Los Barca, una familia aristocrática de Cartago durante el siglo III a. C. Aspectos sociales, económicos y políticos
Abstract
La familia bárquida es una de las agrupaciones familiares más conocidas de la historia de Cartago pero, debido a la desigual calidad de la información y a las diferentes metodologías de trabajo, su estudio ha comportado algunos debates historiográficos que, en relación con los eventos político-militares de la Segunda Guerra Romano-cartaginesa, pueden comportar interpretaciones muy diferentes de la evolución política cartaginesa. En la presente contribución se realiza un análisis pormenorizado de la información literaria sobre cada miembro de la familia Barca para definir su base económica, su origen social y los medios políticos a los que recurrieron para hacerse con el poder en Cartago
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HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 171 LOS BARCA, UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA DE CARTAGO DURANTE EL SIGLO III A. C. ASPECTOS SOCIALES, ECONÓMICOS Y POLÍTICOS Víctor Martínez Hahnmüller Philipps-Universität Marburg [email protected] THE BARCA, AN ARISTOCRATIC FAMILY OF CARTHAGE DURING THE THIRD CENTURY B. C. SOCIAL, ECONOMIC AND POLITIC ASPECTS RESUMEN: La familia bárquida es una de las agrupaciones familiares más conocidas de la historia de Cartago pero, debido a la desigual calidad de la información y a las diferentes metodologías de trabajo, su estudio ha comportado algunos debates historiográficos que, en relación con los eventos político-militares de la Segunda Guerra Romano-cartaginesa, pueden comportar interpretaciones muy diferentes de la evolución política cartaginesa. En la presente contribución se realiza un análisis pormenorizado de la información literaria sobre cada miembro de la familia Barca para definir su base económica, su origen social y los medios políticos a los que recurrieron para hacerse con el poder en Cartago. PALABRAS CLAVE: Familia Barca, Sociedad, Economía, Segunda Mitad del siglo III a. C., Cartago. ABSTRACT: The Barcid family is one of the best known family group in the history of Carthage, but due to the uneven quality of the information and the different methodologies, its study has led to some historiographical debates in relation to the political and military events of the Second Punic War and may incur very different interpretations of the Carthaginian political evolution. In this contribution we analyze deeply the literary information on each member of the Barca’s fami ly in order to define its economic base, its social origin and the political procedures that they used to seize power in Carthage. KEYWORDS: Barca Family, Society, Economy, Second Half of the third century b. C., Carthage. RECIBIDO: 11.06.2015. ACEPTADO: 16.07.2015
172 HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 VÍCTOR MARTÍNEZ HAHNMÜLLER Una de las consecuencias del enfrentamiento entre Roma y Cartago durante las dos primeras guerras romano-cartaginesas por la supremacía en el Mediterráneo Central y Occidental fue que una parte de los autores clásicos, contemporáneos y posteriores a los hechos, prestaran una mayor atención a la política interior y exterior de la ciudad-estado de origen fenicio asentada en el Norte de África1. Gracias a esta coyuntura, y a pesar de su innegable parcialidad y la ausencia prácticamente total de fuentes propiamente cartaginesas, disponemos de una visión relativamente completa de la historia cartaginesa de la segunda mitad del siglo III a. C. En ella, la figura de Amílcar Barca y los diferentes miembros integrantes de su familia alcanzaron tal protagonismo que es imposible interpretar la política cartaginesa del momento sin tener en cuenta a tan destacada familia2. Sin embargo, en parte debido a las diferentes versiones de los episodios históricos que aparecen en las narraciones de los autores clásicos como, sobre todo, por la pervivencia de distintas tradiciones propagandísticas contrarias y favorables a los protagonistas así como por las distintas metodologías y modelos interpretativos utilizados, el estudio sobre la familia bárquida entraña dificultades notables y considerables controversias que van a ser el objeto del presente estudio. En el contexto cronológico que nos ocupa, la ciudad de Cartago estaba gobernada por un régimen oligárquico en el que la aristocracia controlaba la mayor parte de los resortes del poder3. Los altos cargos civiles y militares eran ostentados de manera exclusiva por los miembros de la aristocracia cartaginesa que se agrupaban en facciones políticas con el fin de desarrollar una política que favoreciese en última instancia sus intereses económicos personales y sus ambiciones políticas. Durante el último tercio del último siglo III a. C., la familia bárquida y sus allegados políticos ostentaron algunos resortes del poder del Estado cartaginés de una manera prácticamente ininterrumpida, creando una suerte de supremacía política, típica de la política interior cartaginesa4, que les permitieron dirigir primero la expansión militar en Iberia y, posteriormente, al menos una parte del enfrentamiento contra Roma, con los beneficios económicos, sociales y políticos que conllevaban. A pesar de ser el grupo familiar cartaginés del que disponemos la información más completa y abundante en las fuentes clásicas, las numerosas lagunas y las 1 El presente artículo es resultado de la realización de una estancia postdoctoral financiada por el DAAD (Centro de Intercambio Académico Alemán) en la Universidad de Marburgo y de nuestra participación en el proyecto HAR2008-03806/HIST. Los fenicios occidentales: sociedad, instituciones y relaciones políticas (siglos VI-III a. C.), dirigido por el profesor José Luis López Castro de la Universidad de Almería. 2 von Vincke 1841: 165; Lancel 1995: 12; Barceló 2000: 24 y 45. 3 Tsirkin 1986: 130 y 138; Hoyos 2003: 3; Hoyos 2007: 13. 4 Sznycer 1978: 552.
HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 173 LOS BARCA, UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA DE CARTAGO DURANTE... ocasionales contradicciones suponen la obtención de una genealogía incompleta y desigual que, como veremos, ha implicado el desarrollo de interpretaciones históricas divergentes sobre algunos aspectos fundamentales relativos a esta familia. De hecho, su propia pertenencia al grupo socio-económico conformado por los aristócratas se induce a partir de la información literaria. En este sentido, el desempeño de los más altos cargos militares y magistraturas civiles por alguno de sus miembros indica su pertenencia a los estatus sociales más elevados ya que, al igual que sucedía en Roma y en una buena parte de los estados de la Antigüedad, estos puestos eran acaparados por las principales familias de la aristocracia5. Además, la posesión de distintas propiedades territoriales es otra evidencia certera de su adscripción a la aristocracia6. Sabemos, a este respecto, que en el otoño de 203 a. C., a su regreso a Túnez desde Italia, Aníbal desembarcó cerca de Leptis Minor (Lemta, Túnez) dónde utilizó a sus soldados en labores agrícolas7. Esta misma estrategia la utilizó también tras la derrota cartaginesa en la Segunda Guerra Romano-Cartaginesa con el fin de evitar desórdenes sociales8. Se trata de una muestra fehaciente de los intereses bárquidas en los latifundios de la Byzacena, dónde esta familia era propietaria en época de Aníbal de una turris ubicada entre Acholla (Ras Botria, Túnez) y Thapsus (Bekalta, Túnez)9. Probablemente fuera un bien patrimonial, es decir, heredado de sus ancestros, ya que ni él ni su padre habían permanecido durante mucho tiempo en el Norte de África sin estar movilizados militarmente. Sin embargo, su vinculación con un linaje aristocrático cartaginés no es tan clara y, consecuentemente, ha sido objeto de debate. La única información que disponemos sobre los orígenes de la dinastía aparece en el poema Punica de Silio Itálico10 dónde el escritor latino vincula el cognomen de la familia con un linaje de la aristocracia tiria que formaba parte de la expedición colonizadora encabezada por Dido que se materializaría en la fundación de Cartago. Sin embargo, el carácter literario de la obra de Silio Itálico y las constantes invenciones o exageraciones que se han podido documentar en ella, nos fuerza a desestimar esta posibilidad11. Parece más probable que dicho sobrenombre fuera un cognomen ex uirtute creado a partir de la raíz fenicia brq cuyo significado derivaría de su actuación en la Primera Guerra Romano-Cartaginesa12 dónde llevaba a cabo operaciones 5 Hoffmann 1962: 9. 6 Lancel 1995: 20-23. 7 App. Pun. 33; Aur. Vic. Caes. 37. 2-3. 8 Fariselli 2002: 53. 9 Liv. 33.18.1. 10 Sil. It. Pun. 1.70-75. 11 Cf. Rosselló 2006: 136-137. Villalba 2005: 59-60; Lancel 1995: 20-23. 12 Plb. 1.56. Görlitz 1970: 20, n. 69; Hoyos 2007: 1; Bendala 2013: 51. Cf. Domínguez Monedero 2012: 177, quien, sin embargo, se muestra escéptico respecto a su significado; o Lancel 1995: 20, quien
174 HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 VÍCTOR MARTÍNEZ HAHNMÜLLER militares de forma veloz e inesperada, como un rayo o relámpago13, el equivalente al sobrenombre griego de Keraunos, atestiguado entre otros en el célebre general Alejandro Magno14. A pesar de tratarse de un antropónimo etimológicamente aceptable ya que, aunque aún no ha sido documentado en la epigrafía fenicia15, se ha atestiguado su uso en hebreo bíblico, ugarítico, arameo, palmiro y sudarábigo, resulta verdaderamente anómalo su uso como apellido familiar16. Esta controversia sobre el origen y etimología del cognomen de Amílcar tiene una gran importancia ya que al unirlo con algunas informaciones respecto a la política desarrollada por los estrategas cartagineses de esta familia y las propiedades y tierras que sabemos les pertenecían, han generado hipótesis muy dispares e incluso contradictorias sobre el origen y la base económica en la que los bárquidas sustentaban su riqueza. En este sentido, por ejemplo, tomando como base el poema de Silio Itálico en el que, como hemos visto, se vincula a un ancestro de Amílcar Barca con un hermano de la fundadora de Cartago o las riquezas pertenecientes a esta familia tanto dentro como fuera de Cartago17, hay quienes consideran que la familia bárquida pertenecería a la antigua aristocracia cartaginesa de más noble origen18. Sin embargo, tanto por el descrédito que merece la información histórica de la obra de Silio como, sobre todo, por la política supuestamente demagógica o democrática desarrollada durante el sufetato de Aníbal que perjudicó a un sector de la aristocracia cartaginesa, Geus19 defendió que Amílcar Barca, en realidad, sería un homo nouus. En relación con esta última interpretación, aunque sustentándola por la política social desarrollada por los bárquidas para con los pueblos sometidos y aliados de Cartago y, especialmente, por la posesión por parte de la familia de Aníbal de una granja fortificada y tierras agrícolas entre Acholla y Thapsus20, se ha sugerido que los bárquidas no eran originarios de Cartago sino de la Bizacena21. recuerda que no sabemos realmente si se trataba de un cognomen ex uirtute adquirido personalmente por Amílcar y transmitido por éste a sus hijos o si procedía de algún antepasado. 13 Sznycer 1978: 553; Hoyos 2007: 1; Bendala 2013: 51; Domínguez Monedero 2012: 177. 14 Lancel 1995: 20. 15 Cf. Gsell 1918: 252, n. 7; Lancel 1995: 20. Estos autores aluden a la documentación de tal antropónimo en CIS I, 1256. También plantean la posibilidad de que el cognomen tuviera relación con el antropónimo fenicio brk, abreviatura de “(Baal) le ha bendecido” documentado en CIS I, 444, 597 y 648, entre otras. 16 Sznycer 1978: 553. 17 Liv. 33.18.1; Nep. Ham. 1.1. 18 Gsell 1918: 253; Villaronga 1973: 47; Nicolet 1978: 612; Barceló 2000: 35; Hoyos 2003: 21-22; Hoyos 2007: 14-15; Ferrer Albelda 2011: 309; Domínguez Monedero 2012: 177. 19 1994: 76. 20 Liv. 33.48.1. 21 Fariselli 2002: 70, n. 418; Manfredi 2003: 495.
HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 175 LOS BARCA, UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA DE CARTAGO DURANTE... Sin embargo, ni la política socio-económica bárquida puede ser considerada como democrática o demagógica22, ni las propiedades en la Bizacena fueron sus únicos bienes patrimoniales ya que sabemos que contaban con una rica propiedad en la ciudad de Cartago y, seguramente, habrían aprovechado la conquista de Iberia para aumentar su riqueza con la incorporación de nuevas explotaciones rurales. Por todo ello, consideramos que la familia bárquida pertenecía a la aristocracia secular cartaginesa. Los señores u optimates, recogidos en la epigrafía fenicia con la fórmula b‘lm, eran un grupo socio-económico que mostraba un gran orgullo de su pertenencia a tan elevado estamento, tal y como se puede apreciar en la epigrafía cartaginesa dónde recogían sus genealogías completas y los cargos que tanto ellos como sus antepasados habían desempeñado23. A diferencia de otras ciudades-estado del Mediterráneo en las que el comercio recibía una consideración peyorativa en comparación con el trabajo de la tierra, en Cartago las relaciones comerciales estaban bien consideradas24, lo que conllevó que la economía de la aristocracia se sustentara en una triple base25, es decir, sus grandes riquezas estribaban simultáneamente en el comercio, la artesanía y la explotación rural, esta última, al menos, desde el siglo V a. C. Como la mayoría de explotaciones territoriales coetáneas, las propiedades rurales de los aristócratas cartagineses, y por lo tanto de los bárquidas, serían generalmente de unas dimensiones moderadas26 aunque se caracterizarían por su gran riqueza y ostentación ya que se dedicaban a la explotación intensiva del territorio. El mejor ejemplo arqueológico para este tipo de residencias rurales lo encontramos en Gammarth (Túnez)27, un asentamiento rural localizado en la chora cartaginesa. Se trata de una granja que se organizaba en torno a un gran patio 22 Este modelo interpretativo se basa, por un lado, en la gran actividad de la Asamblea Popular en la política cartaginesa en el último tercio del siglo III a. C. y en algunos hechos de la Segunda Guerra Romano-Cartaginesa en el frente itálico, donde algunas facciones opositoras a la política aristocrática se entregaban en alianza a Aníbal (Groag 1929: 112 y 121; Görlitz 1970: 17; Sznycer 1978: 553; Picard y Picard 1982: 22 y 82; Huss 1993: 185 y 311; Christ 2003: 46; Alexandropoulos 2007: 18 y 94; Hoyos 2007: 14-15, 181 y 232). No obstante, la asamblea popular según la información que nos ofrece Aristóteles sobre la constitución cartaginesa sólo era llamada en caso de desacuerdo entre las más altas magistraturas aristocráticas (Arist. Pol. 2.11.1272) y muchas alianzas se llevaron a cabo gracias al apoyo aristocrático (Liv. 23.15.3; 25.8; 27.24.4-8.). Nicolet 1978: 617-618. 23 Picard y Picard 1982: 82. 24 Nicolet 1978: 595 señala, por ejemplo, a partir de la información de Arist. Pol. 1316 b5, que la legislación cartaginesa respecto al enriquecimiento comercial no era tan estricta como en Roma. 25 Cf. Picard, Picard 1982: 83-88, defienden que su riqueza sería de doble base, procedente del comercio y la agricultura. Sin embargo, otros autores como Groag 1929: 122 y Nicolet: 1978: 595, sostienen que habría una división entre aristocracia mercantil y aristocracia terrateniente, aunque consideramos que esta interpretación supone una transferencia directa de la división aristocrática romana a Cartago. Gsell 1918: 235-236; Tsirkin 1986: 130-131. 26 Cf. Gsell 1918: 240; Huss 1993: 323 y 331. Picard y Picard 1982: 87; Tsirkin 1986: 130-131. 27 Fantar 1985: 3-18; van Dommelen 2006: 20.
176 HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 VÍCTOR MARTÍNEZ HAHNMÜLLER interior dotado de un peristilo y presentaba suntuosos elementos decorativos y una rica cultura material. Como hemos señalado, la aristocracia complementaba su riqueza con su participación en otros sectores económicos como se desprende de la información recogida en la Agricultura de Magón28 respecto a que en las propiedades rurales trabajaban de manera permanente un panadero, un cocinero y un comerciante. Además, a raíz de las medidas que aprobó Aníbal durante su sufetato se ha defendido que dichas explotaciones estarían exentas de fiscalización hasta ese momento29. Aunque una buena parte de estas haciendas agrícolas estarían en la rica chora cartaginesa30, sabemos que esta aristocracia contaba con posesiones territoriales también en el resto de los dominios territoriales líbicos de la antigua ciudad tiria, como sucede en el caso de la propia familia bárquida, y, presumiblemente, también en Iberia. De hecho, no hay ningún dato que permita descartar que un único aristócrata poseyera más de una finca31. Por ello, a menudo, los aristócratas cartagineses utilizaban los medios públicos para intentar aumentar sus fortunas. Así, por ejemplo, dirigir una guerra victoriosa les permitiría no sólo acabar con los posibles competidores, sino abrir nuevos mercados, aumentar su clientela e, incluso, extender sus propias propiedades agrícolas en los nuevos dominios conquistados32. Además, sería una norma habitual que los aristócratas malversaran los fondos estatales, recurrieran al soborno, la corrupción en los contratos públicos y la especulación33. Como miembros integrantes de este grupo socio-eco- nómico, la familia bárquida recurriría, en la medida que lo permitiera su poder político, a estos usos tan poco honrosos de los medios públicos. Desgraciadamente, la información que disponemos sobre la riqueza de la familia bárquida y su uso es relativamente pobre. En primer lugar, a partir de las narraciones sobre el episodio que culminó con el exilio a Aníbal en el Mediterráneo Oriental, sabemos que era propietario de una vivienda y otras propiedades en Cartago que fueron expropiadas tras su huida34 y, como ya hemos adelantado, una turris35 en la Bizacena, entre Acholla y Thapsus36. Además de sus posesiones territoriales, el uso de soldados cartagineses en labores agrícolas en territorio norteafricano al final de la Segunda Guerra Romano-Cartaginesa37, se ha 28 Col. 12.4.2. 29 Groag 1929: 122. 30 Diod. 20.8.3-4. 31 Nicolet 1978: 595; Tsirkin 1986: 130-131. 32 Gsell 1918: 242. 33 Hoyos 2003: 184. 34 Nep. Hann. 7.7. 35 Görlitz 1970: 21; Nicolet 1978: 595; Picard, Picard 1982: 88; Sáez Fernández 2001: 97-98, consideran que este término haría referencia a asentamientos rurales fortificados. 36 Liv. 33.48.1. 37 App. Pun. 33; Aur. Vic. Caes. 37.2-3.
HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 177 LOS BARCA, UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA DE CARTAGO DURANTE... interpretado como una muestra evidente de los intereses agrícolas de la familia bárquida38. Como vemos, la familia bárquida no descuidó su riqueza39 y tampoco dudó en utilizarla con fines políticos40. A pesar de que los integrantes de la familia bárquida prestaron una atención especial a los intereses militares, la riqueza y el prestigio que alcanzaron no fue fruto únicamente de sus éxitos bélicos sino que, en parte, obedeció a su gran habilidad diplomática. Gracias a la abundante, aunque incompleta, información genealógica disponible, podemos comprender algunas de las intrincadas relaciones familiares de esta familia cartaginesa. Si descartamos por potencialmente inveraz el intento de Silio Itálico de relacionar el linaje bárquida con la familia real tiria, la única información que disponemos anterior a Amílcar Barca es que su padre se llamaba Aníbal41, algo que encaja a la perfección con los hábitos onomásticos propios de la sociedad fenicia42. A partir de este nombre podemos suponer que su progenitor era de origen cartaginés, o al menos fenicio, pero no contamos con ningún dato más sobre su vida: desconocemos tanto la fecha de su nacimiento como la de su muerte, ni si desempeñó algún cargo militar o civil. Aún más profundo es nuestro desconocimiento sobre la madre y la esposa de Amílcar Barca43, puesto que no nos han llegado ni sus nombres ni sus procedencias. Mucho más completa es la biografía del propio Amílcar del que sabemos que ostentó el cargo militar de estratega en la Primera Guerra Romano-Cartagi- nesa, desde el año 247 hasta el final del conflicto, en la Guerra de los Mercenarios, entre los años 238 y 237 a. C., y en el proceso de conquista de Iberia, que se inició en 237 a. C. También sabemos que su muerte acaeció en el invierno de 229 a. C.44 a 228 a. C.45, aunque las versiones sobre el acontecimiento difieren de manera sustancial en los detalles46. Si bien la versión más aceptada por los historiadores es la de Diodoro Sículo, no existe consenso sobre el río concreto en cuyas 38 Hoyos 2003: 181-182. 39 Plb. 9.22.8;26.11, recuerda que Massinissa y otros cartagineses acusaron a Aníbal de sentir un amor excesivo por el dinero. 40 App. Hisp. 5 y 8; App. Hann. 2; Nep. Ham. 3.3. 41 Nep. Ham. 1.1. 42 Sznycer 1978: 551. 43 Cf. Hoyos 2003: 22, cree, sin embargo, que la prolongación durante 6 años en el mando del ejército siciliano demuestra que el general contaba con importantes contactos políticos lo que a su vez, lleva al autor a sostener que Amílcar estaba casado con una mujer de una familia influyente o que su padre era popular o lo había sido. 44 Nep. Ham. 4.2. 45 Plb. 2.1.7 y 3.10.7. 46 Plb. 2.1.8, alude a una muerte en un campo de batalla anónimo. Diod. 25.10.3-4, por su parte, sostiene que murió ahogado en un río para salvar a sus hijos como consecuencia de un ataque de los oretanos. Nep. Ham. 4.2 cree que su muerte se produjo en un enfrentamiento armado contra los vetones. Finalmente, App. Hisp. 5 y Zon. 8.19 vinculan su muerte con una estratagema de guerra autóctona que dejó expuesto al general cartaginés.
178 HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 VÍCTOR MARTÍNEZ HAHNMÜLLER aguas pereció el general cartaginés47. Tampoco existe total unanimidad sobre la fecha de nacimiento de Amílcar48, ya que el único dato que disponemos al respecto es muy impreciso49. Respecto a su descendencia directa, sabemos con certeza que tuvo, al menos, tres hijos varones, Aníbal, Asdrúbal y Magón, y, a partir de las respectivas alianzas matrimoniales que efectuó, se ha supuesto que también habría sido padre de tres hijas50, de las que desconocemos toda información más allá de la identidad de sus maridos. En este sentido, y a juzgar por la información de Apiano, Polibio y Tito Livio51, una de las hermanas de Aníbal contrajo matrimonio en una fecha indeterminada con Bomílcar, noble cartaginés que llegó a ostentar el cargo de sufete y fue almirante de la flota cartaginesa en la Segunda Guerra Romano-Cartagi- nesa al menos entre los años 213 y 211 a. C. De este enlace matrimonial, nacerían dos hijos varones: Aníbal, quién estuvo al mando de un ejército cartaginés en el frente ibérico hacia el año 214 a. C.52; y, Hannón, que fue un importante oficial de Aníbal Barca en el frente itálico53. A partir de la información recogida por Floro54, se ha sostenido que Mahárbal, uno de los oficiales de caballería más capaces del ejército cartaginés, sería también hijo de Bomílcar55, pero esta genealogía contradice la que nos ofrece Livio quién lo relaciona familiarmente con el general de la Segunda Guerra Púnica, Himilco56. Otra de sus hijas, bautizada caprichosamente con el nombre de Salambó por el novelista romántico francés Gustave Flaubert57, fue entregada en matrimonio en el año 239 a. C. al príncipe númida Narravas, a cambio de ayuda militar en el contexto de la Guerra de los Mercenarios58. 47 Hoffmann 1962: 29, propone el río Guadalquivir; Görlitz 1970: 36, sugiere el río Tajo; y Lancel 1995: 66-67, el río Júcar. 48 Lancel 1995: 23, es partidario de que la fecha de su nacimiento sea hacia 275 a. C.; Hoyos 2003: 22; Hoyos 2007: 15, propone que su nacimiento se produjo entre 277 y 267 a. C. y más específicamente c. 275 a. C.; Domínguez Monedero 2012: 177, sugiere que nacería en torno al año 277 a. C. Blázquez 2012: 27, es el que más se aleja de la información de Cornelio Nepote al proponer que el nacimiento tuvo lugar en el año 290 a. C. 49 Nep. Ham. 1.1 solamente menciona que cuando recibió el mando en la Primera Guerra Púnica era admodum adulescentulus, muy joven. 50 Lancel 1995: 12 y 23-24; Domínguez Monedero 2012: 180 y 183. 51 Plb. 3.42.6; 9.9.11; Liv. 23.41.10-13; 24.36.3-7; 25.25.11; 26.2-3; 27.5-12; App. Hann. 20. 52 Liv. 23.49.56. 53 Plb. 3.42.6; 114.7; Liv. 21.26.2; 27.2; App. Hann. 20 54 Flor. Epit. 1. 22. 19. 55 Geus 1994: 194-196. 56 Liv. 21.12.1-3. Cf. Geus 1994: 194-196, para quién habría dos oficiales llamados Mahárbal: por un lado, el célebre oficial de caballería del frente itálico y, por otra parte, el oficial que sustituyó a Aníbal en el asedio de Sagunto cuando este fue a sofocar una revuelta de oretanos y carpetanos. 57 Lancel 1995: 23-24. 58 Plb. 1.78.8.
HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 179 LOS BARCA, UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA DE CARTAGO DURANTE... Por último, una tercera hija se desposó59 con un ilustre y prestigioso aristócrata de la política cartaginesa llamado Asdrúbal, más conocido en la historiografía como Asdrúbal el Bello a raíz de las malintencionadas palabras de Cornelio Nepote60. Aunque las causas de la alianza matrimonial se deben vincular con una maniobra política para ganar partidarios para la pujante facción bárquida y hacerse con el poder político en Cartago como sucediera con Bomílcar, la propaganda anti-bárquida o romana puso en entredicho la legitimidad de la unión al vincularla bien con la voluntad de Amílcar Barca de contar con los apoyos políticos suficientes para ser indultado del castigo al que se le pensaba someter tras ser juzgado por sus supuestas responsabilidades en el inicio de la Guerra de los Mercenarios61, bien con una artimaña legal de Amílcar Barca para poder seguir manteniendo su relación homosexual con Asdrúbal62. Dejando de lado las descalificaciones propagandísticas, es indudable que la relación política, familiar y personal entre Amílcar Barca y su yerno era muy estrecha, ya que a la muerte del primero, el designado para sucederle en el cargo de estratega fue Asdrúbal. Es muy probable que el matrimonio con la hija de Amílcar fuera muy efímero y tuviera un final prematuro para la anónima hermana de Aníbal, ya que siendo Asdrúbal estratega contrajo matrimonio con una princesa ibera63. Tras un mando de 8 años con grandes éxitos diplomáticos, políticos y militares, en el otoño de 221 a. C.64, Asdrúbal fue asesinado por un esclavo que buscaba venganza por la muerte de su amo65. Sin lugar a dudas, el más célebre miembro de la familia bárquida y, consecuentemente, del que contamos con una información más extensa fue el primer hijo varón de Amílcar Barca. Aníbal nacería en Cartago entre los años año 247 y 246 a. C.66, ostentó el cargo de estratega cartaginés, primero en Iberia entre 221 y 218, luego en Italia entre 217 y 203, finalmente en Libia entre 203 y 201. También llevó a cabo una exitosa carrera política civil ya que fue elegido sufete en el año 197 a. C.67. En algún momento indeterminado de su larga estancia en Iberia 59 Hoyos 2003: 35, data el enlace en el año 241 a. C. a partir de su interpretación de la información de las fuentes clásicas. 60 Nep. Ham. 3, lo describe como “adulescens illustris, formosus, Hasdrubal”. 61 App. Hisp. 4. 62 Nep. Ham. 3.2; Liv. 21.2.3-4; 3.4. 63 Diod. 25. 12, 1. Görltiz 1970: 37; Hoyos 2003: 74. Cf. Lancel 1995: 69; Bendala 2013: 57, n. 10, para quienes el matrimonio de Asdrúbal con una princesa ibera pudo deberse a la muerte de su primera esposa o a la aceptación en Cartago de la poligamia por razones de estado. Por su parte, Ferjaoui 1999: 84 y Ruiz Cabrero 2008: 105, abogan directamente a favor de la aceptación de la poligamia en Cartago a raíz de la documentación del término fenicio šnyt en CIS I 6011 que hace referencia a concubinas o segundas esposas. 64 Hoyos 2003: 86 y 250, n. 1, también estima que el general tendría por aquel momento unos 50 años al haber nacido c. 270 a. C. 65 En este caso, aunque las versiones de su muerte no son del todo iguales, sus detalles no son del todo excluyentes. Plb. 2.36.1; Diod. 20.12.1; Liv. 21.2.6; App. Hisp. 8; Sil. It. Pun. 1.169-181. 66 Plb. 2.1.6; 3.11.5; 15.19.3; Liv. 21.1.4; 30.37.9. 67 Nep. Hann. 7.4; Liv. 33.45.
186 HABIS 47 (2016) 171-186 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 VÍCTOR MARTÍNEZ HAHNMÜLLER Van Dommelen 2006: P. van Dommelen, “Punic farms and Carthaginian colonists: surveying Punic rural settlement in the central Mediterranean”, JRA 19 (2006) 7-28. Villalba 2005: J. Villalba, “Introducción”, La Guerra Púnica de Silio Itálico (Madrid 2005) 5-90. Villaronga 1973: L. Villaronga, Las monedas hispano-cartaginesas (Barcelona 1973). Von Vincke 1841: L. F. von Vincke, Zweite Punische Krieg und der Kriegsplan der Carthager. Eine historisch-politische Vorarbeit zu einer Geschichte des zweite Punischen Krieges (Berlin 1841).