Didáctica de la composición musical: construcción y desarrollo del pensamiento creativo vinculado al aprendizaje de la técnica de composición: propuesta metodológica
Abstract
Programa de doctorado: Formación del profesorado
Full text
FACULTAD DE FORMACI ÓN DEL PROFESORADO
DEPARTAMENTOS DE DIDÁCTI CAS ES PECIALES
PROGRAMA DE DOCTORADO:
FORMACIÓN DEL PROF ESORADO
TESIS DOCTORAL
DIDÁCTICA DE LA COMPOSICIÓN MUSICAL
Const rucc ión y d esar rol lo del pen samie nto cre ati vo vinc ul a do
al aprendizaje de la técnica de composición:
propuesta met o dológi ca
YÓNATAN SÁNCHEZ SANTIANE S
Las Pa lmas de Gra n Canar ia
OCTUBRE DE 2 015
!
(página reservada para los servicios administrativos de la ULPGC)
!
(página reservada para los servicios administrativos de la ULPGC)
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Departame nto / Instituto/Facultad
FACULTAD DE FORMACI ÓN DEL PROFESORADO
DEPARTAMENTOS DE DIDÁCTICAS E SPECIALES
Programa de doctorado
FORMACIÓN DEL PROF ESORADO
Título de l a tesis
DIDÁCTICA DE LA COMPOSICIÓN MUSI CAL
Construcc ión y desarrollo del pensamiento cre ativo vinculado al
aprendizaje de la técnica de composición: propues ta met o dológica
Tesis Doctoral presentada por D. YÓNATAN SÁNCHEZ SA N TIANES
Dirigi da por el Doct or D. JOSÉ LUIS CORREA SANTANA
EL DIRECTOR
EL DOCTORANDO
Dr. D. José Luis Correa Santana
D. Yónatan Sánchez Santianes
En Las Palmas de Gran Canaria, 13 de octubre de 2015
!
AGRADECIMIENTOS
Se necesita tener la misma capacidad analítica para escribir una tesis que para esco-
ger las palabras adecuadas para expresar, con estas líneas, mi más profundo y sincero
agradecimiento a todas aquellas personas que con su ayuda han colaborado en la real i-
zación del presente trabajo.
En primer lugar, es de justicia y deseo expresar mi agradecimiento al director de est a
tesis, al Doctor D. José Correa Santana. Lo conocí con Un rastro de sirena, en el 2009
y, seis años más tarde, tengo la seguridad de que me quedan muchos años de admiración
por delante, al menos, Mientras seamos jóvenes . Siempre ha sabido tener las ideas cla-
ras, “tienes que concretar”, gestionar mis pasiones, “t ienes que concretar”, y mantener
el timón ante todos los temas de investigación que por el camino me iban pareciendo
igual de interesantes. “Tienes que concretar”.
A la Dra. Shelley Carson, profesora asociada del Departamento de Psiología de la
Unviersidad de Harvard, por sus orientaciones iniciales a la hora de planificar la meto-
dología didáctica y todas las facilidades a la hora de acceder a sus materiales en “pre-
publicación”. Por culpa del correo electrónico y su caducidad, el tiempo perderá todos
lo s consejos que he ido incorporando al trabajo.
A Sergio Alonso Santana, Director del Conservatorio Superior de Música de Can a-
rias, su confianza en la finalidad de esta investigación y todas las facilidades para poder
llevarla a cabo, así como a mis queridos estudiantes de todos y cada uno de los conser-
vatorios y cursos por los que he ido transitando. Especialmente, a los grupos en los que
he aplicado la “versión de prueba” de la investigación y la “versión definitiva”.
A mi esposa, la Dra. Nikoleta Stefanova Popova, tantos agradecimientos como ve ces
he podido escuchar la frase “ponte con la tesis” en todas las formulaciones posibles.
Me hago portavoz de todos aquellos que hemos realizado nuestra investigación tutor i-
zados por el Dr. José Correa: ella nos lo descubrió. Por su apoyo constante e incond i-
cional, su paciencia, preocupación y cariño infinito.
A aquellos amigos que han hecho más llevaderos los últimos meses: gracias, esp e-
cialmente, por la cafetera y el café, gracias por anticiparos sabiamente y traer el azúcar
!
!
4
2.1.1.3 Objetivos
260
2.1.14 Contenidos
261
2.1.1.5 Metodología
262
2.1.1.6 Criterios de evaluación
262
2.1.1.7 Sistema de evaluación
263
2.2 DISEÑO DE LA PROPUESTA DIDÁCTICA
264
2.2.1 Descriptor
266
2.2.2 Desglose de la carga de trabajo
268
2.2.3 Objetivos
268
2.2.3.1 Objetivos formativos vinculados a saberes declarativos y proced i-
mentales
270
2.2.3.2 Objetivos de instrucción estratégicos
274
2.2.3.3 Objetivos formativos vinculados a saberes actitudinales
274
2.2.4 Contenidos
274
2.2.5 Metodología
279
2.2.5.1 Trabajo presencial en el aula
280
2.2.5.1.a. Situación didácticas
280
2.2.5.1.b Situación de aprendizaje
289
2.2.5.1.c. Juego de roles
292
2.2.5.1.d. Hexágono de saberes declarativos SOLO
294
2.2.5.2 Trabajo virtual en la plataforma Moodle EVAGD
296
2.2.5.3 Trabajo personal del estudiante
298
2.2.5.3.a Situaciones de aprendizaje
2.2.5.3.b Diario de trabajo
2.2.5.3.c Roles pro/re-activos
2.2.5.3 Actividades de formación complementaria
299
2.2.6 Evaluación
300
2.2.6.1 Compromisos previos
301
2.2.6.2 Tipos de evaluación
301
2.2.6.2.a Evaluación ordinaria
301
a. Etapas de la evaluación inicial
301
a.1 Evaluación inicial
a.2 Evaluación formativa
a.3 Evaluación final
b Anotaciones a la evaluación ordinaria
306
b.1 Sistema de calificación
b.2 Juicio de dominio
b.3 Recuperación
b.4 Pérdida de Evaluación Continua
2.2.7. Actividades diseñadas para el desarrollo del pensamiento creativo
309
2.2.7.1 Diagnosis inicial: habilidades innatas y pensamiento creativo inicial
309
2.2.7.2 Actividades diseñadas para el desarrollo del pensamiento creativo
311
!
!
5
!
!
III. PRESENTACIÓN DE RESULTADOS
313
PRIMERA PARTE. PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL PR I-
MER SEMESTRE
313
1. SEGUIMIENTO DE UN SUJETO MODELO EN EL DESARROLLO DE
LA ASIGNATURA.
317
1.1 BLOQUE 1
319
1.1.1 Prueba de acceso (03-05/07/2013)
319
1.1.2 16/09/2013 Evaluación inicial. La melodía
322
1.1.2.1 Inicio de la sesión
323
1.1.2.1.a Resultado del cuestionario CREATES del sujeto D8
326
1.1.2.1.b Resultado del cuestionario sobre procesos de estudio [q] CPE42
329
1.1.2.1.c Resultado del cuestionario sobre evaluación de las estrategias de
aprendizaje [q] CEVEAPEU88
332
1.1.2.1.d Resultados a la escala de motivación educativa [q] EME28
336
1.1.2.2 Preunidad de presentación de la asignatura
337
1.1.3 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 1
345
1.1.3.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al primer bloque
346
1.1.3.1.a El encanto de las imposibilidades [20130916SA]
346
1.1.3.1.b Nete synnemmenon [20130930SA]
346
1.1.3.1.c El hombre aferrado a una viga [20131007SA]
348
1.1.3.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del primer bloque
349
1.1.3.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje El encanto de las posibilidades
[20130923SA]
350
1.1.3.2.b Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje El hombre aferrado a una vida
[20131007SA]
351
1.1.3.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del
primer bloque.
352
1.1.3.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica El encanto de las posibilidades
[20130923SD]
352
1.1.3.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Nete synnemmenon [20130930SD]
354
1.1.3.4 Fichas de autoevaluación Bloque 1
356
1.1.3.5 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 1
358
1.1.3.5.a Cuestionario de Evaluación Docente [q] eDo
358
1.1.3.5.b Cuestionario sobre Procesos de Estudio de los Estudiantes
[q] CPE20
360
1.1.4 Valoración global del desarrollo del Bloque 1
361
!
!
!
!
!
6
1.2 BLOQUE 2
363
1.2.1 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 2
363
1.2.1.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al segundo bloque
364
1.2.1.1.a Fuentes de la creatividad I [20131014SA]
364
1.2.1.1.b Fuentes de la creatividad II [20131021SA]
365
1.2.1.1.c Herramientas e ideas creativas I [20131028SA]
367
1.2.1.1.d Herramientas e ideas creativas II [20131104SA]
368
1.2.1.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del segundo bloque
369
1.2.1.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje Fuentes de la creatividad I [20131014SA]
369
1.2.1.2.b Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje Fuentes de la creatividad II [20131021SA]
370
1.2.1.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del
segundo bloque.
371
1.2.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Fuentes de la creatividad I [20131014SD]
371
1.2.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Fuentes de la creatividad II [20131021SD]
371
1.2.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Herramientas e ideas creativas I
[20131028SD]
373
1.2.1.3.d Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Herramientas e ideas creativas II
[20131104SD]
373
1.2.1.4 Fichas de autoevaluación Bloque 2
375
1.2.1.5 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 2
375
1.2.1.5.a Cuestionario de Evaluación Docente [q] eDo
377
1.2.1.5.b Cuestionario sobre Procesos de Estudio de los Estudiantes
[q] CPE20
377
1.2.2 Presentación del modelo Huidobro, p(m):IGE
379
!
1.3 BLOQUE 3
383
1.3.1 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 3
383
1.3.1.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al tercer bloque
385
1.3.1.1.a La influencia de la política (I). Alemania: Hindemith
[20131111SA]
385
1.3.1.1.b La influencia de la política (II). Rusia: Shostakovich
[20131118SA]
388
1.3.1.1.c This is my Music. Stravinsky (I) [20131125SA]
390
1.3.1.1.d This is my Music. Stravinsky (II) [20131202SA]
391
1.3.1.1.e “Stravinsky y la restauración” [20131216]
392
1.3.1.1.f “Schoenberg y el progreso” [20140113]
394
1.3.1.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del tercer bloque
394
1.3.1.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje This is my Music. Stravinsky (I)
394
!
7
[20131125SA]
1.3.1.2.b Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje “Stravinsky y la restauración” [20131216]
396
1.3.1.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del
tercer bloque.
396
1.3.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica La influencia de la política (I). Alemania:
Hindemith [20131111SD]
397
1.3.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica La influencia de la política (II). Rusia:
Shostakovich [20131118SD]
398
1.3.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica This is my Music. Stravinsky (I-II) y “Stra-
vinsky y la restauración”
399
1.3.1.3.d Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica “Schoenberg y el progreso”
[20140113SD]
401
1.3.1.4 Fichas de autoevaluación Bloque 3
402
1.3.1.5 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 3
404
1.3.1.5.a Cuestionario de Evaluación Docente [q] eDo
404
1.3.1.5.b Cuestionario sobre Procesos de Estudio de los Estudiantes
[q] CPE20
405
1.3.2. Valoración de la entrevista del cierre del primer semestre
407
!
!
SEGUNDA PARTE. PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL SE-
GUNDO SEMESTRE
409
PRESENTACIÓN E INTRODUCCIÓN DEL NUEVO PROGRAMA FO R-
MATIVO
413
1.4 BLOQUE 4
417
1.4.1 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 4
417
1.4.1.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al cuarto bloque
417
1.4.1.1.a “Monsieur Croche, antidilettante” [20140203SA]
417
1.4.1.1.b Los Cinco frente a los Seis [20140210SA]
419
1.4.1.1.c Scriabin- Ra chmaninoff [20140224]
420
1.4.1.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del cuarto bloque
422
1.4.1.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje “Monsieur Croche, antidilettante”
[20140203SA]
422
1.4.1.2.b Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje Los Cinco frente a los Seis [20140210SA]
423
1.4.1.2.c Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje Scriabin-Rachmaninoff [20140224]
424
1.4.1.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del
cuarto bloque.
425
1.4.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO ,
de la situación didáctica “Monsieur Croche, antidilettante”
425
!
!
8
[20140203SD]
1.4.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO ,
de la situación didáctica Los Cinco frente a los Seis
[20140210SD]
425
1.4.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO ,
de la situación didáctica Scriabin-Rachmaninoff [20140224SD]
427
1.4.1.4 Realización de actividades específicas para el desarrollo de los est a-
dos cerebrales
428
1.4.1.4.a Absorción
429
1.4.1.4.b Conexión
429
1.4.1.4.c Visualización
429
1.4.1.4.d Razonamiento
430
1.4.1.4.e Transformación
431
1.4.1.4.f Evaluación
431
1.4.1.4.g Fluidez
431
1.4.1.5 Fichas de autoevaluación Bloque 4
432
1.4.1.6 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 4
434
1.4.1.6.a Cuestionario de Evaluación Docente [q] eDo
434
1.4.1.6.b Cuestionario sobre Procesos de Estudio de los Estudiantes
[q] CPE20
435
1.5 BLOQUE 5
437
1.5.1 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 5
437
1.5.1.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al quinto bloque
437
1.5.1.1.a 1,2,3,1,2,1,1,2,3,… Einstein on the beach (I). [20140303SA]
437
1.5.1.1.b 1,2,3,1,2,1,1,2,3,… Einstein on the beach (II). [20140310SA]
439
1.5.1.1.c Interdisciplinariedad (color-arquitectura). [20140317SA]
440
1.5.1.1.d Un cadáver exquisito ¿en serio? No. En serie. [20140324SA]
441
1.5.1.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del quinto bloque
445
1.5.1.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje “1,2,3,1,2,1,1,2,3,… Einstein on the beach”
(II). [20140310SA]
445
1.5.1.2.b Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje “Un cadáver exquisito ¿en serio?
No. En serie”. [20140324SA]
446
1.5.1.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEXSOLO , del
quinto bloque.
447
1.5.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEXS O-
LO, de la situación didáctica “1,2,3,1,2,1,1,2,3,… Einstein on
the beach” (I-II). [20140303SD - 20140310SD]
447
1.5.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEXS O-
LO, de la situación didáctica Interdisciplinariedad (color-
arquitectura). [20140317SD]
448
1.5.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEXS O-
LO, de la situación didáctica Un cadáver exquisito ¿en serio?
No. En serie. [20140324SD]
449
1.5.1.4 Realización de actividades específicas para el desarrollo de los est a-
450
!
9
dos cerebrales
1.5.1.4.a Absorción
450
1.5.1.4.b Conexión
451
1.5.1.4.c Visualización
451
1.5.1.4.d Razonamiento
452
1.5.1.4.e Transformación
452
1.5.1.4.f Evaluación
453
1.5.1.4.g Fluidez
454
1.5.1.5 Fichas de autoevaluación Bloque 5
454
1.5.1.6 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 5
456
1.5.1.6. a Cuestionarios de evaluación docente, [q] eDo, correspondientes
al Bloque 5
456
1.5.1.6. b Cuestionarios sobre procesos de estudio, [q] CPE20, correspon-
dientes al Bloque 5
456
1.6 BLOQUE 6
459
1.6.1 Situaciones didácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 6
459
1.6.1.1 Resolución de ejercicios prácticos de las situaciones de aprendizaje
correspondientes al sexto bloque
459
1.6.1.1.a Al paño fino en la tienda [20140331SA]
459
1.6.1.1.b “Lullaby”. Composición coral [20140407SA]
463
1.6.1.1.c La pregunta sin respuesta. [20140421SA]
465
1.6.1.2 Anotaciones en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprend i-
zaje del sexto bloque
466
1.6.1.2.a Anotaciones en el diario de trabajo correspondientes a la Situa-
ción de aprendizaje “Lullaby”. Composición coral
[20140407SA]
466
1.6.1.3 Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del
Bloque 6
467
1.6.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica Al paño fino en la tienda [20140331SD]
467
1.6.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica “Lullaby”. Composición coral
[20140407SD]
468
1.6.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , de
la situación didáctica La pregunta sin respuesta. [20140421SD]
469
1.6.1.4 Realización de actividades específicas para el desarrollo de los est a-
dos cerebrales
470
1.6.1.4.a Absorción
470
1.6.1.4.b Conexión
470
1.6.1.4.c Visualización
471
1.6.1.4.d Razonamiento
471
1.6.1.4.e Transformación
471
1.6.1.4.f Evaluación
472
1.6.1.4.g Fluidez
473
1.6.1.5 Fichas de autoevaluación Bloque 6
474
1.6.1.6 Cuestionarios de evaluación docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s-
tudio, [q]CPE20, correspondientes al Bloque 6
475
1.6.1.6.a Cuestionarios de evaluación docente, [q] eDo
475
!
!
10
1.6.1.6.b Cuestionarios sobre procesos de estudio, [q] CPE20
475
1.6.2 Test final de evaluación de la creatividad
477
1.6.2.1 Aplicación del Post-test Creates
478
1.6.1.2 Aplicación del test Creates [c]
478
IV. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN Y PROPUESTA DE
NUEVAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
483
1. DISCUSIÓN DE RESULTADOS Y CONCLUSIONES DE LA INVES-
TIGACIÓN
485
1.1 DISCUSIÓN DE RESULTADOS
485
1.1.1 Discusión de los resultados académicos de los estudiantes
486
1.1.2 Discusión de los resultados sobre la Evaluación Docente [q]eDo
489
1.1.3 Discusión de los resultados sobre los Procesos de Estudio de los E s-
tudiantes [q]CPE20
490
1.1.4 Discusión sobre el seguimiento de los diarios de trabajo
491
1.2. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN
493
1.2.1 Conclusiones en relación al primer objetivo
493
1.2.2 Conclusiones en relación al segundo objetivo
494
1.2.3 Conclusiones en relación al tercer objetivo
495
1.2.4. Conclusión final de la investigación
496
2. PROPUESTA DE NUEVAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
498
V. BIBLIOGRAFÍA
501
VI. ANEXOS
545
1. PLANES DE ESTUDIOS DE COMPOSICIÓN EN LAS DIFERENTES
PROVINCIAS
546
2. GUÍA DOCENTE DE LA ASIGNATURA TÉCNICAS DE COMPOS I-
CIÓN (13-14)
485
3. CUESTIONARIO [q]CPE20
575
4. CUESTIONARIO [q]eDo
577
5. CUESTIONARIO [q]CEVAPEU
581
6. AUTOEVALUACIÓN
587
7. AUTOEVALUACIÓN SI/NO
589
!
!
11
!
RELACIÓN DE TABLAS UTILIZADAS
a) Tablas del Marco Teórico
Página
Tabla MT1. Ejes de situación del inves tigador pa ra determin ar el carácter de la i nvestig a ción.
(Van Lier, 19 88: 57)
33
Tabla MT2. Institution al strategies to link teaching and research: a fra m e wor k (Jenk ins y
Hale y, 2005 :24)
35
Tabla MT3. Principios postmoder nos de generaci ón y utili zación del conocimient o profesi o-
nal de Hargr eave (Colas, 1997: 130 - 131)
36
Tabla MT4 . D imen siones de las actitude s cerebrale s
104
Tabla MT5. Tipos d e objetiv os de la formación ( López, 2005: 176)
136
Tabla MT6. Esquema para la formul ación de o bjeti vos de apr endizaje ( López, 2005: 180)
136
Tabla MT7. Clasi ficació n del Con ocimiento de acue rdo con la Taxono m ía revisada de
Kraht wohl ( 2002)
138
Tabla MT 8. Estructura del Dominio Cognitivo de la Taxon omía. D imensión de acuerdo a la
taxono mía revis ada
139
Tabla MT9. Rel ación en tre los proceso s cognit ivos y el tip o de con ocimi ento (Kra thwohl,
2002)
140
Tabla MT10. Estruc tura del Dominio Psicomotor d e la Taxonomía. Di m ensió n de acuer do a
la taxon omía re visada (López, 2005: 190)
141
Tabla MT11. Ta xonomía del Dom ini o Afectivo de Krathwohl (1964: 95 - 174) (López, 2005 :
192)
142
Tabla MT12. Descri pción de niv eles SOLO. P ropuest a de He rnández et al. (2005 ) a daptado
de Biggs y Col lins (1982) y Prieto (2004: 132) . Verbos ILO’s (Biggs y Tang,
2007: 80)
143
Tabla MT13. Clasif icación de los obj etivos de aprend izaje s egún la taxonomía SOLO ( Bigg,
2003: 48) en Prieto (2004: 131)
144
Tabla MT14. Adapta do de Moral es, Pe dro (2000). Medic ión de actitude s en Psico logía y
Educaci ón. Univers idad Ponti ficia de Comillas. M adrid.
149
Tabla MT15. Técnicas de evalua ción (Sánchez, 2 014)
156
Tabla MT16. Repart o de co m pet encia s entre las di ferente s especi alidade s (RD 631/2010)
186
Tabla MT17. Ejempl o de grada ción de vincula ción entre las compet encias y determi nadas
asignaturas
188
Tabla MT18. Model o ce ntra do e n la s co mpete ncia s (De Mig uel, 2006 : 18 )
188
Tabla MT19. Asigna turas para e l prime r curs o de Co m pos ici ón
190
Tabla MT20. Asigna turas d el primer bloque formativo
191
Tabla MT21. Asigna turas del se gundo bl oque f ormativ o
192
Tabla MT22. Asigna turas del te rcer b loque formati vo
193
Tabla MT23 . D istribució n porcen tual de cré ditos por b loque
194
Tabla MT24. Resumen de la comparaci ón de las asignaturas vi n culadas a Técnicas de C o m-
posición en los diferentes conservatori os nacionales.
197
- Tablas del Marco empírico
Página
Tabla ME1. Diseño de la inves tigaci ón de acuerdo a la pro puesta de Albe rt (2 007: 89)
210
Tabla ME2. Diseño de la inves t iga ción de a cuerdo a la propue sta de Alb ert (2007 :89) ada p-
tada
211
Tabla ME3. Calendar io acad émico del cur so 2013 - 2014
218
Tabla ME4. Alumnado del C SMC. C urso 2013 - 2014: espe cial i dad, curso y sexo.
220
TablaME5. Alumnado matricu lado e n la asi gnat ura Téc ni ca de la composición e n sus dif e-
rentes niveles en el curso 2013 - 2014
222
Tabla ME6. Lista de problemas de validez int erna y ext erna de l os diseños de serie s cronol ó-
gicas (Campbell y Standley, 1979: 80)
226
TablaME7. Agrupación de ítems del i nstrumento de medida en dimensi o ne s/enfoques de
aprendizaje para [q] CPE42 de acuerdo con Buendía y Olmedo (2002)
235
!
!
12
Tabla ME8. Escalas, subes calas y e strat egias del Cuest ionari o CEVEAPEU
236
Tabla ME9. Ítem s de evaluación docente (propu esta didáctica)
241
Tabla M E10 . Relación d e hipótes is y variable s derivad as del prim er objetiv o
247
Tabla ME11. Relaci ón de hi pótesis y v ariable s deriva das del segundo objet i vo
247
Tabla ME12. Relaci ón de hi pótesis y v ariable s deriva das del tercer obj etivo
247
Tabla ME13. Relac ión de siglas p ara la interp retación d e los cód igos identif icativos de v a-
riables
249
Tabla ME14. Interrelació n de los diferentes e lementos de la p ropuest metod ológica
250
Tabla ME15. Resumen d e técni cas de recol ección de datos y modelo s de apl icación
25 4
Tabla ME16. Desglo se de la car ga de trabaj o
259
Tabla ME17. Relaci ón de ob jeti vos de la Guía Docente de Té cnica de la compo sición
261
Tabla ME18. Relaci ón de cr iterios de eva luac ión de la Guía D ocen te de Té cnica d e l a co m-
posición
263
Tabla ME19. Eval uación ordi naria según la G uía Docente de Técnica de la composición
263
Tabla ME20. Evaluaci ón extraor dinari a según la Guía Doce nte de Téc nica de la compos i-
ción
264
Tabla ME21. Relaci ón de co ntenidos de la propu esta di dáctica ada ptado s al c urso 2013 - 2014
(Bloques 1 - 2)
276
Tabla ME22 . R elación d e conten idos de la p ropues ta didáctica adaptad os al curso 2013 - 2014
(Bloques 3 - 4)
277
Tabla ME23. Relaci ón de co ntenidos de la propu esta di dáctica ada ptado s al c urso 2013 - 2014
(Bloques 5 - 6)
278
Tabla ME24 . E j emplo de roles para crí tica reactiva y proactiva
293
Tabla ME25 . R úbrica p ara la evalu ación de saberes d eclarativo s de acue rdo a la tax onomía
SOLO
296
Tabla ME26. Evaluaci ón ordinari a de la asignatura Técnica d e la compos i ción del CSMC
302
Tabla ME27 . R úbrica de saberes actitudina les
304
Tabla ME28. Relaci ón de medi os e i nstrumento s de eva luación
305
Tabla ME29. Resumen de inst rumentos de eval uació n ordina ria.
308
Tabla ME30 . R esultado s del test C REAT ES [ela boración pr o pia]
309
- Tablas de la presentación de resultados
Página
Tabla PRI1. Gest ión de lo s c onte nidos de l as ses iones [ep]
317
Tabla PRI2. Situaci ones didácticas y de aprendiza je correspondient es al pr i mer bloque de
sesiones [ep]
319
Tabla PRI3. Pruebas de acces o específica al CSMC (comp osición) [ep]
320
Tabla PRI4. Cali fica ciones d e los s ujetos en la p rueba de acceso. [ep]
320
Tabla PRI5. Cuest ionar ios rea lizado en la p rimera se sión.
326
Tabla PRI6 . Re sultados d el test CR EATE S [ep]
326
Tabla PRI7. Comparac ión de los res ulta dos del su jeto D 8 con los dato s del grupo [ep]
327
Tabla PRI8. Respue stas a [q]CPE 42 de l sujet o D8 [ep ]
329
TablaPRI 9. Respuest as a cada uno de lo s apartad os del cues tionari o CRE A TES del suj eto D8
[ep]
330
TablaPRI 10. Descri pción del en foque d e apren dizaje profun do: motivos y est rategias. (Gon-
zález - Pienda, 2002, 172, 173)
332
Tabla PRI11 . Res ultados [q ]EME 28 sujeto D8 [ep ]
336
Tabla PRI12 . Pun tuacione s de los estu diantes en los test de a utoevalu ación de l bloque 1
357
Tabla PRI13 . Puntuación en los íte m s del [q ] CPE20 de l sujet o D8
360
Tabla PRI14. Puntuaci ones de los estudi antes en los test de au toevaluación d el bl oque 2
376
Tabla PRI15. Puntuaci ón en los í tems del [q]C PE20 del sujeto D8
378
Tabla PRI16. Puntuaci ones de los estudi antes en los test de au toeval uación del bloque 3
403
Tabla PRI17. Suma de ca lificaciones en las fi chas de autoe valuación del pr i mer s emestre
404
Tabla PRI18. Puntuaci ón en los í tems del [q]C PE20 del sujeto D8
406
Tabla PRII1 . Puntu aciones de los estu diantes en los test de a utoeval uación del bloque 4
434
Tabla PRII2. Puntuaci ón en los í tems del [q] C PE20 del sujeto D8 par a el bloque 4
435
Tabla PRII3. Elecc ión forzad a
454
Tabla PRII4 . Puntu aciones de los estu diantes en los test de a utoevalu ación del b loque 5
455
Tabla PRII5. Punt uación en los ítems del [q]CPE20 del sujeto D8 para el bl o que 5
457
!
13
Tabla PRII6 . Ficha de autosu pervisión de críticas personale s
473
Tabla PRII7 . Puntu aciones de los estu diantes en los test de a utoevalu ación del B loque 6
475
Tabla PRII8. Puntuaci ón en l os ít em s del [q]CPE2 0 del sujeto D8 para el bloque 6
476
Tabla PRII45 . Result ados de la aplicaci ón del te st CREATES despu és del pro grama
478
- Tablas de la discusión de resultados
Página
Tabla DR1. Comparaci ón de ac titudes cerebra les pre /post - test
48 5
Tabla DR2. Comparaci ón pre/p ost - test D 8
486
Tabla DR3. Puntuación d e cada estudiante e n relación a la media de puntuaciones ( I)
486
Tabla DR4. Puntuación d e cada estudiante e n relación a la media de puntuaciones ( II)
486
Tabla DR5. Cali fica ciones me d ias individu ales (Prim er Sem estre)
488
Tabla DR6. Cali fica ciones me dias in divi duale s (Segund o Semestr e)
488
Tabla DR7. Cali fica ciones me dias por bloques de situaci ones de aprendiz aje
488
Tabla DR8. Cali fica ciones me dias in divi duale s por b loque s y est udi antes
489
RELACIÓN DE IMÁGENES UTILIZADAS
- Imágenes del marco teórico
Página
Imagen M T1. Zonas de activaci ón cerebral de acuerdo con el modelo CREATES (Ca rson,
2012)
121
- Imágenes del marco empírico
Página
Imagen M E1. Repres entación gráfic a de la música de I. Strav insky seg ún el pro pio com posi-
tor. (Cra ft, 1959: 1 20)
282
Imagen M E2. Extract o de la situació n didá ctica El e ncanto de l as imposibi lidades: a prop ó-
sito de Técnica de mi lenguaje musica l de Olivier Messiaen (1908 - 1992)
[20130916SD]
288
Imagen M E3. Extract o de la situació n didá ctica Nete syn nemmenon: l unaris c irculis . Mús ica
y lenguaje: notación, símbolo y definición [ 2013 0923SD]
288
Imagen M E4 . Ficha de autoe valuación de las situ aciones d e aprend izaje (prim er seme stre)
291
Imagen M E5 . Ficha de autoevaluación de las sit uaciones de a prendizaje ( segundo s emestre)
292
Imagen M E6. Hexágo no de saberes decla rativos SOLO HEXSOLO 20130916 SD
295
Imagen M E7. Portal de inicio del pr oyecto EVAGD
297
Imagen M E8 . Portal d e inicio pa ra el CE P de La s Palmas I dentro de EVAG D
297
Imagen M E9. Portada del Moodle de l a asi g natura Técni ca de la composición I
297
Imagen M E10. Aspect o de una de las un idades en la plata forma Moo dle de la as ignatu ra
Técnic a de la composic ión I
298
Imagen M E11. Relaci ón cal ificación má xima y se manas de recup er a ción
307
Imagen M E12. Valor ación de las actit udes c erebra les inici ales !
310
- Imágenes de la presentación de resultados
Página
Imagen PR I1. Ejempl o de dos p iezas presentada s en la prueba de acceso por el s ujeto D8
320
Imagen PR I2. Ejemplo de dos pi ezas prese ntadas en la prueba de acceso por el su jeto T8
321
ImagenP RI3. Anota ciones [d t]Do 1ª sesión
329
Imagen PRI4. Cuesti onario so bre e scal a de evaluación de las estrategias de aprendizaje
[q]CEV EAPEU 88 del sujeto D8
335
Imagen PRI5. Cuesti onario so bre e scal a de mot ivación e ducativa [q]EME28 de lo s sujetos D8
(izq.) y C9 (dch a.)
337
Imagen PR I6. Extra cto de l a int roducción de la Programació n de aula
339
Imagen PR I7. Extra cto de l a int roducción de la Programació n de aula
340
Imagen PR I8 . Extracto de los O bjetivos d e la Prog ramació n de aula
341
!
!
20
!
21
INTRODUCCIÓN-JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
De acuerdo con Kabalevsky (1988: 47) no existen dos profesores iguales, no existen
dos estudiantes iguales y tampoco existen dos situaciones didácticas idénticas. Si part i-
mos desde un primer momento de las limitaciones de nuestra investigación, en tanto en
cuanto responde a un contexto específico y a una situación muy concreta, podemos re s-
catar aquellos elementos que independientemente de su especificidad pueden ser extr a-
polables a situaciones didácticas diversas.
Existe una paleta de recursos y herramientas docentes para el trabajo en el aula que
de forma genérica puede ser empleada y adaptada para aquellos niveles educativos c o-
rrespondientes a la enseñanza obligatoria. Sin embargo, cuando incluimos dos factores
en la ecuación de gestión del aprendizaje como son el proceso de aprendizaje y ens e-
ñanza del joven-adulto, y la creatividad las técnicas básicas se demuestran insuficientes.
El primer factor nos recuerda que el joven-adulto posee una serie de “experiencias
significativas, intelectuales y académicas, destrezas, inquietudes, valores, expectativas y
aspiraciones que los docentes deben rescatar, ya que esa experiencia se convierte en un
elemento determinante en la manera en que los estudiantes se enfrentan al aprendizaje”
(Garita, 2008: 30). El segundo factor, el estudio del proceso creador, como expone Str a-
vinsky en Poética Musical , “es de los más delicados. Es imposible observar desde fuera
el desarrollo interno de tal proceso. Inútil tratar de seguir las fases del trabajo ajeno.
Difícil observarse a sí mismo. La mayor parte de los melómanos cree que lo que impu l-
sa a la imaginación creadora es una cierta inquietud emotiva que se designa con el no m-
bre de inspiración.”
Si volcamos estos dos factores en la enseñanza de la asignatura de Técnica de co m-
posición en los Conservatorios Superiores como materia central de la especialidad y
para la cual, no hay hasta la fecha ningún material publicado que permita contrastar la
activ idad docente, tenemos el marco de nuestra investigación. A pesar de que son varios
los tratados disponibles sobre técnica de composición que describen herramientas para
poder imitar los estilos más destacados e incluso para conocer los procesos técnicos de
los compositores, no existe ninguna herramienta que ayude al profesor a gestionar los
procesos de enseñanza-aprendizaje, dándose por hecho que el compositor, por el hecho
de ser compositor, es por naturaleza, buen docente. Esta opinión es compartida por los
!
!
22
propios profesores y por los estudiantes, a pesar de que no se ha establecido ningún pro-
cedimiento para evaluar la calidad de la docencia en la Educación Musical Superior.
En este sentido, la tesis que presentamos es pionera en el hecho de que desnuda la
forma de trabajar del docente, presentando una propuesta viable, y facilita una serie de
herramientas para diseñar una evaluación más objetiva y precisa. Nuestra investigación
trata de romper con el tópico de “a componer se aprende componiendo” y profundiza en
el concepto de composición así como en las herramientas y el pensamiento sobre el
propio proceso.
Toda la investigación está desarrollada en el Conservatorio Superior de Música de
Canarias, centro en el cual el investigador ejerce docencia adscrito al departamento de
composición como profesor de Técnicas de Composición. Por este motivo la metodolo-
gía propuesta se adapta a la configuración semestral y a los preceptos normativos de
aplicación. El material presentado, a pesar de ser la aplicación de la propuesta pedagó-
gica a un grupo concreto, es la traducción de varios años de experiencia docente y de
maduración de la propuesta.
El objetivo de nuestra investigación es evaluar la adquisición del pensamiento creat i-
vo aplicado a la composición musical por alumnado que cursa la asignatura Técnica de
la composición I en la sede de Gran Canaria del Conservatorio Superior de Música de
Canarias a partir de una propuesta metodológica para lo cual emplearemos un diseño
cualitativo cuasiexperimental de series cronológicas con repetición del estímulo con
preprueba y posprueba de un solo grupo .
En primer lugar, desarrollaremos el pensamiento creativo vinculado a la creación
musical de los estudiantes de la asignatura Técnica de la composición I adquiriendo y
desarrollando un pensamiento consciente y estructurado de los procesos cognitivos i m-
plicados en el acto de creación. En segundo lugar, diseñaremos una propuesta metodo-
lógica para el desarrollo de la capacidad creativa en el alumnado de la asignatura Técn i-
ca de la composición I que tome como punto de partida el modelo CREATES. Y, en
tercer lugar, diseñaremos un modelo de evaluación del pensamiento creativo del alu m-
nado aplicado a la asignatura Técnica de la composición I.
La tesis se estructura en tres grandes bloques de contenido: el marco teórico, el mar-
co empírico y la presentación de resultados. En el marco teórico exponemos aquellos
elementos fundamentales para comprender la propuesta metodológica: investigación,
!
23
co mposición, creatividad, evaluación y contexto normativo. En primer lugar, recogemos
las aportaciones más importantes en relación a la definición de “investigación edu cati-
va” y valoramos la connotación del término “educativa”, con la finalidad de presentar
los propios límites de nuestra investigación. En segundo lugar, recogemos una defin i-
ción útil de “composición musical” y realizamos una revisión bibliográfica de los ele-
mentos didácticos a los que hemos tenido acceso con la intención de enraizar nuestra
propuesta y valorarla con propuestas del campo de la composición musical. En tercer
lugar, presentamos los modelos a aplicar en la fase del proceso : Huidobro y Carson
(CREATES). Finalmente abordamos la evaluación por competencias y el marco norm a-
tivo de la asignatura.
En el Marco empírico presentamos los obj etivos y el diseño (de carácter experimen-
tal) de la investigación, las hipótesis, el plan de trabajo y la temporalización. Present a-
mos, así mismo, el contexto de la investigación, el grupo de alumnos del Conservatorio
Superior de Música de Canarias, y, finalmente, concretamos la propuesta didáctica.
Estructuramos la presentación de resultados de acuerdo a la configuración semestral
del curso académico y al empleo de cada uno de las metodologías propuestas para ge s-
tionar el proceso creativo: en el primer semestre, correspondiente a los bloques 1, 2 y 3,
aplicamos el modelo Huidobro, y en el segundo semestre, correspondiente a los bloques
4, 5 y 6, aplicamos el modelo Carson (CREATES).
Finalmente, presentamos una valoración de los resultados presentados y argument a-
mos las conclusiones de la investigación.
!
!
24
!
25
MARCO TEÓRI CO
!
!
26
I. MARC O TEÓR ICO
25
1. LA INVESTIGAC IÓN EDUCA TIVA
29
2. LA COMPOS ICIÓN MUSICA L Y SU DIDÁCTICA
41
2.1 COMPOSICIÓ N MUSICAL Y SU DEFINICIÓN
43
2.2 ANOTACIO NES METOD OLÓGICA S: REVISIÓN BIBLIOGR ÁF I CA Y EL ROL
DOCENTE
51
2.2.1 Tratados y M anuales de composici ón
51
2.2.3 El rol do cente - compositor en el p roceso de enseñanza - aprendizaje
58
2.3 REVISIÓN DE ALG UNAS PROP UESTAS DOC ENTES
66
2.3.1 Propuestas técnicas y procesuales a desarroll ar por el alumnado
67
2.3.2 Propuestas metodológicas docent es en el ejercici o de la pro fesión do cente
68
3. PENSAMIEN TO CREAT IVO
75
3.1 DEFINICIÓN Y APR OXIMACIO NES TEÓRICA S
78
3.1.1 La creat ividad como fenómeno multifacético
78
3.1.2 Componentes de l a creatividad: persona, proc eso, producto y co n te xto
83
3.1.2.1 Rasgos de personalidad de l as personas a las que se considera “cr e a tivas”.
85
3.1.2. 1.a Intel ectuales
3.1.2. 1.b No inte lectual es, de personal idad
3.1.2. 1.c No int electuales , motivaci onales
3.1.2. 2 Procesos cogni tivos implicados en el acto de creaci ón
87
3.1 .2.2.a Interp retar
3.1.2. 2.b Generar Sol uciones
3.1.2. 2.c Comparar las soluciones con la meta
3.1.2.3 I ndicadores para esta blecer l a creati vidad de un producto
90
3.1.2.4 Condi ciones si tuacionales y ambiental es que favorecen la creativ i dad
92
3.2 MÉTODO S Y ESTRATEG IAS PARA DESAR ROLLAR LA INTELIGEN CIA
CREATIVA: EL MODELO CREATES
97
3.2.1 Métodos de investigación de ideas
97
3.2.2 Método CREATES
103
3.2.3 Actit ud es cerebral es del modelo CREATE S
107
3.2.3.1 Conexi ón (Connect)
107
3.2.3.2 Razonamie nto (Reason)
110
3.2.3.3 Vis ualización (Envision)
111
3.2.3.4 Absor ción (Absorb)
113
3.2.3.5 Tr ansformación (Tr ansform)
115
3.2.3.6 Eval uación (Evaluation)
117
3.2.3.7 Fl uidez (Stream)
119
4. LA EVALUA CIÓN POR COM PETENC IAS EN LAS ENSEÑ ANZAS AR TÍ S TICAS
123
4.1 EVALUACIÓN DEL GRADO DE ADQUISICI ÓN Y DESARROLLO DE COMP E-
TENCIAS
125
4.2 DEFINICIÓN Y ETA PAS DE LA EVAL UACIÓN
128
4.2.1. Defi nición de evaluación
135
4.2.1. 1. Qué evaluar (contenidos objeto de evaluación),
135
4.2.1. 1.a Taxono mía de Bl oom
137
1. D imensión cogni tiva
2. D imensión Psic omotora
3. D imensión Afect iva
4.2.1. 1.b Taxonomía SOLO de Biggs
142
4.2.1. 1.c El conocimient o según Coll y Ahumada
145
1. Saberes declarativos f actuales y conceptual es
2. Saberes procedimentales
3. Saberes estratégicos
4. Saberes actitudinales (valores, actitudes y normas) .
4.2.1. 2. A q uién e valuar
150
4.2.1. 3. Cómo evaluar
152
4.2.2. Etapas de la eval uación
158
4.3 EVALUAC IÓN DE LA CREA TIV IDAD E N LA COM POSIC IÓN MU SICAL
161
4.3.1 Revisi ón de propuestas para evaluar y m edir la c reatividad
161
!
27
4.3.2 Crite rios para eval uar la creatividad en l a composición musical
165
5. M ARCO NORMATIVO DE LA ASIGNAT URA TÉCNICA DE CO M POSICIÓN I
169
5.1 IMP LANTACIÓN DE LAS EEAA SS: EL CASO DE CANARIAS
169
5.2 MARCO NO RMATIV O.
176
5.3 LA CONFIGURA CIÓN DE LOS EST UDIOS SUPERIO RES DE MÚSIC A SOBRE
LOS TRES FUNDAMENTOS DEL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN S U-
PERIOR.
183
5.4 DESCRIPCIÓN DE LA ASIGNATU RA
189
6.4.1 Datos prescriptivos de la asignatura y su d ocencia
189
6.4.2 Senti d o de la asignatura en el plan de estudios
190
6.4.2.1 I dentificación del bloque formativo y de l a posición de nuest ra asi g natur a en él.
190
6.4.2.2 I m portancia de la asignatura en el perf il de la titulac ión
194
6.4.2.3 Vis ión comparada de nuestra m ateria en otros conservator ios
195
5.5 GUÍA DOCEN TE DE LA ASIGNA TURA TÉC NICA DE COM POS I CIÓN I
196
!
!
28
!
29
1. LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
De las cuatro dimensiones académicas del profesor universitario señaladas por Boyer
(1990: 16-25), a saber: “the scholarship of discovery , the scholarship of integration , the
scholarship of application , and the scholarship of teaching ”; esta última, “the scho-
larship of teaching (and learning)”, es, según Morales (2010: 53), “merecedora de reco-
nocimiento académico” puesto que “supone un proceso sistemático para analizar la pro-
pia docencia (procedimientos, ejercicios, evaluación, etc.) y sus efectos en el aprendiz a-
je de los alumnos”. Esto es ser capaz de examinar las experiencias de aprendizaje y su
eficacia para promover el aprendizaje del alumno, con el énfasis puesto en el proceso y
en cada alumno como individuo.
So what w e need in research is real explorati on of the outer ranges of individua l differen ces.
We ne ed th e kin d of ed ucat iona l expe rime nts, back ed up b y ser ious re sear ch, t o show how muc h
can be done. [… ] Capabilities are diverse. This diversity should be em phasized in w ays it is nor
now so that each st udent feels that he or she a niche i which he or she i s among the best. (Suppes,
1998: 33)
El entorno cambiante en el que se desarrolla la labor docente obliga a que ésta sea
planificada con detalle y evaluada continuamente y a que esté relacionada directamen te
con el objeto de aprendizaje (Boyer, 1990: 23–24). Este entorno cambiante impone unos
estándares de excelencia no solo en la docencia, sino también en la investigación y, aún
más si cabe, en la administración. Y, sin embargo, aspectos que podrían ser dispares
como la docencia, la administración y la investigación, y que en muchas ocasiones sir-
ven de argumento para menospreciar según qué perfil, no podrían estar más interrel a-
cionados convirtiéndose en pilares de la práctica reflexiva.
En este sentido, el docente, como “practicante reflexivo” (Perrenoud, 2004), acepta
formar parte del problema y se mantiene en un estado permanente de alerta, de “rutina
paradójica”, aplicando métodos de observación, registro y memorización, de análisis,
valoración y selección, para construir sus propias propuestas en función de los alumnos,
los recursos, los obstáculos, etc. al ser consciente de que la evolución de las condiciones
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36
1) Diversificar lo que nosotros entendemos por formas legitimas de conocimiento sobre la ens e-
ñanza y la educación. Diversificando las formas legi timas de con ocimien to se multiplicaran
los punto s posibles d e c onexión en tre investig ado res y profesore s co mo usuarios y cread ores
de conocimiento educat ivo. Esto confluirá ! , por la redefinición del conocimiento científico, en
la unión del saber pract i co y el saber teóri co .
2) Extender las formas de presentaci ón del discurso ci entífico, diver sificándose el esti lo de escr i-
tura y de lenguaje de acue rdo a los p ropósitos q ue lo gu íen.
3) La integración de la teoría con la practica y de los diferentes ti pos de conocimiento ha de en-
tenders e co mo un proce so en continua ela boración , y no com o algo que se conceptualiza ext e-
riormente a la p ractica.
4) A mpliar el concepto de lo que es un profesor para incluir conductas y practicas en investig a-
ción sistemática. La preparación investigadora d el profesor debe ser un comp onente clave de
la form ación del profe sorado, tanto e n su etapa inicial, como a lo largo d e su carrera profesi o-
nal.
5) Rediseñar los procesos de la política educativa en tanto los profesores pueden ser agentes de
las realiza ciones po líticas má s que ejec utores de las mism as.
6) Ampliar lo que s e entiende por profesor universitario o investigador en educación e incluir tra-
bajo político y practico con otras audiencias educativas y circunscripci ones. Este es el mejor
camino para diseminar la i nvestigación educativa y hacerl o de forma inmediata.
7) Ref ormular la car rera ac adémica de forma que se ad ecue a un conc epto pl ural d el saber y que
atienda a su diseminación y uso en educación. Lo s departamentos universitarios tienen la tr i-
ple misión de investigar, ensenar y desarrollar el campo de su competenc ia. La redefinició n de
estas múltiples misiones conlleva una recodifi cación del tr a bajo y de la carrera ac adémica.
8) Crear estructuras en los cursos de formación que trasciendan el espacio y el tiempo, es decir,
que no esté n limitados a un lugar y fecha s precisas.
9) Aportar soluci ones políticas y apoyos logíst icos para que al profesor el traba jo le propo r cione
tanto una mejora pro fesional co mo una producció n científica . Estas med idas le confie ren al
profesorado un papel activo, tanto en la generación del conocimiento co mo en el proceso de
utiliz ación.
10) Ampliar y apoyar la colaboración entre centros y universidades. Establecer puentes cultur a les
que conecten esos dos m undos. Las nuevas culturas que se creen serán las propulsoras de la
convergencia entre investigació n y practic a.
Tabla MT 3 . Prin cipios pos tmodernos de generación y utili zación del conocimient o profesi onal
de Hargreave ( C olas, 1997: 130 - 131)
Comunicar y compartir los conocimientos que se van adquiriendo sobre la enseñanza
y el aprendizaje, como expone Kreber (2002), es lo que puede diferenciar a un profesor
excelente de un profesor que, además y en cuanto docente, puede considerarse un “ac a-
démico” ( scholar ).
Un obje tivo exp lícit o de esta co ncepció n de la prof esional idad (o scholarship ) do cente es h a cer
visible lo que los profesores hacen para que el aprendizaje sea posible, de manera que pueda ser
conocido y evaluado y es esta visibilidad la que nos lleva al terreno de la invest igación y d e las
publicaciones (Kinchin, Lygo y Hay, 2008) que consecuentemente estimula la innovación pues si
queremos investigar algo relaci onado con el aprendizaj e, hay que pensar antes qué podemos inve s-
tigar, busca r ide as y m odelos, etc. P ara C ross (199 6) y C ross y Steadm an (199 6) se trata sin m ás
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37
rodeos del clas sroom research que viene a ser una definici ón operati va del scholarship of
teachin g . (Mora les, 2010 : 53)
Esta misma idea es defendida por Stenhouse (2004: 41) el cual, a la investigación
como indagación sistemática, mantenida, planificada, original y autocrítica, añade el
sometimiento a la crítica pública y a las comprobaciones empíricas pertinentes. Mora les
(2010: 53) denomina este sometimiento público, “visibilidad” de la investigación.
Hacer “visible” la investigación educativa también supone evidenciar las peculiar i-
dades que la diferencian con respecto a aquella relativa a las ciencias naturales. De
acuerdo con Albert (2007: 21), la investigación educativa presenta una mayor dificultad
epistemológica de los fenómenos educativos y un carácter multidisciplinar, plurimeto-
dológico, pluriparadigmático y delimitado. Así mismo, presenta unos objetivos diferen-
ciados y una relación peculiar entre investigador y objeto investigado,
Es obvio que la complejidad y singularidad de los fenómenos sociales y educativos
no pueden reducirse a una explicación basada en unas leyes predecibles y controlables
sino que requieren métodos de investigación que se adecuen a su naturaleza dinámica
con una mezcla de conocimiento teórico y acción práctica (De Miguel 1988: 66).
Sin embargo, autores como McMillan (2005:15) defienden que, a pesar de sus pecu-
liaridades, la investigación educativa debe respetar ciertos puntos comunes con respecto
a la metodología científica siendo objetiva en cuanto a la recogida de datos y a los pro-
cedimientos de análisis; precisa en la descripción detallada de fenómenos; “verificable”,
pretendiendo la confirmación y ampliación de los resultados en una investigación post e-
rior; detallada en las explicaciones; empírica (guiada por la experiencia práctica); y l ó-
gica.
Dentro de los elementos metodológicos comunes con la investigación científica, es
necesario, como observa Carr (2002), adjetivar la investigación como “educativa” dadas
las diferencias reales entre investigar lo que es “educativo y lo que no lo es”.
Las cuestion es sobre la naturalez a de la invest igación educativ a […] exigen poner de manifie s-
to las carac terísticas distintivas de esta activ idad, con re specto a las cu ales puedan evaluarse todas
y cada una de estas int erpretaciones convenciona les. Los p roblemas educativos de los que se ocu pa
la investig ación edu cativa son siempre p roblem as prácticos que, en cua nto tales, no pueden re sol-
verse mediante el descubrimiento de nuevos conocimientos. Como dice G authier : los problemas
prácticos son problemas sobr e qué hacer… su solución sólo se encuentra h aciendo a l go. (Carr, W .,
2002:107 - 108)
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38
Si hay un aspecto de la investigación educativa que debe ser tenido en cuenta es que,
como expone McMillan (2005: 28), “la investigación educativa está condicionada por
consideraciones éticas y legales ya que investiga con seres humanos, por la propia natu-
raleza pública de la educación, por la complejidad de las prácticas educativas y por las
limitaciones metodológicas”.
En determinados casos, para la población de estudio, para el conjunto de individuos
que por tener determinadas características, “han sido seleccionados por el investigador
como unidades de análisis en relación con las cuales se estudiará la acción, el compor-
tamiento o los efectos de la variables de interés” (Moreno, 2000: 8), debe ser respetada
la confidencialidad.
En consonancia con los dispuesto por la American Psychological Association (APA,
2010: 7), en su punto 4.07, Use of Confidential Information for Didactic or Other Pu r-
poses , el investigador “do not disclose in their writings, lectures or other public media,
confidential, personally identifiable information concerning their clients/patients, stu-
dents, research participants, organizational clients or other recipients of their services
that they obtained during the course of their work”.
McMillan (2005) señala cuatro restricciones que influyen en última instancia en
nuestro conocimiento sobre la educación: Sujetos humanos, Institución pública, Co m-
plejidad de los problemas investigados, Dificultades metodológicas.
El investi gador es responsable desde el punto de vista ético de salvaguard ar los derechos y el
bienestar de los sujetos mientras real izar un estudio. Debe proteger los de las incomodidades físi cas
y psicol ógicas, perjuicios y situaciones peli grosas . M uchos estudios req uieren el co nsentimie nto
previo de los sujetos , padres o instituciones y existe n leyes para proteger la confidenciali dad de los
datos y la privacidad del individuo. […] El malestar físico y psicológico de los sujetos puede afe c-
tar a la duración de los periodos de administración de pruebas, a la réplica de los estudios, a los t i-
pos de tr atamientos y, en úl tima inst a n cia, a l as cuestiones investi gad as.
La invest igación educat iva mide caracterí sticas humanas comple jas, como el pensamient o y las
habilidades de resoluci ón de problemas. La medición del rendimiento, de la inteligenc ia, de los e s-
tilos de lide razgo, de la in teracción g rupal o de las ha bilidades le ctoras imp lica definic iones co n-
ceptuales y cuestiones de validez. […] La investigac ión c ualitativa tam bién po see dificu ltades m e-
todológ icas, esp ecialmen te aquella s inheren tes al em pleo de e strategias multim étodo, a l p apel r e-
flexivo de la investigación y a la explicitación de las técnicas de análisis de datos. A menud o, se ha
criticado a la investigac ión cualitativ a d esde un pun to de vista conv encional po r la fa lta d e result a-
dos fiables y generalizables , pero el estudio de casos proporciona gener alizaciones ligadas al con-
texto pa ra inve s tigac iones futu ras. (Mc Mill, 200 5: 28 - 30)
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39
En el contexto de nuestra investigación, sin perder de vista las competencias espec í-
ficas y diferenciadas de los conceptos “Investigación en educación”, “Investigación
educativa” e “Investigación sobre educación”, perfilamos nuestra investigación educat i-
va como una bús queda en la mejora de los métodos de enseñanza y, por extensión, en
otros factores inherentes al acto educativo (estudios curriculares, sobre la evaluación del
proceso de enseñanza-aprendizaje, sobre la gestión e interacción de grupos y alumnos
en el aula, la motivación de los estudiantes, los estilos de enseñanza, intervenciones
para mejorar determinados aspectos educativos o estudios para identificar y optimizar
los recursos docentes).
En este sentido, nuestra propuesta supone un nexo de unión entre la práctica reflex i-
va expuesta por Perrenoud (1994) y la investigación educativa al centrarnos en nues tro
propio trabajo, en el contexto inmediato.
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2. LA COMPOSICIÓN MUSICAL Y SU DIDÁCTICA
Realizar un estudio teórico y bibliográfico de la didáctica de la composición musical
no resulta una tarea fácil. Los materiales son escasos quizá debido, por un lado, al hecho
de que no sea un campo de gran demanda, y por otro, más seguro, a que el perfil del
docente de composición no es el de un pedagogo que compone sino el de un compositor
que enseña.
Esta idiosincrasia de la educación musical superior en la que la docencia está cons i-
derada varios peldaños por debajo del ejercicio profesional dentro del propio gremio, ha
derivado en la escasez de estudios o tratados sobre metodología docente. Donde sí en-
contramos abundante material es en el campo de la teoría musical: armonía, contrapun-
to, técnica de composición, etc. Sin embargo, teoría musical y composición no son áreas
contrapuestas, sino complementarias o in tegradas. Como expone Benjamin (2010), h a-
cer uso de ejercicios que han sido relegados al campo de la teoría puede, incluso, ben e-
ficiar al profesor pues la teoría se considera análoga a la gramática literaria.
Teacher s could save a lot of ti me and develop a much more efficient compositional education
by employing previously proven training activities, it seems as though composition students m ay
benefit from the implementation of various technical exerc ises that have been otherwise relegated
to M u sic The ory. (Benjamin: 20 10, 133)
Frente a esta escasez de materiales debemos abrir nuestras miras a otras artes que
como la música, adolecen de un corpus pedagógico. Especialmente a las artes literarias
y poé ticas.
El poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow en Ancient Spanish Ballads,
segundo volumen de Outre - mer; a pilgrimage beyond the sea (1835), nos ha dejado una
de las expresiones más manidas de la tradición musical occidental: “la música es el len-
guaje universal”. Sin embargo, es necesario anotar, como hace T. Adorno (2006: 256)
que “quien tome literalmente la música como lenguaje, yerra”. La música aunque se
aproxima, no conoce el concepto y su distinción, “la distinción entre música y lenguaje
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42
no afecta a ninguno de sus rasgos individuales, sino solo al todo de su contexto”. Por
ello debemos ser cautos a la hora de establecer las analogías músico-literarias.
La música, como lenguaje expresivo implica, en su enseñanza, una serie de saberes
compartidos con la enseñanza de la expresión escrita. En primer lugar, el conocimiento
del lenguaje, es decir, manejo del vocabulario, ortografía, sintaxis, puntuación, etc. y,
luego, los procedimientos de búsqueda de información y organización del texto.
En la defensa de la analogía entre literatura y música, compartimos con Scher (1982:
38) que música y literatura son “activities to be realizad; they […] create […] things to
be done (a score to be performed or a book to be read), i.e. processes which still need to
be decoded”. Un proceso creativo analógico al musical lo podemos encontrar en el en-
sayo The Philosophy of Composition , publicado en 1846 por Edgar Allan Poe, en el cual
indica, paso a paso y rigurosamente, el proceso de creación del poema The Raven . Poe
niega en el ensayo la noción de inspiración mágica, inexplicable y frenética como único
motor y explicación de la obra literaria y enumera aspectos releva ntes en la creación del
poema como extensión, efecto, tono, personajes, etc.
Consi ste mi pr opósito en de mostra r que ningún punt o de la composi ción pu ede at ri buirse a la in-
tuición ni al azar; y que aq uella avanzó hacia su ter minació n, p aso a pas o, c on la mis ma exact i tud
y la l ógica rigur osa propias de un pr oblema matemático (Poe, 1846: 2)
En el contexto de la composición musical asistimos al mismo debate. Corder (1909),
por ejemplo, dice que la composición musical está más relacionada con las artes con s-
tructivas como puede ser la arquitectura, que con algún tipo de iluminación profética.
Además cita varios textos de compositores relativos al trabajo compositivo constante y
dedicado.
Composi tion is as much a construc tive art as joi nery or architec ture and must ther fore be pra c-
tised consc iously until long use and experience ena ble us to exercise our painfu lly acquired p o-
wers subc onsc ious ly. Yet nearly ever yone begi ns with a vague idea that he has only to tur n his
eyes up to heaven, lije a prophet in a picture, to be delivered of a mu sical work com plete in all it s
parts. (Corder, 1909: 4)
Compartimos con Corder la relación entre la arquitectura y la música y el empleo de
muchas herramientas de la construcción arquitectónica en el ejercicio de la creación
musical, sin olvidar que, como expone Theodor Adorno (2006: 640), el tiempo “reino
de la música” de Rousseau, por su naturaleza, no debe ser forzado “a la identidad con el
espacio, de que lo organizado mediante la organización del tiempo no es simultáneo,
!
43
sino sucesivo, la situación no puede expresarse de ningún otro modo en absoluto que
como tautológica”. Las analogías entre las artes espaciales, como la pintura, se aprox i-
man más a mayor abstracción del lenguaje pictórico tal y como defiende Kandinsky
iluminado por las Piezas para piano op.11 de A. Schoenberg.
Sin dejar de lado la dificultad de partida y para poder diseñar una propuesta metodo-
lógica debemos en primer lugar definir lo que entendemos por “composición musical” y
realizar una revisión bibliográfica en busca de propuestas metodológicas que nos sirvan
como soporte o contraste.
2.1 COMPOSICIÓN MUSICAL Y SU DEFINICIÓN
San Agustín, en el Libro XI, capítulo 14, de Confesiones , explica la dificultad de d e-
finir el concepto tiempo : “si nadie me lo pregunta, yo lo sé, para entenderlo; pero si
quiero explicarlo a quien me lo pregunte no lo sé para explicarlo” 1 . En los mismos tér-
minos podríamos expresarnos si quisiéramos desvelar el secreto del camino del aprend i-
zaje de la composición musical, no tanto de los elementos técnicos que rigen los co m-
ponentes y la estructura de las obras, si no los relativos al proceso mismo de la realiz a-
ción creativa.
El filósofo alemán Karl Christian Friedrich Krause, se expresa con la misma claridad
en relación a la composición musical pura en su texto Anfanggründe .
La composición musical es lenguaje de Ser vital del ánimo (del sentimien to), lenguaje celes tial
universal, lenguaje de la vida del ánimo en todos los cielos; lenguaje de Ser vital de la forma de la
ley d e la v ida, es to es, exposició n form al de las le yes un iversales de la vida una, d e la h istoria
completa de la vida de Dios y de la Historia universal; la composición musical es e n parte libre e
indepe ndiente de la lim itación de la vida y la c ontemp lación del mundo (de la imperfecció n del
pensar y del conocer) (t am bién inasequible a ninguna censura); está necesi tada y es capaz de la
formación conjunta con la palabra viva y determin ada (de la po e sía). (Lázaro y Vázquez - Romero ,
2005: 87)
Por este motivo, es necesario clarificar la definición de “composición” tanto en tér-
minos generales como en aquellos que son necesarios para el marco de nuestra invest i-
gación, conduciendo la definición del concepto hacía sus componentes más elementales.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! !
1 ¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie m e lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, n o lo sé.
Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado; y si nada s u cediese, no habría
tiempo futu ro; y si nad a ex istiese, no habría tiem po presente . Pe ro aq uellos dos tiem pos, pretérito y futu ro, ¿ cómo
pueden ser, si el pret ér ito ya n o es él y el futur o todavía no e s?
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44
Esto nos permitirá presentar la complejidad del proceso de enseñanza-aprendizaje de la
disciplina en términos comprensibles que eviten las divagaciones mistico-magicas sobre
el proceso creativo.
Para establecer una definición adecuada de la composición, partimos de la interrel a-
ción entre la composición y la creación, el nivel poietico de Jean Jacques Nattiez
(1987). El autor sobre el ejemplo de La Cathédrale englotie de Debussy y siguiendo las
ideas de Jean Molino, establece un análisis en tres niveles: el creativo o de producción
del emisor (poiesis), el objeto mismo de emisión que concentra las propiedades inm a-
nentes del mensaje simbólico (nivel neutro o inmanente) y el receptivo (esthesis).
Three dim ensions o f this symbolic phenomenon thus em erge: a) The poietic dimensión: even
when it is empt y of all int ended meaning , as it is here , the symboli c for m resul ts from a proc ess of
creation that may be described or reconstituted. b) The esthesic dimensión: “receivers”, when co n-
fronted by a symbolic form, assign one or m any mean ings to the form ; the term “receiver” is,
however, a bit misl eading. Clearl y in our tes t case we do not “receive ” a “message`s” meaning
(since the produce r intended none) but rather c onstruct m aning, in the course of an active percep-
tual proce sss. c) The trac e [n ivel “neutro ” d e M olino]: the sy mbolic fo r m is em bodie d p hysically
and materially un the form of a trace accesible to the five senses. We employ the Wo rd trace be-
cause the poie tic proc ess cannot immediately be re ad within its line aments, since the e sthesic pr o-
cess (if it is in part determined b y the trace) is heavily dependent upon the lived experi en ce of the
“receiver”. (N attiez, 1990: 11 - 12)
El nivel poietico (creativo), según Gilson (1963), está dividido en tres elementos:
a. decisiones sobre qué debemos hacer para producir el objeto (“deliberations
on what must be done to produce the object”),
b. manipulación del material (“operations upon external materials”) y
c. producción de la obra (“the production of the work”).
Molino (1984: 9-10), redefine los términos indicados por Gilson y los aplica al ca m-
po de la poesía: el estudio de las técnicas y las formas, el análisis de estratégias particu-
lares de producción, y el estudio de las intenciones del autor.
“By ‘poietic’ I understand describing the link among the composer’s intentions, his creative
procedures, his mental schemas, and the result of this collection of strategie s; that is, the compo-
nents that go i nto the w ork’s m aterial embodiment. Poietic descript ion thus also deals with a quite
special form of hearing (Varèse c alled it ‘the interior ear’): w hat the compo ser h ears w hile im ag i-
ning the work’s sonorous result , or while e xperime nting at th e piano , or with tape.” (N a t tiez, 19 90:
92)
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45
Buscar el origen de la poiesis en la literatura clásica nos remonta a Platón, el cual nos
habla del término en El banquete (205c) en boca de Diotima, como la causa que hace
pasar cualquier cosa del “no ser” al “ser”.
Tu sabes que la idea de poiesi s ( creación) es algo múltiple, pues en realidad toda causa que ha-
ga pasar cualquie r cosa del no ser al ser es creación, de suert e que también los trabajos realizados
en todas las artes son creaciones y los artífices de éstas son todos poiétai (creadores)...Pe ro ta m-
bién sabes - continuó ella - que no se llaman poietai, sino que tienen otros nombres y que del con-
junto ente ro de la cr eación se ha se parado un a parte, la concerniente a la música y al v erso, y se la
denomina con el nombre del todo. Ú nicamente a esto s e llama, en efecto, "poeisis" y "poietai" a
los que poseen e sta porció n de cre a ción. (Platon, s.f.)
Podríamos, por tanto, considerar que la poiesis musical tendría una correspondencia
con el término “componer”. Sin embargo, Alexander Sokolov, catedrático de teoría del
departamento de musicología y rector del Conservatorio P.I. Tchaikovsky de Moscú,
expone la multiplicidad de significados que este término, “composición”, vinculado a la
música, puede asumir. De acuerdo con Sokolov (2005: 17) composición musical puede
referirse:
a. a la arquitectura de una obra musical (forma-composición),
b. a una obra compuesta por un compositor (“composición nº…”, “música para…”),
c. a un tipo especifico de cultura contrapuesto a la cultura de las improvisaciones
(conexiones entre los cánones-discursivo y músico-lingual entre la tradición escr i-
ta y la oral),
d. o al mismo proceso del trabajo creativo del compositor (objeto de investigación
de la psicología de la creación que centra su atención en los diferentes métodos de
trabajo del compositor -en la conexión entre lo racional y lo irracional del proceso
creativo-).
Encontramos en la bibliografía consultada propuestas que se engloban en todos los
posibles significados propuestos por Sokolov.
La conexión más directa la encontramos entre composición y arquitectura de la obra
musical (forma-composición). Si consideramos que el término Poiesis deriva del griego
ποιέω , “hacer” o “crear”, y el término “componer” proviene del latín componere , infin i-
tivo de compono , cuya definición es “formar de varias cosas una, juntándolas y colo-
cándolas con cierto modo y orden” (RAE), no podemos obviar la importancia que tiene
!
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52
Ment re all’ ep oca moderna il compositore mira innanzi tutto a ess ere originale, a i mmaginare
lui stesso i suoi m otivi colle rispettive armonie e colla lo ro strum entazion e,… g li autori de lle canti-
lene litur giche, lav oravano in gen erale sop ra temi tradizionali d ai quali, median te un proc esso di
amplificazione, ricavavano nuovi canti.… C ome in architettura così in musica l’ invenzione cons i-
steva ne l costruire opere nuove coll’aiuto di m ateriali presi dal dominio comun e. (Ferretti, 1934:
89)
Como expone Schubert (2002, 528), la originalidad artística, tanto en la centoniz a-
ción como en otras propuestas similares, no era concebida tal y como lo es en la actual i-
dad, sino que consistía en la combinación de fragmentos musicales “precompuestos” lo
que identifica el arte de la composición con el concepto de composición arquitectónica
propuesto por Díez del Corral (2005: 186) según el cual la composición no es cre ación
sino más bien poner con , “juntar unas cosas con otra s en un nivel o con una intencion a-
lidad superior al mero yuxtaponer a la suma, a la agregación, lo cual implica sólo aco-
modaciones de creaciones anteriores”.
En nuestro intento de hallar un propuesta metodológica, podríamos considerar que
Quintiliano, allá por los siglos I-II d.C., en Sobre la música , nos ofrece una primera
propuesta como herramienta para planificar la realización de la poesía mélica: escoger
el ámbito de la voz, mezcla r las notas para construir el modo y, finalmente, crear la m e-
lodía mediante secuencia, repetición, sucesión y prolongación.
Mel ic comp os ition is a ccomp lished by m eans o f f our things : se quence , su ccession , re petition,
and prol o ngation. Sequence is the road of m elos through consecutive notes; succession, the place-
ment of inter vals a lterna tely sid e by side; repet ition , the repeat ed str oke on one tone; a nd prolong a-
tion, a h esitation for an extended chronos on a single uttera nce o f the voice. (C leonide s, trad.
1998)
Es necesario, en nuestra revisión, hacer mención al tratado Musica Enchiriadis (850 -
900 d.C) como uno de los primeros intentos de describir de forma s istemática la comb i-
nación de alturas en el organum fijando las leyes de los inicios de la polifonía (Pia,
2011) y al Micrologus de disciplina artis musicae de Guido d’Arezzo (991-1050) que
describe el canto, la práctica docente del canto gregoriano y el organum paralelo mod i-
ficado y libre entre otros elementos de la técnica musical del momento. D’Arezzo da
instrucciones para que se permita al músico hacer uso libre de las indicaciones propue s-
tas en el Mocrologus al igual que los poetas escogen los pies más adecuados para el
verso sin limitarse a un seguimiento estricto de la norma puesto que la organización
razonable tiene lugar en la mente en la que la razón reside. Los músicos deben tener en
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53
cuenta la duración de las frases y las diferentes posibilidades de la variación en la rep e-
tición, así como la expresión del texto en la música haciendo todo cuanto se indica ni
excesivamente extraño ni escasamente variado. (D’Arezzo, s.f.: [167-177])
[91]Let him who seeks our training learn som e chan ts cop ied in our notation, le t him train his
hand in the use of m onochord, [92] and et him frequently ponder these rules, until, having lea r ned
the effe ct and ch aracrter of th e notes, h e can sm oothly sing un familiar M usic as w ell as fam iliar.
Since we lear n the notes, which are the primery foundation of this art, more easily at the mon o-
chord, le tus first see how science, im itating nature, has given them their separate places thereon.
[ Chapte r I. Wha t one s hould do to prepare himself to Study Music ] (Palisc a, 1978:59)
Las recomendaciones de D’Arezzo son similares a las recogidas en Kit ā b al-M ū s ī q ī
al-Kab ī r de Al-F ā r ā b ī (872-950) en cuyo libro tercero, dedicado a la “composición
musical”, define, en su primer discurso la composición, la manera de componer un a
melodía para instrumentos y, en su segundo discurso, la composición vocal.
Una de las obras indispensables a la hora de hacer una valoración histórica de los tr a-
tados sobre música es Four centuries of Music Teaching Manuals (1518 - 1932) de Rain-
bow (1992) el cual enumera un importante catálogo de tratados que podemos organizar
en cinco categorías:
a. Enseñanza del canto y la lectura a primera vista: Rhau (1518), Agricola (1539),
Bourgeois (1587), Bathe (1587), English Psalmody Preface (1562-1855), Nägel
(1810), Turer (1833), Glover (1835), Hickson (1836), Mainzer (1841), Hullah
(1842), Curwen (1843), Chevé (1844), Turle y Taylor (1846)
b. Enseñanza instrumental: Logier (1815), M.P. (1819), Kemp (1819), Rodwell
(1836)
c. Enseñanza de teoría de la música y armonía: Pepusch (1731), Gun (1801), Calcott
(1806), Kollmann (1806), Nägeli (1809), Crotch (1812), Berneval (1824), Day
(1846), Hauptmann (1853), Anon. (1853), Shedlock (1876), Inman (1882)
d. Historia de la música: (Stafford (1830), Crotch (1831), Baptie (1883)
e. Comentarios sobre educacion musical: Rousseau 81742), Galin (1818), Fétis
(1830), Marx (1839), Mainzer (1848), Curweb (1875), Hullah y J.S. Curwen
(1879-1901), Borland (1927), Somervell (1903-32).
De acuerdo con Ghere y Amram (2008) a finales del s. XVIII y principios del s. XIX
comienza a hacer aparición la noción de “aprender jugando”. Esta idea, sin embargo, ya
era recogida en Some Thoughts Concerning Education de John Locke (1692) en la f or-
!
!
54
mulación: “whereas, were matters order' d right, learning anything they should be taught
might be made as much a recreation to their play, as their play is to their learning”.
Este mismo principio, el aprendizaje a través del juego, ve su reflejo en la enseñanza
musical. Anne Gunn en Introduction to Music (183), nos presenta un juego en el que
dos competidores deben completar notas, armaduras y acordes en pizarras separadas
con la finalidad de hacer este aprendizaje entretenido e instructivo.
“ The object of this first part of the game, or exerci se is, to imprels upon the mem ory, and to
render easy and familiar, the signatures of the major keys. Top lay this G ame, there must be taken
from two drawes, 1 st The die nº1 havin g capita l letter s, found in the first compart ment of each
drawer; 2 nd The move able compart ment, n º6 cont ain ing the p ins whic h repre sent shar ps and flats;
3 rd The ivory plates, beari ng the characters of the trebl e and bass cliff s; 4 th ly The boxes co n tainin g
the twe lve large c ounters”. ( Anne G unn, 18 03: 87 - 88)
Sin embargo, como expone Rainbow, por un lado, muchos de estos juegos estaban
centrados en los elementos visuales de la música, cuando realmente debe ser el sonido
el elemento principal, no el símbolo; y, por otro, estos métodos de aprendizaje estaban
muy lejos del cambio que se ha dado en el siglo XIX. Sirv a de ejemplo el libro Plan for
teaching Music to a child de Elizabeth Inman (1882) escrito por una mujer para muj e res
profesoras y amas de casa y cuyos ejercicios didácticos incluyen ejercicios inútiles co-
mo la demostración de la escala de si sostenido mayor.
Rainbow recoge un rango diverso de textos sobre la docencia de la armonía: libros
como Treatise on Harmony (1731) de John Christopher Pepusch dirigido a aristócratas
amateurs pero sobre una solmisación hexacordal y un lenguaje pedante arcai co, el
Treat ise on harmony (1846) de Alfred Day en el cual se admite un tratamiento específ i-
co de la disonancia, Conversations on Harmony (1855), en el cual a modo de “conver-
saciones” el lector instruye metodológicamente al estudiante; Elements of Musical
Composition de William Crotch (1812) destinado a dotar a los organistas y pianistas del
rol acompañante empleando sol-fa y el do móvil; y, finalmente, A new Theory of Pra c-
tical Music de Kollmann (1806) con la intención de definir el método de composición
de Bach.
Así mismo, Rainbow enumera tratados relevantes como Enchiridion utrisque musca
practicae de Georh Rhau (1518), Rudimenta musices de M. Agricola (1539), Le droict
chemin de musique de L. Bourgeois (1550), A Brief Introduction to te skil of Song de
W. Brathe 15 879), A treatise on Harmony de J.C. Pepusch (1731), Elements of Musical
!
55
composition de W. Crotch (1812), The new system of Musica educación de J. Kemp
(1819) o Die Natur der Harmonik un der Metrik de M. Hauptmann (1853).
En el s. XVIII verán la luz algunos de los tratados de didáctica de la composición
más conocidos, como el Gradus ad parnassum (1725) de Joseph Fux que presenta un
diálogo entre Josephus (estudiante) y Aloysius (maestro). Fux consigue que el lector se
identifique con el aprendizaje progresivo de Josephus. Como explica Wollenberg (1970:
426), consigue que el alumno piense por sí mismo y no realice una imitación mecánica.
Medi cine is gi ven to the sic k, and not to thos e who are in goo d healt h. Howe ver , my ef fort s do
not tend — nor do I credit myself with the str ength — to stem the co urse of a torrent rushin g precipi-
tously beyond its b ounds. I do not be lieve tha t I can c all back composers from th e unres trained i n-
sanity of their writing to n ormal standards. Let each follow his own counsel. My o b jec t is to help
young persons w ho want to learn. I knew and still know many who have fi ne ta l ents and are most
anxious to study; however, lacking means and a teacher, they cannot realize their ambition, but
remain, as it we re, forever despe rately artist. (Fux , trad. 197 1)
En 1722, Rameau publica su Traité de l'harmonie réduite à ses principes naturels r e-
cogiendo las aportaciones previas de otros autores y sistematizando los elementos pro-
pios de la armonía desde un enfoque matemático.
No rule s hav e yet bee n de vis ed in this field composition in all its present perfection. Every
skillful man in this field sincerely confess that he owes all his know ledge to experience alone.
When he wis hes to shar e thi s kn owled ge wit h othe rs, he i s oft en for ced t o ad d to hi s les so ns this
proverb, so famili ar to musicians, Caetera docebit usus . (T reatise o n Ha rmony. Jean Philipp e R a-
meau. 1971. Dover Public ations , Inc. )
Como expone Cano (2008: 2) “las similitudes entre lenguaje y música han originado
propuestas para el estudio de la música en sus aspectos teóricos, técnicos, pedagógicos,
históricos o sociales, basados en modelos de las ciencias del lenguaje”. Entre estas de s-
taca la retórica musical de los siglos XVII y XVIII. Ya Mersenne (1588-1648), en su
Harmonie Universelle, afirmaba que los músicos son oradores que deben “componer”
melodías como si fueran discursos, incluyendo todas aquellas secciones, divisiones y
periodos que convienen a un discurso. Desde esta perspectiva, con las aportaciones de
Johann Mattehson, Joseph Riegel y Heinrich Christoph Koch, la composición musical
emplea los mecanismos propios de la construcción del discurso: Inventio, Dispositio y
Elocutio (encontrar materiales, argumentos; después hacer un plano preciso de su colo-
cación respectiva; finalmente, redactar).
A los elementos puramente técnicos de la composición, se une, fruto del cambio de
!
!
56
perspectiva con respecto a los creadores en el s. XIX, el hecho de concebir al compos i-
tor como un “genio” y, en este contexto, juegan un rol importante los Conservatorios,
los diseños curriculares de los mismos y los docentes de las instituciones (Gessele,
1992). Sirve como ejemplo el curriculum de composición del Conservatorio de Paris
(fundado en 1795) dividido en composición teórica (melodía y bajo figurado, armonía
esencial) y composición práctica (contrapunto y fuga) y que requiere, como requisitos
previos para el acceso, según Wason (2002: 60), la superación de los cursos de Armonía
(de acuerdo a los principios de Rameau) y Contrapunto (de acuerdo a las ideas de Fux).
Berli oz’s frequent fuga l passages , his reha rmoniz ation of mel odies on e ach recurr ence, the
asymmetric metre of the ‘Dan ce of the Soothsayers’ in L’enfance du C hrist, his general rhyt h mic
flexibility, his concept of the ideal orchestra, his use of th e ti mpani and his emphasis on the wind
instrum ents all refle ct Reicha ’s influen ce. (Stone , 2002)
A pesar de la queja de De la Motte (1998, xi) sobre lo “cerrado” de los planes de e s-
tudio, el gran cambio en la pedagogía de la teoría musical y la composición en el s. XX,
como expone Williams (2010), es la acumulación de conocimiento hasta el punto de la
saturación y la especialización: incluyendo lecciones de contrapunto, armonía, orque s-
tación, tecnología, y pareciendo quedar reservada la “creatividad” al campo de la Co m-
posición.
Es lamentabl e que l os planes de estudio no permitan mayores posibil idades; además, en este
asunto se requieren m odificaciones u rgentes ¡Adónde iremos a parar si, hoy como ayer, tanto el
violinis ta al que se da licencia para tocar en una orquesta como el joven profesor de música co-
mien zan una carre ra pro fesion al de cuarent a años sin tener prá citca en el lengu aje de la músic a d e
los últimos ses enta! De ello resulta, al jubila rse e stas damas y cab alleros, un vacío de co m prensión
de cien añ os cuyas consecuencias son devastaoras. M e avergüen za, trabajando tanto tiempo en la
enseñanza de la m úsica, el que yo mismo me haya rendido hasta hoy , sin oponer la menor resiste n-
cia, a las previsiones de los planes de estudio. (D e la Mo t te, 1998 : xi)
E n esta línea, la primera etapa de los estudios de composición de la Schola Cantorum
fundada por Vicent d’Indy, detractor de las enseñanzas que se impartían en el Conserv a-
torio de París incluía en el primer nivel, numerosos ejercicios para el desarrollo de la
técnica pero en el segundo nivel, formula la propuesta de ejercicios artísticos.
Más recientemente Boulez (2001: 97) se pregunta “¿Qué se enseña en un conservat o-
rio?” aquejado del academicismo imperante en las enseñanzas regladas, diseñadas para
el aprendizaje de “tabúes” históricos hereditarios que pueden confundir al alumno: “el
!
57
alumno, cargado con una erudición excesiva, ya no sabría a qué atender primero, y e m-
plearía más su memoria que su inteligencia”.
Para dar resuesta a esta problemática tanto la National Association of Schools of
Music (NASM) como la Ass ociation Européenne des Conservatoires, Académies de
Musique et Musikhochschulen (AEC), se encuentran inmersos en la búsqueda de unos
estándares de carácter internacional para establecer las garantías necesarias de calidad
en los programas de enseñanzas artísticas musicales.
Those students w ho wi sh to st udy about music shoul d be given courses in harmony, cou n-
terpoint, fugue, orchestr ation, twelve - tone techniqu e, an d e nough eng ineering to compo se
electronic music. They sho uld learn how to figure a bass and how to read score at the ke y-
board. The music of the past should be examined, historically if necessary, to find out what
it can teach us about com position. In conse rvatories, more conte mporar y wo rks should be
demanded of all instrumental ists, and they should certainly all be taught composition, too.
If this were even half carried out, the stand ard of musical ed ucation would be incalculably
higher.… Those who wish really to study m usic should be taugh t com position in all of its
contemporary forms: we may then hope and pray that the majority will never becom e co m-
posers. ( R o sen, 1962: 82)
Finalmente, en el s. XX se han publicado diversos libros de texto dirigidos a la ens e-
ñanza de la composición y enfocados, principalmente, en las técnicas más actuales. Ya
Dallin (1957: xi), indicaba que “the training of musicians no longer begins with the mu-
sic of the eighteenth century and ends with that of the nineteenth century”. Esta opinión
es apoyada por el hecho de que, como indica Cope (1977: 1), no hay un concepto de
progreso en el arte paralelo al progreso científico que nos permita determinar que una
sinfonía romántica es “superior” a un canto llano. Sin embargo, Piston (1998: vii) pun-
tualiza que “la persona dotada para la creatividad en la composición musical adquiere
un serio riesgo al suponer que su genio es suficientemente grande como para desenvo l-
verse sin un conocimiento profundo de la práctica común de los compositores”.
Muchos de los tratados y manuales publicados en la última década son fruto del tr a-
bajo docente. Wilkins (2006) nos indica que su libro Creative music composition. The
Young composer’s voice es fruto de quince años de experiencia docente en la univers i-
dad de Huddersfield en el campo de la composición libre. Benjamin, Horvit y Nelson
(2008) comentan a propósito de Techniques and Materials of Music: From the Common
Practice Period Through the Twentieth, Century que está pensado para ser empleado
como libro de texto en los cursos de teoría de los dos primeros años de College, excep-
!
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58
tuando la educación auditiva y la lectura a primera vista.
This book fill s a need that standard theory textbooks do not satisfy. Many texts present t heir
mate rial in an elab orate pros e f ormat that lo cks the teach er int o the author’s method of presentat i-
on dow n to the smallest details. This all ows for ver y l ittle creativi ty and flexibility in t he clas s-
room. It often resu lts in th e u nimaginative a nd education ally u nproductive pro cedure of R eading
the text in class togethe r with the students, underlining o r ou tlining the text to distill its esse n tials,
or ignori ng the text as pe ripheral to the course. ( B enjamin, Horvi t y Nelson, 2008:ix)
Sin embargo, son escasas las apreciaciones que se formulan en los tratados estudi a-
dos en cuanto a la metodología docente, figurando, en caso de hacerlo en el prólogo al
libro, como un modo de justificar los contenidos del mismo.
2.2.2 El rol de compositor docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje
Como exponemos en Sánchez (2014: 19) en la actualidad damos por superado el
concepto de aprendizaje dependiente del docente a favor de un juego participativo en el
que el docente es intermediario entre el alumno y los distintos saberes y en el que el
docente no puede ignorar la existencia de diferencias individuales en la respuesta de los
alumnos a un método. Sin embargo, debemos valorar en qué se traduce esta perspectiva
moderna (enseñanza centrada en el alumno) en el contexto de la didáctica de la compo-
sición musical en la cual el docente juega un rol importante en el desarrollo del estu-
diante.
The teach er plays a central role in the student’s development in Learning to compose.
Howeve r, tea ching i s only e ffecti ve when d riven by an expl icit c onceptu alisat ion of what th e exp e-
rience of co mposing actually is, and what the experience of Learning to compose entails (Regelski,
1975). (Berkl ey, 2004: 241)
De acuerdo con Becerra (1958: 9-15), dentro del caos de la situación didáctica de la
composición en occidente podemos distinguir tres situaciones: la didáctica sedicente
“tradicional”, la académica “renovada” (I. neo-polifónica, II. neo-romántica y III. neo-
formal) y la experimental (I. serial, II. aleatoria, III. anárquica y IV. exotizante).
Así mismo, Becerra nos dice que “el síntoma más grave del fracaso de la didáctica
actual es la desconexión entre la problemática académica y al estética contemporánea, y
personal, de los educandos”. La didáctica de la composición se presenta tal y como se
hacía en el Renacimiento: se estudia en un orden histórico directo y se hace caso omiso
de la personalidad del estudiante. Finalmente expone los puntos débiles de la didáctica
!
59
contemporánea de la composición: el falso punto de partida, el falso objetivismo, la
aberración del sistema analítico-sintético y la carencia de ubicación humanística en la
problemática particular.
Sin embargo, pese a todo lo expuesto por Becerra, podemos encontrar aportaciones y
recomendaciones metodológicas que tratan de superar estos puntos débiles a partir de
propuestas que se recogen en los prólogos e introducciones de los tratados de compos i-
ción y teória de la música por ejemplo:
− la restricción de recursos,
− trabajo creativo significativo y actual, o
− el dominio de conocimientos técnicos
En relación a la restricción de recursos, en las anotaciones metodológicas recabadas,
hemos reconocido amplias referencias en los escritos de Russo, Hindemith, Stravinsky,
Gau ltin o Kohs, entre otros.
Russo (1983: 2) en el prólogo de A new approach. Composing Music , justifica las r a-
zones por las cuales limita los elementos sobre los que trabajar a la hora de explicar a
los estudiantes cómo componer. Estas limitaciones funcionan frente al papel en blanco
como guías y ofrecen una dirección inicial, un impulso, desechando los elementos inn e-
cesarios.
When I teach I encoura ge my students to com pose immediately. The exercises are designed in
such a way that only a few elem ents are av ailable at a time. This app roach isolates each detail of
the compositio n p rocess so that eac h o ne can b e m ore deeply understoo d. […] The tech nique of
limiting r esource s is use d ex tensively throu ghout this bo ok; it is a most useful a nd e ffective met h-
od for teaching students how to compose. W hen you are faced with a blank sheet of music paper
and no gu idelines, it is often difficult to know how to begin. The limitatio ns act as guid e lines and
give you the initia l direction you will need to complete each exercise. By having a restricted nu m-
ber of resources to work with, you will learn to accomplish more and do less. The beginning co m-
pos er in particular tends t o use m ore chords, rhythms, and tones than are necessary and frequently
gets les s than successful r e sults. (Russo: 1983: 2)
Hindemith (1945:7) también nos dice que la libertad no es buena consejera al inicio
de la formación. Para limitar esta libertad debemos establecer los parámetros antes de el
proceso de composición.
!
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60
Stravinsky (1947: 65) comparte la importancia de la técnica de restricción de recur-
sos, “cuanto más vigilado se halla el arte, más limitado y trabajado, más libre es. […]
Mi libertad será tanto más grande y profunda cuanto más estrechamente limite mi ca m-
po de acción y me imponga obstáculos”.
Gaultin (1974: 82) junto a su propuesta de trabajar en proyectos, nos propone ta m-
bién limitar o definir aspectos específicos permitiendo que el alumno sea libre en otros,
lo cual no imposibilita la toma de decisiones que el alumno debe hacer ante cada nota,
articulación, indicación de forma consciente o inconsciente.
Para Kohs (1980), estos parámetros “precomposicionales” serían : style, médium, m e-
ter, motives, length, mood and character, tempo, range and tessitura, dynamics, climax,
extra -musical factors, multi-movement considerations, intended audience y relation of
co mosition with theory. De esta forma, examinando determinadas técnicas o el estilo de
algunos compositores, Kohs puede demostrar como una pieza es generada a partir de
una serie de parámetros dados.
Algunas ideas que podemos extraer de los libros publicados en el último siglo están
relacionadas con la importancia de canto, la educación auditiva y el uso del piano como
herramienta en la composición (Russo, 1983; Gauldin, 1974; Benjamin et al., 2008), el
hábito y la práctica constante (Hoetschius, 1900; Dorian, 1947; Lehman et al., 2007;
Benjamin et al., 2008 ), el análisis (Gauldin, 1974; Lehman et al., 2007; Benjamin et al.,
2008; Cope, 1977).
Así mismo, podemos extraer ideas importantes del campo de la didáctica de la co m-
posición escrita según la cual además de dominar los aspectos teóricos, el profesor debe
“escribir” con sus alumnos convirtióndose en un líder para sus alumnos y comprendien-
do mejor los problemas que estos enfrentan, proporcionar a los alumnos la oportunidad
de escribir con distintos propósitos y para diversas audiencias, leer los trabajos de los
estudiantes con la intención de ayudarlos a resolver sus problemas mediante coment a-
rios claros y específicos, dar a conocer los mejores trabajos, crear conciencia en el e s-
tudiante de la necesidad de escribir varios borradores y de cuidar la presentación, etc.
(Díaz, 2009:138-140)
Uno de los elementos recurrentes en las recomendaciones didácticas es hacer uso de
la música actual como lenguaje empleado por el propio alumno con la finalidad de favo-
recer su creatividad. En este sentido ya Sabaneev (1935) consideran “the methods of
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61
teaching composition quite abnormal” manteniendo la ruptura entre práctica y teoría
logrando un estudiante capaz de crear música decente al estilo del siglo XVIII pero in-
capaz de pensar creativamente.
“We are well aware of the ordinary res ults of a course in composition: the st udent w ho has
taken it m akes an excelle nt show ing w ith his school ex ercises b ut cann ot put two notes togethe r
nerly w hen he tries his hand at independe nt creat ive work. […] In Theory course the student is
doomed to Study much that has been dead for ages. […] The st udent’s trai ning omits enterely t he
consideration of Music which has had a recognised existence for several decades. When he has
completed the ocurse, theoretically he should be abl e to write decent Music in th e style of the end
of the 18th century, but that isa ll:ever ything he achieves apart from this has nothing to do with the
school” (Sabaneev, 193 5: 882 - 883)
Kaschub y Smith (2009: 8) exponen que los profesores “can help students become
better composers. […] Teachers who provide opportunity, inspiration, guidance,
feedback, and support through all stages of the process”. Bain (2004: 5) describe a los
mejores docentes universitarios como aquellos que “achieved remarkable success in
helping their students learn in ways that made a sustained substantial and positive in-
fluence on how these students think, act and feel”.
[The “best” teachers] have used their know ledge to de velop techniques for grasping fund ame n-
tal princip les and organizing c oncepts th at others ca n use to begin building their own understan-
ding and abilities. T hey know how t o simplify and cl arify complex subject s, to cut t o the heart of
the matter with provo cative insights… [They] have at least an intuitive understan ding of human
learning a kin to th e ideas that h ave been emerging from research in the learning sciences.… While
others m ight be satisfied if students perform well on examinations, the best teachers assume that
learning has little mean ing unless it p roduces a sustaine d an d su bstantial infl uence on the way
people thi nk, act and feel (Bain, 2004:16)
El mejor profesor, para Bain, “can do intellectually, physically or emotionally what they
expect from their students”.
Según Belkin (2008), a la hora de escoger un profesor de composición debemo s b a-
sarnos en el conocimiento personal y en que sus sugerencias sean claras, específicas y
constructivas sobre música. Debemos escuchar su música y evitar cualquier ideología.
Hi ndemith (1945:5) distingue dos tipos de profesores: el profesor que es compositor
y aquel que especialista en la docencia de elementos de teoría musical. La experiencia
creativa del primero será muy útil a la hora de guiar al estudiante en sus primeros pasos.
!
!
68
Like all kinds of making, composing is in large part a slow and labor ious process requir ing p a-
tient hard wo rk. Without a goo d working routine and some useful habits and me thods, you will
find it very hard to sustain any real progress. (Harper - Scott y Samson, 2009: 239)
A pesar de que podemos encontrar alumnos muy aventajados que muestran un estilo
muy definido, en la mayoría de los casos es conveniente realizar una instrucción para el
desarrollo del estilo propio mediante dos tácticas:
a. Mejorar el catálogo de ideas musicales que el estudiante pueda recombinar,
principalmente mediante el análisis y la ejercitación técnica; o
b. Desarrollar una actitud más abierta a la originalidad en sus propias composicio-
nes para lo cual debemos construir un entorno positivo relacionado con el pen-
samiento divergente.
En cualquier caso, es necesario mostrar al estudiante que la personalidad del compo-
sitor se construye sobre la asimilación y reformulación de propuestas de otros compos i-
tores. Esta visión facilita la ubicación del estudiante en el proceso de aprendizaje lejos
de la figura del compositor que nace de un contexto singular, dramático y romántico. En
esta línea, Benjamin (2010) nos propone tener en cuenta, en la enseñanza de la compo-
sición, el aprendizaje de los principios creativos, no exclusivamente de las competencias
técnicas dotando al estudiante de las competencias para realizar las operaciones técn i-
cas que le permitan, mediante la combinación creativa de ideas, la construcción de su
propio estilo.
Para ello es necesario establecer un protocolo de trabajo del alumnado mediante la
composición de un determinado número de compases a la semana, la asistencia a un
número concreto de conciertos, el análisis de determinadas obras, etc. Para mayor clar i-
dad del proceso deben ser empleadas las rúbricas con estándares que los estudiantes
puedan entender.
En el estudio de Bain (2004: 155) se anota que la calidad de un trabajo no cambia
porque sea tarde, sino que depende del desarrollo del curso o de los estudios de forma
que los estudiantes deben demostrar la adquisición paulatina de competen cias.
2.3.2 Propuestas metodológicas docentes en el ejercicio de la profesión docente
Partiendo de las ideas de Cas sany (1990), el cual distingue cuatro enfoques básicos
de la didáctica de la expresión escrita que hacen hincapié en un aspecto determinado de
!
69
la habilidad, podemos hacer una analogía en tres de los cuatro enfoques con la compos i-
ción mu sical.
a. Enfoque gram atical. De acuerdo con Cassany, en este enfoque se aprende a escribir con el c o-
nocimiento y el dominio de la gramática del sistema de la lengua a través de dictados, tr a bajos
de redacción, etc. En analogí a podemos reconocer en este enfoque los elementos con s titutivos
de la Teorí a de la Música.
b. Enfoque fu ncional. Se gún Cassany, en este en foque, se aprende a escribi r a través de la co m-
prensión y producción de los distintos tipos de textos escritos. Se enseñan los procesos cogn i-
tivos qu e permite n genera r ideas para empren der el trab ajo de red acción, as í como f ormular o b-
jetivos antes de escribir, organizar las ide as, escribir borradores y esquemas, revisar y evaluar.
Se tr ata de un enfoque comunicativo orientadoal desarrollo de trab ajos prácticos. En el cam po
de la com posición podermos reconocer este enfoque en el análisis y la imitaci ón estilistica hi s-
tórica.
c. Enfoque procesua l. Mediante este enfoque , según Cassany, el aprend iz tie ne que desarro llar
procesos cognitivos de composición para poder escribir buenos textos. En el campo de l a
composición podemos reconocer en este enfoque los p rocesos creativos de nu evas ob ras sobre
los proc e sos gramaticales y funcionales previos.
d. Enfoque de conten ido. Según este enfoqu e, al mismo tiempo que se desarr olla la expre sión, la
lengua escrita se ense ña com o instru mento que p uede aprovec harse p ara apre nder distintas
mate rias. No existe una anal ogía en la música al poner énfa sis en la funci ón epist émica de la
lengua .
En los artículos englobados bajo el genérico Crisis de la Enseñanza de la Compos i-
ción en Occidente (1958-1959), Gustavo Becerra (1958:16-18) propone un sis tema
para orientar al compositor ante los nuevos problemas sin quedarse en sus reglas y m e-
canismos mediante el estudio de los problemas morfológicos, expresivos y semánticos
de la rítmica, la melódica y la horizontalidad musical, la polifonía, la armonía, los pro-
blemas de la forma, el color, la regularidad y la tradición. Así mismo nos dice que el
orden hipotético de un didacta de la composición sería:
1. Conocimiento de la personalidad del alumno, en general y en particular, a través
de la improvisación.
2. La omisión de la crítica en las etapas iniciales del alumno
3. Evitar las soluciones únicas en el pulimiento de la redacción
4. Evitar que la textura contradiga la planificación
5. Detallar la planificación
6. Detallar la realización
!
!
70
7. Intentar un morfología del lenguaje del alumno en función de sus problemas ex-
presivos
8. Intentar una semántica de recursos
9. Intentar un sintaxis.
Así mismo, propone una formulación de una ética de la enseñanza y su extensión a la
obra de arte (Becerra, 1959):
1. Nunca sea un profesor de composición corrector de mecanismos autodetermin a-
dos, que eso es labor de máquinas. Vea en todo ejercicio la expresión personal
del educando. !
2. No proponga jamás una sola solución, que eso es obligar. Sin elección no hay ar-
te. !
3. No opine antes de saber qué proyecto tiene el educando, ni lo haga con solucio-
nes propias. Hágalo con elementos tomados del propio estudiante. !
4. No se puede enseñar a expresarse a quien no se conoce. Conozca a sus discípu-
los, sólo así podrá ayudarlos en sus propósitos. !
5. Mientras un estudiante sea tal, Ud. no debe opinar en cátedra según sus propias
preferencias, porque se trata de desarrollar las del estudiante. !
6. Jamás proyecte un problema expresivo propio sobre una personalidad en des a-
rrollo. Si no es capaz de dejarse proyectar la problemática del alumno como "t e-
lón en blanco", no aspire ni a entenderlo ni a ayudarlo. !
7. Una vez concebido un proyecto individual o colectivo, no permita su abandono
o su modificación sin una proyección total. !
8. No tolere que una obra exprese algo distinto a lo proyectado. !
9. No oculte la diferencia entre los trabajos experimentales y los trabajos de con-
clusión. !
10. Suprima todo lo que pueda ser supresible. !
11. No haga concesiones. !
12. Si cita, anuncie lo que cita. !
Thomas Benjamin (1989) sugiere, en relación a la enseñanza de la Teoría Musical
desde un punto de vista práctico, un planteamiento desde dos componentes:
a. Secuenciación de las dificultades desde las más restrictivas a las menos restrict i-
vas y
!
71
b. Un modelo pedagogico basado en la resolución de problemas.
El primer punto de vista, la secuencia de los problemas de composición en el diseño
pedagógico, debería tener en consideración todas las variables relativas a las habilidades
indicadas en los estudiantes.
1. Empezar con texturas simples para desarrollar la claridad. Las composiciónes
monofónicas son ideales para ello. Después, realizar composiciones a dos vo ces
para, a continuación, emplear la homofonía distinguiendo la melodía del aco m-
pañamiento con la finalidad de ir haciendo esta estructura más polifóni ca.
2. El desarrollo de la coherencia debe empezar con las construcciones formalmente
simples. En principio no es necesario que sean piezas enteras pero sí en frases en
forma “aaba” teniendo en cuenta el balance entre igualdad y contraste. Siguien-
do con la atención en la distribución continua de los elementos en el tiempo d e-
bemos hacer lo propio con la altura, el ritmo, el motivo y la melodía.
3. Como forma de familiarizarse con el lenguaje instrumental es lógico empezar
con aquellos más cercanos para a continuación, moversa a los de otra familia. Se
podrían introducir instrumentos múltiples de una misma familia, incluso al mi s-
mo tiempo para pdoer compararlos. Cada pieza debe estar completa.
4. Para desarrollar la capacidad de orquestar debemos empezar con agrupaciones
tradicionales y tener en cuenta aquellas que estarán disponibles para interpretar
las obras. Primero pequeñas agrupaciones como trios o cuartetos, más tarde
grandes como orquestas o bandas. Los grupos de cámara mixtos facilitan al
alumno familiarizarse con nuevos timbres.
El último modelo propuesto por Benjamin, sobre la técnica del problem solving, es
una herramienta útil para ayudar a los estudiantes a la hora de diseñar sus piezas. Los
profesores, empleando este modelo, deben facilitar el desarrollo desde modelos ment a-
les relegados al dominio de la teoría musical (por ejemplo: la construcción de melo-
días), hasta la unión entre los conceptos adquiridos y el mundo real.
Whi le teac hers may be hes itan t to foc us on Musi c Theo ry in Compos iti on stud ie s, it must be
kept in mind that “even when l earners have acquired some conce ptual understandi ng of a discipl i-
ne or field, they are often unable to link that knowledge to realworld situations or problem solving
co n texts.” (B enjam in, 2010: 1 29)
Gibbons (2001: 511-12) incluye ambos, el modelo de problem solving y la secuen-
ciación de dificultad, en su propuesta de principios de aprendizaje sobre modelos de :
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experiencia, resolución de problemas, desnaturalización, secuencia, orientación a obj e-
tivos, recusos e incremento de las instrucciones.
1. Experi ence: Learner s should be given maximum opportuni ty to interact f or learning purp o-
ses with on e or mo re sy stems or mo dels of syst ems of t hree types : env ironmen t, system,
and/or expert performance.
2. Proble m - solving: Interaction with systems o r m odels should be focused b y the so lution of
one or more carefully selected problems, expres sed in terms of the m odel, with solut ions
being perfor m ed by the lea r ner, by a peer, or by an expert.
3. Dena turing : M ode ls are necessa ril y denatur ed from the real by the medium in which they
are expressed. D esigners m ust select a level of denaturing matching the target learner’s
existing knowle dge and goal s.
4. Sequence: Problems shoul d be arrange d in a carefully const ructed sequence for modeled
solution or for active learner solution.
5. Goal orient ation : Probl ems s ele cted should be a ppropri ate for the at tainmen t of sp eci fic in s-
tructiona l goals.
6. Reso ur cing: The l earner shoul d be given problem solving informati on resources, mat e ria ls,
and t o ols within a solution environment (which m ay exist only in the learner’s mind) co m-
mensu rate with inst ructi o nal goals and exi sting levels of knowledge.
7. Instructiona l augmentatio n: Th e lea rner sh ould be given sup port d uring solving in the form
of dynamic, s pecialized, designed instructional a ugmentations.
No deben ser desechadas las propuestas en las que se ofrecen ideas sobre el proceso
que debe seguir el estudiante a la hora de componer puesto que son clave a la hora de
configurar nuestro propio programa formativo. Benjamin (2010), por ejemplo, nos ofr e-
ce una lista de objetivos de aprendizaje para los estudios de composición organizada en
competencias técnicas, competencias creativas y autocrítica.
I. Compe tencias Técnica s
a) Clar idad : Expre sarse de forma musica l con clar idad en un produ cto intel igible y aud i-
ble.
b) Coher enci a: Demostr ar orde n, l ógica y relaci ón esté tica consist ente e ntre la s pa r tes.
c) Escri tura idiomática : U so de expresion es propias de los instrumentos emple a dos.
d) Orque staci ón: Arr eglo, manipula ción y coordi nación de múltip les in strument os.
II. Compe tencias creativas
a) Fluidez conceptual : Formar ideas, plane s o conjuntos de i ntenciones desde sus pr opios
recurso s.
b) Orig inali dad: Emp leo de un tr abajo p ersonal .
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III. Auto crítica: Form ular y expresar un juicio sofisticado relacionad o con el trab ajo pr o-
pio. (Benja min, 2010: 108 - 117)
En resumen, podemos observar que no existe una claridad metodológica sino una
disparidad de propuestas y opiniones que, a pesar de adaptarse a las características de
cada docente, no son extrapolables de manera fidedigna a otros contextos puesto que no
facil itan datos concretos. En este sentido observamos la necesidad de contar con una
primera propuesta que parta de los supuestos registrados y que pueda ser contrastada en
diferentes aplicaciones.
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3. PENSAMIENTO CREATIVO
“In principio”, según reza el primer libro de la Torá, “creavit Deus caelum et t e-
rram”, dando lugar al mayor proceso creativo que nunca haya tenido lugar. Una cre a-
ción en la que reinaban el vacío, el desorden y las tinieblas, y que mediante la verbal i-
zación del la Idea en la fórmula Dixitque Deus , se ordena, se estructura y se jerarquiza.
La creación a partir de la verbalización de la Idea, no es materia exclusiva de las tr a-
diciones judía y hebrea. En Egipto, el Dios Amón, El Oculto , se “autogeneró para e m-
pezar a existir antes de que todas las demás sustancias existieran” (Hart, 2003: 24). El
himno de Leiden nos presenta a Amón bajo la forma de una oca primigenia que con un
estruendo de su voz, provoca una conmoción en el cosmos (Dungen, 2002).
He ho nked by voic e, a s the Gr eat Honk er, co ming int o a lan d that he crea ted for Himself , while
he was Alone. He began speak ing in the m idst of sile nce, ope ning ev ery eye and c ausing th em to
look. H e began cr ying out w hile the wo rld was in stilln ess, His ye ll c irculated w hile He h ad no s e-
cond, so that He might give birth to what is and cause them to live, and cause every man to know
the way to walk. Their hearts live wh en they see Him. His are the effectiv e forms of the Ennead .
(Papiro Leid en I 350 - ca.1213)
El creador maorí, Io, solo e “inactivo” pronuncia las palabras necesarias para que la
oscuridad se vuelva luz. El creador swahili, situado entre la vida y la muerte, y el cre a-
dor samoanés, emplean así mismo, la verbalización de sus ideas como vehículo de la
creación (Leeming, 2010).
Dichas ideas primigenias se encuentran en la “mente” del creador, como expresan los
nativos americanos del pueblo Omaha: “At the beginnig all things were in the mind of
Wakonda: all creatures, including mankind, were spirits”. Wakonda emplea el sonido
bien sea en forma de palabra, de graznido o de frecuencia fundamental como herramien-
ta para canalizar la creatividad (Rasmussen, 1974: 59; Schneider, 1951).
Es acertado, por tanto, el vínculo que establece Barcia (2010) entre la raíz etimológ i-
ca del verbo “ crear” y el sánscrito kri , referido, según el Unadi Sutras 4.144 , al rumor
de la vida al salir del caos, algo así como el grito de la existencia.
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Crear , formar. Forma se deriva del griego m orpha, en virtud de un trastorno de letras que se
llama m etátesis. Crear tiene un orig en muy extraño, m uy sign ificativo, m uy sabio y muy be llo.
Tanto nuestro crea r com o el creare de los latinos y el créer de los franceses, se derivan de una r a-
dical del idioma sánscrito, la radical kri , q ue es la misma q ue en tra en crecer , cuyos d os ve rbos
crecer y crear son etimológicamente sinónim os. Parece que la vida, al salir e l caos, hac e cierto
rumor, y que este ruido es tá expres ado po r la ra dical kri , com o e n criatura . E sta p reciosa etimol o-
gía, preciosa por lo poética, es una gala verdaderamente admirable de la f ecunda imaginación
oriental . Parece que el cri que entra en cria tura es u n grito de la exi s tencia. Una vida asom a: esto
es crear . La mism a vida avanz a: esto es crecer. La luz vivísima que derrama sobre el sentid o de
esta voz la mencionada etimología da el presente sinónimo. Fo rmar no es más que reuni r form as,
darles un idad , f uerza, co hesión; ponerlas en sis tema o e n serie. Crear es sacar de la nada: cavar
dal nulla, com o dicen g a llarda. (Barc ia, 2010: 9 8)
Sin embargo, como expone Tartakiewicz (1993:5), la aplicación del término “crear”
al arte, se debe a Kazimierz Maciej Sarbiewski, el cual escribió no sólo que “el poeta
inventa ( confingit ), de cierta manera construye ( quodammodo condit )”, sino que ta m-
bién, usando al fin ese giro, c rea de nuevo ( de novo creat ) a s emejanza de Dios ( instar
Dei ).
La música reducida a la alternancia de sonido y ausencia de sonido, nos facilita la
comprensión de las obras creativas primigenias, como fenómenos musicales. Existen
igualmente mitos que vinculan la “creación” con el concepto de “música” más tradicio-
nal. La obra Leyendas Maquiritar es de Marc de Civrieux (1960), describe la fabricación
de la primera Maráka, y cómo, con el soplo sobre unos guijarros dentro de ella, Uanádi ,
hijo del sol, crea a la mujer (“recordó que no tenía madre; pensó en crearla él mismo, y
así lo hizo soplando a su vez sobre un wirikí ”).
Ciert o día, Shi, el sol, sopló sobre un guijarr o celest e, wirikí , y en gendró a un n iño varón ll a-
mado Uanádi ; poco despu és, sop lando sobre otro wirík i dio vida a otro niño, Núna (la luna ). U a-
nádi creció rápidamente junto a Shi , su p adre, en el Cielo. Cuan do ya hubo alcanzado la edad de
hombre, empezó a j ugar con las piedrecitas que lo rodeaban, una de l as cuales le había dado la v i-
da. Pronto se dio cuent a del gran poder mágico de los wiríki e, introduciéndolos en una calab a za,
hizo con ellos la primera marák a . Armado de tan poderoso instrumen to de brujería, Uanádi recor-
dó que no tenía madre; pensó en crearla él mismo, y así lo hizo, soplando a su vez sobre un wiríki .
En esa forma nació kum ariáwa , muje r que Uanádi consideró en adelante como su progenitora.
Uanádi llevó entonces la maráka a la tierra e, internándose en la región de las cabeceras del río
Kúnu y del río Me tákun i , em pezó co n su bruje ría una gr an obra d e Creació n. (Civrie ux, 1960 : 105)
Sin embargo, a pesar de que hay una extensa bibliografía que estudia y propone pr o-
cesos técnicos aplicados a la música para provocar reacciones “simpáticas” en la mat e-
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ria, o incluso propuestas que consideran que las ideas creativas son transdisciplinares y
transferibles de un campo al otro, sie ndo la música, como canalizadora de la creativdad,
el más destacable efecto de synosia (Bernsten, 2006). No es así cuando nos enfrentamos
al estudio de los procesos creativos que generan la materia musical. No encontramos
una bibliografía clara al respecto sino plagada de hipótesis, contrastes y fragmentacio-
nes, puesto que es un campo que a pesar de haber despertado interés, es sumamente
complejo.
Conocemos la existencia de patrones de actividad cerebral que funcionan antes de
que nos enfrentemos a un problema, como una creatividad metaconsciente. El momento
en que se produce la “comprensión” repentina, es fruto de un trabajo cerebral que se
desarrolla antes de que se alcance la solución y “ podemos prepararnos mentalmente
para ese momento antes de que se nos presente un problema para resolver” (Braidot,
2008: 275-276). Esto supone situarnos nuevamente “in principio”, cuando el “Espíritu
de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Un instante antes de la verbalización del
deseo de Dios. Un instante antes de que sea pronunciado el “fiat lux”. En el momento
en el que el proceso creativo de la mente de Yahveh construye, selecciona, crea y co m-
bina las palabras, y las dota de una entonación específica con la intención de que la m a-
teria responda a su pronunciación, posiblemente la idea más cercana al musilenguaje de
Brown (2006). Conocer el pensamiento creativo de Dios. Saber en qué medida existía
una experiencia previa del concepto de “lux” que condicionase la materialización del
pensamiento. Preguntarnos si cuando “et vidit Deus lucem quod esset bona” (vio Dios
que la luz era buena), esa cualidad respondía a una “experiencia” previa de “luz” o si,
por el contrario, era la primera vez que se creaban término y concepto, y analizarla de s-
de el punto de vista de persona, proceso, producto y contexto (Rhodes, 1961).
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MacKinnon (2005) observa la necesidad de establecer una definición de creatividad
para saber qué personas debemos estudiar dado que, más que un concepto teórico de
definición precisa, es un fenómeno polifacético, constituido por cuatro facetas princip a-
les: producto, proceso, persona y situación.
In underta king to study creativity our f irst tas kwas to decide what w e would c onsider creativ i-
ty to b e. T his was necess ary, first, b ecause the meani ngs of crea tivit y hav e bee n so nume rous, an d,
second, because o nly with an agree - upon conception of what creativi ty is would be in a p o sition to
know what kinds of persons we would w ant to study. (MacKinnon, 2005: 67)
Csikszentmihalyi (2012) expone que “la creatividad sólo se puede observar en las
interacciones de un sistema compuesto por tres partes principales”: campo, ámbito y
persona.
La pri mera de el las es el campo que consiste en una serie de r eglas y procedimientos simból i-
cos […] el segundo c omponente de la creatividad es el ám bito que incuye a todos los individuos
que actúan como guardianes de las puertas que dan acceso al campo. Su cometido es decidir si una
idea o prod ucto nuev os se deben in cluir en el camp o […] fina lmente, el terce r c ompon ente del si s-
tema c reativo es la persona individual. L a creativid ad tiene lu gar cuan do una persona , usando los
símbolos de un dom inio dado, […] tiene una idea nueva o ve una nueva distrib u ción, y cuando esta
novedad es selecci onada por el ámbito corr espondi ente para ser incluida en el campo oportuno.
Csiks zentmihal yi (2012 : 46)
Huidobro (2004) tras una selección de 24 autores (aquellos cuyas obras han sido más
citadas entre 1990 y 1997) y de 116 obras de dichos autores (aquellas citadas 7 veces o
más, durante el mismo periodo), elabora una definición de “creatividad” a partir de las
ideas de los autores seleccionados acerca de cuatro componentes aceptados práctic a-
mente por todos los autores:
- Persona engloba los rasgos de personalidad de las personas a las que se considera
“creativas” (“persona”), así como los aspectos motivacionales relacionados con la
creatividad (sustantivos utilizados en la descripción de las personas creativas co-
mo características distintivas e las mismas).
- Proceso engloba los procesos cognitivos implicados en el acto de creación (“pro-
ceso”) (verbos de acción, actividades o conductas, que llevan a la producción de
un producto creativo).
- Producto engloba los indicadores a aplicar para establecer la creatividad de un
producto (“producto”) (los atributos –adjetivos- de los productos creativos).
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- Contexto (ambiente o situación) referido a las condiciones situacionales y ambien-
tales que favorecen la creatividad (“contexto”) (las circunstancias, familiares,
educativas, culturales y sociales que rodean a la persona creativa)
3.1.2.1 Rasgos de personalidad de las personas a las que se considera “creativas”.
Los atributos que han sido mencionados por al menos la cuarta parte de los autores
analizados por Huidobro, por orden alfabético, y clasificados según la definición de
creatividad que da el Diccionario de Psicología de F. Dorsch (1991) que considera la
creatividad como un “término aún no bien definido que designa una serie de rasgos de
personalidad, intelectuales y no intelectuales, siendo éstos últimos de personalidad y
motivacionales (entendiendo por motivacionales los rasgos relacionados con las pref e-
rencias, intereses y valores), son los siguientes: intelectuales, no intelectuales de perso-
nalidad y no intelectuales motivacionales. Indicamos con “(1)” aquellos atributos men-
cionados por al menos la mitad de los autores (Originalidad, Persistencia, Motivación
Intrínseca) y con “(2)”, aquellos mencionados por al menos la tercera parte de los auto-
res.
3.1.2.1.a Intelectuales
Agudeza en la percepción visual/ observación, Apertura al proceso primario (al int e-
rior), Apertura a la experiencia (2) (al exterior), Capacidad de concentración (2) , Capacidad
para reconocer analogías nuevas, Capacidad para manejar símbolos, Capacidad de sín-
tesis, Capacidad para pensar en imágenes/ imaginación (2) , Capacidad para poner orden
en el caos, Capacidad de producción divergente, Competencia intelectual, Fluidez ide a-
tiva (2) , Fluidez verbal, Integración de contradicciones e Intuición (2) .
3.1.2.1.b No intelectuales, de personalidad
Anticonvencionalismo (2) , Autoconfianza, Autonomía, Capacidad de liderazgo/ in-
fluencia/ persuasión, Disciplina de trabajo (2) , Disponibilidad para asumir riesgos (2) ,
Emotividad (2) , Flexibilidad (2) , Foco de evaluación interno (2) , Independencia de juic io (2) ,
Individualismo (2) , No temor al desorden, Originalidad (1) , Persistencia (1) , Sensibilidad a
los problemas (2) y Tolerancia a la ambigüedad (2) .
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3.1.2.1.c No intelectuales, motivacionales
Curiosidad (2) , Motivación intrínseca (1) , Preferencia por la complejidad, Tendencia a
la exploración, y Valoración de lo estéti co (2) .
Tschimmel (2009) en relación a las características personales comunes a todos los
individuos que contribuyen a la creación de novedad, (11-18) propone: Motivación in-
trínseca, Objetivos alcanzables, Tolerancia al error, a la ambigüedad y a la contradi c-
ción, Inteligencia específica, Voluntad, dedicación y pasión, Atención y energía dispo-
nible para la tarea, Conocimiento específico y general, Imaginación, activación de todos
los sentidos, Operaciones de proceso, de pensamiento creativo y de meta-cognición, y
Negación de estereotipos.
Para Csikszentmihalyi (2012: 74-96) un sinónimo de personalidad es “complejidad”
estableciendo diez dimensiones antitéticas de esta complejidad que a menudo están pr e-
sentes en tales individuos como energía/reposo, viveza/ingenuidad, extraver-
sión/introversión, subjetividad/objetividad, entre otras.
a. Los individuos creativos tienen gran cantidad de energía física, pero también
están a menudo callados y en reposo;
b. Lo s individuos creativos tienden a ser vivos, pero también ingenuos al mismo
tiempo;
c. La combinación afín de carácter lúdico y disciplina, o responsabilidad e irre s-
ponsabilidad;
d. Alternancia entre la imaginación y la fantasía en un extremo, y un arraigado
se ntido de la realidad en el otro;
e. Las personas creativas parecen albergar tendencias opuestas en el continuo en-
tre extraversión e introversión;
f. Los individuos creativos son también notablemente humildes y orgullosos al
mismo tiempo;
g. Los individuos creativos escapan en cierta medida a este rígido estereotipo de
los papeles por razón de género;
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h. Generalmente se piensa que las personas creativas son rebeldes e independien-
tes, sin embargo, es imposible ser creativo sin haber interiorizado primero un
campo de la cultura;
i. La mayoría de las personas creativas sienten gran pasión por un trabajo, au n-
que también pueden ser sumamente objetivas con respecto a él;
j. La apertura y la sensibilidad de los individuos creativos a menudo los expone
al sufrimiento y el dolor, pero también a una gran cantidad de placer.
(Csikszentmihalyi. 2012: 74-96)
Huidobro (2004: 70) aventura una primera definición de la creatividad desde el punto
de vista de la persona, como una serie de rasgos de personalidad cuya combinación de
características capacita a la persona para hacer un uso óptimo de la metacognición y que
se pueden clasificar en:
- Intelectuales: caracterizados por el equilibrio entre la apertura y el cierre, la r a-
zón y la imaginación, la fluidez y la concentración.
- No intelectuales, de personalidad: individualismo, la originalidad y el anticon-
vencionalismo.
- No intelectuales, motivacionales: motivación intrínseca (o por la tarea) y los in-
tereses exploratorios y estéticos.
3.1.2.2 Procesos cognitivos implicados en el acto de creación
Csikszentmihalyi (2012: 463) recuerda la diversidad a la hora de delimitar los pasos
cognitivos que supone la producción de novedad. Mientras algunos especialistas distin-
guen tres pasos (preparación, incubación, revelación), otras mencionan cuatro: Inform a-
ción, Incubación, Iluminación y Verificación (Wallas, 1926); cinco (preparación, incu-
bación, intuición, evaluación, elaboración); seis, añadiendo entre las fases de incubación
e intuición la vislumbre (Polica stro, 1995: 99) o “vaga percepción anticipatoria que
orienta el trabajo creativo en una dirección prometedora”; o siete: Preparación, Info r-
mación, Incubación, Iluminación, Verificación, Comunicación y Validación (Cropley,
1997).
El pro ceso cr eativo, s egún se ha ve nido de scribiendo tradi cionalment e, comprende cinco p a sos.
El primero es el período de prepa ración, de inmers ión, consci ente o no, en un conjunto de cuesti o-
nes problemáticas que son interesantes y suscitan curiosidad. La segunda fase del proceso creativo
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es un período de incubación, duran te el cual la s id eas se a gitan por debajo del u mbral de concie n-
cia. El tercer componente del proceso creativo es la intuición, a veces llamada el momen to
“¡Ajá!”.[…] El cuar to componente es la evaluaci ón, cuando la persona debe deci dir si la intu i ción
es valiosa y merece la pena dedicar le la atención. [… ] El q uinto y último componente del proceso
es la elaboración. A esto se refería E dison cuando decía que la creatividad consiste en un 1% de
inspirac ión y un 9 9% de transpiració n. ( Csiks zen t mihal yi, 20 12: 10 3 - 104)
En la bibliografía encontramos también otras propuestas que clasifican las etapas del
proceso creativo como la de Rossman (1931), para quien el proceso creativo es la ob-
servación de una necesidad o dificultad, su análisis, recoger toda la información dispo-
nible, formular todas las posibles soluciones, realizar un análisis crítico de las mismas,
generar una nueva idea, experimentar, seleccionar y perfeccionar la idea definitiva;
Osborn (1953) según el cual el “proceso” consiste en establecer el problema, prepar a-
ción, análisis, Ideación, Incubación, Síntesis y Evaluación; o Amabile (1983) que d e-
nomina las diferentes etapas como “Task presentation, Preparation, Idea generation,
Idea validation, Outcome assessment”.
Considerando que la estructura analítica puede dar una imagen gravemente distorsio-
nada del proceso creativo, s iendo éste no tanto lineal, como recurrente (Csikszen t-
mihalyi, 2012: 105), Huidobro (2004) concibe el proceso creativo es un proceso largo y
complejo que no se debe dar por acabado prematuramente y selecciona 16 actividades
(dentro de una lista de 54) que incluyen un verbo activo, con el fin de llegar a un resu-
men de lo que está comprendido en lo que se conoce como “proceso creativo”, estructu-
radas en cuatro fases principales: a) Interpretar la situación, hasta llegar a definir cuál es
exactamente el problema, y tener clara la meta; b) Generar todas las soluciones altern a-
tivas posibles, con el fin de dar con alguna que alcance la meta; c) Comparar entre las
soluciones generadas y la meta (evaluación de las soluciones según los criterios defin i-
dos por la meta) y d) Ejecutar la idea una vez que la solución satisface la meta (proceso
de búsqueda terminado). Si aún no se hubiera encontrado una solución satisfactoria, se
comenzaría la quinta fase (adicional), de Reelaboración, o vuelta a la fase de generación
de soluciones.
3.1.2.2.a Interpretar
La Fase I (Interpretar) consiste en detectar problemas y fallos en el conocimiento,
Cuestionarse las normas y los supuestos básicos, Percibir las situaciones y los probl e-
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89
mas de formas nuevas, Delimitar las condiciones del problema y de la solución (o meta)
y Reorganizar de forma nueva los datos sobre el problema.
3.1.2.2.b Generar Soluciones
La Fase II (Generar soluciones) consiste en adoptar una actitud lúdica, Buscar solu-
ciones al problema, en el almacén de memoria y en el entorno externo, Generar, al azar,
múltiples soluciones nuevas a un problema, Estar alerta a los aspectos del entorno rel a-
cionados con el problema, Elaborar analogías, símiles y metáforas, Concebir y conectar
ideas de distintos campos de actividad, Combinar ideas sencillas en una idea más co m-
pleja y Elaborar nuevas ideas, partiendo de las ideas contrarias.
3.1.2.2.c Comparar las soluciones con la meta
La fase Fase III (Comparar las soluciones con la meta) consiste en “consultar con la
almohada”, digiriendo la conclusión, Evaluar las soluciones alternativas disponibles y
Elegir las mejores soluciones, desechando las demás.
Así mismo hace referencia a ciertos términos que por su característica no son “autoex-
plicativos”: la “comparación selectiva” (Sternberg), las “imágenes de amplio alcance”
(Gruber), y la percepción de “implicaciones”, la utilización del pensamiento “divergen-
te” y la utilización de las “transformaciones” (Guilford).
Carson (2012: 69-70), de acuerdo con Csikszentmihalyi, refiere la propuesta que
Graham Wallas (1926): preparación (recopilación de conocimientos generales, adqu i-
sición de habilidades específicas y de información, focalización del problema e inmer-
sión- Fa ses I y II de Huidobro-); incubación (interiorización del problema y, a continu a-
ción, darse un respiro para dejar de pensar activamente en él); iluminación (un momento
de percepción en el que estalla en la conciencia una solución creativa al problema), y
verificación (la evaluación de la idoneidad de la solución o idea, su desarrollo y su apl i-
cación real al problema). Incubación e Iluminación y Verificación suponen la Fase III
de Huidobro.
Hemos de observar que la propuesta de Carson incide, en la fase de incubación, en
dejar de pensar activamente en el problema. Idea reforzada por Baird (2012) según el
cual, aquellas personas que involucradas en una tarea determinada, descansan o se i m-
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plican en una actividad diferente en lo que sería un periodo de “incubación” muestran
respuestas más creativas en las tareas encomendadas gracias a la “divagación mental”.
Compare d wit h engagin g in a d emanding t ask, res t, or n o break, engaging in an u ndemanding
task during an incubatio n pe riod le d to substa ntial im provem ents in performance on previously en-
countered problems. Critical ly, the context that i mproved performance after the incubati on p e riod
was associ ated with high er level s of mind wander ing but not with a grea ter number of expl icitl y
directed thoughts about the [crea tivity p roblem ]. These d ata sugg est that eng aging in s imple ex te r-
nal tasks that allow the m ind to wander may facil itate creative problem solvi ng. (Baird: 2012)
Como expone Stockhause, “I remember that very often when I’d worked until late at
night, I gave upp; the brain continued working on the problema during my sleep, and I
knew the solution next morning” (Corr, 1974: 52) Benett [the process of musical cre a-
tion] también comenta que los compositores frecuentemente necesitan una “noche de
descanso” para dar solución al “bloque del escritor”.
Huidobro define finalmente, la creatividad, desde el punto de vista del proceso, como
el “proceso cognitivo que comienza con la necesidad de interpretar una situación que
supone un fallo o hueco en el funcionamiento o conocimiento acerca de algo, para lo
cual se inicia la generación de soluciones, que se van comparando sucesivamente con
una meta, y se continua hasta ejecutar una serie de medidas que logran dar respuesta al
fallo o rellenar el hueco”. (Huidobro, 2004: 88)
La mente que es capaz de llevar a cabo este proceso responde a un modelo tal que
aborda sus tareas teniendo en cuenta la dualidad, la regulación y la adaptabilidad y pr e-
senta una organización sistémica y un modo de funcionamiento flexible y reflexivo.
3.1.2.3 Indicadores para establecer la creatividad de un producto
MacKinnon (1978: 187) y Besemer y O’Quin (1989) señalan la escasa implicación
en el estudio de los productos creativos por parte de los autores y propone como herr a-
mienta para determinar qué es lo que define a un producto como “creativo”, el empleo
del análisis. Un análisis que se ha de dar, según Romo (1997:57) en tres factores: tran s-
formación, condensación y área de aplicabilidad.
Burcher (1968), en relación al trabajo artístico propone estimar su originalidad y v a-
lor cuantificando el porcentaje de gente que siente una experiencia emocional ante la
obra.
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Para Hennessey, B. y Amabile, T (1982) el producto creativo debe ser apropiado, útil
y correcto; según Sternberg, R. J. (1997), West, Kover y Caruana (2008) y Koslow,
Sasser y Riordan (2003) debe ser original y apropiado o adecuado; para Runko, M. y
Charles, R. (1993), el producto creativo debería estar determinado por su originalidad,
valor práctico, utilidad y funcionalidad; y según Obradors, M. (2007) para poder deter-
minar que un producto es creativo debe mostrar novedad, eficacia, gusto, aceptación de
parte del contexto.
Varela, Olea y San Martin (1991) nos dicen que Bessemer y Treffinger (1981) real i-
zan una exhaustiva recopilación de criterios para la evaluación de los productos creat i-
vos, organizados en tres categorías: a) Novedad, relativo a lo inusual o infrecuente que
resulta un producto porque incluye nuevos proesos, técnicas, materiales o conceptos;
incluye conceptos como originalidad (infrecuencia estadística de una respuesta), germ i-
nalidad (grado en que un producto estimula nuevas aplicaciones) y transformacional i-
dad (grado en que un producto representa una ruptura respecto a los standars establec i-
dos); b) Resolución, corrección con que un producto resuelve una situación problemát i-
ca determinada; incluye criterios como la lógica (si es científicamente válido), adecu a-
ción (posibilidades funcionales de las ideas planteadas), eficacia (grado en quesoluciona
determinados problemas), utilidad (si tiene o no aplicaciones prácticas reales) y valor
(repercusión económica o social), c) Elaboración-síntesis, referido a ciertas cualidades
estilísticas, a considerar sobre todo en la valoración de producciones artísticas, como
son la expresividad (significado que transmite), elaboración (nivel de sofisticación for-
mal o tecnológica), atracción (grado en que capta la atracción del observador), organ i-
zación (si forma una totalidad coherente) y parsimonia (si proporciona una “ solución
económica” al problema).
Getzels y Csikszentmihalyi (1976), Stubbs (1981), Henesse (1982) y Amabile,
Goldfarb y Brackfield (1981), preconizan la evaluación de los productos creativos en
base a criterios múltiples organizados en dos factores: “crea-tividad” y “adecuación
técni ca”
Para su estudio sobre alumnado de segundo ciclo de EGB, Varela, Olea y San Martin
(1991: 100) proponen la valoración de ocho categorías: a) originalidad (lo novedoso que
resulta un determinado diseño en relación a otros de idéntico nivel); b) eficacia (grado
en que un determinado diseño supera las deficiencias o problemas que suelen tener los
diseños comunes de partida); c) utilidad (en cuanto a su viabilidad práctica); d) Pars i-
!
!
92
monia (resolución de la forma más sencilla pos ible); e) Germinalidad (grado en que
contiene ideas potencialmente interesantes para el contexto donde se desarrolla o para
otro tipo de ámbito); f) Transformacionalidad (grado en que una solución representa una
tranformación, un cambio radical respecto al objeto común de partida, una reformul a-
ción de la situación problemática); g) Elaboración (grado de detalle y complejidad que
manifiesta un diseño); h) creatividad no definida (juicio del grado de creatividad desde
el propio criterio subjetivo).
Huidobro (2004) hace una selección de los 6 atributos, o adjetivos, (de un total de
28) que los autores consideran que debe reunir un producto creativo y los clasifica, con
el fin de obtener un perfil de los atributos de un producto creativo, en las categorías:
Novedad, Adecuación/aprobación por otros, Rareza y Transformación.
- Novedad: Nuevo, al menos en el contexto social concreto
- Adecuación /Aprobación por otros: Que solucione un problema vago o mal def i-
nido, Juzgado como creativo por los expertos en el campo de actividad y por la
comunidad /cultura. Útil y socialmente valioso
- Rareza: Original, Trascendente y que produzca impacto
- Transformación: Que implique un cambio radical y /o revolucionario (de par a-
digma)
Desde el punto de vista del producto, define la creatividad como “la producción de
alg o nuevo y adecuado, que solucione un problema que era vago o estaba mal definido,
suponga rareza estadística y una transformación radical de un estado anterior. Además,
dicho producto debe tener suficiente trascendencia y producir un impacto”. También
observa que dependiendo del nivel de creatividad exigido o el campo de aplicación (las
artes o las ciencias), diferirán los criterios necesarios para considerar creativo a un pro-
ducto (Huidobro, 2004: 91).
Como expone Pascale (2005), según el modelo de Csikszentmihalyi mientras el pro-
ducto no sea validado podemos estar hablando de originalidad pero no de creatividad.
3.1.2.4 Condiciones situacionales y ambientales que favorecen la creatividad
Son aquellos comentarios relativos a las circunstancias contextuales de la creativ i-
dad, es decir, las que rodean a la persona creativa, fundamentalmente durante los años
de su infancia, desarrollo y aprendizaje. Al ser relativamente nuevo alguno de los auto-
!
93
res estudiados no lo trata en absoluto y otros sólo mencionan de pasada alguna circun s-
tancia. Huidobro selecciona 6 de las 36 circunstancias detectadas.
Los resultados obtenidos permiten resaltar la importancia del contexto, teniendo en
cuenta por un lado, que estadísticamente, las familias de las personas creativas no eran
ni ricas ni pobres, vivían lejos de las grandes ciudades, no tenían una atmósfera familiar
especialmente cálida, atendían bien a las necesidades de los niños, enseñaban los valo-
res morales, por lo general, las dos generaciones anteriores habían trabajado en el mi s-
mo campo de actividad o en uno relacionado con él, en el ambiente había un acceso
natural a la disciplina y animaban a los niños a participar en ella.
Por otro lado, entre los muchos aspectos de las familias que pueden hacer variar la
identificación, ánimo, formación y dirección del talento se encuentran: la historia gen é-
tica, la edad de los padres al nacer el niño, el orden de nacimiento entre los hermanos, el
sexo de los hermanos y la condición o no de “mixtos”, el tipo de trabajos y de puesto s
que ocupaban los padres, la cantidad y calidad de los recursos familiares. las creencias y
compromisos religiosos
Csikszentmihalyi (2012: 159) observa que “las ideas o productos que merecen el c a-
lificativo de “creativos” surgen de la sinergia de muchas fuentes, y no sólo de la mente
de una persona aislada. Es más fácil potenciar la creatividad cambiando las circunstan-
cias del medio ambiente que intentando hacer que la gente piense de una manera más
creativa”.
Desde el punto de vista del contexto, Huidobro define la creatividad como: “Una s e-
rie de circunstancias que rodean a la persona y al producto creativos y que se caracter i-
zan por la disponibilidad de recursos económicos, f ormativos y culturales, por la pr e-
sencia de modelos o parangones a los que imitar, y por un entorno familiar y social c a-
rente de obstáculos, dado que favorece y reconoce las conductas individualistas, inno-
vadoras y creativas y que no ejerce una presión excesiva por obtener logros prematuros”
(Huidobro, 2004: 95).
Finalmente, Huidobro, propone una definición de la creatividad obre rasgos intele c-
tuales, de personalidad y motivacionales que transforman y desarrollan productos.
Podríamos elaborar una definición integrada del concepto de creativi dad como: concepto que
ha surgido en la bibliografía por la necesidad de explicar la aparición de productos que suponen
una transfor m ación radi cal de un est ado anterior, lo cua l lleva a inferir la exi stencia de una persona
!
!
100
(Eberle, 199 6: 142)
Ainsworth-Land (1982: 5-28) propone cinco estados de desarrollo que se identifican
con diferentes estados de la vida pero no necesariamente con el desarrollo del hombre:
la habilidad más primitiva de elaboración, un estado de replicación en el que la forma se
modifica pero no así las funciones, un estado de combinaciones exquisitas como met á-
foras, tranformación e invención, en el que la estructura es de struida. El paso de uno a
otro nivel depende de “high degree of intese personal involvement with and commi t-
ment to the problem”.
TRIZ, es el acrónimo acuñado por Altschuller (1994) para la Teoría de Resolución
de Problemas y de Invención ( Teoriya Resheniya Izobretatelskikh Zadatch ) entre cuyos
recursos emplea la segmentación, la separación, la calidad local, el cambio de simetría,
combinar, la multifuncionalidad o universalidad, las muñecas anidadas, la compens a-
ción de peso, la neutralización preliminar, la acción preliminar, la compensación a la
cabeza o la equipotencialidad entre otros.
De Bono (2005), con la finalidad de permitir la decodificación de los aspectos emo-
cionales, optimistas, lógicos, o pesimistas de las ideas desde diferentes puntos de vista,
nos propone la representación de un papel determinado por el color de seis sombreros:
a) el sombrero blanco se ocupa de hechos objetivos y de cifras; b) el sombrero rojo da el
punto de vista emocional; c) el sombrero negro cubre los aspectos negativos — por qué
algo no se puede hacer; d) el sombrero amarillo es optimista y cubre la esperanza y el
pensamiento positivo; e) el sombrero verde indica creatividad e ideas nuevas; f) el so m-
brero azul se ocupa del control y la organización del proceso del pensamiento, y del uso
de los otros sombreros.
Tschimmel (2009: 36-57) presenta ejercicios relacionados con la percepción creado-
ra cuya finalidad es encaminar una percepción múltiple, estimular una percepción con s-
ciente y dirigida e incitar a la reflexión acerca de nuestra percepción e interpretación de
ciertas realidades, a través de dos técnicas: a) el juego dramático y la técnica de los c a-
racteres extremos, b) la percepción en red; y dos principios: a) buscar ambigüedad y b)
explorar territorio desconocido. Así mismo para producir una gran variedad de ideas
nuevas presenta tres estrategias principales: pensar con fluidez, pensar con flexibilidad
y pensar en combinaciones nuevas.
Mazzolla (2011), describe un método general de creatividad considerando los s i-
!
101
guientes pasos en el proceso creativo: Exhibiting the open question, Identifying the s e-
miotic context, Finding the question’s critical sign or concept in the semiotic context,
Identifying the concept’s walls, Opening the walls and displaying its new perspectives,
Evaluating the extended walls; en una propuesta de herramientas y estrategias para la
composición y al improvisación.
Lamata (2013) presenta una serie de ejercicios para trabajar la creatividad en grupos,
a través de una “matriz de experiencias de creatividad”, a saber: a) puerta de entrada
(material base de las ideas); b) puertas esenciales (procesos de generación y trama de
ideas), c) Puertas especiales (procesos de materialización y expresión de ideas), d) Una
puerta de aplicación , d) Puertas de salida (procesos de valoración de ideas).
Ponti y Langa (2013) proponen vehicular la inteligencia creativa a través de siete
grandes estrategias: Zen (“encontrar espacios de paz interior que permitan que nuestra
cre a tividad natural fluya espontáneamente”), Po (en referencia a Provocative Operation
de De Bono, Operación provocativa o pensar desafiando el convencionalismo), Open
(“tender puentes de diálogo entre distintas realidades”), Flow (“aprender a generar
grandes cantidades de ideas, explorarlas y seleccionar las mejores”), Emo (“sentir y
experimentar emocionalmente”), Happy (“ser positivo y alegre”) y Team (“desarrollar
estructuras mentales basadas en la colaboración”).
De entre las más de noventa técnicas revisadas en la recopilación de información
para el presente trabajo, establecemos como un nuevo punto de inflexión en la aprox i-
mación a los métodos de desarrollo de la creatividad, la propuesta de Carson (2012),
vinculada a las correlaciones de activación neuronal de estados (no “características”)
como la actitud abierta y la flexibilidad cognitiva, la imaginación mental, el pensamien-
to divergente y convergente, los juicios de valor, la expresión personal, la improvisación
y el flujo.
Sin perder de vista por un lado las ideas de Pérez (2011: 23) en relación al modismo
neurocientífico “cerebrocentrista” y a la llamada “falacia mereológica” que atribuye a
las partes de un organismo los atributos aplicables a un todo argumentando que “quien
piensa, razona, decide, etc. No es el ser humano, la persona, sino su cerebro”; y por
otro, la concepción extendida de la conciencia de Wilson (2004: 215), denominada
TESSE -conciencia como Temporally Extended ( Extendidos en el tiempo ) , Sacffolded
( Andamiados ) , Embodied ( Encarnados en el cuerpo ) y Embedded ( Articulados con el
!
!
102
mundo )-, compartimos, sin embargo, la importancia de las interacciones neuronales en
el proceso en el que el cerebro “piensa” durante el proceso creativo.
Lo que nunca se puede perder de vista ni dar por obvio cuando se habla de las funcione s del
cerebro es el andamiaje cultural que lo envuelve, incluyendo la presencia y pre - existencia de los
demás y las instituci ones sociales, entre ellas el lenguaje y las pautas educativas, que canalizan ,
refunden y refunda n los instintos […] E ntre los m ayores log ros evolutivos del cerebro habría qu e
contar su c a pacidad para deposita r la “m emoria” e n la cultura sin tener q ue llevar el mu ndo dentro
y así poder contar con al “memoria externa” (Donald) y los “sistemas simbólicos” (Deacon). (P é-
rez, 2011: 97 )
Reconocemos que nuestros pasos se mueven en un campo entre lo físico y lo emo-
cio nal. Como expone González-Pereda (2012: 17), “un electrón no se puede ver, pero
podemos ver su rastro en una cámara de neblina, o en la mutación de un gen. De la
misma manera construcciones teóricas como conciencia y espíritu transcienden las ex-
plicaciones físicas, no existen materialmente, pero interaccionan con la materia y pod e-
mos ver los cambios físicos que provocan”.
La depre sión es una entidad m ental , existen cial , hecha de ideas y emoci ones, pero p uede act i-
var productos químicos, hormonas como la hidrocorti sona, y dest ruir hast a un 20% del hipocampo.
Hast a hace poco creíamo s que los pens amien tos no eran campo de la cien cia. (Gonzá lez - Pereda,
2012: 17)
Sin embargo, a pesar de que el conocimiento del funcionamiento neuronal durante el
proceso creativo aún está dando sus primeros pasos, empezamos a vislumbrar la activ a-
ción de determinadas regiones como el córtex prefrontal, la amígdala, o las regiones de
los lóbulos temporal, occipital y parietal, entre otras
Todavía es escas a la informació n sobre l a neur obiología de la creati vidad. [ …] A partir de los
núcleos amigdalianos serí a definida la característica de la motivación dom inante qu e induce a la
búsqueda de información para resolver una tarea presentada al sujeto. Inmediatamente entra en
juego una s egund a formación, el hipocampo , e ncargad o de extrae r las traza de los a rchivos de la
memori a, especi almente del córtex parietal inferior , las tr azas mném icas requerid as para formu lar
una hipótesis, hipótesis que al parecer se genera en la región prefrontal del hem isferi o derecho, lu-
gar en donde son simultáneamente dispuestas para ini ciar una valoración inconsciente así como la
eliminación de los co ntenidos no relevantes al caso. Se ha comprobado q ue las neuronas del hip o-
campo, que funcionan como rápidos censores , responde n no sólo a los nuevo s estím ulos, son ta m-
bién a las nuevas combinaciones formadas por las trazas de memoria previamente acumuladas en
el pasado. Las actividades coordinadas de amígdal a, hipocampo y córtex prefrontal son importa n-
tes para la forma ción de las ideas. Tam bién particip a e l núcleo caudado , po seedor de ne uronas que
!
103
gobiernan tanto el est ado de predecisión, la decisión o el movimiento de no decisión si la selección
es aplaz a da. ( Simonov, 1997).
3.2.2 Método CREATES
Carson (2012) nos presenta el modelo de actitudes cerebrales CREATES: un conjun-
to integrado por siete estados de activación cerebral ( brainset ) que tienen relevancia en
el proceso creativo puesto que influyen en nuestra forma de pensar, de abordar los pro-
blemas y de percibir el mundo. Fundamentado en el conocimiento actual de la psicolo-
gía humana y del funcionamiento del cerebro humano, esta propuesta tiene la finalidad
de mejorar la creatividad y la productividad, considerando que los individuos creativ a-
mente productivos son capaces de acceder a estados cerebrales concretos y de cambiar
de una actitud cerebral a otra dependiendo de la tarea que tengan entre manos siendo, el
acceso a estas actitudes cerebrales creativas, susceptible de entrenamiento.
No solo conocemos que existen patrones de actividad cerebral que funcionan antes
de que nos enfrentemos a un problema, gracias a los estudios de Braidot (2008), sino
que de acuerdo con Kounios (2006), la población neuronal activa en aquella población
que en su estudio aplicó el insight para la resolución de un problema, es diferente a la
activa a la que resolvió el problema sin insight , revelando que existen patrones de act i-
vidad cerebral que funcionan antes incluso de que nos enfrentemos a un problema y que
están relacionados con diferentes tipos de preparación mental, que nosotros mismos
podemos provocar.
The present study demonstrat es t hat a pers on’s preparatory brai n sta te ev en prior to seeing a
problem influences whether the person will solve that problem with insight or noninsight proce s-
sing. Insigh t preparation could be characterized as preparing to strongly activate prepotent cand i-
date solutions while also prepari ng to switch attention to nonprepotent candidates, thereby en a-
bling ret rieval of w eakly act ivated sol utions charac t erized by remote associations am ong problem
elements. (Ko u nios, 2008: 889)
Según Kounios (2008) podemos asumir la “actitud” de pensar de una manera deter-
minada, sin necesidad de que haya un problema concreto. Es por ello que es necesario
proceder a un entrenamiento de las actitudes cerebrales que, tal y como demuestran los
estudios de Kowatari (2009) favorezcan el pensamiento creativo. De acuerdo con el
modelo CREATES, éstas son: Conexión, Razonamiento, Visualización, Absorción,
Transformación, Evaluación y Fluidez (del original Connect, Reason, Envision, Absorb,
!
!
104
Transform, Evaluate , y Stream ); y se diferencian en varias dimensiones tal y como
muestra la tabla MT4 (desinhibición mental o cognitiva, activación hemisférica, estado
anímico positivo o negativo y grado de esfuerzo mental percibido) sin que existan dos
actitudes cerebrales que compartan el mismo modelo de activación ni que jueguen el
mismo papel. (Carson, 2012)
Acti tud cer ebral
Des i nhibi ción
Acti vación
derecha
Estado de
ánimo positivo
Esfuer zo
ment al
Nula
Mode r a da
Alta
Nula
Mode r a da
Alta
Nula
Mode r a da
Alta
Acti vo
Pasivo
Conex ión
X
X
X
X
X
Razona miento
X
X
X
X
Visu ali zación
X
X
X
X
X
X
Absor ción
X
X
X
X
Transf ormación
X
X
X
X
X
Evalua ción
X
X
X
X
Flu idez
X
X
X
X
Tabla MT4 . D imen siones de las actitude s cerebrale s
A pesar de que nuestra investigación no pretende determinar cual de las propuestas:
si el cerebro tripartito (reptiliano, límbico y neocortical) de MacLean, la especialización
he mis férica de Sperry o el sistema de cuadrantes de Herrman, es correcta, el modelo
CREATES rompe con la lateralidad del cerebro y no identifica el proceso creativo con
uno de los hemisferios, ni el pensamiento divergente de forma exclusiva con la creativ i-
dad tal y como ya habían denunciado Dietrich (2007) y Ward, Smith y Finke (1999),
entre otros.
Knowle dge on wh ich hemisphe re d oes what, or more accur ately, whi ch he mispher e does what
better will inform our search for the ‘where‘ and ‘how’ of the various process es involved in creat i-
vity. But when it comes to the cerebral hem ispheres , creativity involves, once again, both. (Di e-
trich, 200 7: 3)
Varios autores se han acercado a la activación neuronal en el proceso de creatividad
musical durante la improvisación musical (Bengtsson, Csikszentmihalyi y Ullen, 2007;
Berkowitz, y Ansari, 2008; Brown, Martinez y Parsons, 2006; Limb y Braun, 2008). Un
ejemplo es el estudio de López-González (2012) sobre la creación artística espontánea
en músicos de jazz observando que las áreas cerebrales desactivadas durante la improv i-
sación se corresponden con las que se desactivan en las fases de sueño y meditación,
!
105
mientras que las que se encuentran activas se corresponden con las áreas del lenguaje y
de las competencias sensoro-motoras.
La importancia de la activación de corteza frontal durante la percepción musical está
contrastada por la literatura actual incluyendo la discriminación de alturas (Binder et al.,
1997; Gaab et al., 2003; GriYths, Johnsrude, Dean, & Green, 1999; Zatorre & Binder,
2000; Zatorre et al., 1994; Zatorre et al., 1992), acordes (Maess, Koelsch, Gunter, &
Friederici, 2001), duraciones (GriYths et al., 1999), ritmos (Parsons, 2003), intervalos
melódicos (Rao, Mayer, & Harrington, 2001), intensidad del sonido (Belin et al., 1998),
chords, keys and timbres (Koelsch et al., 2002), y detección de errores en una melodía o
en la armonía durante la interpretación de una partitura (Parsons, 2003), incluso concep-
tos como disonancia/consonancia y la relación entre la escucha pasiva de música y la
activación de los sentimientos gratificantes y el “flow” (Brown, Martínez y Parsons,
2004) reforzando la propuesta de Root-Bernsten (2006) según el cual las ideas creativas
son transdisciplinares y transferibles de un campo al otro siendo la música el más dest a-
cable efecto de synosia .
In th e stud y of dissonance and c onsonance discrim ination [Blood, Za torre, Be rmudez y Ev ans,
1999], ‘‘pleasantness ’’ ratings by subjects w ere positively correlat ed with activat ion in the left
subcallosal cingulate gyrus and right orbitofrontal cortex (BA 11), and negatively corr e la ted w ith
activation in the right parahippocampal gyrus and precuneus.
[…] These findings d emonstrate spon taneous activation of limbic and paralimbic areas d u-
ring task - free, pa ssive listening to un familiar although liked music. As e xpected, activations were
observed in primary and secondar y audi tory cortices, in agreement with studies of passive list e-
ning to either monophonic melodies or harmonized music [12 – 14]. Unlike previous studies, we
observed additional activati ons in the temporal pole and sever al limbic and par alimbic areas, in-
cluding the subcallosal cingulate gy rus, the affective division of the anterior cingulate cortex, re-
trosplen ial cortex, hippoc ampus , anterior insul a, and nucleus accum bens. These findings pr o bably
reflect the fact tha t th e stimuli w e used were musically complex and were strongly liked by the
subjects. Consistent with h ypotheses abo ut positive em otions being supported by the left hem is p-
here, w e observ ed more limbic and paralimbic activations on left, perhaps reflecting subject s’ p o-
si tive aesthetic respo nses. T hese fu nctiona l neuro anatom ical data comp lement studies of music
and emotion using high - temp oral - resolution method s such as elec troencephalog raph y and magn e-
toence phal o graphy. (Brown, Martí nez y Parsons, 2004: 2035)
Ejemplos de estas investigaciones podrían ser la triangulación entre música, idioma y
la activación cerebral en la generación de melodías y frases ha sido estudiada por
Brown (2006) como parte de su estudio del “musilenguaje” observando que la música y
!
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106
el idioma muestran una generación de combinaciones paralelas para las estructuras so-
noras complejas (fonología) pero diferentes en cuanto al contenido (semántica); las dif e-
rencias en las respuestas electrónicas del cerebro a melodías y acordes estudiadas por
Brown y Martínez (2007) y Koelsch y Jentschke (2010); los estudios de Maidhof y
Ko elsch (2011) sobre la relación entre la asimilación neuronal de la música y el idioma,
sugiriendo que los procesos neuronales implicados en el procesamiento de la estructura
sintáctica de la música y el habla, están parcialmente automatizados, y que el proces a-
miento de la música, nunca se ve influenciado por la atención, siendo siempre percibido
aunque haya distracciones; el efecto en las respuestas neuronales a acordes inesperados
(Koelsch et al. 2008); el rol de la corteza auditiva y la amígdala en la música que expr e-
sa terror y alegría (Koelsch et al. 2013) mostrando una conectividad funcional con el
cortex visual y el área 7 del lóbulo parietal superior en situación de alerta visual durante
la música de terror; así como estudios sobre la activación neuronal durante la percep-
ción musical (Koelsch y Siebel, 2005).
Así mismo tampoco se realiza una distinción entre el cerebro masculino y femenino
en cuanto a su conf iguración dado que los estudios revisados durante la fase de docu-
mentación no son lo suficientemente determinantes al respecto.
Men se em to th ink wit h the ir gre y matt er, whic h is ful l of act ive neu rons. W omen th ink with
the wh ite matter, w hich cons ists more of c onnectio ns betwe en the neu rons. In this w ay, a wom an's
brain is a bit more complicated in setup, but those connections may allow a woman's brain to work
faster than a m an's [10]. T he parts o f the fronta l lobe, resp onsable for pro blem - solving and d ec i-
sion - makin g, and the limbi c cortex , respon sible for regu latin g emotions , were lar ger in women. In
men, the parie tal cort ex, which is invol ved in space perce ption, and the amygda la, which regu lates
sexual an d social behavior, w as large [61]. M en an d wom en differ in acce ssing different sections
of the brain for the same task. In one study, men and women were asked to sound out different
words . Men relie d on just one smal l area on the left sid e of the brain to complete the task, w hile
the majority of women use d areas in both sides of the brain [62]. Ho wever, both men and wom en
sounded out the words equally well, indicating that there is m ore than one way for the brain to
arrive at t h e same result. (Zaid i, 2010: 4 1)
Sin embargo, no hemos encontrado en la bibliografía consultada, ningún trabajo rel a-
tivo a los procesos creativos que se desarrollan en el proceso de composición de una
obra musical y su relación con la activación de las diferentes regiones neuronales salvo
la propuesta de Carson (2004), el modelo CREATES.
!
107
3.2.3 Actitudes cerebrales del modelo CREATES
El modelo de actitud cerebral CREATES propuesto por la Dra. Shelley Carson
(2004), profesora asociada del Departamento de Psicología de la universidad de Har-
vard, consiste en siete estados de activación cerebral (o "brainsets") basados en los e s-
tudios de neuroimagen, psico-fisiológicos, y en las pruebas de la Dra. Carson sobre per-
sonas creativas. Cada estado del cerebro tiene el potencial de influir en la forma de pen-
sar, de enfocar los problemas y de percibir el mundo.
El modelo CREATES se fundamenta en tres hallazgos avalados por estudios científ i-
cos:
1. Las personas creativas son capaces de acceder a estados cerebrales específicos
que otras personas tienen vetados o tienen una menor facilidad de acceso.
2. Los individuos creativos son capaces de cambiar entre los diferentes estados del
cer ebro, dependiendo de la tarea en cuestión.
3. Es posible entrenarse para acceder a estos estados de activación y cambiar con
flexibilidad entre ellos.
Los estados o actitudes cerebrales son: Conexión, Razonamiento, Visualización, Ab-
sorción, Transformación, Evaluación y Fluidez.
3.2.3.1 Conexión (Connect)
En la actitud cerebral de conexión (estado en el que buscamos activamente conexio-
nes de un modo semiexpontáneo), las ideas fluyen y “conectan” las unas con las otras.
Implica pensamiento divergente, asociaciones insólitas (“bisociación” de Koestler,
1964) y “Janusianas” (Rothenberg, 1971), motivación (en forma de gratificaciones in-
ternas y estado de humor positivo), atracción hacia la novedad y la complejidad, su s-
pensión del juicio de valor (muy especialmente aquellos acerca de nuestras propias
ideas). Se trata de la solución creativa de problemas (racionales, irracionales y mal e s-
tr ucturados o de final abierto).
Estamos habi tuados a nuestra manera mundana de pensar soluc iones. Los psicól ogos denom i-
nan “fijación funcional ” a la trampa de la rutina; sólo vemos la manera obvia de solucionar un
problema: la misma manera cómoda en que lo pensamos siempre. El resultado es algo que a v e ces,
bromeando, se llama “psicosclerosis”, es deci r, un endurecimiento de las act itudes. (Goleman,
Kaufma n y Ray , 2010: 22)
!
!
108
Carson (2004: 141) destaca que pasar tiempo en escenarios hermosos libera opioides
endógenos que mejoran el estado de ánimo disminuyen la inhibición cognitiva, facil i-
tando el uso de la actitud cerebral de conexión”, opinión compartida por Dietrich y D a-
niel (2004) y Biederman y Vessel (2006).
Según Copley (1998: 212), el pensamiento convergente hace hincapié en la repro-
ducción de los datos existentes y la adaptación de viejas respuestas a las nuevas situ a-
ciones de una manera más o menos lógica. Se caracteriza por la reproducción de con-
ceptos conocidos y la adopción de respuestas conocidas a nuevas situaciones. Mientras,
el pensamiento divergente, se caracteriza por la flexibilidad y la originalidad en la pro-
ducción de nuevas ideas. Implica fluidez, flexibilidad y originalidad, y tiene que ver
esencialmente con la producción de un gran número de nuevas ideas.
Existen evidencias del aumento de la coherencia de las ondas alfa en el lóbulo pr e-
frontal cuando los individuos con aptitudes para el pensamiento divergente abordan
problemas de pensamiento divergente, así como de la unión funcional de regiones alej a-
das (búsqueda más amplia de posibilidades, de asociaciones) como la interacción de las
zonas central-parietal durante la generación de hipótesis a una tarea no estandarizada, el
dominio obtenido del hemisferio derecho y el “eje cognitivo”, y, como muestra la figura
3 , el acoplamiento del occipital-izquierdo/frontal-derecho (en contraste con el eje occ i-
pital-derecho/frontal-izquierdo característico del pensamiento analítico) (Razoumn i-
kova, 2000).
The obtained results also support the concept that CT and DT . creative thinking can induce the
functional binding of farther extended regions by long - distance connections [23] (e.g., O1 – Fp1,
O1 – F8, et al.). It should be noted that close interactio n between the central - pa rietal areas of both
hemispher es indicates the functi o nal importance of these cortex regions during hypothesis genera-
tion in re sponse to a non - standard task. These regional co herence chan ges are c onsistent with the
proposed involvement of the central and posterior cortex in creative th ink ing [17 ]. The increase d
functional connec tivity of the frontal - occipit al as w ell as central - pariet al areas may be associated
with a highe r c omplexi ty of deman d a nd t he recrui tment of att ention al resourc es, as well as ass o-
ciative, imagery and memory processes (for example, some subjects reported that their ideas of
DT - task decisio n h ave been ev oked by the rec all of a pictu re fr om the we ll - known animated ca r-
toon in wh ich a m onkey measure d the leng th o f py thon using p arrots). In additio n, th e gre atest e f-
fe ct of em otion on EEG coherence increase has been shown only in the b 2 range [1]. The succes s-
ful generation o f the hypothes is during DT performance seems to induce positive emo tions which,
in part, can b e due to th e increase of interhemisph eric coherence . Finally, the obt ained domi nance
of the right hemisphere and ‘the cognitive axis’, the coupling of the left occipital – right frontal in
!
109
contrast to the right occipital – left fron tal ‘axis’ ch aracterizin g analytic th inking [3 2], may re flect
the EEG pattern of the unconsc ious menta l processing du ring success ful DT. (Razoum nikova,
2000: 17 - 18)
Podemos, por otra parte, comparar la actividad neuronal en las regiones frontales
durante el pensamiento divergente con la relajación mental (Mölle, 1996). La atención
pierde su concentración y se produce una leve desactivación de las áreas directivas lat e-
rales implicadas en el camino liberado.
This study shows tha t diverg ent thi nking, conside red the gen eral pr ocess unde rlying creative
production, can be distingui shed from convergent, analytical thought based on the dimensional
complexity of ongoing electroencephalographic (EE G) activity. E EG complexity over the ce n tral
and posterior cortex w as higher wh ile subjects solved tasks of divergent than con vergent thi n king,
and al so higher than du ring mental relaxation. Over the frontal cortex, E EG complexity was co m-
parable during divergent thinking and mental relaxation, but reduced during convergent thinking.
Resul ts indic ate t hat the bas ic proces s underlyi ng the gener ation of n o vel ideas expre s ses itself in a
strong increase in the EE G's com plexity, reflecting high er degrees of freed om in the c ompetitive
interactio ns am ong cortical neuro n asse mblies. Fron t o cortical EEG complexity being comp arable
with that during mental rela xatio n, speaks for a loosened attentional control during creative thin-
king. (Mölle , 1999: 1)
Dietrich (2003) emplea el término "hipofrontalidad transitoria" para intentar explicar
cómo el pensamiento divergente ocurre en el cerebro al disponer, los individuos con
mayor capacidad de pensamiento divergente, de menores valores de integridad cerebral
-medidas por la bioquímica cerebral, organización de materia blanca o espesor cortical-,
especialmente en los lóbulos frontales (la parte del cerebro que nos inhibe de hacer co-
sas que no debemos hacer, y controla y organiza nuestro comportamiento) de forma
transitoria, permitiendo realizar conexiones poco comunes y pensar fluidamente.
En la figura MT2 Se muestran los cambios de amplitud y frecuencia sobre el total del
espectro durante el pensamiento convergente (CT) y el pensamiento divergente (DT),
con respecto a un EEG en reposo. Las líneas curvas que conectan electrodos significan
incremento (línea continua) y decrecimiento (línea discontinua) con respecto a situación
de reposo. Círculos oscuros, incremento; círculos vacíos, decrecimiento de amplitud con
respecto a situación de reposo.
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116
Sin embargo, las emociones han pasado de jugar un rol pasivo a un rol crucial en la
generación, ejecución y control de acciones (Zhu y Thagard, 2002). Las emociones eran
presentadas por San Agustín en De civitate Dei como “los movimientos del ánimo que
los autores griegos llaman pathe , y los latinos –como Cicerón- perturbaciones, los d e-
nominan algunos afecciones o afectos, y otros más expresivamente pasiones como en
griego”, consideradas como “things that happen to us, out of our control, and involun-
tary” (Zhu y Thagard, 2002: 21). En la actualidad somos conscientes de las conexiones
recíprocas entre la amígdala cerebral, “the hub in the wheel of emotion” (Zhu y Th a-
gard, 2002: 25) como parte del sistema límbico (formado por partes del tálamo, hipot á-
lamo, hipocampo, amígdala cerebral, cuerpo calloso, septo y mesencéfalo) y el córtex
cerebral.
There are notabl e connectio ns between the amygdala and the lateral prefrontal cortex, the ant e-
rior cing ulate cortex and the orbita l cortex, all of which are the crucial neural components u n-
derlying working memory and executive functions, which subserve planning, decision - makin g,
and consciousness. These pathways between the am ygdala and the cortex are consi dered esse n tial
for conscious emotional feelings (Damasio, 1994, 1999; L eDoux, 1996). (Zhu y T hagard, 2002:
25)
Entendiendo lo que coloquialmente llamamos “emoción” es el resultado de múltiples
mecanismos cerebrales complejos y prácticamente descnocidos, Gainotti (2005) propo-
ne que el hemisferio derecho genera y experimenta las emociones como reales y que el
izquierdo analiza conscientemente las emociones y controla intencionadamente.
Recent empirica l data strongl y sugge st that the right hemispher e might p lay a major ro le in the
automatic, unconscious generation of emotions, whereas the left hemisphere could be mainly i n-
volved in the conscious analysis and contr ol of emotional proces ses. (Gainotti, 2005: 1)
Diferenciamos entre “emoción”, “episodios emotivos” y “ánimo”. La “emo-
ción”, a diferencia de “episodios emotivos” y “ánimo”, es, según Carson (2012:
201), un suceso de corta duración en respuesta a un desencadenante externo o in-
terno que puede incluir cambios posturales, movimientos faciales, expresiones ver-
bales o respuestas automáticas, mientras que los “episodios emotivos” incluyen
individuos y elementos del contexto externo así como las secuencias de acciones.
(Gross, 1998: 273)
The most importan t dist inctions among members of the affe ct family are th ose among em o tion,
emotion episodes, and mood . Whereas emotio ns u nfold over a relativ ely s hort time p eriod, em o-
tion episo des are m ore exte nded in b oth time a nd spac e ( Frijda, 19 93; Stein, T rabasso , & L iwag,
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117
1993). Emotion episodes, also refe rred to as plot s (Ekman, 1984), scripts (Tomkins, 1984 ), and
adaptational encou nters (Lazarus, 1991a), i nclude each of the protagonist s and all of t he events in
a given emo tional scene (Forgas, 1982). […] Emotions also may be distinguished from m oods
(Parkinson , Totterde ll, B riner, & Reyn olds, 19 96). O ne distin guishing feature is d u ration (N owlis
& Nowlis , 1956); mood is the "perv asi ve and susta ined 'emot ional clima te,'" and emot ions are
"fluctuating changes in emotional 'weather'" (APA , 1994, p. 763). A second disti n guishing feature
is that emotions typically h ave specific objec ts and give r ise to b ehaviora l response tendenc ies r e-
levant to these objects (Frijda, 1993; lse n, 198 4; Laz arus, 19 91a). B y con trast, mo ods ar e more
diffuse (Morris, 1989), and although they may give rise to broad action tendencies such as ap-
proach or withdrawal (Lang, 1995), moods bias cognition more than they bias action (Davidson,
1994; Fiedle r, 1988). (Gross, 1998:273)
La actitud cerebral de transformación se identifica por tres factores: pensamiento
eg océntrico (autorreferente), estados de sentimientos negativos (activación del circuito
del miedo: amígdala y sus conexiones con lóbulos prefrontales) e insatisfacción perso-
nal y con respecto al entorno. Todo ello connota además el retraimiento con respecto al
entorno dirigido por el Sistema de Inhibición Conductual (SIC).
3.2.3.6 Evaluación (Evaluation)
Como expone Carson (2012: 179), la actitud cerebral de evaluación, se define por
tres factores: la emisión activa de juicios de valor (en general y sobre nuestra obra), la
atención concentrada y la impersonalidad (gestionar las críticas ajenas), siendo su mo-
delo de activación cerebral similar al de razonamiento: centro directivo y corteza pr e-
frontal izquierda.
Según Carson (2012: 182-183), para la emisión correcta de juicios de valor sobre
nuestra obra es fundamental “aprendiendo el máximo posible sobre el campo o el área
de creatividad en la que esté trabajando”, del campo de Csikszentmihalyi, determinando
“qué lugar ocuparían junto a los trabajos ya existentes en esa área de desarrollo” del
ámbito de Csikszentmihalyi (2012). La autora nos propone una serie de pasos para
aprender a criticar constructivamente nuestros proyectos: a) distanciamiento, b) evalu a-
ción respetuosa, c) no descartar un proyecto inacabado, d) observar sus partes de forma
individual, e) observarlo desde el punto de vista del público, f) ser flexible, g) decidir si
someter el trabajo a la evaluación de otras personas, h) evaluar el trabajo no a uno mi s-
mo.
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118
Así mismo la teoría del procesamiento de la información resalta la importancia de la
atención como filtro de la información que determine qué parte de la información debe
ser procesada y qué parte es rechazada. De acuerdo con el modelo de selecciónn post e-
rior (Deutsch y Deutsch , 1963), frente al modelo de filtro selectivo (Broadbent, 1958), y
el modelo de atenuación (Treisman, 1964), es posible preparar la memoria de trabajo
para determinar el valor de los estimulos de entrada y controlar conscientemente la ev a-
luación del material y que la información que en si misma carece de importancia no
pasa a la conciencia.
Kahneman (1973) sostiene, en el modelo de capacidad cognoscitiva, que la atención
había de comprenderse como un conjunto de procesos cognoscitivos limitados para cl a-
si ficar y reconocer los estímulos, a pesar de que, según Posner y Petersen (1990), el
sistema de atención del cerebro está separado del sistema de procesamiento de datos,
interactuando con otras partes del cerebro pero manteniendo la identidad de cada una de
sus áreas funcionales (atención a estimulos sensoriales, detección de signos para su pro-
cesamiento y mantenimiento de un estado de vigilancia y alerta – detecting, orienting,
alerting- ).
Posner y Petersen (1990) establecen, inicialm ente dos redes neuronales: la red post e-
rior, implicada en la orientación visual y la atención focalizada, e incluiría el córtex
parietal posterior, el colículo superior y el núcleo pulvinar del tálamo, y la red anterior,
implicadas en la “selectividad atencional y en el control de la acción, en la iniciación y
la inhibición de respuesta”, conformada por las “zonas anteriores y adyacentes al giro
cingular situado en el lóbulo frontal”. Más recientemente se ha señalado una tercera red
conformada por estructuras subcorticlales, como el sistema reticular ascendente e impl i-
cada en la vigilancia, la alerta y la atención sostenida.
La red anterior atañe a las zonas anteriores y adyacentes al giro cingular situado en el lóbulo
frontal. Están implicadas en la selectividad atencion al y en el contr ol de l a acción, en la inici a ción
y la inhibición de respuesta. Cada vez se pone mayor énfasis en los lóbulos frontales como regul a-
dores de la atención, especialmente en situaciones infrecuente s en las que es necesaria la planific a-
ción, regulación deliber ada y flexibil idad ante demandas cambiantes. El córtex dorsolateral pr e-
frontal aún no se ha estudiado suficientemente. Posner señala que el área prefrontal es importante
para la supervisión atencional de la acción, reconocida por Norman y Shall ice [4]. Esta función se
asemeja, al m enos en parte, a lo que los neuropsicólogos a m enudo señalan co mo funciones ejec u-
tivas. (G arcía - Ogueta , 2001 : 464)
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119
3.2.3.7 Fluidez (Stream)
Equivalente al “flujo” de Csikszentmihalyi. nos permite combinar (o fluir) un con-
junto de respuestas para afrontar un reto, sin que ninguna de ellas sea necesariamente
creativa por sí misma. Sin embargo, la suma de las respuestas da como resultado una
actuación improvisada que los investigadores denominan “conducta creativa ecológ i-
came nte relevante”; es decir, la conducta creativa queda en parte conformada por nue s-
tra relación con el entrono actual.
El “fluir” tiende a suceder cuando una persona tiene por delante una serie clara de
metas que exigen respuestas apropiadas, cuando las capacidades de una persona están
plenamente involucradas en superar un reto que es posible afrontar y cuando hay un
equilibrio entre las capacidades que tenemos para actuar y las oportunidades disponibles
para la acción (Csikszentmihalyi, 2007).
Figura M T 3. Cali dad de l as expe riencias como fun ción de la relació n entre desafíos y capa cidades de
acuerdo en Csikszentmihalyi (2007: 44)
Para acceder a la actitud cerebral de f luidez necesitamos que los componentes de la
experiencia estén representados en las redes de la memoria implícita, procedimental, o
no declarativa, aquella que recuerda de manera inconsciente y aparece normalmente en
el entrenamiento de capacidades reflejas motoras o perceptivas. En el adulto la plastic i-
dad también tiene un sitial importante para aprender nuevas habilidades, establecer nu e-
vas memorias y responder a las adversidades del medio (Ortega y Franco, 2010: 4). La
memoria implícita se construye lentamente, a través de la repetición, y se expresa prin-
cipalmente en la ejecución, no en las palabras.
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120
El aprendizaje (proceso por el que adquirimos el conocimiento sobre el mundo) y la
memoria (proceso por el que el conocimiento es codificado, almacenado, consolidado, y
posteriormente recuperado) están íntimamente relacionados y son imposibles de distin-
guir en el circuito neuronal. Estudios recientes suponen la codificación de la inform a-
ción en memoria implícita en el cerebelo y el cuerpo estriado procesándose mediante la
expresión génica, la síntesis de proteínas y el crecimiento de conexiones sinápticas.
Una única aplic ación de ser otonin a a l as neu rona s sens iti vas de Aplysi a, or igina una s ensi bil i-
zación a corto plazo. S in em bargo, cinco aplicaciones producen sensibilización a largo plazo, de
varios días de duración. El proceso por el cual la m emoria a corto pla zo se convierte en m e mori a a
largo plazo estab le se den omina con solidació n. A quí in tervienen tres pro cesos: expr e sión g énica,
nueva síntesis de proteínas, y crecimiento de conexiones sinápti cas. Se ha definido que ocurre una
aplicació n repetida de serotonina, que activa la subunidad catalítica de PK A, el cual recluta otra
cinasa segunda mensajera, la proteincinasa activada por mitógeno (MAPK ), una cinasa que fre-
cuentemente se asocia al crecimiento cel ular. Ambas cinasas son translocada s al núcleo de la ne u-
rona sen sitiva. Ahí la subunida d catalítica ac tiva un inte rruptor gené tico, el CR EB - 1 (proteína l i-
gadora del elemento de respuesta al AMPc). Este factor de transcripción, cuando es fosforilado, se
une a un el em ento promotor denominado CRE (e l e mento de resp uesta al AMPc). Por medi o de la
MAPK, la sub unid ad c atal íti ca de P KA ac túa tamb ién de for ma i ndir ecta ali vian do las acc ione s
inhibido ras de CR EB - 2, un represor de la transcripción. La supres ión de la acción inhibidora de
CREB - 2 y la ac tiv ación de CRE B - 1 inducen l a expresión de dos gene s: la enzima ubiquitina hidro-
lasa qu e activa el proteosom a para activar PK A pers istenteme nte, y el f actor de tra nscripció n
C/EBP, uno de los componentes de la casc ada génica necesari a para el crecimi ento d e nuevas un i-
dades sinápt icas. (Ortega y Fr a n co, 2010: 4)
Como hemos visto las actitudes cerebrales del modelo creates se centran en el proc e-
so creativo . Durante la Fase de Preparación Carson (2012) sugiere acceder a la actitud
cerebral de absorción durante la recopilación de información de carácter global y rel a-
ccionarla con otros conceptos; utilizando la actitud cerebral de Razonamiento cuando
quiera recordar hechos y cifras concretas. El último paso de la Fase de Preparación
consiste, según Carson, en sumergirse en el problema creativo para lo cual se puede
utilizar la actitud cerebral de Conexión o la actitud cerebral de Visualización para gen e-
rar soluciones. Durante la Fase de Incubación debemos acceder a la actitud cerberal de
Absorción . En la Fase de Iluminación accedemos a la actitud cerebral de Conexión y
evocamos todas las ideas posibles antes de que el estado de desinhibición se evapore y,
a continuación, pasamos a la actitud cerebral de Visualización y representamos todas las
soluciones creativas ideado hasta su probable conclusión, antes de juzgar las ideas con
la actitud de Evaluación . Una vez determinada la idea debemos realizarla, lo que llevará
!
121
cierta cierta planificación (actitud cerebal de Razonamiento ) hasta su elaboración (act i-
tud cerebral de Fluidez) manteniendo la motivación.
Ima gen MT1 . Zonas de ac tivación cerebral de acuerdo con el model o CREATES (Ca r son, 2012) !
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122
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123
4. LA EVALUACIÓN DEL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE
La evaluación es, por un lado, un pilar fundamental en el proceso de enseñanza-
aprendizaje (Álvarez Méndez, 2001; Brown y Pickford, 2010; Brown y Glasner, 2003)
y, por otro, un pilar crítico en la calidad de la enseñanza (Escudero, 2010, Sans, 2005).
La evaluación contribuye a la emancipación de los estudiantes, a su desarrollo personal,
moral, académico y social (Margalef, 2007). Como expone Biggs (2005: 198), si la ev a-
luación se hace mal, “el resto se desmorona”.
Sin embargo, pese a los resultados de las investigaciones y a las aportaciones de los
expertos en evaluación, de acuerdo con Monescillo y Toscano (2007: 54), las univers i-
dades no han sido capaces de aplicar un modelo de evaluación adaptado a las exigencias
del Espacio Europeo de Educación Superior de forma regular, sistemática y generaliz a-
da. Así mismo, apenas existen investigaciones sobre las prácticas de evaluación del
aprendizaje que aplica el profesorado universitario (Olmos-Miguelañez y Rodríguez-
Conde, 2010: 4).
Se da, por tanto, como evidencian Bordas y Cabrera (2001: 26), una distancia entre
la realidad de las prácticas evaluativas y los avances teóricos y metodológicos que pr e-
senta la literatura de la evaluación. Esto puede ser debido tanto a la falta de formación
pedagógica para afrontar dichos cambios (López Fuentes, 2001), como a la falta de vo-
luntad política y docente “para hacer de la evaluación un recurso fundamental de apren-
dizaje, un recurso de formación, a la vez que medio que asegura el aprendizaje de cal i-
dad, y no tanto un instrumento de selección, exclusión, tan vinculado a una visión mer i-
tocrática de la educación” (Álvarez Méndez, 2009: 213-214).
Los Conservatorios Superiores de Música, a pesar de mostrar un aprendizaje orient a-
do al seguimiento del estudiante de forma individualizada (lo que s upondría una ventaja
destacable), no han sabido hacer suya una de las reformas más importante s y de los tér-
minos más debatidos del proceso de Bolonia: el concepto de competencia . Un concepto
que implica integrar en un mismo diseño los conocimientos, la realización ejecuciones,
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124
la actuación contextualizada y autónoma y el aprendizaje constante. El músico, como
expone Bennett (2010: 15-18), no es meramente intérprete s ino alguien que trabaja en la
profesión de la música obligado a explorar, desafiar y diversificar la profesión puesto
que el modelo de profesión lineal tradicional tiene poca relevancia en el sector cultural
donde las personas gestionan profesiones proteicas. Los Conservatorios comparten con
las Universidades muchos de los problemas de la realidad evaluadora que Bonvecchio
(2006) propone de acuerdo con la propuesta de Santos Guerra (1988): una evaluación
centrada solamente en el alumno, en los resultados preestablecidos, en los efectos ob-
servables, en la calificación y en la vertiente negativa, con instrumentos inadecuados de
forma unidireccional y sin aclarar las condiciones de evaluación ni practicar una autén-
tica evaluación continua, entre otras.
Se hace evidente por tanto que los Conservatorios aún no han ingresado en una cultu-
ra evaluadora que, por un lado, nos haga pensar que deben ser evaluados todos los “ej e-
cutores del hecho educativo y no sólo lo que viene siendo el último eslabón de la cad e-
na”, el alumno (Bonvecchio, 2006: 23), y que, por otro, articule el grado y nivel de do-
minio alcanzado en la adquisición y desarrollo de las competencias tal y como establece
el artículo 9 del Real Decreto 631/2010, de 14 de mayo, por el que se regula el conten i-
do básico de las enseñanzas artísticas superiores de G rado en Música establecidas en
la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
La brecha psicológica que establece el alumnado de los Conservatorios entre las
asignaturas de marcado carácter teórico (conceptual) y aquellas de carácter práctico
(instrumental), impide una evaluación holística del aprendizaje competencial. Esta con-
fusión, compartida por muchos docentes y heredada de configuraciones de planes de
estudios anteriores deriva por un lado, en considerar a aquellas asignaturas que se est a-
blecen en un campo intermedio (que desarrollan competencias cognitivas, procedimen-
tale s y actitudinales) inútiles para la formación; y por otro, en enfocar el aprendizaje de
las asignaturas “teóricas” desde la adquisición de conceptos, obviando el carácter prá c-
tico que toda la educación artística superior posee.
Por este motivo, en consonancia con la propuesta de O lmos-Miguelañez (2010: 10-
11), se precisa, en la mayoría de los casos, una vinculación entre las consideraciones
que los docentes plantean en relación a la evaluación (debe desarrollarse a lo largo del
curso para replantear los programas, mejorar los instrumentos didácticos, reflexionar
!
125
críticamente sobre los métodos de enseñanza) y la realidad del quehacer diario: una ev a-
luación final sin ningún tipo de feedback que contribuya a la mejora del proceso.
La realidad de los Conservatorios nos obliga a reconocer que la evaluación no ha en-
contrado su lugar en el nuevo estatus manteniendo una dinámica propia de una evalu a-
ción finalista que tiene puesta su mira en los resultados, sin asumir el concepto de do-
minio competencial.
4.1 Evaluación del grado de adquisición y desarrollo de competencias
El término “competencia”, se integra en el mundo educativo llegado del ámbito de la
economía y sustituyendo al término “cualificación” a partir de cuatro hitos (Álvarez
Morán, 2008: 20-27):
a) el proyecto Career after Higher Education: an European Research Study de
1997,
b) el proyecto DeSeCo (Definición y Selección de Competencias 1996-2006) de la
OCDE,
c) el objetivo estratégico del Consejo Europeo para el año 2010 (llegar a ser “la
economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo c a-
paz de tener un crecimiento económico sostenible con más y mejores trabajos y
con una mayor cohesión social”) y
d) el Proyecto Tuning (2003).
El cambio de “cualificación” por “competencia” supone la sustitución de una form a-
ción frecuentemente descontextualizada y alejada de las situaciones reales de aprendiz a-
je, “por otra más f lexible y menos instrumentalista que permita a la persona gestionar su
potencial ante la realidad que se le presenta, poniendo en práctica su capacidad para
responder a situaciones complejas de forma eficaz” (Álvarez Morán, 2008:21)
Si entendemos competencia como la “capacidad de aplicar conocimientos, destrezas
y actitudes al desempeño de la ocupación que se trate, incluyendo la capacidad de re s-
puesta a problemas, imprevistos, la autonomía, la flexibilidad, la colaboración con el
entorno profesional y con la organización del trabajo” ( RD 797/1995 del Ministerio de
trabajo y Seguridad Social para establecer las directrices sobre certificados de prof e-
sionalidad ), formar por competencias significaría articular conocimientos conceptuales,
!
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132
ciones. Evaluar no es controlar, encasillar o tipificar sujetos según patrones o categorías,
sino que es, de acuerdo con Bordas (2000: 14), un proceso de reflexión y perfeccion a-
miento.
Evaluar con intenci ón format iva no es igual a medi r ni a califica r, ni tan si quiera a cor regir .
Evaluar tampoco es clasific ar ni es examinar ni aplicar test. Paradójicamente, la evaluación tiene
que ver con acti vidades de calificar, m edir, corregir, clasificar, cer tificar, examinar, pasar test , pero
no se confunde con ell as. Comparten un campo semántico, pero se diferencian por los r e cursos que
utilizan y lo s usos y fines a los que sirven. (Álvarez Ménd ez, 2001 )
Tejada (1997), expone que la evaluación es un proceso sistemático de recogida de
información, relacionada con la emisión de un juicio de valor y orientada en dirección a
la toma de decisiones. Definición compartida por varios autores como Sanmartí (2007)
y Steiman (2008).
La evalua ción es un proceso que, a partir del conocimi ento y comprensión de cierta inform a-
ción, permite, desde u na actitud dialógica, emitir un juicio de valor acerca de las prácticas de ens e-
ñanza y/o las prácticas de aprendizaje en un contexto socioeconómico determinado en el cual se
intervien e con particularida d significante lo social amp lio, la in stitución, el objeto de cono cimie n-
to, el grup o de alu mno s y el/la docente y que posibilita tanto el tomar decisiones referidas a las
prácticas de referencia como exige comunicar a docentes y/o alumnos/as – por medio de enunci a-
dos argumentat ivos – el juici o de valor emitido y las orientaciones que, derivadas de és te, r e sultan
necesarios para la mejora de l a práctica. (St eiman en Carrizo, 2009: 69 - 70)
Bordas (2000: 14) señala que desde la evaluación debemos estimular las habilidades
metacognitivas, aquellas que permiten a las personas “tomar conciencia de su propio
proceso de pensamiento, examinarlo y contrastarlo con el de otros, realizar autoevalu a-
ciones y autorregulaciones”. Nuestras estrategias evaluativas deben facilitar: el autoan á-
lisis respecto a actitudes y el control del esfuerzo y dedicación en las distintas tareas de
aprendizaje; el control ejecutivo de la evaluación; y el control de la adquisición de co-
nocimientos y las habilidades y estrategias de aprendizaje.
El aprendizaje y la evaluación deben tomar en consideraci ón el desarrollo del propio estudi an te, es d e cir,
sus expectativas, su nivel inicial, sus estilos de aprendizaje, sus ritmos e intereses…, sus necesidades y pr o-
yección futur a. Desde esta perspe ctiva, el reto de la evaluación es cómo debe plantearse para ser co n gruente
con las teorías que se propugnan para un aprendizaje significativo y respet uoso con las peculiaridades indiv i-
duales y cult urales del al um nado y sus neces idades. (Bordas, 2001: 5)
Los rasgos con que Bordas (2000: 281-284) caracteriza la evaluación educativa en
general son: formadora (centrada en el auto aprendizaje), continuada (basada en una
actitud de valoración permanente que reemplaza el momento por la continuidad), co m-
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133
prensiva e inclusiva de lo multicultural (toma en consideración la diferencia, las ideolo-
gías, los valores socioculturales, creencias y sentimientos del sujeto), y adaptativa y
polivalente (oferta alternativas diferenciadas de procedimientos e instrumentos y cons i-
dera que cualquier situación de aprendizaje o formación puede ser utilizada con fines
evaluadores).
Si la evaluación formati va es una respuesta a l a iniciati va docen te, se centra en la interve n ción
del profesor, tant o en la información f acilit ada como en la recogida de información, la ev a luación
formadora arranca d el propio disce nte; esto es, se fundam e nta en el autoaprendizaje; la evaluaci ón
formativa es una respuesta a la iniciativa docente, mien tras que la evaluación form a dora responde
a la iniciativa del discente. La actuación docente de enseñar no garantiza el aprendizaje, sino q ue
es un facilitado r del mismo mientras que el autoaprend izaje lleva implícito en su n aturaleza la co n-
secución del mismo. El aprendizaje está garantizado porqu e surge del propio sujeto, la reflexión o
valoración que hace de sí mismo el sujeto tiene garantía de ser posit iva, cosa que no siempre oc u-
rre cuando viene desde fue ra. La evaluación formadora proviene desd e dentro. (Borda s, 2000: 12)
Bordas y Oliver (2006) destacan el rol de la evaluación formadora, concepto desarro-
llado por los autores de la Pedagogie Differentiel . E l Diccionario de pedagogía (Saave-
dra, 2001: 120) indica que la Pedagogía diferencial “considera las diferencias intraind i-
viduales del sujeto de la educación que no son consideradas en el concepto de educ a-
ción. También aborda los problemas que la teoría enfrenta en al práctica educativa con-
creta, en contextos específicos de la realidad en que se ubican los educandos. La ped a-
gogía diferencial se apoya en los aportes de la psicología diferencial sobre aptitudes,
inteligencia, edad, sexo, grupos étnicos, estratificación social, etc.” En el seno de la P e-
dagogía Diferencial se divulga el concepto de Evaluación formadora, una evaluación
que resalta la individualidad de cada alumno/a. La secuencia de acción de la evaluación
formadora puede resumirse en tres f rases (Bordas, 2006: 157): 1) La comunicación y
representación de objetivos, 2) La planificación de la acción a emprender y 3) la bú s-
queda de alternativas y la reflexión crítica sobre ellas.
Según Arreola (2012 :71), a esta falta de univocidad se le suma el hecho de que el
término englobe significados que son diferenciados en otros idiomas: términos como
testing (referido a la aplicación de ciertos instrumentos o pruebas objetivas utilizadas en
los procesos de evaluación), assessment (valoración, apreciación o juicio cuando se
aplica sobre las características de las personas) y evaluation (utilizado en el caso de
entidades abstractas como programas, currículos y variables organizativas) o accounta-
bility (comprobar la eficacia de programas sociales financiados con fondos públicos).
!
!
134
Para nuestra investigación asumimos como propia, al considerarla una síntesis de las
propuestas estudiadas, la definición de Tenbrink (2010) para quien la evaluación es el
proceso planificado de obtención de información (válida y fiable) y de su uso para for-
mular juicios (de dominio o de desviación) que a su vez se utilizarán para tomar dec i-
siones. Estos juicios son estimaciones de las condiciones presentes o predicciones del
rendimiento futuro formulados por referencia a sí mismo, a la norma o a algún criterio
de realización. La evaluación es, por tanto, una ocasión más de aprendizaje y no una
interrupción del mismo ni un rendir cuentas mecánico y rutinario en el cual el alumno
debe ser el centro de todo el proceso. Una evaluación “de” y “para” el aprendizaje (P e-
rrenoud, 2008).
Evaluar para aprender, evaluar para enseñar a aprende r y para enseñar a estudi ar de tal modo
que puedan evitarse errores de procedi m iento en el proceso de aprender, evaluar para faci litar y
asegurar el aprendizaje de un modo comprensivo, evaluar para corregir errores a tiempo y expl i car
las causas que los motivan con el fin de evitar un resultad o negativo (el fracas o) después de rec o-
rrer el cam ino el aprend izaje. Se trata de evaluar al s ervicio de quien aprend e. Lejos debe quedar
aquella práctica que limita la evaluación a la calificación final, cuando ya no hay remedio para
mejo rar lo s p rocesos de ens eñanza y de ap rendiza je, los dos, de la mano. (Álv arez - Mé ndez, 2009:
223)
Reconocer como expone Villarruel (2003:2) que, como cualquier acto educativo, la
evaluación tampoco está exenta de intenciones o ideologías que la permean y delimitan,
nos obliga a explicar los qué, cómo, dónde, cuándo pero sobre todo el por qué realizar
de una forma determinada la evaluación. No debemos olvidar que la práctica evaluativa
está orientada a que los estudiantes adquieran modos de hacer, de decidir, de valorar, de
saber estar cercanos a su futro ejercicio profesional (López Pastor, 2009).
De la Torre (2006) plantea que dada la complejidad del proceso evaluativo, debe ser
abordado desde un enfoque sistémico:
a. qué evaluar (contenidos objeto de evaluación),
b. a quién evaluar (características de los sujetos, grupos, organizaciones),
c. a través de qué o con qué código (figurativo, simbólico, semántico, comport a-
mental) y
d. cómo evaluar (recursos, estrategias, instrumentos).
Este enfoque debe servir para estimular las habilidades metacognitivas del estudiante
de forma que pueda “tomar conciencia de su propio proceso de pensamiento, examinar-
!
135
lo y contrastarlo con el de otros, realizar autoevaluaciones y autorregulaciones” (Bor-
das, 2000: 14), facilitando:
− el autoanálisis respecto a actitudes y el control del esfuerzo y dedicación en las
distintas tareas de aprendizaje,
− el control ejecutivo de la evaluación y
− el control de la adquisición de conocimientos y las habilidades y estrategias de
aprendizaje.
4.2.1.1 Qué evaluar (contenidos objeto de evaluación),
El Real Decreto 631/2010, de 14 de mayo, por el que se regula el contenido básico
de las enseñanzas artísticas superiores de Grado en Música establecidas en la Ley O r-
gánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación , en su artículo 9, nos dice que “la evalu a-
ción del proceso de aprendizaje del estudiante se basará en el grado y nivel de adquis i-
ción y consolidación de las competencias transversales, generales y específicas defin i-
das para estos estudios”. Así mismo, como ya expusimos en Sánchez (2014), la adecu a-
ción de los procedimientos de evaluación es uno de los pilares fundamentales sobre los
que construir el EEES. Estas competencias deben estar reflejadas en los objetivos for-
mativos.
Empleando el término propuesto por López (2005) y de acuerdo con los objetivos de
instruccion de Tenbrink (2010: 100-102), entendemos por Objetivos formativos a la
decisión sobre “dónde se quiere que estén los alumnos, lo que se quiere que sean
capaces de hacer como resultado de las actividades de aprendizaje, y la temporalización
y secuenciación en la adquisición de estos” (López, 2005: 176). Los objetivos
formativos integran tres tipos de objetivos: sociales, de aprendizaje y pedagógicos (T abla
10) , siendo los objetivos de aprendizaje, “los comportamientos que deben adquirir
quienes participan en un proceso formativo” (López, 2005: 177).
Como expone López (2005: 177), la consecución de los objetivos de aprendizaje
conlleva la adquisición de una cualificación vinculada a las competencias por lo cual,
para definir correctamente estos objetivos se debe partir de aquellas competencias que
se consideren a adquirir desagregadas en elementos observables.
!
!
1 36
Objet ivos
sociales
Se refieren a los efectos previs tos de la acción formativa sobre el funcionamiento de la
organización como resultado del cambio de comportamiento de las personas al final de
los proce sos de apren dizaje. [… ] S e fo rmulan utiliz ando la sigu iente expre sión: ¿qué
mejo rará la corpor ación con la for mación?
Objet ivos de
aprendizaje
Los o bjeti vos de aprendi zaje indican el comportamiento mensurable que debe
mani fes tar el ap rendiz des pués del per iodo de fo rmación . […] Se refi ere, en especial, a
cambios en los com portamientos de los individuos. Describen actividades o perativas.
Normal mente se defin en con la expresi ón “ser capa z de… ”. Los determinan qui enes
prescriben la formación
Objet ivos
pedagógicos
Están relacionad os con lo s con ocimientos, habilidades o actitudes que deben adquirirse
a tr av és del aprendi zaje. Los determina el formador para gestionar el proceso de
aprendizaje y están formulados de tal manera q ue permitan responder a la siguiente
pregunta: ¿qué sabrán los aprendices al final del aprendizaje? Para el gestor de
formación estos objetivos ex presan los contenidos de aprendizaje.
Tabla MT5 . Tipos de ob jeti vos de la formación (López, 2005: 176)
El enfoque por competencias permite orientar y estructurar los objetivos de aprend i-
zaje alrededor de unos comportamientos observables y unos estándares que permitirán
posteriormente contrastar el éxito del aprendizaje. (López, 2005: 177)
Los objetivos de aprendizaje, de acuerdo con López (2005:178-180) deben contener
aspectos relacionados con los resultados esperados del aprendizaje (el comportamiento
que debe mostrar el aprendiz al finalizar el proceso de aprendizaje), las condiciones que
permiten obtener estos resultados (las situaciones en las cuales deben producirse los
resultados esperados, el cómo, cuándo y qué herramientas se utilizarán para aplicar los
contenidos aprendidos) y los estándares que permitirán evaluar el logro conseguido
(criterios que permitan evaluar si los resultados son satisfactorios). Éstos se formularán
de acuerdo al siguiente esquema:
Verbo de ac ción e n
infinitivo
+
Compleme nto Directo (conteni do de
aprendizaje)
+
Condic iones
+
Estánda r
Tabla MT6. Esquema para la formul ación de o bjeti vos de apr endizaje ( López, 2005: 180)
Este modelo responde a la propuesta que Biggs (2007: 55) denomina Intended
Learning Outcome (ILO), enunciados escritos desde la perspectiva del estudiante
“indicating the level of understanding [explain in depth, explain, reflect, evaluate] and
performance they are expected to achieve as a result of enganging in the teaching and
learning experience”.
Intended Learnin g Ou tcome clarifies w hat the studen t should be able to pertorm after teaching that
couldn’t be performed previously – and there may well be outcomes that are a p ositive outcome of
teachin g that we ren’t intend ed. (Bigg s, 2007: 7 0)
!
137
La propuesta de López (2005) concuerda con Mager (1984) según el cual para que
un objetivo sea útil en su formulación debemos encontrar cuatro entidades: Audiencia
(sujeto), Behavior (conducta, desempeño o comportamiento), Condition (condición) y
Degree (grado o rango). Sin embargo, Mager recalca la importancia de evidenciar el
propósito del objetivo. Para examinar y diseñar el significado o propósito de los
objetivos curriculares es contrastándolos con una taxonomía de objetivos de
aprendizaje.
4.2.1.1.a Taxonomía de Bloom
A la hora de establecer los objetivos de aprendizaje partiendo de las propuestas de d i-
ferentes autores (Tenbrink, 2010; López, 2005; Escanero, Soria, Lafuente y Ezquerra,
2007; Woolfolk, 2006; Vásquez, 2005; Marzano y Kendall, 2007; etc.) disponemos de
una variedad de taxonomías para la gestión de los objetivos. La taxonomía más conoc i-
da es la taxonomía de Bloom (1956), empleada con algunas modificaciones por Ande r-
son et. al (2001), Sousa (2006), Hopkins (2008). Así mismo, podemos encontrar otras
taxonomías dirigidas a conseguir un aprendizaje significativo como la de Shulman
(2004), Fink (2003), Wiggins y McTighe (2005), de Broudy (1998), etc.
Exponemos la gestión de objetivos de aprendizaje de acuerdo a la taxonomía de
Bloom et al. (1956) en la revisión de Anderson, Krathwohl y Bloom (2001) y de
Krathwohl (2002) en sus tres dimensiones: cognitiva, psicomotora y afectiva.
1. Dimensión cognitiva
Krathwohl (2002) reorganiza el ámbito del conocimiento propuesto por Bloom (co-
nocimientos específicos, conocimiento de los modos de trabajar con hechos específicos
y conocimiento de los conceptos universales y abstracciones en un campo dado o mat e-
ria) incorporando la dimensión metacognitiva y separando las dos dimensiones de la
taxonomía original referida al conocimiento: el sustantivo para la dimensión relativa a
los conocimientos y el verbo para dimensión del proceso cognitivo (Krathwohl, 2002:
214). Es decir, distingue entre el saber qué (el contenido del pensamiento) y el saber
cómo (los procedimientos utilizados en la resolución de problemas) – conocimiento
declarativo y conocimiento procedimental-.
Krathwohl establece así cuatro categorías de conocimientos ( Tabla 11) :
!
!
138
a) El conocimiento factual contempla pequeñas cantidades de información, tales
como definiciones de vocabulario y conocimiento referente a detalles específ i-
cos. Se deben aprender en forma literal o "al pie de la letra".
b) El conocimiento conceptual consiste en sistemas de información, tales como las
clasificaciones y las categorías. Las interrelaciones entre los elementos básicos
dentro de una gran estructura, permitiendo su empleo en conjunto. No deben ser
aprendidos literalmente, sino abstrayendo su significado esencial o identificando
las características definitorias y las reglas que los componen (Pozo, 1992), “ p a-
rafraseando”.
c) El conocimiento procedimental abarca algoritmos, heurísticas o normas gener a-
les, técnicas y métodos, además del conocimiento de cuándo utilizar estos pro-
cedimientos. Cómo se hace algo, métodos de investigación y criterios para e m-
plear habilidades, algoritmos, técnicas y métodos.
d) El conocimiento metacognitivo se refiere al conocimiento de los procesos de
pensamiento e información sobre cómo manipular eficazmente estos procesos.
a. Conoc imientos fac tuales : los eleme ntos básicos que los estudian tes deben conoc er para con o-
cer una discipli na o resolver problemas en el la:
a.1 Conocimientos relativos a la terminología
a.2 Conocimiento de detalles específicos y e lementos
b. Conoc imiento s concept uales : L as interrelac iones entre los eleme ntos básico s dentro d e una
es tru ctura má s grande que les pe rmiten fu ncionar ju ntos.
b.1 Conocimiento de clasificaciones y categor ías
b.2 Conocimiento de principios y gene ralizaci on es
b.3 El conoci m iento de las t eorías, modelos y est ructuras
c. Conoc imientos pro cedimenta les : C ómo h acer algo; métodos de investigac ión y lo s c riterios
para el uso de habilidades, algoritmos, técnic as y métodos.
c.1 El conocimiento de las hab ilidades y los algoritmos de temas específico s
c.2 Conocimiento de las técni cas y métodos de temas específicos
c.3 Conocimiento de los crit erios para determinar cuándo utilizar procedimientos apropiados
d. Conoc imiento s metacog nitivos : El conocimie nto de la c ognici ón en general, así com o la con-
ciencia y el conocimiento d e la propia co gnición.
d.1 El conoci m iento e stratégi co
d.2 El conocimiento acerca de las tareas cognitivas, incluyendo contextual adecuado y el
conocimiento condicional
d.3 Conocimiento de sí mi smo
Tabla MT7 . Clasifi cación d e l Cono cimiento de acue rdo con Taxonomía revi sada de K rahtwohl (2002)
Cada una de las categorías o elementos taxonómicos tiene un número de verbos cl a-
ve, asociados a ella en orden creciente desde Habilidades de Pensamiento de Orden In-
ferior (LOTS) hasta Habilidades de Pensamiento de Orden Superior (HOTS): Recordar,
!
139
Entender, Aplicar, Analizar, Evaluar y Crear.
TABLA MT8 . Estruc tura del Dominio Cognit ivo de l a Taxon omía.
Dimen sión de ac uerdo a la t axonomía revisa da
Una taxonomía jerárquica como la propuesta implica que cada habilidad de pens a-
miento de orden superior está compuesta por las habilidades situadas debajo de ella; es
decir, la aplicar requiere entender, evaluar requiere analizar, y así en forma sucesiva. E l
proceso de aprendizaje se puede iniciar en cualquier punto estando cubiertos los niveles
!
!
140
taxonómicos más bajos por la estructura de la tarea de aprendizaje.
Estos verbos, en combinación con las categorías de conocimientos configuran la t a-
bla taxonómica que puede ser empleada (Krathwohl, 2002: 217; Ferguson, 2002: 238-
243; Airasian y Miranda, 2002: 250-254) en la planificación y definición de los objet i-
vos de aprendizaje relacionados con conocimientos y habilidades intelectuales.
Dimens ión Ti po de
conocim iento
Dimens ión de proces os cogn itivos
Record ar
Entende r
Apli car
Anal iza r
Evaluar
Crear
Conoci miento f actual
X
X
Conoci miento c onceptual
X
X
X
X
Conoci miento p roced imental
X
X
X
X
Conoci miento Met acogniti vo
X
X
Tabla MT9 . Relación entre los pr ocesos c ognitivos y el tipo de c onocim iento (K rathwo hl,
2002)
2. b. Dimensión Psicomotora
La dimensión psicomotora define los objetivos de aprendizaje relacionados con pro-
cedimientos, habilidades motoras y actividades prácticas que suponen una coordinación
neuromuscular para adquirir destrezas. Distingue cinco niveles: imitación, manipul a-
ción, precisión, control y automatización. Las tres versiones que se citan al respecto son
las de Dave (1970), Simpson (1966), and Harrow (1972).
En la actualidad el dominio psicomotor se extienden más allá de las habilidades m a-
nuales físicas originales abarcando también acciones actuales vinculadas a las nuevas
tecnologías y habilidades sociales como dirección de equipos o habilidades comunicat i-
vas.
A pesar de que muchos autores consideran la versión de Harrows más acertada para
las artes dado que desarrolla capacidades orientadas a expresar o generar sentimientos al
referirse en su último nivel a la traducción de las actividades corporales (movimiento,
comunicación, lenguaje corporal, etc.) en los sentimientos y emociones, incluido los
efectos en los demás, consideramos más adecuada a nuestros intereses la propuesta de
López (2005: 190) al ser más abierta y dar cabida a mayores posibilidades adaptada a la
formación de adultos.
!
141
TABLA MT10 . Estr uctura del Dominio Psico m otor de la Tax onomía.
Dimen sión de ac uerdo a la t axonomía revisa da (Lóp ez, 2005: 190)
3. Dimensión Afectiva
En el proceso de cambio el docente adquiere un rol de mediador y facilitador del
aprendizaje, siendo el alumno el que asume la responsabilidad en su desarrollo. En este
contexto el docente debe saber manejar los conflictos, intereses y motivaciones del
alumno en beneficio de su formación.
La Taxonomía del Dominio Afectivo de Krathwohl describe categorías y subc a-
tegorías de comportamientos esperados en respuesta a los estímulos derivados del mar-
co ecológico, contextual y relacional del alumno: recibir, responder, valorizar, organ i-
zación y caracterización por un valor.
!
!
244
tentando imponer su opinión sobre la del resto de compañeros o del docente.
Manifiesta su opinión con respecto a asuntos que no tienen nada que ver con el
trabajo desarrollado en el aula. Critica y se refiere a otros compañeros o docen-
tes en el contexto del aula. No expresas sus ideas en el contexto ni en el momen-
to adecuado. No guarda la debida confidencialidad de los asuntos tratados en el
aula. Muestra actitudes racistas, sexistas u homofóbicas con el resto de comp a-
ñeros y docen tes.
- Suficiente (5,0-6,9): Participa solo en algunas de las actividades donde en con-
tadas ocasiones, proporciona ideas, soluciones o comentarios. No muestra emp a-
tía con los compañeros a pesar de que su actitud sea respetuosa y no emplee bur-
las ni comentarios sarcásticos en el aula. Tampoco se llega a identificar realmen-
te con el grupo: participa en el aula pero su actitud denota que se mantiene al
margen de otras actividades ajenas a las académicas. Respeta los turnos de pal a-
bra y en la cesión del turno aporta datos aunque no sean del todo significativos.
No suele cooperar con los compañeros siendo dificil, en algunas ocasiones, man-
tener un clima de trabajo adecuado en el aula, debido a su falta de interés y par-
ticipación. Respeta la confidencialidad de los asuntos tratados en el aula como
una norma más de la asignatura no por convicción en la necesidad de un clima
de trabajo en confianza mutua.
- Bueno (7,0-8,9): Participa activamente en muchas de las actividades
proporcionando ideas, soluciones o comentarios la mayoría de las veces precisa
y minuciosamente. Valora la creación musical de sus compañeros respetando la
mayoría de las opiniones ajenas. Realiza críticas con un lenguaje positivo
tratando de mostrar una actitud compasiva y empática. Prácticamente todas sus
opiniones están relacionadas con asuntos vinculados a la asignatura y son
adecuados al momento de trabajo. En caso de no ser procedentes, reconoce lo
inadecuado del comentario. Responde a cualquier requerimiento del profesor
con interés y propiedad. Atiende con bastante interés durante la clase mostrando
su apoyo al grupo y, aunque no sea de forma automática, comparte sus
conocimientos si alguien los necesita. Expresa sus ideas en el contexto y en el
momento idóneos. Guardando confidencialidad con los asuntos tratados en el
aula.
- Exelente (9,0-10): Participa activamente en todas las actividades
!
245
proporcionando ideas, soluciones o comentarios en el momento oportuno.
Valora la creación musical de sus compañeros como la acción de dar f orma
sonora a un pensamiento estructural rico y complejo, y respeta las opiniones
ajenas aunque no coincidan con la s ideas propias. Realiza críticas ba jo una
actitud compasiva, respaldada en los conocimientos y dirigida a inspirar y
motivar la mejora manejando un lenguaje positivo y poniéndose en el lugar de la
otra persona. Acepta las críticas del docente y de los compañeros con humildad,
valentía, apertura y buena disposición para escuchar lso comentarios y las
recomendaciones. Revisa, estudia y trabaja todos los materiales de los que
dispone. Toma apuntes durante las clases en los que resalta puntos de interés o
integra conceptos. Manifiesta su opinión de forma respetuosa y sin vehemencia.
Ante cualquier requerimiento del profesor muestra interés y responde
rápidamente sin ralentizar el trabajo diario. Muestra atención e interés en la
clase. Apoya constantemente al equipo de trabajo y comparte conocimientos con
los demás. Escucha con respeto a sus compañeros, espero su turno para
expresarse y es tolerante con las opiniones diferentes a la suya. Expresa sus
sentimientos e intereses en beneficio de la asignatura y del trabajo del grupo
aceptando aquellas que no son coincidentes con la propia.
a.3 Variables producto
A la hora de valorar la creatividad de las obras o ejercicios (productos) en los
que vamos a trabajar, tendremos en cuenta los siguientes indicadores de evaluación:
novedad, resolución y elaboración; Kc:N o t RE e o .
a.3.1 Novedad
Relativo a lo inusual o infrecuente que resulta un producto porque incluye nuevos
procesos, técnicas, materiales o conceptos. Estructurada en dos categorías:
- Originalidad : lo novedoso que resulta un determinado diseño en relación a otros
de idéntico nivel, de acuerdo a un juicio de desviación respecto a la norma y
- Transformacionalidad : grado en que una solución representa una transform a-
ción, un cambio radical respecto al objeto común de partida, una reformulación
de la situación problemática, de acuerdo a un juicio por referencia a un criterio
!
!
246
a.3.2 Resolución
Corrección con que un producto resuelve una situación problemática determinada, su
utilidad, adecuación y viabilidad práctica, lenguaje e instrumentación (Juicios por ref e-
rencia a un criterio).
a.3.3 Elaboración
Referido a ciertas cualidades estilísticas, a considerar sobre todo en la valoración de
producciones artísticas, en dos categoría s:
- Elaboración : Grado de detalle y complejidad que manifiesta un diseño, según
juicios por referencia a un criterio y
- Organización: estructura global y coherencia interna, según j uicios de referencia
a sí mis mo
b. Control y gestión de las variables
Las variables son los aspectos de estudio cuyas manifestaciones interesa investigar.
La muestra y población de nuestra investigación, a pesar de no facilitar en modo alguno
la extrapolación a otros contextos por su peculiaridad y especificidad, nos permiten
ofrecer una serie de herramientas que pueden ser adaptadas a los contextos específicos.
Es por este motivo que la presentación de datos de las variables es un ejemplo del m a-
nejo y la operatividad de las herramientas presentadas y facilita la comparabilidad en
futuras aplicaciones.
De acuerdo con las escala de medida podemos distinguir cuatro tipos de variables
organizadas en dos grupos: las variables de escalas categóricas (nominal y ordinal) y las
variables de escalas numéricas (de intervalo y de razón). Las variables de escala nom i-
nal sólo permiten asignar un nombre al elemento medido, las variables de escala ordinal
permiten establecer un orden lógico entre los elementos medidos, la variables de escala
de intervalo son empleadas para calcular diferencias entre las mediciones y las variables
de escala de razón añaden a las anteriores escalas, la comparación mediante un cocien te.
Algunos de los cuestionarios propuestos requieren una respuesta ordinal (desde “muy
en desacuerdo” hasta “muy en acuerdo” o desde “nunca” hasta “siempre (casi)”). Las
rúbricas de resultados de aprendizaje requieren una clasificación de intervalo (de “insu-
ficiente 0-4,99” a “sobresaliente 9,00-10,00”) o bien una designación ordinal como en el
!
247
caso de la rúbrica de saberes declarativos SOLO .
Para una manipulación más adecuada de cada una de las variables hemos codificado
cada uno de sus elementos constituyentes mediante siglas respetando en toda la invest i-
gación el código presentado (ver tablas de relación entre hipótesis y variables ).
Así mismo, hemos codificado cada una de las herramientas de medición (tabla ME13)
para facilitar su manipulación.
b.1 Relación entre hipótesis y variables
1
Desar rolla r e l pens a mi ento artís tico d e los estudi antes de la asig natu ra Técnica de l a composic ió n I
medi ante la a dquisi ción y desar rollo de pro cesos de pens amiento creat i vo.
HIPÓTESI S
VARIABLES
Cod.
1.a
Los es tudia ntes pueden adqu i rir los
procesos del pensamiento creat i vo
Vari able d ependie n te:
Saber pr ocedimental (p rocesos de pens a-
mien to cre a ti vo)
Vari able i ndepe n diente:
Met odolo gía: pro ceso - mod elo es p e cífica
mp(m) e
1.b
Los es tudia ntes pueden des a rrollar los
procesos del pensamiento creat i vo.
1.c
Los es tudia ntes pueden des a rrollar el
pensamiento cr eat i vo específ ico del
campo artí s tico.
Vari a ble dependie n te:
Saber pr ocedimental (p rocesos de pens a-
mien to creati vo del campo a r tístico)
mp(m) i
Tabla ME10 . Relación de hip ótes is y var iables derivada s del p rimer obj etivo
!
2
Hipót esis deriva das del se gundo o bjetiv o: Diseñar una pr opuesta m e tod ológica para el desarrol lo de
la capac idad crea tiva en el alu m nado de la asignatur a Técnica de l a composición I que tome como
punto de par tida el modelo CRE A TES
HIPÓTESI S
VARIABLES
Cod.
2.a
La cap acidad creativa del alumnado
puede ser de sarroll a da
Vari able d epe n di ente:
Capaci dad cre ativ a del a lumn a do
(p)ci
2.b
Es posi ble dise ñar una pr opue s ta
meto doló gica p artien do del modelo
CRE A TES
Vari able i ndepend ie n te:
Mode lo C REATES
(m)[c]
2.c
Es posi ble desar rollar l a cap a cidad
creativa del al u mnado apl i cando los
pre ceptos del modelo CRE A TES
Vari able d epe n diente:
Pensamient o creativo i ndividual con scient e
CREATES
(p)ci(c)[c]
Tabla ME1 1 . R elación de hipóte sis y variab les deriva das del seg undo o bjetivo
!
3
Hipót esis deriva das del t ercer objeti vo: Dis eñar un modelo de evaluaci ón del pe n samiento creativo
del alumnado apl icado a la asigna tura Técni ca de la comp o sición I.
HIPÓTESI S
VARIABLES
Cod.
3.a
El pe nsamient o creati vo del al um n a-
do puede ser evalu a do
Vari able d epe n diente:
Pensamient o creativo i ndividual con scie n-
t e CREATE S
(p)ci(c)[c]
3.b
Es posi ble dise ñar un mod e lo de
evaluación del pensamie n to creativo
del alumnado en la asignatura Técn i-
ca de la co m posici ón I
Vari able i nd e pendiente:
Mode lo d e ev alua ción de Capac idad Cre a-
tiva
Kc:N o t RE e o
3.c
Es posi ble apli car de forma ópti ma
este modelo a la asi g n a tura.
Tabla ME12 . Relación de hip ótes is y var iables derivada s del t ercer objet ivo
!
!
248
b.2 Tratamiento y gestión de las variables
El siguiente esquema resume el tratamiento de cada una de las variables así como las
fases de aplicación. Partiendo de la codificación de variables, observamos en las líneas
horizontales figura el sujeto en el que se centra el proceso (docente – discente), así co-
mo los momentos de intervención del docente - p(m):IGE y (m)[c] - . Figuran así mi s-
mo las etapas de la valoración de los productos ( I semestre y II semestre ) y las expect a-
tivas de modificación sobre el discente desde m(i)a hasta (p)ci(c)[c] )
Gráfi ca ME 4. Esqu ema de trat amiento y m anip ulaci ón de vari ables
Como explica la imagen, los estudiantes acceden a los estudios de Técnica de la
composición I , con una “metodología inconsciente” sobre la gestión de la creatividad,
m(i)a . Sobre esta metodología se explica el proceso creativo del modelo Huidobro (In-
terpretación, Generación de s oluciones y Evaluación), p(m):IGE , con la que el alumno
asume una metodología específica, mp(m)e , que con la incorporación de s us decisiones
individuales, i , deriva en una metodología del proceso creativo modelo específica,
mp(m)e, que supone un primer pensamiento creativo individual, (p)ci , que será evaluado
!
249
en el primer semestre como Capacidad Creativa, Kc , con las variables Novedad, Reso-
lución y Elaboración.
Evaluada la capacidad creativa aplicamos al alumnado el modelo diseñado sobre la
propuesta CREATES, (m)[c], con la finalidad de que el alumno asuma un pensamiento
creativo individual consciente sobre la propuesta CREATES, (p)ci(c)[c] , pensamiento
creativo que será evaluado en el segundo semestre con las mismas variables que en el
primer semestre.
Sigla
Signifi cado
p
Proceso
(p)
Pensamient o
m
Met odolo gía
(m)
Mode lo
a
Alumno
I
Interpretar
G
Gener ar Sol uciones
e
Especí fica
E
Evaluar
i
Individual
(i)
Inconscien te
(c)
Consci ente
c
Creat ivo
[c]
Creat es
K
Capaci dad
N o t
Noved ad ( Origin a lidad y T ransform acional i dad)
R
Resol ución
E e o
Elabor ación (Elaboraci ón y Organiz ación)
Tabla ME13 . Relación de sig las par a l a in terpret ació n de los
códigos identificat ivos de variables
!
!
250
Tabla ME14 . Inte rrelación de los difere ntes elementos de la propuest metodo lógica
1.2.2.2.d. Instrumentos y técnicas de recogida de datos e información
La finalidad de los instrumentos, técnicas y procedimientos diseñados es recoger en
el menor tiempo posible la información y poder ofrecer una respuesta acorde a las nec e-
sidades registradas en los datos. Nuestra investigación recoge dos tipos de datos:
a. Datos relativos al proceso de enseñanza-aprendizaje
b. Datos relativos a la propia investigación
a. Datos relativos al proceso de enseñanza-aprendizaje
Son aquellos que nos permiten realizar el seguimiento del alumno, así como aplicar
los ajustes necesarios en la aplicación de la propuesta metodológica. Las principales
técn icas de recogida de datos se centran en documentos personales (diario de trabajo del
!
251
alumno, [dt] Di , diario de trabajo docente, [dt] Do , diario de registro anecdótico,
[dt] Rega ), entrevistas ( EPA ) y observación académica (Goetz y Lecompte, 1988: 124).
En relación a la prueba diagnóstica/acceso, en las características específicas de la
prueba de acceso al Conservatorio Superior de Música de Canarias (CSMC), figura en
el ejercicio presentación de obras originales , lo siguiente:
Present ación de, al menos, dos obras origina les. El examinando hará una breve present ación de las
obras y r esponderá a l a s preg untas del tribunal.
Con 5 días de antelaci ón a la ce lebraci ón de las p ruebas, la persona candida ta present ará en l a s e-
cretaría del CSMC y en sobre cerrado una selección variada de 2 ó 3 obras o trabajos compue s tos
por la persona interesada. De m odo opcional, dichas obras podrán ir acom pañadas de sus corre s-
pondientes gr abaciones.
Esta prueba ten drá una dur ación máxima de 30 minutos y el candid ato o la candi data expondr á
brevemente los aspectos principales de sus obras y deberá responder a cuestiones pl anteadas por el
tribunal, relaciona das co n el pro ceso d e com posición y anális is music al de la s obras presenta das en
un debate no superior a 10 minutos.
De la rela ción de obras entreg adas por el aspi rante, éste deber á hace r una pre sent ación para la cual
puede contar con los medios técnicos que precise siempre y cuando sean aportados por el mismo
aspirante o consultada su disponibilidad en las secretarías del CSM C. Finalizada la presentación el
aspirante responderá oralmente las cuestiones planteadas p or el tribunal relativ as a las obra s y/o
trabajos realizado s.
Se recomienda que al menos, una de estas obras o trabajos tome como m odelo obras de la trad i-
ción de la música culta en cualquier a de sus expresiones a conjunto (cuartet os, dúos, tríos) o a s o-
lo, empl eando formas tradicionales (sonata, rondo, invención,…) o en estilos h istóricos (clásico,
romántico , im presionista). De este m odo el alum no pued e c ons i derar la presentación de una obra
que responda a las característi cas de un primer tiempo de una sonata cl ásica, una fantasía impre-
sionista, una invención barroca, una obra libre atonal.
Así m is m o el aspir ante po dría pr esentar obras de esti lo tra bajada s en el Grad o Profes ional. Se r e-
comienda asimismo que se aporte variedad y número a la propuesta. V ariedad de estilos y de obras
presentadas de cara a que el tribunal pueda observar la versatil idad y disponer de más medidores
para la calificación.
El aspi rante que esté inte resado en realiz ar consulta s espec íficas en cuant o a las obra s a present ar
tiene la o pción d e ponerse en contacto con el departamento a través de la jefatura de estudios d el
CSMC (ys s.cs m c@gmail .com)
Para la prueba de interpretación en el instrumento principal , el alumno presentará un
programa con una duración aproximada de 15 minutos, con un mínimo de dos obras o
movimientos, y dos estilos diferentes.
!
!
252
En cuanto a la realización de un trabajo armónico-contrapuntístico en las condicio-
nes que determine el tribunal, el aspirante debe escoger entre la realización de un coral a
4 voces sobre melodía dada o la realización del acompañamient o pianístico a una melo-
día dada, en un tiempo máximo de 90 minutos.
Todas los ejercicios derivados de la prueba de acceso nos ofrecen datos relacionados
con los conocimientos previos del alumno que son importantes para la forma en la que
debemos abarcar cada una de las unidades.
El empleo de entrevistas es fundamental para conocer la representación que el estu-
diante se hace de la propia realidad al contarla. Los estudiantes tienen programadas cu a-
tro entrevistas individuales en situación de tutoría ( EPA t ):
1. Tutoría inicial . A partir de los cuestionarios [q] CREATES32, [q] CPE42 ,
[q] CEVEAPEU88 y [q] EME28 (a.1.2, a.1.3.a, a.1.3.b, y a.1.4). En esta entrevi s-
ta se profundiza en las cuestiones de ampliación a partir de los ítems registrados
y se realiza un perfil curricular del estudiante más detallado).
2. Tutoría I semestre . Previa a la evaluación del primer semestre y a partir de los
resultados de los cuestionarios [q] eDo y [q] CPE20 (a.2.3.a y a.2.4.a) en el mo-
mento requerido por el tutor y siempre tras la aplicación del p(m):IGE (a.2.1)
3. Tutoría II semestre . Previa a la evaluación del segundo semestre, a partir de los
resultados de los cuestionarios [ q] eDo y [q] CPE20 (a.2.3.a y a.2.4.a) y siempre
tras la aplicación del (m)[c] (a.2.2). La finalidad de esta tutoría es orientar al
alumno a partir de los resultados de la primera evaluación.
4. Tutoría final . Antes de la evaluación final como orientación y regulación de cara
al cierre del curso.
Junto a estas recogemos información a través de cuestionarios ([q] CREATES32 ,
[q] CPE42, [q] CEVEAPEU88, [q] EME28, [q] eDo, [q] CPE20 ) que lejos de pretensio-
nes estadísticas, se emplean como herramientas de regulación del proceso de enseñanza-
aprendizaje.
Los cuestionarios [q] CREATES32, [q] CPE42, [q] CEVEAPEU88 y [q] EME28 se
entregan al alumnado en la primera sesión como parte de la evaluación inicial. Los
cuestionarios [q] eDo y [q] CPE20 se entregan al alumnado cada tres sesiones como
!
253
herramientas para la regulación (rediseño y planificación) del proceso de enseñanza-
aprendizaje, así como indicadores para las entrevistas, EPA .
Todas las sesiones de aprendizaje trabajan sobre el modelo de evaluación de produ c-
to Kc:N o t RE e o con la intención de que el alumno se familiarice con el sistema de evalu a-
ción. En la autoevaluación de las situaciones de aprendizaje figuran los criterios de
acuerdo con los contenidos trabajados.
Para la gestión de plazos y entrega de documentos empleamos la plataforma Moodle
del proyecto EVAGD de la Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad
del Gobierno de Canarias.
El diario de trabajo del alumno y el cuestionario de evaluación docente no solamen-
te sirven como herramienta de seguimiento del trabajo discente/docente sino que se con-
figuran como un medio útil en la autorregulación del proceso y en la comunicación en-
tre los estudiantes y el prof esor. Como exponen Yinger y Clark (1988: 183), “la reda c-
ción de diarios es especialmente adecuado para el registro del pensamiento y de la con-
ducta a lo largo del tiempo”. Para ello y dado que la plataforma Moodle no facilita la
creación de un diario continuado privado entre cada uno de los estudiantes, se empleó la
plataforma google drive mediante un formulario individualizado al que accede el estu-
diante tanto en los momentos indicados en las situaciones didácticas como en aquellos
momentos que considere oportunos.
Con la finalidad de crear un clima de confianza y partiendo de la experiencia de Sic i-
lia y Delgado (2002) se planificó la presentación del Diario de trabajo como un a he-
rramienta privada y sin citas explicitas en el trabajo en grupo (“como has comentado
en…”, “como dice…”, “para que luego no me digáis que..”).
Recogemos en la siguiente tabla las técnicas de recogida de datos relativos al proceso
de enseñanza-aprendiz aje.
!
!
260
− Presentaciones/Trabajos/Exámenes/Pruebas/Audiciones de aula o individuales
Se incluyen en este apartado las audiciones de aula (audición/examen abierto a
los alumnos de una especialidad y curso concretos) y exámenes o pruebas ind i-
viduales en el contexto del aula con el profesor.
− Preparación de clases teóricas/prácticas
Tiempo de trabajo asignado para la búsqueda, lectura, trabajo de documentación,
estudio, ensayo o entrenamiento para la perfección y desarrollo de los conten i-
dos.
− Otras actividades formativas
Acontecimientos científicos y/o divulgativos. Charlas, aportaciones y exposicio-
nes, con ponentes de prestigio, para profundizar en el conocimiento de determ i-
nadas materias, asistencia a conciertos, audiciones, actividades or ganizadas por
la Institución, etc.
2.1.1.3 Objetivos
En el curso 2011/2012, como responsable de la jefatura de estudios del CSMC, real i-
zamos la adaptación de las Programaciones Didácticas al nuevo modelo de Guías Do-
centes. Tal y como se explica en el marco teórico esta adaptación se realiza bajo dos
criterios: simplificación y unidad. Estos criterios se siguen para todas las especialidades.
Como exponemos en Sánchez (2014: 78) los objetivos de la Guía Docente para la
asignatura Técnica de la composición , se organizan en cuatro apartados: análisis de la
tradición histórica, composición libre, expresión verbal, composición estilística y part i-
cipación en proyectos. Así mismo, cada objetivo está vinculado a las competencias e s-
pecíficas de la especialidad que le son propias.
!
261
RELACIÓN DE OBJETIVOS
COMPETENCIAS
1. Análisi s
de la trad i-
ción histór i-
ca.
Anal iza r c rític amente la obra mus ical identi ficando los ele me n tos
técnico s, estruct urales y est ilíst icos de l as diferentes es cu e las,
desde un punto de vista tanto diacrónico, desde l a antigü e dad al
siglo XXI, como sincrónico , que abarque aspe c tos no limitad os a
la tradició n culta cen troeurop ea, recon o ciendo, así mismo, los
elementos característi co s de los aut o res más repr e sentativos.
CE [C] 1, CE [C] 2,
CE [C] 3, CE [C] 5,
CE [C] 6, CE[C]7
2. Compos i-
ción libre
Gener ar pro ductos creati vos en los c ontexto s ling üístic o - técn icos
que sean re queridos, demostrando no sol o un dominio del proc e-
so sino tamb ién de los conoc imiento s pr o pios de l a especialidad a
través d e una esté tica y un len guaje co mpositiv o person al, d e-
most rando n ovedad, resol ución y elab oració n en sus compo sic i o-
nes.
CE[C]5, CE[C]6,
CE[C]11
3. Expresión
verbal
Comunic ar verba lmente de forma organizada y con el le n guaje
técnico adecuad o a su niv el de desa rrollo, los co nceptos estét i cos,
propósitos, ideas y técnicas compos i tivas en la v aloración de su
propio tr abajo y del trabaj o ajeno.
CE[C]5, CE[C]6,
CE[C]10
4. Compos i-
ción estilíst i-
ca
Gener ar productos creativos en los que se demuestre la adquis i-
ción paulatina de l as com plejidades del hecho musical, el dom i-
nio técni co y el conocimiento pr áctico de los el em entos cons titu-
tivos de los diferen tes estilos.
CE [C] 1, CE[C]5 ,
CE[C]6, CE[C]11
5. Part icip a-
ción en pr o-
yectos
Interactuar con la realidad music al del entorno particip a n do en
proyectos musi cales col ectivos e individuales que per m i tan la
validación de los productos cr eativos por parte del ámbito de la
especialidad.
CE[C]4, CE[C]11
Tabla ME17 . Relación de obje tivos d e la Guí a Docent e de Técnica de la composición
2.1.1.4 Contenidos
Como parte del consenso del departamento se ha establecido el trabajo sobre deter-
minados contenidos de acuerdo al nivel de complejidad técnica y conceptual en relación
a los conocimientos demostrados en la prueba de acceso.
Los contenidos de los diferentes niveles de la asignatura responden al grado de ad-
quisición competencial del alumnado de acuerdo a cada uno de los niveles establecidos
para la asignatura. El objetivo fundamental de la asignatura de desarrollar el pensamien-
to creativo del alumnado para lo cual le facilitaremos durante los tres primeros niveles
herramientas que le permitan conocer los lenguajes “no tradicionales” (mod ales y post-
tonales) para que en el cuarto nivel pueda crear con total libertad.
A través de los compositores y las estéticas seleccionadas por curso, se desarrollarán
aquellos contenidos paralelos y transversales relacionados con la asignatura. Esta sele c-
ción no limita la posibilidad de que el docente pueda incluir en el contexto estilístico
correspondiente todos aquellos contenidos que considere necesarios para el beneficio
del proceso de enseñanza-aprendizaje.
!
!
262
Tal y como se recoge en la guía docente de la asignatura, los contenidos básicos y
compositores establecidos para el primer curso son: modalidad, impresionismo, O. Me s-
siaen, I. Stravinsky, B. Bartók, Neoclasicismo, Ch. Ives, M. Feldman, A. Scriabin
2.1.1.5 Metodología
En relación a la metodología figuran unos principios elementale s:
Dada las carac teríst icas y el perfi l hete rogéneo del alumnad o que confo rma cada uno de los
grupos/nivel es, a la hora de planificar la asignatura cada docente tendrá la posibilidad de estru c-
turar el proces o d e e nseñan za - aprendizaje según lo co nsidere más oportuno especialmente dirig i-
da a dominar la ansiedad rela cionada con la creati vidad, desarrollar la capac idad de trabajo, y a
as u mir el fr acaso y el éxito.
Así mismo se fac ilita rán al alu m nad o herra mient as que le ayuden a mejora r l a co m uni cación
de sus ideas e interese s, a presen tar sus pro yectos y d efender sus creac iones.
2.1.1.6 Criterios de evaluación
De acuerdo con el artículo 9 del Real Decreto 631/2010, de 14 de mayo, por el que
se regula el contenido básico de las enseñanzas artísticas superiores de Grado en Mú-
sica establecidas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación , la evaluación
del proceso de aprendizaje del estudiante se basará en el grado y nivel de adquisición y
consolidación de las competencias transversales, generales y espe cíficas definidas para
estos estudios. Es por ello que se establecen los siguientes criterios de evaluación acor-
des con las Competencias Específicas determinadas para la asignatura:
Crit erio d e e valu ación
Compete ncia
1
Conoce r los princ ipales repertor io s de la tradición occiden tal y de otras músicas, y
adquirir la capacidad de valorar plenamente los aspectos expresivos, sintácticos y
sonoros de las obras correspo n dientes.
CE[C]1
2
Adqui rir la formaci ón necesa ria para recono cer y valora r audit iva e int el ectualme n te
distint os tipos de estr ucturas musicales
CE[C]2
3
Interpretar analíticam ente la construcción de las ob ras musicales en todos y cad a uno
de los as pectos y niveles es tructurales que l as conforman.
CE[C]3
4
Saber apl icar las nueva s tecnologías a l ámbito de la cre ación m usical e n una v ari e dad
de contextos y formatos, incluyendo las col aboraciones con otros cam pos art í s ticos.
CE[C]4
5
Domina r las técni cas y recu rsos de los prin cipale s esti los compos i tivos h istóricos y
recientes.
CE[C]5
6
Conoce r los fund amento s de ac ústica m usical, la s caracte rísticas ac ústicas d e los
instrum entos, sus p osibilidad es té cnicas, sonoras y e xpresiva s, as í co mo sus p os i bles
combinaciones.
CE[C]6
!
!
!
!
263
!
Crit erio d e e valu ación
Compete ncia
7
Desar rolla r el i nterés , cap aci dades y metodologías necesarias para la investig a ci ón y
experimentación musical.
CE[C]7
8
Conoce r las tendenci as y propue stas más recient es en distint os campos de la cre a-
ción musical.
CE[C]8
9
Valo rar y c onoce r d e f orma críti ca las tende ncias pri ncip ales en el campo de la
interpreta ción en u n amplio repertorio de difere n tes é pocas y estilos.
CE[C]9
1
0
Transmit ir verbalmente un juicio teóri co, analític o, estét ico y críti co bien estruct u-
rado, más a llá de su aplicación al ám bito estrict a ment e compos itivo .
C E[C]10
1
1
Adqui rir una pers onalida d ar tísti ca singul ar y fl exible que per mita adapt arse a e n-
tornos y retos crea tivos mú ltiples.
CE[C]11
Tabla ME18 . Relación de cri terios de eval uación d e l a Guí a Docente de Técnica de la composi ción
2.1.1.7 Sistema de evaluación
A la hora de planificar la evaluación se establecen, para la primera convocatoria, dos
procedimientos: ordinario y extraordinario. La evaluación ordinaria se refiere a aquel
alumnado que ha asistido a las actividades lectivas establecidas de forma que se le pu e-
de aplicar un procedimiento de evaluación continua. Por el contrario, la evaluación ex-
traordinaria irá dirigida al alumnado que acumula inasistencias y para el cual no es po-
sible realizar la evaluación continua.
EVALUACIÓN ORDINARIA
Medi os e instrumentos
Regi stro s
Ponderaci ón
A. - Trabajo diario en el aula
Diar io de clase como registro de i n formación
sobre la evolución del alumnado
70%
a.1. - Trabajo diario
(ejercicios técnico s)
45%
a.1. - Trabajo diario
(defensa, justif ica ción y e x posición)
10%
a.2. - Actit ud
15%
B. - Ex ámenes / Pres entaci o nes /
Audic iones públi cas o de aul a
Regis tro esc rit o/audiovi sual de aud i ciones
30%
Tabla ME19 . Evaluación ordinaria según l a Guía Docent e de Técnica de la composición
Las ca lificaciones por apartados (a.1, a.2, B y C) se realizarán de acuerdo a la escala
numérica de 0 a 10, con expresión de un decimal estableciéndose un juicio de dominio
del 50% para cada uno de los apartados (calificación mínima de 5,0 en cada apartado:
a.1, a.2, B y C). Así mismo se establece como obligatorio para calificar positivamente
en los apartados B y C, la participación en todas las presentaciones/audiciones publicas
y en todos los exámenes/audiciones de aula o individuales establecidos para el curso
académico.
En relación a la evaluación extraordinaria, se pueden dar dos posibilidades:
!
!
264
1. El alumnado al que por superado el número de inasistencias injustificadas esta-
blecido, no se les pueda aplicar el Procedimiento de Evaluación Continua ( Pé r-
dida de la evaluación continua por acumulación de inasistencias injustificadas ),
2. El alumnado que, por Inasistencia justificada reiterada, derive en falta de s e-
guimiento, impidiendo la aplicación correcta de los criterios generales de ev a-
luación y la propia evaluación continua ( Pérdida de evaluación continua por fal-
ta de seguimiento ),
EVALUACIÓN EXTRAORDI NARIA
Medi os e inst rument os
Regi stro s
Ponderaci ón
Durac ión
A. - Exámenes / Pres ent a ciones /
Audic iones públ i cas
Acta de cal if i-
cación
100%
Hast a un m á ximo de 10 hor as
a.1. - Composi ción, en ex a men, de
una o dos obr as
60%
Hast a un m á ximo de 10 horas
a.2. - Presentaci ón y defensa de
obras propi as
40%
30 min. de present a ción y 30
min. de d e fensa
Tabla ME20 . Evaluación extraordi naria según la Guía Docente de Técn ica de la composición
2.2. DISEÑO DE LA PROPUESTA DIDÁCTICA
El objetivo principal de la propuesta didáctica es alinear constructivamente el méto-
do y la evaluación con las actividades de aprendizaje de forma que el estudiante aprenda
adecuadamente (Biggs, 2005: 29).
La propuesta didáctica parte de un análisis de cada uno de los elementos constituyen-
tes de la guía docente para su clarificación y su adaptación a los objetivos de la invest i-
gación y del programa.
Desde la perspectiva de la Educación Superior podemos registrar varios niveles de
concreción curricular. El primer nivel lo constituyen, como hemos las normas estata les
y autonómicas:
- Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación,
- Real Decreto 1614/2009, de 26 de octubre, por el que se establece la ordena-
ción de las enseñanzas artísticas superiores reguladas por la Ley Orgánica
2/2006, de 3 de mayo, de Educación , y
!
265
- Real Decreto 303/2010 por el que se establecen los requisitos mínimos de los
centros que impartan enseñanzas artísticas reguladas en la ley Orgánica
2/2006, de 3 de mayo, de Educación
A partir de estas publicaciones, la Comunidad Autónoma de Canarias, en el ejercicio
de su competencia, da cobertura al segundo nivel mediante la publicación de la Orden
de 14 de marzo de 2014, por la que se modifica parcialmente la Orden de 29 de abril
de 2011, que aprueba, con carácter experimental, la implantación de los estudios of i-
ciales de Grado en Música, Arte Dr amático y Diseño en el ámbito de la Comunidad
Autónoma de Canarias.
El segundo nivel de concreción curricular y de acuerdo con la Resolución de 25 de
julio de 2005, de la Dirección General de Formación Profesional y Educación de Adu l-
tos, por la que se dictan instrucciones generales sobre la organización y funcionamien-
to de los Centros Superiores de Enseñanzas Artísticas en la Comunidad Autónoma de
Canarias , se concreta en las Programaciones Didácticas y Guías Docentes. Corresponde
a los Departamentos como “órganos básicos responsables de la organización y desarro-
llo de las materias y asignaturas que tengan asignadas; de las actividades curriculares,
artísticas y culturales que planifiquen dentro de su ámbito competencial, así como de las
actividades de innovación e investigación que puedan promover” y con competencia
(art. 3.1.1) en el diseño y organización de la programación de las especialidades y mat e-
rias específicas adscritas de acuerdo con los criterios establecidos al efecto por la Junta
de Departamentos.
El tercer nivel de concreción corresponde a las Programaciones específicas de cada
nivel y curso, las programaciones de aula, en las cuales el profesorado determina los
aspectos más significativos de la ordenación de los procesos de enseñanza-aprendizaje
referidos a un grupo de alumnos y a un curso (Escamilla, 2011:13)
En este contexto, el cuarto nivel serían las adaptaciones curriculares individualiza-
das , el plan conjunto de especialistas que adapta significativamente la programación de
aula a las necesidades de algunos alumnos y alumnas.
Entendemos, por tanto, la programación de aula, de acuerdo con Escamilla (2001:
17), como “la planificación sistematizada del proceso de enseñanza-aprendizaje referida
a un grupo de alumnos y alumnas específico para un curso determinado” como medio
para concretar el principio de autonomía pedagógica en el que se expresan las comp e-
!
!
266
tencias técnico-profesionales del profesor. Puede adoptar dos perspectivas: sintética
(presenta un marco de actuaciones general, para todo el curso) o analítica (actuaciones
específicas en un marco temporal concreto: una quincena).
Como expone Escamilla (2011: 19) para proporcionar respuestas coherentes al con-
texto ecológico, contextual y relacional del alumno debemos definir los factores de d i-
versidad:
- Capacidades y competencias de partida
- Conocimientos previos
- Intereses relacionados con él mismo, con los que le rodean, etc.
- Factores de motivación
- Estilos cognitivos
- Locus de control , o atribuciones que suelen hacer para determinar la responsab i-
lidad de sus actos.
2.2.1 Descriptor
Mediante un estudio detallado del descriptor de la asignatura tal y como figura en la
Orden de 14 de marzo de 2014 podemos extraer cuatro ideas principales: análisis,
conocimientos, práctica y comunicación verbal.
Profundiz ación en el estudio analítico de los diferentes elementos y procedimientos constru c-
tivos t radicio nales, así como en el conocimient o de la técnica de las escuelas, tendencia s con-
tempo ráneas y autore s m ás r epresenta tivos. Cono cimiento de dife rentes sistem as d e no tación.
Apli cación práctica me diante la reali zación de trab ajos esti líst icos vocal es e instrumentales.
Desar rollo de una es tética y u n lenguaj e compo sit ivo pe rsonal es y de la autonomí a del pens a-
mien to crea tivo neces ari o, a trav és del conoci miento y la práctica de diferentes técnicas, lengu a-
jes y aproxim aciones al he cho creativo, en la co mp osición de obras libres . Desarrollo de la cap a-
cidad de comunicar verbalmente los concepto s estéticos, prop ósitos creativ os y técnicas co mp o-
sitivas de las obras p ropias. Realización de prácticas profe sionales externas en el ámbito de la
creación musical, as í como de la concepc ión y des arrollo de p roye c tos m usicales co lectivos.
Nuestro estudio del descriptor propone dos aproximaciones al conocimiento: desde el
análisis y desde la práctica. Un primer acercamiento a través del análisis ( situaciones
didácticas ) con la intención de dotar al alumnado de herramientas para la práctica ( s i-
tuaciones de aprendizaje ). Y, a continuación, el estudiante reformula los conocimie n tos
!
267
( Hexágono SaDe) para poder comunicar oralmente y por escrito los conceptos estét i cos,
los propósitos creativos y las técnicas compositivas.
Sin embargo, limitar la comunicación a su aspecto verbal puede parecer una incon-
gruencia gramatical del legislador dado que a través la consistencia de los elementos
visuales, vocales y verbales de la comunicación es como garantizamos el efecto deseado
(Mehrabian, 1981). Sin embargo, la finalidad de concreción de la labor docente está
clara en este aspecto al especificar la capacidad verbal de la comunicación que debe
desarrollar el alumno.
Dos son los dominios exclusivos de la comunicación verbal: la comunicación oral y
la comunicación escrita. No tienen cabida los factores asociados a las disciplinas par a-
lingüística (aquella que estudia los aspectos no semánticos del lenguaje: tono, ritmo,
volumen, silencios, timbre), kinésica (aquella que estudia el significado de los mov i-
mientos humanos: cruzar piernas, entrelazar manos) y proxémica (aquella que estudia el
espacio personal que nos circunda) propias del lenguaje no verbal.
Sin embargo, como expone Fonseca, para ser un comunicador competitivo debemos
desarrollar los saberes actitudinales de forma que nos permitan “adaptarnos con facil i-
dad a los tipos más variados de situaciones y actuar en la forma que aprueben los demás
y uno mismo” (Fonseca, 2005: 43) y esta adaptación, nos obligará a movilizar aquellos
factores que hemos desechado anteriormente.
Gráfi ca ME5. In terrelación de los elem entos del desc riptor de la asignatura
!
!
268
2.2.2 Desglose de la carga de trabajo
2.2.3 Objetivos
Es preceptivo antes de realizar una propuesta en relación a los objetivos, anotar la
novedad que representa la formulación de los objetivos que presenta la Guía Docente de
la asignatura Técnica de composición I en relación a su formulación en las guías doce n-
tes, guías didácticas y programaciones a las que se ha tenido acceso.
El hecho de, por un lado, presentar una síntesis del objetivo a modo de encabezado
en cinco grupos : análisis de la tradición histórica, composición libre, expresión verbal,
composición estilística y participación en proyectos; y, por otro, de vincular estos blo-
ques a las competencias tanto paralelas como integradas, tal y como exponíamos en
Sánchez (2014), supone una novedad destacable en relación a propuestas más “tradicio-
nales”. Esta estructura facilita la vinculación de los objetivos tanto con las competencias
específicas como con el descriptor de la asignatura.
Así mismo, frente a otras propuestas, la redacción de objetivos tiene una clara orien-
tación a los niveles taxonómicos superiores en tanto en cuanto están orientados a la
práctica y a la creación. Mientras en otras propuestas se establece como objetivo “cono-
cer” determinada técnica de composición, en la formulación del CSMC se refiere a “g e-
nerar productos creativos” lo cual en la taxonomía Anderson & Krathwohl, supone el
último nivel, y por tanto, la realización de los niveles previos referidas a recordar, co m-
prender, aplicar, analizar y evaluar.
La propuesta de la Guía Docente del CSMC, sin embargo, presenta en alguno de sus
puntos, un enunciado excesivamente largo o ambiguo. Tal es el caso de “análisis de la
tr adición histórica”.
Anal iza r crít icament e la obra musica l iden tific ando los element os té cnicos, estr uctural es y est i-
lísticos de las difere ntes escuelas, desde un p unto de v ista tanto d iacrónico , d esde la antigüedad al
si glo XXI, como sincróni co, que abarque as pectos no limit ados a la tr adición cult a centroeuropea ,
reconocien do, así mi s mo, l os el ementos ca racter ístic os de los au tores más re present ativo s.
Como hemos expuesto en el marco teórico de nuestra investigación, la formulación
de unos objetivos formativos claramente definidos son fundamentales para construir el
alineamiento constructivo de la propuesta didáctica, para la autorregulación del aprend i-
zaje por parte del alumno, para garantizar una evaluación valida y fiable y, por supue s-
to, para el diseño de los materiales.
!
269
En la formulación de los objetivos adoptamos el modelo ABCD de Mager (1984):
Audience (sujeto), Behavior (conducta, desempeño o comportamiento), Condition
(condición) y Degree (grado o rango). Exponemos, así mismo, el propósito principal del
objetivo y, si una de las conductas a observar es “encubierta”, evidenciemos en el
objetivo un indicador de la conducta conducta.
Teniendo, por tanto, en cuenta los objetivos de la guía docente, la asignación
competencial y los objetivos de aprendizaje del nivel correspondiente al primer curso, la
propuesta didáctica establece los objetivos del curso tratando de no perder la
flexibilidad del objetivo en el proceso de concrección (Doménech, 2009) y dando
respuesta a las siguientes preguntas (Mann, 2004):
- ¿Qué esperamos que nuestros estudiantes sean capaces de hacer al terminar el
programa formativo?
- ¿Cómo emplearán los estudiantes este aprendizaje? ¿Haciendo qué? ¿En qué
contextos?
- Quédeben hacer los estudiantes para demostrar que han adquirido las
competencias del programa y alcanzado los objetivos?.
- Si alguien preguntase a nuestros estudiantes qué han aprendido a lo largo del
curso ¿cuál sería la respuesta que nos gustaría escuchar?
El primer paso para la concreción de los objetivos de la asignatura Técnica de la
composición es realiza r un análisis detallado de los objetivos en relación al conjunto de
saberes (declarativo, “d”, procedimental, “p”, estratégico, “e”, actitudinal, “a) y en la
redacción defendida en el marco teórico de nuestra investigación, de acuerdo a circun s-
tancia de la acción, audiencia, conducta, condición y grado.
Así mismo, planteamos el diseño de los objetivos de instrucción, por un lado, obser-
vando la continuidad del curso sin que los alumnos se vean afectados por el diseño de la
investigación de series cronológicas de doble fase y, por otro, de forma que nos perm i-
tan responder a los objetivos de la investigación: tomando como punto de partida el
modelos CREATES, desarrollar el pensamiento artístico creativo de los estudiantes m e-
diante la adquisición y desarrollo de procesos de pensamiento creativo, de tal forma que
podamos realizar una evaluación de la adquisición de los procesos creativos.
!
!
276
Semanas
académ i cas
Fecha de
sesi o nes
Semanas
lectivas
Situaci ón Didácti ca/Aprendizaje
Bloque
1
16.09.2013
1
Evaluac ión Inicial ( TO CH, Ernst (1989). La mel o-
día . Barcelo na: Ed. L a bor)
1
2
23.09.2013
2
El encant o de las imposi bili dades : a p ropósito de
Té c nica de mi lenguaje m usical de Oliver Messiaen
(1908 - 1992). Las melodías, los ritmos, permutacio-
nes simétr icas, armonía, modos de tran s posici ón
limitada , relación so nido - color, el canto de los p ája-
ros. Requi ere diario de tr ab a jo
3
30.09.2013
3
Nete syn nemmeno n: lunar is circ ulis. M úsi ca y le n-
guaje: notación, símbolo y definición. De la not a-
ción alfabética gr iega a los cri p togramas mus i cales.
4
07.10.2013
4
El hombre aferr ado a una viga. Recu r sos armónicos
comunes del s. X X. Tensi ón in terválica, la
influen cia de los a rmónico s, círcu lo de quinta -
tercera - cuarta, modos modernos, tensión mod al,
cadencias mod ales. Erik Satie. Requi ere diar io de
trab a jo
5
14.10.2013
5
Fuentes de la creativid ad. ¿musa s o f osfenos? (I). El
pensamiento creativo en B. Bartók y Z. K odály:
Exp e riencia, la m otivación, e l juicio acertad o, el
estilo, la liberación y el pensamiento lateral.
Experi encia (folklore ), motivac ión (pedagog ía),
juicio acertado (Kodaly: hungariz ar a través del
folklore, fononim ia - quironimia; Bartok : uso del
folklore co mo material creativo – cita, recreación,
creación),
2
6
21.10.2013
6
Fuentes de la creativida d. ¿musas o fosfenos? (II).
El pensamient o creat ivo en B. Bart ók y Z. Kodály:
Exp e riencia, la m otivación, e l juicio acertad o, el
estilo , la liberac ión y e l p ensamie nto lateral. Estil o
(nacionalism o musical), liberac ión (frente al
colonialismo de la música germán ica) y
pensamiento lateral (si stema de ejes – aco rde alfa,
beta,… - , sección aurea, utiliz ación diató nica y
cromática de acorde e i ntervalos, acor de
mayor /menor) . Requi ere di ario de t rab a jo
7
28.10.2013
7
Herr amien tas e ide as creat ivas: apre n diendo de los
grandes maestros (I). John Cage ( 4’33, Sonatas e
interlud ios para pian o prepara do ), Brian
Ferneyhough ( Adagi ssimo ), Helm unt Lach e nmann
( Güero , Gran Torso ), B erio ( Sequenzas ), Lig eti
( Atmospher es, Lux Ae terna, Musica Ric ercata )
Requi ere di ario de trab a jo
8
04.11.2013
8
Herr amien tas e ide as creat ivas: apre n diendo de los
grandes maestros (II). Gerar d Grisey (Parti els), W.
Lutowsl avsk i ( Chai n 3, Cuarte to d e Cuerdas ) K.
Penderecki ( Treno, Pasi on según S. Luc as )
Tabla ME21. Relaci ón de co ntenidos de la propu esta di dáctica ada ptado s al c urso 2013 - 2014
(Bloques 1 - 2)
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277
!
!
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Semanas
académ i cas
Fecha de
sesi o nes
Semanas
lectivas
Situac ión Didác tica/Apr endiza je
Bloque
9
11.11.2013
9
La influenc ia de la po lítica (I) Alemania: Hind e-
mith
3
10
18.11.2013
10
La i nfluencia de la p olít ica (II) Rusia: Sh ostak o-
vich
11
25.11.2013
11
This is my Music. St ravinsky (I) Apunt es biogr áf i-
cos. El perí odo ruso: El pájaro de fuego (el taller
de Rimsky) , Petr oushka (lo grotesc o) , H istoria de
un soldado (lo infantiloide) Requiere diario de
tr a bajo
12
02.12.2013
12
This is my Music. Stravinsky (II) El período ruso:
La Consagrac ión
13
09.12.2013
14
1 6.12.2013
13
“Stravinsky y la restauración”. El período neocl á-
sico: Pulcinel la, Octeto, Sinfoní a de los Salmos.
Requi ere di ario de trab a jo
15
23.12.2013
16
30.12.2013.
17
06.01.2014
18
13.01.2014
14
“Schoenberg y el progreso”. Introducción a la
se gunda escuela de Viena: Schoenberg (Suite para
piano op.25), W e bern (seis bagatelas, Op.9) y B erg
(Suite Lírica, W ozzeck, Lu lu).
19
20.01.2014
15
Evaluac ión
20
27.01.2014
16
Evaluac ión
21
03.02.2014
1
“Monsieur Croche, antidilettante” ¿impresion ista?:
Debus sy frent e a Ravel. Debussy: Prelud es, Suit e
Bergama sque, Esta m pes, La mer, Noctur nes, Cua r-
teto de Cuerda; Ra vel: Son atina, Jeu x d’eau , Mi-
roirs, Le Tom beau de Coup erin, Cua rteto de C uer-
das. Req uiere diario de tra b a jo
4
22
10.02.2014
2
Los Cinco frente a los S eis. Georges Auric, Durey,
Arth ur Hone gger, DariousMi lhaud, Franci s Po u-
lenc, G e r maine Taill eferre . Jean Cocte au, Eri k
Satie frente a Mili Balákirev, César Cuí, Modest
Múso r g ski, Nikolái Rimsk i - Kór sakov y Aleksa ndr
Borodí n. Requi ere di ario de tr a bajo
23
17.02.2014
24
24.02.2014
3
Rachmani noff. La misti cidad de Scria bin y la s i-
nestesia (1880 – 1903, 1903 - 1907, 1907 - 1915): 12
est u dios, 2 preludios op.23, Prometheus, P iano
Sonata. Rachmaninov: seis momentos musicales
op.16, 7 preludios op. 11 Requiere diar io de tr a-
bajo
Tabla ME22. Relaci ón de co ntenidos de la propu esta di dáctica ada ptado s al c urso 2013 - 2014
(Bloques 3 - 4)
!
!
278
Semanas
académ i cas
Fecha de
sesi o nes
Semanas
lectivas
Situaci ón Didácti ca/Aprendizaje
Bloque
25
03.03.2014
4
“1 ,2,3,1,2,1 ,1,2,3,… E instein on the be ach” (I). Apu n-
tes para un estu dio del minima lismo. Terry Riley (In
C, Keyboar d S tudy nº1, Persi an Surgery De r vishes),
Steve Reich (It’ s gonna rain, City Life, D iffer ent
Trains ), Ligeti (Musica r icercata) .
5
26
10.03.2014
5
“1,2,3,1,2,1, 1 ,2,3,… Einstein on the beach” (II). Philip
Glas s ( Etudes 1, 9 y 6, Einst ein on the Beach, Strin g
quartet nº3), La M onte Young (Trio for strings, The
well tuned piano ), M ic hael Nyman (Time Lapse , An
Eye for O pti cal Theor y), Karel Goeyvaer ts, Y ann
Tierse n. Requie re dia rio de tr a baj o
27
17.03.2014
6
Interdisciplinaried ad (color - arquitectura). Mark R ot h-
ko, Feldman (Rothko Chapel). Interdiscipl inariedad
(arquitectura). D ufay (Nu per Rosaru m Fl o res) y la
capilla de la Catedral de F lorencia, Va rese (Me tast a-
sis, Poèm e Électron ique) y el pab e llón Philips de la
Expo 1958 en Bruselas. Mark Fischer y l os escenari os
para concie r tos.
28
24.03.2014
7
“Un cadáver exquisito ¿en serio? No. En serie”. S u-
rrealismo, D adaismo. A leatoriedad frente a serialism o.
Boule z: Le mar teau Sans Matr e. Requier e diario de
trab a jo
29
31.03.2014
8
“Al paño fino en la tienda”. Composición Vocal Falla
(Siete Cancion es E s pañolas), Albeniz (Cinco rimas de
Becque r), Poulen c (Banal ites, Poe mes de Guil laume
Apoll inair e), Sc hoenb erg (Pierrot L u naire)
6
30
07.04.2014
9
“Lullaby” Com posiciones Corales. De Dufay a Eric
Whi tacr e (Sl eep, Feve Heb rew So ngs, The s eal L u-
llaby, W ater N ight), Lig eti (Tres imagin aciones según
Hölde rlin) ,… Requie re diar io de tr a bajo
31
14.04.2014
32
21.04.2014
10
La pregun ta sin respuest a: aproximaci ón a la mús i ca
de Norteamérica. Charles Ives (The unanswe red Que s-
tion, S infonía nº2). Le o nard Bernstein (West Side
Story)
33
28.04.2014
11
Exposic ión de conteni dos. Requier e diari o de trab a-
jo
34
05.05.2014
12
Exposic ión de conteni dos. Requier e diari o de trab a-
jo
35
12.05.2014
13
Exposic ión de conteni dos. Requier e diari o de trab a-
jo
36
19.05.2014
14
Cierr e de ob ras (diseño del port folio)
37
26.05.2014
15
Cierr e de obras (dise ño del portfoli o). Preparac ión de
la ev a luac ión
38
02.06.2014
16
Evaluac ión
39
09.06.2014
17
Evaluac ión
Tabla ME23. Relaci ón de co ntenidos de la propu esta di dáctica ada ptado s al c urso 2013 - 2014
(bloques 5 - 6)
!
279
2.2.5 Metodología
A diferencia de otras guías docentes o programaciones, el apartado relativo a la m e-
todología en la guía docente de la asignatura del CSMC, es apenas una breve exposición
de ideas generales:
Dada las car acterí stica s y el pe rfil h eter ogéneo del alu m nad o que con forma cada uno de los
grupos/nivel es, a la hora de plani ficar la asigna tura cada docente tendrá la posibilidad de estructu-
rar el proceso de enseñanza - aprendizaje según lo considere m ás oportuno especialmente dirigida a
dominar la ans iedad rel acionada con l a creati vidad, desa rrollar la capaci dad de t rab ajo, y a as u mir
el fracaso y el éxito.
Así mi smo se f acilit arán al alumnad o herra m ien tas que le ayud en a mejo rar la comunica ción de
sus ideas e intereses, a presentar sus proyectos y defender sus creaciones.
Esto dista mucho de ser una propuesta metodológica y, desde nuestro punto de vista,
precisa de una revisión por parte del departamento. La justificación para una guía meto-
dológica tan “genérica” e imprecisa es el hecho de que un mismo nivel de la asignatura
es impartido por docentes diferentes a gru pos diferentes de alumnos, en distintos con-
textos (insularidad). Esto requiere de un estudio profundo y una negociación sin caer en
la mera descripción del horario lectivo.
A cada alumno se le dedic a un ti empo indi vidual de 45 minut os para los cursos 1º y 2º y de 60
minut os para 3º y 4º, si bien el alu mno debe per manecer en el aul a el tiemp o tota l que le corr e s-
ponde: 1,5 horas lectivas a la semana, de manera que participe y se beneficie de la corrección de
los co mpañ eros, y con el fin de ap rovech ar estos pe ríodos c omunes para las exp licaciones teó ricas
que c o rrespondan.
Son varias las guías docentes que coinciden con un reparto en diversos campos de
acción: exposición teórico-práctica, práctica individual, seminarios, exposición y debate
de trabajos, exámenes orales y escritos, etc. Nuestra propuesta considera estas posibil i-
dades como un trabajo ordinario y heredado de la tradición didáctica, implementándolo
con la atención a la plataforma digital y, por ende, estableciendo cuatro campos a los
que prestar atención y realizar seguimiento: trabajo presencial, trabajo virtual en la pl a-
taforma Moodle EVAGD, trabajo personal del alumno y actividades de formación co m-
plementaria.
!
!
280
2.2.5.1 Trabajo presencial en el aula
El trabajo en el aula se centra principalmente en dos actividades: el trabajo sobre las
situaciones didácticas y la corrección de las situaciones de aprendizaje.
2.2.5.1.a. Situación didácticas
Por situaciones didácticas entendemos aquellos materiales de contenido teórico que
marcan los mínimos para los estudiantes. Se trata de facilitar a los alumnos el acceso a
todos los materiales de la forma más clara posible. Sin embargo, estos materiales son
una guía para el alumno y para la parte de exposición oral del docente.
Cada una de las situaciones didácticas tiene asignado un código de acuerdo a la s e-
sión presencial en la que se presenta al alumnado en orden año, mes y día. En el caso de
la situación didáctica del 16 de septiembre de 2013, el código es 20130916 seguido de
las siglas SD, si se trata de Situación Didáctica, o SA, si se trata de Situación de Apren-
dizaje.
El formato de las situaciones didácticas es diferente para cada situación pero se man-
tienen una serie de elementos comunes como son el resumen de contenidos en el enc a-
bezado de cada situación, los textos de ampliación en recuadros grises/azules con bio-
grafías o textos de otros libros, y las referencias bibliográficas. Aunque recogemos en
los anexos unidades didácticas completas, rescatamos ejemplos del diseño de dichas
unidades en las imágenes MT2 y MT3
Cada una de la situaciones didácticas está encabezada por un título que resume el
contenido de la situación y que nos facilita la clave de la misma.
− “El encanto de las imposibilidades”
El título de la primera situación de aprendizaje hace referencia al tratado Técnica
de mi lenguaje musical de Oliver Messiaen en el cual explica que nos debemos fijar
en el “hechizo de las imposibilidades”, este hechizo “voluptuoso y contemplativo,
radica sobre todo en ciertas imposibilidades matemáticas y de orden modal y rítmico.
Los modos que solo se pueden transportar un número determinado de veces, […] los
ritmos que no se pueden retrogradar”. (Messiaen, 1993: 35)
!
281
− “Nete synnemmenon: lunaris circulis”
El término “Nete” hace referencia, en la música griega antigua a la más grave o la
última de las cuerdas en un instrumento, la cuarta cuerda de los tetracordios que s e-
guían a los dos primeros, desde el grave al agudo. Cuando el tercer tetracordio era
conjunto con el segundo (tetracordo synnemmenon ), la nete se llam aba nete synnem-
menon . La indicación “lunaris circulis” hace referencia al dedo con el que debe ser
presionada la cuerda.
− “El hombre aferrado a una viga”
Esta frase está extraída del Tratado de Armonía de A. Schoenberg. Hace uso de
esta expresión para comparar la fuerza de las relaciones tonales “algo semejante a la
fuerza de un hombre aferrado a una viga y que contrarrestase así la fuerza de grav e-
dad. El actúa al mismo tiempo y en la misma dirección con respecto a la viga que la
fuerza de gravedad con respecto a él. Pero el resultado es que su fuerza se opone a la
de la gravedad, y esto nos autoriza a representar ambas fuerzas como opuestas”.
(Schoenberg, 1979: 20)
− “Fuentes de la creatividad ¿musas o fosfenos?”
En la situación se discute por primera vez el origen de la creatividad. Sánchez
Méndez en el artículo “ Inspiración y creatividad en la producción y educación artí s-
ticas” analiza las diferencias entre los términos inspiración y creatividad repasando
las fuentes externas (musas, fosfenos, “channeling” o determinación genétiva) con-
traponiendo estos al desarrollo de la creatividad de forma metódica.
Enlazando con la situación anterior, se emplea el término “musa”, para los griegos
las hijas de Mnemósine y de Zeus. Se observa que el Museidón fue inicialmen te el
templo de las musas de forma que la inspiración y la creación parte de la contempl a-
ción de las obras ya creadas. Las musas, como expone Sánchez se transforman en las
damas de los caballeros andantes, en Beatriz para Dante o incluso en Alma para
Mahler.
!
!
282
Por otra parte los fosfenos surgen en la década de los sesenta asociados a imág e-
nes producidas por signos ópticos formados en la retina por excitacones nerviosas
eléctricas. Dalí se apretaba los párpados con los dedos para provocarlos.
− “Herramientas e ideas creativas”
A partir del concepto de Museidon de la situación anterior, se presentan a los
alumnos obras del siglo XX que se han convertido ya en historia de la música y que
por el nivel de desarrollo competencial del alumno son desconocidas. Es lo qu e se
llamaría un “primer despertar” y una familiarización con los nombres.
− “La influencia de la política”
Un ejercicio de contextualización es fundamental para poder ordenar todas las
nuevas ideas que se incorporan al conocimiento de los estudiantes. Especialmente,
antes de entrar en el estudio de compositores cuya música responde a diferentes loc a-
lizaciones geográficas y que por razones políticas y bélicas se vieron en la necesidad
de emigrar. Las dos situaciones que concentran la influencia de la política se desarro-
llan sobre la figura del compositor alemán P. Hindemith y del compositor ruso D.
Shostakovich. Así mismo, menciona los conflictos de la I Guerra Mundial (1014-
1918) y la II Guerra Mundial (1930-1945), fundamentales para contextualizar los
compositores que se estudiarán a continuación.
− “This is my Music”
En el libro Conversations with Igor Stravinsky , Robert Craft (1959) le pregunta al
compositor “Would you draw your recent Music?”. Igor Stravinsky responde: “This
is my Music” y dibuja:
Image n ME1 . Repr esenta ción gráfi ca de la música de I . Stravi nsky
según el propio co m positor. ( C raft, 1959: 120)
!
283
− “Stravinsky y la restauración” y “Schoenberg y el progreso
El libro Filosofía de la nueva música del filósofo alemán de origen judío Theodor
Adorno (1903-1969), está compuesto por dos ensayos, “Stravinsky y la restauración”
y “Schoenberg y el progreso”. Se suele argumentar que este libro condena a Str a-
vinsky y defiende a Schoenberg. Sin embargo, una lectura profunda nos permite ob-
servar como la auténtica defensa es sobre el serialismo integral de A. Webern.
A partir del ensayo sobre Stravinsky se desarrollan las dos unidades anteriores
empleando los términos del propio Adorno para cada obra estudiada El pájaro de
fuego (el taller de Rimsky) , Petroushka (lo grotesco) , Historia de un soldado (lo in-
fantiloide).
No solo nos sirve para estudiar la figura de ambos compositores y de su circulo
más cercano sino también para valorar la importancia de la crítica y la estética mus i-
cal y los condicionamientos creativos.
− “Monsieur Croche, antidilettante”
Al margen de su actividad como compositor, Claude Debussy (1862-1918) es autor
de un buen número de críticas musicales publicadas entre 1901 y 1915 en diversas r e-
vistas y diarios. Sus escritos, al contrario que los de Stravinsky o Schoenberg no tienen
ambición teórica, son ocasionales. En sus escritos, con el pseudónimo de Monsieur
Croche (Señor Corchea), criticaba las convenciones tradicionales al estilo Saint Saëns,
clamaba contra la germanización y sugería la búsqueda de la inspiración en el pagani s-
mo griego.
A través de esta situación didáctica se estudian los 24 preludios para piano de D e-
bussy, repertorio clásico de la literatura para piano, que nos servirán de nexo de unión
con la situación “Scriabin-Rachmaninoff”.
− “Los Cinco frente a los Seis”
Esta situación nos permite introducir a los estudiantes en la cultura rusa, la importan-
cia de Rubinstein, el círculo Balakirev-Stasov y el nacionalismo musical y, aunque no
exactamente contemporáneos, confrontar sus ideas con los Seis franceses. Usar un gru-
!
!
284
po de compositores frente a otro nos permite desarrollar en el estudiante su imaginación
fantástica.
No debemos olvidar que el conocido como “grupo de los Seis” ni eran grupo, ni eran
seis salvo cuando se realizaron la foto en 1951. Milhaud llegó a escribir a Durey que “a
ti te gusta Ravel, a Arhut le gusta Schmitt, a mí me gusta Mgnard, a Francis le gus ta
Roussel, a Tailleferre le gusta todo el mundo y a Auric no le gusta nadie. Mucho mejor
así, que nuestros gustos sean tan divergentes. Una buena razón para estar más unidos”.
Fallecido el “enemigo”, Debussy, en 1918, fallecido Satie, el mentor, en 1925, y Ravel,
en 1937, los miembros del grupo de los Seis ocupan el lugar de los antiguos maestros.
Auric, el superdotado, D urey, el ciudadano, Honegger, el divergente, Milhaud, ubérr i-
mo, Poulenc, el más grande (“mis cuatro compositores favoritos son Bach, Mozart, S a-
tie y Stravinsky”), Tailleferre, la desconocida.
− “Scriabin-Rachmaninoff”
Los Preludios Op. 28 de Chopin (1810-1849), escrios entre 1835 y 1839, son quizá
una de las obras más famosas de la literatura pianística occidental. Sobre este modelo,
Debussy y Scriabin hacen sus aportaciones. Gracias a esta situación estudiamos las rel a-
ciones entre Scriabin y los 10 Preludios, Op. 23 y 13 Preludios, Op. 32 de Rachman i-
nov así como su relación personal como compañeros de clase en el Conservatorio de
Moscú. Gracias a la sinestesia de Scriabin podemos establecer un vínculo entre esta
situación e “Interdisiciplinariedad (color-arquitectura).
− “1,2,3,1,2,1,1,2,3,… Einstein on the beach”
En 1964, Terry Riley compone la primera obra considerada minimalista, In C , una
obra que consta de 53 frases musicales de diversa longitud que cada intérprete puede
repetir libremente sobre un pulso constante en la nota Do. En esta primera parte del e s-
tudio del minimalismo se estudian las obras y estilo de Steve Reich, Riley y Ligeti.
La situación didáctica estructurada en dos partes adquiere su nombre de la ópera de
cinco horas ininterrumpidas de duración Einstein on the Beach de Philip Glass. Junto a
Philip Glass se estudia en esta unidad a La Monte Young, Michael Nyman, Karel
Goeyvaerts y Yann Tiersen.
!
285
En este sentido, la continuidad de la situación didáctica a través de nuevos autores
minimalistas nos permiten realizar un acercamiento al trabajo con estructuras repetitivas
que si bien pueden ser consideradas de carácter minimalista, pueden dar lugar a obras
más actuales.
− “Interdisciplinariedad (color-arquitectura)”
Si hay un arte que pueda ser ejemplo de interdisciplinariedad, este es el arte musical.
Al no poseer una semántica propia que pueda ser universal, emplear herramientas de
orden interdisciplinar facilita la transmisión del mensaje. Se dice que una actividad es
interdisciplinaria cuando se realiza con la cooperación de varias disciplinas. En esta
situación se refiere a cuando la inspiración de la partitura bebe de diversas fuentes.
Trabajamos la interdisciplinariedad música-color a partir de los cuadros de Mark
Rothko y su inspiración en M orton Feldman ( Rothko Chapel ), y la interdisciplinariedad
música-arquitectura en las obras de Dufay ( Nuper Rosarum Flores ) en relación a la c a-
pilla de la Catedral de Florencia y de V arese ( Metastasis, Poème Électronique ) y el e s-
tudio de las proporciones del pabellón Philips de la Expo 1958 en Bruselas.
− “Un cadáver exquisito”
Los teóricos surrealistas sostenían que la creación debe ser anónima y grupal, intuit i-
va, espontánea, lúdica y en lo posible automática. El cadavre exquis ( poemas al alimón
de Neruda y Lorca) es una técnica usada en 1925. Los jugadores escriben por turno en
una hoja de papel, la doblan para cubrir parte de la escritura, y después la pasan al s i-
guiente jugador para otra colaboración.
De acuerdo con Saft (2005: 91), Nicolas Calas –vanguardista suizo- sostenía que un
cadáver exquisito tiene la facultad de revelar la “realidad inconsciente del grupo que lo
ha creado”, en concreto los aspectos no verbalizados de la angustia y el deseo de sus
miembros, en relación con las dinámicas de posicionamiento afectivo dentro del mismo.
Ernst observó que el juego funciona como un barómetro de los contagios intelectuales
dentro de un círculo de creadores.
!
!
292
Imagen ME5 . Ficha de autoevaluaci ón de l as sit uaciones de aprendizaje (se gundo semestre)
2.2.5.1.c. Juego de roles
Los alumnos participan en la discusión y corrección tanto de las situaciones de
aprendizaje como de las obras compuestas por sus compañeros. En la corrección, los
alumnos pueden asumir dos roles: crítica reactiva y crítica proact iva . Cada uno de los
roles será sorteado aleatoriamente entre los asistentes a la sesión. Se seleccionan dos
personajes de una ópera clásica que se puedan enmarcar en un rol “positivo-heroico-
proactivo” y en un rol “negativo-villano-reactivo”. El profesor tiene un juego de f ichas
de diferentes colores y los alumnos escogen una de las fichas que determina el rol a
interpretar.
Se seleccionan roles de ópera para que el estudiante tenga un acercamiento al género
dado que tanto en la fase empírica-preactiva como durante la aplicación del proceso de
pretest, confirmamos una carencia formativa en este campo. Se hace pues necesario
incorporar a la asignatura determinados registros del contexto operístico que el estu-
diante pueda incorporar a su formación.
!
293
Ópera
Rol proac tivo
Rol react ivo
La fl auta mágica (Mozart)
Sarastr o
Reina de la n o che
Don Gi ovanni (Mozart )
Leporel lo
Don Gi ovanni
Tosca (Pucci ni)
Floria Tosca
Mar io Cava r a dossi
Cesar e Ange lo t ti
Aida (Ve rdi)
Aida
Radamés
Tabla ME24. Ejemplo de roles pa ra c rítica reactiva y pro activa
A la hora de corregir el trabajo, el alumno en el rol crítico proactivo parte de lo escr i-
to por el compañero y propone mejoras partiendo de unas fórmulas base que se constru-
yen desde un hecho positivo hacia la corrección, por ejemplo:
- “Me parece muy interesante... Yo te propongo que lo mejores [corrección]”
- “La tesitura en este pasaje es muy buena porque... Sin embargo, en este otro p a-
saje creo que habría que tener cuidado con [corrección]”
- “Los tres primeros compases tienen una …. muy rica. Creo que deberías aprov e-
charlo [corrección]”.
El alumno en el rol crítico reactivo propone correcciones sin partir de la propia part i-
tura sino negando lo que está escrito, de forma justificada, pero sin proponer mejoras.
- “Yo no habría hecho … La combinación de voces no funciona…”
- “Este pasaje no está bien pulido. No tiene… ni… no sirve.”
- “El ritmo se detiene a mitad de la obra por… yo no lo habría hecho así.”
Para ilustrar este trabajo transcribimos un momento de la conversación correspon-
diente a la corrección de la situación de aprendizaje correspondiente a la situación In-
terdisciplinariedad [20140317SA] (tarea semanal). El estudiante C9 presenta su ejerc i-
cio al grupo y tras la presentación, se abre el debate.
Prof. - De acuer do, part iend o d e los que C9 nos ha presentado y teniendo en cuenta las instrucci o-
nes originales [obra empleando técnicas del serialismo integral e inspirada en un cuadro de René
Magr itte ] ve amos qué apo rtaci ones po demos ha cer. Emp ezamos por un “Don Gio vanni ”. [Lo s
ro le s proactivos se han sorteado con anterioridad sobre la ópera “Don G iovanni” de M ozart.
Hemos conside rado a Lepore llo como pro activo y a Don Giovanni como react ivo. Uno de los
alumnos, D8, ha expue sto brevemente Don G iovanni (tarea con una semana de preparación de la
ópera escogi da por él mismo) y ha asignado los roles a ambos personajes. El grupo los ha acep-
tado]
M9 (c ríti ca reac tiva ) - Pues Don Giovanni dir ía que no está bien hecho el ejerc icio. Que no h a bría
hecho una estructura tan simple sobre un solo grupo de notas. Es más, el ejercicio ponía que se
tenía qu e haber h e cho con más de una serie ¿no?
!
!
294
Prof. – Bueno, re almente, e ra una ori entaci ón.
D7 (cr itica proacti va) – Pues Le porello diría que tiene una estr uctura breve que es coherent e con
los valores qu e e mple a y con el cuadr o que ha us ado como mot ivo. Que la fi gura de la palo ma e s-
tá bien r epresenta da y au nque se p odría m arcar m ás el dib u jo…
Prof. – ¿Te refieres a definir más el perfil de la paloma e n las not as?
D7 (cp ) – Si. Aunque podría definir más el p erfil eso es difícil porque depende del program a de
edición. En el otr o papel [se ref iere al ejercicio escrito a mano, en sucio] se nota más.
M9 ( cr) – Pero pone r un dibujo en la parti tura no es hacer músic a.
G7 (cp) – Aunque podemos pensar que no es músi ca, L eporello [sonríe] considera q ue es un re-
curso más que debemos conocer ¿verdad?
Prof. – Cierto . Re cordáis aquellas partit uras del ren acimi ento, e l corazó n de Cord ier, …
M9 ( cr) – Sí pero aquell o eran dibujos con l os pentagramas y, al f inal, sonaba un canon.
G7 ( cp) – También hemos v isto de Xenakis, y el otro con temporáneo con las part ituras gráf i cas
C9 – ¿John Cage?
G7 – Ese t ambién. Pero había otro.
Prof. – ¿El de la tuba de la que salían not as? ¿Nostrand?
G7 ( cp) – No. El de Makrok osmos.
M9 ( cr) – Geo rge Crumb.
G7 ( cp) – Este.
Prof. – Esta es la clave de l avant - garde , l a vanguardia, experimentación e innovación. Surreali s-
mo, dadaísmo , ex presio nismo , fauv ismo. He aquí la cl ave. Mag ritte , Duc hamp,… en tonc es ¿est a-
mos acep tamos la r epre sentaci ón gráf ica de l c uervo en la partitur a como idea crea t i va?
C9 – No es un cuerv o, es u na paloma [todos sonríen]
Prof. – Mir a las pat as, es a paloma ti ene alg una muta ción fi jo. [ risas ] Veamos ahor a qué me d e cís
sobre la notación, la instrumentación,… ¿es correcta?
D7 (c p) – La obra no está mal pero sería conveni ente poner alguna indicación. Se ría importante
tener en cuenta “ Modo de valor es e intensid ades” d e Mess iaen.
M9 (cr ) – Como diría Don Giovanni , no hay ni dinámic as, ni tempo, ni artic ulación, … ¿hay mús i-
ca?
Prof. – Ci erto. Pensaba que nunca ibais a d ar con ello. ¿ Tenemos suficiente información para dar
esta partitura a los intérpretes tal y como está? {t o dos niegan con la cabeza]
M9 ( cr) – Qué va .
Prof. – Por esto tene m os l as fichas de autoev aluación ¿me la dejas ver C 9R5S?
C9 – Es que no la pude hacer esta semana .
Prof. – Lástima. Est a actividad habría sido buena para conocer qué opi nas tu misma de ella .
C9 – Ya se que no est á bien. Lo siento . He t enido mucho trabaj o esta semana
Prof. – Sé que al m enos lo has intentado , C 9R5S, pe ro alguien sa be qué diríam os de form a proa c-
tiva en e ste caso.
G7 ( cp) – Que l a obra no est á mal h echa, que est á aún en proc eso de fabri cación.
Prof. – ¡Ah í lo ten emos! Siempre “ en construcción”. Fíjate, tenem os la serie de alturas y de val o-
res y tenemo s el diseño del pája ro. Solo fa lta comp letarlo y da rle el broc hazo fina l.
M9 ( cr) – ¿Puedo ya dej ar a Don Giovanni?
Prof. - ¡Ah! P ensaba que eras tú en todo m omento [risas] Vamos a ver qué n os ha traído D8S8G.
Creo que hoy nos va a dar una alegr ía. Sorteamos roles, dejadme las fichas. [los alumnos hablan
entre ellos mientras devu elven las f ichas] Vam os id cogiendo a ver si hay suerte.
M9 – ¡Por fin me toca Leporello!
Prof. – Y tu, C9R5S eres Don Giovanni . Por fin t e puedes vengar de todo lo que D8S8 G te ha d i-
cho antes.
D8 – Pero, si no di je na da
Prof. – Por eso.
Transc ripci ón 4. Jue go de roles correspondiente a Interdisciplinariedad [201 40317SA ]
2.2.5.1.d. Hexágono de saberes declarativos SOLO y rúbrica
Como parte de la actividad en el aula se trabaja el hexágono de saberes declarativos
(imagen ME6). En este ejercicio se recogen diez palabras o conceptos que el alumno
!
295
tiene que relacionar para valorar el nivel de asimilación y comprensión de los conceptos
en las cuatro categorías establecidas por al taxonomía SOLO de Biggs.
Imagen M E6 . Hexágo no de s aberes declarativos SOLO HEX SOLO 20130916S D
Así mismo, empleamos una rúbrica para la evaluación de los saberes declarativos
(tabla ME25) de forma que el estudiante conozca cuales son los requerimientos en cada
una de las definiciones, descripciones y razonamientos.
!
!
296
Definic ión / Descripción d e concep tos
Necesit a ayuda para
definir el conc epto ya
sea por parte del
prof e sor o revisando
los apu n tes.
Define el conc e p to
empleando asociaci o-
nes irrelevante s,
enumera n do datos
inconexos y reprod u-
ciendo conten i dos
memorizad os. No
de muestra s egurida d
en sus afirmaciones y
no puede vincularla s o
reforzarlas con otros
eleme n tos/concep tos
Es capaz de
definir el conc e p to
pero de forma
limitada selecci o-
nando una parte
de la inform a ción.
La formulació n de
co n clusiones o
generaliz a ciones
son precipitadas y
sin justific a ción
precisa a pesar de
que pueda demo s-
trar seg u ridad. No
es capaz de rela-
cionar el concepto
con la materia o la
práctica y l os
ejemplos prese n-
tados, si proce de,
están poco defin i-
dos o coinciden
con los presenta-
dos en los apun-
tes.
Emplea dos o m ás
co n juntos de datos en
la definición p ero no
establece una vincula-
ción entre estos datos
para dar una visi ón
global del concept o.
Emplea la inform a ción
disponible en un e stilo
descriptivo. No ne ces i-
ta ayuda en la defini-
ción de los conceptos
que d o mina p ero al no
disponer de una vis ión
holí s tica demuestra u n
dominio parcial de la
materia en su conj u n-
to. Al tratar de h acer
alguna conexión entre
los concepto s puede
confundir térm i nos o
datos.
En la defi n i ción del
concepto es capaz de
relacionar la inform a-
ción de forma cohe-
re n te alcanzand o
conclusiones que se
aju s tan a los datos
disponibles y ofr e-
ciendo explicaciones
te ó ricas para justificar
su m odo de relacionar
la inform a ción. Es
capaz de res u mir el
concepto y de relaci o-
narlo con otras ideas
principales para fr a-
seando con corre c ción.
A pesar de que no
relaciona los conce p-
tos con ideas externas,
su definición es c o-
rrecta.
En la defi nición del
co nc epto no solo lo
describe /clasi fica
sino que, partiendo
del anál i sis, realiza
una compar a ción
con otros conceptos
explicando las
posibles causas o
efe c tos (si proced e)
y gener a lizando a
otros ámb i tos,
periodos o autores
incluyendo info r-
mación nueva y
relev an te. A p artir
de su propio razo-
namiento es capaz
de evaluar el con-
cepto de forma
razonada sugiriendo
y justificando
conclusi o-
nes/respuestas
múlt i ples.
Ni vel
E
D
C
B
A
Preestructural
Uniestr uctural
Multi estru c tural
Relacional
Abstracc ión
expa n dida
Cal if
0- 3,9
4,0 - 5,9
6,0 - 7,9
8,0 - 8,9
9,0 - 10
Tabla ME25. Rúbrica para l a evalu ación de saberes declar ativos de a cuerd o a la taxonomía SOLO
2.2.5.2 Trabajo virtual en la plataforma Moodle EVAGD
Las siglas EVAGD responden a Entorno Virtual de Aprendizaje de Gestión Distr i-
buida de Canarias, entorno virtual que aloja la plataforma Moodle del CSMC, adscrita
al Centro de Profesorado de Las Palmas de Gran Canaria, y que tiene como objetivo
fundamental proporcionar soporte tecnológico flexible de apoyo a la educación presen-
cial de los centros públicos no universitarios de la Comunidad Autónoma de Canarias,
en el que se potencia: el trabajo de aula más allá de los límites espacio-temporales trad i-
cionales, el trabajo colaborativo del profesorado, metodologías activas dentro y fuera
del aula que faciliten la adquisición y desarrollo de las competencias básicas del alu m-
nado y la apertura de un abanico de posibilidades de participación a toda la comunidad
educativa.
Moodle, acrónimo de Modular Object-Oriented Dynamic Learning Environment, es
un interfaz simple proporcionado gratuitamente como programa de código abierto. La
plataforma es empleada para la gestión de tareas (realización y entrega) así como para
!
297
poner a disposición del alumnado bibliografía y materiales para ampliar o seguir los
co ntenidos de la asignatura.
Imagen ME7 . Portal de i nicio del proyecto EV AGD
!
Imagen M E8 . Portal de inicio pa ra el CEP de La s Palmas I
dentro de EVAGD
!
Ima gen ME9 . Portada del M oodle de la asignat ura
Técnica de la comp o sic ión I
!
!
298
En cada una de las unidades estaba claramente definido el espacio reservado para la
evaluación, los materiales de ayuda y el foro de la unidad. Así mismo, en la unidad co-
rrespondiente figuraba el enlace al “diario de trabajo”.
Imagen M E 10 . Aspe c to de un a de las un idades e n la platafo rma M oodle de
la asigna tura Técnica de la c omp o sición I
Todos los materiales (situaciones de aprendizaje, roles pro/re-activos, partituras, etc.)
deben estar en la plataforma Moodle la noche anterior a la clase presencial. De esta
forma el docente puede descargar los materiales y realizar las copias necesarias para el
trabajo del grupo.
2.2.5.3 Trabajo personal del estudiante
El trabajo que debe realizar el alumno se organiza en dos niveles de acuerdo a dos d i-
ferentes ritmos de gestión del tiempo de trabajo: semanal (situaciones de aprendizaje,
diarios de trabajo, roles pro/re-activos) y trimestral (obra de creación libre).
2.2.5.3.a Situaciones de aprendizaje
Adaptadas a los contenidos de cada una de las situaciones didácticas, las situaciones
de aprendizaje permiten valorar el nivel de adquisición competencial del alumno de los
materiales de la unidad a tratar. Todas las situaciones de aprendizaje tienen cinco act i-
vidades, cuatro ejercicios técnicos y un ejercicio contextual.
Cada situación de aprendizaje tiene su correspondiente hexágono de saberes declar a-
tivos SOLO y su f icha de autoevaluación. Así mismo, aquella situación de aprendizaje
!
299
que requiere seguimiento mediante diario de trabajo, incluye una ficha de autoevalu a-
ción del seguimiento.
2.2.5.3.b Diario de trabajo
La propuesta didáctica requiere de un seguimiento del trabajo que el estudiante real i-
za en su domicilio para conocer en qué medida está aplicando la instrucción, las aport a-
ciones que el estudiante realiza al procedimiento, la organización semanal y la carga de
trabajo, la autogestión del estudiante y el nivel de desarrollo del trabajo. Así mismo, el
diario de trabajo es una herramienta útil para que el estudiante reflexione y verbalice su
propio proceso.
El diario de trabajo se cumplimenta online diariamente mediante una plataforma a la
que tienen acceso tanto el profesor como el estudiante de forma privada.
2.2.5.3.c Roles pro/re-activos
Para la valoración de las situaciones de aprendizaje, como ya hemos explicado, los
estudiantes asumen diferentes roles. Cada semana un estudiante es el responsable de
seleccionar los roles de una ópera escogida libremente. Presentará los personajes al gru-
po y determinará el rol reactivo y el rol proactivo.
2.2.5.3 Actividades de formación complementaria
El estudiante a lo largo de su formación participará en, al menos, tres actividades que
desarrolle el departamento siendo estas evaluables y de carácter obligatorio. Así mismo,
tomará parte de las actividades de formación dentro de los programas de relaciones in-
ternacionales y de los acuerdos que el Centro establezca con aquellas instituciones de
interés formativo y de carácter profesionalizador. No será de aplicación esta obligato-
riedad para aquellos estudiantes que cursen la asignatura en calidad de libre elección,
optativa o no sea central de su especialidad.
- Semana de actividades intensivas
La semana de actividades intensivas del departamento se celebra durante una de
las semanas reservadas a evaluación del primer semestre (enero). En estas jornadas
todos los estudiantes presentan obras y se genera un debate en relación a las pro-
puestas de las obras presentadas por los estudiantes en el que participan tanto los
profesores del departamento como los propios compañeros. Durante esta semana se
!
!
300
cuenta con la asistencia de personas relevantes en el entorno de la actividad cultural
de la isla. Así mismo, los profesores realizan ponencias y conferencias para todos
los alumnos.
- Concierto en el Teatro Pérez Galdós
Para el concierto a celebrar el domingo 4 de mayo de 2014 en el Teatro Pérez
Galdós, los estudiantes presentarán al departamento un listado de obras que, tras su
estudio y valoración, serán escogidas, si procede, para su interpretación pública. Los
alumnos deben buscar a los músicos entre los compañeros de la especialidad de in-
terpretación y dirección que participarán en el concierto. El desarrollo de los ens a-
yos y el montaje de la partitura también forma parte de la actividad.
- Concierto en las jornadas de música de cámara de la Casa de la Cultura de Moya
Como parte de la colaboración entre el CSMC y el Ayuntamiento de Moya
(Gran Canaria), los alumnos presentan obras interpretadas por sus compañeros en la
Casa-Museo Tomás Morales de Moya, durante las VII Jornadas de Música de C á-
mara Villa de Moya que se celebran del 24 al 28 de marzo de 2014.
2.2.6 EVALUACIÓN
Ser competente supone ser capaz de responder de forma eficiente en una situación
real. De acuerdo con esta definición, evaluar competencias es evaluar procesos en la
resolución de situaciones-problema. Por este motivo, el trabajo en la asignatura se
orienta tanto en al adquisición de herramientas creativas como en la interpretación de
las obras pero no debemos olvidar el enfoque holístico de la personalidad creativ a.
2.2.6.1 Compromisos previos
Para aproximarse a una evaluación objetiva, diferenciada, válida y fiable se articulan
en esta propuesta los diferentes compromisos que hemos adquirido con esta propuesta
metodológica:
1. Compromiso con la organización académica y funcionamiento del Centro, en
tanto en cuanto la evaluación se debe articular en dos periodos: una evaluación
intermedia (enero, 2014) y una evaluación final (junio, 2014) en tres categorías:
evaluación continua, evaluación complementaria (pérdida de evaluación cont i-
nua) y evaluación extraordinaria.
!
301
2. Compromiso con los acuerdos establecidos en el Departamento de Composición
de acuerdo al programa para los cuatro cursos de la asignatura.
3. Compromiso con el diseño y los objetivos de la investigación: un diseño cualit a-
tivo cuasiexperimental de series cronológicas con repetición del estímulo con
preprueba y posprueba de un solo grupo mediante el cual podamos evaluar la
adquisición del pensamiento creativo aplicado a la composición.
4. Compromiso con las variables del estudio que nos permita valorar las variables
presagio (conocimientos previos, habilidades, enfoques y estrategias de aprend i-
zaje y valores y expectativas), las variables de proceso (en la aplicación y asim i-
lación en un primer periodo – de septiembre a enero – del modelo Huidobro,
p(m):IGE, y, en un segundo periodo – de enero a junio – del Modelo CRE A-
TES , (m)[c] ; y en las relativas a labor docente y discente) y las variables pro-
ducto (Novedad, Resolución y Elaboración)
5. Compromiso con el estudiante en relación a hacerle partícipe de la evaluación
mediante las herramientas de heteroevaluación colectiva (por parte de personas
distintas al estudiante), coevaluación (evaluación en común entre el profesor y el
alumno) y autoevaluación (evaluación del rendimiento por parte del propio estu-
diante).
6. Compromiso con el estudiante en relación a realizar una evaluación holística que
implique el saber declarativo, procedimental, estratégico y actitudinal.
Una de las claves a la hora de desarrollar la propuesta metodológica es que esta sea
una herramienta de fácil adaptación tanto a los diferentes modelos de evaluación de las
guías y programaciones revisadas, como a la propia del CSMC.
2.2.6.2 Tipos de evaluación
2.2.6.2.a Evaluación ordinaria
Teniendo en cuenta los compromisos 1 y 2, debemos construir la previsión de nue s-
tra evaluación: en primer lugar, en el contexto de la evaluación ordinaria, aquella que
tiene lugar en el mes de j unio y que debe tener en cuenta el trabajo realizado por el
alumno a lo largo del curso y, en s egundo lugar, adecuarse a las ponderaciones e ítems
establecidos por el departamento.
!
!
308
Medi os G uía
Código de ins trumento
Temporal izaci ón
Decl arativ o
Procediment al
Estrat égico
Acti tudina l
Evalua ción
Inicial
Prueba de acceso
Julio (acceso)
X
X
X
X
Evaluac ión
inicial
[q]CRE ATES32
1ª sesi ón
X
X
[q]CPE4 2
X
[q]CEV EAPEU 88
X
[q]EME 28
X
A. Tra bajo diari o en el aula
[Rub ] Saber Actitudinal
cada tres sesiones
X
Evaluac ión
[ q] eDo
X
Regul ació n
[q] C PE 20
X
[sa] Kc:N o t RE e o
todas las sesiones
X
X
Evaluac ión
[sa] F
X
X
[sa] AEv
X
X
[dt] Do
X
X
[dt] Rega
X
HEX SOLO
[Rub ] Saber declar a tivo
X
X
[ExD e] A Ev
X
X
X
EPA
Cuatr o (inic ial, I se m e stre, II semes-
tre y fina l)
X
X
X
X
Evaluac ión
[dt] Di
Cuando sea pre ceptivo
X
X
Evaluac ión
B. ex ámenes, aud i-
ciones
Proyect o creativ o
Un pr oyecto tr imestra l
X
X
Evaluac ión
Exposic ión y Defe nsa
SAID
A fi nal de l pri mer seme str e
X
X
X
X
Evaluac ión
Co ncierto
Un c onci erto a nual
X
X
X
Evaluac ión
Evaluac ión
final
Portaf olio
Carpet a de t rabajos y proyec tos a
final de curso. (junio)
X
X
Evaluac ión
Tabla ME29. Re sumen de inst rumentos de evalu ación or dinaria.
!
309
2.2.7. ACTIVIDADES DISEÑADAS PARA EL DESARROLLO DEL PENS A-
MIENTO CREATIVO
2.2.7.1 Diagnosis inicial: habilidades innatas y pensamiento creativo inicial
Fruto del cuestionario inicial sobre el modelo CREATES, [q] (c), los estados cerebr a-
les de nuestro grupo muestran una fuerte inclinación al estado de Razonamiento sobre
todo en los sujetos M9 (10 puntos) y T8 (11 puntos). El resto de sujetos muestra una
calificación de 8 puntos. S olamente D8 comparte esta puntuación con el estado de Ab-
sorción.
En cuanto a la segunda cualidad las puntuaciones están más repartidas entre los dif e-
rentes sujetos:
- D7 obtiene 6 puntos en Visualización, Absorción y Evaluación .
- T8 y C9 obtienen 8 y 6 puntos respectivamente en Evaluación
- G7 y M9 obtienen 7 puntos en Absorción
- D8 obtiene 6 puntos en Visualización
Observamos cómo las puntuaciones más bajas son en los estados de Fluidez (salvo
D7, 2 puntos, y T8, 1 punto, el resto obtiene 0 puntos), Transformación (todos obtienen
3 puntos salvo T8, 2 puntos y G7, 0 puntos) y Conexión (T8, C9 y D8 obtienen 4 pun-
tos; D7, G7 y M9 obtienen 5 puntos).
Las diferencias más acusadas entre el estado principal y el resto de estados se perciben
en T8 y M9.
Así mismo, vemos que el pensamiento Deliberado es el que más presencia tiene en la
forma de resolver los problemas y de enfrentar las diversas situaciones, con una acusada
diferencia con respecto al pensamiento espontáneo sobre todo, en el sujeto T8. El sujeto
D8 muestra un pensamiento compensado entre el planteamiento deliberado y el espo n-
táneo .
!
!
310
D7
T8
G7
M9
C9
D8
Conexi ón
5
4
5
5
4
4
Razona m ien to
8
11
8
10
8
8
Visu ali zación
6
3
6
5
4
6
Absor ción
6
2
7
7
5
8
Transfo rmación
3
2
0
3
3
3
Evaluac ión
6
8
6
4
6
4
Fluidez
2
1
0
0
0
0
Deli berado
10
14
11
11
9
9
Espontá neo
7
5
9
9
6
9
Table ME30 . Resultados del test CREATES [el abor ación pr o pi a]
En la siguiente tabla podemos realizar una comparación visual de cada uno de los estu-
diantes y sus actitudes cerebrales iniciales.
Imagen M E12. Valor ación de las act itudes cerebrales iniciales
!
311
2.2.7.2 Actividades diseñadas para el desarrollo del pensamiento creativo
Las actividades que el estudiante debe realizar para cada una de las situaciones de
aprendizaje se organizan en dos bloques coincidentes con cada uno de los semestres de
trabajo de la investigación.
Para la comprensión y soltura en el modelo Huidobro (2004), p(m):IGE, Interpret a-
ción- Generación-Evaluación, se establecen cinco tareas por cada situación de aprend i-
zaje: cuatro tareas ordinarias de dimensiones reducidas y una tarea contextual para el
desarrollo creativo.
La s tareas de carácter ordinario plantean ejercicios técnicos sobre los elementos e s-
tudiados en las situaciones didácticas. Estos ejercicios no guardan una prelación de dif i-
cultad ni en el global del diseño, ni en cada una de las situaciones. Cada ejercicio se
adapta a distintos niveles de dificultad. Algunos de los ejercicios técnicos son de cara c-
ter específico (indican al estudiante lo que debe hacer exactamente).
Componer una lí nea para oboe con una long itud de 12 compases en la que se emplee el m odo d ó-
ric o- griego de acuerdo a la distr ibución de los tetraordos corr espondiente al géner o cromático y
empleando los pies métricos.
Trnasc ripci ón . Enunci ado del ej ercio 2013 0930SA -2
“ La fil le aux cheveu x de l in ( La niña de los cabel los de lin o) es el octavo prelu dio del primer libro
de Preludios de Debussy. En esta obra D ebussy hace uso de escalas pentatónicas, modos antiguos,
escala de tonos y de escalas inventadas, con acordes de novena, undécim a y decimotercera. A pa r-
tir de l anális is arm ónico realiz ado p or Jo sé Rodrí guez Alv ira, real iza, a mano, un a obra i nspir ada
en el color armónico y en la ambigü e dad tonal del pre ludio”.
Trnasc ripci ón . Enunci ado del ej ercio 2014 0203 -3
Escríb ase una pieza para fl auta en la que se e mpleen, al menos, dos e scalas sintét icas. La
estructura de l a pieza será A -B- B' - A'.
Trnasc ripci ón . Enunci ado del ej ercio 2013 1021 -1
Por otra parte, los ejercicios contextuales presentan diversas situaciones y son út i-
les para que el estudiante no solo trabaje las competencias específicas de la asignatu-
ra sino para que adquiera determinada cultura necesaria para su desarrollo posterior.
En la presentación de resultados se muestran diferentes ejercicios de cada una de las
unidades así como la resolución a los mismos del sujeto de estudio.
!
!
312
En el segundo semestre, una vez que el estudiante ha asumido el trabajo sobre el
proceso creativo empleando la metodología Huidobro, se presenta el método CRE A-
TES y se diseñan actividades específicas para cada uno de los estado cerebrales de
acuerdo al orden: absorción, conexión, visualización, razonamiento, transformación,
evaluación y fluidez. Estos ejercicios pueden ser específicos para la asignatura o g e-
nerales para el trabajo del estado cerebral con otras herramientas.
Las actividades sobre los estados cerebrales no se realizan de forma secuenciada
todas las semanas sino que se seleccionan dos o tres estados cerebrales dependiendo
de la situación didáctica y del estado o necesidades de los estudiantes. En nuestra
propuesta metodológica realizamos la adaptación de las actividades propuestas por
Carson (2012) e incluimos, para el trabajo en la actitud de transformación, las activi-
dades y planteaientos propuestos por Maisel (2012), y para el trabajo sobre la actitud
de Fluidez toda las referencias bibliográficas de Csikszentmihalyi (1998, 2006,
2007). Estos ejercicios complementan los que seimparten de forma ordinaria y que
ya se han trabajado en el primer semestre (De la Torre, 2007; Bono, 1991, 1992; M a-
rina y Marina, 2013; Gallego, 2001; Lamata, 2013; Romo, 1997 y Bohm, 2001).
!
313
!
!
314
PRESENTACIÓN DE
RESU L TADOS
Primera Parte.
Present ación de los resul tados
del pr imer se m estr e
!
315
!
!
316
III. PRESEN TACIÓ N DE RES ULTAD OS
313
PRIMERA PARTE. PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL PRIMER SEME S-
TRE
313
1. SEGUIMIENT O DE UN SUJETO MODELO EN EL DESARROLLO DE LA ASIGNA-
TURA.
317
1.1 BLOQUE 1
319
1.1.1 Prueba de acceso (03 - 05/07/2013)
319
1.1.2 16/09/ 2013 Evaluación inicial. La melo día
322
1.1.2.1 I nicio de la sesi ón
323
1.1.2.1.a Resultado del cuesti onario CREATE S de l sujeto D8
326
1.1.2.1.b Resultado del cuesti onario sobre procesos de estudio [q]C PE42
329
1.1.2.1.c Resultado de l cuesti onario sobre evaluación de las estrategi as de aprendi zaje
[q] C EV EAP EU8 8
332
1.1.2.1.d Resultados a la escal a de motivación educati v a [q]EME 28
336
1.1.2.2 Pre unidad de pres entación de la asignatura
337
1.1.3 Sit u aciones di d ácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 1
345
1.1.3.1 Resol ución de ejercici os prácti cos de las situa ciones de aprendizaje correspondientes
al primer bloque
346
1.1.3.1.a El encanto de las i m posibil idades [20130916SA]
346
1.1.3.1.b N ete sy nnemmenon [20130930SA]
346
1.1.3.1.c El hombre afe rrado a una vi ga [20131007SA]
348
1.1.3.2 Anota ciones en e l “diari o de trabajo” para las situaciones de aprendiz aje del primer
bloque
349
1.1.3.2.a Anotaciones en el di ario de t rabajo correspondientes a la Sit uación de aprendiza-
je El enc anto de la s posibilid ades [201 30923S A]
350
1.1.3.2.b Anotaciones en el di ario de t rabajo correspondientes a la Sit uación de aprendiza-
je El ho mbre afe rrado a una vida [201310 07SA]
351
1.1.3.3 Resol ución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del primer blo que.
352
1.1.3.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica E l encan to de las posib ilidades [20 130923 SD]
352
1.1.3.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica N ete synnemmenon [ 20130930SD ]
354
1.1.3.4 Fi chas de autoevaluación B loque 1
356
1.1.3.5 Cuest ionarios de evaluaci ón docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s tudio , [q]CPE 20,
correspondientes al Bloque 1
358
1.1.3.5.a C uestionar io de Evaluaci ón Docente [q] eDo
358
1.1.3.5.b C uestionar io sobre Proc esos de Est udio de l os Estudiant es [q]CPE20
360
1.1.4 Valoraci ón global d el desarrollo del B loque 1
361
!
!
1.2 BLOQUE 2
363
1.2.1 Sit u aciones di d ácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 2
363
1.2.1.1 Resol ución de ejercici os prácti cos de las situa ciones de aprendizaje correspondientes
al segundo bloque
364
1.2 .1.1.a Fu entes de la creativida d I [ 20131014SA]
364
1.2.1.1.b Fuentes de la creati vidad II [20131021SA]
365
1.2.1.1.c Herramientas e ideas creativas I [20131028SA]
367
1.2.1.1.d H erramientas e ideas creativas II [20131104SA]
368
1.2.1.2 Anota ciones en el “diario de trabajo” p ara las s ituaciones de aprend i zaje del segundo
bloque
369
1.2.1.2.a Anotaciones en el di ario de t rabajo correspondientes a la Sit uación de aprendiza-
je Fuen tes de la c reatividad I [ 20131014SA]
369
1.2.1.2.b Anotaciones en el di ar io de trab ajo corr espond ientes a la S ituación d e apren diz a-
je Fuen tes de la c reatividad II [201310 21SA]
370
1.2.1.3 Resol ución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del segundo bloque .
371
1.2.1.3.a Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , de la situa ción
didáctica F uentes de la creatividad I [20131014SD]
371
!
317
1.2.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica F uentes de la creatividad I I [20131021SD]
371
1.2.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarativ os, HEX SOLO , de la situ ación
didáctica H erramientas e ideas cr eativas I [20131028SD]
373
1.2.1.3.d Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica H erramientas e ideas cr eativa s II [20131104SD]
373
1.2.1.4 Fi chas de autoevaluación B loque 2
375
1.2.1.5 Cuest ionarios de evaluaci ón docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s tudio, [q]CP E20,
correspondientes al Bloque 2
375
1.2.1.5.a C uestionar io de Evaluaci ón Docente [q] eDo
377
1.2 .1.5.b Cu estionario sobre P rocesos de Estud io de los E studiante s [q] CPE 20
377
1.2.2 Present ación del modelo Huidobro, p(m):IGE
379
!
1.3 BLOQUE 3
383
1.3.1 Sit u aciones di d ácticas y de aprendizaje correspondientes al Bloque 3
383
1.3.1.1 Resol ución de e jercicios prác ticos de las situacio nes de aprend izaje correspo ndientes
al tercer bl o que
385
1.3.1.1.a La influencia de l a política (I) . Alemania: Hindemith [20131111SA]
385
1.3.1.1.b La influencia de l a política (II ). Rusia: Shostakovi ch [20131118SA]
3 88
1.3.1.1.c This is my M usic. Stravinsky (I) [ 20131125SA]
390
1.3.1.1.d This is my Music. St ravinsky (II) [ 20131202SA]
391
1.3.1.1.e “Stravinsky y la r estauración” [20131216]
392
1.3.1.1.f “Schoenberg y el pr ogreso” [20140113]
394
1.3.1.2 Anota cione s en el “diario de trabajo” para las situaciones de aprendizaje del tercer
bloque
394
1.3.1.2.a Anotaciones en el di ario de t rabajo correspondientes a la Sit uación de aprendiza-
je This is m y Mu sic. Stravin sky (I) [2013 1125S A]
394
1.3.1.2.b Anotaciones en el diario de t rabajo correspondientes a la Situación de aprendiz a-
je “Stra vinsky y la restaura ción” [201 31216 ]
396
1.3.1.3 Resol ución de los hexágonos de saberes declarativos, HEX SOLO , del tercer bloq ue.
396
1.3.1.3.a Resolución de los hexágonos de saber es declarativos, HEX SOLO , de la situ ación
didáctica L a infl uencia de la polít ica (I). Alemania: Hindemith [20131111SD]
397
1.3.1.3.b Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica L a infl uencia de la polít ica (II). Rusia: Shost akovich [20131118SD]
398
1.3.1.3.c Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica T his i s my Music. Stravinsky (I - II) y “ Str a vinsky y la r estauración”
399
1.3.1.3.d Resolución de los hexágonos de saberes declarati vos, HEX SOLO , d e la situac ión
didáctica “ Schoenberg y el progreso” [20140113SD]
401
1.3.1.4 Fi chas de autoevaluación B loque 3
402
1.3.1.5 Cuest ionarios de evaluaci ón docente, [q]eDo, y sobre procesos de e s tudio, [q]CP E20,
correspondientes al Bloque 3
404
1.3.1.5.a C uestionar io de Evaluaci ón Docente [q] eDo
404
1.3.1.5.b C uestionar io sobre Proc esos de Est udio de l os Estudiant es [q]CPE20
405
1.3.2. Valor ación de la entrevista del cier re del pri mer semestre
407
!
!
!
!
324
La primera sesión del curso es fundamental para medir el punto de partida de cada
uno de los sujetos del grupo, así como sus intereses y motivaciones. Fruto de la exp e-
riencia docente, durante el ejercicio de los cinco años previos a la propuesta de nuestra
investigación, hemos observado la motivación que el aspirante presenta en el momento
de realización de la prueba. Por las características propias del proceso de enseñanza-
aprendizaje del Centro, proceso que nos permite realizar un seguimiento individualiz a-
do al alumnado, canalizamos la motivación y energía iniciales tendiendo un puente en-
tre la prueba de acceso y el inicio de las sesiones lectivas
Debemos tener en cuenta que previo a la asistencia a la clase, el alumnado ha recib i-
do por correo electrónico el libro La melodía de Ernst Toch (1989). Se ha seleccionado
este libro para que la motivación del aspirante no se detrajera entre la realización de las
pruebas y el inicio del periodo lectivo.
El libro de Toch estudia los fenómenos melódicos con una exposición sencilla y cl a-
ra siendo un libro de grata lectura y de fácil asimilac ión y entendimiento. Al no establ e-
cerse, en su discurso interno, en una localización temporal concreta, estilos y fórmulas
específicas y gracias a un esfuerzo de abstracción, se sitúa en unas coordenadas de un i-
versidad que favorecen al acercamiento al estudio de la melodía desde presupuestos
exclusivamente musicales. En este sentido, se establece como una herramienta fund a-
mental para compensar posibles deficiencias en el lenguaje técnico específico y manti e-
ne la unión entre el alumno y la especialidad a lo largo de los dos meses de espera.
Remitir al alumnado a través del correo electrónico un material en formato “.pdf”
nos permite establecer un marco inicial de trabajo y diseñar un lenguaje de interacción
con el alumnado.
1.1.2.1 Inicio de la sesión
Después de dar la bienvenida al alumnado, se le presentan los diferentes cuestion a-
rios explicándoles la finalidad de cada uno de ellos. A pesar de que la valoración de los
cuestionarios se realiza con posterioridad a la sesión, los presentamos en este apartado
para dar continuidad al contenido de la misma.
Prof. [..] ¿t enemos todos cuatro cuestionari os? Fijaros en el orden en que están. El primero
de ellos es el que pone “Creates32”. Treinta y dos por el número de ítems que lo componen.
No son m ucho s. Hay uno despué s que se llama “C eveapeu88”. C on el “Creates32” co noc e-
remos nuestra zona de confort m ental y el camino preferido hacia las ideas creativas. Este
cuestionario está recogido en los trabajos de Shelley Carson. H ay seis zonas de confort me n-
[Document text truncated for crawler view.]