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I Congreso Universitario Andaluz ³Investigación y Género´ ANÁLISIS DE LA SEGREGACIÓN LABORAL POR CUESTIÓN DE GÉNERO EN LA MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS DEL BAJO GUADALQUIVIR. Asián Chaves, Rosario Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla [email protected] Rodríguez Sosa, Vicente Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla [email protected] Manzano Arrondo, Vicente Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla [email protected] Resumen: En este trabajo se ha analizado la realidad laboral en una comarca andaluza desde una perspectiva de género y se ha investigado si el imaginario colectivo que informa los procesos de selección puede ayudar a explicar dicha realidad. El objetivo planteado es el conocimiento de la situación ocupacional de mujeres y hombres en los municipios del Bajo Guadalquivir, y su relación con el tipo de actividad, identificando la segregación ocupacional por cuestión de género. También nos hemos propuesto descubrir cuáles han sido los criterios de selección utilizados en la contratación, para analizar si éstos pueden ser factores explicativos de dicha realidad laboral. Las unidades de observación fueron personas del área de Recursos Humanos de empresas de diversos sectores económicos. Se diseñó y elaboró una encuesta con 400 entrevistas, cuyos resultados se analizaron mediante diversos indicadores de correlación (V de Cramer, Coeficiente Phi, etc.) y con la técnica de análisis conjunto. Esta técnica corrobora y explica la realidad laboral obtenida en el análisis estadístico. El imaginario colectivo y las preferencias de las personas que seleccionan y contratan que revela dicha técnica son coherentes con el panorama laboral descrito por el análisis de la ocupación. Palabras clave: Género; Segregación laboral; Análisis de la Ocupación; Perfiles de Selección; Feminización de actividades. 69
1. Introducción En esta comunicación se presentan algunos de los principales resultados de un trabajo GHLQYHVWLJDFLyQHQPDUFDGRGHQWURGHO3UR\HFWR³Enlaces´, encuadrado en el EJE 1 de la Iniciativa Comunitaria EQUAL, que procura la mejora de la capacidad de inserción profesional. En este trabajo se ha intentado examinar, desde la perspectiva de la oferta de empleo, la incidencia que tienen las condiciones de género en la incorporación de nuevas personas en el trabajo, así como en la promoción en el empleo, tipo de actividades a desempeñar, cualificación requerida, tipo de contratación, etc. El trabajo se ha desarrollado en la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir (en adelante MMBG), integrada por once municipios pertenecientes a las provincias de Sevilla y Cádiz. 2. Enfoque teórico. El trabajo se ha dividido en dos partes fundamentales: el estudio de las relaciones entre diversas variables del ámbito laboral en relación con el género y el análisis de las actitudes y motivaciones de los empleadores y empleadoras a la hora de incorporar personal. A través del análisis de dichas actitudes y motivaciones, se ha tratado de identificar cómo éstas pueden constituir la base de dinámicas de segregación o discriminación en función del sexo. Para ello, se ha asumido como una realidad las diferencias existentes en la inserción al mercado laboral entre mujeres y hombres, que dependen, en parte, de condicionamientos de género que segmentan este mercado, ofreciendo diferentes oportunidades a unos y otras. Estos condicionamientos se basan en estereotipos de género TXH PDQLREUDQ DVLJQDQGR GHWHUPLQDGDV FDUDFWHUtVWLFDV ³SURSLDV´ TXH XQD sociedad espera de una mujer o de un hombre. De este modo, el estereotipo normativiza como propio masculino la actividad y la independencia, mientras adjudica a lo femenino la pasividad y la dependencia. En consecuencia, las personas son orientadas desde la infancia hacia prácticas sesgadas, los hombres en el ámbito de las actividades fuera del hogar ±públicas-, y las mujeres hacia el espacio doméstico ±privado-. Así, a partir de las distintas cualidades de cada sexo, se sustenta la división horizontal existente entre ³HPSOHRVIHPHQLQRV´\³HPSOHRVPDVFXOLQRV´por naturaleza. Estos estereotipos subyacen en los comportamientos sociales, incluso en las normas o leyes que regulan las conductas, pero no son fijos e inmutables, sino que cambian en relación a la modificación de valores y creencias culturales. Considerando específicamente el espacio laboral, la dimensión de género se expresa contundentemente destacando las implicaciones que esta dimensión supone en términos de desigualdad y exclusión social. Las mujeres son las que deben sortear mayores obstáculos a la hora de acceder a un empleo, viéndose particularmente afectadas por el desempleo. Pero también, una vez dentro del mercado laboral, en la mayor parte de los casos, se ven abocadas a los puestos de trabajos más bajos en la escala jerárquica, y en peores condiciones laborales ±tiempo parcial, etc.-. 70
En este trabajo se ha intentado abordar tanto la segregación horizontal, analizando aquellas actividades más feminizadas o más masculinizadas, y comprobando si coinciden con los estereotipos mencionados, como la segregación de tipo vertical, referente a la posición o al estatus ocupacional de los hombres y mujeres en las mismas áreas de empleo. 3. Metodología Para realizar el trabajo, era necesario disponer de una serie de datos cualitativos y cuantitativos de los municipios bajo estudio para la elaboración de un informe socioeconómico que permitiera describir el marco histórico y socioeconómico donde se integra esta área, y que sirviera para contextualizar las conclusiones del estudio. Asimismo, también se ha debido diseñar un instrumento de análisis, que como se explicará a continuación, se decidió fuese una encuesta destinada a los empleadores y empleadoras, para obtener la información necesaria de la situación laboral en la MMBG, así como sobre las preferencias que subyacen en la selección y contratación de los trabajadores y trabajadoras. La información histórica de los distintos municipios se obtuvo de la información que ofrecen las diversas páginas web de éstos. La información socioeconómica se ha obtenido de las estadísticas contenidas en el Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía (SIMA), que elabora anualmente el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA). Dicha información procede de diferentes fuentes, según a qué se esté haciendo referencia. Así, por ejemplo, los datos de población proceden o bien del último Censo (2001), si se requiere información más detallada -como es el caso de la población ocupada, población parada en un determinado sector económico, etc.-, o bien del Padrón Municipal de Habitantes, si se requieren datos más generales y actualizados, -por ejemplo para la población total de un municipio-. También se ha acudido a la información que ofrece la propia MMBG. Con la finalidad de recabar información hemos acudido a un análisis más específico, por lo que fueron necesarios los estudios de campo para recabar información específica sobre determinadas cuestiones, que no es posible obtener a partir de las fuentes estadísticas existentes. Para ello, se decidió realizar una encuesta a empresas1, por lo que quienes iban a facilitar los datos eran las personas encargadas de la contratación en las empresas o, en los casos que no fuese posible, sus representantes. Para ello se seleccionó una muestra de empresas de la zona en cuestión, con un tamaño muestral de 400 entrevistas. El diseño de dicha encuesta se realizó de manera que se pudieran cubrir dos de los objetivos fundamentales antes señalados. Así, la primera parte del cuestionario recoge información acerca de las características de las empresas seleccionadas y de diversas variables relativas a la ocupación y a la contratación, especialmente en su relación con la variable sexo. La segunda parte está dedicada a obtener las preferencias de las personas encargadas de la selección y contratación. 1 El cuestionario diseñado y empleado en dicha encuesta se adjunta en el anexo metodológico. 71
La decisión del tamaño muestral se realizó teniendo en cuenta el nivel de confianza requerido, así como las restricciones presupuestarias, es decir, cuántas entrevistas se podían costear con el presupuesto existente para el trabajo. Por ello, se realizaron unas simulaciones que ayudasen a elegir entre las posibilidades existentes. Había que tener en cuenta que, como el estudio se desea realizar para establecer conclusiones a diferentes niveles, según el nivel en el que se esté concluyendo, el tamaño de la muestra será diferente. Para este estudio se decidió dividir la mancomunidad en 2 áreas geográficas (municipios pertenecientes a la provincia de Sevilla y a la de Cádiz) y analizar 6 sectores de actividad (Agricultura y Pesca; Industria Agroalimentaria; Construcción; Comercio; Turismo y Restauración y Administración Pública), con lo que tenemos un máximo de 12 subdivisiones. Hay que considerar que las conclusiones sobre tipos de contrato, sexo y otros aspectos relativos a las personas contratadas, son independientes de las subdivisiones que se hagan, pues éstas se refieren únicamente a las empresas. Hay que recordar que se entrevista a empresarias o empresarios y no a las personas contratadas. No todas las empresas tienen todos los tipos de contrato, duraciones, sexos contratados, etc., así que no todas las estimaciones finales se harán con el total de la muestra. El marco de la encuesta se obtuvo a partir del Directorio de Establecimientos Industriales y Comerciales de Andalucía (DIRCE-A) facilitado por el IEA, al que se añadió la población de empresas pertenecientes a los sectores de Agricultura y Pesca de la base de Afiliados de Alta en la Seguridad Social. El proceso de selección de empresas ha sido bietápico, estratificado en función del área geográfica y tamaño de la empresa. Las entrevistas, como ya se ha comentado, se realizaron a empleadores y empleadoras, representados, en la mayoría de los casos, por personal del área de recursos humanos de las empresas. El hecho de que la estrategia metodológica fuese doble, por una parte obtener las características de la ocupación y, por otra, controlar los aspectos subjetivos que subyacen en el proceso de selección y contratación de personal, que suelen involucrar cuestiones inconscientes, como pueden ser preconceptos o estereotipos ligados al género por parte del personal a cargo de la selección, hizo que se decidiese por el empleo de un cuestionario semi-estructurado, diseñado para captar las actitudes, motivaciones e imaginería de los empleadores. Previo a su implementación, dicho cuestionario fue presentado a dos empresarios, y revisado por dos especialistas en metodología de encuestas y dos investigadores universitarios especializados en el mercado de trabajo. De estas entrevistas se obtuvieron un conjunto de comentarios y sugerencias, que fueron tenidos en cuenta en la redacción final del cuestionario. Antes de coPHQ]DU HO WUDEDMR GH FDPSR VH PDQWXYR XQ ³EUHDILQJ´ FRQ ORV encuestadores, en el que se hicieron simulaciones de la entrevista y se les explicó el procedimiento a seguir, en qué consistía el cuestionario, los inconvenientes o limitaciones con que podían encontrarse, etc. Se les facilitó una guía a los entrevistadores para recordarles ciertas recomendaciones de las que se realizaron en la reunión mantenida con ellos. 72
Para el tratamiento de la falta de respuesta y entrevistas fallidas, que conlleva una reducción del tamaño de la muestra, se decidió proceder a seleccionar la siguiente unidad del marco. No obstante, ya se intentó dejar claro a los entrevistadores que había que evitar la no-respuesta. Por otro lado, para el análisis, se tuvo en cuenta que durante el trabajo de campo se descubrirían diversas imperfecciones en el marco, entre otras, la relativa al número de trabajadores. Por ello se decidió actuar de la forma siguiente: Para el tratamiento de los datos obtenidos en las entrevistas, se utilizaron diversas técnicas e instrumentos estadísticos, en función de los objetivos perseguidos. Así, para la parte dedicada al estudio de las relaciones de las diversas variables de ocupación con la variable sexo, se han empleado las técnicas usuales para detectar la presencia de asociación o correlación entre variables, así como el grado de dichas relaciones. Para tratar de conocer las motivaciones subyacentes en el proceso de contratación, se ha empleado una técnica conocida como análisis conjunto, que se describe a continuación. Cuando queremos saber algo de alguien, lo habitual es preguntárselo. En las investigaciones que se realizan mediante encuestas se utilizan cuestionarios. En éstos, se incluyen algunas preguntas que responden las personas entrevistadas. Existe una discusión continuamente abierta sobre si la información que recogemos es la que ocurre realmente o si sólo se trata de lo que las personas dicen. Usualmente, la persona entrevistada debe responder escogiendo una opción entre un conjunto que se le ofrece. Existen varios problemas asociados a ello. Algunos de ellos son la tendencia central2, la aquiescencia3 y la deseabilidad social4. Estos efectos van y vienen, aparecen con un peso difícil de averiguar, pero se encuentran presentes y son siempre una amenaza. En parte el control de las respuestas es consciente. Pero buena medida se trata de tendencias inconscientes. Existe una técnica de indagación de respuestas que corrige estos efectos: el análisis conjunto. En términos estadísticos es un tipo de análisis, pero mirado en sentido más amplio, es todo un método. Consiste en presentar a las personas entrevistadas y conjunto de objetos y pedir que los ordene según un criterio que suele ser la preferencia. Las variables se presentan con diferentes valores. Al combinar todos los valores de todas las variables surgen muchas posibilidades. Pero no se recurre a todas ellas. En el análisis conjunto se realiza una selección de tal forma que con un mínimo de combinaciones se pueda calcular cuál es la importancia que se le ha dado a cada variable y a cada valor a la hora de realizar las ordenaciones. En el estudio sobre trabajo y género, se pensó en presentar a los empleadores y empleadoras un conjunto de 8 tarjetas que debían ordenar. Cada tarjeta correspondía a 2 La tendencia central es la intención de escoger la categoría que está en el centro, para no decantarse por ningún extremo. 3 La aquiescencia es responder en la dirección que se intuye que desea el investigador, lo que se deduce del modo en que está redactada la cuestión. 4 La deseabilidad social consiste en responder de tal manera que se optimice el refuerzo social, es decir, escoger la respuesta que está socialmente mejor vista. 73
un perfil de posible empleado o empleada. Los perfiles se definieron según las variables: sexo (hombre o mujer), disponibilidad (total o parcial), edad (joven o mayor), residencia (dentro o fuera de la localidad), experiencia en el puesto (sí o no), estudios (básicos o superiores) e hijos (con o sin). Se trata de 7 variables de 2 valores cada una que implican 27 = 128 combinaciones posibles, de las que el método seleccionó sólo 8, las que permiten un análisis mínimo, obteniendo el peso de cada variable. La tarea de ordenación de tarjetas implica cierta complejidad. Hay que ponerse en el lugar de la persona que responde y entender que no es posible controlar las respuestas, porque hay demasiadas variables y valores definiendo la situación y porque no están todas las combinaciones posibles para generar una ordenación coherente con el control. De esta forma sólo hay dos formas de responder: poniendo atención en la tarea o realizando una respuesta aleatoria. Si se ha llevado a cabo la segunda estrategia, el análisis conjunto no mostraría nada claro. En esta investigación, las conclusiones están claras. Así pues, este procedimiento consigue superar los problemas de un cuestionario tradicional, extrayendo una información precisa sobre los criterios que utilizan las personas cuando toman decisiones. 4. Contexto de desarrollo de la investigación A continuación se presentan, muy resumidamente, las principales características socioeconómicas del área estudiada, para contextualizar de un modo muy simplificado el estudio cuyos resultados se presentan en el siguiente apartado. La Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir (MMBG) se constituyó como tal en 1.988 y está integrada por once municipios, siete de la provincia de Sevilla y cuatro de la de Cádiz. Ocupa una extensión de 1.924 Km2 y, según los datos del Padrón de Habitantes a 1 de enero de 2006, tiene 256.674 habitantes, de los cuales, 129.443 son hombres y 127.231 mujeres (49,57%). En general, cabe resaltar la importancia de la actividad agrícola en la zona, con el consecuente riesgo que la falta de diversificación económica conlleva. Este sector en los últimos años ha entrado en un proceso de expulsión de mano de obra, sobre todo masculina, y en el que las mujeres rurales encuentran hoy una fuente de ingresos, siendo una muestra de actividad que se hace femenina a medida que se desvaloriza. Dentro del sector agrícola hay un 25% de mujeres que en su mayoría son perceptoras de prestaciones. Estas mujeres trabajan principalmente en explotaciones familiares siendo sólo el 40% de ellas quiénes regentan la titularidad del negocio. Su economía está basada en el sector primario que agrupa el 22% del empleo y el sector servicios con un 50% de las personas ocupadas (Censo de Población, 2001). Comparados con los datos de Andalucía, la importancia del empleo agrícola es 8,26 puntos mayor que en la media andaluza, así como la construcción, 8,21 puntos más. En cambio el sector industrial (4,6 puntos menos), y los servicios (9,71 puntos menos) se sitúan por debajo de la media de Andalucía. Gráfico 1. Distribución sectorial de la población ocupada en la MMBG 74
Industria 9% Construcción 19% Agricultura y Pesca 22% Servicios 50% Fuente: Elaboración propia a partir del Censo de Población 2001, INE. Las tasas de empleo para las mujeres están muy por debajo de las de los hombres. La distribución del empleo entre los sectores de actividad es muy distinta según se hable de hombres o mujeres. Así, el sector más feminizado con diferencia con respecto al resto es el de los Servicios, mientras que el más masculinizado es el de la Construcción. Tabla 1. Distribución sectorial de la población empleada según sexo 2001. Agricultura y Pesca Industria Construcción Servicios Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres MMBG 19,2% 21,6% 5,4% 11,3% 2,7% 26,3% 72,7% 40,8% Fuente: Elaboración propia a partir del SIMA, IEA. En cuanto al paro, la distribución por sexo es justamente la opuesta de la observada en la actividad y el empleo, siendo ahora mayoría las mujeres. 5. Principales resultados Los resultados han sido analizados mediante diversos indicadores de correlación (V de Cramer, Coeficiente Phi, etc.) y con la propia técnica de Análisis Conjunto. En términos metodológicos, observamos tres resultados que nos hacen otorgar bastante confianza en las interpretaciones. Hay bastante coincidencia entre operaciones diferentes y técnicas diversas de análisis con subobjetivos distintos, que llevan a resultados similares o coherentes entre sí, según los casos, ofreciéndonos una visión unívoca sobre el papel del sexo en los procesos y resultados de empleo. Además, las impresiones de las personas que han realizado las entrevistas mueven a generar credibilidad en las respuestas. Por último, concluimos que estos resultados son tan concluyentes que ni el sexo de la persona entrevistada implica divergencia. Una visión rápida del mercado de trabajo en la zona estudiada muestra un protagonismo de obreros, especialmente cualificados, de hombres y de empleados con estudios primarios y edad media. No obstante, estas características no permiten construir un perfil prioritario conjunto, es decir, no es cierto que el perfil más importante sea el de hombre de estudios primarios que ocupa un puesto de obrero cualificado, puesto que estas variables muestran relaciones entre sí que señalan algunas conclusiones relevantes. 75
Se distinguirá entre resultados obtenidos en el análisis de ocupaciones y en el análisis de los perfiles de contratación con la aplicación de la técnica del Análisis Conjunto. 5.1. Análisis de ocupaciones Cuando se analizan conjuntamente diversas variables, el interés de quien investiga se centra en la relación entre ellas. En nuestro estudio, la atención se centra, no en todas las relaciones, sino que está focalizada, dentro de la ocupación, a la relación de la variable sexo5 con el resto de las variables observadas (edad, formación, etc.). Para el análisis cruzado de dichas variables empleamos tablas de contingencia y, como medida de la relación entre las variables, el estadístico V de Cramer con significación estadística. Se observa que los contratos temporales predominan sobre los indefinidos claramente (63% frente a 37%), aunque la temporalidad es más pronunciada en hombres. La tendencia no es muy fuerte (V de Cramer ligeramente despegada de 0). Tabla 2: Tabla de contingencia sexo * tipo de contrato contrato Total indefinido temporal sexo mujer Recuento 932 995 1.927 % total 48,4% 51,6% 100,0% hombre Recuento 1.513 3.223 4.736 % total 31,9% 68,1% 100,0% Total Recuento 2.445 4.218 6.663 % total 36,7% 63,3% 100,0% Medidas simétricas Valor Sig. aproximada Nominal por nominal Phi ,154 ,000 V de Cramer ,154 ,000 N de casos válidos 6.663 a Asumiendo la hipótesis alternativa. b Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de las entrevistas. Existe un predominio de los contratos a tiempo completo frente a los a tiempo parcial, especialmente en los hombres. En el caso de las mujeres se suaviza sensiblemente, mostrando una relación con el sexo que apunta con timidez la V de Cramer y sentencia la significación estadística. Tabla 3: Tabla de contingencia sexo * jornada 5 En realidad, se distingue entre hombres y mujeres por su distinto sexo, como característica biológica, pero su distinción dentro del mercado laboral, se debe en la mayor parte de los casos a una distinción cultural, que nos llevaría a hablar más bien de género. 76
contrato Total parcial completo sexo mujer Recuento 653 1.274 1.927 % 33,9% 66,1% 100,0% hombre Recuento 480 4.256 4.736 % 10,1% 89,9% 100,0% Total Recuento 1.133 5.530 6.663 % 17,0% 83,0% 100,0% Medidas simétricas Valor Sig. aproximada Nominal por nominal Phi ,287 ,000 V de Cramer ,287 ,000 N de casos válidos 6.663 a Asumiendo la hipótesis alternativa. b Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de las entrevistas. Observamos un protagonismo relativo mayor de mujeres de menos de 25 años y hombres de más de 50 años. Esta tendencia es captada por la prueba de significación, aunque sin demasiada contundencia en el valor del estadístico. Tabla 4: Tabla de contingencia sexo * edad edad Total <= 25 25 a 50 >= 50) sexo mujer Recuento 476 1.311 140 1.927 % 24,7% 68,0% 7,3% 100,0% hombre Recuento 717 3.528 491 4.736 % 15,1% 74,5% 10,4% 100,0% Total Recuento 1.193 4.839 631 6.663 % 17,9% 72,6% 9,5% 100,0% Medidas simétricas Valor Sig. aproximada Nominal por nominal Phi ,117 ,000 V de Cramer ,117 ,000 N de casos válidos 6.663 a Asumiendo la hipótesis alternativa. b Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de las entrevistas. Uno de los ámbitos donde se constata con mayor claridad la discriminación laboral por razón de sexo, es en la promoción y el estatus profesional que la mujer goza dentro de la empresa. Los datos de la encuesta parecen confirmarlo, porque al cruzar la variable sexo con las cinco categorías de la variable estatus profesional aparecen los siguientes resultados: 77
explican en gran medida el porqué de esa realidad. Sólo conociendo las causas que provocan una situación determinada, es posible actuar del modo adecuado para poner los medios necesarios para corregirla. 84