Del responda otra vez al estás nominado. Evolución y modelos de los concursos televisivos en España
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75 Trípodos, número 27, Barcelona, 2010 Del “Responda otra vez” al “Estás nominado”. Evolución y modelos de los concursos televisivos en España Inmaculada Gordillo Since the era of the radio —when television was not yet even in the project phase— the contest format has been a discrete but frequently employed leading player in the entertainment genre. At times it has functioned as the ally of magazines, of commercial products or of music programs, although, inevitably, the contest or quiz began to acquire more independence and to develop its own personality; and when television appeared, there was quickly a gap to fill in the programming of every channel. The televised contest, versatile, constant and chameleon-like, has known how to survive, adapting to fashions and trends, developing different models to cover different programming timeslots and adapting itself to different types of audiences. This article presents a journey through the different models of television contests and their evolution within television programming in Spain. KEY WORDS: television, contest, history of television in Spain, hybridization, television entertainment. PALABRAS CLAVE: televisión, concurso, historia de la televisión en España, hibridación, entretenimiento en televisión. Inmaculada Gordillo es doctora en Comunicación Audiovisual y profesora titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. Sus investigaciones, cursos y publicaciones se centran en el estudio de los elementos narrativos del cine, la televisión y la publicidad. Asimismo, es miembro fundador de ADMIRA (Grupo de Investigación en Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales) de la Universidad de Sevilla, inscrito en el Plan Andaluz de Investigación; investigadora de varios Proyectos de Investigación I+D+I del Ministerio de Ciencia e Innovación; y directora del Máster Universitario Oficial en Guión, Narrativa y Creatividad Audiovisual de la Universidad de Sevilla.
76 LOS CONCURSOS EN LA PALEOTELEVISIÓN os primeros intentos de organizar una programación regular en TVE, allá por el año 1957, ya incluían el género del concurso. Para Díaz (2006: 202), en enero de ese año se creaba el primer concurso, denominado El enigma, realizado por Alfonso Lapeña. En cambio Goñi (2006) otorga el honor de inaugurar el género a Preguntas al espacio, de Pedro Amalio López, también en 1957. La radio influyó notablemente en la creación de los primeros formatos dentro del género para televisión, por lo que se asociaron a los programas de variedades, que contenían además otros ingredientes, como la música, las marionetas, los ventrílocuos, el humor, los números circenses, etc. Y en muchas ocasiones solían, al igual que en la radio, ligarse a algunas marcas comerciales como estrategia publicitaria en forma de patrocinio. Entre los programas de variedades de la prehistoria de la televisión española destaca Festival Marconi (1957-1958), emitido quincenalmente los domingos de 22 a 23 h. Estaba presentado por Laura Valenzuela y Ángel Echenique, y entre otras secciones contaba con el concurso Telemímica, en el que los participantes debían comunicarse mensajes sin palabras, a través de señas y gestos. Del mismo modo, en Aeropuerto Telefunken (1958-1959), con realización de Pedro Amalio López y presentación de Blanca Álvarez y Mariano Ozores, se incluían música, variedades y concursos. Carrusel (1960), grabado en los estudios Miramar de Barcelona y presentado por Joaquín Soler Serrano en su primera experiencia televisiva, era otro popurrí que contenía diversos juegos y concursos entre los que destacaba uno de preguntas y respuestas en que el concursante iba sacando dinero de una pecera en función de los aciertos. Pero la revista de variedades con concursos no fue un tipo de fórmula exclusiva de la paleotelevisión, sino que a lo largo de la historia del medio se han sucedido diversos programas como los magacines o ciertos shows, como el que presentaba Javier Gurruchaga titulado El huevo de Colón (Telecinco, 1992), que combinaba actuaciones musicales, secciones de cámara oculta y un concurso de habilidades. LOS PRIMEROS CONCURSOS DE TALENTOS El talent show es una modalidad en la que los concursantes intentan demostrar su talento artístico compitiendo por un premio. Desde muy pronto la televisión española rentabilizó esta fórmula con el L
DEL “RESPONDA OTRA VEZ” AL “ESTÁS NOMINADO” 77 espacio Hacia la fama, realizado por Enrique de las Casas, que en sus comienzos pretendía descubrir jóvenes talentos de la literatura. Semanalmente, los aspirantes al premio presentaban relatos cortos que eran leídos ante la cámara y los espectadores votaban por correo el cuento que creían merecedor del primer premio. Los presentadores eran Ángel Echenique y Blanca Álvarez (sustituida más tarde por Isabel Bauzá). Pero el concurso, que se emitió de 1957 a 1959, se independizó a finales de 1958 y evolucionó hacia otros campos ajenos a la literatura, promocionando entonces a noveles del campo de las variedades, con tres secciones: música y canción española, baile y telemímica. Entonces el estudio de Paseo de la Habana se quedó pequeño para que los concursantes demostraran sus habilidades y empezó a grabarse en el teatro del Instituto Ramiro de Maeztu. También en 1957 comenzó a emitirse otro talent denominado Caras nuevas, con el objetivo de descubrir nuevos rostros que se incorporaran a la plantilla —en crecimiento— de Televisión Española. Los primeros presentadores fueron Adriano Rimoldi y Blanca Álvarez, sustituida más tarde por María José Valero. Algunos de los rostros que popularizó el concurso fueron Miguel de los Santos o José Luis Uribarri, ganador de la segunda edición en 1958. Así despega la historia de los talent en la televisión española, que posee una larga y exitosa trayectoria, con ejemplos como el musical Primer éxito (1961), presentado por José Luis Uribarri y realizado por Fernando García de la Vega; Salto a la fama (1964-65); Canción 71 (1971); La gran ocasión (1972-74), etc. Uno de los mayores éxitos dentro de esta modalidad fue el longevo Gente joven (1974-1987), con seis categorías diferentes (canción ligera, canción española, canción lírica, folk, variedades y bailes regionales). Su permanencia dio lugar a la renovación de presentadores: Antolín García (1974-77), Isabel Tenaille, Marisa Abad, Jesús Villariño, Isabel Borondo, etc. El género de los talent show volvió a revitalizarse en la hipertelevisión, con el segundo boom del reality show. Los concursos de talentos empezaron a conocer una etapa dorada marcada por el prime time y las grandes audiencias. Tal vez Operación triunfo (TVE 2001-2004 y Telecinco 2005-) sea el más popular de todos, pero habría que destacar también Lluvia de estrellas (Telecinco 1995- 2001 y TVE 2007), Fama (Cuatro, 2008-2010), Popstars (Telecinco 2002), Factor X (Cuatro 2007-2008), Tú sí que vales (Telecinco, 2008-2009), etc. La evolución del talent junto a las innovaciones y variaciones del modelo primitivo han convertido estos concursos en verdaderos shows espectaculares y fastuosos donde se combinan elementos de distinta procedencia. En algunos casos existe un
INMACULADA GORDILLO TRÍPODOS 78 curioso protagonista que incluso puede poseer mucho más peso y popularidad que los mismos concursantes. Nos referimos al jurado que comenta, evalúa y salva o castiga a los participantes. EL QUIZ SHOW Junto a los concursos de talentos, durante los primeros años de la televisión en España la modalidad genérica más habitual era el modelo quiz show. El quiz o concurso de conocimiento está basado en la repetición de una fórmula organizada en torno a la dinámica preguntas y respuestas. Precisamente este modelo, de gran asentamien- to en la radio, tiene un gran éxito en Estados Unidos, donde uno de los más populares en la década de los cincuenta, titulado Twenty One, protagonizó un gran escándalo al descubrirse que estaba amañado. Dentro de los primeros quiz españoles destaca Preguntas al espacio, que comenzó en 1958, presentado por Blanca Álvarez y Adriano Rimoldi, que interrogaba a los concursantes sobre imágenes emitidas por televisión. Al año siguiente, con la inauguración de la emisora de Barcelona, nace una adaptación del Twenty One estadounidense, titulado X-O da dinero (1959-1960), presentado por Juan Viñas y realizado por Ramón Solanes, en el que el concursante era premiado con 500 pesetas por cada pregunta acertada. A partir de aquí los quiz televisivos se multiplican, con programas como Gane su viaje, ¿Quién dice la verdad?, Palmo a palmo, Premio al ingenio, Adivine su oficio, 500 duros por minuto. Muchos de ellos se mezclan con componentes del concurso de habilidades o relativos al azar. Quizá uno con cierto éxito a principios de los sesenta fue Ayer noticia, hoy dinero (1961-1962), un concurso que se centraba en preguntas de sucesos ocurridos durante un año concreto. El concursante podía recurrir telefónicamente a un grupo de expertos con acceso a documentación. Unos años más tarde se emitirá —con gran éxito de audiencia— Cesta y puntos (1966-1971), con guión de Enrique Domínguez Millán y Daniel Vindel, como presentador. Se trataba de un concurso que enfrentaba a dos equipos formados por estudiantes de bachillerato, representando a su colegio, simulando un partido de baloncesto en el que las preguntas acertadas van sumando puntos en el marcador de cada equipo. El quiz es un formato que ha sabido perdurar a lo largo de la historia de la televisión manteniéndose hasta nuestros días. Desde estos primeros éxitos en la televisión en España, los programas basados en preguntas y respuestas han proliferado en cualquier
DEL “RESPONDA OTRA VEZ” AL “ESTÁS NOMINADO” 79 etapa: El tiempo es oro (TVE, 1987-1992), Los segundos cuentan (Antena 3, 1990-1991), Cifras y letras (La 2, 1991-1996 y FORTA, 2002-), Saber y ganar (TVE y La 2, 1997-), 50x15/¿Quiere ser millonario? (Telecinco, 1999-2001/ Antena 3, 2005-), son algunos ejemplos de quiz que alcanzaron gran popularidad. Las distintas variaciones suelen venir a partir de la inclusión de alguna característica que lo consiga diferenciar del resto: la temática, los concursantes (a veces son celebrities), la hibridación con otras modalidades o incluso el presentador. En El rival más débil (TVE, 2002-2004), la particularidad principal era que la presentadora (Nuria González primero y luego Karmele Aramburu) tiene un trato frío, brusco y nada amable hacia los concursantes, a quienes humilla tras cada fallo. LA TELEVISIÓN FRANQUISTA Y EL LOCAL GAME Una de las modalidades de concursos que obtuvo mayor éxito de audiencia en la paleotelevisión en España fue la que podríamos llamar local game. Se trataba de programas en que la competencia no se organizaba a partir de concursantes individuales, sino que la rivalidad se ejercía en función de la localidad española que representaban. En 1964 se estrena el primero de ellos: La unión hace la fuerza, presentado por Alberto Oliveras al principio y sustituido por Mario Beut. La dinámica giraba en torno a la asociación de un intelectual, que respondía a las preguntas de conocimiento, y un deportista, sometido a pruebas físicas cuando se fallaba en las preguntas. Pero el gran acierto del programa, además de combinar una realización paralela y en directo tanto en estudio como en espacios abiertos, fue que cada equipo concursaba representando a la provincia de origen, exaltando así los valores patrios y locales en una contienda similar a la que organizan las competencias de fútbol. Después de dos años de La unión hace la fuerza, y una vez que éste celebró la gran final, se buscó un nuevo concurso para sustituirlo. Se quería mantener el elemento de competencia por regiones o provincias españolas debido al éxito que provocó, aunque la fórmula local + quiz + game de este modelo se modificó manteniendo el componente geográfico, combinándolo con el talent. Así surge Danzas de España (1966), un concurso de bailes regionales de las diferentes provincias españolas. La presentación corrió a cargo de Jesús Álvarez y existía un jurado que decidía qué grupos iban superando eliminatorias hasta llegar a la final. La fórmula de exaltación de valores patrios fue muy querida en la televisión franquista, con otros ejemplos del local game, como
INMACULADA GORDILLO TRÍPODOS 80 Los hombres saben, los pueblos marchan (1969), presentado por Joaquín Soler Serrano y dirigido por Enrique Martí Maqueda. El componente de rivalidad local marcaba la dinámica de quiz en este concurso, con preguntas de carácter cultural relativas a las provincias españolas. En los setenta se volvió a intentar con En equipo y Un pueblo para Europa. Este último fue creado por Eugenio Pena y presentado por Pedro Macía y Puri Villa. De nuevo, varios equipos —representantes de localidades españolas— competían a partir de la realización de pruebas de ingenio y habilidad. El vencedor debía participar como representante español en el concurso internacional Juegos sin fronteras, en el que, debido a la política franquista, el ganador (el pueblo toledano de Villacañas) no pudo competir. En la televisión de la democracia, estas competiciones territoriales no alcanzaron el éxito de la televisión franquista. El espacio Juegos sin fronteras (TVE, 1980-1982), organizado por Eurovisión, fue un concurso en el cual equipos de distintas ciudades de diversos países competían con pruebas deportivas o de habilidad, aunque su repercusión fue más bien escasa. Bastante más popularidad alcanzó el concurso El gran prix del verano (TVE1, 1995-2005, y FORTA, 2007- 2009), en el que se enfrentaban dos equipos representando a dos poblaciones españolas menores de cincuenta mil habitantes. LOS CONCURSOS DE AZAR Y DE HABILIDADES Así pues, las posibles variedades del concurso televisivo se dan todas en los primeros años de la televisión en España, así como en su evolución posterior. Aunque aún no han sido nombrados, las modalidades de chance show y de game show (concursos de azar y de habilidades) se ofrecen en numerosos espacios, ya sea de forma única o combinada con otras. En el chace show el concursante no tendrá que demostrar ningún mérito especial, tan sólo necesitará un poco de buena suerte para conseguir el premio del programa. Se potenciará su libertad de elección (números, sobres, cajas, elementos de un panel, etc.), o se le instará a girar una ruleta, tirar dados o entrar dentro de un sorteo. La suerte será el único factor que incidirá en el éxito final y en el buen resultado de su participación. Un ejemplo de este tipo de concurso fue ¿Sí o no? (1966), presentado Joaquín Soler Serrano y guión de José Carlos Garrido y José M. Gastón, en el cual el concursante debía ir rechazando posibles premios hasta quedarse con uno único al final. La fórmula la incorporó Chicho Ibáñez Serrador como uno de los muchos componentes que se mezclaban en el Un, dos, tres... El chance show a
DEL “RESPONDA OTRA VEZ” AL “ESTÁS NOMINADO” 81 menudo se ha combinado con otros elementos de quiz (como La ruleta de la fortuna) o de game (El gran juego de la oca). En el game show o concurso de habilidades, el concursante deberá conseguir algún tipo de objetivo ejerciendo alguna destreza o habilidad (desde fuerza física hasta mañas especiales). Generalmente necesita decorados más complejos que el chance o el quiz, aunque también hay formatos que permitieron que el modelo se desarrollara durante los primeros años de televisión. Por ejemplo, la intuición y la perspicacia serán las habilidades puestas en juego en el concurso Adivine su vida (1961-1962), de gran popularidad en la época, basado en el formato americano What’s My line? (CBS 1950- 1975). Los concursantes, con los ojos vendados, debían interrogar a un personaje usando preguntas que sólo requirieran respuestas sí/no. El objetivo era adivinar la profesión del personaje. Fue un concurso presentado por Estanis González y moderado por Juan Vila San Juan. Curiosamente, mucho más tarde, modernizando la puesta en escena y complicando las reglas del concurso, TVE estrena Identity (2007-2008), donde el concursante deberá adivinar las profesiones de doce personajes inmóviles y silenciosos. La presentación corrió a cargo de Antonio Garrido y se trataba también de la adaptación de un formato americano de la NBC. A pesar de la presencia de algún otro game show —como As de diamantes (1962), basado en la exhibición de habilidades en juegos de magia—, este género tardará en alcanzar grandes éxitos debido a la complejidad de la realización y de la puesta en escena. Así, los grandes games aparecen durante la segunda etapa de la televisión o neotelevisión, cuando la competencia entre cadenas empuja a organizar grandes producciones. A finales de los ochenta se adaptaría un formato americano de los cincuenta titulado El precio justo (TVE1, 1988-1993 y 1999-2001), que se organizaba en torno a la habilidad de los concursantes para acercarse al precio real de los objetos presentados en el programa. La primera versión estaba presentada por Joaquín Prat junto al off de Primitivo Rojas. Otro importante y espectacular game fue El gran juego de la oca (Antena 3, 1993-1995, y más tarde Telecinco, 1998), presentado en su primera etapa por Emilio Aragón y Lydia Bosch. En este espacio, un gran tablero del clásico juego de mesa componía espacialmente el plató donde los concursantes debían superar las pruebas de las casillas a las que iban llegando. Otro game de gran éxito y longevidad fue ¿Qué apostamos? (TVE1, 1993-2000, y desde 2008 recuperado por la FORTA), que fue presentado casi en todas sus temporadas por Ana G. Obregón y Ramón García, con una mecánica basada en apuestas de varios personajes famosos a partir de las habilidades de los concursantes.
INMACULADA GORDILLO TRÍPODOS 82 LA HIBRIDACIÓN DE FÓRMULAS EN EL UN, DOS, TRES... El 24 de abril de 1972 comenzó a emitirse uno de los programas de mayor éxito y longevidad en la historia de la televisión en España, el concurso Un, dos, tres… responda otra vez. La clave del éxito venía dada por la genialidad de su creador, Chicho Ibáñez Serrador y por un formato basado en la hibridación de fórmulas diversas dentro del género. Los concursantes (agrupados por parejas) debían someterse a una primera parte de preguntas (quiz), en la que la pareja ganadora se mantenía otra semana y las dos perdedoras debían someterse a una prueba de habilidad (game) llamada “la eliminatoria”, que servía para que los vencedores pudieran pasar a “la subasta” (chance), donde con un poco de suerte ganarían uno de los suculentos premios. El formato, además de todas estas fórmulas del concurso, hibridaba componentes de otros géneros: números musicales y de baile, sketchs de humoristas, números de magia, mezclados con grandes despliegues escenográficos, unas azafatas atractivas y ligeras de ropa, una simpática mascota y un presentador con carisma. Kiko Ledgard fue el maestro de ceremonias de la primera etapa (1972- 1973) y la segunda (1976-1978); más tarde, Mayra Gómez Kemp se haría cargo de la tercera (1982-1984), la cuarta (1984-1985) y la quinta (1985-1986); Jordi Estadella y Miriam Díaz Aroca presentarían la sexta temporada (1987-1988), la séptima (1991-1992) y la octava (1992-1993). Y finalmente, Josep M. Bachs se ocuparía de conducir la novena y última etapa del carismático concurso (1993-1994). Diez años más tarde se intentó resucitar el programa a partir de temáticas centradas en la lectura con el nombre de Un, dos, tres… a leer esta vez, pero apenas tuvo repercusión mediática y en junio de 2004 se cancelaría definitivamente el programa. La mezcla de fórmulas dentro del concurso fue también la clave de algunos posteriores al Un, dos, tres… como Si lo sé no vengo (TVE1, 1985-1988), una mezcla de quiz y game; Entre platos anda el juego (Telecinco, 1990-1993) un quiz con elementos cómicos; 3x4 (TVE, 1988-1990), un quiz-game fusionado con un magacín, que presentó Julia Otero, etc. LA LLEGADA DEL DOCUGAME El segundo boom de los concursos en España coincide con la segunda etapa de los docudramas (Gordillo, 2009: 151). Si en los noventa surge con fuerza la hibridación de contenidos procedentes de la realidad con tratamiento y puesta en escena de ficción (docudrama), en
DEL “RESPONDA OTRA VEZ” AL “ESTÁS NOMINADO” 83 la hipertelevisión es el componente del entretenimiento el que revoluciona tanto el género docudramático como el de los concursos. El docugame o reality game otorga al concursante, a su personalidad y a su vida privada, un protagonismo y una repercusión desconocida en los formatos habituales de concursos. Sin embargo, a pesar de que resulta un fenómeno reciente, podríamos rastrear algunos elementos de lo que más adelante será el concurso docudramático en las primeras etapas de la televisión española. En 1968 puede hablarse de un game que conquistó a la audiencia no sólo por la dinámica o la cuantía del premio (una verdadera fortuna para la época), sino también por cuestiones relacionadas con la personalidad y la vida de algunos concursantes. Se trataba de Un millón para el mejor, un espacio desarrollado a partir de la idea de Enrique de las Casas y Fernando García de la Vega, encargado también de la realización. El presentador fue Joaquín Prat en la primera época y José Luis Pécker en la segunda. En el concurso se hicieron muy populares algunos participantes, como Rosa Zumárraga, por su personalidad y desparpajo, o Rafael Cantalejo, alcalde de la localidad de Bélmez, quien quería ganar dinero para arreglar su pueblo. La misma identificación con los concursantes se consiguió con el quiz denominado Las diez de últimas (1969-1970), presentado de nuevo por José Luis Pécker, en el que el concursante era interrogado sobre el tema concreto elegido por él. En este caso saltaron a la fama un bedel de la Universidad de Barcelona llamado Secundino Gallego, especialista en pájaros, y también César Pérez de Tudela, experto en montañismo, que fue habitual colaborador de televisión, como suelen hacerlo en la actualidad los exconcursantes de los grandes reality games. A partir de los noventa, con el éxito de los primeros realities y talk shows, surge el quiz show, un tipo de concurso en que el protagonismo recae en la confidencia íntima en torno a la vida privada del concursante. En ocasiones se trata de una pareja que contrasta intimidades con la esperanza de coincidir en las respuestas, como Su media naranja (1990-1996). O bien, las intimidades se comparan con un polígrafo o máquina de la verdad para premiar las respuestas verdaderas y castigar las falsas: El juego de tu vida (Telecinco, 2008-). Otras veces se ofrece la modalidad de dating shows (concursos de citas), como Vivan los novios (1991-1993), Contacto, con tacto (1992- 1993) y Mujeres y hombres y viceversa (2008-), todos de Telecinco. Los docugames pueden estar basados en pruebas de distinta índole: de convivencia (dentro de una casa, de una granja, de un autobús...), como Gran hermano (Telecinco 2000-); de supervivencia (en una isla desierta, en una selva...), como Supervivientes