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Asesoramiento experto en la divulgación de la ciencia: equipos transdisciplinares como vía de concienciación poblacional frente al Cambio Climático

Rodríguez Sousa, Antonio Alberto

Abstract

Introducción: En la era geológica actual, el Antropoceno, los medios de comunicación constituyen una herramienta vital en la divulgación social, siendo el asesoramiento de expertos fundamental para una correcta difusión de conocimientos científicos. Metodología-Desarrollo: Con la finalidad de comprobar el grado de conocimiento para con uno de los principales problemas ambientales de la actualidad y evaluar cómo el asesoramiento experto contribuye a una mejor comprensión de la Ciencia, se procedió a la realización de una encuesta cerrada dicotómica con individuos graduados procedentes de diferentes áreas de conocimiento. Dicho cuestionario se ejecutó de forma pareada a los mismos individuos antes y después de la impartición, por parte de especialistas, de clases magistrales sobre teoría del cambio climático dentro del contexto teórico del cambio global. Resultados: El estudio evidenció que los individuos procedentes de áreas afines a temáticas ambientales presentaban un mayor grado de conocimiento ante el dilema planteado. Por otra parte, el asesoramiento científico recibido derivó en un incremento significativo respecto al número de aciertos por parte de los encuestados. Conclusiones: El cambio climático es una temática integrada en los medios de comunicación, responsables de difundir los avances que surgen al respecto y de concienciar a la población sobre las posibles medidas de mitigación y adaptación frente a esta problemática. No obstante es fundamental la formación de equipos transdisciplinares de expertos junto a profesionales divulgativos para la correcta difusión informativa, evitando así incurrir en preocupaciones sensacionalistas donde convergen predilecciones ecologistas, políticas y económicas en detrimento de criterios científicos objetivos.

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— 99 — CAPÍTULO V ASESORAMIENTO EXPERTO EN LA DIVULGACIÓN DE LA CIENCIA: EQUIPOS TRANSDISCIPLINARES COMO VÍA DE CONCIENCIACIÓN POBLACIONAL FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO D. Antonio Alberto Rodríguez Sousa. Investigador en Formación Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Complutense de Madrid Resumen Introducción: En la era geológica actual, el Antropoceno, los medios de comunicación constituyen una herramienta vital en la divulgación social, siendo el asesoramiento de expertos fundamental para una correcta difusión de conocimientos científicos. Metodología-Desarrollo: Con la finalidad de comprobar el grado de conocimiento para con uno de los principales problemas ambientales de la actualidad y evaluar cómo el asesoramiento experto contribuye a una mejor comprensión de la Ciencia, se procedió a la realización de una encuesta cerrada dicotómica con individuos graduados procedentes de diferentes áreas de conocimiento. Dicho cuestionario se ejecutó de forma pareada a los mismos individuos antes y después de la impartición, por parte de especialistas, de clases magistrales sobre teoría del cambio climático dentro del contexto teórico del cambio global. Resultados: El estudio evidenció que los individuos procedentes de áreas afines a temáticas ambientales presentaban un mayor grado de conocimiento ante el dilema planteado. Por otra parte, el asesoramiento científico recibido derivó en un incremento significativo respecto al número de aciertos por parte de los encuestados. Conclusiones: El cambio climático es una temática integrada en los medios de comunicación, responsables de difundir los avances que surgen al respecto y de concienciar a la población sobre las posibles medidas de mitigación y adaptación frente a esta problemática. No obstante es fundamental la formación de equipos transdisciplinares de expertos junto a profesionales divulgativos para la correcta difusión informativa, evitando así incurrir en preocupaciones sensacionalistas donde convergen predilecciones ecologistas, políticas y económicas en detrimento de criterios científicos objetivos. Palabras claves Cambio global; Clima; Ecología; Medios de comunicación; Socio-economía. — 100 — — 101 — Introducción y justificación La sustitución del Holoceno por el Antropoceno como período geológico es un hecho cada vez más aceptado por la comunidad científica. Mientras que dicho término fue acuñado inicialmente por Crutzen & Stoermer en el año 2000, esta nueva era geológica es producto de factores con mayor antigüedad entre los que destacan: a) el incremento acelerado presentado por parte de la población humana a raíz de los años 50 junto a la existencia de un enorme crecimiento económico global; b) el creciente impacto ambiental de la humanidad sobre la superficie terrestre en forma de modificación de hábitats o cambios en la biota; y c) la revolución industrial (Cearreta, 2015). Sin embargo, es de destacar la elevada modernidad filosófica y tecno-cien- tífica existente en los países más desarrollados como una de las principales características del Antropoceno (Sanhueza, 2010), lo que deriva finalmente en una elevada dependencia por parte de la sociedad para con los medios de comunicación como principal vía de concienciación, sensibilización e información sobre ámbitos de índole general, llegando a desempeñar a menudo dichos medios un papel educativo para con la población (Palacios & García, 1999). Particularmente en la actualidad la comprensión de la ciencia se considera un valor intrínseco de la sociedad, siendo muy importante el rol desempeñado por parte de científicos, educadores y divulgadores en hacer partícipe a la ciudadanía de los avances científicos y tecnológicos que los especialistas van construyendo y desarrollando (Cáceres & Ribas, 1996). No obstante, mientras que desde el ámbito investigador se busca primordialmente generar un gran número de aportaciones científicas de elevada especialización y naturaleza técnica que ocasionen un elevado impacto académico (Buela Casal, 2003), existe una notoria dificultad en cuanto a la divulgación de los conocimientos y su comprensión por parte de la sociedad (Cassany et al., 2000). Esta coyuntura académico-social se traduce en la generación de una problemática que puede conducir a una fragmentación social llegando a ocasionar un alejamiento e incluso rechazo por parte de la ciudadanía hacia los conocimientos científicos. No obstante, si se facilitara la comprensión pública de la ciencia por parte del sector experto se generaría una corriente favorable de apoyo a la subvención de la investigación (Friend, 2005). Además, por otra parte, el fomento de la comprensión de la ciencia constituye un valor utilitarista, siendo un aspecto necesario para vivir en sociedades altamente tecnificadas, facilitando de este modo el proceso de toma de decisiones por parte de la ciudadanía respecto a temas diversos relacionados con su modo de vida (Hernando & Carvajal, 2000). Debido a esta disyuntiva, es necesaria la formación de equipos multidisciplinares donde se produzca la colaboración por parte de profesionales científicos que ejerzan una labor de asesoramiento junto a expertos del sector — 102 — de las Ciencias de la Información que contribuyan difundiendo información especializada de forma asequible para la población (Marques et al., 2013). No obstante, no se deben confundir los términos de educación científica y divulgación científica (Blanco-López, 2004). De este modo, mientras que la educación científica es obligatoria, siendo una materia estructurada a la vez que legislada y certificada, la divulgación científica es de carácter voluntario, no siendo evaluada ni certificada y centrándose en la sociedad como ente receptor (Rennie et al., 2003). Dadas estas diferencias, desde la didáctica científica se considera que los medios de divulgación son contextos extraescolares que fomentan un aprendizaje no formal de las ciencias, en contraposición a su aprendizaje formal, fruto de la educación científica, derivando este hecho en que la ciencia, en un contexto divulgativo, se caracterice por factores que influyen en su potencial para generar aprendizaje (Dierking et al., 2003), debiendo tratarse temas conflictivos y relevantes que afecten a la población, combinando, a la par que intereses ambientales, tendencias políticas y comerciales, como es el caso del cambio climático, problemática de índole ecológica a escala global (Grimm et al., 2008). Objetivos generales y específicos Con la finalidad de comprobar el grado de sensibilización por parte de un sector poblacional concreto respecto al cambio climático como principal problemática ambiental actual se planteó un diseño experimental orientado hacia el sector universitario, analizando el nivel de conocimiento por parte de individuos procedentes de diferentes disciplinas mediante la ejecución de encuestas individuales de forma pareada antes y después de la impartición de una serie de clases magistrales por parte de especialistas del sector, pudiendo evaluar de forma específica la posible influencia de un correcto asesoramiento científico en los medios divulgativos para con el grado de interés y correcto criterio por parte de la población, pudiendo además sesgar los resultados acorde a la disciplina de origen y al género de los encuestados. Método - Desarrollo del trabajo Diseño muestral Se planteó un caso de estudio con el objetivo de evaluar el nivel de conocimiento científico y el grado de sensibilización poblacional sobre el cambio climático, que constituye una de las principales problemáticas actuales que suponen una amenaza para la continuidad de la vida humana a escala planetaria (Tabla 1). — 103 — Tabla 1. Principales perturbaciones a nivel global, ordenadas acorde a su grado de probabilidad, que podrían suponer la extinción de la humanidad (tomado de Rees, 2004). PERTURBACIÓN PROBABILIDAD Pandemia viral Muy alta Cambio climático Alta Impacto meteorito Media Guerra global nuclea r Media Destrucción por robots Baja Super volcanes Muy baja Radiación de una supernova Muy baja Con la finalidad de llevar a cabo dicha investigación se planteó un muestreo aleatorio simple equilibrado en el que se trabajó con un tamaño muestral de n = 240 individuos universitarios de ambos sexos procedentes de diversas áreas de conocimiento para los que se diseñó una breve encuesta de tipo cerrada dicotómica (Anexo 1). Dichas encuestas fueron ejecutadas de forma aleatoria entre los individuos seleccionados, siendo agrupados equitativamente en cuatro grandes ejes temáticos (n = 60): ciencias experimentales, ciencias de la salud, humanidades y ciencias sociales (Fig. 1): Figura 1: Encuestas realizadas representando su número total y su clasificación acorde a la disciplina de procedencia de los encuestados (C: Ciencias; S: Ciencias de la Salud; CS: Ciencias Sociales y H: Humanidades), su género (♂: masculino; ♀: femenino) y su nivel académico, perteneciendo todas las encuestas ejecutadas a individuos recién graduados. — 104 — Las encuestas diseñadas se ejecutaron de forma pareada a los mismos individuos antes y después de la impartición de unas sesiones teóricas con contenido ambiental sobre el cambio climático con la finalidad de discernir si la información aportada por parte de especialistas del sector ecológico, en asociación con el conocimiento derivado por parte de los medios de comunicación, propiciaba una mayor adecuación de correcto conocimiento y mayor grado de comprensión respecto a los últimos avances científicos sobre esta problemática socio-ecológica, pudiendo además observar la existencia de diferencias significativas, de encontrarlas, en cuanto a la percepción de la problemática del cambio climático según el género de los encuestados y su disciplina formativa. Teoría ecológica sobre el cambio climático Nuestro planeta se encuentra inmerso, debido fundamentalmente a la influencia antrópica, en una nueva era geológica conocida como Antropoceno, cuyos impactos ambientales están produciendo la alteración de las variables bióticas y abióticas de la ecosfera a escala planetaria, dando lugar a lo que se denomina cambio global como la principal problemática ambiental de la actualidad (Brook et al., 2008), estando conformado por múltiples factores, entre los que destaca el cambio climático (Fig. 2). Figura 2: Límites planetarios y dimensiones del cambio global. Se representan los umbrales límite dentro del cual se deben mantener los niveles de cada variable y aquellos factores en los que se ha sobrepasado su capacidad de carga (tomado de Rockström et al., 2009). Con la finalidad de establecer una educación ambiental dirigida hacia la población sobre la problemática del cambio climático como componente del — 105 — cambio global se deben tener en cuenta los impulsores de este cambio (Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España, 2011), pudiendo ser directos (efectos): 1) cambio de usos del suelo; 2) cambio climático; 3) contaminación; 4) especies exóticas invasoras; 5) cambios en los ciclos biogeoquímicos; y 6) explotación intensiva de servicios ecosistémicos; o indirectos (causas): 1) impulsor demográfico; 2) impulsor económico; 3) impulsor sociopolítico; 4) impulsor de ciencia y tecnología; 5) impulsor de género; y 6) impulsor cultural. A su vez, el origen de estos impulsores reside en las actividades humanas asociadas al modelo económico vigente, cuyo metabolismo ha alterado la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas a múltiples escalas (Lambin & Freydmoidt, 2011), hecho que ha derivado en la alteración del aporte de servicios ecosistémicos por parte de la naturaleza hacia la sociedad, base de las cinco dimensiones del bienestar humano (Martín-López et al., 2007) (Fig. 3). Dada esta problemática y con la finalidad de alcanzar un flujo sostenible de servicios ecosistémicos resulta vital conservar los procesos ecológicos que los sustentan, suponiendo esta medida un gran desafío en la actualidad (Costanza & Folke, 1997). Figura 3: Esquema gráfico de las cinco dimensiones que sustentan el bienestar humano. Ante la problemática ambiental del cambio climático, es necesario establecer políticas de gestión adecuadas a las necesidades actuales (Blanco & Gomá, 2003), sin embargo, mientras que hasta hace algunos años se consideraba que las respuestas de la naturaleza ante las perturbaciones podían ser lineales, siendo predecibles y controlables y que la humanidad y la naturaleza constituían dos entidades diferentes que podían ser conceptuadas y gestionadas de forma independiente (Hoskins & Karoly, 1981), las últimas evidencias científicas provenientes de diversas regiones del planeta demuestran que las respuestas ecosistémicas ante las presiones antrópicas no — 106 — muestran una tendencia lineal, si no que presentan dinámicas umbrales con puntos de no retorno, donde la histéresis del sistema, es decir, su memoria, conforma un papel fundamental en su dinámica (Berkes, 2007) (Fig. 4). Además, cada vez está mayormente aceptado que la naturaleza y la sociedad deben concebirse de forma integral, formando sistemas socio-ecológicos, que son ecosistemas que, de una forma compleja, se vinculan e interaccionan de manera dinámica e interdependiente con uno o más sistemas socioeconómicos, dado que las sociedades humanas forman parte de la Biosfera, estando sus actividades inmersas dentro del sistema ecológico global, del cual se obtienen los servicios necesarios para la subsistencia humana (De Groot et al., 2010). Figura 4: Representación gráfica de diferentes visiones en cuanto a la dinámica ecosistémica, donde cobran especial importancia las dinámicas umbrales ante las presiones antrópicas sobre los sistemas, cuya respuesta se ve condicionada por su histéresis (tomado de Suding & Hobbs, 2009). Ante estas evidencias es necesario redefinir las políticas, estrategias y modelos de gestión sobre las relaciones entre el ser humano y la naturaleza dentro del actual contexto de cambio global en el que nos encontramos, siendo este punto un factor clave donde surgen dos modelos diferentes de — 107 — comprensión de la naturaleza (Fig. 5): 1) modelos de equilibrio, que apuestan por una sucesión direccional y determinista para alcanzar un estado climácico del sistema de máxima estabilidad donde todo cambio supone una degradación y la gestión buscaría situaciones de mínima complejidad e incertidumbre, siendo necesario controlar las perturbaciones y sus efectos (Clements, 1928); y 2) modelos de no equilibrio, donde la sucesión es un proceso histórico sin un equilibrio final y se debe gestionar la resiliencia del sistema, que es su capacidad de soportar perturbaciones mientras conserva sus funciones sin pasar a un estado no deseado, donde los ecosistemas se comportan como sistemas complejos adaptativos (SCA), y se caracterizan por una incertidumbre inherente, dinámica compleja, carácter multiescalar y la existencia de múltiples estados de equilibrio (Holling & Gunderson, 2002; Proulx, 2007). Figura 5: Representación gráfica de los modelos de sucesión ecológica: idea determinista (modelo de equilibrio) frente a la idea resiliente de la naturaleza (modelo de no equilibrio). Teniendo en cuenta ambos enfoques, la forma más efectiva de enfrentarse a los desafíos que supone el cambio global es conseguir dirigir a los ecosistemas a sus estados deseados, que presentan un elevado valor social en términos de la calidad del flujo de servicios que generan a la sociedad, siendo a su vez altamente resilientes (Miller et al., 2006). Desde este punto de vista, el estudio de los sistemas socio-ecológicos desde la perspectiva de SCA tiene como objetivo tender puentes entre las ciencias biofísicas, sociales y tecnológicas, generando un marco integrador transdisciplinario, permitiendo integrar las dimensiones biogeofísicas, socioeconómicas e históricoculturales del territorio a través del conocimiento de la resiliencia ecológica de los sistemas naturales y de la resiliencia social de los sistemas socioeconómicos y culturales (Holling, 1973), pudiendo actuar como nexo entre las ciencias de la naturaleza dedicadas a conocer cómo funcionan los sistemas naturales y las ciencias sociales, especialmente las Ciencias de la — 114 — Tabla 4. Resultados del test de Kruskal.Wallis para las variables dependientes analizadas mostrando el tamaño muestral (N), el estadístico Chi-cuadrado, los grados de libertad (gl) y la significación asintótica bilateral (Sig.), pudiendo obtener un resultado significativo (* Sig < 0.05), muy significativo (** Sig < 0.01) o altamente significativo (*** Sig < 0.001). TEST DE KRUSKAL-WALLIS V D N Chi2 gl Sig. Aciertos previos Total: 240 Por disciplina: 60 81.788 3 0.000*** Aciertos posteriores 28.170 3 0.000*** Fallos previos 33.911 3 0.000*** Fallos posteriores 16.788 3 0.001** Abstenciones previas 27.973 3 0.000*** Abstenciones posteriores 15.118 3 0.002** Acorde a los resultados altamente significativos debemos rechazar la hipótesis nula de igualdad de medianas entre las subpoblaciones analizadas, por lo que en nuestros resultados al menos una población presenta diferencias significativas en cuanto a su mediana respecto a las demás en todas las variables dependientes. Para poder discernir cuáles son estas diferencias debemos recurrir a la realización de un test post-hoc de Tamhane, dado que asumimos la existencia de varianzas desiguales, pudiendo observar de forma gráfica y resumida los resultados en las Figuras 9 y 10: Figura 9: Resultados post-hoc sobre las diferencias observadas para las variables dependientes “Aciertos previos”, “Fallos previos” y “Abstenciones previas” en cuanto a los individuos encuestados pudiendo comparar las disciplinas académicas de procedencia entre sí. — 115 — Figura 10: Resultados post-hoc sobre las diferencias observadas para las variables dependientes “Aciertos previos”, “Fallos previos” y “Abstenciones previas” en cuanto a los individuos encuestados pudiendo comparar las disciplinas académicas de procedencia entre sí. Observamos que el nivel analizado de individuos procedentes del ámbito científico conforma un grupo distinto al resto para todas las variables analizadas en el proceso previo a la impartición de las clases especializadas, diferencias que se homogenizan tras la recepción de dichas clases, aunque no lo suficiente como para que dejen de existir diferencias significativas entre grupos (Tabla 5). Tabla 5. Clasificación esquemática por similitud de disciplinas. Los grupos formados se representan en una escala ordinal, compartiendo la misma clasificación aquellas disciplinas sin diferencias significativas para la variable dependiente (VD) de estudio. VD DISCIPLINA ACADÉMICA Ciencias Ciencias Salud Ciencias Sociales Humanidades Aciertos previos 1 2 2 3 Fallos previos 1 2 2 2 Abstenciones previas 1 2 2 2 Aciertos posteriores 1 1 2 2 Fallos posteriores 1 2 2 1 Abstenciones posteriores 1 2 1 1 — 116 — Por último se testó la hipótesis general sobre si el sexo de los encuestados influenciaba el nivel de conocimiento de base sobre el cambio climático, sin tener en cuenta la adición de información especializada, para lo que se usó un test de la U de Mann-Whitney basado en rangos y en la igualdad de medianas (H0: ϻ1 = ϻ2; H1: ϻ1 ≠ ϻ2), siendo test de comparación de muestras independientes procedentes de dos subpoblaciones distintas: Tabla 6. Resultados del test de la U de Mann-Whitney acorde al género de los encuestados, especificando para cada variable dependiente (VD) sus niveles, tamaño muestral (N), estadístico de contraste (E), rango promedio, suma de rangos y la significación asintótica bilateral (* Sig. < 0,05; ** Sig. < 0,01; *** Sig. < 0,001). TEST DE LA U DE MANN-WHITNEY VD Nivel N E Rango  rangos Sig. Aciertos ♂ 120 4427.000 97.39 11687.00 0.000*** ♀ 120 143.61 17233.00 Total 240 --- --- Fallos ♂ 120 6654.500 125.05 15005.50 0.300 ♀ 120 115.95 13914.50 Total 240 --- --- Abstenciones ♂ 120 3552.000 150.90 18107.50 0.000*** ♀ 120 90.10 10812.50 Total 240 --- --- Según nuestros resultados, a excepción de en la variable “Fallos” sí parecen existir diferencias altamente significativas según el género de los encuestados, presentando el género femenino, acorde al rango promedio, una mayor tasa de aciertos y una menor tasa de abstenciones. Discusión y conclusiones Si bien la ecología se define como la rama de las Ciencias Biológicas que se basa en el estudio de las interrelaciones de los seres vivos entre sí y con el medio circundante en el que habitan (Friederichs, 1958), no presenta en la actualidad un cuerpo teórico bien desarrollado, conformando una ciencia predominantemente experimental encargada de llevar a cabo la recopilación de información y ejecución de avances científicos sobre las problemáticas ambientales actuales para plantear, en ocasiones, posibles soluciones con la finalidad de minimizar sus impactos sobre la sociedad (Reichman et al., 2011). Dentro de estas problemáticas de índole ecológica destaca, en la actualidad, el cambio climático, siendo una de las principales amenazas a corto plazo para la especie humana, sin embargo existe cierta controversia — 117 — dentro del propio ámbito científico sobre si este suceso debería considerarse un dilema propio o una dimensión dentro de lo que comúnmente se denomina cambio global, término de elevada importancia ligado a los impactos del Antropoceno como era geológica (Vitousek, 1994). Merece la pena destacar que, acorde al estudio de Martínez et al., 2012 entre otros, nuestro estudio muestra que la formación académica de las distintas ramas universitarias ejerce una influencia esencial en el grado de conocimiento sobre las problemáticas ambientales, siendo los individuos de formación científica pura aquéllos de mayores competencias en detrimento de estudiantes procedentes de otras disciplinas (Brody, 1994), sin embargo, la impartición de una correcta formación por parte de especialistas del sector conforma una medida capaz de paliar estos déficits de concienciación ecológica (Maloney, 1975). Si bien es cierto que la defensa del medio ambiente y del desarrollo sostenible presentan una dimensión política y económica asociadas habiéndose convertido en conceptos universales en los últimos años acentuando las contradicciones de un modelo de sociedad basado en la primacía de los intereses del sistema productivo y el consenso en la adopción de medidas tendentes a la sostenibilidad del planeta (Scheffer et al., 2002), la ausencia de colaboración entre el sector científico y el sector divulgativo aún es patente en muchas ocasiones, dando lugar a una serie de diversos errores que pueden conducir a una desinformación social (Hernando, 1984). Esta falta de comunicación entre el sector científico y el sector divulgador presenta su raíz en la desconfianza y falta de interés por parte del sector científico para con los medios (Logan, 2001), lo que dificulta una traslación eficaz informativa que presenta efectos multiescalares basados en tres ejes que suponen la deslocalización poblacional con respecto a los temas difundidos: 1) presencia de información ligada en mayor medida a intereses políticos que científicos en los medios de comunicación; 2) ausencia de rigor científico de la información difundida; y 3) mayor tendencia a difundir opiniones sensacionalistas basadas en tendencias ecologistas que conocimientos datos científicos (Mattos, 1993). Por ello, con la finalidad de elaborar mensajes correctos desde un punto de vista científico y a la vez poderlos transmitir de una forma asequible para sociedad, es de vital importancia la formación de equipos transdisciplinares que fomenten la colaboración entre especialistas y el sector de las Ciencias Divulgativas con la finalidad de elaborar mensajes correctos desde un punto de vista científico, transmitiéndolos de forma asequible para sociedad y cumpliendo las tres máximas del lenguaje científico: claridad, concisión y precisión (Elías, 2014), siendo el papel de las Ciencias Sociales fundamental en la difusión de términos y avances científicos al constituir la principal fuente de información para con la población... — 118 — Finalmente, pese a que múltiples estudios descartan la influencia del género para con el grado de concienciación ambiental (Aragonés et al., 2006), nuestro estudio corrobora una mayor implicación del género femenino para con el cambio climático dentro del contexto del cambio global, siendo un sector mejor informado, observándose a priori una mayor involucración en el tema y presentando, en términos generales, un mayor conocimiento e interés, factor debido probablemente a una herencia cultural del rol femenino en la naturaleza (Stock, 2012). No obstante, tras una formación equitativa de ambos géneros, estas diferencias son minimizadas, evidenciándose la igualdad de género en temas de aprendizaje (Belloch, 1998). — 119 — Referencias bibliográficas Aragonés, J. I., Sevillano. V., Cortés. B., & Amérigo, M. (2006). Cuestiones ambientales que se perciben como problemas. Medio ambiente y comportamiento humano, 7 (2), 1-19. Belenguer Jané, M. (2003). Información y divulgación científica: dos conceptos paralelos y complementarios en el periodismo científico. Estudios sobre el mensaje periodístico, 9, 43-53. Belloch, I. M. (1998). El sexo como variable sujeto: aportaciones desde la psicología diferencial. En J. Fernández (Coord.) Género y Sociedad (pp. 43-70). Madrid: Pirámide. Berkes, F. (2007). Understanding uncertainty and reducing vulnerability: lessons from resilience thinking. Natural hazards, 41 (2), 283- 295. doi: https://doi.org/10.1007/s11069-006-9036-7 Blanco-López, Á. (2004). 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