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Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo. Análisis del caso del hundimiento del petrolero Prestige Dr. Carlos Elías ([email protected]) Universidad Carlos III de Madrid Resumen El hundimiento del petrolero Prestige en las costas gallegas en 2002 ha sido uno de los peores episodios de contaminación medioambiental en España, junto con Doñana. Pero el caso Prestige también es importante desde el punto de vista mediático y científico porque ha sido la primera vez en la historia de la ciencia española en la que los científicos se unieron para luchar contra el control político del conocimiento y solicitaron auxilio a través de la revista Science . Es un caso muy interesante de la unión de intereses políticos, riesgo medioambiental y control del conocimiento científico a través de los medios de comunicación. Resulta muy complejo comparar todo esto y, por ello, en este artículo se ha tratado de realizar un análisis de contenido y dar una versión de los hechos desde el punto de vista del conflicto ciencia-medios de comunicación-control político. En primer lugar, se hará una cronología de los hechos, porque puede que el caso ya quede lejano. Después, se analizará la estrategia mediática y los efectos tanto políticos como científicos que tuvo. Abstract The oil tanker Prestige sank off the northwest coast of Spain with almost 80,000 tons oil in 2002. This has been not only of the worst episodes of environmental contamination in Spain (with Doñana) but also is important because has been the first time that in the Spanish history of science scientists joined to fight against the political control of the knowledge. Even they requested their protest in journal Science . So Prestige it is a very interesting case in which political interests, environmental risk and scientific knowledge are in competition. Results will very complicated to compare. Because of that, in this article we try to carry out a content analysis and give an explanation of the facts since the point of view of political control versus mass media and science conflicts. First of all we show a chronology, because maybe not many people remember the case. Secondly we describe the media strategy and after that will be analyzed it in order to find its political and scientific effects. Palabras clave: Medio ambiente, Prestige , riesgo, periodismo científico. Key words: Environment, Prestige , risk, scientific journalism. ÁMBITOS. Nº 15 - Año 2006 (pp. 171-190)
172 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... INTRODUCCIÓN. LOS INICIOS DEL PRESTIGE. NOVIEMBRE DE 2002 Era muy difícil, pero que muy difícil, superar el desastre de Doñana. Pero el Prestige y su vertido son ya, con creces, la mayor catástrofe ambiental, social y económica de la Historia de España”, escribió en El Mundo (28-11- 2002: suplemento especial) el periodista especializado en Medio Ambiente Gustavo Catalán Deus. Para comparar ambas tragedias ambientales, recordaremos que el vertido de Aznalcóllar fueron cinco millones de toneladas de lodos y aguas tóxicas que se depositaron en el Parque Natural tras reventarse una balsa de decantación de las minas. La destrucción afectó a 70 kilómetros del cauce y riberas del río Guadiamar. Contaminó las huertas ribereñas, el agua y los acuíferos con metales pesados que permanecerán cientos de años en el ecosistema. También causó una mortandad masiva en la flora y la fauna del Parque Nacional. A finales de 2002, cuando ocurrió la tragedia ecológica del Prestige, se llevaban gastados en la rehabilitación de Doñana entre 216 y 300 millones de euros, según fuentes del Ministerio de Medio Ambiente. Ese año aún no estaba, ni de lejos, descontaminado el entrono Doñana, pero aquella tragedia ya apenas aparecía en los medios de comunicación. El petrolero Prestige empezó a ser noticia el 13 de noviembre de 2002 cuando se conoció que había un carguero a la deriva cerca de las costas gallegas. Las consecuencias de la catástrofe fueron obvias para todos: 1.000 kilómetros de costa gallega y cantábrica afectada por el vertido de, según se dijo en un principio, “sólo 4.000 toneladas de crudo”. Comparadas con las 20.000 toneladas que el petrolero Erika derramó a 400 kilómetros de las costas francesas en 1999 o, sobre todo, con las 38.000 toneladas que vertió en 1989 el Exxon Valdez en las costas de Alaska, esas 4.000 toneladas del Prestige no parecía mucho. Pero en esos momentos se obviaron dos datos importantes. El Prestige estaba a la deriva y podía hundirse –como de hecho sucedió- y aún almacenaba unas 60.000 toneladas de fuel en sus bodegas. Por ello era tan importante averiguar si existían grietas –algo que todo el mundo suponía-, el alcance de las grietas así como el flujo que salía por ellas. De hecho, tan sólo un mes después del hundimiento ya se calculaba que habían salido unas 17.000 toneladas de fuel. El segundo dato importante que se obvió en esos primeros días fue el tipo de fuel que llevaba el petrolero. Fue curioso observar cómo en los primeros días las autoridades, tanto científicas como políticas, insistían a los periodistas en que usaran el término fuel, en lugar de petróleo o crudo. Cuenta el periodista Gustavo Catalán Deus que “el término fuel parecía menos dañino que petróleo o crudo y las autoridades precisaban mucho el adjetivo "( El Mundo , 28-11-2002)”. Pero lo que llevaba el Prestige era “fuel del tipo número 6”, en la terminología inglesa. Es decir, el peor de todos porque es viscoso –con lo que cuesta eliminarlo- y, además, tenía sustancias potencialmente cancerígenas. Este fuel del Prestige se obtiene como residuo tras el refino del petróleo en el que el crudo se calienta a 400 grados en una torre de destilación.
173 Carlos Elías Para que el lector se haga una idea, de todos los componentes del petróleo, los gases del petróleo son los más volátiles y lo primero que se obtiene. Tras ellos va la gasolina, el queroseno, los gasóleos, las aceites lubricantes y, después, el fuel. Tras él sólo quedan los asfaltos. Señalo esto para que el lector compruebe la viscosidad del fuel. Es conveniente detallar esto porque el asunto de la viscosidad y las grietas fue fundamental en la estrategia de manipulación en este caso. La viscosidad se define como la resistencia que ofrece un líquido a fluir. Disminuye al aumentar la temperatura, por lo que en las frías aguas del fondo marino, alguien se aventuró a decir que como el fuel era muy viscoso no saldría por las grietas. Otro parámetro físico-químico importante era la densidad, definida como la masa por unidad de volumen, normalmente en gramos por centímetros cúbicos. Dicho en palabras más sencillas, de la densidad depende que un material se hunda o flote. Si tomamos como medida el agua pura que tiene densidad uno, todo lo que tenga menos densidad flotará y lo que tenga más se hundirá. Por ejemplo, la gasolina, que tiene densidad 0,68, flotará en el agua. Lo mismo le sucede a la madera cuya densidad es 0,9. El fuel tiene densidad 0,96 por lo que, en principio, flotaría en el agua aunque estaría casi en el límite. No obstante, hay que matizar que el agua del mar, al ser en realidad una disolución de agua y de sal, no tiene densidad 1 sino 1,04. Parece una matización baladí esos 0,04, pero no lo es. Esta diferencia de densidad es lo que permite, por ejemplo, que los iceberg –que son de agua dulce y, por tanto, tienen densidad 1- floten en el mar. Cuanto más salino sea el mar, más densidad tendrá y más cosas flotarán. Por eso si nos bañamos en el Mar Muerto tenemos la sensación de que flotamos más que en otros sitios. Viene todo esto a cuento porque no había que ser muy listo para saber que el fuel iba a flotar en un medio como el agua marina con densidad 1.04. CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS Conviene precisar bien cómo fueron los hechos durante la primera semana para, después, adentrarnos en la estrategia de manipulación mediática. El caso Prestige en el momento de redactar este análisis -2005- aún seguía dando que hablar. Pero realmente todo se basa en las interpretaciones de lo que sucedió en los primeros siete días. 13-11-2002. Miércoles. El capitán del Prestige, Apostolos Mangouras, un viejo lobo de mar con más de 44 años de navegación, lanza un SOS. Su petrolero se encuentra en apuros cerca del cabo Finisterre. Los datos del petrolero son los siguientes: el armador era griego, la bandera era de Bahamas. El año de construcción era 1976. Y algo muy importante que luego tendría repercusión mediática: el tipo de casco era simple. Por esa razón, y por su antigüedad, el Prestige estaba incluido en la lista negra de las grandes petroleras del mundo catalogado como
174 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... “buque peligroso”. Según la normativa europea vigente en 2002 los petroleros debían tener doble casco, pero al parecer sólo era aplicable a los de nueva construcción. Los dueños del Prestige también eran propietarios del Mar Egeo , un petrolero que causó la catástrofe ecológica de 1992 al encallar en La Coruña. 14-11-2002. Jueves. El Prestige, roto y aún repleto de fuel, se encuentra a la deriva a siete millas de las playas de Muxía. El capitán no colabora, y las autoridades piden que una unidad de elite de la Guardia Civil asalte el barco. La noticia ya aparece en la primera página de todos los diarios y abre los informativos. 15-11-2002. Viernes. La Guardia Civil detiene al capitán Mangouras mientras su barco sigue expulsando fuel en el último viaje. La obsesión en los despachos del gobierno es alejar el petrolero “hasta el quinto pino” ( El País , 16-11-2002), lo más lejos posible de las costas gallegas. En ese momento aún no había llegado el fuel a las costas. Se llegó a decir que los helicópteros que sobrevolaron el barco no observaron que la mancha fuera muy grande. Los periodistas que fueron en esos helicópteros dijeron que la mancha sí les pareció “muy grande ( El País y El Mundo , 16-11-2002)”. Desde el Gobierno se matizó que “los periodistas no están acostumbrados a calibrar técnicamente manchas de petróleo desde un helicóptero”. La decisión de alejar el petrolero sería en el futuro motivo de polémica, pues algunos expertos sostuvieron que hubiese sido mejor meterlo en el puerto de La Coruña y confinar allí el vertido. Alegaron también que la zona donde lo llevaron tiene corrientes marinas que empujan el vertido hacia las costas gallegas. Los expertos del gobierno rebatían estas teorías señalando que también se hubiese salido el fuel del puerto y, sobre todo, éste hubiese inutilizado el puerto durante meses o años. Criticaron que los que defendían el haber metido el petrolero en el puerto de La Coruña lo hicieron a “toro pasado”, pero que el instinto de cualquier persona es alejarse del peligro (y en este caso alejar el peligro) y que les hubiese gustado saber qué hubiese pasado con la opinión pública y la oposición si se hubiese llevado el petrolero al puerto de La Coruña. El debate, como sucedió en Doñana (Elías, 2001), siguió en términos técnicos y científicos y nadie cedió en sus posiciones. El ministro de Agricultura y Pesca de entonces, Miguel Arias Cañete, señaló dos días después del hundimiento que “remolcando el barco se ha evitado un desastre ecológico de magnitudes incalculables del cual el sector pesquero gallego hubiera tardado mucho en recuperarse”. Añadió que, “sin embargo, el ecosistema se recuperará en un plazo razonable”. 16-11-2002. Sábado. El presidente del Gobierno de ese entonces, José María Aznar, toma cartas en el asunto cuando las primeras oleadas de fuel inundan el sábado 16 de noviembre las playas gallegas y encarga a su vicepresidente Mariano Rajoy, de origen gallego, que coordine el plan de actuación. Algunos gobernantes
175 Carlos Elías del Partido Popular se relajan y se marchan de cacería con la tranquilidad de haber alejado el petrolero de las costas gallegas. Esas “relajaciones” fueron importantes a la hora de interpretar las reacciones de la población contra los políticos. El presidente de la Xunta gallega en ese momento, Manuel Fraga, participa en una cacería a las afueras de Madrid. Francisco Álvarez-Cascos, el ministro de Fomento y responsable último de la decisión de alejar el Prestige de Galicia estaba también de caza en los Pirineos. El ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, descansaba, paradójicamente, en el parque Nacional de Doñana. Mientras que los políticos madrugan para pegar tiros, los gallegos se despiertan alarmados: el chapapote inunda y contamina ya sus costas. El presidente de Gobierno, José María Aznar, tardó un mes en viajar a Galicia aunque hubo una rápida aprobación de las ayudas. Este fue uno de los fallos de la estrategia manipuladora del PP. En un caso de crisis, los responsables políticos no pueden “irse de vacaciones” y deben declarar sobre las ayudas a tramitar “en el lugar del accidente”. Mediáticamente, aunque sea desde la hipocresía, estas acciones dan muy buen resultado porque una de las formas más útiles de manipulación es apelando al sentimiento de emotividad. 17 y 18-11-2002. Domingo y Lunes. El Prestige sigue alejándose y perdiendo fuel. Es portada en todos los medios de comunicación porque ya ha llegado la marea negra a Galicia y porque se especula con que se hunda. Se crea el gabinete de crisis y, al igual que en el caso Doñana, se sugiere que la mejor opción es el CSIC. El jefe de prensa del CSIC continúa siendo el que estaba en la época de Doñana, Javier Fernández Carvajal. Él es quien vuelve a diseñar la estrategia mediática. Desde el punto de vista de la manipulación, vuelve a ser una estrategia brillante y da idea de cómo han evolucionado las técnicas de los gabinetes de prensa. Sin embargo, al contrario que en la catástrofe de Doñana, el presidente del CSIC en 2002 ya no era César Nombela. Ahora era Rolf Tarrach, un catedrático de Física de la Autónoma de Barcelona, catalán, afín a la ministra de Ciencia y Tecnología Anna Birulés que lo nombró y al compañero de estudios de Birulés y también ministro del PP Josep Piqué. En ese momento, Piqué había sustituido a Birulés como ministro de Ciencia y Tecnología. El clan catalán no es bien visto en el PP nacional por su excesivo progresismo. No se confía en ellos, especialmente en Tarrach (al que se considera demasiado independiente y con ideas propias), para una tarea tan delicada de manipulación y, en este caso, el presidente de la comisión científica del Prestige no será el presidente del CSIC como ocurrió en Doñana. En el Prestige el presidente del comité científico fue Emilio Lora Tamayo, vicepresidente del CSIC, también físico (aunque experto en microelectrónica) e hijo del ministro de Educación de Franco que cerró cinco universidades y usó la represión policial contra los estudiantes y profesores que pedían libertad en la dictadura. Rolf Tarrach, ante esta humillación y falta de confianza, dimitirá dos
176 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... meses después del nombramiento de Lora Tamayo como presidente del comité de crisis del CSIC. Lora Tamayo también le sustituirá como presidente del CSIC. Haber aceptado ser el presidente del comité del Prestige , puenteando a su entonces jefe, tenía su recompensa. Esta circunstancia y, sobre todo, el hecho de que el PP tenía una mayoría absoluta (algo que no ocurría en 1998) propició que la campaña de manipulación mediática del CSIC en este caso fuera tan descarada que, por primera vez en España, como veremos más adelante, la comunidad científica se rebeló antes estas formas. Desde el punto de vista político el ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, uno de los primeros en visitar la zona, señaló el día 17: “Aquí no hay marea negra ni riesgo de contaminación”. Y todos los medios recogieron sus declaraciones. Unas horas después de la declaración eran desmentidas por la naturaleza. 19-11-2002. Martes. Los abogados del capitán Mangouras piden que se remitan al juzgado de Corcubión las cintas, íntegras y sin limpiar, de las conversaciones entre la torre de control, los remolcadores y el petrolero. El Prestige se hunde partido en dos. La imagen da la vuelta al mundo. Hay que comenzar la estrategia de manipulación mediática y ese mismo día se pone en marcha. ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN El día 19 noviembre, cuando el Prestige se hunde “quince minutos antes del mediodía” -según los medios de comunicaciónlo hace primero por su popa. Por tanto a esa hora estalla la crisis en el CSIC. Se sabe que eso abrirá todos los informativos del mediodía. La proa quedará flotando hasta las cuatro de la tarde. Cuando también se hunde, las cadenas de radio y televisión y las ediciones digitales de los periódicos dan el avance. La noticia es un bombazo informativo de primera magnitud en todo el mundo. La noticia no puede pararse, pero debe matizarse su impacto, esa será la estrategia. Debe aclararse que la estrategia será muy parecida a la de Doñana en 1998 (Elías, 2001). La única diferencia es que en el Prestige se tarda más tiempo (26 días) en nombrar al comité científico asesor. PRIMER PASO. IDEAS POSITIVAS Y ESPECULACIÓN CIENTÍFICA AFÍN AL GOBIERNO La misma tarde del hundimiento un científico del CSIC, José Luis García Fierro, del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica, ofrece unas declaraciones a las agencias que, el día siguiente, recogió toda la prensa nacional. A juicio de García Fierro, el hundimiento del barco es una buena noticia –idea positivaporque dejará de verter fuel. En su opinión, la presión del agua –el barco se depositó a 3.600 metros de profundidad- y las bajas temperaturas -en torno a 2,4º C- convertirán el fuel "en una sustancia sólida difícil de moverse y dispersarse". Es decir, que se
177 Carlos Elías había acabado el problema. Esta fue la tesis que manejó el gobierno durante esos días y que apareció en boca de algunos ministros. De hecho, el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, llegó a decir el mismo día 19 que “el fuel se ha convertido en un ladrillo en el fondo del mar”, apoyándose en los “estudios de García Fierro”. Sin embargo, García Fierro sólo opinaba. No había estudios científicos que avalaran esa hipótesis aunque él hablaba como si existieran. Los periodistas también le creyeron y la tensión pareció relajarse. Sin embargo, la prensa francesa ( Le Monde y Liberation , 20-11-2002) criticaron duramente la postura científica española: “Todavía hay petroleros hundidos durante la Segunda Guerra Mundial que contaminan los mares”, dijeron los experto franceses. Ese día 20, cuando se leyó la prensa francesa en España un investigador del Instituto Español de Oceanografía, que también pertenece al Gobierno, matizó las declaraciones de García Fierro: “El fuel tardará años en degradarse. Además, existen muy pocas investigaciones que puedan confirmar que a más de 3.000 metros estos materiales se solidifican”. La polémica científica estaba servida y cada político buscaba el científico que mejor defendiera sus intereses. Pero las ciencias naturales, al contrario que las ciencias sociales, tienen una ventaja: sus resultados pueden comprobarse fácilmente. Y el fuel siguió saliendo por las grietas hasta que éstas se taponaron. El 13 de diciembre de 2002 (casi un mes después del hundimiento, el batíscafo francés Nautile logra sellar la primera grieta (la noticia es portada en toda la prensa del día siguiente). Pues bien: desde el hundimiento hasta el sellado de esa grieta salieron del Prestige unas 15.000 toneladas más, desmintiendo así la teoría de García Fierro. SEGUNDO PASO: LOS INFORMES En toda estrategia de manipulación que se precie es preciso “dar de comer” a los periodistas información sesgada o manipulada o encriptada, o las tres cosas al mismo tiempo. Como sucedió en Doñana (Elías, 2001), en el momento de máximo furor de la crisis informativa, el número de informes debe ser mayor. Toda esta estrategia se realiza a través de informes elaborados por ingenieros o científicos de la administración (técnicos) que, por supuesto, harán dos tipos de informes. Unos reales, que le darán a los responsables y sus jefes directos, y otros que son los que emiten a la prensa. Otras veces son los propios periodistas de los gabinetes de prensa los que “maquillan” los informes técnicos. Los periodistas creen que esos informes son “palabra de Dios” o “palabra de Ciencia” sin plantearse que estos informes, con pretensiones científicas o técnicas, son uno de los mejores métodos manipuladores que existen. Evidentemente un periodista no tiene elementos para cuestionar un informe técnico. Pero sí está obligado a introducir un despiece en su reportaje en el que señale los siguientes puntos para prevenir al lector:
178 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... a) Que en España la ley de función pública obliga a los funcionarios (excepto a profesores universitarios acogidos a la libertad de cátedra e investigación) a no revelar directamente sus investigaciones a los medios de comunicación sin el permiso de toda la jerarquía que, normalmente, tiene su cúspide en un cargo político. b) Que esta estrategia se consolidó en el franquismo y que no se ha modificado en los distintos gobiernos democráticos. También debe advertir que esta forma de actuar tiene su origen en el escaso peso que la ciencia y la técnica han tenido siempre en la historia de España. c) Debe hacer hincapié en que una de las formas que tiene un ingeniero o científico para escalar puestos en la administración española consiste en elaborar informes que avalen el criterio político imperante. d) Debe recordarle al lector todos los casos (puede ayudarse de los que aparecen aquí) en los que se demuestra que los comités de expertos de la administración manipularon información y se demostró mucho después. e) Deben siempre contrastar esos informes con las versiones de profesores universitarios independientes (normalmente son los que no pertenecen a comités o a las jerarquías universitarias) así como con la Academia de Ciencias. f) Debe siempre pedir opinión a expertos extranjeros de países con una cultura de libertad y de ciencia mayor que la española. Por tanto son, básicamente, países anglosajones. En el caso del Prestige en el momento de redacción de este artículo –agosto de 2005- se habían publicado 15 informes. Sin embargo, el último (informe nº 15) se publicó el 20 de febrero de 2003. Es decir, que al igual que Doñana, en los cuatro primeros meses, mientras el tema fue noticia periodística, se publicaron todos los informes científicos. ¿Se han elaborado más informes entre 2003 y 2005? Posiblemente sí pero no los darán a la prensa “para no remover más el tema”. ¿CÓMO SON LOS INFORMES? Un análisis de los 15 informes emitidos por el CSIC en el caso Prestige nos confirma varias hipótesis: 1) Que sólo se emiten informes cuando el asunto es noticia. 2) Que en este caso (y comparado con los de Doñana) son mucho más técnicos y están pensados para que el periodista (sin formación en química) no sea capaz de interpretarlos sin un “guía” que normalmente será el presidente del comité de expertos. 3) Que posiblemente se redactaron varias versiones de los informes. Una más clara para los políticos y otra para los periodistas. Esta hipótesis está avalada
179 Carlos Elías en unas declaraciones del entonces presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que afirmó que “el fuel vertido tiene algunas complicaciones” (25-11-2002). Pero de los informes (tres en ese momento) no se intuía qué quería decir con eso. Fue el diario El Mundo (29-11-2002: portada) quien lo desveló “El fuel derramado por el Prestige en Galicia es altamente cancerígeno”. El diario El Mundo había buscado en otro lado: en los científicos franceses. La noticia publicada por El Mundo usaba un informe del Centre de Documentatation, de Recherche et d’ Experimentations sur les pollutions accidentelles des Eaux de Francia (CEDRE). Entre otros datos el informe señalaba que el fuel del Prestige contenía hasta seis hidrocarburos aromáticos clasificados como “posible carcinógeno humano” por la Agencia de Investigación Internacional del Cáncer (IARC). La noticia, evitada en los informes españoles, era importante porque muchos voluntarios recogían el chapapote sin mascarillas antigás necesarias para evitar la inhalación de los gases cancerígenos que desprendía el chapapote. La publicación, el 29 de noviembre por El Mundo , del informe francés sobre la toxicidad del fuel provocó que los expertos del comité científico tuvieran que publicar un informe “español” para paliar la vergüenza científica internacional. El informe del CSIC fue presentado el viernes 27 de diciembre; es decir, casi un mes después de que El Mundo publicara los resultados del informe francés. Las conclusiones del informe fueron recogidas ese mismo viernes en radio, televisión y diarios digitales y el sábado por toda la prensa. El Informe del CEDRE publicado por El Mundo el 29 de noviembre favoreció que ese mismo día la organización ecologista Greenpeace afirmara que el Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, que pertenece al CSIC, les había confirmado la presencia en el vertido de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). Pero, obviamente, ningún científico del CSIC puede hacer declaraciones porque se expone a un expediente disciplinario. El que sí las hizo fue el que en ese momento era el portavoz oficial para este tema, José Luis García Fierro. Dos días después de la publicación del informe francés en la prensa, el lunes dos de diciembre, José Luis García Fierro rebatió esos análisis matizando que los compuestos de fuel derramados por el Prestige “en las condiciones en las que se encuentran no son lesivos para los seres vivos”. Y añadió: “No hay que ser alarmistas ni sacar las cosas de su sitio”. Sus declaraciones fueron recogidas por todos los medios. Esta desautorización oficial del CSIC a los análisis que la propia institución había elaborado favoreció que un grupo de científicos del CSIC de Vigo criticara a los responsables del organismo por “ocultar información” y “hacer una mala gestión de la crisis "( El Mundo , 12-12-2002)”. Estos científicos se expusieron a un expediente disciplinario “muy grave”. Debe matizarse que entre esas dos fechas -del 29 de noviembre y el 29 de diciembreexiste una fecha intermedia –la del 11 de diciembre de 2002- en la que un grupo de 96 científicos de las tres universidades gallegas junto al grupo
186 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... científico del gobierno”. El presidente de la Conferencia de Rectores de la época, Ignacio Berdugo, sostuvo que el gobierno podía haber “consultado bastante más a los investigadores” y recordó que las universidades españolas tienen el 77% de la investigación que se hace en este país. Alberto Otero, director del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, perteneciente al CSIC, llegó a declarar en El País : “Estoy hasta las narices de lo que estoy leyendo. Tenemos que aprender de este error monumental. Hay que saber a quien tenemos que llamar en el caso de catástrofes parecidas, qué barcos enviar y cómo movilizar a los medios. Me avergüenza que un país como España tenga que depender de los pronósticos del viento y las corrientes para saber dónde está una mancha" ( El País , 23-01-2003). La carta de Science no era una simple carta. La revista dio todo su amparo a los científicos españoles y en la sección “News of the week” y bajo el título “Los científicos españoles muestran su cólera por cómo se ha dirigido el vertido de petróleo”, dos comentaristas4 hacían su apreciación del asunto. Desde que el petrolero Prestige se hundiera en las costas ibéricas, el gobierno español ha sido criticado por cómo ha manejado la crisis. Ahora, los científicos unen sus voces, en masa, como forma de protesta. En la carta de la pagina 511, 422 científicos marinos y atmosféricos acusan al gobierno de ignorar a la comunidad científica durante todo este tiempo ( Science , p. 490). No obstante, lo peor para la imagen de la ciencia española fue la confirmación desde Science de la falta de libertad de expresión que tienen los científicos españoles: El gobierno ha trabajado más para defenderse su política que para solucionar la crisis, sostiene uno de los firmantes de la carta, el ecólogo marino Antonio Bode del Instituto Español de Oceanografía en A Coruña. Según Bode, los científicos estatales, incluidos los que pertenecen a su instituto, recibieron un correo electrónico general, con fecha 15 de diciembre, en el que se les dijo que no podían hablar con la prensa sobre el Prestige. Él y muchos otros han desafiado esa orden con esta carta a Science . (...) Bodes asegura que el gobierno no tiene confianza en sus investigadores ( Science , p. 490). En realidad no desafiaron la orden, porque de haberlo hecho hubieran puesto en peligro sus puestos de trabajo como funcionarios públicos. Lo que hicieron fue enviar una carta “científica” pero no a un medio de comunicación, sino a una revista científica de prestigio (una de las más importantes del mundo) de modo que ante un juez eso no es delito. Que los medios de comunicación se hicieran eco de la 4 Los comentaristas fueron John Bohannon y Xavier Bosh.
187 Carlos Elías carta no “era culpa de ellos”. Iba firmada, además, por muchos científicos para que el delito no recayera en uno solo. Pero el problema es la imagen de España en la comunidad científica internacional. Con esa frase de que “el gobierno prohibió a los científicos hablar con la prensa” publicada en Science parece que da una descripción de una dictadura en la que no existe libertad de expresión. Este e-mail fue enviado con la tecnología del siglo XXI, pero su contenido recuerda el discurso de inauguración del CSIC en 1940. José Ibáñez, el primer ministro de Educación de Franco y primer presidente del CSIC dijo en aquel entonces, recién terminada la Guerra Civil: Queremos una ciencia católica, esto es una ciencia que por sometida a la razón, suprema del universo, por armonizada con la fe, en la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, alcance su más pura nota universal. Liquidamos, por tanto, en esta hora, todas las herejías científicas que secaron y agostaron los cauces de nuestra genialidad nacional y nos sumieron en la atonía y la decadencia. (...). Gracias al apoyo de nuestro egregio Caudillo –que vive en entrega plena y absoluta al servicio de la Patriael Consejo [CSIC] es hoy un poderoso instrumento puesto al servicio de los valores espirituales del estado (Memoria CSIC, 1942: 15-16)5. Como es sabido, tras discursos como éste, la mayoría de los científicos españoles de la II República tuvieron que exiliarse. Ese exilio de científicos como Blas Cabrera, Rey Pastor, Miguel Catalán contribuyó a dar en el extranjero una imagen de que España era un país de espaldas a la ciencia (Elías, 2001a). Lo peor no es la imagen, sino que en muchos aspectos como el control político del CSIC, ésa era la realidad en la que vivía en 2002 la ciencia española (Elías, 2003: 263). En 2005, con el gobierno socialista en el poder, aún no se ha modificado esa relación. DIMISIÓN DEL PRESIDENTE DEL CSIC En el CSIC iba creciendo la opinión contraria a la manipulación informativa. Ya se ha mencionado el escrito de los trabajadores del CSIC de Vigo en el que se señalaba que “entre todos los escenarios posibles el gobierno ha optado por el peor”. También se quejaban de la “contaminación informativa y la desinformación practicadas por los gobiernos central y autonómico sobre este asunto”. La espiral de crítica arreciaba desde dentro del CSIC. El día 22 de enero el claustro del Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid, también dependiente del CSIC, acusaba al Gobierno de tratar “de reducir la ciencia española a la nulidad como demuestra la deplorable actuación del Ejecutivo ante el hundimiento del Prestige ”. 5 De esta memoria sólo existen dos ejemplares. Uno en el Instituto de Filosofía del CSIC y otro en la biblioteca del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
188 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... Los científicos se reconocían “desmoralizados” por la imagen que se estaba transmitiendo. El comunicado también fue publicado en El País (23-01-2003). El viernes 24 de enero de 2003 se publica el manifiesto en Science. La comunidad científica internacional conoce de primera mano el acoso, el maltrato y el desprecio al que, nuevamente, está sometida la comunidad científica española. El tufillo a lo que había sucedido taras la Guerra Civil con el exilio de los mejores científicos españoles, por no comulgar con las ideas políticas, estaba latente. El presidente del CSIC, Rolf Tarrach, no aguantó más y ese mismo día presentó la dimisión. Tarrach es un buen científico, pero pertenecía a una universidad –la Autónoma de Barcelona- y no concebía esa forma de hacer las cosas en el CSIC. Él quería más libertad pero el sistema no le dejó (Elías, 2003, 265). También creo, y esto es una opinión personal, que se dejó arrastrar excesivamente por el responsable de prensa de ese momento. La noticia de la dimisión apareció en toda la prensa nacional el día siguiente a la publicación de la carta en Science . El diario Abc fue quien más espacio le dedicó. Abría su sección de sociedad con este tema y titulaba “Rolf Tarrach alertó en su carta de dimisión de la fuga de investigadores del CSIC a la universidad", ( Abc , 25-1-2003). Debe mencionarse que Tarrach rechazaba que su dimisión tuviera que ver con el Prestige sino que era por “la falta de autonomía de gestión y la rigidez administrativa que atenazan al CSIC”. Pero era obvio que la fecha elegida para su dimisión -justo el día de la publicación del manifiesto en Science - era muy significativa de lo que realmente pensaba. Él no quería que los políticos –y periodistas del gabinete de prensautilizaran su gran prestigio como investigador para avalar decisiones científicas erróneas. Y Tarrach dimitió. Como ya se ha mencionado Lora Tamayo fue quien lo sustituyó al frente del CSIC durante todo el periodo que el PP estuvo en el poder. CONCLUSIÓN Como conclusión del caso Prestige podemos indicar que la manipulación informativa fue menos sutil que en Doñana (Elías, 2001) y eso provocó que la comunidad científica se volviera en contra del gobierno. También hubo un apoyo expreso de todos los medios de comunicación del grupo PRISA ( El País, Cadena Ser, Canal Plus, etc ) hacia todos los sectores críticos con la gestión del Prestige . PSISA fue muy crítica tanto con el gobierno central como con el de la Xunta de Galicia, ambos del PP. Sin embargo, esto no está tan claro en el caso Doñana, en el que la Junta de Andalucía tuvo gran parte de culpa al no inspeccionar debidamente las actuaciones de la empresa Bolidem. El grupo PRISA arremete más contra el gobierno central de la época –que era del PP- que contra la Junta de Andalucía –que era del PSOE- (Elías, 2001). En el caso del Prestige arremete contra ambos por igual. El diario El Mundo sigue una línea muy crítica tanto en el caso Doñana –en el que critica tanto al PSOE de la Junta andaluza como al PP de Madridcomo en el caso del Prestige.
189 Carlos Elías No olvidemos que es El Mundo quien publica por primera vez las conclusiones sobre los efectos tóxicos del fuel vertido en la costa gallega. El diario Abc es más suave –tanto en sus titulares como en la importancia que le otorga al tema- en ambas catástrofes, pero sobre todo en el caso del Prestige. Respecto al uso de los científicos como fuentes, en el caso Doñana, los periodistas confiaron más en ellos y, sobre todo, en el CSIC. En el Prestige fueron más cautos y buscaron referencias en otros países y con científicos al margen del sistema oficial. También tuvieron más tiempo para hacerlo: mientras que el comité científico de Doñana se constituyó sólo unos días después de la catástrofe, el del Prestige lo hizo 26 días después con lo que los periodistas tuvieron tiempo de buscar científicos fuera del comité. No obstante, debe matizarse que mientras que en el caso Prestige varios países tenían acceso a los datos –básicamente los que podían sentirse perjudicados directamente como Francia y Portugal- en Doñana existía un control absoluto por parte de España, pues se acordonó la zona afectada y los científicos que no estuvieran autorizados por el gobierno no tenían acceso a la zona contaminada. Pero en el Prestige era imposible ponerle barreras al mar. En ningún caso (ni en Doñana ni en el Prestige ) se cuestionó en los medios de comunicación el modelo científico español en el que el CSIC tiene una alta vinculación política. REFERENCIAS: BAUER, Martin W., GASKELL, George. (edits.) (200): Biotechnology: the making a global controversy . Cambridge University Press. BUCCHI, Massiminiano (1998): Science and the Media . Routledge. CSIC. (1942). Memoria de actividades de 1940 . Madrid. DE PABLOS, José Manuel y ELIAS, Carlos (2003): “CSIC: chapapote de la ciencia española o cómo se manipula la información en catástrofes ecológicas” en Revista Latina de Comunicación Social , nº 53. ELIAS, Carlos (2001): “Periodismo especializado en medio ambiente: el caso Doñana como paradigma de manipulación informativa”, en Ámbitos, Revista Internacional de Comunicación, nº 6 pp. 297-303. ELIAS, Carlos (2001a): “Influencia de la Historia de España (siglos XIX y XX) en el periodismo especializado en ciencia” en Revista Latina de Comunicación Social , nº 40. ELIAS, Carlos (2003): La ciencia a través del periodismo. Nivola. ELIAS, Carlos (2003a): “Adaptación de la metodología de observación participante al estudio de los gabinetes de prensa como fuentes periodísticas” en Revista de Metodología de las Ciencias Sociales “Empiria” , pp. 145-159.
190 Medio ambiente, manipulación política y control mediático del riesgo... GIERYN, Thomas F. (1999): Cultural Boundaries of Science: Credibility on the line . University of Chicago Press. JASANOFF, Sheila, MARTELLO, Marybeth (edits.). (2004): Earthly Politics. Local and Global in Environmental Governance. The MIT Press. USA. JASANOFF, Sheila (1990): The Fifth Branch: Science Adviser as Policy Makers . Harvard University Press. KENNEDY, Robert Jr. (2005): Crimes against Nature . Penguin. London. LITFIN, Karen (1994): Ozone Discourses: Science and Politics in Global Environmental Cooperation . Columbia University Press. LOFSTEDT, Ragnar, FREWER, Lynn (edits.) (2004): Risk & Modern Society . Earthscan. SHOLZ, Astrid (2004): “Merchants of Diversity: Scientists as Traffickers of Plants and Institutions”, in Local and Global in Environmental Governance The MIT Press. (Recibido el 15-12-05, aceptado el 2-02-06)