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TRABAJO FIN DE GRADO El tratamiento mediático del suicidio en los medios españoles: ¿Efecto Werther o efecto Papageno? Autor Pablo Salvador Iglesias Tutora Rosalba Mancinas Chávez Facultad de Comunicación Curso: 2021-2022
2 “Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días” Gabriel García Márquez
3 Índice 1. Introducción ...................................................................................................... 6 2. Revisión de literatura ......................................................................................... 8 3. Contextualización del tema .............................................................................. 12 3.1. El suicidio, un problema histórico ....................................................................... 12 3.2. El suicidio y la sociedad ....................................................................................... 17 3.3. El suicidio tras la pandemia ................................................................................. 21 3.4. Datos sobre el suicidio ........................................................................................ 25 3.5. El impacto de los medios de comunicación en la sociedad actual. ....................... 34 3.6. Comportamiento de los medios de comunicación con respecto al suicidio: Efecto Werther vs Efecto Papageno ........................................................................................... 40 3.7. Propuestas del Gobierno de España y de la OMS. ................................................ 45 4. Investigación ................................................................................................... 51 5. Resultados ....................................................................................................... 57 6. Discusión ......................................................................................................... 80 7. Conclusiones .................................................................................................... 85 8. Recomendaciones ............................................................................................ 86 9. Referencias ...................................................................................................... 90 10. Anexos ......................................................................................................... 95
4 RESUMEN Actualmente el suicidio se sitúa como primera causa de muerte no natural en España, por encima de los accidentes de tráfico. Las preconcepciones históricas y sociales apuntan a un problema de gran escala, de profundidad vertiginosa. Ante esta realidad, los medios de comunicación se aferran a la ocultación debido al miedo a la imitación. También conocido como el efecto Werther, los medios han asumido esta postura en su totalidad sin un cuestionamiento previo. El resultado de ello es la escasa publicación de informaciones al respecto, así como una deficitaria praxis periodística. En oposición, el enfoque sobre el correcto tratamiento y la demostración de alternativas ante el latente problema va ganando terreno. El llamado efecto Papageno se sitúa como clara alternativa a la realidad actual. Los periodistas son protagonistas en esta transición profesional y social. Ellos mismos deberían asumir esa transformación, fundamentados en las recomendaciones que ofrecen los expertos y las organizaciones de peso al respecto. En esta investigación se pretende analizar el lugar del que venimos, así como aquel al que nos dirigimos. Desentrañar el periodismo, así como su rol social en una sociedad rota. El largo recorrido que se plantea en estas páginas desvela las carencias y el miedo ante un fenómeno que se cobra once vidas al día en nuestro país. ABSTRACT At present, suicide is the leading cause of unnatural death in Spain, above road accidents. Historical and social preconceptions point to a large-scale problem of dizzying depth. In the face of this reality, the media clings to concealment because of the fear of imitation. Also known as the Werther Effect, the media have taken this position entirely without prior questioning. The result is the limited publication of information on this matter, as well as a deficient journalistic practice. In contrast, the approach to correct treatment and the demonstration of alternatives to the latent problem is gaining ground. The so-called Papageno effect is a clear alternative to current reality. Journalists are at the forefront in this professional and social transition. They themselves should undertake this transformation, based on the recommendations offered by experts and relevant organizations in this regard. In this research, we intend to analyze the place from which we come and observe the place to which we go. Unravel journalism, as well as its social role in a broken society. The long journey that arises in these pages reveals the shortcomings and fear of a phenomenon that takes eleven lives a day in our country.
5 Palabras claves: suicidio, tratamiento informativo, efecto Papageno, efecto Werther, praxis periodística. Key Words: suicide, information treatment, Papageno effect, Werther effect, journalistic praxis.
6 1. Introducción El poema El diálogo del desesperado de la vida con su alma es el que podríamos considerar como el primer suicidio registrado (Piñero, 2002). Nos situamos en el año 2000 a.C. La cronología ya apunta a que el fenómeno del suicidio acompaña al ser humano casi desde sus orígenes. La historia y la literatura confirman esta realidad. Decenas de siglos después, la sociedad sigue sumida en una incesante lucha contra un hecho que destruye alrededor de 3.000 vidas en España al cabo de un año. Los mayas, Grecia, Roma, Platón, Aristóteles, el inicio del cristianismo, el Renacimiento, el Romanticismo. Cada una de las etapas ha sido marcada (en mayor o menor medida) por la muerte voluntaria, que en ocasiones no estuvo estigmatizada (Guerrero, 2019). Los vaivenes sociales en cuanto a la perspectiva sostenida sobre el suicidio nos transportan a nuestro presente, donde el desconocimiento reluce por su gran presencia. El título de Alejandra Espino para Ethic apunta a una realidad tan actual como peligrosa: “El suicidio, un tabú en la sociedad”. En una sociedad basada en la supuesta transparencia, el suicidio permanece bajo el silencio. Un silencio que “suele implicar desconocimiento y miedo” (Espino, 2021). Esta problemática se extiende a los medios de comunicación, los cuales parecen haber asumido por unanimidad el conocido como efecto Werther. Con temor a que la población reproduzca loas noticias transmitidas, los medios han optado por caer en la ocultación. Desde la llegada de la televisión y la radio en el siglo XX, los medios de comunicación tendrían una capacidad sobre la sociedad realmente abrumadora. Esta realidad hizo que los periodistas entendiesen el efecto de cada una de las líneas que eran redactadas desde sus medios. De esta manera y tras numerosos estudios, el efecto Werther se ha posicionado como mejor opción ante el tratamiento del suicidio, en oposición al efecto Papageno. Este segundo, apuesta por comunicar una información basada en la correcta praxis periodística, pasando por ofrecer alternativas a todo aquel que se pueda sentir reflejado. Las últimas estadísticas correspondientes al suicidio dejan datos abrumadores. El País recogía información proveniente del Consejo General de Psicología de España, donde se aseguraba que “el 15,5% de la población española dice haber tenido ideas suicidas, pero ese porcentaje se eleva hasta un 25,7% entre los jóvenes de 18 a 25 años.” Este hecho no
7 puede ser asumido como una cuestión puntual, sino que el aumento de casos parece evidente, sobre todo si atendemos a los últimos acontecimientos ocurridos a nivel global. Desde que la pandemia zarandeó a cada uno de los países, todas las previsiones concluyen en que la salud mental de la población ha sido afectada. Todo ello, posee una relación directa con el aumento de los índices de suicidio. Parece que existe cierto interés por cuestionar el tratamiento que se ha realizado sobre el suicidio hasta ahora. En enero de 2022, El País asumía su actuación en favor del efecto Werther en todos estos años que quedaron atrás. Sin embargo, parece que se comienza a hacer evidente un cierto cambio de tendencia, lo que supondría un cambio radical dentro del periodismo. En esta investigación tratamos de analizar con detenimiento al periodismo. Observando sus virtudes y carencias ante un tema del que no se puede eximir. La transformación social deberá ir de la mano una serie de cambios que provienen desde los fundamentos más arraigados del periodismo.
8 2. Revisión de literatura Son muchos los estudios que se realizan anualmente sobre el suicidio. La tendencia ascendente en los últimos años ha despertado la atención de médicos, psicólogos, sociólogos y expertos sobre el tema. También desde el ámbito de la comunicación se están iniciando investigaciones sobre el tratamiento informativo del suicidio dada la presencia que está tomando en los medios de comunicación. El suicidio proviene de dos expresiones latinas: sui y occidere que significan “matarse a sí mismo” (García de Jalón, 2002). El suicidio, por tanto, es el acto autoinfligido para causarse la muerte en forma voluntaria, deliberada, en el que intervienen sucesivamente tres etapas, llamadas en conjunto proceso suicida: el deseo suicida, la idea suicida y el acto suicida en sí (Pérez, 1999). El suicidio no debe ser simplificado, es un fenómeno complejo que incluye factores biológicos, sociológicos, filosóficos y morales. A pesar de la complejidad, las definiciones nunca han planteado un problema ya que resulta sencillo delimitar aquello que estamos confrontando. Por aportar riqueza a la cuestión podríamos añadir una de las definiciones más reconocidas del suicidio, la ofrecida por el sociólogo y filósofo francés Émile Durkheim: “toda muerte que resulta, mediata o inmediatamente, de un acto, positivo o negativo, realizado por la víctima misma, sabiendo ella que debía producir ese resultado. La tentativa es el mismo acto que hemos definido, detenido en su camino, antes de que dé como resultado la muerte” (Durkheim, 1989). La importancia de tal definición no solo está en que es el primer autor que se atreve a definir el acto del suicidio, sino que también introduce elementos imprescindibles como la finalidad intencional y la autoprovocación. Además, se incluye la definición de tentativa como intento fallido. El concepto de “acto suicida” fue introducido por la Organización Mundial de la Salud en el año 1969 y la definición que ofrece será la siguiente: “todo hecho por el que un individuo se causa a sí mismo una lesión, cualquiera que sea el grado de intención letal y de conocimiento del verdadero móvil”.
9 Al iniciar el proceso de búsqueda y selección de documentación hemos podido hallar una gran cantidad de información y estudios sobre el suicidio. Es cierto que hemos encontrado información muy ligada a ciertas disciplinas. La escasa separación o la simbiosis que muchas ciencias poseen pueden llegar a dificultar una selección o perdernos en el tratamiento del tema en cuestión. Sin embargo, esto supone que muchos profesionales tienen interés por el tema y la perspectiva que nos ofrecen es muy amplia. Es por ello, que con un buen enfoque y sin perder el rumbo, la investigación realizada muestra un carácter unidireccional, pero parte de la pluridisciplinariedad. Tal perspectiva proviene de la concepción de riqueza en las ciencias sociales siguiendo a Roger Bartra, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México. Su ensayo asegura que la separación total de disciplinas es un grave obstáculo para la innovación. Al contrario, los nuevos estudios deben convertir las disciplinas en espacios más porosos y tolerantes. En lugares donde la comunicación pueda entender el asunto del suicidio desde múltiples perspectivas. Solo así podremos conseguir y hallar una respuesta amplia y adaptada al siglo XXI. Desde este enfoque hay ciertos estudios que serán claves para poder ofrecer una respuesta a la altura sobre la pregunta sobre la que reflexionaremos a partir de los siguientes puntos: 1. Noticias sobre suicidio en los medios de comunicación. Recomendaciones de la OMS. El análisis encabezado por Francisco Javier Acosta Artiles sintoniza a la perfección con la investigación realizada en nuestro trabajo. Uno de los puntos más destacables es la importancia que se le ofrece a los medios de comunicación en cuanto a la prevención del suicidio. Los autores del trabajo son conscientes de que a pesar de las diferentes visiones que puedan existir sobre el tratamiento informativo, los medios de comunicación son claves en esta lucha social. Por ello, consideran necesario aunar diferentes recomendaciones proporcionadas por la OMS y agrupadas en tres categorías: “qué hacer”, “qué no hacer” y “otras recomendaciones”. El documento cumple a la perfección con su sentido de existencia: “Este documento puede ser de gran utilidad para los profesionales de los medios de comunicación, para actividades formativas de difusión de tales recomendaciones con finalidad preventiva y para la investigación.”
16 un poder, el de dar la muerte, el de disponer de ella de alguna manera, y quitarle así todo su carácter mistérico y trascendental” (Thomas, 1983). La época marcada a final de siglo será importante con la llegada del sociólogo francés Émile Durkheim (1858-1917), quien, pensada en el suicidio, no como un fenómeno individual sino marcadamente social. Las causas sociales (crisis económicas, pobreza, aislamiento, cambios sociales, exceso de regulación social) y no las individuales, originaban el acto suicida (Guerrero, 2019). Es así como Durkheim es el primer autor que realiza una definición de suicidio de forma que se delimite la conducta suicida de otras en las que también resulta la muerte. Para ello incluye las características de finalidad intencional y autoprovocación (Mansilla, 2010). En el siglo XX, dos corrientes fueron claves para el estudio y la comprensión del suicidio: el psicoanálisis y el existencialismo (Camus, 2012). En todo este panorama se introduce al suicidio como algo más complejo de lo que se podría considerar, con una gran cantidad de ramificaciones dignas de estudio. Actualmente, como ya proponían los profesores Eva Dumon y Gwendolyn Portzky en Suicide Prevention Toolkit for Media Professionals (2011), hay una serie de estrategias de intervención (universales, selectivas e indicadas) para cada grupo. Como apunta Guerrero en su artículo científico de 2019, comprender que el suicidio es un fenómeno sociológico e histórico complejo más allá de la patología psiquiátrica y de las fronteras de la atención a la salud mental facilitaría un abordaje integral. La realidad es que no existe un consenso generalizado hoy en día en torno al suicidio. Parece que se está consiguiendo paulatinamente. Sin embargo, si acudimos a fechas recientes entenderemos el porqué de este punto de vista. Por ejemplo, “En Canadá, hasta el año 1972 cualquier intento de suicidio estaba penado con la cárcel” (Castillo, 2015). En Irlanda esta situación duró hasta 1993. En la India hasta 1994 y hasta 1998 en países como Sri Lanka. En países como Singapur o el Líbano es un delito condenado en la actualidad con hasta un año de cárcel. ¿Compartimos como sociedad una visión unificada sobre el suicidio tras miles de años? ¿O todavía las diferentes perspectivas nos mantienen alejados de una perspectiva común?
17 3.2. El suicidio y la sociedad Para el suicidio, ninguna explicación es universal, es un fenómeno complejo e incluso todos somos susceptibles a cometerlo o desarrollar ideas de muerte, “pero algo hay que destacar: es el papel que como sociedad podemos jugar para la reducción de este grave problema”, explicaron especialistas en conferencia de prensa previa al Día Mundial Para la Prevención del Suicidio, el día 10 de septiembre (Toche, 2018). Los especialistas prefieren no hablar de un problema ajeno a nosotros, reducirlo a una simple cuestión mental, sino expandirlo al término social. Los diferentes factores que nos rodean son determinantes para el desarrollo del fenómeno. La realidad es que las ideas suicidas aumentan en nuestra sociedad. Diario de Sevilla publicaba el día 6 de mayo de 2020 el siguiente artículo: “Un informe detecta un aumento de las ideas suicidas entre menores”. Actitudes como el ciberacoso, abusos dentro del seno familiar, bullying u otros tipos de acosos hacen que los índices entre menores se disparen. Como apunta Diario de Sevilla, los casos de la propia familia son los más frecuentes, sobre todo violencia doméstica (maltrato físico y psicológico), seguido de violencia de género que se produce en presencia de los menores de edad, además de casos muy graves de abuso sexual y abandono. Todo ello, ligado al ciberacoso o agresiones fuera del ámbito familiar generan una serie de ideas suicidas bastante preocupantes. Benjamín Ballesteros, doctor en Psicología y director de Programas de la Fundación Anar afirma lo siguiente en el mismo artículo: “Sin duda estos problemas psicológicos nos deben hacer pensar en el grado de desesperación con el que muchos niños y adolescentes están viviendo la violencia y la tensión padecida que, por desgracia, sienten sin posibilidad de escape o huida”. Todo ello se suma a un tema que podría estar cambiando y que analizaremos más hacia adelante, y es que parece ser que el suicidio ha permanecido durante mucho tiempo como un tabú. Este fenómeno está ligado a una postura colectiva sobre ciertos temas, así como a la educación recibida desde que somos niños. En el artículo de Alejandra Espino para Ethic titulado: “El suicidio, un tabú en la sociedad”, se desgranan las entrañas sociales que darían pie al motivo del silencio. Aquí se recogen las palabras de Alejandra Gabaldón, psicóloga general sanitaria en la clínica Clasifical Psicólogos: “Las personas tienen muy censuradas las emociones negativas y desagradables. Hay escasa tolerancia al malestar”. La exclusión de sentimientos clasificados negativos lleva a la soledad a tantas personas,
18 tomando el suicidio como una vía de escape. El subtítulo de Espino ya comienza a introducirnos en la cuestión de la comunicación: “Dos años antes de que una persona se suicide, ya está teniendo ideas suicidas. Normalizar el diálogo en torno al suicidio es fundamental para ayudar a prevenirlo” La normalización del diálogo se contrapone con los fundamentos propios en la educación. Esta vez nos ilustra Susana Bas, especialista en psicología clínica y codirectora del centro de psicología Bertrand Russell: “Las emociones negativas siempre se han entendido como algo que no debería existir, empezando por la frase de que los niños no lloran”. Por este motivo, llegamos al establecimiento de un tabú en torno al suicidio. Como sociedad no estamos preparados para recibir mensajes en torno a una cuestión tan compleja, ya que esto puede resultar para nuestra persona un ataque. Susana Bas lo explica de la siguiente manera: “Para la sociedad, escuchar que a alguien no le merece la pena vivir supone un ataque a sus pilares. A esto se suman las corrientes religiosas: históricamente ha sido pecado, porque se entiende que uno no tiene derecho a quitarse la vida”. Esto nos llevaría a asumir una vez más la situación de desprotección ante la que se encuentra una persona con este tipo de pensamientos. De la misma manera que hemos asumido que no existe una vía social apta para la exposición de este problema, podríamos ir considerando que en la otra dirección tampoco existe una comunicación óptima. Es decir, de la misma manera que las personas que tienen comportamientos suicidas pueden ver un muro social infranqueable, los medios de comunicación poseen numerosas deficiencias para transmitir su visión sobre el acontecimiento. Como podremos ver posteriormente, en ocasiones hemos podido asumir que dotar de silencio implica que desaparezca. Sin embargo, esta relación es inexistente. No hablar de algo no implica que eso desaparezca. Incluso puede “crear la ficción de que esa realidad no existe”, por lo que “el silencio suele implicar desconocimiento y miedo” (Espino, 2021). Este tabú genera un contexto para la persona que así se siente de incomprensión, donde piensa que ninguna persona es capaz de entenderla ya que no se lanza ningún mensaje sobre el problema que ésta posee. “La propia persona que tiene este tipo de ideas se siente muy sola porque no sabe a quién se lo puede contar. Piensa que le van a llamar ‘loco’ o que le van a encerrar en algún sitio y se avergüenza de sentirlo” (Blas, 2021).
19 La justificación de esta actitud por parte de los medios de comunicación se debe a la intención de evitar el efecto llamada. Como explica Espino, no existe ninguna campaña pública de concienciación sobre el suicidio, a diferencia de otro tipo de muertes como los accidentes de tráfico o la violencia de género. ¿Sigue vigente a día de hoy tal justificación? La Confederación de Salud Mental de España lo cuestiona en su manual llamado: Recomendaciones para el tratamiento del suicidio por los medios de comunicación, publicado en el año 2020: “Las cifras de suicidio en España, aunque con tasas menores que en el resto de Europa, hacen necesario que se superen los hábitos tradicionales que abogaban por silenciar el suicidio en la prensa, un problema que sigue siendo tabú en múltiples entornos ciudadanos”. Así añaden: “Debemos dotarnos de nuevas reglas para el tratamiento informativo (elaboración de noticias, reportajes, etc.) que permitan hacer llegar a la población la información adecuada sobre los recursos disponibles que ayuden a cumplir los objetivos de prevención. El silencio informativo no es una opción. El sensacionalismo, tampoco”. Para poder hallarnos en este punto donde se hable sin tapujos, los medios de comunicación no deberían entrar en aquellas ideas preconcebidas ante las que podemos caer. En el informe escrito por la Dra. Marina Valerio y la licenciada Natalia Castañeiro titulado: ¿Qué tenemos que saber sobre el suicidio? se nos afirma que no debemos olvidar que el estigma en torno a los trastornos mentales y el suicidio, ya que entorpecen la búsqueda de ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o han tratado de hacerlo. Por ello, es importante evitar los mitos y prejuicios que podamos tener sobre la enfermedad mental para poder ayudar a las personas que están en riesgo de suicidio. Los medios de comunicación poseen un papel fundamental en este fenómeno, por lo que su actuación resulta crucial. La definición que arroja Gamarnik sobre los estereotipos apunta hacia la línea de todos los autores en cuanto a la peligrosidad de su uso: “Un estereotipo es una representación repetida frecuentemente que convierte algo complejo en algo simple”. Los diferentes ensayistas dirigen su atención al mismo punto, si los medios de comunicación reducen la temática del suicidio a meros estereotipos, se estará simplificando un problema. Y, por ende, se recurrirá a evitarlo.
20 En general, los estereotipos presentan creencias inconscientes, compartidas por la sociedad, que ocultan los juicios de valor que emiten. Se convierten en las formas “lógicas” y “normales” de pensar, de hablar (...). Se transforman en lo más natural. Sugieren tanto lo que un determinado grupo es, como lo que debe ser. En el uso cotidiano apenas se reconoce su uso y mucho menos se cuestionan los juicios de valor que se emiten. Lo que se pone en juego aquí, entonces, es cómo un grupo juzga a otros grupos. Cómo se evalúan aspectos particulares, conductas, costumbres. Por otro lado, la credibilidad y el uso colectivo refuerzan su persistencia (Gamarnik, 2009). Los prejuicios profundos pueden ser también transmitidos por los medios de comunicación, añadiéndose a una sociedad que no cuestiona sus juicios de valor. La cuestión social ligada a los estereotipos sobre el suicidio forma un importante punto de partida para tener en cuenta. Gamarnik define los prejuicios como una “violencia suave e invisible”. Muy similar será el punto de vista de Bourdieu: “Es algo que se absorbe como el aire, algo por lo que no te sientes presionado; está en todas partes y en ninguna, y escapar de ella es muy difícil” (Bourdieu, 1991). Cuando la salud mental está rodeada de prejuicios, la sociedad no es consciente de ello, ya que va siendo “absorbida como el aire”. En este punto, y “aunque los medios no son omnipotentes” (Gamarnik, 2009) debemos tener en cuenta en toda la exposición que “funcionan reforzando opiniones ya establecidas” (Gamarnik, 2009)
21 3.3. El suicidio tras la pandemia El día 14 de marzo, España se levantaba con el siguiente titular en portada: “El Gobierno declara el Estado de alarma durante 15 días”. No solo El País haría eco a este acontecimiento histórico. También La Vanguardia: “Estado de alarma” o el ABC: “Estado en confusión” con un subtítulo bastante llamativo: “Sánchez anuncia el estado de alarma sin declararlo y crea aún más ansiedad entre la población al posponer a hoy la comunicación de las medidas concretas”. Cada uno de los medios físicos y digitales dieron nombre a la drástica y necesaria decisión por parte del Ejecutivo. Como ya anunciaba el subtítulo del diario dirigido por Julián Quirós, muchas personas comenzaron a sentir ansiedad y otros problemas mentales relacionados desde el inicio, pero sería el confinamiento posterior el que acrecentaría aún más este problema. Durante unos cuatro meses aproximadamente, la población se vio obligada a recluirse total o parcialmente en sus hogares, siendo limitada su actividad en gran medida. Esta situación traería graves consecuencias sociales. El 21 de abril de 2020, el ABC de Castilla y la Mancha lanzaba un titular que apuntaría a realidades venideras: “El miedo a la crisis económica dispara el riesgo de suicidios”. Juan Carlos Carabias decide escribir varias líneas avisando sobre un problema que ya viene mermando a la sociedad desde hace años, pero vista la situación actual podría verse aumentado. Su intervención inicial suena talante: “Cada día se suicidan 10 personas en España. Una cifra que suena gruesa y que podría crecer en el futuro, según sea la deriva social y económica de la quiebra que se anuncia una vez pasen estos tiempos de angustia por el coronavirus”. Su punto de vista sobre la posibilidad de que los problemas de salud mental aumenten en gran cantidad provienen del pronóstico que anticipa la Fundación Española para la Prevención del Suicidio (FEPS). El artículo recoge la entrevista realizada a Andoni Anseán, presidente de la fundación y psicólogo: “No nos preocupan tanto las consecuencias directas confinamiento (enojo, ansiedad, insomnio), sino el paisaje desolador que se nos viene si no activamos ya la economía y el tejido industrial y laboral” (Carabias, 2020). Su intervención puede ser resumida en tan solo una frase: “Las medidas tan drásticas que se han tomado pueden tener sus consecuencias en la salud mental” (Carabias, 2020). Su hipótesis no proviene de un análisis sin ningún tipo de consistencia, sino que se basa en los datos que proporcionan los años de la crisis de 2008: “Un estudio de la Universidad de Baleares dedujo que en el comienzo de la última crisis económica en España, 2008,
22 aumentó la incidencia de trastornos mentales por el efecto laboral sobre la población: un 19% más de depresiones, un 8% más de trastornos de ansiedad y un 8% más de conductas alteradas por el alcohol”. Añade lo siguiente: “En 2007, con la crisis económica a las puertas, ya hubo 1.036 suicidios en la población entre 40 y 60 años, mientras que, en 2014, en pleno pico de suicidios en España (3.910) se registraron 1.611 en la franja de esas edades. Un aumento de casi el 60%” (Carabias, 2020). Las últimas líneas del artículo publicado en abril deciden dejarse para la contundente frase del psicólogo Andoni Anseán: “Si este confinamiento se prolonga, preparemos el sistema sanitario para problemas de salud mental. Los habrá y muy duros”. Como bien anuncia Anseán, cualquier tipo de crisis económica siempre aturde a la sociedad. Un artículo años atrás coincide con Juan Carlos Carabias, ya que parten del mismo planteamiento. En esta ocasión, El Economista publica el día de Navidad de 2008 una noticia con el siguiente titular: “Como en 1929, la crisis económica hace aumentar los suicidios”. En este artículo se recogen referencias de la crisis de 1929, así como declaraciones de autoridades importantes en el estudio y análisis del suicidio. El Economista recoge la declaración de Ron Maris, ex director del Centro sobre Suicidios en la Universidad de Carolina del Sur: “En períodos de recesión, el índice de suicidios tiende a aumentar. Esto se vio en 1929 y en los años que siguieron” La realidad es que los datos hablan por sí solos. “El índice de suicidios explotó en los años 30, en una época cuando la crisis puso a un cuarto de los estadounidenses en el paro.” El Economista sigue recogiendo datos de la época, donde el índice de suicidios alcanzó un pico en 1932, donde 21,3 de cada 100.000 personas terminaron con su vida, multiplicando por dos el índice registrado en 1920 (12,3 de cada 100.000). Ron Maris, ex director del Centro sobre Suicidios en la Universidad de Carolina del Sur indica un factor fundamental el cual no puede dejarse pasar por alto: “Es siempre difícil de establecer la causa de un suicidio, son múltiples.” Ahora bien, añade que los factores económicos tienden a debilitar a las personas ya vulnerables por otras razones. El experto, recogido por el diario económico, subraya la importancia de no simplificar el problema. La Confederación de Salud Mental de España redacta un informe en torno al impacto de la pandemia del COVID-19 en la salud mental. La organización asegura que los problemas de salud han aumentado durante la pandemia, con un claro aumento en los
23 niveles de ansiedad y estrés. Además, lo cuantifica: “Varias encuestas muestran que alrededor de un tercio de las personas adultas reporta niveles de angustia. Entre la población más joven, esa cifra llega a 1 de cada 2 personas.” La clave de todo ello se encuentra en que los factores externos (sociales, económicos, etc…) afectan directamente a la salud mental. La pandemia ha traído problemas de salud física, escaso contacto social, aislamiento, dificultad de conciliación en muchos ámbitos, cambios de hábitos, problemas laborales, etc… Todo ello “pasa factura a la salud mental de la población”. Se ha traducido de manera directa en la asistencia a profesional especializado en la materia: “En España, y según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en este primer año de pandemia, un 6,4% de la población ha acudido a un profesional de la salud mental por algún tipo de síntoma, el mayor porcentaje (un 43,7%) por ansiedad y un 35,5% por depresión. Más del doble de las personas que han acudido a estos servicios de salud mental son mujeres” (Confederación Salud Mental España, 2021). Muchas son las variables que pueden diferenciarse para ser mucho más concretos con los datos. Este mismo informe, publicado el 16 de marzo del pasado año, añade la clase social como uno de los motivos a distinguir en la clasificación de datos. Por ello, el factor “económico es determinante de una peor salud mental.” La encuesta del CIS recogida por la Confederación de Salud Mental de España apunta que el porcentaje de personas de clase baja que se han sentido “decaídas, deprimidas o sin esperanza durante la pandemia” multiplica por dos a las personas que pertenecen a la clase alta. Específicamente, el 32,7% corresponde a las personas con menor poder adquisitivo, en contraste con el 17,1% de población con tales síntomas que corresponden a una clase social más alta. La prescripción de fármacos de psicofármacos también indica una diferencia bastante notable. En esta ocasión, la diferencia se triplica: “Un 3,6% en la clase alta, frente a un 9,8% de la clase baja”. Otro de los segmentos sociales que se ha visto afectado corresponde a las personas más jóvenes. En este caso, “la pandemia ha resultado increíblemente difícil” (Confederación Salud Mental España, 2021). El grupo al que se refiere la Confederación es aquella que se encuentra entre los 18 y 34 años. Y son ellos los que más “han frecuentado los servicios de salud mental, han tenido más ataques de ansiedad, más síntomas de tristeza y han sido
24 las personas que más han modificado su vida habitual debido a esta situación”. (Confederación Salud Mental España, 2021). El problema no solo se ha reducido a nuestro país, sino que ha afectado a cada uno de los países zarandeados por la pandemia: “One study of 1210 respondents from 194 cities in China in January and February 2020 found that 54% of respondents rated the psychological impact of the COVID-19 outbreak as moderate or severe; 29% reported moderate to severe anxiety symptoms; and 17% reported moderate to severe depressive symptoms” (Cullen, 2020). No podemos dejar pasar por alto tales datos tan elevados. El estudio ampliamente desarrollado por los expertos Cullen, Gulati y Kelly plantea una serie de hipótesis con una serie de impactos altamente probables: • First, while it might be ostensibly attractive to re-deploy mental health professionals to work in other areas of healthcare, this should be avoided. Such a move would almost certainly worsen outcomes overall and place people with mental illness at disproportionate risk of deteriorations in physical and mental health. (Cullen, 2020) • Second, we recommend the provision of targeted psychological interventions for communities affected by COVID-19, particular supports for people at high risk of psychological morbidity, enhanced awareness, and diagnosis of mental disorders (Cullen, 2020) • Finally, there is a need for particular focus on frontline workers including, but not limited to, healthcare staff. (Cullen, 2020) Cada una de las propuestas deben ser apuntadas con vistas a la atención y mejora de la salud mental. Es evidente que la tendencia al descuidado afecta de raíz a la problemática del suicidio.
25 3.4. Datos sobre el suicidio Los datos que aporta el medio de comunicación Expansión resultan muy ilustrativos en cuanto a la magnitud del problema en cuestión (Ir a Anexo 1 para ver la tabla completa). Como podemos comprobar, desde el año 1960 se comienzan a obtener registros sobre el suicidio. En la diferencia de las cifras hallamos la existencia de una crecida exponencial. En 1975 vislumbramos la menor tasa de registro por cada 100.000 habitantes: 3,80. Si acudimos al año 2014, donde la crisis todavía resuena, la tasa asciende a la cifra de 8,43, excediendo en más del doble la marca anterior. Al observar la tabla, resalta uno de los datos más recientes, el año de la pandemia. En el año 2020, la cifra de mujeres que se quitaron la vida fue de 1.011, situándose en su máximo histórico. El número de suicidios entre hombres también bate toda cifra anterior: 2930. Ambas partes suman un total de 3.941, situándose en la cúspide en comparación con los ochenta años de registro que se poseen. Una vez más, este dato podría compararse con 1975, donde la cifra total de fallecidos se queda en 1.366. La diferencia entre ambas es de 2.575. Otra de las diferencias más destacables es el contraste existente entre hombres y mujeres. Las tasas de suicidio de los hombres son superiores a las observadas en las mujeres. La frecuencia de suicidio entre varones es cuatro veces superior a las de las mujeres (Huergo Lora y Ocio León, 2009). La excepción se encuentra en China y el sur de la India. Allí, las mujeres jóvenes son las que encabezan la lista en la juventud. A partir de los estudios de Huergo Lora y Ocio León, así como los informes de la OMS como referencia, trataremos de establecer una serie de patrones interesantes a nivel cuantitativo: 1. Religión: El número de suicidio entre las poblaciones católicas han sido inferiores a la de los protestantes y a la de los judíos, pero es importante señalar el grado de ortodoxia y de integración en esta categoría más que la simple afiliación religiosa institucional (Huergo Lora y Ocio León, 2009).
32 entre lo 50 y 54 años. Para ello, compararemos este dato con la franja de edad que recoge entre los 20 y 24. Gráfico 4: Comparativa de suicidios por franjas de edad. Fuente: Elaboración propia El gráfico extraído resulta bastante contundente. A pesar de que el suicidio juvenil es elevado, la franja de edad comprendida entre lo 50 y 54 recoge unas cifras bastante preocupantes. Es llamativo que en 2013 se registrase la mayor cifra en esta horquilla de 10 años, con un total de 450 suicidios. Como los periodistas y analistas ya apuntaban dentro de este estudio, las causas económicas son uno de los elementos a considerar ya que se encuentran muy ligados a este tipo de índices. Sin embargo, otro dato que no puede pasar desapercibido es el correspondiente al año 2020 en la franja de edad naranja. Un total de 440 personas de entre 50 y 54 años se quitaron la vida. Por último, y una vez más con el estudio del INE y de la mano de los especialistas Huergo Lora y Ocio León, podríamos realizar una comparativa en cuestión del sexo. Anteriormente hemos podido confirmar que el suicidio entre hombres es más frecuente que entre mujeres. En el siguiente gráfico realizaremos tal comparativa. Los datos 0 50 100 150 200 250 300 350 400 450 500 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 20-24 años 50-54 años
33 completos podemos contemplarlos en el Anexo 4. En la ilustración podremos observar la diferencia de suicidio entre hombres y mujeres, de todas las franjas de edad en seis años diferentes. Gráfico 5: Comparativa de suicidios por sexo. Fuente: Elaboración propia La diferencia entre hombres y mujeres parece bastante significativa. El dato con mayor número de suicidios lo encontramos en el último año: en 2020 un total de 2.930 hombres se quitaron la vida, mientras que fueron 1.011 las personas del sexo opuesto. Con estos datos llegamos a la idea de que el sexo masculino triplica en cifras al índice femenino. 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 3500 2015 2016 2017 2018 2019 2020 Mujeres Hombres
34 3.5. El impacto de los medios de comunicación en la sociedad actual. El siglo XX fue decisivo en cuanto al estudio sobre la comunicación. El periodismo del siglo anterior era de minorías, no tendría alcance si lo comparamos con la llegada de la radio y la televisión años después. La capacidad de persuasión que tendrían en esta etapa sería fundamental para la clase política y para los intereses empresariales de todo tipo. En un artículo de Hiru.eus se explica este punto de inflexión de una manera bastante concreta y nítida: Precisamente, la radio y la televisión lograron que los medios de comunicación tuvieran peso específico en la sociedad por su capacidad para orientar y dirigir los intereses sociales, dentro de lo que hoy se conoce como sociedad mediática, si bien desde los primeros periódicos quedó demostrada la capacidad de estos para generar estados de opinión (Hiru.eus, 2016) Uno de los momentos históricos en el ámbito de la comunicación fue el programa de Orson Welles. Hiru.eus ofrece la relevancia merecida a este fenómeno que marcaría un antes y un después en nuestra disciplina: Uno de los ejemplos más disparatados, pero a la vez inquietantes sobre el poder de los medios de comunicación, se produjo la noche de Halloween de 1938. Ese día, bajo la dirección de Orson Welles la emisora RKO de Nueva York emitió una teatralización radiofónica de la novela La guerra de los mundos, de H.G. Wells, en la que los marcianos invadían la Tierra. Aunque la novela radiada se presentó como una recreación de ficción, una gran parte de la audiencia interpretó el programa como una situación real, lo que desencadenó una reacción de histeria colectiva que supuso la evacuación de numerosas poblaciones, la saturación de los servicios de emergencia y situaciones de colapso de los servicios públicos. Tras ese programa, los medios de comunicación, y en concreto la radio, pusieron de manifiesto su capacidad para influir en la sociedad a la que se dirigen. (Hiru.eus)
35 Este fenómeno desencadenó que autores y expertos entendiesen la importancia de realizar un estudio en profundidad a los medios de comunicación. Es por ello por lo que el siglo XX estará marcado por la creación de numerosas teorías respectivas a la comunicación. Sea cual fuere la intención (política, económica o simplemente gnoseológica) resultaría indispensable conocer los entresijos de los medios de comunicación, así como el impacto que generan o las funciones sociales que se le exigían. Uno de los autores más destacados es el politólogo Harold Laswell. En 1948, el norteamericano catalogó tres funciones básicas en su obra “The structure and function of communication in society”. La primera función es la “vigilancia del medio”. Esta función está ligada a la de observar aquello que sucede en la sociedad. Seguir de cerca cada movimiento social, así como el establecimiento de una vigilancia política, controlando los poderes públicos y gubernamentales. La segunda función tiene que ver con la “correlación de partes”: Además de informar acerca de los asuntos políticos, de la sociedad y de la vida doméstica, los medios también proporcionan explicaciones e interpretaciones para ayudar a los ciudadanos a comprender el significado de lo que se ha informado (Freidenberg, 2004). La última función es titulada como la “Transmisión de la herencia cultural”: Esto es, la transmisión de la cultura de generación en generación, hacia otros grupos sociales y hacia fuera de las fronteras. Los medios de comunicación no sólo informan a la comunidad e interpretan el significado de la noticia, sino que transmiten información sobre la sociedad misma, su historia como unidad social, sus errores, sus aciertos, sus normas y valores. (Freidenberg, 2004). La perspectiva de Laswell aporta a los medios de comunicación un papel fundamental en la generación de conceptos, ideas y cultura. En muchas ocasiones, las funciones de los medios de comunicación se han reducido al análisis del aspecto político. Sin embargo, la influencia de los medios también afecta de lleno al fenómeno social, a la concepción de las bases y fundamentos del ser humano en una época y lugar determinado.
36 Miguel José Llamas Ruiz asegura esta idea en su estudio: “La importancia de los medios de comunicación en la educación: formación de valores, actitudes y hábitos de convivencia”. A pesar de que la investigación de 2008 está centrada en el proceso de aprendizaje, es posible generalizar el enfoque que ofrece Llamas Ruiz (2008). El autor asegura que los medios de comunicación impactan de lleno en la concepción de la sociedad sobre la realidad, así como la educación que poseen. El estudio se centra concretamente en la importancia que tienen los mensajes lanzados por los medios en la formación de valores, actitudes y hábitos de convivencia. En este sentido, la importancia también recae sobre la construcción de mentes críticas capaces de reflexionar sobre la praxis de los medios de comunicación. Nuestra cultura está llena de elementos icónicos transmitidos por diferentes medios de expresión y comunicación. Vivimos precisamente en una época poblada de imágenes de toda clase, y éstas son un elemento de consumo masivo de nuestra sociedad. Es preciso, pues, educar para saber mirar, analizar y comprender la imagen, con una actitud crítica. (Ruiz, 2008) El consumo masivo de mensajes visuales o textuales es una realidad en nuestra generación. La perspectiva desde la que se transmita la información será clave para la construcción de valores. Ahora bien, si no se establece un estudio serio y profundo sobre ciertas temáticas en la disciplina de la comunicación, será imposible controlar las bases que se están sentando a nivel social. La relevancia social de los medios de comunicación se encuentra directamente ligada con la cantidad de información que se ofrece sobre ciertos temas, así como la calidad con la que se aporta. En este caso, el artículo de Gemma Revuelta en la revista Gaceta Sanitaria publicado en 2006 asegura que “la salud de la población guarda una estrecha relación con el acceso y la utilización de la información”. En pocas ocasiones se ha relacionado la información con la salud. Sin embargo, si hablamos del tratamiento del suicidio parece un vínculo inherente. En España, la concentración de medios se traduce en una marcada tendencia hacia la homogeneidad de la información; la salud pocas veces tiene un espacio
37 específico o un tratamiento independiente o la información está servida por profesionales escasamente especializados. Los principales temas “crónicos” que ha seguido la prensa española durante los años del estudio han sido: cáncer, sexualidad y reproducción, sida, drogas (incluido el tabaco), trastornos mentales y cuestiones relacionadas con la nutrición. (Revuelta, 2006) Si la “agenda de los medios de comunicación” no recoge cuestiones relacionadas con la salud admitimos la creación progresiva de una sociedad desinformada. Esta exclusión de diferentes temas parte desde la misma estructura que los grandes medios han perpetuado durante años. Como sigue apuntando Gemma Revuelta, la prensa española divide sus secciones temáticas en política, nacional, internacional, cultura o deporte entre otros. Sin embargo, no encontramos ninguna referencia directa hacia las informaciones relacionadas con la salud. Este tipo de cuestiones suelen estar presentes en un segundo plano, sin ser un tema que tratar de forma central. Por ejemplo, la mayoría de las ocasiones en las que se desarrolla una información relacionada con la salud, la hallamos dentro de la sección: sociedad. En este caso, el tratamiento de una cuestión relacionada con la salud se ve subexpuesta a otro acontecimiento: El periodista que quiere publicar un artículo sobre un tema médico o de salud – una información sobre los efectos nocivos del tabaco, una investigación sobre el cáncer, los datos del síndrome agudo respiratorio severo, etc.– debe competir con el que tiene en sus manos otras noticias normalmente más espectaculares. (Revuelta, 2006) Si el periodista debe encontrar un “acontecimiento superior” para poder redactar una información relacionada con la salud podríamos llegar a desinformación social. Además de ello, debemos tener en cuenta otro factor imprescindible que relucía en la anterior cita de Revuelta, y es que el escaso tratamiento que se realiza se hace lleva a cabo normalmente por “profesionales escasamente especializados”. Para mejorar la información sobre la salud se recomienda establecer plataformas de comunicación y participación entre el sector especializado y los medios de comunicación, fomentar el conocimiento mutuo de las necesidades de cada grupo
38 profesional que interviene en el proceso y desligar al máximo la información en materia de salud de las presiones e influencias políticas. (Revuelta, 2006) Uno de los apuntes que hemos establecido desde el inicio de la investigación tiene que ver con la convergencia entre los medios de comunicación y el sector especializado en la materia. Si no se tienden puentes entre los especialistas del tema y los responsables para ofrecer una buena información es imposible combatir contra el fenómeno. Ahora bien, todo lo que establece Revuelta se encuentra ligado a la teoría de la Agenda Setting. Una de las citas más destacadas sobre esta teoría proviene por parte de Bernard Cohen. El científico e historiador ofreció una frase que se convertiría en toda una referencia ante el estudio de los medios de comunicación: La prensa no tiene mucho éxito en decir a la gente qué tiene que pensar, pero sí lo tiene en decir a sus lectores sobre qué tienen que pensar (Cohen, 1963) La lectura de esta cita nos acerca a la reflexión que realiza Rodríguez Díaz (2004) sobre la misma. La Teoría de la Agenda-Setting expresa en un sentido metafórico cómo las agendas o temas considerados por los medios de comunicación son también subrayados en las agendas de la audiencia. De esta forma, no solo nos encontramos con una audiencia que recibe información y termina su función, sino que además aprenden a darle la importancia y el énfasis que los medios también le conceden. De esta forma, la relevancia social que poseen los medios de comunicación sobre la sociedad es bastante considerable: El medio no decide por el público qué es lo que éste tiene que pensar u opinar sobre un hecho, aunque sí decida cuáles son las cuestiones que a van a estar en el candelero o en la opinión pública. A este conjunto se le denominará: la agenda. (Rodríguez Díaz, 2004). El estudio sobre la Teoría de la Agenda Setting de Rodríguez Díaz realiza un recorrido bastante amplio sobre los análisis más relevantes sobre la comunicación. La presencia de Walter Lippman, a principios del siglo XX permitió entender la que los medios de comunicación colocan los cimientos de lo que pensamos. En su capítulo “El mundo exterior y las imágenes que tenemos en nuestra cabeza” aseguraba que los medios de
39 comunicación son los principales generadores de imágenes del mundo exterior en nuestras mentes. De esta forma, los medios simplifican un mundo demasiado grande para nosotros, que se encuentra “fuera del alcance de la mirada y de la mente” (Lippmann, 1922). La Teoría de la Agenda-Setting vino a asumir una gran cantidad de teorías con respecto a los medios de comunicación. La mayoría de los autores han valorado y aceptado tal teoría, dándole una relevancia fundamental a aquello que cualquier medio de comunicación incluye en su parrilla. Como un resumen muy aproximado de la idea que se ha extendido sobre este mismo tema hallamos una cita de López Escobar bastante significativa, y la cual se acerca a las reflexiones que se han realizado sobre el tema en estos últimos años: Con la Teoría de la agenda-setting se consolidó un método empírico para mostrar cómo los medios de difusión consiguen transferir a sus audiencias las listas jerarquizadoras de los temas o problemas más destacados para la sociedad. Mediante el análisis de contenido de los medios y el sondeo a la audiencia se descubre que, en efecto, existe una elevada correlación entre los temas a los que dan importancia a los medios de difusión y los que interesan a sus audiencias (López-Escobar, 1996). Una vez que hemos entendido la relevancia de aquello a lo que le damos tiempo y espacio en los medios de comunicación llegamos a una pregunta bastante obvia si seguimos el desarrollo de la investigación que estamos realizando: ¿Por qué se realiza una escasa cobertura mediática al asunto del suicidio? Hemos podido observar que este fenómeno supone una merma en la sociedad actual. Los índices, así como las previsiones apuntan a un asunto de gran relevancia. Sin embargo, lo que proviene de los medios de comunicación parece totalmente contradictorio, el tratamiento que se ofrece parece insuficiente si tenemos en cuenta la trayectoria social que posee. La razón principal podríamos decir que se encuentra en la aplicación de los medios de comunicación del efecto Werther.
40 3.6. Comportamiento de los medios de comunicación con respecto al suicidio: Efecto Werther vs Efecto Papageno En el año 1774 Goethe publicaba Leiden des jungen Werther (Las penas del joven Werther). Tras su fracaso amoroso, el joven protagonista de la obra decide quitarse la vida con un disparo. Tras la publicación de la novela, varias personas en la Europa del siglo XVIII decidieron quitarse la vida a través del mismo método que Werther. La relación entre los suicidios que se dieron en la época era evidente. Algunas de las personas que decidieron quitarse la vida vestían de la misma forma que el protagonista, otros hacían referencia a la novela en su nota de despedida. También se halló en varias ocasiones el libro en el lugar del acto. Esta avalancha provocó que en varios países europeos se prohibiese el consumo de la novela del escritor alemán. Como Herrera Ramírez (2015) nos explica en su estudio: “El tratamiento del suicidio en la prensa española”, el término de efecto Werther fue acuñado por el sociólogo David Philips en 1974. Tras realizar un estudio entre los años 1947 y 1968 extrajo una serie de resultados bastante concluyentes: El número de suicidios en Estados Unidos se incrementaba al mes siguiente de que el New York Times publicase en portada alguna noticia sobre el suicidio. El efecto Werther también es conocido como “efecto Copycat” y también suele darse con mayor intensidad en caso de que el modelo de conducta suicida se dé con una celebridad. Al otro lado encontramos el Efecto Papageno. Herrera Ramírez (2015) nos traslada al origen del término, el cual se encuentra en el personaje homónimo de la “Flauta mágica” de Mozart, el cual fue disuadido del suicidio después de que tres niños le mostrasen las otras alternativas que la vida ofrecía. Como concluye su investigación el autor Niederkrotenthaler: El impacto de la información sobre el suicidio no puede limitarse a los efectos nocivos, sino que la cobertura de afrontamiento positivo en circunstancias adversas, como se explica en los artículos de prensa sobre la ideación suicida, pueden tener efectos protectores. (Niederkrotenthaler, 2012) Efectos nocivos versus efectos protectores. La discusión entre ambas posturas supone un reto todavía para los especialistas de la comunicación. Lo cierto es que la mayoría de medios españoles han optado tradicionalmente por la ocultación y cancelación del asunto
41 para evitar el efecto imitativo. Por ejemplo, el medio español El País, fundado en 1976 y con gran prestigio en nuestra nación es claro en la postura o tendencia que ha tomado en estos últimos años. Para ello, acudimos a un editorial de este medio de comunicación titulado: “El suicidio entre jóvenes”, que fue publicado el día 26 de enero de 2022. La redacción comienza asumiendo el silencio social existente alrededor del asunto en cuestión: La sociedad española ha sido tradicionalmente remisa a abordar el drama del suicidio, en particular entre los jóvenes. El desgarramiento que produce en familias, amigos y entorno social ha provocado durante mucho tiempo el silencio o la reserva ante esos casos por temor a un potencial efecto mimético. (El País, 2022). El miedo a un efecto mimético ha provocado el silencio a nivel social y comunicativo. Sin embargo, la siguiente declaración por parte del medio resulta bastante sincera y llamativa: Este mismo periódico ha seguido esa pauta de conducta. (El País, 2022) El medio de comunicación reconoce haber dejado a un lado el asunto debido al temor de generar un efecto imitativo. Tras esta declaración, el medio no hará más veces referencia a su actitud con respecto al asunto. Sin embargo, sí asegura que este principio de ocultación se encuentra en entredicho: Hace años ya, sin embargo, que muchos expertos cuestionan el principio de ocultación como mejor modo de prevenir su creciente incidencia. También esto lo ha cambiado la pandemia: el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años después de los tumores, y la primera de los varones de esa edad. (El País, 2022) El País demuestra en estas líneas la “posibilidad de error” desde su praxis periodística. Al expresar que este tema se halla en análisis actualmente anima a pensar que quizás el efecto Werther se encuentra obsoleto. La razón por la que se plantea esta equivocación se
48 2. Excepciones: Sólo de forma excepcional y por razones muy justificadas se podrá citar el suicidio como causa de una muerte, especialmente cuando se trate de personalidades relevantes o cuando revelen un hecho social de interés general. 3. Información responsable: La responsabilidad debe implicar, entre otros aspectos, considerar los sentimientos de los parientes, evitar la descripción detallada del método de suicidio adoptado y tener en cuenta la sensibilidad del público receptor. 4. Precauciones: Deben evitarse explicaciones simplistas y las basadas en la especulación. No debe justificarse el suicidio con valores morales dignos de imitarse como el valor, amor, dignidad, honor, etc. (RTVE, 2010) Como se puede observar, las recomendaciones y sugerencias se encuentran una vez más ligadas a las cuestiones explicadas anteriormente. El efecto Werther es una norma implícita en los medios de comunicación. Además, al ser un tema que podría resultar bastante subjetivo en cuanto al tratamiento, los periodistas no se embarcan en este tipo de cuestiones. Una vez que conocemos las recomendaciones y contextualización que ofrecen los medios, el Ministerio de Salud reconoce que es tiempo de romper con el tabú, es necesario iniciar un cambio desde los altavoces de la sociedad: Estamos ante un nuevo reto en el que es imprescindible la implicación y la colaboración directa de los medios de comunicación. Debemos dotarnos de nuevas reglas para el tratamiento informativo (elaboración de noticias, reportajes, etc.) que permitan hacer llegar a la población la información adecuada sobre los recursos disponibles que ayuden a cumplir los objetivos de prevención. El silencio informativo no es una opción. El sensacionalismo, tampoco. (Gobierno de España, 2020). El Gobierno parece bastante claro en su punto de vista en torno a este asunto: “El silencio informativo no es una opción”. La postura del Gobierno resulta cercana al efecto Papageno, y alejada del efecto Werther. A continuación, ofreceremos una serie de
49 recomendaciones que se destacan en este documento oficial, con vistas a mejorar el tratamiento informativo que se ofrece sobre el suicidio. Antes de proceder, es necesario destacar que el documento es muy amplio y merece la pena su lectura completa por parte de cualquier periodista. Tales recomendaciones son recogidas por parte del Gobierno, pero provienen de la Organización Mundial de la Salud. En este caso, han sido seleccionadas de la recolección realizada por Acosta Artiles en 2017: • Qué no hacer o Evite informar sobre detalles específicos o la descripción explícita del método usado en el suicidio o intento de suicidio. o Evite aportar información detallada sobre el lugar del suicidio o intento de suicidio (los lugares de suicidio también se imitan). o No glorifique a la persona que se ha suicidado. o No presente la muerte por suicidio como algo normal. o No presente la muerte por suicidio como una solución a los problemas, ni como un modo de afrontarlos. o No presente la muerte por suicidio como consecuencia de razones simplistas causa efecto. • Qué hacer o Refiérase a la muerte por suicidio como un hecho, no como un logro. o Resalte las alternativas al suicidio, ya sea mediante información genérica o mediante historias de personas, que ilustren cómo afrontar las circunstancias adversas, las ideas de suicidio, y cómo pedir ayuda. o Proporcione información sobre recursos comunitarios y líneas de ayuda. Hay mucha gente: familiares, amistades, asociaciones, profesionales en los equipos de atención primaria, de salud mental y en otros recursos de salud, que puede ofrecer ayuda o Ofrezca un mensaje de solidaridad a los supervivientes en momentos de profundo dolor, y proporcione datos de contacto (webs) de los grupos de apoyo para supervivientes.
50 • Otras recomendaciones o Para las estadísticas use fuentes auténticas y fiables e interprételas de forma cuidadosa y correcta. o Tenga especial cautela cuando informe sobre suicidios de personas famosas. o Trabaje estrechamente con las autoridades sanitarias y profesionales de salud mental en la presentación de los hechos. o Sea cuidadoso en los contenidos, también en situaciones de presiones por tiempo. o Escriba siempre el artículo o elabore la pieza informativa con sensibilidad, pensando que uno de los seres queridos que ha sufrido la pérdida, lo va a leer y cómo se puede sentir. Por último, resulta imprescindible recoger algunas de las expresiones a evitar, así como aquellas que se deben emplear. En el documento oficial del Ministerio de Sanidad son escogidas algunas de las que el Gobierno de Navarra publicaba en el año 2014: • Expresiones a utilizar o Intento de suicidio o Quitarse la vida o Muerte por suicidio o Persona con riesgo de suicidio o Prevención y detección precoz de la conducta • Expresiones a evitar o Intento de suicidio exitoso o Intento de suicidio frustrado o Cometer suicidio o Víctima de suicidio o Grito de ayuda
51 4. Investigación 4.1. Objetivos • Objetivo general: En la siguiente investigación se trata de demostrar la permanencia del efecto Werther en los medios de comunicación españoles. De la misma forma, trataremos de visibilizar el posible cambio de tendencia ante el que nos podemos encontrar. A este fenómeno, le sumaremos el contexto profesional – periodístico, donde analizaremos la praxis periodística que se aplica en España con respecto al suicidio, así como el conocimiento que los periodistas poseen ante esta temática. Todo ello nos acerca a un trabajo que se centra en demostrar la necesidad de formación de los periodistas en un contexto cambiante. Cada uno de los métodos utilizados, así como cada análisis realizado permitirán hacer evidente que la transformación dentro del gremio de la comunicación se hará imprescindible si se pretende la aplicación integral del efecto Papageno. • OE1: Analizar la praxis periodística en torno al tratamiento del suicidio. • OE2: Investigar si los periodistas conocen las principales recomendaciones para hablar sobre el suicidio. • OE3: Observar si el efecto Werther sigue siendo usado por los medios. • OE4: Ofrecer una respuesta concreta sobre la transmisión de acontecimientos relacionados con el suicidio.
52 4.2. Metodología Para la consecución de los objetivos estableceremos una serie de métodos. Gracias a ellos podremos avanzar en nuestra investigación y arrojar una serie de conclusiones y resultados que demuestren las hipótesis que posteriormente se van a plantear. En primer lugar, hemos realizado una revisión bibliográfica que hemos podido observar anteriormente. En ella, hemos valorado toda aquella información relevante sobre el asunto que se está estudiando. Este primer método ha sido fundamental ya que en base a él hemos podido extraer cada una de las teorías, así como el estudio que ya han realizado otros expertos y/o autores sobre el suicidio. Este proceso metodológico es denominado naturalmente como el estado de la cuestión o un análisis bibliográfico. Ha resultado fundamental acudir a bibliografía relevante, así como a artículos científicos, webgrafía, artículos periodísticos y datos estadísticos. Ante el análisis de la praxis periodística hemos decidido el uso de una metodología cualitativa. En base a la revisión bibliográfica anterior, es posible un método basado exclusivamente en el análisis exhaustivo de una noticia, valorando las técnicas, palabras, expresiones y uso del lenguaje para transmitir aquellos acontecimientos relacionados con el suicidio. Este método ha sido realizado en base a la lectura inmersiva del texto, realizando un acercamiento al contexto. Es decir, no solo es interesante el conocimiento de lo que estamos leyendo, sino quién lo está escribiendo, así como el medio para el cual trabaja. La información en sí ha sido analizada en cada línea, y ha sido contrastada con la revisión bibliográfica que hemos realizado anteriormente. Por ello, las pautas por parte de los expertos que hemos encontrado adecuadas han sido contrastadas con el escrito periodístico. Desde la percepción de los expertos en la temática hemos podido profundizar en el contenido del texto, para así realizar un análisis cualitativo de mucho valor. En el análisis del texto hemos comprobado el punto de inicio: ¿Cómo se trata la noticia, desde un supuesto o de un hecho contrastado en su totalidad? Otra de las claves se encuentra en el planteamiento del título. Siguiendo las recomendaciones también hemos acudido al contenido implícito, no solo a nivel gnoseológico sino en el ámbito político. Varias frases han sido extraídas para poder realizar un análisis de mayor calidad. Por último, hemos podido analizar el texto no en cuanto a lo que se encuentra en él sino a lo que permanece ausente y debería aparecer, para poder llegar a un tratamiento adecuado.
53 En tercer lugar, utilizaremos el método cualitativo de la entrevista. Con vistas a poder hablar sobre la segunda hipótesis, pondremos en evidencia a través de una serie de preguntas a la periodista Beni Moreno y a Juan García. La entrevista es uno de los métodos cualitativos más reconocidos, y ofrece lugar a la interpretación. Así lo explica Nahoum: La entrevista es un intercambio verbal que nos ayuda a reunir datos durante el encuentro de carácter privado y cordial, dónde una persona se dirige a otra y cuenta su historia, de su versión de los hechos y responde a preguntas relacionadas con un problema específico (Nahoum, 1990) La entrevista en este caso nos permitirá poder conocer la realidad desde dentro de la profesión. Este carácter cordial y privado también es ideal para poder llegar a respuestas sinceras, coherentes y por ello llenas de gran valor. Existe de antemano un objetivo preestablecido por los interlocutores a través de un acuerdo mutuo. Por esto, la entrevista es capaz de aproximarse a la intimidad de la conducta social de los sujetos y el tipo de relación que se establece en la misma determina el desarrollo de la conversación (Díaz y Ortiz, 2005). Este método ha sido seleccionado para poder demostrar la segunda hipótesis debido a la esencia de la entrevista, en su acercamiento a la intimidad. La relación cordial con lo sujetos es el contexto perfecto para poder hallar respuestas que permitan una interpretación sin dudas sobre la realidad que estamos investigando. La presentadora de Buenas Noticias TV (programa de Televisión Española), contestará a ciertas cuestiones en torno al conocimiento que se posee el sector sobre la praxis periodística adecuada en estos casos. La entrevista abierta estará basada en el bagaje bibliográfico anteriormente revisado. De esta forma, podremos observar el conocimiento que los periodistas tienen sobre el tratamiento hacia el suicidio.
54 Las preguntas que realizaremos serán las siguientes: 1. ¿Crees que el suicidio es un problema social grave? 2. ¿Crees que desde los medios de comunicación se sabe transmitir de manera adecuada sobre el suicidio? 3. ¿Conoces alguna guía o recomendación para el tratamiento del suicidio? 4. ¿Cómo tratarías tú una información con referencia al suicidio? 5. ¿Has recibido durante tu carrera profesional algún tipo de curso o formación en cuanto a cómo tratar el suicidio? 6. ¿Crees que los periodistas tenéis la suficiente información sobre cómo tratar el suicidio? 7. ¿Cómo podemos los periodistas colaborar con este problema? Estas mismas preguntas serán realizadas a otro periodista en función, Juan García. Él es periodista en Cadena Ser, concretamente en Hora 14. Su experiencia como informador también resultará clave para poder arrojar unos resultados contundentes, que puedan reflejar la realidad sobre la profesión. Con el objetivo de comprobar si hoy en día sigue utilizándose en los medios de comunicación el efecto Werther, acudiremos a un método cuantitativo. Nuestra fuente de información será Kiosko.net, desde donde a partir de una serie de filtros podremos comprobar la cobertura que se ofrece sobre el suicidio. Estos datos serán tratados desde Excel, y serán cruzados con el tratamiento que se ofrece en otros casos como son: los accidentes de tráfico, la violencia de género, accidentes de tráfico (en general), homicidio o cáncer. A partir de este método cuantitativo podremos valorar en los resultados si el método de ocultación sigue vigente, así como la tendencia o inercia actual dentro de los medios españoles. En cada una de las secciones anteriormente mencionadas podremos comprobar el número de noticias que se han desarrollado en cada medio español de relevancia. Los medios seleccionados han sido los siguientes: El Correo, La Razón, El País, ABC y Diario de Sevilla. También hemos añadido una sección donde podremos observar el número total de noticias por sección anteriormente mencionada. El “total” de medios que hemos asumido se encuentra en el Anexo 5. El rango que hemos escogido para realizar este análisis será desde el 1 de enero de 2010 hasta el 11 de mayo de 2022.
55 Posteriormente, realizaremos esta misma subdivisión por temas en un solo medio. En este caso, será El País. En este medio podremos observar qué importancia se le ofrece a cada temática en cuestión de la cantidad de noticias que se han lanzado en ese rango de fechas. Por último, para observar si la tendencia en cuanto al tratamiento del suicidio es creciente o decreciente analizaremos en el rango de 2013 a 2021 la cantidad de noticias que se han ofrecido desde los medios españoles en total (los que aparecen en el Anexo 5). En el mismo rango de edad realizaremos esta exploración con el medio: El País. Este método cuantitativo nos permitirá observar si este método de ocultación permanece vigente o se comienza a desprender un movimiento contrario a favor de la visibilización. La simbiosis de métodos cuantitativos y cualitativos, basados en la investigación bibliográfica previa permitirán establecer una línea de resultados y conclusiones afines a lo que se trata de clarificar desde las hipótesis, las cuales serán realizadas posteriormente.
56 4.3. Hipótesis Las hipótesis que se van a exponer a continuación muestran unidad y complementación. Su aparente diversidad podría mostrar un principio de amplitud. Sin embargo, cada una de ellas rema a favor de una transversalidad aparente. Así como la revisión bibliográfica se ha mantenido en una dirección, es necesario que cada una de las aristas que se plantean desde la hipótesis formen un conjunto bien definido. H1. Los periodistas españoles no informan de manera correcta sobre el suicidio: En la primera hipótesis se tratará de hacer visible que a pesar de que la intencionalidad de los medios sea buena, poseen numerosos errores a la hora de realizar un buen tratamiento de la información. Según los métodos a utilizar, así como con la compañía de un estudio previo bibliográfico bastante amplio, podremos valorar y analizar si las noticias que se ejecutan sobre el suicidio poseen la suficiente calidad profesional. H2. La mala praxis proviene por el desconocimiento de las recomendaciones de expertos sobre el suicidio: El análisis bibliográfico es bastante claro en cuanto a la falta de cruce de disciplinas. Es por ello por lo que se presupone que la mala práctica proviene directamente de la desinformación que sufre el sector del periodismo. H3. El efecto Werther sigue siendo utilizado por los medios españoles: El efecto de imitación es asumido por los medios españoles como una forma eficaz y coherente en cuanto al tratamiento del suicidio bajo su parecer.
57 5. Resultados Para poder alcanzar el primer objetivo hemos realizado una búsqueda sobre informaciones con respecto al suicidio en los medios españoles. La primera hipótesis desde la que partimos es la siguiente: Los periodistas españoles no informan de manera correcta sobre el suicidio. Si acudimos al día 13 de noviembre del año 2012 vamos a hallar una noticia en El País que se titula se la siguiente forma: “Muere una adolescente que intentó suicidarse tras sufrir acoso escolar”. El subtítulo continúa de la siguiente forma: “La familia ha denunciado al instituto de Ciudad Real donde estudiaba por acoso escolar”. A continuación, podemos leer la noticia al completo (subrayado de elaboración propia): Una menor de 16 años ha fallecido hoy en el Hospital General Universitario de Ciudad Real tras permanecer en estado crítico desde el viernes, supuestamente después de haber intentado quitarse la vida en su domicilio de la localidad de Torralba de Calatrava, a 15 kilómetros de la capital. El padre de la adolescente que estudiaba en el instituto San Juan de Ávila de esta ciudad había presentado una queja el día antes ante el jefe de estudios por el "clima de violencia" que vivía su hija en este centro escolar. La Consejería de Educación de Castilla-La Mancha ha abierto una investigación para averiguar si la joven quiso suicidarse por ser víctima de acoso escolar, mientras que el Juzgado de Instrucción número 5 de Ciudad Real ha abierto diligencias previas y las ha trasladado a la Fiscalía de Menores. El consejero de Educación castellano-manchego, Marcial Marín, ha comparecido esta mañana, cuando la menor aún se encontraba en situación crítica, para asegurar que la Junta investigará lo ocurrido y depurará todas las responsabilidades "si las hubiera". También ha informado de que el padre de la menor ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil contra el jefe de estudios del centro, el orientador y el tutor de la menor. Según Marín, la "primera y única" vez que el centro educativo conoció el problema de la alumna fue el miércoles de la semana pasada, día 7 de noviembre, cuando el padre acudió al instituto para exponer al jefe de estudios su
64 excusarnos en otras disciplinas. En estas declaraciones, Beni hace evidente una de las carencias de nuestra pofesión: pensar que el periodista tan solo debe visibilizar un hecho. Y es cierto, un comunicador debe dar a conocer las realidades, sin embargo, no debe hacerlo de cualquier forma. Y es esta visión la que perpetúa el efecto Werther en nuestra generación. Otra de las problemáticas que se hacen visibles en esta entrevista es la desinformación en la que se hallan los periodistas. Como hemos observado en la anterior hipótesis, ha quedado demostrado que la mala praxis periodística se hace evidente ya que el comunicador realiza un tipo de tratamiento similar al de otra temática. Una vez más, al preguntarle a Beni Moreno cómo trataría una información con respecto al suicidio nos responde lo siguiente: Es que me pillas un poco que no sé, no sé … Supongo que tendríamos que buscarlo ¿no? igual que cuando te asignan un tema o una noticia tienes que buscar la información, tienes que indagar, tienes que hacer un poquito de buceo en el tema y documentarte bien e ir a las fuentes adecuadas. Pues me imagino que con esto estamos en la misma situación ¿no? – Beni Moreno. Es cierto que Beni ofrece una clave periodística. Sea el tema que sea el que se esté tratando, el periodista debe profundizar lo máximo posible e indagar sobre el asunto antes de iniciar su redacción. Sin embargo, Beni sitúa el tratamiento del suicidio a la misma distancia que cualquier otro tema. Lo podríamos reducir a documentarnos y hallar unas fuentes fiables. Con estos dos o tres pasos, el efecto Werther seguirá teniendo su impacto debido a que nos ha faltado el ingrediente imprescindible: cómo comunicar el hecho en sí. Es decir, términos que deberíamos utilizar, y aquellos que no, qué ofrecer a la persona que se siente identificada, cuáles son las líneas rojas que nunca deberían cruzarse, entre otros. En el caso de Juan García, él pone el enfoque en eximirnos de la situación para que no nos afecte, así como que no influya en la redacción que estamos realizando:
65 Bueno creo que la clave para un tema como el del suicidio no es el mantener cierta distancia como para no dejarse afectar por la información que estás tratando - Juan García Es importante alejarnos del hecho para ofrecer una objetividad. Esto es cierto. Sin embargo, una vez más observamos como ambos periodistas son incapaces de arrojar luz a problema latente. Como conclusión, Juan hace de portavoz de la profesión periodística. Él está dando voz a cada uno de los periodistas que ni siquiera se han planteado en qué punto se encuentran con respecto a este asunto: Es un tema que como te digo ahora parece que se está dando un poco más a conocer, pero creo que sigue siendo un gran desconocido en general para la sociedad y en particular para para nuestra profesión y para nuestro gremio ¿no? Nos toca un poco por lo menos tener nociones básicas de todo ¿no? y creo que en este tema pues aún nos queda mucho que aprender - Juan García Estas nociones básicas parten del conocimiento de los dos efectos sobre los que estamos tratando en esta investigación. Los periodistas deberían conocer al menos el concepto de efecto Werther, así como sus consecuencias. También tendrían que ser conocedores del efecto Papageno y de sus implicaciones. En la última pregunta procedimos a contextualizar a ambos periodistas en la investigación que estamos realizando. En esta última intervención propia se les pudo explicar el significado de ambos términos, así como la dirección que el trabajo estaba desarrollando. Es interesante, además desconocía esos términos tan técnicos o tan desconocidos para mí. Pero el planteamiento en sí lo conozco, la situación la conozco. Y bueno, partiendo de que justo desde nuestro programa que tenemos en Televisión Española sí que lo hemos tratado y lo hemos visibilizado partiendo de que o sea me pongo del lado de que es importante hablar de ello de la realidad y dar un dar herramientas de parte de los expertos – Beni Moreno
66 Es bastante destacable el desconocimiento latente que existe ante términos como el efecto Werther o efecto Papageno. Esta realidad refuerza nuestra hipótesis y arroja unos resultados bastante claros. Los periodistas están tratando la temática del suicidio sin conocer sobre el mismo. Todo ello sigue reforzando nuestra idea, y es que el paso de ofrecer mayor visibilidad es imposible que se realice de manera correcta sin una formación bien fundamentada. Una de las cuestiones que más resalta es la concienciación de los periodistas en cuanto al riesgo que plantea una mala praxis periodística en torno al suicidio. Al final corremos el riesgo de que una noticia… También ocurre con otros crímenes, que de tanto contar la televisión parece que se normalizan ¿no? Y la gente pierde la sensibilidad ante este tipo de informaciones ¿no? Ese riesgo está ahí, pero por eso precisamente yo creo que se hace necesario precisamente esa formación de la que hablas ¿no? – Juan García El riesgo es evidente, y los periodistas son conscientes. Sin embargo, también es necesario apuntar nuevamente que el suicidio no puede compararse con el riesgo que puede suponer otro tipo de noticias, ya que en este caso lo que está en juego es una gran cantidad de vidas de personas. La realidad es que es gratificante poder recibir respuestas sinceras, periodistas que son capaces de dejar su orgullo de lado para mostrar sus carencias. Periodistas que sean capaces de reconocer la necesidad de formación, porque, al fin y al cabo, ese es un buen periodista, el que nunca deja de aprender. Ahí está lo complicado. Yo creo de tratar información es así. Por eso también decía antes que creo que los periodistas deberíamos saber sobre cómo tratar este tema precisamente para no caer en esas cosas que tú has comentado – Juan García Para continuar con la segunda hipótesis, nos parece oportuno ofrecer una de las declaraciones de Beni Moreno. Ella misma, de forma inconsciente es capaz de ofrecernos la introducción a la siguiente hipótesis. Un tema que será contrastado y tratado. Nos
67 referimos a la cuestión de la cantidad de información que se realiza en torno al suicidio en los medios de comunicación españoles. Creo que es importante hablar de la realidad, de la verdad. O sea, con mucha delicadeza, con mucha profesionalidad, pero no ocultando los datos, no ocultando los datos ni el hecho ¿no? porque creo que es como otras cosas ¿no? que cada vez somos más es como el maltrato o como si el bullyng, la violencia contra la mujer no se esconde. De hecho, los números están siempre ahí porque sabemos que cuanto más se sepa, más conciencia va a haber. Yo creo que con el suicidio igual cada vez que sea la gente las personas digamos sensibles – Beni Moreno Beni ofrece la clave de la investigación sin ella ser consciente de ello. A pesar de que ella se encuentra dentro de la influencia del efecto Werther, reconoce la necesidad de dar visibilidad al hecho, como se da en otros contextos como la violencia de género o el bullyng. A nuestro parecer, cada vez más periodistas son conscientes de que el tema del suicidio debe hacerse cada vez más visible. Lo único que falta sería lo que se viene proponiendo desde estas líneas, que el avance en esta cuestión se ofrezca desde una formación consciente y fundamentada. Para poder ofrecer luz a la tercera hipótesis, recurriremos a una serie de filtros en el banco de noticias: Kiosko.net. Para ello, vamos a observar un gráfico de barras donde contrastaremos el número de noticias que contienen ciertas palabras en su titular o redacción. El rango de fechas del muestreo será del 1 de enero de 2010 hasta el 11 de mayo de 2022. En el Anexo 10 podremos ver las tablas con los datos en bruto.
68 Gráfico 6: Noticias por medio en la búsqueda de: Suicidio Fuente: Elaboración propia. En este gráfico así como en los siguientes, hemos decidido analizar la cantidad de informaciones que contienen determinadas palabras, para así poder observar la relevancia que se ofrece en cada medio a determinados acontecimientos. El total de noticias encontradas en la búsqueda de suicidio en el total de medios que se reflejan en el Anexo 5 es de: 265.379. 3026 2069 3244 2873 679 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 3500 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
69 Gráfico 7: Noticias por medio en la búsqueda de: Accidente de tráfico Fuente: Elaboración propia. En el siguiente gráfico hemos seguido la misma dinámica que en el anterior. La única diferencia se encuentra en las palabras que hemos utilizado, ya que en este caso hemos realizado una búsqueda sobre “accidentes de tráfico”. El total de noticias encontradas en la búsqueda de “accidente de tráfico” en el total de medios que hemos reflejado en el Anexo 5 es de: 394.296. 3.857 1.314 2.141 2.101 951 0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 3.000 3.500 4.000 4.500 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
70 Gráfico 8: Noticias por medio en la búsqueda de: Violencia machista Fuente: Elaboración propia. Siguiendo la misma línea, la búsqueda seguirá realizándose sobre en los medios El Correo, La Razón, El país, ABC y Diario de Sevilla. Ahora, hemos filtrado las informaciones en torno a las palabras “Violencia machista”. El total de noticias encontradas en la búsqueda de “violencia machista” en el total de medios reflejado en el Anexo 5 es de: 551.434. 5.023 3.070 4.975 3.626 1.802 0 1.000 2.000 3.000 4.000 5.000 6.000 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
71 Gráfico 9: Noticias por medio en la búsqueda de: Cáncer Fuente: Elaboración propia En esta ocasión hemos realizado la misma búsqueda sobre los mismos medios, pero con la palabra “Cáncer”. El total de noticias encontradas en la búsqueda de “cáncer” en el total de medios que hemos dejado por escrito en el Anexo 5 es de: 1.007.313 10.823 4.501 5.921 9.791 2.052 0 2.000 4.000 6.000 8.000 10.000 12.000 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
72 Gráfico 10: Noticias por medio en la búsqueda de: Accidente Fuente: Elaboración propia El total de noticias encontradas en la búsqueda de “accidente” en el total de medios es de: 1.572.589. Estos medios donde se incluyen diarios, prensa digital y revistas se encuentran en el Anexo 5 de este mismo trabajo. 16.298 6.686 10.978 10.368 3.406 0 2.000 4.000 6.000 8.000 10.000 12.000 14.000 16.000 18.000 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
73 Gráfico 11: noticias por medio en la búsqueda de: Homicidio Fuente: Elaboración propia Este gráfico sigue la tónica de los anteriores. Con los mismos medios a analizar, el único cambio realizado se encuentra sobre la palabra analizada, que en ese caso es “homicidio”. El total de noticias encontradas en la búsqueda de “homicidio” en el total de medios que podemos ver en el Anexo 5 es de: 314.464 3.268 1.822 3.425 3.297 1.260 0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 3.000 3.500 4.000 El Correo La Razón El País ABC Diario de Sevilla Número de noticias
80 6. Discusión En la presente investigación hemos podido dar respuesta a algunas de las preguntas que nos hemos planteado. De esta forma, estas palabras han ido en línea con la perspectiva de la ciencia, y también se han postulado en su contra cuando los resultados han ido en dirección contraria. Resulta interesante poder enfrentar algunas de las ideas que se han defendido desde aquí con las preconcepciones que algunas científicos o expertos han dado por sentado. La mayoría de los artículos que relacionan medios de comunicación y suicidalidad realizan una evaluación cuantitativa de las publicaciones en prensa, no teniendo en cuenta las diferencias cualitativas en el contenido de las noticias, así como la forma en que la población las entiende. Por esto, hasta hace pocos años, solo había sido posible encontrar una correlación entre las noticias tratando el suicidio y las tasas de suicidio, sin hacer matices en qué tipo de noticias se relacionan con mayores tasas de suicidio, sugiriendo que la única forma de prevenir el suicidio sería omitir cualquier tipo de noticia sobre este fenómeno en los medios de comunicación (Pastor, Paramo, Cabañas, León, Carpintero y Hernández, 2019). Las palabras de estos autores se encuentran bastante afines a lo que hemos podido observar desde nuestras hipótesis. En la contextualización hemos observado que el efecto Werther ha sido totalmente aceptado entre los medios de comunicación sin ningún tipo de análisis cualitativo, ha resultado suficiente el análisis cuantitativo. Es cierto que los números han sido claros en ciertos casos sobre el efecto llamada. Ahora bien, en los resultados de nuestra primera hipótesis hemos podido observar de manera bastante clara que desde la ciencia de la comunicación no se han extraído conclusiones relevantes en cuanto al tratamiento de la comunicación. Esto nos ha llevado a abrazar al efecto Werther sin cuestionar a la disciplina comunicativa. Todo ello nos hace asumir lo que estos autores nos dicen, a omitir cualquier tipo de noticia sin cuestionamientos. En España, hay estudios que han analizado el tratamiento informativo del suicidio tanto en prensa (Herrera, Ures y Martínez, 2015) como en televisión (Olmo y García, 2014) pero ninguno ha abordado si la publicación del documento Prevención del suicidio: Un instrumento para profesionales de
81 los medios de comunicación (OMS, 2000) como parte del programa SUPRE ha afectado al tratamiento informativo del suicidio, a la tasa de suicidios ni la evolución del tratamiento informativo del suicidio a lo largo de los años. En la revisión bibliográfica tampoco se ha encontrado ningún trabajo en ningún otro país que haya estudiado el efecto directo de SUPRE en los medios de comunicación. (Garrido, Serrano y Catalán, 2018). Los métodos científicos han sido capaces de evaluar cuántas personas fallecen tras la publicación de una noticia, pero no han cuestionado el por qué. La opción más fácil se encuentra en omitir toda la información que esté relacionada de alguna manera del suicidio. En esta investigación hemos incluido el documento “Prevención del suicidio: Un instrumento para profesionales de los medios de comunicación (OMS, 2000)”. Este archivo ha sido céntrico en la contextualización, ya que desde el inicio hemos ofrecido luz a la importancia de una formación periodística. La primera hipótesis nos ha permitido demostrar que el instrumento que se ofrece por parte de la OMS no tiene ningún tipo de validez si la disciplina periodística no se la ofrece. Hasta ahora, hemos observado que lo único que se ha cuestionado ha sido al fenómeno en sí, y nunca a la profesión. Los medios de comunicación, como hemos podido observar en varias ocasiones con El País, han decidido no ofrecer cobertura al suicidio debido a su tendencia a seguir a la corriente dominante: el efecto Werther. La sociedad española ha sido tradicionalmente remisa a abordar el drama del suicidio, en particular entre los jóvenes. El desgarramiento que produce en familias, amigos y entorno social ha provocado durante mucho tiempo el silencio o la reserva ante esos casos por temor a un potencial efecto mimético. Este mismo periódico ha seguido esa pauta de conducta. (El País, 2022) Este texto ha sido extraído en varias ocasiones. Pero resulta clave hacerlo todas las veces que sea necesario, ya que en él se asume que uno de los medios más relevantes de nuestro país ha seguido una línea que en ningún caso ha sido contrastada. El País tampoco ha sido capaz de explicar por qué su actuación se ha mantenido tan afín al efecto imitación. Observamos que el desconcierto con respecto al tema es evidente, pero la clave está en lo
82 que hemos corroborado en la primera hipótesis: Los periodistas españoles no informan de manera correcta sobre el suicidio. Las palabras de Garrido, Serrano y Catalán nos acercan también a la segunda hipótesis, la cual nos anima a pensar que la mala praxis proviene por el desconocimiento sobre las recomendaciones de los expertos sobre el suicidio. Quizás todo ello proviene por la falta de flexibilidad que a veces ofrece el periodismo. Esta ambigüedad que envuelve al Periodismo como profesión ha sido alimentada en buena parte por los propios periodistas al interpretar que su trabajo no está sometido a reglas (Humanes, 1997). Las palabras de este autor se encuentran muy alejadas de lo que el método cualitativo de la entrevista nos ha dejado observar. Ambos periodistas entrevistados mostraron de forma talante su apertura por el aprendizaje. Su disposición sobre poder recibir cursos y formación en caso de que se les ofreciese. Sin embargo, desde la cúspide de sus medios nunca se les ha ofrecido algo similar. Por ello, culpar al periodista como tal debería medirse muy bien, ya que en realidad son los medios de comunicación como estructuras los que deberían dotar las herramientas adecuadas para una excelente praxis periodística. En nuestra tercera hipótesis hemos podido observar que en España sigue predominando el efecto Werther, aunque se comienza a observar un pequeño cambio de tendencia. Existen muchas más publicaciones sobre el efecto Werther que sobre un posible efecto protector de los medios de comunicación. Por otro lado, parece haber existido un sesgo de publicación, haciendo que aquellos estudios que encontraban una correlación entre número de publicaciones y número de suicidios fueran publicados con más facilidad que los que no la mostraban. (Pastor et al, 2019) Estos autores en su búsqueda han hallado muchas publicaciones afirmando la vigencia del efecto Werther. A lo largo de nuestra investigación hemos tenido que realizar nuestras gráficas de forma propia ya que no hemos encontrado un material fiable que pudiese servir como fundamento. Esto nos lleva a pensar que los autores que han publicado sus resultados siempre se han encontrado más afines al efecto imitativo. Ahora bien, esta
83 realidad no quiere decir que no sea cuestionable. De hecho, es cierto que son numerosos casos los que confirman que el efecto Werther se hace una realidad en innumerables situaciones. Sin embargo, estos estudios parecen incompletos en el momento en el que no realizamos un análisis cualitativo en profundidad sobre el tratamiento. Es obvio que un mal tratamiento sobre este asunto dará lugar a interpretaciones y actuaciones incorrectas. Sin embargo, este tipo de estudios no se realizan. De ninguna de las maneras se ha cuestionado la praxis periodística. En los resultados de la tercera hipótesis hemos podido observar que el efecto Werther sigue siendo prioritario en los medios españoles. Si lo comparamos con otros asuntos de interés que también provocan muertes, podemos confirmar que existe una diferencia en cuanto al número de noticias que se publican. Hace años ya, sin embargo, que muchos expertos cuestionan el principio de ocultación como mejor modo de prevenir su creciente incidencia. También esto lo ha cambiado la pandemia: el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años después de los tumores, y la primera de los varones de esa edad. (El País, 2022) Que muchos expertos cuestionen el principio de ocultación no quiere decir que esta realidad vaya a cambiar. Bien es cierto que hemos podido demostrar en nuestros resultados un aparente inicio de cambio de tendencia. De hecho, la pandemia ha resultado ser un punto de inflexión en la mentalidad colectiva. Resulta curioso que mientras se realizaba este estudio se apuntaba al escaso el tratamiento que se ofrecía en general a la salud, incluyendo la salud mental. Sin embargo, El País nos sorprendía con la siguiente noticia el día 18 de mayo de 2022: Nace EL PAÍS Salud y Bienestar: El diario estrena una sección sobre contenidos relacionados con la nutrición, la psicología y el bienestar físico (El País, 2022) Mientras cuestionábamos esta transformación periodística, el medio que más hemos analizado ha decidido lanzar una sección donde se da visibilidad de manera consciente a aquellas áreas que tienen que ver con la salud en general. Desde el inicio no nos hemos atrevido a asegurar que existirá un aumento progresivo en los próximos años. Aunque todo apunta a ello, este es un estudio que debería retomarse en los próximos años para
84 seguir analizando la tendencia. Sin embargo, el cuestionamiento actual de los expertos, la realización de estudios como el presente, el nacimiento de secciones dentro de medios españoles de relevancia, entre otros, hace indicar las mejores previsiones. Una vez más, si algo pueden aportar estas páginas a la cuestión principal, que sea un grito en favor de formación. Si la cantidad de noticias aumenta, pero la formación de los periodistas se encuentra estancada, el efecto Werther será perpetuado por el resto de los años. Más estudios se realizarán a favor de este y ninguna voz se alzará ofreciendo una alternativa que salve vidas.
85 7. Conclusiones La actual investigación ha presentado unos resultados claros que nos permiten arrojar unas conclusiones contundentes. El efecto Werther ha sido en todo momento acogido por los medios españoles por el miedo a la imitación. Es por ello, que el número de noticias no corresponde a los índices de suicidio, los cuales reflejan un problema social grave. A pesar de esta realidad que ha sido perpetuada durante años, cada vez más investigaciones discrepan sobre si la fórmula que se mantiene corresponde con la respuesta más correcta que se puede ofrecer. Los medios de comunicación también están atendiendo a estas recomendaciones por parte de los expertos e instituciones que apuntan claramente a la aplicación del efecto Papageno. Como se ha podido mostrar desde cada una de las líneas anteriormente redactadas, la tendencia parece que apunta claramente a que más medios van a hacer un mayor eco de manera progresiva a este fenómeno social. Sin embargo, existe un problema que debe subrayarse si se va a dar este paso histórico: la escasa formación periodística sobre la correcta praxis en torno a este tema. Dentro de la profesión periodística hemos recibido una muy buena respuesta. Profesionales dispuestos a reconocer su desconocimiento y a asumir nuevos conocimientos que pueden transformar la realidad. También es muy positiva la unificación de criterios que hemos hallado en las recomendaciones e instituciones que han ofrecido guías y manuales. Todo ello mantiene una línea de coherencia que podría ser clave para dar ese salto tan esperado en el mundo de la comunicación. A pesar de esta unanimidad, no podemos decir lo mismo de los autores. Muchos de ellos, todavía se posicionan en favor de mantener el efecto Werther. Esta postura parece estar perdiendo peso con el paso de los años. Sin embargo, si la transición hacia el efecto Papageno se da sin una formación bien basada por parte del gremio periodístico, el efecto Werther volverá a encabezar el pensamiento colectivo como la opción más válida. El periodismo debe realizar este movimiento clave de forma cautelosa y con las bases bien establecidas. Las redacciones son el inicio de cualquier cambio social. Y así, con profesionalidad y entrega, la formación será una vez más la esencia del salto. Ojalá podamos otear en un futuro este fenómeno sin tal trascendencia. Ojalá miremos estas páginas dentro de varios años y ya estén obsoletas. Ojalá el periodismo también sea capaz de ofrecer alternativas a aquellos que piensan que las han perdido todas.
86 8. Recomendaciones Tras una extensa contextualización y una consecución de resultados en la aplicación de diversas metodologías, nos parece oportuno ofrecer algunas recomendaciones que puedan servir de guía ante el tratamiento de información sobre el suicidio. Cada una de las recomendaciones que se van a ofrecer no están basadas en el criterio propio sino en diferentes guías de profesionales y expertos. Si deseamos comenzar con esa transformación hacia la que hemos apuntado desde el inicio, debemos ofrecer respuestas a preguntas concretas, y dar visibilidad a los manuales que se muestran desde la experiencia y profesionalidad. Los documentos en los que nos hemos basado son los siguientes: • Noticias sobre suicidio en los medios de comunicación. Recomendaciones de la OMS (Acosta et al, 2017) • Recomendaciones para el tratamiento del suicidio por los medios de comunicación: Manual de apoyo para sus profesionales (Gobierno de España. Ministerio de Sanidad, 2020) • Manual de estilo de Radio Televisión (Española, 2010) En primer lugar, lo más importante para tener en cuenta es evitar el tratamiento sensacionalista. Nos encontramos en una etapa dentro del periodismo donde muchos han adquirido el nicho de mercado del sensacionalismo, y es el click el que les ofrece la rentabilidad. En este caso, el suicidio es uno de los temas del que más beneficios se pueden obtener. Por ello, el suicidio debe transmitirse desde la seriedad y sobre todo con informaciones bien fundamentadas. De esta forma, las fuentes desde las que se extraen las informaciones, así como los datos o estadísticas sobre el suicidio resultan muy relevantes. El Gobierno de España ofrece una serie de webs de alta fiabilidad donde se puede obtener y contrastar información: A nivel nacional • Instituto Nacional de Estadística. • Fundación Española para la Prevención del Suicidio. • Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicido y Familiares y Allegados en Duelo por Suicidio.
87 • Después del Suicidio – Asociación de Supervivientes (DSAS) Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA. • Ministerio de Sanidad. Mejorar la atención de los pacientes. Salud mental. A nivel internacional: • World Health Organization, WHO. Mental Health. Suicide data. • World Health Organization, WHO. Mental Health. Global Health Observatory data repository. • Organización Mundial de la Salud, OMS. Centro de prensa/ Notas descriptivas. Suicidio. • Banco Mundial. Tasa de mortalidad por suicidio por cada 100.000 habitantes. • Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, IASP. • American Association of Suicidology. • UNICEF. Serie Comunicación, infancia y adolescencia. Guía para periodistas. Recomendaciones: a) Las estadísticas deberán ser fuentes auténticas y de fiabilidad. Su interpretación debe realizarse de forma cuidadosa. b) Las autoridades sanitarias y profesionales deben ser consultadas en caso de duda, trabajar junto a ellos ofrece mayor rigurosidad al tratamiento informativo. c) Los casos de suicidios de personas famosas deben ser tratados con mayor cautela si se puede, su impacto es mayor y las informaciones también son más aptas para la viralización. d) Debe mostrarse consideración hacia los familiares de las personas que son víctimas de este fenómeno. Si se realizan entrevistas o se trata de adquirir algún tipo de información, deberá realizarse con el mayor cuidado posible. e) Debe evitarse siempre la asociación del suicidio con valores positivos como la heroicidad, el romanticismo o la valentía. En su contra, hay que animar a la persona que se pueda sentir identificada a buscar ayuda del profesional. f) A la muerte por suicidio no se le debe aplicar una causa explicativa ni simplista. Tampoco debe atribuirse directamente a un “problema de salud mental”. La muerte por suicidio es necesaria plantearla como el resultado de una interacción de múltiples factores complejos.
88 g) Es necesario evitar por todos los medios la innecesaria ilustración de la información. No debe mostrarse la escena del suicidio, tampoco el escenario donde se ha realizado el acto. Los planos o imágenes de las personas damnificadas también deben obviarse. h) Los reportajes o documentales refuerzan el efecto Papageno. Debido a su formato, tiempo de gestación y esencia propia, los reportajes o documentales pueden profundizar de manera muy positiva y no aislada sobre este fenómeno. En este caso, resulta necesario incluir el asesoramiento a personas expertas, así como especialistas capaces de ofrecer alternativas a las personas que se puedan sentir identificadas. Las experiencias de personas que han sido capaces de superar esta situación también resultan indispensables en este formato. i) No se debe ofrecer bajo ningún concepto el nombre ni apellidos de la persona fallecida. Tampoco sus iniciales. Sí se podrá hacer en caso de que hablemos de una figura pública. j) La muerte por suicidio no debe mostrarse como un hecho aislado, sino que es necesario plantearlo como un problema de salud social y pública. k) Evitar la descripción del método usado, sobre todo si se ha llevado a cabo a través de un método inusual o novedoso. También sobran las expresiones tales como que el suicidio ha sido “rápido” o “sencillo”. l) Es necesario no informar sobre las notas de suicidios que en ocasiones reciben las familias. Todo ello conllevaría al sensacionalismo. m) Deben evitarse expresiones como: intento de suicidio exitoso, intento de suicidio frustrado, víctima de suicidio, entre otros. n) Sí se podrán usar expresiones como: muerte por suicidio, quitarse la vida, intento de suicidio, prevención y detección precoz de la conducta suicida, entre otros. o) No ofrecer cobertura a los actos públicos en memoria de aquellos que se quitaron la vida, ya que son mensajes sociales que podrían transmitir heroicidad. p) La importancia recae sobre resaltar las alternativas frente al suicidio. De esta forma, todo aquel que se sienta identificado encontrará una manera de evitar la muerte por suicidio. q) Las informaciones sobre el suicidio deben contemplarse como una oportunidad para formar a la sociedad en cuanto al suicidio y su prevención. Los mitos referentes al suicidio no deben tener parte bajo ningún concepto.
89 r) El aporte de información sobre algunos aspectos resulta indispensable: factores de riesgo y señales de alarma, entre otros. Como hemos podido observar, las recomendaciones son amplias y variadas. Pero también son indispensables. Desde el inicio de este trabajo se ha tratado de transmitir la relevancia que posee la correcta praxis periodística. Siempre debe ofrecerse sea cual sea el tema. Sin embargo, en este caso, tenemos enfrente vidas humanas. Desde el periodismo habrá que concienciar que toda recomendación es buena. Es necesario añadir que cada una de las fuentes donde se pueden obtener recomendaciones resulta bastante similar, y sus puntos centrales coinciden casi con exactitud. Este pequeño detalle anima a pensar que desde el periodismo es posible hallar una unanimidad de criterio en torno a este asunto, ya que los profesionales de diferentes ámbitos coinciden en cuanto a estas pautas que hemos podido ofrecer. Por último, como hemos defendido desde estas líneas, el periodista debe estar en continua formación, ya que la sociedad no para de transformarse. Por ello, cada uno de los trabajos que se realicen sobre esta temática no son ni mucho menos definitivos, sino que deben estar abiertos a la continua actualización. Si el periodismo acompaña a la sociedad en cada paso, también podrá suplir sus necesidades y problemas de manera real.
96 2010 690 2.468 3.158 2,95 10,87 6,85 2009 763 2.666 3.429 3,28 11,76 7,47 2008 781 2.676 3.457 3,38 11,89 7,58 2007 800 2.463 3.263 3,52 11,12 7,27 2006 734 2.512 3.246 3,29 11,56 7,37 2005 829 2.570 3.399 3,76 12,03 7,83 2004 856 2.651 3.507 3,94 12,63 8,22 2003 828 2.650 3.478 3,87 12,85 8,28 2002 817 2.554 3.371 3,88 12,60 8,16 2001 759 2.430 3.189 3,66 12,18 7,83 2000 819 2.574 3.393 3,99 13,05 8,43 1999 808 2.410 3.218 3,97 12,33 8,06 1998 762 2.499 3.261 3,80 12,80 8,20 1997 847 2.526 3.373 4,20 13,00 8,50
97 1996 869 2.451 3.320 4,30 12,70 8,40 1995 749 2.408 3.157 3,70 12,50 8,00 1994 742 2.429 3.171 3,70 12,60 8,10 1993 754 2.283 3.037 3,80 11,80 7,70 1992 682 2.104 2.786 3,40 11,00 7,10 1991 777 2.139 2.916 3,90 11,20 7,50 1990 804 2.135 2.939 4,10 11,20 7,60 1989 774 2.213 2.987 3,90 11,60 7,70 1988 810 2.150 2.960 4,10 11,30 7,60 1987 787 2.017 2.804 4,00 10,60 7,20 1986 723 2.032 2.755 3,70 10,70 7,10 1985 685 1.829 2.514 3,50 9,70 6,50 1984 657 1.836 2.493 3,40 9,80 6,50 1983 588 1.593 2.181 3,00 8,50 5,70
98 1982 515 1.336 1.851 2,70 7,20 4,90 1981 450 1.268 1.718 2,30 6,80 4,50 1980 415 1.237 1.652 2,20 6,70 4,40 1979 395 1.138 1.533 2,10 6,20 4,10 1978 413 1.094 1.507 2,20 6,10 4,10 1977 397 1.089 1.486 2,10 6,10 4,10 1976 401 1.073 1.474 2,20 6,10 4,10 1975 355 1.011 1.366 1,90 5,80 3,80 1974 399 982 1.381 2,20 5,70 3,90 1973 414 1.043 1.457 2,30 6,10 4,20 1972 400 1.123 1.523 2,30 6,60 4,40 1971 373 1.100 1.473 2,10 6,60 4,30 1969 366 1.110 1.476 2,10 6,80 4,40 1968 388 1.025 1.413 2,30 6,30 4,30
99 1967 385 1.057 1.442 2,30 6,60 4,40 1966 366 1.114 1.480 2,20 7,10 4,60 1965 404 1.098 1.502 2,50 7,00 4,70 1964 388 1.159 1.547 2,40 7,50 4,90 1963 413 1.119 1.532 2,60 7,30 4,90 1962 394 1.105 1.499 2,50 7,30 4,80 1961 393 1.195 1.588 2,50 8,00 5,20 1960 452 1.218 1.670 2,90 8,20 5,50 Tabla extraída de: https://datosmacro.expansion.com/demografia/mortalidad/causasmuerte/suicidio/espana
Anexo 2: Estadísticas sobre defunciones según causa de muerte en España Defunciones según la Causa de Muerte Resultados nacionales Defunciones por causas (lista reducida) por sexo y grupos de edad Unidades: Personas De 10 a 14 años De 15 a 19 años De 20 a 24 años De 25 a 29 años De 30 a 34 años De 35 a 39 años De 40 a 44 años 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 20 20 20 19 20 18 20 17 20 16 001-008 I.Enfermedades infecciosas y parasitarias Total 8 3 3 4 4 15 7 1 7 7 20 10 10 11 6 60 13 11 15 17 79 17 22 18 36 14 7 31 33 36 58 24 0 78 80 10 0 11 2 Hom bres 5 2 1 3 1 10 4 0 4 5 12 4 7 7 4 43 11 6 10 11 46 12 14 13 27 99 22 24 18 41 16 5 53 51 68 71 Mujer es 3 1 2 1 3 5 3 1 3 2 8 6 3 4 2 17 2 5 5 6 33 5 8 5 9 48 9 9 18 17 75 25 29 32 41 009-041 II.Tumores Total 64 71 53 60 62 92 73 73 72 75 10 8 82 95 93 93 13 0 11 2 14 6 15 0 15 3 27 9 24 3 27 4 24 5 30 2 50 3 53 3 58 3 63 9 63 0 1.1 38 1.1 25 1.2 11 1.1 63 1.2 31 Hom bres 39 44 25 31 42 49 45 40 42 52 68 49 60 63 50 77 56 87 84 77 13 1 10 7 13 1 11 7 15 5 21 6 23 3 26 5 28 4 26 5 50 2 50 4 57 3 51 2 55 3 Mujer es 25 27 28 29 20 43 28 33 30 23 40 33 35 30 43 53 56 59 66 76 14 8 13 6 14 3 12 8 14 7 28 7 30 0 31 8 35 5 36 5 63 6 62 1 63 8 65 1 67 8 042-043 III.Enfermedades de la sangre y de los órganos hematopoyéticos, y ciertos trastornos que afectan al mecanismo de la inmunidad Total 3 2 4 9 2 2 6 3 4 5 4 4 6 7 3 3 7 5 3 5 8 3 5 4 5 12 10 7 9 13 15 13 7 12 14 Hom bres 3 1 1 5 1 1 4 1 3 3 3 3 5 3 3 2 5 2 3 3 5 3 4 2 2 8 4 4 7 8 9 8 2 7 9 Mujer es 0 1 3 4 1 1 2 2 1 2 1 1 1 4 0 1 2 3 0 2 3 0 1 2 3 4 6 3 2 5 6 5 5 5 5
101 053-061 IX.Enfermedades del sistema circulatorio Total 8 16 18 9 7 28 18 23 30 33 33 41 41 36 47 70 57 76 60 78 12 4 12 4 12 5 12 5 15 7 29 8 24 4 27 6 32 4 29 9 59 2 53 8 61 5 58 6 60 5 Hom bres 5 8 9 3 5 16 13 12 16 22 25 28 28 15 32 43 37 58 36 58 92 87 90 88 10 7 21 4 18 3 19 6 23 1 21 9 43 9 39 0 46 0 44 4 46 6 Mujer es 3 8 9 6 2 12 5 11 14 11 8 13 13 21 15 27 20 18 24 20 32 37 35 37 50 84 61 80 93 80 15 3 14 8 15 5 14 2 13 9 062-067 X.Enfermedades del sistema respiratorio Total 8 9 11 7 10 14 16 17 17 11 31 27 22 17 25 22 40 33 29 33 53 64 63 62 52 79 10 3 85 84 96 14 8 16 4 16 8 13 4 17 4 Hom bres 4 5 7 3 4 10 10 9 11 7 23 15 15 7 17 15 29 17 16 24 36 48 35 46 38 48 72 58 61 58 10 9 10 9 10 3 92 11 9 Mujer es 4 4 4 4 6 4 6 8 6 4 8 12 7 10 8 7 11 16 13 9 17 16 28 16 14 31 31 27 23 38 39 55 65 42 55 090 Accidentes de tráfico Total 13 17 7 12 6 50 68 75 74 69 94 11 0 13 4 13 6 13 6 91 12 9 12 7 14 8 11 4 10 3 10 4 12 7 13 7 11 1 10 9 11 6 14 5 13 4 14 0 12 8 14 6 14 7 15 7 15 5 Hom bres 8 10 4 9 3 33 49 56 52 46 75 90 10 3 10 4 10 4 73 10 5 10 6 12 3 87 90 85 10 6 10 9 95 92 99 11 8 11 3 12 2 10 6 13 2 12 4 13 3 13 2 Mujer es 5 7 3 3 3 17 19 19 22 23 19 20 31 32 32 18 24 21 25 27 13 19 21 28 16 17 17 27 21 18 22 14 23 24 23 098 Suicidio y lesiones autoinfligidas Total 13 7 7 13 12 48 68 70 50 58 10 0 10 0 90 82 88 15 2 14 1 10 8 14 1 10 1 17 3 16 5 16 6 17 5 18 1 23 8 24 8 23 0 27 7 27 5 35 8 34 2 31 5 34 4 35 5 Hom bres 6 4 4 6 8 31 48 52 33 37 81 77 68 66 68 11 5 11 0 83 10 5 75 13 9 12 9 13 3 14 4 14 3 17 4 18 5 17 6 21 0 20 3 27 5 26 3 23 6 24 6 27 5 Mujer es 7 3 3 7 4 17 20 18 17 21 19 23 22 16 20 37 31 25 36 26 34 36 33 31 38 64 63 54 67 72 83 79 79 98 80 099 Agresiones (homicidio) Total 4 4 2 3 0 4 8 7 5 8 14 15 13 18 9 25 29 30 22 16 26 17 19 37 32 23 35 25 31 31 27 25 38 38 30 Hom bres 4 2 1 3 0 3 5 5 3 5 11 10 9 12 6 14 17 23 16 11 21 14 13 27 16 16 24 19 18 23 19 16 24 30 21 Mujer es 0 2 1 0 0 1 3 2 2 3 3 5 4 6 3 11 12 7 6 5 5 3 6 10 16 7 11 6 13 8 8 9 14 8 9
102 Notas: - 090 Accidentes de tráfico: anteriormente a los datos de 2016 solamente se refiere a Accidentes de tráfico de vehículos de motor con lo que no recogía los accidentes de tráfico de vehículos sin motor, los accidentes de transporte no especificados como debidos o no a tráfico y las víctimas de accidente de tráfico en las que en el momento del accidente estaban subiendo o bajando del vehículo - 001-008 I.Enfermedades infecciosas y parasitarias: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte. Por recomendación de la OPS se incluye en este capítulo el SRAG (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) U04 - 086-089 XVIII.Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte Fuente: Instituto Nacional de Estadística
103 Anexo 3: Segundas estadísticas sobre defunciones según la causa de muerte en España Defunciones según la Causa de Muerte Resultados nacionales Defunciones por causas (lista reducida) por sexo y grupos de edad Unidades: Personas De 20 a 24 años De 50 a 54 años 2020 2019 2018 2017 2016 2015 2014 2013 2012 2011 2010 2020 2019 2018 2017 2016 2015 2014 2013 2012 2011 2010 098 Suicidio y lesiones autoinfligidas Total 100 100 90 82 88 98 127 119 102 69 94 440 411 377 421 377 372 438 450 338 315 311 Notas: - 090 Accidentes de tráfico: anteriormente a los datos de 2016 solamente se refiere a Accidentes de tráfico de vehículos de motor con lo que no recogía los accidentes de tráfico de vehículos sin motor, los accidentes de transporte no especificados como debidos o no a tráfico y las víctimas de accidente de tráfico en las que en el momento del accidente estaban subiendo o bajando del vehículo - 001-008 I.Enfermedades infecciosas y parasitarias: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte. Por recomendación de la OPS se incluye en este capítulo el SRAG (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) U04 - 086-089 XVIII.Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte Fuente: instituto Nacional de Estadística
104 Anexo 4: Estadísticas de suicidios en España y comparativa entre hombres y mujeres Todas las edades 2020 2019 2018 2017 2016 2015 098 Suicidio y lesiones autoinfligidas Hombres 2.930 2.771 2.619 2.718 2.662 2.680 Mujeres 1.011 900 920 961 907 922 Notas: - 090 Accidentes de tráfico: anteriormente a los datos de 2016 solamente se refiere a Accidentes de tráfico de vehículos de motor con lo que no recogía los accidentes de tráfico de vehículos sin motor, los accidentes de transporte no especificados como debidos o no a tráfico y las víctimas de accidente de tráfico en las que en el momento del accidente estaban subiendo o bajando del vehículo - 001-008 I.Enfermedades infecciosas y parasitarias: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte. Por recomendación de la OPS se incluye en este capítulo el SRAG (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) U04 - 086-089 XVIII.Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte: Por motivos de comparabilidad, se incluye VIH+ (R75) en el Capítulo I. Enfermedades infecciosas y parasitarias aunque la CIE-10 lo encuadra en el Capítulo XVIII. Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte Fuente: Instituto Nacional de Estadística
Anexo 5: Cantidad total de medios españoles Alto Aragón Económico Faro Cultura ¡Dibus! ¡Hola! (en todas sus ediciones) + Deporte 20 Casa 6Toros6 A Chaira A Mariña A tu Salud ABC (en todas sus ediciones) Abril Acción contra el Hambre Acelera Aceprensa ACNUR Actius Activos Actualidad Aseguradora AD AdraAkfar Agricultura Agricultura 2000 Agri Agua y Medioambiente AIRBAG Airsoft Kombat 47 Alambique Album Letras & Arte Alcalá la Real Alerta El Diario de Cantabria Alfa y Omega Alforja Alamanzora Almendralejo Altagama AktoAragón Agroalimentario Andorra Android Magazine Animalia Anuario Agricultura (en todas sus ediciones) Año Cero Monográficos Aplausos Apps Juegos AR Ara Criatures Ara Emprenem Ara Kids Ara Tu Área Metropolitana Norte Área Metropolitana Sur Arquitectura y diseño Arroyo de la Luz Arte y Letras Articles As (en todas sus ediciones) AStronomía Atlántico Aula Aula de Innovación Educativa Aula de Secundaria Aulario Auto Bild banca 15 Baza Beef1 Bellver Bisbarras Blanco y Azul Boing Bous al Carrer Brasil Bravo Brico Brisas Buen Gobierno y RSC Buena Vida Calahorra Calamonte Camargo Camp de Tarragona Campanario Campoo Canal + Canarias 7 Canarias Gráfica Cantabria en la Mesa Cantabria Occidental Capital Humano Capital Privado Casa y Campo Casa Diez Casa Viva Casar de Cácerres Castro urdiales Castuera Catálogo (en todas sus ediciones) Caza y pesca Celtismo Cinci Días Cinemanía Ciudades Clara Claves Clío Código Único Colegios Comarca de Andújar Comarques Gironines Como Funciona Como tú Comunitat Valenciana Con Estilo Con Mucho gusto Consumo
112 Anexo 9: Transcripción de entrevista a Beni Moreno P- Bueno pues estamos con Beni Moreno presentadora en buenas noticias TV, un programa de las iglesias evangélicas en Televisión Española. También está en Historias de fe en Radio Nacional de España. Beni ¿Cuántos años llevas como periodista? B- Buff muchos, pues me licencié en el 1991 así que echa cuentas de 30 y cuántos. P – Beni, estamos realizando una investigación sobre el suicidio y cómo los medios de comunicación informan a la sociedad sobre este problema entonces la la primera pregunta que te quería hacer es ¿Crees que el suicidio es un problema social grave? B- Bueno, eso dicen las estadísticas ¿no? Que ha crecido la incidencia en suicidios y también ha bajado parece ser la edad en la que se producen los suicidios entonces yo creo que sí que estamos ante un hecho grave de la sociedad. P- ¿Crees que desde los medios de comunicación se sabe transmitir de manera adecuada sobre el suicidio? B- Bueno pues yo creo que eso habría que preguntárselo a un experto en suicidio, a un psiquiatra o psicólogo o terapeuta porque claro digamos que yo tengo la perspectiva del comunicador y para mí pues digamos que cuenta el hecho de que se comunique el hecho de que se visibilice y que se cuente. Entonces sinceramente no te puedo responder con una profundidad que creo que debería responder un experto en el tema perfecto. P- ¿Conoces a título personal alguna guía o recomendación para el tratamiento del suicidio? B - Sé que existe, pero personalmente no la he consultado P- ¿Sabes más o menos lo que pueden decir los libros de estilo de Televisión Española del país o de algunos de los medios? B- ¿Sobre el suicidio el libro de estilo? No, ni siquiera sé si lo trata la verdad si te soy sincera P- ¿Cómo tratarías tú una información con referencia al suicidio? B- Bueno primero el dependería de qué tipo de género periodístico tengo que escribir si se trata de informar, de recoger una noticia o si se trata de una columna de opinión, pues dependería evidentemente si es una noticia redactar una noticia no metería nada personal, buscaría fuentes que dieran los consejos que los expertos creen pertinentes . Si fuese una columna de opinión pues no sé tampoco es que yo sea la persona a lo mejor más adecuada para hablar personalmente de este tema podría referirme a gente cercana de mi entorno o algo así pero no me atrevería a dar ningún consejo personal.
113 P- ¿Has recibido durante tu carrera profesional algún tipo de curso o de formación en cuanto a cómo tratar el suicidio? B- He recibido la oferta sí sí que lo he recibido lo que pasa es que en mi caso no no he tomado este curso P - ¿Y crees que normalmente se ofrece en los medios de comunicación este tipo de curso? B- Ha sido algo claro no no no no no no no… Creo que se ofrezca en este caso dado que yo trabajo para un programa de contenido espiritual, se nos ha ofrecido en el entorno de en el contexto de las iglesias evangélicas la posibilidad de hacer un que si una preparación. Pero no por el hecho de ser comunicadora, sino que se ha ofrecido en todo el contexto de las iglesias evangélicas. Entonces ahí donde yo he visto la oportunidad que no pude aprovechar por falta de tiempo en ese momento, pero no a nivel de comunicador. P- ¿Crees que los periodistas tenían la suficiente información sobre cómo tratar el suicidio? B- Uff sobre cómo tratar el suicidio la suficiente sí cómo tratar la temática a nivel a nivel de medio de comunicación el estoy… ¿La verdad? Es que me pillas un poco que no sé no sé … Supongo que tendríamos que buscarlo ¿no? igual que cuando te asignan un tema o una noticia tienes que buscar la información, tienes que indagar, tienes que hacer un poquito de buceo en el tema y documentarte bien e ir a las fuentes adecuadas. Pues me imagino que con esto estamos en la misma situación ¿no? Tanto porque tengamos todo ahí fácil no o lo que se nos haya ofrecido algo así como un curso tal y como tú planteas no más que nada pues eso es es el olfato del periodista que tiene que estar siempre pues buscando contrastar información y documentarse lo mejor posible, y de mano de las fuentes más adecuadas P- ¿Cómo podemos los periodistas colaborar con este problema? B - Colaborar pues yo creo que a lo mejor sería formándonos un poquito ¿no? de de mano de los expertos para enfocar las noticias de la manera más constructiva posible. P – El País por ejemplo ellos se agarran al efecto Werther durante muchos años. Que no sé si saben lo que es, pero el efecto Werther es como el efecto imitativo. Es decir, yo escribo sobre el suicidio y al escribir sobre el suicidio eso genera la audiencia que haya chicos chicas que al recibir la información se identifiquen y se suiciden. Entonces El País es como que ha tratado de ocultarlo aquel país muchos medios de comunicación ¿no? El País sí lo ha dicho de manera explícita, ahora lo que yo trato de exponer un poco en mi en mi en mi planteamiento en mi hipótesis es la idea de dar el salto del efecto Werther al efecto Papageno, que el efecto Papageno es los periodistas formado que puedan tratar el
114 suicidio siendo portavoces siendo altavoces de una realidad, pero con un buen tratamiento para que las personas que se sientan identificadas puedan acudir a profesionales y saldar ese problema entonces ¿Tú crees que va a existir ese movimiento o piensa que nos vamos a quedar en ese efecto de ocultación? ¿me he explicado? B- Te has explicado muy bien. Es interesante, además desconocía esos términos tan técnicos o tan bueno desconocidos para mí. Pero el planteamiento él sí que lo conozco la situación la conozco. Y bueno, partiendo de que justo desde nuestro programa que tenemos en Televisión Española sí que lo hemos tratado y lo hemos visibilizado partiendo de que o sea me pongo del lado de que es importante hablar de ello de la realidad y dar un dar herramientas de parte de los expertos. Como digo, todo el tiempo al mismo tiempo sí que es verdad que creo que socialmente tendemos más a un a desdramatizar aquello que es muy grave por no vivir en él dramatismo constante ¿no? Es como las noticias no pueden ser siempre malas entonces vamos a quitarle mayor hierro posible es posible claro esto es difícil de responder no que qué va a pasar. Es posible que sigamos en esa línea y aunque se hable de ello en casos a lo mejor muy llamativos …no sé. Ponte casos de bullyng muy que saltan a la palestra muy fácilmente no que pues es posible que sigamos minimizando los efectos de una realidad grave muy grave es posible que sí pero no estoy de acuerdo con eso yo creo que es importante hablar de la realidad de la verdad o sea con mucha delicadeza con mucha profesionalidad y pero no ocultando los datos, porque no ocultando los datos ni el hecho no porque creo que es como otras cosas ¿no? Cada vez somos más es como el maltrato o como si el bullyng la violencia contra la mujer no se esconde. De hecho, los números están siempre ahí porque porque sabemos que cuanto más se sepa, más conciencia va a haber. Yo creo que con el suicidio igual cada vez que sea la gente las personas digamos sensibles ¿no? a esta problemática pues yo creo que el hecho de que vean que hay solución que hay recursos que sucede y mucho y pero que tienen pueden acceder a herramientas pues van no van no se van a por lo menos a tenerlo ahí no que luego decidas que quieres hacer al fina. Pero yo creo que igual que el teléfono que se ha habilitado no para para llamar me parece muy muy acertado.
115 Anexo 10: Datos de elaboración propia sobre los que se ha trabajado en la elaboración de la tercera hipótesis Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio El Correo 3.026 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio La razón 2.069 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio El País 3.244 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio ABC 2.873 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio Diario de Sevilla 697 01/01/2010-11/05/2022 Suicidio Total 265.379 Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico El Correo 3.857 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico La razón 1.314
116 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico El País 2.141 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico ABC 2.101 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico Diario de Sevilla 951 01/01/2010-11/05/2022 Accidente de tráfico Total 394.296 Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista El Correo 5.023 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista La razón 3.070 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista El País 4.975 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista ABC 3.626 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista Diario de Sevilla 1.802 01/01/2010-11/05/2022 Violencia machista Total 551.434
117 Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer El Correo 10.823 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer La razón 4.501 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer El País 5.921 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer ABC 9.791 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer Diario de Sevilla 2.052 01/01/2010-11/05/2022 Cáncer Total 1.007.313 Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Accidente El Correo 16.298 01/01/2010-11/05/2022 Accidente La razón 6.686 01/01/2010-11/05/2022 Accidente El País 10.978
118 01/01/2010-11/05/2022 Accidente ABC 10.368 01/01/2010-11/05/2022 Accidente Diario de Sevilla 3.406 01/01/2010-11/05/2022 Accidente Total 1.572.589 Rango de fechas seleccionadas Palabra buscada Medio Número de noticias 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio El Correo 3.268 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio La razón 1.822 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio El País 3.425 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio ABC 3.297 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio Diario de Sevilla 1.260 01/01/2010-11/05/2022 Homicidio Total 314.464