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Relación del divino nazareno Sanson

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fevái i DEL DIVINO NAZARENO SAMSOIC. yi: i© ESctiche tu Magestad, Duque escelso deAntioquía, Príncipe h-royco de Tiro, Jurado Rey de Samaría, grande Emperador de Egipto, nii calidad ,patria ,ynombre, mis hazañas yprodigios: escucha para qqe senas ai hombre que -ha* ofendido. Mi concepción .porque en toda f.i ese asombro de lo» siglos, ámis padres fue anunciada de un celeste Paraninfo: favor que entonces par raro - tanta novedad tes hizo, qué si lo creyeron justos, también lo dudaron tibios, porque mi madre era estéri!| pero el efecto les dixo, que todo áDios 'es posible, porque an todo es infinito. Nací pues coa grande aplauso d« Sidonios yEenicios, de Sel meas y"Apolonios, de Hebreas yPalestinos, yme llamaron Sansón, cuyo sagrada -apellido,. So! significa «i Hebreo, yen lengua Siria ,Ministra* Crecí ¡en virtudes morales, hice varios ejercicios, estudié diversas ciencias, visité Revno* distintas^ yen fin ,por orden del .Cielo, Capitán quedé elegido de las Tropas de Israel, yJuez de sus doce Tdbus: . para cuya gran facción. 1 piadoso el Cielo yfropicio, me crió de tales fuerzas, me adornó de tales bríos, que como al hombre primero en el Sacro Paraíso, se postraban obedientes ya el Rinoceronte altivo, ya el Espin que nace armado, ya el Loba que muere ahito, ya el Toro que rumia el heno, ya el CiervoM^wce eí risco» yya el Leot^^Bp hambre, turbando eh^^V gemidos, busca en la eflimta Liebre, en el arroyo el Cabrito; asi ámi valor beroyco se confesaban rendidos quantos fieros animales, huespedes de aquestos riscos, _ bordan al Hermon la falda, peinan al Líbano el rizo, -lamen al Jordán la yerba, yel fugo dupan al Nilo. Tal eran. Señor, mis fuerzas, que sobre el suelo tendidos, veinte hombres levantaba en mi* hombros sostenidos. Con la barra de mas peso, quando tiraba en el Circo, de doscientos pies pasaba el mas mensurado tiro. 1atados entrambos brazos, de mil sogas oprimidos, solo con mover los codos, yrecoger .en mí mismo el aliento por un rato, para obrar con mas ahinco, de un ébibion quebrantaba los tifiamos retorcidos, corría mas que un caballo, saltaba el Tigris de un brinco, mátaba u« hombre de un golpe, detrivaba un edificio con solo arrimarme áél, dettnia de un Návio el curso ;tronchaba un fierro* «orno si 'fuera de vidrio. yalzaba con una mano q-atro caíces de trigo; yen las palmas de las mámt$ echaba -los granos limpios, yestregándolos con ellas, los que eran. fuerces macizos*, harina quedaban hechos, siendo por este camino, tai vez que faltó ála presa , el agua por el estío, sino racional Tahona, .organizado molino. Mas viendo que rigoroso, usando del -poderío, que permite Dios que tengas» quizá por nuestros delitos, nos tratabas como esclavos, ysobre ios admitidos tributos otros echabas cop mil pretextos indignos, que la opresión llama agravio*^ yla política arbitrios; tomé contra ti las armas, entré en ja Syria atrevido, donde en menos de veinte años, que fui del puebla Caudillo, sabe e¡ mundo ,(ytu lo sabes pues con tus ojos lo has visto) que quemé quantos sembrados, viñas ,barbechos yolivos encontté, con un ardid ingenioso yde capricho, que por común no lo cuento, ylo callo por sabido. Que rendí doscientos Pueblos*, que batí treinta Castillos, que vencí ochenta batallas, que libré diez mii Cautivos, yque yo solo maté, siempre del Cíelo asistido, treima ydos mil FÜi teos; sin otros qué no repite; "\[ue hecha la cuenta de todos,, por los años que he vivido, vengo ásalir cada dia, por quatro muertes ócinco. Caoíáitete de la guerra, S L : leiste p*e« conmígó,' hasta traerme átu Corte con fiestas yregocijos: donde viendo la Hermosura» la gala, dooayré ybrío de Dálida ,siñ saber que eras tú su amante antiguo, la recibí por mi esposa, que aunque fue contra él estilo de nri Ley , que no permite que dos de diversos ritos es junten en matrimonio, yo tuve del Cielo aviso, para hacer en mi virtud, lo que en otro fuera vicio, lo qué en este casamiento no resultó de peligros, de zeios, de competencias, de agravios yde homicidios,- de guerras yde crueldades» no hay para qué referirlo, que tú lo sabes vengado, yyo lo lloro ofendido. Solo diré ,ye*-verd¡}d, que hacerte después mi amigó, dándomelas preeminencias de tu deudo ytu valido, no fué verdadero amor, sino mañoso artificio, para vengarte de mí por el mas leve delito: pues porque faltó mi padre de la prisión ,sin indicio de haberla yo quebrantado, ni haberlo ninguno visto, prenderme áJav'trs mandaste, al tiempo que había perdido las fuerzas, porque yo quise, éporque una dama quiso; mas no contento con esto, sangriento, cruel yesquivo, después de tres meses largos de prisiones yde grillos, : me hiciste sacar los ojos, rigor el mas excesivo que ha cabido en pecha humano del mas atroz enemigo. Pero ya ,señor ,que es hecho, yque no hay ningún camino para enmendar este agravio, con hacerme un beneficio, me despicarás de quantas injurias tu ámot me hizo; (Solo aquí te he menester mas piadoso ycompasivo, sin que él enojo te postre, ni te venza e¡ apetito.) ¥es que me des ámi esposa para llevájjfr conmigo ámi Pat®, porque en ella de otro «Ri no necesitó. Hazme este bien ,asi vivas mas qué el páxaro de Egipto, asi venzas tus contrarios, asi togres tus designios, asi te cases con gustó, asi el Cielo te dé ún hijo, qué es la paz de las mugeres, yel honor de los maridos. Mi Rey ymi valedor, yen efecto dueño mió, no te pido» no ,riquezas, perlas» diamantes, zafiros. Villas »Ciudades ,ni Reynos,' porque nada de esto estimo; olo te pido ámi esposa, • ydé modo te la pido, que parece qué no es mía, según la lloró yla gimo.; Mira estas fuentes de sangré que me corren hilo áhilo, mira estos tiernos sollozos, mira estos dulces suspiros, ymira que es honra tuya ampafór-á un desvalido; pues no hace Dios tanto en dar áun Príncipe poderío, como el dar necesidades al pobre ,al triste ,al mendigo^ Oal rigor, manda llamar tus Soldados yMinistros, yhaz que entre todos me maten por piedad óbeneficio, que la vida ávm desdichado mat e* <o«g<»a que ¿alivio» •** Ha* qué me abogue un veneno, b^z que. me despeñe un risco, ha* que me mat •un caballo, baz que me sspuite ua rio, yen el infama teatro de los vulgares suplicios, un verdugo me derribe con destemplado cuehi.llp de los hombros la cabeza* pero en vino desconfió de tu condición bizarra, _• Jtp quando piadoso te miÉL »m«/>-Aid quanao-.t'1^: —„i Misericordia ,senor,< „válgame ahora el tino para arrojarme ála tierra que te mereció benigno. Sean tus pies mi sagrado, sean tus plantas «*<»«*• sea tu valor mi Templo» yvuelva áser lo que be sido, pues con una piedad, sol*, tantas victorias 5®n**°* Esta señores mi h.woria, perdona- si tei be jQué me respondes , 1,41oio ,« «f*5“’* ;Qué tengo de responder |un aleve fementido. que áquien le saco los o^o* ( - sin tener ningún défe‘t0r le bariasacar iá lengua ¿! por Wasíemo rafreV1“°!. Volvióle el Rey Us «spald«, ySansón quedó corjido, diciendo al que 1® gutaba -. llévame acia el Templo ,amigo,, que si 6ñ el Templo, me- **o, teútigarfi *« delito. Entró Saitsotr .en el Templo, dió un lastimoso suspiro, ydice: aquí hay dos coltHnnft' que tienen este edificio; arrímame, ácia.ellas, yen pago de este servicio, toma ,aipigo esas monedas, también os, ruego ysuplico, que me digas lo que pasa en aqueste templo akiyp. Dilida 9/0 está contenta, ya está^l Bey con sus padrinas» las ceremonias se empiezan, el Sacerdote vestid», yel Dios Astarqt ya está cercado de muchos cirios: todo el Templo,está ya lleno, los Músicos han venido. Pues idos presto allá fufra: mirad que os requiero ydigo, J que no os tard is en salir, porque os corre grao peligro; yquando esteis allá fiura. dadme una voz ,ó_ un sil vido« '' Al* a los ojos al -Cielo, yaquestas razones dito: Justicia venga del Cielo contra aquestos enemigos, pues que me han sido traidores» no quede ninguno vivo; yaquí morirá -Sansón can todos, sus Filisteos; por amigo de Dios él, ypor encargo» ellos; yarrancando ambas columna», dió con el Templo en el suelo, donde hay mas de quat.rq mil, ninguno se,-escapa de ellos.