta plaza, esclamo : «La tria es perdida;» y no sabiendo ni rei- Bar como emperador, ni morir como solado, salió de Antioquía para Constan- Unopla, El dia mismo en que la.toma de Da- Masco añadia tanto esplendor á la poten» “la irabe , murió Abubecre. Engañado Antes que todos por Mahoma, fue since- Yo apóstol del rivas Los musulma- 5 le Horaron: admiraban su piedad, Msticia y humilde sencillez , tanto como ba Mtrepido valor. Los sarracenos con- Mistaron en su reinado cuatro provin-= qe opulentas , y solo dejó en su tesoro escudos. Los arabes respetaban enton- SS la pobreza, á imitacion de los anti- SUS romanos , como el origen de la ús- a ferocidad que triunfa de los pue- Pot afeminados., El oro de Asia fue predel hierro de Roma; y la púrpura ro- Ma:se humilló ante las pieles con que
(326) se cubrian los selváticos habitantes del norte. Abubecre, en sus últimos momentos, designó por sucesor a Omar. Este, rebusaba el mando, diciendo: «Me basta la gloria, y no necesito del cetro.» «As! sera, replicó el califa; pero el cetro tiene necesidad de ti.» Omar obedeció; Y subiendo al trono del gefe de los creyen” tes, tomó el titulo de principe de lo$ fieles, 9 Emir Almumenin, que los cris” tianos han desfigurado llamándole Mira; mamolin. Kaled, ¿mulo de Omar, prev10 su dosgracia, y se resigno a ella. Quitose; le el mando; y este feroz guerrero, ? quien se daba el nombre de Atila musulman , demasiado religioso para resistir 7 las órdenes del pontifice rey, descendió sin murmurar desde la dignidad de g£ + a los empleos mas subalternos; bien que estaba seguro de honvarlos por su is ble cimitarra y su valor fanático. Entretanto Heraclio”, previendo la róxima caida de Jerusalen, y no habien dose debilitado su celo, fue 4 la ciuda santa, sacó de ella la cruz del Salvadob y para sustraerla á los ultrages' de Y sarracenos, la envió á Constantinopl" Los recuerdos de su antigua gloria le 2 cian mas amarga su presente ignominia Al llegar cerca de la capital, se detuY
(327) mucho tiempo en una casa de placer, no atreviéndose á presentarse vencido:en el Teatro de sus triunfos. Alli recibió aviso de una conjuracion tramada contra su vida. Desde que fue débil, no tardó en ser cruel: creyendo delincuentes por solo sospechas á su sobrino yá su hermano, os condenó a la mutilacion y al destierro. A instancias del senado para que volviese a la capital, mandó hacer. un puente de:barcas en el Bósforo, atravesó furtivamente: la ciudad , y entró en su palacio como un fugitivo enmedio de las tinieblas de la noche. Su fama, muerta en el Oriente, vivia aun en el norte. Cuprato, rey de los búlgaros , bizo con él un tra= tado de alianza. Venció. 4 los ivaros que infestaban la frontera del imperio. Pero hada contenia los progresos e lus:sarra- “enos, que devastaban la Siria y la Fran- “la; y como el saqueo podia afeminar sus “ostumbres:que eran su principal fuerza, maralirmo su fe, disciplina y valor por Medio de la:severidad, y castigó rigorto= Minente 4 algunos musulmanes que halan bebido vino.en Damasco: Abu Obei- “a, lugarteniente del califa, habia conceido treguas alos romanos, mediante un Wibuto:+ Omar le reprendid públicamenr * esta condescendencia.
(334) Arialdo, hizo-asesinar al duque:de F riul, uése habia armado contra el usurpador» Hieracho , viendo la España perdida part siempre, casi toda la 1talia bajo el poder de Jas lombardos, la. Siria, la Palestina y la Fenicia conquistadas por los musu'” manes, y Alejandria próxima, 4 «caer en sus manos, murió oprimido de remor0!” mientosy pesares» Habia reinado 30 años* ber os hazañas resucitaron, la gl0% ria del imperio; pero sus brillantes cut? lidades fueron inútiles por la debilidad de su carácter. Hernclio brilló mienli?” le favoreció la fortuna ; mas no supo?” char contra el infortunio; y; este con” quistador, cuyo.cetro pareció al prino” pio tan poderoso como temible suesp.” da, abatido porila desgracia, ca o, sn gloria, > Perra bra o mancl oY un trono vacilante» Su/primer hijo Her” clio Constantino, hijo de Eudoxia, ten á la sazon 28 años; y Heracleónas ¿oO de. Martina , solu 19. El emperador » eps tes demorir, mandó que reinasen entrar” bos bajo la tutela de Martina. 00" ae ) ; ; al l 12 ¿> q el de dy "> ¿mr » : 7 1! bi : '
(335) : PPABTURO Constantino tercero. Horaclóonas y Constante segundo Constanz ro cuarto Pogonato. Tadtivicano Ma RT > EA Constantino III y Heracleónas , emperadores. Heracleónas y Constante. II, emperadores. Incendio de la. bibliotecade Alejandria. Conquista: de .la “Liguria por los lombardos : codigo de Rotáris, Otman , califa, Batallas de "Cadesia y Nalavend. Muerte de 1ldi- erdes y ruina de la segunda monar- Quía de los persas. Persecucion y M"terte del papa Martino. Califado de | Ali; Guerra civil entre Moavia y Ali. Califado de Moavia, fundador de la Unastia de los Omniades : usurpación Grimoaldo. Espedicion de Constan:
(336) te a Italia. Derrotas de Constante en Italia. Constantino IF Pogonato , emperador. Conquista de Siracusa po" los sarracenos. Conquista del Africa por los sarracenos. Batalla del camp de Oucba. Sitio de Constantinopla po? los arabes. Derrota de los arabes Y paz con Moavia. Fezid, califa. Moavia II, califa. Sustiniano 1I, emperador. Victorias de Leoncio. Justiniano vencido por los búlgaros. Ultima invasion de los sarracenos en Africa. Justiniano vencido por los arabes. Conquista de la Armenia por los arabes: Usurpacion de Leoncio. Primer dog? en Fenecia. Usurpacion de T. iberio Ab” simaro . Canjuracion de Bardanes Jus” -tiniano II restituido al trono . a 30 CARA MI y Henacirónas, 00 peradores. (641.) Los límites del imp“ rio se ¿strechabar cotitinuamente en l misma ey jejee qué se aumentaba Y autoridad del principes Para dar el60”
(337) tro, vo se consultaba ya ni al senadoni al ejército: bastaba para la formalidad reunir la plebe, hacerle algunas promesas): leerle el testamento del emperador difunto y mostrarle sú nuevo señor. Pero, destruidas las bases. del imperio, nose, apoyaba el poder sino en la rueda móvil e la fortuna , cuya vuelta, tan: segura! como incierta , le derribó. Despues de muerte de Heraclio la . emperatriz artina convocó al pueblo, mandó leer el testamento de su esposo, y declaró que en virtud de este acto los dos prin= 0d reinaban bajo su proteccion. Espia Yaba aclamaciones, y solo 0yó quejas: gris laron de todas partes que para vesistirá 0s terribles ceo era menester algo Mas que una emperatriz y un niño ; si-se habian de evitar las desgracias de Petsia;: “Onde una reina débil no habia podido Obonerse á la invasion de los musulma- Mes y que los romanos, acostumbrados “saludar con el nombre de emperador á qu. general victorioso , se envilecerian y iu dose gobernar por una muger, Asi Hi Puebe , sumisa en tiempos de prospedad fue sediciosa en la época de los SYeses. Martina, que al principio pu da sola segun dicen algunos risto= Ores, se vió obligada a llamar á los TOMO 1x, 22
(338 ) prinvipes: deseaba ¿lo menos que se eligiese por emperador 4 su hijo Terácleonas al cual estaba segura de gobernar; pero:el pueblo prefirió y pruclamo al hijode Eudoxia, que habia mostrado nucho valor. al frente de los ejércitos. Las fatigas de la guerra habian debilitado el ánimo y el cuerpo de este prime cipes entregó su confianza a Filagro,tesorero del imperio, hombre codicioso que le estravid con funestos consejos- Mando desenterrar á su padre Heraclio ara tomar una corona de oro quese ha- Dia puesto en su sepulcro: obligó al patriarca Pirro a entregar una gran sunia de dinero, confiada á sus manos para ¿4 subsistencia de la emperatriz. Estos pi” meros actos de su reinado le hicieron 1” mible y despreciable. Tenia dos hijos» Constante y Teodosio. Filagro le acon= sejó recomendarlos á la henevolencia del ejército, y se encargó esta comision % Valentino, escudero de Filagro.. En: to” dos estos pasos se descubria la flaquez” que es precursora de lutirania y de gran” desintortanios. Pero Constantino no tuvo tiempo ni para justificar estos temores ni reparar sus yerrus, porque murió despues de tres meses de reinado, segun se creyo; de yerbas que le dieron Pirro y Martine ñ Í
EN) ““"Heracleónas y Constante IT, em= peradores. Heracleonas , dirigido por su madre, se apodera del trono, gána con liberalidades á la guardia, despide 4 Alejandria al patriarca Ciro, depuesto por Heraclio á causa de su mala conducta con los árabes, y destierra á Filagro á Ceuta, ciudad de la última Mauritania. Sin embargo, Valentino recordaba a las tropas los derechos de los hijos de Constantino. Subleváronse, pues, a favor de ellos, el pueblo'se les unió y pidió á gritos que se diese el cetro a Constante. La guardia resiste en vano: la multitud abmada se esparce por las calles, corre enfurecida a haa: amenaza el palacio , y saquca la basilica. La' emperatriz tiembla , con siente en coronar 4 Constante , y el patriarca Pirro huye al Africa. Valentino Mega al frente de las tropas, se quita la Máscara y manifiesta su ambicioso probd Pareció al principio que solo haia tomado las armas para coronar á Constante: ahóra exige el título de césar y el mando de la guardia : Martina y su hi- Jo hubieron de consentir en ello. Esta debilidad hizo su ruina mas pronta y se= gura. Valentino (porque Constante, de Once años á la sazon, solo tenia el titulo e emperador ) mandó prender á Mar-
(340) tina y ¿Heracleónas, y los acuso. de: envenenamiento. Madre é hijo fueron horriblemente mutilados , y terminaron sus dias-en el destierro y en la oscuridad. La regencia de Valentino fue para el impes rio una época de oprobio y de inforiunios. No gozó por mucho tiempo, el Litulo, de césar : aspirando al de emperador» escitó tres años despues una conmoción popular, y fue degollado por la, guardia de Constante. a rasta Un gran desastre hizo eclebre el pri: mer año del. reinado de este emperador: Amrú, lugarteniente, del califa Omar, $ apoderó de Alejandria y conquistó tu: 0 Al Egipto. En aquella ciudad halló 1es0* ros inmensos, 4.000 palacios; otros lan tos baños públicos ,; 400 circos y, 124 jardines: En su/numerosa poblacion ¡5 contaban 40.000 judios que: enriqueción el fiseo con tributos cuantiosos: los áraz bes , por conservarla vida , los bienes Y la libertad de su culto, les impusier9 una contribucion; de dos. ducados por:iL% beza. Estas inmensas. riquezas hicier mas rápidas las conquistas de los, mus Jl manes, que solo,empleaban el dinero:£ aumentar sus ejércitos y adornar sus 2 5 quitas. Su religion los obligaba + la, po? breza, y no conocian-mas lujo, que 452
(341) blico + todo lo prodigaban por sa creencia, su gloria y sn patria , y nada quedas ba para Pos individuos. O “Tncéndio de Ta biblioteca de Alejan= driái0(642:)' Amrú queria proteger las letras e la“biblióteca de” Alejan= dria Compuesta de 500.000 volúmenes. Consultido el califa; recibió esta Orden feroz "«Si los libros nio contienen tías quel) que se halla en el aleoran,'son intiles¿st contienen cosas que le són 'cóntrarias ¿són peligrosos. Quémalos, pues.» mrú obedeció “4 su pesar: este tesoro delas ciencias antiguas sirvió: durante Muchos meses para caléntar los baños de Mejñdrila; y asi fue como el fanatismo e uti drábe sepultó las luces del antiguo “mundo 0” Hana > + aSñota -Amri hizo limpiar el canal de Adria- y lo * uso en estádode poderse nave= av. La pérdida de Egipto, Siria: y Pas Stina éausó en el imperio la mayor conserhación! Constante imploró en vano los: “onsejoside los senadores. Cuando Marco. Wrelio; coronado por la vietoria prestio tuyóalseñado la libertad de las discusios Des, inspiraba un respeto merecidoz pero d débil principe, despujado ' pidiendo Ousejos tardios, inspiró solamente una Compasión muy seniejante al desprebio.
(342) Conquista de la Liguria por los lom+ bardos : codigo de Rotaris. (643,) Por otra parte, los lombardos hacian. contiz nuos. progresos,.se apode raron de. Génoya, vencieron al exarca Platon y tomaron á Savona, y se hicieron ducños. de la [tar lia septentrional hasta los Alpes. Rotáris, su rey , famoso. por sus hazañas y ¡lo fue mucho mas por la,abolicion del derecho romano y el establecimiento del qodigo lombardo, Esta legislacion ,se,, estendi0 or..el occidente, y los mormandos la adoplaron despues» En uuestrostdias han estado vigentes muchas, de sus: disposis ciones. en el reino de Napoles. 20... Hasta: Rotáris. Jos. ¡lombardos se.ha+ bian regido solo, por costumbres y tradiz ciones: este rey publicó su codigo. en 643., imitando 4. Dagoberto: que. habia reuuido para encia leyes de los ale* manes , francos y bávaros: El derecho feudal europeo tuvo su origen.en el derecho lombardo, Los nobles, magistrados y sacerdotes discutian las leyes propues” tas por el rey; y segun algunos autores - los: diputados del pueblo eran. admiti” dos entonces 4 esta deliberacion. Desues ¡le la muerte de Ayov, duque de reee” A , su sucesor Rodoaldo esten” dió las posesiones de los lombardos. Po”
(343) co despues le sucedió su hermano Gri2 moaldo +. este se apuderóo del cétro de Milan, despojando de él a Pertarito- -Otman:, califa. (644.) El célebre Omar, héroe de los musulmanes, el conr «quistador de Siria, Egipto, Mesopotamia parte de la Persia, murió en 644,ase> sinado porun esclavo. Conquisto,.segna Cantenur, 36.000 ciudades 0 castillos, destruy0:4.000. templos entre cristianos y gentilicos , y fundo o reedifico 1.400 mezantitas. El baston de Omar fue mas tetsibll queda espada destis sucesores» No «uiso dejar el trono a sus hijos, diciendo: «Basta que uno demi familia tenga que dar á4oDios$ una cuentatán larga oo «Seis comisarios, com poderes suyos eligieron por califa.á Otinan, guerrero edlebre y que Mahomatalejó del trono, porque preferia los iutereses desu familia ixlos del estado. En su reinado conclu=B yeron los musulmanes la conquista de Persia. ooo 2 paso E UE - Batallas de Cadesia y Navend.(646.) Saad , héroe sarraceno, ganó a 20 leguas de Babilonia» Ja famosa batalla de Cade= sia contra Rustan, general de Udisgér= des, que le disputo Lres dias la victoria: El rey. de Persia, vencido, se retiro al pais de Korasan: los arabes cogieron en
800) Entónces no conoció freno su furor: reunén sus partidarios y vuelan á las armas: los del califa se defienden un mes conva=- lor pero al fin los emires escalan las mu- Fallas de la Meca. Mahomet, al frente de ellos, entra en el palacio de Otman y le atraviesa con la cimitarra. En “este momento el califa leia con devocion el alcoran; y ni el tumulto del asalto, ni el rumor ditás armas, ni la cercania del peligro pudieron separar su vista del libro sagrado: solo la muerte puso fina su lectura. HON US 2 Los homicidas elevaron al califado a Ali, yerno del proféta; pero la célebre Aischa, viuda de Mahoma, siempre atm: bisiosa y siempre dominante, se declard' á favor de Moavia, y le sostavo consu numeroso partido.” 9% 94 wil entre Moavina y Alt Guerra civi (658.) Las dos facciones se dieron un salriento combate. Aischa estaba en las )rimeras filas sobre un camello. En esta bataná perecieron 17.000 úrabes: la victoria quedó por Alf. Aiseha fae prisiunes vaz pero el respeto de Tos musulmanes % la esposa preferida del profeta, no se desmintió : acabó sus dias en Medina, tal venerada que aunque prisionera, pareció señora de los yencudores, 19 arpas
A kk oe EEE (355) 'Moavía, resuelto: 4 sostener sus dere chos y ¿vengar lamuerte de Otman, volvió con 15.000 guerreros a pelear con AR, que tenia 25.000 bajo sus banderas. Estos dos ejércitos estaban animados con el doble furor de la ambicion y del fanatismo. Hombres tan intrépidos hubieran conquistado la: Europa: felizmente se estrozaron entre si. Dase por seguro ne en ebespacio de tres meses se dieron 90 batallas. El ultimo'combate, dudo entre las tivieblas de la noche , termind la querella: de entrambas partes era igual el encarnizamiento : peleaban cuerpo á cuerpo y en uu silencio par que aumentaba el horror de la mortandad: daban d recibian la muerte sin proferir Un grito ó un gemido. En fin, cuando Os primeros rayos del solilustraronaquel campo espautoso, donde solo se pen= Saba en esterminar o en vencer, Moavia Mmauda levantar el alcoran sobre cuatro Picás, y clama en alta voz: «Sea juez de Muestra disputa este libro sagrado ,» A cestas palabras el furor se estingue, la piedad reuvace, las cimitarras se detie- "en y el combate cesa. Los dos partidos Mombran: árbitros, y buscan en el alco= Far elguicio de Dios. La influencia de meú decide la interpretacion: Jos úr=
(352) ¡ bitros sentencian en favor de Moavia, El soberbio Alí no reconoce la sentencia, , LORA . , apela asu espada, y desafía a Moavia a una batalla singular. «El brazo de Ali, respondió Moavia, es mas fuerte que el mio, y nunca ha dejado vivo al enemigo con quien ha peleado; pero la cabeza mas fuerte.es la que ha de, reinar. Soy califa or un juicio irrevocable.» Califado de Moavia, fundador de la dinastia de los Omniades: usurpacion de Grimoaldo. (661.) La guerra volvió: Moavia se apoderó de Medina y de la Meca: esta discordia civil dejaba respirar á los enemigos del islamismo, y. esterminaba sus mas valerosos defensores» Tres musulmanes, indignados de aquellas desavenencias que cepo el esta: do, se resuelvená ponerles fin con la muerte de los tres gefes principales, cu- a ostinacion era causa de las desgracias úblicas: el yerro de úno de los homiel- «das salvó de lamuerte al intrépido Awrú: Moavia recibió una herida, «de, la cual quedó eunuco : solamente Ali cay0 bajo el puñal de los conjurados muerto en la mezquita de Cufa. La Arabia reco, noció por califa 4.su hijo Hasauy pero es” te, menos ambicioso que su padre', 007 did el trono á Moavia, que le prometió
(353) grandes honores , vastas posesiones, y una gran «suma de dinero. Firmado+el convenio, Moavia, siguiendo la moral de los tiranos, dijo : «Ahora que soy dueño absoluto, revoco las condiciones del tratado: concluido el edificio, se echan abajo los audamios.» Hasan-murió envene= nado. Moavia , pacifico poseedor del cetro y del incensario,- estableció la silla del imperio en Damasco, y fue: gefe: de la dinastia de los Omniades;, que duró cerca de un siglo , hasta que le sucedie= ron:los Abasides. Mahoma sehabia jac= tado de.reunir todos los ánimos »bajola creencia de un dogma sencillo, y de evi. tar las disputas contrarias al espiritu de conquista ; pero se-engaño. Despues de la muerte de Otman:;:las versiones:é in terpretaciones del alcoran eran tan nus merosas, que segun dicen los musulma= nes, podian cargar 200 camellos. Un :si= nodo , convocado por Moavia», las redu= jo á seis libros , y mandó echar al riolós emas; pero estos seis libros dieron ori sen á las disputas ostinadas de 72'sectas, e las cuales han legado dos hasta nuestros dias, anatematizandose' mútuamente Ja de Omar, que domiba: entre los turcos , y la de Ali, que siguen los per”; Sas», tárlaros € indios. 00000 0000 TOMO IX. 23
(354) .El.*emperador Constante se aproveechó del descanso que le permitian las discordias de sus enemigos. Las derrotas asadas le hicieron mas dócil a la voz de la razon. Se reconcilió con el papa Vitaliano, se puso al frente de un: ejército, conquistó la que hoy se llama Esclavonia , nombro césares a sus hijos Heraclio y Tiberio , construyó una nueva. armada para pelear contra los sarracenos, Y reunió en oriente fuerzas tan considerables, que pusieron en cuidado 4 Moavia. Este califa; cuyas fuerzas estaban agotadas por la guerra civil, hizo paces eon:el emperador; y “aun los historiadores griegos/aseguran que se sometió 4 pagarle «cada' dia un esclavo, un caballo y mil monedas de oro; pero los árabes dieen que esta es una fábula forjada por la vanidad griega. Constante, siempre adic- to á su heregía, hizo matar a su hermano Teodoro, queera sacerdote y católico. El remordimiento se siguió al crimen, Y envenéengo el resto de la vida del emperador:« En este tiempo usurpú Grimoaldo, duque de 'Benevento,: la: borona de Lombardin: Estaba dividida entre Pertárito y Gundebertoy hijos del: rey Ariporte el uno residja en Milan ly, eb:otro en Pavia, Guudebertoiqueriw reinar s0% ES «Xd rot
(355) lo : la ambicion le instigd á cometer, una de aquellas faltas que arruinan los esta= dos, y solicito el auxilio de un estrangero , como era Grimoaldo. Este , dejando en Benevento á su hijo Romualdo , mar= cha á4 Milan con el pretesto de socorrer, á su aliado; pero en la realidad, para des» tronar 4 ambos hermanos. Un:traidor, apostado por él, inspira sospechas 4 Gundeberto, y le aconseja, que se asegure, y ue cuando, salga a recibir a, Grimoaldo, at bajo.el vestido, una coraza: y un, pu= ñal. El pérfido duque lo.abraza, y.conociendo al estrecharle que está armado, afecta creer que se le tiende un lazo, sa= ca la espada y la hunde en la arganta del principe. El matador heredo a su. victima: el terror se apoderd de todos los ánimos. Pertárito consternado.,huyo de Milan, y dejó alli. 4 su esposa Rodelinda y á:su hijo Cuniberto,'que fueron encerrados en Benevento: El ¡usurpador casó con la hermana de pe ed despojados por él: elevado al trono por,un crimen, sorprendió a sus vasallos, cuando le vieron gobernar con tanta dulzura ue grangeó el afecto úblico, El mismo ertárito, quese, habia refugiado en: la corte del kan de los 4varos,:gugañado porlas promésas de, Grimoaldo ,: desd ¡Au
(356) . asilo, vuelve á Italia, es recibido con honor, y llega a Pavía. Al verle se manifiesta el amor que le profesaban los habitantes con gritos de júbilo. El artificioso Grimoaldo le abraza y le trata como á un hermano; pero en secreto jura su perdicion, y resuelve prenderle á la noche entre las alegrías de un banquete. Pertári- to; sin recelar nada; convido a todos sus amigos á cenar con él en su palacio. Un criado leal le avisa la trama urdida contra él. Finge estar oprimido del vino y del sueño : deja sus convidados en la mesa , y se entregaá la fidelidad de Hunulfo,-uno de sus antiguos cortesanos. Este le disfraza de esclavo, le pone sobre € hombro algunos colchones, le manda jr delante, le regaña, le amenaza, le pega, y le descuelga de los muros de la ciuda con una soga. Al pie de la muralla encuentra un caballo ligero, huye de su enemigo, y vuela á Francia á buscar asilo en la corte de Clotario JL. Eutretan” to el convite cesa ya muy entrada la noche, los comensales duermen, y el silen” cio reina*en el palacio. La guardia de Grimovaldo lega, y solo encuentra UY! criádo que los retarda, pidiéndoles que no perturben el sueño Me su amo. n= tran:en fin, y enfurecidos de ver, que $
(357) les habia escapado su victima, quiéren matar al sirviente animoso; pero Grimoaldo los detuvo, y'aun recompensó su fidelidad y la de Humulfo, al cual obligó á aceptar un grande empleo de palacio. Hablando algun tiempo despues con este nuevo favorito, le dijo: «¿No-sois mas feliz conmigo que con un miserable fugitivo?» «Principe , replicó Hunulfo, yo os agradezco vuestros beneficios; pe= ro si he de responder eon franqueza, mas bien querria participar de las desgracias de Pertárito, que de vuestra for= tuna.» Grimoaldo, conmovido de aquella lealtad, que le hacia envidiar al principe destronado, envió a Pertárito. este amigo fiel, y le permitió llevar consigo todas sus riquezas. Un ejército frances entro en Italia para restablecer en el trono al principe logitidio: Grimoaldo, ¡e ebió todas sus victorias á la astucia, £inpro miedo; y huyó abandonando sus reaes, y dejándolos llenos de vino y. pro- Visiones. Los franceses se apoderan de ellos, se entregan á la della y y se su- Mergen en la embriaguez. Grimoaldo aparece de improviso , cae sobre ellos y vs destroza tan completamente, que so- o volvieron á Francia algunas reliquias. Espedicion de Constante a Italia.
(358 ) (662:) En este tiempo elemperador Constante , atormentado por sus remordimientos , creia: ver. á todas: horas la sombra de $u hermano Teodoro, que 18 resentába una copa lena de sangre, Y e decia: «Bebe, pérfido hermano, ese licor.de que tan sediento: estabas:» Es” perando que las restituirian la paz. d su corazon, quieres alejándose, huirdel remordimiento y de! fantasma : arma sus: navios, anuncia SU artida, declara queva a reconquistar a talia y a devolver 4 Roma la silla de imperio. «Bizancioy añadia debe swor!” a , justo es respetar: a. la: ma re mas que á la hija; y restituirle su Y tiguo es Jendoril eng ole | Eptln de Constante era randiosá mas para ejecutar semejantes “designio* era menester otro hombre. Constantin0» vencedor y cubierto de gloria; pY trasladar la silla del imperio : un prin” cipe débil y vencido, emprendiendo un igual revolucion, solo odia inspirar odio y el desprecio. Al irá embarcarsó el pueblo de Constahtinopla se sublev» le amenaza , y reliene risioneros A pr tres hijos y á su muger. Es guardia $4 - al emperador de los furores de la:plep” embárcase, y al partir prodiga á la cil agitaciones de la guerra,
(359) dad dónde habia nacido, los denuestos y las imprecaciones. suyas al 05 Derrotas de Constante en Italia..(663.) Pasd el invierno en Atenas, y desembarco en Italia en los primeros dias de la Primavera siguiente. Desde muchos tiempos no se habia visto. en “aquel pais un - €mperador al frente de su ejército, y asi su ilepsida causó grande terror. Tomo Por:asalto 4 Luceria, y asentó sus reales á la vista de Benevento. Romualdo, que mandaba'en esta ciudad:, avisó a Grimoaldo , su padre, del peligro que le imenazaba ; y mientras llegan los socorros. que pide, se defiende con tanto va= lor > y hace tan dichosas salidas; que Constante :se ve obligado á levantar, el Sitio. -El emperador marcha á Nápoles: An cuerpo de su ejército es derrotado Por el conde de Capua. Otra division ro- Mana de 20.000 hombres , mandada por Aburso, tuvo óden de observar a Ro- WMualdo ; pero el principe lombardo le Presento la batalla, y lo derrotó eomple- ¡ente Desde esta derróta perdió Cons» E toda esperanza de vencer á loslom> ardos. Entró en Roma, y no pudiendo "esentarse en triamfo, afectó una hu- Se dad religiosa. Sin embargo ,: cómo la Mquista de ltalia era imposible, satis-
(368) ximas brutales del feroz Omar. Esta ciudad fue el asilo de las ciencias y las letras, desterradas del resto del mundo. Hubo en ella una academia célebre; y lo que jamas se hubiera creido , solo los árabes conservaron entonces y estendieron el depósito de las luces, que despues apagaron en oriente sus vencedores los turcos: La gloria de Oucba escitó la envidia, y cayó en desgracia del califa; pero las derrotas de Dinar, su sucesor, obligaron á Moavia a devolverle el mando. Llevó sus armas hasta la Numidia , ven= ció dos ejércitos romanos , atrávesola Mauritania, atacó a Tánger, cuyo gobernador se sometió vergonzosamente , for=> zó los desfiladeros del monte Atlas, lle= Y triunfante hasta los últimos confines del reino de Marruecos, á donde nunca penetraron los romanos , aterró con su intrepidez los selváticos habitantes de ¿felis paises, y no se detuvo hasta que visitó las playas del océano. Al veraquel inmenso mar, el ardiente guerrero, -es- oleando su caballo entre las olas, vi brando la cimitarra, y alzando los ojos al eielo, esclamó: «Oh Dios omnipotente! á no ser por la barrera que tú me opones, iria á las naciones que no. te conopng El cen”, y las obligaria á adorar 4-ti solo'0-
(369) e 4 morir.» Oucba esperimentó la suerte de todos los conquistadores: este torrente, rapido como el rayo, tuvo su corta duracion. Sus victorias le hicieron despreciar á los vencidos. Disemino sus trode en aquel vasto pais, y conservó a su lado solo 5.000 hombres. Los romanos temerosos no sé atrevian a salir de las fronteras en que se habian encerrado. Kucilé, principe moro de la nacion de los berberiscos, emprendió libertar el Africa. Batalla del campo de Oucba. (671 .) Las legiones no tenian gefe: él se ofrece á mandatlas, despierta su valor, las reu= ne, y al frente de 100.000 hombres marcha rápidamente a Cairvan. ein 07 "El mahometano Dinar', esclavo primero y despues general, y últimamente destituido y preso por Oucba, supo des= de su prision los proyectos y la marcha de Kucilé, é informó de uno y otro al general. Oucba le hizo venir á su presen= cia y le dijo: «Generoso esclavo, tu'aviso bastarla para salvar 4 los musulman es, á no ser por la imprudencia con que he dispersado mis tropas. Ya eres libre: ve á Arabia 4buscar nuevas fuerzas que vuel van á levantar el imperio del istamistro mientras que yo voy á morir, porque no s lícito 4 un general musulnan huie de TOMO IX. 24
(320), , los infieles.» «Yo soy digno, le. respondió Dinar, de la libertad que me das. Yo te aborrezco; pero amo la religion y la gloria: incapaz de huir, morire a tu la- o, 4 pesar de mi odio.» Estos dos guerreros fanáticos, al fren” te de 5.000 arabes, tan intrépidos como ellos, salen al encuentro á e 100.0 romanos y moros que mandaba Kucilé- A la vista del enemigo rompen y tiran las vainas de sus sables :: los lodos imitan su ejemplo : se arrojan con el furor de la desesperacion sobre el ejército ¡n= numerable que los rodea, los estrecha Y : los oprime: todos procuran dar la muer= te, ninguno evitarla : ilustran su fin glo” rioso con la mas espantosa carnicerla! ninguno se rinde; perecen, rodeados de yictimas, y nose acaba la batalla hasta el último suspiro del último musulman» El general sarraceno murió sobre Un monton de cadáveres inmolados por su cimitarra. El campo que fue.su sepulcro» conserva la memoria de su heroico va” lor ; y si los sectarivs de Mahoma hubies ran tenido historiadores comparables los griegos , la gloria del campo. de Que” ba se hubiera igualado con. la de las Ter* mopilas. Sin.embargo, la justicia, ee da en el corazon de los hombres » abri,
(371) dado siempre mayor interés 4 la suerte de aquellos griegos generosos, inmolados por defendersu patria y su independencia, que á la de unos guerreros feroces, muertos por estender entre mares de sangre el fanatismo de un impóstor y el poder de un déspota. En esta época fue Lombar= día teatro de uná nueva revolucion : Pertárito, su antiguo rey, volvió al trono con el auxilio de:los franceses, derriban= do al débil Gariberto , que no tenia ni los vicios ni las grandes cualidades de Grimoaldo, su qe Romualdo , duque de Benevento, no defendió 4: su hermano; antes bien envió al vencedor su muger Rodelinda y su hijo Cuniberto- Pertárito reinó 16:años, siempre en paz con el emperador y con 'el exarca» Al niismo tiempo el arzobispo de Ravena y Su clero solicitaron hacerse independien= tes de la iglesia de Roma; pero el emperador Constantino los obli dásometerse. Sitio de Constantinopla por los arabes, (674.) El califa habia resuelto la destruccion total del imperio» Este terrible enemigo de los eristianos e uipó una pitada armada y juntó un ejército is e, able. Despues de conquistar la isla Creta y muchas ciudades maritimas del: Asia menor, cercó á Constantinopla» El ? /
(372) imperio estaba perdido, «si el valor de Constantino no lo hubiese salvado. El terror precedia. 4 los musulmanes; pero la intrepidez del emperador infundid en los habitantes de la capital ánimo y esperanza. Asu ejemplo todos los peer nos se convierten en. soldados : el genio de un sirio, llamado Calinico, favoreció el valor de Constantino y salvó la ciudad» Este invento el fuego griego, que no podia ser apagado con el agua : arrojabase al enemigo, ya en pes por medio de cerbatanas, ya en liquido en globos que se lauzaban con las catapultas. Despues se perdid el secreto «dle esta invención tan destructora, y se volvió 4 descubrir en Francia en tiempo de Luis XVI. Este monarca, tan humano como desgraciado, probibió ásus ministros hacer uso de él, y quiso sepultarlo en silencio eterno. - La ignorancia de los sarracenos enel arte de la guerra contribuyó tambien 4 la salvacion de Constantinopla. Fieles á su costumbre, mas fuerte entre ellos que las leyes, solo peleaban en el estio, y Fetirándose porelinvierno, perdian el fru- to de sus sacrificios anteriores. Este cer. co fue memorable por la furia de los sitiadores yla ostinacion de los sitiados» Todos los dias se derramaba mucha san-
(373) gre en terribles combates por tierra y mar. Tres antiguos compañeros de Mahoma escitaban con su ejemplo el valor “de los musulmanes. Abú Ayub, uno de ellos, el que dió asilo al profeta cuando se refugió en Medina, murió durante: el sitio. Aun se conserva su sepulcro , sagrado para los mahomelanos, y cerca de este monumento :se ciñen los sultanes el alfange con toda solemnidad cuando:as= cienden al trono de los otomanos. Yecid, hijo de Moavia, indignado dle la resis» tencia de los cristianos , Vino a tomar e mando del ejército. Redoblaronse los es> fuerzos : los asaltos fueron mas frecuentes, pero sin méjor suceso : Constantino» pla, cercada y separada del resto del mundo durante cinco años) ¡ignoraba lo que pasaha en él; y asi los historiadores griegos casi no cuentan ningun suceso de esta época. you Derrota de los árabes y paz con Moavia. (679.) En fin los árabes, cansados de pecar exhaustos por la a y desaentados por la resistencia del emperador, levantaron el sitio. Una tempesta dispersó sus bajeles. Su ejército de tierra estaba muy disminuido por tantos asaltos inútiles: Floro, Pecionas y Cipriano, generales de Constantino, lo persiguie=
(374) ron: en su retirada , lo alcanzaron y derrotaron. El califa, consternado por estos reveses, concluyó la paz y se sometió á pagar un tributo da 3.000 libras de oro, 50 esclavos y 50 caballos de raza árabe: asociacion estravagante que pinta las costumbres de la nacion , colocando en una misma linea los kombres y los animales. Este desenlace imprevisto de una guerra tan peligrosa dió, mucha gloria a Constantino: El kan de los ¿varos, el rey de los lombardos y el duque de Benevento solicitaron su amistad. Á este popa se dió el nombre: de Pogonato 0 barbudo ,porquehabiendo salido de Gonstantinopla jóven imberbe, volvió al año siguiente con la barba muy espesa. Su qn era justa; pero en ella como en lA e todos los héroes , tuvo alguna parte la fortuna. Un nuevo enemigo, que amenazaba entonces a los sarracenos, no con” tribuyó menos á salvar el imperio que € valor de Constantino. Enmedio de los bosques casi inacce, sibles que cubren las montañas del Libano, se habian hecho independientes los maronitas, pueblo fiero y iltaosal Estos selváticos guerreros hicieron: entonces frecuentes invasiones en Persia, Siria Y Arabia, llevando á todas partes el estra”
(375) eo y la muerte, y volvieron con usura á los sarracenos todos los males que ha- *“bian hecho en los años anteriores á los romanos» En nuestros dias hay en aquel pais un corto número de maronitas protegidos por el principe de los drusostemor de sus armas y la necesidad de rechazarlos obligó al califa 4 hacer la paz con el imperio. Este, rodeado de enemilgós , nunca gozaba largo descanso» Sus fronteras fueron sora did por los búlgaros. Teodorico los habia veucido en otro tiempo junto al Boristenes y pasádolos al Danubio. Estos bárbaros, siempre €rrantes , se estendieron po* la Dacia, las dos Pannonias y las playas del Ponto Enxino. Aliados al principio cob los esclavones y 4varos, riñeron con ellos, fueron vencidos y echados del pais, y pidieron asilo á Dagoberto ,rey de Francia. Este principe los engaño, y les puso una emboscada en que perecieron YU de ellos. Los demas volvieron al oriente: Jastiniano reprimió sus correrias , y Se sometieron al kan de los 4varos. Al fin del reinado de Heraclio, Cuprato, surey, se hizo independiente, arrojó a los Avaros del pais, y obtuvo en el imperio la dignidad de patricio: Sus hijos repartleron sus conquistas : el mayor 3e estable-
(376) ció junto al Volga, el segundo en las oriz Mas del Tanais, el cuarto en Pannonia y el quinto en Italia con los lombardos. El tercero, llamado Asperuch, fue el mas ce- Jebre, y fundó el nueyo reino de los búlgaros, que durante tres siglos asolaron el —Imperio:con guerra perpetua. Este. principe fijó su residencia cerca de las bocas del Danubio. Los búlgaros fueron acusados por los griegos de las mas feroces AE y de los vicios mas infames; y asi su nombre, alterándose, ha llegado a seruna injuria grosera, y tan obscena que no es permitido citarla. - El emperador dirigió su ejército contra ellos; mas habiéndole obligado un ataque de gota á alejarse de sus reales, sus soldados creyeron que huia, y el terror pánico se infundidó en las legiones. En vano sus gefes solicitan reunirlas : se desmandan y dispersan. Los búlgaros asustados al principio de verlas tan proximas, cobran ánimo, las persiguen, matan mucha gente, se apoderan de la plaza de Varna, inundan y asolan los paises veciuos, y se establecen en fin en una posicion casi inespugnable, defendida al mediodia y al occidente por el monte Hemo, al norte por el Danubio, y al oriente por el Ponto Euxino. Desde alli hicie-
: (377) ron incursiónes en Francia; aumentaron sus fuerzas incorporándose con los esclavones, y obligaron al emperador, que ya no tenia ejército, a pagarles un tributo anual para comprar la paz. Yezid, califa. (680.) El estruendo de las armas y los peligros del imperio no suspendian de disputas religiosas. El oriente estaba siempre dividido por la beregia de los monotelitas: los patriarcas de Constantinopla y de ciitiatrulo la soste= nian: todo el occidente la desechaba, y reconocia dos naturalezas y dos voluntades en Jesucristo. El emperador quiso aprovecharse del intervalo de paz para restablecer la concordia en la Iglesia. El papa Agaton, con el designio de favorecer su intencion, le envió legados, y le escribió una carta que prueba la rapidez con que á la sazon se estendian por el occidente las tinieblas de la ignorancia. «No esperes, le decia, hallar en nuestros legados la elocuencia del siglo, ni aun la ciencia perfecta de las Escrituras: ¿cómo hubieran podido adquirir y conservar algunas luces enmedio de los horrores del saqueo, de los destrozos, de las invasio= nes y del ruido perpétuo de las armas, mucho mas viéndose obligados á ganar su alimento con el trabajo de sus manos?