Full text
Artículo INFORMACIÓN Recibido: 08/05/2023 Aceptado: 26/07/2023 Palabras clave: Sentido psicológico de comunidad Estilos de apego Rasgos de personalidad Barrios RESUMEN El sentido de comunidad es uno de los procesos más investigados en psicología comunitaria. Desde su formulación inicial, la pertenencia a estructuras sociales y geográficas más amplias forma parte de la definición del concepto. La investigación sobre el tema ha solido centrarse en el análisis de los factores ambientales y colectivos que modulan la integración de los individuos en grupos y comunidades y ha prestado menos atención a los aspectos individuales que orientan las interacciones directas que las personas mantienen en estos espacios. En este estudio analizamos la relación de los estilos apego individual y los rasgos de personalidad sobre el sentido de comunidad en 305 entrevistados de diversos barrios de Sevilla (España) y Barranquilla (Colombia). Los resultados muestran un efecto predictivo modesto del estilo de apego seguro y la amabilidad principalmente sobre las dimensiones de self y pertenencia del sentido de comunidad. Estos resultados evidencian la necesidad de tener en cuenta diferentes niveles de análisis en la evaluación de la pertenencia a contextos comunitarios y la utilidad de definir modelos que incluyan la interacción de factores individuales y contextuales en su explicación. ABSTRACT Sense of Community is one of the most researched processes in Community Psychology. Since its initial formulation, belonging to broader social and geographical structures has been part of the definition of the concept. Research on the topic has tended to focus on the analysis of the environmental and collective factors that modulate the integration of individuals into groups and communities and has paid less attention to the individual aspects that guide the direct interactions that people have in these spaces. In this study we analyse the relationship between individual attachment styles and personality traits on the sense of community in 305 respondents from different neighborhoods in Seville (Spain) and Barranquilla (Colombia). The results show a modest predictive effect of secure attachment style and agreeableness mainly on the self and belonging dimensions of sense of community. These results show the need to take into account different levels of analysis in the assessment of belonging to community contexts and the usefulness of defining models that include the interaction of individual and contextual factors in their explanation. The Influence of Attachment Styles and Personality Traits on the Sense of Community in Neighborhoods in Spain and Colombia Citar como: Holgado-Ramos, D., González-Tinoco, E., & Muñoz-Alvis, A. (2023). La influencia de los estilos de apego y los rasgos de personalidad en el sentido de comunidad en barrios de España y Colombia. Apuntes de Psicología, 41(3), 153-165. https://doi.org/10.55414/ap.v41i3.1552 Autor y e-mail de correspondencia: Daniel Holgado Ramos, [email protected] La Influencia de los Estilos de Apego y los Rasgos de Personalidad en el Sentido de Comunidad en Barrios de España y Colombia Daniel Holgado-Ramos1 , Elena González-Tinoco1 , y Andrés Muñoz-Alvis2 1Universidad de Sevilla (España) 2Universidad del Norte, Barranquilla (Colombia) Keywords: Psychological sense of community Attachment styles Personality traits Neighborhoods Apuntes de Psicología (2023) 41(3) 153-165 https://www.apuntesdepsicologia.es • ISSN 0213-3334 • ISSN ONLINE 1989-6441 Apuntes de Psicología
Holgado-Ramos et al. / Apuntes de Psicología 41(3) 153-165 154 Introducción La pertenencia es una de las necesidades humanas más básicas, cuya satisfacción contribuye a la salud física y psicológica de los individuos (Maslow, 1970). Las personas necesitan formar y mantener relaciones sociales positivas, duraderas y significativas, lo que implica por un lado el desarrollo de interacciones frecuentes con otros y, por otro lado, que estas interacciones ocurran en un marco de estabilidad temporal y preocupación por el bienestar común (Baumeister y Leary, 1995). Además, la investigación ha demostrado la importancia de mantener relaciones sociales cercanas y pertenecer a grupos sociales en el ajuste psicológico y la satisfacción vital (Chipuer, 2001; Çikrikçi y Gençdoğan, 2017; Sargent et al., 2002). Junto a ello, gran parte de la identidad individual y colectiva se organiza en torno a la pertenencia a contextos geográficos, grupos o comunidades (Kohut, 1984). Para satisfacer sus necesidades de pertenencia, los individuos establecen vínculos con su entorno inmediato en función de factores personales y ambientales (Çikrikçi y Gençdoğan, 2022). Las elecciones que hacen y sus resultados influyen en la satisfacción de sus necesidades y guían su sentido de pertenencia a espacios sociales y geográficos. La pertenencia implica relacionarse con otros en un contexto de reciprocidad, tanto en las interacciones diádicas con el entorno inmediato como en la vinculación simbólica con la comunidad en su conjunto. Como resultado, el individuo puede estar activamente relacionado con otros en su entorno microsocial mientras cultiva su identidad colectiva y colabora en la consecución de objetivos comunes para su comunidad o barrio (Baumeister y Leary, 1995). Pertenencia y Sentido de Comunidad La pertenencia es uno de los componentes fundamentales de procesos sociales como el apego al lugar, la participación social o el sentido de comunidad. En este último caso, la pertenencia se organiza en torno a la inclusión a grupos sociales amplios, donde los individuos satisfacen necesidades y desarrollan conductas de participación e influencia (McMillan y Chavis, 1986; Sarason, 1974). El sentido de comunidad es uno de los constructos más investigados en psicología comunitaria y representa una de las aportaciones más relevantes de esta área a la psicología. Desde su formulación inicial, la pertenencia a estructuras sociales y geográficas más amplias forma parte de la definición del concepto (Sarason, 1974). Según Sarason, el sentido de comunidad se refiere a “la percepción de similitud con los demás, una interdependencia reconocida con los demás, la voluntad de mantener esta interdependencia dando a los demás o haciendo por los demás lo que uno espera de ellos, la sensación de que uno forma parte de una estructura mayor fiable y estable” (p. 157). Posteriormente, McMillan y Chavis (1986) destacaron la importancia de pertenecer a grupos y comunidades para la satisfacción de las necesidades individuales. Además, incidieron en que una comunidad basada en la intimidad compartida proporciona a los individuos un contexto para revelar y compartir información y sentimientos. En modelos más recientes, en lugar de separar el sentido de comunidad en dimensiones independientes y complementarias, se ha optado por diferenciar entre niveles de inclusión basados en los modelos ecológicos sobre el contexto social (Jason et al., 2015). En primer lugar, la integración en la comunidad vendría por la propia definición de la identidad individual, del compromiso y la conexión emocional del individuo con otros. En un segundo nivel estaría la pertenencia a grupos mediante la relación directa con sus miembros, los microsistemas en los que se integra el individuo. Finalmente, el marco ecológico más amplio se refiere a los espacios sociales en los que sus miembros comparten objetivos, propósitos y metas, donde la inclusión adquiere un carácter simbólico y cognitivo. El sentido de comunidad se expresa por tanto en diferentes niveles ecológicos, que integran factores individuales, interpersonales y mesosociales (Brodsky et al., 1999; Jason et al., 2015). Por tanto, el sentido de comunidad, y de forma específica, el sentido de pertenencia a espacios sociales y geográficos está influido por factores individuales y contextuales. Sin embargo, la literatura se ha centrado más en los aspectos meso y macrosociales que explican la forma en que se expresa la integración de los individuos en grupos y comunidades (Long y Perkins, 2003). Sin embargo, los factores individuales, como el apego y la personalidad, también pueden tener un peso importante en la orientación de las relaciones sociales (Lounsbury et al., 2003; Tartaglia, 2006). En este artículo analizaremos la influencia de estos dos factores en la forma de expresión del sentido de comunidad, partiendo de la definición propuesta por Jason et al. (2015). A continuación, realizaremos una breve revisión de la literatura sobre la relación entre el apego, la personalidad y el sentido de pertenencia y el papel de estos factores individuales en la orientación de la vinculación de los individuos con los espacios sociales y comunitarios. Apego y Sentido de Comunidad El apego es el vínculo emocional profundo y duradero que se establece entre un niño y sus cuidadores para garantizar su supervivencia (Bowlby, 1969; Feeney y Noller, 2012). La interacción entre ambos y la forma en que responde a las necesidades del niño son cruciales para la formación del apego. La teoría del apego destaca la importancia de estas relaciones en la infancia, y su asociación con la salud psicológica en la adolescencia y la etapa adulta (Bowlby, 1969, 1973). Los estilos de apego se desarrollan de forma temprana y suelen ser estables a lo largo de la vida. Se han identificado diversos estilos de apego en función de factores como la dependencia de los demás o la evitación de las relaciones sociales (Ainsworth et al., 1978; Bartholomew y Horowitz, 1991). En líneas generales se ha solido definir un estilo de apego seguro, caracterizado por un bajo nivel de dependencia o evitación, y varios estilos de apego inseguro (apego preocupado, apego temeroso o apego alejado) relacionados con el rechazo o el miedo a los intercambios en los contextos interpersonales. La investigación ha demostrado que el estilo de apego es un predictor fiable de un amplio rango de resultados psicológicos y sociales, como el establecimiento de relaciones (Feeney y Noller, 1990; Spence et al., 2020), la inteligencia emocional (Borawski et al., 2022; Hamarta et al., 2009), el bienestar general (Karreman y Vingerhoets, 2012) y la conducta prosocial (Omoto y Packard, 2016). También se ha vinculado con un mayor sentido de pertenencia a la escuela y una mejor conexión con esta (Shochet et al., 2007), o con una menor frecuencia de atribuciones erróneas y sesgos en la percepción de sí mismo y de los demás (Andersson y Perris, 2000).
Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad en Barrios de España y Colombia 155 El apego puede ser, por tanto, un factor importante para el desarrollo de las relaciones sociales y de la pertenencia. La fortaleza de los lazos entre individuos y grupos sociales está determinada por las características de ambos. Por ello, un estilo de apego adecuado puede ser una base psicológica fundamental para establecer relaciones de confianza basadas en el intercambio de recursos y la colaboración en la consecución de objetivos comunes (Jason et al., 2016; Tartaglia, 2006; Van der Horst y Coffé, 2012). De hecho, diversos estudios han relacionado el sentido de pertenencia con el apego psicológico (Çikrikçi y Gençdoğan, 2017). Como hemos mencionado, los individuos con un apego seguro suelen tener acceso a relaciones de confianza y recursos de apoyo. También son capaces de evaluar con mayor fiabilidad la calidad de sus relaciones sociales y determinar si satisfacen o no sus necesidades. En un estudio con individuos sujetos a diferentes tipos de movilidad, Esters et al. (2023) encontraron una relación significativa entre el apego seguro y el sentido de pertenencia, y una relación negativa de este último con los tipos de apego inseguro, ambivalente y evitativo, demostrando que el apego temprano tiene un papel importante en la definición del sentido de pertenencia en la adultez. Otros estudios han analizado la relación entre el apego y otros procesos de vinculación tanto individual como colectiva. Por ejemplo, Chipuer (2001), Larose y Bernier (2001) y Nottage et al. (2022), encontraron que el estilo de apego de los jóvenes hacia distintas figuras se relacionaba con diferentes tipos de soledad, mientras que Shochet et al. (2007) descubrieron una conexión directa entre el apego parental y el sentido de pertenencia a la escuela. Además, Lucas-Thompson y Clarke-Stewart (2007) encontraron que el apego hacia la madre influye en el desarrollo de las amistades en los niños y Rankin et al. (2000) hallaron que un estilo de apego inseguro se relacionaba negativamente con el sentido de comunidad y el apoyo social. En general, esta relación entre el apego y la pertenencia muestra cómo ésta depende tanto de los vínculos diádicos que se establecen con otros individuos como de la conexión global con la comunidad (Baumeister y Leary, 1995). Para desarrollar un sentido de pertenencia a un contexto social determinado, es necesario contar con un mínimo de relaciones interpersonales significativas, positivas y duraderas, además de estar conectado con contextos sociales y físicos más amplios. Weiss (1973) estableció esta misma distinción y sostuvo que los déficits en ambos tipos de experiencias de pertenencia llevan a diferentes tipos de soledad percibida. En resumen, aunque los hallazgos son fragmentarios y no siempre concluyentes, parece que existe una relación significativa entre el estilo de apego desarrollado en la infancia y la capacidad de conectarse con la comunidad. Los niños aprenden en el contexto familiar y educativo las competencias necesarias para desarrollar relaciones satisfactorias con otros (Lucas-Thompson y Clarke-Stewart, 2007), lo que sugiere que el estilo de apego individual tiene un impacto significativo en cómo se establecen los vínculos más amplios con los espacios sociales. Es posible que el apego opere o influya en mayor medida en los niveles más cercanos al individuo, ya que el apego se refiere a un nivel de vinculación interpersonal propio de espacios microsociales, mientras que la pertenencia se desarrolla plenamente en niveles meso y macrosociales. Ambos forman parte del sentido de vinculación con la comunidad, como sostienen Jason et al. (2015), por lo que se influyen mutuamente. Personalidad y Sentido de Comunidad Los rasgos de personalidad también son predictores relevantes del bienestar subjetivo (Gutiérrez et al., 2005; Hang y Zhong, 2023). Del mismo modo, la personalidad se asocia directamente con la satisfacción vital (Jovanović, 2019) y específicamente con la satisfacción con el barrio (Neal y Brutzman, 2023). Por otro lado, al igual que el apego, la personalidad también juega un papel importante en el desarrollo y la efectividad de las relaciones sociales (Jokela, 2021). De hecho, la influencia del perfil psicológico y los rasgos personales en los niveles y estilos de sociabilidad ha sido ampliamente investigada (Roberts et al., 2008), incluyendo la variabilidad individual en la estructura de las redes personales, que ha sido explicada en parte por modelos de personalidad como los cinco grandes factores (Maya- Jariego et al., 2020). Además, algunos estudios han encontrado relaciones directas e indirectas entre los rasgos de personalidad y el sentido de comunidad. Por ejemplo, Lounsbury et al. (2003) encontraron que hasta un 25% de la varianza del sentido de comunidad se puede explicar con los cinco grandes factores de personalidad. Descubrieron que las personas con niveles más altos de amabilidad se relacionaban de manera más positiva con otros y tenían un mayor sentido de pertenencia, mientras que las personas más extravertidas tenían más interacciones, lo que podía contribuir a una mayor percepción de conexiones compartidas con otros. En otro estudio, Berryhill y Bee (2007) encontraron que niveles elevados de conciencia, neuroticismo y apertura se relacionaban con valores más altos de sentido de comunidad, aunque con una correlación modesta. Finalmente, Devi et al. (2017) encontraron una asociación positiva entre el rasgo de amabilidad, el sentido de comunidad y la conducta prosocial. Estos resultados sugieren que una mayor orientación personal hacia el establecimiento de relaciones satisfactorias con los demás puede predecir una vinculación más estrecha con los espacios comunitarios y un mayor bienestar y estabilidad en estos espacios (Pretty et al., 1996). Cada factor de personalidad influye de forma diferente y existen interacciones cruzadas con los diversos niveles del sentido de comunidad. En cualquier caso, aunque hay evidencias de que la personalidad puede jugar un papel moderador en la relación entre comportamientos individuales y colectivos (Furnham, 2001), no están claros ni los mecanismos ni la naturaleza que subyacen en esta relación (Jovanović, 2019; Neal y Brutzman, 2023). En definitiva, el sentido de comunidad se ha entendido tradicionalmente como un atributo, como un resultado o como un correlato de los contextos comunitarios. No obstante, debido a su naturaleza psicológica y su expresión en diferentes niveles ecológicos, también puede entenderse como una característica individual. Dado que el desarrollo inicial de la personalidad ocurre antes que la experiencia social y la pertenencia comunitaria, las variables de personalidad pueden orientar en parte la forma de vinculación de los individuos con los grupos y comunidades, a través de dimensiones como el compromiso o la identidad (Lounsbury et al., 2003).
Holgado-Ramos et al. / Apuntes de Psicología 41(3) 153-165 156 En este artículo evaluaremos las relaciones entre el apego, la personalidad y el sentido de comunidad en dos muestras de individuos entrevistados en España y Colombia. En primer lugar, el análisis de estas variables en dos muestras nos permitirá contrastar las relaciones observadas en dos espacios socioculturales diferentes, lo que dará una mayor robustez a los resultados y las conclusiones obtenidas (Lounsbury et al., 2003). Por otro lado, podremos comparar cómo la existencia de perfiles diferentes de apego y personalidad pueden dar lugar a una vinculación distinta con las dimensiones del sentido de pertenencia, profundizando en la vinculación entre estas variables y la convergencia de indicadores (Messick, 1989). Método Participantes y Contextos de Investigación Este estudio se llevó a cabo en dos contextos de investigación. Por un lado, se obtuvo información de una muestra de 225 entrevistados, un 73.8 % del total de participantes, en cuatro barrios de Sevilla (España). Por otro lado, participaron 80 entrevistados (un 26.2 % del total) en el barrio California de la zona sur de Barranquilla (Colombia). Los datos fueron recogidos como parte de un estudio más amplio sobre la movilidad y el sentido de comunidad en barrios urbanos colindantes (Maya-Jariego et al., 2023). En ambos casos, para seleccionar a los encuestados se utilizó una guía con cuotas de género y edad con afijación proporcional, tomando como referencia los datos poblacionales del Padrón Municipal. A continuación, describiremos la muestra obtenida en cada uno de los dos contextos mencionados. España En España entrevistamos a 225 adultos que vivían en los barrios Amate, Los Pajaritos, Nervión viejo y Ciudad Jardín de Sevilla. Un 37.9 % eran hombres y un 62.1 % mujeres, con una edad media de algo más de 50 años (DT = 17.43). Un 57.5 % tenían estudios de bachillerato o superior mientras que un 6.8 % no tenía ningún tipo de estudios. Un 52 % estaban empleados y un 7.2 % eran estudiantes. Colombia En el barrio California de Barranquilla, se entrevistaron 80 adultos, de los que un 24.1 % eran hombres. La muestra tenía una edad media de casi 43 años (DT = 16.28). Un 52.6 % tenía estudios de bachillerato o universitarios, mientras que solamente una persona manifestó no tener ningún tipo de estudios. Finalmente, un 46.8 % de los entrevistados declaró encontrarse desempleado en el momento de la entrevista, mientras que un 11.4 % informó ser estudiante. Instrumentos y Medidas Los entrevistados respondieron a tres escalas sobre (a) el apego adulto, (b) los cinco factores de personalidad y (c) el sentido de comunidad, además de un listado de preguntas sobre variables sociodemográficas. A continuación, describiremos brevemente cada uno de estos instrumentos. Apego Adulto Para la evaluación del estilo de apego se utilizó el Cuestionario de Apego Adulto de Melero y Cantero (2008). Se trata de un instrumento de 40 ítems con seis opciones de respuesta (desde 1, completamente en desacuerdo a 6, completamente de acuerdo). El cuestionario evalúa los estilos de apego en personas adultas a partir de la clasificación establecida por Bartholomew y Horowitz (1991). Aunque existen algunas diferencias con esta clasificación, los factores de la escala mantienen correlaciones elevadas con los estilos de apego lo que permite identificarlos con el apego seguro (“Me siento cómodo en las fiestas y reuniones sociales”), el apego preocupado (“Me preocupa mucho lo que la gente piensa de mí”), el apego temeroso (“Creo que los demás no me agradecen lo suficiente lo que hago por ellos”) y el apego alejado (“Valoro mi independencia por encima de todo”). En la descripción de resultados utilizamos esta denominación para etiquetar los factores del cuestionario. El instrumento obtuvo un alfa de Cronbach de 0.801, similar al obtenido por Melero y Cantero (2008). Por otro lado, para el caso de la muestra española el valor del alfa de Cronbach fue de 0.751 y para la muestra colombiana de 0.686, valores ligeramente por debajo de los obtenidos por estos autores. Personalidad Se siguió el modelo de los cinco grandes factores de personalidad (Goldberg, 1993). Para su evaluación se utilizó el Inventario Neo Reducido de Cinco Factores (Costa y McCrae, 2008), traducido y validado para población española por TEA Ediciones en 2008. Se trata de la versión reducida del Neo PI-R que evalúa las cinco dimensiones de personalidad (neuroticismo, extraversión, apertura, amabilidad y responsabilidad) mediante 60 reactivos en una escala de 0 (Totalmente en desacuerdo) a 4 (Totalmente de acuerdo), sin tener en cuenta las 30 facetas adicionales que ofrece la prueba completa. El inventario obtuvo un alfa de Cronbach de 0.690 (0.555 en la muestra española y 0.821 en la colombiana). Sentido de Comunidad El sentido de comunidad se evaluó con la Escala de Sentido Psicológico de Comunidad de Jason et al. (2015), traducida para su utilización en el estudio más amplio del que provienen los datos utilizados en este artículo. Esta escala evalúa tres factores: entidad, pertenencia y self. Consta de nueve ítems con una escala de respuesta de 1 (“Totalmente en desacuerdo”) a 6 (“Totalmente de acuerdo”). En nuestro caso, aplicamos la escala tomando como referencia el barrio en el que residían los entrevistados en el momento de la entrevista. Esta estala permite evaluar el sentido de comunidad en diferentes niveles, como (a) la entidad, referida a las características de la comunidad (“Creo que este barrio es un buen barrio”), (b) la pertenencia, definida como las relaciones directas con otros miembros de la comunidad (“Los vecinos pueden conseguir ayuda de otros vecinos si lo necesitan”) y (c) el self, relacionada con la conexión emocional de los individuos con el grupo (“Este barrio es importante para mí”). La escala obtuvo un alfa de 0.797 (0.819 para España y 0.713 para Colombia) mientras que en el estudio original fue de 0.923.
Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad en Barrios de España y Colombia 157 Variables Sociodemográficas Finalmente, los participantes proporcionaron información sobre su edad, sexo, situación laboral, su nivel educativo, las personas con las que convivían en el momento de la entrevista, el tipo de residencia y el tiempo que llevaban viviendo en el barrio. Procedimiento y Análisis de Datos Las entrevistas fueron realizadas mediante visitas de campo a los barrios de referencia en los que se establecía un primer contacto informal con los residentes en dichos barrios. Tanto en España como en Colombia la información fue obtenida mediante entrevistas heteroaplicadas cara a cara de 90 minutos de duración aproximada. La participación fue voluntaria en todos los casos y los entrevistados fueron informados desde el principio de que los datos que proporcionaran serían tratados de forma anónima y agregada y que podían desistir de la participación en el estudio en cualquier momento. En este sentido, en todo momento se tomaron en consideración cuestiones éticas relacionadas con la confidencialidad, anonimato y derecho de desistimiento recomendadas para este tipo de estudios. Para el análisis de resultados se han utilizado contrastes de medias entre las dos muestras y correlaciones bivariadas y modelos de regresión entre las variables de apego, personalidad y sentido de comunidad. En este caso, además, hemos utilizado estadísticos de contraste de las correlaciones observadas entre variables de ambas muestras. Junto a ello, se ha realizado de modo exploratorio la representación en grafos del conjunto de relaciones entre las dimensiones de estas tres variables, como elemento de contraste de los resultados obtenidos con los estadísticos mencionados. Además, se han calculado algunos indicadores de agrupamiento y centralidad de las redes de relaciones entre variables y de correlación matricial, para observar la estructura de vínculos y el papel de cada variable en el conjunto de correlaciones observadas. En concreto, se ha realizado un análisis de cliques, que, en el caso de los datos de este estudio, consiste en la exploración de los conjuntos de al menos tres variables que mantienen algún tipo de correlación entre todas ellas, formando subgrupos cohesivos de dimensiones de apego, personalidad y sentido de pertenencia. Para todo se han utilizado los programas SPSS 26, Ucinet 6 y Visone 2.8. Resultados Datos Sociodemográficos y Variables de Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad en España y Colombia La tabla 1 muestra las medias de las variables principales evaluadas en las dos muestras. Algunos datos sociodemográficos presentan diferencias significativas, como la edad, el número de hijos, los años de residencia en el barrio o los años con la pareja. De forma general, los entrevistados de Colombia conforman una muestra más joven (F = 0.341, p < 0.01), con un mayor número de hijos (F = 0.142, p < 0.01) y con un menor tiempo de residencia en el barrio (F = 22.214, p < 0.01). Junto a ello, presentan un nivel socioeconómico más bajo (χ² = 52.122, p < 0.01), con más de la mitad de los entrevistados con de un nivel medio a muy bajo. La muestra española presenta un nivel de estudios más elevado (χ² = 20.770, p < 0.01), con un mayor predominio de estudios universitarios de grado o posgrado, frente a la muestra colombiana, donde predominan los estudios medios. No obstante, la muestra española tiene una mayor proporción de personas sin estudios. Por otro lado, el desempleo es más elevado entre los colombianos (χ² = 45.939, p < 0.01). Un 46.3 % de los entrevistados de este país no tenía trabajo en el momento de la entrevista mientras que más de la mitad de los españoles tenía algún tipo de contrato. Finalmente, entre los colombianos también es más elevado el porcentaje de entrevistados que solamente estudia. En cuanto a los estilos de apego inseguro, la muestra colombiana tiene medias más altas en los apegos temeroso, preocupado y alejado. Estas diferencias son especialmente notables en los dos últimos estilos. Sin embargo, no se observan diferencias en el estilo de apego seguro. Respecto a la personalidad, los entrevistados colombianos muestran más neuroticismo que los españoles. El resto Tabla 1 Contraste de Medias en Variables de Personalidad, Apego y Sentido de Comunidad (** p < 0.01; * p < 0.05) General España Colombia F MDTMDTMDT Neuroticismo 20,59 10,110 20,06 11,26 22,08 5,53 11,909** Extraversión 31,34 7,684 31,63 7,99 30,53 6,75 2,714 Apertura 28,27 8,430 28,18 9,23 28,54 5,61 3,268 Amabilidad 33,21 6,244 33,52 6,55 32,33 5,21 4,084 Responsabilidad 33,58 8,759 33,20 9,686 34,69 5,15 3,877 Apego temeroso 37,04 10,085 35,99 9,70 39,64 10,61 1,237** Apego preocupado 30,31 7,922 28,60 7,44 34,57 7,50 0,428** Apego seguro 40,73 6,571 40,76 6,34 40,64 7,17 2,492 Apego alejado 18,89 8,224 17,72 8,60 21,79 6,41 0,355** Entidad 4,40 1,365 4,43 1,44 4,35 1,12 9,153 Pertenencia 4,54 1,098 4,56 1,10 4,48 1,09 0,364 Self 4,92 1,046 4,81 1,11 5,21 0,77 15,374** SC General 4,68 0,896 4,60 0,94 4,67 0,76 6,675
Holgado-Ramos et al. / Apuntes de Psicología 41(3) 153-165 158 de las dimensiones de personalidad no difieren en los dos grupos. Por último, la media de los valores de la dimensión self de sentido de comunidad es más elevada en la muestra colombiana. Las otras dimensiones de esta escala no presentan diferencias. Relación entre Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad En la tabla 2 mostramos las correlaciones bivariadas entre las principales variables estudiadas en el total de los entrevistados. Podemos observar que la edad se relaciona con algunas variables de personalidad, apego y sentido de comunidad. En concreto se relaciona de forma positiva con la amabilidad y con las dimensiones de entidad y pertenencia del sentido de comunidad y de forma negativa con la extraversión y el apego temeroso. Cabe destacar la relación negativa de la edad con el bienestar percibido. De igual forma, el tiempo de residencia en el barrio mantiene también relaciones positivas con todas las dimensiones de sentido de comunidad, así como con la puntuación global en esta escala. Del mismo modo, las variables de apego y personalidad correlacionan entre ellas. En general, las dimensiones de apego inseguro (temeroso, alejado y preocupado) mantienen relaciones positivas con el neuroticismo, mientras que el apego seguro tiene correlaciones positivas con el resto de las dimensiones de personalidad, especialmente con la extraversión y la amabilidad. Las dimensiones de sentido de comunidad tienen relaciones significativas con el estilo de apego y la personalidad de los entrevistados. En concreto, parece ser la dimensión de amabilidad la que mantiene relaciones más fuertes con todos los factores de sentido de comunidad, aunque también se observan con el apego seguro en el caso de la pertenencia y el self. Finalmente, los estilos de apego temeroso y alejado se relacionan negativamente con la dimensión de pertenencia. En la figura 1 hemos representado las correlaciones observadas entre las dimensiones de apego, personalidad y sentido de comunidad. De este modo, podemos observar el rol que cada variable ejerce en el conjunto de relaciones existentes e identificar de forma cualitativa aquellas que ejercen un papel articulador de estas relaciones. Como ya se intuye en la tabla de correlaciones, son el estilo de apego seguro y la amabilidad las dos dimensiones que mantienen un lazo más estrecho con el sentido de comunidad. De hecho, son las dos variables con mayor centralidad en la red de correlaciones. Ejercen un papel de intermediación entre la personalidad y el apego y el sentido de comunidad. Si hacemos un análisis de cliques del conjunto de relaciones podemos observar aquellas variables que tiene una relación directa entre ellas y que conforman conjuntos cohesivos de dimensiones (tabla 3). En primer lugar, los estilos de apego inseguro conforman un subgrupo cohesivo de relaciones significativas entre ellos, así como el neuroticismo con los estilos temeroso y preocupado. Por otro lado, la extraversión forma parte de sendos grupos con la amabilidad o la apertura y el apego seguro. En el caso del sentido de comunidad, es la amabilidad el rasgo de personalidad sobre el que pivotan los grupos de dimensiones relacionadas entre sí. Por un lado, esta dimensión conforma un grupo con todas las dimensiones de sentido de comunidad y, por otro lado, la pertenencia y el self hacen lo mismo con el apego seguro. Finalmente, llevamos a cabo diversos análisis de regresión para ver la influencia de algunas de las variables observadas sobre el sentido de comunidad (tabla 4). En concreto, las variables que mostraron mayor capacidad explicativa fueron el estilo de apego seguro, la amabilidad y el tiempo de residencia en el barrio actual. Estas variables fueron significativas cuando se utilizaron como variables dependientes las dimensiones self y pertenencia del Tabla 2 Correlaciones Observadas Entre Variables Sociodemográficas, Personalidad, Apego y Sentido Psicológico de Comunidad (* p < 0.01; ** p < 0.05) 12345678910 11 12 13 14 15 16 1. Edad - .534** -.137* -.188** -.060 .299** .059 -.054 -.099 -.168** -.044 -.008 .176** .135* .104 .184** 2. Tiempo en el barrio - -.023 -.128* -..096 .165** -.058 -.002 -.074 -.128* -.020 .074 .139* .122* .266** .224** 3. Bienestar percibido - .198** .032 -.042 .086 -.091 -.102 -.044 .044 -.050 .034 -.031 .022 .013 4. Extraversión - .328** .178** .106 -.250** -.181** -.027 .666** -.019 -.079 .022 .082 .001 5. Apertura - .022 .113 -.017 .040 -.021 .192** .069 -.116* -.076 .046 -0.073 6. Amabilidad - .088 -.222** -.139* -.478** .292** -.171** .213** .181** .259** .283** 7. Responsabilidad - -.196** -.201** -.046 .099 .033 .018 -.066 .084 .016 8. Neuroticismo - .501** .299** -.157* .078 -.050 -.073 -.049 -.075 9. Apego Preocupado - .390** -.195** .157* .031 -.031 -.031 -.008 10. Apego Temeroso - -.106 .264** -.032 -.147* -.072 -.104 11. Apego Seguro - -.107 -.039 .131* .151* .092 12. Apego Alejado - .015 -.150* .034 -.039 13. Entity - .382** .386** .817** 14. Membership - .341** .736** 15. Self - .727** 16. PSOC -
Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad en Barrios de España y Colombia 159 sentido de comunidad. En ninguno de los tres modelos explorados resultaron significativas de forma simultánea la amabilidad y el estilo de apego seguro. La varianza explicada en los tres modelos varía desde el 11.8 % del modelo que incluye como variables predictoras a la amabilidad y el tiempo de residencia sobre la dimensión self (R2 = 0.118; F = 20.136, p < 0.01), hasta el 8.8 % para la misma dimensión con el estilo de apego seguro y el tiempo de residencia como variables independientes (R2 = 0.088; F = 12.437, p < 0.01) o el 6.7 % de la varianza de la dimensión de pertenencia con estas dos mismas variables independientes (R2 = 0.067; F = 5.383, p < 0.01). Figura 1 Red de Correlaciones Entre las Dimensiones de Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad Nota: La forma de los nodos indica la variable a la que pertenece cada dimensión (triángulo, apego; círculo, personalidad; cuadrado, sentido de comunidad). El tamaño del nodo indica la centralidad de intermediación de cada dimensión. Por último, el grosor del lazo indica el valor de la correlación entre cada par de dimensiones y la forma, si se trata de una correlación positiva (línea continua) o negativa (línea punteada). Tabla 3 Cliques en la red de Correlaciones Entre Variables de Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad Cliques y Componentes 1. Apego preocupado - Apego temeroso - Apego alejado 2. Neuroticismo - Apego preocupado - Apego temeroso 3. Extraversión - Amabilidad - Apego seguro 4. Extraversión - Apertura - Apego seguro 5. Amabilidad - Entidad - Pertenencia - Self 6. Amabilidad - Apego seguro – Pertenencia - Self Tabla 4 Análisis de Regresión de Características de los Participantes Sobre la Dimensión de Pertenencia del Sentido de Comunidad (** p < 0.01; * p < 0.05) R R2B SE B t Self 0,344 0,118 Tiempo en el barrio (años) 0,013 0,003 0,230 4,177** Amabilidad 0,003 0,009 0,221 4,021** Self 0,297 0,088 Tiempo en el barrio (años) 0,025 0,010 0,156 2,621** Apego Seguro 0,014 0,003 0,255 4,295** Pertenencia 0,258 0,067 Tiempo en el barrio (años) 0,022 0,010 0,134 2,182* Apego Seguro 0,008 0,003 0,153 2,490*
Holgado-Ramos et al. / Apuntes de Psicología 41(3) 153-165 160 Equivalencia de Correlaciones Entre España y Colombia Aunque las muestras de España y Colombia presentan una estructura de relaciones similar en líneas generales entre las variables de apego, personalidad y sentido de comunidad, podemos observar algunas diferencias de interés. En la figura 2 mostramos las redes de correlaciones entre estas variables en ambas muestras. La amabilidad es el rasgo de Figura 2 Redes de Correlaciones Entre Variables en España y Colombia Nota: La forma de los nodos indica la variable a la que pertenece cada dimensión (triángulo, apego; círculo, personalidad; cuadrado, sentido de comunidad). El tamaño del nodo indica la centralidad de intermediación de cada dimensión. Por último, el grosor del lazo indica el valor de la correlación entre cada par de dimensiones y la forma, si se trata de una correlación positiva (línea continua) o negativa (línea punteada). ESPAÑA COLOMBIA
Apego, Personalidad y Sentido de Comunidad en Barrios de España y Colombia 161 personalidad más central y muestra relaciones significativas con dimensiones de sentido de comunidad en ambos casos. El estilo de apego seguro se relaciona de forma positiva en ambos con otras dimensiones de personalidad, pero en el caso de la muestra de Colombia no tiene relaciones con ninguna dimensión de sentido de comunidad, a diferencia de la muestra de España, donde sí la tiene (aunque débil) con self. En ambos casos el estilo de apego temeroso tiene relaciones negativas con el sentido de comunidad. De forma concreta con self y pertenencia en el caso de España y con entidad en el caso de Colombia. Finalmente, en el caso de España, se observa una relación negativa no esperada entre los rasgos de apertura y extraversión y la dimensión de entidad que no está presente en la muestra colombiana. Para comparar las correlaciones entre cada par de variables, utilizamos la prueba Z de Fisher. Esta prueba nos permite determinar si la correlación observada en una muestra es mayor, menor o similar a la de la otra muestra, en función del nivel de significación. Los resultados indican que las correlaciones del rasgo de amabilidad con las dimensiones de pertenencia (Z = -1.477, p > 0.01) y entidad (Z = -0.103, p > 0.01) son estadísticamente similares en ambas muestras. Finalmente comprobamos la correlación entre el conjunto de relaciones existentes entre las variables evaluadas en las dos muestras entrevistadas. Para ello utilizamos el procedimiento Quadratic Assigment Procedure (QAP) que permite evaluar la significación de las asociaciones entre matrices de relaciones, mediante la comparación de cada estadístico de contraste entre dos variables con las obtenidas mediante un número determinado de permutaciones aleatorias de las matrices completas de relaciones. Como resultado, obtuvimos un valor del coeficiente de correlación de Pearson de 0.887 (p < 0.01), lo que indica una elevada correlación global entre el conjunto de correlaciones observadas en ambas muestras. Discusión En este artículo hemos analizado las relaciones existentes entre los estilos de apego adulto, los rasgos de personalidad y el sentido de comunidad en dos muestras obtenidas en España y en Colombia. De forma global, los resultados muestran relaciones de interés entre los factores individuales de apego y personalidad y las dimensiones del sentido de comunidad. Estos resultados están en consonancia con diversas propuestas acerca de la influencia de las características individuales en la orientación de la pertenencia de los individuos a los espacios sociales y geográficos (Berryhill y Bee, 2007; Lounsbury et al., 2003; Tartaglia, 2006). Hasta donde alcanza nuestro conocimiento, este es uno de los pocos estudios que analiza de forma específica la relación entre variables como el estilo de apego o los rasgos de personalidad con el sentido de comunidad y el único que combina ambos factores en el mismo estudio. Como apuntan Brodsky et al. (1999), el sentido psicológico de comunidad es un resultado individual dependiente del contexto, por lo que es lógico buscar su origen tanto en factores individuales como sociales y comunitarios. En este sentido, los sistemas comunitarios son dependientes de las conductas y percepciones de los individuos que los conforman, del mismo modo que los miembros de la comunidad dependen de la fortaleza y las capacidades de estos sistemas (Chavis y Newbrough, 1986). Es decir, el sentido de pertenencia trata de capturar el sentido individual de identidad y pertenencia en grupos y comunidades, así como el desarrollo de interacciones directas con miembros de estos grupos (McMillan y Chavis, 1986; Jason et al., 2015), por lo que factores como la sociabilidad, la capacidad para establecer relaciones positivas con otros o la orientación hacia las interacciones mutuamente satisfactorias pueden ser relevantes en su desarrollo. A continuación, discutiremos brevemente algunos de los resultados concretos encontrados en los análisis previos. Apego Individual Los resultados han mostrado que el apego seguro es una variable significativa en la explicación del sentido psicológico de comunidad. En concreto el apego se relaciona de forma positiva con las dimensiones de self y pertenencia, además de actuar como variable predictora en ambos casos. Del mismo modo, algunos de los estilos de apego inseguro también correlacionan negativamente con el sentido de comunidad, como por ejemplo el apego temeroso y el apego alejado con la dimensión de pertenencia. Estos resultados son similares a los encontrados por Tartaglia (2006), donde algunos de los estilos de apego inseguro (preocupado y ambivalente) mostraron relaciones débiles pero significativas con las dimensiones de apego al lugar, satisfacción de necesidades y lazos sociales del modelo de sentido de comunidad utilizado en ese caso. Este es el único estudio que hemos encontrado en el que se relacionen los estilos de apego con el sentido psicológico de comunidad, de acuerdo con la definición utilizada en el ámbito de la psicología comunitaria. En otros casos se han encontrado relaciones de estos estilos con el sentido de pertenencia, entendido de forma amplia. Por ejemplo, como hemos mencionado, Esters et al. (2023) encontraron una relación positiva del sentido de pertenencia con el apego seguro con el sentido de pertenencia y negativa con los estilos de apego inseguro. El estilo de apego influye en el modo en que los individuos forman y mantienen relaciones con otros (Bowlby, 1969). En este sentido, estos resultados pueden deberse a diversos procesos que vinculan el establecimiento de relaciones diádicas y el sentido de comunidad. En primer lugar, el desarrollo de relaciones satisfactorias y positivas aumenta la confianza en los espacios de interacción social. Los individuos con un apego seguro son más propensos a confiar en los demás y a sentirse cómodos en situaciones sociales, lo que puede conducir a una vinculación más estable con los grupos sociales en los que se insertan. Las personas con estilos de apego inseguro pueden ser más reacias a establecer estas relaciones de confianza. La literatura ha mostrado que el apego inseguro lleva a situaciones de aislamiento y soledad con mayor frecuencia (Chipuer 2001; Larose y Bernier, 2001; Nottage et al., 2022). Finalmente cabe añadir que la confianza es un precursor fundamental del establecimiento de relaciones sociales con grupos e instituciones y por tanto de la creación de sentido de comunidad (Jason et al., 2016; Van der Horst y Coffé, 2012). Por otro lado, el desarrollo de habilidades sociales puede estar íntimamente relacionado con los estilos de apego y con el sentido de pertenencia. Los individuos con un estilo de apego seguro pueden desarrollar con mayor facilidad habilidades de comunicación y capacidad de empatía con los demás (de Sanctis y Mesurado, 2022; Khodabakhsh, 2012; Xu et al., 2022). La empatía y la asertividad se vinculan con un mayor sentido de comunidad y, derivado de ello, con una mayor sensibilidad hacia los problemas comunes, más implicación en acciones colectivas y una mayor participación en asociaciones locales (Omoto y Packard, 2016).