La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962
Abstract
Hacia finales de la década de 1950, Argentina inició un proyecto de desarrollo económico sin precedentes. En este contexto, la imagen pública de la inmigración mejoró, considerada ahora como el medio más rápido para suministrar mano de obra. El presente artículo investiga esa imagen a través de la prensa y examina los factores concretos que posibilitaron tal mejora, sus límites, y hasta qué punto dicha percepción se ajustó a la realidad de los flujos recibidos.
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233 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 LA INMIGRACIÓN EN LA PRENSA ARGENTINA DURANTE EL DESARROLLISMO, 1958-1962 IMMIGRATION IN THE ARGENTINE PRESS DURING THE DEVELOPMENTALISM ERA, 1958-1962 Emilio Redondo Carrero Universidad de Burgos Orcid: 0000-0002-1672-8659 Resumen: Hacia finales de la década de 1950, Argentina inició un proyecto de desarrollo económico sin precedentes. En este contexto, la imagen pública de la inmigración mejoró, considerada ahora como el medio más rápido para suministrar mano de obra. El presente artículo investiga esa imagen a través de la prensa y examina los factores concretos que posibilitaron tal mejora, sus límites, y hasta qué punto dicha percepción se ajustó a la realidad de los flujos recibidos. Palabras clave: inmigración, prensa, desarrollismo Abstract: At the end of the 1950s, Argentina initiated an unprecedented turn in economic development. In this context, the public image of immigration improved, now seen as the fastest way to supply skilled labor. This paper researches that image in the press of the period, and examines which specific factors made this improvement possible, where its limits were located, and to what extent this perception was true to the actual flows of immigrants received. Keywords: immigration, press, developmentalism Fecha de Recepción: 16/5/2019 Fecha de Aceptación: 17/3/2020
234 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 Introducción La imagen pública del inmigrante no depende tanto de la inmigración en sí como de las circunstancias y los intereses del país de acogida en un momento concreto. En períodos de adversidad económica, el extranjero suele despertar los recelos de una sociedad insegura. Sin ir más lejos, este es el momento que Europa y los Estados Unidos atraviesan desde la Gran Recesión que dio comienzo en 2008. La crisis, que afectó de manera más directa a las economías desarrolladas, ha despertado en las poblaciones locales todo tipo de miedos ante la amenaza que los inmigrantes suponen para el empleo, la fiscalidad o el sistema sanitario, desde un prejuicio xenófobo que, a su vez, ha sido encauzado y potenciado por los nuevos movimientos populistas. Como consecuencia de todo ello, en los medios abunda hoy una imagen negativa de la inmigración. Sin embargo, existe otro escenario posible, mucho menos frecuente, en el que un país en fase de crecimiento necesita mano de obra y, ante esta circunstancia, el inmigrante es percibido como un aporte fundamental a la economía nacional. Un caso paradigmático es el de los Estados Unidos durante buena parte del siglo XIX, y también, con ciertos matices, el de Argentina en el período que va a ser objeto de análisis en este trabajo. 1 Si bien los años que van de 1958 a 1962 no pueden calificarse como la etapa más próspera de la historia argentina, sí puede decirse que presenciaron una expansión industrial sin precedentes, impulsada por las políticas de desarrollo económico del gobierno. Flanqueada por dos dictaduras militares, la presidencia de Arturo Frondizi aparece como un período singular en el que la voluntad de hacer avanzar al país por la senda desarrollista subordinó cualquier otra problemática, lo que también incluía la política migratoria. Así, considerada ante todo como un medio esencial para incrementar el nivel de cualificación profesional de la población argentina, la inmigración fue vista durante estos años de un modo generalmente positivo. El estudio de esta imagen pública, a través del análisis cualitativo y cuantitativo de prensa argentina del período, constituye el fin del presente artículo. No 1 Esta investigación est vinculada al proyecto HAR2015-63689-R, “Políticas migratorias en el Cono Sur: un escenario de cambios legislativos que compromete diferentes escalas y actores, 1930-1970”, financiado por el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad.
235 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 obstante, antes se dedicará un primer apartado a reflexionar sobre la triple relación entre los elementos centrales de esta investigación. Inmigración, prensa y desarrollismo Aunque la inmigración llegada a Argentina durante los años del desarrollismo no alcanzó el volumen de la recibida a comienzos del siglo XX, el interés demostrado por el gobierno no fue menor, y la política migratoria, como política integrada dentro de los fines del Estado, alcanzó un grado de perfeccionamiento inédito. En aquel momento los fines se identificaban con el desarrollo económico. Tanto el desarrollismo impulsado desde la CEPAL como su variante frondizista coincidían en la idea de que, para alcanzar las metas de la modernidad, era necesario desarrollar la industria y, de manera complementaria, mecanizar el campo. Y ese desarrollo no necesitaba solo inversión de capital, sino, sobre todo, un conocimiento técnico del que América Latina en general y Argentina en particular eran deficitarios, en comparación con Estados Unidos y los países de Europa. Según las tesis desarrollistas, había dos formas principales de obtener ese conocimiento técnico: la primera de ellas era la implantación de un sistema educativo de calidad en cada país, tarea posible y necesaria pero lenta y compleja; 2 la otra, más rápida y menos costosa, al menos en teoría, era la inmigración de trabajadores cualificados. 3 De esta manera es como, a pesar de sus inferiores posibilidades cuantitativas, la política inmigratoria se convirtió en uno de los puntales del proyecto desarrollista, tal como afirmaba el presidente: La Argentina tiene suficiente capacidad como para multiplicar varias veces su población actual, y cuando el problema del desarrollo económico, en el que estamos empeñados, halle su plena solución, posiblemente van a faltar […] brazos 2 José M. Echavarría, Filosofía, educación y desarrollo. México, DF: Siglo XXI, 1967, p. 108. 3 Véase Raúl Prébisch, El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas. Santiago de Chile: CEPAL, 1949; Octavio Rodríguez, La teoría del subdesarrollo de la CEPAL. México, DF: Siglo XXI, 1993.
236 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 experimentados y familias deseosas de aportar sus conocimientos a nuestro propio país. 4 Como luego resumió su ministro Nicols Balbini, la política migratoria se había convertido en “parte de la política de desarrollo económico del país”. 5 En tal sentido, la política impulsada desde la Dirección Nacional de Migraciones (en adelante, DNM) tuvo que hacer frente a la tensión entre fomento y selección. Se abandonó, al menos en la legislación, la discriminación por motivos étnicos, ideológicos, políticos o religiosos, tan frecuente en épocas pasadas, pero en ningún caso esto implicó la adopción de una política de “puertas abiertas”. Con el acento puesto en la cualificación y las aptitudes laborales de los inmigrantes, las disposiciones restrictivas se observaron con ms celo que nunca, pensamiento condensado en la siguiente frase de Héctor Ciapuscio, director del organismo: “El país debe seleccionar la inmigración, a pesar de que las estadísticas muestren ingresos poco numerosos. […] La inmigración debe venir a los sectores y regiones que lo necesiten. Cuando ello no es posible, es preferible no tener inmigración”. 6 Hasta qué punto fue efectiva esta selección de los inmigrantes basada en criterios de cualificación profesional puede comprobarse con un vistazo a los datos proporcionados por la propia DNM: de los 63.297 extranjeros admitidos legalmente entre 1958 y 1962, únicamente 22.725 declararon tener una profesión. De ellos, a su vez, un tercio eran agricultores y casi 3.000 eran peones de la construcción, tal como puede observarse en la grfica 1. A la postre, la mayoría de los inmigrantes llegados durante el período fueron familiares acogidos a los programas de reagrupación, lo que terminó originando la frustración del gobierno y un malestar general del que se haría eco la prensa, como se ver ms adelante. 4 Arturo Frondizi, “Declaraciones al periódico Ya de Madrid, reproducidas en El Nacional de 1º de diciembre de 1958”, Revista de la DNM, nº 1 (Buenos Aires, 1959), p. 37. Archivo de la Dirección Nacional de Migraciones (en adelante, ADNM). 5 Nicols Balbini, “Discurso pronunciado al poner en posesión de sus cargos a los titulares de la DNM”, Revista de la DNM, nº 1 (Buenos Aires, 1959), p. 38. ADNM. 6 Héctor Ciapuscio, “Presente de la inmigración en Argentina”, Revista de la DNM, nº 5 (Buenos Aires, 1960), p. 310. ADNM.
237 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 GRÁFICA 1. PROFESIÓN DE LOS INMIGRANTES LLEGADOS A ARGENTINA, 1958-1962 Elaboración propia. Fuente: Revista de la DNM, varios años. Archivo de la Dirección Nacional de Migraciones (ADNM). Antes, es preciso hablar del nexo entre prensa y desarrollo. La contribución de los medios de comunicación a la conformación de las sociedades modernas es ms que evidente, por cuanto constituyen instrumentos de formación de la opinión pública y el sentido crítico. Pero, de manera ms específica, la prensa ha desempeñado también un papel fundamental como impulsora del desarrollo económico. En 2002, el Banco Mundial publicó un libro titulado The Right to Tell: The Role of Mass Media in Economic Develpment, que analizaba el modo en que la prensa libre contribuye al cambio social desde el punto de vista económico: The media industry, whether public or private, plays an important role in any economy by garnering support or opposition for those who govern, by highlighting or failing to do so the views and/or sins of industry, by providing a voice for the people or not doing so, and by simply spreading economic information. 7 7 Roumeen Islam, et al., The Right to Tell: The Role of Mass Media in Economic Development. Washington, DC: The World Bank, 2002, p. 1.
238 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 En este prrafo se encuentran algunas de las claves que explican la relación que mantuvo la prensa argentina con el gobierno durante los años de Frondizi, en los que buena parte de las cabeceras tomó partido a favor del proyecto desarrollista del presidente. No obstante, medio siglo de diferencia entre ambos momentos implica circunstancias distintas que conviene aclarar. La época aquí abordada se sitúa a poco ms de una década del fin de la Segunda Guerra Mundial, acontecimiento que supuso un punto de inflexión en todos los mbitos, incluido el de la prensa. Es en este momento cuando, como reacción a la manipulación de la información y al uso de la propaganda realizados por el fascismo, nace una concepción de la prensa como la que ensalza el libro recién mencionado, con vocación de servicio público y compromiso con la objetividad. Este modelo nacería en Estados Unidos, pero pronto sería imitado por el resto de países occidentales, entre ellos también los latinoamericanos. 8 Ahora bien, para el caso de la prensa latinoamericana habría que añadir otro factor decisivo: la descolonización. Aunque los países de América Latina habían alcanzado su independencia política a lo largo del siglo XIX, siguieron la estela de los procesos de descolonización posteriores a la Segunda Guerra Mundial en su lucha ahora por la emancipación económica. 9 En este contexto se inscriben los esfuerzos por salir de la que los teóricos llamaron fase de subdesarrollo, con medidas como las impulsadas desde la CEPAL. Asimismo, es el momento en el que surgen varias teorías sobre la labor que debían desempeñar los medios en ese desarrollo. Por un lado, teorías funcionalistas que sostenían que la utilización masiva de los medios devendría en un incremento de la educación y en sociedades mejor informadas, requisitos para el progreso social. Por otro, teorías de carcter endógeno que advertían de que tal aplicación mecanicista de los medios solo podría derivar 8 W. Russell Neuman, The Digital Difference. Media Technology and the Theory of Communication Effects. Cambridge, MA: Harvard University Press, 2016, pp. 10, 20-51. Véase también Victor Pickard, America’s Battle for Media Democracy: The Triumph of Corporate Libertarianism and the Future of Media Reform. Nueva York: Cambridge University Press, 2015, p. 3. 9 Theotonio dos Santos, De la dependencia al sistema mundial. Balance y perspectivas. México, DF: UNAM, 1999, p. 13.
239 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 en un nuevo colonialismo ideológico, mediante la imposición del pensamiento y las costumbres de los países centrales. 10 Era un debate, al fin y al cabo, extrapolable al ya existente sobre las vías para el desarrollo económico latinoamericano. La prensa argentina participó de esta evolución experimentada por la prensa mundial y latinoamericana. Aquel compromiso con la veracidad fomentado después de la Segunda Guerra Mundial había estado presente en el país ya desde el siglo XIX, en cabeceras tan insignes como La Prensa y La Nación, fundadas sin vinculación política explícita. Con un propósito muy distinto, no obstante, coexistía la prensa de partido de carcter propagandístico, especialmente relevante adems en el caso del radicalismo. Con el fin de propagar su ideario, la Unión Cívica Radical (UCR) se había servido a lo largo de su historia de publicaciones como El Argentino (1890-1896), La Época (1915-1930), Los Cuadernos de F.O.R.J.A. (1936-1942) o Adelante…! (1950-1956). 11 Esa simbiosis entre prensa y partido se afianzó durante el gobierno del radical Frondizi, si bien con características nuevas, consonantes con el espíritu desarrollista de la época. No diarios, pero sí revistas como Qué! y Mayoría llegaron a funcionar en la prctica como órganos de la UCR. El caso ms representativo es el de Qué!, la cual, dirigida por Rogelio Frigerio, difundiría el ideario desarrollista a través de su línea editorial hasta que, en 1958, el desarrollismo se convirtiera en programa de gobierno y el propio Frigerio pasara a ser Secretario de Relaciones Económico-Sociales. 12 Aunque de medios como Qué! no puede destacarse su imparcialidad, sí puede decirse que desempeñaron, como en pocos otros casos, un papel impulsor del desarrollo económico en el sentido arriba apuntado. 10 Jesús Timoteo Álvarez y Ascensión Martínez Riaza, Historia de la prensa hispanoamericana. Madrid: Mapfre, 1992, pp. 246-248. 11 Edit Rosalía Gallo, Prensa política. Historia del radicalismo a través de sus publicaciones periódicas, 1890- 1990. Buenos Aires: Instituto de Investigaciones Históricas Cruz del Sur, 2006, pp. 9-10. 12 Para más información sobre las distintas etapas de la revista Qué! y de cómo esta sirvió a los fines desarrollistas, véase María Estela Spinelli, “Las revistas Qué sucedió en 7 días y Mayoría. El enfrentamiento en el antiperonismo durante los primeros años del frondizismo”, en María Liliana da Orden y Julio César Melon Pirro (comp.), Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas, 1943-1958. Rosario: Prohistoria, 2007, pp. 226-229.
240 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 Así pues, si la prensa apoyaba mayoritariamente el proyecto desarrollista, y este, como antes se mencionó, consideraba la mano de obra extranjera como uno de los factores necesarios para el crecimiento económico, resulta previsible que en diarios y revistas de la época abunden noticias y editoriales relacionados con la inmigración. No obstante, el objeto de esta investigación no lo constituyen tanto las revistas como los periódicos. En las siguientes pginas, a través del anlisis de noticias y editoriales aparecidos en los diarios argentinos, se tratar de comprender la imagen pública de la inmigración y de ver hasta qué punto ese retrato transmitido por los medios se correspondió con la realidad de los flujos recibidos durante el período. Estudio de la inmigración a través de la prensa La mayor parte de noticias y editoriales analizados en este estudio procede de los recortes de prensa aparecidos en la Revista de la Dirección Nacional de Migraciones, dirigida durante los años del desarrollismo por Héctor Ciapuscio. Esta publicación, que funcionó en parte como las memorias del organismo, ofrece en cada número un extenso apartado con una selección de noticias sobre inmigración (de esta misma fuente también procede la mayoría de las cifras utilizadas en las grficas que aparecen a lo largo del artículo). Una cantidad menor de recortes proviene del Fondo Centro de Estudios Nacionales (en adelante, Fondo CEN), conjunto albergado en la Biblioteca Nacional de la República Argentina (BNRA) y que contiene el archivo privado de Arturo Frondizi. 13 La visión proporcionada en este artículo, por tanto, se encuentra mediada por los dos organismos citados, ya que las noticias consultadas proceden de la selección hecha en su día por los responsables de la Dirección Nacional de Migraciones y del Centro de Estudios Nacionales. Esta es una circunstancia que se ha tratado de tener presente durante el anlisis, incorporndola como una dimensión ms de la estrecha relación entre prensa y gobierno a 13 Entre los años 1958 y 1962, el presidente conservó y clasificó documentación oficial proveniente de las secretarías de la Presidencia, correspondencia oficial y particular, y, entre otras cosas, también recortes de prensa organizados por categorías, una de las cuales era la inmigración. Fue tras el derrocamiento de Frondizi cuando este archivo se convirtió en el Centro de Estudios Nacionales, que siguió aumentando su acervo documental y ampliando sus temáticas hasta que en 1998 pasó a las colecciones de la Biblioteca Nacional [en línea]. https://catalogo.bn.gov.ar/F/?func=direct&doc_number=001293957&local_base=GENER. [Consulta: 21 marzo 2020].
241 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 propósito de la cuestión del desarrollo, y puede ser considerada como una prueba ms de la instrumentalización antes mencionada. Con todo, aun en el caso de que la muestra de noticias no sea todo lo amplia que pudiera desearse, lo es en grado suficiente como para ofrecer una imagen ms o menos completa del tratamiento dispensado a la inmigración por la prensa del período. La suma de recortes recopilados sobre temtica migratoria asciende a 150, la mayoría de los cuales son noticias, aunque también hay editoriales y artículos de opinión. El número de cabeceras distintas es 38, si bien solo cuatro periódicos diferentes agrupan ms de la mitad de las noticias. 14 Treinta fueron publicadas en La Nación y 22 en La Prensa, los dos grandes diarios supervivientes del siglo XIX. La tercera cabecera con ms noticias es La Razón, fundada en 1905, con 14 artículos. En cuarto lugar, con 11, figura Democracia, el ms reciente de los cuatro. El resto de diarios tienen 10 noticias o menos, tal como se puede apreciar en la grfica 2. GRÁFICA 2. VOLUMEN DE RECORTES POR PERIÓDICO Elaboración propia. Fuentes: Revista de la DNM, varios años. ADNM. BNRA, Fondo CEN, Inmigración. 14 Una de las noticias no especifica la fuente.
248 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 ms factible de todas durante los años del desarrollismo. Incluso cuando se refería a la inmigración italiana, Ciapuscio advertía de que “las posibilidades cuantitativas son cada vez menores”. Sin embargo, al hablar de España, aunque era consciente de que las cifras no dejaban de ser “discretas”, estas le permitían albergar esperanzas. Así, afirmaba que “no es aventurado suponer que nuestro país continuar recibiendo un aporte interesante de inmigrantes de esa nacionalidad y, ms aún, si nuestras condiciones de receptividad mejoran, que la inmigración española superar considerablemente sus niveles actuales”. 23 Esta expectativa a la postre se vería frustrada, pero en aquel momento, tal como transmiten algunas noticias, ese aumento parecía probable. Al contrario de lo que sucede con españoles e italianos, en la prensa existe una sobrerrepresentación de los inmigrantes japoneses, franceses, holandeses y belgas. En el caso de los primeros, puede deberse a que durante estos años el gobierno argentino ultimaba la firma de varios acuerdos que permitirían la entrada de técnicos cualificados procedentes del país asitico. La inmigración japonesa no era algo nuevo. Como consecuencia de los problemas de población existentes en el archipiélago nipón, Argentina había comenzado a recibir japoneses en 1908, desde la llegada de contingentes provenientes sobre todo de Okinawa y Kagoshima. 24 Tras la interrupción de las relaciones diplomticas en 1945, el restablecimiento de las mismas en 1952 impulsó un repunte de ese flujo migratorio. Como en la primera etapa, buena parte de los japoneses que llegaron hacia mediados de siglo se entregaron a la colonización de tierras del interior del país, según recogen muchas noticias de la época. 25 Sin embargo, el gobierno de Frondizi también mostró ahora un interés evidente 23 Héctor Ciapuscio, “Presente de la inmigración en Argentina”, op. cit., pp. 313-314. ADNM. Para una visión general de las circunstancias de la emigración española de posguerra hacia Argentina, véase María José Fernández Vicente, Émigrer sous Franco: Politiques publiques et stratégies individuelles dans l’émigration espagnole vers l’Argentine et vers la France (1945-1965). París: Université Paris Diderot, 2004. 24 Cecilia Onaha, “Historia de la migración japonesa en Argentina. Diasporización y transnacionalismo”, Revista de Historia, nº 12 (Neuquén, 2011), pp. 82-96. Véase también Marcelo Higa, “Desarrollo histórico de la inmigración japonesa en la Argentina hasta la Segunda Guerra Mundial”, Estudios Migratorios Latinoamericanos, vol. 10, nº 30 (Buenos Aires, 1995), pp. 471-512. 25 Por ejemplo, varias noticias hablan de un proyecto de colonización en la zona de Añelo, Neuquén, por el que 300 familias agricultoras japonesas recibirían 36 hectáreas a cada una. La Cordillera, 21 de octubre de 1960; El Mundo (Buenos Aires, 19 de abril de 1961).
249 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 por la contribución que los japoneses, con sus conocimientos industriales, podían realizar al desarrollo argentino: Arribó ayer a Buenos Aires el gobernador de la provincia de Osaka, Japón Giyen Sato, siendo el motivo principal de su visita incrementar las relaciones argentinoniponas. Declaró el aludido funcionario que existían posibilidades de traer industrias, productos o enviar inmigración japonesa a la República Argentina, integrada por graduados universitarios, especialistas en industrias químicas, electrónicas y de construcciones navales. 26 La fascinación que la inmigración japonesa ejerció en plena época desarrollista queda demostrada, adems de por la abundante cobertura de la prensa, por el hecho de que Frondizi fue el primer presidente argentino que viajó a Tokio. Lo hizo hacia fines de 1961, para suscribir un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, junto al que se firmó un Acuerdo de Migración, aún hoy en vigor, que concedía ciertos beneficios a los inmigrantes japoneses, como la exención de derechos aduaneros. En su visita, Frondizi también visitó el centro industrial de Osaka con el fin de conocer de primera mano las bases del milagro económico japonés y, en última instancia, aplicarlas al crecimiento argentino. 27 La entrada en vigor del Acuerdo de Migración no se produciría hasta después del derrocamiento del presidente, en mayo de 1963, pero como prueba de su relativo éxito la inmigración japonesa de posguerra registraría su mximo al año siguiente. Las circunstancias de la inmigración francesa, holandesa y belga son distintas, y en gran medida estn condicionadas por los procesos de descolonización en África y Asia, antes descritos. Su flujo no fue muy numeroso, la suma de los tres no alcanza siquiera la cifra de entradas procedentes de Japón, pero acaparó titulares debido a lo excepcional de su coyuntura. Las noticias sugieren, como ya se ha mencionado, que en su mayoría se trataba de familias de agricultores europeos procedentes de países recién independizados, a los que 26 La Nación (Buenos Aires, 17 de abril de 1971). 27 Síntesis de la Industria (26 de octubre de 1961). Sobre la visita de Frondizi a Japón, véase Leonor M. de Devoto y Hebe Carmen Pelosi, “Viaje del presidente Frondizi a Canad y Asia”, Temas de historia argentina y americana, nº 16 (Buenos Aires, 2010), pp. 147-176.
250 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 su gobierno recomendaba dirigirse a países como Argentina: “El Partido campesino de Unión Social, que preside M. Paul Antier, aconseja a los agricultores franceses y colonos que han sido evacuados de los territorios de África del Norte orientarse hacia América Latina y muy especialmente hacia la República Argentina”. 28 Mención aparte merece el caso de los inmigrantes latinoamericanos. Su peso en las estadísticas oficiales es insignificante en comparación con las cifras de españoles e italianos, y la prensa tampoco les dedica mucha atención; pero bajo esta aparente futilidad subyacen varias cuestiones. En primer lugar, como se ha referido, las estadísticas de la DNM solo contabilizan las entradas producidas de manera legal. Esta limitación, conocida por los responsables del organismo, se veía acentuada por unas fronteras terrestres mucho ms permeables que los puertos. No obstante, el fenómeno de la inmigración fronteriza aún no tenía en aquel momento la magnitud que alcanzaría décadas después. Según el censo nacional de 1960, solo un 21,86 por ciento de la población argentina nacida en el extranjero procedía de un país limítrofe, un porcentaje que se triplicaría en menos de veinte años. 29 En cualquier caso, la prensa ya comenzaba a anunciar una tendencia que sería mayoritaria en el futuro: “Argentina es el país latinoamericano que en el período comprendido entre los años 1946 y 1957 recibió un mayor número de inmigrantes de otros países de América Latina. Según informe de la OIT ingresaron a la Argentina en dicho período 211.100”. 30 Con todo, si bien las cifras de la DNM no recogen el problema de la inmigración limítrofe en toda su amplitud, ello no es motivo para presuponer un prejuicio racista en los dirigentes del período. Es cierto que la sociedad argentina, a lo largo de su historia, había sometido al indígena a un proceso de exclusión, y que del mismo modo había tratado de hacer invisible al inmigrante que no provenía de los países europeos portando unos valores acordes 28 La Razón (Buenos Aires, 21 de julio de 1962). Otra noticia precisaba: “El 65 % de los candidatos argelinos a la emigración prefieren la Argentina para construir su futuro”. La Razón (Buenos Aires, 14 de febrero de 1963). 29 Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), “Población nacida en el extranjero según origen limítrofe o no limítrofe. Censos nacionales 1969-2010” [en línea]. http://www.migraciones.gov.ar/pdf_varios/estadisticas/Censos.pdf. [Consulta: 21 marzo 2020]. Nótese, en todo caso, que el porcentaje reflejado en el censo nacional es superior al de las estadísticas de la DNM. 30 Crítica (Buenos Aires, 7 de febrero de 1960).
251 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 a las aspiraciones culturales del momento. 31 Sin embargo, en la prensa del desarrollismo no es posible advertir tal sesgo, así como tampoco en las declaraciones de los responsables de la política migratoria durante el período estudiado, que demostrarían una amplitud de miras y una humanidad inexistentes en el caso de la inmigración europea. 32 Esa preocupación llegaría hasta el punto de proponer reformas en el sistema para proteger al inmigrante ilegal, que comenzarían a llegar en la forma de un decreto de amnistía promulgado a fines 1963, tal como recogía la prensa: “Los inmigrantes que entraron al país ilegalmente podrán radicarse en el mismo; así lo dispone un decreto que dará a conocer el Poder Ejecutivo para solucionar la situación en la que se encuentran ms de 500.000 paraguayos, bolivianos y chilenos”. 33 Por último, sorprende la ausencia de dos grupos relativamente numerosos en la prensa consultada. El caso ms llamativo es el de la inmigración estadounidense, que con un volumen de 1.767 entradas se situaba en tercer lugar, por delante incluso de Japón. Las causas de esta omisión meditica no estn del todo claras, mxime cuando en la composición de este flujo existía el mayor porcentaje de profesionales cualificados. Las relaciones de Argentina con los gobiernos de Dwight D. Eisenhower y John F. Kennedy, en plena Guerra Fría, estuvieron marcadas por los temores de Estados Unidos a la expansión soviética en la región latinoamericana. Con el fin de evitar una deriva comunista, la Administración norteamericana 31 Mónica Quijada Mauriño, “De la invisibilización al re-nacimiento: la cuestión indígena en la Argentina, siglos XIX a XXI», Anales del Museo Nacional de Antropología, X (Madrid, 2004), pp. 117-152. 32 Así, por ejemplo, las siguientes palabras de Ciapuscio no muestran rechazo sino expectación ante una realidad cambiante: “El problema de la ilegalidad de la permanencia de decenas de miles de personas provenientes de esos países emerge, fundamentalmente, de que las normas vigentes —que fueron estructuradas en tiempos cuando la inmigración era casi exclusivamente europea y llegaba por el puerto de Buenos Aires—, contienen requisitos de difícil o imposible satisfacción por parte de estas poblaciones de mínimo nivel cultural y económico. Por razones de solidaridad humana y política, por necesidad de una mano de obra que es imprescindible para la economía de zonas sin brazos, por imposibilidad real de efectuar una fiscalización eficiente, por la naturaleza fatal del trasvasamiento desde zonas sin capacidad de sustento a otras donde esa posibilidad es mayor, […] pero fundamentalmente, por la exigencia americanista, convendría estructurar un régimen especial para inmigrantes latinoamericanos, un sistema simple de facilitación, que los libre de la explotación del indocumentado, de la inestabilidad y el temor”. Héctor Ciapuscio, “Presente de la inmigración en Argentina”, op. cit., p. 315. ADNM. 33 La Razón (Buenos Aires, 14 de diciembre de 1963). Otra noticia mencionaba también: “El Gobierno ha dispuesto conceder una amplia amnistía a los inmigrantes que se encuentran radicados en el país y carecen de documentación legal. En la mayoría de las circunstancias trátase de ciudadanos y aun de familias pertenecientes a los países limítrofes que llegaron impulsados por razones económicas”. La Nación (Buenos Aires, 28 de diciembre de 1963).
252 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 lanzó varios programas de ayuda económica. Las condiciones impuestas para la participación en dichos programas causaron fricciones con el gobierno de Frondizi, sobre todo tras la disrupción ocasionada por la Revolución cubana, pero finalmente Argentina se benefició de las ayudas al desarrollo. 34 Con este contexto de fondo, como se ha dicho, la inmigración estadounidense dio muestras de una elevada cualificación profesional, hasta el punto de que fue la ms numerosa dentro de un programa de ingreso de técnicos y personal especializado de alto nivel impulsado por el gobierno argentino en 1959. 35 Con 293 ingenieros, arquitectos, médicos, químicos y otros profesionales altamente cualificados, la entrada de estadounidenses supuso un 26 por ciento de los ingresos a través de este programa. Dada la adecuación de este flujo a los propósitos desarrollistas, cabría esperar una mayor atención de los medios. Sin embargo, las pocas veces que los Estados Unidos aparecen mencionados en la prensa lo hacen en calidad de país de inmigración, como un competidor de Argentina a tal respecto. 36 En este sentido, su ausencia en las noticias quizs se deba a que esta faceta eclipsó el hecho de que también era un país expulsor. Otra posibilidad es que dicha ausencia exista solo en la selección de noticias realizada por la DNM y el Fondo CEN, pero en este caso la decisión sería igualmente difícil de justificar. 34 Carlos Escudé y Andrés Cisneros, “Eisenhower y los pedidos de asistencia económica por parte de la Argentina”, en Historia general de las relaciones exteriores de la República Argentina. Buenos Aires: Grupo Editorial Latinoamericano, 2000, tomo XIII, pp. 244-259. 35 Resolución 5/59 (OG), “Régimen para el ingreso de técnicos y especializados”, Buenos Aires, 28 de abril de 1959, Revista de la DNM, nº 2 (Buenos Aires, 1959), pp. 113-114. ADNM. 36 Una noticia menciona con pesar que muchos italianos prefieren emigrar a Estados Unidos o a Alemania en lugar de ir hacia Argentina. La Nación (Buenos Aires, 9 de enero de 1960).
253 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 GRÁFICA 5. PROGRAMA DE INGRESO DE TÉCNICOS, 1959-1962 Elaboración propia. Fuente: Revista de la DNM, varios años, ADNM. El segundo grupo cuya ausencia resulta inexplicable es el constituido por la inmigración portuguesa. En sucesivas oleadas, Argentina había recibido inmigrantes portugueses procedentes, sobre todo, de la región del Algarve. La llegada de estos contingentes, compuestos en su mayoría de marineros profesionales, se interrumpió en la década de 1950. A comienzos de los sesenta tiene lugar un repunte de estas corrientes, que aparece recogido en las estadísticas de la DNM, pero sospechosamente no así en la prensa. La invisibilidad de la inmigración portuguesa durante estos años, en cualquier caso, no parece algo exclusivo de la prensa y ha sido señalada anteriormente por otros investigadores. 37 Análisis temático Por lo que respecta a los asuntos abordados por la prensa, ms de la mitad de los recortes, unos 80, tratan sobre política migratoria. El dato puede resultar un poco ambiguo, por cuanto en este cajón de sastre cabrían noticias tan heterogéneas como la firma de un 37 Helena Carreiras, et al., “Do Fado ao Tango. A emigrao portuguesa para a Regio Platina”, Sociologia, problemas e práticas, nº 57 (Lisboa, 2007), pp. 49-73.
254 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 convenio, unas declaraciones oficiales, la inauguración de un centro de formación o la implementación de alguna medida administrativa. Ms específico sería indicar que 20 recortes hablan de la necesidad de inmigrantes cualificados, 17 de los cuales la ponen en relación con las exigencias industriales de la Argentina, o que nada menos que 48 noticias vinculan la inmigración con la colonización rural en el interior del país. Esta última cifra nos da una idea de cules seguían siendo, a pesar de la retórica desarrollista, las prioridades de un país agroexportador como era Argentina. Aspectos cuantitativos aparte, el contenido de varios editoriales ilustra perfectamente los objetivos de la política económica del gobierno y su relación con la inmigración, a la vez que muestra la evolución de los criterios de selección. En cierto modo, la demanda de inmigrantes seguía el mismo patrón que décadas atrs, fundamentndose en la falta de mano de obra para la industria y el campo. Así se deduce, por ejemplo, de este editorial de La Nación titulado con elocuencia “La inmigración que necesitamos”: Necesitamos la llegada de obreros especializados, tanto para las industrias de elaboración cuanto para las faenas rurales. Las primeras están tomando un gran impulso y puede descontarse que a la vuelta de pocos años alcanzarán un venturoso desarrollo, hasta colocarse en un sitio muy destacado en América del Sur. El campo también reclama brazos. Así que se logre la incorporación de modernos equipos mecánicos, la producción agraria habrá dado un gran salto en sus múltiples aspectos. 38 El llamado est en consonancia, por tanto, con las necesidades tradicionales del país, pero es novedoso el hincapié en la especialización de la mano de obra y en la transferencia de tecnología. En épocas pasadas, cuando el objetivo no era tanto el desarrollo industrial o agrario como la población del país en términos alberdianos, los criterios de selección habían sido de tipo político, religioso e incluso étnico. Ya se buscaran anglosajones por su supuesto potencial civilizador, ya españoles o italianos por su fcil “asimilación al cuerpo nacional”, 38 “La inmigración que necesitamos”, La Nación (Buenos Aires, 20 octubre de 1960).
255 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 el filtro siempre se había configurado a partir de conceptos tan problemticos como el de raza. 39 Del mismo modo, el criterio utilizado para establecer la categoría de inmigrante indeseable durante el periodo de entreguerras estuvo basado en principios muy alejados del simple pragmatismo económico. 40 Con el impulso desarrollista, sin embargo, este se convertiría en el principio rector de la selección migratoria. Otro editorial de esos años refiere de manera explícita esa evolución acontecida en la percepción de la inmigración: En décadas posteriores a la organización nacional, el concepto de inmigración se refería casi exclusivamente a un problema de “población”, en el sentido activo y literal de la palabra. […] En el presente, el concepto de inmigración tiene una significación selectiva. La división del trabajo, con sus distintas técnicas, reclama expertos y obreros especializados. 41 La ausencia de criterios étnicos, políticos y religiosos, arrastrados incluso durante el peronismo y la Revolución Libertadora, no implica que la política inmigratoria dejara de ser restrictiva. Al contrario, el criterio de la utilidad sirvió para discriminar con casi mayor dureza que en épocas pasadas, a la vez que desvinculaban tanto la política como las prcticas de consideraciones ms problemticas de cara a la opinión pública internacional. En tal sentido, otra de las preocupaciones de la Administración argentina a la hora de determinar la utilidad del inmigrante, aparte de la cualificación, fue su destino previsto una vez llegado a suelo argentino. Así, el mismo editorial que hablaba de la necesidad de obreros especializados, puntualizaba luego: Tiénese la impresión de que al presente las zonas urbanas han congregado demasiados habitantes con relación a las regiones campesinas. Igualmente, atraídos 39 Aunque la legislación migratoria nunca mencionara de manera explícita requisitos de tipo étnico o religioso, estos sí figuraban, por ejemplo, en las directrices dadas a la Delegación Argentina de Inmigración en Europa, creada en 1946 para efectuar las tareas de selección en el viejo continente. “Directivas generales para la Delegación Argentina de Inmigración en Europa”. Archivo General de la Nación (AGN), Asuntos Técnicos, caja 547. 40 Leonardo Senkman, Argentina, la Segunda Guerra Mundial y los refugiados indeseables, 1933-1945. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1991. 41 Democracia (Junín, 6 de julio de 1961).
256 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 por una vida aparentemente más fácil y más agradable, córrese el riesgo de que los inmigrantes se concentren a su vez también en las ciudades. 42 El inmigrante útil para los fines desarrollistas era aquel que se asentaba en las zonas despobladas del interior. Nada menos que una cuarta parte de los recortes menciona esta problemtica. 43 La elevada concentración de inmigrantes en la capital no era un problema nuevo, pero, al igual que sucedía con la selección profesional, el objetivo de desviar los contingentes hacia las reas rurales del interior fue perseguido por el gobierno de Frondizi con ms ahínco que cualquiera de sus predecesores. Y la prensa argentina del momento, comprometida con los fines marcados por el gobierno, trató de promover una inmigración útil para el desarrollo del país e hizo de la radicación geogrfica uno de sus temas predilectos. Las noticias mencionan sobre todo la puesta en marcha de proyectos de colonización en provincias como Mendoza, Misiones o Neuquén, hacia las que se dirigían inmigrantes no solo españoles o italianos, sino sobre todo japoneses, franceses, belgas y de otras nacionalidades que habían sido imperios coloniales. 44 En su empeño por encauzar toda la inmigración recibida hacia el campo argentino, el gobierno encontró a uno de sus principales aliados en el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME). Este organismo había sido creado tras la Segunda Guerra Mundial para gestionar multilateralmente los traslados de población desde un continente destruido y superpoblado hacia los países aquejados de déficit demogrfico al otro lado del océano. Argentina se había adherido en 1953, poco ms de un año tras su creación, y desde entonces hasta finales de la década había recibido a través del CIME ms de 100.000 inmigrantes. 45 42 “La inmigración que necesitamos”, La Nación (Buenos Aires, 20 octubre de 1960). 43 Algunas de esas noticias recogen declaraciones oficiales: “En conferencia de prensa el Ministro del Interior, doctor Alfredo R. Vitolo, anunció que la República Argentina no recibirá inmigración para la zona de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. La inmigración tendr que venir y ser orientada hacia los centros del interior”. Clarín (Buenos Aires, 3 de febrero de 1960). 44 Por ejemplo, una noticia menciona un plan para facilitar la instalación de 40 familias de agricultores japoneses en el distrito de San Rafael, en Mendoza. Democracia (Junín, 14 de febrero de 1962). 45 Sobre los orígenes del organismo y su relación con Argentina y España, véase Emilio Redondo Carrero, Migrantes y refugiados en la posguerra mundial. La corriente ordenada de españoles hacia Argentina, 1946- 1962. Madrid: Sílex, 2017.
257 Número 44, junio 2020, pp. 233-263 Emilio Redondo La inmigración en la prensa argentina durante el Desarrollismo, 1958-1962 Prueba de la relevancia del organismo en el país es también el número de veces que aparece nombrado en la prensa. Un 20 por ciento de los recortes contiene alusiones al mismo y a sus programas de mano de obra, que se encargaban de reclutar a trabajadores cualificados en Europa y de facilitar su traslado a Argentina. Con frecuencia, esas mismas noticias también recogen las demandas al organismo sobre cómo esa inmigración debía ser canalizada hacia el interior del país: “Al darle la bienvenida al Sr. Marcus Daly, Director del CIME, el Ministro Dr. Dn. Alfredo R. Vitolo declaró que necesitamos poblar el interior del país mediante la radicación de trabajadores calificados en la industria y el agro, con sus familiares”. 46 El CIME, de hecho, ya había accedido a tales demandas, y el mismo acuerdo de adhesión de 1953 imponía restricciones a la posibilidad de que los recién llegados se instalaran en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Un editorial del diario Democracia, incidiendo en la “fundamental importancia” de implementar “una política inmigratoria basada en reales criterios de distribución”, recordaba la existencia de tales disposiciones restrictivas: De acuerdo con los convenios suscriptos por nuestro país con el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME), los contingentes de inmigrantes que arriben a la Argentina no podrán radicarse en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, donde la capacidad de absorción de nuevos aportes demográficos está prácticamente colmada. Esos elementos tendrán que orientarse hacia las zonas del interior. 47 Meses ms tarde, el mismo diario creería necesario insistir en la misma idea, síntoma de que la primera vez no habían sido escuchadas sus reclamaciones. 48 Sucede que, a pesar de 46 Clarín (Buenos Aires, 5 de octubre de 1960). 47 “Necesidad de una inmigración con aptitudes técnicas”, Democracia (Junín, 2 de abril de 1961). 48 “El país necesita promover en zonas del interior, poseedoras de importantes fuentes de materias primas, un fecundo proceso de industrialización, que requerirá el empleo de técnicos y obreros especializados, tanto argentinos como extranjeros. Y esas zonas deben ser los principales centros de atracción de las nuevas corrientes inmigratorias, que no podrán ya, según convenios suscriptos por nuestro país con el CIME, orientarse hacia la Capital Federal y Gran Buenos Aires”. “Nuevos rumbos en la política inmigratoria”, Democracia (Junín, 6 de junio de 1961).