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La prensa como modelo de escritura para el ciudadano europeo : teoría, praxis y formación periodística

Déniz Verona, Patricia Inmaculada

Abstract

Programa de doctorado: Español y su cultura: investigación, desarrollo e innovación

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TESIS DOCTORAL LA PRENSA COMO MODELO DE ESCRITURA PARA EL CIUDADANO EUROPEO: TEORÍA, PRAXIS Y FORMACIÓN PERIODÍSTICA Directora Doctorando Dra. M. Teresa Cáceres Lorenzo Patricia Inmaculada Déniz Verona Las Palmas de Gran Canaria, 2014 2 3 A mis padres A mi hermano 4 5 AGRADECIMIENTOS En primer lugar, me gustaría dar las gracias a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria por darme la oportunidad de presentar un proyecto de estas características. Quiero agradecer a todos los profesores que de alguna manera han formado parte de estos años y que con sus conocimientos me han ayudado a llegar hasta este momento de mi formación académica. En especial, gracias a la Doctora María Teresa Cáceres Lorenzo por recibirme y apoyarme durante todo este camino. Sin su ayuda y continuo apoyo esta tarea hubiera sido más dura y mucho menos llevadera. Gracias a todas las personas que de manera directa o indirecta han participado en esta labor. En concreto, gracias a mi compañera la Doctora Mar Pérez Vera, por su continuo apoyo y ayuda. No exagero cuando digo que sin ella este proyecto hubiera sido imposible. Gracias a la periodista Claudia Demetrio Verona por convertirse en la parte creativa de esta Tesis. Gracias a Javier Pérez González. Sin su implicación directa y su continua guía esta Tesis se hubiera extendido en el tiempo. Gracias a mi familia por la paciencia. Gracias por dedicarme tantas horas de su tiempo y de su esfuerzo. Este trabajo no es solo mío. 6 7 ÍNDICE CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN 1.1. Presentación ………………………………………….…………………....13 1.2. Objetivos y preguntas de investigación ..……………..……………….........21 1.3. Metodología y materiales de la investigación…………………....................23 1.4. Diseño de la investigación…………...……..………………………………32 CAPITULO II. DIMENSIÓN PRESCRIPTIVA Y NORMATIVA: MARCO TEÓRICO 2.1. Norma lingüística para el desarrollo de la competencia comunicativa del ciudadano europeo………………………………………………………..…………….37 2.2. Los lingüistas y el prescriptivismo…………………………………………47 2.3. Historia…………………..…………………………………………………49 2.4. Características de la norma lingüística…….…………………….................50 2.4.1. Diferencias diastráticas, diatópicas y diafásicas….…....................52 2.5. La norma lingüística en las variedades del español………………………..53 2.5.1. ¿Español centro-norte peninsular o español panhispánico?...........56 2.5.2. La ciudadanía europea apuesta por la interculturalidad………….61 2.5.2.1. Definición de ciudadanía e interculturalidad…………...62 2.6. La sociolingüística de los medios de comunicación…………………...........64 2.7. Importancia de la norma en el periodismo escrito…………………………..67 2.7.1. La competencia comunicativa y la preocupación por la redacción..74 2.7.2. La influencia de Internet………………..……………...................78 2.7.3. El lenguaje periodístico……………………….………………….82 2.7.4. El lenguaje en las nuevas tecnologías……………….....................88 2.7.5. Metalenguaje y anglicismos……………..………………………..89 2.7.6. La corrección formal….………..…………………………………93 8 2.7.6.1. Corrección en la gramática ………………...................94 2.7.6.1.1. Corrector de textos………….…...……………95 2.7.6.2. Importancia debido a la influencia………....…………...98 2.7.7. Perspectivas y esperanzas..………………………...……………100 CAPÍTULO III. DIMENSIÓN FORMATIVA: MANUALES DE ESTILO Y UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS 3.1. El español como herramienta …..…………………………………………105 3.1.1. La preocupación por la lengua….….............................................114 3.1.2. Manuales de estilo en Internet ………….………………….……120 3.1.3. Análisis con parámetros de calidad de los principales manuales...127 3.1.3.1. Análisis inicial de los manuales de estilo……...............129 3.1.3.2. Estudio estadístico….…………..……………………..135 3.1.4. Otros manuales de referencia para cualquier medio………..........154 3.1.5. ¿Qué recomiendan estas obras que hemos estudiado?...................165 3.1.5.1. Reciclaje permanente……..…….……………………..167 3.1.5.2. Los diez mandamientos de F. Nietzsche…………..…...169 3.1.5.3. ¿Por qué examinar el estilo?..........................................171 3.1.5.4. Trucos adicionales……………………..……………...176 3.1.6. Al alcance de todos………..……………………..……………...182 3.1.7. Actualización…………..………………………………………..184 3.1.7.1. Lista de manuales de estilo disponibles en Internet…...185 3.1.8. Fallos reales de los últimos veinte años…………..…..................186 3.2. Facultades de periodismo en España ………….……….............................191 3.2.1. Planes de estudio de las Facultades de Periodismo …………….195 3.2.2. Análisis estadístico de los Proyectos Docentes de Periodismo ....199 3.2.3. Estudio de campo de las Facultades ………….…….…………...201 9 CAPÍTULO IV. DIMENSIÓN PRÁCTICA: ENCUESTA A PERIODISTAS 4.1. Introducción………..……………………………………………………..211 4.1.1. Definición de la población……..…………………...…………...213 4.1.2. Codificado………………..……………………………………..214 4.1.3. Análisis de campo…………………..…….……………………..219 4.1.4. Población estadística……………………….…………………...220 4.1.4.1. Población estadística número uno……….……………220 4.1.4.1.1. Examen de la población por pregunta……..…222 4.1.4.2 Población estadística número dos….………..................228 4.1.4.2.1. Examen de la población por pregunta….……230 4.1.4.3. Población estadística número tres……..………………237 4.1.4.3.1. Examen de la población por pregunta….……239 4.1.5. Análisis de la muestra total…….……………………..................246 4.1.5.1. Examen de la población por pregunta….…...................248 4.2. Análisis de correlación entre variables……….…………………………...253 CAPÍTULO V. DIMENSIÓN SOCIAL: EL LENGUAJE POLÍTICO 5.1. Definición del lenguaje político………..……………………….................261 5.2. Prensa y valores cuidadanos……..…………..............................................264 5.3. Características comunes de los lenguajes político y periodístico..………...266 5.4. Contaminaciones entre los lenguajes político y periodístico……….……..268 CONCLUSIONES……..………………………………………………….................273 BIBLIOGRAFÍA……..………………………………………………….…………..285 ÍNDICE DE ANEXOS, TABLAS Y GRÁFICOS…….……………………………315 ANEXOS……………..………………………………………...……………………..319 16 los propios periodistas dan a este asunto. También nos atañe si ellos mismos se preocupan y revisan sus textos antes de enviarlos a las plataformas de impresión y publicación. Nuestra idea es demostrar con alumnos que prácticamente acaban de salir de la universidad y con expertos ya en activo, la importancia que tiene para todos que los documentos que leemos a diario estén redactados de manera coherente y que exista cohesión entre sus partes. Raul Sohr (1998: 95) dice que: El pilar de la comunicación es la redacción. En todos los medios, ya sean publicaciones, radio o televisión, un texto bien escrito es la base para todos los demás. Una entrega clara descansa en un texto de fácil comprensión. No debemos olvidar en ningún momento la cantidad de usuarios que tienen acceso a la prensa en la actualidad 4 . Según el Informe Anual de la Profesión Periodística de 2013, publicado por la Asociación de la Prensa de Madrid, a diario son 12.752.000 lectores. Además de los asiduos diarios a comprar o consultar un periódico, hay que destacar la cantidad de personas que utilizan la lengua española y que en cualquier momento pueden acercarse a una publicación de este tipo por cualquier motivo. En concreto, el castellano cuenta ya con 495 millones de hablantes 5 . Queremos en esta presentación de nuestro trabajo que el punto de partida sea claro. La hipótesis que proponemos en la presente investigación es destacar la necesidad de que exista calidad en los textos periodísticos. Para ello, hemos analizado cuatro aspectos importantes que están totalmente relacionados con esta cuestión. Al principio de nuestra investigación nos planteamos la influencia de la norma lingüística en cualquier medio de comunicación. Quisimos saber en este momento si los periodistas estaban al corriente de los nuevos usos del español panhispánico, alejando al 4 Informe disponible en PDF en: http://www.apmadrid.es/publicaciones/informe-anual-de-laprofesion-periodistica. Consultado el 2 de enero de 2014. 5 Según el Informe Anual de 2012 del Instituto Cervantes. Disponible en: http://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_12/i_cervantes/p01.htm. Consultado el 17 de marzo de 2014. 17 español centro-norte peninsular y por lo tanto, si en las redacciones se utilizaba una forma u otra. En segundo lugar, nos planteamos la utilidad o no de los manuales de estilo con los que se trabaja en las redacciones. A continuación, quisimos acercarnos a los Departamentos de Lengua Española de las facultades en las que se imparte Ciencias de la Información y de la Comunicación, con el fin de conocer hasta qué punto los alumnos estudian la lengua que van a utilizar en su profesión. Y por último, después de la consulta de la bibliografía fuimos conscientes de la influencia que tiene el lenguaje político en los medios generales. En este último apartado quisimos comprobar si realmente esta relación era tan destacable como se señala en las obras que hemos consultado. Planteamos todas estas cuestiones ya que libros como Gestión periodística. Herramientas para lograr un periodismo efectivo y de calidad de Carlos Jornet (2006: 70) destacan que la sociedad demanda a los medios que el resultado que llegue al ciudadano, esté elaborado con ética y transparencia. Además, que en su labor diaria se haga uso de herramientas que se han diseñado para lograr un mayor control de calidad lingüística de los contenidos, como son los manuales de estilo o los diccionarios. El estudio que aquí se inicia parte de una idea que surgió en Madrid hace casi cuatro años, en una visita a la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Esta investigación continuó en Gran Canaria con la ayuda de un grupo de periodistas que reconocía la necesidad de establecer criterios en sus redacciones. Después de hacer una primera lectura a parte de la bibliografía de esta Tesis nos preguntamos, ¿por qué se equivoca un redactor? Tras varias averiguaciones informales con el mero propósito de adquirir cierta cultura previa, resultó evidente la falta de recursos con los que a veces se encuentran los redactores. Nos referimos en concreto a las carencias de formación y material de apoyo. 18 Sobre la falta de estudios en lengua española de los alumnos recién titulados, se ha pronunciado en un artículo en el diario El País, Gabriel García Márquez (1996: 3233). En “El mejor oficio del mundo” podemos leer: La mayoría de los graduados llegan (al periódico) con deficiencias flagrantes, tienen graves problemas de gramática y ortografía, y dificultades para una comprensión reflexiva de los textos (…) Para muchos redactores de periódicos, la transcripción (de la grabadora al texto escrito) es la prueba de fuego: confunden el sonido de las palabras, tropiezan con la semántica, naufragan en la ortografía y mueren por el infarto de la sintaxis. Manuel Seco (1994: 15) destacó en Las palabras del periodista que: Sin duda, son muchos los periodistas que poseen un buen conocimiento de su principal instrumento de trabajo. Hay que decir que merecen todo nuestro respeto y admiración, y hay que decirlo a sabiendas de que ese conocimiento es su primera obligación. Lo que ocurre es que no todos los periodistas están a la altura de ese deber, y aunque los que lo incumplen sean una minoría, la impresión negativa que éstos producen sobre sus observadores perjudica a la imagen de la mayoría ejemplar. Sin embargo, no teniendo en cuenta solo el periodismo, prácticamente todas las carreras universitarias que se ofrecen, desde Medicina hasta las Ciencias Empresariales, utilizan la lengua como vehículo curricular, muchas veces sin percatarse de su valor comunicativo y social. Tendríamos que ser conscientes de que cualquiera de estos profesionales tendrá que redactar informes, proyectos, actas o cualquier otro tipo de escrito. Esta Tesis busca aportar ideas a la Sociedad del Conocimiento, ya que en este momento la Unión Europea se construye sobre el pilar de la Sociedad de la Información y la Sociedad del Conocimiento. Nos referimos al Programa Europa con los ciudadanos 2014-2020 6 . Los objetivos específicos de este nuevo proyecto son: 6 http://www.mcu.es/cooperacion/MC/PEC/Programa2014/Programa.html. También en este link: http://www.mcu.es/cooperacion/docs/MC/PEC/PEC_consulta.pdf. Consultado el 8 de marzo de 2014. 19 a) Estimular el debate, la reflexión y el desarrollo de redes en lo que se refiere a la memoria histórica y en otros aspectos propios de la Unión Europea, como su historia, identidad y objetivos. b) Fomentar una mayor comprensión de los ciudadanos respecto a los procesos políticos y promover las oportunidades de compromiso social y voluntariado en el marco comunitario. Nuestro objetivo de destacar la importancia de producir buenos textos no solo se referirá en estas páginas a que todos encontremos calidad en el periodismo. También nos referiremos a la posibilidad de después poder utilizar estos documentos como material de apoyo en la formación social tanto de niños, como de jóvenes o incluso extranjeros e inmigrantes. Cualquier noticia, crónica o reportaje bien redactado y estructurado, podría servir para estudiar los tipos de textos y como ya hemos señalado, para analizar la gramática de nuestro idioma y estudiarlo posteriormente. Hay que tener en cuenta que usar este tipo de escritos en cualquier aula ayuda a incrementar la competencia comunicativa de los estudiantes, tanto en la comprensión como en la producción de textos. Este medio brinda además la oportunidad de trabajar con ejemplos reales y completos, inscritos en situaciones diarias de transmisión de información. También ofrece la ventaja de contemplar textos en contextos próximos a las preocupaciones de los ciudadanos. La competencia textual también se incrementa gracias a la heterogeneidad de temas del discurso periodístico. Daza Hernández (2000: 7) señala que “Concebir la educación desde la comunicación ha sido en las últimas décadas una tarea investigativa compartida por profesionales de las ciencias sociales y educadores”. 20 Chris Street (2002: 132) dice que los periódicos son una motivación para la lectura. En concreto destaca que: Using newspapers in the classroom makes good pedagogical sense, especially for educators interested in helping their students with reading. For many students who have trouble reading text books, the newspaper may be a less intimidating source of information. Sheila R. Alber (1999: 355) matiza al respecto que no solo trabajar con periódicos es beneficioso. Esta autora reflexiona sobre la idea de publicar los textos que crean los alumnos. En concreto acentúa que: Publication is a good way to give student writing a communicative purpose and can be an effective tool for motivating students to engage in the writing process. (Lehr, 1995; MacArthur, Schwartz, & Graham, 1991). Children may not like to write, but, as a general rule, they like to be published. En nuestro proyecto, hemos investigado la situación formativa de aprendientes de casi todas las regiones de nuestro país, con el fin de incluir la mayor parte de centros de estudio en donde un periodista puede conseguir su título y validación profesional. De esta manera quisimos incluir la situación real de toda España. Descartamos la posibilidad de focalizar nuestra tesis en la Comunidad Autónoma de Canarias, puesto que en las islas solo existe una facultad que ofrece la carrera de periodismo. Además, desde hace muy pocos años la incluye al completo. Los diarios que seleccionamos en concreto fueron los diarios y periódicos El País, ABC, La Vanguardia, El Mundo, Clarín y la Agencia EFE. Como quisimos que nuestra investigación fuera válida tanto en España como en América, incluimos Clarín entre nuestras obras. El motivo por el que elegimos estos y no otros, es porque los datos demuestran que son los más leídos en sus respectivos países en información general de difusión nacional 7 . 7 Según el Estudio General de Medios de febrero a noviembre de 2013. Consultado el 28 de diciembre de 2013. 21 Según el Estudio General de Medios publicado en noviembre de 2013 por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (de ahora en adelante, AIMC), El País es el segundo medio impreso más leído en España. Lo leen diariamente una media de 1.812.000 lectores. El Mundo y La Vanguardia son los cuartos y quintos respectivamente, con una media de 1.107.000 y 752.000 lectores. El diario ABC publica para unos 542.000 compradores diarios, entre los 12.752.000 usuarios que de media leen prensa impresa. Clarín por su parte se alza como el periódico más leído de habla hispana con una tirada que promedia los 271.000.000 de ejemplares 8 . Si todos estos individuos consultaran las versiones digitales de estos periódicos, la solución ante un fallo de redacción podría solventarse enviando un correo electrónico al medio. Sin embargo, en prensa impresa la posibilidad de corregir una errata es menor o inexistente. Al respecto, Elías Said Hung (2010: 280) destaca que: Cualquier error de ortografía, gramática, o lo que es peor, de precisión, quedan publicados automáticamente una vez que se procede a aceptar colgar la nueva entrada a una nueva bitácora informativa. El lector está del otro lado, inmediatamente si usamos mecanismos de notificación de ese blog: […]. La nueva tinta son los bits de información. Dejan poco espacio para la rectificación, para el manejo del error. Más tarde, cuando algún lector comente los artículos del blog, podrá reeditarlos, pero hasta entonces está el periodista a la merced de sí mismo, de su sabiduría y postura, de su investigación y potencia de voz con que exponga los contenidos de ese mensaje. Tampoco nada nuevo si observamos la cantidad de errores que se publican a diario en la prensa tradicional. 1.2. Objetivos y preguntas de investigación Esta Tesis Doctoral se inicia con el fin de centrarnos en la prensa como modelo de escritura que permita el desarrollo de la competencia comunicativa del ciudadano europeo. Para ello, nos hemos detenido a analizar la calidad de los textos periodísticos 8 Instituto Verificador de Circulaciones (ed.): «Datos del medio - Clarín». Consultado el 14 de marzo de 2014. 22 con el propósito de destacar la importancia que tiene formar ciudadanos. Es decir, indagamos sobre la función social de la competencia comunicativa de la prensa escrita. De esta reflexión y del estudio de la bibliografía, nos hemos planteado las siguientes preguntas de investigación:  ¿En el concepto normativo de la competencia comunicativa se ha tenido en cuenta la variedad del español o la interculturalidad?  ¿Los manuales de estilo cumplen realmente su función orientativa en el desarrollo del aspecto normativo de la competencia comunicativa?  ¿Cumplen los centros y facultades que forman periodistas con las necesidades reales de la competencia comunicativa?  ¿Qué opinan los periodistas de prensa escrita de los criterios normativos de los que disponen para elaborar sus textos?  Debido a su protagonismo en la construcción del concepto de ciudadanía europeo, ¿influye de alguna manera el lenguaje político en el lenguaje de la prensa escrita? Teniendo en cuenta esta breve presentación y las preguntas de investigación que acabamos de detallar, proponemos los siguientes objetivos en la presente Tesis: A. Examinar si en la prensa se ha tenido en cuenta el paso de la norma centrada en el español de España al concepto de español panhispánico. B. Analizar los manuales y libros de estilo de los principales diarios y agencias españolas para verificar si proporcionan herramientas útiles para el desarrollo de la competencia comunicativa. 23 C. Examinar la formación recibida en las facultades, en las materias de lengua española y conocer los programas educativos que se centran en la formación de gramática y estilo de la competencia comunicativa del periodista. D. Obtener datos reales a través de las encuestas para conocer la opinión de los periodistas elegidos y comparar los resultados empíricos del cuestionario sobre la formación de los periodistas y lo que se está ofreciendo. E. Definir de qué manera el lenguaje político influye en la competencia comunicativa intercultural, entendida como parte de la competencia ciudadana europea. F. Establecer conclusiones que nos permitan destacar la importancia de crear una gramática de estilo específica para el uso periodístico. 1.3. Metodología y materiales de la investigación La base de un buen estudio está en su método, en la estructura del trabajo, en el itinerario y en el camino que se ha seguido. Eduardo Vicens Salort, Ángel Órtiz Bas y Juan José Guarch Bertolí (1997: 7) definen el método científico como “un proceso de razonamiento formalizado”. Establecer un razonamiento apropiado dentro del diseño de una investigación es muy importante y claramente decisivo para poder contrastar los objetivos diseñados en la investigación y fundamentar conclusiones que se deriven de los resultados. Solo si el sistema planificado y usado es correcto, los resultados lo serán. Cuando esbozamos las ideas principales de este trabajo, nos dimos cuenta de que cada uno de los apartados que trataríamos tendría su propia metodología. Para explicarnos con detalle especificaremos cada capítulo de manera breve:  Capítulo II: Marco teórico. La reflexión y el estudio de la bibliografía son la base metodológica de esta parte del trabajo. Aquí nos centramos en la 24 influencia de la norma lingüística en las redacciones y en concreto quisimos saber si los medios que consultamos utilizan el español de España o el moderno español panhispánico, respaldado por la Real Academia Española. Para ello consultamos a los periodistas y buscamos en los manuales de estilo y proyectos docentes de las asignaturas de español, algún indicio del uso del panhispánico.  Capítulo III: Manuales de estilo y Facultades de periodismo. En este capítulo trabajamos en todo momento con la Estadística Descriptiva. En los dos apartados hicimos una parte teórica previa al análisis estadístico que explicaremos con detalle más adelante.  Capítulo IV: Encuestas a los periodistas. En esta parte de la Tesis hemos hecho un análisis apoyado de nuevo en la estadística, basándonos en la información que hemos extraído de las encuestas que distribuimos entre nuestros 30 informantes.  Capítulo V: Lenguaje político. En esta parte de la Tesis nos decidimos por una lectura previa de la bibliografía y posteriormente la reflexión, han sido la base metodológica de este último capítulo. El método que se utiliza en esta investigación general es cuantitativo y cualitativo. Cook y Reichardt (1982: 179) apuntan que la elaboración y disposición deben encontrarse lo más cercanas a la realidad periodística, en nuestro caso. La descripción es la base para la interpretación posterior. Hemos tratado de trabajar en todo momento con lógica, es decir, desde abajo hacia arriba. Según Thomas D. Cook (1996: 97) para realizar un análisis de carácter cuantitativo es necesario contar previamente con una teoría ya construida, ya que el método científico que utilizaremos será el deductivo, en donde podremos aplicar principios generales a casos particulares. 25 Como especifican Taylor y Bogdan (1987: 20) sobre este tipo de métodos: Los investigadores desarrollan conceptos, intelecciones y comprensiones partiendo de pautas de los datos, y no recogiendo datos para evaluar modelos, hipótesis o teorías preconcebidos. En los estudios cualitativos los investigadores siguen un diseño de la investigación flexible y comienzan sus estudios con interrogantes solo vagamente formulados. Más allá de las diferencias que se podrían destacar entre estos dos tipos de procedimientos, la metodología cualitativa y la cuantitativa son mucho más que un conjunto de técnicas para la recopilación y ordenación de datos. Martínez Nicolás (2008: 165) subraya que: Hacer investigación empírica no es recoger datos y contar, sean números o cuentosrelatos, discursos-, sino fundamentar la exploración de la realidad en el corpus de los conocimientosideas, teoríasdisponibles y derivar de ellos hipótesis plausibles que necesariamente deberán ser contrastadas con aquella realidadnúmeros, cuentos, datosque buscan explicar. Esos sondeos nos permitirán cuantificar la información para llegar a conclusiones que nos sirvan de inestimable ayuda para comprender la realidad formativa del periodismo escrito, e intentar llegar a soluciones reales, y, en todo caso posibles. No podemos aceptar otra moneda para esta profesión que no sea la mejora en la redacción de los textos. Ese es el afán de nuestro trabajo. Las encuestas utilizadas son sociológicas y descriptivas, aunque según Ramírez Tamayo (2007: 25) se puede realizar una interpretación cualitativa que analiza y desmenuza los resultados. En cuanto al marco teórico, nos hemos apoyado en la bibliografía y en otros trabajos de campo como guía y referencia para hacernos una idea de la situación de esta profesión, desde los resultados obtenidos tras el análisis y la reflexión. Un ejemplo es la Tesis Doctoral de Juan Tomás Frutos publicada en 2010 y la editada en junio de ese mismo año en la Universidad de Sevilla por José Luis Rojas 32 tiempo. Hemos consultado principalmente libros, Tesis Doctorales, artículos de revistas nacionales e internacionales, por este orden. 1.4. Diseño de la investigación Cuando nos planteamos esta Tesis Doctoral, plasmamos en un folio las ideas principales que se podían extraer de la Redacción Periodística como Modelo de Escritura. Teniendo en cuenta una previa lectura de parte de la bibliografía, fueron cuatro las grandes cuestiones que quisimos destacar en este trabajo. La gráfica que creamos es la siguiente: 33 Contribuir al desarrollo de la competencia comunicativa en el Programa Europa con los ciudadanos 2014-2020 Gráfico 1. Diseño de la investigación En este trabajo la redacción periodística es el punto central de nuestro trabajo, por ello incluimos en nuestra Tesis la presencia de la norma lingüística en la prensa, las encuestas, el estudio de los manuales de estilo y de los proyectos docentes de periodismo, y por último la influencia del lenguaje político en el lenguaje periodístico. Cada uno de estos aspectos forma parte de una dimensión específica. Establecimos cuatro principalmente que son: 34  Dimensión normativa: recoge todo el marco teórico relacionado con la lengua, de este tema. Es el capítulo segundo de nuestra Tesis.  Dimensión formativa: en esta incluimos el estudio estadístico de los manuales de estilo y de las guías docentes. El tercer capítulo de esta investigación se ocupa de esta cuestión.  Dimensión práctica: es el análisis estadístico de las encuestas, que aparecen en el cuarto capítulo de este proyecto.  Dimensión social: en esta última reflexionamos sobre la posible influencia del lenguaje político sobre el periodístico según aparece en el último capítulo de nuestro trabajo. Al establecer estas cuatro dimensiones haremos factible el acercamiento a la realidad pluridimensional que estamos analizando. 35 CAPITULO II. DIMENSIÓN PRESCRIPTIVA Y NORMATIVA: MARCO TEÓRICO 36 37 2.1. Norma lingüística para el desarrollo de la competencia comunicativa del ciudadano europeo. Formar para la ciudadanía es una prioridad hoy en día en cualquier país del mundo. Entre las distintas instancias en que esta formación puede ocurrir, la prensa ocupa un lugar privilegiado. Las competencias necesarias para el ejercicio efectivo de la ciudadanía no solamente se pueden aprender sino que se pueden practicar en ambientes reales. Esto significa transformar la educación tradicional en Cívica y Valores, lo que ha privilegiado la transmisión de conocimientos y apoyar, en cambio, el desarrollo de seres humanos competentes emocional, cognitiva y comunicativamente, y en la integración de dichas competencias, emocionales, cognitivas y comunicativas, tanto en el ámbito privado como público, con lo cual se favorece su crecimiento moral. El uso de estas competencias está íntimamente ligado al desarrollo moral de los seres humanos, aspecto básico para la formación ciudadana. El desarrollo moral se entiende como el avance cognitivo y emocional que permite a cada persona tomar decisiones cada vez más autónomas tras considerar el punto de vista de los otros, con el fin de realizar acciones que reflejen una mayor preocupación por los demás y por el bien común. Estas decisiones y acciones no implican, necesariamente, la renuncia a los intereses personales, sino más bien la construcción de un diálogo y una comunicación permanente con los demás, que logre establecer balances justos y maneras de hacer compatibles los diversos intereses involucrados. En resumen, la formación ciudadana de los seres humanos no sólo sucede en la formación en las aulas, sino en cada una de las actuaciones en las que se entra en interacción con otros y supone el concurso de un conjunto de conocimientos, 38 competencias cognitivas, emocionales, comunicativas e integradoras que, articuladas entre sí, hacen posible actuar de manera constructiva en la sociedad democrática. Noemi Esteban Ruiz, Laura Gallego Hernández y Ana Rosales Páez (2011: 70) resaltan en el Proyecto Mediascopio Prensa, publicado por el Ministerio español de Educación, Cultura y Deporte, que: La educación ante los medios. Se trata de otro enfoque consistente en un uso reflexivo de los medios para, sobre todo, desarrollar actitudes críticas ante sus mensajes, fomentar una postura activa ante ellos y trabajar, a partir del análisis de la actualidad, los valores de una ciudadanía global. Este enfoque conecta más directamente con la competencia social y ciudadana y con la de autonomía e iniciativa personal. Las Competencias Ciudadanas son el conjunto de conocimientos y habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas que, articulados entre sí, hacen posible que el ciudadano actúe de manera constructiva en la sociedad democrática. En concreto, la Competencia Comunicativa es la capacidad de una persona para comportarse de manera eficaz y adecuada en una determinada comunidad de habla. Ello implica respetar un conjunto de reglas que incluye las de gramática y los otros niveles de la descripción lingüística, como las reglas de uso de la lengua, relacionadas con el contexto social, histórico y cultural en el que tiene lugar la comunicación. En palabras de D. Hymes (1971: 37) la competencia comunicativa se relaciona con saber “cuándo hablar, cuándo no y de qué hablar, con quién, cuándo, dónde, en qué forma”. Es decir, se trata de la capacidad de formar enunciados que no solo sean gramaticalmente correctos sino también socialmente apropiados. Es este autor quien formula la primera definición del concepto, en los años 70 del siglo XX, en sus estudios de sociolingüística y de etnografía de la comunicación en EE.UU. Bastos y Araújo e Sá (2014: 13) enseñan que la competencia comunicativa forma parte de la ciudadanía europea. Esta capacidad necesita del aspecto normativo que sea 39 sinónimo de modelo escritura para incentivar procesos cognitivos mayores que de los de la mera transmisión de información. En el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (2002: 47-48) se plantea cómo puede contribuir mejor el aprendizaje de la lengua a su desarrollo personal y cultural como ciudadanos responsables en una sociedad democrática y pluralista. Y explican que el estudio de la lengua no solo nos convierte en plurilingües en el caso de estudiar idiomas extranjeros, sino que desarrolla en nosotros la interculturalidad. Además, se especifica que: Las competencias lingüística y cultural respecto a cada lengua se modifican mediante el conocimiento de la otra lengua y contribuyen a crear una conciencia, unas destrezas y unas capacidades interculturales. Permiten que el individuo desarrolle una personalidad más rica y compleja, y mejoran la capacidad de aprendizaje posterior de lenguas y de apertura a nuevas experiencias culturales. En este mismo documento (2002: XI) se puntualiza sobre el desarrollo de la competencia comunicativa que: […] El Consejo, asimismo, apoya los métodos de aprendizaje y enseñanza que ayudan tanto a los estudiantes jóvenes como a los adultos a desarrollar las actitudes, los conocimientos y las destrezas necesarias para llegar a ser más independientes a la hora de pensar y actuar y, a la vez, más responsables y participativos en relación con otras personas. De esta forma, el trabajo contribuye a fomentar la ciudadanía democrática. En esta parte de nuestra investigación nos planteamos si en el concepto normativo de la comunicación se ha tenido en cuenta la variedad del español o la interculturalidad. Manuel Rubio M. (2009: 273) señala que este último término se relaciona con la competencia comunicativa y se define como un marco desde el cual configurar la formación de un educador comprometido con el desarrollo de una ciudadanía compleja. El Diccionario de Términos Clave de ELE, define la competencia intercultural como: La habilidad del aprendiente de una segunda lengua o lengua extranjera para desenvolverse adecuada y satisfactoriamente en las situaciones de comunicación intercultural que se producen con frecuencia en la sociedad actual, caracterizada por 40 la pluriculturalidad. 10 Según el Centro Virtual Cervantes: Las investigaciones sobre la competencia intercultural tienen su origen en la enseñanza tradicional de la cultura, para la cual la lengua y la cultura son realidades disociables. Sin embargo, desde los años 80 del siglo XX, se apuesta por la existencia de un fuerte vínculo entre ambas realidades; tanto es así que en la enseñanza de segundas lenguas o lenguas extranjeras se presta una atención cada vez mayor al componente cultural. A esta nueva concepción de la relación entre lengua y cultura hay que añadir la constatación de la necesidad de redefinir la competencia comunicativa, dadas las nuevas necesidades comunicativas de los aprendientes en los encuentros interculturales. Según M. Byram (1995; 2001), la competencia sociolingüística, la competencia estratégica y la competencia sociocultural, descritas por J. Van Ek (1986) en su modelo de los componentes de la competencia comunicativa, son las antecesoras del concepto de competencia intercultural. En cuanto a las variedades del español, encontramos en el Marco común europeo de referencia para las lenguas y en el Centro Virtual Cervantes esta relación entre la competencia comunicativa y el español panhispánico. Para L. Bachman (1990: 37), la competencia sociolingüística que se encuadra dentro de la comunicativa, forma parte, junto con la ilocutiva, de la pragmática e incluye cuatro áreas que son la sensibilidad hacia las diferencias de dialecto o variedad, la sensibilidad hacia las diferencias de registro, la sensibilidad a la naturalidad y la habilidad para interpretar referencias culturales y lenguaje figurado. Para el Marco común europeo de referencia para las lenguas, la competencia sociolingüística, junto con la lingüística y la pragmática conforman las competencias comunicativas de la lengua e incluyen el dominio de las siguientes áreas:  los marcadores lingüísticos de relaciones sociales entre los que destacan saludos y formas de tratamiento, convenciones para los turnos de palabra, interjecciones y frases interjectivas; las normas de cortesía como la “cortesía positiva”, mostrar interés por el bienestar de una persona, expresar admiración, afecto o gratitud; “cortesía negativa” que consiste en evitar comportamientos amenazantes, 10 Disponible en: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/. Consultado el 3 de febrero de 2013. 41 disculparse por ellos, etc.; descortesía deliberada, brusquedad, antipatía, reprimendas, etc.  las expresiones de sabiduría popular como los refranes, modismos, expresiones de creencias, actitudes o valores.  las diferencias de registro, los dialectos y los acentos que son un reconocimiento de los marcadores lingüísticos, por ejemplo, de la clase social, la procedencia regional, el origen nacional, el grupo étnico o el grupo profesional, en sus manifestaciones del léxico, la gramática, la fonología, las características vocales, la paralingüística o el lenguaje corporal. Este último punto es el que más nos interesa ya que trata la relación existente entre la competencia comunicativa, que tanto estamos mencionando y las variedades de cualquier lengua, en nuestro caso, el español. Esto da respuesta al primer interrogante de investigación que nos hicimos en nuestra Tesis. Recordamos que era: ¿En el concepto normativo de la competencia comunicativa se ha tenido en cuenta la variedad del español o la interculturalidad? Después de consultar la bibliografía podemos señalar que los términos están relacionados. Como ya explicamos en la metodología, para concluir el primer objetivo de nuestro trabajo, relacionado con esta pregunta, tendremos que consultar si en los manuales de estilo de las agencias de comunicación y en los proyectos docentes de las asignaturas de lengua, se incluye el uso del español de España o el panhispánico. Recordamos que el primer objetivo de este proyecto era “Examinar si en la prensa se ha tenido en cuenta el paso de la norma centrada en el español de España al concepto de español panhispánico”. Volviendo al cumplimiento de la norma lingüística, debemos tener en cuenta que esta comprende una serie de rasgos gramaticales o reglas de uso de la gramática, que se entienden como parte del empleo correcto de una lengua determinada. La comunidad de los hablantes de dicha lengua acepta esas reglas como propias y las aplica sin mayor 48 "The legislators of 'correct English,' in fact, are an informal network of copy-editors, English teachers, essayists, columnists, and pundits ... William Safire, who writes the weekly column 'On Language' for The New York Times Magazine, call himself a 'language maven,' from the Yiddish word meaning expert, and this gives us a convenient label for the entire group. To whom I say: Maven, shmaven! Kibbitzers and nudniks is more like it. For here are the remarkable facts. Most of the prescriptive rules of the language mavens make no sense on any level. They are bits of folklore that originated for screwball reasons several hundred years ago and have perpetuated themselves ever since ... The rules conform neither to logic nor to tradition, and if they were ever followed they would force writers into fuzzy, clumsy, wordy, ambiguous, incomprehensible prose, in which certain thoughts are not expressible Juan Carlos Moreno Cabrera (2000: 157), en su libro La dignidad e igualdad de las lenguas, opina lo siguiente: Si la moderna ciencia lingüística no apoya esta distinción entre formas correctas o buenas y formas incorrectas o malas de hablar, ¿de dónde surge, pues, este interés en tachar unas hablas de incultas o incorrectas? [...] La idea de que el vulgo inculto habla mal ha sido difundida y alentada desde el poder político y educativo para facilitar que los hablantes de variedades lingüísticas no estándares las abandonen y se sumen a los modelos de habla considerados cultos. De esa manera se consigue, a través de este prejuicio, que el propio pueblo abandone sus formas de hablar de modo voluntario y contribuya a la destrucción de sus propias señas de identidad lingüística. También expresa que: (pág. 160) Desde un punto de vista objetivo y estrictamente lingüístico, no hay nada que haga unas formas de hablar peores o menos dignas que otras. Como observa el profesor Borrego Nieto, las instancias educativas desempeñan aquí un papel crucial. Sería interesante no identificar correcto con normativo. Si no se nos impone una norma, podemos aceptarla libremente, pero debemos tener presente que esa norma no es más correcta que otras posibles simplemente porque la acepten o ensalcen determinadas instancias sociales. Noam Chomsky (1991: 403), declara lo siguiente: I think sensible prescriptivism ought to be part of any education. I would certainly think that students ought to know the standard literary language with all its conventions, its absurdities, its artificial conventions, and so on because that’s a real cultural system, and an important cultural system. They should certainly know it and be inside it and be able to use it freely. I don’t think people should give them any illusions about what it is. It’s not better, or more sensible. Much of it is a violation of natural law. [...] So a good deal of what’s taught in the standard language is just a history of artificialities, and they have to be taught because they’re artificial. Kirsten Malmkjær (2002: xxviii), en su obra Enciclopedia de la Lingüística, cita como uno de los cinco principios de la lingüística moderna que la lingüística no es prescriptiva. 49 Según Anthony Kroch (1978: 45), la lingüística moderna rechaza enteramente el prescriptivismo en el análisis gramatical. En opinión de Schieffelin, Woolard y Kroskrity (1998: 26), la lingüística científica y profesional de final del siglo XX lo ha rechazado de manera casi uniforme y a veces con cierta prepotencia. James y Lesley Milroy (1998: 6) apunta que: [...]Although linguistic scholars would certainly dispute the details of this pronouncement, they have continued (for the most part) to assert or assume that their discipline is descriptive and theoretical and that they do not deal in prescription. In Western Europe and America most theoretical linguists would still affirm that all forms of language are in principle equal. Scott Sadowsky y Ricardo Martínez (2009: 2), en un ensayo titulado “El normativismo y el poder”, sostienen que “la supuesta norma culta no existe”. Afirman que el prescriptivismo o normativismo no forma parte de la lingüística ni está avalado por esta ciencia, ya que ésta se basa en el estudio de la lengua tal como realmente es, y no tal como a este o aquel autor le gustaría que fuera. 2.3. Historia El Merriam-Webster New Book of Word Histories (1991: 321) especifica que la palabra norma proviene del latín y fue documentada en 1616. Tradicionalmente se hacía referencia a la establecida por la Academia de la Lengua Española y se consideraba que eran sus dictados los que fijaban el uso y le daban esplendor y unidad al idioma español. Como modelo lingüístico se tomaba la lengua literaria, siguiendo el patrón latino de imitar las obras de los grandes poetas clásicos, con lo que se aspiraba a lograr la perfección en el uso del lenguaje. Andión Herrero (2008: 9-26) cuenta que la norma, como aquello que garantiza el uso correcto de la lengua, estuvo siempre presente en la enseñanza tradicional, cuyo fin 50 era dotar al alumno de las reglas que le permitieran establecer las diferencias entre lo correcto y lo incorrecto. Lauria, Daniela García y María López (2009: 49-89) señalan que en los países de habla hispana, tal afán correctivo se sustentaba en el predominio de lo establecido por la Academia en detrimento de los usos generalizados en cada uno de ellos, los que carecían de suficiente prestigio lingüístico. El rechazo a las reglas en las primeras décadas del siglo XX, tuvo lugar a partir del desarrollo de la lingüística sistémica. Los lingüistas comenzaron a utilizar la norma desde otro punto de vista. Este concepto se ha ido modificando en la misma medida en que ha avanzado el conocimiento científico acerca del lenguaje, la lengua y el habla. En los últimos años, con el fortalecimiento de las Academias de la Lengua en las diferentes naciones del mundo hispano, el avance de las comunicaciones en la red de redes y la ampliación de los miembros 15 de número de la Academia de la Lengua Española, que informan sistemáticamente acerca de los usos que se generalizan en sus respectivos países y colaboran en la elaboración de los nuevos diccionarios, ha tenido lugar la aceptación de múltiples voces, así como de sus variaciones locales, lo cual es expresión de una apertura democrática, que debe fortalecer la unidad y favorecer la aceptación de la diversidad. 2.4. Características de la norma lingüística Entre las principales características de la norma queremos destacar en Luis Fernando Lara (1976: 32-36) y Manuel Alvar (1990: 111) que: 15 Actualmente, la institución está constituida por cuarenta y seis académicos de número, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales, de acuerdo con lo establecido en los estatutos. 51  La norma lingüística contiene lo que en el habla se considera repetición de modelos anteriores. Además, implica la eliminación de todo lo que es aspecto totalmente inédito, variante individual, ocasional o momentánea.  Está sujeta a limitaciones de orden social, es decir, a la necesidad de comprensión y exactitud, de orden lingüístico y de estabilidad de la lengua.  Es a la vez, actividad lingüística, producto lingüístico y obligatoriedad.  La norma es variable, según los límites y la índole de la comunidad.  Puede coincidir aparentemente con el sistema, cuando el sistema ofrece una única posibilidad, así como el habla puede coincidir con la norma.  Diversidad, la lingüística moderna reconoce entre la diversidad de normas, la familiar, culta, la vulgar y la popular, entre otras.  Es más limitada que el sistema, pues nace de la asignación de un valor social determinado a ciertas realizaciones del sistema y no al sistema en su totalidad.  Los conceptos que con respecto a la norma se dan son «normal» y «anormal» y no «correcto» «incorrecto». Muchas veces la «norma normal» no coincide con la «norma correcta».  Se encuentran en la norma elementos constantes, pero no pertinentes desde el punto de vista funcional porque no se clasifican en el sistema.  Es un puente entre sistema y realización (habla), patrón lingüístico capaz de generar una serie de realizaciones acordes con las exigencias del grupo social, y de este modo, influye sobre la actividad lingüística de los hombres en sociedad.  Es un agente de cambio no solo de unas realizaciones del sistema por otras (habla), sino también de cambio dentro del sistema (incorporación de nuevos paradigmas impuestos por la norma). 52  Está dada por las preferencias de determinado grupo de la comunidad lingüística y no constituye una barrera para la comunicación.  Los hechos de la norma pueden producirse en cualquier plano: fónico, morfosintáctico o léxico. 2.4.1. Diferencias diastráticas, diatópicas y diafásicas Desde los aportes de la sociolingüística, en obras como la de Gaetano Berutto (1979: 36) ha quedado demostrado que no existe una norma única y que se manifiestan diferencias diatópicas, según el lugar, diastráticas, según los estratos sociales y diafásicas, según los contextos de comunicación, y que el hablante, en este caso, elige el registro que debe emplear, según su intención y finalidad y teniendo en cuenta las características de sus interlocutores y del entorno. Sin embargo, las personas que no dominan la norma culta y dominan solo la vulgar o la común, no pueden hacer esas adecuaciones en situaciones comunicativas complejas, que exigen un lenguaje especializado, con predominio del metalenguaje de la ciencia. En estos casos, lo que sucede generalmente es que la persona se ve incapacitada para intervenir o dar a conocer nuevas conceptuaciones 16 . Al analizar las consideraciones sobre la norma de los autores expuestos, podemos concluir que todos, salvo ligeras variaciones, coinciden en dos nociones fundamentales: 16 Al respecto, el Diccionario panhispánico de dudas trata de orientar al lector para que pueda discernir, entre usos divergentes, cuáles pertenecen al español estándar, la lengua general culta, y cuáles están marcados geográfica o socioculturalmente. 53 1) La existencia de una norma ideal o modelo de corrección y la valoración subjetiva que coincide en el mundo hispano con la norma académica. Su premisa es el “cómo se debe decir”. 2) La presencia de una norma objetiva que corresponde a los usos habituales y normales de los hablantes por el hecho de pertenecer a una comunidad lingüística. Su premisa es el “cómo se dice”. 2.5. La norma lingüística en las variedades del español En este punto de la investigación nos interpelamos si la prensa actual contemplaba en sus usos la lengua española o la tendencia panhispánica. Quisimos saber si las agencias de comunicación, y en nuestro caso los periódicos, habían tenido en cuenta el paso de la norma centrada en el español de España al concepto de español panhispánico. Para ello consultamos los manuales de estilo y los proyectos docentes de las facultades, con el fin de encontrar algún apartado específico que haga mención al hispanismo o algún módulo en las asignaturas que destaque este fenómeno. Esta idea constituye el primer objetivo de nuestra Tesis Doctoral y por este motivo, incluimos el uso del Diccionario Panhispánico de Dudas en la tercera pregunta de nuestra encuesta del capítulo IV. La extensión geográfica del mundo hispánico y su elevado número de hablantes hacen necesario tener en cuenta su complejidad a la hora de describir la lengua común y la comunidad cultural hispánica. Estos presupuestos han sido considerados a la hora de seleccionar el material lingüístico que aparece en el Plan curricular del Instituto 54 Cervantes 17 y sus Niveles de referencia 18 para el español y que corresponde preferentemente a la norma culta de la variedad centro-norte peninsular española. La selección de esta variedad se sustenta en los rasgos comunes que comparte con las restantes normas cultas del mundo hispánico y en su proyección dentro del modelo estandarizado prestigioso de la lengua para la propia comunidad hispánica, a lo que habría que añadir la propia adscripción de la institución encargada de elaborar el Plan curricular. Como vemos en este documento 19 del Centro Virtual Cervantes, el español tiene la cualidad de ser una lengua que cuenta con varias normas cultas que pertenecen a diferentes localizaciones geográficas. La correspondiente a la centro-norte peninsular española es sólo una de ellas. De ahí que, como no podía ser menos, sean anotadas y comentadas especificaciones de considerable extensión en las que la central descrita no coincide con amplias zonas lingüísticas del mundo hispánico. Esta flexibilidad en el inventario compensa la restricción que supone describir preferentemente una de las muchas variedades del español y enriquece la representatividad del corpus. Según el Plan Curricular del Instituto Cervantes, son suficientemente generales y de fácil percepción para el aprendiente, además de tener un área de uso y validez amplia. Sin embargo, también señala que son actuales y aportan una información útil para su competencia comunicativa. Su inserción en el inventario ha sido planificada según la propia graduación interna por niveles y responde a su relación lingüística con los 17 El Plan Curricular del Instituto Cervantes es una obra muy útil en la enseñanza de español a extranjeros ya que todo su contenido se divide en tres tomos. Cada uno de ellos recoge dos de los niveles de referencia del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas. A pesar de estar publicado por el Instituto Cervantes, no está disponible gratuitamente en formato pdf. 18 Podemos consultar los niveles de referencia en el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas: aprendizaje, enseñanza y evaluación, disponible en formato pdf en la página web del Instituto Cervantes: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf. Consultado el 23 de octubre de 2013. 19 Disponible en: http://cvc.cervantes.es/Ensenanza/Biblioteca_Ele/plan_curricular/. Consultado el 10 de febrero de 2013. 55 contenidos descritos. En la presentación de estos rasgos siempre están anotadas las áreas geográficas de uso. Los inventarios culturales 20 se han elaborado con principios semejantes y en ellos se reflejan ámbitos propios de las realidades nacionales y regionales. Aquí se debe matizar la importancia y frecuencia de la presencia de elementos referentes a Hispanoamérica. La sección de contenido sociocultural, al requerir información muy específica e imposible de abarcar para todo el mundo lingüístico, aunque se centra en la realidad española, no deja de incorporar referencias a otras cotidianidades hispánicas y ha parecido oportuno no marcar ninguna distinción en el caso de la conciencia intercultural, habilidades y actitudes interculturales. De todo ello resulta un conjunto de inventarios rico y plural que abarca la realidad de una lengua rentable, común y extensa, y de la diversidad cultural de la comunidad de hablantes a la que corresponde. Para la demostración de los rasgos de las variedades deben utilizarse muestras reales de lengua oral o escrita o, al menos, verosímiles en su coherencia lingüística y cuyos portadores sean hablantes de nivel sociocultural medio y medio culto. Un ejemplo de muestra útil tanto en España como en cualquier país hispano de América, podría ser cualquier periódico impreso. En la obra La pluralidad lingüística: aportaciones sociales, culturales y formativa, Thèophile Ambadiang Omengele, Marta Evelia Aparicio García, Joaquín Garrido Medina, Jasmina Markic, Juan Carlos Moreno Cabrera, Lluís Payrató Giménez 20 Según el Plan Curricular del Instituto Cervantes, “El inventario de Referentes culturales, junto con el de Saberes y comportamientos socioculturales y el de Habilidades y actitudes interculturales, constituye una de las dimensiones del análisis de la lengua desde la perspectiva de la comunicación que está en la base del esquema conceptual de los Niveles de referencia para el español.” Disponible en: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/plan_curricular/niveles/ Consultado el 19 de marzo de 2014. 56 y Fernando Arroyo Ilera (2009: 15), resaltan que la visión de que el español es una lengua plural y diversa debe apoyar el planteamiento de que esta diversidad no impide el mutuo entendimiento de sus hablantes y que puede enseñarse y aprenderse para conseguir una comunicación satisfactoria con cualquiera de ellos. 2.5.1. ¿Español centro-norte peninsular o español panhispánico? Hace algunas décadas, la lengua estándar respondía a un criterio unitario “monocéntrico”, como es el caso del español peninsular, con la lengua madrileña como modelo, y orientada por criterios lingüísticos de un solo organismo normativo, la Real Academia Española. Sin embargo, en los últimos años, esta institución y las veintiuna academias de América y Filipinas que con ella integran la Asociación de Academias de la Lengua Española, vienen desarrollando una política lingüística que implica la colaboración de todas ellas, en pie de igualdad y como ejercicio de una responsabilidad común, en las obras que sustentan y deben expresar la unidad de nuestro idioma en su rica variedad formada por el Diccionario, la Gramática y la Ortografía. Actualmente, se ha superado la idea de que el español peninsular es el modelo ideal, frente a las variedades americanas. Ahora todas las hispánicas están en el mismo nivel de validez y de respeto, y todas juntas, con la Real Academia Española, analizan y discuten el camino que lleva nuestro idioma común. Hay hechos concretos como son el Diccionario panhispánico de dudas, la Gramática panhispánica, el Diccionario de americanismos, la Ortografía de la lengua española, el Diccionario del estudiante y la nueva edición del Diccionario de la lengua española. La norma que regula el uso correcto del idioma no tiene, como antes, un eje monocéntrico, como ocurría con Madrid. Por eso hablamos de una norma hispánica general o del nuevo estándar panhispánico policéntrico del español, formado a partir de 57 la selección de variedades cultas propia de los registros escritos de todo el ámbito hispanohablante. Pero además de variado, el español actual es “multipolar”, ya que algunas de esas diferencias nacionales y regionales son también focos de irradiación de características lingüísticas y de normas de corrección, difundidas por su prestigio sociopolítico y sus medios de comunicación, como la industria editorial. Es el caso de Madrid y Barcelona en España, y las ciudades de Buenos Aires, Bogotá y México en Hispanoamérica. Pero recordemos que cada variedad lingüística de Hispanoamérica tiene su propia validez y se rige por una norma culta particular válida, sin negar la validez de las otras. Por encima de las propias de cada comunidad lingüística, existe una no específica ni identificada con las nacionales, como el caso de España, México, Argentina o Colombia ni la de cualquier comunidad lingüística hispanoamericana. Son plenamente legítimos los diferentes usos de las regiones lingüísticas, con la única condición de que estén generalizados entre los hablantes cultos de su área y no supongan una ruptura del sistema en su conjunto, es decir, que ponga en peligro su unidad. Por ejemplo, conferenciante es correcto de acuerdo con la norma de España y conferencista es correcto de acuerdo con la de México, Nicaragua y otros países hispanoamericanos. Por eso afirma Rafael Lapesa (1996: 21) que para mantener la unidad fundamental de la lengua, su homogeneidad básica, es preciso “que los hispanohablantes de unos y otros países nos oigamos mutuamente hasta que el uso normal de cada país sea familiar para los otros”. Como ya hemos señalado, en la actualidad se ha superado la idea de que el español peninsular es el modelo ideal, frente a las variedades americanas. Ahora, estamos hablando de una norma hispánica general o del nuevo estándar panhispánico policéntrico 64 2.6. La sociolingüística de los medios de comunicación En un artículo publicado el 12 de marzo de 2002 26 , Antonio María López González (2002: 37-59) establece que la importancia social de los medios de comunicación y su influencia en la población es un factor de primer orden en la conformación de la sociedad actual. En la llamada "Era de la Información" en que vivimos, prensa, radio, televisión e Internet acercan hasta el último rincón un conocimiento enciclopédico global, que incluye, entre otros, uno sociolingüístico, lo que a su vez modifica el mapa general y los mapas particulares en un proceso dialéctico. De hecho, García Marcos (1995: 35) afirma que las actuaciones lingüísticas de los profesionales de la información y la de quienes, desde fuera del periodismo, intervienen en ellos, entrevistados, participantes en debates, etc., son susceptibles de ser aceptadas como tales modelos. Según Moreno Fernández (1990: 26), el lenguaje de los medios de comunicación posee el doble carácter de hecho lingüístico, por cuanto que es lenguaje y de hecho social, puesto que se da en una institución social que opera dentro de la sociedad. Por ello, lo podemos catalogar como hecho sociolingüístico, es decir, un hecho lingüístico en su contexto social fruto de la relación entre una estructura social y una estructura lingüística. En los albores de la disciplina sociolingüística, Fishman (1979: 35) ya notó la importancia de los medios de comunicación, abundando en la cuestión del contenido que la lengua comunica: Los titulares periodísticos con todas sus estridencias pueden servir para mentalizarnos de una auto evidencia frecuentemente olvidada por muchos americanos; en otras palabras, que la lengua no es simplemente un medio de comunicación y de influencia interpersonal. No es simplemente un vehículo de contenidos, ya latentes, ya patentes. La 26 Disponible en: http://www.linguistik-en línea.de/12_02/lopez.pdf. Consultado el 15 de noviembre de 2013. 65 misma lengua es contenido, un referente de lealtades y animosidades, un indicador del rango social y de las relaciones personales, un marco de situaciones y de temas, así como un gran escenario impregnado de valores de interacción que tipifican toda comunidad lingüística. En esta parte de la Tesis hemos consultado las obras publicadas desde el ámbito de la sociolingüística, dedicados al estudio de los medios de comunicación, delimitando los temas más frecuentemente analizados. Para ello, utilizaremos como fuentes de información los estudios de Schmitz (1987), Bell (1991, 1997), Leitner (1996) y los sucesivos números del Anuario Sociolingüística publicado por Ammon, Mattheier y Nelde (1987-1999) y editado por el grupo De Gruyter Mouton. El lenguaje de la prensa representa, según Bell (1991: 1), aquella situación en la que "la minoría habla a la mayoría". La sociedad moderna se halla saturada del lenguaje de los medios. Por ello, la influencia lingüística, e ideológica de éstos es enorme. Este hecho constituye por sí solo una razón para estudiar este tipo de lenguaje. Bell (1991: 34) abunda en las razones por las que se estudia y cita entre ellas las siguientes: • La accesibilidad de los medios de comunicación como fuente de datos para estudiar determinadas características lingüísticas. • El interés por estudiar el lenguaje de las agencias de comunicación propiamente dicho. • La tendencia por la forma en que los medios usan algunas características lingüísticas también encontradas en el lenguaje ordinario. • La afición por cómo los medios usan la lengua para comunicar contenidos. • La superación de la paradoja del observador de Labov (1972: 209), en donde el hablante de un medio público no cambia su forma de hablar aunque esté siendo grabado. 66 Según Leitner (1996: 187) la sociolingüística estudia el discurso de los medios en el contexto del dominio de la comunicación y revela, asistida por otras disciplinas lingüísticas y por las ciencias de la información, el funcionamiento de éstos, qué parámetros determinan sus normas, lo que el público piensa de este discurso y las funciones que intenta cumplir. Leitner utiliza el término "discurso de los medios de comunicación" para referirse a las formas, estructuras y usos de la lengua y otros códigos semióticos. Según Schramm (1975: 61) y Curran y Seaton (1991: 18), la Macrosociolingüística o Sociología del lenguaje, junto a las Ciencias de la Información, consideran a los periódicos y resto de medios como una institución social o según McQuail (1983: 39-40) un dominio. Para Leitner (1996: 189) los mass media son dominios de la transmisión de información con una estructura comunicativa específica, la cual proporciona contenidos que llegan a ser públicos o accesibles tanto al conocimiento como al debate público. El discurso que expresa el contenido ha sido definido por Hall (1978: 53-77) como un idioma público, que no es y que tampoco puede ser homogéneo porque la sociedad tampoco lo es. Además, hay que tener en cuenta que cada medio crea su propia versión. El propio Hall (1978: 48) enfatiza que "El lenguaje empleado será así la versión que el periódico hace del lenguaje del público al cual principalmente está dirigido". Para Leitner (1996: 190) es preciso distinguir el discurso de los medios de comunicación de los mensajes que transporta, nociones que describen el contenido y la forma de artículos o programas. Los mensajes y el discurso se relacionan de diversas maneras. Desde el punto de vista del proceso de producción, el procesamiento del contenido tiene lugar a muchos 67 niveles o estratos de la jerarquía institucional hasta que se transmite como novedad de los medios de comunicación. De esta manera, por un lado encontramos diferentes formatos de programación, noticias, editoriales, reportajes, etc., o distintas maneras o estilos de aproximarse a una realidad, de comunicar esa realidad o incluso de crearla. La cadena COPE realiza esta aproximación de una forma, TVE de otra y El Mundo de otra diferente. Y por otro, las características del editorial imponen restricciones técnicas a la transmisión de contenidos, condicionando la forma de los mensajes en el espacio y en el tiempo, ya sea en televisión, radio, prensa o Internet. 2.7. Importancia de la norma en el periodismo escrito Álex Grijelmo destacó en 2007 en “La corrección del idioma en la prensa” 27 en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, que la mayoría de los hispanoparlantes, desde su niñez reciben más lecciones de gramática desde las publicaciones nacionales, revistas, periódicos que desde el pupitre de un profesor de lengua. En el prólogo de Análisis básico para la prensa diaria. Manual para aprender a leer periódicos (1998: 6), Justino Sinova dedica unas palabras a esta obra: Este libro ayuda a leer periódicos; es decir, contribuye a formar personas. Es, por esto, una herramienta útil para la enseñanza, empezando por la de los colegios, donde el uso de los medios de comunicación debería ser una asignatura obligatoria, el uso racional, inteligente, que enseñe a aprovecharse de la riqueza de los medios mediante decisiones personales responsables. A. M. López González (2002: 58) reflexiona acerca de la enseñanza de nuestro idioma a través de la prensa escrita, en un noble esfuerzo por desvelar los entresijos del idioma 27 Discurso completo disponible en http://congresosdelalengua.es/cartagena/ponencias/seccion_1/13/grijelmo_alex.htm. Consultado el 21 de febrero de 2014. 68 al heterogéneo público lector, sea asiduo o no. Menciona en este artículo algunos de los principales autores que ya han trabajado con la prensa en las aulas: Se cuenta con una amplia gama de trabajos que discuten las aplicaciones didácticas del lenguaje de los medios de comunicación. Los procesos de alfabetización en Sudamérica y zonas deprimidas de España, sobre todo a través de la radio, son tratados en Aguaded Gómez (1992, 1993, 1996), Burke (1976) y VV.AA. (1992). Baetens Beardsmore (1985), se ocupa de los procesos de educación bilingüe apoyados en los medios de comunicación, en tanto que, de otra parte, Weingarten (1995) reflexiona acerca del desarrollo de la capacidad comunicativa en alemán a partir de una didáctica basada en la experiencia con los medios de comunicación. El mismo asunto es estudiado por Richard-Zapella (1991) con respecto a la lengua francesa. El uso del lenguaje de los medios de comunicación para la enseñanza y aprendizaje de idiomas ha sido una constante en la bibliografía - y en general, en las propuestas educativas - de las dos últimas décadas. A modo de ejemplo cabe citar a Leitner (1980b, 1989) para el inglés, Leal (1989) para el portugués, Bjørgen (1987) para el sueco a través de la televisión, Szkudlarczyk (1995) para el chino a través de la prensa, etc. En la página web del Instituto Cervantes, Alexander Prieto Osorno (2005) afirma que hoy Colombia es el país de hispanohablantes cuyos comunicadores y sus columnas de prensa dedican más a la corrección del idioma. Un estilo de comunicación periodística que consiste en difundir las reglas de nuestro idioma, léxicas y gramaticales de modo tal que el lector común pueda entenderlas y asimilarlas sea cual sea su nivel educativo y cultural 28 . Sin entrar en detalle sobre todas y cada una de las publicaciones o artículos editados con la lengua española como protagonista, ni tampoco de hacer una lista detallada con los nombres propios que se dedican a esta labor, creemos que es interesante para el objetivo de esta Tesis la descripción de las características que habitualmente son más comunes en este tipo de columnas y redactores, uniéndolos entre sí y definiéndolos como un grupo separado del resto de redactores de los medios de comunicación escrita: 1. No suelen verse incluidos en las secciones de interés cultural. Aún a pesar de ser fácilmente catalogables como parte del periodismo cultural, estos artículos constituyen 28 Disponible en: http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/agosto_05/26082005_02.htm. Consultado el 21 de febrero de 2014. 69 un grupo con un carácter propio y a menudo muy respetado. Es por esto que suelen estar incluidos en lugares más relevantes, junto a artículos elaborados y de carácter técnico. 2. Sus autores suelen ser muy conocidos y respetados por los lectores habituales del medio. Algunos cuentan con las columnas con mayor número de lectores, sobre todo si se trata de series continuas de artículos enlazados y que aparecen con la misma frecuencia en el periódico. 3. Habitualmente, los redactores de este tipo de prensa emplean grandes dosis de sentido del humor y de ironía en sus textos, ilustrando normalmente sus Tesis con ejemplos reales como flechas envenenadas hacia personajes públicos. 4. Se emplea con profusión el pseudónimo. Normalmente de tipo humorístico, mítico o histórico. También se encuentran casos de pseudónimos relacionados con el mundo de las letras o la literatura. 5. Los ejemplos seleccionados para ilustrar la lección concreta de cada artículo suelen estar extraídos de la labor profesional de otros comunicadores, quizás de ahí el empleo profuso del seudónimo 29 . También se acusa la personalidad del redactor y sus fobias y filias, como por ejemplo Fernando Lázarro Carreter y sus frecuentes referencias a la prensa deportiva. 6. Suelen ser en su mayoría críticas de carácter purista bastante severas. Sobre todo en los casos de barbarismo o empleo de neologismos. Normalmente se trata de personas con un gran conocimiento del idioma y por tanto poco complacientes con los nuevos usos de la lengua no recogidos aun en los diccionarios. 29 A lo largo de la historia, tanto escritores como periodistas y otros artistas han usado seudónimos para ocultar su verdadera identidad. Entre los motivos para el uso de un seudónimo están la búsqueda de originalidad, la simplificación de nombres extranjeros o de difícil pronunciación, o el temor al escándalo o la persecución política o religiosa. 70 7. Principalmente se trata de un fenómeno muy vinculado a los países en que el castellano es el primer idioma. Aunque cabe mencionar la existencia de un caso famoso en la lengua inglesa, el del señor William Safire 30 en la edición de los domingos de The New York Times. Teniendo en cuenta la obra El artículo y la columna (2009: 29) y todo lo expuesto anteriormente, cabe considerar lo siguiente: 1. Los directores de los medios de comunicación escritos en lengua castellana se inclinan hacia la importancia del idioma y de su correcto uso, poniendo espacios de relevancia tipográfica a disposición de los columnistas que se encargan de su enseñanza y corrección. Es posible que esto suceda a veces quizás más por el cargo de conciencia sobre la calidad de la redacción en su propio periódico que por motivos comerciales. 2. El público en general se interesa bastante por estos artículos, acogiéndolos bien y leyéndolos con frecuencia. Cabe decir que cualquier hispanoparlante sea o no nativo del idioma tiene todo el derecho a aprender cuanto más y mejor posible el correcto empleo del castellano y que este derecho se puede ejercer entre las páginas de la citada prensa cultural. Esto posiblemente suceda debido al paulatino deterioro de la calidad del castellano empleada en la redacción periodística que ha llevado al conjunto de los hablantes a prescindir de los medios de comunicación como comunicadores de prestigio, aquellos que antaño podían utilizarse como referencia y condicionar la implantación de un giro o una palabra. Ahora, los hablantes del español buscan referencias seguras sobre el uso de la lengua y ya no sirve cualquier firma, ni cualquier medio. 30 Safire escribió durante más de 30 años para la sección editorial del The New York Times. En su columna "Sobre el idioma", en la revista de ese diario y en 15 libros, rescató los orígenes de algunas palabras y frases coloquiales en inglés. 71 3. Los autores de los artículos emplean el humor y el sarcasmo a veces para hacerse perdonar su erudición, rebajando el tono doctoral al de conversación amistosa y cómplice. Esto revela una fina inteligencia y un gran conocimiento del público al que se dirigen, ya que el lector puede reconocerse en los errores comentados sin sentirse ofendido. De este modo el autor cumple un doble objetivo. No solo señala una falta sino que alecciona a quien se acerca a sus textos desde una posición cercana y más efectiva desde un punto de vista pedagógico. Algunos autores han cosechado un tanto éxito que los pseudónimos que emplean no llegan a disimular durante mucho tiempo más su auténtica personalidad. Algunos de los más famosos son Juan D. Perón quien utilizó Descartes entre sus seudónimos para firmar artículos. El chileno Pablo Neruda fue registrado como Ricardo Neftalí Reyes Basoalto, mientras que Tirso de Molina era realmente Gabriel Téllez. No obstante, el mantenimiento de estos alias parece dotar al comunicador de un cierto amparo intelectual, frente a otros colegas del gremio o personajes públicos víctimas de su redacción. Una costumbre por desgracia hoy desvirtuada por completo en los medios de difusión, en Internet y en las redes sociales, donde el anonimato se ha convertido en el refugio de la mediocridad y la mala escritura. A menudo suelen ser principalmente los otros periodistas quienes son sometidos a la burla pública por parte de estos personajes anónimos quienes desde el humor y la ironía, señalan que la letra impresa ha perdido influencia como vehículo de transmisión de la corrección lingüística, a medida que ha ido creando un dialecto propio únicamente empleado en los medios de comunicación y por aquellos con que se relacionan como políticos o personajes públicos. Este dialecto es una subcategoría única dentro de la lengua española ya que no constituye por sí mismo ni un lenguaje popular, ni uno culto. 72 Álex Grijelmo (2007) da un ejemplo perfecto de lo que la redacción periodística ha terminado siendo, en el Congreso de Cartagena del Instituto Cervantes: El alcalde no pudo llegar al acto oficial debido a “factores de distancia”, es decir, porque estaba lejos 31 . En el diario argentino La Capital, leíamos una noticia del 30 de enero de 2014, cuyo titular era, Lo persiguen a bordo de una moto y lo matan con un tiro por la espalda 32 . Grijelmo (2007) resalta que estos usos que se dan diariamente en los medios de comunicación subsisten únicamente ahí ya que nadie diría cosas como: “No puedo ir a recogerte ahora porque tengo factores de distancia” o “Tenemos que posicionarnos sobre si vamos al cine o al teatro”, “Estuve escuchando la radio yendo a bordo de mi coche” o, mejor aún “Tiene pinta de que hoy van a caer precipitaciones en forma de nieve”. La severidad en sus planteamientos pese a las dosis de humor con que los presentan al principio del enunciado, muestran con claridad la importancia que estos autores dan a la profundidad del cambio que se ha producido últimamente en los periódicos. Todo ello frente al empleo tradicional del idioma en donde el uso correcto se define como el respeto a las normas de uso y estilo. Fernando Lázaro Carreter (2010) destaca en el apartado Épica y deportes de El dardo en la palabra, que las normas pierden relevancia frente al uso. Da la sensación de que la corriente oficial la componen profesionales para los que lo importante es la transmisión del mensaje en sí. Es decir, el qué, cuándo y cómo, sin reparar demasiado en el estilo y el 31 Disponible en: http://congresosdelalengua.es/cartagena/ponencias/seccion_1/13/. Consultado el 21 de febrero de 2014. 32 Noticia publicada el 30 de enero de 2014 en la versión digital del diario argentino La Capital. Disponible en: http://www.lacapital.com.ar/policiales/Lo-persiguen-a-bordo-de-una-moto-y-lomatan-con-un-tiro-por-la-espalda-20140130-0011.html Consultado el 22 de marzo de 2014. 73 lenguaje adecuado, frente a aquellos que pretenden emplear la prensa escrita como un medio para influir en la buena conservación de las normas de uso, estilo y gramática. A veces, se preocupan más de que lo que se dice se diga de manera correcta y conforme a las normas actuales del idioma que en la mera difusión de información. Este fenómeno del periodismo idiomático es, sin duda, muy hispano. Luis Felipe Palencia Caratt (1996: 13) resalta en la obra Periodismo Idiomático, que a los usuarios del castellano nos preocupa, y mucho, nuestra lengua e invertimos tiempo, esfuerzo y dinero en su cuidado y preservación. Los autores que habitualmente publican en este nuevo periodismo cultural se convierten en personajes queridos y respetados por el público y a ellos hay que sumar otras iniciativas como Fundéu, la Fundación del Español Urgente, creada por la Agencia EFE 33 y el BBVA, que difunden manuales y artículos sobre el correcto empleo del castellano a ambas orillas del Océano Atlántico. Francisco Moreno Fernández y Jaime Otero (2007: 54) acentúan que la cultura hispana es extensa y rica. Por ello, precisa muy poco de muletas extranjeras para sostenerse en un mundo cambiante y propenso a buscar fuera de sus fronteras esa palabra técnica o ese giro coloquial imposible de traducir. No es necesario importar términos y expresiones continuamente. 33 “La Agencia Efe, la primera del mundo en español, ha tenido siempre entre sus preocupaciones el buen uso del idioma en sus informaciones. Esa preocupación se plasmó en el año 1980 en la creación del Departamento de Español Urgente (DEU) que se ocupaba, entre otras cosas, de dar una respuesta inmediata a las dudas que plantea el uso de nuestra lengua, de uniformar el empleo de los topónimos y gentilicios y de defender la riqueza del idioma español frente a la utilización de neologismos innecesarios”. Disponible en: http://www.fundeu.es/sobre-fundeu/fundadores/ Consultado el 22 de marzo de 2014. 80 se encuentra en el auténtico ojo del huracán. Se convierte, por su profesión, en el eje sobre el que se articula el uso de esta poderosa herramienta. A continuación, vamos a explicar por qué se excluye la uniformidad de esta responsabilidad. En el particular caso del castellano, nuestro idioma se extiende a lo largo y ancho de numerosos países. Debemos tener en cuenta que el español es la lengua oficial de diecinueve países en América, además de España y Guinea Ecuatorial, y tiene un cierto grado de oficialidad en Estados Unidos, Filipinas y el Sahara Occidental, pero sus hablantes se distribuyen por los cinco continentes. Resulta complicado lograr uniformidad con millones de hablantes. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la unidad. La sujeción a la norma, cuyo discurso es el objeto de estas líneas, sobresale como la piedra de toque que permita a esos millones de hablantes entenderse entre sí y evitar la dispersión del idioma en pequeños grupos próximos en usos y costumbres lingüísticas, capaces de comunicarse entre sí, pero incapaces de entenderse con otras comunidades fuera de sus fronteras. En la sociedad mediática en que vivimos, Juan Gómez Capuz (2000: 139) explica que este riesgo es muy real. Por tomar un ejemplo, existen frecuentes fenómenos de afluencia de extranjerismos en palabras como “kale borroka”, “mobbing” o “blogger” que podrían traducirse exactamente como “lucha callejera”, “abuso” o “bloguero” sin detrimento de la idea que transmiten frente a otros tales como “Internet” que se incluyen en el grupo de aquellos anglicismos que son necesarios porque nos llevan al mundo moderno. Como ya hemos mencionado, el propósito de este trabajo es continuar con la demostración de la necesaria defensa de pautas fijadas en la norma, y de seguir los modelos de escritura considerados correctos. Este esfuerzo se halla en consonancia con el objetivo en que ya trabajan autores como Juan José Alzugaray (2004) y grupos de profesores de Ciencias de la Información como los del Departamento de Lengua 81 Española III 37 de la Universidad Complutense de Madrid. Nuestra finalidad no es otra que estimular el interés por nuestra lengua y la reflexión sobre los problemas que en su uso, se plantean cada día y en nuestro objetivo concretamente en la prensa. Los profesionales de la palabra, independientemente de su campo de especialidad están por definición éticamente obligados al correcto y consciente uso del idioma. Condicionados a veces por las necesidades propias de su profesión, a los periodistas en particular, además de un uso correcto de la lengua, les interesa ser rápidos y estilísticamente correctos. Como cualquier artesano, precisan conocer bien la herramienta con que trabajan y en su caso aquellos manuales y referencias que pudieran consultar en caso de necesidad o duda. Además, un buen periodista deberá poseer o tener acceso a la adecuada orientación lingüística y también a los fundamentos del uso verbal relacionados con su profesión y actividad. Particularmente, como resalta Ernesto Villanueva (2002: 283) la prensa escrita cumple funciones informativas, pedagógicas, ideológicas e incluso persuasivas y formadoras de opinión. Acorde a esta diversidad en la intención del discurso comunicativo, la prensa escrita se concreta en distintos géneros y se plantea la vieja cuestión entre el periodismo objetivo o subjetivo, es decir, información frente a opinión. Esta circunstancia se manifiesta en los rasgos particulares del empleo del castellano, puesto que ni siquiera el mismo redactor empleará el mismo recurso lingüístico cuando intente ser objetivo o cuando quiera expresar su opinión personal. El periódico tradicional ha tenido que asumir cada vez más abiertamente la labor informativa con una orientación interpretativa para resultar competitivo, comunicando con el lector de la manera que a este, según fobias y filias particulares le resulte más 37 Disponible en: https://www.ucm.es/filologia-espanola-3/publicaciones-del-departamento. Consultado el 8 de enero de 2014. 82 atractivo. Ernesto Villanueva (2002: 24) señala en Autorregulación de la prensa, que existen evidentes rasgos morfosintácticos donde se distinguen fácilmente objetividad y subjetividad en las distintas secciones de los periódicos. A esta diferenciación lingüística formal debemos añadir la diversidad de referentes por la heterogeneidad en materia de temas y motivos. La explicación es sencilla. No se produce el mismo comentario sobre una noticia deportiva que sobre un suceso. El tipo de texto empleado en la divulgación científica difiere sustancialmente al correspondiente en crítica literaria o noticias del corazón. Además, no existirán las mismas fórmulas de expresión en un titular, el cuerpo de una noticia, un editorial o una reseña. Silvia Hurtado González (2003: 65-66) explica que: Quienes se han acercado a estudiar el lenguaje en los medios de comunicación parecen confluir, al menos, en algunos puntos. Uno de ellos es su riqueza en lo que se refiere a la variedad de registros lingüísticos utilizados. En efecto, más que ninguna otra modalidad de lengua, el lenguaje periodístico en la prensa escrita muestra una gran capacidad para asimilar y adoptar dentro de su entramado distintos códigos y registros. 2.7.3. El lenguaje periodístico José Luis Martínez Albertos (2005: 60) cita en el artículo “La responsabilidad de los comunicadores en el lenguaje de los medios: la corrección académica” una ponencia de Fernando Lázaro Carreter que tuvo lugar entre el 7 y el 10 Octubre de 1985 en Madrid en el Congreso de las Academias de la Lengua Española. Recoge en concreto un párrafo del discurso dedicado al lenguaje periodístico: El lenguaje del periodismo se ha convertido, dijo en el seminario el profesor y académico Lázaro Carreter, en una jerga para iniciados que choca con los hábitos de los lectores y que sólo es inteligible para unos pocos; dedujo que el periodismo no acierta en su objetivo de comunicarse directamente con la mayoría de los ciudadanos y sugirió que ese carácter jergal del léxico usado en la información periodística puede ser la causa de que descienda la afición a la lectura en las sociedad. Grave acusación y responsabilidad, de ser cierta. Pero el problema del lenguaje informativo no puede afrontarse recriminando exclusiva o 83 principalmente a los informadores. Sea cual sea su cultura y preparación gramatical, los periodistas no son la causa de que en la sociedad industrial, basada en la división del trabajo y en la especialización de funciones, se hable como se habla o se escriba como se escribe. Los periodistas son mensajeros o transmisores del habla ajena, la de aquellos cuya opinión o cuya palabra tiene relevancia social. (...) Antes que acusar a los periodistas habría que señalar a quienes verdaderamente hablan mal y, en especial, interrogarse acerca del tipo de instrucción sobre la lengua que se ofrece en la enseñanza obligatoria y en la de segundo grado. (...) Seguramente encontraríamos numerosas ideas y, sobre todo, mil posibilidades para mejorar, ahora y en el futuro, la utilización de nuestra lengua, incluso en los periódicos. Alla Vitaljevna Smirnova (2009: 79) señala que: Nowadays a strong impact of mass media on every human being is an indisputable issue, the language being the main tool of this influence (especially for the printed media). Mass media discourse in general and newspaper discourse as one of its varieties have two main functions: to inform and to persuade the reader. Sin embargo, se ha de tener en cuenta que en los medios de comunicación no solo se transmiten palabras. José Ignacio Armentia Vizuete y José María Caminos Marcet (2003: 15) subrayan que en el mensaje además están integrados una serie de códigos, siendo el código verbal el fundamental, ya que las palabras son las que representan el sentido de la ideación. Los códigos verbal e icónico forman un todo, y carece de sentido analizar bien un titular, sin analizar la noticia completa, o analizar la información radiofónica basándonos sólo en el sonido o las palabras, así como tampoco cabe analizar la información televisiva sólo atendiendo a la imagen. Un análisis minucioso de la prensa en nuestro país, deja constancia del mal que nos importa más señalar, el deficiente manejo del idioma en la comunicación. Tenemos que tener en cuenta que numerosas personas se nutren cultural y lingüísticamente a través de revistas y periódicos, dada esta circunstancia, los profesionales pasan a adquirir una gran responsabilidad con la sociedad, como ya han señalado anteriormente estudiosos del lenguaje de la prensa, como Fernando Lázaro Carreter (1997, 2003). Mª. V. Romero Gualda (1993: 11) apunta que en los manuales clásicos, para el periodista la noticia era su objetivo y su obligación transmitirla con credibilidad. Es por 84 tanto que el periodismo se configura a la vez como juez y parte, genera noticias y es además el filtro que ha de afrontar la avalancha informativa. A esto se suma la necesidad de organizar la información, así como hacerle inteligible y útil para la sociedad, es decir, mantener la función primordial para la que nació la comunicación y el periodismo. Que su naturaleza no se desvirtúe y que los males referidos no prevalezcan es por tanto de vital importancia. La mayoría de los referidos males, se remedian con una buena educación, que se inicia desde la infancia y que debe aportar los valores básicos que los niños deben adquirir para valorar el idioma así como su aprendizaje, con soltura y propiedad, como ha venido exigiendo F. Lázaro Carreter en sus colaboraciones periodísticas desde que en 1975 empezó a publicar en Madrid en el diario Informaciones 38 , artículos sobre corrección idiomática con el epígrafe de El dardo en la palabra. Sin embargo, esto no sucede. La pobreza léxica en los universitarios resulta alarmante. Muchos desconocen el significado de numerosas palabras a pesar de su inclusión en los glosarios de sus trabajos. Igualmente deficitario resulta su imposibilidad de redactar varias líneas con coherencia sin cometer fallos. Con estos resultados, cabe plantearse si ha llegado la hora de aplicar soluciones. Y a pesar de todo, debemos ser optimistas, pues como señaló el profesor Jesús Sánchez Lobato (1997) en su discurso “La lengua española, hoy” 39 en el I Simposio Internacional de Didáctica de la Lengua y Literatura LI y L2, “La lengua española se 38 Informaciones fue un periódico español conservador que inició su publicación en 1922. Estuvo vinculado a la muerte del general Franco dando cabida a voces disidentes con el sistema. En esos años incorporó un modelo de periodismo ágil y moderno, que le valió ser considerado el periódico precursor de la transición. El diario, tras numerosos ceses de actividad y un expediente de cierre, dejó de imprimirse en el año 1983. Hasta su desaparición era considerado uno de los periódicos pioneros de la prensa vespertina en Madrid, en la que competía con el Diario Pueblo. 39 Discurso pronunciado en la Universidad de Córdoba, 1997. 85 halla hoy más viva y pujante que en cualquier época anterior”. Su reconocida proyección creativa en plurales formas literarias y su acelerada expansión demográfica lo atestiguan. Y, como resalta Ramón Sarmiento González y Fernando Vilches Vivanco (2004: 33) en su obra Lengua Española y Comunicación, las lenguas son esencialmente instrumentos de comunicación ya que su vitalidad se mide por la eficacia comunicativa y se manifiesta en la soberanía del uso cultivado para preservarlo de malos intereses. Hoy más que nunca el español posee vigor y el poder de su uso se expresa en el crecimiento y expansión que está experimentando. No existen remedios para lo que no es desconocido, y para conocer es necesario analizar. Solamente a través del análisis lingüístico se puede conocer la realidad del uso y tras ello, proponer soluciones. Es por tanto que hemos querido convertirnos en observadores minuciosos, atentos a los que nos rodea y acontece para así poder generar esa conciencia en la sociedad. Como señala el académico Alonso Zamora Vicente (1997: 120-121): Es verdad que la lengua que se oye en los círculos de la cultura media está bastante descuidada, desmaño y ligereza escandalosamente aunados. Sin duda, en este sentido, la responsabilidad de los medios de comunicación es enorme. […] Es menester crear en el hablante español, hoy sometido a un abandono total de la norma lingüística, la conciencia de un amor por su propio idioma. Una colectividad que pierde parte de su lengua pierde una parte aún mayor de su propia identidad como pueblo. La información en cada uno de los distintos medios de comunicación desempeña una función equiparable a la educación, para la sociedad actual, es tan importante un buen periodista como un buen profesor. Para alcanzar dicha meta, el único camino supone el conocimiento del idioma. O como dijo Pedro Salinas, bajo el título Defensa del lenguaje el 24 de mayo de 1994 en una conferencia pronunciada en la Universidad de Puerto Rico, y posteriormente recogido en El defensor (2002: 280-281), “sentiremos mejor lo que 86 sentimos, pensaremos mejor lo que pensamos, cuanto más profunda y delicadamente conozcamos sus fuerzas, sus primores, sus infinitas aptitudes para expresarnos”. Como ha señalado Manuel Ángel Vázquez Medel (2009: 9) en el número 32 40 de la Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, CAUCE, los modelos lingüísticos de nuestra sociedad no son los grandes escritores, sino la prensa, la radio y la televisión. Esto se traduce en que la influencia de los medios de comunicación en el receptor se incrementa y más importante, es más rápida. El lector, generalmente no se cuestiona el uso que ejerce el profesional del lenguaje, generando en el periodista una autoridad decisiva. Al contrario, el resultado será la admiración del lector así como la imitación de la manera de escribir del periodista. Este hecho, la forma particular de escribir, es lo que ha generado las voces de alarma y ha alertado. Existe hoy una insistencia acerca del mal uso y de la pérdida de la calidad y cantidad del lenguaje. Manu Leguineche señaló en el Congreso de la Lengua Española, celebrado del 7 al 10 de octubre de 1992 que “Caminamos hacia el desfallecimiento del estilo” 41 . Mariano José de Larra (1843: 115) en Obras completas de Fígaro cita que “En este país no se sabe escribir”. Y es que son los medios de comunicación los que alteran el modelo de lengua común, según sostiene la mayoría. Algunos profesionales así lo reconocen, “Nunca en los periódicos han escrito tantos y tan mal” (Cándido 42 ). Esto parece ser hoy día tan cierto, que hablar de lenguaje periodístico va inevitablemente ligado a hablar de inconsistencia. 40 Disponible en: http://cvc.cervantes.es/literatura/cauce/pdf/cauce32-33/cauce_32-33_003.pdf. Consultado el 4 de febrero de 2014. 41 Actas del congreso publicadas por el Instituto Cervantes en 1994. 42 Cándido era el seudónimo del escritor español y periodista Carlos Luis Álvarez Álvarez, (Oviedo, 14 de enero de 1928 — Madrid, 15 de agosto de 2006). 87 Cierto es que la prensa ha jugado un papel fundamental en la neutralización de los niveles de la lengua, consiguiendo de este modo reducir las exigencias lingüísticas de los españoles. No en vano, en el mencionado Congreso de Lengua Española de 1992, se muestra que Lázaro Carreter afirmó que “estamos en un momento de insensibilidad idiomática” 43 . Existe un deterioro generalizado y no podemos negar que todos somos responsables. Sin embargo, como ya hemos repetido, al periodista, por representar un papel de intermediario directo con responsabilidad con la sociedad, se le debe exigir una mayor responsabilidad lingüística. Muchas veces el mal uso del lenguaje periodístico se ha excusado en las prisas, aunque la realidad nos refleja que se debe a una falta de asimilación y aprendizaje lingüístico. La rapidez no debe prevalecer sobre el estilo, ni debe servir como motivo para justificar la expresión errónea, los desaciertos, el uso incorrecto o la incongruencia. Luis Arroyo y Magali Yus (2011: 35) destacan: Por último, no moleste en las horas de cierre si no es estrictamente necesario. El ambiente a última hora de la tarde en un diario, por ejemplo, es más bien caótico, obsesionado cada cual por terminar a tiempo su trabajo. No llame. Deje hacer. Si usted envío su información a tiempo y merece ser publicada, podrá leerla al día siguiente en el diario. Los malos usos del lenguaje y las carencias se hacen evidentes en la lengua periodística con reiteraciones de términos, incomprensión, extranjerismos innecesarios, cambios de género, pérdida de léxico, uso de anglicismos perdiendo términos propios, barbarismos, puntuación incorrecta y errática, el mal uso de preposiciones, además de una tendencia a la nominalización junto con una pomposidad innecesaria. Estos son solo algunos de los ejemplos que podemos encontrar. 43 Actas publicadas en 1994 por el Instituto Cervantes. 88 Sin embargo, el 22 de junio de 2008, La Vanguardia recogía una entrevista al en aquel entonces vicedirector de la RAE, José Antonio Pascual, en donde el académico acentuaba que no había que tener miedo a los nuevos usos lingüísticos de las palabras, todo ello en referencia al empleo del término miembras por parte de la exministra de Igualdad, Bibiana Aído 44 . 2.7.4. El lenguaje en las nuevas tecnologías Los avances tecnológicos aparecen con tal rapidez que hoy día resulta osado hablar de novedades en la informática, pues en poco tiempo un paso más puede quedar obsoleto. Este puede ser el motivo por el que tanto los legisladores españoles como los franceses se hayan declinado por el nuevo término de TIC, Tecnologías de la Información y de la Comunicación. Entre las características que nos aportan las nuevas tecnologías, nos interesa centrarnos en este momento en el intenso contacto lingüístico dentro de los fenómenos de globalización. El Centro de Investigación y Documentación Educativa (2001: 11) que pertenece al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte publicó La integración de las nuevas tecnologías en los centros: una aproximación multivariada. En esta obra se resalta la inmediatez en la comunicación gracias a las TICs ya que se establece una rápida interacción así como una mayor libertad para la elección de los contenidos por parte del receptor. Estas características suponen la diferencia entre las primeras tecnologías electrónicas, aparecidas a finales del siglo XIX, con las nuevas que son sobre todo las generadas a partir de 1980 con el fundamental desarrollo de Internet y la telefonía móvil. Con respecto a la inmediatez, Octavio Aguilera (1995: 149) especifica que: 44 Disponible en: http://www.fundeu.es/noticia/malos-usos-del-lenguaje-4524/ Consultado el 22 de marzo de 2014. 89 Nada pasa si no se cuenta, nos dice, nos recuerda, Félix Santos en el primer capítulo 45 , dedicado a analizar la era de la aldea global, y en el que se incluyen ejemplos patentes de cómo se conoce al momento lo que ocurre en Moscú, en Tokio o en cualquier rincón de nuestro planeta, por recóndito que sea. Incluso sabemos lo que ocurre en el espacio, sobre nuestras cabezas. Y se sabe en el mismo momento, gracias a los medios audiovisuales. Esta simultaneidad, esta instantaneidad del conocimiento, define la gran mutación de la historia producida en los últimos años. Y esto es gracias a los medios de comunicación de masas, que han hecho posible que el mundo se haya convertido en esta aldea global. Y son los periodistas quienes mueven los engranajes de estos medios de comunicación. De ahí lo de sacerdotes de la religión mediática, atribuido a estos profesionales. La lengua española, como ninguna otra, puede ser ajena al gran impacto que suponen estos avances ya que la lengua supone un instrumento de comunicación indivisible de los cambios en el entorno político, económico o histórico en las que se desenvuelve, y a su vez, la lengua repercute en ellos. En el ámbito léxico es donde vemos reflejadas las transformaciones más llamativas, con anglicismos, neologismos o nuevas acepciones. Aunque no es exclusivo de este plano de la lengua, ya se pueden observar modificaciones en la lengua escrita, en morfología, sintaxis, reglas pragmáticas de uso o incluso en el plano de la fonética. 2.7.5. Metalenguaje y anglicismos La comunicación en la web ha generado expresiones que reflejan esta nueva forma de interacción. Detengámonos por un instante en ese novedoso metalenguaje que se utiliza en nuestro idioma. Javier Medina López (1998: 33) señala que cuando hablamos de una página web, no nos referimos a leerla, como cabría esperar, ya que el texto escrito abarca un gran papel. En su lugar usamos visitarla o consultarla. Cuando se trabaja con varias páginas webs, empleamos el término navegar o formas más modernas, como conectarnos a la web. 45 Octavio Aguilera se refiere a la obra Periodistas (polanquistas, sindicato del crimen, tertulianos y demás tribus) de Félix Santos (1995). 96 En general existen tres tipos de modificaciones: 1. corrección tipográfica: se refiere a la calidad de la estructura del texto, donde se detectan y corrigen las erratas y fallos tipográficos. Los correctores reflejan su trabajo en signos de corrección universales y anotaciones claras y concisas que facilitan la mejora de la obra y la revisión del proceso de edición. 2. corrección gramatical: aquí se detectan los problemas de ortografía y morfología. Se debe saber distinguir entre un error gramatical y de estilo. La ortografía, gramática y puntuación de textos deben ser correctas de acuerdo con un adecuado uso del lenguaje. 3. corrección de estilo: el corrector no es el autor, pero debe tomar en cuenta el uso de los manuales de estilo, lo que hará un mejor método de trabajo en revisión y corrección, atendiendo criterios de coherencia y cohesión semántica. En la corrección de estilo se busca siempre la palabra exacta, con el fin de ser precisos y claros en el texto. En inglés existe una diferencia entre copy editing que significa corrección de copia y edition que se refiere a la corrección en general, que puede cambiar la sustancia del texto. La corrección de textos se hace antes de la revisión de textos, antes llamada “revisión de pruebas de galera”, que supone el último paso en el ciclo editorial. En el ámbito periodístico, la función del corrector está desempeñada por filólogos o periodistas. En el pasado, esta profesión suponía una forma de vida lucrativa, puesto que el cuidado de su tarea podía ahorrar una fortuna, debido al alto costo que podía suponer modificar las planchas de letras ya armadas. En el caso de que el corrector obviara errores graves, su trabajo no era pagado. Esta posición prominente se debía en parte a que en la Edad Media eran realmente pocas las personas que podían manejar correctamente el idioma. 97 Los autores escribían frecuentemente tal y como les sonaban las palabras. El editor en cambio, generalmente era un experto en griego y latín, así como en las ciencias más importantes del momento que eran la medicina, la teología y la filosofía. Erika Wischer (1989: 78) explica que durante los siglos XII y XIII surgieron los copistas que hacían los libros uno por uno, acompañados de la silenciosa paz que habitaba en los conventos y monasterios, al lado de un maestro que les enseñaba su tarea. La primera cualidad que se exigía era la disciplina. Tanta se requería, que se les recomendaba para tener un buen pulso, alejarse de cualquier vicio, sobre todo de los excesos del comer y el beber, además de no tener relaciones con mujeres ni distracciones de ninguna clase, tampoco debían realizar trabajos pesados. Posterior a los copistas, surgieron los correctores para enmendar los posibles errores de aquellos y a los que se les exigía la misma disciplina, además de una cultura muy cercana a la de los sabios. Por supuesto, para llegar a serlo comenzaban como aprendices de un maestro dispuesto a aceptarlos. Se les advertía que el tiempo mínimo de aprendizaje, siempre además, bajo la estrecha vigilancia del maestro, era de siete años. Tras este tiempo ya se les permitía instalar su propio taller, siempre y cuando fuera lejos del de su maestro para no arrebatarle clientela ni competir contra él. Era necesario aceptar esa regla ética mínima para merecer el ingreso como aprendiz. Del 14 al 16 de septiembre de 2011 tuvo lugar en Buenos Aires el Primer Congreso Internacional de Correctores de Textos en español (CICTE). Estuvo organizado por la Fundación Litterae y presidido por Alicia María Zorrilla, vicepresidenta de la Academia Argentina de Letras. Se reunieron en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, 430 correctores y asesores lingüísticos llegados de Argentina, Uruguay, Colombia, México, Venezuela, España, Chile, El Salvador y Perú. 98 En el comunicado final 50 que fue emitido por las entidades organizadoras, se definió al corrector como “un profesional de la edición y del lenguaje cuyo objetivo es que el lector reciba con claridad y sin errores el mensaje del autor independientemente del soporte”. Asimismo, quedaron asentadas las bases para nuevas y conjuntas acciones que beneficien a estos profesionales. Entre ellas, promover la figura del profesional de la corrección de textos en español así como estimular el desarrollo asociativo entre profesionales afines de otros países. Robert C. McGiffert (1972: 1) destaca que en Estados Unidos y en Canadá, un editor que hace este trabajo se denomina copy editor, corrector de copias. En una organización editora, el corrector de más alto rango, o el que supervisa a un grupo de correctores, es conocido como copy chief, jefe de copias, copy desk chief, jefe de correctores de copias, o news editor, corrector de noticias. En Reino Unido y otros países que siguen la nomenclatura británica, el término copy editor se usa exclusivamente en el sector de la publicación de libros. Por otro lado, en diarios y revistas se usa sub-editor o subeditor, comúnmente apocopado sub. También se utiliza el verbo sub en reemplazo de subedit. El subeditor principal se llama chief subeditor, subeditor en jefe. Como nos sugiere el prefijo sub, los correctores de copias poseen menos autoridad que los editors, correctores comunes. 2.7.6.2. Importancia debido a la influencia La influencia que tienen los medios es cada vez mayor y además, cada vez más definitiva. Resulta muy difícil conocer hasta dónde alcanza nuestro pensamiento crítico, nuestra libertad individual y dónde comienza esa gran red de medios capaz de afectar e 50 Disponible en: http://www.congresocorrectores.org/. Consultado el 30 de enero de 2014. 99 intervenir en nuestra conducta, sentimientos, vida y por supuesto, en nuestras palabras. Peter Steven (2005: 28) se refiere a esta influencia por parte de los medios en la sociedad como Dominatrix. En esta obra destaca que: En prácticamente todos los rincones del globoen Londres y Lagos, Beijing y Boulogne, Delhi y Tuba Citylos medios de comunicación determinan el modo en que la mayoría vivimos nuestra vida. El contenido de los medios nos inunda y gira a nuestro alrededor, afectando a nuestra manera de pensar, de actuar y de soñar. Muchas publicaciones han realizado cientos de páginas con el objetivo de recoger durante meses o incluso años, de forma esporádica y sin ningún tipo de intención crítica ni destructiva, errores y fallos lingüísticos de los distintos medios. Estos giros han sido extraídos de distintas cadenas de televisión, emisoras de radio así como de la prensa escrita. Se trata de lapsos o de lagunas incorrectas que no contribuyen a mejorar la cultura y la capacidad lingüística de los usuarios del español. Entre estas obras cabe destacar El Dardo en la Palabra (1997) y el Nuevo Dardo en la Palabra (2003) de Fernando Lázaro Carreter. También queremos citar como ejemplo el libro Perlas 2 de Pascual Serrano (2007: 82). Tal como el autor nos hace sospechar con su portada, se trata de una recopilación de patrañas, disparates y trapacerías encontradas en los medios de comunicación. El autor cita la fuente y el ejemplo literal realizando después un análisis muchas veces con cierta carga irónica. Exponemos aquí un ejemplo del ingenio del autor, extraído de la obra mencionada: […] Dar no es compartir. Se anuncia el 7 de octubre en un titular de El País que “La UE y EEUU pactan un acuerdo para compartir datos de pasajeros aéreos”. Pero si se lee con detalle la noticia, no se comparte nada, lo que se ha decidido, según palabras del vicepresidente de la Comisión Europea, es que los europeos den los datos de los pasajeros al Departamento de Seguridad de EEUU. Pero no nos indignemos, hasta ahora lo que sucedía es que directamente las autoridades americanas los tomaban de las bases de datos de las aerolíneas. […] 100 Muchas de las incorrecciones que el autor nos muestra en sus libros fueron cometidas por profesionales de los medios, mientras que otras provienen de personajes públicos del panorama español de los ámbitos deportivos, políticos o artísticos, entre otros. El objetivo no es humillar a nadie, porque todos nos equivocamos, incluso los que tienen la responsabilidad de educar. Lo que se pretende es alertar sobre el grave problema que supone el deterioro de nuestra lengua. Además de la conciencia social por parte de los hablantes de nuestra lengua, de la obligación que tiene el Estado, las Academias, el Ministerio de Educación y Cultura, así como las instituciones responsables, los profesionales que usan diariamente la lengua en las aulas universitarias, ya sea en los foros públicos o periodísticos, deben preservar este bien tan valioso que tenemos a nuestra disposición y que define al ser humano. Sin duda, esos errores recopilados representan la prueba sintáctica y estilística de lo que es considerado el estilo general, el talante habitual y la forma común de uso que de nuestro idioma se hace en los medios de comunicación. 2.7.7. Perspectivas y esperanzas El escritor de origen mejicano Carlos Fuentes 51 , Doctor Honoris Causa de la Universidad de Brown, proclamaba en 1997 en su discurso de investidura: La fuerza de nuestra lengua , de ambos lados del Atlántico, se evidencia en el hecho de que el castellano es, actualmente, la cuarta lengua más hablada del mundo…La hablan casi 51 Nació en Panamá, el 11 de noviembre de 1928 y murió en la ciudad de México, el 15 de mayo de 2012. Fue dramaturgo, ensayista y narrador, además de profesor en varias universidades norteamericanas y europeas; fundador y codirector, con Emmanuel Carballo, de la Revista Mexicana de Literatura; director de La Cultura en México; fundador y editor de El Espectador. Miembro de El Colegio Nacional (desde 1972), de la Academia Estadounidense de Artes y Letras, del Consejo de Administración de la Biblioteca Pública de Nueva York y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México. Fundador, con Gabriel García Márquez, de la cátedra Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara. 101 cuatrocientos millones de personas, no solo en la península ibérica y en Iberoamérica, sino en Estados Unidos, donde por lo menos veinte millones de personas son hispanohablantes y donde Los Ángeles es, después de Ciudad de Méjico, la metrópoli de la lengua española más grande del mundo, mayor que Madrid o Buenos Aires . Sin duda nuestra lengua representa una palanca de fuerza y de presencia, como nos apunta el escritor. Entre los diversos hechos que confirman el interés presente hoy día por el correcto o mal uso de nuestra lengua queremos resaltar dos, El dardo en la palabra de Fernando Lázaro Carreter (1997) y el Congreso Internacional de la Lengua Española 52 , que en octubre de 2013 tuvo lugar en Panamá. Como ya hemos mencionado, la publicación que más nos interesa destacar de Lázaro Carreter es El Dardo en la palabra publicado por primera vez en 1997. Se trata de una recopilación de los artículos periodísticos que durante varios años este erudito lingüista y académico escribió de manera impecable y rigurosa contra los vicios del lenguaje presentes en el mundo de los medios de comunicación. Por otro lado, el Congreso Internacional de la Lengua Española ha sembrado de proyectos el campo de nuestra lengua y ha conseguido despertar mucha motivación que se encontraba ausente después de tanto tiempo. Sobre la pasión que despierta en muchos este tema queremos aportar una cita del escritor Francisco Umbral, en el periódico español El Mundo el 14 de octubre de 1995 53 : A ti dedico hoy mi crónica, viejo idioma que te repristinas cada día, señor feudal de las lenguas, guerrero antiguo cruzado de bardo leve, con palabras de sol y palabras de sangre, herramienta de Dios, armadura de un ángel, lengua chapada a la antigua, coral de los cafés, guirnalda de hemiciclos, gramática que entiende el toro, pedregullo de tacos y de insultos, alhelí desfalleciente de Cernuda y Garcilaso, actualísima voz de las muchachas…Porque ya lo decía el maestro D’ors: ‘El lenguaje es más profundo que los sentimientos. 52 Diponible en: oficial: http://www.cile.org.pa/. Consultado en noviembre de 2013. 53 Disponible en la hemeroteca impresa del diario El Mundo. La página web oficial solo deja consultar artículos con fecha posterior a 1999 en edición impresa y posterior a 2002 en edición digital. 102 103 CAPITULO III. DIMENSIÓN FORMATIVA: MANUALES DE ESTILO Y UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS 104 105 3.1. El español como herramienta En este capítulo analizaremos la importancia y sobre todo la calidad de los manuales de estilo. Reflexionaremos sobre el uso de estas publicaciones y al igual que en el cuarto capítulo, trabajaremos con la estadística para determinar con ciertos parámetros de calidad, si algunos de los principales libros de estilo son completos o no. Para ello hemos tenido en cuenta el artículo “Concepciones epistemológicas implícitas en los libros de estilo de El Pais, El Mundo y ABC” de Juan Ramón Muñóz-Torres (2000) y la obra de Francisco Javier Vellón Lahoz (2013), Norma y estilo en los libros de redacción. Hacia un modelo lingüístico del discurso informativo. Analizaremos los manuales de estilo seleccionados comparando cada uno de ellos con un manual de estilo ideal que sería muy parecido al del diario El País. En nuestro análisis estadístico también incluimos una radiografía detallada de los contenidos de este manual. Los motivos por los que hemos elegido este manual en concreto es por su larga trayectoria, su gran número de ediciones revisadas y por las firmas de cada uno de sus prólogos, entre los que destacan los directores de este diario. Además, fue el primer manual en incluir términos relacionados con Internet. Se publicó por primera vez en 1977 y también fue el precursor en salir de una agencia de redacción y llegar a las librerías. En cada una de sus ediciones encontramos actualizados una estructura de contenidos que suele seguir siempre el mismo patrón. En la primera parte del libro hay una serie de apartados en los que se explican cuestiones periodísticas, tipográficas, ortográficas y gramaticales. La segunda parte y la más extensa se titula "Diccionario" y es eso, un diccionario de dudas en el que se recogen las voces más frecuentes en los medios de comunicación. Le sigue un listado de siglas 112 Algunos manuales de estilo se centran en el diseño gráfico, y abarcan tópicos tales como la tipografía, los colores y espacios en blanco. En cambio, los manuales de estilo de sitios webs se centran en los aspectos técnicos y visuales de la publicación, la prosa, uso correcto del lenguaje, la gramática, la puntuación, la ortografía, y la estética. La estricta aplicación de los reglamentos del manual de estilo proporciona uniformidad en el estilo y el formato de un documento. Sobre los libros de estilo también habla José Luis Martínez Albertos (2005: 60), Catedrático Emérito de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, señalando que: La eficacia de los libros de estilo de los diferentes medios de comunicación españoles, tanto de titularidad pública como privada, es seriamente cuestionable. Yo los he calificado en otra ocasión, de modo global, como un lujo de nuevos ricos, dado que la mayoría de ellos han sido concebidos y alimentados con la bastarda finalidad de que unas empresas económicamente poderosas puedan adornarse con plumas de pavo real frente a sus competidores. Hay excepciones –y sin duda el Manual de Español Urgente, de la Agencia Efe, es el ejemplo más destacado de seriedad intelectual desde su inicio y a lo largo de sus 15 ediciones sucesivas–, pero la tónica general de este fenómeno discurre más o menos por el derrotero indicado. Muchos manuales de estilo son revisados y actualizados periódicamente para adaptar cambios en el uso y las convenciones. Por ejemplo, el manual de estilo de Associated Press se actualiza anualmente. Los manuales de estilo plantean a los periodistas:  Unas normas lingüísticas, sobre cuestiones fonéticas, gramaticales y de léxico.  Unas normas estilísticas, o normas particulares y propias del trabajo periodístico, referidas al comportamiento de los periodistas, cuya labor es la de cumplir con una función social entre los acontencimientos y los lectores. En este apartado se acentúan los puntos jurídicos relacionados con la información; deontológicas, como el secreto de las fuentes, la cláusula de conciencia, etc.; éticas, en las que se observa el respeto por la verdad o en las que se tiene claro la diferencia entre una opinión y un hecho, etc. 113 Según José Luis Martínez Albertos (1998: 120), en cuanto a los contenidos, el manual de estilo ideal sería: El libro de estilo ideal debe organizarse en dos apartados claramente diferenciados. 1) Normas y consejos gramaticales para la redacción de los textos periodísticos; 2) Normas orientadoras para las prácticas discursivas de los periodistas: criterios relacionados con los aspectos deontológicos, con el derecho a la información, con la utilización de las fuentes, con las pautas de comportamiento profesional propugnadas por el medio, etc. Santiago Alcoba (2009: 5) resalta que el objetivo de un manual de estilo es ofrecer soluciones a cuestiones lingüísticas como la gramática o la ortografía, además de a otras sin carácter lingüístico como son el color o las imágenes. Fernández Beaumont (1987: 38) destaca del libro de estilo su carácter obligatorio y su utilidad como guía en la redacción, además de su ayuda para fijar el carácter de cada uno de los medios que lo utilizan. Otros autores lo toman como un documento propio y exclusivo de un medio de comunicación como por ejemplo Juan Luis Cebrián (1980: 7). Su definición es la siguiente: No es una gramática ni un diccionario al uso. Es simplemente el código interno de una redacción de cualquier medio informativo, que trata de unificar sistemas y formas expresivas con el fin de dar personalidad al propio medio y facilitar la tarea del lector en el caso de los periódicos. En estos momentos, cualquier periodista que se incorpore a una redacción será obsequiado con un libro de estilo y, además, con un manual de edición, necesario por la actividad laboral desde que se han informatizado las redacciones de los periódicos. Los manuales de estilo de los medios de comunicación, como el Manual de Español Urgente 62 de la Agencia EFE, tienen una serie de objetivos y funciones: 62 El manual de español urgente tiene ya dieciocho ediciones. Nació de la preocupación de la Agencia Efe por conseguir un equilibrio entre un español vivo y actual y una lengua libre de extranjerismos superfluos y de usos empobrecedores. Hoy la Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA, recoge el testigo de Efe y trabaja para actualizar este manual para que periodistas, publicistas, redactores de informes y en general cualquier persona que requiera una guía ágil y nada restrictiva, encuentren en él una valiosa ayuda que le pueda aclarar y corregir su expresión oral o escrita. 114  Permiten fijar la identidad de la publicación periódica.  Elimina las dudas en la aplicación del lenguaje.  Unifica el idioma.  Ayuda en la defensa del idioma. También es conveniente destacar que en los libros de estilo se encuentran las normas que configuran la ideología de las empresas, pues mediante estos principios crean la identidad del medio y consolidan sus principios fundamentales. 3.1.1. La preocupación por la lengua José Luis Martínez Albertos (1998: 116) señala que: La realidad sociológica del periodismo escrito en nuestro país, en lo que se refiere a la preocupación de los profesionales por los problemas relacionados con la corrección idiomática, pienso que se puede resumir en tres puntos destacados: 1. Con criterios realistas, no puede afirmarse hoy que todos los periodistas españoles tengan asumida la obligación moral de esforzarse por la dignidad de la lengua que usan. Hay un hecho que va cobrando día a día mayor importancia: alrededor de 16 millones de españoles viven en zonas bilingües (…). Para un número creciente de periodistas españoles, el castellano puede convertirse poco a poco en una herramienta de trabajo de significación tan rotundamente utilitaria como cualquiera de los artilugios cada vez más extendidos llamados de usar y tirar. (…) 2. La defensa de la corrección idiomática no es una obligación específica de los periodistas. (…) Pero ni en España ni en ningún otro país del mundo civilizado existe un código de ética periodística, o cualquier otro mecanismo para la regulación del autocontrol profesional, que establezca para los periodistas la obligación de ser los vigilantes y paladines del idioma que emplean en su trabajo (Una cuestión aparte es lo que digan, de dientes a afuera, los libros de estilo de los periódicos; pero no debemos confundir aquí libros de estilo con códigos éticos). 3. (…) a título individual o colectivo, muchos periodistas deciden involucrarse personalmente en la defensa de una corrección y de una pureza idiomáticas que ellos valoran como cosas buenas y deseables. (…) La actitud crítica de los usuarios de los medios de comunicación oral y escrita ha propiciado la aparición de unos criterios de homogeneización y contraste de la información publicada. Por regla general ha existido entre los profesionales de la comunicación una preocupación por el uso del idioma. Una preocupación acicateada por 115 la participación de los lectores y oyentes, con sus críticas, sugerencias y otras “cartas al director” 63 . La sociedad es cada vez más exigente con los periodistas acerca del correcto uso de la lengua, sobre todo en los medios escritos. En televisión y radio el énfasis se produce en los aspectos de pronunciación y entonación, principalmente. Como destaca Alfredo Álvarez (2005: 93) estos aspectos estilísticos, léxicos o gramaticales parecen tener más relevancia para los usuarios que el hecho de que la información servida esté debidamente contrastada. Un factor positivo de los manuales de estilo con el paso de los años es que hace mucho que salieron de las redacciones de los periódicos para llegar a las librerías, bibliotecas e incluso para poder utilizarlos en cualquier momento en línea. De esta manera, los medios de comunicación tratan de acercarse de alguna manera a la sociedad a la que se dirigen a diario, con el objetivo de incrementar su credibilidad entre el público. Martín F. Yriart (1998: 43-47), ha reflexionado acerca de esta cuestión y resalta que los periódicos han dejado de ser empresas para convertirse en instituciones sociales que han hecho de sus manuales de estilo aunténticas obras de referencia. Estos manuales se usan ahora como libros de texto en las facultades de Ciencias de la Información y de la Comunicación. Este cambio de orientación se afianza en los años 90. En esta época se publica la tercera edición del Libro de Estilo de El País. Joaquín Estefanía (1990), director del periódico en aquel entonces escribía en el prólogo de esta edición: Desde noviembre de 1977fecha en la que se publicó la primera edición-, muchos lectores se han interesado por poseer este instrumento de trabajo de la Redacción de El País, sin 63 En este punto queremos destacar la labor del Blog de El País, El defensor del lector dirigido por Tomàs Delclós. “La figura del Defensor del Lector fue creada por la Dirección de EL PAIS para garantizar los derechos de los lectores, atender a sus dudas, quejas y sugerencias sobre los contenidos del periódico, así como para vigilar que el tratamiento de las informaciones es acorde con las reglas éticas y profesionales del periodismo. Puede intervenir a instancia de cualquier lector o por iniciativa propia”. Disponible en: http://blogs.elpais.com/defensor-del-lector/ 116 que hayamos podido satisfacer su demanda; […] lo curioso es que una buena parte de ellas no tienen nada que ver, a priori, con ciudadanos relacionados con el mundo de la comunicación y sus aledaños. Son lectores curiosos con los modos de hacer de un diario de las características de El País. Por ello es por lo que hemos decidido comercializar el libro por vez primera y ponerlo al alcance de quien quiera adquirirlo. La prensa en sus comienzos no tuvo problemas porque a la vez que aparecieron los periódicos, se ajustó una norma gráfica en el siglo XVIII, y los lectores eran personas ilustradas. Los profesionales de la radio tenían algún problema más: ¿Cómo pronunciar? ¿Qué variedad era la que correspondía utilizar en los programas? Al respecto, se tomaron varias decisiones. En 1926 la cadena de radio británica BBC 64 empleaba en sus locuciones la pronunciación de las clases acomodadas, debido a que era el principal público esperado por la emisora. No obstante, Gómez Mompart y Martín Otto (1999) destacan que a finales de la década de los 30, con la inclusión de programas de entretenimiento dirigidos a otros segmentos poblacionales, por tanto la lengua empleada en dichos programas era la hablada por clases medias con giros más populares. El habla inicialmente seleccionada fue la de Oxford y Cambridge por considerarlas las más fácilmente comprensibles. De este modo la BBC estableció un canon de idioma adecuadamente hablado, convirtiéndose de manera indirecta en un medio para difundir la corrección idiomática en inglés. Comenzando la década de los cincuenta, se incluyeron acentos regionales pero en 1977 algunos fueron rechazados, junto con determinados giros y formas consideradas erróneas, estableciendo una lengua estandarizada. 64 La British Broadcasting Corporation (Corporación Británica de Radiodifusión), más conocida como BBC, es el servicio público de comunicación del Reino Unido. Tiene su sede en la Broadcasting House en Westminster, Londres. Es el mayor consorcio de comunicación del mundo con cerca de 23 000 empleados. Sus funciones son las de retransmitir televisión y radio, en forma pública, en el Reino Unido, la Isla de Man y las Islas del Canal. 117 Raúl Sohr (1998: 95) dice en la obra Historia y poder de la prensa, que al otro lado del atlántico, en Estados Unidos el establecimiento de un “lenguaje de calidad” ha sido una búsqueda constante para conseguir una lengua aceptada por la mayor parte de los oyentes. La segunda edición del libro de estilo de The Washington Post (1989: VIIIIX) recoge que: Un periódico es parte de la propia imagen de una sociedad. La edición de cada día vive en las bibliotecas y en los archivos electrónicos para ser consultada una vez y otra por los estudiantes y los periodistas del futuro. El periódico es por tanto el depósito de la lengua y todos nosotros tenemos la responsabilidad de tratar con todo respeto. Con respecto al castellano, fue en Cuba donde en 1959 se publicó el primer Manual de Selecciones, Normas Generales de Redacción. Este incluía normas ortográficas, gramaticales y unas pautas de traducción del inglés. En el manual cubano se vislumbra el comienzo de una preocupación lingüística y estilística a la hora de redactar en los medios de comunicación. 5 años más tarde, en México, se publicó un manual de noticias radiofónicas y en Buenos Aires, en 1974, aparecieron unas normas de estilo periodístico. Los periódicos argentinos Clarín y La Nación publicaron ambos manuales de estilo, los dos en 1977. Para que dicha preocupación cristalice en España hay que esperar un año más, en 1975 que es cuando aparece el Manual de Estilo EFE-Exterior. Se trataba de 31 páginas escritas a máquina, estableciendo el estilo de redacción propio de la agencia. Contenía modelos de presentación y tipos de noticias, junto con un anexo de observaciones gramaticales y léxicas. En su elaboración se emplearon modelos basados en los manuales de agencias americanas (American Press y UPI). Alberto Gómez Font (2005) destacó en el discurso titulado “Los libros de estilo de los medios de comunicación y su importancia para el futuro del español” 65 que: 65 Novenas Jornadas Nacionales sobre Normativa del Idioma Español, organizadas, por la Fundación Litterae, en la Universidad de Belgrano, en Buenos Aires, Argentina. 4, 5 y 6 de agosto de 2005. Actas recogidas en la página web de la Fundación Litterae. 118 La primera edición no es un libro propiamente dicho, pues no está editado ni encuadernado como tal, sino que se trata de unas hojas mecanografiadas —31 folios— por una sola cara y encuadernadas con unas tapas de cartulina fina. En la tapa que hace de portada, puede leerse: Agencia EFE S.A. Madrid. Manual de estilo de efe-exterior. Primera edición, 1975. Al año siguiente, 1976, con EFE bajo la presidencia de Luis María Ansón, aparece el manual completo para toda la agencia, duplicando la extensión del primero y compuesto por tres normas éticas de información, apuntes sobre gramática, redacción y normas de estilo y por último los modelos y tipos de noticias además de su transmisión. En 1978 Fernando Lázaro Carreter estrena su cargo de rector de la Universidad Complutense de Madrid con la publicación de una edición más completa y mejorada del Manual de Estilo de la agencia con la pretensión de influir y servir de referencia en los medios de comunicación americanos a los que la agencia también transmitía. El papel homogeneizador del manual requería una mayor complejidad y completitud que los anteriores, aunque se continuó con la estructura interna de tres apartados, compuestos en primer lugar por normas de redacción (morfo-sintaxis, gramática y ortografía), léxico y aspectos relacionados con la clasificación de noticias y su transmisión. En 1981 en coparticipación con el Instituto de Cooperación Iberoamericana, nace en el seno de EFE el Departamento de Español Urgente (DEU). Un departamento interno que empleando la ayuda de filólogos y académicos de la lengua, pretende velar por el uso correcto del español en sus servicios informativos, con las sucesivas revisiones, ampliaciones y mejoras del manual de estilo de la agencia. Aun trabajando en esta línea, éstas publicaciones se convirtieron en Manuales de Español Urgente a partir de 1985 (cuarta edición) por la pretensión de difundirlos ampliamente como textos de referencia rápida para profesionales de la redacción 66 . 66 El Manual de Español Urgente (4ª edición corregida y aumentada del Manual de Estilo de la Agencia EFE) se publicó en Madrid en 1985. Se trataba de una obra de 160 páginas de la editorial Cátedra. 119 En 2011 Fundéu, organización en que han derivado EFE y el DEU bajo el patrocinio del BBVA, publica el primer Manual de Estilo para Internet avalado por expertos y académicos de la lengua española. Los objetivos de los manuales Fundéu son paliar el progresivo deterioro del idioma empleado en los medios de comunicación, procurar un lenguaje periodístico neutralizado con miras a unificar el idioma. Restringir el uso de las modalidades regionales y los neologismos sin vulnerar los usos comunes. El lenguaje periodístico no debe acoger particularidades ni difundir modas pasajeras o neologismos, sino que debe ayudar a crear una lengua aceptada por todos. El segundo Manual de Estilo enunciado como tal fue el “Libro de estilo” de El País 67 , publicado como tal en 1977. En 1990 con la intervención de Alex Grijelmo el manual se empieza a vender en librerías y se incluye en los fondos bibliográficos públicos. La última edición (undécima) se publica en 2003 y consta de tres partes, manual, diccionario y apéndices. En el manual se tratan los distintos géneros periodísticos, tipología, signos ortográficos y normas gramaticales como adverbios, adjetivos, preposiciones y errores más habituales. En el diccionario se tratan las dudas léxicas más frecuentes y se incluye un apartado sobre siglas. Por último en los apéndices se plantean cuestiones de estructura, pronunciación y otras cuestiones no incluidas en otros apartados tales como conectores, pesos, medidas y redacción de nombres extranjeros. El Libro de redacción de La Vanguardia se editó por primera vez en 1986, apoyándose en los de El País y de la Agencia EFE. Tiene dos partes, una con normas de redacción periodística, firmada por Juan Carlos Rubio y otra parte de contenido lingüístico hecha por el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, J. M. 67 El País está dentro del grupo PRISA, donde también encontramos el diario AS. 120 Blecua, donde se discuten cuestiones gramaticales y léxicas. Se incluyen apéndices con nombres propios, topónimos, siglas, medidas y locuciones latinas más habituales. En el caso del castellano, la preocupación por el idioma surge, como hemos visto en el mundo hispanoamericano antes que en España. La explicación a esto es que tradicionalmente la forma normativa del español se ha considerado la de la zona norte peninsular. Esto dejaba fuera las variantes de América calificándolas como incorrecciones del español. Los profesionales de la palabra hispanoamericanos se preocuparon porque no ocurriera con el castellano como el latín, con la disgregación de la lengua debida a las distintas influencias debidas a las muy diferentes regiones en que dicho idioma se empleaba. Por poner un ejemplo en el caso del español en América existía una mayor penetración de los extranjerismos del inglés y de las lenguas indígenas que en España. Los manuales de estilo parecían la herramienta óptima para prevenir la disgregación del español debido a que influyen en el idioma empleado en los medios de comunicación, alcanzando a una mayor población de usuarios del idioma. Habitualmente son los periodistas los que ponen de moda una palabra y en el olvido otra. A día de hoy, continuando con esta idea, La Real Academia de la Lengua Española ha establecido unas guías para periodistas en su página web oficial, consensuando sus criterios con las academias americanas. La intención es escuchar a todas las partes antes de decidir sobre el castellano normativo. 3.1.2. Manuales de estilo en internet En Internet ahora pueden encontrarse varios manuales de estilo procedentes del español internacional. Sin embargo, como señala Eva Bravo-García (2008) es necesario comprobar sus fuentes bibliográficas para estar seguros del modelo de español normativo 121 que proponen. Es el español internacional al que tiende la Real Academia, pero debe ser discutido por todos. Por ejemplo, faxear es aceptado por el español internacional aunque también se usa enviar un fax. Un ejemplo de estos manuales de Internet es Manual de Estilo del Caribe Digital 68 que, como hemos dicho no especifica las fuentes que proporcionan los datos. Este manual es una mezcla de varios libros de estilos que hace una distinción del español de México, España, espanghish y español internacional. Estas obras se han trasladado a otros organismos como son las cadenas de televisión, como Canal Sur, además de por ejemplo, la Unión Europea, que también tiene un libro de estilo de interinstitucional 69 . Es un libro de instrucciones para presentar los textos oficiales en español. Se puede observar que en las leyes aparecen muchos anglicismos. Los manuales de estilo tratan de suplir ese vacío. Constituyen una herramienta útil y didáctica, sólo en algunos casos, para el periodista. Es evidente que si existen manuales de estilo es porque algunos profesionales no utilizan adecuadamente la lengua. En Beaumont (1987: 40) queda claro que el periodista la distorsiona, simplifica la sintaxis y puntúa mal, pero nadie debe creer que estos manuales enseñan a escribir, ya que, como sostiene el profesor Martínez Albertos, citado en Beaumont (1987: 38) “un libro de estilo es un conjunto de normas internas de cada periódico que establecen un modelo genérico de cómo debe escribirse en particular para ese medio informativo”. Todos se apoyan en la gramática pero es de esperar que los periodistas la conozcan. En general, dan normas relativas al uso de mayúsculas, abreviaturas, siglas, 68 El Caribe Digital (República Dominicana). Dirección web de su manual de estilo: http://www.elcaribe.com.do/caribe_digital/Diccionario.htm. Consultado el 25 de marzo de 2014. 69 Disponible en: http://publications.europa.eu/code/es/es-000100.htm Consultado el 25 de marzo de 2014. 128  Concordancias  Conjugación  Errores de escritura  Extranjerismos  Género  Gramática  Mayúsculas y minúsculas  Ortografía  Pobreza léxica  Puntuación  Hipertexto  Consistencia, detallado  Revisión y actualización  Abierto al público  Redacción fácil de entender Cuando hayamos analizado estos valores les daremos puntuaciones del 1 al 5, siendo uno la negación y 5 la afirmación total, a cada uno de los parámetros en cada una de las publicaciones y agencias para poder establecer los datos y porcentajes estadísticos. 1: negación total, no. 2: negación parcial, a veces. 3: neutralidad, valor medio. 4: afirmación parcial, frecuentemente. 5: afirmación total, siempre. 129 A continuación, con la información de esta tabla determinaremos los datos estadísticos y los porcentajes que necesitamos para saber si estos manuales que hemos seleccionado son útiles y de calidad o no. Después de nuestro análisis estadístico, haremos un breve resumen de estos y otros manuales o libros que sirven de referencia para el uso determinado de nuestra lengua especializados en prensa. Algunos ejemplos son El Manual del Español Urgente y El Dardo en la Palabra. 3.1.3.1. Análisis inicial de los manuales de estilo Antes de comenzar con la parte estadística de este capítulo, queremos comentar las principales características de las guías de estilo que se analizarán en nuestro estudio. Lo que pretendemos es presentar un poco los manuales para situarnos en su publicación antes de mostrar los resultados más numéricos.  Manual de español urgente, Fundéu Esta guía publicada por la Agencia EFE con el asesoramiento de la Real Academia Española es un manual muy completo que comprende prácticamente todos los parámetros de calidad que hemos destacado en nuestra tabla anterior. Sin embargo, algo que no compartimos es que el manual esté publicado de manera on line solo por partes. El resto de la guía se consigue impresa, es decir, tenemos que comprar el libro para poder trabajar con toda la obra completa. No obstante, estudiando el manual impreso no damos cuenta de que se trata de un escrito muy útil, claro y de una gran calidad. Algo que hay que destacar de esta publicación en su modalidad en línea es que se muestra en una continua actualización. Como ya hemos mencionado, a diario la plataforma Fundéu nos envía una recomendación muy interesante sobre el uso de la lengua como podría ser: 130 ¿Cuál es el plural de «referéndum»? ¿El pasado de «prever» es «previó» o «preveyó»? ¿Cómo evitar «en base a» o «a nivel de»? ¿Son admisibles adjetivos como «crucial», «drástico», «álgido»? ¿Son equivalentes «debo de acabar» y «debo acabar»? ¿Es aceptable el uso de «honesto» en el sentido de «honrado»? ¿Hay equivalentes para «cash flow», «holding», «baffle»? Además, se detiene en otros planos a explicar cuestiones sobre acentuación, topónimos, gentilicios y cifras, entre otros. El presente manual proviene de la preocupación de la Agencia EFE por conseguir un equilibrio entre un español vivo y actual y una lengua libre de extranjerismos superfluos y de usos empobrecedores. Periodistas, redactores de informes, publicistas y en general cualquier persona que requiera una guía ágil y nada restrictiva para la claridad y corrección de su expresión oral o escrita, encontrará en este manual un auxiliar valioso. El Libro del estilo urgente de la Agencia EFE es el primer manual periodístico con un horizonte multimedia. Contiene instrucciones y consejos no solo para escribir mejor los textos sino también para cuidar las fotos, realizar los videos con un lenguaje visual adecuado y una locución coherente, y definir los audios, cortes de voz y crónicas. Además ofrece las pautas necesarias para reunir los contenidos de esos cuatro soportes en una sola noticia cuya sintaxis narrativa se sirva de todos ellos y quede lista para su publicación directa en el quinto soporte: Internet. Moverse por la Red precisa más del discernimiento que de la habilidad, y este libro ofrece una guía utilísima para encontrar las joyas entre la basura que alberga Internet y aprender a separar la información fiable de los rumores y los bulos. Como tan importante resulta lo que se cuenta como lo que, a veces, se silencia, el Libro del estilo urgente es también el primer manual de estilo que condena la insinuación y la yuxtaposición de hechos que no guardan relación entre sí, un fenómeno de 131 manipulación cada vez más frecuente. Esta obra incluye también una guía muy didáctica para que los periodistas cumplan su trabajo con diligencia y eviten tener problemas con la ley. Asimismo, contiene un apéndice sobre recomendaciones lingüísticas: ortografía, siglas, símbolos, topónimos, gentilicios y transliteraciones, es decir, cómo escribir palabras que proceden de otros alfabetos -el hebreo, el árabe o el ruso-, o de otros sistemas de signos -el japonés o el chino. Además de todas estas publicaciones que hemos tenido en cuenta, queremos también destacar la Fundación del Español Urgente, Fundéu BBVA. Se trata de una institución sin ánimo de lucro que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, cuya influencia en el desarrollo de nuestra lengua es cada vez mayor. Nacida en el año 2005 fruto de un acuerdo entre la Agencia Efe y el banco BBVA, trabaja asesorada por la Real Academia Española. Mediante recomendaciones diarias y respuestas a las consultas que reciben, pretenden ser una herramienta que ayude a todos aquellos que utilizan el idioma en su trabajo diario. El equipo de la Fundéu BBVA está formado por periodistas, lingüistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores. Desde 2011 cuentan con una red de colaboradores en la Argentina, Chile, Colombia y el Perú, que, asesorados por sus respectivas Academias de la lengua, elaboran recomendaciones ajustadas a la actualidad informativa y a las peculiaridades lingüísticas de sus países.  Libro de estilo, El País La primera edición de este libro data de un año después de la aparición del diario El País, a finales de la década de los 70. En 1980, este manual dejó de ser carácter interno en las redacciones y pasó a venderse en algunas facultades de Ciencias de la Información. 132 En 1996 se hizo una profunda revisión en el vigésimo aniversario del diario, y hasta ahora se han ido publicando otras actualizaciones hasta llegar a la duodécima edición. En líneas generales y después de haber estudiado sus partes, se trata de un increíble manual que analiza de manera muy concreta y minuciosa, no sólo los parámetros que nosotros hemos destacado en nuestro cuadro, sino además numerosos apartados dedicados a cuestiones gramaticales, ortográficas y tipográficas. Una de las partes que siempre nos han gustado de este manual es que recoge un diccionario de 263 páginas, con términos que en algún momento podrían hacernos dudar en su uso. Un ejemplo es el siguiente (2002: 170): Administración. Se escribe con mayúscula inicial cuando se refiere a determinado Gobierno, a la estructura política de un país o a una de sus ramas. Ejemplos: ‘la Administración de justicia’, ‘la Administración local’. Es incorrecto escribir ‘la Administración Bush’, sin la preposición de. En resumen se trata de un manual de estilo que sirve como gran guía para todos aquellos periodistas que no cuenten con un libro de estilo en el medio en el que trabajan. Sin duda es una herramienta con un valor incalculable.  Libro de estilo, El Mundo Sin duda, el diario El Mundo cuenta con un gran Manual de Estilo. En líneas generales recoge todos los problemas con los que un periodista puede encontrarse a la hora de redactar un texto. El resto de pequeñas dudas y errores podría ser aclarado con todas las herramientas con las que el periodista cuenta como es por ejemplo el diccionario de la Real Academia Española o el diccionario Panhispánico de Dudas. Se trata de un documento breve pero muy concreto. No solo se detiene a tratar las cuestiones puramente periodísticas, sino que pone mucho ahínco en el uso de la lengua. La Parte I y la Parte IV, recogen numerosos apartados muy concretos que se detienen a 133 aclarar como expresas citas textuales, adjetivos, extranjerismos, laísmos, puntuación, acentuación, cifras y abreviaturas, entre otros. Además, muchos de los apartados como lo es por ejemplo el de ortografía, nos remiten a aplicar las normas de la Gramática de la lengua española de la Academia. La Parte IV de este libro es la más minuciosa en el cuidado de la lengua ya que incluye errores frecuentes, dudas y palabras que se deben evitar. Este libro se publicó en 2002.  Clarín Este manual fue publicado por primera vez en marzo de 1997 por la editorial Aguilar. Se trata de un manual bastante completo en cuanto a ortografía, gramática y sintaxis. En esta parte del manual se detienen en la acentuación y puntuación, concordancia, gerundio, pronombres, preposiciones, verbos, condicionales, subordinadas, adjetivos y adverbios, superlativos y diminutivos y en la reiteración y redundancia. Algunos de estos epígrafes son muy concretos y no son recogidos en otros manuales como lo es por ejemplo el uso incorrecto del gerundio en los verbos. Además, en los siguientes apartados también se centran en los extranjerismos, siglas, abreviaturas, medidas y cifras. El único inconveniente que vemos a este manual es que no esté disponible de manera en línea.  Libro de estilo de ABC El manual de estilo del periódico ABC no está disponible en la red. Tan sólo conseguimos en su búsqueda un número de páginas limitadas que nos remiten a la edición impresa de esta guía de la editorial Ariel. Sin embargo, después de trabajar con esta edición vemos que es un manual completo en lo que se refiere al uso de la lengua. El índice hace que nos podamos hacer 134 una idea general del contenido de este manual. Algunos de los nombres que encontramos en esta publicación y que están relacionados con nuestro proyecto son entre otros:  Acentuación  Nombres extranjeros  Nombres en las otras lenguas de España  Separación de palabras  Abreviaciones  Género  Singular y plural  Adjetivos  Topónimos vernáculos y su correspondencia en castellano  Topónimos extranjeros  Gentilicios españoles  Siglas y acrónimos  Adverbios y locuciones adverbiales  Conjunciones  Normas generales Teniendo en cuenta su contenido y después de haber trabajado en cada una de sus páginas, podemos determinar, al igual que el resto de los manuales que hemos analizado para nuestro fin, que se trata de una guía útil y clara en el desarrollo de la redacción de los textos que los periodistas redactores publican a diario. Hay que aclarar que todos estos manuales son herramientas con las que cuentan cada una de las agencias y redacciones, que siempre deberán estar apoyadas por otras publicaciones como son el diccionario de la Real Academia Española, por ejemplo.  Libro de Redacción, La Vanguardia Este manual de estilo se publicó por primera vez hace casi 27 años en lengua castellano. En este diario en concreto tenemos que tener en cuenta que la publicación para el ámbito hispanohablante que leía La Vanguardia fue publicado en Cataluña. Como obras de referencia, este y otros manuales tomaron como premisas los libros de estilo de la Agencia EFE y de El País. El manual recoge como todos, cuestiones propias del periodismo y cuestiones dedicadas al uso del español tituladas “Problemas de ortografía”, “Problemas de 135 morfología”, “Problemas de gramática”, además de apartados dedicados a cuestiones léxicos como por ejemplo dudas en el uso de los nombres propios, siglas, medidas, etcétera. En general se trata de un manual muy completo publicado en catalán y castellano por la Editorial Ariel. Al respecto, queremos agradecer en este momento la atención que el diario La Vanguardia nos brindó cuando les explicamos nuestro proyecto y en concreto por la atención recibida por el señor Albert Molins. Fueron muy amables al enviarnos por mensajería una copia del manual de estilo con el que trabajan sus periodistas a diario. Desde aquí muchísimas gracias por su atención, eficacia y rapidez. 3.1.3.2. Estudio estadístico En primer lugar vamos a explicar qué vamos a hacer en este momento. 1. Por un lado, realizamos una comparativa para ver cada manual ítem por ítem, estableciendo los puntos fuertes y débiles de cada uno de ellos. 2. Por otro lado, vamos a ir comparando cuánto se acerca cada manual al “manual ideal” que tiene un 5 en todos los ítems, la máxima difusión, completa actualidad y una redacción fácil de entender A continuación vamos a explicar los conceptos estadísticos que vamos a emplear: En el objetivo 1, hablamos de observación descriptiva. Después de haber establecido en la muestra el valor del ítem para cada manual, estableceremos si ese ítem concreto es fortaleza o debilidad del manual. Al final de la descripción general incluiremos una tabla como resumen. 136 En el objetivo 2, emplearemos la media aritmética para conocer la solidez del manual y la desviación típica para conocer la estabilidad de dicha media. Ofreceremos un gráfico explicativo junto con los cálculos. Listado de ítems que vamos a consultar en cada uno de estos manuales: 1. Acentuación 2. Antropónimos 3. Cifras 4. Concordancias 5. Conjugación 6. Errores escritura 7. Extranjerismos 8. Género 9. Gramática 10. Detallado, si indica ejemplos 11. Mayúsculas y minúsculas 12. Ortografía 13. Pobreza léxica 14. Puntuación 15. Actualización 16. Disponible al público 17. Fácil de entender Hemos elegido estos parámetros de calidad basándonos en el contenido principal de la mayor parte de los manuales de estilo con los que se trabaja en los medios de comunicación generales. 137 De una manera más concreta y detallada, estos contenidos son:  1 Normas generales de estilo  2 Incisos, comentarios y aclaraciones  3 Títulos de las secciones o 3.1 Enlace a artículo principal  4 Mayúsculas o 4.1 Tratamientos deferenciales, títulos, cargos y nombres de dignidad o 4.2 Palabras que enlazan con otros artículos o 4.3 Títulos de libros, películas, álbumes...  4.3.1 Títulos de otras lenguas en textos en español  5 Cursiva  6 Espacios duros  7 Puntuación y referencias  8 Tratamientos de cortesía, profesionales y de afiliación  9 Fechas  10 Comillas  11 Números o 11.1 Separación de millares y signo decimal o 11.2 Números grandes o 11.3 Ordinales o 11.4 Cuándo escribir los números en palabras y cuándo mediante signos de la numeración arábiga  12 Coordenadas geográficas  13 Unidades o 13.1 Unidades del Sistema Internacional de Unidades  13.1.1 Temperatura  13.1.2 Longitud 144 ÍTEM 2. Antropónimos Los valores máximos en concepto de antropónimos son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y La Vanguardia La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. Los antropónimos son los nombres propios de las personas. Creímos convenientes incluirlos en este apartado teniendo en cuenta que todos estos diarios recogen noticias no solo de carácter nacional sino también internacional. En este sentido es muy importante para un periodista saber que el nuevo Papa se va a llamar Francisco y no Francisco I, puesto que previamente no ha habido otros Franciscos en esta cargo. Otro motivo por el que elegimos este aspecto de la gramática es por los nombres de cargos públicos de carácter internacional que se recogen a diario en prensa. Un ejemplo es el nombre del primer ministro de Irak. En las noticias sobre Irak, se menciona con frecuencia el nombre de su primer ministro. Suele aparecer escrito de varias formas: Nouri al-Maliki, Nouri Al Maliki, Nuri al-Maliki, Nuri Al-Maliki…La recomendación que Fundéu hizo en 2010 fue la grafía Nuri al Maliki como solución. ÍTEM 3: Cifras Los valores máximos en concepto de cifras son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y La Vanguardia La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. Dentro de este apartado en el que el periodista debe cuidar la manera en la que escribe los números cardinales y por ejemplo los números romanos, destacan al igual que en los 4 primeros ítems El Mundo, El País y La Vanguardia. Estos apartados de los manuales de estilo señalan cómo debemos escribir o no en letras los números del 1 al 10 o si por ejemplo escribimos en letras o números las cifras 145 que van incluidos en una expresión ya hecha o refrán. Algunos ejemplos de este último caso serían: «¡No, mil veces no!», «la Europa de los Quince», «la Guerra de los Treinta Años», pero «los locos años 20», «los psicodélicos 60». Algunas redacciones periodísticas ponen más atención a este apartado concreto como lo hacen por ejemplo en el lenguaje deportivo, para informar de resultados, goles o tanteos. Un ejemplo para este tipo de periodismo tan extendido en nuestro país es: «En el segundo tiempo Fernández anotó 14 puntos y Andreu capturó 7 rebotes». ÍTEM 4: Concordancia Aquí el valor máximo lo presenta el manual de estilo de La Vanguardia. Único punto cima de la distribución. El valor modal corresponde al mínimo en los casos de EFE, el País y el Mundo. En este apartado quisimos destacar la importancia de que cada una de las partes importantes de una oración estén al mismo nivel en género y número. Existen numerosos ejemplos en los que los complementos que unimos a los nombres o a los verbos incluso nos dispersan de nuestra unidad principal y por ello cometemos errores como: La patronal bancaria ha afirmado que nos encontramos en el mes con el índice de impagos más elevados de los últimos tres años. En este caso ha habido una pérdida de la concordancia entre el núcleo índice y su complemento elevados. El fallo ha sido relacionar este último con impagos. Este es solo uno de los miles de ejemplos que se pueden encontrar en todos los diarios de tirada nacional de nuestro país. Aunque pueda parecer un error minúsculo, porque en general no afecta al sentido de la oración, los errores de concordancia de otros muchos errores sí que influyen en el mensaje original del mensaje. Como ya hemos dicho la clave de un texto bien redactado es en gran medido un texto bien cohesionado y con coherencia. 146 ÍTEM 5: Conjugación Los valores máximos en concepto de conjugación son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y La Vanguardia. La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. En este apartado quisimos averiguar si los manuales de estilo nos remitían en sus versiones en línea a algún tipo de conjugador de verbos. Hay que tener en cuenta que hay formas verbales que prácticamente nunca usamos y en algún momento todos podríamos tener alguna duda en tildes o incluso en la forma. Prácticamente ninguno de ellos lo hacía. En este caso, invitamos a todos aquellos que en algún momento necesiten esta herramienta a consultar el Conjugador de Verbos del diccionario de la Real Academia Española. Es una aplicación muy sencilla que nos muestra la conjugación de un verbo cualquiera tanto en sus formas personales como no personales. ÍTEM 6: Errores de escritura Los valores máximos en concepto de errores de escritura son los correspondientes a los manuales de El País y La Vanguardia. La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. En esta parte de nuestro análisis nuestro objetivo era encontrar algún apartado específico en el que se recogieran los errores más comunes en redacción de prensa. Teniendo en cuenta la gran cantidad de publicaciones que recogen en sus páginas largos listados con los fallos que más se cometen en la redacción periodística, no sería tan incomprensible ver alguno de estos apartados incluidos en los manuales. 147 Como ya hemos mencionado la enseñanza a través de la muestra de errores en la diagnosis textual, es un método que ayuda a interiorizar los fallos para alertar después a los redactores cuando alguno de ellos vaya a citar un ejemplo parecido. En estos manuales no encontramos apartados concretos con este título. Cada uno de los apartados Cifras, Acentuación, Ortografía, etc, incluían sus propios ejemplos con o sin errores. Algunos de los autores que más han trabajado con listas de errores en prensa han sido Fernando Lázaro Carreter (1997, 2003) y Álex Grijelmo (2000, 2008). ÍTEM 7: Extranjerismos Aquí el valor máximo lo presenta el manual de estilo de la Agencia EFE de comunicación. Único punto cima de la distribución. El valor modal corresponde al mínimo. Esto se presenta en los casos de los manuales de EFE, el País y el Mundo. Todos los diarios son conscientes de la presencia diaria de términos principalmente anglosajones en nuestra lengua. Por ello, todos de una manera u otra, incluyen este apartado entre sus hojas. Algunos ejemplos que en el día a día utilizamos son shorts, jeans, gloss, lifting, celebrity, mall, blue jeans, happy hour y shoppin. ÍTEM 8: Género Los valores máximos en concepto de género son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y La Vanguardia La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. En este aspecto quisimos incluir tanto el género referido al masculino y femenino, como al trato respetuoso en las formas de referirnos a uno u otro ser. En este ítem todos los diarios mostraban apartados bastante claros y completos. 148 En el siguiente capítulo, desarrollaremos un apartado específico sobre el sexismo lingüístico que se recoge muchas veces de manera discriminada en la prensa. La mayor parte de las veces estos errores se derivan de los usos que se hacen en el lenguaje político. ÍTEM 9: Gramática Aquí el valor máximo se centra en el diario La Vanguardia. Le siguen los periódicos El País y El Mundo. Este ítem se localiza en todos los manuales con los que hemos trabajado. Sin duda se trata de la base de la expresión y por ello todos recogen apartados sobre las construcciones verbales o el cuidado en el orden de cada una de las partes por ejemplo. ÍTEM 10: Detallado Aquí el valor máximo lo presentan los manuales de estilo de La Vanguardia, El País y El Mundo. Puntos cima de la distribución. El valor modal corresponde al mínimo. Centramos este ítem en el detalle con el que se explica cada uno de estos manuales. Nos fijamos en la explicación más gramatical del aspecto que se trataba como podía ser el uso de los antropónimos y también en los ejemplos que daban para dejar más claro este tipo de error que a menudo se comete. En este aspecto y por la brevedad de su manual, el diario argentino Clarín fue el menos puntuado. ÍTEM 11: Mayúsculas y minúsculas Los valores máximos en concepto de Mayúsculas y Minúsculas son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y La Vanguardia. La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. 149 En este apartado hemos incluido las excepciones a las reglas generales en el uso de las mayúsculas y las minúsculas. Algunos ejemplos son las menciones a organismos oficiales, instituciones, cargos, títulos y honores, siglas de tres letras o más que se puedan leer directamente en castellano, acrónimos, guerras, tratados, acontecimientos históricos, etcétera. Algunos ejemplos son: el Banco de España, el Banzo Zaragozano, AVE, ABC, la Cope, La Ser, CCOO, la ONU, La OTAN, La Primera Guerra Mundial. ÍTEM 12: Ortografía Los valores máximos en concepto de Ortografía son los correspondientes a los manuales de la Agencia EFE, El País y El Mundo. Los que han obtenido mayor puntuación, teniendo en cuenta lo amplio que es el campo de la Ortografía en sí, remiten en este apartado todas las dudas al diccionario de la Real Academia Española. Algunos incluso enlazan directamente desde sus manuales en versión en línea hacia la página oficial del DRAE. Sin duda es la manera más rápida y efectiva de incluir este apartado en sus manuales. ÍTEM 13: Pobreza léxica Aquí el valor máximo lo presenta el manual de estilo de La Vanguardia. Único punto cima de la distribución. El valor modal corresponde al mínimo en los casos de EFE, el País y el Mundo. En este apartado quisimos detenernos en si los manuales de estilo de todas estas publicaciones incidían o no en sus páginas en el fenómeno de la pobreza léxica. Es decir, en si destacaban la importancia de cuidar la lengua española en sus escritos con el fin de ofrecer textos de calidad. En mayor o menor medida y con puntuaciones muy alejadas algunos de estos manuales sí incidían en la necesidad de crear textos cualitativos, con el fin de evitar lo que nosotros hemos definido como Pobreza Léxica. 150 ÍTEM 14: Puntuación Los valores máximos en concepto de puntuación son los correspondientes a los manuales de El País, El Mundo y el ABC. La muestra presenta una distribución equilibrada, por lo que no hay valor modal. Este apartado se incluye en todos los manuales que hemos trabajado con una mayor o menor profundización en el tema. Algunos son muy completos como por ejemplo los tres diarios que mayor puntuación han obtenido en nuestra gráfica. En ellos se explica el uso de puntos, comas, comillas en citas textuales, dos puntos, puntos y comas, etcétera. Además, algunos manuales como por ejemplo el de El Mundo, inciden en las consecuencias de una puntuación incorrecta en la página 35 de su guía de estilo. En ella se muestran además ejemplos muy concretos sobre el uso incorrecto por ejemplo, del uso de la coma entre un sujeto y su verbo principal. ÍTEM 15: Actualización Los valores máximos obtenidos en este ítem se dirigen a la Agencia EFE de comunicación. En este apartado quisimos saber con qué frecuencia se revisan y por ello se actualizan los contenidos de los manuales de estilo con los que a diario podemos trabajar. Sin duda, y por su carácter en línea, el manual de estilo de la Agencia EFE asesorada por la Real Academia Española es el que más está al día en cualquier cambio por mínimo que sea. Además, esta plataforma, Fundéu, publica diariamente nuevas recomendaciones teniendo en cuenta las noticias que pertenecen a ese día. Si nos inscribimos en su página podremos recibir actualizaciones cada día en nuestro correo electrónico. 151 ÍTEM 16: Disponible al público En este ítem reciben las mejores puntuaciones los diarios de El País y El Mundo. Son los únicos manuales que podemos descargar de la web, consultar en la biblioteca o comprar en librerías especializadas. El resto son manuales publicados por partes en su versión en línea. Solamente el diario La Vanguardia posee un manual de estilo de uso interno en sus redacciones. Para poder acceder a este manual tuvimos que contactar directamente con este periódico para poder recibir una copia de su manual y de esta manera poder trabajar en su contenido. ÍTEM 17: Fácil de entender En general y siempre siendo objetivos, los libros de estilo que hemos contultado son manuales bastante completos y comprensibles. Sin embargo, los periodistas con los que hemos compartido nuestro trabajo nos cuentan que para un uso diario como herramienta principal, es un documento bastante complicado teniendo en cuenta la extensión de cada uno de ellos. Muchos de ellos explican que durante su formación universitaria nunca recibieron clases en las que trabajaran con los manuales de estilo como documentos complementarios a su enseñanza. Sin duda, haber aprendido su manejo, estructura y contenidos hubiera sido muy provechoso para poder rentabilizar el uso de estas guías. A continuación, vamos a comparar cuánto se acerca cada manual al Manual de Estilo Ideal que tiene un 5 en todos los ítems, la máxima difusión, completa actualidad y una redacción fácil de entender. La tabla de medias se presenta distribuida por publicaciones, valor medio entre los ítems a estudio y su desviación típica entendida como 152 representatividad de la media. El valor umbral para considerar la media estable se establece en inferior a 1’5. De este modo tenemos: Publicación Media Desv. Típica ¿Es representativo? EFE 3,74 1,04 Sí El País 4,42 0,98 Sí El Mundo 4,32 0,95 Sí Clarín 3,21 1,11 Sí La Vanguardia 4,37 0,97 Sí ABC 3,37 1,29 Sí Tabla 3. Valores Medios en Manuales de Estilo y su representatividad. Media: valor medio entre todos los ítems; Desviación típica: representatividad de la media; Representatividad: se considera una media estable si es inferior a 1,5. De esta tabla es posible extraer que, por ejemplo, el manual de estilo de la Agencia EFE tiene un valor medio entre todos los ítems de 3,73. Aceptamos este dato como fidedigno ya que su desviación típica es inferior a 1,5. Por tanto, podemos postular que los valores de todos los campos estudiados en este manual puntúan por encima del 3, en una escala del 1 al 5. Del mismo modo, consideramos el manual de estilo de El País con todos los ítems por encima de 4 y esta es representativa. No debemos olvidar que hemos establecido el 5 como nota máxima. Recordamos en este momento que este libro de estilo que hemos considerado como modelo para todos los demás, no es el Manual Ideal sino un Manual Tipo. El gráfico que vamos a mostrar a continuación, es muy claro en cuanto a la comprensión que tenemos de un Manual de Estilo Ideal, el cual puntuaría en 5 en todos los ítems. 153 0 1 2 3 4 5 6 EFE EL PAÍS EL MUNDO CLARÍN LA VANGUARDIA ABC Acercamiento al Manual Ideal Valor Ideal Valor Real La raya horizontal en color oscuro sería un manual de estilo con la mejor puntuación en todos los ítems. La línea más curvada en color claro muestra el estado actual de cada uno de los manuales con los que hemos trabajado y por ello las notas medias que han obtenido en nuestro análisis estadístico. Expresado de manera porcentual, podemos establecer el desarrollo de cada manual individualmente con respecto al mencionado manual ideal y el potencial de mejora en cada caso. No olvidemos que el manual de estilo ideal tendría un valor de 5 en todos los campos y por tanto, un 100% de desarrollo. Esto significa que trata todos los campos de estudio de manera completa y sin lagunas. Publicación Media Desarrollo (%) Potencial de mejora (%) EFE 3,74 74 26 El País 4,42 88 12 El Mundo 4,32 86 14 Clarín 3,21 64 35 La Vanguardia 4,37 87 13 ABC 3,37 67 33 Tabla 4. Porcentaje de desarrollo y potencial de mejora de los diferentes manuales de estilo analizados. Gráfico 2. Acercamiento al Manual Ideal – puntación de 5 en todos los aspectos - por manual estudiado. 1: inexistencia del contenido; 2: se nombre el contenido; 3: se nombra y se explica el contenido; 4: se nombra, se explica y se ejemplifica el contenido; 5: el contenido se nombra, se explica y se ejemplifica con muestras reales. 256 Al parecer, no existe correlación entre la edad y los años de experiencia y los datos reflejados tras las encuestas, mientras que, en primera instancia, aparece cierta correlación negativa entre el ámbito de difusión de los medios de comunicación y las respuestas que proporcionan los periodistas preguntados. Esto indica que, cuanto más amplia es esta difusión, menor es el valor de las medias de sus encuestas. Ya que esta variable de la internacionalización del medio parece el único que parece tener cierta relación con los resultados de la encuesta, el segundo paso radica en un análisis más en profundidad de la misma, analizando cuál es la relación entre la variable señalada y las respuestas dadas a cada pregunta del cuestionario. Esta correlación se muestra en la tabla 18. Variables relacionadas Valor de la correlación C-a -0,49238335 C-b 0,1743264 C-c -0,26292801 C-d 0,01361027 C-e 0,11381441 C-f -0,10226714 C-g -0,03199386 C-h 0,15441829 C-i -0,09588042 C-j -0,24780812 Tabla 18. Índice de correlación de Pearson entre la variable C y las respuestas de las preguntas del cuestionario. Tras este análisis, queda de manifiesto que dicha correlación no es la misma en todas las respuestas analizadas. Solo existe una relación significativa entre el ámbito de difusión del medio donde trabaja el periodista encuestado y las preguntas a, c, y j. En el primer caso, puede decirse que cuanto mayor es el ámbito geográfico de difusión del medio, menor es el número de diccionarios en línea que conocen. Este hecho puede 257 deberse a que los medios de gran difusión (El País, ABC, El Mundo, etc.) tienen sus propios mecanismos de corrección, y el periodista se preocupa menos de esta cuestión. También existe una correlación negativa entre esta variable, el uso del Diccionario Panhispánico de Dudas y la prisa como razón de la acumulación de errores en la escritura. En el primer caso, en los medios de gran difusión no suele tenerse en cuenta las variedades periféricas del español. En el último caso, solo podemos aventurar que la automatización del trabajo en los grandes medios de comunicación, muy distinto al de los medios locales, hace que la rapidez del trabajo no se vea como un factor negativo, sino como algo consustancial a su organización. Por último, existe una pequeña correlación positiva entre la variable analizada y las preguntas, b, e y h, es decir, cuanto más internacional es el medio más se conoce y se utiliza el propio manual de estilo, más se echa en falta la formación en Lengua Española durante la carrera universitaria y mayor es el grado de exigencia y auto-exigencia que se impone. 258 259 CAPITULO V. DIMENSIÓN SOCIAL: EL LENGUAJE POLÍTICO 260 261 5.1. Definición del lenguaje político Según Luis Núñez Ladevéze (1999: 111-127), Catedrático de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, si nos detenemos a analizar las relaciones entre los políticos y los periodistas podemos distinguir dos aspectos relacionados con la situación comunicativa que suele ser común a unos y a otros en el desempeño de sus labores. Por un lado, el periodismo es una actividad mediadora indispensable para que el político pueda realizar eficazmente sus funciones; mientras que por otro lado, el lenguaje periodístico actúa como metalenguaje con relación al lenguaje político. Para Álex Grijelmo (2000: 149): Se trata de una clave de seducción, que domina el sector político, para enviar al público el mensaje de que su lenguaje ha adquirido una cualidad superior. Se pretende sobre todo confundir al receptor, dejarle anonadado ante un lenguaje que se supone superior, elitista, perteneciente a un grupo al que él no pertenece. B. Hernando (1990: 161) destaca que “se da la circunstancia de que la estructura de muchos periódicos es demasiado política y los periodistas conviven con los políticos tanto como para que el contagio resulte inevitable”. Por su parte, Silvia Hurtado González (2003: 67) señala que: los periodistas, en ocasiones, no sólo transmiten fielmente las manipulaciones que llegan desde el poder, sino que se suman a ellas por su cuenta, empleando ellos los mismos términos cuando escriben sus propios textos. En efecto, el periodista tiende a incorporar como propias formas expresivas características de las exposiciones orales o burocráticas del lenguaje de los políticos, lo que puede deberse tanto a transferencias del estilo burocrático como a incapacidad expresiva del periodista. El modelo de escritura se pone al servició de los objetivos políticos, tal como destaca L. Núñez Ladevéze (1999: 124) en “Lenguaje del político, lenguaje del informador” en este párrafo: Es más cómodo innovar por derivación una palabra para complicarla, lo que da una sensación de precisión burocrática, o recurrir a un tecnicismo que da cierta sensación de precisión aunque haya sido improvisado más por motivos estratégicos que de coherencia interna, que seleccionar la más sencilla, o descomponer el contenido semántico verbal que encontrar el lexema preciso. 262 Debemos tener presente en este momento que en el desempeño de su actividad funcional el político no siempre se dirige directamente a los ciudadanos, sino a través de la mediación periodística. Por ello, hemos creído relevante crear un capítulo de esta Tesis al respecto. A continuación, vamos a presentar las reflexiones que han hecho diversos especialistas para finalmente proponer nuestro punto de vista. Núñez Cabezas (2000: 17) destaca en la Introducción de su Tesis Doctoral, que podemos afirmar que el lenguaje de los políticos es el lenguaje de una profesión, la política. Además, este no persigue una finalidad ambigua, en teoría, pues se supone que ha de ser un lenguaje transparente dirigido a la ciudadanía. No necesita de una formación específica para entenderlo. Sin embargo, sabemos que esto no siempre ocurre. Creemos interesante comentar a este respecto algo ocurrido el 8 de noviembre de 1999, para destacar la relación entre estos dos tipos de lenguaje. El candidato del PSOE a la presidencia del gobierno, Joaquín Almunia, critica el hecho de que los ejecutivos de Telefónica puedan conseguir unos sobresueldos que se elevan a la cantidad de 45.000 millones de pesetas, gracias al sistema de las stock options, y acusa al gobierno no sólo de permitirlo sino de alentarlo 84 . El citado político no explicó en el momento de las declaraciones qué significaba este tecnicismo, con lo cual el ciudadano no ilustrado en economía empresarial no pudo entender el asunto completamente. Lo peor del caso es que la noticia fue recogida lógicamente en los tres diarios nacionales de mayor difusión, El Mundo, ABC y El País, pero ninguno de ellos se detuvo en explicar a sus lectores en qué consistía el anglicismo del campo económico stock options. 84 Artículo extraído de la hemeroteca del diario EL PAÍS, disponible en: http://elpais.com/diario/1999/11/09/espana/942102006_850215.html Consultado el 10 de septiembre de 2013. 263 Otras definiciones de lenguaje político adoptan un enfoque más funcional, es decir, se caracterizan por su finalidad y no tanto por su forma externa. De este modo, muchos expertos sobre el lenguaje político como María Teresa Herrán y Javier Darío Restrepo (2005: 255) afirman que lo que distingue a este tipo de lenguaje es sobre todo el uso que se hace de él como instrumento de acción política, uno de cuyos objetivos es la persuasión y la captación de seguidores y simpatizantes. Según estos dos autores de Ética para periodistas: En los países latinoamericanos, la relación de la prensa y la política ha sido históricamente demasiado estrecha. Los medios escritos y audiovisuales han nacido, en muchos casos, como fruto de esa relación: políticos metidos a periodistas o periodistas que han incursionado en la política han dado origen a periódicos, canales de TV o emisoras como instrumentos de proselitismo político y no como medios de información periodística. A lo que José Luis Martínez Albertos (1989) destaca que el lenguaje político es aquella lengua especial usada por los hombres públicos de la comunidad para relacionarse entre sí y con los ciudadanos a quienes representan. Sus rasgos más diferenciales son cierto grado de hermetismo y el uso frecuente de la función apelativa. En Prensa y lenguaje político, Félix Rodríguez (1991: 123) expone que el divorcio entre el lenguaje de la calle y el de la clase política comenzó especialmente a partir de la Segunda Guerra Mundial. Según este mismo autor, para el político es necesario este estilo diferente, altisonante porque: Expresándose de una manera complicada y con un vocabulario altamente abstracto, muchos políticos, en parte avergonzados por su propia incultura, pretenden pasar por auténticos expertos en la materia, a sabiendas de que, si no comprendidos, ello será atribuido a la altura de sus pensamientos y no a su ignorancia. Como hemos observado en todas estas apreciaciones sobre la forma de expresarse de los políticos, podemos concluir que posee algunas características de las jergas, de los argots y de los lenguajes especiales o sectoriales. Esto podría hacer pensar que por su idiosincrasia, es un tipo de habla que presenta elementos diversos, debido a la propia 264 complejidad que presenta la labor política, desarrollada en muchos frentes y en muy diversas circunstancias. Después de todo lo leído al respecto podemos inferir que el lenguaje político debe ser examinado como un hecho lingüístico dependiente de la situación comunicativa, es decir, de los ponentes, los oyentes y de las coordenadas temporales y espaciales en las que se desarrolla el acto comunicativo. Para Miguel A. Rebollo Torío (1992: 16) en el artículo “Caracterización del lenguaje político” 85 , en el lenguaje político lo determinante es el contexto. Esto explica que presente características que pueden parecernos contradictorias; es pedante y vulgar para unos, críptico y ambiguo para otros, a veces emplea un vocabulario técnico y en otras ocasiones, un glosario coloquial o familiar. 5.2. Prensa y valores ciudadanos José Luis Martínez Albertos (2005: 60) destaca en el artículo “La responsabilidad de los comunicadores en el lenguaje de los medios: la corrección académica”, que el objetivo primero de los mass-media tiene un carácter eminentemente político. En palabras de este autor: estos medios son, fundamentalmente, instrumentos para hacer posible el derecho de los ciudadanos a recibir una información técnicamente correcta, es decir "una información veraz por cualquier medio de difusión" (art. 2O de la Constitución Española). En septiembre de 2008, el diario La Voz de Galicia publicó un artículo sobre la influencia de la prensa en los valores de los lectores como ciudadanos, destacando que “El periódico, que tiene valores propios, es una herramienta básica para la educación de la ciudadanía” 86 . En este artículo se distinguen dos tipos de valores que relacionan la 85 Artículo recogido en las Actas del XX Congreso de la AISPI (Associazione Ispanisti Italiani). Textos disponibles en la página web del Instituto Cervantes, en el siguiente enlace: http://cvc.cervantes.es/literatura/aispi/testi.htm. Consultado el 6 de marzo de 2014. 86 Artículo completo disponible en: http://www.prensaescuela.es/archivos/VE20080924.pdf. Consultado el 4 de febrero de 2014. 265 prensa con sus lectores. Por un lado, los valores de un periódico y por otro, los propios de cualquier ciudadano. Sobre los primeros, este artículo explica que la prensa en sí misma representa un valor para los lectores a través de las noticias, puesto que ofrece actualidad, nos pone al día, informa sobre sucesos producidos en cualquier parte del mundo, atiende al ámbito emocional y afectivo que interesa al ciudadano, facilita información sobre hechos cercanos, proporciona opinión especializada sobre situaciones controvertidas, entre otras. En cuanto a los valores de los ciudadanos, este artículo destaca que la prensa sirve como estímulo y recurso para estudiar en la escuela, por ejemplo, otros valores que también han de tenerse en cuenta. Para determinar cuáles son estos tres valores concretos nos tenemos que remitir a sendos documentos significativos que son los siguientes: 1. La Constitución Española. En sus primeros artículos, se citan entre otros, valores como la libertad, igualdad, participación, persona, nacionalidad, vida, intimidad, expresión, educación, respeto, trabajo, familia, salud o medio ambiente, por ejemplo. Cada uno de estos valores deben apuntar después a una serie de derechos y deberes a lo largo de todo este texto. 2. Documentos europeos que remiten al desarrollo de la competencia social y ciudadana. 3. Glosario Europeo propuesto por el Consejo de Europa para la comprensión de los valores de los ciudadanos. En este documento se especifican los valores principales, su definición y su conexión para su mejor comprensión 87 . 87 Documento web disponible en el siguiente enlace: http://www.ciudadania.profes.net/ver_galeria_enlaces.aspx?id=9509. Consultado el 23 de febrero de 2013. 272 2. f. Asunto o problema que aún no se ha solucionado. La construcción de polideportivos es la asignatura pendiente del ayuntamiento. 273 CONCLUSIONES 274 275 Una vez terminada la investigación se procede a presentar los resultados derivados de dicho análisis. Estas se ajustan a las preguntas de investigación y a los objetivos específicos planteados inicialmente. Iremos dando respuesta a cada uno de estos apartados por separado. Ocasionalmente, algunas de las conclusiones irán acompañadas de gráficas para mostrar así los datos finales de una manera más rápida y sobre todo, visual. El principal propósito durante todo nuestro trabajo ha sido establecer conclusiones, que nos permitan destacar la necesidad de formación del profesional. Al mismo tiempo, que evidenciamos la influencia que tiene el modelo de escritura periodística en el contexto europeo. La ciudadanía se construye con una prensa que siga una buenas prácticas en sus distintas dimensiones, entre las que se incluye que los textos sean técnicamente correctos en aras de una correcta comunicación. La investigación realizada ha tenido en cuenta el aspecto prescriptivo de la norma lingüística actual, un análisis sobre la idoneidad de los manuales de estilo de los periódicos que elegimos; además de un estudio en el que quisimos saber si en las facultades españolas de periodismo en las asignaturas de español consideran una serie de parámetros; un apartado estadístico de 30 encuestas; y por último, una pequeña indagación reflexiva sobre el lenguaje político y su influencia en el periodístico. A continuación, pasaremos a dar respuesta a cada una de las preguntas de investigación que nos planteamos al inicio de nuestra investigación.  ¿En el concepto normativo de la competencia comunicativa se ha tenido en cuenta la variedad del español o la interculturalidad? 276 Después de consultar la bibliografía existente, los manuales de estilo y los proyectos docentes, podemos concluir que la norma panhispánica no aparece integrada en los libros de estilo, ni en las asignaturas de español. La Real Academia Española (RAE) subraya la necesidad de tener en cuenta la norma lingüística española y sus variedades, pero esta recomendación no ha llegado a los manuales de estilo con los que hemos trabajado, ni a ningún módulo universitario en el territorio español. Pensamos que el paso del concepto normativo del español peninsular hacia el panhispánico transmite valores ciudadanos sobre el diálogo intercultural. Además, esto queda corroborado en la tercera pregunta de nuestra encuesta. Preguntamos a los informantes si están familiarizados con el Diccionario Panhispánico de Dudas con el fin de ser más exactos en esta parte de las conclusiones. En el computo, comprobamos que 14 de ellos señalaron no usar este recurso nunca y otros 8, casi nunca. Esto enfatiza que más del 73% de los periodistas a los que nos dirigimos no utiliza esta nueva versión propuesta por la Asociación de Academias de la Lengua. Parece que en América la situación es diferente. Muchas asociaciones de prensa americanas, como la argentina en 2006, han firmado acuerdos con la Asociación de Academias de la Lengua Española para adoptar sus criterios prescriptivos en la redacción periodística. Desde la RAE, se anima a que todos los medios copien la medida con el fin de establecer reglas en la redacción conforme a un concepto normativo más global.  ¿Los manuales de estilo cumplen realmente su función orientativa en el desarrollo del aspecto normativo de la competencia comunicativa? Según nuestro análisis, los manuales cumplen su cometido de fuente adecuada de información lingüística con una nota media superior a 3 (sobre una calificación máxima 277 de 5). Con este dato es factible determinar que los manuales de estilo como el de El País, El Mundo o La Vanguardia desempeñan la función para la que fueron creados. A continuación, con el fin de exhibir resultados finales, hemos creado una gráfica para mostrar de una manera visual la nota media de cada uno de los diarios con los que hemos trabajado. Recordemos que la máxima en este estudio es el 5, y que se ha obtenido tras la valoración de un total de 17 ítems, valorados a su vez del 1 al 5 mediante una rúbrica de valoración (vid. Tabla 5). La gráfica es la siguiente: Gráfico 5. Manuales de estilo Valores Medios. Como se puede observar, el manual de estilo más ajustado a las necesidades profesionales es el del diario El País 91 , seguido muy de cerca por los de La Vanguardia y El Mundo. Por orden descendiente, después de estos tres que han alcanzado las mejores valoraciones, encontramos el manual de la Agencia EFE, el del diario ABC y por último, el libro de estilo de Clarín. En general, los manuales responden a las necesidades del saber escribir de los periodistas, salvo algunas cuestiones puntuales. 91 Téngase en cuenta que este periódico se considero en esta investigación como Manual Tipo, aunque no como el Manual Ideal, por ello también se analizó su contenido y se comparó con el resto. 3,74 4,42 4,32 3,21 4,37 3,37 0,00 0,50 1,00 1,50 2,00 2,50 3,00 3,50 4,00 4,50 5,00 EFE El País El Mundo Clarín La Vanguardia ABC 278  ¿Cumplen los centros y facultades que forman periodistas con las necesidades reales de la competencia comunicativa? Tras el análisis cuantitativo realizado en esta Tesis, puede concluirse que los programas de las asignaturas de Lengua Española, incluidas en los planes de estudio de los grados relacionados con el periodismo de las universidades españolas, en general se centran en el uso correcto y el estudio del español. En nuestra Tesis doctoral, su estudio se ha realizado juzgando, por medio de 5 ítems, cada uno de los planes de estudio publicados en la web: duración el estudio de español, bibliografía, gramática, metodología, estilo y concordancia. Cada uno de ellos evaluados del 1 al 5 mediante una rúbrica de valoración (vid. Tabla 8). Creemos que muchas de las guías publicadas en la web buscan el desarrollo de una escritura profesional. Este es el fin que propone el Libro Blanco para los grados en Comunicación que engloba periodismo 92 . Las universidades con una mayor puntuación son Abat Oliba, Ramón Llull, Camilo José Cela, Miguel Hernández de Elche, o la Universidad Complutense de Madrid. 92 Toda la información está en www.aneca.es/media/150336/libroblanco_comunicacion_def.pd. Consultado el 15 de septiembre de 2013. 279 Gráfico 6. Valoración media de los planes de estudio de las Universidades analizadas. En líneas generales, los centros universitarios obtienen excelentes puntuaciones en sus contenidos de gramática, metodología y en la bibliografía que ofrecen a sus alumnos. Este resultado se relaciona con los datos divergentes que se han obtenido en las encuestas. Aunque es cierto que algunos encuestados mencionan la poca utilidad de la formación universitaria recibida con anterioridad a 2009. Está claro que los nuevos planes de estudio de Bolonia, implantados alrededor de 2010, responden mejor a las necesidades específicas de la profesión de periodista. A lo anterior, solo nos queda plantear una mejora en relación a la duración de la asignatura en concreto. De manera general, las universidades españolas siguen un proceso 280 de enseñanza/aprendizaje de un semestre. Si tenemos en cuenta los errores que se encuentran en la prensa, esta duración quizás sea demasiado corta. Cuando nos planteamos este objetivo concreto, también, quisimos saber si los proyectos docentes de estas asignaturas incluían gramática, sintaxis y estilo en su enseñanza y podemos concluir con una respuesta afirmativa. Prácticamente todos trabajan estos niveles de la lengua muchas veces con métodos de enseñanza muy interesantes como son los seminarios prácticos.  ¿Qué opinan los periodistas de prensa escrita de los criterios normativos de los que disponen para elaborar sus textos? De todas las respuestas que recibimos solo nos fue viable seleccionar 30 encuestas, ya que el resto estaban incompletas. Después las dividimos según los años de experiencia de los participantes, para ello creamos tres muestras y analizamos los datos por medio de la estadística. El examen de los resultados y la investigación de las relaciones entre las distintas variables (personales y profesionales) de cada informante y sus contestaciones nos proporcionan las siguientes conclusiones. El coeficiente de correlación de Pearson nos permite relacionar variables en busca de resultados. Tras esta investigación, queda de manifiesto que dicha correlación no es la misma en todas las respuestas analizadas. Solo existe una relación significativa entre el ámbito de difusión del medio donde trabaja el periodista encuestado y las medias obtenidas en las preguntas a, c, y j (vid. Tabla 16). Puede decirse que cuanto mayor es el ámbito geográfico de difusión del medio, menor es el número de diccionarios en línea que conocen. Este hecho puede deberse a que los medios de gran difusión (El País, ABC, El Mundo, etc.) tienen sus propios 281 mecanismos de corrección, y el periodista se preocupa menos de la utilización de herramientas en la red. También se constata una correlación negativa entre esta variable, el uso del Diccionario Panhispánico de Dudas, y la prisa como razón de la acumulación de errores en la escritura. En el primer caso, en los medios de gran difusión no suele tenerse en cuenta las variedades periféricas del español. En lo que se refiere a la rapidez con que se ejecuta la escritura periodística, solo podemos exponer que la automatización del trabajo en los grandes medios de comunicación es muy distinta al de los medios locales, hace que la rapidez del trabajo no se vea como un factor negativo, sino como algo consustancial a su organización. Finalmente, existe una pequeña correlación positiva entre la variable analizada y las preguntas, b, e y h (vid. Tabla 16). Es decir, cuanto más internacional es el medio más se conoce y se utiliza el propio manual de estilo, más se echa en falta la formación en Lengua Española durante la carrera universitaria y mayor es el grado de exigencia y autoexigencia que se impone entre los sujetos. Es posible concretar más y afirmar que el Comunicador Junior (J) de menos de 3 años de experiencia laboral; el Comunicador (C) con cerca de 10 años; y, con un ejercicio profesional mayor, Comunicador Senior (S) nos aportan nuevos enfoques interesantes a nuestra investigación. La uniformidad en las respuestas se halla en el grupo de los comunicadores Senior con más años de experiencia; en cambio, las contestaciones más heterogéneas y con una puntuación más baja están en el periodista Junior. En esta valoración el nivel intermedio se halla en el comunicador consolidado que tiene de 3 a 10 años de experiencia. Consideramos que la grafica 6 puede ser una muestra de la evolución que los comunicadores profesionales experimentan a lo largo de su carrera profesional. Pero, 288 Alvar, M. (1990). "Medios de comunicación y lingüística", en Lingüística Española Actual, XII: 151-173. Alvar Ezquerra, M. (1990): “El léxico nuevo en los medios de comunicación”, en P. Carbonero Cano, M. L. Montero Curiel y J. Terrón González (eds.), El idioma español en las agencias de prensa. Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 98-102. Alvar, M. (1990). Norma Lingüística Sevillana y Español de América. Instituto de Cooperación Iberoamericana. Ediciones de Cultura Hispánica. Alvar, M. (1999). El neologismo. Concepto, formación y aceptabilidad. Liceus, Madrid. Álvarez Menéndez, A. I. (2005). Hablar en español. La cortesía verbal. La pronunciación del español estándar. Las formas de expresión oral. Biblioteca Práctica del Idioma Español. Ediciones Nobel, S.A., Asturias. Álvarez Angulo, T. (2010). 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Fundación Instituto Superior de Estudios Lingüísticos y Literarios Litterae, Argentina. 320 321 ANEXO A: ENCUESTAS ORIGINALES 322 323 INFORMANTE 1 324 325 INFORMANTE 2 326 INFORMANTE 3 327 INFORMANTE 4 328 INFORMANTE 5 329 336 INFORMANTE 11 337 INFORMANTE 12 338 339 INFORMANTE 13 340 INFORMANTE 14 341 INFORMANTE 15 342 INFORMANTE 16 343 INFORMANTE 17 344 INFORMANTE 18 345 INFORMANTE 19 352 INFORMANTE 26 353 INFORMANTE 27 354 INFORMANTE 28 355 INFORMANTE 29 356 357 INFORMANTE 30 358 359 ANEXO B: EJEMPLOS DE PROYECTOS DOCENTES DE DISTINTAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS Ejemplo I Facultad de Ciencias de la Información Departamento de Filología Española III I.- Introducción. El lenguaje como sistema de conocimiento y de comunicación. Las lenguas. II.- Discurso: comunicación e información. La información en la lengua. Su uso comunicativo: hacia la escritura como comunicación. III.- Acercamiento al estudio científico de la lengua. Antecedentes históricos. El estructuralismo. La gramática generativa y transformacional. Después del Generativismo IV.- Los sonidos de la lengua. Producción y recepción del sonido. Rasgos articulatorios y acústicos. Los fonemas del español. Variedades de pronunciación. V.- Las gramáticas: morfología y sintaxis. El morfema. Tipos de morfema. Los procesos morfológicos. Enunciado y oración. Grupos oracionales. Oraciones complejas. VI.- El significado. Uso y mención. El análisis componencial. Oración, enunciado, proposición. La referencia. Tipos de significado. La palabra y sus clases. Opacidad y Transparencia. Fenómenos de convergencia y de colisión del significado. El cambio semántico. VII.- La Pragmática. 360 Definición y origen. Actos de habla. Cooperación conversacional. La deixis. Relevancia y cortesía verbal. El texto y la coherencia textual. VIII.-La Retórica y la Lingüística del texto: hacia un espacio de interpretación conjunta. La Retórica a través de la historia y en la actualidad. Estrategias comunicativas IX.- La variación lingüística. Función social de la lengua. Corrección y Norma. La Norma en los medios. Neologismos y extranjerismos. Bilingüismo y lenguas de España. Variedades dialectales. El español de América. X.- La lexicografía. Tipos y confección de diccionarios XI.- La adquisición de la lengua El lenguaje infantil. Conductismo y teoría cognitivista. El bilingüismo. XII.- Historia de la lengua española. Manual de referencia: La lengua española en los medios de comunicación y en las nuevas tecnologías. Madrid: Ediciones Laberinto, 2008. ALARCOS LLORACH, Emilio (1994). Gramática de la lengua española. DUEÑAS MARTÍNEZ, Antonio (2008). "Retórica y pragmática". La lengua española en los medios de comunicación y en las nuevas tecnologías. Madrid, Ediciones del Laberinto. FERNÁNDEZ RAMÍREZ, Salvador (1951). Gramática española, (5 vol.) Madrid, Arco/libros, 1986-1987. GARRIDO MEDINA, Joaquín (1994). Idioma e Información: la lengua española de la Comunicación. 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