Gálvez Alcaide, J. L., y González .García, J. ·C. (Ed.): Corrida de Toros vista por Edward Orme ( 1813 ), Málaga, Biblioteca Cánovas del Castillo, Diputación de Málaga, 1997,.carpeta de grabados [Reseña]
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Revista de Estudios Taurinos N.º 7, Sevilla, 1998, págs. 201-204 GálvezAlcaide, J. L., y González.García, J. · C. (Ed.): Corrida de Toros vista por Edward Orme ( 1813 ), Málaga, Biblioteca Cánovas del Castillo, Diputación de Málaga, 1997,.carpeta de grabados editada con motivo de la Feria del Libro de Málaga (mayo, 1997), 6 págs. de desplegable + carpeta de 12 láms. en caja cartón con cierre de· cuerda, folio mayor, papel y cartón reciclable. CORRIDA DE TOROS VISTA POR füWARO ORME llll . . Fig. n.0 37 .- Portada del libro Corrida de Toros vista por Edward Orme (l8p) (Apud Orme).
202 Pedro Romero de Salís Como hemos señalado en varias ocasiones la lidia espectacular de toros por matadores a pie, la corrida moderna, es una invención del siglo XVIII cuya gestación y nacimiento sabemos que se produjeron en el entorno de 1750 pero sin que podamos precisar mucho en lo que se refiere a las fechas exactas ni las plazas donde el fenómeno surgió. Algunos autores se inclinan por Madrid, otros, como García- Baquero y el que firma esta recensión, hemos propuesto el «matadero» de Sevilla. En cualquier caso, a lo largo del siglo XVIII, por presiones de los reyes de la casa de Borbón, los · nobles abandonan su presencia en los ruedos, dejan de herederos a los efimeros «varilargueros» que gozan sólo de un corto principado mientras que avanzan implacablemente chulos, golfos, criados, lacayos, esclavos, gitanos, matarifes, etc., gentes del «mogollón», en fin, los primeros representantes del proletariado urbano. Toreros, contrabandistas, bandoleros, . cantaores, bailaoras, botilleros, personal de figón; venta y taberna llegan, desde los oscuros márgenes de la sociedad, para tener un protagonismo excepcional y novedoso. Una sociedad nueva, vertiginosa, aventurera, surgía donde había mucha gente que vivía no sólo al margen de la sociedad legal sino también en el límite geográfico de la Civilización occidental. Numerosos románticos, artistas y literatos comprometiéndose en viajes en busca de los límites comenzaron a llegar a España y, más aún, a Andalucía e intentaban realizar aquello que habían soñado. En efecto, todos los viajeros partían con la idea de que, después de franquear Sierra Morena, ya se encontraban en otro mundo, en un universo volcado ya en el misterioso Oriente. Por otra parte, el avance del protagonismo popular experimentado en España a finales del XVIII se verá multiplicado a principios del XIX a consecuencia de la Guerra de la Independencia. En su política de aproximación al pueblo el nuevo rey Bonapa:rte levanta fa
Recensiones de libros 203 · prohibición que pesaba sobre los juegos con los toros y los pueblos españoles se entregan con entusiasmo al restablecimiento de las corridas. El nuevo estatuto administrativo, el clima de libertad popular· multiplicado por la guerra, la crisis de la clase dominante, el empuje creativo . de los sectores Fig. n.º 38.-Spanish bullfighting, n.º 7 (Apud Orme). populares, etc,, todo contribuye a la eclosión de la Tauromaquia. Son en esos años cuando empiezan a producirse las series de estampas taurinas, muchas de ellas, realizadas por artistas viajeros extranjeros. Ahora bien para la eclosión de estas .«series» es preciso tener en cuenta dos factores que hasta entonces nunca se habían producido: primero, un mercado pequeño-burgués incapaz de adquirir pintura pues no tenía capacidad económica para adquirir obras únicas y originales pero que, sin embargo, sí tenía sensibilidad para el arte; segundo, que sí existía un medi<? como el grabado que había
204 Pedro Romero de Salís venido ocupando este lugar ya no era suficiente porque su iluminación requería la contribución de un trabajo individual y suplementario; y, tercero, que la gran explosión del comercio de imagen ocurrirá con el descubrimiento de la litografía que permitía una impresión múltiple, rápida y coloreada. Las estampas que ha publicado la Diputación Provincial de Málaga del artista inglés Edward Orrne se inscriben plenamente en esta problemática: responden a uria demanda creciente de un público viajero, romántico y pequeño-burgués, en aquella época, sin duda, revolucionario. Desde el punto de vista creativo no merecen mayor consideración puesto que constituyen una adaptación casi literal de las imágenes incluidas en la Colección de las principales suertes de una corrida de tor.os, dibujada y grabada, ef!. 1790, por Antonio Carnicero pero presentan una novedad interesantísima porque suponen cambio de soporte, la incorporación de la nueva técnica litográfica, que producía una mayor calidad en el color y un mejor tratamiento de las sombras que ya no se harán, como en tiempos de Carnicero, a base de una mayor o menor intensi-· dad del rayado con negro sino que ahora se hace a partir de las distintas gradaciones del color en las masas coloreadas, lo que, sin duda, le confiere una luminosidad y una belleza que el original de Carnicero carecía. La calidad de la producción fotomecánica y el diseño del soporte de las estampas, llevado a cabo por el Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga, es de todo punto encomiable. Es, sin duda un placer contemplarlo. Pedro Romero de Solís Fundación de Estudios Taurinos