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Índice 1. INTRODUCCIÓN .................................................................................................. 3 2. LAS ESTRATEGIAS EMPRESARIALES FRENTE AL RETO DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA .................................................. 4 3. LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA Y EL RENDIMIENTO EMPRESARIAL .................................................................................................... 9 4. ANÁLISIS EMPÍRICO ......................................................................................... 11 4.1. Muestra .................................................................................................................... 11 4.2. El índice de Responsabilidad Social Corporativa del Monitor Empresarial de Reputación Corporativa ............................................................................................ 11 4.3. Variables y modelo de regresión .............................................................................. 15 4.4. Análisis descriptivo ................................................................................................... 16 4.5. Resultados ............................................................................................................... 19 5. CONCLUSIONES ............................................................................................... 20 6. REFERENCIAS .................................................................................................. 22
Índice de tablas Tabla 1. Evolución de la puntuación de merco RSC ........................................... 16 Tabla 2. Evolución de la puntuación merco en sectores .................................... 17 Tabla 3. Estadísticos descriptivos y matriz de correlaciones ............................ 18 Tabla 4. Efecto de la RSC en el rendimiento empresarial ................................... 20
1. INTRODUCCIÓN La responsabilidad social corporativa (RSC), “un concepto que integra el interés social y medioambiental, en las operaciones empresariales y en el de los grupos de interés” (Comisión Europea, 2001), ha sido durante años un tópico muy relevante en la toma de decisiones de los empresarios, más aún después de la crisis financiera. En este sentido, señalan Porter y Kramer (2011) que “desde hace años las corporaciones han prosperado a expensas de la sociedad. Se ha averiguado que las actividades de las empresas son la causa de los problemas sociales, económicos y medioambientales”. Hoy en día, gran parte de la sociedad exige que las empresas realicen sus actividades de la forma más eficiente. No obstante, quien realmente tiene el poder para cambiar la visión desde un enfoque estrictamente económico a uno de carácter sostenible son los accionistas, los cuales se plantean si la RSC supone para ellos un rendimiento positivo. En la literatura previa existen opiniones contradictorias sobre la incidencia de la RSC en el rendimiento empresarial. De esta manera, autores como Margolis et al. (2009) consideran que existe una relación positiva, mientras que otros como Mittal et al. (2008) consideran justo lo contrario. Finalmente, otros estudios ponen de relieve unos resultados mixtos (Schreck, 2011). En este contexto, nuestro trabajo pretende analizar si en el contexto de las empresas cotizadas españolas existe una relación entre RSC y rendimiento empresarial, para el período 2011-2013. Aplicando la metodología de datos de panel, concretamente el estimador por efectos fijos, nuestros resultados ponen de manifiesto una relación negativa entre la RSC y el rendimiento empresarial. El resto del trabajo se estructura de la siguiente forma. En el segundo apartado revisamos las estrategias empresariales frente a las políticas de RSC. En el tercero revisamos la literatura que ha analizado la relación RSC-rendimiento empresarial. En el cuarto abordamos el análisis empírico y en el quinto planteamos las principales conclusiones.
4 2. LAS ESTRATEGIAS EMPRESARIALES FRENTE AL RETO DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA Tomando de base los tres pilares del desarrollo sostenible, es decir, el aspecto medioambiental, el social y el económico, se pueden considerar, de acuerdo con Pérez (2003), cuatro tipos de estrategias empresariales frente a la responsabilidad social corporativa: - Estrategia orientada al cumplimiento de la normativa. - Estrategia orientada a la creación de una imagen corporativa. - Estrategia orientada a la eficiencia medioambiental o ecoeficiencia. - Estrategia orientada a la responsabilidad social o a la sostenibilidad. La estrategia orientada al cumplimiento de la normativa es planteada por Salter (1992), con la denominación de legalista, y fue seguida por muchas empresas durante los años setenta, persistiendo en la actualidad para un elevado número de entidades. Las características de esta estrategia se podrían resumir de la siguiente forma: Se cumplen las normas, pero en su interpretación más restrictiva, no afrontando ninguna actividad que vaya más allá de texto legal. No se involucra a los grupos de interés, con la única excepción de la Administración medioambiental. Los planes, programas y/o políticas de gestión medioambiental, si existen, son simplemente para el cumplimiento de la normativa vigente. Así pues, bajo esta perspectiva es posible incluso que las cuestiones medioambientales sean vistas como una amenaza para las actividades empresariales y una fuente de reducción de beneficios. Es posible que pueda plantearse, siguiendo esta estrategia, la publicación de algún tipo de informe sobre sobre aspectos medioambientales, referido a planes, políticas y programas relativos a ciertos aspectos de la empresa. En definitiva, no existe un compromiso real por los aspectos sociales y medioambientales en general. Por su parte, la estrategia orientada a la creación de una imagen corporativa hace referencia a empresas en las que, aunque quizás no existe una conciencia clara relacionada con la RSC, sí que existe un ánimo por reportar una información adicional
5 a la estrictamente necesaria de acuerdo con la legislación vigente. Posiblemente se pretende satisfacer las demandas informativas de ciertos grupos de interés. Se trata de empresas que priman el aspecto económico, como en la estrategia anterior, si bien también ofrecen una información medioambiental más completa, con la idea de generar una imagen corporativa aceptable. Así pues, se incorporan proyectos y programas medioambientales que pudieran tener una mayor difusión y aceptación generalizada (como la adquisición, siempre que no implique variación de los procesos, de materiales menos contaminantes, patrocinios, donaciones para reparación de daños medioambientales, etc.). De alguna manera, las empresas que optan por este enfoque incorporan acciones propias de la estrategia que analizamos a continuación, pero ni con el mismo alcance ni con la misma finalidad. La estrategia orientada a la eficiencia medioambiental o ecoeficiencia hace necesario definir el concepto “ecoeficiencia“. En la Cumbre Mundial de Río de 1992, Stephan Schmidheiny y el World Bussiness Council Sustainable Development (WBCSD) presentan el documento Cambiando el Rumbo, en el que se pretende concienciar a las empresas de que son un componente esencial del problema de la degradación medioambiental, como parte parcialmente causante y como potencial motor hacia el desarrollo sostenible. En dicho trabajo aparece por primera vez el concepto de empresas ecoeficientes, entendidas como “aquéllas que crean más utilidad en los productos y servicios (en otras palabras, que añaden más valor) mientras continuamente reducen los consumos de recursos y la contaminación” (Schmidheiny y WBCSD; 1992). Así pues, se pretende llevar a la esfera del entorno corporativo las cuestiones globales relacionadas con el desarrollo sostenible. Seguidamente, en el primer encuentro organizado por la citada organización sobre esta materia, celebrado en 1993, se adopta la siguiente definición: “La ecoeficiencia es lograda proporcionando bienes y servicios a un precio competitivo, que satisfaga las necesidades humanas y la calidad de vida, al tiempo que reduzca progresivamente el impacto medioambiental y la intensidad de la utilización de recursos a lo largo del ciclo de vida, hasta un nivel compatible con la capacidad de carga estimada del planeta” (WBCSD; 2000: 9). Asimismo, organizaciones como la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) y la Organisation for Economic Cooperation and Development (OCDE) han definido esta estrategia de gestión “como “la eficiencia con la cual los
6 recursos ecológicos son utilizados para satisfacer las necesidades humanas” (OCDE; 1998). Sea cual fuere la definición adoptada, en esta estrategia se incorporan dos de los tres aspectos del desarrollo sostenible, el medioambiental y el económico, por lo que la empresa considera que puede generar beneficios con menos impactos medioambientales. De acuerdo con el WBCSD (2000: 15) esta estrategia se alcanzaría abordado siete acciones clave, integrantes de la denominada Business Agenda: Reducir la intensidad en el consumo de materiales Reducir la intensidad en el consumo de energía Reducir la dispersión de sustancias tóxicas Aumentar la reciclabilidad Maximizar el uso de recursos renovables Extender la durabilidad de los productos Incrementar la intensidad del servicio Estas acciones podrían resumirse en tres objetivos: Reducir el consumo de recursos. Minimizar el uso de la energía, materiales, el agua y la tierra, aumentar la reciclabilidad y la durabilidad de los productos. Reducir los impactos sobre la naturaleza. Minimizar la contaminación del aire, los vertidos de aguas, la generación de residuos y la dispersión de sustancias tóxicas, así como promover el uso sostenible de los recursos renovables. Incrementar el valor del producto o servicio. Otorgar más beneficios a los clientes a través de las propias características del producto, otorgar servicios adicionales (como los servicios postventa), así como el enfoque de ventas de productos y servicios que satisfagan las necesidades que los clientes realmente tienen. La última de las estrategias mencionadas en la denominada estrategia orientada a la sostenibilidad, que plantea la consideración de los tres factores clave del desarrollo sostenible, debiendo la empresa buscar un equilibrio entre los tres aspectos asociados
7 la perspectiva económica, social y medioambiental. A pesar de que no existe una definición única acerca de lo que se entiende por RSC, parece que existe un consenso en la consideración de la relación entre la entidad y los grupos de interés con los que se relaciona, donde se incluyen, entre otros, los clientes, los trabajadores, la comunidad, los propietarios u accionistas, la Administración o los proveedores. Nos referimos, a modo de resumen a las definiciones de la Comisión Europea, la OCDE, y la WBCSD. La Comisión Europea (2001: 4) la define como un concepto “con arreglo al cual las empresas deciden voluntariamente contribuir a una sociedad mejor y un medio ambiente más limpio”. La OCDE no la define explícitamente, si bien indica, como principio general del documento Guidelines for Multinational Enterprises que las empresas deberían “contribuir al progreso económico, social y medioambiental con el fin de lograr el desarrollo sostenible”, añadiendo además que los principios establecidos son perfectamente aplicables a las pequeñas y medianas empresas. Por su parte, la WBCSD (1999: 3) define la RSC como “el compromiso continuo de la empresa por comportarse de forma ética y contribuir al desarrollo económico mientras mejora la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, así como la de la sociedad en general”. Para ello señala la WBCSD (1999) que se deben incorporar los siguientes factores en la gestión empresarial: Los derechos humanos, incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, deberían ser apoyados públicamente por las organizaciones, manifestando el compromiso de respetarlos en todos los países en los que operen. El derecho de los trabajadores, incluido en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo. En este tema, se debe respetar en general el derecho a la asociación y a la negociación. Y de manera más personal, se debe procurar respetar la diversidad cultural y de género, ya que de esta forma se conseguirá un lugar de trabajo más eficaz. La protección del medio natural. Las empresas deben desarrollar sus actividades sin dañar el medio ambiente. Las organizaciones deberían comprometerse para
14 c. Gestión de la diversidad e igualdad de oportunidades. Con la globalización se ha incrementado la velocidad del movimiento de personas entre países. Los individuos, tanto hombres como mujeres, con altos niveles de cualificación, han elevado la competencia en las organizaciones. d. Dialogo con los empleados. Para una empresa el empleado es el bien más valioso. Por ello, si no se comunica correctamente con él, la organización no se estará beneficiando de todo su conocimiento e ideas. Por tanto, para que cambie esta tendencia, se debe crear una cultura de diálogo donde el superior está continuamente preguntando a sus empleados, manteniéndolos informados y mostrándose abierto en cuanto estos tengan alguna duda. Con estos elementos, se pretende que el trabajador tenga más libertad a la hora de actuar con recomendaciones o sugerencias. IV. Compromiso con el medio ambiente y el cambio climático. Hoy en día todas las organizaciones están comprometidas con la protección del medio ambiente. Por ello, muchas de ellas están cambiando sus políticas de actuación anticuadas a unas más eficientes para estos tiempos. En general, las empresas han comenzado por realizar cursos de formación a sus empleados para que aprendan a actuar de manera responsable hacia el medio ambiente. También se han aplicado varias medidas dentro del proceso de producción, como la mejora del consumo de energía, la recogida de los residuos, minimizar el consumo de papel sustituyéndolo por sistemas digitales. Dentro de este apartado se incluyen: a. Medición y gestión del impacto medioambiental. El objetivo de toda organización moderna es preservar el medio ambiente y sus propios beneficios. Para ello, la empresa debe emprender una serie de acciones para minimizar el impacto medioambiental. b. Procedimiento de gestión y compra de productos responsables. Cuando la organización requiere que un producto sea lo más fiable posible, es decir, que garantice la seguridad tanto de sus empleados como de sus clientes, se inicia un procedimiento para la solicitud de dicho bien. c. Iniciativas para mitigar los impactos medioambientales. Para reducir el impacto en el medio ambiente, la sociedad debe empezar a cumplir una serie de puntos, como eliminar los bienes que no hacen falta para el día a día, evitar el uso de materiales de un solo uso o utilizar productos que puedan reutilizarse, entre otros.
15 d. Posicionamiento frente al cambio climático. En la conferencia de la COP21 en Paris, los países acordaron una serie de medidas para luchar contra el gran problema que vivimos hoy en día, las elevadas emisiones de gases de efecto invernadero. En el acuerdo pactado, no solo intervinieron las naciones del mundo sino también un elevado número de empresas multinacionales, que demostraron su compromiso con el medio ambiente. A partir de todos estos aspectos comentados, MERCO elabora un índice empresarial, el cual será utilizado en el presente trabajo como medida de la RSC de cada una de las empresas incorporadas en la muestra. 4.3. Variables y modelo de regresión Variable dependiente Siguiendo la literatura previa hemos utilizado las siguientes variables para medir el rendimiento empresarial: RE: Es la rentabilidad económica de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el total de activos. RF: Es la rentabilidad financiera de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el patrimonio neto. Variables independientes RSC: Puntuación obtenida por la empresa en el índice de RSC de MERCO. De acuerdo con trabajos previos que analizan la relación entre RSC y rendimiento empresarial, incluimos como variables de control el riesgo, el tamaño, y los gastos de investigación y desarrollo (Andersen y Dejoy, 2011; Margolis, 2009; McWilliams y Siegel, 2000). Tales variables son definidas de la siguiente forma: RIESGO: Total de la deuda de la empresa deflactada por el importe del activo total. TAMAÑO: Logaritmo natural del activo total. ID: Son los gastos de investigación y desarrollo (I+D), deflactados por el importe total del activo.
16 4.4. Análisis descriptivo La Tabla 1 recoge la evolución anual de la puntuación del MERCO-RSC en los años 2011-2013, para 28 empresas españolas. Los datos muestran un gran incremento en la puntuación promedio en RSC en el año 2012, con una diferencia de 1.489 puntos con respecto al año 2011. No obstante, no se mantiene el mismo patrón alcista, puesto que en el siguiente año la media disminuye cerca de 500 puntos. Entre las empresas de la muestra, la empresa que alcanzó una mayor puntuación fue Iberdrola (en 2011 y 2012) e Inditex (en 2013). Tabla 1. Evolución de la puntuación de merco RSC 2011 2012 2013 TOTAL Media 3.007,071 4.496,071 4.075,607 3.859,583 Mediana 3934 4377 4212 4.239 Desviación típica 2.889,615 2.210,46 2.573,403 2.618,693 Mínimo 0 0 0 0 Máximo 9.249 9.403 10.000 10.000 Fuente: Elaboración propia La Tabla 2 muestra la evolución de las 28 empresas agrupadas considerando los cinco sectores diferenciados por la Bolsa de Madrid. La mayor media durante los tres años la encontramos en el primer sector, Petróleo y Energía, con una media de 6.207 puntos. En este sector destaca cómo a lo largo de los tres años analizados los mayores valores son alcanzados por Iberdrola y Endesa. El otro sector con los promedios más altos es el de Tecnología y Telecomunicaciones, destacando en este caso Telefónica e Indra. El dato más desfavorable es alcanzado por el sector de Bienes y Consumo, que alcanza en 2011 una media de 1.094 puntos. Aunque en términos medios es el sector con inferiores valores, destacan empresas como la mencionada anteriormente, Inditex, y también Ebro Foods.
17 Tabla 2. Evolución de la puntuación merco en sectores Panel A. Sector de Petróleo y Energía. 2011 2012 2013 TOTAL Media 5069,833 6206,5 6118,167 5798,167 Mediana 50306 5493 5518 5306,5 Desviación típica 2989,158 2011,479 1886,145 2268,595 Mínimo 0 4256 4202 0 Máximo 9249 9403 9132 9403 Fuente: Elaboración propia Panel B. Sector de Mat. Básicos, Industria y Construcción. 2011 2012 2013 TOTAL Media 3314,857 4568,143 3893,286 3925,429 Mediana 4352 4608 4291 4417 Desviación típica 2327,462 978,0889 1956,355 1826,4 Mínimo 0 3000 0 0 Máximo 5697 6309 6187 6309 Fuente: Elaboración propia Panel C. Sector de Bienes de Consumo. 2011 2012 2013 TOTAL Media 1094,833 3318,833 3411 2608,222 Mediana 0 3782 3122 1506 Desviación típica 2681,783 3102,9 3675,152 3183,340 Mínimo 0 0 0 0 Máximo 6569 8339 10000 10000 Fuente: Elaboración propia Panel D. Sector de Servicios de Consumo. 2011 2012 2013 TOTAL Media 1993,333 3373,667 2378,667 2596,81 Mediana 1823 4158,5 3082 3646 Desviación típica 2195,12 1720,184 1898,197 1921,772 Mínimo 0 0 0 0 Máximo 4355 4454 4274 4454 Fuente: Elaboración propia Panel E. Sector de Tecnología y Telecomunicaciones. 2011 2012 2013 TOTAL Media 6023 6194,5 5744 5987,167 Mediana 6023 6195,5 5744 5757,5 Desviación típica 2585,182 1911,31 1312,39 1566,234 Mínimo 4195 4843 4816 4195 Máximo 7851 7546 6672 7851 Fuente: Elaboración propia
18 Los estadísticos descriptivos se muestran en la Tabla 3. La rentabilidad económica (RE) alcanza una media y una mediana de 0,03, mientras que el promedio de la rentabilidad financiera (RF) es 0,04, con una mediana del 0,10. Así pues, se aprecia una mayor dispersión para la rentabilidad financiera. La RSC (expresada en logaritmo) alcanza un valor promedio de 8,48 y un valor mediano de 8,42. Con relación al resto de variables no se aprecian altas dispersiones. El Panel B muestra los valores de la matriz de correlaciones, en la que no se aprecian valores excesivamente altos, por lo que podemos concluir que la multicolinealidad no será un problema en nuestras regresiones. Tabla 3. Estadísticos descriptivos y matriz de correlaciones PanelA.Estadísticosdescriptivos MediaDesviacióntípicaMedianaMínimoMáximo RE0,0300,0500,032‐0,1290,185 RF0,0440,7360,104‐6,1791,069 RSC8,4840,2988,4208,0069,210 RIESGO0,6810,1750,7000,3060,971 TAMAÑO15,9441,62115,99012,31218,683 ID0,0070,0170,0000,0000,096 PanelB.Matrizdecorrelaciones RERF RSC TAMAÑORIESGO RF0,465 RSC0,2020,034 TAMAÑO‐0,077‐0,033 0,218 RIESGO‐0,230‐0,207 ‐0,276 0,284 ID0,0490,049 ‐0,050 ‐0,346‐0,082 Definición de variables: RE: Es la rentabilidad económica de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el total de activos. RF: Es la rentabilidad financiera de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el patrimonio neto. RSC: Puntuación obtenida por la empresa en el índice de RSC de MERCO. RIESGO: Es el total de deudas de la empresa dividido por el total del activo. TAMAÑO: Es el logaritmo neperiano del activo total. ID: Son los gastos de investigación y desarrollo (I+D), deflactados por el importe total del activo.
19 4.5. Resultados La regresión ha sido estimada utilizando la metodología de datos de panel, concretamente mediante la estimación por efectos fijos. Teniendo en cuenta que nuestra muestra está compuesta por un conjunto de empresas a lo largo de una serie de años, es posible que exista lo que se conoce como heterogeneidad inobservable, que sería constante en el tiempo para cada empresa y de carácter no aleatorio. Tales efectos individuales pueden ser eliminados mediante la metodología que utilizamos en nuestro trabajo. La estrategia consiste en aplicar los mínimos cuadrados ordinarios (MCO) sobre el modelo original en diferencias respecto a las medias grupales, lo que provoca que el efecto individual sea removido de la ecuación de regresión. De esta manera, en los resultados mostrados en la Tabla 4 se aprecia que ambos modelos ponen de manifiesto una relación negativa de la RSC sobre el rendimiento empresarial, tanto si consideramos como medida del rendimiento la rentabilidad económica (Modelo 1, β1 = -0,11) como si utilizamos la rentabilidad financiera (Modelo 2, β2 = -1,43). Estos resultados son consistentes con los obtenidos por Nollet et al. (2016) y contrarios a los mostrados por Margolis et al. (2009). Con relación a las variables de control, tanto el riesgo como los gastos en I+D inciden negativamente en el rendimiento empresarial, mientras que el tamaño incide positivamente. Estos resultados son coherentes con los obtenidos por la literatura previa. Concretamente para el caso de la variable riesgo, Orlitzky y Benjamin (2001) argumentan que las empresas con alto riesgo suelen tener menores cifras de rendimiento empresarial. Por su parte, los autores McWilliams y Siegel (2000) demuestran que la variable I+D, tiene un impacto negativo en el rendimiento económico. Concretamente, establecen que un exceso en las inversiones relativas a la I+D incrementa las posibilidades de un rendimiento económico insuficiente para cubrir los gastos. Finalmente, para la variable tamaño, los autores Pull (2003) y Falkowski (2012) indican que el tamaño influye en el rendimiento empresarial, demostrando que las empresas grandes tienen un mejor rendimiento financiero, al disfrutar de una mejor reputación, honestidad y confianza de los prestamistas.
20 Tabla 4. Efecto de la RSC en el rendimiento empresarial Modelo1 (Rentabilidad económica) Modelo 2 (Rentabilidad financiera) RSC -0,11*** -1,43*** (-2,05) (3.24) RIESGO -0,23*** -2,61* (-1,90) (1,96) TAMAÑO 0,14** 0,67* (2,04) (1,72) ID -1,40* -1.98 (-1,70) (-1,00) Constante -1,22 0.0974 (-1,10) (0.32) F 5,46*** 3,67** F (empresa) 5,23*** 1.61* Los siguientes modelos fueron estimados Modelo 1: 12 3 4 it o it it it i it RE RSC RIESGO TAMAÑO ID Modelo 2: 12 3 4 it o it it it i it RF RSC RIESGO TAMAÑO ID Definición de variables: RE: Es la rentabilidad económica de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el total de activos. RF: Es la rentabilidad financiera de la empresa, medida como cociente entre el resultado neto y el patrimonio neto. RSC: Puntuación obtenida por la empresa en el índice de RSC de MERCO. RIESGO: Es el total de deudas de la empresa dividido por el total del activo. TAMAÑO: Es el logaritmo neperiano del activo total. ID: Son los gastos de investigación y desarrollo (I+D), deflactados por el importe total del activo. ***, **,*: Estadísticamente significativo al 1, 5 y 10 por ciento, respectivamente. En paréntesis, t-estadísticos. 5. CONCLUSIONES En nuestro estudio hemos intentado demostrar el efecto de la responsabilidad social corporativa en el rendimiento empresarial. Para ello, hemos empleado los datos económicos-financieros de las empresas cotizadas de OSIRIS y la puntuación del índice de RSC del Monitor Empresarial de Reputación Corporativa. Concretamente, nos centramos en una muestra que incluye 28 empresas españolas para el periodo 2011-2013. Los resultados de los dos modelos lineales sugieren que hay una relación negativa entre la RSC y el rendimiento empresarial, por lo que a medida que aumenta la el índice de RSC, menores son los niveles del rendimiento empresarial. Así pues, se
21 demuestra que la RSC daña el rendimiento empresarial, tanto en lo que se refiere al rendimiento económico (rentabilidad económica) como en el relativo al rendimiento financiero o del accionista (rendimiento financiero). Los resultados tienen implicaciones para reguladores, analistas y académicos. De esta manera, los reguladores en materia de RSC deben ser conscientes de que, si las actividades en RSC dañan el rendimiento empresarial, las empresas serán reticentes a llevar a cabo cualquier tipo de actividad de esta naturaleza. Asimismo, los analistas adquieren un conocimiento sobre la relación rendimiento-RSC que les permite juzgar de forma más apropiada la situación de las empresas. Finalmente, para los académicos aportamos evidencia de que, en España, tras el estallido de la crisis económica, se constata una relación negativa entre rendimiento y RSC, siendo necesario ahondar en estos resultados en futuras investigaciones, algunas de cuyas de las cuales proponemos al final de estas conclusiones. Al mismo tiempo, el estudio no está exento de limitaciones. De una parte, tal como señalan Madorran y Garcia (2014), que realizan su estudio en el contexto del IBEX35, el tamaño de la muestra podría representar una limitación para esta investigación. De otra parte, es preciso tener presente la crisis económica que afecta a España a partir del año 2008. En este sentido, hemos podido abordar el estudio a partir del año 2011, fecha en la que comienza a elaborarse el índice de RSC por parte del MERCO, por lo que quizás, tal como señala The Economist, (2009),” en una situación de recesión el primer gasto que se elimina es la RSC”. Asimismo, tampoco conocemos si las empresas utilizan la RSC de forma estratégica para crear un valor añadido a sus productos o para atraer la atención de los distintos grupos de interés. O simplemente de forma altruista, con un único interés social. Entre las líneas futuras de investigación se encuentran la posibilidad de realizar estimaciones no lineales, con el fin de detectar si diferentes valores del índice dan lugar a diferentes incidencias en el rendimiento empresarial, o la inclusión de variables de gobierno corporativo, como la estructura de propiedad o la naturaleza del accionista controlador de las empresas, con el fin de analizar si los resultados sufren algún tipo de variación tras su inclusión.
22 6. REFERENCIAS Andersen, M.L., Dejoy, J.S., 2011. Corporate social and financial performance: the role of size, industry, risk, rand and advertising expenses as control variables. Bus. Soc. Rev. 116 (2), 237–256. Baron, D.P., 2001. Private politics, corporate social responsibility, and integrated strategy. J. Econ. Manag. Strateg. 10 (1), 7-45. Baron, D. (2008). Managerial contracting and corporate social responsibility. Journal of Public Economics, 92(1-2), 268-288. doi:10.1016/j.jpubeco.2007.05.008 Barnea, A., Rubin, A., 2010. Corporate social responsibility as a conflict between shareholders. J. Bus Ethics 97, 71-86. Barnett, M.L., Salomon, R.M., 2006. Beyond dichotomy: the curvilinear relationship between social responsibility and financial performance. Strateg. Manag. J. 27, 11011122. Barnett, M.L., Salomon, R.M., 2012. Does it pay to be really good? Addressing the shape of the relationship between social and financial performance. Strated. Manag. J. 33, 1304-1320. Barney, J., 1991. Firm Resources and Sustained Competitive Advantage. J. Manag. 17 (1), 99–120. Bebbington, J. y Gray, R. (1996): "Sustainable development and accounting: Incentives and disincentíves for the adoptíon of sustainability by transnationals corporations" [en línea]. The Fourth Crítical Perspectives on Accounting Symposium. New York, 26 to 28 April 1996 (citado el 23 de junio de 2000). Disponible en World Wide Web: <http://www3.bus.osakacu.ac.jp/cpa96/abstract/gray.htm>, Burke, L., J. M. Logsdon, W. Mitchell, M. Reiner and D. Vogel (1986). 'Corporate community involvement in the San Francisco Bay Area', California Management Review, XXVIII(3), pp. 122-141. Carroll, A. (1979): “A three Dimensional Conceptual Model of Corporate Performance”, Academy of Management Review, 4 (4), pp. 497-505. Carroll, A. B., & Shabana, K. M. (2010). The business case for corporate social responsibility: A review of concepts, research and practice. International Journal of Management Review, 12(1),85–105. doi:10.1111/j.1468-2370.2009.00275.x Comisión Europea, 2001. Promoting a European Framework for Corporate Social Responsibility. Office for Official Publications of the European Communities, Luxembourg. Consejo de transparencia. (2014). Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Consultada el 4 de Febrero del 2016, en http://www.consejodetransparencia.es/ct_Home Deloitte. (2009). La Responsabilidad Social y el Gobierno Corporativo. Consultada el 15 de Abril del 2015, en http://www2.deloitte.com/es/es.html Economist (The), 2009. A stress test for good intentions. Corporate social responsibility (May, 16). Fałkowski, J. (2012).Vertical coordination, access to capital, and producer loyalty in the Polish dairy sector. Agricultural Economics, 43 (2), 155-164.
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