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La lectura general y específica de los relatos de viaje como fuente de enriquecimiento lingüístico-cultural en la enseñanza de idiomas: el caso de Alfred Burdon Ellis en "West African islands" (1885)

Rodríguez Suárez, Alejandro

Abstract

Programa de doctorado: Lengua y sociedad

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UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA MODERNA TESIS DOCTORAL LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS: EL CASO DE ALFRED BURDON ELLIS EN WEST AFRICAN ISLANDS (1885) ALEJANDRO RODRÍGUEZ SUÁREZ LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 2015 Anexo I D/Dª...............................................................SECRETARIO/A DEL DEPARTAMENTO DE....................................................................... DE LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, CERTIFICA, Que el Consejo de Doctores del Departamento en su sesión de fecha.............................tomó el acuerdo de d ar el consentimiento para su tramitación, a la tesis doctoral titulada “ LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICOCULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS: EL CASO DE ALFRED BURDON ELLIS EN WEST AFRICAN ISLANDS (1885)” presentada por el doctorando D. Alejandro Rodríg uez Suárez y dirigida por el Doctor D. Santiago J. Henríquez Jiménez. Y para que así conste, y a efectos de lo previsto en el Artº 73.2 del Reglamento de Estudios de Doctorado de est a Universidad, firmo la presente en Las Palmas de Gran Canaria, a...de.............................................de dos mil quince. Anexo II UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Departamento de Filología Moderna Departamento: DE FILOLOGÍA MODERNA Programa de Doctorado: LENGUA Y SOCIEDAD Título de la Tesis LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS: EL CASO DE ALFRED BURDON ELLIS EN WEST AFRICAN ISLANDS (1885). Tesis doctoral presentada por D. ALEJANDRO RODRÍGUEZ SUÁREZ Dirigida por el Dr. D. SANTIAGO J. HENRÍQUEZ JIMÉNEZ El Director El Doctorando Las Palmas de Gran Canaria, a _____de_________________de 2015 “I had taken to reading. I had just discovered the art of leaving my body to sit impassive in a crumpled up attitude in a chair or sofa, while I wandered over the hills and far away in a novel company and new scenes. My world began to expand very rapidly, the reading habit had got me securely.” [H. G. Wells] “Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”. [Miguel de Cervantes] “No matter how busy you may think you are, you must find time for reading, or surrender yourself to self-chosen ignorance.” [Confucious] “Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros”. [San Agustín] “Reading maketh a full man, conference a ready man, writing an exact man.” [Sir Francis Bacon] “Reading well is one of the great pleasures that solitude can afford you.” [Harold Bloom] “One glance at a book and you hear the voice of another person, perhaps someone dead for 1,000 years. To read is to voyage through time.” [Carl Sagan] “Reading, after a certain age, diverts the mind too much from its creative pursuits. Any man who reads too much and uses his own brain too little falls into lazy habits of thinking.” [Albert Einstein] “We shouldn’t teach great books; we should teach a love of reading.” [B.F. Skinner] A mi familia LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -17 - Ante Scriptum La comprensión de ideas e información almacenada en una sucesión de palabras, símbolos y frases con las que finalmente se logra evocar significados, descifrar el conocimiento y aliviar, en muchos aspectos, la incomprensión, parece, más bien, el resultado de un proceso de aprendizaje —también de búsqueda, recuperación, aprehensión…— cuyo interés radica incluso en el soporte que son transmitidas. El lenguaje extrae aspectos de la realidad que aportan comprensión y significado en nuestra imaginación. El proceso mental que se pone en marcha con la lectura, sus procesos, modelos y enfoques de comunicación, descodifica, primero, y asocia, después, el ingenio con la palabra. La maximización de la comprensión del texto es siempre una intención aunque, más bien y casi siempre, importan más los objetivos y las maneras de leer que persigue el lector que la propia simbología que los descodifica. El trabajo que viene a continuación tiene mucho que ver con todo esto, es decir, con la clarividencia que aporta la lectura, la lucidez de significado que esconden las palabras, el talento de los viajeros literarios, los artificios de la lengua y su instrucción didáctica. De esta forma interpretamos la obra de Alfred Burdon Ellis, esta vez, a través de West African Islands (1885). I INTRODUCCIÓN LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -21 - En el mundo que conocemos, sentimos y vivimos en la actualidad, adquirir una competencia plurilingüe y, en muchos casos, pluricultural, conlleva desarrollar destrezas, poner en práctica conocimientos, aumentar la experiencia sociocultural, adquirir valores y creencias…, que permiten facilitar al individuo una vinculación especial con su entorno. El que dicho medio sea local, regional, internacional, social o empresarial, contribuye a que, por sí sola, la comunicación sea distinta, extraordinariamente sensible y, en el caso de nuestro estudio, especialmente atenta a cuál es la evolución de la enseñanza, puesta en escena y aprehensión de la lengua en dicho ámbito. Atendiendo más concretamente a la docencia y el aprendizaje de las lenguas extranjeras desde las etapas no universitarias, el desarrollo de las competencias lingüísticas, comunicativas y culturales ha sido y es, hoy más que nunca, un aspecto especialmente sensible en el mundo de la formación educativa del individuo. El éxito o fracaso del correcto aprendizaje de una lengua extranjera (en adelante, LE) en las diferentes vertientes y habilidades a estudiar puede muy bien plantearse de acuerdo con los conocimientos de partida e intereses particulares y específicos de los estudiantes. Un trabajo previo de aproximación a su nivel de captación de contenidos a través de las competencias orales y escritas, por ejemplo, ayudarían a situar el complejo de la información necesaria que cualquier docente necesita con el fin de capturar Alejandro Rodríguez Suárez - 22 - y afianzar en ellos un estado de lengua avanzado. Desde el punto de vista del docente, como decimos, este tipo de cuestiones ha de organizarse y, a todas luces, conseguirse, proporcionando a los interesados aquellos elementos lingüísticos necesarios que suponen la base para cualquier comienzo. En segundo lugar, aun con idéntica celeridad, hemos de procurarles una batería de estrategias de aprendizaje que ayuden a promover, en tiempo de clase o en momentos de estudio personal, la reflexión del citado grupo de estudiantes sobre la efectividad/utilidad comunicativa de dicho aprendizaje tanto en el contexto personal como en el académico. Tal y como suscribe la sinopsis del Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza y evaluación (2002), y del que las normativas educativas nacionales y regionales de los estados miembros de la Unión Europea se han hecho eco, el aprendizaje se basa en un análisis del uso de la lengua según las estrategias y actividades utilizadas para activar las competencias y los procesos que conllevan la expresión y la comprensión de los textos, así como la construcción de un discurso que trate temas y tareas concretos que surgen en los distintos ámbitos de la vida social. Dicho documento matiza que “el estudiante de una lengua, ya sea una segunda lengua o lengua extranjera, o de su correspondiente cultura, no deja de ser competente en su lengua y cultura maternas”. El citado documento constata, más adelante que, necesariamente, el estudiante de LE “se convierte”, llegado un momento en este proceso, “en plurilingüe y desarrolla una interculturalidad y unas competencias que contribuyen a crear una conciencia, unas destrezas y unas capacidades interculturales” (2002: 47). De ahí, y en relación con esta última competencia intercultural, la necesidad de que el estudiante utilice/desarrolle su propia cultura local como instrumento de comunicación inicial, que a partir de ella logre aumentar el número de posibilidades que conduzcan a la adquisición de nuevos LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 23 - conocimientos, que reconozca valores de su propia sociedad/cultura y se dé cuenta de los vínculos de ésta con otras áreas del conocimiento, otras formas de pensar, sentir, actuar…, desarrollando una "competencia comunicativa" de ámbito global en el idioma y en el nivel estudiados. Todo ello viene refrendado tanto por el citado Marco común europeo de referencia para las lenguas… (MCER, en adelante) [2002: 60] como por la “Recommendation of the European Parliament of the Council on Key Competences for Lifelong Learning. A European Reference Framework” (Official Journal of the European Union. Brussels, 2006) donde, entre otras competencias básicas en ciencia y tecnología (competencia matemática y competencia digital principalmente), se destaca la importancia de la correcta comunicación en la lengua materna, el aprendizaje apropiado de una lengua extranjera así como la concienciación y expresión de sus culturas. En una de las primeras páginas del citado Official Journal of the European Union (2006) se señala que tanto el aprendizaje de vocabulario como ciertos conocimientos de gramática e interacción verbal, son tan importantes como la vida cultural que existe detrás de cada lengua, cada hablante y cada expresión comunicativa. Esto es al menos lo que interpretamos cuando, entre otras cuestiones, dice: “Competence in foreign languages requires knowledge of vocabulary and functional grammar and an awareness of the main types of verbal interaction and registers of language. Knowledge of societal conventions, and the cultural aspect and variability of languages is important” (p.394/14-15), subrayando, entre otros asuntos, la importancia que hemos de conceder a la comprensión lectora como destreza a integrar en una clase de LE, atendiendo, como veremos a lo largo de los capítulos tres y cuatro, al conjunto de saberes, proceso de cultivación y mejora personal que conlleva el hecho de ser sensibles, también, a la cultura de la lengua materna (LM) y LE que hemos decidido aprender o de la cual somos docentes: “the appreciation Alejandro Rodríguez Suárez - 24 - of cultural diversity, and an interest and curiosity in languages and intercultural communication are also essential.” La lectura general y específica de los relatos de viaje como fuente de enriquecimiento lingüístico-cultural en la enseñanza de idiomas…, cuyo objetivo principal radica en justificar de manera amplia el hábito de la lectura como fuente de preparación y enriquecimiento cultural, desarrollo cognitivo y actividad silenciosa y personal, pretende, en primer lugar, actualizar el estado de las investigaciones teóricas y empíricas en torno a la competencia lectora en LE, si bien cada elección y distribución por asuntos a tratar que hacemos sobre los discursos, monografías, revistas, conferencias, convenios, artículos, capítulos de libro… que mencionamos en II podrían incuestionablemente servir de base o referencia para la realización de futuros análisis y escritos especializados más allá del nuestro. La justificación, quizá, el interés de nuestro trabajo descansa, primero, en el desglose de una serie de objetivos específicos entre los que se encuentran, como decimos, dar a conocer, de una manera explícita y comentada, las fuentes de lectura que tratan la competencia lingüística y estratégica así como la relación de esta última con factores psicoligüísticos, socioculturales y pragmáticos; demostrar que a mayor dominio de la sintaxis, del léxico y de ese conjunto de expresiones extraordinariamente complejas que existen en toda lengua, mayor será el nivel de comprensión lectora; constatar que las deficiencias léxicas en muchos textos, más concretamente de conectores y de términos específicos, pueden, además de producir problemas de comprensión léxica en sí, crear barreras pragmático-inferenciales; comprobar que a mayor nivel de lengua extranjera, menor será la recurrencia a la LM; demostrar que la puesta en práctica de ejercicios/actividades/tareas específicos contribuye a mejorar elementos pragmáticos tales como los predictivos o léxico-culturales; ejemplificar la relevancia que revisten las LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 25 - actividades de pre-lectura, de lectura y de post-lectura para elevar el rendimiento no solo lector, sino léxico, gramatical y textual; realizar una aproximación al viaje como concepto literario y motivo de acción novelesca haciendo especial hincapié en la importancia que le ha dado la crítica en asuntos de didáctica, aun sin olvidar por ello su interés histórico, científico, antropológico, cultural…, de idéntica utilidad para los estudiantes de LE; analizar la identidad del viajero desde distintos puntos de vista, así como dejar constancia sobre la importancia que tienen para el narrador protagonista algunos conceptos tales como el cuaderno de notas/diario de campo, el diálogo, y/o el encuentro con el otro, la experiencia dentro de la aventura, el paisaje, la intertextualidad, la diversidad de discursos —con sus estructuras y características—, el manejo de fuentes de diversa índole (literarias, históricas, antropológicas, socioculturales, científicas…) que muestran el interés suscitado en la historia, y desde la conquista de Canarias, por/hacia el archipiélago; estudiar el género de viajes como recurso didáctico absolutamente capaz de propiciar un interés paulatino, constructivo y significativo de la lectura y de distintos planos de la lengua (léxicos, gramaticales, pragmáticos, de registros y variedades sociolingüísticos…); señalar la importancia de algunos fundamentos didácticos de naturaleza psico-pedagógica como la motivación, el interés, la emoción y el poder estético en la lectura del género de viajes; constatar que la narrativa de viajes contribuye a potenciar valores como la madurez y la autonomía, así como explorar el yo autobiográfico del narrador protagonista estimulando la imaginación, el intelecto y la creatividad lingüística de los estudiantes; aprender a conocer/valorar la metodología del trabajo de campo y del viajeroobservador participante, así como una heterogeneidad de conceptos y/o evolución del término “cultura” desde diversas perspectivas científicas; examinar brevemente el contexto cultural en el que desenvuelve Alfred Alejandro Rodríguez Suárez - 32 - que conocemos como “competencia lingüística”, los sonidos, la (orto)grafía, el léxico y la sintaxis, sino una amplia muestra de ejercicios a tener en cuenta en lo que llamamos “competencia estratégica” en el ámbito de la semántica, la pragmática y otros factores socioculturales y sociolingüísticos. Un abanico importante de tareas y/o actividades convenientemente explicadas mediante técnicas y métodos adecuados por el docente y recibidos con cierta periodicidad por el discente, conduce al fomento del hábito lector al tiempo que satisface la observación que existe entre los distintos modos de leer y asimilar el contenido de lo escrito, es decir, no parece lo mismo una lectura realizada por el simple hecho de leer de forma ociosa y placentera que leer con atención artística, con un fin literario, con claras intenciones de retener una idea global o recoger todas y cada una de las observaciones que se explican en detalle. La lectura global reviste una gran trascendencia dado que permite al lector leer con rapidez el relato, el cual, acompañado o no de elementos visuales, puede formarse una idea general del contenido textual. La denominada lectura de reconocimiento se lleva a cabo para determinar el asunto o temas principales a partir de una mínima competencia estratégica y teniendo en cuenta elementos situacionales, lo que, en definitiva, coadyuva a poder aprehender con más lujo de detalles el significado total. El otro tipo de lectura, esta vez, en detalle, se realiza cuando el fin mismo es la comprensión de todo el material textual en sus distintas facetas y planos de la lengua, incluyendo los niveles textuales, pragmático-inferenciales e interculturales. Una lectura más recreativa es aquella de tintes literarios, la cual busca recorrer otro camino más estético para recrearse en una historia, narración o viaje. A su vez, tan variados son los tipos de lectura como amplios y heterogéneos pueden ser los tipos de textos, entre los que evidentemente se encuentran los de naturaleza literaria. En este sentido, ya pocos se cuestionan LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 33 - la importancia que reviste la introducción en el aula de LE de los textos literarios como material didáctico que propicia una amplia gama de posibilidades de trabajo para la comunidad educativa. La narrativa literaria constituye una fuente inagotable de propuestas metodológicas como, por ejemplo, actividades relacionadas con la competencia lingüística pero también tareas que contribuyen sobremanera a ejercitar lo que denominamos elementos estratégicos —e interactivos— como proceso de significación semántico pero también inferencial, situacional, contextual… y, naturalmente, sociocultural. De esta guisa, la puesta en práctica de lectura de fragmentos que contengan información sobre historia/prehistoria regional, relaciones comerciales, instituciones, ropa y comida, la lengua, religión y ritos simbólicos, conducirá al fomento, entre algunas otras, de la competencia sociolingüística, sociocultural e intercultural (interacciones sociales, condiciones e historias vida, formas de pensar, sentir, escribir o hablar del “otro” y de “los otros”). En relación con lo anterior, algunos estudiosos como Sitman y Lerner (1994: 231) centran su atención en el modo en que la lectura específicamente literaria coadyuva al acercamiento intercultural. Los textos de esta naturaleza muestran lo que nosotros llamamos “la visión nativa” y están cargados de un componente marcadamente cultural; pueden dibujar cuadros pintorescos geográficos (de orografías sobrecogedoras, pequeñas o inmensas extensiones de un territorio desconocido, lugares alejados y exóticos…), pero también relaciones y prácticas sociales entre los grupos humanos descritos según el interés, la óptica y el nivel de aproximación del escritor. La lectura literaria (con las estrategias y métodos adecuados) acercan a los estudiantes a la lengua, a sus características más específicas (léxicas, sintácticas, morfológicas, pragmáticas, estéticas…), y, ¡cómo no!, a otro tipo de elementos antropológicos y sociales: políticos, económicos, ideológicos, religiosos o cognitivo-simbólicos tales como los modos de vida, comportamientos, formas de pensar y actuar, Alejandro Rodríguez Suárez - 34 - usos, costumbres, sentimientos entre los diversos grupos y estamentos de la sociedad y, desde luego, la historia que ha marcado los rasgos identitarios de los distintos pueblos. Por otro lado, pero en relación con la idea anterior, una buena parte de las fuentes consultadas coincide en destacar asimismo la eficacia de la narrativa literaria en la adquisición, mejora y consolidación de la LE. De acuerdo con Romero Blázquez (1998: 380) y Naranjo Pita (1999: 8), parece quedar claro que la importancia de este tipo de lectura radica en la concepción de estos textos como recurso óptimo para la enseñanza-aprendizaje de la LE, pero nunca como objetivo de estudio literario per se en la docencia no universitaria. La relevancia que ha cobrado y sigue cobrando la didáctica de esta clase de lectura en el aula de LE es un fenómeno perfectamente constatado en la actualidad pedagógica de nuestro país. El hábito lector que se puede alcanzar a través de obras literarias escogidas forma parte del comportamiento cotidiano de muchas personas y, ciertamente, de aquellos estudiantes que logran así mejorar su formación como individuos gracias al aprendizaje de técnicas y métodos como instrumentos sistemáticos. A la luz de lo expresado con anterioridad, la utilidad y, sobre todo, los beneficios que aporta una determinada selección de textos son más que evidentes y queda demostrado por el provecho didáctico que los textos literarios adoptan en la clase de lengua, no por la literatura en sí misma, como decimos, sino porque, más concretamente, los tipos de texto narrativo-descriptivos constituyen realizaciones naturales, efectivas y comunicativas de la lengua cuya lectura comprensiva y posterior comentario y análisis (lingüístico, estratégicointeractivo, histórico, cultural…) puede llegar a ser una interesante aproximación a la cosmovisión que el lector debe conocer, asimilar y amar en el mayor sentido académico. El enfoque comunicativo predominante en la didáctica contemporánea LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -35 - hace hincapié en una enseñanza basada en la realización de tareas en un afán de promover las competencias, como es el caso de competencia lectora que nos ocupa en contextos y situaciones reales, de ahí que el discurso literario original —que presenta unas formas léxicas, sintácticas, discursivas… sin retoques ni adaptaciones—, con las técnicas apropiadas, ayude a elevar el nivel de lengua y cultura en general, pero también las diversas competencias que integran la capacidad comunicativa del estudiante (competencia lectora y artístico-literaria, el sistema emocional, la creatividad…). Cabe preguntarse asimismo qué tipo de textos literarios dan cuenta de/soportan/recopilan estos componentes de lengua y cultura o sirven para ejercitar los mecanismos lectores en toda su extensión. En este sentido, y en consonancia con el pensamiento de Mary Sprat (1991: 64) o Isabella Leibrandt (2006), la selección de los textos en el aula de LE constituye un asunto de crucial importancia donde el interés del tema, por un lado, se erige en referente clave para la elección del texto u obra literaria de estudio. Por otro lado, otro criterio que viene a consolidar el uso periódico de esta fuente de enriquecimiento apunta al hecho de que la obra elegida ha de generar riqueza de detalles informativos (sociales, geográficos, históricos…), y, por supuesto, el contenido de las lecturas ha de ser lo más próximo a la propia cosmovisión del estudiante, de modo que sus esquemas o conocimientos previos propicien un mejor grado de entendimiento. De esta guisa y como argumento añadido a nuestra exposición anterior, en el marco de la tipología textual ofrecida por la renombrada autora francesa Francois Grellet (1981: 3-4) [cartas, periódicos, artículos especializados, reportajes, novelas, cuentos, ensayos, diarios, biografías, poesías, relatos], para nuestros fines, hemos querido, por estimar que reúne todos los requisitos reseñados, centrarnos en el análisis de los relatos de viaje y, más específicamente, el relato de West African Islands (1885) de Alfred Burdon Ellis, del que hablaremos someramente en las Alejandro Rodríguez Suárez - 36 - páginas que siguen a continuación. I.2 ¿Por qué West African Islands (1885) en una clase de lengua extranjera? La narrativa de viajes trata, como decimos, sobre un tema tan universal como suponemos que es la inquietud humana por desvelar, descubrir y relatar lo desconocido. Esta es una de las razones por las que el lector, además de encontrar referencias lingüísticas a través de las cuales aprender el idioma, conocerá entrecruzadas visiones sobre la cultura del otro: los otros pueblos y las otras costumbres. Los relatos de viaje de Alfred Burdon Ellis, así como los de cualquier viajero/a de la segunda mitad del siglo XIX en las Islas Canarias, permiten distinguir una imagen descrita de nuestra sociedad y, sobre todo, de lo que deparó la convivencia entre los ingleses y nuestros antepasados extraordinariamente bella y singular. En el caso de nuestro autor, la visión de las islas de Gran Canaria y Tenerife se hace directamente, es decir, como caminante observador de nuestros páramos y núcleos de población diseminados, atendiendo a los diarios de a bordo, cartas, libros y manuscritos de las expediciones castellanas, al interés de Alfred Burdon Ellis por la antropología, a su propia erudición, su entrenamiento como militar aventurero y hombre cualificado en asuntos de navegación occidental africana.. Las posibilidades didácticas del género de viajes son, por las características de su narración, proyección autobiográfica del protagonista y pretexto para la introducción de un enfoque intercultural en la enseñanza del inglés como LE, muchas. Todo estudiante aspira, casi siempre y desde el comienzo, a adquirir un dominio de la lengua que sea lo suficientemente alto para comunicarse. La lectura y explotación de los relatos de viaje sobre LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -37 - Canarias puede, en nuestro caso, contribuir con cierta eficacia a una práctica distinta del aprendizaje porque el destino final del viajero conecta de manera inmediata con nuestro entorno, hace que la lectura sea diametralmente distinta, doblemente atractiva y ofrezca detalles históricos que interesen comentar por el punto, principalmente en primera persona, del citado viajero. Además, detrás de cada estudiante interesado por el aprendizaje del inglés como LE existe una motivación de interés comunicativo que demanda, a su vez, una serie de conocimientos culturales que forman parte de este tipo de historias. El relato de Alfred Burdon Ellis sobre las Islas Canarias, principalmente Gran Canaria y Tenerife, permite, más allá de manejar íntegramente una lectura en inglés original, aplicar una serie de métodos, estrategias y procesos ajustados al aprendizaje de los estudiantes en un nivel avanzado. El hecho de entrar en contacto con la lectura de un relato que mantiene todo el atractivo de su primera edición, que corresponde a un estilo y un género narrativo de especialidad literaria, que maneja unas técnicas específicas de narración en primera persona, que presenta una fragmentación de la obra a modo de vivencias en el extranjero y todo ese complejo social que, a ojos de un lector estudiante afín al contexto que se describe resulta siempre atractivo, puede elevar de manera importante el nivel de atención. Tanto por su capacidad para sorprender, enganchar y ofrecer una visión del mundo absolutamente personal, la fragmentación de West African Islands (1885), atendiendo a la multiplicidad de experiencias y presentación de la historia a modo de acciones que se describen y suceden de forma cronológica, el relato supone algo más que un simple material para la explotación didáctica de la lengua en un aula de LE. El citado libro está centrado en las Islas Canarias así como en otros archipiélagos, atolones, cayos e isletas próximos al nuestro; su lectura supone salir de modelos argumentales Alejandro Rodríguez Suárez - 38 - anteriormente trabajados y conocidos al facilitar a los/las alumnos/as el progreso en sus conocimientos (lingüísticos, pragmáticos, socioculturales…), esta vez, a través de un texto infrecuente en las antologías literarias al uso. En este sentido, si cualquier profesor de LE opta por focalizar la atención sobre cuestiones, argumentos e historias de una cultura cercana al lector muy probablemente conseguirá que más de un/a alumno/a se aproxime a la lectura con el mismo espíritu de descubrimiento que el manifestado, en esta ocasión, por Alfred Burdon Ellis en sus relatos. La lectura de West African Islands (1885) aporta conocimientos, cuestiones, fechas y nombres de relevancia histórica, visiones personales, anécdotas y experiencias que ayudan a mantener el vilo de cualquier lector, persona interesada en la historia de los viajes de la segunda mitad del XIX y nuestros estudiantes. Dicho interés facilitará segundas y repetidas lecturas que, por el propio interés del aprendizaje, permitirá profundizar en aspectos diversos de la lengua (léxicos, sintácticos e, incluso, semánticos, pragmáticos y discursivos). Es algo también evidente que la dinámica de su periplo viajero por las islas de Gran Canaria y Tenerife ofrece a los lectores la posibilidad de relacionar factores externos al texto, ya que la lectura/comprensión lectora puede elevarse a un ejercicio comparativo de relación de las experiencias vividas por el lector en espacios geográficos y/o culturales con los lugares descritos en las tramas argumentales de un texto concreto. El cúmulo de vivencias, actuaciones y experiencias del propio viajero permiten, en razón de su verosimilitud, ensanchar por un momento el espacio de lo real. Esta amplitud de miras que trasciende la propia realidad sociocultural próxima al lector resulta de un incuestionable interés para los estudiantes de inglés como LE, ya que abre los horizontes de las experiencias lectoras al uso para facilitar la posibilidad de relacionar al menos dos modelos culturales de representación, el del propio lector y el propuesto por el autor del texto. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -39 - El uso de una lengua internacional de fácil acceso al mundo intercultural de Canarias y que Alfred Burdon Ellis utiliza de forma sencilla y absolutamente coloquial es uno de los mejores alicientes para su elección, uso y explotación lectora en una clase de LE. Por esta razón, la lectura que se hace del periplo viajero de nuestro autor puede resultar enriquecedora tanto desde el punto de vista formal y/o lingüístico, como desde el contenido textual, facilitando, así, la lógica integración con otras competencias artísticas. El citado relato, como advertimos, presenta una visión muy personal de ilustrar no sólo la realidad canaria de los años setenta y ochenta, sino una manera erudita de profundizar en el pasado insular que se refiere a la conquista, evolución y desarrollo posterior de las dos capitales. Revivir acontecimientos pretéritos, recuperar anécdotas y momentos de singular importancia que aparecen repartidos en las páginas de los conquistadores, primeros gobernadores y navegantes de éxito en aguas de Canarias, incluso hacer acopio del nombre y ubicación de los pueblos más pequeños y remotos de estas latitudes, sus gentes, sus costumbres, su historia y sus paisajes, sobre todo de las líneas del horizonte que se mezclan con la profundidad de los valles y el perfil de las montañas, crean un juego de descripciones, utilización del lenguaje y subordinación de las oraciones absolutamente capaz de crear una impronta pictórica que surge en la medida que avanza el discurso y la historia del viaje en sí se consolida. Una lectura pormenorizada de las experiencias que tienen lugar en la capital y, al subir al monte, en distintas zonas de las medianías de finales del siglo XIX, contribuye a que el lector estudiante de LE llegue a apropiarse de esos escenarios que son, por el conjunto de descripciones que se hacen, distantes en el tiempo, aun verdaderamente cercanos en el espacio gracias a los discursos descriptivos/narrativos que ilustran una buena parte del relato, por ejemplo, aquellos fragmentos que se refieren a la bulliciosa vitalidad de los Alejandro Rodríguez Suárez - 40 - principales puertos capitalinos en claro contraste con la aridez de las carreteras del interior. Una adecuada comprensión lectora contribuirá a que nuestros estudiantes “viajen” hacia aquel mundo isleño de finales del siglo XIX, pero también a las Islas Canarias de los siglos anteriores que, en el caso de Alfred Burdon Ellis, se produce a través de las múltiples historias militares y de la conquista que atraen la atención de nuestro capitán aventurero. Se trata incuestionablemente de una narrativa novedosa y original, a veces dolorosamente realista, incluso, apasionada sobre estos espacios, en la que se describe la vida y la muerte, los orígenes simbólicos y rituales de otras culturas africanas en comparación con nuestra savia religiosa, las emociones y la realidad de la vida cotidiana de las personas. No es, por tanto, un relato de viajes sin más, sino una experiencia que se narra siguiendo paso a paso la voz de un testigo directo que tiene, como resultado final, lo que fueron, para él, las incursiones que discurrieron a lo largo y ancho de estas islas. La vinculación de la competencia lectora con la artístico literaria unido a la utilidad de ambas en el ámbito del aprendizaje es más que manifiesta en el aula de LE. Desde una perspectiva didáctica, entendemos que la lectura del discurso de viajes de Alfred Burdon Ellis se plantea como uno de los objetivos que el estudiante ha de reconocer a través de lo que son las otras experiencias humanas con el fin de captar información e ideas que le permitan mejorar la capacidad comunicativa en todas sus vertientes. La lectura de West African Islands (1885) ofrece, entre otros libros de viaje, la posibilidad de llevar este propósito a su último término ya que sus páginas contienen las descripciones que, desde la óptica personal de un viajero ilustrado, la realidad exterior parece mucho más intensa y rica que en otro narrador de la misma época. En Alfred Burdon Ellis se da, además, la circunstancia de que, como buen lector de obras ilustradas y debido, principalmente, a su hábito lector, absorbe, apenas LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -41 - sin querer, la atmósfera romántica de principios de siglo y, también, su poderosa influencia en el ámbito de la percepción del paisaje y el auge victorioso de lo pintoresco. Con la construcción de un discurso descriptivo de la orografía del interior, de los acantilados y de la línea del horizonte que se percibe desde las capitales de Gran Canaria y Tenerife, con un discurso sociocultural que se refleja a través de la interacción del autor viajero con toda clase de campesinos, hombres de ciudad, barqueros, habitantes, en origen, de las cuevas de Gáldar y un grupo de porteadores de las Cañadas del Teide, entre muchos otros, nuestro viajero señala la importancia de su presencia como protagonista, testigo directo de la acción y cronista de la historia que él mismo describe al tiempo que resuelve distintas cuestiones sobre la importancia del texto en sí y, por ende, la relevancia, como venimos contando, que un texto así puede tener para los estudiantes en el que una serie de experiencias de un tal Alfred Burdon Ellis puede incluso hacer que nuestro nivel de lectura, aprendizaje, comprensión y entendimiento de la LE, mejore. Desde aquí queremos señalar el estilo sencillo y coloquial del discurso, por una parte, y el contenido informativo, lúdico, didáctico y entretenido, por otra. Todo esto contribuye a que West African Islands (1885) pueda erigirse como una obra capaz de aumentar el grado de motivación del lector estudiante. Su conocimiento y lectura permitirá, a nuestro modo de ver, (re)crear constructivamente en la imaginación del alumno/a nuevos contextos, imágenes e impresiones, todos ellos absolutamente significativos y enriquecedores, con los que el estudiante podrá identificarse, logrando, a la par, elevar, además de la competencia lingüística, su nivel de comprensión textual, estratégico, sociocultural... El hecho de que este libro de viajes facilite el acercamiento hacia la cultura local lo hace más fascinante, emotivo, conmovedor si cabe…, y pedagógicamente de gran valor e interés. Por ello, entendemos que los relatos sobre Canarias —repletos de temáticas de Alejandro Rodríguez Suárez - 48 - avanzados, afirma Daneman (p. 519), no estriba en la simple identificación de letras sino que se manifiesta cuando entran en juego operaciones de codificación lingüística y verbal. Poniendo el acento en una lectura más estratégica -aspecto éste que será objeto de análisis en apartados posteriores de esta tesis. Daneman (p. 523), basado en los modelos de Goodman y Smith, acaba describiendo el modo en que el contexto puede contribuir a la comprensión textual. Alude, asimismo, a trabajos que resaltan los elementos contextuales, es decir, aquellos componentes situacionales que servirán de sostén a los lectores con más deficiencias lingüísticas para poder reconocer palabras. La revista Reading Psychology nos ofrece en 2003 otro enriquecedor ensayo experimental bajo la rúbrica “Influences of Lexical Processing on Reading”. En ésta, Yu-Fen Yang y Hsing-Hsiu Kuo (2003: 87-103), estudiando a seis estudiantes de inglés de la Universidad Nacional Yunlin de Ciencia y Tecnología en Taiwan, analizaron cómo un procesamiento léxico prematuro (reconocimiento léxico) podría influir en la comprensión lectora. A través de tres cuestionarios y dos temas extraídos de los manuales de inglés usados en Taiwan en la Junior High School, estos estudiosos (2003: 100) llegaron a las siguientes conclusiones: primero, que el lector no tiene por qué confiar en cada una de las letras para poder llegar a reconocer una palabra y que es el contexto el que ayuda a determinar los patrones léxicos; segundo, para memorizar fragmentos, los lectores con menos nivel de lengua, no podían recordar mucho más que la grafía de los vocablos, mientras que los que tienen más competencia, recordaban, incluso, los significados; tercero, la velocidad de reconocimiento léxico influye en la rapidez de comprensión conceptual. Así, aseguran los autores, se pudo demostrar que a los peores, frente a los mejores lectores, en un tiempo límite, les resultaba más complicado acabar las tareas relacionadas con el reconocimiento léxico y comprensión conceptual. También LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 49 - evidenciaron que había claras limitaciones en el estudio, entre las que citaron que, al ser la muestra solamente de seis estudiantes, no se podían obviamente generalizar los resultados a toda Taiwan. El test de elección múltiple también presentaba pocos ítems, sin olvidar, tampoco, que los lectores con una grafía distinta a la inglesa solían encontrarse con mayor número de dificultades. II.1.2 Algunas ediciones de interés sobre la sintaxis y el vocabulario en la competencia lectora La antología de los editores Alderson y Urquhart, Reading in a Foreign Language (1984), presenta una extensa y rica variedad de textos, entre otros, la colaboración de los escritores Williams et ál. (1984). Estos, en su estudio sobre la influencia del vocabulario en la lectura como lengua extranjera, examinan con detenimiento y acierto un estudio piloto con estudiantes nigerianos y chinos en el año 1979. Estos autores intercalaron información de enseñanza y aprendizaje general con la lectura específica trazando minuciosos detalles sobre el léxico. Su ensayo titulado “Aspects of Vocabulary in the Readability of Content Area L2 Educational Textbooks: a Case Study.” ofrece un análisis empírico sobre los problemas de aquellos alumnos que leen los textos ingleses como medio de estudio de otras disciplinas científicas. En este momento, afirman Williams et ál. (1984: 203), los alumnos tropiezan con dos obstáculos: la información científica contenida en el texto, por un lado, y el estudio de la asignatura o materia a través del medio de la lengua extranjera. Desde diversas ópticas en manuales de la editorial Longman (Living Hong Kong Social Studies), estudiaron el léxico de definiciones en ediciones antiguas, para comprobar si realmente servían de apoyo a los lectores. Descubrieron que surgían problemas de mucho peso, lo que les llevó a tener que incluir en ediciones posteriores otras técnicas más didácticas, entre las que se hallaron Alejandro Rodríguez Suárez - 50 - traducciones intratextuales, ilustraciones, cambio de clases de palabras, crucigramas y preguntas de elección múltiple. Las metáforas idiomáticas y los homónimos ocuparon otro lugar destacado en este trabajo. Williams et ál. (1984: 205-208) se dieron cuenta de que en las primeras ediciones los estudiantes extranjeros manifestaban problemas de entendimiento por lo que se vieron en la necesidad de reformular esos textos para poder evitarlas. Respecto a los homónimos, detectaron que los alumnos tienden a asociar los vocablos menos habituales con otros más frecuentes en sus textos específicos, de lo que concluyeron que es necesaria una mayor sensibilidad de redacción textual por parte de los escritores. Plantean una serie de interesantes asuntos controvertidos: uno es que el vocabulario de las programaciones didácticas suele diferir sobremanera del de los propios alumnos y que grosso modo se distancia de los objetivos marcados para las materias. Los profesores, aseguran estos estudiosos, deben plantearse e incorporar factores pedagógicos en el sentido de enseñar correctamente la manera de manejar los manuales y, en términos generales, poder utilizar métodos más dinámicos y variados mecanismos de apoyo. En síntesis, aseguran Williams et ál., se trata de fomentar, aún más si cabe, la conciencia y sensibilización de los estudiantes al respecto, empleando una metodología lo más acorde posible a las circunstancias. La revista TESOL Quarterly en su edición de 1985 vuelve a recopilar un interesante ensayo de Crow y Quigley, con el título “A Semantic Field Approach to Passive Vocabulary Acquisition for Reading Comprehension.” En él, Crow y Quigley (1985: 497), realizaron un estudio empírico sobre la adquisición del vocabulario pasivo para la lectura comprensiva según un modelo semántico. Estos estudiosos pretendían responder a tres cuestiones en su investigación: la primera era si el grupo experimental (con preparación en técnicas del modelo semántico), al que se le proporcionó el doble de vocablos LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 51 - que al grupo control, podía obtener resultados semejantes al de control en el recuerdo de vocabulario pasivo a corto plazo; la segunda, si el grupo experimental presentaba mejor rendimiento en la retención de información a largo plazo; y la tercera cuestión, si la adquisición de vocabulario pasivo conforme al modelo semántico resulta superior que el incidental (p. 500). Mientras que el grupo experimental había aprendido el uso de técnicas semánticas y de asociación léxica, el de control solo recibió un listado de palabras para hacer, a posteriori, ejercicios de vocabulario y de sintaxis. Paradójicamente, y respondiendo a la primera cuestión planteada, los resultados del grupo control que utilizó el método tradicional fueron superiores, pero solo en un primer momento, porque cuatro semanas más tarde los resultados pasaron a igualarse (Crow y Quigley: 509-510). Las respuestas a la segunda y tercera cuestión resultaron positivas, lo que demostró que el método semántico permitía un mayor recuerdo del contenido a largo plazo. Estos resultados sirvieron de base a nuestros estudiosos para reparar en dos importantes asuntos: a) que la falta de vocabulario pasivo constituye un serio problema para el alumnado lector de textos universitarios en LE, y b) que la retención de vocabulario a largo plazo, si se organiza adecuadamente en categorías cognoscitivas, puede ser superior a la del material que se presenta de modo más caótico. La mencionada antología de Alderson et ál. (1984) cuenta entre sus páginas con el artículo de Berman “Syntactic Components of the Foreign Language Reading Process”, en el que, de manera concienzuda, explora la naturaleza y el papel de algunos componentes sintácticos en veinte estudiantes de habla inglesa con un nivel avanzado de habla hebrea. En una primera hipótesis, se plantea Berman (1984: 140) que la lectura comprensiva requiere un mínimo de ciertos mecanismos sintácticos garantes del significado. En una comprensión idónea, asimismo, el lector debería poder Alejandro Rodríguez Suárez - 52 - identificar el asunto principal y, para eso, se precisa un conocimiento gramatical suficiente que permita distinguir la denominada jerarquización sintáctica con sus elementos estructurales y de dependencias. Para demostrarlo, administra una batería de preguntas de elección múltiple a los estudiantes cuyos resultados validan la primera hipótesis alcanzando mejores resultados los que leían versiones sintácticamente adaptadas. No obstante, la investigadora revela que cuando se persigue el fin de extraer información específica, se producen más errores que en los casos en que el objetivo es extraer información global. Su conclusión más destacada es que la sintaxis resulta, en consecuencia, más relevante a niveles microlingüísticos que a niveles macrolingüísticos (Berman, 1984: 146). Esta misma colección de ensayos Reading in a Foreign Language (1984) recoge el estudio de Cooper “Linguistic Competence of Practised and Unpractised Non-native Readers of English”, en que se describen los problemas lingüísticos con los que se tropiezan estudiantes malayos en los manuales ingleses. Cooper (1984: 122), que distingue entre lectores ‘con práctica’ (con experiencia en textos ingleses) y lectores ‘sin práctica’ (sin experiencia en textos ingleses pero estudiantes de inglés como LE), utilizó una serie de cuestionarios con el fin de averiguar la competencia lectora entre estos dos grupos de estudiantes. Así, pese a despejar algunas incógnitas al respecto, cayó en la cuenta de que había que profundizar aún más en algunos entresijos de la competencia lectora como la habilidad lingüística o qué clase de actitudes pueden llegar a suscitarse. Cooper (1984: 124), constató que el análisis que se llevó a cabo sobre éstas últimas permitió conocer que los estudiantes, en general, carecían de motivación, desistían con facilidad ante los más mínimos obstáculos presentados por los textos ingleses o mostraban una actitud bastante pasiva ante la tradicional autoridad del profesor. Este mismo ensayo trató de indagar en la diferencia lectora entre los alumnos con LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 53 - más dominio del idioma en sí y aquéllos otros con mayores deficiencias. Cooper (1984: 124-126) sacó la conclusión de que esta distinción se debe al desconocimiento que había en torno a la organización y argumentación retórica. Tras las pruebas, se constató que las diferencias entre ambos grupos no eran en absoluto significativas, lo que sirvió de motivo para que Cooper afirmara que el problema principal estribaba en el vago —incluso nulo— conocimiento de los parámetros retóricos que subyacían a dichos textos. La correlación entre los rasgos lingüísticos y los factores lectores citados fueron una vez más objeto de estudio por parte de este autor que nos ocupa, en concreto, comprobando la progresión existente desde los morfemas hasta elementos discursivos más avanzados (conectores, afijos comunes, vocablos en contexto, sintaxis, y cohesión léxica y gramatical). La ausencia de conectores y de vocabulario específicamente técnico fue el resultado más llamativo, ante lo cual, Cooper (1984: 133) escribió que, a mayores deficiencias léxicas, se producía un menor número de inferencias contextuales y, a la postre, una merma importante de comprensión semántica y gramatical. Otro admirable y clásico artículo que describió de manera experimental la función e importancia del vocabulario para una lectura textual idónea apareció bajo el título “Syntactical and Lexical/Semantic Skill in the Foreign Language Reading”, para la revista Modern Language Journal (1986). En él, Barnett (1986: 346), con una prueba a 124 estudiantes de francés de la Universidad de Virginia, apuntó una serie de interesantes conclusiones, a saber: un buen conocimiento léxico y sintáctico favorece, en gran medida, una óptima interpretación de los textos; en consonancia con esto, a mayor cantidad de vocabulario, mejor será el recuerdo de la información, lo que le llevó a pensar que se da una clara convergencia entre el vocabulario y la sintaxis que, indudablemente, traen como resultado una mejora y un enriquecimiento importantes de nuestra competencia lectora. Alejandro Rodríguez Suárez - 54 - Un aspecto que ha llamado igualmente la atención de los estudiosos es el del número mínimo de vocablos necesario interpretar correctamente los textos. El ambicioso artículo de Goulden, Nation y Read “How Large Can a Receptive Vocabulary Be”, recogido en la revista Applied Linguistics (1990) trata de definir el concepto ‘palabra’ y la forma de seleccionarlas para después proceder a evaluarlas. Goulden et ál. (1990: 344-346), basándose en la utilización de diccionarios y el uso de análisis de frecuencias, confirman que los diccionarios ayudan a elevar el número de vocablos de la LE. Proponen que la selección de los términos se puede hacer mediante lo que denominan un método por intervalos o selección de una de cada cinco palabras o cada doce columnas. Empleando estos autores (1990: 355-356) la clasificación de Diack (1975) y la de Thorndike y Large (1944) para la evaluación del léxico previamente seleccionado, destacan las siguientes conclusiones: los adultos nativos con estudios pueden llegar a acumular unos 17.000 vocablos base, y que ciertas técnicas mnemónicas relacionadas con las desinencias léxicas, contribuyen a acelerar el aprendizaje, habiendo para ello una interesante variedad de actividades tales como los glosarios o cloze tests. La antología Handbook of Reading Research (1996) de los editores Barr et ál. nos ilustra también el interesante ensayo “Individual Differences in Reading Skills”. En éste, Daneman (1996: 525) llegó a demostrar que la correlación entre el vocabulario y la lectura comprensiva era muy alta. La hipótesis del aprendizaje por el contexto plantea indiscutible convergencia del vocabulario y de la comprensión; mientras que el significado puede consultarse en los diccionarios o manuales, hay un buen número de términos cuyo sentido solo es posible gracias a aspectos pragmáticos como el contexto o la situación; asimismo, el aprendiz de LE con más vocabulario inferirá con más facilidad contenido informativo de las proposiciones. Para Daneman, el control del léxico constituye solo parcialmente un producto de la destreza lectora, y LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 55 - está convencido de que los mismos procesos semánticos, sintácticos o de integración que ayudan a procesar las palabras conocidas, también contribuyen a inferir las desconocidas. Otro estudio que describe con detalle el umbral léxico en la lectura es “How Large a Vocabulary do EAP Engineering Students need?” en la revista Reading in a Foreign Language (1999), donde el autor se hace eco de la idea genérica de que los estudiantes requieren un mínimo de vocabulario general, en concreto, unas tres mil palabras, para llegar a poseer una comprensión aceptable de los textos. Ward (1999: 311), analizando a alumnos de Ingeniería en una universidad tailandesa, confeccionó una taxonomía de vocablos partiendo de un corpus textual, de manuales de las diferentes disciplinas de esta carrera y de los listados léxicos preexistentes. El autor descubre que el alumnado puede llegar a desenvolverse perfectamente con familias de sólo 2000 términos básicamente técnicos, y no tienen por qué abordar textos de conocimientos ‘generales’. Ward (1999: 321) concluye, primero, que la lectura en LE para fines académicos en Ingeniería podría hacerse con mucho más tiempo de antelación; y, segundo, que el léxico -formado en gran parte por vocablos compuestosque desconoce el alumnado es bastante técnico, por lo que se debería evitarse la administración de vocabulario irrelevante. “Unknown Vocabulary Density and Reading Comprehension” de Hu Hsueh-chao et ál. también en Reading in a Foreign Language (2000) es otro artículo cuyo objetivo central es analizar el nivel porcentual indispensable de vocabulario para lograr una comprensión ideal de narrativa de ficción. Con una muestra de 66 estudiantes adultos (tailandeses, chinos, vanuatus, indoneses, japoneses, coreanos, vietnamitas y alemanes), demuestran los autores (p. 422) que el número de vocablos desconocidos en los textos literarios (a diferencia de los divulgativos o académicos) puede afectar al grado general de entendimiento. A medida que aumenta la cantidad de Alejandro Rodríguez Suárez - 56 - terminología desconocida, peor es la interpretación general de éstos. Constataron que, en general, es necesario dominar un 98 % de palabras a fin de alcanzar una comprensión adecuada, carente de interrupciones y donde no haya que recurrir a la ayuda de glosarios. Otra estupenda y extensa monografía se publicó en Cambridge University Press con el título Reading in a Second Language: Moving from Theory to Practice (2009) de William Grabe. Aunque evidentemente sus cuatro grandes secciones (“Foundations of Reading”, “Patterns of Variation in Reading”, “Developing Reading Comprehension Abilities” y “Expanding Reading Comprehension Skills”) y 18 capítulos, en casi 500 páginas, pueden resultar atractivos a los estudiosos de la lectura comprensiva en general, en cuanto se estudian procesos de nivel superior, se desarrollan aspectos de evaluación léxica de la lectura, o se comentan otros factores tangenciales a la lectura como la motivación, la pragmática, la cultura o la enseñanza, interesa destacar a nuestro fin los capítulos que a continuación esbozamos. En la primera sección, “Foundations of Reading”, en concreto el segundo capítulo, “How Reading Works: The Building Blocks of Fluency and Comprehension” Grabe (2009: 22) subraya con acierto la complejidad mental que entrañan algunos componentes y procesos lectores tales como, entre otros, la descodificación semántica, análisis sintáctico o el reconocimiento léxico. Aunque profundiza en las relaciones del léxico y la comprensión lectora en el capítulo 15 “Vocabulary and Reading Comprehension” (265-289), nuestro autor (p. 23-26) clasifica el reconocimiento léxico en cinco interesantes componentes: procesamiento ortográfico, procesamiento fonológico, procesamiento semántico y sintáctico, acceso léxico y procesamiento morfológico. Una adecuada interacción y su utilización en diferentes estadios lectores es lo que conduce a una buena comprensión lectora. A su vez, sobresale el capítulo 4 “Cognitive Issues in Reading”, por lo LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 57 - que respecta a la conexión léxico-cognitiva que guarda con los dos primeros. En este capítulo, que está más relacionado con la pragmática y comunicación lingüística, Grabe (p. 59) examina el papel que desempeñan los procesamientos mentales de nivel superior en la comprensión, por ejemplo el enfoque sobre la tarea lectora o analiza igualmente la convergencia que se produce entre los procesos cognitivos inferiores y otros más generales como la “atención, observación o concienciación”, “la inferencia” y el “contexto”. La editorial Routledge (2009) publica la admirable monografía de Paul Nation Teaching ESL/EFL Reading and Writing, la cual en sus más de 170 páginas, sus diez capítulos y dos apéndices abarca dos grandes competencias: la competencia lectora y la escritora. La primera sección (los seis primeros capítulos) se dedica a la lectura y la segunda sección (los tres restantes) a la escritura, consagrando un último capítulo a una tipología textual en torno a la lectura y a la escritura. Así, analiza temas tan interesantes y variados como el aprendizaje y los principios de la lectura en LM en los dos primeros capítulos (como los fónicos o del abecedario); analiza las características y diferencias entre la lectura intensiva y la extensiva en el tercer capítulo (donde aborda, entre otras cuestiones, rasgos gramaticales y mecanismos cohesivos en el texto); y profundiza en la lectura extensiva en el capítulo 4 (que recoge variados asuntos sobre el léxico como la introducción del nivel léxico). Paul Nation reflexiona en los dos últimos capítulos de esta primera sección sobre la fluidez lectora y la lectura silenciosa, además de ofrecernos su propio análisis de cómo evaluar esta competencia. La relevancia que revisten los capítulos del profesor Nation es más que manifiesta, si bien, a los fines de nuestro apartado, resultan bastante útiles los capítulos 2, 3 y 4. En el segundo capítulo, “Learning to Recognise and Spell Words”, se estudian la ortografía y el reconocimiento léxico como herramientas e importantes estrategias en la mejora de la comprensión Alejandro Rodríguez Suárez - 64 - Figura 1: Cubierta de Developing Reading Skills, de François Grellet. La propia investigadora Francoise Grellet (1981) piensa que las razones fundamentales que nos llevan a leer son el placer, la búsqueda y posterior transmisión de información. Este manual sobresale por su minuciosa clasificación y descripción de ejercicios que pretenden desarrollar las diferentes subdestrezas lectoras. Con las miras puestas en los profesores de inglés como LE, sus creativas actividades son igualmente útiles para otras lenguas e, incluso, para la práctica de la lengua materna. Enlazando con los principios pragmáticos y de la teoría de los esquemas, y tal y como señala ella misma, la lectura es un proceso constante de inferencias y deducciones y lo que el receptor aporta es tan importante como lo que hay en el propio texto. Esta monografía es fiel reflejo de su filosofía didáctica, en tanto se parte de tareas globales y se prosigue con otras tareas que requieren comprensión más detallada. De entre la disparidad de ejercicios expuestos, podemos destacar aquellos que fomentan la sensibilización y mejoran la velocidad lectora y el control del tiempo. Convencida de que cada tipología textual responde a un LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 65 - modo distinto de lectura y que es una pérdida de tiempo leer todos los textos de la misma manera, Grellet diseña ejercicios específicos para mejorar la confianza y eficacia lectora de los estudiantes. Igualmente incorpora actividades (como párrafos inconclusos para completar) que requieren de otros mecanismos cognitivos tales como inferencias, lógica o componentes interculturales. Resultan también originales otros ejercicios tales como los índices, apéndices, prefacios, o inserción de encabezados que mejor sinteticen los párrafos. Cabe mencionar, asimismo, que esta monografía aúna otras técnicas que ejercitan representaciones visuales como la elaboración de diagramas o tablas y así mantener motivados a los alumnos. Señala la importancia de la lectura atenta para poder evaluar un texto (intención o, por ejemplo, perspectivas), y propone a posteriori la redacción de resúmenes en los que se demuestre esta habilidad. Son ampliamente abordadas en el texto de Royer et ál. (1984), titulado “Learning from Text: Methods of Affecting Reader Intent” otras técnicas interesantes que contribuyen al aprendizaje (enumeración de objetivos, formulación de preguntas previas sobre el texto o preguntas en torno al ‘orden superior). Royer et ál. (1984: 66-69) comprueban que, si a los estudiantes se les proporciona unos objetivos claros y académicamente atractivos, sin lugar a dudas, el resultado será más positivo. Aunque este hecho puede tener un poder de alguna manera distractor en el lector, aseguran que las preguntas que se hacen durante el proceso, logran definitivamente impulsar el aprendizaje y la retención del contenido específico, así como incentivar la adquisición de las destrezas más generales. Destacando Royer et ál. (1984: 75), por último, la relevancia que revisten las preguntas de orden superior en cuanto demandan del estudiante mayor esfuerzo cognitivo, concluyen que mientras mayor sea la comprensión lectora, mayor será la integración de este contenido en la estructura cognoscitiva del alumno. Alejandro Rodríguez Suárez - 66 - La antología de Alderson et ál. (1984) también compila el ensayo “Learning from the Perspective of the Comprehender”, que, como descubre el título, analiza el aprendizaje desde la visión del lector. Así, sus autores, Bransford et ál. (1984: 33) centraron su atención en las estrategias y exploraron la influencia del conocimiento relevante en la comprensión lingüística. Parten estos investigadores (p. 29) de la hipótesis de que el conocimiento constituye una capacidad potencial y que lo ciertamente importante es la medida en que fenómeno cognitivo llega a activarse de manera espontánea. Los factores de corte pragmático como la situación, el contexto, el emisor o el receptor de la información son los que coadyuvan al logro de una comprensión idónea, así como a compensar el desconocimiento de los elementos léxico-sintácticos a la hora de entender la información textual. Bransford et ál. (1984: 35-36) destacan, por una parte, la trascendencia que reviste esta activación cognoscitiva sobre la adecuada adquisición del conocimiento y, por otra, subrayan el grado en que los lectores engranan dicho conocimiento potencial. Si el conocimiento previo del lector sobre el material textual es suficiente, es esta activación la que verdaderamente posibilita el aprendizaje lector y su posterior evolución. El volumen número 20 de la revista TESOL Quarterly igualmente nos ofrecería un estupendo artículo denominado “The Comprehension Strategies of Second Language Readers” en el que Block (1986) recopilaría una serie de técnicas, en concreto, las utilizadas por nueve alumnos universitarios con deficiencias lectoras en inglés (tres hablantes nativos de habla inglesa, tres chinos y tres hispanos) con el objetivo de proporcionar una descripción detallada de las estrategias de comprensión empleadas por los estudiantes de lengua extranjera. Lo hace con una descripción que abarca tanto el proceso como el producto, mediante la cantidad de información entendida y recordada. Block (1986: 466) constata que los factores se multiplican en progresión LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 67 - geométrica al hablar de lectura en la lengua extranjera y utilizando una serie de técnicas (lingüísticas y estratégicas) y modos de respuesta, la investigadora pone su mirada tanto en el proceso como en el resultado de los estudiantes ingleses y extranjeros. Para el caso de los seis alumnos extranjeros chinos e hispanohablantes, también Block (1986: 477) midió en este estudio contrastivo la capacidad lectora en lengua materna de los estudiantes, en donde comprueba que no hay diferencias significativas en el uso de estrategias entre ingleses y no ingleses, aunque dentro de un mismo grupo lingüístico podría haber diferentes usos estratégicos. Aunque la propia autora ve su trabajo como una mera relación de hipótesis por validarse con futuros trabajos más detallados, Block (p. 485) presenta como conclusión dos importantes reflexiones: a) que la utilización de técnicas es un fenómeno estable que no está supeditado únicamente a la competencia lingüística del lector y b) que el camino hacia el aprendizaje de LE muestra una trayectoria distinta a la que se sigue en la adquisición de la LM. La formación de algunos mecanismos lectores, así como la utilización de algunas técnicas lectoras son también objeto de análisis por parte de SouléSusbielles. En su obra “Improving Students’ Competence”, publicada en 1987 en ELT Journal, plantea un estudio de la lectura, claro y sencillo, en el que hace una descripción esquemática de tres niveles de comunicación: los componentes, las habilidades cognoscitivas y el planteamiento de una serie de actividades didácticas interconectadas. Soulé-Susbielles (1987: 199-200) afirma que estas actividades contribuyen a la adquisición de ciertas destrezas sintácticas y pragmáticas (de inferencias, de descubrimiento, de enlaces, de integración de oraciones, o de eliminación de información irrelevante) que operan para activar las áreas cognitivas correspondientes, y así alcanzar el perfeccionamiento de componentes tales como los elementos nocionales, anticipatorios, retrospectivos, así como la coherencia y cohesión textual Alejandro Rodríguez Suárez - 68 - informativa. Propone también la autora (p. 201-202), en LE y LM, un interesante abanico de actividades que podrían efectuarse en las tres fases siguientes: la fase identificativa, la fase descriptiva y, por último, la fase de resolución de problemas. Las pruebas ocupan un lugar destacado en su ensayo en cuanto fomentan lo que denomina una “self-awareness” del proceso lector. Nos recuerda esta autora que éstos se clasifican en: de pre-lectura, de lectura y de post-lectura. La finalidad de las pruebas de prelectura es la de ayudar al lector a situar la información en contexto, a localizar el asunto principal y a encauzar su atención; los de lectura, centradas en el propio proceso, no sólo ejercitan el vocabulario, sino también desarrollan y profundizan las ideas y conceptos de los textos; con la fase post-lectora, a través de distintas tareas, se pretende mejorar la comprensión textual, así como enriquecer el léxico, pulir aspectos fonético-fonológicos, trabajar el estilo expresivo, o, entre otros, practicar destrezas orales. II.2.3 Una selección de textos acerca de la teoría de los esquemas Destacamos el pensamiento de los modelos originarios de los teóricos de la psicolingüística Goodman y Smith que sentarían las bases de posteriores trabajos investigadores en torno a la denominada teoría de los esquemas para la lectura en LE y LM, que si bien fue propuesta por Barlett en 1932, fundamentalmente fue la profesora emérita Patricia Carrel quien le dio aplicación práctica. En este sentido, la pionera colección de ensayos de los editores Pimsleur y Quinn The Psychology of Second Language Learning (1971) aúna entre sus textos el ambicioso artículo “Psycholinguistics Universals in the Reading Process” en el que Goodman ya constataba que la construcción del significado era un proceso cíclico y continuo de toma de muestras a partir del LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 69 - input textual, prediciendo, comprobando y confirmando o revisando aquellas predicciones: “Reading is a psycholinguistic guessing game in which the reader reconstructs, as best as possible, what has graphically been codified by the writer (1971: 135).” Años más tarde, Goodman (1973) diría textualmente para la revista Language Arts: […] the reader does not use all the information available to him. Reading is a process in which the reader picks and chooses from the available information only enough to select and predict a language structure which is decodable. It is not in any sense a precise perceptual process (1973:164). Otra antología, Reading in a Second Language, recoge a otro gran estudio, realizado por Coady (1979), con el título “A Psycholinguistic Model of ESL Readers”. Se sugirió que el conocimiento previo en la LE interactúa con otras estrategias y mecanismos conceptuales que posee el lector a fin de generar la comprensión. Tal y como señala Coady, la habilidad conceptual es una capacidad intelectual general; las estrategias de proceso son los subcomponentes de la destreza lectora (correspondencias grafo-morfo-fonémicas, información silábica y morfológica, información sintáctica, significado léxico y contextual). Respecto al conocimiento previo dice textualmente: “Background knowledge becomes an important variable when we notice, as many have, that students with a West background of some kind learn English faster, on the average, than those without such a background” (1979:7). Destaca el mismo autor la importancia que tiene el material de lectura en este conocimiento previo diciendo: The subject of reading materials should be of high interest and relate well to the background of the reader, since strong semantic input can Alejandro Rodríguez Suárez - 70 - help compensate when syntactic control is weak. The interest and background knowledge will enable the student to comprehend at a reasonable rate and keep him involved in the material in spite of its syntactic difficulty (Coady, 1979: 12). Pocos años más tarde, en 1983, la revista TESOL Quarterly edita otro ensayo, que posee el privilegio de ser de los pioneros en este tipo de modelos. Se trata del artículo de Carrel y Eisterhold “Schema Theory and ESL Reading Pedagogy en el que los autores recalcan la trascendencia que reviste el conocimiento previo, en el marco del modelo psicolingüístico de la lectura en LE, y que sentaría las bases de la denominada teoría de los esquemas. Carrel (1984, 1987), que elaboraría aún más su aparato teórico, desarrolló el concepto conocido como esquemas formales, o estructuras del conocimiento de la lengua, y el concepto denominado organización textual. Según su pensamiento, la comprensión es una destreza cognitiva de carácter receptivo en la que convergen el conocimiento previo y el elemento textual. La comprensión total de un texto apunta al universo cognitivo, pragmático y sociocultural de éste, trascendiendo —aunque no excluyendo— el mero conocimiento léxico y sintáctico. Como bien señala Carrel (1983), el concepto fundamental sobre el que pivota la teoría de los esquemas es que el proceso hermenéutico o de interpretación viene guiado por el principio de que cada entrada de información se asienta sobre o amolda al conocimiento ya adquirido previamente, esquemas existentes, y que todos los aspectos de ese esquema deberán ser compatibles con la información de entrada. Carrel distingue entre aplicaciones retóricas y textuales (esquemas formales y de contenido) y la convergencia que se produce entre el conocimiento previo y los esquemas. Carrel (1983: 561-560) constata que los esquemas formales aluden a las estructuras retóricas de tal forma que organizan los diferentes tipos de textos; los de contenido se refieren LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 71 - explícitamente al conocimiento previo que el lector debe poseer sobre la información textual. Los formales se centran en las diferencias de género textual, estructura de las fábulas, historias simples, textos científicos, artículos periodísticos o, entre otros, la poesía. Igualmente aluden a la estructura interna de éstos: el marco o entorno, la introducción del texto, el desarrollo o conclusión. Sin embargo, el esquema de contenido se ocupa del asunto o asuntos. La imposibilidad de activar el esquema adecuado (formal o de contenido) conduce inexorablemente a cierto grado de ininteligibilidad, debido, fundamentalmente, a dos motivos: a) el escritor no ha proporcionado bastantes pistas para que el lector recurra al proceso pertinente o b) el lector carece de los esquemas necesarios. En la obra “The Effects of Rhetorical Organization on ESL Readers” también para TESOL Quarterly (1984), Carrel emprende un análisis sobre la trascendencia que tiene la relación del conocimiento previo sobre composición textual con la estructura jerárquica del contenido, con menciones específicas a la comprensión lectora, a la importancia de la organización expositiva o a la tipología de la organización informativa (el contraste, la causa y el efecto o problemas y soluciones). Carrel (1984: 465) tras hacer un estudio con 80 sujetos (hispanos, árabes y orientales), investigó los efectos que ejercía la organización de distintos tipos de prosa expositiva para los lectores de nivel intermedio de LE en diferentes lenguas, advirtiendo que ciertos tipos de organización textual se recuerdan con más facilidad que otros como la comparación, la causación y los fragmentos relacionados con un problema y su solución. Vino a concluir que a mayor conocimiento de los esquemas formales, con más facilidad se podrá rememorar el universo comunicativo del texto. Se comprobó que los lectores no europeos tenían más problemas para identificar los distintos aspectos Alejandro Rodríguez Suárez - 72 - contextuales, pero quedó por demostrar a qué se podría deber este desconocimiento esquemático, si a la lengua per se, a factores socioculturales o al propio nivel educativo. La influencia que tienen en la comprensión lectora cuestiones como los modelos retóricos y principios organizadores como el orden espacial y temporal, son objeto de un minucioso análisis en tres pruebas sucesivas y distintos niveles educativos por parte del autor y también editor Urquhart (1984) y que recopiló en su ensayo “The Effect of Rhetorical Ordering on Readability”. En una primera prueba, este investigador (p. 168), estudió con 44 estudiantes escoceses de Bachiller, dentro del orden temporal, la velocidad y el recuerdo del contenido, concluyendo que se daba una tendencia a interpretar el orden textual (u orden temporal) así como a reordenar un texto con el fin de acordarse con mejor del cosmos semántico de los párrafos en cuestión. En un segundo análisis empírico, Urquhart (p. 170) observó esta vez a estudiantes universitarios (22 estadounidenses, 23 japoneses y 21 árabes), demostrando la validez de la organización textual, por una parte, de esas lenguas y, por otro lado, que ciertos patrones retóricos resultan más difíciles a los extranjeros. En la tercera y última prueba, Urquhart (p. 172) ensayó con 51 niños en edad escolar. Alterando la organización de unos textos descriptivos, llegó a establecer unos principios de descripción espacial. Por último, este estudioso (p. 174) modificó algunos párrafos para tratar de formar un texto mejor ordenado linealmente; confesó posteriormente que el original hubiese sido más fácil en cuanto a la localización y apariencia de las partes físicas, concluyendo que la estructuración puede alterar significativamente el recuerdo de la información textual. Urquhart, que en sus experimentos presentó la velocidad y la facilidad de recuerdo de información como criterios de lectura en los dos citados principios organizadores, tuvo que transformar apropiadamente los textos de forma que otras variables (el contenido, la LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -73 - longitud, el vocabulario y, entre otros, la sintaxis) no sufrieran alteraciones. Figura 2: Cubierta de Interactive Approaches to Second Language Reading, de Patricia Carrel et ál. TESOL Quarterly (1985) nos brinda otro interesante ensayo de la profesora Patricia Carrel, que bajo el título “Facilitating ESL Reading by Teaching Text Structure” se indica que la enseñanza de la estructura textual contribuye a aumentar y a recordar la información. Con un análisis de 25 estudiantes (chinos, árabes, malayos, japoneses, indonesios, coreanos, españoles y turcos) de nivel intermedio de LE, divididos en un grupo de control y otro experimental, Carrel (1985: 736-739) evitó explicar la organización retórica y darle estrategias al grupo de control. Los resultados revelaron que el grupo experimental, a diferencia del de control, llegó a reconocer y a usar una variedad de discursos, lo que llevó a afirmar a Carrel (p. 741) que la enseñanza de esquemas y de la estructuración textual y eleva el nivel comprensivo principalmente en el recuerdo de las ideas principales y secundarias. La misma revista anterior edita en 1988 “Comprehension Monitoring in ESL Reading: a Neglected Essential” en la que Casanave subraya, entre otros factores, la trascendencia-descuidada hasta el momentoque ha de tener el Alejandro Rodríguez Suárez - 80 - concepto que ha existido y sigue existiendo del término cultura a partir de análisis antropológicos. Así, señalan que aunque tradicionalmente la Cultura (que solía referirse a la “High Culture”) ocupaba una posición central, los estudios coetáneos empezaban a recalcar con mayor vigor los aspectos actitudinales de la cultura (o “Low Culture”), sobre todo su papel en la comunicación. Según el propio editor, Alan Maley, los siete diferentes capítulos (“Recognizing cultural images and symbols”; “Working with cultural products”; “Examing patterns of everyday life”; “examining cultural behaviour”; “Examining patterns of communication”; “Exploring values and attitudes”; “Exploring and extending cultural experiences”) son muestras patentes de un enfoque ciertamente pragmático y de sentido común que ejercita las diferentes destrezas de la lengua —y, por supuesto, las lectora — a través de temas socioculturales e interculturales, y que, en síntesis, van desvelando un énfasis en elementos culturales, díganse los productos, las ideas y los comportamientos (p. 7). Ponen el acento, sostienen los investigadores (p. 5), en cualidades como “awareness of one’s own culturallyinduced behaviour” o “awareness of the culturally-induced behaviour of others”, así como en “the ability to explain one’s own cultural standpoint”, lo que demuestra incuestionablemente el interés que sienten por la importancia de la relación entre la realidad local del lector con la cosmovisión de la otredad. Como se desprende del pensamiento de Byram y Morgan (1994), en realidad lo que la mayoría de los profesores y estudiantes parece perder de vista en la enseñanza y aprendizaje de la LE es el hecho de que “knowledge of the grammatical system of a language has to be complemented by understanding of culture-specific meanings.” (p. 4), a la vez que enfatizan (p. 10), siguiendo las ideas de Pfister y Poser (1987: 3), el modo en que las diferencias de actitud pueden ayudar, mediante la lectura, a la comprensión LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 81 - intercultural destacando los posibles conflictos entre la cosmovisión del lector y la que rodea al propio texto: Cultural factors are inherent to the reading act and therefore influence the reader’s control over the input. This becomes obvious when the cultural background of the reader and that of the text fail to intersect in the FL classroom… it is imperative that FL teachers deal directly with cultural factors influencing communication. This implies that reading instruction must focus on modifying and expanding the reader’s cultural filter in an organized and consistent manner(Byram y Morgan, 1994: 10). En sus casi 200 páginas, seis capítulos y ocho esclarecedores apéndices, esta admirable monografía de Michael Byram and Carol Morgan bajo el título Teaching-and-Learning Language-and-Culture (1994) abarca varias dimensiones complejas e integradas como la adquisición de la competencia lingüística, el cambio de actitudes o el acopio informativo sobre otras regiones y sus gentes en un afán de establecer igualmente relaciones comparativas con la propia identidad cultural de los aprendices. Los seis capítulos que componen dicha obra (“Developing a Theory of Language-and-Culture Learning”; “Methodology and Methods”; “Teachers for Language-and-Culture; Principles in Practice: Illustrative Case Studies”; y “Assessing Cultural Learning”) se plantean, en esencia, abrir el debate sobre la dimensión cultural del aprendizaje de la lengua, sus destrezas y la cultura como un todo coherente e integrado, destacando aspectos cognitivos y afectivos en los dos primeros capítulos y alabando la formación docente en dichas competencias en el tercero. Algunas innovaciones didácticas, cursos experimentales y evaluaciones de dichas competencias lingüísticas y culturales son objeto de análisis empíricos en los capítulos 3 y 4, consagrando el último “the Wider Context” a la significación político-social que posee el aprendizaje de todos estos factores característicos de un entorno dado, con mención específica a la Alejandro Rodríguez Suárez - 82 - creciente globalización o a la comprensión intercultural. Tradicionalmente, la enseñanza se valió de la enseñanza directa o la enseñanza informal de la comprensión para descodificar las destrezas. Tal y como señalaban Carrel y Eisterhold en 1983 bajo la rúbrica “Schema Theory and ESL Reading Pedagogy” en TESOL Quarterly, Resnick (1979) planteaba que los defensores de la descodificación de los mecanismos de lectura tienden hacia el modelo de enseñanza directa mientras que los que enfatizan el procesamiento del lenguaje y la lectura por el significado adoptan enfoques educativos más informales. De entre las razones que pueden hacer fallar los esquemas de contenido se encuentra el desconocimiento de esta realidad sociocultural. Carrel y Eisterhold (1983: 562) sostenían que los lectores trataban de recurrir a los esquemas para darle el sentido a la lectura, pero su carga informativa de naturaleza específicamente local en algunos textos, impedía o dificultaba su lógica comprensión. Estos marcadores culturales en los textos con dificultad comprensiva son objeto de un minucioso análisis por parte estos estudiosos (1983: 566-567). Proponen finalmente una serie de actividades adecuadas para que el alumnado conozca con más lujo de detalles los factores y convenciones socioculturales. Indican que una de las responsabilidades del profesor de la LE consiste en ayudar a minimizar las dificultades lectoras gracias a la explicación de las variables interculturales entre el texto y el lector. Para atender a la primera de estas dos variables, la autora se pregunta qué hacer con los textos para reducir la interferencia y los conflictos culturales. Sugiere que el modelo de experiencia de la lengua propuesto por Rigg (1981) es ideal para controlar el vocabulario, la estructura y el contenido. La técnica consiste en pedir a los estudiantes que preparen su propio material de lectura a partir de lo que piensan y dicen, con lo que neutralizan los LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 83 - problemas culturales. Otra técnica es la lectura atenta (Krashen, 1981, en Carrel, 1983: 566) limitada a un único tema o autor, para que así puedan familiarizarse con un único estilo. Asimismo, la investigadora hace referencia al método de creación de materiales en la línea de Paulston y Bruder (1976) usando textos, situaciones locales y vocabulario especializado. Otra técnica que apunta es la de la lectura sostenida en silencio, que permite que los estudiantes se autodirijan en busca del significado. Para ser eficaz, los textos han de estar seleccionados por los propios estudiantes en función de sus intereses, nivel de dificultad, longitud y experiencia. En definitiva, se trata de que los textos concuerden con su conocimiento epistémico. En opinión de Carrel y Eisterhold (1983: 567), una estrategia importante para la segunda variable, el lector, es dar al alumno información previa. En especial, son los estudiantes con peor nivel a los que hay que dar más explicaciones pues tienden a aferrarse a la palabra. Muchos alumnos ponen el acento en el vocabulario y se ven arrastrados por el modo ascendente de lectura. Por el contrario, los lectores con más dominio reciben una enseñanza más global y siguen el modo de procesamiento predecible de lectura descendente. Los profesores no han de olvidar que, a los lectores con menos nivel, se les ha de proveer de estas explicaciones sobre el conocimiento previo y del trasfondo epistemológico que exima paulatinamente a los estudiantes de centrarse con exclusividad en el nivel léxico y sintáctico. Una manera de conseguir este objetivo es a través de las actividades de pre-lectura que pueden explotarse de diversas formas. A veces, sólo hace falta explicar un concepto marcado culturalmente, o presentar el vocabulario y las estructuras especializadas que el profesor estime que vayan a ocasionar dificultades, o escuchar lo que los estudiantes digan acerca del contenido textual. La información más valiosa, por consiguiente, se halla en las percepciones que tengan los estudiantes y no en las de los profesores. Alejandro Rodríguez Suárez - 84 - En la ya reseñada colección Reading in a Foreign Language (1984), encontramos también el encomiable artículo “Cultural Knowledge and Reading” que se centra en los mencionados esquemas formales del conocimiento, así como en el papel que desempeña la situación sociocultural en la construcción receptiva de la comprensión escrita. En este marco, Steffensen y Joag-Dev (1984: 54), en su ensayo con lectores hindúes y estadounidenses, pusieron en práctica los esquemas formales para tratar de justificar tres hipótesis de partida: 1) los sujetos recuerdan con más facilidad los textos en LM que en LE; 2) los lectores aportan mejores explicaciones culturales de los textos en LM que en LE; y 3) los estudiantes confunden más el texto extranjero que el texto en LM. Estos teóricos (p. 56) determinaron que la comprensión lectora viene marcada en ocasiones por aspectos socioculturales, y que, si se cuenta con los esquemas indispensables, en el proceso cognoscitivo, el lector podrá hacer inferencias adecuadas sin mayores esfuerzos. Steffensen y Joag-Dev (1984: 57-59) validaron sus hipótesis iniciales; los resultados en torno a los bloques de ideas avalaron la primera: los sujetos recordaron más información de los pasajes de la LM que los de la LE. Asimismo, la segunda predicción se confirma al realizar los hindúes, por una parte, correctas aclaraciones a los textos originales y, por otra, al explicar los estadounidenses con mayor exactitud ciertos párrafos con contenido cultural. El desconocimiento, por tanto, de las reglas, formas de pensar, comportarse o actuar de una comunidad dada corroboró la tercera predicción puesto que tanto los hindúes tendían sobremanera a malinterpretar los pasajes norteamericanos, como los norteamericanos los hindúes. Publicado igualmente por TESOL Quarterly (1987), leemos el ensayo “Content and Formal Schemata in ESL Reading” en el que Carrel, con estudiantes de nivel medio alto, investigaba los efectos simultáneos de los esquemas formales y contenido marcado por elementos socioculturales. Esta LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 85 - estudiosa (p. 467) detectó una buena comprensión en los textos más afines al contexto local y en los que presentaban estructuras más sencillas. Entre otros asuntos, destaca Carrel (1987: 472-473), que cuando la forma o el contenido resultan desconocidos, entonces resulta más difícil su interpretación, mientras que, siguiendo un proceso lector ascendente, cuando la intención es conocer una secuencia de acontecimientos o de relaciones temporales, la forma retórica adquiere más importancia que el propio contenido. En este sentido, Carrel (p. 476) subrayó la preeminencia de la forma retórica sobre el contenido en las estructuras episódicas de nivel elevado y en la comprensión de secuencias de sucesos y relaciones temporales y planteó la realización de más investigaciones en este campo, en los que, por ejemplo, se manipulasen las variables de distintos grupos culturales y de tipos de lectores heterogéneos, así como la organización retórica relacionada con los esquemas. El artículo eminentemente teórico “The Use of Local Culture Texts for Enthusiastic English Reading Teaching”, de Miftah Royani, para la revista The International Journal of Social Science (2013) presenta asimismo algunas sugerencias prácticas sobre la lectura y la competencia intercultural. Inicia su disertación afirmando que, la destreza lectora, en comparación con otras, es más bien pasiva y por tanto tiende a provocar más monotonía en la clase, sobre todo, constata Royani (2013: 130), porque los lectores no poseen buenos conocimientos acerca del tema que abordan muchos de los discursos. Esto le lleva a pensar que los textos que desvelan cuestiones asociadas a la cultura local demuestran un mayor grado de efectividad para incrementar la motivación de los estudiantes; los contenidos que transmiten las narraciones forman parte de la vida de los lectores. En consecuencia, la conjugación del interés y la proximidad cultural se puede traducir en un aumento del nivel lector. Tomando como referencia algunos principios de Jeremy Harmer (1998), mantiene Royani (p. 131) que la lectura no es un proceso pasivo, que Alejandro Rodríguez Suárez - 86 - los alumnos han de involucrarse en el proceso lector y verse alentados por el profesor a responder no solo a los estímulos de la lengua, sino también al contenido. Concluye Royani (p. 132-133) que los temas atractivos han de ser inexorablemente parte integrante de la enseñanza y aprendizaje lector. Conviene destacar otros aspectos que respaldan el uso de la lectura local. Las obras, sostiene, cuya información se relaciona con los elementos locales son de una naturaleza tal, que abarcan normas, costumbres, noticias, estilos, valores, creencias o rituales en una infinidad de contextos socioculturales; se manifiestan cercanos a la vida de los lectores e, invariablemente, dada la posesión de esquemas previos, facilitarán la mejoría del nivel de lectura. Cabe señalar a continuación una serie de trabajos sobre el modelo interactivo, que destacan la imbricación entre la lectura como competencia lingüística y estratégica. II.2.5 Trabajos de importancia en torno al modelo interactivo: el umbral lingüístico y la interdependencia lingüística Carrel (1990: 56), de acuerdo con Widdowson (1979), Goodman (1971; 1973; 1979) y Smith (1982), recordaba que la lectura se define como un proceso por el que se combina la información textual con la cosmovisión del lector de una manera dialéctica; la lectura aspira a confirmar hipótesis, por un lado, y a formar nuevas hipótesis, por otro. En el caso de lectores de inglés como LE, Carrel plantea cuestiones sobre cómo y en qué medida buenos lectores emplean estrategias de procesamiento de nivel inferior y sobre cómo estás destrezas interactúan con las de nivel superior o descendentes. Fundamentalmente en la década de los ochenta, empezó a cobrar vigor un modelo lector alternativo que venía a aunar las del enfoque ascendente y el descendente. El denominado enfoque interactivo (Rumelhart, 1977; Stanovich, LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 87 - 1980; Perfetti; 1985) destacaba la conexión existente de las actividades centradas en el significado y que se desarrollan en el proceso lector. Los mecanismos comprensivos requieren una interacción entre el procesamiento ascendente y el descendente. El significado surge a partir de la convergencia producida por el material textual y operaciones cognoscitivas de orden inferior, pero ante todo, de orden superior. En consecuencia, la información existente en el texto es solo uno de los recursos con los que cuenta el lector. Un entendimiento idóneo también exige un conocimiento del tema en cuestión y una utilización de éste con el fin de organizar, interpretar e integrar las ideas que emanan del universo textual. Todos estos estudios en torno a los conocimientos previos que facilitan la interpretación correcta del contenido serían ampliamente desarrollados por la teoría de los esquemas (Rumelhart, 1980: 33-58; Carrel y Eisterhold, 1983). En este sentido, es fundamental el ensayo de Carrel y Eisterhold “Schema Theory and ESL Reading Pedagogy” al empezar a explorar los fundamentos y aplicaciones de la denominada teoría de los esquemas en el aula. Estos autores sostenían que As long as the incoming information being processed through bottomup processing and the conceptual predictions being made: through top-down predictions are compatible, we have a satisfactory interpretation of the text. When we encounter a mismatch between the top-down predictions and the bottom up information, we are forced to revise the interpretation in such a way as to make the two compatible once again” (Carrel y Eisterhold, 1983: 559). Conviene también destacar el modelo de Keith Stanovich, editado en la revista Reading Research Quarterly (1980), bajo la rúbrica “Toward an Interactive-Compensatory Model of Individual Differences in the Development of Reading Fluency” en el que el mismo autor (1980: 32-33; 71) se planteó analizar el conocimiento de los buenos y malos lectores en el marco de su modelo interactivo compensatorio. Es interactivo en el sentido de Alejandro Rodríguez Suárez - 88 - que cada estadio lector puede entrar en contacto con otro y compensatorio en cuanto que cualquier lector puede confiar en fuentes de conocimiento mejor desarrolladas cuando las más habituales están más debilitadas. Según el pensamiento de Stanovich (1980: 65-70), por tanto, si existen deficiencias en la fase de reconocimiento morfológico o léxico, se puede compensar con estructuras cognitivas de orden superior. Para el individuo con poco nivel de lectura comprensiva (incluso en el reconocimiento léxico) pero con cierto conocimiento previo del tema en cuestión, es el procesamiento de lectura descendente el que compensa el vacío cognoscitivo y coadyuva al entendimiento textual, o viceversa, si falla el entendimiento global del tema, es la identificación terminológica la que ejerce la ayuda compensatoria que se traduce en una óptima comprensión lectora. Este modelo sugiere que todos los discursos pueden resultar asequibles sobre la base de sus rasgos lingüísticos (frecuencia léxica y complejidad sintáctica), aún más si el mundo textual se corresponde con el conocimiento previo del lector. Otro ensayo destacable es “See How They Read: Comprehension Monitoring of L1 and L2 Readers” para la consagrada revista TESOL Quarterly (1992), en el que Block examina el control de la comprensión ejercido por los lectores de LM y LE en torno a dos componentes específicos: el del referente y el del vocabulario. Esta misma autora distingue tres fases: a) la evaluación (el reconocimiento del problema y la identificación de la fuente del problema), b) la acción (el plan estratégico y el intento de buscar la solución) y c) la verificación (la comprobación y la revisión). En este experimento realizado a 25 estudiantes nativos y extranjeros, las diferencias que encontró Block (1992: 335) parecían más vinculadas a la competencia lectora que a la lingüística. En el problema del referente, las soluciones que aportaron los lectores de la LE resultaron tan pertinentes como las que dieron los de la lengua materna. Esta autora sí que comprobó, sin embargo, que los elementos LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 89 - lingüísticos no constituían un gran problema de comprensión, puesto que los lectores contaban con un mayor número de recursos. En conclusión, la citada autora (p. 336-337), entre otras cuestiones, destaca dos puntos intrínsecamente relacionados: a) los recursos estratégicos llegan a revestir más relevancia que los de corte estrictamente lingüístico. Es necesario enseñar a los lectores que el nivel lingüístico no ha de ser óbice ni atenuante para entender un texto, que puede comprenderse con un buen control sobre la lectura; b) ayudar a los lectores a saber buscar la fuente del problema mediante el empleo de las estrategias adecuadas es tan importante como disponer de los recursos. Se desprende del ensayo que Block se decanta, claramente, más por la enseñanza de las estrategias centradas en el proceso que por facilitar a los alumnos un contenido exhaustivo o un listado interminable de términos presentados de forma aislada. La obra “Interpreting Relationships between L1 and L2 Reading: Consolidating the Linguistic Threshold and the Linguistic Interdependence Hypotheses”, para Applied Linguistics (1995) constituye, en nuestra opinión, una de las aportaciones más interesantes a este modelo de los últimos años. Se trata de un esmerado ensayo, con un argumento bien estructurado, que aporta una interesante mirada a la crítica de este enfoque lector. En este trabajo, Bernhardt y Kamil (1995: 15), tras estudiar a 186 sujetos ingleses que leyeron textos en inglés y en español, arrojaron unos resultados que indicaban que ni la hipótesis del umbral lingüístico ni la de la interdependencia lingüística reflejaban totalmente el proceso lector de las segundas lenguas. Como bien recuerdan los mismos autores (p. 17), la primera viene a establecer que el conocimiento gramatical y terminológico es crucial e indispensable para poder llegar a procesos lectores más avanzados, mientras que la segunda hipótesis plantea que las operaciones lingüísticas de la lectura y la escritura —que están entrelazadas— son transferibles de una lengua a otra. Concluyen los autores Alejandro Rodríguez Suárez - 96 - sense that it says something about fundamental human issues, and which is enduring rather than ephemeral. Its relevance moves with the passing of time, but seldom disappears completely (Stephen & Slater, 1987: 3). Collie y Slater (p. 4) subrayan que los lectores de este tipo de discurso han de utilizar la misma lengua que emplean los mismos lectores nativos, con lo cual se consigue así fomentar en los lectores una variedad importante de usos, formas y convenciones lingüísticas y culturales tales como la ironía, la exposición, el argumento, o, entre otras, la narración. El enriquecimiento lingüístico y cultural que surge es más que evidente. En detrimento de una estancia en la comunidad foránea, nos dicen, y junto con otros medios como las películas o la prensa, las obras literarias constituyen una inagotable fuente de recursos de aula que contribuyen, con técnicas apropiadas, a la comprensión de las maneras de vida (formas de pensar, de sentir de comportarse, de temer o, incluso, de disfrutar) y de las distintas realidades sociales (entornos culturales, formas de hablar, concepciones del tiempo y el espacio o visiones de clases y estratificaciones sociales). La parte B hace hincapié en un gran número de actividades centradas en el estudiante y que resultan apropiadas para cada nivel de lectura literaria. A su vez, Esta monografía incluye una descripción detallada de las actividades en las que interesa destacar las abundantes plantillas modelo que las acompañan. Los diferentes capítulos de los que se compone esta parte (“First Encounters”, “Maintaining Momentum”, “Exploiting Highlights”, y “Endings”) presentan una rica gama de ejemplos de aplicación didáctica para alcanzar una buena comprensión lectora literaria; por ejemplo, se nos deleita con tareas tales como el aprovechamiento del título y de la cubierta, cómo explotar técnicas inferenciales de información, ejercicios con sus interesantes plantillas de lengua o literatura para trabajar en casa, o trabajar en parejas o grupos en clase; otros ejercicios se centran en completar oraciones o realizar resúmenes, LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 97 - mientras que otras actividades, por ejemplo, demandan de los estudiantes emisión de juicios de valor y de selección de moralejas, así como una constante narración de argumentos y elaboración de resúmenes, narraciones o descripciones creativas, sin olvidar la práctica no solo de lectura y de escritura sino de comprensión auditiva y expresión oral a partir de los textos literarios leídos. Finaliza esta parte con el capítulo de “Endings” en el que se muestran enriquecedores ejemplos que pueden poner un punto final a la obra, que contribuyen a la comprensión lectora además de trabajar otras destrezas cognitivas, en la línea de diseño de portadas, redacción de fragmentos descriptivos sobre personajes, competiciones por equipo o, entre otras actividades, redacción de cartas, informes, ensayos de adaptación a otra audiencia o, incluso, realizar conferencias de prensa o debates improvisados, que vienen a erigirse, en definitiva, como un detallado y minucioso listado de ejercicios pedagógicos que coadyuvan no solo a sacarle el jugo a la obra literaria en cuestión desde múltiples facetas, sino al aprendizaje de importantes técnicas y estrategias metacognitivas. Por último, en la parte C se ponen en práctica una selección de estas técnicas y actividades presentadas en la parte B para trabajar la novela, obras teatrales, historias cortas o algunos poemas. Esta obra se completa con una bibliografía seleccionada en la que se incluyen publicaciones de distintos ámbitos académicos y didácticos, además de recoger dos interesantes apéndices, el primero preparatorio para exámenes escritos y el segundo que recoge un enriquecedor catálogo de obras originales divididas por autor y título, nivel, dificultad lingüística, extensión, resumen y comentarios generales, que, en definitiva, pueden alimentar el apetito del lector. Joyce Merril Valdes (1986), editora de la anteriormente reseñada colección de ensayos Culture Bound. Bridging the Cultural Gap in Language Teaching, sin embargo, afirma en su ensayo “Culture in Literature” (p. 137) Alejandro Rodríguez Suárez - 98 - que las opiniones contrarias a usar los textos literarios es que se “basan en la lengua” y no niegan que la comprensión lectora de estos es un medio útil para la enseñanza-aprendizaje de la cultura y otros muchos aspectos, idea que muchos académicos apoyan. Nuestra investigadora (p. 139) advierte de que el fomento de la lectura literaria no debe centrarse únicamente en presentar “pedazos culturales de vida”. Ignorar la inmensa riqueza de los textos literarios, añade, es privar a los lectores de algo de crucial importancia. Valdes considera que la tarea del profesor es esclarecer los valores subyacentes en el comportamiento de los personajes para que los estudiantes puedan comprenderlos. Por lo tanto, los profesores deben tener “una amplia conciencia de los valores en literatura así como una profundidad de comprensión”. Cuando no exista una lista de libros para enseñar una cultura particular, Valdes (p. 141) sugiere usar la lista cultural de Allen (1973), porque proporciona una selección de elementos que se pueden localizar en cualquier obra literaria y así determinar los valores culturales. Aparte de determinar el valor cultural de un libro, hay otra preocupación relacionada con el uso del texto literario para la enseñanza de la cultura, y es el dominio de la lengua que poseen los estudiantes. Para Valdes (ibid.) las lecturas adecuadas para los alumnos en un nivel intermedio-alto debe tener “una estructura y un estilo relativamente simples, no incluir un vocabulario ininteligible y tener un buen contenido cultural”. Considera la citada autora que todos los géneros pueden estudiarse en clases con nivel intermedio y avanzado. Una obra literaria elegida con cuidado no solo proporciona a los estudiantes una buena visión de la cultura, sino que les facilita la comprensión y la apreciación de la literatura. La relevancia que reviste la relación entre la enseñanza de la lengua y la enseñanza de la literatura es igualmente abordada en la magnífica colección de ensayos Literature and Language Teaching (1986) de los editores Brumfit y LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -99 - Carter, con la supervisión de Herbert Widdowson. En sus enriquecedoras más de 280 páginas y 20 capítulos estructurados en cuatro grandes apartados, según constatan los editores (1986: 1), el libro, que abarca ensayos de variados niveles de abstracción, da cabida a un número de cuestiones fundamentales en su introducción (p. 2-21), entre los que se encuentran el vínculo entre la estilística y la literatura, la literatura, la lengua y el discurso o entre la competencia literaria y la lectura del texto literario. De interés, entre otras, son las palabras de Brumfit y Carter (1986) al mantener que […] teachers need to make provision for sensitizing students or developing in them the necessary literary competence to be sensitive to the kinds of styles, forms, conventions, symbolization, etc. […] These are effectively strategies of reading, but they form a component of a culture-specific set of norms and expectations which often need to be explicitly taught in the development of literary competence. […] the competence is an interesting combination of linguistic, sociocultural, historical, and semiotic awareness (Brumfit y Carter, 1986: 18). De la primera parte “Literature and Language” (p. 33-166) sobresalen la cantidad de ensayos con gran profundidad teórica, mientras que en el segundo “Literature in Education” (p. 168-229) se examinan asuntos pedagógicos que surgen al tratar de enseñar la literatura en clase y el tercer apartado “Fluent Reading Vesus Accurate Reading” (p. 233-280) recopila ensayos en torno a la enseñanza de la literatura en Tanzania (p. 236) y este de África (p. 244). Interesa destacar el estupendo artículo de Cristopher Brumfit “Wider Reading for Better Reading: An Alternative Approach to Teaching Literature”, en el que el mismo autor (p. 256) plantea cambiar el modelo existente para ofrecer a los estudiantes con interés en los textos literarios la experiencia de la lectura y descubrir no discursos aislados sino todo un cuerpo Alejandro Rodríguez Suárez - 100 - de literatura, sobre todo, poder discutir las relaciones con su experiencia pedagógica pero también vital. María Isabel González Cruz publica el interesante manual de ejercicios de comprensión lectora que lleva por título Reading Comprehension Passages on the Canaries (1997). Se trata de un texto que en cinco estupendos capítulos (“The Places”; “The People”; “History and Culture”; “Daily Life”; “Entertainment”) y unas 130 páginas pretende recoger una muestra de fragmentos literarios en torno a los escritos de viajeros británicos. En esencia, como la propia profesora suscribe en su introducción (1997: 17), la obra presenta una doble finalidad: que el lector alumno ejercite sus habilidades lectoras y léxicas a la vez que consigue mejorar “sus conocimientos extralingüísticos íntimamente relacionados con su propio acervo canario”. Queda claro que con el interés y motivación que puede despertar un abanico de más de 30 fragmentos literarios de escritores viajeros británicos que viajaron a las Islas Canarias principalmente a finales del siglo XIX tales como Peggy True (1959), Olivia Stone (1887), Margaret D’Este (1909) o, entre otros, Isaac Latimer (1997), Frances Latimer (1888), Harold Lee (1887) o Elisabeth Murray (1859), el estudiante conseguirá sin lugar a dudas ahondar en el contenido histórico y sociocultural de su propio entorno geográfico. Dividida en seis secciones y 26 amplios capítulos, la monografía Ways of Reading. Advanced Reading Skills for Students of English Literature (2007), reeditada en varias ocasiones desde al año 1992, constituye un texto, como suscriben Montgomery et ál. (2007: ix) centrado en el estudiante y en el lector con intereses literarios cuyo valor reside fundamentalmente en un acercamiento crítico y analítico a la lectura; ofrece interesantes preguntas y pone el acento en la forma y estructura en la búsqueda incansable de la comprensión lectora. La sección 1 “Basic Techniques and Problem-Solving” proporciona, como su título revela, una variedad de estrategias para LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -101 - solucionar problemas. Las variedades lingüísticas y otros asuntos de cambió histórico, género y posición social son también objeto de análisis en la sección 2 “Language Variation”. La tercera sección “Attributing Meaning” centra su atención en cuestiones de índole semántico como la ironía y la alusión, además de explorar los papeles respectivos del autor y del lector en el proceso de creación y limitación del significado. Los autores consagran los capítulos de la cuarta sección “Poetic Form” al sonido y a la gramática poética, mientras que la quinta sección “Narrative” se preocupa ampliamente de aspectos narrativos (qué crea un argumento y cómo se narra). El elemento de la traducción de un medio a otro, desde la ficción en prosa a la película y desde la página a la obra teatral es también abordado en la última sección “From Text to Performance.” Además de las anteriormente citadas fuentes, también podemos incluir una pequeña selección de opiniones académicas acerca de la trascendencia que puede tener la literatura como fuente didáctica. Tal y como se desprende del pensamiento de Seelye (1993: 16-17) en su monografía Teaching Culture. Strategies for Inter-cultural Communication o de Hammerly (1982: 522-524) en Synthesis in Second Language Teaching, a veces se piensa que los textos literarios de otros años no se pueden emplear como métodos para comprender e interpretar la sociedad contemporánea. En la obra Context and Culture in Language Teaching, de Oxford, Kramsch (1993: 130-131) subraya que la principal razón para ejercitar la comprensión lectora de los textos literarios es “la habilidad de la literatura de representar esa particular voz de un escritor entre las demás voces de su comunidad y, de este modo, llamar la atención del lector”. Por su parte, la revista Modern English Teacher (1995) recoge el ensayo “Culture Studies, British Studies and EFL”, en la que Pulverness (2000: 87) constata que los textos literarios (drama, ficción, viajes o poesía) no solo “ofrecen una amplia ‘visión del estado de la nación’ […] pero también ofrecen al lector una infinidad de visiones de las sensibilidades Alejandro Rodríguez Suárez - 102 - de los ciudadanos británicos y la textura de la vida en el Reino Unido contemporáneo”. El editor y también autor de “Dialogic Interaction with Literary Texts in the Lower Secondary Classroom”, Fenner (2001: 16, 20) comparte ambas opiniones y añade que los textos literarios son más ricos y más variados que los textos objetivos. Con esto, ofrecen a los lectores la oportunidad de explorar la multiplicidad de la lengua y de la cultura. Existen diferentes géneros literarios que evocan empatía y desarrollan una comprensión de ciertos aspectos de la otra cultura. Marquardt (1969, 1970, citado en Seelye (1993: 67) considera que la literatura es ideal para desarrollar la empatía, porque “los creadores de la literatura están motivados por el deseo de explorar las emociones de los demás y comunicárselas al lector”. Piensa que los libros de lectura ayudarán al lector a entender cómo el comportamiento de un individuo está condicionado por la cultura. Storry y Childs (1997) concluyen cada párrafo de su libro British Cultural Identities con ejemplos culturales, que incluyen películas, libros y programas de televisión que se relacionan con el asunto que se está tratando. Stern (1992), en la ya clásica pero interesante monografía Issues and Options in Language Teaching editada por Oxford, también concluye que la competencia lectora literaria es de indudable trascendencia en la sociedad, especialmente los cuentos populares, las canciones infantiles, la literatura de viajes u otros géneros de gran difusión que constituyen una herencia literaria común. Las obras literarias, afirma el autor (p. 229), algunas veces representan los pensamientos, las emociones y los valores de la cultura meta de forma inolvidable. Tal y como señalan García Sánchez et ál. (2011), en su manual de enseñanza universitaria Comunicación oral y escrita en lengua inglesa para un entorno educativo B1+, el uso de los textos literarios en clase ofrecen un abanico importante de posibilidades para presentar otros aspectos de la programación de la LE. Casi todas las obras literarias, constatan García LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -103 - Sánchez et ál. (2011: 77), contienen de alguna manera factores de comprensión cultural y pueden explotarse con las técnicas lectoras específicas adecuadas en el aula. Leer literatura también sirve de base para practicar otras destrezas productivas como las escritas y orales, además de aprender vocabulario y perfeccionar estructuras lingüísticas y pragmáticas de nivel superior. No obstante, destacan los autores que los aprendices han de recibir las estrategias y técnicas necesarias para lograr una buena competencia lectora del texto literario de que se trate para lograr llegar a apreciar la obra en su totalidad. Por ejemplo necesitan leer más allá del texto en sí y aprender a reconocer aspectos tales como cuál es el mundo histórico de una novela o cuento, sus condiciones sociales, el entorno geográfico, e incluso, la presentación de algún apunte biográfico del autor cuando se trata de poemas o fragmentos autobiográficos. En consecuencia, hemos advertido de la importancia de la integración de la lengua, su cultura y la literatura, aportando algunas de las convincentes razones provenientes de la Lingüística Aplicada (Widdowson, 1975; Brumfit y Carter, 1986; Collie y Slater, 1987; Montgomery et ál., 2007, entre otros estudiosos). Ha quedado claro que la literatura no es algo ajeno a la lengua. Lo literario está determinado por el poder creativo de la lengua o su “literariedad”, así como que la lectura literaria no posee un lenguaje especial sino que la lengua permite una escala de uso más o menos literaria o creativa. La literatura no solo permite integrar las diferentes estrategias lectoras, sino también incrementar las ganancias léxicas y sintácticas. Kramsch (1993) defiende que al leer textos literarios el proceso mismo de la lectura cambia: de lectura eferente, donde el lector simplemente trata de extraer información, se pasa a lectura estética, donde el lector interactúa experimental y emotivamente con el discurso. Pero siendo textos lingüísticos, como cualquier otro texto escrito, también permiten la práctica de la lectura Alejandro Rodríguez Suárez - 104 - eferente, la práctica de lectura de orden inferior para garantizar una comprensión básica. Como señalamos en los apartados II.1 y II.2, es el paso previo para las destrezas de orden superior, como la lectura descendente, estratégica o implícita, para lo cual la literatura por su anfibología semántica es especialmente útil. Por otra parte, el creciente interés por el uso de los textos literarios también responde a una reconocida vehemencia por integrar la realidad sociocultural e intercultural con la lengua en el aula de idiomas. De hecho, las tres razones tradicionalmente admitidas para usar el texto literario como recurso en clase son de naturaleza lingüística, didáctica, pero también cultural. Esta última razón, como se ha señalado en el apartado anterior es fundamental en cuanto la literatura puede servir para enriquecer la dimensión cultural de la LE. II.4 Resumen a II Este capítulo nos ha ofrecido una visión panorámica sobre la bibliografía existente en torno a la didáctica de la LE en general y, más específicamente, sobre la lectura, demostrando ser, como se ha visto, extraordinariamente extensa y rica en variedad de apartados y discursos. Hemos querido reseñar que durante las últimas cuatro décadas no han dejado de publicarse cientos de libros y artículos acerca de la didáctica lectora. En esta última década, además, han visto la luz monografías importantes como, por ejemplo, Reading in a Second Language: Moving from Theory to Practice de Grabe (2009) o la que lleva por título Teaching ESL/EFL Reading and Writing a cargo de Paul Nation (2009). Dada la imposibilidad de cubrir tan siquiera una fracción de esta bibliografía en un único texto, a lo largo del capítulo que hemos desarrollado más arriba nos hemos centrado de manera particular en la enseñanza-aprendizaje de la lectura, es decir, en aquellos estudios teóricos y LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -105 - empíricos que han seguido los procesos (de lectura ascendente o descendente) y métodos (de lectura atenta, en silencio o, entre otros, de mapas semánticos), combinando el tratamiento más didáctico con otros enfoques importantes de la lectura como la dimensión intercultural y/o literaria que ésta posee. En primer lugar, hemos enmarcado la lectura como una competencia lingüística y expuesto sus principales características según una variedad de fuentes y autores. Con tal fin, por ejemplo, hemos citado a Segalowitz (1986), Rayner y Pollatsek (1989) y Stanovich (1991) que investigaron el papel del procesamiento de la lectura ascendente, estableciendo que la lectura es un proceso que comienza con el reconocimiento de palabras, pasando por las oraciones y así, sucesivamente, hasta alcanzar operaciones de comprensión más avanzadas (semánticas, textuales, pragmáticas…). En esta línea hemos presentado, adicionalmente, algunos trabajos teóricos y experimentales como los de Paran (1996) y su estudio sobre el input textual o el estudio de Daneman (1996) sobre reconocimiento léxico inicial imprescindible en todo proceso lector. Las estructuras gramaticales de nivel superior, como la sintaxis, o las discursivas como los párrafos, según la visión de estudiosos como Williams y colaboradores (1984); Barnett (1986) o, entre otros, Goulden, Nation y Read (1990), revisten igualmente gran importancia. En segundo lugar, hemos dedicado una sección al estudio de los trabajos consagrados a la lectura, esta vez, como competencia estratégica, en la que sobresalen interesantes publicaciones que versan sobre técnicas que los lectores transfieren de LM a su LE, como las de Cummins (1980) o Clarke (1980) o, incluso, las de Upton, (1997). Se han aportado otras investigaciones como las efectuadas por Royer (1984), Bransford y otros coautores (1984) o Soulé-Sousbielles (1987) en torno a la competencia estratégica en el proceso lector que insisten en la trascendencia que reviste el análisis y posterior Alejandro Rodríguez Suárez - 112 - experiencias y capacidades de adaptación y supervivencia adoptando para ello la fórmula del viaje. El historiador griego Heródoto, conocido, entre otras cuestiones, por el atractivo y vitalidad de su obra, fue un gran conocedor de una buena parte de los territorios de Asia Menor, África y costas del Mar Negro. Ya durante el Imperio Romano, uno de los escritores eruditos que más destacó fue, sin lugar a dudas, el legislador, orador, estadista y periodista Julio César (100 A.C.- 44. A.C), cuyas obras escritas en un latín castrense, La Guerra de las Galias y Guerra Civil, entre otras cuestiones, hizo descripciones etnográficas y geográficas de sus viajes por los pueblos celtas y germánicos, recopilando aspectos como la organización social, la religión o la lengua. En la Edad Media, en el Renacimiento y en los siglos de los grandes descubrimientos posteriores son los mercaderes y los marinos, los monjes y los prelados, los embajadores, geógrafos y exploradores, los que realizaban viajes con diferentes fines, ya sean comerciales, políticos o religiosos. Los mitos y los libros de sagas como el manuscrito medieval The Book of Leinster incluyen, asimismo, expediciones y aventuras viajeras. Todas las literaturas occidentales comienzan con grandes poemas épicos basados en estructuras de viajes como la Odisea, Beowulf, Mio Cid, el Cantar de los Nibelungos, etc. Siglos más tarde, aun en iguales condiciones y quizás idénticos compromisos con la historia, el musulmán Ibn Batuta (1302-1368) va y viene de Tánger a la Meca en varias ocasiones, recorriendo, en el intermedio de este obsesivo peregrinaje, más de medio mundo. No obstante, es a partir de Marco Polo (1254-1324), más exactamente desde la publicación del libro que lleva por título Le divisament dou monde (1298) o Il Milione, originalmente escrito en franco-véneto, cuando el libro de viajes comienza a adquirir su configuración moderna. Estos relatos de viaje no sólo llenaron, indudablemente, un vacío de información y exploración en las dos épocas que nos referimos, sino que, desde el punto de vista del lector y recepción, desde luego, de algunas LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 113 - organizaciones apuntadas más arriba, eran fundamentales para el desarrollado científico, comercial y militar. Los libros de viaje publicados, sobre todo, a partir de la Edad Media en Europa, se caracterizaron, como se puede apreciar a través de los innumerables textos dedicados a esta cuestión, por ser eminentemente enciclopédicos e informativos al estar escritos, la mayor parte de ellos, con un fin sabio, es decir, ofreciendo, en cada página, cada capítulo, cada ilustración, cada anexo…, aspectos de navegación, de rutas comerciales, de geografía, botánica, antropología e historia, considerados, según qué época, importantes para el desarrollo del individuo y de la sociedad.2 Desde aquellas descripciones lejanas que van desde los territorios descritos hasta la organización de las expediciones más problemáticas y crónicas de guerra contemporáneas, la literatura de viajes ha ido cumpliendo una función central en lo que se refiere a la definición de la identidad colectiva. La confección y puesta en circulación de un libro de viajes que, en un momento dado, tiene como objetivo centrarse o referirse de manera directa a un grupo de personas, una tribu o una comunidad social, permite conocer cómo se describe, presenta y, sobre todo, cuál es la imagen de este grupo de individuos para un público que, por regla general, lo desconoce. El viajero actúa, digámoslo así, como si él mismo fuese, durante un tiempo, una especie de intermediario o vehículo informativo/descriptivo capaz de conectar al lector entre dos espacios: el que él mismo vive y el que el escritor viajero le propone 2 Razón tiene la profesora Almarcegui cuando, en El sentido del viaje (2013), explica que ya desde la Antigüedad, los viajes se justificaban bien por una simple búsqueda de experiencias, bien por una extraña especie de representación del yo en el extranjero o bien, como es el caso, para ofrecer una imagen global de la civilización a través de la literatura: “Desde la Antigüedad, el viaje ha sido una de las formas más destacadas para la representación de la humanidad. Desplazarse, conocer nuevos lugares y habitantes ha constituido una de las grandes fascinaciones de la historia. Y, si bien el viaje pasa por una infinitud de experiencias y tiene diversas formas de representación, a la hora de analizarlo hay que referirse a su prueba más prolífica hasta la actualidad, la literatura” (2013:11). Alejandro Rodríguez Suárez - 114 - vivir a través de su propia experiencia. Recorre, en este sentido, un territorio desconocido, relatando, en todo momento, lo que observa con el fin de transmitirlo a sus lectores en un espacio y en un tiempo en el que, además, comparte un código (lingüístico, pero también cultural) y con quien crea una complicidad frente a esa cultura extraña que describe. El viajero se comporta, en muchas ocasiones y a nuestro entender, según una variedad de perspectivas, muchas de los cuales han sido suficientemente trabajadas por la crítica anterior, a saber: como un reportero, cuya actividad periodística se centra, en su periplo viajero, en la recopilación de reportes y noticias de lo que observa; igualmente como un confesor de su propio estado en cuanto el escritor se manifiesta como un ejecutor del propio yo autobiográfico al erigirse en espectador de los lances que aporta el viaje; pero también el viajero actúa de etnógrafo: alguien que observa y anota en un diario datos que toma a partir de sus propias experiencias o de sus diálogos, acumula información sobre una sociedad —próxima o distante— y la transmite a un lector culturalmente próximo y/o geográficamente remoto que ignora cómo es, cómo era o como se supone que iba a ser esa realidad, sintiendo, así, curiosidad por conocerla.3 Alejados territorialmente de su entorno, y recorriendo lugares que suponían en muchos casos como modelos sobre los cuales edificar los propios al referirse, por ejemplo, a instituciones y costumbres de las regiones más modernas o atrasadas, ¡qué importa!, este tipo 3 Según el profesor Ángel Díaz de Rada Brun (2011: 37-39), en la obra que lleva por título El taller del etnógrafo. Materiales y herramientas de investigación en etnografía (2011) “el cuaderno de notas es un medio de registro en el campo social. La información se registra en él sobre la marcha, o aprovechando breves momentos de pausa en el curso de los acontecimientos”. Esos registros originales no tienen tanta significación para la obra final hasta que se interpretan o analizan definitivamente en la llamada mesa de trabajo. El diario aquí escrito se escribe sin “las presiones temporales que impone el curso de los acontecimientos”. A nuestro modo de ver, el viajero, cual etnógrafo, realiza un trasvase de los primeros hechos y palabras registradas en los cuadernos de viaje, según una posición llamada emic, al diario más elaborado, tras realizar un análisis e interpretación en dicha mesa, según la otra perspectiva denominada etic. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 115 - de viajeros jamás dejó de pensar qué reglas y qué prácticas (sociales, políticoeconómicas, históricas o religiosas) eran adecuadas y cuáles no.4 En este sentido, el viajero es también un coleccionista de información y curiosidades. Tanto para él como para sus lectores, cualquier rasgo que venga a identificar el territorio meta podrá adquirir mayor o menor interés, resultar curioso y/o ser en mayor o menor medida digno de atención sólo cuando sea percibido como algo diferente de su contexto sociocultural. De esta forma se irán incorporando aspectos de interés haciendo que el resultado final contribuya a obtener en mayor o menor rango, como decimos, un retrato de ese espacio geográfico como algo diferenciado. La experiencia personal empírica y, en algunos casos, incluso sobrenatural es frecuente en los libros de viaje. La historia de la humanidad en sí misma contiene innumerables ejemplos de esta forma de entender y acercarse al conocimiento exacto de las cosas. En los libros de viaje, el 4 También llamado material verbal es, en aplicación del pensamiento de Díaz de Rada (2011: 86-87), un material que puede ser susceptible de dos planos de interpretación analítica o descriptiva. Este material que nos relata el reportero nos habla, por una parte de los estados de cosas en el mundo de los personajes que ve o con los que conversa, es decir, que contiene una dimensión o verdad que podemos denominar referencial o informativa en cuanto interpreta la pregunta “¿de qué hablan estas personas? o ¿qué dicen acerca de cómo son las cosas en su mundo?” Los personajes pueden aportarnos cualquier dato que el viajero interpretará en su dimensión informativa referida a algún aspecto concreto de esa realidad sociocultural y que podría someterse a prueba de verdad referencial; como un cronista de la cultura material e inmaterial de las sociedades que visita, al presentarse como autor de informaciones y contenidos en que observa la historia y el orden de los tiempos más próxima o alejada. A su vez, los textos verbales de las personas del campo social también pueden analizarse desde la perspectiva o posición social y que interpreta la pregunta anterior “¿de qué hablan estas personas” así: “¿Qué dicen estas personas acerca de su propia posición en un campo de posiciones sociales diferenciales?”, es decir, desde qué perspectiva están hablando. Por lo tanto, esta idea puede resultar interesante para comprender el lector que las personas con las que dialoga el viajero dicen lo que dicen en su dimensión informativa o referencial. Desde la posición o perspectiva de los actores sociales con los que habla el viajero, lo que dicen puede analizarse por el viajero y reinterpretarse en la narración posterior al primer cuaderno de campo en su diario. El viajero puede contrastar o triangular los datos desde la hipótesis de la existencia de diversas perspectivas. Concluimos que el texto verbal de un personaje, desde esta última perspectiva social, no es susceptible de falsación en cuanto no puede evaluarse con las etiquetas de verdadero/falso. Alejandro Rodríguez Suárez - 116 - narrador simplemente cuenta: describe, por ejemplo, aspectos de una región desconocida para su grupo de lectores y refuerza, por decirlo de alguna manera, la idea de la distancia al definir al otro como diferente, intentando, de esta forma, definirse a sí mismo como igual —idéntico a su público y miembro de una totalidad que lo comprende, portador de un conjunto de atributos comunes con su audiencia la cual, en idéntica línea, se ve reforzada por el relato que en principio habla no de su cultura, sino de la cultura de la otredad—. El relato de viajes, por tanto, construye un retrato no sólo de la cultura observada sino también de la propia del observador que, capítulo a capítulo, viene a estar reflejada indirectamente en el texto. Los libros que describen las relaciones interpersonales en las distintas comunidades forman parte de la etnografía alentando, si cabe, ofreciendo, al fin, un mayor conocimiento de la misma. Históricamente fue la cultura europea la que, a partir del siglo XVI y sobre todo con los cambios políticos, sociales y económicos que supuso la conquista de América y más tarde la visión de otros territorios igualmente “alejados del mundo conocido”, produjo libros y relatos en los que se describían las culturas, es decir, tanto las propias europeas como estas que indicamos, en aquellos tiempos, más remotas y exóticas. Nos llama particularmente la atención la diversidad de relatos etnográficos que pueden formar parte de los libros de viajes. Algunos establecen un diálogo fluido con los pueblos observados, permitiéndonos escuchar la voz de quienes los integran. La voz del otro se funde en las páginas de la narración aun ejerciendo siempre el escritor el estricto control del discurso. Es el narrador, por tanto, el que posee la capacidad de aportar cosas nuevas al lector frente a una población meta, por lo general, y estática —el viajero se mueve y aprende, los "nativos" son descritos/fotografiados en su propio territorio y, por lo tanto, ajenos a cualquier conclusión del viajero—. En un elevado número de casos, la etnografía es poco permeable a la LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 117 - cultura estudiada y aunque los viajeros revelen abiertamente el objetivo de involucrarse en las comunidades para estudiarlas y describirlas tal y como son, tienden, en iguales e incontables casos, a corroborar sus prejuicios y estereotipos al tiempo que confirman mitos y creencias previos, tiñendo de un exagerado subjetivismo la realidad contemplada. El mito del buen salvaje del que participan, por ejemplo, algunos de los más ilustres antropólogos vinculados al estudio del subcontinente africano como Levy-Bruhl, Marcial Eliade o Lévi-Strauss (en Brian Morris, 1987: 169; 190; 278) podría utilizarse como un claro ejemplo de esta posición. 5 5 En la excelente obra de Brian Morris bajo el título Anthropological Studies of Religion. An Introductory Text (1987), se sintetizan un gran número de estudios en torno al pensamiento primitivo, del que destacamos a este respecto el de Lévi-Bruhl (1987:169), Marcial Eliade (p.179) o el propio Lévi-Strauss. Morris dice “Lévy-Bruhl implied that preliterate thought involved the “mystical participation” of events and ideas, a cosmological mode of thought that linked entities that rational thinking would appear to separate.” También afirma Morris que “Eliade’s essential thesis is that religious thought, and preliterate culture generally, are characterized by an underlying structured schema that unites diverse aspects of existence into a cosmological unity through symbolism… In the process, people in precapitalist culture feel a part of a living cosmos, and their existence is not broken, differentiated, or alienated. Both Lévy-Strauss and Douglas describe preliterate cultures in a similar fashion” (1987:179). Morris también se apoya en Lévi-Strauss para dejar claro que la mentalidad primitiva era más compleja y lógica de la que aparenta. El concepto Lévi-Straussiano, según Brian Morris (p. 278) “of the “savage mind”, or thought untamed, is a vague, intangible notion, more of a metaphor than a scientific concept. Lévi-Strauss attempts to avoid a rigid dichotomy between science and “untamed” or savage thought for a number of reasons. First he feels it necessary to stress that preliterate people are neither ignorant nor childish nor illogical in their general thought. The first pages of The Savage Mind are largely devoted to demonstrating that preliterate people have a detailed knowledge of the natural world and that their thinking is not solely governed by organic or economic needs (Brian Morris, 1987:279). Alejandro Rodríguez Suárez - 118 - Figura 3: Cubierta de Anthropological Studies of Religion…, de Brian Morris. La idea de que los indígenas ignorantes, en muchos casos, tribus salvajes, podrían ser más puros en razón de su ingenuidad que el hombre europeo, este último desarrollando su estrategia humana en sociedades civilizadas, avanzadas e industrializadas, los hace ajenos a los sentimientos de egoísmo y mezquindad, codicia y materialismo…, como algunas de las características de la civilización capitalista. Esta sensación de contraste entre individuos se trata con relativa frecuencia en los relatos de viaje publicados en los dos últimos siglos y, en esta línea de información, hemos visto que está igualmente presente en los que conectan con Canarias. En una buena parte de los relatos de viaje de la época imperialista y colonial inglesa, por ejemplo, tanto los escritores como los lectores podrían asociar sobremanera a los lugareños en su entorno: junto a elementos totémicos y/o religiosos, por ejemplo, y/o tender a desposeerlos de su propia identidad cultural presentándolos tan sólo como parte de un escenario natural. De este modo, podrían ser percibidos como objetos, animales o cosas, posando junto a las plantas, fauna autóctona y diversos fragmentos más o menos variopintos y/o específicamente escogidos de la geografía circundante: LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 119 - es lo que llamamos cultura como parte del paisaje. Unas buenas estrategias lectoras por parte de los docentes no solo formales sino también informativas pueden contribuir indudablemente a destruir muchos mitos o estereotipos al respecto. La naturaleza polifacética del libro de viajes, la diversidad, por tanto, y la abundancia de esa forma de manifestación genérica que posee, despiertan una gran atracción en el campo de la investigación del discurso. Junto a las teorías existentes en torno a la lectura de los textos de viaje, conviene examinar la epistemología general de las disciplinas que forman parte directamente de este estudio y que, de algún modo, han ocasionado una cierta recuperación de términos tales como “discurso, texto, narración, perspectiva/punto de vista, niveles de lectura, técnica narrativa, orientación y tipo de publicación” en torno al género de viaje. Nos decantamos por una metodología, en consecuencia, distinta de la lingüística aplicada, la pragmática, la crítica literaria, especialmente como recurso pedagógico, sociolingüístico, de antropología sociocultural, histórico, geográfico y/o de didáctica general y/o específica de la lectura. El discurso del viaje, en lo que supone su materia prima, posterior elaboración/manufactura, objetivos y resultado final, presenta formas y estructuras discursivas heterogéneas. Es esta la razón, precisamente, por la que desglosamos en este y, también, en el siguiente apartado una taxonomía textual y lecto-discursiva tras interpretar el mensaje/modelo de comunicación en primera persona, sistematizar la información e identificar dichas estructuras. Queda perfectamente claro para nosotros que, en el estudiante de lengua y cultura maternas y extranjeras, el interés por el género de viajes es creciente, como alentador, igualmente creciente y fructífero es el volumen de relatos publicados, rescatados y traducidos en los últimos años. El libro de viajes se caracteriza por su singularidad descriptiva, su concreción en los Alejandro Rodríguez Suárez - 120 - detalles y, desde luego, su naturaleza fascinante, lúdica y entretenida. Este carácter particular en cuanto a la forma entretenida de presentar la historia, es decir, el cómo frente al qué se cuenta, le confiere asimismo una dimensión didáctica, otra estética y una final motivadora en el ámbito de la aprehensión de la lengua. Los beneficios en el aprendizaje de una lengua extranjera que puede aportar el género residen en su capacidad informativa y en su valor cognitivo, pero también en el modo que los escritores viajeros, principalmente etnógrafos, dado el perfil viajero que comentamos en IV, se involucran, observan y participan en la aventura siguiendo un modelo intersubjetivo, como activos entrevistadores o, simplemente como observadores cuya mirada se limita a interpretar el contexto social, comunidad o agrupación de personas y paisajes desconocidos para la amplia mayoría de los lectores. Adicionalmente, otro de los intereses didácticos que despiertan estos relatos entre el grupo de lectores reside en la representación de un mundo sociocultural dado, y también de una etapa histórica dada en la que el viajero decide plasmar su impronta estilística, léxica, sintáctica y pragmática, pero también ideológica, cognitiva, filosófica y artística de la existencia del individuo, de los pueblos o grupos humanos con los que interactúa. Se trata, como es sabido y hemos intentado explicar más arriba, de su apreciación personal, pero más intersubjetiva en la medida que más y más inmersión se lleva a cabo en la realidad por la que se transita. Hay numerosos ejemplos de libros, pequeños relatos, manuales y documentos escritos por un sinfín de viajeros exploradores que, de manera especial y a partir del colonialismo anglosajón del primer tercio del XIX, dejaron escrita su experiencia como resultado/hecho/muestra “literario” de sus salidas al extranjero. A veces, las más, el conjunto de exploradores al que hacemos referencia registraba sus aventuras en forma de diario personal configurando el relato en un devenir cronológico absolutamente coincidente LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 121 - con la realidad. En otras ocasiones, han sido los comúnmente llamados cuadernos de campo los que almacenaban la información tal cual se producía con el fin de, posteriormente, convertir/trasladar/transformar esas notas en elaborados artículos o libros. Entre los ejemplos más conocidos se encuentra el inspirador diario para futuros viajeros del Capitán Scott. No obstante, ya desde el siglo XVIII, escritores británicos de la talla de Samuel Johnson, Laurence Sterne o Mary Wollstonecraft encontraron inspiración en los viajes para narrar sus obras. En el siglo XIX también proliferaron tanto en Inglaterra como en Estados Unidos ensayos acerca de los viajes. Charles Dickens combinaba la ficción con descripciones más enciclopédicas de Europa y América del Norte, mientras que escritores estadounidenses de la talla de Mark Twain o Henry James nos relataban, en las últimas décadas del XIX, sus experiencias viajeras tanto en Estados Unidos como allende los mares. En los años de alrededor de 1900, el libro de viajes se había consolidado como género popular ampliamente aceptado en círculos culturales y de investigación así como en el público lector erudito. De entre los escritores viajeros que continuaron describiendo sus vivencias atraídos por la imagen y la propaganda de otros países sobresalen seguidamente D.H. Lawrence, Evelyn Waugh, Laurens van der Post, Wilfred Thesiger, Lawrence Durrel, Paul Theroux, Colin Thubron o Bruce Chatwin, entre otros. La importancia que reviste la lectura de los libros de viaje queda corroborada, además, por el número creciente de publicaciones críticas (desde monografías y colecciones de ensayo de toda índole hasta la creación de suplementos especializados en el ámbito de la prensa escrita, organización de congresos, multiplicación de grupos y sociedades de investigación, creación de cursos y seminarios, divulgación de los atractivos del género en las universidades de verano, apertura de líneas de investigación variadas y defensa de un amplio porcentaje de tesis doctorales) dentro y fuera de España. Alejandro Rodríguez Suárez - 128 - fruto del Coloquio Internacional Escrituras y reescrituras del viaje celebrado en la Universidad de La Laguna en 2005. Y de este mismo modo, el seminario celebrado en Arucas, Gran Canaria, en diciembre de 2012, con el título La cultura del viaje, cuyo resultado es, entre otros, la magnífica colección de ensayos que lleva por título La cultura del viaje (2013), editada por Germán Santana Henríquez, sigue la estela de los anteriores en cuanto a presentación y debate de nuevas líneas de investigación y creación/multiplicación de vínculos entre investigadores de diferente ámbito. Además, conviene, por su interés, señalar una selección de tesis doctorales españolas, la mayor parte de ellas defendidas sobre todo en la última década. Así, en la Universidad Complutense de Madrid se han leído tesis como La literatura de viajes en el siglo XIX: análisis y bibliografía de viajeros españoles por el mundo (1996) de Carlos García-Romeral Pérez, publicada en el año 1999 con el título Bibliografía de viajeros españoles (1880-1936), La literatura de viajes: una encrucijada de textos (1996) de Diana Calcines de Delas, Libros de viajes alemanes e ingleses a España en el siglo XX (2003) de Pedro Jesús Martínez Alonso, pero también en otros centros de enseñanza superior en España como la Universidad de Barcelona donde, en 1991, se defendía la tesis que lleva por título La imagen de España en los viajeros británicos del siglo XVIII, de Consol Freixa Lobera, la Universidad de Málaga con la tesis La Guardia Civil en los libros de viajes en lengua inglesa (1998) de José Ruiz Mas, la Universidad de Alicante con la tesis titulada Viajeros franceses en Canarias en el siglo XVIII (2004) de Cristina González de Uriarte Marañón, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria con, al menos, dos tesis tituladas Las Islas Canarias en los textos alemanes (1494-1865) [2005] y El comportamiento cosmopolita del yo autobiográfico en los libros de viajes de Bill Bryson (2005), de Marcos Sarmiento Pérez y Mª del Pino Santana Quintana, respectivamente, y la Universidad de Murcia con la tesis Viajeros Románticos a LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -129 - Oriente: Delacroix, Flaubert, Nerval (2007) a cargo de Nieves Soriano Nieto. Una vez se ha puesto de manifiesto, a través de estas fuentes especializadas y divulgativas, el interés y atención que ha venido suscitando el tema del viaje, entendemos que para una buena comprensión lectora general y/o específica (adaptando los estudios de Bransford et al., 1984 y SouléSusbielles, 1987, descritos en II.2.2) del género que nos ocupa, es de especial importancia ahondar en ciertos conocimientos sobre el género con el fin de aprehender más y mejor las nociones de lengua que sean motivo de estudio, progreso y afianzamiento en el aula. Por un lado, sería constructivo preguntarnos sobre su taxonomía, sus formas y estructuras discursivas. Por otro, acerca de la materia narrada en el relato de viajes. ¿Se trata de una imagen genuina de lo que el viajero observa o de una representación distorsionada por la perspectiva inexorablemente etnocéntrica, centrada en el punto de vista irreductible del observador? ¿Accedemos a las características auténticas, científicas, positivistas e intersubjetivas de una región desconocida al leer un escrito sobre ella o, por el contrario, nos quedamos en una especie de umbral, en la percepción —imaginaria o ficticia, a veces— de quien escribe y de sus ideas anteriores sobre la cultura representada en su texto? Una vez más, conviene señalar a este respecto el pensamiento de Antonio Garrido Domínguez (1996: 27), en la obra que lleva por título El texto narrativo (1996), el cual se hace eco de estas distinciones anteriores, poniendo de relevancia que el significado narrativo desvela los vínculos existentes entre el mundo de la fantasía y el mundo real, como un reflejo mimético o como una imagen artística del mundo real y observable. En este sentido, el docente ha de insistir en el hecho de los rasgos reales en comparación directa a los ficticios. El libro de viajes no simboliza única y exclusivamente un modelo totalmente real, sino que conforma, a su vez, la propia cosmovisión del escritor viajero que vierte su propio arte narrativo sobre los relatos, sus propios recursos y, en Alejandro Rodríguez Suárez - 130 - definitiva, su propia forma de sentir, pensar y actuar. Este viaje, un arte de contemplación personal y estético, plagado de fenómenos socioculturales bien podría entenderse como una manifestación y/o testimonio escrito del arte de viajar así como espejo del espacio, el tiempo social, las geografías, la etnohistoria, la religión y las ideologías pero, también, la biología vegetal y animal y las relaciones interculturales entre los seres humanos. Qué duda cabe de que la lectura como competencia lingüística y estratégica bien puede cimentarse y continuar mejorándose debido a la variedad de textos que, según la variedad de géneros, estilos y autores que lo traten, se presentarán con una u otra serie de características particulares que, tal y como decimos sobre el género de viajes, se hallan inmersos en sus relatos. Su interesante carácter híbrido o mixto sumado a sus patrones retóricos permite desvelar en el estudiante un buen número de subgéneros tales como los epistolares, autobiografías, etnografías, incluso periodismo e historia coetánea o moderna. Señalábamos en el capítulo II el pensamiento de Patricia Carrel (1985; 1987) cuando sostenía que el conocimiento de los patrones retóricos y estructuras discursivas contribuyen a elevar el rendimiento lector. Así, la revista Relato de viaje y literaturas hispánicas (2004) recopila el interesante ensayo español que lleva por título “Camino del viaje hacia la literatura” donde su autor, Peñate Rivero (2004: 19-20) distingue algunos rasgos discursivos del relato del viaje. De este modo, tenemos la frecuente secuenciación de los elementos recurrentes tales como el recorrido y su cronología, la descripción abundante, y las digresiones a causa de la mirabilia. Asimismo, se hallan los subgéneros mencionados dentro del propio relato, entre los que se hallan, las crónicas militares y de exploración, itinerarios de peregrinos, cartas de viajeros y novelas afines. El interés sobre el viajero identificado como narrador protagonista de la historia es otro rasgo primordial a tener en LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 131 - cuenta, así como los pasajes cuasidocumentales y el predominio del texto descriptivo que también revalida Sofía Carrizo Rueda (1996: 23) en su ensayo “Morfología y variantes del relato de viajes” para la colección Libros de viaje de la Universidad de Murcia, editado por Carmona Fernández y Martínez Pérez. En este sentido, conviene señalar otras características apuntadas por García-Romeral en su obra Bio-bibliografía de viajeros españoles (1900-1936) [1997], en la que, además de otras cuestiones de interés, recalca la primera persona del singular, la simultaneidad entre viajero y narrador, la linealidad cronológica en el periplo, el texto descriptivo sobre otro tipo de discursos, combinación de registros idiomáticos, ausencia de personajes salvo los sujetos socioculturales y el estilo literario característico frente a otros géneros técnicos y científicos. Qué duda cabe de que elementos como los citados, (conocimientos de estructuración textual, tipología textual, léxico en sus variantes diafásicas o, entre otros, formas verbales en primera persona, con unas técnicas adecuadamente presentadas por el profesor y aprendidas por el estudiante), representan factores que pueden incentivar el conocimiento y la mejora del proceso lector. A estos métodos lingüísticos y estratégicos se une inequívocamente, dado el reseñado carácter interdisciplinar y fronterizo (geografía, historia, antropología o botánica) del relato de viajes, un trabajo centrado en activar los esquemas de contenidos y/o temas socioculturales que ayuden a interpretar y, por supuesto, a progresar en los procesos lectores. La lectura general y específica literaria en sus diferentes competencias (lingüística, estratégica, socio-intercultural…) es un destreza que puede aplicarse muy bien en el terreno del relato de viajes. Si bien algunos estudiosos del género consideran el concepto del discurso del viaje problemático por la heterogeneidad de subgéneros implicados, nosotros entendemos que es esta peculiaridad la que resulta extraordinariamente útil para el estudiante de idiomas en cuanto fuente variada de textos para explotar Alejandro Rodríguez Suárez - 132 - en consecuencia. Nuestros estudiantes pueden beneficiarse perfectamente de sus especificidades siguiendo la clasificación de Lorenzo Silva que propone, al menos, cuatro estilos de viaje: el viaje propiamente turístico, el no-viaje (a través de internet), el viaje anti-turístico y anti-exótico y, por último, el viaje anti-extrañeza donde se pueden encontrar no tanto las rarezas sino las semejanzas y analogías con los modos de vivir propios.7 Una lectura cuyo contenido se caracterice por elementos que susciten el interés y la motivación del estudiante contribuye marcadamente a atraer su atención: la aventura y la añoranza. El componente de la aventura se suma inexorablemente a aquellos factores más objetivos del contexto social que va narrando el escritor viajero. Una aventura que tiene que ver con sucesos o acontecimientos intrigantes o fascinantes, pero igualmente con anécdotas o tragedias históricas relacionadas con los pueblos y ciudades visitados por el viajero. El otro aspecto propio de la mayoría de los libros de viajes es sin duda la añoranza: una nostalgia del edén perdido, aquél que ya brilla por su ausencia en las zonas del planeta más industrializadas, densamente pobladas con altos índices de desigualdad social, pobreza y condiciones de vida infrahumanas. El viajero observador se lanza a la búsqueda de este particular edén, las comunidades sociales y los paisajes más distantes. Así, el género, como aglutinador de otros discursos de carácter informativo, periodístico, confesional…, ayudará a entender cómo describe y relaciona el narrador los elementos más próximos, reales y fieles a la observación sistemática social a la par que generan inequívocamente una atracción hacia la retórica literaria y la desbordante imaginación y creatividad del autor. Nuestro genial visitante, escritor y viajero, Alfred Burdon Ellis, no 7 Desde el punto de vista didáctico y gracias a las nuevas tecnologías, entendemos que el aprendizaje ubicuo desempeña hoy día un papel trascendental al tiempo que agiliza la adquisición de conocimientos, en nuestro caso, de LE, cultura, estrategias… mediante la lectura de los fragmentos de West African Islands (1885). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 133 - puede ser menos en la aventura hacia lo desconocido, y escapa de la Segunda Revolución Industrial inglesa, de sus contaminadas fábricas e industrias británicas al alza para buscar, entre otras cuestiones, a seres humanos distintos en la atípica y volcánica región de las Islas Canarias. Aventura y aventuras que ayudan al lector en su emocionante periplo por la isla de Tenerife y de Gran Canaria. Pero también, esa nostalgia hacia su hogar de la que hablamos que puede abatir la mentalidad del viajero, también se dejará sentir en ciertas ocasiones cuando contrasta lo que observa —o siente— con su país, comparación que cuando se hace, se decanta la mayoría de las veces a favor de su Inglaterra natal. En definitiva, ¿por qué atrae tanto a los lectores los libros de viaje? El lector encuentra regocijo y satisfacción en los relatos de viaje dado que de este modo logra visitar nuevos destinos desde la seguridad y el confort de su propio hogar; puede compartir las experiencias del autor viajero, disfrutar de las ventajas y evitar las potenciales desventajas, riesgos y peligros que puede entrañar un viaje, desplazamiento o recorrido. Desde esta mencionada seguridad, los lectores apreciarán las descripciones de las incomodidades, así como de los placeres del viaje. Así, se podrá leer sobre los trastornos provocados por el mar en Stevenson, el dolor que supone montar en mula durante horas bajo un calor abrazador en Graham Greene, las frustraciones al intentar reparar un coche en la India en Newby o las dificultades propias del frío intenso en viajeros como Palin o Brysson. Pero también la lectura de los relatos de viaje permite al estudiante de LE atraer su motivación y perfeccionar sus destrezas lectoras —lingüísticas y estratégicas—, sintiendo al unísono entusiasmo y admiración ante el espectáculo de maravillosos y pintorescos paisajes y del encuentro con otras formas de vida. No hay duda de que, como lectores, es posible compartir los descubrimientos y aventuras del escritor viajero. Vamos recogiendo simultáneamente multitud de datos Alejandro Rodríguez Suárez - 134 - históricos por los que se va desplazando el narrador. En síntesis, la lectura del texto de viajes, como género literario más o menos complejo, subsumidor de otros géneros literarios y, a la par, híbrido por este interesante comportamiento, aporta al público en general y al estudiante de una LE en particular contenidos ciertamente fascinantes en torno a un sinfín de temas/categorías sobre geografía, historia, política, economía, cultura de los países y entornos visitados, sociedades, pueblos y étnias del mundo, objetivos de las distintas instituciones creadas con un sentido investigador y, lo más importante a nuestro modo de ver, la diversidad, el contraste y el enriquecimiento que supone la observación del comportamiento humano en los distintos ámbitos. ¿Cómo descifrar, por tanto, esas especies desconocidas y ese territorio enteramente nuevo que el viajero se esfuerza en comprender? ¿Qué palabras y qué conceptos emplear para definirlo y explicar el sentido tanto a sí mismo como a los receptores del género en todo el mundo? Uno de los caminos que todo viajero emprende es el de describir la experiencia del viaje apelando a su propio bagaje de recursos lingüísticos. Recursos lingüísticos, además, que resultan, como advertimos en II.1.2, de gran interés y utilidad para la lectura comprensiva. El texto, fundamentalmente el relato que se escribe con la intención de ser leído en un momento posterior a la experiencia como es el caso que nos ocupa, es un territorio en el que se define la identidad del autor y está reconocida la voluntad comprensiva del lector. 8A todo aquello que no 8 La identidad como cuestión especulativa es algo moderno. El propio antropólogo estructuralista Lévi-Strauss afirmaba que toda utilización de la noción de identidad comienza por una crítica de la misma. Michel Foucault también cuestionó la identidad como certeza, subrayando que el individuo no es el centro del poder, sino uno de sus efectos, resituando la aparición del sujeto moderno occidental en su contexto histórico y político. La identidad remite a procesos de identificación con aquellos con los que se siente y cree que se asemeja y que puede considerar como sus iguales. Hablaremos de procesos de identificación para reflejar principalmente el viaje subjetivo de afinidad y semejanza, de reconocido por parecido con algo o con alguien. Desde el punto de vista del autor, concebimos la identidad como una LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 135 - tiene nombre y que resulta desconocido para el narrador viajero, ha de atribuírsele una identidad, una semejanza, una intención, si cabe, con el fin de acercarlo al mundo conocido. El descubrimiento, el conocimiento y la asignación de un término al hecho desconocido, equivale a tomar posesión y fijar en el mapa los signos inestables e inquietantes percibidos en el viaje. Se trata, evidentemente, de una estrategia de apropiación que puede ser leída como metáfora del relato de viaje en su conjunto. En este sentido, el relato de viajes tiene la capacidad de designar y apropiarse, así, de lo que descubre, encuentra, localiza y nombra. Puede tratarse de sectores del espacio recorrido, de poblaciones, de accidentes geográficos o de especies biológicas. El libro de viajes acumula una enciclopedia de información en la que asigna nuevos nombres, contenidos que, insistimos, constituyen una pieza clave en el engranaje de la comprensión textual como fuentes de enriquecimiento, pero también, según la teoría de los esquemas (descrita en II.2.3), como potenciales activadores cognitivos, siendo el “background knowledge an important variable” y donde “[…] the subject of reading materials should be of high interest and relate well to the background of the reader […]” (Coady, 1979). construcción biopsíquica y sociocultural con la que puede operar y a la que puede referirse en la dinámica de sus relaciones para ordenarlas, interpretarlas, cualificarlas, orientarlas, practicarlas, consciente o reflexivamente. En este proceso, las personas se ubican en redes de relaciones, se colocan unas junto a otras con las que construyen algún tipo de semejanza categorial. La relación con el concepto de alteridad es, a su vez, importante. Emprender un viaje implica igualmente entrar en relación con una realidad ajena y en esta aproximación a nuevas regiones, modos de vivir y vínculos interpersonales las personas manifiestan su particular cosmovisión. De este encuentro con el otro surge la conciencia de la diferencia, pero Alejandro Rodríguez Suárez - 136 - III.2 Las Islas Canarias y los relatos de viaje: razones de su entusiasmo Every act of comprehension involves one’s knowledge of the world as well. Anderson, Reynolds, Schallert, and Goetz, 1977. El interés que el género de viajes en torno a Canarias ha suscitado en los últimos treinta años es fiel reflejo del número y variedad de obras que escribieron los viajeros a su paso por el territorio insular recién inaugurado el romanticismo en la Europa del siglo XIX. En este sentido, y muestra del entusiasmo generado hacia Canarias, interesa hacer mención del importante número de libros y artículos de viajes publicados por escritores que visitaron las Islas Canarias en varias épocas de la historia del archipiélago y que indudablemente demostrarán su importancia didáctica en el aula de LE desde una óptica literaria, pero también lingüística y cultural (científica e histórica), y que impulsaron a muchos de ellos a recorrer la región con el ánimo de refrendar una experiencia sobre papel. Muchos de los fragmentos contenidos en dichos relatos sirven de gran ayuda a los estudiantes de inglés, entre otras cuestiones, para mejorar sus estrategias lectoras, pero también para hacerlos conscientes de los importantes vínculos culturales que se han establecido a lo largo del tiempo entre los canarios y los europeos. La lectura de textos de viaje con información sobre el contexto canario conducirá inequívocamente a suscitar un mayor grado de motivación y entusiasmo en el propio lector. Gran parte de estos escritos solían atribuir al archipiélago rasgos específicos que no sólo daban cuenta de su contenido, sino que también contribuyeron a definirlo como un espacio singular en España, siendo al unísono un reflejo de la imaginación europea. Las crónicas coloniales de estos siglos anteriores, especialmente a partir del siglo XVII, constituyen subgéneros también de la propia identidad, que conducen, de igual manera, a la reflexión sobre el hombre LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -137 - interesantes en los que se narraban cómo los lugares y los contextos socioculturales nunca existen por sí solos o independientes sino que, entre otros asuntos, dependen de las condiciones de enunciación, imaginación y escritura en las que fueron representados por parte de aquellos autores viajeros. A su paso por Canarias, estos viajeros escribieron sus relatos particulares, más o menos objetivos, en los que dejaron constancia fidedigna de multitud de datos a través de los cuales el estudiante podrá apreciar y analizar la lengua en sus distintos planos, además de datos históricos con un importante valor para examinar ámbitos científicos, sociales, estéticos y literarios. Así, por ejemplo, recogieron ricas descripciones naturalistas de paisajes y de sus bellezas, como de los modos de vivir, personalidad, cualidades y todo tipo de disposiciones de la gente. Entre otras fuentes y escritores viajeros que demostraron su atracción por el territorio insular podemos citar a Elizabeth Murray con su obra Sixteen Years of an Artist’s Life in Morocco, Spain and the Canary Islands, editada por Hurst & Blacket en 1859; a Marianne North con su publicación Recollections of a Happy Life (1893), de McMillan; a Olivia M. Stone y Tenerife and its Six Satellites or the Canary Islands Past and Present, bajo la edición de Marcus & Co. en 1887; a Frances Latimer y The English in Canary Isles; Being a Journal in Tenerife and Gran Canaria With Latest, Information (1888), editada por Western Daily Mercury Office; a Margaret D’Este e In The Canaries with a Camera, editada por Metheum & Co. en 1909; a Florence Du Cane y The Canary Islands (1911), editorial Adam & Charles Black.; a Constanza Carnochan y Teneriffe and Some of Its Attractions (1927), editada por Taylor & Francis; el artículo de C. E. Bruce “The ascend of the Peak of Teneriffe”, aparecido en The Canary Islands Review (1903); el manual de Harold Lee que lleva por título Madeira & The Canary Islands: A y su cultura, sobre lo singular y lo universal del propio lector estudiante Alejandro Rodríguez Suárez - 144 - hecho —contrastado por investigaciones en torno a la lectura y el léxico (Montgomery et ál., 2007; Nation, 2009)— de que la lectura de muchos géneros literarios exige de los estudiantes un dominio elevado de competencia lingüístico-estratégica y cultural como las referidas poesías y textos de perfil clásico, así como que resulta de gran importancia un umbral lingüístico necesario para lograr un entendimiento idóneo, consideramos que los relatos de viaje contrarrestan estos problemas eventuales a la vez que logran suscitar un interés y un goce estético importantes, al tiempo que enriquecen el bagaje cultural de los estudiantes. Respecto a los motivos que justifican la utilidad de la lectura de los relatos de viaje en el aula de LE, creemos conveniente constatar primero la idea de que el conocimiento de ciertos rasgos lingüísticos y discursivos por parte del estudiante trae como resultado no solo una mayor motivación e interés por su lectura, sino también una mejora final de la interpretación textual en el discente. Entendemos que la forma de ordenación y articulación del discurso de viajes tampoco constituye un principio primordial a la hora de clasificar un relato como producción literaria. Así, el conocimiento de algunos aspectos del discurso referido por parte del alumnado lector puede elevar el rendimiento global de la lectura. Desde la competencia principalmente lingüística, distinguimos el empleo de algunos recursos estilísticos como la topografía, la prosopografía, la etopeya, pero también el símil, la metáfora y la enumeración. A un nivel más estratégico, informativo o sociocultural, sobresale el uso del cronotopo y de otro tipo de discurso como la narración de acontecimientos o descripción espacial, temporal y de las relaciones interpersonales en un grupo social dado. Desde luego, no pueden pasar desapercibidos otros elementos estéticos y de entretenimiento, además, claro está, de ese interesante valor claramente psicológico o cognoscitivo que contiene todo relato de viajes. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 145 - El por qué de la lectura de textos de viaje locales —de su lenguaje representacional y/o creativo— es múltiple y variado, oscilando entre las razones más generales hasta otras menos pretenciosas y más específicas. Antes de señalar algunas de ellas, no obstante, interesa recordar la distinción entre el estudio de los relatos viajeros, como literatura en sí, y el empleo de éstos como recurso pedagógico para la enseñanza y aprendizaje de la LE. Obviamente la primera perspectiva se basa en la lectura y análisis de la literatura per se y pretende desarrollar una competencia literaria proporcionando un metalenguaje literario así como otros conceptos críticos, información histórica literaria, las biografías de los autores, corrientes estéticas, escuelas e influencias. La perspectiva que atañe a nuestra tesis es la que se basa en el uso del discurso del viaje como recurso pedagógico para trabajar tanto la forma como el contenido que emana de la comprensión lectora. Busca, en síntesis, desarrollar la competencia lectora con sus microestrategias (globalizada, focalizada, transferencia de información y de síntesis) en relación con otras competencias lingüísticas y culturales derivadas a partir de ella. En adaptación, igualmente, del modelo de competencia comunicativa desarrollado por Hymes (1971) y Canale y Swain (1980; 1983), apuntamos cuatro objetivos fundamentales para la lectura de estos textos: a) mejorar la actitud y motivación de los estudiantes hacia el aprendizaje y mejora de la comprensión lectora; b) fomentar su desarrollo con el uso de interesantes relatos de viaje en ediciones inglesas originales; c) ayudarles a mejorar su concienciación lingüística y de conexiones entre las partes que desarrollan este entendimiento como el léxico, la gramática, el discurso o planos superiores como la pragmática y su cultura. Por tanto, recalcamos una orientación integradora en la que, para el profesor de LE, el objetivo primordial no sea crear única y exclusivamente competencia literaria, sino ayudar, por medio de estos textos de viaje, a que el alumnado adquiera Alejandro Rodríguez Suárez - 146 - capacidades y estrategias para comprender e interpretar los textos literarios cada vez mejor y se les permita apreciar las formas y contenidos. Widdowson (1975) recalcaba la importancia de la disponibilidad de los textos literarios. A partir de aquí, podemos destacar que esta disponibilidad de los discursos viajeros canarios permite al docente tener un amplio abanico de fuentes auténticas, en su doble sentido, es decir, escritos por los viajeros nativos y con el potencial necesario para generar una auténtica implicación del lector en tanto que esta narrativa de viajes, como cualquier otro texto literario, según Littlewood (1986: 178), “it is not qualitatively different from any other linguistic performance.” En aplicación del Marco común europeo de referencia para las lenguas (2002) y de las Recomendaciones del Official Journal of the European Union (2006), los diseños curriculares canarios desarrollan algunas de estas razones para integrar los textos literarios de diversa naturaleza como la literatura de viajes en clase.9 Agruparemos estos fundamentos en una serie de categorías — superpuestas en muchas ocasiones— que pasamos a indicar. Si bien el uso de estos relatos contribuye indudablemente a fomentar otras destrezas de la lengua como la comprensión oral, la expresión oral y escrita, es la lectura/comprensión lectora la que ocupa nuestra atención. La lectura de los relatos de viaje locales, insistimos, permite indudablemente un incremento global del rendimiento lector, así como de la competencia lingüística de los estudiantes, máxime cuando estos textos resultan de gran interés para ejercitar los distintos planos de la lengua, además de resultar de enorme utilidad para mejorar y consolidar aspectos extralingüísticos (socioculturales, históricos o geográficos, por ejemplo). Su 9 La expresión y concienciación cultural es definido por el Official Journal of the European Union (2006: 394/18) como una “Appreciation of the importance of the creative expression of ideas, experiences and emotions in a range of media, including music, performing arts, literature, and the visual arts.” LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 147 - lectura consigue fomentar estrategias lectoras consideradas de alto nivel, textuales o pragmáticas (véase lo dicho en el apartado II.2), tales como adivinar, suponer, inferir, interpretar, visualizar, juzgar o evaluar. Al leer un relato o fragmento de esta naturaleza, su hermenéutica no arroja un entendimiento siempre inmediato, sino que el lector ha de captar el significado más profundo y conseguir, según constata la citada teoría de los esquemas, asociar las experiencias previas con la información del input, para entender adecuadamente el texto. Por tanto, por medio de la lectura de esta narrativa (con una adecuada instrucción) las estrategias más inferenciales se logran aplicar y desarrollar en los estudiantes de manera muy exitosa, a la vez que se promueven procesos lectores más precisos, profundos y sutiles, lo que incluso puede extrapolarse a otra tipología textual. La lectura del viaje, asimismo, ofrece oportunidades importantes para desarrollar otra habilidad: la reflexión sobre la lengua. La integración de estos discursos viajeros con la práctica de otras destrezas, gracias a otros procesos intelectuales como las emociones y sentimientos que se suscitan, no solo es enriquecedor para propiciar un aprendizaje más estable y prolongado, sino que también despierta y activa estructuras de conocimiento que contribuyen a procesar información más conceptualizada en el lector estudiante. En general, este género literario es lengua en uso. En nuestro caso, utilizar fragmentos con un contenido viajero regional como reflexión para el estudio de elementos de la lengua como el léxico o la sintaxis, obviamente favorece una mayor concienciación del funcionamiento de las distintas variedades de la lengua, como la diafásica o situacional, la diastrática o social y la diatópica o dialectal, siempre y cuando los relatos sean seleccionados con la suficiente variedad e idoneidad, o criterios, entre otros, de nivel lingüístico y cultural (Brumfit, 1986: 189, en Carter y Brumfit). Los libros de viaje, escritos fundamentalmente con esa intención descriptiva combinada con las Alejandro Rodríguez Suárez - 148 - informaciones más interesantes que, en su conjunto, los hacen fáciles de recordar, tienen el poder de fascinar a los lectores en su globalidad por sus componentes lingüísticos, pero también cognoscitivos y emotivos, lo cual resulta de gran importancia para los estadios de la lectura que van desde la adquisición hasta su mejora progresiva. Los relatos de viaje, además de presentar ejemplos paradigmáticos de estilo (estructuras gramaticales o de combinaciones léxicas, por ejemplo) y de ofrecer la posibilidad de que el estudiante pueda entrar en contacto con un gran número de formas léxicas y sintácticas que podrán analizarse y, finalmente, asimilarse en contextos significativos y culturalmente próximos, son muestras inigualables para facilitar el estímulo e impulso por seguir leyendo. Esta clase de narrativa, como fomento del hábito lector, traerá como consecuencia lógica una adquisición paulatina de las capacidades cognitivas y técnicas lectoras, además de ayudar a la adquisición de nuevas formas lingüísticas. Las citadas variedades de la lengua también son objeto de práctica y mejora gracias a la lectura de los relatos que nos ocupan. Pocos dudan de la rica variedad de registros que presentan los mismos, lo cual facilita la labor docente en el diseño y elaboración de tareas de aula. En un mismo fragmento, por ejemplo, podemos observar variación registral dependiendo de la relación entre el viajero-escritor y los personajes con los que se va tropezando en su desplazamiento por las islas. Michael Halliday (1978: 183) aseguraba que el comportamiento lingüístico es variable según el usuario de la lengua o el uso que se dé de la lengua. El conocimiento de la variedad situacional y de sus repercusiones favorece la comprensión lectora y los mecanismos lingüísticos y culturales de la LE y de la LM, algo que, en este sentido, ya recalcaba Sandra McKay en 1982 cuando acentuaba la importancia del estudio del uso lingüístico diciendo para TESOL Quarterly LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 149 - […] the advantage of using literature for this purpose is that literature presents language in discourse in which the parameters of the setting and role relationship are defined. Language that illustrates a particular register or dialect is embedded within a social context, and thus, there is a basis for determining why a particular form is used. As such, literature is ideal for developing an awareness of language use (McKay, 1982). Los relatos de viaje constituyen una clara manifestación del uso y registro de la lengua según la situación comunicativa. Como bien constata María Victoria Escandell Vidal (2005: 47) “las diferentes clases de situaciones tienen repercusiones muy importantes sobre las elecciones lingüísticas”; a esta afirmación añade que “se ha reconocido siempre la existencia de variedades que se relacionan con la adecuación a la situación comunicativa, y que permiten distinguir diferentes registros o variedades diafásicas”. De ahí que convenga hacer uso de estos materiales didácticos donde se presente la lengua en uso en diferentes contextos situacionales. Pensemos, por ejemplo, en los relatos de viaje más reales o, por el contrario, imaginarios, o las variantes de género, como reportajes de acción, de situación e interpretación con sus diversos modos de redacción narrativos, descriptivos, expositivos y/o interpretativos. Por tanto, puede resultar muy oportuno incluir la lectura de una tipología morfológica amplia que dé cuenta de esta variedad situacional. En cualquier caso, desde esta perspectiva pedagógica, en el marco de los libros de viaje, entendemos que resulta muy importante, para adquirir o incrementar la competencia lingüística y estratégica de la lectura, sobre todo en clases más avanzadas, emplear variedad de discursos que permitan a los estudiantes apreciar la variación estilística de la LE en comparación con la LM. Esta exposición periódica a este tipo de textos contribuye a sensibilizar y a concienciar al lector estudiante hacia la manera en que el autor-viajero selecciona y explota sus recursos retóricos en función de la situación que lo Alejandro Rodríguez Suárez - 150 - rodea, el tema que aborda y la intención que se plantea. Además, permitirá al lector reconocer cada vez mejor a qué tipología o subgénero pertenece un relato de viaje. En definitiva, nos atrevemos a insistir en que se trata de aumentar con la lectura continuada de estos discursos el conocimiento de los estudiantes respecto a las variaciones estilísticas, lo cual contribuye a que ganen en mayor apreciación textual y, a la postre, en comprensión lectora de la LE y LM. Esta clase de textos literarios proporciona interesantes ejemplos paradigmáticos de los procedimientos a través de los cuales se crean fascinantes informaciones y una semántica textual de gran coherencia y cohesión. La lectura que ante sí tiene el estudiante, gracias a técnicas, estrategias y tareas que ejerciten estos procedimientos, aportará a los estudiantes modelos para estructurar sus representaciones cognitivas por medio de elementos deícticos, anafóricos, catafóricos u otras expresiones conectivas. Nada como el viaje para conocer la textura de los relatos y por tanto ayudar a mejorar más los procesos lectores con sus ideas, pensamientos y sentimientos. En lo que a las variedades dialectales se refiere, un mayor conocimiento de la terminología y gramática presente en los textos propios de otros lugares conduce sin duda a un mayor dominio de la comprensión lectora. El estudiante con buen dominio de la LE puede disfrutar tratando de localizar estas variantes geográficas, si las hubiere, en relatos sobre Canarias escritos por viajeros de orígenes distintos tales como Florence Du Cane, nacida en Tasmania, o William Wilde, cirujano oriundo de Irlanda y padre del archiconocido escritor Oscar Wilde, por citar solo dos ejemplos conocidos. Entendemos que una inmersión en lecturas de textos ingleses no estándares escritos por escritores viajeros de otras regiones (escocesas, irlandesas, australianas, o estadounidenses) además de fomentar la sensibilidad por la LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 151 - riqueza de la lengua inglesa, permite conocer otras concepciones literarias, relaciones antropológicas…, así como formas lingüísticas. La investigación en torno al vocabulario gracias a corpus informatizados como los del profesor Paul Nation (2009), entre otros, han evidenciado en los últimos años la creciente importancia que revisten las metáforas en la lengua cotidiana y específica (Wilson et ál., 1984; Lakoff y Johnson, 1980; o Edmund Leach, 1975). En esencia, este lenguaje figurativo, que está presente de igual modo en el discurso del viaje, es aquel en que los vocablos no van colocados en su posición habitual o no pueden comprenderse en su sentido literal sino que tienen un significado distinto al referencial, no denotando sino connotando. Partiendo de las conocidas palabras de Lakoff y Johnson (1980: 3) de que el sistema conceptual de las personas es “fundamentally metaphorical in nature” y ello se refleja en el lenguaje normal, entendemos que en el género de viajes lo es aún más y sabemos que la necesidad de interpretar los conceptos metafóricos es primordial como factor de comprensión lingüística en primer lugar y lectora en su globalidad. De ahí que nos parezca de sentido común en nuestro modelo de enseñanza-aprendizaje de la lectura en LE que se integren distintos fragmentos, relatos o libros de viaje en los que se aprecie el valor, el alcance y el significado de estos tropos (expresiones idiomáticas, refranes u otros mecanismos del lenguaje figurativo) y nuevamente para contribuir al enriquecimiento de las estrategias globales y específicas literarias. Existen también otra serie de fundamentos didácticos, de naturaleza psico-pedagoga, que a su vez sirven de apoyo importante para la introducción de los relatos de viaje en los temas y tareas de aula, entre los que podemos mencionar componentes cognitivos como la motivación y el interés, la emoción y el poder estético. No cabe duda de que una selección adecuada de fragmentos de relatos de viaje puede constituir un fuerte atractivo para captar la atención consciente o Alejandro Rodríguez Suárez - 152 - inconsciente del lector estudiante, lo cual resulta fundamental para propiciar una asimilación o mejora genuina de la lectura como competencia lingüística e interactiva, y, de esta manera, lograr un aprendizaje más constructivo y significativo a medio y largo plazo. Estos textos literarios podrán erigirse en estímulos eficaces para que evolucionen los conocimientos meramente léxicosintácticos, así como para desarrollar técnicas y estrategias interactivas y de reflexión sobre los temas y contenidos canarios de índole sociocultural como examinaremos en el siguiente apartado. Este tipo de narrativa suministra una rica fuente de recursos con muchos materiales adaptables a la diversidad de alumnado. Sus temas no solo interesan por el hecho de las características que hemos expresado en el apartado anterior sino que pueden cautivar a los lectores de todas las edades. Dada la variedad de aspectos temáticos abordados, los estudiantes se sentirán suficientemente estimulados para poder sacar el máximo rendimiento de las tareas diseñadas para promover y ejercitar los métodos lectores ascendentes, descendentes e interactivos. El lado emocional y el de la motivación que se despiertan en el lector con la lectura de la narrativa de viajes son factores igualmente de gran relevancia. Por su propia naturaleza, los relatos pueden poner énfasis en el lado emocional y afectivo del aprendizaje. Dando por sentado que la inteligencia emocional, además del potencial intelectual, ayudan a construir el aprendizaje significativo, los relatos de viaje se caracterizan, entre otras cuestiones, por potenciar sentimientos para explorar, junto con el viajero, el fascinante mundo de las emociones.10 El aprendizaje progresivo o el incremento paulatino del rendimiento lector en LE precisa de la convergencia de un esfuerzo cognoscitivo intelectual y de dichos elementos afectivos y emocionales. 10 La publicación Emotional Intelligence (1996) del prestigioso profesor de psicología Daniel Goleman se considera fundamental y pionero en el estudio de este aspecto cognitivo, entendiendo por ella la capacidad de entender los sentimientos y la utilización, como recurso, de este conocimiento para tomar decisiones en la vida. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 153 - Merece la pena recordar el pensamiento de Jeremy Harmer (1991: 3) que definía la motivación como “some kind of internal drive that encourages somebody to pursue a course of action”. Entendía Harmer que si “the goal is sufficiently attractive, we will be strongly motivated to do whatever is necessary to reach that goal.” Basándonos en su clasificación, la motivación se divide en motivación extrínseca, o factores que el lector estudiante trae desde su propia realidad al aula, y motivación intrínseca, que son los elementos que tienen lugar en el interior del aula. De ahí que los libros de viaje conformen verdaderas muestras textuales que sirven para motivar a los estudiantes por cuanto sus temas guardan estrecha relación con su mundo emocional y sociocultural como componentes extrínsecos; además, una adecuada metodología en que se siga una exposición graduada de las tareas lectoras en el marco de un entorno físico agradable, consigue satisfacer el requisito de idónea motivación intrínseca que haga, aún más si cabe, despertar un interés in crescendo por la lectura de los relatos de viaje. La literatura está considerada como uno de los placeres a los que se recurre con más asiduidad en casi todas las culturas. Entendemos que esta afición se puede ver magnificada con la lectura de los textos de viaje que, entre otros asuntos, suele desembocar en una apreciación importante por la LE y por los temas que desvelan, lo que, en definitiva, como ya hemos apuntado, promoverá el hábito lector. Por medio de actividades creativas que estimulen la inteligencia intelectual y/o emocional, el hecho de poder leer un relato en inglés en torno a un viaje por alguna de las Islas Canarias, disfrutar del espacio y del tiempo que se describe y entender el significado o parte de él acerca de las relaciones interpersonales, las anécdotas históricas o los edificios civiles y religiosos, supone, sin lugar a dudas, vivir momentos de gran satisfacción personal y académica. Alejandro Rodríguez Suárez - 256 - nuestro/a: “In England it is not considered polite to talk about this active little creature in public, but in these islands, it is as common a topic of conversation with the inhabitants as the weather is with us, and it is a subject which much interests everybody” (1885:211). Precisamente esta forma de configurar la historia a través de la suma de experiencias, momentos de interés y, sobre todo, acercamiento/s a los distintos contornos y particularidades de las islas sobre asuntos/campos léxico-semánticos tan dispares como la toponimia, la botánica, la religión, la historia, la geografía, la geología, la arquitectura, la gestión turística de los hostales, el estado de la mar, las obras de ejecución y mejoras del puerto… ha hecho evolucionar al género hacia un tono narrativo de mayor complejidad. En West African Islands (1885), el narrador no es simplemente un individuo que evoluciona al estilo anteriormente descrito por Joanne Shattock en un artículo fundamental que lleva por título “Travel Writing Victorian and Modern: A Review of Recent Research” cuando dice “the ideal travel book invites the reader to undertake three tours, abroad, into the author’s brain, and into his own” (1982:151); tampoco es un mero organizador de expediciones, un investigador médico, un comediante, un santo o un lingüista que supo madrugar al carácter urbano que, a la postre, tendría frente a sí y de lado a lado la línea del horizonte marítimo que atrajo la mirada “semi-oriental” de nuestro autor. Estamos, a nuestro parecer, ante un viajero contemporáneo que es, además, creador de situaciones y personajes, escritor de emplazamientos y nuevas localizaciones, ambientador de inéditas realidades y desconocidas circunstancias para el lector culto anglosajón de finales del XIX. El viaje de Burdon Ellis a las dos islas de Gran Canaria y Tenerife entretiene, en 1885, tanto o más que las guías de viajes, los esbozos, dibujos y anotaciones de carácter propagandístico de agencias y compañías navieras incipientes, atlas, LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -257 - amplios volúmenes de historia y libros de viaje sobre Canarias que estaban por venir porque el exotismo, ayer y hoy, genera curiosidad y la mezcla entre lo verídico y lo ficcional continúa maravillando de igual forma que lo hicieran famosas andanzas de ingeniosos hidalgos del pasado.39 Pero ¿supone el libro de Ellis una regresión hacia el género épico por todo lo que nuestro narrador aventurero tiene de intérprete, personaje galán, estrella y protagonista principal de todos y cada uno de los episodios del libro?, ¿existen novelas que han de ser tratadas como libros de viaje o son precisamente estos libros lo que han de ser considerados ficción?, ¿está tan inmerso el viaje en la ficción narrativa que es por esta causa, y no por otra, por la que no se le ha dejado asiento propio en las historias de las literaturas?, ¿qué valor pueden tener estos libros como recurso de ideas, formación y actividades en una clase de enseñanza y aprendizaje de LE en contextos no universitarios?40 En Alfred Burdon Ellis, la narración cronológica de la aventura y, por tanto, de su conocimiento, aprehensión y reflexión de los hechos que se incluyen en West African Islands (1885) procede mucho más del entusiasmo intelectual que provoca el alegato descriptivo y la constante referencia al yo autobiográfico del autor, por otra parte, generador de ese elevado protagonismo al que hacemos referencia, que del imponderable 39 En la introducción a una interesante, no menos actual y novedosa recopilación de ensayos realizada, ahora, hace algo más de una década por James Duncan y Dereck Gregory que lleva por título Writes of Passage, ambos autores confirman la importancia que tuvo en los libros de viajes del XIX esta vertiente literario-creativa de la que hablamos: “The closing decades of the twentieth century have witnessed a double explosion of interest in travel writing. On the one side, bookstores whose travel shelves were once confined to atlases, guidebooks and maps — to nominally factual and objective accounts— now include sections devoted to personal, avowedly imaginative accounts of travel. The style varies dramatically (even in the same book): from lush and lyrical to comic and picaresque, evoking a ninetheenth century tradition of exploration, encating the ironic stance of late twentieth century postmodernism” (1999:1). 40 A estas y otras preguntas convendría incluso añadir otras de índole antropológico cultural como, por ejemplo, ¿satisface, como lo hacen los etnógrafos, las visiones etic/emic en el campo? Se involucró Burdon Ellis de lleno en nuestra sociedad como campo de investigación cual nativo canario? ¿narró a posteriori con intersubjetividad sus vivencias y experiencias? Alejandro Rodríguez Suárez - 258 - procedimiento estructurador que define al cuento viajero. No obstante, esto último, es decir, la organización, escritura y presentación final del relato a modo de diario personal ofrece un equilibrio casi perfecto entre la acción que conlleva la lectura de cualquier libro de viajes y el repaso de la historia, morfología y paisajes diferenciados de las islas. En este sentido, el libro de viajes conforma un todo argumental con capacidad suficiente para ser segmentado con fines académicos sin que, por ello, las distintas historias vean reducido su efecto artístico a favor de su explotación clásica, erudita y escolar. Como a cualquier otro visitante extranjero de la época, a Burdon Ellis le superan los canarismos, las costumbres religiosas y/o mágico-simbólicas de los nativos, la disposición de los elementos en el paisaje y toda una suerte de singularidades de la tierra que, para mayor o menor fortuna, la hacen especial. La utilización de material literario —autores, títulos, capítulos de libro, citas, fragmentos de la historia…— en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de LE proporciona veracidad, autenticidad, realismo, mayor confianza en la lectura, claridad y, sobre todo, franqueza en ese extraño pero importante intercambio que existe entre el profesor y los estudiantes de un nivel intermedio-alto de LE. El material literario perdura, se conserva y subsiste a pesar del inevitable paso del tiempo y los continuados cambios de método y de sistema de instrucción didáctica en el ámbito de la ilustración académica. El uso de la literatura de viajes como material didáctico en una clase de adquisición y desarrollo y mejora de una LE en general y la comprensión lectora, en particular, va más allá del estudio de un solo libro de texto —por comunicativo e integrador de destrezas/competencias que sea— y la explotación de los diálogos en los tebeos, anuncios publicitarios, recortes de periódico, revistas y prensa escrita habitual, recetas de cocina, planes de viaje y/o alusiones, información y reportajes sobre el centro y las afueras de la capital de esa lengua en cuestión. Esta narrativa de viajes, justamente esa a la LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 259 - que hacemos referencia en el presente trabajo y que es/puede ser fuente inagotable de análisis dentro y fuera del aula, insistiendo en lo ya dicho en III.3, hace que el estudiante se vea obligado a leer más atentamente y, por ende, a ocupar un mayor tiempo en la lectura. Algunas actividades como localizar la verdadera acepción y significado de las palabras, interpretar las formas y convenciones de la escritura (la ironía, la metáfora y la metonimia, la jocosidad, el dramatismo, el diálogo, el análisis y la síntesis, la argumentación desmesurada…) e incorporar/resaltar el valor cultural del relato, aportan profundidad y riqueza no solo desde el punto de vista gramatical y léxico, sino de conexión, agudeza interpretativa, discernimiento y, si se quiere, avenencia con la historia, la forma de ser y de vivir de los hablantes nativos. El libro de viajes, mucho más que la novela, por otra parte, sujeta a lo largo de la historia a un canon de aproximación crítica, contribuye a generar un espacio de mayor determinación, seguridad y confianza en el lector estudiante que, con la práctica, le permitirá desarrollar, valorar y expresar cuál es/ha sido verdaderamente su experiencia y su nivel de implicación en el aprendizaje. Queremos decir con esto que la aproximación a los textos y relatos se produce siempre en el ámbito de lo personal: un historia, un cuento, un libro… se hace más o menos familiar dependiendo, casi siempre, del grado de implicación que surja entre el lector y el narrador, bien como consecuencia de un estilo narrativo, la elección de un punto de vista seductor lo suficientemente sugestivo y atrayente como para no perderse en la lectura, la utilidad práctica del relato…, o bien porque la historia es lo suficientemente próxima y cualquier detalle, independientemente de su índole, resulta a todas luces adyacente. A nuestro modo de ver, West African Islands (1885) despierta de manera inmediata una cierta curiosidad. Esto se debe, principalmente, a dos causas: la fecha de publicación, claramente, muy anterior a la del resto de los Alejandro Rodríguez Suárez - 260 - libros de estética romántica de la época y el asentamiento/localización de la escena, en este caso, a ubicar en el espectro atlántico-africano que rodea las Islas Canarias y que, como reza la mayor parte de los libros de historia de la época, lleva implícito una forma de ser comercial y de actuar estratégica que ayuda a definir de manera amplia el momento que vive la corona británica unido al modelo de convivencia que está a punto de abrirse para los canarios.41 De este modo, si el título y la fecha de publicación de West African Islands (1885) invita a la curiosidad, el asentamiento histórico donde tiene lugar una buena parte de la historia suscita intriga, confabulación con el medio insular atlántico y, cuando menos, desenmascaramiento de los enigmas a ojos del visitante extranjero. Un ejemplo de esto que decimos acontece exactamente en los primeros párrafos del capítulo VIII.42 En tan solo tres o cuatro líneas, precisamente aquellas que dan comienzo al episodio señalado, hemos de advertir un contraste de latitud y longitud, una disparidad sorprendente entre Cabo Blanco y las Islas Canarias y una oposición abismal entre la isla de Lobo, La 41 África, uno de los territorios con la mayor diversidad cultural del mundo, es, para Burdon Ellis en 1880, un espacio extraordinariamente inmenso por explorar. Entre 1871 y 1884, una buena parte de la zona oriental de dicho continente comienza a ser ocupada por los europeos hasta que en los años del cambio de siglo se produce lo que en la mayor parte de los libros de historia se conoce como “ocupación relámpago”, es decir, las expediciones, incursiones y, finalmente, asentamientos de colonos sobre suelo africano en los años que siguieron a la celebración de la conferencia de Berlín. En relación con nuestro trabajo, lo que es importante resaltar es que, en comparación con el discurso que tiene lugar en territorio insular, el estilo narrativo de Burdon Ellis en suelo africano es más exótico. Sus referencias son mucho más de carácter antropológico, geográfico, topográfico, cinegético, histórico y natural en los capítulos que van del II al VII que los referidos a las islas canarias y Madeira, capítulos VIII, IX, X, XI y XII, y XIII y XIV respectivamente. 42 Alfred Burdon Ellis escribe textualmente: “Lying off the African Coast, in the vicinity of Cape Blanco, between twenty-seven and twenty-nine degrees of North latitude, and thirteen and eighteen degrees of West longitude, is that group of islands known in former days as the Fortunate Isles, and in modern times as the Canary Islands. Irrespective of such mere rocks as Allegranza, Graciosa, Lobos, and Santa Clara, the islands are seven in number, namely Teneriffe, Grand Canary, Fuerteventura, Lanzarote, Palma, Gomera, and Ferro. Of these the two first-named are the most important in point of size and population: they are all Spanish possessions” (1885:210). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 261 - Graciosa y La Alegranza frente a la extensión territorial de Gran Canaria y Tenerife. Intriga y seducción, pues, que cualquier profesor de LE puede transferir a los estudiantes con el fin de despertar en ellos el refinamiento y la elegancia que puede encontrarse en los libros de viaje más allá de los títulos, las fechas de publicación y los autores. Con fragmentos parecidos o completamente distintos en comparación al resto de los libros de viaje sobre la percepción de Canarias a lo largo de la historia, el objetivo que se persigue con estos relatos es, más bien, el de especular a la luz de la información ofrecida, es decir, ¿cómo podría haber sido el momento y el viaje en sí de Burdon Ellis alrededor de las Islas Canarias?, ¿qué tipo de percepción y primeros comentarios pudieron haberse producido en aquellos momentos anteriores e inmediatamente posteriores al desembarco de nuestro viajero en la bahía de las isletas?, ¿qué modelo de relación pudo haber acontecido antes, durante y en el tiempo que duró la travesía? De esta forma, este y otros relatos de viaje de la época escritos y publicados con idéntico propósito pueden ser susceptibles de desplegar una serie de especulaciones que, durante todo el proceso de aprendizaje, favorezcan la discusión, entendida ésta como exposición brillante de las ideas, y las distintas deliberaciones en torno a una cuestión preponderante para el estudiante de idiomas en Canarias. El encuentro con el otro, algo tan notoriamente característico en los libros de viaje de siempre, produce, sumado a lo que hemos intentado comentar con anterioridad, una serie de improntas visuales importantes. La utilización de la imagen, la ilustración y la fotografía como apoyo al hecho narrativo en la prensa escrita y revistas de especialidad contemporáneas elude de toda responsabilidad imaginativa al estudiante de una LE. Es cierto que una buena parte de los libros de viaje que se publican en la actualidad vienen acompañados de un sumario documental en el que, aparte de la ruta descrita e identificada con total exactitud en las primeras páginas, acercan de Alejandro Rodríguez Suárez - 262 - manera inmediata al lector al mundo donde ha tenido lugar la acción. Este hecho elimina, casi totalmente, el que los estudiantes puedan disfrutar de una clase de fantasía guiada en la que sean ellos mismos los que construyan un cuadro imaginario utilizando, para ello, las diferentes escenas con el ánimo de convencer, seguidamente, al resto de los lectores, refiriéndose en todo momento a lo que ven, lo que sienten y cómo se explica el total de la aventura. En este caso, el tema, así como los vocablos, las oraciones, el seguimiento de los diálogos, la aproximación biográfica al autor con la recreación, incluso, de una forma de vida en la que se vea reflejada su inquietud por el viaje y el descubrimiento, la adivinanza/suposición de la información perdida/inalcanzable que pueda ser extremadamente útil si lo que se pretende es comprender su modelo de observación y aproximación al otro, la predicción, tal vez, de momentos en los que la continuación de la historia es evidente y queda truncada por la aparición y/o superposición de otras historias, la comparación de los comienzos de capítulo que, por regla general, inician una nueva jornada en un punto de partida diferente al de episodios anteriores y, sobre todo, la inquietud implícita en la consabida pregunta ¿qué ocurrirá luego?, se justifica mucho más en los libros de viaje de épocas anteriores que en los actuales, como decimos, tan notoriamente vinculados a favorecer la industria de la imagen, aun, más bien, la de la sustantividad. La lectura de West African Islands (1885) supone, en este sentido, un continuo de apreciaciones y suma de modelos de entendimiento con el otro. En dicho relato observamos igualmente una progresión positiva de esa posible compatibilidad y entente de cordialidad con lo extraño. No obstante, el autor parece estar mucho más interesado en subrayar las diferencias que existen entre el visitante y el nativo que en el drama y la desenvoltura que conlleva el viaje en sí. Decimos esto porque el ánimo descriptivo, es decir, la prudencia LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -263 - que existe en Burdon Ellis por reseñar casi todos los detalles, la explicación y/o especificación a modo de semblanza de ese amplio complejo de pormenores insulares unido a un extraño afán de inventario, están muy por encima del desarrollo de la historia que no es otro más que el ir y venir de un personaje que, en el caso de West African Islands (1885) es, sin que para ello quepa la menor duda, absolutamente real. De esta forma, el cierre de un capítulo, la terminación de un episodio, la consumación de un relato, el remate de un asunto, el desenlace de una experiencia, el colofón de un día de excursión… y, para acabar, el fin del viaje, se integran en una serie de fragmentos del relato en los que, como actividad post-lectora, puede ser importante la reflexión de los estudiantes, el juego de preguntas y respuestas, el rediseño de los distintos finales que tienen lugar en la aventura, la concentración tan solo en aquellos momentos de percepción álgida… y, finalmente, el porqué de este discurso tan decididamente construido con un sinfín de cristalizaciones sobre la demarcación insular que, por otra parte, queremos insistir en ello, tanto favorece a las distintas audiencias por la adaptación del trabajo literario como a la didáctica. Las últimas líneas del capítulo VIII, por ejemplo, no son más que una interacción entre nuestro autor y las implicaciones que la doma del canario silvestre suponen para los nativos de Gran Canaria. La domesticación de esta singular ave endémica de las Islas Canarias no se disputa ni se desarrolla, simplemente se toma en consideración ocupando para ello apenas tres párrafos rebosantes de un lenguaje de especialidad en torno al mundo de las aves extraordinariamente típico e interesante. Nuestro viajero subraya el hecho en sí como un rasgo propio de la cultura insular, aun sin mostrar qué dirección ha de tomar el asunto si éste fuera, que no lo es, motivo de desenlace literario. Es más, la importancia que adopta esta subespecie doméstica en el final del primer capítulo que Burdon Ellis dedica íntegramente a la isla de Gran Alejandro Rodríguez Suárez - 264 - Canaria está más del lado de la representatividad cultural que de la integración de un nuevo elemento que aporte tensión al total de la historia: “There being always a large stock of trained canaries on hand”, explica, “the teaching of wild birds is now a matter of no difficulty; but it would be curious to inquire who first discovered the remarkable aptitude for mimicry possessed by them, and from what bird the original trained canary learned his song” (1885:209). West African Islands (1885) se nos antoja, por la suma de lo dicho hasta ahora, un libro de viajes, sí, pero en el que predomina, sobre todo, la transmisión de la información de un lugar hacia otro lugar sin alterar, apenas, el momento histórico y la forma/formas de convivencia existentes. Como hemos intentado explicar, el libro pretende poner en común una experiencia personal tomando para ello el entorno, las personas y la interacción de nuestro protagonista aventurero con ambos fenómenos. Y es posible que Alfred Burdon Ellis no pretendiera del todo influir con el citado título en la mentalidad y en las primeras percepciones turísticas del archipiélago en los lectores ingleses del momento. Pero, más allá de esto y con el fin de acentuar el interés que este tipo de relatos tiene, en sí, para los estudiantes de LE, la historia es, en muchas ocasiones, una suma de sentencias, de juicios morales y consideraciones éticas: de ética aplicada y ética normativa derivadas, fundamentalmente y según recoge el propio Alfred Burdon Ellis en los capítulos que van del VIII al XII de West African Islands (1885), por la falta de aceleración económica de las islas y la total ausencia de herramientas educativas y sanitarias que ayuden a favorecer un cambio de ritmo en el quehacer cotidiano insular. En prácticamente todo el relato, la apertura y cierre de las escenas, el uso gramatical de los adverbios de tiempo y de lugar, los verbos, en su mayor parte, integrados en el ámbito de la movilidad, de la comparación y del LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 265 - contraste, la importancia del punto de vista desde el que se encara el asunto novelesco, el tiempo verbal, casi siempre, en pretérito perfecto, presente y pasado simple, el uso continuado del “yo” en primera persona, la utilización de un inglés convencional, un lenguaje habitual y unas estructuras oracionales comunes, contribuyen a que la narración no sea un extravío de la realidad: “This is the last entry recorded”, escribe, “but it is announced that the island”, refiriéndose, en esta ocasión, a la isla de Gran Canaria, “has been seen many times since by favoured individuals, full of the spirit of grace of aguardiente; and the existence of St. Brandan is still an article of faith among the credulous peasantry of the Canaries” (1885:233). La historia del viaje, como decimos, ofrece claramente la oportunidad de incentivar de manera específica y amena la enseñanza y el aprendizaje de la lectura como competencia lingüística, por ejemplo, el vocabulario y la sintaxis.43 Verbos, sustantivos y nombres tales como travel, drive, excursion, movement, navigation, ride, sail, sightseeing, tour, transit, trek, expedition, hop, junket, passage, peregrination, ramble, voyage, wander, walk, weekend, overnight, north, south, west, east…, están íntimamente relacionados y/o comprometidos con la idea de la movilidad y el viaje que hemos querido tratar aquí. A esto hemos de añadir no sólo las formas que van adoptando los verbos, por ejemplo, travel, traveled, traveling, sino la transformación/diferencia de uso de los mismo según modelo/modelos de adaptación que dicho término ocasiona en cada país: travel, travelled, travelling. 43 En consonancia con la teoría de los esquemas (Carrel, 1983; 1985; 1987, entre otros autores), creemos que los conocimientos previos que ya poseen los estudiantes sobre Canarias contribuyen sobremanera a suscitar el interés y la motivación por la lectura de los relatos de Alfred Burdon Ellis. A su vez, su cosmovisión sociocultural en torno al archipiélago les impulsa a continuar desarrollando sus mecanismos estratégico-pragmáticos y aprendiendo lengua y cultura constructivamente lo que, a su vez, les proporcionan un mayor número de eslabones/esquemas cognoscitivos. A este ir y venir del conocimiento y descubrimiento de los conceptos, muy bien podríamos denominarlo, si se nos permite un intento metafórico de definición, ‘relación bidireccional’. Alejandro Rodríguez Suárez - 272 - Compendium of Authentic and Entertaining Voyages (1756) de Tobias Smollet, A New and Complete Collection of Voyages and Travels (1760) de John Coote, The World Displayed or a Curious Collection of Voyages and Travels in which the Conjectures and Interpolations of Several Vain Editors and Translators are Expunged (1761) de John Newbery, A New Collection of Voyages, Discoveries, and Travels (1767) de John Knox y An Account of the Voyages (1773) de John Hawkesworth entre muchos otros, disiparon el miedo a la navegación, el sopor de la vida cotidiana en alta mar y el traslado, por el solo afán de viajar de la clase pudiente, a otros lugares del mundo conocido. Títulos mucho más recientes, aun publicados, en su mayoría, en fechas escasamente anteriores a la primera y única edición de West African Islands (1885) en la ciudad de Londres tales como Journal of an African Cruiser Comprising Sketches of the Canaries, the Cape Verdes, Liberia, Madeira, Sierra Leone and Other Places of Interest on the West Coast of Africa (1845) de H. Bridge, Notes of a Residence in the Canary Islands, the South of Spain and Algiers, Illustrative of The State of Religion in Those Countries (1851) del reverendo Th. Debary, Costumes of the Canary Islands (1829) de A. Diston y Adventures and Observations on the West Coast of Africa and its Islands: Historical and Descriptive Sketches of Madeira, Canary, Biafra and Cape Verd Islands (1860) de Ch. W. Thomas, entre otros, se hacen eco de las Islas Canarias a modo de cala de descanso coincidiendo prácticamente todos en resaltar lo que en tantas ocasiones hemos repetido: la bondades climáticas, la imagen cristalina de sus aguas y la riqueza cultural y folklórica de las islas. En efecto, los libros de viaje publicados en años inmediatamente anteriores y posteriores a West African Islands (1885) de Alfred Burdon Ellis avanzan muchísimo sobre estas cuestiones, es decir, las aguas, la religión, las bondades climáticas, la gente, la salud de la ganadería, los pastos…, pero, sobre todo, y lo más importante, el paisaje. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 273 - Para los visitantes que desembarcan en Canarias durante el último tercio del siglo XIX, el paisaje, los endemismos, la climatología específica y toda una selección de escenas pintorescas que, quizá, en tiempos de la Ilustración no se supieron ver ni entender, ya aparecían retratados en la pintura italiana de principios de siglo que, como se sabe, era predilección de la burguesía, la clase aristocrática y los grandes coleccionistas ingleses del momento. De igual forma, el interés que demostraron los poetas románticos de Inglaterra por el crecimiento de las ciudades, las ruinas, la vegetación, los cambios en la disposición de la luz simplemente ocasionados por la rotación de la tierra respecto a la posición solar, los distintos accidentes de la naturaleza y la nueva jardinería que servía de continuación al embellecimiento de los parterres de la realeza, parques y jardines de las capitales más importantes del mundo anglosajón, ocuparon versos y poemas como son, en primer lugar, los de Samuel Coleridge, William Wordsworth y Sir Walter Scott a los que, seguidamente, sucedieron los de George Gordon Byron (Lord Byron), Percy Bysshe Shelley y John Keats. En los años de alrededor de 1880, los términos naturaleza y paisaje formaron un todo indiferenciado debido, como decimos, a la importancia que se concedía a un tipo de belleza paisajística que, como estaba ocurriendo en una buena parte de la pintura italiana de finales del ochocientos y principios del novecientos en Italia, encajaba excepcionalmente bien en el recuadro —de variadas dimensiones— de un lienzo, una tabla o una tela. En este sentido, el archiconocido relato de Olivia Stone que lleva por título Tenerife and Its Six Satellites, or, The Canary Islands Past and Present (1889), por otra parte, escrito a modo de crónica viajera, exposición de una serie de experiencias personales importantes durante la travesía por las islas y/o fragmento autobiográfico de la vida de Olivia Stone, practica esta nueva e influyente mentalidad ochoccentista, primero, por derivación romántica y, segundo, por Alejandro Rodríguez Suárez - 274 - el conocimiento aventajado que muchos viajeros y viajeras de aquel entonces demostraron tener sobre la idea del punto de fuga y la perspectiva en el dibujo, aparte, claro está, del consabido contagio e influencia de algunos de los más grandes paisajistas ingleses del momento como Joseph Fraington, Tomas Girtin y Edward Dayes. Una buena parte de las descripciones que la señorita Stone realiza por aquí y por allá, es decir, tanto esté la citada escritora paseando por la capital, las concentraciones urbanas de las medianías o, finalmente, conduciéndose monte arriba con la intención de descubrir el interior de las islas, resultan claramente pintorescas. De esta forma y por citar un ejemplo significativo, la imagen de ladera abrupta, empinada y/o dividida en pequeños fragmentos de territorio, las ondulaciones que forman, desde lo alto, las cordilleras del paisaje insular, los inesperados abismos, los cortes en vertical que forman algunos acantilados, los innumerables afluentes de agua fresca que se forman tras las lluvias…, todo ello unido a una sensación de increíble paz, extendida quietud y sorprendente silencio, están muy por encima de cualquier otro elemento que venga a formar parte de un paisaje escaso en construcciones estéticas, recreaciones ideales y síntesis de esta nueva sensibilidad viajera, de escritura y literatura/lectura literaria que apuntamos. Desde la cumbre, apostada durante la tarde en alguna cima, la ejecución del cuadro es algo perfectamente factible. Reproducir la escena a la acuarela, redactar el paisaje en una carta para enviarla a algún familiar, algún editor o amigo en Inglaterra y/o redescubrirla, simplemente, con la intención de pretender algo mayor, fueron algunas de las causas que generalizaron el interés turístico de las islas comenzando claramente, por aquel entonces, con redacciones que dibujaban estampas tan increíblemente románticas como estas: LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 275 - Tejeda is really a crater or cauldron, somewhat like the Caldera of Palma, but more extended and open, and its sides are not so precipitous. The saddle-backs which run down into the centre, and, in fact, fill it, are all cultivated, while little barrancos, like gigantic cracks in the ground, divide each shoulder from the other. Surrounding these is a circle of steep declivities, which on the left, or south-west, rise in two abrupt points. One of these is perfectly sharp, a pinnacle, pointed like a needle. If the eye travels along the ridge from which it rises, it is arrested by yet another rock, like a grand Norman castle towering on the heights (Stone, 1889:295). La naturaleza, asegura E. L. Tuveson en The Imagination as a Means of Grace (1960), parece, al menos en los primeros años del siglo XIX, mucho más pura y radiante si se tiene la suerte de salir al exterior para observarla. Llevarla a casa estampada en un papel o centrada a todo color en un cuadro sólo es posible hacerlo a golpe de cartera, recibida en la carta de algún amigo viajero aun, casi siempre, digamos, más bien, en la mayoría de los casos, en tarros pequeños: como si fueran rincones parciales de un territorio que, por la suma de unos y otros detalles, resuelven finalmente el conjunto pictórico por su belleza: “Nature, obscured for centuries by the mists of scholastic ignorance”, escribe, “has once more been revealed in all her loveliness and majesty —a ‘spreading’ scene, the vastness of the prospect giving evidence of its purity. The newborn earth thus revealed is transfigured, clothed in a radiance that rises to touch the heavens in the great mountains and in the endless horizons of the sea” (1960: 9). Dicho esto ¿qué interés tiene Alfred Burdon Ellis en visitar el archipiélago canario durante la segunda mitad del XIX?, ¿por qué desembarca en Gran Canaria y, más tarde, aun con idéntico interés, en Tenerife?, ¿qué motivos puede tener un militar británico tan joven, con veinticuatro o veinticinco años en 1876, en adentrarse con ese afán por las islas y publicar, ocho o nueve años más tarde, sus vivencias? En Islas de África Occidental (Gran Canaria y Tenerife) [1993], Manuel Hernández González asegura que el interés Alejandro Rodríguez Suárez - 276 - de la obra radica en “sus impresiones sobre las clases bajas y sobre sus vivencias de la realidad cotidiana y la religión”, lo cual, según continúa diciendo, “constituye el capítulo de más interés del texto” (1993:11). Desde luego, la crítica mordaz y contundente de un británico imbuido por esos aires de superioridad imperiales, el racionalismo/positivismo científico que va acogotando el texto hasta el infinito, el valor testimonial de la aventura, el interés por la cantidad de supersticiones existentes entre los nativos, el fomento, muchas veces absurdo, de la religión católica entre la ignorancia de los campesinos, la etnografía rescatada de las fiestas populares, las referencias, muchas veces, extraordinariamente enriquecedoras, sobre la inexistencia de una política forestal y de jardinería en las islas al modo europeo que Alfred Burdon Ellis estaba acostumbrado, las continuas observaciones que inundan el libro y que casi siempre van dirigidas hacia lo que, en Canarias, era una economía de autoconsumo, la pérdida o, más bien, el desinterés que existe en la mayoría de los pueblos por restaurar y/o conservar aquellos elementos históricos culturales que son propios de su identidad y todo ese trasiego comercial que, desde el siglo XVII y, principalmente, por el auge de la exportación de los vinos a Inglaterra, todavía hace que funcione y permanezca viva la actividad portuaria de la segunda mitad del XIX, hacen de West African Islands (1885) un libro singular para el lector en general y el lector estudiante en particular, como seguiremos ilustrando en las páginas que vienen a continuación.47 El relato de Alfred Burdon Ellis, sin embargo, en 47 De alguna manera podemos permitirnos afirmar que, en contestación a la pregunta formulada en IV.1, Alfred Burdon Ellis realiza una observación participante sui generis de la cultura religiosa canaria en muchos momentos como los descritos, sin llegar a involucrarse plenamente en la mentalidad colectiva de la población isleña, lo cual le lleva a trasladar a sus notas/diarios y obras posteriores una visión etic en absoluto intersubjetiva y alejada de las impresiones propias de un auténtico viajero-etnógrafo que reconozca la antropología cognitiva, simbólica y religiosa de la cultura local. Entendemos que este aspecto ha de ser objeto de aclaración docente para, por un lado, evitar lo que Patricia Carrel (1983:566) LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 277 - ampliación a lo dicho en III.2.2, se aleja notablemente del interés que tuvieron aquellas expediciones francesas del siglo XVIII llevadas a cabo por Louis Feuillée en 1724, Claret de Fléurieu en 1768, Charles de Borda en 1771, J. F. De La Pérouse en 1785 y Nicolas Baudin en 1796 en las que, como rezan los libros de historia, el principal atractivo del archipiélago canario descansaba en su situación estratégica, la explotación de los recursos y los continuos experimentos de suplantación —al menos durante la mayor parte de la travesía que, como sabemos, comenzaba en los puertos del sur de Europa hasta finalizar en las islas—, del tiempo estelar por el tiempo abstracto de los relojes. En Alfred Burdon Ellis, el atractivo de Canarias reside extrañamente en lo pintoresco. Y decimos “extrañamente” porque lo normal hubiera sido decir que reside en lo científico e incluso en lo estratégico-comercial porque para un marinero de la segunda mitad del XIX lo importante era la mar y, gracias al dominio de la mar, la identificación de los puertos de Gran Canaria y Tenerife como dos focos neurálgicos de estiba y avituallamiento que, por aquel entonces, resultaron ser algo imprescindible, cardinal, insustituible. En la actualidad decimos que un rincón, una flor, un objeto de artesanía, un paisaje, la ordenación de un pueblo, un balcón, una ventana, una calle, una fachada, un muro de piedra, un patio, un artesonado…, es pintoresco cuando tenemos la intención de otorgar el doble del valor a esa determinada visión de las cosas atendiendo a una serie de circunstancias accidentales de ubicación y/o disposición que refuerzan su belleza. La utilización del citado adjetivo ampliamente generalizado a finales de la ilustración italiana como consecuencia del lenguaje, el estilo y, sobre todo, los lienzos de Claude Lorrain, Salvator Rosa y Gaspar Poussin, abren el paisaje hacia lo imaginativo, lo denominaba conflictos culturales, y por otra, lograr una buena comprensión lectora de algunos de estos fragmentos. Alejandro Rodríguez Suárez - 278 - creativo y la magia de la naturaleza. “Pintoresco” no podía ser, por tanto, la impronta que despedían los muelles de Clavijo y de Santa Catalina avistados desde la cubierta de los grandes buques que cada mañana, o cada tarde, se aproximaban al Puerto de las Isletas inundando el cielo de humo desde mar adentro; tampoco el tráfico portuario que, echado en anclas en la línea del horizonte o en navegación hacia otros puntos del Atlántico, se distinguían por aquel entonces desde los arenales. Pintoresco no era, ni mucho menos, el continuo olor a chicharro frito que inundaba el aire desde la lumbre de las barbacoas del ochocientos en un tufo que se extendía desde la trasera de los almacenes hasta el frente marítimo. Un árbol, una montaña o la tenue combinación de colores que adoptan los acantilados de las islas cuando se divisan desde el mar no pueden por sí solos elevarse a la categoría del citado adjetivo. Dos cuevas comunicadas por una cavidad interior, una fila de montañas que apenas se distinguen en el horizonte, picos, cimas y montículos de diverso perfil y formación, el verde oscuro de una arboleda que mueve sus copas en la lejanía, los endemismos y/o un riachuelo que discurre sin cesar montaña abajo, protagonizan en West African Islands (1885) una infinita variedad de comentarios, en el caso de Alfred Burdon Ellis, no por lo pintoresco o la belleza particular y propia de cada uno de estos elementos del paisaje, sino por la diferencia abismal del paisaje en comparación al de las islas británicas —“The island of Grand Canary is about thirty-four miles long by twenty-nine broad, and, like all the islands of the group, is of volcanic origin, and very mountainous” (1885: 187-188)—, el exotismo del atlántico sur —“The name of the place in full is delightully simple, being only La Real Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria; a title which is of course much more convenient than such a one as Paris or London” (1885:191)—, la tradición literaria del propio género en la islas —“The Canary Islands are said to have been discovered by the Carthaginians, who, in the LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -279 - celebrated expedition of Hanno, about 250 years before the Christian era, sailed along the African coast, till they arrived within five degrees of the equator” (1885: 193) y la inspiración, para cada viajero de diferente forma, que provoca la otredad— “Various theories have been given birth to concerning the origin of the people who inhabited the Canary Islands at the time of the Spanish conquests. The islands appear to have been peopled by two different tribes, namely, the Guanches in Teneriffe, and a second tribe, whose name has not been handed down to posterity, in all the other islands of the group”— (1885: 202). En el análisis, intento de comprensión y estudio de la Historia de Canarias que, desde el capítulo VIII hasta el final del capítulo XII, forman parte de West African Islands (1885), los descubridores, visitantes extranjeros, guerreros, conquistadores, toda clase de avasalladores de las islas, peregrinos, caminantes y, finalmente, importantes escritores que Alfred Burdon Ellis va enumerando en la medida que descubre las construcciones y símbolos más importantes de lo que hoy es la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, hacen aflorar campos léxico-semánticos como expresiones y calificativos del tipo “islands inhabited” (1885:193), “northerly island” (1885:194), “barbarous islanders” (1885: 194), “the island unmolested” (1885:195), “unheard inhabitants” (1885:197) y/o “the inhabitants… lighter in colour” (1885:202) que, entre otros muchos adjetivos subrayan el carácter heroico, magnífico y sublime de la conquista del archipiélago y del devenir social, cultural y político de los siglos posteriores. Es cierto que Alfred Burdon Ellis no tiene la posibilidad de alcanzar las más altas cumbres de Gran Canaria como sí vendrían a hacerlo Margaret D’Este, Frances Latimer, Kart Georg Wilhelm Fritsch, Florence Du Cane o la propia Olivia Stone algunos años más tarde. La Atalaya es el pico más alto que logra alcanzar en algunas de las salidas que realiza hacia las distintas zonas Alejandro Rodríguez Suárez - 280 - más bajas de las medianías. Y es el propio Alfred Burdon Ellis quien, en la primera parte del capítulo IX, lo cuenta de esta feliz manera: “In the interior of the Island of Grand Canary”, comienza, “there is, however, one mountain which forms an exception to the general rule, and which appears to have escaped the ravages of the axe in the early days of the Spanish colonization” (1885: 210).48 La poesía romántica y la pintura de paisajes ofrecen, desde los primeros años del siglo XIX, la posibilidad de distribuir/expandir con colores y con palabras el gusto por la descripción y el viaje. Es justamente en estos años de principios de siglo cuando el concepto “movilidad” comienza a tener un cierto parecido al uso que le damos en la actualidad, es decir, los desplazamientos en carreta, diligencia, carruajes, galeras, colleras, birlochos, calesas y calesines son, claro está, en el siglo XIX, principalmente físicos, subjetivamente escritos siguiendo las pautas que marca el recién llegado Romanticismo y 48 En el capítulo VIII del libro Las Islas Canarias en los textos alemanes (1494-1865) que el profesor Marcos Sarmiento Pérez dedica a los viajes del conocido botánico y ornitólogo Carl Bolle, leemos que la justificación del ascenso a la zona de la Atalaya se debía, para el caso del citado científico, a la búsqueda de toda clase de aves que, según las distintas historias de aquel entonces, se alojaban extrañamente en el monumento natural de Bandama: “La Caldera de Bandama la visitó [Carl Bolle] varias veces, y señala que le habían contado la leyenda de que en su interior anidaba una pareja de cada especie de aves, por lo que sería algo así como un Arca de Noé” (2005:390). Según el relato del propio Alfred Burdon Ellis y la traducción del inglés que escogen los profesores Antonio Santana Santana, Marcos Sarmiento Pérez y María del Pino Rodríguez Socorro en La Atalaya de Santa Brígida en la literatura de viajes (18191966), todo parece indicar que a nuestro viajero le produjo cierta incomodidad el ascenso a las distintas zonas de la Atalaya. Más que la orografía en sí, era la desconfianza, la extrañeza o, quizá, la falta de costumbre de algunos nativos que, al ver acercarse a un extranjero a su propiedad, le recibían con desidia, ladridos de perro a su alrededor y toda clase de aspavientos. Así lo recogen certeramente estos autores cuando escriben: “Menos romántica aún resulta la descripción del militar británico Alfred Burdon Ellis, publicada en 1885, que destaca la presencia en el pago de perros enormes, con ojos sanguinolentos y pelo erizado, que lo atacaron en su primera visita. Sin duda, el relato de Ellis es el más crítico hasta el momento con los habitantes de la Atalaya, que moran en cuevas, habitadas por los antiguos canarios, de lóbregas entradas y escasos muebles. A sus ojos, los dueños de aquellos perros eran bandidos, de semblantes malvados y aspecto repulsivo, que lo intimidaron para que le diera dinero; sus mujeres, robustas amazonas, y los niños estaban desaseados y medio vestidos. Atribuye a sus habitantes un origen beréber, aunque señala la existencia de gitanos” (2010:20). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 281 - naturalmente a través del tiempo y el espacio. Precisamente en Inglaterra, el viajero romántico vendrá a caracterizarse por la adoración que exhibe hacia la zona de las cumbres, los grandes picos, todo tipo de mesetas, acantilados y las más altas montañas. De igual modo siente, exterioriza y manifiesta, su personal curiosidad por la ubicación de las ruinas al tiempo que reflexiona sobre las teorías de la captación del paisaje promulgadas, desde aquel entonces, por autores y escritores de la talla de Edmud Burke, William Gilpin, Uvedale Price y Richard Payne Knight. En A Philosophical Inquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime and the Beautiful (1757), de Edmund Burke, asistimos por primera vez en la historia de este tipo de publicaciones a una clasificación de las singularidades más bellas de la naturaleza. La publicación, en 1768, de Essay on Prints, de William Gilpin, comienza a ofrecer al viajero prerromántico cierto entrenamiento en el arte de la observación de la naturaleza a través de los sentidos. Este tipo de lecciones y/u orientaciones teóricas sobre el citado asunto iría aumentando hasta que, en los últimos compases del siglo XVIII, especialmente con la aparición en el mercado editorial de Essay on the Picturesque (1794) y The Landscape (1794), de Payne Knight, los pintores (la mayor parte de ellos dibujantes, figuras a destacar en el mundo de la cultura y acuarelistas), impresores, científicos y viajeros del cambio de siglo comenzaron a detenerse y admirar en el paisaje aquello que tenía fundamentalmente posibilidades de explicación/ejecución pictórica. Dialogue on the Distinct Characters of the Picturesque and Beautiful (1801) y Analytical Inquiry into the Principles of Taste (1805), de Uvedale Pryce y Payne Knight respectivamente, centran el atractivo del viaje en estos dos aspectos de la observación natural y la abstracción lingüístico-pictórica, comenzando, primero, por resaltar la ubicación del objeto en el espacio y, segundo, por el Alejandro Rodríguez Suárez - 288 - importantes en comparación al resto de los investigadores extranjeros. En la segunda mitad del siglo XIX, el paisaje romántico constituía un atractivo central en casi toda la literatura de viajes del momento aunque bien es verdad que, en el relato de Alfred Burdon Ellis, las islas de Tenerife y Gran Canaria despertaron en él un interés en ser estudiadas atendiendo al conocimiento de los aborígenes canarios desde el punto de vista de la Historia y las distintas disciplinas de la antropología debido, en nuestra opinión, a la gran cantidad de información arqueológica existente y el fácil acceso de cualquier nuevo estudioso hacia este campo de investigación extraordinario. La continuidad de la ciencia, la irrupción del Romanticismo, el interés por la Historia de los pueblos y el folklore como cultura exótica, cultura externa al mundo civilizado, cultura tradicional y de supervivencia de modos de vida, permite, entre otras muchas observaciones, decir que la imagen de Canarias que suscita la lectura general y literaria de la obra de nuestro militar aventurero dibuja un mundo de convergencias que tanto le permite apoyarse en una disciplina como en la otra. En West African Islands (1885) nada es circunstancial: el pasado y el presente de Canarias tiene dos clases de acercamiento: el científico para el estudio de los nativos isleños y el romántico para el caso de un entorno europeo singular.54 54 En este sentido, puede haber quedado claro que Canarias no solo constituye un recurso temático en la obra del protagonista de nuestra historia, sino que sus propios relatos acerca de Canarias contribuyen sin ninguna duda al estudio de lo que Tomalin y Stempleski (1993:7) en Cultural Awareness…denominaron los tres elementos/categorías/temas interrelacionados de la cultura, díganse a) los productos (literatura, folclore, arte, música y artefactos), b) las ideas (creencias, valores e instituciones) y c) los comportamientos (costumbres, hábitos, vestimenta, alimentación y ocio). En nuestro caso y desde el punto de vista de la enseñanzaaprendizaje, sin desdeñar por ello otros modelos existentes (monocultural, pluricultural, transcultural…), entendemos que un enfoque comparativo/intercultural —que permita conocer tanto las analogías como las diferencias entre los distintos aspectos señalados entre las islas y otros puntos geográficos narrados por Burdon Ellis— ahonda en el propio conocimiento del lector estudiante, en sus creencias y valores, lo que constituye una base para una comunicación eficaz con otros grupos humanos extranjeros. Como señala Byram (1994: 43), los estudiantes no se pueden despojar de su propia cultura y adoptar otra sin más. “For LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -289 - En efecto, Alfred Burdon Ellis es, también, un perfecto ilustrado, es decir, un viajero con un cuerpo ideólogico capaz de contrastar y ver, para posteriormente escribir, lo que acontece delante de él que sea susceptible de ser comparado con los libros de Historia de Canarias que lleva consigo. En este sentido, West African Islands (1885), compara la visión real de un militar aventurero con las versiones que de las Islas Canarias dieron, en distintos momentos del pasado, algunos estudiosos y personajes históricos tales como Hernán Peraza, conocido conquistador de Canarias apodado el Joven, o el Mozo, hijo de Diego García de Herrera e Inés Peraza de las Casas; Diego de Herrera y Ayala, igualmente hidalgo y conquistador de las Islas Canarias, hijo de Pedro García de Herrera y Rojas y María de Ayala y Sarmiento; Pedro de Chemida, capitán de navío aparentemente unido, en la segunda mitad del siglo XV, a la flota portuguesa aun a todas luces vinculado a la nobleza aborigen canaria al contraer matrimonio con Nayde, una conocida joven que hemos de ubicar en el barrio de Tara (Telde) por aquel entonces; Juan de Bethencourt, o Juan IV de Bethencourt, conocido militar, comerciante, navegante, explorador y pirata de origen francés que, durante el reinado de los Reyes Católicos y para distinguirse de la conquista realenga de los citados gobernantes, inició lo que hoy conocemos como conquista señorial de las Islas Canarias; Gaspar de Domínguez, intrépido navegante del siglo XVI que dijo desembarcar un día de niebla, mala mar e intensa lluvia en la isla de San Borondón; Alonso Fernández de Lugo, responsable de la incorporación definitiva de las Islas Canarias a la learners to deny their own culture is to deny their own being.” La esencia del enfoque comparativo es ofrecer una perspectiva doble, pero esto no significa que los estudiantes tengan que evaluar qué cultura es la mejor. En lugar de esto, los estudiantes aprenden que hay muchas formas de hacer las cosas y que tal vez su modo de hacerlas no es el único posible, por lo que la misma autora (2000) comenta años más tarde: “So the comparative approach does involve evaluation but not in terms of comparison of something which is better, but in terms of improving what is all too familiar. Comparison makes the strange, the other, familiar, and makes the familiar, the self, the strange —and therefore easier to re-consider (Byram and Planet: 2000: 189). Alejandro Rodríguez Suárez - 290 - corona de Castilla,… y conocidos almirantes y/o marineros de la ilustración como Pedro Velo, por aquel entonces, capitán al mando de una nave portuguesa, Marcos Verde, terror de los mares de Marruecos y Thomas Smith, navegante ejemplar que un día muy anterior a las incursiones de Alfred Burdon Ellis por el archipiélago, por lo que leemos a lo largo del capítulo VIII de West African Islands (1885), contempló increíblemente la isla de San Borondón desde uno de los picos más altos de La Palma: This day, the 5th of June, 1801, Thomas Smith, an Englishman, deposeth: that he resides in the island of Palma; that seventeen days ago, when returning to his abode by night from a merry-making in the city of Santa Cruz de la Palma, he saw distinctly, about forty leagues to the westward, two unknown islands rising out of the ocean. His Holiness the Cardinal Archbishop is of opinion, that the unusual spectacle of two islands may be designed by the blessed saints as a warning to this follower of a pernicious heresy to recant his errors, and take refuge in the bosom of the true Church (1885: 231-232). Su interés por la Historia está centrado, con objetividad, atención a los hechos y procesos, en el cambio social que nuestro militar aventurero distingue en el archipiélago al comparar las distintas regiones, épocas y momentos a partir de la conquista castellana. En este sentido y como buen ilustrado, Alfred Burdon Ellis es partidario de acercarse a la Historia y a los libros de Historia como ciencia, no como esencia o filosofía del conocimiento humano dado que, desde el primer momento, y como él mismo confiesa, su obra no es comparable a la ficción ni surge, como hemos tenido la oportunidad de advertir repetidas veces a lo largo de nuestro trabajo, de la imaginación. La consulta de anales, crónicas y fuentes documentales, el estudio de métodos y filosofías, visitas a instituciones públicas controladas por el estado, reconstrucción de culturas primitivas, interés por el estudio de los pueblos colonizadores en clara comparación a los pueblos indígenas, las LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 291 - aproximaciones que de manera constante realiza sobre el estudio de los grupos humanos, su modelo historiográfico y esa mentalidad, en nuestra opinión, multiculturalista y relativista cultural que advertimos en nuestro autor, hacen de la obra citada un manual de sesgo escasamente universal en tanto que lo que allí ocurre es válido tan sólo para ese tiempo y ese lugar con muy poca o nula relación, incluso, con otros núcleos de población, momento de desarrollo y expresión visitados con anterioridad por Alfred Burdon Ellis principalmente centrados en la costa occidental africana. No obstante, otro tipo de intentos como dibujar la geografía de Canarias, explicar con ejemplos la singular orografía del archipiélago, ubicar correctamente las dos capitales en el ancho del territorio insular, señalar la diferencia de los cultivos a partir de las medianías, identificar las singularidades de los paisajes gran canario y tinerfeño, proyectar las relaciones entre los nativos y el entorno, subrayando, de manera especial, la interacción que se produce entre los habitantes y el medio físico, explicar toda suerte de fenómenos naturales y sociales, dinámica y organización espacial de los pueblos, diferenciar de manera sostenida el medio natural del medio humanizado, mostrar interés por el relieve, señalar las elevaciones y reconocerlas a través de la geomorfología, referirse a los lugares visitados teniendo en cuenta la explotación y limitación de los recursos, interesarse específicamente por las cuevas y yacimientos…, y lo que para nosotros reviste un interés especial, identificar vocablos y expresiones, acentos y ademanes propios de los isleños, subrayan el extraordinario provecho, utilidad y valor de un libro de viajes que conjuga de forma extraordinaria texto y contexto, lengua y construcción/interpretación de las imágenes, contemplación y contemporización del momento histórico que subyace en el trasfondo del relato. Alejandro Rodríguez Suárez - 292 - Figura 6: Mapa militar de la isla de Gran Canaria (1865). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 293 - Figura 7: Cartografía de la isla de Tenerife correspondiente al año 1884. Mención especial merece, en este sentido, su interés por el mundo religioso, los comentarios que hace sobre la simbología cristiana y las descripciones que realiza sobre la actitud de los fieles en el interior de las parroquias. Cuáles son exactamente las creencias de los canarios, cómo son sus rituales, sermones, servicios funerarios, enlaces matrimoniales, oraciones, moral, lugares santos y escrituras, qué sentido tiene para ellos la vida a través de los sacramentos, qué conjunto de deberes y sistema cultural les gobierna y si los hombres son más religiosos que las mujeres o viceversa, preocupan de manera especial a nuestro ilustrado viajero. 55 55 En este sentido y de acuerdo con Brian Morris en Religión y antropología. Una introducción crítica (2009:191), “[…] algunos de los conceptos más relevantes utilizados en el estudio antropológico de la religión —creencia, carisma, espíritu, sacrificio, símbolo, ritual, lo sagrado, así como el concepto mismo de religión— derivan esencialmente de la teología cristiana.” Alejandro Rodríguez Suárez - 294 - Según el citado libro, los nativos comparten un sistema unitario de creencias respaldado por la forma de ser y de actuar de la institución católicoreligiosa del momento. Para un erudito viajero como Alfred Burdon Ellis, lo importante era acercarse a los templos, ermitas y basílicas con el fin de contemplar, analizar e interpretar aspectos de la vida religiosa que tuvieran interés desde el punto de vista de la antropología social y cultural. La religión era una, pero no así las definiciones y modos de interpretar la Biblia, las cartas de los apóstoles, los cientos de parábolas, dogmas, misterios y sermones que tanto eco parecían tener en el mundo ejemplarizante de la Iglesia y, por ende, en la vida cotidiana de los indígenas. En este sentido, sorprende que en cada ermita exista una veneración distinta, una imagen distinta de la virgen, como el propio Ellis explica, Santa Catalina para la congregación de la Isleta y/o Santa Ana para los fieles de Vegueta, aun no por ello dejando de ser familiar la representación simbólica de la virgen y la adoración de su imagen como insignia, distintivo o atributo de la Iglesia católica: “In the approaching Grand Canary from the north”, escribe, “the steamer rounds the rocky peninsula of Isleta… with its white hermitage dedicated to St. Catherine” (1885:188). La visita al interior de la catedral de Las Palmas de Gran Canaria resuelve algo parecido en relación con la alegoría de la virgen, subrayando, también en esta ocasión, el carácter culto y letrado de nuestro viajero: “The cathedral, Afirma Brian Morris que esta no es razón para el repudio en bloque de dichos conceptos. De entre la multitud de definiciones propuestas por grandes científicos sociales en el marco de la antropología a las que alude en Anthropological Studies of Religion... (1987: 69; 115; 142; 167; 177; 216; 313; 315) como, por ejemplo, la de Clifford Geertz (1975) “Religion is a system of symbols which acts to establish powerful, pervasive, and long standing moods and motivations in men by formulating conceptions with such an aura of factuality that the moods and motivations seem uniquely realistic,”, o la de Marcial Eliade (1959) que, entre otros aspectos, asocia la religión a lo sagrado y que, según define: “religion is an essentially numinous experience of ‘the other’” (Morris, 1987:177). Independientemente del enfoque más científico o más esencialmente religioso que se adopte, entendemos que la lectura de estos fragmentos críticos en Burdon Ellis ha de aprehenderse desde la tolerancia y el respeto, desde el descentramiento y la relatividad sociocultural. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 295 - dedicated to Saint Anne, was designed by the celebrated Spanish architect, Diego Montande, and the interior is less marred by tawdry upholstery than is usually the case with places of worship in these islands” (1885:190).56 En todo este proceso de referencias al conjunto de saberes, creencias religiosas, pautas de conducta y medios necesarios que los canarios de aquel entonces veían como absolutamente imprescindibles para comunicarse, sobrevivir y emprender el desarrollo, subyace, como decimos, un interés por la antropología que parte, en el caso de Alfred Burdon Ellis, del interés que nuestro viajero demuestra por estudiar la sociedad canaria como fenómeno humano hasta la capacidad que dicha sociedad representa como experiencia social y forma de vida diferenciada. La forma imaginativa y/o creativa de los canarios se describe, así, atendiendo a la agricultura, la forma de explotación agrícola y ganadera, la construcción de la vivienda y/o el acondicionamiento interior de las cuevas como refugio de vida y zona de confort, así como la elección y/o rechazo/definición de núcleos para el asentamiento normal de la población. 56 En los primeros párrafos del capítulo XIV del libro de viajes de Frances Latimer que lleva por título The English in Canary Isles. Being a Journal in Tenerife and Gran Canaria (1888), la citada viajera reconoce la paz, el sosiego, la armonía, incluso el ambiente general de conciliación y amistad que recorre cada una de las estancias y rincones de la Iglesia española. Al visitar un 31 de marzo de 1886 la catedral de Las Palmas de Gran Canaria, la señorita Latimer no solo se detiene en argumentar y escribir finalmente sobre la importancia de su localización en la zona antigua de la ciudad, sino de los santos que decoran las naves laterales, los atrios izquierda y derecha, además del partenón de los obispos, la sacristía y el altar mayor. Para la hija del archiconocido escritor y viajero Isaac Latimer, autor, por otra parte, de Notes of Travel in the Islands of Tenerife and Grand Canary (1887), el interior de las iglesias españolas invita a la reflexión, la contemplación, la unción y, ¡cómo no!, al ensimismamiento como abstracción del mundo exterior y de los propios pensamientos: “The site for the Cathedral is well chosen… the interior is Gothic… Roman Catholic Churches are eminently desirable places for dropping into. Restful, quiet, free from the glare of heat and the busy sounds without, there is generally something doing to engage the attention; and the devotional air of the worshippers, aided by music, soft-toned light and the feeling of being at liberty to move quietly at will, engender a kindly sympathy with a faith one may not share. [The little boys] are quieter and more reverential than in the mother country, where they prank and frolic little less in churches than out of them” (1888:186-189). Alejandro Rodríguez Suárez - 296 - De esta forma, el interés por la cultura, el alma y la mentalidad de los canarios de la segunda mitad del siglo XIX, se transforma en un cierto apego hacia los estudios de la civilización, en nuestro caso, una predilección especial hacia las costumbres, el comportamiento e imitación consciente de los hábitos de los antepasados isleños por razones de aclimatación, automatismo, querencia, maña o, simplemente, rutina. Describir lo rutinario, las cosas que son frecuentes y acostumbradas es, precisamente, la razón de ser de una buena parte de West African Islands (1885). La utilización académica de los manuales a los que nuestro militar aventurero tiene acceso, el uso que hace de ellos para ilustrarse en los días anteriores al viaje definitivo a las islas y el acopio de la información que ayuda a distinguir lo rutinario de aquello que no lo es, hacen de este libro un relato que compagina de forma extraordinaria el nivel de evolución de la sociedad canaria respecto a las descripciones que sobre dicha mutación, existente o no, aparecían publicadas. En este sentido, la economía de subsistencia, el cuidado de los jardines públicos, algunos detalles sobre la estratificación social, la diferenciación de ciertos grupos sociales en razón de su acento y elección de terminología autóctona, la singular toponimia, el conjunto de edificaciones distinguidas por su uso militar, religioso y/o de gobierno, el acopio de estudios sobre botánica, cultivos, endemismos, concesiones papales, disposiciones reales, exploraciones corsarias, ataques invasores…, hacen que nuestro autor se interese por todo: también por las fiestas, las procesiones, la embarcación de los santos y patronas, el día de las flores, los mercados al aire libre, las folías y las malagueñas.57 57 En West African Islands (1885), nuestro autor se detiene a reflexionar en varias ocasiones sobre la vida de los agricultores canarios señalando, primero, su nivel de analfabetismo, ignorancia y doble aislamiento, es decir, el de la propia isla y el de la vida apartada de los campos, para, seguidamente, elogiar su devoción por los santos, la convivencia entre la gente LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 297 - Alfred Burdon Ellis, como decimos, actúa y se comporta como un perfecto ilustrado que, además como viajero de la segunda mitad del XIX, ha recogido del romanticismo las fuentes que tratan el paisaje como como algo único, sublime, bello, majestuoso, pintoresco... Se trata, por tanto, de un viajero singular que tanto analiza, descubre y clasifica, como plasma y hace bello el entorno que describe. El lado científico de nuestro letrado autor ayuda a que el día del santo patrón, la celebración en las calles de su onomástica o las fiestas patronales organizadas en su nombre, como ejemplo de creación específica de un entorno y/o atmósfera ritual capaz de generar un mundo de comunicación extraordinario, sean tratadas, como así ocurre en el citado libro, atendiendo a la envergadura histórica de las tradiciones insulares. De este modo, el buen hábito, la rutina, las labores a usanza, las fiestas…, emiten señales o, lo que es lo mismo decir, dotan al medio insular de una alta capacidad de comunicación y entrega a los ojos de nuestro ilustrado anglosajón. Dicho esto y para concluir el presente apartado, los viajes de Alfred Burdon Ellis a Canarias que dan como resultado la publicación de West African Islands en 1885, contiene numerosos e importantes paradigmas que, en un del pueblo y las fiestas en honor a su patrono. Así lo detalla en una de estas ocasiones cuando escribe: “As they [the peasants] can neither read nor write they have no literary needs to satisfy, and a fiesta on a saint’s day, with an occasional cock-fight, supplies them with all the amusement they require. They are in fact as ignorant, as unenterprising, as isolated, and, I may add, as priest-ridden a people, as it would be easy to discover in their progressive nineteenth century” (1885:192). La fiesta, como decimos, es un hecho social, de expresión ritual y simbólica, sagrada y profana, vinculada, a decir de Frances Latimer en The English in Canary Isles… (1888), a las identidades colectivas, estructuradora del calendario y del espacio, al menos, para la gente del pueblecito norteño de La Orotava que, a decir del relato, no falla en celebrar, siempre por el mes de las flores, y como ella misma había leído en tantas ocasiones, durante el día de la cruz en Santa Cruz de La Orotava: “We have stayed on here, nothing loth, instead of going to Santa Cruz today, to see the Fiesta that we have heard of much talk about, and for which there has been such preparation… The street is strewn with flower leaves, some laid down in different patterns, each portion of that pattern being of one distint colour; and tall, extra tall, poles finished off with a pine palm and a flag: and imitations of street lamps made of poles monted with lamps in size and shape of the ordinary prosaic square, the glass sides, made of coloured papers, are placed at the outer edge of the pavement” (1888:309311). Alejandro Rodríguez Suárez - 304 - fin de que los estudiantes puedan adquirirlas, retenerlas, poderlas utilizar, repetir y, de este modo, mejorar su nivel de lengua a través de la práctica y la memoria comprensiva: “An extract”, comienza diciendo, “is a piece of text taken from a novel or journal… usually between 1,000 and 20,000 words long. They can usually be read quite quickly, concentrate on one central event, have a limited number of characters, and take place within a short space of time” (2011:6). Siguiendo con el modelo de organización de Lesley Thomson que, a nuestro modo de ver, promueve la práctica y explotación académica de la lectura de una manera sorprendente y actual, conviene señalar que las estrategias son más bien sospechas inteligentes, aunque arriesgadas, acerca de cuál es el camino adecuado para preparar y estudiar un texto en profundidad. No existen, por tanto, recetas que, de un modo mecánico, podamos adoptar para cada género. El libro de viajes requiere, en este sentido, una toma de decisiones distinta en función de la realidad, la forma de ser, el fin editorial, modelo de discurso, objetivos y características que otorgan esa personalidad tan especial a los relatos de viaje de hoy y de todos los tiempos. En efecto, la utilización sostenida y constante de la voz en primera persona, la división de la historia en salidas, descubrimientos y descripción de los lugares visitados, la recopilación individual de la nuevas experiencias, la utilización de los distintos discursos narrativos, el necesario flash-back de la acción que, como técnica narrativa, ayuda, sobre todo en los relatos de viaje, a comprender mejor las decisiones del viajero, y la configuración del presente de los lugares que se visitan, contribuyen, entre otros muchos aspectos, a que el lector estudiante de LE vuelva una y otra vez al relato y, de este modo, repasar, comprender, modificar y/o regular su tarea de aprehensión global de cultural gap to bridge, foreign students may not be able to identify with or enjoy a text which they perceive as being fraught with difficulty every step of the way” (1997:6). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 305 - la historia partiendo de los conocimientos que ha obtenido a través de la lectura, el trasfondo histórico y social que la hace un hecho extraordinario e interesante y de las especificidades propias del género de viajes.60 Lo que acontece en West African Islands (1885) es un hecho singular. Definir, por tanto, las estrategias y actividades a realizar para que el alumnado mejore su nivel de LE a partir del citado texto requiere además estar centrados en un conjunto de habilidades de tramo superior con el fin de que dichos estudiantes puedan atribuir significados y desarrollar una capacidad de comprensión absolutamente en línea con las estructuras textuales que presenta el relato en su versión original. En relación con esto último, a nadie se le escapa que dicho libro se distingue, como hemos intentado explicar en cada uno de los apartados de los capítulos anteriores, por el empleo de varios discursos narrativos o categorías de la información escrita como el descriptivo, el expositivo, el instructivo, el agrupador de la información, el autobiográfico, el casual, el aclaratorio, el comparativo…, que, más allá de lo que consideramos empleo regular del discurso a lo largo de la historia, lleva consigo, cada uno de ellos, información sobre el estado inicial del viaje y del viajero, asesoramiento sobre cada uno de los obstáculos y complejidades de la 60 El uso del flash back unido a las continuas digresiones del narrador ayudan, desde el punto de vista de la asimilación de la obra y práctica de la lengua, a segmentar el relato por pequeños episodios sin que, por esta causa, perjudiquemos en modo alguno la línea argumental del relato. Un claro ejemplo de digresión lo encontramos en la mitad del capítulo IX cuando, al narrar algunos hechos históricos acontecidos en la basílica de Teror, nuestro militar aventurero decide interrumpir el discurso con el fin de explicar, sin motivo aparente, la etimología del término “Canary”, viajando, además, tan atrás en el tiempo como a la época de Plinio: “The etymology of the word Canary is a subject of some dispute. Pliny said that the island was so named on account of its abounding with dogs of a very large size; yet, when the Spaniards first had intercourse with the island, the dog was an animal unknown to the inhabitants” (1885:226). A esta parte del relato le sobreviene, además, una alteración de la secuencia cronológica al referirse, por ir sumando técnicas de discurso a la narración, a la isla de San Borondón: “Any description of the Canaries”, escribe seguidamente, “would be incomplete without some reference to that strange optical illusion, which caused the islanders to fancy they saw an island out in the ocean to the westward of the group” (1885:226). Alejandro Rodríguez Suárez - 306 - aventura en las islas, reportajes sobre las distintas acciones y un amplio espectro de resoluciones y distintos desenlaces en torno al viaje en sí. Cuando cualquier estudiante decide leer un texto o un relato con el fin de aprender una LE, el ritmo de la lectura suele ser lento y, por regla general, repetitivo; por ejemplo, al llevar a cabo una lectura intensiva y estudiar en profundidad una historia, nos exigimos una primera lectura que proporcione, al menos, una visión general de las ideas, los objetivos y los temas que contiene. En todo proceso lector y de significación de la lectura, como decimos, el estudiante de LE puede encontrarse inmerso en un actividad que, de una manera u otra, le invite a interrogarse sobre lo que lee, a establecer relaciones con lo que ya sabe —en el marco de la teoría de los esquemas—, a revisar a posteriori los términos que le resultan nuevos, complicados o polémicos, a efectuar recapitulaciones y síntesis frecuentes, a subrayar, a elaborar esquemas, tomar notas, acotar el campo de estudio… Es habitual y de gran ayuda seleccionar/confeccionar resúmenes sobre lo que se lee y lo que se aprende, observar muy bien a priori y anotar dudas sobre los giros gramaticales novedosos tras la interpretación de la lectura y, en general, emprender acciones que permitan entenderlas y asimilarlas como algo que, en muchos casos, tiene que ver con el estilo del autor. Podríamos advertir, en síntesis, que cuando en cualquier proceso de aprendizaje de LE se utiliza la lectura como un medio idóneo para elevar el nivel de la lengua, las estrategias que de manera inconsciente se ponen en marcha son aquellas que permiten ir elaborando significados y, como consecuencia de ello, aumentar las cotas de aprendizaje. Veamos. En Literature and Language Teaching (1986), algunos autores como William T. Littlewood, Sandra McKay y los propios editores, C. J. Brumfit y R. A. Carter, de esta magnífica e interesante colección de ensayos, coinciden en subrayar que la lectura permite la aportación, desde el punto de vista de la LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 307 - acción docente, de conocimientos explícitos e implícitos de la historia a leer y, desde la óptica de los estudiantes de LE, establecer inferencias pragmáticas de distinto tipo (interpretaciones, predicciones, hipótesis, valoraciones, diagnósticos, juicios, toda clase de evaluaciones, apreciaciones del contexto/situación, intencionalidad…), revisar la propia comprensión mientras se lee y se corrigen los posibles errores de comprensión y contrastar la consistencia interna del contenido que expresa el relato con el propio conocimiento y, además, en el caso de los libros de viaje, con el sentido común. William T. Littlewood, por ejemplo, advierte que si la lectura resulta finalmente capaz de aportar algo nuevo a los estudiantes es, casi siempre, porque existe una conexión de interés cultural entre el lector y la lectura: “The world created by the literary work”, escribe, “should have interest and relevance for the pupils, and also that they should have adequate knowledge of the cultural background to appreciate it” (1986:181). En idéntico sentido se pronuncian C. J. Brumfit y R. A. Carter cuando, en “Is Literature Language? Or Is Language Literature?” (1986), explican que si los lectores conocen relativamente bien la lengua en la que se lee, el mundo literario que se pretende abarcar le será nítido, transparente, cristalino…, en el momento de su verdadera aprehensión: “Literature can never be aesthetically pure or abstractly contemplative… because it tries both to say and to be. The result of this situation is that we can never divorce literature entirely from concepts, because we normally use language to express concepts; we paraphrase, we translate, we analyse” (1986:173).61 61 Advertida esta singular situación de comprensión crítica que nos parece absolutamente indisoluble de toda lectura, más adelante añaden que la organización de la lengua tiene mucho que ver con la estructuración de las ideas y los pensamientos: “Nor can we separate literature entirely from our natural awareness of linguistic form, we are ourselves constantly engaged in a process of shaping language in order to express accurately messages which we want to convey” (1986: 173-174). Destacamos, en este sentido, algunas de las conclusiones que, en el capítulo que lleva por título “Literature in Education”, aporta Sandra MacKay, otra de nuestras Alejandro Rodríguez Suárez - 308 - La lectura de West African Islands (1885), más concretamente los capítulos que se refieren a las Islas Canarias, requiere del estudiante de LE una recapitulación periódica de lo que allí acontece. El conjunto de actividades dirigidas a resumir, extraer, sintetizar, abreviar, simplificar y, finalmente, ilustrarse teniendo en cuenta el conjunto de conocimientos que ofrece en función de los objetivos que se persigan, ayudarán a transformar su erudición y la propia competencia lectora, mejorándola, enriqueciéndola, acrecentándola, modernizándola… y, en el caso de la lectura que nos ocupa, hacer que nuestros estudiantes adquieran conciencia de una época que resitúa a las Islas Canarias en el mapa internacional de las rutas intercontinentales: un momento de interesante concentración de la población en los centros urbanos y comarcales, aparición del multiculturalismo que, a partir de 1880, comienza a formar parte inherente a la historia del archipiélago, florecimiento del cosmopolitismo que afectará, como se aprecia en dicha lectura, a las artes plásticas, la arquitectura y la población, y la histórica apertura de Canarias, y tal vez del resto de España, hacia el extranjero y los extranjeros. Las características estructurales de la narración, como se ha dicho, dispuesta a modo de diario personal, de división de la historia en capítulos claramente diferenciados entre sí, de separación y/o selección de fragmentos a analizar en razón de su diversidad temática, de clasificación léxica, expresiones idiomáticas y metafóricas, de lenguaje de especialidad, modelos de discurso…, que advertimos en West African Islands (1885), contribuyen a que su lectura favorezca el dominio progresivo de otras destrezas/técnicas autoras citadas, en su artículo “Literature in the ESL Classroom” cuando, en relación con la riqueza que aporta la lectura en los programas de LE, resume: “Literature offers several benefits to ESL classes. It can be useful in developing linguistic knowledge, both on a usage level and a use level. Secondly, to the extent that students enjoy reading literature, it may increase their motivation to interact with a text, and this ultimately increases their reading proficiency. Finally, an examination of a foreign culture through literature may increase their understanding of that culture and perhaps spur their own imaginative writing” (1986:193). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 309 - post-lectoras como la preparación de resúmenes, confección de esquemas, organización de presentaciones y foros de debate que motiven el aprendizaje colaborativo y contribuyan a que realmente la lectura devenga en un instrumento de experiencia didáctica absolutamente esencial en el aula de LE.62 62 Por citar un ejemplo, en el capítulo VIII, tan sólo, se registran gran variedad de formas léxicas y funcionales diferentes y más de mil vocablos, la mayor parte de ellos provenientes de campos léxicos de especialidad/variedades diafásicas tales como el marítimo, el bélico, el religioso, el artístico…, que demuestran, como venimos diciendo, el carácter ilustrado y la preparación erudita de nuestro autor. Todo ello sin contabilizar el uso de los artículos the y a/an, la conjunción and, los plurales de los sustantivos, adjetivos y pronombres posesivos y demostrativos... El lector estudiante de LE podrá, de este modo, encontrar una amplia cantidad de sustantivos comunes (algunos de ellos incluso en español como “gofio”, “fiesta”, “aguardiente”…) y propios (históricos, religiosos, topónimos regionales y/o marcados culturalmente), a los que el diccionario Cambridge Dictionary Online les atribuye un nivel medio B2 del Marco común europeo de referencia para las lenguas como son, en definitiva, los que recogemos a continuación: aborigin, access, advent, adventurer, age, alcohol, Allegranza, amusement, ancestor, anchor, Anglo-saxon, annoyance, appearance, approach, arquitect, arm, arrow, association, atrocity, attempt, axe, Azores, banana, banks, barrilla, bay, Bishop of Rubicon, breadstuff, bridge, buccaneer, bulk, Canaries, bundle, candlestick, Cape Blanco, capital, cathedral, cave, century, ceremony, chapel, chasm, church, city, classes, climate, clothing, coast, cock-fight, communication, communion, conquest, construction, conversion, course, cous-cous, credit, cultivation, deed, degree, descent, desire, Diego Montande, Dieppe, diplomacy, direction, duty, Eminence, England, enterprise, equator, expedition, expense, Fernando Peraza, fiesta, filibuster, fisherman, fold, force, fort, fortification, fraud, Gando, garrison, glory, gofio, Gomera, Grand Canary, hermitage, island, isle, isleta, John de Betancour, latitude, Lobos, longitude, measure, merchant, minaret, mosque, name, licence, presence, pretence, prickly, pear, priestridden, proof, purpose, Real Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, St. Anne, Santa Clara, St. Catherine, success, sway, upholstery. Muchos de estos y otros sustantivos forman parte de expresiones hechas, idiomáticas y metafóricas aptas para los niveles avanzados tales como to his great annoyance, ardent desire, on the banks of, cover with glory, do credit, export duties, at a great expense, into the fold of, by force of arms, by fraud, in a measure, meet with no success, in the presence of, under the pretence, pricly pear, in proof of, with no other purpose than, obtain full sway, under licence, under the name of… entre otras expresiones. La cantidad y variedad de adjetivos, algunos de ellos compuestos, imprescindibles en el discurso descriptivo de Alfred Burdon Ellis es también digna de mención: aboriginal, absurd, another, ardent, attractive, barren, boulder-encumbered, brown-armed, Canarian, Carthaginian, Christian, cochineal, considerable, convenient, culminating, cultivated, deep, delighted, distant, equable, exact, fertile, fine, first-named, flat-roofed, former, French, full, humane, ignorant, impossible, imposing, indigenous, inoffensive, insignificant, isolated, latter, legalised y un largo etcétera. No menos importante, es la abundancia de verbos tales como access, adapt, afford, aid, appreciate, approach, arrive, assemble, assist, beat, become, bring, call, catch, celebrate, come, compel, complete, confine, connect, conquer, consider, consist of, contain, cover, crop, crowd, cut down, dedicate, depend, deprive, design, discover, divide, doctor, embark, embower, endeavour, engage, Alejandro Rodríguez Suárez - 310 - Interpretar el relato desde el punto de vista del argumento, seguir la evolución y/o la forma de ser y de actuar del yo autobiográfico: la psicología del narrador, sus preferencias a la hora de elegir un destino en menoscabo de otro, sus motivaciones personales, su propia evolución personal en la medida que el territorio va siendo más y más conocido para él…, pueden ser algunas cuestiones que conviene analizar después de la lectura como parte inherente de la competencia lingüística. El análisis del vocabulario, es decir, qué adjetivos resultan los más sobresalientes de cara al seguimiento de la historia y qué importancia adoptan los finales “–ed” e “–ing” cuando lo que se pretende es otorgar una significación racional y específica a los paisajes, edificios con características singulares, parques emblemáticos, formas de vestir, calles centrales de la ciudad, casas de familia y nativos de Canarias, facilita el que muchas oraciones puedan ser replanteadas, unas veces, transformando y, otras, utilizando de una forma gramaticalmente correcta adjetivos compuestos del tipo “small-green parks”, “well-stocked gardens” o “high-credited cathedral” cuando, apenas da comienzo el capítulo VIII, en el texto original de Alfred Burdon Ellis se lee: “The cathedral, the theatre, and the Palace of Justice would do credit to any European capital… There are two small public gardens entrap, erect, export, fill, fire, fit, flow, foment, grant, hold, imagine, instruct, intend, kill, know, lay, live, look, make, march, mean, mix, mould, mount, neglect, oblige, obtain, overlook, pass, permit… que, en su contexto y tiempo verbal correspondiente permiten una adecuada comprensión de cada oración y párrafo. Adviértase también el uso de otras formas léxicas como adverbios (regulares e irregulares), preposiciones y, por supuesto, adjuntos conectivos que sirven al estudiante para ejercitar la textura, coherencia y cohesión de las impresiones y experiencias que acontecen en este episodio dedicado íntegramente a Gran Canaria: a few, a little, above, according to, after, afterwards, again, before, between, both, but, by (sinónimo de multiplied by), consequently, delightfully, doubtless, entirely, especially, even, exceedingly, following, for (sinónimo de because), formerly, generally speaking, highly, however, if, in a measure, in course of, in fact, instead of, irrespective of, a kind of, lavishly, namely, nearly, neither…nor, scarcely, severely, since (sinónimo de because), strangely, subsequently, such a, though, till, to the last degree, upon, usually, what, when, where, which, while, who, wisely, within, without… LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 311 - in the town, and one of them being well stocked with trees and flowers, is rather pretty” (1885:190-191). De igual modo, ejercicios de comprensión, de extracción del significado de un apartado, una vivencia o un momento en concreto en el que los relativos “what”, “how”, “which”, “where”, “why” y “when” puedan ser utilizados, de estudio y/o refuerzo para la mejor recepción de ciertas reglas gramaticales, de utilización de la voz pasiva, de comprensión de las experiencias que allí acontecen, de compenetración con el lugar donde discurre la historia, de descubrimiento sobre cuáles son los temas principales de la obra…, favorecerán, sin duda alguna, la observación, el comentario y la agudeza académica personal.63 De este modo, al fragmento, como podríamos escoger 63 Expuesta lo que consideramos una muestra representativa de la importancia del vocabulario de especialidad en West African Islands (1885), no lo es menos la gramática a repasar en el marco de la competencia lingüística. En un solo fragmento del capítulo VIII observamos ejemplos claros de la utilización de la voz pasiva compleja que son aptos para niveles avanzados de aprendizaje de la lengua inglesa. En el fragmento que hacemos referencia y citamos a continuación, se incluyen, además, otros tiempos verbales de pasiva simples que ayudan, como decimos, a repasar y consolidar lo aprendido: “The Canary Islands are said to have been discovered by the Carthaginians, who in the celebrated expedition of Hanno, about 250 years before the Christian era, sailed along the African coast, till they arrived within five degrees of the equator. According to Pliny, the Carthaginians found the islands uninhabited but saw in every direction the ruins of great buildings which had been erected by former inhabitants. In more modern times the Carthaginians became first known in Europe in 1326, when a French ship was driven there in a storm, and they were doutbless afterwards visited by other vessels of that nationality” (1885:193). De igual modo, en otro fragmento del mismo capítulo en torno a la conquista de Gando que se presta para la explotación didáctica de la gramática y otros giros gramaticales (voz pasiva, tiempos de pasado, pero también de infinitivo, subordinadas de relativo, condicionales y subjuntivo, giros con make someone do something…) es el que sigue a continuación: “It happened soon after that, as some of the garrison were out on one of these marauding parties, the natives designedly drove some cattle in their way, as if it were by accident, and thus drew them by degrees to a considerable distance from the fort, into an ambush that had been prepared for them, while another party of the natives was posted in such a manner as to cut off their retreat to the fort. On a signal concerted between them, those in ambush suddenly fell upon Chemida’s men and killed a great number of them, and the rest, who upon this fled to the fort, fell into the hands of the other party, who killed some of them and took the other prisoners, so that not one escaped. The captain Mananidra, who had the command of this enterprise, stripped the Europeans, both living and dead, of ther clothes, which he made one half of his own men put on, and placed the other half in ambush very near the fort…. After this manner Alejandro Rodríguez Suárez - 312 - cualquier otro, en el que Alfred Burdon Ellis habla de su interés por la Montaña de Doramas y que da comienzo al capítulo IX, pueden atribuírsele, con este fin y concretadas en variedad de tareas/actividades, preguntas del tipo “Why does the narrator find it difficult to access to the peak of the Mountain of Doramas?”, “What is the attitude of Alfred Burdon Ellis when he realizes that the Mountain of Doramas is at least six miles away from the city of Las Palmas?”, “How does Alfred Burdon Ellis explain to himself how beautiful and picturesque the landscape outside is?” o “What kind of imaginative stories gave him a source of inspiration and personal light during the access to the villages around the Mountain of Doramas?”64 West African Islands (1885) es, como venimos contando y adelantábamos en IV.2, un libro de viajes en el que predomina, sobre todo, la suma de acontecimientos. Mencionar los sucesos, hechos y anécdotas que van acaeciendo en la medida que pasan los días, los meses y los años a lo largo del relato, es un aspecto que, en todo proceso de significación y análisis del texto was the fort of Gando taken; and lest another garrison should be sent from Lancerota, they burnt the Wood of the fort and razed thew walls thereof to the ground” (1885:197-198). 64 El fragmento al que aludimos con el fin de ubicar y buscar respuestas a este tipo de preguntas sobre el estudio, la señalización y el definitivo ascenso a la Montaña de Doramas se encuentra, como decimos, en las primeras páginas del capítulo IX. Además de estas preguntas abiertas, cabría la posibilidad de plantear al estudiante otros ejercicios que den respuesta a las mismas cuestiones que enfaticen más la comprensión per se tales como preguntas de elección múltiple y/o emparejamientos de preguntas con sus respuestas por solo mencionar algunos de los citados en III.3. La parte del relato que ha sido, para nosotros, fuente de inspiración y confección de material didáctico donde utilizar este tipo de cuestiones de relativo es aquella en la que Alfred Burdon Ellis escribe: “In the interior of the Island of Grand Canary there are no towns or even large villages, but numerous small hamlets, embowered in verdure, nestle down beside the green terrace gardens in the fertile valleys. The hills are rugged and steep, and the scenery wild and picturesque, but the absence of foliage renders the sameness of the local colouring monotonous; for the lower slopes are destitute of trees and the supper totally barren, not even grass growing upon their rocky faces. There is, however, one mountain which forms an exception to the general rule, and which appears to have escaped the ravages of the axe in the early days of the Spanish colonisation. It is about six miles from the city of Las Palmas, and is called the Mountain of Doramas, from the name of a warlike Canarian chieftain, who was one of the principal leaders in the battle of Guiniguada, and who afterwards made his name a terror to the Spaniards by his perpetual surprises and ambuscades” (1885:210-211). LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 313 - literario, resulta claramente esencial. Precisamente una de las particularidades más interesantes de la obra viajera de Alfred Burdon Ellis radica en su estilo narrativo: el relato evoluciona en la medida que nuestro narrador protagonista avanza en su aventura. Siguiendo exactamente el orden en el que discurre la narración, el capítulo VIII —como el lector descubrirá en el IX, X, XI y XII, es decir, aquellos episodios en los que Alfred Burdon Ellis se detiene en las Islas Canarias como parte importante de un conglomerado de islas y territorios a ubicar en la zona occidental africana— (Canarias, Isla de Gorea [Senegal], Isla de San Antonio [República de Cabo Verde], Madeira [Portugal], Isla de San Vicente [República de Cabo Verde], Islas de Los [Guinea], Isla de Santa Helena [Angola], Isla Ascensión y Fernando Poo [antigua Guinea española)—, se estructura según la normal exposición de una cadena cronológica de acontecimientos: primero, Alfred Burdon Ellis identifica la posición de Gran Canaria; segundo, Alfred Burdon Ellis divisa la isla de Gran Canaria; tercero, Alfred Burdon Ellis ilustra a los lectores sobre la altitud media y elevación máxima de las montañas de Gran Canaria; cuarto, Alfred Burdon Ellis se detiene específicamente en hablar de los rincones de la Isleta; quinto, Alfred Burdon Ellis argumenta que Las Palmas es la capital de la isla; sexto, Alfred Burdon Ellis justifica que Las Palmas tiene una apariencia semioriental y séptimo, por buscar un final a la exposición que hemos querido hacer sobre este punto, Alfred Burdon Ellis cree difícil el acceso al interior de la isla por su complicada orografía.65 65 En LE, el conjunto de oraciones que delata el ascenso a la montaña podría ser el que ideamos a continuación, esta vez, como ejercicio lector (tarea asociada al argumento, tema o protagonistas) que podría presentarse, por ejemplo, en una secuencia desordenada de oraciones con el fin de que el estudiante las resitúe en su correspondiente orden cronológico: 1. “Ellis identifies the position of Gran Canaria in the map”, 2. “Ellis sees the island from the steamer”, 3. “Ellis writes about the highest peak in the island”, 4. “Ellis arrives and demonstrates his interest in the area of La Isleta”, 5. “Ellis visits the capital of the island”, 6. “Ellis concludes that Las Palmas has a semi-oriental appearance” y 7. “Ellis sees himself very difficult the access to the inner mountains”. No obstante, el texto original que leemos en West Alejandro Rodríguez Suárez - 320 - la aventura. A esto precisamente quiere hacer referencia Lesley Thomson cuando, entre otras cuestiones, concluye: “When you are reading in your own language, you will often read so quickly that you skip over words, and read for the general effect, rather than the details. Try to do the same when you are reading in English. Remember that looking up every word you don’t know slows you down and stops you enjoying the extract” (2011:7). IV. 4. Nota final a IV Como hemos intentado exponer a lo largo de los tres apartados que componen el presente capítulo, la obra de Alfred Burdon Ellis no se reduce tan sólo a West African Islands (1885), aunque es precisamente este libro el que mejor recoge sus diarios, sus hábitos, sus costumbres, sus atavismos, su pericia aventurera y, también, su soltura informativa con un estilo que puede variar desde un aspecto descriptivo a otro más académico y apasionado. El citado relato, a pesar de haberse publicado en una fecha tan anterior como 1885, conserva todo el atractivo que un libro de viajes de estas características ha de tener: identificación geográfica del país y lugares concretos de la aventura, presentación del discurso en primera persona, división de episodios claramente diferenciados… que, en el caso de nuestro autor, toman una natural importancia debido, como se ha dicho, a su formación ilustrada, muestras de erudición y manejo de una terminología específica en todo lo que tiene que ver con la conquista, la invasión castellana, el perfil de los primeros gobernadores fundacionales, el pasado y el presente de Canarias. En IV.1 hemos dicho que West African Islands (1885) parece un libro de viajes completamente diferenciado de aquellos otros que, teniendo como destino las Islas Canarias, se editaron igualmente en Inglaterra durante la segunda mitad del XIX. Entre todas las razones de tipo pedagógico y literario LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 321 - que señalamos en este apartado, la de que es un libro con “luz propia” nos parece la más acertada. No cabe duda de que la disciplina personal y la preparación académica que Alfred Burdon Ellis desarrolla en cada capítulo cuando se trata de profundizar en asuntos de principal relevancia para las islas, conducen a nuestro militar aventurero a los libros, al pasado histórico de Canarias y a las anécdotas, aun también al imaginario, —supuesto e irreal— de otras tantas historias que abren la puerta a datos y fuentes de extraordinario atractivo. Como hemos advertido, la forma en la que en West African Islands (1885) se configura la historia a través de la suma de experiencias, momentos de interés y, sobre todo, acercamiento/s a los distintos contornos y particularidades de las islas sobre asuntos/campos léxico-semánticos tan dispares como la toponimia, la botánica, la religión, la historia, la geografía, la geología, la arquitectura, la gestión turística de los hostales, la vida de los feligreses en las iglesias, las dificultades de acceso a las distintas zonas de las medianías… contribuye a que el libro escogido forma parte de un género que, hoy en día, evoluciona hacia un tono narrativo de mayor complejidad. En West African Islands (1885), el narrador no es simplemente un individuo que evoluciona físicamente sobre el terreno; Alfred Burdon Ellis no es de ninguna manera un organizador de expediciones, un investigador de amplios conocimientos en botánica, un comediante, un santo o un lingüista que supo madrugar al carácter urbano y cosmopolita de las ciudades más importantes del archipiélago. En esta ocasión, nuestro visitante aventurero es, simplemente, un hombre de la ilustración que, además, siente la necesidad de describir el paisaje de las islas desde la montaña. Esta combinación entre ilustración y romanticismo elevan al autor y al citado libro entre los mejores de la época para, además, ser valorado como lectura interesante en una clase de LE. Como se ha dicho, la utilización de Alejandro Rodríguez Suárez - 322 - material literario —autores, títulos, capítulos de libro, citas, expresiones, fragmentos de la historia…— en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de LE proporciona veracidad, autenticidad, realismo, mayor confianza en la lectura, claridad y, sobre todo, franqueza en ese extraño pero importante intercambio que existe entre el profesor y los estudiantes de un nivel intermedio-avanzado de LE. “El material literario perdura”, decimos en IV.1, “se conserva y subsiste a pesar del inevitable paso del tiempo y los continuados cambios de método y de sistema de instrucción didáctica en el ámbito de la ilustración académica”. El libro de viajes, a nuestro modo de ver, mucho más que la novela, la poesía, el relato corto y el ensayo, contribuye a generar un espacio de mayor vinculación, atractivo y confianza en el lector estudiante que, con el tiempo, también con la práctica, le harán valorar y expresar cuál es/ha sido verdaderamente su nivel de implicación en el aprendizaje. En casi todos los relatos de viaje subyace la impronta de saber qué ocurrió y, sobre todo, cómo ocurrieron los hechos en torno a la idea del descubrimiento. Para los estudiantes, la lectura del viaje como género y acción novelesca resultará más o menos interesante dependiendo, casi siempre, del grado de familiaridad, dependencia o implicación que surja entre el lector y el narrador protagonista: el estilo narrativo, la elección del punto de vista y, en la mayor parte de los casos, su utilidad práctica. West African Islands (1885), ofrece claramente la oportunidad de incentivar de manera específica y amena la enseñanza y el aprendizaje de la lectura como competencia lingüística. El tipo de vocabulario de presentación e introducción a un tema novedoso, la sintaxis, la utilización de verbos regulares, nombres comunes y sustantivos relacionados con el campo de la movilidad, la transformación y adaptación del vocabulario —recuérdese lo dicho en torno a la secuencia “travel”, “travelled”, “travelling”—, inclusión de LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -323 - verbos compuestos que, además, conectan muy bien con la idea de la exploración en sí, el uso continuado y perseverante de la primera persona narrativa…, contribuyen a que la profundidad del aprendizaje sea un todo incuestionable. West African Islands (1885), como explicamos en IV.2, es un todo informativo escrito, la mayor parte de las ocasiones, a modo de crónica periodística. Los apartados documentales y seudocientíficos conviven con el discurso literario, es decir, con la inclusión de la experiencia real que, en el caso de Alfred Burdon Ellis, es continuamente recreada/reconfigurada sobre el terreno. El discurso exótico: también el discurso informativo y la argumentación seudocientífica, como decimos, se ve sorprendido, en ocasiones, con la irrupción del discurso enciclopédico que, a nuestro modo de ver, es uno de los más sorprendentes por todo lo que tiene de consulta bibliográfica, análisis, preocupación y desarrollo científico en plena época victoriana, últimos estertores de la poesía romántica y repentino auge de lo pintoresco. Este hecho es, precisamente lo que le hace ser tan diferente a otros títulos igualmente interesantes como Notes of a Residence in the Canary Islands, the South of Spain and Algiers, Illustrative of The State of Religion in Those Countries (1851), del reverendo Th. Debary, Costumes of the Canary Islands (1829), de A. Diston y Adventures and Observations on the West Coast of Africa and its Islands: Historical and Descriptive Sketches of Madeira, Canary, Biafra and Cape Verd Islands (1860) de Ch. W. Thomas, por recordar, tan solo, unos pocos. Pero West African Islands (1885) es, sobre todo, un extraordinario instrumento de lectura. Todas y cada una de las razones que nos llevan a concluir de esta manera han sido expuestas a lo largo de IV.I, IV.2 y IV.3. Y esta es, en verdad, la razón de ser de nuestro trabajo. La lectura como material y práctica complementaria en la enseñanza de la LE, supone, como intentamos Alejandro Rodríguez Suárez - 324 - explicar en IV.3, una explosión de nuevas habilidades, conceptos, actitudes, modos de adquisición, propuestas, métodos, capacidades, competencias y destrezas profundamente asociadas a la identificación de nuevos objetivos para la enseñanza de la LE en niveles intermedios y avanzados. En lo que en dicho apartado hemos querido denominar “plan de fomento de la lectura”, cabe, desde luego, la explotación de los textos en un tiempo anterior y posterior a la lectura con el fin de estimular entre los estudiantes los nuevos conocimientos que se postulan en cada fragmento del relato, fomentar la actitud crítica y predisponer al lector en una actitud favorable hacia el conocimiento. Una buena parte de las actividades, prácticas y ejercicios que tengan que ver con la interpretación de la lectura ayudará a fomentar no solo la reflexión individual sino el trabajo en equipo y, por ende, el aprendizaje cooperativo. El proceso que intentamos desarrollar en dicho apartado es aquel en el que el lector desempeña un papel fundamental. Todo ello porque el estudiante de LE es, precisamente, nuestro protagonista, es decir, aquel con quien hemos de explotar desde el punto de vista académico toda una serie de beneficios didácticos absolutamente capaces de estimular la adquisición de la lengua y la interpretación de la cultura del otro o de los otros. Las actividades de comprensión léxica y argumental, la práctica de los verbos, de la interpretación de la voz pasiva, de las oraciones en las que la utilización técnica del flash back y la digresión resulta esencial…, forman parte del modelo de explotación de la lectura que promueven autores como Lesley Thomson, C.J. Brumfit o L. A. Carter, entre otros, aun considerando que la lectura de los relatos de viaje es capaz de crear por sí sola la posibilidad de recapitular con facilidad lo que en la historia acontece y, así, descubrir actividades destinadas a resumir, extraer, comprender, sintetizar, abreviar, simplificar…, con el fin de, finalmente, ilustrarse teniendo en cuenta el LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -325 - conjunto de conocimientos que ofrece el relato en función de los objetivos que un nivel avanzado de LE persiga. V CONCLUSIONES LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -329 - Los distintos aspectos que hemos abordado en todos y cada uno de los apartados: cuestiones relativas a la enseñanza de la LE, novedad y ventajas académicas que aportan los relatos de viaje en un aula de LE, notoriedad de Alfred Burdon Ellis y West African Islands (1885) en la narrativa de viajes de la segunda mitad del XIX, modelo de ejercicios, discursos, manuales y estrategias a seguir en el citado contexto de aprehensión de una lengua extranjera, conducen necesariamente a una serie de conclusiones que apuntamos seguidamente de manera resumida: 1. En las tres últimas décadas del siglo XX y primeros años del siglo XXI, hemos asistido a una explosión, a todas luces, evidente, de nuevas publicaciones en torno a la lectura comprensiva. A partir de los años setenta, un buen número de investigaciones se centró en el papel que desempeña la competencia lingüística para la lectura en LE. El tratamiento que la lectura recibió por parte de lingüistas fue más de dominio de la lengua, de las estructuras morfológicas, léxicas y gramaticales, que de comprensión estratégica. Muchos de los trabajos centrados en la lectura como competencia lingüística apuntan a que a mayores deficiencias léxicas, retóricas y discursivas, menor será el grado de comprensión. Relacionado con esto, una buena parte de los libros de enseñanza dicen, además, que una didáctica específica es posible para la explotación de los libros de viaje. Alejandro Rodríguez Suárez - 336 - 17. De esta forma, el cierre de un capítulo, la terminación de un episodio, la consumación de un relato, el remate de un asunto, el desenlace de una experiencia, el colofón de un día de excursión…, se integran en una serie de fragmentos del relato en la que, como actividad post-lectora, puede ser importante la reflexión de los estudiantes, el juego de preguntas y respuestas y la reescritura de los distintos finales que tienen lugar a lo largo de la aventura. 18. Alfred Burdon Ellis se ve, en West African Islands (1885), superado por las costumbres religiosas y/o mágico-simbólicas de los nativos de Canarias. Pero no sólo por esto, sino por la pintoresca disposición de los elementos en el paisaje y toda una suerte de singularidades de la tierra que, para mayor o menor fortuna, la hacen especial. En este sentido, la utilización del género de viajes en su versión original —autores, títulos, capítulos de libro, fragmentos de relatos que sean próximos a los estudiantes…— en el ámbito de la enseñanza y el aprendizaje de LE proporciona una mayor sintonía del lector con la lectura a tratar en el necesario y, al mismo tiempo, importante intercambio entre el profesor y los estudiantes a partir de un nivel intermedioalto de LE. 19. El libro de viajes, mucho más que la novela, el relato corto, la poesía y el ensayo, contribuye a generar un espacio de mayor determinación, seguridad y confianza en los estudiantes de LE debido a que, lo que allí acontece, está íntimamente relacionado con el autor y su época. Este grado de implicación familiar que surge entre el lector y el narrador, bien como consecuencia de un estilo narrativo, la elección de un punto de vista, la utilidad práctica del relato o, bien porque la historia es lo suficientemente próxima y cualquier detalle, independientemente de su índole, resulta a todas luces adyacente, eleva claramente el grado de interés. LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… - 337 - 20. West African Islands (1885) presenta, además, una variedad de discursos que lo hacen extremadamente interesante. El discurso exótico: también el discurso informativo y la argumentación seudocientífica de algunas de sus experiencias, se ve sorprendido con la irrupción del discurso enciclopédico: con explicaciones acerca de la flora y la fauna de las islas, lomas y barrancos, tradiciones populares, bailes y ofrendas de los nativos que, en el caso de Alfred Burdon Ellis, se justifican por su formación erudita. 21. Alfred Burdon Ellis no es del todo un viajero romántico —no pinta, no dibuja, no impresiona con tinta de buen ilustrador los caminos y las experiencias que le acontecen allende los mares— pero sí un claro heredero de esta atmósfera de nueva teorización y ambientación viajera que inunda los círculos, sociedades e instituciones culturales del Reino Unido de la segunda mitad del siglo XIX. El modo romántico de describir el paisaje es claramente visible, pero también, y no por ello extraño, la influencia científica que tiene su origen en la inquietud intelectual de nuestro militar protagonista. 22. En el intercambio de interés académico que actualmente existe entre lengua y cultura de viajes, se ha dado una explosión de nuevas habilidades, conceptos, modos de adquisición, propuestas, métodos, competencias y destrezas profundamente asociadas a la creación/plasmación de nuevos objetivos para la enseñanza de la LE en niveles intermedios y avanzados a través de relatos ingleses originales. En esta especie de plan de fomento de la lectura, como decimos, la no ficción ayuda a ir configurando un proceso de aproximación entre la lingüística y la crítica literaria con fines didácticos cuyo principal beneficiado es, a todas luces, el estudiante de LE. Alejandro Rodríguez Suárez 23. Un nuevo proceso de aprendizaje de LE a través de los libros de viajes resultaría imposible sin la implicación activa del lector. Conviene, por tanto, que el lector encuentre sentido a la lectura con el fin de explotar desde el punto de vista académico toda una serie de beneficios didácticos que estimulan la adquisición de la lengua y la interpretación de las culturas propia y extranjera. Sólo cuando los estudiantes comprenden el propósito de lo que se pretende fomentar y cuando, desde el punto de vista del profesor, dicha materia puede ser impartida con los recursos necesarios para realizar tareas integradoras de lengua, literatura y cultura, irrumpen aspectos como la motivación, la capacidad de intuir el conocimiento y la valoración final de lo que hacemos. VI BIBLIOGRAFÍA CITADA LA LECTURA GENERAL Y ESPECÍFICA DE LOS RELATOS DE VIAJE COMO FUENTE DE ENRIQUECIMIENTO LINGÜÍSTICO-CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE IDIOMAS… -341 - ADAMS, P. G. 1962. Travelers and Travel Liars, 1660-1800. 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