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Inteligencia artificial y responsabilidad social empresarial y corporativa

Hernández Oliver, David

Abstract

La inteligencia artificial (IA) es un concepto que está resonando cada vez con mayor fuerza en la sociedad actual, sembrando tanto optimismo como pesimismo en su desarrollo e incorporación. En el presente Trabajo de Fin de Grado se estudia y analiza esta novedosa tecnología en relación con la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas. Debido a la complejidad ontológica que presenta la “inteligencia artificial”, este estudio ofrece tanto una definición como un desarrollo detallado de la misma, además de explicar su potencial y posibles aplicaciones en los distintos modelos de negocios. Asimismo, y derivado de la aplicación de IA en el ámbito empresarial, se exploran una serie de dilemas morales y legales que han surgido durante el uso de ésta.

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2 RESUMEN EJECUTIVO La inteligencia artificial (IA) es un concepto que está resonando cada vez con mayor fuerza en la sociedad actual, sembrando tanto optimismo como pesimismo en su desarrollo e incorporación. En el presente Trabajo de Fin de Grado se estudia y analiza esta novedosa tecnología en relación con la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas. Debido a la complejidad ontológica que presenta la “inteligencia artificial”, este estudio ofrece tanto una definición como un desarrollo detallado de la misma, además de explicar su potencial y posibles aplicaciones en los distintos modelos de negocios. Asimismo, y derivado de la aplicación de IA en el ámbito empresarial, se exploran una serie de dilemas morales y legales que han surgido durante el uso de ésta. Palabras clave: inteligencia artificial; responsabilidad social corporativa; modelos de negocio EXECUTIVE SUMMARY Artificial intelligence (AI) is a concept that is resonating more and more strongly in today's society, sowing both optimism and pessimism in its development and incorporation. In this Final Degree Project, this new technology is studied and analyzed in relation to the Corporate Social Responsibility of companies. Due to the ontological complexity of "artificial intelligence", this paper offers both a definition and a detailed development of AI, in addition to explaining its potential and possible applications in different business models. Additionally, and derived from the application of AI in the business field, this paper also examines a series of moral and legal dilemmas that have arisen from its use. Keywords: artificial intelligence; corporate social responsibility; business models 3 ÍNDICE GENERAL 1. INTRODUCCIÓN............................................................................................ 4 1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .................................................................................. 4 1.2 OBJETIVOS DEL TRABAJO............................................................................................... 5 1.3 METODOLOGÍA ................................................................................................................ 5 2. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ...................................................................... 7 2.1 DEFINICIÓN ..................................................................................................................... 7 2.2 EVOLUCIÓN ..................................................................................................................... 9 2.3 TIPOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL .......................................................................... 11 2.4 IMPLEMENTACIÓN EN LOS MODELOS DE NEGOCIOS ................................................. 12 3. LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL Y CORPORATIVA ................. 14 3.1 DEFINICIÓN ................................................................................................................... 14 3.2 ÁREAS DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA .......................................... 16 3.3 LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA COMO VENTAJA COMPETITIVA ........ 17 4. RESPONSABILIDAD SOCIAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL .......................... 21 4.1 CONTEXTUALIZACIÓN....................................................................................................... 4.2 VENTAJAS QUE DERIVAN DEL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ...................... 21 4.3 DESVENTAJAS QUE DERIVAN DEL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL................ 24 4.4 RESPONSABILIDAD SOCIAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRADORA............................................................................................................... 26 4.5 CASOS REALES DE EMPRESAS QUE LO LLEVAN A LA PRÁCTICA ................................ 30 5. CONCLUSIONES Y VALORACIÓN PERSONAL ................................................ 31 6. BIBLIOGRAFÍA............................................................................................ 33 4 1. INTRODUCCIÓN 1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA La inteligencia artificial (IA) es una herramienta que ha venido para quedarse, desarrollarse y cambiar el mundo en numerosos aspectos que, hasta su incorporación, resultaban inimaginables. Está desarrollándose de una manera tan vertiginosa hasta tal punto de que se augura que tendrá el poder de provocar una nueva revolución industrial (Leyva- Vázquez y Smarandache, 2018). Esto es debido a que cada vez se caracteriza más por ser omnipresente, omnisciente y omnipotente; modificando radicalmente el panorama en el que se incorpora. En cuanto aquí atañe, ha ido introduciéndose progresivamente en una cantidad ingente de funciones de la empresa entre las que se encuentran, por ejemplo, el análisis de datos y la toma de decisiones. Es más, están surgiendo modelos de negocios cuyo output está elaborado en su totalidad por programas de inteligencia artificial, como es el caso de las obras de arte generadas íntegramente por un algoritmo que acaban poniéndose a la venta tanto en tiendas como en subastas. Sin embargo, todo esto es relativamente reciente y novedoso e infunde una incipiente incertidumbre general que deriva en el planteamiento de importantes cuestiones éticas y sociales que han de ser tratadas y analizadas profundamente por la responsabilidad social empresarial y corporativa puesto que pueden tener un enorme impacto en ella: ¿Es correcto hacer uso de la inteligencia artificial para manipular el comportamiento de los clientes y promover un consumo en exceso o perjudicial? ¿Se puede asegurar que no reproduzca y amplifique los sesgos y prejuicios humanos en sus decisiones? ¿Es moralmente ético que las inteligencias artificiales dedicadas a la creación de obras de arte se alimenten del arte de otras personas para llevar a cabo las suyas propias? Todas estas, entre muchas otras más, son cuestiones que se desarrollarán posteriormente con mayor detenimiento pero que, por ahora, sirven para poner de relieve la problemática con la que se encuentra el uso y aplicación de la inteligencia artificial en los diferentes modelos de negocios actuales o que puedan nacer en base a ella. 5 1.2 OBJETIVOS DEL TRABAJO Con la realización de este Trabajo de Fin de Grado se pretende lograr una adecuada aproximación y desarrollo de los siguientes aspectos que, si se tratan de manera satisfactoria, brindarán al lector que busque informarse sobre este aspecto de unos datos e información relevante y oportuna: 1. Definir y explicar lo que es la inteligencia artificial, debido a que ésta puede adoptar diversas formas y cumplir numerosas funciones que dificultan su conceptualización y tratamiento. 2. Definir y explicar lo que es la responsabilidad social tanto empresarial como corporativa ya que, como en el caso anterior, ha ido evolucionando y cambiando notoriamente. Ello ha derivado en que la responsabilidad social a día de hoy abarca muchos aspectos de la empresa y, por ende, tendremos que aclarar en qué consiste y las funciones que cumple o aspira a cumplir. 3. Analizar aquellos aspectos y supuestos en los que el uso de la inteligencia artificial pueda afectar negativamente a la responsabilidad social en las organizaciones que la integren y brindar posibles soluciones para hacer un uso correcto y comprometido de esta tecnología. Todo ello sin desdeñar las ventajas y oportunidades que puedan derivar del uso de esta herramienta si se usa de una manera adecuada. Es decir, explicar el uso de la inteligencia artificial socialmente responsable desde una perspectiva integradora y no excluyente, puesto que pueden compaginarse. Como se puede comprobar, el orden de consecución de dichos objetivos es imprescindible ya que, si no se logran satisfacer los dos primeros, afrontar el tercero sería prácticamente inviable debido a que la complejidad técnica de las dos materias que se pretenden tratar y relacionar en este trabajo es muy elevada (especialmente la de la inteligencia artificial). 1.3 METODOLOGÍA Para la realización de este trabajo se ha realizado una investigación cualitativa de los dos pilares que sostienen este proyecto: responsabilidad social (en el marco de la empresa y corporativo) e inteligencia artificial. Ambas son cuestiones relativamente recientes que se han ido aplicando progresivamente en el ámbito empresarial y cuyo tratamiento académico no es 6 muy numeroso pero sí de calidad y que, actualmente, se encuentra en auge (especialmente el de la inteligencia artificial). Se ha recurrido principalmente al uso de fuentes primarias como obras originales de diferentes autores que analizan por separado ambos factores, y otras que los analizan en conjunto, como es el caso de Mark Coeckelbergh en su obra Ética de la inteligencia artificial (2021). También se acudirán a artículos académicos y entrevistas que brinden una información veraz y contrastada sobre estas cuestiones. Además, se hará uso de fuentes secundarias que desarrollan cuestiones proporcionadas por las anteriores pero que aportan información muy detallada e interpretada de una manera más accesible sobre todo en el tema de la inteligencia artificial, ya que tiene muchos tecnicismos matemáticos e informáticos que aumentan exponencialmente la dificultad pero que, gracias a éstas se pueden comprender fácilmente. Entre ellas encontraremos artículos de revistas, manuales y artículos de opinión. Algo novedoso que se puede incluir en la metodología empleada es el uso de la propia inteligencia artificial para el desarrollo de algunas cuestiones cuya opinión puede resultar de elevado interés y que se analizarán posteriormente entre las que encontramos preguntas tales como: ¿Qué eres? ¿Crees que acabaréis superando al ser humano? Para ello usaremos la inteligencia artificial conocida como ChatGPT que está generando un gran revuelo últimamente y se están planteando numerosas cuestiones polémicas en torno a ella. Puntualmente, se ha hecho uso de Midjourney para elaborar la portada de este Trabajo de Fin de Grado mediante el uso del siguiente comando: “Inteligencia Artificial y Responsabilidad Social Corporativa” y, en cuestión de segundos, ofreció cuatro alternativas entre las cuales se acabó optando por la que se puede observar en ella (aunque ha sido editada para que se puedan ver los datos del trabajo). También se han ido aportando reflexiones y ejemplos propios basados en el pensamiento crítico en cada uno de los distintos apartados de este proyecto que se consideran relevantes y oportunos para desarrollar, aún más, algunas cuestiones que pueden resultar de difícil comprensión y que se espera con ellos facilitar, aclarar y dotarlo de personalidad propia. Finalmente, se terminará este trabajo deduciendo una serie de conclusiones derivadas de la investigación realizada y, además, una valoración personal que integre el uso de la inteligencia artificial dentro de una actitud socialmente responsable por parte de las empresas y otras corporaciones como las agencias gubernamentales. 7 2. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL 2.1 DEFINICIÓN Como se ha ido señalando con anterioridad, conceptualizar la inteligencia artificial no es una tarea sencilla debido a que, habitualmente, es más común conocer su output o la función que desempeña más que lo que realmente es y cómo funciona. Ello se debe a que mayoritariamente se es usuario de ésta y, precisamente por ello, si uno quiere saber lo que en puridad es, ha de acudirse a lo que dictaminen los expertos, investigadores y desarrolladores. López Takeyas (2007) en su artículo Introducción a la inteligencia artificial la define como “la rama de las ciencias computacionales encargada de estudiar modelos de cómputo capaces de realizar actividades propias de los seres humanos en base a dos de sus características primordiales: el razonamiento y la conducta”. Además, en dicho artículo se recopilan otras definiciones elaboradas por otros autores que resultan muy interesantes y dignas de mención: - “La interesante tarea de lograr que las computadoras piensen... máquinas con mente, en su amplio sentido literal” (Haugeland, 1985). - “La automatización de actividades que vinculamos con procesos de pensamiento humano, actividades tales como la toma de decisiones, resolución de problemas, aprendizaje...” (Bellman, 1978). - “El arte de crear máquinas con capacidad de realizar funciones que realizadas por personas requieren de inteligencia” (Kurzweil, 1990). - “El estudio de cómo lograr que las computadoras realicen tareas que, por el momento, los humanos hacen mejor” (Rich y Knight, 1991). Rouhiainen (2018), que es un famoso escritor y un experto internacional en inteligencia artificial, la define como “la capacidad de las máquinas para usar algoritmos, aprender de los datos y utilizar lo aprendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano”. Sin embargo, en sus seminarios prefiere simplificar dicha definición y hace uso de la siguiente: “la habilidad de los ordenadores para hacer actividades que normalmente requieren inteligencia humana”. En esta serie de definiciones se ha podido observar que, pese a que estos autores hayan optado por diferentes palabras para conceptualizar la inteligencia artificial, todos coinciden en 8 dos sustantivos claves: máquina y persona. Básicamente es el intento de transmutar una máquina (o un software) en una persona con inteligencia para desempeñar una función. No obstante, la definición de Rich y Knight (1991) tiene una locución adverbial de tiempo que resulta muy llamativa: “[...] tareas que, por el momento, los humanos hacen mejor” y es que, algo que resultaría interesante añadir a las definiciones anteriores, sería el hecho de que no sólo buscan actuar como lo hacen los humanos, sino que tienen por objeto perfeccionar dichas tareas y automatizarlas con el tiempo gracias al uso de la tecnología. Si tuviéramos que realizar una definición completa de lo que es la inteligencia artificial, sería la siguiente: “dotar a un software de la información necesaria para perfeccionar una tarea compleja que requiera del uso de inteligencia por parte de un individuo formado específicamente para ella y simplificarla mediante la automatización”. Finalmente, hemos querido realizar un breve experimento que consiste en preguntarle a una inteligencia artificial el qué es. Para ello, hemos recurrido a ChatGPT (2023) que es una de las inteligencias artificiales más conocidas mundialmente que, como su propio nombre indica, es un sistema de chat que se especializa en el diálogo y que, a día de hoy, es muy utilizado en el campo de la investigación puesto que proporciona respuestas muy bien elaboradas y desarrolladas en cuestión de segundos sobre cualquier tema. Cuando se le pregunta el qué es la inteligencia artificial, dice lo siguiente: “La inteligencia artificial (IA) se refiere a la capacidad de las máquinas y sistemas informáticos para realizar tares que, por lo general, requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la resolución de problemas. La IA se basa en algoritmos y modelos matemáticos que permiten a las máquinas aprender de la experiencia y mejorar su rendimiento a medida que procesan más información. Estos algoritmos y modelos se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, como el reconocimiento de voz y de imágenes, la toma de decisiones en tiempo real, el análisis de grandes cantidades de datos y la automatización de tareas rutinarias. La IA tiene el potencial de transformar la forma en que trabajamos, nos comunicamos y vivimos nuestras vida, y se está convirtiendo en una parte cada vez más importante de la tecnología moderna. Sin embargo, también plantea preguntas importantes sobre la ética y la seguridad, y es importante que se desarrollen y utilicen de manera responsable”. Lo primero que resalta a la vista es lo detallada que está la respuesta que brinda en un momento esta inteligencia artificial. A priori se puede comprobar cómo la definición del primer párrafo es análoga a la de los autores que hemos estudiado anteriormente. No obstante, esta 9 respuesta aborda un funcionamiento más detallado y descriptivo e, incluso, uno de los objetivos de este trabajo que consiste en analizar esto que ella misma nos dice: «preguntas importantes sobre la ética y la seguridad, y es importante que se desarrollen y utilicen de manera responsable». Esto último se abordará más adelante, pero conviene mencionar que hasta la propia inteligencia artificial es consciente de sus ventajas y e inconvenientes. 2.2 EVOLUCIÓN Para abordar este apartado se hará un resumen de lo expuesto en el libro Inteligencia Artificial de Crevier (1996, como se citó en Escolano Ruiz et al., 2003). Sin embargo, a pesar de ser una obra muy rica y detallada, tiene el problema de que es de 1996. Por ello, será necesario tratar, además, la evolución que ha habido desde los años dos mil hasta la actualidad a través de la información aportada por otros medios. A modo de simplificación y con objeto de dotar de accesibilidad su comprensión, la evolución se centrará en mostrar los acontecimientos más relevantes y en exponer las corrientes de pensamiento tanto de los desarrolladores como de la opinión que tenía la sociedad en cada una de las etapas. La primera etapa se circunscribe entre los años 1945 y 1956, donde salieron a la luz las primeras investigaciones entre las que destacó la de Alan Turing que llevó a cabo un experimento para comprobar si una máquina poseía o no inteligencia a través de un observador que, cuando no era capaz de diferenciar las respuestas de la persona y de la máquina, acababa afirmando que ésta era inteligente. No parece haber desavenencias en considerar la figura del matemático Alan Turing como un personaje que contribuyó notablemente al surgimiento de la Inteligencia Artificial (Amador Hidalgo, 1996). También, en esta época se llevó a cabo la Conferencia de Dartmouth en 1956 donde surgió una nueva generación de investigadores que definieron las directrices y guías de actuación de las próximas década con el siguiente aforismo: toda característica del aprendizaje o la inteligencia puede ser replicada por una máquina. En esta etapa se vislumbró optimismo y euforia; sin embargo, ello conllevó a la asunción de asimilaciones desmesuradas y poco realistas que nunca llegaron a suceder. La siguiente etapa, hasta los años setenta, se caracterizó por la resolución de problemas concretos y se produjeron avances tanto satisfactorios como fallidos. De todos 10 modos, las expectativas derivadas del periodo anterior, como ya se ha indicado, no se vieron cumplidas y se produjeron numerosas críticas que, en algunos casos, conllevaron a la retirada de financiación pública. Fue una etapa dura y difícil que, sin embargo, hizo que brotase una cierta madurez y se aprendiese de los errores cometidos. En los ochenta se recuperó el optimismo que surgió en la primera etapa y se produjo una enorme expansión y consolidación que se ha mantenido hasta la actualidad debido a los buenos resultados y a la gran cantidad de oportunidades que brindaba; aunque ello no hizo que las críticas desapareciesen puesto que muchos sistemas generados eran muy cuestionados. En la actualidad, esa intención de crear una única inteligencia artificial capaz de realizar numerosas funciones del ser humano ha ido perdiendo fuerza progresivamente debido a que los esfuerzos de los desarrolladores e investigadores se han centrado en la creación de numerosas inteligencias artificiales que cumplen funciones concretas, como sucedía en los años setenta. Sin embargo, a diferencia de lo que pasó en dicha etapa, el número de tareas que éstas cumplen ha ido creciendo exponencialmente y las podemos encontrar en diversos ámbitos de la vida humana como lo son la medicina, la educación o la empresa. Podemos afirmar que la escisión de las actividades que puede desempeñar ha ido en detrimento de la concentración de ellas pero que, por el contrario, el objetivo de estar en el día a día de las personas y en casi todos los aspectos de la vida cotidiana se ha ido alcanzando poco a poco y, si se piensa en lo que podría suceder a futuro, se puede augurar que va a encontrarse aún mucho más presente en cualquier actividad del ser humano por simple que parezca mientras que se pueda automatizar y simplificar o, incluso, se puede llegar a lograr el desarrollo de una inteligencia artificial que asuma múltiples funciones como inicialmente se intentó. Es más, el futuro onírico de las películas de ciencia ficción puede estar más cerca de lo previsto ya que, como dijo Warwick (2018), “la ciencia ficción miró hacia un futuro en el que los robots fueran inteligentes y los cyborgs frecuentes. No obstante, hasta la última década, cualquier estudio sobre lo que esto podría suponer en el mundo real del futuro carecía de utilidad [...]. Hoy, sin embargo, la ciencia no sólo se ha puesto al día, sino que ha incorporado, con ayuda de algunas de las ideas lanzadas por la ciencia ficción, utilidades a las que aparentemente no lograban llegar los argumentos originales”. 17 de la población usando sus propios recursos financieros o humanos. En esta área se enmarcarían actividades tales como la promoción de la investigación para solucionar un problema emergente como cuando la crisis de la COVID-19 o la promoción de la cultura o el arte Evidentemente, cuanto más se esté acercando una empresa o corporación al área de inversión o acción social, más responsable es socialmente y tendrá una mayor asunción de las políticas de la responsabilidad social corporativa. No obstante, todo orden y clasificación en niveles tiene un fin, y el de la distinción en estas áreas es el de prioridad de acción. Primeramente, deben centrar sus esfuerzos en su actividad normal para, posteriormente, hacer el intento de prestarle atención a las externalidades negativas que con ella genera y, finalmente, tomar acción con los recursos disponibles (tanto activos como humanos) para solucionar problemas globales. Precisamente, y como se indicó anteriormente, es el orden de prioridad también por el hecho de que al pasar de una a otra área se sacrifican parte de los recursos disponibles de la empresa para dedicarlos a seguir acciones pertenecientes a la responsabilidad social. Y, por ende, si decide directamente formar parte de las tres áreas sin tenerlo previamente planificado puede darse el caso de que la empresa no disponga de recursos suficientes para afrontar su actividad normal y le depare un futuro no muy prometedor pese a ser un gran ejemplo de la asunción de los principios y de la idea de la responsabilidad social corporativa. 3.3 LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA COMO VENTAJA COMPETITIVA Momberg (2006) considera que las entidades que sepan integrar adecuadamente la Responsabilidad Social Empresarial (y corporativa) en sus estrategias y, posteriormente, en su nivel operativo; son grandes candidatas a obtener oportunidades para conseguir ventajas competitivas que les facilite un mejor posicionamiento estratégico. En el artículo Crecimiento empresarial basado en la Responsabilidad Social (Aguilera Castro y Puerto Becerra, 2012) se señalan hipótesis en las que se permite contrastar la relación existente entre el crecimiento empresarial y la responsabilidad social tanto empresarial como corporativa: 18 1) Beneficios generados para los grupos de interés: como, por ejemplo, el aumento de las ventas que puede significar un incremento en las utilidades aportadas o el apoyo a la formación de los empleados entre muchas otras cuestiones más, pero todas ellas en estrechamente relacionadas con la construcción de tejido social. Como bien se indica, la responsabilidad social y el crecimiento empresarial tienen una relación basada en la retroalimentación, puesto que la primera de ellas genera crecimiento y, el propio crecimiento, permite obtener los recursos necesarios para continuar o iniciar nuevos programas de responsabilidad social empresarial. 2) Reputación de la empresa: ésta implica una percepción externa del estatus percibido por la sociedad y los grupos de interés de una empresa. La responsabilidad social corporativa se adapta a las demandas externas y refuerza considerablemente la percepción que estos grupos tienen sobre la imagen de la empresa. Ello puede ayudar a atraer y conservar empleados claves, inversores, agentes financieros, etc., que ayuden al crecimiento de la compañía y al refuerzo de su posición. 3) Acciones socialmente responsables: esto hace referencia a que los problemas de la sociedad pueden ofrecer oportunidades de negocio, y más si se es capaz de ponerles solución. Un ejemplo de ello sería, por ejemplo, la creación de un santuario para la protección y conservación de especies en peligro de tráfico o extinción y su consecuente reinserción y preservación en la naturaleza que, como se ha podido observar en casos como el de Frank Cuesta, han potenciado su repercusión en redes sociales, streamings y en sus propios centros creados para tal fin como el santuario que se abrirá próximamente en Valencia para tortugas inicialmente y que ha conseguido numerosas fuentes de financiación por parte de su amplios grupos de interés que han sido generados por esta acción socialmente responsable. 4) Honestidad y justicia: con esto se alude al reconocimiento y enmendación de errores, ofrecer disculpas sinceras y genuinas entre muchas otras acciones. Ello puede generar grandes ventajas a la reputación personal de los empresarios o directivos y, además, a la propia reputación de la empresa. 5) Crecimiento económico sostenible: facilita un crecimiento real, positivo y duradero que se puede mantener en el tiempo ya que la actividad económica puede causar un daño irreversible en el planeta. Es decir, si se respeta el crecimiento natural y el ciclo de regeneración de los recursos empleados por las empresas para la fabricación de sus productos, se podrá continuar realizando dicha actividad sin preocupaciones. Sin embargo, en el hipotético caso de que dicha empresa quisiera centrarse en monopolizar todos los recursos disponibles y acelerando el ciclo de regeneración para gozar de una 19 producción masiva, con el tiempo podría darse el caso de la pérdida del factor necesario para realizar su actividad causando así, la inexorable quiebra. 6) Tecnologías de la información y las comunicaciones: aquí se hace referencia a que, con el increíble desarrollo que han tenido estas tecnologías en las últimas décadas, éstas están presente en todos los niveles de la sociedad y permiten a las personas acceder fácilmente y en cualquier momento a todo tipo de información. Por ende, la apariencia que se percibe de una empresa a través de estos medios es demasiado importante ya que los consumidores suelen buscar referencias, opiniones e información de una empresa antes de decidir si comprar o no. Los potenciales clientes, especialmente las nuevas generaciones, preferirán comprar en aquellas empresas que sigan una conducta ética y asuman un compromiso claro con la responsabilidad social. Es más, si no las siguen podrían repercutir muy negativamente ya que, si se hace algo que no es éticamente correcto, en cuestiones de horas podría hacerse viral como sucedió en el caso de Hubside Store, que tiene números establecimientos en España dedicados al reacondicionamiento de dispositivos electrónicos y a poner la tecnología al alcance de todo el mundo, en el que una usuaria de la red social Twitter cuyo usuario es @maariaroma el día 9 de febrero de 2022 subió un hilo comentando una experiencia poco agradable que experimentó al entrar en uno de sus establecimientos en el que nada más entrar le ofrecieron muchos regalos, promociones y ofertas que, una vez salió y pasaron los días, nunca se cumplieron y le empezaron a cobrar diversos cargos que no se correspondían con lo que le habían prometido. A raíz de este hilo surgieron muchos otros afectados y se viralizó, contando actualmente con cerca de cinco mil retweets y, posiblemente, más de uno o dos millones de visualizaciones, lo que ha afectado negativamente a la imagen de la compañía considerablemente por sus prácticas poco éticas que, aunque se solventen, la pérdida generada de confianza de los clientes y potenciales clientes seguramente sea difícilmente enmendable. 7) Esquema de inclusión: toda estrategia de crecimiento debería contar con esquemas de inclusión del cliente para que se le tome en consideración y se le muestre el valor que tiene para la compañía. Se deben eliminar las diferencias de calidad y de trato, y enviarse un mensaje positivo a los clientes y a la sociedad. 8) Agente de publicidad: las empresas que incorporan en su plan estratégico el tema de responsabilidad social puede usarse como agente de publicidad mostrando a sus grupos de interés, a través de la publicidad, su gran sensibilidad a estas cuestiones. Por ejemplo, si entre dos empresas que se dedican a vender los mismos productos, una de ellas tiene una política de que el veinte por ciento de los ingresos generados se 20 destinarán a una organización para la investigación contra el cáncer, posiblemente la mayoría de clientes optarían por comprarle a dicha empresa a no ser que hubiese una disparidad muy grande en el precio. 9) La producción limpia: está estrechamente relacionado con el quinto apartado del crecimiento económico sostenible y, para gozar de este crecimiento sostenible, tener una producción limpia a través del establecimiento de políticas medioambientales en las compras, producción y distribución que permitan generar el máximo aprovechamiento de los recursos empleados. 10) La responsabilidad social interna: se refiere a la confianza y el compromiso de los empleados de la que deriva una cultura organizacional integrada que propicia la generación de un valor agregado en los productos mucho mayor que las de aquellas en las que la cultura organizacional sea muy vulnerable. Siempre ha existido una disyuntiva a la hora de posicionarse en cuanto si la responsabilidad social empresarial y corporativa realmente aporta una ventaja competitiva que sea digna de los recursos sacrificados para la incorporación de políticas socialmente comprometidas. Se ha podido observar en las hipótesis anteriormente contrastadas que subyace una relación existente entre la incorporación de acciones socialmente responsables y el crecimiento empresarial. No obstante, ese crecimiento puede no ser equiparable al de una sociedad que busque el máximo beneficio y que se atenga exclusivamente a las prescripciones legalmente establecidas. Sin embargo, es un crecimiento positivo y sostenible a largo plazo puesto que está comprometiéndose con el entorno tanto interno como externo, y nunca se sabrá cómo va a evolucionar el mundo ni las futuras demandas sociales que se exigirán o, incluso, el surgimiento de nuevas leyes que resulten de obligado cumplimiento y que sean una consecuencia directa de aquellas acciones voluntarias que ya han iniciado las empresas socialmente responsables y, para cuando lleguen, éstas se encuentren un paso por encima de aquellas que decidan ignorar estas políticas. 21 4. RESPONSABILIDAD SOCIAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL 4.1 CONTEXTUALIZACIÓN Una vez finalizada la construcción de unos cimientos sólidos sobre las nociones principales y más básicas, por así decirlo, de lo que es y las funciones que cumplen o pueden llegar a cumplir la responsabilidad social en el ámbito empresarial y la inteligencia artificial, se procederán a analizar los efectos derivados de su interacción dentro de una empresa que utilice esta novedosa tecnología para la elaboración de sus productos o la oferta de sus servicios (entre otras muchas más utilidades que puede llegar a desempeñar como la toma de decisiones). El único método existente para relacionar dichos conceptos es el que resulta de analizar los efectos generados por el uso de la inteligencia artificial ya que, estas externalidades, pueden tener tanto consecuencias positivas como negativas en el ámbito donde se implementen y para los destinatarios de las mismas. Por ello, se estudiarán las ventajas y desventajas de su aplicación para finalizar aportando posibles soluciones conciliadoras con la intención de que las empresas puedan hacer un uso de la inteligencia artificial socialmente responsable. En este trabajo se había definido a la inteligencia artificial como “softwares dotados de la información necesaria para perfeccionar una tarea compleja que requiere del uso de inteligencia por parte de un individuo formado específicamente para ella y simplificarla mediante la automatización”. Si lo que hacen es ayudar y facilitar el ejercicio de una acción humana: ¿Qué peligros puede generar para la sociedad y el entorno en el que se aplican? Dicha cuestión se tratará próximamente. 4.2 VENTAJAS QUE DERIVAN DEL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Cabe matizar que estamos en el contexto empresarial y corporativo, así que no sirve cualquier tipo de ventajas. Sólo se tratarán aquellas que, una vez sean aplicadas, generen una mejora en el modo de proceder previo que tenía una empresa para la realización de una o 22 varias actividades concretas e, incluso, le generen una ventaja competitiva con respecto a sus rivales que no hagan uso de ellas. Pérez León y Puerto Becerra (2019) señalan que en una sociedad tan ágil y globalizada, las empresas han de ser rápidas y eficientes en todas sus áreas para responder a las necesidades de los clientes y, por ello, están en constante cambio y el impacto de la innovación en las diferentes industrias se intensifica cada vez más y es necesario medir el uso y lo que se desea obtener con su aplicación. Precisamente, las empresas que incorporan inteligencias artificiales obtienen esa rapidez y eficiencia en las tareas que, si fuesen realizadas por personas, lo más probable es que se perdiesen. Como se indicó anteriormente, la inteligencia artificial se programa hasta que su función se perfecciona y es capaz de realizar una tarea concreta a la perfección reiteradamente y con un margen de error ínfimo. Como dice Küppers (2017) en una de sus conferencias, el valor de una persona se define con la siguiente fórmula: V = (C + H) x A, es decir, el valor de una persona depende de sus conocimientos, habilidades y su actitud. Pero lo importante de esa fórmula es que los conocimientos y habilidades suman, pero la actitud va multiplicando. Una persona puede tener muchos conocimientos y muchas habilidades, pero mantener la actitud al cien por ciento en todos los momentos del día es casi imposible. La inteligencia artificial, al contrario, no requiere de actitud para ponerse en funcionamiento: no tiene una familia de la que preocuparse, no tiene distracción alguna, no interactúan con los compañeros de trabajo y no tienen otra cosa que hacer que no sea la función para la que se haya programado. Por todo ello, la inteligencia artificial elimina las ineficiencias del proceso y puede adaptarse rápidamente a las nuevas demandas de la sociedad si se le añaden los datos oportunos para ello. Además, podrían estar en funcionamiento las veinticuatro horas del día sin necesidad alguna de descanso mientras que las condiciones externas lo permitan. Claramunt (2019) lo tiene claro cuando indica que la robotización tiene un objetivo claro: reducir costes. También dice que el objetivo económico de cualquier negocio es el de producir en mayor medida con el menor coste posible y que, además, no se puede predecir cuándo las máquinas lo harán todo y el trabajo o el empleo del ser humano será absolutamente prescindible pero que tarde o temprano, sin duda llegará. Cuando se realizó el planteamiento del problema de este trabajo se indicó que algunos autores ya hablaban de una nueva revolución industrial. Sin embargo, no se puede ignorar que pese a las revoluciones industriales previas, los seres humanos han avanzado y evolucionado y las consecuencias de la automatización no han sido tan fatídicas como se preveían (esto se traerá a colación más adelante cuando se hable de la conciliación entre inteligencia artificial y responsabilidad social). Pero, siguiendo con el objetivo de reducir costes, la inteligencia artificial suple a los humanos 23 en la realización de tareas concretas que, por ende, en ellas desaparecerá la necesidad de contratar a una persona y pagar la formación necesaria, los salarios e impuestos correspondientes. Bastará una inversión inicial (y algunas posteriores como la actualización de la información disponible) para ponerlas a funcionar, sin la obligación de pagarles más y, una vez amortizada dicha inversión inicial, lo único que quedarán son beneficios. Otra ventaja es la presencialidad de los conocimientos, es decir, las inteligencias artificiales almacenan miles y millones de datos que están disponibles al segundo para la persona que los solicite. Con ello nos referimos a que desde lo más superficial hasta lo más trascendental se mantiene retenido en la base de datos de cada una de ellas. El ser humano, generalmente, hace lo contrario: retener lo común e importante y, con el tiempo, olvidar lo insignificante. El cerebro humano es plástico para lo positivo y negativo; sin embargo, el de la inteligencia artificial es una constante en el momento en el que se incorporen los datos pertinentes o los aprenda por ella misma. De ahí el éxito de la Big Data y el uso de ésta para la toma de decisiones puesto que no requiere de volver a estudiar lo estudiado ya que, una vez incorporado, están todos los datos muy presentes. Otro factor clave que puede generar una ventaja competitiva fundamental a la hora de hacer uso de inteligencia artificial en una empresa es el de la personalización de los productos y servicios ya que miden mucho mejor la experiencia del usuario y sus patrones de comportamiento como señala Esteban (2021). Se hace referencia, especialmente, al uso de los datos que los internautas aportan cuando usan las tecnologías de la información y la comunicación que se recopilan y procesan para tener la información necesaria para saber exclusivamente qué es lo que están buscando y cómo lo quieren cada una de las personas personalizando así la oferta y aumentando considerablemente las ventas online. En relación a esto y siguiendo al mismo autor, se menciona seguidamente que al tener esta serie de datos se fomenta la innovación y, además, propicia el surgimiento de nuevas formas de negocio ya que al ofrecer muchas oportunidades, las personas pueden experimentar y tratar de encontrar alguna forma novedosa de realizar alguna actividad económica en base a una opción inédita que aún nadie ha explotado. El último beneficio que se va a analizar es el de la multifuncionalidad y complementariedad, que hace referencia a que, pese a haber visto en la evolución y situación actual de la inteligencia artificial que generalmente se programan para darle solución a un problema en concreto, nada impide que existan algunas que cumplan varias funciones a la hora de solventarlos o que se usen varias de ellas para cumplir distintos roles dentro de una empresa o, incluso, su utilización no tiene por qué significar la exclusión del factor humano 24 para desempeñar una tarea ya que algunas sirven para complementar y ayudar a la realización de una actividad por parte de una persona que se beneficie del uso una inteligencia artificial como puede ser el ejemplo del director de marketing de una empresa que la utilice para realizar de sus funciones de una manera más eficiente y efectiva. Como se puede observar, existen numerosas ventajas derivadas de la aplicación de la inteligencia artificial dentro de la empresa. No obstante, en este subapartado se ha limitado a exponer aquellos aspectos positivos generados como consecuencia de su implementación sin prestar atención alguna a aquellos efectos negativos que pueden traer consigo. De ello tratará el siguiente subapartado. 4.3 DESVENTAJAS QUE DERIVAN DEL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Continuamos en el ámbito empresarial y corporativo, no sirve cualquier tipo de desventajas al igual que sucedía con las ventajas. Siguiendo nuevamente a Esteban (2021), éste recalca y juega con el refrán de “no es oro todo lo que reluce” ya que la aplicación de la inteligencia artificial también presenta inconvenientes, principalmente dos (aunque posteriormente se seguirán exponiendo más): 1) Coste económico: que, aunque también se señaló en el subapartado de los beneficios de la aplicación en el aspecto empresarial, actualmente muchas tecnologías derivadas de la inteligencia artificial son caras (especialmente en términos de desarrollo de softwares). Sin embargo, como señala oportunamente, con el tiempo irán abaratándose y aplicándose cada vez más en la mayoría de las empresas. Sin embargo, este coste económico no puede ignorarse ya que se crean diferencias entre las grandes empresas y las pequeñas o, incluso, con los propios emprendedores. 2) Preparación y conocimiento por parte de los equipos de recursos humanos: esto hace referencia a que muchas organizaciones carecen de trabajadores disponibles y de equipos internos que conozcan y dominen ciertos sistemas y aplicaciones de la inteligencia artificial. Lo que puede derivar en un aumento nuevamente del coste económico para adquirir mano de obra preparada o los cursos de formación necesarios. Otra cuestión que está generando una preocupación general en todos los países del mundo es la de la destrucción de los puestos de trabajo. Para ello seguiremos a Coeckelbergh (2021) 25 que analiza esta cuestión profundamente en su obra Ética de la inteligencia artificial además de señalar que subyace la cuestión de qué tipo de trabajo será aquel del que se apodere la IA. Menciona que el famoso informe de Frey y Osborne (2013) predice que el cuarenta y siete por ciento de todos los trabajos de Estados Unidos podrían llegar a automatizarse (aunque otros informes establezcan cifras menos espectaculares). ¿Cómo se debería preparar a las nuevas generaciones para el futuro? ¿Qué deberían aprender o hacer? Son cuestiones que se intentarán responder en la valoración personal, pero cabe poner de relieve que son preguntas que no tienen una respuesta certera y que, precisamente por ello, generan una enorme preocupación social. Sin embargo, como el autor señala, la inquietud causada por la destrucción de empleo presupone que el trabajo es el único valor y la única fuente de ingresos y sentido. Sin embargo, no tiene por qué ser así como veremos más adelante. También, y a raíz de los párrafos anteriores, se pone de manifiesto las diferencias que se pueden generar entre quienes se beneficien de ellas y quienes no. Como pone de manifiesto nuevamente Coeckelbergh (2021), cuando se aborda este asunto se tocan las cuestiones de justicia y equidad que han tenido ocupados a los pensadores de filosofía política durante muchos años. ¿Sería justo que se aumentasen las disparidades sociales? ¿Qué pasaría con las disparidades existentes entre los países si se llegan a incorporar? ¿El empleado, rico y educado en países tecnológicamente avanzados, disfrutará de los beneficios de la inteligencia artificial mientras que el que no será mucho más vulnerable a sus impactos negativos? (Jansen et al. 2018). Una desventaja más que señala el Correo de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, las Ciencias y la Educación) de 2018 (citado en Pérez León y Puerto Becerra, 2019) los riesgos son de tres órdenes: “escasez de trabajo [...]; las consecuencias para la autonomía del individuo [...]; y la superación del género humano”. Nos queremos centrar ahora en las dos últimas; sin embargo, creemos que es mejor agruparlas puesto que están relacionadas ya que, si el ser humano se hace dependiente de una máquina, con el tiempo se va generando una grave recurrencia a éstas y va aumentando su dependencia progresivamente en detrimento de su autonomía. En consecuencia, si el ser humano se hace dependiente, el factor de la motivación suele perderse poco a poco y, por ello, la superación del género humano se queda varada temporalmente hasta que empiecen a surgir necesidades nuevas que pongan a las personas entre la espada y la pared y no tengan otra opción que evolucionar y seguir adelante. La última desventaja que se quiere mencionar es la de la dependencia pero no como antes (dependencia humana hacia la inteligencia artificial) sino la de las máquinas hacia las personas, 26 puesto que los seres humanos son quienes las desarrollan y las mantienen. Además, como se indicó desde el comienzo, su función es la de realizar funciones humanas y automatizarlas. Siempre estarán limitadas y diseñadas para las personas (motivo que puede ser beneficioso para las personas pero no para las máquinas). Sin embargo, estamos abordando el aspecto socialmente responsable y, al igual que las organizaciones formadas íntegramente por capital humano pueden no ser socialmente responsables, las inteligencias artificiales pueden no serlo tampoco ya que al programarse se pueden cometer errores, sesgos, u omisión de información concreta o realizar diseños de inteligencias artificiales que sigan conductas nos responsables a la hora de realizar sus funciones. 4.4 RESPONSABILIDAD SOCIAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRADORA El desarrollo de este apartado es el objetivo principal de este Trabajo de Fin de Grado. Ya han sido abordadas las cuestiones principales de la inteligencia artificial y de la responsabilidad social en el ámbito de las empresas y corporaciones o, incluso, de los nuevos modelos de negocio. Han sido expuestas las ventajas y desventajas del uso de estas nuevas tecnologías en el entorno empresarial y se han podido observar indicios de cuestiones problemáticas que entran de lleno en los valores y principios que rigen la responsabilidad social. Sin embargo, tratar este asunto no requiere de una respuesta binaria que implique posicionarse entre si el uso de la inteligencia artificial es socialmente responsable o no lo es. Consideramos que existe una perspectiva integradora en la que se puede llegar a hacer un uso responsable de ellas y que en el entorno competitivo coexistan empresas socialmente comprometidas que se beneficien de ellas. El factor clave que permite hacer un uso socialmente responsable es el propio ser humano. Como analizamos en las desventajas, se encuentran limitadas y dependen plenamente, por el momento, de la programación dada y de la puesta en uso por parte de una persona. Realmente, si uno se para a pensar, sucede como en el caso de las armas ya que, si las usamos correctamente pueden llegar a salvarnos en situaciones en las que la vida puede peligrar. Sin embargo, si se hace un uso poco responsable de ellas la situación de peligro se la podemos generar al resto de personas que conforman la sociedad. Tanto las armas como la inteligencia artificial dependen íntegramente de las personas (incluidos los fabricantes y los usuarios). Por ende, el factor crucial para hacer un uso socialmente comprometido y 33 6. BIBLIOGRAFÍA 1. Aguilera Castro, A., & Puerto Becerra, D. P. (2012). Crecimiento empresarial basado en la Responsabilidad Social. Pensamiento & gestión, (32), 1-26. 2. AI, O. (2022). ChatGPT. Recuperado el 9 de abril de 2023, de https://chat.openai.com/chat 3. Akerkar, R. (2019). 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