En la sentida muerte de mi muy querido amigo el insigne poeta D. José Maria Gutiérrez de Alba
Full text
m •j EN LA SENTIDA MUERTE DE MI MUY QUERIDO AMIGO EL INSIGNE POE l'A D. JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ DE ALBA ¡Murió!... Con alma generosa yfuerte De la vida arrostrando los azares, Luchó, brioso, con su dura suerte; Yaún loando ála Patria en sus cantares Le sorprendió la inexorable muerte. Nacido en una edad en que se abría Aurora nueva al pensamiento humano; En que ála voz de Libertad ardía Guerra feroz, donde áluchar corría La ardiente juventud del pueblo hispano. Su pecho juvenil latió anhelante Al abrazar con fe la nueva idea: Cantó ála Libertad con voz pujante. Que el eco ála ciudad yhasta ála aldea Llevó desde el Pirene al mar de Atlante. Por la pasión política guiado Pudo errar de su vida en la carrera; Mas nunca, con espíritu menguado. Abrigo dió su corazón honrado Ala traición, ni ála venganza fiera.
Tuvo su lira, que lo grande ev^oca, Para el pobre un acento cariñoso; No ante la fuerza su valor se apoca, Que supo resistir al poderoso, 9 Como resiste al mar la firme roca. Yal par que de la Patria enaltecía Las altas glorias, la española escena Con su musa genial enriquecía; Que era su poderosa fantasía Vivo raudal de inagotable vena. De la pléyade ilustre que brillaba Há diez lustros, del Arte en vanagloria, / El, cual última estrella, rutilaba: ¡Ay! ¡Que ya su fulgor, signo de gloria, Al tenebroso ocaso se acercaba! ¡Murió! ¡Oh desgracia! En insondable abismo Ya el arte noble se perdió, y, sereno. Puede triunfante el vil materialismo Manchar la escena con brutal cinismo. Loando al vicio yla maldad, sin freno.. Ya en vez del chiste delicado yculto. Del arte chico imperará el descoco; La crítica graciosa será insulto, Yhará al teatro de inmundicias foco El Jiamenquismo con su argot inculto. No de Virginia la gentil figura. Presentando al puñal su casto seno, Veremos ya, por triste desventura: Chulas veremos sólo, hasta la hartura, Yun público gozando en beber cieno.
I Que cuando viene el Arte en decadencia, Ayuda el empirismo ásu caída; Siembra la duda, nubla la conciencia, Yla belleza artística vencida Se ve al fin por la audacia yla impudencia. Perdona, caro amigo, si, olvidado De mi dolor por tu sensible muerte, Al ver tanto baldón, troné irritado: Del mundo yde, sus luchas alejado. Sólo sufragios hoy debo ofrecerte. Tú sabes cuán de veras te admiraba; Todo el afecto que por tí sentía; Cuánto, por tu virtud, te veneraba, Ycuál mi pecho, alegre, palpitaba Al estrechar tu mano con la mía. Hoy con hondo pesar yalma anhelosa Pulso la lira: con temblante mano Dejo esta humilde flor sobre tu losa; Yvertiendo una Iágrin>a piadosa, ÁDios ruego por tí, como cristiano. ‘ José Lamarque de Novoa. Alquería del Pilar, 29 Enero 1897. SEVILLA. — Imp. de E. RASCO, Bustos Tavera i.
o o