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La paz : oración parenética que con el plausible motivo de haberse manifestado al público la hermosa lápida de la Constitución en la mañana del 30 de mayo del presente año de 1820 pronunció en... la ciudad de Eleuterópolis

Vera, Ireneo Antonio de

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«4 da Ag? mi o s9a dado piba Se e, a e ¿Sib q NOTA. Esta Oracion se leyó en la junta pública de la Sociedad Patriótica de Sevilla el Domingo 18 de Junio, y sa pidió su publicacion con aclamación general. | e Po ¿e q.s3035 DA PAZ ORACION PARENETICA QUE CON EL PLAUSIBLE MOTIVO DE HABERSE MANIFESTADO AL PÚBLICO LA HERMOSA LÁPIDA DE LA CONSTETUCIOÓN EN LA MAÑANA DEL 30 DE MAYO DEL PRESENTE AÑO DE 1820 - PRONUNCIÓ - EN LA TARDE DE DICHO DIA EN LA JUNTA PÚBLICA DE LA SOCIEDAD PATRIÓTICA ARA DE LA CIUDAD DE ELEUTEROPOLIS - EL CIUDADANO DON IRENEO ANTONIO DEVERA, cura propio de la Parroquial de Sta. Sophia de dicha Ciudad. SEVILLA * IMPRENTA DE LOPEZ CALLE DE LA MAR. 1820. MATAR MOIDAHO OYITOM MIVT? DA EA AAA .k eres e: Ñ £ E í e : z á 3 AL EJOMDES pi oe AS sá HER usd id A po : ¿580% 7 ls y PESO: dy 290, 7 Opus pot E CORTADO 14% leclidad io Jos yes Pe Paz, Paz, Paz. MIS MUY AMADOS CONCIUDADANOS: N o hay cosa mas inculcada y repetida en las sagradas Escrituras que el recomendar la paz, la union, la concordia, la caridad fraternal, que debe haber y reynar con especialidad entre cristianos: entre los hijos. predilectos del buen Padre: del Dios de las misericordias, que solo por un efecto de su infinita ca= ridad quiso descender del alto empireo, anonadarse, vestirse el tosco sayal de nuestra frajil naturaleza, hacerse el oprobio «de las gentes, y apurar aun las heces del cáliz de su pasion sacrosanta, hasta dar con gusto la vida por los hombres en. un patíbulo afrentoso. Esta paz nos anuncia el mismo Jesuchristo: nos la encarga y recomienda. Esta paz, que es el dulce consuelo de nuestras almas; el descanso de nuestras fatigas y trabajos; el apoyo y estabilidad de las sociedades; y que tanto contribuye, si aspiramos á conseguir la verdadera felicidad temporal y espiritual. Y esta paz, decidme, mis queridos, tan deseada de todos, tan connatural al hombre, y tan absoluta= mente necesaria, si hemos de vivir en sociedad, ¿ha= 4) brá entre nosotros quien intente perturbarla? Habrá guien no tema, quien desee, quien se complazca en ver correr, por una consecuencia indispensable, la sangre de sus hermanos inocentes, de sus ancianos padres, de sus tiernos hijos, y de su fiel consorte ? ¿Y en un tiempo en que por una singular providen= cia del Altísimo 'compadecido ya de nuestros males, derrocado el despotismo, contenida la arbitrariedad, y rotos los lazos que nos oprimian, empezábamos á respirar y nos prometiamos, al abrigo de una sabia Constitucion, el fin de nuestras desgra-= cias, la quietud, la tranquilidad, y una felicidad verdadera y permanente?... ¿Habrá ?... ¡Ay! mis amados conciudadanos! ¡Ojalá no los hubiese! ¡Plugiese al Cielo que mis temores fuesen infundados, y que no tubiese yo la precision de subir, por la primera vez, á este sitio: sitio para mí tan honroso como desusado! Pero ¿que otra cosa nos anuncian esos sordos y clandestinos susurros, esas hablillas que al descuido se perciben, y ese sobresalto que se nota entre las gentes? ¿Ese andar á caza de votos en las elecciones para engrosar el partido de la oposicion, y derrocar algun dia el fuerte antemural que nos defiende? ¿Esa indiferencia y artificiosa ambiguedad con que se exorta al pueblo á cumplir con sus sagradas obli- 457 gaciones? ¿Que nos promete esa tenaz resistencia en jurar la Constitucion española, que observamos en algunos, y en otros esas declamaciones imprudentes, por no decir criminales y sacrilegas, contra un Código y unas leyes tan sabiamente instituidas, que admiran las naciones cultas de la Europa, que son el honor y la gloria de sus autores, y que harian, observadas, la felicidad de nuestra España? ¿Que.... (No me atrevo á pronunciarlo, ciudadanos: todo me estremezco..... tiemblo..... la lengua se me pega al paladar.) ¿Que..... esas horribles conspiraciones, por dicha, descubiertas, comprimidas ya, y sufocadas?...... ¿Y por quien?..... ¡Santo Dios! ¡Hasta donde llega la ceguedad y estrayio del entendimiento humano! ¡Hasta donde un celo mal entendido! ¡Hasta donde un... ¡ Desgraciada Zaragoza! que has deslucido -la gloria inmortal que coronaba tus cienes con el crímen mas horrendo de que hay memoria en las historias. —Pero no: que si en tise cometió tamaño crímen, conspiracion tan horrenda; tambien ha habido en tí valor y destreza para ahogarla, y lo habrá para el castigo. Sí, mis amados conciudadanos, no estan todos animados, (ya lo veis) como debieran, de un verdadero patriotismo: no hay union entre nosotros, no hay paz. | ¿Y siendo esto así, como lo €es, ¿no hay causa. (6) Justa, no hay .motivo suficiente para. recelar, para temer?.... No bay duda: eel peligro nos amenaza: el peligro es inminente: y estamos en unas muy críticas circunstancias, Ahora, ahora es menester mas que nunca ilustrar al pueblo secillo é ignorante: desimpresionarle de las rancias preocupaciones en que ó la malicia Ó Ja ignorancia le ha imbuido y persuadirle sus verdaderos intereses. Mas como esto se pueda hacer de varios modos yo. solo intento en esta tarde exortar á mis amados compatricios á la observancia exacta del sagrado Código que nos rije; y á la obediencia del Rey y Majistrados que gobiernan, Haciéndoles ver por una parte los. bienes. incalculables que la: paz nos acárrea: y por otra Jos males terribles.de la guerra. Bosquejando para este efecto (ya que no es dada otra cosa) la hermosura encantadora de la paz: de esa diosa bienhechora de los hombres; á. quien con mas defecho que á otra alguna de sus mentidas deidades consagró templos la ciega: gentilidad, erijió altares y tributó sus cultos y adoraciones: Y y en seguida les espondré (1) Quae victoria tantae fuit Atticis laetitiae, ut tum primum arae Paci publice sint factae, eique deae pulvinar sit institutum. Esta victoria (que consiguió la escuadra de los Atenienses al mando de Timoteo y abatió la prepotencia marítima de (7) los. horrores de la guerra: de una guerra. civil, cruel, impia y execrable. ? ¡Que asunto, ciudadanos, mas grande é interesante! ¡Que empeño mas noble y mas honroso! ¡Que cosa mas análoga con las circunstancias del diaz ni mas propia de mi caracter y ministerio! ¡Ojalá , que para: desempeñarla dignamente y cual conviene; me fuera dada, con el pincel de Apeles, la enerjia de un Demóstenes, la aÑñuencia de un Tulio, y la elocuencia. de un Hortensi0. oo 00 00000 Es la. paz, mis queridos, conciudadanos, el iman atractivo de un alma racional; es el dulce embeleso de las potencias; el reposo del animo y el descanso del corazon «humano:» es el placer de los sentidos; es el cimiento y. firme,apoyo en que estriba todo el bien y la felicidad de un Estado. La paz puebla de habitantes las ciudades; descuaja las malezas; fertilizalos .campos; alienta. la industria; asegura los mares; fomenta .el comercio; enriguece, el erario, y atrae al mismo tiempo sobre el pueblo la prosperidad individual de cada uno. 1 ”e ' Ñ ha ) : 1d y — a e los Lacemonios) fue de tanta alegría para los Átenienses, que entonces por. la primera vez se erijieron altares á la Paz por acuerdo del pueblo, y se le puso almohada á esta diosa. Corn, Nepote en la vida de Timoteo. (14) ser que cambien de ideas: á no ser que reflexionen: queson vanos” sus proyectos; que ya no puede retroceder del «camino comenzado, ni suspender su marcha un pueblo que ha llegado á ver la luz; y a quien la triste esperiencia de seis años de calamidad y «miseria le ha hecho conocer cuál sea la felicidad tan decantada que nos prometian; y cuál la que puede dar de sí un gobierno arbitrario y absoluto. Si, ciudadanos: el pueblo español ino volverá” ya atras; ni hay miedo que le arredre ni: la: cuchilla del verdugo, ni las artificiosas sofisterias del hipócrita, ni tampoco el mie=: doreligioso con que intenten aterrarle, presentándole testos mal entendidos, algunos egoistas, que solo ¡aspiren: 42 'conseryar sus “honores y conveniencias. 5 | Así que, ministros del Altísimo, á vosotros me dirijo ahora+-á -vosotros los que conoceis con evidencia que el sagrado Código de la Constitucion española, promulgada en Cádiz el 19 de Marzo de 1812, y que hemos jurado, no contiene, ni atun en lo mas mínimo, cosa que se oponga á nues-. tra “sagrada 'Relijión católica, apostólica, romana, que es la única verdadera; y en cuya defensa estamos firmemente “resueltos 4 derramar la última r gota de nuestra sangre: á vosotros y á mí toca ] (15) i (ya que los demas se desentienden de una obligacion- tan sagrada). instruir al. pueblo sencillo: y rudo en una. verdad tan interesante: ¡pues de ell: depende .el. no vernos sumerjidos en una guerr: civil esterminadora: de ella depende el cumplimiento exacto de las leyes que nos rijen, y la obediencia fiel al Rey y 4 los Ministros que gobiernan: de ella depende la. felicidad y existencia de la España: y de ella, en fin, depende «el que nose falte:al res- _Ppeto y reverencia que se debe á nuestra augusta Relijion. 'Hacedle ver tambien que. la Monarquía moderada por la ley.,-.cual es la nuestra, es el gobierno mejor, Ó el único bueno, de los gobiernos; que un Rey constitucional, cual es el nuestro, lejos de haber perdido .un ápice de sus derechos, prerogativas y. ¡verdaderos intereses, €s.el mas feliz, y perfecto de los Monarcas: que nuestro ama-. dísimo Fernando septimo es el ciudadano primero, y de consiguiente. el' de mas honor y + conveniencias en ' la “Nacion: que su persona es sagrada é inviolable: que. aun: cuando haya algun defecto en su gobierno, está .esento de responsabilidad para con-la Nacion, y aun para con Dios, debiendo recaer toda esta, segun la ley,. sobre. los Ministros ' que le aconsejan: que - puede hacer -el bien, / siendo incapaz de obrar el mal, á. beneficio de O (16) Ja" leyuque se lo estorba: que nuestro: Rey, habiendo conocido: el abismo de' infelicidad en que le: habian metido «los “ambiciosos: seductores que le rodeaban,: ha» jurado libre y gustosamente la Constitucion española: y así que no hay motivo ya alguno de: escrúpulo «en seguir sus ' huellas: -que todos! deben jurar «la: Constitucion lisa y lanamente en «conciencia, sin: restricciones, no solo esterior «sino interiormente3 no solo en la apariencia sino en el'shecho: y enfin, que es un delito de lesa nacion, y contra: la ordenacion divina el conspirar ¡directa ó: indirectamente contra. el gobierno lejitimo “actual, que está establecido y jurado: y que. los: que cometan semejante atentado, lejos de conseguir sus deprabados intentos,' acarrearán sobre sivel ¿odio y la 'execracion de los hombres bien intencionados y juiciosos; y por último su ruina y perdicion:- Sí, mis “queridos - conciudadanos: os he manifestado' ya por una parte los bienes incalculables de la paz, y-por' otra los males de la guerra. Solo testa ahora exortaros de mi parte, y á nombre de los buenos ciudadanos, que os mantengais firmes en el juramento que habeis prestado: que observeis puntualmente cuanto prescriben las leyes actuales que nos rijen: que seais fieles y muy obe- (17 ) dientes al Rey y Majistrados que nos gobiernan - sin dejaros 'seducir de engañosas promesas-de pérfidos egoistas: - (ya. teneis esperiencias de sus promesas) ni cegar otra vez con los sofismas de-los astutos hipócritas. 'Y si estos os dicen: “que la Relijion se pierde, si se disminuye el número de los Relijiosos, «si se acortan las rentas de los Ecle- > siásticos, si se disminuyen: algunos de. sus privile-! jios” y últimamente “que:quitado el freno a los impíos con. haber abolido el santo: tribunal de la Inquisicion,. se acabó - ya la Relijion: en España,” contestadles con: el «valor y. entereza que inspira la verdad. y la razon: “que sus temores son. infundados: que la: Relijion (empecemos por el úl-' timo. argumento que es á su parecer el mas fuerte) 'no se conserva con elrigor y. el fuego; sino. con la persuasion, acompañada está de la dulzura, la mansedumbre y el buen ejemplo de los ministros de un Dios de paz: (y sinó: traslado'á los' primeros siglos «de. la: Iglesia) que este es el «espíritu de la misma Relijion y la doctrina de los Santos Padres: que lean con atencion la esplicacion que hace $. Juan: Crisóstomo sobre la parábola del trigo y la' zizaña;:* y verán lo que dice en órden - * Véase la cita que va al fin. A A (18) arla péna de' muerte de los herejes. Que la Relijion: por los trece: siglos primeros desde: el prin=" cipio. de: la Iglesia yen tiempos: los mas calamitosos; se: conservó. en España contra el error, sin que existiese entónces el tribunal de la Inquisicion: que los. Obispos, á'.quienes toca por institucion divina velar sobre la ' pureza del dogma, la moral y la: disciplina, son muy. suficientes para ello; como lo son. en: «otros: reynos en: donde no hay Inquisicion: y mucho: mas cuando nuestra misma Cons= titucion promete solemnemente protejerla. con leyes sabias y justas, como efectivamente:lo. hará.” De-=-: cidles tambien, “que el número que haya de haber de. Relijiosos:es un punto, cuya determinacion toca 'á la. potestad secular:: quede las: rentas ecle- : siasticas, esceptuada la:cóngrua sustentacion de los: Ministros y lo necesario para el culto, lo restante es del pueblo para sus urgencias, con:especialidad.» las de ¿los pobres, socorridas estas, Ó- por mano de! los: mismos Eclesiasticos: Ó del gobierno: que los privilejios y esenciones de la Iglesia han sido, son y seran siempre unas meras. gracias y concesiones de: los principes, justamente debidas al alto carácter de «sus Ministros; pero: que habra circunstancias- en que interese 4 la misma Relijion, y no solo al Estado. el ampliarlas :Ó restrinjirlas. (19) Y en fin, que nada de estas cosas, por que tan- to. temen, y levantan tanta polvareda, toca el fondo de la Relijion que siempre queda intacta é ilesa,” He concluido, mis queridos conciudadanos: practicad: puntualmente cuanto os he persuadido en este discurso, en que no he tenido otras miras que contribuir, en lo que está á mi alcance, al bien de mi amada: patria, y salvarla (¡ojalá!) del mal que la amenaza, Si así lo haceis veremos dentro de poco. confundido, el orgullo, el egoismo y la hipocresía de los unos; y la criminal osadía de aquellos que intentan turbar el órden público, abismán=- donos en una guerra. civil: y conseguiremos, creedme, la felicidad temporal, á que aspiramos, en esta vida, y en la otra; si somos fieles 4 Dios, la eterna bienaventuranza. — Así sea. Ñ ¡¿€GR_ -Iáé5>A+ mA AA - *' Es opinion común de los Santos Padres, conforme al espíritu de nuestra Sagrada Relijion, que á los herejes para redúcirlos al gremio de la Relíjion católica, no se les debe tratar con rigor, y mucho menos castigarlos (20 ) con: la: pena de muerte:.de esta. opinion .es abiertamente S. Juan Crisóstomo en muchos lugares de sus obras; y en la' esposición de la parábola del trigo “y «la zizaña, ' hablando .espresamente sobre. la pena. de muerte de los, herejes, dice: “Dós son las razones que le mueven al padre. de familia para no permitir que sus siervos vayan' á arrancar la, zizaña que el enemigo habia sembrado entre el trigo la primera, porque no hiciesen daño al trigo; y la otra; porque los: enfermos tincurables, + al «fin: pagarian : su merecido. Por tanto, si quieres que sean castigados sin daño dél trigo, aguarda el tiempo” oportuno. ¿Pues que otra cosa da á entender, cuando dice: No sea que: arranqueis juntamente tambien el trigo; sino lo mismo que décimos nosotros? Bi tomais las armas para dar muerte á los herejes, es indispensable que: mueran tambien jun= tamente muchos de los Santos; y aun muchos de esos aizañas (que “al “presente son zizañas) se convertirán en trigo, lo .que es verosimil. Y así, si con anticipacion los arrancais, hareis daño tambien al que habria de venir á serrtrigo, arrancando á los que pueden mudarse y ser buenos - No prohibe, pues, contener á los herejes, taparles la boca; éstorbarles la libertad de hablar, disolver sus juntas, ” desechar ¡sus : pactos: lo. quesí, prohibe es :el. que se les. quite: la vida” (Y lo demas que es muy digno de leerse.) 2-His autem duobus ratiociniis movetur ad ¿llos cohibendos: primo, quod frumentum non ¡laederent; secundo quod illi, insanabili morbo laborantes, supplicium lutturi essent. Quapropter, si vis ¿llos puniri sine frumenti noxa, expecta tempus oportunum. Quid autem aliud sibi vult cum dicit: Ne eradicetis simul et triticum, quam hoc quod dicimus? Si arma moveatis, ut haereticos occidatis, multos etiam Sanctorum una occidi necesse est, vel etiam multi ex istis zjzaniis, ut verisimile est, convertentur in frumentum. Si ergo prius ¿llos eradicetis, frumento etiam venturo nocebitis, si illos, qui mutari et boni effici posunt eradicetis, e Non igitur prohibet haereticos reprimere, Hlorum ora obs=. truere, libertatem loquendi coércere; SED OCCIDERE vÉ- TAT, Glc, E Edit. Paris. graecolat. Joan. Chris. Oper. tom. 7. pag. 482. o Se EAS ADVERTEN CIA. Al fin de la pag. 20 lin. 37 despues de la palabra cogrcere, labras siguientes: coetus eorum solvere; pacta vYespuere; AS ales. do LE PO a DE se omitió por descuido las pa= vs Has co y AM otr Less A. 3 A E € is de pa 2h. eE dl set E0l: A E 43 : : an e oo oa ns tados! a xn