La adecuación de las dimensiones léxica y gramatical al registro literario en dos traducciones de La Metamorfosis de F. Kafka
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La Adecuación de Las Dimensiones Léxica y Gramatical Al Registro Literario en Dos Traducciones de La Metamorfosis de F. Kaflta Vicente Mañero Pulido y Marina Díaz Peralta Universidad de Las Palmas de Gran Canaria In the translation process, the target language often provides options which are equally valid as regarás meaning but not as regarás style. This is why in the worlá of literature there are often many áijferent translations of the same original text. This is what has occurreá with the translations by J.L. Borges ana J. Izquieráo of F. Kafka's «The metamorphosis», which have been chosenfor this papen The translations vary consiáerably in their áegree of aáaptation to the literary register which is áue not only to the factor of lexical ana grammatical cholee but also to the special capacity ana skill ofeach translator.
Es conocida la diferenciación teórica, más o menos estricta, que tradicionalmente se ha establecido entre las llamadas lengua literaria y lengua común. Todas las teorías coinciden, como señala J. M. Pozuelo (1983), en considerar la primera como poseedora, entre otras propiedades, de unos rasgos formales y funcionales específicos que podrían permitir incluso una sistematización o una gramática con índices de autonomía más o menos elevados, frente a la lengua cotidiana, denominada también «referencial», «estándar», «coloquial», etc., y catalogada como un sistema no marcado. No vamos a entrar en las particularidades de una y otra; solo nos interesa subrayar que ambos usos lingüísticos se acogen a opciones' diversas. Las opciones de lengua suelen darse fundamentalmente en los niveles léxico y gramatical, pues, al producir un discurso, podemos elegir entre unas formas léxicas u otras, o entre unas estructuras u otras. Pero este derecho de elección está sometido a unas restricciones desde el momento en que el hablante sé circunscribe a una situación de comunicación. Es obvio que un hablante español, a la hora de elegir entre dos estructuras, como 'Poseo un automóvil' y 'Tengo un coche', se decanta por la segunda opción en una situación de comunicación cotidiana. De elegir la primera, huelgan los comentarios acerca de la reacción del interlocutor, a no ser que el mensaje vaya cargado de una ' Empleamos este concepto en el sentido de 'posibilidad de elección entre dos o más elementos formales o entre dos o más conjuntos de elementos formales' igualmente válidos pero estilísticamente diversos. Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 211
Vicente Mañero Pulido y Marina Díaz Peralta intencionalidad especial. De aquí que en la comunicación median factores pragmáticos de aceptabilidad del enunciado y de adecuación al marco comunicativo, pues, como indica M. Cerezo (1994:74-76), actuar por ejemplo en una conversación de la manera adecuada es saber estar a la altura de las circunstancias comunicativas, desempeñar el papel que los demás quisieran que desempeñemos. Por lo tanto, es preciso elegir el repertorio lingüístico, de variedad o de registro, oportuno, según el cual se mide el grado de formalidad, de originalidad, de propiedad, etc., que siempre estará mediatizado por lo que los teóricos han llamado competencia comunicativa de tipo pragmático. En definitiva, la adecuación es el resultado de la elección de opciones de códigos apropiados al contexto comunicativo, a la intencionalidad, al registro, a los interlocutores, etc. La comunicación escrita, fundamentalmente la literaria, requiere una especial competencia comunicativa y exige, también de forma especial, la propiedad de que hablamos: la adecuación o perfecta acomodación al registro en el que se inserta el texto. En consecuencia, la actividad traductora, al entenderse fundamentalmente como un proceso de escritura, precisa asimismo de esa cualidad, y si la traducción es literaria, el que realiza la actividad habrá de reparar doblemente en la adecuación más oportuna que exige la lengua meta. P. Newmark (1992:30), al abordar la importancia del lector de textos traducidos, advierte que el traductor debe determinar el grado de formalidad, el de generalidad (o especificidad) y el tono emotivo que debe expresar cuando trabaje el texto. En este sentido, el lector avezado de textos literarios espera siempre de éstos un grado mayor de formalidad y de especificidad que el que puede esperar de textos de otra naturaleza. Sirva esta reflexión para dar razón de ser al tema que presentamos: la comparación de dos traducciones al español de La metamorfosis, de F. Kafka, una de ellas realizada por el escritor argentino Jorge Luis Borges (TA)^ y otra llevada a cabo por el traductor Julio Izquierdo (TB)l Para nosotros, lectores, ambas modalidades nos muestran un mismo argumento y una misma atmósfera y, por tanto, de ' Nos referimos a la publicada por la Ed. Losada (Buenos Aires), cuya primera edición data de 1943. ' Publicada en 1982 por Ediciones Orbis y Editorial Origen (Barcelona). 212 Revista de Lenguas para Fines Específicos N^ 4 (1997)
La Adecuación de Las Dimensiones Léxica y Gramatical... ellas se infiere por igual la misma intención comunicativa del productor, es decir, la de un Kafka inventor de situaciones intolerables, como dice el propio Borges en el prólogo de su traducción. No obstante, el lector de la versión de Izquierdo percibe sólo un relato próximo a una prosa que, sin dejar de ser literaria, se ofrece en una opción de lengua más común, concisa y estereotipada, mientras que el lector de la traducción de Borges percibe una mayor adecuación a la lengua literaria, un grado mayor de especificidad tanto en lo que concierne a la selección del léxico como a las estructuras gramaticales. Es más, un lector atento notará que en la traduccción de Borges, en múltiples ocasiones, no es solamente Kafka el que está presente en el relato traducido, sino que además observará trazos de la pluma de otro escritor de lengua española que no es otro que el traductor. Hay que tener en cuenta que para Borges, como precisa en el prólogo citado, la única diferencia real entre el original y sus traducciones se encuentra en el hecho de que para el traductor el punto de referencia es un texto visible con relación al cual su traducción puede juzgarse, mientras que el original escapa a ese escrutinio. No entramos, por supuesto, en la consideración del grado de bondad de cada uno de las dos versiones de traducción, ni tampoco en sus niveles respectivos de legitimidad, pues, como bien indican B. Hatim e I. Masón (1995:210), mientras se mantengan las relaciones de coherencia, los traductores son libres de recurrir a todas las formas superficiales que la lengua de llegada les ofrezca, a lo que es preciso añadir que es inevitable que un texto traducido refleje la lectura del traductor, como también señalan estos mismos estudiosos (p.282). Entendemos que la legitimidad de una traducción pasa primeramente por las restricciones que impone el sentido del texto de partida, pero también por los límites existentes entre los elementos opcionales y los obligatorios de la lengua de llegada. Las versiones que hemos analizado confluyen, en efecto, en los elementos obligatorios, sobre todo en aquellos que afectan al sentido y, particularmente, en los correspondientes a las estructuras gramaticales rígidas del español, que, como tales, no admiten variación; sin embargo, ambas versiones se apartan en lo que concierne a muchos de los elementos opcionales. Revista de Lenguas para Fines Específicos W 4 (1997) 213
Vicente Mañero Pulido y Marina Díaz Peralta Nosotros hemos fijado la atención en estos últimos y particularmente hemos reparado en determinadas divergencias léxicas y gramaticales. Estas divergencias son las que nos han servido para concluir que cada una de las dos versiones de traducción ha usado una opción de prosa literaria diferente en cuanto al grado de adecuación. Como es sabido, las formas léxicas de una lengua constituyen no solo un inventario abierto, sino que además se agrupan en paradigmas, de tal forma que los miembros que pertenecen a los grupos de términos semánticamente relacionados pueden aparecer en un mismo contexto. Este hecho origina el fenómeno de la opcionalidad léxica cuando un texto se produce o, simplemente, se traduce, de lo que se infiere que un traductor puede elegir entre diversas posibilidades siempre que el contexto y el sentido del mensaje lo permitan. Precisamente el léxico es el nivel lingüístico que más fácilmente tolera la elección en la lengua de llegada, motivo por el que en las dos versiones analizadas la cantidad más elevada de variantes se ofrece en este ámbito. Ahora bien, al tratarse de una traducción literaria, consideramos que la versión de Borges presenta, en lo que concierne particularmente al léxico, un grado mayor de adecuación al registro, y no solo por las razones anteriormente aducidas, sino también por la frecuencia de uso de las propias formas léxicas seleccionadas, tanto simples como complejas. Sirva de ejemplo esta breve muestra de una nómina más amplia de variantes observadas: TA TB escuálidas delgadas esparcir desparramar infundir hacer sentir aquejar notar cuidarse de estar pendiente de de continuo constantemente escocer picar 214 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997)
La Adecuación de Las Dimensiones Léxica y Gramatical... mutación transformación aplicarse a esforzarse por importunar molestar tornar a reanudar, volver a (respirar) quedo (respirar) lentamente osar atreverse reinar (el silencio) hacerse (el silencio) (los) circunstantes (los) presentes indumento uniforme haber de (retirar) tener que (retirar) Las formas elegidas por Izquierdo (TB) para su traducción resultan más generales, o, lo que es lo mismo, poseen un alto grado de frecuencia o de aparición en el uso de la lengua española, cosa que no ocurre con las unidades seleccionadas por Borges (TA), pues forman parte de un código léxico más restringido en cuanto al uso y, por lo tanto, son más susceptibles de aparición en lenguajes específicos como el literario, de donde el mayor grado de adecuación. Es de destacar la precisión en el uso de verbos como aquejar frente a notar, o de reinar frente a hacerse, verbo «excesivamente polisémico», como diría L. Gómez Torrego y, por tanto, de escasísima comprensión semántica. Asimismo, llama la atención el uso por parte de Borges de la perífrasis de infinitivo haber de frente a tener que, utilizada por Izquierdo. De la primera variedad señala la Real Academia en su Gramática (1977:447) que es la más antigua, y añade: «Haber de» se siente hoy como más literaria que «tener que», la cual predomina en todos los países de lengua española. Idéntica consideración acerca de la primera forma perifrástica encontramos en otras fuentes. Así, C. Hernández (1975:235) indica que esta construcción va perdiendo terreno en la lengua hablada y queda casi cinrcunscrita a la literaria. En el nivel morfológico, sin embargo, la libertad de elección por parte del productor o del traductor de un texto está mucho más constreñida, dada la condición de inventario cerrado, razón que explica, como se sabe, el alto índice de repeticiones de la unidades morfológicas. Aun así, existen en español, por Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 215
Vicente Mañero Pulido y Marina Díaz Peralta ejemplo, determinados paradigmas de conjunciones y locuciones conjuntivas que permiten la variación. Nos referimos, en concreto y entre otras, a las adversativas, usadas de forma diversa por Borg;es e Izquierdo, cada una de cuyas versiones muestra una constante, como se comprueba en la siguiente relación: TA TB mas, en su lugar pero, en su lugar Mas le entró miedo Pero tuvo miedo Mas cuando Pero cuando Mas no quedaba otro remedio Pero no quedaba más remedio Mas esta pequeña descortesía Pero esta leve descortesía y no obstante su anchura a pesar de su anchura Gregorio, empero, Gregorio, sin embargo, De nuevo nos encontramos ante un traductor, Borges, que siente preferencia por formas de uso restringido, frente a otro. Izquierdo, que se aproxima a la lengua estándar y común. A propósito, la Gramática (pp.510-511) de la Real Academia se pronuncia en la misma línea de la observación anterior. De la adversativa mas (TA) explica: Es hoy la adversativa más atenuada; su uso es casi exclusivamente literario (...) En la lengua antigua fue mucho más frecuente que en nuestros días. Sin embargo, de la conjunción pero (TB) señala que su empleo aumenta históricamente a expensas de «mas», y añade: En la lengua moderna, «pero» es, entre todas las adversativas, la que se usa con mayor frecuencia. En lo que respecta a la utilización de empero (TA), afirma categóricamente: Hoy no se emplea esta conjunción en el habla coloquial. Su uso está limitado al estilo literario. Idénticas reflexiones acerca de estas unidades conjuntivas aparecen en otras gramáticas del español, con lo cual se sigue confirmando la divergencia de opciones halladas en las dos versiones analizadas, divergencia que se completa con el empleo por parte de Borges de una especial manera de expresar un matiz concesivo mediante la locución no obstante, en oposición al modo más corriente elegido por Izquierdo: a pesar de. 216 Revista de Lenguas para Fines Específicos N° 4 (1997)
La Adecuación de Las Dimensiones Léxica y Gramatical... Singular es también en Borges el reiterado procedimiento de colocación enclítica de los pronombres personales átonos respecto al verbo, hecho que sitúa de lleno a su versión en el ámbito más puramente literario; mientras que en la traducción de Izquierdo se da la tendencia continuada a la colocación proclítica del pronombre. A propósito de la enclisis, la Gramática (425-426) de la Real Academia destaca, por un lado, que nuestros escritores clásicos la utilizaban con normalidad, y, por otro, que hoy produce la impresión de una construcción literaria, sobre todo cuando el pronombre se une a formas verbales de indicativo, particularmente al principio de frase o después de pausa. S. Gili Gaya (1961:236) se muestra más rotundo al opinar que hoy la posposición pertenece exclusivamente al estilo literario y que en la conversación se siente como afectada. Se haría muy prolija la lista de ejemplos de diferente construcción que hemos recogido de ambas versiones. Basta seleccionar los que hemos hallado en las primeras páginas para comprobar la oposición: TA hallábase sentíanse repiquetear díjose limitóse a decir hallóse arrojóse dejóse caer agarróse volvióse habíanse olvidado deslizóse sintióse demostróle hacíale vacilar conveníale bastóle TB estaba repiqueteaban se dijo se limitó a decir se halló se tiró se dejó caer se agarró se volvió se habían olvidado se deslizó se sintió le reveló le hacía vacilar convenía le bastó Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997) 217
Vicente Mañero Pulido y Marina Díaz Peralta impidióme (levantarme) me retenía (en la cama) obedecíanle le obedecían Borges (TA) no solo se decanta permanentemente por la enclisis de diferentes formas personales del pronombre, al contrario de Izquierdo (TB), sino que además rebasa los límites de empleo que señala, y recomienda, la Gramática académica, pues la posposición del pronombre se advierte, en múltiples ocasiones, dentro de períodos oracionales, y no exclusivamente al comienzo de éstos, incluso cuando no existe una pausa previa, aspectos que originan una prosa más afectadamente literaria. A ello es preciso añadir que Borges no escatima la posibilidad de la posposición ni siquiera cuando se trata de una forma verbal compuesta {habíanse olvidado). La preferencia por una construcción más literaria se acentúa en aquellos casos de enclisis del TA que se corresponden con la ausencia absoluta de pronombres en el TB (conveníale/convenía), ausencia a la que en otras ocasiones se ve obligado el autor del TB (hallábase/estaba). Por último, es interesante poner de relieve la propensión de Borges al empleo de estructuras gramaticales (sintagmáticas y oracionales) exclusivas de la lengua escrita y especialmente literaria, no solo por su extrañeza sino también por su amplio y rebuscado desarrollo. Izquierdo, al contrario, prefiere la frase llana y escueta, el período corto y rápido. Estas estructuras ofrecen una multiplicidad de formas y valores: TA TB apenas si podía aguantar la colcha casi no se aguantaba la colcha era esto algo de todo punto irrealizable no era posible dirigió luego la vista miró Quiso aliviarse tocando el lugar intentó rascarse del escozor le era imposible representarse no podía imaginar con en su exacta conformación exactitud quiere usted hacer gala de no entiendo estas incomprensibles extravagancias extravagancias 218 Revista de Lenguas para Fines Específicos N4 (1997)