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Los estudios oficiales de comercio y empresariales en Canarias durante el siglo XX : la Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria, 1913-1972

Melús Abejed, Julio Javier

Abstract

Programa de doctorado: Historia Moderna y Contemporánea de Canarias en España

Full text

UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Departamento de Ciencias Históricas Los estudios oficiales de Comercio y Empresariales en Canarias durante el siglo XX: La Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas deG.C.1913-1972 Julio Javier Melús Abejed Las Palmas de G.C. 30-VII-2011 N° 29 Curso 2011/12 UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA SUBDIRECCiÓN DE TERCER CICLO Y POSTGRADO Reunido el día de la fecha, el Tribunal nombrado por el Excmo. Sr. Magfco. de esta Universidad, y finalizada la defensa y discusión de esta tesis doctoral, los señores miembros del Tribunal, emiten la siguiente calificación global: I ::Jtrf} Y rc~tieJf_j< L<ÚtA/Y! ~ Votos favorables: ¿¿;¿kZ tA Las Palmas de Gran Canaria, a 13 de enero de 2012 La Vocal: El Doctorando: D. UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Da MARIA LUISA MONTEIRO QUINTANA, SECRETARIA DEL DEPARTAMENTO DE CIENCIAS HISTÓRICAS DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CERTIFICA, Que ha tomado el acuerdo, pendiente de ratificación por el Consejo de Doctores del Departamento, de dar el consentimiento para su tramitación, a la tesis doctoral titulada "Los estudios oficiales de Comercio y Empresariales en Canarias durante el siglo XX: La Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de G.C. 1913- 1972" presentada por el doctorando D. Julio Javier Menús Abejed y dirigida por el Doctor D. Santiago de Luxán Meléndez. y para que así conste, y a efectos de lo previsto en el ArtO 73.2 del Reglamento de Estudios de Doctorado de esta Universidad, firmo la presente en Las Palmas de Gran Canaria, a 19 de septiembre de dos mil once. UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA LAS PALMA S DE G . CANARIA N . ' Documento "58 5?ll A oY 5;255 N . ' Copla Programa de doctorado: Historia moderna Y contemporánea de CIDlOFios en España" Bienio J 996 / 98. Nombre del órwmo .responsable del programa de doctorado donde se ha realizado la tesis doctoral: Departamemo de Ciencias Históricas. Título de "la tesis doctoral: Las estudios oficiales de comercio y empresariales en Canarias durante el siglo..xx- la Esc:uela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria" 1913 - 1 '2. Autor: .Julio Javier Melús Abejed. Fdo.: Director. Santiago de Llaán MeleJ' r'Im.'Z. Las Palmas de Gran Canaria a 25 de Julio de 1011. 1 2 3 4 Introducción general 1. Planteamiento y objetivos 2. Estado de la cuestión 3. Metodología Capítulo 1. La enseñanza técnica en el siglo XVIII Introducción 1. La aparición de la enseñanz a t écnica moderna en el siglo XVIII 2. La Ilustración española, la economía y la sociedad 3. Las instituciones ilustradas 3.1. Las Academias militares 3.2. Los Consulados de Comercio 3.3. Las Reales Sociedades Económ icas de Amigos del País 4. Los estudios mercantiles en la España del siglo XVIII 4.1. Las Escuelas de Comercio en Espa ña en el siglo XVIII. Origen y evolución 4.2. La importancia de la enseñanza de los idiomas modernos y la taquigrafía 5. Canarias en el siglo XVIII 6. La Ilustración en Canarias 7. El Real Consulado de Canarias. La Junta de Comercio 8. Conclusiones Capítulo 2. Los estudios oficiales d e Co mercio en el siglo XIX. La situación de Canarias Introducción 1.El proceso de institu cionalización de los estudios de Comercio en España en el siglo XIX 1.1. Las enseñanz as mercantiles en Espa ña en el primer tercio del siglo XIX 1.2. Las enseñanzas mercantiles en el Plan de Instrucción Pública de 1836 1.3. Las enseñanzas mercantiles en el Plan Pidal de 1845 1.4. La oficialización de los estudios de comercio en España: 1850 1.5. El Real Decreto del 18 de marzo de 1857. Los estudios oficiales de Comercio y la Ley Moyano 2. Panorama de la economía del Archip iélago canario duran te el siglo XIX 5 2.1. Características generales 2.2. Puertos Francos 2.3. La fiebre de la grana 3. La Escuela de Comercio de Canarias 3.1. La creación de la Escuela de Comercio de Canarias 3.2. Local y categoría de la Escuela de Comercio de Canarias 3.3.El discurso intelectual que sustentó la creación y desarrollo de la Escuela de Comercio de Canarias 3.4. Los profesores 3.5. Los alumnos 3.6. La organización de la enseñanza 3.7. El equipamiento y el sostenimie nto económico de la Escuela de Comercio de Canarias. El Inventario de 1870 Conclusiones Anexos Capítulo 3. Tiempo de regeneracionismo y reformas. El reestablecimiento y la consolidación de la Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria. 1913 – 1931………………………………………………………..102- Introducción…………………………………………………….103-104 1. La expansión económica del primer tercio del siglo XX ……104-105 1.1 Más capitales, nuevos hombres: 1902 – 1914….105-107 1.2. La Gran Guerra…………………………107-108 1.3. Los años 20´……………………………………..108-110 2. El desarrollo institucio nal de los estudios de Co mercio en España durante el reinado de Alfonso XIII…………………………………..111 2.1. El arranque de la consolidación de las Escuelas de Comercio en España: 1887…………………………………….111-115 2.2.Las reformas regeneracionistas……………..115-121 2.3. La reforma de Santiago Alba……………………….122-127 2.4. La reforma de la enseñanz a mercantil de 1915……………………….128-134 2.5. La creación de la Universidad Comercial de Deusto……….134-135 2.6. Las reformas de la enseñanz a mercantil de 1922….135-145 12 Introducción General 13 Introducción general 1.Planteamiento y objetivos Las práctica s comerciales son ta n antiguas como el hombre m i smo. 1 Y a e n l a s primeras páginas de la obra de Enrique Lucini se puede leer: “... allá, en los primitivos períodos de la Historia, encuéntranse ya los actos mercantiles, si bien aislados y sujetos á rudimentarias formas, como una de las primeras m a nifestaciones de la vida del hombre prim itivo; aparece después el pueblo fenicio... hasta el punto de poder considerarse como el único pueblo verdaderamente mercantil de la an tigüedad...”. Nosotros centramos esta investigación en lo que conocemos tradicionalm ente como Edad Contem poránea, y, muy especi almente, en el pe ríodo 1852 – 1973. En Canarias, y en particular en Las Palmas de Gran Canaria, desde 1852 y hasta 1973 (con un paréntesis entre 1876 y 1913), funcionó una Escuela oficial de Com e rcio: la Escuela de Comercio de Canarias – Escuela Profesi onal de Com ercio de Las Palmas de Gran Canaria.Nuestro objetivo principal es estudiar la institución docente oficial encargada de impartir las enseñ anzas de las “Cienc ias Comerciales “ en Las Palm as de Gran Canaria entre 1912 y 1973: la Escuela Profesiona l de Comercio de Las P almas de G.C.. También en nuestra investigación incluim os su predecesora: la Escuela de Comercio de Canarias, que estuvo instalada en Las Palm as de Gran Canaria entre los años 1852 y 1876 del siglo XIX. Uno de los dos recursos originarios de la econom ía es el trabajo humano. El incremento de su rendim iento, aumentando la capacidad productiva de los trabajadores pasa por la educación. Por ello, es indudable qu e el conocim iento de la historia de las instituciones dedicadas a la enseñanza ap licada en Canarias ayuda a conocer las posibilidades de mejora del cap ital humano de las Isla s a través de lahistoria. En nuest ro 1 Fernández Aguado, Javi er, 1997. 14 caso, con el estudio de la Escu ela oficial de Com ercio de La s Palmas de Gran Canaria, recorremos la historia de la form ación de los gerentes, admini stradores, contables y empleados de oficinas d e las empresas en Ca narias durante la m ayor parte de los siglos XIX y XX. Es decir, nuestra investigación intenta sacar a la luz parte de esa mano visible que Alfred Chandler descubrió en el mundo de la econom ía y las empresas. Por otra parte, a través de nuestra investigación sobre la Escuela de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria vem os claramente que estos centros de en señanza técnica tuvieron que cump lir multitud de funciones no sólo las relac ionadas con su fin principal. Así, junto a la preparación pr ofesional en el terre no de las Cien cias Comerciales, tam bién sirvieron para comple tar la formación básica de la población, desempeñar el papel de Escuelas d e Idioma s, y de Centros de educación de Adultos. Indudablemente, su protagonism o no puede ser desdeñado en la formación del capital humano por la calidad de la ens eñanza impartida ( a pesar de la es casez muchas veces de medios). Dicha calidad cuenta con un testim onio importantísimo como verem os : el de Juan Rodríguez Doreste, alumno de la Escuela Profesional de Com ercio de Las Palmas de Gran Canaria durante los años veinte. Y su protagonism o es i mportantísimo en la historia económica de España en genera l, y de Canarias en particular, porque las Escuelas de Comercio fueron centros de re flexión y análisis de las circunstancias económicas de cada m o mento. Hemos estructurado nuestro trabajo en oc ho capítulos, conclusiones generales, bibliografía, y un apartado de document ación gráfica. En el capítulo segundo, abordamos la aparición de la enseñanza té cnica moderna, y dentro de ella de las Escuelas de Com ercio. Es un capítulo dedi cado al siglo XV III, y a la relación entre Ilustración – Economía – Educación . En el capítul o siguiente, se presenta la historia de la Escuela de Comercio de Canarias. En el capítulo tercero, abordamo s la historia de las enseñanzas oficiales de Comercio en Las Palm as de Gran Canaria duran te el reinado de Alfonso XIII. A escala internacional y en Es pa ña, en el primer tercio del sig lo XX, existe un enorme interés por im pulsar las Es cuelas Oficiales de Comercio. Y en 1913, volverán los estudios oficiale s de Com ercio a Las Palmas de Gran Canaria. En el capítulo cua rto abordamos la hi storia de nuestra Escuela en el período que va del 14 de Abril de 1931 al 18 de Julio de 1936, es decir, durante los años del segundo período republicano. En el año 1935, la Escuela alcan zará la categoría de Escuela de Altos Estudios Mercantiles. El cap ítulo quinto lo arrancam os de l año 1936 y llega hasta el año 15 1953. Hemos optado por mantener en un m i smo capítulo la Guerra Civil Española y el Primer Franquism o pues durante la propia Gue rra Civil, y, sobre t odo, a partir de 1938, ya se comienzan a fijar las bases no rmativas e institucionales de la política económica más característica que se practicará después, desd e la intervención en el sector triguero a las limitaciones de la libertad de industria. Lo mismo ocu rre en el terreno educativo. En el caso de Canarias, el Mando Económ ico, au nque no derogue la no rmativa del régimen de Puertos Francos, supondrá una inflexión en el m arco instituc ional, ligando al Archipiélago – con un fuerte componente diferencial – a la economía nacional. Finalmente, hem os abordado en el capítulo sext o la historia de la muerte anunciada de las Escuelas de Comercio que irán perdiendo su sitio en el sistema educativo con la eclosión de los estudios economía y ciencias em presariales en Facultades universitarias e Institucion es privadas. A continuación, hem os incluido un capítulo sobre las fuen tes que hemos utilizado, y un capítulo sobre la le gislación básica para el estudio de la Escuela de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria. El último punto de esta investigación son las conclusi ones generales, después de las cuales presentamos la bibliografía utilizada. 2.Estado de la cuestión Desde el año 1850 hasta los años setenta de l siglo XX, las Escuelas de Comercio fueron las institucione s oficiales de enseñan za encargadas d e impartir la fo rmación en el terreno de la administración y gestión de empresas, con m ayor o menor fortuna, en toda España. A pesar de la importancia de su función, después de las transformaciones que conllevó la Ley General de Ed ucación de 1970, las Escuelas de Comercio cay eron en el olvido, y prácticamente ni la historia de la economía ni la historia de la educación se ocuparon de su historia . Incluso, en algún momento su labor no fue valorada correctamente. No obstante, podem os señalar que en la década de los años noventa del siglo XX 2 se recupera el interés por el estudio de las Escuelas de Comercio españolas de la mano de la celebración de distintos aniv ersarios, y la realización de dos tesis doctorales, la del profesor Jorge Infante ( Escuela de Com ercio de Zaragoza), y la del profesor Javier Fernández Aguado ( Escuela de Com ercio de Madrid) recuperaron el interés por la investigación sobre el papel que las Escuelas de Comercio desem peñaron 2 Anteriores a esta fecha, exist en la obra sobre la Es cuela de Comercio de Tenerife , y la de Jerez de la Frontera. 16 en la evolución de la formación de la poblac ión española ( por lo tanto, en la formación del capital humano) en las técnicas de ad m inistración y gestión de las empresas. A continuación, exponemos los títu los sobre la enseñanza de la s “ Ciencias Com erciales “ en España a los que hemos tenido acceso: Cuellar Casado, J.I. y Delibes, M. ( 1987 ):Cien años de la Escuela de Comercio y estudios empresariales de Valladolid: hi storia, economía y educación. I aniversario 1887 – 1987. Valladolid, Universidad de Valladolid. Cuellar, María del Carmen y R odríguez, Juan Ramón ( 2000): Los estudios mercantiles y la Escuela de Comercio de Valencia ( 1787 – 1975). Escuela Universitaria de Estudios Empresaria les de la U niversidad de Valencia. Infante, Jorge ( 1991): Origen y desarrollo de las enseñanzas mercantiles en España: la Escuela de Comercio de Zaragoza. 1887 – 1941. Tesis doctoral. VV.AA. ( 1993): 75 Aniversario de la Escuela de Comercio y Empresariales de León . Universidad de León, Secretariado de Publicaciones. Diéguez González, Antonio ( 1996): Historia de la Escu ela Universitaria de Estudios Empresariales ( 1921 – 1995) . Universidad de Murcia, Servicio de Publicaciones. Fernández Aguado, Javier ( 1997): Historia de la Escuela de Comercio de Madrid y suinfluencia en la form ación gerencial española ( 1850 – 1970) . Madrid. AsociaciónEspañola de Contabilidad y Adm i nistración de Empresas ( AECA), Ilustre Colegio Central de Titulados Mercantiles y empresariales. Guilloto, F. ( 1994): L a carrera de comercio en Cádiz. Del Arte de la Contabilidad a las C i encias Empresariales . Cádiz, Servicio de Publica ciones de laUniversidad de Cádiz. 17 3.Metodología Siguiendo la línea trazada por el prof esor Javier Fernández Aguado en su investigación sobre la historia de la Escuela de Comercio de Madrid, cada capítulo de nuestra tesis tiene como base los cuatro punt os siguientes: la situ ación general de la economía española, el m arco institucional de las Escuelas de Comercio españolas, la evolución específica de la economía canaria y la historia de la Escuela de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria. Queremos hacer una aclaración fundam ental para entender el significado de la expresión Comercio a lo largo de nuest ra investigación. Las transformaciones económicas de los siglos XVI y XVII dier on lugar a la aparición de dos nuevos vocablos en el m undo de la economía: “ Ec onomía Política “ y “ Ciencia Comercial “. El primero de ellos se refería al estudio de los problem as relativos a la organización de la economía nacional. El segundo com prendía el estudio de las normas, reglas o principios que conducían a una sana gestión de los negocios, ya fueran éstos de carácter comercial o industrial. En esta investigaci ón nos referim os en todo momento al segundo significado del término 18 Capítulo 1. La enseñanza técnica en el siglo XVIII 19 Introducción En este capítulo, presentam os el nacimiento de la enseñanza técnica moderna, es decir, de la enseñanza aplicada impar tida fuera de los grem ios, y realizamos un recorrido por el pensamiento de los ilustra do s españoles en el terreno educativo ( especialmente en lo relacionado con la enseñanza técnica ), y por la labor de las Instituciones más ligadas a la Ilustración ( com o las Sociedades Económicas ), p ara terminar en la Canarias de la Ilustración. Es decir, repa samos en líneas generales la relación Ilustración – Educación – Economía que existió en España durante el siglo XVIII. 1.La aparición de la enseñanz a técnica moderna en el siglo XVIII La historia de la enseñanza técnica está estrecham ente vinculada a la historia de la economía. La historia de la enseñan za profesional organizada comienza con la aparición de las corporaciones gremiales en la Edad Media. Los gremios constituye n sistemas de aprendizaje centrados en el trabaj o. El modelo de los gremios se plasm a en el taller – escuela, en cuyo seno instrucción y trabajo se confunden. A partir del siglo XVIII, el desarrollo del Capitalism o, la Revolución Industrial y el triunfo del Liberalismo económ ico, así como el esta ncamiento de los gremios, provocaron una crisis profunda en la orga nización corporativa del tr ab ajo y del aprendizaje. La descomposición de las instituciones grem iales, iniciada en el si glo XVII, se agudizó durante la centuria siguient e tanto por las consecuencias que sobre aquellas traía el desarrollo económico como por la ofensiva le gal desatada por los Estados. En Gran Bretaña, Francia y el norte de Italia lo s gobiernos consiguieron imponer su voluntad a los gremios y corporacio nes desde mediados del siglo XVIII, mientras que en los País es Bajos esto sucedió en el decenio de 1780. En los territorios del Sacro Imperio, su autonomía jurisdiccional fue suprim ida entre 1730 y 1770. La Revolución Francesa certificó su abolición def initiva: una de su s primeras m edidas fue la abolición de los gremios y la prohibición de la creación de asociaciones de trabajadores o maestro s artesanos ( leyes de Allarde y Le Chapelie r, 1791) y la Declar ación U niversal de los Derechos del Hombre de 1793 que afirm aba el principio de libertad económica. El influjo de la legislación fran cesa fue percep tible en varios estados alemanes e italianos y 20 también en España. Las Cortes de Cádiz pr omulgaron el decreto de abolición de 1813, aunque no se aplicó de forma definitiva has ta la vuelta de los liberales al poder en 1836. En la fase final del Antiguo Régimen se produce el d espegue académico de la educación profesional. Podemos situar en la segunda m itad del siglo XVIII el origen de la educación profesional moderna. La escuel a técnica moderna se origina en la segunda mitad del siglo XVIII, en conexión con lo s programas de regeneración económ ica o fomento y la difusión de la Ilustración. De esta interacc ión entre las acciones de fomento y la expansión de las “ luces “ en los comienzos del industrialism o, va a emerger la idea de una enseñanza técnica, in stitucionalizada al margen de las viejas tutelas gremiale s, para la form ación de los operarios que demandaba n la navegación, las artes útiles – principalmente las nuevas - y el com ercio. Esto supone la aparición de la escuela técnica, y como consecuencia de ello la de svinculación del ex clusivo aprendizaje directo del oficio en el lugar de trabajo. La España que llega al siglo XVIII es una España necesitada de reformas económicas. El siglo XVIIII español estuvo m ar cado por una especial sensibilidad hacia el tratamiento de los problem as relacion ados con la regeneración, objetivo que fue asumido por los intelec tuales, los gobernan tes y los hombres de negocios. La obsesión por lo económico se m anifiesta incluso en el mismo lenguaje de los ilustrados españoles. La palabra fomento es una de las más representativas del lenguaje de la Ilustración española. Cam pomanes incorporó el término fomento a los títulos de sus Discursos , asociándolo a la industria y a la educación popu lares. Además, el lenguaje económico de los políticos e ilustrados espa ñoles aparece vincul ado al lenguaje de estricta significación pedagógica. Los Discursos de Campom anes abundan en referencias a la instrucción, el aprendizaje, la educación popular, la enseñanza de las artes, la difusión de los conocim ientos útile s, la educación técnica, etc.. Campomanes, según el profesor Sánchez Agesta, fue el primero en utilizar la expresión educacióntécnica como “ educación y enseñan za partic ular respectiva a cada arte y al porte correspondiente al of icio que se ejerce. “ 21 2.La Ilustración española, la economía y la sociedad Las relaciones entre econom ía y educaci ón, particularmente patentes en el ámbito de la enseñanza técnica, se vieron reforzadas por el im pacto del movimiento cultural de la Ilu stración, cuyas característi cas más generales venían a coincid ir con las necesidades y sensibilidad de los políticos y de los m iembros pertenecientes a los sectores más activo s de nuestra economía. Los hombres del siglo XVIII percibieron claram ente desde sus primeras fases que el fomen t o solo podía potenciarse mediante un cambio de sentido en nuestra cultura y en nuestra educación. La Ilustración realiz ó una revalorización de los conocim ientos útiles, de la ciencia empírica y de la técnica. Si la p rimera mitad del siglo XVIII, se caracteriza por el carácter receptivo y crítico de la Ilustración española; en la segunda mitad del siglo, serán los ilustrados españoles , agrupados en torno a Carlos III, los que acometerán la tarea de reforma de la econom ía española. Uno de los documentos que mejor representa lo s fines de la reforma a realizar es la Instrucción reservada para la dirección de la Junta de Estado de Floridablanca. ¿ Cuáles son los medios que van a utilizar los ilustrados para la reforma ec onómica?. Tres fundamentalmente: el poder regio, los conocimientos útiles y la instrucción pública. En cuanto a los conocimientos útiles, al igual que en el re sto de Europa, la Ilustración española tuvo un i ndudable sesgo práctico. Para lo s reformistas, m irando el ejemplo extranjero, había que in centivar la elaboració n y ap licación de nuevos conocimientos susceptibles de ser puestos al serv icio de una doble em presa: incrementar el prestigio de la monarquí a en el concierto cultural europeo y aum entar la producción nacional. Colateralmente, la adquisición de nuevos saberes debía plantearse con ahínco con otro objetivo: la aplicación prácti ca de nuevos saberes para acrecentar las posibilidades operativas de la Marina y del Ejército. Era doble el proceso que se necesitaba abrir: producir ciencia y aplicarla a la m ejora de la vida material de los españoles. Ciencia y tecnología fueron un binom io inseparable en las pretensiones de los reformistas ilustrados y de los grupos soci ales ligados al comercio y a la industria. 3 3 Fern ánde z Díaz, 2004. 28 de las siete Cátedras del Seminario de Be rgara es taban dedicadas a las enseñanzas económicas: la de Comercio, dirigida al co merciante e industrial, y centrada en los principios contables y de gestión empresar ial; y la de Política, que aspiraba a la formación de funcionarios, lo cual ju stificaba un extenso plan formativo en las principales discip linas de la Admini stración y la política económica. A partir de la fundación de la Bascongada , la Monarquía trató que su ejemplo se generalizará. El principal artíf ice fue Cam pomanes, responsable de los tres factores que propiciaron la proliferaci ón de las sociedades económicas: la publicación del Discurso sobre el fomento de la industria popular ( 1774 ) y el Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento ( 1775 ), en los que se realiza una defensa de la creación de este ti po de instituciones; 6 la gran difusión de ambos Discursos a través de canales oficiales: y la cr eación en Junio de 1775 de la Sociedad Matritense, la institución que, ayudada por el Consejo de Castilla, convalidará la s iniciativas locales de creación de sociedades económicas, trat ando al mism o tiempo de que éstas se extendieran a lo largo de toda la geografía española. También hay que recordar que en el impulso a las Reales Sociedades Económ i cas de Amigos del País jugaron un papel primordial las tertulias ilustrada s. En las te rtulias, las mentes ilustradas de la ép oca discutían de botánica, física, matemáticas, l iteratura o arte, y de econom ía. Una de las más fam osas fue la tertulia de Pab lo Olavid e, a la que asistía el mismo Campom anes. Resulta interesante detenernos en el Discurso sobre el fom ento de la industria popular de Campomanes, masivam ente difundido en todo el reino – se habla de una edición de 30.000 ejemplares – en él hacía su ya la idea de crear Sociedades Económicas de Amigos del País con el objeto de “ aplicar sus investigaciones a los m edios que tiendan a aportar una mayor felicidad a la condición del pueblo “ . También debió tener presente Campomanes las m e morias de Bernard o Ward, al recorrer Europa desde 17 50, buscando medios y fórmulas para perfeccionar la industria española, por mandato de Fernando VI. Bernardo Ward redactó El Pro yecto económico , entre 1756 y 1762, después de una gira europea del autor, fina nciada por el gobierno de Fernando VI para informar sobre los m edios que utilizaban ot ros países con el obje tivo de fomentar su economía y la ocupación del pueblo. No se publicó hasta 1779, pero se reeditó tres 29 veces en los nueve años siguientes alcan zando una gran dif usión. En la obra aparece desde el principio el optimismo ilustrado sobre las grandes posibilidades de crecim iento de la economía española, a pesar de reconocer el atraso relativo respecto a las grandes potencias europeas. El P royecto consideraba necesario un gobierno fuerte y protector, pero también considerab a indispensable “ la co ncurrencia de los particu lares a cuidar de sus propios intereses “. Abogaba por la intr oducción de la nueva agricultura moderna al estilo de los países europeos, la libertad de comercio de granos, la eliminación de los privilegios de la Mesta y el fomento de un mayor consumo de los productos agrarios. Para salir de la pobreza, Espa ña debía seguir el ejem plo de Inglaterra, Francia y parte de Italia y combinar la agricultu ra con el com ercio y la indus tria. Prefería una industria doméstica d ispersa, organizada de acuerdo al putting – out System. Durante los diez años que si guieron a la fundación de la Bascongada los intentos de creación de sociedades fueron test im oniales, mientras que entre 1775 y 1780 aparecieron cuarenta inicia tivas y entre 1781 y 1788, otras 43 iniciativas, en un proceso que aún continuaría hasta 1805, 7 y que confirma el éxito del programa organizado por Campomanes. La agricultura fue una preocupación esen cial de todas las Reales Sociedades Económicas de Am igos del País; pero, a unque estimaban que la verdadera riqueza provenía de la tierra ( escuel a de los fisiócratas franceses ), no ignoraron la importancia del comercio y de la industria. El progres o no podía conseguirse a juicio de m uchas Sociedades sin acudir a la educación. Por eso dedicaron tantos esfuerzos en esta materia. Las Sociedad es crearon cuatro tipos de enseñanzas: escuelas de primeras letras, centros que enseñaban las cuestiones elementales y prácticas de los oficios textiles, aulas de formación profesional artesanal y cát edras de diversas ciencias. También las Sociedades Económicas atenderán a la beneficen cia que se traducirá en la apertura de escuelas profesionales que proporcionen un of icio a sus alumnos. Además, contribuirán a impulsar la enseñanza de la Econom ía y de la Ciencia Comercial. Los Am igos del País eran conscientes de que sus preocup aciones se relacionaban con una ciencia nueva, la “ economía civil “, que m uy pronto se ll amará “ economía política “, y por la cual 7 Zaragoza en 1776 , Valencia y Sevilla en 1777, Palma y Tudela en 1 778, Segovia en 1 780, Oviedo en 1781. En 179 8, el Príncipe de la Paz fun dó la Sociedad cantábrica en Sa ntander,.... E n 1804 la Guía de forasteros seña laba 63 Sociedades. 30 mostraron gran reverencia los ilustra dos, como lo muestra Jovellanos en sus recomendaciones a los Am igos del País de As turias. Siguiendo esta línea, con fecha del 17 de Agosto de 1784, siendo ministro el conde de Floridablanca, Carlos III autorizaba la cátedra de Economía y Com ercio de la Re al Sociedad Aragonesa de Amigos del País. Con un discurso sobre la “ Ut ilidad de los conocimiento s económico – políticos, y la necesidad de su estudio m etódico “, Lo renzo Normante inauguraba la cátedra de Economía Civil y Com ercio de la Real So ciedad Económica de Amigos del País de Zaragoza, el 24 de Octubre de 1784. Es paña se sumaba así a un movim iento generalizado en toda Europa. Las cátedras de enseñanzas económ icas eran un fenómeno general a toda Europa. La pione ra experiencia d e la Cátedra de Ciencias camerales de la universidad alemana de Halle ( 1727 ) había sido extendida a otros centros del norte de Alemania, y después, a Upsala ( 1740 ) y Vi ena ( 1763 ), al Milán austriaco ( 1769 ), a Nápoles ( 1754 ) y a París ( 1767). 8 La Real Sociedad Aragonesa de Am igos del País fue impulsada por el co nde de Aranda y su primo Ramón Pignate lli. Su “ portavoz “ económico era el clérigo Antonio A rteta, que pub licó en 1781 una Disertación sobre la dignidad de los oficios y en 1783 un Discurso instructivo sobre las ventajas para la economía aragonesa del com ercio libre con América. El primer responsable de la cátedra de economía que hemos visto que se creó fue Lore nzo Normante y Carcavilla, que promovió un am plio programa de traducciones y ediciones económicas, adem ás de experiencias educativas y el Canal Imperial de Aragón. La experiencia de la cátedra aragonesa no se generalizó a otras Sociedades como era la intenci ón de Floridablanca. Sólo Ramón Salas impartió clases de econom ía política en la Academ ia de Leyes de la Universidad de Salamanca entre 1788 y 1792, ha sta que los estudios fueron suprim idos por el claustro de la Universidad. La úni ca excepción conocida en el siglo XVIII fue la Academia de Econom ía Política creada por la Sociedad Económica Mallorquina. 4.Los estudios mercantiles en la España del siglo XVIII Antes de institucionalizarse el estu dio de la economía, la lectura de escritos nacionales y extranjero s y las discusiones sostenidas en las tertulias fueron crean do entre los grupos sociales más activos e ilust rados un clima favorable para la asimilación de las corrientes económicas. El interés por las cuestiones económicas cristaliza en tres 8 Astigarr aga, Jesús, 2003. 31 productos típicos del siglo XVIII, la creaci ón de escuelas de economía política, la prensa económica y la litera tura proyectista. Los m edi os de difusión como los periódicos van a extender por toda España las ideas económicas dom i nantes. En pocos años los escritos sob re economía política se multip licaran. 4.1.Las Escuelas de Comercio en Espa ña en el siglo XVIII. Origen y evolución El origen de los estud i os m ercantiles guarda estrecha relación con la expansión del tráfico que siguió a la publicación del Reglamento del Libre Comercio y con el auge de la burguesía periférica. El incremento de las operacion es mercantiles y la creciente complejidad de éstas planteó la necesidad de capacitar de modo sistem ático a un gran número de agentes y dependientes de lo s escritorios de com ercio. Se trataba esencialmente de perfeccionar a los em pleados en la contabilidad, la correspondenc ia, los conocimientos económ icos y geográficos y el manejo de lenguas extranjeras. Recordemos que en el siglo XVIII, los comerciantes y empresarios del putting out ingleses com enzaron a exigir nuevos planes de estudio en los que figurasen las llamadas asignaturas comerciales: lenguas modernas o com erciales, contab ilidad, taquigrafía, derecho mercan til, economía política, ge ografía y nav egación, agrimensura,.... Complem entadas con asigna turas como la histor ia. 9 Dichas asignaturas fueron básicas en todos los programas de enseñanza m ercantil contemporáneos. Posiblemente, el prim er planteamiento acerca de la necesid ad de organizar los estudios mercantiles se lo debemos a Campomanes, quien en 1775 invita a las corporaciones de los principales puertos trafi can tes del reino a establecer escuelas de comercio. En ellas se f ormarían “ hombres es peculativos y entera dos de las partes esenciales del com ercio “, quienes podrían “ poner en acción las artes y la agricultura, dando salida a sus sobrantes “. La metrópoli y la s colonias contarían, tras la creación de estos establecimientos docentes, co n una pléyade de “ comerciantes instruidos de por mayor “, “ que en todos los países industr iosos se miran com o las antorchas de la economía política “. Ellos podrían, al m ism o tiempo, “ ilustrar al público gobierno de los medios necesarios para ex tender el come rcio nacional “. He aquí, una vez más, 9 Pollard, 1985. 32 cómo aparecen articulados en el program a de Campomanes los aspectos ins tructivos y económicos del fom ento y los polos central y periférico. El currículo que traza Campom anes para sistematizar la instrucci ón del m ercader era ciertamente realista y comprensivo. En él se incluían todos lo s conocim ientos geográficos – económicos, matemáticos, jurídicos y técnicos – profesionale s im plicados en la práctica com ercial de la época. Diez años después de formular Ca mpomanes es tas recomendaciones, coincidiendo con la erección de los Consul ados de Comercio, vue lve a plantearse la necesidad de crear establecim ientos docentes pa ra impartir las enseñanzas específicas de la profesión m ercantil. Como consecuencia de ellos, las Reales Cédulas de erección de las corporaciones consulares insertan en su articulado, la obligación de crear, con cargo a los ingresos de las Juntas y C onsulados, Escuelas de Comercio. 10 Es a partir de estas fechas, 1784 – 1786, cuando se toma n iniciativas en or den a la elaboració n de planes de estudios. Las primeras Escuelas d e Comercio cubr irán un objetivo parcial, la instrucción de los empleados y mancebos de los alm acenes y dependencias en las técnicas matemáticas – m ercantiles, y tuvieron una duración limitada. Una de las pioneras fue la clase de cálculo comercial establecida po r el Consulado de Málaga en 1786 para enseñar el método de “ partida doble “ a lo s jóvenes que trabajaban en las tiendas y almacenes de la ciudad, y a quienes quisie ran instruirse en esta técnica d e contabilidad. La Academia de Com ercio establecida por la Junta de Barcelona en 1787 presenta los mismos caracteres que la clase de Málaga. En ella, su profesor, Francisco Alsina, explicaba, fundamentalm ente, aritm ética mercantil y contabilidad. Los planes de estudio de los Colegios de San Telmo de Sevilla y Málag a también incluían las ens eñanzas mercantiles. Las Ordenanzas de 1786 establecían una clase de com ercio, en la que se enseñaban, además de algunas cuestiones de carácter económico - político, geografía mercantil y prácticas com erciales. El programa comprendía el estudio de los frutos, géneros y m anufacturas de los países con los que se 10 El 29 de Nov iembre se creaban los Cons ulados de Mar y de Tierra, as ignándoles su cl áusula LIV la obligación de arbitrar l os medios m ás conducentes al establecim iento de Escuelas de C omercio. 33 mantenían relaciones de com pra y venta; de los emporios, puertos y rutas de navegación; de los pesos, medidas, moneda s y cam bios; y, por fin del “ modo de llevar los libros y cuentas “. Los alum nos asistentes a esta clase ocupaban tres horas diarias en el estudio de estas cuestiones. Las tres Escuelas de Com ercio cita das sobrevivieron escaso tiempo a su fundación. Las clases de San Telmo se s uprimieron un año después, en 1787, por no considerar los estudios m ercantiles imprescindi bles en el ya recargado program a de los alumnos de náutica. La clase de Málaga, que había sido absorbida por el Colegio Seminario, corrió la misma suerte. P or lo que se refiere a la Academia de Barcelona, fue clausurada en 1790. Un plan de estudios mercantiles más comprensivo y sistem ático que los anteriores fue formulado por el Consulado de Santander en 1790. Al igual que en el ordenamiento académ ico de Sevilla, se entr ecruzan en él las m aterias políticas – económicas, con las cuestiones prácticas – com erciales. El programa comprendía las operaciones propias del comercio; m aterias político – económicas; geografía universal aplicada al comercio; pesos, m edidas y mone das de uso comercial y su correspondencia con las de España; tratados de com er cio. El plan abarcaba los aspectos técnicos y ético s de la profesión com ercial, además de los contenidos jurídicos – mercantiles, geográficos, matem áticos y técnicos. Las primeras iniciativ as consulares en materia de enseñanza com ercial tuvieron escasa consistencia y duración. Ello motivo que el Gobierno tomara cartas en el asunto. Así, por Real Orden del 26 de Febrero de 1797, Mariano Luis de Ur quijo, Secretario de Estado, que había colaborado hasta hacía poc o con el Consulado de Bilbao y era consciente de la de la urgente necesidad de proporcionar una estructura adecuada a los estudios mercan tiles, transmitía a los Consulados establecidos en España, las disposiciones acordadas por la Monarquía para crear las en señanzas mercantiles y cu yo plan debería ser elevado al superior conoc imiento por los respectivos Consulados. Si bien la guerra con Inglaterra y la consiguiente dism inución de los ingresos consulares dificultaron la puesta en marcha de los nuevos centros docentes, es partir de esta fecha cuando se elaboran y formulan los planes de estudios de Comercio que perdurarán hasta después de la Guerra de la Independencia. 34 4.2.La importancia de la enseñanz a de los idiomas modernos y la taquigrafía El incremento de los contacto s culturales y comerciales con el extranjero llevab a consigo la necesidad del estudio de lo s llamados idiom as modernos. Para los negociantes, el dom inio de los idiomas facilita ba las operaciones mercantiles con los comerciantes extranjeros establecidos dentro o fuera de España. Los viajeros y pensionados que acudían a los distintos foco s de atracción cultu ral y científica también necesitaban estudiar los idiomas del país visitado. Así, entre 1786 y 1789 se abrieron en Madrid cinco escuelas de francés. El Consulado de Cádiz considerab a “ comunes “ la s enseñanzas de francés e inglés en las escuelas particulares de la ciudad, prueba de la demanda que originaba el comercio. El francés fue el idioma más divulgado, ya que, por otra parte, la m ayoría de los escritos ingleses de la época llegaron a España en versiones francesas. Al mismo tiem po, las necesidades mercantiles hicier on necesaria la enseñanza del inglés y d el italiano. Las Ordenanzas del Colegio de San Telmo de Sevilla de 1786 establecían dos cátedras de lenguas modernas, una de francés y otra de in glés. Al estar estas en señanzas orientadas a la formación del m arino y del comerciante, se recomendaba al profesor la atención preferente a la lengua hablada, así como el estudio de las “ fórm ulas más usuales y urbanas “. Antes de establecer en Mála ga el Colegio de San Telmo, en 1786, el Consulado de la ciudad creó tres cátedras de idiomas ( francés, inglés e italiano) que pasarían a San Telm o. El interés por los idio m as aumentaría durante el siglo. Casi todos los establecimientos docentes d e moderna fact ura insertaron los est udios de lenguas en el currículum. Jovellanos incluyó el es tudio del inglés y del francés en el Plan del Real Instituto Asturiano. El objeto de esta enseña nza era preparar a los futuros técnicos para leer obras científicas extranjeras. De sde 1799, el Consulado de Cádiz trató de establecer, como com plemento de los est udios de comercio, clases de idiom as. Complemento de la form ación del comerc iante era tam bién la taquigrafía. La introducción de la taquigrafía en España se debe a Francisc o de Paula Martí, quien en 1800, traduce la obra de Taylor, profesor de “ Estenografía “ de Oxford. Poco después, 35 en 1802, Martí sería encargado por la Sociedad Económica Ma tritense de la enseñanza de la taquigrafía. El mismo año escribe su Tachigrafía castellana . Francisco Serra Ginesta, que había sido alumno de Martí, regentó la Escuela de Taquigra fía establecida por la Junta de Comercio de Barcelona en 1805. En 1814, se repuso la enseñanza de la taquigrafía. 5.Canarias en el siglo XVIII La primera m itad del siglo XVIII es una etapa complicada para las Canarias. Las erupciones volcánicas ( 1705, Güimar; 1706, Garachico; 1730 – 1736, Lanzarote) van a ser muy superiores a las de los período s pasados, causando el destrozo de fértiles vegas y poblados. También van a sucederse las calamidades com o huracanes ( 1723), hambre y enfermedades ( 1748), falta de tri go ( 1749), sequía ( 1772) ,..., e, incluso, los problemas de falsificación m onetaria. Además , la Real Cédula de 1720 vino a empeorar la situación creando en el Archipiélago ad uanas para percibir derechos sobre el comercio de im portación y exportación. Por ot ra parte, el contra bando directo de las potencias europeas con Am érica arruinó la función interm ediaria del Archipiélago ; la competencia del oporto portugués desplazó a los vinos m alvasía de sus tradicionales mercados; y lo mismo sucedió con los caldo s y aguardientes andaluces, catalanes y mallorquines respecto al m erca do canario a partir de la lib eralización de 1778. En estas condiciones se produjo una reconversión de la agricu ltura. Entre 1700 y 1790, la producción de vino se redujo en un 50 %. En la primera m itad del siglo XVIIII, la producción de cereales, en cambio, tendió a au mentar, y en la segunda mitad del siglo el trigo retrocedió a favor d el millo la papa. Los acontecimientos bélicos d el pe ríodo 1790 – 1815 permitieron una cierta recuperación de las funciones de interm ediación y de exportación de los vinos y aguardiente, apareciendo como un nuevo producto de exportación la barrilla, especialmente producida en Lanzarote y Fuerte ventura. Esta etapa de auge en la demanda de vinos y barrillas de Estados Unidos e Ing laterra , impulsadas por los bloqueos internacionales provocados por la aguda conflictividad internacional del 36 período napoleónico, se cortó al finalizar las guerras napoleónicas, volviendo las Islas a la situación de los peores años el sig lo XVIII. 11 6.La Ilustración en Canarias En medio de los avatares económ icos señalados, y de un analfabetismo muy grande, ¿ cómo se desarrolló el m ovimiento ilustrado en Canarias?. En el Archipiélag o canario, distintas p ersonalidades anticipan lo qu e iba a ser el movi miento ilustrado : el Marqués de la Villa San Andrés, las personalidad es vinculadas al agustinianismo, Antonio José Álvarez de Abreu, Juan de Ir iarte,.... Son los reina dos de Carlos III y Carlos IV los que se consider an com o la etapa ilustrada por excelencia en Canarias. Destacamos en prim er lugar la Tertulia de Nava. Creada a finales de los años cincu enta del siglo XVIII, recibió este nom bre por reunirse alrededor del Marqués de Villanu eva del Prado, Tomás de la Nava y Grim ón, en su casa de La Laguna. El momento culminante de la actuación de la Tertulia de la Nava c ubre el período comprendido entre los años 1763 y 1767. La Tertu lia expresaba la nueva atmó sfera cultural que brotaba entre los grupos sociales influyentes del Archipiélago. En esa atmósfera cultural, destacan: la expansión de la lectura de obras extranjeras ( libros francesas en las élites agrarias, libros ingleses en la burgu esía co mercial), la preocupación por la ciencia, las medidas profilácticas en el terre no médico frente a las epidemias, 12 .... Además, Por Real Cédula del 17 de Febrero de 1771, se creaba una Bibl ioteca Pública en Las Palmas de Gran Canaria. Esta Biblioteca se incorpor aría m ás tarde al Seminario Conciliar de Canarias. Entre sus fondos se encontraban buena parte de los libros enajenados a los miembros de la Com pañía de Jesús de su re sidencia y colegio de Las Palmas de Gran Canaria. Com o figuras representativas de este movimiento ilustrado destacan sobremanera Viera y Clavijo, Clavijo y Fajardo, Agustín de Betancourt. En relación con las Reales Sociedades Económ i cas de Amigos del País, se constituyen entre 1776 y 1777, en Santa Cruz de la Palma, San Sebastián de la Gomera, 11 Domínguez M artín, Rafael , 2002. 12 El 26 de J ulio de 1775 fue c olocada la prim era piedra del Nue vo Hospital de San Martín en el bar rio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canari a, según el libro titulado Historia de la Medicin a en Gran Canaria, obra del doctor Juan Bosch Millares ( González Padrón, A., 1988 ). 37 Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna. 13 La fundación de la Real Sociedad Económica de Am igos del País de Las Palmas 14 habría que fecharla el 4 de Febrero de 1776 cuando el obispo Cervera citó en su pala cio a 18 de las principales personas de la ciudad a tal fin, haciéndoles ver la necesid ad de promover la agricultura y la industria popular en las Islas. Al año siguiente, el 25 de Febrer o de 1777, el obispo convocaba a 65 personas notables, con la exclusiva finalidad de proceder a la erección de la Sociedad Económica, y aprobar los estatutos por los que habría de regirse. Se tom aron como modelo los Estatutos de la Sociedad Matr itense, que el Consejo de Castilla había enviado al obispo, y a los que se h icieron ligeras modificacion es. El diseño del escudo y sello de la Sociedad exhibía una ciudad coronada sobre un monte en m edio de dos palmas y al pie algunos sím bolos de la agricu ltura y de las artes, con este lema: “ La aplicación me corona “. El Rey aprobó lo s Estatutos por Real Cédula del 11 de Diciembre de 1777, agregando la nueva Soci edad Económ ica a la de Madrid y encargándole especialmente el cuidado de la ye rba orchilla y el ramo de la pesca d e la sama y el tasarte que podía hacer en las costas canarias y de Africa. Ade más, Juan Bautista Cervera va a ser, junto con el impulso regio, el principal impulsor de la instauración en Las Palmas de Gran Cana ria, también en 1777, del Seminario Conciliar. El Seminario Conciliar se convirtió en el centro ed ucativo fundamental del Archipiélago. En el Sem i nario se estableci ó la prim era cátedra de enseñanza de la agricultura. Cervera también inspiró la Económ ica de La Gomera y de La Palm a. Sus ideas en el terreno educati vo estaban en la línea del utilitarismo ilustrado . En el terreno de propuestas, proyectos, c onsultas, realizaciones,.... que la Real Sociedad Económica de Am igos del País de Las Palmas de Gran Canaria llevó a cabo en los primeros tiem pos de su existencia, el profesor García del Rosario apunta que el incendio de las Casas Consistoriales de La Pa lmas de Gran Canaria en el año 1842 hizo que desaparecieran la mayor parte de lo s documentos que hasta ese año se habían conservado, puesto que la Sociedad tenía su s locales en el propio Ayuntamiento. Para hacer frente a la casi inexistencia de documentos de la ép oca comprendida entre los años 1777 – 1790, contamos con los extractos de las actas de ese período realizados por Viera y Clavijo. Los extractos mencionados tienen 54 apartados. Los apartados 42 ( 13 El profesor Luxán Meléndez ha est udiado la cues tión de las Reales Sociedades en las islas de Fuerteve ntura y Lanzar ote. 14 Para el estudio de la Real So ciedad Económica de Amigos d el País de Las Palmas de Gran Can aria, es impresci ndible la co nsulta de los tra bajos de C ristóbal García del Rosario. 44 Julio incluía la disciplina de Econom ía Política. En 1808 el Consulado de Bilbao pidió autorización para construir un edificio destinado a Bolsa, en el cual se había de instalar también una Escuela de Com ercio; pero la autorización fue denegada. Durante la Guerra de la Independencia, se com ienzan a dar los primeros pasos para configurar el sistema educativo español contemporáneo. El prim ero de ellos es la Constitución de 1812. La Constitución de 1812 consagraba la educación com o un servicio público, asumido por el Estado, y recogía las ideas centralizadoras y estatalizadoras preconizadas por los ilustrados en relación con la in strucción pública. El Título IX, De la instrucción pública , recoge de forma breve y concisa el ideario del liberalismo español en m ateri a educativa. Con fecha de 9 de Septiembre de 1813, el Informe de la Junta creada por la Regenc iapara proponer los medios de proceder al arreglo de los diversos ramos deinstrucción pública, o más conocidocomo Informe Quintana . En él se contemplaban 3 niveles de en señanza: prim era, segunda y tercera. Y se instituía una Universidad Central en la que se cursarían todos los conocimientos en su máximo grado. Adem ás habría una enseñan za profesional y técnica, a impartir en las “ Escuelas particulares “ ( Veterinaria, Fa rmacia, Com ercio,...). Esta organización de la enseñanza tiene sus antecedentes en las ideas de Jovellan os, y está influida por el ejemplo francés. Term inada la Guerra de la Independencia, encontramos Escuelas de Comercio en algunas capitales im port antes como era el caso de Bilbao 21 y Barcelona, teniéndola Madrid en el a ño 1828, por Real Orden de 25 de Febrero. El Reglamento del 28 de Octubre de 1828 de la Escuela de Co mercio inaugurada ba jo los auspicios del Consulado de Madrid establecía los siguientes estudios: Aritm ética mercantil y Teneduría de libros, Lenguas extranjeras ( fr ancés e inglés ), Geografía, Legislación y Jurisprudencia, Estudios práct icos de prim eras materias de fabricación. Así pues, encontramos en el p rimer tercio del siglo XIX enseñanzas de com ercio ligadas a los siguientes Consulados: Alicante, Bilbao, Santander, Sevilla, Cádiz, Málaga. En 1829, aparece el Código de C omercio o Código de Sainz de Andino . 22 El Código de Comercio de 1829 constaba de cinco libros que recogían diferentes aspectos de la organización económico – empres arial con carácter dispositivo. Ya la 21 En Marzo de 1819, el Consul ado de Bilbao podía inaugurar la Escuela en la que se ense ñaría matemáticas, francés, inglés y dibujo. 22 En 1807 , se había prom ulgado el C ódigo de C omercio napo leónico. 45 Constituciónde 1812 se ocupaba de los aspect os m ercantiles, y en su artículo 258 se refería expresamente a la red acción de un Código de Comercio. El Código reorganizó los Consulados y Juntas de Comercio, y esta blec ió la obligación para los comerciantes de llevar tres libros de contabilid ad ( diario, mayor e inventario) y conservar la correspondencia. Al mismo tiem po, también el Código de Comercio de 1829 distinguía entre tres tipos de sociedades: la colectiva, la comanditaria, y la anó nima. El único requisito para la creación de esta ú ltima era la aprobación del Tri bunal de Com ercio. En opinión del profesor Javi er Fernández Aguado: “... Este intento normativo y los que le siguen, estim ularán el proceso de desarrollo de los estudios de Comerci o, abriendo el camino a la puesta en marcha de las Escuelas Oficiales de Co mercio, lo que, sin embargo, sólo tendrá lugar veintiún años más tarde. Difícilm ente podía organizarse una enseñanza comercial orgánica y com pleta careci endo de un Código de Comercio bien definido.”. 23 1.2. Las enseñanzas mercantiles en el Plan de Instrucción Pública de 1836 Durante la Regencia de María Cristina, ap arece, el Plan General de Instrucción Pública conocido como Plan del Duque de Rivas ( 4 de Agosto de 1836), que no entró en vigor, de clara influencia francesa, y prefiguraba las con cepciones educativas del liberalismo moderado. En lo re ferente a la enseñanza técni ca proponía la creación de Escuelas Especiales de Comercio junto a las de Cam i nos, Canales y Puertos, Minas, Agricultura y Bellas Artes y Oficio s. Estas escu elas eran clasificadas como estudios de tercer grado. 1.3. Las enseñanzas mercantiles en el Plan Pidal de 1845 Ya en pleno reinado de Isabel II, dura nte la década moderada ( 1844 – 45), el liberalismo acom ete la tarea de organizar el sistema educativo españo l, por lo que el 17 de Septiembre de 1845 se aprueb a por Real Decreto un Plan General de Estudios , conocido como Plan Pidal , por ser Pedro José Pidal el ministro de Gobernación que lo firma. El responsable m áxi mo de su redacción fue Antonio Gil de Zárate, hombre versado en la problemática educativa del m o mento. En el Plan Pidal se consideraba la 23 Fernández Aguado, Javi er, 1997. 46 segunda enseñanza como la continuación de la instrucción primaria, dirigida fundamentalmente a las clases m edias. Se divi día en elemental, que constaba de cinco cursos, y de ampliación, que se podía cursar en la sección de letras o en la de ciencias. En los contenidos de la se gunda enseñanza se trataba de conjugar lo tradicional y lo moderno. Se daba entr ada a asignaturas com o: astronomía física, mineralogía, zoología, botánica, derecho político y administrativo, economía polít ica, filosofía y lenguas inglesa, francesa, alemana, griega, latina, heb rea y árabe ( los alumnos debían cursar tres de estas lenguas). Existía un claro refuer zo de las lenguas y de las asignaturas de ciencias. En las enseñanzas t écnicas y profesionales, el Pl an Pidal de 1845 intentó poner orden en la caótica organización existe nte en esos momentos. De esta m anera establecía los Estudios Especiales, que eran aquéllos quehabilitaban para carreras y profesiones que no se hallasen sujetas a recepción de grado s académicos. El gobierno asumía la responsabilidad de costear los estudios necesarios para la construcción de caminos, canales y puertos de laboreo de m inas, la agricultura, la veterinaria, la náutica, el comercio, bellas artes, es cribanos y procuradores de lo s tribunales cuyos reglam entos y planes de estudio se publicaría más ad elante. El 7 de Oc tubre de 1847, un Real Decreto autorizó, con cargo al presupuest o general del Esta do, el pago de las enseñanzas establecidas por la s Juntas de Comercio, sin in troducir novedades en cuanto a su organización. El artículo 20 disponía expr esamente que las Escuelas continuasen tal y como estaban, con la única peculiaridad de que fueron in corporadas a la Dirección General de Instrucción Pública. 1.4. La oficialización de los estudios de comercio en España: 1850 A comienzos de la década de los años 50´ del siglo XIX, se lleva a cabo la oficialización de los estudios Comercio en España ( 1850). 24 Coincidiendo con este despegue de los estudios ofic iales de Com ercio en España, en la década de los años 50´ del siglo XIX se consolida la Escuela Econom ista en nuestro país , siguiendo en general los patrones doctrinales y organizativos de la Escuela Optimista de Francia, siendo su prioridad la defensa del librecambio. En estos años centrales del siglo XIX, también en el resto de Europa se toman im portantes iniciativas en el campo de la enseña nza mercantil. Así, en 1844 Portugal creaba sus estudios m ercantiles, con centro en Lisboa. 24 Lluch M artín y Alm enar Palau, 2 000. 47 En 1847 el Ministro de Negocios de Bélgica había diseñad o el Instituto Comercial de Amberes. En Octubre de 1852 fue reorganizado. 25 Su presupuesto er a cubierto por el Estado, tres cuartas partes, y por el Ayunt amiento, la restante. En 1853 fue inaugurado con una promoción de 51 alumnos; en el curso 1855 – 56 llegarían a ser 136. E sta institución fue ejemplo para m uchas otras de Europa. En Italia son numerosas las Escuelas Técnicas de enseñanza comercial, oficiales y privadas, fundadas desde 1856 en Ancona, Bari, Brescia, Génova, Pavía, Floren cia, Nápoles, Roma y Turín. Y en 1868 se fundaba la destacada Real Escuela Superior de Com ercio de Venecia, ubicada en el palacio Foscari, con gran infl uencia de la Escuela de Ambe res. En Suiza, en 1860, se crearon las Escuelas de Comp lementaria s o Escuelas de Perfeccionamiento por asociaciones de jóvenes dependientes de co mercio. Posiblemente, tam b ién influyó en este movim i ento en pro de la enseñ anza aplicada en e l terreno mercantil, la celebración de la Exposición Universal de Londres de 1851. Además, al dar comienzo la segunda mitad del siglo XIX es cuando España “ experim entó las numerosas y radicales reformas que fueron la consecuencia lógica de haber entrado nuestro país en el activo cuanto fecundo período de la vida moderna, y por esta vez la enseñanza mercantil fue atendida con más interés por parte de lo s gobernantes, quedando, en virtud de un Real Decreto de 8 de Septiembre de 1850, organi zada oficialm ente, por ver primera, la carrera comercial en España. “. 26 Por tanto, en un ambiente general de im pulso a las enseñanzas mercantiles, los estudios de Com ercio se oficializan en Espa ña con el Real Decret o de 8 de Septiembre de 1850, que creaba las Escuelas de Comercio. El Real Decret o se estructuraba en una exposición y diez artículos. Some tía el proyecto de Decreto a la Real aprobación de la reina Isabel II, el Min istro de Comerci o, Instrucción y Obras Públicas Manuel De Seijas Lozano. En la Exposición de motivos, en primer lugar el legislador expresaba el reconocimiento universal a la im portancia de las Escuelas de Comercio en las compañías m ercantiles. Se reconocía que el nacimiento de las enseñan zas mercantiles había estado ligado a los Consul ados y Juntas de Comercio de distin tas localidades de España, y que en esas condiciones seguían en el añ o 1850, siendo necesario proporcionar una uniformidad a dichas enseña nzas. A continuación, el legislador hacía un breve resumen de la expans ión de la sociedad industria l, señalando como una de las 25 Real Decret o del 29 de Octubre de 1852. 26 Lucini y Callejo, E., 1894. 48 clases de la m isma el aumento del cons um o ( por lo tanto, del Comercio). Por consiguiente, era indispensable crear Escu elas para: proporcionar una uniform idad y fines comunes a las en señanzas mercantile s que hasta ese m o mento se im partían; ilustrar a los que se iba n a dedicar al Come rcio, para que tuvieran seguridad en sus cálculos y confianza en sus em pr esas; form ar subalternos y dependientes para las compañías y em presas mercantiles. El Plan de estudios que se trazaba era el sigu iente: Matemáticas elem entales ( desde la Edad Moderna, las m atemáticas van a estar presentes en todos los planes de estudio de las ciencias comerciales hasta hoy en día. El profesor Ernst Hinrichs considera que de sde el movimiento ilustrado el siglo XVIII como m uy tarde, las elites culturales europeas guiaron en toda Europa una evolución que erigió las aptitudes elem entales de leer, escribir y hacer cuentas en norma general, en norma de la cultu ra escr ita universal. La escritura y la aritmética avanzan en su desarrollo en las grandes ciudades comerciale s y adm inistrativas); metrología universal y sistemas monetarios reales convenciona les con sus cálculos y ejercicios prácticos. Aquí hay que destacar la importancia que pa ra conseguir un m ercado interior tuvo la creación de un sistema unificado de pesas y m edidas. En la España de finales del siglo XVIII coexistían hasta 20 reg ímenes de pesos y medidas, que rep resentaban un obstáculo para la articulación de un mer cado interior único. El desarrollo de la astronomía y de la geodesia duran te el siglo XVIII, y el deseo de establecer un sistema universal de medidas, llevó a que se adoptara oficialm ente en Francia, el 7 de Abril de 1795, el sistema métrico decim al, basado en el metro como unidad. La definición de metro, estab l ecida a finales del siglo XVIII, pe rd uró hasta la XI C onferencia General de Pesos y Medidas ( 1960). A pesar de ser conocida en España la iniciativa francesa desde sus inicios, no sería hasta la Ley del 19 de Julio de 1849 del Ministerio de Com ercio, Instrucción y Obras Públicas – a cuyo frente se encontraba Juan Bravo Murillo – cuando se introduciría en todos los dominios de España un sistem a de pesas y medidas único y legal, que definía como unidad del si stem a al metro. Y no se ría hasta finales del siglo XIX ( y por mandato legal) cuando se estableciese definitivam ente el nuevo sistema en toda España. La s otras asignaturas del Plan de 1850 eran: Partida doble, teneduría de libros y cálcul os mercantiles ( en 1840, los métodos m ás avanzados de contabilidad seguían siendo los de contabi lidad por partida doble de los italianos – técnica que había cam biado poco en quiniento s años -); elementos de econom ía política ( en el Congreso internaciona l de Bruselas de Diciembre de 1856, se llegó al acuerdo de la necesidad de introducir la Econo mía Política en la enseñanza pública de las naciones 49 a todos los niveles ); bala nza universal, bancos y segur os y aranceles comparados. Geografía fabril y mercantil y nociones de derecho m ercantil. Lengua francesa. Lengua inglesa. Si además de los idiom as francés e inglés fuese necesaria la enseñanza de otras lenguas vivas, se podía establecer ésta donde y cuando se estim ara conveniente. Por el artículo 2º se creaban, de mom e nto, las Escuelas Mercantiles en: Madrid, Barcelona, Cádiz, Coruña, Má laga, Santander, Sevilla y Valencia. Como podemos ver, salvo el caso de Madrid, el resto de ciudades primerizas en la creación de las Escuelas oficiales de Comercio son ciudades costeras . El estudio de 1926 indicaba que “... Al amparo de las disposiciones de 1850 y con n o escaso trabajo y perseverancia de la Administración Central, fuer on organizándose en las provin cias las enseñanzas de Comercio fragm entariamente, como era posib le, según los recursos y la voluntad de las autoridades provinciales...”. La Escuela de Barcelona figuró a la vanguardia de las nuevas Escuelas de Comercio, cubriendo con la m atr ícula de sus tradicionales en señanzas de la Casa Lonja un cupo de 439 alumnos, o sea m á s del 50 por 100 del total de 867 estudiantes que había en aquel año en las Escuelas de Co m ercio de toda España. En Valencia, se organizó la nueva Escuela de Comercio a base de las cátedras que allí había creado el Conservatorio de Artes de Madrid. En el artículo 5º se establecía el calendario de implantación de la enseñanza m ercantil, que sería: para 1850 a 1851 creación de las cátedras de Matem áticas elementales con su s ramos agregados y le ngua francesa; para 1851 a 1852 creación de las cátedras de Partid a doble y sus agregados, y lengua inglesa; para 1852 a 1853 creación de las cátedras de Elementos de economía política y sus agregados y Geografía fabril y comercial. El artículo 7º establecía que las enseñanzas mercantiles se darían de noche. El artículo 8º señalaba que los Catedráticos de matemáticas e idiomas serían los mism os de l Instituto correspondiente, a los cuales se daría por este trabajo una gr atificación y su sueldo. Las ot ras cátedras se proveerían por Profesores especiales, mediante examen, que se verificaría en Madr id.Por tanto, Madrid quedó como punto de referencia para todas las demás Escuelas de Com ercio de España, al tener que realizarse los ex ámenes de p rofesores en la capital. El sueldo de éstos últimos sería igual al de los del In stituto a que correspondieran, y en su defecto sería señalado por el Gobierno. El artículo 9º ya anunciaba lo que serían los Museos Comerciales de las Escuelas de Com ercio en el siglo XX, puesto que en su último 50 párrafo indicaba que “. .. En las Escuelas mercantiles s e for mará un m uestrario ó pequeño museo de efectos mercantiles para el estudio de es ta materia... ”. Este Real Decre to establecía que el título de P rofesor Mercantil habilitaría para obtener Cátedras en el Ramo, y para ser preferidos en las p rovisiones de las plazas de Corredores y Agentes que se determinasen, siendo adem á s aptos para los cargos y empleos que se señalaran en los Reglam entos. 1.5. El Real Decreto del 18 de marzo de 1857. Los estudios oficiales de Comercio y la Ley Moyano Siete años después, en 1857, se va a producir la ordenación de todo el sistema educativo español. Ordenación que va a supo ner la aparición definitiva del sistema educativo español contemporáneo. ¿ Qué ocurri ó con las enseñanzas m ercantiles en ese año de 1857?. El 19 de Marzo de 1857 aparecía en la Gaceta de Madr id el Real Decreto del 18 de Marzo, obra del minist ro de Fom ento Claudio Moyano, 27 que establecía el Plan orgánico de las E scuelas de Comercio. Su artículo 1º definí a el obj etivo de las Escuelas de Comercio que sería la enseñan za de los que se dedicaban a la profesión mercantil, y también la de los agentes y em pl eados públicos de los Consulados, casas de contratación, Junta y Tribunales d e Comerc io. La organización de los estudios de Comercio que establecía el Plan consistía en un prim er período de 3 años en el se estudiarían las asignaturas sigu ientes: Elementos de aritmética y álgebra ( hasta ecuaciones de segundo grado ), Cálculos mercantiles aplicados a toda clase de negociaciones; Teneduría de lib ros con aplicació n al Comerci o, a las fábricas y talleres, y a las oficinas públicas y pa rticulares; Lenguas francesa; Lengua inglesa; Geografía y estadística comercial; Ejercicios p rácticos de contabilidad y de operacione s mercantiles, o sea de la práctica del Com ercio; Elementos de derecho mercantil españ ol y legislación de Aduanas; Economía política en sus aplicaciones al Com ercio; Metrología universal 28 ; Sistemas m onetarios. Al terminar el pr imer período se podía aspirar al título de Perito Mercantil. El segundo período c onstaba de un año y de las siguientes asignaturas: Historia general del Com ercio; Derecho internacio nal mercantil; 27 Claudi o Moyano apenas estuvo un añ o al frente del M inisterio de Fomento. 28 A partir de m ediados del si glo XIX, todos l os países, excepto Gran Bretaña, int roducen en su sistem a educativo asignaturas sobre e l sistema métrico decim al. 51 Conocimiento de las prim eras materias, y de las manufacturas y objetos com erciales que en ellas se fabrican, y las nocio nes de fí sica y química indis p ensables para este estudio; Prácticas de las operaciones mercantiles . Term inado este segundo período se podía aspirar al título de Profesor de Comercio. A pesar que los distinto s autores señalan dicho Decreto como positivo para el desarrollo d e la enseñanza mercantil, no entró en vigor al p romulgarse en el m ismo año la Ley de Instrucción Pública del Ministro de Fomento, Claudio Moyano. En Julio de 1857 las Cortes aprobaron una Ley de Bases por la cual se autorizaba al Gobierno a redactar y promulgar una ley general de educ ación. Al tratarse de una Ley de Bases, de hecho un breve esquema de los principios que de bían desarrollarse en la futura ley, el Gobierno obtuvo la aprobación de las Cortes con una gran celeridad. En apenas dos meses desde su aprobación, el m inistro de Fomento, Claudio Moyano, quien dio nombre a la ley, promulgó la Ley de Instrucción Pública sin que tuviera que ser discutida y aprobada de nuevo por las Cortes. Esta Ley de Instrucción Pública de 9 de Septiembre de 1857 habría de ser la base de la organización del sistem a educativo español hasta la Ley General de Educación de 1970. La Ley Moyano fue fruto del consenso entre las dos alas más moderadas de los partidos c onservador y progresista. Esta Ley introducía por primera vez un principio de orden en la maraña legislativ a existente en los asuntos educativos de todos los niveles. En lo concerniente a las enseñanzas m ercantiles, la Ley Moyano dejaba sin efectos el Reglam ento de Marzo de ese mi smo año, y establecía una organización de la carrera mercantil que habría de durar casi 30 años. La Ley dividía la segunda enseñanza en estudios generales y en estudios de aplicac ión ( es decir, estudios su sceptibles de “ aplicarse a algo “ ) . Dentro de los estudios de ap licación se contemplaban los referidos al grado de Perito mercantil.Efectivam ente, la Ley Moyano al lado de los estudios generales, regulaba los estudios de aplicación a los que se accedía a lo s diez años de edad, y después de superar un examen sobre materias propias de la enseñanza prim aria superior. Frente a los contenidos tradici onales de los estudios generales, los de aplicación comprenden dibujo line al y de figura, nociones de agricultura, aritm ética mercantil y “ cualquiera otros conocim ientos de inmediata aplicación a la agricultura, arte, industria, comercio y náutica “, que puedan adquirirse partiendo de los conocimientos básicos de la enseñanza prim aria superior ( art. 16 ). De este modo, 52 mientras que al finalizar los estudios gene rales los alum nos podían obtener el grado de bachiller en Artes, los que term inasen lo s estudios de aplicaci ón correspondientes a la segunda enseñanza “ podían reci bir el certificado de peri tos en la carrera a que especialmente se hayan dedicado “ ( art. 24 ). El título II I de la Ley regulaba: las facultades univers itarias ( Filosofía y Letras , Ciencias exactas, físicas y naturales, Farmacia, Medicina, Derecho y Teología ); las enseñanzas superiores que eran: Ingenierías, Bellas Artes, Diplomática y No tariado; las enseñanzas profesionales ( artículo 61 ): Veterinaria; Profes ores mercantiles; Náutica; Maestros de obras; aparejadores y agrimensores, y Ma es tros de primera enseñanza. El artículo 64 del mismo capítu lo señalaba las siguientes materias de estudio para el grado de Profesor Mercantil: Ar itmética y Álge bra mercantil, Metrología universal, Sistemas m onetarios, Teneduría de libros con aplicació n al comercio, fábricas, talleres y oficinas pública y part iculares, Cálculo mercantil aplicado a toda clase de negociaciones, Práctica de comerc io, Geografía y Estadística industrial y comercial, Elem entos del Derecho mercan til español y Legisl ación de Aduanas, Economía política, con sus aplicaciones al co mercio, Historia general del comercio, Elementos de Derecho internacional mercantil, Conocim iento de las primeras m aterias y de las manufacturas y objetos com erciales que con ellas se fabr ican; y nociones de Física y Quím ica indispensables para este es tudio. Al año siguiente, el artículo 9º del Real Decreto del 26 de Agosto de 1858 indicaba que: ”... Los que, después de haber estudia do elementos de aritm ética y álgebra, aritmética m ercantil y teneduría de libros, práctic a de contabilidad, correspondencia y operaciones mercantiles, elementos de geografía, nociones de geografía y estadística comercial y de econom í a política y legislación mercantil é industrial, y los idiomas francés e ingl és, sean aprobados en un examen general de estas materias, obtendrán el título de Perito m e rcantil...”. Hasta el año 1887 no se volvió a legisl ar sobre los estudi os oficiales de Comercio. En el Informe de 1926, se señala que: ”... Esta abstención de los legisladores durante treint a años en cuanto a los estudios mercantiles se refiere, coincide con la preponderancia concedida entonces por la población escolar a los es tudios literarios y clásicos de las profesiones liberales, con abandono y poco aprecio para los de aplicación, a tal extremo, que en los institutos llegaron a existir, según los co mentarios de algún 53 autor de entonces, dos castas de alum nos y Profesores: una formada por los consagrados a los estudios generales, otra constituid a por aquellos que cultivaban los estudios profes ionales llam ados de aplicación...”. 2.Panorama de la economía del Archip iélago canario duran te el siglo XIX 2.1. Características generales Entre los años de 1852 y 1885 se inicia el modelo económico librecambista y agroexportador que va a caracterizar la econo mía de Canarias. La actividad del sector agroexportador va a definir la del resto de la actividad económica. Con la llegada de las franquicias, la actividad industrial y de servicios adquirió un nuevo dinamismo. El sector industrial incremen tó sus unidades en un 40 % entre 1857 y 1863 – 64. Era aún una industria básicamente agroalim entaria dest inada al abastecimiento local, de pequeña dimensión. En el sector com ercial, el imp acto de las franquicias fue inmediato. E ntre 1851 – 54 y 1879 – 80, los ingresos por la c ontribución comercial crecieron un 48 %. Y nuevos agentes se incorporaron al negocio, entre ellos, lo s retornados de América con fortuna. Este es el caso de las casas de comercio fundadas por Juan Cabrera Martín o Juan Rodríguez González. Se trata de em presas predominantemente fam iliares, y su estructura organizativa es bastante simple. 2.2. Puertos Francos En las primeras décadas del siglo XIX, coincidiendo con la agonía traum ática del viejo régimen absolutista y el despuntar de un nuevo régim en de libertades públicas, tiene lugar también la cristalización de una nueva forma de pensar el desarrollo industrial dentro del nuevo m arco político: el prohibicionismo liberal. Frente a este modelo prohibicionista de desarrollo econó mico industrial, estaba el m odelo de desarrollo librecam bista, basado en la expor tación de los excedentes agrícolas. Esta corriente librecam bista hundía sus raíces intele ctuales en el agrarismo liberal ilustrado de Jovellanos y Cabarrús. 29 En la década de los años 50d el siglo XIX, la historia económica canaria sale de su letargo, y se vive el primer período de la historia económica contem poránea. El 11 de Julio de 185 2 se promulgaba el Real Decreto por el 29 Congres o Internacional de Bruselas 1852. 60 3.La Escuela de Comercio de Canarias En este apartado, vamos a exponer la creac ión, desarrollo y desaparición de la Escuela de Comercio de Canarias. La llegada de los estud ios oficiales de Comercio a Canarias coincide con la entrada del Arch ipiélago en la historia contemporánea. La concesión de los Puertos Francos en 1852, y la “ fiebre de la grana “ impulsaron el sector comercia l, la actividad portuaria y, en definitiva, el conjunto de actividades urbanas. El crecimiento de la contribución com ercial es un buen reflejo de lo indicado, ya que entre 1851 – 54 y 1879 – 80 ésta se incrementó en un 48 por 100. 37 Este incipiente dinamism o empresarial de la é poca tenía que dem andar personal cualificado en las tareas de administración y gestión de empresas. Las transformaciones económicas que experimentó el mundo durante lo que se ha denom inado la Primera Revolución Industrial, las técnicas contables no variaron pe ro su uso se amplió y sistematizó en el comercio y en otras actividades. De ahí el crecim iento de la demanda de contables. 3.1. La creación de la Escuela de Comercio de Canarias Así pues, coincidiendo con el establecimie nto del régimen de Puertos Francos, y la “ fiebre de la grana “, se creó en Las Pa lm as de Gran Canaria, una Escuela oficial de Comercio, que funcionó desde el año 1852 hasta el año 1876. Desde el año de su creación hasta la Revolución de la Gloriosa, la Escuela dependió del Instituto provincial de Enseñanza Media, instalado en La Laguna. Entre 1868 y 1876, pasó a depender del Instituto de Enseñanza Media creado en Las Palmas de Gran Canaria. Al cerrar el Instituto grancanario, la Escuela también se cerró. Pare ce ser que en la decisión de instalar la Escuela mercantil en Las Palmas de Gran Canaria influyó el hecho de estar instalada la Escuela oficial de Náutica en Sa nta Cruz de Tenerife. De esta manera, las dos ciudades canarias que competían por la capitalid ad del Ar chipiélago quedaban equilibradas en el terreno de las enseñan zas aplicadas. Sin embargo, el enfrentamiento entre ambas ciudades también se ma nifestó en dichas enseñanzas, 38 c o mo l o d emu es tra 37 Cabrera Arm as, L.G. y Díaz de la Paz , A. 1991. 38 El profes or Santiago de Luxán Meléndez ha estudiado el llamado “ pleit o insular “ dur ante el proceso de implantación de la segunda enseñanza en Canarias, entre 1844 y 1845. Por otra parte, tampoco hay que olvidar que desde San ta Cruz de Tenerife también se atacó la existencia d el Instituto de Can arias en La Laguna, y no en la capital tin erfeña. 61 la fuerte polémica del año 1863 entre El Eco del Comercio y El Ómnibus . El primero había atacado desde sus páginas la existencia de la Escuela de Comercio de Canarias ( instalada en Las Palmas de Gran Canaria), lo que dio lugar a una am plia respuesta por parte de El Ómnibus . Volviendo al año 1852, por Real Orden del 28 de Junio, se consignaba el establecim iento en la isla de Gran Canaria de una escuela de enseñanza mercantil con arreglo a lo dispuesto en el Real Decreto orgánico del 8 de Septiem bre de 1850. Sin embargo, el prim er curso académico que funcionó la Escuela, 1852 – 53, no fue valido por las elevadas faltas de as istencia de lo s alumnos. Com e nzaba así la andadura de la Escuela de Comercio de Canarias, anteceden te de toda clase de estudios oficiales relacionados con la ciencia económica y em pres arial existentes hoy en día en Canarias. La Escuela de Comercio de Canarias n acía en un m omento de reactivación de la economía isleña. El dinam is mo incipiente del tejido empresarial tenía que dem andar un personal especialm ente preparado en las llamad as Ciencias C omerciales. Sin embargo, a pesar del período de prosperidad económica que supuso la “ fiebre de la grana “, la enseñanza en Canarias durante todo el siglo XIX presen tó unos niveles de atraso bastante altos. Agustín Millares Torres en su Li bro 17º de la Historia general de las Islas Canarias escribía sobre la juventud isleña de la época de la grana: “.... Un peligro había en esto y era que la juventud, atraída por el lucro, abandonaba las escuelas y los centros de instrucción, aumentándose la ignorancia ya bastante general en el pa ís en un grado desconsolador, como así llegó en efecto a suceder. Las escuelas aunque se habían m ultiplicado en todas las localidades, se ve ían casi desierta, especialmente en los pequeños pueblos, apareciendo en las estadísticas hasta 200.000 isleños que no sabían ni leer ni escribir, nú mero verdaderamente aterrado r para los adelantos intele ctuales de la provincia. No faltaban colegi os particulares a demás del Seminario e Instituto provincial y escuelas como la Normal , la de Náutica y la Mercantil, qu e brindaban a la juventud c on una enseñanza sólida y variada, preparatoria, de estudios de más alta esfera, y aunque en general la clase m edia aprovechó estas ocasiones, la agrícola y jornalera no salió de su rutinaria ignorancia...” . A pesar del no aprovechamiento que señala Millares, la prensa d e la época animaba a la preparación técn ica de la población. Así, en El Canario del 27 de Febrero de 1855 podemos leer: 62 “... Como una las causas principales que influyen en el atrazo de nuestra agricultura, citaremos la falta de instrucción en los labradores... Para poder adquirir esta instrucción tan necesaria en aquellos que se dedican al cu ltivo de los campos ó para los que tienen posesione s rústicas, deb ería establecerse en nuestro concepto un a clase pública dirigi da por un profesor inteligente no solo en la agricultura general, sino en la particular de nuestras islas... “. “... También sería útil, conveniente y casi necesario que antes de entrar en esta importante m ateria aprendiesen antes al gunas nociones de física, química é historia natural, para que con el aux ilio de estos conocim ientos tuviesen más facilidad en el estudio de la agr icultura. Es indudable que para esto se necesita constancia y aplicación de parte del profesor; pero también es evidente que á la vuelta de algunos años los resultados corresponderían indudablemente á nuestras esperanzas. Esto es lo que se ha hecho y se hace en las naciones civilizad as y es digno de advertirse que en donde quiera que se han generalizado es tos estudios, la agricultura y por consiguiente la riqueza del país se ha aum entado y mejorado considerablemente. Esto ha sucedido en Inglaterra, Francis, los Países Bajos, Alemania é Italia...”. Según la información del Diccionario Geogr áfico – Estadístico – Histórico de España y sus posesiones de ultramar de Pascual Madoz, sobre una población to tal de 235.567 habitantes en el Archipiélago a me diados del siglo XIX, la población que acudía a las escuelas primarias era sólo de 3.849 personas, lo que venía a representar un porcentaje ínfimo: 1,63 % de la población. CUADRO 2 .1. Enseñanza primaria en Canarias. Mediados del siglo X IX Islas Ayuntamientos Población Escuelas de niños Escuelas de niñas Total de escuelas Concurrentes. Niños Concurrentes. Niñas Tenerife 37 84186 49 42 91 815 416 Gran Ca naria 21 71181 21 31 52 1.072 611 La Palm a 11 32780 11 7 18 219 53 Lanzarote 8 17434 9 4 13 242 99 Fuerte ventura 8 13885 7 2 9 150 11 Gome ra 6 11657 4 - 4 76 - Hierro 1 444 4 1 2 3 46 39 Totales 92 235567 Fuentes: Di cciones Geo gráfico – Estadísti co – Históric o de España y s us posesiones de ultramar por Pa scual Madoz. Madrid 184 0 – 1850. Canarias. Edición Facsímil Ámbito Edicion es / Editorial In terinsular Canar ia. Valladolid. 1986. Biblioteca del Muse o Cana rio de Las Pal mas de Gran Canaria. 63 Tomando los datos del Diccionario Estadí stico – Administrativo de las Islas Canarias de Olive, que sólo sabía leer y escribir alrededor de un 10 % de la población canaria: CUADRO2.2. Primera enseñanza e n Canari as. Mediados del siglo X IX Habitantes Escuelas Públicas Asistencia Saben leer y e scribir Islas H M T Niños Niñas Total Niños Niñas To tal H M T Tenerife 42.6 61 51.04 8 93.709 30 16 46 1.863 1.138 3.001 5.913 4.15 7 10.07 0 Gran Ca naria 30.99 5 37.975 68.97 0 21 14 35 1.667 1.210 2.877 3.905 2.68 1 6.586 La Palm a 13.264 17.874 31.1 38 13 4 17 478 134 612 1.429 833 2. 262 La Gom era 5.310 6. 050 11.36 0 5 0 5 129 14 143 426 175 601 El Hier ro 2.281 2. 745 5.026 1 1 2 109 50 159 295 175 470 Lanzarote 7. 457 8. 380 15.83 7 7 3 10 212 121 333 1.139 789 1.928 Fuerte ventura 5.369 5.627 10.996 7 0 7 148 35 183 1.063 451 1. 514 Total 107.33 7 129 .699 237.036 84 38 122 4.606 2 .702 7 .308 1 4.170 9.261 23.431 Fuente: Olive, P., Diccionario Estadí stico – Adm inistrativo de las Islas Canarias, Barcelona , 1865. Biblioteca del Museo Cana rio de Las Palmas de Gran Canaria. Y ¿ cóm o er an los niveles de alfabetizaci ón en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a mediados del siglo XIX?. Se gún el censo de 1860, de una población de 14.233 habitantes sabía leer y escribir un 21,52 %, lo que si gnificaba que los niveles de alfabetización eran superiores en el m undo urbano del Archipiélago ( tam bién es importante fijarse en las dim ensiones demográficas de ese mundo urbano). CUADRO2. 3 . Las Palmas de G. C.. Alfabetiz ación según el censo de 1860 Número de los que Saben leer y no escribir Saben leer y escribir No saben leer Total Varones 247 1. 598 4.320 6.16 5 Hembras 580 1. 465 6.023 8.06 8 Total 82 7 3.063 10.31 3 14.23 3 Fuente: Olive, P., Diccionario Est adístico – Ad ministrativo de l as Islas Canarias , Barcelona, 1865 . Biblioteca del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Junto las escuelas de primaria, existían en la capital grancanaria en 1860: el Colegio Privado de San Agustín incorporad o al Instituto prov incial de segunda 64 enseñanza; 39 la Escuela de Comercio incorporada también al Instituto provincial d e segunda enseñanza; la Escuela Normal elem en tal de primera enseñanza; el Seminario Conciliar de la Purísim a Concepción de Canarias. A las Escuelas de primera enseñanza asistían 1.205 alumnos. Lo que suponía un 72 % de la población com prendida entre 6 y 10 años. A los centros de enseñanza media ac udían un total de 110 alum nos distribuidos así: - Escuela mercantil: 24 alum nos. - Escuela normal: 40 11 alumnos. - Colegio de San Agustín: 37 alumnos. - Seminario Conciliar de la Purísim a Concepción de Canarias: 37 alumnos. La presencia de la Escuela de Comercio en Las Palm as de G.C. suponía ( para la aún poca población que accedía a la enseñanza media) la posibilidad de adquirir una serie de conocimientos y destrezas relaci onados con el mundo mer cantil, frente al carácter humanístico y orientado a la Un iversidad que tenían los estudios de Bachillerato, y la lim itación de salidas pr ofesionales que ofrecí an los estudios de Magisterio. 3.2.Local y categoría de la Escuela de Comercio de Canarias La Escuela de Comercio de Canarias estuvo establecida en el ed ificio que ocupaba el Colegio de San Agustín. Pero en el año 1864, al destin arse dicho edificio para que fuera ocupado por la Audiencia Te rritorial, tan to Colegio como Escuela se trasladaron a otro loc al. 41 En cuanto a la categoría de la Escuela, al igual que va a 39 El 1 de Marzo de 18 44 se creaba el Gabinete Li tera rio en Las Palm as de Gran Canari a. En la sesión del 30 de Octubre de aquel mismo año, se im pulsó por parte de Dom ingo J. Navarro, Antonio López B otas, Rafael Massieu y Roberto Houghton la creación de un In stituto ele mental de segunda enseñanza . El 23 de Marzo de 18 45 abría sus puertas el C olegio de San Ag ustín al amparo de l a Real Órden del 12 de Agosto de 1838. 40 Creada en 1853. 41 “... Establecida la escuela hasta hace poc os meses en el magnífico y estenso e dificio en que lo estaba el Colegio de San Agustín, cuy o edificio se h a destinado para que l o ocupe la Excma. Audienci a Territorial, hubo que traslad ar ambos institutos al local qu e hoy ocupan, en el qu e, si bien no existen p ara algunas dependencias l as comodidade s del anterior, son m uy bastantes las que propo rciona para el buen servic io de la enseñanz a, que es á lo que princi palmente se ha procurado atender...”.( Memoria l eída por Mariano Sancho y C hia, Director de l a Escuela de Co mercio de Canarias, e n el actosolemne de a pertura del curso académico de 1864 á 65. Re cogida en El Ómnibus del 1 de Oct ubre de 1864, página 3. Hemeroteca del Museo Cana rio de Las Palmas de Gran Canaria ). 65 ocurrir en el siglo XX, tam bié n en el siglo XIX se solic itó que la Escuela mercantil grancanaria tuviera la máxim a categoría que per mitía la legislación vige nte en aquellos momentos. En la docum entación existente en el Archivo histórico provincial “ Joaquín Blanco “, hemos encontrado un docum ento en el cual al solicita r la elevación de categoría de la Escuela elem ental de Comercio de Canarias, se daban las mism as razones que se van a dar en otros momentos de la historia de estos estudios en Las Palmas de G.C. al solicitar su elev ación de categoría. Así, la primera era la distan cia existente entre Canarias y Madrid ( único punto donde existía Escuela Superior en el siglo XIX) las dificultades de l viaje y los grandes gastos que este ocasionaba. Todo ello hacía muy difícil que los jóvenes que conclu ían en las Islas el prim er período de la enseñanza comercial, marchara n a concluir sus estudios a la Escuela Superior de Madrid, siendo como son la m ayor parte, sino todos, hijos de familias pobres. La segunda razón era la necesidad de una juventud cualificada an te el desarrollo comercial del Archipiélago, puesto que se necesitaban no simples m er caderes, sino comerciantes ilustrados.La tercera razón era la conveniencia de los estudi os de com ercio en un punto como Canarias que se es taba en contacto con puntos de Europa, de África y América. 3.3.El discurso intelectual que sustentó la creación y desarrollo de la Escuela de Comercio de Canarias En Canarias, en general, y en la ciudad de Las Palmas de G.C., en particular, se respiraba un am biente favorable a la enseñanza aplicada o técnica. Prueba de ello es la figura del palmero Benigno Carballo W angüe me rt, catedrático de Economía Política en la Escuela de Comercio de Madrid y en el Real Instituto Industria l, que en su obra Curso de Economía Política va a realizar una encendida def ensa de la necesidad de la enseñanza profesional en todo tipo de empresas, y para todo tipo de em presarios ( desde el agrícola al industrial). La prensa isleña también va a apoyar la difusión de la “ enseñanza aplicada o técnica. El Ómnibus del 20 de Agosto de 1862 publicaba una reseña sobre la Escuela de Com ercio de La s Palmas de Gran Canaria en la que en primer lugar se hacía hincapié en la im por tancia de la enseñanza m ercantil para el desarrollo d el comercio y del créd ito, y en la im portancia del comercio c omo motor de la vida económica y del progreso de los pueblos: 66 “... parece oportuno publicar un resu men de los útiles e importantes conocimientos que se dan en el m ismo, por su grande aplicación al desarrollo y fomento de los intereses m ateriales de un pa ís en el órden comercial, y en cuanto á las instituciones de crédito, alma de la m oderna vida social. El comercio en la variedad infinita de sus ram ificaciones es la grande industria que marcha al frente d e la civilización, a hora y en todas las épo cas de la historia. Es y ha sido el medio m ás legítimo, pací fico y fraternal por el que muchos pueblos antiguos y modernos han sabido elevarse á cierto grado de cultura, comodidades y bienestar. Es el que pone en contacto á los hom bres de más lejanos países, el qu e hermana las más di stintas costum bres, el que estimula á comprender los m ás extraños idiom as; el que ha lanzado al ser racional é inteligente e n la gloriosa senda de lo s descubrimientos que van arrancando á la naturaleza uno á uno sus más misteriosos secretos. Es el comercio en sus diversas aplicaciones, el que hace gozar á la humanidad entera de los productos de todos los países de todas las zonas y de todos los climas; el que inspira las empresas m ás colosales y maravillosas a f avor de la facilidad de las comunicaciones; el que crea las grandes sociedades que dan por resultado las fuerza, el poderío y la riqueza de las naciones... ”. Ante el panorama descrito, El Ómnibus se preguntaba: “... ¿ Quién podrá, pues, dudar de la importancia del com e rcio, que hoy llena el m undo con su continuo movimiento y sus interesantes manifestaciones?... ”. La gran importancia de la profesión mercantil llevaba unid a el auxilio y la enseñanza de una serie de conocimientos encam inados a hacerla huir de la“ rutina, del oscurantism o y del error “ . A continuación, El Ómnibus hacía referencia a la Expo sición de motivos de la organización de la enseñanza mercantil del 18 de Marzo de 1857 como ejemplo de comprensión de la im portancia del comercio por parte del Gobierno. 42 Y concretando la importancia del com ercio para el caso del Archipiélago canario 43 se preguntaba El Ómnibus: “... porque si elementos y condiciones tiene la península para el comercio ¿ cuántos no tendrá el archipiélago Canario, punto más im portante de escala en los mares del atlántico, eslabón precioso que une á la Europa con la América del 42 “... Así lo comprendió el ilustrado ex – ministro de Fome nto, D. Cl audio Moyano cuando en 18 de Marzo de 1857 , en la exposició n que elevó á S.M. p roponiendo el plan orgánico de las escuelas de comercio decía en el prim er párrafo: “ Desde muy antigu o se reconoció entre nosotros, no ya la conveniencia, sino la necesi dad de las escuelas come rciales. En una nación poseedora de ricas y extensas colonias; ventajosam ente situada para com unicarse con todos los pun tos de l globo; abund ante en preciados frutos y prim eras materias para l os talleres y fábri cas; largo tiempo dichosa rival de l os pueblos más floreci entes y emprende dores de Europa; gra nde por sus viages y desc ubrimientos, p or sus leyes y sus conquistas, no podía ser l a contratación un ej ercicio rutinero...”. ( El Ómnibus del 20 de Agosto de 1862, página 2. Hemeroteca del Museo Canario de Las Palmas de Gra n Canaria ). 43 “... privilegiada parte de la monarquía española...”.( El Ómnibus del 2 0 de Agosto de 18 62, página 2. Hemeroteca de l Museo Canario de La s Palmas de Gran Canaria ). 67 Norte con el medio día, y centinela avanza do por la parte de Occidente del rico continente Africano?...”. Por ello, era útil y necesaria una Escuel a de Comercio en Canarias. Enlazando con lo expuesto en el apartado anterior, en las Memorias de apertura de curso académico que Mariano Sancho y Chia, como Di rector de la Escuela d e Comercio de Canarias, leyó durante la década de los años 60´ del s iglo XIX, encontramos expresadas las ideas que en el terreno económico y educativo predominaban en la capital grancanaria en la época. Podem os afirmar, que en la Escuela de Comercio de Canarias estuvieron vigentes las ideas de la “ Escuela optimista “ francesa. En el siglo XIX, en España, se va a producir un acentuado m imetis mo con la orientación de la llam ada “Escuela optim ista “ de Francia. El princi pal represen tante fue Fréderic Bastiat. El proyecto intelectual de la “Escuela optimista “ se difundió a través del Journal des Economistes y del extenso Dictionnaire de l´économie politique . Esta últim a obra fue una fuente permanente de inspiración para los economistas españoles de la segunda mitad del siglo XIX. En relación con la educación, no hay duda alguna que los ecos de los ilustrados del siglo XVIII están muy pres entes en los hom bres del siglo XIX. Las palabras de Gaspar Melchor de Jovellanos que inician su Memoria para la instrucción pública 44 subyacen a lo largo de las Memorias de Mariano Sancho y Chia. Así, en la apertura del curso académic o 1862 - 1863, Mariano Sancho y Ch ia hacía hincapié en la necesidad de unir teoría y práctica en todas la s profesiones ( “... La necesidad de unir la teoría a la práctica es un principio reconocido en todos los órdenes de trabajos... “) . En el acto de la solemne apertura del curs o académico 1864 - 65, señalaba Sancho y Chia que la instrucción educando al hombre, “ le mejora y ena ltece; modifica sus tendencias; m odera los instintos de sus pasiones; le hace conocer sus relaciones s agradas con Dios y los demás hombres; le m arca distintamente el camino del bien y del m al; eleva su poder aún grado incalculable, ab riendo ex tensos horizontes á su espíritu, proporcionando poderosos instrumentos aux iliares á la fuerza lim itada y escasa de sus brazos; lleva la paz y la dicha al seno d e las familias , el órden y el bien estar á las sociedades; estiende por el mundo la hermosa luz de la civilización...”. 44 “ ¿ Es la inst rucción públi ca el prim er origen de la pr osperidad soci al ? Sin duda. Est a es una verdad no bien reco nocida todavía, o por l o menos bien apr eciada; pero es una verdad.... Las fuentes de la prosperi dad son muchas; pero todas nace n de un mism o origen: es la instrucción públ ica... Con la instrucción todo se m ejora y florece; sin ella todo decae y se arruina en un Estado. ”( Puel les Benítez,1999 ) 68 Y en la conclusión de la Memoria de apertura del curso académico de 1866 - 67, Mariano Sancho y Chia transmite a los alumnos de la Escuela la im portancia de la instrucción com o el elemento más eficaz de la moralidad, grandeza y prosperidad así privadas como públicas. Y les dice: “... Desgraciados los pueblos en que no bri lla la luz del saber; ellos multiplicarán sus esfuerzos sin obtener el resultado á que aspiran; caminarán ciegos por la senda del error; serán víctimas del pode r del m a s fuerte, porque su ignorancia no les permitirá descubrir los poderosos m edios que tienen á su alcance para hacer subsistir la ley de la justicia y la razón; serán viles si ervos uncidos al yugo, cuando no de la tiranía, del sofisma ó del engaño; desconocerán sus verdaderos intereses, é irán impulsados a su pe rdici ón por la astuta palabrería de los que trafican con su sangre; y la mentira, el fraude, la degradación, el crimen formarán los vínculos de sus relaciones...”. La instrucción era, en pala bras de Sancho y Chia, ”... mágico é infalible rem edi o que disipa todos los males que aquejan á la sociedad y al individuo en el órden mora l, económico y político...”. Y term ina diciendo a los alumnos de la Escuela de Com ercio: “... Aprended, pues, escolares, adquiri d los conocimientos que á vuestra profesión y esfera que habéis de oc upar en la sociedad corresponden, y no caeréis, de ninguna manera, en la abyección en que se encuentra sum ida desgraciadamente y por falta de la oport una ilustración una gr an parte del género humano.”. En la Memoria de apertura del curso académico 1864 - 65 , Sancho y Chia recordaba a los presentes que los estudios de comercio pertenecí an a los estudios especiales, pero no por ello su aprendizaje carecía de importancia. Al m ismo tiempo, recordaba los pueblos comerciantes que ha bían sido im portantes a lo largo de la historia: ”... Cierto es que los estudios del Instituto cuya apertu ra anual en este momento celebram os, tienen el carácter de especi ales, bien lo sabéis, son estudios con aplicación al comercio. Por eso ¿ será acas o menor su importancia? Su carácter de especialidad ¿ les quitará en algu na parte el justo interés que toda enseñanza útil inspira a la personas verdaderam ente ilustradas y amantes de la prosperidad de su patria ? No, Señores; comercia ntes fueron pueblos muy ilustres de la antigüedad; por el comercio adquirier on su gran poderío los famosos estados italianos de la edad m edia y las ricas y florecientes ciudades anseáticas de 69 Alemania; 45 la industria que tiene por objeto f acilitar los cambios, es la que ha dado su preponderancia á ciertas nacione s modernas, que al m ismo tiempo son en alto grado esclarecidas...”. 3.4. Los profesores Las Memorias de Mariano Sancho y Chia nos aproximan a los profesores de la Escuela. En la apertura del curso académico 1862 - 63, Sancho y Chia elogiaba la labor de sus compañeros docentes “…El profesorado de este Establecimiento, si bien casi todo es interino, no por eso es menos digno, llenando cumplidam ente sus deberes cada uno de los catedráticos que lo componen, a los que me honro en llam ar mis compañeros. Su presencia me obliga a ser parco en trib utarles los elogios que m erecen, por no lastimar su notoria m ode stia, inse parable hermana del m érito...” . Tras este encendido elogio, señalaba Sancho y Chia que todos los profesores de la Escuela desempeñaban sus resp ectivas asignaturas con la superior aprobación del Gobierno. Así, dicha aprobación en el cu rso 1861 - 62, había recaído en Severino Lorenzo Vázquez ( Elementos de Geografía ); Doctor Miguel Rosa ( Lengua francesa ); y Luis Serrano González ( Teneduría de libros y Ejercicio s práctic os de Comercio ). Durante el curso académico 1861 - 62, el único catedrático que habí a ingresado en la Escuela de Comercio de Canarias, para la explicación de la as ignatura de Economía política y Derecho mercantil y de la asign atu ra de Geografía y Estadística comercial, había sido el mism o Mariano Sancho y Ch ia. También durante el curso académico 1861 - 62, había sido nombrado como Vice Director de la Escuela el profesor de Lengua inglesa Ramón Puig y Marginet. Y conclu ía Mariano Sancho su referencia a los profesores de la Escuela, elogiando la labo r en la Secretaría de la misma de Pablo Padilla. En la Memoria de apertura del curso académico 1864 - 65 , Mariano Sancho indicaba que no se había producido ninguna vari ación en el profesorado del centro. El único cambio que se había producido era que Mariano Sancho explicaba junto a las otras dos asignaturas qu e ya tenía a su cargo, la asigna tura de Geografía general, por 45 En los años treinta del sig lo XX, José Mateo Díaz, profesor mercantil, recuperará, también , el ejemplo de las ciuda des de la Hansa, como verem o s en el ca pítulo 5 de esta i nvestigación. 76 Geografía fabril y estadística comercial 3 2 5 6 11 2 13 1 1 2 46 Econom ía política y Legislación mercantil - 2 3 8 12 2 7 3 3 2 42 Elaboración pr opia. Fuente: Libro de registro de m a trícula de l a Escuela de Come rcio de Canarias . Arch ivo de la Escu ela de Comercio de Canaria. Fondo histó rico del Institu to de Educación Secundaria “ Canarias – Blas Cabrera Pi nto “, de La Laguna, Sa nta Cruz de Tenerife. El proceso de m atrícula se realizaba en la primera quincena de Septiembre en la en la secretaría de la Escuela. Los al umnos que se m atriculaban en dos ó más asignaturas tenían que pagar seis escudos. Lo s que se matriculaban en una sola pagaban cuatro escudos. Los pagos de matrícula se hací an en dos plazos igua les, el primero al tiempo de solicitar la inscripci ón y el segundo antes de entrar en el exám en de curso. Los alumnos que no aspiraban a título pericial no abonaban derecho de m atrícula. Para ingresar en la Escu ela se necesitaba pres entar la solicitud a l Director del Establecimiento, acreditando por medio de la partida de bautism o haber cumplido diez años de edad. Después se tenía que aproba r un examen de doctrina cristiana, lectura y escritura, principios de aritmética y de gram ática castellana. Este examen se realizaba en la Escuela entre los días 10 y 14 de Septiemb re desde las d iez de la mañana hasta las tres de la tarde. Para real izar este examen se pagaban dos escudos. Hasta el 30 de Septiembre, el Directo r de la Escuela podía ad mitir la matrícu la los alumnos que por causa justificada no la hubieran realizado en el tiempo establecido. 54 3.6. La organización de la enseñanza Para conocer la organización de la ense ñanza en la Escuela de Comercio de Canarias del siglo XIX, utilizamos el Libro de Actas de las se siones del Claustro de la Escuela , 55 y las Memorias deMariano Sancho y Chia. Esta documentación nos da una idea muy exacta de la organización de la s enseñanzas en la Escuela mercantil grancanaria a lo largo de toda la d écada de los años 60´ del siglo XIX. 54 El Ómni bus del 17 de Agosto de 1867, pá gina 4. 55 Dicho Libro comienza con la sesi ón del 21 de Septie mbre de 1861, y concl uye el 18 de Octubre d e 1869. 77 Un aspecto al que se le daba importanc ia era el seguim iento académico de los alumnos. Así, en la sesión del 3 de Noviem bre de 1861, se informaba de la Circular del Ministro de Fomento del 22 de Agosto. Po r esta Circular, t odos los m eses debía verificarse una reunión de Profesores para tratar en e lla de la s necesidades de la Escuela, dar parte de los alumnos presentando los estados en que constasen sus faltas, las veces que se les había preguntado a cada uno la lección durante el m es, y las pruebas que hubiera obtenido de la in teligencia y aplicación de ca da uno de los m is mos. Tras acordar llevar a efecto dicha reunión , también se dispuso que la Secret aría de la Escuela hiciera “ un resumen de los estados del m es de Octubre último y que esté de manifiesto para cuando los padres ó encargados de los alumnos solicitasen enterarse del cumplimiento de éstos, según tam bién se previene en la citada circular...”. El 23 de Abril de 1862, se celebraba sesi ón extraordina ria del Claustro de la Escuela, cuya razón exponía el Director Ramón Puig: “... consistía en que estando ensayando la orquesta de esta Ciudad la m isa, que debe oficiarse el día de Sa n Pedro Mártir en la S.B. Catedral, y verificando el ensayo en este Colegio de San Agustín á la hora de las clases de esta Escuela si se debían o no suspender las clases en este tiempo...” . Ramón Puig añadía que sería imposible que los alum nos pudieran atender en las clases por el ruido de la m úsica, que en el mismo Colegio de San Agustín estaban suspendidas las clases, y que la suspensión de las cátedras sería solo estos días jueves, viernes y sábado.Ante la situación planteada, el Claustro decidió suspender las clases. A finales de año, se tuvieron que volver a susp ender las clases, esta vez por cuestiones sanitarias. El 19 de Diciembre de 1862, Marian o Sancho y Chia daba cuenta al Claustro de la Escuela de ”... un oficio del Sr. Subgobernador de es te Distrito... en que participaba que por consecuencia de los casos de fiebre que con carácter sospechoso se han presentado en esta Ciudad en el di a de hoy ha acordado suspender las explicaciones en los Establecimientos públicos de enseñanza hasta nueva orden...” . 56 56 Acta de la sesión del 19 de Diciem bre de 1862. 78 Los Profesores de la Escuela aco rdaban dar exacto cumplimiento a lo di spuesto en la citada comunicación, “... anun ciando opo rtunamente la suspensió n de las clases para conocim iento de los alumnos, las cu ales perm anecerán cerradas hasta nueva orden...”. 57 El 4 de Febrero de 1863, el Subgobernador del Distrito comunicaba a la Escuela que podían abrirse las cátedras de la misma desde el día 19 de ese m ismo mes, puesto que según el dictamen de los m édicos de la ciudad había desapar ecido el temor creado por los casos de fiebre sospechosa, aparec idos el día 19 de Diciem bre y sucesivos. 58 En la Memoria de apertura del curso académico 1864 - 65 , Mariano Sancho y Chia recordaba las instrucciones emanadas d e l Ministerio de Fomento sobre la libertad de expresión de los profesores: “... Mis amados com pañeros, creo innecesar io advertiros la m e nor cosa sobre la importancia y trascendencia de vuestros delicados deberes, porque estáis m uy penetrados de ellos; pero sin embargo, os recordaré las notables palabras que respecto á este punto ha escrito el Exmo. Sr. Ministro de Fomento en la reciente circular de 20 de julio ú ltimo, relativa al cum plimiento de la Ley de Instrucción Pública: “ No profesa el Gobierno, se dice en el mencionado docum e nto, el principio de que los catedr áticos sean menos libres que los dem ás ciudadanos para opinar com o quisieren en materias políticas, y en todas las discutibles, siempre que las opin iones no se traduzcan en hechos penados por la ley ó por la moral; lo que el Gobierno niega, lo q ue ni egan la justicia y el buen sentido, es el derecho de los catedráticos para enseñar directa ni indirectam ente doctrinas que repugnen á los principios fundamental es de la sociedad española...”. La política volvió a ser tema tratado en la Escuela de Com ercio, y el 27 de Marzo de 1867, el Claustro de la Escuela aco rdaba remitir la siguiente nota a la reina Isabel II, a raíz de “... las injurias que al gunos periódicos estrangeros han inferido á la dignidad é instituciones de la nac ión...”. La nota decía así: “... Señora: Los que suscriben, Director y Catedráticos de la Escuela de Comercio de Canarias mani fiestan a V.M. su sentimie nto é indignación por las ofensas que algunos periódicos estrangeros se han atrevi do á inferir a la dignidad y á las instituciones de la ma gnánima nación que V.M. gobierna... “. 59 57 Acta de la sesión del 19 de Diciem bre de 1862. 58 Acta de la sesión del 18 de Febrero de 1 862. 59 Acta de la sesión del Cla ustro del 27 de Marzo de 1867. 79 En el siglo XIX, nacen las Exposicione s Universales com o exhibiciones públicas de productos industriales, av ances tecnológicos y objetos artísticos procedentes de distintos países. Se trata de muestras de grandes dimensiones, que exigen la construcción de instalaciones adecuadas y cap aces, y suelen dejar una huella urbanística apreciable en las ciudades que las acogen. La primera Exposición Universal se celebró en Londres en 1851; de ella qu eda actualm ente el edificio del Crista l Palace. En d icha Exposición tomaron parte Europa, Estados Unid os, los Estados berberiscos, China y la mayor parte de los Estados de la A méri ca Meridional, y contó con 17.062 expositores. A la Exposición de Londres le siguieron: Exposición Industrial en Nueva York ( 1853 – 54 ); Exposición Universal de París ( 1855 ); Exposición Universal de París ( 1867 ); Exposición Universal de Viena ( 1873 ); Expos ición Universal de Filadelfia ( 1876 ). Pero también a nivel local, se van a cel ebrar Exposiciones com o la Exposición provincial de Canarias del año 1862. Sobre la Exposición Universal de París de 1867, trató el 12 de Agosto de 1866, el Claustro de la Escuela. E l Rector de la Universidad Literaria d e Sevilla había remitido a la Escuela un com unicado que transc ribía el párrafo 2º del artículo 6º del Capítulo 3º , sobre los objetos y producto s que debían reunirse para la Exposición Francesa de 1867 “... excitando a los Rectores para que estos estimulasen á los Decanos de las Facultades, Directores de Escuelas é Institutos á fin de que, reunidos los respectivos claustros, propongan los pr oductos españoles que de los museos, jardines botánicos, gabi netes, laboratorios, bibliotecas y demás auxiliar es de la enseñanza deban remitirse á la Expo sición ... “. 60 También un tem a de organización eran los exámenes ordinarios. Su com i enzo se establecía para el 1º de Junio, continuándose sin interrupción los dí as hábiles sucesivos hasta su terminación. El horario era de 11 a 1 de la m añana, y de 6 a 8 de la tarde. En cuanto alos horarios escolares, podemos afir mar que las enseñanzas de la Escuela de Comercio s e impartían principalmente d e horario de tarde – noche. Los motivos posiblemente eran dos: el procurar que lo s alumnos pudieran com patibilizar estudio y trabajo, y compartir dependencias con el Cole gio de San Agustín. Adem ás , se procuraba que los alumnos que estaban matriculados de varias asignaturas pudieran acudir a todas 60 Acta de la sesión del 12 de Agost o de 1866. 80 ellas. A continuación, recogemos la organizació n de las clases en el curso académico 1861 – 62. En el horario del curso académ ico 1861 – 62, podem os ver que todas las clases se impartían en horario de tard e – noche: Práctica de Contabilidad y correspondencia mercantil (17:00 – 18:30 ), Fran cés y el In glés de 1º curso (18:00 – 19:30 ), Francés y el Inglés de 2º curso (18:00 – 19:30 ), Aritmética y álgebra (19:30- 21:00 ), Aritmética m ercantil y la Teneduría de libros, y Economía política (21:00 – 22:30 ), Elementos de Geografía (21:00 – 22:30). 61 En el h orario del curso académico 1865 - 66, podemos apreciar que las asignatura s com ienzan a abandonar parte de su horario nocturno, para comenzar a horas m ás te mpranas de la tarde. Así, por ejemplo, la primera clase com enzaba a las 18:30. En lo s horarios correspondientes a los cursos académicos 1866 - 67 y 1867 – 68, el horar io de horario noctu rno va perdiendo terreno. Los libros de texto que se utilizab an en la Escuela de Comercio de Canarias eran elegidos por los profesores de las respectivas a signaturas. Así, pa ra la asignatura de Aritmética y álgebra, se uti lizaba los Tratados de Cortáz ar, y logaritmos de Vázquez Queipo. Para la Aritmética mercan til y Tenedu ría de libros, se usab a el texto de Castaño 62 y Salvador. Para la asign atura de Ec onomía Política, se utilizaba la ob ra escrita por Benigno Carballo, y la obra de Carreras y González. 63 Para la asignatura de Lengua francesa, los libros de texto elegidos eran: la Gramática de Clem ente Cornella y para la traducción el Telémaco ( esta obra, según las inform aciones que hemos encontrado, es el Telémaco de Fénelon, obra que ya se utilizaba en el siglo XVIII en la enseñanza de la Lengua francesa, po r ejemplo en el Colegio de San Telmo de Sevilla ), y el Ollendorff. Para la asigna tura de Lengua inglesa, los lib ros de texto utilizados eran la gramátic a de Clemente Cornella, y la literatura ingles a por Mac – Veigh para ejercicios de traducción, y el Ollendorff. Para la asignatura de Elementos de Geografía, el compendio de Verdejo. Y para Geografía fa bril y estadís tica comercial, se utilizó el tratado de Malavear, y el texto de Rada y Delgado. 61 Acta de la sesión del 21 de Septiembre de 1861. 62 En 1863, se publicaba La verdadera Contabilida d o sea curso completo, teórico y práctico de teneduría de Li bros por partida doble de Fran cisco Castaño D iéguez. Este libr o se convirtió r ápidamente en un texto clásico de Contabilid ad ( Infan te, J., ). 63 Carreras y González cons iguió en 185 4 la Cátedra de Lengu a Inglesa del Instituto de Valencia y en 1856 la de Derecho Mercantil de la Escuela Ind ustrial y de Co mercio. En 1864 ocupó la cáted ra de de Economía Política y Derecho Mercantil del In stituto de Zaragoza. De 1865 es su obra Filo sofía d el interés persona l. Tratado didá ctico de Economía Po lítica . Imp. Manuel Guijarro, Madrid ( Román Collado, R., 2003 ). 81 Los resultados de la enseñanza .A continuación, vamos a estudiar los resultados de la enseñanza de la Escuela de Co mercio de Canarias en distintos curs os académicos. Tres características van a ser constantes a lo largo de su funcionamiento: el escaso número de alum nos que se presentaban a los exámenes, el escaso número de alumnos que verificaban el examen para obtener el tí tulo de Perito Mercantil, y los excelen tes resultados de los exámenes que se realizaban. Los resultados académicos de varios cursos de la Escuela de Comercio de Canarias, que ilustran lo que acabam os de exponer: En el curso académ ico 1854 – 55, el Sábado 23 de Junio de 1855, El Ó mnibus daba cuenta de los resultados de los exám enes efectuadoslos días 16 y 17 de Junio en la Escuela mercantil. El Ómnibus resaltaba las buenas notas de los alumnos “... Entre ellas hay tres de sobresaliente en el 1º y dos en el 2º, habiendo algunos buenos y otros medianos... “. Estos felices resultados según el periódico eran “ debidos indudablemente á los conocim ientos é infatigable laboriosida d de los ilustrados profesores de dicha escuela...”. Por ello, El Ómnibus aprovechaba para reclamar del Gobierno mejorar la remuneración del Director y Secretario de la Escuela. Al curso siguiente, 1855- 56, se habían matriculado en total 36 alum nos, y aprobaron entre Febrero y Junio 29 alumnos. En el curso académ ico 1862 – 63, la matríc ula había sido notable , 89 alumnos, que habían supuesto 188 inscripciones de matrícul a. Sin embargo, se habían realizado muy pocos exámenes. Con relación a este part icular Mariano Sancho com entaba que el considerable número de alum nos matriculados en el curso 1862 – 63, había disminuido mucho en los exámenes. Una de las causas que apuntaba Sancho y Chia era “... La terrible epidemia que hace algunos m eses llevó el luto y la desolación á nuestros hermanos de Santa Cruz de Tenerife, hizo un amago sobre esta Ciudad en el mes de Diciembre del año próxim o pasado, y entonces, con acuerdo y órden de la Autoridad Civil de este Distrito... cerré el Establecimiento, permaneciendo en tal estado por dos m eses, á cuyo tiempo se d eclaró libre de la enfermedad esta población. Al abrirse las cl ases en 19 de Febrero de este año, apenas volvieron á ellas dos terceras part es de los alum nos, siendo varios los residentes los que permanecieron en el cam po, y muchos los que, habiendo venido muy tarde á la ciudad, desconfia ron de poder hacer un exámen en que fuesen aprobados, sin embargo de que se amplió la duración del curso algún tiempo m ás del ordinario, para compensar en lo posible los m eses perdidos...”. 82 Así pues, los problemas sanitarios habí an influido en el desarrollo d el curso académico 1862 – 63. Pero tam bién, Sancho y Chia recordaba que “... Una vez que los jóvenes que concurren á las Escuelas de Comercio, han adquirido los conocimientos necesarios, para desempeñar los v arios ramos de la profesión, á que se dedican, descuidan en su generalidad toma r el mencionado título... “. El Óm nibus del 24 de Junio de 1863 informaba sobre los exám enes re alizados en la Escuela. Los exám enes ordinarios se habían celebrado los días 15, 16 y 17, y los ejercicios de oposición á los premios ordinarios en lo s días 19 y 20. En Economía política y Derecho m ercantil había obtenido el premio Narciso Araña y Pérez, en Geografía y Esta dística Industrial y comercial, Fernando R odríguez Perdomo. En segundo curso de Francés obtuvo premi o Guillermo Laines y Bravo. En prim er curso del mismo idioma se habían presentado Felipe Pérez del Toro, y Enrique Jiménez Coronado, habiendo obtenido el premio el primero. En ejercicio s prácticos de comerc io, había sido prem iado Gonz alo de la Torre y Sarmiento . Por último, en Aritmética y Álgebra se habían presentado Andrés Rom ero y Melián, Felipe Pérez del Toro, Luis To rón y Déniz y Manuel Pérez, habiendo conseguido el premio Andrés Rom ero y Melián. Sobre los premiados decía El Ómnibus : “... A estos ejercicios, que vienen á constituir un noble y elevado certam en escolástico, se han presentado para di sputar tan honrosa recompensa, alum nos distinguidos, cuyos nombres merecen ser conocidos... Los jóvenes cuyos nombres quedan cons ignados, ya han resuelto los más difíciles problemas de Aritm ética y Álge bra; ya han expuesto el modo de hacer los asientos en los varios libros qu e, con arreglo á la Le y, deben llevar los comerciantes; ya se han ocupado de los centros productores, puertos principales, medios de com unicación etc. de un determ inado país; ya han tratado sobre lo s principios gramaticales y conocim ientos de l idioma es de abso luta necesidad del viajero, al comerciante y a todo hombre de buena sociedad; ya han disertado, en fin, sobre interesantes cuestiones de la moderna ciencia económica, de importancia universalm ente reconocida...”. En el curso académ ico 1863 – 64, en Aritmética y álgeb ra se realizaron 19 exámenes, resultando suspendidos dos. En Aritm ética mercantil y Teneduría de libros se realizaron 10 exámenes, sin ningún susp enso. En Ejercicios de Comercio se realizaron 2 exámenes, aprobados. E n Lengua Francesa, los exámenes realizados fueron 8, y sólo uno suspenso. En el resto de asi gnaturas se realizaron ( sin ningún suspenso) 83 diez exám enes en Lengua Inglesa ( 1º y 2º curso), diez exámenes en Elem entos de Geografía, seis exámenes en Geografía y Es tad ística comercial, y cuatro exámenes en Economía política. 64 Los alumnos premiados fueron: Andrés Navarro y Torrens en Economía política y derecho m ercantil; Felipe Pérez del Toro en Aritmética mercantil y teneduría de libros; Domingo Suárez Guerra en Lengua francesa; y P edro Martín y García en Elementos de Geografía. 65 Para El Ómnibus estas notas eran la expresión del buen funcionamiento de la Escuela com o centro de enseñanza: “... La simple enumeración de estas notas dem uestra en primer lugar el aprovechamiento con que se estudia en el establecimiento de que nos ocupamos, y en segundo la severidad y el rigorismo con que se juzga á los examinados...”. Y tam bién demostraban la conveniencia de la existencia de la Escuela: “... bastan... los expuestos para juzgar de la altísima conveniencia del establecim ient o por cuyo medio, además de recibir la juventud una instrucción necesaria en m aterias mercantiles y ciencias accesorias, se van generalizando y cundiendo las doctrinas económicas...”. En la Memoria de apertura del curso académ ico 1865 – 66, Mariano Sancho y Chia daba varias explicaciones al hecho que el número de alum nos examinados había sido en los cursos 1863 – 64, y 1864 – 65, inferior al de los matriculados. En primer lugar apuntaba como la m ás principal, la di ferencia entre aspirant es y no aspirantes al título de Perito Me rcantil: ”... al que no desea adquirir este títul o, le falta el principal estímulo para presentarse á examen, con objeto de acreditar su suficiencia en cada una de las asignaturas que componen los estudios de comercio, cuya circunstancia sería indispensable, si hubiese de hacer los ejercicios para el referido grado...”. 66 En segundo lugar, Sancho y Chia señalaba que la corta edad de muchos de los alumnos de la Escuela. Aunquela Ley fijaba la edad de diez años para el ingreso en la Escuela, Sancho y Chia estimaba que: 64 El Ómni bus del 25 de Junio de 1864. 65 El Ómni bus del 25 de Junio de 1864. 66 Con relación a los alum nos no aspirantes a título, Sancho y Chia puntualizaba que: “... Los alum nos de esta clase concur ren sin embargo á las cátedras con igu al constan cia que los demás escolares, porque si bien les falta el interés d e llegar á ser peritos, en cambio tien en el de aprender las materias q ue consideran más conve nientes para las re spectivas profes iones á que se dedican, ó pie nsan dedicarse. ..”. 84 “... esta edad, que en algunos es sufi ciente para que sus facultades estén desarrolladas á la altura que requieren los estudios graves de la enseñanza de comercio, no es bastante en la m ayor parte de los jóvenes que sus padres ó encargados se apresu ran á matricular prematuramente, con el deseo de aventajarlos en su carrera. Porque es necesario tener en consideración, que la ley lo que hace es determinar el m ínimum de edad á que se puede ingresar en la escuela, para que los jóvenes que á los diez años sean capaces de com prender los mencionados estudios, no pierdan un tie m po precioso; mas de esto no debe deducirse que todos á la espresada edad estén en disposición de com e nzarlos. Así es que la mayor parte de los alum nos que se encuentran en este caso, al terminar el curso, no pueden presentarse á exám e n, por no haber aprovechado lo necesario, teniendo que matricularse dos y tres veces á unas mismas asignaturas...”. Y la tercera causa que señalaba Sancho y Chia era: “... el rigor, aunque no excesivo, que nos hemos propuesto, por considerarlo sumamente provechoso al verd adero adelanto de los jóvenes. De aquí que en las listas de alumnos aptos para en trar en ex ámen, que diez días antes de verificars e éstos presentaron los catedráticos, no se comprendieron m as que los cursantes, respecto á cuyo buen estado teníamos la mayor seguridad, elim inando á todos los que por su falta de aplicación ó de capacidad era dudoso que obtuviesen un resultado favorable. Es nuest ro objeto que la aprobación del establecimiento no sea para sus alumnos un falso títu lo de sufi ciencia, sino una g arantía cierta de su saber...”. Los alumnos que se habían presentado a ex ámenes ordinarios habían sido 19 aspirantes a título Pericial, y 18 no aspira n tes, componiendo un total de 37, que habían hecho 61 actos de examen, con las siguien tes ca lificaciones: Sobresalientes : 19; Notablemente aprovechados: 8; B ueno: 24 ; Mediano: 8; Suspenso: 2. El total de aprobados fue de 59 ( 96,7 % ). En los exámenes extraordinarios se habían presentado 7 alumnos aspiran tes a título Pericial, pract icando 10 actos de examen ( 100 % aprobad os ). Por lo tanto, en el curso académ ico 1864 65, el número total de alumnos exam inados había sido de 44, y el númer o total de exámenes verificados: 71. En este curso académico 1864 – 65, Ju an Jiménez Miranda, por una órd en especial de la Superioridad, se matriculó en la Escuela p ara cursar en enseñanza domésti ca la asignatura de Topografía, la que aprobó con la calificaci ón de Bueno. Los alumnos que verificaron los ejercicios para obtener el título de Perito Mercantil, fueron: Juan Sintes y Llabres ( Sobresaliente ); Enrique Jiménez y Coronado ( Sobresaliente ); Felipe Pérez del Toro ( Sobresaliente ); Juan Jiménez Miranda ( Aprobado ); E liseo Eduardo Espósito ( 85 Aprobado ); Francisco Monzón y Castro ( Ap robado ); Francisco Bello y Shanahan ( Aprobado ). En el curso académico 1865 – 66, los alum nos con premio ordinario: Eduardo Benítez y González en Economía política y Derecho m ercantil, en Aritmética mercantil y Teneduría de libros, Ejercicios prácticos de Com ercio; José de la Torre y Hernánde z en Elementos de Geog rafía; Jacinto de la Torre y Hernández en Len gua francesa; y Antonio Massieu y Falcón en Aritmética y Álgebra. 67 Y los títulos expedidos fueron: Pablo Padilla y Padilla ( Título de Profesor Mer cantil) y Juan Fons Trillas ( Título de Perito Mercantil). 68 Mariano Sancho felicitaba a los jóvenes premiados: ”... Os felicito, ó jóvenes, con mi coraz ón henchido de entusiasm o y alegría por la dulce al par que brilla nte victoria que vuestro talento y aplicación os han grangeado en el difícil pero hermoso cam po del estudio; ella es una garantía de vuestros adelantos futuros, y por ella m e recéis que os designe como modelos que deben imitar vuestros compañeros...” En el curso académ ico 1866 – 67, los alumnos matriculados en la Escuela habían sido 79, 50 aspirantes a título Pericial, y 29 no aspiran tes. Los exámenes realizados habían sido 64 correspondientes a Aspirantes a título Perici al ( habían aprobado el 93,7 %), y 11 correspondientes a No aspirantes a t ítulo Pericial ( habí an aprobado el 100 %). El Ómnibus del 19 de Junio de 1867 informaba sobre los exámenes celebrados en la Escuela: “... El día primero del corriente empezar on los exám enes de esta Escuela de Comercio y concluyeron el día 8, inclusos los ejercicios de oposición. Tanto los primeros como los segundos han dado un resu ltado muy brillante y satisfactorio, por lo que felicitamos á los S res. Director y Profes ores del referido establecimiento... “, Sin embargo, en la Memoria de apertura del curso 1867 - 68, Mariano Sancho y Chia a la vista de los resultados académi cos lam entaba el escaso número de actos de 67 Memoria leida en el acto de apertur a del curso académic o de 1866 á 1867 , en la Es cuela d e Co mer cio de Canari as por D. Mariano Sancho y Chia, C atedrático y Direct or de dicho estableci miento. Las Palmas de Gran Canaria, Imprenta de M. Co llina. 1866. Arch ivo histórico provincial “ Jo aquín Blanco “ d e Las Palmas. 68 Memoria leida en el acto de apertur a del curso académic o de 1866 á 1867 , en la Es cuela d e Co mer cio de Canari as por D. Mariano Sancho y Chia, C atedrático y Direct or de dicho estableci miento. Las Palmas de Gran Canaria, Imprenta de M. Co llina. 1866. Arch ivo histórico provincial “ Jo aquín Blanco “ d e Las Palmas. 92 Otro de anuncios de Cátedras vacantes. Otro con el personal fac ultativo de la Esc uela Otro sobre reorganizaci ón de la Escuela Otro sobre dife rencias entre el Director y secretario en 54 Otro sobre material Otro co n expedientes sob re opo sición a premios d e 1862 – 1868 Otro de com unicaciones al mi nisterio y Dirección general Otro de Secretaría Otro de comunicaciones de la Universi dad Otro de correspondencia de la Secretaría de 1862 Otro con oficios del Ayuntamiento de La Laguna Otro con comunicaciones de l Gobernador de la Prov inci a, Subdelegado del Distrito, A yuntamiento, Junta pr ovincial Otro c on diferentes oficios y c uentas Otro con difere ntes comunicaciones Escuela de Comercio de Canarias. Mo biliario y material científico Una caja con el sello de la Escuela Una rel ojera y dos t interos de m adera y vidrio Una campanilla de metal rota Cinco regl as de madera Un cortaplum a s Dos ro peros estantes de pi nsapo con di visiones m ovibles para po ner papeles Dos cuadros dora dos Un alm anaque perpetuo Cinco atlas de las Islas Canari as con sus marcos de caoba Una perc ha de pinsapo Dos tabl eros para anu ncios Una corni sa con 5 ma pas de poco más de un m etro com prensivos de Itali a, Alemania, I nglaterra y Francia Un atlas de 60 hojas Una colección de mapas de E spaña de Avellana Dos ro peros estantes de pi nsapo con di visiones m ovibles para po ner papeles Escuela de Comercio de Canarias. Material científico y muebles Una colección de siete mapas Una cor n isa con m apas murales com puesta mundi y las cinco partes del globo Una m ano de met al para sostener papel es Dos m esas de pinsapo Tres mesas de caoba con cajones Una m esa grande de caoba para e xámenes con cubierta de hul Doce ba ncos de pins apo Seis sillones de regilla Una lám para de Belmontina Seis quinqués ( uno útil ) Otro pequ eño in útil Tres tableros p insapo de pizarras Una perc ha de pinsapo Un tabler o con la inscri pción de la Escuela 93 Dos fe lpudos Cuatro m esas carpetas de pins apo Una arqueta de pinsapo Biblioteca de la Escuela de Comercio de Canari as Dictionnaire universel de Comerce . Dos tomos Diccionari o estadístico de las Islas C anarias por Olive. Un tomo Economía política de Carballo. Un tomo Gu ía ma nu al de l Co me rcio y la Ban ca por Castaños . Un tomo La verdadera con tabilidad por Castaños . Un tomo Geografía y estadística comercia l de Rada y Delgado. U n tomo Geografía Por Verdejo Páez. Un tomo The Letter by Turner. Un tom o Código de Comercio . Un tomo Elementos de derecho mercantil por Carreras y González. Un tomo Gramáti ca inglesa d e Ollendorff con la clave de los temas Gramática francesa de Ollendorff con la clave de los temas Elementos de Matemáticas de Cortázar. Do s tomos Diccionario inglés español po r Velásquez de la Cald era. Dos tomos Logarit mos por Vázquez Queipo Geografía por Monr eal. Un tomo Segundo semestre de la Gaceta de Mad rid de 1854 Boletí n del Minist erio de Fomento, tomos 1º, 2º, 3º, 4º y 5º y pa rte del octavo Tres tom os del Boletín del Mi nistro de Fom ento, Instrucción y Obras Públi cas Veinte y och o tomos del Bolet ín oficial del Mini sterio de Fome nto, desde el número 13 hasta el 40 inclusive los que está n encuadernados 234 entre gas de la Cróni ca general de E spaña Los números de la Gaceta desde el 1º de Enero de ses enta y siete, hasta el presente, estando sin encuaderna r desde 1º de Julio de sesenta y nu eve hasta la fecha Diccionario español encicl opédico , do s tomo s Economía política de Carreras, un tom o Economía política de Pastor Economía política del Valle Filosofía d el crédito por Pastor. Un tom o Anuari o estadístico de España. Un t omo Cortázar, álgebra supe rior. Un tomo Memoria del Cálcu lo del interés Prontuario d e mapas Balbi, Atlas pequeñ o Diccionari o de Geogr afía e Hist oria , ocho to mos Mac – Weigh, Lit eratura inglesa, un tom o Memorias de varios institutos Legajo de trabajo de alumnos y programas Carreras y González, Derecho mercantil de España. Un tomo Elaboración propia. Fuente: Expediente sobre el Invent ario de los documentos, e nseres y Biblioteca de la Escuela de Comercio verifica do el once de Julio de 1870 al encarga rse de la Secretaría del Institu to D. Digo Mes a de León . Docume ntación de Instrucció n Pública del Ayunt amiento de Las Palmas de Gran Canaria. Arc h ivo Histórico Provinci al “ Joaquín Blanco “ de Las Pal mas . 94 Conclusiones 1ª. -A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la econom ía española experimenta un prim er impulso modernizador , que en el terreno de la enseñanza se manifiesta en la prim era configuración de l sistema educativo español contemporáneo con la Ley Moyano. Pero antes de dicho impul so, la preocupación por los estudios de las Ciencias Com erciales había sido constante. A principios de siglo se siguió la línea trazada por los ilustrados, durante la Guerra de la Independencia las Cortes de Cádiz se preocuparon de ensalzar la labor del comerciante. Y en 1850, siguiendo se crean oficialmente en España las Escuelas de Com ercio. 2ª. - En Canarias, los Puertos Francos y la exportación de la cochinilla abren el Archipiélago al mundo contem poráneo. Al mismo tiempo que el Archipiélago entraba en la historia económica m oderna, en Las Palmas de Gran Canaria se instalaba la Escuela de Comercio de Canarias. 3ª. - La Escuela de Comercio de Ca narias suponía una salida educativa importante para aquellos estudiantes que sobre todo pudiendo seguir estudios más allá de la enseñanza primaria, no tenían, sin em bargo, medios económicos para desplazarse a la Península. 4ª. - Entre los profesores de la Escu ela de Com ercio de Canarias, hay que destacar de forma especial la figura de Ma riano Sancho y Chia, Dire ctor de la Es cuela durante la década de los años sesenta del sig lo XIX. En sus Memorias de apertura de los distintos cursos académ icos nos dejó el testimonio de las ideas que sobre la economía y la educación existían en Las Palm as de Gran Canaria de aquella época. 95 Anexos ANE X O 2.1 Prólogo del Curso de Econ omía Políti ca de Benign o Carball o “.... Atendi da la edad y la altura á que se hallan en sus carre ras los que cursan los estudios económ icos en nuestras unive rsidades y escuelas de com ercio, creíamos que conve ndría poner en s us manos, no un libro elemental, com prensivo apenas de la indicación de los principios y cuestiones más principales de la ciencia; sino u na obra, que abrazan do toda la mat eria económica, y aco metiendo de fr ente las cuestiones, ni traspasára, por su extensión, lo s límites de la enseñanza, ni tam poco, por su excesiva pequeñez, proporcion ara solo un a instrucción insuficiente é incom pleta. A esta idea se asociaba otra, y era que , creyendo desc ubrir algunos síntomas de empezar á des pertarse en España la afición hacia esta clase de conoci mientos, tan generali zados en otros países, y po r desgracia tan descuida dos en el nuestro, deseábamos al m i smo t iempo escribir para l a generalidad. ..”. Elaboración propia. Fuente: Curso de Economía Política d e Benigno Carb allo Wangüemert. Biblio teca del Museo C anario de La s Palmas de Gran C anaria. ANE X O2.2 Benigno Car ballo defiende la enseñanz a profesional “... Todo lo que hemos dicho de los empresarios y de las empresas nos c onduce naturalmente á hablar de la necesidad de la instrucción en la clase producto ra y, con especialidad, de los conocimientos de aplicación. No basta que el hombre se reconozca dota do del genio de los negocios, de ese conjunt o de facultades , que no se a dquieren sino que nacen co n el hom bre mism o: es indispe nsable además, si ha de trabajar con provecho para él y para la sociedad qu e co nozca á fondo la ciencia de su profesión, lo cual no es posible sin una educación ad hoc. De aquí deriva la necesidad de la enseñanza profe sional, necesidad más im periosa hoy que nunca, por lo mism o que la prod ucción ha adqui rido un vuelo rá pido en los paíse s civilizados . Cuando se han multiplicado y multiplican cada día las conquistas hechas á la naturaleza; cuando, en suma, todo m ejora y perfecciona al rede dor del hombre, la perfecci ón de este es de una necesidad absoluta... El estudio sin la práctic a no puede formar nunca un buen com erciante... ”. Elaboración propia. Fuente: Parte pr imera. De la producción de la riqu eza en el tom o I. Lección XX. De las em presas y las formación de producción. Curso de Economía Política de Benigno C arballo Wangüemert. Biblioteca del Museo Canari o de Las Palmas de Gran Canaria. 96 ANE X O 2.3 EL ÓMNIBUS de Las Palm as de Gran Canaria da réplica a EL ECO DE COMERCIO de Santa Cruz de Tenerife “ ESCUELA MERCANTIL. IV. Apreciar la utilidad que pueda tener un establecim i ento de enseñanza, haci endo el cálculo que hace El Eco , form ulado en estos términos: “ el establecimi ento cuesta tanto; los alum nos matriculados s on cuantos; luego cada alumno viene á cost ar tal cantidad; esto es muy caro, y se debe suprimir la enseñanza “- hacer sem ejante cálculo, es lo mas ridículo que se puede im aginar, y en gran m anera denigrativo y humillante á la educación y perfeccionamiento del hombre; es no c omprender siquiera cual sea el objeto de un establecimiento de in strucción; es, en fin, considerar la ense ña nza, y por consiguiente la ilustración de un país, com o un artículo de orde n secundario que apenas sirve pa ra satisfacer un capricho, ó que para nada hace falta , y que si cuesta barato se co mpra, y sino se prescinde fácilmente de él. ¿ De qué se trat a, por Dios, señores redactores de El Eco ? ¿ Es de alimentar una bestia, calculando antes, si el sacrifici o ó gasto que se haga al efecto , guardará proporción c on los servicios que la misma pueda prestar ? ¿ Se trata quizas de reform ar un mueble, de em bellecer un edificio, de mejorar un terreno, ó de lo que se trata es de la educaci ón y perfeccionamiento del ser raciona l, ó lo que es lo mi s mo, de proporcionar á éste el alim ento espi ritual, tan necesari o al alma, como el material lo es a l cuerpo ?. Las economías á que ser refiere nuestro cofrade, se nos pa recen á las del ávaro, que se abstiene de realizar toda clase de beneficios; se priva de todo bienestar y comodidad; se abondana al esta do más miserable y abyecto, p or no ver salir de s us manos los dora dos es cudos qu e atesora, y de lo s cuales obtiene la única estéril satisfacción de recrear su vista. ¿ Pero tanto cuesta la escuela me rcantil ? ¿ Tan inú tiles son l os cortos sacrificios que se hacen por su sostenimiento ? Examinémos estos pun tos con entera imparcialidad. El prim ero lo tocamos con la m ayor repugnancia , y de buena gana aba ndonaríamos este terre no á El Eco , p ara que cam peara en él por sus propios respet os, y triunfara sin ene migos á quienes vence r; pero no debemos hacerlo, porque nos es preci so rectificar las i n exactitudes en que aquel ha incurrido. Los motivos de esa repugna ncia son varios; mas el principal consiste, c o mo ya hemos dicho y repet iremos otra vez, en que no es este el punto de vista bajo el qu e se debe juzgar d e la convenien cia y utilidad de un establecim iento de enseña nza; sino a veriguar, si la s ma terias que en él se aprenden son ó no beneficiosa s, y pueden favorecer la cultura y progreso m o rales é indu striales de un país, que pretende m archar al par de los países ilustrados. Desde la creación de la escuel a, hasta 1857 en que ap areció la Ley vigente de instrucci ón pública, esto es, 97 durante sei s años, vino aquella cub riendo sus atenciones e n esta forma: mitad, por los f ondos del Estado; una cuarta pa rte por los de la provinci a; y la cuarta parte restante por l os de este Municipio; per o como quiera que, cas i siempre, ha n sido interi nos los profesore s de dicha escuela , los cuales no tie nen derecho á cobrar ma s que una mitad ó dos terce ras partes de lo que está señalado á los propietarios, re sultaba que, aunque figura ban en presupue sto 58.000 rs., se deja ba de gastar una tercera parte ó m as, de esta cantidad; y como que no se acudía á los fondos provinciales ó m unicipales hast a que era consum ida la mitad señalada por e l Estado, que ascendía á 29 .000, claro es que aquel los no tenían que inve rtir todos los 14.500 rs. que á cada cu al le correspondían. Mas llegó la citada Ley de 1857, según la que el Es tado se dese ntendía de mantener los establecim ientos provinciales d e enseñanza, cargan do la obligación á las provincias; y la de C anarias no tuvo á bi en cumpli r con esta obligación, son que continuó c onsignando nada m ás que la indicada c uarta parte de l as atenciones de la escuela, ó sean los 14.500 rs. que antes daba. Aunque en los pr esupuestos que hacía la provincia seguía esta carg ando al Estado, como se ve por los Boletines oficiales que cita El Eco, respecitos á los años de 1857 al 62 inclu sive, los 29. 000 rs. con que antes contribuía, esta era una cantidad ficticia que no se pagaba , porque desd e la publicación de la Ley había ce sado el propio Estado en el deber de satisfacerla. Por lo tant o, desde 1857, por mas recl amaciones que ha hecho l a escuela, no ha podid o disponer de otros recursos al año, pa ra cubrir sus atenciones, que los 29.000 rs. ó sean los 14. 500 de la provincia y o tra cantidad igual qu e seguía dando este Ayuntamiento. El resultado de semejan te situación se comprende muy bien. No ha habid o, desde 1857 al presente, un solo profeso r en la escu ela, á quien no se deban cantidades m as o menos considerables. Acérquense los redactores de El Eco á las oficinas de l Gobierno provincial y a llí verán por centenares las p eticiones, las quejas, l as reclamaci ones de los pro p ios interesados y de todos l os Di rectores que s ucesivamente ha tenido este est ablecimiento. Verá n más; verán muchí simas reales órdene s que ha dictado el Gobier no Suprem o para que se a bonen esos atrasos , sin que ha sta el día haya sido p osible conseguirlo. Hoy mismo, en el prese n te año, s on ya varios l os meses que acredit an los profesores contra los fon dos de la provinci a. Pero no es esto todo: en el mismo abandono que ha est ado y está el personal, se encuent ran los gastos del materi al, hasta el punto de q ue ha habido cursos , y el que ha terminado e n este verano es un e jemplo bien manifiesto de ello que si los profes ores no hubiesen pue sto de su bo lsillo lo necesario para atender al coste miserable de las luces, se hubieran tenido que cerrar el establecimiento, porque las clases, según reglam ento, deben darse de noche. Por noti cias que hemos a dquirido, sabem os que, en lo que va del presente a ño, ¡ se debe n ya cinco m eses por razón de materia !. Estos hechos, en cualquie ra provinci a de la nación españ ola donde ocur rieran, que hoy no suceden m as que en esta, serían u n motivo para que la prensa i lustrada, en vez de leva ntar su voz para crear un n uevo obstácu lo á la institu ción víctima de tan to abando no, clamára contra ese deso rden y coad yuvara á allanar 98 las dificultades crea das á aquella, en consecuencia de esa m isma triste situación. Por lo que de jamos dem ostrado, comprende rá nuestro cole ga, que tiene mucho que re bajar de la canti dad de 58.000 rs., que dice gastaba al año la escuela, cuya cant idad le ha servi do de dato para calcular lo que p odía cost ar cada alum no. Tendrá que rehacer su cuent a, y si en ella no se equivoca , dará por re sultado que cad a alumno co staba algo más barato de lo qu e supone, en el p eríodo d e los consab idos ocho año s, que el m ismo colega toma en consideraci ón. Pero este es trabajo en que no entrarem os. Sume, reste, mult iplique y divida por sí sol o El Eco tod o cuanto quiera, para averig uar el coste que pueda tener la educación de cada alumno de comercio, que nosotr os no abandonam os de buen g rado tan m ezquino y esté ril terreno. Se ha hecho y a demasiado largo est e artículo, y nos ve mos obli gados á dejar pa ra otro el examen de si son inútiles los cortos é incompletos sacrificio s que se hacen para el sostenimien to de la Escuela.”. Fuente: El Ómnibus del 20 de Agosto de 1863. Hemeroteca del Muse o Canario de Las Palm as de Gran Canaria. ANE X O 2.4 Apertura de la Escuela de Comercio de Canarias. 1853 EDICTO. D. Manuel Gon zález y Castellano, Bachiller en filosofía, Regente de estudios de varias asign aturas, Catedrático y Director interino por S.M. de la Escuela Mercantil de esta capital. Hago sabe r: que por Real órden de 15 del pasado que m e ha sido com unicada en el día de ayer, S.M . se ha dignado resolver se establezca de fi nitivamente en esta capital la pre citada Escuela de comercio, no p udiend o considerarse vál ido el curso a nterior, así po r lo prevenido e n la Real órden de 17 de octub re del año último relativa al mis mo asunto, como porqu e las faltas de asistencia de lo s alumnos en dicho cu ro lo invalid aron completamente. En su virt ud y atendiendo al retraso con que se ha recibi do la espresada Re al órden de 1 5 de Setiembre s e abre la matrícula para el presente curso desde este día hasta el 30 de l corriente mes. Po r tanto, las p ersonas que deseen ingresa r de nuevo e n la mism a Escuela me presentar an dentro de dicho térm ino un mem orial solicitando su inscripció n en la ma trícula, cuyo documento deberá venir a compañado de su p artida de baut ismo, que acredite no tene r el aspira nte menos de 14 años; certificación de buena conducta 99 espedida por el cura párroc o respectivo; d ebiendo adem ás sufrir un exa men previo de los conocimientos que comprende la enseñanza pr imaria elemental. Asimismo se deberá tener entend ido que de conformidad co n la Real órden aclaratoria de 24 de mayo último, los alu mnos no tendrán que abonar ninguna clase de derechos, pues la enseñanza que se comunica en dicha Escuela es del t odo gratuita. Ciudad de Las Palmas, 1 2 de Octubre de 1853.- Manuel G onzález y Castell ano. Elaboración propia. Fuente: El Porvenir de Canarias . Hemeroteca del Museo Canari o de Las Palmas de Gran Canaria. ANE X O2.5 Apertura de matrícula en la Escuela de Comercio de Canari as para el curso académico 1863 – 64 “ Escuela de Com ercio. La matrícula de este Establecimiento estará abie rta los quince primeros dí as del próxim o mes de Setiembre. Las materias que e n el mismo se enseñan son las si guientes: Aritmética y álgebra, hasta las ecuaci on es de segundo grad o inclus ive. Cálculos mercantiles y teneduría de libros, con aplicación al Comercio, á las fábricas y las oficinas del Estado. Ejercicios prácticos d e contabilidad y de negociacion es y giros comerciales, ó sea la práctica d el comercio. Geografía y estadística in dustrial y comercial. Lengua francesa. Id. inglesa. Los alum nos que se m atriculen en do s ó más asignat uras, pagarán se senta rvn. Los que se inscribi esen en una s olo, pagarán c uarenta rvn. No abonarán derechos de matrícula los alu mnos que no aspiren a títu lo pericial. Para ingresar en la Escuela se necesita: 1º Acredi tar por m edio de la pa rtida de bautis mo, haber c umplido diez años de edad. 2º Ser aprobado en un e x ámen de las m aterias que comprende la primera enseñanza superior; este exám en se hace en el mismo establecimiento. El al um no pagará 20 rs. p or derechos de e xámen. Las Palmas, A gosto 16 de 18 63.- El Secretario, Pablo Padil la.”. Fuente: El Ómnibus del 5 de Septiem bre de 1863 ( página 4 ). Hemeroteca del Museo Canario de Las 100 Palmas de Gran Canaria. ANE X O 2.6 Condiciones de matrícula de la Escuela de Comercio de Canari as “ Escuela de Com ercio de la provincia de Canarias. Establecida e n Canarias. La matrícula de este Establecimiento estará abie rta los quince primeros dí as del próxim o mes de Setiembre. Las materias que e n el mismo se enseñan son las si guientes: Aritmética y álgebra hasta las ecuacion es d e segundo grado in clusiv e; Aritmética mercantil y teneduría de libros con a plicación al co mercio, á las fábricas y á las oficinas públicas y particulares; Ejercicios prácticos de contabilid ad y de negociaciones y giros co merciales; Elementos de ge ografía general; Geografía y estadística industrial y com ercial; Economía política y derecho mercantil español; Lengua francesa; Idem. Inglesa. Los alum nos que se m atriculen en dos ó más asignaturas pagarán seis e scudos. Los qu e se inscriban en una sol a pagarán, c uatro escud os. Estos pagos se harán e n dos plazos i guales, el pri mero al tiem po de solicitar la inscripción y el segundo antes de entrar en el ex ámen de curso. No abonarán derecho de matrícula los alumnos que no aspiren á título pericial. Para ingresar en la Escuela se necesita: 101 1º Present ar solicit ud al Director del Est ablecimi ento, acreditando p or medio de la partida de baut ismo haber cum plido diez años de edad. 2º Ser apr obador en una exá men de doctrina crist iana , lectura y escritura, principios de aritmética y de gramática castellana; este exám en se hace en el mismo Establecimiento en los días diez al catorce inclusive del próximo m es de Setiembre desde las diez de la m añana hasta las tres de l a tarde. 3º El aspi rante pagará dos esc udos por derec hos de exám en. El Director admitirá á la m a trícula hasta el día 30 de Seti e mbre á los que acrediten justa causa para no haberla solicitado en tie mpo oportuno. La solemne apertura de la Escuela tendrá lugar el día 1 6 de dicho me s de Setiembre. Las Palmas 1º de Agost o de 1867.- El Director, Maria no Sancho.” . Fuente: El Ómnibu s del 17 de Agosto de 1867 ( página 4 ). Hemeroteca del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. 108 pero en enero de 1917, ansioso de propinar un golpe definitivo a los británicos, desencadenó una guerra submarina sin restricciones...”. 78 Para España, 1914 marca el inicio de una segunda etapa en el reinado de Alfonso XIII. Entre 1914 y 1920, afloró en nuestro territ orio, com o e n todos los países neutrales, una prosperidad en los negocios relacionados con el exterior. Pe ro la neutra lidad española fue a la vez una suerte y una desg racia. Una suerte porque al ser España un país neutral se benefició de una protección coyuntural de la competencia internacional y de la demanda exterio r. Durante algunos a ños, se exportan, multiplicán dose su valor, productos textiles de lana, algodón y yute, metales y sus m anufacturas, cueros y calzados. En este período, la ba lanza comercial y de servic ios presentó un superáv it que permitió: la naciona lización de activos espa ñoles en manos de extranjeros, y la acumulación de reservas de oro y divisas. Fue, en cambio, una desgracia porque la s em presas españolas favorecid as por la coyuntura de la Gran Guerra, apenas pudier on invertir los beneficios obtenidos. Además, no se introdujeron innovaciones t écnicas. Entre 1916 y 1920, se constituyen abundantes sociedades anónimas, muchas de ellas de reducido capital m edio, que se disolvieron entre 1919 y 1923. El PIB entr e 1914 y 1920 apenas creación el 0,6 % anual. En términos reales, sólo aum e ntaron la producción agrícola y la de los servicios. En los primeros años veinte, desaparecida la protección de la Gr an Guerra sobre la economía española, se multip lica el cierre de negocios, la conflictividad laboral y surge la solicitud de la elevación de la protección aduanera. La petición es liderada por los grupos patronales más activos, que son los catalanes, vizcaínos y asturianos, representantes a su vez de los cuatro grande s sectores de la indus tria española: textil, siderometalúrgica, naviera y hullera. En 1922 se aprobaba el Arancel Cambó. 1.3. Los años 20´ Tras el 23 de Septiembre de 1923, se abre una nueva etapa en el reinado de Alfonso XIII. En ella, se consolida la m ode rnización socioeconómica de Esp aña. Aquéllos fueron años de prosperidad econó mica, de auge y crecim iento de la producción industrial, de fo mento de las obras públicas ( carreteras, vías férreas, 78 Cam eron, 2000. 109 canales, puertos,... ), y de aumento del gast o social ( educación, sanidad, vivienda,... ). 79 Esta etapa coincide con los Dire ctorios, m ilitar y civil, de l General Miguel Primo de Rivera, y con el auge económico internaciona l. En esta etapa, la evolución de la población activa es un indicador de la transf ormación que experim enta España, como lo muestra el cuadro siguiente: CUADRO 3 .3 Evoluci ón de la poblaci ón activa españ ola. 1920 – 1930 Años Agricultur a y pesca Indus trias extracti vas Industrias manufacturera s Construcció n Transportes Y comunicacione s Otros servicios 1920 57 ,2 2,3 15,6 4,1 2, 9 5,9 1930 45 ,5 2,1 19,2 5,2 4, 6 7,6 Elaboración propia. Fuente: Anes, Gonzalo ( ed. ): Historia económica de España, siglos XIX y XX . Barcelona , Galaxia Gute nberg, Círcul o de lectores. Miguel Primo de Rivera consideraba que el Estado tenía que ser un instrumento eficaz al servicio del crecim iento y la modernización económica de España. Id ea apoyada por miembros de su gobierno como José Calvo – Sotelo. Por ello, la intervención del Estado en la economí a alcanzó su m áxi mo entre 1923 y 1930.Esta tendencia nofue exclusiva de España, ya que la década posterior a la Gran Guerra vio un avance del nacionalismo económ ico ( neomer cantilism o ). Esta intervención no quedó limitada a la actuación a través del presupuesto, sino que ta m bién comprendió un amplio abanico de m edidas como: el Real Decreto del 30 de Abril de 1924 de Nuevo Régimen de Auxilios para favorece r la creación y desarrollo de las empresas industriales, y la Real Órde n del 4 de Noviembre de 1926 de creación del Consejo Regulador de la Producción Nacional, que depe ndía del Consejo de Economía Nacional creado en 1924. Con sus luces y sombras, no puede pasarse por alto que se hizo un esfuerzo grande en la integración del merca do inter ior mediante las inversiones en la infraestructura del trans porte , y en el fomento de la innovación tecnológica y de 79 Avilés y otros, 20 02. 110 aumento de los sectores nuevos con m ayor capacidad de estimular la transformación general de la estructura productiva. 80 En la política comercial, el Arance l de 1922 aum entó la protección a los principales productos de las industrias de bien es de inversión, además del trigo y a la harina. La industria creció a unas tasas de un 5,5 por ciento anual entre 1922 y 1930. La política de inversiones públicas proyectó sus principales efectos reactivadores sobre las industrias suministradoras de m ateriales pa ra las obras realizad as y sobre las más directamente ligadas a la evolución de aqué llas. Entre las actividades industriales que mayor impulso reciben se encuentran la producción de cem ento, la de hulla y la industria eléctrica. La industr ia eléctrica registra en los a ños veinte un desarrollo m uy fuerte, con masiva utilización d e la energía eléctrica en las instalaciones fabriles. En 1927, se creaba la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petr óleos ( CAMPSA ). La inversión pública se concentró muy especialm ente en infraestructuras y comunicaciones. Entre 1922 y 1930, aum entó la extensión y calidad de la red viaria, comenzando en esta etap a la introducción de l automóvil en España. En Febrero de 1926 se creaba el Patronato del Circuito Nacional d e Firmes Especiales. En f errocarriles, en 1924 aparecía el Estatuto Ferroviario, y en 1926 se creaba la Caja Ferroviaria del Estado. El presupuesto destinado a ferrocarrile s en relación con la etapa previa a 1923 aumentó en un 80 %. En la política de obras p úblicas destaca ta mbién la política hidráulica. Po r Real – Decreto – Ley de 1926 se constituye la prim era Confederación Sindical Hidrográfica, la del río Ebro. El impulso de es ta política es el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo, apoyado desde el ministerio de Fome nto por el conde de Guadalhor ce, e inspirado por las ideas costistas. 81 80 Palafox, 1997. 81 García Delgado y Jiménez, 1999. 111 2. El desarrollo institucio nal de los estudios de Co mercio en España durante el reinado de Alfonso XIII Tras exponer la evolución de la econo mía española en el período que estam os estudiando; en este apartado, vamos a analizar la evolución de las Escuelas oficiales de Comercio españolas desde la Restauración, y d urante el reinado de Alfonso XIII, o lo que es lo mismo, la organización de los es tudios oficiales de Com erc io, que fueron objeto de preocupación y de continuas reformas durante el prim er tercio del siglo XX. 2.1. El arranque de la consolidación de las Escuelas de Comercio en España: 1887 Coincidiendo con las tendenc ias internacionales com erciales de carácter proteccionista, y con los primeros tiem pos de la Restauración borbónica en la persona de Alfonso XII, se inicia, en España, el proceso para que las Es cuelas de Comercio retomen su independencia de los Institutos. En Enero de 1881 82 se creó la Asociación de Profesores y Peritos Mercantiles, que se conve rtiría en el Colegio Central de Profesores y Peritos Mercantiles de España. Con el de seo de promover la carrera de Comercio y para conmemorar el Centenario de Calderón de la Barca, se propuso desde la Escuela de Comercio de Madrid, la celebración de una s Jornadas para los m eses de Noviembre y Diciembre de 1881, 83 que serían el Prim er Congr eso Nacional Mercantil. La reorganización de la carrera mercantil fu e la principal bandera defendida por la Asociación. Coinciden estas acciones, adem ás, con todo un movimiento de im pulso de la Geografía comercial. Por ejem plo, en Junio de 1885 se constituía con artículos adicionales al reglam ento de la Sociedad Española de Africanistas y Colonistas, una nueva Asociación geográfica en sustitución de ésta con objeto de abarcar la Geografía comercial d e carácter práctico y la publicaci ón de una revista con artículos y noticias geográfico – comerciales ( Revista de Geografía Comercial ). Con todo ello, el 11 de Agosto de 1887, 84 con María Cristina como Regente, y Carlos Navarro Rodrigo como Ministro de Fomento, y siendo Director Gene ral de Instrucción P ública Julián Calleja, y 82 En 1881, la Cám ara de Comercio e Industria de París fundaba la Escuela de Altos Estudios Comerciales. En el mismo año, la Universid ad de Pe nsilvani a ( Estados Uni dos ) creaba en Filadelfia la Wharton School. 83 Casi coincidiendo en el tiempo, en 1879 habí a vuelto a la pone rse en actividad la ARAA. 84 Por Real Decret o del 9 de Abril de 1886 se habían creado la s Cámaras Oficia les de Comercio, In dustria y Navegació n en España. 112 en nombre de Alfonso XIII, se aprob aba el Real Decreto que reorganizaba la enseñ anza mercantil en España. En la Exposición de m otivos de este R.D. se dejaba clara la apuesta del Gobierno español por la necesidad de atraer a la juven tud a los estudios profesionales ( industria, comercio ), y por la formación de los trabajadores del mundo mercantil en establecimientos oficiales de enseña nza. Comenzaba la Exposición de motivos señalando que el Gobierno debía preocuparse por adaptar la enseñanza pública a las nuevas necesida des de la vida y organizar los estudios en conformidad c on las tendencias y aspiraciones del momento. Se hacía referencia a la falta de inclinaci ón en España, más que en ninguna otra nación, de la juventud procedente de las clas es medias hacia la carrera mercantil: “.... Estos defectos se dejan sentir en España más que en ninguna otra nación, porque la juventud de nuest ra clase media ha venido m irando con desdén la carrera mercantil y dedicándose rutin ariamente á las profesiones llamadas liberales en lo antiguo, y es muy difíc il enderezarla hacia la industria y el comercio sin prepararle una suave tr ansición que le alla ne poco á poco el camino...”. Y se ponía de ejemplo lo que estaba ocur riendo en Inglaterra para fundamentar la necesidad de desarrollar y extender la enseñanza comercial por parte d el gobierno en España. Así, se explicaba que Inglaterra 85 sufría, en aquellos mom entos un rudo golpe por la competencia de Alemania y de los Estados Unidos, en prim er término, y de Austria, Italia y Bélgica, donde la enseña nza comercial se había desarrollado en m ayor medida a finales del siglo XIX. Concluía, la Exposición de motivos señalando que las enseñanzas mercantiles tenían qu e unir teoría y práctica “... Desechando, pues, la tendencia excl usivam ente empírica en la educación comercial, parece m ás acertado, en una é poca de progreso como la nuestra, en que el nivel de la instrucción se eleva por todas partes, fundar la enseñanza comercial sobre una base científica tan com ple ta como sea posible. Hay que atender á las aplicaciones, pero no de be olvidarse que aplicar es poner en práctica los principios y reglas que constituyen la ciencia m i sma...” . 85 El tema de la educación comerc ial preocupaba en Inglaterra. El Comercio , periódic o de Las Palmas de Gran Cana ria, el 7 de Julio de 1892 i nformaba sobre el Segu ndo Congreso de la s Cámaras de Comerci o de todo el Imperio bri tánico. En di cho Congreso se a bordaría, ent re otros t e mas, l a Educación com ercial, incluyendo el program a iniciado por l a Cámara de c omercio de Lond res. 113 El artículo 1º dividía la enseñanza comercial en elem ental y superior. Se establecían Escuelas de Com ercio elementa les para la enseñan za de la carrera de Peritos Mercantiles en Alicante, Bilbao ( por Real Decreto del 18 de Septiem bre de 1888 se elevaría a la cat egoría de superior la Escuela el emental de Comercio de Bilbao ),Coruña, Málaga, Sevilla, Valladolid y Zaragoza, y Escuelas de Com er cio superiores para esa mism a carrera y la de Profesores Mercantiles en Barcelona y Madrid. El artículo 2º abría la puerta a la creación de más Escuelas de Com ercio, tanto elementales como superiores. Los artículos 3º y 4º disponían las asignatu ras correspondientes al grado de Perito Mercantil y al grado de Profesor Mercantil. Para obtener el grado de Perito Mercanti l había que estudiar nueve asignaturas. Entre esas nueve asignaturas, tres eran idiomas: el francés, el inglés y el alem án ( este último en el caso de Barcelona, Alic ante y Málaga era sustituido por el italiano ). Para obtener el grado de Profesor Mercan til, a las asignaturas anteriores se aña dían tres más. En total, la carrera de Comercio constaba según el Plan de 1887 de doce asignaturas, y era el siguiente: CUADRO 3 .4 Enseñanza Mercantil. 1887 Asignaturas de la enseñanza elemen tal que habilitaban para obtener el título de Perito Mercantil según el artículo 3º del Real Decreto de 11 de Agos to de 1887 Grupo de asignaturas Asignaturas Impartición Matemático - Financiero Aritmética y cálculos mercantiles con inclusión de las operaciones de c ambio y Bolsa, y enseñanza de la cali grafía Lección diaria Geográfico – Económ ico Nocione s de geografía eco nómica – industri al y estadística Lección alterna Contabilid ad Contabilid ad y teneduría de libro s aplicada a toda clase de e mpresas Lección alterna Económico – Jurídico Economía política aplicada al comercio, sociedades mercantiles y cooperativas Lección alterna Económico – Jurídico Legislación mercantil comparada y sistemas aduane ros Lección alterna Contabilidad Prácticas de operaciones de comercio, contabilid ad, correspondencia, con tratos, aforos, etc. y Contabilid ad del Estado Lección alterna 114 Idiom as Lengua francesa Dos curs os de lección alterna Idiom as Lengua inglesa Dos curs os de lección alterna Idiom as Lengua alem an a, que era reemplazada por la italiana en Barcelon a, Alicante y Málaga Dos cursos de lección alterna Asignaturas de la enseña nza superior que habilitaban para obtener el título de Profesor Mercantil según el artículo 3º del Real Decreto de 11 de Agos to de 1887 Tipo de asi g natura Asign aturas Impartició n Historia Historia general del des arrollo del comercio y de la industria Lección alterna Geográfico – Económ ico Complem ento de la geografí a, incluyendo la estadística comparada de los produc tos agrícolas e industriales y el conocim iento de los medios de comunicación y transporte Lección alterna Historia Historia y r econocimiento de lo s productos comerciales y de su importan cia en la industria Lección diaria Elaboración propia. Fu ente: Real Decreto de 11 de Agosto d e 1887 reorgan izando la enseñ anza mercantil y creando las Escu elas de Comercio, reco gido en Lu cini y Callejo, Enriqu e ( 1894 ): La Carrera Mercantil. Recopilación de las leyes, decretos y de má sdisposiciones legislativas que se han promulgado referentes a las Escuelas de Comercioy a los profeso res y peritos mercantiles . Madrid, Estableci miento Tipográ fico de Ricardo Álvarez. La impartición de las asignaturas sería alterna, y sólo se contemplaban como asignaturas de lección diaria Aritmética y cálculos m ercan tiles con inclusión de las operaciones de cambio y Bolsa, y enseñanza de la caligrafía ( Enseñanza Elemental ), e Historia y reconocimiento de los productos com erciales y de su importancia en la industria ( Enseñanza Superior ). El artículo 5º establecía el tiempo mínim o que había que cursar cada grado. Así, la enseñanza elem ental se cursaría, por lo meno s, en tres años, y la superior en un año. El artículo 6º explic aba que en los exámenes de Aritm ética, Cálculos mercantiles y Caligrafía, Teneduría de libros y Práctica de operaciones co merciales, el alumno tendría que presentar los ejercicios o problemas que hubiera hecho durante el curso, y los libros que hubiera llevado. Estos últimos tendrían que ir firmados por el profesor de las asignaturas ( esta medida estaba dirigida a fom entar las prácticas en la enseñanza mercantil ). El artícu lo 9º indicaba la duración de las clases: hora y m edia, salvo para la asignatura d e Prácticas de operaciones m ercantiles que se ría, por lo menos, de dos horas. El artículo 11º abordaba la cuestión del sueldo de los Profesores numerarios: 115 sería de 3.000 pesetas en las Escuelas superiores, y de 2.500 en las Escuelas elementales. Por cada quinquenio aum entaría n 500 pesetas. Los profesores de la Escuela Superior de Madrid disfrutarían anualmente el aumento de 500 pesetas por razón de residencia. Los artíc ulos 16º y 17º trataban de la figura del Director. Cada Escuela tendría un Director, que sería Jefe del establecim iento, y dependería inmediatamente del Rector de la U niversi dad respectiva. El cargo sería desem peñado por un Profesor numerario de la m isma Escu ela y disfrutaría la gratificación anual de 750 pesetas en las Escuelas superiores y de 500 en las elementales. Su nombram iento lo haría el Ministro d el Ramo. Esta reforma de la enseñanza mercantil d e 1887 marcaba el inicio de la consolidac ión de las Escuelas de Com ercio en España como Centros educativos oficiales con entidad propia. A finales del siglo XIX, en 1894, 86 aparece la obra La Carrera Mercantil. Recopilación de las leyes, decretos y demá s disposiciones legisla tivas que se han promulgado referentes a las Escuelas de Comercio y a los profesores y peritos mercantiles de Enrique Lucini y Callejo. Este libro nos proporciona una importante información sobre cómo eran las Escuelas de Comercio españolas en aquella época. Existían 15 Escuelas de Comerc io. Tres eran Escuelas S uperiores, y las doce restantes Escuelas Elementales. Tres Escuelas se loca lizaban en el interior peninsular: Madrid, Valladolid y Zaragoza. Doce de las Escuelas estaban situadas en ciudades con puerto: Málaga, Bilbao, Alicante, Cádiz, La Coruña Sevilla. El m ayor número de Escuelas se encontraba en Andalucía ( Málaga, Cádiz, Sevilla ). Las Escuelas estaban instaladas bien en edificios de propiedad particular bien en edificios qu e habían sido utilizados por el Instituto de Segunda enseñanza. 2.2. Las reformas regeneracionistas En materia educativa, el siglo XX se inicia en España con una profunda preocupación por impulsar la educación en el país como medio de salir de la situación 86 En El Comercio , perió dico de Las Palmas de Gran C anaria, el 7 de Julio de 1 892 se informaba sobre el segundo cong reso de las cámaras de com ercio de todo el I mperio b ritánico. En di cho congreso se abordaría, entre otros temas, la Educaci ón comercial, incluyendo el programa in iciado por la Cám ara de comercio de Londres. 116 de atraso denunciada por el Regeneracionismo. 87 Uno de los primeros frutos de la campaña de Joaquín Costa y del espíritu críti co del 98 fue la creaci ón del Ministerio de Instrucción Pública por el gobier no regeneracionista de Silvel a, a cuyo frente iba a estar un hombre com o Antonio García Alix, totalmen te perm eable a los vi ejos problemas de la enseñanza española pendientes de solución. El profesor Juan Velarde Fuertes en su artículo “ El siglo del segundo giro de la econom ía española “ aparecido en el número 256 de Septiembre de 2002 de Revista de Occidente , dice al respecto de esta cuestión: “... Afortunadamente para España es o coincidió con una decisión política especialmente favorable y con tres av ances. La decisión política correspondió a ese gobierno Silvela al crear el Ministerio de Instrucc ión Pública y al poner al frente de él a una persona como An tonio García Alix, quien comprendió, perfectamente, las consecuencias econó m icas que podrían desprenderse de una buena capitalización intelectua l de la población española...”. La Ley de 31 de marzo de 1900, por la que se aprobaban los presupuestos generales del Estado, autorizab a al Gobierno en su artículo 20 a “ reorganizar en dos Departamentos m inisteriales los servicio s que constituyen hoy la sección 7ª del presupuesto general de gastos, Ministerio de Fomento, sin aumentar los créditos votados para 1900 “. Haciendo u so de esta autorización, el Gobierno refrenda ba el Real Decreto del 18 de abril de 1900 sobre división del Ministerio de Fom ento. Nacía así el Ministerio de Instrucción P ública y Bellas Artes, cuya co mpetencia sería “ todo lo relativo a la enseñanza pública y privada en to das sus diferentes clas es y grados, en el fomento de las ciencias y las letras, bella s artes, archivos, bibliotecas y m useos “.También se le incorporaba la Dirección Ge neral del Instituto Ge ográfico y Estadístico. Por Real Orden de 20 de Octubre de 1900 se ha cían obligatorias las clases de adultos en jornadas nocturnas, y el R eal Decreto de 26 de Octubre de 1901 ratificaba dicha Orden recomendado tam bién las de adultas. En 1902, el Estado español se hacía cargo del salario de los maestros. En 1909 se am pliaba la obligatoriedad escolar hasta los doce años. Y por Real Decreto del 8 de Junio de 1910, las escuelas públicas pasaban a tener el nombre oficial de Escuelas Nacionales de Enseñanza Prim aria. En relación con los estudios oficiale s de Comercio, también encontram os en la literatura regeneracionista referencia a e llos. Así, Macías Picavea en su obra El 87 Una situaci ón similar se ha bía vivido en Francia tras la derrota de Se dán, en la gue rra de franco – prusiana de 1870. 117 problema nacional dedica un apartado a la educa ción mercantil y técnica en España. En lo referente a la enseñanza mercantil, Macías Picavea apuntaba una falta de preparación de agentes comerciales, reclam ando más formación en geografía, en idiomas,..., y la necesidad de dicha preparación para com p etir con las demás naciones en un mundo cada vez más dominado por la ind ustrializac ión. Igualmente, a esc ala internacional, a finales del siglo XIX y en el primer tercio del siglo XX, se produce un fuerte auge de los estudios de Comercio en todo el m undo, al calor del debate sobre sí era mejor del modelo de enseñanza mercantil in glés o el alem án. A este respecto, en Inglater ra predominaba la id ea que el comerciante y el hombre de empresa nacían y no se hacían. En Alemania, al contrario, las em presas a postaban por una formación profesional en el terreno de la administración y de la gest ión d e la empresa obtenida en los Centros educativos. Así, en un clima internacional y nacional de preocupación por la m odernización de la enseñanza, y de los estudios de Co mercio, se van a llevar a cabo en España dos reformas de las Escuelas de Com ercio. Por Real Decreto de 17 de Agosto de 1901, dado en San Sebastián ( Gaceta de Madrid del 19 de Agosto de 1901 ), se reformaba la segunda enseñanza, siendo Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Álvaro Figueroa, conde de Romanones. Se creaban lo s Institu tos Generales y Técnicos. Por el artículo 1º, los Institutos de segu nda en señanza pasaban a denominarse Institutos Generales y Técnico s, y en ellos se impa rtirían las enseñanzas siguientes: los estudiosgenerales del grado de Bachiller; los estudios elementa les y superiores del Magisterio de primera enseñanza; los estudi os elem entales de Agricultura; los estudios elementales de Industrias; los estudios elem entales de Comercio; los estudios elementales de Bellas Ar tes; las enseñanzas noc turnas para obreros. En e l Capítulo VI ( artículos 59 al 64 ) se trataban los estudios de Comercio. En el artículo 59 se establecía que en los institutos de Alicante, Alme ría, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Canarias, Castellón, Coruña, Gerona, Granada, Gui púzcoa, Huelva, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pontevedra, Palm a de Mallorca, Sa ntander, Sevilla, Tarragona, Valencia, Valladolid, Zaragoza, existirían estudios elementales de Comercio en los que se ingresaría del modo previsto para el Bach illerato, y se cursar ían las asignaturas necesarias para ob tener el certificado de Cont ador de Comercio y poder ingresar en las Escuelas superiores de Co mercio. El artículo 63 exponía que formando parte de los respectivos Institutos, pero conservando su unidad orgánica se establecerían Escuelas 124 general de ellos en las Escuelas del Reino la menor perturbación dañosa al interés de la enseñanza “. Este Real Decreto de 1912 creaba tres ti pos de Escuelas de Comercio en su artículo 1º. Las Escuelas Elem entales serí an en la que se cursarían los períodos Preparatorio y Elemental y se podía obtener el título de Perito Mercantil. En este grupo estaban Oviedo y Albacete. Las Escuelas Su periores que impartiría las enseñanzas Preparatorias, Elementales y la Superior, y donde se podía obtener el título de Perito Mercantil y el título d e Profesor Mercantil. A este grupo pertenecía: Cádiz, Sevilla, Málaga, Alicante, Valencia, Bi lbao, Gijón, Santander, La Coruña, Valladolid, Zaragoza, Palma de Mallo rca, Santa Cruz de Tenerife. Y a esta categoría iba a pertenecer en el inicio de su reestablecimiento, la Escu ela de Las Palmas de Gran Canaria. Las Escuelas Especiales donde, además de los grados de Pe rito y Profesor, se cursarían los estudios del período de Ampliación ( era un curso que com prendía: Estadística matemática y la Teoría de los seguros), que facultaban para la obtención del título de Profesor Mercantil Superior. Este grupo lo componí an Madrid ( con el caráct er de central) y Barcelona. Los estudios oficiales de Comercio se di vidían en cuatro períodos: Preparatorio, Elemental, Superior, y De Am pliación ( artícu lo 4º ). El Período Pr eparatorio constaba de un curso, el Período Elem ental y el Período Superior estaban formados por dos curso respectivamente, y el Período de Am pliación por un curso. 91 El Plan de estudios pormenorizado era: CUADRO 3 .8 Plan de estudios oficiales de Comercio de 1912 Período Ciclos de Asignaturas Asignaturas Impartición Cultura General Aritmética y Nocion es de Geometría métrica Diaria Económico – Jurídico Elementos de Derecho política y administrativo Alterna Cultura General Geografía gen eral Alterna Cultura General Histo ria Universa l y especial de España Alterna Idiom as Francés, primer curs o Diaria Enseñanzas Prácticas Ejercicios de Gramática castellana ( clases prácticas ) Bisemanal Enseñanzas Prácticas Caligrafía ( clases prácticas ) Alterna Preparatorio Enseñanzas Prácticas Ejercicios de Aritmética ( clases prácticas ) Alterna 91 Artículo 5º, 6º, 7º y 8º del Real Decreto del 27 de Septie mbre de 1912. Ga ceta de Madrid del 29 de Septiembre de 1912. Hem eroteca de la Biblioteca Ce ntral de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 125 Matemático – Financiero Álg ebra y Cálculo mercantil elementales Alterna Económico – Jurídico Economía política Alterna Geográfico – Económi co Geografía comercial de Europa y especial de España Alterna Idiomas Francés, segundo curso Alterna Idiom as Inglés, primer curso Diaria Elemental. 1º curso Ciencias Físico – Naturales Física y Química aplicadas al comercio Alterna Enseñanzas Prácticas Taquigrafía Y Mecanografía Alterna Enseñanzas Prácticas Dibujo y Caligrafía Alterna Período Elemental. 1º curso . Clases prácticas Idiomas Fra ncés Bisemanal Contabilid ad Con tabilidad general Alterna Económico – Jurídico Derecho mercantil y marítim o Alterna Geográf ico – Económico G eografía comer c ial Universal y en particular del Imperi o de Marruecos Alterna Idiom as Inglés, seg undo curso Alterna Ciencias Físico – Naturales Historia Natural, aplicada al comercio y conocim iento de productos c omerciales Alterna Período Elemental. 2º curso Económ ico – Jurídico Legislación de Aduanas Bisemanal Enseñanzas Prácticas Oficina mercantil, con simulación d e una Casa de comercio, y práctica de toda clase de operaciones de Tenedu ría de libros Alterna Enseñanzas Prácticas Productos comerciales, mercados, envases, calidades y precios Bisemanal Enseñanzas P rácticas Tarifas de transporte s españoles Bisem anal Idiom as Inglés Bisemanal Período Elemental. 2º curso . Clases prácticas Enseñanzas Prácticas Taquigrafía y Mecanogra fía Alterna Matem ático – Financie ro Álgebra su perior Alterna Contabilid ad Contabilidad de la Administración pública Alterna Económ ico – Jurídico Instrucci ones de Hacienda p ública Alterna Económico – Jurídico Legislación mercantil comparada Alterna Ciencias Físico - Naturales T ecnología indu strial Alterna Período Superior. 1º curso Idiom as Alem án, primer curso Diaria 126 Enseñanzas Prácticas Oficina mercantil, con todas las operacion es inherentes a su funci onamiento Bisemanal Enseñanzas Prácticas Taquigrafía Bisemanal Período Superior. 1º curso . Clases prácticas Enseñanzas Prácticas Mecanografía Bisemanal Matemático – Financiero Cálculo mercantil superior Alterna Contabilid ad Contab ilidad de em p resas Alterna Económico – Jurídico Derecho m ercan til internacional Alterna Ciencias Físico – Naturales Reconocimi ento de productos com erciales Diaria Idiomas Alemán, segundo curso Alterna Económ ico – Jurídico Conocimi ento de los Tratados de com ercio vigent es Bisemanal Período Superior. 2º curso Idiom as Árabe vulgar Volunta rio Enseñanzas Prácticas Oficina mercan til con las o peraciones relativas a grandes Em presas, gerencias de S ociedades, Bancos, etc. Alterna Idiom as Idiomas Período Superior. 2º curso . Clases prácticas Enseñanzas Prácticas Tecnología.- Visitas a las fábricas y almacenes, prácticas de labo ratorio Bisemanal Matemático - Financiero Estadística matemática y Teoría de seguros Altern a Económico – Jurídico Política económica de los principales Estados Alterna Historia Hi storia del desen volvimiento del Comerci o Alterna Económ ico – Jurídico Derech o consular Alterna Idiom as Árabe vulgar Volunta rio Enseñanzas Prácticas Estadística semanal ( clases prácticas ) Bisemanal Período de Ampliación Enseñanzas Prácticas Teoría de los s eguros ( clases prácticas ) Alterna Elaboración propia. Fuente: Artícul o 5º, 6º, 7º y 8º del Real Decret o del 27 de Septiembre de 1912. Gaceta de Madrid del 29 de Septiembre de 1912. Hemeroteca de la Biblioteca Central de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La edad de ingreso en las Escuelas de Comercio de una y ot ra clase sería a los doce años, cumplidos antes del 30 de Septiem b re del curso correspondiente. El examen de ingreso versaría sobre: Le ctura y escritura al dictado, An álisis gramatical, Aritmética y Geografía, con arreglo a los programas que se publicarían oportunamente aprobados por el Ministerio de Instru cción P ública y Bellas Artes. El artículo 16 establecía los títulos correspondientes a los tres grados de la enseñanza mercantil, que eran: - Grado Elemental = Perito Mercantil; - Grado Superior = Profesor Mercantil; 127 - Grado de Ampliación = Prof esor Mercantil Superior. El profesorado de las Escuelas se co mpondría de profesores num erarios, profesores auxiliares y ayuda ntes repetidores ( unos y ot ros debían ser profesores mercantiles y las plazas debían proveers e por oposición)y ayudantes meritorios ( profesores mercantiles que entrarían por concurso). Los profesor es auxiliares y repetidores podrían opositar a cátedras numerarias, en turno de auxiliares, a los dos años de servicio; los m eritorios y ayudantes interinos precisaban tres y cuatro años, respectivamente, para tener igual derecho. En cada Escuela habría un Director y un Secretario nombrados por el Ministro, a pr opuesta previa en tern a por el Claustro. Las disposiciones comprendidas en lo s artículos del 43 y 44 m ostraban la preocupación por ligar la enseñanza m ercantil a la realidad económica española. Así, el artículo 43 encomendaba a los Directores y a los Catedráticos de las Escuelas de Comercio, el procurar que los conocim ientos, que habí an de ser objeto de las enseñanzas de vulgarización entre las clases po pulares, se ajustasen a las necesidades de cada región y “ á la especial modalidad que el Comercio tenga en el país, con el fin de hacer más útil y provechosa la labor pedagógica.”. De igual m odo, se les encomendaba prom over, incluso con el c oncurso de los alumnos aventajados, la celebración de conferen cias sobre puntos de actualidad en relación con el estado de la producción regional y de la propiedad, desenvo lvim iento de la industria, movi miento de los mercados, tarifas de ferrocarriles, fondos públicos é impuestos, para despertar la afición al conocimiento de estas m aterias, “ de tan gran interé s en la vida de los pueblos “. Y el artículo 44 abría las puertas para la creación de las Juntas de Patronato con el fin de fortalecer y estrechar las relaciones entr e las Escuelas de Com ercio y las clases mercantiles. Por último, cabe destacar que el artículo 47 instaba a que en todas las Escuelas se procediera a organizar los Muse os comerciales bajo la dirección de los Catedráticos de Reconocimiento de pr oductos, Física y Quím ica y Tecnología industrial, y con la cooperaci ón de la Junta de Patronato 128 2.4. La reforma de la enseñanza mercantil de 1915 92 En el año 1915, en plena euforia de la economía y de la expansión de los negocios, por Real Decreto del 16 de Abril ( Gaceta de Madrid del 18 de Abril de 1915 ) a instancias del Conde Esteban Collantes, as esorado por el Catedrático de la Escuela de Madrid, Ramón Cavanna, se procedía a re form ar las enseñanzas mercantiles. Con esta reforma aparecía una nueva catego ría de Escuelas, “ las Escuelas de IntendentesMercan tiles “, que ya existían en otros países. Estas Escuelas pretendían formar a unos nuevos profesionales: los Intendentes y los Actuarios de seguros, actividades no exis tentes institucionalm ente en España. Las funci ones de las Escuelas de Intendencia Mercantil eran formar func ionarios, los intendentes de la sección comercial, com o técnicos del Estado, con unos profundos conocimientos tanto jurídicos como económ icos, para defender los intereses económ icos del país. Otra finalidad de las Escuelas de Com ercio era cubrir el vacío ex istente en España en cuanto a centros don de fuera posible adquirir “ conocimientos especial es que facilitarán la acción investigadora y fiscalizadora, reservada al Poder Público, para cuidar del recto cumplim iento de los fines encomendados a cierta clase de Sociedad es o Em presas “. Finalmente, las Escuelas de Intendencia en su secci ón Actuarial debían capaci tar a los alumnos que obtuvieran la titulación de Actuario de seguros para intervenir en las Com pañías de Seguros, tanto en su administración como en sus funciones, para defender sus intereses sociales, en cuanto que no existía en nuestro país es te tipo de profesionales específicamente formados. El profesor Jorge Infante en su tesis considera que la nueva situación económica del país con un fuerte desarrollo de la actividad empresarial como consecuencia de la Primera Guerra Mundi al quizás contribuyera a que el Estado intentara de sarrollar unos nue vos profesionales para los que debía de am pliarse los estudios cursados en las Escuelas de Com e rcio, únicos centros que desarrollaban unas 92 El Informe Documental so bre las enseñanzas mercantiles en relación con el Proyecto de Ley General de Educación, em itido por el Consejo Superi or de Colegios Oficiales de Ti tulares Mercantiles de España ( 1970 ) decía a l a respecto de esta reform a de 1915: “... En 191 5, el Conde de Esteban C ollantes, inspira do por Bergamín, rom pe los clásicos moldes y, mediante la creación de las Intende ncias, da el primer paso hacia las Escuelas Politécnicas de Especialidades Económicas. Estas In tendencias son la Actu arial, la Comercial y la Consular. El nuevo c uadro de asigna turas ha perfeccionado la preparación hasta llegar a la de creadores de Em presas y preparación de Funcionari os Públicos.... par alelamente, el Reglamento de 28 de may o de 1915, la Orden d e la Subsecretaría del M inisterio de Instr ucción Públi ca y Bellas Artes , al Rector de la Universida d Central de 10 de julio de 1 9 1 5, la Sentencia del Tri bunal Suprem o de Justicia de 15 de junio de 1916, reiteran la asimilac ión del título d e Profesor mercantil al de Licenciado de Facultad...”. 129 enseñanzas prácticas en ma teria económ ica y que podrían eq uipararse a las Facultades de Derecho en las que se impartían las enseñanzas teóricas de Econom ía. Tamb ién la Exposición de motivos de stacaba que era preciso extender la enseñanza práctica de aq uellas indispensables y elementales m aterias que, preparando al agente auxiliar del comercio, facilitaban útil ocupación a una parte no por modesta, menos digna de atención y cuidado de las cl ases media y trabajadora españolas. A ello se quería atender con la creación de “... aquellas Secciones elementales, donde en tiempo y ocasión adecuados se faciliten conocimientos prácticos que perm itan desde luego el útil empleo del trabajo personal...”. Pasando al articulado del Re al Decreto, el artículo 1º organizaba los estudios mercantiles en las Escuelas de Comercio, fo rmándolos tres grados: Elem ental, Medio y Superior. El Grado Elemental ir ía precedido de “ las enseñanz as de carácter general, que son indispensables preparación para los estudios técnicos “ ( art. 1º ). El Grado Superior tendría tres especialida des: Comercial, Actuarial y Consular. El artículo 2º ponía nombre a las distintas Escuelas de Comerc io: Escuelas Periciales de Comercio ( enseñanzas del Período Preparatorio y Gra do Elemental), Escuelas Profesionales de Comercio ( enseñanzas del Período Prepar atorio, Grado E lemental y Grado Medio), Escuelas Especiales de Intendentes Mercan tiles ( enseñanzas del Período Prepatorio, Grado Elemental, Grado Medio, y una o varias especialidades del Grado Superior ). Quedaban así como Escuelas Prof esionales de Comercio las Escuelas de: Alicante, Bilbao, Cádiz, Coruña, Gijón, Las Palm as, Málaga, Palma de Mallorca, Santa Cruz de Tenerife, Santander, Sevilla, Vale ncia, Valladolid y Zaragoza. En la Escuela Central, nombre rese rvado a la de Madrid, existirían la totalidad de las enseñanzas mercantiles con las tres Secciones superiores de especialización. A la Escuela Especial de Barcelona se le asignaba la Sección Come rcial ( a rt. 3º, R.D. 16 de Abril de 1915). Por el artículo 4º se creaban las Escuel as Periciales de Co mercio de León y San Sebastián. La organización de la carrera mer cantil iba a ser dos cursos de Período Preparatorio, dos cursos de Grado Elemen tal, y tres cursos de Grado Medio. Los 130 Estudios Superiores se dividían en: Sección Co mercial ( dos cursos); S ección Actuarial ( dos cursos); Sección Consular ( dos cu rsos). E l Plan de estudios era: CUADRO 3 .9 Plan de estudios oficiales de Comercio de 1915 Nivel Grupo de asignaturas Asignaturas Clases Cultura General Elementos de Aritmética y Geometría Orales Ciencias Físico - Naturales Nocione s de Ciencias físico – naturales Orales Cultura Ge neral Historia de España y sus relaciones c on la Universal Orales Idiom as Francés, primer curs o Orales Enseñanzas Prácticas Ejercicios de Gram ática castellana 93 Prácticas Período Preparatorio. Primer curs o Enseñanz as Prácticas Dibujo lineal 94 Prácticas Matemático - Financiero Ampliación de Aritmética y elementos de Álgebra 95 Orales Geográfico – Eco nómico G eografía natur al 96 Orales Económ ico – Jurí dico Rudiment os de Derecho y de Filosofía mor a l Orales Idiomas Francés, segundo curso Orales Idiom as Inglés, alemán o ita liano, primer curs o Orales Período Preparatorio. Segundo cu rso Enseñanzas Prácticas Caligrafía 97 Prácticas 93 Para esta asignatura la Escuela de Madrid p roponía com o temario co n la base teóri ca del Com pendio de la Real Academia Española, análisis gramatical y escritura al dictado.- Redacción de docum entos. 94 Para esta asignatura la Escuela de Mad rid proponía co mo temario: Resolución de problem as geométricos, com o base de t odo co nocimiento del D ibujo, que sirven al mismo tiempo para a diestrar á los alum nos en la delineaci ón.- Aplicaciones de estos problem as.- Comparación de form as.- Igualdad.- Simetría.- Sem ejanza.- Escalas .- Estruct ura de la forma gráfica.- Prácticas de trazado.- Croquis acotados.- Plantas y alza dos.- Repr esentaciones convencionales de al gunos materiales empleados en la construcci ón.- Lige ras nociones del dibu jo topogr áfico. 95 Para esta asignatura la Escuel a de Madrid proponía com o temario: Ampl iación de la Ari tmética: Proce dimientos a breviados que en casos generales y particulares pueden seguirse para obtener las s umas, diferenci as, productos, cocientes y po tencias de los núm eros enteros.- Signifi cado de las potencia s de grado cero y sustract ivo.- Abreviac iones en las operacio nes con fraccionario de forma ordinaria y decim al; método de las partes alícuotas.- Simplificación y reducción á un índice común y cálculo de radicales numéricos.- Operaciones con exponentes ó índices fracci onarios.- Teoría de los l ímites y operaciones c on los inconm ensu rables.- Apro ximaciones decim ales: errores de las sumas y di ferencias de números a proximados y cál culo de las mism as en menos de cualq uier parte alícuota.- Errores d e los productos aprox imados; cálculo y regla de Oughtred. 96 Para esta asignatura la Escuel a de Madrid proponía com o temario: Geografía astronómica: Geogra fía astronómica y es tática.- Geografía astronóm ica dinámica.- Situación absoluta y relativa.- Mapas ó cartas. Geog rafía física: Co mposición.- D istribución de aguas y tie rras.- Masas terrestres.- Masas líqui das.- Envoltura gaseosa.- Climas. Áreas de dispersión de los seres naturales: Lugares de dispersión.- Di spersión de la gea.- Dispersi ón de la flora. - Dispersión de l a fauna.... 97 Para esta asignatura la Escuel a de Madrid proponía com o temario: Concepto de Caligrafía y de l as Ciencias y Artes con el la relacionadas. Conocim iento de las re glas gramaticales que se usan en la escritura y de los medi os necesarios para escribir.- De la obra escrita com o producci ón gráfica y del art e de la palabra. De l a obra caligráfi ca en general.- Ex amen de escrit os sospechosos.- Ejercicios sobre letra in glesa y redondilla comercial.- Ej ercicios de movimiento s y rasgueo, preparatori os de letra cursiva y de ad orno.- Ejercicios de letra cursiva sobre escritura dudosa y escritos de uso común.- Ejercicios de corrección de pruebas de imprenta.... 131 A la clase de Elementos de Aritmética y Geometría y a la de Caligrafía corres ponderían seis lecciones por sem ana, serían alter nas todas las ot ra asignaturas. Grupo de asignaturas Asignaturas Clases Matemático Financiero Cálculo co mercial Orales Geográfico - Económ ico Geografía humana Orales Económico – Ju rídico Legislación mercan til española, primer curso Orales Idiom as Francés, tercer curso Orales Idiom as Inglés, alem án o italiano, segundo curso Orales Enseñanzas Prácti cas Ejercicios s obre correspon dencia y docum entación comerci ales Prácticas Grado Elem ental. Primer Curs o Enseñanzas Prácticas Taquig ra fía, primer curso, y Mecanografía Prácticas Contabilid ad Con tabilidad general Orales Geográfico - Eco nómico Industrias y comercio d e España Orales Económico – Jurídico Legislación mercantil españo la, segundo cu rso Orales Idiom as Inglés, alemán o italiano, tercer curso Orales Enseñanzas Prácticas Taquigra fía Prácticas G rado Elem ental. Segundo cu rso Enseñanzas Prácticas Práctica mercantil Prácticas Aprobadas todas las asignaturas de los do s cursos, se podía efectuar la reválida, qu e habilitaba para el título de Perito Mercantil. Grado Grupo de asignaturas Asignaturas Clases Matem ático - Financie ro Am pliación de Álge bra Orales Contabilid ad Con tabilidades especu lativas Orales Ciencias Físico – Naturales Elem en tos de Física y Química experim entales , aplicadas al Come rcio Orales Geográfico – Eco nómico Principios de Estadí stica y Geografía económica, pri mer curso ( Europa ) Orales Económ ico – Jurídico Econ omía política Orales Idiom as Tercer idioma, extra njero, prim er curso Orales Enseñanzas Prácticas Form ación de cartogramas y diagram as comerciales Prácticas Grado M edio. Primer curs o Enseñanzas Prácticas Perfecci onamiento de i diomas, primer curso Prácticas Matem ático - Financie ro Cál culo financi ero Orales Ciencias Físico – Naturales Primeras materias para la Industria con elementos de Histor ia Natural Orales Económ ico- Jurídi co Admi nistración econó mica ( organización administrativa, contrib uciones, rentas, im puestos, leyes e instrucciones de Hacienda pública ) Orales Geográfico – Eco nómico G eografía económica, segundo curso ( América, Africa, Asia y Oceanía ) Orales Grado M edio. Segundo cu rso Matem ático - Financie ro Legislación de Aduanas ( Or denanzas, Aranceles y Tratados ) Orales 132 Idiomas Tercer idioma extranjero, segundo curso Orales Enseñanzas Prácticas Técnica comercial, prim er curso Prácticas Idiom as Perfeccionamiento de idiom as, segundo cu rso Prácticas Contab ilidad Co ntabilidades oficiales ( del Estado, provincial y municipal ) Orales Ciencias Físico - Naturales Mercancías y nociones de procedi mientos indust riales Orales Geográfico – Econó mico y Económ ico – Jurídico Comunicaciones y transportes ( medios, mercados, itinerarios, legislación y tarifas ) Orales Económ ico – Jurídico Leg islación mercantil comparada Orales Idiom as Tercer idioma extra njero, tercer curso Orales Enseñanzas Prácticas Técni ca comercial, segundo curso ( empresas com e rciales e industriales ) Grado M edio. Tercer curso Idiom as Perfeccionam iento de idiomas, tercer curso Aprobadas todas las asignaturas de lo s tres cursos, se podía realizar la reválida para optar al títu lo de Profesor Mercantil. Elaboración p ropia. Fuente: R eal Decreto de 16 de Abril de 191 5. Gaceta de Madrid de 1 8 de Abril de 1915. Biblioteca General de la Universidad de Las Palmas de Gran Ca naria. El artículo 8º establecía que el examen de ingreso en el Período Preparatorio de estudios constaría de dos ejercicios, escr ito y oral, versando s obre las materias que constituían la Enseñanza Primaria. Los aspirant es a realizar el exam en de ingreso en las Escuelas de Comercio deberían haber cumplido los 10 años al solicitar la inscripción. Los estudios del Período Preparatorio tendrían como objetivo la adquisición de conocimientos fundamentales sobre: Cien cias físico – naturales; Matem áticas; Geografía, Historia, Derec ho, Francés y otro idioma , y Dibujo y Caligrafía. El personal académico de las Escuelas de Com er cio lo formarían Catedráticos, y Regentes, Profesores especiales y Profesores auxiliares ( artículo 16 ). El artículo 17 establecía que con las enseñanzas del Perí odo Preparatorio y Grado Elem ental, se formarían en las Escuelas de Comercio, tanto en las Periciales como en la Profesionales y Especiales, los siguientes grupos de asignaturas, adjudicadas cada uno a un Catedrático: CUADRO 3 .10 Enseñanza mercan til. Grupos y Cátedras. Grupo Asignatur a s A Ciencias físico – naturales, Geografía na tural y Hum ana e Industrias y Com ercio de 133 España B Derecho y Filosofía moral, Legislación mercantil española e Historia de España C Aritmética, Geometría y Álgebra y Cálculo comercial D Contabilidad general y Práctica mercantil E Lengua francesa F Lengua in glesa Elaboración propia. Fuente: Artícul o 17 del Real Decreto del 16 Abril de 1915. Gaceta de Madrid del 18 de Abril de 1915. Biblioteca General de la Un iversi dad de Las Palmas de Gran Cana ria. El artículo 18 definía los gr upos y Cátedras a constituir con las asignaturas de Grado Medio: CUADRO 3 .11 Enseñanza mercan til. Grupos y Cátedras. Grado Me dio Grupo Asign aturas G Física, Química, Historia Natural, Mercancías y Procedimi entos industriales H Principios de Estadística, Geogra fí a económica y Comunicaciones y Tra n sportes I Legislación mercan til comparada, Economía política y Legislación de Aduanas J Ampliaci ón de Álgebra y Cálculos fina ncieros K Contabilid ades especulativ as y Técnica financiera L Lengua alem an a o italiana LL Administración económica y Contabilidad es oficiales Elaboración propia. Fuente: Artículo 18 del Real D ecreto del 16 Abril de 1915. Gaceta de Madrid del 18 de Abril de 1915. Biblioteca General de la Un iversi dad de Las Palmas de Gran Cana ria. En cuanto a los Profesores Auxiliares, su número según la categoría de la Escuela sería: CUADRO 3 .12 Profesores Auxiliares por Escuela de Comercio Escuelas Periciales Tres Escuelas Profesionales Cuatro Escuela Especial de Barc elona Siete Escuela Central de Ma drid Diez Elaboración propia. Fuente: Artículo 27 del Real D ecreto del 16 Abril de 1915. Gaceta de Madrid del 18 de Abril de 1915. Biblioteca General de la Un iversi dad de Las Palmas de Gran Cana ria. 140 Contabilid ad Contabilid ad general Diaria Ciencias Físico – Naturales Primeras materias con elementos de Historia natural Diaria Idiomas Francés, segundo curso Alterna Idiom as Inglés, primer curso Diaria 2º Ciencias Físico – Naturales Taqu igrafía, p rimer curso Alterna Económico – Jurídico Legislación mercantil española Diaria Ciencias Físico – Naturales Mercan cías y nociones de procedi mientos industriales Altern a Geográfico - E conómico Geografía Económ ica general y especi al de España Diaria Idiom as Inglés, segundo c urso Alterna Enseñanzas Prácticas Taquigra fía, s egundo curs o Alterna 3º Enseñanzas Prácticas Clase de conjunto Diaria Elaboración propia. Fuente: Disposiciones vigent es acerca de la forma como puede cu rsarse la Carrera Oficial de C omercio con a rreglo al R.D. de 31 de Agos to de 1922 publicad as por la Escuela de Altos Estudios Mercan tiles de Barcelo na . Bibliot eca General de la Uni versidad de Las Palm as de Gran Canaria. Amengual , Bartolom é ( 1947 ): Las enseñanzas mercantiles. Tra bajosen pro de su ena ltecimiento, mejora y mayor difusión. Cá mara Oficial de C omercio y Nave gación de Barcel ona. Biblioteca de l a Cámara oficial de Comercio, I ndustria y Navegaci ón de Las Palm as. En el Grado Profesional observamos que se im partían tres asignaturas del Grupo Económico – Jurídico, dos asign aturas del Gr upo de Contabilidad, una asignatura del Grupo de Ciencias Físico – Naturales, una asignatura del Grupo Geográfico – Económico, una asignatura del Grupo Mate mático – Financiero. Se im partían dos idiomas CUADRO 3 .15 Plan de estudios oficiales de Comercio. Agosto de 1922. Nivel: Grad o Profesional o T écnico Curso Grup o de asignaturas Asignaturas Impartición Económico – Jurídico Legislación mercantil comparada Alterna Geográfico - Económ ico Geografía Económ ica de América Alterna Matem ático - Financie ro Ál gebra fina nciera Diaria Económ ico - Jurídico Admini stración Económ ica Alterna Físico – Natu rales Ensayos y valor ación comercial es de los product os Al terna 1º Idiom as Alemán, Italiano o Ára b e vulgar prim er curso Diaria Económ ico – Jurídico Legislación de Aduanas Alterna Contabilid ad Contab ilidad de Empresas Diaria Contabilid ad Con tabilidad pública Alterna Idiom as Alemán, Italiano o Árab e vulgar segundo cur so Alterna 2º Enseñanzas Prácticas Clase de conjunto Diaria 141 Elaboración propia. Fuente: Disposiciones vigent es acerca de la forma como puede cu rsarse la Carrera Oficial de C omercio con a rreglo al R.D. de 31 de Agos to de 1922 publicad as por la Escuela de Altos Estudios Mercan tiles de Barcelo na . Bibliot eca General de la Uni versidad de Las Palm as de Gran Canaria. Amengual , Bartolom é ( 1947 ): Las enseñanzas mercantiles. Tra bajosen pro de su ena ltecimiento, mejora y mayor difusión. Cá mara Oficial de C omercio y Nave gación de Barcel ona. Biblioteca de l a Cámara oficial de Comercio, I ndustria y Navegaci ón de Las Palm as. En el Cuadro 3.16 vemos que en el Grado Superior, especialidad Actuarial, las asignaturas están relacio nadas con las matem áticas y la contabilidad: CUADRO 3 .16 Plan de estudios oficiales de Comercio. Agosto de 1922. Grado Superior. Es pecialidad Actuari al Grupo de Asi gnaturas Asignatur a s Impartició n Matemático - Financiero Ampliación de Matemáticas Alterna Matemático - Fina nciero Cálculo d e probabilid ades y Estadística matemática Diaria Matemático - Financiero Teoría matemática de los seguro s Diaria Contabilid ad Estudios superiores d e Contabilidad Alterna Económ ico - Jurídico Legisl ación y Seguro sociales La asignatura de Ampliación de Ma temáticas tenía qu e ser aprobada antes de c o menzar la Especialidad Actuarial, por ello se auto rizaba su estudi o en el segu ndo año d el Grado Profesiona l. Elaboración propia. Fuente: Disposiciones vigent es acerca de la forma como puede cu rsarse la Carrera Oficial de C omercio con a rreglo al R.D. de 31 de Agos to de 1922 publicad as por la Escuela de Altos Estudios Mercan tiles de Barcelo na . Bibliot eca General de la Uni versidad de Las Palm as de Gran Canaria. Amengual , Bartolom é ( 1947 ): Las enseñanzas mercantiles. Tra bajosen pro de su ena ltecimiento, mejora y mayor difusión. Cá mara Oficial de C omercio y Nave gación de Barcel ona. Biblioteca de l a Cámara oficial de Comercio, I ndustria y Navegaci ón de Las Palm as. En cada Escuela de Com ercio se establecía una Oficina Modelo, en la cual se impartirían las Clases de conjunto ( art. 12). En la Clase de conjunto del Grado Elemental, se trabajaría sobre ( art. 13) : Prácticas de este. Manejo de m áquinas calculadoras. Sistemas de pesas, m edidas y monedas. Prácticas de correspondencia y documentación ( redacción, clasificación, conoci miento de los modelo s a que se refieren a las operaciones comerciales corrientes). M anejo de estadísticas comerciales. Práctic as de operaciones del comercio en los escrit orios y contratación mercantil, basándose en relaciones del com erciante con el proveedor, el consum idor y el Fisco. La Clase de Conjunto del Grado Profesional comprendería ( art. 14 ) prácticas sobre compras, ventas 142 y sus tarifas, seguros y o peraciones de Aduanas.- Constitución de Socieda des, prácticas sobre la adm inistración y liquidación de la s Sociedades constitu idas, y prácticas sobre Banca, Bolsa y sistemas m onetarios.Volvie ndo al articulado del R. D. del 31 de Agosto de 1922, el artículo 21 establecía que el person al docente de las Escuelas de Com ercio se compondría de Cated ráticos, Profesores espe ciales y Auxiliares. El artículo establecía la distribución de las Cátedras en las Escuel as Profesionales de Comercio que sería la siguiente: CUADRO 3 .17 Escuelas Profesionales de Comercio. Cátedras ( Agosto de 1922 ) Cátedra Grupo de ens eñanzas a su cargo Element os de Historia U niversal y especial de Es paña Rudimentos de Derecho y de Economía Política Cátedra de Legislación mercantil españo la Legislación mercantil española Economía política y Estadística Legislación mercantil comparada Cátedra de Legislación mercantil comparada Legislación de Adua nas Geografía general y especial de España Geografía Ec onómica general y especial de España Cátedra de Geografía económica Geografía Económ ica de América Elementos de Aritmética y de Geometría Ampliación de Aritmética y elementos de Ál gebra Cálculo comercial Cátedra de Cálculo c omercial Álgebra financi era Contabilid ad general Cátedra de Contabilidad Contabilid ad de Empresas Física y Química apli cadas al com ercio Cátedra de Física y Química Ensayos y valoración com erciales de product o s Primeras materias con elementos de Historia Natural Cátedra de Mercancías Mercancías y Nociones de pr ocedim ientos industriales Cátedra de Francés Francés, primero y segundo cursos Cátedra de Ing lés Inglés, primero y segundo cu rsos Cátedra de Ale mán Alemán, primero y segundo cursos Cátedra de Ital iano Italiano, pr imero y segundo cu rsos Cátedra de Ára be vulgar Árabe v ulgar, primero y segundo cu rsos Elaboración propia. Fuente: Disposiciones vigent es acerca de la forma como puede c ursarse la Carrera 143 Oficial de Comercio con arregl o al R.D. de 31 de Ag osto de 1922 publ icadas por la Escuel a de Altos Estudios Mercan tiles de Barcelona . Biblioteca General de la Univer sidad de Las Palmas de Gra n Canaria. Amengual, Bart olomé ( 1947 ): Las en señanzas mercan tiles. Trabajosen p ro de su enaltecimiento, mejora y mayor difusión. Cámara Oficial de Comercio y Navegación de Barcelona. Biblioteca de la Cám ara oficial de Comercio, Industria y Navegaci ón de Las Palmas. En cuanto a los Profesores especiales , éstos serían, según el artículo 30, los siguientes: Profesor es pecial de Admini stración económ ica y Contabilidad Pública; Profesor especial de Taquigrafía, Mecanograf ía y Ejercicios de Gramática Española; y Profesor especial de Dibujo y Caligrafía. El artículo 32 establecía que e l Profesorado Auxiliar de las Escuelas de Comercio estaría form ado por Auxiliares num erarios y Auxiliares supernu merarios. Los Auxiliares num erarios percibirían, en concepto de sueldo o gratificación, los haberes que les señalase la ley de Presupuestos, má s los quinquenios que tuvieran reconocidos. Los Profesores Auxiliares supernumerarios desem peñarían el cargo gratuitamente, con derecho a ocupar, por ascenso, en orden de antigüedad, las vacantes de Auxiliar numerario. Las Escuelas profesionales de Com e rcio tendrían las siguientes Auxiliarías: CUADRO 3 .18 GRUPOS Y CÁTEDRAS Grupo Cátedra Prim er grupo Para la Cáte dra de Geog rafía Economí a Segundo g rupo Para la Cátedra de Física y Química y al de Mercancías Tercer grupo Para la Cátedra de Legislación mer cantil españo la y Legislación mercantilcomparada Cuarto grupo Para la Cátedra de Cálcu lo comercial Quinto grupo Para la Cátedra de Contabilid ad y la de Administración económica y Contab ilidad pública Sexto gr upo Idiomas Séptimo grupo Taquigrafía, Mecanografía y Ejercicios de Gramática española Octavo grupo Dibu jo y Caligrafía Elaboración propia. Fuente: Disposiciones vigent es acerca de la forma como puede c ursarse la Carrera Oficial de Comercio con arregl o al R.D. de 31 de Ag osto de 1922 publ icadas por la Escuel a de Altos Estudios Mercan tiles de Barcelona . Biblioteca General de la Univer sidad de Las Palmas de Gra n Canaria. Amengual, Bart olomé ( 1947 ): Las en señanzas mercan tiles. Trabajosen p ro de su enaltecimiento, mejora y mayor difusión. Cámara Oficial de Comercio y Navegación de Barcelona. Biblioteca de la Cám ara oficial de Comercio, Industria y Navegaci ón de Las Palmas. 144 El artículo 47 abordaba la forma de i ngreso en los estudios preparatorios: “ ... En los estudios prepar atorios se ingresará median te un exam en comprensivo de las materias que cons tituyen las enseñanzas en las Escuelas prim arias y que constará de dos ejercicios : escrito y oral. Los aspira ntes deberán haber cumplido la edad exigida o que en lo sucesivo se exija para el ingreso en la segunda enseñanza. En uno los últimos días del m es de Septiembre de cada año, se efectuarán los ejercicios especiales para o btener la calificación de “ Sobresaliente “ entre los aspirantes que, habiendo sido aprobados en los exámenes de ingreso del m ismo curso, so liciten mejora de nota. Los alum nos calificados de “ Sobresaliente “ tendrá n derecho a m atrícula de honor en cinco asignaturas de los estudi os preparatorios...”. El artículo 52 desarrollaba la form a a real izar la reválida del Grado Pericial y del Grado Profesional: “... Al terminar los estudios de los grados elemental y profesional, los alum nos que deseen obtener los títu los de Perito mercantil o de Profesor m ercantil, respectivamente, verificarán un exam en de reválida ante un Tribunal formado por cinco Catedráticos de enseñanzas del grado co rrespondiente: dos de la Sección de Letras, dos de Ciencias y uno de Idiomas. Actuará de Secretario, sin voz ni voto, un Auxiliar. Los ejercicios serán dos: uno, escrito, en el que el alumno desarrollará un tem a de carácter prác tico extraído a la suerte de entre los que contenga el Cuestionario que redactar á el C laustro en la última decena de Mayo de cada año, y para cuyo desarrollo se facilitarán los lib ros y materiales que se precisen; y otro, oral, consistent e en contestar a las preguntas que los jueces les formulaban sobre un Cuestion ario para cada Escuela formará y aprobará el Claustro, y se hará público para conocimiento de los alumnos. Dicho Cuestionario deberá comprender sólo lo s extremos más fundam entales de cada asignatura; es decir, a quellos conocimientos que en orden a la aplicación práctica han de tener un valor más positivo. Regirán en cuanto a las calificaciones de reválida y concesión d e premios extraordinarios, las disposiciones generales vigentes...”. Del artículo 58 al 63 se trataba la or ganización y funcionam iento de los Claustros y Juntas Económ icas de la Escuelas mercantiles. Los Claustros iban a ser de dos clases: Claustros ordinarios y Claustros extraordina rios ( art. 58 ). La com posición del Claustro ordinario sería: Con voz y voto: los Catedráticos , los Profesores especiales, de Administración Económ ica y Contabilidad Pública, Taquigrafía y Mecanografía, y Dibujo y Caligrafía, y los Profesores Auxi liares que tuvieran a su cargo cátedras 145 vacantes. En las Escuelas con Seccio nes de Vulgarización, también formarían parte del Claustro ordinario con voz y vo to, el Regent e, si existía, y el Profesor especial de Oficina mercantil ( art. 60 ). El Cla ustro ex traordinario esta ría constituido por todo el personal docente, “... y un representante de cad a una de las Asociaciones de estudiantes o de antiguos alumnos que tengan su Reglam en to aprobado por el Cl austro ordinario..” ( art. 60 ). Los Claustros extraordinario s se reunirían en el mes de Mayo. Como hemos indicado al comienzo de es te apartado, la organización de los estudios oficiales de Comercio de Agosto de 1922 fue la de m ayor vigencia en el tiempo, y con su Plan de estudios se formó una gran cantidad de profesionales de la “ Ciencia Com ercial “. 2.7. El Estatuto de la enseñanza mercantil de 1925 Durante los Directorios del General Miguel Primo de Rivera, la econom ía española experimentó un notable crecim iento y profundizó la modernización de sus estructuras. De Diciembre de 1922 a finales de 1930 la renta nacional tuvo crecimientos anuales que oscilaron entre el 3,1 % y el 2,1 % que resultaban perfectamente homologables con las de otros países europe os. El PIB aum entó el 4 % anual y el PIB per cápita alrededor del 3,2 %. Junto al impulso económico, existió un im pulso e n el terreno educativo. Efectivamente, la poblaci ón española escolarizada aumenta cerca de un 2 %, el incremento del núm ero de escuel as, sin duda una de lo s mayores logros de los Directorios, cabe situarlo alrededor de 4.500. Aun cuando no serán todas ocupadas, 6.000 serán las plazas de nuevos maestros le gisladas por el gobier no. La creación de ocho nuevos Institutos Nacionales y la aparici ón de los Institutos Locales, son signos de modernización de la Enseñanza Secundaria. Por Real Decreto del 25 de Agosto de 1926, siendo ministro de Instrucción Púb lica Eduardo Callejo, se publicaba un nuevo plan de Bachillerato, que mereció los elogios de p ersonalidades como Baltasar Champsaur. Además, por Real Orden de l 29 de Enero de 1926 se creaban las Conferencias Dominicales. Desde 1900 a 1930, ex iste un decrecim iento intercensal del analfabetismo en España que fue mayor entre las mujeres. En el campo de las enseñanzas técnico – profesionales, la preocupación social llevará a que los Directorios de Primo de Ri vera establezca un marco jurídico de dichas 146 enseñanzas. En 1924 aparece el Estatuto de Enseñanza Industrial, y en 1928 se publica el Estatuto de Formación Profesional qu e terminaría configurando las Escuelas Elementales de Trabajo ( E.E.T.), y las Es cuelas de Orientación profesional, ambas dependientes del Ministerio de Trabajo. Sobr e dicho Estatuto de 1928 se apoyará la Ley de Formación Profesional Indust rial de 1955. Indudablem ente, también se intentó llevar a cabo una reforma de los estudios oficiale s de Com ercio ( en 1928, se constituye en España, el Comité Nacional de Organización Científica del Trabajo - C.N.O.C.T. -, que funcionó como una asociación libre , y publicó trim estralmente la Revista De Organización Científica . Un destacado m ie mbro del C.N.O.C.T. fue Pedro Gual Villalbí ). La Gaceta de Madrid del 1 de Diciembre de 1925 recog ía el Real Decreto de 28 de Noviembre de 1925 q ue aprobaba el Estatu to de la Enseñanzas Mercantil en España. El Estatuto nacía en plena política económi ca corporativa del Directorio de Primo de Rivera, y se enmarcaba en la creación de cen tros donde formar a técnicos adecuados a la nueva situación de la empresarial, tanto públ ica como privada, y siem pre “ ... en bien del mayor progreso económ ico del país “. Aunque al final no en tró en vigor, vamos a recoger la exposición de motivos y la or ganización de la enseñanza m ercantil que recogía este Estatuto. La expos ición del R.D. decía así: “... Cuantas reformas han sido decretadas por los Gobiernos ante riores referentes a las Escuelas m ercantiles, desde que el Estado las tomó a su cargo a mediados de la anterior centuria, significaron un efectivo adelanto, pero de m archa más bien cautelosa que acelerada, e in terrum pida además en la últim a reforma, hoy en vigor, que por la naturaleza d e su contenido representa una para da en el camino emprendido. De aquí la urgencia de la reorgani zación que ofrece para reanudar el sucesiv o mejoramiento de estas enseñanzas antaño iniciado, poniendo a tono las Escuelas de Comercio con las actuales necesidades de la econom ía patria, a fin de que reciba ésta de aquéllas el debido impulso y, por lo que a España interesa, no quedar rezagada en el avance mundial que en este orden de conocim ientos, durante los últimos años particularment e, de m odo evidente se ha producido. La índole variada y aun enciclopédica que hubieron de tener desde un principio estos estudios, reuniend o en un solo cuerpo de materias lo mism o las ciencias jurídicas que las exactas y las físico natura les, reclamaba, sobre todo al darles el desenvolvimiento que la complejidad m is ma del comercio imponía, una clasificación de dichos estudios, con las naturales especializaciones, en consonancia con la importancia adquirida por ciertas ramas de la actividad 147 mercantil, n ecesitadas a su vez de mayor intensidad en la preparación científica de quienes hubieran de dedicarse a ellas. Los principios de una sana pedagogía exigían asimismo el sistema cíclico en el desenvolvimiento gradual de tales enseñanzas, con la aparición en su curs o de las bifurcaciones necesarias. El acierto del plan de estudios de 1915 f ue el hacerse cargo de estas n ecesidades de la enseñanza mercantil en España; pero la falta de criter io sostenido en tan importante m ateria, hizo que sufrieran luego cierta limitación tan saludables tendencias...”. “ La equiparación universitaria de esto s estudios responde a la importancia creciente de la rama de la actividad a que hacen referencia, siendo de notar que en otros países llegaron aun más lejos en este cam ino, con la creación de las Facultades univers itarias de Ciencias comerciales “. En la Exposición de motivos se indi caba que se reforzab an los estudios mercantiles de vulgariza ción “... Las Secciones elementales de Vulgar ización para la formación del Auxiliar mercantil, cuyo carácter social representa un nuevo aspecto del mayor interés de estas enseñanzas, quedan robustecidas en el presente Estatuto con la presencia de un Catedrático al frente de la mismas y procurándose la creación inm ediata de nuevas secciones, así como se atiende a su próxima ampliación hasta sumar un total de 66 repartidas por t odo el territorio, incluso el Norte de África, de m odo que encuentren la satisfacción de esta necesidad im portantes Centros de producción y comercio hoy huérfanos de en señanzas m ercantiles oficiales...”. También se explicaba en la Exposición de m otivos la organización regional de las Escuelas mercantiles que conten ía el Estatuto: ”... Se organizan, cual los Distritos uni versitarios, cuatro Regiones académ icas: Norte, Centro, Sur y Levante, dotadas de diversos Centros de instrucción mercantil, en todas su s especialidades de cultura prof esional, distribuidos equitativa y convenientemente, distanciados para que su beneficiosa influencia se extienda por la Región entera. Y cada una de ellas tendrá su capitalidad espiritual, con una Escuela Superior que, cobijando en su seno la representación de todas las enseñanzas mercantiles, en sus varios grados y significación, lo mismo oficial que privada, dará cierta unidad a sus orientaciones allí en donde la situación geográfica imprime determinada hom ogeneidad a los intereses económicos locales...”. El capítulo prim ero recogía la organización de las enseñanzas mercantiles. El artículo 1º establecía que las ens eñanzas mercantiles of iciales formarían dos gra dos: Profesionaly Superior. Cada uno de dichos grados comprendería tres secciones de especialización 148 “ ... a base de aplicaciones comerciales de las ciencias exactas, de las físico – naturales y de las morales y políticas, c on las denom i naciones de “ Contabilidad “, “ Mercancías “ y “ Economí a, para el período profesiona l, y de “ Ac tuarial “, “ Comercial “ y “ Consular “ en el superior...”. El artículo 3º establecía que para ingres ar en las Escuelas de Com ercio se tenía que tener terminado el Bachillerato . Los artíc ulos 4º y 5º desarrollaban el Plan de Estudios paraobtener el título de Profesor me rcantil integra l y para obtener el título de Intendente Mercantil. El Plan de Estudios de cada una de las Secciones del Grado Profesional era: CUADRO 3 .19 Estatuto de la Enseñanza Mercantil. Grad o Profesional. Sección de Contabilidad Curso Grupo de asignaturas Asignaturas Impartición Económico – político Econ omía política y social Orales Matem ático – financier o Cálcul o comercial Orales Geográfico – económ ico Geografía econ ómica universa l Orales Idiom as Inglés o Alemán, primero Orales Prácticas Esteronitmia Prácticas 1º Idioma s Francés comercial Prácticas Económico – político Legislación mercantil española Orales Contabilid ad Con tabilidad general Orales Geográfico - económico. Ciencias físico - naturales Industrias y Com ercio de España ( primeras materias, p rocedimientos industriales y aspectos económicos de los producto s ) Orales Idiom as Inglés o Alemán, segundo Orales 2º Prácticas Form ularios d e Derecho mercantil Prácticas Matemático – financiero Matemática financiera Orales Contabilid ad Contab ilidad de Em pr esas Orales Prácticas Prácticas mercantiles Prácticas Prácticas Tráfico Prácticas 3º Idioma s Inglés o Alemán comercial Prácticas Elaboración prop ia. Fuente: Artículo 4º del Capítulo Primero del Estatuto de la Enseñ anza Mercantil en España. Gaceta de Madri d del 1 de Diciembre de 1925. 149 CUADRO 3 .20 Grado Profesional. Sección de Mercancías Curso Ciclos o Grupos de asignatur as Asignatur a s Clases Económico – político Econo mía política y social Orales Matem ático – financier o Cálculo c omercial Orales Geográfico – económ ico Geografía ec onómica univer sal Orales Idiom as Inglés o Alemán, primero Orales 1º Idioma s Francés com ercial Prácticas Ciclo económico – político Leg islación mercantil española Orales Ciclo de con tabilidad Contabilidad general Orales Mercancías, primer curs o Orales Idiom as Inglés o Alemán, segundo Orales 2º Enseñanzas Prácticas Formularios de Derecho mercantil Prácticas Mercancías, segundo curso Orales Geográfico – eco nómico Geografía eco nómi ca especial de la Península Ibérica y de América Orales Enseñanzas Prácticas Prácticas mercantiles Prácticas Enseñanzas Prácticas Laboratorio Prácticas Enseñanzas Prácticas Tráfic o Prácticas 3º Idioma s Inglés o Alemán comercial Prácticas Elaboración pro pia. Fuen te: Artículo 4º d el Capítulo Primero del Estatuto de la Enseñanza Mercan til en España. Gaceta de Madri d del 1 de Diciembre de 1925. CUADRO 3 .21 Grado Profesional. Sección de Economía. Plan de estudios. 1925 Curso Ciclos o Grupos de asignatur as Materias Clases Ciclo económico – jurídico Econo mía política y social Orales Ciclo matemático - financiero Cálculo co mercial Orales Ciclo ge ográfico – econ ómico Geografía ec onómica univer sal Orales Ciclo de idiomas Inglés o Alemán, primer curso Orales 1º Ciclo de idiomas Francés comercial Prácticas Ciclo económico – jurídico Legislación mercantil española Orales Ciclo de contabilid ad Contabilid ad general Orales Ciclo ge ográfico – econ ómico Industria y Comercio de Es paña Orales Ciclo de idiomas Inglés o Alemán, segundo Orales Ciclo de enseñan zas prácticas Fo rm ularios de Derecho mercantil Prácticas 2º Ciclo de enseñanzas prácticas Trabajos de se minario Prácticas Ciclo económico – jurídico Legislación mercantil extranjera Orales Ciclo económ ico – jurídico Economía come rcial y Legislación de Aduanas Orales 3º Ciclo ge ográfico – econ ómico Geografía ec onómica especial de l a Península Ibéri ca y de América Orales 252 CUADRO 3 .72 Escuelas oficiales de Comercio de España. Coste del Grado Profesional o Técnico Instancia al D irector de la Escuela, en pa pel de pagos al Estado 1,20 ptas.: este grado se e studia en dos c ursos 2,40 pe setas Derechos de matrícula, en papel de pag os al Estad o, ab onado s en Septiemb re 15 pe setas Derechos de examen, en papel de pago s al Estad o, abon ados en Mayo 2,50 pe setas Gastos por cada asignatura: enseñan za oficial Dos tim bres móviles, de 0,15 pesetas 17,80 pesetas Número de asi gnaturas: once 195,80 peseta s Derechos de prácticas, en las clases de Conjunt o y de Ensayos y Valoración comerciales, a diez pe setas cada una 20 peset as Dos tim bres móviles, de 0,15 pesetas 0,30 pe setas Fuente: Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Sección de Info rmaciones, Publicaciones y Estadística. E scuelas de Com ercio. Estado actual de la enseñanza en España. 1926. Imprenta de Sordom udos y Ci egos. Paseo de la Ca stellana, 69. - Madrid: 192 6. CUADRO 3 .73 Escuelas oficiales de Comercio de Espa ña. Coste. Perito: R eválida. Titulo Instancia al Director de la Escuela, en pa pel de pagos al Es tado 1,20 pe setas En metálico 5 pesetas Certificación de estudios En una póliza 2,40 pesetas Derechos de reválida, en papel de pag os al Estado 30 pesetas Derechos de título s, en papel de pago s al Estado 5 0 pesetas Derechos de timbre, en pa pel de pagos al Es tado 30 peseta s Derechos de expe dición, en papel de pago s al Estado 5 peset as Un timbre móvil 0,15 pesetas Total 123,75 peset as Fuente: Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Sección de Info rmaciones, Publicaciones y Estadística. Escuelas de Comercio. Estado actual de la enseñanza en Espa ña. 1926 . Imprenta de Sordom udos y Ci egos. Paseo de la Ca stellana, 69. - Madrid: 192 6. CUADRO 3 .74 Escuelas ofi ciales de Comer cio de España. C o ste. Profe sor: Reváli da. Titulo Instancia al Director de la Escuela, en pa pel de pagos al Es tado 1,20 pe setas En metálico 5 pesetas Certificación de estudios En una póliza 2,40 pesetas Derechos de reválida, en papel de pag os al Estado 30 pesetas Derechos de títulos, en pap el de pago s al Estado 250 pesetas Derechos de timbre, en pa pel de pagos al Es tado 30 peseta s 253 Derechos de expe dición, en papel de pago s al Estado 5 peset as Un timbre móvil 0,15 pesetas Total 323,75 peset as Fuente: Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Sección de Info rmaciones, Publicaciones y Estadística. Escuelas de Comercio. Estado actual de la enseñanza en Espa ña. 1926 . Imprenta de Sordom udos y Ci egos. Paseo de la Ca stellana, 69. - Madrid: 192 6. El coste de la carrera mercantil p ara un alumno de enseñanza oficial según el Real Decreto del 31 de Agosto de 1922 eran: 406,25 pesetas si se estudiaba completamente el Grado de Perito Mercanti l, y 824,75 pesetas para los que terminaban el Grado de Profesor Mercan til. Para un alum no no oficial, según el R. D. del 31 de Agosto de 1922, se incrementaban com o pode mos ver en el anuncio aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas del 22 de Marzo de 1929: El resumen general del coste de la carre ra mercantil según el R. D. de 1915 era: 210 pesetas para la obtención del Grado de Perito Mercantil, y 824,75 pesetas para la obtención del Grado de Profesor M ercantil. Y el coste de la carrera m ercantil para un alumno de enseñanza oficial según el Real Decreto del 31 de Agosto de 1922 eran: 406,25 pesetas si se estudiaba completamente el Grado de Perito Mercantil, y 824,75 pesetas para los que terminaban el Grado de Profesor Mercantil. Para un alum no no oficial, según el R. D. del 31 de Agosto de 1922, se incrementaban como podemos ver en el anuncio aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas del 22 de Marzo de 1929: “ - SECRETARÍA – AVISO.- Desde el día 1º al 30 de Abril próximo, durante los días laborables y horas de 9 a 11 y media de la m añana esta rá abierta en la Secretaría de esta Escuela la matrícula para toda c lase de enseñanza de la carrer a mercantil para aquellos que deseen presentarse a exam en en el mes de Julio venidero, para lo cual se tendrán presente las siguientes reglas : EXAMEN DE INGRESO Para ser adm itido a examen de ingreso se necesita acreditar haber cumplido la edad de diez años, antes de efectuar la inscripción. Los alumnos deberán acompañar a la instan cia irá dirijida al se ñor Director de esta Escuela y que ha de estar escrita de puño y letra del interesado, su partida de nacimiento del Registro Civil; certificado de estar revacunad o y no padecer enfermedad contagiosa; una póliza de 2,40 pesetas; un timbre móvil de 15 céntimos; 5 pesetas en papel de 254 pagos al Estado y 2,50 en m etálico para for mación de expediente. Los procedentes de otra provincia deberá presentar legalizada la certificación de nacimiento y, los m ayores de 14 añ os, su cédula personal corriente. ENSEÑANZA NO OFICIAL En todo el citado mes de Abril y a las m i s mas horas, estará igualm ente abierta en Secretaría la matrícula de enseñanza no oficial, para los alumnos que deseen examinarse en la épo ca ordinaria, de las asignaturas que hayan estudiado privadamente. Para ser admitido son requisitos ind ispensables: Solicitar del señor Director, en la in stancia debidam ente reintegrada, las asignaturas en que desee ser matricul ado, abonando los siguientes derechos: Grado preparatorio y elemental. Por inscripción..........................8,00 pesetas Por derechos de examen...........2,00 pesetas Por formación expediente.........2,50 pesetas Total por asignaturas..............12,50 pesetas Grado profesional Por inscripción........................15,00 pesetas Por derechos de examen...........2,50 pesetas Por formación expediente.........2,50 pesetas Total por asignatura El pago de los anteriores derechos de hará en papel del Timbre del Estado, los de matrícula y examen, exceptuándose los derechos de examen de asignaturas gráficas, cuyo pago será la mitad en pa pel y la otra m itad en metálico. En metálico de berá hacerse también la tota lidad de los derechos de formación de expediente. Además, entregarán un tim bre móvil de 15 céntimos, por cada asignatura y dos más, uno para el resguardo de la matríc ula y otro para el recibo en metálico. Los alumnos que tengan aprobadas en otros C entros oficiales de enseñanza, asignaturas que deseen les sean conmutadas, presentarán certificacion es de dicho extremo para su vez pro ceder a la conm utación de las mismas , con arreglo a lo previsto por las disposiciones vigentes. ENSEÑANZA OFICIAL Durante la primera quincena del próxi m o mes de Mayo deberán abonar los alumnos de enseñanza oficial, los derechos de ex amen de las asignaturas en que se hallan matriculado s, más los timbres móviles de 1 5 céntimos para las papeletas respectivas; debiendo advertirle s que aquellos que no lo verifiquen en el referido plazo se le s tendrá por renunciados a su matrícula, quedando excluidos de poderlo verificar en la época extraordinaria de Septiem bre. 255 Las Palmas, 14 de Marzo de 1929. El Secretario, Juan Lozano Rodríguez Vº Bº El Director acct al. Alfonso Canella “. Podemos observar que el coste de la ma trícula se incrementaba en el Grado Profesional, tan to en los alumnos oficiale s como en los no oficiales. Aquí también podría estar una de las explicaciones del por qué la matrícula en dicho Grado siempre disminuía. 4.8.4.Aproximación a las características de los alumnos Es fácil averiguar el lugar de nacimiento y la edad de los alumnos de la Escuela. Sin embargo, resulta bastan te más difícil averiguar su origen fam iliar. En el caso de figurar en los expedientes pe rsonales, sólo figura dicho origen f amiliar en la documentación cuando el alum no solicita matríc ula gratuita, o cuando a nacido fuera de Las Palmas de Gran Canaria y presenta la partida de nacim iento. En cuanto a la naturaleza de los alum nos ( lugar de nacimi ento ), de una muestra de 92 expedientes académicos consultados para este período al rededor del 64 % del alumnado es natural del municipio de Las Palm as de Gran Canaria, alrededor de un 15 % es natural de otros municipios de la isla de Gran Can aria ( especialmente de los municipios de la zona centro – norte ). En cuanto a los nacidos fuera de Gran Canaria, e l porcentaje que representan los nacidos en el resto de Canarias, y los n acidos en la P enínsula o en colonias, es el mismo, un 7,6 %. Los nacidos en el extranjero ( fundam entalmente Cuba ) representan cerca de u n 4 %. En lo referente a las edad es, de una m uestra de 100 al umnos los resultados que obtenemos son: el grupo de edad com pre ndido entre 10 y 14 años , el porcentaje de alumnos es de un 62 %; el grupo de edad de 15 a 18 años, se sitúa en un 31 %; mientras que los mayores de 18 años suponen un 7 %. En cuanto al origen f a miliar de los alumnos, el cuadro siguiente nos indica que era muy variado: desde arquitectos, pasando por comerciantes, hast a trabajadores del campo: 256 CUADRO 3 .75 Alumnos de la Escuela Profe sional de Co mercio de Las P almas de Gran Canaria. 1913 – 1931. Orig en familiar Nº de expediente p ersonal Orig en familiar 47 Padre arquitect o del Ayuntami ento y Diocesano 51 Padre propietario 52 Padre propietario 58 Padre magi strado, madre pr opietaria 60 Padre mam postero, abuelos m aternos labradores 191 Padre carpinte ro 197 Padre platero 201 Padre sastre 230 Padre empleado 233 Padre escribiente 269 Padre mi litar 285 Padre com erciante 286 Padre propiet ario 294 Padre com erciante 298 Padre j ornalero, eran 6 de familia, g anaba un jorn al de 2 pesetas 457 Padre emi grado a Cuba, madr e lavandera 458 Padre jornale ro 489 Familia de labrad ores 492 El padre t rabajaba como ob rero en los tal leres de José Lisó n y tenía seis hijos, siendo el único que t rabaj aba en casa. La información que se adjunta al expediente aca dé mico nos se ñala que era un taller de carpintería y el jornal diario era de 7 pesetas 497 El padre era secretari o del Ayuntami ento y Juzgado m unicipal de Artenara 510 El padre era pobre, la fam ilia se com ponía de 6 pe rsonas y los ú nicos medios de subsistenci a eran una peque ña tienda de comestibles 511 El padre e ra empleado 619 En el curso aca démico 1926 - 27, la ma dre solicitaba m a trícula g ratuita: famili a pobre, de cinco personas , y sus escasos medios d e subsistencia eran los que ganaba al servicio de Aug usto Mario Rom ero 700 El padecía una enfe rmedad en la vista que le impedía trabajar. Padres pobres 703 El tutor ( pobre, jornaler o ) era su tí o, pues era huérfa no de padres 721 El pad re ganaba un jornal de 7 peset as con las que tenía que aten der a su fam ilia, 9 personas , 7 hijos t odos menore s de edad. P obres 723 Padre albañil Elaboración pr opia. Fuente: Exp edi entes personales de los alumnos de la Escuela Profesional de Comerci o de Las Palmas de Gran Canaria. Arc hivo de la Escuela Profesional de C omercio de Las Palmas de Gran Canaria. U niversidad de Las Pal mas de Gran Ca naria. 257 4.8.5.Las ayudas al estudio En esta época, las ayudas al estudio procedían de diferentes institu ciones. Ayudas al estudio de la Fundación Bergam ín Francisco Bergamín García fue nombrado Ministro de Instru cción Pública el 27 de Octubre de 1913. El 22 de Agosto de 1914 se creaba la Fundación Francisco Bergamín, y en Agosto de 1916 quedaba regist rada en el Ministerio de Instrucción Pública como de benefici encia particular docente. 148 El Claustro de 26 de Mayo de 1919 acordaba que la adjudicación del prem io de la “ Fundación Bergamín “, se hiciese con arreglo a las siguientes bases, que deberí an ponerse en conocimiento de los alum nos oficiales del primer año del grado elem en tal: 1º.- Al alumno que hubiese obtenido las mejores calificaciones en los próximos exám en es. 2º.- En caso de dos o m ás alumnos que las hubieran obtenido iguales, sería pr eferido el que hubiese observado una más puntual asistencia y fuera de condición má s modesta. Para di cha adjudicación, según dichas bases, en el Claustro siguiente , de 16 de Junio de 1919, se examinaron detalladamente las actas de exám enes de los alumnos oficiales del primer curso del grado elemental, resultando el alumno Juan Hernández Suárez el único que reunía las mejores calificaciones. Durante el curs o académ ico 1923 – 24, el Claustro acordó un premio de la Fundación Bergamín, consistente en 71,70 pesetas para pago de matrículas, derechos de exam en, etc. de l segundo año elemental ( que había quedado desierto en cursos anteriores ), al al umno Agudo Pulido Sánchez, debiendo utilizar dicha cantidad en el nuevo curso que com enzaba. Ayudas al estudio de la Cámara oficial de Comercio, Industria y Navegación de Las Palmas De las ayudas concedidas por la Cáma ra de Comercio de Las Palmas hay noticias durante el curso académico 1918 – 19 y 1923 –24. Así, en el curso académico 1918 – 19, la Cámara de Comercio concedía 2 prem ios en metálico de 100 pesetas cada uno con destino a dos alumnos de la Escuel a que se hubiesen distinguido durante el 148 Fernánd ez Aguado , 1997. 258 curso o en los exámenes extraordinarios. Durante el curso académico 1923 – 24, el 25 de Marzo de 1924 la Cám ara Oficial de Comerc io se dirigía al Director de la Escuela informándole que en la sesión celebrada el día 10 del mismo m es se había acordado destinar 300 pesetas para premios, en partes igu ales, a tres alumnos de la Escuela. La adjudicación la debería hacer el Claustro de la Escuela a alumnos de reconocida pobreza y probado amor a los estudios. En la Memoria de final de curso se consideraba que esta iniciativa de la Cám ara de Comercio era dig na de toda alabanza, constituyendo un poderoso estímulo para la juventud consagra da al estudio y que por él aspiraba a mejorar su condición y a crearse un porvenir. Sin em bargo, a la hora de realizar la adjudicación de esos premios, el Claustro de la Escuela hab ía encontrado la dificultad de que existían cuatro alumnos m erecedores de ellos y al comunicarlo a la Cámara de Comercio exponiéndole la situación, la Cám a ra acordó ampliar los premios a cuatro, haciendo así posible que se concediera a ca da uno de los cuatro alumnos el premio acordado de cien pesetas. Los alumnos ag raciados habían si do: Alonso Artiles Rodríguez, del tercer año Elemental; E duardo Cárdenes Pérez, del segundo curso Elemental; Juan López García, del Grado Preparatorio ; Adrián Figueroa López, del Grado Preparatorio. Becas “ Pérez Galdós “ El Boletín Oficial de Las Palmas del 18 de Noviembre de 1929 recogía el anuncio de concurso del Excmo. Cabildo In sular de Gran Canaria sobre las becas “ Pérez Galdós “. Su distribución entre los Ce ntros de enseñanza iba a ser: Escuela de Comercio: 2 ; Escuela Normal de maestros : 2; Instituto de 2ª enseñanza: 1. Matrículas gratu itas El Claustro de la Escu ela concedía matrículas gratuitas fundándose en la aplicación, aprovechamiento de los estudios y condiciones de pobreza de los alumnos. 259 CUADRO 3 .76 Matrículas gratuitas c oncedidas Fecha Continuaci ón o Renovación Nuevas Total 14 – 10 - 1924 8 7 15 31 – 1 0 - 1925 10 5 15 2 – 12 - 1926 11 9 20 23 – 1 1 - 1928 16 16 32 21 – 1 0 - 1929 17 13 30 19 – 1 1 - 1930 17 13 30 Elaboración propia. Fuente: I Libro de Acta s de los Claustros de la Escuela Pr ofesional de Com ercio de Las Palmas de Gra n Canaria. Archivo de la Escuela Profesional de C omercio de Las Palm as de Gran Canaria. U niversidad de Las Palmas de Gran Canaria. Ayudas por desplazamiento En la sesión ordinaria del 23 de Novi embre de 1928, el Claustro conocía la Comunicación del Sr. Rector de la Universidad de La Laguna trasladando el acuerdo de la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios de conceder el 30 % de rebaja en el importe de los pasajes de los est udiantes que, con motivo de sus estudios, se trasladasen de una a otra is la. En la m is ma comunicación se daban instrucciones sobre la forma de obtener el m encionado beneficio, mediante Carnet de identidad escolar y datos estampados en hoja de un talonari o recibido, que conserva ría en su poder la Dirección del Centro. 4.8.6.Las asociaciones de estudiantes En el año 1927, encontramos referencias a la existencia de una Asociación de estudiantes Mercantiles en la Escuela de Com e r cio grancanaria. Así, en el Claustro del 6 de Mayo de 1927, se daba cuenta del viaje re alizado a la vecina isla de Tenerife por un grupo de jóvenes estudiantes del Centro pertenecientes a la Asociación de Estudiantes Mercantiles, que tuvo la inic iativa de la excursión, los que fueron acompañados por el Catedrático Canella y los Profesores Auxiliares Lozano y Rodríguez Doreste, y, después de dar lect ura a las com unicacionescruzadas entre los diversos elementos de Tenerife que tom a ron parte y las enviadas desde aquí, se 260 acordaba por unanimidad hacer con star en ac ta la satisfacción del Centro hacia los compañeros que abandonando sus habitual es ocupaciones acompañaron durante tres días a los mencionados jóvenes. Se acordaba también alentar por todos los medios, esta clase de viajes instructivos. También quedaba enterado e l Claustro que por iniciativa d e la Asociación de Estudiante s, se habían empezado a pr oyectar algunas películas adecuadas a los fines del Centro. El 21 de Noviembre de 1927 la Asociación se dirigía al Director de la Escuela para solicitar el acceso por lo m enos de la Junta Directiva a la Biblioteca de la Escuela, al carecer la Asocia ción de los recursos necesarios para tener local propio. Los miembros de la Junta Directiva se hací an responsables de cualquier acto de indisciplina que pudiera tener lugar dur ante la perm anencia de la misma en la Biblioteca. El 25 del mismo m e s, el Director de la Escuela comunicaba a la Junta Directiva de la Asociación de Estudiante s Mercantiles que quedaban autorizados los miembros de la Junta, exclusivam ente para las funciones indispensa bles para la buena marcha de la Asociación, sin que dichas f unciones dificultasen lo s servicios de la Biblioteca. Además, dicha Junta quedaba res ponsable del respeto del material exis tente en la Biblioteca, y de los actos de indisciplina que en la Bib lioteca se pudieran producir. El no cumplim iento de las condiciones daría lu gar a la retirada de la autorización y las sanciones correspondientes. El 29 de Noviem bre de 1927, la Asociaci ón de Estudiantes Mercantiles de Las Palmas agradecía al Direct or de la Escuela la autorización recibida. 4.9.La organización de la enseñanza 4.9.1.Aspectos generales En la Escuela Profesion al de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria, tres planes de estudio orientaron la organización de la enseñanza: el Plan de 1912, el Plan de 1915 y el Plan de Agosto de 1922. La organización e impartición de las distintas asignaturas seguía lo establecido en el Plan vigente en cada moment o, siendo el Plan de Agosto de 1922 el que tuvo una mayor vigencia en la historia de la Escuela. En cuanto a cuestiones de tipo didáctico y científico ab ordadas en la Escuel a, a continuación presentamos una extensa recopilación de las mism as, comenzando por el año 1914. En la sesión del 8 de Mayo de 1914, Santiago de Ascanio y Montemayor hacía ver al Claustro la conveniencia de que la Escuela publicara un folleto en el que se hiciera relación detallada de los estudios que se podían cursar en la misma, así como de las 261 carreras y profesiones a cuyo i ngreso y ejercicio daban dere cho dichos estudios. Dicho folleto, según el señor Comisario Regio, se repartiría profusamente a fin de dar a conocer al país las ventajas e importancia de la Carrera m ercantil que desgraciadamente tan desconocida era no sólo en Canarias, sino en España en tera. El Claustro acogió con entusiasmo el p r oyecto, quedando designados para la red acción del citado folleto Santiago de Ascanio y el secretario de la Escu ela. En la sesión or dinaria del 16 de Enero de 1915, los profesores cambiaban im presi ones sobre la marcha y progreso de la enseñanza. El 12 de Abril de 1917 el profesor encargado de la asigna tura de Mercancías y procedimientos industriales deseaba vi s itar con los alumnos de la m ateria los establecimientos industriales de m a yor impor tancia del país, con el objetivo que los alumnos pudieran ver en la pr áctica el funcionamiento de las industrias. Por ello la Dirección de la Escuela se dirigió a la Fábrica Azucarera de San Pedro de Arucas pidiendo permiso para poder visi tar la. El 15 de Abril, la Fábrica auto rizaba la visita y se ofrecía para dar a conocer a los alum nos los elementos que pudieran interesarles. El único requisito era avisar por teléfono el día que pensaban realizar la visita, para que no coincidiese con el día d e limpieza de la Fábr ica ( posiblem ente se eligió esta Fábrica porque durante los años de la Gran Guerra, en Canarias, resurgió con fuerza el debate en torno a la cuestión del azúcar, su cultivo e indus trialización ). En la sesión ordinaria del 9 de Octubre de 1918, el Claustro se planteab a el cam bio de la fecha de inauguración del curso académico. El Delegado Regio de enseñanza había enviado un oficio a la Escuela en el que pedía la opinión del Clau stro sobre la conveniencia de solicitar la variación de la fecha de ina uguración del curso. Abrió la disc usión sobre el asunto el Sr. Caño el cual expuso los antecedentes del asun to, por haberse planteado en una reunión de Directores de los di stinto s centros de enseñ anza, a la que había concurrido como Director accidental de la Escu ela de Comercio. El Sr. Caño expresó su opinión favorable a la variación de la fecha de com ienzo de curso en el sentido de que aquella fuera la que regía para la Escu ela de Industrias, que era el 1º de Noviem bre. Justificaba su opinión por las condiciones del clima de Las Palmas, con la prolongación del verano durante todo el mes de Octubre. Sin em bargo, Miranda Guerra se manifestaba en sentido contrario. La intervención de Miranda Guerra se fundamentaba principalm ente en el deplorable efecto que una petición como aquélla no podía m enos de causar en la opinión, que sin detenerse en los verdaderos motivos, discutibles siempre, ya que era posible inter pretara todo ello como un pre tex to para procurarse el profesorado un mes más de vacaciones. A esto contestó el prof esor Pineda diciendo que los días perdidos 268 en el que se encontraba la Escuela de Com ercio ( Universidad de Sevilla, posteriormente Universidad de La Laguna ), y se devolvía con el visto bueno de l Rector. A los cuadros anteriores añadimos el siguien te modelo de cuestionario del Tribunal de la Clase de C onjunto, encontrado en la corr espondencia de la Escuela: “ Tema práctico. Los señores A, B, C y D, tratan de c onstituir un a compañía colectiva aportando un capital total de 100.000 pesetas por iguale s partes con objeto de dedicarse a la importación de m aderas de construcción, de cereales, azúcar , tabacos, café y tejidos en general y a la e xportación de productos del país. Resuélvanse todas la s cuestiones que la cons titución de la Sociedad plantea en relación con la legis lación mercantil, legislación tributaria, asientos de apertur a en la contabilidad de esta compañía, etc. Al alumno, suponiéndole Asesor técnico de la em presa, se le encomienda el desarrollo del conjun to de operaciones mercantiles de la mism a determinando especialmente los m ercados de los artí culos de importación que se mencionan anteriormente com o material del negoci o no solamente con relación a los precios en los mercados de origen sino también teniendo en cuenta las condiciones y facilidades d el transporte, y expresando los puertos que deban ser utiliza dos. Determínense las operaciones despacho de im portación de estos artículos y los impuestos con que los m is mos están gr avados a su entrada en esta isla. Suponga el alumno que se ha autorizado la compra de 200 sacos de 100 kilos cada uno de azúcar procedente de Brasil a un corresponsal en Londres al precio de chelines los 100 kgs. Cobrando medio por ciento por su intervención y gastos fijos pesetas 112,50; autorizándole que para el reembolso gire letra, lo cual verifica a cambio de 33,40 medio por ciento com isión y uno por mil de corretaje; simulando adem ás los asientos que esta s operaciones originan y determinando en fin su precio de coste de la mercan cía, puesta en alm acén.”. Las Palmas 25 de Septiembre de 1923.”. Como podemos ver la resolución del tema práctico planteado implicaba poner en marcha los conocim ientos teóricos y prácticos adquiridos en las di ferentes asignaturas cursadas, desde los aspectos contables hasta los legislativos, pasando por los relacionados con la geografía económica. 4.9.4.La Fiesta del Libro español El Real Decreto del 6 de Febrero de 1926 ( Gaceta de Ma drid del 9 de Febrero), a propuesta del Ministro de Tr abajo, Comercio e Industria, establecía la celebración de 269 la Fiesta del Libro Español pa ra conm emorar el nacimiento del Príncipe de los Ingenios. El 25 de Septiembre del m ismo año, el Vi cerrector de la Univ ersidad de Sevilla comunicaba a la Dirección de la escuel a que en cumplimiento de dicho R.D., y conforme a lo dispuesto en la Real Orde n del 17 de Septiembre, debía dar cuenta detallada al Ministro de Inst rucción Pública de los actos que se celebras en en la Escuela a tal fin. Por telegrama del 7 de Octubre, el Di rector de la Escuela informaba al Ministro de Instrucción Pública que se había celebrado la fiesta de l libro en sesión pública con asistencia de todo el profesorado y alumna do de la Escuela. Felipe de la Nuez había disertado sobre la vida y obra de Cervante s, el catedrático Alfonso Canella había hablado sobre “ El Libro su historia e impor tancia del español “, y el alumno ( futuro Profesor mercantil) José Ma teo Díaz había leído diversos trozos de las obras de Cervantes. También se informaba al Minis t erio que se había acordado i mprim ir las conferencias en un folleto pa ra ser repartido a los alumnos , y la adquisición para la Biblioteca de la Escuela de la edición de Rodríguez Marín d e El Quijote y las obras de A. Buylla. Al año siguiente, 1927, en el acto público celebrado en la Escuela mercantil, con motivo de la Fiesta del Li b r o, se tomaba “ p or aclamación y con gran entusiasmo el acuerdo de solicitar de los Poderes públicos la elevación de ca tegoría “ según se expresaba en la exposición elevada al Mini stro de Instrucción Pública. Por ello, el Director de la Escuela escrib ía al Presidente de la Cámara Oficial de Com ercio de Las Palmas de G.C. para hacerle llegar dicho acuerdo, y com unicarle que “... Este Claustro estimaría en alto gra do que la Corporación que tan dignam ente preside presentase su eficaz concurso a la realización de esta idea y por ello remite copia con el ruego de su estudi o y si estima aceptable y ben eficioso el proyecto se sirva apoyarlo cerca del G obierno realizando las gestiones que estime convenientes y que le dicte su patriotismo y su probado am or al País...” Félix Delgado Rodríguez, Presidente del Centro de Dependi entes del Co mercio y de la Industria, se dirigía a la Dirección de la Escuela, y le remitía el telegram a que había dirigido al Ministro de Instrucción Pública en apoyo de la solicitud de la elevación de categoría de la Escuela. Al mismo tiempo, brindaba el apoyo del Centro para conseguir dicha elevaci ón. El telegrama decía así: “ PRESIDENTE CENTRO DEPEDIENTES DEL COMERCIO Y DE LA INDUSTRIA DE LAS PALMAS A MINISTRO DE INSTRU CCIÓN PÚ BLICA. MADRID. REUNI DOS EN SESIÓN EXTR AORDINARIA AC UERDASE UNÁNI MENTE DIRJIRNOS V UECENCIA PARA EXPONERLE RESPETUOS AMENTE ASPI RACIÓ N SE ELEVE CATEGO RÍA ESTA ESCUELA COME RCIO FIN PODER CURSAR GRADOS I NTENDENCIA COMO BILBAO 270 BARCELONA MALAGA. IMPORTANCIA COME RCIAL ESTA CIUDAD PRIVILEGIADA SITUACIÓN EN LAS RUTAS DEL M AR SU GRAN PUERT O PROCLAMAN ESTA JUSTA PETICIÓN. “. 149 El 3 de Diciembre de 1927, el presidente accidental de la Cám ara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Las Palm a s de Gran Canaria se dirigía al Director de la Escuela para informarle que la Cám ara se había dirigido al Mi nistro de Instrucción Pública y Bellas Artes en apoyo de la elev ación de la categoría de la Escuela. A pesar de los apoyos mencionados, la el evación de la categoría de la Escuela tendría que seguir esperando. En cuanto al tema de la convivencia esco lar, lo prim ero a rese ñar en la falta de asistencia de los alumnos a clase. En el m e s de Diciembre de 1919 y de 1920, encontramos que el Claustro de la E scuela ti ene que abordar la inasistencia a clase de los alumnos. Esta cuestión de las faltas de asistencia de los alum nos era un hecho que ocurría en otras Escuelas como la de Va lladolid. E, incluso, en Diciembre de 1924 volvemos a tener noticias de la repetición de la misma circunstancia. El 9 de Diciembre de 1924, el Claustro de la Es cuela se tenía que reunir en sesión extraordinaria ya que dicho día la mayor parte de los alum nos habí an dejado de acudir a cl ase. A pesar de la unanimidad que existió entre los claustrales pr esentes de que era indispensable corregir rápidamente tal indisciplina, tam bién se pr odujo un enfrentamiento entre los profesores de la Escuela, ya que algunos opinaban que había que hacer “ escuela am able “. También dentro de la convivencia preo cupaba el m antener la salud de la comunidad educativa de la Escuela. Por ej emplo, esto ocurrió en el año 1918, cuando la epidemia de gripe que asolaba la Europa pos trad a de la Gran Guerra, llegaba a España. En nuestra ciudad, la Alcaldía y la Delegación del Gobierno acordaban ordenar el 11 de Octubre de 1918 la clausura de todos los es tablecimientos de enseñanza con m otivo de la epidem ia de gripe reinante. Ocho días después, el 19 de Octubre, la Junta Insular de Sanidad, comunicaba a la Dire cción de la Escuela la au torización para reanudar las clases, lo que se llevaba a cabo el día 21 del mismo mes. En los años 20, tam bién se volvió a poner la Escuela en alerta ante una posible epidemia de gripe. 149 Copia telegrama d el 22 de Octubre de 1927. 271 4.9.5.Los resultados académicos En líneas generales, los resultados académicos eran buenos, ya que los alum nos matriculados y el número de asignaturas aprobadas era muy alto. En prim er lugar, vamos a repasar los resultados académ icos en la Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria en distintos cursos académicos del período que estamos estudiando: • En el curso académico 1914 – 15, las inscri pciones totales de m atrícula fueron 547. Los exámenes realizados fueron 466, de ellos fueron exám enes suspensos 23, es decir, un 4,9 % de los exámenes realizados. Las inscripciones que perdieron curso fueron 104 ( un 19 % de las inscripciones totales de m atrícula ). • En el curso académico 1915 –16, las inscripc iones totales de m atrícula fueron 671. Los exámenes realizados fueron 671, de ellos fueron exám enes suspensos 18, es decir, un 2,6 % de los exámenes realizados. Las inscripciones que pedieron curso fueron 132 ( 19,6 % de las insc ripciones totales de matrícula ). • En el curso académico 1916 – 17, las inscri pciones totales de m atrícula fueron 755. Los exámenes realizados fueron 580, de ellos fueron exám enes suspensos 31, es decir, un 5,3 % de los exámenes realizados. Las inscripciones que perdieron curso fueron 206 ( un 27,2 % de las inscripc iones totales de matrícula ). • En el curso académico 1922 – 23, las inscri pciones totales de m atrícula fueron 486. Los exámenes realizados fueron 412, de ellos fueron exám enes suspensos 36, es decir, un 8,7 % de los exámenes realizados. Las inscripciones que perdieron curso fueron 110 ( un 22,6 % ). • En el curso académico 1923 – 24, las inscri pciones totales de m atrícula fueron 467. Los exámenes realizados fueron 358, de ellos fueron exám enes suspensos 33, es decir, un 9,2 % de los exámenes realizados. Las inscripciones que perdieron curso fueron 109 ( un 23,3 % ). 272 • En el curso académico 1928 – 29, los alum nos totales matriculados fueron 175, de ellos se examinaron 164, y aprobaron 142, lo que suponía un 86,5 % del total de examinados. • En el curso académico 1929 – 30, los alum nos totales matriculados fueron 170, de ellos se examinaron 161, y aprobar on 146, lo que hacía un 85,8 % del total. El Miércoles 2 de Junio de 1920, El Defensor de Canarias informaba de los que alumnos que habían term inado los estudios de la carrera de perito mercantil, con brillantes notas eran: • Isidro Sánchez Pérez, • Jacinto Ojeda y Arm as, • Pedro Mederos, • Santiago Castellano, • Francisco Melo, • Rafael Nieto, • Juan Hernández, • Alberto Hernández, • Eduardo Briganty, • Alfredo Briganty, y • Vicente Polo. En el curso académ ico 1925 – 26, según la Memoria de apertura del curso académico 1926 – 27, los alumnos que obtuvieron lacalif icación de Sobresaliente con Matrícula de Honor fueron: • Domingo Ferrer Santana ( Rudim entos de Derecho y de Economía política); • Manuel Álvarez Vidal ( Rudimentos de Derecho y de Economía política.- • Geografía General y especial de España); 273 • Francisco Hernández Monzón ( Cont abilidad General.- Francés, 1º curso); • Juan López García ( Francés, 1º curso.- Contabilidad General.- Primeras Materias con elem entos de Historia Natural); • Juan Casañas González ( Dibujo.- El ementos de Historia Universal y especial de España); • Ramón Marrero Pérez ( Caligrafía); • Francisco López Valerón ( Elem entos de Historia Universal y especial de España); • Josefa Leonor Ramírez Díaz ( Caligrafía); • José Domínguez Oropesa ( Legislación Mercantil Española.- Inglés, segundo curso); • Luis Corbacho Penichet ( Francés, prim er curso); • José Mateo Díaz ( Legislaci ón Mercantil comparada); • Acacio Sánchez W edeles ( Legislación Mercantil comparada.- Alem án, 1º curso ). En lo referente a la titulación, para obtener el título de Perito o de Profesor Mercantil había que pasar un ex am en de reválida, traba apro bar todas las asignaturas del grado correspondiente. Todos los Planes de estudio de com erc io mantuvieron estos exámenes o ejercicios de revá lida; pero es im portante recordar que en 1917 se suprimía la reválida del sis tema educativo español. Efectiv amente, el artículo 1 º del R. D. de 10 de Marzo de 1917 establecía que todas las enseñanzas que se estudiaban en los Establecimientos de todo género dependien tes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, se considerar ían definitivamente term inadas con la aprobación de las asignaturas correspondientes establecidas en el plan por el cual se hubiera comenzado o seguido el alumno sus estudios. No se exigiría reválida n i ejercicio alguno especial para la obtención del título que correspondiera a cada grado. Ap robadas las asignaturas del plan, sería expedido el título a solicitud del alumno o de sus representantes legales. De esta manera, quedaba suprim ida la reválida p ara la ob tención de cualquier título académico oficial; sin embargo, el tiempo de vigencia de esta disposición apenas fue de un curso, y prácticamente hasta la refo rma educativa de 1970 no desaparecería la 274 reválida del sistema educativo español. El re sto de artículos del Re al Decreto eran los siguientes: “... Art. 2º. No obstante lo que queda dispuesto, y mientas no se modifica lo establecido en materia de derechos de Haci enda, para la obtención del título se satisfarán las cantidades correspondientes á los antiguos ejercicios de grado ó de reválida. Art. 3º. Mediante las delegaci ones que sean necesari as, los títulos de Bachiller serán expedidos por l os Dir ect ores de los I nstit utos. Art . 4º. Que dan derogadas cuantas disposicion es se opongan á lo preceptuado en este Decreto, y facultado el Ministerio de In strucción Pública y Bellas Ar tes para dictar todas las reglas necesarias para la ejecución del m ismo...”. Los títulos expedidos f ueron: • José Miranda Guerra • Isidro Brito Henríquez • José Oramas Castro • Andrés Hernández Rivero • Agustín Bosch Millares, • Ángel Clavijo y del Castillo o livares, • Juan Rodríguez Naranjo, • León Sánchez Rodríguez, • Lorenzo Juan y Mulet, • Manuel Artiles Pérez, • Eduardo Sall Bravo de Laguna, • Francisco Reina Pérez, • Miguel Pavó, • Luis López Hernández, • Tomás Miranda Ortega, • Juan Lozano Rodríguez, • Sebastián de la Nuez y Aguilar • To má s Qu e ve d o R amí r ez • Antonio Medero y Navarro • Manuel Delgado y Torres, • Juan Bordes y Martín, • Matías Álvarez Ramos, 275 • Rafael Cabrera Suárez, • Jacinto Ojeda Arm as, • Juan Rodríguez Doreste, • Juan Santana y jim énez, • Pedro Santana Brito, • Manuel Caballero Rodríguez, • Francisco Torres Valido • Juan Ramírez, • Hilario Cárdenes • Pedro Rodríguez y Ferrera, • Acacio Sánchez Wedeles • Mariano C. Nalo El 4 de Enero de 1930, desde Santa Isabel, el Gobierno General de las Posesiones Españolas del Golfo de Guinea com unicaba a la Dirección de la Escuela de Comercio q ue se había recibido el título de Perito Mercantil expedido a f avor de Mariano del Carmelo Nalo Bocongo, a quien le había sido entregado. La Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria expidió 19 títulos entre 1923 y 1931. Si com paramos los resultados académ icos ( nº de exámenes aprobados ) con el número de títulos expedidos ( es decir, con el núm ero de alumnos que terminaba todo un grado o m ás de la ca rrera de Comercio ), observamos que el número de titulaciones es m uy bajo 150 . Esto nos lleva a preguntarnos, si el que empezaba la carrera aprobaba, po r qué no ll egaba al final. Nosotros damos tres respuestas posibles: 1ª. Una respuesta puede ser que una buena parte del alumnado se m atriculaba de aquellas asignaturas que le interesaban bien para su futuro laboral ( en este caso, tenemos, por ejem plo, una alumna que se matriculaba para aprender m ecanografía ), o bien para su futuro académ ico ( hay alumnos que se matriculan de alemán sin efectos académicos, porque era necesario para estud i ar la carrera de Medicina ). En este caso, la 150 Esto es generalizable para todas las Escuelas. 276 Escuela de Las Palmas de Gran Canaria, se convirtiera en un Centro de enseñanza polivalente. No sólo se podía cursar el Grad o Pericial y el gra do profesional de la carrera mercantil, tam bién se podían aprender idio mas, asign aturas de carácter práctico ( contabilidad, mecanografía, ... ), e incluso a dquirir conocim ientos de cultura general reforzando la educación recibida en la enseñanza primaria ( en el período preparatorio ). 2ª. Otra respuesta podría encontrarse en lo que suponía de esfuerzo adicional, el tener que pasar un examen de reválida una vez aprobadas t odas las asignaturas de los cursos correspondientes bien al grado pericial, bien al grado profesional. 3ª. Otra respuesta podría estar en el costo que suponía pagar el examen de reválida más la expedición del título. A este respecto, el Informe de 1926 señalaba que: ”...El grado elemental viene disfrutando la pr eferencia de los escolares, de entre los cuales sólo una minoría, hasta ahora poc o numer osa , pasa a los grados medio y superior...”. Acompañaba al te xto anterior, el siguiente cu adro de datos estadísticos: Así pues, la tenden cia que seguían los alumnos de la Escuela Profesional de Comercio d e Las Palmas de Gran Canaria er a la m is ma que la que seguían los alumnos del resto de Escuelas oficiales de Comercio españolas. En el curso académ ico 1923 – 24, los Gra dos conferidos fueron 6, y los títulos expedidos 5. 4.9.6.Las salidas profesionales Un tema muy com plejo de abordar es el de las salidas profesionales que encontraron los alumnos que pa saron por la Escuela. Lo pr imero que haremo s señalar lo establecía la legislación a part ir del R.D. de 1915. Para los Profesores Mercantiles, se contemplaban las siguientes posib ilidades: Inspectores de Sociedades Anónimas; Inspectores de la Contribuci ón sobre Utilidades; Inspe ctores del Timbre del Estad o; Funcionarios del Cuerpo Perici al de Contabilidad del Estad o; Oficiales del Cuerpo de 277 Interventore s del Ejército; Oficiales del Cuerpo Administr ativo de la Armada; Funcionarios del Tribunal de Cuentas de l Reino; Contadores de las Diputaciones provinciales; Contadores de los Ayuntam ientos de población superior a 15.000 habitantes; I nterventores del Estado en la explo tación de los ferrocarriles; In térpretes Jurados de Puerto ; Secretarios intérpretes d e Sanidad exterior. Para los Peritos mercantiles, se estable cían dos posibilidades: funcionarios del Cuerpo Auxiliar de Contabilidad del Estado, y destinos a que en el orden administra tivo puedan aspirar los Bachilleres. En 1925, se van a realizar dos actuaciones para intentar mejorar las salidas profesionales de los titulares mercantiles. E l 21 de Abril de 1925, el Claustro de la Escuela acordaba dirigirse al Claus t ro de la Escuela de Madrid para qu e gestionase que en la nueva convocatoria de Secretarios in térpretes de Sanidad se concediese la exclusiva a los Profesores mercantiles. En la sesión claustral ordinaria del 29 de Mayo de 1925, el Director de la Escuela exponía la conveniencia de apoyar la petición del Colegio Pericial de Zaragoza para que se re conociesen algunos derecho s a los titulares mercantiles que concurriesen a las oposicion e s para el ingreso en la Academia de Aduanas. Junto con estas salidas laborales en organi smos oficiale s, las salidas laborales de los alumnos que pasaron por la Escuela tamb ién fueron: profesores de la Escuela, empleados en la industria ( un alum no que estu dió en la Escuela en esta época, en los años 40´del siglo XX se encontraba trabaja ndo en los complejos industriales “ Calvo – Sotelo “ de Ciudad Real ), as esoría de empresas ( en Canarias Económica del 5 de Enero de 1953 se anunciaba José Toledo Munguía como Profesor Mercantil y Asesor de Empresas ). Y empleados en entidades ban carias. Por ejemplo, en 1934, el Director de la Escuela se dirigía al Director del Ba nco British West Africa en los sigu ientes términos: “ Las Palmas. Muy Señor mío: A petición de la ex alum na de esta Escuela Srta. María del Carmen Caballero Gallardo, m e es muy grato expresar a V. que tiene cursadas todas la s materias que constituy en el Peritaje mercantil que son parte del plan de estudios que de esta Escuela Profesional de Comercio, dando siempre pruebas ev identes de ap rovecham iento, corrección y buen comportamiento, no dudando que sabrá corresponder plenam ente en el cargo que se le confíe a las cu alidades apuntadas “. 284 CUARTO. Que convendría, además, fom entar en los jóvenes alumnos hábitos de economía y ahorro, qu e indudablemente contribuirían a hacerles ciudadanos ordenados y honorables en el futuro “. Por dichos motivos, el Concejal solicita ba la consignación de 500 pesetas en el presupuesto de 1924 – 25, para la creación de lo s premios mencionados. Estos premios se distribuirían: • Seis premios a la ASIS TENCIA: uno pr imero de 75 pesetas; dos, segundos, de 50 pesetas cada uno; tres, terc eros, de 25 pesetas cada uno. • Cuatro premios a la APLICACIÓN: uno pr imero de 50 pesetas; tres, segundos, de 25 pesetas cada uno. • Cuatro premios al APROVECHAMIENTO: uno primero de 50 pesetas; tres, segundos, de 25 pesetas. cada uno. En la Memoria de apertura del curso 1926 – 27 ( 1 de Octubre de 1926 ), también encontram os la información sobre esta iniciativa de Sánchez Rodríguez. Así, en el curso académico 1925 – 26, se concedieron los siguien tes premios en la Sección de vulgarización de la Escuela Prof esional de Com e rcio de Las Palmas de Gran Canaria: CUADRO 3 .81 Relación de los alumnos matriculados en la Secci ón de vulgarización de la Escuel a de Comercio a quienes se les concedi ó premios por sus asistencia, aplicación y aprovechamiento en el curso 1925 – 26 ( 1 de Octubre de 1926 ) Premios a la asistencia Pesetas D. Cayo Ramí r ez Batista 75,00 D. José Dí ez Cubas 50,00 D. Silvestre Cabrera Ojeda 50,00 D. Juan M artín Ro dríguez 25,00 D. José C ampos Rodrí guez 25,00 D. Antonio Ló pez Moli na 25,00 Premios a la aplicación Pesetas D. Nicolás Romero Suárez 50,00 D. Juan R omero Oje da 25,00 D. Rafael Peña Meli án 25,00 285 D. Luis Rome ro Ojeda 25,00 Premios al aprovechamiento Pesetas D. Juan Ossa Dávila 50,00 D. Luis Suárez Rodríg uez 25,00 D. Antonio López Peláez 25,00 D. Antoni o Peña Melián 25,00 Fuente: Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canari a. Memoria de a pertura del cur so académico 1926 – 27. Correspondencia de la Escuela Pr ofesional de C omercio de Las Palmas de Gran Canaria. Arc hivo de la Escuela Profe sional de Com ercio de Las Palm as de Gran Canaria. Uni versidad de Las Palmas de Gran Canaria Y la Memoria de apertura del curso 1927 – 28 informaba que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria había acord ado elevar a mil pese tas la consignación para la Sección a propuesta de dicho Profesor – Concejal, para atender a las necesidades de dicha enseñanza “ tan útil para las clases m ercantiles más modestas “. El cuadro siguiente nos pe rmite ver cóm o era la matrícula en la Sección de Vulgarización de las Escuelas m ercantiles de las dos capitales cana rias, y del resto de Escuelas de España a finales de los años 20´ del siglo XX: CUADRO 3 .82 Escuelas de Comercio. Sección de Vulgariz ación. Curso 1927 – 28 Escuelas de Comercio Varones Mujeres Total Madrid 46 2 209 671 Barcelona 438 97 535 Bilbao 26 4 371 635 Málaga 14 1 98 239 Sevilla 40 31 71 Valencia - 111 111 Zaragoza - 46 46 Cádiz 85 - 85 Las Palmas 57 - 57 Santa Cruz de Teneri fe 36 14 50 Totales 1. 523 977 2.500 Fuente: Anuario esta dístico d e España. Añ o XV.- 1929. Pág. 566. 286 4.11.El equipamiento y el sostenim iento económico de la Escuela El sostenimiento económico de la Escuela Profesional de Com ercio de Las Palmas de Gran Canaria se llevaba a cabo fundam entalmente por el Cabildo Insular de Gran Canaria, que era el encargado de asum ir los gas tos de alquiler del local de la Escuela, m e naje y mobiliario para las en señanzas técnicas, el Museo y las clases prácticas, por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, y por los ingresos directos por Secretar ía de la Escuela. Los comienzos de la Escuela, en m a teria de equipamiento y presupuesto, fueron difíciles ( no hay que olvidar que sus primeros tiem pos coincidieron con los años de la Gran Guerra ). Prueba de ello, es que an te los requerim ientos de la Administración del Boletín Oficial del Min isterio de Instrucción Pública y Bellas Artes en los años 191 6 y 1917, se comunicaba a la Adm i nistración de l Boletín Oficial de l Ministerio de Instrucción Pública de la imposibilidad de a bonar el im porte de las suscripciones que reclamaba, pues debiend o pagarse dichas su scripciones con cargo a la consignación para material de enseñanza no tenía el Centro consignación alguna para ello en los Presupuestos del Estado desde el año 1915 ha sta la fecha. Incluso el Delegado Regio tenía que abonar dicha suscripción de su bols illo. En la sesión del 4 de Junio de 1914 celebrada en la Sala de Heredades de la Casa Consistorial, el Claustro trazaba el presupuesto de gastos de la Escuela para ese año ( que tuvo que ser reelaborado en Diciembre ), que podemos considerar el pr imer presupuesto de la Escuela. Dichos gastos ascendía a un total de 2.000 pesetas, representando los capítulos los de mayor gasto las mejoras y reparaciones del edificio de la Escuela ( 500 pesetas ), y Biblioteca y encuadernación ( 400 gastos ), seguidos del capítulo de material de enseñanza ( 344 ptas. ). El 25 de Agosto de 1915, por Real Órden, se concedía a la Escuela la cantidad de 2.500 pesetas para instalación de Laborator io, Museos y Escritorios comerciales. Y el 18 de Noviembre, el Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública comunicaba al Comisario Regio de la Escuela que habí a sido aprobado el pr esupuesto presentado por él para invertir la can tidad citada. Para el año 1917, la Escuela tuvo que hacer frente a una serie de gastos de menaje y mobiliario de absoluta necesidad. El 22 de Octubre de aquel año, se dirigía al Cabildo Insular de Gran Canaria la factura duplicada de 287 losefectos encargados al maestro carpinte ro Manuel Delgado, para que dicha factura fuera satisfecha con cargo a la consignaci ón que figuraba para dicha atención en el Presupuesto de aquel año del Cabildo. Los gastos habían sumado un total de 620 ptas. ( por un armario archivador para la Secretar ía de 210 por 116 con 36 casillas y 4 gavetas de satén: 275 ptas.; por colocación de vari os andamios en la Sala de Profesores: 26 ptas.; por ocho bancos para el patio: 216 ptas.; por un pa lo de bandera: 37 ptas.; por varios trabajos de carpintería y co locación de cristales: 66 ptas. ). En la sesión del 19 de Octubre de 1917, el Claustro acordaba expresar el más profundo agradecimiento de la Escuela al Di putado a Cortes por la isla de Lanzarote José Betancort Cabrera, que ha bía realizado gestiones para obtener la inclusión en los Presupuestos del Estado de la cantidad que le correspondiera a la Escuela por m aterial de enseñanza y escritorio, y para recabar d el Instituto de Material Científico la concesión de las cantidades que la Escuela ha bía solicitado. En el m es de Diciembre, el Claustro pedía al Ayuntamiento y al Ca bildo que incluyeran en sus presupuestos partidas para la Escuela. A continuación e xponemos el valor del mobiliario adquirido para la Escuela de Comercio con fondos del Cabildo Insula r de Gran Canaria a 31 de Enero de 1918, apreciando que las dificultades de la Gran Guerra imponían recortes en las compras de la Escuela, pues es evidente la drástica red ucción de las cantidades en los años 1916 y 1917: CUADRO 3 .83 Valor del mobiliario adquirido para la Escuela de Comercio con fondos del Cabildo Insular de Gran Canari a. 31 de Enero de 1 918 Valor actual de lo adquiri do en el año 1 913 2.351,3 1 pesetas Valor actual de lo adquiri do en el año 1 914 2.612,1 2 pesetas Valor actual de lo adquiri do en el año 1 915 1.965,3 8 pesetas Valor actual de lo adquiri do en el año 1 916 900 pesetas Valor actual de lo adquiri do en el año 1 917 547 pesetas Total 8.375, 81 pesetas Elaboración pr opia. Fuente: Corresponde ncia de la Es cuela Profesional de Com ercio de Las Palmas de Gran Cana ria. Archivo de l a Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria. Universi dad de Las Palmas de Gran Canaria. 288 El 29 de Noviembre de 1918 el Subsecretar io de Instrucción Pública, Baldomero Argente, que era, además, diputado a Cortes por Las Palmas, com unicaba a José Mesa y López, Presidente del Cabildo Insular de G.C., que en el proy ecto de presupuesto del Ministerio, presentado a las Co rtes, iba i ncluida l a can tidad de 3.500 pesetas para material de enseñanza de la Escuela de Com ercio, y por una disposición especial se habían destinado 4.235 pesetas para material de l Laboratorio de la Escuela, cantidad que estaba a disposición de la Escuela con dicho fin, si lo solicitaba en forma. Durante el curso 1925- 26 se concedió por el Instituto de Material Científico la cantidad de 4.528,00 pesetas, que fueron invertidas en la a dquisición de obras para la Biblioteca y en las cátedras de Economí a política y Geo grafía económica, Oficina Mercantil y Mecanografía. También el Cabildo Insular de Gran Canaria libró la cantidad de 2.000 pesetas, para m enaje, mobiliario y m aterial. Esta cantidad fue aplic ada en el mejoramiento del existente y en nuevas a dquisiciones. Al curso siguiente, 1926 – 27, se concedió por el Instituto de Material Cien tífico la cantidad de 1.394 pesetas para la cátedra de Of icina Mercantil y las de Econom ía y Geografía correspond iente al segundo semestre del año 1926, invirtiéndose en el m ate rial correspondiente. El Cabildo Insular de Gran Canaria había conti nuado sosteniendo en sus presu puestos la consignación de 2.000 pesetas, con la cual res pondía a la obligación que se le había impuesto en el Real Decreto de creación de la Escuela para atend er el mobiliario, menajes y clases prác ticas. A continuación, recogemos las cantidades conced idas por el Minister io de Instrucción Pública en Diciembre de 1928: 154 p a r a m a t e r i a l d e l a C á tedra de Economía política y Geografía económica, 616 ptas.; para m ateri al de la Cátedra de Ensayos y valoración comerciales,1.229 ptas.; y para m aterial de la Cátedra de Mercancías, 750 ptas.. Como casas sum inistradoras de material científico en estos años, encontram os a Casa Eimler - Basante – Haas e ( S. L.) y SOGERESA, Sociedad General de representaciones y sumini stros S.A.., e incluso casas extran jeras francesas como Les fils D´ Emile Deyrolle. En relación a los ingresos en Secretaría, para la década de los años 20´, tenem os los siguientes datos: en 1927 – 28 fueron 1.321,00 ptas., 1928 –29 1.207,00 ptas. 154 Por Real Orden del 6 de Noviembr e de 1928 publicaba en el Bo letín oficial n º 101, se concedía a la Escuela de Comercio de Las Palmas, la adquisición de una máquina de escribir. 289 En cuanto al equipamiento de la Escuel a, referente a los primeros años de su funcionamiento tenem os un amplio inventar io del m obiliario adquirido con los fondos citados del Cabildo Insular de Gr an Canaria. Es el siguiente: CUADRO 3 .84 Adquiri do en el añ o 1913 1 Mesa de e scritorio ca oba Ministro 1 Pizarra 20 Carpetas c on sus corres pondientes banc o de riga 1 Mesa de riga para la Secretarí a 1 Mesa de riga para Catedrático 1 Tarima para mesa de Catedrát ico 1 Mesa para l a máquina de esc ribir 22 Un sofá, dos sillones, seis sillas fo ndo pajilla 1 Ropero libre ría 1 Mesa de riga 1 Mesa de caoba 18 Dos sofás, cu atro sillones y doce sillas tap izadas en malequin 1 Reloj de par ed 7 Mapas murales Adquirido en 1914 12 Carpetas p ara contab ilidad con sus bancos de madera de riga 10 Carpetas c on sus ba ncos de madera de riga 2 Pizarras grandes 2 Pizarras pequeñas 2 Mesas de riga para Catedráticos 1 Máqui na de escribir L. C . Smith & Bros 1 Mesa M inistro de caoba 2 Mesa pa ra máquinas de escribir 1 Mesa pa ra la portería 1 Tablero forrado de t ela con marco de riga 3 Alfom bras 1 Tarim a para una clase Adquirido en 1915 2 Tarim as para clases 1 Escalera de pie 1 Tarim a de 6 metros por 5 2 Tarim a de una cuarenta por cero oche nta 1 Pizarra de 4 m. por 1,4 0 1 Arm ario para la Biblioteca 3 Mesas pa ra el estudio 1 Mesa de escri torio 4 Docenas sillas haya con nogal 1 Filtro para agua 1 Lavabo con respaldo y soporte media caña 290 1 Arm ario de 4 m . por 3,50 para el Laborat orio 1 Estant ería de 8,50 m . con barras de hierro Adquirido en 1916 1 Arm ario de 2,30 m. por 2, 70 en dos cuerpo s con la parte alta de cristal es y andam io y la parte ba ja todo el frente de gabetas para el Laboratorio de Físi ca 24 Doce ba ncos y doce car petas madera de ri ga a 35 ptas. 1 Pupitre de m adera de riga para pro fesores 1 Tarim a de riga 1 Mesa pa ra el Laborato rio 2 Repisas con sopo rtes de hierro para idem. Varios andamios y casilleros para la Secretaría. 1 Percher o para la Sala de Profesores Adquirido en 1917 1 Armario Archivador para la Secretaría de 210 x 116 con 36 casillas y 4 gave tas en satén 8 Bancos para el patio 1 Palo de bandera 1 Atril para la clase de Álgebra Elaboración prop ia. Fuente: Inventario del mobiliario ad quirido para la Escuela con fondos del Cabildo Insular de Gran canaria, en virtud de la obli gación que le im puso el Real Decret o de 5 de M ayo de 1931 ( 31 de Enero d e 1918 ). Corresp ondencia de l a Escuel a Profesional de C omercio de Las Palm as de Gran Canaria. Arc hivo de la Escuela Profe sional de Com ercio de Las Palm as de Gran Canaria. Uni versidad de Las Palmas de Gran Canaria Como podemos observar, todo lo referent e a menaje y mobiliario, com o se había establecido en el R.D. tenía que ser suminist rado por el Cabildo gr ancanario. A parte del mobiliario y del m enaje, se precisaba de ot ro tipo de equipamiento. En 1918, el 31 de Octubre, José Miranda Guerra realizaba una solicitud de suscripción a anuarios, boletines y revistas para el Laboratorio de Estadística yGeografía económica. Las revist as eran: El Economista , Vida marítima , Revista Nacional de Economía, España económica y financiera , Mercurio (ed. Com . y de Tranp. ), The Economist, L´Economist francais , Revue économique internationale , Boletines del Instituto internacional de Agricultura deRoma, Journal de la Societé de St atistique de París, Boletín de la Sociedad Ge ográfica, Annales de Géographique,Bibliographies géographiques La solicitud se completaba con: 1 Ejem plar del Anuario de Ferrocarriles , 1 Ejemplar “ Alm anaque Gotha “ 1 Ej emplar del suplemento anual de “ Les entreprises le comerce et la circulation “ ( Colson ), 1 Ejem plar del suplemento anual de “ Les travaux publics et les transpor ts « ( Colson ), 1 Clasificador vertical sistema am e ricano. Todo este material te nía un coste de 1.153,00 pesetas. Según la propuesta del material científic o que realizaba el Profesor especial Rufino Jiménez para las clases de Taquigrafía, Mecanografía y Ejercicios de Gram ática castellana se 291 precisaba fundam entalmente máquinas de diverso tipo: 1 Máquina taquigráfica BIVORD, 1 Multiplicador PRAECIS, 1 Máqui na de escribir SMITCH PREMIER, 10 ( visotipa), 1 Máquina de escribir CHICAG O ( tercitipa y bloquitipa), 1 Máquina de escribir GRANDALL, 4 ( sem icircular), 1 Máquina de escribir DUPLEX ( escritura silábica), 1 Máquina de es cribir ROYAL, último modelo. 155 P a r a e l G a b i n e t e d e F í s i c a , en estos prim eros años se realizaba el sigui ente pedido: 1 Nomius de demostración para longitudes, 1 Nomius de dem ostración para ángulos, 1 Calibrador “ Palmer “, 1 Aparato para demostrar los diferentes sistemas de poleas, 1 Aparat o con poleas de diámetro decreciente para demostrar las variacion es de velocidades en las transmisiones, 1 Modelo de tornillo sin fin, 1 Aparato para demostrar la transmisión, 1 Freno dinamométrico de Prong, 1 Plomada, 1 Tubo de Necotón, 1 Martillo de agua, 1 Aparato para buscar el centro de grav edad con triángulo, trapecio y círculo, 1 Cono de madera para demostrar el equilibrio, 1 Doble cono subiendo por plano inclinado, 1 Disco subiendo plano inclinado ( paradoja dinámica), 1 Aparato para dem ostrar el principio de Pascal, 1 Prensa hidráulica de demostración, 1 Aparato de Haldat, 1 N ivel de aire, 1 Balanza hidrostática para el principio de Ar químedes, 1 Areómetro de Nicholson con su probeta, 1 Tubo barom ét rico para las experiencias de Torricelli, 1 Soporte para el tubo de Torricelli, 1 Modelo hemisferio de Magde burgo, 1 Fuente en el vacío, 1 Aparato para la lluvia de mercurio, 1 Aparato de Torricell i para la salida de líquidos, 3 Modelos de bombos con cilindro de vidri o, 3 Modelos distintos de rued as hidráulicas, 1 Tubo para demostrar la fuerza expansiva de los gases. En lo referente a la Oficina Modelo o Clase de Conjunto, el equipamiento necesario en estos primeros tiempos de la Escuela, lo refleja el siguiente pedido efectuado por el Profesor Auxiliar encargado de la misma Manuel González Hernández: - Para mobiliario: dos mesas para es critorio ( 500,00 pesetas), un buró de roble satinado ( 800,00 pesetas), dos sillones am ericanos para el buró y mesa de gerencia ( 260,00 pesetas). 155 Propuesta del material científico que el Profesor especial D. Rufi no Jiménez de las Cát edras de Taquigrafía, Mecanogra fía y Ejercici os de Gramática española formulaba al Sr. Director de la Escuela Profesional de Comercio en atenci ón a lo dispuesto en el Real Decreto del 17 de M ayo de 1911. Corresponde ncia de la Escuel a Profesional de Comercio d e Las Palmas de Gran C anaria. Archivo de la Escuela Profes ional de Com ercio de Las Palm as de Gran Canaria. U n iversida d de Las Palmas de Gr an Canaria 292 - Para máquinas: Una m áquina de es cribir Stower ( 500,00 pesetas), una máquina de escribir Smith ( 900,00 pesetas), un aritm ómetro ( 150,00 pesetas), un contómetro ( 1.000,00 pesetas), y una m áquina para escribir en libros ( 1.000,00 pesetas). - Otros efectos: un clasificador horizo ntal ( 255,00 pesetas ), un clasificador vertical moderno cajones de resorte ( 800,00 pesetas ), 156 Accesorios de reposición de la máquina Ciclostyle ( 100,00 pes etas ), una guillotina para cortar p apel ( 150,00 pesetas ), cuatro ficheros estandarts ( 110,00 pesetas ), cien tarjetas guías con festón ( 10,00 pesetas ), cien recordatorios en colores ( 5 ,00 pesetas ), un millar de fichas ( 24,00 pesetas ), guías de acero ( 5,00 pesetas ), una caja de colores ( 2,50 pesetas ), índices, diarios, semanales y m e nsuales ( 17,50 peseta s ), una caja de su jeta papeles ( 1,25 pesetas ), guía para el archi vo vertical ( 2,00 pesetas ), dos docenas de pr esillas ( 5,00 pesetas ), un aparato graduador de humedad de tela para copiar cartas ( 60,00 pesetas ), un juego completo de telas para copiar cart as y una caja de cinz ( 25,00 pesetas ), un classeur bois et laque noir mat num. 8 ( 11,00 pesetas ), un classeur bois rideau a cajou verni num. 12 ( 40,00 pesetas ), un grattoir angl ais ( veritable ) en ivoire núm . 1.06 ( 3,00 pesetas ), dos grattoir qualite superiore os quene de poisson ( 2,00 pesetas ), una imprentilla portátil ( 28, 00 pesetas ), tres lave plumes – avec brose ( 10,00 pesetas ), tres porte – plumes a reservoir ( es tilograf ique ) ( 15,00 pesetas ). 157 4.12.La Escuela y su entorno social La Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria pronto se convirtió en una de las institu ciones más important es de la vi da social de la Canarias de la época. En este sentido , las costumbres de cortesía de aquel m omento ( manifestadas 156 A partir de finales del s iglo XIX, para alm acenar y clasificar la información com enzaron a generalizarse las carpetas verticales de fichas impresas. J unto con el papel carbón, que perm itía disponer de varias copias de cada documento , ese sistema permitió crear ficheros múltiples según diversos criterios ( Valdaliso, Jesús Mª y López, Santiago, 2000 ). 157 Pedido que formulaba el Profesor Auxiliar en cargado, Manuel González Hern ández, al In stituto del Material Científ ico de acuerdo con lo que dispon ía el R.D. del 6 de Marzo de 1917, para la Oficina Mercantil. Correspondencia de la Es cuela Profesional de Co mercio de Las Palmas de Gran Canaria. Archivo de la Escuela Profes ional de Com ercio de Las Palmas de Gran Canaria. 293 por ejemplo en los Saluda) constituyen una fuente histórica m uy i mportante para acercarnos a la sociedad de entonces. Las relaciones con el mundo mercantil. El 9 de Enero de 1915 el Comisario Regio comunicaba al Presidente de l Colegi o Pericial Merc antil de Gran Canaria qu e podían establecerse provisionalmente en el sal ón en el que estaba in stalada la biblioteca de la Escuela de Com ercio. Se iniciaba así una estrecha identificación e ntre Colegio y Escuela, que se refleja en la composici ón de las Juntas Directivas del mismo: CUADRO 3 .85 Juntas Directivas del Colegi o Pericial Me rcantil de Las Palmas de Gran Canaria Cargos 30 de Diciembre de 1918 1 de Febrero de 1921 Presidente D. José Miranda G uerra D. José Mi randa Guerra Vice-President e -------- -------------- ------------ --------- D. Eliseo Felipe Prieto Secretario D. Eliseo Felipe Prieto D. Félix Casanova López Vice-Secretari o ------ -------------- ------------ ----------- D. Jua n Lozano Rod ríguez Tesorero D . Augusto Romero Echevarría D. Tomás Arroyo Cardoso Vocal 1º D. Francisco Reina Pé rez D. Francisco Reina Pérez Vocal 2º D. Tomás Miranda Ortega D. José Sabater Vi dal Elaboración pr opia. Fuente: Corresponde ncia de la Es cuela Profesional de Com ercio de Las Palmas de Gran Cana ria. Archivo de l a Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria. Universi dad de Las Palmas de Gran Canaria. El 1 de Febrero de 1917, llegaba a la Escuela la composición de la Junta Directiva del Colegio Central de Profesores y Peritos Mercan tiles de España ( Madrid ), constituida el 27 de Enero de a quel año, y que era la siguiente: CUADRO 3 .86 Junta Directiva del Colegio Ce ntral de Prof esores y Peri tos Mercantiles de España Presidente D. José R odríguez de Lla no Vicepreside nte D. Andrés Pastor Tesorero D. Félix Romero Cont ador D. Jo sé Mª S aez Vocales Sección de enseñanza Sección comercial Sección pericial D. José Mª Col as D. Enrique González Simarro D. Ignacio de Inza Secretario gen eral D. Adolfo Si xto Hontan 300 Centros del Archipiélago f acilitarían cuantos datos se reclamasen, y estaban obliga dos los Centros oficiales a prestar el personal aux iliar necesario en los casos que el Minis tro los pidiera. Asimismo, el Mini stro tendría capacidad de resolver com o si fuera titular del departamento efectivo, los expediente s de carácter urgente que pendiesen de resolución Ministerial mediante R.O. com o as imismo de dictar cuantas Reales órdenes referentes a cualquier Departam ento estimase oportunas para activar la sustaciación de expedientes. La Escuela fue visitada por el Ministro de Gracia y Justicia y el funcionario del Ministerio de Instru cción Pública, Sr. Dabán. Ambas personalidades examinaron las instalaciones de la Escuela, siendo recibi dos y cum plimentados por el Director y el personal del Centro. Se les expusieron las aspi raciones que el Claustro de la Escuela había acordado som eter a la c onsideración de los visitantes . Entre ellas, las de más relieve eran: la petición de que se construyera por el Estado un edific io para la Escu ela de Comercio, la elevación de la categoría del Centro a Escuela Superior com o las de Barcelona, Bilbao y Málaga creando en la Es cuela de Las Palmas de G.C. el Grado Superior o Especialidad Com ercial. Esta segunda aspiración la justificaban en la importancia com ercial de esta Capital, llamad a por su posición en el Atlántico y por su gran puerto a ser uno de los principales centros de comunicación de los tres continentes en cuyas rutas se hallaba, y en el alej am iento del Archipiéla go de las ciudades peninsulares en que se cursaban los Altos Estudios Mercantiles, la equiparación del profesorado de la Escuela de Co mercio con las otras enseñanzas. La Ciudad Universitaria. Durante el gobierno del General Primo de Rivera, para mejorar las condiciones docentes de la Univ ersidad de Madrid, surgió la idea de construir una Ciudad Universitaria. Por R eal Decreto d e Mayo de 1927 se creaba el Patronato correspondiente. El 20 de Ma yo de 1927, para dar cumplim iento a lo dispuesto en la circular de la presidenci a del Consejo de Mini stros del día 13, y al telegrama del Ministro de Instrucción Públi ca referente a la suscripción destinada a la construcción de la Ciudad Universitar i a; el Rector de la Universidad de Sevilla se dirigía al Director de la Escuela de Comercio rogándole que tomase parte en dicha suscripción, e invitase a todo el personal docente y administrati vo que dependía de su Autoridad a que también lo hiciese, inscri biéndose por una sum a que no fuera menor de medio día de haber. Para facilitar la recau dación, ésta se haría por los mismos 301 Habilitados de la Escuela, los cuales, pr evia autorización verb al del interesado, descontarían en la nómina la sum a por que se suscrib iera. Una vez hecha la recaudación por el Habilitado, se serviría el Directo r remitir el im porte de ella al Recto rado sevillano, antes del 20 de Junio, acompañando relación detallada lo s suscriptores con sus cuotas para su remisión a la Superiorida d. E l 8 de Junio de 1927, el Director de la Escuela remitía al Rector de la Universida d Literaria de Sevilla el resultado de la suscripción. Así, como cuotas del personal docente y administrativo se habían reunido 92,50 ptas., y como contribución del alum nado 2,50 ptas., habiéndose realizado un giro con fecha del día 7 de Junio de 95 ptas.. La suscripción de los alumnos había sido tan exigua por estar a fin de curso cuando se inició. Ha dicho escrito informativo se adjuntaba la relación del personal docente y adm i nistrativo de la Escuela que había contribuido ( y las cantidades respectivas) a la suscripción. El 14 de Junio de 1927 el Rector de la Universidad de Sevilla acusaba recibo al Direct or de la Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canari a de la relación de 95 ptas. como “ producto de la suscripción entre el pe rsonal docente y adm i nistrativo del Centr o, con destino a la Ciudad Universitaria “. Homenajes e invitaciones. El 1 de Abril de 1918, José Mesa y López, Presidente del Cabildo Insular de G.C., invitaba al Di rector y al Claustro de la Escuela a las exequias por Fernando de León y Castill o. La Dirección de la Escuela d ecidió comunicarlo a todo el P rofesorado, y asisti r todos juntos. En Noviembre de 1924, la Agrupación Socialista de Las Palmas decidió organizar una velada lite raria y una tirada extraordinar ia de El Socialista en honor de su presidente , el Catedrático y publicista Baltasar Champsaur y Sicilia, “ como tributo a su innum erable trabaj o en pro de nuestra causa, y de la civilización “, y por su jubila ción im puesta por la ley. La velada literaria se habría de celebrar a las 9 de la noche del día 17 de Noviem bre en los salones del Ayuntamiento capitalino. Para dicha velada se esperaba la colaboración de los Directores y de lo s Claustros de los Centro s Docentes de la capital . Por ello, el 4 de Noviembre, la Agrupación Socialista se d irigía a la Dirección de la Escuela de Comercio por si tenía a bien coop erar en la realización de dicho acto, mediante la designación de acuerdo con el Claustro de una persona que hubiera de actuar oralmente en ese acto, quedando invitados t odos los Catedráticos de la Es cuela. No obstante, el 12 de Noviembre la Agrupación Socialista com unicaba que 302 " Habiendo empeorado en la enfermedad que desde hace tiempo viene padeciendo la señora de nuestro co mpañero Baltasa r Champsaur y Sicilia, nos vemos en la necesidad de aplazar la ve lada literaria que en su honor teníam os preparada y para cuya celebr ación tuvimos el gusto de in v itar a Vd. y al Claustro de su digna dirección ". Con fecha de 27 de Abril de 1925, la Di rección de la Escuela se dirigía al Alcalde la ciudad de La Laguna, a la sazón Presidente de la Co misión organizadora del Homenaje al profesor Cabrera Pinto. Manifestab a la Dirección de la Escuela la adhes ión del Claustro al homenaje a dicho Profes or, comunicando adem ás que la cuestación verificada para contribuir a la suscripción había producido la cantidad de 50 ptas. que recibiría el Alcalde por giro postal. El 22 de Septiemb re de 1926, asistían al banquete homenaje a Millares y Carló por invitación de la Alcaldía de Las Palm as, los profesores Canella, Miranda Guerra y Lozano. El 12 de Noviembre de 1930, el Com ité del Círculo Mercantil de Las Palmas, encargado de organi zar los acto s en memoria de Benito Pérez Galdós, se ponía en contacto con la Escuela. Se solicitaba de la mism a su colaboración para llevar a cabo el co mplejo programa de actos. El 22 de Noviembre, la Dirección de la Escuela informaba al Círculo Mercantil que el Claustro había acordado contribuir con un día de haber del personal docente para la organización de los actos mencionados, ya que no disponía de otros fondos para fin tan meritorio. Conclusiones 1ª. - Durante el reinado de Alfonso XIII, el inexorable ava nce de la economía española en general, y de la canaria en partic ular, despertó un constante interés por parte del Estado y de determinadas élites cultur ales del país por el desarrollo de las enseñanzas técnicas, y entre ellas p or el desa rrollo de la enseñanza d e las “ Cienc ias Comerciales “. Prueba de ello, es la gran labor legislativa orient ada a su organización. Si el primer tercio del siglo XX, hasta la Guerra Civil Española, ha sido denominado desde el punto de vista cultura la Edad de Plata de la Cultura Española, no hay duda que en el terreno de las Ciencias Comercia les podemos hablar de una Edad de Oro. 2ª. - A la altura del año 1912, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, la necesidad de un centro oficial de estudios de Com ercio era una necesidad incuestionable dada la envergadura que la actividad agroexporta dora estaba alcanza ndo. . Las vísperas 303 de la Gran Guerra no parece que fueran a posibilitar el desarrollo de la Escuela, puesto que, al contrario que para el resto de Es paña, la contienda mundial fue un duro golpe para la economía de las Islas; y, por consiguiente , para la Escuela. No obstante, que todas aquellas personas ligadas a ella hicier on un esfuerzo enorme para que la historia de la Escuela continuara más allá de 1918. Y as í, en la década de los años veinte, la Escuela Profesional de Comercio de Las Palm as de Gran Canaria se consolidó como un Centro docente clave desde el punto de vi sta educativo, y desde el punto de vista económico. 3ª. - La Escuela Profesional de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria no era sólo una institución oficial docente, tam bién intentaba convertirse en un centro de estudio y reflexión sobre el mundo de la econom ía y de los negocios del Archipiélago canario, siendo la figura de José Mirand a Guerra la que m ejor encarna este planteamiento. Anexos ANE X O 1 Descripción de las Escuelas de Comerci o españolas a finales del siglo XI X Escuelas Descripción La Escuela Superior de Comercio de Madrid Se hallaba estab lecida en una casa p ropiedad del Sr . Marqués de Villamejor, sita en el paseo de Atocha, núm. 19, y ocu paba todo el piso principal y u na parte de la pl anta baja. En el la estuvo anteriorm ente la Escuela de Inge nieros de Mi nas. Su situación no podía ser peor, tratándose de una Escuela que requería hallarse colocada en el centro de la población, a fin de hacer más fácil la asistencia de los dependientes de comercio. Disponía de cuatro aulas. La más import ante de las aulas era la número 1, que medía 15 m etros de largo por 6 de ancho, destinada á la clase de prácti cas. En ella había och o magnífica s mesas de escritorio de seis pupitres cada una con todo el menaje necesa rio de un verdadero e scritorio mercantil. La Escuela Superior de Bilbao Estaba instalada en el suntuos o edificio erigido e n 1851 por la Diputación provincial de Vizcaya destinado a In stituto, o cupa la mayor parte del piso segundo. 304 El vestíbulo y la escalera principal d el edificio son comunes al Instituto y a la Escuela; é sta tenía a la izquierda del primero su ent rada independie n te, con tres anchurosos corredores cerrados en la planta baj a, que servía n de sala de estudios ; estaban conti guos a un patio de 22 m etros de largo por 7 de anch o y se com unicaban por una escalera especial con el piso segundo. La Escuela ocupa ba un área de 1.849 m etros con d os patios centrales iguales al anterior, que daban ab undante luz a c uatro espaciosas gale rías que los ro deaban; una de éstas se había utilizado p ara laboratorio, y en torno de los restan tes se encontraba la Dirección, la Secretaría, la sala de Profesores, cinco cáte dras, la Biblioteca, lo s gabine tes, el cuarto de servicio y la entrada a los retretes, departam entos todo s que tenían num erosas y grandes venta nas a la plaza, calle, jardin es y solares. La Escuela Superior de Málaga Se hallaba estab lecida en el local d el Instituto y ocupaba el ala izquierd a del piso segundo. El edificio e ra el antiguo co nvento de Sa n Felipe, calle de Gaona, n úm. 1. Disponía de tres aulas bien acondicionadas, e n cada una de las cual es podían e star cómodam ente 40 alumnos. La s oficinas y dep endencias de la Escuel a eran habitaciones no m uy espaciosas, per o que servían para el objeto a que se les destinaba. Tenía una Biblioteca bastante bue na , formada poco a poco con donativos pa rticulares y por compras hechas por la Escuela. La Escuela Elemental de Alicante Se hallaba situada en la calle más céntrica de la población, denominada calle de la Villa Vieja, donde hubo estado por largos año s el Instituto de segunda en señanza. El edificio era pro piedad del Ayuntam iento. La planta baja se hallaba destinada a habitaciones del Conser je, mozos y bedeles. Una gran escale r a daba acceso al prim er piso, donde se hallaban: la clase número 1, que podía dar ca bida a 80 alum nos, la sala de Profes ores y el salón de act os públicos. E n el piso segundo se encont raban las dos clase s números 2 y 3, poco más peq ueñas que la anteri or, la Secretaría , Dirección y Bibliot eca. Con las tres aulas había suficiente para las nece sidades del momento, pudi éndose habilitar otra, si fuera neces ario, en el primero piso. Tanto éstas como las demás habi taciones reunía n buenas condici ones higiénicas y ventilación La Escuela Elemental de Cádiz Estaba situada en la calle d e San Francisco, número 23, local del Institu to de segunda enseñ anza, sitio de lo más céntrico de la población. Se hallaba establecida provision almente en dicho Instituto, donde só lo disponía de do s aulas para dar todas las clases y de una hab itación para Dirección y Secretaría. La Escuela Elemental de La Coruña Se hallaba sit uada en la calle de Herre rías, núm. 1, casa propiedad del A yuntamient o y antiguo edificio en que hubo estado el In stituto de se gunda enseñ anza. Su situación respecto a la població n era buena por e ncontrarse en un o de los extrem os de la ciudad vieja , desde donde arrancaba l a continuaci ón de la nueva , conocida con la denominaci ón de “ Pescaderí a “. 305 La Escuela co ntaba con tres aulas, se ñaladas con los números 1, 2 y 3, con capacidad para 50, 60 y 60 alum nos respectivament e; la primera con vi stas a un extenso mirador, la segunda a la calle de Herrerías y la tercera a l os jardines. El au la núm . 1 estaba destinada a las asignaturas de geografía y estadística, economía política, legisl ación m ercantil y lengua francesa; el aula núm. 2 a las asignaturas de aritmética y cálculos y lengua s inglesa y alemana; el aula núm. 3 a la de contabilidad y prácticas. La Direcci ón y Secretaría se hallaban instaladas en salas contiguas que se comunicaban, y estaba n decoradas con sencillez. La Biblioteca sólo contaba con 200 volúm enes, la mayoría de consulta, a dquiridos todos co n fondos de la Escuela y en relación con lo insigni ficante de la c onsignación para materi al científico. C ontaba además la Escuela con un espacioso salón de actos, bien decorado , y una sal a de Profesores . El conjunto del establecim iento reunía la s comodidades que se requerían pa ra la enseñanza de l a carrera mercantil. La Escuela Elemental de Sevilla Estaba situada en la calle del Amor de Di os, número 35, con ent rada también por l a de Trajano. Esta entrada era para los alum nos , teniendo que atravesar un pequeño jardín. Era casa solariega, y aunque no en el centro m ismo de l a ciudad, su situación era buena por h allarse muy próxima al Instituto. Constaba d e dos pisos. En la planta baja el aula número 1, destinada á la clase de prácticas, tenía cabida para 30 alumnos en cuatro grandes m esas de escritorio, adem ás de varios pupitres a dosados a la pa red. Tenía su c orrespondiente caja y estantería para los libros y docum entación. En la planta baja había un departam ento para la Dirección, en la tempora d a de verano, bien am ueblado y decora do. La Escuela Elemental de Valladolid Ocupaba una casa propieda d particula r en la calle de l as Angustias, n úm. 75, que hacía esquina con una plaza donde se hallaban el palacio de la Diputación, la Ca pitanía general y la iglesia monum ental de San Pa blo. Un espacios o portalón da ba acceso a dos gale rías en la pla nta baja, enc ontrándose en la derecha la Secretaría con su antesala o sala de esp era, de spac ho del Secretario, otro para el Oficial y el aula núm . 3, capaz para colocar 80 al umnos en banc os fijos y m ovibles. En la galería de la izquierda est aban las aul as núm., don de cabían 30 al umnos, y la n úm. 2, com o la anterior, con una bue na colección de mapas y u n globo terrá queo, y ta mbién en est a galería se hall aban la sala de Profesores y la Biblioteca, que constaba de pocos volúmenes, pero todos escogidos y de las materias propias de los estudios mercantiles. En el piso pr incipal estaba el aula núm. 4, que era la destinada a l as prácticas, con ocho grandes m esas, de escritorio de oc ho pupitres cada una, dos prensas de copiar, vario s encerados con l os rayados de los libros, y todos los e nseres necesarios en un escritorio m ercantil. En este mismo pi so se hallaba la Dirección y tenía además habitaciones para el Director y para el Conserje. La Escuela Elemental de Estaba situada en la casa d e nueva construcció n de la calle Canfranc, núm. 7, sitio poco céntrico [Document text truncated for crawler view.]