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El ingenio de Ovidio

López-Cañete Quiles, Daniel

Abstract

El presente trabajo intenta elucidar la descripción del ingenium de Ovidio por Séneca el Viejo (Contr. 2.2.8), indagando en sus modelos retóricos y poéticos, principalmente Ovidio mismo y Horacio. La tarea permite explorar cuestiones de alusividad literaria en Séneca, y posibles conexiones, prosopograficas y literarias, de las Epístolas horacianas con Ovidio; asimismo, abordar la influencia de Horacio en Séneca y en el autorretrato del Ovidio exiliado es de interés para la cuestión sobre la fecha del Ars Poetica

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ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 Myrtia, nº 27 (2012), 111-146 El ingenio de Ovidio [Ovid’s ingenium] Daniel López-Cañete Quiles* Universidad de Sevilla** Resumen: El presente trabajo intenta elucidar la descripción del ingenium de Ovidio por Séneca el Viejo (Contr. 2.2.8), indagando en sus modelos retóricos y poéticos, principalmente Ovidio mismo y Horacio. La tarea permite explorar cuestiones de alusividad literaria en Séneca, y posibles conexiones, prosopograficas y literarias, de las Epístolas horacianas con Ovidio; asimismo, abordar la influencia de Horacio en Séneca y en el autorretrato del Ovidio exiliado es de interés para la cuestión sobre la fecha del Ars Poetica. Summary: This article attempts to elucidate the description of Ovid’s ingenium by Seneca the Elder (Contr. 2.2.8) through an inquiry into its rhetorical and poetic models, namely Ovid himself and Horace. Aspects of literary allusiveness in Seneca are therewith explored, as well as possible links, both literary and prosopograhical , between Horace’s Epistles and Ovid. Finally, an examination of Horatian influence on Seneca’s portrait of Ovid and on Ovid’s self-portrait as an exiled poet proves relevant to the question about the date of Horace’s Ars Poetica. Palabras clave: el ingenium de Ovidio; Ovidio y Horacio en Séneca el Viejo; cultus personal y cultus retórico: Julio Floro y Ovidio; Horacio y el Ovidio del destierro; fecha del Ars Poetica. Keywords: Ovid’s ingenium; Seneca the Elder and Horace; personal and rhetorical cultus; Julius Florus and Ovid; Horace and Ovid as an exiled poet; date of Ars Poetica. Recepción: 05/11/2011 Aceptación: 02/02/2012 habebat ille comptum et decens et amabile ingenium. oratio eius iam tum nihil aliud poterat videri quam solutum carmen (Sen. Contr. 2.2.8). Con toda lógica, el célebre pasaje suele figurar en biografías de Ovidio, en estudios sobre su formación literaria, y en historias de literatura y retórica romanas:1 * Dirección para correspondencia: Dpto. de Filología Griega y Latina. Facultad de Filología. C/ Palos de la Frontera, s/n. 41004 – Sevilla (España). E-mail: [email protected]. ** Agradezco la lectura del borrador y sus valiosas sugerencias (cito por el orden en que leyeron el trabajo) a Ana Pérez Vega, Alfonso Castro, Juan Gil, y al anónimo referee de la revista. 1 A este propósito, hago gracia de otras referencias que las listadas a continuación, suficientemente ilustrativas. Daniel López-Cañete Quiles 112 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 pero, ¿entendemos con exactitud qué quiere decir Séneca al caracterizar el ingenium del poeta coetáneo en términos de comptum, decens y amabile? Es difícil responder afirmativamente, si atendemos a las interpretaciones disponibles. He aquí un muestrario, creo, significativo: 1. BARDON, 1940, pp. 20, 23, 14: “paré”; “juste, convenient”; “gracieux”. 2. BONNER, 1949, p. 143: “Elegance, neatness and general amiability were his characteristics”. 3. LEE, 1953, p. 13: “The keynote of his character is refinement. This idea is present in Seneca’s description of his comptum ingenium”. 4. WILKINSON, 1955, p. 288: “His style was elegant, neat and attractive.” 5. FRÄENKEL, 1969 (= 1945), p. 5: “His talent was of a polished, pleasant, and likable nature”. 6. MURPHY, 1972, p. 2: “A man of good character and equable temperament which made him well loved”. 7. WINTERBOTTOM, 1974, p. 258: “He had a neat, seemly and attractive talent” 2. 8. HENDERSON, 1981, p. 2: “Seneca (Controv. 2.2.8) describes him as having a ‘refined, upright and likeable nature”. 9. KEITH, 1999, p. 61: “[P]olished, graceful, and delightful”. 10. ADIEGO, ARTIGAS & DE RIQUER, 2005, pp. 41, 214: “Tenía un talento refinado, cuidado y atractivo”. 11. AUHAGEN, 2007, p. 415: “He had an elegant, tasteful and pleasurable talent”. 12. FANTHAM, 2009, p. 27: “He had a well-groomed [comptum] and becoming [decens] and charming [amabile] talent.” 13. MONTERROSO, 2009, p. 32: “Tenía aquél un ingenio elegante, apropiado y agradable”. Gruesamente, el sentido general suele ser el mismo en todas las versiones y glosas, con alguna excepción llamativa (# 6);3 sin embargo, los matices fluctúan de modo no insignificante, y de una interpretación a otra comprobamos que algunos términos usados para un calificativo latino se permutan con cierta libertad, pasando a emplearse con otro, casi como si fueran sinónimos. Que al verter comptum exista división entre términos afines como ‘elegante’ (## 2, 4, 11, 13), ‘refinado’ (## 3, 8, 2 Seguido por KNOX, 2002, p. 123. 3 Cf. la crítica de M. L. CLARKE, 1972, p. 216; este autor, con todo, tampoco explica qué significa la frase. Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 113 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 10), ‘pulido’ (# 5, 9), o ‘arreglado’ y ‘bien compuesto’ (## 1, 7, 12) no debe inquietarnos mucho. Sin embargo, el espectro semántico se ensancha a propósito de decens: decorum y conveniencia (# 1, 7, 12-13); buen gusto (# 11); gracia (# 9); lo placentero y agradable (# 5); lo honesto y decente, en sentido moral (# 8); el cuidado y aderezo (## 2, 4, 10), nociones asociadas tmbién a comptum, según se vio; análogamente, alguna traducción de amabile (# 9 “delightful”) converge en no escasa medida con alguna traducción de decens (# 5 “pleasant”); en algún caso, parece eludirse un tanto el compromiso (# 2 “general amiability”). La semántica de ingenium tampoco parece estable: para algún autor, Séneca habla en realidad del temperamento o carácter natural (## 3, 6, 8), acepción muy acorde con la etimología del término; para otros, alternativamente, se trata del estilo de Ovidio (# 4)4. No sorprenderá, pues, que tampoco en la tradición manuscrita y editorial haya reinado el consenso. Comptum et decens etc., lectura impresa por Bursian en 1857,5 parece una fácil reconstrucción a partir de cõtum et decens etc., que presenta el codex Bruxellensis (s. IX). Sin embargo, no parecen tener tan claras las cosas los copistas de otros códices no menores, o sus fuentes: el Vaticanus (s. X) da constari et decens etc.; el Toletanus (s. XIII), constare et decens et admirabile. Una manus recentior del Toletanus corrigió en constans et decens;6 Justo Lipsio propuso inconstans, sed decens.7 Las ediciones 4 Para Séneca -el padre, así como el hijoel estilo es el hombre, y la oratio, reflejo de su constitución moral (pasajes pertinentes, más abajo); desde esta perspectiva, el ingenium retóricopoético y el carácter natural de una persona (otra acepción posible del término) irán de la mano; véase SUSSMAN 1972, pp. 203-5. Sin embargo, en este capítulo de las Controversias Séneca habla del Ovidio declamador, y el ingenium debe ser un capítulo de su capacidad discursiva (talento natural, inventiva, ingenio); en el mismo sentido apuntará el término en la frase, más abajo, ex quo apparet summi ingenii viro non iudicium defuisse ad compescendam licentiam carminum suorum sed animum (2.2.12; sobre la cual, véase infra). El ingenium fue la vitola de Ovidio, para bien y para mal: motor primero de su creatividad, y motivo de una autocomplacencia perniciosa para su arte (véase infra n. 47) como también de su ruina en lo personal, a la postre (cf. Trist. 3.3.74 Ingenio perii Naso poeta meo); FRÉCAUT, 1972, p. 12; GALINSKY, 1975, p. 6. Sobre la distinción ingenium-ars en Ovidio, véase PEMBERTON, 1931; CUNNINGHAM, 1957; sobre la primacía del ingenium sobre el ars en la valoración ovidiana de la actividad poética propia, véase NEWMAN, 1967, 395-6; cf. MCKEOWN, 1989, 399-400; sobre el mismo asunto en la poesía del destierro, WILLIAMS, 1994, 50-1, 84-8, e infra § 3, en este trabajo. 5 BURSIAN, 1857, p. 136. Editores posteriores desde KIESSLING, 1872, p. 177, atribuyen a Haase la conjetura: cf. MÜLLER, 1887, p. 133; HÅKANSON, 1989, p. 84. Sin embargo, Bursian suele adoptar las conjeturas de Haase indicando el nombre del autor, y las suyas propias van precedidas de asterisco: comptum pertenece al segundo grupo; cf. BARDON, 1940, p. 20. 6 HÅKANSON, 1989, p. VI; aparato crítico, en p. 84; MÜLLER, 1887, pp. XI-XIII asigna los dos primeros de los mss. citados al s. X; véase su a aparato crítico al texto, en la p. 133; el Antuerpiensis (s. X ó XI), recordemos, presenta una laguna que afecta al pasaje discutido. 7 En la edición de A. Schottus. Daniel López-Cañete Quiles 114 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 modernas consagran comptum: lectura, a mi juicio, tan correcta (véase § 1) como lo es también amabile (§ 1) y como imprecisa, o insuficiente, suele ser la interpretación de los tres términos. Sussman ha escrito que el primero es uno de los diversos ‘evocative adjectives’ con que Séneca padre caracteriza las cualidades de un orador;8 una vez más (el citado estudioso guarda silencio al respecto): ¿qué es exactamente lo que evoca el vocablo? El análisis que propongo a continuación de comptum nos permitirá, espero, responder a esa pregunta, entender correctamente los otros dos adjetivos, y descubrir, en la combinación de los tres, complejidades metafóricas y un posible gesto de sutileza alusiva que no sólo retratan el ingenio de Ovidio: también el de Séneca padre estuvo, quizá, a la altura de las circunstancias. La frase, claro es, no nos ayuda gran cosa a conocer los entresijos del ingenium ovidiano, sino más bien lo que Séneca pensaba de él. Sin embargo, detenerse a explicarla nos interesa por otras razones. Mi interpretación concluye que Séneca escribió el pasaje discutido bajo la influencia del propio Ovidio (§ 1): las fuentes del crítico cordobés, y su modo de leerlas y evocarlas es otro aspecto de su obra al que pueden contribuir las páginas que siguen. Tanto más por cuanto que también el Horacio epistolar parece haber influido: reminiscencia cuya exploración nos permitirá, por un lado, arrojar luz nueva sobre la presencia en Séneca de un poeta al que jamás menciona; y por otro, presentar al lector a un posible amigo o compañero de Ovidio, hasta ahora desconocido como tal, según alcanzo a saber (§ 2). Y en fin, el estudio del influjo horaciano servirá a su vez: 1) para situar el retrato del joven Ovidio en una galería de efigies literarias cuyos trazos maestros arrancan del Ars Poetica, y entre las que se incluye, como reverso de aquél, el autorretrato del poeta desterrado; 2) para construir una nueva respuesta, que aquí adelanto abreviada, a una cuestión peliaguda e irresuelta: la referente a la fecha del Ars Poetica (§ 3). 1. Le style, c’est la femme?: cultus personal y cultus retórico en el ingenium ovidiano. En una lectura estrictamente retórica -y el propio contexto la exige, claro es -, comptum mira hacia la virtus del ornatus, del mismo modo que decens puede apuntar al decorum-aptum.9 En la designación ornatus de la terminología retórica se ha creído detectar una imagen culinaria10; parece, más bien, que estamos ante una transferencia 8 1978, p. 102. 9 Sobre el ornatus como virtus elocutionis, y sobre el decorum y lo aptum, LAUSBERG, 1983, p. 65; 89-235. 10 Así LAUSBERG, 1983, p. 92: “El ornatus debe su definición a los aderezos que adornan la mesa de un banquete, siendo el discurso mismo concebido como plato que hay que comer’. Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 115 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 desde el lenguaje del cultus personal, especialmente, el de la toilette y el aderezo femenino, o por extensión afeminado:11 el cuerpo humano y el discurso son, como se sabe, los vasos comunicantes de una antigua metáfora.12 En la misma dirección apunta la imagen que subyace a comptum. Algunas glosas parecen atisbarla (‘paré’ [# 1], ‘neat’ [# 5], ‘well-groomed’ [# 10]), sin llegar a descubrirla. 13 De acuerdo con su etimología, el verbo es sinónimo de coemere, colligere, coniungere, componere; strictiore sensu, la acción que expresa se refiere al arreglo del cabello:14 no es raro, de hecho, encontrar enlaces pseudoetimológicos con coma15 en fuentes poéticas, entre ellas Ovidio (cf. Am. 1.1.17-20 Aut puer aut longas compta puella comas; Pont. 3.3.14-17).16 De ahí, ‘peinar un discurso’;17 de ahí, un poema, texto, o modo discursivo negligente en estilo y presentación se designa con antónimos: horridus, hirsutus, hirtus, impexus.18 Claro está: comptus puede no ser más que un sinónimo 11 Cf. ERNESTI, 1797, pp. 277-8. 12 Cf. Aristoph. Ra. 939ss.; Plat. Phaedr. 264c; Tim. 28-9; Auct. ad Her. 4.10.15; Cic. de Or. 3.45.178-9; Hor. Ars 1-13; etc. FANTHAM, 1972, pp. 164-174; WYKE, 1987, 1989a; KEITH, 1994, 1999; LÓPEZ-CAÑETE, 2002, pp. 813-814; TOLA, 2004, pp. 43-5; KAESSER, 2008; Séneca Contr. 7 praef. 2 [crítica a Albucio, que convertía cada quaestio de la divisio en una declamación, y en definitiva cada parte en un todo]: nullum habile membrum est, si corpori par est; SUSSMAN, 1978, p. 100; sobre sanus y derivados, en relación con la ‘salud’ del estilo, véase SUSSMAN, 1978, ibid. n. 21; p. 136, n. 169; FAIRWEATHER, 1981, pp. 199, 217, 220-4. 13 MCKEOWN, 1989, p. 24 cita el texto de Séneca en su extensa nota sobre compta en Ov. Am. 1.1.20 aut puer aut longas compta puella comas, pero sin observar la ambivalencia que le atribuyo en este trabajo a ingenium comptum, como tampoco sin plantear la interpretación que aquí propongo para la frase de Contr. (véase infra). 14 ThlL III.1992.24ss. 15 Isidoro recoge la tradición de ese falso ‘veriloquio’ (Orig. 10.56): comptus a coma dictus, quod sit formosus capillis, vel quia comam nutrit; MALTBY, 1991, p. 144. 16 Hor. Carm. 2.11.23-4; [Tib.] 3.8.10 seu compsit, comptis est veneranda comis; MCKEOWN, 1989, p. 23. Añádase: Verg. Aen. 6.48; Val. Flacc. 5. 591-2; Sen. Dial. 10.12.3; [Sen.] Anth. Lat. 458 (véase infra, n. 18). 17 La metáfora es de ida y vuelta; hay una retórica y una poética del peinado. La cabellera de Corina es tenuis y erudita (Am. 1.14.5, 30; ZETZEL, 1996, p. 77), como si de un poema al estilo alejandrino o neotérico se tratase. El Lucio de Apuleyo encomiará, junto a otros primores de selecta peluquería, unas guedejas “distribuidas por el diente sutil de un peine elocuente” (Met. 2.9 pectinis arguti dente tenui discriminatus); trato de recoger en mi traducción la imagen, detectada por FINKELPEARL, 1998, pp. 62-3. Carmen-carminare se refieren a la poesía y al peinado o cardado (cf. las voces españolas ‘carmenar’, ‘escarmenar’). Se trata, naturalmente, de dos étimos distintos, pero la homofonía sirve en bandeja el juego de palabras: cf. Ven. Fort. Carm. 5.6.1 [...] neque nancisceretur quicquam occasionis ex themate quod digereretur in poesi et, ut ita dictum sit, nihil velleretur ex vellere quod carminaretur in carmine (cf. ThlL III.174.9-11). 18 Cf. Cic. de Or. 1.234 [oratio (= uxor)] cuius artem cum indotatam et incomptam videres, Daniel López-Cañete Quiles 116 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 de aderezo, pulimento y elegancia, sin la menor reminiscencia capilar. En no pocas instancias del término, la metáfora parece diluida: los contextos correspondientes carecen de otros elementos léxicos que la actualicen.19 ¿Es éste el caso del pasaje discutido? Atendamos a los otros dos adjetivos. En el ThlL, la primera acepción asignada a decens se refiere a la belleza física;20 convenientemente, el lexema se combina con comptus, comere, coma en alabanzas de hermosas.21 La acepción primaria del verborum eam dote locupletasti et ornasti; Or. 78 nam ut mulieres <pulchriores> esse dicuntur nonnullae inornatae quas id ipsum deceat, sic haec subtilis oratio etiam incompta delectat; fit enim quiddam in utroque, quo sit venustius sed non ut appareat. tum removebitur omnis insignis ornatus quasi margaritarum, ne calamistri quidem adhibebuntur; Att. 2.1.1 tua illa horridula mihi atque incompta visa sunt; sed tamen erant ornata hoc ipso, quod ornamenta neglexerant, et ut mulieres ideo bene olere, quia nil olebant, videbantur. meus autem liber totum Isocrati myrothekion atque omnes eius discipulorum arculas ac nonnihil etiam Aristotelia pigmenta consumpsit; D. H. Comp. 25 ὁ δὲ Πλάάτων τοὺς ἑαυτοῦ διαλόόγους κτενίίζων καὶ βοστρυχίίζων καὶ πάάντα τρόόπον ἀµπλέέκτων οὐ διἐλειπεν καὶ ὀκδοήήκοντα γεγονὼς ἔτη (cf. Gell. 1.9.10 qui Platonem legere postulet non vitae ornandae, sed linguae orationisque comendae gratia, nec ut modestior fiat, sed ut lepidior); Ov. Trist. 2.259 [sobre los Anales de Ennio] nihil est hirsutius illis [véase infra, n. 100]; Sen. min. Epist. 100.6 quidam illam [sc. compositionem] volunt esse ex horrido comptam; 115.2 Cuiuscumque orationem videris sollicitam et politam, scito animum quoque non minus esse pusillis occupatum. [...] Nosti comptulos iuvenes, barba et coma nitidos, de capsula totos: nihil ab illis speraveris forte, nihil solidum. Oratio cultus animi est: si circumtonsa est et fucata et manu facta, ostendit illum quoque non esse sincerum et habere aliquid fracti. Metonímicamente, dicho del propio poeta, orador, o epoca literaria: Suet. Aug. 86 [Augusto, sobre el estilo de Mecenas] µυροβρεχεῖς cincinni (Cic. de Or. 3.100 cincinnis et fuco); Sen. Contr. 7 praef. 5 [de Albucio Silo] horridus et squalens potius quam cultus, modo brevis et concinnus, modo nimis se attollit; Quint. Inst. 10.1.79 [de Isócrates] nitidus et comptus; Tac. Dial. 26 calamistros Maecenatis; 20.3 tristem et impexam antiquitatem. Para la metáfora, ERNESTI, 1797, p. 196, s. v. horridus; p. 56, s. v. cincinni; SANDYS, 1885, pp. 216-18; FANTHAM, 1972, pp. 171- 72; vale también el material y sinopsis de KAESSER, 2008. Para la metáfora del perfume como parte del ornatus literario, cf. de Or. 3.96-9, en el contexto de una elaborada comparación de la oratio con el cuerpo humano, y KAESSER, 2008, p. 15 (añádase v. g. Cic. Att. 2.1.1 Isocrati myrothekion; Quint. Inst. 10.1.79 [de Isócrates] nitidus); para la fucatio (ibid. § 100; Brut. 162) y el pigmentum (cf. Brut. 298; WISEMAN, 1979, pp. 3-8; KAESSER, 2008, p. 13). 19 Sin ir más lejos, en Contr. 9.1.13 aeque comptus, aeque tamen integer; cf. Cic. Sen. 9.28 compta et mitis oratio; Tac. Ann. 6.15 comptae facundiae; Suet. Cal. 53.2. 20 Vol. V,1.136.12-53 speciatim id quod pulcher decorus venustus, speciosus, formosus; id. 206.77-208.13 ornatus, forma, venustas, pulchritudo. 21 Subrayo términos pertinentes a la discusión en los ejemplos que siguen: [Tib.] 3.8.7-10 Illam, quicquid agit, quoquo vestigia movit, / componit furtim subsequiturque Decor / seu solvit crines, fusis decet esse capillis/ seu compsit, comptis est veneranda comis. Petr. 128.3 nunquam indecens sum, numquam incompta (Prop. 4.8.52 non operosa comis, sed furibunda decens). Cf. Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 117 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 tercero (amabile), como cumple a su etimología, se refiere al atractivo erótico:22 tampoco es raro en semblanzas femeninas.23 Como ingeniosamente me indica Ana Pérez Vega, la vecindad de solutum en este contexto léxico evoca asociaciones afines: se trata, también, de un término recurrente en referencias al cabello.24 Recapitulemos: habebat ille comptum et decens et amabile ingenium, escribía Séneca el Viejo. Cada epíteto admite una lectura retórica: elegante y cuidado; apto y con sentido del decorum; encantador y amable, artísticamente hablando; el último, de probable raíz pindárica, se halla con tal sentido en un pasaje horaciano que parece reverberar en las Controversias (véase infra, §§ 2-3).25 Pero esa terminología no parece seleccionada al azar: el vínculo nocional en el que coinciden los tres adjetivos, leídos en el sentido real de sus acepciones primarias, apunta a una imagen antropomórfica que presta cuerpo -nunca mejor dichoal propio mensaje retórico de la frase. Cicerón se figuraba la oratio adornada de perlas y bucles (Or. 28.78; véase supra, n. 18); recurriendo a parejo tropo, plasmará Séneca hijo la alegoría de un alma honesta (Epist. 115.3; véase supra n. 18); se diría que el padre, análogamente, celebra aquellas virtudes literarias del ingenium declamatorio ovidiano asimilándolo de manera los preceptos de Ovidio sobre el cultus masculino, o mejor dicho, sobre la recomendable renuncia al mismo a la hora de la conquista (AA 1.505-512): Forma viros neclecta decet: Minoida Theseus/ abstulit a nulla tempora comptus acu; /Hippolytum Phaedra, nec erat bene cultus, amavit; /cura deae silvis aptus Adonis erat. [Sen.] Anth. Lat. 458 Semper munditias, semper, Basilissa, decores, / semper dispositas arte decente comas / et comptos semper vultus unguentaque semper, /omnia sollicita culta videre manu, /non amo; neglectam, mihi se quae comit amica, / se det: inornata simplicitate valet. 22 Cf. ThlL I 1086.4 de amore inter sexus diversos vel in pueros: Plaut. As. 674-5 nimis bella es atque amabilis; Stich. 736 mea suavis, amabilis, amoena Stephanium; Hor. Carm. 1.5.5 qui semper vacuam, semper amabilem; Ov. AA 2.733 amabile murmur [sc. in coitu] pero contrástese 2.107-8 ut ameris, amabilis esto,/ quod tibi non facies solave forma dabit!; sobre amabile = ἐρατόόν, véase infra n. 25. 23 Sen. Contr. 2.7.3 [Porcio Latrón, maestro de Ovidio] [...] faciem quamvis amabilem visu. Alegóricamente: Cic. Fam. 9.14.4: nihil est enim, mihi crede, virtute formosius, nihil pulchrius, nihil amabilius; Sen. min. Epist. 115.3 Si nobis animum boni viri liceret inspicere, o quam pulchram faciem, [...] quantum, di boni, decoris illi [...] Nemo illam amabilem qui non simul venerabilem diceret. 24 Cf. v. g. Am. 3.9.3 Elegeia, solve capillos; Fast. 4.354 maestas Acca soluta comas; [Tib.] 3.8.9 seu solvit crines, fusis decet esse capillis. 25 Para ἐρατόός en Píndaro, referido a la poesía, cf. fr. 124.1 S.-M. ἐρατῶν ὄχηµ᾽ ἀοιδᾶν, fr. 235.4 αὐλῶν... ἐρατῶν µἐλος, Isth. 2.31 οὔτε κώώµων ... ἐρατῶν οὔτε µελικόόµπων ἀοιδᾶν; HUBBARD, 1995, p. 222. Horacio usa amabilis a propósito de la actividad poética en Carm. 3.4.5; 4.3.14-15 (FEDELI, 1997, p. 1050). Daniel López-Cañete Quiles 118 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 implícita a una puella -o una figura humana, en cualquier casocon el cabello bien compuesto, hermosa de porte, y atractiva.26 Pero a mi juicio nos hallamos ante algo más que la oblicua variación de un símil tradicional: probablemente hay una motivación más específica, y directamente relacionada con el protagonista del retrato, para la elección de ese lenguaje figurado. Propercio recurrió a la terminología retórico-poética para describir la belleza y el encanto de una Cintia -scripta puellatextualizada;27 quizá lo había hecho ya Catulo, a propósito de Lesbia vs. Quincia (c. 86) 28; a todos ellos les habría preparado el camino Calímaco, averso a las “damas grandotas” (Aet. 1.12 Pf.) -como la Lide, de Antímaco, γράάµµα παχύύ, fr. 398 Pf.- y partidario de mantener “delgadita a su Musa”, según consejo de Apolo Licio (Aet. 1.24 Pf. Μοῦσαν λεπταλἐην).29 A decir de los estudiosos, parejos desdoblamientos de lo referencial en lo metaliterario tendrían lugar en el Ovidio de los Amores, donde la escritura elegíaca en curso y el ente carnal de los personajes que la habitan parecen ser, en ocasiones, recíprocos trasuntos30. En Amores 3.7, la frigidez sexual del amante elegíaco es al mismo tiempo, se dice, la frigidez discursiva de un ‘hablante’ elegíaco ya ‘impotente’ para faenar en el género.31 En 1.14 -quizá relevo y secuela de Propercio 1.2-, el peligroso exceso de cuidados capilares en el que incurrió Corina, para su desastre, puede significar al mismo tiempo, se dice, los peligros del ornato excesivo en la escritura, causante a la postre de ‘calvicie poética’.32 Interpretaciones, claro es, que tal vez ricen el rizo ocasionalmente;33 no caben dudas, sin embargo, ante un pasaje célebre de la misma obra, donde la Elegía 26 Parecido desdoblamiento de lo erótico en lo estético presenta venustas y asociados: KROSTENKO, 2001, pp. 40-54. Sobre la libido-voluptas del lector-amator, en Ovidio y otros autores, KAESSER, 2008, pp. 10-14. 27 WYKE, 1987; cf. KEITH, 1994; 1999, pp. 52-7. 28 PAPANGHELIS, 1991; no parece fundamentada la crítica de CAMERON, 1995, p. 317, n. 74; cf. WYKE, 1989, p. 203 (cito por la ed. de 2006); KEITH, 1994, p. 29 n. 10, con abundantes referencias . 29 Las referencias bibliográficas al respecto abundan: baste remitir a CAMERON, 1995, pp. 303- 38; ASPER, 1997, pp. 153-77. 30 KEITH, 1994; WYKE, 1989a, 1989b [non vidi]; KAESSER, 2008; cf. MCKEOWN, 1989, pp. 23-24. Para la anfibología poético-somática del cultus y el ars en la persuasión amatoria ovidiana, BORDIGATO, 2009; sobre el equívoco de corpus en Ovidio (físico y de textos), FARRELL, 1999. 31 KEITH, 1994; 1999, pp. 59-60; 2009, p. 359. 32 ZETZEL, 1996; KAESSER, 2008, pp. 15-16 (sin citar a Zetzel). 33 KEITH, 1999, esp. pp. 59-60; 2009. La autora abunda en la exploración de tales anfibologías, en Ovidio y en otros autores, no siempre resultando igualmente persuasiva; dejo para otro lugar la crítica, v. g., a su análisis de Hor. Epist. 1.4 a Albio (Tibulo). Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 119 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 personificada se le aparece a Ovidio en guisa inequívoca de puella elegíaca (Am. 3.1.1-5): 34 Hic ego dum spatior tectus nemoralibus umbris, (quod mea, quaerebam, Musa moveret opus) Venit odoratos Elegeia nexa capillos, et, puto, pes illi longior alter erat: Forma decens, vestis tenuissima, vultus amantis; et pedibus vitium causa decoris erat. La Elegía lleva los cabellos arreglados (Elegeia nexa capillos): compárese comptum; exhibe una forma decens: otro calificativo usado en Contr. 2.2.8; y un ‘semblante de enamorada’ (vultus amantis): el lexema aparece igualmente asociado al ingenium ovidiano (amabile). También aquí, las referencias al cuerpo humano y al cultus personal metaforizan una identidad poetológica, y los términos de la descripción se dejan leer en sentido retórico y a la vez en un sentido real que, reinterpretado simbólicamente, enriquece el mensaje mismo de la lectura retórica.35 Interesa constatar otra coincidencia. La desigualdad en los pies de la Elegía (seis en el 34 Véase WYKE, 1989a; KEITH, 1994, pp. 27-8. 35 En vestis tenuis, el adjetivo equivale al λεπταλέέος calimaqueo (sentido poetológico), a la par que se refiere a la seda de la que está fabricada la prenda (sentido real); pero la seda en sentido real nos remite a Cos y, con ella, nos devuelve a las referencias metapoéticas: de Cos era Filitas, epítome de λεπτόότης e icono de Calímaco, neotéricos y augusteos; y al mismo tiempo, el vestido de seda simboliza el texto poético finamente hilado (cf. Call. Aet. 26.5 Pf. µῦθον ὑφαινόόµενον): esto es, el deductum carmen de Verg. Ecl. 6.5, Hor. Epist. 2.1.224-5 y, naturalmente, Ov. Met. 1.4 deducite carmen y, Pont. 1.5.13 luctor deducere versum; cf. ya Catulo 64.312-13 [las Parcas, cantando-hilando el destino] dextera tum leviter deducens fila supinis; cf. GAISSER 1995, esp. 611; RUIZ SÁNCHEZ 1997, p. 85, y n. 22. Sobre la metáfora texere-textus, WAGNER-HASEL, 2006. A su vez, forma es la belleza física de la puella, y al mismo tiempo el estilo del género, si es que no el género mismo; cf. Met. 1.1 In nova fert animus mutatas dicere formas, con KENNEY, 1976, pp. 46-7; WYKE, 1989a (cito por la ed. de 2006), pp. 176-7; KEITH 1999, p. 49; cf. ERNESTI, 1797, p. 170. Referido al ente humano, decens, como decoris en el v. siguiente, apuntará a la hermosura física; pero en la lectura poetológica, las asociaciones del decorum-aptum parecen insoslayables (‘una forma estilística adecuada’): las dos nociones se solapan igualmente, creo, en el ingenium decens de Ovidio, según Séneca; para la ambivalencia de pedibus (pie físico/ pie métrico), remito a WYKE, 1989a, pp. 174-7; KEITH, 1994, pp. 29-30, 33-4, 37; 1999, pp. 55- 6. Otras anfibologías de este tipo en las elegías no programáticas de Amores son analizadas por KEITH, 1994. Semejante alegoría a la de Am. 3.1, aunque de signo inverso, compone el Ovidio del destierro al imaginarse en sueños al Amor que le empujó de joven (cf. Am. 1.1) al género elegíaco (Pont. 3.3.13-20, cf. v. 16 nec bene dispositas comptus, ut ante comas); cf. BORDIGATO, 2009, p. 161, n. 15; véase más abajo, sobre este episodio (§ 3). Daniel López-Cañete Quiles 126 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 2) En Horacio, el adverbio que, en curiosísima combinación, acompaña a hirtum (turpiter) nos remite sutilmente a la imagen del poeta esmerado y laborioso como ‘ censor’ artístico; del ars y el ejercicio de la litura como ‘censura’ impuesta al texto propio;55 y de la falta de cultus y labor como turpitudo literaria;56 y en algunas embargo: en su introducción a la Epist. 1.3, el escoliasta Porfirión presenta a Julio Floro, en realidad, como saturarum scriptor, en una frase cuyo sentido se discute (véase VARDI, 2000, p. 149); sobre la probable raíz pindárica de carmen amabile, véase arriba, n. 26, y cf. MAYER, 1994, p. 129. 55 Lenguaje ad hominem: Floro es un hombre del Foro (cf. Epist. 1.3.23-4); de hecho, Horacio expandirá esta imagen en su segunda epístola al mismo personaje (2.2.109-123, cf. esp. 109-110 at qui legitimum cupiet fecisse poema / cum tabulis animum censoris sumet honesti; cf. RUDD, 1989, pp. 136-8; FREUDENBURG, 2002, pp. 47-9. También explota el mismo registro lingüístico en Ars Poetica, cf. FREUDENBURG, 2002, pp. 37-43, y n. 29 (cito el elenco de ejemplos recogidos por este autor): v. 135 operis lex; 256 in iura paterna recepit (sobre el trímetro yámbico, que recibió al espondeo “en su derecho patrimonial” [GIL, 2010, p. 105]); 262 artis crimine turpi; 263 iudex; 266 peccata; 267 culpam; 274 legitimumque sonum. Añádase 264, 267 venia, veniae; 265 licenter; 347 delicta; Reminiscencias jurídico-censorias hay asimismo en vv. 292-4; 445-7; Epist. 2.1.166-7 (véase nn. 57 y 85). Sobre el lenguaje jurídico en el Ars Poetica, véase ahora también GIL, 2010, pp. 58-9; en las Odas y Epodos, GEBHARDT, 2009, pp. 188-245 (en Horacio, en general, ibid., pp. 185-8). También Ovidio se distingue por la manipulación poética de la jerga legal; su experiencia personal en la administración romana, particularmente como iudex (cf. Tr. 2.93-4; Pont. 3.5.23-4) se dejó sentir en sus versos: KENNEY, 1969; CLAASSEN, 2008, pp. 122-4. 56 En tal dirección ya apuntó MONTEIL, 1964, p. 280, en glosa al pasaje horaciano. En el imaginario del Horacio preceptista, la falta de cultus poético es acreedora de figuradas reprehensio y castigatio –y es, por tanto, signo de turpitudo-. Así lo indican pasajes como Ars 292-4: Pompilius sanguis, carmen reprehendite quod non/ multa dies et multa litura coercuit atque / praesectum decies non castigavit ad unguem (volveremos más abajo sobre este pasaje); 445-7 vir bonus et prudens versus reprehendet inertis,/ culpabit duros, incomptis allinet atrum/ transverso calamo signum; Epist. 2.1.166-7 nam spirat tragicum satis et feliciter audet,/ sed turpem putat inscite metuitque lituram. Sobre la turpitudo como concepto socio-jurídico, SACHERS, 1948; sobre la litura y el atrum signum (cf. allinet) en Horacio como alusiones al óbelo aristarqueo (Ars 445-7, cf. 450 fiet Aristarchus), y al mismo tiempo como trasunto críticoliterario de la nota censoria me ocupo en otro lugar; baste aquí adelantar las citas de Suet. Div. Claud. 16; Cic. Pis. 73; Quint. Inst. 1.4.3; sobre litura, linere en Ovidio, véase más abajo n. 84. Al margen de Epist. 1.3.22, turpiter es usado por Horacio sólo en Ars 3 turpiter atrum (véase n. 58) y 284 turpiter obticuit sublato iure nocendi. A propósito de este último pasaje, es irrelevante discutir aquí con detenimiento sobre la sintaxis del adverbio, ese viejo problema: ¿acompaña a obticuit?; ¿a nocendi? o ya puestos, ¿a sublato?; ¿o a todos apo koinou?: véase BRINK, 1971, p. 317; KIESSLING-HEINZE, 1957, pp. 339-40. Sí parece claro que turpiter pertenece, en latín, al dominio conceptual de la censura y la legislación contra los excesos del onomasti komodein (cf. libertas, lege-lex, iure nocendi): precisamente, el tema mismo del pasaje, cf. el juego de palabras en Cic. de Or. 2.236 haec enim ridentur... quae notant turpitudinem non turpiter (cit. por BRINK, 1971, ibid.). Por lo demás turpis, vocablo afín a infamis (cf. SACHERS, 1948) es un posible Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 127 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 expresionesiudicium, ad compescendam licentiam carminum suorum- Séneca echa mano del mismo registro léxico, coloreando con reminiscencias de lo jurídico-censorio la crítica al Ovidio licencioso.57 equivalente latino de ἄτιµος, y conviene recordar que la ἀτιµίία parece ser uno de los castigos contemplados por la legislación antidifamatoria griega (cf. HENDRICKSON, 1900, p. 132, en relación con el Horacio satírico preocupado por los límites legales de la denigración poética). 57 La metáfora forense de iudicium se ve con claridad en Contr. 4 praef. 3 [sobre Asinio Polión, juez implacable de otros oradores y declamador indulgente consigo mismo]: illud strictum eius et asperum et nimis iratum in censendo iudicium adeo cessabat, ut in multis illi venia opus esset, quae ab ipso vix impetrabatur. Sobre el Horacio que imposta una voz de jurista ante Floro, véase FREUDENBURG, 2002, p. 40, n. 20; este autor levanta acta de “his [sc. de Horacio] strong penchant for treating poetic “judgment” as a quasi-legal exercise, analogous to that of a jurist or censor”, observando a continuación: “The mindset from which the speaker speaks is that of a wizened old Catonian who has set himself with “judging” the current poetic scene and passing on to a younger generation of writers his years of infallible knowledge.” En las expresiones compescere, coercere, refrenare licentiam creo apreciar un cierto sabor a lenguaje moral-censorio: cf. Suet. Div. Aug. 45.4 nam histrionum licentiam adeo compescuit; Dom. 8.3 suscepta correctione morum licentiam theatralem promiscue in equite spectandi inhibuit. Tac. Hist. 1.35.2 ad coercendam militarem licentiam; Pseud.-Acr. ad Hor. Carm. 3.24.34 culpa reciditur: Hoc est: quid prodest nos de malis moribus conqueri, si non culpae licentia poena compescitur? (cf., en el v. 29 de esa oda, refrenare licentiam; Carm. 4.15.10). Con parecida imagen describe Séneca el Viejo las libertades de Fusco, maestro de Ovidio, en la dicción declamatoria (Contr. 2 praef. 1) in descriptionibus extra legem omnibus verbis, dummodo niterent, permissa libertas; en cambio Ovidio, nos dice, usaba en prosa el léxico minime licenter (2.2.8). Con todo, la metáfora está demasiado extendida como para reducir las fuentes de Séneca a Horacio. Graciosamente juega Estacio con este registro al referirse al Nilo y sus crecidas (Silv. 3.2.108-9): unde paludosi fecunda licentia Nili,/ cur vada desidant et ripa coerceat undas. Una metáfora similar a la de Séneca (y a la de Estacio), con sinónimos de compescere, había propuesto Cicerón al evocar los días de aprendizaje retórico -como Séneca los de Ovidiobajo la férula de Molón en Rodas (Brut. 316): is dedit operam, si modo id consequi potuit, ut nimis redundantis nos et supra fluentis iuvenili quadam dicendi impunitate et licentia reprimeret et quasi extra ripas diffluentis coerceret. De manera interesante, Cicerón trenza la metáfora censorio-punitiva con la del río desbordado de la elocuencia torrencial. A parecida combinación parece recurrir Séneca el Viejo (Contr. 2 praef. 1): [...] summa inaequalitas orationis, quae modo exilis erat, modo nimia licentia vaga et effusa (habla de Arelio Fusco, maestro de Ovidio); en el segundo miembro de esa disyuntiva, los adjetivos pueden apuntar, según creo, al río salido de madre (para vagus / vagans referido al Nilo, cf. Prop. 3.11.51; Luc. 9.752; Plin. Pan. 30.4). Horacio mismo también junta las imágenes del poeta como río caudaloso y del censor (que es aquí, también horticultor, como Catón el Antiguo) en su otra epístola a Julio Floro, 2.2.120-122 Vemens et liquidus puroque simillimus amni ... luxuriantia compescet: FREUDENBURG, 2002, p. 48; sobre este verso volveremos más abajo. Vieron bien KIESSLING & HEINZE, 1957, p. 297, un juego verbal parecido al que nos interesa de Séneca padre en Ars 51 dabiturque licentia sumpta pudenter. Añádase Ars 265-7 (destaco los términos pertinentes) idcirco ne vager scribam que Daniel López-Cañete Quiles 128 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 Llama mucho, sin embargo, la atención el paralelismo sintáctico-retórico: un trícolon adjetival, en ambos casos, construido en alabanza de un ingenium. Junto a ello, es muy significativo el uso de hirtum por Horacio (cf. supra § 1).58 El adjetivo, y la metáfora del pasaje epistolar entero, son controvertidos. Los estudiosos se dividen entre las asociaciones agrícolas (el ‘campo’ del ingenio de Floro no está sin cultivar, ni ‘feamente invadido de maleza’)59 y las apícolas, dadas ciertas reminiscencias virgilianas (‘ingenio no repugnantemente hirsuto’, cual peludo cuerpecillo de una abeja de casta inferior; cf., en el v. anterior, circumvolitas thyma);60 a mi juicio, ambos mensajes -al cabo, dos referencias a actividades geórgicasse trenzan. El nombre mismo de ‘Floro’ añade sustancia a la imagen de la abeja.61 El adjetivo incultus, por el contrario, se aplica mejor al cultivo del campo; pero no sólo, si tenemos en cuenta el adjetivo que sigue. Sólo en un trabajo recentísimo, y de manera muy indirecta, hallo apuntada la hipótesis de una transferencia desde el lenguaje del cultus personal:62 hirtus, en su acepción básica, se refiere a la incuria del vello y del cabello (cf. § 1)63. licenter an omnis / visuros peccata putem mea, tutus et intra / spem veniae cautus? vitavi denique culpam; cf. v. 58 licuit semperque licebit; BRINK, 1971, p. 304; FEDELI, 1997, pp. 1558-9. 58 La secuencia turpiter hirtum es parafónica de Ars 3 turpiter atrum. La dificultad en explicar atrum ha invitado a corregir en turpiter hirtum, según Epist. 1.3.22; con razón rechazó la enmienda Brink 1971, p. 87. 59 ORELLI, 1892, p. 335; KIESSLING & HEINZE, 1957, pp. 40-41: MORRIS, 1939, p. 39; BOVIE 1959, p. 175; FEDELI, 1997, p. 1049. 60 Verg. Georg. 4.96 namque aliae turpes horrent: WEST, 1967, p. 31. HUBBARD, 1995, p. 221; O’NEILL, 1999, p. 84, n. 18; FREUDENBURG, 2002, pp. 38-9, etc. Se recordará que también Horacio es poeta-abeja, en antítesis con el cisne pindárico, en Carm. 4.2.27-31; pero también esa imagen viene de Píndaro, cf. Pyth. 10.54: HUBBARD 1995, p. 222. 61 FREUDENBURG, 2002, p. 39 y n. 25, llama a Floro “a «buddying» jurisconsult”, en un “unforgivable pun”, según reconoce el mismo estudioso, al que sin embargo asiste un interesante paralelo, el de Aquilio Floro, que acuñó un denario en cuyo reverso figuraba una flor; corría el año 19 a. C., el mismo de la publicación de la epístola 1.3 a Floro. 62 TRINACTY, 2012, p. 66, n. 27 (después de adherirse a la interpretación ‘apícola’): “The idea of «hairness» can also be a trope for old-fashioned literature, as Ovid says of Ennius’s Annales: nihil est hirsutius illis” (sobre este verso de Ovidio habremos de volver más abajo, § 3,). Compárese PRÉAUX 1968, p. 65 ad loc., cuya interpretación, sin embargo, acaba derivando hacia la imagen animal de la osa virgiliana: “la métaphore amorcée par incultum (cf. É. 1, 40) est continuée par hirtum, litt. ‘hérissé de piquants’, pour s’associer avec l’adv. turpiter qui évoque le malotru, l’ ‘ours mal léché’: Florus, au contraire, est plein d’entregent.” 63 ThlL VI.3.2826.19-44 pilosus, saetosus, capillis asper, horridus; como espero mostrar en otra parte, el verso es polisémico, y admite las tres nociones. Con simpáticas metáforas, Marciano Capela pintará a la áspera Dialéctica “erizada de cerdas como zarzas” (4.329 Dialectica dumalibus hirta saetis), y hablará de las “piernas peludas de la Geometría” (6.704 v. 12 hirta crura Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 129 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 Desde esta perspectiva, ingenium non ...hirtum resulta un paralelo bastante exacto de ingenium comptum. Paralelo difícilmente provocado por la casualidad; no encuentro, en toda la Latinidad antigua, más ejemplos de semejante imagen -talento ‘no greñudo’, talento ‘bien peinado’- usada a propósito de un ingenium (pero cf. § 3). Paralelo que, a su vez, añade verosimilitud a la filiación horaciana de otros detalles en el ingenium ovidiano -amabile, compescendam licentiam, iudiciumque de otro modo serían sólo vagas coincidencias con el de Floro -carmen amabile, non turpiter-. En consecuencia, según creo, Séneca habrá leído con provecho, en la Epístola 1.3, el trícolon adjetival y la misma imagen cosmética que propongo para el v. 22; el ingenium de Julio Floro según Horacio y la Elegía según Ovidio se habrán cruzado, engendrando el comptum et decens et amabile ingenium de Ovidio, según Séneca.64 Virgilio es citado en varias ocasiones por Séneca el Viejo;65 también Mecenas.66 Sabemos, gracias a las Controversias, de una declamación pronunciada por Latrón ante Augusto, Agripa y Mecenas, en una famosa ocasión en que el patrón de Horacio dejó un testimonio memorable de su malicia (2.4.13); sabemos, merced a las Suasorias, que Arelio Fusco intentaba halagar a Mecenas trufando su oratoria de citas virgilianas (3.5). Esperaríamos encontrar también citas de Horacio: la ausencia de su nombre mismo es total y clamorosa.67 Se han señalado, y discutido, algunos ecos de sus versos -poquísimos-. La elocuencia de Haterio es como un río caudaloso pero fangoso (4. Geometriae). Antes, Porcio Latrón parece haber bromeado sobre la asperitas del seco Marulo mediante un concetto semejante; recoge la anécdota Séneca padre (Contr. 1 praef. 22): cum condiscipuli essemus apud Marullum rhetorem, hominem satis aridum, paucissima belle sed non vulgato genere dicentem, cum ille exilitatem orationis suae imputaret controversiae et diceret: ‘necesse me est per spinosum locum ambulantem suspensos pedes ponere’, aiebat Latro: ‘non mehercules tui pedes spinas calcant sed habent’. 64 En los versos de Horacio sólo alcanzo a ver la posibilidad de un modelo sintáctico-retórico que se solapa con el de Ovidio, no un intertexto al que el autor remita al lector en un juego alusivo de más sustancia; Séneca habla de Ovidio, no de Floro (véase supra, n. 54). A Ana Pérez Vega le suena algún eco del ingenium de Sempronia, según Salustio (Cat. 25 ingenium eius haud absurdum); también a mí, después de recibida su amable indicación. 65 Contr. 3 praef. 8; 7.1.27; Suas. 1.12; 2.20; 3.4-5, 7; 4.4-5; frg. 3; cita jocosa de Aen. 2.40, sin mención de Virgilio, en Contr. 7.5.9. Es el poeta más citado, junto con Ovidio: véase DERATANI 1930; FAIRWEATHER 1981, pp. 312-5. Sobre la ósmosis poesía-declamación en Séneca: BORNECQUE 1902, p. 115; FAIRWEATHER, 1981, p. 401, index, s. v. ‘Poetry’ (para el caso específico de Ovidio, véase supra n. 39). 66 Contr. 2.4.13; 9.3.14; 10 praef. 8; Suas. 1.12; 2.20; 3.5. 67 Tampoco es citado ningún elegíaco anterior a Ovidio: FAIRWEATHER 1984, p. 555, n. 181; cf. 1981, p. 315; para alusiones a Tibulo, véase n. 39. Daniel López-Cañete Quiles 130 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 praef. 11): bien una huella de Sat. 1.4.11 [sobre Lucilio] cum flueret lutulentus,68 o alternativamente, variación de un lugar común que remonta, en su formulación más característica, a Calímaco (Hymn. 2.105-112).69 Más clara es otra elaboración no detectada, hasta donde sé, de la misma imagen.70 Séneca emite el siguiente juicio sobre Fabiano, que, como Ovidio, ‘era más apto para las suasorias’ (Contr. 2 praef. 3): locorum habitus fluminumque decursus et urbium situs moresque populorum nemo descripsit abundantius. numquam inopia verbi substitit, sed velocissimo ac facillimo cursu omnes res beata circunfluebat oratio. Hay una llamativa combinación de dos imágenes: el río y la opulencia de la facundia. La primera es sugerida por abundantius, cursu, circunfluebat; la segunda, por inopia verbi y beata (= ‘rica’, ‘próspera’)71. Al respecto de este término, usado metafóricamente en contextos de crítica literaria, escribió Brink: “By the 1st c. B.C., the verb [beare] will not have been felt to be ‘literary’; H[orace] is the only writer of the classical period, before the archaizers of the 2nd c. and late Latin, who are known to have used it”;72 como se ve por Séneca, no hay que esperar hasta una época tan tardía para hallar un uso parecido. Brink escribe en comentario a unos versos famosos (Epist. 2.2.120-1): vemens et liquidus puroque simillimus amni fundet opes Latiumque beabit divite lingua. Semejante es, en Horacio y Séneca, la combinación de metáforas -el río del discurso, poético aquí, retórico allí-, y de léxico -opes, beabit, divite; inopia, beata-; bajo los superlativos velocissimo ac facillimo cursu es posible reconocer los calificativos del amnis horaciano. Séneca, según creo, habrá leído a Horacio antes de escribir estas 68 1981, p. 315. Analizando la dicción poética de Arelio Fusco (Suas. 3.1), FAIRWEATHER, ibid. p. observa que el uso de urgere con referencia al clima remonta a Carm. 1.22.20 (p. 248); apunta influencia de Horacio en Latrón (ibid., p. 256); y ve un paralelismo entre el ‘modernismo’ de Séneca el Viejo, que guarda casi total silencio sobre autores arcaicos, y el que Horacio manifiesta en Epist. 2.1, dirigida a Augusto (pp. 317-8). 69 SUSSMAN, 1978, p. 100, n. 20. Sobre la metáfora, en Calímaco y antes, bastará aquí citar a ASPER 1997, pp. 109-127. 70 Anotada por SUSSMAN, 1978, p. 100, n. 20, aunque no en conexión con el paralelismo que comento a renglón seguido. 71 WINTERBOTTOM, 1974, p. 201: ‘generous’. 72 1982, pp. 342-3; como observa Brink, ibid., sólo Titinio ha usado con anterioridad beare refiriéndolo a la acción de un río (el Tíber), aunque no en el sentido metafórico de Horacio: qui illam derivet, beaverit / agrum Setinum (frr. 120-1, RIBBECK). Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 131 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 líneas.73 Lo mismo cabe pensar de Contr. 7 praef. 3 (sobre Albucio): Locum beate implebat; non posses de inopia sermonis Latini queri, cum illum audires: tantum orationis cultae fluebat. 74 Por cierto: los versos horacianos en cuestión van dirigidos a Julio Floro. 3. INGENIOS ‘BIEN PEINADOS’ Y (PSEUDO) INGENIOS DESGREÑADOS: SOBRE LA PROBLEMÁTICA FECHA DEL ARS POETICA DE HORACIO (ANTICIPO DE UNA NUEVA RESPUESTA). Defendiéndose del crinium crimen quasi capitale (Apol. 4.6), escribió cómicamente Apuleyo: capillus ipse, quem isti aperto mendacio ad lenocinium decoris promissum dixere, vides quam sit amoenus ac delicatus, horrore implexus atque impeditus, stuppeo tomento adsimilis et inaequaliter hirtus et globosus et congestus, prorsum inenodabilis diutina incuria non modo comendi, sed saltem expediendi et discriminandi: satis ut puto crinium crimen, quod illi quasi capitale intenderunt, refutatur. La construcción inaequaliter hirtus representa, en la latinidad antigua, el único ejemplo registrado de adverbio modal en -ter con hirtus: excepción hecha, claro es, de turpiter hirtum (Hor. Epist. 1.3.22). Muy inusual es también la combinación léxica, y la noción resultante; sobre la ‘desigualdad’ de un cabello mal cuidado sólo nos informan Apuleyo y -de nuevoel Horacio epistolar, retratándose en una instantánea de ribetes cómicos (1.1.94-5):75 73 Compárese la referencia a locorum habitus fluminumque decursus et urbium situs moresque populorum con Epist. 2.1.252-2, si bien aquí podemos estar sólo ante la coincidencia en un lugar común (cf. BRINK, 1982, p. 254). 74 También puede haber influido el fraseo de Cic. Fin. 1.10 sed ita sentio et saepe disserui, Latinam linguam non modo non inopem, ut vulgo putarent, sed locupletiorem etiam esse quam Graecam; pero tras la elección de sermo en vez de lingua se adivina la influencia de Lucr. 1.832 patrii sermonis egestas (cf. 139) y, quizá, de Ars 57 sermonem patrium ditaverit. Ana Pérez Vega me recuerda otro ejemplo de la imagen del río fertilizador, en la que, a juicio suyo, no faltan connotaciones sexuales (Petr. 118.3 neque concipere aut edere partum mens potest nisi ingenti flumine litterarum inundata). 75 El adverbio es usado también, en un contexto semejante, por Colum. 6.35 Mentis error discutitur, si decidas inaequaliter comas equae et eam deducas ad aquam; sin embargo, el desigual corte del pelo no es aquí producto de la desmaña o el abandono, sino recurso usado con deliberadamente para curar a las yeguas de la locura. Daniel López-Cañete Quiles 132 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 Si curatus inaequali tonsore capillos occurri, rides ¿Debe la Apología aquella expresión a las Epístolas? De ser así, Apuleyo habrá interpretado (turpiter) hirtum en clave capilar, confirmando la lectura que del mismo texto debió de hacer Séneca el Viejo (§ 2; cf. § 1). Otros pasadizos inexplorados, otras recónditas simetrías nos devuelven del Madaurense al Venusino, y no sólo al autor de las Epístolas. El descuido del cabello, alega el apologeta, es signo de una devoción absorta al trabajo literario. El término empleado es labor (Apol. 4.6 continuatio... litterati laboris). Se trata de una virtud alejandrina que, si en el Apuleyo es la causa -y el reverso figuradode su incuria peluquera, está del todo ausente en los pseudoingenios desgreñados del Ars Poetica, los que adulteran la doctrina de Demócrito y, fiándolo todo a un furor de guardarropía, posan de locos inspirados a base de subvertir con esmero -nihil novumlas convenciones del cultus personal, al cabo trasunto del artístico (vv. 295-301): ingenium misera quia fortunatius arte credit et excludit sanos Helicone poetas Democritus, bona pars non ungues ponere curat, non barbam, secreta petit loca, balnea vitat. nanciscetur enim pretium nomenque poetae si tribus Antyciris caput insanabile nunquam tonsori Licino commiserit. Inmediatamente antes, se recordará (vv. 289-94), hay una exhortación severa al ejercicio de la ‘reprehensión’, el ‘castigo’, y la ‘coerción’ del carmen mediante la litura: metáforas del limae labor que el poeta-censor deberá aplicar si aspira a un legitimum poema, evitando el crimen turpe de haber ignorado el ars.76 Pero la célebre escena, a su vez, nos proyecta hacia el Ovidio del exilio. Horacio ‘reaccionaba con ironía al primitivismo anticalimaqueo’ de los obtusos seguidores de Demócrito:77 torpe de él, que purga su exceso de bilis negra -agente de locura- y, por tanto, deberá conformarse con enseñar el oficio de poeta (Ars 301-8).78 Al fingir 76 Cf. Ars 262 (véase nn. 56 y 84); 445-9; Epist. 2.2109-114; sobre la reprehensio y la castigatio como terminos relativos a la censura moral no hay que insistir demasiado; cf. Ars 174 castigator censorque, y supra n. 56. 77 La expresión es de WILLIAMS, 1994, p. 87. 78 BRINK, 1971, pp. 331-2; GIL, 2010, p. 148. Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 133 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 su autorretrato lastimero de poeta en declive, Ovidio da una vuelta de tuerca irónica al discurso didáctico de Horacio (Pont. 1.5.29-34):79 Cur igitur scribam, miraris? Miror et ipse et tecum quaero saepe quid inde petam. An populus vere sanos negat esse poetas, sumque fides huius maxima vocis ego, qui, totiens cum sim deceptus ab arvo, damnosa persto condere semen humo? Ovidio, poeta insanus: pero no por insuflación del ἱερὸν πνεῦµα, ni por un incremento consecuente de la proporción de átomos ígneos en el alma, inflamada por la θεῖα µανίία (cf. B 18 Diels-Kranz II 146.15)80, sino porque verdaderamente hay que estar loco para seguir escribiendo en un país de bárbaros donde nadie le apreciará, y para seguir ejerciendo la actividad misma que le ha acarreado la desgracia (v. g. Pont. 3.9.31; Tr. 1.11.11; 4.1.26-40). Su insania, ya se ve, tiene poco de democritea, salvo la condición de divertido guiño a Demócrito; como los poetastros de la caricatura horaciana, también Ovidio trivializa -fingidamente- la doctrina del atomista, acogiéndose a ella bajo una jocosa coartada semántica.81 Similarmente opuesta a Horacio, como a Calímaco, es su actitud pretendidamente perezosa frente al ars y el labor, y ello a pesar de la vergüenza que dice el poeta sentir ante las criaturas de su 79 Para la apropiación ovidiana del Ars Poetica, sigo en lo fundamental a WILLIAMS, 1994, 83- 91; cf. NAGLE, 1980, pp. 128-30; HELZLE, 1988b. Para la poética ovidiana del exilio, remito a NAGLE, 1980, WILLIAMS, 1994, pp. 50-99; no he podido consultar HELZLE, 1988a. En las líneas que siguen cito pasajes ovidianos en un número suficiente para ilustrar las ideas expuestas, sin afán alguno de exhaustividad. 80 GIL, 1967, pp. 34-36. 81 Se observa (HELZLE, 2003, p. 165) que Ovidio se distancia de Calímaco al invocar el juicio del pueblo (Epigr. 28.4 σικχαίίνω πάάντα τὰ δηµόόσια); dejo para otra ocasión el análisis de un posible juego verbal en alusión a Δηµοκρίίτος; sobre demás logodedalias en el Ovidio desterrado, CLAASSEN, 2008, pp. 134-45 (cf. Tr. 5.10.13 Euxini mendax cognomine = sinister, áxenos, p. 135; Pont. 1.2.1-2 Maxime, qui tanti mensuram nominis imples, pp. 136-7). Horacio declara que, en su caso, habría sido incurable locura haber regresado el ejercicio de la poesía cuando ya había salido de pobre, y dedicar noches en vela a la composición de versos, en lugar de dormir a pierna suelta; su opción es la opuesta a la de Ovidio, pero también él trivializa jocosamente la insania entronizada por Demócrito como agente poético (Epist. 2.2.52-4 sed quod non desit habentem / quae poterunt unquam satis expurgare cicutae, / ni melius dormire putem quam scribere versus?; cf. Ars 301-2 o ego laevus, / qui purgor bilem). Daniel López-Cañete Quiles 134 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 ingenium, ahora campo estéril y baldío (vv. 15-20; cf. arvo, condere semen humo); su ánimo enfermo no está para grandes esfuerzos:82 Cum relego, scripsisse pudet, quia plurima cerno me quoque, qui feci, iudice digna lini Nec tamen emendo; labor hic quam scribere maior mensque pati durum sustinet aegra nihil. Scilicet incipiam lima mordacius uti et sub iudicium singula verba vocem? No sólo labor y lima derivan de Horacio;83 también la metáfora censorio-judicial de la emendatio: me iudice, sub iudicium vocem, digna lini (cf. Ars 293 litura)84. Del 82 Pura ironía: Ovidio deplora inistentemente esa supuesta degradación de sus facultades en una poesía altamente sofisticada, y su aparente anticalimaquismo esconde un notable apego a la poética calimaquea; véase HELZLE, 1988, pp. 75-6; 1989, p. 12; WILLIAMS, 1994, p. 73; 50-99. Para la metáfora del ‘campo’ del ingenium, y de la poesía como cultivo y ejercicio del arado, véase infra, n. 106. 83 Recurrentemente: v. g. Pont. 1.5.19; 2.4.17; NAGLE, 1980, p. 128, n. 29; WILLIAMS, 1994, pp. 80, 81 n. 68. 84 Como el Horacio de Ars 290-4, Ovidio asocia el limae labor a la metáfora censoria de la enmienda artística, simbolizada por la dilogía de litura (= ‘tachadura’ / ‘tacha moral’, ‘nota censoria’); véase supra n. 57). El motivo, que no encuentro señalado en HELZLE, 1988a, ni en WILLIAMS, 1994, merecería estudio aparte, también para el tratamiento que le da Ovidio; adelanto ejemplos: Pont. 2.4.17-8 utque meus lima rasus liber esset amici,/ non semel admonitu facta litura tuo est; 4.12.25-6 saepe ego correxi sub te censore libellos,/ saepe tibi admonitu facta litura meo est. Si pulir un poema es, metafóricamente, ‘censurarse’, entonces la reprehensio propia ejercida mediante el limae labor y la litura pueden figurarse como una especie de baldón ignominioso para la reputación del creador; Ovidio, como Horacio, parece jugar con el concetto: Tr. 1.1.13-4 neve liturarum pudeat; qui viderit illas, / de lacrimis factas sentiet esse meas; 3.1.15-16 littera suffusas quod habet maculosa lituras, / laesit opus lacrimis ipse poeta suis (sobre laedere = ‘infamar’, ‘denigrar’, véase infra); cf. Hor. Epist. 2.1.166-7 nam spirat tragicum satis et feliciter audet,/ sed turpem putat inscite metuitque lituram; Ars 290-1 si non offenderet unum / quemque poetarum limae labor; 352 offendar maculis; sobre macula = turpitudo, SACHERS, 1948; sobre laedere como vox propria en el lenguaje de la infamia, Cic. Rep. 4.11, BRINK, 1983, p. 195; cf. Ov. Tr. 2.568, con NAGLE, 1980, pp. 36-38; INGLEHEART, 2010, p. 401 ad loc.; para el haz léxico laedere-offendere-turpe en contextos relativos a la difamación y la ignominia, cf. Cic. Inv. 1.17.24; Fin. 3.11.38; Hor. Sat. 2.1.62-8 (sobre los límites legales de la injuria poética); Ars 245-8 ne [...] immunda crepent ignominiosaque dicta:/ offenduntur enim quibus est equus et pater est res; para offendere-offensa en contextos de infamia, ThlL IX, 2. 489.29ss.; 493.31ss. 496.82- 497.1ss. En la apología de Pont. 3.9, Ovidio justifica ante los docti su poesía con abundancia de metáforas forenses; cf., especialmente, los vv. 45-56 (v. 45 confesso ignoscite, docti; 49-50 Musa mea est index [...] incorrupti pondera testis habet; 55 da venia scriptis; INGLEHEART, 2010, p. 12 (sobre Tr. 2); para el lenguaje legal en la poesía del destierro, CLAASSEN, 2008, pp. 122-4. Daniel López-Cañete Quiles El ingenio de Ovidio 135 ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 parecido tenor y fuente es Pont. 3.9.23-26: “Igual que el corregir es cosa tanto menos ardua que escribir cuanto el gran Homero era más grande que Aristarco, igual daña al espíritu, por el frío relentecido de las preocupaciones, y retiene los frenos del caballo ansioso de carrera”.85 Recusados por Ovidio, tanto Aristarco como Quintilio86 eran propuestos por Horacio como iconos de exigencia crítica a cuya imitación debe aspirar el vir bonus ac prudens, censor riguroso de la propia creación literaria, que procederá del siguiente modo (Ars 445-447): versus reprehendet inertes, culpabit duros, incomptis allinet atrum transverso calamo signum.87 En su comentario a Pont. 1.5.15-16, observa Helzle: “Im Gegensatz zum vir bonus et prudens, der er ja nicht ist (Trist. II 104 imprudenti mihi), lässt er die versus duri et incompti, die von den duri Getae (12) oder hirsuti Getae (74) geprägt sind, stehen”.88 La observación está menos traída por los pelos de lo que puede parecer. En la dedicatoria de Lígdamo a Neera ([Tib.] 3.1), el libro dedicado -un regalo de lujo por las Saturnaleses un opus comptum (v. 14), esto es, una obra ‘con el cabello arreglado’, doble metáfora que se refiere al libro como objeto material y como criatura artística: la piedra pómez ha dado cuenta de los ‘flequillos’ del papiro (v. 10 pumex et canas tondeat arte comas), en catuliano emblema del buen acabado poético.89 Por el 85 Traducción de PÉREZ VEGA, 2000, p. 149; sobre Pont. 3.9 y el Ars Poetica de Horacio, véase HELZLE 1988a. 86 Contrástese Ars 440-1 delere iubebat / et male tornatos incudi reddere versus con Tr. 1.7.29-30 ablatum mediis opus est incudibus illud: NAGLE 1980, p. 128, n. 29; WILLIAMS, 1994, pp. 80-1. 87 Sobre la litura, véase las nn. 57 y 84. Según creo, Horacio juega con las palabras: inertes tiene su significado etimológico (= sine arte), pero en el contexto de la metáfora censoria debe aludir también a la inertia, que -como el pecado de la perezaes una conducta reprobable (BRINK 1971, p. 416 parangona Epist. 2.2.123 virtute carentia): cf. Cic. Leg. agr. 2.103 turpi inertia; Cic. de Or. 1.185 Et quoniam de impudentia dixi, castigemus etiam segnitatem hominum atque inertiam; Mur. 9.5; Caes. BG 4.2.4 neque eorum moribus turpius quicquam aut inertius habetur quam ephippiis uti; Ov. Rem. 777 turpiter esset iners; Plin. N. H. 11.23 inertiam notant, castigant, mox et puniunt morte; Quint. Decl. 13.2 severitas in castiganda inertia; Pseud.- Acr. in Hor. Carm. 3.5.18. En Ars 262 ignoratae premit artis crimine turpi debe de haber un juego parecido. No es necesario insistir en los sobretonos judiciales de crimine turpi; sobre los de premit, véase BRINK, 1971, p. 302. 88 HELZLE, 2003, p. 163. 89 NAVARRO ANTOLÍN, 1996, pp. 125-6; sobre Catulo 1 como modelo de este concetto, véase WILLIAMS, 1992. Daniel López-Cañete Quiles 142 El ingenio de Ovidio ISSN 0213-7674 Myrtia 27 (2012), 111-146 E. FANTHAM, 1972, Comparative Studies in Republican Latin Imagery, Toronto. E. FANTHAM, 2009, “Rhetoric and Ovid’s Poetry”, en A Companion To Ovid, P. KNOX (ed.), Malden-Oxford-Chichester, pp. 26-44. J. FAIRWEATHER, 1981, Seneca the Elder, Cambridge. J. FAIRWEATHER, 1984, “The Elder Seneca and Declamation”, ANRW II.32.1, pp. 514-56. J. FARRELL, 1999, “The Ovidian corpus: poetic body and poetic text”, en P. HARDIE, A. BARCHIESI, S. HINDS (eds.), 1999, Ovidian Transformations. Essays on Ovid’s Metamorphoses and its Reception, Cambridge, pp. 127-41. E. D. FINKELPEARL, 1998, Metamorphosis of Language in Apuleius. 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