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Capital humano y crecimiento. Estimaciones alternativas por provincias españolas en la década de los noventa

Pablo-Romero Gil-Delgado, María del Populo; Gómez-Calero Valdés, M. Palma; Pees Boz, Enrique Sergio

Abstract

La forma de medición del capital humano y su introducción en la función de producción es actualmente objeto de análisis. En este trabajo se presenta un estudio comparativo de los efectos económicos que el capital humano, medido en términos de trabajadores equivalentes y en términos de ocupados que superan un determinado nivel educativo, tiene sobre la producción provincial española en los años noventa. Para ello, se han aproximado dos funciones de producción tipo Cobb-Douglas, en las que el Valor Añadido Bruto es función del capital humano (trabajadores equivalentes o nivel medio de educación) y del capital físico privado y público. Los resultados obtenidos mediante la técnica de datos de panel sugieren la necesidad de seguir avanzando para obtener un mejor modo de aproximación de esta variable y de su integración en la función estimada, que se intuye podrá derivarse de una combinación de los dos modelos analizados.

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R EUNIÓN E STUDIOS R EGIONALES Alcalá de Henares, 17-18 de noviembre de 2005 CAPITAL HUMANO Y CRECIMIENTO. ESTIMACIONES ALTERNATIVAS POR PROVINCIAS ESPAÑOLAS EN LA DÉCADA DE LOS NOVENTA María del Pópulo Pablo-Romero Gil-Delgado Universidad de Sevilla Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Avda. Ramón y Cajal nº1, Sevilla 41018. m[email protected] Mª Palma Gómez-Calero Valdés Universidad de Sevilla Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Avda. Ramón y Cajal nº1, Sevilla 41018. m[email protected] Enrique Sergio Pées Boz Universidad de Sevilla Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Avda. Ramón y Cajal nº1, Sevilla 41018. [email protected] Abstract: La forma de medición del capital humano y su introducción en la función de producción es actualmente objeto de análisis. En este trabajo se presenta un estudio comparativo de los efectos económicos que el capital humano, medido en términos de trabajadores equivalentes y en términos de ocupados que superan un determinado nivel educativo, tiene sobre la producción provincial española en los años noventa. Para ello, se han aproximado dos funciones de producción tipo Cobb-Douglas, en las que el Valor Añadido Bruto es función del capital humano (trabajadores equivalentes o nivel medio de educación) y del capital físico privado y público. Los resultados obtenidos mediante la técnica de datos de panel sugieren la necesidad de seguir avanzando para obtener un mejor modo de aproximación de esta variable y de su integración en la función estimada, que se intuye podrá derivarse de una combinación de los dos modelos analizados. Palabras clave: datos de panel, capital humano, crecimiento económico, análisis provincial. Códigos JEL: C23, J24, O47 y R11. El Estado Autonómico a debate: eficiencia, eficacia y solidaridad 2 CAPITAL HUMANO Y CRECIMIENTO. ESTIMACIONES ALTERNATIVAS POR PROVINCIAS ESPAÑOLAS EN LA DÉCADA DE LOS NOVENTA 1. Introducción Los modelos neoclásicos tradicionales se han centrado, casi exclusivamente, en el stock de capital físico como principal determinante del crecimiento económico. Las contribuciones más recientes destacan, además, la importancia del capital humano como factor adicional a la hora de explicar el crecimiento 1 . No obstante, buena parte de los estudios empíricos no corroboran la relevancia que las nuevas explicaciones teóricas atribuyen a este factor, sobre todo cuando las regresiones de crecimiento se estiman en diferencias o con datos de panel 2 . Estas contradicciones entre teoría y práctica no han hecho disminuir la importancia explicativa que los investigadores otorgan al capital humano, sino que éstos han reforzado sus análisis empíricos en busca de las causas de esas divergencias: ya sea mejorando la estimación del nivel educativo como aproximación al valor del capital humano (De la Fuente, 2004; De la Fuente y Doménech, 2000 y 2002); o bien, dando origen a formas alternativas de estimar este factor. Entre estas últimas encontramos la presentada por los autores Serrano y Pastor (2002), en la que el capital humano de una persona se mide en función del número de trabajadores equivalentes sin formación ni experiencia que serían necesarios para conseguir su misma capacidad productiva, de modo que el capital humano productivo de una provincia, región o nación se obtiene agregando el de los individuos que la componen. 1 Entre otros Lucas (1988), Romer (1990), Mankiw, Romer y Weil (1992), y Jones (1996). 2 De acuerdo con De la Fuente (2004), los primeros estudios realizados sobre el tema obtuvieron resultados generalmente positivos debido a que las estimaciones se realizaban con datos de corte transversal, en los que se suavizaban los errores al promediarse sobre periodos largos. Las conclusiones de los estudios posteriores en las que se han utilizado especificaciones en diferencias o técnicas de panel han sido mucho más desalentadoras, no detectándose en muchos de ellos una correlación significativa entre la formación y la productividad. Un desarrollo más amplio de esta literatura puede encontrarse en la sección 3 del apéndice de De la Fuente y Ciccone (2002). 3 En este trabajo se compara en qué modo el capital humano explica el crecimiento económico medido en términos de trabajadores equivalentes y medido en término de ocupados que superan un determinado nivel educativo para las provincias españolas desde 1990 a 1998. Para ello, se han aproximado dos funciones de producción tipo Cobb-Douglas, en la que el Valor Añadido Bruto es función del capital humano y del capital físico privado y público. El trabajo está organizado como sigue. En primer lugar, se describen las fuentes de información estadística utilizadas, haciendo especial referencia a los datos relativos al capital humano. A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos de las estimaciones realizadas de la función de producción cuando el capital humano se mide en términos de trabajadores equivalentes; y seguidamente describiendo el capital humano según la proporción de la población ocupada con educación media o superior. Para realizar la comparación de los dos modelos señalados se aplica la técnica de datos de panel a las cincuenta y dos provincias españolas. Por último, de acuerdo con las estimaciones realizadas, se hallan las participaciones de cada factor productivo sobre el vab total analizándose en concreto la participación del capital humano medido en uno u otro sentido. Los resultados obtenidos nos hacen plantearnos la necesidad de seguir analizando con más detalle la determinación del capital humano. Por esta razón al final del trabajo se exponen brevemente las líneas a seguir en un futuro. 2. Información estadística utilizada Para analizar en qué modo el capital humano influye en la producción provincial de España se ha optado por aproximar los datos a una función de producción tipo Cobb-Douglas, que más adelante detallaremos, en la que se incorporan como factores independientes el capital humano, el stock de capital privado, el de capital público y un factor residual que recoge la influencia de otras variables explicativas, entre las que tradicionalmente se incluye la tecnología. Las fuentes empleadas son las siguientes: • Valor Añadido Bruto Los datos sobre el valor añadido bruto que se han elegido para estimar la función de producción proceden de las series homogéneas al coste de los factores 4 ofrecidas a nivel provincial por Alcaide y Alcaide (2000), expresadas en pesetas constantes de 1986, que han sido convertidas en euros constantes de ese mismo año. Esta fuente de información presenta la ventaja de ofrecer datos anuales para las cincuenta y dos provincias y para la totalidad del periodo analizado. • Stock de capital privado y público La información utilizada sobre estas dos variables explicativas proceden de las estimaciones realizadas por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y publicadas por la Fundación BBVA, disponibles desde 1965 hasta 1998, ambos años inclusive. Tanto para el capital privado como para el público se han utilizado datos netos provinciales expresados en euros constantes de 1986. Los datos de capital privado se han tomado por su valoración total, mientras que en caso del capital público sólo se han considerado las funciones de gasto en estructuras urbanas, carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos e infraestructuras hidráulicas, con el fin de aproximar esta variable a la de capital público productivo, que tradicionalmente ha sido considerada como variable explicativa del crecimiento regional 3 . • Capital humano El análisis empírico del capital humano resulta una tarea particularmente compleja debido a la dificultad que presenta su adecuada medición, ya que bajo este concepto se recogen aspectos relativos a la educación, experiencia laboral y capacidad de los individuos. Los intentos de medir esta variable pueden dividirse en dos grandes categorías 4 : por un lado, existen métodos que se limitan a ofrecer un indicador del nivel educativo medio como aproximación de la dotación media de capital humano; y por otro, existen estimaciones que pretenden valorar el capital humano utilizando diversas variables de las que tan sólo una es la educación. 3 Dentro del capital público es conveniente distinguir entre el capital público productivo y el capital público social. Este último incluye el gasto en inversiones en sanidad y educación, y habitualmente no se incluye en la función de producción. Vid Mas, Pérez y Uriel (2003). 4 Serrano y Pastor (2002) ofrecen una explicación global sobre los diferentes métodos de valoración agregada del capital humano; así como de sus ventajas e inconvenientes. 5 Básicamente, se plantean dos grandes objeciones al primero de los métodos mencionados. Una se refiere a que atribuye a cada nivel educativo el mismo efecto sobre el capital humano, y la otra, al modo en que se atribuye el capital humano a personas con diferente grado educativo. Estas dificultades han determinado que algunos autores 5 hayan intentado otras alternativas de medición. Dado que la dificultad reside en cómo asignar un valor a cada tipo de estudios, la solución que proponen consiste en utilizar las valoraciones fijadas por el mercado y plasmadas en los salarios establecidos para los trabajadores con diferentes estudios, sobre la base de que el capital humano correspondiente a cada tipo de educación se refleja en los salarios percibidos. El problema que plantea esta opción es que el salario no depende exclusivamente del capital de cada individuo, sino también de otros factores productivos utilizados. Por ese motivo, estos autores calculan el capital humano de cada sujeto a partir de la relación de su salario con el de un individuo sin ninguna educación. Las dificultades prácticas para abordar este segundo método de estimación en España, han determinado que la mayoría de los indicadores sintéticos de capital humano utilizados hayan sido el número de años medio de escolarización y el porcentaje de personas con un cierto nivel educativo mínimo, que generalmente han sido calculados a partir de las series provinciales de población en edad de trabajar por niveles educativos, ofrecidas por Mas, Pérez, Uriel, Serrano y Soler (2002), que han ido avanzando y actualmente cubren el periodo temporal de 1964 a 2001. Utilizando estos indicadores se han analizado los efectos del capital humano sobre el crecimiento económico. No obstante, como señala De la Fuente (2004), los resultados obtenidos de estas estimaciones son desalentadores, debido en parte a los indicadores utilizados. Con la aparición de la Encuesta de Estructura Salarial de 1995 del INE, Serrano y Pastor (2002) han abordado la elaboración de indicadores mixtos de capital humano, con las características del segundo método de estimación anteriormente comentado, es decir, incorporando la valoración del mercado respecto a las capacidades (educativas y no educativas) de los individuos. La medición del capital humano, para estos autores, se realiza en términos de “trabajadores equivalentes”, de modo que el capital humano de un individuo se 5 Entre los estudios más recientes se encuentran los trabajos de Jorgenson y Fraumeni (1989) y los de Mulligan y Sala-i-Martin (1997 y 2000). 6 valora por el número de individuos “sin capital humano” (varón sin estudios, menor de veinte años) que serían necesarios para alcanzar su capacidad productiva. El salario relativo entre las diferentes categorías de individuos es la fuente de información utilizada para establecer esa equivalencia. Estas series de capital humano publicadas por BANCAJA, se ofrecen a nivel provincial desde 1990 hasta el año 2000, para la población activa, ocupada y desempleada. Para incorporar el capital humano medido en términos de trabajadores equivalentes en la primera función de producción estimada se utiliza la serie de población ocupada expresada en términos de “trabajadores equivalentes”. En la segunda función de producción, para incorporar el capital humano medido en términos de ocupados que superan un nivel medio de estudios de utiliza la serie ofrecida por Mas, Pérez, Uriel, Serrano y Soler (2002), comentada anteriormente, limitada a los años a los que hace referencia este trabajo. Como es este segundo modelo es necesario incorporar el empleo como factor explicativo del crecimiento, se ha utilizado la misma serie ofrecida por los autores mencionados, referidas en este caso, a la totalidad de ocupados. 3. Evidencia de la contribución del capital humano a la producción provincial en términos de trabajadores equivalentes Para analizar la contribución del capital humano a la producción provincial en términos de trabajadores equivalentes es necesario estimar una función de producción Cobb-Douglas 6 , en la que se establecen como factores independientes el capital humano, el stock de capital privado, el del público y una constante exógena que recoge la influencia de otros factores, tales como el progreso tecnológico, las economías de aglomeración, y la situación geoeconómica, entre otros, en la que no debe incorporarse el empleo como variable independiente, pues el concepto que se maneja de capital humano lo incluye implícitamente, al dividirse éste en empleo, formación y experiencia. Analíticamente, la función se expresa del siguiente modo: Y it = A (Kh it ) α αα α (Kpr it ) β ββ β (Kpu it ) χ χχ χ 6 Se ha optado por esa función por razones operativas, pese a las críticas sobre su limitación de perfecta sustituibilidad entre los inputs. 7 Donde: Y = valor añadido bruto de las provincias (a coste de factores, en euros constantes de 1986); A = constante exógena, que incluye otros factores determinantes de la producción; Kh = capital humano medido en “trabajadores equivalentes”; Kpr = stock de capital neto privado productivo, en euros constantes de 1986; Kpu = stock de capital neto público productivo, en euros constantes de 1986; i = cincuenta y dos provincias españolas; t = años desde 1990 hasta 1998. α, β y χ = elasticidad del valor añadido bruto respecto a cada uno de los regresores considerados. En términos logarítmicos la función se expresa del siguiente modo: lnY it = A + α αα α (lnKh it ) + β ββ β (lnKpr it ) + χ χχ χ (lnKpu it ) donde el capital humano (Kh) incluye empleo, educación y experiencia. Pablo-Romero y Gómez-Calero (2005) estiman esta función utilizando técnicas de panel de datos con el fin de eliminar la variación de corte transversal de los datos y controlar las diferencias no observables entre los individuos que observan que existen pues el contraste F utilizado así lo confirma (F(51,361) = 71,67). Asimismo, concluyen que de los diversos modelos utilizados, el que mejor resultados econométricos presenta es el de efectos fijos con variables instrumentales, donde la variable instrumental utilizada es el capital privado retardado en un periodo. La estimación de este modelo se realiza mediante el método generalizado de momentos que permite emplear variables instrumentales en presencia de no exogeneidad de los regeresores, eliminando la correlación entre la variable explicativa retardada y el término de error, para obtener estimaciones consistentes. Los principales resultados obtenidos mediante esta estimación se recogen en la tabla 1. 8 TABLA 1 ESTIMACIÓN DE LA FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN PROVINCIAL (1990-1998) Capital humano = trabajadores equivalentes 4. Evidencia de la contribución del capital humano a la producción provincial en términos de trabajadores con estudios medios o superiores Frecuentemente, los estudios que tratan de analizar los efectos del capital humano sobre el crecimiento económico toman como variable proxy de este factor algún indicador del nivel de estudios alcanzado por la población ocupada o número de años medio de escolarización. 7 En este trabajo, con el fin de valorar la nueva aportación de capital humano medida en términos de trabajadores equivalentes, se comparan los resultados anteriormente expuestos con los obtenidos de una nueva 7 Entre los estudios más relevantes pueden citarse los de: Mankiw, Romer y Weil (1990); Barro y Lee (1993); Benhabib y Spiegel (1994); Mulligan y Sala-i-Martin (1995); Nerhu et al. (1995); Torello y Casacuberta (1997) y Albers (1997). VARIABLES EFECTOS FIJOS V.I. CONSTANTE 3,395212 (5,11) CAPITAL HUMANO 0,3003038 (10,68) CAPITAL PÚBLICO 0,0985982 (2,65) CAPITAL PRIVADO 0,3681893 (4,14) TEST F de significatividad conjunta o Wald 90871727,38 g. de l. =3 TEST F de significatividad conjunta dummy 6882,54 g. de l.=54 Coeficiente de autocorrelación de primer orden 0,593530 (13,59) Coeficiente de autocorrelación segundo orden -0,2972735 (-5,45) 9 estimación en la que el capital humano se mide siguiendo la metodología propuesta por Collins y Bosworth (1996), según la cual, el capital humano se aproxima en función del número de ocupados que supera un nivel de estudios medio. En concreto, en este estudio se han tomado como proxy de capital humano, la población ocupada que supera el nivel de estudios medios, considerados éstos de acuerdo con la clasificación presentada en los estudios del IVIE. La función de producción tipo Cobb-Douglas queda expresada en este caso del siguiente modo: Y it = A (Kr it ) α αα α (Kpu it ) β ββ β (L it ) χ χχ χ (M it ) δ δδ δ Donde: Y = valor añadido bruto de las provincias (a coste de factores, en euros constantes de 1986); A = constante exógena, que incluye otros factores determinantes de la producción; Kpr = stock de capital neto privado productivo, en euros constantes de 1986; Kpu = stock de capital neto público productivo, en euros constantes de 1986; L = población ocupada; M = población ocupada que supera el nivel educativo medio; i = cincuenta y dos provincias españolas; t = años desde 1990 hasta 1998. α, β, χ y δ = elasticidad del valor añadido bruto respecto a cada uno de los regresores considerados. En este caso, como se observa en la especificación de la nueva función de crecimiento, se incluye como factor adicional la variable empleo (L), pues en este caso el concepto de capital humano que se maneja no contiene de forma implícita esta variable. Conviene ahora recordar, que el capital humano medido en términos de trabajadores equivalentes está compuesto por la suma de tres componentes: el empleo medido como número de ocupados, el capital humano debido a la 16 Referencias Bibliográficas Albers, R. (1997): “Human Capital and Economic Growth: Operationalising Growth Theory, with Special Reference to The Netherlands in the 19 th . Century”. University of Groningen. Mimeo. Alcaide, J., Alcalde, P. (2000): Magnitudes Económicas Provinciales. Años 1985 a 1999, Fundación de las Cajas de Ahorros Confederadas (FUNCAS) Departamento de Estadística Regional, Madrid. Barro, R. y Lee, J. (1993): “International Comparisons of Educational Attaiment” NBER Working Paper nº 4349. 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